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Universidad Pedagógica Nacional

Nicolás Y. Caicedo Carvajal – 2018232004


Metafísica
Control de lectura Vargas Guillen

Individuación

El libro Individuación y anarquía de Germán Vargas Guillen es una serie de estudios en


los que, por objetivo, se propone tratar el entendimiento e la metafísica y la fenomenología,
en él, asegura que la metafísica está ante la posibilidad de lo infinito, de lo otro, del
reconocimiento. Plantea una fenomenología de la individuación que implica una experiencia
estética, de fenomenologizar desde el sentir, asegura que sólo desde allí es posible el devenir
de la ética, de la experiencia de la constitución intersubjetiva del sentido del mundo.
Introduce el concepto de cosa misma que es el cómo se constituye la primera persona de cada
quien como sujeto en el mundo (individuación) y asegura que no se llega a la individuación
en solitario, pues, para constituirme como ser necesito del otro, del que es diferente a mí para
así lograr una comprensión de mí mismo a partir del otro, pues el otro es condición de
posibilidad de y para ser en el mundo. Así pues, asegura que si la metafísica se pregunta por
el ser entonces entiende a la metafísica como la individuación y construcción del sujeto.

De la anarquía asegura que es una línea de fuga la cual ayuda al sujeto a salir de lo establecido
y así lograr una construcción de sí mismo. Del sujeto asegura que es un ente transitando entes
y que, cuando denota este ente la diferencia con los otros entes empieza a constituirse como
ser, pues el ser, por si sólo no se puede individualizar, y que, la potencia del ente y la potencia
del medio es el devenir. Vargas introduce el concepto de preindividual el cual es el estado de
todos antes de lograr una individuación, asegura que una de las propiedades del sujeto es el
ser de carácter trasductivo, pues siempre varia y por ello su identidad no es estable (su
identidad más no su esencia).

En cuanto a la fenomenología de la individuación rescata a dos autores Simondon y Levinas,


a éste último por su fenomenología del rostro, en la cual Levinas asegura que el rostro es el
yo al desnudo, una especie de epifanía del otro y que por ello, representa, al estar al desnudo,
lo más sensible que se experimenta del otro como otro, ayuda a que el yo se proyecte en el
otro, lo que implica que, al dar reconocimiento del otro también me reconozco a mí mismo,
pues que el otro al que reconozco me exige mi propia representación, lo que, según asegura,
proyecta la verdad a través de una relación de fraternidad, y esta desnudez al mismo tiempo
que exige un reconocimiento del otro y de mi mismo entra al campo de la ética, de la cual
asegura que es la ética la filosofía primera y que, en cuestiones de verdad y olvido termina
concluyendo que es el altísimo quien da la ética, aunque, en mi propia interpretación, no
habla de un altísimo como un dios judeo-cristiano, sino más como un fenómeno, pues dios
se ha convertido más en una expresión, para ello expone un ejemplo en cuanto al perdón y el
olvido, pues dice que el hombre, en busca de perdón busca a dios recitando, por ejemplo:
dios mío perdóname, aunque esto ya implica que es dios, no tanto un ente más sino realmente
un fenómeno en el mundo y que, de esa forma, dios podría ser entendido como fenómeno y
no tanto como ente real.

Referencias

 Vargas Guillen G. (2014) Individuación y anarquía: metafísica y fenomenología de


la individuación. Editorial Aula de Humanidades, Universidad San Buenaventura.