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INTRODUCCIÓN

El presente trabajo aborda el tema de los menores que por diversos factores incurren en la
comisión de algún delito. Intentando definir y explicar dichos factores, ello considerando
que niños y adolescentes son más vulnerables ante la exclusión social, que, en la mayoría
de las veces, trae aparejadas circunstancias para hacerlos incurrir en conductas tipificadas
como delitos, circunstancias donde influyen también elementos criminógenos como las
zonas marginadas, quebrantamiento del estrato social y familiar, y economía deficiente.
Estudiaremos el concepto de menor infractor, ¡atendiendo a diversas definiciones de los
estudiosos del tema! como la que establece la ley para el tratamiento de menores
Infractores para el Estado de México, en el que se localiza el municipio y colonia donde
viven los menores que forman parte del presente estudio. El planteamiento del problema,
si bien es cierto que atiende a la situación de los menores infractores no es para señalarlos
como un sector potencialmente peligroso, sino como un sector que debe ser protegido
ante las influencias negativas del entorno, y que como consecuencia de la deserción escolar
se han visto influenciados por un cúmulo de factores que los acercan a cometer
infracciones, por no llamarlos delitos. Cabe hacer mención que el interés por los menores
infractores de esta zona se debe a la particularidad que les concede el haber abandonado
los estudios y encontrarse dentro de un rango de edad altamente vulnerable, esto es, se
trata de niñas, niños y adolescentes, que se destacan por un lado por desertar del grado
escolar en que se encontraban y a la luz de este estudio, eso los convierte en materia prima
para la comisión de actos delictivos, dado que coexisten en ellos, además, circunstancias
que los hacen vulnerables. El ordenamiento legal referido se divide en siete
títulos, a saber título preliminar, que contiene aspectos de carácter general y señala que su
objeto es proteger los derechos de los menores en estricto apego a la constitución política
de los Estados unidos mexicanos y los tratados Internacionales y adaptar socialmente a
aquellos cuya conducta se encuentre tipificada por las leyes penales en materia federal y
del Estado de México, siendo su aplicación en esta entidad federativa en materia común y
en toda la república en materia federal, con la observación además de que los menores
indígenas conservaran en todo tiempo el derecho de ser asistidos por defensores
intérpretes que tengan conocimiento de su lengua y cultura, estableciendo también la
prohibición de realizar cualquier acción que atente contra la dignidad ola integridad física
o mental de los menores. En nuestro país no hay uniformidad en las leyes que fijan la edad
mínima para considerar a un niño menor infractor y tampoco para establecer la edad penal.
sin embargo, para el Estado de México, la edad mínima es a los 11 años, por lo que los
menores que han sido entrevistados para el presente estudio entran dentro de tal
categorización.
"sólo debe aplicarse a aquellos que han infringido las normas penales, por lo que los niños
que se encuentren en otros supuestos, y que necesiten de la intervención preventiva del
Estado, deben ser atendidos por instituciones de asistencia social".
Ergo, las características delos menores que participaron de este estudio los coloca en una
minúscula diferencia con respecto a los segundos, y por ello, el presente estudio pretende
explicar dónde radica dicha diferencia debido al interés que se tuvo en el menor infractor
como sujeto, en su pensar y en su sentir, entender al menor más que como un victimario,
como una víctima de la exclusión social padecida, es por lo que para efectos del presente
trabajo se desarrollar( un enfoque cualitativo, ya que "este nos permite conocer asi las
motivaciones, emociones y circunstancias de estos jóvenes igualmente, atendiendo al
objeto de la presente investigación, se pretende establecer las causas o factores
predominantes que instante influyen en estos menores, para que una vez habiendo
abandonado la escuela se encuadren en esta especie de tipo penal, pues no se trata de
estigmatizar los menores, sino antes bien de entender las circunstancias que muchas
veces, aunque difícilmente comprensibles pueden ser incluso justificables.