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Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso

O-16-2018
“Ossandón con Dirección de Sanidad de la Armada”

DEDUCE RECURSO DE NULIDAD PARA ANTE LA ILUSTRISIMA CORTE


DE APELACIONES.

S. J. L. del TRABAJO de VALPARAISO

SERGIO PEREZ ROA, Abogado, RUT N° 16.012.362-1, por la


parte demandante, en autos sobre despido injustificado caratulados
“OSSANDON con DIRECCION DE SANIDAD DE LA ARMADA”, RIT O-16-
2018, a US. respetuosamente digo:

Que dentro de plazo y conforme lo autorizan los artículos 477 y


sgtes. del Código del Trabajo, vengo en interponer recurso de nulidad en contra
de la sentencia definitiva pronunciada en esta causa por el Sr. Juez Suplente,
don Sebastían Baez Hernández, con fecha 06 de Julio de 2018, y notificada a
esta parte con esa misma fecha, mediante la cual, acogió la excepción
perentoria de falta de legitimación pasiva interpuesta por el Fisco de Chile,
rechazando en todas sus partes la demanda incoada.

El presente recurso tiene por finalidad, que se anule la


sentencia definitiva de conformidad al artículo 477 del Código del Trabajo, por
la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Valparaíso, dictando acto seguido
sentencia de reemplazo, según las consideraciones de hecho y de derecho que
paso a exponer:

I.- PROCEDENCIA DEL RECURSO DE NULIDAD Y CAUSAL


INVOCADA.
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Los artículos 477 y 478 conceden el recurso de nulidad para invalidar


el procedimiento total o parcialmente junto con la sentencia definitiva, o sólo
ésta última, según corresponda.
En la especie, la sentencia recurrida incurre en el vicio de nulidad que
se contiene en el artículo 477 de dicho Código.

II.- FORMA DE INTERPOSICION


La causal invocada es única por lo que no se hace aplicable lo
dispuesto en el inciso final del artículo 478 del Código del Trabajo

III.- FUNDAMENTOS DEL PRESENTE RECURSO.

CAUSAL DE NULIDAD ART. 477

1.- El artículo 477 del Código del Trabajo, prescribe que “Artículo 477.
Tratándose de las sentencias definitivas, sólo será procedente el
recurso de nulidad, cuando en la tramitación del procedimiento o en la
dictación de la sentencia definitiva se hubieren infringido sustancialmente
derechos o garantías constitucionales, o aquélla se hubiere dictado con
infracción de ley que hubiere influido sustancialmente en lo dispositivo
del fallo. En contra de las sentencias definitivas no procederán más
recursos.
En el caso de marras nos hemos enfrentado a un proceso en el cual se ha
deducido por el Fisco de Chile, en representación de la demandada Dirección
de Sanidad de la Armada, la excepción perentoria de falta de legitimación
pasiva, por carecer ésta de personalidad jurídica y patrimonio propio para
comparecer en autos.
Se ha alegado por la demandada y así lo ha reconocido la sentencia
definitiva, que al momento de interponerse la demanda, ésta debió haber sido
deducida en contra del Fisco de Chile, por ser la única entidad que cuenta con
personalidad jurídica y patrimonio propio para poder responder a los resultados
de una sentencia.
Pero lo que ha omitido considerar el juzgador y que hace merecedor de
reproche a esta sentencia dice relación con que, en los hechos, la Dirección de
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Sanidad de la Armada ha actuado como legítimo empleador del actor, le ha


pagado cotizaciones y la totalidad de sus derechos laborales por más de 14
años y además, ha actuado respecto a la contratación de dicho trabajador
como un organismo autónomo e independiente y lo que es más, con patrimonio
propio, dado el origen de los fondos con los cuales se pagaban las
remuneraciones de los trabajadores.
Además, resulta del caso señalar que en el Derecho del Trabajo se debe
dar aplicación al principio de la primacía de la realidad y no pretender la
demandada excusarse con una supuesta falta de capacidad para ser
demandada para negarse al pago de los derechos legítimos del trabajador.
En este caso, la demandada Dirección de Sanidad de la Armada fue
demandada en estos autos por el hecho que se celebró un contrato de trabajo
con ella desde el 01 de Julio de 2004, contrato de fecha 26 de Septiembre de
2005.
Si se analiza la normativa de dicho vínculo laboral, se puede apreciar que el
trabajador fue contratado en carácter indefinido y es remunerado con
“FONDOS PROPIOS”. Dichos fondos, con los cuales se pagan las
remuneraciones del trabajador, provienen de los fondos obtenidos por la propia
Dirección de Sanidad de la Armada en la explotación del Hospital Naval
Almirante Nef y son precisamente los dineros con los cuales se remuneraba al
trabajador.
Ello se deriva del hecho de que el señor Ossandón Jorquera no tiene la
calidad de funcionario público, no formando parte entonces del escalafón de los
empleados públicos, teniendo la calidad de empleado civil, regido por el Código
del Trabajo, para todos los efectos legales, según se desprende del Art. 7 del
contrato de trabajo.
Dentro de las normas legales y reglamentarias que se le aplican al
trabajador, se encuentran precisamente las normas que permiten regirse por el
Código del Trabajo a esta relación laboral, dentro de las cuales se encuentra
precisamente el Art. 4, que consagra la presunción de derecho de la
representación del empleador. Dicha norma se ha hecho aplicable al caso de
marras, dado que desde el momento de iniciarse la presente relación laboral, la
representación del empleador y quien ha hecho las veces de tal ha sido
precisamente el Contra Almirante que ejerce como Director del Servicio de
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Sanidad de la Armada, quien para estos efectos, para efectos laborales, tiene
plena legitimación activa para ser demandada en estos autos.
Llegamos a dicha conclusión porque no se trata de un servicio público que
carezca de patrimonio o que obre en el mundo jurídico carente de personalidad
jurídica. En efecto, en el mundo jurídico, la Dirección de Sanidad de la Armada
cuenta con un Rol Único Tributario, RUT N° 61.102.016-3 y actúa en el mundo
sin utilizar siquiera la personalidad jurídica del Fisco de Chile, por lo que sería
autónoma e independiente.
Es más, en el caso del trabajador demandante, se hace expresa referencia
a que sus remuneraciones son pagadas con recursos propios, contando por
tanto con patrimonio propio, haciendo inaplicable a su respecto la norma
invocada por la demandada, dado que sí existe un patrimonio en el cual hacer
efectivos sus derechos.
Además, estamos en el campo del derecho laboral, donde deben primar las
interpretaciones normativas que vayan en pro de los derechos de los
trabajadores. Resulta totalmente lesivos a sus intereses el hecho de que se
considere que en materia laboral tienen aplicación las normas que regulan la
concentración o desconcentración de servicios, puesto que para el trabajador,
para su realidad, para su posición dentro de la empresa, nunca estuvo dentro
de sus posibilidades considerar siquiera que su empleador en definitiva era el
Fisco de Chile, dado que su empleador nunca ha contado con personalidad
jurídica y patrimonio, por tanto, todo lo que ha creído durante el curso de su
relación laboral, que en los hechos se ha extendido por más de 14 años, no es
así y debe entender que quien creyó que era su empleador, no lo era.
Las normas del Código del Trabajo están destinadas a equiparar la cancha,
para poder colocar a las partes vinculadas por un contrato de trabajo en un
plano de igualdad, dado que desde su inicio, el trabajador se enfrenta a un
empleador que se encuentra situado sobre él, dotado de un poder de mando y
de dirección de la empresa, que le permite gobernar la posición del empleado
en la industria. Por ello, una de las normas precisamente destinadas a producir
esta paridad de partes se encuentra contenida en el Art. 4 del Código del
Trabajo, dado que dicha norma fue precisamente concebida para evitar las
ambigüedades a que quedaba sujeto el trabajador, cuando claramente no
podía tener acceso certero a quien era su empleador, puesto que éste, a su
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vez, usaba una serie de artilugios destinados a confundir al trabajador y a


precisamente entorpecer su reclamo, cuando fuera pertinente.
Es precisamente ello lo que ha hecho la Dirección de Sanidad de la
Armada, dado que en lugar de admitir que ella era realmente la empleadora de
mi representado, en lugar de señalar que ha sido dicha entidad desde la cual
ha dependido desde antaño el señor Ossandón, ha buscado el subterfugio de
señalar que carecería de personalidad jurídica o de patrimonio propio para
actuar en estos autos, cuando en los hechos obran con una personalidad
jurídica y rol único tributario únicos, asumiendo obligaciones contractuales con
terceros, sin requerir de la participación del Fusco para ello.
Lo anterior resulta agravado por el hecho de que precisamente la Dirección
de Sanidad de la Armada utiliza efectivamente estos artilugios para poder
desligarse de sus obligaciones, puesto que como se puede apreciar en los
certificados de cotizaciones previsionales del señor Ossandón, en todos ellos
aparece como organismo pagador de las mismas al Hospital Naval Almirante
Nef, lo cual también implica disfrazar la situación jurídica, para complicar la
posición activa del demandante tanto para el cobro de las cotizaciones
previsionales como para exigir el pago de las prestaciones laborales
demandadas, como es el caso de marras.
Esta situación le ha causado indefensión a mi representado, al punto de ser
rechazada su demanda sin siquiera entrar al fondo de los antecedentes, por el
solo hecho de entender que un nombre le da la calidad al órgano y no la
situación fáctica en que se mueve en el mundo jurídico, puesto que para fallar
la excepción, solo se consideró la normativa legal, pero no se analizó siquiera
la forma de actuación de la Dirección de Sanidad de la Armada, quien, respecto
a sus trabajadores, se comporta como un empleador real, encuadrándose en la
categoría de tal consagrada en el Art. 4° del Código del Trabajo, categoría la
cual prima por sobre la representación judicial que respecto de la DSA pueda
tener el Consejo de Defensa del Estado.

INFLUENCIA SUSTANCIAL EN LO DISPOSITIVO DEL FALLO

De haberse respetado las normas sobre representación del empleador, se


habría entendido que la demanda se dedujo correctamente en contra de quien
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tiene la calidad de empleador respecto de terceros y para los efectos del


derecho laboral, por lo cual, se habría rechazado en todas sus partes la
excepción planteada, debiendo entrar US. a pronunciarse sobre el fondo del
asunto y claramente habría llegado a la conclusión de considerar que existía un
despido injustificado del que había sido objeto mi representado.
Acá además se ha omitido realizar una correcta interpretación de las
normas legales, cesando en el afán de dar real aplicación a las normas sobre
interpretación consagradas en los Arts. 19 y 24 y 1560 y siguientes del Código
Civil, los cuales permiten realizar una correcta interpretación del vínculo
contractual que ligaba a las partes y entender asimismo que es la demandada
la empleadora y no el Fisco de Chile.
La necesaria aplicación del Código del Trabajo, en su integridad, en su afán
protector de la parte más débil de la relación laboral, precisa entonces la
aplicación integral de las normas sobre representación del empleador
contenidas en el Art. 4°, puesto que en los hechos la demandada ha actuado
siendo titular de una personalidad jurídica y de un patrimonio propio, no siendo
dependiente de ningún ente para los efectos laborales. Esta interpretación de la
norma legal es la que más se condice con la interpretación indubio pro operario
que debe darse a la norma legal, especialmente cuando aquella pugna con la
desprotección del ente inferior.

IV.- AGRAVIO.

Por último, cabe señalar que la sentencia recurrida causa agravio a los
derechos de mi representada, puesto que se le ha negado todo acceso a una
reparación justa por todos los años trabajados, al estimar que carece de
legitimación pasiva la demandada para ser condenada al pago de dichas
prestaciones. Al acogerse la excepción opuesta, se ha omitido asimismo el
análisis de la totalidad de la prueba rendida en el proceso, dejando en la
incertidumbre la consideración de si el despido del cual fue objeto mi
representado fue injustificado, o bien, si se ajustó a derecho. Asimismo, permite
estimar que la demandada puede actuar en la vida jurídica carente de todo tipo
de personalidad y patrimonio, cuando en los hechos y respecto de sus
trabajadores, lo tienen y por tanto, deben responder como todo demandado,
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dado que a su respecto se le aplican la totalidad de las normas laborales


contenidas en el Código del Trabajo, las que en esta materia, priman por tanto
las normas administrativas que pretende esgrimir el Fisco de Chile en su
representación.
El Consejo de Defensa del Estado puede tener la representación
judicial e incluso ser emplazado en juicio para asumir la defensa, pero nada
obsta a que se demande directamente a la Dirección de Sanidad de la Armada.

POR TANTO: En mérito de lo expuesto y lo


dispuesto por los artículos 4, 477, 479, 480 y siguientes, y demás pertinentes
del Código del Trabajo,
RUEGO A US.: tener por interpuesto recurso de
nulidad en contra de la sentencia definitiva, dictada con fecha 06 de Julio de
2018, y notificada a esta parte con esa misma fecha, acogerlo a tramitación y
ordenar se eleve para ante la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Valparaíso, a
fin de que ese Ilustrísimo Tribunal, conociendo del recurso, lo acoja, anule la
sentencia, dictando una de reemplazo que rechace la excepción de falta de
legitimación pasiva opuesta y además, que declare que el despido que ha
sufrido don Ricardo Ossandón Jorquera ha sido injustificado, ordenando el
pago de las prestaciones reclamadas, con costas del recurso.

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