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Los principales aceites sintéticos empleados en refrigeración y aire acondicionado son los de

polialquilenglicol (PAG, cuyo uso es en refrigeración para el automóvil) y los de poliol éster (POE).

Los lubricantes con base POE son los aconsejados para los
gases refrigerantes que sustituyen al R-22.

Función del aceite para refrigeración y aire acondicionado


El aceite es usado para lubricar el compresor y mantener la unidad frigorífica funcionando
silenciosamente. Se necesitan formulaciones específicas de aceite para lubricar los
componentes internos del compresor. El aceite reduce la fricción entre las partes metálicas,
prolongando la vida del sistema.

El aceite para refrigeración debe ser cuidadosamente seleccionado para los sistemas
frigoríficos. Aquel aceite que sea muy pesado, no fluirá adecuadamente hacia todas las
partes mecánicas. El aceite que sea muy liviano, no se adhiere adecuadamente, provocando
inadecuada lubricación. Resumiendo, no se debe colocar cualquier tipo de aceite sin antes
tener en cuenta varios factores (tipo de refrigerante, aplicación de baja o alta temperatura,
entre otros).

Cómo es el aceite lubrica en el sistema de refrigeración


El proceso de hacer circular refrigerante por todo un sistema, crea un incremento en la
presión y temperatura del gas. A medida que la temperatura se eleva, las partes metálicas se
calientan y se dilatan. Esto provoca un aumento en la presión del vapor del aceite
refrigerante, que avanza hacia el sistema para lubricar las partes metálicas calientes del
compresor. El enfriamiento y lubricación de los componentes del compresor le permite al
mismo funcionar eficientemente reduciendo la fricción entre las partes.

La clase de aceite necesario para lubricar un tipo específico de sistema de refrigeración


depende en gran parte de la capacidad del compresor, lo cual es la medición de la habilidad
del sistema para enfriar. Además debe tenerse en cuenta el tipo de refrigerante usado en la
instalación.

La fórmula exacta del aceite para un compresor específico depende tanto del tamaño como
de la potencia del compresor. La viscosidad del aceite, que mide la resistencia del
lubricante a varios factores como el calor y la presión, es el principal factor que determina
la formulación del lubricante necesario para determinado compresor.
Seis consejos sobre cómo sacarle provecho a tu bomba de
vacío

El correcto uso de la bomba de vacío, herramienta principal del profesional de la


refrigeración y el aire acondicionado, puede determinar el éxito o fracaso de un trabajo.
Entender cómo influye esta herramienta en la labor cotidiana del profesional, y en qué
circunstancias debe ser empleada, nos ayudará a comprender su importancia.

Realizar el vacío de un sistema frigorífico, sea este una heladera, nevera o cámara
frigorífica, o aire acondicionado tiene como objetivo dos finalidades:

Eliminar gases no condensables

Deshidratar

Si no se quitan los gases no condensables, el sistema funcionará con presión de


condensación arriba de la normal. Esto sucede, debido a que estos gases quedan
“atrapados” en la parte más alta del condensador, reduciendo de esta manera su eficiencia.
El aumento de la presión de condensación trae como consecuencia altos valores de relación
de compresión y elevadas temperaturas de descarga. Ambos problemas, reducen la
eficiencia de cualquier sistema frigorífico.

La humedad, contenida en forma de vapor en el aire, debe ser removida del sistema
frigorífico por varias razones. La humedad, puede llegar a congelarse en el dispositivo de
expansión (sea este tubo capilar o válvula de expansión termostática), provocando la
pérdida de efecto frigorífico. Además, la combinación de humedad y aceite, forma ácidos.
Estos ácidos se mezclan con el aceite y partículas metálicas, dando como resultado la
formación de un lodo característico. Este lodo, tiende a acumularse en las partes más
calientes, generalmente en la válvula de descarga, impidiendo el correcto cierre de la
misma.

¿Cuándo debe utilizarse la bomba de vacío? Siempre que se intervenga un sistema


frigorífico, ya sea por el cambio de algún repuesto (cambio de compresor, filtro
deshidratador, instalación de un aire acondicionado Split, etc) debe emplearse la bomba
para deshidratar el sistema.

¿La bomba de vacío quita el agua de un sistema frigorífico? En realidad no. Lo que hace la
bomba de vacío es reducir la presión de un circuito frigorífico, para que las gotas de agua
que pudiese contener, se evaporen, y en ese estado puedan ser aspiradas por la bomba y
expulsadas fuera del sistema. La bomba de vacío sólo puede “arrastrar” vapores.

¿Cuánto tiempo de vacío es suficiente? Las bombas de vacío modernas pueden evacuar un
sistema frigorífico sin ningún problema hasta los 250 micrones, e inclusive por debajo de
su valor. Para considerar que hemos realizado un vacío adecuado, tomaremos como punto
de partida las 250 micras, como valor estándar, para considerar que hemos evacuado
correctamente un sistema. No es recomendable obtener valores de vacío por debajo de las
250 micras, ya que el aceite del compresor, por debajo de ese valor tiende a evaporarse, y
podría ser arrastrado por la bomba de vacío, disminuyendo la cantidad del mismo. Se
considera también que entre 250 y 500 micrones es un valor aceptable. Sin embargo, si este
valor de vacío no se mantiene y sube por encima de los 500 micrones, será necesario repetir
el vacío. Si durante el procedimiento de vacío, detenemos la bomba al llegar a los 500
micrones, y observamos que el valor aumenta en forma continua, es señal de que hay una
fuga en el sistema, y por lo tanto, no se mantiene el vacío adecuado.

En el caso de que la bomba no sea capaz de alcanzar los valores adecuados de vacío, es
muy posible de que esto sea un indicativo de que el aceite de la bomba está contaminado y
debe ser reemplazado. Asegúrese de instalar el aceite recomendado para bombas de vacío.
Además se recomienda cambiar el aceite cada vez que se hace vacío, para poder obtener
valores adecuados. El aceite debe ser reemplazado cuando éste se encuentra caliente, ya
que facilita su fácil drenaje de la bomba.

¿Porque se mide en el micrones? Dado que los manovacuómetros comunes que se utilizan
para el servicio de los sistemas frigoríficos no poseen la escala adecuada para medir el
vacío, se utilizan medidores electrónicos para medir el mismo.

A continuación, te recomiendo seguir los siguientes cinco consejos que aumentarán las
posibilidades de que hagas una buena deshidratación con tu bomba de vacío. En particular,
estos consejos te servirán para disminuir el riesgo de dejar humedad en el sistema
frigorífico, e inclusive, si no posees el medidor de micrones.

1. Realiza un buen barrido


En sistemas donde se ha comprobado que han ingresado grandes cantidades de humedad, es
imperativo realizar un buen barrido del circuito frigorífico con algún fluido que arrastre y
elimine cualquier impureza. Existen diferentes fluidos para este propósito. Te recomiendo
el uso del R141B impulsado con nitrógeno. Deberemos separar el circuito de alta y de baja
para poder hacer más eficiente el barrido. Al compresor deberemos quitarle su aceite, y
lavarlo internamente con R141B. Se recomienda hornear el mismo, y realizar un vacío
simultáneo, para asegurar la eliminación de posibles gotas de agua entre los devanados del
motor. Luego se deberá instalar el aceite nuevo, con el compresor aún caliente.

2. Quita el obús (latiguillo o gusanillo según el país de


donde seas)
Al quitar el obús, la bomba de vacío trabajará por menos tiempo y conseguiremos acelerar
el vacío. Cuando realizamos el vacío con el obús instalado en la válvula de servicio, el
tiempo de vacío se extiende, ya que este elemento restringe en gran manera la capacidad de
aspiración de la bomba. Existen en el mercado unos extractores de obús que te permitirán
luego, una vez finalizado el vacío, volver a colorar el mismo sin perder el vacío. Yo empleo
para esta tarea el siguiente extractor:

3. Realiza el vacío tanto por el lado de baja como de alta


presión a la vez
Es muy recomendable realizar el vacío tanto por el lado de alta como de baja presión
simultáneamente. Con este método se disminuye el tiempo de vacío. Si el lado de alta
presión de la unidad que estamos reparando no posee válvula de servicio, deberemos
instalar una. Si el diámetro de la tubería de alta presión no permite la instalación de una
válvula, sugiero lo siguiente: instalar un filtro deshidratador con válvula de servicio
incluida. O en su defecto, realizar un orificio en el filtro, introducir un tubo capilar por el
orificio realizado y soldar el mismo tanto al filtro como a la toma de una válvula de
servicio. La válvula de servicio en el filtro deshidratador tiene un doble propósito: por un
lado nos va a permitir realizar el vacío por el lado de alta presión, y por otro, podremos
medir la presión del lado de alta cuando el equipo esté en funcionamiento, y si el sistema
utiliza refrigerantes Blends, podremos quitar el exceso de carga de refrigerante por esta
válvula (que es lo que se recomienda).

4. Calienta las zonas de alta y baja presión del circuito


Mientras realizas el vacío, calienta la zona de baja y alta presión del circuito frigorífico.
Los siguientes elementos pueden ayudarte a elevar la temperatura de esos sectores: una
lámpara 40 W, una pistola de calor, un caloventor, e inclusive la llama del soldador que
empleas para soldar las tuberías. Siempre teniendo en cuenta de utilizar estos elementos con
cuidado para no deteriorar las partes del equipo en el cual estás trabajando. También es
importante calentar el compresor. Al calentar, lo que estamos haciendo es aumentar la
temperatura de evaporación de la posible humedad existente en el circuito, consiguiendo
con esto aumentar las chances de que sea eliminada.

5. Realiza un triple vacío para aumentar las posibilidades


de éxito
Utiliza el método del triple vacío para aumentar la eficiencia del vacío. Este método, que lo
he practicado durante años, me ha traído muy buenos resultados, disminuyendo
considerablemente las posibilidades de taponamientos por presencia de humedad. El triple
vacío consiste en lo siguiente: supongamos que has alcanzado un nivel de vacío suficiente
luego de 15 minutos de funcionamiento de la bomba, y que éste se mantiene, apagamos la
bomba de vacío, y “rompemos” el mismo insertando al sistema frigorífico el mismo
refrigerante que usa el equipo o nitrógeno, hasta llegar a 2 PSI (no se recomienda más allá
de este valor porque la bomba puede dañarse). Una vez hecho esto, dejamos reposar el
sistema cinco minutos. Luego de transcurrido este tiempo, encendemos la bomba e
iniciamos otro vacío. Debe repetirse este procedimiento dos veces más.

6. Cambia el filtro deshidratador


Instala un filtro deshidratador con más moléculas de lo habitual. Inclusive puedes
sobredimensionar el mismo, para asegurar que retenga la suficiente cantidad de humedad.
En la siguiente fotografía, puedes ver un filtro deshidratador con su válvula de servicio
instalada.
A modo de cierre, te garantizo que si sigues estas recomendaciones, no tendrás problemas a
la hora de combatir a la humedad y asegurar un buen trabajo. Ningún esfuerzo por eliminar
la humedad debe ser considerado como innecesario, puesto que la no eliminación correcta
de la misma, puede provocar problemas mayores, con el consiguiente desprestigio de
nuestro servicio, y no sólo eso, sino que un trabajo efectuado pasando por alto estas
recomendaciones, provoca grandes dolores de cabeza y pérdidas económicas para el
técnico, que deberá realizar nuevamente su trabajo.

Espero te hayan servido estas sugerencias, inspiradas en más de 10 años trabajando con
equipos frigoríficos. Si lo deseas puedes comentar más abajo, y si tienes dudas al respecto,
te recomiendo registrarte en el sitio (el proceso no te llevará más de 3 minutos) y realizar
las preguntas técnicas que considere pertinentes en el foro correspondiente.