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EL PRECARIADO

NILSON RAFAEL CABEZA MARTINEZ

UNIVERSIDAD DEL ATLANTICO


FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
PROGRAMA DE SOCIOLOGÍA
CAT.SOCIOL IV: CLAS. SOCIAL. E ID
BARRANQUILLA
2018
La palabra PRECARIADO evocadora de proletariado, propone describir una gran franja
social de tanta trascendencia, como siempre lo ha sido. No obstante, el autor no hace una
circunscripción entre categorías de análisis, pero si deja claro que el precariado no tendría
la homogeneidad, identidad y pertenencia a la vida fabril del clásico proletariado que
siempre ha existido, como tampoco la estabilidad, los derechos adquiridos y los medios
de lucha de la clase obrera de la era social demócrata de Europa. Realiza un contraste al
decir que el precariado es más diverso en su composición educativa y sectorial, hecho
que, junto a su movilidad y temporalidad, dificulta la generación de identidad, desde la
cual se estructura una acción grupal o colectiva: hasta este punto se podría señalar que es
una clase en sí.

A lo largo del desarrollo del texto Standing, muestra la precarización como una tendencia
laboral dominante y presente en el ámbito laboral en Europa, Estados Unidos y gran parte
de Asia. Luego de hacer claridad en el concepto de PRECARIADO, va ampliando
gradualmente su perspectiva de análisis, abordando las dinámicas globales de la vida
económica y los procesos de desrugalizacion que promueve la creciente de esta lastimosa
condición. Las consecuencias de la precarización sobre múltiples sectores de la población
afectada, incluyendo a los inmigrantes, analizando mas ampliamente pues al considerar
que aspectos de equilibrio emocional, familiar, desgaste personal debido a la gran
necesidad de realizar gestiones intensas y frecuentes, trasmites ante entidades
asistenciales entre otras muy particulares y de mayor intensidad que el proletariado.

Dentro de los múltiples enfoques sobre precariedad expuesto por Standing, un respectivo
y muy importante es el modelo de las siete seguridades, que, en torno a la ciudadanía
industrial, articulado por la socia demócrata de la segunda posguerra, como eran la
seguridad en el mercado laboral, en el empleo, en el puesto de trabajo, frente a accidentes
y enfermedades, en la reproducción de las habilidades, en los en la representación.

Standing consideraba que, quedar por fuera de estas siete (7) seguridades equivale a caer
en la precariedad. Entendiendo como una inacabable situación de desempleo, subempleo
y temporalidad. Siendo estimada para una gran parte del sector poblacional trabajador
como vivir en aislamiento y debilidad frente al capital, derivándose de lo anterior una
constante incertidumbre en todo el precepto de la existencia.

Para este, el factor causal muy determinante para caer en los estadios de la precarización
es la mercantilización neoliberal del trabajo, que la suprimir las garantías esbozadas
anteriormente, origina y formaliza el precariado como clase global, en un proceso que
divide a la colectividad obrera, debilita las instituciones sociales de protección y aún peor,
colma de reglamentación cualquier ámbito laboral.

Otro aporte significativo que hace el autor es la definición en diferentes niveles de la


condición laboral precaria, llegando a ser una explicación sombría pero realista de las
actuales condiciones del trabajo. En la escala individual uno de los principales efectos es
la imposibilidad del trabajador precarizado en pensar a largo plazo, como consecuencia
se crean grandes implicaciones como la limitación en la creación de un proyecto de vida
a un crónico cortoplacismo, inseguridad y múltiples afecciones como aversión, anomia,
ansiedad y alienación. Es decir, se cae en un constante desaliento y carencia de
MEMORIA SOCIAL.

Standing, describe múltiples aspectos de la condición laboral precaria, como el


sometimiento a horarios antisociales; la obligación de responder a demandas elevadas y
discordantes respecto a tiempos y lugares de trabajo; tener que sortear la incertidumbre
de oportunidades, haciendo una gestión del riesgo que obliga a asumir varios trabajos;
afrontar conflictos de roles insolubles entre las exigencias. En todas las actividades se ha
hecho usual trabajar bajo presión, con horarios que conllevan no solo una sensible
contracción del tiempo disponible para la vida familiar y el necesario descanso, sino
también para los deberes ciudadanos relacionados con la participación política y
comunitaria, lo que conduce a la reproducción de una democracia escuálida.

De diferentes formas se evidencia el impacto y el efecto de esas diversas y crecientes


situaciones laborales, indeseables en el sistema político. Las consecuencias son
apreciables desde comienzos de los años setenta, con la reducción de la probabilidad de
movilidad social ascendente, que se consideró usual desde los años cincuenta. Es
innegable que las clases medias son empujadas hacia la precarización por la reducción en
sus niveles medios de ingreso.

Con base en lo anterior se puede inferir que la noción de precariedad hace parte del
conjunto de conceptos explicativos y descriptivos utilizados para estudiar los cambios
laborales de las últimas décadas.