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B.

FORMACIÓN DEL CONTRATO

3. las tentativas o negociación del contrato

Negociar supone poner los medios para resolver un conflicto en el que las diversas partes
pueden no compartir la misma información, y desde luego no participan de las mismas
intenciones y casi nunca de los mismos objetivos. La vida en general y la empresarial en
particular es una permanente sucesión de situaciones en las que la tensión es el protagonista
fundamental. Negociar se presenta precisamente como el medio de resolver esas tensiones
antes de que aparezcan otras, que a su vez serán también objeto de una nueva negociación.
Algunas coordenadas evitarán muchos problemas en el mundo de los negocios.
No escapa a nuestra comprensión que nos encontramos en una etapa gobernada por la
libertad de acción, referida a la libertad de las partes para determinar qué es mejor para
sus intereses y actuar conforme a ello. Sin embargo, como todo derecho, éste se enmarca
dentro de límites que precisan respetarse. Uno de estos límites está consagrado por el
artículo 1362º de nuestro Código Civil, que recoge como deber esencial de los contratante,
el de negociar los contratos según las reglas de la buena fe. (González, 2008, pág. 18)
4. la oferta
Es una declaración que presta el oferente para proponer al destinatario la celebración de
un contrato. Dicha propuesta, una vez conocida, obliga al declarante; Para el Código Civil el
paradigma formativo del contrato viene dado por el contrato personalizado, en el que ambas
partes, tras las correspondientes negociaciones iniciales o tratos preliminares, en su caso,
llegan a concordar sobre la celebración del contrato.
En términos generales, la oferta contractual es una declaración de voluntad emitida con
intención de celebrar un contrato y que, por ende, ha de contener todos los elementos
necesarios para que con la mera aceptación de la otra parte se pueda decir que el contrato ha
quedado perfecto, en sentido de perfeccionado.

En definitiva, la oferta contractual, para ser realmente tal, requiere que se mantenga en
sus condiciones iniciales en espera de la aceptación de la contraparte. “Si se modifican las
condiciones de la oferta por el eventual aceptante, se está realizando una nueva oferta
(contraoferta), que habrá de ser aceptada por quien inicialmente asumía la posición de
oferente” (Florez, 2015, pág. 183)
5. la aceptación

La aceptación puede ser expresa o tácita. Como aceptación expresa debe entenderse
cuando el destinatario de la oferta da a conocer su declaración de voluntad ya sea de forma
verbal, escrita o por cualquier otro medio que resulte inequívoco. “En el supuesto de que la
aceptación se produzca de forma tácita, es cuando el aceptante realiza una serie de actos que
conduzcan o representen su conformidad con la oferta” (Guzmán, 2014, pág. 6)

Para que la aceptación sea efectiva, debe realizarse antes de que la oferta haya caducado
o deba considerarse caducada por el transcurso del tiempo. La aceptación debe
manifestarse mientras la oferta se mantenga en vigencia, entiéndase antes que el oferente
el revoque, o dentro del plazo, en caso que el oferente haya prefijado un término de
validez. También debe aceptarse antes que se den supuestos, como pueden ser la pérdida
de la capacidad del oferente, u otras circunstancias que determinen la caducidad de la
oferta. (BARROS ERRAZURIZ, 1932, pág. 21)

C. CONTRATOS

1. Auto contratación objeto del contrato

“De conformidad con el Art. 1402 el objeto del contrato consiste en crear, modificar,
regular o extinguir obligaciones. En suma el objeto del contrato, es en esencia, una fuente
creadora de obligaciones de dar, hacer y no hacer”. (Javier, 1998)

Creación de una relación jurídica

Es una función contractual que menos dificultades presenta, pues aparte de las
limitaciones impuestas por normas imperativas (la ley o las buenas costumbres) es posible
crear relaciones jurídicas patrimoniales que satisfagan las necesidades de los contratantes.

Regulación de Una relación jurídica

El término empleado por nuestro Código ha causado cierta confusión, pues para algunos
autores piensan que la expresión regular es el equivalen de la expresión modificar. En todo
caso, la modificación supone un cambio de lo existente, la regulación no tiene ese alcance.
En materia contractual las partes pueden regular o precisar los alcances de una relación
jurídica o bien interpretarla o estableciendo reglas de detalle (procedimientos de ejecución
modalidades de ejercicio de los derechos) que no implica la modificación de la relación
jurídica original.

Modificación de una relación jurídica

Es frecuente que por diferentes circunstancias las partes se vean precisadas en modificar
las obligaciones existentes originalmente en el contrato, es decir, modificar el contenido del
contrato sin extinguir supone un cambio de las condiciones u obligaciones existentes.

Extinción de una relación jurídica


Esto ocurre cuando las partes deciden Poner término al contrato antes de su vencimiento.
Esta figura jurídica se le conoce con el nombre de “distracto”, que es el contrato cuyo objeto
es resolver una relación jurídica patrimonial existente entre las partes. Es de advertir que el
distracto sólo puede tener lugar para poner fin a una relación jurídica cuyas prestaciones aún
no han sido ejecutada o cuya ejecución sea continua o periódica.

CONCLUSIONES

 Cuando se hace referencia a la formación del contrato, es ineludible referirse al


principio de la libertad. Todo sujeto es libre de contratar o de no contratar; y, en el
caso de querer contratar, de elegir con quien hacerlo y de determinar su contenido,
pero siempre actuando dentro de los límites impuestos por la ley, el orden público, la
moral y las buenas costumbres