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SOCIEDAD

13 de enero de 2019
El lado oscuro de los concursos de belleza

“Se decide qué cuerpos


valen y cuáles no”
El movimiento contra los concursos de belleza surgió antes del Ni Una Menos,
pero se potenció desde 2015 con el reflorecimiento feminista. “El mensaje que se
da a las mujeres es nefasto”, dice la ex reina de belleza Gabriela Macías.
Por Mariana Carbajal

“Cambié mi mirada sobre los concursos de belleza cuando me tocó estar del lado
del jurado”, cuenta a PáginaI12 Gabriela Macías, de 34 años, ex reina en dos
oportunidades, a los 15 y 21 años, en Río Gallegos. En 2014, para el aniversario
de la ciudad, el municipio la convocó junto a otras ex soberanas para integrar el
jurado con dos funcionarios comunales. “Ya me había recibido de nutricionista y
como parte del evento les había dado una charla a las participantes sobre
alimentación saludable. Todo el jurado quería votar a una chica que yo misma
había pesado y estaba con bajo peso. Era preciosa y desfilaba muy bien, pero
discutimos. Tuve que plantear que no podíamos premiar la anorexia. Fui
contundente y logré que varios en el jurado entendieran. Y no fue elegida. Si
ganaba, hubiera sido un mal mensaje a los adolescentes. Ese año me di cuenta
de que estos concursos no eran buenos. En ese entonces no me reconocía
feminista”, dice Macías. Como ella, cada vez son más las voces contra los
certámenes de belleza que se realizan como parte de las atracciones de las
fiestas tradicionales, tan arraigadas en el país, para promocionar turísticamente el
lugar. Lentamente se van aprobando ordenanzas que los eliminan o reemplazan
por la elección de “jóvenes” o “personas” destacadas –sin distinción de edad ni
género – por su aporte a la comunidad.

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“Si bien hay algo que empezó a cambiar y en algunas ciudades se dieron de baja,
la resistencia a dejar de cosificar a las mujeres y exponerlas al juicio de los otros
es enorme”, advierte a Página/12, la artista visual Lala Pasquinelli, integrante de
Mujeres que no fueron tapa, un espacio con presencia en redes sociales, desde
donde se cuestionan los estereotipos de género que reproducen revistas y diarios.

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El movimiento contra los concursos de belleza surgió antes del Ni Una Menos,
pero se potenció desde 2015 con el reflorecimiento feminista en el país. “En el
2015, con el Ni Una Menos, vi claramente cómo estos concursos contribuían a
formar estereotipos. La salud no es prioridad ni lo será. Los empresarios, los
municipios, sólo quieren lucrar a costa de jovencitas y el mensaje que se da a las
mujeres es nefasto: ‘La belleza se concursa, se compite, y otros te van a valorar,
porque vos no tenés poder ni para valorar tu propia belleza’”, agrega Macías.
–¿Cómo mira ahora los concursos de este tipo? –le preguntó este diario.

–Cada mujer debe encontrar y amar su propia belleza con las caderas heredadas
de la abuela o la nariz del padre que no le gusta con su belleza auténtica y
entender que nadie tiene ni puede ponernos puntos por lo que muestra nuestro
reflejo. No podemos darle ese poder al otro sobre nuestro cuerpo. Sin duda, los
certámenes de belleza forman parte de ese iceberg que suele representar la
violencia donde lo visible son los golpes, los femicidios, pero en la parte que no se
ve es donde radica la raíz de todo, como los chistes machistas, como el rosa para
nena y el celeste para nene. Y también estos certámenes –consideró Macías.

Reglamentos

Una de las pioneras en la lucha contra este tipo de concurso es Verónica Bajo,
integrante de Acciones Feministas y de Mujeres en Bandada, organizaciones que
vienen manifestándose desde 2013 contra la elección de reinas en distintas
localidades del sur de la provincia de Buenos Aires, como Bahía Blanca y Monte
Hermoso. “¿Cómo es posible que desde municipios se hagan campañas por
noviazgos sin violencia, y luego se los invita a los jóvenes a ver un espectáculo
cosificador de mujeres? Yo llamo a esto la ‘tinellización’ de Estado. ¿Hasta cuándo
tendremos a funcionarios/as eligiendo traseros de jóvenes y niñas? ¿Hasta
cuándo el Estado dejando en letra muerta la Ley 26.485 que ampara a las mujeres
de la violencia simbólica?”, repite Bajo. En Monte Hermoso, finalmente, el
municipio dio de baja el concurso de reina en la Fiesta de la Primavera.

La escritora e investigadora del Conicet Laura Arnes aporta otro punto de vista:
“La belleza sigue siendo una forma de validación de las mujeres y, sospecho, más
en pueblos pequeños, conservadores. Y esa validación tiene que ver con un
reconocimiento. ¿Cuáles son las posibilidades de reconocimiento para las mujeres
en esos lugares? La belleza es una moneda de cambio, la posibilidad de trabajo.
Me parecen terroríficos esos concursos. Pero la belleza es lo que te hace
deseable en ciertos contextos todavía. Ser tapa de revista, estar en un programa
como el de Tinelli, casarte con un futbolista millonario, conducir un programa en la
tele… Es un sistema de la aparición de las mujeres en la escena pública”, analiza
Arnes.

Los reglamentos de muchos de estos concursos siguen siendo discriminatorios y


sexistas: en algunos casos, solo pueden participar jóvenes “solteras” y “sin hijos”.
Y pierden el reinado si quedan embarazadas o se casan, es decir, si dejan de
estar a disposición para todas las miradas masculinas y pasan a pertenecer a un
solo macho. En la Fiesta Nacional de la Cebada Cervecera, en Puán, provincia de
Buenos Aires, se exige además, para participar, una altura mínima de 1,65 metro.
En el formulario de inscripción del 2017 para la Reina de la Fiesta provincial del
Turismo, en Guatreché, La Pampa, las aspirantes tenían que poner el color de
ojos.

En varias fiestas, además, se eligen “reinitas” como en la del Girasol, en Carlos


Casares, provincia de Buenos Aires, que se celebra del 15 al 17 de febrero, y tiene
concurso de Miss Girasolito. El 6 de enero las postulantes jóvenes, y las niñas,
desfilaron en camioneta por las calles de la ciudad y se presentaron en un
escenario montado en la avenida San Martín entre Almirante Brown y Pueyrredón.
De a una saludaron al público y a las autoridades presentes, entre ellas, el
intendente Walter S. Torchio (PJ) junto a su esposa Andrea Grobocopatel.
(http://portaleltoro.com/xxvii-fiesta-nacional-del-girasol-se-presentaron-las-
postulantes-a-reina-del-partido/).

En la Fiesta Nacional del Trigo, que se hace en Leones, Córdoba, hay también
Miss Espiguita. Como novedad, varios concursos se aggiornaron a la luz de la Ley
de Identidad de Género y permiten que participen chicas trans. “Aunque
tristemente se ve como algo positivo incluso desde sectores feministas o LGBTI,
para mí es otra forma de precarización de mujeres trans, reforzando estereotipos
patriarcales sumamente opresivos, que incluye la violencia estética”, objetó
Verónica Bajo, de Acciones Feministas. Este año, en Villa María, Córdoba, por
primera vez hay una joven trans finalista para Soberana del Festival de Peñas,
que se realizará del 8 al 12 de febrero.

Mensajes

Para Lala Pasquinelli, este tipo de concurso son “una síntesis casi perfecta de lo
que queremos cambiar en relación a la mirada sobre los cuerpos y su valoración”.
En un espacio donde especialmente el foco está puesto en la apariencia, lo que se
elige es el cuerpo que más se acerca al modelo de belleza hegemónica, los
cuerpos se exhiben vestidos y semidesnudos, caminan para poder ser
examinados y un “jurado” elige. “Es de una crueldad impresionante. Entonces, una
vez por año, localmente se decide cuáles son los cuerpos que valen y cuáles no. Y
también es una práctica que normaliza la opinión sobre los cuerpos, el juicio, el
vos sí y vos no. Todo con lo que queremos terminar. Me remite mucho la imagen
de estos concursos a un remate de hacienda, en una exposición en cualquiera de
esas mismas ciudades”, apuntó la creadora de Mujeres que no fueron tapa.

–¿Por qué cree que están tan arraigados y hay tanta resistencia para
eliminarlos? –le preguntó este diario.

–Cambiar este tipo de prácticas tiene un valor simbólico enorme: es decir basta,
las mujeres no somos pedazos de carne para ser evaluados y elegidos. No
queremos ese lugar, queremos ocupar los espacios por lo que hacemos, por lo
que podemos hacer. Para quienes se oponen a sacarlos, es un recorte a su
potestad sobre los cuerpos de las mujeres. Y si ahora consiguen esto, ¿qué van a
pedir mañana?, se preguntan. Creo que la resistencia pasa por ahí, porque lo que
se juega es una mirada del mundo, privilegios, potestad para cosificar y otorgar a
las mujeres un lugar muy reducido dentro del espectro social, y no un evento en sí.

https://www.pagina12.com.ar/168113-se-decide-que-cuerpos-valen-y-cuales-
no?fbclid=IwAR1QZb-pXKMZLwr49__vfkvwiYxFukem_eJC-x7-ksD0v0KJc3Wln3jh_Fg
SOCIEDAD
13 de enero de 2019

Reinas y reinitas versus


embajadores/as
Por Mariana Carbajal

Imagen: Verónica Bellomo

Chivilcoy fue el primer municipio, en 2014, en el que se aprobó una ordenanza por
la cual se estableció que el gobierno comunal no podrá impulsar ni apoyar
concursos de belleza en ningún tipo de evento. La normativa fue impulsada por
organizaciones de mujeres. Y le siguieron otros: La Angostura, en el sur de
Neuquén (ver aparte), El Chaltén y San Julián (Santa Cruz), Río Grande (Tierra
del Fuego), Resistencia (Chaco) y Trenque Lauquen, Saladillo, y Villa Gesell, en la
provincia de Buenos Aires, y Viedma (Río Negro), entre otras localidades.

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El lado oscuro de los concursos de belleza | “Se decide qué cuerpos valen y cuáles no”
Por Mariana Carbajal
En la Fiesta Nacional de las Colectividades, que se hace en noviembre en
Rosario, desde 2017 se reemplazó la elección de reinas por un certamen en el
que se eligen embajador o embajadora y ya no son los criterios de belleza los que
se evalúan. Desde la Subsecretaría de Políticas de Género de la provincia de
Santa Fe se recomendó a los municipios y comunas que saquen o reemplacen los
concursos de reinas por instancias donde se visibilice a la mujer en su rol de
emprendedora, científica, artista, política. “Hemos logrado que varias localidades
adhieran a estas recomendaciones desde 2016”, comentó una funcionaria.

En Mercedes, los concejales de Unidad Ciudadana impulsaron una ordenanza


para prohibirlos. “Se pudo lograr el acompañamiento de todos los bloques, luego
de un gran trabajo con la sociedad mercedina. No fue fácil hacer entender que la
violencia también puede ser simbólica. Hoy ya no tenemos reinados y sí tenemos
embajador/a”, contó a este diario la concejal Mariana San Martín, de UC.

En Viedma, capital de Río Negro, se elegía reina de la Fiesta del Mar y el


Acampante y, en otra fiesta, del Río. Desde el 2016 está vigente una ordenanza
que suspendió los concursos y planteó que fueran reemplazados por elecciones
de representantes en un sentido más amplio, sin estereotipos ni ningún tipo de
requisito. Pero esta última parte nunca se implementó por parte del municipio.

En Mar del Plata se eliminó el conocido concurso Miss Cola Reef, que la marca de
ropa organizaba desde 1993.

En Gualeguaychú, desde 2016 se terminó con la elección de la reina del Turismo y


ahora se eligen representantes de la ciudad que son postulados por los vecinos y
votados a través de la web de la Municipalidad. Tampoco el municipio apoya
eventos que hagan elección de reinas. Pero sigue arraigado el certamen de reina
del Carnaval, que es un emprendimiento privado.
“En los pueblos de San Luis es costumbre cosificar a las mujeres a través de las
elecciones de reinas. Desde el Nodo Género y Políticas de Equidad hicimos varias
notas de repudio al respecto y sólo logramos que en la Municipalidad de la Ciudad
de San Luis se dejara de elegir la reina del Estudiante hace unos años”, contó a
PáginaI12 Sandra G. C. Cabrera.

En las provincias del norte siguen muy arraigados. Es muy fastuosa, por ejemplo,
la fiesta en la que se elige la Reina Nacional de los Estudiantes, en San Salvador
de Jujuy, en septiembre, donde participan adolescentes que fueron elegidas en
cada provincia. Se trata de un evento con apoyo de la gobernación. La última, que
se hizo en 2018, fue la edición 67ª.

En Bragado se hace la Fiesta Provincial del Caballo, con su respectivo concurso


de reina. La agrupación de tamboras 4 Locas presentó un proyecto en el Concejo
Deliberante para eliminarlo y que se valoren otros talentos. Pero la propuesta fue
desestimada. También se presentaron iniciativas con el mismo objetivo en Zárate
y en Arrecifes, entre otras ciudades, sin encontrar eco.

Persisten, también, contradicciones cuando se aborda el tema: por ejemplo, en


Junín, el intendente Pablo Petrecca (Cambiemos) resolvió en 2016 sacar la
elección de reina de la Fiesta del Estudiante para “evitar la violencia simbólica y la
cosificación de las jóvenes”, pero en la Fiesta del Cosechero, que se realiza todos
los años en Morse (localidad perteneciente al mismo distrito) con el auspicio del
municipio, se sigue haciendo.

https://www.pagina12.com.ar/168114-reinas-y-reinitas-versus-embajadores-as
La primera vez que salí a hablar a los medios fue justamente por una nota d repudio ante una
elección de reina y reinitas organizada por el municipio d La Punta, luego siguieron varias acciones
más al respecto contra otros eventos y municipios de #SanLuis a través del #NodoGénero

SOCIEDAD
13 de enero de 2019

Para elegir “reinas cada


vez más reales”
Por Mariana Carbajal

Imagen: Verónica Bellomo

La temporada de concursos de reinas se largó con el comienzo de año. Entre el


10 y el 27 de enero se celebra en Mar del Plata la 37ª Fiesta de los Pescadores,
que lleva adelante la Sociedad de Patrones Pescadores. Aunque sigue vigente en
esa celebración el concurso de reinas, le fueron incorporando modificaciones
desde hace cuatro años, con la idea de elegir “reinas cada vez más reales”. Una
de las primeras decisiones que tomó quien está a cargo de la organización del
evento, Lorena García, fue quitar la pasada de las candidatas en traje de baño, un
clásico en la mayoría de los certámenes. Después eliminaron la exigencia de ser
soltera y no tener hijos, otro requisito de los reglamentos en muchas de las fiestas.
En 2018, se quitó las limitaciones de edad, que suelen fijarse entre 16 y 22 o 25
años, y se presentó una concursante de 72 años, y entre las 12 seleccionadas
estuvo Alejandra Maidana, que tenía 46 años, era ya abuela y se llevó una corona
de princesa. Este año sumaron como condición para participar que presenten un
texto escrito y oral sobre temas como “El Puerto, un atractivo lleno de historias” y
“Mar del Plata turística los 365 días del año”. Entre las 12 finalistas, la mayor este
año tiene 35 años, según publicó Infobae.

Otra estrategia para contrarrestar los concursos de belleza es la organización de


otro tipo de certamen. En Los Toldos, provincia de Buenos Aires, se eligen reinas
de clubes, estudiantes, bomberos, carnaval. Cada 6 de agosto se corona a la
soberana del pueblo. “En 2015 hicimos un concurso desde una agrupación local,
El Guiso, para premiar grandiosas mujeres que cualquiera podía postular
fundamentando las razones. Obviamente todas ganaron para poder dejar el
mensaje de que somos compañeras y no competencia. Y que es posible
proyectarnos con conciencia de género desde lugares novedosos, no
estereotipados. Digamos que el evento tuvo buena llegada y sirvió de excusa para
reunirnos entre mujeres y evidenciar la violencia simbólica tan naturalizada en los
concursos de belleza. Pero el municipio, que sólo cambió el nombre de reina a
embajadora, sigue promoviéndolos”, contó a PaginaI12 Pía Roldán.

https://www.pagina12.com.ar/168115-para-elegir-reinas-cada-vez-mas-reales