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LAS PERSONAS BONDADOSAS SON MAS INTELIGENTES

“La base de un cerebro sano es la bondad” escribió Richard Davidson, especialista


en neurociencia afectiva. Desde antiguo, en la tradición Occidental grecolatina y
cristiana, se ha definido la bondad como todo acto humano que colabora o
contribuye a la felicidad de las otras personas. Generalmente esta virtud va
acompañada de la generosidad, acción mediante el cual una persona prefiera
disminuir el nivel de satisfacción de sus propios intereses a cambio de que otros
amplíen sus propios niveles de satisfacción. Cuando los actos de bondad los
reciben personas equilibradas y maduras sentimentalmente, éstas suelen
responder con la gratitud, o sea, con el reconocimiento y estima a quien le ha
hecho el favor o servicio. Las personas que no son bondadosas ni capaces de
responder con la gratitud a los favores recibidos, suelen ser mezquinas, egoístas,
acomplejadas y de inteligencia mediocre. Del lado opuesto a la bondad se
encuentran actitudes muy negativas como la crueldad, que consiste en la
ejecución de un daño con el objeto de obtener un beneficio; este defecto se
transforma en maldad cuando a la realización del acto malo no interesa si
produce beneficios o no. Si el acto malo causa deleite o alborozo, entonces se
trata de otro defecto, conocido como la perversidad. La malicia, por su parte, es
el deseo de hacer mal aunque no se participe directamente en el acto. Todos esos
sentimientos, tan comunes entre los seres humanos, son contrarios a la bondad.
Ser bondadoso con los demás es serlo con uno mismo, por nuestra común
condición de seres humanos. De ahí que la bondad esté emparentada con la
afabilidad, la ternura, el cuidado, la atención, la empatía, la compasión y la
fraternidad. Sentimientos todos que buscan involucrar al otro e incluirlo en
nuestras acciones, para contribuir con su felicidad. Intentar cumplir nuestros
propósitos teniendo en cuenta al mismo tiempo los propósitos de los demás, y
ayudar a la felicidad del prójimo es una conducta sabia e inteligente. De hecho las
personas bondadosas, según estudios reciente parecen poseen una inteligencia
superior a la del resto. La sabiduría popular reza “hacer el bien sin mirar a quien”,
pues tarde o temprano las buenas acciones redundarán en beneficio de nosotros.
Quienes no son inteligentes no se percatan de ese detalle, y aunque sean
bondadosos con los miembros de su entorno familiar y sus amistades, suelen ser
despiadados, egoístas y déspotas con los demás.

Encuesta:
De acuerdo a su experiencia y conocimientos juzgue usted la siguiente
proposición: “Las personas bondadosas son más inteligentes”.

1. Estoy completamente de acuerdo,


2. Estoy de acuerdo.
3. No estoy de acuerdo