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CUANDO LA FE HACE DAÑO, DESHUMANIZA Y MATA.

Reflexiones sobre el monoteísmo en el Antiguo Testamento1

Luiz José Dietrich


Traducción de Javier Cárdenas
Edición de Matías Maldonado A.
Observatorio Iglesia y Sociedad

“Al leer ciertos pasajes de la Biblia deberíamos pedirle a los niños que salgan de la
habitación”, "La Biblia es un lista de malos hábitos", “presenta a un Dios violento al cual se le
relacionan muchas crueldades y matanzas”, "es un catálogo de crueldades, y lo peor de la naturaleza
humana"2.. Declaraciones como ésta, de José Saramago, importante escritor portugués, premio Nobel
de Literatura, recientemente fallecido, se basan en el hecho de que la Biblia existen muchos textos
que instan y estimulan actos de discriminación y violencia en nombre de Dios. A continuación se
presentan algunos versículos de la Biblia en que estos aspectos de la discriminación y la violencia
son evidentes:
"Mi ángel irá delante de ti, y te llevara a la tierra de los amorreos, los hititas, los fereceos, los
cananeos, los heveos y los jebuseos, y yo los exterminaré. No adorarás a sus dioses, ni los honrarás;
No harás lo que ellos hacen, pero destruirás totalmente a sus dioses y les romperás por completo sus
pilares sagrados (...) No harás ninguna alianza con ellos, ni con sus dioses. Ellos no habitarán en tu
tierra, para que no sea que te hagan pecar contra mí, pues si les sirves a sus dioses, eso será por piedra
de tropiezo a ustedes" (Ex 23,23-24.32-33)2.
"Moisés se puso en pie en medio del campamento y dijo: '¡Los que estén de parte del Jehová,
júntense conmigo! Y se le juntaron todos los levitas. Él les dijo: 'Así dice Jehová, Dios de Israel:
Tome cada uno la espada; regresen al campamento, vayan de puerta en puerta y maten sin tener en
cuenta si es hermano, compañero, o pariente.
Los levitas cumplieron las órdenes de Moisés, y aquel día cayeron unos tres mil hombres del pueblo.
Moisés les dijo: Hoy se han consagrado a Jehová, a costa del hijo o del hermano, ganándose hoy su
bendición" (Ex 32,26-29).
"(...) El pueblo se entregó a la fornicación con las hijas de Moab. Estas invitaron al pueblo a
sacrificar a los dioses de ellas, y el pueblo comió y se postró ante los dioses de ellas. Entonces Israel
se comprometió a Baal de Peor, la ira de Jehová se encendió contra Israel. Y Jehová dijo a Moisés:
'Toma a todos los príncipes del pueblo. Empalaos en el madero con su faz volteada al sol, para
Jehová’. Entonces la ira ardiente de Jehová se apartará de Israel.' Moisés dijo a los jueces de Israel:
Matad cada uno a aquellos de sus hombres que están comprometidos con el Baal de Peor. Es que

1
Este texto fue publicado en la Revista Estudos Bíblicos, Petrópolis: Vozes, número 115-2012/1.
2
Las citas bíblicas, salvo indicación contraria, fueron extraídas de la Biblia de Jerusalén, nueva edición revisada
y ampliada, São Paulo: Editorial Paulinas, 2002. porém com uma alteração: usou-se a letra maiúscula também
para escrever o nome das divindades condenadas. Usar letras maiúsculas quando nos referimos à divindade em
que nós cremos, e usar minúsculas para referir-se a outras divindades, ou divindades de outros povos, não é já
uma primeira forma de violência, um dos primeiros sinais das violências religiosas abordadas neste artigo?
Coloquemo-nos na pele de um dos povos que tem a sua (ou suas) divindade grafada com letra minúscula para
perceber a violência implícita nesse ato adotado em todas as Bíblias e tão comum entre nós. Haverá menos
verdade nas divindades dos povos que estão sendo alvos dessa violência do que nessa divindade que incita e
promove essa violência?
llegó un hombre de Israel, trayendo para junto de sus hermanos esta madianita (...) viendo a eso Finéas
(...), hijo de Aarón el sacerdote, (...) se levantó, tomó una lanza, siguió al israelita a la tienda-santuario,
y traspasó a ambos, al varón de Israel y a la mujer, en la tienda santuario de ella. Y la peste que hirió
a los hijos de Israel cesó. Y murieron veinticuatro mil de entre ellos (...) Y Jehová habló a Moisés y
le dijo: 'Fineas (...), hijo de Aarón el sacerdote (...) era poseído de el mismo celo que Yo, por eso, en
Mi celo no destruí a los israelitas. Por eso os digo: yo le doy mi pacto de paz. Será para él y sus
descendientes después de él un pacto que le garantiza el sacerdocio eterno (...) "(Números 25,1-13).
"Cuando Jehová, tu Dios, te haya introducido en la tierra en la cual estas entrando para
poseerla, e expulsado naciones más poderosas que usted – los hititas, los gergeseos, los amorreos, los
cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos – siete naciones más numerosas y poderosas que tú,
cuando Jehová, tu Dios, entregarlas a usted, usted as golpeará y as sacrificará como anatema. No
harás alianza con ellas y no tendrás compasión de ellas. No contraerás matrimonio con ellas, no darás
tu hija a uno de sus hijos, y ni tomarás una de sus hijas para tu hijo; pues de este modo tu hijo se
alejará de mí para servir a otros dioses, y la ira de Jehová se inflamaría contra vosotros exterminando
te rápidamente. Aquí es cómo debéis tratarlos: demoler sus altares, despedazar sus columnas
sagradas, cortar sus Asherás y quemar sus imágenes de escultura. Pues tu eres un pueblo consagrado
a Jehová, tu Dios; fue a ti que Jehová, tu Dios, te eligió para que pertenezcas a él como su propiedad
exclusiva, de todos los pueblos que existen sobre la faz de la tierra... (Dt 7,1-6).
“Destruirán todos los santuarios donde esos pueblos, que ustedes van a conquistar, daban
culto a sus dioses, en lo alto de los montes, sobre las colinas, bajo cualquier árbol frondoso; demolerán
sus altares, destrozarán sus piedras conmemorativas, quemarán sus Asherás, derribarán las imágenes
de sus dioses y borrarán sus nombres de aquel lugar.” (Dt 12, 2-3).
“Si un hermano tuyo de padre o de madre, o tu hijo, tu hija, o la mujer que duerme en tus
brazos, o tu amigo del alma te incitan a escondidas proponiéndote: Vamos a dar culto a dioses
extranjeros, desconocidos para ti y para tus padres –sean dioses de pueblos vecinos y cercanos o de
pueblos remotos de un extremo al otro de la tierra– no le harás caso ni lo escucharás, no te apiadarás
de él ni le tendrás compasión ni lo encubrirás. Antes le darás muerte; tu mano será la primera en la
ejecución y seguirá la mano de los parientes. Lo apedrearás hasta que muera. Por haber intentado
apartarte del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto, de la esclavitud. Así, todo Israel, al enterarse,
escarmentará, y no volverá a cometerse entre los tuyos maldad semejante.” (Dt 13, 6-11).
“Cuando entres en la tierra que va a darte Jehová, tu Dios, no imites las abominaciones de
esos pueblos. Que no haya entre ustedes quien queme a sus hijos o hijas, ni vaticinadores, ni
astrólogos, ni agoreros, ni hechiceros, ni encantadores, ni espiritistas, ni adivinos, ni quién consulta a
los muertos. Porque el que practica eso es abominable para a Jehová. Y por semejantes abominaciones
los va a desheredar Jehová, tu Dios.” (Dt 18, 9-12).
“No se admite en la asamblea del Señor a quien tenga los testículos machacados o haya sido
castrado. No se admite en la asamblea de Yahvé ningún bastardo; no se lo admite en la asamblea de
Yahvé hasta la décima generación. No se admiten en la asamblea de Yahvé amonitas ni moabitas; no
se admiten en la asamblea de Yahvé ni aun en la décima generación”. (Dt 23, 1-3)
“No habrá mujer consagrada a los cultos de la fertilidad entre las hijas de Israel, ni los
hombres consagrados a los cultos de fertilidad entre los hijos de Israel.” (Dt 23, 18).
“No te acostarás con un hombre como si fuera una mujer. Es una abominación” (Lv 18, 22).
Una vez que aun hoy todavía vivimos muchos casos de intolerancia, discriminación y
violencias cometidas en nombre de Dios. Por lo mismo, necesitamos preguntarnos hasta dónde los
textos anteriormente citados tienen influencia en esas actitudes. ¿Cuánto de las concepciones de Dios
presentadas en estos textos continúan presentes en las teologías actuales? ¿Cuánto de todo esto fue
incorporado en el proceso de construcción de nuestra concepción monoteísta de Dios?
Principalmente, necesitamos hacernos la siguiente pregunta: ¿Cómo y por qué tales concepciones de
Dios se metieron en el monoteísmo cristiano? No solamente porque están en contradicción con
aspectos fundamentales del testimonio de Jesús de Nazaret, sino por ser ésta la teología de las
personas que condenaron a muerte a Jesús.

1.- Religión y violencia en la historia y en el mundo de hoy

De hecho, a lo largo de nuestra historia tenemos muchos ejemplos de violencias cometidas


en nombre de Dios o por lo menos legitimadas con justificaciones religiosas. Sabemos que las reales
motivaciones son económicas y políticas: robar y saquear el oro, plata, piedras preciosas, controlar
minas, explotar y esclavizar a personas, apropiarse de tierras productivas y de su producción,
controlar el comercio o de las rutas de comercialización… estas prácticas siguen hasta los días de hoy
en los yacimientos petrolíferos, de minerales, de piedras y metales preciosos, áreas con potencial para
producción de energía, agua, alimentos. Este es el contexto de los principales conflictos que muchas
veces aparecen como conflictos religiosos en nuestros noticiarios. Hay áreas en que lo religioso es
más explícito, como por ejemplo, en el conflicto milenario entre judíos y árabes musulmanes, pero
este – infelizmente - no es el único conflicto en que se usa el nombre de Dios para legitimar ataques,
violencia en nombre de Dios.

Son varios los países que viven intensos conflictos bélicos, económicos, políticos en que el aspecto
religioso está involucrado:

1. Musulmanes e hindúes, disputando la región de Cachemira, entre India, Paquistán y China.


2. Los budistas lamaístas y el gobierno de China, en el Tíbet.
3. Los musulmanes talibanes y el gobierno norteamericano, judío-cristiano, en Afganistán y otros
países de Oriente Medio.
4. Conflictos internos en Irán, entre la población y un gobierno teocrático.
5. Irlanda/Éire (con católicos en su mayoría) e Irlanda del Norte/Ulster (con protestantes en su
mayoría).
6. La expansión del islamismo en las regiones norte y centro de África, causando varias guerras
civiles, en diversos países como Nigeria, Congo, Ruanda y en Burundi.
7. Reaparición de las tensiones y conflictos entre cristianos, hindúes y musulmanes en Indonesia.

Y aún muchos otros conflictos semejantes. Ciertamente son hechos como este que fundamentan las
acusaciones de aquellos y aquellas que afirman que las religiones causan más violencia que la paz3.

3
Ver, en este sentido, una serie de publicaciones que, en los últimos años, han defendido el ateísmo, como
Richard DAWKINS, El espejismo de Dios, Madrid, Espasa, 2008; Christopher HITCHENS, Dios no es bueno.
Alegato contra la religión, Barcelona, Debate, 2008; Sam HARRIS, Carta a una nación cristiana, Random
House, 2006.
Conforme a la evaluación de muchas personas, que por este motivo defienden el ateísmo, el
mundo sería un mejor lugar sin las religiones y sus conflictos y guerras. Necesitamos reconocer que
existe mucha verdad en esto. No solamente en la historia, en el pasado, las divisiones religiosas
atravesaron continentes, en nuestra época todavía siguen influenciando la política, la economía, y
muchas veces dilacerando comunidades y aniquilando vidas.
Incluso, gran parte del actual mapamundi fue diseñado por enfrentamientos, divisiones,
luchas, disputas internas y guerras internacionales. Así por ejemplo, toda el Europa cristiana surge
como respuesta a invasiones musulmanas en los siglos XIV-XVII y por el movimiento de ocupación
de parte de Europa Oriental y del Cáucaso por el Islam, que se extiende hasta el siglo XX que continúa
y causa conflictos hasta los días de hoy.
También queda claro que los conflictos no siempre son causados por las religiones. Muchas
veces las motivaciones son de tipo ideológico que mueven a persecuciones y represalias, como por
ejemplo, las dificultades impuestas a las religiones en China. Los comunismos, los socialismos, los
fascismos y los nacionalismos vieron la religión como amenazas para los proyectos de sociedad que
querían construir, de hecho, la mayor parte de las religiones involucradas era aliada y beneficiara de
los regímenes que los revolucionarios combatían. Otros muchos conflicto están relacionados con las
divisiones y disputas interna de las religiones, como católicos y protestantes en Irlanda, chiitas y
sunitas en Irak, etc. Pero tenemos que reflexionar sobre el papel de las religiones en estos conflictos.
¿Por qué los discursos y las legitimaciones religiosas pueden ser usados para justificar hechos de
guerra y violencia? ¿Por qué los creyentes aceptan eso, e en la mayoría de las veces se quedan callados
y no denuncian o desautorizan ese uso de la religión?

2.- Violencias contra las religiones indígenas y de matriz africana

En el actual Brasil, más que la violencia de los conflictos armados, están más presentes los
casos de discriminación, prejuicio, intolerancia y hechos de violencia contra los pueblos de origen
africana y los pueblos originarios y sus religiones y sus cultos tradicionales. Los orígenes de las
religiones africanas – el culto a los ancestros, los Orixás, Voduns o Inquices, las religiones más
antiguas del planeta - que se confunden con el proceso de humanización de nuestra especie y que
comenzaron a desarrollarse hace más de un millón de años atrás. Excavaciones arqueológicas prueban
que los pueblos originarios de América del Sur habitan esta región desde más de 20.000 años atrás.
Sin embargo estos pueblos y estas religiones, a pesar de ser antiguas, sufrieron mucho con
los cristianos. Y los pueblos africanos también sufrieron con los musulmanes en África. Y todavía
siguen sufriendo. Diarios, revistas y otros medios informativos prácticamente todos los días nos dan
ejemplos de intolerancia, prejuicios y violencias contra los pueblos indígenas y los afrodescendientes
y sus religiones. Las acciones van desde campañas evangelistas hasta la demonización de los cultos
y ataques a centros de Umbanda y Candomblé. Estas prácticas están envueltas de un pensamiento de
que las religiones tradicionales africanas e indígenas necesitan ser eliminadas, hasta por el bien de los
indios y africanos, ya que tales religiones los apartarían del verdadero Dios y de la Salvación.
3.- Violencia contra las personas con opciones y/o orientaciones homo-afectivas

Es fuerte también la discriminación contra las personas que asumen relaciones homo
afectivas. Esto quedó en evidencia en Brasil en las campañas contra el Plan Nacional de Derechos
Humanos (PNDH), principalmente en lo que respecta a la afirmación de los derechos de las personas
homosexuales y el afiche elaborado para la campaña de divulgación de estos derechos en la escuela.
Este afiche fue denominado de “kit gay” por sus detractores, y en conjunto con la campaña, terminó
siendo suspendida. Esta misma actitud discriminatoria se puso en el tapete en las últimas campañas
electorales presidenciales, imputando a ellas posiciones favorables a los derechos homosexuales.
Actualmente en Brasil estos mismos grupos están impidiendo que el concepto “género” sea incluido
en los planes nacionales e provinciales de educación, con el fin de evitar que las escuelas promuevan
actitudes de respecto frente a la diversidad sexual.
Sin embargo, la violencia en nombre de Dios también es practicada por otros grupos
religiosos, pero en ese texto nos limitaremos a las violencias en nombre de Dios utilizadas y
practicadas por los cristianos. ¿Por qué acontece eso? ¿De dónde viene esa convicción? En muchas
veces esa actitud se fundamenta en textos bíblicos. En ese artículo queremos abordar esos textos y
proponer una comprensión histórica y una relectura liberadora de ellos y de las teologías creadas a
partir de esos textos.

4.- La violencia como parte del proceso de constitución del monoteísmo en Israel

De hecho hay en la Biblia muchos textos que incitan y legitiman la violencia contra otras
religiones y en contra de las personas que poseen otras maneras de nombrar y dar culto a Dios. La
violencia y la incitación a hechos de violencia hacen parte de los textos que a lo largo de la historia
de Israel serán considerados sagrados, serán instituidos como palabra de Dios.
La religión de Israel es fruto de un proceso va del politeísmo al monoteísmo “de la pluralidad
a la singularidad”4.
Todavía ese movimiento en dirección al monoteísmo acontece o bajo el patrocinio o en
alianza con el poder político y conlleva dentro de ello un alto grado de violencia e imposición, estando
la mayoría de las veces asociado a un proyecto de dominación, teniendo una función importante en
la legitimación de la dominación de un grupo sobre otros.

5.- Primer paso: El arca y el Dios del arca como legitimación de poder de David

Los primeros pasos hacia la dirección de monoteísmo talvez fueron dados por David. David,
que se hace rey después de una serie de muertes (1 Sm 22 – 2 Sm 5) y en condiciones muy sospechosas
(2 Sm 16, 5-8), lleva el arca hacia dentro de las murallas de Jerusalén (2 Sm 6, 1-23). Aún cuando la
gran cantidad de guerreros fuera necesaria para que el Arca fuera tomada de las tribus de Benjamín y
Efraín puede ser exagerada: “todo la elite del ejército de Israel: treinta mil hombres” (2 Sm 6,1), sirve
para dar a conocer una parte de la violencia y de la imposición en este hecho. Y desde ese momento
Yahvé de los Ejércitos (YHWH Sebaot) pasa a ser el Dios del Rey. David y su monarquía comienzan

4
REIMER, Haroldo, Inefável e sem forma. Estudos sobre o monoteísmo hebraico, São Leopoldo: Oikos;
Goiânia: UCG, 2009, p. 21-52.
a ser presentados como representante de Yahvé de los Ejércitos, el Dios del Arca. El culto de Yahvé
de los Ejércitos pasa a ser una especie de culto oficial.
Esto se hace evidente en las conexiones entre la narrativa de la lucha entre David y Goliat (1
Sm 17, 1 - 18,5) y la llamada narrativa del Arca (1 Sm 4, 1b-7,1). Estos textos presentan una serie de
conexiones tradicionales y textuales que permiten suponer que 1Sm 4 y 1Sm17 hayan estado juntos
en una redacción anterior a la de Ezequías y Josías5. La divinidad común a los dos relatos es Yahvé
de los Ejércitos (YHWH Sebaot). Y así como en 1 Sm 4 Yahvé de los Ejércitos es representado por
el Arca, en 1 Sm 17 es David quien representa a Yahvé de los Ejércitos.
En 1 Sm 4,4 el Arca es “el Arca de la Alianza de Yahvé de los Ejércitos, el entronizado sobre
los querubines”6. Y en 1 Sm 17,45 David dice a su adversario filisteo: “Tú vienes a pelear conmigo
armado de jabalina, lanza y espada; yo, en cambio, te ataco en nombre de Yahvé de los Ejércitos de
Israel, a quien tú has desafiado”. La expresión “en nombre de Yahvé de los Ejércitos”, regresará en 2
Sm 6,18, cuando después de establecer el Arca en Jerusalén David bendice al pueblo invocando este
epíteto divino7.
David también es presentado como el representante de Yahvé de los Ejércitos en la
simbología desenvuelta en el desenlace del combate entre David y el filisteo. La narrativa de 1 Sm 5
dice que los filisteos dejaron el Arca en el templo de Dagón, “junto, o con” Dagón, el Dios supremo
de los filisteos. Y en 5,3 y en 5,4 el relato informa que por dos veces los filisteos encontraron a Dagón
“caído con el rostro en tierra”, delante del Arca. En 1 Sm 17,49 el oponente de David cae delante de
él prácticamente de la misma forma como cayó Dagón delante del Arca. A pesar de haber recibido
una piedra en la frente, tan violentamente que “la piedra se hundió en su frente” el filisteo cayó hacia
adelante: “y (él) cayó con el rostro en tierra”. Esto es reforzado por el hecho que poco antes del
desenlace los dos guerreros habrían asumido como representantes de sus Dioses. En 17,43 el filisteo
“maldice a David por sus Dioses”, y en el versículo 45 David le responde al filisteo diciendo que lo
enfrenta “nombre de Yavé de los Ejércitos de Israel”. Así delante de David que habla en nombre de
Yavé de los Ejércitos, “Goliat” cayó de la misma manera como Dagón cae delante del Arca de Yavé
de los Ejércitos, “con el rostro en tierra”.
La anacrónica mención de Jerusalén en 1 Sm 17,548 más allá de reforzar el testimonio de la
antigüedad refuerza también la tesis de la unión de los dos relatos, es también un hecho el comprobar
los indicios del establecimiento de una religión oficial, como religión de rey, posiblemente ya con
David o en los comienzos de su dinastía.
No obstante en esta época Yahvé es una divinidad al lado de las otras. Yahvé parece tener su
propia área de actuación, una especie de jurisdicción, en la organización de los guerreros y la
organización de las batallas en defensa de la vida de los campesinos (cf. Ex 14,14.24-25.27; 15,2-3;
Dt 1,30; Jz 4,14-15; 1Sm 4,3-6; 14,6; 17,47, etc.) Y a partir de una especie de pacto en el cual las

5
Para mais detalhes ver DIETRICH, Luiz José, Davi e Golias e a atual discussão sobre a história de Israel, in:
REIMER, Haroldo; SILVA, Valmor da (orgs.), Hermenêuticas bíblicas. Contribuições ao I Congresso
Brasileiro de Pesquisa Bíblica. São Leopoldo: Oikos; Goiânia: UCG/ABIB, 2006, p. 129-135.
6
A expressão “YHWH Sebaot, o entronizado sobre os querubins”, encontra-se também em 2Sm 6,2,
igualmente relacionada à arca.
7
Além das passagens já citadas, na chamada Obra Histórica Deuteronomista o nome YHWH Sebaot também é
usado em 1Sm 1,3.11 ligado ao santuário de Silo, em 2Sm 5,10, quando Davi já se encontra em Jerusalém, e
em 2Sm 7,8.26.27; 1Rs 18,15; 19,10,14.31; 2Rs 3,14; e provavelmente também no texto corrompido de 2Rs
19,31.
8
1Sm 17,54: “E tomou Davi a cabeça do filisteu e a fez adentrar em Jerusalém; e as suas bagagens pôs em
tenda dele”.
personas que se quedaban en las aldeas se comprometían a cuidar a los huérfanos y a las viudas, en
el caso de que algún defensor muriera, Yavé se vuelve también garantizador de las relaciones éticas
de justicia y solidaridad (Ex 22,20-26, Dt 10,18-19; 24,10-22; 27,19; Sl 146,9; Is 1,17; Jr 7,6). Sin
embargo, a pesar de Yavé tener un altar más destacado, y un culto especial en el palacio y en las
estructuras urbanas vinculadas al palacio, él era adorado al lado de las otras divinidades que eran
responsables por otra área de la vida; como Baal responsable de las lluvias y por la fertilidad de los
campos; como El o Asherá y otras divinidades responsables por la fertilidad de mujeres y de los
animales. Sin embargo, el colocar a Yavé como el Dios del rey, de la casa davídica, es el primer paso
en el proceso que terminará con Yavé siendo concebido como el Dios único para todo el universo y
todos los pueblos.

6.- Las reformas de Jeú/Eliseo, Joiada, Ezequías y Josías

Mucho más significativas para ese proceso serán una serie de reformas político religiosas
llevadas a efecto por las monarquías de Israel y de Judá. A pesar de no poder decir que el alcance y
la profundidad de cada una de estas reformas estén aclarados, sin duda ellas son pasos importantes en
dirección de la institución del monoteísmo en Israel.

6. 1.- La Reforma de Eliseo y Jeú: Jahvé Dios oficial de Israel (841-814 a.C.)

En el reino del Norte la dinastía de Amri (854-841 a.C.), en alianza con los fenicios, parece
haber adoptado a Baal y Asherá como divinidades oficiales (1Rs 16,31-33; 18,19; 2Rs 10,25-27). La
reforma de Jeú sucede en el contexto de un golpe militar que extermina la dinastía de Amri. El relato
se esmera en describir una serie de masacres, que terminan con la destrucción de santuario de Baal,
de las imágenes de Baal (y tal vez, también la de Asherá), y a la institución de Yavé como Dios oficial
también en Israel (2 Rs 9,1-10,31) Es necesario dar a conocer que esta reforma debe haber abarcado
principalmente el santuario oficial de Samaria y también Betel, Guilgal y Dan (Am 4,4; 5,5; 7,10-13;
8,14) santuarios sobre lós cuales el rey tenia com control. No se dice nada sobre lós otros santuários
tribales, donde ciertamente Asherá y Baal continuan siendo cultuados, al lado de Yavé, de las
divinidades familiares (Elohim) y de muchas otras divinidades. No se dice nada también de esas
imágenes de esas dinividades, que igualmente existían en las casas y en los lugares de culto de las
aldeas y villas campesinas.

6.2.- La reforma del sacerdote Joiada en el Templo de Jerusalén (835 a.C.)

El texto de 2Rs 11,17-20 (cf. 2Cr 23,1-24,16) trae un relato de una reforma realizada en el
Templo de Jerusalén en paralelo con la reforma capitaneada por Jehú y Eliseo en el reino del Norte.
También aquí hay un existe un componente de violencia que es la muerte de la Reina Atalía, última
descendiente de la dinastía de Amri. Ella era hija de Amri y madre de Ocozias (2 Rs 8, 25-26) el rey
de Judá muerto en la reforma de Jehú. Atalía como reina madre (gebiráh, cf. 1Rs 15,13) exterminó a
los hijos sucesores de Ocozias y reinó en Judá por seis años (2Rs 11,1-3). Ese corto reinado, de la
única mujer y la única persona que no es descendiente de David que ocupó el trono de Jerusalén,
terminó en un golpe organizado por Joiada, jefe de los sacerdotes de Jerusalén (cf. 2Rs 12,8) en
conjunto con los guardias del templo y con el “pueblo de la tierra” (grandes propietarios de la tierra
que daban apoyo político, militar y financiero a la dinastía de David, 2Rs 11,14.18.19.20; cf. 16,15;
21,24; 23,15.20; 25,19).
Joiada también comanda, juntamente con el “pueblo de la tierra” la destrucción del templo y
de los altares de Baal en Jerusalén y la muerte del sacerdote de Baal, Matán. Al parecer ha instituido
una alianza en que el rey y el pueblo de la tierra se comprometían a ser el pueblo de Yavé. Su acción
al parecer no ha ido más allá del Templo o de los alrededores del Templo de Jerusalén. Es un anticipo
de las reformas que serán emprendías por Ezequías y Josías en un territorio más amplio. Pero nada
se habla de la destruición de imágenes o santuarios de Asherá.

6.3.- La reforma de Ezequías (716-687 a.C.)

Poco antes que Ezequias asumiera el poder en Jerusalén, Asiria conquistó el reino de Israel y
destruyó Sumaria (722 a.C.). Durante el reinado de Ezequías el dominio de Asiria se extendía hasta
incluir parte de Egipto. Sin embargo, con el imperio asirio dominando todas las regiones importantes
de su alrededor, el rey Ezequías busca mantener a Judá como un reino independiente. En ese contexto
de resistencia se ubica su reforma. Ezequías se prepara para una guerra con el ejército Asirio.
Aumenta la cantidad de agua cavando en la roca un canal de poco más de 500 metros, que hoy es
llamado el “túnel de Ezequías”, para llevar agua desde la fuente de Gión hacia dentro de los muros
de Jerusalén (2Rs 20,20; 2Cr 32,30; Eclo 48,17; Is 22,11). También aumenta el área de la ciudad,
para que esta pueda acoger a los fugitivos de reino de Israel (722 a.C.), como los nobles de 46 ciudades
de los alrededores de Jerusalén (cf. 2Cr 30,18.25; 2Rs 22,14)9, que fueron tomadas por Senaquerib
en el año 701 a.C. (2Rs 18,13; 2Cr 32,1) refuerza el tamaño y el volumen de las murallas que cercaban
la ciudad de Jerusalén (2Cr 32,5; Is 22, 9-10).
Es en ese contexto de una fuerte preparación militar que lleva a Ezequías hacer una
importante modificación teológica en Judá. En todo el reino de Judá se adoraba solamente a Yahvé.
Y Yahvé será adorado solamente en Jerusalén. Es hacia esta ciudad donde llevaran, a partir de ahora,
todas las ofrendas que anteriormente se realizaban fuera de Jerusalén. Todos los santuarios y cultos
que quedaban fuera de Jerusalén pasan a ser prohibidos, este ellos dedicados a “otros dioses”, a las
diosas o al mismo Yahvé. Todos los santuarios, lugares de culto (los lugares “altos”) fuera de
Jerusalén son condenados y son destruidos. Todos los otros dioses y diosas, y sus respectivas
imágenes son destruidos y prohibidos. La idea es que para tener la protección de Yahvé, contra el
poderoso imperio Asirio, Judá tiene que realizar una alianza de adoración exclusiva a Yahvé, ser el
pueblo de Yahvé, para que Yahvé sea el Dios de Judá (2Rs 18,3-6; 2Cr 29,1-31,1).
Como anteriormente hemos visto, Yahvé en el mundo politeísta que se encuentra vigente era
probablemente la divinidad que patrocinaba, guardaba y protegía a los guerreros encargados de la
defensa armada de las villas campesinas, cuando estas estuvieran en peligro o en amenaza de ataque.
Desde el gobierno de David, Yahvé era el Dios del rey y de la dinastía davídica. Con Ezequías, Yahvé

9
Nesse período, em menos de 20 anos a área cercada por muralhas em Jerusalém passou de 5 hectares (50.000
m2/0,05 Km2) para 60 hectares (600.000 m2/0,6 km2), e a população que vivia em seu interior passou de 1.000
ou 2.000 para 15.000 habitantes, cf. Israel FINKELSTEIN e Neil Asher SILBERMAN, La Biblia desenterrada,
Siglo XXI Editores, Madrid, 2003; Mario LIVERANI, Más allá de la Biblia: historia antigua de Israel,
Barcelona, Crítica, 2005. Una evaluación diferente, com números mayores, es presentada por William M.
SHNIEDEWIND, Como a Bíblia tornou-se um livro. A textualização do Antigo Israel, (tradução de Luciana
Pudenzi), São Paulo: Loyola, 2011, p.98-106. Porém este autor parece superestimar a importância de Jerusalém
no tempo de Ezequias.
pasará a ser el Dios nacional de Judá. Para validar la divinidad oficial, su jurisdicción tendrá que
abarcar todas las áreas de la vida. Yahvé será identificado con las divinidades clánicas y familiares,
llamadas de Elohim, y también con la divinidad El, el gran dios supremo de panteón cananeo (Dt
10,17), así los cultos oficiales pasan a atribuir a Yahvé tanto las funciones de Elohim y de El, como
también las de Baal, de Asherá y de Astarte y de muchas otras (Dt 28,1-68; cf. 7,12-16; 11,13-17: Ex
12,1-13,16). Con esto, funciones anteriormente atribuidas a otras divinidades, como a la fertilidad de
las mujeres y de los animales, de sus primogénitos, a la fertilidad y a las primicias del campo, la
lluvia, amor, salud, enfermedad, muerte, etc. Paulatinamente son transferidas a Yahvé.
Yavé como el único Dios de Judá y el templo de Jerusalén como el único local de culto
permitido, es una gran centralización religiosa que tiene como objetivo concentrar todas las ofrendas
en Jerusalén. Sacrificios y ofrendas que antes eran realizadas en miles de lugares sagrados, ahora eran
todas direccionadas a Jerusalén. Con todo esto, Ezequías quiere acumular recursos y obtener
productos para comercializar y obtener recursos para sus obras: equipamiento de su ejército y el
fortalecimiento de sus defensas (2Cr 31,4-12). Sin embargo, la centralización religiosa fue realizada,
como siempre acontece, con mucha imposición y violencia (2Rs 18,4.22; Is 36,7; 2Cr 30,13-14; 31,1).
Y con una serie de la llamada “Obra Histórica Deuteronomista” (Jueces, Josué, 1 y 2 Sm, 1 y 2 Rs),
del Pentateuco y de varios libros de los profetas tuvieron su redacción iniciada en esta época, el rostro
de este Yavé oficial y violento, que excluye, exclusivista, centralizador, homogeneizador, e
intolerante quedó grabado en muchas partes de la Biblia. Algunas de ellas están en el inicio de este
artículo.

6.4.- La Reforma de Josías (640-609 a.C.)

Lo que Ezequías hizo en el contexto de Judá, Josías lo quiso hacer en todo Israel. Josías asume
el poder cuando Asiria entra en decadencia y expulsa de Egipto y se retira de Palestina. La reforma
centralizadora de Josías sigue la misma inspiración y tiene la misma pauta de la reforma de Ezequías.
Sin embargo, Josías pretende extender el poder de Jerusalén, de la casa de David, abarcando más allá
de Judá, también el territorio del antiguo reino del norte. En los textos del Pentateuco y los libros
Históricos reeditados en esa época Josías proyecta el ideal de las doce tribus unidas, adorando a un
solo Dios, siguiendo un solo hombre, en alianza con Yavé. Muestra a Moisés, Josué, los Jueces,
Samuel, Saúl y David en una misma línea sucesora designada por Yavé, siempre realizando el papel
que él soñaba para sí: las doce tribus reunidas en un solo pueblo, siguiendo a un solo hombre y ahora
adorando solamente a Yavé y solamente en Jerusalén. La reforma de Josías vino después del largo
reinado de Manasés que debe haber vuelto a introducir el culto a otras divinidades en Jerusalén y
también – tal vez – en Judá y realizó un gobierno completamente sumiso a Asiria (2Rs 21, 1-17). Con
Josías Yavé pasa a ser “el Dios de Israel”. Para realizar su sueño de construir un pequeño imperio,
proyectado en la mítica imagen del imperio davídico – salomónica, creada por los escribas y
sacerdotes de Josías. Josías tendrá que enfrentar al faraón, que también quiere asumir el control sobre
el espacio vacío dejado por los asirios que se retiraron. Como Josías tendrá muchas condiciones
políticas y militares de promover su reforma e integrar en su dominio político el reino del norte – que
el poder asirio en su punto máximo no permitió a Ezequías – su acción tendrá un componente de una
violencia mayor (2Rs 23,4-23; 2Cr 34,3-7). La extensión del dominio político sobre las tierras y tribus
del norte, la violencia contra los santuarios, los dioses y las diosas cultuadas durante siglos, la
violencia contra los sacerdotes y sacerdotisas (2Rs 23, 5-7.14.16.20) y los seguidores necesitan de
una razón fuerte y mucho más elaborada.
Con esta gran función, parte del Pentateuco, de los libros de la historia deuteronomista, de
los libros de los profetas pre exílicos, de los Proverbios y de los Salmos fueron reelaborados de
manera de otorgar un soporte teológico y una legitimación religiosa para la reforma y el proyecto de
Josías. Muchos textos del Éxodo, de Levítico, Números, Deuteronomio y de los Libros Históricos
nos relatan a Yavé ordenando que los cananeos sean muertos, que sus templos, que sus dioses y sus
imágenes sean totalmente destruidos, probablemente son esos textos reescritos en esa época, como
Deuteronomio 13, el libro de Josías, etc. Estos textos quieren inscribir en el pasado una orden dada
por Yavé (a partir del “libro de la Ley”, “descubierto” en el templo, probablemente Dt 12-26
ampliado) que nunca fue completamente seguida por el pueblo de Israel, sobre todo porque Josías
estaba decidido a implantar con el apoyo de Yavé (2Rs 23, 1-3).
Es en estos textos donde aparece toda la ambigüedad de la teología oficial de esa época. Como
el principal adversario político de Josías es el Faraón de Egipto, Yavé va a ser mostrado como el Dios
del Éxodo: “Yo Soy Yavé tu Dios que te saqué de Egipto de la casa de la esclavitud” (Ex 20,1). Y el
éxodo va ser presentado como una lucha entre el Faraón, con su dios y su ejército de su lado (Ex
12,12; 14,25-28; 15,1-11) y del otro Yavé y los “Hijos de Israel”, las doce tribus unidas, comandadas
por un solo hombre, en alianza con Yavé (Ex 6,1.6-7; 7,4-5; 8,6; 10,1-2). Se usa y se refuerza el
sagrado rostro de Yavé, como un Dios liberador, sensible a la injusticia y a la opresión, defensor de
la vida de los oprimidos, forjado desde la antigüedad en el culto de los campesinos que se armaban
para luchar en defensa de sus cosechas, su libertad y sus vidas, todo esto reflejado en uno de los textos
más hermosos de Biblia: “Yavé le dijo: he visto la opresión de mi pueblo, he oído sus gritos contra
los opresores, pues yo conozco sus sufrimientos. Por eso bajé a liberarlos del poder de los egipcios
(Ex 3,7-8a; cf 2, 23-25; 6,5; Hch 7,34). Pero ese sagrado rostro de Yahvé que defiende y promueve
la vida es puesto al servicio del proyecto de dominación de Josías y es usado para justificar toda la
violencia necesaria para su concretización: “para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que
mana leche y miel”, que Yavé promete para su pueblo, es la tierra de los “cananeos, de los hititas, de
los amorreos, fereceos, heveos y jebuseos” (Ex 3,8b). ¿Por qué estos pueblos deberán ser excluidos,
desterrados, atacados y muertos? ¿Por qué son asesinos despiadados, violentos y opresores?
¿Promotores de injusticias abominables? ¡No! Solamente porque adoran otros dioses, poseen
imágenes, realizan cultos a sus divinidades de formas y maneras diferentes de aquellos que Ezequías
y Josías están estableciendo en sus formas centralizadoras de la religión, con objetivos económicos,
políticos y militares.

7.- Deutero- Isaías: el rostro liberador del monoteísmo.

Las reformas de Jehú, Joiada, Ezequías y Josías avanzan para la monolatría o henoteísmo:
que consiste en adorar a un solo Dios sin dejar de reconocer la existencia de otros dioses, como por
ejemplo: Ex 20,3; 22,19; Dt 10,17; Js 22,22; 95,3; 96,4; 135,5; 136,2-3. Todavía no se llegó al
monoteísmo, que es la creencia de que existe un solo Dios, no admitiendo la existencia de otra
divinidad. Tal teología solo será alcanzada entre los exiliados de la segunda deportación (587 a.C),
en Babilonia, por los años 550 a.C. 10. El Deutero-Isaías (Is 40-55) escrito elaborado que se encuentra

10
Pueden haber recibido influencias del mazdeísmo, propagado por el profeta Zaratustra (Zoroastro), que llegó
a ser religión oficial persa en la misma época. El mazdeísmo también propone la existência de un único Dios:
lleno de afirmaciones como esta: “… Yo Soy. Antes de mi ningún Dios fue formado, y después de
mi no habrá ningún otro. Yo, soy Yavé, y fuera de mi no hay otro salvador”. (Is 43, 10-11) o “Así
habla el Rey de Israel y su redentor, Yavé de los Ejércitos: Yo Soy el primero y el último: no hay otro
Dios fuera de mi”. (Is 44,6) o “Yo Soy Yavé, y no hay otro igual, fuera de mi no hay ningún otro
Dios” (Is 45,5).
En Is 40-45 se encuentra las afirmaciones monoteístas más antiguas de la Biblia Hebrea11.
Detrás de estos textos se encuentran los grupos exiliados de la segunda deportación, muchos de ellos
eran levitas del interior del país. En la lucha contra la opresión imperial, se comienza afirmar que las
diosas y dioses babilónicos, que apoyaban y legitimaban la violencia, la esclavitud y la opresión, no
son dioses. Las divinidades babilónicas y sus imágenes aparentan ser divinidades, pero en la verdad
no son (Is 44,9-20). De esta forma comienzan se comienza a establecer la concepción monoteísta de
la fe de Israel (Is 43,10-13; 44,6-8; 45,5-6.21; 46,9). Se revela aquí el corazón sagrado y liberador del
monoteísmo: la única divinidad verdadera es la que está junto a los oprimidos en la lucha contra la
opresión. El criterio para establecer esa clasificación es más la función ejercida por la divinidad de
que su nombre, sus características o su forma de culto. Como en Ex 3,14 la verdadera divinidad es
definida por su acción más que por su nombre o por una forma de culto. Yo Soy, yo soy lo que soy
para ustedes, yo soy el que será, el que es, presencia solidaria y liberadora para ustedes. En su
resistencia y lucha por la libertad y la dignidad de los exiliados cuentan las historias antiguas
aumentando las relecturas, y en ellas encuentran fuerza para mantener la esperanza de la liberación y
del regreso a la tierra de Judá.

8.- En el pos exilio: monoteísmo y violencia en nombre de Dios

Estas relecturas se consolidaran en los escritos bíblicos solamente después del regreso de los
exiliados a partir del 530 a.C. cuando el rey Ciro de Persia ira a derrotar al imperio Babilónico y
liberar a los exiliados. Y principalmente entre los años 515-400 a.C. cuando los persas apoyarán la
reconstrucción del Templo, las murallas y la ciudad de Jerusalén, con el envío de Nehemías y del
sacerdote Esdras.
En el conflicto se produce con el regreso de los exiliados, que encuentran los latifundios de
sus antepasados ocupados por más de 50 años por los campesinos remanecientes a los ataques
babilónicos. Parte de los exiliados, buscando rever sus condiciones de latifundistas y nobles, irán a
usar muchas de las intuiciones e instituciones liberadoras, creadas durante el exilio para menospreciar,
condenar y excluir a los campesinos remanecientes en la tierra de Judá.
Entre los años 450-400 a.C., los sacerdotes organizados a partir del nuevo Templo, serán
confirmados como intermediarios entre el pueblo y el imperio persa. Y con la transformación de Judea
en una provincia Persa, los sacerdotes irán a ejercer el poder en nombre de Dios. Ese gobierno
teocrático irá a imponer una nueva concepción de Dios, del pueblo de Dios y del pecado. Yavé será
considerado como Dios único y universal (Dt 4,39; 1Rs 8,60).

Ahura Mazda. Ahura Mazda es la divinidad responsable del bien y tiene un adverario, Harima, responsable del
mal y el caos. Aun cuando el zoroastrismo ha sido calificado como un “monoteísmo dualista”, posee diversos
puntos de contacto com el judaísmo, cristianismo e islam: posee um libro sagrado revelado, Zend-Avesta,
anuncia la venida de um Mesías nacido de una virgen y cree en un juicio final.
11
Las afirmaciones monoteístas encontradas en páginas o libros anteriores a Is 40-55, como Dt. 4.35,39, son
probablemente marcas de relecturas exílicas o pos-exílicas, donde el propio lenguaje revela su vínculo com el
texto de Is 40-55.
No obstante, los elementos liberadores que constituían la sacralidad del monoteísmo nacido
en la resistencia a la esclavitud del exilio, fueron substituidos por una sacralidad ligada al nombre de
la divinidad, a un lugar sagrado, a un conjunto de determinados rituales y una jerarquía sacerdotal
bien definida. El nombre será tan sagrado que solo podrá ser pronunciado por el sumo sacerdote y en
un ritual realizado una vez en el año (Lv 16). El templo, casa de esta divinidad, es considerado el
lugar más sagrado del país, con espacios exclusivos para los sacerdotes. Otra persona que acceda a
estos espacios será punida con la muerte (Ex 19,13; Nm 1,51; 3,10; 2Cr 23,19). Las faltas en los
rituales serán castigadas con la muerte (Lv 20,1-21; 23,29-31; 24,10-23; Ex 19,12; 31,14-15; Nm
15,32-36; 25,1-18) o con la Exclusión (Lv 10,11; 11,24-28.31-45; Mc 2,15-17). La pureza racial y
ritual se vuelve el criterio básico para definir quién pertenece o no al Pueblo de Dios. Y el pecado
ahora es definido por las leyes de pureza e impureza, conforme al libro del Levítico. Es en este proceso
que el Pentateuco – Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio – recibirá la forma en que
se encuentra hoy en nuestras biblias. Serán promulgados como libros sagrados por las autoridades del
segundo Templo e impuestos como ley de Dios – y del rey – con apoyo de los persas (Esdras 7, 25-
26). Y la desobediencia a esas leyes será “castigada rigurosamente, con la muerte o el destierro, con
multa o prisión”.

9.- ¿Y Jesús? ¿Y nosotros?

Jesús probablemente heredó de su pueblo una concepción monoteísta de Dios. Sin embargo,
no era la concepción definida por la teocracia pos-exílica, producida tanto en la teología centralizada
de Ezequías y Josías, como en el monoteísmo que legitimaba la exclusión y la violencia, justificaba
la jerarquía y privilegio de los sacerdotes del segundo Templo. Esa era en realidad la teología de las
personas que condenaron a muerte a Jesús, o apoyaron esa condenación. Sin embargo, la gran
cantidad de hechos discriminatorios, intolerancia y violencias cometidas por cristianos en nombre de
Jesús debe llevarnos hoy a una profunda reflexión y reevaluar nuestro cristianismo. Pues hoy esas
violencias, practicadas por grupos cristianos, en nombre del evangelio de Jesús, revelan que a lo largo
de la historia de la formación del cristianismo, por lo menos de la parte del pensamiento cristiano
visible en los grupos y personas que patrocinan, incitan y apoyan tales hechos, sucedió una gran
perversión. Esa perversión consiste en la boca de Jesús la teología de las personas que condenaron y
mataron a Jesús. Jesús fue condenado por un monoteísmo Yavista con características muy semejantes
al monoteísmo trinitario, cristiano, que incita y promueve o por lo menos acepta silenciosamente las
actitudes discriminatorias, intolerantes y violentas contra parte de las culturas y de las religiones de
los pueblos africanos y afrodescendientes, de los pueblos nativos de América, y muchas otras etnias
y religiones diferentes. Ese mismo monoteísmo exclusivista, homogeneizador se manifiesta en
posturas violentas contra las personas que mantienen o desean mantener relaciones homo afectivas o
combatiendo las propuestas que quieren reconocer los derechos de estas personas a vivir sus
orientaciones y opciones sexuales.
Tales teologías se apartan mucho de la teología del Dios de Jesús. Se han formado en el
proceso que se desarrolla después de la muerte de Jesús, y principalmente en los siglos siguientes
cuando una de las corrientes del cristianismo se establecerá como la religión oficial del Imperio
Romano. En esta situación se fortalecerán las tendencias centralizadoras, jerárquicas,
homogeneizadoras y exclusivistas dentro del cristianismo naciente para que este pudiese cumplir el
rol diseñado, no por Jesús sino los objetivos y deseos del imperio romano y de sus aliados.
10.- La revelación en Jesús: Dios es Amor.

El Dios de Jesús de Nazaret ciertamente era diferente. Se basaba en las experiencias más
auténticas de las experiencias liberadoras que dieron origen a la fe de Israel. Los seguidores y
seguidoras de Jesús percibieron que para él lo sagrado estaba en la Vida, en su defensa y en la
promoción de la vida: “Yo vine para que tengan Vida y Vida en abundancia” (Jn 10,10); Jesús estaba
presente más en la práctica de la solidaridad que en los ritos y sacrificios: “misericordia quiero y no
sacrificios” (Mt 9,14; 12,7; cf. Os 6,6). Se encontraba más en un proceso de mayor sensibilidad y de
humanización de las personas y sus relaciones que en la defensa de la religión: “El sábado ha sido
hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Mc 2,27); en la repartición de los bienes “pero
según ustedes, simplemente con dar limosnas todo queda purificado” (Lc 11,41); la sacralidad, el
centro de la religión, para Jesús debía estar en las relaciones construidas por amor y de cuidado de
unos por los otros: “todo aquello, por tanto, que quieres que las personas te hagan, háganlo ustedes a
ellas, pues esta es la ley y los profetas” (Mt 7,12; Lc 6,31) “amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Ese es el mayor y el primer mandamiento. El segundo
es semejante a ese: amarás a tu prójimo como a ti mismo. De esos dos mandamientos dependen la ley
y los profetas (Mt 22, 37-40; Mc 12, 29-33; Lc 10,27; cf Lv 19,18). La comunidad Juanica sintetiza
todo en el nuevo mandamiento, haciendo del amor la marca del cristianismo: “les doy un
mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. Como yo los amé, ámense también unos a los otros.
En eso reconocerán que son mis discípulos si tienen amor los unos por los otros”. (Jo 13,34-35; 15,12-
13.17; 17,26; 1Jo 3,23). La comunidad juánica puede resumir así toda la obra de Jesús, porque para
ella en todo lo sagrado está el amor. En el amor está todo el misterio de la vida, pues para esas
comunidades de esa tradición, Dios es amor (1Jn 4, 7-21).
Al revelarnos que Dios es amor, Jesús viene a rescatar ese núcleo sagrado del judaísmo.
Núcleo que corría el riesgo de quedarse olvidado sobre la gran carga del imperialismo, legalismos y
ritualismos embutidos en el monoteísmo judaico oficial. Con sus palabras y su vida, Jesús anunció
que Dios es amor y fue coherente con esto hasta el fin (13,1). Buscó mostrar de diversas formas que
Dios no es un conjunto de leyes, no es un conjunto de rituales, Dios no es una iglesia, Dios ni siquiera
es una religión: Dios es Amor. Esta fe, creer que Dios es Amor y vivir de manera coherente con ella,
es que él es el “camino, la verdad y la vida”. Solamente se llega a Dios por el amor. Una relectura en
perspectiva ecuménica e inter-religiosa va a superar las prácticas colonialistas e imperialistas, va a
superar la comprensión exclusivista y homogeneizadora asociadas al monoteísmo cristiano. Y sabrá
reconocer que en todas las religiones existe un núcleo sagrado direccionado a la práctica del amor.
Ese núcleo confiere igual dignidad a las religiones de todos los pueblos. Es evidente que también
dentro de todos los pueblos, culturas y religiones existen prácticas que representan la negación del
amor. Esas prácticas deben ser combatidas y ojalá eliminadas. La promoción del amor, no solamente
dentro del cristianismo, sino dentro de las demás religiones, es la misión de las personas y de las que
siguen a Jesús: “en esto reconocerán que serán mis discípulos: si tuvieran amor los unos por los
otros” (13,35). Y Jesús refuerza eso, con sus propias palabras de despedida: “Yo les di a conocer tu
nombre y les haré conocer tu nombre todavía más a fin de que con el amor que me amaste esté yo en
ellos” (17,26) 12

12
Ver artículo “En verdad y en espíritu”, publicado en la revista Estudos Biblicos, Editora Vozes, Petrópolis,
RJ, núm. 106-2010/2, p. 11-21.
Todas las violencias mencionadas a lo largo de este artículo, tan presentes todavía en nuestros
días y en nuestra sociedad, tan abundantemente marcadas por los nombres y los símbolos cristianos,
por tantas iglesias, cultos y celebraciones eucarísticas, revelan la enorme distancia que está el
cristianismo de Jesús. La indiferencia y el hostigamiento vigente en muchas de esas iglesias frente a
esas violencias, aliada a la indiferencia frente a las injusticias y a las, aun escandalosas diferencias
sociales que caracterizan nuestra nación, el individualismo insensible que se revela en la oposición y
en el combate a las políticas de orden compensatoria y distributiva, muestran que nuestras
concepciones de Dios y de religión están muy apartadas de la vida. Que nuestra concepción de lo
sagrado está muy pervertida y colonizada por una serie de intereses vinculados a propósitos que poco
o nada tienen que ver con el Reino de Dios deseado por Jesús. Que el Santo Espíritu del Dios de
Amor nos llene de coraje para que las lecturas bíblicas hechas en nuestras comunidades y los rituales
y celebraciones que las marcan y animan, nos hagan cada vez más sensibles a las injusticias y
violencias, más humanos y solidarios con los que sufren explotación e injusticia y más amorosos
frente a los diferentes, para que así podamos experimentar la vida plena dada por la comunión con la
divinidad que es Amor.