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10 NIETZSCHE

10 04

NIETZSCHE
Detective de bajos fondos

Jorge Manzano sj,


Apuntes para clase
Versión 2012

Guadalajara, Jalisco,
México
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NIETZSCHE
Detective de bajos fondos
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UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA
BIBLIOTECA FRANCISXO XAVIER CLAVIGERO

Manzano, Jorge
Nietzsche, detective de bajos fondos

1. Nietzsche, Friedrich Wilhelm, 1844-1900


Opiniones sobre el cristianismo

2. Filosofía y Religión
I Beuchot, Mauricio, IIt.

B 3318 C35 M 39.2004

Diseño de portada: Jorge Cervantes Berumen

1ª edición, 2002
1ª reimpresión, 2004
DR © Universidad Iberoamericana, A.C.
Prol. Paseo de la Reforma 880
Col. Lomas de Santa Fe
01210 México, D.F.

ISBN 968-859-462-8

Impreso y hecho en México


Printed and made in Mexico
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Índice

Prólogo de Mauricio Beuchot...........................................................7

Presentación...................................................................................11

Abreviaturas...................................................................................12

Diónysos, manía y sufrimiento de la destrucción...........................13

Impertinente e indiscreto................................................................33

Muerte de Dios y Ultrahombre........................................................61

Mociones y discernimiento.............................................................73

Decadencia y nihilismo...................................................................83

Eterno retorno.................................................................................99

Voluntad de poder y los grandes temas de Nietzsche.................129

A qué nos incita Nietzsche...........................................................147

Conclusión: hacia dónde..............................................................157

Entrevista de Miguel Fernández


a Jorge Manzano..........................................................................163
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PRÓLOGO

Jorge Manzano nos ofrece, en este libro, un difícil pero apasionante


trabajo. Difícil, porque se trata de conectar a Nietzsche con la
religión; en concreto, la cristiana-católica. Apasionante, porque no lo
hace de manera simplista, presentándolo decididamente en contra o
a favor de ella, sino tratando de buscar y desentrañar los aspectos
sutiles que se dan en esa importante pero delicada relación. En este
sentido, el trabajo de Manzano es un trabajo de hermenéutica,
disciplina interpretativa en la que Nietzsche ha sido uno de los hitos
más destacados.

Manzano trata de ver a Nietzsche como alguien que critica al


cristianismo no tanto con el afán destructivo de cancelarlo, sino que,
aun cuando sus críticas son extraordinariamente severas, incita y
mueve a transformarlo y mejorarlo. Me siento cercano a esta
interpretación de Manzano, ya que he creído ver algo semejante en
la relación de Nietzsche con la metafísica u ontología. Es posible ver
a Nietzsche no sólo tratando de cancelar la metafísica, sino
moviendo a replantearla, renovarla y depurarla. Limpiarla o
purificarla de todas aquellas pretensiones rigidizantes, prepotentes,
a la vez que incumplibles, con que la dotó la modernidad, pues gran
parte de los filósofos modernos, que presentaban una ontología
junto con su gnoseología, dieron muestras de inmoderación, y a
veces hasta de ingenuidad, por los alcances tan fuertes o
desproporcionados que asignaron a su saber sobre el ente.

Algo que me parece valioso en el trabajo de Manzano es la aten-


ción que concede a esos prototipos que aparecen en la obra
temprana de Nietzsche, El nacimiento de la tragedia, que son
Apolo y Diónysos, y que marcarán toda su obra. En el juego y
rejuego –o la dialéctica– de lo dionisíaco y lo apolíneo, cifra
Nietzsche el núcleo de su pensamiento. Inclusive otros conceptos
que le son típicos, como el eterno retorno, la fiesta, etcétera,
cobran sentido en el marco de esas dos fuerzas antagónicas, y
que, sin embargo, anhelan unirse, concordarse, equilibrarse,
armonizarse o proporcionarse.
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Llama la atención que Manzano ponga a Nietzsche el epíteto de


“detective de bajos fondos”. Creo que una interpretación de ello es
que Nietzsche estuvo siempre a la caza de las pulsiones más
profundas del hombre, que éste ocultaba o disfrazaba. Así pudo
desconfiar del aspecto agradable que se desea mostrar, y desen-
mascaraba su verdadero rostro; de hecho, uno de sus principales
conceptos es el de la máscara y el desenmascaramiento. Inclusive
allí, en seguimiento de Heidegger, Vattimo ha querido ver una
presencia de la metafísica u ontología, ya que todo desenmas-
caramiento, o toda máscara, supone que hay un rostro primigenio,
fundamento y realidad que es ocultado o velado por el otro, y que
espera su des-velamiento o aletheia.

Nietzsche nos es presentado por Manzano como alguien que apre-


cia la virtud en su justa medida, en su equilibrio, pero ataca la
hipocresía y la virtud fingida; valora la austeridad cuando es para
bien de la vida. Eso nos hace recordar que algunos santos han
dicho que primero es la mística y luego la ascética, o, si se
prefiere, que no hay sacrificio si no va precedido de experiencia
profunda de lo sagrado. Algo parecido sucede con la verdad; no
está exenta de manipulación. Pero la verdad auténtica es la que es
producto de una búsqueda limpia, no de la imposición, los
intereses inconfesables y el poder. En este sentido, Nietzsche
ataca la verdad “falsa”, no la verdad “verdadera”. Como nos lo
indica Manzano, la primera es la manipulada, la segunda es la
libre. En los sacerdotes, Nietzsche critica la mala intención; en los
dignatarios, la perversión del bien común para sus provechos
particulares.

Igualmente, a pesar de que a Nietzsche se lo ha querido presentar


como un predicador del desenfreno, Manzano lo muestra como
alguien que concede un alto valor al ascetismo, pero sin negar la
sensualidad. Ciertamente privilegia el placer, pero hay que
entender eso como oposición a toda mala negación que de él han
hecho la sociedad y la iglesia. Hay una voluptuosidad buena y una
mala, una voluntad de dominio buena y otra mala, así como un
amor propio bueno y otro malo. Esto ya lo había señalado Santo
Tomás: las pasiones de suyo son neutras, ni buenas ni malas, se
hacen buenas o malas por la realización. La clave está en la
proporción interna y la dirección hacia un fin aceptable.
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En la lectura de Manzano, tampoco Nietzsche es un ateo radical o


fundamentalista. Cuando grita la muerte de Dios, es la del Dios
monstruoso que nos hemos fabricado. En todo caso, un ídolo. Ha
muerto el Dios que odia la vida, el “moralista” y pesimista. Queda
abierta la posibilidad de un Dios que ama la vida, el optimismo y la
realización del hombre. En ese sentido, el ultrahombre es ese ser
dionisíaco que busca al verdadero Dios. Manzano lo equipara al
hombre nuevo que proclama el Nuevo Testamento. El modelo
sería Jesús, verdadero hombre nuevo, ultrahombre.

Haciendo un interesante sincretismo con la espiritualidad igna-


ciana, Manzano dice que la ironía de Nietzsche pide discerni-
miento, y promueve el gozo dionisíaco en las mociones. Pero no se
trata de mociones nítidas, sino ambiguas. Es atento a las voces de
lo alto. De este modo, Nietzsche sí acepta, y hasta admira, a los
sacerdotes que las escuchan y las siguen.

Me parece que el punto clave de la doctrina nietzscheana –y Man-


zano lo ha captado– es la unión de Apolo y Diónysos, la cual es un
equilibrio complejo, difícil y proporcional, de los contrarios, lo que
yo vería como la analogía. El perder ese equilibrio y caerse lleva el
adecuado nombre de decadencia. Por eso es importante luchar
para recuperar el equilibrio analógico, que es trágico, más trágico
que lanzarse al vacío y caer; es el salir del nihilismo pasivo para
pasar a uno activo, en el que sólo se combate aquello que va en
contra de la vida. No sólo respeta la vida, la promueve.

Lo más difícil de interpretar es el eterno retorno. Manzano no lo en-


tiende tanto como cósmico, sino como anímico: es el eterno retor-
no dionisíaco. Me recuerda a los estoicos, con su eterno retorno en
medio de las conflagraciones cósmicas, que era más bien una
aceptación del destino inexorable, de la fatalidad, pero para
construír una vida moral y estética (lo que después recogerá
Foucault). Buscaban ir poco a poco avanzando en el placer, y lo
hacían por medio del ascetismo y el equilibrio (que caracterizó al
estoicismo). Aquí todo sucede en el interior del hombre. Es ciclo e
instante, fusión de contrarios. Nietzsche, que conocía tan bien la
antigüedad griega, dice que con su idea del eterno retorno está
aportando algo nuevo. No podía ignorar lo antigua que era. Por eso
hay que buscar la novedad que él le imprime. Y esta novedad se
da, según Manzano, por lo dionisíaco, por una metáfora.
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La voluntad de poder es la vida. Como las pasiones, para el Aquinate,


ésta no es mala ni buena de suyo; está más allá del bien y del mal. La
voluntad de poder se hace mala o buena según su aplicación, en su
ejercicio. Es mala cuando disfraza un designio degradado de
posesividad; es buena cuando se muestra generosa, oblativa.

Por eso, según Manzano, Nietzsche nos incita a ser espíritus


libres, a tomar distancia, a la danza, al juego, a la recuperación de
lo dionisíaco, a ser filósofos. Así, Nietzsche queda no como un
destructor, ateo y nihilista, sino como un reconstructor, como un
depurador de la creencia en Dios y como un enamorado del ser, de
la vida. Manzano termina preguntándose: “¿No será canonizado un
día? ¿O su cinismo es imperdonable?” Yo no sé si algún día
Nietzsche será canonizado (o tal vez eso sería contrario a su
espíritu irónico); pero lo que sí sé es que, al unir a Diónysos y a
Cristo, Nietzsche operó una hibridización, un mestizaje, un acto
analógico que nos dejará meditando por mucho tiempo.

Mauricio Beuchot
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PRESENTACIÓN

Como organizador del ciclo de conferencias Nietzsche en Otoño


2000 en Guadalajara76, pedí a mis colegas conferencistas y
panelistas que confesaran en qué ángulo se situarían para hablar de
Nietzsche. Yo también lo hice, y éste es el momento de indicarlo a los
lectores. Aunque no soy dionisíaco, me fascina Diónysos, y quiero
ser tentador. A lo largo de estos artículos trato de mostrar, experi-
mentando, que Nietzsche, el de la muerte de Dios, el destructor, el
anticristiano, por no decir el anticristo, es uno de los mejores
exponentes del verdadero cristianismo.

Interpreto a Nietzsche con Nietzsche, libre de otras interpretaciones.


De ahí que gran parte del texto consista en una selección de sus
textos, pues hay que oír al autor. Y es que estos artículos son, ante
todo, de tipo pedagógico, y van dirigidos a los estudiantes; espero no
sólo facilitar su trabajo, sino provocar a que se interesen vivamente
por la filosofía. Los textos de Nietzsche no van entre comillas, pues
resumo su contenido; pero van señalados con sangría. Uso la
traducción de Ovejero con retoques. Mis aportaciones personales van
sin sangría. Por qué uso como base la versión Ovejero, se encuentra
en la pag. 104 del presente libro. Primera Advertencia.

Dado el carácter de estos artículos no hago mención de muchos


otros intérpretes, pero sí lo hago del clásico VII Coloquio filosófico
internacional de Royaumont en julio de 1964, en que intervinieron
grandes pensadores que pusieron al vivo las dificultades de
interpretación de Nietzsche. El resumen pormenorizado aparece en
estos APUNTES (edición privada)bajo la carpeta III: Nietzs-che,
Cahiers Royaumont, Philosophie No. VI, Minuit, París, 1967. En
estos artículos cito con el primer número las páginas de esa
edición; en el segundo número, entre paréntesis, las páginas co-
rrespondientes en mis APUNTES-resumen.

76
Aparecen aquí sólo mis intervenciones. Las memorias de todas las
conferencias y eventos fueron publicados en la revista Xipe-Totek, Guadalajara,
México, del IX-4, No. 36, 2000, al XII-2, No. 46, 2003.
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ABREVIATURAS

Nietzsche, Obras completas, traducción con introducciones y notas de Eduardo Ovejero y


Maury, Aguilar, Madrid, 1932.

Se emplean las abreviaturas de la siguiente manera:

1.- En esa lista van con MAYÚSCULAS los libros que Nietzche publicó o dejó para publicación:
Por ejemplo: OT, Origen de la tragedia. AX, Anticristo.
Aquí entra la sigla OI = Ocaso de los ídolos (otros ponen Crepúsculo).

2.- Y en minúsculas van los póstumos.


Por ejemplo: vp, Voluntad de Poder.

Vol Título Abreviat.

I EL ORIGEN DE LA TRAGEDIA. 1872 OT


La filosofía en la época trágica de los griegos. 1873 fg
La verdad y la mentira en sentido extramoral (póstumo). 1873 vm

II CONSIDERACIONES INTEMPESTIVAS (cuatro). 1873-1876 CI

III HUMANO, DEMASIADO HUMANO. 1878-1880 HU


EL VIAJERO Y SU SOMBRA. VJ

IV AURORA. 1881 AU

V EL GAY SABER [yo lo bauticé como El saber alegre]. 1882 SA


El eterno retorno (póstumos) et

VI ASI HABLÓ ZARATUSTRA. 1883-1886 Z


Anotaciones para el Zaratustra vi

VII MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL.. 1886 BM


GENEALOGÍA DE LA MORAL. 1887 GM
A los pueblos y patrias pp

VIII Voluntad de poder (póstumos) vp

IX Voluntad de poder (continuación) vp


EL OCASO DE LOS ÍDOLOS. 1888 OI
EL ANTICRISTO. 1888 AX
DITIRAMBOS DIONISÍACOS, 1888 DD

X EL CASO WAGNER. 1888 CW


ECCE HOMO. 1888 EH
NIETZSCHE CONTRA WAGNER. 1888 NW
Arte y artistas aa
Material de los prefacios mp

XI a XIV [Tratados filosóficos] xi...

Nota: Los números romanos pequeños indican el volumen; y se añade número de página.
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DIÓNYSOS, MANÍA Y SUFRIMIENTO


DE LA DESTRUCCIÓN

Me acerco aquí a lo dionisíaco, en cuanto manía y destrucción, en


relación con lo apolíneo. En los artículos que siguen completaré el tema.
Prefiero escribir Diónysos, y usar el adjetivo dionisíaco, consciente de
que otros autores, y conferencistas, usan grafías diferentes.

Introducción: Problemas de traducción


Indico aquí algunos de los términos con que Nietzsche describe lo
dionisíaco. Hay muchos otros.

♦ Entzückung encantamiento
♦ Ekstase éxtasis
♦ Erregung exaltación
♦ Trinken beber, especialmente sus
derivados como be-trunkene: ebrios.
♦ Rausch embriaguez
♦ Zauber hechizo, magia. [Opera de Mozart,
La flauta mágica: Die Zauberflöte]

Son difíciles de traducir cada una en sí mismas y en sus derivados.

Quizá la más difícil sea Entzückung.

La versión francesa, de la edición Colli Montinari, advierte que qui-


sieron traducirla como ravissement (arrobo, éxtasis, rapto, encanto,
salir de sí). Como “ravissement ha perdido algo de su frescura y de su
fuerza, hemos traducido más a menudo Entzückung, sobre todo
cuando se trata de la Entzückung dionisíaca, como éxtasis”.77

77
...como “ravissement a perdu de sa fraîcheur et de sa force, nous avons
le plus souvent traduit Entzückung, surtout lorsqu’il s’agit de la dionysche
Entzückung, par extase”.
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El diccionario alemán-castellano traduce Entzückung como “en-


canto”. Ejemplos:

Die Schönheit des Landschaftes entzückte uns: La hermosura del


paisaje nos encantó.
Wir waren von ihr entzückt: Ella nos dejó encantados, nos fascinó.
Dieses Kleid ist entzückend: Ese vestido nos encantó.
Sie hat ihre Rolle entzückend gespielt: Desempeñó su papel de
manera encantadora.

Que lo dionisíaco sea un fenómeno complejo puede apreciarse por


la variedad de las traducciones directas al español de las principales
palabras utilizadas, cada una de las cuales es insuficiente. ¿Hay
alguna palabra en español que dé todos esos significados?
¿Embriaguez? Desde luego no. Es poco nietzscheano. ¿Extasis?,
como los franceses, tampoco, al menos no siempre, ya que en el
éxtasis suele haber inmovilidad corporal, mientras que lo dionisíaco
puede, y suele, conllevar frenesí, exaltación, emoción desbordante,
movimientos desmesurados. Podríamos arriesgar estado alterado de
conciencia, pero de estos hay de muchos tipos.

Ya que encantamiento puede sugerir a veces un cierto estado de


posesión por un espíritu, prefiero usar, la mayor parte de la veces,
la palabra manía, en el sentido griego original de “salir de sí”, en un
estado alterado de conciencia producido por un toque divino.
Traduzco según el sentido del pasaje, y al final de la serie de
artículos arriesgaré una mayor precisión. Otros autores traducen
según su arbitrio, o según las traducciones disponibles. En los
textos de Nietzsche señalo con cursivas las diversas descripciones
de lo dionisíaco.

Siglos antes de Cristo se daban estos fenómenos de manía, como lo


testimonia, en parte, el Fedro78 de Platón. Primer caso, el de la
pitonisa en Delfos, que entraba en trance violento al dar el mensaje
del dios Apolo. Segundo caso, el de quien entraba en éxtasis, durante
el cual algún dios le pedía que instaurara cierto rito o culto. Tercer
caso, el de quien entraba en exaltación impetuosa, pues las musas
entraban en él y le hacían producir una obra de arte. Parecían locos,
en delirio, pero los griegos no dudaban: les había dado la manía, esto

78
Fedro244 a - 245 b.
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es, un dios los había embestido. De estos casos, concluye Sócrates


en el Fedro que quien se aloca en un enamoramiento está tocado por
alguna deidad. El cuarto caso es quizá el más sorprendente y patético:
en el culto al dios Diónysos la gente rodaba, o entraba en
convulsiones; otros echaban carcajadas, sollozos o alaridos. Unos
echaban espuma por la boca; a otros se les veía sólo la parte blanca
de los ojos. Estaban en el entusiasmo dionisíaco.79

La manía dionisíaca
ORIGEN DE LA TRAGEDIA1872 (28)

OT 1 APOLO DIÓNYSOS

♦Dios de la luz, de la inteligencia, ♦Dios de la noche, de lo


de la claridad. De la mesura. a-racionalExaltación, a manera
de embriaguez (Rausch), que
♦Plenitud de belleza arrastra en su ímpetu al
individuo y lo sumerge en el
♦Ponderación en las pasiones olvido de su individualidad, en
más violentas. lafusión con el Uno primordial.
Sabiduría serena.
♦La Naturaleza celebra su
♦Mirada siempre bella, aunque reconciliación con el hombre.
exprese inquietud o cólera. El esclavo es libre.
Preside el principio
de individuación. ♦El hombre ya no camina ni
Adivinación (Delfos). habla, sino canta y danza, a
punto de volar.
♦Ensueño (Traum).
Nos queda el sentimiento ♦La voz del hombre resuena
confuso de que no es más como algosobrenatural.
que apariencia; Extasis divino. Posesión.
una apariencia radiante; "Mundo, ¿presientes al
presentimiento de que hay Creador?"
algo tras de. [De Schiller, Himno a la alegría]

79
Sobre un intento de explicación natural de los fenómenos (antiguos y
actuales) dionisíacos, cf. mis artículos “Grandes Horizontes” Xipe-Totek, VII-1,
No. 25, 1998, y “El ámbito de lo preternatural”, IB, VII,3, No. 31, 1999, en las
memorias del ciclo Otros mundos, otras voces.
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OT 2 La música de Apolo, una arquitectónica sonora de arte


dórico. La música dionisíaca, violencia conmovedora, torrente
unánime de la melodía. En el ditirambo dionisíaco el hombre es
llevado al paroxismo de sus facultades simbólicas; siente y
quiere expresar algo que jamás hasta entonces había
experimentado: la destrucción del velo de Maia, la unidad como
genio de la naturaleza. Se requiere un nuevo mundo de
símbolos: la simbólica corporal toda entera; no solamente el
simbolismo de labios, rostro y palabra, sino la danza total, que
con su ritmo agita todos los miembros. Las otras fuerzas
simbólicas de la música, ritmo, dinámica, armonía crecen así
con súbita impetuosidad. Para desencadenar totalmente esas
fuerzas es menester al hombre el don total de sí. El hombre
ditirámbico de Diónysos no puede ser comprendido sino por su
semejante. ¡Con qué estupor debió contemplarlo el griego
apolíneo! Con un estupor tanto más profundo cuanto que ahí se
mezclaba el terrorífico sentimiento de que nada de eso le era, en
el fondo, tan extraño; y de que la clara conciencia apolínea no le
ocultaba este mundo dionisíaco sino con un velo muy tenue.

Ditirambo: En fechas tardías, cantos compuestos en honor de


Diónysos, que se ejecutaban con movimientos rápidos y
desordenados. Da la impresión de que inicialmente no eran
compuestos, ni eran cantos propiamente hablando, sino gritos o
murmullos en el entusiasmo dionisíaco. Es de hacerse notar que en
estados de trance no se suelen pronunciar palabras, pero sí hay
expresiones guturales y murmullos. El hombre apolíneo, si fuera
meramente racional, experimentaría sólo extrañeza o, cuando
mucho, asombro. Pero no. Tan sólo experimenta un terrorífico
sentimiento al contemplar el trance del hombre dionisíaco. Presiente
que también él puede pasar por eso.

OT 3 ¿Por qué apareció este mundo luminoso de los dioses


olímpicos en que reina Apolo? En el mundo de los dioses no
hay elevación moral, ni santidad, ni espiritualidad, ni amor, ni
piedad, ni ascetismo, ni deber; es una vida exuberante; tanto el
bien como el mal quedan divinizados. El griego conoció los
horrores de la existencia; para poder vivir tuvo necesidad del
ensueño olímpico. Los dioses justificaban la vida humana. La
voluntad desea tan violentamente esta existencia, que su queja
misma se transforma en un himno a la vida.
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OT 4 El Uno primordial, agobiado por miserias y contradicciones,


necesita del encanto de la visión clara, y de la alegría de la
apariencia (ensueño). Apolo nos hace ver que este mundo del
sufrimiento es necesario para que el individuo se lance a la
creación de la visión liberadora. Apolo exige la mesura y, para
poder conservarla, el conocimiento de sí mismo. Pero el espíritu
dionisíaco mostraba de nuevo al apolíneo el fondo del abismo. Y
no obstante, Apolo no pudo vivir sin Diónysos. ¡Qué podía valer la
salmodia apolínea, ritmada por las armonías espectrales de las
arpas ante la embriaguez (rauschen) y el éxtasis (Ekstase)
dionisíacos, ante la desmesurade la naturaleza! La sabiduría
dionisíaca habla por boca del sátiro. El griego se sentía aniquilado
en presencia del coro de sátiros, de quien recibe la consolación
metafísica, el pensamiento de que la vida, a pesar de todo,
permanece poderosa y llena de alegría.

Los sátiros de la mitología griega representan las fuerzas vitales en


su plenitud. Pronto fueron asociados a los seguidores de Diónysos.
Una tradición los pinta con cuernos, cola y pezuñas. Son move-
dizos, lascivos, inventivos en sus juegos y ocupaciones, como la
vendimia y elaboración del vino. La embriaguez los hace siempre
joviales. Van desnudos, o con poca ropa. Ejecutan danzas rituales
en honor de Diónysos, que provocan crisis de entusiasmo, en que
es posible transformarse en un animal. De estas danzas frenéticas
nacieron los ditirambos y la tragedia.

Se parecen a los silenos, genios animales, que eran como caballos


para los sátiros.

OT 8 Los sublimes sátiros barbudos, metamorfoseados, gritan


con júbilo ante su dios; han perdido su pasado y viven fuera de
toda época. En cambio, las vírgenes que, con ramas de laurel
en la mano, avanzan solemnes hacia el templo de Apolo
cantando himnos, conservan su personalidad y su nombre.
¿Qué pasa en la tragedia? Las efusiones desbordantes del coro
se desarrollan en imágenes apolíneas.

OT 9.10 El lenguaje de los héroes de Sófocles sorprende por su


precisión y claridad apolíneas. Prometeo, Edipo, y otros héroes
trágicos no son más que disfraces de Diónysos. El dios se
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manifiesta como individuo, expuesto al error, presa del deseo y


del sufrimiento. La individuación es obra de Apolo. Pero el
himno de frenética alegría canta la venida del tercer Diónysos.
Esta esperanza hace brillar un rayo de júbilo sobre el mundo
despedazado en individuos.

OT 12 Con Eurípides vino la decadencia: los medios de


emoción ya no son ni lo apolíneo ni lo dionisíaco, sino las ideas
frías. Eurípides hace teatro para Sócrates. Un ejemplo, el
prólogo de Eurípides, en que un personaje aclara quién es, y
cuenta lo que pasó antes de la acción y lo que va a pasar. Otro,
el deus ex machina del final, que informa al público del destino
futuro de sus héroes. Seguramente influenciado por el nous de
Anaxágoras, quiso permanecer consciente de sus actos para
condenar a los poetas ebrios (die trunkenen Dichter). Sócrates es
el nuevo Orfeo, el adversario de Diónysos, dios que entonces
tuvo que refugiarse en las olas místicas de un culto secreto.

Nietzsche alude a los cultos mistéricos. Diónysos podrá ser


reprimido, pero nunca desaparece. Como fenómeno inherente al
ser humano, se mantiene vivo a lo largo de la historia con uno u
otro disfraz.

OT 14 La tendencia apolínea se trocó en sistematización lógica;


la emoción dionisíaca en sentimiento naturalista. La dialéctica
arroja a latigazos la música de la tragedia, esto es, destruye la
esencia de la tragedia. Sócrates tuvo sin embargo una duda: en
prisión una voz le decía en sueños que se ejercitara en la
música.

Hay una especie de caída original, de la que Sócrates es respon-


sable, que consiste en renunciar no sólo a Diónysos, sino también a
Apolo, en aras de las ideas frías. ¿Es correcto el juicio de Nietzsche
sobre Sócrates? Tal vez los responsables fueran ciertos discípulos de
Sócrates. Si éste hablara personalmente con Nietzsche, tal vez se
habrían puesto de acuerdo.
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Piensa Bergson80 que si los grandes genios pudieran dialogar entre


sí, no habría tantas diferencias. Ya podemos imaginar un diálogo en
la otra vida entre Sócrates y Nietzsche. A Sócrates le encantaría81
hacer preguntas cortas e incisivas a Nietzsche, quien, a su vez,
levantaría, indiscreto, el velo que cubre la virtud socrática, para
descubrir lo que hay tras él. Quizá terminarían en admiración mutua.

El hecho es que en Occidente nosotros heredamos la escisión entre


la inteligencia y lo a-racional. Es conocido que el ideal platónico
atendía al cuerpo con la gimnasia -hoy diríamos deportes- y al alma
con la música, o todo aquello que cultiva el espíritu, y que proviene
de la inspiración de las musas. Sócrates recibió la consigna divina de
que se dedicara a la música, y él se dedicó a la filosofía por ser ésta
la música sublime. Pero el día de su muerte, por las dudas, se puso a
componer música en el sentido normal de la palabra.82

OT 16.17 Apolo, genio del principio de individuación, puede


suscitar la felicidad liberadora en la apariencia transfigurada;
mientras que al grito de la alegría místicade Diónysos el yugo
de la individualidad se rompe, y se abre el camino hacia el
fondo más secretode las cosas. Podría esperarse un rena-
cimiento de la tragedia sólo cuando el espíritu científico
reconozca lo necio de su pretensión de validez universal.

Se acusa a Nietzsche de ir contra la razón. El texto presente, como


otros que veremos, muestra que él no va simplemente contra la
razón, sino contra aquella razón que se toma como de validez
universal, esto es, que mutila otros aspectos del ser humano,
aspectos que no son i- , ni anti- sino a-racionales.83 Se ha acusado de
lo mismo a otros grandes pensadores como Pascal, Kierkegaard,
Bergson. Nietzsche diría que hay una razón mala, y otra buena. La
mala, diría, es la de ustedes; la buena es la nuestra, esto es, la de
Nietzsche. Lo mismo sucede en otros terrenos. Hay una virtud mala,
una verdad mala, una moral mala, un disfraz malo, etc., que son de

80
Este pensamiento es muy de Bergson. Cf., por ejemplo “La Pensée et le
mouvant (Introduction a la métaphysique)”, en Œuvres, 2e. édit., PUF, París,
1963, pp. 1430-1, Nos. 224-228.
81
Cf. Apología, 41 abc.
82
Fedón, 60 d – 61 b.
83
Cf. mis artículos ya mencionados “Grandes Horizontes”,Xipe-Totek, No.
25, 1998, y “El ámbito de lo preternatural”, en Ibidem No. 31, 1999.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 20

ustedes; pero hay otros buenos, los nuestros, esto es, los de
Nietzsche.84 Nietzsche es virtuoso, ama la verdad, hace de la moral
su pasión; ama disfrazarse, como Diónysos.

OT 21.22 Naturaleza de la ilusión apolínea: velar sin cesar por la


verdadera acción dionisíaca. Tenemos la alianza fraternal de
estas dos divinidades. Nuestros estéticos no saben decirnos
nada del retorno al hogar original, al Uno primordial, de la alianza
de las dos divinidades, ni de la emoción apolínea, ni de la
dionisíaca. En lugar de eso no se cansan de hablar de la lucha
del héroe contra el destino, la victoria de la ley moral, o la efusión
tutelar de facultades afectivas. Quizá sean ellos incapaces de
emoción estética. No saben si catalogar la catarsis de Aristóteles
entre los fenómenos médicos o entre los morales.

Nietzsche sabe lo que no saben “nuestros estetas”. El simpático juicio


es común a otros genios: saben lo que no saben los demás.
Kierkegaard piensa que Regina nunca lo comprendería, pues él sabe
lo que ella no sabe sobre la renuncia infinita y relación absoluta con el
Absoluto.85Nietzsche no acepta para nada la explicación ritual, ni
mucho menos la fisiológica de la catarsis que Aristóteles da sobre
la tragedia.

OT 24 En la esfera apolínea, el espectador participa del pleno


goce de la apariencia y de la contemplación, y al mismo tiempo
niega esta dicha, y encuentra otra más alta en el aniquilamiento
del mundo de la apariencia. Como Heráclito, que comparaba la
fuerza creadora del universo al juego de un niño que se
divierteen hacer construcciones de arena para derribarlos.

Otros textos sobre la manía dionisíaca

“Ensayo de autocrítica”, 1866, añadido en la 2ª edic. deEl Origen


de la Tragedia, 1874.

84
Es simpático el uso que hace Nietzsche del plural mayestático, al antiguo
estilo papal. Parece arrogancia, pero en el fondo se trata de humildad, pues el
ego desaparece. Sobre las nociones que se toman en buen sentido, cf. los
próximos artículos.
85
“¿Culpable , no culpable?”Diario, 6 de marzo.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 21

Ensayo 7 Algunos dirían que mi libro, supuestamente pesi-


mista es la profesión de fe del romántico de 1830 bajo la
máscara del pesimismo de 1850. ¡No, jóvenes románticos!
Sería preciso enseñarlos a reír; y pudiera ser que un día
manden al diablo todas las consolaciones metafísicas, empe-
zando por la metafísica misma. Para usar el lenguaje de ese
monstruo dionisíaco que se llama Zaratustra: "¡Eleven el
corazón, hermanos míos, más alto! ¡Y no olviden sus piernas!
¡Eleven también las piernas, excelentes danzantes!... Esta
corona de reidor, esta corona de rosas, yo mismo me la he
puesto en la cabeza: yo mismo he canonizado mi risa..." Z IV.

OI Lo que debo a los antiguos 4. Diónysos, el exceso de fuerza,


la voluntad de vivir, el eterno retorno de la vida, el sí triunfal
dicho a la vida.

vp 798.800 Lo apolíneo tiene que ver con la visión clara; lo


dionisíaco, con lo orgiástico. Ambos estados también se
presentan en la vida normal, pero más débilmente: en el sueño,
entrelazar, poetizar; en la embriaguez gestos, pasión, canto,
danza. El sentimiento de embriaguez (Rauschgefühl) corres-
ponde a un aumento de energía, más fuerte cuando los sexos
se juntan. El embellecimiento sigue al acrecentamiento de
fuerza, expresa una voluntad victoriosa, una armonización de los
deseos más violentos. El estado de placer que llamamos
embriaguez (Rausch) es un alto sentimiento de poder. Las
sensaciones de tiempo y de lugar han cambiado; se abarcan
con la mirada lejanías enormes; el ojo se extiende sobre
grandes multitudes y grandes espacios; el órgano percibe cosas
mínimas y fugaces; es la adivinación86 la energía se manifiesta
como sentimiento de soberanía en los músculos, como agilidad
y placer en los movimientos, como danza, ligereza, ritmo rápido;
indiferencia hacia la vida y la muerte. Se mezclan estados de
ánimo extraños, como el sentimiento de embriaguez religiosa y
la excitación sexual. Sin un cierto exceso de enardecimiento del
sistema sexual no se puede pensar en un Rafael. Hacer música

86
Miguel Fernández, que participó en el panel sobre el tema, hace notar el
disgusto de Colli porque Nietzsche no vinculó también con Apolo el estado de
manía.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 22

es también una manera de hacer hijos; la castidad es solamente


la economía de un artista.87

vp 852 ¿Qué harán los débiles para adaptar a su gusto la


tragedia? Introducir en sus apreciaciones el triunfo del orden
moral en el mundo, o la falta de valor de la existencia, o la
invitación a la resignación. El pesimismo quiere al menos, una
esperanza de solución.

Parte de la caída en las ideas frías es el reducir el horizonte humano al


“tú debes”, cadenas que hacen ver esta vida como demasiado pesada.

vp 851 El error de Aristóteles: ver como emociones deprimentes


el terror y la compasión. Si tuviera razón, la tragedia sería un
arte peligroso para la vida. Es falso que mediante la excitación
de esas emociones nos purifiquemos. Para Schopenhauer de la
tragedia se debe sacar la resignación: La tragedia sería el
instinto de vida destruyéndose a sí mismo. Cristianismo,
nihilismo, arte trágico, decadencia fisiológica, todo esto iría de la
mano. La tragedia sería decadente.

vp799. 801 En la embriaguez dionisíaca encontramos la sexua-


lidad y voluptuosidad, pero no faltan en lo apolíneo. Sólo que
hay una diferencia de ritmo. El impulso sexual, la embriaguez, la
crueldad pertenecen a la más antigua alegría de la fiesta en el
hombre.

EH El Origen de la Tragedia. En todo el libro, profundo y hostil


silencio sobre el cristianismo, que no es ni apolíneo ni dionisíaco,
que niega todos los valores estéticos, que es profundamente
nihilista, mientras que Diónysos es afirmación. Tengo el derecho
de considerarme el primer filósofo trágico, esto es, antípoda de
una filosofìa pesimista. No renuncio a la esperanza de un porvenir
dionisíaco de la música. Quizá un siglo más adelante será posible
el exceso de vidaque habrá de traer de nuevo lo dionisíaco.

He presentado en esquema lo dionisíaco y lo apolíneo en el Origen


de la Tragedia y en otros escritos alusivos. No que Nietzsche, el
filósofo de la muerte de Dios, proponga volver a un culto a un

87
Cf. Próximo artículo, “Impertinente e indiscreto”.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 23

dios,88 sino que habla de aspectos humanos. Ni que haya que


entender en el sentido formal de la palabra el que Nietzsche hable
de dioses, y se diga que él propone el politeísmo.89 Podríamos
mencionar, en paralelo, textos de la Sagrada Escritura: “ustedes
son Dioses e hijos del Excelso” (PS81, 6), texto que Jesús trae a la
memoria de los fariseos [Jn 10,34-38]. Esto es, cuando dijo la
serpiente: “ustedes serán como dioses” [Gen 3,5], la serpiente no
mintió sino que manipuló la verdad. Sócrates mutiló a Occidente de
su aspecto a-racional, y por eso es un decadente: ideas frías en
lugar de la manía dionisíaca y de la belleza apolínea. Hasta ahora
he presentado el aspecto manía de lo dionisíaco, que es frenesí,
entusiasmo, júbilo, danza, voluntad victoriosa, sentimiento de
poder, éxtasis..., fusión de individualidades con el uno primordial,
himno ditirámbico, afirmación triunfal de la vida. En el Origen de la
Tragedia hay silencio hostil sobre el cristianismo; en los posteriores
la hostilidad no es silenciosa, sino abierta y directa. Iré mostrando
que Nietzsche claramente señala a qué cristianismo se refiere,
pues diría: al cristianismo de ustedes.

Mi intención es la de responder a las preguntas: ¿es real la viven-


cia dionisíaca? ¿en qué consiste? ¿o se trata de una mera
descripción poética, de fantasía? ¿qué interpretación se puede
dar? Considero que la vivencia es real, no meramente fantasiosa, y
consiste en las palabras que Nietzsche ha señalado, resumidas en
el término “manía”.

Lo delicado es la interpretación. Los griegos explicaban la vivencia


como un tipo de posesión divina, semejante a las posesiones, o
toques divinos que menciona el Fedro. Los fenómenos se dieron
en aquellos tiempos, y se han seguido dando a lo largo de los
tiempos, incluso ahora. Un poco antes señalé entre los fenómenos
parecidos de hoy el de los posesos, el de los carismáticos, el de
los médiums o canales, y el de ciertos éxtasis en que se dan
apariciones; e hice ver que no se trata de intervención divina ni de
contacto con entes preternaturales, sino de un estado de trance
88
Löwith sostiene que se trata de la recuperación del mundo. Löwith, Karl.
“Nietzsche et sa tentative de récupération du monde”, en Nietzsche, 1964,
Cahiers Royaumont, No. 6, Éd. Minuit, 1967, pp. 45-84 (9-19).
89
Como parece afirmar Cecilia Valencia A. al comentar la exégesis de
Pierre Klossoswki en su tesis de maestría, Universidad de Guadalajara, De la
Humanidad trágica a la sobrehumanidad, nov. 2000, pp. 100 ss.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 24

que puede ser inducido; de un manejo de energías espontáneo,


inconsciente, pero que puede obtenerse con toda la intención y la
conciencia. Lo que pasa es que hay una tendencia indomable a
recurrir sin más a entes preternaturales para explicar lo
desconocido. Lo que llamé “trance violento” explica, al menos en la
inmensa mayoría de los casos, los fenómenos dionisíacos, las
inspiraciones poéticas, los de posesos y carismáticos; y, en parte, los
de canales y éxtasis. Y lo que llamé “trance tranquilo” explica otra
serie de fenómenos como los de la adivinación, y la irrupción de
diferentes seres o entidades que se presentan como teniendo
carácter personal, cuando en el fondo no son sino aspectos nuestros,
ya que estamos mucho mejor equipados de lo que solemos pensar.
No creo que Nietzsche supiera de los manejos energéticos, pero
en todo caso él no se refiere al dios tal como los griegos lo
concebían, sino a una actitud humana.

Frente a esta interpretación tenemos la de quienes insisten en se-


ñalar, como aspectos centrales de lo dionisíaco, la embriaguez y la
orgía, seguramente por desconocer la vivencia misma de la manía.
Me veo forzado a recurrir a un testimonio imparcial: Marco Antonio
es celebrado en Oriente como Diónysos, y le aclara a Cleopatra
que en Roma lo van a malentender, pues en Oriente Diónysos es
el dios de la fertilidad, la alegría, la euforia, el espíritu creador,
mientras que en Roma lo reducen al desenfreno y a las borracheras.90

90
Margaret George, Memorias de Cleopatra, traduc. al español, Edic.
B, S.A., Barcelona, 1998, p. 753.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 25

Sufrimiento y destrucción

El saber alegre, 1882 (38)

Los filósofos en general se enfrentan al sufrimiento para explicarlo,


afrontarlo, superarlo, aun en el caso extremo (Schopenhauer)
acabar con él. ¡Nietzsche quiere más sufrimiento!

SA V, 370 Una vez me lancé al mundo moderno con algunos


errores. Creía que el pesimismo filosófico del siglo XIX era el
síntoma de una fuerza superior del pensamiento, de una
plenitud de vida más victoriosa que la del s. XVIII. Tomé el
conocimiento trágico por el lujo de nuestra civilización. También
interpretaba yo la música alemana como la expresión del poder
dionisíaco, como el rugido subterráneo de una fuerza primordial.
Desconocía yo el romanticismo que caracteriza tanto al pesi-
mismo filosófico como a la música alemana.

Arte y filosofía suponen sufrimientos. Pero hay dos clases de


sufrimientos: los que proceden de la superabundancia de la
vida, que quieren un arte dionisíaco; y los sufrimientos que
provienen de un empobrecimiento de la vida, y esperan del arte
y de la filosofía la calma, o también convulsiones y locura. Yo
interpretaba mal a Schopenhauer y a Wagner, los dos román-
ticos más célebres. El hombre dionisíaco se complace en, y
ama, lo terrible, lo inquietante, y todo lujo de destrucción. El
hombre más pobre en fuerza vital, tendrá necesidad de dulzura,
de un Dios para enfermos. Respecto de los valores estéticos, el
principio creador es: ¿El hambre, o la abundancia? ¿o el de
destrucción y devenir? Este es dionisíaco; pero puede provenir
también del odio a la frustración. El deseo de eternidad puede
provenir de la gratitud y del amor; también puede provenir de un
ser torturado, que se venga imprimiendo a todo la imagen de la
tortura. Es el caso de Schopenhauer y de Wagner.

vp 1009 (Sobre Diónysos) Punto de vista para mis valores:


¿Se obra por abundancia, o por deseo? ¿Se es espectador, o
se pone manos a la obra?
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 26

¿Se actúa por fuerza acumulada,espontáneamente, o se es


estimulado de manera reactiva? ¿Se es perfecto por un
pequeño deber, o imperfecto por el carácter extraordinario de
un fin? ¿Se es enfermo por enfermedad, o por exceso de
salud? ¿Se busca la resistencia o se evita? ¿Se es imperfecto
por precoz o por demasiado tardío? ¿Se es aún capaz de
remordimientos? (esta especie es muy rara; en otro tiempo la
conciencia tenía muchas cosas que morder; parece ser que
ahora no tiene dientes suficientes para morder). ¿Somos
todavía capaces de un deber? (hay personas que pierden la
alegría de vivir si les arrebatan el deber).

vp 1029Basta sólo con la alegría dionisíaca. Yo he sido el que ha


descubierto lo trágico, que fuemalentendido entre los griegos a
causa de su superficialidad moralística. La resignación no es una
enseñanza de la tragedia, sino ¡una incomprensión de la
tragedia! ¡La aspiración a la nada es la negación de la sabiduría
trágica!

Otros textos

BM VII, 225 Hedonismo, pesimismo, utilitarismo, eudemonismo:


todas estas maneras de pensar que miden el valor de las cosas
son evaluaciones ingenuas, las cuales cualquiera que tenga
conciencia de sus fuerzas creadoras miraría con desdén.
Nosotros vemos cómo el hombre se aminora, cómo ustedes lo
aminoran. Ustedes quieren suprimir el sufrimiento. Nosotros
querríamos hacerlo más intenso y más cruel que nunca. El
bienestar, como ustedes lo entienden, es un estado que hace
risible al hombre. La disciplina del gran sufrimiento es la única
que lleva al hombre a grandes alturas. En el hombre se reúnen
creatura y creador: la materia, el limo, el barro, la locura, el
caos; pero también el creador, el escultor, la dureza del martillo,
la contemplación divina del séptimo día. La compasión de
ustedes va a lo que debe ser formado, roto, enrojecido al
blanco, a lo que debe sufrir. Nuestra compasión va contra la
compasión de ustedes.

NW Nosotros los antípodas. Yo interpretaba la música de


Wagner como expresión del poder dionisíaco, como el terre-
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 27

moto con que una fuerza primordial de la vidase manifestaba al


fin. Me equivoqué.

vp 1050 Lo dionisíaco: el impulso a la unidad; asir lo que está


más allá de la persona, de lo cotidiano, un desbordamiento
apasionado y doloroso en estados de ánimo hoscos, plenos,
vagos; un éxtasis afirmativo del carácter complejo de la vida,
que aprueba y santifica hasta las más terribles y enigmáticas
propiedades de la vida; la eterna voluntad de creación, de
fecundidad, de retorno.Lo apolíneo: el impulso para existir
completamente para sí, el impulso al individuo, la libertad bajo
la ley. El griego dionisíaco tuvo necesidad de devenir apolíneo;
o sea, de emancipar su voluntad de lo enorme, de lo múltiple,
de lo incierto, de lo terrible, haciendo de ello una voluntad de
mesura. En el fondo del griego está lo desmesurado, el
desierto, lo asiático; la belleza no le fue dada en dote, ni la
lógica, ni la naturaleza de la costumbre; todo esto lo conquistó.

Podríamos decir que lo dionisíaco es un don inicial; lo apolíneo y el


equilibrio consiguiente es una conquista lograda por los griegos, no
por los bárbaros.

SA II, 76 Si en todos los tiempos no hubiera habido hombres


cuyo orgullo fuera la razón, y cuya humillación fuera la fantasía,
hace siglos que la humanidad habría desaparecido. Peligro de
ellos: que pueda estallar la locura, esto es, la irrupción del
capricho en el sentimiento, el goce que procura la humana
sinrazón. Esos hombres son la excepción; pues bien, que sigan;
pero que no quieran convertirse en regla.

Se confirma mi comentario sobre Nietzsche y la razón. Hay una


locura buena, la dionisíaca, que es frenesí y exaltación, y una locura
mala, aquella que tiene que ver con los hospitales psiquiátricos. El
equilibrio ideal es el de la belleza y el ensueño apolíneo; pero las
ideas frías pueden servir de última tabla de salvación. Y es que los
dones divinos son excelentes, pero peligrosos. Nada quizá más
amable que la belleza, pero los griegos la consideraban peligrosa,
para el bello y para su entorno.

vp 1051Desde aquella elevación de gozo en que el hombre se


siente a sí mismo, y se siente como una forma divinizaday como
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 28

una autojustificación de la naturaleza, hasta la alegría de


ciudadanos medio hombres medio animales, el griegola llamaba
con el nombre de Diónysos. Esperar la irrupción de nuevos
manantiales, prepararse en la soledad para visiones y voces
extrañas, superar todo lo cristiano con algo de super-cristiano; y
no simplemente eliminarlo como opuesto a lo dioni-síaco. Será
el descubrimiento de nuestro nuevo mundo:¡un nuevo día!

vp 1052 Diónysos contra el Crucificado, tal es la oposición.


Diónysos: la vida, la fecundidad y la promesa del retorno
determinan el tormento, la destrucción; sentido trágico. El
Crucificado inocente, una objeción contra la vida. El problema es el
significado del sufrimiento. En el cristiano, el sufrimiento es la vía
que conduce a una santa existencia; en lo dionisíaco, la existencia
es bastante sagrada para justificar un enorme sufrimiento.

Elocuentes pasajes. No se trata de eliminar lo cristiano así como así,


sino lo cristiano de ustedes (lo cristiano malo); se trata de ir más allá
con algo de “supercristiano” (lo cristiano bueno). El cristianismo no
quiere el sufrimiento por el sufrimiento; de hecho, la crucifixión de
Jesús es un evento, en su raíz, injustificado. Nietzsche habla, sin
embargo, del cristianismo tal como él lo recibió. Llegaron a discutir los
teólogos medievales si habría habido Encarnación si Adán no hubiera
pecado; algunos opinaron que no, pues entonces no habría nada que
redimir; pero otros opinaban que de todos modos el Hijo de Dios
habría encarnado, no para sufrir pasión y muerte, sino para solazarse
junto con los hijos de los hombres, que tal es su delicia (PROV 8,31).

vp 853 El arte es el que hace posible la vida, ¡gran seductor y


estimulante de la vida! El arte es la única fuerza superior
contraria a toda voluntad de negar la vida, es la fuerza
anticristiana, antibudista, antinihilista por excelencia.

BM IX, 295 Diónysos, ese dios tentador, cazador de ratas de las


conciencias, cuya voz sabe descender hasta el mundo
subterráneo de todas las almas, seductor. El saber parece formar
parte de su maestría. Pulimenta las almas rugosas y les da a
paladear un nuevo deseo, adivina el tesoro oculto. A su contacto
cada uno sale más rico, quizá más incierto, más frágil, más roto,
pero lleno de esperanzas que no tienen aún nombre, lleno de
quereres y corrientes nuevas. Es un filósofo. Yo tendría que darle
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 29

bellos y solemnes nombres, pero él me diría que no tiene


necesidad de ellos: "Yo no tengo motivo para ocultar mi
desnudez!". Un día me dijo: "En ciertas ocasiones amo a los
hombres” (y al decir esto hacía alusión a la presente Ariadna). “El
hombre es para mí un animal agradable, atrevido, ingenioso, que
sabe encontrar su camino aun en los laberintos. Le deseo muchos
bienes. Con frecuencia reflexiono sobre los medios de hacerlo
más fuerte, más malo y más profundo de lo que es; y también
más bello".

Característica divina de Diónysos: su delicia es estar con los hijos de


los hombres. Ariadna es ¿Cósima Wagner? Da pie para pensarlo la
carta que Nietzsche le envió cuando estalló su locura: “Ariadna, yo te
adoro, Diónysos”.

Tenemos así una mayor descripción de lo dionisíaco: sobrea-


bundancia de vida creadora. Si el crear hace sufrir, quiero más
sufrimiento. Diónysos es lujo de destrucción. Se plantea la pregunta
de si hay que destruír para construir; si el motor nietzcheano es la
negatividad, como en Hegel. Esto no es cosa de Nietzsche, por más
que sea la opinión de algunos intérpretes, entre ellos los hegelianos.
En Nietzsche lo primero es la afirmación, la creación. Si al construír
algo estorba, se destruye: la destrucción viene en segundo lugar, no
en primero.91

Aparece también en el extraordinario pasaje de Más allá del Bien y


del Mal que Diónysos es un tentador, un provocador. ¿Es él ese
indiscreto que levanta el velo ante lo prohibido, y encuentra cosas
excelentes, mínimo interesantes, y por eso nos quiere hacer malos
(entre comillas)? Esta pregunta deja abierto el próximo tema:
Impertinente e indiscreto. La palabra malo, por extravagante que
pueda parecer, tiene un sentido bueno; como en la frase de la madre
que dice de su hijo pequeño que es “muy malo” para indicar sus
travesuras de niño amado, no su maldad.
Diónysos es un seductor, porque no impone, no manda, no prescribe.
Simplemente seduce. Tal vez por eso dice que nos quiere hacer
fuertes y bellos. Lo cual nos prepara el camino para el tema sobre el

91
En esta línea van Deleuze y Birault. Cf. Birault, Henri. “De la Béatitude en
Nietzsche”, en Nietzsche, 1964, Cahiers Royaumont, No. 6, Éd. Minuit, 1967,
13-44, especialmente la Discusión.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 30

Superhombre. Jesús es también un seductor. Sus enemigos lo


describen así: Ese seductor (Seductor ille [Mt27,63]); todo mundo va
tras él [Jn12,19]. Diónysos es un filósofo: quiere hacernos más
profundos, y quizá nos haga ver que toda palabra nuestra es una
máscara, que debemos excavar sin fin, porque al quitar una máscara
sale otra, y así sin fin. Esto nos hace soñar.

Perspectivas
Al organizar el ciclo Nietzsche en otoño 2000, pedí a mis colegas que
confesaran el ángulo en que se sitúan para hablar de Nietzsche.
También yo lo hice. Arriesgo perder a mis amigos cristianos que
abominan de Nietzsche y, como es obvio, a mis amigos ateos.
Señalo ahora tres elementos.

1° Ya comenté antes el pasaje “Superar todo cristianismo con algo de


supercristiano”.

2° Según la presentación que acabo de hacer, puedo decir que los


ritos cristianos, en concreto la Eucaristía, era, en su forma exterior
medieval, y quizá todavía oriental, apolínea. Pero en su profundidad
original es dionisíaca. Lo mismo podemos decir de todos los
sacramentos y ritos cristianos. Y así como el racionalismo de
Sócrates y de Eurípides fueron decadentes al renunciar a lo dio-
nisíaco y a lo apolíneo a favor de las ideas frías, así también el
racionalismo, dentro de la Iglesia de fines del siglo XX, ha quitado a la
Eucaristía su carácter de exaltación dionisíaca y de su belleza
apolínea, para reducirla a la frialdad lógica de ceremonias cada vez
más frías.

3° ¿El cristianismo es en sí pesimista? Nietzsche habría dicho: “el


cristianismo de ustedes, sí”. Considero que habría que dividir la
pregunta, como mínimo, en tres; y las respondo según se me ha
comunicado, y he tratado de vivir, el cristianismo. a) ¿Dios es
pesimista respecto del hombre? No; y lo muestra el hecho de que
aquí estamos. Quizá no creemos en Dios, pero Dios sí cree en
nosotros. Y Dios espera de nosotros que hagamos más bello el
cosmos que nos dio. “Hacer más bello” es una actitud
dionisíaca.b) ¿Jesús es pesimista respecto del hombre? No, porque
él se comporta como un seductor, ¡al igual que Diónysos! c) ¿La
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 31

Iglesia, en cuanto institución, es pesimista respecto del hombre? Da


la impresión de que sí; y es que, a lo largo de su historia de veinte
siglos, ha tenido muy amargas experiencias. Baste mencionar el uso
de destrucción mala, no creadora, que los hombres han hecho de la
ciencia y de la técnica. La Iglesia ha intentado ser santa, y también se
ha hecho más mala que los más malos; sabe que es manipulada, y
se deja manipular, pero a la larga, muy a la larga, es ella la
triunfadora. Como dice Nietzsche, Rusia, los judíos y la Iglesia
siempre tienen tiempo.92 El hecho es que, en muchas de sus
declaraciones, la Iglesia, dada su experiencia secular, muestra una
desconfianza radical en el hombre. Es fácil acusarla, si se ven los
toros desde la barrera.

Podría yo decir que Nietzsche la incita a que retome su papel


dionisíaco de fusión en el uno, ahí donde hay danza, risa,
exultación, juego creativo. ¿Hace falta un pueblo que diga un sí
triunfal a la vida? ¿Qué es preferible, excomuniones y
penalizaciones, o la sonrisa maliciosa de Diónysos? Importa la
pregunta ¿quién es la Iglesia? ¿Sólo la Iglesia jerárquica? ¿O
todos nosotros? La crítica y condena que hacemos a la Iglesia
jerárquica ¿no es una máscara en que nos condenamos a nosotros
mismos? ¿Nos apropiamos el título de débiles, de vejados que
recibimos una falsa educación, porque no tenemos la fuerza
creadora de Diónysos, porque nos aterra la fusión en el uno
primordial con Dios y con los demás? En falsa poesía, sí. Quizá
podríamos seguir la sugerencia de Zaratustra :

“Eleven el corazón más alto! ¡Eleven también las piernas,


excelentes danzantes!... Esta corona de reidor, esta corona de
rosas, yo mismo me la he puesto en la cabeza: yo mismo he
canonizado mi risa..." Z IV. Habría que decirlo y hacerlo con todo
el corazón.

92
BM, VIII,251, y Póstumos, en la colección Aguilar, trad. Ovejero, XII,
p.64.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 32
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 33

IMPERTINENTE E INDISCRETO

Presentación

Nietzsche dio pie a que célebres pensadores lo catalogaran como


filósofo de la sospecha y de desdén.93 El epíteto me parece
demasiado pasivo. Ante las entradas prohibidas porque dentro hay
algo malo, o algo santo, él no se contenta con sospechar sin hacer
nada, sino que indiscreto, levanta los velos, e, impertinente, anuncia
que tras lo llamado “santo” se encuentra mera podredumbre, y tras
lo llamado malo hay cosas buenas, o al menos muy interesantes.
Nos centraremos en torno a cuatro focos. Obliga, violento y desa-
gradable, a todas las filosofías, ciencias, artes, morales, religiones,
revoluciones, discernimientos espirituales privados o colectivos,
ideales sociales, psicologías, jefes, grandes ideales, santidad,
virtudes, amores, a autoevaluarse. Es difícil no caer bajo sus
martillazos. Y es que él es limpio.

EH Por qué soy tan sabio 8


... rasgo de mi naturaleza es el instinto de limpieza. Tengo
antenas psicológicas con las que descubro la suciedad escon-
dida en el fondo de cada ser. La pureza es para mí condición de
existencia. Nado siempre en el agua clara y transparente. Por
esto mis relaciones con los hombres son una no pequeña
muestra de paciencia. Y tengo necesidad de soledad, del soplo
de aire puro y ligero. Todo mi Zaratustra es un ditirambo a la
soledad, esto es, a la pureza.

Z III, Convaleciente 2
He visto desnudos al hombre más grande y al más pequeño.
Los dos demasiado humanos, aun el más grande. Esto es lo
que me da asco en el hombre.

Z II, la redención
Ando entre los hombres como entre pedazos de hombres; veo
fragmentos de cuerpos, ningún hombre.
93
HU I, pref 1.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 34

La virtud
HU I, I, 50 Rochefoucauld: Hay que demostrar piedad, pero no
sentirla, pues los desgraciados son tan tontos que demostrarles
piedad es lo que más les agrada. Más bien decimos que la
piedad es un consuelo para el que sufre, pues reconoce en ella
su poder de hacer daño.

HU I, II, 89 Vanidad. El hombre quiere darse el placer de hacer


rabiar de envidia a los demás, por medio de la buena opinión
que se tenga de él.

SA III, 128 Las religiones recomiendan los rezos a la gente, pa-


ra que no molesten: trabajo mecánico de los labios, un esfuerzo
de memoria, determinada posición de manos, pies y ojos. Ya
veneren a Alá con noventa y nueve apelaciones, o recen el
rosario, se trata de tenerlos inmóviles y que presenten un
aspecto soportable.

AU I, 76 Las pasiones se hacen malas y pérfidas cuando se las


considera de manera mala y pérfida. ¿No es la costumbre de
las almas vulgares considerar siempre un enemigo como
malvado? Eros se ha hecho de lo más interesante gracias al
cristianismo.

Z I La castidad.
No aconsejo matar los sentidos; lo que pido es la inocencia de
los sentidos. La castidad es para algunos una virtud; para
muchos, un vicio. Quizá son continentes, pero la perra
sensualidad deja ver sus ojos en todo lo que hacen. A quien le
pesa la castidad hay que prohibírsela para que no manche su
alma de cieno y de lujuria.

AU IV, 275 Ahora es virtuoso, únicamente para mortificar a los


demás.

Z II Los virtuosos
Mi belleza se ríe de ustedes, los virtuosos. ¡Los virtuosos
quieren que se les pague! Para unos la virtud es un espasmo
producido por un latigazo; o la pereza de sus vicios; o su freno,
o su tic-tac (son como relojes). Otros cometen crímenes en
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 35

nombre de la justicia; dicen “soy justo”, y parecen decir “estoy


vengado”. Para otros la virtud consiste en quedarse en su
charca. Otros dicen: la virtud es necesaria; y lo que piensan es
que la policía es necesaria. Otros ven la mezquindad humana, y
llaman virtud a su mala mirada. Hay quien quiere verse
glorificado, y a esto lo llama virtud; y hay quien quiere verse
caído, y a eso lo llama virtud. Yo vine, amigos míos, para que
se cansen de esas palabras viejas.

Z II Las tarántulas
Tarántula, en tu alma se alberga la venganza. Desgarro tu tela
para que la rabia te haga salir de tu agujero de mentiras, y tu
venganza aparezca detrás de tu palabra justicia. Que el hombre
sea redimido de la venganza, mi suprema esperanza, el arcoiris
después de la tempestad. Hay quienes disfrazan de virtud su
impotencia tiránica y son los predicadores de la igualdad. Des-
confíen de quienes hablan constantemente de justicia; se llaman
buenos y justos; para ser fariseos lo único que les falta es poder.

Implacable, Nietzsche va descubriendo lo que disfrazamos, o encu-


brimos, algo no bello; y al disfraz o tapadera le ponemos el nombre
elegante de “virtud”. Ante el famoso feliz quien pudiendo pecar no
pecó, se evoca la continuación irónica e infeliz aquél que queriendo
pecar no pudo. Las metáforas de Nietzsche suelen ser muy
descriptivas. Aquí aparece la célebre metáfora de la tarántula, que
expresa el resentimiento y la venganza que nos enredan y envenenan.
Aparece también la metáfora de la sanguijuela, que expresa la mala
conciencia, que muchas veces es indebida mala conciencia.

Z III Antiguas y nuevas tablas


2. Les ordené que derribaran sus viejos púlpitos, que se rieran
de sus maestros de virtud, de sus santos, poetas, salvadores y
sabios austeros. El espíritu de pesadez ha creado: coacción,
ley, necesidad, consecuencia, fin, voluntad, bien y mal.
22. Si el hombre aprendiera a volar, ¡a qué altura volaría su
rapacidad!
23. Que el día en que no hayamos danzado una vez por lo
menos, esté perdido. Que toda verdad que no haga reír, por lo
menos una vez, nos parezca falsa.
24. Una mujer me dijo: “Rompí los lazos del matrimonio, pero
los lazos del matrimonio me rompieron antes a mí”.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 36

26. Cualquiera que sea el mal que puedan hacer los calum-
niadores del mundo, el mal que hacen los buenos es el más
nocivo. Los buenos son fariseos.

xii p.168 ¿El fin justifica los medios? Hay actos que nunca nos
permitiremos, ni siquiera como medios para los más santos fines,
p.ej. la traición al amigo.

Nietzsche sabe que muchos lo tacharan de inmoral; y él se llama iró-


nicamente “inmoralista”.94Los textos que citamos son elocuentes.
Nietzsche no va contra la virtud, sino contra la virtud de ustedes, la
que le inculcaron a él, la que formaba el ambiente en que vivió.
Levanta el disfraz, el maquillaje con que ustedes mismos encubren
su falta de calidad moral. Las virtudes de ustedes, en particular la
compasión de Schopenhauer, les fueron enseñadas (y a mí también,
y por eso las abomino, diría Nietzsche), como la negación de la vida
(cf. vp 54). En este sentido, al ir contra estas virtudes, Nietzsche será
considerado inmoralista. Pero aparece lo que él llama nuestras
virtudes, esto es, las virtudes de Nietzsche, no sólo en cuanto al
contenido, como en el último texto citado, sino también en cuanto a
sus formalidades, como la propia responsabilidad. En el más alto
sentido de la palabra él ama la virtud, es más, es virtuoso. Siendo
tenido por inmoral, él es el verdadero amante de la moral.

xi p.160 Queremos ser también los herederos de la moralidad,


después de haber destrozado la moral.

xii p.180 El valor de una acción depende de quién la realiza, y


de si procede de su fondo o de su superficie, o sea, en qué
medida es individual.

xiip. 172 No hay peor peligro para el conocimiento que la hipo-


cresía moral, esto es, aquella hipocresía que se llama moral.

Podríamos resumir todo este apartado diciendo que los textos


nietzscheanos al respecto no son sino una incisiva meditación sobre
las fuertes recriminaciones de Jesús al fariseísmo.

94
BM VII 226.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 37

GM III, 21 Por mejor algunos entienden domesticar, debilitar,


desalentar, reblandecer, afeminar (casi sinónimo de degradar).

Z III La virtud que empequeñece Hay para quienes la virtud es


todo lo que amansa, y así hicieron del lobo un perro, y del
hombre mismo el mejor animal doméstico del hombre. Pero
esto es mediocridad, aunque se llame moderación.

Nietzsche denuncia la rectitud de intención de todo tipo de quienes


desde arriba imponen la virtud a sus subordinados. Nietzsche conoce
el gran ideal griego de la virtud que se encuentra en un punto
intermedio entre dos extremos viciosos, punto intermedio deter-
minado por un buen discernimiento. Así, la generosidad está en un
punto intermedio entre la tacañería y el derroche; la humildad, entre
el rebajamiento y la jactancia; la valentía entre la cobardía y la
temeridad; y lo mismo pasa con todas las demás virtudes. Aristóteles
sistematizó95 esta doctrina de sus antecesores, notoriamente de
Platón. Y Tomás de Aquino, uno de los grandes doctores de la Iglesia
Católica, la hizo suya. Aristóteles subraya que no hay recetas ya
hechas quasi matemáticas para encontrar el famoso punto
intermedio; sino que se requiere una apreciación que sea justa,
razonable, equitativa, en otras palabras, se requiere un buen
discernimiento. Y no que esto suponga imponer límites al ser
humano; se trata más bien de precisión, de puntería para dar en el
punto dorado. De aquí la expresión latina aurea mediocritas, el áureo
“punto de oro”, y no como lo daría la traducción ingenua áurea
mediocridad. Muy lejos de esta doctrina la actitud de los jefes
denostados por Nietzsche, para quienes hacer virtuosos a los demás
equivale a domesticarlos.

GM II, 5 Ahí es donde se promete; ahí es donde se trata de


hacer una memoria al que promete, donde la dureza y la
crueldad encontraron libre curso. El deudor se compromete,
caso de que no pague, a indemnizar al acreedor por cualquier
otra cosa que él posea, por ejemplo su cuerpo, su mujer, su
libertad o su misma vida -o, bajo influencias religiosas, su
salvación eterna. El acreedor podía degradar y torturar el
cuerpo del deudor. En lugar de un provecho que compense
directamente el daño, se concede al acreedor la satisfacción

95
Cf. Etica Nicomaquea, II, 6.7.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 38

voluptuosa de hacer el mal por el placer de hacerlo, tanto más


vivo cuando el rango del acreedor es más bajo.

xii p.181 No al tú debes. Nuestra moral debe decir: yo quiero.

El aporte de Nietzsche a la moral es una gran requisitoria contra la


moral kantiana. Para Kant lo absolutamente primero es el imperativo
moral. Así, la religión misma es una consecuencia de la moral, nace
de la moral. Ante cualquier propuesta, o ideal, la pregunta a lo Kant
sería “¿tengo que...?”. Para Bergson, en Las dos fuentes de la moral
y de la religión, lo absolutamente primero es la experiencia religiosa;
y de aquí brota la moral, aun la metafísica.

SA I, 8 Virtudes inconscientes. Somos conscientes de muchas


de nuestras cualidades, y siguen su vía; pero tenemos otras, del
mismo nombre, inconscientes, que también siguen la suya. P.ej.
tenemos conciencia de nuestra actividad, de nuestra ambición,
de nuestra perspicacia; pero tenemos otras cualidades incon-
scientes con ese mismo nombre, y que son como escamas de
reptiles, para las que no se ha inventado microscopio, que
podrían divertir a un dios.

Platón había señalado la íntima complejidad del ser humano con la


analogía del carro alado con el auriga y dos caballos.96La saludable
impertinencia de Nietzsche es notoria en el siguiente apartado.

Apartado sobre el amor y la amistad

xi p.175 Amor: sentimiento de propiedad o de aquello que


queremos convertir en propiedad nuestra.

HU I, VII, 387 Muchas madres tienen necesidad de hijos felices


y honrados; otras muchas, de hijos desdichados; de lo contrario
su bondad de madres no podría manifestarse.

vp 989 “Los filósofos no están hechos para amarse. Las águilas


no quieren compañía. Esto se deja a las perdices y estorninos.

96
Fedro,246 a, y ss.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 39

Volar por arriba y tener garras, tal es la suerte de los grandes


genios” (Galiani).

vp 939Un alma noble, segura de sí misma, no se esforzó nunca


por tener amigos, y sólo conoce la hospitalidad; tiene el corazón
y la casa abierta a quien quiera entrar, sean mendigos, lisiados
o reyes. Esta es la verdadera afabilidad. Quien la posee, posee
cien amigos, pero quizá ni un amigo.

HU I, VI, 376 Sí, hay amigos, pero lo que los lleva a ti es la


ilusión, el error sobre ti mismo, y tienen que haber aprendido a
callar, a no decir ciertas cosas, a no tocar cierto punto. ¿Habrá
algún hombre que no se sienta herido mortalmente si supiera lo
que sus más fieles amigos piensan de él en el fondo?

HU I, VII, 378 El mejor amigo tendrá probablemente la mejor


espo-sa, porque el buen matrimonio está basado en el talento
de la amistad.

SA I, 14 Amor y amistad. Pudiera ser que avidez y amor fueran


el mismo instinto, denigrado por los que ya poseen; glorificado
por los insatisfechos. Nuestro amor al prójimo ¿no es un deseo
imperioso de una nueva propiedad? Lo mismo nuestro amor a
la ciencia, a la verdad. Nos cansamos de lo que ya tenemos.
Cansarnos de una posesión es cansarnos de nosotros mismos.
Ante alguien que sufre, el caritativo aprovecha la ocasión para
apoderarse de su voluntad. El amor de los dos sexos es el que
se revela más claramente como un deseo de apropiación. Hay,
sí, aquí y allá, una especie de continuación del amor, en que el
deseo ávido, mutuo, de dos personas, da lugar a un nuevo
deseo, a la nueva avidez de un ideal por encima de ellos.
¿Quién ha vivido este amor? Su verdadero nombre es amistad.

SA 279 Amistad Estelar. Eramos dos amigos. Ahora nos somos


extraños. Y está bien. Somos dos barcos cada uno con su meta.
Podemos encontrarnos y celebrar una fiesta ... pero la omnipo-
tencia de nuestras tareas nos ha separado, impulsado a mares
diversos y a otros soles, y quizá no nos volvamos a ver. O quizá
nos volvamos a ver, sin reconocernos, de tanto que aquellos
mares y soles nos hayan cambiado. Hacernos extraños uno a otro
es la ley ... Por eso se ha de hacer cada vez más sagrado el
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 40

pensamiento de nuestra antigua amistad. Probablemente existe,


en lo invisible, una trayectoria formidable, órbita estelar, en que
nuestros caminos y metas diferentes quedan incluídos como
pequeñas etapas. Elevémonos hasta este pensamiento. Sólo que
nuestra vida es tan corta, y nuestra vista tan débil ... Creamos pues
a nuestra amistad estelar, aunque sobre la tierra tuviéramos que
ser enemigos.

Quizá pensaba Nietzsche en Wagner. Se sabe que Nietzsche tuvo


dificultades en mantener amistades. Pero al dejarlas le queda
como rastro cierta melancolía.

SOBRE LAS ALTAS CIMAS97 HIMNOS A LA AMISTAD98, 1873


... ...
¿Qué fue de la amistad? Ya pasó la mañana;
Ahora ustedes son fantasmas el mediodía clava en nosotros su
de amigos. mirada ardiente.
Alguna vez mi corazón se agita Sentémonos aquí, bajo
al llamado de ustedes conmovido. la umbría,y a la amistad
Me miran y me dicen: cantemos inocente.
“¡Somos nosotros!” Ella fue nuestra aurora
¡Oh palabras dichosas! cierto día.
¡Oh sentido de otro tiempo Sea para nosotros sol poniente.
el perfume de las rosas
engalanó su acento ya marchito!

BM IX 260 El amor en cuanto pasión es de origen noble.

Cuando Nietzsche contrapone noble o aristócrata a plebeyo o


vulgar, hay peligro de creer que se refiere a los nobles o aristócratas
convencionales, de sangre o de dinero hereditarios. El sentido no es
que estos nobles vivan el amor pasión; sino que quien tiene el amor
pasión ése es el noble.

97
En estos APUNTES, “Textos”, al final de Más Allá del Bien y del Mal.
98
IBidem Textos, casi al final de 2ª Serie, Póstumos.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 41

La verdad
Z II La superación de sí mismo. Voluntad de verdad, ¿así
llaman ustedes, los más sabios, a eso que los empuja y los
encela? A esa voluntad de ustedes yo la llamo voluntad de
pensar todos los seres. Ustedes quieren hacer inteligible todo lo
existente, (o sea) que todo lo que existe debe someterse a
ustedes. ¡Voluntad de poder, hasta cuando hablan del bien y del
mal, y de la evaluación de valores! Ustedes quieren crear un
mundo ante el cual puedan arrodillarse; tal es su última
esperanza y su embriaguez.

Del más alto interés es la pregunta epistemológica ¿qué nos lleva al


conocimiento? Entre las respuestas posibles están: el impulso
erótico99 o el impulso a la verdad. Este imponente velo recubre, según
Nietzsche, algo que se oculta, que no se dice: la voluntad de poder,
la mala, tan es así que en el fondo es voluntad de someterse.

AX 55 Nociones como ley, voluntad de Dios, libro sagrado,


inspiración, indican las condiciones por las cuales el sacerdote
adquiere y conserva el poder. La santa mentira es común a
Confucio, al Código de Manú, a Mahoma; y no falta en Platón.
Las palabras "aquí está la verdad” significan que el sacerdote
miente.

BM III, 51 Los hombres más poderosos se inclinan ante el santo


(enigma del imperio sobre sí mismo); y es que sospechan, tras
una apariencia frágil, el poder de la voluntad en que ellos
veneraban su propio poder. Al honrar al santo honraban a una
parte de sí mismos.

BM V, 199 El instinto de rebaño se ha transmitido a expensas del


arte de mandar. Debes hacer tal cosa, debes abstenerte de hacer
esta otra.

Una de las razones por las que en la Nueva España no se quiso


ordenar sacerdotes indígenas fue que estos “no sabían mandar”. Los

99
Cf. Manzano, Jorge. “La navaja de Ockham”, conferencia que formó parte
del ciclo La Novela de la Rosa, publicada enXipe-Totek, X-3, No. 39, 2001, pp.
270-291.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 42

españoles no comprendieron el sistema comunitario de los indígenas.100


Los españoles sí sabían mandar, esto es, imponer a otros sus
decisiones y puntos de vista, pero en el fondo su actitud era la de
sometimiento a la Corona. Y no sólo en tiempos de la Colonia, sino
también en nuestros días. Los zapatistas entraron a la ciudad de México
el 12 de marzo 2001101 con la petición de hablar ante el Congreso. El
presidente Vicente Fox expresó varias veces su deseo de entrevistarse
con el subcomandante Marcos. Ante la quisquillosidad del Congreso,
los zapatistas anunciaron que se iban, pues no permitirían que se
añadiera otra humillación a las seculares. En reunión especial del
Congreso –parece que no querían hacer un ridículo internacional–, el
diputado Felipe Calderón dijo que allí no mandaban ni Fox ni Marcos
(olvidemos la frase extravagante de que el Congreso no sería rehén ni
de Fox ni de Marcos), y señaló su respeto a la ley, por lo cual fue
ovacionado por sus correligionarios,, curiosamente del mismo partido de
Fox. Dejando de lado el “en sí”,102 nos atenemos a la figura señalada por
Nietzsche en el texto que nos ocupa.

BM V, 199 Llevado al exceso, los jefes, para que su mala


conciencia no los haga sufrir, se forjan una mentira; que
también ellos obedecen: a los antepasados, a la Constitución, al
Derecho, a Dios, al pueblo.

Es obvio que el poder legislativo es independiente del poder ejecutivo


y de cualquier individuo aislado. Pero se suscitan varias preguntas:
¿Los legisladores están simplemente bajo la ley escrita? ¿Tienen el
sentido de la equidad o de la epiqueya? ¿O ellos son los que están
por encima de todo y de todos, casi a manera de dioses, o de
súbditos del dios-ley? ¿Su función es servir a la ley, o servir al
pueblo? Y, si dicen servir al pueblo, ¿mienten? En la sesión
mencionada del Congreso el diputado Martí Batres sí invocó el

100
Cf. Manzano, Jorge. “Derechos eclesiásticos de los indígenas”
conferencia perteneciente al ciclo Al Amanecer el 2000, Xipe-Totek, X-2, No.
38, 2001, pp. 168-185.
101
El presente artículo es la conferencia tenida el 4 de octubre 2000. Me
tomo la licencia de introducir algunas notas extemporáneas, dado que ilustran,
me parece, las indiscreciones e impertinencias de Nietzsche.
102
Para el tema, cf. Velasco, David. “La marcha zapatista al D.F”. Xipe-
Totek, X-1, No. 37, 2001, pp. 93-116; también: “Indios en el Congreso de la
Unión”, Xipe-Totek, X-2, No. 38, 2001, pp. 207-235.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 43

núcleo de la epiqueya, de que la letra mata y el espíritu vivifica; de


que el bien del pueblo está por encima de la ley meramente escrita.

SA V, 347 Necesidad de la fe. Algunos cultivan aún la meta-


física, para tener una certeza como apoyo a la debilidad. Pero
de ahí se eleva la humareda de un cierto pesimismo, algo como
la fatiga, fatalismo, decepción, resentimiento, mal humor,
anarquismo exagerado. La necesidad de la fe es lo más urgente
cuando falta la voluntad, pues la voluntad es signo de soberanía
y de fuerza. Cuanto menos sabe uno mandar, más aspira a que
alguien le mande, sea un dios, príncipe, Estado, médico,
confesor o dogma.

BM IX, 269 En los grandes poetas se oculta alguna grieta;


vengándose por medio de sus obras de una mancha interior,
tratando de huir, muchas veces extraviados en el cieno y casi
complaciéndose en él; se disfrazan de estrellas, y el pueblo los
llama idealistas, frecuentemente en lucha con su hastío. Es
posible que bajo la santa fábula y el disfraz de Jesús se oculte
el martirio del corazón más inocente y ávido, que quería ser
amado con frenesí.

GM III, 7 Desde que hay filósofos hay un rencor filosófico contra


la sensualidad. Schopenhauer no es sino la expresión más
vehemente. La bestia filosófica tiene un horror instintivo a los
obstáculos hacia el poder. Por eso los filósofos no se casan.
Sócrates se casó por ironía.

GM III, 24 Los idealistas hoy día se consideran enemigos del ideal


ascético por ser incrédulos. Su base es frágil. Esos negadores,
que pretenden poseer la pureza intelectual; duros, abstinentes,
heroicos; pálidos ateos, anticristos, inmoralistas, nihilistas,
escépticos; se consideran espíritus libres. En realidad ellos son la
forma más espiritualizada del ideal ascético. ¡Soy descifrador de
enigmas! Están muy lejos de ser espíritus libres, pues creen en
la verdad. La abstinencia filosófica ordena tal fe, el estoicismo
intelectual se prohibe tanto el no como el sí, y renuncia a toda
interpretación. Tal la expresión del ascetismo, como un caso
particular de la negación de la sensualidad. La fe en el ideal
ascético es la fe en un valor metafísico, en un valor por excelencia
de la verdad. Una ciencia supone una filosofía, una fe previa que
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 44

le dé una dirección, un sentido, un límite, un método, un derecho a


la existencia. 103

Nietzsche, despiadado, también levanta el velo con que ciertos incré-


dulos se cubren, el disfraz con que se enmascaran, y encuentra nada
menos que su ascetismo intelectual tiene base frágil, por más que se
llamen librepensadores y campeones de la verdad. Vimos que los
jefes se ponen la máscara de antepasados, constitución, derecho,
voluntad del pueblo, aun de dios: los intelectuales, la máscara de
idealismo, espíritu científico, civilización, cultura.

vm 1Sólo en cierto sentido limitado quiere el hombre la verdad:


quiere las consecuencias agradables de la verdad, en cuanto
contribuyen a conservar su vida; frente al conocimiento sin
consecuencias se muestra indiferente; y se muestra enemigo
ante el conocimiento que pueda perjudicarlo o comprometer su
seguridad. ¿Dónde encontrar la verdad en un laberinto de
pasiones? ¿Expresa el lenguaje las realidades?

BM I, 5 Lo que induce a mirar a los filósofos con semides-


confianza y semiironía no es tanto su infantilismo y puerilidad,
sino su falta de rectitud. Aparentan haber llegado a sus
opiniones por el desarrollo natural de una dialéctica fría, pura y
divinamente imparcial (diferentes a los místicos, que hablan de
inspiración). Los filósofos son defensores astutos de sus
prejuicios, que bautizan con el nombre de verdades, p.ej. Kant
(su imperativo categórico) y Espinosa (su filosofía).

BM VI, 207 El hombre objetivo no es más que un instrumento,


un espejo, no es nada por sí mismo. Se recuerda a sí mismo
con esfuerzo, muchas veces de una manera falsa; se toma
fácilmente por otro ... ha olvidado tomarse en serio, no tiene
tiempo para ocuparse de sí mismo ... Si se le pide amor u
odio–como lo comprenden Dios, la mujer y la bestia– dará lo
que pueda, esto es ... poca cosa.

Kierkegaard describe este fenómeno como un caso típico de


desesperación 104.

103
Cf. SA V, 344; y el prefacio de AU.
104
Kierkegaard, La enfermedad mortal, 1ª parte, § 3, B, a.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 45

BM II, 25 Ustedes sean prudentes, filósofos y amigos del cono-


cimiento; y guárdense del martirio por la verdad. ¡Como si la
verdad fuera tan cándida y tan torpe que tuviera necesidad de
defensores, y precisamente de ustedes, caballeros de la triste
figura, que tienen en los rincones del espíritu tantas telarañas
emboscadas! ¡Y no olviden el jardín de la verja dorada! Escojan
la buena soledad, libre, ligera, impetuosa, la que les da el
derecho de seguir siendo buenos en cualquier sentido que sea.
Los eremitas por necesidad, Espinosa, Giordano Bruno, terminan
por ser envenenadores refinados y ávidos de venganza.

La fe es triunfal. No necesita defensores. Simplemente tiene mártires,


esto es, testimonios. Por otra parte, es muy sabido que los genios en
los diversos terrenos maduran en la soledad.

OI Lo que les falta a los alemanes 5-7 Lo que obtienen las


escuelas superiores alemanas es un brutal amaestramiento
para hacer a una gran cantidad de jóvenes, en el menor tiempo
posible, aptos para servir al Estado.

Es claro que los grandes imperios, incluso hoy día, preparan a sus
jóvenes a que su vida consista en matar.

Z I El nuevo ídolo
Llamamos Estado al más frío de los monstruos. Todo lo que
dice el Estado es mentira; todo lo que tiene lo ha robado. Sobre
la tierra nada hay más grande que yo, ruge el Estado. En lugar
del viejo Dios, el nuevo ídolo. Todavía las almas pueden vivir
libres. Quien menos tiene es el más libre.

HU II, I, 304 A los ricos burgueses: Su único remedio contra el


socialismo es una vida modesta, sin ostentación. Si esto no les
gusta, tendrían que confesarse que eso que ven de terrible en
el socialismo es la propia pasión burguesa. Si no tuviesen
fortuna, esa pasión los haría socialistas. Para vencer a los
enemigos de su bienestar, tienen que vencerse a sí mismos. ¡Si
al menos su bienestar fuese verdadero! Su alegría de vivir es
falsa, pues proviene de un sentido de contraste más que de una
verdadera plenitud de fuerza y de superioridad. Viandas,
conciertos, ópera, mujeres de oropel, que no de oro, esos son
los propagandistas envenenados de la enfermedad socialista.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 46

HU II, I, 320 Los gobiernos cuentan con dos medios para tener
sometido al pueblo; el más grosero es el ejército; el más sutil, la
educación. Por el ejército ponen de su parte la ambición de las
clases superiores y la fuerza de las inferiores. Por la educación
se ganan la pobreza dotada y la semipobreza de pretensiones
intelectuales de la clase media. Y en los profesores de todas las
categorías se crea una corte intelectual que aspira a subir,
obstaculizando la educación particular.

CI III, 8 Los Estados temen a filósofos como Platón y Schopen-


hauer. No favorecen sino a los filósofos de quienes no pueden
temer nada. Si se presentase alguno con el cuchillo de la verdad,
el Estado lo trataría como enemigo, como combate una religión
que quiere ser el árbitro de sus actos. El Estado nunca se ha
preocupado por la verdad; lo que le importa es la verdad útil; y
más exactamente, lo útil, sea verdad, semiverdad o error.

En la madrugada del 16 de noviembre 1989, fueron asesinados seis


jesuitas en el campus de la Universidad Centro Americana de El
Salvador. Pudieron verse en el jardín trozos de cráneos. El mensaje
de los asesinos era claro: es delito pensar y dejar pensar.

AX 61 Los alemanes robaron a Europa la última gran cosecha, la


del Renacimiento, ese intento de transmutar los valores
cristianos. Veo la posibilidad tan diabólicamente divina, que los
dioses olímpicos habrían prorrumpido en una carcajada inmortal:
¡César Borja, Papa! ¿Qué sucedió? Un fraile alemán, Lutero, con
todos los instintos vengativos de un sacerdote fracasado, llegó a
Roma, y se levantó contra el Renacimiento. En la silla papal se
sentaba ya el triunfo de la vida, el gran sí a todas las cosas
bellas, altas, audaces. Los alemanes confunden y embrollan
todo; tienen también sobre su conciencia la más impura especie
de cristianismo, la más insana, el protestantismo.

Es notable la defensa que Nietzsche hace de los Borja,


especialmente del tan vilipendiado Alejandro VI. Todos los papas
renacentistas favorecieron el arte; sin duda piensa Nietzsche que
intentaron devolver la inocencia a la sensualidad.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 47

AX 62 Yo elevo contra la Iglesia cristiana la más terrible de las


acusaciones: de todo valor hizo un no valor, de toda verdad una
mentira; de toda probidad una bajeza de alma.

CI II, 2 La vida tiene necesidad de los servicios de la historia; pero


el exceso de estudios históricos es nocivo a los que viven. Los
expertos de café no querrán que aparezcan creaciones nuevas; y
en nombre del arte ya monumental, dirán que lo grande ya existe;
que no hay nada nuevo. Su vida demuestra que son extraños a la
grandeza. Su admiración a los grandes de otro tiempo, a la his-
toria monumental es el disfraz que toma su odio contra los
grandes de su tiempo. La historia pertenece al que quiere crear
algo grande.

Quizá vayan por aquí los ataques contra Marcos; ya tenemos


historia y héroes. Los supuestos héroes del momento molestan
nuestra seguridad del no hacer nada. Aquí cabría recordar la
dialéctica hegeliana en la Fenomenología del Espíritu105, del alma
bella (sabe lo que es el bien, pero no actúa para no mancharse), y
del alma buena (sabe lo que es el bien, y lo realiza), que se
convierten respectivamente en alma juez y alma pecadora. Cabe
rememorar el comentario de san Agustín, que la amada (el alma
humana en cuanto alma bella), habiéndose bañado oye que tocan
a la puerta y piensa que es el Amado (Cristo), pero teme
levantarse pues se le ensuciarían los pies (el apostolado, en que
hay deficiencias). Comenta san Agustín que la amada no debe
temer ensuciarse los pies, pues en su trabajo al exterior va a
encontrarse con aquel que lavó los pies de sus apóstoles.106

CI II, 8 ¿Sería verdad que nosotros, los alemanes, por no hablar


de los latinos, no hemos de ser nunca sino descendientes? Se
ha destronado al arte y a la religión, para poner en su puesto a
la historia en cuantodialéctica del espíritu de los pueblos, y el
juicio de la humanidad. Por mofa se ha llamado a esta inter-
pretación de la historia la marcha de Dios sobre la tierra, el cual
Dios no ha llegado a una clara comprensión de sí mismo sino
en los límites que le trazan los cerebros hegelianos.

105
Whilhem Friedrich Hegel, Fenomenología del Espíritu, VI, C, c 1.
106
San Agustín, Trat. Evang. San Juan, 57,2.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 48

CI II, 9 Justifican la marcha de la historia: era preciso que


sucediera así. Se consideran herederos, no del cristianismo,
que para ellos no existe, ¡sino del proceso universal! Debieran
comparar la grandeza de lo que saben con la mezquindad de lo
que pueden.

CI II, 10 Basta ya de hablar de peligros. Creo en la juventud.


Hemos llegado a ser ineptos para la vida, incapaces de ver con
gozo lo que hay de más natural; y hasta el presente no tenemos ni
siquiera la base de una cultura, porque no estamos seguros de
que en el fondo de nosotros poseamos una verdaderavida. Ni un
hombre ni un dios nos darán la vida, sino la juventud de ustedes.
Si desencadenan su juventud, desencadenarán la vida. Verán que
la cultura puede ser algo más que el decorado de la vida.

¿En qué se parecen Nietzsche y los jesuitas? En que creen en el


hombre; creen en la juventud, y trabajan para el futuro.

SA, Apéndice La canción del Príncipe Vogelfrei [Librecomopájaro].

... Pensar a solas el prudente sabe,


Pero cantar a solas es estúpido.
Ahí va una copla; en círculo ponerse,
Pájaros alevosos; yo la brindo:
Escucharme en silencio y en reposo.
Ustedes, falsos, jóvenes, troteros,
Para el amor están muy bien cortados;
Para los devaneos dulces, frívolos.
Allá en el Norte, dudo en confesarlo,
He amado a una mujer vieja, ¡muy vieja!
Se llamaba Verdad. ¿La conocieron?

Diversos textos dan la impresión de que Nietzsche arremete contra


la verdad. También aquí es preciso matizar: Nietzsche va contra la
verdad de ustedes; en realidad, él es quien ama la verdad. Ustedes
me invalidan, y ven en mis pensamientos algo malo. Pero yo sé
que eso malo es un disfraz que se ponen ustedes, y que esos mis
malos pensamientos (¿algunos?) son verdad, de la buena [Cf. BM
IX 296]. Liberado de la verdad de ustedes, yo Nietzsche, sí amo el
conocimiento, y sé que la vida es un medio para el conocimiento
(SA IV 322).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 49

Estas consideraciones son importantes para ir viendo si Nietzsche


realmente se contradice cuando a veces ataca y a veces defiende
sea la virtud, la verdad, u otros temas que examinaremos. No
faltan quienes lo acusan de chocantes contradicciones y absur-
dos.107 En mi opinión, no hay contradicción real. Otros piensan que
Nietzsche no sólo tiene contradicciones, sino que las ama. Esto es
verdad, pero no se trata tanto de contradicciones, sino de conflicto
de pasiones. Y es sano el hacer campaña contra sí mismo, a
manera de enemigo (cf. Aurora iv, 370), a la manera de la técnica de
resistencia de materiales, de Apolo que se interesa por Diónysos.

vp 259 Hay perspectivas contradictorias y, por tanto, instintos


contradictorios. El hombre sabio sería el más rico en contra-
dicciones.

SA I, 8 Tenemos cualidades conscientes, y, con el mismo


nombre, otras inconscientes que podrían divertir a un dios.

La mala conciencia
GM II, 16 Mi propia y provisional hipótesis sobre el origen de la
mala conciencia: Cuando el hombre se encontró encadenado a
la sociedad y a la paz, se vio transformado radicalmente, y cayó
en profundo estado morboso. Esos semianimales salvajes,
vagabundos, guerreros, en el mundo nuevo ya no tenían sus
antiguos guías, los instintos inconscientes, infalibles; y que-
daron reducidos a pensar, a calcular, a combinar causas y
efectos. No por ello los antiguos instintos habían renunciado a
sus exigencias, y se vieron forzados a buscar satisfacciones
nuevas y subterráneas. Los instintos que no tienen desahogo se
interiorizan; de esta manera se forma lo que más tarde se lla-
mará alma. Todo se dirigía contra los instintos de rencor,
crueldad, necesidad de perseguir. Tal es el origen de la mala
conciencia. Con ella fue introducida la más inquietante de las
enfermedades.

107
Por ejemplo, Wahl, Jean. “Ordre et désordre dans la pensée de
Nietzsche”, especialmente el Panel de debate, Nietzsche, Royaumont, 84-102
(20-26).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 50

GM II, 21 Al moralizarse las nociones de deuda y deber, al


introducirse en la mala conciencia, se vuelven contra el deudor;
aparece la noción de la imposibilidad de expiar; se rebotan
entonces hacia Adán, o hacia la diabolización de la naturaleza, o a
la existencia que no vale la pena de ser vivida.

La primera dificultad, que la deuda se rebota hasta Adán, proviene


seguramente de la ambigüedad en la gramática griega en ROM 5,12.
Hoy día se prefiere la traducción: “Por un hombre penetró el pecado
en el mundo, y por el pecado la muerte; y así la muerte; y la muerte
se extendió a todos los seres humanos, ya que todos pecaron”. Por
Adán entró el pecado al mundo; pero entra también por cada ser
humano. Sólo que hay otra traducción de la última frase, que muchos
prefirieron, y gramaticalmente puede hacerse: “...y la muerte se
extendió a todos los seres humanos, ya que en él (en Adán) todos
pecaron”. Esta última frase es correcta, pero se presta a malen-
tendidos. Respecto de la vida: en el cristianismo sí vale la pena ser
vivida; es el don de Dios para el ejercicio de nuestro libre albedrío y la
realización de nuestra creatividad. El que la vida no valga la pena ser
vivida es un principio ajeno al verdadero cristianismo, lo cual
justamente es fustigado por Nietzsche.

GM III, 15 Médicos y curanderos deben ser gente que estén


ellos mismos enfermos: y ya tenemos al sacerdote ascético,
pastor del rebaño enfermo. Hábilmente cambia la dirección del
resentimiento: todo ser que sufre busca la causa de su
sufrimiento para descargar su pasión, a manera de narcótico.
Tal es la única causa fisiológica del resentimiento. El pastor
ascético responde: “Tú eres el que tiene la culpa de todo”. La
dirección del rencor ha cambiado.

GM II, 22 La crueldad psíquica: la voluntad de encontrarse tan


culpable que la expiación es imposible, la voluntad de verse
castigado; la de erigir en ideal al Dios santísimo para darse
cuenta de la propia indignidad absoluta. Triste y loca bestia
humana.

GM I, 7 Los sacerdotes son los enemigos más malvados porque


son los más incapaces. La impotencia hace crecer en ellos un
odio siniestro, intelectual y venenoso. Los grandes vengativos
han sido siempre sacerdotes, así como los vengativos más
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 51

espirituales. Tomemos el ejemplo más saliente. Los judíos,


pueblo sacerdotal, transmutaron todos los valores por un acto
vindicativo esencialmente espiritual. Con un odio sin límites
afirmaron que únicamente son buenos los miserables, los que
sufren, los necesitados, enfermos y deformes, a quienes
corresponde la beatitud; los nobles y poderosos serán los
réprobos. Con los judíos comienza la rebelión de los esclavos
en la moral.

Nietzsche critica la mala actitud de ciertos sacerdotes, que expre-


san su espíritu vindicativo de resentimiento haciendo sufrir a otros
lo que ellos sufrieron. Que Nietzsche tenga un alto aprecio del
buen sacerdote, tanto que sea algo que vale la pena vivir,lo
veremos en el próximo artículo.108

GM I, 8 Del odio judaico salió, abriéndose como su corona, un


amor nuevo, sublime, que persigue los mismos fines que el
odio: la victoria, la conquista, la seducción. Jesús de Nazaret
era la seducción en su forma más siniestra e irresistible.

Como veremos también, Nietzsche se debate entre la admiración


(¿amor? ¿identificación?) a Jesús, y la imagen que le fue trans-
mitida de él.

Z IV La sanguijuela
Zaratustra tropezó con un hombre, que del pantano sacó su
brazo desnudo, cubierto de sangre. Una sanguijuela lo había
estado mordiendo en el pantano, la sanguijuela de las
conciencias. El hombre se presenta como la conciencia del
espíritu.

El ideal ascético
GM I, 14 La tenebrosa fabricación del ideal. Se oye un murmullo
meloso: mienten. Una mentira transforma la debilidad en mérito.
La impotencia para tomar represalias se convierte en bondad; la
bajeza medrosa, en humildad; la sumisión a los odiados en
obediencia (a Dios); la cobardía en paciencia; el no poderse

108
Mociones y Discernimiento.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 52

vengar, en no querervengarse. Y dan a entender que son


mejores que los señores del mundo, de los cuales van a lamer
los salivazos, no por temor, sino porque Dios ordena honrar a
las autoridades. iAire, aire! Repiten: “Nosotros, los buenos,
somos los justos”. Lo que piden no lo llaman represalias, sino
"el triunfo de la justicia”. No odian al enemigo, sino a la
injusticia. No esperan la venganza, sino “la victoria de Dios”.

GM III, 1 El hombre prefiere tener la voluntad de la nada que


no querer en absoluto.

GM III, 16 Partimos de una hipótesis: el estado de pecado no es


un hecho, sino una interpretación. El hecho es un malestar
fisiológico. También, cuando alguien no puede dominar un
dolor psíquico, la causa no está en su alma, sino más
probablemente en su vientre (Todo esto no me impide seguir
siendo el adversario resuelto de todo materialismo).

Nietzsche identifica el ascetismo con la negación de la sensualidad,


esto es, de la vida. Así lo presentan algunos; pero más bien es un
entrenamiento para saber volar muy alto. Ignacio de Loyola, el
experto en discernimiento de espíritus, pide comenzar éste
atendiendo a lo que el hombre siente en su interior. Se califica la
sensación o sentimiento experimentado, agradable o desagradable.
Un correcto discernimiento de este sentir lleva a advertir si uno está
en la órbita del malo espíritu, o del bueno. Nietzsche hace notar –e
Ignacio estaría de acuerdo– en que muchas veces (usando un
lenguaje popular) no hay que echarle la culpa ni a Dios ni al diablo,
sino que el sentirse mal puede no ser sino el resultado de una mala
digestión; y el sentirse bien, de una buena, de una animalidad
satisfecha, que en principio es buen signo. También esto hay que
discernirlo.

OI La moral como antinaturaleza 3


La espiritualización de la sensualidad se llama amor, y
constituye un triunfo sobre el cristianismo. Otro triunfo es
nuestra espiritualización de la enemistad. La Iglesia quiere el
aniquilamiento de sus enemigos. Nosotros, los inmoralistas y
anticristianos, vemos nuestro provecho en que la Iglesia exista.
Lo mismo puede decirse en el terreno de la política. Sólo en la
contradicción uno llega a ser necesario. Decimos lo mismo del
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 53

enemigo interior. Y nada nos es más extraño que la llamada


paz del alma. Esta es muchas veces un equívoco. Se la
confunde con el dulce irradiar de una animalidad rica en lo
moral (o en lo religioso); o el comienzo del cansancio; o el
hecho de que el aire es húmedo; o la gratitud por una buena
digestión; o la debilidad, o la pereza ...

GM III, 18 Contra la depresión se usa otro training más cómodo,


denominado, con cierta hipocresía, la bendición del trabajo. Un
medio más apreciado en la lucha contra la depresión es una
pequeña alegría (beneficios, regalos, consuelos, socorros,
alientos, alabanzas, distinciones). El sacerdote ascético, al
prescribir el amor al prójimo, prescribe en el fondo un excitante
del instinto más fuerte y más afirmativo, si bien a minidosis: la
voluntad de poder.

GM III, 19 Hemos visto los medios inocentes que utilizan los


sacerdotes ascéticos, como el estupefaciente más eficaz:
sofocar los sentimientos vitales; actividad mecánica; pequeño
goce, sobre todo el amor al prójimo; organizar el rebaño,
despertar del sentimiento de poderío de la comunidad, el hastío
individual ahogado y reemplazado por el deseo de ver
prosperidad. Veamos ahora los medios más interesantes, los
culpables. El sacerdote ascético ha sabido utilizar el entusiasmo
que anima las grandes pasiones para hacer que el sentimiento
se desborde. No nos hagamos ilusiones: la marca de las almas
modernas, de los libros modernos, no es la mentira, sino la
inocencia encarnada en el moralismo embustero. Ir descu-
briendo esta inocencia es quizá la parte más repulsiva de nues-
tro peligroso trabajo. La verdadera mentira, resuelta, leal sería
algo demasiado severo y fuerte; se exigiría el imposible de
distinguir lo verdadero de lo falso.

Vimos que Nietzsche ama realmente la verdad, y que sabe distinguir


entre verdad y mentira. Nosotros no, o al menos hacemos como que no,
y a eso llamamos “nuestra inocencia”, denunciada por Nietzsche. Nuestra
inocencia es capaz de despertar toda una jauría de perros salvajes.

GM III, 20 El sacerdote ascético ha tomado a su servicio toda la


jauría de perros salvajes que aúllan en el hombre (ira, temor,
voluptuosidad, odio, esperanza, triunfo, desesperación o
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 54

crueldad), para despertar al hombre de su larga tristeza, de su


sordo dolor; y con ese fin sumergir al hombre en el terror, en el
hielo, en el ardor, en la embriaguez. Se es culpable. Es
conocido el ardid de sacar partido del sentimiento de
culpabilidad. El hombre, enfermo, se ha convertido en pecador.

Z III Los tres males. Pondré en la balanza los tres mayores


males, sobre los cuales ha pesado la maldición, y a pesarlos
con bondad humana: Voluptuosidad, Sed de dominio,
Egoísmo... Quiero sostener la balanza sobre el mar agitado ...
¿Cuál es la fuerza que hace que lo más alto se incline a lo más
bajo? ¿Que es lo que obliga a lo más alto a seguir creciendo?

Voluptuosidad: Todos los que desprecian el cuerpo la consideran


aguijón. Para la canalla es el lento fuego que la abrasa. Para los
marchitos es un dulce veneno. Para los andrajos apestosos
horno encendido. Para los corazones libres es algo inocente y
libre, la gratitud infinita de todo el futuro al presente. Para los
que tienen voluntad de león, es el mayor reconstituyente. Para
la dicha y esperanza superiores, el gran símbolo de la felicidad.

Sed de dominio: El látigo de fuego de los duros de corazón; el


malvado freno que se pone a los pueblos más vanos; la que
hace mofa de todas las inciertas virtudes, a caballo sobre todos
los orgullosos; que destruye todos los sepulcros blanqueados;
el signo de interrogación que aparece como relámpago ante
respuestas prematuras. Ante su mirada se doblega el hombre y
se arrastra como su esclavo, más bajo que la serpiente y el
cerdo, hasta que por fin el gran desprecio estalla en su alma.
Sed de dominio: pérfida sube hasta los puros y los solitarios
para atraérselos; ardorosa, como el amor, pinta purpúreas
bienaventuranzas en el cielo, asciende hasta la satisfacción de
sí mismo. ¿Quién se atrevería a decir de ella que es un deseo,
cuando es en la profundidad donde la altura aspira al poderío?
¿Quién encontrará el nombre que conviene a un deseo
semejante? Zaratustra la llamó la virtud que da.

Egoísmo: Zaratustra pronunció el panegírico del egoísmo sano y


bueno, el que brota del alma poderosa que vive en un cuerpo
superior, bello, victorioso y confortante, en torno del cual todas
las cosas se convierten en espejos, un cuerpo flexible y
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 55

persuasivo, el danzador cuyo símbolo y cortejo es un alma


contenta de sí misma. Virtud se llama la alegría egoísta de estos
cuerpos y estas almas. Con las palabras del Bien y del Mal se
cubre a sí misma esta alegría egoísta, como en un bosque
sagrado; con los nombres de su felicidad destierra lo
despreciable; y dice: lo malo es lo cobarde. Juzga despreciable al
quejumbroso, víctima de preocupaciones, al que anda a la caza
de los pequeños provechos. No estima la tímida desconfianza, ni
la sabiduría demasiado desconfiada. Le inspiran odio y asco
quienes no quieren defenderse. Llama malo a todo lo que se
arrodilla y se doblega, a los corazones oprimidos, a los seres
falsos e indecisos. Y sin embargo cuántas no fueron las intrigas
de los sacerdotes contra el egoísmo. Arañas cobardes y
hastiadas del mundo, que se jactan de ser desinteresadas.
Quien ensalce el yo y santifique el egoísmo será el profeta que
dirá lo que sabe: Miren, ¡ya viene el gran Mediodía!

Célebre pasaje en que aparece nítida la imparcialidad de las


nociones, y la parcialidad de lo que pudiéramos llamar realidades
existenciales. Sugerimos releer el texto para ver cómo Nietzsche va
distinguiendo la mala de la buena voluptuosidad (deleite suave de
tipo sensible); la mala de la buena sed de dominio (la virtud que
da); el malo del buen egoísmo (autoestima). Santo Tomás de
Aquino las clasifica entre las pasiones humanas; y dice que éstas,
en sí, moralmente no son ni buenas ni malas,109 sino
potencialidades que Dios nos ha dado para llegar al reino de los
cielos. Son inventos divinos que nos ha regalado. Eso sí, y ya lo
sabían los griegos, los dones divinos son buenos y perfectos, pero
peligrosos. Como la belleza, que es un don excelente, pero
peligroso para el bello y para su entorno. Para la escolástica, el
deleite, y la voluptuosidad es un tipo de deleite, tiene un profundo
sentido teleológico; es el signo de una acertada realización de un
talento, que se triunfó llevando una potencia al acto. El cuerpo
tiene parte en el gozo espiritual de los místicos.110 De la voluntad de
poder hablaremos al final de este libro.111 La autoestima implica que
nos amemos como Dios nos ama, y viene a ser un excelente
109
Cf. Santo Tomás de Aquino,Suma Teológica, I-II q.24 a.2.
110
Cf. Bruno, Emilio ocd, “El gozo de los místicos”, Xipe-Totek, V-2, No. 18,
1996, pp. 107-121.
111
Publicado: Manzano, Jorge. “Voluntad de Poder y los grandes temas de
Nietzsche”. Revista Xipe Totek, XI-3, No. 43, 2002, p. 217-235..
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 56

trampolín para lanzarse a la acción (cf. C ii 9). Lo ilustran los dos


aforismos siguientes en que Nietzsche se eleva muy alto, en un
barrunto del amor ágape en su sentido fuerte.

xi p.192 Ver el egoísmo como error; pero no tomar el altruismo


como lo contrario. Más bien elevarse por encima del mí y del ti:
¡Sentir cósmicamente!

BM IX, 265 El egoísmo pertenece a la esencia de las almas


nobles. Toda estrella se honra ella misma en las otras estrellas.

Es indudable que para Nietzsche este egoísmo, o autoestima, es


bueno, es sano y prudente (CI II, 9). Pero también hay un egoísmo
malo, el de los ávidos de riqueza, el del Estado, el del que quiere
fingir, el de la ciencia fría (CI III 6).

BM II, 40 Todo lo que es profundo ama el disfraz. Me imagino a


un hombre que teniendo que ocultar algo precioso y delicado,
rodase por la vida, grueso y redondo como un tonel de vino.

Es obvio, hay disfraces buenos. Comparar con los estadios kierke-


gaardianos. La manera estética de vivir suele tener un secreto, que
no se comunica, bello o tramposo. La manera ética corta en seco y
pide siempre transparencia. La manera religiosa tiene también un
secreto incomunicable, la del caballero de la fe, el émulo de
Abraham, que no encontramos en manos cruzadas ni ojos
levantados al cielo, sino seguramente en una persona cualquiera, a
quien no se le nota nada, que tiene un buen disfraz en su vida
común y corriente.112

BM IX, 289 El que ha permanecido años enteros noche y día en


conversación consigo mismo, para el que en su caverna –o
laberinto, o mina de oro– se ha convertido en un oso, o en
investigador o en un guardián del tesoro, las ideas terminan por
tomar un tinte de media luz. El solitario no cree que un filósofo
haya expresado nunca en sus libros su verdadero y definitivo
pensamiento. ¿No se escriben libros precisamente para ocultar
lo que se lleva dentro? No creerá que un filósofo pueda tener
opiniones últimas y esenciales. Se preguntará si en él, detrás

112
Kierkegaard, TEMOR Y TEMBLOR, Problemas; efusión preliminar.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 57

de una caverna, haya una caverna más profunda; un mundo


más vasto y extraño, más rico; un bajo fondo para cada fondo,
para cada fundamento. Toda filosofía es una filosofía de primer
plano. Toda filosofía oculta otra filosofía, toda opinión es un
escondite; toda palabra, una máscara.

Hay un disfraz bueno; hay un disfraz que es de la condición humana.

Z II Los sacerdotes. También entre ellos hay héroes. Sufren, y


por esto quieren hacer sufrir a los demás. Su Redentor los ha
cargado de cadenas. Falsos valores y palabras huecas. ¡Qué
luz tan falsa, qué aire tan pesado el de sus iglesias! Para que yo
creyese en su Redentor, tendrían que cantar otras canciones.
Celosamente conducen sus rebaños con gritos, como si para el
porvenir no hubiera más que una senda.

BM VII, 226 Los inmoralistas llevamos una camisa de fuerza


hecha de deberes. Somos también nosotros hombres del deber. A
veces danzamos con nuestras cadenas, pero frecuentemente
rechinamos los dientes y nos rebelamos contra los rigores de
nuestro destino.

La vida no fue fácil para Nietzsche. La vida es un don y en el camino


se presentan conquistas, triunfos, realizaciones. La victoria implica
esfuerzo; la vocación, renuncias.

GM I, 10 La rebelión de los esclavos en la moral comienza


cuando el resentimiento engendra valores; la verdadera reac-
ción, la de la acción, les está prohibida, y no encuentran
compensación sino en una venganza imaginaria. La moral
aristocrática nace de una triunfal afirmación; la de los esclavos
comienza con un no a lo que no forma parte de ella, a lo
diferente; y ésteno es acto creador. Para los impotentes,
agobiados por sus sentimientos hostiles y venenosos aparece la
felicidad como estupefaciente, reposo, relax del espíritu y del
cuerpo, en forma pasiva. El hombre del resentimiento no es ni
franco, ni ingenuo, ni leal consigo mismo; el noble, sí. Las
naturalezas fuertes poseen una superabundancia de fuerza
plástica y curativa, que llega a hacer olvidar; sólo aquí es
posible el verdadero amor a los enemigos, suponiendo que esto
sea posible sobre la tierra.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 58

Nietzsche se pronuncia fuerte contra la moral de ustedes, contra la


moral que le enseñaron. Él es un apasionado por la moral
aristocrática, que se describe como afirmación triunfal que brota de
la superabundancia. También está en contra de la felicidad de
ustedes, el que todo suceda según uno desea; que obviamente es
una manera pasiva de ver las cosas. En Aristóteles y en santo
Tomás la felicidad se concibe de manera activa, como una
operación, la realización de las propias potencialidades.113 La
superabundancia de la naturaleza fuerte realiza el perdón, el
olvido. Quien no tiene la fuerza del perdón total, del olvido total,
sino que quiere ir paso a paso recorriendo todo un proceso, corre
el riesgo de atascarse en la autocompasión. Y es que las heridas
del espíritu se curan sin dejar cicatrices.114

GM I, 11 Lo malo en la moral del resentimiento es lo bueno de


la moral aristocrática, pero visto al revés. Los aristócratas
vuelven a la simplicidad de la fiera, que salen quizá de una
innoble serie de homicidios, de incendios, de violaciones, de
ejecuciones, con tanto orgullo y serenidad como si no hubieran
cometido sino travesuras de estudiantes. Las razas nobles son
las que han dejado la idea del bárbaro en todas las huellas de
su paso, noción que resume el menosprecio por las
seguridades del cuerpo, por la vida, por el bienestar; la terrible
alegría en toda destrucción, en las voluptuosidades de la
victoria y de la crueldad. El sentido de toda cultura es
domesticar la fiera humana. Los instrumentos de domesticación
que tiene la cultura hacen sospechar de la cultura misma, y son
un argumento contra ella. Ya ha comenzado a considerarse al
hombre domesticado, mezquino y débil como hombre superior.

Pasaje difícil. Parecería que esos homicidios, incendios, viola-


ciones, ejecuciones, crueldad, serían metáforas que indican lo
implacable de la destrucción dionisíaca frente a los obstáculos a la
creación115. Diríamos que Nietzsche va contra los obstáculos, no
que pregone a la letra el homicidio de seres humanos. Se da un
113
Cf. Aristóteles, Etica Nicomaquea, I, 9; Tomás de Aquino, Suma Teo-
lógica, I-II q.3 a.2.
114
Hegel. Fenomenología del Espíritu. VI, C, 3. Tr. Roces, México, FCE, 14
reimpr., 2003, p. 390.
115
Cf. Primer artículo de este libro: Diónysos, manía y sufrimiento de la
destrucción, También en Xipe-TotekX-1, No. 37, 2001, pp. 25-30.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 59

paralelismo bíblico de interés: los ahogados en el diluvio y los


ahogados en el Mar Rojo son los pecados, el mal, no lo egipcios de
nuestra historia. El punto lo reencontraremos en el artículo sobre la
voluntad de poder. En todo caso son claras las grandes cualidades
de los llamados “bárbaros”, como el menosprecio por la seguridad;
y queda también claro que el hombre superior de ustedes no es
sino un animal domesticado.

GM II, 3 Quizá no haya nada más terrible en la prehistoria del


hombre que su nemotecnia. Se aplica hierro candente para
grabar en la memoria: sacrificio del primogénito, mutilaciones,
ritos crueles religiosos: todo esto tiene su origen en el instinto
que adivina en el dolor el poderoso coadyuvante de la
nemotecnia. Todo el ascetismo pertenece a este dominio. Es
difícil educar a un pueblo de pensadores. Antiguos castigos en
Alemania: lapidación, rueda, palo, aplastamiento bajo las patas
de caballos, aceite y vino hirvientes, correas, desollamientos.
Mucha sangre y horror en el fondo de las cosas buenas.

BM IX, 260 Hay una moral de los señores y una moral de los
esclavos. Cuando son los dominadores los que determinan el
concepto bueno, los estados de alma sublimes y altivos
determinan el rango. Bueno equivale a noble; y malo a despre-
ciable. La antítesis bien y mal tiene otro origen. Se desprecia al
cobarde, al mezquino, al que no piensa sino en la estrecha
utilidad, al desconfiado, al hombre perro que se deja maltratar,
al adulador mendicante, y sobre todo al mentiroso. Las
denominaciones de valores fueron primero aplicadas al hombre,
y más tarde a las acciones. El hombre noble es el creador de
valores. En primer plano se encuentra el sentimiento de la
plenitud, de la potencia que quiere desbordarse, la felicidad de
la gran tensión, la conciencia de una riqueza que querría dar y
repartir. El hombre noble viene en ayuda de los desgraciados,
no por compasión sino por superabundancia de fuerzas.

En cambio, la moral de los esclavos, asalariados, oprimidos,


dolientes, no fatigados, no libres: son desconfiados y pesimistas
respecto del hombre, querrían convencerse de que aun entre los
poderosos la felicidad no existe. Honran la compasión, la mano
servicial, el corazón ardiente, la paciencia, la aplicación, la
humildad, la amabilidad, pues son las cualidades más útiles, casi
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 60

los únicos medios para aligerar la existencia. En el concepto mal


se hace entrar lo que es poderoso y peligroso, temible, sutil,
potente. Para los esclavos, el hombre bueno debe ser inofen-
sivo, fácil de engañar, aun estúpido: un buen hombre. La aspiración
a la libertad, el instinto de felicidad pertenecen a la moral de los
esclavos. El amor en cuanto pasión es de origen noble.

Me tomé la licencia de hacer resaltar las características del hombre


noble según Nietzsche. La juventud del siglo de oro ya había
sostenido que la moral no era sino el arma de los débiles contra los
nobles o fuertes.116

BM IX, 261 La vanidad difícilmente es comprendida por un


hombre noble. Es de mal gusto. El hombre noble podrá pedir
que su valor sea reconocido por los demás, en la medida en
que él lo estima; pero eso no es vanidad, sino presunción, o, lo
que ha sido llamado humildad o modestia. El hombre común se
somete no sólo a una buena opinión, sino también a una mala,
e injusta.

Según la aludida presentación escolástica de las virtudes morales, la


humildad es una virtud entre dos extremos viciosos, el rebajamiento y
la vanidad o jactancia. El hombre noble nietzscheano no es ni
rebajado ni vanidoso, sino humilde. Es célebre la opinión de Teresa
de Ávila, que la humildad es la verdad. Y el mejor ejemplo de
humildad es el de la Virgen María cuando recibe las grandes
alabanzas de Isabel, [Lc 1, 39-55]. Otra mujer habría dicho: “No
Isabel, yo soy una pobre joven”, y eso sería rebajamiento. María sabe
que lo que ha dicho Isabel es verdad, pero todo lo atribuye a Dios:
¡Magnifica mi alma al Señor, que ha hecho grandes cosas en mí!

116
Ct. Platón, Gorgias, 482 c, y ss.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 61

MUERTE DE DIOS Y ULTRAHOMBRE

Presentación

Una lectura fundamentalista de Nietzsche conlleva el peligro de


caer en serios errores de interpretación, y el de verlo como un
pensador contradictorio. El lector fundamentalista entiende las
expresiones de lo que lee en el sentido que comprende su mente,
sin tratar de ver qué es, en realidad, lo que el texto quiere decir,
esto es, el lector lee como si él mismo hubiera escrito lo que lee, y
no lo que el autor, Nietzsche, escribió. El lector doctrinario corre el
mismo peligro. El lector doctrinario quiere encontrar en Nietzsche,
o en cualquier otro autor que lea, alguna confirmación de la propia
doctrina. Ambas lecturas se rehusan a sumergirse en el autor
leído, operación conveniente para entender al autor en sí mismo.
Por supuesto, hay que saber sumergirse sin temores ni prejuicios;
y también, oportunamente, saber salir de él. En mis modestos
artículos sobre Nietzsche, trato de realizar esta empresa:
interpretar a Nietzsche, dado su estilo de aforismos y metáforas,
por medio de Nietzsche. En este tema daré mi interpretación del
sentido nietzscheano de la Muerte de Dios y del Ultrahombre, que
paso a corroborar con la presentación de textos en que aparecen
lo que en el mundo espiritual se llaman “las mociones” y “el
discernimiento”.

Dios ha muerto
¿Cuál es el sentido del anuncio [SA III, 125] de que Dios ha muerto?
El anuncio doloroso se susurra, como en un duelo, no se proclama
ante los periodistas como algo banal, cosa que hizo Sartre.117 Opino
que Nietzsche dice: “El Dios que les enseñaron a ustedes, que fue el
que me enseñaron a mí, ya se murió”. Y menciona, para que no haya
equívocos, los atributos de ese Dios. Un Dios carcelero, policía,
verdugo, un judicial (en el sentido mexicano peyorativo). Y, al mismo

117
Marcel, Gabriel. “Notre point d’interrogation”, en Nietzsche, Royaumont,
(panel) 103-123 (27-33).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 62

tiempo, delata la llamada fe de muchos creyentes, que esperan que


todo les sea dado, entendiendo ese todo como los bienes materiales,
o la placentera comodidad de que todo está hecho. Indirectamente
delata la increencia o el ateísmo, también de muchos, que en el
fondo están pensando en el mismo atributo divino que los creyentes,
pero que niegan a Dios, por decepción, o por orgullo, especialmente
tratándose de Jesús, que viene a salvarnos. Los creyentes esperan la
comodidad de no hacer nada sino de recibir todo; los increyentes
preguntan triunfantes: ¿Salvarnos, de qué?

VJ 84 Los presos. Salieron al patio. El carcelero no estaba. Unos


se pusieron a trabajar, otros no. Uno de ellos les dijo: “Trabajen o
no, es igual: el carcelero los castigará. Pero yo soy el hijo del car-
celero, y puedo salvarlos a ustedes con tal de que crean que soy el
hijo del carcelero”. Uno replicó: “Qué importancia tiene que
creamos o no? Si eres lo que dices, haz la obra buena de
salvarnos y deja esos discursos sobre la fe”. Otro: “Ese hombre
está loco. Seguro que seguiremos aquí, y que el carcelero no
sabe nada”. El último: “Y si supo algo, ahora no sabe nada, pues
acaba de morir”. Él: “Ya dije que pondré en libertad a los que
crean en mí, y mi padre vive aún”. Los presos no se rieron, sólo
se encogieron de hombros y se apartaron de él.

El Dios que ha muerto es el que tiene el atributo de imponernos, ya


de salida, el tú debes, “tal como el cristianismo les ha enseñado a
ustedes y a mí”, esto es, el Dios moral. Al escribir estas líneas debo
advertir que la gran Iglesia nunca ha enseñado esto, pero
seguramente sí ciertos educadores, aun sacerdotes y catequistas.
Nietzsche quiere respirar aire puro. La moral es para Nietzsche el
gran amor, su voluptuosidad, su pasión [SA V 345], y en fuerza de
esa moral, declara que Dios ha muerto, él, que destroza la moral, “la
que les impusieron a ustedes y a mí” a martillazos.

SA V, 343 Nuestra serenidad. El más importante de los recien-


tes acontecimientos, el hecho de que Dios ha muerto, y la fe en
el Dios cristiano ha sido aniquilada, tendrá por consecuencia el
derrumbe de cuanto en ella tenía su fundamento, por ejemplo
nuestra moral europea. Nosotros filósofos y espíritus libres, nos
sentimos iluminados por la nueva aurora, nuestro corazón
desborda de agradecimiento, de asombro, de aprensión y de
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 63

esperanza; el horizonte nos parece libre de nuevo, nuestros


barcos pueden darse a la vela, bogar ante el peligro.

xii p.50 La refutación de Dios: realmente el Dios moral es el que


está refutado.

SA III, 153 Homo poeta. Yo he matado a los dioses en el cuarto


acto, por moralidad. ¿Qué debe pasar ahora en el quinto acto?
¿Dónde buscar el desenlace trágico del conflicto? ¿Habrá que
decidirse por un desenlace cómico?

El Dios que ha muerto es el Dios que condena la vida, ¡en vez de ser
su gloriosa afirmación!, el Dios que tiene que resolvernos aun las
trivialidades de la vida –por lo cual abdicamos de nuestra actividad.
Jesús como negación de la vida no tiene sentido. Jesús no se reduce
a una fe muerta, sino a una vida. Vivir como él vivió. En este punto
Nietzsche es muy actual, o mejor, como diría él, inactual,
intempestivo, un hombre muy arriba de lo que es el tiempo. Hay una
crítica al Evangelio, no al Evangelio que es la buena nueva, sino al
que han enseñado “a ustedes y a mí”. Su crítica al luteranismo –y no
sólo al luteranismo–, a la “fe sin obras” es implacable. Nada raro que
los hombres de los siglos XVIII y XIX, ateos o indiferentes, hayan
prescindido de ese Dios.

AX 18 El concepto cristiano de Dios, un Dios de los enfermos,


como araña, como espíritu, es uno de los conceptos más
corrompidos de la divinidad. Dios, degenerado hasta ser la
contradicción de la vida, en vez de ser su glorificación y su
eterna afirmación.

AX 39 Ha habido un solo cristiano, y ése murió en la cruz. Lo


que a partir de aquel momento se llamó Evangelio, era lo
contrario de lo que él vivió. Lo cristiano es únicamente vivir
como vivió el que murió en la cruz. Y el verdadero cristianismo
será posible en todos los tiempos. No una creencia, sino un
vivir. Reducir el cristianismo a los estados de conciencia, por
ejemplo a una fe, significa negar el cristianismo. Los estados de
conciencia son de quinto orden, comparados con los valores de
los instintos.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 64

AX 52 Un Dios que nos cura la gripa, o nos hace aparecer un


coche en el momento en que estalla el aguacero, sería un Dios
tan absurdo que si existiese debería ser abolido.

Entonces se comprende sin dificultad el célebre aforismo de la muer-


te de Dios. Y no sólo; el aforismo encierra una amarga ironía sobre la
candidez –digna de la atención de los psicólogos– de aquellos que
buscan a Dios. ¿Se habrá perdido? ¿Será un niño pequeño? ¿Lo
habrán secuestrado? Quizá los perdidos sean otros. Parece que no
puede sostenerse tal candidez. Lo que hace el hombre no es buscar
a Dios; sino esconderse de él. Dios es quien busca. Y el hombre se
esconde, ya desde Adán, debajo de un arbusto; al menos se
enmascara con un mal disfraz, así sea de hojas de parra.

SA III, 125 El insensato. Un loco, linterna en mano a pleno día,


corría gritando: ¡Busco a Dios! La gente, que no creía en Dios,
le decía regocijada: ¿Se perdió? ¿Se escondió? ¿Nos tiene
miedo? ¿Emigró? El loco: Ustedes y yo lo matamos. ¿Todavía
hay un arriba y un abajo? ¿No erramos en la nada infinita? ¿No
hace más frío, no se oscurece más? ¡Dios ha muerto! Y todos
los muertos se descomponen ¿Quién borrará de nosotros esta
sangre? No hubo en el mundo acto más grandioso ... He
llegado demasiado pronto; no es mi tiempo. Este aconte-
cimiento enorme está en camino. Hay que dar tiempo al trueno
y al relámpago. ¿De qué sirven estas iglesias sino de tumbas
de Dios?

Anuncia Nietzsche que Dios ha muerto, pero es del más alto interés
que nunca haya dicho Dios no existe. Interpretando a Nietzsche con
Nietzsche, da la impresión de que su tratamiento del tema es una
intensa meditación sobre el antiguo himno gozoso de Lutero: DIOS HA
MUERTO. Esa palabra, la más amarga de todas, es al mismo tiempo la
más dulce, dice Hegel, y es que por la muerte de Dios recuperamos
la inocencia perdida, se nos perdonan los pecados. Jean Wahl hace
notar que la reflexión sobre el gozo de ese himno de Lutero es uno
de los puntos de partida de Hegel y de varios románticos alemanes.118
Parece que también lo fue para Nietzsche. Ese gozo no es ajeno al
catolicismo; sino que es común y propio de todos los cristianos. Es

118
Jean Wahl, Le malheur de las conscience dans la philosophie de Hegel,
PUF, Paris, 1951, pp. 71-74.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 65

notable el himnoPange lingua de la celebración católica de la liturgia


del viernes santo:

“¡Canta, oh lengua, jubilosa ..! Cruz amable y redentora, árbol


noble, espléndido. Ningún árbol fue tan rico ni en sus frutos ni
en su flor. Dulce leño, dulces clavos, dulce el fruto que nos dio.
Quiso que renaciera la vida donde la muerte brotó. Cuando el
cuerpo del Dios Hombre alcanzó su plenitud, cual cordero se
entregó. Arbol santo, cruz excelsa que tus ramas se dobleguen
al morir el Redentor. ¡Elevemos jubilosos a la augusta Trinidad
nuestra inmensa gratitud ... ” 119

Nietzsche anuncia la muerte de Dios para dar, con saber alegre, un sí


gozoso de amor a la vida, un sí libre e inocente. O sea, quien es
verdadero libre pensador es Nietzsche; los llamados ateos o libre
pensadores no saben ni lo que hacen, pues se quedan con la nada.
Su problema no es Dios, sino la nada. El Dios en que una vez
creyeron no era sino un mal disfraz para su nihilismo de fondo. Hay
que superar a Dios y a la nada. Schopenhauer, en su ateísmo
pesimista, se refugia en la compasión, en el sentir como propios los
sentimientos del sufriente.

BM III, 55 Tres escalones de crueldad religiosa: En otro tiempo


se sacrificaba hombres a los dioses. Durante la época moral se
sacrificaban, a los dioses, los instintos más violentos, la propia
naturaleza. Nuestra generación hoy sacrifica Dios a la nada.

GM III, 27 Todas las cosas grandes perecen por sí mismas, así


lo quiere la ley de la vida. Así es como el cristianismo, en cuanto
dogma, ha sido arruinado por su moral. Y estamos en los umbra-
les de que el cristianismo, en cuanto moral, vaya a su ruina,
espectáculo grandioso en cien actos, reservado para los dos
próximos siglos de historia europea, espectáculo terrorífico,
pero quizá fecundo en magníficas esperanzas.

SA III, 129 Dios [el que enseñaron a Ustedes y a mí] no puede


subsistir sin los sabios, dijo Lutero. Pero menos puede subsistir
sin los insensatos, y esto no lo dijo Lutero.

119
Texto muy resumido.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 66

SA III, 130 Una resolución peligrosa. La resolución cristiana de en-


contrar el mundo feo y malo ha hecho que el mundo sea feo y malo.

BM IX, 293 Un hombre que dice: esto me gusta, lo tomo, es un


hombre que ha nacido amo; si experimenta compasión, esta
compasión tendrá valor. ¿Qué importa la compasión de los que
sufren, o de los que predican la compasión? Deseo que nos
pongamos al cuello y sobre el pecho el amuleto protector del
saber alegre.

xii p.246 Ya no somos cristianos; hemos rebasado el cristianismo,


no por habernos alejado de él, sino por estar demasiado cerca de
él, porque nos hemos formado en él. Nuestra piedad severa es la
que nos impide hoy ser cristianos.

Doy gran importancia a este aforismo póstumo. Nietzsche está dema-


siado cerca del cristianismo; no se aleja sino del cristianismo que le
inculcaron. Para Nietzsche el auténtico cristiano es dionisíaco.

vp 1051Desde aquella elevación de gozo en que el hombre se


siente a sí mismo, y se siente como una forma divinizada y
como una autojustificación de la naturaleza, hasta la alegría de
ciudadanos sanos medio hombres medio animales, el griego, no
sin el grato estremecimiento del que ha sido iniciado en un
secreto, la llamaba con el nombre de Diónysos. ¿De dónde los
esclavos de las ideas modernas sacarían un derecho a las
fiestas dionisíacas?Diónysos es un juez. ¿Se me comprende?
Esperar y prepararse; esperar la irrupción de nuevos manan-
tiales, prepararse en la soledad para visiones y voces extrañas,
superar todo lo cristiano con algo de supercristiano; y no
simplemente eliminarlo como opuesto a lo dionisíaco. Será el
descubrimiento de nuestro nuevo mundo. Acaso precisamente
¡un nuevo día!

El Ultrahombre
Con Gianni Vattimo, prefiero la expresión Ultrahombre, pues indica,
más claramente que superhombre, un salto cualitativo, y no sólo
cuantitativo con respecto al hombre. Por lo pronto, aparece su gran
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 67

atributo: el sentido de la tierra en contra de la presentación, la que


hicieron a Nietzsche, del cristianismo como desprecio de la tierra, del
cuerpo, de la materia.

Z Prefacios 3-5
Zaratustra llegó a la ciudad más próxima al bosque, y habló así
a la multitud que en la plaza esperaba a un titiritero: “Yo predico
al ultrahombre. ¿Qué han hecho ustedes para ir más allá del
hombre? El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el
ultrahombre. El mono es para el hombre motivo de risa o de
vergüenza. Eso será el hombre para el ultrahombre. El
ultrahombre es el sentido de la tierra. ¡Sean ustedes fieles al
sentido de la tierra, y no den fe a quienes hablan de esperanzas
ultraterrenas!, y son despreciadores de la tierra, moribundos,
destiladores de veneno. En otro tiempo los crímenes contra
Dios eran los más grandes. Sin embargo, Dios ha muerto, y
ahora el crimen más terrible es el crimen contra la tierra. En otro
tiempo el alma veía al cuerpo con desprecio, y quería verlo
demacrado; pero el alma misma estaba también macilenta, y la
crueldad era su malicia. El ultrahombre es un mar, capaz de
admitir una corriente cenagosa sin contaminarse.

“¿Qué es lo más grande que puede sucederles a ustedes? Que


lleguen a sentir asco de esa dicha, de esa razón, de esa virtud, de
esa justicia de ustedes. No son sus pecados, sino su moderación
lo que clama al cielo. ¿Dónde está el rayo que los lamerá con su
lengua de fuego? Yo soy el que anuncia el rayo, pero ese rayo es
El Ultrahombre". Zaratustra vio que la multitud no comprendía.
“He vivido demasiado tiempo en la montaña, he oído mucho
tiempo arroyos y árboles”.

¿El cristianismo, con toda su herencia judía, veterotestamentaria, ve


con desdén esta vida, la materia, el cuerpo? La respuesta nítida es:
no. Seguramente algunos cristianos, pero nunca la gran Iglesia, han
tenido ese desdén. Seguramente sí la interpretación maniquea,
declarada herética por la Iglesia; y también la interpretación jan-
senista, igualmente condenada por la Iglesia, y que han contagiado a
no pocos predicadores, catequistas y fieles. La gran Iglesia, y llamo
gran Iglesia a la de los papas y los concilios, cuando se reviste de su
autoridad infalible, ha dicho que la vida, la materia, los cuerpos, son
buenos. Ha recibido la revelación, en el Génesis, de que Dios, tras
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 68

haber creado la materia y la vida, dijo que lo que había hecho era
bueno; y tras haber creado al hombre, espíritu con cuerpo, había
hecho algo muy bueno. Y por la revelación del Nuevo Testamento,
sabe que el Hijo de Dios encarnó, y, por usar una metáfora
extravagante, divinizó los cuerpos humanos. Un excelente comen-
tario sería el de san Juan de la Cruz, cuando narra120 las desventuras
de la Amada al buscar al Amado: “¡Oh bosques y espesuras,
plantados por la mano del Amado! ¡Oh prado de verduras, de flores
esmaltado! ¡Decid si por vosotros ha pasado!” Recibe una tan
amarga como dulce respuesta: “Mil gracias derramando pasó por
estos sotos con presura, y yéndo (nos) mirando, con sola su figura,
¡vestidos (nos) dejó de su hermosura!” Esto es, habiendo tomado
carne humana el Hijo de Dios, nadie puede ver con desdén el cuerpo
humano, ni sus operaciones. Y no podemos olvidar el dicho de Pablo,
de que Jesús pasó por todo lo humano, menos por el pecado [Hebr
4, 15]. Con toda razón, Nietzsche denuncia el desdén por la materia y
por el cuerpo humano.

Las interpretaciones desdeñosas parecen apoyarse en textos bíbli-


cos. Primer ejemplo: “Hermanos, busquen los bienes del cielo, no los
de la tierra” [Col 3, 1-4]. Segundo ejemplo: “El espíritu está pronto,
mas la carne es flaca” [Mt 26,41]. La lectura fundamentalista, estilo
maniqueo, “transmitida a mí y a ustedes”, diría Nietzsche, es tajante y
sin distinciones: la tierra no tiene valor; el cuerpo humano es des-
deñable. La lectura sensata dice que la tierra y el cuerpo humano son
algo santo y divinizado, pero que el hombre puede caer en el
espejismo de que sólo hay tierra y cuerpo; de que tierra y cuerpo no
tienen un sentido trascendente. Tal fue la segunda tentación de
Jesús en el desierto (y las tentaciones de Jesús son las del hombre),
que la única realidad es la materia. Jesús vence la tentación diciendo
que no sólo de pan vive el hombre. Notemos el no sólo. No dice “de
pan no vive el hombre”, sino no sólo de pan [MT 4,4]. Nietzsche
protesta indignado contra la interpretación maniquea, que había
contaminado el cristianismo que le transmitieron, y a martillazos
acaba con esa interpretación, sabiendo o no que exponía el gran
sentido cristiano (opino que sí lo sabía, pues se considera como
vimos121, demasiado cerca del cristianismo).

120
Cántico Espiritual.
121
Ef. p. 66.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 69

El famoso aforismo Las tres transformaciones parece recapitular todo


Zaratustra, es más, todo Nietzsche. Primero, el espíritu se transforma
en burro (o camello). El burro dice sí a la vida; pero, con tal de vivir
dice sí a las cargas. ¿Qué cargas? La moral, la metafísica, la religión,
muchas otras, que se condensan en el tú debes y en las ideas frías,
aplastantes uno y otras. Además, el burro siente las cargas pesadas,
esto es, aparece como espíritu de pesadez: la vida es dura, pesada,
en el fondo no vale la pena, pero, en fin, hay que vivir. Segundo, en el
desierto el burro se convierte en león, que se caracteriza por un no a
las cargas, aunque en ello le vaya la vida. Nunca hemos visto a un
león cargando fardos. Probablemente Nietzsche se identifica, al me-
nos por momentos, con este león destructor, como el filósofo a
martillazos. Tercero, en el desierto el león se convierte en niño, que
dice sí a la vida. Y cuando le preguntamos por las cargas, no sabe lo
que son cargas. El niño, imagen del Ultrahombre, es inocencia y
olvido. Para el niño la vida es la santa inocencia de la afirmación
gozosa de la vida, la inocencia de los sentidos, del cuerpo, de la
misma voluptuosidad, el olvido de las ideas frías aplastantes y del tú
debes. Es un niño que jugando crea mundos. El niño, el Ultrahombre,
¡es dionisíaco!122

Z I Las tres transformaciones


El espíritu se transforma en camello; el camello en león; y el león
en niño. El camello soporta muchas y pesadas cargas, va
cargado hacia su desierto, en cuya soledad el espíritu se
convierte en león, que quiere forjarse su libertad y ser el amo en
su propio desierto. Aquí busca a su último señor y dios, de quien
quiere ser enemigo, para luchar victorioso contra el dragón
refulgente de oro como animal escamoso; en cada escama brilla
en letras doradas: “tú debes”. Habló el dragón: “Todos los valores
brillan en mí; todos los valores están creados, y ya no debe haber
más yo quiero” Hace falta un león, que antes amaba el tú debes,
para crearse libertad, oponer un sagrado no al deber, y crearse el
derecho a nuevos valores; pero crearlos no puede. El león se
convierte en niño. El niño es inocencia y olvido, un empezar de
nuevo, un juego, una santa afirmación. Sí, para el juego de la
creación se necesita una afirmación santa.

122
Artículo I de esta serieDiónysos y Apolo.
También en Xipe-TotekX-1, No. 37, 2001, pp. 25-30.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 70

A primera vista puede sorprender que el Ultrahombre sea un niño.


Seguramente Nietzsche conocía el antecedente heraclíteo.

fg 7123 Según Heráclito ¿hay culpa, injusticia, contradicción,


dolor en este mundo? Sí, para el hombre de inteligencia
limitada; no para el Dios cointuitivo; para éste, todos los
contrarios se armonizan. Un devenir y un perecer, sin
justificación moral alguna, eternamente inocente, sólo se dan
en este mundo en el juego del artista y del niño. Así, el fuego,
eternamente vivo, construye y destruye inocentemente,
transformándose en agua y en tierra; construye, como el niño,
castillos de arena en la playa para derribarlos; y de tiempo en
tiempo recomienza el juego. De este modo contempla el esteta
el mundo. Si se le pregunta a Heráclito el por qué, diría: “Se
trata de un juego; no lo tomen a la patética; y sobre todo no lo
tomen desde el punto de vista moral”.

En un segundo acercamiento, considero que el equivalente del Ultra-


hombre es ¡el hombre nuevo neotestamentario! Jesús dice que hay
que nacer de nuevo (Jn 3, 1-8); lo cual hizo pensar a Nicodemo si
habría que regresar al seno materno; y a otros que Jesús anunciaba
la re-encarnación. Ninguna de estas interpretaciones es correcta. En
el texto y contexto joánicos, se trata de una transformación, la tercera
transformación, ¡en niño!, en hombre nuevo; y sin esta trans-
formación no es posible entrar al reino de los cielos (Mt 18,3). Es
más, el primer ultrahombre es Jesús –vimos que para Nietzsche se
trata de vivir como él vivió–, que aparece como niño en Belén, ya
profetizado como niño que jugando crea universos: “...Cuando (el
Señor) colocaba los cielos, ahí estaba yo ... cuando imponía límites al
mar ... cuando ponía cimientos a la tierra, yo estaba junto a él, como
artesano, disfrutando cada día, jugando todo el tiempo en su
presencia, jugando con su creación, y mi delicia es estar con los hijos
de los hombres ... felices los que siguen mis caminos ... quien me
encuentra, encuentra la vida (Proverbios 8, 22-36.). El ser niño
creador que dice sí a la vida es característica dionisíaca del
ultrahombre, como lo es el ser seductor.124 Si bien algunos pondrían a

123
Nietzsche, “La filosofía en la época trágica de los griegos”, en Póstumos,
1873.
124
Panel Diónysos y Apolo, en Xipe-Totek X-1, No. 37, 2001, pp. 25-30.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 71

Dios el atributo de carcelero, o judicial, en realidad tiene el de ser


seductor, y son innumerables los textos bíblicos al respecto. Baste
citar el Cantar de los Cantares y a Isaías.

El Padre es poeta, creador. Su poema es su Hijo. El Hijo es la


poesía del Padre: palabra, expresión, resplandor, gloria, alegría,
bendición del Padre. Y a nosotros, por don, nos corresponden los
mismos atributos. Ya desde Adán. Sólo que Adán arruinó nuestra
herencia y, por eso, nacemos de nuevo, para recuperarla a través de
Jesús. Se nos seduce a transformarnos en hombres nuevos, como
poemas del Padre, como ultrahombres. La raíz de toda estética es la
creación divina, porque lo invisible de El podemos verlo manifiesto en
sus creaturas (sus poemas), tanto su fuerza como su divinidad.125 El
primer toque de Dios al hombre no es la ley, sino la plenitud de vida;
nuestro hombre viejo, el caído, el burro o camello, el decadente, el
del tú debes, incluso el león como pura negatividad, fue crucificado
con Cristo, y lo que importa es la creación nueva, nosotros que como
niños recuperamos la inocencia perdida [Cf, por ejemplo, I Cor 15,
45-49; Rom 6,6, Ef 2, 13-16; Col3, 9ss]. Tal hombre nuevo lo juzga
todo, y a él nadie lo puede juzgar [I Cor 2, 15], como el hombre noble
nietzscheano que no recibe indicaciones sino que él crea valores, en
continuas creaciones, juguetes nuevos cada día, transformaciones de
claridad en claridad [2 Cor 3-18].

Z II Los virtuosos
Es verdad que les he arrebatado preciosos juguetes, y se
enfadan, como los niños a quienes una ola les arrebató los
juguetes al fondo del mar. Pero esa misma ola les traerá otros
juguetes, y depositará a sus pies conchas de muchos colores. Y
entonces serán consolados.

BM IX, 257 ¿Qué es lo noble? Jerarquía, sentimiento de la


distancia, hábito de mando y de obediencia, el perpetuo arte de
vencerse a sí mismo, para emplear una fórmula moral en
sentido supramoral.

125
Romanos 1, 20. Cf. Ángel Martínez Baigorri SJ. “Raíz teológica de toda
estética”. En Creatividad in vinculis, Xipe-Totek VIII-4, No. 32, 1999, pp. 389ss.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 72

BM IX, 260 Los dominadores determinan el concepto bueno;


(hay en ellos) sentimiento de plenitud, potencia desbordante,
felicidad de la gran tensión, riqueza que querría dar y repartir;
vienen en ayuda de los desgraciados, no por compasión sino
por superabundancia de fuerzas. El amor en cuanto pasión es
de origen noble.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 73

MOCIONES Y DISCERIMIENTO

La ironía de Nietzsche
Se lanza también sobre los discernimientos espirituales, y señala la
vanidad del asceta, quien

HU I, III, 141 [...] necesita un adversario, y lo encuentra en el


ene-migo interior. Utiliza su inclinación a la vanidad y a sus
apetitos sensuales para considerar su vida como un campo de
batalla sobre el cual luchan los buenos y los malos espíritus. La
abstinencia e irregularidad de las funciones sexuales excitan la
imaginación, que en muchos santos era obscena. No se creían
muy responsables, pues creían que los apetitos eran verda-
deros demonios. El interés se acentuaba por el peligro de
condenación eterna, por la incertidumbre de la salvación ... Los
ascetas se presentan a todos los ojos no para ser imitados, sino
como un espectáculo terrorífico y, sin embargo, seductor. Ese
fue el último goce que la antigüedad inventó, hastiada ya de la
caza de las bestias y de las luchas de los hombres.

En efecto, grandes santos, como san Jerónimo y san Alonso


Rodríguez, han narrado cómo se veían sometidos a fortísimos
ataques de los demonios, que se les aparecían en forma de jóvenes
voluptuosas que con sus seducciones no los dejaban dormir. El
origen de las llamadas mocionespuede ser no necesariamente la
vanidad, ni los espíritus, sino una buena digestión, como lo
comentamos en el capítulo anterior126 (en concreto, GM III, 16; y OI,
La moral como anti
naturaleza 3). Por tanto, salta a la vista que Nietzsche fue objeto de
las mociones, en su caso verdaderas conmociones, tanto que
Nietzsche no duda en llamar dionisíaca a esta experiencia. Y, al
parecer, él acogió, gozoso, las mociones. Lo ilustramos primero con
textos en que Nietzsche, fundándose en sus experiencias de con-
moción, intenta explicar lo que es la inspiración en general,

126
Impertinente e indiscreto, p. 52. En Xipe-Totek X-2, No. 38, 2001, pp.
153-154. No incluye la nota de OI.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 74

semejante a la del enamorado, a la de quien escucha un llamado, a


la del creador, a la del místico.

Las mociones
CI II, 1 De la nube que lo rodea brota entonces un rayo de luz, y
el hombre adquiere la fuerza de utilizar lo que ha pasado para
transformar los acontecimientos en historia ... Supongamos un
hombre llevado por una pasión violenta, mujer o idea. ¡Cómo se
transforma el mundo a sus ojos! Cuando mira tras de sí se
siente ciego; cuanto pasa en torno suyo le es extraño; lo que
percibe, jamás lo percibió así, con tanta intensidad, de un modo
tan verdadero, como si le penetrase por todos los sentidos a la
vez; todas las valoraciones han cambiado para él; ingrato para
el pasado, ciego frente al porvenir, sordo a las advertencias. Un
vivo torbellino en un mar muerto de noche y de olvido. De ese
estado, por histórico o no-histórico que sea, nace toda acción
verdadera.

EH Zaratustra
La concepción fundamental de la obra, la del eterno retorno, data
de agosto de 1881, en Silvaplana. Explicaré lo que es la
inspiración. No podríamos defendernos de la idea de que somos
portavoz de poderes superiores. Algo se nos revela, algo que nos
conmueve y nos derriba; se oye, no se busca; se toma, no se
pide. Como un relámpago brota el pensamiento sin vacilación ni
titubeos. Un transporte, en que el alma se alivia a veces por un
torrente de lágrimas, un éxtasis que nos deja la percepción de mil
estremecimientos delicados que nos hacen vibrar desde la punta
de los pelos hasta los dedos de los pies; una plenitud de felicidad,
en que el extremo sufrimiento y el horror no son ya sentidos como
contraste. Todo esto sucede sin que nuestra libertad tome parte
alguna; y nos vemos arrastrados como en un torbellino por un
intenso sentimiento de frenesí, de libertad, de omnipotencia, de
divinidad ... Mi concepción de lo dionisíaco fue un acto supremo.

En ese famoso texto de Ecce Homo habla Nietzsche al estilo de los


grandes místicos, y no hace falta subrayar las frases, del estilo “sin
que la libertad tome parte alguna”. No menos interesantes son otros
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 75

textos, en que Nietzsche habla a la manera de los directores


espirituales cuando aconsejan a quien se retira a la meditación; él
mismo habrá sido arrebatado a las alturas, y podrá ironizar sobre la
batalla interior, pero también sabe, con acento agustiniano, que ha de
luchar y vencer.

SA IV, 322 Con el principio la vida es un medio para el


conocimiento, se puede vivir con alegría, reír de alegría. ¿Y
cómo sabríamos reír y vivir, si no supiésemos antes luchar y
vencer?

Z Antiguas y nuevas tablas 19


Cada vez son menos los que suben conmigo a las montañas
cada vez más altas. Dondequiera que suban, tengan cuidado de
que los parásitos no suban con ustedes. El parásito es la más
baja especie del ser; pero el que es de más noble estirpe, es el
que más parásitos nutre.

Z II La canción de los sepulcros


Ahí están las tumbas de mi juventud... Cómo murieron tan
pronto esas miradas de amor, esos divinos momentos ...
Murieron ustedes demasiado pronto para mí, y sin embargo no
huyeron, ni yo huí de ustedes; ninguno de nosotros es culpable
de nuestra infidelidad ... Para herirme en el corazón, la maldad
disparó siempre sus flechas sobre ustedes, mis predilectos. Y la
maldad dio en el blanco ... Ahora hablo a ustedes mis
enemigos: me causaron un daño mayor que el asesinato, pues
tomaron algo insustituíble; asesinaron los sueños de mi
juventud y mis más caros prodigios; me arrebataron los com-
pañeros de mi niñez ... No percibí más que un destello de unos
ojos divinos, que duró sólo un breve instante. En la hora
oportuna me dijo un día mi pureza: Para mí, todos los seres son
divinos ... Un día habló mi sabiduría juvenil, discurso de saber
alegre: Todos los días serán para mí sagrados. Pero entonces
ustedes, mis enemigos, me robaron mis noches, y las vendieron
en tormentosos insomnios... Y en otro tiempo quise bailar como
yo nunca había bailado: quise bailar sobre todos los cielos; y
entonces ganaron ustedes la voluntad de mi más querido
cantor; que entonó una canción triste y desmayada, que en mis
ojos resonó como el más fúnebre cuerno ... cantor asesino, ¡tú,
el más inocente, que asesinaste mi éxtasis con tu canción,
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 76

cuando yo iba a comenzar mi mejor paso de baile! ¿Cómo he


podido sobrevivir a tales heridas? Sí, en mí hay algo
invulnerable, mi voluntad ... En ti vive aún lo irredento de mi
juventud ... sí, tú eres para mí la destructora de todos los
sepulcros, ¡salve voluntad mía! Y sólo donde hay sepulcros es
donde hay resurrecciones.

Ambigüedad de las mociones


No sólo hay textos referentes a la inspiración en general, sino otros
que se refieren a la relación con Dios. En La canción de los sepulcros
se nota la añoranza de dulces experiencias juveniles, que otros
invalidaron por la manera como le hablaron de Dios. En los textos
siguientes, Nietzsche se proyecta en El Encantador y en El sin
trabajo. Zaratustra es alguien que bendice. Pero, al estilo de los
hombres espirituales, lamenta que las voces divinas sean ambiguas,
no nítidas. Tiene la sensación de que no se le (Dios no le) pide cosas,
sino a él todo entero. ¿Demasiado? Nietzsche estaría dispuesto.

Z IV El encantador habla
“...Ojo sarcástico que me miras en las tinieblas. Cazador cruel,
el dios desconocido. ¡Da más fuerte! ¿Por qué me martirizas,
dios malévolo? Te acercas alevoso, me empujas. Espías mi
corazón. ¿De qué estás celoso? Impúdico, ¿quieres entrar en
mis pensamientos más íntimos? Ladrón. Habla ya, que te
ocultas detrás de los relámpagos. ¿Qué quieres, un rescate?
Pide mucho, mi orgullo te lo aconseja. ¿Es a mí a quien
quieres? ¿todo entero? Huyó mi gran enemigo, mi dios verdugo.
¡Vuelve! ¡Vuelve con todos tus suplicios!” Zaratustra no se
contuvo más, y le dio de bastonazos. ... Zaratustra no lo baja de
mentiroso, aun cuando dijo que todo era broma. El viejo
reconoce que no es grande, pero que ha buscado la grandeza.
Zaratustra: “Lo que honro en ti es que estés hastiado de ti
mismo, y que digas que no eres grande”.

Z IV El sin trabajo
Zaratustra se encontró un anciano demacrado. Era el último
Papa; que como Dios había muerto, se había quedado sin
trabajo: “Carezco de amo, y sin embargo no soy libre; tampoco
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 77

tengo ya alegría, a no ser la alegría de los recuerdos”.


Zaratustra le tomó la mano, y la admiró: “Es la mano de quien
no ha hecho otra cosa que bendecir”. Zaratustra le pregunta:
“¿Y sabes cómo murió? Dicen que lo mató la compasión al ver
al hombre suspendido de la cruz”. El viejo: “Lo serví muchos
años. Cuando era joven ese Dios de Oriente, era duro, sediento
de venganza; y construyó un infierno para divertir a sus
favoritos. Luego se hizo viejo y blando”.

Zaratustra: “Se enfadaba con nosotros si no lo comprendíamos.


¿Por qué no hablaba más claro? ¿por qué nos dio unos oídos
que oían mal? Muchas cosas le salieron mal al alfarero. Pero
vengarse en sus creaturas porque le salieron mal, fue un
pecado de mal gusto. Hay un buen gusto en la compasión, que
acaba por decir: Quiten ese Dios; es mejor ser cada uno su
dios”. Y el viejo: “Zaratustra, eres más piadoso de lo que crees,
con toda tu incredulidad. ¿No es tu misma compasión lo que te
impide creer en Dios? Tu gran lealtad acabará por llevarte más
allá del bien y del mal. Tienes ojos, mano y boca predestinados
a bendecir toda una eternidad”.

BM III, 53 ¿Por qué hoy el ateísmo? El padre, el juez, el dispen-


sador han sido refutados. Lo peor es que parece incapaz de
comunicarse claramente.

Nietzsche siente emociones divinas; ahí reside el origen de su ino-


cencia, de su santa afirmación de la vida, de su volar más allá del
bien y del mal, de su gozo al aceptar la mesa divina donde se juegan
los dados. Nietzsche tiene el amor fati.127Bastaría que una vez
estemos contentos de algo, bastaría una sola consolación para
justificar todos lo horrores y sufrimientos de la existencia. Nietzsche
se queja de las nubes cuando le ocultan el cielo, a la manera de Luis
de León, ¡Oh nube envidiosa!, que le ocultaba a Jesús en su
ascensión.

Z III Antes que salga el sol


¡Oh cielo que sobre mí te extiendes, claro, profundo, luminoso!
Al contemplarte me siento agitado por emociones divinas. Mi
profundidad consiste en lanzarme a tus alturas. Sepultarme en

127
Cf. mi Artículo sobre el eterno retorno. p. 113.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 78

tu pureza es mi inocencia ... Tú no hablas, así revelas tu


sabiduría ... Siempre fuimos amigos; tenemos los mismos
dolores, los mismos temores, la misma profundidad, y aun el
mismo sol. No nos hablamos uno al otro, porque sabemos
demasiado; nos miramos en silencio y nos sonreímos ...
Cuando trepaba a las montañas, ¿a quién buscaba sino a ti? ...
¿Y a quién odiaba yo más que a las nubes pasajeras y a todo lo
que empaña tu brillo? ... Odio a esos gatos salvajes que se
acercan cautelosos para quitarnos a ti y a mí lo que poseemos
en común; la inmensa e infinita afirmación de las cosas ...

Yo soy un hombre que bendice y que afirma cuando tú estás


delante de mí, ¡tú, claro y luminoso, abismo de luz! Yo doy mi
bendición a todos los abismos. Todas las cosas fueron
bautizadas en la pila de la eternidad, más allá del bien y del mal
... ¡Oh cielo claro y alto que te extiendes sobre mí! Tu pureza es
debida a que no hay arañas ni telarañas eternas de la razón, y a
que eres el salón de baile de las divinas casualidades, y una
mesa divina para los dados y los jugadores divinos ... El mundo
es mucho más profundo de lo que pensó el día.

vp 1032La primera pregunta no es si estamos contentos de


nosotros mismos, sino si estamos contentos de algo; con ello
habríamos dicho sí no sólo a nosotros mismos, sino a toda la
existencia. Sería necesaria toda la eternidad para reconstituír
las condiciones de este único evento; y toda la eternidad habría
sido justificada y afirmada en este único momento en que
decimos “sí”.

En ciertas poesías de Nietzsche aparecen las mociones en toda su


intensidad; tanto que parecen increíbles. Y no se trata sólo de
entusiasmo juvenil. Quizá la más fuerte es de 1888.

Sobre las altas cimas [Epílogo a BM] ...¿Acaso, acaso


convertirme en otro, extraño a mí y de mí propio huído? ¿Com-
batiente que supo la victoria alcanzar sobre sí, sus propios bríos
domeñando, ensangrentado y con sus propias armas mal
herido? Allí donde los vientos se lamentan con más roncos y
lúgubres gemidos, allí aprendí a vivir, do nadie habita, en los
desiertos áridos y fríos. Olvidé a Dios y al hombre, y la
blasfemia y la oración, y cual fantasma vivo errando sobre
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 79

témpanos de hielo y en una eterna noche sumergido. Mi canto


ha terminado, y en mi boca del deseo ya expira el dulce grito.
Era un encantador, un hechicero, amigo del instante fugitivo. Ni
preguntar quién era. Al mediodía, el que era uno en dos se ha
convertido. La fiesta de las fiestas, la victoria, celebremos
unidos. Zaratustra ha llegado con sus huéspedes, Zaratustra el
impío.

Poemas de Nietzsche al Dios desconocido


I (1864, a los 20 años)
Antes de seguir mi camino y de poner mis ojos hacia adelante,
alzo otra vez, solitario, mis manos hacia Ti, al que me acojo, al
que en el más hondo fondo del corazón consagré, solemne,
altares, para que en todo tiempo tu voz, una vez más, vuelva a
llamarme. Abrásase encima, inscrita hondo, la palabra: Al Dios
desconocido: suyo soy, y siento los lazos que en la lucha me
abaten y, si huír quiero, me fuerzan al fin a su servicio. Quiero
conocerte, Desconocido, tú, que ahondas en mi alma, que
surcas mi vida cual tormenta, ¡tú, inaprehensible, mi semejante!
¡Quiero conocerte, servirte quiero! 128

II (1888, a los 44 años)


Dame amor ... ¿quién me ama todavía? ¿quién, aún, me da
calor? Tiéndeme manos ardientes, dale un brasero a mi
corazón ... ofrécete, sí, entrégate a mí, ¡tú, el más cruel
enemigo! ... ¿Huyó! Él mismo ha huído, mi único compañero, mi
gran enemigo, mi desconocido, ¡el Dios verdugo! ¡No! ¡Vuelve
otra vez! ¡Con todos tus suplicios! Mis lágrimas todas corren,
hacia ti, su carrera, y para ti de mi corazón se enciende la llama
postrera. ¡Oh, vuelve atrás, mi Dios desconocido! ¡Dolor mío, mi
última felicidad! 129

Estos aforismos y, en especial, los poemas, contrastados con otros


sobre la muerte de Dios y las acusaciones contra la religión, serán
vistos por algunos como otras tantas contradicciones de Nietzsche.
Y los poemas, eso, mera poesía en sentido minorativo. Considero

128
Werke und Briefe. Historisch-kritische Gesamtausgabe II, 428., en:
Hans Küng, ¿Existe Dios? p. 485).
129
“Ditirambos dionisíacos, Klage der Ariadne”, en Werke II, 1258s, en
Hans Küng, ¿Existe Dios? p. 541.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 80

que todo es claro, si el Dios, la religión y el misticismo rechazados


son los que enseñaron a ustedes y a mí. Pero Nietzsche sabe lo
que sería el supercristianismo, conoce las voces internas, sabe,
como Abraham y como Job, que Dios es el más grande. Y no que
yo proponga que Nietzsche sea un místico, ni sujeto de gracias
extraordinarias, sino simplemente que tuvo gran sensibilidad para
percibir las mociones, y para dejarse seducir. En el fondo, él sabe
a dónde conducen las mociones. En todo caso, los textos recién
aludidos no dejan de ser un enigma, y su interpretación es difícil.

A dónde conducen las mociones: más allá del bien y del mal; lo que
se hace por amor está más allá del bien y del mal. Nietzsche sabe lo
que es el amor al prójimo, y no lo engañan con palabras.

BM III, 60 Amar al hombre por la gracia de Dios fue hasta el


presente el sentimiento más distinguido. Quien lo haya vivido no
es menos sagrado para nosotros: voló más alto, y sus extravíos
han sido los más bellos.

Z III El espíritu de pesadez


Al vagabundeo se le ha llamado amor al prójimo.

Epílogo
En mi artículo “Impertinente e Indiscreto” vimos las terribles
andanadas que Nietzsche lanza a los sacerdotes. Y se impone la
distinción que he manejado en esta serie. Las andanadas se dirijen
contra los malos sacerdotes (y ascetas, y filósofos y pensadores de
todo tipo). Pero Nietzsche sabe y admira lo que es ser un buen
sacerdote, o lo que deberían ser. Basten algunos textos.

AU V, 449 Necesidad de espíritu. Me repugna imponer a otro


mis pensamientos. Quiero alegrarme con cada pensamiento
que se me ocurre, cuando las ideas de los demás se resisten
contra las mías. Pero hay una fiesta más grande: cuando se nos
permite difundir nuestros bienes espirituales, semejantes al
confesor ávido de que llegue alguien que hable de la miseria de
sus pensamientos para llenarlo de nuevo, con el corazón en la
mano, y aligerar su alma inquieta. El confesor no quiere alcan-
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 81

zar gloria por su obra; quisiera escapar a la gratitud, pues ésta


es indiscreta. Vivir sin nombre, provisto de un cerebro sin fiebre,
de un puñado de conocimientos, lleno de experiencias. No
querer tener la razón ante ellos, ni celebrar una victoria, sino
hablarles de modo ¡que ellos mismos encuentren la verdad y se
enorgullezcan de haberla encontrado! Ser como un modesto
albergue que no rechaza a ningún necesitado, a quien luego se
olvida o menosprecia! No tener ventajas ni mejor alimento, ni
aire más puro, ni espíritu más alegre, sino dar siempre, devol-
ver, comunicar, ¡hacerse más pobre! Saber ser pequeño para
ser accesible a muchos ¡y no humillar a nadie! Estar oculto al
sol de la dulzura, ¡y saber sin embargo que el acceso a lo
sublime está al alcance de la mano! Esto sería una vida! ¡Esto
sería una razón para vivir mucho tiempo!

HU I, II, 55 La Iglesia católica tendrá elementos seculares, pero


su fuerza reside en los religiosos de vida penosa, con vigilias,
ayunos, ardientes plegarias, flagelaciones. Los hombres se
preguntan si habrá que vivir así. Sembrando esta duda echan
nuevos cimientos a su poderío. Ni los libre pensadores se
atreven a decirle a un asceta: “Pobre engañado, no trates de
engañar”. Los separan los puntos de vista, no el bien y mal. Por
eso se habla del arte malvado de los jesuitas, sin considerar
qué violencia sobre sí mismo se impone todo jesuita, y que la
práctica de la vida acomodaticia de sus manuales no ha de
aplicarse a ellos, sino a los laicos. Hasta se puede preguntar si
nosotros, los amigos de las luces, con una táctica y organi-
zación semejantes, podríamos ser instrumentos tan admirables de
victoria sobre nosotros mismos, de infatigabilidad y de abnegación.

SA V, 351 El honor de los sacerdotes. Los filósofos serán quizá


los últimos en creer que el pueblo pueda comprender alguna
cosa tan alejada de él como la pasión del conocimiento. El
pueblo se forja otro ideal de sabio, y honra las naturalezas de
sacerdotes dulces y serias, sencillas y castas; hombres que
salen del pueblo y permanecen en su clase, en actitud de
abnegación, ante quien el pueblo puede desahogar su corazón,
desembarazarse de sus secretos, cuidados y cosas peores.
Para las inmundicias del alma hay necesidad de canales de
desagüe y de aguas purificadoras; hay necesidad de rápidos
ríos de amor y corazones valientes humildes y puros.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 82
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 83

DECADENCIA Y NIHILISMO

En qué consiste la decadencia


Con la unión de Diónysos y de Apolo en el bello mundo griego
apareció deslumbrante paraíso. Pero ese mundo bello cayó en la
decadencia: Diónysos y Apolo fueron desechados; Diónysos, esto
es, los instintos más salvajemente inocentes; la voluntad de poder
en su forma primitiva, de modo que fue mutilado el ser humano.
Apolo ya no tenía el precioso material que expresaba en forma
bella. En lugar de Diónysos y de Apolo se impuso al ser humano
las ideas frías y el “tú debes”. El reino de las ideas frías implica la
invalidación de esta tierra, de estos cuerpos. Ésa fue la primera trans-
formación: el burro. La decadencia se expresa de diversas maneras.

AX 6 He levantado el velo que ocultaba la perversión del


hombre, la perversión como decadencia. Considero pervertido
al que pierde sus instintos; al que prefiere lo que le es nocivo.
Donde falta la voluntad de poder hay decadencia.

OI La razón en la filosofía 6, 4ª Dividir el mundo en un mundo


verdadero y un mundo aparente, ya sea a la manera del
cristianismo, ya sea al modo de Kant (cristiano disfrazado), es
no más que una sugestión de la decadencia. El artista estima
esa apariencia más que esa realidad, pero aquí apariencia
significa la realidad una vez más, pero elegida, reforzada,
corregida. El artista trágico no es un pesimista. Dice “sí” a lo
enigmático y terrible: es dionisíaco.

Tipos de decadencia
vp 44 Tipos más generales de decadencia: a) Buscando reme-
dios se escoge lo que acelera el agotamiento. Es el caso del
cristianismo. b) Se pierde la fuerza de resistencia contra las
excitaciones. Supresión de la personalidad, disgregación de la
voluntad, piedad, irritabilidad extremada. c) Se desea un estado
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 84

en que no se sufra. Se da un valor superior a los estados


inconscientes (sueño, síncope). De ahí todo un método.

vp 794 Nuestra religión, nuestra moral y nuestra filosofía son formas


de decadencia del hombre. El movimiento contrario es el arte.

vp 796 Hay una obra de arte en la que parece que no hay artista,
por ejemplo, la que aparece como cuerpo (oficiales prusianos,
Compañía de Jesús). El mundo puede ser considerado como una
obra de arte que se engendra a sí misma.

vp 864 Instintos de decadencia: resentimiento, desconcierto,


destrucción, anarquía, socialismo, instinto de esclavitud, de
holgazanería, astucia, canallería.

Consecuencias de la decadencia

Se trata de un punto que Nietzsche trata en diversas ocasiones.


Señala que suele confundirse la decadencia con sus efectos. Por
ejemplo, algunos dirían que la decadencia consiste en la
criminalidad, el pesimismo, las enfermedades. Habiendo ido al fondo
de lo que es la decadencia, Nietzsche hace ver que estos tópicos y
otros son ya efectos de la decadencia. Y establece también la
diferencia con los síntomas.

vp 42-43 Lo que hasta ahora se ha considerado como causa de


la decadencia, son sus consecuencias. Lo que se ha
considerado remedio no son sino paliativos. Los sanados son
sólo un tipo de los degenerados. Consecuencias de la decadencia:
temperamento vicioso, enfermedad, diátesis, criminalidad, celibato,
esterilidad, histerismo, debilitamiento de la voluntad, alcoholismo,
pesimismo, anarquismo, libertinaje (también el espiritual). Los
calumniadores, difamadores, desesperados, destructores ... La
cuestión social, las enfermedades, sobre todo las nerviosas y cere-
brales, indican que falta la fuerza defensiva de la naturaleza vigorosa.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 85

Síntomas de la decadencia

EH Consideraciones intempestivas El sentido histórico de que


se enorgullece nuestro siglo es un síntoma de la decadencia.

aa 169 130 Signos de decadencia: Pereza, pobreza, criminalidad,


parasitismo, exceso de trabajo, agotamiento, necesidad de
estimulantes, incapacidad para luchar. El lujo es uno de los
primeros instintos de decadencia.

vp 586 El cansancio de vivir es el que ha creado el otro mundo.


O sea, que filosofía, religión y moral son síntomas de decadencia.

vp 43 Intentos, inútiles, en contra: terapias psicológicas y morales.

El interés por los estudios históricos, cuando es exagerado, no es


sino un síntoma, un disfraz de la decadencia. Pero Nietzsche cree
en la juventud.

CI II, 5 La saturación por la historia puede ser peligrosa de cinco


maneras. La primera, el hombre se convierte en espectador
errante y gozoso en el teatro de la historia universal. La
supresión de los instintos lo convierten en meras sombras. Su
saber es un disfraz, una máscara, en tiempos en que tanto se
habla de personalidades libres.

CI II, 6 En segundo lugar, el exceso de estudios históricos


hace nacer la ilusión al hombre moderno de que es más justo
que los hombres de otras épocas. En nuestro hombre moderno
funcionan instintos, como curiosidad, miedo al aburrimiento,
envidia, vanidad, que no tienen nada que ver con la verdad.

CI II, 7 En tercer lugar, el exceso de estudios históricos perturba


los instintos populares e impide el paso a la madurez. La justicia
histórica es terrible, porque destruye lo vivo. Una religión queda
destruída cuando se la transforma en saber histórico. La filosofía
hegeliana, cuya humareda llena aún ciertos cerebros, distingue

130
Arte y artistas, en Ovejero, vol. X.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 86

entre la idea del cristianismo y sus apariencias múltiples e


imperfectas; los cristianismos más puros se pronuncian contra
los anteriores, que eran impuros ... El cristianismo ... bajo la
influencia del tratamiento histórico ha ido palideciendo hasta
disolverse en pura ciencia del cristianismo ... hoy se tiene horror
a la madurez, porque se hace más caso de la historia que de la
vida. Nos gloriamos de que la ciencia comience a reinar sobre
la vida, lo que equivale a decir que lo que importa es el trabajo
colectivo lo más productivo posible ... Perder el sentimiento de
sorpresa, no asombrarse de nada, prestarse a todo, he aquí lo
que se llama la cultura histórica. Tal inundación histórica
embrutecedora no es indispensable a la juventud, como la
muestra el ejemplo de los antiguos, sino peligrosa, como lo
muestra el ejemplo de los modernos.

CI II, 8 En cuarto lugar, el exceso de estudios históricos


propaga la creencia nociva de la caducidad de la vida humana.
Entre-garse a la cultura histórica es cosa de vejez: mirar hacia
atrás, convencidos de la vejez de la humanidad. Contra el
memento mori! (acuérdate de que eres mortal = de que vas a
morir), hoy debería gritarse memento vivere! (acuérdate de que
eres un ser vivo = que vives).

CI II,9-10 En quinto lugar el exceso de estudios históricos da


nacimiento al escepticismo. Al lado de la fiereza del hombre
moderno está su temor de no poder salvar para el futuro
ninguna de sus esperanzas ni de sus fuerzas juveniles. Basta
ya de hablar de peligros. Creo en la juventud.

Lo que no es la decadencia
No faltaría quien, irritado por ciertos aforismos, pudiera creer que
Nietzsche es pesimista respecto del ser humano, cuando en realidad
sí cree en él. Nietzsche es humanista, y comprende las debilidades
humanas, como el descomponerse, el morir. Ya vimos que es
implacable contra los malos disfraces, contra la mala cultura, pero es
comprensivo respecto del ser humano. Y uno de sus sueños fue
renovar la cultura, tarea para la cual había pensado asociarse con
Wagner. La decadencia cercena las pasiones, y esto disgusta a
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 87

Nietzsche; pero expresamente dice que no por ello hay que dejarse
tiranizar por ellas; ni se trata de libertinaje. Seguramente sintió que
en su tiempo le malinterpretaban su Más Allá del Bien y el Mal, como
en la espiritualidad cristiana algunos malinterpretan el agustiniano
ama et fac quod vis (ama y haz lo que quieras). Los buenos se
escandalizan al oír que Nietzsche propone ir “más allá del bien y del
mal”, y que Agustín propone “haz lo que quieras”. Los malos se
regocijan al oír esas palabras que dejan abierta la vía al desenfreno
total. Y es que ni uno ni otro atienden a lo central, al “ama” de
Agustín, y al “más allá” de Nietzsche. “Más allá” puede muy bien
traducirse: “por encima, o antes de que aparezca el bien y el mal”.

vp 122 Advierto que no hay que confundir: los instintos de


decadencia con los de humanidad. Ni los medios que conducen
a la decadencia con los medios de la cultura. Tampoco hay que
confundir el libertinaje con la voluntad de poderío (ésta es su
principio contrario).

vp 254 Las evaluaciones morales se hacen con respecto a la


vida. Doy mi definición de vida: voluntad de poder.

vp 384 ¿Superación de las pasiones? No si eso significa su


debilitamiento. Puede ser bueno tiranizarlas mucho tiempo.
Finalmente confiarse a ellas: nos aman como buenos
servidores.

vp 40 Defeccionar, descomponerse, perecer, no son censu-


rables en sí; son la consecuencia necesaria de la vida. La razón
exige que le dejemos sus derechos.

Solución
El Dios, el hombre bueno, y la piedad que nos han enseñado, no son
sino la negación de la vida, y la autoafirmación de la decadencia.
Nietzsche es un buen estratega. No quiere perder ni fuerzas ni
tiempo combatiendo la decadencia en sí misma, que sería una
actitud negativa, sino que propone la actitud positiva, la dionisíaca,
que afirma y destruye. En el fondo, la solución es ¡el eterno retorno!
¡y el amor fati!, punto clave para la correcta interpretación de estos
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 88

temas, como veremos más adelante. No congelarse en el pasado,


sino abrirse al placer de lo futuro, a la venida del Gran Redentor. En
el cristianismo, Adán y Eva tuvieron la caída original, y vino un
redentor. Para Nietzsche, Sócrates tuvo la caída original, en el
Origen de la Tragedia lo presenta como un decadente. Pero vendrá
el gran redentor y liberador.

vp 41 La decadencia misma no es cosa que se tenga que


combatir. Lo que hay que combatir es la importación del contagio
a las partes sanas del organismo. Filosofía, religión, arte, ¿en
qué relación se encuentran con esta cuestión biológica?

vp417 Mi primera solución: la sabiduría dionisíaca. Placer en la


destrucción de lo más noble, y placer por lo que viene.
Dionisíaco: identificación temporal con el principio de la vida.
Mis innovaciones: ulterior desarrollo del pesimismo, el pesi-
mismo del intelecto, la crítica moral, disolución del último
consuelo; conocimiento de los signos de la decadencia. Mis
esfuerzos contra la decadencia. Yo buscaba un centro nuevo.
Reconocimiento de la imposibilidad de este esfuerzo. Después
avanzo en la carrera de la disolución. ¡Debemos ser destruc-
tores! Contra el sentimiento paralizador de la disolución universal
sostuve el eterno retorno.

BM III, 56 Aquel que se ha esforzado como yo en meditar el


pesimismo hasta sus profundidades, ése quizás ha abierto los
ojos, sin quererlo, para el ideal contrario, el del hombre más
impetuoso, más vivo, más afirmador que hay sobre la tierra.

vp 54 Hasta el presente no se ha enseñado sino la virtud, el


desinterés, la piedad, la negación de la vida. Yo enseño a decir sí
a lo que fortalece; no a lo que nos agota. Se ha llamado Dios a
todo lo que debilita; comprendí que el hombre bueno era una
autoafirmación de la decadencia. La piedad, la virtud superior para
Schopenhauer es más peligrosa que cualquier vicio. Hay que
respetar a la fatalidad que dice a los débiles que desaparezcan.

vp 75 No hay espectáculo más lamentable que el de un


zapatero o maestro de escuela con su aspecto de tristeza como
diciendo que había nacido para algo mejor.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 89

GM II, 24 Se ha considerado como ideal todo ideal que


calumnia al mundo, todo ideal enemigo de la vida. Harían falta
espíritus fortalecidos por la guerra y la victoria, para quienes la
conquista, la aventura, el peligro, el dolor mismo son ya una
necesidad; haría falta estar acostumbrados al aire libre de las
alturas, a los hielos y montañas (y entiendo esto en todas las acep-
ciones); haría falta también un género de sublime maldad,
consciente del saber que corresponde a la plena salud; haría
falta, triste es decirlo, esa gran salud misma. Pero ¿es esto
posible hoy día? Hará falta que llegue el hombre redentor, el
del gran amor y del gran desprecio, espíritu creador cuyo
impulso lo separe de todos los más acá y más allá, el hombre
cuya soledad será desconocida por los pueblos como si fuera
una huída ante la realidad, mientras que lo que este hombre
hace es abismarse en la realidad, para traer un día, cuando
vuelva a la redención de esta realidad, el rescate de la
maldición que el ideal actual ha hecho pesar sobre ella; esa
gran campanada de mediodía y del gran juicio, ese liberador de
la voluntad que devolverá al mundo su fin, y al hombre su
esperanza. Este anticristo y antinihilista, este vencedor de Dios
y de la nada, tendrá que venir algún día...

Causa
¿Por qué se llegó a la decadencia? ¿Por qué se reprocha la
decadencia a Sócrates –y a Eurípides? ¿Tuvieron estos la libre
decisión en sus manos? ¿Y los demás decadentes que han
seguido? ¿Tiene el hombre la vida en sus manos? A veces, da la
impresión de que Nietzsche niega el libre albedrío. Sólo que si todo
es necesario, no parece que haya que criticar nada. Seguramente
encontraremos las respuestas cuando veamos los temas del
eterno retorno y del amor fati. Antes atenderemos al nihilismo, que,
dice Nietzsche, es la lógica de la decadencia.

Qué es el nihilismo
El nihilismo consiste en reducir las cosas a la nada, sea en la
consideración o pensamiento (nihilismo pasivo), sea por la acción
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 90

(nihilismo activo). El nihilismo pasivo es la lógica de la decadencia.


Si queremos conocer a fondo es la decadencia, enfrentaremos al
nihilismo pasivo, el cual Nietzsche abomina, mientras él realiza el
nihilismo activo. Dijimos “reducir las cosas a la nada”, se entiende
o algunas o todas. En nuestro caso el nihilismo pasivo o teórico lo
hace con todas las cosas. Los textos a continuación describen el
nihilismo pasivo, que podría reducirse a la convicción de que nada
tiene sentido.

El nihilismo activo de Nietzsche no aniquila todas las cosas, sino


algunas, con actitud dionisíaca; en concreto los obstáculos al juego
creador libre, inocente y amante de la vida. Así Nietzsche filosofa
dando martillazos a moral, religión, cultura, filosofía, metafísica,
arte, valores, objetividad, discernimientos, ideales, revoluciones,
Estados, jefes, verdad, santidad, bondad, virtudes, amores,
cuando estos niegan la vida, quitan la inocencia a los sentidos,
menosprecian esta tierra, y aun se enmascaran para presentar una
buena fachada. Y es difícil no caer bajo los martillazos. El nihilista
pasivo dice que admira a los grandes de otros tiempos; pero esa
admiración no es sino un disfraz de su odio a los creadores, pues
él no crea nada.

vp 43 El nihilismo no es una causa, sino la lógica de la


decadencia.

Z III Antiguas y nuevas tablas


13) “¿Por qué vivir? Todo es vanidad”. Charlatanerías viejas y
blasfemas. 14) “Para los puros todo es puro” dice el pueblo. Yo
digo: para los puercos todo es puerco. Los maniáticos del
transmundo dicen que el mundo es un monstruo fangoso. 15)
“Ahoga tu razón, pues esa razón es de este mundo”. Así hablan
los calumniadores del mundo. 16) “La sabiduría fatiga; nada
vale la pena; no debes desear”. Amigos, ¡rompan esta nueva
tabla! Han aprendido mal. La vida es fuente de alegría. El
querer libera, pues querer es crear. 17) ¡Cansados del mundo!
Los encuentro ávidos de tierra, con una nubecilla de deseos
terrestres no olvidados.

vp 2-3 Nihilismo: los valores supremos perdieron su crédito.


Falta contestar al por qué ... Nihilismo radical: creencia en una
absoluta desvalorización de la existencia, cuando se trata de los
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 91

supremos valores que se reconocen, más la idea de que no tene-


mos el más mínimo derecho a suponer un más allá o un en sí divino.

GM III, 26 La historia moderna no quiere ya probar nada, ni


juzgar; sólo describir. Todo esto es ascetismo, pero en el grado
más alto de nihilismo. Nada me causa más repugnancia que los
sillones objetivos. Todos mis respetos por el ideal ascético
cuando es sincero; pero no puedo sufrir esos sepulcros
blanqueados, seres fatigados y abúlicos que se disfrazan de
sabio y se jactan de una mirada objetiva: no son más que
muñecos trágicos; ni puedo sufrir a los antisemitas, nuevos
traficantes en idealismo. En Europa hay superproducción de
esos comediantes; se les podría exportar y hacer un buen
negocio.

xii p.61 Quizá el placer no es sino una modalidad rítmica del


dolor. El pesimismo no es el gran peligro. El peligro es la falta
de sentido.

vp 9 El pesimismo es preformación del nihilismo.

vp 35 El exceso de los dolores sobre los placeres o el exceso


inverso de hedonismo, son ya indicios del nihilismo; pues en
ambos casos no se establece otro sentido final que placer o
desplacer. Así habla una clase de hombres que no tiene el valor
de crearse una voluntad, una intención, un sentido. Podríamos
imaginar un exceso de dolor que provocase, a pesar de esto,
una afirmación de la vida.

aa 139 Comprender no es un signo de fuerza mayor, sino de un


gran cansancio; el moralizar es una decadencia.

vp 11 La moral es reverso de la voluntad de vivir.

vp pref Causas del nihilismo no son ni la miseria social ni la


degeneración fisiológica. El elemento decisivo es el escep-
ticismo moral. “Todo carece de sentido”. Deseo budista de la
nada; la existencia como castigo, como error. ¿Ciencia y
filosofía han estado bajo la influencia de los juicios morales?
Los juicios morales cristianos reaparecen en el socialismo y en
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 92

el positivismo. Consecuencias nihilistas de las ideas políticas y


económicas: mediocridad, nacionalismo, anarquismo.

Z III El espíritu de pesadez


Presto a volar, impaciente por remontarme a las alturas: así es
como me gusta ser, como pájaro, enemigo nato del espíritu de
pesadez. Quien quiere ser ligero como pájaro ha de amarse a sí
mismo, con amor sano y saludable, no con el amor de los
enfermos y febriles, no con el vagabundeo. Al vagabundeo se le
ha llamado amor al prójimo. Arrastramos fielmente la carga que
se nos impone, y si nos quejamos del calor, se nos dice: “Sí, la
vida es una carga pesada”. Pero la única carga pesada es el
hombre. Su interior es repugnante, viscoso, y difícil de atrapar.
Hay que aprender a tener corteza, una bella apariencia y una
prudente ceguera. Nos equivocamos sobre el hombre porque
hay muchas cortezas pobres y tristes. Es difícil descubrirse a sí
mismo; el que lo logra dice: “éste es mi bien y mi mal”, palabras
con las que hace callar al topo y al enano, que hablan de bien y
de mal para todos. Decir siempre ia! [Ja, en alemán: sí] es lo
que hacen los burros y semejantes.

CI II, 2 Mientras el pasado se escriba como si fuera digno de ser


imitado, el pasado correrá el riesgo de ser deformado,
embellecido, alterado, poetizado. La historia monumental, por
seductoras asimilaciones, lanza al hombre a empresas
temerarias; al entusiasta, al fanatismo; al egoísta, a guerras y
asesinatos. Un ejemplo sencillo: las naturalezas de tempera-
mento artístico débil ven como enemigos a los temperamentos
artísticos vigorosos. Aquellos, expertos de café, no querrán que
aparezcan creaciones nuevas; y en nombre del arte ya
monumental, dirán que lo grande ya existe; que no hay nada
nuevo. Su vida demuestra que son extraños a la grandeza. Su
admiración a los grandes de otro tiempo es el disfraz que toma
su odio contra los grandes de su tiempo. Su divisa es: “dejen a
los muertos que entierren a los vivos”. La historia pertenece al
que quiere crear algo grande.

Cualquiera diría que es sano el escepticismo sobre ciertas cate-


gorías o doctrinas filosóficas; o simplemente el ateísmo. Nietzsche
hace ver que muchas veces se esconde ahí el nihilismo pasivo. El
nihilismo activo de Nietzsche destroza, a martillazos, ¡al nihilismo
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 93

pasivo! El nihilismo activo de Nietzsche es la actitud positiva contra


el sin sentido de la vida y contra el espíritu de pesadez (enemigo
mortal de Zaratustra), que desfallece diciendo o pensando ¡qué
pesada es la vida! Nietzsche se crea una voluntad, una intención, un
sentido. Y en su sí triunfal a la vida –lejos del pesimismo de
Schopenhauer, del budismo y del cristianismo (como estos le fueron
enseñados) prefiere el juego, el peligro, la aventura. Intenta así
superar ese cristianismo (al cual, sin embargo, le reconoce ciertas
ventajas) con algo de supercristiano; esto es, lo que he llamado “el
verdadero cristianismo”, para el cual todo es bueno e inocente,
esta tierra y estos cuerpos también, como dones de lo alto. Frente
a decadencia y nihilismo espera Nietzsche al gran redentor, en un
esquema similar al cristiano, como lo hice notar en el artículo
titulado Decadencia.

vp 12 Se comprendió que no se podía interpretar el carácter de la


existencia ni por la idea de fin ni por la de unidad, ni por la de
verdad. Las categorías causa, final, unidad, ser se desprecian,
lo cual no es razón suficiente para despreciar el universo.

vp 17-20 Fundirse en Dios fue durante miles de años el más


ingenuo deseo. Los últimos metafísicos buscan en la cosa en sí
la verdad de este mundo. El que desecha a Dios se agarra tanto
más fuertemente a la creencia en la moral. Toda valoración
moral, por ejemplo el budismo, termina en nihilismo. Se cree
poder construir un moralismo sin fondo religioso, pero esto abre
el camino al nihilismo.

vp 4 Ventaja de la hipótesis cristiano moral: antídoto contra el


nihilismo práctico y teórico: a) Da al hombre un valor absoluto
en oposición a su pequeñez, a su contingencia en el devenir. b)
Da al mundo, no obstante el mal, el carácter de perfección,
comprendida la libertad: el mal parece pleno de sentido. c)
Proporciona al hombre un conocimiento adecuado de los
valores absolutos. d) Evita que el hombre se desprecie y que se
declare contra la vida.

vp 22 Hay un nihilismo activo: signo de aumento de poder en el


espíritu. Y uno pasivo: decadencia y retroceso del poder del
espíritu.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 94

vp 23 El nihilismo activo alcanza su máximum de fuerza relativa


como violencia destructora. Su opuesto es el nihilismo fatigado,
cuya forma más célebre es el budismo.

vp 1041La filosofía experimental, como yo la vivo, intenta la


posibilidad del nihilismo sistemático; no para detenerse en el no,
sino ir hasta lo contrario, la afirmación dionisíaca del mundo,
que quiere el círculo eterno. Mi fórmula en este punto es amor
fati. A tal fin son necesarios y deseables los lados de la
existencia hasta ahora negados, por amor a ellos mismos, como
si fueran los lados de la existencia más poderosos, fecundos y
verdaderos. También es menester valorar los lados de la
existencia que hasta ahora han sido solamente afirmados,
comprender de dónde nace tal valoración, y cuán poco es
obligatoria para una valoración dionisíaca de la existencia. Con
esto adivinaba yo en cuán otra dirección debe figurarse la
elevación del hombre, en una raza más fuerte, de hombres
superiores, más allá del bien y del mal.

GM II, 24 Se ha considerado como ideal todo ideal que calumnia


al mundo, todo ideal enemigo de la vida. Harían falta espíritus
fortalecidos por la guerra y la victoria, para quienes la conquista, la
aventura, el peligro, el dolor mismo son ya una necesidad. Hará
falta que llegue el hombre redentor, el del gran amor y del gran
desprecio, espíritu creador cuyo impulso lo separe de todos los
más acá y más allá, el hombre cuya soledad será desconocida
por los pueblos como si fuera una huida ante la realidad, mientras
que lo que este hombre hace es abismarse en la realidad, para
traer un día, cuando vuelva a la redención de esta realidad, el
rescate de la maldición que el ideal actual ha hecho pesar sobre
ella; esa gran campanada de mediodía y del gran juicio, ese
liberador de la voluntad que devolverá al mundo su fin, y al
hombre su esperanza. Este anticristo y antinihilista, este vencedor
de Dios y de la nada, tendrá que venir algún día...

Problemas para Nietzsche


Si se eliminara a los débiles, se acabarían los seres humanos (y ya
no podría salir de ellos el ultrahombre). ¡Éste es un problema!
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 95

Nietzsche, al despreciar a los hombres ¿no se hace nihilista? Por


otro lado, los hombres tienen sus veneraciones o adoraciones
decadentes; no les quedaría otra solución que suprimirse a sí
mismos, o suprimir esas veneraciones y adoraciones, y, en ambos
casos, la solución sería nihilista. Esto es un gran signo de
interrogación.

vp 864Por qué los débiles son los victoriosos. Los enfermos y


los débiles tuvieron en su favor la fascinación; son más
interesantes que los sanos: el loco y el santo son las dos
especies humanas más interesantes; tienen parentesco con el
genio. Los grandes aventureros y delincuentes, y todos los
hombres, sobre todo los más sanos, están enfermos en ciertas
épocas de la vida. La mujer reina cuando consigue dominar a
los fuertes; pone de su parte a los niños por el culto de la
piedad; la madre representa el altruísmo de manera convin-
cente. La mezcolanza social, consecuencia de la igualdad de
derechos, hace que los representantes de los instintos de deca-
dencia (resentimiento, desconcierto, instinto de destrucción,
anarquía, socialismo, instinto de esclavitud, de holgazanería,
astucia, canallería) se mezclen en la sangre. Tras dos o tres
generaciones todo se ha convertido en plebe. Y aparece
entonces una seducción adversa a los hombres de excepción:
si no se adaptan a la plebe ni cantan en loor de los
desheredados, deberán ser mediocres y positivos: aurea
mediocritas. Lo saben, lo que vale es el dinero. Y una vez más
la vieja virtud. La palabra honorífica para designar lo mediocre
es, como se sabe, la palabra liberal. Es absurdo suponer que
toda esta victoria de valores es antibiológica: se debe tratar de
explicar con un interés de la vida por conservar el tipo hombre,
aun mediante la preponderancia de los fracasados; en caso
contrario el hombre no existiría ya. ¡Éste es un problema!

SA V, 346 Nuestro punto de interrogación. Quisiéramos


llamarnos impíos, o incrédulos, o inmoralistas. A costa de sufri-
mientos, hemos adquirido la convicción de que los aconte-
cimientos del mundo no tienen nada de divinos, ni siquiera de
racionales; el mundo en que moramos no tiene nada de com-
pasivo ni justo, carece de Dios, es inmoral, inhumano. Durante
mucho tiempo le hemos dado una interpretación falsa y
mentirosa, adecuada a nuestros deseos y a nuestra voluntad de
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 96

veneración, esto es, conforme a una necesidad. Nosotros nos


guardamos de decir que el mundo tiene menos valor.

El pesimismo moderno tiene una expresión más antigua en la


doctrina de Buda; pero también el cristianismo está repleto de
pesimismo: Toda esa actitud del hombre contra el mundo, del
hombre como medida de todas las cosas, como juez del uni-
verso. No sentimos por esto sino repugnancia. ¿Cómo?
Nosotros, reidores, ¿no hemos dado un paso más en el despre-
cio de los hombres? ¿no hemos caído en la desconfianza que
ocasiona el contraste entre el mundo en que nuestras
veneraciones habían encontrado un refugio y otro mundo que
nos formábamos nosotros mismos? Hay una desconfianza
radical de nosotros mismos. Entonces, ¡supriman sus vene-
raciones, o suprímanse ustedes mismos! El último caso desem-
boca en el nihilismo; y el primero ¿no desemboca también en el
nihilismo? Ese es nuestro punto de interrogación.

Hay al respecto unas notas interesantes de Marcel en el Coloquio


Royaumont.131

Marcel: La expresión nihilismo extático es mencionada por


Heidegger: “Sólo en apariencia este nihilismo es pura negación; en
realidad afirma el principio de evaluación, esto es, la voluntad de
poder; desde el momento en que ésta es asumida como fundamento
y medida de toda evaluación, el nihilismo reencuentra su esencia
afirmativa. El nihilismo clásico se convierte en nihilismo extático; y así
es como Nietzsche comprende su metafísica”. Sea lo que sea, me
parece que, según Nietzsche, de todas maneras se desemboca en el
nihilismo ... se produce ahí no una conversión, sino un metabolismo
que tomará cuerpo en la idea del eterno retorno. En lenguaje de
Heidegger: “La ausencia de valor y de fin no significa una mera
deficiencia, un mero vacío. Estas designaciones negativas aplicadas
al ente tomado en su totalidad, corresponden a algo positivo y
esencial, a saber, el modo de presencia del ente tomado en su
totalidad. El término metafísica que lo designa es el eterno retorno de
lo idéntico”. En conclusión, este signo de interrogación no quiere decir
que Nietzsche dudara. Se piense lo que se piense del eterno retorno,
éste aparece como la idea que permite poner a prueba la valentía

131
Royaumont 111-112 (39).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 97

suprema que culmina en el amor fati. ¿Tiene sentido preguntarse


cuál es el fundamento de esta valentía? Me parece que no; pues la
pregunta implica una referencia a un sistema de valores ya superado.

Roos: Discúlpeme si intervengo en cuanto germanista. Quisiera pre-


cisar la frase de que hemos interpretado el mundo “de acuerdo a
nuestra veneración [Marcel: vénération], pues el hombre es un animal
respetuoso [respectueux]”. En el texto alemán tenemos la misma
palabra; respectivamente Verehrung, Verehrend. [Estas palabras
admiten los dos sentidos de venerar y de respetar; además del de
adorar, dar culto, galantear]. ¿La fuente no sería Baudelaire? Leemos
en Mon cœur mis à nu [Mi corazón al desnudo]: “El hombre es un
animal adorador”. Hago notar que en el tiempo de El Saber Alegre,
Nietzsche leyó a Baudelaire. He echado de menos, en los estudios
especializados, que estos textos no hayan sido relacionados.

Marcel:Si ponemos adoración en lugar de veneración ¿cambia el


sentido?

Ross:No. Pero creo que sí se cambia algo con el respetuoso. En adora-


ción hay un movimiento hacia; respeto es sólo una actitud estática.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 98
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 99

ETERNO RETORNO

Las interpretaciones
Nietzsche, sorprendente, lanza la afirmación de algo nuevo: el
eterno retorno. Los expertos han discutido sobre las interpre-
taciones del eterno retorno. Entre ellas atiendo a tres. La primera y
obvia es la interpretación cósmica, que entraña serias dificultades,
entre otras que Nietzsche presente la doctrina como nueva, pese a
ser muy antigua, aunque tal vez no tanto como pudiera creerse. La
segunda, la antropológica o moral, ha sido apenas esbozada; a
una de sus variantes prefiero llamarla, modificada a mi entender,
dionisíaca, y es a la que me inclino, como la más conforme a los
textos y a la interpretación general de Nietzsche. La tercera es la
ontológica, la de Heidegger, a la que prestaré muy ligera atención,
tras exponer la interpretación dionisíaca.

La interpretación cósmica tiene sus variantes, que resumo en tres.


Una es la de un círculo, representada por una serpiente que se
muerde la cola: cualquier punto del círculo equivale al de otro; esto
es, da lo mismo estar en un punto o en otro; vivimos en la
eternidad. Otra es la de varios círculos, que se repiten uno tras otro
exactamente iguales; quizá ya un millón de veces, o infinito número
de veces, se dio el big-bang, Adán y Eva comieron de la fruta
prohibida, Alejandro conquistó el mundo, Colón descubrió América,
y hubo segunda guerra mundial; pero de tal manera que todas las
personas, aun sus trajes y suspiros, y los gorgeos de las aves han
sido los mismos. Algunos pueden pensar que esta segunda
variante es otra manera de presentar la primera, pues en el fondo
sería un círculo eterno. Algunos la confunden, o combinan, con
la teoría de la reencarnación. La tercera variante –rectificación de
la segunda– está representada no por círculos, sino por espirales;
lo que se ha repetido son los parámetros, pero no las indivi-
dualidades. Al interpretar a Nietzsche, los expertos se han
inclinado a una u otra variante; por ejemplo, la tercera, en que cada
círculo nuevo de la espiral excluye a los débiles del anterior, o sea,
que se trataría de un retorno selectivo. Comienzo con una serie de
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 100

textos que dan pie a la interpretación cósmica, contra la cual, a mi


parecer, Nietzsche siempre luchó –y salió vencedor.

Eterno retorno cósmico


CI II, 2 Sobre la historia monumental: Lo que en un tiempo fue
posible no podrá serlo una segunda vez, a menos que los
pitagóricos tengan razón en creer que se repetirían los mismos
acontecimientos hasta sus últimos pormenores; que cuando las
mismas estrellas ocuparan la misma posición unas respecto de
otras, un estoico se uniría a un epicúreo, César sería asesi-
nado, América sería descubierta.

et 1 132 La energía del universo no es infinita. Por tanto, el número


de posiciones, variaciones y combinaciones de esta energía es
incalculable, pero no infinita. El tiempo en que se desarrolla esta
energía es infinito; ya se han verificado todos los posibles
desarrollos de esa energía; y todos los desarrollos momentáneos
deben ser repeticiones. Todo ha sido ya infinito número de veces.
Prescindiendo de esto, no podemos determinar si se ha
producido algo igual. Parece que el conjunto de energías hasta
en las cosas más pequeñas forma siempre nuevas cualidades;
de ahí que nunca pueda haber dos combinaciones de energía
exactamente iguales. ¿Puede haber dos hojas exactamente
iguales? Lo dudo.

et 2-5 Se han dado muchos sistemas de energía, pero no en


número infinito. Un devenir siempre nuevo hasta lo infinito es
una contradicción; supone que la energía creciese hasta lo
infinito. Pero ¿de dónde podría salir? Consideramos que la
noción de energía infinita es inconciliable con la noción de
energía.

et 7 Si todas las posibilidades estuvieran ya agotadas, no habría


transcurrido todavía una infinidad de tiempo; pero como esto ha
sucedido necesariamente, ya no hay nuevas posibilidades, y
todo ha sido infinito número de veces.

132
El eterno retorno, Aguilar (Ovejero), vol. V.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 101

et 11 Si fuera posible una cesación de energías, ya habría


ocurrido.

et 14 Todos los estados reales ¿han tenido ya sus iguales,


suponiendo que el número de los casos no sea infinito, y en el
curso de un tiempo infinito sólo se hubiera presentado un
número de estados finito? El que nada igual se repita no puede
ser explicado por el acaso, sino por una premeditación propia
de la esencia de las cosas. Es más probable pensar, al arrojar
los dados, que se obtenga una casual igualdad que la absoluta
no igualdad.

et 15 Si el mundo tuviese un fin, ya lo habría alcanzado; si


hubiese para el mundo un estado definitivo, lo mismo. Si se
hubiera dado un estado de reposo, no podría ya haber devenir.
Si el mundo fuera un devenir eternamente nuevo, sería algo
maravilloso, algo divino creado libremente por sí mismo. El
eterno devenir supone que la energía se aumenta capricho-
samente a sí misma, y que tiene la intención y los medios para
no repetirse.

et 22 No hay que pensar que el todo quiera ser más bello, más
perfecto, más complicado. Todo eso son antropomorfismos. En
la mecánica no hay nada imperfecto ... Todo es repetición: Sirio,
y la Araña, y tus ideas en este instante.

et 25-26 La energía no sufre merma alguna, pues en un tiempo


infinito ya se habría consumido del todo. Por tanto la energía
nunca llega al equilibrio. Volverás a encontrar cada uno de tus
dolores y de tus placeres, cada uno de tus amigos y de tus
enemigos, y cada esperanza y cada error, y cada brizna de
hierba, y cada rayo de luz. Habrá siempre una hora en que
primero a uno, luego a muchos, y después a todos, los
iluminará la idea del eterno retorno de todas las cosas; ésa será
para la humanidad la hora del medio día. El hombre se va
haciendo a la idea de que es un ser efímero, con lo que acabará
por empequeñecerse; ya no cultiva el esfuerzo, quiere gozar del
momento presente, se hace superficial.

vp 1063-1064 El principio de la conservación de la energía


exige el eterno retorno.Energía, reposo, permanecer igual a sí
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 102

mismo, son cosas contradictorias entre sí. La medida de la


energía (como dimensión) es fija, pero su esencia es fluída.Hay
que negar que haya cosas sin tiempo. En un momento
determinado de la energía se da la condición absoluta de un
nuevo reparto de todas las fuerzas que la componen: nunca
puede fijarse. El cambio forma parte de su esencia; por tanto
también su carácter temporal.

vp 1066El mundo existe, no deviene. O mejor: sí deviene, pero


no comenzó nunca a devenir. Creación es una palabra que no
explica nada. Recientemente se ha querido encontrar una
contradicción en el concepto de infinidad de tiempo del mundo en
el pasado, pero al precio de confundir la cabeza con la cola.
Nada me impide contar desde este momento hacia atrás y decir:
“nunca llegaré al fin”, así como, a partir del mismo momento,
puedo calcular hacia adelante hasta el infinito...

Ya en el siglo XIII, San Buenaventura ySanto Tomás de Aquino


habían polemizado sobre la posibilidad de un tiempo infinito en el
pasado.

...Si el mundo puede ser pensado como una determinada


dimensión de energía, síguese que deberá atravesar un número
calculable de combinaciones en el gran juego de dados de la
existencia. En un tiempo infinito toda posible combinación debe
ser realizada una vez; es más, infinito número de veces. O sea,
que el mundo es como un círculo que ya se ha repetido una
infinidad de veces, y que seguirá repitiendo su juego. Esta
concepción no es una concepción mecánica; una concepción
mecánica pide un estado final. Y como el mundo no ha
alcanzado ese estado final, la concepción mecánica del mundo
nos debe parecer un hipótesis imperfecta.

Como podemos ver, Nietzsche se obsesiona con el eterno retorno


cósmico. Lo describe de varias maneras, le pone sus pros y sus
contras, incluso se entrega a estudios científicos sobre las leyes
generales físicas como la de conservación de la energía y la de
entropía. Según la primera, la energía no se crea ni se destruye, sólo
se transforma, y lo hace continuamente. Según la segunda, en las
transformaciones de unas formas de energía en otras, hay siempre
una parte que se degrada en forma de calor; “degradarse” significa
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 103

que siempre habrá una porción de energía que ya no es


aprovechable como trabajo; lo cual implica que a la larga todo se
convertirá en energía calorífica, y que las temperaturas se igualarán,
o sea, que se llegará a un estado en que ya no habría ni vida ni
movimiento. Las dos leyes se consideran válidas en un universo
cerrado, esto es, en un universo donde no aparecen porciones
nuevas de energía. En el estado actual, piensan los científicos que
aparecen continuamente nuevas energías como si la naturaleza
hiciera trampa, y entonces no serían válidas las dos leyes aludidas.

Por cierto, Jean Wahl considera que Nietzsche erró al ponerse a


estudiar ciencias.133 Quizá Jean Wahl esperaba que Nietzsche tomara
su fuerza de la filosofía. Fue lo que sucedió. Tal vez por instinto vio
Nietzsche que con argumentos científicos, no podría sostenerse con
certeza la hipótesis cósmica. Quiere afirmar la eternidad, el valor
eterno de cada cosa, el eterno retorno; y saca su fuerza de la
realidad originaria que es la voluntad de poder. A partir de ahí dará su
solución.

vp1065Me parece que todo ha tenido demasiado valor para


poder ser tan fugaz. Yo busco una eternidad para cada cosa.

vp 1059Medio para soportar el eterno retorno: la transmutación


de todos los valores. No ya el gusto de la seguridad, sino el de
la incertidumbre; no ya causa y efecto, sino la creación
continua; no ya la voluntad de conservación, sino de potencia;
no ya el humilde “todo es subjetivo”, sino “¡es también obra
nuestra!”

vp 1067 El mundo ... Un prodigio de energía, sin principio ni fin,


que no se hace ni más grande ni más pequeña, que no se
consume, sino que se transforma; sin gastos ni pérdidas; como
juegos de energía, uno y múltiple; un mundo que tiene
innumerables años de retorno, un flujo perpetuo de formas; que
de lo más tranquilo, frío y rígido, pasa a lo que es más ardiente,
salvaje, contradictorio; que del juego de las contradicciones
torna al gusto de la armonía; y se bendice a sí mismo como un

133
Wahl, Jean. “Ordre et désordre dans la pensée de Nietzsche”, en Nietzsche,
Royaumont, p. 97 (24).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 104

devenir que no conoce saciedad, ni tedio, ni cansancio. Este


mundo mío dionisíaco, mundo misterioso de la doble
voluptuosidad; este mi más allá del bien y del mal, ¿quieren
ustedes un nombre para este mundo? ¿una solución para todos
su enigmas? ¿y una luz para ustedes, hombres fuertes
desconocidos, hombres de la media noche? Este nombre es
voluntad de poder, ¡y nada más!

vp 1058Yo uní definitivamente los dos mayores puntos de vista


filosóficos: el del devenir , y el del valor de la existencia. ¡Todo
vuelve, y retorna eternamente!

Primera advertencia. La mayor parte estos textos son póstumos, casi


todos provenientes de las obras Eterno retorno y Voluntad de poder;
los cito según la versión antigua, que siguió el rompecabezas mal
organizado por la hermana de Nietzsche y por Peter Gast, pues
reunieron escritos póstumos de diversas épocas. La versión actual,
de Colli Montinari, deshizo esos y otros libros de Póstumos, y rehizo
su presentación por orden cronológico. Como en el mundo de habla
castellana no existe todavía esa edición completa, usé la edición
antigua, y no me aterró el que mi trabajo pudiera ser invalidado,
como otro rompecabezas mal construido. Nietzsche anotaba sus
lecturas y reflexiones como trabajo previo, en orden a una
publicación futura, que se llamaría precisamente Voluntad de poder,
a la cual después renunció. Y establecí un orden arbitrario, que
evocara las luces, los titubeos, las reflexiones de Nietzsche. En
cambio, los aforismos que tienen que ver con el cambio de
perspectiva y con la solución dionisíaca pertenecen en su gran
mayoría a la obra publicada por Nietzsche. Esto ya es de interés, por
más que los expertos, y con razón, den mucho valor a los Póstumos.

Segunda advertencia. Conviene tomar en cuenta lo expuesto por


Roos:134 “Hacia 1955 me interesaban la aparición y desaparición de
ciertos términos. Me di cuenta de que la palabra eterno retorno no
aparecía en ningún manuscrito después de 1886-1887; y que
voluntad de poder desaparecía también a fines de 1887. La palabra
superhombre ya no aparecía después del Zaratustra. Todos los
fragmentos que fueron integrados en el libro llamado Voluntad de

134
Birault, Henri. “De la béatitude chez Nietzsche”. Intervención de Roos en
el Panel. In Ibidem, p. 42.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 105

Poder, a propósito del superhombre y del eterno retorno, son contem-


poráneos del ZARATUSTRA”135.

Se ve que los textos póstumos sobre el eterno retorno no son poste-


riores, sino contemporáneos del Zaratustra, del cual voy a citar textos
importantes. Y notemos que en los escritos posteriores a 1886-1887,
ya no aparecen los términos eterno retorno, voluntad de poder,
ultrahombre, centrales en la obra de Nietzsche; lo cual puede
entenderse por la efervescencia de su rumiar; y no implica necesa-
riamente que las haya abandonado; pero sí nos detiene en creer que
la edición trabajada por Elizabeth Nietzsche y Peter Gast represente
un avance, en los temas aludidos, con respecto a los libros publi-
cados en vida lúcida por el mismo Nietzsche.

Nietzsche abandona la hipótesis cósmica


Nietzsche nunca abrazó con toda el alma la hipótesis cósmica. De
hecho, esa teoría nunca sale de sus labios, ni siquiera de los labios
de Zaratustra. Quienes la pronuncian son los pitagóricos (CI II 2,
primer texto citado en este Artículo), un demonio (primer texto que
sigue del SA), ante cuyas palabras uno puede rechinar los dientes o
creer que son divinas; el enano, a quien Zaratustra reprende, siendo
su mortal enemigo; y los animales de Zaratustra, cuyas palabras éste
oye. Pero no las acepta, por hipnotizadoras que puedan ser, sino que
se queda rumiando en su alma. Una vez lo había enunciado
Zaratustra, pero siente miedo, aúlla un perro, y una culebra está a
punto de asfixiar a un pastor (luego queda claro que el protagonista
es el mismo Zaratustra).

SA IV, 341 El peso formidable. Si un demonio te dijese: Esta


vida tendrás que revivirla infinidad de veces; cada dolor y
alegría, cada pensamiento y suspiro; todo lo grande y todo lo
pequeño de tu vida, lo volverás a vivir, y también esta araña y
este claro de luna, y este instante, y yo mismo ... ¿no
rechinarías los dientes maldiciendo a ese demonio? ¿O ya has

135
(Cf. Roos,R. “Les derniers écrits de Nietzsche et leur publication”, Revue
philosophique, avril-juin 1956); “Elisabeth Förster-Nietzsche ou la sœur
abusive”, Etudes germaniques, octobre 1956).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 106

vivido el instante prodigioso en que le contestarías: “Eres un


dios, y jamás he oído palabras tan divinas?” El “quieres esto un
número infinito de veces” pesaría de manera formidable sobre
todas tus acciones. ¡Cuánto tendrás que amar la vida y amarte
a ti mismo para no desear otra cosa sino esta suprema y eterna
confirmación!

Z III La visión y el enigma Atrevidos perseguidores de aven-


turas van en un barco. Zaratustra, triste, guardó silencio durante
dos días. Escuchando a los demás, se le rompió el hielo del
corazón, y habló así: Hace poco, al crepúsculo, iba yo, sombrío,
por un sendero siniestro y solitario. Arriba, luchando con el
espíritu, atraído hacia el abismo, el espíritu de pesadez,el
espíritu de pesadez, mi enemigo mortal; sentado sobre mí,
medio enano, medio topo, vertía en mis oídos pensamientos de
plomo: “Tú, Zaratustra, te lanzaste al aire, pero toda piedra
lanzada al aire tiene que caer”. El ánimo me ordenó decirle:
“¡Enano, tú o yo! Yo soy el más fuerte; tú no conoces mi más
profundo pensamiento, y ése no te lo puedes llevar”. El enano
saltó de mis espaldas al suelo, y se sentó ante mí, en una
piedra. Había ahí un pórtico.

Zaratustra: “¿Ves ese pórtico, enano? tiene dos caras. Hasta


aquí conducen dos caminos, que nadie ha recorrido por
completo. Esta larga calle en declive se prolonga eternamente;
y la que conduce hacia arriba es también una eternidad. Los
dos caminos se contradicen; sus cabezas chocan; en este
pórtico se reúnen. En el frontispicio del pórtico está escrito su
nombre: Instante. Y si alguno siguiera estos dos caminos,
yendo cada vez más lejos, ¿crees tú, enano, que estos caminos
serían contradictorios? El enano, con desprecio: “Todo lo que
se extiende en línea recta miente. Toda verdad es curva. El
tiempo mismo es un círculo”.

Zaratustra, con ira: “¡Espíritu de la pesadez, no tomes las cosas


tan a la ligera, o te dejo donde estás, cojitranco! ¡Piensa! Desde
este pórtico del instante se extiende hacia atrás una calle sin fin.
¿No debe haber recorrido esta calle todo lo que puede correr?
¿Acaso no se ha realizado ya todo lo que puede suceder? ¿No
están ligadas unas a otras todas las cosas, de tal manera que
este instante se lleva tras sí todo lo venidero, y, por
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 107

consiguiente se lleva también a sí mismo? Pues todo lo que


puede correr ¿no tiene que volver a recorrer otra vez su largo
camino? Y esta despaciosa araña, y ese mismo rayo de luna, y
tú y yo ¿no hemos estado aquí otra vez? ¿No es necesario que
volvamos a recorrer este camino eternamente?” Así hablaba yo,
en voz cada vez más baja, pues me daban miedo mis propios
pensamientos e intenciones. De pronto aulló un perro aterro-
rizado. Me encontré solo y abandonado, entre agrestes rocas,
iluminado por la solitaria luna. Un pastorzuelo joven se
convulsionaba en el suelo; una gran culebra negra se le había
aposentado en la garganta. Tiré del reptil, en vano. Una voz
dentro de mí le gritó: “¡Muérdela, arráncale la cabeza!".
¡Acierten este enigma! El pastor comenzó a morder, con todas
sus fuerzas; luego escupió lejos de sí la cabeza de la culebra, y
de un salto se puso en pie. Ya no era pastor, ni siquiera
hombre, sino un ser transfigurado, que irradiaba resplandores, y
que ... ¡se reía! Aquella risa no era humana. Desde entonces
me roe el corazón un ansia de reír de aquel modo. ¡Cómo podré
soportar ahora el morir!

La visión es un enigma. El pastor es Zaratustra, la culebra, la figura


del eterno retorno cósmico; la dentellada, la enérgica decisión que
rechaza ese eterno retorno para afirmar triunfalmente la vida; la
sonrisa sobrehumana, la del niño inocente, la del Ultrahombre, que
va más allá de lo humano. Zaratustra convalece después de la
superada gran crisis. El anterior objeto de su pensamiento, el
eterno retorno cósmico, le da asco. Él quiere ser ahora dionisíaco.
Sus animales no han comprendido, y le recuerdan el eterno retorno
cósmico. Zaratustra no cede, no les presta oídos, sino que habla
consigo mismo, rumiando en su interior. En Así Hablaba Zaratu-
stra, La mordedura de la víbora, ésta aparece como enemigo
mortal de Zaratustra. Es otro contexto; pero retenemos la metáfora
de enemistad.

Z III El convaleciente Zaratustra se lanzó de su lecho y empezó


a gritar: “¡De pie, pensamiento vertiginoso! Yo soy tu canto y tu
alba matinal, gusano adormilado! Yo, Zaratustra, el afirmador de
la vida, del dolor y del eterno retorno, ¡a ti es a quien llamo, tú,
el más profundo de mis pensamientos! Ven aquí. Dame la
mano. ¡Deja! Qué asco!” Zaratustra cayó a tierra, como muerto.
No quiso ni comer ni beber. Sus animales no lo abandonaban.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 108

Después de siete días Zaratustra se incorporó y tomó una


manzana. Sus animales lo animaban a salir: “El mundo te
espera”. Zaratustra les responde: “Sus palabras me confortan.
¡Qué dulzura en las palabras y en los sonidos! Palabras y
sonidos ¿no son arcoiris y puentes ilusorios echados entre
seres separados para siempre? El lenguaje, dulce locura. Al
hablar, el hombre danza sobre todas las cosas”.

Los animales: “Para los que piensan como nosotros, las cosas
mismas son las que danzan: todo viene, ríe, huye, y vuelve a
venir. La rueda de la existencia gira sin cesar. Todo muere, todo
vuelve a florecer. Eternamente se reconstruye el edificio de la
vida. El anillo de la existencia permanece eternamente fiel a sí
mismo. El centro está en todas partes”. Zaratustra: “¡Tunantes!
¡Qué bien sabían ustedes lo que había de consumarse en siete
días! ¡Cómo se introdujo aquel monstruo en el fondo de mi
garganta para ahogarme! De una dentellada le corté la cabeza y
la arrojé lejos de mí. Con esto compusieron ustedes una canción.
Yo prosigo enfermo aún de mi propia liberación. ¿Ustedes han
sido espectadores de todo? También ustedes son crueles”.

“¡La peor perversidad del hombre es tan pequeña! ¡Ay!, porque


su mejor bondad es tan pequeña! Mi tristeza bostezaba: Volverá
eternamente el hombre de que estás hastiado, el hombre
pequeño. En otro tiempo vi desnudos al hombre más grande y
al más pequeño. Los dos demasiado humanos, aun el más
grande. Demasiado pequeño el más grande. Esto es lo que
me da asco en el hombre”. Los animales: “Sal al mundo, que te
espera como un jardín, canta nuevas canciones con una nueva
lira, canciones que resuenen como la tempestad, tú, cuyo
destino es el predicar el eterno retorno. Sabemos lo que
enseñas, que todo se repite eternamente, y que nosotros ya
hemos existido una infinidad de veces, y todas las cosas con
nosotros. Y si ahora piensas morir, sabemos que dirías: Yo
volveré, con ese mismo sol, con esta tierra, con esta águila, con
esta serpiente, pero no a una vida nueva o mejor, o semejante;
yo volveré eternamente a esta misma vida, a fin de proclamar
la palabra del gran Mediodía, a fin de enseñar a los hombres la
venida del ultrahombre”. Los animales callaron. Zaratustra no
oía su silencio; como si durmiera, hablaba con su alma.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 109

El eterno retorno dionisíaco


La visión y el enigma es la clave para dar con el eterno retorno
amado por Nietzsche. La dentellada a la culebra fue seguramente el
resultado del discernimiento de Nietzsche ante la moción de 1881 en
Silvaplana, en los Alpes. Quizá pueda ayudar esta fantasía: un
demonio le dice a Nietzsche: “¿Qué te parece la vida que has llevado
hasta ahora? En realidad no has vivido aún, sino que apenas vas a
nacer. Pero los dados divinos te dieron esta suerte, de que vieras lo
que sería tu vida si nacieras ahora. ¿Qué dices, quieres que tu vida
sea lo que has vivido, con sus fracasos y victorias, con sus dolores y
alegrías? ¿O propones cambios?”. Nietzsche da un sí dionisíaco
y triunfal a su vida entera: “Sí, y diría sí, aunque tuviera que vivirla
millones de veces, en retornos sin fin! ¡Amo esta vida! ¡Amo esta
tierra! ¡Quiero ser creador, y no sólo acepto, sino que quiero más, los
sufrimientos que conlleva la creación!” Vencido el demonio, el ángel
de luz, Nietzsche es consciente de que alguien grande lo inspiró:
“Zaratustra pasó a mi lado”. El eterno retorno no está en el cosmos,
sino dentro de ti.

Incide también en este punto el amor fati de Nietzsche. Le encanta el


juego de dados divinos (por metafórica que suene la expresión). El
verbo es fuerte; no sólo acepta, sino que ama. Nietzsche no es un
resignado que se doblega ante el fatum, o destino, sino amante de lo
que el azar, ese juego de dados, le da como destino. Se le podrá
oponer en propia lógica, no la lógica de Nietzsche, que si es
congruente debería negar la libertad, como, de hecho, parece hacer
en algunos aforismos (probablemente la libertad de ustedes). En todo
caso, el problema, si es problema, es no sólo de Nietzsche sino
también de Hegel y del cristianismo. Nietzsche conjunta azar,
necesidad y libertad. Se sabe que Hegel, tenaz frente a los
dualismos, unifica en uno necesidad y libertad. Ambos son acusados
de contradecirse. El problema filosófico y teológico se da también en
el cristianismo, que une la voluntad divina y la libertad humana. El
punto está en cómo lo hacen. Nietzsche, por una valoración
dionisíaca, por amor a la vida, inspiración que le fue comunicada por
poderes superiores. En lenguaje espiritual se trató de una consolación
trepidante como temblor de tierra, como estrellas danzantes en el
cielo; y, rotas las cadenas, se dio una alegría inconmensurable.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 110

Z III Antiguas y nuevas tablas 3


Les hice ver nuevas estrellas y nuevas noches; tendí mi risa
como una tienda de colores. Les enseñé a reunir todo lo que en
el hombre no son más que fragmentos y enigmas. Les enseñé a
ser creadores de porvenir, y a salvar, creando, todo lo que fue,
hasta que la voluntad dijese: “Es así como yo quería que fuese;
así es como lo querré”. Esa es su salud.

vp 1041La filosofía experimental, como yo la vivo, intenta la


posibilidad del nihilismo sistemático; no para detenerse en el no,
sino ir hasta lo contrario, la afirmación dionisíaca del mundo,
que quiere el círculo eterno. Mi fórmula en este punto es amor
fati. A tal fin son necesarios y deseables los lados de la
existencia hasta ahora negados, por amor a ellos mismos, como
si fueran los lados de la existencia más poderosos, fecundos y
verdaderos. También es menester valorar los lados de la
existencia que hasta ahora han sido solamente afirmados,
comprender de dónde nace tal valoración, y cuán poco es
obligatoria para una valoración dionisíaca de la existencia. Con
esto adivinaba yo en cuán otra dirección debe figurarse la
elevación del hombre, en una raza más fuerte, de hombres
superiores, más allá del bien y del mal.

EH Zaratustra
La concepción fundamental de la obra, la del eterno retorno,
data de agosto de 1881, en Silvaplana. Explicaré lo que es la
inspiración. No podríamos defendernos de la idea de que
somos portavoz de poderes superiores. Algo se nos revela, algo
que nos conmueve y nos derriba; se oye, no se busca; se toma,
no se pide. Como un relámpago brota el pensamiento sin
vacilación ni titubeos. Un transporte, en que el alma se alivia a
veces por un torrente de lágrimas, un éxtasis que nos deja la
percepción de mil estremecimientos delicados que nos hacen
vibrar desde la punta de los pelos hasta los dedos de los pies;
una plenitud de felicidad, en que el extremo sufrimiento y el
horror no son ya sentidos como contraste. Todo esto sucede sin
que nuestra libertad tome parte alguna; y nos vemos
arrastrados como en un torbellino por un intenso sentimiento
exaltación, de libertad, de omnipotencia, de divinidad ... Mi
concepción de lo dionisíaco fue un acto supremo ... la idea del
ultrahombre se ha hecho aquí la más alta realidad ... Zaratustra
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 111

es un bailarín; no encuentra objeción contra la existencia, ni


siquiera contra el eterno retorno de ésta ... la eterna afirmación
de todas las cosas; “llevo a todos los abismos mi afirmación que
bendice ...” Esto es la idea misma de Diónysos. En la Canción
de la Noche se siente como sufre un Dios, un Diónysos ...
Zaratustra es afirmativo hasta justificar todo el pasado.

Z III Los siete sellos, 1-7 Soy un adivino, animado de aquel


espíritu adivinatorio que viaja sobre la alta sierra que separa
dos mares; que viaja entre el pasado y el porvenir, como una
pesada nube. ¡Cómo no he de sentir anhelos de eternidad, y del
anillo nupcial de los anillos, el anillo del Eterno Retorno! Nunca
encontré la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser la
mujer a quien yo amo, pues ¡yo te amo, eternidad! ¡pues yo te
amo, eternidad! [Este estribillo se repite al final de cada número].
Si jamás mi ironía esparció por el viento palabras manidas, si fue
como una escoba para las telarañas, y entré como viento
purificador en las criptas funerarias; si alguna vez me senté,
poseído de júbilo, donde están encerrados los dioses antiguos,
bendiciendo al mundo, junto a los monumentos de los antiguos
calumniadores del mundo, ¡cómo no he de anhelar la eternidad!

Si alguna vez llegó a mí un hálito del soplo creador y de aquella


necesidad que aun al mismo azar le hace que baile la danza de
las estrellas ... si jamás reí con la risa del rayo creador ... si alguna
vez me he sentado a la mesa de juego de los dioses para jugar
con ellos a los dados hasta que la tierra temblase, y se abriese, y
surcasen los aires ríos de fuego ... Si jamás mi mano mezcló
alguna vez lo más lejano con lo más próximo, y el fuego con el
espíritu, y el placer con el dolor, y lo peor con lo mejor ... Si yo
amo el mar, y todo lo que es como el mar ... si jamás gritó mi
alegría: ... he roto mi última cadena; la inmensidad me rodea: el
tiempo y el espacio brillan lejos de mí ... Si mi virtud es una virtud
de bailarín, y alguna vez salto con los pies, en sueños de oro y
esmeralda; si mi maldad es una maldad risueña... Y si este es mi
alfa y omega: que todo lo pesado se hace ligero, todo cuerpo
bailarín, todo espíritu pájaro ... Si alguna vez henchí los cielos
apacibles, y volé, con mis propias alas, en mi propio cielo ... si la
sabiduría de pájaro de mi libertad llegó: Mira, no hay arriba ni
abajo ... Canta y no hables más. ¿No están hechas las palabras
para lo pesado? ¿No mienten al que es ligero?
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 112

Con la interpretación dionisíaca del eterno retorno quedan claros


muchos otros aforismos. Y se comprende que Nietzsche ame tanto
esta tierra, el don de la voluntad de poder, que no le sea posible
plantearse la posibilidad de aquella otra vida que le enseñaron, y
que no era sino la negación y calumnia de ésta. Difundir el amor. La
voluntad de poder se difunde, el bien se difunde. Y si puede
aparecer algo que parezca negativo, la mirada de Nietzsche es
capaz de hacer bellas todas las cosas. El texto que veremos es de
los que más me han convencido de que Nietzsche penetró a fondo,
sin duda con otras palabras, en lo que es realmente el cristianismo.
¿Qué mirada hace bellas todas las cosas? El verdadero cristiano
diría que Dios; pero, más en concreto, el Hijo encarnado, Jesús.
Hablando “los bosques y espesuras, plantadas por la mano del
Amado”, responden a la Amada: “Mil gracias derramando pasó por
estos bosques con presura, y yéndo (nos) mirando, con sola su
figura, vestidos (nos) dejó de su hermosura”136. En las cumbres del
desprendimiento, Nietzsche no desea la felicidad del no hacer nada,
de la poltronería, de estar satisfecho en todas las cosas; le bastaría,
alguna vez, haber estado contento de cualquier cosa para decir su sí
dionisíaco y triunfal a la vida, porque ese contento justificaría todos
los horrores de la existencia137. Su sí al eterno retorno es un acto de
gratitud amorosa y exultante al don de poderes superiores, llámense
como se llamen, así se llamen voluntad de poder.

et 27-28 Vive de manera que desees volver a vivir. ¡Vivirás otra


vez! Quien desee el esfuerzo, que se esfuerce; quien desee el
descanso, que descanse. Le va en ello la eternidad. ¿Es esto
de tal naturaleza que yo lo quisiera hacer por toda la eternidad?

et 33-34 ¿Crees que dispondrás de un largo descanso hasta el


renacimiento? Te equivocas. Entre el último instante de tu
conciencia y el primer reflejo de la nueva vida no media tiempo
alguno; es como un relámpago. Sientes, dichoso, que llega la
hora de la despedida. No desprecies este testimonio. Significa
que amas la vida, y que aspiras a eternizarla. Non alia, sed hæc
vita sempiterna [no otra, sino esta vida sempiterna].

136
San Juan de la Cruz, Cántico Espiritual.
137
Cf. vp 1032; 1052; ya citados.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 113

et 35 ¡Imprimamos el sello de la eternidad en nuestra vida! Este


pensamiento contiene más que todas las religiones que
desprecian la vida como pasajera y hacen mirar hacia otra vida
incierta.

et 37-40 Difundir el amor a la vida. Todo lo que imagine un


individuo deberá valer para los demás: Tolerancia. Unirse para
combatir a quienes hagan sospechoso el valor de la vida, pero
nuestra enemistad debe ser un medio para aumentar nuestra
alegría. Reír, bromear, destruír sin amargura. Esta doctrina es
suave contra quienes no creen en ella; no tiene infierno ni
amenazas. El que no cree tiene una vida efímera en su
conciencia. Sería terrible creer aún en el pecado, pues todo lo
que hagamos, aun repetido hasta el infinito, es inocente.

SA IV, 276 Mi pensamiento de Año Nuevo, lo que va a ser mi


dulzura de vivir: Veré lo necesario de las cosas como su belleza.
Seré así de los que hacen bellas las cosas. Mi amor será amor fati
[amor al hado, al fato, al destino señalado por los dados divinos, a
la arbitrariedad divina]. Cualesquiera que sean las circunstancias
yo lo que quiero es ser afirmador.

Por encima de las circunstancias prevalece una decisión, la voluntad


de poder, encarnada en Nietzsche, que quiere ser afirmador dioni-
síaco. Nietzsche sostiene el eterno retorno contra el sentimiento
paralizador de la disolución universal, contra el nihilismo pasivo. Y
esto queda claro con la interpretación dionisíaca del eterno retorno. Si
la interpretación fuera cósmica, de nada valdría como solución contra
el nihilismo pasivo, actitud que niega el sentido de la vida; es más, la
interpretación cósmica pesaría mucho hacia el nihilismo pasivo, que
se expresaría como la inacción total, o como una tristeza de fondo, o
como el bíblico “rechinar de dientes”138 En cambio, la plenitud de vida
es la afirmación gozosa y triunfal.

vp417 Mi primera solución: la sabiduría dionisíaca. Placer en la


destrucción de lo más noble, y placer por lo que viene.
Dionisíaco: identificación temporal con el principio de la vida.
Mis innovaciones: ulterior desarrollo del pesimismo, el pesi-
mismo del intelecto, la crítica moral, disolución del último

138
Cf. supra, SA IV, 341.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 114

consuelo; conocimiento de los signos de la decadencia. Mis


esfuerzos contra la decadencia. Yo buscaba un centro nuevo.
Reconocimiento de la imposibilidad de este esfuerzo. Después
avanzo en la carrera de la disolución. ¡Debemos ser des-
tructores! Contra el sentimiento paralizador de la disolución
universal sostuve el eterno retorno.

Dificultades
Paso a señalar algunas de las dificultades (concentradas en el tema
del eterno retorno) que hay para la interpretación de Nietzsche. La
literatura sería enorme. Baste citar trozos de la discusión en el
encuentro Royaumont.139 Supongo que el lector conoce las líneas de
interpretación de Heidegger, Vattimo, Deleuze, Klossowski. Muy
someramente aludo a la interpretación ontológica, a la que no doy
ninguna validez, máxime tras lo expuesto. Me imagino que Nietzsche
preferiría ser reducido al absurdo antes que ser llamado acólito,
“precursor” o “eco resonancia” de Heidegger.

Royaumont 50 (10) Löwith La muerte de Dios significa la resu-


rrección del hombre hecho responsable de sí mismo. En la cumbre
de esta libertad, la voluntad de la nada (nihilismo) se transforma en
voluntad del eterno retorno de lo mismo: (amor fati). Tres figuras
ilustran este camino: El viajero y su sombra simboliza el avance hasta
el umbral de la nada; Zaratustra, sobrehumano, pero que todavía no
llega a su meta, y Diónysos, con cuya actitud se acepta de golpe la
totalidad del Ser y del tiempo, actitud suprema en la existencia, más
allá del bien y del mal, pero no más allá de bueno y malo... “¡Yo te
amo, Eternidad!” se exclama repetidas veces al final de la tercera
parte y en la cuarta parte del Zaratustra. No es la eternidad del Dios
bíblico (æternitas) fuera del tiempo antes de la creación del mundo,
sino un tiempo eterno (sempiternitas), el ciclo eterno de nacimiento y
de muerte, en que la permanencia del ser y el cambio del devenir no
son sino una sola y misma cosa.

139
Nietzsche, Royaumont, ya citado. Aquí menciono al autor de la intervención,
sea en su conferencia, sea en el debate.
Número de página: el primero, del libro; el segundo, de mis APUNTES.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 115

Royaumont 58ss (12)ssLöwith: Veamos (XVI p.515). Una variante


acentúa el mundo como voluntad de poder; la otra como eterno
retorno. Una: “A no ser que un anillo no tenga buena voluntad para
girar siempre en su vieja órbita, alrededor de sí mismo. ¿Quién es tan
lúcido para percibirlo sin desear haber perdido la vista? ¿Tan fuerte
para poner su propia alma frente a este espejo? ¿Su propio espejo
frente al espejo de Diónysos? ¿Su propia solución al enigma de
Diónysos? Y quien fuera capaz ¿no debería hacer algo más?
¿Aliarse al anillo de los anillos, con la promesa de su propio retorno,
al anillo de la eterna autobendición y autoafirmación?”

En la primera variante el problema del querer el eterno retorno se


expresa en la imagen de la reflexión recíproca de la estructura del
mundo y de la autonomía del comportamiento; y recibe una apa-
riencia de solución: que el mundo se quiera a sí mismo, sin cesar y
siempre; está pensado a partir del eterno retorno; y la voluntad
humana entra también al círculo. En la segunda versión, se ve que la
voluntad de poder del hombre es idéntica con la del mundo, y se
disimula el problema del querer el fatum.

La fórmula lapidaria que define la vida como voluntad de poder, lejos


de mostrar que el ciclo siempre renaciente es la ley universal de la
vida, denuncia la situación histórica de Nietzsche. ¿No ha pensado la
naturaleza de todas las cosas a partir de un superhombre que
impondrá su dominio sobre tierra y será el sucesor de Dios?
Nietzsche da un significado cósmico a la voluntad de poder, más que
reservarla a la sola voluntad humana.

De su parte, la doctrina del eterno retorno, aparte de su aspecto


cósmico, guarda un sentido antropológico, esto es, moral, lo que nos
impide considerarla como una doctrina del todo coherente y sin
deficiencias. Hasta qué punto una voluntad que se da fines es
inadecuada para caracterizar el movimiento ciego del mundo, lo
muestran las reservas que hace Nietzsche en los textos
mencionados. Define el movimiento cósmico como voluntad, pero
añade: “a no ser que”. ¿Cómo afirmar, a no ser en sentido impropio,
que un movimiento circular persiga un fin, que un anillo se tenga
buena voluntad a sí mismo? No se emplearía de manera sensata la
palabra voluntad si se desconocen la intención y la finalidad.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 116

Sin embargo, toda metafísica del querer se inspira del modelo de la


teología cristiana, que pone al origen una voluntad creadora, que por
amor al hombre hizo el mundo. La teología de la voluntad-deseo-
amor se conservó, bajo formas diversas, hasta la metafísica de la
voluntad en Schelling, Schopenhauer y Nietzsche, quien no renuncia
a definir al hombre y al mundo como voluntad, cuando niega, para
afirmar el ciclo del universo, la intencionalidad y la finalidad a la
voluntad cósmica.

Eliminadas la voluntad e intención divinas, de un orden moral del


universo (VIII p. 389), éste se manifiesta como era al origen: más allá
del bien y del mal. Que el hombre exista, es un fatum. Nadie es
responsable. Si el hombre existe en el todo del mundo, y fuera del
mundo no hay nada que pueda mesurarlo ni evaluarlo, llegamos a la
gran liberación de toda falta y de todo fin. Nosotros salvamos el
mundo por sí mismo, al contrario de lo que dice Agustín, que Cristo
liberó al mundo de sí mismo140

Royaumont 79 (18) Taubes: Quedan oscuros los principios o


postulados que guían a Löwith. Me pregunto cuál puede ser la
conclusión. Ninguna síntesis podría superar la contradicción de fondo
entre la voluntad de poder y el eterno retorno. El eterno retorno no
puede ser querido. Es imposible poner un común denominador a la
flecha futurista del superhombre y a la rueda del eterno retorno. La
interpretación tan sabia de Heidegger no aclara nada. Esta
contradicción ¿no nos fuerza a dejar el terreno que pisa Nietzsche?
Löwith da la impresión de elucidar esta contradicción en la
perspectiva misma de Nietzsche. Comparte con Nietzsche el
teolegomenon Dios ha muerto. Yendo más lejos que Nietzsche,
Löwith propone eliminar del vocabulario las expresiones voluntad de
poder y voluntad en general. Al igual que Nietzsche, Löwith borra dos
mil años de historia después de Platón y del cristianismo, y quiere
resucitar la experiencia natural del mundo de los presocráticos
jónicos, en particular de Heráclito.

Royaumont 92 (23) Wahl: ¿Hay, en cada período, alguien que


conciba el eterno retorno? Concebirlo es de alguna manera negarlo,
pues lo que regresa eternamente es cambiado por esta concepción.
Hay que decir que eternamente hay alguien que piensa el eterno

140
(OI, Los 4 grandes errores, 8; cf. xiv p.219; xvi p. 201.409).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 117

retorno, pero este alguien, en el caso de Nietzsche, es alguien que


cree descubrirlo. Y si yuxtaponemos eterno retorno y superhombre
(admitiendo que el superhombre es puesto en segundo plano por el
último Nietzsche), la idea de superhombre nos dice que el hombre
debe ser superado, mientras que la idea de eterno retorno nos dice
que nada puede ser superado. Otra contradicción en el pensamiento
de Nietzsche. Según Heidegger, el eterno retorno es el Ser; y la
voluntad de poder es la esencia. ¿Aplicó Heidegger a Nietzsche
categorías que no son de Nietzsche? A veces Nietzsche apuesta por
el Ser; pero más frecuentemente está contra el Ser; y, me parece,
también contra la esencia. Personalmente me veo ante la contra-
dicción entre eterno retorno y superhombre, entre la idea “el hombre
ha de ser superado”, y la idea “el hombre ha sido superado una
infinidad de veces”. Ignoro cómo Nietzsche lo haya pensado;
estamos en el límite entre pensamiento y locura.

Royaumont 236 (53) Gueroult: Se nos dice: Puesto que vas a revivir,
reposa si te gusta el reposo; sé activo si te gusta la actividad. ¿Para
qué la regla? Pues si hay eterno retorno, la vida que retornará será la
réplica necesaria de la vida anterior.

Klossowski: Ese es, precisamente, el problema

Gueroult:Nos decimos: Puesto que vas a re-vivir, esfuérzate por tener


una vida tal que retorne según el aspecto que deseas. Pero el eterno
retorno responde: Tal esfuerzo es inútil, pues retornará lo mismo. Tal
esfuerzo está ya inscrito, con su resultado, en el eterno retorno. Por
tanto no hay significación.

Klossowski: Pero si pienso que todo retornará haga yo lo que haga,


en el instante en que hago esta reflexión yo cambio.

Gueroult: ¿En qué consiste ese cambio?

Klossowski: Quiere decir que el peso de las cosas es diferente.


Supongamos que le decimos a un hombre que ha cometido un
asesinato: “tú ya asesinaste una vez; trata de no hacerlo más”; ese
hombre no entendería nada del eterno retorno. Pero un asesino que
asesina de tal manera que quisiera el eterno retorno de eso, sería
quizá otro tipo de asesino.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 118

Gueroult: Pero ya lo había sido, este otro tipo de asesino. La


revelación en este instante, la habrá tenido ya una infinidad de veces.

Klossowski: Ciertamente. Sólo que el asesino no es suficientemente


filósofo.

Gueroult: En fin, esto me hace ensoñar.

Klossowski: Ciertamente.

Wahl: Nietzsche sabía que los pitagóricos habían enseñado esta


doctrina. Entonces resulta extraordinario que la haya concebido como
nueva. Fatal, por otro lado, que la haya concebido como nueva, pues
todo recomienza. Entonces ¡quizás él fue el pitagórico, según lo que
Usted ha sugerido!

Gueroult: Es una eterna novedad.

Klossowski: En todo caso da vértigo.

Wahl: Nietzsche piensa que el eterno retorno transforma el pasado.


Como el eterno retorno acaba con la estructura del tiempo, yo puedo
querer el pasado, o volver a querer el pasado. El gran problema está
en saber si estoy encerrado en el pasado. Si hay eterno retorno, no
hay verdaderamente pasado: al querer el pasado lo meto en el futuro.

Gueroult: Ya no hay ni futuro ni pasado.

Srita. Ramnoux: Se ha hablado aquí de los pitagóricos. Pero


históricamente parece que entre los griegos no hay una forma de
eterno retorno, sino toda una serie: la de Pitágoras, la de Demócrito,
la de Platón, la de los estoicos.

Deleuze:Klossowski ligó, de manera nueva, tres temas nietzs-


cheanos: la muerte de Dios, el eterno retorno y la voluntad de poder.
La muerte de Dios, cuando nos dijo que Dios era la única garantía de
la identidad del yo; al morir Dios, el yo se disipa, se disuelve. En
segundo lugar nos dijo que el yo disuelto se abría a todos los roles y
a todos los personajes, siguiendo una ley de serie de un ciclo y
siguiendo las máscaras que proyecta al desmenuzarse. Klossowski
se preguntaba cómo estas dos cosas podrían constituir el eterno
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 119

retorno. Su interpretación fue a la vez nietzscheana y personal,


fundada sobre la potencia considerada como cantidad intensiva, y la
voluntad de potencia como sentimiento intensivo.

Gandillac: ¿Aprueba usted esta exégesis?

Klossowski: Absolutamente.

Wahl: Lo que me molesta un poco es ese grado de intensidad.

Klossowski: Ya sabía que usted me iba a reprochar eso.

Wahl: Lo que me molesta es lo cuantitativo.

Gueroult: [A Klossowski] Tiene usted una idea muy interesante sobre


la alternancia de discordancias y concordancias.

Klossowski: Se trata de coherencia. La coherencia perfecta del


círculo, en cuanto signo, desafía mi propia coherencia, en la medida
en que dependo precisamente de un sistema de signos que supone
un comienzo y un fin, de una vez por todas. Entonces el círculo en
cuanto signo me coacciona: o te vuelves loco, o creas una equiva-
lencia de la locura. Tal es la tragedia de Nietzsche: prefirió volverse
loco antes que encontrarle una equivalencia.

Gueroult: Entonces usted retoma el problema de saber si la locura de


Nietzsche fue un accidente exterior, o bien una salida, un fracaso de
su pensamiento.

Klossowski:Eso es. Personalmente considero que son un misterio las


palabras que Nietzsche pronunció en el estallido de la alienación. Las
palabras “Yo soy Diónysos, yo soy el Crucificado” no son derisorias;
conservan su valor.

Gueroult:Son una culminación.

Gandillac: Son posibles diversas exégesis. ¿Revela Nietzsche la


dualidad de su propio yo? ¿o sugiere, en la perspectiva del eterno
retorno, la identidad entre Diónysos y Cristo?

Klossowski: Ciertamente no.


APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 120

Birault:Me encuentro lleno de admiración y de perplejidad. Hemos


avanzado en la teoría del eterno retorno, pero no hemos logrado
atrapar lo que esa teoría puede significar para nosotros, en nuestro
tiempo. Estamos tan impregnados de la concepción judeo cristiana
de la historia, que la idea misma de eternidad nos parece
inconcebible. Al contrario, en el pensamiento griego, como expuso la
Srita. Ramnoux, no se encuentra una teoría del eterno retorno, sino
muchas. Lo que hoy nos parece inconcebible era para los griegos
una especie de verdad primera, de inmediato. Basta tomar en serio el
tema de la eternidad, con el tema complementario nietzscheano de
una fuerza finita dentro de la eternidad misma del mundo, para que la
doctrina del eterno retorno aparezca como obvia. Mi segunda
observación, es que nos hemos debatido a lo largo de días en esta
alternativa: si se ha de dar una significación cosmológica a la doctrina
del eterno retorno, o bien una significación ética. Me pregunto si no
habría que revisar este planteamiento. Es posible concebir una
voluntad que quiera lo que es: querer lo que de todos modos tiene
que suceder. Una analogía: el cristiano dice fiat voluntas tua, que se
haga la voluntad divina. La voluntad de Dios no puede dejarse de
hacer; sin embargo la sabiduría cristiana consiste en decir: que sea
necesario lo que es necesario.

Gandillac: El nexo histórico es complicado. La concepción judeo


cristiana no es posterior al eterno retorno, sino en cierta manera
anterior. Pierre Vidal Naquet muestra, a partir de los poemas de
Hesíodo, que el eterno retorno fue para los griegos un descubri-
miento tardío, ligado al desarrollo de la astronomía.

Royaumont 280 (65) Deleuze:El eterno retorno ciertamente no es


negación del tiempo, eternidad intemporal. Pero ¿cómo explicar
que sea ciclo e instante? ¿continuidad e iteración? ¿recomienzo
continuo de lo que ha sido, y retorno intenso a un punto cero de la
voluntad? ¿el pensamiento más desolador, y el más consolador?
Se nos hizo recordar que el eterno retorno de los antiguos no tenía
ni la simplicidad ni el dogmatismo que a veces le atribuyen; que
nunca se presentaba puro, sino mezclado a otros temas, como el
de la transmigración; que no era pensado siempre de la misma
manera, sino según las civilizaciones y las escuelas; que tal vez no
era ni total ni eterno, sino que consistía en ciclos parcialmente
inconmensurables; que en el límite no se puede afirmar
categóricamente que sea una doctrina antigua. Nietzsche lo sabía,
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 121

y no reconoce precursores, ni siquiera a Heráclito o a Zoroastro. El


problema es demasiado complejo para que nuestras interpre-
taciones sean prudentes. Oscilamos entre una interpretación física
y otra astronómica. Ninguna de ellas corresponde al pensamiento
de Nietzsche. Y si Nietzsche considera que su idea es del todo
nueva no es porque desconozca a los antiguos. Sabe que el eterno
retorno nos introduce en una dimensión todavía no explorada.

Royaumont 117 (32ss) Beck: Dijo usted que “tenemos sed de la


razón”. ¿Habla Marcel?

Marcel: Ah, no. Cité a Nietzsche.

Beck: Yo sí tengo sed de razón. Y es lo que falta. Apenas si oí la


palabra razón, y nunca oí la de prueba. Me pregunto si Nietzsche es
un filósofo. Si lo es, entonces no son filósofos ni Aristóteles, ni
Descartes, ni Kant.

Marcel: Ciertamente Nietzsche no entra entre esos nombres; pero


quizá sí entre los presocráticos, especialmente Heráclito. Ahí
encontraríamos a Heidegger. Lo que en Nietzsche me parece
contradictorio es que ...

Beck: Nada puede ser contradictorio sin la razón.

Marcel: Si usted quiere. Digamos que en Nietzsche hay una exigencia


de verdad; y que al mismo tiempo hay una destrucción de la verdad
en nombre de la verdad. Es difícil. Podemos vernos obligados a ir a
otros planos: el arte, la música; pero ¿eso es todavía filosofía? No
estoy convencido; en eso quizá tal vez estaría yo de acuerdo con
Usted; como dije, es imposible que Nietzsche tenga discípulos.

Beck: “Destruír la verdad en nombre de la verdad”; y bien, ¿con qué


la destruyo? ¿Con mi razón? Pero no hay razón. Estamos en la
demencia.

Marcel: No sé. Tal vez habría que invocar una especie de potencia no
racional. En todo caso no me considero obligado a responder a su
pregunta, precisamente porque la encuentro legítima.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 122

Vattimo: Vuelvo al punto de si Nietzsche es filósofo. Quizá no


importa. Lo que importa es oír su llamado y eventualmente sobre-
pasarlo. Zaratustra dice que quiere ser mal comprendido por sus
discípulos. El pensamiento de Nietzsche no trae pruebas de
evidencia; ni siquiera puede tener una escuela para desarrollar lo ya
establecido. Pero puede tener reasunciones, respuestas, como dice
Heidegger. ¿Es correcto emplear la lógica para plantear un problema
y para resolverlo? Si se considera indiscutible el principio de la
demostración, ya se prejuzgó todo.

Wahl: Hay filósofos que tienen discípulos, como Descartes y Hegel.


Pero otros filósofos no tienen discípulos, como Bergson. Yo estoy
quizá clasificado como bergsoniano, pero no lo soy, pues no me
siento obligado a aceptar muchas de sus afirmaciones científicas.

Marcel: La dimensión de Bergson no es la de Nietzsche. Más bien


habría que pensar en Jaspers, en quien encontramos una noción de
el llamado, cercano a Nietzsche, aunque eso sí, en Jaspers hay una
doctrina de la trascendencia, muy alejada de Nietzsche.

Vattimo: Me siento cercano a Löwith y a Birault, que hablaban de la


pertenencia del hombre a la naturaleza. Sin embargo me parece
imposible interpretar a Nietzsche de manera naturalista, pues la
naturaleza no aparece nunca como una estabilidad de leyes. Entonces,
¿no habría que transportarlo al nivel ontológico, al nivel de el Ser?

Royaumont 219 (45ss) Kelkel: (A Vattimo) Usted nos presentó a


Nietzsche a través de perspectivas propias a Heidegger, como
desmitificador y creador de valores nuevos, y rechazando la
metafísica o la filosofía como explicación. Pero entonces ¿no queda
Nietzsche, según Usted, más cerca de Marx que de Heidegger?
Ahora bien, frente al marxismo y al nietzscheanismo, me parece que
una cierta forma de filósofo conserva sus derechos, prefiriendo la
expresión o explicación a un misterioso poder conferido por no se
sabe quién, no se sabe qué ...

Vattimo: Para mí, el marxismo es una filosofía de la historia, no sobre


la historia; se queda dentro de la historia, por ejemplo dentro de las
relaciones de producción. Heidegger no es antimarxista; pero piensa
que queda algo por descubrir detrás de los problemas económicos,
técnicos, prácticos. Nietzsche también: no se contenta con decir que
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 123

hay que fundar mitos nuevos, una nueva sociedad; sino que quiere
llegar hasta la fundación ontológica de esta capacidad mitopoiética
del hombre. Por eso la historia no es tan importante para él como
para Marx. Nietzsche no es un revolucionario; quiere teorizar la
posibilidad de la revolución. En su filosofía hay algo más profundo
que la revolución.

Wahl: Es difícil preguntarse, con Nietzsche, por qué se prefiere la


evidencia a la no evidencia. Pero decir que la evidencia no prueba
nada ... ¿hay algo entonces que sea una prueba? ...

Usted insiste sobre el motivo histórico en Nietzsche; pero ¿no hay


también un motivo anti-histórico? Desde el principio sostiene una
lucha contra la historia.

Vattimo: Las dos cosas son verdaderas. Lo que importa a Nietzsche


es establecer el origen de la posibilidad de la historia; y esta
posibilidad no es una posibilidad histórica, sino ontológica,
suprahistórica.

Wahl: Me temo que en su respuesta haya un tanto demasiado de


Heidegger.

Vattimo:Lo confieso [y sin rubor] ... el pensamiento del eterno retorno


es la cosa más difícil de soportar.

Wahl: Pero Usted no habló del eterno retorno, que es un hecho, y si


no...

Vattimo: Yo no lo concibo como un hecho. Creo que el eterno retorno


es una manera que tiene Nietzsche de expresar el arraigo de cada
momento de la historia en la totalidad de la historia; esto hace que la
historia, como momento, no sea posible más que por esta relación
con la totalidad de el Ser.

Wahl: Arraigo ¿es un término, una idea de Nietzsche?

Vattimo: No sé si exista el término en Nietzsche. Yo llamo arraigo lo


que se expresa por ejemplo, en ese aforismo de Más allá del Bien y
del Mal.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 124

Wahl: No hay nada de ontológico en Nietzsche. El no cree en el Ser.

Vattimo: No, en la medida en que piensa el Ser de manera


tradicional. Es como con la verdad: Nietzsche dice que no hay
verdad, en la medida en que la piensa como adecuación. Hay que
intentar pensar la verdad, y el Ser, de manera diferente.

Gueroult: A propósito de Descartes dijo usted que el tema del engaño


supone ya un ideal de verdad. El tema de la desmitificación ¿no la
supone también? Desmitificar implica que se va a destruír el mito, y
descubrir lo que ya no es mito. Decía usted que cuando desaparece
el mundo de las esencias, que la apariencia desaparece también: ya
no hay distinción entre lo verdadero y lo falso. Y quedaría solamente
la posición superior del filósofo, que va a decidir los valores. Creo que
en ese momento invocó usted, con Nietzsche, la creación artística;
habría una libertad pero como confiscada por una especie de
necesidad inspiradora. Si la libertad reside en esta necesidad
inspiradora, ¿no caemos en un criterio pluralista? Y es que cada
artista tiene su inspiración propia; entonces habría tantas
posibilidades de verdad, en el sentido nietzscheano del término,
cuantas inspiraciones artísticas hubiera.

Vattimo: Referirse a la actividad artística es fundamental para explicar


cómo Nietzsche piensa el arraigo. Y efectivamente, este criterio de
inspiración no es un criterio general; siempre hay algo así como el
particular llamado a Abraham. No hay criterio general.

Gueroult: Caemos en el subjetivismo total.

Vattimo:Sí, pero en Nietzsche lo vivido es siempre metáfora.


Nietzsche dice que tras cada caverna siempre hay otra caverna más
profunda; que debe haber otra más profunda. Por eso lo vivido se
sobrepasa a sí mismo. En el artista, y en el filósofo tal como
Nietzsche lo concibe, se da el tormento de descubrir otra caverna...

Gueroult: Sí, pero eso es en el dominio de la creación.

Vattimo: En efecto, pero nunca se puede decir qué es esta creación;


no se le pueden fijar criterios generales.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 125

Birault: Vattimo ha querido repensar la relación Nietzsche-Heidegger,


tratando de comprenderla mejor que el mismo Heidegger. Me parece
indiscutible que tanto en Nietzsche como en Heidegger hay una
disolución de la noción de fundamento. El fundamento corresponde
todavía a una especie de espejismo del pensamiento y del Ser. Hasta
aquí estoy de acuerdo. Pero en otro punto no estoy de acuerdo. Yo
admiro a Nietzsche y a Heidegger. Pero en Nietzsche no hay nada
que corresponda a la idea heideggeriana según la cual hay en el
hombre algo que está más allá de la naturaleza óntica. Para
Nietzsche el hombre debe ser pensado desde la naturaleza, no a
partir de la historia. Y a esto Heidegger lo calificaría de determinación
óntica de la esencia, por oposición a una esencia ontológica.

Vattimo: Si tomamos en serio la crítica nietzscheana de la evidencia,


no podemos hablar de naturaleza en un sentido naturalista. Para mí,
la idea nietzscheana de naturaleza se acerca, mucho más de lo que
se cree, a la idea heideggeriana de el Ser.

Notas finales

Tengo la impresión de que con mi interpretación de Nietzsche se


resuelven muchas, si no es que todas, las dificultades que se pre-
sentan ante su pensamiento, como se presentaron en el Coloquio
Royaumont.

1. Si partimos del supuesto de que toda filosofía es ontología, y de


que su método debe ser deductivo, al estilo Aristóteles o
Descartes, diríamos que Nietzsche no es filósofo. Todo el punto
está en si tal supuesto es incontrovertible. Me parece, con Jean
Wahl, que en Nietzsche no hay nada ontológico, que no cree en el
Ser, que a veces Nietzsche apuesta por el Ser; pero más frecuen-
temente está en contra de el Ser; y, parece, también en contra de la
esencia. Su método aforístico se parece más bien al de Heráclito. A
quienes echaban de menos la razón en Nietzsche, Marcel sugería
que tal vez lo movía una potencia no racional.

El punto es de interés, precisamente porque lo dionisíaco es algo


a-racional (no i-racional, ni anti-racional), y que Nietzsche intentó
rescatar, pues esa parte se nos había cercenado. Llamo “i-
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 126

racional”, a lo que no tiene nada de razón ni tiene que ver con ella.
Anti-racional, es lo que ataca a la razón. A-racional, es lo que no es
razón, pero puede combinarse con ella. Que Nietzsche lo haya
tratado así puede verse en la célebre fraternidad de Diónysos y
Apolo. Para Vattimo carece de importancia catalogar a Nietzsche
comofilósofo; lo que importa es oír su llamado y eventualmente
sobrepasarlo. Marcel piensa en Jaspers, en quien encontramos
una noción de el llamado, cercano a Nietzsche, aunque eso sí,
prosigue Marcel, en Jaspers hay una doctrina de la trascendencia,
muy alejada de Nietzsche.

Hay que tomar en cuenta que Sócrates usa el método mayéutico de


preguntar, y lo hace racionalmente. Nietzsche, anti-Sócrates, no
pregunta, provoca. Y pretende llegar tan profundo o más que
Sócrates. Por otro lado, para algunos la filosofía debe, sobre todo,
dar explicación racional de la realidad. Según Bergson141 el filósofo
simpatiza con la realidad; y contando con certezas inconmovibles
debe estar dispuesto a correr ciertos riesgos. Estos son unos
rasgos de Nietzsche.

Sería prácticamente imposible mostrar que hay trascendencia en


Nietzsche. Pero no puede menospreciarse lo que describe sobre su
experiencia en Silvaplana, que no podemos negar que somos
portavoces de poderes superiores. Se comprende la queja de
algunos sobre ese misterioso poder conferido por no se sabe quién,
no se sabe qué...

2. Este a-racional ha sido mal manejado por no pocos intérpretes


como si fuera la anti-lógica total, el absurdo, la demencia; y así han
detectado múltiples contradicciones en Nietzsche. La mayor parte de
estas dificultades se resuelven teniendo en cuenta que Nietzsche da
con frecuencia un doble sentido a las palabras; por ejemplo, da de
martillazos a la verdad mala, a la virtud mala, al disfraz malo [los que
les enseñaron a ustedes y a mí], pero es amante de la verdad, de la
virtud, del disfraz bueno [los que Nietzsche ama].

3. El manejo de los Póstumos es delicado. Sin duda tienen tanta


importancia como lo publicado; el hecho es que Nietzsche los
escribió, pero no los publicó. Y no se sabe siempre si lo que

141
La intuition philosophique.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 127

escribe es lo que él piensa, o lo que otros le objetan, o lo que él


mismo se objeta, en lucha consigo mismo.

AU IV, 370 El pensador y su enemigo. No calles nunca ante ti


mismo nada de lo que puede ser opuesto a tus ideas. Y todos
los días haz campaña contra ti mismo.

4. Respecto del eterno retorno hay una obsesión de los intérpretes


por el eterno retorno cósmico. En efecto, puede discutirse sin fin si
hay contradicción entre la idea de Superhombre (el hombre debe ser
superado), y la idea de eterno retorno (nada puede ser superado).
¿Alguien concibe el eterno retorno? Concebirlo es de alguna manera
negarlo, pues lo que regresa eternamente es cambiado por esta
concepción. Se opina, además, que el eterno retorno no puede ser
querido. Las dificultades se disuelven con la interpretación
dionisíaca que acabo de presentar. Por ejemplo, “¿para qué la
regla de hacer lo que te gusta? Si hay eterno retorno, todo se
repita, quieras o no”. Sólo que el eterno retorno es deseado, en el
sentido dicho de aceptar plenamente mi vida concreta. Es una
autoafirmación que sale de niveles muy profundos.

Una dificultad especial: “la doctrina del eterno retorno, aparte de su


aspecto cosmológico, guarda un sentido antropológico, esto es,
moral, lo que nos impide considerarla como una doctrina del todo
coherente y sin deficiencias”. Tal vez sí, si se quieren afirmar ambas
al mismo tiempo, pero aceptada la interpretación dionisíaca, no por
fuerza se ha de aceptar también la cósmica.

5. ¿Cómo explicar que el eterno retorno sea ciclo e instante? ¿conti-


nuidad e iteración? ¿recomienzo continuo de lo que ha sido, y retorno
intenso a un punto cero de la voluntad? ¿el pensamiento más
desolador, y el más consolador?

Con la interpretación que he dado se responde fácilmente a este tipo


de dificultades. San Agustín, Kierkegaard y Nietzsche coinciden en la
función del instante; y es menester decir, no del instante matemático,
sino del instante psicológico. Por él se reúnen tiempo y eternidad. Se
comprende, porque las decisiones humanas, que son las que
cuentan para la eternidad, se toman en el instante. Podrán haber
durado corto o largo tiempo los discernimientos, pero la decisión es
instantánea. Es la manera del tiempo de ir rasgando la eternidad. Y el
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 128

eterno retorno es la plenitud de la decisión. Nada raro que


Zaratustra142 señale al enano en el frontispicio del pórtico la palabra
escrita: Instante.

6. “Nietzsche da un significado cósmico a la voluntad de poder, más


que reservarla a la sola voluntad humana”. Vattimo comenta que en
Nietzsche no podemos hablar de naturaleza en un sentido naturalista,
sino que la idea nietzscheana de naturaleza se acerca, mucho más
de lo que se cree, a la idea heideggeriana de el Ser. En Nietzsche, la
naturaleza no aparece nunca como una estabilidad de leyes.
Entonces, ¿no habría que transportarlo al nivel ontológico, al nivel de
el Ser?

Ciertamente no, por las razones expuestas.

142
III, La visión y el enigma
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 129

VOLUNTAD DE PODER Y LOS


GRANDES TEMAS DE NIETZSCHE

Aparición y papel de la voluntad de poder


La voluntad de poder es omnipresente en la obra de Nietzsche, por
más oculta que pueda encontrarse. A los que se inician resulta
sorprendente que aparezca de súbito con energía inconmensurable.
Me propongo mostrar cómo aparece, y qué papel desempeña en el
pensamiento de Nietzsche. Comienzo con un breve bosquejo de sus
antecedentes filosóficos. En la Crítica de la Razón Pura Kant trató de
mostrar que la razón es incapaz de hacer afirmaciones metafísicas;
en concreto, que no puede afirmar científicamente la existencia de
Dios, ni del alma libre e inmortal, ni, según él, del mundo en cuanto
uno. Ni nos puede constar que los objetos externos sean en sí tal
como los percibimos.

Por ejemplo, Julio y su hermano Pepe desayunan cereales con leche


e higos, mientras su perro Trueno les lame los pies. Aristóteles los ve
así, porque así están; conoce la porción de espacio que ocupan Julio,
Pepe, el comedor, los cereales, los higos y el perro; y observa el
tiempo, veinte minutos que dura el desayuno. Asimismo, según
Aristóteles, Julio es una substancia, y Pepe y Trueno también, porque
existen en sí; no en otro. Pero hay maneras de ser de Julio, de Pepe
y de Trueno que no son substancia, pues no existen en sí, sino
accidentes, esto es, son realidades pero no existen en sí, sino en
otro. Julio es mexicano, estudiante, inteligente (accidentes del tipo
cualidad); mide 1.75, y pesa 70 kg (cantidad); está en shorts (hábito),
sentado (posición) en el comedor (lugar), en esta mañana (tiempo),
desayuna (acción) junto con su hermano (relación), sus pies son
lamidos por el perro (pasión). Algo semejante diríamos de Pepe, del
perro, los cereales, la leche y los higos. Notemos, por ejemplo, no es
lo mismo Julio que Julio sentado; es el mismo Julio (substancia) pero
es o está de cierta manera. Piensa Kant que Aristóteles es ingenuo,
y que por lo pronto no nos puede constar que esos seres tengan las
características de espacio y de tiempo que aparentan tener en sí.
Claro, debe haber algo externo a nosotros, pero no lo conocemos en
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 130

sí; se trata de una materia sin formas; y es la sensibilidad humana la


que necesariamente espacializa y temporaliza los datos informes que
le llegan, y produce así el objeto de nuestro conocimiento. Digamos
que la sensibilidad posee unas formas a priori de espacio y de
tiempo. De manera semejante, no nos consta que esos seres sean,
en sí, substancia, un perro, varios higos, y que la saliva de Trueno
sea la causa de que los pies de Julio se humedezcan; sino que la
estructura del entendimiento humano es tal quepiensa así, pues está
dotada de formas a priori como substancia, causa, efecto, unidad,
multiplicidad y otras. Claro, hay algo fuera, y nos llegan sus estí-
mulos, pero ese algo no puede ser conocido, es informe. Son nuestra
sensibilidad y nuestro entendimiento los que le dan forma, y entonces
sí nos es cognoscible.

Schopenhauer se quedó fascinado con Kant. Y lo relaciona con el


relato hindú de la diosa Maia, cubierta con un precioso velo móvil,
que es el mundo que vemos; esto es, lo que vemos es un velo, una
apariencia, pero no la realidad en sí, que sería el cuerpo de la diosa.
Schopenhauer, indiscreto, levanta el velo de Maia, y llega a la
realidad en sí: la voluntad de vivir, que viene a ser el fondo de todas
las cosas, lo que Kant no llegó a ver. Nietzsche a su vez se sintió
fascinado por Schopenhauer, en cuanto a su hallazgo, que Nietzsche
rebautiza como voluntad de poder; y, sobre todo, en cuando a su
actitud indiscreta que levanta ese famoso velo. Schopenhauer se
religa a la gran tradición griega, de que el mundo que percibimos
devela otro más profundo; de que hay una apariencia y una ousía (la
realidad más profunda). Tras el entusiasmo inicial por Schopenhauer,
Nietzsche trata de deshacerse de él, pues Nietzsche no acepta ese
dualismo de apariencia y realidad más profunda, aparte de que
Schopenhauer es nihilista, y quiere reducir la voluntad de vivir a la
nada.

xii p.33 Yo no afirmo apariencia como contrario a realidad; sino


que considero la apariencia como realidad que se resiste a la
transformación en un mundo verdad. Un nombre concreto para
esta realidad sería voluntad de poder. El pensamiento no es un
medio de conocer, sino de designar los hechos, de ordenarlos,
de hacer su uso manual. Esto es lo que pensamos hoy sobre el
pensamiento; mañana quizá pensemos otra cosa. Para un
hombre entero, el mundo tan condicionado de Kant es un labe-
into. Necesitamos una verdad recia; y si no la encontramos,
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 131

buscamos la aventura y nos lanzamos al mar. “Es verdadero lo


que se puede demostrar”. Esta es una definición arbitraria de la
noción verdadero, definición que no se puede demostrar.

vp 1067143 ¿Qué es para mí el mundo? Un prodigio de energía,


sin principio ni fin, que no se hace ni más grande ni más
pequeña, que no se consume, sino que se transforma; sin gastos
ni pérdidas; como juegos de energía y ondas de energía; uno y
múltiple; un mundo que tiene innumerables años de retorno, un
flujo perpetuo de formas; que de lo más tranquilo, frío y rígido,
pasa a lo que es más ardiente, salvaje, contradictorio; que del
juego de las contradicciones torna al gusto de la armonía; y se
bendice a sí mismo como un devenir que no conoce saciedad, ni
tedio, ni cansancio. Este mundo mío dionisíaco, mundo mis-
terioso de la doble voluptuosidad; este mi más allá del bien y del
mal, ¿quieren ustedes un nombre para este mundo? ¿una
solución para todos su enigmas? ¿y una luz para ustedes,
hombres fuertes desconocidos, hombres de la media noche?
Este nombre es voluntad de poder, ¡y nada más!

Para Nietzsche la vida es voluntad de poder. De modo que la


voluntad de poder es originaria; pero no sólo; parece que también es
originante. El mundo, una obra de arte que se engendra a sí misma.
Si me identifico con este principio de vida realizo un acto dionisíaco,
que es el antídoto contra todo pesimismo y nihilismo pasivo, típicos
de Schopenhauer y del budismo. El acto dionisíaco es tan intenso
que afirma el eterno retorno, que, como vimos en el artículo anterior,
consiste en la aceptación, no resignada, sino triunfal y gozosa de la
propia vida toda entera. ¡Y aquí está la verdad de Nietzsche! ¡la que
él ama! ¡Tal es el criterio de verdad!

vp 254 Las evaluaciones morales se hacen con respecto a la


vida.
Doy mi definición de vida: voluntad de poder.

BM II, 36 Admitiendo que no nos sea dado nada de lo real, si


no es nuestro mundo de deseos, pasiones, instintos, (quizá)
bastaría ello para explicar el universo. No admitir varias clases
de causalidad, hasta no haber llevado a su límite el esfuerzo

143
Texto ya visto en el artículo “Eterno retorno” de esta obra.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 132

para lograrlo con una sola. Cuestión de método. Es preciso


preguntarse si reconocemos la voluntad como activa. Nuestra
vida instintiva, y el universo entero, no serían sino efecto de la
voluntad, su desenvolvimiento y diferenciación. Tendríamos el
derecho de designar toda fuerza activa con el nombre, según mi
tesis, de voluntad de poder.

vp 796 El mundo puede ser considerado como una obra de arte


que se engendra a sí misma. Hay una obra de arte en la que
parece que no hay artista, por ejemplo, la que aparece como
cuerpo (oficiales prusianos, Compañía de Jesús).

Para Löwith, [vp 1037, y vp 595], el único Dios que reconoce Nietz-
sche no es un dios mítico, sino el mundo dionisíaco que se renueva
eternamente, y que es una voluntad cósmica de autoconservación y
de autoexaltación. “Alejemos de Dios los conceptos de bondad y de
sabiduría supremas: Dios es el más alto poder ¡esto basta! De aquí
se sigue todo, de aquí se sigue el mundo” [vp 1037]. Dios es la
misma cosa que el mundo, que es voluntad de poder. “No Dios, no
fin, sino una energía finita” [vp 595].

vp 417 Dionisíaco: identificación temporal con el principio de la


vida. Mis innovaciones: ulterior desarrollo del pesimismo, el
pesimismo del intelecto, la crítica moral, disolución del último
consuelo; conocimiento de los signos de la decadencia. Mis
esfuerzos contra la decadencia. Yo buscaba un centro nuevo.
Reconocimiento de la imposibilidad de este esfuerzo. Después
avanzo en la carrera de la disolución. ¡Debemos ser
destructores! Contra el sentimiento paralizador de la disolución
universal sostuve el eterno retorno.

vp 534-535 El criterio de verdad está en el aumento del


sentimiento de fuerza. Verdad no indica oposición al error sino
una oposición de diversos errores: el más antiguo… el más
profundo…

También en la voluntad de poder se encuentra lo que Nietzsche con-


sidera bueno; y lo que él ve que es la felicidad, que no se reduce a la
poltronería. Nietzsche quiere que desaparezcan los débiles y
comodinos. Se entiende en cuanto débiles y comodinos, no en
cuanto seres humanos.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 133

AX 2 Bueno: Lo que eleva en el hombre el sentimiento de


poder, la voluntad de poder, el poder mismo. Malo: Lo que
proviene de la debilidad. Felicidad: El sentimiento de lo que au-
menta el poder: el sentimiento de haber superado una resistencia.
No al contento; sí al mayor poderío. No paz en general, sino
guerra. No virtud, sino habilidad. Los débiles y fracasados han
de perecer; y hay que ayudarlos a perecer. Lo más perjudicial
es la compasión a débiles y fracasados.

La pasión primitiva
Se me ha preguntado cuál sería el status ontológico de la voluntad
de poder, si en términos aristotélicos se la pudiera considerar una
substancia. La pregunta parece cándida, pero está erizada de
dificultades, sobre todo por lo que presupone. Además, resulta
escabroso interpretar a un autor, especialmente si éste es Nietzsche,
en las categorías –y/o terminología de otro–, máxime si éste se
llama Aristóteles. Yo no podía aceptar la pregunta, ni a nombre mío,
ni del de Aristóteles, ni mucho menos del de Nietzsche; pero
podríamos imaginar la respuesta de un aristotélico. Respondiera sí o
no, en todo caso se vería en aprietos. Para no pocos la substancia
aristotélica representa un algo cosificado. Se correría, además, el
riesgo de hacer que la voluntad de poder se asemejara al Bien de
Platón. Podría pasarse la pelota a Leibniz, para quien la substancia
no es un algo cosificado sino que es movimiento, energía. Nietzsche
mismo manejó el tema.

vp 634-5 Movimiento es ya una traducción. Se sobreentienden


cosa movida, objeto, sujeto, agente, acción. Simple semiótica,
nada de real. La voluntad de poder no es un ser, no es un
devenir, sino un pathos: es el hecho elemental, del cual resulta
un devenir, un obrar.

De modo que la voluntad de poder es una pasión, la primitiva. En


todo caso, da la impresión, pensando en una génesis ideal (no
temporal ¿ni causal?), de que la voluntad de poder es la realidad
originaria y originante. Retomaré el tema. Son sugerentes los textos
diversos; dan la impresión de que la voluntad de poder late en todo lo
que vive, es más, en todo lo que existe.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 134

vp 786 Todas las pasiones se pueden deducir de la única


voluntad de poder; son substancialmente iguales.

BM II, 32 En los tiempos prehistóricos, período pre-moral de la


humanidad, se juzgaba del valor y del no valor de un acto por sus
consecuencias; no se atendía tanto ni al acto en sí, ni a su origen.
Era desconocido el “conócete a tí mismo”. Tras diez mil años se
ha llegado, período moral, a no considerar sino el origen, la
intención. ¿No estaríamos en el umbral del período extramoral?
Nosotros, inmoralistas, ¿no sospechamos que lo que hay de no-
intencional en un acto es lo que le da el valor decisivo, y que todo
lo que llega a la conciencia forma parte todavía de su superficie,
de su piel, que oculta muchas más cosas que revela? La intención
no es sino un síntoma que necesita interpretación.

Vimos que para Tomás de Aquino las pasiones son, ontológica-


mente, buenas; que de suyo, están más allá del bien y del mal, y que
son los medios que Dios nos ha dado para llegar al reino de los
cielos144. Nietzsche tiene confianza en las pasiones, porque son
instrumento de la vida, de la voluntad de poder; aconseja domes-
ticarlas un poco, pero terminan por servirnos muy bien. Para com-
prender el aforismo anterior pueden ayudar las siguientes ilustra-
ciones. Algo o alguien intenta forzar a que un ser vivo no respire; este
viviente luchará con todas su fuerzas para respirar; y las fuerzas
instintivas pueden ser más eficaces que las racionales. Lo mismo
pasa con las represiones. Un día, si no ha habido ningún escape, la
fuerza instintiva explota, como una olla a presión. Algo semejante
sucede cuando en la oscuridad total hay que encontrar un camino:
las fuerzas instintivas suelen ser fundamentales. Nietzsche confía en
ellas, y no deja a la razón sola asumir el control de todo.

En este sentido, se comprende la pregunta de si esas fuerzas instin-


tivas no son las que engendran a la rectitud de intención. No por ello
Nietzsche se confía ciegamente a esas fuerzas instintivas; la moral
de Nietzsche no es la moral del instinto. Así como hay fraternidad
entre Diónysos y Apolo, también entre las fuerzas instintivas y la
inteligencia.

144
Cf. mi Artículo, el segundo de esta serie, Impertinente e indiscreto, p. 55.
Y en Xipe-Totek X-2, No. 38, 2001, p. 156.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 135

Así parece que, viendo las cosas desde arriba, Nietzsche retoma, tal
vez a su pesar, el gran ideal clásico de la armonía. Puede sobrevenir
la duda si el frenesí y desmesura dionisíacos no van en contra de
esta armonía, y en contra de la famosa sofrosine griega. Da la
impresión de que no. Lo ilustro con la concepción escolástica de las
virtudes morales, que se encuentran en un punto intermedio entre
dos extremos viciosos, como la generosidad, que se encuentra en un
punto intermedio entre el despilfarro y la tacañería; y en ese punto
intermedio se eleva a todo lo que da. El punto intermedio no significa
que se trate de ser solamente medio generoso.

vp 384 ¿Superación de las pasiones? No si eso significa su


debilitamiento. Puede ser bueno tiranizarlas mucho tiempo.
Finalmente confiarse a ellas: nos aman como buenos servidores.

SA I, 8 Somos conscientes de muchas de nuestras cualidades,


pero tenemos otras, del mismo nombre, inconscientes. Por
ejemplo, tenemos conciencia de nuestra actividad, de nuestra
ambición, de nuestra perspicacia, pero tenemos otras
cualidades inconscientes con ese mismo nombre, y que son
como escamas de reptiles, para las que no se ha inventado
microscopio, que podrían divertir a un dios. Los amigos de la
moralidad instintiva se contentan con eso, esto es, poca cosa.

AU II, 129 La pretendida lucha de los motivos. Con esta frase se


designa una lucha que no es la de los motivos. Al deliberar
pesamos las consecuencias. Pero entonces entra en acción el
juego de nuestras fuerzas; o el influjo de una persona que
tememos o amamos; o el descuido; o la imaginación provocada
por algún acontecimiento; entonces obra el elemento corporal, o
el humor del momento. Es probable que haya una lucha, in-
consciente, entre todos estos motivos que conocemos mal y que
no entran en el cálculo. Sé lo que haré, pero no sé cuál es el
motivo que alcanzó la victoria. Ese desfase es nefasto para el
desarrollo de la moral.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 136

El mal uso de la voluntad de poder


Puede ser irritante que en el fondo todo sea voluntad de poder, pues
el ejercicio del poder suele ser no tan edificante; además de que
parezcan contradecirse textos diversos de Nietzsche. La solución, me
parece, está en distinguir, como en otros terrenos, una buena y otra
mala voluntad de poder. En el fondo se trata de ver qué es el poder,
cuál es su función. Si Nietzsche tiene la mirada dionisíaca de ino-
cencia, si él dice lo que las cosas son, parece que la voluntad de
poder estaría más allá del bien y del mal (moral). En este sentido,
Nietzsche dice, optimista, que el poder es bueno (¿ontológicamente,
a la manera de los trascendentales escolásticos?). Sin embargo, en
muchos textos esta voluntad de poder parece expresarse, ya de este
lado del bien y del mal, de manera insana. Habría que pensar que
quienes así la manejan, más que usarla, ab-usan de ella. La tiranía,
el caciquismo, la prepotencia autoritativa suelen provenir de carencia,
de hambre, de posesividad de lo que no se tiene, y son fustigadas
por Nietzsche. También fustiga, como intolerables, la sumisión y la
debilidad, que son una degradación del poder (Nietzsche, a la manera
cristiana, suave con el ser humano, inflexible con la degradación). Me
remito a mi primer artículo sobre la fuerza destructora diónisíaca.

vp 122 No confundir libertinaje con voluntad de poder (ésta es


su principio contrario).

vp 750 La corrupción de las clases dominantes ha estropeado el


tipo del dominador.

BM IX, 259 Abstenerse de violencias, de explotaciones, es


voluntad de negar la vida. Hay que ir hasta el fondo, sin
sentimentalismos. La vida en sí es esencialmente apropiación,
agresión, dureza y, por lo menos, explotación. La aristocracia
sana debería ser la voluntad de poder encarnada, no por un
motivo moral o inmoral, sino porque vive.

vp740 A un rebelde se le somete, no se le castiga. Hay casos


en que la rebeldía honra a un hombre, porque ve en la sociedad
algo que hay que combatir. En todo caso el castigo no debe
expresar desprecio: un criminal es siempre un hombre de valor.
La pena no purifica, pues el delito no mancha. Debemos guar-
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 137

darnos de juzgar el valor de un hombre por un solo hecho. No


sin razón dijo Dostoyewski que los de la cárcel de Siberia
formaban la parte más fuerte y valiosa del pueblo ruso.

GM II, 11 Para Eugenio Dühring el origen de la justicia está en


el resentimiento. Así se santifica la venganza bajo el nombre de
justicia. Sólo que el resentimiento es un sentimiento reactivo. Es
preciso derribar la tesis de Dühring y oponerle otra. Cuando el
hombre justo es justo consigo mismo, cuando sintiéndose
dañado conserva inalterable una objetividad clara, profunda y
tierna, tenemos la perfección hecha carne. El hombre activo,
agresivo, está cien veces más cerca de la justicia que el hombre
reactivo; no necesita juzgar su objeto falsamente y con
prejuicios como lo hace el reactivo. El hombre del resentimiento
tiene la mala conciencia. Desde el punto de vista histórico, la
acción del derecho se da en la esfera del hombre activo, y es
precisamente el emblema de la lucha contra los sentimientos
reactivos. Hablar de justicia e injusticia en sí, no tiene sentido.
Un despojo, una violación no pueden ser en sí algo injusto,
pues la vida, en sus funciones elementales procede por
violaciones, despojos. La ley es una restricción parcial de la
voluntad de vivir, que tiende a la dominación. Considerar a
todas las voluntades como iguales es tener un enemigo de la
vida, es atentar al porvenir del hombre, un síntoma de
cansancio, una vía secreta hacia la nada.

Disfraces de la voluntad de poder


La voluntad de poder no se presenta abiertamente como mala, sino
que se disfraza para aparecer como buena. Algunos de los textos
que siguen quizá se prestaron a la tendenciosa ideología nazi.

vp 434 “¿Qué quiere el hombre?” Respuesta: La felicidad. No


se osaba decir el poder, pues esto hubiera sido inmoral. De
hecho el hombre no quiere la felicidad. La alegría es un senti-
miento de poder; cuando se excluyen las pasiones, se apaga el
sentimiento de poder y, por tanto, la alegría. La sabiduría más
alta es un estado sereno.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 138

vp 774 Formas enmascaradas de la voluntad de poder: Deseo


de libertad, de paz. En la forma más baja: instinto de conser-
vación. Sumisión, hacerse útil a quien detenta el poder, para
satisfacer la voluntad de poder del conjunto. Sentimiento del
deber, de pertenecer a un rango más elevado, a una jerarquía
que permite juzgar aun a los poderosos.

vp 783 Dos rasgos, aparentemente opuestos, característicos de


nuestra Europa actual: el individualista y el que reclama
igualdad de derechos. El individuo es una vanidad vulnerable;
esta vanidad exige que cualquier otro individuo sea igualado a
ella, para sentirse inter pares. Cada uno recibirá algún reco-
nocimiento. No jerarquía. No obstante, el individualismo es el
escalón más modesto de la voluntad de poder.

vp 732-734 Matrimonio. No es asunto de amor, ni dinero ni


institución. Se trata de un permiso social para que dos personas
satisfagan su instinto sexual, bajo tales condiciones que el
interés social quede salvaguardado. Para dos enamorados la
satisfacción sexual no es esencial, sino un símbolo. En el
sentido noble: se trata de la disciplina de una raza, esto es, la
erección de tipo determinado de hombre dominador. A este
punto de vista son sacrificados varón y mujer. Hay casos en que
tener un hijo sería delito: enfermedades crónicas y neurastenias
de tercer grado. En esos casos fomentar la castidad, como en el
idiota de Parsifal. Mejor la botica que el moralista.

BM VI, 208 El escepticismo, dulce adormidera, es la forma más


espiritual de una debilidad nerviosa. El escéptico tiembla ante un
no y ante un sí ... Lo que está enfermo y degenerado es la
voluntad ... Para ocultar esa enfermedad hay disfraces como el de
objetividad, el de el arte por el arte. En la Francia contem-poránea
es donde está más enferma la voluntad. La fuerza de querer largo
tiempo en un mismo sentido está un poco acentuada en
Alemania, sobre todo la del Norte; mucho más fuerte en Inglaterra,
por la flema; y en España y Córcega por la dureza de los cráneos,
sin hablar de Italia, todavía muy joven. Donde la voluntad es más
fuerte es en Rusia, y espera, amenazadora, el momento de ser
liberada. Un serio peligro amenaza a Europa: una revolución, la
destrucción del Imperio y, sobre todo, la importación del absurdo
parlamentario, con la obligación de cada individuo a leer el
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 139

periódico al desayunarse. Europa tendría que crearse, por medio


de una nueva casta que la rigiera, una voluntad única formidable,
capaz de seguir durante miles de años. El tiempo de la pequeña
política ha pasado ya. El siglo que se anuncia hace prever la lucha
por la soberanía del mundo.

BM VI, 211 La voluntad de verdad (de los filósofos) es ...


voluntad de poderío.

vp 748 Este absurdo Estado de Europa no puede durar mucho


tiempo, bestia astada del nacionalismo. Un partido de la paz, de
los oprimidos. Pronto, el gran partido del sentimiento de venganza.

El buen uso de la voluntad de poder


Me tomé la licencia de afirmar que la voluntad de poder, realidad
originaria y originante, era en sí misma ontólogicamente buena, al
igual que el poder en sí mismo considerado. Lo hice con nervioso
titubeo al usar la palabra ontológico, pues Nietzsche no comparte el
entusiasmo intelectual de Parménides y de los escolásticos por la
noción de Ser. Digamos que se da la voluntad de poder, y es bueno
que sea la voluntad de poder.

Platón, en su escala ontológica, sitúa a el Bien por encima de el Ser:


El Bien da su esencia y su existencia a el Ser y a las demás ideas
como Justicia, Sofrosine y otras miles; esto es, hace que sean lo que
son, y que existan; y les da la luz de la verdad.145 Nietzsche acusa a
Platón de esa sujeción de elSera elBien. Con razón Beaufret se
pregunta si Nietzsche no hace lo mismo, y si, por extravagante que
pueda parecer, Nietzsche no sería platonizante.146 En el mismo
titubeo comparé esa bondad a la bondad trascendental de los
escolásticos. No me refería a la bondad moral, pues en ese momento
me situaba más allá del bien y del mal moral. Sería este el momento
de pasar a esta bondad moral, siendo la moral el tormento, la pasión
y la voluptuosidad de Nietzsche. Uso como texto base el siguiente,
que ya aparecía en el segundo de mis artículos, al hablar sobre las

145
República, VI, 506-509.
146
Beaufret, Jean. “Heidegger et Nietzsche. Le concept de valeur”, en
Nietzsche, 1964, Royaumont, No. 6, Éd. Minuit, 1967, pp. 259-262 (59-60).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 140

virtudes, apoyado por el aforismo Virtudes Inconscientes del Saber


Alegre.147 La voluntad de poder es látigo para los duros de corazón,
vanos, orgullosos, y sepulcros blanqueados; pero en su bondad
originaria seduce a los puros de corazón, y es “la voluntad que da”:

Z III Los tres males


¡Cuán grato fue mi sueño vespertino, que me permitió pesar el
mundo! ... Pondré en la balanza los tres mayores males, sobre
los cuales ha pesado la maldición, y a pesarlos con bondad
humana: Voluptuosidad, Sed de dominio, Egoísmo ... Quiero
sostener la balanza sobre el mar agitado [...] Sed de dominio: El
látigo de fuego de los duros de corazón; el malvado freno que
se pone a los pueblos más vanos; la que hace mofa de todas
las inciertas virtudes, a caballo sobre todos los orgullosos; que
destruye todos los sepulcros blanqueados; el signo de
interrogación que aparece como relámpago ante respuestas
prematuras. Ante su mirada se doblega el hombre y se arrastra
como su esclavo, más bajo que la serpiente y el cerdo, hasta
que por fin el gran desprecio estalla en su alma. Sed de
dominio: pérfida sube hasta los puros y los solitarios para
atraérselos; ardorosa, como el amor, pinta purpúreas
bienaventuranzas en el cielo, asciende hasta la satisfacción de
sí mismo. ¿Quién se atrevería a decir de ella que es un deseo,
cuando es en la profundidad donde la altura aspira al poderío?
¿Quién encontrará el nombre que conviene a un deseo
semejante? Zaratustra la llamó la virtud que da...

O sea, que la voluntad de poder, realidad originaria, se comunica


con desmesura –y en este sentido es originante. Por todas partes
vibra y late esa voluntad de poder. A los seres humanos se
comunica dionisíacamente, a manera del descomunal desenfreno
de los instintos salvajes, y de fusión gozosa de todos en uno,
exaltación y frenesí. Los seres humanos que la viven en plenitud
se caracterizan, dada su plenitud, en dar. La buena voluntad de
poder da por exceso, no quita por envidia o carencia. Entonces se
comprende el doble sentido de que la voluntad de poder quiere
más poder: El tirano o el cacique piensan en apropiación, en
posesividad, en quitar, en crear dependencias. Para el niño

147
Cf. mi artículo, el segundo de esta serie, “Impertinente e Indiscreto”,p. 55.
“Impertinente e indiscreto”, Xipe-Totek X-2, No. 38, 2001, p. 140; 155-157.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 141

dionisíaco, el ultrahombre, querer más poder significa querer dar


más y más, hasta el don total de sí, semejante a la voluntad de
poder originaria.

También en este aspecto Nietzsche se sitúa infinitamente cerca de


Platón, aun coincide con él, no con la caricatura que se hace de él.
Acabamos de ver que en el diálogo la Repúblicaexplica Sócrates
que el Bien da la esencia y la existencia a la Justicia, al Uno, a el
Ser, a la Belleza y a las demás realidades subsistentes, y que les
comunica la luz de la verdad, pero que él mismo está más allá de
esencia y existencia, que es absolutamente inefable. El Bien nos
da los ojos de la inteligencia, produce la verdad como atmósfera
luminosa; y nos da el Eros como motor y ansia creativa para que
podamos acceder a esas realidades subsistentes y realizar la
justicia en esta tierra, amantes de la Belleza. De manera que en
Platón quedan subordinados a el Bien no sólo el Ser, sino también
la Verdad y el mismo Eros. Y en otro diálogo, el Timeo, aparece un
demiurgo o artesano hacedor, de naturaleza divina, que del caos
original produce un universo bello, un cosmos. Y lo produce
“porque es bueno”,148 y lo bueno se difunde a sí mismo. La gran
escolástica recogió esta herencia, y a la pregunta de por qué Dios
creó al mundo, da como única y sublime respuesta; “Bonum est
diffusivum sui”, el Bien es difusivo de sí mismo.

He tratado de presentar entre alfileres un esquema común a Pla-


tón, a la escolástica y a Nietzsche, cosa que desde luego es
discutible. Las características que da Platón a el Bien subsistente
parecen coincidir con los atributos del Dios de la escolástica y de
las grandes religiones. Por qué Platón no llamó Dios a ese Bien
subsistente, no es de difícil respuesta. Lo que parece más difícil es
identificar la voluntad de poder nietzscheana con el Bien
subsistente de Platón o con el Dios de las grandes religiones o el
de la escolástica. Así nada más, Nietzsche protestaría. Pero lo que
sostiene al esquema es que el Bien, Dios, y la voluntad de poder,
realides originarias, son difusivos de sí mismos, y parecen por ello
originantes. Desde luego a Nietzsche no le gustaría ese subsis-
tente, porque suele tomarse como algo cosificado; y la voluntad de
poder no es ni algo cosificado, ni un mero devenir o movimiento,
pero sí es una pasión, la pasión primitiva. Para los escolásticos el

148
Platón, Timeo, 29a - 30a.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 142

decir subsistente no equivale a decir algo cosa, ni un mero


movimiento; Dios es el ipsum esse subsistens, el existir mismo. La
noción es difícil, porque en nuestro campo terreno el existir supone
alguien o algo que exista, lo cual no se da en el caso de Dios que es
puro acto, ni se trata de una acción a la manera de algo o alquien
que realiza un verbo gramatical, sino precisamente un puro acto.

Interrelación de los grandes temas de Nietzsche


Al inicio era la Voluntad de poder, la realidad originaria y originante
que se expresó, se comunicó a sí misma con desmesura. Es claro
que Nietzsche nunca dijo que la voluntad de poder era creadora en
sentido estricto. La voluntad de poder se manifestó en el hombre
en estado de inocencia, como:

Lo dionisíaco, a manera del descomunal desenfreno de los instin-


tos salvajes, y de fusión gozosa de todos en uno, exaltación. Lo
apolíneorepresenta el trabajo inspirado del hombre, que expresa lo
dionisíaco en forma clara, nítida, bella, de individuos precisos, en la
serenidad. Apolo vela por Diónysos. Diónysos presenta conti-
nuamente material para Apolo. Los griegos lograron el equilibrio
entre las dos divinidades (actitudes del ser humano). Un paraíso. Los
bárbaros carecieron de Apolo, y se quedaron en el desenfreno vulgar.

Pero el mundo bello griego cae, a manera de caída original, en la


decadencia:

Diónysos y Apolo fueron desechados. En su lugar son impuestas


las ideas frías y el “tú debes”.

Así se realiza la 1ª transformación: en burro. Aceptación de cargas


con tal de vivir. Consecuencias: Escepticismo, enfermedades, alco-
holismo, criminalidad. Síntomas: exagerado interés por estudios
históricos, pereza, exceso de trabajo. Intentos, inútiles, en contra:
terapias psicológicas y sociales

El nihilismo pasivo es la lógica y el alma de la decadencia.


APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 143

Se anuncia la Muerte de Dios, y se anuncia la venida del Ultra-


hombre. Hay que preparar su venida. Zaratustra ve demasiado
pequeños a los hombres más grandes.

Se pronuncia, como martillazo, un ¡no!

Y así se realiza la 2ª transformación: en león. Destructor de valores


insípidos.

Tal es el nihilismo activo, el de Nietzsche.

Se precisa que el Dios descontinuado es el Dios moral.

Zaratustra sabe que vendrá el gran redentor, y nos incita a


preparar (¿acelerar?) su venida.

Y será la 3ª tranformación: en niño, que es inocencia y olvido, y


juego creativo.

La actitud fundamental es el Amor a la vida, que expresa su júbilo


en la afirmación gozosa del Eterno retorno, como Amor fati.

Nota final

Si alguien quisiera, obsesivo, aristotelizar, daría el status onto-


lógico de los siguientes términos nietzscheanos. La voluntad de
poder sería la substancia originaria, a manera de acto puro; se ob-
jetaría a sí mismo diciendo que Nietzsche nunca usó algo que se
pareciera a ese término; y se defendería de su objeción diciendo
que, en el fondo, Nietzsche la considera inefable. También serían
substancias los seres humanos (tanto en estado de inocencia,
como de burro y de león) y los ultrahombres (el niño).

En cambio, Diónysos y Apolo no serían substancias, sino actitudes


humanas, esto es accidentes, sea del tipo “cualidad”, sea del tipo
“acción”. Lo mismo diríamos de las transformaciones en cuanto
tales, de la decadencia, del amor a la vida y del amor fati, acciones
humanas. El eterno retorno, en la interpretación dionisíaca que
presento, sería igualmente un accidente del tipo “acción”, quizá la
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 144

acción más sublime de que el ser humano sea capaz. En cambio, en


la interpretación cósmica sería un accidente del tipo tiempo.

A manera de intento-borrador presento un esquema de estructura


común a los grandes temas de Platón, del cristianismo y de
Nietzsche.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 145

Borrador de una estructura general denociones en Platón,


Cristianismo y Nietzsche
Platón Cristianismo Nietzsche
Realidad originaria Bien Trinidad Voluntad de poder
Realidad
originante
efusiva de sí
Demiurgo Logos Diónysos
misma;
se comunica
Con desmesura
El alma con las El ser humano EN Fusión original
Unión previa
Ideas LA PALABRA con el Uno
Semejante A nuestra imagen Todo es voluntad
Creación
al modelo y semejanza de poder
Vida, efusión
Vida, inteligencia Vida, inteligencia
Don superior descomunal
libertad libertad, gracia
dionisíaca
Acción del
Eros [Amor agape] Apolo
Hombre
Resultado [Paraíso] [Paraíso] [Paraíso]
Caída original Reprueba Fruta prohibida Decadencia
Transformación
Caído Caído Burro
del hombre
Esperanza Reminiscencia Profetas León
Golpe de
Precursor Juan Bautista Zaratustra
reminiscencia
El liberado de la
Redentor Jesús El gran redentor
caverna
Futuro humano Ultrahombre niño,
Llegar a la
en esta tierra Hombre nuevo inocencia y olvido.
trascendencia, y
inocencia Idem Creación, sí
realizar la justicia
recuperada triunfal a la vida
Amor agape El gran amor
Actitud Amor
siempre alegre saber alegre
Reencarnación Pecado Nihilismo pasivo
El fracaso
(Tártaro) (infierno) definitivo
En los tres casos, realización de potencialidades intelectuales y de las pasiones.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 146
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 147

A QUÉ NOS INCITA NIETZSCHE

Introducción: ¿y nosotros, ahora?

Nietzsche se nos queda viendo, a los grandes y a los pequeños. Le


da asco, al ver tan pequeños a los que nosotros vemos grandes.
Vendrá el Ultrahombre. Pero todavía no viene. ¿Y nosotros, ahora,
qué? Aunque puso el signo de interrogación a una disyuntiva que,
en cualquier caso, parecía desembocar en el nihilismo, no dejó de
decir: ¡Supriman sus adoraciones, o suprímanse a ustedes mismos!

Sócrates usa el método mayéutico de preguntar. Nietzsche no pre-


gunta, provoca. Nietzsche, indiscreto, insolente, impertinente. Ante
las entradas prohibidas porque dentro hay algo malo, Nietzsche
levanta los velos, y encuentra cosas muy buenas o, al menos,
interesantes. Y ante las entradas prohibidas porque dentro hay
algo santo, se encuentra pura podredumbre. Y estalla la furia des-
tructora. Nietzsche, o la filosofía a martillazos. Obliga a todas las
filosofías, ciencias, artes, morales, religiones, revoluciones, discer-
nimientos espírituales, psicologías, jefes, grandes ideales, santidad, vir-
tudes, amores, a autoevaluarse. Y es difícil no caer bajo los martillazos.

Occidente ya había sufrido tres grandes heridas narcisistas:149 la


herida producida por Copérnico (el sol no gira alrededor de la tie-
rra), la producida por Darwin (el hombre viene del mono), y la
producida por el mismo Freud (la conciencia reposa sobre el
inconsciente); y Nietzsche produce otro trauma de igual o mayor
magnitud (nuestros valores son un sepulcro blanqueado).

Nietzsche nunca dijo que el Ultrahombre vendría por evolución bio-


lógica, ni caído del cielo. ¿Nos toca esperarlo? ¿O nos toca
producirlo? ¿Cree Nietzsche en el hombre? ¿En nosotros? ¿A qué
nos incita?

149
Foucault, Michel. “Nietzsche, Freud, Marx”, en Nietzsche, Royaumont,
No. 6, Éd. Minuit, 1967, pp. 185-186. (35).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 148

A ser espíritus libres

Es difícil liberarse de la mano férrea de las ideas frías y del “tú


debes”. Ha habido intentos varios. Ciertas doctrinas esotéricas
proponen meditaciones en que uno cae en la cuenta de que su
relación con el papá, la esposa, el hijo, el director espiritual o toda
una institución, es una cadena; y proporciona medios para
dinamitar esa cadena, y convertir esa relación en el encuentro de
humano libre con humano libre. No todos tienen el valor de ha-
cerlo. Hay desde luego, terapias psicológicas, que presentan
también dificultades. En el ámbito de la espiritualidad se otorga, en
el bautismo, el don de la libertad de los hijos de Dios, que lo sitúa a
uno más allá del bien y del mal: ama y haz lo que quieras.
Nietzsche tiene su propio proceso, que probablemente se relaciona
con lo que, en el plano moral –independiente de la religión–, llama
Tomás de Aquino la gnome, un caso especial de epiqueya.

mp 67 150, para HH Un espíritu libre: libertad de los pájaros


(Príncipe Vogelfrei).

SA V, 377 A ser de nosotros, los sin patria. Su suerte es dura,


su esperanza incierta. Ser hostil al estar en casa. No conservar
nada. Nos gusta el peligro, la guerra, las aventuras. Nos
contamos entre los conquistadores.

HU I, V, 225 Pensar de otro modo de lo que pudiera esperarse


de mi origen, de mis relaciones, de mi situación, de las
opiniones reinantes. Los espíritus esclavos nos señalarán de
perturbación mental y, sobre todo, de maldad. No es de la
esencia del espíritu libre el tener opiniones más justas, sino
únicamente el haberse emancipado de lo tradicional. Tendrá a
su lado la verdad, o, al menos, el espíritu de investigación de la
verdad.

HU I, pref 3 Espíritu libre: quien tuvo la aventura, estando


amarrado, de desligarse. Un impulso, una curiosidad violenta:
antes morir que vivir aquí, o sea, lo que ha amado hasta el
momento. De súbito, desconfía de lo que ha amado, un
relámpago de menosprecio para el deber. Deseo sedicioso de

150
Nietzsche, Póstumos, Material para los prefacios.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 149

expatriarse; quizá una mirada sacrílega hacia atrás, quizá el rubor


ante lo que acaba de hacer, y un grito de júbilo por haberlo hecho.
[¿Relación con la gnome de Santo Tomás de Aquino?] Victoria
primeriza, pero victoria. Con sonrisa satánica rompe todos los
velos del pudor: trata de ver lo que parecen las cosas vueltas al
revés. Merodea curioso por entre lo prohibido.

HU I, pref 5 ¡Qué dicha no haberse quedado siempre en casa ,


siempre dentro de sí, entregado a la poltronería!

HU I, pref 6 Ahora osa proponerse la pregunta por qué tan solo,


por qué las renuncias. Y oye la respuesta: Tenías que hacerte
dueño de tu pro y de tu contra, y aprender el arte de discernirlos
según tu fin superior del momento.

BM II, 41 No ligarse a nadie, ni aun a la persona más querida.


Toda persona es una prisión, un rincón. No permanecer ligado a
una patria, ni a un sentimiento de piedad, ni a una ciencia, ni a nues-
tra propia liberación, ni a nuestras virtudes.

A tomar distancia, a la danza, juego, risa


Nietzsche siempre se consideró un gran psicólogo. Entre sus
sugerencias tiene la de salir de uno e irse muy alto, y desde arriba,
verse a sí mismo, cómo actúa en la vida cotidiana. Afirma que habrá
materia para llorar o para reír de uno mismo, lo que puede traducirse
en un cambio de actitud. No sólo psicólogo. También considera saber
lo que es el supercristianismo, con lo que intenta superar el
cristianismo (el que nos enseñaron a ustedes y a mí)151. Sus aforis-
mos sobre la danza, el juego, la risa, son una instintiva meditación
sobre el texto de Pablo: “no quiero que estén ustedes tristes; ¡estén
siempre alegres”. El saber de Nietzsche es alegre; le molestan los
pensadores que todo lo toman tan en serio, como si el pensar tuviera
que ser algo pesado.

HU I, II, 107 Un nuevo hábito, el de no amar ni odiar, el de ver


desde arriba, será dentro de miles de años quizá suficientemente
poderoso para dar a la humanidad la fuerza de producir al
hombre sabio, inocente, con conciencia de su inocencia, tan
151
Cf. el artículo “Muerte de Dios y Ultrahombre”, en esta obra. p. 66.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 150

regularmente como produce hoy al hombre no sabio, injusto, con


conciencia de su falta.

HU I, pref 4 Vivir complaciéndose en evadirse, en tomar vuelo,


en elevarse. Se siente hastío como cuando se ha mirado una
vez por debajo de sí mismo.

SA II, 107 Es preciso que de vez en cuando descansemos de


nosotros mismos, mirándonos desde arriba, con la lejanía del
arte, para reír, para llorar sobre nosotros; es preciso que
descubramos al héroe y también al loco que se ocultan en
nuestra pasión por el conocimiento; es preciso, aquí y allá,
alegrarnos de nuestra locura, para poder estar alegres de
nuestro saber. Y es que en el fondo somos hombres pesados y
serios; y somos más peso que hombres; y entonces nada mejor
que los cascabeles. Sería un retroceso caer en la moral;
debemos podercolocarnos por encima de la moral, no con la
tiesura inquieta de quien teme resbalar, sino poder volar y jugar
por encima de ella.

SA IV, 327 ¿Qué es la seriedad? Se ve al intelecto como una


máquina pesada y chirriante. A esto lo llaman tomar la cosa en
serio. Cuán penoso debe ser para ellos pensar bien. Donde-
quiera que hay risas y alegrías, el pensamiento no vale nada: tal
es el prejuicio de esta bestia seria contra todo saber alegre.

BM VI, 213 Para la mayoría de los pensadores, pensar es lo


mismo que tomar una cosa en serio o pesadamente. Los artis-
tas tienen un olfato más delicado; saben bien que cuando no
obran ya voluntariamente es cuando su sentimiento de la forma
llega al apogeo; esto es, necesidad y libertad de querer se
funden para ellos.

BM IX 294 A despecho de Hobbes, que, como verdadero


inglés que era, trató de hacer una mala reputación a la risa, yo
establecería una clasificación de los filósofos según la especie
de su risa, poniendo arriba a los que son capaces de la risa
dorada. Y si admitimos que los dioses filosofan, no dudo que
conozcan una risa nueva, a expensas de lo que es serio.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 151

BM IV, 94 La madurez consiste en volver a encontrar lo serio


de cuando se era niño.

Z III, Las tablas. 23


Que el día en que no hayamos danzado, una vez por lo menos,
esté perdido. Que toda verdad que no nos haga reír, por lo
menos una vez, la consideremos falsa.

BM VII, 223 Quizá nuestra risa sea la única de las cosas del
presente que tenga porvenir.

A la recuperación de lo dionisíaco
Para este apartado, cf. lo expuesto en mi primer Artículo de esta serie
Diónysos y Apolo. En gran resumen: sí afirmativo a la vida, creación,
inocencia, hacer todo por amor, que es lo que significa más allá del
bien y del mal; que mi mirada haga bellas todas las cosas.

SA IV, 304 No me gustan las morales que prohíben, sino las


que lanzan a hacer algo, y a pensar en ello desde la mañana
hasta la tarde, y de la noche a la mañana; a no pensar en otra
cosa sino en hacerlo bien. Nuestra actividad determina lo que
omitimos.

SA V, 372 Nosotros damos bienes y sangre, pero ¿por quién?


No por irreligión. Ustedes lo saben; el sí es en ustedes más
fuerte que todos los no y todos los quizá.

SA IV, 276 Mi pensamiento de Año nuevo, lo que va a ser mi


dulzura de vivir: Veré lo necesario de las cosas como su
belleza. Seré así de los que hacen bellas las cosas. Mi amor
será amor fati [amor al hado]. Cualesquiera que sean las
circunstancias yo lo que quiero es ser afirmador.

mp 81 para SA Este libro nació en un estado triunfal de ánimo.

BM IV, 153 Lo que se hace por amor se hace también más allá
del bien y del mal.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 152

SA IV, 322 La vida no me ha decepcionado; al revés, cada año


la encuentro más rica, deseable y misteriosa. Con el principio la
vida es un medio para el conocimiento, se puede vivir con
alegría, reír de alegría. ¿Y cómo sabríamos reír y vivir, si no
supiésemos antes luchar y vencer?

SA V, 380 Habrá que subir más allá del bien y del mal. Quizá
sea temeridad. Es preciso ser muy ligero para llevar tan lejos la
voluntad del conocimiento, libres de cuanto nos abruma.

SA V, 382 Los precursores del porvenir necesitamos una salud


nueva, más vigorosa, intrépida, y alegre. No sólo poseer la gran
salud, sino reconquistarla todos los días, porque hay que
sacrificarla todos los días.

SA V, 381 Es preciso, como inmoralista, evitar pervertir al


inocente, quiero decir a los asnos y solteronas de los dos sexos
[mochos]. Más aún: mis obras deben entusiasmarlos, educarlos,
y persuadirlos a la virtud. No somos sabios, por más que es
inevitable, entre otras cosas, que seamos sabios. El bailarín no
pide grasa a los alimentos, sino flexibilidad y vigor. Lo mejor que
puede desear un espíritu de filósofo es ser buen bailarín. La
danza es su ideal, su arte, su piedad, su culto.

SA IV, 329 Placeres y ociosidad


El salvajismo de los americanos que aspirando al oro trabajan
sin mesura ya está contagiando a Europa. Hoy nos avergon-
zamos del reposo. Y así damos el golpe de gracia a todo gusto
superior. Ya no se dispone ni del tiempo ni de la fuerza
necesarios para la convivencia, para las ceremonias, para todo
otium.152 La inclinación al goce se avergüenza de sí misma. “Hay
que hacer algo por la salud”, oímos excusarse a quienes
sorprendemos en un paseo campestre.

152
Cf. rev. Xipe-Totek, números sobre El Placer:
17, 18, 20 (1996) y 21, 22 (1997).
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 153

A ser filósofos; utilidad, simpatía


CI III, 5 La cultura nos coloca ante una tarea: acelerar la venida
del filósofo, del artista y del santo, para trabajar en la realización
de la naturaleza. (Santo: perder su sentido individual, para
confundirse, en un mismo sentimiento, con todo lo que es vivo).

HU I, pref 7 Se anuncia una misión. El poder y la necesidad de


la misión obra como una preñez inconsciente. Nuestra vocación
se adueña de nosotros aun cuando todavía no la conozcamos.
Preparaciones, rodeos, pruebas, disfraces, aventuras. Hasta
que al fin tengamos el derecho de decir: ¡Un problema nuevo!

SA V, 345 El desinterés no tiene valor ni en el cielo ni en la


tierra. Los grandes problemas exigen el gran amor. De la fría
curiosidad no resulta nada. No he encontrado a nadie que haga
de la moral un problema, y de este problema su dolor propio, su
voluptuosidad, su pasión.

BM II, 42 Una nueva raza de filósofos aparece: son seductores.

BM II, 43 Amarán la verdad, pero no serán dogmáticos.

AU V, 481 Kant y Schopenhauer.Al compararlos con Platón,


Spinoza, Pascal, Rousseau, Goethe, quedan en desventaja: sus
ideas no representan la historia de un alma apasionada, no hay
tras ellas una novela, ni crisis, ni catástrofes, ni horas de
angustia. Kant, un buen cerebro, ha vivido poco y su manera de
trabajar le quita el tiempo para vivir alguna cosa. Schopen-
hauer, un carácter (inmutable), posee cierta fealdad violenta de
nacimiento en el odio, en sus deseos, en la vanidad, en la
desconfianza. Tiene instintos un poco más feroces, pero le falta
la evolución; no tiene historia.153

BM VI, 211 No hay que confundir a los trabajadores filosóficos, y


en general a los hombres de ciencia, con los filósofos. Pudiera ser
que la educación del verdadero filósofo exigiera que éste haya
subido todos los escalones en que los obreros científicos de la
filosofía se encuentran detenidos; quizá haber sido crítico, es-
153
Cf. CI III 8. En este libro p. 46.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 154

céptico, dogmático, historiador, y también poeta, compilador,


viajero, adivinador de enigmas, moralista, vidente, espíritu libre.
Su tarea consiste en crear valores. A ellos toca mandar e imponer
la ley. Su investigación es creación; su creación, legislación; su
voluntad de verdad es [...] voluntad de poderío.

BM VI, 212 El filósofo siempre se ha encontrado en contra-


dicción con su época; su tarea, ser la mala conciencia de su
época. Ha de saber estar solo, apartado, vivir más allá del bien
y del mal, ser dueño de sus virtudes y estar dotado de una vo-
luntad exuberante.

AU I, 43 El pensador necesita imaginación, arrebato, abstracción,


espiritualización, inventiva, presentimiento, inducción, dialéctica,
deducción, crítica, agrupamiento de materiales, pensamiento
impersonal, contemplación, síntesis, justicia y amor a todo lo que
existe. Pero todos estos medios han sido considerados una vez,
separadamente, en la historia de la vida contemplativa, como fin
y como fin supremo; y han proporcionado a sus inventores esa
beatitud que llena el alma humana cuando se ilumina por
irradiación de un fin supremo.

GM III, 8 Estos filósofos conservan el espíritu lúcido, la danza,


el vuelo en las ideas; un aire puro, ligero, claro, seco, como el
que se respira en las alturas en donde toda animalidad se hace
espiritual [contra fatales dicotomías] Entienden por ideal
ascético el ascetismo gozoso de un animal que ha sido
divinizado. Son conocidas las tres palabras del ideal ascético:
pobreza, humildad, castidad, que se dan en los grandes
espíritus creativos, pero no, claro está, como si se tratara de
virtudes, sino como condiciones para mayor fecundidad. En
cuanto a la castidad, la fecundidad de estos espíritus se mani-
fiesta de otra manera que por la progenie. No tienen odio a los
sentidos sino que son más bien semejantes al atleta.

mp 3 Hay que ser capaz de admirar con violencia y penetrar


con amor en el corazón de muchas cosas; de lo contrario, no
se es apto para la filosofía. Pero hay que disponer también de
una fuerza contraria: Ver bajo sí las cosas que más se admiran;
y más próximas las que se desprecian.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 155

mp 24 Las dos formas más nobles de hombre que he


encontrado han sido el perfecto cristiano, y el perfecto artista
romántico, que he encontrado muy por bajo del nivel cristiano.

BM VI, 205 Se han multiplicado las torres de Babel levantadas por


las ciencias. Hoy el filósofo se deja especializar: alcanzará, un día,
la altura necesaria para ver hacia abajo; pero llega ya demasiado
tarde, pasada la juventud, o cuando su mirada ya caducó. Cuando
se dice de alguien que lleva una vida sabia, o de filósofo, se
quiere decir prudente, retraído. El verdadero filósofo vive de una
manera no filosófica, no sabia, no prudente. Siente el peso y el
deber de mil tentativas y tentaciones de la vida. Se arriesga, hace
gran juego.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 156
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 157

CONCLUSIÓN: HACIA DÓNDE

La misión dionisíaca es que nos transformemos en pueblo de


superhombres. Nosotros no llegaremos a serlo, pero preparamos
su llegada. Diónysos no desea que el ser humano se transforme en
algo, sino en alguien, esto es, en el ultrahombre.

mp 67, para HU (fragmentos de otro prefacio) Todavía no me


había encontrado a mí mismo, pero felizmente estaba en
camino de encontrarme. Era primavera; vagaba yo por el
bosque; corté una caña, y no bien comencé a soplar, el dios
se me apareció: “¿Que haces? eres medio jesuita, medio
música: ¡eres casi un alemán!”. Me asombré de las lisonjas, y
me puse en guardia. “Hice lo posible por volverlos estúpidos, los
hice eruditos, les infundí los sentimientos de un alma servil”.–
Parece que quieres hacer que el hombre perezca, le dije.
–“Tal vez; pero de modo que algo bueno se produzca para él”.
–Y qué es ese algo, pregunté. –“¿Quién pues? deberías haber
preguntado”. Así habló Zaratustra.

Interpretación alegre
En mi interpretación alegre, considero que Nietzsche ha llegado al
fondo de lo que es la religión, en particular el cristianismo auténtico.

Dijimos que al inicio era la voluntad de poder, la realidad originaria


y originante.

vp 1067 ¿Qué es para mí el mundo? Un prodigio de energía, sin


principio ni fin, que no se hace ni más grande ni más pequeña,
que no se consume, sino que se transforma; sin gastos ni
pérdidas; como juegos de energía y ondas de energía; uno y
múltiple; un mundo que tiene innumerables años de retorno, un
flujo perpetuo de formas; que de lo más tranquilo, frío y rígido,
pasa a lo que es más ardiente, salvaje, contradictorio; que del
juego de las contradicciones torna al gusto de la armonía; y se
bendice a sí mismo como un devenir que no conoce saciedad.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 158

ni tedio, ni cansancio. Este mundo mío dionisíaco, mundo


misterioso de la doble voluptuosidad; este mi más allá del bien y
del mal, ¿quieren ustedes un nombre para este mundo? ¿una
solución para todos su enigmas? ¿y una luzpara ustedes,
hombres fuertes desconocidos, hombres de la media noche?
Este nombre es voluntad de poder, ¡y nada más!

La Voluntad de Poder se expresó, y se comunicó a sí misma con


desmesura. Nietzsche se sitúa, a su modo, en la gran tradición
clásica del porqué de la creación: Bonum est diffusivum sui. Es
delicada la interpretación de lo que es la voluntad de poder. Frente
a textos impresionantes que hay que leer de manera no
fundamentalista, brilla un texto sobre la sed de dominio en Así
Habló Zaratustra: la voluntad de poder es la virtud que da. Esto es,
la voluntad de poder no se puede interpretar como querer el poder,
al estilo de los caciques a la mexicana y de todos los tiranos de la
historia, pues ella es el poder, sino como el exceso que da, que se
da a sí misma. Altissimi donum Dei [Don del Dios altísimo]. Dijimos
que en el ser humano se manifestó como espíritu dionisíaco, el
dios seductor. Viendo hacia arriba recordamos el faciamus
hominem ad imaginem et similitudinem nostram [Hagamos al
hombre a nuestra imagen y semejanza]; viendo al hombre en este
estado de inocencia, es dotado en exuberancia, de esa voluntad de
poder, que se expresa, en forma finita como un descomunal
desenfreno de los instintos salvajes; salvajes en cuanto inocentes,
en la fusión gozosa y exultante de todos en uno.

Para la religión: El hombre tiene una misión: Dominamini


mundum: Ser señores del mundo, que quiere decir; primero, que
yo y todos disfrutemos el mundo (el placer fue un invento divino);
segundo, hacer al mundo más bello todavía, en juego creativo,
para que yo, y todos, los disfrutemos más. La actitud es la de
comunicar de la propia plenitud, el darse a sí mismo. El mensaje
es positivo. Los preceptos negativos fueron dados sólo a causa
de nuestra barbarie.

Para Nietzsche hay una misión, a la que impele la voluntad de


poder, dar. Quien, lejos de dar, quiere el poder para sí, actúa no
por exceso, sino por carencia y resentimiento; es una tarántula, es
un obsceno.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 159

SA IV, 304 No me gustan las morales que prohiben, sino las


que lanzan a hacer algo, y a pensar en ello desde la mañana
hasta la tarde, y de la noche a la mañana; a no pensar en otra
cosa sino en hacerlo bien.

Según Nietzsche, el hombre griego trabajó con los dones recibidos,


y expresó lo dionisíaco en forma clara, nítida, bella, de individuos
precisos apolíneos, en admirable serenidad. Tuvimos así el
paraíso. Apolo vela por Diónysos. Diónysos presenta continua-
mente material para Apolo. Los griegos lograron este equilibrio
entre las dos divinidades (actitudes del ser humano). En cambio,
los bárbaros carecieron de Apolo. Su mundo fue un no paraíso.

Pero en el paraíso hubo una caída: La decadencia, pues Diónysos


y Apolo fueron desechados, para entronizar, en su lugar, las ideas
frías y el “tú debes” como originante. Puede ayudar una compa-
ración entre el mundo de los derechos humanos, el de la moral y el
de la religión.

Los derechos humanos me dicen: “Tienes derecho a llevar una vida


digna”. La moral me dice: “Tienes obligación de llevar una vida
digna”. Habla la religión: “No me importan ni derechos ni deberes;
es bello que lleves una vida digna.

La primera instancia me da derecho; la segunda me impone una


obligación; la tercera me seduce.
¡Diónysos es seductor! ¡Jesús es seductor!

La fruta prohibida no es prohibida por imponer un precepto


negativo, sino que no es buena para el hombre. En Nietzsche, la
fruta prohibida sería la decadencia.

La caída es fuerte. Por ello sobreviene la primera transformación: el


burro. Sus secuelas, a manera de expulsión del paraíso son
escepticismo, enfermedades, alcoholismo, criminalidad. Signos de la
decadencia son el exagerado interés por estudios históricos, la pere-
za, el exceso de trabajo, síntomas todos de la abdicación del ideal
creativo. Hay intentos en contra de la decadencia: las terapias
psicológicas y sociales son inútiles, pues no van al fondo del asunto.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 160

Cuán profunda sea la caída se percibe al llegar al alma y lógica de


la decadencia: el nihilismo pasivo, detestado por Nietzsche. Para el
nihilista, la vida es tan pesada que no vale nada, ni tiene sentido.
Lo expresa su desdén por el cuerpo, que originariamente es
también voluntad de poder.

Zaratustra sabe que vendrá el gran Redentor. Hay que preparar su


venida.

Segunda transformación: el león. Como todos los profetas, es insolente.

GM pref, 8 Que nadie se jacte de conocer bien mi Zaratustra si


antes el lector no se ha sentido profundamente herido; y
después, secretamente seducido.

(Nietzsche lo hace a sabiendas.) No sólo insolente, es un destructor


de valores aguados. Tal es el nihilismo activo, el de Nietzsche.
Zaratustra, el precursor, el profeta, ve demasiado pequeños a los
hombres más grandes. Y se pone a destrozar la verdad, la virtud, la
santidad el arte... tántas cosas, de esas grandes. Incluso anuncia la
muerte de Dios, del Dios moral.

¿Cuándo ocurrirá la 3ª transformación? Parece que nuestra misión


es preparar activamente la venida del superhombre. Nunca dice
Nietzsche que éste vendrá por mera evolución biológica, ni caído
del cielo. Nosotros no llegaremos, pero ¿nuestros hijos? Serit
arbores quæ altero sæculo prosint! [Siembra árboles que
aprovechen al futuro]. En todo caso, Nietzsche nos incita a profun-
das transformaciones (Aunque sugiere que a los mochos los
dejemos en paz.) El devenir es inocente y santo para él. Y con-
cuerda con la invitación bíblica a transformarnos de claritate in
claritatem [de claridad en claridad] hasta hacer de nosotros un hombre
nuevo. Es precioso el salto del estado de pecado al estado de gracia;
eso es sólo el primer salto. Las transformaciones más bellas vienen
después, y no hay lugar para ningún espíritu de pesadez.

Por lo pronto, Nietzsche nos pide la alegría, la danza, el juego, la


risa. “Estén siempre alegres”, dice Pablo. Nietzsche quiere que
veamos desde arriba (como en viaje astral). Pablo nos pide estar
siempre en oración, esto es, ver las cosas desde arriba. Nietzsche
tiene un amor apasionado por la vida, tanto que desearía su eterno
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 161

retorno. Pablo dice154 que estemos siempre en acción de gracias,


como se canta, “gracias a la vida que me ha dado tanto”. Podemos
pensar, como ateos, en la vida; podemos pensar, como creyentes,
en Dios. Nietzsche piensa en Diónysos y en la voluntad de poder.
¿Es enorme la diferencia? Un sabio griego decía, seis siglos antes
de Cristo, que si un león tuviera inteligencia y manos para pintar,
pintaría a Dios como león.155 ¿El hombre nuevo bíblico es lo mismo
que el Ultrahombre nietzcheano?

Amar la vida tanto que se desee su eterno retorno, que se ame el


fato, el destino. Los de entendimiento pesado acusan a Nietzsche
de ser inconsecuente. Si ama el hado, el fato y, al mismo tiempo, el
azar y el juego de dados (!); y si todo es fatum, esto es (¿?),
necesidad, no somos libres, y entonces sobran sus provocaciones
y ataques, y sus invitaciones seductoras. Damos acuse de recibo
de esta dificultad. Sólo pediríamos a los objetantes que resolvieran
el caso del cristiano, quien, afirmando su libertad, dice
apasionadamente: Fiat voluntas tua! [hágase tu voluntad]. Quizá
todo sea cuestión de enamoramiento, cuestión de amor. En todo
caso, queda vibrante la provocación nietzscheana, la dulzura de
vivir, como mensaje de Año Nuevo: ¡mi mirada hace bellas todas
las cosas!

Hay preguntas indiscretas como ésta: ¿espera Nietzsche un redentor?

GM II, 24 Hará falta que llegue el hombre redentor, el del gran


amor y del gran desprecio, espíritu creador cuyo impulso lo
separe de todos los más acá y más allá, el hombre cuya
soledad será desconocida por los pueblos como si fuera una
huída ante la realidad, mientras que lo que este hombre hace es
abismarse en la realidad, para traer un día, cuando vuelva a la
redención de esta realidad, el rescate de la maldición que el
ideal actual ha hecho pesar sobre ella; esa gran campanada de
mediodía y del gran juicio, ese liberador de la voluntad que
devolverá al mundo su fin, y al hombre su esperanza. Este

154
Por ejemplo, Ef 5, 20.
155
Jenófanes. Fragmento 15, citado por: Copleston, Frederick. Historia de la
Filosofía, vol. I. Barcelona, Caracas, México: Ariel, 1980, p.60.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 162

anticristo y antinihilista, este vencedor de Dios y de la nada,


tendrá que venir algún día...

O esta otra: ¿De quién es profeta Nietzsche?

EH Zaratustra ...somos portavoz de poderes superiores. Algo


se nos revela, algo que nos conmueve y nos derriba; se oye, no
se busca ...

Mi homenaje a Nietzsche, en el centenario de su muerte, termino


con la pregunta:

El destructor, ateo y nihilista, ¿no dice un sí a la vida? ¿no sabe


que ya viene una aurora nueva?

¿Y que las olas del mar traen mañana nuevos juguetes? ¿No es un
creador? ¿No vive ya la eternidad, más allá del bien y del mal?

¿No llamó superhombre al hombre nuevo?

¿No une a Diónysos y a Cristo? ¿Llegó a la locura por querer


fundirlos en él?

¿No será canonizado un día? ¿o su cinismo es imperdonable?


APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 163

ENTREVISTA DE MIGUEL FERNÁNDEZ A


JORGE MANZANO 156

Miguel: Para entrar en calor, una pregunta polémica y remota en la


exégesis nietzscheana: ¿fue Nietzsche un filósofo? En el Coloquio
de Royaumont hubo quien dijo que si Nietzsche lo fue, otros como
Aristóteles o Kant no lo fueron.

Jorge: Ha habido filósofos importantes que piensan que Nietzsche


no fue filósofo; incluso lo acusan de irracional. Y es que hay
pensadores para quienes la filosofía es algo exclusivamente
racional. En mi opinión, esa actitud es una línea de pensamiento,
pero la filosofía es algo mucho más grande. Tal vez lo i-racional y
lo anti-racional no sea filosófico; pero sí puede serlo un pensa-
miento que atiende a lo a-racional. En tan vasto territorio se sitúa lo
dionisíaco, gran tema de Nietzsche, quien precisamente denuncia
a quienes mutilaron ese aspecto de nuestra vida. Los grandes
clásicos griegos del siglo de oro lograron un equilibrio maravilloso
entre el original y salvaje ímpetu dionisíaco, y la inteligencia
apolínea que dio a lo dionisíaco la bella expresión de la tragedia y
de otras artes. En principio, a la inteligencia no le gusta lo a-
racional, aun siente terror ante él; pero en el fondo le fascina, y es
capaz de hacer con él un bello trabajo racional. Hay pensadores
para quienes decididamente la filosofía es ontología, esto es, el
estudio del ser en cuanto ser. En este caso Nietzsche no sería
filósofo. Para otros, como Bergson, el filósofo, ante todo, simpatiza
con la realidad. Aquí entraría Nietzsche de lleno. Para otros, como
Marx, el filósofo es, más que quien trata de comprender la realidad,
el que intenta transformarla; y también por este capítulo Nietzsche
sería un filósofo. Él mismo dice que el filósofo es la mala
conciencia de su época; y Nietzsche lo es, apasionado, en orden a
transformar la realidad. Y habría otros aspectos por considerar.

156
Miguel Fernández Membrive ha sido alumno de Jorge Manzano y,
además, adjunto en algunos de sus seminarios de autor. Es doctorando en
filosofía, y profesor del Centro de Formación Humana del Iteso. Jorge le dirigió
su tesis de licenciatura: “La noción de verdad en Nietzsche”. Esta entrevista se
llevó a cabo el 5 de septiembre de 2001.
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 164

Miguel: Me parece que Nietzsche, si atendemos a su tantas veces


pálida biografía, fue más un hombre teórico y de letras, un
pensador que no renunció a las formas poéticas, que un sátiro o un
músico; ¿no te sugiere la imagen de un oráculo que indica dónde
está la sabiduría en lugar de apropiársela?

Jorge: Es difícil afirmar de alguien que es sabio, o dionisíaco. Tal


vez Nietzsche quiso serlo. No sé si en la atmósfera de su locura
hubo cierta melancolía por no haberlo realizado. Tal melancolía es
propia de los genios. Santo Tomás de Aquino, al fin de su vida,
pensó que cuanto había escrito era paja, y pidió que se
destruyeran sus obras. Por lo demás, según los conocedores,
Nietzsche fue muy buen músico. En el Coloquio Royaumont dijeron
incluso que era todo un coreógrafo, y no lo decían en mal sentido.
Durante nuestras conferencias en Guadalajara tuvimos una velada
concierto, con música de Nietzsche. Los comentarios estuvieron a
cargo del Jefe de Departamento de Filosofía de la UdG, y al piano
el rector del Instituto Libre de Filosofía. ¿Nietzsche, oráculo? Te
diría que sí porque lo preguntas; pero no me agrada mucho poner
etiquetas para clasificar a las personas.

Miguel: ¿Hay un solo Nietzsche o hay uno para cada lector?

Jorge: Cada lector tiene su Nietzsche. Cualquier autor, cualquier


frase, incluso cualquier acto de amor, depende mucho de quien lo
recibe. De hecho, hay muchas interpretaciones sobre Nietzsche. Y
tiene sus fans, que se inspiran en él, pero no hay ni escuela ni
discípulos nietzscheanos, cuando sí hay escuelas tomistas,
hegelianas, kantianas, marxistas.

Miguel: Pero… ¿a qué aspiró Nietzsche? ¿A qué se le comprendiera


de manera unívoca o a ser re-creado por sus lectores?

Jorge: Dijo que deseaba no ser comprendido por sus contempo-


ráneos, pero la frase decela, quizá, la molesta añoranza de que no
le hacían mucho caso. Ponía sus esperanzas en los lectores del
siglo XXI, no tanto de que repitieran sus aforismos o doctrinas, sino de
que se dedicaran con pasión a la transformación radical del ser
humano y de la cultura, y que prepararan la venida del ultrahombre.
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Miguel: Sueles referirte a Nietzsche como “detective de bajos fondos”.


¿Qué presuponen estos fondos o sótanos de la conciencia? ¿Qué fue
lo que Nietzsche descubrió en ellos?

Jorge: De niño y de joven Nietzsche se encontró con la prohibición


de abrir muchas puertas, porque dentro había cosas malas; y otras
porque dentro había algo santo y sublime. Venciendo todo tipo de
represión abrió, impertinente e indiscreto, todas esas puertas.
Donde decía malo, encontró cosas buenas o al menos intere-
santes; y donde decía santo encontró pura podredumbre. Virtud,
verdad, religión, moral, ciencia, castidad, obediencia, ideales, amor,
serían puras mentiras, nuestros disfraces hipócritas, para ocultar
cosas muy malas.

Miguel: Un tema que personalmente me apasiona es la noción de


verdad. Nietzsche no se cansó, por lo menos en su obra ulterior a
El nacimiento de la tragedia, de desacreditar esta noción; pero…
¿en qué concepto de verdad, de los varios que han corrido por la
historia de la filosofía, te parece que pensaba? Y algo más, a
propósito, ¿crees que sustituyó en su crítica un concepto por otro,
o que la verdad en sus manos -evoco el Ocaso de los ídolos-
acabó reducida a fábula?

Jorge: Hay, en efecto, varias definiciones de verdad. Es clásico el


conflicto entre realismo e idealismo. Para el realismo, la verdad
consiste en que el entendimiento, el sujeto, se adecúe a la cosa, al
objeto. Para el idealismo es al revés: el objeto se adecua al sujeto;
el conocimiento no depende tanto del objeto, sino del sujeto. Este
punto no es de gran interés para Nietzsche. Él se sitúa en otra
perspectiva, y desde ahí ataca nuestra verdad. Para ser rápido y
claro: Al Estado, según Nietzsche, no le importa la verdad; lo que
le importa es la verdad útil; y más exactamente, le importa lo útil,
así sea verdad, semiverdad o error. Esto sirve como un espejo en
que cualquiera de nosotros podría reconocerse. Nietzsche es puro,
él si ama la verdad. Y da un criterio, que puede parecer
extravagante, para reconocer la verdad: lo que aumenta en
nosotros el sentimiento de tener más poder, y plenitud de vida. Lo
que disminuye la vida no es verdad, por más que alguien –cambio
de plano– insista en que el entendimiento se adecua a la cosa.
Este planteamiento de tipo objetivo no le interesa a Nietzsche. Le
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repugna nuestra objetividad, porque ésta es una máscara con que


ocultamos nuestros intereses más profundos.

Miguel: Me da la impresión de que intentas aclarar que la pers-


pectiva de análisis, en Nietzsche, es moral y no epistemológica.
Pero me parece que también trae una crítica epistemológica, por
ejemplo en su escrito Verdad y mentira en sentido extramoral,
donde descarga el martillo contra la noción aristotélica de verdad,
esto es, contra la verdad entendida como conformidad del enten-
dimiento al objeto.

Jorge: Efectivamente, y no sólo en ese escrito. No por eso se hace


idealista. Considero que en todo caso su punto de atención es el
que señalé.

Miguel: En Verdad y mentira en sentido extramoral, Nietzsche


todavía está muy influenciado por la estética trascendental de Kant
y de Schopenhauer; inclusive llama “idealismo”, casi al final del
escrito, a su propia descripción del proceso de conocimiento.

Jorge: Sea de ello lo que fuere, acabó detestando tanto a Kant


como a Schopenhauer. Y si se tratara forzosamente de clasificarlo,
por ningún motivo llamaría yo idealismo a su pensamiento defini-
tivo. Su crítica epistemológica, por ejemplo, sobre la función metafórica
de los conceptos, incide, me parece, tanto contra el realismo como
contra el idealismo clásico. Realismo e idealismo se debaten por la
verdad. Nietzsche piensa que ese conflicto es una máscara.

Miguel: Respecto de no llamar “idealismo” a su pensamiento


definitivo, desde una visión panorámica de su obra, convengo
absolutamente contigo –no así desde un análisis a nivel de detalle.
Éste es uno de los puntos que O. Reboul ha demostrado con so-
brada claridad.
Ahora un tema de tu predilección: Diónysos. ¿Podríamos
distinguir la esencia (en sentido amplio más que metafísico) del
fenómeno dionisíaco de sus expresiones? Me imagino que de no
ser posible lo dionisíaco tendría múltiples sentidos, tantos como
los términos que Nietzsche utilizó para describirlo.

Jorge: Yo diría que lo dionisíaco es un don: en Platón, de la madre


tierra; en el cristianismo, de Dios; en otros, de la vida; en
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Nietzsche, de la voluntad de poder originaria; y consiste en la


impetuosidad vital de todas las fuerzas. Los clásicos griegos le
dieron a ese torrente el tratamiento apolíneo, y llegaron a la bella y
dinámica armonía entre las dos divinidades. En el cristianismo,
Dios nos dio, junto a cualidades explosivas, la inteligencia; no para
aplastar esas cualidades sino para expresarlas en forma bella. No
todos logran esto; los asiáticos y otros, según Nietzsche, se quedaron
en el libertinaje; pero él aclara que no hay que confundir este
libertinaje con la voluntad de poder, que es su principio contrario.
Que lo dionisíaco sea un fenómeno complejo puede apreciarse
por la variedad de las palabras utilizadas para describirlo, cada una
de las cuales es insuficiente.¿Embriaguez? Desde luego no. Es
poco nietzscheano. ¿Éxtasis? Al menos no siempre, ya que en el
éxtasis suele haber inmovilidad corporal, mientras que lo dionisíaco
puede, y suele, conllevar frenesí, exaltación, emoción desbordante,
movimientos desmesurados. Podríamos arriesgar estado alterado
de conciencia; pero de estos hay de muchos tipos. Ya que
encantamiento puede sugerir a veces un cierto estado de posesión
por un espíritu, prefiero usar la mayor parte de la veces la palabra
manía, en el sentido griego original, de salir de sí, en un estado
alterado de conciencia producido por un toque divino.
La expresión que considero clásica, sorprendente y patética,
se daba en los ritos dionisíacos: la gente rodaba, o entraba en con-
vulsiones; unos echaban carcajadas, sollozos o alaridos; algunos
echaban espuma por la boca; a otros se les veía sólo la parte
blanca de los ojos. Estaban en el entusiasmo dionisíaco. La música
dionisíaca es de una violencia conmovedora. En el ditirambo dioni-
síaco el hombre es llevado al paroxismo: siente y quiere expresar la
fusión con el uno primordial. Interviene la simbólica corporal toda
entera; labios, rostro, la danza total, que con su ritmo agita todos los
miembros. Música y ritmo, impetuosos, lo llevan a uno al frenesí. De
parte de uno se requiere una entrega total.
Diónysos se manifiesta como vida exuberante, como desme-
sura. Nietzsche menciona a sátiros, que metamorfoseados, gritan
con júbilo ante su dios. Al grito de la alegría mística de Diónysos, el
yugo de la individualidad se rompe, y se abre el camino hacia el
fondo más secreto de las cosas. Diónysos es exceso de fuerza,
voluntad de vivir, el sí triunfal dicho a la vida. Se experimenta un alto
sentimiento de poder; la energía se manifiesta hasta en los músculos
y en todas las partes del cuerpo, movimientos de acrobacia que son
imposibles en circunstancias normales. Por otro lado,Diónysos es
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afirmación creadora. En esta creación no retrocede ante lo terrible ni


lo inquietante; y es capaz de poner en acción una fuerza destructora,
implacable, de los obstáculos a la creación. Lo dionisíaco es un
desbordamiento apasionado y doloroso, un éxtasis afirmativo del
carácter complejo de la vida, que aprueba y santifica hasta las más
terribles y enigmáticas propiedades de la vida. Si el crear hace sufrir,
quiero más sufrimiento. Diónysos es lujo de destrucción. Diónysos
es un dios tentador, seductor, filósofo.
Quienes participan en las ritos dionisíacos se ponen como
“locos”, “fuera de control”, semejantes a los ebrios; esto, y la fusión
de todos en uno hace que se incluyan experiencias como la
embriaguez y las orgías; pero lo dionisíaco no se reduce a eso, y si
las incluye, no se trataría sino de embriagueces y orgías en que se
tratara de una posesión divina (esto lo expresa la palabra manía).
Según Nietzsche, Diónysos podrá ser reprimido, pero no desa-
parece nunca. Como fenómeno humano, inherente al ser humano,
se mantiene vivo a lo largo de la historia con uno u otro disfraz.
Nietzsche menciona los cultos mistéricos. ¿Se trata de una mera
descripción poética, de fantasía? Considero que la vivencia es real,
no meramente fantasiosa. Lo delicado es la interpretación. Los
griegos explicaban la vivencia como un tipo de posesión divina,
semejante a las posesiones, o toques divinos que menciona el
Fedro. Los fenómenos se dieron en aquellos tiempos, y se han
seguido dando a lo largo de los tiempos, incluso ahora. Yo
señalaría entre los fenómenos parecidos de hoy el de los posesos,
el de los carismáticos, el de los médiums o canales, y el de ciertos
éxtasis en que se dan apariciones; y, a mi manera de ver, no se
trata de intervención divina ni de contacto con entes preterna-
turales, sino de un estado de trance que puede ser inducido; de un
manejo de energías espontáneo, inconsciente, pero que puede
obtenerse con toda la intención y la conciencia. Lo que pasa es
que hay una tendencia indomable a recurrir sin más a entes
preternaturales para explicar lo desconocido. Lo que llamo trance
violento explica, al menos en la inmensa mayoría de los casos, los
fenómenos dionisíacos: las inspiraciones poéticas, los de posesos y
carismáticos; también, en parte, los de canales y éxtasis. No creo
que Nietzsche supiera de los manejos energéticos, pero, en todo
caso, él no se refiere al dios tal como los griegos lo concebían, sino
a una actitud humana. Una embriaguez, una orgía común y
corriente, no pasarían del plano fisico o psicológico. Sabes que
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supe de estos manejos energéticos en los ensayos de artistas de


teatro que usaban una técnica inspirada en Grotowski.

Miguel: He notado tu insistencia en destacar una suerte de ambi-


valencia, presta a la confusión, en el análisis que hizo Nietzsche
sobre determinados temas; lo expresas afirmando, por ejemplo,
que habría por un lado una virtud de Nietzsche, la buena virtud, y
por otro una virtud de ustedes, la mala o falsa virtud. ¿Qué opinión
te merece, en este sentido, el gran tema de la voluntad de poder?

Jorge: Varios pensadores piensan que Nietzsche se contradice,


por ejemplo, al atacar la virtud y luego presentarse como virtuoso;
al atacar la verdad y decir a cada rato “la verdad es que”. Al
mostrar que Nietzsche piensa en una virtud buena y en una mala,
en una verdad buena y en otra mala, queda claro que Nietzsche no
se contradice. Hago lo mismo con la voluntad de poder. En sí
misma considerada es buena; pero en los hombres depende del
uso que estos hagan de ella. Un tirano y un cacique gustan de la
voluntad de poder porque con ella justifican sus rapiñas y crímenes
al oír que la voluntad de poder quiere más poder. Nietzsche re-
prueba esta voluntad de poder porque nace de insatisfacción, esto
es, de carencia. ¿Cuál sería la voluntad de poder buena? Doy gran
importancia al pasaje Los tres males en el libro tercero del
Zaratustra. Dice Zaratustra que se han considerado males a la
voluptuosidad, al egoísmo y a la sed de dominio; pero estos tres
males son en realidad bienes, si se viven atinadamente. En
particular define a la sed de dominio como la virtud que da. Esto es,
la voluntad de poder no consiste en apropiación, sino en donación.

Miguel: Nietzsche arremetió no sólo contra su interpretación del


cristianismo, fue implacable también con respecto al budismo.
¿Cómo sientes tú, en cuanto sacerdote jesuita, estas interpre-
taciones? Y en concreto, ¿se opone la actitud dionisíaca a la acti-
tud cristiana?

Jorge: Por lo que sé, parecería que entre los budistas lo máximo es
llegar al nirvana, esto es, a la extinción de todo deseo. Se
comprende que Nietzsche fustigue esto fuertemente, pues
Nietzsche ama apasionadamente la vida. No soy experto en
budismo, aunque sí, ocasionalmente he tenido conversaciones con
lamas budistas, aun los he invitado a dar conferencias. Te das
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cuenta de que hay otro máximo, el servicio al prójimo, ocupación


de los grandes lamas. Y esto sería, en la terminología de
Nietzsche, una buena voluntad de poder.
Respecto del cristianismo baste citar el conocido aforismo en
que dice Nietzsche que la verdadera oposición es Diónysos contra
el Crucificado. Para Nietzsche, Diónysos es el sí triunfal dicho a la
vida. En el cristianismo, y pienso que Nietzsche haría aquí una
precisión definitiva, “en el cristianismo que les enseñaron a ustedes
y a mí”, el Crucificado es la negación de la vida. Podríamos
preguntarnos nosotros si en el cristianismo es Jesús la negación
de la vida. Ciertamente no, al menos como a mí, Jorge, me lo
enseñaron. Éste es uno de tantos pasajes que han inspirado mi
interpretación, cuando afirmo, tentativamente, que Nietzsche es de
los mejores expositores de lo que es, en el fondo, el cristianismo.
Menciono otros pasajes de interés al respecto. En uno, dice
Nietzsche que no intenta aniquilar el cristianismo sino superarlo
con algo de supercristiano; y en otro, que si ataca al cristianismo
es porque se siente demasiado cerca de él.

Miguel: Los que tuvimos algún día la satisfacción de ser tus alum-
nos, sabemos bien que eres un mago en la simplificación de lo
complejo. Actualmente tienes a tu cargo la cátedra sobre
Nietzsche… ¿cómo les explicas a tus alumnos la idea del eterno
retorno? Asumo, además, gustoso, la perplejidad del alumno ima-
ginario para pegar otra pregunta: ¿te parece que Nietzsche estaba
convencido de la consistencia de esta idea, o sería más bien que la
consideraba una posibilidad para diagnosticar y potenciar la propia
consistencia, la propia vida?

Jorge: Hay diversas interpretaciones. La que parece más obvia es


la cósmica, que de suyo presenta sus variantes. “Si un demonio te
dijera” que este instante que estamos viviendo tú, nuestros amigos
aquí presentes y yo, ya lo hemos vivido millones de veces, con
este claro de luna, a esta temperatura, me estás entrevistando, con
tu playera negra y la mía azul, un libro aquí, unos papeles allá...
Nietzsche se debatió mucho con esta interpretación, incluso se dio
al estudio de las leyes de la transformación de la energía, y de la
entropía. Tal pensamiento lo obnubilaba, pero en definitiva, pienso
yo, no lo aceptó. Es interesante constatar que tal concepción
nunca sale de labios de Nietzsche ni de Zaratustra. La pronuncian
un demonio en El Saber alegre, el enano y los animales del
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Zaratustra. Una vez sí, sale de labios de Zaratustra, pero se


provoca una crisis; la culebra del eterno retorno está a punto de
asfixiar a Zaratustra, y éste de una dentellada le corta la cabeza.
Otra gran línea de interpretación es la ontológica: lo que retorna
eternamente es el Ser; los entes aparecemos un instante y luego
desparecemos, pero en nuestro lugar aparecen otros entes. Esta
intepretación es realmente interpretación, porque no aparece tal
cual en los escritos de Nietzsche. La sostienen los amigos de El
Ser. Pero Nietzsche no fue amigo de El Ser. Arrinconados a
escoger entre la interpretación cósmica y la ontológica, yo me
inclinaría a decir que Nietzsche escogería la cósmica; todo, menos
reducirse a ser acólito de Heidegger o de los ontólogos. El punto
está en que hay otras posibilidades de interpretación, y no nos
quedamos arrinconados. En particular, doy la interpretación
dionisíaca. Ce-diendo a tu ironía de que facilito lo difícil:
supongamos que Dios existe, y que te envía un ángel con este
mensaje: “¿Qué te parece, Miguel, la vida que has llevado? Te
comunico una sorpresa: que en realidad no has vivido todavía; sino
que apenas estás a punto de ser engendrado; pero si lo eres, Dios,
en su providencia, ha querido pasarte un video de lo que sería tu
vida desde el comienzo hasta el momento presente. ¿Qué opinas?
¿Estarías de acuerdo en que tu vida real sea la que has visto en el
video, o harías modi-ficaciones?” Yo, Jorge, me inclino a creer que
todos sugeriríamos no pocos cambios. Pero Nietzsche oye a
alguien que dice: “Sí, eso quiero, con amor y gratitud; esta vida
concreta que se me ha pasado en el video; con todas sus tristezas
y alegrías, triunfos y derrotas; y si tuviera que vivirla millones de
veces, yo diría que sí”. Nietzsche, pasmado, comenta: “¡Esto sí
que es amor a la vida!”. Tal es, pienso, la interpretación dionisíaca
del eterno retorno.

Miguel: Entonces estarías de acuerdo con el alumno imaginario, el


eterno retorno sería una especie de termómetro existencial, una
posibilidad para diagnosticar y potenciar la propia consistencia, la
propia vida. ¿En este punto es Nietzsche del todo original?

Jorge: Desde luego que sí, el eterno retorno dionisíaco es una


especie de termómetro existencial. Kierkegaard trae algo seme-
jante en uno de sus Discursos edificantes sobre SANT 17,1, “todo
don bueno y perfecto viene de arriba”. Supone que varios
creyentes aceptan esa palabra en la fe. Uno piensa que no le ha
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tocado todavía, pero tiene fe que ya le tocará; otro, reconoce dos o


tres en su vida; alguien más, muchos; y hay para quien, caso muy
especial, cada instante ha sido un don bueno y perfecto, incluyendo
aquél en que se rompió una pierna, o perdió un ser querido. A cada
instante, haya sido de gozo o de dolor, se le da un sí de triunfal
gratitud y amor.

Miguel: ¿Se ha cumplido la profecía del Ultrahombre? ¿Están ya


entre nosotros los Zaratustras o han sido y siguen siendo héroes
de papel?

Jorge: El Ultrahombre, según Nietzsche, no ha llegado. Diría a los


hombres del siglo XXI que a ellos les toca preparar la venida del
Ultrahombre; se trata de un salto cualitativo; el hombre es mero
puente. Para preparar esa venida nos incita a ser espíritus libres, a
recuperar lo dionisíaco, a ver las cosas desde muy arriba, más allá
del bien y del mal, a la danza, al juego, a la risa; en una palabra a
ser filósofos seductores. ¿Qué significa ser Ultrahombre? El Ultra-
hombre es el sentido de la tierra. Ahora el crimen más terrible es el
crimen contra la tierra. El Ultrahombre es un mar, capaz de admitir
una corriente cenagosa sin contaminarse. Nietzsche protesta
indignado contra la interpretación maniquea, que había contaminado
el cristianismo que le transmitieron, y da de martillazos a esa
interpretación, sabiendo o no que exponía el gran sentido cristiano
(opino que sí lo sabía). En el famoso aforismo Las tres transfor-
maciones –que simbólicamente se realizan en el desierto– el espíritu
se transforma en camello (o en burro), esto es, en animal de carga. El
burro dice sí a la vida; pero, con tal de vivir dice sí a las cargas. ¿Qué
cargas? La moral, la metafísica, la religión, muchas otras, que se
condensan en el tú debes y en las ideas frías, aplastante uno y otras.
Además, el burro siente las cargas pesadas, esto es, aparece como
espíritu de pesadez: la vida es dura, pesada, en el fondo no vale la
pena, pero, en fin, hay que vivir. Segundo, el burro en el desierto se
convierte en león, que se caracteriza por un no a las cargas, aunque
en ello le vaya la vida. Tercero, en el desierto el león se convierte en
niño, que dice sí a la vida. Y cuando le preguntamos por las cargas,
no sabe lo que son cargas. El niño, imagen del Ultrahombre, es
inocencia y olvido. Para el niño la vida es la santa inocencia de la
afirmación gozosa de la vida, la inocencia de los sentidos, del cuerpo,
de la misma voluptuosidad, el olvido de las ideas frías aplastantes y
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del tú debes. Es un niño que jugando crea mundos. El niño, el


Ultrahombre, ¡es dionisíaco!

Un excelente comentario sería el de san Juan de la Cruz, cuando


en el Cántico Espiritual narra las desventuras de la Amada al buscar
al Amado: “¡Oh bosques y espesuras, plantados por la mano del
Amado! ¡Oh prado de verduras, de flores esmaltado! ¡Decid si por
vosotros ha pasado!” Recibe una tan amarga como dulce respuesta:
“Mil gracias derra-mando pasó por estos sotos con presura, y yéndo
(nos) mirando, con sola su figura ¡vestidos (nos) dejó de su
hermosura!” Esto es, habiendo tomado carne humana el Hijo de Dios,
nadie puede ver con desdén el cuerpo humano, ni sus operaciones.
Y no podemos olvidar el dicho de Pablo, de que Jesús pasó por todo
lo humano, menos por el pecado (Hebr 4, 15). Con toda razón,
Nietzsche denuncia el desdén por la materia y por el cuerpo humano.
Considero que el Ultrahombre es ¡el hombre nuevo neotes-
tamentario! Jesús dice que hay que nacer de nuevo; se trata de una
transformación, ¡en niño!, en hombre nuevo; y sin esta trans-
formación no es posible entrar al reino de los cielos. Es más, el
primer Ultrahombre es Jesús –vimos que para Nietzsche se trata de
vivir como él vivió–, aparece niño en Belén, ya profetizado
(Proverbios 8) como niño que jugando crea universos: “Cuando (el
Señor) colocaba los cielos, ahí estaba yo. Cuando imponía límites al
mar, cuando ponía cimientos a la tierra, yo estaba junto a él, como
artesano, disfrutando cada día, jugando todo el tiempo en su
presencia, jugando con su creación, y mi delicia es estar con los hijos
de los hombres; quien me encuentra, encuentra la vida”. El ser niño
creador que dice sí a la vida es característica dionisíaca del
Ultrahombre, como lo es el ser seductor. Si bien algunos pondrían a
Dios el atributo de carcelero, o judicial, en realidad tiene el de ser
seductor, y son innumerables los textos bíblicos al respecto. Baste
citar el Cantar de los Cantares y a Isaías.
El primer toque de Dios al hombre no es la ley, sino la plenitud de
vida; nuestro hombre viejo, el camello (o burro), el decadente, el del
tú debes, fue crucificado con Cristo, y lo que importa es la creación
nueva, como niños que recuperamos la inocencia perdida. Tal hom-
bre nuevo lo juzga todo, y a él nadie lo puede juzgar, como el
hombre noble nietzscheano que no recibe indicaciones sino que él
crea valores, en continuas creaciones, juguetes nuevos cada día,
transformaciones de claridad en claridad.
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Miguel: Una pregunta delicadísima, para detectives de bajos


fondos: ¿cuál pudo haber sido la piedra de la locura en Nietzsche,
en caso de que no haya tenido causa fisiológica?
Jorge: No hay respuesta que se pueda dar con certeza. Se han
invocado causas diversas: la sífilis, la caída del caballo, la herencia
genética (se dice que su padre tuvo reblandecimiento cerebral,
cosa que la familia obviamente negó), el sentirse incapaz de
resolver las contradicciones internas de su pensamiento. Hay una
que buenos intérpretes consideran también probable: que el origen
de su locura consiste en el deseo irrealizado de fundir en uno a
Nietzsche, a Diónysos y a Jesús. Esta explicación sería no fisio, ni
psicológica, sino existencial. Quizá demasiado poética; pero en el
fondo me gusta. Nota el matiz: “me gusta”. No vayas a decir que yo
de manera tajante sostengo esa interpretación. No veo por qué
haya siempre que dar respuestas tajantes. Sería demasiado pre-
suntuoso. Pero sí te voy a decir por qué me gusta esa interpre-
tación. Y es que creo que Nietzsche, usando términos ignacianos,
lo cual no deja de ser escabroso, fue, o quiso ser, fiel a las
mociones que sintió “de poderes superiores”, y parece que las
mociones lo llevaban a fundir en uno a Diónysos, a Jesús y a
Nietzsche. ¿Patético? Sí. Como patético es el caso de Francisco
de Asís, en la novela de Kazantzakis. Dios lo cita, Francisco se
mete a una cueva durante muchos días, sin comer ni beber nada;
sale exhausto; el hermano León le pregunta (cito de memoria):

–¿Qué te dijo Dios?”


– “Que quiere más”
–¿Y qué le dijiste?”
– “Que ya había dado todo, mis bienes, mi persona, aun mi apellido
lo devolví a mi padre”
– “¿Y qué dijo Dios”
– “Que quería más”
– “¿Y tú?”
– “Si doy más, reviento”.
– “¿Y qué te respondió?”
– “¡Revienta!”

No sé si algo así sucedió con Nietzsche; de hecho, en el pasaje del


Encantador, Zaratustra IV, leemos: “¿Quieres algo? Pide, pero pide
mucho; no soy de los que dan poco. ¿Qué, que me quieres todo
entero?”
APUNTES JORGE MANZANO 10 04 Detective de bajos fondos 175

Miguel: Hace ya tiempo se te escapó una indiscreción; ante uno de


tus grupos confesaste que si tuvieras que quedarte, en orden a tus
preferencias, con algún personaje de la historia de la filosofía,
Nietzsche sería tu consentido; ahora soy yo el indiscreto: ¿qué
valoración íntima te llevo a esta confidencia? ¿Cuál es el Nietzsche
caro para Jorge?

Jorge: Relativizo mucho mi respuesta. Seguramente lo dije porque


en ese momento daba yo el taller sobre Nietzsche. Habría
respondido que Platón, o Spinoza, si estuviera impartiendo el curso
sobre uno de ellos. Claro, me fascinan varios puntos en Nietzsche,
como su afirmación gozosa y triunfal de la vida, o el aforismo 276
de El Saber alegre en que dijo –pensaba, creo, en Jesús, pero lo
aplicó a sí mismo: “Mi mirada hace bellas todas las cosas”. Me
pregunto si reservaremos el nombre de filósofo a quien encadena
demostraciones racionales, y excluiremos a quien con su mirada
hace bellas todas las cosas.

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