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Análisis y Crítica
del Hecho Teatral pensar en voz alta". Nada esca- ta, que se extiende desde las re-
pa de esta mixtura, de esta am- '-:istas mensuales a las reseñas
bigüedad, por lo que podría de- publicadas cada semana o cada
cirse, parafraseando a Artaud: El día, no facilita pero sí influye en
teatro es doble. Esta conclusión la conducta de quien la ejerce,
preliminar es contl.mdente y con- al formular sus opiniones o e!a~
cierne a todo lo que envuelve al borar sus textos. En la crítíca
teatro, del texto a la escena, de oral, el lenguaje hablado no se
la escena al auditorio. La duali- modifica muy claramente: noso-
dad impera. Lo escrito y Jo oral tros cambiamos nuestra forma de
son dobles teatrales. La distin- hablar en menor medida que la
ción entre !os dos no puede ser de escribir, en correspondencia
demasiado estricta ni es bueno con el medio empleado. El críti~
tampoco que lo sea. co tiene mucha mayor vastedad
Lo anterior concierne tam- de elección para la crítica escri-
bién a la crÍiica y este pequci\o taque paru !a oral. Ln expresión
texto intenta reflejar con ejem- no escrita es más seductora en la
plos la relación entre Jo oral y lo medida en que se apoya en la
escrito en el ejercicio de nuestra espontaneidad, al dejar ver la
profesión. Ambos coexisten si~ identidad del crítico jtmto a su
multáneamente, con necesidades lenguaje y sus posiciones. El ser
diferentes, y presuponen voca~ es mostrado con más claridad.
ciones distintas. de tal modo que Hoy es ampliamente aceptado
por !o general es roro encontrar que e! verdadero yo de una per-
las dos vocaciones en T son a encuentra su expre-
una sola persona. i>'-• •(' sión en su voz. Por eso ¡'
Hablar acerca de la , .
profesión es también
es que las formas de
expresión oral hacen ! 1

hablar de uno mismo. m Q al crítico más vulne- t·j


1.

~
y todavía creo que rabie, al ser fisicamen~
esta dialéctica entre lo ~ •
general y lo particular .;:) • \
.--4 te oído. El crítico reve-
la ímplicitamente su irri~
es la única vía para quepo- tación o su sensualidad. se
damos concretarlo, intervenir. entrega a pesar de que cuando
hacerlo real. La experiencia ejerce la crítica escrita. él mis-
enrai7...a el diScurso en su propia roo y sus palabras resuenan, am~
vida. El objetivo trazado es siem~ plificnndo los ecos ele un cuerpo
pre el comienzo del critico, como no visto. Mis observaciones se
un individuo matizado por las refieren a la crítica oral para la
memorias autobiográficas, a fin radio, e incluso son más perti-
de ir a parar a la crítica y a la o entes cuando discutimos la cri~
especificidad de sus diferentes ti ca en Jo¡: medios audiovisuales:
fom1as de intervención. Sin em~ durante w1a intervención critica,
bargo, el critico y la critica están toda la persona es mostrada. El
ligados en una compleja rela- critico se convierte en un actor
ción. que funciona de modo in~ real de una escena critica.
cesante en ambas direcciones. La El estudio se transforma en
circulación no se detiene. escenario, y al igual que en el
caso de un intérprete, y como en
CRJTICA ORAL el caso de un intérprete cuyo len-
. Y CONFESIONES/ guaje corporal es observado den~
RECONOC!MlENTOS tro del rol, el televidente se fas-
CRITICA ORAL Y I!SCRITA IMPLICITOS cina por las pulsaciones
corporales que están por debajo
GEORGES BANU
Hay critica oral y críticá escrita. del discurso valorativo. El críti~
El pensamiento teatral depende No hay dudas acerca de esta ob- co no es más un personaje en la
del lenguaje oral y del escrito, servación preliminar. Todos es- sombra. Su poder ya no está más
de igual modo que el teatro mis- tamos de acuerdo. Lo que dis~ relegado a ser un espía sin un
mo. usunlmentc basado en un tingue el acto crítico es el ejerci- cuerpo. A Yukio Mishima no le
texto que se vale de repeticiones, cio diferenciado según el medio gustaban las personas gordas
como respuesta a la fórmula de a que se dirija. Es obvio que el porque ellos, a través de sus pa~
Peter Brook, "una manera de vasto campo de la crítica escri- labrns, expresan una ansiedad sin
límites, El critico que es oído y tor, todo lo que es duradero al presencia del teatro en la ciudad, a una situación en la que el críti-
visto, que cstit de ncucrdo con menos por un día. Usualmente es en algún sentido como un co obstinadamente disfrace sus·
mmtrursc n sí mismo. no onda él se alfa del lado del escritor. La médico genera!ista. propias opiniones. A veces hay
más enmascarado. El, o ella, crítica escrita. por muy armada La crítica escrita Liene mucho que renunciar a una estrategia en
ubnndona los márgenes y se su- que pueda estar. puede ser menos impacto en Jos medios: es aras de la verdad frente al singu-
merge en este juego mortal de releída. revisada, rcvisitada. Tic~ usada para distinguir valores. lar trabajo de un artista. Esteba-
visibilidaJ. nc nl menos la ligera oportuni- parn rcspnldar personalidades, lance es indispeitsable para el
dad de sobrevivir como fUente para abrir el diálogo con los pro- desempeño correcto de un arte,
SEN11DO CORAL potencial de referencia. La no fesionales del teatro. Si hoy la el teatro en este caso. en un mo-
Y MONOLOGO escrita no se hace ilusiones de critica oral más bien apunta di- mento especifico de su historia.
este tipo. Es consumida en el rectamente a audiencias poten- La critica escrita aún se be-
La critica oral está dedicada prin- mismo momento de su produc~ ciales, la crítica escrita, mientras neficia del prestigio persistente
cipalmente a audiencias plurales. ción. expresa juicios valorativos a la desde los tiempos de Guttenberg,
Así se convierte en un campo de El crítico cercano al escritor audiencia. también dirige el de-- Ella puede tomar Ventaja de eso
batalla. donde la ejemplaridad en aprecia las pugnas solitarias, li- bate hacia la gente de teatro, antes de que la era virtual arribe
la postura de una critica escrita bre de cualquier riesgo o contra- quienes la toman como princi- definitivamente. No obstante a
en soledad responde a la dicción en el momento en que pal referencia. La crítica oral que al teatro no le gustaría ser
polifonía que enfatiza la se expresa a sí mismo. El participa del mantenimiento de devastado por esta era virtual, al
relatividad de los puntos de vis- individualiza sus intervenciones cierto clima general y se mantie- representar mejor que cualquier
tn. Por !o tonto. todos tienen que y prefiere el monólogo al canto ne ligada al periodismo. mien- otro arte el modo de vivir en este
encarar la práctica democrática dentro de un coro polifónico. tras que la crftica escrita, al to- mundo, el riesgo es que la vir-
de opiniones en oposición. Al Pero no debemos olvidar que mar ventaja natural de valerse de tualidad reduzca considerable--
monólogo de la crítica escrita este tipo de crítico aspira a la medios respetados y de fim1as mente el espacio reservado a la
sigue un discurso polifónico y verdad con la palabra escrita, autorizadas, tiene más valor crítica escrita, como crítica arcai-
cada contradicción engendra un especialmente en nuestro tiem- como referencin para los profe- ca, lo cual es posible atestiguar
diálogo. La critica oral hace ob- po, cuando cualquiera parece sionales del teatro. en favor del teatro como un arte
via la identidad del crítico y cuestionársela, el sólo quiere un La crítica escrita parece estar original en una sociedad cam-
relntiviza su esfera de acción. tiempo para pensar. en el oHm- en mejor posición que la oral en biante. La critica oral es una for-
J ustamcntc como en un coro. e! Jo de hoy, donde todo ocurre tanto punto de referencia para las ma de adaptación; la critica es-
o la crítico es sólo una persona illStanláneamente. En otras pala~ autoridades en el poder, quienes crita, una forma de resistencia.
entre otras. Así es como \a críti- bras. estatnos bajo las reglas de deciden los apoyos y subvencio- El teatro, como arte que es, en el
ca aprende lli13 lección de demo- un corto circuito, de todo lo que nes estatales para el arte. La cri- mundo de hoy sólo puede ser
cracia y el o la critico entreg;:¡ su es urgente e inmediato, y la crí~ tica oral causa efecto en el pú~ realizado en el cn1ce de estas ten~
propia persona. ti ca escrita requiere más tiempo, blico; la escrita en los subsidios. siones, en el medio del conflic-
La crítica oral es pensamien- más tiempo de lo que lleva ha- La primera refleja el presente; la to, entre el presente y el pasado,
to en acción. exactamente como cer una intervención oral, debi- segunda, según la posición ex- entre lo oral y lo escrito. A su
Wl juego es experiencia en ac- do a que sus métodos se derivan presada. juega con las posibili- propio modo, la critica revive
ción. Al mismo tiempo pone al de un arte solitario y refractario dades de w1 artista para conti- esta dialéctica de los contrarios.
critico a prueba de lo efimero. contra la mediatización nuar su aventura o de un teatro Es en este espacio entre lo oral y
Lo efimero exasperado. porque audiovisual generalizada. De para des.arro!lar su programa. La lo escrito que la condición del
aquí la palabra sólo llega tan le~ esta forma, la diferencia funda- crítica oral permanece funda- teatro, al igual que su destino, se
jos como su pronunciación. No mental entre Jo oral y lo escrito mentalmente en el dominio de la agota. Este estado intermedio es
existe más que en Ull archivo que siempre conduce a una elección opinión. mientras que la escrita indispensable y así la crltíca es
nadie se prt'OCUpa por visitar y -tma elección que el crítico tam- se compromete con ambos, confrontada también con ta in~
en el cual el tiempo -estamos bién tiene que hacer: ya sea se- como cualquier comentario que certidumbre fundamental, la in-
convencidos-- scfiÍ. borrndo pnra guir la moda o resistir en nom- se exhibe es parte de un discur- certidumbre de lo doble.
siempre. El destino del critico es bre de la verdad establecida en so en el que se pueden ver ras-
el mismo que el del actor. un ar- el teatro tan bien como en el arte gos de la política teatral dc.sde
tista sin huella. un artista cuyo de la escritura. tu1a perspectiva global. El críti-
trabajo no es nada mó.s que la co qnc se expresa por la vla ornl
suma de sus representaciones ECOS DE LOS MEDIOS está en posibilidad de subrayar
escénicas. El crítico que ha ele- E !NTERVENCION ESTATAL tnás lo subjetivo, por no decir lo
gido la vocación oral comparte arbitrario, lo natural de su opi-
el mismo destino, su labor no es La critica oral lucha por un tea- nión, mientras que aquel que
más que la suma de sus interven- tro que es típico de las mentali~ prefiere los medios escritos no
ciones críticas. El es, quizás, dades colectivas de cierta era, puede descuidar todos los efec-
parte del mundo de la escena con eso está presente en los mass tos que sus puntos de vista pue-
toda su condición efimera, mien- media, ejemplifican actitudes y den causar, no sólo en el destino
tras que el crítico que prefiere los simultáneamente consolidan, al de un artista en particular sino
medios escritos implícitamente menos a escala nacional, la exis- también en la posición que ocu-
fortalece su posición. en el mis- tencia de una práctica teatral pá el teatro en relación con el
mo sentido que el texto, el au~ viva. La crítica oral aspira a la Estado. Esto puede no conducir