Vida accidental de un anarquista

Fernando Ventura Calderón

Introducción
Corría el año 2005. De visita en Madrid en casa de Miguel Herberg, conocí a Jorge Gómez Tapabastes. Ambos amigos venían recientemente de hacer “algo” por cuenta del gobierno de Corea del Norte. No me enteré bien si se trataba de una película, de un espectáculo de circo o de preparar una bomba atómica. Inmediatamente congeniamos y Jorge me invitó a ir a Teruel a dar una vuelta. Y, claro, acepté porque Jorge es un tipo muy divertido, con mucho encanto. Lo que no podía imaginar es que viaja a pie, sin dinero, que odia los caminos, que se orienta mediante una pajita sujeta en un alfiler sobre una patata, que puede pasarse varios días sin comer, que duerme donde le pille y que su trayectoria favorita es la línea recta. Algo muy molesto a la hora de atravesar ríos, montes, barrancos y berengenales. Quedé de vida campestre hasta las narices, pero mereció la pena, porque en este viaje Jorge me contó parte de su vida. A ustedes y a mí. Espero que aprendan de sus andanzas y le imiten. El mundo se convertiría en una especie de paraíso. O en un lugar muy raro. A ustedes, personas raras y deslocalizadas, está dedicado este libro. Fernando Ventura

Existieron.
En los años de los 70 me di cuenta de que existían. Eran los viejos de la CNT. Hombres en su mayor parte —también mujeres—, de manos grandes, piel tostada y arrugada, que estaban llegando a la edad en que un obrero se jubila. Cada viejo tenía algo humilde e importante que ofrecer: un recuerdo interesante, una actitud rebelde. Por ejemplo, veías pasar a Pérez, un escayolista. Había corrido como la pólvora la noticia de que en una obra había entrado el jefe pegando voces e insultando a todo el mundo. El tal Pérez se había bajado de su andamio, se había dirigido hacia él, y le había dado un guantazo sin mediar palabra, que restalló en todo el edificio implantando un silencio serio, espeso y muy educado. Eran tiempos negros de Dictadura franquista, miles de hombres estaban en la cárcel por menos que eso. ¿Por qué? ¿Quiénes eran esos trabajadores contestatarios? ¿Eran ellos los comunistas que se mencionaban en los libros de historia y propaganda del franquismo? Empecé a inadagar, y encontré otra historia, una historia que no tenía que ver ni con el Partido Comunista, ni con Rusia, ni con los grupos habituales de opositores a la dictadura. Era siempre la historia de unos obreros manuales, de los que hoy serían llamados iletrados e incultos. ¿Quiénes fueron sus jefes? ¿Qué hicieron? Yo buscaba a los intelectuales, a los científicos, a los grandes líderes de extracción burguesa, y no los encontraba. No los había. Eran todos —sin excepción— trabajadores. Por motivos misteriosos, en los años veinte y treinta del siglo XX estos obreros se habían organizado en torno a un sindicato —la CNT—. Afiliándose al sindicato ellos mismos eran la CNT, y la CNT al mismo tiempo que existía por ellos, les daba otra vida: escuelas, grupos de teatro, periódicos, bibliotecas, grupos de acción, de discusión... estaban muy organizados. Y habían sido derrotados en una guerra. Los supervivientes arrastraban el peso infame de esa derrota, con la marca del vencido que no se rinde pero que ha perdido la esperanza. Eran tercos, pero los jóvenes poseían otros referentes: el partido, Mao, Cuba, desarrollo de las fuerzas productivas, imperialismo, alienación... Esos hombres y mujeres, que se decían de la CNT, anarcosindicalistas, eran «los aliados objetivos de la reacción» según los comunistas. ¿Reaccionarios? Pues a mí no me daba esa impresión. Parecían trabajadores corrientes. Comencé a hablar con ellos, y siempre me sorprendían. Este se afilió con nueve años, porque con nueve años empezó a trabajar, y estaba deseando empezar a cotizar a la Organización «para ser un hombre». Esta mujer de rostro simpático me cuenta que en unos tiempos de moral rígida, siendo mocita, bastaba con decir en casa que ibas a la asamblea del sindicato, o que acudías al ateneo, para poder regresar a cualquier hora, porque el padre de mirada severa transigía con la tardanza si se realizaba al amparo del sindicato. Aquel me comenta cómo destruyeron una segadora burlando a la Guardia, y cómo a raíz de aquello en la siega se implantó la jornada de cuatro horas. Otro más me enseña un revólver que parece sacado de una película del Oeste, «un recuerdo», —me comenta—. Uno estuvo en Mathausen, aquél en la liberación de París, este firmó el convenio de las treinta y seis horas semanales en el ramo de la Construcción, José defendió Coria de los fascistas y acabó en el campo de concentración de Albatera. Al Cojo le dieron «el paseo», «le dijeron que echara a andar para tirarle por la espalda, y cogió tal carrera que ni un galgo lo pillaba», —y todos se ríen—. «El Niño de la Juani, fue el tesorero de la cooperativa, aquí están las cuentas». Bermejo me enseña cómo se parte un bloque de granito para darle el tamaño preciso con un mazo de tres

kilos. Julián me explica cómo el sindicato designaba a los empresarios el número de parados a los que tenían que pagarle un jornal diario, trabajasen o no «eso lo dejábamos a cuidado del empresario, peor para él si no te daba faena»... Una foto con muchas mujeres sonrientes vestidas de negro... «Son las compañeras, recogiendo fondos —me explica Luis el Camionero—, nosotros estábamos en la cárcel». Sus acciones eran muy variadas, a veces simples, a veces heroicas, a veces comentadas en voz baja. «Fuimos a implantar el Comunismo Libertario, y nos confundimos de día y de hora» —y se ríen otra vez—. «Mirábamos si las luces estaban apagadas en la ciudad para ver si la huelga triunfaba», «hicimos una carretera», «me escapé de la cárcel», «fui un maquis», «me dieron una paliza», «a mí otra», «y a mí otra», «alguien mató al bicho del teniente»... —Pero, ¿qué queríais? — les preguntaba—... «El precio de nuestro trabajo», «la tierra», «levantar casas», «la libertad», «destruir al Estado», «fumar un cigarro», «quemar el dinero», «que no hubiera guardia civil», «hacer un viaje», «un vestido estampado», «queríamos esto» —y abre los brazos abarcando la habitación, que se ensancha al gesto perdiéndose en un horizonte utópico. Lo más curioso, era el relato frío que hacían de una larga sucesión de pulsos y derrotas. Huelgas perdidas, despidos, listas negras... Estaban acostumbrados, —me decían—. «Si te tumban, es sólo cuestión de ponerse en pie. Para llegar a un sitio, sólo tienes que empezar a andar». —¿Y qué es el anarquismo? —les preguntaba—. «El anarquismo es esto —me respondían golpeándome con suavidad la frente con el índice—. Podemos hacer todo lo que queramos en este mundo —afirmaban— basta con quererlo». —Joder. ¿Y por qué ya nadie es anarquista? Entonces me miraban con tristeza apagada: «Hubo una guerra», «murieron los mejores», «los mataron», «los exiliaron, y sólo nos salvamos nosotros, que tuvimos más suerte o más cuidado»... «No sabemos por qué no vuelven los jóvenes», «a nadie parece interesarle el sindicato, será culpa nuestra». Los jóvenes que reorganizábamos «el sindicato», sólo levantábamos su sombra. Eran los tiempos de «los sindicatos», de las banderas rojas, del partido, de la doctrina correcta y la interpretación científica de la Historia. La CNT no salía del raquitismo. Sus hombres y mujeres de la generación de la guerra, hoy en su mayor parte desaparecidos, eran como los últimos mastodontes, seres a extinguir por la modernidad. Y los historiadores y políticos se estaban encargando de cumplir la misión de enterradores, con un dictamen seco y contundente: «lo que dicen esos hombres, es mentira. No existieron. Son obreros, no saben escribir, no entienden de ciencia, somos nosotros, que no estuvimos allí, los que podemos explicar qué pasó, y por qué aconteció lo que ocurrió, que en realidad no sucedió. Olvidaros de ellos, allí donde triunfaron llevaron la sociedad al desastre». Eso dicen los científicos, los intelectuales, los listillos... Pero yo sé que eso es falso. Yo lo certifico. Yo los vi, yo los toqué. Existieron, se organizaron, lucharon, vivieron, rieron y amaron. Para hacerlos fracasar, los tuvieron que matar.

Mi puesta en escena
I Hala, ya he salido. Ha sido muy rápido, apenas cuarenta y ocho horas. Hubiera sido más agradable el estrecho viaje, de no haber mediado los lamentos de la mujer. ¡Qué gritona es esta señora!, a veces parecía que me iba a dejar sordo...; pero bueno, ya pasó. Mi parto no ha estado mal, para mí. Por lo visto mi madre ha estado con la fuente seca más de diecisiete horas. No ha sido parto de sangre, sino una cesárea vaginal. Los comentarios son de espanto. A ver. Voy a echar un vistazo ahí afuera; abro los ojos. He nacido en casa, en una habitación anodina y pelada, sin muebles salvo la cama. La comadrona me pone en brazos de mi progenitora. Mi madre parece ser una persona pesimista y negativa. Me escruta con interés. Comenta con un señor —que debe de ser mi papá— que aunque he nacido con todas mis cositas, no puede una fiarse porque aún puedo ser subnormal. El hombre asiente. Vale. Contextualicemos por lo tanto el evento. Yo soy un bebé nacido, más o menos, en el año cincuenta y poco del siglo XX, en el seno de una laboriosa familia burguesa. El patriarca es el abuelo, de cincuenta años, rostro de piedra. Un trabajador especializado en dos oficios, albañil y cocinero, que ha sentado finalmente plaza como comerciante local de drogas, productos químicos y perfumería. A mí me parece bien. Podía haber sido peor y haber caído en alguna familia de indeseables, como guardias civiles, falangistas o —eso sí que sería abominable—, de abogados y notarios. Bajo el amparo del viejo, la familia habita un gran caserón de tres plantas, y está compuesta por mis abuelos maternos, mi madre y sus cinco hermanas más pequeñas, que son mocitas y ya les rondan los pretendientes. Mi padre, que queda al margen de este patriarcado de mujeres, es un mecánico poseedor de un humor excelente, que contraresta —en parte— las negras angustias existenciales de mamá. Así que soy el primer nieto y el primer hijo; el ruido es considerable con tanta gente y yo contribuyo a aumentarlo con mi llanto. No es que me duela algo o que esté mojado. Lo que ocurre es que por la noche tanto silencio se me hace opresivo después de la algarabía diurna, y me animo a lanzar unos «ay ay ayyyy» flamencos. Viene siempre alguien y me da el pecho o alguna papilla de harina. Por lo visto no me corresponde por mi edad, pero manifiestan mis padres que o me callan, o se cuelgan de la lámpara. ¿Qué querrán decir? La vida pasa sin pena ni gloria en esta década, y la amnesia me va haciendo olvidar acontecimientos. Recuerdo vagamente algunos de los episodios más señalados de mi vida, como verter el cazo del café en la cabeza de la abuela, pintar los azulejos de la cocina de rojo, pintarla seguidamente de azul, perderme y quedarme mirando un burro, caerme de cabeza por un barranco, caerme de culo por otro barranco, caerme de lado en unas chumberas, caerme de un árbol, caerme en un pozo, chocarme con otro niño jugando a la gallinita ciega, llevarme clavados sus dientes en la frente, incendiar un chalet sin querer, incendiar unos rastrojos adrezmente para ver correr a las cabras, incendiar diversas estructuras que mejor no se entere nadie de cuáles fueron, comerme dos

quilos de magdalenas con sus papeles, sentir como mi madre me estrella un huevo pasado por agua en la cabeza por negarme a cenar... Cosas así. Detrás de cada coma ortográfica de la lista de recuerdos, hay alguien que me calienta el culo con algunos azotes, salvo cuando nadie se entera de quién ha hecho la trastada. Así que aprendo rápido a guardar el secreto de cuanto me traigo entre manos, ya que parece que mis preferencias en cuanto a entretenimientos se refieren, no son muy queridas por los adultos. Otros descubrimientos que realizo en el plano de la ciencia social, son el de lo conveniente de no decir nunca «las cosas a la cara» (ya que el que recibe la noticia de que es un gilipollas suele llevarse un disgusto tremendo), y el de no pedir las cosas que uno quiere, (porque es mucho más seguro pillarlas con disimulo), ya que si las solicitas por las buenas la mayor parte de las veces te las niegan... Hay otras normas de conducta que voy descubriendo. Tiempo habrá de hablar de ellas. En el capítulo de enfermedades infantiles, paso el sarampión, la rubeola, las paperas, la tosferina, la difteria (bastante jodida), una meningitis meningocócica que me afecta el cerebro — dicen—, porque desde entonces oigo voces y veo cosas raras, la fiebre tifoidea e incontables gripes, resfriados, bronquitis, infecciones urinarias, sarpullidos, intoxicaciones, acetonas, lombrices saltarinas que descubro inspeccionando mis heces... Así que no soy lo que se dice un niño sano, si bien salgo de cada crisis fortalecido y reconfortado ante la perspectiva de la siguiente cabronada. Si el sufrimiento curte, yo tengo la piel de cocodrilo. Mi alimentación no es escasa, al contrario, rememorando los años del hambre —los cuarenta—, mi madre se aplica a cebarme. Yo me dejo nutrir, porque mientras engullo me refiere siempre la gran suerte que tengo de haber nacido en estos años de abundancia, insistiendo en la historia de unas vacas flacas y otras gordas que tenía un faraón, deduciendo yo que debo de ser una especie de vaca gorda. «Come hijo —me dice—, porque este bocado que te llevas a la boca puede desaparecer en este mismo momento». Ante tan angustiosa perspectiva, ¿qué voy a hacer? Colaboran en esta hercúlea tarea de alimentarme, los relatos de mi abuelo acerca de la Revolución Española, en la que trabajó de cocinero para las tropas rebeldes, las franquistas. En estos cuentos de la guerra, las batallas, las explosiones y los tiros son totalmente secundarios. Lo importante era el tener siempre llena la barriga y, al respecto, me explicaba mi ancestro que no había que sentir asco de nada, ya que cuando el hambre aprieta todo está bueno; y comentaba el caso de un cañoneo de los alemanes de las Brigadas Internacionales sobre su posición, y de cómo un obús lanzó a un soldado dentro de una de las grandes calderas del cocido, y que nadie se dio cuenta, y cómo descubrieron al hombre —pasado el susto—, tras media hora de cocimiento, y cómo buena parte de la carne se había deshecho (menos los pies que quedaron fuera), y cómo no dijeron nada para no desperdiciar comida, y cómo los soldados se comieron el rancho lanzando grandes elogios a lo bueno que había salido el puchero... ¡A pesar de los piojos del chaval!... Pues eso. Que cuando hay escasez de comida, no hay que despreciar ni hacerle ascos a nada, ya que lo que los demás dejan es la base del bienestar del que se come las sobras, aunque sean lagartijas. Por eso me gusta todo, especialmente las tostadas con mantequilla, los garbanzos, las judías, las lentejas... Sólo odio, por alguna tara extraña, los huevos pasados por agua. Esa consistencia de moco que muestran, no me estimula. Pero si no hay otra cosa, me los zampo. En cuanto a mis obligaciones, dentro de una familia que es como una pequeña empresa y donde todo el mundo trajina con algo casi de continuo, a mí me hacen trabajar desde muy pequeño. Soy el encargado de rallar pan duro con un triturador de manivela que mueve un tornillo sin fin, y de quitarle las piedras a las lentejas. Estamos en los años cincuenta, y todavía no existe Barrio Sésamo. Los ratos de juego, en la calle, practicando lo que alguien ha denominado piadosamente fútbol, y que hoy sería denostado como kale borroka. Segregación total entre niños y niñas, esos extraños seres. Más adelante me dedico al reciclado ecológico de cartón y papel, actividad industrial que por la fecha se denomina de trapero. El colegio, un aburrimiento. Estamos sentados en bancos dobles, retrato de Franco y de José Antonio (nuestros padres —nos dicen—) y en el medio un crucifijo (Dios nuestro Padre —nos

aseguran—). Hacemos palotes con los pizarrines, luego planillas con el plumín y tinta azul, cantando las tablas de multiplicar, con un babi feísimo de rallitas azules en el que me embuten a pesar de mis protestas. La sensación de que alguien me mira es perpetua y paranoica. Qué le vamos a hacer, Doña Soledad —la maestra— vigila regla en mano. En el plano positivo descubro — emocionado— el entresijo del alfabeto al juntar el «ma, me, mi, mo, mu», leyendo una frase que me descubre un mundo nuevo: «mi mamá me mima». Continúo con el «amo a mi mamá». Una vez descubierto el intríngulis de la lectura, en pocos días descifro los «dro», los «ar», los «que» y todas las variantes raras de combinaciones de la lengua castellana, iniciando la lectura de un libro del tiempo de la República que esconde mi abuelo con gran misterio —por eso me atrae—, y que se titula Memorias de un «play boy». Lo que es un play boy no lo sé, pero lo de dentro es «erotismo suave para mujeres» según informa la introducción. Resulta muy interesante por lo rarísimo de las actividades del play boy, y se me pega el hábito de recitar en voz alta para mis amigos de mayor confianza, que asisten a estas sesiones de lectura en los recreos. Y pasan los años y los años, llega la Primera Comunión, acontecimiento majestuoso por lo que se ve, que me conduce a mi primer conflicto social. Me niego a confesarme, porque en el programa de actos me obligan a recitar una poesía que ensalza a la Virgen María en lugar de una que a mí me gusta mucho dedicada a un pollo (aves que marcarán mi vida). Cediendo a ruegos, chantajes emocionales y económicos y a terribles amenazas de castigos satánicos —incluidos en el lote, porque al parecer las poesías sobre gallinas condenan al infierno—, concedo el recitado a la Virgen (de mala gana) y comulgo en pecado mortal (o al menos sin haber confesado). Para mayor abundamiento en la fechoría, la hostia consagrada se me pega al paladar. Ya había sido advertido de que eso podía ocurrir, y que sólo tenía que esperar a que se disolviera la Sagrada Forma. No debo de hacer nada más que eso —fueron las severas instrucciones—, porque tocarla sería un sacrilegio, y de morir iría inmediatamente al Tártaro por toda la eternidad. Como tarda mucho la disolución del Cuerpo de Cristo y su trasmutación en productos asimilables y de desecho por parte de mi organismo, y me estoy agobiando más y más, la voy desprendiendo poco a poco con las uñas, y al darme algo de asco esa pasta blanca con saliva seca que me recuerda a mocos con clara de huevo pasada por agua, la unto con disimulo en el hábito de capuchino con el que me han vestido para la ocasión. Salimos de la Iglesia. La gente va a sus quehaceres, las sandalias aprietan, el calor del mes de mayo es calcinante. Mientras camino por la Calle de la Sal con destino a casa, el sudor chorrea por la caperuza y yo berreo como un condenado. En conclusión. La amenaza de que llegará el demonio, y me llevará si cometo un sacrilegio, no se produce —a pesar de que lo embosco con un buen garrote—. Me recuerda esto a la fábula de los Reyes Magos, a los que puse las anterior Navidad una trampa para capturarlos, consiguiendo con ello que mi madre tropezase con el cable electrificado. Así descubro que ella es la que cada seis de enero trae los juguetes. Por lo tanto, meditando sobre hechos pasados y presentes, llego a la conclusión de que Dios y los Reyes Magos (y el Ratoncito Pérez) son la misma cosa: mi madre. Esto es mucho más lógico que la historia de un solo Dios, que es Hijo, Padre y Paloma al mismo tiempo. Todo parece indicarlo. Los sucesos desagradables del día de Primera Comunión son —en su totalidad— materiales, no místicos. No percibo la Gracia, ni el aleteo de los ángeles, ni la sensación de felicidad prometida. Lo peor: mamá me confisca cincuenta pesetas de regalos, que yo pensaba invertir en petardos y cohetes, para comprarme un pantalón largo. Un verdadero ultraje primaveral. Una marca indeleble en mi memoria. Un día triste que sienta las bases de mi ateísmo filosófico. Maldita sea la Igesia Católica, la única verdadera. Damos un salto temporal hasta la primera eyaculación, porque nada digno de reseñar se produce hasta entonces. Merced a la lectura continuada de las Memorias de un «play boy», consigo un amplio conocimiento de la sexualidad humana, aunque no logro comprender cómo puede gustar más a un hombre el realizar una serie de extrañas contorsiones con jóvenes doncellas en hoteles de lujo, que finalizar tranquilamente la leche con galletitas de la merienda sentado en el brasero de picón. Sin embargo, esta mi actitud de placidez va a ir dando paso a una gran desazón. Imaginen a

Y también una serie de cantos religiosos como el Tú me has mirado a los ojos.. una operación de fimosis y pequeñas catástrofes fruto de alguna travesura. pues los ensayos se hacen en horas lectivas. es bien recibido. el Alégrate. Me leo el libro y me pego un hartón de llorar con el drama de esta anciana señora. soy una pieza más del Régimen que no se plantea ninguna pregunta ya que se me han dado todas las respuestas. para tan solo apercibirme de la emisión de un escaso volumen de chorrete similar a la clara del huevo pasado por agua. más la Virgen María. y me digo que soy guapo. Al cabo de quince minutos mejoro la técnica y así hasta nuestros días. la madre de Jesús y de Dios que es mi abuela.. porque las contracciones prostáticas de ahí dentro han sido gordas. masturbaciones. que mezclan magia. «arf» y «jas».. o de lo que sea. porque si Dios es mi padre y María su madre. el Aleluya aleluya aleluya. Yo los entono siempre con entusiasmo. presiento que Franco es el Científico Loco que domina el mundo (téngase en cuenta que en la escuela se nos muestra a Franco como el principal dirigente del planeta). Que Franco sea el Jefe del Estado me parece lo más normal del mundo. apunto esperando ver salir un chorro de pipí como nunca fue visto. empalidece y me ordena que no pregunte nunca esas cosas a nadie más que a él. y este hombre. Observando con discrección a mis padres.. un día de estos me darán un golpe en la cabeza. Comprendo lo sucedido y juro no volver a repetirlo. y las que no se me han dado me las he inventado yo. pistas de aterrizaje marcianas en Nazca. Percibo que algo no va bien. me miro en el espejo en pelotas. Estamos viviendo en la Dictadura franquista. No puedo revelar este secreto ya que me tomarían por un enajenado y sería . devorando todo tipo de novelas de ciencia ficción y literatura del siglo XIX. fenómenos paranormales y platillos volantes) están siempre basadas en la realidad y. Busco corriendo la escupidera. que me explicó con tanto detalle y secreto cómo se introduce el pene en la vagina de las chicas en cuanto se percató de mis aficiones literarias. veré las estrellas y conoceré el sabor de la sangre. Su forma de charlar de política se reduce a varios «jum». encongimientos de hombros y elevaciones de brazos al techo. no más que porque me da gustirrinín y. tras los cuales miran al infinito y comen la sopa. ¿me transformaré en vampiro? El libro me confunde más aún. y que los polis son en realidad ultracuerpos venidos de Andrómeda para implantar la Dictadura del Capitalismo de Mercado. En casa se conecta la radio a eso de las dos y media del mediodía para escuchar el parte de noticias. De resultas de la mezcla de invasiones alienígenas. Estas palabras me sumen en la confusión: ¿seré astronauta?. el Ratón Pérez y los Reyes Magos. Pero hay algo que me escama. van a verse alteradas por mi entrada en política a mediados de los sesenta. más Jesús que es su hijo y su propio Padre. más mi papá el mecánico. compruebo que se expresan con gruñidos. poderes telepáticos y huelgas de mineros franceses. Dios ha venido a verte. la Virgen es mi abuela materna. imagínense. Son los grandes éxitos de la época. más mi madre que es Dios. como cuando mezclo estrofas de los himnos militares con los religiosos. Le pregunto al abuelo por qué musitan tanto mis padres a la hora de las noticias. Pues ahora tengo además a la madre de Gorki. más el Padre Dios de los Cielos. trabajos. siento una especie de explosión en la que pienso que me estoy meando vivo. Me acaricio la barriga. estudios. de Gorki. me salen cantidad de pelos por doquier (como al hombre lobo). me organizo mi propia mitología política. me toqueteo un rato la minga. alzamientos de cejas. En definitiva. haciéndome jurar que si la policía me tortura jamás revelaré quién me lo dio. A continuación me entrega con el máximo secreto La madre. y el poder librarse de la clase de matemáticas. Si ando preguntando esas cosas a cualquiera —me advierte—. lo que ocurre es que yo no lo sé. en consecuencia. Esta idílica existencia. finalmente.un niño de unos once años metido en una bañera de cinc: estoy intranquilo. «¡que me meo que me meo!». el Montañas nevadas. Hasta ahora tenía dos padres: Franco y José Antonio. Prosigo mi formación política en secreto. En la escuela nos han enseñado a cantar todos los himnos patrióticos habidos: el Himno de la infantería. el Prietas las filas. Ellos nunca dicen nada explícito. que lucha contra la opresión zarista y cuyo final mortífero no os cuento para no quitarle intriga a la novela. Intuyo que los libros de magufos (de mago-ufo. en la que se alternan juegos. Las paso moradas de asco y de dolor. el Santo santo santo.

Tremenda la resistencia a mis requerimientos. que no merece la pena semejante trabajo para tan magro resultado. comisarías de policía. estatuas. Son las primeras manifestaciones públicas. yo no me como ni una rosca hasta los dieciocho. enredos. destreza y sigilo. tropiezos. porque si bien yo pienso que en el país miles de personas han de estar haciendo lo mismo que yo. el chalet del alcalde y la centenaria puerta del Gobierno Civil. me animo a dedicar un ratito —en las noches oscuras— a la decoración de edificios públicos. Por lo tanto. sonrío bondadoso. El alcance de estas actividades subversivas es limitado. A la mañana siguiente. y coloco el sexo compartido en un punto muy bajo de mi escala de valores y deseos. Soy cauto. camino del colegio. una noche de invierno salgo de casa por la puerta trasera —a las tantas. a nadie se le ocurre mirar. la Casa de Socorro. de expresión política no institucionalizada. Así que guardo silencio. pasando por inundar el seminario y cortar las patas de una torre de alta tensión con varias hojas de segueta. Si un poli me pregunta a dónde voy. Por mi lado. me voy a las puertas del Ayuntamiento y escribo en grandes letras. Los fachas afirman que la horda roja resucita e interrogan a la amedrentada población en busca de la clandestina célula masónica. nunca me he tropezado ni enredado en raíces cuando había que huir. pero sin graves consecuencias. Cuando finalmente consigo un coito feliz —gracias a la influencia benéfica del anís chinchón—. les respondo que para mí lo raro no es que la gente se complique la vida. logrando estropear la placa de manera definitiva. Nunca me han pillado con las manos en la masa. hasta el punto de desplazar paulatinamente la diana de mis intereses políticos: la persecución de las chicas con vistas al acoplamiento. Como complemento a esta tarea —diríase casi artística— de oposición a la Dictadura franquista. parece que poseo un don especialmente útil para la actividad delictiva. pero estoy seguro de que a mí siempre me arrancará la furgoneta a la primera no más me ataquen los zombis. Descubierta la verdad. Si me pego a un muro. Mientras que en París y Los Ángeles la juventud se pone púa de drogas y de sexo —según cuenta con tintes siniestros la prensa del Régimen—. Por esas fechas de espasmos sexuales y . no como en las películas americanas. sobre la lápida que ensalza a los mártires de la Cruzada: «¡Abajo la Dictadura! ¡Viva la Libertad!» Vuelvo a casa sin problemas envuelto en sombras protectoras de la Morena. me enfrento a una realidad objetiva en una población provinciana en la que para una chica el perder su flor conmigo es tanto como condenarse a algo peor que la lepra lepromatosa. placas conmemorativas.inmediatamente ingresado en alguna institución de reposo. realizo también una serie de pequeños sabotajes. tumbas de próceres. me mimetizo con él y paso inadvertido. cuento cualquier chorrada y se da por satisfecho. No sé conducir. que por poco me desgracio cuando queda colgando el enorme artefacto de los cables. la sede de la Falange. Solo otra tarea me absorbe en estos años. en mi ciudad. paso por la plaza del Ayuntamiento y visualizo con el rabillo del ojo a los esforzados operarios que con aguarrás o algún disolvente inmundo intentan limpiar mi primera pintada. diversos cuarteles militares.. Si me meto bajo una cama. decido pasar a la acción. con un bote de pintura roja y una brocha gorda. Tras realizar largos cálculos y planes. desde que entraron en ella los nacionales durante la Revolución Española. me doy cuenta de que no es para tanto. rótulos de calles.. me temo que en mi modalidad soy el único saboteador del reino.. para evitar que las fuerzas del orden puedan preveer mis movimientos. actuando según me dicta la inspiración y la prudencia. hasta el punto de que desespero y pienso en autoinmolarme como forma de protesta. A día de hoy tengo problemas. tarea en la que adquiero experiencia. a incendiar el primer coche patrulla de la Policía Armada (hasta entonces iban en mi ciudad a pie o en moto). O si no explíquenme el por qué de sus quejas sempiternas. Para mí lo misterioso es que la turba permanezca casi siempre tranquila. Llevo vividos ya nada menos que trece años y mi conciencia me exige «hacer algo». cuando todos duermen—. Ante el éxito obtenido. pero me las apaño para salir de ellos. cuando tiene todos los motivos del mundo para amotinarse y levantar cadalsos. Sobrecogido por una sexualidad turbulenta. Con tanto insistir he cosechado varias detenciones. sigo siempre trayectos aleatorios e impredecibles. Si ustedes se preguntan por qué me complico la vida de esta manera. que van del rajado de ruedas de motos de los municipales.

con familia y tal. cayendo dentro de la terrible máquina mientras daba vueltas y vueltas. Suerte que dejé los pies por fuera y pudieron sacarme a tiempo. Estuve parado —dicen— más de cinco minutos y necesité masaje cardiaco. volvió a dar con mis huesos en la UCI de traumatología: paleando arena en una hormigonera. Ya lo irán contemplando. porque ¿saben qué? Al otro lado. por ingresos hospitalarios o por vivir como fugitivo de la justicia. En la actualidad sigo siendo el mismo: soy un tipo convencional. O aquel elefante que se me vino encima en el circo. La más grave de mis muertes fue la acontecida en un accidente de trabajo. bastante aparatoso. . respiración artificial y una estancia en una unidad de vigilancia intensiva conectado a un respirador durante más de un mes. no hay nada. años después. porque todo ocurrió durante una parrillada en la playa. Eso es todo de momento. me emparejo. Me marché de casa pronto a ver mundo. prosigo la convivencia con esa mujer que me aguanta.. retorno al redil. Bebo los vientos por ella. O aquella vez que me caí de espaldas por una escalera con una lavadora sobre el pecho. llevado por un exceso de entusiasmo me autoimpulsé. cuando las aguas vuelven a la bañera.militancia política me parece que me enamoro. me marcho de la casa de mis padres y. Y vi poca cosa. hasta ahora. Un segundo accidente. Fue algo muy embarazoso. hasta que conseguí recuperar la conciencia. Y también dramático episodio cuando un día. con electrocución y caída desde cuatro metros. A veces he de irme por trabajo. quiero consignar que he estado a punto de morir varias veces. el viento de levante arreciaba fuerte. Por último. con la familia al completo. O como se diga. en la playa de Algeciras. arrancó una sombrilla y la llevó volando dando vueltas hasta que el palo se clavó en mi estómago. Pero. y que incluso me han resucitado en un par de ocasiones. Esto ha hecho que pierda absolutamente el miedo a la muerte..

y mientras por ahí y por allí la plebe se manifiesta conmemorando el día del trabajo. reventando cerraduras con la maza y la palanca. pues la maltratada estructura percibe la llegada de sus creadores y nos recibe encantada. un grupo de militantes hemos obrado por la vía de los hechos y aquí dentro vamos a quedarnos hasta que salgamos fuera. entre toses y jadeos. Salvo los yonquis. Con su llegada y la consiguiente disolución del sindicato franquista. el inmueble es abandonado por el Estado. mientras murmuramos que algún responsable sindical debería de haber localizado ese orificio que nos hubiera ahorrado múltiples magullamientos. Alguien se pincha accidentalmente. ¡lo logramos! Se derrumba ante nuestras perplejas miradas la puerta junto con su marco. quejidos. Cuando más adelante la dictadura se apropió de la casa. Carraspeos. Aumenta el deterioro cuando nuestros porrazos hacen que se desprenda de la fachada la enorme y pétrea águila imperial de los Reyes Católicos.. y sólo pueda ser leído por el Ciruela. se muere Franco. las jambas.Magufos I. pero afortunadamente aun no se ha desatado la epidemia de SIDA. qué peste rediós. Echamos un vistazo a la polvareda a través del espacioso y cavernario agujero. ya que eso de la seguridad laboral aún no está de moda. y de despedir con pañuelos agitados a la ululante y menguante ambulancia. Finalmente. oliendo a magdalenas recién hechas. El Rayo que Rompe el Círculo Ha sido una sobremesa muy ajetreada. Primero. las décadas. Y. expropiado por el gobierno del general Franco cuando perdimos la revolución. repuestos de los chichones. Deben de introducirse por ese orificio en la pared para efectuar sus rituales: ¿no pueden usar la puerta como hace la gente civilizada? Parece que no. Percibo en mis costillas que la cabeza es muy grande y pesada. hemos entrado en el abandonado edificio de dos plantas a golpe de machota y cortafrío. Este edificio fue levantado en los ratos libres por obreros sindicados. Grandes destrozos en mazas y palancas.. qué cantidad de mierda. sin dubitaciones. Vamos tomando posesión e iniciamos nuestras . Con una pala las vamos depositando en bolsas de basura. el viejo que guardó la Copia Simple y el único que sabe lo que pone de memoria. y empieza la Transición democrática. el dintel y gran parte del muro. a juzgar por la capa de un metro de espesor de jeringuillas de hierro que cubre el suelo. que querían fundar una cooperativa con panadería y economato y. Es el Primero de Mayo. Tan solo la de hepatitis. con fuerza. la mugre abre pasillo y la luz entra de nuevo. Luego de inmovilizar y entablillar la pierna quebrada al entusiasta compañero. la escritura del año de mil novecientos treinta y dos dice bien clarito que el local es nuestro. el suelo se esponja y ablanda. Aquí hace al menos cinco años que no entra nadie. Realizadas infructuosas gestiones ante el Gobierno tendentes a su devolución. rompiendo muros. feliz de vernos de nuevo. patada a la puerta para echarla abajo. ¡paf!. este es el cagadero de los lumpen de toda la Galaxia. Lástima que ese documento esté un poco deteriorado al haber permanecido oculto más de treinta años en un pozo. aunque legalmente el edificio sigue perteneciendo al patrimonio del Estado. ¡quién lo diría en un pájaro!. Con decisión. un piquete de subversivos nos hemos encaminado hacia un local histórico de la CNT —esforzada central sindical—. Es igual. Las paredes vibran a nuestro paso. Pues ya estamos dentro. al igual que cualquier microbio. era una gloria planear sublevaciones y complots en estas amplias y resplandecientes salas. Cae sobre nuestras descubiertas cabezas. al decir de los viejos anarquistas. Sacudimos nuestros chándals. Pasan los años. le dio diversos usos: oficinas del Movimiento Nacional y sede del Sindicato Vertical.

En ese aspecto. dos si es un teniente. — [A la gordita]. calculando los pasos. la verdad.. ¿te gusta? —me responde una chica gordita llena de granos—. ¿De dónde viene? — No sé. Especial ilusión me hubiera hecho el demoler el Valle de los Caídos. Ya no me acuerdo. fabricación de bombas termoatómicas. — ¡Habla! — No sé. II. preocupa». ¿De dónde habéis sacado ese dibujo tan bonito? — ¿Ése?. Los oficiales configuran una burocracia escalonada. pero no pudo ser. es un misterio. Medito sobre la profundidad de su significado e inmediatamente me sobresalto.. porque hay que reconocer que. como hacen con esas torres que se caen de repente. — Pero —insisto—. Al servicio del Estado En diciembre del año setenta y uno (¿o en el sesenta y nueve?). en lo que a formación militar se refiere. Lo de la obediencia a los mandos era muy gracioso. cuando unos chavales de diecipocos años. Terrible decepción por mi parte: me tocó el Ejército del Aire.. Tal vez les gustaría a ustedes saber en qué circunstancias llegué a ver por primera vez ese logotipo que tanto me ha alterado en mi pacífico carácter. lo desconocen.. La primera clase teórica que recibimos.. ya que esos señores eran muy quisquillosos en lo referente a sus grados y al respeto que merecían. en la que los funcionarios pretenden (en tiempo de paz) llamar lo menos . se refería al saludo debido a los mandos y los pasos a los que tenías que levantar la mano a la sien: seis si es un general y viene a la contra. ¿sabéis quién ha inventado ese emblema? — No sé. — Oye. alborotando. eran unos verdaderos pesados obsesivos... Sólo consigo extender aún más mi fama de pirado solitario y violento. — ¿Lo sabéis vosotras? —No. intentaría aprovechar el tiempo al máximo —me propuse a mí mismo— aprendiendo cuantas técnicas de destrucción generalizada me enseñaran los señores militares para aplicarlas a la vida civil: voladura de puentes y embalses.. ése me parece que es el símbolo de los kraker holandeses. los okupas de allí. pero en mi estupidez pensé que la «experiencia del Ejército» podía ser interesante. Ya que tenía que perder mi juventud de tan miserable forma (sirviendo al Estado). ocupación de territorio enemigo.. Estoy explicando a un grupo de inquietas ratas que no tienen nada que temer de nosotros. Podía haberme negado. — ¿Quién tuvo la idea.. Se trata de un tiempo en el que eran frecuentes los avistamientos de naves alienígenas. les da igual. qué buena pancarta. lo ignoran. quema de iglesias y de centrales nucleares.actividades manumisoras. nada más llegar al cuartel.. pero para ello hay que retroceder unos veinte años. Me acerco a los muchachos. destrucción de edificios públicos. ¡responded!. me encontraba realizando el servicio militar por imperativo legal. En resumen. ya que hay bastante sitio para todos. Una época en la que yo estaba enganchado por los relatos de marcianos. una década nada más y nada menos aproximadamente. Así te podías pasar la mili. lo habremos visto en alguna parte y ya está.. porque al lado de la frase hay pintado un símbolo que siempre consigue sorprenderme: el rayo que rompe el círculo.? — No sé. — ¡Decídmelo! [la agarro por la camiseta y la zarandeo mientras amenazo al resto de okupas con la escoba]. despliegan una pancarta con un lema poético: «quien okupa. la mili obligatoria española era algo atroz.

en lo que a sargentos se refiere. en los escasísimos ejercicios de tiro. que servíamos para matar al enemigo. de soldados haciendo guardia en lugares por los que ni los lagartos pasearían. Los gays. la tropa era el purito reflejo de los oficiales en lo que a vagancia se refiere. En consonancia con el ejemplo dado y el objetivo final de la instrucción. en la base. eran suboficiales chusqueros de la Legión Romana y. dos mil años no son nada. echándole mucha dedicación y vista a mi alrededor. a no ser que deseases pasar una temporada indefinida meditando en los calabozos. a los que miraba con envidia cuando se elevaban con sus F-5 cargados de keroseno y de cohetes. gracias a ignotos motivos ocultos en el inconsciente de algún coronel de edad proterva. caótico. los franceses. porque ellos llevan el cuartel y lo hacen a base de gritos que sobrepasan en decibelios el ruido de los motores. y sustituir esas nobles cualidades por la obediencia ciega al «porque lo digo yo». Baste recordar que los que le azotaron antes de subir al Gólgota. todos con las hormonas alteradísimas. que es mucha. Lo que hubiera yo dado por ascender a miles y miles de kilómetros de altura. Por cabeza. Eso es todo. y el funcionamiento de las baterías de antiaéreos y los lanzacohetes tierra aire. porque veías un culo en calzonzillos y se te ponían los ojos . que estaba compuesto por «los que odian a la Patria». Pero estos ceporros desconfiaban de cualquier cosa que pareciera competente. Hombres y hombres por todas partes. Ni una hembra en diez kilómetros a la redonda. que al menos sabían leer y montar y desmontar los motores. por definición. ayudado por enormes porros de cannabis. el comunismo. de nubes. la CIA y la masonería internacional. a saludar correctamente a los galones y a cumplir con un reglamento que determinaba minuciosamente lo que había que hacer en cada momento del día y de la noche. realizando ejercicios físicos abominables y limpiando toda la porquería que pueden generar cientos de hombres. porque yo ni pensar en acercarme a ellos. los tipos más despejados eran los mecánicos especialistas. de pelícanos. como dentro de un rato tendrán oportunidad de ver si prosiguen leyendo mi relato. porque los soldados acababan creyéndose ese papel de guerreros. fui consciente plenamente del horror que constituía cada segundo de mili. los moros. Eso nos lo repetían al cabo del día unas mil veces. Hay numerosas anécdotas de la mili. ya que adoptaba el papel de soldado modelo. ocultos como topos. Era fundamental para ser sargento. arbitrario. Y mira que me esforcé por llamar la atención de los mandos. Su principal tarea consiste en eliminar cualquier vestigio de inteligencia y raciocinio del cerebro de los reclutas.posible la atención de los colegas y ascender con el mínimo esfuerzo por antigüedad. Allí. limitándose a aprenderse el valor de las galletas. A los pocos días te acostumbrabas a lo infundamentado de los mandatos y a cumplir las órdenes sin rechistar. Son bestias que hubieran desmoralizado a Jesucristo de haberles tenido que predicar. ¿Desobedecer? Imposible.. Esos militares son individuos muy peligrosos. La gran paradoja de todo este tinglado militar es que. auténticas acémilas a las que se les extirparon los sesos al recibir los galones. Y. En estas circunstancias.. en el año y pico de mili aprendí a disparar el CETME. En fin. para colmo. refugio de penas y nostalgias. aún estando cada minuto del día ocupado según el reglamento. rodeado de azul. planear libre y soltar cuatro pedazos de bombas de napalm sobre el Palacio del Pardo. voluntario para todo lo relacionado con las bombas y el derribo de edificios.. para mayor desazón y desasosiego. a la espera de que me trasmitiesen todos sus ultramodernos conocimientos del arte de la masacre. Estos tipos eran absolutos insensatos que gustaban de jugar con granadas y machetes para impresionarnos. los portugueses. Afortunadamente en esa época yo era abstemio y. apagar el motor. ya que un soldado que hace preguntas y no bebe es alguien muy sospechoso. esto es. hasta dejarte sordo. y los oficiales de vuelo. donde las bebidas alcohólicas que se despachaban poseían el volumen mínimo de un litro. A pesar de esos obstáculos en mi formación. y creo que algo de éxito obtenían sus predicaciones. en la mili todos éramos varones. ¿Qué más? Los suboficiales de tropa. la cantina de la tropa. todo era completamente gratuito. gracias a ello. Había que tener cuidado. mientras nos juraban que allí estábamos para «¡MATAR!». era el antro más visitado de la base aérea en momentos de ocio. soñar aún era posible. no voy a entrar en detalles.

cantinas. La Ronda de Noche Y vamos a los hechos. — Mirad —dice Mauro que está temblando— se han apagado. ¡eh.. intento darle a esta ronda un aire romántico.. ¿pero qué dices hombre? Deja de moverte. Dejemos eso y veamos la infraestructura del lugar. Son las cuatro de la mañana. Me distraigo contemplando como se recortan los vahos de sus expiraciones contra la luz de los focos. Joan señala muy nervioso a las pistas dando saltos. aunque están a más de quinientos metros. . Por fuera del muro hay campos de cereal de secano y una carretera. eh. — Os pedrer! —dice Jaume—. però no són dues llums. catalán de interior uno y el otro murciano. Todo su amplio perímetro está amurallado y vallado. Son tres siluetas luminosas. pero que debo mantenerme alejado de esos fuegos fatuoss. Esta es una noche sin luna. desapacible.. mejor no entrar en las peculiaridades de la conversación. — Yo no veo nada de nada.. rodillas flexionadas. No obstante. eh. no sé cuántas hectáreas. El catalán no tiene ni idea de hablar castellano. fixa’t bé!.. Pero las ganas se te quitaban de golpe cuando despertabas con el «ñigo ñigo» y te dabas cuenta de que el tipo de al lado. con hangares de aparcamiento y reparación. barracones para la tropa. La impresión general que tengo es que no hay ningún peligro.. destacan nítidamente sobre el fondo negroide de la noche. vigilado por garitas que son reforzadas con una guardia móvil interior de tres soldados que se dedican a caminar cansinamente junto al muro. ¡Ah!.. Los tres espiamos agachados. pero con la paranoia que nos inculcan estaríamos locos si no fuésemos listos para matar. a l’inici de la pista! En realidad. mecánico fresador de enormes manazas. etc. són tres. edificios bajos para la oficialidad. Me aburro. eh. se masturbaba en su litera mirándote con ojos de cordero. atisbo las siluetas de los murciélagos.. hablando de mujeres y de los misterios del tamaño de los coños. No es de mi incumbencia la aparición de fantasmas o de objetos extraños en bases aéreas.reondos. III. almacenes. estos dos no se han quedado conformes y regresan a regañadientes. ni dos luces ni tres —respondo. — Os digo que allí no hay nada. No entiendo por qué la gente es incapaz de planificar algo empleando la razón. cuando el Joan nos llama la atención. ha acabado nuestro turno y hay que dar el relevo si no queremos que el briga se alarme o piense que nos hemos dormido. Sólo lo entiende y eso le ha costado múltiples disgustos con los sargentos hasta que lo dejaron por imposible. Joan y Mauro. radar. más otra exterior que no viene al caso. un detalle que se me olvidaba: siempre nos ordenan no cargar los fusiles. fría.. — ¡Eh!. de las que a mí me gustan. — Que sí. — Estupendo. dos rústicos. ya nos queda muy poco para acabar la mili. Los dos colegas van ligeramente adelantados.. eh! — ¿Qué?. Voy haciendo la ronda con otros dos compañeros. como bolas flotantes azuladas. Nos quedamos clavados. veteranos. dando unos meneos a la manta. cabeza adelantada y ojos saltones en la dirección que nos señala. miro las estrellas. como cocina. dirigiendo nuestras miradas hacia la pista de aterrizaje. qué rollo. pues nos vamos a dormir de una vez. Estamos acabando nuestro turno y nos disponemos a dar el relevo. armero. No entran en el catálogo de «enemigos de la Patria». Sitúense en la situación: la Base Aérea ocupa una gran extensión de terreno.. Las bolas tienen en su extremo superior una bolita que está coronada por una especie de cresta dentada de color rojizo. Me quedo impasible. Todos somos güisas. — Joder —dice Mauro— hay dos luces flotando allí. pero. pista de despegue y aterrizaje y demás edificios necesarios en un cuartel.. despachos. auténticos trogloditas armados con el fusa y munición de la de verdad.

“que ens agradaria donar un cop d’ull a la pista d’aterrage.si les surge un fenómeno extraordinario —que vete a saber por donde puede salir—. Pero cá. La situación ha cambiado para mí. avanza en dirección a la pista. Ni tan sols t’han fet cap per lo pesats que ets. Esos seres de pico curvo me hacen signos amistosos con sus alas . per a què t’interesses tant pel rotllo de la guerra aleshores? Tot el temps pregunta les teòriques. Estos dos insisten. que los chuchos están cagando). puedo estar siendo testigo del primer contacto con extraterrestres en esta base aérea. pero yo diría que es un sonajero de veinte metros de largo tripulado por tres gallinas. tan suave que es casi invisible. Llegamos al Cuerpo de Guardia y. pertrechada como para asaltar un búnker. — Qué manía tienes tú con los portugueses invasores. — Però és que poden ser els portuguesos que ens invaeixen. Rediez. pero no quiero ir con estos dos.. pero se dirigen al brigada que dormita apaciblemente en una litera chupeteando y le musitan al oidoque esto. que lo otro [vocecita meliflua].. y los sigo a distancia sin que se den cuenta. Yo me cubro tras un bidón. Han andado unos seiscientos metros. se dirigen a la perrera y sacan a tres pastores alemanes. granadas. Parece que me tienen calado. No sucede nada. Aguardo un poco a que se alejen... y dispuesto a hacer cuerpo a tierra si estos dos me toman por alguna amenaza.. Los perros se han tumbado y lloran. Y si nos invaden los portugueses o los muertos. les dice que le hablen en cristiano. Dan el relevo. que flota a dos metros del suelo. y que con el debido permiso me retiro a mis aposentos. Un trecho por delante de ellos. Podría acercarme por la espalda y estrangularlos con los rabos de los perros antes de que se dieran cuenta de que algo malo estaba ocurriéndoles. — Son cosas mías del anarquismo... ¿que per què?. Despiden una leve luz amarronada. porque están muy tensos.. en el punto central de contacto. los dos audaces soldados se detienen y escucho como quitan los seguros de sus fusiles. mis compañeros no están conformes.. Que se lleven lo que necesiten (como linternas) y que le dejen dormir en paz... Esforzados guerrerros La pareja. ¿qué hago? — ¿Y si anem a veure-ho? —propone muy interesado Joan.. cargadores. porque estoy durmiendo. ¡están locos!. no parecen amenazantes. machetes.. De la parte posterior de cada pompa sale un tubo naranja que busca la unión con los otros dos y. me doy cuenta de que los tres fantasmas están dentro de tres cabinas esféricas e individuales. Están inmóviles. No se ve bien por lo oscuro. como si hubiesen encontrado algún rastro. que vayan a ver. pero que si hacen algo no debido se acordarán de él. pase lo que pase nadie me echará culpa de nada. sí. totalmente transparentes. ¿qué se nos ha perdido en la pista de aterrizaje? Lo que hay que hacer es volver al cuerpo de guardia. Ahí no hay nada... como pompas de jabón. Fijándome mejor. sobre todo ahora que piensan que estoy durmiendo. dar el relevo y punto en boca. como ya digo. què raro que ets. han aparecido tres figuras ectoplásmicas con forma de gallina. perquè ens sembla que hem vist quelcom extrany i volem investigar”. sienten curiosidad peliculera por meterse en la boca del lobo. Estoy libre de responsabilidad.. Los canes van ligeros. ¡Diablos!.. que está medio trastornado por el sueño. — A tu nohi ha qui t’entegui —protesta el catalán—.. Dejo muy claro que yo no he visto nada. lo que hay que hacer es dar media vuelta y correr. ¡madre mía! IV. En realidad estoy también intrigadísimo. Así que estos dos van al armero y vuelven a coger los cetmes.. Voy alerta (ojo. Yo estoy picado por la curiosidad de ver a dónde puede llegar el disparate. De golpe. se extiende horizontal un cilindro alargado con forma de pepino. Aguardo unos segundos. y el brigada. sobre todo si disponen de armas de fuego. — Que no joder. — Nano.

VI. a continuación. Creo que me dicen que tranquilo. — Al menos tendréis tecnología para destruir esta base. Habrán vuelto a conectar a los colegas y le están dando gusto al gatillo. Habré recorrido la mitad del trayecto cuando escucho ráfagas de CETME a mi espalda... Contemplo el OVNI con interés. pues se han metido en una base aérea de la Dictadura Franquista. contemplo cómo los fogonazos iluminan el OVNI.. por primera vez en mi vida. que están rígidos. porque cocorotean espasmódicamente.. V. Me decido.. «¡Bum!». boquiabiertos. pidiéndome protección. A los pocos segundos pasan por encima de mi cuerpo los perros a todo meter y. No escucho con el cerebro.. que continúan inmovilizados.. El Rector de la nave se llama Rizo Oportuno. Siempre he pensado que la demostración de que no estoy loco se encuentra en que yo oigo voces en las tripas. que tienen bloqueados los circuitos neuronales de los vigilantes de la base. esquivando el tiroteo o intentándolo al menos. empiezo a divertirme. Joan tropieza conmigo. si os capturan los falangistas no tendrán piedad de vosotras». escucho que me interpelan dentro de mi barriga. los marcianos han cubierto su nave con una fosforescencia muy tenue. ¡Ostras! ¡Que se conecta la alarma de la base! El brigada ha de haberla activado ante tanto tiro. Encienden las luces. se desplaza a la derecha. que flota ante mí en una especie cohete cósmico. mientras que los esquizos las sienten en su cabeza. — Vete —escucho—. porque estábamos hablando de un fenómeno nocturno en la mili. y sólo se vislumbran sus fantasmales siluetas. ese sonajero con tres cabezas que pilotáis parece impresionante. La sirena planea por todos los barracones. cae. una granada. ¿Les cuento por qué me tienen repeto los perros? Eso mejor vamos a dejarlo ahora. Sodoma y Gomorra Joder con las gallinas. de una nave espacial alienígena. Echo cuerpo a tierra y desoyendo la última recomendación. más bien parece que se están descojonando de la risa. que son indetectables. las vuelven a . en color rojo sobre fondo negro. El murciano. Ahí están esas criaturas. Me alejo en dirección a mi barracón. porque me tienen mucho respeto. Me pego bien pegado al suelo. me incorporo y me acerco hasta donde mis camaradas. El OVNI sube unos metros. probablemente venida de Sirio o de Aldebarán o de alguna estrella desconocida. y me han descubierto siguiendo a estos dos tarugos.. en cambio. se incorpora y sigue tras los perros. Primer contacto Bueno. Sería un detalle por vuestra parte. en silencio.. Al parecer solo están fisgando un poco nuestra primitiva tecnología. sino con el abdomen. Me concentro en mi vientre. Los perros dan vueltas en torno a mí con el rabo entre las piernas. les envío una salutación de bienvenida y les explico que corren peligro. pues me acerco. ahí las dejo con sus co-co-cooo similares a risitas. ¡vetevetevetevete!. ¿no? —les pregunto—.. baja. Va ametrallando y «¡bum!». Entonces.. Menuda mierda de primer contacto. las apagan. a la izquierda.. Se trata —como suponía—.. Eso es todo. «Los oficiales aquí se comen a los pollos los domingos —les informo—. En el lateral del fuselaje brilla un emblema consistente en un círculo partido al ser atravesado por el rayo.. apuntando desde la cadera con sus armas.acabadas en garras con espolones. cacareando afónicas y moviendo las plumas en una sicofonía de aleteos. otra bomba de mano. No está muy claro lo que dicen. Las tres gallinas coclean. parece empeñado en una sarracina. que me han analizado con un cacharro y saben que soy de los suyos. Curioso espectáculo. paralizados.

Mala cosa que un soldado abandone a su novia. Lo empuño por el puro automatismo que dicen del entrenamiento. y en su vientre. que tira balas de siete milímetros y pico de calibre. El OVNI se coloca sobre mi vertical. pero aún así le arranco limpiamente la gorra de plato de su cabeza y. claro. «Dispareu cabrons. está muy oscuro. para variar. caídas. como en los asesinatos. Un pequeño incendio y una explosión. No sé si ustedes se imaginan el efecto que puede causar una alarma de esas sobre setecientos sesenta y dos soldados de remplazo que duermen plácidamente en sus literas a las cuatro quince de la madrugada en el mes de diciembre. y abro fuego sin querer hasta quedarme sin munición. algunos en calzoncillos y camisetas. aunque las ráfagas que dispara el murciano y las explosiones de granadas se suceden inquietantes. En aquellos años. desenfunda la fusca como si fuera un vaquero y tira al tún tún. con luz roja. osea. La ráfaga va alta. los . Limpio mis huellas digitales. Yo sigo tumbado. y se empiezan a agrupar en torno al Cuerpo de Guardia. está dando órdenes como un siniestro espíritu a grito pelado: «vosotros por allí. Ni un rasguño. Evalúo mis daños y estoy intacto. estos acontecimientos eran muy frecuentes. mientras en mis tripas suena un ¡salud! y el eco de un «co-co-cooo» sin fin. Otra explosión. asustada con la balasera. gritos. vosotros a las pistas con el sargento. se mete entre los hangares. tal vez un poco de queroseno de reserva. novatos. En el armero. cortad la carretera y con la metralladora tumbáis lo que pase. los sargentos de semana empiezan a dar voces. a los cuales se les recuerda continuamente que están allí para matar o para morir. Se hace el silencio y solo se escucha algún que otro «¡ay!» y alguna ráfaga aislada. finales de los sesenta y principios de los setenta. apunto al brigada desde la cadera para no dañarme el hombro. viéndolas venir. Vuelvo a cubrirme. se cubre tras un poste que deja visibles tres cuartas partes de su ser —ya que es muy barrigudo—. por resumir. La tropa. el sargento de semana y sus ayudantes —como energúmenos— les entregan el CETME. el pánico se extiende y todo el mundo dispara y dispara.. «¡venga. desciende. mal afeitado. Muchos de ellos son bichos.. Compruebo el seguro. Debió de soltarlo cuando tropezó conmigo. El brigada está aterrorizado. mientras los focos de la guardia los persiguen como en los filmes de presos que huyen. recién llegados del último remplazo. carreras. y le atacan con trazadoras de un antiaéreo salido de alguna parte. porque nos llega una onda expansiva que nos golpea y arranca del suelo desperdigándonos como pajitas. iluminan su emblema del rayo. Han debido de deflagrar algo muy gordo. me incorporo. y los entusiasmados artilleros le pegan duro a los edificios. Salen a medio vestir. al armero!». a ver quiénes están disparando. y si no también. Algunos dan saltitos porque no llevan botas. Finalmente el tableteo disminuye y se apaga: habrán acabado con las balas. se echa al suelo y se lía también a pegar tiros. vosotros a vuestros puestos. se asoman. Ahora huele a aceite quemado. aunque no lo mato. armad el antiaéreo. gordo. pesado como un cuerno de cinco o seis kilos. Huele a aceite de engrasar. La nube en forma de hongo luminoso me recuerda vagamente a esto o a aquello. Los extraterrestres nos visitan. Levanto el fusa. donde no hay ni un teniente. Interpretaciones y conclusiones Si queréis os lo creéis. Parece que se hace dueño del follón y reconduce el tema. VII. se vuelven a meter adentro y. Los de las ametralladoras —guiados por un vociferante Joan que da instrucciones en su idioma— han descubierto el OVNI. cuando noto algo duro en el costado que se me restriega llamándome la atención: el CETME de Joan. un artilugio de dura madera e hierro forjado. pero el brigada. Por simpatía. Joan y vosotros por allá. el machete y la munición. con los pantalones caídos. tú llama al coronel». que por poco mata a un cabo. muy confusos. El muy cabrón está demostrando bastante eficacia. abren las puertas.encender. mateu-los a tots fills de la Gran Puta!» El sonajero de tres cabezas se eleva. alcanzo el efecto deseado. sin ninguna idea prefigurada. y numerosísimos magufos se dedicaban a describir las figuras de la llanura de Nazca (sólo visibles en avión). venga.

Un Seat Seiscientos que circulaba por la carretera con una pareja de adúlteros fue balaseado de propina. lo que hacen es desacreditar totalmente la investigación acerca de los alienígenas. lesionados sin excepción. es un rastro de destrucción. Estuvimos buscando cachitos un breve periodo de tiempo —porque me licencié—. ¡Ojo. radio.. El teniente coronel. En fin.. picó y se estrelló por allí cerca esparciendo restos en un radio de diez kilómetros de diámetro. radar. con montones de dislocaciones de hombro y absolutamente negros. Por supuesto los investigadores del fenómeno OVNI acudieron como moscas. les importa un bledo la bondad. la forma de labrar la piedra de los obreros de Macho Picha o de las pirámides (con máquinas prodigiosas). Los aviones. incapaces de pilotar sonajeros volantes. aunque. porque constó el asunto como muerte en acto de servicio y la viuda cobró la paga de un héroe. El símbolo de sus fuerzas aéreas es el Rayo que rompe el Círculo. o seriamente dañados o destruidos. pasadas unas semanas. quedó anonadado. Las instalaciones auxiliares. teniendo en cuenta que a Mauro y a Joan los derivaron a una institución mental. ¿qué es la verdad? Ni el mismo Jesucristo fue capaz de explicárselo a Judas cuando le lavaba los pies. perplejo. Claro. plumas y cacareos. cubiertos de hollín. No dejaron a nadie hacer fotos. un auténtico desastre. en los días posteriores al evento nadie se atrevió a abrir la boca. Los perros aparecieron en Matalascañas. con eso lo digo todo..relieves de los templos mayas (con sus astronautas flotantes). Los soldados. A la Base Aérea se le echó tierra encima.. menos un F-5 que estaba aparcado más lejos. Había impactos de bala por todas las paredes que quedaban en pie. ya que quedó arrasada y sin aviones. Pero con sus absurdas especulaciones acerca de humanoides bondadosos bajo gobiernos de sabios y hombres de negro. subió hasta donde pudo. . a la tarea de derribar estos techos de escayola de la antigua cooperativa de «El pan del obrero». Tuvo que ser reconstruida con paciencia y presupuesto.. No se sabe si por las presiones de sus superiores o por la paranoia que le entró.. Y ahora. el coronel cogió el único reactor quedaba. todo hecho polvo. pueden comunicarse con nosotros a través de la barriga y lo único que dejan tras de sí. cuando llegó de madrugada (porque los oficiales dormían fuera de la base) y vio el desastre. Ni un tejado en su sitio. Un cráter del copón donde había estallado lo que fuese.. que todo se nos viene encima! cooo-co-co. Juro que lo de los pollos es la pura verdad y que sucedió así. volvamos a los ochenta. Los extraterrestres son pollos anarquistas. Fue una salida muy decente la de aquel hombre. La pista de aterrizaje fuera de combate. en donde con la ayuda de varios electroshocks y autoeyaculadores eléctricos comprendieron que las gallinas son seres inofensivos.

me la revisó a mí también. Cuando los paramilis esos avanzan hacia nosotros. III. Nos atiende con la enfermera al lado. Era un héroe. canoso. Afortunadamente. Para que le examine las muchas lesiones de la pelea —pienso—. grande. que como ya el tipo murió. digo que bueno. .Guardaespaldas I. Más o menos. lo admiro. se pone eufórico. Pienso: soy una persona algo fuerte. Me lleva a la sede de FN. Tras esa bronca con los de FN. Coge un retrato de Franco y lo rompe. hasta que se calmen las cosas. Yo. Está amenazado de muerte por los fachas. Era un médico muy competente. para eso estamos. os cuento. Yo no he movido ni un músculo. ojos claros y voz vibrante. Me dice luego Juan Pedro que le acompañe al médico de pago. Está contentísimo. porque era una persona muy especial. Resulta que se trata de un compañero muy comprometido. diciéndome que ¡cómo permito que Juan Pedro se exponga tanto! Prometo que tendré más cuidado. La enfermera. chupado. Y me dicen que si le quiero acompañar un tiempo. tampoco. Total. Estamos a finales de los setenta. Hace años me pasó una cosa. el médico le dice que no es nada y que se eche una crema. Llegamos a la consulta del médico viejo. Una calavera sobre la vitrina de las pinzas. Les vencemos. «Shh» —me dice— «a por ellos». Yo lo sigo como es mi obligación. en la clandestinidad y en la cárcel por organizar una huelga de albañiles. Por el mismo precio. Y me dice que lo acompañe que tiene que hacer un recado. Se mete dentro. a mí me echan otra los compañeros. Había estado en la Guerra Civil. como aguardando que tras de mí apareciera un escuadrón de hombres hiena. mi protegido me hace una seña con la mano para que los reduzca. Yo. que en aquella época era joven e inexperto. Como ha muerto quiero hacer un homenaje a su personalidad. Ellos se paran. con cara de tarugo y fama de pendenciero. II Él es un hombre de unos sesenta y cinco años. Huimos. Se baja Juan Pedro los pantalones sin decir ni buenos días y le enseña el capullo. contábamos con el factor sorpresa. Les amenaza de muerte. Como no. Tras examinarlo minuciosamente. Yo me coloco en posición de alerta por si las moscas. ¿Qué se le habrá perdido en esta caverna? Insulta a lo menos veinte fachas más grandes que yo. como dudando de lo que estaban viendo. ¿qué podía pasar? Me lo presentan. Gran confusión. El tío cuando me ve como punto de apoyo. Corremos como galgos. Le explica al médico que le han salido unos granos en la punta del nabo y que está sobrepreocupado. Al hombre este lo voy a llamar Juan Pedro porque él no quería ninguna fama.

topamos con un grupo de cuatro fachas colocando panfletos en los parabrisas de los coches. el Pelúo y el Siquitraque lucen hematomas oculares e inflamaciones de testículos. Juan Pedro comienza a coger los panfletos y a partirlos de manera ostentosa ante ellos. No se involucra en dar tortas. Juan Pedro me explica proyectando hacia afuera sus ojos (como los besugos).Acudimos al juzgado. el Pelúo. lo mejor ha sido hacer lo que hemos hecho [hincha sus yugulares]. La batalla se desarrolla de la siguiente manera. En ese momento atravesamos andando la calle Santiaguito. Juan Pedro paga la fianza de veinte mil pesetas. no tiene fe en la Humanidad. como dispuesto a sacar un arma. Es de noche. El juez le responde que Vicente es un heroinómano que escaló el convento para robar. el Siquitraque y Antonio Martín. que en estos primeros días no podemos dejar a Vicente andar por ahí solo si no queremos que reincida. me ordena que le pegue una somanta de palos a Vicente. El Legionario. Cuando va por el quinto papel. El Mingo y el Toño salen corriendo. Nada grave. supongo que a buscar ayuda o a salvar la piel. Ellos tres van delante y yo ligeramente retrasado. un Joven Compañero de dieciocho años. Juan Pedro le echa un mitin en el que enaltece el anarquismo. con la mano por dentro de la gabardina. Han detenido a un compañero por asaltar un convento para raptar una monja. Llegamos al pisito alquilado de mi líder. en el abandono de los padres y en lo del amor a la novicia (metida a monja contra su voluntad). Vicente le responde que tiene que ir a hacer unas cosas. Y a por mí van los otros dos. de pestañas espesas y ojos negros. Antonio Martín y yo hemos salido intactos. el Jefe Comarcal de Falange Española. Son los más razonables. El juez consiente en soltarlo si Juan Pedro se hace cargo de él. Una vez dada la paliza. Comprendo. Nos ponen a todos en libertad a espera de juicio y nos vamos a un piso franco para evitar sorpresas. «¡Cómo no!» —acuerda entusiasmado mi patrón—. Permanecen inmóviles con la boca abierta. se nos echan encima. Ahora somos tres figuras paseando por la calle. Juan Pedro insiste en la juventud del muchacho. El Legionario se quita el cinturón y se lía a revolearlo intentando alcanzar a Juan Pedro. que le quedó impresa por un impacto de cinturón. ha sido el siguiente: Juan Pedro luce en la mejilla izquierda la imagen tatuada del escudo de la Legión Española. moreno. Antonio Martín se coloca a un lado. hermoso. De golpe. ilusionados y llenos de esperanza. Son jóvenes. porque él no se pincha ya que está curado. Nos vamos. V. El resultado —que les cuento mientras declaro en comisaría—. IV Vicente se muestra como una persona conflictiva. El Toño y el Mingo se han evaporado. la responsabilidad militante y el caldo de verduras. le ato a una cama y le amordazo para que sus gritos no molesten al vecindario. Tras una breve controversia. Afirma que en menos de venticuatro horas Vicente volverá a la cárcel. Juan Pedro le dice que no. Nos juntamos con dos compañeros: el Mingo y el Toño. . nada malo. el autocontrol. Además tiene la mano derecha escayolada de los puñetazos que ha dado. apenas unas fisuras. y el otro que sí. El juez es muy escéptico. Juan Pedro entra en el despacho del Juez Justo y le abronca. y como tenemos que ir a hacer gestiones (no sé cuáles). Se trata de Vicente. Son el Legionario.

Jiede a rayos y ha pasado el peor mono de su vida. También se interesa por la curiosa marca de la cara y por cierta pelea que le ha llegado a su despacho. del que nos habíamos olvidado por completo. Se acerca al Juez Justo. De golpe veo a un tío con uniforme raro. yo no conozco a nadie de nada. ¿Cómo diablos iba a saberlo yo? ¿A quién se le ocurre pasearse con un bate? Tanta desfachatez de los americanos no es buena. De camino al bar nos encontramos al Juez Justo. Volvemos a casa a toda velocidad y desatamos a Vicente. Mi patrón no entra en detalles y se despide efusivamente. que ha vuelto a examinarnos el carajo porque los granos le han crecido. Pasa el tiempo. le dice que bueno. Les respondo que ese hombre es imposible que no vaya levantando conflictos a su paso. la prensa da cuenta del brutal escalabre que recibió un gringo perteneciente a un equipo de beisbol que está haciendo exhibiciones en España para promocionar ese deporte. Al día siguiente del día siguiente. pero que primero hay que beber. que ha acabado sus estudios en septiembre. Como siempre. de un salto. Pero aseguro que intentaré adelantarme a los acontecimientos. El pobre está muy desmejorado tras cuarenta y ocho horas sin comer ni beber.P. me planto ante el tipo. yo no me he peleado con nadie. Así se hará cuando llegue la anarquía. —Entiendo. VIII. es decir. Nos pregunta por Vicente y reconoce que lleva más de venticuatro horas sin delinquir. La organización se ha empeñado en pagarme el mejor abogado que han podido conseguir. Tras horas de vigorosa colada y de beberse cuatro litros de caldito de puerros bajo mi severa mirada. Vicente se marcha perdiéndose en la vorágine de la vida con unos retortijones de la hostia. yo no he hecho nada. Nuevamente huimos porque se acercan gritando muchos más como el que he tumbado. siendo yo su primer cliente. Me interroga la fiscal y me ciño a mi relato: yo no sé nada. Juan Pedro muestra su escayola ostentosamente y afirma que se hizo una fisura al parar los golpes. Pide permiso para irse del pueblo y J. Juan Pedro va delante. Juan Pedro me palmea y me asegura que la cosa no tiene importancia. Como un lagarto venenoso. —¿Ves? —me dice Juan Pedro— No es tan difícil regenerar a elementos asociales. Se celebra el juicio de faltas. Andamos por la acera al día siguiente. La próxima vez —les juro— no daré ninguna oportunidad al enemigo. estira la cabeza y le muestra la marca indeleble del escudo de El . Los compañeros vuelven a abroncarme por no haber evitado que mi protegido se meta de nuevo en líos. Los falangistas cuentan la verdad con sus discretos hematomas. Venimos del médico. Hubo una pelea y nos zurramos. alimentarse y limpiar la cama y la ropa. casco y garrote al hombro que avanza hacia mi cliente. porque el yankee no ha muerto y sólo está en la UCI fuera de peligro.VI. VII. le quito el palo y le sacudo en la cabeza en medio de la estupefacción general seis o siete veces antes de que se desplome. Santiago el Aceitunero.

Por cierto. que quiero puntualizar —con el mayor de los respetos— que gracias a personas como yo —modestia aparte—. ¡su señoría. Me callo. vamos al médico. esa señora puede trabajar de fiscal. Escalo una pared. Nos persiguen. pero que cuando se . El juez cabecea como adormilado. No sé por qué. estudiantes de bachillerato. esa fiscal (una verdadera trepa) sería años después ascendida a la Audiencia Nacional y asesinada por la ETA con una bomba lapa. sólo necesaria. que traspasamos los límites de la ley de vez en cuando y luchamos por la emancipación humana. Vale. Otra noche. que en defensa propia le partí la boca a dos tíos. rompo la puerta. Entra por la calle peatonal y hace una cosa muy rara con el freno. La Ley —asegura— ha de cumplirse en todo momento. Ya que estoy perdido. De golpe. rompo cuatro puertas más con la palanca. Por echar la mañana en algo. y que se dio cuenta de que con el ojo derecho no veía bien. El motor chirría. pisándolos y soltándolos al mismo tiempo. salgo a un pasillo. rompo un florero sin querer. Completamente acojonados dejamos atrás a nuestros perseguidores tomando curvas imposibles. rompo una ventana. IX.. X. Quiere robar una fotocopiadora (que nos es imprescindible —afirma—) de la oficina local del INEM. Es que Pellejo es aficionado a las motos. Lo extraño no es que esté amenazado de muerte. la policía. Mi veneración por Juan Pedro ha disminuido mucho últimamente. contesto que sí. quieren hundirme!». La fotocopiadora es muy grande. Con nosotros viene un camarero del sindicato llamado Pellejo. el embrague y el acelerador. porque si no estaría fregando escaleras. en plan profesional. horrorizado. Se ve a las claras que estaba avisada porque nos cercan varias unidades. Lo extraño es que esté vivo todavía. Me levanto gritando «¡eso es mentira!. entro en un despacho. y dos compañeras que son Rosa y Paquita. Me preguntan que si tengo algo que decir.Tercio grabado en su mejilla. no era imprescindible. Conclusión: la joven fiscal me pide treinta días de cárcel por lesiones y multa de veinte mil pesetas para escarmentarme —asegura la jaca—. llama como testigos al Toño y al Mingo y. rompiendo previamente la puerta de entrada para forzar la salida. El robo se desarrolla con premeditación. Que ya recibiré la sentencia —me asegura con pavorosa majestad—. En el coche cabemos a duras penas con semejante cacharro que reposa sobre mis rodillas. Me cuenta ahora que durante la Guerra Civil era servidor de una ametralladora de la milicia antifascista. El Juez Justo me manda a callar con terribles amenazas. pesa una barbaridad y me cuesta la misma vida sacarla de la oficina. localizo la máquina. El resultado es una aceleración parecida a la de la Máquina de Matar de la feria. Juan Pedro y yo dormimos en el campo dentro de una acequia seca junto a la fotocopiadora. escucho que declaran orgullosos. nocturnidad y alevosía. Mi abogado. Esa máquina de imprimir acaba en una carpintería que empleamos a veces para reunirnos y decidimos deshacernos de ella por si nos trincan. porque vivimos en una democracia y hechos luctuosos como el de esta pelea han de ser erradicados de raíz. la tomo en brazos.. Juan Pedro está embarcado en una nueva aventura. Pellejo toma el volante del Seat 124 color verde botella con todos nosotros dentro. Por lo tanto. Se mete a contramano. porque cuando apuntaba con él no mataba a nadie.

los dos fachas que ya andan bastante recuperados. Somos una comitiva de diez coches. Se ríe como si hubiese hecho un chiste graciosísimo. sacudiendo alaridos paralizantes y esguarramillándolo todo. A estas alturas no parece necesario. Me miran. Detenemos el ataque cuando comprobamos que los espantados excursionistas nos hablan en sueco o en un idioma peor todavía. A su vez los fachas dan gracias a Dios porque no nos desgraciamos en la tunda. la suya. Me distraigo examinando los chorizos que cuelgan de la pared del bar La Cocina Extremeña. Sorbemos lenta y silenciosamente la espumosa bebida. Respondo que no. porque me acaban de traer los municipales la sentencia condenatoria a prisión menor y multa. . La segunda la pago yo. Me explican que los fascistas han sido localizados en un campamento a sesenta kilómetros. El Pelúo pide tres cañas. Y Pellejo y las chicas se descojonan todo el camino con las ocurrencias de este hombre. XI. llena de baches y sin pintar. Nos acostamos. Caemos sobre ellos como una horda de lobos volcando cacerolas. Pienso que este mundo es muy raro. divisamos en el fondo del valle las tiendas de campaña de los fascistas. y a la incapacidad de las autoridades para meter en cintura a una juventud borracha que escucha música satánica. Me duermo. Una fosforescencia pantanosa y fantasmagórica guía nuestros pasos. Agradezco al azar que me haya dado la oportunidad de encender mi fugaz consciencia en esta vida. tras atravesar a pie campos llenos de pinchos y piedras en la oscuridad más absoluta de la noche sin luna. me encuentro con el Pelúo y el Siquitraque. El diario Aquí dedicó su editorial del domingo al gamberrismo incontrolado que ataca al inocente turista (gringos de un equipo de beisbol invitados por el Presidente de la Junta).acostumbró a hacerlo con el izquierdo no dejaba títere con cabeza. Montamos con Pellejo. cuatro piernas y seguir con una sola cabeza. Acepto la tregua. porque es como poseer cuatro brazos. Así acabaron mis días de guardaespaldas. Les miro. Hacen un cursillo de tiro con rifle. no acabo de verlo claro. Para amenizarnos. A las cinco de la mañana. Acepto sin problemas. Lo digo para que se hagan una idea del viajecito demierda. Pellejo se ha quedado en paro y me ha pedido sustituirme como guardaespaldas de Juan Pedro. Es la petición de la fiscala sin reducir ni un día. Me envidia y le hace ilusión. Es el momento de acabar con ellos. Juan Pedro nos explica con alegría que es estupendo eso de tener guardaespaldas. Mientras me acerco a ver al secretario del Ayuntamiento —que es compañero— para que sepulte el papeleo en el archivo. Llegamos al embalse de la Poza del Quinto Pimiento. A las tres de la mañana me despierta Juan Pedro. La carretera es estrecha. Tras él veo a los compañeros que me suelen abroncar por dejar que se meta en líos. Nos retiramos ordenadamente perdiéndonos por la Dehesa Maldita. Yo. no sé por qué. XII. Vamos armados con nuestras mortales cachiporras de alcornoque. Siquitraque abona la tercera. ¿Tendría que ir al oculista? — me pregunta inquieto sacando mucho el cuello—. y camino del Ayuntamiento veo a Pellejo y a Juan Pedro que se acercan donde el médico. Me invitan a una cerveza. por supuesto. Me despido de ellos. con Rosa y con Paquita en el 124.

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durmiendo en un barracón. quince días. La paga era escasa como ya digo. Pero quia. poderosos que. señoritos sin escrúpulos. en consecuencia. vagos. Hoy vamos a viajar al Tardofranquismo. muy sana. revoloteando. por la cosa de salir de una ciudad. la agonía de la Dictadura. cuando podíamos. o al raso cuidando un ganao con cuernos que te observa con ojos malignos. cuernos. Primero en el campo.. El Régimen y el Tinglao.. Y. te esperaban si te rezagabas.Subversivos I. trasladar estiércol en angarillas a las cinco de la mañana.). muy poco apegada a lo material. Empezábamos como peones y ascendíamos a medida que dominábamos las técnicas.. Pónganse a recoger tomates. estrupros. y a dormir. Limpiar el tinajón de los mulos.por otra parte. a sembrar cebollas o a vendimiar y entenderán que un gimnasio de musculación es. en el garrote o en algún lugar parecido. recibían un castigo atroz que los obligaba a consumirse en el remordimiento. garrapatas por doquier y acojone nocturno con tanto campo y mugido que parecía que en cualquier momento un tricerátops podía agarrarte con sus garras y salir volando. nos juntábamos en torno a un fuego y siempre alguien contaba alguna historia o recitaba algún romance de venganza. finalmente. Mira que yo me decía «Jorge.. en automoción. para degradar aún más el campo. A mediados de los sesenta inicié mi vida laboral en lo que se me ocurría. sector en auge y lanzado a todo gas. era ponerse a currar «en los albañiles». cada vez había menos jornales y. vida sana al aire libre. o en una cuadra. era imposible concienciarse y la realidad se imponía: peste a bestias. trabajando por algo más que la comida. lo cual no me gustaba. asesinatos por herencias. te eslomaban trabajando. sol calcinante.. amoríos despechados. buscando mi lugar en la vida. barrizales de mierda. entre la pertinaz sequía y la mecanización del girasol y del trigo. o realizar cualquier hercúleo mandao que te encarguen en un cortijo. cambiándote de ropa lo que dure la viajá (desde que sales de casa hasta que vuelves a ella. en fin.. paraban cuando consideraban que habían «cumplido» (trabajar «lo justo») y poseían una gran dignidad. posee muy poco de glamour y muy mucho de esfuerzo físico penoso. horizontes infinitos y las estrellas como manto».. gordos. era la gente. pero a la hora de buscar un empleo rápido y sin salir de la provincia. entre otras cosas porque material no había. Hoy . un churro mojado en leche. los peones agrícolas emigraban en masa a las ciudades organizando cutrísimos y populares barrios de chabolas. Había uno que me gustaba mucho y que decía así: Alma de tirano Corazón de hierro Mardita sea la mano Que mata a un perro Pedazo de canción. un mes. Una salida inmediata para esta mano de obra. acarrear como chanquero el agua a los peones. vigilado de cerca por un capataz o por un señorito repelente. Lo único bueno que tenía el trabajo este.. Por las noches.. en cerámica. Pero este gremio poseía graves inconvenientes para mí: por una parte. tú lo has querido así: atmósfera limpia. y eso es algo que le quita el atractivo al trabajo asalariado rápidamente. en comparación. Había otras fábricas en las que emplearse por ahí. Por allí andaba yo. Luego algunos cantes con aparataje de gorgoritos y «ayayayyy». esto les cuento. Y todavía ando en ello. en el textil. «los malos» eran caracterizados siempre como hijos perversos. que trabajaba al alimón en la cuadrilla. muchos de nosotros optábamos por cualquiera de los oficios asociados al ramo de la Construcción.

día la mano de obra está muy especializada con eso de la productividad. Un momento de atención porque esto es complicado de seguir.. mucho menos. O al menos. y la gente parece bastante conforme. percibía muy bien el contraste. como peón para hacer lo que me mandaran: acarrear. de clase media. que para ser pobre has de conocer que los ricos existen. levantándose. de yeseros. y confirmaba a mis compañeros sus ideas de que «ellos» nos tomaban el pelo. ya les digo. que venía de «otro mundo». No sé por qué será. puede aparecer. Pensarán que uno se acaba acostumbrando. al acabar la peoná. de electricistas. lanzar. no hay pobres ni ricos. el colmo de la elegancia.. cargando losetas de un lado a otro. O sea. cobrando por metros o por faena realizada. La mayoría de nosotros vivía así. de notario. Prueben y verán. los destajos hacían que esos oficios se fueran desgajando y adquiriendo independencia. cosa que no tiene nada que ver con estar leyendo carajotadas incomprensibles en una notaría y con tomar el aperitivo a las doce.. Pero. uno no se acomoda nunca a estar ocho o nueve horas en cuclillas. sin descansar para ir más rápido. Eran casas bajas. En fin. En la actualidad seguimos intercambiando trabajo (oro) por salario (abalorios). estudiaban en colegios caros. A destajo o a tarea. de escayolistas. donde aparece el «nosotros» y el «ellos». es una circunstancia parecida a la del miope que se pone gafas por primera vez: descubre un mundo nuevo de líneas bien enfocadas. picar. el de despachar en una tienda. de ensolador por ejemplo. el obrero ganaba más dinero (téngase en cuenta que estamos hablando de salarios de poco más que de subsistencia). Así que me encontraba yo en el sesenta y pico. que hay otras vidas diferentes a la tuya. de alicatadores. vestían con gusto. estaba uno como si le hubieran majado en un mortero. Ese es un tipo de angustia que sólo se percibe mediante el contraste. por lo que fuera. Pero.. debería de haber tenido una carrera de abogado. con una terraza para tender. Así que. de desarraigo. adolescente. no me interesaban lo más mínimo esos destinos y. Las calles sin asfaltar se . Una verdadera tortura laboral. Cuando yo entré en el gremio. cargar. por la cerveza o por qué. Es allí donde unos son más que otros. Yo. poseían casas estupendas e iban relucientes a todas horas. no he llegado aún. Y la había cambiado por cargar sacos y más sacos de cemento. lo suyo era —todavía— que un buen oficial supiera defenderse en todos los terrenos. si por la tele. permaneciendo horas y horas agachado.. además.. Da que pensar el contraste.. Eran tiempos duros. a lo que me refiero es a que aquellos albañiles no habían sido domesticados. agachándose. vestíamos de mercadillo. algo asfixiadillo por mi pérdida de estatuto social. En mi caso. Primero hui al campo. palear. de soladores. poco a poco. ahí entré yo. en lugar de ascender en el escalafón. descargar. es decir.. «Nosotros» veíamos de raspafilón que «ellos» tenían sus buenos coches. Pero hasta ahí.. y seguí huyendo hasta que me convencí de que todo era en vano. ya que yo había conocido otra vida algo mejor: la de la clase media. Lo cual nos lleva a la conclusión de que donde todos son iguales. Luego me lo cuentan.. pero era a costa de hacerlo sobre las propias costillas. hacer las mezclas. sentíamos que no estábamos en el lugar «que nos correspondía». sus moradores se habían ido levantando casitas y legalizando su situación en las diferentes parcelas. romper. porque no hay dónde huir. Poco a poco. Estos barrios habían prosperado en esta época de la que les hablo. Pues no. de encofradores. luego hui a las ciudades. por gilipollas descendí un peldaño. Porque todos «nosotros». el momento de desesperar. cuando hasta entonces percibía que el horizonte era una recta borrosa. Aún. Por mi familia. lucíamos el moreno de albañil con marcas de camiseta y vivíamos en barrios de los arrabales que se inicaron siendo de chabolas. ya pasen hambre o vayan cargados de joyas. agujerear. desarraigado. De esta forma y a este ritmo. y unas fachadas alicatadas hasta la mitad con azulejos multicolores y la otra mitad encalada. y más tarde hui a donde pude. yo sufrí lo que se llamó un «proceso de proletarización». teníamos un nivel educativo muy deficiente. Es decir. con una cierta pesadumbre. dura y desarraigadamente. de médico o de algo así. pero en aquellos mis primeros tiempos los oficiales sabían hacer casi que de todo: de ferrallas. desafortunadamente. «en los albañiles». Pues.

era desconocido. Pero no todo va de ese palo.. a jugar a la cuatrola.. trabajando de lunes a sábado ocho o nueve horas y lo que hiciera falta. macho («los tiene bien puestos» y admira a las hembras). Todo había mejorado en los barrios. de «perder el miedo». aún quedaban muchas zonas de tierra batida. al dominó. alcantarillado. estabas jodido. de lo listo que es Zutano porque «sabe hablar». electrocuciones. mientras los compañeros se bebían un tinto. aplastamientos. de «la Solidaridad».. ser bueno (respeta a su mujer y no le levanta la mano). paradas de autobús. o algo de algarada cuando alguien se equivoca. al tute. a las nueve de la noche. beber vino en la taberna como expansión. porque entonces no había apenas bares. a la escoba. sufriendo un montón de enfermedades de pulmón y de los huesos por culpa del correr a que te obligaba el destajo y la tarea por metros. porque esta es una sociedad muy machista y estereotipada.. La taberna era un local a donde sólo acudían hombres a beber chatos de vino. y ya no te sobraba nada.. recogida de basuras. no podemos oirlas.. de lo admirable que es Fulano porque «s’ha señalao».. Con ese dinero un soltero como yo podía comer. en el setenta y cinco el salario del peón sería.. dichas en un tono más quedo y confidencial. en las que se repite lo que se oyó decir. como quien dice.. en gran parte por la acción de las Asociaciones de Vecinos. Fotos de toreros y futbolistas adornan las paredes. Y si se . Tonos marrón oscuro en los muebles. «los obreros no podemos estar unidos porque cada cual mira por sí». sensato (habla «con sentido»). o lo que otro oyó decir a alguien que lo había oído. iluminado con unas cuantas bombillas de sesenta vatios. y sin vicios («sabe beber» y fumar). Ah. charlando por grupos. eso es ya el colmo de la felicidad.. de lo audaz de Mengano porque «contesta a toda esa gentuza». sillas de nea y una densa niebla de azuladas nubes. comentando alguna noticia del Mundo Obrero. si se debería de haber echado esta o la otra. Hay gestos de impaciencia si alguien se retrasa un segundo.. y otro lugar de reunión indispensable: la taberna. pues normalmente disponían de un local con una barra en la que intercambiar puntos de vista «sociales».. al mus... pero sabemos que hablan de la necesidad de «la Unión». mucho ruido. Sépase que la esperanza de vida de un albañil era de cincuenta y cinco años. tal vez ir al cine. creo recordar que menda no llegaba a cobrar ni las trescientas pesetas por jornada. de «liquidar el chiringuito». Se comentan las jugadas. ni raciones. qué va. en cuanto salen las primeras fichas conocen cuáles son las que tienen los demás y cuál es el juego del cómplice y de los adversarios. Además. Son conversaciones con una fuerte carga ideológica. para vivir al día. más los que quedaban escalabrados en impactos. Llegabas a la vejez de manera prematura. Los jugadores poseen una memoria increíble. en plan bruto y muy hombre. unos cuantos apoyados en la barra. Otros parroquianos se distraen fisgando a los que echan la partida al dominó de compañeros.. tenías que comer pan con tomate y dormir en la obra. estabas muerto. una pareja perfecta en la que «prontito v’a trabajá mi mujé mientra yo yeve lo pantalone». alguna extravagancia como un par de libros. Todos los días (y poco más o menos se sigue así en la actualidad) moría algún albañil en la Península.. «señalarse es un peligro». los sueldos eran escasos. Se escuchan frases del tipo «estas cosas ya se sabe como acaban». Véanse más características del sector: eso de la seguridad en el trabajo. «es mejor no meterse en ná». pagar un alquiler en un pisito compartido. Y otras conversaciones. de señas para que el colega suelte pitos. Aunque en los setenta el empedrado estaba bastante avanzado.enlodaban cuando llovía. «fíjate lo que le pasó al Capi». mientras fumaban sus celtas sin boquilla. caídas. Si encima posee «una mujer de su casa» de las que «lo lleva tó p’alante».. Y restallan las fichas sobre la mesa. algo muy frecuente para los que venían de pueblos. Había agua potable. trabajador (lleva «el pan de sus hijos» a casa).. el prohibido periódico comunista que «alguien» ha dejado allí. vamos. Hay treinta o cuarenta obreros de diferentes edades. las malas posturas y la inhalación de polvos tóxicos. saneamientos quien los tenía. El varón ha de estar casado (con «su señora»). mesas de madera. Si querías mandar dinero «a casa». En ellas las personas activas e inquietas daban la lata a las autoridades para que pusieran colegios. Imagináos el ambiente de un local sin tapas. Esas asociaciones fueron un buen punto de encuentro de los trabajadores. Si te quedabas parado. que si te jubilabas con sesenta y cinco.. ni mujeres.

incrementaba la inflación.O. franquistas y traidores. La ideología que sustentaban UGT y CNT (socialista y anarquista) hacían de ellos un grupo de personas de mucha ética. Así habíamos estado años y años. y que luego volvían a desaparecer. al igual que había sucedido en años anteriores.C. Otro sindicato. vejaciones. Un mundo muy simple donde todo estaba casi claro. los obreros. habían ido cambiando sus perspectivas y horizontes de clase y. porque los precios subían algunos años del veinte al treinta por ciento. de fuerte moralidad. Luego. pero quedaron. porque hubieran protegido más sus estructuras. para mejorar la economía que decían.A. UGT y CNT habían sido perseguidas. cárcel. En los años sesenta los escasos supervivivientes se negaban rotundamente a colaborar. Allí coexistían patrones y obreros en una suerte de colaboración interclasista para el levantamiento y gloria de la Patria. y cuando el Partido Comunista de España detectó su utilidad. No es que tuvieran tanto miedo que les impidiera actuar. eran casi completamente desconocidas. tras entrevista con el capataz. y al poseer estas organizaciones unas estructuras abiertas y democráticas. el sindicato falangista del Régimen.. exilio). al menos donde yo me movía. UGT y CNT.). y dónde «ellos». de orígenes cristianos. el sueldo se podía congelar a voluntad del gobierno. Es que quedaban muy pocos. Y ellos eran «los de arriba». o por enchufes que te recomendaban a este o al otro. formar cuadros y difundir sus consignas. cárcel. en . en paralelo estaban los cristianos. De manera que el grupo de activistas de esa época. estaba compuesto por un universo en el que la mayoría era del PCE. Pero esa era la teoría. eran eso. El PCE buscaba aprovechar los resortes del Régimen Franquista (también llamado «el chanchullo») para servirse de esa palestra (la de «el Vertical») para captar militantes. Había un sindicato. se enquistó en ellas como una garrapata. grupos de portavoces que salían del seno de un conflicto reivindicando lo que fuera en la época de negociación del convenio. Al parecer. En la U. Las comisiones obreras «del principio». tal vez por la mala conciencia de su actuación durante la guerra civil. por motivos misteriosos. comisiones.T.. tras lo llovido. Téngase en cuenta que los nuevos curas. estaban representados los curritos. el salario se quedaba en nada. Pero con el tiempo esas comisiones se habían vuelto semipermanentes.T. la represión derivada de la guerra civil (fusilamientos de militantes. que bien porque era un partido centralizado y adaptado a la clandestinidad. legislación sindical e ideologías varias. la Unión Sindical Obrera (USO). por la «propaganda» que les hacía Franco.C. el Vertical. habían sido pasto de desarticulaciones policiales por cientos de veces. y por recibir el apoyo de la Iglesia Católica. profundamente golpeados y amargados. seguía el mismo camino de los comunistas en el Vertical metiendo en él a su gente. ocupando los cargos de los sindicatos franquistas. y las Hermandades Obreras de Acción Católica H. para mayor abundamiento y cachondeo. capataces. la Unión de Trabajadores y Técnicos. que por estar tolerados en sus organizaciones (la Juventud Obrera Cristiana J. era la referencia de los «antifranquistas». había barrido a bastantes de sus adeptos. porque se hubieran sabido reservar y organizar mejor. por su penetración institucional. Sus castigados militantes pasaron más años de torturas. En el año 1974 —creo recordar— hubo elecciones sindicales y las clandestinas Comisiones Obreras presentaron miles de delegados que resultaron elegidos por quienes se acercaron a votar. pues medio feudales. como en el campo. El trabajo se lograba a pie de obra. obligatorio para todo el mundo porque te descontaban la cuota de la nómina. con luces y sombras. todo el mundo sabía dónde estábamos «nosotros». los patronos y sus lacayos: policías.. las dos centrales sindicales históricas. Y. tras la guerra. habían sido derrotados en toda línea y no conseguían conectar con las nuevas generaciones. Nosotros éramos los trabajadores. las de mediados de los cincuenta. por el apoyo moral y económico que les daba la Unión Soviética.O. Eso les colocaba en desventaja con respecto a los colaboracionistas y posibilistas (mayormente comunistas y cristianos como ya digo) a la hora de conseguir adeptos. captaban al otro contingente de descontentos formándolos en historia social. En la práctica. por lo que fuera. a integrarse o a aprovecharse de cualquier institución franquista. Las relaciones laborales. como ahora aunque la gente no se entere.

de una dictadura que cercenaba nuestras libertades y vuelos permitiendo que la patronal se hiciese millonaria en dinero. viendo como los trabajadores de otros países y del nuestro pasan por una situación parecida a la que tuvimos en los sesenta y setenta del siglo XX. pero se luchaba. Estos conflictos se desarrollaban normalmente al margen o en contra del Sindicato Vertical. teníamos muy claro que la situación laboral que vivíamos era producto directo de un régimen despótico. como para abrir. esos portavoces formaban a su vez asambleas. anulación de despidos y libertad a los detenidos. a quienes por la suerte de sus sufrimientos y dolores y por la cruel opresión a que eran sometidos al destruirles las referencias culturales que habían sido sus signos de identidad (la Unión. de las que salían comisiones negociadoras. como siempre que se pelea. por eso. el Cumplir. que son todos los regímenes. me pregunto por qué no se levantan. o a amplios territorios. Estado de Excepción. torturas. sus iglesias a los trabajadores para celebrar sus asambleas. Curas hubo en esta época que fueron lo suficientemente significativos. era la siguiente. Hoy. a pesar de la falta de libertad política y sindical. Hala. que no se blafemase en los discursos. reducción de jornada semanal. No hay nubes. comparaban con la figura de Jesucristo. La cuestión es que. Se iniciaba «una lucha». normalmente. II. por más que en él estuvieran representados comunistas y cristianos. la gente se agrupaba en la asamblea soberana. o no hubiésemos acabado ni los estudios primarios. y se asimilaba su ahorcamiento al martirio que padecía la clase trabajadora. el Contestar. Los naranjos se han cubierto de . El Cristo obrero. era una imagen muy empleada en la época. californiano y ojeroso que parecía que se había fumado un porro. desafiando a la represión (despidos. El misterio es que no levanten una guillotina para cortar gañotes cuando tienen todas las razones del mundo para hacerlo. supresión de destajos y horas mientras hubiese paro. la pela es la pela. vacaciones. ignorantes oceánicos. un tipo barbudo. y a veces se perdía. derecho a huelga o algo similar. la manera de funcionar de los trabajadores —cuando percibían la situación como insoportable—. ya que no puede haber dignidad donde se carece de libertad. Y es que para los cuervos. el misterio no es que la gente se subleve. pagas extraordinarias. o más bien gracias a ella. Y vamos pues al relato de los hechos. Se luchaba poco para lo mal que se estaba. y a veces se ganaba. los trabajadores de numerosas empresas. detenciones. Así las cosas. los trabajadores. libertad sindical. porque como ya he dicho alguna vez y repetiré siempre. en una época en la que se fumaba en los mismísimos quirófanos de los hospitales). la Solidaridad.. cárcel o muerte en ejecuciones extrajudiciales —que hubo un buen puñado de muertos en la calle—. Si el movimiento de protesta abarcaba a varias empresas. Siempre había en las cárceles cerca de dos mil obreros por «perturbar los procesos laborales». multas. convocábamos paros y lanzábamos desafíos a las autoridades.. si bien exigían que no se fumase en los templos (pioneros fueron en ello.. Y. cobrar el salario total en caso de accidente o enfermedad... por qué no desafían a sus regímenes despóticos.. La guantá Un lunes que parece que va a ser muy bonito. el Reparto. se decantaban por los trabajadores. y a veces solicitaban «una ayuda por los gastos» pasando el cepillo.lugar de apoyar a su clientela de plutócratas y oligarcas. había que incluir otras exigencias en la lista: retirada de sanciones.). mientras los demás vivíamos mísera e indignamente. pidiendo aumentos de salario. A lo largo de los conflictos... A ese sindicato se le veía como un artefacto «de ellos». aunque fuésemos en buen número de casos analfabetos. De ahí salía un mandato asambleario que era comunicado a quien procediera (empresario o autoridades) por medio de portavoces. la Tierra. e incluyendo alguna que otra reivindicación de tipo político en último lugar. En la empresa donde surgía un conflicto que pasaba de lo individual a lo colectivo. pidiendo libertad de asociación. por primera vez en la historia del movimiento obrero.

pero da el apaño. que entramos en faena a las siete y media de la mañana. delicadamente. Ahí estamos. de ganas de «meterse en algo». quince tíos venga a rajar con la boca llena de pan con chorizo.. de conflicto. que escucha pero no habla —tendrá lo menos sesenta años —. barbudos.. que si sois unos cabrones. aunque buen tipo. un hombre de Comisiones Obreras y del PCE. Siempre está con la misma cantinela. de la línea que le marca su partido y de lo que escucha en Radio Moscú. como Satán en los . Él.. así que El Murciano es un hombre que tiene una buena cabeza sobre los hombros. Nos saludamos. Montado en mi Derby Obrera. se eleva unos centímetros dando una vuelta de tornillo en sentido de las agujas del reloj. coloca su mano izquierda sobre la coronilla de El Murciano (que ha quedado como hipnotizado y se deja hacer). En la primavera del año setenta y tal. no sé si para sacar algo de distancia o para desplazar el peso y. que tendríamos que parar. Pérez lo está mirando. que si no la tiene. Nos encanta ligar la hebra. ¿Aplaudo? Yo calculo que el golpe podía haber matado a un hipopótamo. un pajarito negro y de pico rojo canta tchip chiripipipí. que nuestro deber de clase exige que nos lancemos a la lucha.. padece delirios de grandeza. a saber cuánto llevaría allí. impulsado a rosca y equilibrado sobre su eje vertical. Ramón es un poco pesado para mi gusto. sobre todo en los barrios. Camino del trabajo. Hala. para hacer una candela ante la grúa y calentarnos un poquillo. tanto es así que ha llamado a su empresa la Intercontinental. cuando el Tortas se baja del andamio con mucha precaución para no caerse. «Modo de Producción». que si nacisteis de una puta. Se llega a donde el otro —que se lo queda mirando—: «¡y usted qué coño está mirando!» Es verdad... el Big Bang. y todo va como una seda hasta las nueve y media. avanzo con mis flamantes barbas ondulantes a la portentosa velocidad de treinta y cinco quilómetros por hora.azahar. bocadillo. —así llamado porque su padre fue panadero—. Empieza el jefe a balbucear algo como queriendo protestar. un militante de los señalaos.. El hombre. «coyuntura económica».. El hombre está dale que te pego. sobre bloques de ladrillo. que hacemos una pausa para comernos el bocadillo y echarnos un cigarrito. es el que se ocupa de dar las horas de entrada. de detrás de una columna. aunque jamás salió del pueblo. Hoy lleva la voz cantante Ramón El Cabezón. dando voces.. es decir. Téngase en cuenta que en esta época la tele es un invento relativamente reciente. Avanza como un héroe maduro de película de romanos. «porque las paredes oyen».. son términos que suenan potentes y llenos de significado aún cuando no se entienda bien de qué van. No es como ese reloj inglés. Aparece de golpe.. el mismísimo Murciano. Pero como no tenemos muchas ganas de echar mano. allí seguimos remoloneando. despechugados. moviliza la pierna derecha hacia atrás. ¿no?. El hombre habla y habla. Allí estamos aguantando la bronca. un poco mayor que yo. escala a su andamio a rematar un ángulo de la pared. ya he llegado.. con un rápido movimiento de cámara lenta. Vuelve a caer de pie justo donde estaba. que si no os pago para eso. un pistolero.. Este es el lugar de reunión en las distintas cuadrillas. sacude un bofetón abierto con la diestra al patrón que. que nos explotan. o tal vez sus sesos se han dado la vuelta y habla al revés. Un peón que se lleva muy bien con los encargados de obra. Tenemos la costumbre de llegar un poco antes de la hora. de muy malas pulgas. que tendríamos que soltar los trastos y solidarizarnos con los mineros de alguna parte. y la gente está acostumbrada a hablar para distraerse. y los demás escuchamos y algunos discuten con él: «Formación Económico-Social». bronceados y bien engrasados. La verdad es que hay un ambiente en la ciudad. de los que está todo el día analizando la situación internacional a partir de lo que lee en las paredes. Y vaya que si oyen. Allí trabajamos lo menos ciento cincuenta tíos. cuando el peón de confianza bate el jierro que anuncia que se acabó el bocata. es un hombre «de los que no se meten en ná». y nos advierte que tengamos cuidado con lo que decimos. y limpiamos las herramientas a las seis y media de la tarde. estoy currando despreocupadamente a las órdenes de el Murciano. un contratista a cargo del levantamiento de una depuradora de aguas para el abastecimiento de la ciudad. a modo de bancos. de esos musculosos con faldita. Nos ponemos a la faena. que la situación en el país es explosiva. que nos tratan mal. En ese lugar hay colocados tabicones largos de andamio que han quedado en desuso. comida y salida golpeteando un hierro colgado a modo de campana. que si tiene razón. charlamos y fumamos. Pérez el Tortas. en argot..

en equilibrio inestable. yo os digo que eran de ballet»). pos est’é ese día. lo sujeta con la derecha y le sacude con la chova. porque parece que procede que haga alguna declaración solemne. como si fuera el pellejo de una mierda]. cambia entonces de mano. El receptáculo del golpe (el moflete) se retuerce y le obliga a realizar el molinete en sentido contrario. ea. a quien nadie hace caso.. asiéndolo con delicadeza. Silencio en nuestras filas y exhortaciones vanas por parte del pistolero. brazos en círculo. ¿Qué semo? ¿Semo perro o semo hombre?» Efectivamente. ¡tendréis que testificar esto ante la policía! — ¿Lu qué jefe?. Ya se marchan. Pérez parece como si hubiese hecho esto ya otras veces porque.. le trincan. pero está como cavilando. no hemos dicho ni pío. «no. hay que prepararlo un poco. muy sereno. ¡no habéis tenido bastante por hoy! Joder. pue a pará. qué susto. l’abro . Él se deja amanillar con los aros. apenas pasado un cuarto de hora. Miramos a Ramón El Cabezón. — Cushá. Algo debe de haber cantado allí el membrillo ese porque. — Pero bueno. una cosa suh voy a disí: ni preparasión ni ná. esto no se hace así. no. uno de los de la cuadrilla del Pérez.. desciende con cachaza. La samblea — ¡Venga a trabajar!. Entonces un oficial. El Murciano está como que muy colorado.exorcismos. ha llegado el día. siguiendo el impulso de forma relajada. buenos días — Buenos días señores guardias. —le responde El Gitano. Pepe El Pértigas. el esforzado empresario vuelve disgustadísimo a su oficina en la caracola. ¡qué estáis mirando!. es uno de los encargados el que se encarga de incitarnos a volver a nuestras ocupaciones. El Cabezón está confuso. — ¿Julián Pérez?. Los que hemos contemplado esta escena. «argún día desíamo que teníamo que pará ¿no?. ¿No desíamo siempre c‘abía que pará?. todos están pendientes de lo que va a ocurrir. aparecen tres dotaciones de la policía armada. faldones de la chaqueta al viento. donde dispone de línea de teléfono y todo. Los gendarmes son muy educados. como el que sabe como va el rito desde hace mucho. Lo empaquetan en la lechera. La floritura ha sido de bailarina de ballet con tutú. El Tortas. se da la vuelta (entre murmullos de admiración por la guantá) y retorna tan tranquilo al tajo. Pasado un minutillo de reproches muy tristes. Desde el gruista al listero. esperan pacientemente. agarrándose ambos cachetes. la elegancia de los giros (comparados por otros compañeros como de baile flamenco.. se baje y nos acompañe por favor. aquí no hemos diquelao ná. intenta reconducir los acontecimientos. hasta aquí hemo yegao señore. ar cabronaso que s’atrev’a eshá mano [voz sesina]. Los demás. lo desmonta y sujeta el mango entre el índice y el pulgar. mientras comentamos los detalles artísticos del evento.. hacer una reivindicación. La escena del entrullamiento ha sido guipada por toda la obra. aunque los sesos le deben de haber vuelto al sitio con la segunda pegada. de mucho mérito —pienso—. — Oiga usted. III. con gesto preocupado. esto ya é cuestión de dignidá. El Tortas recoge las herramientas. una convocatoria. si se sabe que Pérez no es zurdo — ¡Vosotros lo habéis visto!. Se llegan a donde Pérez acompañados por el jefe. Menudo flash. Vaya con el viejo que no quiere problemas. grises de gorra de plato. estamos algo sobrecogidos por el ambiente de ópera trágica que produce el eco de las dos tortas. una pierna doblada sobre la rodilla. Aquí ar que eshe mano [mientras habla coge un pico. un tipo que vino de un pueblo de Sevilla.. un peón de las Alpujarras. suelta sus herramientas y responde que. así llamado por su afición a caminar por muros elevados y estrechos.

todo estalla. O tal vez para limitar el gasto. avisa a todo el mundo. y entra en la caracola. vuela.. ¡vuela!. y que también está señalao. entonces.. Menos mal. Va a llamar otra vez por teléfono a la bofia. todos están decididos a lo que haga falta. que el viento te lleve a tu objetivo. se eleva sobre mi cabeza y sale disparado como si se tratara de un balón en un saque de área. No sé por qué siempre me he distanciado de estas sensaciones de masas. emocionante. crispado. describiendo una parábola. La lástima es que no lleve tanta fuerza como quisiera. sí»]. que tenemos que tener huevos. todos elevan las manos gritando «¡huelga!. El ruido ha llamado la atención de la asamblea. La policía. El jefe ha estado escuchando con atención. Destaca la situación del sector. impacta contra el techo de la caracola. pué y’astá convocao. Los cascos amarillos y azules se lanzan al aire. Se abre la puerta y salen corriendo el Murciano y dos encargados [gran ovación].. ha salido de la oficina y se muestra entusiasmada. los que siempre callaban. la caracola se desliza y cae del revés. y no puedo disfrutar de la communitas. veo que a mi lado levita un rasillón de los grandes. uno que le dicen Antonio el Cacahuete. cojones. Y termina con un «¡A la juergaaa!» sobrecogedor. tal vez la energía magnética del lugar. Bueno. haciendo corrillos por cuadrillas. Sin que se sepa cómo.. con ira contenida e impotente. pero en esta ocasión se va a quedar con las ganas. gritos de «¡no!. como un asteroide en órbita y. desde donde gozo de una gran panorámica de los acontecimientos. Despacito se juntan como cien personas en una explanada ante la obra. se sube el Cabezón y propone que elaboremos una plataforma con reivindicaciones: la vuelta de el Tortas en primer lugar.. le contemplo a través de los cristales. La voz me llega con eco.. nadie tiene ganas de currar.la cabesa d’un estacaso. Luego. en realidad. nadie dice nada. Que están pisoteando nuestra condición de machos. rojo ladrillo justiciero. ahora mucho más suaves. tomando notas. Ya nadie más se sube al bidón. sé tú nuestro mensajero. ¡no!»].. que él compañero ha hecho lo que a todos nos gustaría hacer. porque todos hablan. Es una amenaza más bien retórica porque. me limito a observar fríamente. están pidiendo algo. y con marcado acento andaluz vocifera que le parece muy bien. misteriosamente. Lo perfora sin dificultad y revienta dentro como una bomba. un cristiano joven de los grupos de base. El chisme pesará.. se sube a un bidón de gas oil. Da la vuelta al mundo y cae de nuevo a mis pies. afirmó que . algo o alguien tendría que ayudarle a decidir. Otros están mirando desde los andamios.. todos hacen propuestas. Que nos dejemos de cháchara. para que sepan los de arriba con quiénes están tratando [golpes de puño en el pecho]. ¡huelga!». Efectivamente. y luego aumento de sueldo a quinientas pesetas por día para el peón y proporcional para el resto y jornada de cuarenta y cuatro horas. se asoma por la ventana sin saber bien qué hacer. en la investigación subsiguiente semanas después. la secretaria que lleva los papeles. ¡Vuela!. Aquí no trabaja naide mientra no vuerva er Tortah. Yo. pide silencio y hace un resumen. encienden cigarros y pasan como cinco minutos de ruegos de capataces. todos. y los rostros se vuelven. sus diez kilogramos. que se nombre una comisión para negociar [«sí. dan vueltas. Ea Cabesón. Roto el hielo. y comienza a campanear los hierros. Qué raro. Que hay que convocar una huelga general del sector [«¡el muchacho tiene razón!»]. sin trabajar. se incendia. eso es cierto»]. Desde donde estoy.. El símbolo de la opresión capitalista ha sido destruido por el destino. bolas [voces afirmativas]. los sueldos son miserables y nos están dando por calicatas. Y. qué risa. soltando una cantidad infinita de esquirlas que rompen todos los cristales de las ventanas de dentro a afuera. que parecemos putos maricones [protestas. allí están. porque cuando pasé a la vera de la línea me di cuenta de que alguien la había cortado en acto de vil sabotaje. del sentimiento colectivo que hace que de ser uno pasemos a ser todos.. pero que mientras estamos hablando al Pérez a saber lo que le estarán haciendo [«sí.. La gente empieza a pedir una asamblea.. Yo me subo a la terraza inacabada de la depuradora (unos quince metros).. hombres curtidos como el culo de un remero lloran. la Mamen. todos se levantan. cómo aumenta el paro: las jornadas se hacen cada vez más largas. Abajo. Toma la palabra el Pértigas. Se suben al coche y ponen pies en polvorosa soportando estoicamente un bombardeo de cascotes. El artefacto da unas cuantas vueltas torpemente.

y la chica —joven. así como que el incendio fue provocado. encabezadas por un delegado cada una. A esta conclusión llegan no porque me conozcan mucho. maricón o —lo peor—. Yo. Al unísono de este discurso. elevada sobre el Cerro de los Vientos. cobarde. en la carretera de Madrid. nuestra culebra va subiendo piso a piso.. Hemos recorrido el tramo de carretera sin ser interceptados por la poli. yo diría que más de la mitad de la plantilla. se produce el milagro. en la columna de Ramón. y asamblea en la Plaza de la Victoria a la salida del medio día. Pardal y Cerro de Vientos. tras elegir ellos a otro delegado. Y si no te adhieres. hay que tener sangre de lagarto para aguantar que te llamen traidor. El Cabezón. cada una hacia un barrio. Jesús Obrero. Hasta las primeras casas de la ciudad en el barrio de Santa Ana hay. Entramos sin ceremonia y el Cabezón con un hierro golpea los palos del elevador hasta que se va asomando la gente — ¿Qué pasa? — Compañeros. el Pértigas y el Gitano. Más o menos a las 14:30 horas». sino porque sobre tela asfáltica —con letras en rojo—. Evitamos cualquier tipo de violencia. Ahora les costará más trabajo disolvernos. Buscamos las obras grandes que tengan más de cincuenta obreros. que sabe redactar sin faltas de ortografía. y vuelven al grupo. que incluyen a la administrativa. maquillada. Campillo. Y allá vamos. la «l» y la «G» se quedan muy sorprendidos. Estos cuatro tíos me intentan poner a mí como hombre de apoyo por ser una persona leída. la secretaria. Por no liar más la cosa. pidiéndote por las buenas «que te unas». Le preguntan si quiere ayudar. informando sigilosamente: «cuatro columnas. Nosotros estamos además en huelga para la negociación del convenio. No es plato de gusto no hacer caso a cien personas que van desfilando de uno en uno ante ti. pero que por miedo no se atreven. IV. con otros treinta más o menos. rubia. Sugiero que mucho mejor que yo ha de saber escribir la Mamen. y avanzamos en fila por la acera. es muy fuerte. Los albañiles van dejando sus trastos y se nos unen. Téngase en cuenta que hay misterios inexplicables y que el fenómeno de la combustión espontánea está descrito científicamente en las novelas. basta de atropellos. Pero la verdad. falda azul sobre las rodillas y jersey de cuello alto en beige con un escudo universitario escocés sobre la teta izquierda— acepta encantada.había marcas de palancas y que bastante gente debió de darle la vuelta. La primera obra es una de la Alicantina.. Cuando les hago observaciones sobre la «H». viven los científicos. han improvisado una pancarta que pone «Uerga Jeneral». han detenido al Tortas y lo están torturando en comisaría. Paramos las obras que encontremos a nuestro paso haciendo una culebra. una empresa que está cogiendo a bastante gente. Con acento. Deciden. Son los encargados de dar la consigna. y corrigen escribiendo «HUerga Generá». así que entramos treinta a la obra. Sin que se sepa por qué. Son las doce del medio día. quinientos metros porque andando ligeros tardamos seis minutos en llegar a las callejuelas. Téngase en cuenta que el efecto de una culebra sobre los tímidos y los tibios que quisieran hacer algo. Los delegados de obra van a reunirse aparte. el Picaíto. digamos. ni yo ni nadie vio nada. lo dejo estar. con ropa de trabajo algunos y herramientas del oficio. y cada vez se nos arrejunta más y más gente. Seguimos andando y en todos los tajos vamos haciendo lo mismo. Allá va con su cuaderno. Allí estamos ciento cincuenta hombres. ¿Que qué ha hecho? Nada. esquirol. Hemos elegido a cuatro delegados de obra. . no ha hecho nada. el Cacahuete. Luego en dirección al centro. informando a las cuadrillas. instándolas a dejar la faena. y salimos sesenta. La Culebra La depuradora está en las afueras. y que hay cosas que simplemente suceden. y luego con desparpajo. un chaval muy majo y contestatario. De desentrañar esos fenómenos sicológicos. Al principio con timidez.

en los trabajos forzados o en los pelotones de fusilamiento. Hay mujeres y niños que han salido de sus casas. seguro. han localizado a dos secretas vestidos de albañiles (en una ciudad pequeña ser de la gristapo posee esos inconvenientes). orientadas según los puntos cardinales. los que pertenecen a grupos políticos como el PCE. y más tarde ha continuado en las cárceles y penales. porque la han sufrido nuestros padres y abuelos. finalmente. Y empiezan a hablar los oradores tomando al asalto la estatua. Igualmente. otra vida que vamos a conquistar. Me encaramo. porque hoy día estamos demostrando nuestra fuerza. y que ya no nos la vamos a dejar quitar ¡jamás!. y que seguro que si se ponen a prepararlo «no sale así». o que “los obreros no podemos unirnos”. ¡no os escondáis!. es cierto. parece muy culto y suena bien. El Cabezón va delante. y podemos lograrlo todo» Creo que se me ha retorcido una tripa.trapo y júa (Judas). hay viejos. el Gobernador Civil tiene que estar temblando. Una derrota de la que todos tenemos noticia. En el centro del Parque de la Victoria hay una plaza con una estatua ecuestre del General Franco. y aquél. que ha soñado tanto con este día que le parece mentira. Y para ganar. Pues que le informen sus señores policías. que no. y los tienen rodeados y acoquinados. no nos hace falta más que dos cosas: no trabajar y permanecer juntos de una manera indestructible. hay curiosos. en perfecto orden. porque somos el pueblo unido. sincronizadas por una pulsión incomprensible. sin micrófonos. Ya no tendremos que decir más “si nos uniéramos”.. que no se lo puede creer. «. hay de todo. Desembocamos.tras una derrota histórica y sin paliativos. la Policía Armada está asombrada y no está mostrando capacidad de reacción. y a ocho delegados de los diferentes tajos. Y él se encoge de hombros como diciendo «qué sé yo». de cuando en cuando alguno se le acerca y le pregunta. de cómo hemos estado sometidos. preguntando qué pasa. hablando solo. Cuando aparecen y nos ven avanzar. cristianos y ultraizquierdistas. porque este enredo le ha pillado en bragas. en el parque a la hora fijada. V. Dejo mi sitio en el caballo a nobles obreros que suben el pedazo de tela asfáltica que hacía de pancarta. que lo que pasa es que el pueblo ha recuperado la palabra. Y. Los militantes. aunque el significado sea un tanto ambiguo. por desgracia.. La asamblea general El silencio es estruendoso y solo lo rompe la palabra de el Cabezón. «No sale. llamando a los dirigentes de la UTT y a sus perros de presa. porque hoy estamos aquí [levanta su puño izquierdo al aire]. Nosotros no queremos hacer daño a nadie. cuando estamos llegando al Parque de la Victoria. sus espías y confidentes. envuelven con ella el busto del dictador y la sueldan con una lamparilla de fontanero a la jeró del militar entre grandes aplausos. Habla del pueblo. nuestra culebra agrupa a lo menos trescientos albañiles. y allí sucede algo que nunca había visto ni volveré a ver. penetran las diversas columnas llevando cada una a cerca de mil personas. Desde allí contemplo las cuatro entradas. la de la guerra civil. un sonido que nos da la seguridad de que existe otra vida que la que nos han impuesto.. de sentimientos enterrados. que seguro que no sale» —murmura por lo bajini—. Solo queremos ganar. Por eso. Tras pedirles el orador que . Ahora mismo. Pero también nos llega el sonido de la esperanza. ése de allí. Observo que está bastante desconcertado. y por cada entrada. ¡jamás dejaremos que nos impugnen!» Eso de la impugnación no viene muy a cuento. Y esa derrota la seguimos sufriendo hoy día en forma de mordaza y aún escuchamos las palabras de dolor de nuestra gente que nos llegan del pasado. y parados de los que se han ido organizando en comisión estos meses atrás.. retroceden y se limitan a controlar nuestra marcha desde lejos. a la vez que se alude a tu falta de glándulas genitales. en su mayor parte oficiales y peones. a las dos. ¿Gases? «Nosotros no necesitamos la violencia de los gendarmes. ¡unidos!. visiblemente emocionado. pero a la gente le encanta y aplauden a rabiar porque. la fuerza que nos da la Unión.

En un aricmético orden un tanto apocalíptico. revisión al alza de la inflación. y por eso existen Verdugos de alma de fieras Con sus leyes de coacción Agachan nuestras cabezas ¡Vampiros crueles nocturnos! Por donde pasan condenan Gritos de protesta pura Y represiones eternas Matan si quieren matar Y ocultan tras sus cabezas Una cruel fisonomía De odio y de metralletas ¡Ay pueblo de los obreros! Pueblo de vivencias negras Tierra de dolor y sangre De inagotable cantera ¡Ay pueblo de los obreros! Nadie. [¡sí sí!]. contrapuestas al privilegio. La Mamen va tomando notas furiosamente. se marchan seguidos de una serie de improperios. porque sigue y sigue. «¡Y los demás subidas proporcionales a partir de ahí!». «¡Y libertad a los presos políticos!» «¡Libertad al Tortas!». la libertad.. El romance creo que ha de tener al menos quince mil estrofas. echando el corazón por la herida. a la sed de sangre de los poderosos y plutócratas de la Tierra. con un airecillo en la rima que me recuerda al de Miguel Hernández.... a las bicocas. Entre la algarabía de peticiones se eleva la voz de uno que le dicen El Poeta. Es una poesía de un tal Antonio Perea el Cahue. que en perfecto castellano. con una memoria tremenda. la lucha. «¡quinientas pesetas sueldo del peón!» [eso también]. 30 días de vacaciones al año. que se negocie con los trabajadores y no con la UTT. los delegados van recopilando las reivindicaciones: horas en nómina.. . contrastando con su dialecto habitual.abandonen la asamblea. sin dejar nada fuera del tintero. que jalean al artista aplaudiendo los cachos más dramáticos. sin dudas. la sangre. a las prebendas. relatando el dolor.. libertad de expresión y asociación. con salario real. no aceptar ni un despido. va declamando el Romance de la lucha obrera. cien por cien en caso de baja por enfermedad o jubilación. libertad sindical. cinco pagas extraordinarias. nadie te recuerda Te llegó la represión Para acallar tus protestas Cuando llegaron dos coches Los dos coches de la fuerza Las mujeres y los hombres Buscaron la ley en las piedras Un obrero malherido Llamaba a todas las puertas Calles de ira cantaban La Victoria quedó quieta.. un cordobés. Tienen criadas y esclavos Tienen chalet en la sierra Tienen sus cuentas corrientes Del sudor de la sangre obrera Tienen. cuarenta horas semanales. Todo eso se mezcla en rimas asonantes lanzadas con voz tremebunda sobre miles de cabezas.

. Pero son las cinco de la tarde. Pero no llegan ni a cinco las intervenciones de este tenor. comunistas y cristianos. este es el día. Mientras. he visto y he asistido a muchas otras. Son los cobardes. Y como ambos . y no parece que tal cosa sea posible porque. Realmente no es para menos: esta votación y esta huelga será para mucha gente la única actuación política significativa que hagan en sus vidas. que son escuchados con más paciencia. Pero no llegan tan lejos en sus aspiraciones las turbas enloquecidas. mes más mes menos. respondidas por abrumadores «¡fuera!. quedará muy claro ante la patronal que somos unos gilipollas y jamás nos tomarán en serio. y al Gobierno Civil para exigir la libertad del detenido. allí mismo. También se debate el convocar la huelga de manera definitiva o pensarlo para mejor. tan coordinado. la gente está meditando sobre la interesante metáfora que se le ha expuesto]. no de llevar las peticiones a las autoridades. como para votar en contra. pasar a cuchillo a sus servidores y destruir de una vez todo este montaje de una puñetera vez. en la que no hay nada preparado y en la que se concretan tanto los anhelos y desos. Si hay en alguna ocasión democracia. los legalistas que afirman que hay que cumplir con la ley. los flojos que no quieren meterse en ná. y un dibujo a mano de un ladrillo de seis ojos coronando las exigencias como una bestia mitológica. ¡fuera!». han sacado una vietnamita de no sé dónde y. Antonio Sánchez. Conscientes de lo limitado de su movimiento y de los variados poderes a los que se enfrentan. Después de esta asamblea.. la principal preocupación del Gobernador Civil y del Delegado de Trabajo. es una obra de arte que da miedo. los débiles.Y ahora sería el momento. es la de encontrar a los interlocutores. Quien esté contra la huelga. de no improvisar las cosas. es como ponerse a cagar y luego aguantarse el mojón dentro [silencio. pero también con gestos generales de desagrado. Qué barbaridad. Son los dirigentes de las organizaciones políticas y sindicales clandestinas. de que una huelga salvaje como esta nos va a desacreditar y pone en peligro. que parece que alguien va dando las órdenes desde alguna especie de Estado Mayor. Aquí estamos ya por una cuestión de dignidad. las comienzan a repartir. los jefes de alto nivel. al ver una ciudad paralizada por sorpresa. va escupiendo papel sin un fallo a cuarenta por minuto. Son los egoístas interesados por sus destajos y sus dineros. han elegido a la Comisión Negociadora con algunos obreros conocidos y otros que no tanto. en realidad. a la negra mano invisible que está organizando el cacao. en estos treinta últimos años. la Mamen y un grupo de administrativas. Si volvemos al trabajo después de haber montado todo esto. Pero ninguna es tan apasionada.. algunos con mucho predicamento entre los obreros. Se lo comen. el Torero. pensando en ello. qué algarada se ha formado. empiezan a lanzar octavillas dándole a la manivela y. Todo sale tan bien. porque el espectáculo es impresionante. han pasado todo a máquina en un cliché. ya digo. Je. Hacer fuerza para luego aflojar. sin cometer ni un fallo. los traidores. Se van repartiendo y la gente se agrupa en corrillos para leerla. Por eso no carga la policía. la asamblea multitudinaria y soberana se dirige a la Delegación de Trabajo a entregar las peticiones con vistas a denunciar el convenio. con tinta fresca en courier de diez puntos. nadie dirige el baile. que se suele encasquillar y dar una lata tremenda llenándolo todo de tinta o acabándosele de golpe. les contesta contundente: «aquí ya no estamos discutiendo si queremos más jornal o que nos hagan fijos. tan todo. con vistas a poder encauzar el conflicto y ponerle fin de una vez. Quién se abstiene: nadie. de inmediato. tan libre de facciones. ¡es un Judas! Así que aquí no hay nada más que hablar»... ¡fuera!. sino de asaltar los centros de opresión. tan pura. el pueblo ejerciendo el poder. Hay unos cuantos disidentes. que conviene volver al trabajo tras esta demostración de fuerza y obligar a sentarse a negociar a la patronal del sector. Votos para el no: nadie. tan carente de manipulaciones y tan bien organizada como ésta de mediados del setenta y cinco. Y no se habla más. concentrados en un acto tras múltiples humillaciones percibidas ya como insoportables. los manifestantes han acabado de elaborar la plataforma reivindicativa. Hay otros que hablan de la necesidad de preparar bien el movimiento. Y. Un oficial. como si aquel papel tamaño folio fuese la mismísima Biblia entregada por Mahoma a Jesucristo. Votos para el sí a la huelga: todos.Finalmente. Esa máquina prohibida.

Uno esperaría alguna declaración más solemne. botas de material o zapatos negros. que hay mujeres. Dos pancartas en tela blanca.. y un tío gordo (al que llamaré el Gordo) que se pone en cabeza con una niña de tres añitos.. y empezamos a batir las piedras rítmicamente. Bueno. enfilamos la Calle Mayor. el Instituto Nacional de Previsión y el Edificio de Correos.. El teniente que dirige aquel cotarro no está por la labor y le asegura que cargarán al toque del silbato. Por cierto.. sin escudos. quiero pan». se hace ensordecedor. y que conmociona por la sensación de potencia. libertad a Julián». Sorprendidos por el portento de ver a los grises salir por patas. niños y ancianos. La marcha a la Delegación Por la salida que han dejado libre en el parque las fuerzas del orden. aunque ese no parece del gremio. camisas a cuadros con los cuellos por fuera del chaleco. pintadas a spray: «Queremos quinientas pesetas de salario real» y «Construcción unida. casco con visera y uniforme gris de chaqueta abotonada con cinturón sobre ella. Alguna gente lleva aún puesta la ropa de faena pues no han querido ir a cambiarse. un verdadero inconsciente. sí. Y bien escrito. una amplia avenida con jardines centrales.. la Policía Armada ha dispuesto un piquete compuesto por la dotación de un autobús y varios zetas y lecheras. Unos cien polis en total. que me rugen las tripas. caramba. pero creo que se está pasando. Un tío tuerto llega con un montón de sardinas y las asan en los jardines encendiendo un fuego.. y van avanzando hacia el final de la calle. intentará dar ánimos. arboleda y calles y aceras laterales de unos trescientos metros.. una en cada mano. una contra otra. Les dice que no queremos ningún tipo de violencia. Un poco más adelante. lanzadores de botes de humo. La cabecera continúa su marcha. se adelanta con una carrerita y parlamenta con los gendarmes. Sólo que parece que estos no están por la labor de dejarse matar. Como si le estuviera oyendo. Hay miles de personas en la marcha. enfilamos el Paseo de las Acacias. el cuartel de los grises y la escuela de agentes de policía. armados con escopetas de pelotas. como qué sé yo. y que hagan el favor de apartarse. y como ya no tienen espacio ya para lanzar los botes de humo. Y sin megáfono. rubia y con colita en forma de fuente sobre el ápice. monos azules y marrones e incluso el casco de la obra. unos cuantos bigotes y pocas barbas. que llega la manifestación a toda prisa. grises. donde —por fin—. . bollos. pero eso es lo que ha salido. son cosas de albañiles. de menos de treinta y cinco años. de pana o vaqueros. de tela. Los policías deben de sentirse como Leónidas y sus trescientos espartanos en las Termópilas frente al ejército persa. rebecas abotonadas y chaquetas de pana. la Delegación de Trabajo.edificios están muy cerca. la mayoría varones. la fuerza pública se retira entre grandes aplausos y batir de piedras.. están diversos edificos gubernamentales estilo modernista años cincuenta: el Gobierno Civil. y dudan. qué cosa más molesta. despacito. alguna frase que sea una lija raspándote el alma. con un sonsonete que. Son los de la Comisión Obrera. se nota la mano de las mujeres. azules. ante la fuente de Correos. Ropa de entretiempo propia de la primavera: jerseys de pico o de cuello alto. los manifestantes van tomando piedras de granito. En la delantera de la manifestación. Práctico y claro. hombres jóvenes.. cómo se le ocurre venir con su hijita. Otros traen vino. algo que hable de ebúrneos campos llenos de flores o de sangre proletaria. podemos hacerlo todo a la vez y llegar a casa a la hora de cenar. porras. que lleva un cartelito colgado que dice: «papá. pantalones de discreta campana. al fondo de los cuales. en el cruce con General Mola. y que sólo pretendemos entrevistarnos con las autoridades. Y éste que sí y el otro que no. El tipo que lleva la niña en los hombros. Un verdadero insensato ese padre. También circulan algunas mujeres osadas. oscuros. De una obra que está parada. VI. Están muy nerviosos. afeitados. corbata negra al cuello y pantalón con raya en medio. por ahí atrás hay una tía que va dando unos gritos de gárgola atrapada por los huevos.

Y la respuesta del padre con la niña a cuestas es: «y la eternidad para estar unidos». Estos julais portan un armamento parecido. ay. El cuartel de la Policía Armada es un edificio grande. Nunca me han detenido y tengo curiosidad por ver cómo es eso. — Yo no. — Ni yo. Como a mí no me hace nadie caso. Bajan bastante maltrechos. . «pintor». que han venido como refuerzo de sus acuartelamientos de Córdoba y Mérida. Detonaciones. ya veremos luego. Me mira un cabo bigotudo. A continuación bombardean con pelotas de goma. venga a decir «ay ay». Son más de las seis de la tarde. blanco. venga adentro los demás. yo ya estoy dentro. de tipo banco corrido. Cuando llegan los polis arrastrando a los heridos y detenidos. así que yo no me muevo. me meto dentro de la lechera de conducciones. porque hay restos de morcilla o de algo negro. según expone Bukowski en uno de sus guarros relatos. tranquilamente sentado. Mis compañeros de fatigas son once albañiles que no levantan cabeza. hay que batirse con la tripa vacía para evitar la peritonitis si te dan un tiro en los testinos.. primero a los últimos en entrar. — ¿Y a este pez quién lo ha pescado? [miradas. Uno de ellos vomita.. y con pañuelos al cuello de color azul y rojo. ahora entiendo eso de que «los últimos serán los primeros». Enseguida llegamos. está el edificio propiamente dicho. que fui el primero en entrar. Y este. El cabo me evalúa. Recomiendo que si a alguien le entran náuseas. La gente se aparta por las calles adyacentes. El último soy yo. y algo más adelante aparece una lechera con cinco o seis grises que empiezan a apalear a los que corren. Parece que a estos les ha dado tiempo a comer algo. Yo me retiro por la calle Diego Velázquez. y en los sótanos los calabozos y zonas de interrogatorios y torturas. han aparecido polis por todas partes. protegiéndose tras árboles y vehículos. un montón de botes. A continuación. A unos cien metros avisan por megafonía que la manifestación se tiene que disolver de manera pacífica e inmediata: «tenéis un minuto para disolveros». apretujados en los asientos laterales. más voluminosos. Hay que joderse con el tío. que está preparada con las puertas abiertas y vacía. que contenga el vómito en la boca y luego se lo vuelva a tragar. Me quedo quieto y tranquilo viendo el espectáculo. Inmediatamente. La furgoneta se detiene ante una puerta lateral. otros retroceden. Dentro del muro hay una zona de aparcamientos para los vehículos de los funcionarios y para los de la policía secreta. sacudiendo de lo lindo a todo lo que se mueve. y ahí fuera hay unos cuantos polis que les hacen pasillo y les zurran la badana con las porras a medida que avanzan. en los pisos superiores más oficinas y despachos. eso parece. acristalada y con barrotes. pero ¿quién coño puede dar semejantes voces? Casi deseguidamente comienza la pasma a lanzar gases.En el medio del paseo se ha dispuesto otro piquete de la bofia. No son cinco. otros caen y los más tercos aguantan sobre el terreno lanzando mensajes que recuerdan a las madres de los agentes. no parece tan benévolo como el anterior. ¡qué bonitos rebotes!. pero además empuñan escudos. Por atrás siguen los chillos de la tipa esa. rostros perplejos]. Todos tropiezan con los escalones antes de ser devorados por la oscuridad. Los polis empiezan a sacarnos. son como más altos. Estos son antidisturbios de verdad. acompañando una carrera de un centenar de paletas. y no son personas que se dejen impresionar. En la planta baja está la recepción y oficinas. Detenido en comisaría Ahí vamos. ante la que hay tres pequeños escalones. —Bueno. hay más vómitos y todo huele a rayos. me saca y me muestra. VII. Yo no he almorzado porque mi abuelo me enseñó que cuando se va a entrar en combate. amurallado y con garita para centinela en la calle. O al menos.

. pongo la silla contra la pared y me alejo del arma todo lo que puedo.. Espero con paciencia.. sin pestañear. El cabo sale ordenándome que espere sin moverme hasta que me identifiquen. el pasillo que hay enfrente de esta habitación tiene que llevar a la puerta principal... Tras ellos hay dos habitaciones. Uno de sus agentes me ofreció esa protección para que pusiera la denuncia. Si no me he orientado mal.— ¿Quién cogió a este?. es que para mi nivel de ingresos ahí son las casas más baratas. Ese es un albañil seguro. un bastero o un piquero. vamos. porque ha sido muy raro lo suyo. ya que tengo callos hasta en los codos.. no le he oído bien señor. —¤Tú. la de las Putas. Será para intimidarme o para que cometa la carajotada de cogerla. se arremanga. entorna la puerta. lo que pasa es que no sé quién es.. porque los mandos quieren «resultados». mirándome.. no sea que el Gobernador cambie de opinión y le quite el trato de favor. Pero la cosa es que me coge del brazo. «escritora». — Pues aquí va a estar un tiempo [al Tortas]. cerveza de marca. Frente a mí hay también una mesa.. ¿que no?. Los policías comentan que ya están los calabozos llenos y que va a ser un día y una noche muy pesadas... vamos. se pone de espaldas a la pared. Un repeinado al que reconozco por haberlo visto a menudo por la calle donde vivo. Tal vez si le hubiese dicho que soy un cura. Se me viene solo. y sobre la mesa una ametralladora tipo Z con su cargador puesto y el seguro quitado. El tipo pone una cara de incredulidad incrédula.. — ¿Lo qué quiere que le enseñe?. me refugié en la furgoneta de la policía. ¿no quiere comer? —Don Julián dice que no tiene hambre. Tres polis uniformados y otro de paisano. Los bastes son los dedos. No sé si de la quiniela o de qué. soy de Ciudad Real. sentado. Nadie responde. oficialmente llamada de Fernán Caballero. me lleva al interior y me pasea por la planta baja sin conducirme a los calabozos. pensará que soy un carterista. Todo sin tocar. si no detenido. Los delincuentes estaban arrojando cosas. y de ahí a la calle. volvía de hacer mi recorrido por las perfumerías del centro cuando me he visto envuelto en un disturbio. El cabo charla ahí afuera — Qué le pasa al viejo.. sí que me encuentro en una situación anómica. y es que yo no soy de aquí. Es una palabra del caló de los delincuentes. tirantes.. pistola en la sobaquera. Y si me ve las manos sabrá que no soy un viajante. El secreta se levanta: «ahora mismo vamos a ver si este es un viajante». En la otra estancia me mete el cabo. de dónde has salido. con gabardina y bigote recto tipo fascista. levántate.. al lado de una centralita de teléfonos y de una emisora fumando cigarrillos. claro. los otros siguen con la charla. me llamo Jorge Tapabastes soy viajante de comercio de la casa Yesui Trebel. me quitaron el muestrario y.. El que interviene ahora es el poli de paisano. pesqui.. en un lugar en el que no se le ve desde afuera. mi cuento hubiera colado mejor. Dice que es un viajante de comercio..? Pues a mí me suena de algo. pero da muy mala espina. Cavilo sobre cómo salir . Bueno. — Tú. Poca guardia. Yo me muevo. quiera Dios nuestro señor que no le haya pasado nada a ese buen hombre. — ¿Un viajante dice ese rufián que es. — Oiga mi cabo. la del Trinquete. dejándome sentado en una silla.. elemento. Entra. muerto de miedo. alguien tiene que haberlo visto. camisa blanca. ven aquí. —Verá mi comandante —me explico—. En una veo a Pérez el Tortas. no lo he vuelto a ver por causa de la vorágine. Si pico y demuestro entendimiento. están en la calle o torturando a los presos. Enséñame los bastes. ¡coma!. No sé qué pinta ese chisme ahí. El cabo me pregunta. Ante él hay una mesa con un bocadillo de pan de molde y un botellín de El Halcón. Quiero enterarme bien de qué palo va el tío. por un pasillo con puertas laterales que desemboca en una sala con mostrador. ¿dónde estaba? Este tío mide cerca de dos metros. ¿por qué ha traído a ese ahí? — ¿A ese?. me lo encontré en la furgoneta y nadie lo ha detenido. se quita la gabardina. peor para usted.

salgo con el Tortas por la puerta. Va siendo hora de salir de aquí. ya me esperaba yo alguna cabronada de estas. El final de la protesta Avanzo por el Paseo de las Acacias (son plátanos y magnolios). Si estás resfriado y tienes taponadas las Trompas de Eustaquio o el canal que comunica el oído interno con la garganta. ¡cuándo!. vete preparando que sólo acabo de empezar —me informa el tío. se van ululando y deseo lo mejor para ese buen hombre. Y así se lo hago saber a este señor. ¡no le late el corazón! Ahí van. vean que no respira.. ¡que se nos muere!. de repente se ha agarrado el pecho y se ha caído al suelo. unos quinientos calculo. Además se te saltan las lágrimas. ¡mierda!. — Oigan. o está quieto). Lleno de botes de humo vacíos. y el nota este me empieza a vacilar muy sonriente y satisfecho. Ya lo veía yo venir. no me gusta nada estar detenido. nos ha jodido. cada uno cogiéndole por una extremidad y yo delante abriendo las puertas. VIII. te pueden reventar los típanos y dejarte sordo. chaquetas. — ¡Cojones!. e irle haciendo el boca a boca. retrocede». ¡responde! El cabo le da de tortas. De nada. ¡cómo!. un grupúsculo dirá la prensa. brazos caídos a ambos lados y la espalda a la altura de los riñones sobre el borde del asiento. cristales en el suelo. Ante ellos hay un grupo de manifestantes mucho más reducido. y la cosa se ha . Consiste esta broma en un doble guantazo simultáneo en ambas orejas. Lo primero que me hace este mamarracho es el teléfono. con ambas manos sobre la boca del estómago. de cúbito supino. piernas estiradas. salimos en tromba por la puerta principal. la boca abierta y los ojos bizcos. No es ya que te duela. —¿Qué?. —Creo que le ha dado un infarto a su amigo —opino—. lo montamos en una furgoneta de las que están libres. hipa y se queda inmóvil. entre todos lo levantamos y lo intentamos sentar en una silla. zapatos. con un zumbido dentro de la cabeza. — Bueno —pienso silencioso—. Menos mal que estoy perfectamente de la nariz. entramos de nuevo. ¡hay que sacarlo de aquí! [el cabo pone su oreja sobre el tórax en el lado derecho...del dilema. el cuello ladeado. En la confusión subsiguiente. ¿qué te pasa?. creo que si esto es estar detenido. los cuatro de uniforme me miran perplejos. corriendo por el pasillo. en equilibrio inestable. avanzo en paralelo por la calle Marcelo Vázquez.. Me dice que se va a casa de un amigo a pasar la noche y que gracias por todo. creo que deberían de atender a su amigo. porque en el izquierdo está la pistola]. «sacerdote ejemplar» —informa la placa—. dándome la espalda. ¡por qué! Se incorporan y. un acúfeno —dijo el otorrino cuando fui a verlo días más tarde—. cuello sobre el respaldo. Salvo por las bofetadas. pero no hace falta que me esfuerce haciéndome el tonto. así que p’allá me voy. yo creo que harían bien en llevarlo al hospital.. Al cabo de unos cinco segundos salgo de la habitación. los mocos. Parece que los antidisturbios han hecho un buen trabajo. te acojona bastante.. El tal Juan va adquiriendo una tonalidad azulada. En el cruce de General Mola (la placa ostenta la divisa de que «quien no avanza. ¿dónde?. una jubilación anticipada y un asilo para descerebrados irrecuperables. sino que te quedas muy aturdido. ¿te suena?. aunque alguien ha tachado el «sa». — ¡Qué!. — ¡Juan!. Le pongo al corriente y nos despedimos. A lo lejos suenan detonaciones. El secreta este está tumbado a lo largo. sin perderme de vista. Soporto el chicharrazo como puedo. claro. y el Pérez detrás.. pelotas de goma. Con cuidadito de no toparme con los guardias. Convulsiona. Parece que los interrogatorios en esta casa son muy rápidos y muy poco sofisticados. se ha puesto muy raro. y si no estás preparado y te pilla de sorpresa. No mola nada nada nada. están los polis. Libres. cerrándolas.

El orificio inferior queda fijo en el funstablo. milagrosamente. A corta distancia podían derribar del caballo a un señor con armadura. la tipa esta del palo no se va. y servir es un honor». caray. El hombre. Imposible ayudarlo. dando alaridos de los que hielan la sangre. Sigue con el cartelito de los cojones de «pan papi». nos cargan los bestias esos como una manada de búfalos.. es un buen conjunto de bravos muchachos. joder. cojo a mano derecha por División Azul «cuerpo expedicionario» (qué cosa más absurda). consigue incorporarse y sale de najas cubriéndose la cabeza con las manos. la bolita de grasa se trompieza y se cae. ¿no vas a hacer nada? ¡Haz algo joder!» La escena. Idiota. «lárgate mujer». pero el antidisturbio al que va destinado lo intercepta sin problemas con el escudo. ¡Esta tía es más de campo que un chaparro! Bueno. flaca. esto ya no hay quien lo aguante. y aunque es un arma que está en desuso (como le pasa también a la honda). y vuelvo a la tradicional Calle Mayor. así te metan la porra . Unos tipos que son auténticos armarios empotrados. Por fin veo a la chillona esa. desgreñada. el suicida ese gordo de la niña sobre los hombros. mientras los demás huyen. Hace entonces un silbido.. ¡Ah!. El cascote va con mala hostia. apunta. Entonces la parte superior de la cinta se suelta por el impulso al pasar por encima de la cabeza del tirador. En su centro. demasiado tarde. no la entiendo con tanto berrido. que posee una longitud que va del hombro a la rodilla. la chamaca sabe usarlo bien. Contemplo la plancha informativa y el lema que ostenta: «Vale quien sirve. la badana tiene forma de cesto. En la parte superior lleva una cinta ancha de cuero (la badana) con dos orificios por los que pasa el palo. Ahora la veo en todo su esplendor. se lanza el proyectil a brazo como una catapulta. incitando a los tíos a resistir la lluvia de balas. porque el que no está lesionado está asfixiado. A estas horas son sus sobacos los que cantan alegremente. ya tenemos encima la carga. Como para perderse. pantalones acampanados. esa tía. Hartos del hostigamiento y con ganas de irse a dormir. fea fea fea. Alguien debería de decirle a ese irresponsable que quite a la niña del tiroteo. Es un auténtico cardo. Vuelvo a escuchar los chillidos de la mujer aquella tan desagradable. pero también avanzada con respecto al grupo de insurgentes. Siguiendo el sonido.. jersey a rayas negras y blancas horizontales. la verdad. A su vez la piedra pasa por lo alto del arma y se dirige a su objetivo a gran velocidad y distancia. como no podía ser de otra manera. Lola la Piconera defendiendo las puertas de Cádiz de las tropas napoleónicas no creo que hubiese sido menos efectiva. ¡Cobarde! ¡Abandona a su hijita! «¡Papi pan!» ¡Cabrón. han llegado a donde el esforzado padre gordo y le están aporreando. «¡funs!». más brutos que un saco de martillos. Continúo mi camino. encina o similar. La chica carga su palo. nariz larga y mentón de caballo: «¿qué pasa? —me pregunta—. gritona. Ahora bien. por fin. Delante de ellos se ubica. o de hacer pipí. se percata del peligro. da media vuelta y echa a correr. La niña sale rodando y todos gritamos. no se crean. una muchacha joven. ¡Tira piedras con un funstablo! ¿Que no saben lo qué es? Es un arma tradicional de labradores. He visto a pastores acertar a un blanco a doscientos metros. la muchacha de las voces se me encara. la verdad. Lo que hay que leer.. Un poco más atrás que el tipo. no sé bien porque ya está cayendo el sol y no se ve mucho. coge carrera. y el de arriba entra y sale del palo. En la Edad Media lo usaban en las guerras campesinas para apedrear a los caballeros. Ya se acaba esto.quedado en un simple «cerdote ejemplar». Me aparto para pasar desapercibido siguiendo mi costumbre. tiznados o muy manchados o sudados.. esquivando pelotazos. me incorporo discretamente al reducto de resistentes que. hay gente que es subnormal. es peligrosa. El funstablo o funtablo es un palo personal de madera de castaño. El tipo que lleva la niña a hombros. Pero. hay que reconocerlo. y supongo que por eso le pusieron ese nombre. Era y es muy efectiva y barata. Está haciendo algo que no veía desde que dejé de trabajar en el cortijo. un verdadero callo malayo con palas de conejo. Una vez cargado el funstablo. y ahí se puede colocar una piedra de un tamaño regular. y el que más y el que menos tiene ganas o de merendar. por mucho que amenace la pava con matar al que retroceda. a golpe de silbato. es para no hacer nada. oficialmente llamada de José Antonio Primo de Rivera.

sacarme del cerco policial —todo hay que decirlo—. y procedo a verificar el estado de la niñita y la posición de mis riñones.. que me habrá crecido para equilibrarme. menudo trastazo me ha dado. nos deja en una dirección que le ha dado la chavala y no nos cobra la carrera porque afirma «que él entiende de estas cosas». Creo que mi cabeza no está en muy buen estado. ¡plop!. Llega a los labios. ¡joder. quiero pan» sale volando. Parece que todo está perdido. literalmente. macetas y aceite hirviendo. Unos cien mil antidisturbios. Justo a tiempo. o bien los destrozos realizados por el armamento policial sobre coches y ventanas.. No me pregunten cómo. Hala. la sacudo. ¡con una peluca rubia de quita y pon. «buaaaaah». percibo pinchazos en una tercera pierna. Tal como me contaba mi abuelo. El taxista nos recoge.. con esos mastodontes a punto de pisotearla. la siento acorchada. . Apenas me sostengo y me parece que me he meado y cagado. pateándome desde la coronilla a la planta del pie. me incorporo renqueando. Parece que. veo las cosas dobles. la paladeo. empiezan a salir las estrellas. Me silba peligrosamente próximo. pasan por encima de mí pisoteándome a conciencia. rodeado de policías con las porras enhiestas. Doy la vuelta a la jeta para localizar a la bruja que ha hecho que me pateen (con vistas a estrangularla). La niña no se mueve. ¿Qué hora será? IX. Un vecino nos guarece en un portal y avisa a un taxi.. Doloroso epílogo Estoy en una situación muy delicada. ya me lo había advertido. en el firmamento. Echo una rápida carrera. Arriba. Esta arpía me decide. Tenía que ocurrir algún día. Abro un agujero en el asfalto como de un metro de profundidad.. y esta vez son rojas sobre fondo negro: Vega.. es tibia y no escuece. qué susto!. cuando ella consigue. qué susto. y de su vientre sale un llanto espeluznante. modificados hormonalmente por el doctor Moreau.. La chica que me malmetió está pegando mandobles para defenderme con su palo. con botas de hierro y colmillos fosforescentes. ¡mierda!... o bien la escena de «la niña». Me mete a empujones en una casa baja. el Triángulo de la Primavera y la madre que me parió. y me encuentro por casualidad con un culatazo que me abre la cabeza. jarrones chinos.en el culo! Y la niña. finalmente. los dos conseguimos salir de allí en medio de una lluvia de pequeños y medianos electrodomésticos.. uno de los más rancios y derechosos vecindarios de esta villa. Deneb y Altair. No habla. y me quedo con el cuerpo en las manos. El golpe no me duele. Joder. cubierto de harapos. el arrugado cartel de «papá. el aire retumba. ¿te creías muy listo? Pues toma del frasco carrasco. Además. han conseguido horrorizar a los señores de la Calle Mayor.. Como para hablar. hala. gracias a que a una vecina y a su marido les da por arrojar la lavadora por el balcón sobre el furgón de conducciones subido a la acera. gilipollas. el suelo retiembla. de las de las tómbolas!. la casa por la ventana sobre las fuerzas del orden mientras les increpan de «asesinos» para arriba. ¡Es una muñeca de feria. con tan buen tino que lo hace polvo. La sangre cae sobre la cara y penetra abundante en los ojos. porque resulta que a la niña se le cae la cabeza. Me caigo de espaldas. ¿Pero qué coño es esto? ¡Qué horror horroroso! Me fijo bien. No respira. estatuas romanas. capullo.. los coches rebotan. ¿He llegado tarde? La coloco a la altura de mis ojos. y un dolor de tipo opresivo en un estómago que está fuera de mi cuerpo. distorsionadas y del revés. Están echando. las farolas relampaguean. o bien ambas cosas o ninguna. ¿no decía yo?. Cuando pasa la avalancha. no consigo caminar derecho. acompañados por perros de caníbales y yeguas antropófagas. ¡mierda! Esta vez si que han conseguido engañarme.!. julay. Mientras se entera la sorprendida pasma de qué ha ocurrido. la niña yace inmóvil en el suelo. me arrojo en plancha sobre la niña y la protejo con mi cuerpo.. pardillo. y ésta venga a incitarme: «¡Sálvala! ¡De qué te sirve tanto cuerpo! ¡Vé! ¡Ya! ¡Que hagas algo cojones!» Mierda.

¿Por qué tengo tan mala suerte? ¿Qué he hecho para que me tengan que doler incluso órganos que no existen? [elevo la vista al techo y rezo]. Nada. que aquí en el cuello tienes una pedazo de espinilla. ¡cállate! que me pones nerviosa. — ¡Ea.. parecía una niña de verdad.. cacho perro. de punta negra.. qué pedazo de rollo. qué gorda. te lo exijo: haz que se calle esta mujer que va a ser la compañera de mi vida. ja.. es una impureza.. la cicatriz casi que no se te va a notar. ¿Qué es esto? Bajo mi chaqueta llevo de recuerdo las dos partes de la muñeca decapitada. verás.. además las fracturas de cráneo no se pueden escayolar porque los músculos del cerebro siempre están inmóviles. no es mucho. si estás en el cielo. yo era la que saneaba las heridas que se hacían los toros bravos durante el celo. No para de platicar sola la jai esta. Un gemido brota de mi estómago.. la lengua se le va a hacer un nudo si sigue así. espérate que te cure esa brecha. — Dios. venga. oye ¿tú tenías torcida la nariz?. ya está. pues que he tenido que curar a muchos animales. a mí no me engaña. Finge estar roída por el arrepentimiento. mejor no decimos nada de esto. ¿no? ¡joder!. ¿quién lo iba a pensar?. nada de hospital. Esta tía caballuna es insoportable. una muñeca. ¡que te estés quieto coño!. ¡un empujón!.. Me lleva de una mano y con la otra me consuela: — Ea. ¡si se ve el hueso!. ea!. espera un momento. pedazo de cabrón.Menos mal que esta cabrona de muchacha se ha enrollado y no me ha dejado en desamparo.. y manda más que un general de gastadores. joder. — Ayyyy. ¡qué palo!. y la napia te va a quedar «de carácter». . ¡hala!. ¿que qué tiene que ver?. deja que te la quite.. que ya hemos llegado. ¡quieto la hostia ya!. «¡creeeck!». yo no tengo novio. mira p’aquí abajo. ¡pero qué quejicaaa!. mira. ¿eh tío? Ven entra. la hostia. ¿eso blando son los sesos? a ver que toque. así. esta es mi casa. claro que el alcohol escuece. ¡Que no duele! ¡Cojones! — Ayyy — No llores hombre. te voy a dar los puntos de sutura. como si estuviera metida en mi cerebro.. las Urgencias de la Residencia estarán ahora llenas de estupa. así. pues sí. lo cual es una posibilidad a tener en cuenta dado el bujero que me han hecho en la chorla. un tío tan grande llorando. mira. ¡cogedle hermanas!. Me contesta antes de que le pregunte. ¡no te asustes!. no te preocupes que me crié en un cortijo. ¿ves que bien queda la costura?.. qué vergüenza. no no no. no bizquees. no para de rajar.. aquí vivo con mi madre y mis cinco hermanas.. hay que sacarla.. La moza simula una expresión cariacontecida. que no duele. ¿estás loco?..

Tras descansar media hora y cagarme en los muertos de todo. ahí hay unas cuantas pensiones. «tracatrá tracatrá». a las once. es sábado. Podía haber tomado el metro. pero yo he sido siempre partidario de apañármelas por mi cuenta. a pie. unos treinta kilos. pocos meses después del asesinato a machetazos de Jorge Caballero cuando salía del cine Azul en Madrid por un comando de Fuerza Nueva. no porque quiera ahorrar. están cerrados ambos cubículos. buscando el hostal más . salvo cuando me ayudan. que exigen una fuerza hercúlea para llevarlo. alcanzo mi objetivo a las nueve y media de la mañana. Solo en Tirso Esta es la casa. finalizando la Transición Española hacia la democracia. pero quiero economizar. Subo a pie. Miro los árboles. No es tanto lo que pesa. Ah. Por la mañana a las siete. Tal vez. Tomaría café en un bar.. con suerte. que no es el caso. y tras dar varias vueltas con la fotocopiadora. miro por la ventanilla y veo que entramos en Atocha. y una cama me entra en el presupuesto. Así que. empleo el saco de dormir a modo de almohada y paso el resto de la noche sentado en la coctelera de seis pasajeros. Y subo la máquina a cuestas porque en Madrid hay muchos robos. desando la escalera. Dicho y hecho. de noche. El tren se vacía. Jamás entendí cómo era posible que un vehículo que camina sobre raíles pudiera dar tantos botes. la pensión. por el motivo de que uno se lo tenía que pagar todo: el viaje. alguien podría darme cobijo. es que no había nadie más que quisiera o pudiese ir. III. pero hay que ahorrar. Medito. Terrible decepción. Esforzado traslado. que ese cacharro fuese llevado a otra parte en donde pudiese rendir sus frutos sin peligro de que la pasma nos lo requisase. Se trata de ir a una reunión.. la comida y la vuelta.Un golpe de Estado I. uno en la segunda planta y otro en la sexta. no de sufrir martirio —pienso—. la gente. Tras parar treinta veces por el camino para recoger mi hígado y mis bofes y colocarlos en sus respectivos compartimentos. sino porque el ascensor no funciona. subiendo y bajando escaleras. II. desde la estación a Tirso de Molina. me habían encomendado el traslado de una fotocopiadora que alguien había robado de la Oficina de Empleo disfrazándose de obrero. tomo el Expreso en dirección a Madrid. Acomodo la fotocopiadora bajo mis pies. Urgía —según Juan Pedro—. los perros. Mis cinco compañeros de fatigas me observan con prevención y ponen a buen recaudo su equipaje. Mandato asambleario En noviembre de 1980. El motivo de mandarme a mí. y yo me las veo y me las deseo para trasladar la dichosa fotocopiadora. plaza donde se ubica el local en el que se celebrará la susodicha reunión conspirativa. Para colmo de males. recibí el encargo de acercarme a Madrid a una reunión de anarquistas en la que se iban a tratar asuntos de vital importancia. Me siento en un banco de la plaza sin perder de vista el trasto no sea que me lo quite alguien y salga corriendo. tras atornillar de nuevo la cabeza al tronco. (las cosas en aquel tiempo estaban como ahora). sino las dimensiones aparatosas del aparato. Hay dos locales sindicales. El ambiente es frío y rarificado. La calle Magdalena está aquí al lado. No pasa nada de particular.

¡Coño!. me lo zampo todo. Tiempo habrá de deshacerse de ella a lo largo del día. Que no haya luz tiene la ventaja de que podré meditar en silencio y recogimiento. Con un tapón de corcho se cierra el tubo cuando terminas el lavado. Me colocan por delante un enorme tazón que mi patrona llena con un líquido alquitranado y espeso al que llama café. y de que no veo las manchas de las sábanas. Reconozco que el café era fuertecillo. La vieja me insta. El agua sale en un hilillo de un caño colocado en la pared. Ya ha pasado la hora del desayuno —me informa—.económico. da lo justo para meter la cama y entrar yo de lado. Sobre el cabecero del catre. pero se trata de comida al fin y al cabo. Como complemento. V. La señora me informa que es sordo y mudo. pero que el jabón y la toalla corren de mi cuenta. así que tengo que dejar la fotocopiadora sobre la piltra.. ¡Qué susto!. un crucifijo enorme con un tío sangrando y un gesto de dolor que da miedo. Terminada la pitanza. Desayuno casero En el comedor sólo hay un comensal. la señora. coloca un rallador de pan de esos antiguos que tenían un tornillo sin fin que se giraba con una manivela. La bombilla que ilumina la escena es una de esas pequeñísimas que se colocan en los árboles de navidad. al que saludo educadamente sin recibir respuesta. La vieja.. desayuno. Ah. Mmm. El espejo tiene tal cantidad de manchas que parece que he adquirido alguna terrible enfermedad infecto-contagiosa. La habitación. en cuanto localice a los responsables de fotocopiadoras anarquistas robadas. La patrona es una noble anciana vestida de negro. ella me invita a pasar al comedor para tomar café. con su pañuelo y su moño recogido al estilo siniestro de las brujas madrileñas. La vieja me informa de que por un módico precio podré degustar buena comida casera y que hoy hay cocido madrileño para chuparse los dedos. si me acuesto tengo que procurar recordar que con mis casi dos metros de altura doy en el techo lo suficiente como para sacar la cabeza por lo que quiera que haya ahí arriba. pero que se entera de todo. Con gesto histriónico y tembloroso de actriz senil de cine mudo. alquilo una habitación por trescientas pesetas. El retrete consiste en un agujero en el bajante que hace las veces de sumidero para el agua que cae del caño. me lavé hace quince días y aún no toca. no lo he visto hasta que no me he acostumbrado a la penumbra. Como a buen hambre no hay pan duro. a no salir con los pies mojados. con generosidad inusitada. Aseguro a la señora que procuraré flotar cuando use el urinario. que carece de luz. Olor típico a bacalao salado. me ofrece unos mendrugos de pan de hierro. que parecen poseer propiedades fosforescentes. cubierta con una falda llena de quemaduras de cigarros y olor indefinible. El artista que lo ha tallado se preocupó en dar forma minuciosa a los dientes. IV. colgando de la pared. además. que sería algo inenarrable si no fuera porque me gusta narrar las cosas. que no tiene ni nombre. Me siento a su lado en una mesa camilla. un ciego. como si tal cosa. ¿conocen esos . almuerzo y cena ¿por solo cien pesetas? — Pues claro que acepto. visito el baño. Pensión cheli Si será cutre la pensión. me explica que puedo ducharme ahí mismo (aunque no haya ducha) si lo deseo. — ¿Quiere desayunar ahora? — Sí quiero. comida casera. Dentro se iba echando el pan duro a trozos y salía convertido en pan rallado por un orificio multiperforado. porque luego ensucio el pasillo. La cabeza se me despeja tanto que parece como si me la hubiesen abierto a martillazos y a continuación me hubiesen pisado los sesos. como la gárgola que te invita a entrar en el nicho mortuorio. hasta las doce no tengo nada que hacer. A continuación. No importa.

unas treinta personas barbudas venidas de toda la Península. me acredito ante un hombre mayor con gorra. El pelo es rizado. No soy capaz de decir que no. adoptando la forma de una «∏». sillas variadas. delgada. Funcionarios. Pensé en dejarla en la cama. ferroviarios. Entro. Los pobres del mundo y el hambre La reunión. montadores de muebles de cocina. VI. En el otro extremo de la mesa del Comité Nacional se sienta el Secretario de Organización. Estos actos siguen siempre el mismo ritual. mientras que los demás. Intento verla como a una compañera. Las mesas son tableros de aglomerado sujetos con caballetes que forman un gran rectángulo al que le falta un lado menor. La posición preeminente es la de los tres miembros presentes del Comité Nacional. Aquí no se puede decidir nada. Sé que es la posición preeminente porque siempre es así: están más anchos. Todavía está bien visto fumar. se debe a que me ha impresionado agradablemente la Secretaria de Prensa. pelo cortado a navaja. Paso a la reunión. es meramente informativa. ya no se usan. algunos técnicos. y en el centro el Secretario General. luego se lee el acta anterior y se aprueba. De nuevo en marcha A mediodía me encamino al lugar de la reunión en el local del sindicato del Metal en la plaza de Tirso de Molina. El centro de la sala queda pues diáfano. La cuestión es que la vieja monta el artilugio. El ciego no hace ni intención de ayudarme. En realizar este cometido se emplea el resto de la mañana porque un tipo que es de Asturias hace una serie de matizaciones tediosas a más . Todos se saludan pero yo no conozco a nadie. La chica muestra una seguridad en sí misma que es matadora. Plenaria del Comité Nacional El acto se celebra en una amplia sala. Primero se elige la Mesa. electricistas. rubio. pero no me fío de esa mujer. Es la única mujer presente. haciéndose muy visibles. VII. llega con un baño de cinc lleno de mendrugos y me pide que me ponga a moler aprovechando que no tengo nada que hacer hasta las doce. Voy apezonando con la fotocopiadora. Dos plantas. chaqueta y camisa blanca sin corbata. suelos de madera gastados por años de pisoteo. curvilínea. jersey escotado. el rostro maquillado y las uñas largas y pintadas. y empuñan cetros de oro macizo. que aquí no se puede quedar más que un rato. Mi insistencia en mirar a la izquierda.. tengo que torcer la mirada a la izquierda. IX. Con una hora de retraso comienza la reunión. pero eso es complicado cuando estoy rodeado de tíos llenos de defectos corporales. ellos tres ocupan la parte superior de la ∏. le explico el asunto de la máquina y me contesta que luego nos la llevamos a otro local. nos extendemos a lo largo viéndoles las caras a los de enfrente. Se trata de una chica bajita.chismes?. Cada vez que se levanta y contonea el trasero. fluorescentes.. albañiles. Sólo se desarrollan los acuerdos de los sindicatos. una plenaria. Pero para ver a los del comité.. es capaz de quitármela. pantalón ajustado de cuero negro. Subo las escaleras. pero yo de pequeño. Todo el mundo fuma tabaco y hay una densa humareda que no parece molestar a nadie. dos ventanas que dan a un ojopatio. sin connotaciones sexistas. Por detrás de los asistentes queda un espacio libre entre las sillas y la pared por el que podemos circular. un chaval gordito que toma las actas. de resultas de lo cual me cojo un dolor de cuello acojonante. las torsiones oculares amenazan con dejar tuerto a alguno. Barba recortada.. botas oscuras y puntiagudas.

Exhorto a la bruja a que me prepare mi almuerzo. — Pues anda que eres tú discreto —interviene un tercero—. del 23 al 26 de febrero de 1981. tanto.. por variar. Me contesta que «hay muchos pobres en el mundo que no desprecian un sabroso cocido madrileño». — ¿Eso es así de seguro? —pregunto yo. me riñe porque afirma que fue por un coche para recoger «mi vietnamita». como si nosotros fuésemos unos bocas!». X. negro y alquitranado al que llama café. La señora suspira. murmura algo sobre la juventud. — ¡Buah! —le digo—.) de «¡qué cosas dice este tío. Revelación en la Plenaria Se repite la escena de esta mañana. de saber algo muy gordo muy gordo. Pregunto a este y al otro. una pierna cruzada sobre la otra. — ¿Y tú cómo lo has sabido? —plantea uno. el compañero mayor encargado de controlar quién entra y quién sale. Salgo afuera a buscar al viejo que se iba a hacer cargo de la fotocopiadora. El tío está echado sobre el respaldo de la silla. que permanece sin moverse desde esta mañana. Nadie debe de saber de este tejemaneje. que me haga huevos fritos o algo. los inevitables medrugos de pan duro. a las cinco. — Sería muy irresponsable por mi parte si revelase la fuente —responde el otro—. Subo las escaleras de dos en dos y llamo. Como acompañamiento. pero no está. Ahora va a ser imposible aparcar por aquí. Hirviendo de indignación. Y plantea como fecha segura del golpe.no poder —a las que une chirriantes reproches—. del que no he oído nada en mi vida. Una gran sonrisa muy misteriosa. se extienden por doquier. y que cuando llegó se encontró con que me la había llevado. aunque me propone cambiarlos por algo de pan rallado. miradas al cielo. pero que ya se ha pasado la hora de comer y que le ha dado mi almuerzo «a los pobres». y tendré que llevarla en brazos a la noche hasta la calle Magdalena. que es de donde vengo. encogimientos de hombros. que posee informes fidedignos que afirman que el Ejército Español va a dar un golpe de Estado. di que te lo ha contado el Guerra y acabamos antes. Penetro de nuevo en la sala de reuniones. Temiendo que se pase la hora del almuerzo. El Secretario nos pide silencio y me contampla malhumorado.. Nos inclinamos hacia delante con interés. Afirma que esta vez va en serio. ¡para eso te das tanto pisto!. que hay en el ajo generales importantes. nos declara en su condición de Secretario General de la CNT. con una hora de retraso. solo puedo deciros que la información me ha llegado del número dos del PSOE. pero silencioso en respeto y consideración al ciego. porque soy también un pobre y tengo un hambre espantosa. Pregunto que qué pobres son esos. me ordena que espere en el comedor. de forma que salimos a uno por mes [murmullos de asentimiento en la asamblea]. Con la cabeza perfectamente despejada vuelvo a la reunión con la fotocopiadora. llevamos desde el setenta y seis escuchando rumores de golpe. ¿Sabremos mantener el pico cerrado? Los murmullos de asentimiento y los gestos (manoteos. Todos estamos intrigadísimos. corro con la fotocopiadora a la pensión por temor a que alguien se lleve tan preciado aparato. Empieza el secretario diciendo que va a darnos una información fuera del orden del día. Se levanta la sesión a las tres. . Se trata de algo estrictamente confidencial. y nadie sabe nada. cita al general Millans del Bosch. tras los cuales se desarrolla un debate del que no me entero de nada. que la punta del pie sobresale sobre la mesa. Como si tal cosa. porque la señora me da la impresión de que la mira con ojos codiciosos. Al cabo de unos minutos aparece con un cuenco en el que vierte un líquido espeso. — ¿A qué hora cenamos hoy señora? — A las ocho —me responde la vieja—. ablando el pan en el líquido y me lo como con una cuchara. La señora me cuenta que me ha esperado.

. pero no me atreví a formulárselas al vejestorio. Yo mañana me voy y ese chisme se queda aquí — No. Así que opto por callarme y por contemplar con embeleso a la susodicha Secretaria de Prensa. abre mi puerta y me encuentro al viejo que es el delegado de la Regional del Exterior con los pantalones y los calzoncillos bajados. pasa la tarde sin que intervenga más. es algo que no entra dentro del protocolo. dónde vas — Pues a la cerveza — ¿Y eso? [señala la fotocopiadora]. Detenerme a mí. me siento en una de las tazas. Lo miro. huelga toda conversación estéril.. no necesariamente relacionadas con esa señorita. Sólo conocen a los participantes. Imaginando diversas cosas. tú. si nosotros nos hemos enterado de la fecha del golpe de Estado. No pueden parar el golpe porque no tienen pruebas. Pero sorber sopa con el ciego y la vieja no es algo que me llame demasiado la atención. Todos me miran como diciendo «qué ingenuo muchacho». el armamento. murmullos de contrariedad porque no hay papel (por eso entré en este —pienso y sonrío satisfecho—). Me dirijo al retrete. Me mira. En un momento dado. las unidades con que cuentan. los apoyos civiles y la fecha aproximada. finalmente. La persona sale.— Segurísimo —me responde. Pero coger a un señor general. no ya para enfrentarnos a un solo tanque. tengo dos opciones. no puedes dejarla aquí. Salgo. Me pueden tener tres días en el calabozo e interrogarme pormenorizadamente con diversos procedimientos persuasivos e implicarme en lo que menester fuere. por ejemplo. Tampoco me apetece llevarme otra vez la fotocopiadora a cuestas. Tomarán el Congreso y sacarán unidades acorazadas a la calle. Se pone el pantalón y se marcha. — ¿Cómo que no. Una es irme a cenar a la pensión y que se vaya todo al diablo. Esta es la sede del Comité Nacional y no puedes dejar objetos que nos . XI.. está chupao. puede hacerse con total impunidad. Parece azorado y confuso. sólo que de cuero blanco. eso te lo llevas. Así que opto por esperar a que acabe esto (hay una apasionada intervención del asturiano sobre alguna cosa importantísima que me importa un carajo). quedaron sin respuesta y me han atormentado toda mi existencia. Como parece que no se puede hacer nada. que es dificilísimo. que se ha cambiado de ropa y luce ahora otros pantalones ceñidos. empieza a pujar. y yo me uno decidido al grupo cuando veo que la secretaria se apunta a lo de las cervezas. Nada.. y estoy en ello cuando entra alguien muy apurado. lo único claro es que ahora mismo millones de personas saben que eso va a pasar. Estoy a punto de salir cuando el viejo de las credenciales me llama —Eh. sino ni siquiera para tomar una farola durante quince minutos. meterle un palo por el culo y decirle: «habla». ¿Por qué no cogió un trozo del rollo? ¿Por qué no se limpió el culo? ¿Por qué se refregó los dedos con un papel con restos de mierda ajena? ¿Por no contribuir a la deforestación del planeta? Estas preguntas me las hice a mí mismo. e intentar ligar hebra con esa chica tan peculiar. y una camiseta de una sola tiranta que muestra una parte generosa de su tórax. ni disponen de fuerzas. Solo deseo relatar un último hecho referido a esta tarde. Escucho gemidos y. Sin decir palabra mete las manos en la papelera. me entran ganas de cagar. — Entonces —prosigo—. se introduce en el retrete contiguo. Estas reuniones suelen ser sumamente largas y aburridas. toma un papel usado y se limpia los dedos. ya que nosotros no tenemos fuerza. ¿Por qué el Gobierno no desarticula a los golpistas? Por lo visto esta pregunta es ridícula. Aunque yo no esté planeando ningún golpe de Estado. el mojón que cae al agua con una exclamación de triunfo. A las once de la noche se levanta la sesión. Por lo tanto. alguien propone tomarnos alguna cerveza por los bares de Malasaña. Luego. Decisión comprometida A las ocho de la tarde.

XIII. Pero mira por donde la máquina infernal me sirve para ligar. más trescientas por la habitación doble por lo de la negra. inmensa y feísima que cuando habla parece que tuviera atravesado un plátano en el gaznate. regentado por una negra gorda.. —¤Señora.. Cerveza y ligoteo Desciendo las calles del barrio de Malasaña en dirección a la plaza acompañando a un alegre y bullicioso grupo de anarquistas. Por si esto fuera poco. ¡guarro!. Me levanto. mi casa no es un lupanar. qué haces. mil cuatrocientas pesetas. Bien. dónde te quedas. estoy en la pensión. en la que ciertos comportamientos están fuera de lugar. y hasta las doce hay una jornada completa. Y como son las doce y media. — ¡No!. Y del segundo día son otras cuatrocientas. Estoy acostado en una cama con colchón de los antiguos.. ya me voy. salvo una dentadura flotante de Cristo sobre mi cabeza. tengo que soltarle otras trescientas más. Luego pues. Ya desde que me vio la primera .. con los ojitos así almendrados? —Como si no lo supiera. Echo mano de la cartera. ¿cómo era esa mujer que supuestamente ha estado conmigo?. no tengo dinero.. ¿la negra? [estupor]. No se ve nada. ¿era delgada. pago y me largo. porque me hace ser esa persona «especial» del grupo. ¿Y cómo atravesó la puerta? Total. —Vale. indignada. Entramos en un local cubano. Ciertamente soy el único que lleva semejante cacharro por la calle cuando pasea de copas. sin contar con la honradez y la decencia.. que tal está la organización por tu tierra. si quiere revolcarse en el muladar. Su casa es una casa respetable —asegura —. Son cuatrocientas pesetas. Me ordena que me marche de inmediato y que le pague. hay un bulto gordo. Por lo visto tengo mucha cara —me explica— porque ayer entré en su honesta casa a las once y media. apezonando con una fotocopiadora inmensa. Copa va y copa viene. afortunadamente. resiste. Voy respondiendo. Y. tengo la cabeza con una resaca que hace totalmente desaconsejable el discutir con esta esfinge. que no tienen precio. hermosa.. y no tengo un duro. pesado. lo cual quiere decir que con el desayuno del primer día son cuatrocientas pesetas de pensión. tengo que hacerlo en otra pensión. he intentado engañarla haciendo salir a la mujer de madrugada. Eso se veía venir —se lamenta con gran sentimiento—. En total. La vieja está ante mí. Golpeo el techo con la cabeza pero. —¿Una gorda?.. Abro la puerta. XII. Me lo he debido de gastar todo anoche... ¡encima de que he sido como una madre para ti quieres robarme!. no recuerdo nada. ¿verdad? —¡Cuatrocientas pesetas! [la mujer levanta las garras al techo]. Palpo la pared.puedan comprometer. A mis pies. Las cuentas de la patrona Abro los ojos.. encima. ha de hacerlo ¡con los cerdos! —¿Era una chica de pelo rizado. lleno de bollos. es muy importante para mí. La chica que me gusta se me pega: que de dónde eres. No tengo compañía.. nos cojemos una merluza impresionante. — Señora. rubia y delgada muy simpática?. Me siento en la cama. Si quiero llevar señoritas a mi lecho. por ese orden. que tengo que pagar e irme de inmediato. La fotocopiadora. ¿cómo era?.. ¿yo he estado con una mujer?. ¤¿Yo?. ¿cómo llegué? Ni idea. era una gorda negra mantecosa y horrorosa que ha debido de hacer saltar los muelles del colchón de lana.

Le tomo la medida pero no tengo ganas de bronca. No tengo dinero. no sé — Acompáñenos que lo tienen que identificar. esto tiene otro arreglo. — Ah. Aparece entonces el ciego sordomudo con un bate de beisbol. Me montan en el coche. así que espero llegar pasado mañana. y si el pobre está muy maltrecho lo mismo no es capaz de discernir bien. — No te preocupes que es tan solo un reconocimiento rutinario. Ante mí. Se coloca a tientas en el medio del pasillo y empieza a blandir a distro y siniestro a dos manos. pero tengo un aparato que vale mucho más que 1400 pts. Una carretera local recta y sin fin.. y ¿está muy mal?. ¿quién ha hecho esto?». He aquí el prodigioso chisme. cuatrocientos kilómetros hasta llegar a casa. correcto! ¿Ha visto usted por aquí a un hombre joven? — No. Saludos de los guardias a los paisanos. La casa del hijo del Toribio a un lado. Lo que me faltaba. — Pues no. entonces no me preocupo. Miradas de odio. si ese señor puede identificarme que lo haga ya. —Lleva una bolsa azul en la mano. ¿Quién?: la Guardia Civil. — Viste pantalones vaqueros. tras atravesar todo Madrid y parte de las afueras a pie. . Soy optimista. Un montón de gente mirándome. no lo he visto. Tras un día tedioso y varios cambios de coche. Por la mañana me despiertan unos golpecitos. pernocto en las afueras de Navas del Conejo Inmundo. pero eso se arregla enseguida. me los entregan para que se los lleve — ¿Puedo preguntar quién me tiene que identificar? — Al hijo del Toribio lo ha cogido esta noche un tío y le ha dado una paliza. Llanto de mujeres gritando «¡asesinos!. tras elogiar las múltiples ventajas que conlleva el poseer una fotocopiadora en una pensión tan respetable. porque su nieto se va a encargar de mí hasta que lleguen los agentes. XIV.vez sabía que yo no era de fiar. porque ella es viuda de ex-combatiente. — No. Por mi lado yo. saco la fotocopiadora al pasillo—. otro más detrás y yo a su lado. — Es muy alto. Me duermo. Espero que ningún tractorista me pase por encima. No he comido nada en venticuatro horas. Me siento ligero. Me tumbo agotado contra una tapia a la vera del camino. por fin. — Ah. me pongo a hacer dedo con mi saco de dormir a cuestas. la niña de mis ojos. ¿Nos permite su documentación? ¡Ajá. camisa negra y cazadora azul. y que no piense que me voy a escapar. Como todos se quitan los tricornios y no queda espacio. Mi velocidad media empleando este medio de transporte es de unos veinte por hora. y de hambre no se muere uno tan pronto. como usted. llevo ya hecha la mitad del camino. Ya se habrá dado usted cuenta de que no me he separado de ella ni para echar el polvo. — Vamos a acabar con esta pausa por favor. Lo necesario de definir a un culpable Libre. —Y uniendo la palabra al gesto. tiene barba. ¿no les parece estimados guardias?. Dejo a la abuela y a su nieto haciéndose copias de sus manos. no. un saco de dormir — Ni idea. — Buenos días. a juzgar por el desfile de tractores a mis pies que vuelven de faenar.. Me impaciento. fuerte. Parece un pueblo agrícola. — Señora... Los desconchones se resienten. porque ella avisa a la policía y se encargarán de ponerme en mi sitio. Hace un frío que pela. dos de ellos delante. lo digo porque de noche no se ve claramente.

verás como salimos de esta. qué paliza te han dado. y la de este es morena — ¿Seguro?. ponle un café a este hombre — No. hipando y llorando saca una bandeja con vasos y perrunillas. Basta con dar el aviso a los habitantes de la comarca para que se asomen a la calle y lo encuentren. Me bebo el café y los guardias se zampan las perrunillas. La madre. o tal vez no. Camino cinco kilómetros hasta llegar a la carretera general sin que pase nadie. sino definir a un culpable. pero claro. — Mejórate Toribio. este no ha sido. Los guardias me asujetan y preguntan «¿es este?». ¿vas muy lejos? — Me queda un trecho. abuelas. es que Jesucristo no tenía estudios. ¿Y qué es la verdad? Ni Jesucristo se lo supo responder a Nerón. — Sí tío. Sirve un café con leche. los jundos dejan volar a su presa. creo que este tío. — Joder muchacho. Yo saludo al pobretico enfermo. Localizar a un hombre que no es del pueblo. que por la rendija del ojo derecho veo bien. Que me vaya. con esas manos de campesino. Si Toribio dijese ahora «es él». ¿cómo puedes estar seguro con los ojos como los tienes? — Que os digo que este no es. de ojos azules y que habla en inglés. — De nada hombre. El tipo responde sin dudar — No. me lapidasen con horcas. — ¿Y qué? — ¿Y qué? Pues que ná. y este es uno de ellos. Y esa compañía. Por eso se hizo predicador.. — Seguro seguro. y gracias.. por las molestias. ¿no te estarás equivocando? —pregunta un guardia. mucha gente se va del campo. Tiene mucho más arte conseguir que se atribuyan los hechos a alguien que sea imposible que los haya realizado por las limitaciones espacio-temporales a que nos somete la naturaleza. —Que no. que me vuelven loco?». hermanas. me quedo [palmaditas de afecto en mi pierna. «¿qué tienen tus ojitos negros que me vuelven loco. pero yo... Pero este cabezón revendado se empeña en buscar «la verdad». no es recomendable. Se me viene a la mente esa canción de. los guardias podrían sacarme al patio y dejar que esas señoras. que no he sido yo. tías. es gay]. —Mira que puede haberse teñido el pelo esta noche —interviene el jefe de los picoletos—. me mira perplejo con sus clisos a la funerala. el que me ha zurrado era un tío alto con peluca rubia. tenazas y martillos ante las miradas y murmullos de aprobación de los varones. de buscar curro. que en «Chacal» el asesino cambia el color del coche con sprays y se pinta el pelo. — Aquí pasa lo mismo. como en Farenheit 451... que os digo que este no es y que me traigáis al de verdad. me vuelvo al pueblo. rubio. Me gustaría explicarle al hijo del Toribio (que también se llama Toribio). mira bien Toribio. madres. salvo los guardias. con más hematomas y vendajes que una momia. que me decía jau du yu — Toribio —insiste el cabo—. — Que no. — ¡Madree!. Doy las gracias y me despido.. por favor. — Joder. ¿de dónde vienes? — De Madrid. que el otro era rubio de ojos azules. .. es sencillo.Me pasan a la vivienda y penetro seguido de la benemérita en una habitación donde un tío joven. Asisto a este intercambio de pareceres en absoluto silencio. que ya hemos cogido a éste y no nos vamos a liar a dar vueltas por toda la comarca porque no te cuadre [gritos ahí afuera de «asesino asesino»]. Hay momentos en los que hablar solo puede empeorar las cosas. y este los tiene amarrones. que el objetivo del la policía no es encontrar al culpable. con desgana. porque el campo no lo quiere nadie. Finalmente.

En casa Al día siguiente. con una cuadrilla de cinco tíos. levantando una nave en un polígono industrial de Polavieja del Centeno Verde. ¿aquí? — No hombre. pelo canoso. y hay tanques por las calles — ¿Dónde?. en bragas. luego a tirar ladrillos a los oficiales que estaban en lo alto del andamio.. Creo que me he divertido más en algunos entierros. Un carpintero me informa. Rindiendo informes Una semana después. que si tenemos que reunirnos. Estoy trabajando en una obra. qué. tocaba por estas fechas. porque me pusieron a cribar arena. luego descargar el camión. —Bueno. Tras una interminable sucesión de intervenciones a cual más absurda. Allí hay unos cuantos de compañeros angustiados retorciéndose las manos. luego más picar.. — La guardia civil ha asaltado el Congreso a tiros. Ah. primero hubo una gran bronca en el bar.. — Ah. un tipo delgado como un gañafuto. Prefiero no entrar en detalles. en Valencia. Estupendo.XV. — Pues muy bien. Me pongo tibio de café con leche y tostadas. dormito y no me entero de en qué quedan. XVI.. Este que ven aquí es nuestro secretario. ¿se ha convocado una huelga general o qué? — Ni idea. Me acuesto. Ha sido un día muy chungo. XIX. Me ducho.. y soy la comidilla de toda Malasaña y de parte de la Península. como quien dice. Que ya lo sabían todo porque han estado hablando por teléfono —me dice Juan Pedro—. —dice Juan Pedro a través de la puerta —. Le damos paso. de cara chupada. ¿pero no era cubana? La muchacha (de sesenta años) ha contado la aventura de la pensión con pelos y señales. ¿y por qué me mandáis de delegado al quinto coño si todo se puede solucionar con un par de llamadas? Dicen los tíos que no me queje. — Bueno —pregunto—. a las seis y media de la tarde llego a casa. que me lo pasé bomba en la capital del reino. — ¡Abrid!. doy el informe de la reunión de Madrid en la asamblea regional. llego a mi piso compartido. Recapacito sobre este viaje. localidad de unos treinta mil habitantes. Más aporreamientos. que es puro . — ¿No lo sabes? — Qué —Que han dado un golpe de Estado.... a las tantas de la noche. luego a picar. Estamos. Tengo un montón de ampollas en los pies. ¡sé que estáis ahí! ¡Hay que ir al Ayuntamiento.. ¡Aporrean la puerta! Nos escondemos en lo alto de los armarios o haciendo de escultura. sí.. un saltamontes. Ah. que si no podemos decir nada porque entonces los pocos afiliados que hay se irán. Que si hay que advertirlo. No hay peligro de momento.. ¿qué medidas vamos a tomar para lo del golpe de Estado? No hay nada planeado. Reacción confederal Pasan las semanas. tras una nueva pernocta bajo un puente. y que ligué con una gorda afroguineana.

y saca un bulto enorme y pesado. Hoy. El viento ulula.. Estos municipales han entrado enchufados por el PSOE. palas y azadones y. que visto el percal y como nuestros domicilios no nos parecen seguros.. envuelto en un trapo blanco. distribuirnos por el local. Bueno. Bueno. Padre de los Pueblos. del PCE Marxista Leninista (ML). Menos mal que alguien parece tener las ideas claras. el líder no duda: disuelve a los policías. Reflexionamos. — ¿Quiere eso decir que intentan salir del país? —pregunto—. nos han dejado aquí tirados. se han largado.. pero no va a poder ser. una por cada gran ideología (socialismo en sus variantes. cabrones. Solo tres personas. la consigna es acudir a una carpintería del polígono industrial Los Pizarros. los ojos se le salen como a un besugo y la yugular se le ingurgita. ¿qué hacemos?». les indica que abandonen el Ayuntamiento y cierren. Momentos de confusa confusión. el pueblo parece una ciudad fantasma. por molestar en las obras. más aún. XVIII. Abre el bolso de cremallera. han cogido los coches y se han largado con sus familias en dirección a la frontera. Silencio.. ante este ofrecimiento hubiera ordenado asaltar el cuartel de la Guardia Civil. por lo que sea. Yo. que cuando repartió la gilipollez les dio más de la que les pertenecía. acabamos antes. Llegamos al consistorio y el líder pregunta a los municipales por el alcalde socialista. — Nos han dicho que no digamos nada. El brigada acude solícito: — No está. sin que nadie más lo sepa. La maleta más voluminosa es la de Santiago. sepultarán todo hasta que pase la tormenta. señales de vida hay en el local de la Falange local.. que todo el mundo se vaya a sus casas. Los delegados tomarán picos. Se apela a la gravedad del momento. por pegar carteles. Hacedor de Tornillos.. Fecundador de la Tierra. culpa de Dios seguramente.nervio habitualmente. parecen muy contentos en el balcón. . Y. Mientras cae la noche. Las medidas que tomamos son: poner la radio. el hombre del PCE-ML. Además.. corretea por ahí. ahora. Aparece ante la inquieta concurrencia un busto del mismísimo Stalin. En fin. Lo desenvuelve. pero sí. y que los cristianos presentes son además anarquistas.). Análisis político Cónclave de las fuerzas democráticas y populares. Y elegimos a una comisión para ir a enterrar los documentos importantes (listas de afiliados. todos juntos. comer patatas fritas y beber cerveza calentorra. libros de cuentas. enseñándonos unas escopetas. por lo perplejo del momento. Los militantes de ultraizquierda del pueblo nos reunimos en la carpintería de Justo y Manolo. direcciones. Ante mi asombro. los pelusones de película del Oeste van rodando por la calle Grande. El del PCE-ML afirma que mis sarcásticos comentarios y risitas no acompañan la gravedad del momento. — ¿Y los concejales socialistas? — Tampoco están — ¿Dónde están? ¡Organizando la resistencia! — No sabemos. obedecen. Así. salvo nosotros. carnets.. por hacer piquetes. Estos tíos son tontos de remate. si nos detienen. tres de la UGT. dos militantes de la HOAC y de la CNT Hay gente del PCE Octava y Novena Asamblea. Vamos al Ayuntamiento. etc... va y pregunta al líder anarquista: «Y ahora [retorcimiento de manos]. — Esperemos que los fusilen los carabineros —manifiesto escuetamente. Nadie. cristianismo y anarquismo) se encargarán de esta delicada tarea. el brigada de los munipas. que es cristalero. parece que pesa un huevo: «¿pero qué llevas ahí hombre?» —le pregunta el líder anarquista. Allí. un tipo que anda siempre persiguiéndonos por aquí y por allí. Fuerte debate ya que los comunistas afirman que no son socialistas. — Ojalá —dice el poli—..

Buscamos la Salida de Emergencias pero no hay. que siempre está afirmando que un cambio social sólo puede venir de la mano de la cultura y de la educación. y van a la bolsa junto con Stalin. han cercado al rey? — No —informa el comunista—. Susto morrocotudo. — Porque en cualquier golpe de Estado lo primero es atacar al Jefe del Estado. E lo má naturá. Un viejo octogenario. Grasias a esta [empuña una fusca de película de gángsters de Chicago]. salen rápidamente los tres comisionados y montan todos los trastos (pico.— Haceos cargo. En parecidos términos se manifiestan todos los presentes. seis. capturarlo. claro. no puedo dejar este busto en casa y correr el riesgo de que lo profanen los fascistas. cortarle las comunicaciones. pistolas) en un «mini» verde botella de techo blanco. como jefe lo tre .. censurar sus órdenes. Llega el señor José. siete. — Vamos a ver —pregunto—. el cortejo fúnebre se manifieste con una gran bandera verde que lleve en el medio una paloma de la paz y la no violencia. por lo que dicen en la radio el rey se opone al golpe y está preparando una declaración. Nos saluda. claro —murmuramos todos—.. documentos. e porque er rey e uno de lo’ganisadore der gorpe. un histórico de la CNT que vive en Entremontes del Langosto Cocido desde que lo tuvieron preso en trabajos forzados construyendo canales. ¿alguien sabe cómo va el partido? Un tipo del PCE Octava y Novena Asamblea nos comunica que los golpistas siguen en el Congreso — ¿Y el rey?.. y que tiene un testamento para que cuando lo entierren. — ¿Y eso qué más da?.. rodo. No se permite en un golpe que el Jefe del Estado hable por la tele. Me empiezo a desesperar — ¿Pero no entendéis que están dando un golpe de Estado y no han movido ficha contra el Jefe del Estado? [miradas perplejas] — ¿Y qué más da que el rey sea el Jefe del Estado?—inquiere el mismo carpintero— ¿No era el rey hijo de Franco? — No so tarugo. — Aaah.. E mejó —afirma— ‘tar en la cársel que muerto. y empieza a sacar revólveres relucientes. pero funsionan bien. cercar su palacio. — No. aún jtoy vivo. Como para ir lejos. — ¿No?. diez. Subrepticiamente. es el rey. — ¿Por qué? —preguntan. Unánimemente declaramos que es mejor guardar esa artillería antes de que alguien se haga daño. violarlo. pala. To funsiona a la perfecsión. estatuas. qué lío te traes con que si era Jefe o era Presidente. cocinarlo o matarlo. No es el Jefe del Estado. — Son de la guerra sivil —explica—. Pone en lo alto de la sierra circular una bolsa de las de «adidas». Aporrean la puerta. aunque lo surrealista de los hechos hacen que de cuando en cuando se nos escapen al Sonso (un administrativo con perilla) y a mí unas risitas «ji ji ji» que son severamente censuradas. — Lo que Jorge quié manifestá —salta al quite el señor José—. lo tienen pillado. pacifista. Entre todos los treinta hemos hecho una colecta para echarle gasolina al carro. Adolfo Suárez está secuestrado en el Congreso. — Adolfo Suárez —explico— es el presidente del Gobierno. — Eso es imposible —digo—. y juntamos cincuenta y tres pesetas que entregamos con resignación. yo creía que el rey era solamente el rey —afirma Juan Pedro—. Allá van. y aquí está el parque.. secuestrar a sus familiares. e que si los gorpista no han ‘tacao el Palasio Reá. Nos tranquilizamos al escuchar una voz de fuerte acento andaluz. ¿y quién es el Jefe del Estado entonces? —pregunta un carpintero. Nosotros. era su nieto. — ¿Y qué? —interrumpe Juan Pedro—. Le saludamos. a oscuras permanecemos en silencio. — El Jefe del Estado [hincho el pecho]. no. vengo de pobarlas del huerto. no era hijo de Franco —declaro solemne—.

y er que saben que si desembuchan pobrablemente lo apiolen. Unos seres de inframundo. sus compinches le delatarán como cabeza visible del tema. que lo Borbone son mu canaya y n’este paí la gente e mu pelota. es que si el golpe triunfa y la economía se mantiene. Bueno. del dueño de las tierras escopeta en ristre. ¿que qué pasó? . u si ve que er golpe no triunfa. ¿Será cierto eso —me pregunto— de qué el peloterío con Juan Carlos durará cincuenta años al menos? Porque desde que acabó el golpe los informativos no han parado.ejérsito y Jefe der’Estao siría lo más normá habeile capturao. Si lo jundo han tomao el Congreso podían habé tomao de camino er Palasio Reá y a toa la familia endentro. — Pero entonces —le sugiero—. y lo previlegio de la cársel. mu traidora. ese Borbón despresiable ‘tentará postar ar cabayo triunfadó.. La impresión que me da tras este follón. la gente estaba muy tranquila. y tras los Pactos de la Moncloa. mu cobarde.. ya se acabó el golpe. La época del entusiasmo del 75 al 77. Eso. pegotosos de lodo. No. Y eso es todo. si el rey condena el golpe.. si e verdá qu’el rey v’a salí po la tele. ya. y a concurrir a una manifestación de apoyo a la democracia (silenciosa). pérdida de derechos y empeoramiento económico. aún no sabemos seguro lo que va a pasar. por eso están ahí. efectivamente. — nu creo.. y además etará er parné que resibirán si tién la mui callá. Con razón esta gente hizo una revolución. En cuarquié caso. todo fueron elogios a la madurez del pueblo (canguelo). de lo peó que ha parío l’humanidá. — ¿Y ahora qué va a pasar? —interpelan varios individuos. que yo creo que no va pasá ná ar finá. Trabajos de arqueología Una mañana de lluvia de abril. vamos todos a trabajar. Solo especifican que lo guardaron todo envuelto en telas impermeables en un olivar. ¡Joder con el viejo!. algo escarba ahí afuera.. que si tós tranquilos.. que si la Consti va p’alante. porqu’esta hora ya tinían qu’está t’os levantaos. ah. — Pos ná —sigue el viejo—. porque ya sabéi que lo Borbone son mu sesino y mataron a la Pineda y a Riego. ¿para qué pues querían un golpe? Qué absurda pantomima. A las tantas escuchamos el mensaje del rey. vigilo con los prismáticos la aparición de la guardia civil o. había pasado. Una vez desarticulados los golpistas (dado que no fueron secundados). mu feudal y creen que su obligasión e salvaguardá a su rey. dirá que condena er gorpe. asín que siguro que le van a está lamiendo’l culo al rey lo prócsimo sincuenta año. pedazo de análisis. Yo. de mu mala casta. lo que sería mucho peor. XIX. se escuchan sonidos sospechosos provenientes del exterior. al que se le hace un llamamiento a la tranquilidad y a la responsablidad (impotencia). ya verei. ‘sa gente e mu ridícula.. asín que tranquilo. Ah. Agujeros por doquier. con una situación de paro. convencidos de que lo peor ha pasado.. mandando. Poque ya sabéi que lo Borbone son una familia mu mala. u bien va a da su poyo a lo gorpista. Si no lo han hecho es poque Juan Carlo ‘tá en el ajo. aguantamos otra dictadura y lo que nos echen. que me s’alvidao. cómo cavila con ochenta y cinco años. e iguá. escarban a pico y pala. Los ruidos los producían los enterradores. que vuelven sin novedad aunque llenos de tierra de la cabeza a los pies. corcio. Barro amontonado al lado de las fosas. De golpe. A las siete de la mañana. pos qu’eso. los archivos. Un olivar enfangado. El susto es considerable. Todos aguantamos la respiración y aguzamos la oreja. Una cosa má sus voy a disí. Silencio. Estamos hechos polvo. un chirrido tremendo «¡ñiaaaaaaahgrinnnnnn!»: alguien ha puesto a funcionar la cepilladora.

. una nave industrial en la que se amontonan palés de madera con materiales de construcción. no me vengas luego con cuentos de derechos y sindicatos. Mugre que despide un olorcillo mezcla a ajo y a Varón Dandy. la de principios de los años ochenta. listas de afiliados. Estoy viviendo — para variar— una mala racha. ¿estás dado de alta como autónomo?. Varios galgos escuchimizados llenos de moscas contemplan la escena. calvicie extensa salvo en la zona occipital. a no cobrá. una docena de pistolas. como de unos cincuenta y seis años y medio.. mascota y alpargatas. gafas de mirar de cerca. He acudido adoptando una pose servil y despreciable. camisa a cuadros. Supervivencia I. nunca más se supo. y un busto de Stalin. paticorto. que me atiende informalmente en una explanada en la que hay aparcados varios camiones. q’estoy dispuesto a lo que jaga farta: a doblá turno. porque han ganado las elecciones los socialistas y están dale que te pego con la reconversión. Tras él. que le digo jefe. mientras camioneros y otros forzudos realizan diversas operaciones de estiba con gran estrépito. estoy dispuesto para lo que haga falta. que hay hora de entrada pero no de salida. menudo rollo me está soltando. es un elemento de barriga oronda. con doble michelín de nuca y papada. para dar paso a los vehículos. que nesesito musho este trabaho pa mih hijoh. Yo soy ahora un mocetón que pronto cumplirá los treinta. Lleva en las manos una carpeta de pinza. — Pues has tenido suerte. cuando se quemó el cuadro que le proporcionaba eterna juventud.. —es todo tan confuso—. para hacerme valer e intentar que este pistolero venido a más (un subcontratista de los que empiezan a ser importantes) me proporcione un empleo. El aspecto del hombre ha de ser parecido al que tuvo que enfrentar Dorian Grey en el espejo.. El tipo al que me dirijo en dialecto paleto pidiendo trabajo. que no hay horario.De los archivos enterrados con nocturnidad y alevosía. grande. a triplical-lo. mira que en este puesto vas a tener que trabajar mucho. camisa arremangada. — Para nada jefe. Mi vigorosa demanda parece que causa efecto en el pirata este. para lo que sea. que masca con la comisura izquierda un puro a medio encender enseñando unos dientes color mierda en los bordes. Daría un día de vida por ver qué cara pondrán los arqueólogos de dentro de dos mil años. yo uno de ellos. mira que te lo advierto. o tal vez ya los he pasado. cuando encuentren un depósito de telas embreadas conteniendo documentos de ideologías dispares. pantalones de pana. Montones de empresas cierran y cientos de miles de trabajadores vagan sin empleo. Enorme berruga negra en el medio de la frente. El tío me mira por encima de las gafas. — No me darás problemas hijo?. Precisamente se han tenido que llevar escalabrado al Roberto al . ¿sindicatos yo?.. a pagá yo si fué mesté. Crisis económica — De verdá de la güena. Todo el recinto está amurallado salvo en la zona del portalón. munición para asaltar un cuartel. y garabatea algo mientras habla conmigo. ¡ja!. pantalón azul mono.

Cierro los ojos: no tengo miedo. — Ah.... Llegué a la segunda viga. ahora mismo lo aparco frente a la puerta. ¿verdad que me vas a dar una oportunidad? — Sí. ¡mira a tu alrededor! [miro]. madera. así he perdido «la oportunidad». meto la primera y aprieto el acelerador suavemente.. impresionante. apisonadoras. veo un incendio indeterminado. ya que a ambos lados había montones de doncellas paseando a bebés en carritos. ya sé. a ver qué tal maniobras. a ver.... — Venga muchacho coge ese camión. cunde el pánico.. de sol a sol [me estremezco].. y puedo llevar lo que sea a donde quiera a cuestas si es preciso. aunque esta mañana creo que lo he pillado con la guardia baja. Lo juro señor juez. a abrirme paso a bocaos. Sé de mecánica. montones de cajas caídas. esos sustos desconciertan]. Es un auténtico caimán con carroña putrefacta entre los dientes... dispuesto a triunfar. tal vez dentro de otros treinta tú tengas que tomar una decisión como la que yo estoy tomando ahora. ¿que podía haberme desviado? No. ¿Que por qué he soltado esta trola? Pues porque. — Es impresionante jefe. igual que tú quieres llevar ladrillos. lo cual demuestra que las bestias también poseen sentimientos.. jóvenes madres amamantando. duramente.. a bocaos me llevo los ladrillos. Yo no podía hacer otra cosa que mantener firme el volante apretando los dientes.. Se encuentra empotrado en una especie de cuchitril estrecho que parece no tener salida y me lanza siniestras miradas de desprecio y odio. tengo el carnet y he manejado camiones de transporte de tropas en ejército. este es mi imperio. y los pedales.. pongo punto muerto.. Mi instinto [se abre el ojo tirando con el dedo hacia abajo. El hombre me evalúa con mirada penetrante. y el culo. arranco sin problemas. grúas. y a la tercera.. ni pestañeo. — Eso está hecho jefe. muchacho. sí que lo es [pausa]. que debe de pesar por lo menos ventisiete mil toneladas y medir cien metros de largo por diez de ancho y cinco de alto. tal como he visto hacer en las películas americanas de autoescuelas. — Sí que lo es. de verdad que no padre. puede que dentro de treinta años tú seas como yo [me pongo bizco. ¿Frenar? Imposible. El problema ha consistido. y el de mano no podía cogerlo porque hubiera tenido que soltar el volante... me acomodo. que se derrumba con estrépito y polvareda. ¿no es más bien el .. ¿sabes conducir? — Claro jefe. sí. volquetes. todo tipo de aparatos. nanay.. piso el embrague. pero de conducir camiones. ¿es acaso el de un criminal?. básicamente. ¿Demasiada cazalla?. ¡cielos!. me recuerdas a mí cuando era joven. lo he conseguido trabajando toda la vida. ¡qué asco!. El instinto me dice que confíe en ti. Con decisión. Ya sé. Cuando este chisme empezó a rodar —dotado de vida propia.. a mí que no me digan que las máquinas no piensan— se lanzó aviesa y premeditadamente contra el edificio. Fui cabo del Regimiento Número Siete de Ingenieros de Ceuta. sé llevar un Aston Martin o un Ford Mustang. el camión no tenía freno. dejando a la vista una esclerótica amarilla y llena de venas] nunca me ha engañado [pienso que el instinto se ha ido esta mañana por ahí y aún no ha vuelto]. miren este mi rostro. voy a darte una oportunidad. varios camiones están patas arriba. en que yo en mi vida he conducido un camión.. así que ni pensar en torcer a derecha o a izquierda.. sí». su «ron ron» me llena de confianza.. y habla y habla mientras yo repito monótono «sí. Pero yo. la acaricio. pero no es mi culpa. y va a tener para rato [mirada suspicaz]. no sé por qué pero me inspiras confianza. Miembros del jurado virtual. y así hasta empotrarme con el muro trasero de la empresa.. ¿tal vez haya echado un polvo. — ¿Sí padre? ¿me vas a dar la oportunidad? No te vas a arrepentir.Hospital. sentimental. «¡no me jodas!» —transmito telepáticamente—.. Me recuerdas a mí hace treinta años [suspira]. me monto en la bestia. ladrillos. desmoronó la pared y atravesó la primera viga de hormigón tan pancho. — ¿Sí padre?. la cuestión es que se encuentra como que muy satisfecho. que se desplomaron aparatosamente.?. si no el bicho este no me hubiera dado trabajo. un catador de hombres. no podía señora fiscal. Y me señala un monstruo prehistórico de camión. sácalo y ponlo delante de la nave. ¿la droga?. Quito el freno de mano. tanques. Unos segundos después he destruido todo un lateral de la nave.. con lo peligroso que es eso.

sospecho. que están muy fuertes ya que ha llovido mucho y hay riada. arrastrado por su propio impulso. Y. manifestó mejores sentimientos que los míos. de madrugada. Menos mal que no queda nada en pie donde colocar una soga. ya no me ve como a un muchacho preñado de ilusiones. además de haberme untado crema de los zapatos en el rostro para disimular. leyendo la prensa gratuita del Café de La Marina. Manoteo. y una masa de escombros entra por el parabrisas como si fuera arena. Mis explicaciones son vanas. antes de que la turba de fornidos obreros me ponga la mano encima. con la Concuerda. Ya me voy honrado operario. en la Plaza Mayor de Navas de Sotorancio. aunque.rostro de un benefactor de la Humanidad? Estoy convencido de que esas estructuras querían morir. como si fuera una lata de sardinas. Tal vez me haya ahogado en la fuga —especula el periodista—. Como siempre. correteo por el toldo del remolque. arrojo surtidores. Pero. ya que me tiran piedras enormes como con intención de matarme. tocando la lira durante el incendio de Roma. Por lo visto. y desaparezco. que ven así como la crisis que afecta a gran parte de la sociedad llega hasta otros hogares humildes. campo a través en dirección al río. Botas de montaña. Además. Estoy algo inquieto. me entra en los pulmones una bocanada de agua que por poco me engollipo para siempre. Exilio político Al día siguiente estoy sentado en un velador.. y pongo pies en polvorosa fuera del polígono industrial. hasta ahora exentos de la plaga del desempleo y bla bla bla. sino en la Editorial del diario de mayor tirada. ¿Que qué hago fuera de mi pueblo? Como la chamusquina parece que en esta ocasión ha sido muy muy gorda. al no estar acostumbrado a este truco de películas de presos que se fugan en los pantanos de Luisiana. salvo para el camarero que me insta a largarme de allí. que en el retrato robot se asemeja a un desquiciado patilludo salido de un manicomio. Me describen como un hombre cariacontecido.. tras aparecer hecho una sopa en el domicilio conyugal. salto entonces el muro aprovechando lo alto que estoy. y a otros esforzados industriales. Al parecer Nerón. este junco no está hueco. Pego varios cabezazos contra las piedras. La policía anda buscando al protervo terrorista que provocó un incendio de grandes dimensiones —aún no dominado— en el Polígono de Innovación Tecnológica El Pino. paso desapercibido. un hierro salido en horizontal de no se sabe dónde. Perseguido por una lluvia de objetos punzantes. me sumerjo y me dejo llevar. causando millones en pérdidas al honrado empresario don Narciso Jando —que está en la ruina—. siniestro. Me he caracterizado con un poncho multicolor hasta el suelo y un gorro andino. ¿acaso soy yo el responsable? En este momento detengo mi discurso al vacío. se ha enganchado en el techo y lo ha abierto. afortunadamente. El bondadoso padre que me daba «la oportunidad» está absolutamente desaforado y se desgallufa incitando a sus empleados para que me atrapen con vistas a realizar un linchamiento. corto un junco hueco para respirar. pero hay que cerciorarse bien hasta que aparezca mi hinchado cadáver. porque no hicieron ni intento de apartarse. Gritos de «Hijo de la Gran Puta». II. la corriente me arrastra hasta una zona de rápidos. Así difícilmente —pienso— buscarán a un peruano que se gana la vida tocando la quena en la plaza de esta ciudad castellana.. quedan cesantes más de doscientos obreros. Convencido de la inutilidad de intentar el diálogo con esta masa inculta e iracunda. pedruscos y remolinos que llamamos «Los Rápidos del Ahogado». que me aguarda . agitanado. charlo con mi mujer. Subo laboriosamente. sino como a un peligroso asesino al acecho. y en la página de «Nacional». Mejor. me arrojo al río. Se ve que mi flamante jefe ha cambiado de opinión con respecto a mí. porque la destrucción de PROMASA no aparece en la crónica de sucesos del periódico local. parece prudente tomar las de Villadiego. juro fuertemente que no hize adrezmente todo este destrozo. Estoy atrapado dentro de la cabina del conductor. ya que las puertas no funcionan.

no te acerques a vehículos. es un poco caro.. a pie salgo por el cordel de Alamillo Enfangado a Fuentes del Cazo Gordo.. — Pues tienes razón. y como coche aún no tengo. tocando la flauta andina ante un trapo desplegado con monedas de a peseta.. evita cualquier zona en la que haya más de cien personas y edificios. no te acerques a gasolineras. porque llevas una racha de incendios y derribos que empieza a llamar demasiado la atención. — Ajá. pero de Cádiz viene un compañero para recoger a uno de nuestro grupo que es de Ollarubia del Galapagar. tal como le es habitual en estos casos. Ni con flores. huye lejos. me parece que todavía queda una plaza libre en el coche. He decidido evitar las estaciones de autobús y de tren. Realmente estoy de muy mal fario. en la que se nos va a preparar para sobrevivir en el monte. porque las ciudades no parecen seguras para mí — No vayas a las ciudades —me aconseja—.. pelo rizado y vestido hippie de tirantas con maxifalda). muchacha. que me apunto. alejado de cualquier población. Vete al campo y piérdete.. ¿sabes qué?.. con muy poco dinero.. toma. ¿sabes qué?. porque tengo bastante gusa y la gente se toma la cervecita al fresco. absolutamente. están ahí mismo. realzando mi acento castellano.. paro en Navas de Sotorancio. las revistas Natural y Alfalfa. salir de najas me refiero.. ¿no podría quedarme aquí contigo [intento abrazarla] hasta que se calme la cosa? — No [me detiene como si no me hubiera bañado]. . llevado por un tedio de muerte. setas. así que decido hacerle caso. Sólo así podrás salir de esta.. con propaganda contra las nucleares. — ¿Tú crees? — Totalmente.estoicamente tras escuchar las noticias en la radio. y que los conocimientos que vas a recibir no tienen precio. tres mil pelas. sólo recogiendo raíces. qué interesante. población de unos cien mil habitantes y. tomo el saco azul de lona de la mili que he preparado con el equipo de supervivencia de montaña (excepto la fusa y el parque) que describe el Che en su libro de la Guerra de Guerrillas... esta vez te has pasao. comida para cuatro días. no vayas a los pueblos. es lo mejor. no te acerques a edificios. [rebusca en un bolso]. frutos. Bailo muy animoso una Danza al Sol que me he inventado. — Oye compañera. Deambulo. Mientras ella me pone mercurocromo y aplica puntos de sutura al cuero cabelludo (es una experta enfermera ya que vivía en un cortijo cuidando a los cerdos). ¿tú vas a ir? — No.. Me detengo. que me gustaría muchísimo ir allí. esperando que me arrojen algún machacante. explicándome que no. Tomo un folleto al azar y veo un anuncio que me da una luz: un Cursillo de Supervivencia que empieza dentro de dos días. Una de las mesas que parece de las de «vida alternativa». Vete. Cuando a punto de salir esta mañana —cabizbajo y meditabundo— le he pedido que me acompañase. convenimos en que «eso» es lo que parece más adecuado. vete al campo. me acerco hasta los tenderetes políticos y le echo un vistazo a las mercancías que exponen los disidentes. ¿quinientas pesetas cuesta?. irme —literalmente— al monte. pregunto. ¿no? — Hombre. sin saber a dónde ir a continuación. Así que como no es para echarse a la pena. que no ganamos para disgustos. ¿dónde hay que esperar a ese compañero? — Pues mira. estoy liada ahora mismo con el comienzo del curso de magisterio. en una comuna rural. y pagan la gasolina entre todos — ¿Van en coche?. se ha puesto a reir como una loca. Hay que llevar saco de dormir. no te acerques ni siquiera a una tostadora. pues siempre están vigiladas. Y. aquí estoy.. al margen completamente del mercado capitalista.. — Pero es que. ¿esto qué es del cursillo de supervivencia? — Pues es un curso que se hace en el alto Aragón aprovechando el puente de Todos los Muertos.. ten en cuenta que el sitio es precioso. Tras una hora de saltar y de invocar a la Pachamama sin resultados. que ese no era su destino.. y ha quedado aquí mismo. oye. Este tenderete está regentado por una joven delgada (gafas de pera. Debe de ser la hora de comer. yo no puedo.

. Características técnicas Y allá vamos a recorrer la Península para llegar al punto de encuentro. tan restallantes. tras ventisiete horas de rodada están completamente deshechos. Porque este vehículo es muy austero. y otra atrasada. Ha sido un camino pergueñado de pequeñas incomodidades. todos vestidos al estilo de los ochenta por ahorrarnos descripciones. Levante. las inferiores. ¿Quieren un coche que les dure para siempre? ¿Quieren un chisme indestructible de escaso mantenimiento? Pues un pandita del año 78. finalmente ceden todos mis oponentes. La cuestión es salir de esta ciudad insolidaria y maldita como sea. no salgo mal librado. El equipaje me ha servido de colchón. para que quede claro que no voy a apoquinar nada más que lo puesto. contra la dura chapa de hierro dada la delgadez del almohadillado. El Seat Panda es un vehículo robusto y económico.. que no más una rueda pasa por lo alto de un hueso de aceituna. El asiento lo fundamenta un fino colchón tapizado unido a la lona del respaldo. no cabe duda de que acabo de encontrar el mío. Tras emitir repetidamente palabras como «solidaridad». III. que están conformes con mi propuesta. el Principado de Andorra y. sin ganas. El chófer y el coopiloto escapan regular. afirmando que mientras más seamos. los disidentes que no me querían. veo a tres tíos barbudos y a una chamaca algo peluda. «iré en el portaequipajes pero sólo pagaré mi parte» y. Tomo de nuevo la palabra y destaco lo insolidario del posicionamiento de esta pareja. Lanzo a continuación una arenga en la que exalto los valores de la vida comunitaria. no digo ya de meterse mano. que si es muy lejos. una adelantada unos treinta centímetros. paralela a la anterior. ya que sus asientos son aceptables. y mantener una pequeña reserva pecuniaria por lo que pueda pasar. el Alto Aragón. voy a mis anchas.Si en esta vida hay un destino prefijado. que si vamos a estar muy apretados. «tengo porros». Votan la propuesta informalmente y quedan dos contra dos. quedando en que viajaré solapado atrás del todo. que nunca viene mal. que están acomodando mochilas en un Seat Panda aparcado a la vera de la catedral más fea de Europa —búsquenla—. «colectivización». me acerco a ellos. En esta época. Al volverme. tan duras. para dejar caer las dobladas piernas. para explicar las características del carro en que vamos montados. informo de que me he quedado totalmente raspado. que no valora lo comunitario sino que arrima el ascua a su sardina. Únese a esta circunstancia que el Seat Panda dispone de una amortiguación trasera a base a base de ballestas medievales. que si apenas queda sitio. y me ofrezco a pagar por adelantado un cuarto de la gasolina y una lata de aceite de dos litros para el motor del carro. El culo se apoya. Inmediatamente se forman dos bandos: el del dueño del Panda y el otro tío. Mas la pareja de enamorados que se acoplaron al asiento trasero con intenciones libidinosas. y el del tío y la tía —que están amartelados y pensaban darse el lote en el asiento trasero— y que se niegan rotundamente. en última instancia. Yo. los saludo cordialmente. más comunitaria será la vida. «compartir». una superior y dos inferiores: la superior sirve de respaldo. que no que no y que no. los ocupantes llegan con facilidad a golpear el . no busquen comodidad en él. les explico mis intenciones y les dejo hablar. revolcándome sobre la ropa que estará hecha un higo. que si vamos a ir muy incómodos. Unas mil pelas. para delimitar el límite retrasado del asiento. un dicho habitual aplicable a las personas bastas y que olvidan las fechas de los cumpleaños es el de «tiene menos detalles que el salpicadero de un Panda». por último. atravesando la Mancha. Tras despedirme de la quiosquera y sumirla en el olvido. pagaré un quinto de los gastos de gasolina y aceite. Ahorremos la descripción general y vayamos a lo que nos interesa. Su asiento trasero consiste en tres barras horizontales. Creo que merece la pena dedicar este espacio que se sigue del relato. sin duda fruto de un amor puramente burgués y egoísta. Eso sí. parte de Portugal. En resumen: el asiento trasero es un asco. que eso no era lo previsto. Andalucía Occidental. «nos están mirando los monos». Hecho lo cual. finalmente. Las tres barras forman así un banco en el que el respaldo posee una escasa inclinación. sino siquiera de seguir viviendo.

ya que pasará lo que queda de tarde con su noche hasta llegar al punto de reunión: una casa de campo abandonada —en estado bastante aceptable—. Nadie cuando llegamos. en las que destacan dos que ha escrito un esforzado luchador con pintura roja en letras de a treinta centímetros. de forma que el cuello se convierte en un apéndice insoportable de carne triturada pasados los quinientos kilómetros. pero ora se les clava la barra superior en los omóplatos. Yo. y ponerles a dar vueltas sin sentido por la Península durante semanas. donde hombres valerosos combatieron a los aliados de los nazis y del mikado japonés. los porros que se endiñan estos cuatro fumetas. Cogemos el equipaje y nos disponemos a partir.. Y la peste a pachuli. introducir a los activistas de ese grupo malevo (hasta ayer como quien dice. Además. hasta que firmen el arrepentimiento o mueran. convierten el mero acto de respirar en una pesadilla. aunque dotados de mejores asientos. años. para acabar con el problema secesionista de ETA.. Todos estamos baldados. el proyecto fue dejado a un lado dada su excesiva crueldad. ora el coxis parece que se va a desollar. optándose por el GAL y el terrorismo de Estado. no porque me encuentre muy mal. Sin embargo.. se transforman tras tantos extravíos.. y una casete a pilas que emite unos chirridos que dicen que son de Janis Joplin. siendo característico de estos vehículos que con el tiempo se vayan formando en esas zonas dos bollos cóncavos con capacidad para cualquier tipo de tarra. que se van turnando en la conducción. De hecho.. una desesperación y una angustia vital profundas. la espesa humareda es suficiente para desorientarme espacio-temporalmente. hacia atrás. Habrá que andar. IV. Las paredes están cubiertas de inscripciones.. Menos mal que llenamos el depósito de gasolina antes de meternos en este bilordal. heroicos luchadores antifascistas) en Seats Pandas de conducción de reclusos. Añádase a todo lo anterior. entremezcladas con ayes y gemidos de fantasma escocés a los que me sumo con frecuencia. y las moscas. Antes de iniciar la marcha. sufren igualmente el traqueteo. ora las piernas se entumen. de forma que esto parece el trópico. que se intenta aliviar la espalda y el culo a base de masajes que únicamente consiguen levantarles aún más el pellejo. Así que el viaje se convierte en una cacofonía de conversaciones intrascendentes en las que se platica de personas a las que no conozco. como ya digo. realizamos los últimos trayectos por pistas forestales —perdiéndonos casi de continuo— a la portentosa velocidad de cinco kilómetros a la hora. hacia los lados. han pasado ventisiete horas contadas. lluvioso y sumamente caluroso para el sur peninsular. ora la espalda adopta la posición del símbolo «∑». con sudores y sofocos menopáusicos ya que no está generalizado el aire acondicionado. me limito a mi dieta de pan y agua y no fumo para ahorrar.. en unos cien diría yo. echo un vistazo a la posición republicana. el gobierno socialista se plantea. sino para evitar que la chorba. pero que si no tienes comida es un grave inconveniente si la gazuza te pilla en medio de nada. Súmese además que estamos en un otoño insólito. reconocida por especialistas y profesionales de la Seguridad Social. y en suma. Son: «ze pro ive mea» («se prohibe . meses. Los infelices se mueven. que fue Estado Mayor de las milicias antifascistas durante la guerra civil. Una flecha pintada en un roble nos señala una senda. Los veinte kilómetros del plano aportado para el Cursillo de Supervivencia. se echan hacia delante. mientras esos se estiran. y estamos ya en el día siguiente tal como pueden suponer si les peta. En el puesto de milicias Desde que salimos ayer.techo con la cabeza. Lanzando grandes suspiros de alivio. especialmente la pareja. dan risa y entran unas ganas locas de jalar. El conductor y su coopiloto. Todo ello hace que al cabo de unos cincuenta kilómetros de trayecto no sepa uno cómo ponerse. Solo hay unos cuantos coches y furgonetas aparcados.. una tal Covadonga o Covi —que presenta un aspecto realmente malo— intente quitarme el sitio. que todos sabemos que son muy buenos porque relajan.

y unas pocas también en pelotas. que se llama María —dice—. estoy ahora en un bosque milenario de pinos y sabinas. de pelo de rata. que qué bien. repetidas una y otra vez. espigada. y enfilamos la senda que nos conducirá a la comuna. y tras guardar unos segundos de recogido silencio meditativo junto al pequeño quiróptero. una pancarta saluda a los participantes que acuden al «Primer Encuentro de Supervivencia». a ver si llegamos de una vez. En realidad. Allí. que parece darles igual. me reúno con mis quejumbrosos compañeros y compañeras. para estar a su altura. Gente alegre. Lo cual significa que este es su lugar de reposo habitual. hay jetas que buscan apaño para unos días como yo. Para que se hagan una idea. el silencio es absoluto. lo cual facilita la marcha. con mocos. ya que el clima es ambivalente: al sol te achicharras. cada vez más grandes. de menos de treinta años. algo que algún día les contaré cómo se hace. La Comuna Y llegamos. y de una viga del techo. Los gachós son menores de treinta años. Despacio. Al lado de la pintada. algunos de ellos fumando porros. El «tam tam» de los tambores fue una señal que nos animó a avanzar las últimas horas entre las aliagas espinosas. y «ze pro ive juga la carta» («se prohibe jugar a las cartas»). me acerco. Desperdigados por el terreno hay unas cincuenta personas..mear»). y otras al estilo de los setenta. a ver qué clase de bicho es. muy natural ella. drogadictos. duerme plácidamente un murciélgo colgado boca abajo. Alguien ha señalizado el camino con flechitas. y algunas amamantando a niños. comiendo tierra. contradiciendo el refrán de «más difícil que cagar haciendo el pino».. Mientras da explicaciones. pero cada vez que nos paramos a escuchar y localizarlo. subida y bajada. En fin. Las gachís son chicas delgadas. para no molestarlo. hay portugueses. Las consignas están por todas partes. Luego. y . melenudos y flacos. Hay pijos. Únicamente resuena alegre —de vez en cuando— el gorgeo de un pajarraco que hace «cú cú cú cúaaa». desde el campanario. Una de esas viviendas. Pequeñas montañas con grandes pedruscos nos obligan a subir y a bajar una y otra vez. se encuentra en buen estado: la iglesia.. Está cuajado. Destaco que la letra «z» está al revés. Ignoro a qué se debe ese gusto de algunos/as por exhibirse en cueros. entiéndase aldea Sesgada. Y también unos pocos niños andan por aquí y por allá. En cambio ahora haría enloquecer a cualquiera. Pero con tanta vuelta. También algunos y algunas tocan bongos y unas pocas realizan una especie de danza. sospecho que no estamos a más de quince quilómetros de la civilización. gente «normal». Se pone en cuclillas y nosotros igual. que hay variedad. que tendrá sus buenos treinta habitantes. hasta que.. sin embargo. hay alemanes y hay otros que intentarán arrebañar con lo que puedan. Satisfecha mi curiosidad. ese anónimo autor —un probable aficionado a la literatura— ha rotulado «¡COJONE ZE PROIVE MEA JU ANDO!» («se prohibe mear jugando»). y algunos perros que olfatean y mean. Detecto que alguna catástrofe obligó a irse a sus moradores.. Respiración serena y pausada. seguramente en un intento de ahorrar pintura o llevado por la desesperación de que nadie le haga caso. hay colgados. y veo un montoncito de excrementos. y que caga hacia arriba. la pelagra o la emigración a Alemania tal vez. que el sitio es guay. el muy cabrón enmudece. V. machitos mayoritariamente en proporción aproximada de dos a uno. y unos pocos en pelotas. Miro bajo él. Ándenle mis cuates. hay hippies. salgo.. Ante nosotros se abre un pueblo abandonado con varias casas semiderruidas que desprenden energía negativa. y a la sombra te hielas. descalzos. además. Una muchacha delgada. viene corriendo y manoteando a recibirnos.. que esto y que lo otro. menos a estos algunos y pocos. Al fondo se ve de cuando en cuando un riachuelo de montaña cubierto de vegetación de ribera. con las alitas plegadas y los ojitos cerrados. semiadolescentes de pelo largo y trenzas a veces. se aparta un poquito la pernera del pantalón corto para dejar al descubierto el chichi. parece que hayamos llegado al fin del mundo. barbudos. Ese es el punto del que surge la fuente más fuerte de energía negativa y maligna.

Estoy pensando. nos inscribe. latas grandes de atún y de jamón cocido. aunque ahora no es tiempo. En ese momento. que me quede. una bolsa con mendrugos de pan. así que me va a venir estupendamente. ni nada que haya visto en los documentales de «Fauna Ibérica» que echan en la tele. cuando voy a atender la llamada. barbudo hasta el ombligo. retama. cuarentón. lo siento». la verdad. pantalones de mono y con acento francés. si estoy en el medio andaré menos. además está más seco que lo que está más húmedo. escucho un movimiento entre las aliagas. ¿que qué tiene que ver? Yo qué sé. y me organizo un pequeño refugio. VI. La hamaca me gusta más que dormir en el suelo pues evito a las garrapatas. que únicamente no podré participar en las comidas comunitarias. incluyendo la caída en una conejera.. «imposible. ni pestañeo. Le digo que bueno. Yo. pero me encojo de hombros y marcho al pueblo. elijo el sitio en función del fluir de la energía positiva (ese pueblo da un chungo). se nos acerca. ya viene Marcel. Discurso primitivista . una botella de aceite. ni dormir en las casas preparadas para ello. Los malditos bongos resuenan lejanos. que igual puede servir de vivienda. ven cuando escuches un campaneo. Desgraciadamente. porque tengo bastante comida. Todo ha durado un segundo.. otros tantos de garbanzos. cuando les digo lo de ir al bosque todo el mundo paga. La verdad. camisa a cuadros. Y con eso me puedo apañar unos pocos de días. botes de leche condensada. un santuario donde meditar en la cara sudeste de la pendiente. la cantimplora de agua. Inmediatamente cojo una piedra y se la tiro.. — Coño. «imposible. «si hace falta me voy».. pelo corto.. digo yo. nos pide quinientas pesetas y nos explica que las jornadas comenzarán dentro de una hora más o menos. que me parece bien. un trozo grande de tocino rancio. Marcel medita un momento y me responde que no hay problema. Me despido y me adentro en el bosque unos quinientos metros. he tenido que dar la nota. coloco mi hamaca.. no sé. de saco de dormir y de vestido de domingo para ir a una boda. Miro y veo a un animal muy raro. sal. No sé qué habrán pensado mis acompañantes. Cuelgo la mochila y ya está.. a media distancia entre arriba y abajo. Lo de que me hayan excluido del papeo comunitario. así que tomo puntos de referencia para no despistarme nuevamente. ni un gato. será la señal de comienzo de las jornadas. Aprovecho para ensalzarles en este instante la utilidad de un poncho de lana andina. me da lo mismo. aunque el bosque ya cubre lo suyo.. Extiendo una cuerda entre dos árboles y coloco sobre ella un plástico de invernadero de dos por dos. el traerlos hasta aquí. más toda la impedimenta no militar del guerrillero cubano. Observo el asunto y queda perfectamente integrado en el terreno. Espero a que todos paguen. —Mirad —nos dice—. y los coloco en los laterales del instalache para protegerme del viento. lo siento» [categórico]. Debe de ser una costumbre local mear delante de los recién llegados. Y el animal se esfuma. A continuación corto con el machete arbustos indeterminados. enebros. desciendo una ladera. — Por curiosidad ¿hay alguien más que no haya abonado la cuota? — Sólo tú [se ríe]. Ha sido muy raro. Marcel me explica que con ese dinero se cubrirán los diversos gastos de materiales.se mea delante de nosotros. — Acomódate. el tal Marcel. me he alejado unos metros y me las he visto negras para localizarlo luego. y a continuación me acerco al jambo para explicarle que estoy parado y que no puedo pagarle. para andar menos. Y entremedio una cencerrada: la señal de la asamblea. pero no le doy... una especie de perro que no es ni un perro. — Vale. de forma que queda un tejado impermeable una vez tenso los picos. ese no pierde una. dos quilos de arroz. ahora mismo no tengo ganas. Debajo. ni un zorro. pero que hay mucho sitio en el pueblo y en el bosque y que el cursillo es precisamente para sobrevivir. Un tipo de aspecto alegre.

porque la Humanidad está produciendo ahora mismo una cantidad de alimentos sin paragón. Durante la dictadura nadie hablaba tanto y estaba prohibido el derecho de reunión.. y la humanidad va a agotarlo en menos de doscientos años. es decir. los perros mean. aunque se hagan nuevas prospecciones o se mejore la tecnología de detección. estamos viendo los estertores del sistema capitalista. los grandes frigoríficos. resultará que llegará el momento en que habrá una gran demanda de petróleo que no podrá ser cubierta. como en la caseta de los milicianos].. voz grave y profunda. Me empiezo a dormir. los fertilizantes. conscientes del problema. enséñala bien [señala con dramatismo]. en quiebra. De aquí a dos décadas es muy posible que se alcance el cénit de su extracción. y tampoco puede dejarse a los perros y a los niños que lo meen todo [je. hace falta gasolina. así que la gente se sienta en el suelo de forma distendida. La humareda de los porros da un ambiente solemne a la semipenumbra. que sepáis qué es el petróleo. Los niños corretean. las mujeres se sientan más adelantadas y formando grupo.. Estos actos me resultan espantosos. Podrán producir energía eléctrica a partir del uranio.. estamos muy contentos [bla bla bla]. los gobiernos y las empresas ignoran cómo hacer frente a este desastre. me llamo Honoré. Pero se encuentran con el mismo problema. no pueden aprovechar la energía nuclear. en este instante. Desde que en el año 74 los países productores limitaron la producción y alzaron los precios. las desalinizadoras. gracias al petróleo: el gas oil de los tractores. Por eso va a morir esa gente. Todo el plástico que usamos. os informo que no se puede fumar dentro de los edificios. Facciones agradables. y sombras de las velas danzando alrededor de su rostro. los invernaderos. ¡Oye! ahora está diciendo algo que me interesa. algo de ideología... Un tipo sube a la zona del altar y comienza a hablar con acento afrancesado. para que pueda ser transportado y procesado. Si tenéis en cuenta que el capitalismo es un sistema económico que pretende el crecimiento continuo. «Toda esa gente va a morir. Y va a acabarse. El orador efectúa una pausa silenciosa para evaluar el efecto de sus palabras. ni aún pagando diez veces más de lo que cuesta en la actualidad. es petróleo. Conviene para que entendáis lo que tengo que deciros. ademanes pausados.». que llegará un momento en que no se podrá incrementar la producción. Los coches.Estamos viviendo un momento histórico. también en grupo y de pie. Realmente camela este tío. intentan disminuir su dependencia de los países productores de petróleo con sus programas de centrales nucleares. «. las madres amamantan (no volveré a repetirlo. genera el problema de los residuos radiactivos eternos y en caso de accidente pueden quedar contaminadas miles y . iluminada con velas y antorchas.. tú. el cierre de empresas y la ruina de miles de millones de personas. pantalones de lona gris. El petróleo es —queridos amigos— un combustible fósil.. dándole un aspecto de serena majestad. El modelo de crecimiento basado en el petróleo está ahora mismo. habrá una mortandad como jamás en la historia de la Humanidad hubo». Hasta los niños y los perros parecen haber terminado con sus impertinencias y prestan atención. Será una masacre. producto de diversas reacciones químicas que en el interior de la tierra transformaron la materia orgánica de los mares primitivos en ese preciado oro negro. »Los gobiernos... Y eso provocará la crisis. En general.. Y los hombres se disponen atrás. pero para que los mineros puedan extraer el mineral. sí.La asamblea se celebra en la iglesia. que además es peligrosa. Pelo con melena y barba estilo «Cristo te ama». todo cuanto se os ocurra depende del petróleo para funcionar. El funcionamiento de las jornadas y talleres será de tipo autogestionario y participativo bla bla bla. sandalias. pero conviene siempre tener presentes a estas jais con niños amorrados a la teta).. No hay bancos. el de la flauta. como el tal Marcel. Ha tardado millones de años en formarse. las plantas de bombeo de aguas subterráneas. amigos y amigas. Eso. «Bienvenidos a las jornadas. De hambre [murmullos]. Camisa a cuadros despechugada... con su voz de intelectual.. los camiones. es petróleo [voz tremebunda]. los insecticidas. Esa flauta de plástico que tiene aquel compañero.

podremos salir adelante de la dura prueba a que se va a someter a la Humanidad en los próximos treinta años. por ejemplo. «Amigos y amigas.. sobrepoblación y. el fin de esta Civilización y el inicio de un Nuevo Mundo. Aunque las reservas de carbón todavía son abundantes. el efecto invernadero. Las madres abrazan a sus hijos. proceso que se realiza con petróleo. los cazadores-recolectores. La tensión se puede cortar. una terrible guerra de todos contra todos. »En consecuencia. sencillas y felices desde el nacimiento hasta la . decididas a hacer la Revolución Social y a frenar el Progreso. hace falta petróleo para producir los fertilizantes e insecticidas. África a punto de estallar.. finalmente. tenemos que volver a los modos de vida de nuestros primeros padres. Podemos salvarnos a nosotros mismos. «Ante esta perspectiva. Sólo quienes seamos capaces de vivir sobre el terreno. es imposible. ¿Se podrá suplir la escasez de petróleo con otros combustibles fósiles como el carbón o la biomasa de materias vegetales? No. Siguiendo las implacables Leyes de la Naturaleza. Esperar que los comunistas de detrás del Telón de Acero cambien el rumbo de los acontecimientos. a los que pretenden sobrepasar. porque los comunistas persiguen a toda costa los mismos objetivos de crecimiento económico de los capitalistas. es salvarnos. inundaciones costeras. Ante estas perspectivas. hace falta hidrógeno. »¿Servirán las energías limpias para suplir la falta de petróleo? ¿Se desarrollarán los motores de hidrógeno? Los capitalistas se hallarán en el mismo callejón sin salida. ahora. sequías interminables. Pero el Cénit del Petróleo va a llegar. como hacer funcionar motores con alcohol de caña. porque son precisamente quienes nos han llevado al punto en que estamos. Tenemos que abandonar las ciudades. En los próximos años tendremos la desgraciada oportunidad de ver desastres de este tipo. Un niño que llora es expulsado sin contemplaciones a donde los perros. nuevas enfermedades. las Leyes de la Termodinámica. La temperatura subirá.. Y es algo para lo que la naturaleza nos ha capacitado. Podrá tardar más. masas desesperadas invadiendo unas ciudades cada vez más degradadas. Y con él. quemar más carbón producirá algo de lo que estamos empezando a oir hablar: el calentamiento del planeta.miles de hectáreas. ¿qué podemos hacer? Esperar de los gobiernos respuestas es absurdo. Después. una Nueva Moral. Esperar racionalidad de los capitalistas es estúpido. la consigna es «supervivencia».» El público muestra un leve signo de esperanza tras el negro cuadro de derrota en que se había sumido. y ellos no pararán nunca a no ser que la muerte les detenga. aprovechando los frutos que nos brinda la Madre Tierra. es imposible. es ridículo. Confiar en una respuesta de las masas. y el hidrógeno sale de la electrolisis del agua. y la climatología se volverá loca: huracanes y ciclones devastarán el Caribe y el sur de los EE.. pues el capitalismo no es más que un sistema de acumulación basado en la codicia. Pueblos que llevaban existencias plenas. que inmediatamente lo lamen y lo marcan con meados. Una guerra en la que las víctimas inmediatas serán esos niñitos que asisten a esta asamblea» El orador se detiene y hace un nuevo silencio. Para construir los grandes molinos de viento hace falta gasolina. Para producir caña en cantidad suficiente.. y el rendimiento del trabajo será cada vez menor. Hay llantos y gemidos y murmullos de asentimiento. agudizamiento de viejas plagas. aquí. ya que las masas están absolutamente aborregadas por los medios de comunicación y por la sociedad de consumo. podrá tardar menos.UU. Tenemos que recuperar la estructura social de las bandas forrajeras. y que nos ha permitido habitar este planeta desde que los humanos pisamos las arenas de sus playas y el humus de sus bosques. Ese es el mundo que tenemos ante nosotros si empezamos a quemarlo todo. el declive. El personal está totalmente acojonado. Hace falta petróleo para extraer el agua. los casquetes polares se derretirán. y unas viejas técnicas de supervivencia: las de los llamados pueblos primitivos. para transportar y procesar la caña. en cada paso que se dé se perderá energía. Y respecto a las otras soluciones. en el que nosotros prevaleceremos con una Nueva Ética. terrorismo. tenemos ante nosotros un panorama de guerras por el petróleo. Para hacer funcionar un motor de hidrógeno. nuestra única opción.

cartas empezadas.. Al cabo de cinco minutos escucho los inequívocos jadeos de una pareja chingando.. augurando el Apocalipsis. Fornicación esforzada Dejo toda esa verborrea y salgo a ver por dónde tira el tal Honoré. empujo. Busco la llave por las alacenas y botes. miro por una ventana. sobres. apelando a la vida primitiva. El puesto del orador es ocupado por Marcel. Observo discretamente que está hablando con una chati bastante más joven (Honoré es un cuarentón interesante) y que parece embobada como un conejo por una serpiente. más diversas piezas secándose.. «no iré». Me acerco. ¿Me la meneo?..tumba. Herramientas. adentro. murmura. Se olvidaron de recogerla. Parece que esta planta es empleada como vivienda habitual. Por la cara que tiene él. mesas.. en Castellón. tejidos. campo libre. o es de los que no mueven el culo ni pa echá un quiqui.. con burlete hermético de los que impiden que entre y salga el aire. con cuidado de no . conferencia en Torrelapálaga. y las cartas lo corroboran: «iré». refugios. cerámica. y entro en un garaje. al que percibo como un doméstico adelantado. hay todavía tarea para rato. Por el movimiento de los labios y por el lenguaje gestual.. Lo normal. Esto es un rollo. Tomo nota. De eso se va a hablar en estas jornadas. Luego les explico lo que es eso. la encuentro. Así que la cosa está clara. un horno de leña. aún están con los pelos de punta. tomo un saco de arcilla en polvo y. exaltando el momento presente como forma de superar una sociedad inicua y cruel. habla.. ¿me voy? Me voy. escucho.. por cierto.. bolígrafos. ha empleado tres tipos de discurso: el tradicional. se abre. «cobro los gastos del viaje». un bote grande con miel. con una despensa en la que se amontonan frutas. Colchones en el suelo. Lo primero. Vuelvo al taller de alfarero. Examino el contenido y son heces algo resecas. Ella está acoplada encima de él. Una pequeña biblioteca donde predominan los textos sobre higienismo. repuestos. cuidada. principesco. Espío por último a la parejita que está echando el casquete. La planta baja es más sencilla. se levanta. Supongo que para leer de noche. algunas flores.. y os deseo en ellas una feliz participación y el acrecentamiento exponencial de todos vuestros conocimientos.. La habitación posee estufa propia.. El depósito de la gasolina lleno por la mitad. Una última puerta al fondo de un pasillo. para evitar mezclarse con la plebe. y las llaves puestas. a ver ese estudio tan interesante.. oh là là..». botes de pintura. y al lado otra bolsa cerrada. inmóvil y mirando al techo. Limpia. un taller de alfarería. cuadros.. Tiene unos años pero está en muy buen estado. «regarde là. parece que bastante sólida. O está en éxtasis. Medito. con torno y pellas de arcilla y también arcilla en polvo... mientras que él está debajo de ella. en Peñalgordo. Escalera arriba se escuchan murmullos en gabacho «regarde ici».. diría que él está diciéndole que en su estudio tiene algo interesante para enseñarle. moviéndose como una anguila salvaje. Penetran. fabricación de cuerdas. Efectivamente. cerrada a cal y canto. El público se distiende. ella en portugués. Lee el programa de actividades y el lugar donde se van a impartir los diversos talleres y conferencias: recolección de plantas comestibles silvestres. y el místico. El tío baja de la tribuna y veo que sale por una puerta lateral. el profético.. El resto de habitaciones son bastante más anodinas. La coge de la mano y señala una casa de buen aspecto. Esto es importante. Sin duda emplean los cubos como retretes para no tener que bajar por la noche al corral si les entra el apretón. Este garaje tiene otra puerta que se cierra desde dentro. VII. subir arriba.» Joder. son algo descuidados. Conferencia en Valencia para diciembre..Un cubo con una bolsa de plástico.. abro.. cristales en las ventanas y una linterna de acetileno.. patatas. cestería. de sobrevivir.. con una flamante moto todo terreno de la marca Bultaco.. «eu gosto» y tal y cual. sillas. Hay un comedor-cocina con chimenea que parece la habitación más importante.. agenda. voy a revisar la casa. Salud. menudo elemento. cuencos. Al lado. una hermosa vista sobre el bosque. hay una mesa con papeles en blanco. El fulano este tiene que hablar un montón por todas partes.

— ¿Psicológica?. que dicen los franceses que las hembras de los animales no se separan de las crías hasta que se pueden valer por sí mismas. amantes de la vida alternativa. Aquí está la recaudación: treinta y dos mil pesetas en monedas y billetes. eso dicen ellos. ¿te gusta? — Jo. que es aquella rubia gordezuela de las tetas al aire. habrá que dejar que se desarrollen los acontecimientos. — Ya veo. salgo por la ventana abierta. eso de los celos son sentimientos burgueses. claro que me gusta. — María. aquella morena de trenzas que es la que va a dar la charla de plantas comestibles. que dicen que son capaces de pasarse el día copulando?. pelo corto. ¿para qué te vas a privar de pasar un buen rato? — Claro que no. [cambio de tercio] Buen mozo ese Honoré. no sé. donde ahora los participantes se están distribuyendo por los diversos talleres. Me piro. si bien ella parece que ha perdido entusiasmo. sandalias y cara de resignación. Tal vez por aquí. como para no agobiarse. y es que eso de echar un polvo con una barra de hielo entre las piernas ha de ser laborioso.. aquí no hay lugar para los celos desmedidos... es guapísimo. jadea como si subiese a un monte. tal vez una oscura inspiración surrealista. y que el que esté la madre con su hijo continuamente crea una mente en el niño de seguridad y felicidad. porque no hace más que pedir y pedir. qué bien. pero antes echo un último vistazo al chiquichaca de esos dos: continúan exactamente en el sitio donde los dejé. Desciendo en silencio. ¿no María?.. menuda sanguijuela. Pero tal vez no ocurra nada. ¿pero qué dices María? — Tú me entiendes. subo al estudio de escritura. pantalones de lona. me deslizo subrepticiamente y regreso a la iglesia. dependiendo de lo muy austero que seas. Él sigue con cara de estar en la inopia. — Jo tío. No importa que los tíos vayan de cornetas ¿no? Mientras no se enteren.. yo al mío procuro echarlo a patadas de mi lado. Dado el primer paso. en esta bolsa de garbanzos. suda a mares. lleno el depósito de la gasolina hasta el borde con la arcilla.. Lo dejo todo como estaba y pienso. los tíos no se enteran. porque creemos en el amor libre. ¿será eso lo de la sexualidad tántrica. — Ahhh. ¿qué? Regreso a la cocina.. ¿Que por qué he hecho lo que he hecho? No sé. y la madre de Chantal que es Yanne. jersey de cuello alto... esa mujer no suelta al niño de los brazos ¿Ese niño no sabe andar? ¿Está retrasado? — No no. Redes psicológicas y potlacht Por lo pronto estoy charlando con María. O tal vez sí.verter nada. ahí va.. ¿y sus parejas no dicen nada? — Nooo.. bah. lo que pasa es que lo educan con metodología psicológica. van como tontos con tanto porro. A las tías del campamento se las lleva de calle. Este es uno de los motivos que siempre me ha impedido formar parte integrada de un grupo organizado: que por algún motivo llevo en mí impulsos secesionistas y destructivos. Tomo la bolsa. las tiene loquitas. la elaboración de una obra de arte. además.. VII. tal vez porque el discurso primitivista de Honoré me ha motivado. ¿ves a ese que se tropieza? Ese es el mío. que es una informante de primera mano. Honoré está emparejado con Chantal una chica que parece veinte años más joven que el otro. — Pues a mí me parece que esa mujer está agobiada... Tal vez la energía negativa del lugar. Aún me falta algo. Una bonita suma suficiente para vivir tres o cuatro meses. no sé. Los organizadores del cursillo son franceses. pero ya ves. . ja. — Ya. y que carga continuamente con un niño de unos dos años de edad. — ¿Y quiénes más están por aquí organizando el cotarro? — Pues está Marcel y Penelop. meto el dinero en un jarrón azul que adorna la estantería de los libros.

que yo soy una persona discreta. la que decía que estaba agobiada que lleva al niño a cuestas. — .. — Por otro lado Honoré se ha estado tirando a su suegra durante bastante tiempo sin que la Chantal lo supiese. Pero —dice María—. — Pues claro que no. porque estuvo casado con una hermana de Honoré que es relaciones públicas en una multinacional francesa de telecomunicaciones. — [Se interrumpe. En cinco minutos me pone al tanto de todo desmenuzándome la red de relaciones.Si acaso algún que otro pastor de cabras se pasa muy de cuando en cuando. porque Honoré estuvo casado con la hermana más pequeña de Yanne hace años. y de implementar un estilo de vida agrícola que ellos detestan. la madre de Chantal. hay que animarla]. estate atento. — No. ¿de su suegra? — De Honoré. a ver muchacha. ¿qué pasó? — Es complicado de seguir. Intentaron hacer una comuna en la Martinica... cuenta.. depravaciones] el alcalde independiente dice que no sabe nada) con intenciones de recuperar la zona atrayendo colonos y. ¿y Chantal no es cuñada de Honoré también? Parece tener fijación por ese parentesco. dedicándose a la alfarería y a la venta de cahharros a los turistas de vacaciones en la costa. cuñada de Honoré porque ella estuvo casada de más joven con un hermano de Honoré. que es presidenta de un consorcio de camioneros. — Ahí me pierdo. ya la verás. que se vinieron a Cataluña y compraron tierras.— Claro. Los franceses se conocen desde hace mucho y comparten ideas y afinidades. — Y luego Honoré también le ha hecho los honores a Penelop. que también es su cuñado. pues eso — ¿Y por qué?. — Total —prosigue María—. pero no se lo cuentes a nadie. ¿qué era eso que no debía de contar a nadie? — Pues que las jornadas por poco se van a la porra. la Juana. ¿la ves? — Sí. Supongo —pienso— que allí los nativos no son muy amantes de los extranjeros que intentan realizar una vida alternativa. — Ah. pero Yanne sí que es cuñada de Honoré. o no. Yanne es la suegra de Honoré. — Pero. ¿a quién voy a contarle yo nada? María resulta ser una mujer simpatiquísima y muy abierta. — Te lo voy a contar. — Pero María. una auténtica y genuina cotilla que es el «quién es quien» de este barrio. tal vez en China. pero se divorció y se arrejuntó con Marcel. ¿me sigues? — Pues sí. Cuenta muchacha. y una mujer que vive en el bosque como bruja. a crear un gran movimiento de comunas que sirva de alternativa al sistema. hasta ahora todo está claro: Honoré se ha beneficiado a su suegra. por aquí no viene desde hace veinte años ni la guardia civil a caballo. lo que pasa es que se pelearon los franceses. que es gerente de una fábrica de conservas en aceite en la Bretaña. y de ahí estas jornadas en Aragón. o tal vez envidian en última instancia. porque hay mucho terreno libre. —la interrumpo—. por lo visto. esa que va por ahí es. a costa de ocupar las tierras tradicionales. silencio. Chantal sólo es íntima amiga de Penelop desde que iban al Lycée. El pueblo lo ha cedido de manera informal el Ayuntamiento de la Lobera (si ocurre «algo» [drogas. todo eso es aburridísimo.. . Pero como aspiran a algo más. — ¿Cuñado de quién María? — Cuñado de Honoré. — Ajá. que era su cuñada. no encontraron buenas condiciones. que es la que comparte cama con Honoré y es la madre de su hijo. que es o fue una colonia gabacha que está en el quintísimo mar oceánico.. ¿los carcas han reunido firmas o qué? — No. están desde hace unos meses tomando contacto con todos los grupos desperdigados aquí y allá. es decir. ¿cuñada de quién?.

que dice que hay una falta terrible de comunicación y que es preciso que todo el mundo se entere de lo que está pasando. conociéndose de siempre. verdolagas. viviendo todos juntos y hablándolo todo. algunas que persistieron cuando los habitantes humanos abandonaron el lugar. Tórrido relato de pasiones que se interrumpe con el inicio del taller de recogida de plantas comestibles. Honoré en una de las reuniones nocturnas va y cuenta el problema psicológico que tienen. — Tate tranquila muchacha.. me ha entrado un hambre canina. que la metodología de trabajo va a consistir en describir una serie de plantas de la zona. nada más he visto arder las provisiones. que yo soy una tumba. En la reunión nocturna en que trataron el problema hubo un terrible escándalo. la cosa es que ellos ponen todos sus problemas en común y. que era además madrina de Penelop. Yanne posee también su buena dosis de carisma. nueces. — Sí. — Ah María. — Sí que es raro Jorge. puede ser.. y esta noche hacer una gran cena comunitaria. no me interrumpas que pierdo el hilo... — Total que tuvieron que hacer una autocrítica psicológica en la que determinaron que los celos son una enfermedad patológica y un problema de posesión y propiedad que ellos ya han superado. que el pastel lo destapa el maestro de coronaciones. bueno. y tú cómo lo sabes? — Porque me lo han contado todos menos Honoré. porque Honoré se estaba tirando a las tres mujeres del grupo sin que los demás estuvieran enterados del lance. Menuda locura —pienso—. que no te enteras.. cuando todos están muy confiados. que a mí me pidieron cada uno que no se lo contara a nadie más. porque ella habla mucho con él.. Nos imparte a continuación una charla en la que nos va mostrando piñones. la cuestión es que este grupo trata todos sus asuntos psicológicos en asamblea. yo creo que a Chantal le gusta Marcel. que es el más reservado. y habla de plantas de las que no es el tiempo.. En mi opinión ofrece mucha más información de la que estos cabestros son capaces de asimilar.. los habitantes se desperdigan y regresan. zanahorias silvestres. claro. bastante eufórico con la perspectiva de poder vivir de manera autosuficiente.. Yanne es una persona más fría que Honoré.. porque Yanne le huye y prefiere a su yerno.. . bellotas de diversos tipos. bulbos de juncos y orquídeas. ¿oye. porque son muy sinceros. porque ya salieron a relucir todo tipo de historias. Transmite mucha mucha confianza. la van a mandar lejos... ¿y ahora cómo se las apañan? — No sé. el problema era muy común y muy problemático y muy psicológico. Entonces. — Pues hay que ser hábil. Por lo visto Marcel se había tirado a la madre de Honoré. capuchinas. Yanne plantea un desafío: destruir todas las provisiones que les quedan. Estos subnormales están inclusive contentos.. castañas. salir en grupo a buscarlas. en realidad él lo sabía. — Entiendo.— Ajá. las cosas hay que hacerlas sin que los demás se enteren. algarrobas. como Hernán Cortés en Bolivia — creo—. que a su vez está ligándose a todas las jóvenes que han ido llegando desde que se inició el campamento. bien. Por lo que sea. reconozco que el personal está entusiasmado. creo que hay algo de morbo en ello. ¿no?. — Bueno. quemar las naves y partir de cero. ¿no te parece María que hay que tener habilidad? — Ahí está el quid. alfalfa. ¡a Honoré! ¡so pazguato!. A mí.... siendo parientes y con amistad de años y años. ejem. qué raro. pero también didáctica y comunicativa. estoy de lo más equivocado. zarzamoras y moras. berro. pero a Marcel le hace más tilín Yanne. ¿cómo es que se pelearon. creo que es un gran error.. y los problemas resolverlos uno sin molestar. lanzando al fuego —llenos de confianza— los restos de pan. Haciendo un corro Yanne nos expone en un castellano muy afrancesado. y. mortadela y conservas que les quedaban. ortigas. [mira mi cara de perplejidad y me chilla].. entiendo. Pero. Pero ca. Pero tú no se lo cuentes a nadie ¿eh?.

se pone a coger una cantidad de setas. muy contenta. esta noche va a rugir más de una tripa. despacha al padre de vuelta al cuartel para que cuide de los vástagos. Las tripas las voy echando al agua y mira por donde aparecen unos cangrejos de río a comerse los despojos. Pues claro mujer. cada uno con una bolsa de plástico.. Al saco. deja eso que nos queda menos de un cuarto de hora de luz. hay un montón de yerbajos desconocidos y vamos cogiendo esto. — Tío. una especie de perro que no es ni un perro. escucho un movimiento entre las aliagas y veo a un animal muy raro... entre la María y yo pescamos más de un quilo de ranas. Aprendí a capturar a estos mariscos en los ríos de Cantabria. Bueno. Y las ranas.VIII. Corto una ramita. ni nada que sepa explicar. Hay ranas. verdes.. muy bonito. les saco las ancas y las clavo en un junco. pero no le doy. Como esta gente tenga que cenar las cuatro hierbas que encuentren y los piñones del suelo. un palo de cavar. Miramos la vegetación. abre los dedos entre el sol y la línea de los montes. de un salto me pongo sobre ella. ¿vale? — Vale —responden—. y pégale una pedrada a ese lagarto. lo otro. nos vemos en las casas. con cuatro voces. Pero la bajada es algo abrupta. Cazador-recolector y el asunto de la Pelegrina Acabado el potlacht destructivo. Despacito veo donde se meten. si sobre el corazón media . ¡zas!. Yo. encontramos un castaño y le tiramos palos para que caigan los frutos. Los niños son la hostia. poca cosa. ese tío que vive conmigo es una especie de máquina de fecundar.. La respuesta que me dan: que será un bicho. Y empezamos a rebuscar. pues en poco tiempo. ¿no Jorge?. me veo a una culebra. un cuchillo. ¿tú no tienes? — Afortunadamente yo no tengo y espero librarme de esa plaga.. — ¿Qué me dices María? — Mira. me pongo al acecho y al poco ensarto a una. y María. sus tres hijos y yo. la agarro y le parto el cuello.. ni un zorro. si sobre el anular tres cuartos. — Fijaros qué curioso. adios. —Si te lo había dicho ya —me comenta— que a estos no se les puede llevar a ninguna parte. Por la velocidad con que corre la gente creo que no soy el único con gazuza. extiende la mano. opto por echar un vistazo a una zona de aguas estancadas. Y el animal se esfuma. y un montón de cangrejos. Me autoincluyo en un grupito en el que estamos los cuatro del Panda. María propone un descansillo y aprovecho para relatarles lo que me pasó con el bicho aquel que enseñó la cabeza cuando montaba la hamaca. lo que pasa es que a los quince minutos los niños están dando un por saco horroroso. los pillo por detrás y los voy introduciendo en la bolsa. la afilo. Luego otra y otra. La otra me pregunta que si se come eso. Si el sol queda en el meñique falta una hora para oscurecer. María y su compañero. prudente. quince de tamaño medio. que allí son muy aficionados a comerlos en salsa. que a lo mejor encontramos por allí algo interesante. cuando llamaron para la asamblea esta mañana estaba en el bosque y. Cuando subimos la vaguada. un alicante de esos de casi un metro. Yanne nos insta a desperdigarnos por los alrededores y a regresar antes de que caiga la noche. Y los caracoles. que si no. Propongo que bajemos a la ribera del río. No se extrañen. Y se pierden en la espesura que cualquiera sabe si conseguirán salir de ella. que me lo habré imaginado. yo ya me hubiera muerto. ni un gato. María y yo bajamos. Y empiezan a ponerse muy contentos porque en el suelo hay piñones. vale.. Inmediatamente cojo una piedra y se la tiro. — Entonces. Todo ha durado menos de un segundo. Todo muy natural. hasta luego.. — Desde luego. Bueno. Las despellejo. yo no me acuerdo ya ni de cuántos he tenido. y menos mal que el hombre se comporta y que la gente se enrolla mucho con los niños cuidándomelos. Nosotros dos llegamos a la ribera y María. que será algo. que no escape ni uno. pues ya de pequeño era yo un maestro en cazarlas y conocía las costumbres de estos insectos. y los cuatro del Panda prefieren seguir por el bosque.

triturando castañas verdes... partiendo piñones con piedras. los cangrejos pegan colazos. tirando directamente a la iglesia. que lo entienda.hora. ya he escuchado el rumor. mis cosas.. Por mi lado.. — Tengo que registrarte y mirar en tu equipaje. pero creo que estás equivocado.. El compañero de María. donde fuera han hecho un fuego e instalado unas mesas con cuencos. Esto está lleno de posibilidades caramba. No sé por qué. y entramos en él ya de noche cerrada. De manera cooperativa se están preparando las ensaladas. pero ya conozco yo desde hace tiempo lo que es el higienismo (todo lo comen en crudo). para inspeccionar el botín de cada cual. y vuelco el contenido de la bolsa en un capazo. sendas de jabalíes. a la brasa todos esos bichos están de muerte. La culebra culebrea viscosamente muerta. Si quieres comer criaturas vivas tendrás que hacerlo en crudo.. — Comida buena —respondo—. Y también que los niños están con mucha hambre y venga a llorar. Recojo los bichos que tan mala aceptación han tenido y me aparto a un lado con discrección. que se está haciendo de noche y da un poco de miedo. lagartos. eso no he sido yo). de chiquillos devastábamos lo que podíamos. Subimos jadeando la ribera. pero nos han robado y estamos buscando. avanzamos hacia el pueblo. que contaban con esas pelas para hacer no sé qué.. tomando nota mentalmente de que hay agujeros de madrigueras de conejos. no hay problema. espero que no te importe.. yo me acerco a donde los líderes muy satisfecho. las mezclas compatibles (no ingieren juntas proteínas con féculas). y con el hambre que tengo ni te cuento. saltamontes. — ¿Qué es esto? —pregunta Honoré. y allí está Honoré. cacerolas. ¡mira!. Ha quedado muy impresionado .. Este estirado carismático se piensa que me va a impresionar con sus normas y creencias dietéticas. Y que alguien ha rajado los bongos. por eso hay tanto silencio (ah —pienso—.. Han registrado todos los equipajes y no han encontrado nada. llegamos a la hamaca. que lo siente. — Pues por ahí recogiendo cosas. pido atención para que vean lo que aporto.. se acerca a María y le dice en tono quedo que hay conmoción en el campamento porque han robado la recaudación de las jornadas y están muy poco contentos buscando quién puede haber sido. un nido. con la boca abierta y un ligero gesto de asco.. el nihilismo terapéutico (no hacer nada ya que se supone que el cuerpo es sabio para autocurarse). las blancas ancas de batracio brillan al fuego y los caracoles despliegan lentamente sus antenas con descaro. pero parece que los franceses están sorprendidos. a ver si hay pollos o huevos. ¿cómo sabes eso? — Porque aunque soy de ciudad —me explica María—. Cena higienista Así que a darse prisa. IX. nidos. ¿eso es todo? Pues de acuerdo. que es muy embarazoso.. le dejo que mire mis provisiones. vamos a acercarnos a mi campamento y registra allí lo que quieras. un vejestorio que vivió en las colectividades anarquistas durante la guerra.. claro. El pobre va pidiéndome perdón todo el tiempo. Avanzamos a la luz de la linterna... un tal Pepe el fármacos. si sobre el índice quince minutos. Llegamos los últimos. Por si fuera poco llega el Marcel a preguntarme que dónde he estado. — Para nada Marcel. Aquí somos higienistas. — Perdona. — Déjalo. — Jo. y con muchas setas que ha llevado todo el mundo.. y tenemos ya bastante. y que se van a dejar para mañana con el fin de examinarlas a la luz y evitar envenenamientos. sentado como un patriarca con Yanne. — ¿Crudas?. — Pues yo soy más bien de pueblo. un tal Diego Camacho me lo explicó una vez.

Me cachea.de lo bien equipado que voy pero. — ¿No decías que no tenías nada? — No Marcel. hasta que llega a mí la iniciativa comunitaria. en torno al fuego. bien alimentada. Mira por donde. que es completamente diferente. calienta y atufarra. que puedes ver que yo no tengo tu dinero. de alfalfa. las demás insípidas o sospechosas. aprovechando el viaje para llevarme una lata de leche. ya que para los higienistas el azúcar es veneno. las levantan y dan un grito colectivo dejándolas caer a continuación. ayuno estoicamente. yo no te dije que no tuviera dinero. Por mi parte. no tienen más que ponerse a recolectar plantas silvestres. están bastante buenos si se les compara con un trébol. «Sola no» —afirma—. Que sí. sin dar explicaciones. que vive sola en una casa de piedra que está hacia el este. a base de piñones. Cuando vuelva a mi cubil me encargaré de dar buena cuenta de la culebra. Alguien toma la mano de su vecino.. que es otra individualista. Sin conmoverme lo más mínimo con el sufrimiento ajeno. — Saldremos adelante —le animo—. Y dicho y hecho. porque da mucho humo. y preparo con mi amiga María unos cuantos vasos. duras y fibrosas. como si eso ayudase. El pelo corto y suelto. que me haga cargo de lo difícil de la situación.. cuenta que estaba aburrida y que se ha venido a ver qué hacíamos.. Volvamos pues a tomar el parco refrigerio. Parece que ellos están acostumbrados a esta dieta. de ortiga. y esa parece la señal para empezar a comer. no sé qué va a ser de mí la semana que viene. los cachos grumosos caen al suelo de cuando en cuando. Honoré me contempla reprobador. para distraernos. Es una mujer que. no sé si es que se ha despistado.. Lo cierto es que esas mis dos sábanas del tiempo del franquismo con la efigie de los Reyes Católicos están en desuso. claro. Los franceses no se quejan. Antes de comenzar. Rechazo cortésmente el ofrecimiento. observo cómo se van tragando las hierbas como buenamente pueden en esta especie de Última Cena. El ambiente es algo triste y silencioso. Diez minutos más tarde allí estamos. lo cual me convierte en un periquete en una persona muy popular entre las madres. con un vestido negro. sino que no te podía pagar. a boca abierta. rehacemos el sendero. Me mira suspicaz. Alguna que otra arqueada. Si quieren comprobarlo. y el otro la del de al lado. y a comérselas sin sal y sin aceite. Marcel la presenta. no por gusto. Honoré pide a los presentes que no usemos de las provisiones de pan y conservas que hayamos podido traer. que ya empieza a parecer transitado. que vagan por allí como desesperados. Marcel propone. los anfitriones sacan de la despensa un saco de manzanas y lo reparten. Pero calla prudente esperando su momento. Revisa todo lo que quieras. parece como de sesenta años. Las muelas mastican y mastican y mastican las duras verdolagas. gruesa. en círculo. que perdone las molestias. estoy parado. llevo un mes horrible con la dichosa crisis. Los franceses la reciben con grandes fiestas. me reservé por necesidad. a unos seis kilómetros. se ve que la conocen de tiempo. te doy mi palabra. todo sea dicho.Muchas de ellas son amargas o picantes. llega una señora montada en una burra. Los comensales buscan afanosamente los nutritivos piñones que. pichi azul por encima y medias de lana. Y en cuanto a los niños. y así sucesivamente formando una cadena. otras veces escupen restos de cosas excesivamentes desagradables. para disfrutar plenamente de la vida natural. en torno de una lumbre que cumple tres funciones fundamentales: alumbra. iluminada a la luz de una hoguera. dinero no encuentra más que mis dos grandes billetes verdes de mil pesetas. como si hubiese ido recientemente a la pelu. Me los devuelve. que parece que tengo razón. las que no. comiendo todos con apetito. en círculo. eso es todo lo que tengo. extrovertida y expansiva. que nadie le dio billetes de estos. al fin y al cabo esto es un cursillo de supervivencia. ¿qué quieres que te diga?. y la mujer. «que por allí hay animales y otros seres del bosque». y se ven mucho más los billetes democráticos. que es Juana. Y frente a mí la María tampoco sigue la cordada. con cuencos de ensalada silvestre. que nos cuente alguna historia de los . abro un bote de leche condensada de mi reserva que me he traído. Cuando acaban la ensalada purgante. ocurre algo: ruido de caballería. Los que se han tomado de las manos. o se está quitando de encima a los niños.

¡vamos a morir! — Covi. Sólo hay un niño sorbiéndose los mocos. ¿esa leyenda dice que morirá alguien que viva conmigo en estos tres días? Bueno. que tengo un hambre de la hostia. Inmediatamente esa persona coge una piedra y se la tira al animal. ¿eso significa algo para ti? — No Juana. La gente que conoce a la Pelegrina por eso no le tira piedras. porque yo vivo en el bosque. Es la leyenda de la Pelegrina. ancas blancas — Aprieta las palancas. — Eres muy raro. —Vale vale — Déjame que te mire —solicita Juana.seres del bosque. La Juana me observa suspicaz. Prosigue la conmoción. Ella se hace de rogar un poco. venga ya. ¿qué escuchas Juana? — Ancas.. El tal Honoré está boquiabierto. escucho ancas blancas.. — Jorge. pero no le da.. que se jiña de miedo. que no es leyenda porque yo la he visto muchas veces... me advierte de que la Pelegrina existe. Me voy.. y a la vez. ¿os habéis puesto de acuerdo los dos.. Cagum tots els claus rovellats y tal y cual. una especie de perro que no es ni un perro. ni nada parecido. pero en realidad me he pasado la tarde tirando piedras a todos los lagartos que se me han puesto a tiro. dejaros de tonterías. Y. La Bichaznaga . pero al fin empieza a relatar lentamente. encantado de conocerte. yo vi a un bicho y le tiré una piedra. ni idea. alguien de quienes viven con él. — Qué raro. di la verdad —pregunta angustiada la Covi—. me largo ahora mismo a mi hamaca y os juro que si veo otra vez a la Pelegrina no le voy a tirar una piedra. — A ver. ¿sabes lo que escucho en tu mente? — A ver qué. y luego me la comeré. Hala. Es un animal que se extiende por toda esta zona y que mi abuela me decía que en aquellos tiempos ocupaba todo el mundo. — ¡Es él!. mira. la Covi. — ¿Es cierto eso Jorge?. —¡Tú has ofendido a la Pelegrina! —me espeta un tío barbudo. Mis amigos del Panda y la María están poniendo al corriente de mi aventura a la alegre concurrencia. ¡él ha tirado la piedra a la Pelegrina! Miro hacia atrás haciéndome el distraído. ni un zorro. con voz cálida y movimiento brujeril de manos lo siguiente: «Voy a contaros la leyenda de un ser de los bosques. ¿tiraste la piedra a ese ser?. ¡es él!. entonces. Todo ha durado un instante y el hombre se olvida del incidente sin darle importancia. y los franceses se miran con cara de no saber qué pasa.» Bueno. La Juana intenta detenerme. —Vamos a ver —tomo la palabra—. de pronto. IX. María se ha levantado también muy nerviosa. La historia relata que alguien está en aquí y. ni un gato.. Bueno Juana. Juana y tú? — Bueno. muere en los tres días siguientes. entonces no va a morir nadie. me pregunta si es verdad lo que dicen. buenas noches. que me voy. El animal se esfuma. que me estáis poniendo nervioso. se pone a gritar como loca mientras me señala. ¿tú has visto a la Pelegrina? — ¿Pero qué Pelegrina ni qué leches? — ¡Uno de nosotros va a morir! —grita la Covi— ¡Uno de quienes vivimos con él va a morir!. es más. sino que le daré un garrotazo que le espachurraré los sesos. escucha un movimiento entre los arbustos y ve a un animal muy raro... mientras escucho ese cuento se me han erizado todos los pelos del cuerpo. que iba en nuestro grupo de recolectores y escuchó mi encuentro con aquel bicho.

Veo a María y le pregunto. A las tantas de la noche abro los ojos. que voy a estornudar ¡atchús! Ah. — Es que verás. porque todo sigue a oscuras. Reparo el refugio. el ente que me domina me pega un guantazo que me deja tieso de la sopresa. mosqueadísimo. como si todo hubiese sido un sueño. me ensoporizo. sale corriendo en dirección al pueblo. ¿no serías tú? — ¡Pero qué dices so loco! que cosas más raras te pasan. Recuerdo vagamente el asalto que he sufrido. que estoy casado. Me acuesto. — Oye María. cuando clarea.Dicho y hecho me interno en lo oscuro. a noche cerrada aún. tras pensar un instante en Drácula. con gesto experto. me mete una lengua larga. y ni siquiera sé llegar a dónde estás. una cosa que te quiero preguntar. y se han refregado cosas fuertes. Algo se ha comido esta noche los caparazones de los cangrejos. Las ideas raras acerca de vampiros. desayuno leche con pan y aceite y me acerco animoso al pueblo. Sí. me levanto con el organismo reparado por el descanso reparador. recojo el saco a tientas. haga el favor de dejarme tranquilo inmediatamente». Son cosas que pasan —pienso—. Parece que tiene dientes afilados y puntiagudos. y me como la parrillada aliñada con sal gorda refrescada con agua. la piel y la espina de la culebra. ¿Será la Pelegrina? Me balanceo un poco y vuelco la hamaca. los huesos de las ranas y la cabeza. Yo. ¿tú me has visitado esta noche a alguna hora? —¿Yo? ni que estuviese loca de meterme en ese bosque. No se ve un cuerno ni a cinco centímetros. A continuación se sube sobre mí y noto sobre la picha el ambiente húmedo de un potorro. me desabrocha los pantalones y me los baja. Con gran precisión para no verse nada. como es el caso. — Hola María. Lo cierto es que tengo mucho mérito. comprobarán que la jindama les visita. Nuestra pequeña comunidad parece que anda algo revuelta. han estado unos pocos reclamando que les devuelvan el dinero. Y eso sucede haya luna o noche cerrada. me ha agredido y he tenido que defenderme. Hay bastante humedad. Pero da igual. Tímidamente toqueteo un poco y localizo tetas y pelo largo. X. Tengo la linterna sobre la cabeza. Luego se marchó corriendo. pero no le doy mayor importancia. y el Honoré ha dicho que ni hablar. me subo a la hamaca y me vuelvo a dormir. ¿tú has pensado que yo he ido a meterte . las tetillas no me las toque». El ente baja su cabeza. Sólo me despierto un par de horas después. la serpiente y las ancas de ranas. Me inmovilizo esperando acontecimientos. que me hace cosquillas. con lo cual damos en el suelo. antes de que pueda echarle mano. «Oiga. Mi visitante. eso sí que no. Vuelvo a extender los brazos sobre el cuerpo y le digo: «oiga señora. En un momento todo vuelve a la tranquilidad. ella se desamartela y. Menos mal que la mochila está intacta. Al menos es una tía. parece una mujer algo escamosa. ya que lagartos y salamanquesas pierden con facilidad la cola y les vuelve a crecer. hombres lobos o de asesinos solitarios vagando a tientas por el bosque. Mi campamento está bastante revuelto. colgada del árbol. pero con este asalto cualquiera la enciende. ¿qué pasa? — ¿Que qué pasa? que más de la mitad de la gente se ha ido. con un trompeteo violento y sostenido que identifico con uno de mis propios pedos. bífida por la nariz y empieza a besarme. Estoy cansado. ¿Por qué me despierto? Una mano silenciosa me manotea. pero eso no quiere decir nada. Si ustedes intentan dormir solos y al raso en un bosque alguna vez. Me tranquilizo y enseguida vuelvo a brazos de Morfeo. esta noche una tía ha intentado meterme mano. llego donde mi hamaca y en un rápido fueguito me aso los cangrejos. Cierro los ojos y. por el ruido que arma. y con la tripa llena no tardo en dormirme. toma la cremallera del saco y lo abre. Más discursos místicos A la mañana siguiente. parece. ¿Una mujer lagarto? ¿Tendrá rabo? [tanteo] No lo tiene. hacen su aparición convirtiendo cualquier ruidito en motivo de insomnio. Vete a saber lo que hay ahí arriba frota que frota.

De vuelta al pueblo hay charla sobre cuidado de hijos.mano atravesando el bosque a las cinco de la mañana? — Perdona perdona. tú olvida lo que te he dicho. — Pues anda que estás tú poniéndome bien pensando que yo soy de esas. — ¿Yo?. que se lo comen todo y se gastan el dinero en chocolate. las jornadas están resultando un éxito. como no te importa mear delante de mí. esa gente se ha ido porque está muerta de hambre. ¿cuál es el programa de hoy? El programa consiste. es igual.. — Mujer. perdona.. ¿qué?. — Ya sabes cómo es la gente. y como sólo he hecho migas contigo he pensado que lo mismo. los que se toman en serio las cosas. Este pueblo da mal fario. Mientras preparan las clases. el sitio no es bueno. Me acerco a la mesa de los franceses a ver qué se cuentan. hace frío y hay bichos mitológicos. y ver de lo malo lo que hay de bueno. — Perfecto. en repetir las actividades del día anterior. y que las madres humanas tienen que hacer lo mismo. Y además.. las ratas se pueden zampar a sus crías y que habría que preguntar a las madres qué opinan de tener que cargar con esa excrecencia hasta que se convierte en un ser autónomo. Los indios quemaban los excedentes. y dejo un puñado generoso en remojo para almorzar. Menuda vergüenza. — Bueno. — Va. menuda desbandada has organizado. está muy aislado. los mejores. ¿Vosotros cenasteis algo más aparte de lo comunitario? Honoré parece muy ofendido. Me aseguran que ellos comen allí lo mismo que todos. ojo. Rostros patibularios. es que ha sido muy extraño. —¡Qué!. los que resisten la ensalada de verdolagas. —sigue Honoré dale que te pego con el porculito— ¿verdad? — Pues no. y la piel era escamosa.. no he venido aquí a discutir con vosotros: yo siempre digo que hay que ser positivos. — Hombre. Me permite quedarme los garbanzos porque dice que a los niños no les gustan. — Ya advertíamos en la convocatoria de las jornadas que la gente trajese comida.. Cené anoche una exquisita parrillada de delicias del bosque y he dormido bastante bien. no las reservas. ¿qué dices muchacho? — Con el cuento de la Pelegrina se han largado treinta personas esta mañana [sarcasmo]. ¿hay muchos? — Creo que todos menos nosotros y María. pero quienes quedan. Se origina un animado debate entre . y más si en el delirio alternativo los monitores organizan un potlacht y queman las provisiones. permanecer pegadas al bebé hasta que puede comer por sí solo alimentos sólidos.. — Se han quedado los que están con diarrea y enfermos. no sé en qué estoy pensando. Pido la palabra y expongo que en lo que a comportamiento animal se refiere. básicamente.. como si me viera. — Caramba. María se viene conmigo al campamento y me requisa la reserva de leche condensada y de arroz. El Honoré me recibe muy sarcástico. que son higienistas y que no son un fraude que se hinchan de zampar latas de atún a escondidillas. son los buenos. Se habrá ido mucha gente. —advierte Marcel. no os enritéis.. llegó en silencio y fue muy precisa. — Tú en cambio no has pasado hambre esta noche. lo mismo que el resto de los franceses. estarás satisfecho. No puedes traer a un campamento a cincuenta personas y no tener más comida que un saco de manzanas y una ensalada de verduras después de haber pagado quinientas pesetas. Yanne me mira fastidiada. tal vez con psoriasis o caspa muy gorda. la tía llegó a meterme la picha en adobo y sus besos pinchaban por los dientes. aquí tenemos al habitante de las afueras.. en donde Honoré nos explica que la perra cuando pare no se aparta ni un segundo de los cachorritos. ¡eso qué tiene que ver! — No no. no me eches a mí la culpa.

Tras esta declaración. . y así hay unos cuantos. La gusa proporciona el valor necesario. Les recomiendo que ayunen o que tomen infusiones. De hecho. nos habla de un rollo de religión oriental en otro de los talleres. Si no ha muerto nadie a estas alturas. Algo hemos adelantado. Y luego una clase de alfarería donde Marcel nos pone a hacer cacharros de barro moldeando a mano. Dice que formamos parte del sueño de Brahmán (una entidad simbólica. que explica como sembrar judías para que fijen el nitrógeno. Sus tres niños —entretanto— me comentan que van a capturar a la Pelegrina poniendo trampas. alguien ha conseguido una guitarra y canta una canción en valenciano. como Sauron). ¿Qué hora es? Las diez. Que se han invitado a comer. Así que opto por volver a mi choza. y parece convencida del disparate que está contando. que recurre mucho a «lo intuitivo» es muy escurridizo para mi lógica cerebral. aunque entre los restos de la ensalada creo que acierto a ver una cicuta. Sin pena ni gloria pasa la mañana. Es sólo la falta de costumbre. si para cuando llegue el fin del mundo no quedará tabaco y además yo no fumo. Aquí como no andes con ojo. lo cual hubiera sido de agradecer. Cuando subo del río. Como el ambiente está caldeado... Teniendo en cuenta el aspecto desolado de la zona. y yo les lanzo una mirada asesina que deja bien claro que no quiero tener trato con ellos.María y Honoré en el que él la llama «mala madre». y a continuación pueda plantarse trigo sin necesidad de abonos orgánicos ni químicos.. la muchacha comenta que mi perspectiva es interesante. parece que aún no iniciaron la revolución agrícola por aquí los lysenkos de turno. me encuentro a la María. Total. a veces.. En el debate subsiguiente razono a la oradora. por ejemplo. Se les pasará. produciendo chirridos que estarán espantando a las ranas en varios kilómetros. con su crío a cuestas. no sé para qué. muriendo y volviendo a resucitar. con el método de cuchará y paso atrá. Fuera. lo que nos interesa es que siga dormido. Mis reservas finiquitaron. como su contrario. que si nosotros somos lo Absoluto (ya que lo absoluto no puede tener partes) y lo único que cobramos es conciencia individual en el sueño de Brahmán.. Pepe el fármacos se atora la vía respiratoria y casi fallece al reanimarlo. que es Lo Absoluto. y nosotros los garbanzos con entusiasmo. Más tarde. Pasamos a otro taller. Chantal. ya no se muere. Tal vez lo de la Pelegrina siga planeando sobre sus mentes. y afirmo que yo los he visto y que tienen forma de pollo. Vuelvo a las conferencias. Sigo la exposición con grandes dificultades. venga a cagar. La conversación derivará al poco al asunto del viaje astral. En fin. al marido y a sus tres niños. que no es más que el fruto de la calentura de alguien que ha pensado demasiado sobre el Más Allá sin molestarse en verificar un poco sus teorías. que no me interesa. no les da miedo. esta vez de agricultura ecológica a cargo de Honoré. con retortijones de los que duelen. la María continúa engullendo cuán si no pasase nada. o lo de los extraterrestres. que están pasando un hambre que no veas: ¿no os da miedo la maldición de la Pelegrina? Por lo visto. que los niños se comen las ranas y cangrejos haciendo grandes alabanzas. porque este misticismo. Yo hago un cenicero horrible. dando lugar a que pequeñas partes de Él (nosotros y nosotras) tomen conciencia individual. prefiero hacer una visita a los dolientes enfermos. y luego unos cuantos voluntarios pelan piñones sobre las piedras mirándome con desconfianza. Lo intuitivo puede querer decir tanto una cosa. Y mientras. La Covi está fatal. y ella le dice que cargue él a los niños «con los cojones» hasta los cuatro años. pongo a calentar los garbanzos y voy en busca de unas ranas. y que en ese sueño (que también es simbólico) Brahmán. Pregunto que si alguien de allí cree en los extraterrestres. olvida que es lo Absoluto. Método que posee la desventaja de que has de correr si no quieres que los demás se zampen todo lo de la olla. para entendernos. acabas de canguro. En realidad es muy difícil envenenarse en el campo. un ambiente algo escéptico me envuelve.. Salgo discretamente. No te jiba. la planta que usaban en Roma para las ejecuciones.

. las latas de atún. Inmediatamente me dice que por supuesto. la mayonesa. todos tenemos mucha hambre. los niños y varios personajes más de los que no sé los nombres. por aquí ha ido pasando todo el mundo menos los franceses. o a algo que tenga pinta de tener comida. nos mandan de nuevo a tareas de recolecta. — La verdad. que teníamos hambre y nos lo hemos comido todo. de ahí al pueblo.. no. ella vestida de negro y con pañuelo al pelo. chaqueta y pantalón remendado. ha sido un error eso de buscar gente. y como pensábamos que habías ido a la compra. los garbanzos duros. no merece la pena que le estemos dando vueltas al asunto —me responde María [rostro hacia el suelo. no he encontrado a nadie ni a nada. Se están lanzando extraños monólogos: «ei a ei a ei a».. con la conciencia limpia de haber hecho un gran aporte anónimo (soy muy tímido) a la vida del campamento. Voy a buen paso. que vaya rápidamente. qué animado está este lugar. — Nada. Así que —tal como es mi costumbre— digo que voy al este pero tiro hacia el oeste. siempre es mejor una senda). Con la tripa muy tranquilizada gracias al quilo de grasa y carne curada (si bien cruda) que me he zampado. así que vislumbro por la ventana el interior de su vivienda. merde!») y cuelgo allí el jamón intacto. que de acuerdo. ¿Se los habrán comido? ¿Estarán persiguiendo a la Pelegrina? No quiero molestarlos. porque tienen colgados tres más y dos paletillas. me deslizo a la cocina de los franceses (parece que trastean en el garaje. más reconfortados. menos mal que se os habrá quitado el hambre. nos hemos comido todo lo que te quedaba en tu saco.. pues ya ves. Y más adelante.. he pelado minuciosamente a navaja dando buena cuenta de todos los recortes. ayudándome con la brújula de espejo y tomando notas para no perderme. «a aha a ha aha». A mi mente acuden imágenes de mesones con calderos rebosantes de grasa. él con boina. María. penetro y me contento con llevarme un jamón en un saco de arpillera. salvo por los mordiscos que le he pegado. o a huertos. en una hora llegaremos a la zona donde vive la Juana. tono culpable]—. — Qué —me preguntan—.. regreso al bosque. un huerto y dos nativos en lo alto de una vaguada. Por allí habitará más gente —supongo—. voces de «¡merde. lo digo por variar la dieta de ranas. que ella se queda y que compre lo que sea y que luego echamos cuentas. con la esperanza de llegar a los corrales esos de los pastores. la leche condensada. me reintegro a mi chabola del bosque. una casa de piedra. Al cabo de un rato empiezo a observar signos de civilización: cagadas de rebaños de cabra. Pero esta vez tengo otra idea en mente y se la planteo a la María. Estarán a un kilómetro aún. siguiendo mis notas y quitando las ramitas que fui dejando como pistas. — ¿Qué? — Lo que oyes. porque decían que . Me acerco aviesamente (aunque con mucho amor) aprovechando que están distraídos tomando el fresco y que no hay perros. el arroz. No sé qué intenciones pueden albergar los corazones de estos seres. En menos de diez minutos me pierdo en la penumbra y. tocino fundido comido a base de sopas de pan y cosas así de pringosas. con el espíritu prístino del que no quiere elogios ni prestancia.. — Si vamos hacia el este. — Ah. ¿y vosotros?. y podremos comprar pan y algunos comestibles. No creo que lo noten. el pan. y que como coincidían las marcas con mis dientes. Pepe el fármacos. Me oculto con prudencia. campo a través (que es algo que no debe hacerse. Actividades predatorias y la Bichaznaga De vuelta a las actividades de la tarde. ¿Tú lo entiendes? Luego ha venido Marcel y te ha cogido prestadas dos mil pesetas. que te quedas pegado a las suelas de los zapatos. Un hombre y una mujer ya sexagenarios. — Mira Jorge. el tocino rancio. «o ou o ou o». A pesar de haber comido bastante. qué bien. donde se encuentran con rostros cariacontecidos y circunspectos mis compañeros del Seat Panda. monte a través.XI.

. ¿Quién necesita tele? Al final se tranquilizan y Honoré se sale con la suya desapareciendo ágilmente con el jamón dentro de la casa. ‘sigual María. ¿ya no les importan los cuernos? — Les dijimos que tú habías ido en dirección hacia el este a por provisiones. y. — Oye. ¡no queremos tu trato!». que yo no tenía mayonesa. En definitiva. sacando el jamón a cuestas con cara de asco.. hace ademán de arrojarlo a la hoguera. porque resulta que tienen una moto todo terreno. aunque distante. y anoto mentalmente que las sociedades que viven en la escasez y en la penuria son sociedades en las que sólo se habla de cosas importantes. Honoré afirma que para evitar males mayores lo va a guardar él en su estudio para alguna emergencia. qué más da. y los que no consiguieron picar nada se lamentan de lo rápido que se acaba la comida. da lo mismo. que estos productos comerciales desaparezcan de este pueblo. está muy animosa. Voces de «¡un jamón!». — ¿Yo?.. un aplauso. Yanne. y Marcel ha acusado a Yanne de haber jodido la moto. más hierbas. Discusiones. pero ella se niega terminantemente. levantando al unísono un griterío de pánico. Sospecho que nadie se aburre. le quita el sagrado alimento de las manos. y yo meditando sobre lo importante que es vivir en el presente y todo eso de que el pasado no existe porque ya pasó y el futuro tampoco existe porque aún no ha llegado. más frutos secos. que ha llegado por detrás. los niños llegan chillando. y nos respondieron que deberías de haber hablado con ellos. y arrastran al bicho «kai kai kai» cogido con un lazo de una patita. Total que volvemos al pueblo. Tú perdóname a mí haberte confundido anoche con la que me intentó meter mano. Todos nos quedamos muy sorprendidos hasta que un tío de los que tocaba los bongos antes de que se los rajasen. Y levantando el jamón sobre su cabeza.. pero eran demasiados.. salta al rescate: «¡Turco. Se repite la cena. ajena a todo esto. ¿enfadado yo? qué cosas tienes. que por allí no hay nadie más que la Juana.. Observo a Covadonga engullendo grandes trozos de un hongo que se llama «hígado de buey». extraordinario. — Es importantísimo —afirma— para el cursillo de supervivencia. mañana se verá.. ¿no estás enfadado?.. De lo único que se habla es de comida.. porque llega la hora del yantar. así que a saber lo que se habrá comido el que sea. los demás con diversos remordimientos de conciencia de tipo burgués. bueno. pelillos a la mar.. esta vez sin rito de cogerse las manos. Penelop. y un montón de gente montan una melé de rugby sobre la pobre mujer. masticando cada cual como puede lo que le toca... la que está con Marcel. tirones de cabellera. Déjalo. Turco!. habrá que comprar algo. de golpe. yo intenté proteger tus cosas. Esta noche está siendo distraidísima. una gordita rubia me lanza miradas abrasadoras. Y en esas estoy meditando. La francesa que conozco menos. y que me devuelve el dinero. la experta en supervivencia.. Pero resulta que no arranca y resulta que están desarmando el motor a ver si descubren cuál es la avería. tenías que haberlos visto con aquellas bocas abiertas. que ayudo a preparar la ensalada mostrando un aire de colaboración positiva. ¿qué le habéis hecho a mi perro so cabrones?» Se entabla . Y resulta que Yanne se ha peleado con Marcel porque dice que quiere sabotear el cursillo de supervivencia. Por cierto. — Magnífico. ¿qué mosca le ha picado? Pero no me da lugar a entablar conversación. Varios intentan quitarle la pata de cerdo para empezar a cortar lonchas... y que lo deja para mañana. ¡que han capturado a la Pelegrina con una trampa!. alguien cae de culo en el fuego pero no le pasa nada. — Ya. y ya está.. peleas. ¿tal vez ella?.. Se la escucha preguntar: «¡quién ha dejado esto en mi cocina!». quién iba a pensarlo. caras de sorpresa. otro que grita: «¡Honorato!. A esto que se escuchan unos ladridos dolorosos de los que dan los perros cuando les pisas una pata. Honoré.iban a comprar al pueblo frutas.. Sale Marcel con voz angustiada diciendo que no puede seguir desarmando el motor de la moto porque no hay luz suficiente. y ha conseguido aportar un montón de setas que parecen bastante apetitosas. Nos vamos a la zona de celebraciones donde los diversos asistentes me ofrecen sus sinceras disculpas. estupendo. cuando oigo un vocinglerío y veo a Yanne..

me duermo.una discusión acalorada entre el dueño del perro y los padres de los niños. los monta y cuando está cubierta los deja sin daño. Al momento. ¡A tomar por culo! ¡A tomar todos por el mismísimo culo! ¡Vai tutti quanti a fancculo! Yo me largo a dormir con la Bichaznaga. — La madre que nos parió a todos. Los demás formamos de nuevo el círculo comunitario y seguimos hablando de cuestiones relacionadas con el papeo. Por lo visto esta historia ya está más que sabida porque mi amiga se ha encargado de contar con pelos y señales lo que me ocurrió anoche —ya sabéis qué discreta es—.. Todo el mundo parece muy aliviado de que la maldición esa no nos haya caído.. con la Pelegrina y con la Diabla Pepa. — ¿Que qué pasa?.. y vaga por las noches oscuras en busca de hombres pa beneficiárselos. No. Que qué pasa. XII.. pues allá va. los encuera. que por mi culpa vamos a morir todos. — Pero a dónde vas mujerrr —le digo— espera cacho perra. Hay que joderse que no puede haber una charla tranquila en este puto reducto. que si la Pelegrina y la Bichaznaga se habrán aliado. Me siento bastante descansado. Debe de ser un shock sicológico. y que ataca a los pastores cuando duermen al raso. Que si la Bichaznaga andará sedienta de sangre. y sospecho que el relato ha sido engrandecido y ampliado por los temblores y cara de susto. La Bichaznaga tiene dientes afilados y hace sangre cuando besa.. Miradas de inquietud. que tampoco es para tanto que nieve un poco.. y si no se deja. Hala. que Juana nos cuente alguna historia de los bosques. y eso es peligroso. Si el hombre se resiste a fornicar. pero parece como si nunca tuviésemos bastante. Rescate en la Edad de Hielo Y me voy... — ¿Seguro que quieres eso? — Seguro Juana.. porque si bebe sangre le dan ganas de beber más y más sangre y ya nadie está seguro en la zona hasta que se queda ahíta. hasta mañana. Y a esto que llega otra vez la Juana con su burra interrumpiendo mi reflexión. pues vamos. ¿qué . Se acerca en silencio. ¡Qué pasaaa! No veas la que se lía otra vez. Un tiempo indeterminado más tarde. la Bichaznaga le pega.» — ¡Qué pasa si no se deja! —interrumpe María con gran aparatosidad—. estamos comiendo «algo» todo el rato... nosotros no creemos en supersticiones [rostros de duda por doquier]. — Bueno. Y. eso de que no haya nevera ni despensa dispara algún oscuro instinto reptiliano. que ya está todo el mundo histérico de nuevo. La Juana se monta en la burra y dice que se va. cuéntanos algo. que no moleste a los seres del bosque y a los enanos. abro los ojos. Pero vaya. ¿Por qué tiene todo el mundo esa ansiedad por comer algo? Objetivamente mirado. y dice que para relajarnos un poco. que me deje follar por la Bichaznaga. no ha muerto nadie. Regreso a mi chabola. jía tch tch tch. me acuesto en la hamaca no sin antes hacer un conjuro contra los seres de la noche —a base de grandes alaridos— que me he inventado. y sin más ceremonia. «Esta es la historia de la Bichaznaga. que si ha muerto alguien. ¡jíaaa buuurra! Me voy corriendo a casa antes de que no se pueda andar por el campo.. entonces. Que eso va a ser que la Pelegrina no reconoce a nadie que viva conmigo. dado que vivimos en una sociedad en la que siempre hay algo para jalar. pues pasa que nieva. La Bichaznaga no tiene machos.. dime qué pasa si el hombre no se deja follar por la Bichaznaga. y que me lave un poco que jiedo a bestia. acerca de lo necesario que es no traumatizar psicológicamente a niños y a perros. La Covi se lía a reñirme: que me deje de tirar piedras a la Pelegrina. va el malafollá de Marcel. que es una criatura femenina que nunca ha visto nadie. Y añade que hemos tenido mucha suerte.

junto al motor de la Bultaco. — Pues habrá que sacarlos.. avanzan trabajosamente en una escena propia de la Edad de Hielo. se comen todo cuanto había por la cocina sin dejar ni una pizca de nada. echando grandes bocanadas de vapor. hasta que alguien llega a la cocina y descubre el bote de miel. menos rollo]. esta noche estaba acostado solo porque nadie me ha querido dar calor [murmullos de «será cursi»]. se revuelven unos cuantos contra Honoré. Todos miramos a Honoré. — ¿Estáis aquí todos? — Menos los franceses —me informa María—. Declaro solemnemente a la luz de las linternas. Salgo del bosque andando sobre la nieve.. esta noche nos quedamos aquí porque estábamos cagados de miedo. acudimos hasta la casa de los franceses.. Esto es como una verdadera tumba frigorífica alimentada por mi calor. — No tengo ni idea. Estoy enterrado en nieve. Pues ellos tampoco huelen a rosas que se diga. allí están los huesos de jamón más pelados. otras se paraba [la voz de Chantal: «pensaría que estabas muerto»] y al cabo de un rato se largó dejándome agotado [«no jodas. Por eso me he salvado y por eso no se ve nada.. qué frío hace. ¡Lo contentos que se ponen los de dentro cuando me oyen decir que ya llego!. busco la salida. efectivamente. voy abriendo un túnel hacia la superficie. La Covi me abraza a pesar del olor que al parecer despido. Por la casa se ha desperdigado la masa. — Pues que el jamón ha desaparecido. y me despertó una mujer que me bajó los pantalones y me montó [vega ya.. incluidos niños y perros.hora será? Ni idea. con la que ha caído estarán todos guarecidos en las setas. no os lo vais a creer. Recojo mis cosas en el saco de lona. ¿no? — No. y algo más habrá en vuestra cocina. . mira. con cuidado. Corriendo a todo meter. — Que digo yo —les digo— que tendríamos que desayunar antes de ponernos en camino. alumbrados con linternas. Joder. [clamor]. ¿consiguió cansarte?»].. pasamos la ventana. Como no hacen caso. Luego. qué ha pasado con el jamón. Unas veces se movía. que de inmediato es asaltado y zampado a pesar de las voces que gritan aquí y allá «racionamiento». veo el hierro del pararrayos de la torre de la iglesia y. ¿qué vamos a desayunar? — El jamón so carajote. bajamos al garaje y. y Pepe y todos me manosean con alborozo. — Ah. Un silencio ominoso resuena sobre la blancura del paisaje infinito y desolado recorrido por el ululante vendaval. entramos por el túnel que han abierto. Con razón no ha venido esta noche ningún bicho mítico a molestar. niños y perros primero!».. tenemos un jamón como mínimo. que tiene cara de «yo no he sido». han aparecido los huesos mondos en el garaje. Ayudado por la linterna y el plato de metal. el que te llevaste ayer. — Se ve que la Bichaznaga tenía hambre esta noche.. —A ver. el jamón.. Cuando consigo salir calculo que la capa de nieve tiene un espesor de cuatro metros de altura. blancos y liberados de periostio que he contemplado en mi vida.. El plástico y los arbustos han formado una pequeña cámara donde estoy yo. Se ve que la Bichaznaga quedó bastante decepcionada conmigo. Envueltos en mantas. — El qué. profundizo hasta llegar a una ventana por la que sí pueden salir. abro otro túnel hasta una ventana de la torre. No se ve un huevo. mejor dicho. murmurando maldiciones. «¡mujeres. porque por lo que fuera sus túneles se desmoronan y ya se creían muertos. La nieve es blanda. explícate.. Salgo del saco y siento que el plástico que hace de techo está justo sobre mi cara. Honoré me mira extrañado —¿Desayunar?. por ahí vienen. Supongo que esa mujer se comería el jamón. Pongo pie en tierra. con las barbas y pelos llenos de escarcha. Terminado lo cual. «ya sabía que eras tú por el tufo» —me suelta la tía— y María. porque todo está absolutamente negro.

pero. Salimos y nos enfrentamos a seis guardias con un trineo de gas oil. Que por lo visto la Juana les había advertido de nuestra precaria situación debida a la extraña y copiosa nevada. irreales. Que no. ¿qué recarajo está pasando?—. A oscuras. ¿quién cojones se ha comido el jamón? El intercambio de improperios se va haciendo cada vez más violento. que si sabemos algo de ese asunto [silencio]. — Eso es imposible. ¡que algo se ha cargado el arradio! — Cagüendiez. tropas alpinas o qué sé yo de dónde habrán salido estos julais con esquís y equipo de invierno. — Mi sargento.. Qué asco. puestos a comernos algo podríamos comernos los perros. perros ladrando y niños berreando. escuchad. . de repente hay unas cuantas de personas enganchadas por los pelos. Qué curioso fenómeno psicológico. y voy dejando atrás sus comentarios. Joder. Habrá sido la Pelegrina. Es lo malo de estas melenas.— A otro chucho con ese hueso —exclama María—. — Pero mujer —digo—... De repente. Me marcho al bosque. ¿Qué será? ¿La Bichaznaga?. ¿no vais un poco deprisa?. insignificantes. y que de paso están investigando el robo de un jamón en la vaguada de Montesecano de Arroyo Seco. cuestión de supervivencia — dice—. o indígenas en la reserva.. que no sabemos ná y que nos saquen de allí por favor. — Silencio. En un momento los guardias han preparado café caliente y hacen un reparto de pan con chocolate. ¿la Pelegrina? Pepe el fármacos se asoma al exterior por el túnel y vuelve a entrar: — ¡La Guardia Civil en trineo! ¡Estamos salvados! ¡Lo que faltaba! Los jundos. en una casa sepultada bajo la nieve. y las mujeres no son las menos bestias. qué follón. los esquís están doblados por la mitad. absurdos. hasta ahí podíamos llegar. que son muy poco prácticas en el cuerpo a cuerpo. el trineo no arranca. ni hablar. — ¡Te vas a comer a tu puta madre! —comenta el dueño de Turco con acritud.. poco a poco. — Qué raro. no lo soporto.. Pues por ahí sí que no pienso pasar.». unas voces de ultratumba resuenan en nuestras cabezas interrumpiendo la asamblea: «¡Oigan!.. salvado por los picoletos. me adentro en la arboleda medio sepultada por la nieve.. — ¡Mi sargento! venga aquí enseguida. como si esto fuera el colegio. sin vacilaciones. ¡Oigan!.. Sentado en un aparte. Y. vigilo para que nadie se haga daño. — Mi sargento. ¡halaaa qué bruta es la María! Está proponiendo que nos comamos directamente a Honoré. y sin que se sepa ni cómo ni por qué..

Alguien lo propuso y alguien lo aprobó. porque hay una gran expectación y esto y lo otro. el lugar donde murió Ascaso. si os ponéis así. de las que espantan a las ratas más duras.. Me cuenta maravillas del crecimiento de la CNT de Barcelona.. Estamos creciendo como la espuma. — Ya.. hemos invitado a gente de CGT para que haya polémica y queden contrastados los dos modelos de acción sindical vigentes: el nuestro que es el bueno y el de todos los demás que es el malo. ya. ¡Qué horror! Me recoge al momento un tío que me ha conocido sin ninguna dificultad porque parece que destaco entre la multitud. y querían hacer «algo». adornada con grandes y espesas patillas.. que le vamos a sacar rendimiento en afiliación a tu charla. y como no había nadie más tonto de quien tirar.. aquí. Esto me ha dejado un poco mosca. calzonas y playeras. Yo he salido de una ciudad en la que hacía calor. Los anarquistas catalanes siempre están liados con disputas domésticas por las carajotadas más increíbles. en la Rosa de Foc hace un frío que pela. —¡Muy bien! ¡No te arrepentirás compañero! — Sí.. Me monta en un Gordini del 69. creo que iré. a eso de las nueve de la noche llegamos al polideportivo . Ya veremos. Mira que a mí en la vida me ha pagado nadie un viaje. me siento muy halagado. Tendría que salir por la mañana en algún Talgo y voy a llegar hecho polvo. Yo tenía un cierto nombre en el mundillo libertario a raíz de un conflicto habido con la policía en unas protestas de la Naval. En el año 93.. ¿Y si voy? —Ya. alguien habló conmigo. II Llego a Barcelona a eso de las seis de la tarde. la tumba de Durruti. por supuesto compañero. más o menos. que me da verguenza cobrarle al sindicato. Me dice que se llama Henar y que es el de Prensa y Propaganda. Nieva levemente. Pero es que resulta que yo ese día trabajo en turno de noche. — Ya. Es una fantasmada de las gordas. Quiere que vaya elegante y que me saquen fotos. ¿Creciendo? ¿Qué diablos se traen entre manos estos? Barcelona tiene que haber cambiado mucho si lo que dicen estos es cierto.. Por fin. no te invitaríamos si no tuviésemos claro que es un acto necesario. La conversación fue más o menos esta. — Tú no te preocupes compañero. y voy vestido con camiseta. y lo que os voy a contar es una historia real.¿Estáis seguros de que merece la pena que me dé el mataogazo? — Sí.. soy Jorge Tapabastes. Se había refundado un Sindicato de Oficios Varios en L’Hospitalet.. Mi barba es de una semana.Mitin en L’Hospitalet I Hola... Pues bien.. Te pagaríamos el viaje y te alojarías en casa de un compañero de L’Hospitalet. recibí la invitación del Comité Nacional de la CNT para dar una charla sobre la «problemática de los Astilleros». bueno. — . Al parecer esperan en mi charla a cientos de personas.. Además. Me da un paseo mostrándome los emplazamientos de las barricadas el 19 de julio de 1936. Los pelos de mi pecho contrastan con un cordón de oro que me ha regalado mi mamá..

Salgo furioso a la calle. un natural de Carmona que se vino en los años treinta a Cataluña. Vamos a ver. Los focos me iluminan intensamente. el Secretario del sindicato de L’Hospitalet Merino y el de Prensa y Propaganda Henar —que es el tío que me ha traído hasta aquí—. que también vive por aquí cerca. la impresión resulta deprimente. así que voy a quedarme en casa de Merino. Poco a poco se va sentando el público en las gradas. algo de pánico escénico. Está siendo atracada por dos randas que la zarandean para que suelte el parné. Están muy serios. Parece que todos creían que alguien estaba poniendo los carteles de convocatoria. el Secretario de Organización Picolo. gafas de pasta. En el coloquio hablamos principalmente de quién ha sido el cacho perro que me ha hecho viajar mil quilómetros para meterme en este burdel. Tengo. Respiro hondo: allá voy. una escasa iluminación y una nievecilla sucia de hollín y de barro. Voy repitiendo mentalmente el discurso que me he aprendido de memoria en catalán. luchó en la Guerra Civil. en silencio. con cara de circunstancias. Son cinco personas: Roldán que es el tesorero del Comité Nacional. esperando a ver qué les digo. Sin cenar. atril y bandera rojinegra. cada uno en una esquina. Me responden que a estas alturas y en esta organización no debería sorprenderme nada. El tesorero es Roldán. cristales de culo botella. al que le cruza la cara una larga cicatriz producto de un accidente de trabajo que le da un aire de macarra viejo y desdentado. IV Corramos un tupido y piadoso velo sobre mi debut como orador de masas. el Secretario General Ramos. Llegamos rápidamente y les increpamos. III L’Hospitalet es una ciudad que no es muy alegre. V Nos despedimos con frases ambiguas y sarcásticas. Hasta mañana no sale un talgo. acompañado por el compañero de L’Hospitalet y por el tesorero del CN.donde va a celebrarse el mitin. con las puertas abiertas. es un hombre de unos cuarenta años con pinta de loco: delgado. que ha sido el promotor de este bodrio. La chica se aferra al monedero como una lapa. Merino. Maldigo mil veces la maldición de un maldito. Los cacos están armados con navajas. Avanzamos por una calle oscura. Merino es un cacereño que trabaja aquí de panadero. barba y pelo largo con rizos. El polideportivo es enorme. pantalones de tela gris y zapatos deportivos. Supongo que debo parecer un verdadero cretino. ancha. VI Se trata de una mujer joven —por resumir— muy bien vestida. Si a eso se le une la soledad de las calles. cuando por allí cerca escuchamos unas voces pidiendo auxilio. lujoso. Les suelto el discurso sin piedad. Roldán es un vejete calvo. una gabardina larga y un maletín. además. A su lado hay un coche grande. En medio de la cancha de baloncesto han dispuesto un pequeño escenario con micrófono. pero no era así. Cazadora. trabajó de mecánico y ya está jubilado. — ¡Eh! ¡Cabronazoh! —les grita Merino amenazando con tirarles una maleta llena de mortíferos .

— Ayyy. — ¿Zabéi lo que os voi a dá? ¡Eh! ¡Querei que oj truene! No jase farta que me lo pidai ¡Pos por el mandato azambleario que os zacudo tre tiro a ca uno’n lo huevo q’os ejo ma tiezo c’un ajo! — Socorro! Auxili! Un robatori! Un robatori! —grita bajito la muchacha— Ni Dios se asoma. Li ho jure. Apunta amenazadoramente. tres sureños axarnegados que no se amilanan. sueltan la presa. y nos acercamos a la gachí.. — ‘Tá jalrando en català. Quiere esperar —a pesar de todo— a su novio. sintieron que perdían el tapacubos de una rueda. Está temblando.panfletos— Ya la’stái dejando ‘hora mismo. — ¿Pero qué jalra esta tía? —pregunta Merino—. porque . Pitjor m'ho posa si és un barana amb possibles. ¿Lleváis aquí la tira y aún no aprendisteis? — Calla hombre. Roldán se queda a un lado. Para recuperarlo intentó el pavo dar la vuelta metiéndose por el barrio. No puede llevarnos. El gachó.. ni tampoco irse. VII Adoptamos un aire consolador de los que espantan a los buitres.. — Senyoreta —le recrimino—. això e incomprensibre. on.. ai per per per favor. como si llevase la chata en el bolsillo. És pijo. porque el gilipollas de su amigo se ha ido con las llaves del vehículo. con la mano metida en la cazadora.. dar un atraco en estas circunstancias se vuelve algo peligroso. com va eixe tio a dejalra sola pa busca un tapacubo? Eixe tio és panoli. claro que parlamo el catalán corretamente —responde Roldán—. aparcó el coche y se fue andando por el embellecedor. Una tía que no cede la guita. Concretamente. — Ayyy quina por. que som proletas. La muchacha se queda pensativa. — ¿Vojotro que queréi? —nos pregunta uno de los chavales enseñándonos un bardeo enorme— ¿Que os rajemo? Pos hora mism’os rajamo.. —Fotre senyoreta. moltíssimes gràcies per salvar-me. — Aaay no sé. Lo bueno de todo esto es que se me ha quitado el biruji. La chica iba con su novio en el potente coche.. De repente. ronyós i tontolcul senyoreta. Pero incluso para los choros más encallecidos. empiezo otra vez a tener frío y propongo que vayamos a un lugar menos inhóspito. Te la vi meté por el bujero’l culo y te la vi sacá por la boca. per què no els va donar la pasta? Podien haver-li fet molta pupa amb els nervis. Bueno. És més panoli del que li pertany. ell mai faria això. en lugar de buscar la salida. on es? — On es qui? Poco a poco nos enteramos de lo que le ha pasado. no es done samfaina amb nosaltres. Eixos només volien cabals. Tampoco nos permite que esperemos dentro del coche. Ven p’acá casho mielda que te va’ tragá la naja por er culo. so carajote. Mis dos colegas la miran con cara de pocos amigos. Cogen el portante mientras nos lanzamos mutuos improperios en los que se mencionan a diversos parientes muertos que nadan en ñorda ajena. però on. és el director d'una sucursal de la Caixa. — Però senyoreta —le regaño mientras pega sollozos e hipidos—. — ¿Que tú me va’ rajá’mí ‘Jo la Gran Puta? —saco la faca de cortar el pan y la despliego—. La chica se niega en redondo a seguirnos. ezpera que cambiemo er ship... la jai a mí no me quita ojo. De mala jeró. el meu nóvio és molt responsable. Por su parte. Se perdieron porque encontraron muchas calles a contramano. Hacía más de una hora que se había ido y era un misterio qué le había pasado. no es para menos porque me parece que tenemos peor pinta aún que los chorbos que hemos auyentado.. quina por he passat.

y que por eso no la desplumamos. corbata asalmonada.. Pero que. eh?. — A veure. pero también nos exige que no nos acerquemos mucho pues nos tiene jinda. Merino también está de muy mal humor y manifiesta que quiere irse a su casa a tomar la leche calentita con galletas. hemos salvado a una burguesa de CiU. alopécico. Me estoy quedando pajarito.. porque a su padre le daría el infarto.. además.. tiene que prometerme que se buscará otro novio menos gil. No consiente en que nos acerquemos a una cabina (aún no son populares los móviles) a llamar por teléfono a su padre (que es director de una sucursal muy grande de la Caixa —nos cuenta—) porque. mu serios. Le miramos fíjamente. Roldán propone caparlo pero la moción no prospera. Ella echa a correr en cuanto le ve. venga a llorar. — Ascolte.. VIII Y en esto. Esta tía nos tiene fritos. Tenemos que ser solidarios.. E una mushasha catòlica.. el reloj el anillo. por favor. parle clar.. y el otro. A mi no em falte. gordito. Él nos agradece que hayamos acompañado a su novia en su ausencia. su madre tiene nervios y. Comenta que.. Roldán propone que nos larguemos y dejemos a esta majadera con sus muertos. —li pregunte— tu ere panoli o què? Com t's'ocurreix dejal-la sola en esta ejquina pa aná a busca un puto tapacubo? Kabró. a tu et dic. Nos estamos cabreando más y más. ¡Qué tierno es el muy capullo! La chica le pone al corriente del atraco. ¿y si viene su novio? Haciendo de tripas corazón propongo que vayamos a avisar a los jundos o a los mossos d’escuadra. Le hemos hecho la media caña y yo le he plantado la churí en el ombligo. Sí. — Eixe tio —afirmo—. VIII. le pregunta que dónde ha estado.. qu’a Barselona segur que hi ha de tot..su novio puede pensar cualquier cosa de ella.. Le pedimos perdón a la señorita por el susto. pelut. de crase mitja. Pa matarla.. La muchacha empieza a llorar como una loca y nos suplica de rodillas que no la dejemos sola. Ho pensaré. La curpa de tó la tié er subjecte der novio. y nos ofrece mil pesetas de un fajo de billetes que saca de la faltriquera. ¿y si [retuerce sus manos] se enteran los directivos de la Caixa de esta aventura? Sería un escándalo. lleno de granos. — Ayyy. él la mete en el coche con muchos besitos y el payo se viene pa nosotros. tu. le muestra el tapacubos. és capaç de deixar-la per una liquadora senyoreta. Yo respiro hondo y pido calma. Seguisca el meu consell. Epílogo . a mi no em falte que ningú els ha demanat que es queden. ¡horror!. le abraza.. Yo le explico que nosotros respetamos mucho a las compañeras anarquistas. — Com? Eixa tenemo? —le suelta Roldán— — Vine p'acá tu —ordena Merino—. le rajamos dos ruedas del coche y hacemos polvo el tapacubos bailando sobre él un zapateado. Roldán se pone frenético cuando se da cuenta de que no se fía de nosotros. moltes gràcies —me responde con una vocecita—. llega el pollalisa con el tapacubos en la mano. Empieza a caerme una especie de agüilla helada que se entra por la camiseta. pero nos ruega que no lo hagamos. Un lechuguino de traje oscuro. gafudo. Le quitamos la cartera. los gemelos. radiante. corre por la columna y se me mete en el ojo del cuerpo. ese tiparraco. i vaja's a una comuna feminista a què li donen teràpia i classes de defensa personal i autoestima. los pantalones. Los tres estamos desplegados. què diu?. És que no veu que és caracollons? — Ayyy. vosté creu? — Segur.. — La senyoreta —explique— està molt espantada.

Mira por dónde. dispersa en caserones ruinosos. pañuelo floreado en el pelo y el rostro tostado por el sol. aquella no fue una noche perdida. un poco húmedo. Desertores de ciudad intentando volver al campo. . me ha invitado a pasar las vacaciones con él en una masía que está recuperando en el Pirineo leridano. Josep Lloncà. Un amigo. La reconozco entre varias chamacas que se afanan acarreando cajas de jitomates.Han pasado doce años desde aquel aciago mitin. con muchos proyectos e ideas entre manos. parece contenta mientras arrastra a ese enorme cerdo a su ignoto destino. pero los editores sólo me dejan tres folios para este relato. agradable. Con esas trenzas. y allí está ella. Les contaría cómo es el tema. Les menciono de pasada que la cosa va de vida alternativa y todo eso. Para mejor. Hoy vamos a comer con unas vecinas que nos han invitado. el mono de trabajo. Menudo cambio ha pegado. La gente. El lugar es precioso.

Les explico el gran compañero que fue Juan Pedro. coches aparcados y farolas. Logroño es una ciudad que me parece como cualquier ciudad. dándolo. y las cajas estaban amontonadas por todas partes. No sé cómo. llenarlo con cuanto paquete pude meter y atravesar la Península.Escisión en Cataluña I. Estoy fastidiado pero me resigno. un histórico militante para el que hice de guardaespaldas.. No hay posibilidad de apelación. que come melocotones y que se llama Enrique. Ineludible. pero mi compañero tiene el don de orientarse. parte en mano y parte apalabrada. he sido designado por unanimidad para revisar las cuentas del Comité Nacional como Secretario de Cuentas. En el local Empiezan a llegar los secretarios de las distintas regionales. y si no hubiere otro remedio. Significa que no tienen a nadie mejor a mano.. Así que aproveché el viaje a la Plenaria Nacional de Logroño del delegado de la Regional Andaluza (el hombre más feo de la CNT) para colarme en su coche. El hombre más feo de la CNT no sale más en este relato III. Secretario de Propaganda Tras el aciago mitin en Hospitalet. cuando me llega un vasco alto. II. a ser posible sacando algo de dinero a cambio. que es un caserón inmenso y semiruinoso en pleno centro. la asamblea local me designó como Secretario de Prensa. y poco a poco voy endilgando el indigerible producto en lotes de a cincuenta. de noche. Como en mi muy pequeño sindicato habíamos editado diez mil ejemplares de las memorias de Juan Pedro. porque sin necesidad de preguntar a nadie. aparca frente al sindicato. en dirección a ese ignoto lugar que es La Rioja. y voy siguiendo un guión bien estructurado. Me dice que como no soy secretario y no voy a entrar en la Plenaria. Un montón de cuervos graznan en sus ventanas. En Logroño Llegamos de madrugada. sólo guiándose por el sol. Tomamos café en una cafetería y aguardamos a que abran. juré no aparecer más por Cataluña en una larguísima temporada. Hay calles. Entre pitos y flautas habré vendido unos quinientos por unas cincuenta mil pesetas. y no había manera de venderlas. . el vuelo de los pájaros y el musgo de los árboles. herencia de los tiempos de la República. y me mandató para que emplease mis artes y encasquetase el material al primer incauto que se terciare. como lo oyen. Pero el destino me había destinado otro destino. Qué se le va a hacer. lo interesante de sus memorias para las generaciones del presente y del futuro. el irrisorio precio del libro. joven. porque en la CNT el recibir un cargo es un gran honor.

y compramos refrescos y bocadillos.Conmutadores. —Pues lo que hemos gastado en papel. Los que controlan los gastos son los sindicatos.Papel de enero a marzo. —Soy la Comisión Revisoras de Cuentas de la Plenaria. como si tal cosa. Ah. 100. Nosotros somos hombres de acción....000 pts . y no te lo tengo que decir. y el Secretario Nacional de la CNT.IV.. —Eso es cosa de burócratas. El tío llega muy sonriente. Fueron unos enchufes que hubo que poner en la Federación Local de Barcelona. me suelta el libro de cuentas y las facturas correlativas dejándome solo. Todo va bien..000 pts. —¿El Comité Nacional salió de piquete? Se supone que tenéis que coordinar y todo eso.000 pts? ¿Y las paga el Comité Nacional? —Es que en realidad no eran enchufes.450. ¿En un mes? ¿Y los conmutadores? —¿Los conmutadores?.. Me lo tienes que decir. —Yo soy el Secretario General de la CNT. . Ningún comité ha sido capaz de recaudar jamás tanto dinero en cuotas de una tacada. —No es asunto tuyo —responde con algo de mosqueo—. sí. V. y acabamos a tiros con los guardias jurados. A ver. 1. Gastamos mucho papel. En los ingresos veo uno de 6. temporizadores o qué? — Algo parecido. — Ya. —¿Eran conmutadores. ¡jajaja! — ¡Jajajaja! ¿Y dónde comprasteis refrescos y bocadillos? —En un bar.000 pts ..200 pts .Piquete huelga general. —¿Qué hace un bar abierto en una Huelga General? —pregunto con toda la inocencia de que soy capaz—.Viaje a entierro de Federica Montseny. salvo por cuatro partidas extrañas en gastos: . — Oye Ramos —pregunto sin más—.. qué es esto de cien mil pesetas en papel. un tipo de unos cuarenta años. 24. Tomo la calculadora y comienzo a sumar.000 pts a cuenta de la deuda de las regionales al Comité Nacional. —¿Tanto? —Somos el Comité Nacional. bigote y sin oficio conocido. no tú. La semana pasada estuvimos repartiendo doscientos carnets en el Puerto de Barcelona. Hábil interrogatorio Pido al Secretario General que comparezca para aclaraciones. 54. —¿Qué eran? —No te lo puedo decir. Tú lo que tienes que decir a la Plenaria es si los asientos de las cuentas cuadran con las facturas. —¿Enchufes por 24... Esto es rarísimo. —¡Cielos! ¿Y esto del piquete qué es? —Pues el día de la Huelga General. que salimos de piquete. Revisando cuentas Me meten en una oficina-tugurio.

—[Se ríe]. Todo lo otro tenía un pase. Por unas quinientas mil pesetas podrás repartir por toda la Península la biografía de Juan Pedro que. ¿querías que fuésemos solo tres al entierro de una ex-ministra? [se incorpora tirando un montón de papeles]. Una biografía muy interesante de un compañero muy luchador.. — Me parece —comento con prudencia— que ese dinero no se podía tocar.. Pero me pregunto por qué alquilasteis tres taxis para tres miembros que tiene el Comité Nacional. — No. — Sí —prosigo con animación—. un ser extraordinario. y menos aún cuando te afiliaste tan solo hace tres meses para pillar la secretaría. — Menos mal. vete a tu sindicato. y vamos a afiliar a dos millones de trabajadores... Alquilamos tres taxis para el Comité Nacional. — Pues la compra de los 1. ¿Qué es este ingreso de 6. Te haré grandes descuentos. —Pues. para recaudar para tu comité. —El Comité Nacional podría comprar una partida para su biblioteca..000 pts? —[Vuelve a sentarse]. Pues lo hemos tocado. Vamos a gastarlo en propaganda. La Deuda Histórica de las regionales con el Comité Nacional..... que luchó codo a codo con Durruti. Me habías preocupado. Claro.. Soy pragmático reformista. Hay que tener flexibilidad. Juan Pedro es un faísta convencido. —¿De dónde proviene la deuda? — Pues de las cuotas que no pagan las regionales desde la muerte de Franco. Tenía que ir una buena delegación al entierro de la compañera. A lo mejor podemos arreglarlo. No saldrías con vida de este antro [murmullo tenebroso].. iluminará a los dos millones de personas que vas a afiliar. Y las coronas de flores y el ajuar funerario. piensa que si esta información cae en malas manos se puede hacer un informe totalmente venenoso [silencio].. un hombre valiente. —[Contundente. No te equivoques conmigo. —¿Invitados por vosotros? ¿No tenían dinero o qué? —Ajá. decidido]. —[Tono didáctico]. a buen seguro.. He pensado con frecuencia en ese tema de la manifestación del conocimiento... —¡Te has vuelto loco! ¿Para qué quiero yo 1. y.. Te he visto vendiendo libros. Si no estás de acuerdo.. Pensaba que eras uno de esos fanáticos irreprochables. Bueno.. Saber qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no. —Muchacho. — Claro.... Y tengo entendido que no puedes sacar dinero de unos fondos históricos que son de todos.. Ahora son las regionales las que están en deuda con Patrimonio. Pero podríamos tenerla. Pero ahora mismo estoy realmente horrorizado. Los asientos cuadran.. Es cuanto tengo que decir.500 libros sería una gran inversión. con Makhnó y con Emiliano Zapata en Chiapas. ¿Me estás extorsionando? — [Me río]. Llevamos a otros compañeros de Barcelona.500 libros? —Para lo mismo que quieres sesenta millones de panfletos.. — Es para una buena causa —responde llanamente—. tengo cosas importantes que hacer y no tengo por qué seguir escuchando. —Me parece bien el ajuar funerario. ¿Cómo gastasteis tanto dinero en ir a Toulouse a un entierro? —Por la urgencia —el tío se sienta y pone los pies sobre la mesa—. Me he divertido más en algunos funerales que aquí gracias al ajuar funerario.450. que estuvo en los grupos de acción de la FAI. Es algo bien sabido. —¿Y de dónde has pillado los seis millones y pico? —De los fondos de Patrimonio Histórico..—Oye. —Un momento. Estranguló sucesivamente a sesenta oficiales fascistas del Estado Mayor mientras dormían en la batalla de Brunete. — ¿Tenéis biblioteca? —No. que acaba de ser nombrado. ya que el ..

que es el randa al que le acabo de vender el lote. Picolo derrotado Mientras emito el informe con las irregularidades detectadas. Es uno de los que transportó el ataúd de la Montseny. VI. Sí. mi Secretario General vuelve a la Plenaria Nacional. Aprovecho para horrorizarme . ¿Venden gasolina a cualquiera o qué? —Peor [voz misteriosa y susurrante].. pues en las cuentas no lo ha puesto el pirata ese.. la visualización de quiénes son los individuos que poseen el discurso legítimo. Hemos dicho 1. Oye.. A ver qué te parece: tendríamos en primer lugar el descubrimiento de aquello de lo que se puede hablar.conocimiento manifestado no es más que el penamiento en acción. Este es uno de esos momentos negativos. —[Voz triste]. El reverso de estos pasos se encuentra en el descubrimiento de lo que no se puede decir. Era el Secretario de Organización. uno de los catalanes que conocí cuando di el mitin. Sí. Y por último el determinar cuáles son las circunstancias en las que estos discursos pueden ser emitidos y los pasos que han de ser dados para ello. Alguien me quemó el garaje. Y a estos —señala a su escolta—. —[Entorna los ojos maquiavélicamente]. —Y el Comité Nacional me hizo un préstamo. aunque sin entrar en interpretaciones molestas. y aparece en la histórica foto junto a su compañero.. —¿Qué? ¿A ti que llevaste a hombros el ataúd de Federica? —¤Como lo oyes. Tras estrecharnos las manos. pero no son tontos.000 libros? —[Realizo el mismo gesto]. Lo que hago es lo justo.. Menudo elemento. — ¿Fierro? En el caló de los delincuentes. — Vaya.. Suele pasar. — Me quedé en paro. Viene con una cara muy apenada. —Te expulsarán. En Barcelona hay una situación irrespirable. — Sí. Podrás experimentar tus propuestas.. Da lo mismo.. y están capacitados para emitirlo.500. En segundo lugar. Me han expulsado. entra en la habitación Picolo. se lió todo mucho... ¿Qué? — Supongo —le explico con bondad— que eres consciente que «esto» no pasará desapercibido a medio plazo.. mejor rescatar lo que se pueda para casa. Me han echado. Los cenetistas son lentos. Alguien está empleando dinero para comprar hierro. Seguro que te cuadra. —¿También prestan dinero en el Nacional? — No lo pude devolver. No. obtusos. —Bah. ¿No? —¿Qué? No. Ya que vamos a perder un dineral en manos de este tipo —pienso—.. ¿A esos también los han echado por lo mismo? —[Sin hacerme caso]... —Siempre se debe apostar con dinero propio. también. y cuando no se debe hablar. —Como siempre... Mete la factura en las próximas cuentas como gastos de propaganda. —¿Por qué? —Es difícil de explicar. parecida a la del retrato del entierro. ¡Eres un hombre libre! Tienes suerte. — Joder. quién no lo debe emitir. Por eso los mafiosos desaconsejan prestar dinero a los amigos. De aquí a que te expulsen pasarán meses de discusiones. Lo que hago es una apuesta por el crecimiento de la organización.. [señalo a sus acompañantes]. ¿Hemos dicho 1.. —Me da igual. como hombres de honor.. y rodeado por doce o trece personas. el hierro es el armamento.

los de Mediona y Palafrugell están preparando algo. después de la asamblea.... ¿A Ramos? — Na nanananaaa. y que haya suerte. Lo que venga con un pedazo de sello y en papel oficial. —No quiero saber nada.. Tras hablar con el camarero se pone Juan Pedro. incluso puede ser positivo. — He vendido dos mil treinta y tres ejemplares esta mañana. Quédate en casa de Merino y así ahorras. En realidad no lo sé. y alguien en alguna parte está comprando jerseys. seguro que también lo sabe ya la poli. aviso a mi sindicato. Si eso es cierto tienes que denunciarlo a la organización. Contentísimo. — Vale.. VII.nuevamente. Desde este momento no te escucho [Me tapo los oídos]. Silencio. Irán a la cárcel los no involucrados. ya veremos eso tranquilamente [volviendo a la realidad].. De todas maneras podría intentar influir en mi sindicato. — ¡La hostia puta! Por fin hacen algo en condiciones los catalufos. No eres orgánico. Ni tengo influencia. yo carezco de importancia en el sindicato. Charla con Juan Pedro Todo está saliendo a pedir de boca. — ¡Qué! ¿Picolo? — Y otros mil quinientos me los ha comprado el Ramos. Yo sólo leo lo orgánico. —Me dejas pasmado. A estas horas tienen que estar en el Ajoblanco.. No veo nada. Además.. Tienes que decirlo en tu sindicato.. me parece irrelevante [meditabundo y soñador]. por lo tanto. que son unos sadocas.. Vete en paz Picolo.Estáis jugando a un juego que puede afectar a gente que no tiene nada que ver con vuestras chifladuras. un carraspeo lejano. Ahora lo importante es vender todos los libros que se puedan. ni la quiero. pobre. — ¿Que compran chalecos antibalas con dinero confederado? — Yo no he dicho eso.... le han expulsado. — ¿Sí? —Verás. Te alargas allí y mañana o pasado recoges el paquete. — ¡Coño! —Cataluña parece muy prometedora en esto de comprar libros.. Y. la poli tampoco. —No me importa. —¡Con Merino! Oye. Cerrarán sindicatos.. un hombre de acero que forjó las Colectividades Agrarias en la Cordillera Cantábrica y que dirigió una carga de tractores contra tropas navarras del requeté. Habla mucho no te escucho. ¿qué pasa con el trabajo? ¿Y qué le digo a la Concuerda? —Tú no te preocupes que yo hablo con tu jefe y con tu compañera. — También me he enterado de que han derivado seis millones y medio de pesetas de Patrimonio a las arcas del Nacional. Ya les digo que estás en una .. un bar muy pequeño donde se toman la cerveza los viernes. crepitaciones en la línea telefónica.. — No importa. Quinientas trece mil pesetas.. Te vas a Cataluña con esos y te mandamos por mensajero el resto de la edición. — ¿Que me vaya a Cataluña?Mira Juan Pedro que esos están pirados. — ¿A quién voy a denunciarlo? [mirada de inteligencia]. No oigo nada.. Mi sindicato me ha expulsado. Además. Mis labios están sellados. Te lo digo por teléfono porque si yo lo sé. — ¡Qué! ¿Ramos? — Como te digo. —No... — Picolo sólo me pudo comprar treinta y tres libros. No te escucho más.. tengo aquí las memorias de Juan Pedro.

Merino me va explicando detalladamente el complot traicionero en el que están metidos los de Pallafrugel. Su casa —en la que me alojo—. — ¡A l’Hospitalet!. el Pedo y los del siniestro colectivo Cinta Negra.. ya que está divorciado. claro. Me estoy refiriendo a los anarquistas.. Pero serán por el estilo. supongo que para atraer a las hembras. junto con la FELLATIO y más gente. salió huyendo en cuanto vio el tinglado en que se había metido. ¿Quinientas pesetas diarias? — ¡Cielos! ¡Quinientas pesetas! ¡Gracias Juan Pedro! Si hasta podré ahorrar. Nunca perdonará una cena un catalán. Traición.. me llamas mañana y te digo cuando llegan los libros. Me cuenta Merino que fue un error de apreciación el que tuvieron con el anterior secretario. —Ya sabes. es una habitación alquilada. Y ahora ejerce de Secretario General de Cataluña. prefiero coger una pensión en Barcelona. de esas tres versiones vienen los dos bandos. —[Puño que golpea la tapa de la lavadora]. otras que ella no quería. Esa impaciencia juvenil quema mucho y por eso ellos han pensado en resistir.. cuando se está intentando reconstruir la CNT. empeñado en proclamar la anarquía en tres meses. dado que el anterior. No. Estoy seguro de que todo esto es una venta a conciencia de la CNT a los servicios secretos de países extranjeros.. como lo oyes. pero es que me pierdo de verdad. Ahora la situación es muy delicada —me explica—. No tengo mucha experiencia con catalanes de otros tipos. Él es partidario de perseverar. En los laterales se encuentra la cocina.. La cuestión es que —como digo—. En una orgía por lo del amor libre. Del otro bando están los faístas de Barcelona.. Los enfrentamientos se iniciaron allá por 1976. y otras que ella fue muy complaciente... Estáte atento. se produce una tremenda pelea porque un compañero intenta follarse delante de las narices de su compañero a la compañera del compañero. —¿Por cuánto dinero? . la traición es el verdadero cáncer de la CNT y del anarquismo catalán. ocupada en su mayor parte por una enorme cama de matrimonio. — No no. Por eso —me informa con un susurro—. es que no se pueden ni ver.. Pero si se relacionan durante más de un año. porque Merino es muy limpio. ni muchísimo menos. que es el de los que no pertenecen a ningún bando (no estuvieron en la orgía). En la mesita una foto muy bonita de su sonriente hija. Estamos ambos sentados en la piltra y me resulta esta persona bastante entrañable. es una palabra un poquillo fuerte. —Yeso es todo. Vete con Merino. la lavadora. militar con constancia y proclamar la anarquía en seis meses. por el espetec o por el sonido del idioma. Como no había nadie peor. acuérdate lo que te pasa cuando alquilas habitaciones.misión especial como agente. Son capaces de quedar para cenar y todo eso. Yte pagaremos una dieta para que no pierdas dinero.. parece que Merino está acabando su discurso. porque será por la humedad. traición. mira. — Hombre.. le han nombrado Secretario General de Cataluña. el retrete y la ducha. con semejante contubernio de siglas y motes. entre unos y otros. VIII La ideología de Merino Merino es el compañero de Hospitalet que arregló lo de la charla en el polideportivo el año pasado. el Pancho de la Tortosa. Hay —además— un tercer bando. Como puedes comprobar. la nevera. Las versiones divergen. los pendencieros pueden ser —calculo— unas sesenta personas. Unos dicen que la compañera estaba drogada. porque los dos bandos de la regional están muy enfrentados. un chaval de veinte añitos. En total.. le eligieron a él. el Comité Nacional. No es que estos últimos sean más sensatos. te vas a L’Hospitalet. que los catalanes se odian reconcentradamente unos a otros. Ah. el Regional de Cataluña y otros pocos.

la existencia de traidores? — ¡Exactamente!. Zutana lleva su perro. Fijaros que cuando todo parece ir bien. Esos son sus signos más abiertamente traicioneros. Abre los ojos como un búo y lanza una sarta de ideas. ese es el quid. En la Revolución Francesa nos traicionaron. imperceptible.. ¡Escucha! Lo que acabas de decirme de la sutilidad del traidor contradice la teoría de Sanguinetti. Luego recompone el gesto]. Por eso tenemos que ser implacables. reconoce que estaban infiltradas hasta la cúpula por la policía.. aguarda la llegada de millones de obreros manteniendo viva la llama de la pureza.. Ahora mismo la traición es sutil. solapada.. una traición destruye años de paciente trabajo: fulano olvida la cola para pegar los carteles: traición. En la Revolución Rusa nos traicionaron. por un lado. Aquél o aquélla que no desconfíe.—Piénsalo: en la Revolución Mexicana nos traicionaron. En Sobre el Terrorismo y el Estado. Por otro.La existencia de traidores es un hecho. ¡Derriba a los vaqueros que dan . Pero las peores traiciones son las que pretenden desviar la Organización de sus Normas Prístinas: Introducciendo alianzas contranaturales que nos alejan del objetivo autoimpuesto. indetectable. La lucha contra la traición más fundamental. En la Transición Española nos traicionaron. Registra su bolso. porque jamás culmina en la derrota del enemigo. Mengano pierde la escritura del local: traición. Duele. Encontré un montón de biografías de un tal Juan Pedro. Acusa de inmediato. y lo que es más importante. [recupera la voz]. Osea.. y que eran precisamente esos infiltrados los que dirigían el cotarro: eran los más audaces a la hora de planear atentados y asesinatos.. como si quisiese no existir. El hecho de que no se produzcan traiciones últimamente es la prueba de la eficacia de las medidas preventivas y de lo justo de nuestra lucha [me mira como entre asustado y suspicaz y empieza a hablar en tono bíblico]. las aniquilamos e ideamos espantosos castigos para los traidores. es el traidor. traición. Es un dato que tengo que meditar despacio. ¿Cómo reconocerlos? —Pero escucha Merino. No me hace caso.. Entonces el problema es. En el Mayo del 68 nos traicionaron. Una tesis parecida manejaba Tom Sharpe en su novela Exhibición Impúdica. —No hay que bajar la guardia. ¿Encontraste algo? —Efectivamente. En la Revolución Española nos traicionaron. cuando cualitativamente el Proyecto crece.. Las traidoras son mil veces peores que los traidores. Luchamos contra la traición reformista allí donde esté implantada..... se adelanta hacia mí y por poco se cae al resbalarse de la cama.. —Pues había pensado que tal vez querrías comprar alguna. precisamente por saberse ivulnerables. Los traidores son mil veces peores que las traidoras. Que no reconozcan ser traidores es la prueba de que lo son: grabaros ese lema con fuego en el cerebro. traición. Gianfranco Sanguinetti cuando analiza la caída de las Brigadas Rojas. sino en una búsqueda eterna y amordazante por diferentes estancias vacías que hay que registrar una y otra vez. su niño y su pareja al local: [golpea tres veces la lavadora] traición. porque son más sutiles y suelen pesar menos quilos. Lo que significa que hay traidores incluso entre los traidores. —No.. porque se arrastran como la serpiente.. Habla como si le escuchase mucha gente.. Desconfía de quien afirme que no participa en complot alguno: esa es la prueba de que está en el ajo [me señala con el dedo.. y hallarás la prueba... No se ve ninguna. pero no os arrepentiréis. es la que se da contra aquello que no existe...... — . La Fracción Purísima a la que pertenezco [me golpea repetidamente el hombro con el dedo índice].. descubrimos las traiciones. ¡Fracción Purísima siempre alerta está! —¡Siempre alerta! Escucha Merino.. ¿No has pensado que esas traiciones han de tener una causa? — ¿Puede ser la causa [pienso]. bastante lógicas por otro lado. Es decir. Pero Merino está como poseído.. realizando trayectos de comprobada ineficacia que nos uncen al carro del Capital-Estado [gallo desafinado y ataque de tos]. —Supongo que ya habrás registrado mi bolso Merino. Es una lucha agotadora. que es como si no existiese. constituida como Reserva Ideológica. En la Revolución Húngara nos traicionaron. es que el traidor está prevenido.. Si no hay nada. ahora mismo no se puede decir que haya traiciones en marcha.. no me canso de decir que hay traidores en nuestro entorno. donde no esté implantada. sin fin..

.. ¡plof!.. negociaciones de convenios. Pero con esfuerzo. tu marido.. Las peores traiciones y las más frecuentes. Es la confianza la que genera la Traición. limpieza de papeleras y ceniceros y macetas con plantas de interior. así que si tocas a alguien y empiezas a tener extrañas ideas que mezclan abogados. ¿entiendes?. igual que traicionaron a Durruti en el frente de Extremadura a la altura de Villanueva de la Serena en el puesto de milicias.La traición diferida es una de las traiciones que hay que buscar de manera implacable. ¡Cooorre raudo al microondas. lo prístino. sean quienes sean por muy sutiles que sean. —¿Pepe? ¿Qué Pepe? — Hoy día puede que no sea un traidor (aunque siempre hay dudar de ello). como si meditase. igual que traicionaron a Makhnó en Bielorusia. tu amante. mete la cabeza dentro y déjalo encendido hasta que se te quede el cerebro como un huevo duro!: te habrás curado. —No lo sabía. Si no la encuentras. lo metafísico y lo filosófico puede significar una cosa y lo contrario. conocedora de ello. dándole conejo en salmuera por cochinillo al horno.. Es sutil aquel traidor que no ha sido descubierto.. pero dentro de diez o quince años. No es algo que puedas hacer esforzándote. Es tu amigo. acabarás acertando. es que te estás convirtiendo en un traidor. de manera natural. para comprobar si la energía que posee está en consonancia con la descomunal lucha que se avecina. es dando por sentado que lo es sin prueba ni evidencia de ningún tipo. y avanzar sin fin. — Desde luego es un trabajo herniante ese de buscar traidores. Fíjate bien en tu colega Pepe. la traición surge en todo su esplendor. son las de aquellas personas en quienes crees. Todavía tienes mucho que aprender Jorge. No debes tomar un símbolo de manera literal. Si no dejas títere con cabeza. diría yo. Lo mismo que hemos hablado de la traición diferida. lo hermenéutico.La Fracción Purísima. —¿Como cuando los ecologistas hablan de «lo intuitivo»? — Los ecologistas también son traidores. acabarás con los traidores. tu colega. — [Comprensivo].. antes del nacimiento en esta vida. Observando al observador. porque es fundamental que lo entiendas. Tienes que aprender a reconocerlo para reconocer la traición. confías y amas. mide el tamaño de sus glándulas cada mañana. También hay que aprender a distinguir las señales que muestran que uno mismo es un traidor. Si buscas en sus bolsillos encontrarás la pata de una gallina. podría decirse. —. La traición se difunde por contagio. —No te entiendo. A mí me costó mucho trabajo aceptarlo de manera natural. Acusa inmediatamente de algo. la que se producirá inevitablemente.vueltas al ganado para colocarte frente a ellos y avanzar. Wu-wei-tao-chú. Le dejarás perplejo y no sabrá qué decir.. Es que es demasiado sutil. El tema de la Traición es de lo más serio que ha parido madre. —Lemmings querrás decir. Bastará con que desentierres tu don. hasta caer por el acantilado con millones de lemures migratorios!. ¿Quieres decir que si acabamos con traidores y con fieles acabaremos con la traición? Merino cabecea. traicionará sin duda. pospuesta. siendo y no siendo a la vez. orase o lamentase la visita del de notificaciones del Ayuntamiento.. sin olvidar que uno mismo puede ser el traidor que traicione. Quiero explicarte bien lo de la sutilidad de la traición. Es la prueba. —. y avanzar. —¿Una pata de gallina? ¿Quién va a ir con eso en un bolsillo? — ¿Es que no te enteras? ¡Los traidores! ¡La pata de la gallina es tan sólo un símbolo! No seas tan literal. hay que hablar de la traición que se produjo en el pasado. todo se consigue. tu hermano. En algún momento del mañana.. Por eso lo mejor es dejarse de zarandajas y acabar directamente ya con el sufrimiento de Pepe. La única manera de acabar con un traidor sutil. Para volverse loco. no importa. tu hijo. —Es normal que no lo entiendas. Tiene que salirte así. Pepe es el Símbolo de la Traición. Si desconfías de todo el mundo. —¿La reencarnación y esas cosas? . porque lo simbólico. Sigamos con el descubrimiento de la traición.

debemos ser acuánimes. cuando descubras la verdad. —Has hecho muy bien en registrar los papeles de tu mejor amigo. La Omnipotencia de Pepe (y de la pata de la gallina que es el símbolo del símbolo de la traición) no se puede no dar más que cuando no se produce la no traición no traicionando al que no puede ser traicionado no por más que no se quiera no hacerlo no haciéndolo. ¡me has convencido! No podré andar por la calle sin ir mirando hacia . gastada por el sol. la traición no se produce. Lo que nos lleva a afirmar.. Esto me hace proponer someter a estudio a todos los anarquistas. La traición tiene mucha guasa. purificate. Hay que buscar por todas partes. ha intentado la Humanidad defenderse. Tragar un erizo a contrapelo puede ser suficiente. Si no. racionalistas. yesqueros de prisión o albañiles de palacio. pero siempre podrá deberse ese comportamiento al falaz disimulo del artero escondido que te saltará al cuello cuando menos lo espere apuñalándote en la yugular. cientos. pero no es graciosa. SOLUCIONES Ingreso Desintosicasión propria: no prosede». o porque son anarquistas. Descubrirás que hace decenas. Esa es una herencia que deja huella: por lo tanto.. Solamente se debe afinar la puntería cuando se tiene enfrente un general o un caballo. Yo he tenido a las tías como reinas Mira lo que me ha hecho mi mare Los amigos me han abandonado Yo soy mejor que todos los mejores. Las cuerdas de cáñamo serán muy útiles. si es que los anarquistas traicionan porque son traidores. ¿Se sigue de ello que todos los anarquistas son unos traidores? A mí no me lo parece. lo que hay que hacer es no moverse. Para no ser traicionado. que es la traición de la no traición. se llegaría a concluir que el anarquismo es el reino de la traición. hay que recurrir a procedimientos más radicales como la lobotomía de cuerpo calloso. y si no hay movimiento. ponderados. Me refiero a que por medio de regresión hipnótica es posible ir hacia atrás en los recuerdos. Dice así: «FARTA DE CONPROMISO AUSENSIA DE INISIATIVA SUISIDIO LENTO SIN GANAS DE REDUSIR CONSUMO INCAPASITADO MENTARMENTE IDEAS FUERSA Y MARCO CONSEPTUAL DEL POBLEMA: Yo lo hago todo por los demás. sin embargo. Joder Merino. Jorge. hay que permanecer en la inación. Básicamente es eso. que para no caerse. que el barquero y que los de los asSensores.—No hombre. Allí se podrá discernir finalmente. fabricantes de galeones. La cuestión es que la serie de comportamientos que podemos ver en el mundo del anarquismo. Pero las futuras barricadas serán aéreas y eléctricas. no creemos en cosas no probadas. manchada de sangre de gallina. — Celebro que estés de acuerdo conmigo. miles de años habéis tenido antepasados que han sido guardabosques. Donde esté Pepe está también No Pepe. sobre todo un caballo. el triunfo seguramente será de los electricistas. De ellas. Porque en la inación no hay movimiento. somos ateos. rastreando la memoria genética celular. En la próxima revolución. doblada en múltiples pedazos. Mi consejo es que se ingresen. y no generalizar sin ton ni son ya que hay personas que no se comportan tal cual es descrito. Las Unidades de Agudos pueden dar abasto a la acracia peninsular. porque no hay esperanza de que éste capitule y firme el acta de rendición. ¡Mira lo que encontré en el bolsillo de Ramos! Se trata de una cuartilla cuadriculada. — Así sea. aunque todo señala que con absoluta seguridad que es así. testigo: el pararrayos. moderados. Shhhh No te muevas.

comienzo a realizar una gira por los locales de la Segunda Facción: Mediona. El hombre da en la asamblea una explicación sencilla y sincera.. donde con una sola bomba de mano consiguió destruir trece tanques italianos. Vale. porque los badaloneses no están más por la labor. porque para una vez que firmamos algo (si no firmas. Palafrugell no se esconde —asegura el secretario con los ojos inyectados—. intentando defenestrar a los de la primera facción de la secretaría regional. La Injusticia no debe ser tolerada en la CNT. Al cabo de un rato entiendo el por qué de tanta mirada atravesada. llora... En cuanto se den cuenta los badaloneses de que te has afiliado a Palafrugell se va a liar. Los personajes que van arriba y abajo no dejan de murmurar con cara sospechosa. Esta gente está en plena campaña. Palafrugell dice las cosas a la cara. organización a la que pertenece desde que nació —asegura—. Además. —Ah. Así de una vez podremos ver quién está con quién. yo quería hablaros de un gran militante llamado Juan Pedro. —Que la pidan —interviene el secretario de Palafrugell—. Como el pobre vaga por el local como un fantasma escocés arrastrando sus cadenas.atrás continuamente. El delegado de una sección sindical del metal ha firmado una restructuración de plantilla salvando —como no—. localidad que acepta su candidatura con comprensión por una parte. IX En Badalona. —Palafrugell va a pecho descubierto. El delegado protesta. Palafrugell. cuya influencia en este caso podría ser decisiva. Hoy van flojas las ventas... del delegado. En Palafrugell Dado que los pertenecientes a la Tercera Facción no se dejan exprimir.. y con ganas de dar por saco por otra. dando la lata hasta que me compran unos cuantos para que me vaya. Tras la subsiguiente votación. Al parecer el tipo no acata la decisión de Badalona y a pesar de ser de la FAI.. — No veo por qué. —No obstante —sugiero—. y gracias a nuestra intervención. deberíais tener discrección. Por eso decide afiliarse en Palafrugell. pido permiso para poner mi tenderete en el local. aprovecho para encasquetarle diez libros más... sólo van a echar a treinta. El expulsado charla distendidamente conmigo. no existes). Es curiosísimo. Cada vez que veo un grupito me acerco a ellos a enaltecer la calidad de mi producto. me encuentro al expulsado de Badalona afiliándose como si tal cosa. y tiene el bolsillo más generoso. La gente que hace campaña suele ser complaciente a la hora de buscar aliados. son despidos. La Federación Obrera de Badalona celebra su asamblea. se duele. ¿No es acaso un éxito? ¿No se debe valorar el acuerdo por lo que evita. se acuerda por mayoría absoluta la expulsión de toda la sección sindical. considera su expulsión una provocación y un contubernio de la FAI. —¿Has pensado que esto va a trascender? —le recuerdo—.. En cuanto Badalona se percate de vuestra existencia pedirán la expulsión de Palafrugell.. y dado que es una de las más grandes y seriecitas. Hablando de la heroica lucha de Juan Pedro en el frente de Valdepasillos. — Tenéis que tener en cuenta que la reestructuración iba a hacerse de todas maneras. en lugar de despedir a cincuenta trabajadores. y de seis millones cuatrocientas cincuenta mil pesetas . su puesto de trabajo. Bueno. y no por lo que consigue? Lanza una mirada de honesta esperanza. da «vivas» a la CNT y a la FAI. Así pues sí. de los que no fueron despedidos. X. con injusticia o sin ella se va a liar. — Pero hombre. Palafrugell no ha hecho más que reparar la injusticia. le exigen que se largue..

Fulano ha sido afiliado por Palafrugell. Pagó las cuotas y el tesorero apuntó el ingreso en el libro. Visto que Palafrugell no se oculta. Yo también soy vegano. podrías encargarte de la cocina.. — Allí se reúne la flor y la nata del anarquismo ibérico. —Es una reunión muy importante. así podrías ayudarla. — Me parece perfecto. — Ah.. — . y por eso nos vamos a reunir para preparar la reunión. así que vine inmediatamente a poner en tu conocimiento estos hechos de manera que los lleves a quien los tengas que llevar. —Tú tenías que ser de los nuestros Jorge. Te hemos estado observando.. antes de que la noticia llegue de manera gratuita a oídos insanos prefiero darla yo. ni consiento que se consuman a mi lado. Hela aquí. XII Con Marijata Marijata es una joven compañera de unos dieciocho años que ha hecho la selecctividad y estudia para ingeniero de telecomunicaciones. En lo que a fidelidad se refiere.. Si me voy a ocupar de la cocina no pienso introducir en ella alimentos que provengan del crimen de seres inocentes. —Por supuesto. —Quiero que quede bien claro: soy vegana. — Completamente.. Bien hecho.. —Merino me ha propuesto —me dice con gesto de conspirador— que te llevemos a la reunión del Peninsular. — Yo pienso que esta colaboración tan fructífera que estamos teniendo se podría sellar con una nueva partida de libros de Juan Pedro. tácticas y finalidades de la CNT. muy comprometida. Por ser la primera vez y no estar federado. Yo estaba allí cuando se afilió. —Sin problemas. Y además entiendes cuando hay que cumplir las normas y cuando no. —Hay una compañera que te quiero presentar...que ha desviado el Comité Nacional de patrimonio a su cuenta corriente. como si estuviera estudiando una radiografía].. Eres un tipo despierto y fiel con los principios. — Por supuesto. — ¿Estás seguro de este asunto? —me pregunta Ramos—. la mía es incorruptible. Ahora sí que los tenemos pillados.. —Son reuniones a las que vamos cerca de cincuenta personas. ya sabes. Hay que impedirlo. Hay Pleno de la FAI y aprovechando se reúnen también las Juventudes Libertarias. —Lo de bruto es cierto. sin problemas... Carne igual a asesinato. Muy seria. Pues nada. XI.Y me dije: «no podemos consentir que se vulnere la normativa orgánica de este modo». y nos fiamos de ti —en la medida en que nos podemos fiar de alguien—... muy bien [Ramos mira el documento al trasluz. será una gran oportunidad para conocer a más gente. Más negociaciones con el Nacional. Mientras estaban hablando fotografié la página. que es la primera vez que viene también. — Ahhh. supongo dada su tierna edad. Vamos a preparar el Pleno Regional de la CNT de Cataluña. Hace poco que se hizo anarquista. Los de Palafrugell han conseguido mayoría en la Plenaria Regional y se ha convocado un Pleno Regional para pedir la destitución de Merino. Hemos visto que eres un diamante bruto. . Pues por mí encantado. —Me alegro de haberte sido de utilidad —comento satisfecho—. No ingiero productos animales. Lo primero que me suelta es del manual del joven libertario.

Pero no le presto atención porque hay mucho que hacer. ¿Entonces vamos a ocuparnos de la comida de estos? Nos lo pasaremos bien. y el hombre no deja de protestar y de dar voces. porque los de las Juventudes Libertarias están subiendo a un minusválido en carrito de ruedas por las escaleras. que lo heredó de su padre.. porque no le especifico que soy vegano desde este momento. y llena de grandes piedras. como si le estorbase. Malaje. ¿Qué tal te apañas tú con grandes cantidades? —Si hay un caldero grande. A mí me gusta mucho guisar. Mientras. que me aparta el desaborío como con desprecio. La cuestión es que cuando me entran ganas de orinar. siguiendo las instrucciones de un mapa. Los recibo y les vendo un libro de Juan Pedro. más moderna. y otra muy diferente para cincuenta o sesenta personas. Todos me compran menos un joven de unos treinta años con coleta. ya sabes por qué es. rodeada por algunos pinos raquíticos. porque no especifico que sigo la Norma Naturista alternando con otros periodos más liberales en los que cumplo la Norma Que Haya Ese Día. XIII En la Granja de Lagartos Llegamos sin contratiempos en el Seat 124 de Marijata. yo secundo la moción... ¿Te afecta eso a la erección? —No gran cosa. van apareciendo los delegados y se acomodan en la planta superior. tal como él lo llama. Me gusta que quede la pitanza sabrosa. Vale. También practico el naturismo desde hace treinta años. tres grandes casas con más de trescientos años de antiguedad y una que se está levantando. Oye. Cuando vi a este señor por primera vez. —De todo. que es una parcela reseca.. —Yo también quiero que quede bien claro esto Marijata: padezco algo de próstata. Las edificaciones de la masía conforman una finca agrícola y ganadera con instalaciones que muestran corrales. Qué bien encontrar a alguien como tú. —¿Qué te parece? — Impresionante. establos. — Para darle sabor —explico a la compañera—. Pero ahora que se lo veo blandir y agitar ante los jóvenes. tengo que ir corriendo. la verdad [hago un cambio de tercio]. No me importa. Mejor alejarse. ajeno al estrépito. estaba preocupada. del que les adelanto que inventó el órgano de Stalin y el pisapapeles de a tornillo. — Ah. entiendo para qué lo quiere. — Ohhh. me aparta y me enseña «su castillo». pasamos por una especiería y tetería marroquí. Tras comprar por menos de quinientas pesetas cincuenta quilos de verduras en el Merca (de las que se tiran a la basura aunque en muy buen estado).. Exagero un poco en lo de los treinta años. Ramos. Un año de estos iré al urólogo. Metemos todo en el coche de la chica y allá vamos. Marijata descarga las viandas y las mete en la cocina de la planta baja. — ¿Qué cosas de comer sabes hacer? —me pregunta—. me llamó la atención que este hombre que no puede andar llevase bastón. Ya le trincaré luego. Cocina tradicional vegana principalmente. de dos plantas que es donde se celebra la asamblea. — Además —prosigue Marijata—. yo soy tu hombre. Lo del naturismo sí que es cierto.—¿Sí? ¡Qué alegría! Me permito esta pequeña licencia. porque una cosa es cocinar para mí. Si me ves con los genitales en la mano dirigiéndome a alguna parte. Si esta muchacha es feliz no comiendo animalitos. La noticia cae lenta y suavemente sobre su conciencia. donde adquirimos seis paquetes de cus cús de a kilo y una bolsa grande de unos polvos rojos a granel. un huerto lleno de arbustos. ¿Y cómo es que tú tienes una casa tan enorme y ruinosa? . La reunión se celebra en la finca del Ramos.

— La sobrina no quiso sufrir riesgos... Esta casa tuvo mucha fama en su día —emite un susurro—. La nave está llena de jaulas.. Explico que los lagartos son animales dotados de sabiduría milenaria. He encargado trípticos.Ya sabes cómo somos los catalanes. —.— Es una tradición catalana. y no quisiera que saliera mal algo.. Pero ya tengo preparada la campaña de propaganda. ¿No se ven las mejoras? — Oh... — Casi tan malo como ser apuñalado hasta las tres de la mañana. algún punki. extiende la mano y hace el gesto del limpiaparabrisas. — Estoy un poco preocupado. carteles. — ¿Con dinero de Patrimonio? — No. — Luego lo tiró al pozo. potencia sexual y estímulo de la líbido. Y por qué has levantado este bilordal aquí? No parece que antes hubiese nada. —No veas cómo estaba antes.. — ¡Ah! ¿sí? ¿Y cuál es el lema? Pone cara de ilusión.. y más allá.. madrigueras de roedores. . —¿Y van saliendo? —De momento poco. Alguna okupa. — Caramba. Un contrato de masoveria se llama.. — Un tal José Tomás fue apuñalado hasta la muerte. ¡jajajaja! — ¡Jajajaja! No sé cómo. — «Ponga un lagarto en su vida». Vamos paseando de un edificio a otro y entramos en una nave cerrada con candado. — ¿Qué opinas de esta empresa? Es la primera vez que trabajo en algo así.. llaveros.. — Aquí. La granja de lagartos pronto empezará a dar dinero. — Lo que yo digo.. una persona precavida. — ¿Qué haces con esos bichos? —¤Los vendo como mascotas.. — ¡Ah! —¿Qué te parece? —¿Pues qué va a ser? Fabuloso.. — Desde entonces se dice que esta casa tiene una maldición. — ¿Has realizado muchas tareas de mantenimiento? — Un montón. — Ah. Echando una visual a mi alrededor vislumbro grietas. Está de moda. ¿Qué? ¿Te gusta el sitio? Anda que no han pasado aquí cosas. Aquí se cometió un crimen... Sin duda. y dentro de las jaulas hay lagartos de diferentes tamaños que lanzan dentelladas. un trillo neolítico de sílex.. —¡Claro! La sardana y todo eso. Si retrocedes lo suficiente.. agujeros en el techo... cantidades de cacharros oxidados. sí. Ponle algunas letras en chino. — Era un terreno muy llano. pero hay eco y suenan lejanos truenos. montones de tablones con puntas llenas de orín.. — De esta me forro seguro. — Y a continuación lo selló con piedras. Ramos me los señala.. El seny catalán. y de él veo salir un conejo pequeño.. En un rincón de un dormitorio hay un montón de ajos.... — Ya.. Me lo contó un argentino... Te dejan la vivienda para que la habites a cambio de que la mantengas en buen estado.. — Su sobrina quería la herencia.. y le arrancó los dientes de oro con una tenaza.. — Ese es el síndrome del Ratoncito Pérez. y que proporcionan fertilidad. sillas desvencijadas. y allí. emparentados con los dragones..

los de las Juventudes Libertarias. ¿Qué les das de comer? —Pienso de pollo. Vamos a salirle al paso. Oye Jorge. Tú aliméntalos como a los pollos...—¤¿Y no pensaste venderlos como comida? Carne de lagarto para restaurantes de lujo como el del Bulli o algo así. —¿Pero eso es ético? —Se los van a comer los ricos.. Y en Campanario. Lástima —pienso por mi parte— que los lagartos no compren libros. Están muy delgados. boas noites. Se les ven todas las costillas y nos miran con ganas. Sobre todo desazte de esos que miden más de dos metros. Me marcho. Ramos. —¡Anda ya! ¿Quién se comería un lagarto? —Cualquiera. —A ver. Son muy difíciles de capturar.. Lanza un pequeño discurso de bienvenida y se sitúan en dos mesas. Eres catalán.. que de momento mejor que no vea tus animalitos. Pon en la etiqueta que es carne ecológica. bons días.. Son capaces de devorar un burro en un rato. y después los vendes como delicias de jot cuisin.... cuando vendas la carne haces chaquetas con el pellejo.. Se podría hacer una gran campaña de propaganda. anabolizantes. Le pregunto. o de granja. o cualquier potingue que cumpla las normas de la Unión Europea. no veas cómo comen. Ya sabes cómo sois los catalanes. En Castuera se comen. Nada más que Ramos termina de hablar.. y por otro.. —¿Tu comes lagarto? —Yo no.. ¿porque esto es una granja?.. etc.. O se comían antes de que los protegiese el SEPRONA Saben como el pollo. ¿no?. Lo que les den a los pollos ahora para que engorden.? —¿Qué ideas? Ramos se queda mirando las jaulas. —De nivel Nacional. explorando las nuevas posibilidades. —¿De qué? —De alta cocina [mi mirada experta los recorre]. —Exactamente. separados por un biombo de tela vieja.. ¿me estás asegurando que esos bichos son comestibles? —Claro. Son dragones de Komodo. ¿no? ¡La Virgen! ¿De dónde salieron? —Me los regalaron unos chinos de pequeñitos. y ahora fíjate. Eso es lo que dicen los que se los comen. Tal vez mucha gente los comería. Necesitas un podenco. Yo creo que sí que es ético.. —Nacional. Échales clembuterol.. —Claro. XIV. claro que sí. con su piel curtida por el sol y un pichi vaquero que pone en el peto: RUNNER VEGANA. bajo a la cocina y Marijata viene hacia mí muy contenta. por ahí viene tu joven promesa de inspeccionar la cocina. por un lado los de la FAI. —¿Y entonces estas ideas de dónde las sacas. ¿pero tú no eres vegano? —Sí. — ¿Qué tal Marijata? ¿Qué hay en la cocina? . —Dales más comida.. así que seguro que puedes. el minusválido exige la expulsión de las Juventudes Libertarias (los que le subieron por la escalera) por déficit de Anarquía —que no sé qué será—. etc. Además. Comedor colectivo Ramos se despide para recibir a los delegados. —Ah. — ¡Chaquetas! ¿Tu crees que se puede? —Se podrá.

no merece la pena que las cortemos. Me lo señala. debió de pertenecer a alguna bruja bien potente. Las siete y media es un juego maldito. Prendo el fuego. pimientos. Está muy sabroso. melena recogida en una cola. O al revés. con pintas de . Lo digo por lo negro requemado del interior y algunas manchas del exterior que podrían ser de cardenillo. Pica un poco. zanahorias. y blande como prueba el sobre de convocatoria de la reunión. Es un auténtico caldero de nigromante. Voy a asomarme a ver qué hacen esos. Esas cosas con solera le dan más sabor. sandías. A continuación afirma que sabe de buena tinta que en esa sala hay traidores y coloca una pistola de fogueo con gesto dramático sobre la mesa. plátanos pelados. No hay ni rastro de productos provenientes del crimen... —¿Lo qué? —El polvo rojo. pasamos a catar el potingue. llevamos el perol a la chimenea y lo ponemos en lo alto del trípode. que tiene puesto un gesto como de asco. Nunca comerán tantos por tan poco dinero y con tan escaso trabajo. —Ahhh. Sólo vi en un dormitorio un montón de ajos. Y la bolsa del polvo rojo.—Está muy bien. Lleno de agua un tercio del caldero de cobre que —a buen seguro—. Ahora uno de Terrasa está diciendo que cuando se pertenece a una organización clandestina . no se puede poner el remite en las cartas. Sopla. —Hmmm. El cuscús se presenta en el momento de servir. —Magnífico.. Sólo eso y los ajos. cebollas. ¿Hay un perolo grande? —Uno muy grande. con gesto reconcentrado. —¿Qué vas a hacer? —Un hervido.. —Pues entonces vamos a hacer la comida. berengenas.. —¿Cómo es la receta? — Observa. Se hace el silencio y todos ponen cara de sospechoso mirando al vecino o al de enfrente. porque Ramos me lo ha celebrado como «agua pura»... Tiene que quedar sabroso. ¿Eso quiere decir que no hay provisiones? —Ni telarañas. Pues siguen chillando. Ahora sólo hay que dejarlo hervir poco a poco. que ostenta claramente el sello del águila de la FAI. ¿Y ya está? —Ya está. pendientes.. A continuación echo dentro los tomates. camiseta y vaqueros. ¿No has visto nada más de comer? —pregunto—. hasta que se forme una pasta homogénea. Finalmente. calabazas.. ¿Para qué los tendrá ahí? — Supongo que por si los vampiros. — Eso es por el chili. Sería un tanto asqueroso. —¿No lo lavamos primero? —pregunta Marijata—. sorbe. —¿Viste el conejito? —Claro. Cojo la cuchara de madera y doy a Marijata... ¿Sólo lo que hemos traído nosotros? —Sí. pulseritas de cuero. Como está precocido sólo hay que echarlo unos minutos antes en la crema para que chupe el agua. El agua la hemos sacado de un pozo del que prefiero no mirar su interior. Marijata y yo nos entretenemos jugando a las siete y media mientras se desarrollan las reuniones. —No. es precioso. Tres horas después el mejunje borbotea como un pantano que fermenta lleno de ranas y de malvados que se ahogaron al final de la peli. cien te pasas y una no llegas. lentamente —para que no se queme—. Mientras los bulliciosos delegados gritan en la planta alta cosas de expulsiones. —Bueno Marijata. ciruelas.. Un chaval de unos treinta años. —Como están muy pochas las verduras —explico apartando la nube de mosquitos—. en el que de ciento una veces.

cómo camela.. no dice barbaridades. con lo plácido que es siempre para todo. —No.. mientras que uno del Masnou afirma que el compañero Zaplana.. —¿Por qué no le preguntas al Ramos? —Bueno. No grita. — Oye. El alma no existe.. Yo regreso a la cocina. no insulta. Pero no me gusta —contesta Ramos—. —Esos tienen todavía para rato Marijata. lo más malo que ha parido madre. ¿lo qué? —¡Hostias! ¡Qué hace aquí este diente! Yo juraría que antes no estaba. —¿De dónde ha salido? —No lo sabemos — ¡No me dirás que ha aparecido de repente! —Sí —dice Marijata—.. Sólo es un diente. Me acerco a la reunión. Ramos va subiendo las escaleras como sacudido por un temblor supersticioso. —¿No vienes? ¿Pues por qué? —Porque esas reuniones son muy aburridas. —¿Un crimen aquí? ¿Has encontrado muchos dientes? —inquiere Marijata—.. Se ha puesto como muy desasosegado. —¿Qué es eso? —pregunta—. Se supone que los dientes han de estar en la boca. —¿Pero no dijiste que los dientes eran todos de oro? —le recuerdo—. — ¿No era buena dentista pues? —. Marijata se ha quedado un poco extrañada. pues ya está resuelto el misterio.alternativo. — No. Cuando aparecen en el fregadero no es normal. No le veo el misterio. —Pero si sólo hay que contar hasta siete y media. Tiene un orificio como el de las serpientes. El de Terrasa ha puesto los pies sobre la mesa.Desde entonces me dijeron que aparecen dientes en la casa cuando menos te lo esperas. ¿Seguimos jugando? — No por favor. y que el Ventura.. Bueno. —No sé... ¿Es tuyo ese diente Jorge? —No. Es el puto imbécil que no me quiso comprar el libro cuando llegué. — Esto es un poco misterioso. Es muy curioso. Ramos está notablemente intranquilo. qué bergante. rostro agradable..... de Sevilla.... voz grave y juiciosa. —Un colmillo —contesto—. —Ese va a ser alguno de los dientes del catalán que asesinaron —murmura castañeando—. Antes no estaba y ahora sí. Me llama mucho la atención porque es el que parece más sensato de todos. —Qué cosa más intrigante. ¿Entramos en la reunión? —¤Ve tú si quieres... —Mejor que no. —No. Se me han puesto los vellos como escarpias. es un elemento peligrosísimo para la organización. Le señalo el objeto. No es normal.¿y qué será eso de ahí? —pregunta mirando a lo que podría llamarse «fregadero». lima aristas.. ¿No te parece Jorge? . Puedes volver a la reunión. es un elemento dudoso. La mujer que lo mató era de Huesca. Un colmillo humano bien grande. Estoy ya mareada de tanto calcular los puntos. —Este es el primero.. —Por eso no voy a las asambleas. pero la asesina los tuvo que quitar todos para llegar a las muelas. —Las asambleas [gesto trascendente] son el alma del anarquismo. sólo algunos —aclara—. Pero se trata de un colmillo. de Murcia. reconduce la asamblea. Yo hago señas a Ramos y le pido que baje y comparezca. — Da como escalofríos —afirma Marijata—.

Lo extraño hubiera sido que apareciera el Ratón Pérez. porque es enredarte y no salir del enredo. —¡Me refiero a que están presos! ¡No llevan una vida en libertad!. En un sentido amplio cualquier acción —la posibilidad de realizarla o no—. —Oye Marijata. No quiero tener parte en este asunto.. Esa reflexión la ha dejado un poco en suspenso. porque el acto mismo expresa lo que es proclamando con su existencia.. no lo comas». No tiene por qué ser reclamado... piensa que dentro de unos minutos vas a estar rodeada en este oscuro cobertizo por un montón de reptiles hambrientos. yo me limito a eso de «si corre. y su ejecución. y están en los huesos. y ese «algo» viene de ahí. — Vale. — De acuerdo. es también un discurso que emite un mensaje. ¿Pero tú qué clase de vegano eres que no sabes estas cosas? ¡Están explotando a los animales! ¡Es la esclavitud legitimada! Me gustaría darle la razón y dejarlo correr. Me contempla como el que mira una abominación andante. —¡Hasta hay dos Dragones de Komodo! —Yo muy cómodos no los veo. un significado performativo. Voy a intentar explicarlo de forma un tanto más intelectual. Eres tú quien tiene que decidir lo que sea. Pero tú que no eres de campo no lo puedes saber. Y de babas. Muestra un carácter personal transitorio. La jaula les viene estrecha. Pero espera un momento a que me vaya. Es que son lagartos.... Esos Dragones tienen la boca llena de dientes. No hay nada de extraño en que aparezca un diente al lado del fregadero. —¡Pero si esto está lleno de jaulas! ¡Esto es una granja! ¡Y las jaulas están llenas de lagartijas enormes! —Mujer. —Cobarde. —¡Tiene encerrados a los animales en condiciones no humanas! —Claro. Si un perro coge a un lagarto libre y lo mata. — Verás Marijata. —¤¡Más que cobarde! ¿Y tú eres amigo de Juan Pedro? ¡Farsante! — Marijata. ¡Vete! Me da lo mismo. — ¡No tendrán caballos o vacas atadas! ¡Vamos a ver! — Bueno. Reivindicar una acción es puro exhibicionismo. Noto algo [mira por la ventana]. una granja en medio del campo parece lo normal. ¡Estos animales viven sin ninguna dignidad! —¿Los lagartos tienen dignidad? —¤¡Pues claro que tienen dignidad! Un lagarto digno es un lagarto que corre libre por el campo. Por si no lo sabes.. yo constato la . y no me planteo nada más. ¿eso tiene dignidad también? —¡Un perro que se come un lagarto sigue sus instintos! ¡Y un lagarto que muere en la boca de un perro es un lagarto digno! Ahora mismo abro las jaulas y le echo una bronca al compañero. Pero yo haría (lo que vayas a hacer) sin ostentación. Consideraciones sobre los reptiles A Marijata no le ha gustado ni un pelo la industria de nuestro amigo el secretario. XV. la verdad. ¡ja!. Verás. Lo del proselitismo militante no es lo mío. —No estoy tranquila. se lo llevase y no dejase dinero.—No. ¿Qué es eso? —Creo que es un establo. de la finca. para mí está totalmente desaconsejado dar consejos en estas circunstancias.. pero me la veo venir y pienso que he de dar una oportunidad a esta joven tan maja. los lagartos ibéricos tienen fama de morder y no soltar la presa..

¿qué clase de vegano eres? — Uno muy prudente que no quiere morir de congelación. Además. su proceso y sus efectos. Él guarda su teléfono y se mete dentro de casa.. volvemos por la ropa a los diez o quince minutos. a punto de subir las escaleras nuevamente para volver a la asamblea. hay que buscar ropa. Tras unos minutos de forcejeo verbal en los que le aseguro que el libro contiene las claves científicas para destruir a la Guardia Civil en un par de semanas. Nos acercamos a un riachuelo que discurre por una torrentera llena de peñascos. es necesario reducirse a tus decisiones: poner en duda nuestra voluntad de verdad. XVII En el desván Como en los desvanes suele haber siempre ropa vieja. Lo sigo corriendo y lo pillo en la cocina. Todo es muy idílico. ¿Por qué será? Tengo una inspiración. Se mete en el agua. — Que si abres las jaulas ahora. —Venga hombre. Tras cagarme repetidamente en los muertos del humano que nos robó la impedimenta. XVI El riachuelo Marijata se va andando fastidiada.. —Muchacha. ha empezado a llover. Mira. investigamos en una de las casas y subimos la escalera procurando no rompernos la crisma. —¿Pero qué mierda dices? Bla bla bla. Mira nuestra desnudez.. No está. Un hombre y una mujer. no desagradable porque refresca. Le detengo y le muestro los libros de Juan Pedro. una estampa campestre de vida natural y tal y cual. Pero es inútil discutir. Tras mucho chillo y después de aspergernos agua va y agua viene. Si se quiere analizar ese temor en sus condiciones de génesis. —Jorge —me dice—. —Está cristalina. Eso es todo. chapotea y me veo obligado a seguirla. le llega en el sitio más profundo a los muslos. Qué buena venta. Cae una ligera lluvia. Sin contar con que sabotearás la importante reunión que celebran esos compañeros. ahí el agua nos debe cubrir por los tobillos. Ese chisme no lo tiene casi nadie en estas fechas. ¿te apetece darte un baño? —No. Qué al día. Pero habrá que buscar algo si quiero que mis genitales salgan del abdomen y vuelvan a campanear. los lagartos te morderán y todo el mundo se enterará de que tú lo hiciste. y eso que no quería. algo fastidiado. lo pensaría bien. a la acción) de la civilización occidental. ¿Por qué? Qué sé yo. restituir al discurso su carácter de acontecimiento.. De ahora en adelante haré a los clientes difíciles ventas en desnudo. anímate —y comienza a quitarse la ropa—.. Se tira. y luego haría lo que fuese sin dejar rastro y con buenas condiciones de seguridad para mí y para los demás.. Le saludamos. que —efectivamente—...profunda Logofobia ([aclaro con énfasis] temor al discurso. —¡Venga hombre!. Y a mí me enseñaron a ser discreto. la lluvia arrecia. —¿Pero dónde cuernos están nuestras ropas? Si las dejamos aquí mismo. levantar finalmente la soberanía del significante. nos dirigimos precavidamente a la masía. así tomados de la ... Qué moderno. El agua está fría como una cuchilla de afeitar cortándote el escroto.. Bueno. —Ni idea —respondo a Marijata—. ¿Y qué harás con los huevos que se están incubando? Yo esperaría. — Y además ha de estar muy fría.. Marijata me ha esperado con paciencia junto al caldero y salimos juntos nuevamente. Y bañarnos en pelotas en esas condiciones. lagartos incluidos. le he vendido venticinco ejemplares al contado. En esto que veo al joven alternativo y sensato en la puerta sacando el teléfono móvil de su bolso.

escarapela en el pecho con la imagen del Sagrado Corazón. son como polvo. No hacemos ningún comentario.. que entramos allí y abrimos un arcón. Por lo visto van a: comprar locales para todo el mundo. Ven nuestros trajes regionales. en honor al gran compañero que expulsó a los nazis de Belgrado. Podrían colocarle una gran pancarta para hacer publicidad.. adquirir una imprenta para editar millones de carteles. ¿Cómo? Como sea. van a tanto de lo mismo. otro tipo flaco y con patillas que le llegan al arco mandibular propone que todas las reuniones se hablen en esperanto y catalán. así como las actas. Es mejor ir a lo natural.. levantar un hogar para los jubilados del sindicato en el Pirineo Catalán (que se llamaría Hogar Juan Pedro Mañosa. Martijata se coloca un conjunto que consiste en una camisa gris con amplio cuello plisado. insurreccional. Compruebo que puedo sacar el pito para orinar fácilmente. salvo Ramos. pañuelo para el pelo y sandalias de esparto. Que te llaman de Badolatosa. — ¿De dónde sacasteis esas ropas? — De un arcón del desván. pues allí va él y aterriza en medio del olivar. manguitos unidos con cintas sujetas a la espalda del chalequillo. hacer una campaña de agitación por Portugal y las Azores. que se pone nerviosísimo. pero no dicen nada. y si yo le soltase un soplamocos saldría volando por la ventana. El delegado del grupo de Los Romanos de la FAI (que es un grupo de la FIJLFederación Ibérica de Juventudes Libertarias) expone que las Juventudes Libertarias han de ser una organización clandestina. dedicada a golpear el corazón del capital allí donde más les duela.. En cuanto al cónclave de las juventudes libertarias. Luego. Marijata y yo anunciamos solemnemente la comida..mano. habida cuenta de que lo único que han hecho ha sido fumar y beber agua de pozo. Me parece un programa un tanto ambiguo. el de Terrasa dice que vendría muy bien comprar un helicóptero para los desplazamientos del Secretario General por la Península. faldón gris hasta el suelo y mantilla de paño grueso blanco decorada con un par de borlas. Escuchamos tras la puerta. Un chaval explica que ha tomado lecciones de kung fú. y cuyas recientes memorias circulan por doquier). calzón bombacho a rayas de colores en algodón. y que en la próxima manifestación. —¡Parecéis el catalán y su sobrina de Huesca! —¡Qué me dices! . faja verde en sarga de algodón y alpargatas de esparto de las que se atan con cinta de algodón negra.. Barretina roja. Todo está muy viejo y descompuesto. que no hay que desdeñarlo. chalequillo con mangas de talle alto en paño verde con pliegues y con tirantes. XVIII Comida fraternal Regresamos a la casa. está lleno de ropa vieja. no son nada.. Es decir. Efectivamente. Yo opto por una camisa de lino azul decorada con bordados en el mismo color. Visto el percal.. Tras seis horas de hablar y hablar están bastante hambrientos. chaleco con el delantero azul y amarillo adornado con un Cristo Rey. Desde luego. Se sube en la mesa y hace una demostración volcando un cenicero lleno de colillas. pero da el apaño. Medias blancas. Nos contemplamos. Nos miran muy extrañados. Es bajito. El joven alternativo sigue poniendo paz y está presidiendo de facto la reunión. al primer policía que se le eche encima le pega un oshiro. Así en menos de dos horas podría estar en cualquier parte difundiendo la Idea. donde la flor y nata del anarquismo está hablando en estos momentos de lo que van a hacer con el dinero del Patrimonio de la CNT. que se celebra en otra mesa. pero parece que a esta gente les gusta. sin contar con el efecto propagandístico. Ah. la tormenta de ideas es de las buenas. delgado. Cualquiera comenta.

. Yo les echo la crema. la que la precedía ha llegado al colon. El personal —en general— mira el producto.—¡Lo sabía! ¡Está reclamando un alma! ¡Alguien tiene que morir para que él descanse! —Mantén la calma hombre. Todo el mundo se queda callado. y se acercan al caldero. recuerda que eres el Secretario General de la CNT. Lo malo de un hervido. Volvemos. que me quedo con hambre. porque esta chica parece bastante bruta. Te llenas la barriga. Ni una gota de aceite. Y Marijata. Buscamos a los intrusos por todas partes. nos hacen poco caso. — ¡El catalán! ¡El catalán y la sobrina! —¡Pero quieres callarte! —le exijo— ¡Que eres el Secretario joder! —¡Pero qué secretario ni qué hostias! ¡Vamos a morir! Mientras le castañean los dientes. En realidad. es que alimenta muy poco. ¿no ves que te miran?. para que sepa que me tiene de su lado. toma cada cual su plato de plástico. —Abrid las ventanas. — Que alguien traiga más agua. La comida se prolonga hasta que el contenido del caldero se vacía y queda reluciente. en nada de tiempo tienes hambre. — Yo voy a repetir. pero al no haber grasas. Silencio en la cocina. con algo de prevención. — Tranquilos —proclamo—. Pero el hambre es mucha. Y como los comensales tienen que comer despacio por lo caluroso del plato. de un color rojo intenso. desaparecen las dudas y atacan los platos. y eso de que sea comida vegana parece que acalla las protestas. escuchamos unos cánticos de esos de los curas. —Aire por favor. La verdad es que para ser la primera vez que hago esta comida. Todo el mundo chorrea sudor. Al joven sensato y alternativo le echo una buena cantidad. Cuando lo prueban. Acabemos de comer en paz. Se masca la tragedia. — Está muy sabroso. como gregorianos o satánicos. escuchando. se sitúan. —Mejor. Los comentarios están llenos de elogios. Ramos se pone nuevamente histérico. y Marijata a un lado el cuscús hervido con sal y comino.. y dos siluetas negras pasan ante la ventana. —Está caliente pero bueno. No hay nadie. —Está muy sabroso. Esta crema es muy sabrosa. — ¿Cuántas veces se puede repetir? —¿No hay pan? — ¿No hay vino? —Agua por favor. nos lanzamos una mirada de inteligencia y nos separamos. Me da miedo que alguien se tope con ella. —¿Qué es? —Pica un poco. señalando con su dedo huesudo. Yo también me he pegado un buen lote. Cuando estamos acabando. Se nos olvidó comprar porque era muy caro y se salía del presupuesto. Todo el mundo rebaña los platos y comenta la extraña situación. Hay que ver lo que hace el hambre. subir a la sala de . que no lleva aceite y que reparte cinco kilos de sémola entre cincuenta personas. salgo afuera con Marijata. los Romanos de la FAI bajan al minusválido que amenaza con escalabrarles a bastonazos. que ha sido una alucinación colectiva [suspiros de alivio]. Se levantan bulliciosos. me ha salido bastante bien. —Está lloviendo. cuando una cucharada llega al estómago. También he aprovechado para —siguiendo las recomendaciones de Merino—. — Quema.

La comida juega en contra de la gravedad y todo vuelve hacia atrás. de golpe. Pero cualquiera se acerca al pueblo con la que está cayendo. los chavales de los Romanos de la FAI y el hombre de actitud positiva y aspecto antisitema modélico. sienten náuseas. cómo decirlo. Y las protestas se hacen patentes en el grupo de personajes a los que ha sentado bien el mejunje. el minusválido —que exige un retrete adecuado a sus condiciones físicas— . Y uniendo la palabra al gesto.. abre hacia dentro una puerta que da a la explanada donde habían dejado los coches. es ir al corral. boquiabierto. ¿Lo ves? Ya siento alivio. Se va aclarando el misterio. entra una ola enorme de barro líquido. Noto como van desapareciendo las ganas de apretar. Sí. como si se hubiese quedado ciego y quisiese huir. Otros. porque siempre se ha dicho «más difícil que cagar haciendo el pino». se tapan la nariz o realizan aspavientos. Y lo que yo decía: te puedes jartar de comer estas cosas. vomito cabeza abajo. El lugar en cuestión. a ese le está dando de todo: arcadas. la mitad de la concurrencia tiene hambre y retortijones. es asqueroso. — Es preciso aguantar un poco —les pido—. Y. En concreto. Por lo que gritan. — De esta forma se quitan las ganas de cagar. Sobremesa Algunos decían de salir a tomar café. es complicado de describir. XVIII. La otra mitad no se pronuncia. En ese momento. El olor. En realidad. el cobertizo de los lagartos. parece ser que he vomitado un chorro de mierda. Hay numerosas goteras y colocamos latas y baños intentando achicar el agua. y los rostros adoptan forzados rictus como los de los cristos crucificados exhalando el último suspiro. ajos y artefactos flotantes en la cocina. si pretende que yo o cualquiera de nosotros haga el pino. rápidamente. palidecen. pedos. Si unas venticinco personas se ponen a la vez a buscar ubicación. Arroyo casero La situación empieza a ser peligrosa porque para nuestra desgracia. parece que Ramos ha hecho sus . Hay un ejercicio que si me permitís os lo muestro. metida en el medio de ninguna parte cuando todo se embarra por la lluvia. Buscando aire fresco. Se dobla como si le pegasen golpes en las tripas o se las quemasen con un soplete.. — Pues peor para ti —le contesto—. Pero me viene una angustia muy rara al pecho. XVII.. pueden producirse diversos problemas.reuniones y registrar todos los bolsos de los asistentes. Uno de Sant Hipolit se desmaya. porque los que regresan del corral vuelven más empapados de lo que estaban y con los pies llenos de barro mezclado con mierda. o buscar un lugar idóneo donde poder vaciar el vientre. Unos. Como sospechaba. — Compañeros: está loco —dice el de Terrasa señalándome—. La angustia y el dolor hacen presa en los espíritus. — No. me coloco ante la pared y hago el pino con barretina y todo. y prefiero intentar aguantar el tirón como sea. diarrea.. eructos. — Pues tú te vas a poner malísimo cabeza abajo. Veo del revés cómo los rostros que me rodean palidecen. Y diría que también tengo retortijones. El treintañero alternativo va desplazándose tentando la pared. Especialmente enfermos parece que se están poniendo el de Terrasa. ¡Pero si todos hemos comido lo mismo! El primer problema que se produce en una casa de campo. Tendrás retortijones hasta que te cagues por las patas abajo. Y todos estamos mojados. por finos. que a la hora tienes otra vez hambre. aún más finos.

sin querer. y con el izquierdo la cabeza. El minusválido va flotando más o menos. Un conejo que entra chapoteando por la ventana..mejoras de masoveria en el cauce de un torrente seco hasta hace un rato. ¡joder! Pero el poli alternativo tiene claro quién es su peor enemigo: yo. Con mi brazo derecho le sujeto por detrás el pecho. Pero aquí parece que no funciona.. ¡coño!.. tan desapercibido. siendo a su vez movidos arriba y a abajo... e intento explicárselo gritándole en la oreja derecha. cuando saca una pistola de alguna parte y me encañona.. que corre.. —Tranquilo Jorge. Las paredes crujen y se tambalean. —¡Las manos en la cabeza he dicho! ¡Ahora mismo vienen los Mossos de Escuadra en el helicóptero! ¡Dame mi bolso! —Toma. como en las películas. Una pistola de las de verdad. —¡Hostias!.. Me faltaría otra mano para sujetarle los brazos. El joven alternativo sigue con lo suyo. Todos mirando al tipo que está fuera de sí y les amenaza pipa en mano. Siento perfectamente como la bala rompe el cráneo de este hombre y rebota dentro de la calavera cinco o seis veces. la Marijata. gente que grita. Llegados a este punto. pero sin duda mojado. se ha cagado en los pantalones y me acerco a ayudarle. — En mi bolsillo —le respondo—. Declaro solemnemente: —Ha muerto. en mi tiempo de reacción. Merino. La gente grita pidiéndome que no lo haga. Pero por dentro los sesos de este hombre se han de haber convertido en natillas. el tipo se desbarata... —¿Y mi móvil? —me pregunta agonizante—. Veo como le da la vuelta a la mano y apunta hacia atrás. En este momento. El chaval del oshiro realiza la postura de la grulla y espera el ataque.. se relaja y le dejo caer. ¡Tenías razón Merino!. La herida no era gran cosa. y los Romanos de la FAI lo agarran. apenas un agujerito con la quemadura circular en torno. Inmediatamente. que es desplazar la cabeza del poli empujándola ligeramente al lateral para que me cubra. Estalla la detonación... XIX Haciendo desaparecer las pruebas Parece que nadie más se queja de diarrea. creo. el de Tarrasa. Me pongo en pie y abro la puerta de enfrente hacia afuera para que salga el líquido sobrante. El del carrito y los romanos esos parten hacia un destino ignoto. El conejo está bien.. Oye. todo el mundo está electrizado. El resultado es un arroyo crecidito pasando por la cocina que se lleva todo por delante. —¡No te acerques! —me chilla con voz de pánico—.. Tan sutil. Y yo. seguramente buscando su nido de ajos.. atrae momentáneamente la atención del poli. ¡Quieto ahí! ¡Las manos en la cabeza! ¡Estáis todos detenidos por intentar asesinarme! —¡Lo sabía! —comento mientras le obedezco—. ¿Hay algún médico en la sala? A lo que responde Marijata arropando en sus brazos una cosita peluda y temblorosa. a ciegas.. pero ya es demasiado tarde. medio caído. Le pregunto al Ramos y al Merino. Una beretta. Me temo que esto de inmovilizar a un tío con pistola no me está saliendo bien. el Ramos. el Ramos invocando al catalán y pidiendo auxilio. y en ese momento veo el fogonazo a la velocidad de la luz.. . Me da la espalda (el secreta) y aprovecho la oportunidad.. jadeando. hago lo primero que se me ocurre. por encima de su hombro derecho. Los Romanos de la FAI que han vuelto con el minusválido. ¿para qué nos quitaste la ropa? —¡Para que no volvierais! ¡Para buscar cobertura! ¡Nolosé! ¡Me desconciertas! El alternativo busca y rebusca. El agujero del cañón se dirige a mi frente. árboles que chocan contra la casa. Es muy difícil contarlo porque todo sucede a la vez formándose un tinglado inenarrable.. pasan muchas más cosas. Hay que ver lo que es la fuerza del agua.

Ramos no dice nada. Soy inocente señoría. el esqueleto de José Tomás. Me siento algo melancólico.. Eso sí: sacaron de un pozo muy escondido. Todos repetimos la verdad a la Guardia Civil: que un chaval del grupo había ido heroicamente a buscar ayuda. ayudadme por favor.. a varios quilómetros. ¿Dónde trabajaba? ¿Quién tenía amistad con él? —Lo conocemos desde hace dos años —explica Merino—. [Palmeo amistoso su hombro]. Se llevó a cabo la escisión Como no podía ser de otro modo. que se ha paseado impunemente por las supuestas estructuras clandestinas de estos mataos. Marijata?. Nos miran con agradecimiento.. pegando resbalones en el barrizal. que en un momento de desesperación intentaron arrojarlo por la ventana). El minusválido me espeta: — ¡Has matado a un policía infiltrado! —Técnicamente ha sido un suicidio —me justifico—. Quería una medalla. . porque el agua entra en la granja y la deja limpia. una bala. Marijata —muy dispuesta— y el secretario cabecean y murmuran ante el cadáver extendido. a la noche. ¿acaso la policía no hace desaparecer a los vivos? ¿Ramos. Por fin los lagartos de Komodo. Nos preguntaron una y otra vez. Luego. Estas catástrofes climáticas son cosa de la Cataluña interior. vuelve tan pancha. resulta que nadie conoce realmente a este tío. pasamos tres días metidos en el desván (heroico subir allí al minusválido por parte de los Romanos de la FAI. y probablemente se la den. Ni encontraron el cuerpo. con el puro gesto de una esfinge mientras los demás castañeamos. —Pero vamos a ver. —¡La hemos cagado! ¡La hemos cagado pero bien! —dice Merino— ¡La policía se nos echará encima!. sin mayores comentarios. XIX. —¤¿Y cómo vas a hacer desaparecer a un muerto? —me pregunta Merino—. Llevamos el cadáver a la granja. el catalán de la masía. decimos que ha muerto en la riada.—¿Trajisteis a un poli a la reunión secreta? —¤¡Pero si era de toda confianza! —aclara Ramos—. Lo buscarán durante meses hasta que se aburran.... la empuña él. era un presista. La pistola es suya. un kubotán de aluminio. y ya está. Tras hablar un rato de esto y de lo otro. Hacemos desaparecer el cadáver. que al parecer era licenciado en sicología. Luego ella libera a los lagartos ibéricos que corren que se las pelan. Y es que una vegana tiene resistencia para todo lo que se proponga... No pasa nada hombre. la cartera y un móvil. Por fin pudo descansar — supongo—. pero de ahí no nos sacaron porque todos se habían aprendido muy bien la lección. —A ver. recia. y la runner vegana corre a esconderlo bien escondido torrente abajo. Ese es todo el equipaje que deja este sujeto.. Qué hambre. el tiro ha sido a bocajarro y no tiene mis huellas. Entonces le digo a Marijata: — Este es el momento. ¡va a llegar el helicóptero! —¿Con este tiempecito? ¡Pero si yo tan solo he seguido tus enseñanzas Merino! He buscado al traidor y le he puesto en evidencia.. esperando que bajase el agua. No han dejado ni los huesos ni la ropa. un casquillo. salen y comienzan a escalar pesadamente el monte. y le dieron cristiana sepultura. Y ella. como si meditasen. él aprieta el gatillo. Luego... A continuación parto el cráneo con una machota y recupero la bala. Justo a tiempo. por supuesto. han conseguido una comida decente. Acto seguido lo pasamos al reciclaje. y que —lo peor de todo— se ha acostado con varias compañeras — por lo que comentan indignados los romanos—. y que no sabíamos qué había sido de él. Por mi parte limpio y guardo en el bolso todos los elementos no digeribles: la beretta. Le doy a Marijata el bolso del jundo. abre las jaulas de los dragones. los interrogatorios.. con su calavera sin dientes.

síganme compañeros y compañeras. Gente alegre en general. abrieron la sesión. se perdieron de vista. Ahí mismo se introduce la tarjeta para fichar. la de uno que llama al compañero que está en el retrete. que llego tarde. los Romanos. Merino se encontraba tan mal tras la ajetreada reunión. será que hay gente muy limpia. No sé por qué será.. por cientos. Se ven culos llenos de pelos. altos bajos. No reditamos las memorias. duchas y un estrépito increíble. por el estrecho mecanismo de los tornos. ¿Los libros? Se vendieron todos. la líder de un refugio de lagartos. pero es que es lunes. en Cataluña hay dos cenetés aunque sólo una es verdadera. delgados. hay que ponerse la ropa de faena. De repente. como una roca. Y por eso. Yo. ¿quién lo inventó? ¿Hitler?. Esto es muy grande. Algunos trabajadores se pegan una ducha antes de ponerse el mono. taquillas. pero nosotros pasamos a su lado. Así que se presentaron en el Pleno. y solo por eso compañeros y compañeras. que desconvocó el Pleno Regional que iba a discutir su continuidad como secretario. y una horda de orcos parecería más optimista. La única que continúa realmente fiel al ideario. otros. el minusválido. Pasamos de uno en uno. similares a los del metro. —¡Arúuu! . vistos —parece ser— por el monte devorando el espetec de las masías aisladas. Todo el mundo habla a la vez. La puerta del Astillero es muy amplia. Ya están dentro. Y muy extravagante. a grito pelado. viejos y jóvenes. Todos somos hombres fortachones de las más diversas edades y pintas: gordos. pero lo consideraron un cuento para perder tiempo. se hacen bromas obscenas. una voz destaca sobre las de los demás. el de Terrasa. en realidad lo que pretenden es ganar tiempo antes de meter mano al tajo. es mi amiga Marijata. anarquista catalana. Vamos por decenas. Vale. Yo les expliqué lo del catalán.Un detalle curioso: los naturalistas estudiaron un tiempo la eextraña proliferación de reptiles que hubo tras la riada. Eso de que el trabajo dignifica. aunque Juan Pedro se puso pesadísimo. sencillamente. Hombres fordistas Mira por donde me he metido en el gremio del Metal. a los vestuarios. El sector de Palafrugell no aceptó esa suspensión (ya que contaban con mayoría para destituir a Merino). nombraron a otro Secretario General de Cataluña y crearon una organización con el mismo nombre y estatutos que la CNT. Y la vida siguió y siguió. En el vestuario hay bancos. es muy difícil hacerse entender. porque muy pocos anarquistas perduran. pero muchos vienen y muchos se van. eso de lavarme antes de trabajar. no lo entiendo. Deprisa con mi bici. ¿Teresa de calcuta? Bueno. Ahora soy tubero de una naval. y los aficionados a lo parasicológico aseguraron que Cataluña albergaba dinosaurios. La bronca de los astilleros I. En realidad llevamos un rostro bastante patibulario. cicatrices quirúrgicas. Aquí está el sitio. Merino.. lo del espíritu errante y lo de la riada. En cuanto a Ramos.. Unos fueron expulsados a la siguiente revisión de cuentas.. Y es una runner vegana.

el de los del gremio . El isometrico es un plano a tres dimensiones en el que se especifica donde se ubica exactamente la instalación con cada tubo. los carpinteros. pues en ese ambiente trabajamos. que sí que no.. por ultimo. angustioso. Si se va la luz. a ver ¿qué tubo es el que tengo que cortar? Y. sofocante. el Lobo que se ocupa de seguridad. nunca menos de dos días al mes porque esto. Entrar en el barco para uno de armamento cuando se está haciendo. inhalación de venenos. radiales. cables. y el barco. fuel.». tú. con una luz autónoma. ponte el casco. electricidad. Como te enganches los huevos en alguna rebaba. tienes que hacerlo como si de una mina se tratase: hacia la superficie. cables y agua potable por un mundo que parece una caverna laberíntica y opresiva de hierro: olores metálicos. luego bajar hasta el lugar del tajo. pintores del taller de chorreo. y ahí está el Jefe de Equipo con el dichoso casco blanco. hay un montón de tíos soldando y el barco está lleno de combustible. Nos hace solemne entrega de los planos del día. a la popa. tú. y los de habitabilidad. para que canse más. despídete de ellos.. pero ahí estamos menos los días que faltamos injustificadamente. y si hay que evacuar (manera piadosa de llamar a la huida desenfrenada). tú.. caídas.. que en el barco trabajan tres tipos de trabajadores casi al mismo tiempo: los de acero que colocan la estructura. grúas enormes. eléctricas. quemaduras. maquinaria. sabor a sangre y sonidos acerados. sopletes. claro. Y en este ambiente cerrado. que me voy a la proa. Teniendo en cuenta el absentismo de los maestros de escuela. los isométricos. tú..Veinte personas responden a coro. Hay que subir a cubierta. que son los que finalizan las secciones y entregan el barco. tú. llamado popularmente Plus de Tóxico Aqueroso (el PluTA). los Lobitos: «Tú. que para eso te pagan. con temperaturas de más de cincuenta grados en verano.. Así que. En fin. la línea de centro o línea de crujía (que es la linea imaginaria que atraviesa el barco de proa a popa) y. En realidad.. grasas. después de arrastrarte a oscuras. no pases por ahí. No nos gusta.. cobramos el Plus de Tóxico Penoso (PTP).. hay un tipo. que llegamos a continuación montando tuberías. pues como que no se ve nada. llegas al tajo. Una catedral no es nada comparado con la maravilla de la ingeniería de un astillero: techos que se elevan a treinta metros de altura.. pronto te acostumbras. con la tarea que hay que realizar. Por aquí circula aire. colócate las gafas. rodeado de eléctricas y rotaflex que sueltan chispas a miles de grados. es decir. camas rodantes capaces de trasladar toneladas movidas por un sólo hombre. no fumes al lado del gasoil. impactos. arrastrando herramientas. —¡Vaaale! Lo más probable es que el único que no se haya enterado de nada sea el tal Arú.. los de armamento. Los puntos de referencia que tomamos —para que se hagan a la idea— son las distancias a las cuadernas (las cuadernas son las costillas del barco). es decir. atravesando cuadernas y longitudinales por los estrechos agujeros de los pasahombres.. Para llamarnos la atención cuando ya estamos acostumbrados al riesgo. vestidos con poco más que taparrabos. Gracias a estos riesgos combinados de obrero de la construcción y de minero (como nos explican en el cursillo de prevención que nos dan al firmar el contrato). etc. al final cortas. Ya estamos fuera. que allí te espero. caldereros cortando planchas. pintores. es algo inquietante al principio. sujétate el arnés. no hay quien lo aguante.. Absolutamente nada. que el Lobo procura que esto no se convierta en un desmadre. Los talleres son aquí inmensos. a la línea centro. o te troncho las piernas.. ¿vale? Todo el vestuario responde. —¡Quéee! — Que esto que lo otro. claro. soldadoras. y te enfrentas a un laberinto de tuberías y cables que amilanarían al técnico en desactivación de explosivos más hábil y suicida de la Policía Nacional. sólo hay riesgos de cortes. tú. y resulta que sueles acertar... Yo soy de los trabajadores de armamento. no me vaciles gilipollas. si no. a veces. la cubierta.. compresores. que anda dando vueltas con sus acólitos. abróchate los cordones. el dique.

oigan. Bueno. encargado de amilanar a los disidentes y protestatarios. el principal interés del trabajador de una industria auxiliar se convierte en —je. puede llegar a acuerdos legítimos. es decir. y opta por otros mecanismos de control. mientras las más desafortunadas reses son conducidas para ser marcadas o comidas. Así que. unos mil doscientos. Aquí dominan los de CCOO desde toda la vida. en realidad. En resumen. cuando miles de mugientes reses avanzan aplastándolo todo a su paso. que ya podrían tener el detalle. le siguen dando vueltas y vueltas. fuertes a más no poder. hipoteca.. Aquí en la mayoría de los casos.. La gloria del proletariado industrial. y que están a tanta distancia simbólica de nosotros como físicamente lo estamos de la Luna. los últimos trabajadores fordistas. Con lo bonito que queda el rey echando unos lagrimones como cuando pase lo del Yak o lo del helicóptero que se chocará contra unas cabras afganas. oficinistas. como el echar horas o trabajar por tarea.. ni hay comité. Al Cow Boy lo llaman de este modo. el sindicalista representativo muestra al empresario que le paga su gran utilidad ya que. un esbirro agradecido por estar liberado. Eso es el porvenir. gracias a nuestra audacia. Las bestias. un sueldo que permite tener —más menos que más— piso. coche y cerveza.. super violento y super chungo. ni se les condecorará como a héroes. La estrategia del Cow Boy es esa: en las estampidas. el Niño de los Recaos. En cuanto al Listo.. especialistas en todo. La patronal no aprecia las funciones sindicales si puede prescindir de ese gasto. para que se agote. Echando horas un trabajador garantiza un sueldo digno. je. Hasta que los bichos se detienen resoplando y sudando a mascarse unas hierbas y a echar algún que otro coito. de vez en cuando vuela.. que somos tipos rudos de mono azul. entusiasmadas por el espectáculo que ofrece. es un auténtico milagro que el barco no vuele por los aires en un holocausto acojonante. procura colocarse a su vanguardia para frenar. le dicen así porque es un zorro que actúa como secundario. Esta hermosa metáfora me la contó José Luis —un compañero— y es bastante acertada. letras. El resto. no se preocupará de reivindicaciones que no sean inmediatas. cuando la masa obrera se desencadena. Así fallecerán en un futuro próximo dieciocho compañeros por soldar cargando a la vez gasóleo. dando alaridos. no se les hará funeral nacional. Y. pero manda más de lo que parece. O sea. II. Los del Comité son los personajes que nos representan. ni irá la Familia Real a llorar sobre los ataúdes.. así .. el cow boy no se enfrenta a ellas. viendo el ambiente descrito y lo chapuceros que somos. el sindicalista. Se pone con su caballo a la cabeza de la manada. tiros al aire y comienza a galopar en círculo. que no hay que imponer a bofetás. Otros actores Aparte de los trabajadores de mono. Para el caso del que hablamos. pactar y desconvocar. pertenecemos a la llamada Industria Auxiliar. De ahí salen los sindicalistas representativos. diversos tipos de jefes. Somos obreros del metal. El auténtico poder de un sindicato. sólo representa a unos doscientos y pico de trabajadores de plantilla. recordando a esos vaqueros que se dedican a dar vueltas y vueltas al ganado cuando se desmanda. trabajar. peones de nada. que llevan el cotarro. Mientras el trabajador cobre. muchos de ellos liberados del trabajo. hay otros elementos que pululan por aquí: las escasas mujeres que son ingenieros. Se eligen en elecciones sindicales similares a las del sindicato Vertical fascista. ¿Qué más da? El Comité de nuestro pequeño astillero. je—. De esta forma. ¿o será contra un pedrusco? Da igual. Al desconvocar. machistas. ni sindicatos. y otros que llegan y que se van porque no aguantan el rollo del sindicato. las empresas privadas.. los del Comité. de la empresa que puede llamarse «pública». sólo que compitiendo diversas centrales. Y de toda la vida son sus dirigentes: el Cow Boy y el Listo. es el de Poder de Desconvocatoria. pendencieros. de esta manera. el barco está listo y acabado antes de plazo.del Metal es muy escaso —dicen por ahí—.

El problema es que los del Comité han estado de vacaciones. que si no se llega a un acuerdo. manifestaciones. no han pensado en hacer nada. diciembre. con el mismo espíritu de un muyahidín. Que esto. Yo. «sevicia». O tal vez es que se acercan ya las elecciones generales e interesa que siga el PSOE. Ni aparecemos en la prensa. va todo el mundo para quitarse un rato del curro. tipos rudos.. No se admiten intervenciones de gente ajena al grupo dirigente. hasta ahora. Un rictus sangriento de gran dentadura tetánica. esto no ha cambiado en montones de años que acudo a asambleas.están las cosas en este país. si se acaba el trabajo o se amenaza despido. que al astillero no llegan los pedidos. Su rictus es un rictus que invita a la lucha. Es decir. Los despidos afectan en primer lugar a los trabajadores de la Industria Auxiliar. hemos salido un grupito con rejillas metálicas para protegernos de los pelotazos. Teatro matutino Estamos en el final de la Reconversión Industrial de los ochenta. la verdad. que es muy importante que vayamos. que no. Esto es Esparta amigos. qué bien.. «el espectador». paros. El Cow Boy parece el mismísimo Jesucristo haciendo de gladiador... a la reivindicación de nuestros derechos. En lo alto del escenario se sitúan el Cow Boy y el Listo. que si se está negociando en Madrid.. que son acogidas con susurros de aprobación aunque nadie sepa muy bien qué significan. «fuerzas productivas». y empiezan a soltar el discurso de manera alternativa. a lo más que puede llegar es a mostrar acuerdo o desacuerdo con abucheos o con aplausos. Ya sabíamos que se estaba acabando la carga de trabajo desde agosto de este año. Hay —nos informa— un calendario de movilizaciones. Están muy normativizadas. y no se nos toma en cuenta para nada por parte de las autoridades. Todo dicho con un rictus similar al de Espartaco cuando es crucificado por los testículos sin un solo gemido de dolor. Así que dejamos los trastos y. que por aquí. La cosa es que ha pasado un tipo esta mañana con un megáfono pegando chillos convocando a una asamblea... se encargan de comunicar a los trabajadores una serie de informaciones. En los alrededores hay decenas de furgonas cargadas con antidisturbios.. como la asamblea es legal. qué cosa más mala es la vuelta al curro y. como hemos visto que nos están tomando el pelo. O a lo mejor es que ya venció el pacto de Paz Social que tenían firmado de tapadillo anteriormente. pero sólo habla y habla. y en ellas los dirigentes.. Es decir. y las más cultas como «reestructuración». hay despidos. III.. los jundos. y «el público». El tío habla a obreros del metal. ni podemos manifestarnos fuera del Astillero. «epistemología». la del Partido Socialista. y si no hay pedidos. que sí. que por allí. ¡Por fin una buena bronca! Cualquier cosa es mejor que andar metido en el buque cortando tubo. que impiden que lleguemos a la ciudad. Salir del Astillero es importante. Estas asambleas no tienen nada que ver con las de los setenta. Ahora bien. a la rebelión. así que en su retórica se mezclan las palabras gruesas como «coño» y «a tomar por culo» (que reciben grandes vítores). IV. Cientos de brazos se alzan gritando «¡Guerra!» Yo estoy muy contento. y . que si la vamos a cagar.. Espero esperanzadamente que el tío saque una navaja y se corte el pecho ante nosotros. no me entero muy bien del rollo. Así que hoy. entonces la cosa cambia. Conflicto desorganizado Así que estamos varios días con los paros y movilizaciones. desde un escenario a propósito. que lo otro. luego en el mes de septiembre y octubre tienen que calentar motores. que p’aquí que p’allá. porque hace que el conficto llegue a la calle y sea percibido por los ciudadanos. ya saben. a mí. que si esto no se cierra.

— Eso q’haséi no sirve pa ná. se introduce en los barracones. En estos días hemos mejorado algo el armamento: tiratuercas de manufactura casera. Se los enviamos a mano o en lanzaderas de tubo de PVC. que pertenece al grupo de los pacifistas del Astillero. nosotros queriendo salir del astillero. Los polis llevan buenas protecciones. cejijunto. Armamento desigual Ya llevamos una semana de escaramuzas. un poco más allá. Así que no hay forma de romper el cerco. Ayer. Nosotros seguimos con nuestro entretenimiento. la violensia engendra violensia y tendremo qu’arrepentirno de to esto. Veinte o treinta polis sirven para contener a mil personas. el Belda Orlando. V. los aparcamientos donde dejamos los vehículos los trabajadores. una valla metálica adosada a unos postes de hormigón. vete a dar la brasa p’a otro lao. lo podere mediático nos muestran como a uno sarvaje. lleno de pelo. pero buena gente. qué feo es el muy cabrón. quienes montamos bronca no somos más de un centenar de revoltosos. muy calentito para ser diciembre. porque están avanzando. protegiéndonos con pañuelos mojados. por lo que realizamos una retirada estratégica (corriendo como liebres) y nos hemos atrincherado dentro. Les disparamos los cohetes y unos cuantos tornillazos. Nosotros estamos endentro del astillero. Y aún más allá. Se acercan con las furgonas. A pesar de que le intentamos dar a esto un ambiente festivo. no deja de regañarnos. y cerramos antes de que nos frían con sus escopetas. A nuestra derecha quedan los tornos y. barbudo. Los de la CNT y espontáneos de diverso pelaje radical. es un buenazo y no te puedes enfadar con él.hemos empezado a desatornillar las farolas y a tirarlas al suelo. Los del Comité no están nada contentos. Ahora imaginaos la situación. La verdad es que toda esta parafernalia es muy poco efectiva. Este impacto terrorista ha debido poner de mal humor a los antidisturbios. — Os lo asvierto mushasho —señala misteriosamente—. casi todos de la Industria Auxiliar. pero el Belda. Pueril. disparando a discrección pelotazos que suenan en las puertas. Vemos el piquete de furgonas de la policía. — Anda Rambo. al que llamamos el Rambo. con cara de mala leche. En el aspecto defensivo hemos fabricado escudos con planchas de acero y rejillas. a pesar de su pinta de bestia. Si fuera uno de los del Comité. Vienen como la infantería soviética tras los tanques. Se han iniciado las hostilidades. ropas acolchadas y escudos homologados por la Unión Europea. Yo me he agenciado un disfraz de oso que quedó de unos carnavales. Y sus escopetas de pelotas y gases lacrimógenos no tienen nada que ver con nuestros tirabeques y funstablos medievales. Se asoma luego por una ventana para ver el espectáculo. Una . nos quita la rasón. y animo a la concurrencia con saltos y piruetas. y los perros impidiendo que nos movamos de aquí. Y. nos esha ensima a la pinión púbrica. ¡Uy la que se ha liado! nos han achicharrado a tiros de pelota y con botes de humo. lentos. ya lo sé. y uno de los petardos pega en una furgoneta sin producir daños apreciables. Lo único que parece darles algo de miedo a los señores policías son los cohetes. cascos. y botes de humo que devolvemos con hondas. nos fuimos a un almacén de pirotecnia y compramos cien mil pelas de cohetes de feria. del fondo de la Caja de Resistencia. La estrategia que seguimos en los enfrentamientos es la siguiente: a una señal. Y con paso desganado se aparta de nosotros. hondas y cohetes. abrimos la gran puerta corredera que nos sirve de escudo. no seas plasta. Un auténtico neandertal. para alegrar el día. como si esto fuera un mitin americano. Se trata un calderero de enorme tamaño. Parece una gárgola diabólica como las de las catedrales. no se atreven a decirnos nada. no se lo consintiríamos. encima. pero como los ánimos están muy exaltados. tras la gran puerta corredera de la entrada principal. al contrario. muy poco útiles en comparación con sus máscaras.

¿o es que no los han anestesiado esta mañana? ¿Dónde está el heroísmo de los héroes? El Rambo. Queremos filmarlos. distraídos con el Belda. de agonía. En esto. Todos estamos pasmados. dejando un buen puñado de pelos en las manos del Rambo. Estos funcionarios. horror. Gritan «¡ay ay ay!» y «¡vámonos de aquí!». ¡ahhh!. oigo un grito desgarrado. se rompen los cristales blindados y de propina les encajo un cohete por una ventanilla. el menor de los cuales pesará sus dos kilos. Estalla dentro. el Rambo que los empieza a perseguir corriendo. Y. faros. vociferando. echando espuma . el chófer de la furgoneta encajada. diciéndoles «maricones hijos de puta». Pues esta es la nuestra. ¡sesinos!. Los policías de dentro no parecen muy felices. al que llamamos el Rambo. Sólo ha roto un poste y se ha quedado empotrada en un lío de pinchos y alambradas. que se ha quedado enganchada.. Todos lo miramos y vemos como desde lo alto de la ventana. porque no nos lo esperábamos. les empezamos a tirar una lluvia de cascotes. Todos nos acercamos a la zona de los tornos pidiéndole que vuelva. ¡trapoh!. retrovisores... Los polis se mondan de la risa y le lanzan diversos artefactos que chocan con los alambres. lo mismo que los que habían avanzado más de la cuenta y. que él no ha roto nada. que no sabe de qué le habla. —Sí. —¡Mi cosheee!. que tiene hijos y que ha sido sin querer. a la parte del conductor. ¡la prensa que haga fotos! Pero resulta que nadie tiene cámara. cuando una furgoneta embiste la alambrada. máh que júah. Pero bueno. como decir. Los policías del aparcamiento. cae flexible como un gato. como en esos bares americanos de vaqueros. se coloca frente a ellos y con las palas enhiestas empieza a sacudirle al parachoques. ya que por la puerta no pueden entrar. menos mal que llevaba el casco puesto. en un torito. ¡júah!. El Belda Orlando. En unos momentos saltan las protecciones. salta desde el torito al otro lado. se lo quita y le zamarrea por los pelos mientras le dice. ahora tira para atrás. —¡Jidepúuuu!. se baja la dotación y comienzan a romper ventanillas de los coches. La furgona. ¿que tú shoshomierda me vah rompé a mí mi coshe. se agarra a la red a patas y manos e insulta a los policías con todos los tacos posibles del diccionario del obrero del metal. que no se quede ahí.. por su parte. se acerca a la furgona. al ver el panorama desfavorable... El Rambo. pobre. consigue hacerla andar y escapa entre chirridos y olor a goma quemada. bien pertrechada y blindada se ha lanzado a toda velocidad contra la valla con la intención de tirarla. ¡mi cosheee nueeevo!. Desaparece esa imagen y lo vemos salir por la puerta del taller. y a uno de los policías parece que le ha dado bien. Pero mira tú por dónde las viguetas de hormigón de la valla han resistido.. Se ríen los tíos y siguen pegando y rompiendo nuestros vehículos. ¡que ni he pagao lah letrah!. Eso es lo malo de ver películas de acción americanas. sacad las cámaras!.. ase una palanca. y que tampoco está la prensa —Pero ¿quién cuernos tenía que traerse hoy la cámara? —protesta el Arú—.. y que no. Así que para animarlos. ¡so júah! ¡te mato. Ha sido un choque como los del cine. pegando con las porras y con las culatas de las escopetas. ¡mi cosheee!. yo te mato! El policía chilla que él no ha sido. enloquecido. rompe la rejilla protectora con la barra de hierro. coge al chófer del casco. las rejillas. ha visto como un policía hacía polvo la luna de su Renault Catorce de segunda mano nuevecito. Nos hemos quedado de piedra. toman las de Villadiego. se monta en una carretilla elevadora. Joder. ¡júah. se supone que tenían que soportar el dolor con un gesto de indiferencia.. Están intentando un asalto en toda regla.!... con grandes aspavientos. finalmente.! Se acerca a la alambrada. que nos requisaron todo cuando salíamos. para que pase como ayer.de las furgonetas se mete en los aparcamientos. El resto de la dotación no se atreve a salir por la lluvia de pedruscos y se encuentra en una posición. delicada. y la dotación de policías se ha llevado un buen trastazo... —¡La cámara la cámara. Ahora la furgona empuja hacia delante. pero las ruedas resbalan en un bordillo. se arranca la chaquetilla de la empresa y se mesa los pelos..

A la voz de «Rambo» nos lanzamos contra las furgonas. lo hemos dejado en el Astillero. sin ningún resultado porque nadie fue capaz de identificarme. me detienen. Bueno. Hábiles negociantes De tarde.. Ventajas de los disfraces de oso. Pero vaya. «¡gilipollas vuelve!» Entonces. Yo. Creo que ya he tenido bastante. caramba. pero como eran indios. me quito el disfraz de osito y adopto el aspecto más inocente que puedo. En esto que me alcanza una pelota de goma. Digo yo que dispararán al aire. Así que. llamado el Rambo. nos miran (medio calvos.. Ahora sí que me paro porque me han descuajaringao la pierna mala. corriendo sin orden. emitiendo unos sonidos aflautados con mucho desafino. parece que. no sé que me pasa. tubos. como en las películas. antes de desistir. la policía ha puesto varios controles. Y me lanzo contra la policía con los pelos al viento. no se ve bien con tanto humo. ya que llegaron un montón de apaciguadores de sindicatos y de partidos prometiendo todo lo habido y por haber. no sé cómo interpretarían mi generoso gesto. y el centenar de trabajadores que estamos allí dando la carga vemos como se mete en la boca del lobo él solito. me interrogan. furioso. esa fue la última batallita del astillero. que empiezan a soltar gases entre los policías. Pero. materiales de construcción y cohetes.. a su vez. En la barriga. Varios de los gendarmes que han recibido la paliza en la furgoneta encajada. Iría a ver si necesitan ayuda. como en Axterix y Obélix. que tampoco fue el Rey a llorar sobre los ataúdes. Bueno. Allá va. tirachinas. un sentimiento incontenible. que al parecer era lo que . Y el resto del personal está también fatal. tornillos. Tomamos aire jadeando y nos quejamos de lo mal que nos sentimos. arrebatador. que parece que le ha acertado a algo. dándome puñetazos en el pecho sobre mi disfraz de osito. de golpe. Parece lo del Bophal. caramba. porque la verdad es que oigo muchos zumbidos a mi alrededor. porque la policía estuvo desde entonces más prudente. Yo ni caso. y ahora se visualizan chispazos y. coloco un cohete de los grandes. y está inmóvil. no sé por qué. con los escudos de alambre. VI. A mí. Nos registran minuciosamente. iniciamos un repliegue táctico. pero mejor no. qué miedo. que es una tanqueta. Y tras de mí oigo vociferar la misma consigna al resto del equipo. aunque para ello hubiese que quemar la ciudad hasta los cimientos.. Se ve gente agarrándose el cuello. que el pobre era el único que no iba encapuchado.. un estallido de botes de humo o algo de depósitos de gasolina o así. lanzando piedras. en previsión de que tramasen una sórdida venganza estos debiluchos sin pizca de deportividad. que tuvo que vivir durante bastante tiempo en el Astillero hasta que se levantaron los controles policiales. El Rambo. cómo corren los cabronazos esos. dejando atrás los escudos móviles. hasta que se les calmen los ánimos. y nosotros más comedidos. a la vez que disparan al aire con las metralletas. y guareciéndonos en el Astillero. a continuación. más sensata que nosotros. me pasan a disposición judicial y me juzgan. tomo un tubo lanzadera de PVC. se retira en orden y. con aquella nube tóxica matando gente en la India. nos manda una colección de botes de humo caducados desde el año setenta y siete. cayendo al suelo. más vale irse antes de que esa gentuza reaccione. sólo sé que siento una especie de ira roja.por la boca. y que insistía casi a diario en organizar una sangrienta matanza de policías con cuchillos morunos. Yo voy a los vestuarios. Lástima. juicios de faltas y pleitos con la justicia. cuando intentamos volver a casa.. que está echando unas llamas. abro la puerta corredera y grito «¡Rambo! ¡Rambo!». La policía. tosiendo. A las pocas semanas el PSOE ganó otra vez las elecciones. «¡Bum!» Era mi último tiro. tal vez por mis múltiples antecedentes penales. ojos a la funerala) viendo a ver si pescan al Belda. se ha serenado mucho con los gases. bien escondido en el barco. Ando unos metros y me sacuden otra en la rótula.. apunto como puedo y un colega encapuchado le prende la mecha. la derecha. deben de seguirme como cinco mil personas al ataque. Convencieron a todos menos al Belda Orlando.

Esta semana he tenido la oportunidad de ver a hombres y mujeres hechos y derechos. «treinta y siete. otros porque hemos renunciado y hemos buscado otros empleos. con lágrimas en los ojos. yo de tubero. y facha causante en gran medida de la ola de piedad que nos invade tras la derrota de la laica república en la Guerra Civil.». ha sido reconvertido en una caverna siniestra donde los meapilas efectúan sus ritos necrofílicos y mortifágicos. «¡correcto! Ha sumado doce puntos en el marcador. cuando salen esos tótems y fetiches de paseo.. Unos. había que meterse en una cofradía durante la Dictadura. estamos contemplando las reminiscencias del fascismo español. se van complicando y cada vez la locura es mayor sobrepasando nuestra ciudad a la de Sevilla. ¿qué diablos se celebra en estos días? Rebobinemos. Por no hablar de las aberraciones sexuales.. ya que los de la Industria Auxiliar hemos ido a la calle. Sí amigos y amigas. que ya es decir: voluntarios. cilicios. lleva puesto debajo del traje de brillantes el fajín del general Queipo de Llano. dejar tras sí un mojón humeante en el suelo! Piensen: ¿puede cagar un paso? No. Reflexiones sobre la Semana Santa ¡Años y años temiendo como a la peste a las dichosas procesiones! Recién que han pasado las fatídicas fechas y ya pueden verse en descampados a las turbas de fanáticos ensayando con las cornetas y tambores. Hermanos cofrades con cordones de oro al cuello del estilo más hortera que imaginarse pueda. flagelaciones. que antaño era feudo de la luminosa CNT y de dignísimos obreros.. ¡Cuántas veces no se ha visto detenerse un paso. y entre el nuevo Gobierno y la negociación con nuestros representantes legítimos se las han apañado para desarticular todo movimiento de defensa de los Astilleros Públicos. el tío que mató a más sevillanos de Sevilla. ya que cagar o mear en medio de una procesión no está bien visto. que les den.. Niños adoctrinados desde la cuna en el amor a una talla llena de sangre. el distrito Macarena de Sevilla. Y a los perros. espinas y lágrimas y un montaje del copón que impide la circulación por las ciudades mientras aborregadas masas paralizan cualquier atisbo de vida inteligente. cuyos restos reposan bajo el altar mayor. despues de un mes en paro me fui a trabajar a Fuengirola. Luego quien se va del vientre es algún costalero apurado al que le importaba un carajo el sufrimiento de Cristo. En mi caso. ser adicto al régimen o distraerse un poco. porque para salvar el pellejo. Hace poco me enteré que la imagen de la Macarena en la ciudad de Sevilla. ¡Cuánto han cambiado las cosas para peor! Por ejemplo. cientos de miles de espectadores. Pero bueno. Hace unos cinco mil años Dios creó el mundo. antes de la Dictadura.preocupaba a los del Comité. Vamos a ver. los costaleros eran cargadores del muelle. música de procesión en los supermercados y concursos radiofónicos en la SER en los que las preguntas son del tipo: «¿Cuaaántas estrellas tiene en la Corona la Virgen de la Ansiedad?». porque se acabaron nuestros contratos. porque los anarquistas le arrancaron una de un tiro durante la Revolución». chigoloo en ratos libres y animador de fiestas de la jet set marbellí. pies descalzos. ¿Os interesa esta historia? Pues otro día será. profesionales pagados. el cacho perro descansó. cargando esas estructuras que parecen enormes camas matrimoniales lastradas con arena y evaluando ante el espejo cómo les sienta el traje de cucurucho para lucirlo al año que viene. con un soldador que fue músico famoso en los años setenta. y al séptimo día. las cosas empiezan de un modo simple. porque la amenaza de lluvia les impedía sacar a hombros el dichoso palio de diecisiete toneladas de oro macizo. de los que espantarían al negro más negro del Bronx. y durante bastante tiempo tras ella. Así. y al levantarse y echar a andar. Y . prosperar.

En alguna parte. Quiere perdonarnos. se nota que el Señor no había lidiado con adolescentes españoles. Unas por cuenta de la naturaleza. Sólo eso. Dos en Uno. que borremos el estigma de aquel primer pecado. ¡joder!. Dejemos de momento a un lado al Espíritu Santo. es la prueba fidedigna de que la Católica es la religión verdadera. ¿Cómo que cómo? No no no no ¡no!. pero Dios no nos olvida. ¿Cómo? Pasa dos o tres mil años pensándolo. Ah. Lo que viene tras la muerte. castigo habitual para los delincuentes de la época que blasfemaban contra Jehová. Por eso eligió Cristo el Imperio Romano para su blasfemia. que no es madre de Dios. ¡hostias!. Adán y Eva. que se comen la manzana del Conocimiento incitados por una culebra. salvo por el asunto del Paraíso. distintas naturalezas — divina y humana— pero siendo ambos un único Dios indivisible. que nunca me he enterado de dónde cuernos salió. luego del pecado original. el niño Jesús. no quería crear más perplejidad. Hala. colocó un Edén. concursos televisivos y pago de hipotecas. tiene que tomar una decisión apropiada. Dios expulsa a nuestros ancestros del Jardín y coloca a un ángel en la puerta con una espada de fuego. pero en fin. Es Hombre. ¿De qué nos salva? ¿Cuál es la puñetera plaga que nos quita de encima? . Su Padre (Él mismo) lo resucita. ya que Dios no tiene madre. sufrimos multitud de enfermedades y menudencias. No es que esté casado con su misma madre. porque es un buen Padre. ¿Que no lo entienden bien? Vamos a ver. sólo pretendía que lo mataran). ya estamos salvados. Sólo sabemos nebulosamente que esperaremos la resurrección para sufrir Juicio cuando llegue el Fin del Mundo. Algo como Dios. como lupus. dos personas diferentes. Eso lo tendrán que descubrir poco a poco. Va Cristo y blasfema ante las autoridades religiosas de la época. es decir. no está nada claro. Si hubiera elegido la España actual. y un solo Dios Verdadero. somos católicos. a trabajar y a parir con dolor por todo el tiempo que dure nuestra especie. sino de su Hijo que es Dios. Así que Dios baja a la Tierra en forma de hombre como su propio Hijo. Viene a salvarnos ¿Cómo va a salvarnos? Muriendo por nosotros en un sacrificio humano. la Biblia no lo explica bien. Única ventaja de esa terrible desobediencia: que desde entonces ya no está prohibido comer manzanas. la crucifixión. afirmando que Él es el Hijo de Dios (elude decir que Él mismo es Dios. salvo la Virgen María. a lo mejor sólo lo hubieran llevado a un programa de noticias bordes. ¿Qué método emplea Jesús? ¿Cuál es su táctica? El suicidio. Al final de su meditación decide mandarnos a su único Hijo. y por allí triscaban nuestros primeros padres y madres. Tengan fe. nos obliga a vagar por un mundo inhóspito. eso disipa cualquier tenebrosidad. ¿Que no se enteran aún? ¡Es Dios!. que nos llega a todos en nuestro particular último día. Terrible ofensa sin atenuantes. Y si a eso se le une la Paloma. ¡sólo a Él se le puede ocurrir semejante galimatías! ¿Se le hubiera ocurrido a usted ese tejemaneje? ¿A que no? Tamaña maquinación de dos personas distintas. bueno. Dios y su Hijo. Es una piradura tan enorme que solo puede haberla urdido alguien falto de un puñado de tornillos al margen del Género Humano. La maldición que Dios nos echa a todos por algo que no hemos hecho (Adán y Eva murieron hace miles de millones de años). sida y hemorroides... ¿En qué consiste la Maldición del Conocimiento? En que nuestros primeros padres se aperciben de que van en pelotas. Y ahí viene la pregunta que me atormenta desde bien chiquitito y que nadie me ha sabido responder.desde entonces no ha dado palo. Sigamos. íntegro e idéntico a como es hoy. Veamos ahora las consecuencias prácticas. ¿Cuál es el resultado? Pues lo normal. porque a ambos idiotas les da vergüenza. como en las películas de Tarzán hacen los caníbales con los exploradores. manzana que había sido expresamente prohibida de degustar por el Padre Celestial. Tan sólo corren como gilipollas a tapar sus partes pudendas con la ridícula hoja de parra. y nos salva. Creó este planeta con sus leyes físicas. No aprenden ni a construir cohetes ni la receta de la tarta de fresas. por lo tanto sabemos que Dios es el Padre y a la vez su propio Hijo. un hombre que es Él mismo sin perder su divinidad. Entretanto vivimos. miembros de la religión auténtica y genuina. Estamos sometidos al imperio de la Marivén. cualquier dubitación. una humana y otra espiritual. y otras por cuenta de nuestros actos. A joderse tocan. como guerras. Así que muere Jesús.

parece que eso de la vuelta al Paraíso no está en el contrato de salvación. pañuelo al cuello.. astuto él. Y los Bienaventurados. «¡help!». cuando habla de la Salvación.. gorra marinera. En fin. ¿Qué hemos adelantado pues? Hemos adelantado que se haya celebrado el Juicio para los que murieron desde la fecha de la expulsión del Paraíso hasta la muerte de Cristo. Y de paso. allá va: medita un par de horas. Así que elevo esta oración al Cielo: «Señor. a esta hora habrá tragado más agua que la Sirenita. ni aunque un ejército de serpientes.. eso es todo.. Que Satán. no intentes salvarme. y a cascarla. adopta la forma de un ballet de lagartos sobre el estanque para tentarme. igual a Dios y a nosotros. arroja al agua a su Hijo. pues vagan por el Cielo tocando instrumentos de cuerda y cantando en coros. Dice el Libro Sagrado. parir..». Pero vaya. ¿Y de qué me sirve? ¿Dónde está el Paraíso perdido? Que ponga el Hacedor un bosque de manzanos si le da la gana en Nuevo Edén. que no quiero ser salvado). ya que la Biblia no dice nada de marcianos. si algún día caigo por un barranco y me ves colgando por los huevos de una rama. tiene que ser el Hombre. El hombre empieza a ahogarse y pide auxilio. La idea de salvación que tiene Dios es la siguiente: Él va en un crucero de vacaciones por el Mediterráneo. abre las tumbas de los muertos que suben a flote tras siglos y siglos de hundimientos y reúne a todos los cachalotes del planeta para que den vueltas en círculo en torno al náufrago y. áspides y culebras me baile la danza del vientre. mamón. hay una chica en mi barrio que está en segundo de bachillerato y a quinientas pelas la hora puede serte de gran ayuda. Y como . ignora el significado que posee esa palabra para los mortales comunes. chaqueta sport. sino que cuando murió en la Cruz alivió incluso a quienes no lo conocían. No problemo Viejo Cabrón. Seguimos siendo unos ignorantes que tenemos que trabajar. que alguien lo salve. ¿vale? que ya procuraré yo salir como buenamente pueda del trance. Casiopea y Aldebarán.. a los esquimales. Si quieres salvar a alguien. no me acercaré a sus frutos ni ni ni. no mandes a tu Hijo a morir por mí. si no ha espabilado por sí mismo. no te apures. que el Hombre es el rey de la Creación. El tipo que se ahogaba. abre un banderín de enganche so cacho perro. ¿eh?.Por lo visto. ¿No se les había ocurrido? Si existen extraterrestres por ahí fuera.. lo resucita al Tercer Día. ooooh no. si hay alguien ahí afuera. Magnífica perspectiva para quienes sean sordos o no hayan tomado clases de arpa.. y cómo creó Dios al hombre a su imagen y semejanza: con cara de mono. deja que se ahogue. Nada. tomando un combinado mientras charla ligeramente con una alegre concurrencia y. si quieres clases de castellano.. ¿pueden considerarse salvados quienes son condenados? El que se asa en la parrilla ha de tener sus dudas. seguro que también les afecta lo del pecado original. Y los que estamos vivos y se nos dice que nos salvarán después de muertos ni les cuento.. estoy a tus órdenes a cambio de comida. buen tiempo y poder andar en bolas por el huerto. Así que Dios no duda. puedes estar seguro Dios de que aprendí la lección. Porque eso me lleva a la otra duda que me ha atormentado desde pequeñín: ¿A quiénes ha salvado? Porque no sólo ha salvado a quienes le quieren y conocen (incluyéndome a mí. La única conclusión posible es la siguiente: Dios... que ya se puede disfrazar de tortuga. a efectos prácticos y comprobables. a los mongoles y probablemente a los habitantes de Sirio. y en el Génesis se explica bien clarito la Creación. que andas por ahí. Los que hayan sido condenados a las penas eternas del Infierno. haz una lista de salvables. que se tarde tanto en celebrar un juicio no tiene nada de particular para quienes conocemos la justicia peninsular. de repente ve que un pasajero cae por la borda al agua cuando retrocedía para hacerle una foto a su suegra. forma una tempestad y un maremoto. Pero nos ha perdonado. ¡qué gran peso se me quita de encima!. no nos salva de nada. que no cederé. a los chinos. Dios. a los tuaregs. ¿Que por qué? Pensemos un poco. Esto es muy importante.. a quienes ignoraban lo de la culebra y lo que era el pecado. padecer enfermedades y abusos y humillaciones y jodiendas que cuando estás más tranquilo te llega una visita inoportuna. gracias Dios. por lo tanto. La Biblia es la palabra de Dios revelada a los hombres. si algún alma caritativa no le ha mandado un flotador. no te preocupes por mí. lo llevan claro tostándose a fuego lento en la Gehenna. Pero. Salvó a los hotentotes.

¡qué gran idea he tenido!.) han de esperar en algún recóndito lugar a que llegue el Fin del Mundo. en estas fechas. no conocen el pecado. no pueden ser salvados y nos los podemos comer igual que si fueran salmonetes. lo observo como el que estudia a un insecto lleno de patas. a no ser que en el Cielo se ubique un gueto para pigmeos. Así que los misioneros se tienen que ocupar de esos pequeños detalles. declarando con entusiasmo que si no fuera por su Cristo de la Nalgada ella ya se hubiera muerto.. también afectaron a los alienígenas. no están dotados de la Gracia. podrían subir a la Virgen en un tractor y cubrirla con un plástico de los de invernadero. Los paganos no saben que han sido redimidos.. llegan ellos con sus cruces a explicar lo del Padre y el Hijo y el Espíritu Santo Palomero en la misma persona. y una vez el ejército colonial ha pacificado la zona masacrando a los resistentes y robándoles el agua y los minerales estratégicos. O podrían cambiar la Semana Santa al mes de agosto. ¿qué tipo de arpa les harían tocar a esos tipos? Algunos curas piensan que si el infiel cumple las prescripciones de su pueblo (sociales y religiosas). los salvajes. ¿Qué cuernos están celebrando esos? Yo. eso es.. cuando veo los capiruchos. aunque los extraterrestres lean a Quevedo y a Cervantes. Síguese de este razonamiento que si hay vida inteligente fuera de la Tierra (hay gente que piensa que eso es posible a pesar de lo que ocurre en este). Dios lo tendría muy fácil. lo que se suele pensar es que los infieles (que han sido salvados pero no bautizados. Ñam ñam.. Pero como todo el mundo sabe. y daba besitos a un escapulario. todo el mundo emocionado cantando que se le va el alma. también lloraba diciendo algo parecido a que esta tragedia de la lluvia era mucho peor que el que no se le volviese a levantar el pito en la vida. lo más probable es que ese paraíso se encuentre en otro planeta. Es un fenómeno notable psicológico moderno tomar nota de las declaraciones populares. irá al infierno. ni en el Limbo (que por lo visto ya no existirá en el 2006). En fin. Se me ocurre que si tan mala es la lluvia y tan importante la procesión. y me hace plantearme la tercera gran pregunta que me he hecho toda la vida. Podría entonces mandar a la paloma. y si las incumple. no se prodiga con frecuencia y detesta los fotógrafos. ¿no se han dado cuenta de que en las películas de . no puede ir al Cielo. y alguien tiene que ir a explicárselo con ejemplos e ilustraciones.. irá al cielo. y como Dios (Hijo y Paloma) está ocupado contemplando el Universo. las vírgenes. y el pueblo que llora. el marido en paro. El tema de los salvados ignorantes. Y un mocetón de los que se entrena todo el año para el solemne momento de arrastrar una cruz descalzo y recibiendo latigazos. tiene que ser inteligencia humana. los escapularios. podría manifestarse ante ellos con estruendo de truenos y centellas para pedir atención y explicar el asunto de la fruta prohibida a la atónita marabunta de descreídos. Un lío. Sólo dice que somos hijos de Dios y que hemos sido redimidos por su Hijo (Dios). los misioneros tienen que difundir la enseñanza católica para que los moritos puedan purificar su alma y eludir el oscuro destino que les aguarda tras la muerte. tres hijos en la droga y ella con cáncer. la verdad. ni en el Purgatorio. ya que no ha sido lavado por las aguas del perdón. En la tele local salió una señora de unos cincuenta años. La cuestión es que la Biblia no contempla esa posibilidad. teniendo en cuenta que nunca hemos podido encontrar ni el lugar del Edén ni al ángel con lanzallamas haciendo la guardia. que todo es un disparate que me llena de perplejidad. El manchado que muere fuera del bautismo. que imaginen el trauma sicológico que puede ocasionar esa fábula a un poblado de adoradores de la Gran Marmota. Con los de aquí es otro problema. los medallones. Pero ¿y si esas costumbres chocan totalmente con las católicas? ¿Y si esa sociedad es poliándrica y una chica tiene que casarse para ser una buena esposa con tres hermanos y con el padre de ese trío? Por eso. pero probablemente se la comerían. ni en el Infierno. no van al cielo ni al infierno.nuestros primeros padres mancharon a toda la Humanidad. pero no reserva de mesa ni en el Cielo. Es más. Si no es humana. al resguardo de tanto Indiana Jones que anda por ahí metiendo los hocicos donde no le importa. porque poseen un alma inmortal. el Señor es muy parco en palabras. cosa que resultaría muy chocante. los infieles siempre ha dado muchos quebraderos de cabeza a la Iglesia Católica Verdadera.

en una carrera de coches de ruedas gigantes. la costumbre. debido a la tradición. el miedo. peinetas de plata y miradas bizcas de éxtasis... seres pensantes con inteligencia superior. la sociología o la antropología. a la vez que contemplan los pasos le dan su buen tiento al tintorro y se ponen sus mejores trajes. ¿Por qué les emociona tanto? ¿Es tal vez por el jolgorio que permite apartarse de la rutina de la vil explotación laboral y familiar? Claro. Pero —esta es la revelación que nos hace nuestro caletre —. sí. lo que los fieles representan en esos actos es la imagen simbólica del «nosotros». para ver pasar a una talla de mal agüero cargada de esmeraldas y oropeles si es de María. la esperanza y el aburrimiento mezclados a partes iguales. sin poder mear o meando la ropa interior. lo que tendríamos que hacer desde la expulsión del Paraíso es poner efigies de Dios en el fondo de retretes y letrinas. No. Profesores y profesoras ateos.Jesucristo siempre hace un calor acojonante en la subida al Gólgota? Y además. en un concurso de polkas. Pero el vino y la fiesta no explica la fe por sí solos. Así que llega en nuestro auxilio la Ciencia. anclados en una tradición absurda que ubica el martirio de Cristo en un tiempo tan húmedo. está el paisaje muy polvoriento. Voy a escribir ahora mismo al Papa. no falla. si fuésemos objetivos. Dios no puede salvarnos. Por eso le adoran los crédulos fieles. una obra de teatro en la que el individuo hunde sus raíces en el sentimiento de lo colectivo. que está en los cielos. sí. por llamar de algún modo a las esperpénticas vestimentas y joyas de domingo. Cualquier cosa mejor que una Semana Santa con nazarenos. Un anciano perpetuamente cabreado que necesita pensárselo cinco minutos para lanzar una maldición colectiva. cuya existencia se revalida mediante ritos periódicos preceptivos. obligatoria y periódica: en un carnaval de vampiros. y que nos promete la salvación. Porque la copa te la puedes tomar tranquilamente cualquier día de la semana. Es inexplicable que millones de católicos sean capaces de pasarse las horas a pie firme. putadas y maldades de calibre ruín nos pone a lo largo de la vida ese zorrón marullero que ronronea cada vez que le llega el «santo santo santo. de pésimo gusto. han dedicado largas horas a estudiar las causas de estas manifestaciones religiosas. «elegante»! ¡Es como comentar los bellísimos andares de un pato! Joder. con una fiesta hortera.. ¡pues yo no estoy de acuerdo! Se me ocurren miles de maneras de embrutecerme de manera colectiva ritual. Según esta idea. Dios vendría a ser algo así como la imagen popular y concreta de esa abstracción sagrada que es la sociedad. en una masturbación masiva. que nos expulsó del paraíso. sí. Así que eso hay que hacer: trasladar la Semana Santa al verano y hacer un circuito de senderismo por una montaña pelada y camino de cabras y guijarros pinchantes y desprendimientos espontáneos y costaleros cayendo por el abismo y. y ha resistido cuantas zancadillas. barbudos doctores y doctoras del ramo de la sicología social. llegando a la siguiente conclusión que nos comunican mientras fuman su pipa: dejando a un lado el despegue fascista de las procesiones tras la Segunda República. No puede identificarse algo tan lleno de gente como es la Humanidad. porque parece que nadie da curso a estas posibilidades. No. y dedicar una semana al año a tirar su efigie a alguna explotación porcina para deleite de los cerdos.. Bueno. no puede ser veraz esa interpretación de la religión como culto a la sociedad. en un congreso de comedores de tortilla. irritantemente aburrida. en un festival de cine experimental búlgaro o en un certamen de cría de canguros. en un desfile de moda siberiana de vanguardia. así que ¿qué es lo que están haciendo ahí parados viendo cómo se bambolea el paso de Cristo montado en una burra? ¡Y encima comentan con entusiasmo si el movimiento del tinglado es «gracioso». «adecuado». porque ya la humanidad se redimió solita hace una porrada de años. que adula con nuestras chirriantes lamentaciones a un Viejo de pobladas barbas blancas y criptorquidia genital. de lo que nos identifica como miembros de un todo más amplio sin el que no podríamos existir. y tres mil años para aceptar el pliego de descargo y otorgar una redención de mierda que no valdría ni para rescatar a una vaca de un charco de barro. o torturada por la gristapo si es de Jesús. estampar su nombre en el papel higiénico. eres santo .. aplastados. La única explicación posible es que Dios existe. cabronadas. si la plebe emplease la cabeza. Volvamos al tema de intentar explicar el irracional comportamiento de los fieles cuando rememoran la crucifixión. sí. tras la muerte —detalle mosqueante—.

No tiene excusa. déjeme seguir que pasaré al ladito de la camamóvil de la Virgen.. Es más. Ni siquiera cuando ha venido algún ministro o el rey me han inmovilizado como ahora. — Pues mejor hijo. Y es entonces cuando he lanzado la arenga de cinco páginas a que me he referido anteriormente. y yo cada vez estoy más cabreado. — A ver. sosteniendo una Vespa del año catapum que pesa como un ballenato. Al principio hacían como que no me escuchaban. tipo «pedazo de mamarracho». porque como puede ver. principios de los noventa. pues joderme aquí y freírme como un huevo. creo que debo explicar en qué situación y por qué estoy dando este mitin. aunque enseguida una señora me coloca a un niño. el policía —un jovencito— y sus colegas me impiden el paso. deje de dar voces y un poco de respeto —me ordena un penitente lleno de cicatrices y rasguños—. — Ay muchísimas gracias hijo. Y he aquí que estoy cada vez más rodeado de gente. que chilla. ¿Qué hago? Pues qué voy a hacer. que pierdo la cuenta y me voy a hacer más daño de lo debido con la flagelación.. y me topo con una valla y otro municipal: ¿qué ocurre?. — Oiga usted. que protesta pidiendo que lo distraigan. todas las calles laterales se han llenado de gente. — ¡Qué!.señor.. Por lo pronto la calle Angustias está cerrada por un guardia que me dice que no puedo pasar ni con moto por las procesiones. subido a la acera. este como de cuarenta años. no nos haces falta. que ya nos tiene hartos con sus voces —sigue protestando el fanático. Increíble. no puedo salir volando. que me vitoreaba a menudo diciendo «¡biennnnnn!». y delante de las mismas se dispone una fila de penitentes con las herramientas de su oficio: látigos de esparto. Por delante de mí colocan unas vallas. el Ayuntamiento publica con tiempo los itinerarios de las cofradías y todo el mundo los conoce. Y ahí me coloca a un mocoso de pelo liso. no se puede. solo cabe gritar bien fuerte ¡Basta de dar jabón! ¡Basta de gomina! ¡Yo lo proclamo! Nuestra especie está salvada. No me deja. con un tubo de cartón sumamente embarazoso. compro en la papelería papel para planos de un metro y medio. es para que el pobrecito vea bien a la Virgen. de sufrir? —No sea usted grosero. Estoy en plena Semana Santa. Como puedo le coloco las patas a la moto. soportando una solana sin sombrero. cirios enormes. ¿y por dónde salgo ahora? — Pues por ninguna parte. y me siento. y esta mañana he salido sin acordarme del evento a hacer un mandao al centro. Una tradición muy querida. como que empezaban a no sentar bien. ¿no se trata de eso. orejas de soplillo. ¿qué pasa aquí? —pregunta otro guardia. rosarios. Y si estamos salvados por nosotros mismos. flequillo. vestido como un ordenanza de cementerio. que viene la procesión de la Virgen de la Ansiedad. gafas de sol. ¡crea otro Universo y piérdete en él si puedes! ¡Todo es cuestión de proponérselo! Bueno. ¡me oyes mamarracho!. que santo y cojonudo eres». no hay nada que agradecer. Las partes más teológicas y metafísicas pasaban desapercibidas para las mentes obtusas de estos mendrugos. perfectamente peinado. Insisto. — ¡Ah! y. y retorno a mi feliz hogar. Pero los denuestos más evidentes. casco blanco de motorista bajo .. Y va pasando el tiempo. Total que llego. y bien enrollado en un tubo lo coloco sobre mi Vespa. — ¿No le importa verdad? — Sí que me importa señora. pataleando en el sillín. dirigidos a Dios. bigote fino sobre el labio. patrona de la ciudad. voy a tener que multarle por obstruir la vía pública con la moto como no se retire. — Pero hombre. pues que no puedo seguir. oh sí. ¿cuándo pasará? — Dentro de un par de horas —me informa un municipal que observa con asco a mi moto. No puedo simular un desmayo porque cualquiera sabe a dónde iría a parar la moto y el papel. y por lo tanto. — Imposible. cuando empiezo a notar algo que no me gusta. Al menos no tengo que estar de pie. raya en el pelo a un lado. feísimo. no puedo vomitar pues estoy en ayunas. salvo el niño. Retorno a mi origen para tomar otra dirección. agente. Insensible a mis ruegos y protestas ateas..

con las vallas.. con el penitente y con el niño en lo alto del hule. Los hermanos sacan un plástico enorme. un grito alarmado de la madre. ¡Pero si no está nublado! ¡Pero si no se había anunciado lluvia! Ah. con revulsión ocular. y echan a correr con el trasto este a toda velocidad marcando el ritmo a base de cornetazos. todo esto bajo una cortina de agua. Y se larga el hombre muy satisfecho de sí mismo. artículo 20. que si arriba. reza. Constitución Española. ideas y opiniones mediante la palabra». Como para ganar una guerra con esta gente. se emociona. ¡se moja!. No sé qué opinará el juez. Levantan los asistentes el rostro al cielo y extienden la mano los que pueden. Así que. La señora mira al cielo con faz de «qué cara está la vida».el sobaco. La Virgen.: «se reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos. El Hermano Mayor le da a la aldaba. vuelve a colocárselas en plan chulo. llora.. Hay que ver lo bien que les preparan a ustedes en la Academia de Policía. lleno de retorcimientos. se agachan para tomar medidas. y con la de multa de cuatro a diez meses si se realiza en cualquier otro lugar». hago como que no me humillo y me relajo. impidiere. No pienso abrir la boca en lo que me queda de día. y todo el mundo que echa a correr por lo alto de las vallas. boca entreabierta. Tengo tres opciones: humillarme. Los cucuruchos de los nazarenos se ablandan y cuelgan impotentes.. pero Jesús está mucho peor: semidesnudo. la talla y el paso. dejando solo al descubierto el rostro.1.. porque existe la Libertad de Expresión. si la procesión es un lugar de culto o cualquier otro lugar. — Sí señor. en ese momento. expresión de sodomización por medio de cactus. El tipo se sube las gafas a la frente. Yo. la ciencia falla a veces. Sostiene a su hijo. pero también yo. capítulo segundo. y que conste que pienso seguir hablando y dando el mitin. Todo dorado. que parece que les pesa a esos vagos. Se bambolea de lado a lado y un tipo enchaquetado va dándoles órdenes a los cargadores. funciones. Es fea con ganas la muy puñetera. todos se levantan. resuenan machacones tambores y clarines pegándome un susto tremendo. Parece que no me va a quedar más remedio que tragarme este bodrio. ceremonias o manifestaciones de las confesiones religiosas. será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años. y tranquilito. interrumpiere o perturbare los actos. Ellos tienen derecho a manifestarse de acuerdo con la ley. se espachurran las flores. si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto. y yo que me caigo con la moto. miro con esperanza deseando que se caigan los . tumulto o vías de hecho. y me suelta lo siguiente. amenaza.. que si abajo. Me salgo afuera desequilibrando un poco el chisme. Dígale a esta caterva de lunáticos si me equivoco. hecho polvo tras ser bajado de la cruz. sección primera. Primero una miaja. Yo cojo al niño para evitar que lo pisoteeen y me meto dentro del paso a codazos y puntapiés. Ahí viene de una vez el puto paso. lo desenlían frente a mí con frenesí. título primero. Usted parece un guardia joven y seguro que tiene fresca la Constitución de cuando hizo las oposiciones.. dando castañazos con una aldaba. de golpe. se pone a llover. cubierta de flores y vestida con un manto blanco que la cubre de la cabeza a los pies. Hasta el cabrón del niño se ha inmovilizado y balbucea la Salve ¿Pero qué le ven estos a esa muñeca deforme? Esto no me puede estar ocurriendo a mí. lleno de sangre y heridas. y tres especies de peinetas de oro soltando rallos clavadas en el cogote tras la corona de espinas. Y esto es el acabóse el mundo. ¡Estoy cargando a la Virgen! Ni hablar. o me dejan irme.a. encima. de pronto. me mira. rebelarme o relajarme. La masa que se mueve empapada. se persigna.. Y. ¡Ostras! ¡Una gotita en mi nariz! ¡La he sentido! Y. y puedo decir lo que me dé la gana. arrecia y cae un auténtico diluvio. se apagan las velas. Todo el mundo mira a la Virgen (no tanto a Cristo). — Este tío que no deja de dar la brasa —suelta un chivato. — Ya me callo respetada autoridad. o me pongo a cantar saetas al paso de la Virgen. que si quietos. Lento. que se escuchan dos alabonazos. En esto. La gente le aplaude. — Pues usted que se sabe tan bien la Constitución conocerá entonces que el Código Penal en el artículo 523 dice que: «el que con violencia. No hay apenas nubes pero. tiene unos mofletes que parece Popeye. Es inútil.

Echamos mano al tajo. Hoy en mi cuartelada no se han presentado tres personas al curro. Si se les pusiera desnudos. En estos momentos cientos de botes están saliendo al mercado . Él —me cuenta—. Estoy realizando una sustitución en el Control de Calidad. la del noventa y tantos. Pelos largos salen de la nariz y las orejas. luce el arcoiris. lo cual implica una sobrecarga para los presentes.. canas y calvas por doquier. el Pilili está insoportable. restructuraciones y enfermedades mortíferas. Dentaduras lamentables. el Porrita. que recupero la moto y desaparezco sin recuperar mi tubo de papel para planos. Su silueta se recorta siniestra sobre el fondo de la noche. por el contrario. Y yo. el Chupao. despidos. cicatrices de diversas operaciones quirúrgicas (hernias. Los delgados no escapan mejor.. capacitada. Cansino. afortunadamente. Él —dice con misterio— ha descubierto un procedimiento para enriquecer la leche de primera edad y se las ha apañado para saltarse las medidas de seguridad. a tambor batiente. muy suceptible y muy paranoico. Algunos testículos gigantescos llenos de líquido rosáceo. Imagínense que la fábrica a la que sirven es de una multinacional farmacéutica que produce leches maternas para bebés. trabajadora. en fila. cabalgo lentamente esquivando a los fieles. el esclavo (yo mismo) ficha y se dispone a recibir un nuevo baño de infamia. Al trote que llevan. Manchas en la piel. realmente. dispuesta a ayudar a todo el mundo. trastornos siquiátricos. Todos los individuos son feos con ganas. cánceres. próstatas. incomprendida. Hace años llegaron a ser seiscientos. se vería a una serie de hombres barrigones. es una persona buena. hoy se ha demostrado que. Todo se hace muy rápido.). Un nuevo contrato temporal en una multinacional farmacéutica al amparo de la última Reforma Laboral. Dios no existe.monigotes. Ahora sólo quedan doscientos que han sobrevivido a reconversiones. carnes temblonas y blancuzcas. me coge por banda y me comenta de manera misteriosa que sabe que en mí sí que puede confiar. el Caracuerno. competente. Además. el Niño la Carmen. Por encima de la cúpula que corona la chimenea. bajo un cielo ligeramente encapotado. Ha averiguado que el resto de compañeros de trabajo (y probablemente yo también) estamos metidos en una Conspiración Mundial contra él. despacioso. pienso que. hígados hinchados. a cumplir otro día más de ignominia. mientras. Lo mismo que yo.. Fumamos y bebemos café. Pilili es un tío más grasiento que el cordel de un chorizo. Porque si existiese me hubiera fulminado el muy cabrón.. adicto a diversos sicofármacos. que somos sustitutos. Después de pelearse con todo el mundo. Al niñito no le arriendo las ganancias. esa madre no lo vuelve a ver más. Y. parece que surge el Conde Drácula. Los demás somos unos gachós siniestros. generosa. Después de varios meses de silenciosa labor y lucha obrera. No tengo ganas de toparme con el guardia que se sabe el Código Penal. instruida. me dirijo al vestuario de la cuartelada y me planto el uniforme. pero los esforzados costaleros recuperan el equilibrio y salen a escape. Se llaman unos a otros por motes: el Ronchas. con pliegues colgantes. La visita al loquero I Me acerco a mi centro de esclavitud y explotación: mi fábrica. El reloj de picar suelta unas risitas insultantes mientras perfora la tarjeta. Allí están mis compañeros.

— ¿Muy de vez en cuando? — Más bien de cuando en cuando. ojeras. — De vez en cuando. No sé qué hago en la consulta de la sicóloga de Salud Mental. Me pongo histérico y hago lo que únicamente puedo hacer en estas circunstancias: intento estrangular al Pilili. — No. Me pregunta si a alguna hora del día veo las cosas con más optimismo. antes no me pasaba. Debe de ser una sicóloga muy buena. Le pregunto si es verdad lo que me cuenta. Veo que los botes corretean por la cinta transportadora. Me está preguntando que si se me levanta. porque aparenta una gran serenidad. aún cuando lo intento. su fórmula de inicio puede servir tanto para criar hipopótamos como para deshidratar lactantes humanos. la familia fatal. — No sé. . normal. Me dice que espera que no me importe que haya empleado mi contraseña de control de calidad para hacerla. y le pido que me repita la pregunta. Me la repite. Me jura entonces que ha modificado lo que dice que ha modificado y que. Me pregunta el motivo de la consulta. delgada. Me dice que me siente. Sobria habitación desnuda pintada de blanco. Le digo que estoy allí porque me obligan (familiares. y que me han despedido por pelearme en el curro. compañeros de trabajo. Me pregunta que si hay alguna actividad con la que me halle más a gusto. — No. radiarme y hacerme el electro me mandan al equipo de Salud Mental con un diagnóstico de crisis de ansiedad. — No. Sigue preguntándome cosas (del trabajo. — ¿Cómo?. Parece que en realidad Pilili no había manipulado nada. Jersey de cuello alto tono berengena. Me pregunta que a qué atribuyo esa fatalidad. de mis aficiones) y yo voy moviéndome en círculo para no decir nada. brillantes y alegres hacia sus cajas. Cuando voy a conseguirlo tengo que soltarlo porque me apartan de él Culochulo y Machote. Me pregunta si duermo bien. — No. Nariz aguileña y mentón saliente. — ¿Y cuándo se reúnen esas circunstancias? — Cuando hay momentos más felices y estimulantes que este. en consecuencia y por lo poco que sé de leches de primera edad. ¿cuándo? — En este momento —aclaro— no se me levanta. Me pregunta que si hay momentos del día en los que me encuentro mejor. La sicóloga va anotando mis respuestas como si tal cosa. Me pregunta datos. Me siento. Me pregunta que cuándo se producen esas veces. médico de cabecera y especialista de cardiología). Después pincharme. Sugiero que se supone que ella está allí para averiguarlo. —A veces. Enseguida me llevo las manos al pecho y me desmayo. con gafas. todo fatal. La miro. Me asusto mucho. — ¿Cuándo? — Cuando se reúnen las circunstancias. Se los doy. El trabajo fatal. Me mira. De la parte de abajo no veo nada por ocultarla la mesa. Entonces me pregunta algo que no entiendo muy bien. Despierto en Urgencias con un suero y un pañal grande bajo el trasero. pelo rizado negro y labios pequeños pintados en color berrinchoncho.con su nueva fórmula. Por lo demás. II La sicóloga es una señora de unos treinta años. de la familia. el dinero fatal.

Muy delgado. Casi no nos movemos. Mi carcajada parece que no le ha agradado. Rubio. Le digo que antes de irme quiero un informe sobre «mi mal»: diagnóstico. cualquier cosa que se me ocurra o antoje? [Pausa. Comento. — Pues nada. No. Nadie habla. ya que estoy muy negativo. ¿es que no soy yo importante o qué? IV Un mes después. el amor todo lo vence. que los cuadros de la sala —pintados por pacientes— son horribles. — Hasta la próxima visita señorita. Finalmente. por romper un poco el hielo. Insisto en lo del informe. a decir que nos callemos. Esta vez es un varón de unos treinta años.Tenso silencio. Parlotea un poco. que no debo dejarme manipular por mi entorno. pero procurando que sean cosas que me gusten. Gestos de asentimiento. ya que ha pasado más de una hora y hay otro paciente esperando. que qué remedio. pronóstico y tratamiento. probablemente de años de lenta e insidiosa evolución. Me toca. Paso. — Adiós. Sólo de cuando en cuando algún murmullo. «¿Cuál es el remedio que me recomienda?».. si le gusta bañarse con su mujer y tomarse un par de horas con ella en la bañera.. Nos miramos unos a otros con prevención. Respondo que sí. En la actualidad está sufriendo un empeoramiento de sus síntomas en función de los altos niveles de estrés experimentados por el paciente (uséase yo mismo)». Me miro en el espejo.. — ¿Debo de hacer —pregunto estirando mucho el cuello hacia ella—. Detrás de él hay una estantería con libros y una gran . Me dice que debo de ser «yo mismo». Reúno a la familia y comunico la novedad. III A los quince días recibo el informe que pedí sobre «mi mal» junto con la cita. Que ya lo hará. La verdad. — Pues eso. La clave está en el amor. me mosquea. — Por ejemplo. Con una bata blanca. La sicóloga ha escrito que presento un «cuadro ansioso depresivo en contexto de personalidad con marcados rasgos neuróticos. como si fuésemos a saltarnos al cuello. Para nada. Hay quince personas sentadas en sillas de plástico. — No. que me eleven. Me insta a que vea al siquiatra y a que tome el tratamiento que me prescriba para que la próxima reunión sea más fructífera. El diagnóstico de momento no está fijado. por lo tanto [gesto de saludo ceremonioso con las manos]. me asegura que ya me mandarán la próxima cita por correo y se despide de mí. ¿Podría ser más precisa? Ahora sí que parece impaciente por perderme de vista porque le está temblando el labio. — Eso espero. Soy un neurótico. — Ah. que he de aprender a quererme y a hacer aquellas cosas que realmente quiero hacer. silencio]. Me dice que seguiremos hablando de este tema en otra ocasión. un hombre desagradable. Sale un auxiliar de enfermería.. Claro. que me realicen. Vale. La sala de espera de siquiatría rodeado de diversos locos y locas como yo. me pregunta que si estaría dispuesto a visitar al siquiatra y a tomar un tratamiento. Debo de hacer —me explica— aquellas cosas que debo de hacer. Debo decir en descargo de los nervios de última hora de la sicóloga que me estuve hurgando con el dedo en la nariz en los momentos más duros de la entrevista. que es recibida con serena indiferencia.

— ¿Supongo que los laboratorios estarán trabajando para conseguir mejores pastillas? — Sí. que lo que debo hacer es adaptarme a las circunstancias. — Sí. Me mira. — ¿En qué consiste el tratamiento? — En pastillas. — Sí. harán que mi madre hable menos y que mi hija desaparezca? — No. la vidente de la esquina. — ¿No debería también abandonar a mi familia? No.vértebra lumbar y una pezuña que debieron de pertenecer a alguna vaca. — Pues sí —le respondo escuetamente. — Sí. Por lo visto tengo que tomarme las pastillas para volver a trabajar y ser un padre feliz. y que para eso están las pastillas. me da la mano. pero no se puede garantizar nada. — ¿Se le levanta el pito? Le miro. Este tío empieza mejor que la sicóloga. — Hijos muy jóvenes. . harán que mi jefe se disuelva. — Sí. Se incorpora del asiento mostrando unos pantalones vaqueros. Le digo que desde que estoy de baja laboral estoy más tranquilo. — Padres muy mayores. Es tan listo como Mercedes la Chota. me comenta muy campechano que ha estado leyendo mi historia y que está jodida la vida. Las paredes muestran algunos carteles con diversos cortes de los sesos y nombres en latín. — Ah. y no tomar pastillas? Me dice que si hiciera eso probablemente sólo empeoraría las cosas. — Sí. ¿Y no sería mejor mandar al diablo al trabajo. — ¿Las pastillas me ayudarán a superar mi ansiedad? — Sí. pero no hay. se presenta. — ¿Las pastillas harán que me libre de mis penosas condiciones de trabajo. El tipo comprende que no debe seguir por ahí. — Menos fuerzas que antes. Me dice tan pancho que mis condiciones laborales no las puede cambiar. — Una edad muy mala la suya. Este tío está dando en el clavo. que asuma de otra manera los hechos. — Un trabajo horrendo. — Sí. pero que sí que puede mandarme un tratamiento. sí. — Enfermedades que le devoran. son muy modernas y con pocos efectos secundarios. —¤¿Pastillas definitivas? — Sí — ¿Pastillas que acaben con todas las pastillas? Silencio. pero los hechos permanecen. sí. — ¿Son efectivas esas pastillas? — En general sí. — El peso del mundo sobre los hombros. a la familia y al sindicato. pero el daño ya está hecho. me invita a sentarme. — Sí. Busco el diván para tumbarme. Las pastillas sólo consiguen —me explica pacientemente—. sonríe.

Vaya tela vaya tela. El conjunto debe de estar atado a la estructura de la cama. y resulta que es una cuestión farmacológica. Muevo los pies y también los tengo amarrados. en el ala de siquiatría. La calefacción. con bollos. como en las películas de misterio. Abro los ojos ligeramente. Me voy con tres recetas que incluyen antidepresivos. ansiolíticos y vitaminas. ¿Qué habré hecho? No me acuerdo de nada. similar a los que llevan en los comercios la ropa para adosarles una alarma.. Neurótico yo. Decido mantener la calma y moverme muy despacio. en la habitación de agudos necesitados de contención mecánica. A mi derecha hay otra cama como la mía. Llevo puesto un sobrio y gastado pijama del Sistema Nacional de Salud. y siento resistencia. que no tenga ley que lo apoye». me han atado y me han dejado sin visitas. el techo blanco con un par de fluorescentes y una cámara de vigilancia que me apunta. La próxima cita dentro de dos meses. Más allá dos ventanas enrejadas y cristales gruesos. el Jefe de Siquiatría. Estoy acostado en una cama estrecha. Ingreso en siquiatría «No hay disparate en el mundo tan grande. Hace mucho calor. Eso espero. Me han sedado. La siquiatría trabaja por mí. V Tantos años de luchas. Me pregunta que si me tomaré el tratamiento. Me comenta que le parece que es mejor que mi caso lo lleve directamente Don Alejandro. Hay que joderse. de huelgas de asambleas y de conflictos para traer la anarquía. aunque vacía. Me despierto. prudente. blindados. Le digo que sí. porque si no . Incluso un ancho cinturón sujeta mi abdomen y da la vuelta al somier. Levanto mis manos suavemente. Tengo amnesia. Sábanas ásperas. Miguel de Cervantes I Esta es la situación.— ¿Y supongo que también usted estará estudiando todo el día para ayudarme con diagnósticos certeros y pastillas salutíferas? Silencio. Sobre mí.. A mí me parece bien y no me opongo. Las compro y las tiro al contenedor de vidrio reciclable. Levanto el cuello. Que me lo enviará por correo. Estoy en el hospital. me examino. Por cierto. porque siento algo de vértigo. Miro. el colchón es bastante incómodo. A continuación me hace las recetas y le requiero el preceptivo informe. El detergente de lavadora carece de suavizante incorporado —pienso—. La muñequera está cerrada a través de un orificio con un candado magnético. y veo que estoy atado con unas muñequeras ajustadas que se acoplan a una correas de impecable blancura. el equipo de Salud Mental Comunitario vela para que me adapte a la situación. Parecen de algodón..

No me duele el pecho. pero como no es la primera vez que soy inquilino de este hotel. sólo han pasado cuatro días desde el lunes. entrecierro lo ojos: diecinueve de marzo. Luego me marché a trabajar. cuando los bichos se recogen en los árboles. No me gustan nada desde que un paranoico me explicó que las pastillas llevan incorporados microtrasmisores mediante los cuales nos vigilan espías portugueses. Seguramente una mujer. bueno.. eso es lo que voy a hacer. con su buena cerradura y una especie de ojo de buey cubierto con cristal irrompible desde donde las enfermeras pueden otear directamente. me traería una botella. Gran Hermano o algún espectáculo de concurso de tele. acorazada. En fin. Así que voy a pensar qué hago. Inspiro hondo. fuga de ideas.. ¡Pero si hasta tengo un suero puesto! ¿Cuánto tiempo llevo así? Miro el bote. y los locos dicen que tenemos muchísima fuerza. Desde donde estoy no consigo ver la puerta. doblo las rodillas. señal inequívoca de vitamina B. ha pasado la crisis. ¡Aumpffffff! Me esfuerzo como si fuera a poner un huevo. así que debería de romper mis ataduras e ir al bate. mezcladas con una serie de neuras que incluyen trastornos de la polaridad. Bueno. de adolescentes insoportables o de casos parecidos al mío. Se trata de una persona que exasperaría a un sordo. aunque algo asfixiante. y ya he puesto los pies en el suelo. En cualquier caso.tendría aquí importunando a diversos parientes que me observarían con cara preocupada. puedo decir que allí está. no tengo palpitaciones. Pero resulta que no me apetece que nadie me coja la tilola y me la meta en un bote. pero soy un paciente con un alto índice de fracaso a la hora de tragarlas. tendencias a la autolisis. y un hueco que forma un pequeño pasillo que da a la salida de este antro. Después de eso. qué sé yo. con un cielo azul y despejado y oigo a un montón de pajaritos piando. tal vez con la frente apoyada en la palma de la mano. Es un glucosalino. La cama pesa bastante.. Vamos a ver. aguanté el chaparrón impertérrito. qué bien.. tengo que declarar que padezco lo que los siquiatras llaman crisis de ansiedad. El líquido es de color amarillo. la verdad. Como si fuera esto el show de Truman. Sí. Con pequeñas cámaras hurgan en nuestras entrañas y fotografían nuestras ideas. Pues nada. o tal vez de pipí. Ella debe de ser la causa de todo. Veo a través de la ventana que es de día. como siempre. qué es lo que ha pasado? ¿Cuánto tiempo llevo fuera de combate? Bueno. Si gritase «enfermera». Fue a verme muy temprano para relatarme sus últimas enfermedades y desgracias y. Jamás me suicidaría con fármacos. manos y barriga como si fuera King Kong. algo de maniaco depresivo. delirios. A mi izquierda hay una pared que me separa del cuarto de baño. Así que opto por la astucia.. pero aprovechando la gran fortaleza de los locos. no me asfixio.. insomnio. así que debe ser por la tarde. Me deben de estar metiendo en el cuerpo barbitúricos. disthanatofobia.. de crocretas. Lo malo es que sigo estando acostado. probablemente aparecería un personaje uniformado. que me estoy orinando. con agresiones y resistencia. vitaminas. Esto explica por qué estoy atado. No me motiva que me miren mientras meo acostado en una cama atado de pies.. porque ya lo he probado otras veces. ansiolíticos. por cierto. Dirían de vez en cuando «¡ay!» y charlarían de fútbol. ¿qué hice ayer? Mejor dicho ¿qué es lo último que recuerdo? Recuerdo a mi madre. Ayer. pues las ataduras no hay quien las rompa.. Tiene puesta la fecha. y parece que se deslizan. no tengo ni idea. Siempre me instan esos profesionales de la mente a tomar una serie de pastillas. ¿Pero. caldo de puchero. anabolizantes. ya que por lo visto los locos somos muy inteligentes.. pues siendo lógico me he debido de intentar suicidar. para que se hagan una idea. tranquilizantes. porque no es normal tanta atadura. sí. alargando el soplido todo lo que puedo. o todo eso junto. y lleva una etiqueta con anotaciones a bolígrafo que no consigo leer. Me voy deslizando poco a poco hacia los pies de la cama. yo soy un loco. megalomanía. porque dicen que es muy bueno para los nervios. con respiración abdominal y expiro lentamente. porque aunque estoy atado. cualquiera sabe. y además debo de haber montado una buena. Le diría que quiero orinar. decido incorporarme. las correas están sujetas en la estructura metálica de la cama con algo de holgura. En otros ingresos me han dejado suelto. un lunes. despacio. etc. saco las piernas por abajo. disforia. Ah. Me concentro pensando en Hulk: tenso mis músculos . ahora mismo me parece que estoy bastante estable.

— Voy a sacarle sangre. sí. un mecánico atornilla la cama al suelo. Me pongo a cuatro patas. ya que mis guardianes pensarán que entraño algún peligro. pero cae hacia el lado. ya que él nunca consideró necesario ingresarme a pesar de mis extravagancias. el Jefe de Servicio porque sobrevivió a todos sus colegas.. sí. — Tómese el café. Todavía tardarán un rato. o voy a criar moho aquí acostado. ¿No vigilan en este hospital? Hay muchos reproches. tiemblo... Medito sobre el heroico esfuerzo realizado ayer tarde. muy buen tipo. creo que la cama se mueve. porque cuando le di el pésame a la viuda me puse a llorar y ya no paré en todo el rato. que se me hace bastante largo. — ¿Ya? — Ya hemos acabado. me resbalo con el suero. . Antes me trataba don Alejandro. con la cama encima como si fuera una tortuga. me la echo sobre la espalda. sin pedir permiso. me veía en la consulta. una mujer que entra segura de sí misma. se me viene encima. me inyectan algo y me duermo. Así que colaboro. charlaba conmigo del tiempo y de política. — Está muy bueno. En realidad de estupendo nada. este es un momento muy delicado. tomándose su vaso de leche caliente y un analgésico. sí. II Por la mañana temprano. de cáncer. Pero todo está previsto. —Vamos a hacer la cama. pero podría ser peor. Así que como todo está hecho una porquería. y tiro. También he logrado tirar el palo del goteo. me ponen un pañal. — Aquí está el brazo. — ¿Así? — Ahora muévase un poco hacia acá. De infarto. — De acuerdo. arrancarme el sistema y llenarlo todo de sangre y líquido. Llegan las enfermeras.. boca abajo.. «¡cataplof!» He conseguido acabar en el suelo. me desequilibro. Lo echo de menos. Aún lo veo. Pero al pobre le llegó su hora. y como no puedo aguantar el peso. — Estupendo. ¿le gusta el pan? — Sí. Más potencia más. Obedezco. — La siquiatra va a hablar con usted. por la vena rota sale sangre. — Me parece perfecto. no me enteré bien cuando fui a su entierro. Está muy claro: o me someto.. aprieto el culo. — Otra cucharada. y que se sienta en una silla a mi vera. — Abra la boca. dando hipidos. Qué alivio. — Estupendo. septuagenario. Hago palanca. me meo en donde estoy. — Vamos a atarlo mejor para que no se caiga. rechinan los dientes. cabeceando somnoliento en su butaca. me acuclillo. pesa menos de lo que parece. y el bote del suero. atado a una cama que descansa sobre mí.hasta un punto que parece que van a estallar. Me limpian. negándose a jubilarse. El Sistema Nacional de Salud me ha asignado otro médico. en venir a rescatarme. ¡la levanto!. — Muévase un poco hacia allá. Sí. — Gracias. de paralís o de hemorragia.

la comida es deliciosa. —Ya le digo que no recuerdo nada. ¡ay!. por eso está atado. estoy salvado. ¿qué habré dicho mal? Intento cambiar el tercio para que se olvide y le pregunto. y cago sin ningún problema. así que parece que llevo intentando suicidarme desde que era un bebé. no deseo ni ver a nadie. —Lo hizo en el trabajo. —Hablemos de su problema. — ¿Cuándo se dio cuenta de su aparente deshinibición vital? —Mi madre me cuenta que desde que conseguí darme la vuelta en la cama. —El aparato cedió y cayó sobre usted. Entonces la médico sonríe. —¿Por qué intentaba suicidarse? —Me ocurre que no tengo miedo a la muerte.. —Ha sido ingresado en el ala de siquiatría por orden judicial. —¿Por qué? — Porque hubiera sido de muy mal gusto suicidarme en casa. —¿Qué me ha pasado doctora? — ¿No lo sabe? ha intentado suicidarse de nuevo. —Su familia está ahí fuera. cuando algo me contraría carezco de inhibiciones y lo más sencillo parece morir. —Sobre su cabeza. —Hay que hablar de ello. me encuentro muy bien doctora. —Intentó colgarse de un aparato del aire acondicionado.. — ¿Recuerda que le ha pasado? — No recuerdo nada señora doctora. —Hablemos pues. esos recuerdos están en mi subsconsciente esperando que usted los extraiga y pueda proceder a mi definitiva curación gracias a la ciencia médica y al Sistema Nacional de Salud. —Caramba. y esta vez por poco lo consigue. —Para no tener miedo a la muerte ha vivido ya muchos años ¿no le parece? —Tengo mala suerte y voy sin prisa.. — Responda brevemente a lo que se le pregunta. ¿quiere que pasen? —Señora doctora. no recuerdo nada. todo mi afán era tirarme al suelo. —¡Yupiiii!. —Se ha salvado de milagro. Dice que ya entonces me golpeaba con frecuencia. —Ya decía yo que me dolía la chola. —Ah. —Ah. . —Ha estado dos días en Observación de Traumatología. ni que nadie me vea en este triste estado. mientras esta lamentable situación perdure. cuando no me cambiaban el pañal.— ¿Cómo se encuentra? — Buenos días señora. — ¿Es totalmente necesario? —Imprescindible. —Caramba. —¡Córcholis! —El hospital es en estos momentos responsable de su seguridad. —No me extraña. —Vaya. —Sí señora..

.. profesión. edad. tiene el poder subido a la cabeza y desde allí despide sus rayos. esta arpía. esperando solitario en la Sala de Espera. que a partir de tal día de agosto ella se iba de vacaciones a la localidad de Vera. llegándome a través de la puerta una charla desenfadada entre colegas. Si le hubiesen dado un título de acuerdo con sus cualidades diría algo así como: «Doña Felipa Murga Castellanos. siempre con un trato muy desagradable. pero sin entender bien lo que decían. ora a su cabezota amarillo melón quemado. muy oscuro. peinado de peluquería. a una zona paradisíaca nudista. bolso y tacones. por el despotismo con que se dirigía a todo el mundo. No es porque sea siquiatra. No es por su oficio que me cae mal. Pienso que escuchó mis pasos. Doña Felipa es una cuarentona fibrosa de gimnasio sin ápice de barriga.—¿Qué fue lo que le contrarió en esta ocasión? —No me acuerdo. vi como se me colaba sin hacer cola un tipo con bata blanca. a un hotel muy bueno. porque se volvió ligeramente y me miró. que piensa que está muy buena. al servicio del Estado. una verdadera trepa capaz de escalar el Everest sin oxígeno a la pata coja arrastrando a una vaca. para que entiendan el desarrollo de los dramáticos acontecimientos. Aguardé pacientemente el tiempo de leer el periódico. así sea». ora a su estupendo monovolumen. blusa. No puedes andar con muchas bromas con ella. Durante dos años me ha revisado esporádicamente en consultas. Doña Felipa me odia más de lo que me pertenece. Claro. Otros dirían que posee mucha autoestima. Esta señora es sumamente peligrosa y ya la conozco de anteriores consultas. Todo estaba desierto. rubia de bote. lo iba sustituyendo. Me cae mal porque es un auténtico bicho malo malo. No se veía muy bien. sádico. La peor del equipo de seis siquiatras.. Cruza y descruza hábilmente las piernas sin dejar ver ni un átomo de muslo. Yo ya tengo asumido que esta gente cumple el papel que tiene encomendado... No da los buenos días. cuando era una simple MIR con ganas de hacer la especialidad. Le envié una sonrisa tranquilizadora y seguí disfrutando de la noche. delante de mí caminaba una chica. porque ella era muy natural. El especimen que me interroga es Doña Felipa. familia. Mientras contesto lo que ella quiere escuchar. lo sé. En otro relato os cuento como es la playa. Eran años en los que el alumbrado público era escaso. no invita a que te sientes. pero al doblar una esquina. me planté con toda la parentela en el susodicho pueblo mediterráneo a pasar unos días. Probablemente ciugía estética en las mamas. que tiene motivos. Ahora.. He aquí la razón. medias negras. ni porque me tenga atado. Un médico con ganas de palique. Me dí cuenta entonces de que la chica aceleraba el paso. gafas oscuras sobre la frente. no te pregunta por la familia. rencoroso y vengativo que utiliza su posición para satisfacer su ansia de poder. mientras me pregunta lo que ya sabe porque lo tiene escrito en la historia: nombre. que la tenía atravesada. por las poses y aires que se daba. Mi antipatía hacia ella se fue larvando en las consultas. En aquellos tiempos ya nos trataba a los enfermos con la punta del pie. Me retiré discretamente y apunté el dato. Desde que es una señora funcionaria. Hace muchos años. No sé si sería por los comentarios. o por todo eso a la vez. Esas tetas están demasiado derechas. caminaba ya de madrugada en dirección a mi casa de vuelta de un guateque. Aquella persona que viere este documento haga su voluntad sin apelación posible en virtud de los poderes naturales y sobrenaturales que le otorga el Sistema Nacional de Salud. por esas fechas. y lo hacen como mejor saben teniendo en cuenta que lo ignoran todo. falda. en realidad me imagino a mí mismo tirándole desde el balcón el viejo y pesado aparato de aire acondicionado. Un día. Ese mismo verano. amplio y generoso escote en la blusa y multitud de complementos pijos. falda de tubo. antecedentes. por la audacia terapéutica que me pretendía aplicar cuando el jefe delegaba en ella para revisarme. Alta. paseando. Yo me lo he buscado.. ni porque dé las órdenes de que me pinchen. Fue entonces cuando escuché por casualidad (colocando el oído en la cerradura de su despacho). he de explicarles cuál es mi aspecto habitual. y eran frecuentes los disgustos. piel carbonizada por los rayos UVA. no. y escuché el inconfundible sonido de unas llaves que caen al suelo. A medida de que don Alejandro iba entrando en declive.

me largué a buscar a mi familia a la Zona Textil y pasamos el día muy bien. sin bolígrafos en el bolsillo superior. digo. Ella echó a correr. y prudentemente protegido por un sombrero y un periódico deportivo me pongo a fisgar. el chichi depilado. Una situación anómica. los colores en los mofletes. ¡ah! —Bonito tatuaje.. porque aligeró a su vez. por el polvo y por la niña que le picó un bicho. Bueno. como si hubiera visto salir del mar a un sireno en celo comiendo boquerones crudos. muda. se detuvo frente a un portal.. gorda pero no eréctil. por las moscas. con el manojo en la mano y le dije «señorita. porque aunque siguió en el hotel. Tuvo que intervenir una ambulancia. lleno de greñas. Ahora ya les explico lo de las vacaciones de doña Felipa. Mucho más porque su barbudo acompañante resultó ser un hombre muy simpático que aceptó echar un trago de mi cerveza. Al día siguiente. sin bata blanca. señor Tapabastes. mojado. ambos se dirigieron a un hotel de los caros en primera línea. Entonces me miró de cerca y se desmayó. Juro que no la perseguí ni acosé más que aquel día. Como llevaba callado mucho tiempo la voz me salió muy rasposa. la localizo. que diría un sociólogo. por las hormigas. Jorge. . oficial y protegida por la Guardia Civil. Mucho peor es la consideración de mi aspecto si se tiene en cuenta que la chica era mi madre volviendo de una tertulia política. ¡justo en mi casa! y comenzó a buscar el llavero en el bolso acercándoselo mucho a los ojos. capaz de producir desmayos. Por la mañanita voy a la playa. que me había procurado estimular para el encuentro. Aquella mujer iba paseando con un hombre barbudo que la seguía ligeramente atrasado. ¡qué casualidad!. Allí estaba yo. a untarse lociones balsámicas. — ¡Hola! —¡Ah! —¿Qué tal doctora?. O sea.. A mi vez. La señorita tardó varias horas en recuperar el control de sus esfínteres. La chica debía de tener prisa. salí del agua con mi aspecto habitual y me planté ante ella cerrándole el paso. tartajeando. Hasta en pelotas hay clases sociales gracias a los complementos. Y los municipales. bastante simples y aburridas. Aquello debió de ser muy fuerte para su orgullo. Pero volvamos a la cálida hospitalaria cama en la que estoy tendido. Hay que joderse. Y bastantes vecinos.. que es algo más económica). desnudo. pendientes. iba a llamarla. hasta que.Ella no se dio cuenta del detalle. sin el rostro despótico de «haga lo que ordeno». baños acuáticos y solares a lo largo de los tres kilómetros que conforman la zona nudista. estrechando la mano a su novio y presentándome ante él como uno de sus pacientes más difíciles. Miré. Fuimos a Vera. un cuarentón. pelo de peluquería y una pulsera de oro en el tobillo. más de ciento noventa centímetros de altura y noventa y nueve kilos de peso ideal. La buena señora no sabía donde meterse. recogí las llaves. La terapia y la charla son un auténtico rollo pensado para discapacitados. con ese aspecto del que les he hablado antes. la cosa fue fácil. Me gusta dar bromas. una pedazo de tranca genital. a morro. Llegué a su lado. bebiendo un bote de cerveza. Hecha la pesquisa. La pobre se quedó con la boca abierta. ¡ah!. y no por mi belleza y elegancia precisamente. inevitablemente. Todo eso se lo mostraba abiertamente a uno de sus maníaco-depresivos con polla más grande de lo debido para un baño matutino. ¿también veranea aquí? —¡Ah!. Al cabo de un par de horas de paseos. mientras daba el paseo con su novio. yo me eché una carrerita retumbando mis pisadas en la callejuela. Creo que le amargué los quince días de playa. Ella gesticulaba muy derecha y el otro decía a todo que «sí». La calle era estrecha y resonaba. mostrando el tatuaje de un delfín en la barriga. salvo por el calor. pero no pesadas. Se sentaron a unos doscientos metros de donde yo estaba. a las once de la mañana. Una vez descubiertas la costumbres de doña Felipa. Entonces apreté el ritmo. así que aceleré para ponerme a su altura. La cuestión es que me acoplo en el camping (en la Zona Textil. Pues ese es mi aspecto habitual. Ella estaba en tetas delante de una de sus víctimas. pero no eran horas de despertar al vecindario.». una leve tira de vello púbico teñido de rubio. por las mañanas la pareja se iba en coche a otros lugares menos contaminados por mi presencia.

según mi madre ya me pasaba cuando era un bebé. —Pero. procurando no pensar en nada. Parece la encuesta de un inspector del Instituto Nacional de Estadísicas.. —¿Puede venir el Gordo de vez en cuando? —Ese menos que ninguno.. al Tuerto. Se marcha la gente y llega la Rutina. adiós. Una de ellas me explica marcando mucho las eses. cambiando ligeramente de posición. Así que entran en la habitación a mi gente. cada uno a su casa. la muy pesada: me tiene acostado. O la edad.. La doctora se despide con una sonrisa que quiere decir que «te jodes». No sé si de choque. cuatro o cinco horas. Al menos a mí me pasa eso. por favor. —La doctora dice que te viene bien recibir visitas. respondo con automatismo cualquier cosa que sea coherente. recibir un somero lavado por parte de las enfermeras y dormir lo que se pueda. defecar. se sienta en la cama. etc. hacedme caso. Al estar atado no me puedo tocar la cosa.. una vez me lo hizo una amiga para mejorar mi aspecto. llanto. Menos mal que sólo dura un ratito. Peor aún: si tuviese las manos libres me dedicaría a masturbarme como un babuino una y otra vez hasta que acabase hecho polvo. —Ni hablar. un administrativo de contabilidad que siempre está en babia. serio y distante.. sobre todo mi madre. enciende un cigarro y se pone a hacer punto. siguiendo las técnicas de los monjes zen shaolín. y he descubierto que con la abstinencia desaparecen las ganas paulatinamente. Silencio y mantenimiento de la mente en blanco el mayor número posible de horas. condición . Aburrido. Entra. pero claro. o una baraja de cartas para hacer solitarios. Dice que es por mi bien. sino que estoy recibiendo una terapia para que entienda lo grave de mi comportamiento. Apunto en la agenda mental: con doña Felipa basta con decir que algo te desagrada para que te lo apliquen como terapia. Los acontecimientos del día y de la noche se reducen a comer. reproches. mirando las paredes desnudas. —Para nada. Parece que a la esteticiènne se le ha ido la mano en la última limpieza de cutis con el defoliante o como se llame el líquido de las ampollas que elimina la capa de células muertas. Pienso que en la habitación no hay nada que hacer. ni siquiera para ir al retrete. —¿A qué atribuye ese insomnio? —A que nunca he dormido más de cuatro o cinco horas seguidas. Dice doña Felipa que necesito contención. es por mi bien. cosa que está prohibida mostrar. que debo de entender que allí no estoy de vacaciones. hasta que yo dé señales de vida: prohibido venir a verme. O será la medicación. En realidad agradezco bastante el estar atado. O todo. Grandes suspiros y lágrimas cuando me ven atado. les digo que estoy muy a gusto y que no vuelvan.. a la Concuerda. sería desesperante liarse a dar vueltas sin sentido. Para mayor escarnio. de aversión o de qué. o de Joaquín Pernio.. hala. y yo con otra que quiere decir que «te prepares».. inmóvil. que es capaz de comerse el desayuno. eso no se lo digo. Por lo visto no se me puede desamarrar para nada. sólo lo pienso. con uno que esté puteado es suficiente. no hay taquilla donde guardar libros. Pregunto a las enfermeras el por qué ese trato tan profesional. Tranquilizo a todo el mundo. —¿Se despierta por las noches? —A veces. Besos. pero en realidad me está devolviendo la tostada de la playa. —¿En qué situaciones aparece con más fuerza la ansiedad? «En aquellas en las que he de ver tu careto quemado».. noto que el personal habrá recibido instrucciones de tratarme con frialdad.. con dolor en la próstata. Bueno. y creía que me habían quemado con vinagre de hormigas. —¿Cuántas horas duerme seguido? —Cuatro.. orinar. cinco. tomar la medicación inductora de apatía.. Si me dejasen suelto pero encerrado. Luego la doctora me pasa a la visita que expresamente he solicitado no ver.— ¿A qué hora siente más dificultad respiratoria? —A ninguna en concreto. atado.

A la derecha el cuarto de baño Un retrete. de ahí a la calle. y ya puedo salir de la habitación después de comer. Ni taquillas.. que son accionados por las enfermeras y no por los enfermos. ni mesitas. Pero para llegar ahí —sin permiso— hay que andar mucho. Las enfermeras . va a dar a unos ascensores que te llevan a la planta baja.. La salida. hombres y mujeres de diversas edades. que peor es una pedrada en un ojo. —Lo siento pero estas son las normas del servicio. y para evitar que las rompiéramos sobre los siquiatras). Su estructura es la de un pasillo muy largo cubierto de azulejos grises. Así que aguanto mecha. Hay que poseer sangre de lagarto en este trance. lo hacemos por su bien. Somos custodiados por dos auxiliares de enfermería. No hay salida de incendios. está el Salón. volvamos al pasillo inicial. III La unidad de siquiatría tiene la siguiente pinta. Por aquí caminan los chiflados y el personal que los atiende. Una puerta con ventana. un dominó y una baraja. de unos veinte metros cuadrados. las enfermeras son capaces de meter hasta cuatro locos juntos. — En otras unidades no me han tratado así señorita. Se supone que dormimos gracias a los sicofármacos. Soy de nuevo un hombre libre. y en la calle está la parada del autobús. que aparecen poquísimo por la zona de locos propiamente dicha. Al fondo del pasillo hay una puerta roja. Vale. Me entra curiosidad. un labavo con un único mando de botón para agua caliente. Todas las habitaciones son iguales. —De nada. Ahora hay cuarenta y dos inquilinos. créame que esto no nos gusta. ni sillas (ya que hace tiempo fueron retiradas para dejar entrar más camas. —Muchas gracias señorita. encargado de evitar nuestras más que probables fugas. Ahí están también las consultas de los siquiatras. Si quieres beber del grifo. Aún no se han planteado literas. Entramos. podemos decir que esto es un auténtico reencuentro con nosotros mismos. pero dada la abundancia de chiflados. en cuanto la siquiatra lo vea estabilizado le desamarraremos. porque creo que les damos algo de miedo. igual para la ducha y zumidero central. Si hay ingresado algún homicida. una zona amplia. los mandos de las luces. sillones. Intento parlamentar. metálica. una celadora y un guarda jurado hasta las diez de la noche. aprieto el pulsador del retrete y meto la mano sobre el chorro a presión. Poco a poco. cerrada con llave. Al fondo del pasillo. Estamos en verano y ducharse con agua caliente como que no apetece. pues caliente. sillas de terraza.previa para mi curación. dos enfermeras. ya que cualquier conato de rebeldía puede ser tomado como un empeoramiento de mi estado mental. Al lado. Está pensada para dos internos. Es una unidad de enfermos agudos. Por la noche dejan solo una enfermera y dos auxiliares. Pues sí: el agua del váter también sale caliente. Después de ese pasillo hay otra puerta roja. después me trasladan a una habitación con otros tres maníacos. ponen a un poli de verdad... En la habitación están las camas y nada más que las camas. Pasa el fin de semana. que proporciona una sensación entre neutra y asfixiante. Salgamos del cuarto de baño a la habitación propiamente dicha. Una especie de comunismo cristiano. Como no tenemos nada personal aquí. las enfermeras se van fiando de mí y doña Felipa va soltando la cuerda con desgana: un día me desatan para ir al retrete. en la que hay mesas de plástico. un televisor perpetuamente encendido. pero todo se andará. más propio de un zombi que de una persona normal. que somos nosotros y nosotras. fuera. de quince pasos por siete. gracias a mi ejemplar y robótico comportamiento. Tras esa puerta roja hay otro pasillo con un celador sentado en una mesa. ni adornos en las paredes. y más allá otro pasillo que después de muchas vueltas y revueltas. otro me dejan deambular por la pieza y sentarme en el sillón. En los laterales están las habitaciones de los enfermos.

— No jodas. Me pregunta que si tengo tabaco. Yo. — ¿No eres el enviado de Moloch? — No. estoy esperando a su Ángel. —Yo no soy tu compañero. incapaz siquiera de mantenerse derecho en el sillón. qué interesante. no soy el cirujano. — Sí. Inmediatamente una mujer me asalta. cuánto sabes. pero he tenido Una Caída y he de purificarme en el Infierno durante Trescientos Millones de años. yo no te conozco de ná. uno. —Vale. sí mentalmente con la camisa de fuerza química de los sicofármacos. — Mira: el círculo de esa ventana. soy un enfermo. símbolo del espíritu. — Increíble. —No tengo. llevo preparándome con la Kundalini. que me voy a aquel rincón de allí. y nosotros las miramos. símbolo del fuego. los príncipes tan guapos como siempre. — Vaya. Que no. — Lástima. el paciente con los pantalones bajados enseñando la minga intentando masturbarse cada vez que sale la ganchuda cara de doña Letizia. Bueno. Cada hora hay reparto de tabaco. Llega otro joven muy simpático.. y les dan un cigarrillo. frente a la tele que está emitiendo el programa ese del bodorrio real. perdone usted señor paciente.. el dios del amor. —Es que fulano tiene el pene negro y hay que cortárselo. todos llevamos pijamas colectivos azul claro de talla grande.. símbolo de la tierra. pero con correas de verdad: la mandíbula caída. no fumo compañero. el triángulo. Otro está sujeto al sillón. o del aire. perdone. pegados a la pared del fondo. me da lo mismo. yo soy un enfermo. La gente que más o menos es capaz de moverse. — ¿Te has fijado en todos los símbolos que hay de Moloch en esta sala? — No. menos da una piedra. —Vale. el Enviado de Moloch que estoy esperando? — No.disponen de una pequeña cabina blindada y acristalada a la altura de la cintura donde guardan nuestras historias. Son los que están fuertemente sedados. pero si no me dan hidromiel. atados si no físicamente con ligaduras. que no puedo. como no fumo. viéndolas venir. mirada ansiosa. y las enfermeras salen con los cartones y paquetes identificados con los nombres de los pacientes. — Ajá. Ellas nos miran. Se acercan todos a la vez a la cabina tambaleándose esnortados. el cuadrado... Me dispongo a interaccionar. trabajando la Serpiente. —No señorita. ¿por telepatía? — Es difícil. El resto de los internos andan más o menos libres. ¿cómo contactas con los extraterrestres?. Se me acerca de inmediato un tío con barba y ojos alucinados de color azul. Acércaseme en primer lugar una tía de unos treinta años con cara alegre y sin más protocolo me pregunta que si yo soy el cirujano. el tabaco de los pacientes y los sillones en los que reposan. Hay. pero el instante del cigarrito es uno de los momentos más emocionantes para esta pandilla. que si la bebes te vuelves inmortal. — ¡Ahí está Moloch! ¡Mira como se ríe complacido con mi Sacrificio!.. es decir. se aburre. unos veinte sillones ocupados por pacientes con cara de gilipollas y un poco babeantes. . lo siento. que me den elixir para vivir al menos mil años. — ¿Tú eres Thot Amón. — Ajá. y luego prenden cigarro con cigarro. los fármacos. Para encenderlos piden fuego al personal. El régimen social entre los enfermos es igualitario y comunista. camino con lentitud.. — Existe también la hidromiel. Yo soy la novedad. yo soy Cupido. me parece que es del fuego. voy a aquel rincón. — Yo estoy intentando contactar con los extraterrestres para que me den una poca. Que si la puedo acompañar a misa. Este tipo está mucho más allá del bien y del mal.

El viejo por su lado.. un octavo piso. entusiasmada. Le pregunto que si es consciente de que su marido está sometido a las Leyes de la Física. Ciento diez pulsaciones. desciende con un arnés hasta su ventana.. sí creo. Le digo que todos los maridos son retorcidos. Pienso en intervenir. que he de ir a aquella esquina. charlamos de la situación política. gracias. Al cabo de un rato de charla estoy totalmente angustiado. Por fin una mujer. Le pregunto que si no considera algo raro que su marido se tome tantas molestias para matarla: veinte años de envenenamiento y cursillos de escalada incluidos. no muy fuertes. Va al viejo y le dice algo a ella. Los aparto no obstante. que lo que tiene que hacer son tres cosas. y luego a la mujer y le dice algo. Me dice que no. El tema del envenenamiento despierta mi interés. si no le importa voy a ponerme en el centro del salón. un cable eléctrico pelado que cuelgue con descuido. ¿no crees? — Sí.. no está loca. Ella —me explica—.. pero no se le entiende nada porque hay una algarabía en el salón de decenas de conversaciones y palabras incoherentes propia de una feria. Me contesta que su marido es muy retorcido.— Si tú quieres la inmortalidad tendrás que obedecer a Moloch. Entonces me responde que todo cuanto haga será inútil ya que su marido sabrá superar las barreras. por ejemplo. creo que esa mujer llora más bien por el hecho de ser agredida que por el dolor. — No. pero decido recabar más información antes de meterme en un lío sin comerlo ni beberlo. no te suponen ningún esfuerzo.. Ajá. Mientras establezco estos curiosos diálogos. y penetra en la habitación como si fuera un agente de «Misión Imposible». Le pregunto que si alguna vez ha visto a ese señor haciendo esos arañescos malabarismos. La pantalla muestra una larga mesa con ramos de flores. como si alguien pudiera comenzar a envenenarme a mí también. ¿Será el viejo el de la polla negra? Son sólo dos puñetazos. y luego sigue diciendo algo a más gente. quiero morir. yo soy un suicida.». ya madura. Le pregunto que si se lava los dientes.. — Discúlpeme. Por supuesto. Ella está allí porque es la única manera que tiene de escapar de su marido. que parece capaz de mantener una conversación. La televisión sigue con lo de la jodida boda de la realeza. Una vez dentro le echa unas gotas venenosas en la boca de color «verde espeso». Ella me pide que le tome el pulso. y que vive sola en su casa. — Oye. Menudo elemento. estos ricos son más raros. Señalo el asunto a la enfermera. La primera inutilizar la puerta de la terraza del bloque para que no pueda acceder a su ventana.. estoicamente. ya que ella duerme con la boca abierta. pero que sucede siempre así. charlan con los pacientes. los platos de una vajilla de tres mil cubiertos.. . la segunda colocar diversas trampas. Las enfermeras. y me he vuelto algo prudente. Ahora le toca a un chaval de unos dieciséis o diecisiete años que me comenta sus cosas sin parpadear: «lacomidaelseñor vienedecomer lacomidadelperro pezmsmsmsms cogelapuertaduermenononogregegrehe ahhhh lohevistolohevisto ya llegaelánsarelánsarllega. No sabía que vendieran vajillas con tanto plato. mis excusas. pero me hace gesto de dejarlo estar. Me contesta que ya está separada. todo parece ir bien hasta que me empieza a hablar de «su caso». porque a estas alturas de la vida he recibido un montón de palos de los que a mí no me correspondían. Se presenta. Cien pelas. como si fuera frecuente. ¿tú podrías darme una pequeña asignación diaria? — ¿Cómo dices? ¿Perdón? — Que si no puedes darme una pequeña cantidad de dinero cada día que estés aquí. pero no sé por qué. como si hubiesen descubierto el esqueleto de Adán o algo. he contemplado la agresión de un viejo a la chica que buscaba al cirujano para amputar un pene.. también se queja. Su marido la quiere matar y la lleva envenenando desde hace más de veinte años. como jabón en el pretil. pero que su marido es muy listo y por las noches se descuelga desde la terraza del bloque (doce plantas).. Le digo que se divorcie. a lo mejor la tía tiene los huesos muy duros y se hizo daño con el puño.. porque por la mañana la almohada se encuentra manchada con ese color verdoso y le huele el aliento de una manera peculiar.. La Infanta posando a caballo y la locutora dice algo. la tercera colocar una reja. unos cuchillos de cocina de punta. La inmortalidad me importa un pijo.

Otros suicidas ingresados pasan por mis mismos problemas. De todas formas siempre algún pequeño drama surge. regañan. El esquizo es el Resti. el suelo del cuarto de baño vierte a un zumidero central. Mis otros dos compañeros de . El guarda de seguridad bosteza. y como las enfermeras agradecen cualquier tipo de ayuda. Cuesta mucho trabajo que los internos nos lavemos. si no me mato aquí es porque no estoy destinado a morir. Como hay una falta crónica de personal. y los mandos de la ducha son de un solo botón: aprietas. La alcachofa de la ducha se empotra en la pared para evitar ahorcamientos. que además es un tacaño inveterado. andas con gran tiento en estas condiciones. sale un chorro de vapor hirviendo y te achicharras. me empiezo a mojar y deja de salir el agua. IV La vida en una planta de hospitalización es algo que crea hábitos regulares de vida. regreso corriendo. Estuve pensando un rato si no estaba yo coartando la libertad de los enfermos a disponer de su propio olor corporal. y el chorro sale disparado hasta que choca con la pared de enfrente. Como el de la hora del baño. más o menos. las enfermeras se las ven y desean para conseguir que se laven los que se pueden lavar. esas mujeres no son muy grandes que se diga. charlan. separan. Estamos hablando de funcionarios españoles. no obstante. Evito.. no me extraña que los compañeros se acostumbren a la mugre. que una cosa es la muerte buscada con arte y ritual. Entonces le doy al botón. se acercan. Escucho con algo de tolerancia los discursos místicos del chaval. Desde luego. En estas condiciones. Vuelvo despacio y cuidadoso por el suelo mojado a darle al botón. El chico ve a Moloch sonriendo complacido. y la posibilidad de una epidemia en la habitación que comparto con dos maníaco-depresivos y un esquizofrénico estabilizado. un tal Thot Amón. ofrecer mis servicios a las damas por una cuestión de natural pudor y por cuestión de seguridad. Gran terapia para hacernos amar la vida.juegan al dominó con los más autónomos y van arreglando los conflictos que surgen. no hay bañera ni plato. porque puede ocurrirnos cualquier cosa. repito la operación unas treinta veces hasta que consigo darme por duchado. me dejan hacer. el que espera al enviado de Moloch. Van vestidas de blanco o de verde. Me parece realmente heroico. y algo de manga ancha siempre hay. manteniendo el botón apretado mientras se lavan. zuecos blancos y listo. Con lo que esquilma a los más tontos e inocentes. pero no acaba de llegar el dichoso enviado. eventuales. La de mi habitación —por si fuera poco— tiene la salida de la alcachofa casi horizontal respecto al suelo. y otra el descalabre puñetero debido a la Seguridad Social y al gel barato que proporciona. Todo sucede a una hora precisa. me enjabono un poco. Vuelves a apretar y el chorro sale tibio. y comentamos con indignación que ya podrían arreglar el tema del agua. corro hasta el lugar de impacto. presta luego a algunos internos necesitados tabaco y pequeñas cantidades de dinero con interés del euribor más un diez por ciento semanal. dicen que no continuamente. no sea que haya algún malentendido. que lo ha de acompañar al infierno purificador. pero por muy suicida que seas. En el camino de ida y de vuelta me resbalo y no me parto la crisma de chiripa. Un sablista experto. todavía son jóvenes. tres pasos. algunos de los cuales no tienen problemas para defecar en la cama o donde se les tercie. se acaba el líquido.. sale un chorro frío y en pocos segundos deja de caer el agua. el malo de los comics de Conan. ordenan. Bueno. pero el pestazo de alguno es muy grande. pienso yo. Poco a poco me hago valer y ayudo a los varones a vencer esta aversión al agua. suben los pantalones a quienes se les caen. Sustitutas. Y a la tercera vez. es algo inquietante. Tengo que salir de aquí como sea o voy a perder la chaveta. bajitas y no han adquirido las duras y cocodrilescas carnes propias de la edad. y para limpiar a los que están fuera de combate. ya que la dirección del centro procura ahorrar para mejor gestionar los recursos que de los impuestos emanan. Es curioso. con pijamas tan gastados como los nuestros.

Aunque me tambalee. «buenas noches» y poco más porque no responden ni a eso a veces. como el de las comidas.. Luego. Hay también momentos de supervisión intensiva. llega la enfermera. poco a poco.habitación son personas muy sedadas por los sicofármacos. ¡Cómo me pondría que fueron los dos autistas de la habitación los que evitaron que me hiciera daño tropezándome! Por fin llegó la siquiatra de guardia. diagnosticó que estaba padeciendo «síntomas extrapiramidales producto de la medicación». La enfermera me volvió de lado y me plantó una inyección de akinetón. la zyprexa. y poco a poco fue pasando la sensación tan mala y agobiante. Cada vez que me tomo las pildorillas. indiferente. Detesto estas pastillas. así fue. que se emplea en el tratamiento de la esquizofrenia y la manía bipolar. entrega en mano la medicación y comprueba con gesto malvado que nos la tomamos. Lo sacaron en una camilla cubierta por una especie de cúpula metálica semicilíndrica del tamaño de una persona. una verdadera genocida que no hacía más que pedirme que le explicara lo que me pasaba. un fármaco que se usa como antídoto de lo otro —me parece—. me entró un ataque de pánico al comprobar que era totalmente incapaz de controlar mi cuerpo. por más que me instaban las enfermeras a acostarme y relajarme. lloraba. se me va pasando el muermo. hasta los locos más locos. ni oigo voces desde hace tiempo. que temblaba como si tuviera fiebre y que sólo balbuceaba. no sabía dónde colocarme. Llamé a las enfermeras y me dijeron que me relajase. pero aquí la lógica carece de sentido. una MIR en prácticas. bicicleta. piensan que estoy loco. La medicación no es ninguna broma. mientras zampamos. La mayoría de los pacientes se traga las píldoras con verdadero gusto. haloperidol. dos por la mañana y dos por la tarde: flexiones. Me pregunto por qué me mandan todo esto si yo ni tengo episodios sicóticos.. el pino contra la pared. ando de cuclillas. No lo entiendo.. cuando llega otra dosis y vuelta a empezar. A mí me toca un antisicótico. «me impregné». Nos reparten las pinches. miles de abdominales. Me acosté y me relajé. seguramente del haloperidol. salvo porque una noche le dió a uno de la habitación de enfrente por morirse de algo. todo ello con intención de sudar la medicación cuanto antes. Al cabo de una hora de relax era incapaz de hablar. Después de este episodio hago cuatro horas de gimnasia al día. se me caía la baba y me temblaban las manos de forma que era incapaz de pararlas. A continuación. Dado el penoso resultado de mis gorgóricos esfuerzos.. y requiero mucha fuerza de voluntad para mantener algo despejada la cabeza. el risperdal que sirve para otro tanto.. Es muy curioso. unas bandejas con cubiertos de plástico de un solo uso y el menú y. en lugar de hacer algo. más o menos desde que me sacaron venticinco centímetros de líquido de la columna y me abrieron la tapa de los sesos para desobstruirme una vena. uno de los llamados tranquilizantes mayores. lo cual se acerca bastante más a lo que yo creo que es la realidad.. Todo el mundo. le oí decir. alegres y vocingleras criaturas cuando lo son. Así llaman a una intoxicación de antisicóticos. La tercera noche de estar recibiendo terapia. aunque la resignación me invada. me quedo atontado. y tranxilium de venticinco y. «Buenos días». La petición me resultó tan grotesca que —aunque había perdido bastante sentido del humor— intenté articular el trabalenguas de tres tristes tigres. aunque sea inútil por estar «impregnado». Y además a raíz de la operación atino en el bate cuando meo. me echaba las manos a la cara. Así que ahora tomo los antisicóticos junto al antídoto de la extrapirámide.. y no dan ruido. aunque tenga sueño. una . Otros piensan que los están envenenando. que no pasaba nada. V Ha pasado un mes sin pena ni gloria. ni soy esquizofrénico. ya que están bastante enganchados a estas drogas. Parecía que fueran a servir una cena. Primero sentí que me costaba trabajo articular las palabras. No tengo nada mejor que hacer. saltos sobre el terreno. Con ese mi aspecto habitual doy saltitos. sólo salía de mi boca una verborrea incoherente.

ni Comunidad ni alta. errores en las medicaciones en los que te dan lo de otro. Las compañeras anarquistas son personas que tienen «algo especial». yo soy su enfermera. el otro que te pide tabaco aunque no fumes. Pues conmigo. sino que está enfermo. — Qué va. quienes luchan son quienes menos te esperas. murmuran contra los superiores. Mucho tiempo llevo ya aquí. se supone que en las unidades de agudos nos deben de poner en condiciones rápidamente y soltarnos para que la familia se haga cargo del paquete (menuda les cae) o. incomprensible. cosas así. se ha intentado suicidar tirándose un aparato de aire acondicionado encima. Como no tienen voluntad propia. no me lo parece. me he fabricado una gorra como las de Fidel Castro con una cartulina que me ha suministrado el ictiocefálico terapeuta ocupacional. — ¿Y eso don Jorge? — Anarquista. si no hay más remedio.. — Es usted muy mala. Intento organizar la Fiesta de la Ostra. busco más actividades. Hemos llamado a nuestro sindicato Confederación Caetanus. eso que siente es problema suyo. y he localizado a las compañeras anarquistas. Eso sí. La carne de cañón valiente y decidida es siempre anónima. ¿no le parece? — No. diálogos absurdos.salchicha gigante. porque con la reforma sanitaria que hicieron los socialistas. pero no se lo creen demasiado. incumplen las normas. Sólo es cuestión de aclarárselo a estas dormidas activistas sociales. pequeños conflictos y agresiones. estamos presos. éste que delira. Para dar algo de pisto a mi cargo. trabajan. no mío. Aquí sigo. me quiere liar.. Aprovecho que soy el Secretario General para soltar grandes y largos discursos que son escuchados en respetuoso silencio. y saldrían a la calle movidas por una fuerza sobrecogedora.. se ríen de los informes oficiales. yo soy la carcelera. usted es anarquista. — ¿Tú crees que yo estoy enfermo? — Pues claro que está enfermo. — Sí Tuscana. usted tiene la llave de esa puerta que da . hacen la vista gorda y saben que —en el fondo—. lavadora.. si usted es el preso. Desconocen —por ejemplo— que si ahora mismo llegasen a sonar las trompetas de la revolución. También consigno que he constituido un sindicato con los enfermos agilipollados de los sillones. cuando cerraron los siquiátricos. en honor al patrón de los dementes. pero como que no se me motivan. les he hecho firmar el acta de constitución sosteniéndoles yo el bolígrafo. eso no ha sido así exactamente. — En la práctica eso fue lo que sucedió. Fracaso absoluto. Siempre ha sido así. compra. — ¿Y por culpa de ese sentimiento usted me convierte a mí en carcelera?. reconózcalo señorita. Aún así. aquí se supone que los siquiatras nos dan terapia y nos quieren curar.. he dirigido la mirada hacia las trabajadoras. — Ejem. Visto lo limitado de la comunicación con mis compañeros de fatiga. Poco a poco les voy explicando la belleza de la Idea. — Pero don Jorge. todo esto es un gran fraude. yo lo que hago es cuidarlo y mimarlo mucho. Lástima que ellas ignoren que son anarquistas. Hablo en femenino porque aquí la mayoría del personal está compuesto por mujeres. ¿no? ¿eso piensa de mí? — En cierto modo es así. — Es igual. inmediatamente tirarían las jeringuillas al suelo. usted no está preso.. nada especial ocurre. — Pues yo me siento como un preso. Terapia individual. con tanta gimnasia me estoy poniendo como un mulo. por el aburrimiento que pasa el personal. ¿no don Jorge?. yo estoy encerrado y tú eres mi guardiana. nada. que ama la libertad por encima de todas las cosas. Un manicomio chiquitito donde los locos tienen que hacerse casi todo: comida. el cabrón del mecánico no había atornillado bien el cacharro. alguna caída de un epiléptico.. yo no soy una carcelera. te mandan a la Comunidad Terapéutica. yo no lo tengo encerrado. uno que se muere de repente. pero en realidad nos privan de la libertad. con botes de alcohol de desinfectar y antorchas encendidas para acabar con esta sociedad corrupta.

».. ¿soy yo celadora? yo no soy celadora. comerle la moral al celador.. y al final hago amistad con las enfermeras y con los pacientes agudos a fuerza de arte y salero. — Ah. ella saca del bolsillo de su pijama blanco la llave y me la entrega en mano. o el del autobús. Así lo explican sus libros. ahí tiene la llave. — Pero mujer. [la imito en los andares y en el gesto y la otra se parte de risa]. soy muy maleable al parecer. — No sea usted rencoroso. Podría. sopeso la situación. ji ji ji ji. — ¡Anda!. claro que bien mirado los peores son los cocineros. señorita. otra presa. es signo de desequilibrio mental. verían en mi rostro la marca infame de los locos y me trincarían... Incluso. tendría que contemplar la risa de triunfo de doña Felipa y el retorcimiento placentero de la cámara espía. también atada. ¡mira que graciosa!.. hable con él. estos profesionales consideran que un alto grado de compromiso político como el que yo tengo. enfermeras. podría dejarlo sin sentido con un oshiro. tras la puerta está el celador. claro. una chica muy perspicaz — No puedo marcharme. Entonces. ¿dónde voy en pijama y sin dinero? Rápidamente los taxistas. no. usted es otra víctima.». y yo tampoco puedo hasta las diez. yo soy anarquista según me dice.a la calle. insisto. tiene razón. haciendo gesto de «vete» con la cabeza.. Efectivamente.. «vuelva para atrás que por aquí no puede pasar.. dándome envidia. Suspiro. pero a tiempo parcial. familiares. me la ha dado voluntariamente. otra de las compañeras . con gesto solemne. más se convencen de que estoy como un puñetero cencerro... Podría hacerle daño a alguien. — Pues claro que no puede. Tuscana me contempla muy divertida. encerrada. «ahhhh. o alguna ancianita. y por qué se la ha dado». es la ama del calabozo. pues ya estoy adaptado. — Caramba. ¿os habéis amotinado eh?». ¿ha visto usted.. con el hueso pelado podría cometer un crimen.. «¿ah sí?. Y a Tuscana la pondrían en la habitación de al lado.. téngalo claro. En fin. aquí. el muslo de pollo cocido que me han puesto en la bandeja?. dar explicaciones a toda esa gente sería muy fatigoso. o. Ya ha pasado en otras fugas mal planificadas. Pero yo no cedo. sino la Institución. quien le custodia no soy yo. Miro la llave.. o los municipales. creo que mientras más explico el anarquismo.. yo no le impido irse. que dentro de un rato. «no. me preguntará que cómo tengo la llave y que a dónde pienso ir en pijama: «la llave me la ha dado Tuscana». esa sí que es mala. limpiadoras. Devuelvo la llave a Tuscana. y tumbarlos a golpes de kung-fu más aún. Me devolverían a la cama de agudos. lo más probable. — Sí. pinches. — ¿Cómo? — Ahí está la llave y ahí está el pasillo. en sólo seis semanas. «porque no quiere ser mi carcelera».. Puedo abrir la puerta. muertos en camilla. podría convencerlo. me amarrarían de nuevo. como yo. no obstante. aunque consiguiera salir a la calle. cuando salga me voy a la feria. o podría lastimarme con algún cráneo más duro de la cuenta. que es una forma como otra cualquiera de llamar a la pesadez de los procedimientos de prueba-error. Podría pasarme aquí la vida. institucionalizado se dice. yo no tengo nada que ver con el celador. Ha conseguido desconcertarme. Es de noche y charlo con Marta. pero detrás estará otro esbirro amable leyendo el periódico. pero seguiría saliendo gente a mi paso: guardas de seguridad. VI Bueno. ¿y de la doctora que opina don Jorge? — ¡Huy! la siquiatra. podría caerme encima el guarda de seguridad más gordo de la ciudad sanitaria. — Yo no soy su carcelera. Los brazos cruzados.

Es una sustituta jovencita que está haciendo un ciclo de dos noches.. Ella les dice que no entra si no es acompañada.. — Marta. qué encanto de mujer. Le digo que si quiere la acompaño. Abren la puerta del ruso. gafas. A lo mejor es que se aburre. entra Marta. se supone que esas reuniones de ustedes son secretas. perilla bien afeitada y las uñas de la mano izquierda pintadas de negro. un tipo con coleta. Esta noche está nerviosa. — ¿Y por qué se fía de mí? — Pfff. peligrosa y hostil. pero que por qué no llama al celador. Por fin llegan a algún tipo de acuerdo. — Como lo oye. Sí. faltaría más. que pesará unos cuarenta y cinco kilogramos y no las tiene todas consigo cuando atiende a los personajes que son mis compañeros. pendientes y pulseras de oro.. que tengo mucha razón. pequeña. Me contesta que ya lo ha hecho y que no puede venir porque está en Medicina Interna cambiando enfermos. Parece un hombre de izquierdas. qué más da. y le diría que entrase él a poner la inyección. sí. Que si la puedo acompañar. Lleva bata blanca y ropa de paisano. coge el teléfono y marca. — No joda. pañuelo de usar y tirar. Al parecer —dice Tuscana que dice mi doctora— soy algo retrasado mental. y ya parece bastante calmado. Le repito que si quiere entro con ella. que quiere entrar acompañada a la habitación de agudos y que las dos auxiliares que hacen la guardia con ella tienen más de sesenta años. Él afirma que exagera el peligro y la pone de «nena miedosa». pero es eso lo que me parece. reivindicativa. qué sé yo. Ella me cuenta que soy muy importante.. Lo trajeron hace un par de días muy violento. afirma con la cabeza. sólo quiere mi presencia para estar tranquila. tiesa como un palo. porque la siquiatra ha hecho una Sesión Clínica dedicada a mí. que permanece bien sujeto en la habitación de agudos. humillaciones. Marta se me acerca de nuevo. Esta chica es una contratada eventual del retén. desde las diez a las ocho de la mañana. indeterminado y amorfo como un tocino añojo. pero en compensación poseo una personalidad muy manipuladora. se mete en la cabina. Antes de que me pueda contestar la llaman y va a atender a alguien. se va calentando progresivamente y me dice que tengo razón. y ha advertido a las enfermeras que deben de tener mucho cuidado conmigo. que una cosa es ser del retén y otra ser tonta. Es un chaval grande como un tonel. A los cinco minutos entra en el ala el supervisor. pesimista. mejor que no entren. Creo que yo le aporto serenidad y seguridad en sí misma. muy progresista. sobrecargada de trabajo. que ya está harta de que la puteen. no están por moverse mucho y no serían de mucha ayuda en caso de conflicto. ya está bien de aguantar arbitrariedades. que tiene que poner una inyección al ruso. la siguen los dos tipos y yo penetro tras ellos haciéndome el distraído. eso haría. Lanzo un discurso en el que manifiesto que es indignante la falta de personal.anarquistas que no sabe que es anarquista. pero eso da igual. Presiente algo. Discusión acalorada. van a jubilarse pronto. pero le advierto que si pasa «algo» yo no soy el más indicado para intervenir. y al final cuelga de golpe. Marta se hincha como una gata a la que esté acosando algún chucho. Dos auténticas marmotas gigantes con dentaduras postizas a las que se suman collares... basura. Cenan unas albóndigas. no debería de contarme eso. pelo castaño recogido en un moño. Dicho y hecho. —Bah. y la sábana sube y baja al compás de su larga respiración. ¿Y eso? Que está sola. El ruso yo creo que no es ruso. Marta. por fisgar y entretenerme antes de ir a la piltra. Bueno. lo noto. la tratan como a escoria. Las miro a través del cristal de la cabina. Vaya. ya sé que suena raro. Duerme serenamente arropado. sino uzbeko. que no tiene por qué entrar sola y que yo lo que haría sería llamar al supervisor. . cuello descubierto y alargado lleno de venas. carezco de autoridad y de fortaleza para un enfrentamiento con ese fenómeno eslavo de ciento cincuenta kilos. — Dígame ¿es cierto que se reúnen con el rostro cubierto por pasamontañas?. nuez prominente. Lo acompaña un celador gordo. enérgica. quejosa. Pero Marta no se fía. ya que eso es lo adecuado y es la obligación del celador. la veo gesticular y hablar un rato. porque es algo novata. corriendo riesgos innecesarios. El supervisor discute con la enfermera. Marta me escucha.

decido tomar el mando de la situación. yo coger jeringuilla. la retirada está cortada. el ruso se aparta suavemente de mí.. que parecía dormitar plácidamente. ¡plaf!. kak liubliuyabaaaas. No sé si le hará mucha gracia. kakbaiusyabaaaas. que corren como rayos y se marchan dando un violento portazo. viene el tío. totalmente asexuada.. Salta sobre el colchón tomando impulso. — ¿Herrrmanos?. Marta no reacciona. Joder con el ruso.pijama blanco una talla más grande de lo debido. Entonces el loco me escucha.!. Luego se retuercen las manos llenas de anillos de brillantes y esmeraldas con nerviosismo. Marta se ha quedado paralizada. dicen que «no» con la cabeza y hacen signos de tranquilidad. Y lo peor de todo es que los tíos enfilan el pasillo de salida huyendo como liebres. Cruje mi osamenta. Me ha entrado un canguelo acojonante. Niet inyección. inyección kaput. de golpe. porque no sé si los uzbekos hablan ruso y yo tampoco sé ruso. es decir. pero no están dispuestas a abrir. palmea suavemente la espalda del tipo mientras le dice: «ea ea ea ea». llega al techo. herrrrmanos. Y Marta. algo así como un oso a un pinguino. ¿bratia? — ¡Sí. lo golpea. da. la toma a ella por la mano y empieza a llorar desconsolado soltando un parlamento incomprensible. lleva las amarras puestas. zsnatsubidelbaaaaas. que parece que me voy a caer. a tomarrr porrr culo —dice el uzbeko—. algo así dice esa canción de los años sesenta. Entonces. se queda quieto y pregunta — ¿Xtó? — ¡No jeringuilla! —le afirmo contundente— no inyektsía. sigue chillando y manoteando como un monstruo japonés. ¿ves?. EA. El tío está desatado. da ¡mierda góspital! — ¡A tomar por culo jeringuilla! — ¡Da! ¡da!. — Da da. pero mi cerebro arcaico y reptiliano debe de estar funcionando porque no me desplomo. Comienzo por hablar al ruso en ruso. sí. el ruso. levanta las planchas de escayola. Me acerco a la salida. ea. tapado hasta la barbilla. EA! . A esos dos no les han fallado los reflejos. y priekrrrrrasnia. ¡Uy! pepepepero ¡pero menudos cabronazos! Pido entonces ayuda a las enfermeras a través de la cámara. las correas me amenazan. — Bragayabus jabasmaiamilio vakaneyna rudsvavoda bainamir. pero claro.. bratia! — ¡Da! ¡da! ¡ni bratia! — Hospital ¡mierda pinchá en un palo! — Nun palo. anuncia al ruso las buenas noches y que va a ponerle la inyección. desde dentro no se abre. yasendinobriuchaaaaas. y tirar a tomar por culo. siguiendo con la cabeza la estela blanca de dos siluetas fugaces: el supervisor y el celador. Las correas se lanzan sobre mí con ánimo de estrangularme. — ¡EA. se pone de pie sobre la cama y suelta un alarido que me hiela la sangre. y yo me muevo como en sueños. con voz muy flojita digo «¡socorrosocorrosocorro!». se quita las sábanas. llevando en ambas manos una bandeja de acero con la jeringuilla y el algodón. pero de alguna forma las ha desenganchado de la estructura de la piltra. que por fin ha recobrado algo de espíritu. me mira con algo de atención. — Nosotros amigos —afirmo con acento ruso—. ea! — ¡A tomar por culo jeringuilla! — Niemagúchaslaia piridilova zsdravstui. Juro que me fallan las piernas. cabecea siguiendo el ritmo.. Y. insultarlas llamándolas putas no va a solucionar nada y esto puede ponerse muy muy feo. las auxiliares no colaboran. ochiestrasssnia ochiguuuuchia. Las dos auxiliares llegan enseguida y nos miran a través del ojo de buey. — ¡Ea. con zancadas largas y me abraza. Como el ruso sigue dando voces. Salta al suelo. pega un salto. paciencia y espera. Pero sí sé cantar el Ojos Negros y entono con mucho sentimiento: ¡ochichiorrrrnia.

. Marta y las auxiliares. ya sabéis. Es listo el ruso. que sé que se está negociando la apertura del ala de siquiatría como Unidad Clínica. compañeras anarquistas. Marta chilla como una diabla y le espeta al supervisor que cómo se ha atrevido a pegarme. dado que ella es la técnica cualificada investida con los poderes del Estado para discernir la salud de mi ánimo y carácter. como estaba inconsciente me dieron los puntos sin anestesia. han contado con pelos y señales cómo la dejaron encerrada. sólo sabe decir «¡krov! ¡krov! ¡kroooooov!». Reboto. Y Marta llora. Un día os la tengo que contar. hay que improvisar en estas situaciones y un poco de sangre inocente en manos de un cargo intermedio siempre viene bien. pero en realidad proyectado por mi metódico entrenamiento gimnástico. que sufrí una brutal agresión por parte del supervisor. «¡Fue un accidente!» —me asegura ella—. porque todavía puedo sufrir una recaída. El resto carece de importancia. soy poco menos que un héroe en la planta. cuando entran en la habitación en tropel al menos diez personas.Es una escena muy muy triste. Se mete en la cama muerto de miedo y se deja atar. Encima. Simulando que me desplazo en virtud del impulso otorgado por el jefecillo. y que dejando a un lado la cuestión filosófica de mi nihilismo vital. zarandeándome igual que hacen en las manifestaciones de palestinos cuando el ejército se carga a algún desdichado muchacho. cómo huyeron los dos machos ibéricos encargados de protegerla y cómo tranquilicé al loco. ya que hubiera sido mucho más doloroso. o sea. de lesiones. y siento como cae la sangre tibia sobre mis ojos abiertos. mi irritabilidad. solicito audiencia con la siquiatra. Me pregunta que qué fue lo que pasó anoche. a la hora del relevo. que yo estaré loco pero no soy imbécil. No es la primera vez —por lo tanto— que me golpeo. que si me suicido o no. porque el ruso. «Tal vez declarar claramente ante la policía esclarecería el tema» —propongo yo—. o sea. no parece muy contenta. choco en el suelo con la coronilla. celadores y guardas de seguridad junto al supervisor progresista de uñas pintadas de negro. Le respondo que mejor no. Prosigo afirmando además. sangre. afirmo que es una grave negligencia dejar un servicio como este sin personal especializado en número suficiente por la noche. haciendo el corro de la patata. no me da todavía el alta. agitándome. firmando como testigos dos enfermeras. Ahora todos los profesionales implicados están declarando ante el Jefe de Enfermería que. Que queréis que os diga. vuelo ligero en la confusión hasta que me pego un morrón en la frente con el muro colocado aposta en mi trayectoria. Decido desmayarme y dejar que los acontecimientos sigan su curso Al día siguiente. El otro balbucea una excusa y todos gritan. como cuando aquella huelga tan lejana. Entre todos me levantan y me llevan a alguna parte. Doña Felipa. caigo de espaldas. Por mi parte tengo siete puntos en la frente y cuatro en la coronilla. y que es visible que se ha agudizado mi megalomanía. Resistí sin hacer ni una mueca. es un auténtico cabrón de la peor ralea de sanguijuelas que pueda crear la ingeniería genética. Me contesta que eso no va a poder ser. mi disminución de la atención y mi tendencia a la autolisis y. Una buena brecha de las que dejan cicatriz de carácter. Así estamos llorando. que está claro que ella es ambiciosa. que haga el favor de darme el alta que ya estoy curado. mi fuga de ideas. al ver mi sangría y el destrozo que tengo en la cara. que tiene que cumplir . Creo que todo el mundo se ha olvidado del ruso. Después de desayunar. y yo aprovecho el suave desplazamiento para lanzarme de cabeza contra la pared como si fuera un cohete. La historia se ha corrido entre todos los internos y entre las enfermeras. Los tres lloramos y nos cogemos de las manos. pero tal vez haya exagerado un poco. El supervisor marcha muy decidido y apresurado. por lo tanto. que el golpe en la frente ha hecho que huyan todas las ideas de autolisis y deseo salir a la calle lo antes posible. me entra una gran congoja y yo también lloro. es problema mío. Le respondo que eso sí va a poder ser. El parte de urgencias habla de conmoción. que va a ser después del almuerzo para poder coger el tren de las dos. por lo visto. Le respondo que hoy no tengo ganas de jugar a ser un enfermito. El Resti me asegura que si hubiese firmado un pacto con Moloch hubiera atravesado la pared. A mala hostia. me aparta con un leve empujón para enganchar al ruso. de heridas y de cómo me las produje..

ella a estas alturas parece dispuesta a tragarse todo lo que yo diga. que no temo a la muerte. el deporte (partidos de futbito) y la convivencia (fiestorros a escote en el bar de la asociación). y prueba de ello.. y otra para librarse del esposo. niños rompiéndolo todo y perros y gatos cagando y meando.. que las enfermeras están de mi parte. electroshocks. casas. soluciona el problema de masificación que tiene el servicio? Le explico que la lista la hemos votado los locos esta mañana democráticamente. no voy a intentar suicidarme. ataduras y actitud del personal tal como determina la Ley de Sanidad. comas insulínicos.. que se ve claramente que he empeorado y que seguramente tendré que ser devuelto a la cama de agudos con contención mecánica ante las amenazas que estoy profiriendo. Si la hacen Jefe de Servicio. de la Asociación de Enfermos Mentales. terapias todas de la vieja escuela que tanto añora. el esquizo que espera al ángel de Moloch. No sé por qué.. me recuerda que estoy allí por orden judicial. Dice que no le gusta que la manipulen. bares. y eso va a estar muy bien. Hay tiendas. Bueno. uno ser purificado en el infierno. Como la tal . Ansias Redentoras Compañeras y compañeros: si tuviesen el buen gusto de pasear por mi barrio.una serie de objetivos.. Le explico que queremos hablar de los tratamientos. Puestos a las malas puedo organizar desde una fuga colectiva a una rueda de prensa. pues doña Felipa ahora sí que está cabreada. que yo soy un manipulador hostil y un grosero. quién sabe. sabe que soy una persona silenciosa. salen al campo.. que nunca he contado a nadie el episodio de la playa a pesar de la rechifla que hubiera causado. de Amnistía Internacional y de una organización propresos. que resisto bien la medicación. lobotomías transorbitarias. la asamblea de majaras ha elegido como portavoces al Resti. que los enfermos me obedecen. que hay mucho dinero en juego y que no conviene que yo me ponga ahora a denunciar judicialmente lo que ha ocurrido. porque puedo ser un guasón. la paranoica que teme ser envenenada por su marido. cuando dándome el alta a mí y a los siguientes enfermos (y le leo con énfasis una lista escrita en un trozo de papel higiénico con los nombres de seis maníacos y maníacas incluyendo al soviético). pero muy discreto. Después me entregan el alta y reparten las demás cartas. asan sardinas.. y a Petra. pero que en estos momentos soy una persona sumamente popular. Muy cabreada. lo cual si bien es falso.. podrían disfrutar de lo que es una comunidad donde todo el mundo más o menos se conoce. le presento una tabla reivindicativa. Le juro con la mano en el pecho que yo deseo más que nadie su ascenso.. Sonrío con todos mis dientes. puede llegar a Consejera. Además. que soy miembro de un sindicato. curas de sueño. que mientras tenga la baja laboral y tras el susto del ruso. de Derechos Humanos. Aparto el pollo y me zampo el verde. le explico que para cuando reciba el alta por mejoría. incluso fundaron una Asociación de Vecinos (Virgen de la Ansiedad) para impulsar la cultura (partidas de dominó). que el ruso me estima. Le contesto que por supuesto ella puede hacer eso y cosas mucho peores. que esta conversación está siendo grabada (si cuela cuela). ahora que murió Don Alejandro. La gente se saluda. porque de esa manera podrá abandonar la terapia directa con el enfermo. Todo muy bonico. Hasta el próximo suicidio. Estos dos enfermos han decidido quedarse. En los alrededores de mi vivienda conviven un grupo de vecinos que siempre hacen muy buenas relaciones: se juntan los domingos. que tengo un abogado y miles y miles de euros para pleitear. va a pasarse los días en los despachos de los jefes. hoy hemos comido pollo cocido sin sal y ensalada de lechuga. Así que ¿para qué va a arruinarse la carrera y la vida. cosa que está muy claro que no le gusta nada. encadenarme a un muro. Bueno.. Por último la exhorto a que por mí no se preocupe.

pues eso. seis hijos de dos mujeres.. Han pasado tres meses desde entonces. Su compañera es una señora que no se decanta por ninguna ideología. Resulta que uno de los vecinos. cuarentón. como es natural. y me contesta que no no no. bajito. Un chaval simpático que hace buenas migas conmigo. Le pregunto que si no le parece que también su vida es estúpida. Como que no me gusta tanta felicidad. pero nunca me he integrado en ese tinglado de amistad y buen rollo. Le explico que ha hecho bien. jubilado por la jeta y algo calvo) les ofrece su estudio para dibujar y clases gratuitas de pintura. contándole que se va con el funcionario a empezar una nueva vida. Técnicamente. y que le va a dejar una nota al marido (Manolo el anarquista). para que me lo cuente. delgado y regente de una pescadería que explota junto a dos hijos.».?. Madre abnegada. para que empleen su tiempo libre en algo mejor que ver telenovelas. el anarquista Manolo (tuerto) me hace la siguiente confidencia hace unos meses. He aquí que su compañero. Pedrito. Le juro discrección. Luego le ha abrazado y ha llorado. consigue que todas se sientan fatal con su dejar pasar la vida sinsentido. «El arte —dice el nota— dará otro sentido a la esforzada y absurda vida de esas atrasadas hembras». el de enfrente de mi casa. Me cuenta Pedrito que apenas terminó el cuento la madre. Me cuenta que su madre le ha contado una cosa con la condición de que no se la cuente a nadie. Entra el Manolo (el pescadero tuerto anarquista) en su casa. Entonces me cuenta que la madre. Me dice Pedrito que me lo va a contar a mí porque sabe que yo soy una persona discreta que no cuenta cuentos. porque: «¿acaso lo que es bueno para tu compañera no es bueno para ti. y no sé por qué. algo gordita. Debe de haberle costado trabajillo cerrar el negocio en sábado. Es el compañero de una de las hermanas de mi mujer. Manolo. Es un hombre muy abierto y de ideas claras que se corta el pelo con el mismo estilo que Durruti. en la que surgen conceptos como «pareja». casado dos veces. abro la puerta y veo que sale el Manolo de su potente cuatro por cuatro. tanto lavar el coche los domingos. Me siento raro en ese ambiente. tuerto. seguido por los dos niños —de veinte y ventidós años— (Pedrito fue un penalti). Hasta hace poco. el anarquista tuerto. Me dice que llevado por la euforia de la cerveza de una de esas reuniones vecinales a las que no tiene reparos en asistir. Le pregunto al compañero si si si él va también a aprender a pintar. y que se demuestra que la anarquía. la Manoli. tanto hablar de limpieza (ellas) y de fútbol (ellos). que debería de ponerse a pintar cuadros. Tras un arrebato de ansia redentora. clase de pintura va y clase viene y el sábado por la mediodía aparece en mi casa el hijo pequeño (de trece años) del Manolo. «amor libre» «confianza mutua» y «cabronazo» (en alusión a mí y a mis sarcasmos) nos despedimos con ambigüedad. Debe de haberla pillado a la Manoli . rubia de bote. tanta risa. que los cuentos mientras antes se cuenten mucho mejor. me explica la gran labor de apostolado que ha realizado. «sentido de la vida». Manolo. Tras una discusión que va subiendo de tono. el Apoyo Mutuo y la trasmisión de conocimientos de manera altruista es algo «que funciona». Ni idea de que el tal Reche fuese pintor vocacional y tuviese un estudio. Viene como que muy asustado. llamó al padre a la pescadería y se lo contó todo. ha convencido a su compañera (la Manoli) y a otras tres señoras. Me cuenta además que está muy preocupado y que no sabe si ha hecho bien contándoselo y que por favor evite una esgrasia porque su padre parecía muy nervioso y excitado. qué casualidad. Le pregunto a Pedrito que si le ha contado eso a alguien. del afable al muy agrio. Estoy en estas cuando oigo un chirrido de frenos «ñiii». Una vida banal. le ha contado que se ha enamorado del Reche. —le pregunto con mucha guasa—.asociación es subvencionada por el Ayuntamiento (socialista) no soy miembro de la misma. Miembro de cierto sindicato. que la promesa de silencio hecha a la madre no tiene ninguna importancia porque un cotilleo siempre hay que contarlo y que cuente conmigo para evitar una desgracia. Porque —añado— yo jamás dejaría a mi compañera en manos de un hombre que ha tenido ya un divorcio y seis hijos. y deciden ponerse a pintar cuadros. es un libertario. un cuñado.. No se preocupaba de más cosas. saca adelante su casa y su familia. ya que otro espontáneo de allí (el Reche. un ex-auxiliar administrativo de la Administración Autonómica.. Un hombre de unos cuarenta y tantos años.. Gritos.

Manolo que es ella la que se va. ¿no ves que te vas a hacer daño? Manolo suelta el cuchillo por favor. y yo viendo la jeta de mala leche infinita con que me mira. es lo que se me ocurre en ese instante. Y yo que empiezo a hablarle con el cepillo por delante. tate tranquilo que somos compañeros. El tío se zafa. «esgrasiao» y «puta». recuerda lo del amor libre. rueda por el suelo y sale de najas que nos deja clavados como el Correcaminos al Coyote. Aún más gritos. Precisamente llega la Guardia Civil. Los niños sacan a rastras al padre de la casa porque está hecho un auténtico basilisco. En estas y en las otras. pero que dame el pincho.. quédatelo si quieres. y me da el cuchillo mientras se toca el chichón que le está saliendo. cojo el cepillo de barrer y con un trotecillo desganado me acerco al tío. hace un pedazo de regate. No pierdo detalle. y yo allí con el puñal enorme en la mano frente a un cabo que me dice que ya tenía ganas de pillarme. que no. me he vuelto muy popular en el barrio desde que evité la esgrasia. señala al tejado y todos miramos hacia arriba. Y. la Olga. anda. La gente me aclama. Mientras dialogamos. estúpido. «¡allí allí!». que tu compañera sale perdiendo Manolo.. El Manolo que reacciona y va a perseguirlo en el coche y no encuentra las llaves. —¡Que me dejes coño que le voy a arrancar los huevos! —Manolo que el Reche es una piltrafa. el cuchillo como que no estimula mucho. ¡Uy! Se trata del Reche.. Manolo que eres anarquista. Ya hay un agujero enorme en la puerta. Además. Sale corriendo hasta la puerta del Reche y empieza a golpearla con el cuchillo «¡cras cras!» mientras da unos chillos con los que explica que el Reche debe abrir la puerta —si es un hombre— para que el Manolo pueda eviscerarlo a gusto. Manolo joder.. —Joder. intentando escapar por los balcones. De acero inoxidable. que mantengo ante mí con cuidado de que no me lo corte. ¡el machete!. Los dos hijos mayores se han quitado del medio a la vista del machete. en el sindicato. «bip bip». la gente que grita. Se han juntado como un montón de personas. ya podía tener el detalle el mamón. ¡quítaselo Jorge!. también pegando alaridos incoherentes. Gritos. Sostengo satisfecho el arma homicida. El Reche que no abre la puerta. y que nada menos que por intento de asesinato. que me estás dando mucho miedo.. yo con el cepillo. Más gritos en los que sobresalen las palabras «amor». y el Reche como si fuera uno de los chavales de una serie de esas de bailes de la tele. La segunda mujer del Reche. alguien da una voz. de repente. —Manolo. Manolo piensa en la pescadería. ¡mierda!. y yo que me acerco por la espalda y le rompo el cepillo en la cabeza (ya lo sé. Pedrito me insta a que haga algo. me dice. que le digo. ya os hubiera querido yo ver). yo. —¡Que me dejes coño o te mato a ti también!. que hay más mujeres que botellines. un mierda de tío que está mucho peor que tú que eres tuerto. asomando de cuando en cuando por el orificio con cara de no saber qué está pasando. Es algo enorme el cuchillo. ¡haz algo que es tu cuñao!». vente conmigo. bueno. todas dando gritos desde lejos. entra en el coche y blande un cuchillo de pescadería de los de destripar cachalotes. que te vas a quedar tú con la casa y con el coche. ¡haz algo Jorge! La hostia.preparando la maleta. — Que nada Manolo. detrás del boquete. desaparece todo el mundo. el tío que se da la vuelta. la gente dando voces «¡el machete!. por favor suél-ta-lo. más la Manoli que yace en el suelo desmayada y desparramada. que estaba tan tranquilo de baja por ansiedad. que pega un salto de lo menos tres metros.. una hoja pesada y una empuñadura a juego. ¡qué pillín!. que ahora mismo perseguimos al cabronazo en mi Seat Panda para despacharlo. Acabo que ya. el tío se echa a llorar por su ojo sano (parece que el palo que le he sacudido después de todo ha tenido su efecto). ahora me tengo que levantar a las cuatro de la mañana para ayudar a los niños del Manolo el anarquista tuerto (ahora sólo el Tuerto) con la dichosa pescadería (qué asco) mientras el tío se recupera de la depresión de caballo que ha cogido y del palo que le arreé en la cabeza que ya se le enfrió y por lo visto duele un huevo. Esa todavía no se ha enterado. La verdad. Caray que haga algo. que no te preocupes. El Manolo que echa a correr con el cuchillo. y . El otro que ni se inmuta. En resumidas cuentas. pongo entre él y yo la distancia del cepillo. Ha pasado dos casas más allá.

tú también te vienes. el Tuerto quedó sumamente escamado y deprimido. sin pisos y sin preocupaciones. que tampoco es que Manolo sea un Apolo. para que . furiosa porque no permití que Manolo matara a su marido. Tú puedes ir sin tías porque no tienes. los anarquistas no tenemos mujeres. cuando mi amigo me lanza esta sorprendente propuesta: — Vámonos de juerga Jorge. bajito. pasando la melancolía de la tarde de otoño a base de café. verás lo bien que nos lo vamos a pasar.. pero no creo yo que la mía me deje. fue abandonado por su dulce compañera. una «esposa» convencional. alias el Tuerto.. la ex-señora de Manolo tuvo el buen sentido de largarse de forma definitiva. Llevamos un par de minutos en incómodo silencio ante la barra del bar (yo con una tos que no me deja en paz. a todos los efectos. — ¿Eh? — Vámonos a la playa este puente de Todos los Muertos. con esa caverna ocular que tiene costumbre de mostrar en las fiestas como presunta broma graciosísima. La cuestión es que tras las tardías calabazas. mezcla de cuernos e intento de crimen pasional.el nombre de Jorge va de boca en boca junto a conceptos como «cepillo de barrer». ¡Qué mundo este! Un fiestorro recuperador Hace unos meses tuve el gusto de intervenir en un luctuoso episodio. acatarrado pero sin que el lapo acabe de fluir). ha puesto una puerta nueva y se ha teñido el pelo de rojo. que anda por allí en otro grupo. el amor libre. Pero —finalmente —. un tipo más bien feúcho. porque por si no lo sabían. que se escapó con un funcionario jubilado. lo capta de inmediato. me apunto a la excursión —y me sacude por el brazo—.. tenemos compañeras.. El Reche y la Manoli que han huido dejando nueve hijos (seis de él y tres de ella). Se ha vuelto loco. la vida se abre camino. «chingar» «cuernos» y «detenido en el cuartelillo».. Mira por dónde salen las ansias redentoras de los compañeros. Las chicas son nuestras respectivas compañeras. — Me apunto. el Gordo. a ratos otros) a base de inhibidores de la serotonina y visitas a la médico de cabecera. como ya digo. sólo que entre anarquistas se denomina «compañera». alopécico y amante del arte. la ansiedad y el furor homicida (a ratos unos sentimientos. para espanto de los contertulios. la depresión. sólo entregada a la sensualidad de su nuevo amor. Durante unas semanas no levantó cabeza y resistió la tristeza. — Yo te invito. Sólo nosotros. pero con la oreja atenta. A diferencia de otras separaciones de este tipo. que es lo mismo pero no. Mi cuñado. Una compañera es. Además [gesto definitivo]. Claro. el darle un sentido artístico a la vida. «pintamonas». por supuesto. el asociacionismo vecinal. Mi amigo Manolo.. e iniciar una nueva existencia sin hijos. — ¿Ein? Aquí sí que me ha dejado descolocado. se las ha apañado para quedarse con la casa. no tengo un duro y estoy con bronquitis. sin tías. Manolo el Tuerto es famoso por su escasa largueza a la hora de apoquinar la cuenta. amén de padecer la custodia de los niños. Olga. Yo hablo con las chicas. con el cuatro por cuatro del Tuerto. — Tú te has vuelto loco. y el Tuerto vuelve a relacionarse con su entorno.

estoy hecho polvo. Ahorro la descripción de las duras negociaciones encaminadas a conseguir una escapada de los antros hogareños (los anarquistas sí tenemos —de momento— hogares). y así evitará limpiarse el trasero con toallas de engrasar zapatos. mostrándome unas manos absolutamente brillantes. que aburrición. «Uno. gracias. vuelvo al sillón. dooooooos». ¿qué es esto?». y que para limpiarse el culo ha empleado las toallitas higiénicas que había en unos sobrecitos del baño. vuele en mil pedazos los hogares familiares a base de azufre y carbón. que despenosidad. y mientras lo miraba. arreglo lo de las habitaciones en recepción. que gusto. respiro mal y no tengo ganas de salir a la calle. junto con los bancos. Ah. Y estoy procediendo. bum bum. Rápidamente estos dos se se meten dentro para que yo ofrezca las oportunas explicaciones a este troglodita semirrapado. Cuando llego a la cuarta planta. y que aquello no se abre. Le echo agua en la cara y le insto a que no toque nada que no sepa cómo funciona. cubiles nunca suficientemente malditos. Me voy. Subo para dejar los bolsos. avisado por alguien. armada con hoces. en fin. Bueno. Pero. Le sereno. . Y decido ir a ver qué hacen.. Un inciso: tengo la esperanza de que el día de la Revolución Emancipadora del Género Humano. otra vez. En ese momento un chillo nos hace pegar un salto: ¿Qué pasa? Que el Tuerto ha cogido una especie de bote de extraño diseño que había en el cuarto de baño. ¿Todo ha acabado? No. golpeando la entrada. ha apretado un resorte que le ha disparado un chorro de perfume al ojo bueno.. vestidos de forma peculiar. Me quedaría aquí toda la noche. Y así. asegurándome que descienden enseguida. ¿qué ocurre? Que el Gordo está allí. Al cabo de unos minutos de paciente espera. Le explico que la tarjeta que le he entregado es para abrir la puerta. discretamente observado por un guarda jurado. molesto. cogemos la furgoneta del Manolo.. determinados a vivir una aventurilla y a reírnos un poco de nosotros mismos. «No. que ahora ya no se abre con llave. Pero me tranquilizo lentamente respirando con el abdomen. Satisfecha mi curiosidad. cuando llega el guarda jurado.. ¿Tendrá algo de malo mi camiseta con su lema de «mata a los ricos»? No hago caso de sus aviesas miradas. Pienso que después de recorrer 600 kilómetros en furgoneta tras dejar el tajo. como gracias a los Cursillos de Formación Ocupacional. me iría a la cama. «amarre». que es como todas las habitaciones de este tipo. como en los cajeros de los bancos. la horda enloquecida. y venga a darle al picaporte «chaka chaka chaka».. que para eso paga el otro. Que no quiere problemas —dice el tío—. «atadura». yo sí que he estado en hoteles de este tipo (otro día les cuento). se quejan de lo caro del sitio (seis euros por dos cañas servidas en una copa muy gorda) y suben en el ascensor a ver las habitaciones.. la verdad. me pegunto qué es lo que pasa que estos dos no bajan. el guarda decide que para lo que cobra no merece la pena seguir amonestando a sujetos claramente alienados y se larga. ¡Jorge!.. No se fía de mi aspecto.. Con muchas estrellas. expiración larga. toso. Le comento que antes de usar algo ha de mirar las instrucciones de empleo. ofuscado. apelando a la solidaridad masculina que debemos los emparejados a los hombres abandonados por sus esposas (la «ex» ya no merece el rango de compañera). quedándose el primero en una habitación para él solo. Me explica que ha aprovechado para cagar mientras yo hablaba con el segurata. La pareja esta ha terminado la cerveza.. ¿vale?». bajo al vestíbulo y me siento en un sillón. Desde la habitación contigua oigo que el Gordo me llama: «¡Jorge!.. La cuestión es que —al final— el Gordo consigue la licencia para una sola noche. Voy a ver. Recojo las tarjetas y doy una al Gordo y otra al Tuerto. ministerios y corporaciones empresariales.. nos plantamos en una localidad costera —de moda—. escucho unos golpes tremebundos.. Pero —como ya digo— tenemos hogares y no nos hemos tomado la molestia de buscarles otro nombre más libertario. Tras este lance. horcas y bieldos. Bajo en el ascensor sumamente mosqueado.no suene esa relación a «grillete». yo no tengo ganas todavía». ven. otra.. sino con plásticos codificados. mira. Echo un vistazo a la habitación de cuatro estrellas. como pasmado. Toman las tarjetas como si fuera algo muy natural y se van tan campechanos al bar a tomar una cerveza. que relucen como si acabara de salir de Chernobil. haré un esfuerzo. aceitosas. Allí está el hombre. «Yo tampoco. Se abre el ascensor y salen mis amigos muy alegres. y que luego ha utilizado el resto para frotarse las manos. y nos buscamos un hotel.

también con ropa nueva: calzonas cortas. — Mucho ojo. prudente.. tomate y mayonesa con pan de molde. Cada uno lleva como complemento una mochila pequeña en la que cargamos nuestros efectos personales. Me preguntan que si pienso salir así. —¿Qué tiene de malo mi camiseta de mata ricos? —pregunto de manera retórica—. El Gordo retrocede.. —¿Cómo? Bueno. En unos minutos estamos cargados de collares de oro. sin comprar nada. — No gracias. Tal vez de payasos. que Manolo complementa con una gran pulsera de diamantes incrustados y dos anillos aún más gordos. Mi predilección por la comida y bebida muy muy fuerte. apenado. el Gordo selecciona varios collares. huevo duro. venimos a ver si tienen algo para nuestro amigo».. pero vamos a ver ¿vosotros dos os habéis mirado al espejo?. «Buenas noches señoritas. el tipo aquel que no era capaz de volar y que llevaba varios quilos de joyas al cuello. vamos allá. es de espárragos. ah. — Venga. dentro del hotel. hay tiendas. Me ofrece un bocadillo. para que pique mucho tiempo. comida. pan y mortadela. ceñida. Se acerca y vuelve pertrechado de vasos de plástico. miramos a la izquierda. esto es el colmo. Porque allí.. Todo aparentemente de oro. documentación. Que si no me voy a duchar. ya está bien de discutir —tercia el Gordo—. pero a mí. el paseo marítimo. Bueno. el pistolero a sueldo vuelve a la acción.. inarrugable y un parche dorado en el ojo. Lo explico. ¿yo os hago desmerecer? — Ven que te arreglemos —me dice el Gordo en tono comprensivo—. y en una venden joyas y relojes. como a mí me gusta. No.. sin mangas. Piernas peludas. no es eso. pero el resultado es incierto. El Tuerto con traje nuevo.. mudas de ropa interior. Una vez dicho el precio. Se han intentado poner elegantes. Me miran. te lo advierto. Un panorama poco prometedor. vamos a la joyería. pero con parche dorado. Es lo mínimo —me asegura—. Propone una orgía gastronómica antes de entrar en algún garito de la zona. o al menos no comer a dos carrillos? Inútil petición. Imagino que tendremos el aspecto de una banda de maduros mafiosos disfrutando de la mediocridad del fin de semana. no es bien acogida en mi entorno. El Gordo cuando empieza a ingurgitar (comer no es la palabra que describe . me encanta. Con cada respiración los michelines suben y bajan al compás. Caminamos plácidamente unos cien metros. Me pide dinero para pagar a tercias. —¤¿Pero tú te has fijado en cómo va este dando la nota? —insiste el Tuerto—. pero además le he echado una buena cantidad de guindilla. Que si no me voy a peinar. bebidas alcohólicas. ¿quieres no hablar con la boca llena. salimos de allí. como morcillas vivientes bajo la tela. con capucha de marca deportiva cara. que lo que sobra es para el fondo común.. Entonces el Tuerto me sube a la habitación de nuevo. Las dependientas —muy monas— están asustadas. ¡pero qué has comprado!. miramos a la derecha. manteniendo firmes nuestras respectivas opiniones. — ¿Ah sí? Déjamelo ver —solicita el Gordo—. no tengo hambre y llevo mi propio emparedado. cuando el Gordo ve una tienda.como si fueran a la entrega del Premio Nobel. el tío se ha quitado el ojo de cristal y va como Mosé Dayan en la Guerra de los Seis Días. El Gordo viste algo más informal. indignados. deseguida salimos a la calle. no quiero ser un sieso y apoquino de mala gana quince euros — ¿Quince euros?. «No». Ya es de noche. camiseta de cuello alto. hemos venido a divertirnos.. Los miro. Ambos llevan una gruesa cadena al cuello. Nos hace desmerecer. murmurando lo caro que se ha puesto el oro. Frente a nosotros. y me descambia mi camiseta por una de los Mártires del Compás. sólo ver.. para salir a la calle con ropa limpia y no desentonar. ¿mortadela de cisne?. hielo. lechuga. «Tampoco».. Todo es oscuridad y silencio.. Hablando de esto y de lo otro. «¿cuánto vale este?». «Pues claro». porque sabe que mis apetencias por el pique diabólico son incompatibles con las suyas. como si intentásemos emular al negro del Equipo A.. ha pedido refuerzos que no nos quitan ojo. Qué remedio..

y contemplo el panorama. Creo que no me han entendido.. se conduce la maquinaria pesada con alegría.. salvo cuando incumplimos esta regla quienes la incumplen.. De cuando en cuando ase con las manos. Llega un negrito vestido de chino y me da tres invitaciones para ir a un pub. Lo digo con total seriedad. los pechos y nalgas de las muchachas. me apoyo en la barra con gesto distante. zapatos. pecosos— que bailan junto a algunos parroquianos latinos. tibia y acetábulo formasen un único hueso carente de articulaciones. La noche va pasando entre bailes sueltos. alcohol y saltos del sátiro sexagenario. rostros bien alimentados de pastoras de ánsares) hasta los rincones. blancos. desenrosca la botella de segoviano y comienza a escanciar el agua de fuego. Mi Cuba Libre. Resulta curioso ver a esta banda bailar la anticastrista canción de Gloria Estefan. —¤Tú lo que estás es majara.. No importa que la canción sea de Chayanne. permite ver con más claridad. feo como el tifus del piojo. rubios. pide un cubata y regresa a la carga inasequible al desaliento. a medias entre sevillana y monstruo de Frankenstein.. que está compuesto por jóvenes nórdicos —grandes. devoraría a su suegra si estuviese medianamente cocida. pero con el estruendo. autoestima y baile. Pedimos bebidas. El hombre aprovecha las oportunidades que puede para acosar a dos chicas extranjeras (altas. Y es cierto. Por lo tanto. para mí un néctar de concentrado de melocotón. Ellas se retiran con gran elegancia y sin alteración de los nervios. si es gratis. que danza destrozando todo concepto de ritmo y que realiza de cuando en cuando un zapateado. Yo les digo que «en lo que respecta a desvergüenza. Aprovecha para lucirse con garbo. «¡Quiero. Es —sin duda— una recreación moderna del tormento a que es somentido el enano Alberich por las burlonas ondinas Welgunda y Flosilda. salero pegando pasos «flamencos». Como no estoy con ganas de moverme. El estruendo es considerable. delgado.. Destaca de esta mara. La baila como si fuera una rumba de Peret. vestido con jersey verde. Un inciso: existe la creencia de que los anarquistas no tomamos alcohol ni drogas. Estas dos muchachas acompañan a los supuestos nórdicos. me pongo unas gafas ultranegras. El Gordo le responde «que más vale aprender de él cuestiones de autoestima y baile». Tal vez luego. curiosamente. pa que mi gente pueda bailaaar!.. El Tuerto se pregunta si «es que ese viejo carece de vergüenza». Una especie de larguiruchas rubias bien entradas en años.. aplatinadas.». ambos pueden dar grandes lecciones al viejo». de unos sesenta años.. alopécico y arrugado. albinos y granudos. Vale. estamos completamente sobrios la mayor parte del día y de la noche. los anarquistas no podemos consumir esos productos con los que el Estado propugna nuestro atontamiento. Les miro. y charla con toda la que le cae a tiro que pasa a nuestro lado. son del género femenino. desacomplejado. que miran la situación como muy natural y sin enfados. y fémur. — Eso de que el güisqui es malo es una mentira muy grande —explica—.. De todas formas mi ánimo está algo sombrío y sin deseo de contemporizar. Es muy simpático. La música es de salsa. que chanelan el inglés y que huyen nada más ven al Gordo mascando como Polifemo. Yo ahora no tengo ganas. La confusión ha de derivarse de la circunstancia de que hemos venido a una localidad de la Comunidad Autónoma . farfullando a boca llena y vertiendo migas.su acto).. Me miran. el viejo va a la barra. que arrancan vítores de entusiasmo del respetable. Cada vez que se desespera. no hay para dar explicaciones. Finalmente. agarrados. Acosomanoseo-risas de las chicas-rechazo-zapateado desenfrenado-nuevo cubata. haciendo grandes elogios de sus cualidades salutíferas. andando otro ratito. Conserva los tejidos.. con los últimos éxitos de Gloria Estefan del año noventa y ocho. A esos les van a quitar pronto el baile. es un buen antidepresivo. un varón bajito. despeja la mente. que a partir de las dos de la madrugada dan un chupito gratis. pantalones de tela. de aspecto campero. porque resulta que hay más paseantes y. entramos en un local con pista de baile. Je. mata los microbios. El Gordo pide que cambien la música y pongan rumbas. En cuanto al Manolo. y me dedico a mi actividad favorita: observar. y saltan mis dos amigos a la pista. Mi maduro amigo bebe como un mariachi un vaso tras otro de güisqui con hielo sin tambalearse.

chaquetilla y pantalones vaqueros. meneo los pies y las caderas a ritmo marcado y contado por instinto. lado viene. ellas les siguen el rollo. La señora esta no se da cuenta de mi cambio de expresión.. Parece que vienen bastante animadas. que no me importa. lanza jadeos asmáticos. todas son mujeres. hay que serenarse. dando giros como un derviche en trance. rubias de bote salvo una. Como se le escape va a abrir un agujero en la pared.. menos mal. Y llegan los agarrados lentos. me empapo de sudor (¡no por favor!. cosa complicada cuando lo que echan es una tecnorumba y la chica me tiene cogido como para bailar un vals. musculosa. se deja llevar. porque cada vez siento más ruidos en el pecho y me parece que tengo algo de fiebre— cuando entra en el local una banda de seis personas. lo quitan y ponen el Baile del Gorila de la Melody. y. que como me ponga a sudar nos cierran la discoteca) y comienzo a pensar la jugada: cómo habíamos quedado para dormir. en la que no tienen ni santa puta idea de flamenco.. cualquiera se entera. no puede aguantar toda la noche tal como le gustaría —dice —. Se cansa. qué tos más seca tengo. se habla mucho. que me desconcierta porque me lleva al compás incumpliendo el protocolo que establece que es el varón el que manda y dirige. salsa o qué sé yo. Son las tres de la mañana. El Gordo y el Tuerto confraternizan abiertamente con dos chicas de unos cincuenta años de buen ver y. giros. Pero. absolutamente borracho e inestable que se sienta en una butaca y empieza a roncar despechugado. veo que no hay manera y opto por dejar que la chica haga conmigo lo que quiera.Valenciana llena de extranjeros. Esto hay que analizarlo despacio. la albina por variar de pelo. Hay menos . Cambia la música.. perpetre esta noche en mi cuerpo una fornicación o lo que mejor le plazca. de consistencia metálica. que rápidamente me saca los sudores y las hormonas al torrente sanguíneo. Mi mano desciende por su espalda y me quedo helado porque acabo de tocar un bulto duro. en una especie de convulsión que le debe de estar bajando las bragas en tanto contonea el cuello lado va. y al cabo de un rato está hecho polvo. peligroso por los resbalones. cosa que si bien me sobresalta un tanto. y cambia la pareja. que se anima de nuevo y que baila con los que él llama «estilo cubano». sonríe y todo. oye. Debo confesar que hay una tercera. ya que voy —como suele decirse— cargado de humo y aturdido por el ruido. como ya digo. El más duro de pelar es el Tuerto que se pone a dar saltos aeróbicos por la pista ocupándola él solo con los brazos en cruz cerca de media hora. y estoy pensando en recogerme —quieran estos dos o no quieran. Esta tía está desaforada. las cosas ya no son como eran hace treinta años. Dice que aprendió ese movimiento en La Habana —nunca estuvo—. que soy un hombre de mi tiempo y me adapto a los cambios. como si les dieran descargas eléctricas. Tras media hora de bailoteo. ¿Será una terrorista árabe? No creo. me hace saltar. cambian de marcha. sonríe. procuro solventar con la mayor soltura posible. sobre todo. siguen con el baile en parecidas circunstancias a las que yo padezco. dice algo. Ella misma me advierte que siempre le critican que es una mujer mandona. Joder. de repente. La rubia me da vueltas. Se piden más copas. gorda y dominante que salta como una cangura.. y suda tanto que la grasa chorrea hasta la pista dando un hermoso lustre al suelo. con más pinturas en la cara que el Reina Sofía. Se abalanza sobre mí otra de las rubias. una pistola. Ahora se trata de una canción de moda. Risas. que me recuerda a alguien vagamente. porque parece un hierro. Enjuta. en la habitación de quién.. moviendo los brazos enrollándolos sobre sí mismos. absolutamente albina. Miro la cara de la tipa. joder. ¿Qué cuernos se han tomado estas mujeres? ¿La reserva de coca del cártel de Medellín? Tras unos segundos de forcejeo de manos y pies. Sólo hay luces. que me ha dado muy mala espina. que le echa jeta y me saca a la pista.. y le contesto gentilmente —vociferando para hacerme entender—. lo más curioso. Y al diablo con todo. pegado el cuerpo a la pareja en furioso contoneo. El Gordo —en concreto— está siendo jaleado gracias a su peculiar estilo de danza. Su chica se ríe a mandíbula batiente. y se engulle un cubata de ron de un trago. con cara de sargento de la Kripo. cómo puedo conseguir que esta rubia bajita. sonidos y un «bum bum» machacón que le hace perder a uno la conciencia. No obstante. en el que se menea el trasero con fortaleza. Mientras. En cuanto al Tuerto y al Gordo. porque no lleva burka. el Gordo se come otro bocadillo y. Viene un pasodoble y. Menos un hombre.

. afortunadamente. absuelto por falta de pruebas. que ese día estaba en Alemania. y en un molinete que hace. Se me pega la tía del pelo blanco. Pues se conserva bastante bien. no recuerdo nada. por culpa de una botellas de gasolina que no sé quién las había tirado. que desde que fue conductora de camiones militares en la Segunda Guerra Mundial viene todos los veranos a España. que ha de tener al menos setenta años. Que tengo mala cara —me dice—. La camionera militar afirma que esa guerra fue lo mejor que le pasó en su vida. Un producto cien por cien ecológico y estéril.ruido y se puede hablar. Y me responde que son un grupo de policías antidisturbios. aquella grabación policial se veía fatal. Me cuenta a medias en castellano. me siento discretamente frente a una mesa en semipenumbra. Tiene una pinta apetitosa. Cuando salgo. y la invito a bailar para esquivar a la rubia y a la albina que. Y le respondo que no me extraña. aprovecho para abrirme. Aquella mujer afirmaba que el pelo se le había vuelto blanco de resultas del infierno luciferino que se organizó al explotar a la vez cuatrocientos botes de humo caducados en medio de la formación. La albina baila suelta y se me acerca interpretando una danza frenética.. Escucho el relato atentamente. y cuello y mandíbula inferior formen una especie de vertical línea recta. Esa tía testificó contra mí hace años en un juicio en el que me acusaban de tenencia de explosivos. Le pregunto a la muchacha.. Debería largarme de aquí a toda prisa. Además.. el verdulero del barrio. ¡Cielos!. Ahora entiendo lo de la pistola de la mujer esta de blanquísimos cabellos. Medito. me hago el encontradizo con una larguirucha de aspecto británico. absolutamente sumido en una bacanal de champán. La escocesa marcha a su vez al retrete. Está como poseída. jadeando. y lo parto con la navajita en dos diagonales. La inglesa es. de la primera promoción de mujeres que se graduó. así. Todo clandestino. Me tranquilizo. ¡Madre!. ¡qué malo me he puesto! Tengo que quitarme de encima a esas lagartas malafondingas. que quién es ella y sus amigas. llega una música que dice algo de un amor que se fue y no vuelve. Mejor no recordar este penoso asunto. efectivamente. . a medias en francés chapurreado. algo primitivo y primordial y me incita a moverme. escocesa. es todo tan confuso y lejano. destilado artesanal que prepara el Arfonzo. Ella. aunque carezca de barbilla. con los ojos revirados. Lo coloco en un platito que contuvo pipas y frutos secos. con esos chorreantes espárragos calentorros. Al retrete me voy.. pues gracias a eso dejó de pastorear ovejas y pudo viajar. Orino con grandes dificultades.. Demostré fehacientemente y sin ningún género de dudas. ya que es algo más alentador que la perspectiva de bailotear con una antidisturbios. saco el emparedado de la mochila para comérmelo. Pero ¿cuántos años tiene esta tía? Lo menos ha de tener ochenta si estuvo en la Batalla de las Ardenas. fuera del alcance de la vista del barman y de la parroquia. Estas cavilaciones me dejan perplejo. ¿qué es la verdad?.. que están celebrado un encuentro periódico onomástico. sudando a chorros. la canción del Pita pita cantada por los Pitufos. Pero. Ahora entiendo por qué esta albina siniestra con cara de mala hostia me resulta familiar y no deja de mirarme. ¿Qué tiene que ver el turismo británico con la Guerra Mundial? No sé. y el altavoz lanza a ritmo dos por dos con un bum bum machacón. gracias a varios testigos. Mientras cavilo. Tomo mi botellita de coñac Conde Drácula. las policías van a lo suyo. provocando un pequeñísimo incendio que se extendió a varios vehículos acorazados sin querer. Yo. a medias en escocés. me sacudo bien y me armo de valor. Me contengo para no salir corriendo y dejo vagar libremente una encasquillada sonrisa. asesinato en grado de tentativa y atentado —o algo parecido—. que ya tengo hambre. es una sargento. Sigiloso como una serpiente. porque tengo asma bronquial. aquel tipo grande disfrazado de oso podía ser cualquier persona. para que no me quinque el tipo del pub. estragos. en concreto. mis amigos bailan como locos. Me pregunta mi pareja que qué me pasa.. ¡esas contorsiones que hace esa mujer no pueden ser sanas! La sigo como puedo. con cuidado de que no se pierda el hielo.. ¿Yo?. Cambian la música. En realidad fue que durante un conflicto en el Astillero lancé contra un blindado de la policía una bengala de navegación. El tío que ronca borracho es el comisario. sustraigo de tapadillo un vaso de una de las mesitas vacías que está medio lleno con un cubata. que no les gusta que se traiga uno la bebida de fuera. se han vuelto a reintegrar a su grupo. aprovechando la pausa. No hay bicho que pueda vivir en ese ambiente. Lo vierto en una maceta.

provoca una abrasión en el paladar no acostumbrado. «¡ay!» Tras una breve inquisitoria. porque estos dos me miran. Busco con la mirada a mis amigos. irrepetible. la guindilla de cultivo ecológico diseñada por mí de las cepas más rabiosas (en mis propias macetas). en el que algo ignoto. la Rata. y prefieran la camaradería aséptica y un tanto gelatinosa que proporciona el dolor espiritual. confidencias y experiencias compartidas. ¡Cáscaras! ¡Lo había olvidado! Seguramente. y el coñac Conde Drácula. ni para mí. misterioso e irracional. Melancolía que nos atrapa y envuelve. en el que el juego de luces y colores. para beber alcohol. Una vez entra en acción. sino al cabo de medio minuto. es auténtico líquido de desatascar tuberías. — Os juro que no he hecho nada malo —les digo tosiendo—. A lo que voy: es el momento de la unión. pero este tonto parece que necesita hablar de ese asunto.. a ver qué hacen. y bebe una cerveza. Y a mí no me queda más que unirme a ellos en la melancolía infinita hablando de lo mucho que ensucia mi cachorrito. aunque.. qué rollo. y mezclarla en fraterno ritual. El Gordo abre entonces su corazón. Los tres compañeros contemplamos la escena desde nuestro rincón de la barra sin mover ni un músculo. Ya. Vaya. y que proyecta mis testículos a la segura seguridad de mi abdomen. Se encuentra ubicada en el cuadrante en el que dejé abandonada mi pitanza para solidarizarme con mi compañero. qué contrariedad. se acaba la música. Un momento. de lo simbólico. similar a la que puede ocasionar una escofina al rojo vivo pasada con vigor sobre un bistec de hígado de foca. e intuyen que tengo algo que ver en el tema. Se jodió el invento de la confraternización mística. en un extremo alejado de la barra. que suena un «aurgggg» estridente y sobrecogedor que se impone a la música machacona. verter la sangre. Su mujer lo ha abandonado. han desaparecido los libidinosos deseos de haceunos minutos. Increíble que tres varones pierdan de su horizonte utópico una entente cordial con el femenino sexo. Procedería abrir la cruz en las palmas de la diestra con la navaja de cinco muelles. se ha zampado mi emparedado vegetal con pique del bueno. El Tuerto está apartado. tiempo suficiente para que esa ansiosa señora de cuello protuberante haya engullido la totalidad del bocata. afortunadamente para nosotros. el Gordo descubre que el Tuerto ha sido asaltado por una melancolía infinita. ya sé que ya lo sabemos. el determinismo de las instituciones. se vuelve vulnerable. en el que la sucesión de sensaciones. ¿Pero qué pasa? ¡Ah! Una mujer policía lanza sonidos guturales. Y. no hay causa que nos impela a semejante trágico destino. Ambos nos acercamos hacia donde él está: «¿qué te pasa?». que hasta hacía poco eran simples compañeros que iban de juerga. se produce un momento mágico. en el que el sonido estridente. más o menos. . Claro. se conviertan — de pronto— en cómplices. en el que la bebida. que bien miradas las tías. hace que tres personas. prefiero tomar una bebida que sepa a algo. Menos mal que a nadie se le ocurre tan peregrina y antihigiénica idea. Hay que animarlo. —Son maderos —les digo—. qué desdichado despiste. que ha terminado el baile. Seguimos en silencio. El motivo es una situación de pérdida. de lo imaginario que supera la acumulación de capital simbólico. las taxonomías reduccionistas y el ritualismo al servicio del orden establecido. estamos rodeados de maderos. — ¿Quéee? —exclaman. se sincera. una historia muy triste referida a sus intentos de adelgazar. sin hacer ningún comentario. las pulsiones biológicas y culturales. Estoo. Es la clase de unión que permite morir por Una Causa.la verdad. El Gordo me lo señala. entonces.. ¡Qué bien me he preparado la mesa! Y nadie me ha visto. llevada por la gula. le cuenta confidencias de sus pesares. — Ya —me dicen—. en el que el cóctel de neurotransmisores. Esa guindilla tiene la cualidad de que no hace efecto inmediatamente.. Este comportamiento no pasa desapercibido ni para el Gordo. producto de un problema personal. Por increíble que parezca. No procede —por lo tanto— que les explique que estamos rodeados por hembras antidisturbios.

mirando fijamente al infinito y más allá.. menuda idea. suelta el vaso y vuelve a desplomarse.. ¡«nosotras somos la bofia!». qué horror. El viejo que bailaba estilo Frankenstein. El Tuerto y el Gordo me acompañan solícitos. Dentro sigue la disputa. eh? — Calma calma —apunto—. la abanican (su cara tiene el aspecto de un tomate escaldado)... saca la lengua (gorda como una babosa negra gigante). que agoniza en un rincón. dejando al descubierto un refajo ballenero. «venga que nos vamos.. Claro. ordena que hagan sitio y le hace el boca a boca ante la sorpresa general agarrándose además a las tetas para masajearlas. la calor. quería líquido. por lo tanto.. cabeza adelantada y trasero retardado. —¡Qué barbaridad! —exclamo secundado por el Tuerto y por el Gordo. — Claro que sí. busca algo. — Calma —sugiero con voz de manifestaciones—.. Lo acontecido constituye —señalo— un misterio inexcrutable que no debe quitarnos el buen humor que teníamos.. como si fuera ATS. Lamentablemente. sus novios. somos tratantes de ganado de Murcia. Mis colegas adoptan una pose muy circunspecta. «¡crac crac!» Nosotros tres seguimos sin movernos.. ¿A quién se le ocurre meterle la lengua a alguien que ha comido guindilla de la buena? Más práctica. hay que buscar otro garito. vamos a un bar chino que dan chupitos gratis. Ruido de costillas rotas. hunde las mejillas. Grandes gritos de alarma. abre una boca cavernosa llena de dientes picados. e insisten en ir a otro sitio todos juntos. Que si que conocemos la zona —preguntan las estupas—. ¡sólo panchitos! — ¡Ah! ¿no? ¿Y entonces qué es lo que yo me he comido.Les pongo al corriente a toda velocidad. A continuación salen las finlandesas. y me acerco a ayudar.. se ocupan las dos finlandesas y sus novios. Va la mujer. — ¡Usted sabrá lo que se ha metido en ese buche inmenso suyo señora! —afirma el camarero— ¡A ver! ¿Dónde está el sangüiche? Hay un momento confuso. Se pone bizca.». levanta las piernas y la falda se le cae sobre la barriga. Seco con el paño de limpiar las mesas a la intoxicada dama y la invito a salir fuera a tomar el aire. la albina le arroja un cubalibre con hielo en el pelo a su compañera. arrastrando al comisario borracho que camina en trance. que se echan las manos a la cabeza. se escuchan voces de «¡esto no quedará así!».. Del viejo. que nos marchemos ya que no ha sucedido nada irreparable. La música ha cesado y ha sido sustituida por voces y gorgoteos cancerbéricos. trastabilleando (le ha dado un paralís —pienso—). vamos por allí — señalo un callejón oscuro. se alza lentamente. que avanzan. Entretanto. — ¡Es mentira! —tercia el barman—. Normal. que parece conocer rudimentos del masaje cardiaco. venimos muy a menudo. y se lo mete entre pecho y espalda de un golpe. con ánimo de fuguista. la camionera escocesa. Pero creo que esta pasiva actitud puede parecer algo sospechosa cuando todo el mundo está tan preocupado. el tabernero tiene razón: la gorda ha hecho desaparecer el cuerpo del delito.. manotea. seguido por estos dos. «¡voy a llamar a la bofia!». aparentemente sin vida. mientras el pinchadiscos llega con un cubo de agua (tal vez de fregar) y lo arroja en la destapada boca de la mujer. se incorpora como levantado por un muelle de trampa de rata. el zumito de piña. pero. Comparto esta idea con mis compañeros. en realidad. porque. que asienten brevemente. nosotros tres sin pagar. De momento. tomándola cada cual de una mano en plan corte de Luis XV. ¡Qué pensarían nuestras amistades si se enteraran! Nos limitamos a manosear las copas de cerveza. retrocede a gatillazos. algo le ocurre a la tercera soplada. las chicas abandonan la pugna. antes de que podamos huir.. ¡Nosotros no servimos sangüiches!. junto a la camionera escocesa. lanzándonos mudas miradas interrogativas. prudentes. copa en mano. ¿qué ha pasado? — Que en este bar ponen de aperitivo sangüiches en mal estado —responde una tiparraca.. toma de la mesa mi cubata de coñac Conde Drácula.. Las otras chicas le soplan. y se empieza a coger el cuello con ambas manos. por si hay que salir de najas. de silencio lleno de estruendo. llega decidido. porque los anarquistas no podemos confraternizar con los Cuerpos de Seguridad del Estado. se nos unen en tropel. Propongo. la pobre mujer suelta rebuznos incoherentes. — ¡Venga vamos! .

sin querer. me arrastra dentro de un portal. nos estons paseer. — ¿Tú cómo te llamas? — me pregunta—. Toma castaña. ¿por qué?. Ahora parece que comprende. al igual que el Tuerto. Qué descanso siento. Por el camino me entero de que mis compañeros son José Antonio Primo y Francisco Fresco. es un destino como otro cualquiera. y como si fuese un pelele.. ¡malditas sean las drogas! Por lo visto está soltera y. la Turifel. por ejemplo. Ahora ella parece sorprendida. la Turifel. ¿y tú? — ¡Sí!. Medito sobre cómo hacerle el regate a estas indeseables llenas de traumas infantiles. A la luz del alumbrado de emergencia parece incluso más blanca de lo que ya es. pero llevo tosiendo desde que empecé el relato sin ser capaz de echar la balsa. asciende un lapo pegajoso e inmenso guardado dos días y.. mentenán ye ve fer le netuayay de l’escalié.. vivía en la calle del Horno. frío y viento. Oye tío.. me abre su corazón.. hizo las oposiciones a Policía y acabó en el GEO.. ¡qué bien lo pronuncias! — ¿En serio?. borracha como una cuba. pues ya ha arrancado. como si estuviese declamando poesía de François Villon. se la ví se la ví. ¿qué raro tu nombre. Abre su boca y veo como hilos espesos y amarronados se extienden entre los dientes superiores e inferiores tejiendo una maligna tela de araña. — ¡Oooh! La tía esta no tiene ni zorra de francés. No me detengo a comprobarlo y salgo a la calle alcanzando a la pandilla a la carrera. ¿cuál es tu nombre? — Yo me llamo Amalia. Recordemos que al principio de nuestra salida. aunque su ilusión era ser artista. ¡háblame tú algo!. ¡sí!. salvo por esta bruja pelo copito nieve que se me ha colgado del brazo mientras paseamos hacia ninguna parte. Desde lo más profundo de la base de mis lóbulos pulmonares.. con algo de acentillo. viajar a París y pintar en la Rive Gauche. sé decir que estamos paseando. qué bien respiro. en lugar de seguir su vocación. Nadie se percata de la ausencia de Amalia. pero reacciono y hablo alto para que me escuchen mis compañeros). Esta demonia me trinca del brazo. es broma mujer. Lar de Trión... pero la noche es muy agradable. Tal parece que vaya a sufrir un orgasmo. Hay humedad. — ¡Qué hermoso! — Güí. un cazador de clientes nos había proporcionado unos vales para tomar un chupito gratis a partir de las dos de la mañana. me fija a la pared y busca mi boca. — ¡Ah!. La tal Amalia está muy cariñosa y. A mí los oídos me zumban. tras . —Yo estuve en París hace la tira de años y conozco el barrio de Saint Germain des Près. Pues ¿qué iba a hacer? trabajar. me hace cosquillas. ¡me encanta el francés!.Todas vuelven a estar muy alegres.. yo. pero lo hablo y lo entiendo.. Se me pega la albina. da una voltereta y cae como muerta. ¡el francés es el idioma del amor! — Exquisé mua madam. cómo me hubiera gustado ir a París. ¿no? — No —afirmo contundente—.. ¡Ja!. — ¿Yo? (me he quedado en blanco. lo inyecto en el buche de esta señora que me besa. Como la hora ya está más que repasada. y si se la viste. — ¿Y sabes hablar francés? — Pues sí. No he querido insistir mucho para no hacerme pesado. Yo me llamo Cid Campeador —y antes de que prosiga contrataco— y ¿tú?. Y toso. en la época de la gran emigración. es muy raro encontrar a gente que sepa hablarlo. pero no hace falta que me esfuerce. se agarra el cuello. buscamos el local con el pequeño plano que viene en el vale y. — ¿Sí?. ¿raro?. —Ese era mi destino. Bueno. — ¡Cielos!. Sigo soltando frases en las que le explico a esta tarada las funciones de los porteros de bloque. Madre mía. me mete la lengua hasta la campanilla. il niapá de lettr pur vú oyurduí. y ¿qué hacías allí? — Era agente secreto del gobierno de Salvador Allende... — Claro. Ahora se pone bizca.

hotentotes. Manolo y yo —rebosados por los acontecimientos— tardamos algunas décimas de minuto más mientras a nuestras espaldas sonaban las lejanas detonaciones. Ya están advertidos y advertidas. que el vale de regalo estipula que dan un chupito gratis. de ojos saltones y garras abiertas con esta historia? No lo sé. Una de las cosas más hermosas que pueden acontecer en la vida de un hombre. se angustia pensando en por qué está aquí. Entonces llega la albina pegando voces que preguntan por el Cid Campeador. Al verme desenfunda una pistola enorme de su espalda y me encañona. y salimos zumbando con la forgoneta hacia casita.algo de deambular.. Afortunadamente. El Tuerto monta en cólera y afirma que se trata de una estafa. Espero que no salga nadie herido. porque fruto de una larga experiencia en huidas y retiradas. Llega un matasiete gigantesco de seguridad y nos dice. entonces. cogemos nuestras cosas. de muy malas maneras. pero podemos tener furgoneta. la mano se le resbala por la grasa. me parece relevante y yo lo cuento. paga el Manolo en efectivo. Cuan si no pasase nada mientras la aurora ilumina nuestros abutardados rostros. por no irme a la cama habiendo bebido no más que zumo de piña. la Ciencia nos lo ha revelado: la misión que nos impone la Madre Naturaleza. Mujer policía: si vas a la playa. silenciosos. a lo que contesta el camarero que sí.. De zarandajas y amores Hoy vamos a hablar del amor. parece que se va a liar. es el nacimiento de un hijo. así que vamos allá. el Gordo. tiembla ante la nada preguntándose qué narices pinta en este mundo. porque con la borrachera que llevan. bajamos. lo encontramos... Sufrir por esa cuestión es estúpido.. Procuren tratar este material con muchísimo cuidado para no vomitar. El ambiente está tenso.. Mediante el acto reproductivo obedecemos la pulsión biológica de trasmitir nuestros genes individuales. varias mujeres más extraen las fuscas de los sitios más insospechados. en la botella. el segurata retrocede impresionado y. delfines. Subimos rápidos y discretos a la habitación. también. ¿Que qué tiene que ver un lagarto pálido. tequila. un manotazo y el Tuerto pierde el parche dorado dejando la órbita ocular a la vista. Conduzco yo que estoy sobrio. obtusos. y el Gordo. Veamos. El Gordo afirma que damos lo que nos da la gana. El camarero nos informa que el vale gratuito es para un chupito de un licor chino dulzón en el que flota un indeterminado reptil.. y un calvo una metralleta.. que un chupito gratis de licor chino con salamanquesa de Cantón. percebes. y pide un chupito de tequila mientras nos pregunta a nosotros que qué queremos. se acerca a la barra —que está atestada de viejos y viejas—. El camarero saca de debajo de la barra una recortada. Y ya no sé qué más pasó... Pues no le den más vueltas. se disolvió en el aire recorriendo los quinientos metros hasta el hotel en veinte segundos. filosofemos un poco. no te lleves la pistola.. la violencia engendra violencia. es la de multiplicarnos. Desde luego. los anarquistas no tenemos esposas. El Tuerto entra muy decidido. no más que vio el cariz que tomaba el asunto. ingrávido como un astronauta. el otro le coge por un brazo. Qué lindo idilio. dos o tres chinos blanden katanas.. Eso dicen. Mucha gente busca un sentido a su vida. que no demos más bulla. Por lo visto es un instinto que comparten marmotas. Que lo . Yo pido vodka. La aparición de la Virgen en una asamblea del convenio del Metal no me hubiera dejado más alucinado.. urogallos. La cuestión es que el lagarto estaba allí.

supresión de café. La gestante se disponía al tema como si de una batalla se tratase. No me fiaba del encargo que debía de llegar. — Mira Jorge. que ha salido en un programa de búsqueda de pareja contándolo con pelos y señales. sí. es ya otro cantar. la barriga que crece. para acabar con la Humanidad por la vía de la contención. teniendo en cuenta que gracias a los nacimientos la especie humana perdura a través de los milenios. es que a ella se le habían inflado las . profetizando desde convulsiones hasta encefalitis a quien cometiese el crimen de inmunizar a su hijito.. sí. fermentos pancreáticos para mitigar las náuseas y la acidez. Olviden el tema místico de la maldad humana. que era la defensa de la madre en el transcurso de la gestación: preparación sicológica al parto. gimnasia fortalecedora de la musculatura abdominal y pelviana. mucho más peligroso). que me ha dado un cabezazo el bebé. Ambos nos documentábamos con todo tipo de libros de dietética y preparación al parto. alcohol y excitantes que pudiesen perjudicar el desarrollo del embrión... esos cambios hormonales. Por lo tanto.. esas tripas llenas de venas a punto de estallar portando un alien. en realidad. expiración. no estoy exagerando. — Oh. Veamos qué ocurre en el cuarto mes. No habría necesidad de esperar la llegada de meteoritos gigantes o de cambios climáticos repentinos. porque aquí en el barrio tenemos al Martín. Así que. es una atrocidad objetiva. — Oh. esas ojeras de juerga ininterrumpida se duerma lo que se duerma. En mi caso. té. Me pregunto cómo las mujeres son capaces de verle el chiste a eso de la maternidad. en bañeras o en cuclillas. esos pezones surgiendo de la inmensa y tiznada areola plena de pequeños granitos. ¿Que por qué hablo así? ¡Ja! Dejemos a un lado el momento de la decisión consciente de traer al primer hijo a este mundo (una auténtica encerrona cultural). que cuando las veía me entraba algo revolviente en las tripas. que la posible alegría que ocasiona un parto en el seno de una familia. veánlo tan solo desde el punto de vista de la pareja: tener hijos. ya que soy un hombre muy bien educado y no podía huir a las antípodas. — Escucha el latido del bebé. qué bien suena. en menos de un siglo se acabarían los problemas del mundo.. sino con lo puramente biológico. soy muy moderado. También es bastante duro contemplar fotografías de mujeres pariendo en sus domicilios (mucho más humano —dicen— y —por lo tanto—. como lo de la paternidad me sonaba misterioso y. ¿Puedo comerme ya mi tostada? Me estoy poniendo nervioso viendo que se enfría. para disimular. similar a la paz que se percibe tras defecar luego de un largo estreñimiento. un mecánico de cuarenta y cinco años. el engorde sin fin cuan si fuesen a presentarse al concurso de una feria de ganado. inspiración. y vamos a la gestación. viví el embarazo de mi compañera con un cierto desapego. no tiene que ver con lo sublime. satisfacción inmediata de cuanto capricho pasase por la mente de la joven. me pregunto si no va siendo hora de superar conscientemente ese determinismo. ¿lo escuchas Jorge? «Tocotoc tocotoc tocotoc». qué gracioso.. me apliqué al caso práctico. esas papadas. yo no sentía nada de los sentimientos que dicen los libros que hay que sentir.consigamos o no.. esos genitales inflamados igual que los de las babuinas en celo. Es decir. en la que se explica a los atribulados progenitores los horrores de la vacunación antipolio. qué divertido. ejercicios respiratorios para facilitar el tránsito por el canal del parto y disminuir el dolor y la ansiedad. me pregunto. Libros ecológico-alternativos que incluyen —a veces— terribles descripciones. No. sino que en su vida ha conseguido echar un kiki ni pagando. es la monda. A mí me parece algo espantoso. que no sólo no se ha reproducido. a la hora del desayuno. fingí lo mejor que supe mi indiferencia. de las que quitan el sueño. pues esas parturientas parecían haberse escindido del género sapiens para convertirse en entes de otros mundos. Sin procreación. No acababa de entrarme en la olla eso de que fuese a ser padre... la única ventaja que veía a todo este embrollo. Yo. dieta rica en alfalfa especialmente adecuada para favorecer la subida de la leche. Relajación. Además.

después la tensión. Nadie te da un manual del perfecto padre. Bueno. Lo cierto es que —a pesar de las modificaciones anatómicas o. ni te quejas. no puede ser a las nueve del sábado. en suma. al día siguiente se ve fea. sí. que si ternura. Que tuviera yo que parir. ah. que hasta lo veo yo sin problemas. y explicar en tono. con preparación preparto o sin ella. que no están las cosas como para equivocarse. etc. Rarísimo que haya un embarazo sin molestias. un joven chancleta. Respuesta lógica. eso. Entonces me toca poner la cara de sacar el revólver de la chaqueta. A mí me ayudó mucho la tila. Pero el precio que paga la mujer por esa modificación estética tan barroca. hasta que una buena noche te despiertan. ¡despierta de una vez!.. Y así pasan los meses. y cede. Bueno. y sólo quieres joparte cuanto antes del puto seguro. sí te dan los manuales. de nada sirve quejarse. no. Bueno. Y hay disculpas. representan. no sin recomendar que tiren el ecógrafo por la ventana a la cabeza del Administrador del hospital.. porque lo que esperas es que te den la dichosa primera foto del cabezón. otra cosa buena. Y no porque no le doliera.. pero tú estás con tal desazón y mal cuerpo mezclado con alivio infinito. que por lo visto las contracciones esas se las traen.. un tanto amenazante y asesino. más tarde está eufórica.. ¡Ah!.. acalambrada. Le hacen la ecografía. tampoco soy tan materialista.. más moderno. muy en mi papel de padre dolorido. que ni protestas. sí. tal vez gracias a ellas—. que queremos una comprobación... estreñida. me parece excesivo. y no una imagen mental de hierros de legra rascando el útero y arrastrando restos sangrientos. Piénsese en los problemas que acontecen en esos nueve meses. a las tres de la madrugada de un martes. a continuación entrañable.tetas como globos llenos de gelatina. Pasa un cuarto de hora. Sí. y comienza el trabajo del parto. ¡ja!. según mi opinión. ni analgésicos. las mujeres son seres duros de pelar. Nos lleva a través de los pasillos sin fin hasta otro ecógrafo. que el feto ha abortado y que hay que practicar un legrado. tras cagarte en los muertos de profesionales que aceptan trabajar con materiales obsoletos. Contempla la súplica materna y mi rostro patibulario alternativamente.. y allí sale el latido cardíaco en la pantalla. pero para variar. ya que una vez puestos los medios.. estaba muy guapa. no por el efecto ansiolítico —más que dudoso—. que esto no son gases».. y escuchas un «¡uy!» seguido de «oye. Ese progresivo sobredimensionamiento me hacía babear cuando se deslizaba hacia el baño con quién sabe qué molestia. un enorme montón de mierda. y que no había menstruación. ¿Qué las detiene? Ni un gemido oigan. sin sobresaltos ni peligros. . ay. vas a caer en brazos de Morfeo. ¿qué nos pasó?. Un matasanos. y te avisa la compañera de que está «sintiendo algo». emitida desde el fondo de mis entrañas con debilidad de ultratumba: «son gases bonita. que pueden volver loco al más pintado. uno. Y claro. Sino porque —según me explicó luego la tía—. Que si sensibilidad. preocupada.. pero.. Allá vamos. ni epidural. susto va susto viene. vas a la revisión de los tres meses al Seguro. Has de improvisar a cada paso. cómo no. te quitas del medio y parece que haces algo útil. ni un sonido lastimero exhaló la moza en las diez horas que duró el evento. que si amor. amigos y amigas. luego le sube el azúcar. y explicaciones razonables acerca del envejecimiento de ciertas máquinas. que [voz de honor ofendido] cómo puedo dudar en una cosa tan seria. O tan amante de las ubres. muy deseable y atrayente. te suelta tan tranquilo que no hay latido cardíaco. que acaba de tomarse el café. Y ves que la mujer llora en la camilla. Da miedo.. vuelve a extender el gel por la tripa. cariñosa. ni por diez millones de euros. y el galeno responde que por supuesto. No sé cómo ellas lo soportan. y hay alguna manchita de sangre en las braguitas... Ellas deberían de dominar el mundo. mientras la impávida enfemera recoge los cacharros y limpia la barriga del gel ese. O tan lo que sea. Que jodida la muchacha. sólo queda hacer lo que hay que hacer sin aspavientos. pregunto que si hay absoluta certeza en cuanto a la validez de ese diagnóstico. Son tantos los cambios físicos y anímicos que se suceden ininterrumpidamente.. insoportable. no está preparado para el anuncio. la biología no entiende de horarios nocturnos. ¡ja!. Inexorable. Por ejemplo.. sino porque mientras te la preparas vas matando el tiempo. ¡y un cuerno! Un día tiene ardores y vomita. Así que yo. Realmente. ojalá se le quedasen siempre así. tírate un pedo de esos que tú sabes y duérmete». Ya las tenía grandes. pues el tipo no parece mala persona. Ni clorofomo. edematosa. Granito puro oigan.

Me acerco. el abdomen deshinchado.. nada de nada. Se diría que es un rostro capaz de agrupar los sentimientos dulzones que se emiten en una docena de culebrones de serie rosa. con prohibición absoluta de acercarme al quirófano. que hace que la primera mirada cree una ligadura indestructible. Me llaman. tijeretazo —mejor no pensarlo—). donde —cuenta la leyenda—. diría yo. el suelo se abre bajo mis pies... y cualquiera sabe. muy lejos de mi casa. Una matrona hipopotámica. donde mi chica está aún espatarrada. abre los ojos. Es llamativo que esta mujer. arropado. ¿Algo? Todo. al pediatra y a la vidente del barrio.ni respiraciones relajantes. que está de moda que los hombres entren en el rollo ese de la sala de partos con una bata verde y un gorrito. estilo troglodita. ¡Ya era hora! Que está en su cunita y que tiene todas sus cositas y deditos. bastante simpática. siento que caigo por un abismo. que por qué a mí no. Las manitas son minúsculas. una de Cuenca. cuando finalmente la prota consigue al hombre amado. sudando a la vez. ligeramente aburrido. y empujen dando ánimo. Supongo que ha de haber pasado por un duro trauma y que necesita descansar. menos de lo que se espera de un hombre en estos casos. La tomo en brazos. Lo raro.. de un color gris claro. Le explico que en las películas te dejan. serio. echando el aliento a ajo en la oreja y tal y cual.. Ni caso. alumbrando la placenta.. Silencio. Me asomo a la cuna. Porque lo peor está por llegar. Bueno. ¿Verá algo? Dentro de mi caja craneana siento un «¡bum!» que se repite con eco. y se establece un vínculo a través de una fuerza telúrica y luciferina: se ha producido el fenómeno de la Impronta. crimen pasional por excelencia. Es clavadita a mí. la vuelvo a depositar en el catre. barrio de los Alpichurrines. la episiotomía sangrando. emocionante. la beso y le digo que muy bien. A la mía la he visto llorar durante horas y horas. sábanas. tan suspicaz y malhumorada —a veces—. y tranquila. pero ahora que lo dice. y feliz. pueden deprimirse. pues ¿qué se esperaba usted señora? No se me había ocurrido que pudiera nacer sin dedos. Una matrona. Bueno. bien gordo y evidente. realmente. Y ella. ¡qué susto!. a decir gilipolleces. Que si quiero ver a la niña. y allí está la cosa. despechado.. yo hubiera abortado tres veces. el índice. Ustedes ven en las películas americanas. y muestre en estos momentos una cara plácida. Así que me acerco al quirófano. la arropo y se duerme. es estar normal. Inmediatamente. No hay nada que hacer. No me extraña. todos me preguntaban que si había algo que pudiese producir ese efecto. O carezco de cerebro. se afana el fantasma de un teniente francés que fue asesinado durante la Guerra Napoleónica por su asistenta jorobada. mi corazón late con fuerza. Que me desvío del tema. o creo que me he enamorado. que está hecha una fiera. al médico de familia. Bueno. y serena. que sean malditas todas sus castas. pues en mi caso. O ambas cosas. Se lo echo. me plantó en un pasillo. dejando sólo al descubierto la cabeza y. Cuando —desesperado— consultaba al ginecólogo. haya soportado este tinglado voluntariamente (potro de tortura. ¡increíble!. . ya que no es ningún piropo. Mido a la mantecosa y le envío mi peor amenaza telepática. se coloquen a la vera de su cara. «¡ay mi niiiña boniiita!» Farfullo una disculpa al bebé por mi escasa sangre fría. De cúbito lateral se encuentra el bebé. como los del kárate o karate. haciéndome la mental promesa de usar de aquí en adelante. lo coloco sobre su palma y la saludo con un «hola». dilatación vaginal. pero mantengo la suficiente cordura como para no empezar a aflautar la voz. de golpe. me resigno y aguardo algo nervioso. tras el parto. apenas roza mi dedo. tres pares de condones ultragruesos por coito. al siquiatra. La cosa es que me echan. por si acaso. se parece a mí. cojan la mano de la empotrada madre. con el canal del parto abierto. Yo hubiera gritado que habrían llegado las voces hasta la Torre del Alma. tras el parto. hasta que escucho una especie de «¡kiai!» lejano. de los que cambian con el tiempo —pienso—. exudando secreciones. Estoy conmocionado y conmovido. lo cual espero que mejore. Habrá que echarle un vistazo.. Le ofrezco uno de mis dedos. Dicen que las mujeres. esta enfermera se retira discretamente dejándonos solos a los dos.. Contemplo la carnicería y reitero que si de mí hubiese dependido. Curioso y terrible a la vez. ¿qué cursilada de anuncio es ese?. y me mira fijamente.

. ya sea con gestos. «¡mira esto!». no nos entre la risa.. ¡Naranjas! Si consiguió darle el pecho hasta los tres años. Eres capaz de pasarte jornadas enteras sin dormir. Evidentemente. ya lleva un montón de tiempo dando por saco con las otras. ya conozco ese cuento de que a usted no le pasó eso. y nos los entrega con ese aspecto de apariencia angelical. lo cual indica que es importantísima. Hace millones de años. Cuando el niño consigue balbucear esas dos palabras. Pues bien. «no». sábanas. Su voz aflautada. ya que la Naturaleza es reputa. sino que se nos despierte la Dori. nada de eso. algún viscoso reptil de manchas amarillas tuvo crías cabezonas e. ¡malditos termómetros!. gorgojean armoniosamente «gogrogrooo». Por no hablar de la pasta que cuestan. consigue —paradójicamente— todo cuanto se propone. cambiando pañales a destajo. borra de la memoria la primera impresión sonora de ese ser egoísta. Olviden ese mito. se mantiene durante varios años de desarrollo. estimulando sus reflejos. El bebé percibe este interés. intentando mantener el cuello tieso.Volvamos al tema del bebé. que poseen. incapaz de emplear un vocabulario en condiciones. nuestra jodida estirpe de humanoides desciende de ese bicho innominado amante de la macrocefalia. hurgas en su ano para que cague. y si no come. A la menor resistencia. contemplando su tranquila respiración en el sueño durante horas. rasgos de adulto. Hay que reconocer que esos niños son hábiles manipuladores. tú acudes y la revisas de cabo a rabo. tú insistes con otro producto. los especialistas y los programas de dietética de la tele. Las tetas de la mujer se ponen como piedras. con esos ojos grandes. . que fue algo hermosísimo. debutante. Tienen que serlo para sobrevivir. la comida. te observan con gesto complacido. sin cansancio.. en lugar de comérselas o de abandonarlas a su suerte —que hubiera sido lo suyo—. preparando biberones y papillas. bostezan de manera muy graciosa. Luego. a las dos horas está otra vez dale que te pego con el hambre.. omite este detalle. Si llora. Tres sonidos utilitaristas. los calaríamos de inmediato y los mandaríamos a la quinta puñeta. peor me lo pone. hay que hablar de ella. Esa deformidad anatómica está muy estudiada por el mecanismo evolutivo. sí. que es lo que se merecen. Con lo cual. La proporción cráneo corporal de uno a tres. qué les voy a contar. La cabeza grande y desproporcionada es otro de los mecanismos de defensa. ¿Que no? Oh. Tiene huevos la cosa. «¡mira aquello!». Aprenden a hablar con gran rapidez. «la niña tiene que tomar el sol Jorge. ¡menuda esclavitud! Es como los antiguos quintos de la mili. Nada de «papá» y «mamá». la madre se estresa. entalcándola y perfumándola para que no le huela el sobaco. te dedicas a su cuidado como si no hubiese en el mundo otra cosa mejor que hacer que esa. Ya está aquí. «quiero» y «dame». comprueba que el conductismo funciona. hablando correctamente la lengua del Estado. bañando al breve batracio en bañeras especiales. inasequible al desaliento. Todas sus etapas de desarrollo coinciden con una serie de gestos encaminados a despertar afecto. Cuando aún no sonríen. se dedicó a mimarlas y a introducirles en el gaznate los mejores trozos de gusano. ¡no dan nada con la comida! Te cuentan los libros.. idolatría y sentimiento de protección. Nos ha dejado una herencia tal. Pero resulta que la muy jodida de la niña no quiere chupar. claro está. y mientras estaban con el uniforme no hacían más que contar los días que quedaban hasta el siguiente permiso. lo que ocurre es que nuestro cerebro reptiliano —de nuevo la tara ancestral—. sólo tira mientras sale leche en abundancia.. ya sea con la boca. ya sea escupiéndote las lentejas a la cara... no te olvides de sacarla». deja de succionar. la adoración. que apenas durarán unos meses cuando ya tienes que buscar otras. ropa. si los bebés —aunque pequeñitos— naciesen ya con barba o con el pelo teñido de rojo de bote. que hace que cuando observamos a nuestra prole caminando torpemente. En fin. ternura... la cabeza de tamaño normal. le das masajitos en la barriga. Has de adquirir un ajuar de considerable precio: cuna. que cuando los licenciaban contaban la maravillas del cuartel a los paletos más jóvenes del pueblo. Pero como eso no sucede así. impulsado por alguna insondable tara cromosómica. articulando en primer lugar. joder. controlando las subidas y bajadas de décimas de grado que tuviere. la voz. dando paseos románticos matutinos tras el turno de noche en la fábrica. que la lactancia materna es el mejor alimento.

con cualquier cosa. probaremos con los cereales. que es un mero impulso biológico. con gesto de pesar. Así que vamos con lo positivo —por llamarlo de algún modo—. Ella me juraba que era el mejor padre que una hija podría tener en toda su vida. siendo trasladado en brazos de mi compañera hasta mi lecho. ajo. Lo más antiecológico y refinado que hay en el mercado: ¡eso le gusta! Acuérdense. perforadoras. el conejo que hace tarta de zanahoria y discute acerca de la eternidad con el erizo sin púas. he relatado noche tras noche. feliz y satisfactoria —para variar—. Esa satisfacción es la que sirve de contrapeso a la larga serie de desdichas que he. a «misión imposible». atravesando vados y saltando barrancos. Yhe llorado la muerte de la mamá de Bambi. faros solitarios. la he dejado manejar excavadoras. no me separé de ella más que lo estrictamente necesario. perpetua. la he acompañado a piscinas.. ¿a qué viene ese largo catálogo de infortunios que he relatado en un principio? . me sale muy bien el de la sufragista de Mary Poppins.. En fin. Ya dije que me enamoré de mi bebé. vemos que hay que preparar dos tipos de condumio. y parques de infancia. y las he repetido en vídeo cuantas ocasiones ha sido necesario: Mary Poppins.. con fruta triturada. nada más me escuchaba. ¿eh?. cumpleaños. al «corre que te pillo». estoy contando la serie de desdichas que trae un hijo y. duro.. dormir y poco más. inventando sobre la marcha argumentos en los que intervienen personajes como la tortuga que vuela y salva al mundo. este breve relato no tendría fin. desde el momento de su nacimiento. para trabajar. la Cenicienta. apisonadoras. y el zorrillo apestoso que secuestra al demonio y vence a sus enemigos declamando trozos de zarzuela. sesenta y dos veces. quince veces. a ser posible de elaboración industrial. ¡malditos cazadores! Por último. El alimento es para un niño el arma con la que castiga a los padres. se lanzaba a una frenética carrera saltando a mi cuello en medio de gemidos de indescriptible alegría. sin sacar pecho. Por ejemplo. precisamente por ello. A medida que van transcurriendo los meses. lavanderías industriales. sana. conduciendo bicicletas.. pimientos. He disfrutado. al «escondite». ella me estaba esperando con los sentidos alerta y. Durante más de diez años vino conmigo a todas partes. la favorita. y luego los años.Estaba con el tema del rancho. Pero. hormigoneras. Uno para nosotros que lleva lo normal. túneles de minas abandonadas. Sé que no tiene nada de racional. de ser prolijo. ciento ventitrés veces. que soy capaz de cantar todas y cada una de las canciones que cantan los cantantes en esas películas. estarán pensando que. y otro del que se han eliminado todo tipo de residuos. cadenas de montaje. un cóctel de sustancias químicas venenosas dando vueltas por las neuronas dejándolas prefritas. ¿Que le impides meter los dedos en un enchufe? La venganza será terrible. Bambi. He visto todas las películas infantiles —de estreno o clásicas— con ella.. cuando entona eso de «fiero soldado con faldas soy. ET. someramente. ¿de qué me quejo entonces?. Porque criar a un hijo es algo cansado. la he conducido a lugares exóticos. sin faltar mis abundantes lágrimas a una sola de las repetitivas escenas del crimen cinegético. enumerado. un reflejo ancestral destinado a la supervivencia específica. que no andaba muy descaminada. de una camaradería con mi hija. es un sentimiento muy intenso y satisfactorio... lanzará enormes arcadas y hará del almuerzo familiar una tortura propia de la Policía de Delitos Políticos. en pos del derecho del voto voy».. La he cargado escalando montañas. del caso. Para mí. Cuando le toque comer la papilla de verduras. como alcantarillas. Bueno. a «la gallinita ciega». he jugado a los columpios. Y tengo que afirmar. cebolla.. eterna. en definitiva. Todo por culpa de Cupido. En mi caso. Si la vomita. Y no se trata de visionado pasivo. irradiado con uranio y conteniendo todo tipo de trasgénicos y aditivos cancerígenos.. pero muy agradecido —si todo va bien—. Cuando llegaba de trabajar. inacabable. casas derribadas. grúas. la comida será un martirio hasta el momento de la emancipación filial. representando el papel correspondiente. Esta tarea era tan agotadora que más de una vez he sido yo el que se ha dormido. toritos y maquinaria pesada las veces que me ha acompañado de extranjis al curro. con pechuga de pollo. fiestas de disfraces. un cuento inédito a la niña antes de que se durmiera.. era como vivir una segunda infancia. treinta y cinco veces.

Para mí fue un trauma.. lleno de tizne. me dijo que no quería seguir saliendo conmigo nunca más. las niñas crecen. Ella comenzó a sentirse muy incómoda conmigo. y aquello se iba pareciendo cada vez más a una pensión con servicio de habitaciones. la señorita no hacía el huevo. el emparejamiento de los calcetines. te encargas de criar a una persona. Me estaba dando calabazas. y el Estado un ciudadano. A bronca diaria salían. Hela aquí. endoculturándola. ¡Ja! ¿Entienden lo ridículo del asunto? Estoy convencido de que tendrían que pagar dinero por criar a los hijos. ¿qué opinan? Mírenlo desde este punto de vista. es verdad eso de que cuando seas mayor tú me vas a dejar de querer?». Un buen día. Ella tenía a todas horas un humor de perros. Una duda empañaba la felicidad paterno-filial que he descrito. cómo se te puede ocurrir eso». A los once años le vino la regla. prefería no entrar en esas disquisiciones acerca de la limpieza del cuarto. La certeza racional. cualificándola profesionalmente. y al cabo de la semana el patrón. Y tú. no me saludaba. mi vida iba a seguir. pero enseguida se me pasaba. ¿qué tocaba ahora?. A partir de los trece años todo empeoró.Ese catálogo responde a una certeza y a una duda. Pero ella. y así sucesivamente. cayéndose la saliva por las comisuras labiales.. contento y agradecido. Pero como yo andaba con mis propios problemas. sin preparación previa. permanecí varias horas. Todo un acontecimiento. que devuelvo generosamente. no recordaba nada y tenía que marcharse a alguna parte. el empresario tiene a su disposición un trabajador. le sacudiese palmaditas en la espalda afirmando: «muy bien. la madre estaba furiosa. la duda. una mala leche increíble. las prohibiciones de hurgar en cajones ajenos. yo me ocupo de lo fundamental: comida. Le recordé entonces su promesa de que nunca me dejaría a un lado. alojamiento y vestido. Tirado de precio. Primero no quiso más cuentos nocturnos. en cualquier caso. Tenía entendido que con el tiempo. luego le crecieron las tetas y se acabaron los abrazos y recepciones entusiastas. el conflicto no tenía fin. ¡ah!. Pero veo que me desvío de nuevo. Me quedé hecho polvo. porque encima. me hablaba con dureza —salvo si me pedía algo—. Es decir. Y ella me resarce con intangibles: afecto. nos suplicarían que tuviésemos hijos.. Llegado el momento. más bien se avergonzaba. la retirada y lavado de platos sucios. no se daba ni cuenta. No sé si ponerme a recoger firmas o a preparar un atentado reivindicativo. trabajando duro». entre nubes de algodón para siempre. Sentado en el taburete del banco de taller. Pues no. a lo que me contestó que eso me lo había prometido antes. No es justo. imposible. es que — objetivamente— se da mucho a cambio de muy poco. amor y besitos.. Mentira. en lugar de apoquinarle la soldada. lo cual no me vino mal porque ya se me empezaban a secar las ideas. inexplicable. con poquísmo gasto. porque cuando le preguntaba: «nena. regían nuevas reglas. ella me contestaba: «¡qué tontería!. Mi amor me abandonaba. que se dice de manera pedante. sigue así. he tenido que seguir yendo yo solo. gastando tus buenos dineros y tu tiempo. además de ejercer de animador socio-cultural. Todo iba de mal en peor. que ahora era ahora. después se terminaron las películas infantiles. Hice la prueba varias veces. Tú. Huelga decir que —por su lado—. sobre todo si las hacía en público. y esos me tenían ya bastante desbordado. Es como si usted fuese a trabajar a una mina. sin dar una señal de aviso. Esta posibilidad me amargaba ligeramente. si yo desaparecía de su vista tres días. y que en torno a los doce años empiezan a producirse una serie de cambios en su comportamiento. y que. la pérdida de . Sesenta mil euros no bastarían. la recogida de la ropa en cestos específicos para ropa blanca y de color. Es decir. no se reía de mis bromas. ni en la casa ni en la escuela. Volvamos al hilo. y se rascarían el bolsillo para tener siquiera la posibilidad de mantener sus prebendas carguiles y privilegios económicos. resollante. la menstruación esa de los anuncios de compresas y tampones. ¿Qué pasaría si hubiese una huelga general y universal de vientres? Que los políticos y los capitalistas se arrastrarían como sabandijas ante nuestros pies. con la boca abierta. Punto final. muy bien muchacho. ¿Por qué cielos? Yo no había perdido ni una pizca de interés.

No es por desmerecer. resulta inquietante. vale. Y eso colocaba a un anarquista como yo en una posición muy delicada. ambas suplicaron que primero pasaran por la mía y las entregasen allí.. ¿que comprendería quien quiera . a lo que me contesta mi moza —tan tranquila— que cualquiera sabe que yo tengo mucho más aguante que Alfonso el Verdulero. promueve la libertad en su entorno. ¿eh?. el robo de dinero. parece que soy yo especialista en eso. Cuelgo prevenido. Las niñas parlamentan conmigo. que cada vez se iba alargando más. La niña va.. ya sea el padre anarquista o mormón.. la hija del verdulero. Iluminación amarillenta. cuando los munipas le dijeron que se la tenían que llevar a casa. Al fondo está el salón. Sí. A las cuatro de la mañana. pero no puedo profundizar en ella porque me instan a que me mueva. Llamo. Siempre hay una nueva sorpresa que te deja descolocado. y sentado en un sillón. no porque llegue borracha. tan pancha. Había salido con la amiga. Estaba con lo de la tardanza nocturna. Vino lo del novio. para abreviar. y entiendo lo que ha pasado. en camisón rosa con puntillitas. algo tenebroso sucedía dentro.joyas y escasos objetos valiosos. Pues eso no es nada. Así que a mí me toca el marrón de trasladar a la niña del verdulero a su casa. Un lío tremendo. el exceso de volumen de la música machacona del hip hop. Y escuetamente le respondo que no. la joputa esa me va a matar». pero preferí no indagar. Yo sospechaba ya algo. volviendo a lo mío. la ansiedad se hace muy notoria y. porque «se me ha ido de las manos». algo que —me dicen— debería haber denunciado hace años. su hija. sino por pura pereza. justo antes de tirar la puerta a hachazos. mi rotunda negativa a adquirir una chinchilla como mascota. Si yo no la entendía. Angelita. Sin decir ni una palabra oculta a la moza a su espalda. Su expresión es la misma que la de Jack Nicholson en El Resplandor. Lo llamaré aquí.. Ya le costaba chupar de la teta. Y de ahí no hay quien lo saque. me llama el tío ese por teléfono y me pregunta escuetamente que si su hija está en mi casa.. no. Solo murmura una letanía de coro de velatorio: «me va a matar. los gastos en ropa. conque desvestirse. protegida por la madre. uno no pega ojo hasta que no llega la dichosa niñita. Y. o no llegue ni al día siguiente. y que —por lo tanto—. vista baja. Y ya el colmo. dejando todas las luces encendidas y metiéndose en la cama vestida. y se echa un novio. la verdad. Se supone que el anarquista ama la libertad. a las tantas. con un vaso en la mano. fue el día que me la trajeron los municipales. las misteriosas manchas negras del suelo. Pero el fundamental —para mí— era el control de entradas y salidas. y la verificación de la hora de recogida nocturna. Me recalcaron mucho lo de la piscina. y yo me acerco al hombre. me abre la mujer. delgado. Les pregunto que si no pensaron que yo podría hacer otra esgrasia. El verdulero había llamado a las fuerzas de represión del Estado denunciando la desaparición de una menor. Medito sobre esa revelación. Que hable yo con el padre de la otra para evitar una esgrasia. de pelo corto. La niña entretanto sube como un rayo a su habitación. Dirijo mi vista hacia una botella vacía. Bueno. porque la escuchaba murmurar más de la cuenta por teléfono en voz inaudible. dedos apoyados en la frente.. que está como paralítico. las diferencias en el tema de comprar un bocadillo o hacértelo en casa. Yo tenía otros problemas: la desorbitada factura de teléfono. uno de los múltiples licores que destila en su trastienda y que poseen efectos devastadores sobre el sistema nervioso central. teniendo en cuenta que la televisión y la prensa no ayuda a inspirar confianza. por resumir. Qué cosas. El tío se ha bebido una botella de vodka marca el Cachalote. el Alfonso. violaciones y asesinatos. alto. el Pajiluso. A las cinco de la mañana me llegan los munipas y me dicen que me traen a mi hija y a la del otro. los polis la habían encontrado en una fiesta que daban unos chicos en un chalet con piscina. estando a tres metros escasos. con esos relatos de secuestros. a pesar de que le palmeo la espalda repetidamente. y una serie interminable de querellas domésticas. es sólo la impresión abominable que me causó ese chaval sonriente. estando de guardia en casita. la Joaquina. localizan a la desaparecida con mi niña. con una mueca torcida que deja al descubierto los dientes amarillentos. Pero que una niña de trece o catorce años llegue a casa a las cuatro de la mañana.

A todo esto que llega mi tierna hijita. ni un chasquido. capaz de desmatelar cualquier . es decir. me pregunto. por favor por favor. Ignoro qué le ocurriría al inventor o inventora de esa expresión tan gráfica. Intelectualmente posee el mismo nivel que mi hija. ¿este tío está diciendo la verdad? Pues por lo visto. que para darle una paliza a este me basto yo solo. Avanzo hacia la cocina para preparar un cafelito. Pero vamos a ver. Desayuna. listas para saltar. Por un lado. Carambolas. súplicas. con dos hermanas y con un cuñado en un pequeño piso. pues el chaval se me incrusta que no hay forma de echarlo ni con alicates. sin hacer nada de provecho. en fin. procuraba dejarla hacer. me levanto en pelotas a orinar. con las piernas abiertas. me asusté. almuerza. ¡su hija me dejó la llave para que no molestara llamando! — ¿Mi hija te ha dejado la llave de casa?. Así que. Experiencia no han de poseer demasiada. Y teniendo en cuenta que en la habitación de mi hija hay una sola silla y la cama. sí. Pasa en mi domicilio la mayor parte del día. Llego a pensar en extorsionar a su padre para que me pase a mí una pequeña pensión. ¿cómo cuernos has entrado en casa sin llamar?. a oscuras. Claro. sus padres están divorciados. ¡qué pasa!. que he venido a recogerla para acompañarla al colegio. ¡o qué!.. por ese orden. ¿y quién cojones es la Mari so joputa? — ¡Su hija! ¡su hija! ¡vengo a recoger a su hija! — ¿Mi hija so cabronazo? Mi hija no se llama Mari. me encuentro a un tío.. porque de aquí no sales entero. ¡ja ja ja ja!. me complace. Su historia es sencilla. — ¿Largo?. Miro el reloj que hay en lo alto de la taza del bate: las seis y media. ¡habla que te parto en dos cagüen Satán!. ¿te enteras?. Encienden la luz. fiel a mis principios libertarios. pero debió de ser algo muy inoportuno. Ruegos. Nada. y exigí en tono intimidatorio una identificación y una explicación. la tilola colgante. ¡la has cagado bien muchacho! — ¡Aparte esa katana por favor! Ya sé que se llama Libertad. ¿te crees que soy idiota?. Bueno. allí.. segundo motivo de inquietud. a ella le gusta así [se atropella] por por por porque Libertad es un nombre demasiado largo. a puerta cerrada.. salvo las clases. sin ropa. porque al menos tengo más visible a la niña y no está en la calle hasta las tantas. no! —gritaba el tío poniendo las manos por delante— que soy un amigo de la Mari. Por otro. una madrugada.que fuera desde quién sabe cuántos kilómetros? Pero. ¡su hija!. Y no es una situación muy brillante para mí. yo. con total desfachatez. sosteniendo una katana como si fuera un florete olímpico. ¿que si son más de dos sílabas no sabéis pronunciarlo?. En sucesivos días. se llama Libertad. encomiéndate a tu dios o en su defecto a tu equipo de fútbol. Por no repetir tres veces eso que empieza por «c». y el brazo izquierdo en gard por encima de mi cabeza. y él vive con la madre. alarmadas por la algarabía. no me haga daño!. Del barrio.. — ¡No. Cáscaras. la nada más absoluta. Rápido como el rayo. advierto a las dos mujeres que no vayan a llamar a la policía. Llevábamos una temporada bastante tranquilos. te has caído con todo el equipo!. ¿qué hacen esos dos ahí dentro durante horas y horas? Escucho atentamente con la oreja puesta en la puerta. y no quería —como vulgarmente se suele decir—. ¡decir mal el nombre de mi hija!. más que nada por no hacerme yo mala sangre. Corcho. ni un suspiro. flexionadas. El padre pasa de avituallar con una pensión a su abandonada prole. cogí del paraguero una de esas espadas japonesas que emplea mi compañera en sus relajantes ejercicios de taichi. la presencia del Pajiluso se va haciendo cotidiana. Primer motivo de inquietud: el mozo come como una lima sorda. realmente importante: ambos novios pasan largas horas en la habitación de ella. pero sus hormonas deben de estar en un nivel de máxima actividad. Como llevo la iniciativa. me inquieta. — ¿La Mari?. si no quería ser decapitado de inmediato. Él tiene quince. y mi compañera. merienda y cena. cuando al llegar al distribuidor. joder la marrana. y ella catorce años. órdenes de que baje la espada. que eso no es propio de anarquistas. ¿eh? ¡desembucha! — ¡No. pero todos la llamamos la Mari. No merece la pena volver a la cama..

y ella lo rechaza. Una cabra de monte es un ser más racional y lógico. vaya si vigilo. Inapelable. Tomo la iniciativa. ¡ja!. especificándole que si preservativo le parece una palabra demasiado larga para pronunciarla. para que no suceda un imprevisto. Y a partir de este momento. que si el chico me tiene miedo. para que no haya riesgos. Le sugiero que ensaye. porque no me fío ni un pelo de su sensatez. Así que. llamo y sin abrir. me identifico con esa señora.. la llegada del Pajiluso ha sido . la verdad. Imperturbable. para cuando pasa más de ocho horas en mi domicilio los días laborales. ¡improvisa!. Uniendo la palabra al gesto. ¡ja! Tras carcajearme. porque nunca se sabe. No que chinguen o no. Bueno. Parece avergonzada. Pero vamos. «¡follar! ¿entiendes de qué hablo cabeza de chorlito?. puede emplear condón o cualquier otra abreviatura que se les ocurra.atisbo de casta inocencia que pudiera quedarles a ambos de la no tan lejana época de la Dama y el Vagabundo. qué caramba. Que le entrego solemnemente la responsabilidad de su control de la natalidad. y cuando se te acaben. me despido deseándole buen día. lo importante que es el no formar una familia. Deseguido le explico lo inconveniente de tener hijos. fueron dos en dura pugna: yo y la piltra. Yo me mantengo de pie. qué exagerada. En verdad. pobre mujer. Estoy dando órdenes. que tengo que dormir. Ella se ha quedado colorada e hinchada. y que todo cuanto he hecho hasta el momento es la prueba de mi amor por ella. Por último afirmo que la quiero. por esta vez no recomiendo ni aconsejo. sacado de la nevera. Porque si no. la exhorto a llevarlos a mano. Que «¡cómo puedo pensar eso de ella!» —dice—. Abro uno y le explico como funciona tomando como modelo un calabacín pequeño. Y eso se repite todos los fines de semana. Le aclaro que. con venticuatro unidades. le relato el asunto de las enfermedades venéreas.. reiterándole que ponga a buen recaudo los profilácticos. Los días de diario les doy el ultimátum a las once y media de la noche. yo te los compro para que no pases apuro». hasta que se me hinchan las pelotas de forma descomunal a las dos de la madrugada. le digo que ya es hora de largarse. No habla. como cualquier haría cualquier despreciable arquista. Hay un ratito de silencio. tampoco creo que lo mire tan atravesado como cuenta mi compañera. ¡Que parece que lo quiero ver muerto!. que se lo ponga ¡siempre!. y la niña. que eso es lo de menos si usan el higiénico anticonceptivo de barrera. Aguardo para que digiera la pócima. como me temo lo peor. Que vigilaré —no obstante—. me veo que la familia me aumenta con un niño ya crecidito sin comerlo ni beberlo. porque esta muchacha. ¡no me mires con esa cara de pasmada!. no sé por qué. presurosa. no se da por aludido. lo fundamental de exigir siempre que el varón se coloque el gorrito antes del coito. como esos peces exóticos que se inflan como globos ante una amenaza. aunque soy libertario. sino porque establezco un riguroso sistema de expulsiones del Pajiluso. El muchacho se siente algo cohibido en mi presencia. que quedarse embarazada para parir y pasar encabronada el resto de los días de la vida. La otra se queda como si le hubiera entregado un cartucho de dinamita encendido. Como cuestión accesoria. eso no le impide encerrarse en la habitación con la otra por periodos inacabables. lo noto. ¡me lo dices!. si tuvo algunos amores hasta la adolescencia. qué sé yo. me voy a la puerta. asegurándole que es mucho mejor tener una sífilis o un chancro genital. Si no hay una expulsión expresa. No lo entiendo. ¡ah!. mejor que sobre que no que falte. una tarde que la pesco sola. para no ver espectáculos. sin su niñito.. deposito en sus manos una caja de condones de las grandes. que a las siete de la mañana ya está el tío firme ante la puerta. le ordeno que se siente. que no se haga más el pesado. y dieciocho los festivos. extraordinario. le facilita el paso. y si no tienes por tu mala cabeza. ¿Me habré pasado? No. como por ejemplo. fresquito. porque confío plenamente en ella. y tendrá que pasar algún ratito con su madre. la llamo a mi lado con la máxima seriedad y formalidad que puedo aparentar de forma creíble. que se coloque un globo de colores. severo. En serio. Le digo que quiero hablar con ella y entregarle un regalo. como con asco. ¿Soy duro? Tranquilos. y espero ser obedecido sin rechistar. como yo. Mari. que ella es buena. ultragruesos.

. Ahora se levanta temprano sin necesidad de despertador. ¡ah!. Este era un caso clarísimo de tortura en pareja. bajito. que si tú te largaste con tus amigos. Las cosas hay que decirlas a espaldas del sujeto. Hasta ahí llegó la broma. o visitaba a su padre. Durante años empleé los dibus matutinos de la tele para espabilarla. Horroroso. De nada servían mis consejos. no sé cómo deberían de estar ambos protagonistas. ellos tampoco. Todo lo contrario. y a ella le sentaba como un tiro. Un gran avance. que si tú desapareciste con el Pota. diálogos de besugos que hubieran hecho escapar a un muerto de la tumba si se hubiesen sentado a parlamentar sobre su lápida. no seas pesado. tercos. estaría bonito que fuera yo a consentir mi discriminación en este aspecto. La cosa iba en aumento. que si yo no dije nada de eso que tú estás diciendo.. Inútil y vano intento de serenar la relación. lo que se le antoje. pero nosotros. y el Mesías se quedó sin saber qué contestar.. que si tú dejaste de decir. yendo a la tele a algún programa de cotilleos a contar su película.». Y como los errores son repetitivos. que si tú me dejaste. acabarían pegándose. ¿entiendes?. Qué sé yo. Quemados. desdeñaba mi experiencia en el asunto. una vez se sabe todo de la otra persona —y es fácil enterarse. La juventud de hoy día es muy individualista... Yo no tuve la culpa. Incluso llegaron los vecinos a ver qué pasaba. ¿eh?. la relación de pareja que establecen estos dos pájaros. Y a veces ella se largaba por ahí con otros amigos después de dejar al novio en su casa. menudo disgusto y. si yo en la vida había dicho esas cosas a mi compañera. porque la verdad no existe. Y llegó un día en que se llamaron «gilipollas». reproduce todos nuestros defectos.. o no decirlas. Tanto amor y tanta leche. Algo los debí de achantar. medida intimidatoria de primer orden. se fueron distanciando. salvo por una buena paga. está bien para las series juveniles de las cadenas privadas de televisión. Solté una bronca de campeonato. como más comedidos. A veces él se iba con sus amigas. hemos de medir mucho nuestras palabras para no hacer daño a quienes queremos. Tela. no hacemos caso de nada de lo que dices o piensas. afirmando que no estaba dispuesto a escuchar insultos en mi casa [recalco el «mi»]. «tarada» y cosas veraces y francas que no puedo escribir. primero tibiamente. A pesar de mis buenos oficios comenzaron a insultarse. Y yo no quería ser acosado por la prensa. con profesionalidad. «La franqueza es cosa de los ricos —le explicaba —. ¿para qué? No se arregla nada soltando la verdad. Herodes se lo preguntó a Cristo mientras se cortaba las uñas. l’amour. las escuchaba pegado a la puerta aunque no me enteraba de nada. Todo esto lo expresé rugiendo y moviendo los brazos como un pulpo. que si tú dijiste. que no pueden vivir el uno sin el otro. que somos pobres. Mi hija los desoía. Carbonizados. Achicharrados.positiva en ese aspecto. Sencillamente. y que sólo se consigue a la larga mordiéndote la lengua. de verdad. con un arranque de falsa veracidad. Puras especulaciones de sofistas que no daban su brazo a torcer. ¿Qué se puede esperar de dos personas que están todo el día obsesivamente juntas? Que se peleen. total. Para mí eran de temática incomprensible. sólo porque era mi deber. ya que es poco lo que hay que conocer—. más discretos. y que tampoco pueden estar tranquilos comiéndose un helado sin refregarse algo: que si tú te fuiste. Si a mí me tenían negro —sin querer ser racista—. Una vez se han contado todo lo contable. porque si yo no podía insultar. Y. De continuar por ese camino. matándose o —mucho peor—. la sinceridad sólo trae problemas. Fueron a partir de ese momento. fal-sa ve-ra-ci-dad». De ahí derivaban auténticos monólogos de sordos a dos bandas. Semanas enteras en las que las discusiones de esos dos me iban minando los nervios. como los del patito Alfred. discusiones bizantinas. algo que deberían de estudiar los expertos. no se soportaban. Los de los adultos me refiero. que se lo pregunté a la niña: «no papá. . Yo le explicaba que vivir en pareja es algo muy duro. Un millonario puede decir lo primero que se le ocurra. porque no le importan las personas con las que trata. Ya no son necesarios. Luego con más rigor. y el otro se mosqueaba ya que era una persona casera y chapada a la antigua. porque si las dices a la cara. Pero en la vida real. sólo queda pelearse. poco a poco.

pero yo se lo voy a contar en su vertiente negativa. se hace el desentendido. se me reveló finalmente cuando comprobé que. muy preocupante. el seguimiento subrepticio y mi cursillo de formación de detective privado. nada. ¿Que cómo son? Ya. noche tras noche. No sucedió igual que con la niña. En fin. de verdad que no me pasa nada. y por eso las celebran con frecuencia. Creo que me he enamorado. — ¿No quieres galleticas de chocolate con leche caliente? — No. ya sé que no les interesa saberlo. no quiero ser pesado. No me estoy refiriendo al tema de la policía y de sufrir la terrible represión estatífica —que no siempre. pero. las discrepancias llevan a la inquina. al siguiente no almorzaba.. el Pajiluso se marchaba sin que yo se lo tuviese que decir. Me estoy refiriendo — seguramente es lo peor— a tener que asistir a multitud de asambleas. Para mí se acabó la vigilancia intensiva. —¿Te pasa algo? — No. Pues el anarquista padece además una serie de problemas que el resto de la población no soporta. — Bueno.. pero alguna vez toca si se encarta—. y encima tiene que aguantar la cabronada de ser pobre. ya he comido. la inquina a la violencia simbólica y la violencia simbólica a engancharse de los pelos. son recorridas por grandes tensiones. reflexionando. verás. Una pasión semejante no puede desvanecerse sin más —pensaba yo—. ¿quieres que hablemos? — No. El proceso fue diferente. Pero hoy no es ese el tema del Orden del Día. El anuncio del fin de la relación. Los anarquistas afirman que la mejor manera de hacer las cosas. El pobre sufre. no me ralles más. no. Un día no desayunaba. Pero el resultado es el mismo. Muy raro que sean reuniones cortas y operativas en las que se toman acuerdos constructivos. a desapegarse. En general. Pero no. Cuando me lo encuentro por la calle. Hay quien afirma que las de los ricos son también vidas muy duras. Bueno. vehemente. esas asambleas son tan aburridas y largas que matarían a un muerto. ¿Puedo ayudarte en algo? — Joder Jorge. no. La mayor parte de las veces. Él ya no volvió nunca más a mi casa. algo . porque el rico al menos lleva la ventaja de ser rico. el espionaje a través de la puerta. Un buen día. pero yo creo que es mejor ser rico y sufrir. desapareció de mi vida. con esa cara de pazguatillo sonriente. qué plasta eres. de verdad. y se me ocurre que la vida del anarquista es muy dura. Otras —estas son las peores—. sin poder determinar exactamente cuando. La consulta al curandero Estoy aquí. mirando a través del vacío con la eternidad ante sí. que ser pobre y sufrir. puede decirse que las vidas de los mortales comunes son muy duras. es mediante la asamblea soberana en la que cada cual da su punto de vista. porque del intercambio de pareceres surgen las discrepancias. sino parecido. Este compañero anarquista es muy luchador. El tema es que llevábamos cerca de un año paralizados por la bronca permanente y continua que nos daba el Renco. Le echo muchísimo de menos. — ¿Algún problema?.El Pajiluso empezó a faltar. Fin. Yo estaba alucinando.

pues cenan allí un bocadillo o algo. O hay que legalizar una huelga y no encontramos el NIF del sindicato. entran con media docena de perros y con un par de ratas que marcan el terreno. y decimos «qué raro. objetivamente incansable. o ponen la música a un volumen tal que huyen las cucarachas más duras. ¿eh?. muchos de nosotros tenemos niños pequeños.determinativo. Allí permanecieron el fin de semana.. Y menos mal que no ardió todo el piso y el barrio. pero es que convierte esos asuntos en artículo de lucha. que si lo de allí es orgánico y lo de más acá inorgánico. comen pipas y llenan la mesa de cáscaras. más bien estúpida creo yo—. Esas cosas molestan mucho al Renco. Comprenderán que así no se puede vivir. se hacen millones de bergajadas: se ponen a follar en el local en horas de oficina. El Renco es un bicharraco que hubiera conseguido concertar un duelo a muerte entre Buda y Jesucristo de haber podido realizar las gestiones en su tiempo. que la edad no mejora las cosas.. que si dejaste de hacer lo otro. O supongamos que hay que renovar el apartado de correos. Además. Por ejemplo. Una suerte acojonante. O quedamos para hacer pintadas y nadie se acuerda de llevar los aerosoles. gran capacidad subterránea de maniobra. Chavales y chavalas a partir de los trece años muy mal acostumbrados en sus casas. O pensamos en vender la casa y no aparece la escritura.. Pues ya está el Renco pidiendo cabezas. que convierte cualquier asamblea en una pesadilla y la mera permanencia en el local en una acción de combate contra virus y bacterias. se vio acosado por una nube de pequeñas mosquitas que surgieron del receptáculo al darle un tambaleo con el pie. y que concurren al local a relajarse un poco del mundo de normas de los adultos. que a eso de la imbecilidad no escapan los adultos. en fin. Pero. cuando llega la hora. yo diría que en todas. en esto de la estupidez de los adultos. pues alguien vació el cenicero en lo del reciclaje de papel y se marchó tan tranquilo. Y con los ceniceros. decidido. que quién ha fumado marihuana. Bueno. Insiste en que los fumadores los limpien y retiren las colillas. muere gilipollas. o pintan una habitación de negro. Pues en una de las papeleras alguien echó la piel de un plátano y unos restos de mortadela. En resumen. que hay que expulsar a fulano. Yo mismo. o te llaman a las tres de la madrugada para que los saques de la comisaría o porque necesitan un cortafríos. imagínense los espasmos. y nadie se atreve a hablar. y unos por otros se olvida. o un cartel de reclutamiento para el ejército profesional animando a «independizarte». que todo está lleno de mierda. que el que nace gilipollas.. pasa un mes. y eso es una verdad como una ardilla gigante. O hacemos una concentración de protesta. Orden. sino que ni siquiera tira de la cadena. que no abre la llave del apartado». Y en esa edad —rebelde dicen unos. un auténtico hijo de Belcebú expulsado del Averno porque no lo aguanta ni su padre. pasan dos. trabajador.. que era de plástico. sin ir más lejos. en objeto de discordia. en motivo de pugna deletérea. para encontrarse allí con más adultos que les reconvienen por miles de cosas.. y cuando llegó el Renco el lunes por la tarde. valiente. tampoco se trata de desacreditarme. Un intríngulis que tenemos en las organizaciones anarquistas. es que siempre están llenas de gente muy nueva. que si el cerco de los vasos... que ven como normal que la madre se encargue de la limpieza e intendencia. se llevan los libros de la biblioteca y no los devuelven. siempre analizando los hechos. de resultas de lo cual el contenedor se desintegró ardiendo y dejando un gran agujero en el parquet. «¡Limpieza. Disciplina!» Ese es el discurso inmisericorde de todos los días. Sin olvidar el problema generacional. Bueno. con un carácter muy fuerte. no piensen que los anarquistas son especiales. que es otro de los motivos de su cruzada. o los curas . en el conflicto perpetuo: que si tú hiciste esto.. O alguien caga y no es que no baje la tapa. pasan tres. y los llevamos a nuestro local porque no tenemos dónde quedarlos y. pintan una pancarta en el suelo y lo llenan todo de pintura. idem de lo mismo. Es cierto que en muchas cosas el Renco tiene razón. el primero para lo que haga falta. muy capacitado para organizarlo todo. Ahí tienen a un montón de mandatarios llamando «acción humanitaria» a la guerra (y mucha gente creyéndoselo).. Pero oigan. alojan en él a algún indigente y se largan luego a beber unas cervezas. porque los locales anarquistas suelen estar llenos de periódicos viejos.

Por lo visto es un santo eremita que con una simple foto. ni un reintegro. tras tomar fuerzas con unas rodajillas de salchichón picantito. ni en el lecho de muerte. porque desde luego ha de ser enjundioso por la cara que tiene puesta. Una declaración de ese tipo siempre será bien recibida en nuestro círculo de amistades. cuenta. o irte. renuncio. el Gordo y yo cavilando frente a una gaseosa de naranja. si quieres ir al retrete. — Va. sea por lo que sea. peor. Por no hablar de que es mucho más guapo. como nadie va al local. Ahora se añade el siguiente asunto. ¿os acordáis del marido de Vanessa. Estamos el Tuerto.. Podríamos mandarlo a paseo. jamás. que haga lo que quiera. más carisma. Bueno. — ¿No me crees?. reconocedlo. porque garantiza algo truculentro que podremos luego relatar en las aburridas tardes de invierno. — ¡No jodas!. — ¿Qué tiene que ver la guapura?. más razones.. y está dando batalla al desorden y a la suciedad por la vía de hacer el ambiente opresivo. que no daba nunca ni un premio? — Sí —dice el Tuerto—. más dinero. Esos dos enarcan las cejas y me censuran visualmente con algo de molestia. Pelearnos con él es un rollo. que posee unas facciones que no son las de Adonis precisamente. uhhh.. no te deja. o las masas.afirmando que «la castidad es una virtud». Por lo visto le dijo cuál era . en un momento. con lo cual. porque nos engancha y nos empieza a soltar una arenga afirmando que hay que expulsar a media congregación. prevención y vergüenza. — Shhh. pasad de todo. por cierto. Realizamos un triple juramento de silencio y discrección. ya sabéis que se lo tomará por la tremenda y será. repitiendo a todas horas su lema de batalla: «¡limpieza. pero me tenéis que jurar que no os vais a reir ni se lo contaréis a nadie nunca. curar y echar mal de ojo. Y eso no nos lo dice así. ¡qué malo era!. todo está siempre muy limpio. que ha conseguido reunir a un grupito de gente que lo secundan. Tiene más voluntad. orden. un brujo de toda confianza. o echarlo o echarnos él a nosotros. a ver. ¡total no era malo!. de risa contenida a duras penas. que hace tiempo que no le veo. A lo que iba. — Pues ese fue al brujo —revela el Gordo—. y posee una rara habilidad para insultar y sacar de las casillas a cualquiera. eso parece interesante. conspirando contra el Renco. es mejor pasar de todo y esperar a que acabe su purga. y dispuestos estamos a arrancarnos una vena si hace falta para que el Gordo suelte su plan. más juventud. ¿porque sea más guapo nos tiene que amargar?. ¿de verdad quieres que tres anarquistas como nosotros llevemos el caso del Renco a un brujo de campo —pregunto con un deje de escepticismo—. «¡plas!». — ¡Qué! —exclamo—. o sea. ¿eh?. — Hay otra solución —comenta el Gordo con misterio tras un minuto de obtusa reflexión. Verlo es ponernos de los nervios. Luego volverá —más o menos— el agua a su cauce. que vive en un cortijo de Navalpillado. que tampoco somos tan feos. más parla y más inteligencia que nosotros tres juntos. disciplina!». Es una mezcla de miedo. animando a unos millonarios corriendo tras un balón. — ¿Y qué vamos a hacer? —le pregunto—.. el que vendía cupones de los ciegos. Mantenemos un silencio espectante.. viste bien y tiene estilo. tiene su propia facción. y el Gordo parece que más que ninguno después de haber sufrido una severa reprimenda por verter migas en el suelo. no lo aguanto. porque entonces se te encara. y esos conflictos son cansadísimos. — Cuál solución ¿eh? — Os lo voy a contar. y hace su declaración.. yo le vendía cupones en la pescadería. oye. o sentarte un rato. más secuaces. — Tenemos que hacer algo —dice el Gordo mientras se come un bocadillo de chorizo— yo. — Me han hablado de un brujo muy bueno. es capaz de diagnosticar. Pide el Gordo un tinto y una tapa. estamos en la cantina del barrio muy disgustados. Curiosísimo.. sobre todo el Tuerto. Los tres coincidimos en un punto: no lo aguantamos. pero eso es —incluso—. un hombre de campo. Si nos liamos a pararlo. Así. sino que desarrolla el argumento durante una media hora. cuenta. si sigue la cosa así. y le tocaron los cupones.

y allí están ya el Gordo con su coche. una ayuda. hasta la han estudiado los mejores eminentes del Seguro. porque no perdemos nada. que volvía de verlo por unos bultos que le habían salido en la matriz.. — Pues qué bien vamos a ir ahí adentro los cuatro. Ya les habré hablado de pasada de él. Cuando se cambia de . y a vivir cada cual por su lado.. entonces es barato. ¿esa?. y el acelerador se presiona con la mano izquierda. así que se embraga con la mano derecha. — ¿Qué cuatro? —pregunta el Gordo—. — ¿Y cuánto cobra el tío? —pregunta el Tuerto. y la niña mía se han ido al mercadillo con el Renault Badajoz. Este coche además de ser pequeño.. con la cabeza dentro del plato de fabada de la cena [mirada soñadora]. — La voluntad. la hermana de la tuya —me aclara—. yo voto por ir a ver al brujo. Pero no estoy conforme. ¿Nos juramentamos entonces? Cruzamos nuestras manos y gritamos al unísono nuestra consigna de compromiso: «¡venga!». y me contó la mujer que solo con tocarla el brujo se habían empezado a disolver los bultos. creo que merece la pena. Gracias a eso se pudo separar de la Vanessa. — A mí también me parece que el Seiscientos es muy poco coche para esta expedición. y el Tuerto. — La Joaquina. por ahí dentro. y que cuando llegó a casa habían desaparecido todos. y teniendo en cuenta el brete en el que estamos. ultimando deseguidamente los pormenores técnicos. — Y ¿cuánto es la voluntad? — Seis euros. que en esto no me ha mentido. levantando una palanca. así echamos la mañana del sábado haciendo algo raro. voy al lugar de la cita. bajito.el número que tenía que pillar. tiene la característica de haber sido preparado para que lo condujese su anterior dueño. O Desiré [baja el tono]. porque estaba con ella la Bernarda. cobra la voluntad. —¤Vamos a ver. — Pues se lo dices al brujo y de paso que te cure de esa fobia. partieron a la mitad los caudales. ¡muerto!. Yo creo que hay cosas incomprensibles en este mundo que no podemos comprender. un mutilado sin piernas. la mujer de aquel guardia civil tan malaje. me lo he tenido que traer. siempre práctico. pero no hay nada que hacer —matiza el Tuerto—. Si por seis euros nos quitamos la roncha del Renco. ¿no tienes un coche más viejo? — Es que mi compañera. — Ah —manifiesto—. Yo tengo la furgona en el taller. — ¿La Juaquini?. ¿Cómo puedes tener miedo de esta cosita tan linda? Se trata de un perro pequeño. con seis euros quedamos bien. Me han contado de otras personas que han ido a verlo y les ha ido muy bien. — Pues yo te digo que es verdad Jorge. Con mi chandal azul y mis zapatillas deportivas. — ¡Que te traes a la Rata!. ¿por qué te has tenido que traer el Seiscientos?. cuento una mentira en casa del tipo «voy a hacer deporte». Así que me acomodo en el asiento trasero del seína. fue a ver al brujo y cuando volvió estaba muerto el picoleto frente a la tele. ¡pero si es la mentirosa más grande del barrio!. cuerpo salchichero y rabo largo y fino. Así que el sábado por la mañana.. Además. — ¿Y quién te ha dado la referencia de ese lumbrera? —inquiero—. — ¿En dónde? — Joder. — El perro se viene. mientras que esos dos se ponen delante. orejas diminutas. Nada de echarse para atrás en el último momento. padece un munjausen de esos.. nada de arrepentimientos bajo ninguna circunstancia. ojos saltones. de hocico alargado. que responde al nombre de la Rata. y más aún. insistiendo además en la necesidad de silencio y discrección. ya sabes que me dan miedo los perros. aunque no me libro de llevarme al perro de paseo. en el coño. seguido de un sarcástico comentario de mi mucama que murmura «¿qué estarás tramando?».

Si no nos hemos matado ya. nada. tras una cortina de agua consigo divisar una casa pequeña de cuatro paredes de piedra sin labrar. ya sabemos a dónde tenemos que correr. Una voz cascada pregunta: «¿quién eees?».. venimos a ver al Maestro». supongo. que se incorpora sobre el respaldo apoyando las patitas delanteras—. Seis kilómetros dice aquí que hay desde el algarrobo. La mañana. Diversos regatillos caen por las laderas. — No hombre. empezando a caer unas gotitas de lluvia cuando llegamos al desvío. ya no nos matamos. y manejando con las tripas. Y. negras y amenazantes. y que sigamos ascendiendo hasta encontrar la casa. Bajamos del Seiscientos como buenamente podemos. ¿Cuánto habremos andado ya Jorge? — Algo así como infinito. con tanto barranco a derecha e izquierda. en serio. es decir. No recibo contestación. cuánto piensas que habremos recorrido? — Oye Tuerto —le insto—. porque la dirección no anda muy fina. aquí no hay quien nos encuentre. A una velocidad de crucero de cincuenta kilómetros por hora. El Tuerto es el que se encarga de ir descifrando el croquis. debemos de estar subiendo mucho. y al soltarla el coche se desvía hacia la izquierda. Aquello de allí volando a la derecha parece un águila. cuando el Tuerto exclama: «¡ahí está!. Decido cerrar los ojos y dejarme llevar. ora formando charcos sospechosos. Da igual cuánto hayamos subido. este tío debe de pastorear cabras salvajes. va empeorando.. y al final me contesta algo aturulatado. Y ahora sí que se pone a llover fuerte. efectivamente. las nubes se reúnen. aquí sólo pone que vayamos cogiendo las pistas que nos salen por la derecha. Ajeno a todo. Si algún día hay que salir pitando. — ¿Eso? —pregunto. Los amortiguadores necesitan una revisión. El sendero es estrecho. muy mala suerte deberíamos de tener nosotros. Qué cerquita se ve. y llamamos a la puerta. Una cosa es cierta —afirmo—. ora interrumpiendo el camino. ayudados por un croquis de la zona facilitado por la Bernarda. es un buitre. y bastante mejor que el nuestro. ¿Cómo lo consigue siendo tan grueso? Sumergiendo el volante en su grasiento abdomen. haz el favor de mirar ese papelucho de mapa con el ojo bueno. no. con un techo de paja. el Gordo conduce con la nariz pegada al parabrisas. — Eso —contesta. — Ni idea. y empeora a medida que avanzamos. Pero nosotros vamos con optimismo hacia adelante. La pendiente es fuerte. Más que vivir en un cortijo. o árnica al menos porque este «ñi ñi ñi» pone nervioso. por lo tanto. continúa ascendiendo. y tardamos una hora en recorrer dieciocho kilómetros. aguzamos la vista. Todos —incluyendo al perro. claro. Guardamos silencio. . ¡lo hemos conseguido!». que asciende por una sierrecilla llena de curvas y barrancos. Aquí no nos encuentra ni la Guardia Civil. un camino que sale de un algarrobo —árbol que por ser otoño carece de hojas y tan sólo las vainas de semillas negras cuelgan de sus ramas con un estilo algo expresionista—. Hasta que el perro se pone a llorar. Llegamos a la carretera secundaria.. joder.. En realidad no se ve nada del camino. yo guardo silencio. Hay un pequeño corral y un huerto. si tiene coche y todo el brujo. «somos nosotros —como si eso aclarase algo—. estamos metidos en plena Sierra Este de la provincia. No obstante este vehículo ha recorrido unos siete millones de kilómetros sin ningún accidente. ¡Mira!.marcha. — Pues parece bastante modesto el brujo. sin dudar ni lo más mínimo. que ha aparecido nublada. Esta operación no carece de peligro —según mi modesto criterio—. mojándonos a la carrera. El limpiaparabrisas hace lo que puede. salimos de la ciudad y enfilamos la carretera que nos llevará al cortijo del brujo. Entonces pregunto lo que llevo tanto tiempo preguntándome: «¿falta mucho?». Sobre todo.. y los torrentes se empiezan a llenar. hay que soltar el volante.

La Rata reposa sobre mis brazos como un bebé. y le explico lo primero que me viene a la cabeza. La vieja huele a bacalao sin lavar. cuando se abre la puerta de la habitación interior.. La vieja nos observa. no concuerda con mi primera impresión. como aguardando algo. sin sillas ni muebles. Al fondo se vislumbra otra puerta. melenudo y bien peinado. impotencia tiene mucha gente. que se afana con una lumbre de chimenea en la que cuelga un caldero en el que hierve una burbujeante pócima. Como el pavimento tiene el color de las moñigas de las vacas. apareciendo ante nuestras narices una vieja desdentada. desde que hemos llegado. sin goteras. qu’el cazo tullo eh cazi dezehperao. es imposible. pero no sé qué es. hay algo que me resulta familiar. ná… Miramos a los personajes que entran en escena. aquí solo pueden venir subnormales como nosotros. . ¡el Renco!. sentándonos en donde nos apetezca. porque señores tan señalados como nosotros no molestamos aunque estemos en el medio. hay algo que cuando hemos llegado me ha dado un escalofrío.. — ¿Familiar?. A mano derecha. contrataco. Satisfecha. algo conocido. y entonces. un pollo suspendido patas abajo con el cuello abierto. menos mal. Caldo de verduras seguramente. el coche del brujo. — ¡Vosotros! ¡Estáis aquí! ¡A qué habéis venido vosotros aquí! Menos mal que reacciono enseguida. Es una habitación cuadrada y oscura. como hacen los soldados americanos en las películas de la Guerra Mundial. — No sé. ten cunfiansa. que mientras tanto podemos esperar al cobijo del fuego —que suelta una humareda que no veas—. no tengas vergüenza. sin ventanas. y en la otra un cuchillo grande de cocina algo sucio. Y es precisamente en este alterado instante. descalza. ¿que te recibieran con una bata blanca y un fonendo? — Joder —continúo quejándome—. el Gordo y yo mismo la padecemos. y sostiene en una mano un cazo de servir. hemos venido porque nos han contado que el Maestro tiene mucha destreza con los males del corazón. el caldero. algo chungo. pero la vieja nos ordena que mantengamos el silencio. Pasamos al interior. — ¡Pero qué dices de que no se me levanta! — Venga hombre. ¿a qué te recuerda esta casa?. hay un enorme retrato de un Corazón de Jesús. Manifiesto mediante susurros mi inquietud a los colegas. la ancianita nos explica que su Jose Mari nos atenderá en un momento. todos pegamos un grito «¡ahhh!». Menudo susto. y comprendiendo de qué se trata ambos tres hacemos la Señal de la Cruz. que somos compañeros. Un candil ilumina levemente la escena. peru con l’alluda de lo ezpíritus. barbudo. hasta que nos pregunta con ese tono de centurión romano tan suyo. ¿Y a ti qué te pasa? Y es que el Tuerto. ¡es el Renco! ¡La hostia! ¡Qué sorpresa! Y al Renco le ocurre lo mismo. Ya no hay más cosas allí dentro. pero permanecemos de pie. — Pues hemos venido a la casa de un brujo —me aclara el Gordo—. ¿qué te esperabas?. Se abre la puerta lentamente. mientras miramos a Jesucristo.. ná eh impozible. que su José María está atendiendo a un devoto. anda cavilando sus cosas. en cualquier parte del suelo. no pasa nada tío. Y antes de que pueda meter la pata. y una voz dice: ya zabeh iju míu. aunque fijándome más. qué pedazo de voz ha dado. aquí seguro que no viene ni una persona que sea medio normal. vestida de negro. la de la consulta del Brujo. déjate de bromas. — Leches Renco. ¿entendéis?. — ¿Dónde hemos venido? Esto parece una película de miedo.Y levanto el pulgar a mis dos compañeros. Además. y como al Tuerto desde que le dejó la mujer no se le levanta. El Tuerto se da una palmada en la frente. y parece que va a decir algo más. Primero ha dado un salto a lo alto pegándose contra las tablas del techo. ¿a tu pescadería? — No. ¿Que por qué ese grito? Porque el cliente que sale es…. no sé si es la casa. qué casualidad. ¡el coche! ¡La hostia!. agradecemos a la señora su atención. con pañuelo en la cabeza.. colgando de la pared. Muchos años de escuela franquista no se olvidan con facilidad. y luego se ha quedado parado.

dan vueltas colgadas de un hilo del centro de la habitación. Reflexiona unos segundos. lo reconoce. Un par de alas blancas. claro. No le queremos ningún mal. pantalón negro. ¿eh?.. nada malo. y nosotros queremos que se atempere un poquillo. con boina. y esto no ha de saberse nunca. — ‘Vemaría purízima. porque tampoco se me levanta. la cubre con las manos. con muy mala leche todo el día. — Salud. ¿yo?. — ¡Lo ha clavado! —dice asombrado el Tuerto—. Todos estamos muy quietos. con una pinta telúrica que suena más bien regular. — Pues qué casualidad que el Tuerto y tú seáis impotentes y hayáis venido al mismo curandero. ¿cómo es que tú también te has dejado caer por este lugar perdido? — ¿Quién?. — ijo míu. Un crucifijo enorme muestra a un Jesucristo sangrando por las manos. — Salud Renco. en realidad venimos por otra persona? — ‘Tiendo ijo. los pies y el pecho. grueso.. porque esa persona es muy principal y señalada. — Qué lu que te paza ijo mío. dale la foto. El chamán este toma la foto. salud. ¿tieneh un afoto d’eza pezona? — Antes nos gustaría saber si es usted un señor discreto. y para eso ya toma zantac. no queremos que le pase nada malo. José María es un hombre bajito. No hay ni sillas ni muebles. camisa más o menos blanca. pero eso lo sabe cualquiera que mire la foto. sanguíneo. que disfrute más de la vida y deje de joder al prójimo. aunque quiziera no pudría cuntarle a naide vuestra coza. — ‘Tiendo ijo. — Zalú ijo. — Vale. como de ángel de carnaval. ¿eh?. nada de mal de ojo y esas yerbas. — Ya —asiento—. El brujo acerca una vela. este es el tío». Este no se ha buscado una gran excusa. ya sabe.. pero que te pase a ti que no tienes ni treinta años. La vieja y el brujo aguardan a que parta. didicao a jasé buenah obrah de cariá. . a nosotros lo que nos interesa es que se serene. ¿qué le paza a eza pezona. Aquí pongo los seis euros señora Matilde.— ¿Y tú Renco?. [mira a su alrededor. incluso la Rata. de vírgenes. en donde el Renco aparece con cara de vinagre. — claru. que también carece de ventanas. que la serene. cierra los ojos unos segundos. vivu aquí. Verá señor brujo —explico—. y luego el llamado José María —que nos lanza miradas extrañísimas— nos hace entrar en la habitación interior. ¿dise que no te se levanta? — Verá usted señor brujo —tercio—. Mi amigo extrae de la cartera la instantánea de una comilona campera. — Bueno —responde el Renco con gesto molesto—. eh argo mu normá. porque. los abre y nos devuelve la foto. nos dirigimos a usted esperando que mantenga la misma discrección de un cura con el secreto de confesión. Salud a todos.. que lo del Tuerto tiene explicación [lo expongo a la curiosidad general mostrándolo como hace él con los besugos en la pescadería]. y retrocede su cabeza con expresión de sorpresa en el ano. Así que prosigo. De piedra nos hemos quedado. El brujo abre fuego. De golpe. — ¿Sí?. de unos sesenta años. La foto Tuerto. me marcho que parece que ha parado de llover. Un par de velas en el suelo dan algo de luz. ¿tiene solución padre? — Tié úlsera d’estómagu. ángeles y arcángeles. pero que es algo más alegre porque está literalmente empapelada con estampas de santos católicos. el Renco tiene úlcera. como buscando a otra persona]. — Sin pecado concebida. muy irascible. ahora tá to mu claru. contempla el rostro con expresión de beato. —¿Ve usted?. Sólo le pedimos que la apacigue. partao der mundo. pues yo he venido por lo mismo. — Esa persona está muy nerviosa. yo os dejo con José María.

Joder.. contraviniendo las recomendaciones de la DGT y desoyendo los buenos consejos de los anuncios de trastazos de Tráfico. es un pino muy alto. «¡cuidado con los pinchos!». mirando los barrancos. La Rata está algo desquiciada. se ha apaciguado.. volviendo en el coche por donde vinimos. porque lo único importante. Vegetación de aliagas espinosas ¿Qué hacemos? Hay tres posicionamientos ante este dilema: el Tuerto dice que bajemos hasta el pino y que saquemos al Renco del coche. hombre!» Final feliz de la historia. retrocedimos con el Seiscientos. se va apasiguá. Sí.. ya no reprocha. lo único de lo que tenemos absoluta seguridad. mira la vida de otra forma. Pero hay una cosa que me intriga. «¡hala. qué bien. porque hay una zanja de seis o siete metros de ancho. que se había despeñado por el terraplén. — ¿Ya? — Yastá. y tras dar vueltas y vueltas. el artífice de la idea del Brujo. «ya os decía yo». ya no recrimina. ijo míu. no se había puesto el cincho de seguridad y salió despedido por la ventanilla.— Yastá. con paz y filosofía. y salimos al exterior. las ruedas del seiscientos. Discutimos. pero nos interrumpen unas voces de auxilio: ¡el Renco!. «¡mira por dónde andas. sepa que el Renco es muy malafollá.. . apoquinamos los seis euros. conduciendo muy lentamente durante media hora. lo único cierto. que leche se ha dado!».. volcado en lo alto de un pino. Un frenazo y todos acabamos en el parabrisas. los buitres comienzan a volar en círculo. el Gordo se decanta por ir a la carretera a buscar auxilio. y una bajada por la ladera muy escabrosa. — ¿Sí?. otro barranco. Pero con una diferencia. Nosotros tres nos miramos con complicidad. El vientecillo mece las ramas suavemente. Vamos comentando la jugada. se va apasiguar. donde ya dejó de llover. y un montón de pedruscos lisos. Nos hemos librado por los pelos. Nos despedimos haciendo la Señal de la Santa Cruz ante el retrato de Jesucristo. que se levanta las tetas como diciendo. ¿seguro? — Sus lu estoy disiendo mu en zerio. «¡agárrate por allá!». el arco iris se levanta. vemos que el camino se acaba de golpe porque se ha derrumbado con la lluvia. cuando al tomar una curva.. y debajo del pino hay. qué miedo. — Loh ezpírituh lo puén to [intensa entonación]. conseguimos salir a la carretera mientras consolábamos al pobre hombre. y que mientras el coche daba vueltas había comprendido lo absurda que es la vida. Al fondo del barranco se divisa el cauce de una rambla con poca agua. ahora estamos colgando un cartel con marco de madera en el local. vaih a veh. El camino está embarrado. Sí que se han dado prisa los espíritus en apaciguar al Renco. pero el Gordo domina la situación haciendo malabarismos con sus tetas. reconozco que lo del Brujo fue un acierto. da igual. Han pasado dos semanas. que te afanas con cosas sin importancia. Ya no se pelea.. declinamos la invitación de la vieja para tomarnos un caldito. ¡Orden!. yo por subir hasta la casa del brujo para estrangularlo. «¡ojo a los resbalones!». y todo sigue como siempre. Desde nuestra posición le ayudamos con nuestros fértiles consejos: «¡sube por ahí!». ¡Disciplina!». con lo que va a ser de aquí en adelante nuestra consigna: «¡Limpieza!. El Renco ha cambiado. Los pajaritos cantan. Está más abajo. Estas palabras nos han dejado muy pensativos. pero escuchárselo a otro da que pensar. ¿qué diablos fue a pedir el Renco al brujo? Bah. Y a unos treinta metros está el coche del Renco. — Joder. carentes de dibujo desde hace varios años. embarrado pero aparentemente idemne. Ya no nos queda nada más que hacer. porque yo siempre lo digo. sobre todo el Gordo. buscamos otro sendero. — ¿Conseguirán el apaciguamiento?. Nos dijo lo evidente. es de que algún día moriremos. Ha alcanzado el equilibrio interior. como no. El Renco fue rescatado. patinan peligrosamente.. Nosotros tres seguimos con lo nuestro. — Neste istante loh ezpírituh van a apasiguarlo.. ¡ha sobrevivido! Seguramente.

al fin y al cabo. y la guadaña empieza a producir considerables claros. lo cual explica el por qué el Seguro de Vida es siempre el producto de mayor rentabilidad para las compañías del ramo. porque sólo se da una vez en la existencia. haz algo». no sé por qué. suplicante. salvo por el encontrarse con los amigos. en el que el duelo no se realiza tanto por el muerto como por los que quedamos vivos. Resumiendo.La última voluntad Si hay algo más penoso para mí que un velatorio. El velatorio suele ser un acto social bastante grotesco. y raro. chistes de los menos impresionados. que un velatorio es un rollo. que suele ser un varón maduro. por ejemplo. una agonía es algo bastante pesado. Un asco.. por lo visto. vaya. percatándonos de que más temprano que tarde la Marivén nos pasará la cuenta. en esta civilización tan comunicativa. y está ahí. los desgarrados gemidos de las mujeres. ya saben. las mujeres suelen llamarme para que anime a sus maridos en sus últimos momentos. poseo parientes y amigos de la misma quinta que la mía. Una agonía es algo muy molesto para el interesado. porque. y que esté a menudo en contacto con Ella. sobre todo si el fallecible no colabora o pierde los nervios. que no me resulte penosa. porque el enfermo se asfixia a las tantas de la madrugada. es válida la primera afirmación. disputas sobre herencias. que te come la moral. ya que conozco a mucha gente. me muero Jorge. el olvido de rencillas y las consiguientes reconciliaciones de enemigos a muerte. la charla distendida. porque es inevitable. Una agonía. soy un experto conocedor de ese raro e inevitable tema que es la muerte. leucemias. esas chicas te miran como diciendo «menudo plomo». Pero que conozca bien la Muerte. El muerto. mi opinión acerca de ambas contingencias. ellas no pueden hacer nada más que estirar las sábanas y poner sus medicaciones. hay que matizar que se me ocurren cosas mucho más penosas que esos dos posibilidades (mientras no sea yo el protagonista). pasó a vivir su muerte con toda tranquilidad. por supuesto. Sin sacar pecho. porque como el tipo empiece con el «me muero. que se precipitó por la terraza de su chalet de la sierra mientras se contorsionaba buscando cobertura para el móvil. Si le haces caso y llamas a las enfermeras por quinta vez.. puedo decir que poseo mucha experiencia en el desenvolvimiento de ambos episodios. congestiones y el caso del idiota del Joaquín. conozca o no al finado. algún botellín de cerveza. no quiere decir —ni mucho menos—. y es normal que se lamente. he llegado a una edad avanzada. difícil de entender. Al ser yo una persona ponderada. Suele decírtelo con una voz sacada de las tripas. Pero debería de ser una queja que poseyese algo de resignación. Y de consolar a las viudas que. y los amigos me abonan para que amenice los funerales con mi presencia consoladora. claro. que sabe ganarse la confianza de la gente. puede darte el día o la noche. y tus demandas sólo sirven para . Bueno. el estrechamiento de lazos de camaradería.. todas las bajas de la última temporada han sido hombres. mientras que los que quedamos aquí nos tenemos que ocupar de los detalles de la jodida incineración. Un accidente que comienza a ser bastante frecuente. es asistir a una agonía. Permítanme explicarles —en un momento—. Únese a ello que en épocas de paro me dedico profesionalmente a acompañar enfermos por la noche. pero si sólo consideran velatorio y agonía. de verter las cenizas y de un montón de papeleo —que no es moco de pavo—. En fin. algo pasmados. en el ataúd. Inevitable. que pueden conseguir que semejante muermo tenga momentos de brillante interés. tan pancho. velatorio y agonía. faltaría más que no pudiera quejarse. equilibrada y serena. inefectivas a la hora de la muerte —como todo el mundo sabe—. liquidados en un santiamén por infartos.

cuando todo le empieza a ir bien.molestarlas. ya que Agustín está divorciado y vive solo con sus mascotas y sus hijos que le visitan un par de horas por las tardes. pero ¡ca!. Ese tocado siempre causa muy buena impresión en los jueces —me dice—. meses. pero ese es otro tema. el agonizante intentará respirar «una vez más». cardiaco. trabaja. Me avisaron del sindicato y me pidieron —por favor—. no conozco a don Fulano de nada ni guardo amistad con él.. Ni hablar. Pepe es el falso testigo perfecto. ayudando en los deberes a los niños. se hace alcohólico. Vamos. semanas. es capaz de decir sin pestañear: «sí señoría. Y en ese episodio infame de prueba de resistencia condenado al fracaso. ya que las tortugas son muy sensibles al karma negativo—. algo calvo. No señoría. le diagnostican un cáncer de riñón. Sólo he venido para cumplir mi deber de ciudadano». Finalmente. mete cabeza y. En la España franquista recorre andando como vagabundo todo el Norte Peninsular y la Meseta. peor que subir una montaña cargado de piedras con un higo chumbo dentro de los calzones. que porta con elegancia una boina negra sobre la coronilla. así que vamos al grano. Pepe. se asienta. Agustín el Sopa. cuando tiene que declar como perjuro en los procesos laborales y penales de otros compañeros.. pero dije que la introducción pretendía ser breve. cuando llega el momento. Y si al menos la cascase de una vez. presentando un aspecto ingenuo de patán de pueblo incapaz de mentir. De esa manera. A Pepe se le ve casi feliz.. sus amigos y el doctor. es difícilisimo palmarla. no busca o no encuentra pareja. hay sudor. ya que se supone que tú acompañas al moribundo para que no dé la lata. heces. Salvo los depresivos que se suicidan. ese señor es el policía que golpea a don Fulano en el día de autos. muy conflictivo en los empleos. y abandona la casa familiar desoyendo todos los consejos y amenazas proferidas en gallego. aprende el oficio de albañil y se especializa como cantero. en donde el hombre charla con gesto sereno con su mujer. mocos. Medio siglo hacia atrás. se hace un hueco. se tranquiliza. algo que resulta a la larga. y disfrutando de largos y melacólicos paseos por los bosques . de mandíbula barbuda.. Se mete a maletilla y anda con mercheros y maleantes. llevando una vida familiar como adoptado. agotador. llevándose el intrigante secreto a la tumba. cuello con carácter. de hola y adiós y de alguna que otra trapisonda. y tras dar las últimas recomendaciones (un segundo antes de revelar dónde guarda los ahorros de la vida o el nombre del asesino). digestivo. llagas por fricción y un olor peculiar si no lavas al interfecto con frecuencia. reservando la energía para meter otro litro de aire en el buche.. falangista. Todos lo hacen como si fuera la última cosa que les va a pasar en la vida.. Pepe es un anarquista de cincuenta años al que conozco superficialmente. porque mientras los aparatos (renal. comienza a mear sangre. su familia es adinerada. luego anarquista. Es un gran artesano. Llevo asistiendo en su agonía a un compañero. secreciones variadas. Una agonía en condiciones —os lo aseguro— puede durar días. No he visto a nadie en trance de fallecer —y he asistido a un centenar de agonías— que se largue con tranquilidad. Buena persona. desde hace más de un mes. huraño. la espicha con un breve espasmo o con una caída de cabeza sobre la limpísima almohada. Se aprende a la perfección su papel. Podría hablar muchas más cosas acerca de la muerte. Los últimos seis meses Pepe los pasa en su domicilio y en el de un compañero. He aquí el resumen de su vida. no logra trabajo o lo despiden enseguida.. que me hiciera cargo del asunto dada mi buena predisposición.. se carga muchos problemas de otra gente. algo que nunca tuvo antes. suciedad. Así no se muere nadie. sus hijos. depende de la enfermedad de que se trate y de la resistencia del enfermo. labra muy bien la piedra. bajo. Su aspecto es el de un hombre fuerte. Cuando llega su adolescencia se enfrenta a sus padres. pasa por la cárcel varios años.. se lo extirpan en el Seguro y lo jubilan con una magra paguita. que la muerte no es como lo de los telefilmes. con mucha historia a sus espaldas. La gente se agarra a los brazos del sillón y se afana por respirar limitando todo movimiento.) funcionen más o menos.. como en las novelas o las películas americanas. nunca se contradice ni vacila. estudia minuciosamente los ambientes y el rostro de los actores.. dando de comer a las tortugas domésticas —una tarea trascendente que requiere una gran paz interior. de un pueblo de Lugo.

a Pepe le ha llegado su hora. tenéis que jurar por vuestro honor y por el sindicato que cumpliréis mi última voluntad. — ¡Ah!. tendrás que decirnos de qué se trata —manifiesta el Tuerto—. te lo digo porque él ya está repartiendo tus pertenencias y comprando los regalos para los que quedan vivos.norteños.. Menos mal que hoy sólo me quedo con él desde las diez de la noche a las dos de la madrugada. — Quiero que estéis los tres presentes y solos. pues ahí vamos Pepe. Pero así es la muerte... Cuando entre en coma. Esto es un ultraje. con mi compañera.. ¿de qué se trata? — No. antes no‚ ¿de acuerdo? — De acuerdo hombre —asiente el Tuerto. y la diestra cogiendo la barbilla. esperemos que esto no se alargue demasiado. Una recidiva —que dicen los médicos— con diversas metástasis. que entre unas cosas y otras. que no discrimina a los buenos de los malos. cuando me releva el Sopa. acostado. ¿no irás a no morirte ahora?. Hoy está la cosa solemne. me toma de la mano y me da palmaditas: «¡ánimo!». solo eso. la cosa va de mi entierro.. — Bueno [me mosqueo]. este cabrón está ahí.. no hay problema —asiente el Gordo—. el Gordo y yo. porque si hay que matar a alguien. Nos ha citado a los tres. ¿cómo que vale?. y estamos los tres a los pies de la cama... míralos con esa sonrisa boba.. que yo no estoy conforme. —Pero vamos a ver. tan tranquilo. conmigo no cuentes... ¿entendido? — Vale. el tipo me cae bien. ¿quién querría serlo? Tengo que pensar en ello.. Mientras aguardo.. y no le haya acertado en sus partes a varios que yo me sé de los que salen en el telediario. que estoy escamado. como este tío está tan mal y parece de mal gusto contradecir a un moribundo. ya que dice que quiere que cumplamos su última voluntad. Muy serios estamos. lo abrís [índice al cielo]. me limito a mirarlo con una . como que me mosquea tanto misterio. con el codo derecho apoyado en la mano izquierda. que yo tengo muy mala puntería por lo de mi ojo. Estos dos insensatos están tan dispuestos.. siendo mi misión. con los jefes en el trabajo. ¿de eso no se está ocupando el Sopa?. charlamos de cosas intrascendentes de la guerra en Irak por la invasión de Kuwait o de la locura del nacionalismo español.. verdes a los políticos de guardia. y el Sopa no debe participar. en ese sobre de ahí [señala con dedo tembloroso un sobre amarillo colocado en la mesilla de noche] están las instrucciones. pero. Sin embargo.. — Ah. no se queja. bueno hombre. porque sabe que formamos equipo. tan amarillo. Después están las instrucciones para la sepultura. — Antes tenéis que prometerme que lo cumpliréis. Pues claro. ahí. en la cama. es que quiero que hagáis algo por mí una vez que me muera. Pero vamos. os adelanto que se trata de que no quiero que me incineren. Empalidezco. Claro.. porque hemos venido el Tuerto.. — No hombre. si tienes esa manía. — Ah. el lavarle el cerebro concienzudamente para que acepte su destino alegremente. A mí me suena que hay algo raro en esta historia de «el sobre que no se puede abrir». no pide nada a pesar de que ha perdido lo menos venticinco kilos de peso. poniendo —como no puede ser de otro modo—. vale —concede el Gordo. El menda este se permite el animarme en mis grandes problemas con mi hija. porque sería un palo tener que devolver tu ropa y tus herramientas. Pero. una gigantesca cabronada —que digo yo—. Escuchándolo. es que si se cargase a los malos. hombre. qué mal repartido está el mundo. — Joder. Otras veces el tema de conversación soy yo. tiene que tener algo en el hígado. quiero ser enterrado. No protesta. — No hombre [gesto de calma]. Se supone que soy yo el que tiene que levantar la moral. — Mirad. Os lo pido con el corazón en la mano. lo ha vuelto a postrar en el hospital... Oye. ¿no?. y allí nos turnamos para acompañarlo.. ¿prometer?. me pregunto cómo es posible que la naturaleza dispare tan mal sus dardos. qué se le va a hacer. pues pide por esa boca hombre —dice el Gordo—.

»Quiero que mi cuerpo repose anónimamente en la tierra junto a ellos. Es una respiración muy forzada. — No.. enterramiento ilegal. Pepe sigue graznando. se mea en la cama. Nos hemos negado estos días a que le coloquen una sonda de alimentación. me pongo las gafas de leer y declamo con pompa y circunstancia: «A mis buenos compañeros: Libertad y Unión. a la zona de la fosa común en la que reposan los fusilados de la Guerra Civil. aviso a mis compañeros desde la cabina a las once de la noche para abrir el dichoso sobre. Salud y anarquía. La luz de los fluorescentes ha disminuido su intensidad y adquirido un tinte azul oscuro. Ha perdido ya la cabeza. respira con bastantes ruidos.cara circunstancias similar a la que edito cuando me invitan a comer y me plantan en el plato un muslo de gallina. » Le hubiera pedido este favor a mi amigo Agustín el Sopa. todos los primeros de mayo. no se me ocurre cómo. porque los viejos nos lo han contado. algo que me parece incomestible. violación de la propiedad pública. así que doy mi «vale» a regañadientes y procuro no pensar más en el asunto. En cuanto se agote.. Y. tras la manifestación reivindicativa en la que recordamos a los Mártires de Chicago. Pepe se deteriora. pero que creo que podemos abrir ya el sobre en cumplimiento de la última voluntad del finado. y hasta que no empieza a asfixiarse no echa a andar de nuevo el pulmón. y de alguna floristería funeraria (las de los demás). por lo que veo. No se puede enterrar a nadie en la zona de la fosa común del cementerio.» Finalizo la lectura de la carta. profanación de tumbas. Les explico a mis compañeros que nos quedan aún unos minutos. Eso quiero. sé que estoy en buenas manos. Es un terreno cubierto de albero amarillo. mosqueadísimo. Como símbolo sentimental de mi adhesión a sus valores. justa e igualitaria. justo cuando Pepe pega —supongo— las últimas boqueadas.. igual de sorprendido que esos dos gaznápiros que me han hecho caer en la trampa vil de un moribundo. a asearlo y a peinarlo para que esté presentable. porque a este le hicisteis la promesa de que cumpliríais su . QUIERO. Este cabrón ha pensado en todo. firmada de su puño y letra. Conocedor de vuestra fama y expediente. Hay una segunda hoja en la que el interesado declara que quiere que su cuerpo sea trasladado a casa antes de morir. Así que. quiero que ese sea el vehículo que me funda en el cosmos y me traslade a través de la nada en ese viaje tremendo y misterioso que es la muerte. pero le estimo demasiado como para dejarle encargado de la comisión de este delito que incluye falsificación de documentos. Os deseo suerte y cumplimiento en esta misión. tal vez el secuestro de algún guarda jurado y quién sabe si el homicidio llegado el caso. Lo tomo con trascendencia. Y sí. quiero que me cubra el polvo que fue manchado con la sangre generosa de los míos. Pasan las noches. que quedó en el interior del recinto funerario tras la ampliación que se hizo en los años sesenta. lo abro. de esta noche no pasa. murmura. limitándonos a cambiarle los pañales y la postura periódicamente. he sido anarquista. no podemos enterrarlo allí. y me parece escuchar la risita del palo del gotero y de la mesita de noche. en cumplimiento de la palabra dada. de acercarme al Cementerio Viejo. todos los años van a ese lugar unos cuantos carcamales enarbolando sus estandartes masónicos y libertarios. Exposición: desde que tengo uso de razón. Tenemos entre manos un lío muy gordo. delira.. Legalmente no se puede. imposible. no come. sin señalizar. nos lo colocan en el nicho que le corresponda y se acabó la gestión. pero que no puedo rechazar porque sería una ofensa a la cocinera. —Menudo cabronazo. Hay veces que se le olvida respirar. no atiende a estímulos. y he tenido la costumbre. Pero inhumar allí a Pepe. sentimientos y aspiraciones. Una hora después se presentan. no podemos —asiente el Gordo— si vamos con el muerto al cementerio. ¡a quién se le ocurre!.. la casca.. el blanco de los ojos tiene un tinte alimonado canario. maldita timidez.. Sabemos dónde se situaba el paredón y la fosa. para depositar unas flores y hacer un pequeño homenaje a aquellos correligionarios que murieron asesinados por el franquismo por haber cometido el único delito de defender una sociedad libre.. interrumpe mi meditación la voz del Tuerto. Está más amarillo que nunca. para depositar allí las coronas hechas con flores de los parques (las nuestras). — Pues hay que aligerar con lo que sea..

inhalando como puede. — Como si no tuviéramos ya suficientes líos —prosigo—. — ¡Ah. me niego. estamos aquí discutiendo un negocio que nos ha dejado encargado Pepe. Pepe sigue ahí.. — ¡Eh!. eso no estaría bien —afirma el Gordo—. — Pero vosotros fuisteis los que dijisteis que sí sin pensar [hago gestos de silencio]. ¿para qué molestarnos?. En este momento. Aquí no pinta nada. en lugar de presentar una expresión de sufrido sufrimiento. no la ha cascado porque noto que su mano me tienta. o colocar la urna en la sala de asambleas del sindicato. vestida como una hippie de los sesenta. que también tú te comprometiste —se defienden al unísono—. que no sé cómo explicaros». fuertes contrastes de luces y sombras. ¿me vais a escuchar?. que lo incineren. sin que nadie se dé cuenta. constituye un misterio. estaba . ¿hacéis guardias de tres o qué? — Eso no es de tu incumbencia. que lo echen a los buitres y a otra cosa mariposa. Pero está clarísimo de que algo está escapando a la razón. que se lo lleven. Yo digo que sigamos el procedimiento habitual y [levanto los puños hacia el techo] que le den por culo a la última voluntad. que lo otro. echándome en la napia un aliento apestoso a acetona. solo me apercibo de algo referido a la venganza y a arrancarme los huevos. que me alegro mucho de que estéis bien. En la penumbra contemplo la faz de un auténtico hijo de Belcebú. Nos saluda y habla: «que esto. no!. pero que tiene aún suficiente mala leche como para canalizar su energía vital hacia un mal de ojo o algo peor. Maravillas ejerce de ama de casa treintañera. una compañera del sindicato... En realidad se llama Caño Santo.. Recapacito malignamente. pero ya sabes como son estas cosas [estertor de angustia]. desencajada. cuando se abre la puerta y entra la que faltaba: Maravillas. que comparece pálida como la cal.. porque me han pasado unas cuantas. se apagan las luces. Soy ateo radical. que seguro que cualquier día de estos se cae haciendo limpieza.. abalorios.voluntad —les recuerdo. espero que lo sepas. pero no le gusta que la llamen así. claveteados y llenos de manchas sangrientas. Esos dos idiotas parece que no se han enterado de lo que me ha pasado. — Y no lo estáis hablando muy bien. se enciende la luz. da a entender que lo está pasando mal.. esto que pide este tío no se puede hacer. Me suelto como puedo. ¿Ha muerto ya? No. ¿qué haces aquí con estos dos y esa cara de pasmados?. de golpe. Me susurra algo en tono amenazante. se ha dejado de escuchar el laborioso respiratorio del agonizante.. veréis. ¿eh?. palpitosa y azulada.. oye perdona Pepe —me dirijo a él— si nos estás oyendo. ya que Pepe. no estoy dispuesto a ceder.. ¿vienes a ver a Pepe a estas horas o qué? — Y tú muchacho —me responde con descaro—. así que. así no se separaría de nosotros. me baja la bragueta y me atrapa los testículos con cierta delicadeza. meditemos. no. pero sé que en esta vida suceden cosas muy raras. collares hindúes. está muerto. pensando en cómo escaquearme sin que me fulmine algún rayo energético. ¿qué es lo que sabes? —¤Pues esta noche me ha pasado una cosa muy rara. que dicen que no se debe hablar al lado de los que agonizan porque lo entienden todo. Aunque hay diferencias. me incorporo. esto es demasiado.. — A ver muchacha —interrogo—. melena lisa sobre los hombros y raya en un lado. ¿Qué diantres sabe esta tía? — A ver muchacha. monitores y sueros de la habitación destellan amenazando peligro.. Aún así. ¿se puede saber qué pasa?. como llamándome la atención y. no lo entiendo bien. bueno. Vamos a ver. Su presencia a estas horas en este lugar. Digo que está casi muerto. ¿a que no estáis haciendo el encargo?. con sus cuernos y todo. tranquilidad.. a él le va a dar igual lo que pase a partir de este momento. ya tenemos allí la urna del Joaquín y da mucha grima verla presidiendo la estantería. o casi muerto. me recuerda a esos cristos sanguinarios de la escatología católica. porque todos los aparatos. Me doblo en posición de defensa y coloco el rostro frente al suyo. y también se gana unas pelillas echando las cartas.Podemos esparcir las cenizas en el jardincillo de la fosa común.. sí. en honor a una virgen de Málaga.

admitir que estoy cagado y cumplir la última voluntad de este cabrón contra viento y marea. hipocresías e . En concreto a ti. Les pregunto que qué pasa y me contestan que ellos son los muertos [escalofrío evidente en esos dos tarugos que son el Tuerto y el Gordo]. planteo que tomemos este desafío en nuestras manos. los muertos que vienen a llevarse a los vivos que están en la habitación 503 del hospital. cojo la Vespino y aquí estoy para cumplir mi misión: que tenéis que cumplir la promesa. «¿A ónde vah?» —me pregunta el gilipollas del Juan mientras salgo—. con una ansiedad muy mala. y le pido a los muertos sin rostro que me dejen salir del sueño. la presencia de Maravilla con sus profecías. « Creo que —efectivamente—. Entonces abren la puerta y os veo a vosotros. qué peso más grande me he quitado de encima. porque pienso que llamar a los niños no iba a sacarme del trance. El tío se va. y Pepe agonizando.» Una vez me he garantizado. ellos terminen por irse también a la cama. Esa historia de muertos que se los quieren llevar a la tumba. y que en esto de los muertos era mejor que al menos hubiese dos adultos. Mis dos compañeros están totalmente acojonados.. pero no puedo. pero me responden que me equivoco. te ruego que te largues con viento fresco. y yo me quedo sentada. Se encuentra lleno de gente. pero que tengo que trasmitir el mensaje de que hay que cumplir la promesa. largarme y dejar que estos dos se las apañen solos. Me angustio cada vez más. Las recientes revelaciones de Mara. hay una mano esquelética que te coge. en un atado enmudecido que llegue más allá de nuestra existencia. Y. y lo resolvamos tal como estamos acostumbrados. con lo cual es posible que la profecía se cumpla y esta noche muera desangrado por arrancamiento genital. y juramentarte en un grito de silencio. porque —como ya sabéis— hace ya tiempo que estamos para separarnos mi compañero y yo. Pero lo más probable es que si ven que yo no tengo miedo. y en ese momento. » ¿Que no te quieres marchar? Pues muy bien. Entonces tendrás que arrostrar junto a nosotros terribles peligros. ya. la discrección de esta vidente del sindicato. vengo aquí. que te tiene atrapado. «qué. Ozú. pero de mucha. Venga. así parecen aconsejarlo. me visto y. que ya sé de quien se trata. Fijáos si tendré miedo que ¿a quién os creéis que llamo?. claro. a no ser que quieras que todos acabemos en presidio. muchísima gente. mirándolos con los ojos muy abiertos. estaría soñando». que lo último que quiero —aparte de librarme de los muertos—. me quedo dormida. Es de noche. Entonces me acuerdo de Pepe. «¿A ti qué te importa so gilipollas?. Así sea. Me contestan que vale. prosigo. ¿has gritao?». han destruido sus débiles defensas síquicas. con muertos o sin ellos. El primero. y me pongo a soñar. engaños. le respondo. vosotros sabréis de qué se trata. vete a la mierda». Yo intento hablar a esas personas. pues llamo a Juan. Como digo. Procede largar un pequeño discurso. ¿entendido? Bien. es ver al cabronazo. Ante mí se abren dos caminos. He aquí el sueño: estoy en el pasillo de este hospital. Salgo. refunfuñando. la profanación de tumbas y cementerios no está en la lista. Maravillas. mediante mentiras. ya que me acuesto muy temprano porque acabo el día reventada. » ¿Que qué estoy diciendo? Joder. Hala. y pienso que tengo que despertarme porque esto es un sueño. je. ¿que he gritado?. un sitio igualito a este. ni idea. y les digo que sí. Así que me decido a hablar antes de que mis colegas reaccionen. contadme de qué se trata. que si te quedas tendrás que mantener el pico cerrado de por vida. así que chillo «¡Juan!». al tiempo que viene el cabrón ese preguntando medio dormido «¿qué paza qué paza?. El segundo. con un miedo espantoso. enciendo un cigarro. El encargo que nos ha hecho Pepe no puede constituir materia de murmuraciones. que hay tres más que tienen que venir también. porque sabía que teníais que estar con Pepe y porque de repente se me ha ido el sueño y el cansancio. como dentro del catálogo de tejemanejes que hemos realizado dentro de nuestra triple hermandad. grito. sería una blasfemia no cumplir la última voluntad de nuestro compañero. y me despierto. pero ninguna tiene cara y no sé si mirarlas de frente o por la espalda.durmiendo en el sofá. Les aseguro que así lo haré. a mi marido. —ya que nos va a ser necesaria para lo que estoy maquinando a toda velocidad—. ¿Que no me preocupe?. Jorge.. « En primer lugar. Total que me empiezo a cagar viva. y yo.

Mara. esto no lo puede atender el MIR.. — Es que no son horas.. limítate a decir «sí» si yo digo sí. ¿Julián qué?... ¿cómo se llama el médico. lo habré confundido. canosa. Nos ha jodido Pedro. Espero un minutillo impaciente. y además aquí está el consentimiento del propio paciente. — Pero esto no puede hacerse así como así. por favor. El tal Don comunica conmigo.. Mañana será ya tarde. llame al adjunto.. no.. barrigudo. la supuesta esposa. no lo sé. convencional e inquietante con sus temblequeos expiratorios. — Claro. que venga urgente a planta de Medicina Interna. no quieren esperar a mañana.. «¿Diga?». ahora.ilegalidades. que nos da mucha pena. y esto no es una urgencia que él pueda atender.. rodeado de su gente. un paciente que se está muriendo y quieren hacer el traslado a su domicilio. ¿son ustedes sus familiares? — Por supuesto. desde este momento me proclamo líder natural de este grupo. Compañeros. La enfermera contempla a Maravilla. la enfermera. se encoge de hombros y se larga a llamar al médico por su teléfono del control.. Llamo a la Centralita del hospital. La saludo y empiezo. Maravilla fuma ostensiblemente junto a Pepe leyéndole las líneas de la mano izquierda: «te queda poco tiempo» —le explica—. Mientras. gafas culo de botella. Hombre. pijama uniforme verde. el médico está para atender a as urgencias. — ¿Don Julián?. la lee. el adjunto. Como buena trabajadora asalariada del Sistema.. — Pues ha dicho antes que se llama Julián. la enfermera está pensando —escucho crujir su cerebro—. y a firmar cuando te lo indique [Mara se carcajea]. A ver. no lo conozco. ¿dónde está el médico? — Haga el favor de no insistir más. cincuentón. Lo primero es sacar a Pepe del Hospital antes de que fallezca. — Que esto que lo otro. que el médico vendrá en un rato. «no» si digo no. Queremos el alta voluntaria. y esta es su esposa que quiere firmar el alta voluntaria. A continuación la compara con Pepe. [dirigiéndose a nosotros]. — ¿No lo conoce? — No. Llame al adjunto. no lo conozco.. ¿Estará el médico en la cafetería? Voy a ver. y cuelgo antes de que tenga tiempo de forzarme la voluntad con un severo interrogatorio. yo soy su hermano.. que está diciendo «sí» y «no» con la cabeza. eso es algo que sería completamente contraproducente e insano para mi salud. informo a mi compañera para que no se intranquilice. cuelgan y les pido que desconecten esos aparatos infernales que te tienen atado a la familia y al trabajo. les diré que esperen.. que está atendiendo una urgencia en Urgencias. por favor. Caray. un error [incido el tono es la palabra «error»] lo tiene cualquiera por favor. voy a la cabina a llamar a casa. una mujer de inmensa barriga. porque uno puede ser un delincuente que extorsione a un empresario sin escrúpulos con la llave inglesa en ristre. y deje de acosarme o llamo a Seguridad. no. — ¿Ahora? — Sí. así que. brevemente. sí. barbudo. por un tema familiar importante. vale. una cabina de teléfono solitaria. cara de malas pulgas. no hay tiempo para más explicaciones. hasta que llega a la conclusión del «a mí qué».. — Sí. pero el no avisar de que voy a llegar al hogar tarde o fuera de horario. ¿Alguien quiere discutir el cargo? De acuerdo pues. con pijama azul y boina. y la queremos ahora. Al cabo de un minutillo llega la enfermera.. Veo que el Tuerto y el Gordo también están dando explicaciones por sus móviles (son más modernos que yo). una mujer joven... que vea lo mal que está Pepe. Le enseño la nota de Pepe autorizando el traslado. el timbre... de buen ver y bastante estrafalaria. Le informo —con voz deformada y tremebunda—. pido que me pongan con Don Julián. que o va . esto sí es una urgencia... — Ah.. no me he dado cuenta. Dura en verdad es la enfermera. — ¿Que cómo se llama?. — ¡Ah!. que nos lo queremos llevar a casa para que se muera allí.

pero sin referirse para nada al «incidente telefónico». por favor. El hombre se sorprende. con calma? Les explico. El médico lanza una breve mirada a nuestro hombre: «es que ya está muerto. Aquí está la declaración del paciente y aquí está su mujer para firmar el alta voluntaria. fijo con mis ojos su mirada. pero dése prisa porque Pepe puede fallecer en cualquier momento». Lo paro en seco. Con bastante malhumor. o le cortaré los huevos esta misma noche. una vez muerto.inmediatamente a planta de Medicina Interna. mientras que los esbirros del Estado (los polis) pasan ampliamente de defender al honrado ciudadano. El galeno llega casi inmediatamente. es cierto. Por otro lado. y aprovecho para abrir los brazos en gesto de esperanza. Abajo tenemos una furgoneta. Lástima —pensará—que esos tiempos hayan pasado. y juicios. Alto.. hasta que la funeraria se hace cargo de él. La bruja de la enfermera suelta un «¡ja!». él no sabe por dónde voy a salir yo. ¿por qué no esperar tranquilamente e ir haciendo las cosas bien. No puede ceder así como así a la petición de un bergante. caracterizado para la ocasión como delincuente habitual. el muerto. con greñas y rostro patibulario: «sí son horas. En fin. va a perder su tranquilidad y su rutina. señorita —se dirige a la enfermera—. Muy mal hecho. Está realizando sus cálculos. y opta por la seguridad: «bueno. manos cruzadas en la espalda. con lo cual sería más difícil —inclusive imposible— dar curso a la petición del finado. pero buena pinta no tengo. no voy a contradecirle. artículo ventiocho. apartando la chaqueta y mostrando al señor doctor una navaja de albacete de cinco muelles colocada sobre mi cinto. modales altaneros de almirante inglés. la ha palmado. se aplicaría con total seguridad mediante un poste en la Plaza Mayor con una buena pila de leña. está acostumbrado a mandar y a poseer poder de vida y muerte sobre los pacientes. Si hace valer su rango y se pone farruco para dejarnos quietos —por joder—. el miedo es una de las fuerzas más poderosas del Universo. Denos los impresos y nos lo llevamos. Efectivamente. La idea que tiene este tío de «Justicia» en mente. traiga los papeles para firmar el alta voluntaria». no se mueve. yo veo como se mueve su pecho. el pecho se mueve levemente. de amor. voz grave y autoritaria de actor de doblaje. da un paso atrás. Mientras respire y no sea difunto. sí. cubierto en sus extremidades inferiores por leotardos negros. Reconozco que la . Eso sí. compruébelo. mientras que yo. con mi aspecto de matón de barrio y mi acento tabernario. — Mire usted. nos lo podremos llevar aún para que lance su último suspiro en la cama que lo vio nacer. afirma «que no son horas». corbata. traje de chaqueta. tieso. Así que toma la determinación racional que suele tomar la gente de ley y orden en estos casos. Miro a Pepe. y todas esas cosas tan molestas. sabeo sospecha que soy un elemento de cuidado. El problema es que. Debería de haber seguido asistiendo en silencio al duelo de voluntades. de fe. — Sí. acompañado por un segurata enorme. — ¿Usted cree? —me dice sarcástico—. más que nada por la hora. Qué pesados. al mando de un barrigón encapuchado y sin camiseta. podemos llevarlo a donde queramos. Deja a un lado la dignidad —que le den por culo al orgullo—.. Yo no he hecho nada. Si nos damos prisa.. Ciertamente. aún. no ha muerto. Lo más importante: si hay un conflicto. de un chulo como yo. Y mis compañeros tampoco ostentan el aspecto de querubines alados. Ahora mismo no me podría acusar de nada. ¿no se han dado cuenta? —y afirma muy satisfecho de sí mismo— no se lo pueden llevar de alta voluntaria». pero yo creo que respira aún. está en su terreno y dispone de ese armario empotrado de seguridad que lo escolta. sin lastimar su orgullo y dignidad.. estilográfica que asoma del bolsillo superior. pensarán ustedes. La ley General de Sanidad lo permite.. Por su mente circulan en estos momentos todo tipo de historias referidas a delincuentes que te hacen la vida imposible. Después todo se pondrá mucho más complicado. No tiene pruebas de que yo haya llamado por teléfono para augurarle una castración. no ha podido evitarlo. el cadáver permanece inmovilizado en la institución y es trasladado a Necropsias. No he amenazado. No me conoce. calvo. bata blanca. la iluminación mortecina. Estoy dando la espalda al bestia de seguridad.

ya pueden cogerlo y llevárselo». Pues muchacho. Esta vidente nuestra tiene golpes así. ya está. que. Vale vale. — [Cabreo]. Tomamos a Pepe con la sábana. En realidad a ella no le sirvió de mucho la videncia. La Ilustración todavía lleva dos siglos de retraso. Maravilla sale de la habitación seguido por don Julián. de fortuna. teniendo en su bolsillo la dirección de Mara para que le eche las cartas y le averigue cuál de las tres ex-novias sigue suspirando por su pellejo viejo. Estoy con mis cavilaciones pensando qué hacer. Por su parte —como me temía—. ¿eh?». duda de si debe seguir o no con el juego. aclarando —me habla a mí—.. el tío pregunta con rostro severo. Menos mal que las libertades individuales imperan en este momento. en una subida. pero —afirma contundente— no han llegado a cuajar. hay una muchacha morena que bebe los vientos. avisa a los celadores de puerta. muy profundos. ¿Necesitan ambulancia?. Ella se acerca al control pensando —seguro— «si al médico no le importa. ¿eh? —señala a Pepe—. eres tú el que lo dice todo. el facultativo se llena de ira. La enfermera desconecta el suero de Pepe. maldición. Mira [le coge un cachete y evalúa las arrugas]. pero el muerto no . a mí menos». y aguarda a pie de cama. claramente emocionado. que no hacía falta ser pitonisa para ver que aquel tipo del que se enamoró era un capullo de los gordos. se va a estroperar el negocio. yo no sé nada. las tres te dejaron por lo mismo. hemos visto el trajín que se traen con los fiambres y conocemos el procedimiento. como que no te ayuda en nada. suavemente iluminada por un flexo. su superficie es metálica y en forma de «V» muy abierta. a veces. Nos hemos quedado de piedra. por aligerar. Prosigue con su interlocución. Tú no sales del pozo como no espabiles. Mientras charla bajo mi benévola y discreta vigilancia. con el pundonor levemente herido. El facultativo adopta una actitud muy positiva: «bueno. — [Turbación].. para información general. Ella firma el alta voluntaria y el médico también. hay una que sigue suspirando una emoción. que otorga el alta en contra de su opinión.. Pero mientras.. a la voz de tres. Y no será porque no se lo advertimos. ¿te conozco yo a ti?. cuando Maravilla. para que los líquidos que sueltan los finados se depositen en el centro y no se viertan por los lados. — Tú has tenido tres amores en tu vida... como no espabiles tu vida no va a cambiar por más que lo pienses.. ¿Cómo dice usted? — No te asustes. Todos nos volvemos para atenderla. ¿a que sí?. le espeta: «¡eh!. de nada. favor por favor. tío.. elevamos a Pepe describiendo una breve parábola y lo colocamos sobre la camilla. cogemos impulso. ¿que tienen su propio transporte? Estupendo. Nosotros seguimos con el plan previsto. cada uno por un extremo.. que lo ha estado mirando embobada. muy tieso.escena ha sido bastante grotesca. pero yo sé que tú estás soltero y has tenido tres amores. tiene que estar desesperada si busca ligar de ese modo. ¿quiere que hablemos unos minutos? No le cobraré nada. ¿Pero qué dice usted señora? [estupefacto]. El golpe es considerable. la otra contesta con faz placentera. este burócrata científico no se enteró de lo del fin de las supersticiones. lo veo muy claro... aunque sin problemas de futuro en su horizonte despótico. impávida. ya hemos tomado la camilla de transporte de cadáveres y un ambú del carro de paradas. pues a estas alturas de permanencia en este hospital dedicado a enfermos terminales. ajeno ya a cualquier problema de dignidad o de burocracia.. ya que el enfermo debería seguir tratamiento hospitalario. ¿qué sabe usted de mí? — Ah. Comprende que su subordinada le está perdiendo el respeto. ¿verdad? [Maravillas dibuja un signo cabalístico sobre su pecho].. ya que fue a emparejarse con el cacho perro más grande de toda la Península. por cierto. parece que llegan a un acuerdo. Y dicho y hecho el hombre toma el portante y se larga tan feliz. Ser un estirao. Lo veo desaparecer de mi vida sin compasión y sin ira. Maravilla habla con el galeno en el mostrador del pasillo. tú estás soltero. en serio. inmutable. realizamos un movimiento de sube y baja para aprovechar la escasa elasticidad del colchón y. pero hay una.

¿Y ahora qué? Veo pasar volando una sombra fugaz. donde se encuentra el ascensor que usan en esta institución para trasladar a los fallecidos. Nosotros llegamos al ascensor de servicio. Sólo seguir adelante. adelante. protestando. y se le han unido dos auxiliares. Los murciélagos son logomorfos muy hábiles. la noche está turbulenta. Cogemos el oscuro pasillo. espectáculo. y el animalito choca contra su cara. el funeral olería a bostas de equino. suaves. producto del oficio del Tuerto. inquietos. Le arropamos con una sábana y yo le coloco el ambú en la cara. ¿qué es eso? —me pregunto—. algún hombre o mujer se asoma a la puerta de su habitación. pero esta terca afirma que aún puede ser útil y que no se quiere perder la experiencia mística. habitaciones de los médicos de guardia a la derecha.. pequeños. pintada en color verde claro. La enfermera sigue tras nosotros. Esta es la escena actual. en segunda posición. el Gordo abre la puerta. A nuestra izquierda.. de inmediato.. Un occiso moribundo al que se le mete torpemente aire en el estómago. enmudecen y. mejor no pensar. «¡Cataplof!» Todo tiene un aroma a pescado.. suelto el ambú. Fuera. alertados por el chirrido «ñi ñi ñi» de las ruedas mal engrasadas. La verdad. pegando trompicones. veo flotar al Gordo. tengo metida en la cabeza la idea de acabar rápido con esto. es que esto es ridículo. se olvidan de nosotros y se concentran en el pequeño y simpático mamífero alado. oigan. cavilando con furia y abriendo camino. nublada. y salimos como espíritus... ¿qué estarán haciendo mis compañeros. «adios buenas noches. hace la señal de la cruz. trastornados. por fin. «¿qué es eso?» —preguntan atrás mía—. Entramos a nuestro compañero en la parte de atrás.. contratados. ascensores. gracias por todo.». Lo ignoramos. que haya mejoría señora». Pasamos sin titubeos y avanzamos... descendemos con lentitud y rechinamientos viendo pasar la pared desconchada.. pasillo abajo. devuelvan el ambú.. con todas las herramientas del oficio en la parte trasera —menos mal que no las descargué esta tarde—. es algo que siempre impone algo de respeto y produce curiosidad. ¿Cómo habrá entrado? ¿Lo habrá atraído Pepe? Las enfermeras y los celadores. Las luces de la segunda planta están encendidas y por el jaleo y sonido de cristales rotos parece continuar la caza del membranoso vampiro. no se vayan así. los veo como en un sueño.. la Salida de Emergencias lateral. no veo a nadie... peludos. Le he pedido que se vaya a casa.». Nos detenemos... La enfermera protesta... Y algún que otro trueno lejano. Yo estoy ahora mismo ciego.. que llegan. Yo en la mía. Tiene cojones la . ni caso. viejo. qué lío. Carreras. Si el cortejo fúnebre fuera tirado por caballos negros de lujo. Da igual. Benditos murciélagos. deteriorado. qué piensan?.. El Gordo y el Tuerto van en la furgoneta de la pescadería. hasta la vista». interinos o con plaza. «oigan. cada cual toma su furgoneta... las luces apagadas. orientados por las leves lamparitas de seguridad amarillas situadas sobre el rodapié. Algunas farolas. Entramos maniobrando. Trae la furgoneta desde el aparcamiento. Estoy fatal. Estamos tratando a Pepe como si realmente fuese un cadáver que se estuviese muriendo. «esto es un delito. con la fecha de fabricación de 1957 colocada sobre una plaquita que avisa que este elevador no es de uso público. ¡rediez!. sembrando el pánico. dolor. nos insta a que aguardemos a los celadores y al cura. Por lo visto está percibiendo una «energía» muy potente. pero. «hala. Le damos al botón de semisótano. dirigiéndonos hacia el fondo.. de golpe. Parece que nuestro Pepe va a tener como fúnebre sinfonía el acompañamiento del «negras tormentas». eso de no ver bien. encienden las luces de horario normal y se localiza a la sombra volante. Benditos funcionarios. o mira sin decir nada... no podemos detenernos para ayudarle. como si fuéramos a cometer un delito. para que nadie pueda atestiguar la mala cara que tiene. De cuando en cuando. ¿o eso lo son los conejos? Alguien dice que hace falta una raqueta de tenis.protesta... que por más que limpia su vehículo nunca le desprende la peste a besugo. de cerca de cincuenta metros de largo. Marisa su Vespino. haciendo como que le meto aire. comienzan a chillar. Son las dos de la mañana. cortado en su mitad por el Control de Enfermería a la izquierda y el hall con la escalera. Marisa cierra la comitiva con la melena al viento. antes de que nadie del hospital pueda atreverse a poner alguna objeción. Un caminillo de grava desemboca en el Edificio de Necropsias. de cualquier manera. algo más grande. Manoteos y gritos. hala hasta la vista.. El Tuerto corre como un portento. Ojalá se salve el bicho. Un murciélago revolotea pasillo arriba.

recojo la primera escala.cosa. ha impedido que la piqueta se atreva a demolerlo. que si despacio. Maravillas que vigile. consigo colgarlo sobre el vientre. en absoluto silencio cogemos la escalera de aluminio. dinero. Apagamos los faros.. ¿veinte? ¿Este Pepe no ha pensado que finalmente la fosa común albergará en unos años un centro comercial? ¡Eh!. ¿que me hernie? —Joder Jorge. objeto. Llegamos a la fosa común. Mis compañeros me preguntan ahora que cómo pienso bajarlo. Miradas de reproche. Cierto. y campo a través. Situado en las afueras. con una cuerda atada a la cintura que parece que me va a partir por la mitad. Maravillas nos va animando en sordina. Si me dieran la venia. viene Pepe. ¿Que a dónde vamos? Pues a donde vamos a ir. recogemos la segunda y ocultamos ambas tras unos parterres o como se llamen esas plantas ornamentales de aligustre. ¿qué dices a eso. y «¡crash!» por los huesos rotos. Podías haberlo bajado poco a poco. ¿Ves algo Mara? — [Mira a su alrededor moviendo torpemente las manos con gestos de pitonisa]. ¿Cuántos años resistirá? ¿Diez?. fuera cualquier tipo de documento. porque ese berraco no . Pasan los compañeros. Ni torta —Buena señal. Sin hacer caso de esos sentimentaloides. pasando dolores de parto ya que. estatuas retorcidas. y arrastro a Pepe hasta que. qué queréis. Yo. nos colocamos en la parte trasera del camposanto. Debajo de ambos. empujando como puede. aunque me da que casi todo el peso lo llevo yo. y no hay manera de dejarla atrás. ordenado y rectilíneo. — Este es el plan. posee un trazado neoclásico. La escalera de aluminio. entramos en el cementerio con picos. se balancea y me apresuro a desatarme. Momento solemne. claro. La escalera rechina jurando que escribirá a la Comisión de Derechos Humanos de Estrasburgo. lo dejamos todo igual que estaba y nos vamos a dormir antes de que salga el sol. Y en menos de quince minutos hemos llegado al Camposanto. Muy estimulante todo. me siento a horcajadas sobre el borde. del siglo XIX. nos silbas. que si cuidado. Lo ha trucado para desplazarse ágilmente en su empleo de mensajera. Los rayos nos iluminan con sus descargas de cuando en cuando. apelando al tesoro artístico que implican esos mausoleos coronados de angelitos pensativos. aunque sus esculturas serían más bien barrocas. recogemos. adelante. en una zona sin iluminar. cualquier cosa que podamos perder y que pueda identificarnos. subimos a Pepe por el muro. bolsas de plástico de las grandes. El rigor mortis hace que el equilibrio sea muy precario. comenzamos a subir un cadáver por una escalera de cuatro metros de las que se despliegan. Entre el Gordo y yo cargamos a Pepe por los pies y hombros. Llego arriba. apisonamos. no sea que me arrastre. Lo metemos.. sudando. detrás. más cuerda por si acaso. Esa loca conduce su Vespino a más de cien por hora. bajo las herramientas atadas con la cuerda. se dobla y protesta. y cae sin prisas. Nos vendrían muy bien ahora mismo tus visiones de vidente. Y más debajo. «¡Bum!» cuando choca con el suelo. el Gordo.. qué bruto eres —protesta el Gordo. Mil veces sea malditas la Ley de la Gravedad. rastrillamos. pues al Cementerio Viejo. columnas salomónicas y repámpanos de uvas. Lo desplazo levemente con un dedito por el lado del cementerio. Nos reunimos a oscuras en turbio contubernio y expongo mis maquinaciones. — Podías haber puesto la colchoneta —sigue el Tuerto. y otro tramo de escaleras para la bajada. Hoy día la ciudad avanza hacia él con ánimo de engullirlo. colgando de la cuerda. los muros y las estrafalarias voluntades de los difuntos. — ¿Qué?. palas y azadones.. yo me largaba ahora mismito y no me veían más el pelo. el Tuerto. haciendo mil filigranas. Interrumpimos el contacto. Abrimos un agujero en el que quepa Pepe.. está más bien tieso como un palo. y si ves a la guardia. rellenamos. delante. y la especulación inmobiliaria ha decidido que esos terrenos tendrían mejor uso para edificar apartamentos de lujo y supermercados. yo ya no soy un chaval. vaciad los bolsillos. merluzo? Ya da igual. Pero la oposición de los conservacionistas. que si bien. emitiendo jadeos disneicos. intentando sostener el inmenso pandero del sobrealimentado este. — Qué falta de sensibilidad —añade Maravilla—. hay que pasarlo al otro lado y pesa un huevo.

hace más que bajarse y bajarse. Es una tarea que realicé por kilómetros en mi juventud. sobre el suelo. para a continuación dejarla caer y aprovechar el impulso gravitatorio y clavarla en el lugar deseado. sin cansarse. porque el Tuerto se está tapando su ojo bueno. Le ruego a Mara que no bromee y que. una clavicula.. es tener un amplio terreno donde colocar la tierra que vamos sacando. con el asa cogida por la diestra. Sí. Con grandes contorsiones y jadeos. entonces.. y me comenta que mi aspecto es totalmente diabólico. La fosforescencia nos ilumina un trozo rectangular y. y luego batir con el pico de manera científica. agotado.. me decido: «aquí es. y con tanta tumba por los alrededores estoy desorientado. pico sin descanso y. soy el encargado de abrir la tumba. ya podemos meter a Pepe. justo encima de mí. Pero como no vamos a dar un cursillo teórico de cavado de tumbas.. sin que formen una cuña. La mano izquierda (si eres diestro). mientras una leve fosforescencia mortuoria nos va indicando el camino. con su estatua central de la Virgen pisando a la serpiente. y siguen retemblando los truenos. — ¿Ya está? — Sí. que no se mueva por favor. porque ahí está la Gran Rotonda. Qué miedo. El Gordo parece aterrorizado. y el Gordo y Maravillas vigilan por si aparece la guardia. tira. estoy hecho polvo. regular. empuña el mango todo lo que puedes por la parte superior con la diestra. ayúdame a salir de aquí. que será la que lleve el esfuerzo una vez haya que levantar la tierra y palearla. paleo. Gordo. Esta bola de grasa me está asfixiando. Para colmo. en la medida de lo posible. Inicio la tarea delimitando un agujero de dos metros de largo por unos cuarenta y cinco centímetros de ancho.. mientras Maravillas y el Tuerto portan las herramientas. pero me da que hemos llegado a la parte vieja del cementerio. La noche está tela de oscura. y deseguido bajas la mano derecha hasta juntarla con la izquierda. Dame la mano. Claro. he llegado al osario. con el agravante de que ha chillado y afirma que no puede moverse. levemente inclinada. ayuden de forma positiva. ase el mango por la parte más baja. preguntando que si ya puede echar a Pepe al bujero. avanzo. y tengo grandes conocimientos en pico y pala. Lo importante en estos casos. Si hay guardias. El resultado final. A mí lo que más me gusta es el pico. a ver si va a derrumbar la tumba y entonces sí que vamos a estar todos bien. lo elevas. Hay que situarla plana.. cuando se hace con ritmo. Desde las dos de la madrugada que hemos llegado hasta las cinco. Un rollo. Pepe parece que se ha roto el cuello y la columna de resultas del trastazo. me voy a limitar a los hechos objetivos. antes de que las máquinas escavadoras le quitasen poesía a esto de la construcción. porque esto está muy oscuro. hipnótica. ¿quién diablos va a hacer una ronda en una noche así? Ya hemos llegado. venga. como el obrero de la construcción (y de lo que se tercie). no se ven. paso por debajo del Gordo. es similar al de una danza en la que brazos. pero suficiente para desenvolverme.. a ello y sin entretenerse». parece que transportamos una letra gigante. el Gordo yace en el fondo de la tumba. saliendo por . Es una labor repetitiva. Llega un momento en el que tienes la herramienta justo encima de tu cabeza. De cuando en cuando un rayo nos ilumina. Le sugiero que no grite. El Tuerto recoge apresuradamente la tierra para que no se acumule en los bordes con el rodo. Estrecho. amontono.. mientras que la derecha se desliza por el mango hacia arriba y hacia abajo. embrutecedora. soy yo. Decido que ya es suficiente cuando empiezo a sacar huesos: una tibia. Avanzamos hacia la fosa común. apoyada sobre la pierna en retroceso.. progresando con rapidez hasta que alcanzo una profundidad de casi dos metros. Eso parece. que si chilla va a acabar viniendo hasta el helicóptero de la Guardia Civil. Cerciorémosnos de que este es el lugar. La pala me divierte menos. el terreno es bastante blando. paleo. ¡He llegado! — Ya está esto. amontono. Al cabo de unos segundos.. ya que el agujero es muy estrecho. piernas y musculatura dorsal van tomando elasticidad y fortaleza. labrando las paredes en vertical. por la Avenida Lateral Número Tres.. Me da lo mismo. Pico. a lo largo. avanzo. adoptando forma de S y. De arriba me llega la risita de Maravillas. Para levantar el pico. lleno de tierra y sudor me asemejo al Golem judío. pero también posee su aquel. y luego empujar con todo el cuerpo guiando el impulso con la mano izquierda. todo hay que decirlo. y además.. rígido como está. pico. El trabajo de pico y pala es muy similar al que se realiza en el taichi o en esas disciplinas orientales encaminadas a relajar.

que murió. Unos piensan que lo hemos hecho desaparecer a cuenta de una fabulosa herencia. Por asombroso que resulte. vienes a casa después de pasar la noche fuera.. cae en forma de «s».. Le exhorto a que no cuente a nadie este asunto.. salgo. la carita de Agustín es un poema.. hasta llegar a nivel del suelo. varias veces. corremos. estoy malo. El Gordo y yo nos sacudimos los huesos que se nos han incrustado. saltamos el muro. y me espera una regañina familiar de aupa. a ver qué tal anda. levantamos los puños y gritamos al compás del trueno un «¡Salud!». realizo el inventario de objetos y herramientas. tapamos. desnudamos a Pepe a toda velocidad. y mucho menos cuando no quieres ponerme al corriente de tus turbias y siniestras maquinaciones. — ¿Qué? — No puedo decirte dónde he estado. como en las películas de los indios. Cuando llego a casa. tiramos y tiramos hasta que sacamos a este fenómeno de la naturaleza. Y. no voy a trabajar. a las cuatro de esta tarde irá Agustín. Nos colocamos firmes. tomo la cuerda. nos juramentamos para guardar silencio y huimos poco más tarde de las seis de la mañana. las cuerdas. apisonamos. son las siete. lo piso. su amigo. pues me paso la mañana localizando a Agustín para que no vaya al Hospital. Hay que avisar para que a nadie se le ocurra ir al Hospital ni preguntar nada. Y él me responde con un hilillo de voz. Los demás. otros que hemos vendido el cuerpo a la Facultad de Medicina. — ¿Que no te pregunte?. No me preguntes. así. El alba nos saluda alegremente. los ponemos nuevamente en la tumba. por si fuera poco. lleno de tierra como si hubieses estado abriendo una tumba. Cuestión de resistencia. Cuando finalizo. Sobre todo pido silencio y secreto. hazlo tú mismo. Pepe se ha muerto y lo hemos incinerado siguiendo su voluntad. Si quieres difundir esa sarta de embustes sin pies ni cabeza. informando de que Pepe está ya incinerado. que he pasado la noche contigo. hay que llamar al Sopa y a la gente del sindicato. que es como .. no andan mucho mejor que yo. completamente en secreto. que por favor. cada cual se ha hecho una composición de lo que hemos podido hacer con el compañero. le ordeno que calle. que por su parte puedo estar tranquilo. No quería que se le hiciera funeral. el que menos pregunta es Agustín. apisonamos. Pasamos al Gordo en plan rodillo haciéndolo dar vueltas.. — ¿Dónde has estado? —pregunta mi mitad—.. al que pongo al tanto en una cafetería en la que hemos quedado. ni bellas palabras. y a mí me duele todo. Totalmente ofuscado con el asunto de abrir la tumba. subo otra vez. Me voy a desayunar y buenos días. De momento repite lo que sabes: que fui a ver a Pepe. Bueno.. barremos el terreno con unas ramas. mostrándole las cartas de última voluntad y el deseo de Pepe de mantenerlo al margen. nadie pregunte por él ni remueva este asunto a no ser que quieran complicarlo todo de tal forma que esto sea un desastre. A mí no me necesitas para nada.delante de su cabeza. lo que pretendo ahora es acostarme. — Escúchame tú. dando explicaciones inverosímiles y llamando a gente. rellenamos el hueco. Él me escucha y sólo murmura que le hubiera gustado ayudar a lo que fuese. nadie nos ha visto. ni hostias. ni despedida. Me monto en él. Agustín es lo más parecido a un pariente que tenía Pepe y está muy afectado. ¡Cielos! Esto va a ser muy complicado. — No te lo puedo decir. Me da tanta lástima este comentario que le explico de cabo a rabo lo que hemos hecho.. echamos su ropa y la sábana del seguro en una bolsa de plástico. ni discurso. — ¡Oh! ¿ha muerto ya Pepe?. cogemos las escaleras las herramientas. dejamos todo más o menos como estaba. ya que no quiere acabar sus días en una Comunidad Terapéutica. ¿y pretendes no decirme dónde has estado? — Sí. Todo correcto. No puedes decir a nadie que me has visto así. Sospecho que cuando finaliza el día. Lo tapamos. no he pensado que al menos veinte personas están esperando que defuncione. muchacho. y entre los tres. otros que lo hemos llevado a su pueblo natal. me meto de nuevo. — Escucha muchacha. y que le duele que Pepe confiase en nosotros más que en él. y tirando de los hilos. lo tiramos a él a la tumba. paso la soga por debajo de sus sobacos. tapamos. curiosamente. ¿cuándo se le entierra?. apisonamos.

¿Qué querrá decir? Bueno. jefes de protocolo. Y que también el supermercado que compró el solar ha soltado dinero ya que —por lo visto—. etnológos. Por supuesto. han pasado cerca de diez años. no podía dejar de pensar en ello. El equipo de voluntarios y voluntarias de la Facultad de Arqueología está cavando trabajosamente en exactamente el mismo sitio en el que yo preparé la tumba de Pepe hace un año. Mientras vivió el general.. Y en torno al agujero hay algo de conmoción. afortunadamente. a cambio de legalizar los partidos políticos e implantar una democracia de corte Europeo. Estoy totalmente intrigado. rojos y extranjeros. comisarios. para ellos. También siguen activos en la vida pública como concejales. Es algo que cuando se piensa fríamente. al servicio de gobiernos democráticos. uno de ellos esta Asociación que está en estos momentos exhumando las tumbas para evitar que el sagrado polvo de los mártires del socialismo y la anarquía sean engullidos por un centro comercial. No quieren alterar la escena del crimen histórico. Presentes están las diversas autoridades académicas (historiadores. por el procedimiento de trasladarlos al Cementerio Nuevo a un lugar debidamente dignificado con lápidas de mármol. ha habido muy poquito reconocimiento. discursos y tal. (avisado por un angustiado Gordo que no dejaba de gritarme al oído «¡estamos perdidos!»). diputados. Antes de la muerte de Franco. Después de la muerte de Franco. Los fachas pueden seguir disfrutando de sus pelotazos de miles de millones con escaso esfuerzo. los hijos y nietos de los franquistas medran felizmente en empresas públicas y privadas como directores. les interesaba dar una versión de la Guerra Civil como conflicto fraticida fruto de la acción de grupos extremistas tanto de izquierdas como de derechas. están haciendo una especie de piscina llena de cuerditas estiradas.. tiene que estar con los huesos mondos y lirondos. incluyendo al alcalde socialista y al tipo que representa al organismo que ha dado la subvención para el levantamiento de las nuevas lápidas conmemorativas. vicepresidentes. cediendo así al chantaje fascista del Golpe de Estado. masones. pero hay una explicación para todo. no me extraña que hayan salido corriendo. En definitiva.llaman ahora a los manicomios. A los historiadores del régimen de la Transición. pues parece que por fin han encontrado algo. como son más. Pepe. presidentes e intermediarios. Ya hay que ser burros y supersticiosos. ¿pero qué diablos? Me asomo prudentemente. progres. las fuerzas políticas de la democracia aceptaron mantener como Jefe del Estado al sucesor designado por el dictador (el rey Juan Carlos). y asisto. no quieren edificar en lo que podría ser un nuevo poltersgeit. te hace temblar de indignación. durante la Transición. En fin que. ¿Que qué es eso? Significa que están abriendo de nuevo la fosa común para trasladar los huesos de los fusilados a un recinto más adecuado. ¿Que qué gusto más extraño tienen? Cierto. así que con un poco de suerte estos ignorantes lo tomarán por otro masacrado. para los que fueron fusilados. si bien esta gente. al acto en el que la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica recupera la Memoria Histórica de la fosa común del cementerio. Yo. la Guerra Civil fue tratada por los historiadores del régimen como una cruzada de liberación contra separatistas. semitapado por la . gracias a aquel baño de sangre. el acto de piratería que realizaron sus abuelos y bisabuelos levantándose en armas contra la República y pasando a pólvora y fuego el país ha tenido su recompensa generación tras generación. Bueno. cargos autonómicos o tertulianos de la COPE.). porque los chicos han saltado del agujero y corren que se las pelan. Gracias a este siniestro contubernio. como si buscasen dinosaurios. que puestos parece haber para todos. Claro. intranquilo. gerentes. He venido porque desde que me enteré del asunto. La cosa es que. la derecha casposa pudo triunfar a su gusto haciendo del solar patrio un cortijo particular. Bueno. y tomaron el compromiso de no juzgar los crímenes de los franquistas y no tocar sus prebendas y privilegios. Ahí abajo está Pepe. con el tiempo pasado y lo que ha llovido. pues esa versión es contestada por diversos grupos. ministros. y el orden social se ha mantenido estable. dos grupos de malevos que acabaron con la tierna democracia republicana. Creo que quieren incluso hacerles análisis de ADN. y en ella los fusilados del bando republicano no tenían papel de ningún tipo. por supuesto. estoy de los nervios.

queda fatal como un coro de chicharras borrachas. Muy circunspectos vamos . y comenzamos a comer. para pasarlo bien. menos mal que no entró en datar el cuerpo. sin ojos. nunca pudo salirle mejor la muerte a nuestro Pepe. queso. Pero a Pepe nadie lo reclamó. El estudio del cadáver de Pepe demostró que había fallecido por una paliza. duchado y perfumado bien.. los jefes. El informe del forense. diversos familiares de los finados solicitaron pruebas de ADN. algunos indefinidos.. abuelos. porque la tía (Pili. atún ahumado y pan. Ironías de la vida. por todos nosotros —ya saben—. y fueron recuperando a sus seres queridos en diversos grados de parentesco: hermanos. en su mayoría intelectuales y sindicalistas. por unanimidad del consistorio. que conmemora el sacrificio de todos cuantos murieron por la libertad y un mundo mejor. Y para romper el hielo. una auxiliar administrativo) se ha puesto un peinado de esos de la tele y un montón de pintura. Se sienta a mi lado. de puro placer diría yo. Y así acaba el relato de esta trapisonda. paté. La verdad es que me ha impresionado. Me entra una congoja muy grande. La comida de empresa Hola. como no se veían. De un salto desciendo. que en número de ciento dos una madrugada del 21 de julio de 1936 fueron llevados a esta tapia y pasados por las armas. Mientras nos avituallan nos ponen una cerveza detrás de otra. y que además se jubilaba el maestro de taller y así aprovechábamos para homenajearlo. muy limpios y peinados. Está realmente horroroso. extrañamente curvado. Los calcetines. aunque como cada cual se sabe la versión particular de su grupo. representando a una generación perdida. pensaba que no iban a encontrar nada. Cosas de la empresa. Se lo digo y se está carcajeando un rato. Decían que era un buen momento para conocernos. Casi no nos conocemos las pintas. mientras que el de la paliza. padres..). mortales cada una de ellas. Me terminaron de convencer cuando un colega de la organización del festejo me dio bajo cuerda una invitación de las que tenían para cuadros directivos. y con un palustre y la brocha voy dejando al descubierto el resto del esqueleto. ya que tenía siete fracturas en el cráneo y la columna vertebral.tierra. Bueno. nada. Hay particularmente una compañera que me la quedo mirando un rato. me presento con mi mejor jersey y un pantalón de pana que tuvo mucho éxito. dejando al aire una cara momificada. que dentro de unos años —con suerte— estaremos mucho peor él. pues a la hora prevista y después de haberme enjabonado. sin contar múltiples trastazos en costillas y extremidades. Lágrimas en los ojos. más que por mi compañero. y hasta que no me habla no la reconozco (por la voz). Así que este anónimo represaliado. fue enterrado en un nicho preparado al efecto. Por supuesto me siento en la mesa de las compañeras de Administración. Por encima de mí. Hace unos días se celebró la comida anual de la empresa. Mis colegas pagaron la bonita suma de cuarenta euros por acudir a tan magno acontecimiento. como si se hubiesen ensañado particularmente con él tirándolo por un barranco. Me da que esta gente. asesinada física e históricamente. solo fracturas y más fracturas. eran de tipo milikito. se explayó en la crueldad de los fascistas para con este individuo anónimo tan bien conservado (no ha podido ser aún identificado). temporales. salmón. perpetuamente rodeado de flores. ya que el resto de asesinados mostraban impactos de disparos y tiros de gracia. y no tienen ni idea de cómo hay que tratar a una momia. etc. se ha hecho el silencio. entono la Internacional. Los funcionarios del cementerio aguardan enchaquetados. Este año me insistieron mucho los de mi cuartelada para que fuera. Sobre el resto de esqueletos. anchoas. jamón. Primero lomo. Allí estamos en el salón del gran restaurante unas cien personas de edad más que madura (subcontratados..

y luego no pueden más y empiezan a gritar las voces esas de viva mi equipo haciendo referencias obscenas y contranaturales a los del otro. Yo tengo un calor horroroso y me quito el jersey y me quedo luciendo una camiseta de Janis Joplin. pide atención y suelta un pequeño discurso en el que ensalza al maestro de taller (Molina) que se jubila. muy cabreado porque le han fastidiado el mitin. el jefe (Don Ignacio Barrera) dice que «no es el momento».. Yo aplaudo y entonces todo el mundo aplaude. Barrera dice —en cambio que «no es el mejor momento». Le llevan una placa (de plata pura dicen) que explica que qué gran persona es y patatín patatán. No lo sabía. porque no me acuerdo bien.. empiezan a gritar a compás pidiendo que hable. Sigo con el tinto y me ponen un trozo de cerdo asado con piñones. Este plato tiene en la carta un nombre muy raro. un discurso en el que hago un llamamiento para desmantelar el sindicato amarillo de la empresa. Y entonces ocurre algo horroroso. Bueno. un alcohólico confeso además muy comprometedor). yo diría que borracha aguantando el tipo. que han estado muy entretenidas con mis atenciones. y alguien (Benítez. Casi que me atraganto. se levanta un peón (Rodrigo. Nos ponen el postre. qué palo. Afirma que somos una gran familia y que tenemos que arrimar el hombro para sacar la empresa adelante y que sea un modelo de bla bla bla. piña y una especie de salsa de frambuesas.. Llega el maestro Molina hasta mí. yo digo que «no es el momento». el tío corre a llenar la copa como si sus pluses dependieran de ello. porque normalmente no pruebo ni una gota de alcohol. que pelillos a la mar. Pasamos al tinto y charlamos de cosas intrascendentes. La gente cuenta chistes. y como no fumo me estoy tragando la humareda de manera totalmente pasiva. Entonces el jefe dice que «no es el momento». Me resisto como puedo. que hable Jorge!». la gente dice que «no es el momento». digo algo de los malditos capitalistas. La Pili me cuenta con mucho detalle el cáncer de ovario que le extirparon y el rollo de la radio. exijo confederarnos con los . a estas alturas estoy bastante confuso. que cante. me abraza y me pide perdón por las broncas y la sanción que me ha puesto este último año. Aplaudimos. El jefe (Don Ignacio). A estas alturas hay bastante gente. pero nadie me hace caso. y de repente está todo el jodido salón gritando «¡que hable. Se lía a llorar otra vez.. el ex-maestro dice que «no es el momento» y llora más. y por lo visto suelto. Aluego el jefe (Don Ignacio) se levanta y suelta otro pequeño discurso en el que critica la competencia desleal de los malayos (es su obsesión).. Una especie de pirámide gorda de mazapán y una bolita de helado. pero la hinchada se tranquiliza entre muchas explicaciones y denuestos. Va el Molina (sesenta y siete años) y se pone a hacer la ronda de saludos a todo el mundo y —cuando va por la mitad—. Se forma un jaleo. y ahora se levanta el jefe. No tengo ni puñetera idea de por qué. o dice unas palabras sobre el maestro.zampando cogiendo las cosas con solo dos deditos y el meñique levantado. Bueno. Aplaudo. lo abraza y grita que «nunca podrá sustituirlo el enchufado y ventajista del Barrera». Me la bebo y pido otra. Me levanto. estoy sintiendo una especie de mareo cuando suena por unos altavoces otro discurso en la sala de al lado (que tiene megafonía). Entre mis compañeros hay un montón de hinchas del equipo derrotado. La verdad. pues los hinchas del equipo ganador (la otra mitad más o menos) empiezan a hacer lo mismo. en la que al parecer están los directivos de un equipo de fútbol local celebrando una gran victoria sobre el otro equipo local. la quimio y la peluca que se compró y entonces se la inclina y me enseña la calva. Más tinto. Nos traen una copa de champán. De vez en cuando se levanta alguien y suelta algún chiste. muy pero que muy serio. dicen que tambaleándome. Joder. pues nos ponen una ensalada con muchas gambas. El tío llora. Nos ponen una berengena con bacalao. Las chicas de mi mesa encabezadas por la Pili. y seguimos con el tintorro porque hay un camarero que cada vez que me ve sin existencias. pero es berengena con bacalao. un informático que anda en silla de ruedas) va al salón de al lado y arranca los cables de los altavoces y se forma un follón de los infiernos. Le digo que vale. No sé cómo. La gente grita «¡que hable fulano!» y fulano habla. que primero se aguantan. o sobre fulano o zutano.

suelto mi opinión acerca de la dirección de la empresa. y a quedar para una discoteca otros. Nos sirven el café y una copa y luego el cubata. mostrándose en todo su esplendor.) me traiga mejores perspectivas. Mis parientes de sangre son mucho más letales que los de mi compañera. Abajo el trabajo. se trata del horror de mi familia por afinidad. No es que mi familia consanguínea (mi madres. que tanto sexo a deshora. les doy un beso en los labios a cada uno (sí. compañeros y compañeras. Llamo (por sintetizar) cuñados. esposas. mis hermanos y hermanas. Entonces digo ahora que mi familia política está compuesta por una serie de cuñados. Vuelvo. sus hijos e hijas. sobrinas y suegras a la parentela compuesta por los maridos de las hermanas y hermanos de mi compañera. había unos cuadros de payasos. El jefe (Don Ignacio) me lanza furibundas miradas. espeso y denso silencio mientras que Rodrigo (el peón borracho) grita «¡muy bien!» y trastabillea y palmea y da «vivas» a la revolución..trabajadores malayos de la competencia. El ex-maestro Molina se me acerca y me dice que «no era el momento». En total no serían ni tres minutos. le digo que sí. Para que se hagan una idea de la mortífera situación a la que me enfrentaba les ofrezco este dato: se trata de mi familia política. en este caso. a Don Ignacio también). Las víctimas lanzan atroces gritos cuando es ya demasiado tarde. Ya me olía yo que tanta amabilidad en el ambiente. Me dirijo al retrete para hacer pipí. y por las madres de los hermanos y las hermanas y de sus . inaplacable. no sé explicarlo bien.. tengo la voz cascadilla. no sé por qué. inapelable. Otras veces el horror llega a ti de manera evidente. La Familia. dice mi compañera que con un aspecto lamentable. imperceptible. cuñadas. resumiendo. me escabullo y vuelvo a mi casa. Como ya estoy agobiado. la gente empieza a levantarse. que no sé bien.. El peor horror es el que llega en ambas modalidades de presentación. sobrinos y sobrinas y suegras. sobrinos. Hay veces que el horror se acerca a ti de manera insidiosa. La cuestión es. Lo que ocurre es que siempre el peor horror es aquel al que te tienes que enfrentar y. igual que esas serpientes que hipnotizan a la víctima para que entren voluntariamente en su abierta y engullidora boca. no sabes exactamente qué es lo que está mal. por los hijos e hijas de maridos. inasequible a la súplica y a la oración. digo yo. inevitable. hermanas y hermanos. Y canto el «amarrado a la cadena de la inicua explotación» con la música de Torna a Sorrento por la parte esa que dice que «sin delito cometido / nos llevan a la prisión / debilitan nuestras fuerzas / y aumentan nuestro valor». Entre escalofríos e incertidumbres te preparas para lo peor. ni mucho menos. Lo sientes venir. Como si estuvieran incómodas por algo. pero tu intuición te avisa de que algo terrible va a suceder sin que puedas hacer nada por evitarlo. a despedirse unos. Veo muchas caras como muy coloradas. ¿Ya ha pasado un cuarto de siglo? Bodas de Plata le llaman a esa locura. Ese horror fue el que sentí cuando finalmente mi compañera me anunció que tenía que acudir al aniversario del matrimonio de una de mis cuñadas. En fin. Lo dejo aquí para pensarlo más despacio y someto esta idea a vuestro experto criterio.. A todo el mundo le toca alguna vez. ese horroroso horror Yo he visto el horror en varias ocasiones. cuñadas. que tanta condescendencia con mi habitual vagancia. y duermo hasta el día siguiente.. por los hermanos y hermanas de dichos maridos y esposas. pero me da que esto de las comidas de empresa son un invento más del capitalismo para atarnos al yugo del salario y del trabajo. con murmullos.. ni el miedo ante lo evidente. dice mi compañera que oliendo como un cerdo.. iba a tener un duro precio que pagar. Bueno. pero nunca terminas de eliminar ni la sorpresa ante lo desconocido.. como esas masas bulbosas alienígenas de película de Serie B que aparecen en las ciudades y van sorbiendo ciudadanos desprevenidos hasta dejarlos convertidos en charcos inmundos y malolientes. Se hace un gran..

que con tres añitos están fijándose fijamente en mí con una fija y perversa mirada. La cosa se presenta peor de lo que pensaba. Especialmente nocivas me parecen dos gemelas: Martineta y Antonieta. y me trago conduciendo trescientos kilómetros para acercarme a la provinciana ciudad en la que residen mis cuñados. como esos camellos del desierto). claro.. Después de muchos juicios e inspecciones lo han jubilado con una paga de 400 euros mensuales. Un restaurante chino. No hay que ir de etiqueta. la puerta de la cocina. Llego ya algo irritado. que la vida les va viento en popa.. el suculento ágape va a celebrarse en el Dragón Amarillo. personajes ya bien entrados en la cuarentena. Es un lugar muy modesto. un anaquel con licores que contienen reptiles. mujeres y minusválidos). y a él el Albañil Jodido. me aclama el respetable público. estertores y pitidos.. Frente a mí se disponen tres mujeres: la central es la suegra a la que he arrastrado y que va vestida de negro. Como Luis y Ana son nombres que dicen muy poco. ni serpientes. Mi compañera me alecciona: nada de dar la nota. gafas y peinado de peluquería. una escalera que conduce a los retretes (para hombres. a su izquierda otra suegra (con alzheimer) vestida de marrón con diversas medallas de oro colgando.respectivos cónyugues. Bueno. me besan y babosean los niños y niñas. las cuñadas y cuñados también me besan con mayor o menor humedad. anillo grueso plateado. El cargo es meramente simbólico y no conlleva ningún tipo de respeto hacia las canas. salvo por el dentista. seriedad y dignidad es lo que se espera de mí. Y mi familia.. con diversas medallas de oro colgando. Llego que digo al sitio. Así que cogemos el coche renqueante que poseemos. ni paisajes montañosos con campesinos doblando el lomo. lo cual me convierte en el punto de referencia de autoridad del clan. pues llegamos al sitio del restaurante después de recoger de paso a una de mis suegras. focos en el techo. pendientes grueso perlíferos. me someto a mi destino y me preparo mentalmente para acudir al banquete. ahogos. No me extraña la muerte prematura de tanto sufrido varón. cortinajes rojos en la ventana.. que avanza lentamente entre tropiezos. que ha llenado el pequeño local. no por mis méritos. Pago. cruces. He comprendido. Me saludan con alborozo las camareras chinas. Nada menos que treinta adultos y un número indeterminado de niños y niñas de diversas edades que corren y aúllan ante la mirada imperturbable y sonriente de las camareras chinas y de las estoicas madres. hermanas. pendientes grueso perlíferos. cerca de la cincuentena. Ana se puso las pilas y aprobó unas oposiciones de auxiliar del Ministerio de Justicia expulsando del pisito a la recién llegada pobreza. olor a fritanga y ya está. Es decir. Los padres de los hermanos y las hermanas y de sus respectivos cónyugues no tienen en este relato importancia porque diversas enfermedades los han llevado a reposar en urnas de incineración que adornan muebles de los años sesenta. salvo que él cogió a continuación un hipertirioidismo y una depresión. sino por haber sobrevivido hasta el momento. Comprendido lo inútil de cualquier tipo de resistencia. las suegras. ya que carezco de ellos. pero ya se ha recuperado. Él es un albañil que se hizo hace un par de años picadillo la pierna en un agujero de una obra en la que trabajaba sin seguro. nada de organizar escándalos. y me sientan en una larga mesa. a ella la llamaré la Funcionaria de Justicia... manteles. yo soy el varón de mayor edad. Un detalle del asunto es que de todos los hermanos. ni vitrina con regalos. Entramos en el Dragón Amarillo. sosteniendo con amabilidad y esfuerzo a mi sufrida madre política. a escote. dos potos. Como somos personas modestas. compostura. más que rollizos. arrugas y pelos que salen de mis siete orificios. Luis y Ana. porque me ha estado contando la buena mujer la tercera operación de rótula que le han hecho y cómo es incapaz de bajar el peso de los ciento veinte kilogramos por una especie de problema metabólico (todo lo que come lo reconvierte en grasa. Detecto la extraña ausencia de los elementos decorativos de estos antros: no hay dragones. paredes desnudas pintadas en rosa. . las gemelas gatean por mis piernas. sólo mesas. cruces. cónyugues e hijos e hijas de los susodichos y susodichas. nada de comentarios sarcásticos. Se abre ante mí una sala comedor con una pequeña barra con la caja registradora. Como de repente la miseria entró en la vivienda adueñándose de la cocina y del armario de la ropa. de escaso poder adquisitivo. sillas. ni farolillos rojos.

Ambas suegras poseen una figura tal. Renuncio a sacarla del error. pues antes de la descalcificación y la osteoporosis esta chica lucía una esplendorosa melena. No puedo ver cómo van vestidas por debajo de la mesa. etc. la madre de las gemelas. con sus gordezuelos dedos. eso está bien. La Concuerda. Ella afirma entonces que me he vuelto loco. Le contesto que mi hija tiene quince años y que es contraproducente traerla. La calvicie es consecuencia del embarazo gemelar.. otra víctima de la familia. treinta rollitos de primavera. pobre. o con alguno de los maridos de sus hijas. y el Pabellón de los Descubrimientos y el de las Islas del Pacífico incendiados.. le voy a repetir la pregunta y. como yo. un abogado golpeado y cuatro manifestantes contrarios al evento heridos de bala. poca cosa. Le pregunto entonces a la cuñada que cómo se le ocurrieron esos nombres tan bonitos de Antonieta y Martineta para sus gemelas. Unos golpecitos sobre mi hombro. Me pregunta que con quién se ha quedado. explicándoles cómo funcionan. nunca bebo. fino y claro. que dejadas a su destino en una helada playa de Groenlandia serían arponeadas sin piedad por algún cazador miope de morsas gigantes. con un jersey malva de cuello abanicado. Martineta y Antonieta. y a mi izquierda el cuñado padre de las gemelas y Marido Colaborador. Por la de ellos consignamos la nao Victoria hundida. que carezco de responsabilidad. que me susurra que haga el favor de atender a la madre del marido de su hermana pequeña. el Gordo pide del tirón y sin dudar diez refrescos bajos en calorías. Pido entonces a una simpática camarera una cerveza de la marca Tsingtao. diez jarras de cerveza. podía haber sido peor. Me flanquea mi cuñado el Gordo a mi derecha. Vale vale. una cuñada de unos treinta años.. sólo tiene una discreta y firme papadita. que no ha movido en la operación ni un solo músculo de su plácida y oronda cara. Nuestras bajas han sido doscientos detenidos.anillo grueso plateado. mi compañera. Atención: hemos retrocedido en el tiempo. creo que no me oye. Le contesto que sola. y que oscilan con los movimientos de cabeza. torturas policiales. Opto entonces por mentir y le contesto a mi cuñada que en realidad estoy bromeando y que mi hija se ha quedado con sus abuelos. con la experiencia que dan los años. gafas y peinado de peluquería. la verdad. no por el Marido Colaborador. Imperturbable.. Me concentro en la cerveza y en evitar los proyectiles de las gemelas.. Llega el momento de pedir de comer. Aún es joven. ora a la derecha. El Gordo es un tipo que me cae bastante bien. Yo ya tengo decidido zamparme lo de siempre: rollito y arroz tres delicias. Esta señora está a ratos brillante y lúcida. ora a la izquierda. e intento charlar con el Gordo del follón del que nos hemos librado en la inauguración de la Expo 92 en Sevilla. Le contesto que confío en mi hija y que antes de irme les he dejado una caja con venticuatros preservativos del supermercado TODOCOMIDA del barrio. Una Madre Ejemplar y modélica. Me pregunta que cómo puedo consentir que una adolescente cargada de hormonas se quede a solas durante dos días con un adolescente pichabrava. me pega un pellizco retorcido en el muslo. un calambre me enmudece cuando el Gordo. Lástima que nadie se haya enterado y que el país ande medio gilipollas con el faraónico evento. y a ratos me confunde con su marido o con alguno de sus hijos. a no ser que queramos convertir esta comida en la más sádica tortura del planeta. sin ni siquiera consultar la carta. de nuevo. Suspiro de alivio de la Madre Ejemplar. Lo hago más que nada por refrescarme porque. pero que no hay problema porque tiene novio y la estará acompañando. cuatro de . Comentamos que seguramente habrá penas de cárcel para algún que otro detenido. Saludos. Lo digo por las niñas. Poseen ambas hembras esas papadas colgantes que juntan la barbilla con la nuez. broche dorado y florido sobre su pecho izquierdo y pelo semicalvo rojizo de bote. voces. Pse. auténtica cerveza china que sabe como la Cruzcampo de litrona. Eso está mal. Pero no ha lugar a la petición individual ya que la Funcionaria de Justicia designa al Gordo para que pida el menú.. tetas caídas y prominentes. que a los hijos hay que tratarlos con firmeza y cuando le voy a contestar siento una pedazo de patada en mi tobillo derecho que me ha asestado el Gordo.. siete de arroz tres delicias. Me entrego a estos personajes. que por qué no ha venido. Al lado de la suegra central (que es mi izquierda). le pregunto por su vida y ella contrataca preguntándome por mi hija. Inicio una cortés conversación con la suegra con alzheimer. y que no me evada del momento. Así que me dirijo a mi cuñada Madre Ejemplar.

una sobria falda oscura. cinco de gambas salteadas. Me preguntan que a quién voy a votar cuando toque y contesto escuetamente que yo no voto. y relata una larga historia en la que uno de sus compañeros que fue ascendido a jefe por ser del partido ha comprado varias casas y anda invirtiendo aquí y allá. no sé si por el maquillaje o algo que rezuma. cuatro de arroz banda (una especialidad). Hay un estrépito de voces. Le digo que es mucha comida. unos ladrones. ¡Que si tengo un porro dice la tía!. Dialogamos. y siento la húmeda saliva en las comisuras. mientras escribo esto. Sonrisa. Me levanto y la beso en la mejilla. un cangrejo frito. cuyas patillas se enclavan en la carne como si no pudieran salir de ella. fruto de una larga secuencia de visitas a restaurantes baratos del lejano Oriente. Ahora. Una vez doy cuenta del rollito y de media ración de arroz tres delicias. llegan los rollitos y primeros arroces. un cono con gafas enclavadas. y que entonces. Lo que más me llama la atención de él son sus gafas. Él es un tipo gordo. ofreciendo un aspecto de cono muy gordo en la base y ligeramente achatado en el vértice. sumergido en una gelatina temblorosa. ¡pero si no fumas ni tabaco!. pequeñas. que ya veré como no sobra nada. Ella tiende en el tiro más a los labios de lo que debiera. vagos y aprovechados asesinos del GAL.. que pesará unos ciento treinta kilogramos de masa y peso. me veo en una foto en la que estoy contemplando a las suegras con una expresión similar a la de un zoólogo estudiando a un nuevo córvido. Tal vez debería describir al Gordo. Gafas grandes y cuadradas. la cuarentona funcionaria de justicia. que esto y que lo otro.. ¡si eres una funcionaria de carrera! Un día es un día. La suegra colateral vestida de marrón le dice que a ella con quien le ha ido bien en su comunidad autónoma es con los sinverguenzas del PP. Ahora cambia el tercio y se acerca hacia mi posición la homenajeada. porque son todos unos sinverguenzas. La suegra central vestida de negro dice entonces que no sabe a quién va a votar cuando toque.pollo al limón. que no me preocupe. El perímetro de la circunferencia que va de la frente a la coronilla es notablemente inferior al que va de su nuez a sus cervicales. Espacios interdentales amplios y negros. me dedico a contemplar el espectáculo. y que ella va a votar al PP.. eso sí. me pido otra Tsingtao. dos costillas agridulces. Más le tendría que haber dado a esa criminal. nos metemos en la furgoneta. La cara le brilla. un broche con floripondios sobre el pecho izquierdo. que de eso ya se encarga él y el grupo de suegras. en ese momento llega el pollo con limón. El PP en cambio ha prometido subirlas si ganan las próximas. lo cual me obliga a sacar la lengua para limpiarme. cinco de gambas con arroz. Menos las Grandes Señoras. dos de langostinos rebozados. La Madre Ejemplar interviene para asegurar que los socialistas son unos sinverguenzas. — ¿Eso que has aprobado qué es? — Unas oposiciones de funcionaria. dos cerdos con guindillas. ocho de pato a la pekinesa. pero que es una irresponsabilidad no votar. pan de gambas a discrección. Mi compañera me mira con aprensión y le respondo en silencio que no se preocupe. y el personal se dedica a despanzurrarlos con el mismo entusiasmo que un orco a un hobbit. Se nota que se ha tomado ya un litrillo de cerveza. Me pregunta que cómo me va. y me contesta que no. — ¿Pero de qué categoría? . ¡Qué memoria tiene! Efectivamente. La Madre Ejemplar asesta un capón a Martineta por haber echado un bolo de arroz perfectamente masticado y ensalivado sobre un plato de cerdo agridulce. cinco cerdos agridulces. pan español para las suegras y palillos. me inclino por no tocar. calvo rapado. tres de tallarines con ternera. particularmente. dos de costillas asadas de cerdo. caliente y transparente y cesan las conversaciones para compartir el alborozo y felicidad que crea ese desdichado volátil. Horrorizado. Un buen tipo y un genio del dominó. venga.. Su vecina afirma que efectivamente. Sudoroso. todos y todas demostramos una gran habilidad para comer con palillos. carreras de niños y risas increíbles. al cual yo. discretamente me hago un canutillo algo cargado. que los socialistas fueron unos sinverguenzas que no les subían las pensiones de viudedad (cobran todas menos de sesenta mil pesetas). porque hay que echar al PSOE. una blusa de seda rosa. Lleva un peinado similar al de la ministra Ana Palacios. Salimos fuera.. medias negras y zapatos de tacón puntiagudos color crema de bollo frito.

no sé a qué se corresponde en otras administraciones. pega grandes voces. Su marido también me incita. — ¿Y ahí qué haces? — Un trabajo muy importante. Ahora el cuñado accidentado empieza a cantar por soleares. me coge de la mano y me lleva a la escalera. que se está orinando me dice con voz bajita. las suegras pasando dignamente la mano por el pecho y el Gordo engullendo como un poseso el cangrejo frito. — Dame. ataca cruelmente el pato a la pekinesa. Luego se lía la de San Quintín en la persecución. y volvemos a la mesa. dispuestos a hacer el amor desnudos cuando aparece el padre. llama la atención. muere. se tambalea un poco. Yo que me resisto hablándole a la . pero casi todo el mundo se divierte con esta historia romántica y moral. — Toma el porro. «es por el pollo. yo que nunca he intimado con esta señora. tienen un flechazo y acaban en la alcoba. muy alegre.— Auxiliar del Ministerio de Justicia. fuma. He cantado con voz carrasposa. — ¿No? — No. pero que es sorprendido por la hija. sigue fumando. saca el revólver. se termina el porro. «ji ji ji». porque tiene que huir. se ríe mucho. vamos. Hay un duelo. que ella no sabe donde está. El otro que se queda cortado. La funcionaria entonces me grita desde su posición que estoy muy callado. que asalta por la noche el cortijo de un coronel de federales con la intención de robarle caballos. Se lo doy. momento que aprovecha su mujer la funcionaria para pedirme que la acompañe al retrete. habla habla y habla. sigue hablando. más gente y finalmente accedo a cantar un corrido que narra la historia de un tipo. Finalmente Rosendo se salva y regresa cuando acaba la Bola (la revolución) a buscar a su amada para encontrarse que la muy coqueta se ha casado con un charro y ya tiene cinco hijitos. «pues qué remedio me queda». tan alejada de esos tristes espectáculos de la tele basura. — ¿Y en qué consiste? — En controlar todos los documentos de los juicios. pero Rosendo es más rápido y le asesta un machetazo en el cuello al que debería de ser su suegro. — ¿Y cuánto ganas? — Tampoco lo sé todavía.. ella insiste. — ¿Eso es como auxiliar administrativo? — No lo sé. pero creo que queda bien. La funcionaria de justicia está ahora eufórica. «¡qué triste pareces!». claro. — ¿Es aburrido tu trabajo? — Es apasionante. Pues no. las gemelas gritando. no es exactamente así. desafinada y potente a la vez. Rosendo Fuentes. su marido que ajeno a todo está haciendo fotos. la otra que se echa más cerveza. la ley y su cumplimiento son las bases de nuestra sociedad. yo hago distintas variaciones del tema. Finalizan el apasionado coito junto al padre muerto.. «no pasa nada» —gesticulo—. que no le interesa. Se oyeron unas descargas no pude llevar la cuenta en la ribera del Tronchos cantaba un M-60 cacareaba un R-15 y distintas metralletas Bueno. se lo indico. cántate algo venga». Uno de sus cuñados le comenta algo y la otra le espeta que le importa un comino lo que le está diciendo. lo enciende. bebe cerveza. Se miran. etc. ¡que si tengo un tripi! —pregunta la moza—. mi compañera que no me pierde ojo.

. de nuevo empieza el toqueteo del piececito. Las tres mujeres que están ante mí tienen unos comportamientos totalmente antilujuriosos. la pongo al corriente y ella. como la de esas vacas del campo. Nadie se percata de qué es lo que realmente pasa en esa escalera. el Gordo se atraganta. Mi cuñada. con pequeños toques. Imposible. ahora sí. yo que aguanto. Miro a mi izquierda. el Padre Colaborador está siendo torturado por las gemelas que se han puesto en huelga de hambre. me dirijo a la camarera.funcionaria con suavidad. Yo me ubico en mi silla. siento las costuras de una braga barriguera gigante y. La Madre Ejemplar es dificilísimo. me quito el zapato izquierdo y toco el pie. las gemelas pegan saltos. se aparta de golpe. ¿A quién diablos pertenece este pie que me está hurgando en la parte interna del muslo? Me muevo. ¿Cuál?. exploro. ella que comienza a subir. cuando está casi arriba. ella que tira. Tengo que ver hasta donde llega esto. yo que no cedo. pero de inmediato el pie explorador se retira y cuando inspecciono sólo veo una serie de piernas gordas con bultarracos cubiertas por medias y en sus respectivos zapatos. En esto que el Gordo. pues está dando buena cuenta de los langostinos. Se trata de una suegra. Y. y estoy en ella cuando siento que algo me sube por la pierna. No sé. pega un chillo. Así que es una de las dos suegras. no toco nada. abre las piernas y se mea. hombre prevenido. Creo que lo peor ya ha pasado. sobre todo teniendo enfrente a esos tres fascinantes fenómenos femeninos. se lleva las manos al pecho como si el mismo diablo la quisiese violar y emite sonidos similares a los de una rata a la que se le pise el rabo. lo recoge todo. ¡si tienen artrosis!. se retira. me adentro con audacia. La suegra con alzheimer. Esto es mosqueante. supongo que por tanta demora y culpa mía. supongo que se habrá secado con alguna toalla o con un secamanos eléctrico direccional porque he estado escuchando el lejano zumbido durante unos minutos. comen. imposible. la Madre Ejemplar da órdenes a su marido. estalla. apoyado por ambas suegras y la Madre Ejemplar. el Gordo no puede ser. pero como tengo la seguridad de que cualquier explicación no hará más que empeorar las cosas. la gente se asusta. el camino se hace larguísimo. lleno de bolas de grasa grandes como rodamientos de camión. Continúa subiendo y bajando en un toqueteo acariciante. La que sea tiene que tener una pierna telescópica. Como tengo mucho calor. la funcionaria. Ella que suelta un suspiro y pone una cara rarísima. así que le un adalat . saco el zapato de mi pie derecho. entonces. Miro al frente.. Miro a mi derecha. que afortunadamente explica que no sabe qué es lo que pasa. De ahí debe de venir lo de «mea culpa». la que va a votar al PP. nada.. En cuanto levanto la mirada. yo me pongo los zapatos aprovechando la confusión.. donde el Gordo está zampando unos langostinos. me suelta la mano. Una pierna gorda. pero me ha entrado curiosidad. entonces. llego a un muslo rotundo. Pero siempre. en escasos segundos. se retrae. yo que la retengo. No puede ser. la suegra se sienta de nuevo en posición de desparrame abanicada por tres o cuatro personas. Me imagino la postura que habrá tenido que poner y me estremezco. se levanta. y escuchando al lado los gorgoteos del Gordo devorando marisco. ¡si apenas pueden caminar!. ella que insiste. echándole valor y verguenza gitana al tema. Así que sudando.. porque está lidiando con las hijitas. Calculo la distancia. opto por un discreto papel en la recuperación de la señora. estiro. beben. y yo que aprovecho para bajar a toda velocidad perseguido por un chorro serpenteante. le toma la tensión con un aparato a pilas que saca de una maricona. Mantengo la calma y sigo como si nada. Tiene diecinueve-once de tensión y taquicardia de ciento veinte pulsos por minuto. Una meada gorda. Están las dos suegras y la cuñada. Intento mirar debajo del mantel. ¿cómo tienen ganas de hacer piecitos? Empiezo a ascender con suavidad. exploro. No es que me excite esta situación precisamente la líbido. Antes de que nadie se dé cuenta de nada (o de que alguien se de cuenta de algo). mi compañera me mira desde lejos con esa mirada. así que entre la parca explicación que da y sus despistes. No. siempre lo peor está por llegar. que pueda llegar hasta mi pierna. con sonriente discrección oriental. Sin duda alguna: es un pie con sus deditos. tira la silla. Se asusta. Identifico el objeto sospechoso como un pie. alargo entonces mi pierna. pero enseguida vuelve. me pido la quinta Tsingtao. No. Siguen hablando de sus cosas. nadie le hace caso. la Madre Ejemplar acude en su auxilio.. creo que ha habido un malentendido. baja algo más serenada. Me quedo quieto.

y parece que no van a traer más bandejas de comida. El marido devuelve el beso con entusiasmo. el Albañil Jodido. qué le vamos a hacer. la más fiel. supongo. algo así como gift flower. pero gemelos no jóvenes. bien de plástico pintado. y una leyenda escrita con nata de Feliz Cumpleaños. la mujer de mejor corazón. cuantas emociones. lleva fármacos curativos de todo tipo: corticoides. La Funcionaria de Justicia ha recuperado de nuevo el buen humor y besa lingualmente a su marido. que se reparte con generosidad.. la enorme tarta porta dos velitas en forma de dos y de cinco. que ha pedido café con leche condensada. me mira fijamente. Le pregunto a la china que ha colocado ceremoniosamente la tarta en la mesa que qué le parece la celebración.. cercano al expresionismo abstracto. Estamos llegando al postre. El Gordo es un partidario de la automedicación. y ella con gesto imperioso y furioso me indica que espere. esta me ha dolido pero que mucho. Prefiero no profundizar en el ignoto y chinesco significado de estas palabras. y al ver mi cara. unos timbales o algo así que contribuyen a incrementar el vocinglerío. llega y entrega con mucha ceremonia los regalos: una cajita de plástico transparente que contiene una tacita y unas flores amarillas de papel junto a un tubito de perfume acuoso. cardiotónicos. no sé por qué.. claro. el Marido de la Funcionaria ríe como una sirena de fábrica. Y ahora viene una buena. la más anarquista y la de peor genio de la sala. cantamos el Cumpleaños feliz. A ver quién les explica a los chinos que esto es un aniversario de boda. porque traen una tarta (que estaba encargada). brillante. Todo el mundo está muy feliz y muy contento. yo aclaro que no hace falta que la siga.. al Gordo le da mucha alegría la tarta. con los cachetes colorados. Aplausos. encendidas. con los ojos muy abiertos. con gran diferencia. Da igual. El conjunto lleva una misteriosa leyenda oriental. a mí se me ha pasado el dolor de la pierna y todos. y. cantando. ¿Que por qué canto yo? porque mi compañera. antiglucemiantes. uno con unas bengalas encendidas. La Funcionaria explica que ahora tiene por delante la aventura de ser destinada a quién sabe dónde. que puede quedarse en casa. Mi compañera es. niños traen felicidad a ancianos». La china que quedaba fuera de juego tras la barra. me coge la manita. se está pasando el tío. «canta». A la suegra se le ha pasado el sofoco. analgésicos. El conjunto de regalos tiene unos trece centímetros de altura. haciendo una especie de contoneo bailable. El chisme debe de pesar lo suyo. porque lo mismo piensa que estamos celebrando una costumbre española extraña en la que los hermanos se besan con lengua. Entrego mi parte al Gordo. bien de alpaca. sin contar su rostro. Parece médico. rolliza. mi cuñado el Gordo me pega una nueva patada. dando saltitos alegres como una cabrita en un prado. a la Madre Ejemplar le quita el broche del jersey una de las gemelas y lo manda a tomar por saco. Y acabo . a la funcionaria la verguenza. la más cariñosa. yo canto mientras me hago un zapateado. a darle al bel canto. broncodilatadores. qué miedo! y la entrega a la pareja para cortar la tarta. y me contesta en un castellano poco entendible y casi literalmente: «que la pareja muy bien para años en cumpleaños. dice que la seguirá a dónde sea necesario. un seguril para que mee y un orfidal para que se tranquilice anunciando que de esta manera todo va sobre ruedas. pero entre ella y su marido van cortando milimétricamente la gran tarta. que no pasa nada y que puede seguir la fiesta. Vaya. Los chinos se ve que están dispuestos a tirar la casa por la ventana. hipo e hipertensores. y el otro con una especie de instrumento de repercusión. se acerca a mí muy sonriente. porque la Funcionaria la maneja con algo de torpeza y temo por algún cuello. Cualquiera no canta. me mira. competente. pero la acompañan dos trabajadores de la cocina. y eso que es profesor de sociales. Termina el Cumpleaños Feliz y un cuñado anónimo (sea toda su casta envuelta en mierda) entona el Feliz feliz en tu día.. Solicito una sexta Tsingtao y cedo mi postre al Gordo. Efectivamente. y me dice. eficaz. ¡joder. mucha sonrisa expresiva. al mismo tiempo que cantan el «cumpleaños feliz». La anestesia del alcohol y la euforia del porro respectivamente. Y ahora la china de los regalos saca de no sé dónde una de esas espadas japonesas grandes y curvadas. Me encierro en un silencio furioso mientras que se me va pasando poco a poco el dolor. un ser extraordinario. Hay también cuatro pajaritos de cera y dos jarroncitos plateados. y hala. no me acerco a hacer las comprobaciones.sublingual para que le baje la tensión. alegre. Lanzo a mi compañera suplicantes miradas pidiendo que huyamos.

el Albañil Jodido. ¡qué horror a abolir! Incluso antes que el Estado. Bueno. y las gemelas me acosan. y yo. que soy una persona tradicionalista. sometido a la euforia y alegría de esta celebración. no te preocupes que yo pago la mitad. acercándose a la barra y hablando con la china ¿qué estará tramando? Me acerco y veo que le están preparando la cuenta. el más cojonudo. — Pero hombre. y yo pido de la del lagarto por fastidiar. vale. Y esa característica peculiar de mi carácter. — Nada. bueno a medias. ¡mierda! pues entre los dos no juntamos ni ocho mil pesetas. Los considero unos antros donde —según me cuenta mi frutero—. Quiero invitaros.. Nos traen unas botellas de licor chino. el que ha venido de más lejos.. es el motivo por el que durante esa vida verdadera me he negado sistemáticamente a ir de compras a los grandes centros comerciales. si no que observo su maniobra. Solo pasillos y pasillos llenos de frías mercancías.. — No te preocupes tú que yo no me preocupo. — ¡Santo dios!. Una ojeada a El Encanto Ya se habrán dado cuenta a lo largo de esta serie de relatos sobre mi vida verdadera. — Ya lo sé. Pero obsevo que. opuesta a todo tipo de progreso.. las relaciones humanas están deshumanizadas. — Joder Luis no puedo dejar que pagues tú solo sesenta y tres mil pelas. La familia. A mí me habían dicho que el ágape se abonaría a escote. — Preocúpate de acordarte de la cuenta porque sino el que se preocupará seré yo. Y sobre todo a ti que de todos mis cuñados eres el mejor. va a pagar él sólo. Quien me mandará a mí abrir la boca. Ahora café. No hay calidez ni amor. — Sí. el que siempre me ha ayudado. — Hombre. — No se te ocurra pagarlo todo que te veo venir. — Sí sí hoy invito yo. Espero que no hayan puesto un control de alcoholemia a la salida del restaurante. — No hombre. — No. — Sesenta tles mil pesetas señol. en las que tú .. el que más quiero. y aparece el champán. no vayas a pagar solo. pago yo y quedamos en que después me dará la mitad de la cuenta. Así que tiro de tarjeta de la Caja de Ahorros. la séptima Tsingtao porque hace mucho calor. yo pago. — A ver. no lo dice. venga déjame que te ayude a pagar.que esto se hace ya eterno. Y llega la hora de pagar. magnánimo. mi cuñado. cuánto tenemos. — Me alegra que no te preocupes porque así yo no me preocupo. — Ya sabes que puedes contar conmigo. estancada. — Sí que es mi aniversario. No hay pesqui entre el vendedor y el cliente. — Sí.

en las épocas de paro. haces lo que te he dicho y no se te ocurra volver sin el mandao resuelto. — Concuerda ¿de verdad crees que tú necesitas un producto de belleza para quitarte las arrugas? Tú has sido siempre feísima —según dicen—. Me sorprendo. Para no liarte yendo luego a otro supermercado. — Cógelo y me lo descambias por uno igual que ese otro. — No. ¿tú te echas esta crema?. porque ocupan la mucosa de la boca y del ano. Yo uso la crema de día. «Reposo. La experiencia me ha enseñado que mientras más sabes. Por lo tanto. ¡estoy enferma!. ese no lo empleo. ¿te has enterado? — Ehhh. reposo absoluto. Ese conjunto se complementa con una fórmula exclusiva de centella asiática y baba de caracol que nutrifica la epidermis dejándola suave como la de un bebé. por supuesto. que me dé un bote como este a cambio del otro. — ¡Basta!. nos abastece con vituallas obtenidas en algún lugar desconocido. ¿vale?. eso es algo que no me esperaba de ti jamás de los jamases. yo no estoy por la labor de colaborar con semejante engendro esclavista del capitalismo monopolista avanzado. En fin. como la varicela pero peor. — Voy a comprar Concuerda. ¡ni una palabra más!. ¡Toma! Esta es la lista de la quincena. a charlar con los tenderos. Me has decepcionado Concuerda. por eso te digo que te la lleves y te la descambien. Me coloco las gafas de cerca. La etiqueta informa que se trata de un reparador de arrugas faciales de la casa Yesui Trebel Su fórmula contiene colágeno dermolactol al que se añade un gel reafirmante a la mousse de uva marina. pero fíjate en los precios y coge siempre lo . todas mis compras las efectúo en comercios del barrio. Joder. eres un eslabón más de la cadena que nos ata a esta sociedad de consumo. como en el tiqué hay dos cosas marcadas. ¿ves ese bote que hay en la mesilla con un tiqué? — Sí.. ¿quieres que te traiga algo de la tienda? — Sí —me responde—. no la de noche.. esa es la consigna». en sustitución del de nuit. y le dices a la muchacha que te dé otro tarro de crema de yur igual que ése.. Estoy conturbado. más bien me dedico. tu madre se equivocó y me trajo esa. Un virus —dijo el médico—. que la ha dejado postrada e incapacitada para todo. Lo que ocurre es que yo compro muy poco. Pero que encima seas clienta de El Encanto.. que la nevera y el almacén se vacían. Para uso nocturno en pieles fatigadas.. no sea que te vayas a liar. ¿esto dónde lo has comprado? — En los almacenes El Encanto. gracias a nuestro Seat Panda modelo 1980. Coges los botes. no sabía que usabas este potingue. Le dices a la dependienta que está el bote de crema sin abrir y que le llevas el tiqué. El Encanto es un supermercado gigantesco que vende de todo. vale. que vale muy cara… —¤¿Cinco mil pesetas? — No me interrumpas.. Tomo el bote a descambiar. una que es la crem de yur y otra que es la crem de nuit. mi ferretero. —le informo a las ocho de la mañana—. «¿tardará mucho en reponerse?». con una enfermedad exantemática que la llena de círculos rojos y unas pústulas rarísimas. y hay que efectuar el aprovisionamiento. y yo te he querido siempre. O al menos así fue hasta el presente. — Concuerda. Del abastecimiento general se encarga mi compañera que.mismo te has de servir para. ¿vale?. La pobre cayó enferma hace una semana. me ha asegurado que las muchachas están encadenadas a la silla durante las ventisiete horas diarias que dura su jornada y. llévate los dos botes. finalmente. Pascual. más te exigen y más trabajo te dan. tanto si has tenido arrugas como si no. salir como ganado por el estrecho pasillo en el que niñas explotadas como cajeras te cobran la cuenta. Nunca me ha interesado determinar su ubicación.. haz la compra allí mismo. Un verdadero terremoto conmociona mi espíritu. ¿te enteras? No me calientes la cabeza tan temprano porque no es eso lo que necesito. oye. por primera vez en su existencia.

y afirma que no hay derecho a que gente honrada como nosotros tenga que vivir al lado de indeseables que pueden ser el blanco de un ataque de armas bacteriológicas. Ahora estoy aún más conturbado. Ah. pero estar cinco minutos a su lado me pone muy nervioso.. Prefiero la bicicleta. y le tomé cariño a este modelo. Siguiendo las indicaciones de los cartelones. Por cierto. su bolso. les augura un nefando atentado terrorista. ¿Qué hago?. cómodamente instalados en los asientos delanteros. aunque sea el día de cuando los españoles desembarcaron en las indias para pánico de indígenas indefensos. Manejo por el barrio. A ella le da igual porque ya ha vivido mucho. porque todas las calles están llenas de coches. ¿un cascabel?. ¿traigo el coche? No. Tal vez no quiera venir. pero a ver quien monta a mamá en el transportín. a tu única madre. estos empresarios carentes de escrúpulos abren sin respetar el marcial desfile del ejército estatal. daría mi vida futura — la que prometen los curas— por ella. Corrijo el sentido de la marcha ajeno al alud de reproches maternos que caen sobre mi cabeza como la maldición de un maldito. Para tener ochenta y cinco años no está nada mal. que para eso es tu madre. salgo a la autovía norte y enfilo a El Encanto de Pazotriguero. hay como un airecillo en el ambiente de música celestial. la ignoro. Mírala. — ¿A mi madre? — Sí. Me recuerda las catacumbas cristianas. arranco a la primera. el abrigo. media hora tardamos en recorrer doscientos metros. Con estos se detiene unos minutos (están en un agujero y no pueden salir corriendo) y les echa una arenga en la que les profetiza que todos saltaremos por los aires en una tremenda explosión. que comparada con una tortuga con asma ese bicho es una gacela. Hay muchas otras recriminaciones en este breve (aunque eterno) trayecto. maldición. que no hay que ir muy lejos. qué animada se ha puesto. se me cala. y aún quedan más de treinta kilómetros —aproximadamente— para . y dile a tu madre que vas allí. que es el más cercano y el más grande. Adentro. Así que le pido a la Rata que me acompañe —el perro me relaja— y me acerco a casa de mi madre. Creo que es algo que tiene que ver con el metabolismo de los nervios. Son las diez de la mañana de un sábado doce de octubre. Arranco otra vez. que El Encanto te pega unos buenos palos como no sepas comprar. Al parecer. Toma su bastón. es algo que no se debería de permitir.. ponerle nombre femenino a un macho. este sótano es inmenso. está aquí al lado. Efectivamente. Lo cual sería estupendo si no fuese porque mi madre camina a una velocidad tal. parece que se mueve. La Rata aguarda al lado del mi coche. Y a los escoltas de un alto cargo del parlamento autonómico que vive por aquí. al aparcacoches porque la mira de una forma rara.. por si ella quiere que la lleves. qué vista tiene la jodida: a los dueños de los perros como yo que dejan que caguen en las aceras. quiere ir andando porque el médico le ha recomendado que ande todo lo que pueda. y con la Rata sobre los cojines de atrás. pero ellos tal y cual porque huele a gas y tendrán hijos. Conocedor de que si caigo en la trampa de su conversación pesimista esto puede ser el infierno. no se te van a caer los anillos porque tú le des una vuelta una vez en tu vida.. a unos obreros que arreglan unas tuberías del gas ciudad porque forman mucho escándalo con el martillo percutor. Me saqué el carnet después de un Cursillo de Supervivencia que hice hace la tira. casi nuevo a pesar de sus más de quince años años. Llegamos por fin a mi Seat Panda. Yo quiero muchísimo a mi mamá. en los que aprovecha para criticar todo lo que cae a su alcance. Al cabo de una hora. mamá afirma que ella sabía que no tenía que haber venido porque nunca llegaremos. Que no te engañen. espatarrado patas arriba. Realmente. penetro en la rampa subterránea del parking del centro comercial. y tan solo digo que así es mi madre. coloco intermitentes. Pero no me gusta conducir. Luego de protestar por ruidos y olores. siempre intenta venir conmigo. más o menos. aunque sea festivo. sólo me extravío un poco hasta Loja de la Sierra Sur. ¿qué será? Entro al azar en la primera plaza libre que veo. Así que. ¿tienes dos o qué?. ¿Habrá muerto de tedio? No. Te llevas quince mil pesetas y no te pases ni un céntimo. Quiere venir. increpa a un chaval que andaba en patines por la calle porque se ha acercado muy silenciosamente y la ha asustado ya que hay muchos atracos.más barato.

Se habrá roto alguna venilla. la señora con las contracciones.. que sólo se le ha escapado un poquito de pipí. El jefe encomia su gran profesionalidad. — ¿Y qué?. «ah. qué cosas. Intento regresar por donde he venido. Que por lo visto no puedo porque esa plaza es para minusválidos. Me agarro la cara y siento la familiar presencia de la sangre. La Rata corre a tras de mí orinando en todas las columnas. ¡espérame sin moverte de aquí!». que alguien llame al padre. vale vale. no me he dado cuenta de su presencia. ahí hay un sitio y ahí mismo aparco. Curioso. y que se descompuso cuando vio la sangre en el suelo. me sacan del atasco y me dejan aparcado en donde coloqué el coche la primera vez. pues menudo bombo chica». No me contestan. ¡Deprisa deprisa! Más me valdría ir más tranquilo. ¿De dónde sale? «¿De donde sale?» —pregunto a mis samaritanos—. Me acerco rápido a ayudarla: «¿ha roto aguas?... que enseguida la llevan al hospital. al estar tan limpio el vidrio (malditos limpiacristales). todos se conocen y se llaman por radiotransmisores unos a otros. esta célula no ha tenido tiempo de franquearme el paso y. hay preñada sustituta. la puerta hecha cisco que se sigue intentando abrir y cerrar.. Me observa y me pregunta que si me he hecho daño. no se desmaye mujer. con la autoridad que otorga un cargo importante como el de encargado. monto a la vieja. Me apresuro. Una de ellas es una señora en avanzado estado de gestación. me están observando con gesto descompuesto. Resuelto el problema laboral.. vale. se vuelve hacia mí. Este jefe.llegar a la entrada de los clientes. Tras avanzar diez pasos con mi renqueante mamá. Escucho un ruido de cristales rotos y percibo una conmoción que me deja nuevamente conturbado. Hasta que caigo en cuenta que estos tipos de paisano han de ser detectives de los que se colocan en las puertas para interceptar a los clientes que aprovechan sus compras para la realización de pequeños hurtos. que he visto partos y que la cara de la detective secreta es la de una tía que va a parir. ¿acaso no ve que yo soy un minusválido? Llegan más pistoleros a sueldo. una amplísima zona que está casi totalmente vacía. claro. También se dirigen al grupo que intenta auxiliar a la señora a la que se le ha adelantado al parto. Pregunta que qué pasa. que tengo que pensar en los demás. Por lo que se ve. Yo insisto en que entiendo de estas cosas. encontrándome de frente con varios conductores a contramano.». Me inclino un poco para no mancharme la ropa. vigilando en el centro comercial a los posibles manguis. y le ordena que ocupe su puesto. ella descansa sentada en una silla al lado de la escalera mecánica. la llevo hasta la puerta. Alrededor mío hay cinco personas preocupadas preguntándome si me he hecho daño. Por lo que se ve. Parece muy emocionado de estar en este lugar. a lo que parece virgen. de las que se abren con células eléctricas. de gente y coches marcha alante. no se preocupe.. marcha atrás. que no puedo ir por ahí. Llega un señor muy enchaquetado que ha de ser el jefe. ahí está. Ahora sí. Regreso corriendo a donde mi madre. sin deyecciones de perros que le hagan la competencia. y presiono las aletas para que se corte la hemorragia. que no necesariamente tiene por qué ser el padre su marido. los ladrones no sospechan de las mujeres encintas. claro.. que tengo muchas cuñadas y sobrinos aparte de mi compañera.. Les contesto que sí. o tal vez el de listero. el charco de sangre coagulada. Llega un segurata en una moto. mira el montón de cristales. No. todavía falta una semana. no. Y siguen llegando más y más vehículos. «¿qué ha pasado?». Qué suerte tiene. Este señor me ruega que le siga para que . Se forma una aglomeración ante la puerta. decido volver al vehículo. Me lanzan destellos. ¿Qué pasa? Pasa que acabo de romper con la nariz una puerta de cristal del gordo. la embarazada se sienta en la escalera. «¿se ha hecho daño?» Obviamente. organizan un poco aquello. maniobrando. «¡madre!. Qué grande es esto. que llamen a quien la sustituya para que la puerta no quede sin vigilancia. alaba el espíritu de equipo reinante. que esto duele bastante.. Pero la tal Joaquina se incorpora y asegura que no está de parto. percibo su ausencia. Se la habrá traído alguien. Otra vez llegan los guardias de seguridad. ordena que se lleven a Joaquina (la parturienta) al hospital. Vaya. Pero sigue fluyendo al suelo. honrados funcionarios me dicen cosas feas. que gotea con abundancia.. dejando caer pedacitos en cada intento.

flotan las voces de un coro de niños que anuncian que en el portal de Belén hay una burra rin rin Mariá Mariá ven acá corriendo que los calzonzillos se los lleva el viento. ¿ya han empezado las Navidades?».. —¤Deberíamos presentarnos.. ¿por qué? no lo sabía. Hay luz por todas partes que sale de lámparas de diseño moderno de oro y de plata con diamantes —me parece—. En comparación con la semipenumbra del semisótano. y que también hacían la colada de las prendas íntimas aunque hiciera frío. Miles y miles de personas llevan los carros repletos de productos amontonados en pirámides inestables de más de dos metros de altura. no distingo el final del mismo que se pierde en el horizonte. Me contesta el hombre que sí. resulta ser un . — Mhh.me curen. Doña María Tapabastes Mundo. ¡Yo me eché un remiendo. Esto es un auténtico templo capitalista. meditando sobre las virtudes del pueblo calé. y del techo cuelgan fluorescentes camuflados. de más de cincuenta años (yo). «¡Pero si estamos en octubre!. La Rata me escucha. ya hay bastantes problemas. Son tantos que parece que es de día aquí dentro. Ni muy fuerte ni muy flojo. así que dejo que se las apañe como pueda con los seguratas. omnipresentes como Jesucristo. lo mismo somos parientes. perfumes y complementos variados. siempre oportunos en el lance.. en los que se ofrecen joyas. y cientos de expositores atendidos por señoritas muy elegantes. — Pero aquí no pueden entrar perros. y que el lema de la temporada es [voz pomposa]: «ya es Navidad en Almacenes el Encanto». yo soy Jorge Gómez.. — Oiga señor capataz. cuando ví por primera vez la luz del día. pues que nos acompañe a la consulta del Médico de Empresa. yo me lo quité.. y los jefes de sección los obispos.. sígame por favor. paso obligado para llegar a la Enfermería. llamado también Tapabastes. Los dependientes son los sacerdotes. rin rin. esto parece el paraíso. Bueno. Pero lo que me deja más impresionado. — Manolo Gómez. que golpea todos los letreros colgantes del camino con la cabeza. que ya están en campaña. los pañales le han quitado. Colocado sobre el centro de un pasillo. al que le abre camino un ejecutivo de la empresa. ¡Anda! ¿Y este perro qué hace aquí? — Este perro es mío señor listero. Mariá. ¿qué pasa con mi madre? — ¿Su madre? — Sí. fuera del útero materno. La sensación es como la que tuve al nacer. Director de Servicios Generales. hace calor agradable... se abren las puertas y salimos a la planta baja y penetro en El Encanto. vete al coche. Se comprende que se trata de una burra con timbre. Es un extraordinario espectáculo. y usted es. — Anda —exclamo—. Rata. — ¿No?. tibios y blanquísimos como la leche de la merienda. el lugar donde los fieles efectúan sus ritos religiosos revalidando el acto mágico mediante el cual se transforma el dinero (Dios) en mercancía (caviar de pato). es el hilo musical. una climatización propia de playa en primavera.. ¡eso cómo va a ser! — Como lo oye. esta es mi madre. se esconde en los bajos de un BMW enorme. Tomamos el elevador. y de ahí no hay quien le saque. mi madre es esa señora que está ahí diciendo «hijo de mis entrañas». Un tipo alto. entramos en la zona de Menaje de Cocina. porque los hebreos estaban muy avanzados y así evitaban atropellos de peatones en los días de huracán. Quedo deslumbrado. Mariá ven acá volando que los pañalillos los están robando! Hundido en la zozobra. seguido por un perro de tamaño pequeño que se oculta y avanza en plan comando. gitanillos han entrado y al Niño que está en la cuna. ¡qué casualidad!. la cara llena de sangre dejando un reguero de gotitas. — Pero hombre. Además. cogido de la mano por una vieja que amenaza con el bastón a diestra y siniestra.

Justo donde se junta con el cartílago. si quiere lo intento yo. Toco aquí y allí. donde un señor que dice que es médico me informa que me tiene que dar puntos en la nariz. «no ... no va a venirme a decir a mí cómo tengo que hacer mi trabajo.. Y cuida de paso al perro. lo expulso lentamente y empujo con fuerza. y que los pastores y la burra están muy contentos. es solo por si le entran muchas ganas. qué gente más sensible. se podía haber matado. ¿eh?. presento un desgarro.. Tiemblo. — Imposible. la palma sobre la boca y el pulgar sobre la mitad izquierda del narigo.. — Por favor. ¿no ves cómo resplandece su sonrisa? Mira cuántas cacerolas de aluminio. sobre todo si su desplazamiento lo realiza con la lentitud y majestuosidad de un camaleón con artritis. le hace con la mano gestos al galeno de «venga venga» y le susurra algo en la nuca referido a una «denuncia».. no se mueve. — Madre. El hueso hace ¡creec! y duele bastante. Me ofrece la antitetánica. todavía puede morir. casi no hace falta dar puntos de sutura. y sí que va a tener que darme puntos. los bordes de la herida ya coinciden. El enchaquetado este está desesperado. Con los de aproximación creo que es suficiente. No «freir con aceite». sino «freir el aceite». imitando a la Concuerda la vez aquella que la vi por vez primera. El encargado. me da puntos y listo. — Ah. tono enfático]. como si el hueso se hubiera salido para afuera. —No. discretamente. parece que se ha roto. Yo me acerco a un espejo de pared. Y creo que ahora que está tierna la fractura la podría reducir. «Ah no. Ah.. no es que el perro vaya a marcar los muebles —aclaro—. tenemos que llevarlo a traumatología. Pero qué le pasa a ese. — Oiga usted. no —asegura el médico—. podía haberme quedado sin mi hijo para siempre.. espera a que me lave la cara. hacer radiografías. — ¿No pueden ir más rápido? — Se trata de mi madre. ni hablar». apoyo los dedos de mi mano izquierda en la mejilla derecha.espectáculo que no pasa desapercibido a la selecta clientela y distinguidas dependientas. El médico. ¿entiende?. no puedo volver a casa sin ellas. —¿Tú qué vendes hija? — Menaje de cocina señora. ¿quién es el más bello del bosque? Veo un tío con la barba llena de cuajarones y el tabique nasal desviado a la izquierda. se ve que no tiene costumbre de escuchar huesos crujientes y necesita serenarse un poco. Repito la operación seis o siete veces hasta que quedo satisfecho con el resultado.. — No. tranquilícense. Espejito espejito. qué quiere que le haga si me sigue. desinfecta y me coloca varias tirillas finas de esparadrapo para ir cerrando los labios de la herida. ya sé que no se permiten perros en El Encanto. — ¿Puede esperar aquí señora? — No. le digo que esto está roto. a ver.. También me pregunta si yo siempre he tenido la napia torcida — ¡Cómo! Por favor. ¿Sabe usted dar bien los puntos? Lo digo porque no me gustaría ostentar una cicatriz patibularia cuando vaya a algún acto de sociedad como un entierro. ya está mucho mejor. y a una madre le duele el alma con estos accidentes. me seco. yo quiero ir con mi hijo para ayudarlo y apoyarlo. llegamos a la Enfermería en un periquete.. visiblemente fastidiado.. el espejo. un espejo. Despojados del lastre que implica la sabiduría de la ancianidad. y percibo crujimientos. — ¿Ve?. yo no tenía desviada la nariz —declaro—. ha vuelto a su sitio de nuevo. tiene ya una edad que no está para prisas. tengo que cambiar unas cremas. director de servicios generales. me acabo de enterar. Estate quieto y no te mees aquí dentro. gracias. Tomo aire. jamás lo abandonaré... sartenes. porque soy su madre. Y es que Don Manolo. ¿Querrá hacerme pagar la puerta? Los altavoces declaran que «el niño Dios nació ya». espérate aquí sentada con esta señorita tan amable y simpática. me lo reduce. ¿tú sabes de unas sartenes que se puede freir el aceite sin que se pegue? [Aclaratoria. antes de que se enfríe el hueso y no haya quien lo mueva..

¿para que les den mucho dinero?. pero ha de andar cerca. La Rata ha desaparecido. ¿A que están pensando que soy tonto? ¿A que ustedes se autoimaginan denunciando a la empresa para lograr una sustanciosa idemnización de cientos de millones? Eso. solos pueden ser unos cuantos. a lo mío — Buenas señora o señorita. me asegura que como yo quedan ya pocas personas. Qué cabeza tengo. Imagínense una larga cola llena de millones de jubilados prestos a denunciar por el redondeo al alza del euro. — ¿Cuál es el problema? — Es que ha variado el precio. Yo. Para que haya unos cuantos ricos. si todos los que rompiéramos puertas con la nariz denunciáramos los hechos. tengo que anotarla. quiero cambiar la crema de noche por la crema de día. no me parece que merezca la pena liarme de abogados mostrándome ante el mundo como víctima de un aplastamiento nasal. — Bueno. llego al expositor de la casa Trebel. atraídas por una pulsión inconcebible. ni los abogados. porque no caigo en cuenta. y nadie se preocupa por ella. Don Manuel Gómez. Puedo aprovechar para hacer el cambio. lo rara que es la gente.. para qué. tercero. Pero la nariz. ¿para pleitear contra el gabinete jurídico de El Encanto durante años y años? No sé. — Oh. voy a buscar a mi acompañante. algo nerviosa. que no pasa un día sin que nos les echen algún juicio en la tele. — Vale vale. aguarda. total. Director de Servicios Generales. lee el tíquet. una tal Magdalena Alvarado según una plaquita con foto que hay en la columna de la caja. porque esto lo compró en septiembre valiendo ambas lo mismo. ¿cuál es el problema?. ya se me ha olvidado lo que tenía que apuntar. o de vivir del cuento el resto de la vida. Y allí están mi madre y la Rata. yo te doy la de noche que ha subido y tú me das la de día que ha . hay un problema. ¿que la puerta no se abrió? ¿que hay que tener en cuenta las taras sicológicas derivadas del golpe? y. — Un momento señor. En definitiva.. aunque hinchada. He aquí el comprobante de compra. como despreocuparse. le pasa un scanner.. y ha subido de precio. paralizaríamos aún más el sistema de Justicia. entonces no te digo yo que no hubiese organizado un buen lío. ¿qué le iban a decir al juez?. Si lo que subyace a una denuncia de este tipo es el deseo de liquidar la hipoteca. La señorita de las sartenes. segundo. ni los fiscales.. que no puede ser. Luego. Si hubiese sido la pérdida de un cojón. Joder. Bueno.. Doy las gracias por estos consejos.gracias». que no. porque lo de las idemnizaciones es como lo de hacerse rico: ricos. le deseo lo mejor del mundo y me despido que voy a buscar a mi mamá.. que no me pongo a denunciar por tres motivos: primero. teclea en el teclado. pues mira. Dejemos que sus señorías continúen dormitando mientras escuchan las alegaciones de sus abogados. que son amables para que no hagas algo que no tienes ganas de hacer. Estupendo. ¿Que mi nariz rota era mi oportunidad de ser rico? Pero hombre. Tienen que ver menos películas. me echa un sermón advirtiéndome que no tome aspirinas para evitar más sangrado. se recuperará. me informa que mi madre se ha ido hace un ratito a la sección de perfumes y belleza.. porque cuando caigo recuerdo que no me gustan ni los juzgados. la tenemos hipotecada. A ver. La chica. ¿Dónde está lo de las cremas? ¿Por allí? Tras marearme en la sección de cinturones y bolsos de señora. qué frase. o si me hubiesen matado. muy joven. ¡mira un pájaro negro disecado!. Ahora entiendo lo que comentaba el Manué con el médico sobre «la denuncia».. ni los jueces. Qué mundo este. Mucho más importante es la libertad. me estrecha las manos. hay otros procedimientos más sanos para obtener una vida menos preocupada por la economía. y me desea un feliz día desapareciendo ipso facto. discutiendo con los damnificados de golpes contra las puertas. quién ha de entrar primero al Juzgado de Guardia. porque lo que más me inquieta es que los del Encanto me intenten hacer pagar la puerta. tiene que haber muchos pobres. y ahora estamos en noviembre. lo único que demuestra es lo identificados que están con las series americanas. y me advierte de lo necesario que es no atravesar las puertas sin dar tiempo a que se abran.

— ¡Señora!. Oye Magdalena. perdónala. ¿no podéis bajar la música?. no puede aplicarse productos de los frascos para la venta. — Es que la que ha subido es la de día.. — Madre. con una corrección y una esquisitez. ¿ayer la misma cosa valía diez euros menos que ahora? — ¡Niña!. Incluso la Rata. haz el favor a ver si puedes arreglar esto de las cremas.. ¿cómo lo querría?. oye. toda esta gente no está comprando. y que mi madre afirme haber sido Miss Mundo en Inglaterra (que es la pura verdad ya que es su apellido artístico e hizo de jovencita un viaje a la isla)...... — Me llamo Jorge. y va a salir cuando hagamos caja que faltan diez euros. lociones de glúteos. eso de los peces bebiendo y bebiendo agua es una pesadilla. que él lo aclarará todo en cuanto sepa que yo soy Jorge Gómez. ahora lo tiene que comprar!. ¡le dije que lo abriera. Yo le exhorto a que llame a Manolo Gómez.subido. que mira que mientras más jefes entren en danza va a ser peor para todos. ¿ese perro es tuyo? — ¿Qué perro?. Mi madre. porque tiene que pasar por el escáner este. como en las películas de momias. La chica da explicaciones en las que se mezclan precios. sí señora. — Por supuesto.. El director llega al momento — Manolo —le digo—.. no lo puedo comprar porque esa crema es una mierda... Ahí dudan. no que abone.. no lo entiendo. te lo ruego. — No no no. Demasiado tarde. verás. me está picando la cara mucho y debo de tener alergia. — Y si hubiera que devolverme el dinero. — No niña. porque hay muchas mujeres trabajando. — ¡Señora!.. ¿cuánto vale esto? ¡noventa euros! Ni de coña pienso pagar noventa euros por cincuenta centímetros cúbicos de «loción hidratante anticelulítica reafirmante de glúteos». Y mi madre relata y relata que nunca la habían vejado tanto.. deja eso ahí y no liemos más la cosa. Lo cierra y lo coloca en el estante como si nada. muy propia ella. agazapada como una sabandija bajo el mostrador. el tipo que me atendió cuando lo de la puerta. verá caballero.. Se ha formado un grupito de curiosos en torno a este módulo de perfumería. a ella. alguna solución habrá. Y mientras estamos aquí hablando. ¿cuál es el contratiempo? Explicaciones por aquí y por allí.. — Mira Jorge. mi compañera me ha encargado que cambie. No quiero tener que escuchar sus protestas. que no quiero dinero. ¡madre!. pero para ver el color. leyendo etiquetas. ¿puedo abrir este frasco de po parfé? — Eh. Venga Magdalena. Hazte cargo. que cuando estuvo en Inglaterra en 1938 la trataban con el título de Mis Mundo. yo no te puedo dar el frasco como si nada. háblame de tú... la señorita tiene razón.. no en la cara. ha abierto el bote de crema y se la está untando generosamente en la cara. Este centro está .. y estamos en paz. que se complican porque al parecer el pago se hizo con tarjeta y no en efectivo. esto se echa en el culo. Es curioso. yo no tengo perro. que mi compañera me ha encargado un trueque y que de ahí no voy a salirme. no la de noche. ¿con ingreso en cuenta o en efectivo? Con la mayor de las paciencias explico que no. de clientes que atienden al extraño debate haciéndose los distraídos. días. — . Llaman. llama al encargado. escúchame —mi madre está enredando con los botes—. les ha dejado pensativos. comprobando a ceño fruncido el trasluz de los líquidos y aguzando oído. pero los jefecillos son siempre hombres enchaquetados con corbata. o el olor. y entonces me tendría que abonar la diferencia. noches. hay que ver las cosas que se te ocurren. viene el Jefe de Sección. no haga eso.. Insisto.. pasa de todo. no puedo. parece ahora como de mejor familia. El hombre precisa que le repitan tres veces la historia —es muy torpe— y al final no se entera porque mi madre le está mostrando cómo se le están cayendo las pieles de la cara a tiras.. La dependienta protesta. Eso de que yo conozca al tal Manolo Gómez.

.. como famosos. le voy a poner a una persona para que le acompañe por el centro comercial. porque. voy a continuar con la lista de la compra.. El Director de Servicios generales evalúa la lista. avise a la señorita Gálvez que venga. Manolo Gómez da orden de que se efectúe el intercambio sin coste para mi bolsillo.. ¿De qué me habla esta tía?. encontrará todo lo que necesite enseguida. como anda tan despacio he pensado que tal vez en un carrito. Es algo que sólo hacemos con clientes muy especiales. — [Mascullando entre dientes con gesto de ira hervida]. mientras más gaste usted. medias oscuras y zapatos de tacón ancho. rubia.. [vuelve a mí]. Magdalena realiza el trueque y me hace solemne entrega de la crem de yur.. pues encantado. fum. Esta es la humillación que me faltaba. Así que toma una resolución heroica. nobles. lo lamento mucho. está muy agresiva. Como un sol nació Jesús. Me siento aún más conturbado de lo que ya estaba. no tenemos sillas de ruedas.. ¿no se va aún? — No. la lana llega a mis manos con dificultad. De esa manera. no puedo. botones dorados. rebeca roja. ah. — Por donde usted quiera señorita. tengo un presupeusto muy ajustado. pues parece que atraigo los conflictos más barrocos.perdiendo ahora mucho más que los diez euros de los que estamos hablando. algún vendedor desaprensivo ha remarcado el producto haciendo competencia desleal. pero creo que le ha quedado muy claro que yo no soy una persona normal.. — Y. fuerte.. yo cobro a comisión. lo siento mucho. por favor. musculosa... Bueno. También ha quedado claro que no soy un cliente que interese a «la Casa». como una bombilla podría decirse. fum. — Ah no. — ¿Por dónde empezamos? —me sugiere leyendo mi lista— ¿Por la sección de latas de atún en escabeche? —me comenta sarcástica. más me llevo yo. Una persona normal haría la compra en media hora —según murmura—. Don Jorge. — Don Jorge. tengo que hacer diversas adquisiciones. pero he aquí que llega la señorita Gálvez.. esto es lo último. artistas. todas estas. da instrucciones a su empleada y se despide nuevamente con algo parecido al alivio. falda azul marino. mis caudales son escasos. en el instante en que el coro de castrati ataca los compases del «veinticinco de Diciembre. radiando luz!». y con la cantidad de veces que te han llamado al móvil has seguido atendiéndome. baja. . da gusto encontrar a una persona tan competente como tú en un sitio tan grande. pero... ¿Son muchas cosas? — Pues mira... fum. Evalúo a mi escolta. cinturón de hebilla gruesa ceñido al cinto. — No por dios. Pero tampoco puede echarme por las buenas por dos motivos: porque no he hecho nada malo y porque los carteles dicen que «el cliente feliz siempre sonríe». esta crema ayer valía diez euros menos que ahora. siempre que sea mi compra muy barata. Finalmente. —¿Qué? — No se haga el tonto que sabe perfectamente de qué estoy hablando. señorita Alvarado. además de ser asesorado por una especialista. — ¿Sabe qué?. su discretísima ayudante. — Ah. esto es lo más grande. — Muchas gracias Manolo. — ¿Su madre? — Ya sabes. En eso no puedo ayudar. millonarios y políticos [aparte]. A su vez. pero a ver qué hacemos con mi madre. ¡radiando luz.. pero como es la primera vez que vengo me temo que me voy a pasar aquí el día. — Oye. No hemos simpatizado. y mi madre tampoco. Diría que lleva una especie de uniforme militar.. escuchen señoras. La Gálvez es una mujer de sesenta años al menos.. pañuelo azul ultramar al cuello. ella me evalúa a mí con torva mirada. lo dicho. señorita. Manolo hace las presentaciones.

tienen que hundirme de esta manera. — Eso está hecho. me ponen a acompañar a dos patanes. que solo es una empleada. rápido que me tengo que marchar. que este tinglado es mera apariencia. ¿eh?. — Ya. — Pues entonces ya hemos acabado. Se va a paso de granadero. — ¡Basta! venga.. ¿me oye?. me parece que ya te he entendido. siéntese ahí Miss Mundo». — Pues aprovechando que estoy aquí. que tiene en el cabecero incluso el nombre de su dueño. — Hay que ir despacio. con sus apoyabrazos y reposapiés: «hala.. — ¿A usted le parece caro por la compra de quince días? — ¡Qué! pero si está tirado de precio. Hala.. pero mujer. — ¿No será demasiado caro Don Jorge?. eso no es así. pero esto no va a quedar así. ya me pueden hacer acoso por sindicarme. y tampoco creo que sea para tanto mujer. Mi madre será una persona negativa.. mi madre no camina muy rápida. no soy mona.. lo dicen a todas horas en los Cursillos de Ventas. ahora mismo arreglo eso... vamos. ¡a mí!.. ya lo he probado otras veces señorita Gálvez. este está muy bien de precio. ¡ja!. yo soy ajeno a ese chanchullo. — Vale..— ¿Yo? ¿Perdón? — Sí. a mí. las empresas contratan trabajadores para hacer dinero. Whisky Tarzán. y yo Cleopatra en la otra vida.. y la Rata siguiéndonos con una ristra de choricillos en la boca. ¿Quiere algo más?. a los que he servido lealmente durante cuarenta años. ¿o demasiado bueno? — No no. ¡ja!.. cuando no les interesas te largan. hemos concluido con la lista.. haciéndome la compra. en los que inclusive mi madre calla. tapizado en cuero. dónde está y su precio de venta. Yo no entiendo [indignación] porqué estos almacenes. ya no sirvo para atención al público. quinientas pesetas el litro.. — Y todo por ser vieja ¡ja!... pero muy de cuando en cuando le pego un lingotazo. nada existe. ni hablar [tono siniestro]. adios. vea la etiqueta. — Oiga señorita. pueden irse a la línea de caja. yo bebo muy poco.. La señora o señorita Gálvez. y vuelve empujando un sillón de oficina con ruedas. En uno minutos trepidantes. Pero la denuncia va para delante. yo le aseguro. que he conseguido unas cuentas de cientos de miles. seleccionando ofertas. que abríamos para ella sola los domingos.. que mi madre fue Miss Mundo. — No señor. pues que sepa que si la han puesto conmigo para humillarla jefecillos sin escrúpulos. a Doña Carmen Polo cuando venía de compras. voy a contarle a la Concuerda que cortejas a señoras. vamos a acabar con el asunto. y piense en lo que le he dicho. ¡que las mujeres son muy lagartas!. porque yo tengo profesionalidad. Nuevamente organizamos un curioso cortejo.. que ni que yo fuera un ser tan indigno como un abogado o un cura. no se deje engañar. no pienso dejarme vencer. no metas la pata. y a un chucho. — ¿Ah no?. — No hables con esa lagarta Jorge. — Adios señorita. en total va a gastarse catorce mil trescientas. no para obras sociales. un respeto. eso es así.. no valoran mi experiencia. — Ya está. y es de marca. pero sabe aprovechar las oportunidades de descansar con comodidad. yo empujando a una anciana en el suntuoso mueble. acabaré con ellos.. — Oiga. porque ante todo yo soy una profesional. un tal Don Pepín. — Calla mamá. tal vez un whisky de marca. usted. ¿qué esperabas?. que me los sé de memoria..... — Bueno. no te enfades conmigo. este está bien. aquí somos una familia. que era la encargada de acompañar a la señora de Meirás. que tengo en la cabeza cada artículo de la Casa.. de millones de pesetas. . — Pues vale. que no ha nacido quien pueda conmigo.

No quiero que se me aplique la Ley de Fugas. la marimorena. qué sé yo. Pasan el carro por el arco magnético y pita. ha de estar drogada. efectivamente. por nada [tonillo inocente].. O eso. empiezo a estar harto. curioso mecanismo. ¿cómo podéis ser tan mezquinos?. Vuelvo a la realidad y pago la cuenta: no llega a las quince mil pelas. Llegan los de seguridad con el Vespino. está encadenada por el tobillo. ¿todo correcto?. mi tíquet. tenía que haberse ido al Hospital. Aquí está. empujando con una mano el carro. ande. ande. y menuda tarea la de los burros de la época. Lista la vieja. abre las piernas y rompe aguas. pasan las bolsas de una en una.. o un retortijón de tripas. ¿para qué lo queréis saber? — No. que oculta —sin duda— su infinita tristeza — ¿Y usted está de acuerdo con sus condiciones de trabajo señorita?. a la vista de todos. Además. porque me atiende con una sonrisa inmensa. muy emocionada. El villancico que tocan ahora es el del «ande. el semisótano.. — Pero vamos a ver. la puerta rota y el arco magnético. único lugar por donde pasa mi madre. Este sitio es verdaderamente infernal. En cuanto lo rebaso empieza el «titititití» y la luz colorada de una ambulancia. porque ha de ser muy duro ser un esbirro que vive en la mentira. se pone en pie y con portentosa agilidad se aparta unos metros llevándose además el sillón. Que los acompañe. hasta que localizan lo que dispara la alarma: el whisky Tarzán —Pues si os fijáis. pero qué burra es la gente. me asomo para mirar los pies de la joven cajera y. La Joaquina se ha puesto muy colorada. que si perdone [miradas de amenaza y sospecha unidas a una sonrisa].. anda más deprisa que llegamos tarde». ande. y con la otra el sillón de mi mami. y a mí me deja en la línea de artículos voluminosos. — Sí. En el portal de Belén hay estrellas. una verdadera catarata. feliz y ajena a sus comentarios negativos. . que ya en esa lejana época de especies extinguidas había horarios que cumplir. Que si cabayero. «Arre borriquito. prodigio metereológico. — [Voz de esperanza en que no les haga caso] no se resista y nos acompañe. dice la verdad. de seguridad o de qué sé yo. ¿no le harta estar ahí dale que te pego? — Uy no. Mi madre se queda fuera. hala. sol y luna». Para atarla y llevarla a la fuerza a Salud Mental. ¿por una botella de quinientas pesetas vais a molestar a la cajera?. tal como me contaba el pescadero. es cierto. ¿qué cajera ha sido la que le ha pasado la botella? — ¿Y eso? [lanzo mirada torva]. ¿no os da vergüenza? [murmullos]. subrepticia como un lagarto. ¿no? Con buena salud vaya todo señora mía. que yo me largo. señores sicarios. está pagado y pasado por caja. que si el tíquet. Justo entonces. ¿no se lo decía yo?. afligida al ver volar su presa. Por fin. pero no les acompaño. No me resisto. muy congestionada.Se pierde en la vorágine desapareciendo de mi existencia. que no han parado ni un instante. con las manos cruzadas. Sí que sabe echar cuentas la Gálvez. Supongo que la mala conciencia. — [Asido fuertemente por los sobacos por Joaquina y otro nota. A ver. o si no le quitó la alarma electrónica. Lo que haya que hacer. Se me acerca de inmediato la detective embarazada.. Viene otro jefecillo. Ha llegado la hora de salir de este antro. La señora embarazada contempla el comprobante con gesto desolado y decepcionado. si a mí me encanta mi trabajo. La Rata reposa en su regazo. — Por la forma de la barriga son mellizos. Esta vez sí que sí. me ordenan los seguratas.. —Hala. ande que es la Nochebuena. respondo enfático]. Lo primero es lo primero. ahora estaría ya con las enfermeras y el monitor «tucutún tucutín» en el paritorio [suspiro]. que el pueblo sea testigo. háganlo aquí. arre burro arre. ande. cabeceando humildemente y murmurando como si rezara por la paz mundial. no hay duda. por ver si hay algo que no funciona bien en su caja. Mamá. y les indica que acaben con lo que sea.. — Vamos a ver. que no se quiere bajar bajo ningún concepto. Bajamos la rampa mecánica.

que os den. . que me muestra finalmente un reloj robado de la sección de joyería —el que pitó—. la próxima vuelves a ir tú. — ¿Ya has vuelto?. llamad a la ambulancia y al médico de la empresa o llevarla a la residencia. que yo estoy harto de partos. Suelto en su domicilio a mamá. empuja pero relájate. pues nada. Conduzo. y tú muchacha. Abre la boca. — Qué pronto. riño a la Rata que me trae en las fauces una placenta recién alumbrada con tres cordones umbilicales.— Madre. y vosotros seguratas.. Me pierdo en el aparcamiento. ¿has gastado mucho? — Las quince mil. le huele el aliento a cueva. retorcida como un trapo. no. eso sí. Yo me lío a empujar a mi madre. vamos a ver. aguanta. ni hablar hijo. — Vale. deja de lamer el líquido amniótico [grandes alaridos]. pero no deberías ponerle a un niño nombre de mujer.. viene de culo muchacha. descargo. además me llevé a mi madre.. ¿qué hora es? — Las dos. introduzco la compra y el sillón.. Voy a una exposición de artículos de jardinería que hay aquí mismo. madre. y le subo el sillón de cuero en el ascensor. chocando con vigas de hormigón.. me sorprendes. — A ver. Menudo chapuzas divino. que está absolutamente desconocido y lleno de coches. — ¡Se llama Yesicaaaa! —aclara y me estremezco. haz lo que quieras.. espera tranquila que ya te traerán la ambulancia. Dios tendría que hacer a las mujeres con el potorro más grande. — ¿Hubo algún problema? — Ninguno. cállate por favor. Hay una expectación de la hostia. esquivando a una ambulancia. tan bellos. arrastro una tumbona y cogida en peso por sus compañeros de piernas y axilas. es un parto podálico. a mi casa. contemplo la placenta en el fregadero cuan si de un pulpo se tratara y me acerco a la cama a ver a mi compañera. qué sé yo. ¿No se te ha hecho pesado. no metas baza en lo de las bragas. echa al niño de una vez. Ah. llego al coche. Por fin. No hay nada más que decir. Muchacha. seguro que llevas de parto desde que me di el golpe en la nariz. — A ver el tiqué. Luego. ¿has traído las cremas que te dije? — Aquí están. que asegura que son trillizos. en el sillón estoy yo. coloco las vituallas en su sitio. Duerme serena.. ¿que no puedes esperar?. ponen ahí a la escangallada moza. — Que va Concuerda. no pasa nada. una señora cualquiera. Ordeno a la Rata que busque el rastro del vehículo pero se limita a desaparecer dignamente sin que pueda seguirlo. empuja. y me marcho un tanto sobrecogido a casa. Hala. — Qué bien. bueno. ustedes se me vuelven por el pudor femenino. levántate que la vamos a sentar en el sillón. increíble. o a los niños con la tarra más pequeña. irte sí que puedes irte al coche. os dejo. abandona esta profesión de espía. Rata. guardo las bolsas de plástico. es cansado. — Ah no... Abre los ojos. —Pues ahora que te sabes el camino. empuja. ajeno a sus recriminaciones por mi escaso entusiasmo ante la adquisición gratuita. que este ha sacado ya las nalgas y se le ve la tilola [consternación materna]. Doy mil vueltas maldiciendo.. ahí está el médico que no me quería arreglar la napia. tú no madre. Aparco. puf. es mejor que se tumbe en el suelo. todos dando órdenes contradictorias. No veas la que se ha formado en la puerta. guardo la placenta porque vale una pasta en productos de cosmética natural. ¿cómo van las contracciones?. — Vale. pero muy distraido. que le quite las bragas. quito el asiento trasero. ¿qué esperáis?. hay que joderse lo que me duele la nariz.. que el resto lo puede hacer ese. Felicito al bicho por no haberme traído a los niños. ¿whisky Tarzán? buena compra.

— ¿Ustedes tienen alguna actividad? . allí donde los funcionarios hacen cumplir sin compasión y sin ira la Norma Escrita Burocrática. un compañero. obispos. Al ver lo del «expediente sancionador». con el objetivo de evitar el presunto multazo. eso. esta mañana. — ¿Y por qué me lo das ahora y no la semana pasada? — Porque se me ha olvidado. me temo lo peor y dialogo.. Hago cola. no te hagas de rogar. porque hace tantísimos años que la constituimos que ya no me acuerdo. que si detenidos.. como si nada. comisarías. y lo tengo que contar. para ir tirando y sacar unas pelas para diversos tejemanejes. Voy p'allá tras dar efusivamente las gracias. Incauto de mí. en realidad no lo sé. — Vamos a verlo. que si huelgas. abogados. El tío. ¿no habíamos quedado en que soy un pesado todo el día regañando con que no tiráis los ceniceros? — No tiene que ver. Me atiende luego de quince minutos de tensa espera una señora madura. me presento en la Delegación de la Agencia Tributaria.. — ¿Mía?. es cosa tuya. — ¿Esto cuando se ha recibido? — La semana pasada.. cosas así. despeinada y con gafas redondas de miope: que esto que lo otro. no entro a discutir y. me dio una carta. La leo.. ¿dónde está escrito eso? — Venga hombre. — Ya. me señala con gesto helado el mostrador de Registro sin articular palabra. Como quiero ser muy positivo. políticos. Una carta con el membrete de Hacienda. organización de fiestecillas.Multa de Hacienda Hoy he tenido un disgusto terrible. que yo no tengo tiempo. y por poco el disgusto me cuesta ser electrocutado en acto de servicio militante. mire. alegre. que si presos. o sea: edición de libros.. Se ve que no quiere gastar su aliento. Ayer en el sindicato. hacienda. armándome de paciencia.. despreocupado. ¿por qué me das esta carta? — Porque tú te ocupas de estos marrones. joven. exhibiendo una gran sonrisa. tú sabes manejarte en esos ambientes. Es una comunicación que me indica que se ha abierto un expediente sancionador contra cierta asociación cultural de la que nos servimos de tapadera para determinadas actividades relacionadas con la cultura. I. ¿usted es el representante legal de esta asociación? — Bueno. montaje de tenderetes. — Vamos a ver. entiendo. porque he seguido disgustado casi que una semana. el reino de la burocracia. le entrego majestuosamente el requerimiento al funcionario preguntándole con campechanía que quién se encarga de estos asuntillos. distribución. ¿que qué será lo de aquí?. verá. la abro. II Entro en la Cárcel de Hierro.. un señor que muestra el aspecto bondadoso de un guardia civil del Crimen de Cuenca. Me dirijo al mostrador de Venta de Impresos ya que no hay o no veo el de Información y.

en Sanciones.. El ciento treinta y cuatro. Muchas mesas con personas y.. y de paso sacaría número en Censo. Le digo que no hace falta.— Ninguna ninguna. — Pues muchísimas gracias.. firme aquí y así se hace usted responsable de la sanción. hasta que pienso que es hora de inquirir si no se demora ya mucho el desayuno.. Voy al tipo que me atendió. La señora me observa como si estuviese mirando a un marciano.. quiero esperar. — Espere un momento. qué bien que me voy enterando de cosas. salen letras.. se trata de un expediente por no haber realizado las gestiones necesarias para la adquisición del CIF definitivo. Hacienda abre un expediente sancionador ya que he «obstruido y resistido a las actuaciones de la Agencia Tributaria». ¿Y no hay alguien que me pueda aconsejar? Esto es Hacienda. son sólo ciento doce euros con cincuenta céntimos.. La señora teclea en un computador. . para que le expliquen a qué cuestiones le obliga la ley. que lo que necesito es asesoramiento para no pagar la sanción.. — ¡Dieciocho mil setecientas y pico pesetas por no tener haber hecho el papeleo del CIF! ¡Eso es una barbaridad! — Ya ve. ¿se le ocurre qué cosa puedo alegar? — ¡Uy!. saco número en Censo. infracción del artículo 202 de la Ley general Tributaria. [doy un bufido similar al de un sorprendido burro sacando una patita de un charco de mierda]. una comedia absurda de Wodehouse sobre el vago y estúpido aristócrata Bertram Wooster y su fiel e inteligente lacayo Jeeves. Y me entrega [gesto compasivo] tres folios que leo apresuradamente y traduzco a la lengua vulgar. artículo 15. tiene el venticinco por ciento de descuento. tiene que estar lleno de especialistas en chanchullos. de frente. vaya a ver a Manolo Abel.. que tiene un cartelito que pone Empresas. Aquí pone que en cumplimiento de la ley. números. ¿qué me aconseja? — Bueno. Es un hombre de unos cuarenta años. algunas oficinas. Sí. yo solo soy una auxiliar administrativo. Al final le embargarán la cuenta a quien ostente la representación de la Asociación. que justamente es usted según veo en pantalla. quiero. — Vea usted. me saca otra vez el expediente. ni idea. es poca cosa. porque no tenía ni idea. es la ley. parece que poco abordable. — ¿Pero qué me dice? — Tranquilícese. La Sala de Espera esta llena de gente desesperada. al fondo. — ¿Qué oportunidades tengo de escapar al pago de esta multa? — Ninguna. Ley 58/2003. — Yo no le puedo decir eso. sólo quiero informarme de qué ley hemos incumplido para recibir este apersibimiento. verá. ¿Quiere esperar? — Sí.. Con gesto cansino me dice que si quiero él me puede atender. — Está desayunando.. — Es que yo sé que las alegaciones —le explico— van a parar todas a una máquina que se carcajea y que las devora.. —Pues es sumamente competente en lo que se refiere a citar las leyes. — Oiga. Me paso una media hora así de divertido. Le pregunto. y va por el treinta y seis. Pregunto al primer tío que veo sentado frente a un ordenador que quién es Manolo Abel. Me siento y abro el libro que llevo preparado para estas ocasiones. y en unos segundos se me aclara el misterio. Así que cojo el «Acuerdo de Iniciación y Comunicación del Trámite de Audiencia del Expediente Sancionador».. necesito un asesoramiento más especializado. Me mira como si me hubiese vuelto loco. Subo a Sanciones. pero que puedo alegar en mi defensa lo que estime conveniente. Teclea el ordenador. primera planta. todo regulado en el artículo 41 de la mencionada ley la Ley Orgánica 1/2002 reguladora del Derecho de Asociación (BOE 26-3-2002).

¿ustedes tienen actividad? — Ninguna..? — Para nada. cachis. Vuelvo y me siento de frente a Empresas. con que alguien en ese domicilio haya cogido la carta.. Me dirijo al hombre con una gran sonrisa y una gran predisposición positiva. — ¡No jodas! — Como lo oyes. esperaré. cojo unos cuantos. Hay un montón de folios con el membrete de la Inspección de Hacienda y. seguro que pueden dedicar su tiempo a buscar a criminales más encallecidos. los anarquistas no tenemos recursos externos. y en menos de cinco segundos me informa.. bueno Manolo. y desaparezca ese bodrio? — Qué va. — Ahhh. — Ya. — ¿A mí?. sí.. con DNI de tal número. Al cabo de un rato aparece el Manolo Abel ese. Lo reconozco porque llega con las manos en los bolsillos y tiene bigote. qué mala pata. Bah. — ¿Montan casetas. — Uy. Respecto a las obligaciones legales.. hágase cargo. — Vayamos por partes. Teclea en otra computadora que tiembla sarcástica. Hay un funcionario que va atendiendo. a mí Hacienda no me ha comunicado nada. — ¿Se financian mediante recursos externos a cuotas? — No. Me doy una vuelta y entro en una oficina vacía. somos anarquistas y los anarquistas no bebemos alcohol. mira. — ¡Manolo!. da igual que haya muerto porque tú eres el representante legal. firmó el acuse de recibo un tal Chuli Bermúdez. o que hablan por el móvil de asuntos extrañísimos. aquí lo dice. así que no pertenece a la caterva de contribuyentes desesperados que portan carpetas y papeles. Sólo me quedan cuarenta y cuatro números. — Esto no puede ser Manolo. además tenemos el DNI. te mandaron el apercibimiento en marzo de 2003. que por aquí que por allí. — Bueno Manolo. que me gustaría saber qué obligaciones legales tiene la asociación para evitar nuevas multas. El tipo me mira. — Mira Jorge. ¿cómo me van a cobrar? — Espérate Jorge. ¡qué suerte!. Hacienda lo da por comunicado. Abro mi libro y prosigo leyendo las desventuras del protagonista. está muy claro que no se me ha apersibido en la debida forma. es más. Además. Cruce de miradas aviesas. como nunca se sabe. imposible.. que soy Jorge. no importa.. ¿no crees? A mí el Chuli ese no me ha dicho nada.. que mira lo que me ha pasado Manolo.. Le ignoro. . seguro que esa persona [murmuro anhelante] ha muerto. que ha sido prometido a Lady Margaret y su antiguo novio quiere matarle. — Mira. Eso sólo lo pueden hacer en Censo. — Yo no puedo decirle nada. mira mira. — ¿Sí?.. y que si me pueden quitar esta. El cabrón ese me mira como si a un vampiro le hubiese propuesto sopas de ajo. con bigote. bares. ¿qué es esa cantidad para Hacienda?. abro el libro de nuevo y me desentiendo.. — ¿Y no me puede borrar la sanción y ya está?. Ya me toca: que esto. la carta explicaba bien claro que habría una sanción si no actualizabas el CIF... Van por el noventa. usted estará más acostumbrado.— Pero hombre.. que lo de más allá. muchas gracias y saluda a la familia. no tengo ni idea de qué alegar. llamándole por su nombre y simulando que lo conozco de toda la vida. — Muy bien.. a ver. ¿y no hay manera de borrar ese expediente?. que lo otro. — ¡Cómo se le ocurre decir eso! ¡Yo no puedo informarle de nada! Si quiere espere a Manolo Abel y entiéndaselas con él. parece simpático.. ¿alguna teclita que hagas «¡chas!» o «¡click!».. Me bajo a Censo.. total.

aquí dice que si alego me la pueden quitar. veinte mil pesetas por no actualizar el CIF es una barbaridad..— ¿Editan libros y los venden? — Ca. — Ahhh. sino veinte sanciones como esta le caerán. ni le puedo informar. amo la ley. ya estoy harto [me dirijo al público] ¿están ustedes oyendo lo que dice esta esbirra? Esta es la ley y la justicia. y los anarquistas no desarrollamos actividades.. alegue y ya estudiaremos las alegaciones! — ¿Y qué me aconseja que alegue? — ¡Nada de cuanto alegue podrá evitar la sanción!. La Jefa se dirige a mí con voz de manifestación. — Yo respeto la ley. rizos. Ya son las dos. pero veinte mil pesetas es un error. una tal Salvadora. quien tiene que ser razonable es usted. a pie de pasillo. — Respecto a la segunda parte. — No. el funcionario me indica que espere que va a llamar a la Jefa. — Sé perfectamente que alegar es inútil y poco prudente. de unos ciento cuarenta kilos de peso. lo que yo quiero es que me quiten la sanción. yo también he elevado mi tono unos decibelios. — Pues alegue usted. cara de genocida. — Pues entonces no tienen más obligación que tener el CIF al día. Respira haciendo un sonido asmático. — Vamos a ver. pero es que resulta que yo quiero que me la quiten. — Pero hombre ¡veinte mil pesetas! — Es la ley. — ¡El CIF es una cosa importantísima! ¡El CIF ha de estar actualizado! ¡No puede existir una Asociación Cultural sin su CIF! ¡El CIF da entidad! ¡Y le digo una cosa! que como no lo actualicen. ¡cruel con el débil! ¡Complaciente con el poderoso! ¿Es que vamos a permanecer impasibles ante estas tropelías? Esto es para tirarse de los pelos. Va pasando el tiempo y el tipo se está poniendo nervioso. — ¿Cómo?. qué triste. Espero. no les podemos quitar la sanción. ante un montón de contribuyentes. pelo rubio de bote. somos anarquistas y los anarquistas no leemos libros. Al cabo de unos minutos presiento una presencia sobrenatural. — Seamos razonables. ¡a lo mejor . El tío de Seguridad que está junto al arco magnético me mira perversamente. al parecer habla así esta señora. tiene que haber una manera de quitarme esa sanción. — Eso no puede ser. Abro mi libro. El guardia de seguridad se llega a nosotros. — ¿Alguna actividad de algún tipo? — Ninguna. sin contar con la gente que se agolpa en la puerta. ¡Yo no le puedo ayudar. — ¡Puede arrancárselos si quiere delante mía! — ¡Pues sepa —contrataco— que no le he dicho de dónde me voy a arrancar los pelos!. Se ve que me quiere despachar a su gusto. — Alguien tiene que poder. como le digo somos anarquistas. Frente a mí hay una mujer. — ¿Quién puede? — Nadie puede. qué buena noticia. treinta años. — No puedo. a grito pelado. pero la Jefa lo aparta de un manotazo que hubiera matado a un elefante. Finalmente. — Ahhh. pecas. como Darth Vader. hay que reparar esa tragedia. beso el BOE. ¡es la ley! Como esta mujer pega tantas voces. el malo ese de las Galaxias que va al retrete con una armadura negra. ya le digo. Esto. Levanto mi vista. no una. seguramente pensando que están matando a alguien. — ¡Qué quiere! [se lo explico]. eso de sancionar lo hace el ordenador de manera automática.

Qué bonito es el compañerismo. siempre a punto para entrar en acción..». Claro. [me vuelvo al público] señores y señoras. autocalcables.. Vamos a rellenar este turbio impreso.. pero volveré. Esto está clarísimo. agarro la sorprendida mano de la Jefa. Entro en la oficina. Entonces. ¡jajajaja! ¡ja! ¿Pensabas. así. III Resignado. Y encadenarme al banco. luego el nombre. algo espantoso urdido en el despacho de una checa por el mismísimo Sauron.. sin más. Al menos puedo decir que me derrotó una fuerza de la naturaleza. Salto sobre la Vespa. Aunque no entienda ni papa.. como si se quiere encadenar a un banco.. pero para llevarlo a cabo como que no... es la ley y tienen que pagar. que se lee fatal. Se me cierran las posibilidades. ¿no? Pues no. tampoco.. Ajá. donde todo funciona de abajo a arriba. Meto la mano en el bolsillo y tomo la calderilla de la vuelta del desayuno. allí donde el proletariado toma conciencia de su triste situación: el local del sindicato anarquista.. no nos enritemos. por mi avanzada edad soy una especie de superviviente. porque este adipocito chillón me mira con ojos de deseo. no hace falta que las cuente. meto el pedalazo y vuelo entre el tráfico mientras van quedando más atrás y atrás los alaridos de vikinga ultrajada. El público se aparta como si tuviese gripe aviar. Yo. le digo. cariacontecido y meditabundo camino el camino y me introduzco en el sagrado recinto libertario. fría y despiadada. pero sin la merienda no soy capaz. Declaración de Modificación. Una organización que chorrea aceite. la cooperación y el pluralismo campan a sus anchas. coja esta propina. la transparencia. Sea como sea.. más tres más de instrucciones en letra muy pequeña. esta es mi circunstancia: «opciones y obligaciones que se manifiestan a través de la declaración de alta: en los plazos previstos en las disposiciones que las regulan (ver apartado siguiente “Declaración de Modificación”).. Cabizbajo. ¡El CIF no es ningún abuso! ¡Puede ponerse como quiera. Parece que enfrentarse a Hacienda no entraba en los cálculos de estos ciudadanos. guiñándole un ojo.se sorprende!. hago mi último intento. El trabajador sabe que allí encontrará a sus hermanos de lucha engrasando su máquina de guerra. se trata de una abominación abominable. donde la participación. Es un turbio impreso de letras naranja claro sobre fondo blanco. vale.. pongo en ella las monedas y. El título es: «Declaración Censal de Alta. Inicio de nueva actividad que constituya sector diferenciado con comienzo de la realización habitual de entregas o bienes. y todos estos jovenzuelos que aparentemente no hacen nada. y mire de borrarme ese muermo. que pondría primero mi nombre? Pues estás equivocado. Huyo. ¡pague! ¡Ese es el procedimiento! Pues parece que sí. Mi intento de soborno le ha sentado como un tiro. como provocación. intuyo peligro y salgo por patas driblando hábilmente la zancadilla que me lanza esta bruja. o tal vez sesenta céntimos no sea suficiente. turbio impreso.. aunque carezco de cargos «orgánicos». de las castas de las diablas del Averno. Modificación y Baja en Censo de Obligados Tributarios Modelo 036». Y arrancarme los pelos de los testículos. despliego sobre la mesa el turbio impresos autocalcable del Estado y lo estudio severamente. delante de todo el mundo. — Venga señora. no sea que nos vuelvan a meter otro multazo. ya tengo .. ¡esto es un abuso! — [La Jefa sigue impertérrita].. Tiene once páginas por triplicado. me saludan con mucha alegría y devuelvo los aplausos con alborozo. porque sin almorzar puedo pasarme. Hay que ir despacio para no equivocarse: primero los apellidos. haga las alegaciones oportunas y luego!. por la tarde. que voy a tener que soltar la mosca porque mi arenga no surte otro efecto que el que la gente se revuelva incómoda.. y además llega la hora del almuerzo. me dirijo a rellenar el papeleo a la oficina de la organización: alegaciones a la sanción y solicitud del nuevo CIF.

Es decir. facturas y CIF provisional»? Una vidriosa y confusa mirada me responde que no. no vacío. y nadie parece haberse dado cuenta. lleno de granos. un invento de Juan Pedro hecho en hierro puro. — ¿No te parece extraño que en lugar de esos importantes documentos. Tomo el archivador. ¿pero no te han llamado para la fiesta-concierto? No hace falta decir más. ke la legalidad es un lastre para . la más numerosa es la de El Jueves. un recién llegado a quien casi nadie conoce. Ahora necesito la copia de la «Inscripción en el Registro de Asociaciones de la asociación». Pregunto a la de prensa.. — Es cierto —comenta el secretario como el que rememora una proeza—. la escritura de propiedad de la casa. Estoy espantado por la magnitud del desastre. Pero para hacer hueco. limpie de documentación las estanterías y. Nadie sabe.. ¿puedes pasarte por aquí un momento. el teléfono de este fulanito. la madre del muchacho le llevaba presionando para que limpiase la casa de revistas y. No es un documento que usemos muy a menudo. para ver el numerito y apuntarlo en el casillero. pero me acuerdo perfectamente de dónde lo tenemos. documentos impresionantes. En cinco minutos comparece ante mí un sorprendido joven. Pregunto a todo el mundo. ¿tú te acuerdas de un archivador verde. la cartilla de ahorros y cuanto papel de difícil lectura le pareció conveniente eliminar. las decidió traer al local. los libros de cuentas. Pregunto al secretario del sindicato. pero hay otras como el Penjaus. Cómo pesa. del sindicato. pero no puede salir volando porque la pesco al vuelo y hago que se siente. El turbio impreso gime. — ¿Y la fiesta? — Ven p’acá que te voy a dar yo fiesta. ke todos estaban tan contentos hasta que llegué.. Hombre. sí. la documentación de conflictos. Es decir: todo. ke no le estimulo positivamente. ke tengo ideas retrógradas. Intento explicárselo a este mendrugo.. No sabe.. — ¿Cómo? ¿Perdón? Es decir.. intenta huir.. Ahora mismo no podemos convocar legalmente ni una triste huelga. ke nadie le había advertido. ke yo no soy nadie para meterme con él. Pregunto al administrador. que hay unos documentos que quiero recuperar y me han dicho que tú has estado ordenando esto?. y en su lugar encuentro a un indígena peruano cultivando papas. En cambio me reprocha ke le he traído al local mediante engaños. los estatutos de los diversos sindicatos. este concretamente que pone en el lomo «Estatutos de la Asociación Cultural. que han dejado que fulanito. ke solo veo lo malo. ¿que no puedes venir ahora? Pues es una lástima. — ¿Oye?. ¿Seguro que no recuerdas nada? No recuerda nada. fulanito dijo que había mucho papel inútil en el local.. acojonantes. Vacío.. las acreditaciones de los delegados. No sabe. llenos de sellos y de artículos escritos en lenguaje indescifrable.mucha experiencia en rellenar turbios impresos. A ver. que no sabe de qué le estoy hablando. los expedientes de la asesoría jurídica. — Pues en esta carpeta había unos documentos muy importantes. conocedor de sus tretas y añagazas coloco encima suyo el pisapapeles de a tornillo. para que todo el mundo las pudiese leer. tuvo que eliminar las actas de las reuniones. Se retuerce. Lo más grave es que esto pasó hace un mes. los resúmenes de acuerdos. Finalmente. porque la fiesta está muy animada. No sabe. me encuentre en el archivador una colección de dominicales de El País? ¿Cómo han llegado hasta aquí? La mirada se intenta evadir. ¿Pero esto qué significa? Aquí tenían que estar los estatutos. el registro. sino lleno con una colección de dominicales de un periódico de tirada nacional. En resumen. que soy Jorge Tapabastes.. Sigo mi hábil interrogatorio. Me dirijo a la estantería. y llenó el contenedor de papel reciclado. los poderes notariales. pero yo. Inútil. El turbio impreso se ha percatado del peligro.. ke le he sometido a un interrogatorio policial. delgado. las llene con diversas colecciones de revistas. el CIF provisional. en su lugar. ke no he apreciado su gesto de limpiar.. con gafitas. pero yo voy a lo mío. en lugar de tirarlas. «alguien» recuerda que fulanito estuvo haciendo limpieza hace un mes. incluyendo un autógrafo de Durruti de cuando estuvo en la cárcel del Ayuntamiento.

¿no me lo puede mirar en un momento? — Pero vamos a ver. los presenta en «Registro».. tras pasar el arco magnético por mi pinta sospechosa.. reguladora del Derecho de Asociación (BOE núm. más una copia para usted. la rubia. — Hola. ¿y un Modelo de modificación de Estatutos y otro de Acta? — Ten [rebusca en la mesa]. visualizo unas glándulas muy gordas y hago un mantra de no-te-quejes. El viejo. Respiro hondo. — ¿Está usted seguro de que se hace así?. Qué horror. ke hemos nacido para romper con la ley. IV En fin. Me dirijo al viejo. ¿me puede dar un modelo de estatuto? Inmediatamente salta una de las chicas. con las firmas originales del Presidente y del Secretario como mínimo. lanzando miradas vacuas al infinito. tomo la Vespa y me persono en el ente tremebundo y. dar de baja al invento. que tendrá como más experiencia. A la izquierda una chica rubia. ni idea de que hubiese una nueva ley. acordar y aprobar los estatutos conforme lo que dicta la Ley Orgánica 1/2002. — Eso lo puede bajar de internet. Bien. Me pregunta que si quiero dirigirme a Registro de Asociaciones o solo a Asociaciones. Que quiero una copia de la Resolución de Inscripción de una asociación. — Pues cuando tenga los estatutos aprobados. y por haber una cola de mil demonios en Registro de Asociaciones. — Entiendo. me explica que hay que renovar los estatutos. toma. — Pues no. aquí tienes. resulta que el Registro de Asociaciones está en la Administración de Justicia. que dónde es eso. en el centro un viejo horrible de unos cincuenta tacos. Eso se hace en Registro. de 22 de marzo. — Espera —dice el viejo—. — Hola. parto a las oficinas de la Administración Autonómica para solicitar en su Registro de Asociaciones la copia de la «Resolución de Inscripción de la Asociación Cultural» con vistas a solicitar el CIF actualizado o. a la derecha una morena. Lanzo un gruñido de experto. de esos que implican «lo sabía».. comunico al esbirro de Información que quiero una copia de la Resolución de Inscripción de la Asociación. ¿Dónde está el registro ese? Hala. en su defecto. implacable. haga cola y presente una instancia. por duplicado. — Es que yo no tengo internet señorita. mire que mi asociación hace muchos años que se inscribió y que lo quiero para actualizar un CIF. Con las copias selladas luego podrá ir a Hacienda a solicitar el nuevo CIF. 73. También tendrá que solicitar la Copia de la Solicitud de Registro. esto acaba de empezar. — Muchas gracias. No he sido capaz de rellenar más que el nombre. y ya tengo que iniciar la caza de más papeles. me abrigo bien. ¿Por qué no en Interior? Da igual. Creo que prefiero Asociaciones. para disponer de una copia de haber solicitado la Copia de la Solicitud de Registro. ¿su asociación ha sido actualizada? — ¿Mande? — Que si han adaptado los estatutos a la nueva Ley de Asociaciones. Medito.los anarquistas. No lo sabía. de 26 de marzo de 2002). ke yo soy un vil represor que no merece más ke odio y ke no me puede acompañar a arreglar este enredo. . y le comunico que estamos en ello. ya que los estatutos han sido debidamente reciclados en esta sociedad nuestra que no desaprovecha nada. por ser menos restrictivo su título. en resumen. Los tres están sin hacer nada aparentemente. Me persono en una habitación con tres mesas. Medito. convocar una reunión en la debida forma. El turbio impreso se está riendo con una risilla malévola. ke parezco su padre y. que aquí tengo uno. o al menos no será interino. Que me vaya al fondo a la derecha.

Entrego mis estatutos. sí. sólo podemos dar un ejemplar por asociación. he conseguido salir sin grandes problemas. tengo una alergia a las fotocopiadoras. Una cosa menos.. me devuelve la copia y coloca sus ejemplares en la bandeja. y habría que leerse los estatutos antiguos (que no los tenemos) y los modernos (para ver qué se modifica). la de cara de pez. firmado. — Ya. El viejo me mira. — No puede ser. — ¿Y aún así quiere registrar este documento. V Ahora estoy en casa. VI El lunes. — Esto [coge el papel entre el pulgar y el índice por una esquina] ¿qué es? — Como puede ver es una solicitud de la Copia de la Solicitud de Inscripción en Registro. firmados y sellados con un tampón de mi invención. de pelo rizado que recoge esos documentos cuando se marcha el feliz contribuyente. Contemplo espantado la operación un par de veces y. nombrando como cargos directivos a un par que yo me sé.. falta el sello. apunta algo y los arroja a un destructor de documentos que los saca convertidos en tallarines. duda. Hay una larga cola y dos funcionarias trabajando. En mostrador. — Se lo ruego señoritas funcionarias. que contempla los documentos con cara de extrañeza y finalmente los sella dando grandes suspiros.. vamos a verlo. menea la cabeza. para evitar el tener que hacer fotocopias? — [Interviene la morena]. consciente de mi vigilancia. A veeer. me presento en Registro de Estatutos. la chica nos espeta que «son documentos que no valen para nada. los acepta. a continuación hago entrega de mi solicitud de Copia de la Solicitud de Inscripción en el Registro de Asociaciones de la asociación de la que soy representante. adaptado a minusválidos. rubia con gafas de cerca. Sin comentarios. no insista. porque aunque han firmado todos. Por fin me toca. lavabo. — No puede ser. Como convocar una reunión para modificar los estatutos es muy fastidioso.. Así que me despido. los registra. — [Prudente].. haciendo una visita al local. ¿por qué?.— ¿Y abusando de su infinita paciencia no me podría dar tres. toallas de papel e hilo musical al cerrar la puerta. un verdadero rollo. una señora mayor y grave mirada de pez. El retrete. es evidente. La señora mayor. Yo me hago el desentendido. rubricado y sellado. Tras ella. pero es inútil. Alguna broma del de mantenimiento. — Tiene usted que tener en cuenta que esto no tiene nada que ver con el registro de estatutos. No. o porque sellar documentos en Registro pueda llevar a la locura. Sin perderlos de vista no sea que salgan volando. pasa páginas. como ante una cobra . Los escudriña. Sólo he tardado dos horas en rellenar este papeleo. Ambas señoras parecen muy apesadumbradas. yo diría que sí quiero. Ya está. Bueno. una señorita joven. — Vale. afirmando con el gesto un «no voy a hacer nada». [más prudente aún. así que se lo comunicaremos para que vuelvan a repetir la reunión». no puedo entrar en locales que las tengan porque me salen sarpullidos. creo que voy a celebrar la reunión en solitario. cabecea. — Insisto. contempla este nuevo documento y niega con la cabeza. Ehhh.. Suena «Guantanamera». no tenemos. apoyabrazos de acero abatibles. o el encabezamiento. no sé si será por alguna enfermedad consuntiva que anide en estas cuatro paredes. bajando de internet los dichosos documentos.

¿se resolvió lo tuyo? — Qué va. — Bueno señoritas. como dentro de un año lo tendrá. pero así como vienes tú. dejo en sus manos mi petición. — Ah [tiemblo pensando que he falsificado todas y cada una de las firmas y sellos].. Si tuvieses conocidos o amigos en el Ministerio o en la Delegación. ¿hay servicio en este lugar? VII Tras visitar el retrete masculino de minusválidos con su hilo musical. La muchacha.. si no conoces a nadie aquí dentro no te van a quitar ninguna multa. mira esto. ¿no les parece? — Es que es muy raro. me encamino nuevamente a la Agencia Tributaria. alguna vez tenía que ocurrir. es una de las Jefas de arriba. — ¿Lo qué es qué Begoña? ¡ah!. he de retirarme porque.. Sólo quiero dejar bien claro que el documento que me ha dado antes es diferente de este otro que ha entregado ahora. tomo número en Censo y. me pongo a ligar hebra con la funcionaria de Registro (de Hacienda). qué te parece. es que es muy raro encontrar un documento que cumpla todos los requisitos. sonríe con cara de circunstancias.. que el otro día fue de las pocas personas simpáticas de este antro.. de pelo largo y lacio. con gafas de secretaria del «un. Sube las escaleras.. [teclea de nuevo en el ordenador el CIF provisional. Intenta hablar con la instructora de tu sanción que es.. bueno. Acabada la función fisiológica. cada vez se me complica más este rollo. Oye. ninguno. está correcto. de verdad no se te ocurre nada para esquivar a estos bordes. es natural. —Oye.. jersey lleno de bolitas. que echaban «Entre mis recuerdos» de Luz Casal. ¿y tú? — Yo Jorge.. por si una rápida huida. en el que las funcionarias de mostrador se sienten extrañadas por que alguien sea capaz de sortear el portentoso galimatías de la Cárcel de Hierro. nos resulta muy sospechoso. y a ver si quiere compadecerse de ti. — Ya. eso es obvio. . ¿tú qué crees? Esta mujer me entiende. nanay. me atiende con cara ingenua. Llego. — Bueno. como siempre. es un documento diferente del anterior. — Hoy vengo a solicitar el CIF definitivo. qué raro [me miran y me explica la ojos de besugo]. ahí está su despacho. y en tanto soltaba el cuezco. dos. es una solicitud solicitando la Copia de la Solicitud de Inscripción en el Registro de Asociaciones. tira de frente y es la penúltima puerta de la derecha. ¿tú cómo te llamas? — Juana. y como los dos que nos ha presentado son irreprochables. aparco la Vespa y la dejo sin candado. siempre falta algo. ¿hay algún problema? — No. — Margarita. como si estuviese contemplando una comida incomestible servida con gran entusiasmo por su marido. Lydia Lozano. ¿no hay nadie con quién pueda hablar? — Mira Jorge. meditaba sobre lo extraño de este extraño mundo. para matar el tiempo ya que hay cien números dados antes del mío. — ¿Qué?. ¿Que si me la roban? No tiene que tené jambre el ladrón. e inmediatamente salta un nombre]. Algún día les hablaré de mi Vespa si se tercia. Llévate todos los comprobantes demostrando que has hecho las gestiones. tres». sí. Saludo como si tal cosa al segurata. — ¿Y te quitaron la sanción? — Después de lo del viernes.viscosa]. no te digo yo que no.

muchas gracias. evaluándome con ojos nerviosos. que no me quita ojo. no puedo. ¿He terminado? No. El hombre me dice que lo entiende. me siento en una dura sillita de plástico y comienzo a rellenar el turbio impreso modelo Cero Treinta y Seis esperando que me toque. La única vicisitud acontece cuando un viejo con boina. ojos. y una favorable disposición a solucionar la situación tal como le demuestro presentado esta impresionante Solicitud de CIF Definitivo a espera de recibir la . Llega mi turno. sobre mástiles. No se ve al marido. nulo perjuicio producido. Le comunico que lo que tengo es una solicitud de haber solicitado la Copia de la Solicitud de Inscripcción en el susodicho registro. — Verá —le explico—. Es un despacho demasiado grande para ser el de la secretaria. Inasequible al desaliento. en Registro de Asociaciones sólo tardan un año. anda. ponte a esperar en Censo que ya tengo mucha cola aquí. Aquí es. tardarán al menos dos años en volverle a mandar nuevos apercibimientos. pelo a lo garçon. porque la cuestión es que yo he solicitado el CIF (aunque no me lo vayan a dar hasta sabe el diablo cuando). tendrá que tener en cuenta que hay ausencia de voluntariedad en el incumplimiento. Es un triunfo. Entro sin llamar.). Explico breve e intensamente la magnitud de mi problema: que hágase cargo por esto y por lo otro.. ¿qué es eso de anarquistas?. habla por el móvil. Me atiende el mismo señor del otro día que me contempla suspicaz. mueve los pies. — Lydia. relleno tranquilamente las casillas. las grapa. de aspecto agradable. — Ah. así que es. o madre soltera o divorciada. a ambos lados. el otro día su Jefa me comentó que si no solicitábamos el CIF nos podían volver a sancionar. qué cosas dices. con prisas y con despiste se intenta colar y por poco lo lincha la plebe. Lo dice la ley. jersey azul oscuro de cuello vuelto. y me pide la Inscripción en el Registro de Asociaciones. y usted puede cambiar el curso de los acontecimientos con solo hacer así con la mano [tecleo con el índice imaginariamente]. ¿yo?.. fotografía de una familia. pero sin hacer comentarios. Cartel en la puerta que indica su nombre. — Mientras tanto —me dice—. la tal Lydia. y le pregunta. — No. recapacite. abajo los más viejos. grandes banderas constitucionales de la Comunidad Autónoma y la del Estado en seda de la buena. — Le comprendo. la ley es interpretable. broche de extraño motivo sobre la teta derecha. de verdad. pero no puedo hacer nada. Le entrego el modelo Cero Treinta y Seis relleno correctamente. pero me extraña que un cargo con banderas de adorno no tenga antesala. yo no puedo retirar discreccionalmente una sanción que solo firmo por mi cargo. En la mesa de caoba o de madera rara. se va donde la Gorda Valkiria del intento de soborno. las sella. unos niños adolescentes. oye. delgada. eso me tranquiliza mucho. Yo. rubia con mechas.. pecho prominente. rostro maquillado (labios. arriba los más nuevos] de los que le falta alguna cosilla a espera de que se subsane el tema.. penúltima puerta a la derecha. Pido la venia y la señora me la concede. Esta dama está muy estresada. — No se preocupe. pero que ha de preguntarlo. Subo las escaleras. Se levanta. Cerrada. colocaremos este modelo Cero Treinta y Seis en el montón [montaña inmensa colocada por orden de llegada.— Oye. Aún he de apurar las heces del cáliz de la amargura: me queda la entrevista con la inspectora instructora de la sanción que me han clavado. está sentada una mujer de cincuenta años. tiro al frente. ¿tú no serás por casualidad una compañera anarquista? — ¿Quién?. se vuelve donde la Jefa y retorna con cara de cansancio infinito. Enorme ventanal acortinado. con esa expresión de parecer necesitar urgentemente relaciones sexuales. Ante mí un gran despacho. — Pero Lydia. El pobre hombre se levanta... Vuelve y me explica que hay que esperar a que Registro de Asociaciones me comunique el número de inscripcción de la asociación. el sistema funciona. Él va pelando las hojas. La gente está nerviosa.

— Tú no eres un contribuyente. vamos a olvidarnos de todo este enredo. ¡tenga en cuenta el talante positivo de este contribuyente!. al final. [mirada extraviada de posesa].... — Le entiendo perfectamente [gesto apenado y muy ansioso. Hacienda da por sentado que ha sido entregada. hacerle ver que si yo no fuese un ciudadano anónimo. — Pero señora. por favor.. ¿no ve que entonces me está diciendo que trae más cuenta no firmar los acuses de recibo de las cartas que envían? — Hombre [gestos de desesperación. además. tendrá que alegar lo que estime conveniente por pobre que sea el argumento. Prosigo pues insistiendo en que el apersibimiento fue entregado a una persona que no era de la asociación.? — No. ¿quiere repetir?. y yo no me rindo fácilmente.Solicitud de la Solicitud de Registro de la Asociación en el Registro de Asociaciones. — ¿Me estás grabando? — ¿Yo?. — Ya. sino el Príncipe Felipe o cualquier carguillo innoble de la Junta. Hacienda. yo solo pretendo solventar esto de la mejor manera.. quiero proponerte algo. mordiéndose las uñas] yo sé que es mucho dinero por tan poca cosa. No parece ir muy mal el asunto. si se tercia.. es una trampa. de verdad [impaciente. con un simple movimiento del dedo me eliminaría la deuda sin comentarios. no por favor.. un chantaje. Retira su mano de un tirón. es la primera cosa sensata que me dice un funcionario de Hacienda en estos días. Tomo aire. me apunta]. — Usted parece inteligente —me dice— y sabe que eso da igual. pero es que yo no puedo quitarle la sanción.. pero Lydia se ha quedado con una sonrisa encasquillada. que aunque me vaya a crucificar. te invito a cenar. y que por lo tanto no pude hacerme cargo de las gestiones. cuánto le . olvidemos la sanción... ¿eh?. Me parece que no se toma en serio mi propuesta. Otra cosa sería [tono didáctico] si hubiese venido devuelta y la hubiésemos publicado en el Boletín de la Junta. se trata de una asociación sin actividad económica. [mete la mano en un bolso de carey de tortuga y saca una pistola de plástico. hace poco me he hecho la limpieza dental e incluso puedo lavarme y cambiarme de atuendo. ¡al menos hágame un descuento mayor!. Así que opto por el segundo camino. ¿no te parece?. No lo entiendo.. otra cosa es que el cartero les llame y hayan salido a tomar café.. Ante mí se abren dos caminos. yo soy solo la que firma. Respiro hondo de nuevo. ¡que son casi diecinueve mil pesetas las que ponen de sanción por no gestionar el CIF! — Ya [agacha la cabeza con culpa. todo para conseguir de una vez el CIF definitivo. mejor eso que dárselo a Hacienda. la Ley. ¿no le doy pena? Llevo tres días arreglando papeles con el mejor ánimo. pero yo no puedo hacer nada.. aunque sea la señora de la limpieza la que recoja la carta. sin ánimo de lucro. como si le hubieran sacudido una descarga magnética. lenguaje corporal exasperado].. — Oh. pero no puedo hacer nada. pero deprimida a la vez]. una buena follada que nos rompamos las espaldas. no hay nadie por encima de mí a quien acudir. — Lydia. Esta señora parece que empatiza conmigo. eso lo que hace es dar alas al fraude. me estás grabando con un mp3. — Pero ¿alguien habrá entonces por encima de usted. Cogemos el dinero de la sanción.. la tomo de la mano sorpresivamente y prosigo. y nos lo pulimos en un fiestorro. va. Entonces usted sí que podría alegar ignorancia. usted sabe que están obligados por ley a recogerla... si no me la quita. quién es usted. ya entiendo. — ¡Cómo!. si yo estoy con usted. ¿hace?.. lo hace sin ningún entusiasmo. como si quisiera salir corriendo]. de las que sueltan descargas eléctricas. A mí me parece un plan estupendo. Pero el reproche significa dar la batalla por perdida. tenga piedad. — Le repito que yo sé que es mucho dinero por una infracción leve. ¿sí? Puede ser muy romántico y. —Pero señora inspectora. — ¿Cómo dice? — En un restaurante de los buenos... El primero es el del reproche. ¡algo!.

pero no por gusto. asíii. ¿de cien mil voltios?. pagaré en última instancia. Tras de mí suena el disparo del electrodo. con el CIF y con Hacienda.. ¿qué es eso de [retintín en la voz] «si no queda más remedio»?. en ese momento... no me mires así. ¡así que conoces a esa trepa! — Lydia. bueno. salgo zumbando. ¡ya podés entrar! Y.. te juro que yo no estoy en ninguna trama de ningún tipo. con la sanción. Pagar. joder Lydia. Aquí esta la casilla: «¿acepta la sanción?» No. pero ¿por qué me tienen que caer a mí todas las mujeres acosadas de este Estado? Otra como la de El Encanto. ni la Gorda.pagan. ¿tengo algo malo yo? — No. yo sé que esta vida es muy dura. estate tranquiiila. ¿eso es plástico?. o al menos apúntame a órganos que no sean vitales. ¿pero de dónde cojones has sacado una pistola eléctrica?. justo en un interruptor de la luz. humillado. es que de verdad quiero que me quiten la sanción. Esto es justamente lo que parece. la de la mafia déjasela si quieres. traé vos la cámara que la piba vea que es esto es una joooda!. ¿mi Jefa?. la mía. ¿la gorda esa que chilla tanto? — ¡Ajá!. no sé lo que es un mp3. ¡una cámara oculta!. despasito. ¡pero que no me manden sicarios porque me vuelvo loca! ¡LOCA! — No mujer [dando vueltas en torno a la mesa mientras ella me sigue]. ¡la mushashada del Plata!. no. retrosedo. pasillo p’alante.. Pero aceptar. como los testículos. mujer. no te pongas nerviosa. Salta con un chispazo amarillo fosforescente de la hostia que deja ver nuestros esqueletos y sume en la oscuridad el edificio. ¡eres de la mafia rusa!. que esas cosas están prohibidas. ¡si estás para mojar pan!. . pedalazo a la Vespa y me pierdo en el tráfico en tanto que los alaridos quedan más y más atrás. — ¿Qué?. si me consiguen pescar. ¡una joda argentiiina!. Pagaré. —que no me atina por milímeros— y se enclava en la pared de enfrente. escalera en dos saltos y salida a la calle sin hacer caso del guarda de seguridad ni de nadie en la confusa confusión de chillidos. o al menos que te tiemble la mano un poco. que voy a abrir la yave de la puerta y te lo demuestro. Corro a mano izquierda. vencido. caaalma... ¡Órale!. ¡diles que les quitaré la inspección a sus casas de putas!.. presentaré mañana en cualquier registro de la Agencia Tributaria un pliego de alegaciones en los que afirmaré no estar de acuerdo con la ley.. y cenar contigo si no me queda más remedio. ni la Mafia Soviética. no sea que me vayas a dar. justo a tiempo. ¡a ver loco.. no sé de qué me hablas. qué esperan. — Lydia. ¿Se están preguntando que qué tiene que ver la Mafia Rusa con la Inspección de Hacienda? Pues corran a averiguarlo mis cuates. ¿de PVC?. esperá. apunta a otro sitio. — ¡La Gorda de la Mafia te manda! no necesito saber más. — ¿Pero qué Gorda? — ¿Quién más está metido en la confabulación? — ¿Pero qué confabulación?. tranquila que hay mucha competencia.. Hacienda no tiene nada que ver. guarda eso que puede entrar cualquiera y qué va a pensar. derrotado. VIII Así que. Yo no vuelvo por allí ni aunque la Lydia me pague la cena. no vayas a soltarme un tiro con ese cacharro. voy a yamar al resto del equiiipo. — ¡Estoy hasta el coño de los nuevos modelos de gestión! ¡Te vas a tu Jefa y se lo dices! — ¿Modelos de qué?. con Hacienda. oye que te estás equivocando. te lo juro. quién le envía. que me estás acojonando. ¡Lydia!. no aceptaré. — ¡Que quién te envía gaznápiro!.

y te das cuenta de que te measte dentro de los pantalones.Cosas de hombres Recuerdo cuando era un niño. a aguardar a que salga la última gota. Lo más anticlímax que puedan imaginarse. dos. Tu acompañante protesta: «¿qué cojones haces toda la noche dando vueltas?». «Nada. porque lo hacen sentadas. puede ser dirigido sin problemas al interior del retrete. soy así de libre). Entonces. expulsado con grandes esfuerzos a lo largo de un par de minutos. ¿Y qué me dicen de esa manía de bajar la tapa?. al principio no lo notas. y piensas despreocupadamente: «mira. Era algo maravilloso. aquellos tiempos en que el caño de la fuente estaba en perfectas condiciones. Sueltas unas gotitas. Digo que un mal día se modera el impulso. que se hinchaba como el buche de algunas ranas en la época de celo. es un poner. entusiasta. hasta que un buen día. vedado a las niñas. a ser paciente. Por las noches te empiezas a despertar. invisible precisamente por estar ante nuestras narices. Pero volvamos al relato. lo fugazmente que pasa. Vuelves a la cama. potente. Aunque siempre te queda la duda de si ya estarás del todo vacío. tres veces. restallando como el diamante a la luz del sol de mayo. y cómo no supimos disfrutar del tesoro que teníamos entonces. porque si no te parece que vas a reventar. y te encoges de hombros. Bueno. te la meneas. Y lo que sale es una verdadera miseria. acalambrado. Su caudal caía grueso. Vuelve la imperiosidad. Si ponías una plancha caliente o. Tardas en coger el sueño. me sirve para meditar sobre lo absurdo de la vida. Claro. midiendo su longitud y apostando hasta dónde llegaría. abrías una pequeña abertura y podías llegar a proyectarlo hasta más allá de los diez pasos. pero es que ese agujero nos resulta demasiado pequeño para poder acertar. ni bebidos.. Ellas lo tienen muy sencillo. Con el tiempo. ay. un lento proceso. y te la guardas con esa despreocupación masculina ante los fenómenos extraños que no pueden ser ni comidos. una vez. Te sacudes la tilola para que se unifiquen y vuelvan las aguas a su cauce. uno hacia la derecha y otro hacia a la izquierda. ¡cuánto nos podemos equivocar! Van pasando las décadas y la hélice se vuelve más fina. simplemente. el chorro se pulverizaba despidiendo una nube en la que podía contemplarse en los días soleados un espectacular arco iris. Cuando la presión se hacía insoportable. A mi no tan avanzada edad tan solo un miserable chorrillo de pipí. Te desvelas. Sales de viaje en coche. pues te tomas tu tiempo. y cuando ya está a punto todo. un sencillo colador en su trayecto. porque estás en lo mejor de un sueño cuando te tienes que levantar. que lanzaba las deyecciones a cualquier parte menos al interior del retrete. tornasolado. Sólo los varones sabíamos de su secreto. La siguiente parte del proceso es el incremento del número de micciones. Aprendes. El caudal. ya aprendí a hacer pis en sin salpicar la taza y el suelo». es algo insidioso. y ya saben que hay que calentar motores. Y de nuevo la lujuria por . notas un calor acuoso que te cae por la entrepierna (porque yo no uso calzoncillos. Un rollo. ni jodidos. Primero percibes que la salida de la orina se hace de manera más controlada. y cada media hora tienes que detenerte e ir al matorral. Lo peor de todo: sale la oportunidad de echar un kiki. su calibre disminuye. tienes que retirarte y pasar cinco minutos vaciando la vejiga. ¿Qué pasa? —te preguntas—. Ya no se trata de aquel «¡bum!». sólo había que tapar el agujero de salida apretando fuertemente el prepucio. Te cabreas.. y te extrañas. Las mujeres se suelen quejar de que siempre nos meamos en el asiento de la taza. ¡Qué ignorantes somos!. Para conseguir mejores marcas. a orinar en dos tiempos. la fuente se deteriora.. ¡horror!. salpicante. un tanto helicoide.. a partir de ese momento. duerme» —le contestas. salen dos flujos. con los juegos preliminares esos que dicen que hay que hacer en los libros de sexología.

A éste le cuesta mucho trabajo el comenzar la expulsión del orín. con tan negras perspectivas en el devenir. hasta que lo metieron en el quirófano por urgencias a los dos meses. — Pero.. me ha entrado en la campanilla que por poco me ahogo. — ¡Ah!. el pelo recogido en una cola. que suelo establecer con la sanidad española una relación de amor-odio. Parece que yo soy el siguiente en la saga. ya podemos salir». el de más allá está de los nervios. Me acaba de decidir mi madre. Las mujeres carecen de él.. Al parecer tuvieron que ponerle una sonda conectada a una bolsa. persona sumamente pesimista. ¿tumoral?. su tío. ¿no?. O que vaya a un brujo muy bueno que hay en la sierra. ha empezado hace unos años. ya que la lista de espera de urología. que hizo una retención urinaria. Al parecer es un órgano puñetero y jodido —relacionado con el sexo— que se inflama con la edad. ¡cómo no!. — ¿Cuántas veces vas al váter por las noches? —Depende. piensas «qué bien. pero seguro que no tienes cáncer. que me escucha atentamente y que nunca parece tener prisa. dime que sí. Es entonces cuando una escurraja asoma prudente la cabeza por el caño de la orina. me decido y pido cita para la doctora Gutiérrez.. Comentas el caso con los amigos de tu edad. Y como los brujos me dan repelús —sólo acudo a ellos en último extremo—. ¿eso qué es?. procuro no beber nada para no tener que levantarme. En la actualidad es muy diferente. — ¿Desde cuando te pasa eso? — Pues no sé. descubren esa maldición de la que son portadores. se comenta el caso de zutano. Pero los hombres. a veces con desparpajo. una. tras mucho darle vueltas.. varios conocidos y un perro doméstico fallecieron de lo mismo que tengo. ¡chist!.. qué alivio que acabé». se puede tratar. ¿verdad que puede curarse? — Sí. siempre vestida con una bata blanca. la médico de familia. y todos cuando llega su momento. ¿puedo tener cáncer? — Mira Jorge. Recomendación que me hace todo el mundo: que vaya al médico a que me recete unas pastillas. y lentamente se vierte con pereza.. y todos manifiestan alteraciones en la micción.los suelos. vete ahora mismo y di cuando salgas que pase Jacinto Rebollo. y si son hombres ya saben de qué hablo. Tras grandes trabajos tienes el orgasmo ese con la mujer. déjate de historias y sácate la sangre. — Bueno. Y en el bar. a veces con timidez. De esa manera. algunos antes. — ¿Si doctora?. me relajo y lentamente sale. Mi doctora es una mujer de unos treinta y tantos años. a media voz. — ¿Y esto de la ATP que me reclama. el lecherazo sale que como te pongas en su camino te puede dar en el ojo y dejarte tuerto. como diciendo los espermatozoos: «¡chicos!. Otro dato lo da la potencia de la emisión del semen en la eyaculación. va por el medio año de demora. te convences de que ha llegado el momento de recabar información. — ¿Te cuesta trabajo empezar? — En realidad no mucho. aquél se pasa el día en el cuarto de baño leyendo. — ¿Y qué tratamiento tiene? — Te castran. Así que. Ya saben por otros relatos. — ¡Ni una palabra más!. a mear. y si lo tuvieses. a ver si lo tienes bien. y vas al cuarto de baño a lavarte y. morena. el otro apenas duerme. corro a sacarme la analítica y ya no paro . te aseguro que no tienes cáncer. hazte esta analítica y cuando la tengas vienes para pedirle cita al urólogo. y tras mucho apretar sale una leve zurrapa. otros después. pasó el peligro. Más de una vez. puede curarse. con la que sostengo un diálogo fecundo en el que me comunica que mi abuelo. Cuando descubres el tema en la adolescencia. ¿qué es doctora? — El antígeno tumoral prostático. dos. Sale a la luz una palabra de la que desconoces el significado: próstata. haz lo que te digo sin rechistar que hoy voy con un atraso de dos horas.. con la boca abierta y el zumba zumba.

me tutea directamente. que el enfermero me dirá qué tengo que hacer. y que para empezar el estudio. de unos venticinco años. Penetro. y la consulta cuarenta y tres es la última de todas. Que salga fuera. observando meticulosamente la estructura del hospital. a las nueve sale un enfermero. muy sincero. delgado. dice la verdad. se presenta. que desde cuándo. abriendo puertas. ¡Poseo un músculo hueco! La próstata parece de tamaño normal. Y aún así. que me observan con curiosidad. con gafas. Todos se sientan y esperan la aparición del listero. y paso desde las ocho de la mañana deambulando. una señora y un señor como de sesenta años. confío en él. que cáncer no tengo pero que hay que comprobarlo. esta de conocer el terreno por el que paseo. con promesa solemne de retornar en cuanto acabe la consulta a conducir la puta apisonadora. me van a hacer una ecografía. Por la pinta. Bueno. estudiando salidas y vías de escape y penetración. Bueno. Me contesta que es estupendo. un hombre joven. llama al enfermero. Una habitación corriente. alto. insistiendo mucho en el cómo valora él el tema de que el ATP esté dentro de los límites normales. que lleva colgando una identificación azul del bolsillo superior de la chaquetilla. Sentado está el médico. el capataz de mi actual empresa. pase a la consulta cuarenta y tres». que se llama Luis. me lleva a un cuartito y me pide que orine en un embudo acoplado a una botella de cristal de cinco litros. Tras mucho discutir con el Macario. ¡Qué maravilla! Todo va sobre ruedas. la capilla. me unta con gel. Ya es una manía de muchos años. y ya sólo me queda esperar a que me llamen del especialista. ya que ese órgano no es más que un músculo hueco. que ya saldrán a avisarnos. No sé por qué. Bueno. toma nota y nos pide paciencia.. Repito el mismo rollo que le conté a la doctora. Allá voy. El enfermero. pijama blanco y zuecos. localizando vestuarios. he ido dándome golpes y resbalones con cualquier cosa que se coloque ante mi paso. ¿Duele eso de la flujometría? No. Antes he estado —como siempre—. que si por la noche me levanto. que si el comienzo es difícil. que cuánto tiempo dura. y al lado el mortuorio. ando con la mosca detrás de la oreja. a ver qué tal. Inmediatamente me tumba en una camilla. medita. así que hay que buscar la estrechez. Una sana costumbre que jamás me ha servido para nada. muy práctico. Pasan quince minutos. que aún no tendrá los cuarenta años. Piensa. chaquetilla de pijama y pantalones de calle. o hay una base objetiva en mi queja. consigo el preceptivo permiso.hasta que compruebo que las cifras del ATP ese son normales. un médico. ¿Duele eso? Absolutamente nada. de una orden religiosa.. Todo está muy nuevo y reluciente. Posteriormente mi médica cursa la consulta al urólogo. y van llegando más hombres con sus respectivas parejas. Jefe de Servicio.. ordena: a continuación me van a realizar una flujometría. habla con palabras llanas. en la consulta cuarenta y tres de mi hospital de referencia. pues este es un hospital privado. ¿Estarán pensando esos dos lo mismo que yo? «Otro tío con la cañería averiada». con el que la Junta Autonómica ha concertado sus servicios. Ajá. Llega un tipo más mayor. Álvaro.. y que eso es de hacer fuerza. Ponen gesto de asco o de escepticismo. El hombre es muy campechano y amable. de pelo fino tirando a rubio. me coloca el aparato explorador y miran ambos una pantalla. Urología se ubica al fondo de un largo pasillo.. que no me preocupe. Nos pregunta quiénes somos. Al momento se escucha una voz de ultratumba que sale de un altavoz oculto: «Jorge Tapabastes. Venga. cogiendo ascensores. en el rincón. Sólo hay allí una pareja. porque cuando he tenido que salir corriendo. y yo a él también. parece muy competente y simpático. para comprobar si lo que siento es una impresión subjetiva mía. Así que me siento y aguardo. Esta es la primera vez que lo visito. Cuánta técnica científica aplicada en un momento. Puntualmente. al menos se trata de un especialista. Que qué me pasa. pelo corto. con barba de tres días. Un mes tardo en recibir una carta con la cita para un viernes a las nueve de la mañana. de la .. Tengo que acordarme de preguntarlo. Álvaro Sampedro. Sobre la puerta un cartel advierte que no se llame. Este hombre. pero creo que esto de la maquinaria pesada ha de tener algo que ver con lo de la próstata. Dice el tipo que tengo la pared de la vejiga gruesa. me presento ante la puerta de la consulta en el día y a mi hora. moreno. qué eficacia. Estoy asombrado.

y deja de ser homogénea para presentar un bolondrio. ¿Que a qué puede deberse? Ni idea —revela con gesto desolado— las causas primordiales suelen ser ignotas. puede suceder que esté en la próstata. El pipí sale de la vejiga. Justo en la unión de la uretra con la vejiga está la próstata. me enseña mi flujometría. y me contesta que al fondo del pasillo a mano derecha hay otro servicio. Caramba. entro en el cuarto de flujometría (expresamente prohibida la entrada). ya que para matar el tiempo muerto.. La cuestión es que ese estrechamiento es el que provoca mis problemas. como los de una cámara que se hincha demasiado.. y los cierran para que se sequen y duren más limpios. y como no quiero perder mi turno. Un viejo manifiesta que él.. a través de la uretra (qué bien habla este tío). intento abrir. pero me daré prisa. para llegar al diagnóstico y averiguar dónde está la estenosis. calculo. Aviso a Luis. orino. la vejiga irá degenerando. alta. No me gusta que me metan nada por la polla. La mía es una flujometría que da asco. Me pongo en marcha. no puede ir al fondo el pasillo. que es un músculo hueco —vuelve a explicarme—. hasta que me llaman de nuevo. Pero lo peor es que también aparecerán puntos débiles. me pone ante el embudo. porque ya me llama el urólogo desde la puerta. le pregunto. al poco nos explica Luis que cada vez que orinamos en el aparato. A fuerza de apretones. sugiriéndole que haga abrir el retrete.que salen unos tubos por su base. Esas bolsas se pueden . Me dice que al fondo del pasillo a la derecha. No importa —me contesta—. De su parte inferior sale un tubo que desemboca en el pito.. el doctor ha pasado a otro paciente a la consulta. A los diez minutos ya tengo ganas de hacer pis. Cerrado con llave. Toma un papel y vuelve a hacerme un croquis. y que si a todos nos da por hacer lo mismo va a ser un descontrol. que no tengo ganas. regreso a la consulta. Otro ratito y vuelvo a tener ganas de orinar. — ¿Qué? Que hay que meter un tubo por el pito. Tres veces más. me tiene que realizar una endoscopia uretral. pregunto a otro celador y me explica que estarán cerrados porque las limpiadoras los habrán limpiado. Nadie a quien preguntar. ¿Duele eso? El médico abre los brazos con expresión de «divertido no va a ser». Puede suceder que la estrechez esté en la uretra. Pues vaya. Pregunto a Luis que dónde hay un servicio. y me la compara muy satisfecho con la suya —al parecer normal—. Dejo a Luis con el lío de papeles en la mano. y descargo. Irán avanzando hasta que vean el obstáculo. la pared se engrosa. con lo cual la cavidad se hará más pequeña.. Les explico lo que me ha pasado y la solución que he dado a mi problema. Me hace un esquema en un papel. tengo un problema de retención. esperándome con la apisonadora en marcha. Sigue hablándome. ya que nadie me había advertido que tenía que venir sin orinar. la apretura. llego. Tomo asiento en esas sillas de plástico azul puestas en fila. Vale. parece ser. También cerrado. Pronto hay una pequeña cola en el cuartito del flujómetro. bueno. beba agua de esa fuente con este vaso de plástico. El capataz estará negro. me coloco frente al embudo. que lleva una luz y una cámara en el extremo. Así que ingiero cinco vasos de agua consecutivos. Le pido que me lo aclare. regular y corta. me avisa. una máquina saca un papelito con una gráfica. En la fuente. Le contesto que qué mala suerte. ¡Córcholis! Eso no ha sonado nada bien. Un círculo representa la vejiga. Pasa un celador. Joder. Miro a mi alrededor. que muestra una gráfica baja. También cerrado. Ya estoy bastante apurado. y me sugiere que me siente y aguarde. el caño de la orina. efectivamente. Que no sabe si la retención se localiza a nivel de la próstata o de la uretra. Si no establecemos un diagnóstico y ponemos remedio. que espere un ratito. irregular y alargada sobre la x. Sea como sea. Y. El tubo se llama uretra. otros pacientes están bebiendo agua igual que yo lo hice antes. porque él tiene que llevar un control. y cuando tenga ganas. ¡Maldición! Repito la experiencia. Me encojo de hombros y empuño el picaporte del de mujeres. Casi un litro. Pongo cara de preocupación. qué lejos. Que se joda. Me acomoda y me explica que. que orina cada cinco minutos. antes de darme por vencido con la barriga bien llena.

. Visualizo un lago de aguas transparentes. calvo de esos que se dejan muy largo los pelos laterales y luego se los colocan sobre el cráneo simulando un peluquín. huir. ¿Salgo corriendo? No. Bueno. Pero me vendría muy bien ahora mismo el apoyo de la Concuerda para decidir qué hago. Ya. señor camarero. El Álvaro este. ya que al médico no le quedan más posibilidades que darte a ti el diagnóstico. unos veinte hombres acompañados de sus respectivas mujeres. Me arqueo.. ¿usted que haría?. que es lo que hace su mujer en los cursillos de relajación que da el Área de la Mujer del Ayuntamiento de la Corcojosa. hay que aguantar el tirón. Coloca la punta del tubo dentro del inicio de la uretra.. como un gusanito. Me bajo los pantalones a instancias de Luis y me tumbo. y allí. Me advierte de que me lo van a introducir en la uretra para facilitar el avance del endoscopio. seguro que te despistan con cualquier escusa y se lo sueltan a tu escolta para que te mienta hasta el momento mismo de espicharla. Los toqueteos en el pito tienen eso. muchas gracias. me asegura que no hay que temer nada. estoy solo y meditabundo. El hombre me felicita. a infecciones. por decirlo más vulgarmente. si la Concuerda fue capaz de parir tres hijos. Entro en otra sala. En la cafetería del hospital. Esta mujer me hace un gesto animoso y me recomienda que me relaje. en su mano derecha. me pide que aguarde como media hora. maldita sea mi estampa. «Un lago» —murmura alguien—. ánimo.. lo siento muchísimo. en el bujero del nabo. padeceré una retención y me tendrán que colocar una sonda.». ya que esto no puede ser peor. y aprieta de golpe el acordeón. y me pide que no me mueva. y comienzo a relajarme. «déme aceite con ajo para la tostada. me saluda. ¿Qué decido? Decido. una buena mañana no seré capaz de orinar. Comprendo. no te pueden engañar. me interrogan silenciosamente. Su señora me explica la técnica. desando lo andado y me siento de nuevo en la sala de espera. Le digo que bueno. Intento darme valor pensando en mis distintos pasos por comisaría. que tiene incontinencia. que me hagan la endoscopia uretral de los cojones. — Qué se le va a hacer. Salgo a la sala de espera. Las caras de los novatos revelan una cierta inquietud. sobre todo si los realiza un hombre que sabe lo que tiene entre manos. me dice: «sooo». me pasa esto. Respiro expiro. Me voy a desayunar. pueden dar lugar a acúmulos de meados. Como soy el pionero de la mañana. Un lubricante al parecer. Llega Álvaro. Vale. Sólo veo el techo. hasta llegar a una vejiga catastrófica. el urólogo tiene un pequeño tubo de plástico con forma de acordeón. porque me daría mucha vergüenza empalmarme delante de este tío. y yo veo las estrellas. pasará en un momento. Sentado cerquita hay un médico viejo que cabecea ligeramente. si bien hay allí otros veteranos que ya han pasado por el trance. con lo que el lubricante entra a presión. muy contento. en unos tres años. La verdad. Le pregunto que qué le pasa a su marido y me responde que ella no está allí por su marido. con chandal. cuando me llama en enfermero. doy un parte pormenorizado de lo que viene a continuación. en cualquier caso. con muy malas maneras. tengo que relajarme como sea. ya.. y uno de ellos. Que me tome un café si quiero. Si vienes con alguien. en cuyo interior hay un líquido gelatinoso y transparente. sino por ella. Un sol fantástico refulge en lo alto de un límpido cielo azulado.romper. A continuación Luis me coge el pito y. Y. lanzo unos sonidos guturales. al lado de una señora que está sola. me agarro a los flancos de la camilla. Venir sin compañía tiene la ventaja de que si encuentran algo malo. Charlo con la incontinente unos minutos dándole todo tipo de detalles de mi mal. me da un fregoteo con unas gasas. por lo visto ha estado esta noche de guardia. que son de allí. aunque con la tripa llena. muy campechano. yo no voy a andar con remilgos en este trance. me coloca un paño verde con un bujeroen el medio por donde sale mi pene. pero que si estoy relajado. que solo duele un poco.. — Vaya. Es mejor tomar medidas ahora. Veo que. Me recomienda que visualice un lago. Bueno. un tío de cincuenta años. eso es absurdo. Con desgana. agradezco lo rudo del lavado.. limpísimas. en la que hay una camilla con su correspondiente sábana. No quiero llegar a tener una vejiga catastrófica.

no hacer nada. ¿ves? — Grumf. Noto además que de vez en cuando. el resto de sufridos varones me contemplan con cara de circunstancias. ¿has visto cómo se cerraba el orificio? — ¡Agrgr! — Bueno. Allá voy. oprime un mando y lanza un chorro de agua fría que percibo en mi interior. he visto cómo cuando salía el endoscopio. Ya tenemos el diagnóstico. Les contesto que no. la ecografía y la endoscopia. No hacer nada significa que dejaremos que la enfermedad siga su curso. en la sala de espera. Por resumir. Me preguntan que si duele. — Mete agua Luis. porque sostiene el cigarro en la boca mientras prosigue hablando y haciendo esquemas en un papel. que vamos avanzando. y me afirma —categórico— que tengo un prostatismo y que lo hemos pillado a tiempo. La cirugía de próstata. llorando. del que cuelga un tubo de unos cinco milímetros de grosor. sudando la gota gorda. oye. La palabra precisa para describirlo es «dolor crujiente». ahí está la próstata. Por hablar de algo más agradable. Me coge el pito. El tratamiento medicamentoso. la vejiga posee el aspecto de un útero espacial. que está a un lado. respira hondo que vamos a traspasarla para entrar en la vejiga. ya. ni sordo. unas veces va bien y otras mal. dos. tengo que arquearme y soltar esos guturismos para aguantar este tormento chino. — Bueno. vamos a llegar a la próstata. Voy al flujómetro. y yo tengo un dolor en la próstata —que percibo en todas sus aristas — impresionante. Él tiene el diagnóstico. que vamos a entrar en vejiga. la próstata se cerraba dejando un pequeño agujerito de un par de milímetros de diámetro. que al parecer hay tres posibilidades: una. Si nunca antes había sentido la presencia de mi próstata. de resultas de lo cual. como una navaja de muelles. Me pregunta que si me molesta que fume. ¿ves? — Síglglgl. con lo cual en tres años aproximadamente tendré un problema realmente grave y moriré por la tumoración. y le respondo que haga lo que le parezca. lo estoy viendo —dice el tío cabrón con los ojos cerrados. y enciende un cigarrillo bajo el letrero del Real Decreto que prohibe fumar en instituciones sanitarias. vuelvo a ver las estrellas y a emitir sonidos guturales. por último. me va mostrando una pantalla de televisión. pues hemos terminado. mi desenfadado urólogo. y cada vez que el endoscopio avanza. efectivamente. ponerme un tratamiento. Y. ahora la percibo sumamente presente. mete agua Luis. la vejiga está limpia. porque me han metido mucha agua dentro. mira. tiene un prostatismo. — Ánimo que ya hemos entrado. y me quedo allí un ratito. — Ya queda poco. ¿ves? — Aurfff. Poco después. aurfff. ya vamos a terminar. que hable con Don Álvaro. Para qué vamos a ponerlos nerviosos. Me pone ante las narices la flujometría. fíjate ahora cuando salga de la vejiga cómo se cierra la próstata. El hombre está más feliz que nunca. Este tipo se ve que es un fumador habilidoso. de un calibre mucho más grueso. a saltos. De reojo veo que Álvaro toma un instrumento de color negro.cruzado por nubes algodonosas con formas mitológicas. como el de las fotografías de los fetos flotando ingrávidos en una cápsula rosita. ourggg. . El dolor no es ni punzante. mira qué curioso Juan (se refiere al médico que dormita en una silla). ni generalizado. mucho peor que un puño en el ojo. la uretra parece que está limpia. No sé si los médicos lo habrán escuchado alguna vez. Álvaro. grumf. me ha dado un buen golpe al atravesarme. ni opresivo. lo estoy viendo. ourggg. y comienza a introducir el endoscopio. Es un dolor concreto. Luis. operarme. A mí me cruje la puñetera uretra. — Ourggglllglglgl. Luis me recomienda que orine. muy satisfecho de sí mismo. — Está blanquita. así que el endoscopio. ánimo. tres. Abre un paquete de negro. escarranchado. Mientras esta secuencia de hechos se desarrolla. — Este es el trayecto de la uretra. Luis me convoca de nuevo. que supongo sirve para abrir paso.

no fumo.. .. Aún así.. ¿No querré tener más hijos?. me darían el alta al día siguiente —si todo iba bien— y me iría sondado a casa. ¿Pero por qué? —clamo al cielo —. a su lado. A los cuatro días me retirarían la sonda y a la semana estaría haciendo mi vida normal. — Pero de lo otro no te privas. liarse a cortar y hacer un embudo justo a la entrada de la vejiga. ¿por qué me ha pasado a mí esto? Como verduras. ¿no es un poco precipitado llegar a un diagnóstico en sólo dos horas.. Este cabrón de médico tiene los conocimientos. pero soy yo el que aparentemente decido lo que sea. Puedo padecer infecciones.. Me lo temía. ¡ja ja ja ja ja! Nuestros procedimientos están todos protocolarizados. Vamos a ver. sea con otras mujeres. resisto. ¿verdad? — me pregunta.. meterme por la uretra un endoscopio más gordo dotado de un instrumento de corte en la punta. Muchas veces no sirve para nada. y así me correré sin mancharme. Luego expulsaré el semen cuando haga el pipí. Ingresaría por la mañana. Cojones de pato. basados en la evidencia científica. Que haga lo que me parezca más oportuno.. — ¿Qué me recomiendas que haga? —le pregunto—. ¿he hecho algo mal?. Y me suelta que haría lo más razonable. ya que él sólo puede darme las opciones y dejarme que decida. Puedo sufrir una mala cicatrización. Bueno.. que me manden enseguida al siquiatra de Urgencias para que me inyecten. Puedo orinar sangre una temporada. que es operarse. Me contesta que se trata de tomar una pastilla al día y ver cómo va la cosa evolucionando. verás —me explico—. a no ser que vayas a Lourdes y la Virgen haga un milagro con tu próstata. hablando con los amigos me han dicho que esto puede ser de follar y de cascársela uno mucho. Quien esté operado de próstata y diga que no se le levanta. porque. es porque ya antes no se empalmaba o porque está buscando una excusa. Luis. — Bueno —le contesto—. Y ¿a qué puede deberse esto?. sea con mi mujer. hacia la vejiga.resolvería mis taras urinarias. La operación consiste en anestesiarme. puedes pedir las opiniones que quieras.. por favor. No obstante me gustaría pensarlo y pedirle permiso a mi mujer.. — Ja jaaaaaaa —me río yo—. eres listo. llegar a la próstata. — Si algún día decido tener más hijos. — Joder. — ¿Y pedir otra opinión?.. y decirte que te tienen que operar? — Sabía que me lo ibas a preguntar. ¿todos los días varias veces? Que le diga a mis amigos que eso son tonterías. ¡Mierda! Contrataco inquiriendo que él que haría en mi lugar. las respuestas. Indago entonces sobre el asunto de la cirugía. Esto es un clarísimo ejemplo de asimetría.. ya que le será más fácil retroceder que avanzar. Le solicito una explicación más detallada del tratamiento medicamentoso. ¡ja ja ja ja ja! —se ríe el tío. Que después de la operación podré chingar todo lo que quiera. esto es muy delicado. — ¿Sí? — Mira.. apenas si me escancio un tinto al gaznate muy de cuando en cuando. lo apoya moviendo afirmativamente la cabeza y repite como un eco: «eso sería lo razonable». me está guiando a una encerrona. Ahora soy yo el categórico. manteniendo íntegro el placer. algo muy estudiado por Foucault. con la ventaja añadida de que el lecherazo saldrá hacia atrás. — ¿Como cuánto es mucho? —me pregunta muy sonriente este tío— — Pues mucho puede ser. eh?. eso que me van a hacer en el pito. mientras cicatriza la herida. pero te harán lo mismo que yo y llegarán a la misma conclusión. bebo aceite de oliva. me opero ya que yo soy un firme partidario de la Razón. ¿va a afectar a mi vida sexual? — Para nada —afirma taxativamente el urólogo—..

si alguien me perfora la vejiga cuando lo que me tiene que rebanar es la próstata. su dureza. Le digo que una cosa es un riesgo. y que ya estoy en lista de espera. — Vamos a olvidarnos de eso. Sobre cuatro o cinco meses tardarán —se supone—. Luis sale a preparar a otro enfermo. sino que estoy aceptando que un chapucero me haga picadillo y luego no pueda protestar. que tengo razón. es un procedimiento protocolario ineludible.. Será por lo que dice Foucault de la asimetría y del poder inscrito en el cuerpo. un largo catálogo de horrores de los accidentes que pueden acaecer en el transcurso de la intervención quirúrgica. me dice Álvaro que me llamarán para lo de las pruebas de anestesia. ¡hay que joderse! Obedezco. El hombre ase un tubo grande de lubricante y se unta el dedo. Me inclino y enseño el culo. Pero la cuestión es que. que de verdad que es un momento. bájate los pantalones. no sé por qué. Caray. se me ha olvidado el tacto rectal... qué jodido. un adicto al trabajo o qué?. ¿cáncer has dicho? — Venga hombre. no está teniendo un accidente. Pero firmo como «Pato Donald».. El tío se ríe. y otra cosa una chapuza y que. pero que ese es el consentimiento oficial del hospital. evidentemente. me ha dejado sin palabras. Bueno. ¿no será el dedo gordo?. ¡Hay que joderse!. — ¿Qué? ¿Cómo? — Que falta el tacto rectal. ponte con las manos apoyadas en la camilla. le hago caso a este médico tan competente que quiere cumplir con todos los puntos del protocolo. no sólo estoy aceptando los riesgos inherentes a una anestesia y a los avatares de mis particularidades anatómicas y tisulares. — Mira que tengo mucho miedo. Aquí no somos artistas. que mi culo. Protesto. al firmar el consentimiento informado. El Álvaro este no se da cuenta. con un breve cursillo podrías pasar consulta y llegar a mis mismas conclusiones sin equivocarte. por así decirlo. ¿pero tú qué eres. Otro anuncio que no me hace nada feliz. que me has dado ya la mañana. — Venga ya hombre. y que si me quiero operar he de firmarlo. Vale. y nos deja solos. — Vamos a ver. Enciende más tabaco.. — ¡Cáncer!. Estos burócratas. despide una humareda densa y escribe con mucha seriedad el informe en un ordenador. ¿qué tiene que ver el culo con la próstata? — Tiene mucho que ver porque por el recto se puede tocar la próstata. y no sé yo si me metes el dedo en el culo si.. y me contesta tan pancho que así es. por lo tanto. — ¿Qué? — Que tengo que meterte el dedo por el culo. que eso es cosa de un momento y no es como lo del endoscopio. Será por la chingadera de su madre. y notar su tamaño. Lo imprime. podemos detectar otros bultos o datos de interés.. ¿eh?. de mala gana. — ¿No? — No hombre. mira que tengo que irme al curro que tengo que conducir una apisonadora. sino una negligencia... Parece que todo se acaba ya. no te quejes que te hemos hecho todo en un rato. comprensivo]. si conocieses nuestro manual. Así que firmo. como un cáncer de recto. Me entrega el consentimiento informado. me lo entrega. Somos científicos. y que. Por si acaso. Me levanto para despedirme. — No te preocupes hombre. es virgen. ¡dime al menos de qué dedo se trata. — ¡Qué tonto soy! —asegura mientras yo le apoyo en su afirmación—. Mira [didáctico. que van desde morir a quedarse tonto... Tú. es necesario. ¿para qué?. ya está todo decidido. de verdad. — ¿No te pones un guante? . y se da un golpecito en la frente con la palma de la mano.siguiendo criterios de efectividad.

Total. y me pide que respire hondo. Cierto. a ver se le relaja a él el dedo. «Ya hemos acabado». —A ver. esto no es normal. que me tranquilice. ¿Ya? No fue tan mal el tacto. Ahora veo que el tal Jesús ha sacado de no sé dónde una cámara de vídeo digital y comienza a filmarme. Le sugiero que se lo corte para dejar de sufrir.. que visualice un lago. intento extraer el dedo y no puedo. pon lubricante. Alguien afirma que hay que ponerme un valium diez para relajarme. no es que yo sea así de grosero. no entiendo. mujeres desnudas. lo que faltaba. La religiosa se me acerca con una sonrisa. apaga ese cigarro. Esto es horroroso. ¡y sin consentimiento informado! — No nos pongamos nerviosos —solicita Luis temblando con el acordeón de lubricante en la mano —. el médico dormido y una monja. a ver si.— ¡Bah!. — Álvaro —le insto cuando noto una quemazón en las nalgas—. no nos pongamos nerviosos. el hombre hablando. Enfermeras. las manos en gesto de calma. ¡cagüen el obispo Juan Pablo!. ¡deja ya de tironearme y sal fuera! — Un momento. Dicen que como en el ano hay un anillo muscular muy potente. ¿quieres hacer el puto favor de sacarme el dedo del culo matasanos de mierda?. ¡apague esa cámara inmediatamente! — Tengo que filmar esto para la revista médica. a las que chingando se les cierra la vagina atrapando al varón en una trampa castrante. te juro que como salga de esta el endoscopio de cirujano te lo meto por el ano sin anestesia. ¡hay que joderse! Respiro hondo y visualizo el puto lago de aguas transparentes con gaviotas.. ¡sea mil veces secado el dichoso pantano y convertido en un desierto estéril para cultivo de cactus! ¡Maldito sea mil veces el jodido aloe vera! En fin. La monjita joven lo carga y quita el aire de la jeringuilla. mira.. eso son mariconadas. Espero. este curiosísimo y rarísimo caso es similar al que sufren algunas mujeres. Otro dolor de tipo crujiente. ¡que me saque el dedo!.. ¿eh? — Un momento un momento.. Lanzo un suspiro de alivio. ¡la madre que me parió. salmones. ¡ten cuidado con la brasa!. — ¡Qué nervios ni que leches!. si me hace el favor. — ¡Qué hace so Menguele!... — ¿Podéis daros prisa?. empieza a quejarse afirmando que le está doliendo mucho. que allí está la próstata. ¡me perpetran! Ahora entiendo lo que sienten las mujeres violadas.. Me asusto por nada. que hay gente a la que le gusta esto.. mi culo se ha contracturado atrapando el dedo índice de este genocida que.. y parece que insultando me tranquilizo. por cierto.. o los perros. Contesto que se lo pongan al médico en los huevos.. El dedo sigue sin salir. cuando. ¡que me quemas el culo so cabronazo! [avieso].. Al parecer. como si le estuviese cortando la circulación. Silencio. vamos allá.. — ¡La hostia!. que ya hemos acabado. que al acabar el coito permanecen enganchados un buen rato porque la punta del capullo se les pone como un melón. ¡cagüen los muertos de Satán!. ¡Luisss! Luis entra en tromba. Noto unos tironcitos. que el urólogo está dispuesto. — ¡Me cago en los muertos de Dios!. hurga que te hurga. Repite la frase. ¡so joputa!. de golpe. redonda. .. como si se le estuviese inflamando su tentáculo.. dura. ánimo. es que lo de la relajación del lago no me funciona... cagüen la Santísima Trinidad! Continúo soltando todo el repertorio de denuestos del obrero especializado. que me relaje. Manifiesto mi interés en ver cómo se irriga el coño con vinagre. ¡Álvaro!. ¡deja el cigarro al menos! — Venga. — ¿Qué pasa Álvaro? — No sé. mientras más gente va llegando para unirse a los esfuerzos de esta pareja. — ¡Y una mierda! — Venga pillín. relájate que es un instante. Entiéndanlo. eso duele.

con un esparrame de piezas que hacen temer lo peor. Solicito una nota firmada y sellada en la que se afirme que durante una semana no podré conducir apisonadoras. cómo oriné en los días posteriores. no sin antes advertir a la tropa de hombres y a la señora de la incontinencia de la sala de espera con un inquietante: «iros preparando».. ¡trae eso p’acá jidepú! — ¡No!. Todo ha de tener un límite. y me enderezo bruscamente. parece que no ha ocurrido nada. pero parece ser que el pincho ha acabado insertado en su antebrazo. espacios reservados... pero parece bastante deteriorada. yo me disculpo. Parece que no. que está bastante agachado y con la cara pegada a mis nalgas. Me despido. se acerca a mi retaguardia. ¡no!. El hombre se pone histérico. me encuentro más tranquilo. todos nos disculpamos. abiertas a un océano que finaliza en alguna . la monjita. aunque algo confuso. En fin. abandono la posición inclinada y servilista que he mantenido todo el tiempo. cuando Álvaro se pone a gritar «¡se me ha clavado. bases americanas. con lo cual. ¡no! ¡por la ventana no! — A tomar por culo la ciencia! Esto ya es demasiado. Eso no es nada. inyectable en ristre a plantarme el valium. hasta las estribaciones del condado de Aragón. ¡no!. cuando se pone a tiro. ¿la metamorfosis?. por los quejidos y crujidos que escucho ahí abajo. a la cual veo multirepetida en celdillas hexagonales. se me ha clavado!». ¡tenemos éxito!. La observo detenidamente por el rabillo del ojo y.). Supongo que ahora tocaría relatar cómo conseguí relajar el ano. pero tan contundente en sus términos que todos retroceden. La monjita me revisa y me pregunta si me duele.— ¡Y un cuerno. El médico se disculpa... Mientras.. Tiene valor la señorita esta. Yo no lo veo. ¿me he convertido en un insecto?. puertos. la manoteo acertando a la jeringuilla que sale zumbando ¡ziuuu! De inmediato le echo a todos los presentes una maldición gitana que no puedo escribir. y me largo corriendo. una vez fracasan sus gestiones relajatorias e inmune a mis alusiones sexuales. Jesús suspira y dice que qué se le va a hacer. con el trasero como una piedra. cómo fue mi operación de próstata. Iniciándose en Euzkadi. y yo empujo. Álvaro y yo lo miramos con gesto de reprensión.. miramos por la ventana a ver dónde está la cámara. Pues no. lo hago por la ciencia —¿Por la ciencia?. estoy haciéndome dueño del control de la situación. Trastabillea por el impulso sacudiéndose un morrón de espanto contra el escritorio. vuelvo a mi ser. se despliegan miles de kilómetros de playas ininterrumpidas (salvo por rías. quedo como alelado. y así es. Día de playa Desde que en España el Sistema Capitalista ha permitido el disfrute de las vacaciones. esfínter anal con el cerrojazo dado. complejos industriales. ¡devuélvamela!. Bien. y tira que parece que me va a arrancar las tripas. el bestia este tira. hasta los anarquistas más recalcitrantes —como yo— nos vemos obligados a marchar en nuestro tiempo de regulado asueto a los enjambres colmeneros del litoral peninsular. debo de estar rompiendo el dedo de Álvaro. ¿Fue malo lo que les he contado? Ja. noto como lo saca. Todos nos vamos serenando.. que hubiera estado bien tener ese documento para la Sesión Clínica de mañana. y el alquiler y compra de apartamentos en la playa. Yo. lo que quiere es ir a vídeos de primera y que le paguen una pasta! — ¡No!. empujo como si fuera a cagar.

aquella nutre robustos miembros superiores e inferiores. se vale por sí misma. En mi caso. El conjunto da lugar a un fenómeno que destaca por su redondez. me dan las llaves y preparo un fin de semana de playa. cocina para su vástago. De haberla dejado en casa bien que . con la vista puesta en los avatares del mercado de préstamos a interés variable. Sí. o por la actividad cotidiana de la industria. Como jefe de un extenso clan familiar. Cincuenta metros cuadrados más diez de terraza con vistas a la calle y a los edificios de enfrente. por resumir. posee unas características notablemente distintas a la de El Gordo. por lo tanto. su hija adoptada de dos años que es mi sobrina y ahijada. invítame al apartamento». Porque.. El primer experimento en este estado de cosas lo he padecido con varias cuñadas. Poca cosa. Además. por lo tanto. ya que el que más y el que menos. aunque ha de estar cercana al siglo. además. el Gordo uno de ellos. ¿se queja alguien de los cagajones y meadas de los peces y ballenas? Pues eso. apoquino la pasta.. Desde que viene con nosotros. La señora. campos de enhiestas berzas e inmensos bosques de eucaliptus recorridos por cangrejos americanos «chas chas». Dicen los agoreros que en sus aguas transparentes hay disueltos multitud de productos químicos que se drenan desde los ríos por desastres mineros. porque contar cómo es cada uno me llevaría largo rato. por ser longeva. hasta una edad cercana a la jubilación. la de mi pueblo que nació en Pallares. hay que trasportala en un carro de ruedas que. Nadie sabe su edad.. a la que queremos dar este homenaje para que vea una vez en su vida el mar. pero el agua es de un frescor que hace que la cavidad testicular quede desocupada no más metes el pie en el húmedo elemento. jamones que serían el orgullo de las ganaderas de Jabugo y honra de las hermandades arponeras de Moby Dick. algo espantoso que a buen seguro los diablos copiarían para imponer en el Averno. y por engordar aunque no coma más que aire. con los niñatos se convertiría en un auténtico infierno. ciento cincuenta mil euros con gastos e impuestos incluidos. es a cual más estrafalario. La componente en cuestión de este cuadro es mi suegra. ya que mientras este posee brazos y canillas relativamente delgados. pues no. por estar incómoda en cualquier sitio al que la llevemos. van llegando las indirectas: «¡Eh! viejo.. a una protagonista secundaria. Debido a mi rango. pero como no se ven. lo hacen por Gibraltar. mi suegra y la Rata. ya que si un viaje familiar suele ser bastante duro. cargo incrustados a los niños menores de ocho años y a un solo adolescente.. Pero en cuanto a mar calentito y playas infinitas de fina arena y escaso profundo salvo si es hondo. Podríamos pensar que es un error traerla. En total. con sus maridos. Menos mal que tras mucho discutir he logrado que los entrados en la edad del pavo permanezcan en los barrios de origen. pues está cortejando a una viuda). prefiero la Costa del Marrajo a cualquier otro sitio a la hora de meterme en el agua por lo calentito. Mi suegra mayor se caracteriza además por padecer dolorosísimos dolores. No más firmo el papeleo. pues como que me da igual. Discretas peticiones a las que mi generosidad sin límites ha de hacer frente. porque una vez comprado el evento y a medida que la noticia corre entre deudos y allegados. Su gordura. con sus brumas. también vale. cierto. cargo con grandes responsabilidades. por sentirse únicamente a gusto en su casa con su hijo preferido (un cincuentón que gracias a dios no nos acompaña. Todo pagadero en cómodos plazos hipotecarios que me dejan atado al yugo del salario. Así que me decido. y en todas partes cuecen habas. ora pretende huir no más se libera lanzando gemidos indescriptibles de los que enternecerían a un vampiro. un adipocito rodante que podría inspirar a un escultor de figurantes alienígenas de los que hace ese escultor de gordos. cuando está en su casa. dignidad y nivel de ingresos me veo obligado a comprar un apartamento. Así que ya digo. como el paisaje gallego o montañés no hay nada. Es verdad que hay lugares más hermosos... la patria de Fray Bernardino del Hueso y de la Virgen de la Venganza. menos de dieciocho personas.parte. friega. Todo es muy bonico. Si en vez de empezar por el norte. por ejemplo la costa galaico portuguesa y el norte peninsular. Costa del Marrajo. Voy a limitarme en su descripción. mi compañera. ora pretende suicidarse. y que mueren tres veces más personas de cáncer que en otros lugares.

como latas de cangrejo de la península de Kamchatka. aunque en los papeles reza como una marca comercial. Pero eso lo veo yo hasta positivo. todo sacado de las chatarrerías. ¿pero qué estoy diciendo? Estos problemas aquí no pintan nada. «Dame p’al móvil». de ahí a la tienda de moda. ladridos de la Rata. aunque he tenido que escuchar sus lamentos acerca de que ahora que tenemos que pagar el pisito. le he puesto ese nombre. Ellas la llamarían. «no». comidas. más propio de un rajá indio en lo que a bulto se refiere. mientras que por ahí atrás oigo gritos. que dice el gobierno que está en unos mil cuatrocientos euros. multicolor con esos millones de sombrillas. el vendaval de aire caliente que penetra por los orificios. «dame pa gasolina». En la parte trasera se apilan mis inevitables herramientas y el equipaje. que tener un piso en la playa no es tan ventajoso como les parecía. rechazo —con gesto majestuoso— al gorrilla normalizado del Ayuntamiento que pretende cobrar una propina llamándome «cabayero». tras una curva. Contemplo fascinado el espectáculo y por poco me empotro contra el cuartel de los bomberos rurales. con la suegra y con la Rata. «no». si bien como propietarios.hubiera dado por saco lloriqueando acerca de la ingratitud de sus hijas. estoy a punto de reventar. quejas sobre los muelles de los asientos. la mala amortiguación del vehículo. del banco más bien. aparece el mar. y me dejan allí. porque a mí no me sacan más ni un duro. y hemos de apoquinar una hipoteca de seiscientos. sillas.. Claro. bolsas de canónigos frescos. De nuevo somos pobres. Tras las lamentaciones de rigor. las moscas. Menos mal que la puerta del garaje estaba abierta. llantos de niños preguntando que cuando llegamos. que a una ligera colonia de vacaciones en la playa. es cuando más necesitamos el dinero y cuando más tenemos que trabajar. porque últimamente parecía que eso de alcanzar el sueldo medio español. tangas slips. y corto el tráfico para que pase con seguridad mi familia ante la estupefacción de la pareja de jóvenes guardias civiles. sombrajos. Parece que. azul.. cuando de golpe. toldos. Le explico que el pisito lo tenemos precisamente para descansar. Yo estoy bastante emocionado. brillante.. que si no. «dame pa unos botines». más se anima el mío. o lo que más me gustaba. palos. con cinturones de seguridad homologados.. que era hartarnos de comer y beber en bares sin tasa una vez a la semana. Pero ella está realmente obsesionada.. la gente se desparrama con neveras. y luego al piso en la playa para pasar de nuevo a la miseria. son las que nos convierten en seres insaciables que nunca tienen bastante. Insensible a estas pequeñas contingencias y repitiendo un mantra de amor. y entonces les soltaría tal cúmulo de severas recriminaciones que amargarían al payaso más pintado. «no». Le he soldado asientos comodísimos (de un autobús que mandaban a Cuba por intermedio de una asociación de amistad) y vamos como estupendamente. lo que te queda no da para muchas virguerías. sin que las arcas se resintieran más de lo debido antes del quince de cada mes. entre dimes y diretes. que saltan del mercadillo a la gran superficie. Hemos llegado en mi Transfer Goliath 1789. A los hijos se les van a acabar las tonterías y tendrán que espabilar. que se apartan de inmediato y solo hay que lamentar la destrucción de la mesa en la que preparaban sus almuerzos. reproductores de mp3. con los dos piojos verdes. y que resultaría una paradoja incomprensible tener un lugar de veraneo al que no vas porque has de laburar para pagarlo. damos marcha atrás. alguna vomitona infame. que . Como se puede decir que es una creación mía.. para huir del infierno del trabajo. Quince días de descanso nos hemos tomado mi compañera y yo. nos había dado un poderío económico: podíamos ir tiendas de moda y comprar cosas raras.. aparco en el arcén al igual que cientos de miles de vehículos —insiste la alegre concurrencia en ir a la playa antes que al piso—. si entre los dos metemos en casa unos mil doscientos euros mensuales. protestas sobre la carencia de aire acondicionado. y mientras más se extiende esta sensación de pesadumbre en el ánimo ajeno. se dan cuenta de que algo no va bien. «compra galletas de chocolate». lentamente. «no». que me exigen con muchísima educación mis papeles y. porque por primera vez voy a habitar en mi nueva propiedad... una furgoneta que se adapta a todo género de circunstancias y que está hecha con una carcasa modificada y diferentes piezas de desguaces. Y esas veleidades con las que el capitalismo nos aturde haciéndonos pensar que somos lo que no somos. ya que nos obligará a apretarnos el cinturón al haber caído de nuevo en la pobreza.

que aparenta morir como la protagonista de una novela de tuberculosos. El collar en cuestión. algo se le ha roto!. a nuestro alrededor. disuaden a cualquiera de solicitar civilidad y compostura. menudo vendaval. es por dar algo de espectáculo. El Tuerto es el entrenador (terapia ocupacional) y juegan una liguilla contra los marxistas del Deportivo Engels Club. por ejemplo: «. con un cordón de oro enorme del que cuelga (en el mismo metal) el escudo del equipo de fútbol del sindicato. pero mi hospitalidad carece de límites. con bañadores recinchones que dejan traslucir sus hermosos michelines. mitad pirata. Ciertamente. ya llegamos.a clavar es mi estilo particular de caminar con vaya mia pinomontano un dia soleado y rap suisida en mi cabeza solo una cosa tendre los ojos muy rojos para ir a ver a la mamamia de toas maneras quien lo pensaria k en mi ventana no crecen jeraneos si no maria y eso k van delante mia mira tia ya a pasado antes se me abrira como sandia mira la mujer de tu vida siempre camina con otro solo ahy k esperar tener paiensia y comprarse una moto beberse una lote en la cuesta y yo re doblare la puesta si tu no la ves con otro pasa siempre intento tratar bien a mis clientes k me agan ricos y se . Este está insoportable. Cada uno la toma de un brazo en tanto que yo cargo con su silla y su bolso de playa. Un gran toldo proporciona sombra a mi familia. fue actriz de teatro griego.. y les hago beberse varias cervezas sin alcohol. oigan. más que malo. Aceptan dubitativos. jo. sobre una sillita de tijera. así que les hago sentarse en el suelo. pelo erizado.. ¡anda!. tiren de los sobacos. Dice que el dinero está para darse esos pequeños placeres. — Nada nada. refulgente. tenían que haberla visto interpretando a Fedra en Mérida de Badajoz. Convencidos los agentes del orden de lo irreprochable de mis documentos (todos auténticos. por no dejarlo solo tras su divorcio. En una esquina. Colocamos a la vieja sentada en la orilla. no mees en la toalla de estos señores. que tiene calor. bastante inestable diría yo. Por su parte. Las olas le lamen los pies y ella chapotea alegre afirmando cuando se moja. no están muy presentables. mitad calé. Rata. las tetas caídas y las grandes redes varicosas. un círculo inverso caucasiano. — ¡Cielo santo. una especie de tierra de nadie en la que nadie acampa. el Gordo ha colocado una barbacoa de carbón en la que asa grandes trozos de sangrienta carne animal. ¿no escuchaste ese chasquido Tomás? — Ni caso señores civiles. rebozados de arena y pistola al cinto. Hemos ocupado una parcela de unos cuarenta metros cuadrados y. que es siempre así. no importa que arrastre los pies.gruñe amenazadora. horterísima. donde está ese tumulto ahí es. es mejor eso que llevarla en brazos. Mientras se las acaban. sigan arrastrándola. Un gorrito para que se proteja del sol. Nos adentramos en el arenal. los bultos de celulitis de las piernas. malo. a la sombrita del toldo. pido ayuda a los agentes para trasladar a la vera del mar al portento de mi suegra. aparten esa sombrilla por favor. arqueamiento de dorso y muestra aparatosa de caninos inferiores. Los muchachos han encendido un radiocasete con música rapera que atruena con sus divertidas letras. parece que el público ha establecido un cerco de seguridad. Ah. también ha venido el Tuerto.. la llegada de mi suegra a la playa es algo espectacular. bajo el criminal sol del mes de agosto a las doce de la mañana. saben. empapados de sudor. y la Rata también tiene hasta microchip). Esos dos fenómenos parece como si se fueran a derretir.. que tiene frío.. las mujeres se han puesto cómodas. que con las camisas desabrochadas.. y cuando se aleja el agua. Los picoletos se disculpan y despiden alegando un imaginario servicio que cumplir. ¡una bandera roja!. en bermudas y chancletas. por motivos ignotos. voy a mostrarles a ustedes el panorama. hay comunistas. no pasa nada. mostrando un petardo sobre un balón como si fuera la bola del mundo. vestida de negro de la cabeza a los pies con sayo de amplio vuelo y profundo olor a chorizo. y están algo asustados por los estertores de la vieja. muchas gracias señores bañistas. ha sido diseñado por él y le ha costado la bonita cifra de tres mil euros. el Fulminante Fútbol Club. — ¡Pero que esta mujer se nos muere! — Que no que no. así. no hagan caso respetadas autoridades. y una mesa con un tonel de tretrabrick lleno de sangría. esos gritos no es porque le duela nada en concreto. cuyo aspecto. por sus gemidos fantasmagóricos y por los dos jundos.

Pero cuando escucho la voz del deber. el nivel de ruido de la música supera en decibelios al de un Concorde. Por su parte. ¡hazle el masaje cardiaco! Mi compañera es que es una persona muy humanitaria con los animales. que ni mi perro ni yo le hemos mordido. no late. ¡se lo dije!. no he tenido oportunidad de contárselo a ustedes. está muerto... no sé si de dolor o de pena. con un señor indignado tira que te tira y el otro gruñendo e intentando morder. vamos a tirar. cuidado con la niña. menuda tarascada le ha dado.. Evidentemente. que a su hijita adoptada. y cualquier vestigio de vida animal o piscícola huye de su insano entorno. que al Gordo se le incendia la barbacoa. da saltos y se contorsiona con cara de asesino. la excitación. ¿que nunca lo había hecho?. ¡a ver esas mujeres qué coño están haciendo!. no respira. hay que untarle la crema protectora factor de protección 150. ¡haz algo jilón! — Mujer.. de cani. sumamente desgradable. ahí van los dos civiles que se las pelan. que yo le ayudo a apartar al perro. ni el culo del papa se respeta. a refrescarme un poco en el mar. el corazón. ¡malo!. También es cierto que yo soy socorrista. — ¡Déjate de historias y haz algo!. y eso que es su dueño. Me agacho.. La mujer. esa es la Concuerda. driblando bañistas. El chucho está completamente inmóvil. con las luces.. — ¡La niña. Está temblando. Me acerco. venga.. parece que se para. la Rata está tumbada de lado. aparto a la gente. con la boca abierta. fosforescente y grasienta que no la atraviesan ni las balas. pero fue un curso algo . yo a lo mío. eso sí. ¡tienes el título de Socorrista de la Cruz Roja!. Hace unos años me saqué el carnet para buscarme un empleo en alguna piscina como bañista. como los que le dan a José Luis el Pijama. chamullando fórmulas nigrománticas. Vaya. no se preocupe señor. de kíe. emitiendo esperma.. declaro. a fuerza de oir uno acaba entendiendo. en un vano intento de sacar el semen con sus poderes mentales. los ruidos. Mi sobrino de quince años. como se diga ahora.» Por la voz creo que se trata de un grupo de Sevilla. hay que controlar un poco este tinglado. He perdido de vista al perro porque se ha formado una aglomeración tremenda en torno suyo. Un terrible aullido es lanzado por la pobre perrita de lanas blancas. ¡qué espectáculo degradante!. Tiene gracia. — ¡Muerto!. oiga señor sujete a su perra. sí. cuando el profesor de naturales puso en la pizarra una lámina de esas que muestra las tripas. con ojos pensativos. pero se ve que no estudió la reanimación de los perros. animalito. «¡Jorge Jorge!». pero ya conoce lo que dicen.. trabajó de pequeña en un cortijo. que cuando menos te lo esperas le da la crisis en la Caseta de la Feria. sé que no me puedo escapar. ¡perro malo!. conmigo no la tome. que se queda temblando temblorosa al desacoplarse. ¡lo ve!. saltando por lo alto de las sillas... cantando en plan karaoke. ¿que se la está follando?. ¡Pero qué contento se ha puesto mi perro! Va haciendo círculos. — Está muerto. espero que esté vacunada. y que ahora la Rata está montando a una perra mucho más grande que ella. que parece que me quiere morder. sí. y la Rata se pone en pie y comienza una desenfrenada carrera. tomando curvas imposibles. Toda la playa parece estar pendiente de él. Le habrá estallado el corazón o alguna vena. que deja una especie de capa protectora blanquiazulada. el Joaquinito. que cuando las ganas de joder aprietan. oiga. Su dueño coloca su vulva a la altura de los ojos. el hígado. se detiene. que se mete en el agua!. porque ese chaval tan duro se desmayó en clase el mes pasado. le tomo el pulso. Bueno. la Bibi (no importa que sea negra). — ¡No está muerto aún! — Mira mujer [le abro los ojos]. escalando cuerpos desnudos. tiene las pupilas dilatadas.. el perro ha muerto.vallan sonrientes la miel esta entre tu dientes pero yo sigo caliente mi alma conosco esa mirada como mialma con la piel manchada de pecas es dificil llegar y conquistar la discotteca pero como lo hago ni yo lo se por eso en ves de brindar luego rascandome el rabo lo llamo next level lo llamo nuevo nivel. ¡Contri! ¡Que se cae! ¡Que convulsiona! ¡Es un ataque de epilepsia!. sobre la toalla de una señora protestona que parece una bola. esas cosas no se hacen.. cada vez que me dices eso ocurre algo malo. Pero antes.. quita la toalla de golpe..

los dedos señalan con una total falta de educación. Pero él.. Allí van. hasta que un día pillaron al monitor con la minga introducida en la cavidad oral del maniquí. ¡me saca dientes!. que en la playa no puede haber perros y que esto que estamos formando tiene que ser algún tipo de delito ominoso. tirando con fuerza sobrecogedora. ¡Cielos! Qué mal huele el aliento de este jidepú. me ve. Ante su nulo éxito se marchan en dirección al coche. llegan corriendo hasta mí y me preguntan que qué ocurre. arrastra al agua a la desdichada pareja y a treinta esforzados bañistas que ayudaban agarrando la amarra.. Allí pusimos todos los aspirantes los labios.. ¡idiota!. El público me vitorea. — ¡Jorge! ¡Haz algo! — ¿Ein?.. Recibo grandes palmoteos en la espalda. un ojillo maligno y brillante. Logrado un ambiente algo más calmo. me busca... que qué pasa. le cierro bien la boca. al que le ponía un bikini usado. sin ninguna misericordia. Brillan sus chalecos flotadores. El tiempo apremia. — ¿Fiera?. A continuación realizo un suave masaje cardiaco: uno.. ¿Eh? Un suave gruñido. porque las prácticas las hacíamos sobre un muñeco articulado de tamaño natural que tenía la boca abierta. cuatro. dos. la Concuerda levanta al perro para que todos puedan ver su sorprendente recuperación. tres. a mí. ¡es mi abuela!. pero no me hacen caso.tumultuoso. Los dos guardias civiles. El líquido elemento queda sembrado de cabecitas pidiendo auxilio. se incorporan haciendo equilibrios. dos chicos y tres chicas muy viriles y gorditas que están en edad de hacer el bachillerato. . yo a esa fiera no me acerco. si besándole o qué. Negra. Perdonen esta disgresión que me desvía del tema. la gente llama por el móvil a los informativos de las cadenas privadas. que está montando un bochinche como es habitual en ella. Yo sé hacerle la respiración artificial a un ser humano. me arrodillo sobre la pobre bestia. Entre los gritos de agonía distingo los de mi Concuerda.. y hacía el sesenta y nueve. ¿cómo? Si tengo que intervenir. Parece que le han dado. la coloco en decúbito supino... ¿qué fiera? ¡no te hagas el tonto!.. vete a saber lo que se habrá pensado que le estaba haciendo. con aletas inmensas como las de una manta raya. Los guardias civiles me indican que haga el favor de marcharme de una vez con el chucho. intentan capturar al extraño cetáceo con vida. hasta quince. viene corriendo. se me pegan las secreciones al paladar. Me han entrado ganas de vomitar. porque el bicho se acerca. hay que ponerse a la tarea ya. ¡quítate la cara de pasmo!. Influenciados por los reportajes conservacionistas. se agarra a la borda y hunde inmediatamente el bote en medio de una parafernalia de surtidores y resolpidos que me parecen sospechosamente familiares. Les pongo al corriente y exhorto a los jundos para que empleen sus armas reglamentarias contra ese ser maligno antes de que alguien se haga daño. mirando al cielo. él hubiera hecho lo mismo por mí. un aro dorado de luz azul resplandece sobre su chorla y flota la música de Lohengrin. como en Moby Dick. con espanto. para darle respiración artificial. tomo una moderada cantidad de aire.. Por fin la paz. contemplo imperturbable la tragedia de esos jóvenes valerosos que arriesgan la vida por el magro peculio de un subcontrato de mierda... flota en la cresta de las olas levantando la espuma hasta las estrellas. y vuelvo a soplar. es decir.. elevo mis brazos y exijo silencio. no es nada. ya saben. sopla que sopla. ¡me ladra!. huyendo de mi presencia. inclino hacia atrás su cabeza. ¡oh!. Es el Kraken. apartado del bullicio. como al subir la marea las olas han arrastrado hasta la orilla a alguna suerte de espantosa bestia marina. ¡qué asco rediós!. pero a un perro. Arrojan un lazo como en el rancho de Bonanza y capturan al animal. ¿qué dices mujer?. como de ira.. Con gesto imperioso de faraón gitano. Desde lo alto de una duna. Los bañistas horrorizados se apartan de la orilla. una avioneta pasa con un anuncio de bronceadores. Otro alarido me roba inmediatamente el protagonismo.. que se habrán apercibido desde la carretera del extraño jaleo. e insuflo a través de su hocico lleno de mocos. largos tentáculos blancos en su prominencia craneal. Medusa tal vez. La zodiac de Protección Civil se acerca inmediatamente con cinco voluntarios. e intentan arponear al monstruo una y otra vez. ¿Es que en esta playa no hay ni un momento de calma? ¿Qué pasa? Todos nos volvemos mirando al mar y comprobamos.

Joder. atravieso la rompiente y chapoteo fácilmente hacia la bruja. Toma sentido del cuerpo benemérito. yo hago pie y avanzo trabajosamente. Justo ahí atrás. que me acerco nuevamente instigado por el deber. ya que el monitor del cursillo de socorrismo me explicó que el que se ahoga. es ella.¡mi abuela se ahoga!. no hay mal que por bien no venga. Algo va a suceder. Con un instintivo culebreo de supervivencia. mirándome con curiosidad. Había olvidado que la dejamos sentada. o habrá cambiado la corriente marina. yaya. cagándome en todo. no sé. así que me quedo quieto y aguardo a que me libere. Será que con tanta hercúlea contracción y manoteo nos hemos acercado a la orilla. no se le ocurra agarrarme. una ahogadilla y una llave de piernas estranguladora. El piloto es listo y no se acerca a la vieja. Aguardo. y que lleva en su interior como dos mil kilos de piedras graníticas. me meto en el agua. A continuación soy proyectado contra el suelo. y ella es atrapada y arrastrada hacia la orilla como una tabla de surf en un instante. Yo. me acabo de tragar medio océano Atlántico. ella contrataca con un tirón de pelo. Inútil advertencia. uno. Mira cómo la vieja. se empieza a formar una ominosa masa acuática. me acerco por la espalda. te suelta de inmediato. o la marea y la resaca se la han llevado mientras yo resucitaba al perro. Hala. que me ahogo. Mira cómo la recogen. Joder. Sí.. compruebo que estamos justo donde empiezan a romper las olas. Por mi parte. así que tomo la determinación heroica: adopto pose de surfista. invoco a mi madre y me tapo los ojos. ¿pero qué clase de faja usa esta señora!. Mira cómo aplauden. si ve que tú no te mueves y se empieza a asfixiar. ¡chatejuera el agua! ¡Ostia! ¡Es mi suegra! O bien está tomando un baño.. recordando las lecciones de la Cruz Roja. especialmente en el monitor de socorrismo. después con la espalda y más tarde con el culo. tomando el fresquito y ablandando callosidades marmóreas de sus juanetes. me aferra como un pulpo e. o el demonio. ¡que me entra el pánico a mí también!.. que Jorge va a salvarte!.. o ballenas. Qué bien. Imposible escapar ya. en cuanto abandona la ola. pero la corriente los arrastra. ya me imaginaba que haría algo de esto. además. la vieja se pone en pie y sale aclamada entre vítores. no abras la boca. y la vieja brama como un elefante en celo. El agua salada está muy salada. mientras el agua retrocede con impulso y espumareda. nada hacia aquí.. al fin se aleja un par de metros esta especie de Escila perversa. luego con la barriga. así. déjeme que la saque. ¡con los brazos¡. la Rata está sentada. bostezando. Joder. Aprovecho al vuelo la oportunidad. no intentes respirar Jorge. aplastándolos como a dos bacalaos secos. ¿querrá decirme algo? Un ruidito retumbante me hace volver la cabeza. Ya era hora de darle un lavado. nos vamos al fondo. como en la Biblia al hijo indócil. Choco con la cabeza. dos. El sayo negro está extendido y es lo que le daba aspecto de acuatosaurio. Pero sí sé bastante de reproches infinitos que duran semanas y meses. a punto de batirme. sí que tarda. ¡yaya. ¡madre mía!. Total. olas grandes que a una persona de secano como yo le imponen bastante respeto. qué asco. tiene unas especies de alambres. No sé nada de salvamentos marinos múltiples en días de resaca. me levanto con la mayor dignidad posible y echo a correr a la orilla como un .. ¡como me quede quieto llegó mi hora! ¡Toma puñetazo so puta!. se desploma sobre los picoletos que la auxilian y que recién han salido. empujo a la vieja a la cresta a punto de romperse. Me instan de nuevo a que «haga algo». Al realizar un nuevo diagnóstico de situación. Contemplo sobre mí la madre de todas las olas de este día nefasto.. cuando creo que voy a morir. Y. ¡toma mordisco en la oreja!. En la orilla. Tras al menos dos horas de lucha con la Bestia. Así que. un montón de gente intenta nadar y hacer pie. y encima me estoy liando con tanto trapo. no más comprueba que puede desmayarse sin problemas. inmediatamente. o el viento. tras tomar aire y vomitar un besugo de unos cinco kilos. ¡yaya!. Se eleva y se aproxima. Una pared acuática de unos cuatro metros de altura. Un helicóptero se suma al evento haciendo un montonazo de ruido. Enseñándome un pico ganchudo lleno de afilados colmillos. Pasa el embate. — Se me esté quieta señora. Hay un vendaval de la hostia. Los pedruscos me lapidan. que está por ahí abajo. Le entrego el perro a mi Concuerda y evalúo la situación..

Su gruesa cadena de oro indica que es un industrial próspero y feliz. Le digo que no haga el gilipollas. las imágenes van a un archivo papelera donde se olvidan prontamente. van levantando la arena con los pies realizando movimientos de limpiaparabrisas como los del que busca coquinas. Lo sostengo lo más alejado posible de mi cuerpo porque he leído en alguna parte que sus radiaciones producen cáncer de cerebro. ¿No son ganas de joder? ¿Por qué no es suficiente un simpático «hasta la semana que viene»?Sólo he consentido en hacerme cargo del móvil familiar. Que me lleve esas sillas. me zarandea. que me acordaré de lo que estoy haciendo. que es mejor hacer lo otro. contemplando las musarañas. da un traspiés. Otra ola.. he tomado una decisión y me voy andando. es decir. que si no ha tenido bastante. Pero reconozco que. es el único ser inteligente de la playa que ha echado cuenta a mi tragedia y no al naufragio de mi suegra y de los socorristas que.. Los huesos mondos y brillantes de las osamentas se calcinan sobre la arena atrayendo a miles de dípteros. y luego dirigiéndose a mí: «¡mal de ojo!». Que no. sobre todo si hay pitanza de por medio. Suerte que el piloto no intentó pescar a la dama negra. Y el Tuerto que empieza a gritar mirando al mar: «¡mi collar de oro!»..poseso.. La amenazante salmodia se va haciendo más y más lejana. la gente va y viene. Va cansino. me trotura (mezcla de trituración y tortura) y me manda a la orilla convertido en un pulpo de tentáculos anudados al que le hayan dado con la pala gallega de ablandar cefalópodos. que por mi madre que no trabajo más. El infierno. por cierto. A todo esto empiezan a devorar las viandas como si fueran hienas.. El Tuerto aprovecha para chapotear por la orilla con un chuletón en una mano y un bote de cerveza en la otra. explosión. toma las llaves de la furgoneta. porque el Tuerto grita que dará una espléndida gratificación al que lo encuentre. con mi larga melena blanca chorreando al viento.. Salvo si esos recuerdos sirven para realizar algún reproche. Y. y el Gordo llama golpeando dos fierros a comer. Basta ya. que el oleaje le puede dar un susto. cada cual va a sus ocupaciones. Me acerco a la Concuerda. no un pelele. Estos peninsulares tienen menos retentiva que una gallina. En pocos segundos la fiebre del oro se adueña de los bañistas que.. consistirá en un kilo de sardinas de su pescadería.. Vano intento de huida. que me lleve a la niña para la siesta... con derribo. me dice que me meta en mis asuntos. que me marcho a hacer puñetas. Da dos pasos. me machaca. intentando recorrer los . claro. me niego. Y avanzo por la carretera en dirección al pueblo. como no podía ser de otro modo. mi individualista idea es discutida: que come antes algo. como lucen las mujeres en bragas mientras se achicharran.. que podemos hacer esto. Ya está la parrillada. que espere un poco. pero bastante recuperada.. y mi tribu se acerca con los platos de plástico al yantar. Chasquidos de masticación y ensalivamiento. Gritos.. como en las películas.. cubierto de sangrientos rasponazos. Considero que he tenido suficiente. atiende a los guardias civiles politraumatizados. Rechina mi columna vertebral y salgo a cuatro patas.. que me piensa abandonar. que ya está bien por hoy. Hay una agitación de la hostia. Que cómo soy. que conociéndolo como lo conozco. ya podía tirar de mi camiseta para sacarme. la cadena sale de su cuello y se desliza hacia el agua serpenteando sobre la arena. salieron hace tiempo ayudados por un helicóptero. por muy intensas que hayan podido ser. Es una ventaja de vivir el momento presente: que no más pasan treinta segundos en los que no haya continuidad con el episodio pasado. Niños molestando. que traiga agua para su abuela. que está con su ensalada. que ha venido a estar conmigo. Basta. por darle gusto en una cosa y porque el móvil pesa muy poco. que no entre en el agua. bueno.. al menos. incendio forestal y vertido de fuel y tertulias matutinas. dame el móvil. que coja el móvil. soy un hombre.. Perros. Se sumerge y desaparece.. La Rata continúa aburrida y bostezante. que esto es un desastre. da unos saltos y se cae.. que esto no va a quedar así. más grande aún que la anterior. que no quiere quedarse sola. Inmediatamente. En fin. y le comunico mi decisión inapelable de largarme a descansar al piso. porque si no ahora mismo habría habido una movida acojonante. que ponga bien el toldo. La radio con el hip hop. la suegra jadea asmática. Así que la multitud se disuelve. como Jesucristo cuando se cayó de la barca en Galilea. haciéndose los desentendidos.

. son unos pisos de ladrillo rojo. En el número tres. es lo que pasa cuando no les dan propina y mi hija. ¿tú de dónde eres que eres tan gracioso? — De Puerto Buitre señora. «Es el cuarto D» —me dice—...quinientos metros que me separan de mi vivienda a las cuatro de la tarde sin derretirme. ¿es usted Don Jorge Tapabastes? — Ehhh seee. tiene una enfermedad mortal. Un nuevo misterio en mi vida. [ruidos de cobertura]. La expansiva señora me coge de la mano y me hace atravesar el salón comedor.. Saludo educadamente y el muy asqueroso me escupe un lapo con gran precisión. de un tal Wagner. tómate esta fanta que estarás cansado. ¡estate quieto!. ven. que es la que la paga cuando la encarga. ¿la quieres de naranja o de limón?. — Menos mal que me la ha subido. Suerte que tengo buenos reflejos y los esquivo. porque el del butano la ha dejado ahí.. a ver apretando el telefonito verde.. «suba de paso una bombona de butano que hay junto al ascensor por favor. ay. llamo al ascensor. que tendrá sus ochenta años. — ¿Diga? — Hola.. y es lo que yo digo. Estoy perplejo.. no se puede mover y piensa que me acuesto con todos los hombres que vienen a casa. ¿Cómo ha sabido esa viejecita de voz bondadosa que yo tenía el móvil y que estaba entrando en el conglomerado turístico este? Tengo dos opciones: una es irme a dormir la siesta. — Señora. —Señora. — Joder con su marido. Estoy sobrepasando los primeros pisos cuando suena la música de «la cabalgata de las walkirias». — Vale. Estoy en la urbanización Río Frío. [suspira].. yo soy María Orta. me dijo que tenía un problema.. les da estrictamente el precio en euros con sus céntimos. qué gracioso. Tengo un problema. de manera que en vez de darme en el ojo me pega en la oreja. que hay que dar una propina mejor porque no cuesta nada que la gente esté contenta. sí que tiene un problema. otra es intentar resolver el problema de la ancianita. no. ¿De acuerdo? Venga pronto por favor.. al lado de la playa.. Soy nuevo aquí.. ¡ay!. Busco La Casa del Bacalao. ¿quién es usted. Yo alucino. localizo los pisos. es mi marido. — ¿Tienes azúcar? ahora con la insulina tan buena que venden una puede comer todos los dulces que quiere. Es un vejestorio gordo con aura de muerte. pero qué gracioso eres. Es el móvil. — Señora. yo no puedo comerme eso ahora. Yo le espero asomada al balcón. ¿Nos conocemos? ¿Quién es usted? — Me parece que no nos conocemos. miro hacia arriba y en la cuarta planta está la señora haciéndome señas. ya no es como hace treinta años que te hacían pasar un hambre. me echo al hombro la bombona. . me recibe. ¿cuál es su problema? — Ven que te lo diga. subo los cuatro pisos. Cómo se descuelga esto. cuando pienso en toda la verdura que he tenido que comer. pelo teñido de castaño y collar de perlas. — Pregunte por La casa del Bacalao. este es mi problema. qué quiere? — Hijo. de naranja mejor. mi problema es este. Me pica la curiosidad. Al otro lado de la línea se escucha la voz bondadosa de una viejecita. Me abre. ¿Sabe dónde es? — Ehhh no. — ¿Esto es su problema? — ¡Joaquín!. perdónalo Jorge. ¿este es su problema? — No.. entro.». y cómete estas perrunillas de las monjas [la vieja las sostiene en ambas manos como si fuera un torero brindando las orejas al público]. no funciona. Efectivamente... donde un viejo con más aura de muerte boquea ante un programa de cotilleos a chillos. con un vestido floreado. ¿cuál problema? ¿El casero la quiere echar? ¿La extorsiona la mafia? ¿Hay pollos alienígenas que la molestan? — Ay.

carpintero.Enseguida llegamos a la cocina. la inevitable talla de Jesús en la horca. montado una jaula para loros. ¡hijo!. Pido un cubo vacío.». diseñador. abro el armario de debajo del fregadero y coloco el balde bajo las tuberías de PVC. agricultor. mecánico. esquivo un nuevo lapo del celoso marido. Por todas partes hay simbolitos religiosos. camarero. riendo cáusticamente. Cuelgo. evidentemente. entro en el tálamo nupcial. boy. Antes de conseguir llegar a mi pisito.. Vuelvo a alucinar. Esta vez no esquivo al gargajeante abuelo. Facilidades de pago. limpio bien la tubería. una especie de gerontocracia playera. pero que le ha dado a alguna tecla del mando a distancia y ahora no se ve nada. La vieja pone en mi mano seis euros con veinte céntimos. así de mal escrito para que se hagan una idea]. herrero. — Ay hijo... — Ya está señora. que han repartido en la playa un papel que dice esto: Jorge Tapabastes. que dice que lo ha comprado en El Encanto y que se lo dejaron funcionando. puedes oirlo en el contestador automático. fontanero. que hay que trabajar para pagar el piso. — ¿Qué? — ¿Qué de qué? — ¿Que qué pasa? — ¿Con qué? — ¿Qué historia es esa de los panfletos? — Pues qué va a ser [se encoge de hombros la tía]. — ¿Publicidad?. para que estés contento». desatornillo el filtro. Y salgo a la calle. mira.. las venticuatro horas del día incluyendo sábados y domingos. y sin herramientas. paisajista. El fregadero está hasta las trancas de platos sucios y lleno de agua. vuelvo a colocar las conexiones en su sitio. rapidez y limpieza a precio de inmigrante. Sobre la mesita de noche está el teléfono domo. — Lleva así desde hace tres días y no viene nadie a arreglármelo. electricista. Sorteando cuerpos y bultos me enfrento a la Concuerda. y qué pronto lo has hecho. abro el grifo y dejo que corra el agua. puesto un tendedero. La vieja me conduce al dormitorio atravesando el comedor. Cortinajes rosa pastel a juego con la colcha. ¿de qué me habla señora? — Pues de la publicidad que has hecho. ¿usted cómo sabía cuál era el número del móvil? — ¿Pues cómo ha de ser hijo? por la publicidad. guardaespaldas. porque cuando me ha llamado mi yerno estaba en el retrete y no pude atender la llamada. «La propina. cambiado los grifos de una bañera. electrónico. pintor. Una foto del papa adorna la pared junto a un reloj pintado con los colores de la bandera nacional. y mi móvil vuelve a sonar. qué bien. Me despido de la vieja. ¿tú quién eres para repartir propaganda ofreciendo mis servicios sin consultarme? Sabes muy . ven. albañil. jardinero. Son todos los clientes personas muy ancianas. administrativo. ¡menos mal que has llegado tú! Estoy totalmente anonadado. Perfecto. por sólo ¡la voluntad a la hora sin cobro de desplazamiento! Mano de obra cualificada.. Retiro los platos sucios. todo tipo de reparaciones y proyectos. de esas del Bosco. he sintonizado un televisor. — Señora. — Pero vamos a ver muchacha [mi halma ierbe de hira. Desenrosco las conexiones. informático. meneo el tapón de mocos y porquerías con un cuchillito y cae el agua a raudales en el cubo. Bordados blancos y puntillitas. Esto parece una pesadilla surrealista. y los cojines. Le doy a mensajes recibidos y la voz robótica de la señorita de telefónica me informa de que hay una nueva llamada con el siguiente mensaje: «suegra.. Teléfono tal. vamos a aclararnos. cavado una fosa en un patio para un mastín recién finado y formateado el ordenador de un nietecito. esta vez de alguien que quiere que le sintonice el televisor. Cada vez entiendo menos. A las once de la noche llego a mi hogar con algo más de treinta euros en el bolsillo y un cabreo morrocotudo..

dando grandes suspiros por los rincones de los que parece que te arrancan el alma.. ¿te enteras?. déjame que me voy a cagar en los muertos de Dios! — Cambiaaaarme de postura que me va a salir una llaga en el culo.. ¡trae p’acá las pelas! — Que me falte un ojo no quiere decir que no tenga mis sentimientos. sabes que hemos venido de vacaciones. tal vez tendría que haberles echado a ellos. no deja de sonar. Manolo. Pregunta: ¿conoces a tu pareja? Llevaba unos días pachucha. con expresión de canción española. ¿te enteras? — ¡Guau!.. Pasas treinta años al lado de una persona. de gran complejidad. — Alucino. .bien que no soy capaz de rechazar un trabajo por el condicionamiento al que somos sometidos todos los obreros especializados desde el útero. ¡niño! ¡quieres apagar la puta casete! — Me llamo Manolo. los mosquitos te joden.. ¡a descansar!.. ¿cuánto te han dado esta tarde? — ¡Buaaaaa! — Tito. En vez de irme yo. Yo alucino.. hace frío. es para que la gente se enganche y luego ya podemos pedir lo que queramos.. ¡a ver qué coño están haciendo esas mujeres que no están a lo que están! — Deja de dar chillos que la asustas. qué plasta eres — ¡La niña se ha caído cojones!. te pasa algo. — Sí. el ruido de las putas olas no te deja en paz y los conejos te observan buscando algún signo de debilidad para atacarte... — Pues con estos treinta euros vamos a comprar una máquina de coser de las que venden los moros y así puedo coser cortinas. — No me pasa nada. Y el móvil.. ¡qué! Quita del medio Tuerto. y puede ser una completa desconocida. inquieta. con este montón de adherencias que nos acompañan. — Ahora voy yaya. ¿Han probado a dormir en la playa a la luz de las estrellas? La arena está dura de cojones.¿pero qué queramos ni qué leches? Yo lo que quiero es venir aquí a pasear con la nieta antes de que llegue a la adolescencia. Ayúdame con mi abuela Jorge. ¿vale? — ¿De qué te quejas tanto Jorge?. ¿y soy yo el único que tiene que trabajar aquí? — ¡No te quejes que yo he perdido mi collar de oro en la playa por tu culpa! — Tú cállate que vamos a liarla más todavía!. que llevo toda la tarde haciendo avisos. — A bailar puro rap pinomontano se siente en el verano. — Qué te pasa. no Tuerto. Un compañero en apuros La vida familiar es algo complejo. — ¡Qué!. — ¡Guau guau! — ¡Va Jorge! ¿quieres un bocata de cochinillo y una birra? —¡Déjame Gordo. qué dices que vamos a liarla. así que le pregunto. incomprensible muchas veces. ¿eh?. ¡por la voluntad! — Eso es provisional Jorge.

Eso sí que la ha animado mucho. Luego. ¿Quién me manda a mí ponerme a hurgar en los sentimientos? Ha empezado a hablar y no había forma de que parara. escurre el trapo.. no me hacéis caso. Yo creía que era feliz. llevamos así treinta años ya. le he dicho: «ea.. pero nada. A ver. te sentará bien. sólo soy la chacha de esta casa». Aprovechando que estoy de baja por ansiedad. — No va a cambiar nada. si mojas la toalla repón una seca. Luego he reaccionado y he intentado animarla. si tapeas en la habitación no escondas la bandeja en el armario para que no la vea. son cosas mías. Y.. Es que soy muy gracioso según dicen. mosqueado. — Al contrario. empezaron a llorar de felicidad. también han empezado a carcajearse. el rollo de papel higiénico se cuelga con la hoja hacia delante. Que está harta de ser la chacha de esta casa.. tal vez contagiadas por el ambiente histérico. Me ha dejado anonadado. Luego ha enmudecido y se ha quedado mirando fíjamente una figurilla de pastor que mangué en un Belén estas navidades y que adorna el mueble acristalado de platos raros y regalos de cumpleaños. a continuación.. ponte las zapatillas. yo me voy a ocupar de las tareas domésticas». no sabes de mis anhelos. y allí su abdomen convulsionaba con frenesí. — Tus cosas son mis cosas. — Nada va a cambiar. ven que te peine. límpiate las gafas. Pero nada. que me dejes en paz. No podía parar. — Que no. de mis deseos. No me lo esperaba. de hacernos la comida. — Sí va a cambiar. la tapa del bate se baja después de mear.— Déjalo. Primero ha abierto la boca en una especie de sonrisa cavernosa. no me comprendéis. Les he explicado el asunto y. yo soy anarquista. al final las vencía la guasa. no sabéis quién soy. dúchate. Intentaban resistir. cámbiate de ropa cuando te duches. no pongas los platos con restos de comida en el fregadero. cómete la ensalada. alarmadas por los chillos. no os comunicáis conmigo. Es más. Oye. — ¿Tú? — Pues claro. no metas las bandejas en el fregadero.. yo voy a encargarme de la casa. no dejes el coche en reserva. no tires al suelo la toalla mojada. toma tu puta cartera y tus putas llaves. seguramente puedo hacer mucho. la ropa de color va con la de color. Oye.. no le des la vuelta a los calcetines para que duren el doble. cuando se caga se tira de la cadena. Luego ha continuado por la parte afectiva: «no me valoráis. no me despiertes de la siesta para preguntarme el sitio dónde dejaste las llaves. Ese monólogo ha durado una hora. acuérdate de ir al médico por la baja.». «Ji ji ji ji jajajaja jiiii. de mis sueños. lo he visto en los culebrones venezolanos y es lo que siempre me dice el siquiatra. ponerse serias. tienes que ir a ver a tu madre. ahora mismo se ha producido el cambio. tú pasas las horas ensimismado en tus pensamientos murmurando por lo bajini. carecéis de sensibilidad. tú no puedes hacer nada. en un solo día. te he comprado unos pantalones. de repetirnos las mismas consignas una y otra vez: «recoge esos calzoncillos. — Todo va a cambiar.. Ni las mejores palabras son capaces de sacarte de la depresión cuando esta ahonda sus profundas raíces en las entrañas más oscuras de las entrañas.». que se agota de recogernos la ropa.. como cogiendo progresiva carrerilla se ha puesto a reir como una loca durante más de media hora. ¿qué estaban insinuando? — Yo. no sé por qué. realizo la solemne promesa: «de ahora en adelante no vas a hacer nada más en la casa. echa la ropa sucia al cesto. que ellas. límpiate los fideos del bigote. cuéntame. Una lista interminable de querellas domésticas. . todo va a cambiar. Se tumbó en el sofá. Oye. anímate mujer». así que me he puesto manos a la obra. no me conoces. — Sí. empecé a sentirme molesto. Creo que aquí lo que hacen falta son actos. se han llegado deseguido tres vecinas a ver qué pasaba.

Me asalta la duda. mientras la lavadora lava. A ver.. Así que lo que necesito es un método: eliminaré los tiempos muertos. sí! La ropa de color no se lava con agua caliente. me ha dejado algo perplejo. Ni tila. — ¿Ah no?. esto está vacío. — Entonces no hay ningún problema. como esas de las películas de demonios satánicos y niñas poseídas por el Espíritu Santo.. Por lo que me cuentan mis amigos. — Pues claro que no lo hay. tres tapones. señal inequívoca de que sus papeles les gustan: «tú no tienes ni idea de dónde está la fregona. divididos por ropa blanca y ropa de color.. Primero. Rápido.. Son las nueve y cuarto. ¿Qué hago para comer? A ver. de momento. y de esta forma. — Muy bien. pongo la máquina en el uno. — ¡Jajajajajaja! — No hay ningún problema. el de la ropa de color. Todo va bien. ¿no hay ningún problema? Los habrá. dónde . — ¡Túuuuu!. algo que impresione. Mejor lo dejo sin presionar. se ha ido calmando. Bueno. vete a dar una vuelta y no vuelvas hasta la hora de comer. ¡tú te vas a ocupar de las tareas domésticas! — Pues claro... ¿dosis?. Me ha picado de verdad.. iré a lo esencial. tú no tienes ni idea de cómo freir un huevo. ¿está la casa asegurada? — Sí. ¿Y este otro que es? Tiene una espiral. verás. no había forma de tranquilizarla. Tomo la cacerola nueva. ¡Ah. Joder con la tía. está muy equivocada.— ¡Ja ja jajajjajaajja! — No soy como el resto de los hombres. no mujer. yo puedo ir haciendo la comida. Pues si esta piensa que me voy a arrugar. Si lo presiono ¿le estaré dando al agua caliente o a la fría? Malditas sofisticaciones. a poner la lavadora y a hacer de comer. tal vez agotada. echo un tapón. pero a ti. Son las nueve de la mañana. Voy a los cestos de la ropa.». Yo soy un destajista profesional. Cuando me pongo a trabajar. Con que hagas la comida. contra incendios. tomo de un bote que pone jabón de Marsella superconcentrado para lavadoras. — ¿Sólo eso?. mejor que sobre: cuatro tapones. y comemos a las dos de la tarde. Estaba ya a punto de llamar a la ambulancia para que la inyectasen cuando. finalmente. Así que tengo cinco horas. — ¡Ji ji jjjjiijiji! En cuanto a mi compañera. Y ha salido a la calle con las vecinas riéndose mucho todas ellas. tú no tienes ni idea de cómo poner en marcha la lavadora. pondré la lavadora. dicen. empieza hoy. abro la lavadora.. voy a fregar. le echo agua. Y me ha hablado con una voz que no parecía la de ella. Cojo el más completo.. qué puedes hacer que sea espectacular.. me conformo. a ojo. ¿qué problema hay? — ¿Problema?. Una vez esté en marcha la comida. déjalo que yo lo hago mejor. yo yo a ti a titititi sí que te conozco. Una cosa en marcha. Pienso. pasaré la aspiradora. me obligaron a hacerme uno cuando lo de la hipoteca. cuando ellos en momentos heroicos intentan sustituir a sus mujeres. Cierro todo. — ¡Qué poca confianza me tienes hija. ¿el centrifugado? pues no lo toco... ¿Qué hay en la despensa? Joder. — Pues hala. Van a tomar café al bar. que cualquiera sabe. lo sé. ¿Dónde está el botón del calor para desconectarlo? Este del circulito rojo debe de ser. no hay quien me gane porque tengo un método. — ¿Tienes seguro de vida? — Claro. tú no tienes ni idea de dónde se guarda la ropa. y en marcha. ni manzanilla. ni coñac. catástrofes.. ¿Por dónde empiezo? ¡Un momento! Hay que sopesar la situación. — Es que tú a mí no me conoces después de treinta años. ellas ponen un montón de objeciones. dos tapones.. la pongo a calentar.. la lleno.

«Cuatro lubinas para prepararlas a la sal por favor». la situación puede cambiar. Ni caso. es pescado de piscifactoría. Bueno. Uy lo que tardan. a ver sin comillas. Saco la ropa y la meto en el baño de plástico llenándome los pies de agua. por capas. y que luego será metabolizado por nuestras tripas para unirse con el Cosmos y sus congéneres alienígenas. Caray.. A casa. a mi compañera la colada le sale mucho más seca.. ¿Qué hago? Vamos a ver. nada. ¿puse mucho?. Joder. Le explico que va a pasar a formar parte de una ensalada americana con queso. A la tienda a por lo que necesito. A ver la lavadora. Subo las escaleras dejando un reguero de agua. A ver: internet. Así que vamos a ver. pues yo lo dejo media hora. Así que me voy a tomar esto con calma. Me niego. qué asco. Las meto en una bandeja. inasequible al desaliento sigo adelante y vigilo cómo va la lubina.. Sólo se ve la montaña de sal a través de la pantalla oscura del horno. . no entran en el horno. ya está. esto está hecho una auténtica sopa. Aparcar sobre la acera. Y reflexiono. Tranquilízate. entierro las lubinas según dice la receta. ya ha terminado. pechuga de pollo. parece una montaña. pues la sal se ha convertido en piedra. resbalo. ¡será cabrón! Vale. bueno. así que no me quedan más huevos que dar vueltas por todas partes. pues no es tan sencillo comprar de esta manera. la misma pescadera la tiene. no caben. La olla que dejé con agua para que hirviera se ha quedado sin agua y por poco sale todo ardiendo en mi ausencia. ¡qué bien!. Y hay mucho jabón. tomate. Extiendo a estos peces viscosos sobre la encimera y efectúo el ritual de los esquimales cuando van a comerse a una foca. leído en el National Geographic: invoco a sus espíritus y les doy las gracias por haberse dejado pescar para que nosotros nos los zampemos. a ver. por lo visto no se les quitan las tripas. Bueno.. con cuidado a los platos. Algunos ingredientes no los venden en las tiendas habituales del barrio. No estoy nada feliz. ahora hay que retirar las escamas y las tripas. Me repongo porque el corazón debe de estar ahora mismo a doscientas pulsaciones. Bueno. ya está roto. con el cuchillo. qué asco. Abro una botella de tinto. La cola del pescado. Primero las lubinas. la sal especial para el horno. Las mujeres es que son unas agonías. el culo de este cacharro está todo negro. ¡deprisa deprisa!. El tráfico. ¡Magnífico! Cuelgo las chorreantes vestimentas en la terraza. Pero creo que si me lo tomo con tranquilidad. Mejor busco una pescadería de calidad en el centro. seguramente engordado con los mejores piensos del mercado. una bolsa de cacahuetes. Cojo la sal.... Luego me ocupo de la pechuga de pollo y saludo gozoso al volátil. ¿Dónde están las pinzas de la ropa? No hay pinzas. cómo quema!. me echo una copita y extraigo el pescado porque ya ha pasado el tiempo. porque yo no voy a El Encanto. qué gordas son. Se ve que no ha centrifugado. pues le echo más sal.. ahora sí. esto no. creo que ya está. Ya me toca. Parece fácil y se tarda poco.consulto. adentro.. tecleo “almuerzo sencillo y exquisito”. pero no importa. no me extraña que mi compañera esté a punto de volverse loca. a una se le revienta la tripa. esto se está convirtiendo en un infierno.. caliento el horno.. un divertimento. me pongo al lado del zumidero y ¡cras cras!. La verdad es que es inquietante. ¡joder. Pongo agua con sal para cocer la pechuga para la ensalada. arrancado de la vida en su mejor momento. ¿no ha hecho el aclarado? Es igual.. joder. La lavadora se estremece de placer. De postre flan. Son las diez y media y estoy para que me dé el infarto. Apago la lavadora y me suelta una descarga eléctrica que me deja turulato. prometo a las lubinas que serán tratadas con gran respeto. Ya está. como si esto fuera una obra de arte. ¡quita chucho!. voy al patio con todo. La receta dice media hora de horno. las entupo bien en una bandeja. esto sí: lubina a la sal y ensalada americana con salsa de cuatro quesos. A la basura la cacerola nueva. Bueno. el google. Imprimo la receta.. ¡será cabrona! Tengo que arreglar eso.. ¿Cómo lo saco? Tomo la machota grande de la caja de herramientas.. lechuga. caigo y me clavo los escalones desde la coronilla hasta los zancajos. y dentro está el pescado. las meto en dos bandejas. Tengo por delante dos horas y media. bajo a toda velocidad. esto no. y cinco minutillos más por si acaso. El coche. he de actuar con calma.

. vierto la mezcla y queda colgando como una negra estalactita. mejor sigue lamiendo mientras yo friego. el cuchillo de cortar lechuga. ¡Qué cuando comemos! Menuda jeta. Pues se tendrán que acostumbrar a esta situación novedosa. hay que ver lo que se ensucia. caramelizo los moldes de vidrio. vamos allá. ¡La hostia. ¡Hala!. Pues la ropa anda que se las pela. Llevo a los contenedores de basura dos bolsas grandes de desechos. Lo entro en el microondas. poned los platos y los cubiertos. han estallado. mi hija pequeña y mi yerno (el Pazguato).. — Te digo muy en serio que he hecho de comer. Pues sin caramelo. que por lo visto es muy fácil.. la lechuga tiene cosas negras y bichos ¿habrá que lavarla? Buf. — ¿Tú? venga ya. ¡la que se lía!. subo a ver la ropa cómo anda. tengo pan? caliento los quesos en un cazo. pero huele bien. por eso me tambaleo.. — ¿Y mamá? — Mamá no ha venido todavía. el caramelo parece bastante espeso. ¡uy. se rompió un vaso.. no me veas el paseo que se ha dado.. ¡Quita chucho! No. mecachis. Los filetes están intactos. ¿el pan. Joder. pero en los lugares donde se han secado algo muestran unas manchas claras. leche y leche condensada a esta proporción y se bate. ¿parece jabón? Todo está muy arrugado. sí? ¿y qué has hecho? — Lubina al punto de sal y ensalada americana. preparados para zampar a pesar de todo. ¡la pechuga!. Dejemos que la cosa siga su curso. A las catorce treinta horas he conseguido poner la mesa. A ver la lechuga.. ¡joder cómo quema! Se desmenuza la pechuga. qué espeso está el caramelo. observándome con prevención. parto limón. joder ya. ¡Uy!. las piezas más ligeras han salido volando: todo tipo de lencería femenina y docenas de mis calcetines adornan el suelo. van a la mesa. Me detengo. Les sirvo la ensalada y les muestro los filetes de lubina. Al ponerla sin pinzas. Se echa azúcar en un cazo y se pone a calentar para hacer el caramelo. si estoy completamente borracho. como pringa esto. ¡la virgen!. hoy he hecho yo de comer. ya están las pruebas destruidas. — ¿Qué? — Pescado y verdura con pollo y queso.. hay que estar alegre. que yo no sé cuando va a venir mamá. Ahí están.. ¿y si le echo algo de agua?. — Cuando pongáis la mesa. consigo regoger todo con un paquete de servilletas de papel y un bote de lejía. Demasiado alegre me parece que estoy. Tengo que hacer el flan. salpica! Otra copita. Un vaso lleno de aceite usado.. — ¡Ah! — Bueno. con su salsita de limón y perejil. déjate de cachondeo. ¡cielo santo! Estoy totalmente aturdido. cinco minutos a todo gas. ¡cómo salta esto! A ver. Al poco llegan «los niños».. A pesar de que los flanes —por algún misterio de la termodinámica—. que a lo tonto me he soplado la botella. Esos dos se miran como si les hubiese propuesto copular con ellos. abren sus latas de cerveza. He de mantenerme sobrio porque si no esto puede ponerse feísimo. luego se echan en un recipiente dos huevos. ¡El queso!. Para lavarla hay que fregar los platos. el queso parece lava en erupción.Los restos a la basura. Bueno.. Los jerseys y pantalones siguen chorreando. se sientan y enchufan la tele. ¿queréis comer ya o qué?. ¡Zape gato! Va todo sobre ruedas. Contento. y mientras limpio los churretes. pues si les llego a presentar una rata hervida cubierta de ajos crudos ponen menos cara de asco. — ¿Ah. Me tengo que serenar. Ehhhh. Nada malo parece haber ocurrido. el fregadero rebosa de platos sucios! ¿qué hora es? ¡La una y media! ¡mierda! Otra copita. todo está inmaculado. Otra copita de tinto. Me besan con afecto y respeto. — ¿Esto qué es? — Lubina. a ver dónde hay un cazo. Venga.. ya recogeré esto y lo volveré a meter en la lavadora.

pero no les gusta. De verdad que me estoy cabreando como hace años que no me cabreo. ¿qué dices de bazofia? — Mira. con queso y pollo. no me toques los genitales que dejaste de estudiar porque te dio la gana. Mi lubina a la sal. me dirijo al cubo de la basura... Los pajilusos estos llegan. Se levantan muy dignos. No sé si podré soportarlo sin gritar y me encierro en mi habitación hasta que escucho como esos dos recogen y se largan. ¿quién va a comprenderte? . Tomo mi cuaderno de poesía y escribo para animarme. van a la cocina. e inundan la lubina y la ensalada ante mis aterrorizados ojos. Me marcho del comedor por no verlo. que estoy a puntito de estallar. Menudos mamones. y tú —le digo a mi yerno— ni te s’ocurra abrir el pico. déjanos comer como nos dé la gana que va a ser peor si no. un filete para cada uno y ensalada la que os apetezca. — ¿Pero qué hacéis? — Echamos ketchup en esta bazofia. que eso de trabajar en la gasolinera es un rollo de mucho cuidado para que ahora vengas con pescado cocido.— ¿Y esto? — Ensalada americana. — Hija. tienen la comida hecha. Maldigo a todas mis castas. se toman la cervecita. Pues esto es lo que hay. Los espíritus de esos pescados deben de retorcerse de dolor allí donde estén.. Algunos días Es mejor no levantarse Dan ganas más bien de colgarse Que de dar saltos de alegría La mirada perdida Ausente Y se hace muy patente Que no hay motivos Para beberse la cicuta Ni hay tiros Ni las pasas putas Ni hay hambre Ni te dan calambres Ni ella se ha ido Con tu mejor amigo Todo sigue igual Cansino Aburrido Pesado Vulgar y rutinario Previsible como el vecindario Piensas que no te comprenden Pero. — ¿Y nuestra comida? —Esa es vuestra comida. No puedo evitarlo. Se me había olvidado que los dos señoritos no comen más que lasaña y pizza.. se sientan a la mesa. ¿te enteras? — ¿Cómo?. déjate de bromas que estoy muy cansada. podéis mojar pan. ha sufrido el ultraje de recibir un cuarto de litro de ketchup gringo en el lomo. que vamos a acabar muy mal la mañana. Será por el vino mezclado con la situación de escrúpulos dietéticos de estos dos memos. — Papá. que estaba en su punto.. helado de indignación. cogen un bote de ketchup. El ritual esquimal no ha servido para nada. y allí veo los tristes despojos que nadie se comió.. Si no quieres escuchar un concierto de voces sumamente violento. comed y callad. ya os lo dije.

porque estoy hecho polvo. — Me invitaron a comer. y qué quieres. vino la policía a pedir los carnets y los pusimos como los trapos. . el del butano pasó sin dejar la bombona. pero nada de eso: me da un beso.. — Es igual. detuvieron a Marisa. ¿ni siquiera preguntas qué es lo que he hecho? — Qué pesado estás. — Es que estaba en su punto. no tienes por qué ser grosera. preguntándome si esta poesía se aplica a ella o a él. — Pero es que la comida. a mirar la cocina. ¿un gorro de cocinero? — Mira mujer. Me estoy poniendo furioso..».. que tengo el cuerpo como si hubiese alicatado a destajo el palacio de Congresos. machacado la mano con la machota. me he electrocutado. ¡y también hablan del abrigo de la Infanta en la boda de los daneses!. el gángster ese ahora resulta que es un gran hombre. me duele la cabeza. que sensación más extraña me ha entrado. ¿qué has hecho?. estaban deteniéndonos. se dirige a la mesa. fui a ayudar con lo de la recogida de firmas y he pasado allí una mañana muy buena. ¡ha muerto Jesús Gil!. se sienta. tengo ardores por el vino. parece que le da lo mismo que la reciba o no. ¿una orla?. la compra Vas al mercadillo Te comes el membrillo Te pruebas la ropa Te miras al espejo Te ves lejos. y escucho como entra mi compañera en casa. como un auténtico basilisco al que le hayan pisado un huevo durante la siesta. ya está bien de desplantes. a ver.. Y sigue leyendo el periódico:«¡mira! ¡Jorge!. Son las cuatro. caído por las escaleras. — ¡Ah! [sorpresa]. me entró la ansiedad. — ¿Yo grosera? —aparta el periódico—. quemado. Parece que le dé igual que esté todo recogido. qué jartón de reir nos hemos dado.. — Ah. — Oye mujer. — Da lo mismo. Me siento en el sofá a meditar sumamente desmoralizado. cortado con un vaso y con un cuchillo. ¡y quiere recalentar mi lubina! — Oye. — Hombre. ¿un diploma?.... lo calentamos luego y listo. — Ejem ¿quieres comer? — Ya he comido en el campamento de las huelguistas de Tabacalera. Pienso que me va a fiscalizar. El perro y el gato no han dejado de dar por saco. mojado. no te preocupes que valdrá para la cena. Caramba. — ¡Cómo! para que lo sepas he puesto la lavadora y he preparado una comida especial. porque he hecho de comer... Ni limpiando motores he rascado tanta pringue como hoy. el teléfono no ha parado de sonar.. no podía llamar. No me lo puedo creer. porque a parte de la peste a vinazo no parece haberte lucido mucho la mañana.—jodida marmota— Si ni tú mismo sabes ¡QUÉ COJONES QUIERES! Haces la comida. abre un botellín reciclable de cerveza y se pone a leer el periódico. lo limpia que la he dejado. hoy yo yo yo yo me he pasado la mañana sufriendo calamidades. — Sí. Espero que mi mitad me anime un poco. — ¿Eh? [pasmo]. Nunca me había pasado esto. escúchame hombre: ¿qué he hecho yo contigo que no hagas tú a diario conmigo? Ahora yo estoy frenético. pues podías habérmelo dicho. — Vale.

luego han venido tus niños y han tirado mi comida a la basura. porque esta va en serio. así que me siento. en realidad tengo un hambre de ogro. esto está bien. — ¡Eeeeeh! mujerrr no-me-in-sul-tes. se ha quedado callada. que estaba muy alegre.. ¿qué hablas de huevos?.. en dos pasos se coloca ante mi mismísima napia subida en el taburete de broncas y me habla con la voz de posesa. ¿pescado? — Pues sí ¿pasa algo? Entonces se incorpora. Jorge. venga. Y lloro silenciosamente. — Bueno. la ensalada en un cuenco. puedes ayudarme mucho a superar mi trauma. te dije esta mañana que no me conocías. ¡menuda pájara estás hecha!. y ahora encima vienes tú. Ni se te vaya a ocurrir pensar en echarte atrás ahora. coloca las manos en garra. No me he acordado de que esta tía no come ni carne ni peces. digo lo que hay. y sin dejar de contemplar los platos me espeta. esto de la ensalada qué es. ¡Treinta años sin quejarme demasiado! ¿A que jode eh? ¿A que pica? ¡Pues ya sabes lo que te espera!. silencio. ¡qué buena pinta! Lo cubro todo con una tapadera. Ella.... en el panteón de mártires feministas. Es más. sólo he picado un poco. y el gato se esconda debajo del sillón. yo estoy mucho mejor. ¿una broma? — ¿Qué dices de broma?. qué es eso que has hecho de comer. Habrá que aprender. ¿No te has acordado de que yo soy desde que cuidaba los cerdos en aquel cortijo. ¡vacilándome!. ¿ahora no te gusta? — Esto no puede ser. luego me mira. — Venga ya hombre.. — A ver hombre. ¿eh? Espero que todo esté niquelado para cuando yo llegue de hacer mis cosas. con cara de pollo. preparo los platos siguiendo la foto de la receta. Y el pollo lo detesta. ganas de llorar. todo milimétrico. con una ramita de perejil. y desde luego no me conoces. Hoy hemos almorzado a las seis de la tarde garbanzos de bote y tomates aliñados. lanzándome rayos de auténtico triunfo. y otra vez me mira. lo de que había comido ha sido de broma. Por cierto. Me queda el consuelo de que al perro y al gato les ha encantado mi cocina. te dije que no me comprendías. deben de estar partiéndose las tetas a mi costa. inyecta los ojos con sangre. — [Tranquila]. ¿verdad? pues seguro que ahora ya me comprendes un poco mejor que esta mañana. ¿te enteras?. He quedado como un verdadero gilipollas. — Mira Jorge. ¿me lo enseñas?. lo llevo a la mesa y lo descubro. porque se acerca. Siéntate nena.. perdona lo de mamarracho. Y que yo zampo sin ni siquiera mirar lo que me ponen por delante porque el picante hace que todo me sepa igual.. Después. y esto. No sé qué decir. ¡es que manda huevos!. porque me has dicho que te vas a ocupar de todo. luego mira a los platos. ¡eh!. ¿y ahora qué pasa? — Esto qué es. perplejo. cállate un momento. no te pongas así que no es para tanto. — ¡Treinta años llevo yo aguantando!. ¿de qué hablas tú mamarracho? — ¡Yo mamarracho! — ¡Mamarracho! — ¡No me insultes! — No te insulto. ¿pechuga?. . se pone en pie. Tenías razón. mira los platos. ¡manda huevos la cosa!.. ¿quiere la señora un masaje en los pies? ¡Uy! También ella está furiosa. — ¡Ah!. — Ya.? ¡ovolactoVEGETARIANA! Lo de vegetariana lo ha soltado dando una voz que hace que el perro salga de casa con el rabo pegado a la barriga. Voy a la cocina.. ¡Madre mía! ¡He caído en una trampa! Ahí arriba. se hincha como una arpía fenicia. no hagas nada que yo traigo las cosas. no tienes ni puta idea de que hace años que no comemos ni carne ni pescado. Ella debe de haberse dado cuenta.

y veo que está tan gorda como un melón de invierno. Venga. que deje una nota. mucho cuidado. menos mal que me conozco la ruta. todos están pachurraos. solo. ni demonio ni leches. en la que apuntamos lo que se va agotando. Me monta en el coche. se lamenta conmigo. me encontraba en casa. — Joder Maruja. Voy agarrando el saco. Pero como es tan alto me tapa la visibilidad o como se diga. lo que necesitas es la cartilla de la Seguridad Social. «Adiós Jorge». que como estoy solo. entra en el túnel de Puerta de Urgencias y se . Acabo de caerme por una alcantarilla abierta. Por un momento pienso que he muerto y que voy directo al infierno. me toco los huesos. y no soy capaz de apoyarla. Me encamino —por lo tanto— a ver al frutero. perros y personas. creo que no tengo nada roto. Me tomo con él tres tintos —por solidaridad—. llamo a la vecina ¡Marujaaaaa! y le pido que me lleve a Traumatología del hospital de zona. ¡cuando el suelo se abre bajo mis pies!. Recojo el saco —que quedó fuera del bujero— y compruebo que los huevos se han cascado. Maldigo mil veces al que ha quitado la tapa de la cisterna esta. Cuando llego a la puerta. Hago una breve meditación: me he hecho cisco la rodilla. y voy para casa renqueando. por si acaso. voy andando despacito.Caída en la cloaca I Hace unos meses.. — Déjate de lápiz. Total. Son doscientos metros que me separan del hogar. Me preparo mentalmente para recibir a Satán dignamente a golpes de kárate o karate. De los melones pequeños. abrazándolo contra mi pecho para que pese menos —pienso—. Me subo el pantalón hasta la rodilla derecha —que es la que me fastidia—. La cojera se incrementa y también la maldigo. árboles. «Adiós Alfonso». Los huevos peligran. y en lo alto coloco una docena de huevos para evitar que se rompan. que me informa de que no ha vendido nada en toda la mañana. maldiciendo mentalmente cuanto encuentro a mi paso: coches. pero ca. le compro lo de la lista de la nevera. voy a saltitos sobre la pierna buena. recojo todo. aburrido. No me duele. La mujer me echa cuenta. absorbiéndome hacia el centro de la tierra. me apura. salgo de allí como puedo. Meto todo en un saco de los de patatas. vámonos corriendo. Mi compañera —pienso— volverá a las ocho o las nueve de la noche porque está limpiando el Palacio de Congresos —es muy limpia— en una subcontrata.. — Espera que busque un lápiz.. ¡Caramba! Todo está oscuro. que pesará sus buenos veinte kilos.. Así que también la maldigo. No es muy profunda. Imaginándome las futuras tortillas de patatas. que ya estoy cerca. Maldigo mi suerte. pero la tengo entumecida. corre como el rayo. — Espera que coja dinero. — Déjate de dinero. Yo estoy de descanso y puedo hacer —para variar— algo útil que no sea fregar platos. A continuación me encamino a mi domicilio caminando.. Y son las once. — Espera Maruja. Como digo. — Déjate de notas y vámonos. porque dicen que soy muy exagerado. Menos dos. cuando en mala hora se me ocurre hacer la compra de frutas y verduras. La niña no sé si comerá aquí o se largará con el yerno a alguna pizzería. y más de mi cosecha.

y yo diría que mide veinte metros por treinta. llena de sillas individuales de plástico fijadas a la pared. Me dice que me las apañe. un celador gordo y bigotudo me monta en un carrito de ruedas. — Maruja. lo cual no quiere decir gran cosa). con una rebeca azul de botones dorados con el anagrama del Sistema Sanitario. Que pase a la sala de espera que ya me llamarán. en las camillas yacen personajes con los cuernos totalmente escalabrados. Bueno. atropellando a viejas y a señores que hacen cola. dejando pasillos entre fila y fila. ¿Quién es el último?».. de manera que queda todo como muy rectangular y ordenado. que a su vez nos contemplan. no te olvides de decir lo que me ha pasado a mi mujer —le recuerdo débilmente mientras ella sale de estampida. una señorita de unos cincuenta años. Estoy aquí. de música melódica de orquesta gringa. «Perdón. No tardo mucho. pero es rectangular. Me dirijo al mostrador manejando el carrito. y me dice que vaya mi acompañante al mostrador de Admisión a hacer el ingreso. que tiene que preparar el almuerzo y luego ir a limpiar la casa de la médico. Ningún problema —me explica—. de respaldo y de apoyapiés. Me coloco ante el mostrador. O varios miles. Le digo que vale. La Sala de Espera es una sala de espera donde esperan al menos setecientas personas. unas ciento cincuenta.larga. Un hilo musical nos ameniza con los últimos éxitos de los años cincuenta. II. No estoy yo muy ducho en esto de manejar sillitas. La iluminación es mortecina. También se sientan acompañantes (la mayoría) que hablan por móvil y consuelan a los pacientes con cierta desgana. «¡Al servicio del Sistema!» —me responde agriamente—. Me dice que bueno. Muchas gracias señorita. la impresora mete estruendo a ritmo de ranchera. donde se distribuyen en desorden siete camillas y siete carritos de ruedas (en mejor estado que el mío. no sé. Ve que todo está en orden y me lanza una mirada de infinito desprecio. En las sillas de plástico se sientan personas de aspecto lamentable que se duelen de magullones en los pies. Bueno. ¿De dónde diantres habrán sacado Gosht riders in the storm tocado con violines? . la impresora se encasquilla y suelta una burlona risita. similar a la de un velatorio agroextremeño.. a otro no le toca este hospital. ante un amplio escaparate de puertas de cristal transparentes tras los cuales se divisa algo oscuro e inmundo: las fauces de la bestia. En las sillas de ruedas nos ubicamos pacientes aún más lamentables. Me doy la vuelta. ¡Raaaaccc! La funcionaria —seguramente interina ya que sólo tiene medio siglo de edad— lo arranca y lo coloca en una bandeja en la que reposan otros papeles plácidamente. porque todo el mundo tiene problemas: a uno se le olvidó la cartilla. brazos colgantes. Le doy la tarjeta. perdón. lo cual nos obliga a mirar a quienes tenemos enfrente. A partir de la pared se van colocando filas de sillas. que él tiene mucho trabajo y no puede dejar la puerta. Ya me toca. diáfano. Miro el movimiento con inquietud. que tiene ambas ruedas deshinchadas. Estas sillas.. No la puedo medir por pasos. y menos aún como esta. que me acerque al mostrador con la cartilla. Por último. inerme. evidentemente.. de más o menos sesenta metros cuadrados. que andamos con las piernas jeringadas o con la conciencia confusa. al de allí le falta alguna cosa. Sale un papel. En el mostrador de Admisión Por lo pronto. apenas un cuarto de hora. carece de frenos. En la Sala de Espera. determinan un espacio central. III. sacando cuello para que me vea la administrativo. rubia. voy a intentar dar datos objetivos. brechas en la frente. Teclea los datos. Es una sala muy grande. Le digo que no tengo acompañante porque he venido por mi cuenta.

me dice algo que no entiendo y me lanza una nube de vapor de tintorro que narcotizaría a un dinosaurio. Empiezo a sudar. . Allá voy: «viejo. levanta. Sorteando sillas y camillas entro en la consulta cuatro tras grandes labores de empuje de ruedas. se le caen los pantalones. el chaval lo conduce con presteza hasta mi lado encargándome que lo cuide. con un buen coágulo en lo alto de la ceja y costra de roña de varios años de evolución. pero mi consejo cae en saco roto. que acompañados por su acompañante van pasando a unas salitas minúsculas de las prefabricadas. se larga a consolar a la muchacha que juega con una consola.IV. como de sesenta años. Y antes de que proteste. Al final. «Pase a la consulta cuatro» El procedimiento de trabajo es muy rápido. Viste como único ajuar unos pantalones de pijama desabrochados. Periódicamente se levanta laboriosamente. vestida de negro. que exclama continuamente. y aquí como muestre algo de compasión. que tampoco se mueve. El tipo me manipula.. La viejecita —tierna y noble —mantiene perpetuamente abierta ante mí una boca enorme carente de dientes.. No.. consulta cuatro. ¿Que si me duele? — No. que me pregunta que qué me pasa.. me levanta el pantalón. porque ya tengo bastante con el viejo. ¡ríanse conmigo! A partir de este momento sentaré al viejo unas cien veces antes de que me llamen. cuando llueve. Sugiero a este hombre que se masturbe. Por unos altavoces van llamando a los pacientes. un chaval joven que acompaña a una chica que levanta acusadoramente hacia el cielo un dedo índice machacado. — Oiga. ay. Que me tumbe en la camilla. dobla. esto empieza a doler mucho. Sonrío con aprobación. que se llaman consultas. Se acerca a mí. el hombre parece desorientado. Luego salen de allí. rosácea. gordito. Se lo explico y va escribiendo mientras tanto. V. con aspecto de haberse pimplado unos tres litros de tinto. Magnífico. torcida ligeramente en un extraño ángulo.. Me recuerda a un pollo esperando que el padre le introduzca algún gusano. seguro que me encasquetan más tarea. Por motivos desconocidos. un bulto alargado. similar al de «llueve». «Hay poco personal» —comentario unánime—. me llaman escuetamente por la megafonía. En otra. acariciando su pierna derecha. A continuación. Obsesionante. no te levantes que te vas a romper la arboladura». palpa. Tiene la color sana. tuerce. en tanto que la picha es muy chica. desapareciendo a continuación tras una cortina de la que salen de vez en cuando gritos de dolor. se va p’atrás. A la tercera sale una chica malhumorada y vestida con un pijama verde quirófano de cerrado escote con imperdible de osito. «Gññññ» —me contesta mi pupilo—.. no me duele. Otra mujer que me atrae la atención es una viejecita de pelo blanco. ay». ¡Saco roto! ¡Qué gracioso!. pijama blanco. y sus testículos son descomunales. Dos camillas me inquietan. mira el espectáculo con estoicismo. Aviso con una voz a las enfermeras. un MIR.. Allí hay un tipo como de treinta y cinco años. Localiza mis señales manuales. Mejor no indagar. sonriente. cubierto completamente por una sábana blanca. que no se mueve. rostro bondadoso. «ay. y le da una voz estridente al viejo diciéndole que se siente. Jorge Tapabastes. en Traumatología. sienta al viejo solícitamente. percute. El viejo me mira. se va p’alante. no lleva calzoncillos. En una hay un tipo cadavérico. pero no puedo apoyar la pierna porque parece que se me va a descuajaringar. Algunos protagonistas Me fijo especialmente en varios personajes. En una silla de ruedas se encuentra un viejo abandonado. con aspecto de padecer SIDA. para distraerse. y ¡un momento!. toca mi rodilla.

con una bata-falda ajustada que le cubre hasta cuatro dedos por encima de las rodillas. Me subo la pernera y listo. ¡no me interrumpa cuando estoy hablando!. ya sea cara a cara. porque yo le estoy hablando y explicando esto con educación. que parece como menos interesante. abucharado. me quite la ropa y me ponga una bata. ya que así salen mejor las radiografías y tenemos que emplear menos radiaciones. A todo esto.— Ajá —me suelta con satisfacción—. muy pintada. Me pregunta que si puedo andar. Estupendo. en semipenumbra. a ayunar. Hágame la radiografía con el pantalón remangado. o si lo prefiere. Me dice la enfermera que me ponga tras el biombo. Me indica que la siga. Tras una tensa espera. están dos técnicos manipulando un cuadro de mandos. que iré dando saltitos. pero que si me llaman. no me quiero quitar los pantalones. acechando con sus mortales emanaciones radioactivas. de pelo corto. plinc. Todo esto me lo ha espetado con el tono propio de una marquesa regañando a la esclava negra porque encontró algo viscoso en sus bragas. como un sargento de gastadores. Espero que la vecina haya dado el aviso en casa. gordo y cojo. ¿Qué pasa? Que la megafonía acaba de estallar por motivos ignotos. En contraste con la Sala de Espera —donde hay muchas conversaciones—. Sentimientos ambiguos me embargan. Tras una ventana de cristal plomado. Que si quiero comer. entendido. Diversos carteles nos informan de que podemos ser irradiados accidentalmente. no me parece oportuno. No tengo acompañante y con las prisas he venido sin dinero. es la hora de comer. » Le estoy diciendo que se tiene que desnudar. chas!». haga el favor de escuchar lo que se le dice y de hablarme con educación. pero por aquí no ha venido nadie. Que le pida a mi acompañante que me traiga un bocadillos. aquí todo el mundo guarda un ominoso silencio. VI. Como empiezo a tener hambre. dudo. dolorido. así que pase tras el biombo y haga lo que le digo. . así que escúcheme. Entiendo. plinc». La radiografía Vuelvo y espero. donde aguardan varias personas en pie. teñido para ocultar las canas. Estoy maldiciendo todas las castas del Seguro cuando una señorita vestida de pijama blanco me avisa voceando para que pase al pasillo de radiología. pregunto a otro celador. cuando suena un ruido horroroso de chicharra «¡cruiiiiing. Vuelva a la sala y espere. Este hombre es muy alegre y me informa con gran alegría de que en la Sala de Espera no se proporciona comida a los pacientes. Le digo que vale. hasta que llego a un pasillo atestado. porque yo no puedo. — Pues nada —me dice tan feliz el tío sobrealimentado este palmeándome el hombro—. ¡Por fin! Me despido del viejo alcohólico y avanzo y avanzo. Paso una hora muy distraído. con una bata corta que parece casi una minifalda. «plinc. Se tiene que desnudar porque es el procedimiento que empleamos en el hospital. Me pregunta que si puedo saltar a la pata coja. La Sala de Rayos es pequeña y no conviene meter trastos. digna. perderé el turno y todo irá más lento. Allí está el aparato. ya sea por móvil. « Mire usted. otras en carrito y otras en camilla. Me estoy poniendo muy nervioso. que cuando nos reparten el almuerzo. Yo atrás. No. Esta mujer es curiosa. andar no puedo. La enfermera se vuelve y me lanza una filípica. A partir de este instante somos llamados a voces. — Que no me quito los pantalones señorita. Si me van a hacer una radiografía de la pierna. Tiene que obedecer. ella delante. le voy a pedir una radiografía. cuarenta y muchos años. Es grande. que vaya a la cafetería. sale de una puerta una enfermera robusta. ¿le pido una cita para cenar a esta cacho penco? Pero como estoy nervioso. indefenso. robusta. haga el favor de tener educación. ¡sin rechistar!». lo cual redunda en su beneficio. y es muy difícil entender los nombres porque todo el mundo está venga a hablar y a hablar. viendo idas y venidas de gente llamada por el megáfono y sujetando al viejo a su asiento. desnúdeme usted. y me dice que ya me toca. Protesto.

lo han visto todo. estaba a la pata coja. me da nuevas órdenes. confundido. habla con los técnicos. y se lo explico.. ¿será que no le afectan las radiaciones?. de pie.. Digo yo que serán vidriosos. intenta tirarme del pelo. Ya estoy hipnotizado. La enfermera. entiende. viendo como todo da vueltas y procurando que mi pierna no salga disparada. y me doy cuenta de que ya no soy yo. usted se está perjudicando solo. La pobre está fatal. sino un instrumento del destino que me obliga a hacer realidad la leyenda. tal como digo. Yo no me entero de nada de lo que dice esta señora. me estoy dando cuenta de algo. como puedo. me muestra un inmenso trasero en el que se transparentan a través de la tela. una descarga de adrenalina le larga una fortaleza impresionante.Cada vez estoy más ofuscado.. me dijo que me subiera y me monté sin saber lo que hacía. que por lo que veo padece todos los síntomas de un ataque de histeria. y a mí me daba verguenza mostrarme desnudo ante una señorita. cuando se percata qué es lo que le está ocurriendo.. No obstante. Si no se quiere quitar la ropa. Al final. porque aclaran que donde me tenía que subir era en la camilla. una leyenda hospitalaria que he escuchado varias veces en las salas de espera de la Seguridad Social. — Matilde dice que la ha agredido. unas enormes bragas triangulares negras tipo tanga. Me doy cuenta de que se está reproduciendo paso por paso. porque yo aquí vengo a trabajar. Tras el cristal emplomado.. Aunque la mujer es fuerte. Por lo tanto. y me lo tira. Ella sigue inclinada. coloca la placa. Y grita. examinan la pierna y dicen «vale. da igual». como hay tan pocos celadores. no a llenarme de oro. un poto. He de obedecer con educación. Como en sueños. los dos técnicos mantienen una expresión de boquiabierta sorpresa. sino porque quería que me desnudara. mis casi cien quilos la resienten. se trata de un malentendido. no ha sido así. toma una maceta que anda allí. No fue por la radiografía. es por su bien. Lo siento. bien cogido a su cuello. uno de los técnicos la saca de la sala. Estos dos señores —informo—. hambriento. — A partir de ahora obedezca en todo lo que se le diga. me hace una señal con la cabeza y —palabras textuales—... cojo carrerilla a la pata coja. ¡Deje de tambalearse! Miro la escena con ojos vidriosos. Me estoy mareando. vuelven los tres. coloco ambas manos en sus posaderas. me dejo llevar. se agacha para alisarla.Ella me dijo que subiera. La enfermera me agrede. cabreado. y yo me limité a obedecer. manipulando la sábana.. y ¡hop!. todo se mueve. los dos hombres salen de su cubículo y me separan de la nursing. Yo. Llega al rato otro tío que dice que es el supervisor de enfermería. mareado. se estremece mientras sus neuronas metabolizan la historia. y reacciona soltando todo el aire que contenía su gaznate. desorientado. yo no me he peleado con nadie. La enfermera se acerca a la camilla de la máquina de rayos. ¿va a obedecer? — La verdad.. me ordena secamente: «suba aquí». y que lo ha hecho por una discusión que han tenido acerca de la radiografía. tomo impulso. Además creía que me tenía que trasladar a alguna parte. Así que no me lo pienso.. sudoroso. me pregunta que qué ha pasado. Los dos técnicos corroboran mis palabras de mala gana. como Sansón siendo poseído por el espíritu de Dios. me clava las uñas en las manos.. aparte de que no me manejo bien con la pierna mala. porque ahora. robusta. hecho polvo. Me quedo jadeante. pero con un ligero esfuerzo coloco la imagen fija.. vuelve el cuello.. Ella echa a correr en torno al aparato pegando cacareos. A continuación. Una nueva regañina de la señorita en similar tono. Conste que hacía un minuto me había explicado que tenía que obedecerla sin . así que —le digo a estos tres—. preferiría colaborar en vez de obedecer. aunque con matices. toma una sábana. con el moco subido. transportándome como una pluma. pero estoy muy cansado aquí. la extiende. Me tumban en la camilla. nervioso. voy a obedecer en todo lo que me ordenen menos en desnudarme.. El alarido hubiera espantado al mismísimo Hombre Lobo de Torrelacerda. — No estoy de acuerdo. El jefecillo insiste. me monto en su espalda. — Haga el favor de hablar con educación. fallando pero llenándome de tierra. — . ¡Ah! ¡Quién lo hubiera dicho! No entendí el mensaje entonces.

¡Horror!. que yo soy enfermera de extracciones. aparto cuidadosamente la sábana. La muchacha aparta la cortina de un manotazo. Hago votos por una solución pacífica y dejo el asunto en sus manos. me llego a la sala en cuestión. El supervisor parece sumido en un mar de turbaciones. — ¡Celador! ¡Celadoooor! ¡Celador a Sala de Urgencias! . que no me mueva. plonc». el otro me pide que no me mueva.. bufa y se mete otra vez en su oficina. Uno de ellos me coloca la rodilla de frente. ¿Hansel y Gretel enseñando la patita de pollo a la bruja?. ¡Quién es Pedro Pérez!». Vuelve al cabo de unos minutos con la enfermera. — ¡Porque me ha pedido disculpas. ¡y tú qué eres entonces! — Pues otro usuario señorita. La pierna me pesa como si fuera de plomo. da igual. Y allí paso otra media hora viendo el trajín. dispara «¡chooonk!». como que no procede. la camilla en donde estaba el bulto tapado con la sábana que no se movía. le aseguro que ha sido sin mala intención y. «¡chooonk!». lástima. porque iba ahora mismo a poner una denuncia en el Juzgado de Guardia! — Señorita.. ¿verdad? ¿Qué iba a hacer si no? Encima me ha lanzado una maceta a la cabeza con intenciones asesinas cuando —inocente de mí— yacía aquí tirado. ¡pongan una queja! Y desaparece con furia. La enfermera.. ¿no?. Silencio. Otra más de lado. por favor.. No quiero joder más la marrana. Salgo al pasillo «plink plink plink» a sentarme en el carrito. Pedro Pérez está aquí. ¡ya solo faltaría tener que empujar las camillas!. Doy la vuelta. algo llama mi atención. porque la pobre bicha no tiene la culpa de nada. dispara. ni una perturbación. Estos van a lo concreto.. entiendo que ha sido un disturbio sin consecuencias.. porque andar a saltos y empujar una camilla. estilo tanquista femenino del Ejército Rojo. y me acomodo en una silla de las de plástico.. De manera que la Cacho Penco se aleja y. Ni una duda. siéntese en la Sala de Espera y espere. sale para protegerse. Me ha arañado y tirado de los pelos. qué seguridad en sí misma. Me piden que vuelva a la Sala de Espera. pues avisen a un celador. con hambre. por curiosidad. acepto la severa reprimenda con gesto humilde.. ¿No fue así? Me instó a que me montase en ella. y ofrezco mis parabienes. ¡Ah!. que cambia el turno y no vuelve hasta mañana. ya vestida de calle.rechistar. avanzo dando saltitos. y aparece la cara de un vejastrón temblequeante que me proclama con claro tartajeo —con lo que parece ser su último y resollante suspiro—. que el carrito no está. Saltando muy poco alegre. parece que se anima. ¡dónde está el acompañante! — Es que no hay acompañante señorita. ¿que no puede caminar?. plonc. ¡consulta seis!. — Lo habrán cogido los celadores para otro paciente. Nadie se mueve para realizar el empuje. claro. Me bajo la pernera como puedo. el carrito no está. me humillo.. No lo puedo resistir. Sale otra enfermera y grita: «¡Pedro Pérez!». «yoyo sosoy Pepedro Péeerez». La sábana se agita con un leve temblorcillo. qué gran profesional. Pero. y sale una manita vieja y huesuda. — ¡A ver!. con cara de profundo cabreo.. Se marcha diciendo que va a intentar arreglar el tema. Y yo aún menos. — ¡Y el acompañante!. y me monté. Me levanto. Nadie responde. ¡dónde se había metido! — Si es que el pobre no se puede mover. «plonc. sigue la cosa de la radiografía con nuevos técnicos del turno de tarde. Me gustaría disculparme con esa señorita por el mal rato porque ahora me doy cuenta de la estupidez de lo que he hecho. ¿eh?. — ¡Ah!. Más fuerte «¡Pedro Pérez!.. El viejo demente ha desaparecido y su puesto ha sido ocupado por otro chaval lleno de pendientes que juega con una maquinita. Mientras. ¿que me montó a caballito? Y así queda la cosa. — Oigan señores técnicos. que me hagan la radiografía y pelillos a la mar. ¿qué iba a decirle al juez? [voz de bondad eterna]. — ¡Bueno!. — ¡Carambolas! ¡Señorita!.

Nadie parece compadecerse.. sin decir ni una palabra. Me muestra el trócar. poing. — ¿Un trócar? — Sí. — ¿Tal vez un vendaje compresivo y mucho reposo? — No. Así que expreso mis sentimientos. — Por favor.. no a la chica. «¡Jorge Gómez consulta cuatro!». Al gordo. ¿cómo de larga es la aguja? — No mucho. tal como me recomienda mi sicóloga: que por aquí que por allá. un milagro. se la llevan. Yo alabo su acto con una breve arenga. Qué alivio. O está pirado. o se hace el tonto. Al rato. a pesar de las protestas de su probable novio. Es un pincho sesino bien gordo y largo. no he visto la novela. Finalmente. Vuelve a su piltra y se acuesta de nuevo. Son casi las siete de la tarde. y con gran competencia empuja la camilla hasta la consulta seis. cuando compruebo —con profunda desazón—. Le sonrío con afecto. Me acerco a la consulta cuatro. No he comido. polvo de hongos. Pregunto a una auxiliar joven que pasa con unas sábanas. — No se lo aconsejo. se la llevan. pero que la inflamación de la pierna no la podemos dejar así. del número catorce —dice—. una chica que habla por móvil se levanta y me cede su asiento. Vuelve al ratito con la pierna izquierda escayolada. — No. ¿Una represalia por lo de la jaca con minifalda de los rayos? Estoy sumido en esa profunda reflexión cuando de nuevo me llaman.. Está anocheciendo. de negro. Otra vez el MIR gordito: que esto que lo otro. y retorna con la escayola en la pierna corresta. que la radiografía muestra que no tiene nada roto. estoy sin dinero. con un trócar punzamos la rodilla por debajo de la rótula. . A mí no me llaman ni pa Dios. que si no hay otro remedio. a mis estruendosos ruegos. Extraordinario. así que hay que punzarla. Ya puedo gritar. no he dormido la siesta. que ha sido ocupada por un gitano viejo.. la del pelo blanco —¿recuerdan?—. — ¿Tal vez una aguja más pequeña? — No. sombrero y dedos anillados con gruesas sortijas de oro. — Tranquilo. el que parecía moribundo. Todo ocupado. Desesperación. con gorrilla y todo. — Ajá. que mueve las manos mientras habla solo en un idioma que parece rumano. lidocaína superficial [me muestra una jeringa de veinte centímetros cúbicos llena de un líquido acuoso]. que está sospechosamente vacía. — ¿Me anestesiarán? — No. tranquilo. — ¿Punzarla? — Sí. se baja de su camilla. y acariciándose quejicosa la diestra. que luce un hermoso ojo a la funerala. ¡cuántas dudas! Finalmente me decido. una aguja larga. sólo anestesia local. un trócar. Soy un hombre. y sacamos el líquido. gastritis.. — Me gustaría meditar unos minutos sobre el lance. como para llegar a dónde queremos. Y va pasando la tarde. Estupendo. — Muchísimas gracias señor licenciado. El sidoso huesudo. Allá voy. y me vuelvo para retornar a mi silla. poing». Pero entonces. no ha venido nadie de la familia a recogerme. que no aparece nadie. un arma nazi del doctor Menguele. una hija o algo similar llama la atención de las enfermeras. no sé. entramos en la cápsula articular. — Me gustaría ver ese trócar. La vieja bondadosa que se quejaba de la pierna derecha.. ¿Cojo un taxi y me largo? ¡rediez!. un gordo de camiseta negra y pañuelo pirata en la cabeza. Miro a mi alrededor. «poing. Hay que echarle huevos a esto y salir de aquí de una vez.Ni caso. tómese su tiempo y luego hablamos.

ha pasado un examen de oposición muy difícil para obtener el contrato. me merece más confianza. y lleva trabajando cuatro años en esto. — No se preocupe. a seguir leyendo el periódico. que todavía no. El tío insiste.. y me ordena que me quite los pantalones. bueno. me señala un lugar vacío. que tengo frío. lo hará el Doctor Medrano. El Medrano ese . no sé. ¿será usted la que me punce la rodilla? — No. Inapelable. carece del título de especialista. por favor. Aguardo resignado. — Ni hablar. Se levanta de una silla un ATS malafollá. — ¿El jovencito gordito? — Ese mismo. Siéntese. hable con ella lo que sea. Allí no hay nadie todavía. no sé si será por ser mujer. pero no. no se preocupe que pronto le tocará. — Ya se lo han explicado. — No. — Qué le pasa. La doctora salta. otras médicos jóvenes que también estarán en prácticas. Se abren las puertas y penetra la Corte Médica: el MIR gordito. pues que se haga cuanto antes. Sin decir ni mú. — Muchísimas gracias señorita. — La Doctora Agrisjuela. — De acuerdo. el momento tan temido. Esta mujer parece más explicativa que el otro medicucho. ¿verdad?. hay que punzar eso. Ahora le traerán la autorización de tratamiento para que la firme. Todo parece como más amarillento. pero tras un intenso tira-afloja. A pie de pasillo me recibe la señora facultativo. La auxiliar me la anuncia como si fuera la recepcionista de un banquete en la embajada inglesa. — Hay mucho trabajo y hay que esperar a que un quirófano quede libre.. parece que cede y vuelve a su silla. — Imposible. pero es un MIR. señorita [tono de súplica extensa y ojos lacrimógenos]. ya sabe. que estoy muy nervioso y llevo aquí desde las doce. Esta mujer (jovencita) se compadece y regresa al cabo de unos momentos con un médica mayor y delgada.— ¿Y el médico? — Se ha ido a cenar. es igual. cuando llega —finalmente—. — No lo dudo. A este hombre no le está gustando ni un pelo mi resistencia. me dejo llevar hasta un quirófano con aspecto de sala de curas. Le digo que todavía no me voy a quitar la ropa. — Doctora Agrisjuela.. otras aún más jóvenes que han de ser estudiantes sin título.. — ¿A las siete? — Habrá ido a alguna urgencia. — ¿A una urgencia?. ¡pero si esto es Urgencias!. La Adjunto de Guardia. Que no. que deben de usar para cosas de poca monta. — Pero me gustaría que lo hiciese usted. — Que aquello que lo de más allá. Me entregan un papel y un boli y le echo la firma sin leerlo siquiera. el Doctor Medrano es un traumatólogo muy hábil. Creía que me iba a dar la orden de montar a caballito. así que no se preocupe. ajeno al general bullicio. yo sé de esas cosas. hágame el favor de buscarme al médico y decirle que me punce la rodilla cuanto antes. con los brazos cruzados sobre el pecho me contempla de abajo a arriba. Continúo aguardando otro cuarto de hora. porque no me he traído las gafas de cerca. las punciones de rodilla las tiene que hacer el MIR. Miro dentro del quirófano. con una actitud de trabajo de las de «no me estreses». Llega un celador de rostro patibulario y me indica que monte en una camilla como pueda. es un R-4. para aprender. tiene un contrato de prácticas.

. — No. y me embadurna sin miramientos. Y así hacen. creo que por el detergente que usa mi compañera. Este médico me parece que suda un poco. echando de reojillo la visual sobre mis calzones de cuando en cuando. tirado de precio. me bajo los pantalones. y ahora sí que veo las estrellas. que es muy bueno para las prendas delicadas. ¿me quito también los calzonzillos? — Sólo los pantalones.pregunta que por qué no estoy preparado. demasiado alto tal vez. Lo sabía. los huevos son así de gordos. Y se hace un silencio expectante. — Está mal pintado —le digo—. ¡Ojo! Es la primera vez en todo el día que alguien me tutea. vayan a lo suyo. creo que el borde de la rótula está más bajo. daban tres por tres euros. — Túmbese —ordena—. nada más entrar lo del euro. por el lateral externo. estoy muy tranquilo.. De golpe. en el mercadillo de mi barrio.. Ahora entenderán. no es que tengan ninguna enfermedad. Las chicas se miran y sonríen. entre las cuales destacan varias mujeres. hace un movimiento rápido de penetración. pasando de mí. acoplado a una jeringa de plástico de sesenta centímetros cúbicos. estoy cantando fandangos. es que tenía frío. Aguardan unos segundos. eso fue hace cuatro años. — Haga lo que le decimos. — Túmbate de una vez —dice el ATS con muy malos modos. Lo miro todo con evidente inquietud. por qué me resisto a desnudarme. Oigo como la aguja va rompiendo tejidos con diversos crujidillos «¡rek! ¡rac! ¡rok!» Lanzo varios «ays»: «¿le duele?» — No. bueno. pero con el cuello mirando al frente para no perder detalle. y empieza el asunto. — Que se tumbe. ya me desvisto. me hace enmudecer. — ¿No está demasiado alto ese pinchazo?.. quiero verlo. A continuación llega el trócar. — El paciente se niega a quitarse los pantalones. — ¿Ya? —pregunto. Debe de ir la cosa realmente . no. — ¿Cómo dice? [estupefacto].. Acabo de dejar al descubierto unos calzoncillos cuya tela imita a la de una pantera amarilla fosforescente de manchas negras. que duele un poco. quien parece nervioso es el facultativo. Me lo pincha el tío. — Es que estaban de oferta —explico al incrédulo público—. Lentamente. — No [ceño fruncido]. — Que está mal pintado. que yo quiero ver qué pasa ahí abajo con mi pierna.. — Estoy colaborando. hay brillos en la frente. — Está donde debe de estar. — No. queridos lectores. me ha pintado la rótula y la doctora me ha explicado que pinchan por debajo de la rótula. ayudado por el ATS de malas pulgas. como si contemplasen la Anaconda de Leonardo. que ha entrado finalmente. El ATS me lanza una furibunda visual mientras me pinta con yodo la rodilla. Sigo el parloteo insustancial hasta que un gesto impaciente de la Agrisjuela.. Yo estoy tumbado. Los pastorcillos contemplando al Niño Jesús en el Portal debieron de mostrar el mismo reverente interés que estas personas. pero no me negarán que los colores se mantienen bien. — Pronto acabamos. con más mala leche si cabe.. Vuelve el tipo. — No está colaborando. — Todavía no —responde alguien. reconozco que ahora están un poco gastadillos los elásticos y dejan ver más pelos de los debidos. finalmente. está muy nervioso.. — No. Primero me pinchan el anestésico. pero sin mover ni un músculo. (¿o son las Mininas?) de manera subrepticia.

. ¿te enteras?. yo no le pongo la inyección. ¡soy de las Setecientas!. — Le dijimos que se tumbara. ¡que me asesinan!. cuando se abre de golpe la puerta del quirófano. ¿que me calle?. ¡que alguien me ampare!. venga. con el uniforme amarillo y verde de fregatriz. ¡auxilio!.. porque este carnicero no hace más que entrar y sacar el trócar. ¿no le gusta cómo le estamos tratando?. y ¡oigan! ¿qué me han hecho en la pierna?. y alguien me tiene levantadas la pierna sana para regarme con más facilidad de sangre el estómago. tú. ¡estás muerto! — ¡Agarradlo fuerte! —ordena Medrano— ¡qué haces. — ¡Pero qué me dice!. Nada de nada. y varios celadores. ¿sacaron el líquido? — [Con algo de desgana]. Cuando despierto está a mi lado el enfermero. ¡nazis!. ¡sálvenme!. — Doctora. Y tres guardias de seguridad. Y detrás viene el Gordo. Y como esto está doliendo muchísimo. — Ni orden firmada ni leches. — Pero si eso fue lo que les sugerí yo. Al mismo tiempo me ha entrado una congoja y no hago más que llorar y llorar. — ¿Ya ha acabado esto?. frío. ¡Socorro!. coño! —otra vez el ATS—. probando con diversos ángulos e intentando aspirar el líquido de la rodilla. — ¡Qué cojones es lo que está pasando aquí! ¡qué co-jo-nes le estáis haciendo a mi compañero! ¡Salvado! Es un verdadero milagro. y la policía. Muestra un gesto duro. Hace otra intervención la doctora Agrisjuela.. ¡genocidas!. ¡quedamos en que era indispensable sacar el líquido!. ¿No? — No. no retrocedas ahora! —le pide al enfermero —. — Vamos a ver —me espeta—. pues firme el alta y vaya a que le arreglen la pierna en otro sitio. el practicante malafondinga. — Sujetadlo que vamos a ponerle un sedante. ¡me ha amenazado de muerte!. Acaba de entrar en escena la Concuerda. seguramente será líquido hemorrágico y se habrá coagulado. no aguanto más. salgan fuera. duele muchísimo. Pero mi chica no está por la labor. calculador. — ¡Yo no quiero sedantes! — Silencio —me interpela el Medrano—. para que resuene hasta la lejanía del horizonte. han pasado muchas horas —me informa Medrano—. antes no me dolía. Y estamos con esta algarabía de síes y noes y pérdida de papeles. — ¡Estate quieto ya. pero allí no sale nada. Joder. llega un momento que me desmayo. mientras tanto. O eso me parece. si tú. de la que empleo cuando no tenemos megáfono para lanzar las consignas. que sepas que estás muerto. — [Con algo de horror]. ¡criminales!. y eso que dicen que no hay personal.mal. salgan del quirófano ustedes dos —le ordena a mi Concuerda y al Gordo. muy . como se te ocurra ponerme esa inyección. — ¡Qué!. ¡es insoportable! — Vamos a ponerle un vendaje compresivo y hará reposo unos días. no nos insulte ni amenace. ¡mengueles! — Oiga. a mí no me ponen nada ustedes. ha firmado una orden de tratamiento y lo vamos a tratar. ¡Mari Concuerda!. — Ya han oído a la doctora —dicen los celadores apoyados por las hordas represivas—.. — ¿Cómo?. No. ¡pero si parece que me han metido un hierro oxidado ahí dentro!. silencioso. — Cállate ya —este maleducado es el ATS—. porque todo se ha puesto negro. ¡Mamáaaaaaa! Todo esto lo digo con voz de manifestación. y la Rata. se ve que se acaba de enterar de que estoy en el hospital. — Pues claro que firmo el alta ahora mismo. Se trata de sacar la voz desde el vientre. ¿tú me vas a decir a mí que me esté quieto? [le señalo]. y ni se ha cambiado de ropa. ¡compañeros a mí!.

que prosigue implacable. — ¿Pero tú qué eres? –le pregunta—. ¡qué flojuchos somos los humanos! Bueno señoras. la examina. que está muy lechoso. ¡aquí! Y la Concuerda. quita esas manos so mequetrefe. — Hay que punzar esto. ¿no?. Agrisjuela. doctora. que ya tenemos muchos. — ¿Está bien pintada la rodilla?. ¿médico? — ¿Yo? ¿Médico? ca. Uno de los policías. Entretanto. les hacíamos de todo. sólo los contempla como para fulminarlos echando grasa por la boca. ¿ves?. — ¿Tú eres la jefa?. pero un profesional ha de saber salir de cualquier situación.. sale clarito. una batea. lo que pasa es que yo me crié en un cortijo. polis de mierda. ¿quince días?. aunque podías fiarte de mi palabra de que no te vamos a denunciar. Qué día más malo malísimo. al ver la puñalada. y se aparta el hombre movido por una fuerza paranormal. salgo de Urgencias haciéndole la pistola al ATS con los dedos. aunque ese hilillo de sangre indica que alguien [mirada acusadora]. e irme a casa. La Concuerda. cógelo. de aquí no sale nadie hasta que no nos vayamos todos. Así tres veces y pico.. donde me espera .. Piénsalo un poco doctora. como si nada. Un policía la toma del brazo. desplazándose como si caminase por hilos de seda. se pone bizco y cae reondo al suelo. ¿y mi marido?. pues oye lo que te digo. la desconecta del trócar y la vacía con competencia en la batea. y allí las mujeres cuidábamos a las bestias. que nos vamos. ¿esta jeringa está limpia? [la coge]. Gordo. que el paciente no colabore pone las cosas más difíciles. por aquí. No dice nada. tiene que pinchar por debajo de la choquezuela. enfermero. lentamente. — Y luego se avanza hacia la cápsula. — Hala. ¿vale?. los seguratas le hacen barrera. — Vosotras. atended a ese otro guripa tan delicado. pero ella. mire. le ha hecho una carnicería a este mártir. con buen viento. y me lo ha clavado que ni me entero «¡ziuuuu!». con los seguratas y con los celadores. El Medrano está como muy incómodo ante estas observaciones realizadas por una limpiadora. ha cogido la jeringa. ya lo pueden vendar —y le suelta a la adjunto—. el Gordo se encara con los policías. La rodilla tiene ahora un tamaño casi normal y me ha dejado de doler. ¿te duele bonito? —me pregunta—. — Ni pizca. y son muy parecidos los animales a las personas. — ¿Y qué si no colabora?. Y es que mi Concuerda es de las que sabe mandar a fuerza de saber. escuchar la larguísima regañina de la Concuerda y del Gordo por no haberles avisado en el trabajo. qué pedazo de mujer tengo. Joder. hay que tener eso en cuenta. — Está muy alto el orificio. vosotros sois profesionales. parece que se va a desmayar también. ¿colabora un cerdo cuando le pinchas algo?. Ella avanza suavemente. verdugos del pueblo buenos para nada. con el dedo. Enmudezco. Jorge. ya lo has visto. El gilí ese ni rechista. el trócar. Concuerda se acerca a mi rodilla. presiona ligeramente al tipo. pero su marido no colabora. ¿quién le ha dado este pinchazo? — Yo he sido —dice el Medrano con una vocecita. hablando de cerdos. — Llevamos diciéndoselo todo el día —afirma la Agrisjuela—. por supuesto. montarme en la traqueteante fragoneta.. hasta que se da por satisfecha: unos doscientos centímetros cúbicos me ha sacado. y los otros abren paso. la palpa y dictamina.comprometido. ¡Qué día de infortunio! Y todavía queda lo peor. vamos a tener la fiesta en paz y a quitarnos problemas de encima.. cállate de una vez. cuando menos me lo espero. qué manos tienes. a ver. continúa hablando. la hinchazón deforma la anatomía. Se encara con la Agrisjuela. Llena la jeringa. trae ese alta voluntaria que te la firme. atravesar la Sala de espera con los pantalones quitados enseñando los gayumbos de pantera. Y en los brazos de mi cuñado. y se aspira el líquido. ¿tú qué opinas doctora?. ¿entiendes?. Un cerdo necesitaría un día o dos de reposo.

una sicólogo explicaba cómo había que mirar a los clientes para que apoquinaran propina. Eché la solicitud sin fijarme mucho y luego me olvidé. de Constitución. que se suma a otro 0.6% que «paga» el empresario de lo que te escatima del sueldo.». porque los financiamos nosotros. Por lo que me contó un amiguete. Cursos de prevención de riesgos laborales. en lugar de chuparte los jugos con siniestros sorbidos. a su padre o a su madre»?. no lo recuerdo. además de facilitar libros preparaba al aspirante con prácticas de cuarenta horas guiadas por un experto monitor. a través de la llamada Cuota de Formación. Un curso de los que patrocina la empresa a la que sirvo y uno de los sindicatos representativos que medran a su amparo. Verán.. (ji ji ji). claro: «pues veréis. señor encargado de entrevistas. Fue una historia densa y truculenta. recreo y esparcimiento. mejor. Ya saben que en la actualidad hay que poseer un par de kilogramos de diplomas para trabajar. me animé a apuntarme a un cursillo de Formación Ocupacional. pero práctica. suponiendo que las tengan en este mundo de precariedad. El Curso de Formación Ocupacional I Como soy muy curioso. Sí. pero era interesante. como la del sindicato franquista. de formadores de formadores.. llena de heces y dolores.media calle para que les cuente la aventura. sino una cuota. si hay algún sindicato.. para apuntarse a las bolsas de trabajo y para intentar impresionar a los entrevistadores cuando te preguntan: «usted ¿a quién?. mucho mejor. Si miran en sus nóminas.. se daba en la costa. de presupuestos de comunidades. indicando el giro a realizar.. Ese. por poco ligo y todo. de cualquier cosa absurda que a alguien se le ocurra.. es así. de cocina. que yo diploma no tendré.. te quitan un 0. los trabajadores de este Estado. los quiero a los dos por igual. somos los más estudiados de la Unión. a mayor desesperación del gorrilla más movimiento. La cuestión es que. verán un apartado en el que se les descuenta por la jeta un 0. en un hotel lujoso a pensión completa y no había que pagar nada.. lo de gratis es un decir.. mientras más inútil. pues [respuesta sin compromiso].. solo que en este caso. y porque «hay que hacer cursos». aunque sea de peón. usted y yo.. un momento que haga la pose: la mano izquierda señala el hueco y la derecha se balancea como un péndulo.. y un «experto» mostraba el tipo de movimiento que tenían que efectuar con el brazo para que el conductor entrase su vehículo justo donde le indicaban.. de cuidadores de cuidadores. incluso para gorrillas aparcacoches imparten cursillos los sindicatos.». de leyes autonómicas. aprovechando que un delegado sindical amigo mío andaba intentando captarme para su sindicato reformista.. es decir. pero. mientras más. ¿De qué iba el cursillo? La verdad. que no es un impuesto. de legislación. Sólo me inscribí porque mi amigo sindicalista me aseguraba que el curso era «muy bueno».7% . hará cosa de un año.. Cursillos los hay de todo. de una forma o de otra. rápidamente te secuestran. Son necesarios para hacer un currículo. como esas arañas gordas y peludas que salen de pronto de un agujero y arrastran a la víctima al vil cubil. Lástima que lo celebraran en Madrid... que les quiero contar para su instrucción. «¡uy!... te imparten sin misericordia un cursillo gratuito... fíjese en que tengo muchos más diplomas que cualquiera de los que esperan para la entrevista.. Y no puedo defraudarlos. Bueno. aunque al final el resultado sea el apoquinar la pasta. ¿a quién quiere más. el de gorrilla concretamente.1% del salario. había una Cacho Peeenco. empresario o ministerio al acecho.

. por lo que sea. intenta atraerme a su sindicato. falta de oposición a los planes productivistas del patronariado. córtate el pelo Sansón. uso de horas sindicales para fines particulares. todavía trabaja en su categoría aunque se le ve con frecuencia llevando la carpeta bajo el sobaco como un aerolito melancólico y errante. je. mayor. para qué vamos a hablar de este saqueo. cursillos fantasmas. — Tú estás loco Ramón. ¿qué más da?. por otro. ¡vente al cursillo de la playa conmigo!. además. que esos tíos son unos muermos y así hablamos y nos expansionamos. si no me corrompo. que tenemos derecho. — Sí que lo estás Jorge. es una organización robusta y bien nutrida. de comentarme lo malos que son sus jefes sindicales. «¡basta!. No sé bien qué enredos se trae entre manos. tú sabes que yo no estoy en tu onda. Atila y el Doctor Fu-Man-Chú a la altura del zapato. tú eres una persona honrada. me excita la imaginación intentando hacerme creer que se puede revertir esta irreversible situación si nos coaligamos y unimos para derribar a los barandas más reaccionarios del sindicato. tal vez el mayor del Estado en estos instantes. yo entro dentro de su perfil.. déjame que te corte el pelo». y nos lanzamos a enfrentarnos con la dirección. pues sale una cantidad de parné que da miedo. Así que. eliminación de todo tipo de ideal transformador y socialista. por un lado.. que si cargando cajas de cursillos. Él es un comunista bigotudo. porque él es de la fracción más roja. que lleva ahí toda la vida mandando. desde hace tiempo mi amigo delegado sindical.. pero sana económicamente. CCOO y alguno más. y lo que hace falta es gente honrada. eso es imposible.. Corrupta y maloliente. los cazacalentos no caen en cuenta.limpiamente para cursillos. es porque ni dios me compra. es decir. (Ramón el Cabezón se llama). pertenecientes a la facción «oficial» del centro y las irregularidades en las que incurren: fomento del clientelismo. no entiendo cómo. productora de auténtico hastío de muerte. me veo ayudando a el Cabezón en sus devaneos. ahora Inspector de Pavimentos. Por eso en cada reparto de botín. podríamos decir de esa envidiable situación.. barrigón. connivencia con la Dirección. Quitar al Chufas.. Él no deja.. sea como sea. ¿cómo vas a quitar del sindicato a Estanislao. Yo le contradigo.. Y. sin contar con los cursillos del INEM o de montones de organismos.. Yo. El resultado. orgías con señoritas liberales pagadas por la empresa. en contraposición. pero ¡cállate!. Él es un representante de esos de cuarenta horas mensuales. cada dos o tres años. antiguo albañil. vamos. o sea. ¡por Jehová!». ¿a quién pondrías? Además. Sansón córtate el pelo. poco a poco. Lo que pasa es que como hay tantos candidatos. diversos afluentes se derivan hacia otros menesteres mediante subterfugios legales en forma de gastos de difícil justificación. II ¿Que cómo es que consentí en someterme al «baño de ignominia» de los cursillos? Es muy fácil. En fin. pero anda intentando reclutar a la gente más radical del curro para su central y.. De ese dinero. Sansón córtate el pelo. de los históricos militantes de los setenta.. teóricamente dedicado a formación. me lo cortaré. maquinaria y salarios para su gente. Por una parte. nula actividad sindical en tema de contrataciones. que si guardando el coche mal aparcado para que no se lo lleve la grúa... CEPYME. . Como ya les digo. pero estoy enredado en Comisiones Obreras. esas organizaciones sacan su pellizco. falta de información y transparencia ante los trabajadores. afiliación casi en exclusiva a través de cursillos formativos. se distribuyen más de mil millones de euros entre CEOE. no es un liberado a tiempo total. Es una gota de agua continua en mi cabeza. el río de oro incrementa su estructura en lo que se refiere a locales. similar al que sintió Sansón cuando consintió en que Dalila le cortase el pelo: «córtate el pelo Sansón. que deja los crímenes de Capone.. facturas inexistentes. UGT. Y si eso lo multiplican por cerca de quince o veinte millones de asalariados que habrá en este país. ¿para qué me quieres a mí?..

para lo cual le rogamos tenga dispuestos los siguientes documentos: . — Ellos quieren los cursos nada más que para ellos Jorge. Muy señores nuestros: en respuesta a la denuncia realizada por su propio sindicato. no hay ningún problema. Por lo que conozco de Hacienda. qué escándalo. el próximo lunes a las ocho de la mañana se personará en la sede de su sindicato el inspector Don José Manuel Martín Rueda con el fin de evaluar las cuentas del cursillo recién impartido por su central sindical de Formador de Formadores. lo miro apático—. Hacienda no investiga las cuentas de los sindicatos.. no hacen c