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VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN

DESESPERADA
VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA
PABLO NERUDA

POEMA 1: El poeta ensalza la belleza formal que encierra la mujer. Se sumerge en el


misterio de su cuerpo y en la atracción que éste ejerce sobre él. La mujer es un mundo en sí
mismo, el poeta se pierde en su cuerpo y en su belleza. La mujer es compleja, pero asimismo es
la razón de la supervivencia del poeta. Este poema encierra un profundo interés antropológico.

POEMA 2: En este poema la mujer es analizada desde una dimensión de carácter


espiritual. La mujer es un misterio sobrenatural, tiene un halo destructivo que arrasa todo para el
poeta. Parece como si la mujer diera o quitara vida al mismo tiempo.

POEMA 3: De nuevo se aprecia la fusión del amor del poeta con la mujer y con la
naturaleza. La mujer supone la perdición y la bendición a la vez para el poeta. El poeta pide a la
mujer que sea su guía para que se complementen mutuamente, como si se tratara de una
declaración de amor. “Márcame mi camino en tu arco de esperanza y soltaré en delirio mi
bandada de flechas”.

POEMA 4: En este poema vuelven a aparecer más símiles ligados a la naturaleza. Puede
ser considerado como un poema de transición entre el anterior y el siguiente. Aquí no aparecen
las referencias directas a la amada, sino elementos naturales que sirven de inspiración al poeta.

POEMA 5: En este poema se vuelve a retomar la comunicación directa con la amada. Él


busca con sus palabras transmitir emociones a su amada, que se sienta conmovida y tengan el
efecto deseado por el poeta como arma de seducción, y a la postre le pide que ella le acompañe
en esa ola de angustia que no es otra que el sufrimiento provocado por el amor.

POEMA 6: Aquí se percibe un relajamiento del poeta. Mientras que se mostraba en un


principio una agresividad y una necesidad de amor que invoca a la usanza del tópico del amor
cortés medieval, ahora se sumerge en una tranquila y sosegada melancolía, como si la amada
fuese ya una reminiscencia lejana en el tiempo pero omnipresente en su memoria, dando lugar a
una de sus composiciones más conocidas. Nótese en la última estrofa la antítesis en la que se
contrapone la calma y la tranquilidad con el ardor y el movimiento.

POEMA 7: El poeta sigue mostrando en esta estrofa una profunda melancolía. Se


transmite una imagen del ser amado de carácter lúgubre. El amor que siente el poeta por ella
parece que no es correspondido.

POEMA 8: De nuevo se retoma el símil entre el cuerpo de la mujer y los elementos


naturales, destacando la desesperación del poeta. Del mismo modo que “viviendo todo falta y
muriendo todo sobra”, para el poeta, en el verso cuarto, se deduce que “amando todo se tiene, y
sin amor, todo nos falta”. Destaca la belleza de la amada en medio del silencio, y con su silencio
lo envuelve todo. Se puede apreciar una relación muy directa con el poema 15, en el que también
se hace referencia al silencio.
POEMA 9: El poeta aquí cambia de dimensión, y utiliza el mar como medio para
canalizar sus pasiones. Dejando de lado la tierra y el cielo, que antes utiliza, ahora el mar es el
lugar en el que viaja con la amada.

POEMA 10: El mayor interés de esta composición reside en las preguntas retóricas que
formula el poeta, siente que la amada le ha dejado en la estacada, se siente abandonado, y siente
que el amor se le agolpa precisamente cuando lo pierde. A veces basta perderlo para que nos
demos cuenta realmente de lo que hemos tenido con el amor. Volveremos sobre esta idea en el
poema 20.

POEMA 11: De nuevo comienza la descripción de la mujer en consonancia con la


naturaleza, pero esta vez se aprecia que el amor hacia ella adquiere un carácter destructivo,
violento. La mujer es un arma natural, que se desencadena como una totalidad de elementos
naturales.

POEMA 12: La amada en esta estrofa se consolida como la razón de ser de la existencia
del poeta. Ésta es otra de las composiciones más conocidas del libro, en la que el poeta percibe a
su amada como una realidad difícil de poseer y que genera una enorme tristeza y sufrimiento en
nuestro protagonista.

POEMA 13: El poeta personifica una actitud más activa en su amor. “Marca cruces de
fuego”, “su boca cruza escondiéndose”, “historias que contarte a la orilla del crepúsculo”…No
obstante, el poeta avisa de que la llama del amor puede irse apagando paulatinamente, nos
transmite una sensación de que ése amor puede ser efímero.

POEMA 14: En esta composición el poeta tiene un tono delicado, hasta cursi, si se puede
decir. La amada es su mayor protección, su tesoro oculto. A pesar de ello, la amada se transfigura
con una fuerza superior incluso a la de los elementos, frente a la cual el poeta se muestra
impotente en su lucha. En las cuatro últimas estrofas se transmite un profundo simbolismo
cargado de erotismo.

POEMA 15: Ésta es otra de las composiciones célebres, que poca presentación necesita.
Es tan elogiosa la actitud hacia la amada que sólo puede resumirse con esta frase: “Un silencio
basta para expresar y transmitir el amor sin que sean necesarias las palabras”.

POEMA 16: En este poema se percibe por fin una posesión directa de la amada por el
poeta. La amada ya no es lejana y enigmática, como un fin inalcanzable, sino que se posee a la
amada. Ya llegó el momento en que el poeta no es un amante pasivo que sufre desde una cierta
distancia o que tiene un contacto tortuoso con la amada, a menudo breve, y que es la causa de su
sufrimiento. El amante puede por fin disfrutar de su amor, y no es un mero prisionero angustiado.

POEMA 17: Este poema es antitético al anterior, ya que la amada se aleja de nuevo,
generando en el amante la desdicha y de nuevo la lucha con los elementos naturales. Incluso se
puede apreciar un cierto resentimiento y egoísmo por el alejamiento, al afirmar “Mi vida ante de
nadie, mi áspera vida”, cuando, si uno está realmente enamorado, debería ser al revés.

POEMA 18: Otra de las grandes composiciones. Transmite la omnipresencia de la amada


en todos los aspectos de la vida. Ella es amada sin ser vista, como cualquier otro enamorado, y
es aquí donde se puede percibir al aspecto más humano y general del amor que profesa el poeta
por la amada. Pero además, es un amor por encima de las dificultades y de los elementos, que no
parece tener fin.

POEMA 19: Aquí se ensalza a la mujer hasta considerarla como todo un sol vivificador
que puede mantener la vida y la estabilidad de la tierra. Nótese la antítesis de su personalidad con
la de la amada. Mientras ella es todo un sol, él es un corazón sombrío. La idealización para con
la mujer lleva al poeta a infravalorarse hasta el punto de no ser prácticamente nada, salvo un ser
amante que necesita del amor de la amada para ser algo.

POEMA 20: Qué se puede decir de estos versos. Con permiso del soneto quevediano
sobre el “Amor constante más allá de la muerte” que publicamos hace un tiempo en nuestro blog,
el destino ha querido que nos encontremos con otro de los grandes poemas que mejor describen
el amor de la literatura en español. Comienza con ese ritmo monocorde, misterioso y embriagador
del primer verso que se repite a lo largo del poema. “Puedo escribir los versos…” La aliteración
clara de los fonemas “r” y “s” contribuyen a darle más sonoridad y profundidad.

El poema es un recuerdo, en el que el poeta llega a veces a dudar sobre si realmente ha


llegado a querer a la mujer que una vez fue suya. Y sólo valoramos realmente lo que hemos
tenido, a menudo, una vez que lo hemos perdido. El poeta utiliza la noche estrellada como
escenario de recuerdo. ¡Cuán diferente es la noche estrellada en los brazos de la amada a estar
solo sin ella, sin posibilidad de recuperarla! La noche estrellada, pues, puede ser el lugar de mayor
felicidad y amor, a tornarse en el escenario de la melancolía más profunda, con la compañía del
paisaje y las estrellas como único consuelo. “La noche está estrellada…” Sólo importa ahora que
ella está ausente.

El antiguo amante intenta en vano buscarla, y se da cuenta, amargamente, de que por muy
denodados que sean sus esfuerzos, ella no volverá. Es más, aun regresando, el poeta cierra
cualquier posibilidad de reencuentro de forma lapidaria “…nosotros, los de entonces, ya no
somos los mismos”. A pesar de que en su hondura más íntima, “se muera por volver” (no dejen
de escuchar esa canción de Chavela Vargas).

El poeta se resigna a aceptar que ella será de otro, que no será suya. Cínicamente se
contradice diciendo que ya no la quiere, pero sí la quiere porque todavía no la ha olvidado. El
verso de “Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”, equivale a toda una literatura. El amor
es efímero, intentamos aprehenderlo todo lo que podemos disfrutando de él al máximo cuando
lo poseemos, sabiendo que puede escaparse en cualquier momento…Y cuando estamos solos
pensamos en aquel amor pasado que jamás volverá, y tardamos en olvidarlo, si lo hemos amado
realmente, más de “19 días y 500 noches” (véase Sabina). Mucho más.

La melancolía invade al poeta hasta el punto de dudar sobre sus verdaderos sentimientos
hacia aquel amor pasado. “Ya no la quiero, pero tal vez la quiero”…Para finalizar diciendo que
ya no tendrá más dolor por ella, siendo de nuevo cínico, porque un amor perdido no se olvida
realmente hasta que llegue otro amor más fuerte que lo sustituya (un corazón solitario dixit).

LA CANCIÓN DESESPERADA: La canción desesperada nos transmite, como su propio


nombre indica, la desesperación del poeta. Esta desesperación viene provocada por el fin del
amor. Neruda quiso escribir y dejar para el final la canción desesperada, pero, posiblemente, y
siendo acordes a los sentimientos, la desesperación es el primer instinto que surge en el momento
en que se acaba o termina la relación de amor. Para después pasar a la melancolía. En este sentido,
sería, posiblemente más lógico que se intercambiasen el orden la canción desesperada y el poema
20, ya que en éste último el amor es ya visto desde una cierta lejanía, con una profunda melancolía
del amor que no se ha olvidado, pero una vez superada la etapa de la desesperación del momento
en que se pierde al amor.

En cualquier caso, no se deja de percibir que ése amor ha sido tortuoso y destructivo para
el poeta, como si él no hubiese podido estar a la altura de las circunstancias que solicitaba el
amor. Quizá fuese demasiado amor para él, o quizá ella fuese un naufragio. Pero sin duda Neruda
nos dejó una experiencia del amor plasmada en verso que es tan auténtica que cualquier persona
que haya amado alguna vez se siente identificada con esos versos en los que muchas veces lo
sencillo y lo transparente es más que suficiente para transmitir emociones que lo artificioso y
barroco.
Figuras literarias

1.1- Comparación o símil


Es una figura literaria que consiste en establecer una semejanza entre dos
cualidades, dos seres, dos hechos, etc. Presenta una relación de semejanza directa.
Tiene los siguientes conectores: como, tal como, igual que, etc.

Ejemplos:

- "Tus ojos son como dos luceros".


- "Hay algunos que son como los olivos, que sólo a palos dan fruto".
- "tenía el cuello largo como un avestruz".
- "sus muslos como ríos, sus brazos como ramas, sus ojos como un camino en paz
bajo la noche".

1.2- Personificación
es un recurso que consiste en atribuir cualidades o acciones humanas a seres que no
lo son, como las plantas, los animales, los objetos, etc..

Ejemplo:

- Lloran las rosas porque no estás aquí.


- El mar sonríe a lo lejos.

1.4- Hipérbole
Exagerar lo que se está interpretando.

Ejemplos:

- Llueve a cántaros
- Te llamé un millón de veces
- ¡Lo sabe todo el mundo!
- Eres lo más grande del cosmos.
- Cubre la gente el suelo, debajo de las velas desaparece, la mar la voz del cielo,
confusa y varia crece, el polvo roba el día y lo oscurece. (Fr. Luis de León).
- Que no hay puñado de tierra, sin una tumba española. (Quevedo).
1.5- Metáfora
Esta designa una realidad con el nombre de otra con la que mantiene alguna relación
de semejanza.

Ejemplos:

- Nuestras vidas son los ríos que van a dar al mar que es el morir.
- La cebolla es escarcha cerrada y pobre.
- El manto blanco de la montaña. (nieve = manto blanco).
- El tiempo es oro
- Tus ojos son dos luceros
- Tus labios son rubíes
- El blanco algodón que surca el cielo

1.6- Anáfora
Repetir una palabra o conjunto de palabras al comienzo de una frase o verso.

Ejemplos:

- Oh luna que me guiaste, oh luna amable compañera, oh luna mi eterna viajera.


- Esto cantan los salmos, esto dicen los profetas,esto anuncian los Apóstoles, esto
predican los evangelistas.(Fr Luis de Granada).

1.7- Onomatopeya
Consiste en escribir el sonido.

Ejemplo: El tic-tac del reloj despierta a todos alrededor.

1.8- Aliteración
Repetir y/o combinar sonidos a lo largo de una misma frase. Su objetivo es conseguir
un efecto lírico sonoro y se usa en básicamente todos los trabalenguas.

Ejemplo: En el silencio solo se escucha un susurro de abejas que sonaba.