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Fallo : 17.695-16.

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diez de noviembre de dos mil dieciséis.
Primera Sala
MATERIAS:

- EXCEPCIÓN DILATORIA DE INCOMPETENCIA, RECHAZADA.-


- RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO TIENE POR OBJETO INVALIDAR SENTENCIAS
DICTADAS CON INFRACCIÓN DE LEY QUE HAYA INFLUIDO EN SU PARTE DISPOSITIVA.-
- RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO NO PUEDE TENER COMO FUNDAMENTO INFRACCIÓN
A NORMATIVA CONSTITUCIONAL.-
- PRINCIPIO DE INEXCUSABILIDAD SOLO RIGE CUANDO INTERVENCIÓN DELTRIBUNAL ES
RECLAMADA EN NEGOCIOS DE SU COMPETENCIA.-
- RENUNCIA A RESOLVER CONTROVERSIA JURÍDICA ANTE TRIBUNALES ESTATALES SIEMPRE
PUEDE SER REVISADA EN CUANTO A SU EXISTENCIA Y VALIDEZ POR DICHOS TRIBUNALES.-
- "CUESTIÓN DE JURISDICCIÓN", CONTROVERSIA SUSCITADA ENTRE PARTES EN RELACIÓN
CON EXISTENCIA Y VALIDEZ DE CLÁUSULA ARBITRAL, DEBE SER CONOCIDA POR JUSTICIA
ORDINARIA EN JUICIO DE LATO CONOCIMIENTO (DOCTRINA).-
- JUEZ ORDINARIO PUEDE CONOCER Y FALLAR ACCIÓN DE INEXISTENCIA E INVALIDEZ DE
CLÁUSULA ARBITRAL AL PRONUNCIARSE
SOBRE EXCEPCIÓNDILATORIA DE INCOMPETENCIA (VOTO EN CONTRA).-

RECURSOS:

RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO CIVIL (ACOGIDO).-

TEXTOS LEGALES:

CÓDIGO ORGÁNICO DE TRIBUNALES, ARTÍCULOS 1, 5, 10 Y 222.-


LEY N° 19.496, ESTABLECE NORMAS SOBRE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS
CONSUMIDORES, ARTÍCULO 16 LETRA G) (VOTO EN CONTRA).-

JURISPRUDENCIA:

"Que el recurso de casación en el fondo tiene por objeto corregir las infracciones de ley
cometidas al dictar sentencia, siempre que hayan tenido influencia sustancial en lo
dispositivo del fallo. En general, su objeto no comprende el control de la correcta aplicación de
disposiciones constitucionales, las que normalmente han sido desarrolladas por normas legales.
Por esta razón la Corte no analizará la supuesta infracción de los artículos 19 No. 3 y 76 inciso
segundo de la Constitución Política." (Corte Suprema, considerando 5º).

"Que la segunda disposición constitucional citada corresponde sin embargo al artículo


10 del Código Orgánico de Tribunales, que recoge el principio de inexcusabilidad y cuya
infracción también ha sido reclamada. Corresponde por tanto examinar este
capítulo del recurso.

El principio de inexcusabilidad solo rige cuando la intervención del tribunal es reclamada


"en negocios de su competencia". Por esa razón, no infringe dicho principio el tribunal que,
requerido para intervenir en un negocio que no es de su competencia, se declara incompetente.
El problema queda entonces circunscrito a determinar si infringe el principio de inexcusabilidad
el tribunal que, siendo competente, declara sin embargo su incompetencia.

Este problema no es sin embargo determinante para resolver el recurso de casación en el


fondo. La competencia de los tribunales está establecida por ley. Si el tribunal declaró
la incompetencia en infracción de las reglas de competencia, bastará esta infracción para
acoger el recurso, resultando innecesario examinar si también ha habido infracción al artículo
10 del Código Orgánico de Tribunales. En consecuencia, la pregunta determinante es si la
declaración de incompetencia fue hecha con infracción de las reglas que determinan la
competencia." (Corte Suprema, considerando 6º).

"Que para la adecuada resolución del recurso resulta necesario distinguir entre dos
controversias. Por una parte, la controversia objeto del presente juicio, en torno a la
inexistencia y nulidad de una cláusula arbitral; por otra parte, aquella controversia que la
demandada ha sometido a un juicio arbitral, fundada en la cláusula cuya inexistencia y nulidad
se discute en el presente juicio.

Se trata, efectivamente, de dos controversias distintas. La distinción es conocida de la


doctrina y la jurisprudencia. El tratadista Aylwin, en su libro sobre el juicio arbitral, se refiere a
esta distinción y denomina "cuestión de jurisdicción" a la controversia que se suscite entre las
partes en relación con la existencia y validez de la cláusula arbitral. Agrega que esta
controversia debe ser conocida por la justicia ordinaria en juicio de lato conocimiento.

No es necesario, a objeto del presente recurso, preguntarse si el árbitro constituido para


conocer del asunto principal tendría también competencia para conocer de
la excepción de incompetencia fundada en la inexistencia o invalidez de la cláusula arbitral.
Aun si la tuviera, se trataría de una competencia concurrente con la de la justicia ordinaria, y
las resoluciones adoptadas por ésta prevalecerían por sobre las del árbitro. Hay varias razones
para esta conclusión. En primer lugar, salvo los casos de arbitraje forzoso, el título que da
jurisdicción y competencia al árbitro es el acuerdo de las partes. Si dicho acuerdo es inexistente
o nulo, la resolución del árbitro que decida lo contrario no solo será incorrecta, sino que habrá
sido pronunciada sin título, por quien solo es árbitro en apariencia. En un punto tan sensible
para el estado de derecho como la renuncia a la justicia estatal, las partes deben tener la
posibilidad de que un tribunal de justicia pueda siempre revisar si dicha renuncia es existente
y válida." (Corte Suprema, considerando 8º).

"Que de lo razonado se sigue que la sentencia impugnada incurrió en infracción de ley al


acoger la excepción dilatoria de incompetencia, pues siendo la jurisdicción de los atributos
de carácter excepcional, la legitimidad y extensión deltítulo en que consiste su nombramiento
debe ser dilucidado por la justicia ordinaria cuando es objeto de impugnación por los
interesados en el litigio futuro." (Corte Suprema, considerando 9º).

"Estima sin embargo que el favor de la legislación procesal por el arbitraje determina que el
conocimiento de dichas acciones por la justicia ordinaria esté sujeto a ciertas modalidades. En
particular, considera que el juez ordinario puede conocer y fallar la acción de inexistencia e
invalidez de una cláusula arbitral al pronunciarse sobre
la excepción dilatoria de incompetencia, tal como hizo la sentencia impugnada. De este
modo, la justicia ordinaria evita tanto un uso dilatorio del procedimiento judicial como la
prosecución paralela de un juicio arbitral y otro de lato conocimiento en que se discute si el
arbitraje se sustenta en un título válido. Si estima el juez que hay razones para estimar en
principio fundada la acción de inexistencia o nulidad, puede desestimar
la excepción de incompetencia y continuar la tramitación del procedimiento hasta dictar
sentencia definitiva." (Corte Suprema, voto en contra del Abogado Integrante Sr. Correa,
considerando 4º).

MINISTROS:

Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema por los Ministros Sr. Héctor Carreño S.,
Sra. Rosa María Maggi D., Sr. Juan Eduardo Fuentes B., Julio Miranda L. (s) y Abogado
Integrante Sr. Rodrigo Correa G.

TEXTOS COMPLETOS:

SENTENCIA DE LA CORTE DE APELACIONES:


Santiago, tres de febrero de dos mil dieciséis.

Vistos:

Primero: Que a fojas 132 y siguientes doña Cristina Santibañez Boric, abogado, por la
demandante, Ocqueteau Moreno, Daniel, en estos autos Rol N° 16.281-2015 del Décimo
Séptimo Juzgado Civil de Santiago, juicio ordinario de ineficacia jurídica por inexistencia de
cláusula arbitral y otras acciones de nulidad, subsidiarias, tanto, absoluta como relativa,
caratulados "Ocqueteau Moreno, Daniel con El Barrio Propiedades S.A.", ha deducido recurso de
casación en la forma en virtud de la causal del número 4 del artículo 768 del Código de
Procedimiento Civil, al haberse otorgado más de lo pedido por parte demandada, extendiendo
su decisión a aspectos de fondo de la controversia que solo deban ser resueltos en la sentencia
definitiva, pero no por esta vía de resolución de
una excepción dilatoria de incompetencia absoluta del tribunal; hace presenta que al
acogerse este recurso, se produce la configuración de una causal de recusación del a quo.

En el primer otrosí de la misma presentación la misma recurrente interpone recurso de


apelación en contra del mismo fallo, pidiendo que esta Corte lo revoque, con costas.

Ambos recursos concedidos son interpuestos en contra de la sentencia de fecha de 29 de


septiembre de 2015, escrita a fojas 129 y siguientes que resuelve acoger
una excepción de incompetencia absoluta de dicho tribunal para conocer y fallar la
controversia de marras, lo que implica la imposibilidad de continuar con este proceso, debiendo
el demandante ocurrir ante quien corresponda.

En cuanto al recurso de casación en la forma, -tanto en el cuerpo del libelo, como en su


petitoria- solicita que sea acogido en todas sus partes invalidando la sentencia interlocutoria y
"dictándose una nueva sentencia de reemplazo", con costas; y, en relación al recurso de
apelación deducido en forma conjunta, dice que lo revoque y rechace "en todas sus partes
la excepción dilatoria de incompetencia absoluta opuesta por la demandada El Barrio
Propiedades S.A." o como lo dice en su petitoria "que lo acoja en todas sus partes y revoque la
resolución recurrida, con costas".

I.- En cuanto al recurso de casación en la forma.

Segundo: Que, siendo el recurso de casación uno de derecho estricto, toda vez que para su
interposición debe cumplirse con determinados requisitos establecidos en la ley, entre los
cuales se encuentra que el recurrente debe explicitar el perjuicio que el vicio que alega le ha
causado y que solo es reparable con la invalidación delfallo y como éste ha influido en lo
dispositivo del fallo, según lo dispuesto en el inciso penúltimo del artículo 768 del Código de
Procedimiento Civil, del examen de dicho libelo recursivo ello no aparece cumplido.

Tercero: Que, así, es como, de la simple lectura de recurso intentado en autos y de la


revisión de los antecedentes del proceso, en especial, de la sentencia definitiva que se
impugna, aparece que ningún perjuicio ha sufrido la parte recurrente que solo pueda ser
reparable con la invalidación del fallo recurrido, por cuanto de su mismo libelo aparece que lo
mismo lo ha impugnado a través delrecurso de apelación deducido en el primer otrosí de su
escrito, donde se persigue se repare el mismo perjuicio con la revocación del fallo, el que se
funda exactamente en las mismas argumentaciones que expresa en el recurso de casación
citado para fundamentar la causal de nulidad alegada, expresando en su apelación que la
resolución jurisdiccional fue evidentemente errónea al haberse extendido a puntos no
sometidos a la decisión del tribunal en el ámbito de
la excepción dilatoria de incompetencia opuesta por la demandada, y agrega, "(¿) peor
aún, al haber emitido pronunciamiento acerca del fondo de la controversia planteada en autos
(¿)". Todo ello resulta suficiente para su rechazo.

Cuarto: Que, atendido lo expuesto y teniendo presente lo dispuesto en el inciso


penúltimo del artículo 768 del Código de Procedimiento Civil, aparece de manifiesto que el
recurrente no ha sufrido un perjuicio reparable sólo con la invalidación del fallo, motivo por el
cual se desestimará el recurso de casación en comento, como ya se dijo.

Quinto: Que, sin embargo, además, sirve al rechazo del mismo recurso la falta de
peticiones concretas contenidas en él, por cuanto, junto con pedir la anulación del fallo dictado,
se solicita la dictación de sentencia de reemplazo, sin mencionarse peticiones precisas y
determinadas de las que se tenga que hacer cargo esta Corte y que deban ser declaradas en
dicha sentencia de reemplazo.

Así es como en su petitoria solicita que el recurso sea acogido en todas sus partes
invalidando la sentencia interlocutoria y "dictándose una nueva sentencia de reemplazo", con
costas.

Sexto: Que en un recurso de casación la petición de invalidación, como también, la de


dictar una sentencia de reemplazo sin nueva vista y en acto continuo, -cuando proceda- forman
parte de la naturaleza misma del recurso de invalidación como es el caso, pero de ningún
modo, ello puede tenerse como petición concreta del mismo que habilite legalmente
al tribunal ad quem, para adoptar alguna medida precisa y concreta, para el caso que fuere
acogido, como ocurre en este caso.

Séptimo: Que todo lo ya razonado es razón suficiente para rechazar el presente recurso de
casación interpuesto, sin necesidad de entrar a su análisis de fondo en forma pormenorizada.

Octavo: Que, sin perjuicio de todo lo anterior y, a mayor abundamiento, de una somera
revisión de la sentencia del a quo que ha sido impugnada por la parte demandante no se
observa que se configure el vicio denunciado en el presente recurso de casación, por cuanto la
juez de la instancia solo ha resuelto lo pedido, por lo que debe ser rechazado.

Noveno: Que, finalmente, no se advierte por esta Corte la existencia o concurrencia de


algún vicio que pudiere determinar la declaración oficiosa de nulidades procedimentales, para
hacer uso de las facultades que le otorga el artículo 765 del Código de Procedimiento Civil.

Décimo: Que, así las cosas, se procederá al rechazo de recurso de nulidad planteado, en lo
principal de fojas 132 y siguientes.

II.- En cuanto al recurso de apelación.

Se reproduce la sentencia en alzada.

Y teniendo, además, presente:

Noveno: Que, se rechazará el presente recurso de apelación deducido en el primer otrosí


de fojas 132, por similares razones dadas a propósito del recurso de casación en los motivos
que anteceden, por cuanto en relación a éste y respecto del fallo apelado, en el
cuerpo del libelo solo dice que se revoque y rechace "en todas sus partes
la excepción dilatoria de incompetencia absoluta opuesta por la demandada El Barrio
Propiedades S.A." y en forma precisa y textual en su petitoria solicita "que lo acoja en todas
sus partes y revoque la resolución recurrida, con costas".

Décimo: Que de la forma dicha en el motivo anterior el mencionado recurso de apelación,


tampoco, contiene peticiones concretas sometidas a la decisión de esta Corte que pueda
adoptar, por cuanto, la revocación del fallo impugnado no lo son, sino que forma parte de la
propia naturaleza de esta clase de recurso reformatorio.

Décimo Primero: Que, a mayor abundamiento, las alegaciones formuladas por el apelante
en el primer otrosí de su escrito de fojas 132 y siguientes, por la demandante Ocqueteau
Moreno, Daniel, como, también, del documento que acompaña en esta instancia a fojas 230 -
que fuera acompañada ante el a quo por la demandada, en el cuarto otrosí de su escrito
de excepción dilatoria, con citación, sin ser objetada por la actora (Custodia 5704-2015,
fojas 97), y de cuya existencia las partes no discuten- y de las argumentaciones realizadas por
dicha parte y contenidas en su alegato formulado en estrados, no resultan suficientes para
alterar lo que viene decidido por el a quo.

Décimo Segundo: Que en todo caso, y en cuanto a la alegación


de incompetencia del tribunal, del análisis de los antecedentes que forman este proceso,
aparece en forma clara que la relación existente entre el actor y la demandada de autos se
encontraba regulada en forma expresa y detallada a través de la subscripción de un documento
denominado "Orden de Visita N° 11.859 de fecha 128 de julio de 2013, firmado por ambas
partes, donde el demandante se obliga a pagar a El Barrio Propiedad S.A. una comisión
ascendente al 2% del precio de venta, más IVA, solo si se concreta la venta de la propiedad
que en dicho documento está referida, lo que habría efectivamente ocurrido, y se acordó una
cláusula arbitral, que también está contenida en dicho documento que se encuentra
acompañado en autos.

Así es como, de dicho documento -acompañado por ambas partes, como ya se dijo-
aparece que las partes de este juicio, expresamente estipularon en él una cláusula que en ella
se establece y que reza lo siguiente: "(¿) cualquier dificultad sobre el cobro de esta comisión
será resuelta, en calidad de árbitro arbitrador, de única instancia y sin ulterior recurso por DON
PATRICIO FIGUEROA VELASCO (¿)"

Décimo Tercero: Que, entonces, tal como se lee en dicho documento, aparece en forma
clara y expresa que las partes de este juicio -en lo que se denomina que corresponde a una
cláusula compromisoria acordada libre y voluntariamente, teniendo capacidad las partes para
pactar ello- establecieron que cualquier dificultad sobre el cobro de la comisión será resuelta
por el Juez arbitro don Patricio Figueroa Velasco y a falta de éste, por las personas que allí se
mencionan.

Décimo Cuarto: Que tratándose de una estipulación acordada entre las partes de este
juicio, en forma libre y voluntaria, debe ser respetada como tal, por lo que de acuerdo a lo
dispuesto en el artículo 1545 del Código Civil, es ley para las partes y no puede ser invalidada
sino por el mutuo consentimiento de quienes concurrieron a su formación o por la concurrencia
de una causa legal, y ninguna de las dos hipótesis se ha verificado por lo que no corresponde
que ello ocurra en forma unilateral, como lo pretende en este caso, el actor.

Décimo Quinto: Que tal como se ha razonado a contar del motivo décimo segundo resulta
que la inclusión y existencia de la cláusula compromisoria ya transcrita y que fuera introducida
por las partes en el documento en cuestión, ha traído como consecuencia, que la voluntad de
las mismas expresada, no ha sido otra que la de sustraer del conocimiento de la justicia
ordinaria civil todas aquellas cuestiones o controversias que se verifiquen o sucedan entre ellas
a propósito de dicho vinculo o documento firmado y celebrado y, por ello las liga.

Décimo Sexto: Que, lo anterior, no trae otra consecuencia, que no sea concluir que las
mismas partes del juicio al acordar la cláusula compromisoria, expresamente
excluyeron del conocimiento de la justicia ordinaria la resolución de las dificultades que hubiere
entre ellas respecto del cobro de la comisión allí establecida, para que fueran resueltos por
un tribunal arbitral y ello, no es de aquellas materia prohibidas en la ley.

Por estas consideraciones y visto lo dispuesto en los artículos 144, 186 y siguientes y en los
artículos 765, 766, 768, 769, 770 y siguientes del Código de Procedimiento Civil del Código de
Procedimiento Civil, se declara:

I.- Que, se rechaza el recurso de casación en la forma interpuesto en lo principal de fojas


132 y siguientes, en contra de la sentencia definitiva, de veintinueve de septiembre de dos mil
quince, escrita a fojas 129 y siguientes, la que, en consecuencia, NO ES NULA.

II.- Que se confirma, sin costas, la sentencia apelada, de veintinueve de septiembre de dos
mil quince, escrita a fojas 129

Regístrese y devuélvase.

Redacción del Ministro señor Poblete.

No obstante, haber concurrido a la vista de la causa y al acuerdo, no firma la Ministra


señora Solís por ausencia.

Civil N° 11.780-2015.

Pronunciada por la Tercera Sala de esta Iltma. Corte de Apelaciones de Santiago, presidida
por el Ministro señor Juan Antonio Poblete Méndez, conformada por la Ministra señora Gloria
Solís Romero y la Abogada Integrante señora María Cecilia Ramírez Guzmán.

SENTENCIA DE LA CORTE SUPREMA:

Santiago, diez de noviembre de dos mil dieciséis.

VISTOS:

En estos autos Rol N° 16.281-2015 del Décimo Séptimo Juzgado Civil de Santiago, juicio
ordinario caratulado "Ocqueteau Moreno Daniel Alejandro con El Barrio Propiedades S.A.", por
sentencia de primer grado de veintinueve de septiembre de dos mil quince, escrita a fojas 129
y siguientes, se acogió el incidente opuesto por la parte demandada, declarando que
el tribunal es incompetente para conocer de las acciones deducidas en autos.

El demandante dedujo recurso de casación en la forma y de apelación en contra del fallo


expresado y una sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, por resolución de tres de
febrero del año en curso, que se lee a fojas 241 y siguientes, desestimó el recurso de nulidad
formal y confirmó el fallo con mayores argumentos.

En contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones, el actor ha formulado recurso de


casación en el fondo.

CONSIDERANDO:

PRIMERO: Que respecto de este postulado de nulidad el impugnante denuncia la


transgresión de lo preceptuado en los artículos 19 n° 3 y 76 inciso 2° de la Constitución Política
de la República en relación con el artículo 10 del Código Orgánico de Tribunales y artículo 303
n° 1 del Código de Procedimiento Civil; artículos 1445 N° 2 y 1681 del Código Civil en
concordancia con el artículo 232 delCódigo Orgánico de Tribunales; artículos 1545,
1560 del Código Civil en relación con el artículo 16 letra g) de la Ley N° 19.496; artículos 1°,
5° y 22 del Código Orgánico de Tribunales.

En apoyo de la efectividad de los yerros jurídicos que denuncia el recurrente argumenta, en


primer término, que los jueces al desechar la pretensión deducida respecto de la inexistencia e
ineficacia del compromiso, en el marco de la resolución de
una excepción dilatoria de incompetencia, hizo ilusorio el derecho de su parte a la tutela
judicial, y de paso se vulneró las normas constitucionales de libre acceso a la justicia y al
debido proceso.

A continuación alega que en la especie su representado no prestó su consentimiento para la


suscripción de la aludida cláusula arbitral, añadiendo que dicho pacto requiere que el
contratante manifieste en forma expresa su voluntad en orden a sustraer de la justicia ordinaria
un determinado asunto. Sin embargo, arguye que la mencionada orden de visita está lejos de
constituir un documento que consigne un acuerdo de voluntades consensuado entre las partes,
por el contrario, reclama que se trata de un documento tipo formulario, con pre llenado, el cual
ha sido redactado y formulado sólo por la contraria, en el que su parte no tenía más opción que
adherir al mismo. Luego, en la especie la voluntad de su representado no se encuentra libre y
exenta de vicios en lo que respecta al compromiso cuestionado.

En seguida expone que aun cuando se considere que el compromiso es válido, igualmente
los jueces incurrieron en un error al otorgarle una extensión mayor a la que tiene y que no se
condice con la intención de las partes. Reseña que de acuerdo a los términos de la cláusula, la
competencia del juez árbitro se limita a las diferencias que puedan existir sólo en lo que dice
relación con el cobro de la comisión, pero en ningún caso respecto de la eficacia y validez
jurídica del pacto mismo, cuestión que claramente se mantiene siempre en la reserva de los
tribunales de justicia.

Finaliza indicando que el asunto sub lite consiste en un conflicto de jurisdicción, el que
constituye un asunto de orden público y, por lo tanto, es de competencia exclusiva de los
tribunales ordinarios. Insiste en que los tribunales arbitrales no pueden pronunciarse sobre la
validez y/o eficacia del acto jurídico del que emana su propia competencia y jurisdicción, ya
que ello se encuentra fuera del ámbito delcompromiso o cláusulas compromisorias que
pudiesen celebrar las partes de un contrato.

SEGUNDO: Que para una acertada resolución del recurso resulta conveniente dejar
constancia de los siguientes antecedentes del proceso:

a.- Que Daniel Alejandro Ocqueteau Moreno interpuso demanda en contra de El Barrio
Propiedades S.A., solicitando que se declare la inexistencia, nulidad absoluta o relativa de la
supuesta cláusula arbitral contenida en un documento privado supuestamente extendido sin
ningún tipo de formalidad legal, denominado Orden de Visita N° 11.859, de fecha 18 de julio de
2013, con costas.

Señala que la demandada es una sociedad cuyo giro principal es la ejecución de servicios
de corretaje de propiedades, quien afirma haber prestado un supuesto servicio a su favor, en el
marco de la celebración y suscripción de un contrato de compraventa relativo a un inmueble de
su propiedad, servicio que nunca habría existido. Añade que lo expuesto motivó a su parte a
interponer una demanda sumaria de jactancia, procedimiento en el cual la contraria hizo
alusión a una orden de visita supuestamente suscrita por su parte el 18 de julio de 2013, en
cuyo contenido se habría incluido una cláusula arbitral. Alega que la aludida orden de visita no
tiene validez alguna, al menos en lo que respecta al contrato de compraventa celebrado relativo
al inmueble de su propiedad, pues ella se refiere al contexto de una intención de compra que
en su momento fue desistida, pero no a los hechos posteriores que culminaron en la
celebración del contrato de compraventa.

Concluye indicando que la cláusula arbitral cuya ineficacia se alega deja en evidencia una
ausencia irrefutable de cumplimiento de las prerrogativas esenciales que debe revestir un
compromiso, pues carece de un consentimiento expreso en orden a sustraer del conocimiento
de la justicia ordinaria un determinado asunto.

b.- Que la demandada opuso la excepción dilatoria de incompetencia, requiriendo que


el tribunal se declare incompetente y se abstenga de conocer el presente juicio y remita los
autos al juez árbitro Patricio Figueroa. Explica que la sociedad La Posada requirió de sus
servicios para que publicitara y ofreciera a la venta un inmueble. Añade que cumpliendo con
dicho encargo el actor se contactó con su representada para poder visitar el inmueble, lo que
generó una orden de visita que fue firmada por el actor. Recalca que el demandante se obligó
en forma voluntaria con su representada para pagar la comisión acordada en el caso que se
celebrara la compraventa, lo que ocurrió y, en definitiva, nació la obligación de pago de la
misma. En dicha orden de visita se indicó que cualquier dificultad sobre el cobro de la comisión
sería resuelta, en calidad de árbitro arbitrador, por el abogado Patricio Figueroa Velasco. En
razón de la existencia de una cláusula arbitral absolutamente válida es que su parte solicitó la
intervención del árbitro ante la negativa del actor de pagar la comisión.

c.- Que la parte demandante, al evacuar el traslado, sostuvo que la pretensión hecha valer
consiste en una solicitud de declaración de inexistencia, en subsidio de nulidad absoluta o
relativa, de la supuesta cláusula compromisoria introducida en un documento denominado
orden de visita, lo que difiere del objeto sometido al arbitraje a que alude la contraria.

d.- Que en el fallo de primera instancia el juez a quo acogió


la excepcióndilatoria de incompetencia. Apelado este por la demandante, litigante que
también formuló en su contra recurso de casación en la forma, la Corte de Apelaciones de
Santiago, luego de rechazar el recurso de casación formal, lo confirmó con mayores
argumentos.

TERCERO: Que la Corte deberá entonces determinar si la sentencia recurrida incurrió en


infracción de ley al concluir que el tribunal era incompetente para conocer de las acciones de
inexistencia, nulidad absoluta y nulidad relativa de una cláusula arbitral.

CUARTO: Que, en primer lugar, el recurso estima infringidos los artículos 19 N° 3 y 76


inciso segundo de la Constitución Política, en concordancia con el artículo 10 del Código
Orgánico de Tribunales y 303 No. 1 del Código de Procedimiento Civil.

QUINTO: Que el recurso de casación en el fondo tiene por objeto corregir las infracciones
de ley cometidas al dictar sentencia, siempre que hayan tenido influencia sustancial en lo
dispositivo del fallo. En general, su objeto no comprende el control de la correcta aplicación de
disposiciones constitucionales, las que normalmente han sido desarrolladas por normas legales.
Por esta razón la Corte no analizará la supuesta infracción de los artículos 19 N° 3 y 76 inciso
segundo de la Constitución Política.

SEXTO: Que la segunda disposición constitucional citada corresponde sin embargo al


artículo 10 del Código Orgánico de Tribunales, que recoge el principio de inexcusabilidad y cuya
infracción también ha sido reclamada. Corresponde por tanto examinar este
capítulo del recurso.

El principio de inexcusabilidad solo rige cuando la intervención del tribunal es reclamada


"en negocios de su competencia". Por esa razón, no infringe dicho principio el tribunal que,
requerido para intervenir en un negocio que no es de su competencia, se declara incompetente.
El problema queda entonces circunscrito a determinar si infringe el principio de inexcusabilidad
el tribunal que, siendo competente, declara sin embargo su incompetencia.

Este problema no es sin embargo determinante para resolver el recurso de casación en el


fondo. La competencia de los tribunales está establecida por ley. Si el tribunal declaró
la incompetencia en infracción de las reglas de competencia, bastará esta infracción para
acoger el recurso, resultando innecesario examinar si también ha habido infracción al artículo
10 del Código Orgánico de Tribunales. En consecuencia, la pregunta determinante es si la
declaración de incompetencia fue hecha con infracción de las reglas que determinan la
competencia.

SÉPTIMO: Que el recurrente alega que el tribunal infringió el artículo 303 N° 1 del Código
de Procedimiento Civil al acoger la excepción dilatoria de incompetencia. Afirma que con
ello resolvió el fondo del asunto sin haber conocido del mismo en la forma que corresponde. Al
referirse a la forma en que la infracción denunciada habría influido sustantivamente en lo
dispositivo del fallo, el recurrente afirma que de haberse aplicado correctamente la ley se
habría dejado para sentencia definitiva la resolución de
la excepción de incompetenciadeducida, continuando con la tramitación del proceso por
inexistencia y nulidad de la cláusula arbitral.

OCTAVO: Que para la adecuada resolución del recurso resulta necesario distinguir entre
dos controversias. Por una parte, la controversia objeto delpresente juicio, en torno a la
inexistencia y nulidad de una cláusula arbitral; por otra parte, aquella controversia que la
demandada ha sometido a un juicio arbitral, fundada en la cláusula cuya inexistencia y nulidad
se discute en el presente juicio.

Se trata, efectivamente, de dos controversias distintas. La distinción es conocida de la


doctrina y la jurisprudencia. El tratadista Aylwin, en su libro sobre el juicio arbitral, se refiere a
esta distinción y denomina "cuestión de jurisdicción" a la controversia que se suscite entre las
partes en relación con la existencia y validez de la cláusula arbitral. Agrega que esta
controversia debe ser conocida por la justicia ordinaria en juicio de lato conocimiento.

No es necesario, a objeto del presente recurso, preguntarse si el árbitro constituido para


conocer del asunto principal tendría también competencia para conocer de
la excepción de incompetencia fundada en la inexistencia o invalidez de la cláusula arbitral.
Aun si la tuviera, se trataría de una competencia concurrente con la de la justicia ordinaria, y
las resoluciones adoptadas por ésta prevalecerían por sobre las del árbitro. Hay varias razones
para esta conclusión. En primer lugar, salvo los casos de arbitraje forzoso, el título que da
jurisdicción y competencia al árbitro es el acuerdo de las partes. Si dicho acuerdo es inexistente
o nulo, la resolución del árbitro que decida lo contrario no solo será incorrecta, sino que habrá
sido pronunciada sin título, por quien solo es árbitro en apariencia. En un punto tan sensible
para el estado de derecho como la renuncia a la justicia estatal, las partes deben tener la
posibilidad de que un tribunal de justicia pueda siempre revisar si dicha renuncia es existente
y válida.

NOVENO: Que de lo razonado se sigue que la sentencia impugnada incurrió en infracción de


ley al acoger la excepción dilatoria de incompetencia, pues siendo la jurisdicción de los
atributos de carácter excepcional, la legitimidad y extensión del título en que consiste su
nombramiento debe ser dilucidado por la justicia ordinaria cuando es objeto de impugnación
por los interesados en el litigio futuro.

DÉCIMO: Que el segundo y tercer capítulo de casación impugnan la infracción de los


artículos 1445 No. 2 y 1681 del Código Civil en concordancia con el artículo 232 del Código
Orgánico de Tribunales, y los artículos 1545 y 1560 del Código Civil, en concordancia con la
letra g) del artículo 16 de la ley N° 19.496.

Ambos capítulos de casación descansan en la alegación de que la cláusula arbitral que


sirvió de fundamento para acoger la excepción de incompetencia es inexistente o nula.
Atendido que la controversia fue resuelta en forma prematura, sin que haya habido discusión y
prueba sobre el asunto controvertido, los hechos hasta ahora establecidos en la causa no son
suficientes para determinar si la cláusula arbitral es inexistente o nula. Esta cuestión solo podrá
ser determinada luego de un proceso legalmente tramitado. En consecuencia, la Corte omitirá
analizar estos capítulos de casación.

UNDÉCIMO: Que el cuarto capítulo de casación reclama infracción de los artículos 1, 5 y


222 del Código Orgánico de Tribunales.

Con los artículos 1 y 5 del Código Orgánico de Tribunales ocurre lo mismo que con su
artículo 10. Ellos imponen obligaciones generales, cuyo cumplimiento o infracción solo puede
ser determinado mediante el examen del cumplimiento o infracción de otras leyes. El artículo
222 del mismo Código no establece regla de conducta alguna que pueda ser infringida, sino
solo una definición.

En consecuencia, este capítulo de casación no denuncia infracciones de ley que pudieran


haber tenido influencia sustancial en lo dispositivo del fallo.
Y visto además lo dispuesto en los artículos 764, 767 y 768 del Código de Procedimiento
Civil, se acoge el recurso de casación en el fondo interpuesto por la parte demandante en lo
principal de fojas 247, en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de Santiago de tres
de febrero del año en curso, que se lee a fojas 241 y siguientes, la que se invalida y reemplaza
por la que se dicta a continuación y sin nueva vista.

Acordada con el voto en contra del abogado integrante señor Correa, quien fue de opinión
de rechazar el recurso, por las siguientes razones:

1°) En general, la legislación procesal nacional favorece la solución de controversias


mediante el juicio de árbitros;

2°) El moderno derecho arbitral reconoce al árbitro competencia concurrente para conocer
de la existencia y validez de la cláusula arbitral, que por su origen en la jurisprudencia alemana
la doctrina suele denominar principio de Kompetenz-Kompetenz;

3°) El disidente coincide con la mayoría en que dicha competencia no excluye la que tiene
la justicia ordinaria para conocer de las mismas acciones. Coincide con ella también en que la
decisión de la justicia ordinaria prevalece por sobre la que pueda adoptar el árbitro en ejercicio
de su competencia concurrente (Kompetenz-Kompetenz);

4°) Estima sin embargo que el favor de la legislación procesal por el arbitraje determina
que el conocimiento de dichas acciones por la justicia ordinaria esté sujeto a ciertas
modalidades. En particular, considera que el juez ordinario puede conocer y fallar la acción de
inexistencia e invalidez de una cláusula arbitral al pronunciarse sobre
la excepción dilatoria de incompetencia, tal como hizo la sentencia impugnada. De este
modo, la justicia ordinaria evita tanto un uso dilatorio del procedimiento judicial como la
prosecución paralela de un juicio arbitral y otro de lato conocimiento en que se discute si el
arbitraje se sustenta en un título válido. Si estima el juez que hay razones para estimar en
principio fundada la acción de inexistencia o nulidad, puede desestimar
la excepción de incompetencia y continuar la tramitación del procedimiento hasta dictar
sentencia definitiva.

5°) La cláusula arbitral está contenida en la orden de visita que emitió la recurrida a
beneficio de la recurrente. La recurrente firmó dicha orden. Sostiene sin embargo que la
cláusula arbitral es abusiva al tenor de lo dispuesto en el artículo 16 letra g) de la ley 19.496
sobre protección de los derechos de los consumidores, de manera que la sentencia impugnada
infringió esta disposición al acoger la excepción de incompetencia.

6°) El disidente estima innecesario determinar si la relación jurídica entre las partes está
regida por la citada ley de protección de los derechos de los consumidores. Aún si lo estuviera,
considera que la sentencia impugnada no habría sido dictada con infracción del citado artículo
16 letra g). Esta disposición otorga dos derechos en relación con una cláusula arbitral en el
contrato de adhesión. El primero de ellos es el derecho de recusar, sin expresión de causa, a
los árbitros que se hubieren designado en dicha cláusula. Con ello la ley busca evitar que los
proveedores impongan abusivamente árbitros que carezcan de imparcialidad. La recurrente no
ha hecho uso de este derecho.

El segundo es el derecho del consumidor a recurrir a la justicia ordinaria. La ley garantiza


así al consumidor el acceso a la justicia, que el proveedor podría entorpecer mediante una
cláusula arbitral gravosa, como sería aquella que estableciera la sede arbitral en un país
extranjero. Sin embargo, la cláusula arbitral sub lite no ha tenido por objeto impedir al
recurrente el acceso a la justicia. Por el contrario, ha sido el recurrente quien mediante su
acción ha intentado dificultar la acción de cobro intentada por la recurrida. La cláusula no es por
tanto abusiva. Y si bien el recurrente tiene derecho a reclamar de la existencia y validez de
dicha cláusula, el juez ordinario ha podido conocer y fallar dicha reclamación incidentalmente,
conociendo de la excepción de incompetencia.

Redactó el abogado integrante señor Rodrigo P. Correa G.

Rol N° 17.695-16.-

Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema por los Ministros Sr. Héctor Carreño
S., Sra. Rosa María Maggi D., Sr. Juan Eduardo Fuentes B., Julio Miranda L. (s) y Abogado
Integrante Sr. Rodrigo Correa G.

SENTENCIA DE REEMPLAZO:

Santiago, diez de noviembre de dos mil dieciséis.

En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 785 del Código de Procedimiento Civil, se


dicta la siguiente sentencia de reemplazo.

Vistos:

Se reproducen los proveídos que resuelven los escritos de fojas 119 y fojas 123 y los
considerandos primero al cuarto de la sentencia apelada.

Se tiene asimismo presente lo razonado en el motivo octavo de la sentencia que


antecedente.

Y considerando:

Que la cláusula arbitral tiene por objeto una controversia distinta de aquella que se ventila
en esos autos.

Y teniendo además presente lo dispuesto en los artículos 186 y siguientes y 228 del Código
de Orgánico de Tribunales,

Se revoca la sentencia apelada de veintinueve de septiembre de dos mil quince, escrita a


fojas 129 y, en su lugar, se declara que se rechaza la excepciónde incompetencia deducida a
fojas 75.

Acordada con el voto en contra del abogado integrante señor Correa, quien estuvo por
confirmar lo resuelto en primera instancia, sobre la base de su disidencia formulada en la
sentencia de casación que antecede.

Regístrese y devuélvase con sus agregados.

Redactó el Abogado Integrante Sr. Rodrigo P. Correa G.

Rol N° 17.695-16.-

Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema por los Ministros Sr. Héctor Carreño
S., Sra. Rosa María Maggi D., Sr. Juan Eduardo Fuentes B., Julio Miranda L. (s) y Abogado
Integrante Sr. Rodrigo Correa G.