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Martínez Aguilar Yael Isaí

Nueva Escuela de Relaciones Humanas; Un breve Acercamiento a


la Teoría de Freud y Lacan

Introducción

Dado que la primer fase perteneciente a la corriente autodenominada Escuela de


Relaciones Humanas se posicionó, desde sus inicios y en contraste con las
teorías clásico-modernas, como una propuesta innovadora que buscaba virar el
panorama de las TEO la mayoría de sus emergentes postulados constataron de
una amplitud bastante mezquina. Ante esta gran problemática los teóricos del
comportamiento optaron por reformular sus postulados partiendo de un enfoque
que, si bien no descartó por completo las propuestas iniciales respecto a lo
humano, si propuso una nueva forma analítica direccionada a otro nivel.

Esta nueva propuesta apeló por una comprensión del sujeto desde una posición
más psicológica tomando como eje principal las motivaciones e impulsos propios
del sujeto, no obstante, las justificaciones previas que acompañaron a esta “Nueva
Escuela de Relaciones Humanas” buscaron establecer un distanciamiento tajante
de la Teoría Psicoanalítica propuesta por Sigmund Freud y releída por Jacques
Lacan. Distanciamiento justificado en que esta nueva corriente no analizaría casos
“desviados”, al contrario su interés radicaría en los casos exitosos. Si embargo,
este intento de distanciamiento es bastante nulo ya que en el siguiente desarrollo
podremos dilucidar el ¿Por qué?.

1-. Nueva Escuela de las Relaciones Humanas

Tal como su nombre lo dice, la Nueva Escuela de Relaciones Humanas (NERH),


propuso un nuevo viraje respecto a las propuestas previas que se realizaron bajo
una perspectiva humanista ampliamente innovadora que cuestionó de forma ardua
las teorías clásicas. Encabezada por el psicólogo Abraham Maslow la Nueva
Escuela, en comparación con otras reformulaciones teóricas, no perdió su enfoque
originario: el individuo. Es importante aclarar que la materia prima para la NERH
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son los fenómenos psicológicos en los que el sujeto se ve implicado para


satisfacer la gran cantidad de necesidades correspondientes al organismo.

Para la Nueva Escuela de Relaciones Humanas, el sujeto está constituido por una
jerarquización de necesidades que lo impulsarán a un desplazamiento en busca
de poder saldarlas. La base principal de esta jerarquización o lo que le da
capacidad de acción son los impulsos fisiológicos; estos impulsos se pueden
dividir en dos tipos: homeostáticos y apetitivos. Los impulsos homeostáticos
pueden definirse como esas fuerzas automáticas del cuerpo que se emplean para
mantener un estado normal y constante (Maslow, 1991).

Este punto de la propuesta de Maslow es bastante equiparable a la teoría


Psicoanalítica, puesto que si estamos partiendo desde una noción donde el sujeto
se constituye por una necesidad o necesidades, entonces, suponemos que al
sujeto le falta algo. Esa falta, desde teoría psicoanalítica atraviesa al sujeto en el
momento que entra al campo Simbólico o de las representaciones: la palabra
(Lacan J. 1971, pág 231). Por lo tanto cuando el sujeto se inscribe en el lenguaje,
de facto ya está en falta, misma que permanecerá a lo largo de su vida y buscará
colmar a través del deseo.

Otro punto bastante asequible entre ambas teorías gira en torno a los impulsos de
homeóstasis que como mecanismos para buscar y mantener la estabilidad. Desde
el psicoanálisis estos procesos los podemos encontrar en uno de los principios
básicos propuestos por Freud: principio de constancia. El principio de constancia
es la inclinación del aparato psíquico a mantener las sensaciones en un nivel de
máxima estabilidad, este principio intentará evitar todo aumento de tensión y de
excitación… (Ricardez V. 2015. pág. 34).

Es importante puntualizar que para la propuesta de Maslow, el sujeto se enfocará


en tratar de satisfacer esas necesidades, no obstante, se encontrará con una
barrera gigantesca que en cierta forma regula y hace que las necesidades
fisiológicas sean “adecuadas”, esta barrera es: la cultura. Podemos decir que la
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cultura es eso que permea al sujeto y lo adecua a través de cierta estandarización


de parametros a los que indudablemente se tiene que ajustar. En tanto que el
sujeto entra a la cultura su aparato psíquico tambíen se adapta y acepta la
realidad, incluso si para esa aceptación se tiene que renunciar al placer inmediato.
Por ello Freud afirmó que la entrada a la cultura, implica una renuncia pulsional,
que normalmente se efectúa en la primera infancia (Ricardez V. 2015, pág. 36).

Una vez que tenemos presente esta posición ineludible del sujeto con sus
necesidades Maslow, probablemente sin saberlo del todo, va trazando la línea
hacía la propuesta psicoanálitica del deseo. Proponemos que sucede de esta
manera ya que para Maslow una vez que se satisface una necesidad o durante el
procesos de satisfacción otra va creciendo de manera gradual, creando un
desplazamiento del sujeto. Este desplazamiento constituye un acercamiento
inévitable de ambas teorías.De nuevo aparece la falta pero en este caso
acompañada del deseo; El deseo puede entenderse como el resultado de la
relación entre el Sujeto y la Demanda del Otro, este se circunscribe y desplaza
metonímicamente porque es propio del campo de las representaciones. (Lacan J.
Subversión del sujeto y dialéctica del deseo , 1971).

Por otro lado, Maslow aborda una necesidad bastante importante para el sujeto en
la medida que le permite su autoconservación y desarrollo pleno, hablamos de la
necesidad de seguridad. Esta necesidad tiene como objetivo que el sujeto se
sienta pleno y perciba cierto ordenamiento en sus interacciones con la realidad. La
seguridad que propone Maslow radica, en parte, a la percepción de lo familiar
como la principal manera de asir ese orden transmisor de calma para el sujeto, al
contrario de los efectos de incertidumbre que la novedad de situaciones no
interpretadas previamente genera.

La Necesidad de seguridad trasciende al esquema psíquico con la presencia de


“Mecanismos” de defensa determinados por Freud como aquellas frustraciones
que el principio de realidad, anteriormente mencionado, impone sobre el sujeto
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para que el Yo opte por disimular y atenuar la ansiedad que las demandas
pulsionales le solicitan respecto a las necesidades fisiológicas (Ricardez, 2015).

Una a vez que estas necesidades estan proceso de intentar satisfacerse, aunque
como ya vimos más arriba el desplazamiento impide una satisfacción al cien por
ciento, surjen otras tres; Necesidad de pertenencia, de amor, estima y
autorealización, estas últimas necesidades mantienen una correlación bastante
fuerte por el hecho de que las tres giran en torno al sentimiento de afecto. Por un
lado, la necesidad de pertenencia se percibe como ese interés de ser reconocido
por el otro como semejante; Este interés ocurre desde las primeras etapas
psíquicas y se puede entender de una manera más sólida con el estadio del
espejo. El ser humano sólo ve su forma realizada, total, el espejismo de sí mismo,
fuera de sí mismo (Lacan J. 1957).

Por otro lado, las últimas tres necesidades se fundamentan sobre el amor
propiamente narcisita que el sujeto trata de identificar a travéz del primer sentido
de pertenencia. Decimos que el amor es narcisita por que opera de la misma
manera que el reconocimiento, se busca a través de la otra persona pero dirigido
solamente hacía el mismo sujeto; La palabra “amor” se instala en la esfera del
vínculo del placer del yo con el objeto (Freud, 1976). La última Necesidad Básica
que propone Maslow tiene que ver con la autorealización del sujeto como capaz
de hacer lo que esta en su posición de poder hacer, esto quiere decir que el sujeto
alcanza esta etapa en el momento que materializa los objetivos que se ha
planetado como ideales.

Otro acercamiento que subyace a esta Nueva Escuela son las llamadas
Necesidades Inconscientes. Si bien Maslow no esta abordando el inconsciente
desde una perspectiva freudiana y prácticamente lo está tergiversando, al
proponer este tipo de necesidades implícitamente acepta la presencia de algo más
allá de la conciencia. El inconciente como sustantivo es la instancia psíquica
constituida por los contenidos reprimidos del sujeto, solo tenemos noticia de estos
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por sus manifestaciones: sueño, actos fallidos, chistes y síntomas (Ricardez V.


2015, pág. 80).

Para Maslow este tipo de necesidades constituyen una unidad bastante oculta
detrás de las superficialidades de las que emanan deseos específicos de una
cultura a otra. Una vez más las teorías parecen colindar bastante puesto que
Freud en su famoso escrito “Totem y Tabú” equiparó la conducta de las
sociedades primitivas de Australia con las conductas de los neuróticos
contemporáneos.

2-. Alejamientos Teóricos

Los alejamientos teóricos parciales se pueden identificar de primer momento en


la propuesta de necesidades cognitivas que Maslow expone. En ella el autor
identifica 4 procesos que inciden en la condición cognitiva del sujeto para adquirir
conocimiento; Las Necesidades cognitivas tienen como objetivo principar el deso
de saber y entender, para adquirir conocimiento existe una base que postula
impulsos negativos… los procesos son: Curiosidad, Búsqueda y creación de
explicaciones, atracción por el descubrimientoy por último monotonía (Maslow,
1991).

Otro alejamiento que podemos identificar es respecto a las conductas inmotivadas


que propone Maslow a través de una separación: conducta expresiva, conducta
funcional. Podemos decir que esta “división” es bastante ambigua puesto que
ambas estan inmiscuidas y se materializan en el comportamiento.

Por último el alejamiento que se dilucidó es el uso que Maslow da al concepto


“Síntoma”. Su propuesta nos muestra una visión bastante reduccionista,
delimitante y careciente de sentido, aun cuando dentro de su propuesta lo
considere similar a Freud como patología; Los deseos concientes son síntomas
indicadores superficiales de necesidades básicas (Maslow, 1991). En cambio,
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Freud plantea al Síntoma como un indicio de patología que sustituye una


satisfacción pulsional interceptada, es un resultado del proceso represivo
implementado por el yo contra el ello (Freud, Inhibición, Síntoma y angustia,
1959). Incluso parecen estar un poco cerca las nociones de ambos conceptos,
pero, se distancía en tanto que el síntoma para Freud trae consigo la aparición de
la angustia y este no se puede colmar realizando acciones cotidianas que lo
satisfagan, tal como lo plantea Maslow.

3-. Conclusión

Pudimos identificar de manera breve y quizá un poco concisa como ese


alejamiento del psicoanñalisis, que se atribuyó la Escuela de Nuevas Relaciones,
no fue na fructífero puesto que se encontraron más similitudes que divergencias.
Por otro lado es un poco interesante como es que esta nueva corriente, que
criticaba al psicoanálisis de lucrativo, ha desembocado en transformarse en una
herramienta que ayuda a la s organizaciones para seguir estudiando la manera
más eficaz de direccionar y adecuar el pensamiento de los trabajadores para que
puedan cumplir con los objetivos de la organización.No obstante, no debemos
dejar de apuntar que esta corriente sigue concibiendo a la dominación como
objetivo principal. El discurso del amo, el capitalismo, permea y lo seguirá
haciendo.

Bibliografía
Freud, S. (1959). Inhibición, Síntoma y angustia. En S. Freud, Obras completas TOMO XX (págs.
71-165). Buenos aires : Amorrortu.

Freud, S. (1976). Pulsiones y Destinos de Pulsión. En S. Freud, Sigmund Freud Obras completas
TOMO 14 (págs. 105-117). Barcelona: Amorrortu.

Lacan, J. (1971). Escritos 1 . Buenos Aires: Siglo XXI.

Lacan, J. (1971). Subversión del sujeto y dialéctica del deseo . En J. Lacan, Escritos 2 (págs.
773-807). Buenos Aires: Siglo XXI.

Maslow, A. (1991). Motivación y Personalidad. Madrid: Díaz de Santos.

Ricardez, V. H. (2015). La personalidad; una perspectiva Psicoanalítica. Mexico: Navarra.


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