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Aperiódico Psicoanalítico

directora: edit beatriz tendlarz


año 16 · número 30

GÉNERO TRANS
&

e sc r i b e n
daniel aksman | gerardo arenas | andrea cucagna | gustavo dessal
manuel fernández blanco | claudia lijtinstens | daniel millas
luis darío salamone | silvia salvarezza | luis tudanca
2 Aperiódico Psicoanalítico

No solo crecí con un rechazo muy mismos es independiente de la expresión


grande hacia mi cuerpo, que por sus del ser. Pero lo cierto es que me ense-
características se me cuestionaba todo ñaron (como a todas) que tales conductas
lo que me gustaba, sino que también con se condicen con ciertos aspectos físicos
mucho asco hacia los penes. En chiste le (alta gilada que cuanto daño hace).
decía “pitofobia”. Desde muy chico me Hoy puedo andar en tetas, decir la
editorial gustaron las mujeres. Mujeres como me palabra vagina sin ningún pudor y hasta
habían enseñado que su cuerpo debía jugar con la idea de gestar un embarazo.
ser. Con vagina. Y todas las caracte- Y si bien hoy puedo sentirme lo suficien-

¿SE TRATA DE UN
rísticas que te dicen que te tienen que temente libre en esta fisionomía, en su
gustar: flaca, rubia, tetota, culona…. Pero momento necesité sentir algo colgando
por el momento nos focalizaremos en la entre las patas, fajarme el pecho, e inte-
genitalidad. Hoy lo entiendo como mi rrumpir mi ciclo menstrual. Y tantas vio-

CUERPO EQUIVOCADO? manera de reafirmar mi género en aquel


momento, con las pocas herramientas
que tenía. Que tenía asociada la vagina
a las mujeres, y el pene a los hombres. Y
lencias que sufren nuestros cuerpos para
poder ver en el reflejo lo que nos dijeron
que debía ser.
Ahora entiendo que no era el pene,
una de mis formas de consolidar mi mas- sino una necesidad de reafirmar mi iden-
por edit beatriz tendlarz culinidad era penetrar vaginas. Obvia- tidad a través de mi sexualidad. Que la
mente, jamás la mía. También había identidad de género, la genitalidad, y la
aprendido a deslegitimizar la masculi- orientación sexual son cosas muy dis-
nidad de los hombres penetrados. tintas. Pero lo cierto es que hasta hace

E
l tema que ofreceremos a nuestros tener un pene. O al menos eso es lo que Desde que puedo nombrarme con mi poco no tocaba un pene ni con un palo.
lectores en este nuevo número me enseñaron en su momento. nombre y mi identidad, me siento atraído Solamente yo sé el asco que me producía.
del Aperiódico Psicoanalítico gira Realmente sentí que estaba en el hacia las personas independientemente Hoy siento que se destapó una olla que
alrededor de la cuestión de la transexua- cuerpo equivocado. Que mi cuerpo debía de su genitalidad, identidad de género no para de sorprenderme. No sólo siento
lidad ¿ Qué tiene el psicoanálisis para verse de otra forma para poder ser. y orientación sexual. Creo que tiene que me gustan las personas más allá de
decir de esto? Pecho plano, un millón de pelos, alto, que ver con la seguridad que siento por lo que nos muestran constantemente y
Como cualquier condición sexual asu- musculoso, voz gruesa. ser quien soy. Mi identidad ya no está entendía que es un cuerpo deseable, si
mida por el ser hablante, dependera de lña Y un pito gigante, claro… cuanto más en juego, y no necesito demostrarme ni no que me gustan por motivos propios,
elección sexualy del registro de la vida eró- grande mejor. demostrarle nada a nadie. que elijo yo. Con mis gustos. Pero en ese
tica en el goce, en el deseo y en el amor. Y encima, solo. Sintiéndome un extra- Ahora entiendo que no era el nombre. momento necesité ser la torta chonga que
Según Lacan ser hombre o mujer es terrestre. Que, si bien recibí la conten- Si no toda la imposición alrededor de una creía que era, para después ser un chabón
una posición asumida por el ser hablante, ción de muchísimas personas que aun identidad que no tenía nada que ver con paki heterosexual, para después querer
en la que el sexo no es dado a priori. La hoy me acompañan, nunca me sentí com- mis expresiones, gustos y juegos. Y ese voltearme a todo el mundo, para al final
estructura, neurosis o psicosis, no está prendido. Pero era algo lógico, no conocía nombre, en el oído de todxs, significaba tener mi gusto propio y poder elegir.
subordinada a la cuestión sexual. a nadie que haya pasado el cuerpo por que yo era mujer, incluso para mí. Hoy entiendo que las personas nacen,
Leeremos ahora el testimonio de una situación similar. Es difícil en este Después de un proceso extensivo de y se construyen. Independientemente
Julián. mundo de vaginas oprimidas y calladas el intento de desconstrucción de la realidad de las características físicas. Ningún
_ _ libre desarrollo identitario de los cuerpos como me la habían enseñado, puedo rasgo físico puede determinar conductas
* estrogenados. sacar la conclusión de a pesar de ese o gustos.
Me llamo Julián Chacón. Hasta que me encontré con mis com- binarismo en los nombres que sí existe y Y te hacen creer que naciste en un
No es el nombre que eligieron mi pañeros trans. Personas que no les tenía está super instalado, es independiente la cuerpo equivocado. Este es mi cuerpo,
madre y padre para mí, ni el apellido de que explicar nada, ya entendían como carga social del mismo, con la identidad y se mueve así. No hay nada de malo en
ningunx de lxs dos. Pero el nombre con me sentía. Había más pibes como yo, no de género, y a su vez independiente de la eso. Aparte es el único que tengo… No
el que me habían inscripto en todos los estaba loco. No estaba solo. No era un expresión de ese género. Ni hablar de la sé qué pretendían o pretenden, pero no
registros no me representaba. extraterrestre. genitalidad, que está muy lejos de definir es mi problema. Ya no es mi problema
Cuando nací me pusieron nombre de Y me trataban como pibe, y me nom- la identidad de nadie. nunca más. Para mi es mi cuerpo de
mujer, me clavaron un vestidito, me pin- braban como pibe, y me reconocían Hoy puedo llamarme de cualquier chabón y es hermoso.
taron el cuarto de rosa, me regalaron un como pibe. Con este cuerpo. Nunca forma que voy a estar seguro de mí, pero Soy un pibe. No me falta ni me sobra
millón de muñecas y me perforaron las había pasado. me fue indispensable quitarme esa “A” nada. Un pibe con vagina, útero, ovarios,
orejas para ponerme aros (entre otras Es increíble como casi al instante la del nombre y tener esa “M” en el D.N.I. trompas de Falopio, y un par de tetas,
cosas), todo por mi genitalidad, por nacer necesidad de un pene se evaporó. Ahora para poder sentir mi identidad recono- entre tantas otras cosas.
con vagina. entiendo que para lo único que lo quería cida. En un nombre y un género que sí Un pibe completo.
Desde mis primeros movimientos y era para ser reconocido. Para poder hacer me representaba, para después poder _ _
expresiones siempre mostré tendencia sin ser cuestionado. romperlo otra vez, y formar el mío propio. *
hacia lo “masculino” (muy entre comillas Y de repente estaba pasando, con este Ni uno ni otro, único. En este momento en el que esta con-
porque es un término que termina por ser cuerpo. Con esta vagina. Ahora entiendo que no tenía que ver dición está despatologizada y parece
muy subjetivo, que es lo masculino y para También tuve la necesidad de hacerme con los vestidos, con el color rosa, con las quedar atrás las certezas sobre su rela-
quien?), algo que para todo mi entorno una mastectomía bilateral, que es la muñecas, con los aros. Que son tan solo ción con las psicosis, nos parece nece-
era negativo y horroroso, o mínimo que intervención quirúrgica mediante la cual cosas con las que las personas pueden sario que se abra un campo de investiga-
se les planteaba el interrogante de porque se extirpan las glándulas mamarias y la interactuar sin importar su identidad. Pero ción desde el psicoanálisis que permita
me movía así. Y yo también empecé a grasa que las recubre. Quería andar en lo cierto es que en ese momento no las una articulación teórico-clínica conju-
tomarlo como algo negativo y horroroso, cuero, meterme a la pileta, revolear la elegí. Me las enchufaron por tener vagina. gando una amplia casuística con
algo a preguntarme porque era así, si para remera en el pogo de algún recital. Sin Hoy me encanta el rosa, me pinto las perspectivas teóricas que permitan
todo el mundo estaba mal, y era algo a ser cuestionado en el intento, claro. El las uñas y me maquillo, y hace poco me analizarla.
revertir. Al fin y al cabo, sólo era un niño requisito: pecho plano. compre mi primera pollera, que está Por eso nos ha parecido pertinente
jugando. Un niño como cualquier otro, Hasta que lo empecé a hacer, con este divina. Pero porque lo elijo yo. Y si bien abrir este número con una editorial que
expresándose. Pero por las características cuerpo, con estas tetas. Y si, muchas hoy puedo elegir lo que sea porque estoy contenga el testimonio de un trans: una
de mi cuerpo eran juegos y expresiones veces me cuestionan o se quedan seguro de mí, lo cierto es que necesite mujer que se siente hombre, a tal punto
que no iban conmigo. con la cabeza trabada, pero no voy a bañarme de azul, vestirme de traje y es su certeza que puede prescindir de
Es por eso que siento que crecí con la esperar un segundo más para ser libre sacarme esos aritos de mierda que nunca cualquier intervención que afecte sus
necesidad de tener un pene. Para hacer en este cuerpo y esta identidad. Ni voy me gustaron… para después romper todo carcteres sexuales secundarios.
todo lo que yo quería sin sentirme inte- a depender de nada ni nadie. Y así fue otra vez y ser la marika que soy hoy. Se trata de un varón al que no le falta
rrogado u observado, era necesario ser un como convivo con mis tetas de pibe y soy Ahora entiendo que no era mi cuerpo ni le sobra nada. Esto lo dirá él mismo al
chico, y para ser un chico era necesario muy feliz. o como debía verse, que la forma de los final de su testimonio. Δ
Aperiódico Psicoanalítico 3

Los cambios en el transexualismo


por luis darío salamone

“La naturaleza cometió un error que he corregido y ahora soy vuestra hija”.
carta de christine jorgensen a sus padres, 1952

1- ¿VÍCTIMAS DE UN ERROR? homosexualidad masculina podía pre- en el lugar del uno que escapa a la fun- resultaría un error e nuestros días. He
Hace más de veinticinco años con Silvia sentarse de tal forma que terminara en ción fálica, en el lugar de la excepción. tenido la oportunidad de entrevistar a
Andretta escribimos un texto titulado el campo del transexualismo, haciendo El ideal del transexual es ser esa Mujer, un sujeto que planteaba su intención de
“Víctimas de un error”. Salió publicado notar que en estos casos se jugaba algo con mayúsculas, que Lacan plantea que operarse para tener un cuerpo de mujer
en un pequeño libro que llevaba por título del orden del delirio. no existe. Por eso pueden tomar como como una forma de respuesta a su inte-
“¿La ley del deseo?”, con trabajos que Por su parte Catherine Millot conside- punto de identificación estrellas como rrogante por lo femenino. La insatisfac-
giraban en torno a la película homónima, ró la cuestión desde la perspectiva de Marilyn Monroe que imaginariamente son ción signaba su vida y su preocupación era
pero sin signos de preguntas, que había la psicosis. Lacan puntúa cómo en la modelos de La mujer. que la operación no resolviera esta cues-
dirigido Pedro Almodóvar. Uno de los per- estructura psicótica puede darse una pen- El hombre transexual presentaría dos tión. Le propuse que lo único que podía,
sonajes que desfilaban por el film, Tina, diente al transexualismo, lo que deno- momentos no muy bien delimitados, una al menos procurar resolver eso, era el aná-
servía como excusa para preguntarnos por mina “empuje a la mujer” es un movi- posición femenina resultante de la forclu- lisis. Aceptó la propuesta pero sin dejar de
el estatuto que el sujeto transexual podía miento que se da en el terreno de lo sión del Nombre del Padre y un intento de lado su idea de reasignación de su sexo.
tener para el psicoanálisis. No dudamos pulsional y que lleva al sujeto a una esta- suplencia llegando a posicionarse como La Era homosexual, jamás usaba su órgano
en aquel entonces en suscribir a la tesis bilización. El caso Schreber nos enseña mujer, esa que no existe. De esta manera genital, sentía que quería ser una mujer.
desarrollada por Catherine MIllot en un cómo, a partir de aceptar la idea de con- encuentra la posibilidad de ponerle un No tenía la certeza de que lo era y vivía en
libro ya clásico sobre la temática: “Exceso. vertirse en la mujer de Dios, el sujeto límite al goce del Otro. un cuerpo equivocado, solo quería tener
Ensayo sobre el transexualismo”. puede arribar a una estabilización. Para Millot el síntoma transexual ope- un aspecto femenino y que un hombre la
Pasaron más de veinticinco años y si Millot se pregunta cuál es la causa de raría como suplencia del Nombre del deseara como se desea a una mujer. Pen-
volviéramos a escribir el mismo artículo esa pendiente al transexualismo que es Padre, ya que encarnaría a La mujer. Esta saba que a un hombre que le gusten las
hoy tendría por consecuencia que las víc- frecuente en las psicosis. Para dar una consideración lleva a la tercer formaliza- mujeres no le gustaría estar con alguien
timas del error seríamos nosotros. respuesta se vale de claves que están pre- ción lacaniana para dar cuenta de la cues- con genitales masculinos. Algunos
No tanto porque lo desarrollado en aquel sente en la teoría de Jacques Lacan en tión del transexualismo, que es la podrán plantear que no se trataba de
entonces haya estado equivocado, sino diferentes momentos de su enseñanza. teoría de los nudos. alguien que presentara una forma puro de
porque los tiempos han cambiado y En principio contamos con el aporte Al no operar el Nombre del Padre el transexualismo. ¿Pero por qué encasillar a
las cosas hoy en día pueden jugarse de de Lacan al complejo de Edipo: la fór- nudo se desata, lo simbólico, lo imagi- un sujeto? En este caso se trataba de recu-
otra manera. mula de la metáfora paterna, la sustitu- nario y lo real se presentan desanudados. rrir a la cirugía co-mo quien se realiza una
Fue Harry Benjamín quien por 1953 ción de un significante por otro, del Deseo La mujer como síntoma es una vía operación estética.
propuso el término transexualidad y trató de la Madre por el Nombre del Padre, con posible de suplencia. Lograr ser La mujer Estamos en una época donde se juegan
a sus pacientes con hormonas del sexo la consecuencia resultante que implica es una forma de anudar los registros y algunas cuestiones que resultan decisivas
con el cual se identificaban sus pacientes. lo fálico. De acuerdo a cómo se simbolice conseguir una estabilidad, no a partir de y nos permiten pensar la posibilidad de
Los casos de transexuales que se pre- la función paterna, el sujeto encontrará una compensación imaginaria, sino de una reasignación de género más allá de
sentaban por aquella época partían de la su relación al falo ya sea como hombre o una solución sinthomática. la estructura del sujeto. Se da un empuje
idea, que tenía el sujeto, de la existencia como mujer. Si ese significante que resulta a la realización de ciertas cuestiones que
de un error entre su identidad sexual y su esencial para la estructuración neurótica 3- EL EMPUJE AL GOCE en otra época se mantenían sólo en un
realidad anatómica, y procuraban modi- falta, la posibilidad del varón de identi- Planteaba que sostener estas hipótesis hoy plano fantasmático. Es la época de un
ficarla. No se trataba de casos en los que ficarse con el padre se complica, la viri- en día resultaría problemático. Considero empuje al goce, algo que antes se consi-
la pregunta histérica sobre “qué es un lidad resulta inconsistente y puede cobrar que tampoco en relación a esta cuestión deraba como patrimonio de la perversión,
mujer” los movilizara a una búsqueda sin la forma de un delirio de eviración, o pro- hoy podemos realizar una generalización. hoy se ha generalizado como consecuencia
respuestas. Los casos de transexualismo ducirse un efecto de feminización, al no En los últimos años se han dado una serie del discurso capitalista. Es promovida la
que habían sido estudiados partían de operar el Nombre del padre el falo no de coordenadas que hace que podamos elección y realización del goce que se le
una certeza, sabían que es ser una mujer: cobra valor simbólico y la relación de la encontrar casos de transexualismo en las imponga al sujeto, los procesos represivos
ellos lo eran. Y si había un error biológico madre con el niño se convierte en algo diferentes estructuras. Si bien la cues- se han ido aflojando al cambiar el estilo
iban a modificarlo por una operación, por dual, el niño se identifica con el falo que tión diagnostica puede resultar de impor- de la función paterna.
más dificultoso que la misma resultara. le falta a la madre. Lacan plantea cómo el tancia en la clínica, y la tesis que hemos Por otra parte el término forclusión,
Consideraban que al operar el órgano se sujeto al no poder ser el falo que le falta expuesto seguramente permite explicar que podía dar cuenta de lo que generaba
despojaban del significante fálico, en ese a la madre encuentra la solución de ser la un gran números de casos. ese movimiento que lo llevaba a alguien
sentido eran víctimas del error de con- mujer que le falta a los hombres. Lo que en otra época fueron denomi- a cambiar su anatomía, hoy en día ha
fundir el pene con el falo. La segunda formalización lacaniana nados trastornos de la identidad sexual dejado de pertenecer solamente al campo
que toma Millot para vincular el transe- han dejado de ser considerados de esa de la psicosis, con los desarrollos reali-
2- EL PROBLEMA DEL DIAGNÓSTICO xualismo a la psicosis son las fórmulas forma. Si, resulta importante diferen- zados en torno a una forclusión genera-
Algunos psiquiatras solían pensar al tran- de la sexuación. El hombre transexual ciar los casos de transexualismo de los lizada. Se abre el desafío de una clínica
sexual como una ión. Se conside- pretenderá encarnar a La mujer que no casos travestismos. Estos últimos acos- donde se trabajen las soluciones que cada
raba que podía jugarse una renegación del existe, quedando en los cuantificadores tumbraban a ser ubicados en el campo sujeto se procure, más allá de las estruc-
sexo. Henri Ey planteaba que la de la sexuación ubicada del lado hombre, de las perversiones, cosa que también turas clínicas. Δ
4 Aperiódico Psicoanalítico

por luis tudanca

EL CUERPO estructural y no nos importan tanto los


Si consideramos el inconsciente como nombres que se le quieran imponer a ese
discurso del cuerpo todas las clasifica- dato primario.
ciones, incluso las psicoanalíticas, Y si lo pensamos desde la multipli-
se diluyen. cidad de prácticas sexuales contem-
Habría que agregar que ya no pen- poráneas tampoco vamos a conseguir
samos la psicosis desde la neurosis sino avanzar demasiado.
al revés: las neurosis desde la psicosis. Pero a la vez reconocemos la nece-
Deberíamos incluso decir: el incons- sidad de incorporación a algún grupo de
ciente como discurso de un cuerpo para pertenencia.
subrayar es aspecto singular de cómo No pertenecer a algún grupo, no iden-
cada quién se construye un cuerpo, tificarse a los principios de un colectivo
su cuerpo. nos deja aislados, caídos, deslocalizados,
Eso nos lleva a un cuerpo “marcado, fuera del lazo social, un poco locos.
atravesado por afectos, por marcas que En ese punto nadie escapa a lo que
le llegan de lo que experimenta por el Jacques-Alain Miller llamó “invención
hecho que un decir lo atraviesa”1 de identificación”2
No se trata de un cuerpo regido Pero, insisto, no hay que confundir la
por alguna sabiduría sino de un cuerpo invención de identificación, segunda, al
que goza. cuerpo sede de goce singular, primario.
Implica, a la vez, un cuerpo lleno de Es a este último al que el psicoa-
pasiones que más que dominarlo, nos nálisis trata sin importarle en lo más
domina. mínimo la práctica sexual en que se lo
Si se parte de ese cuerpo singular incluya o se la evite, ni las identifica-
sede de goce, cualquier clasificación ciones que soporte, ni el grupo al que
que intentemos fracasa. Serán meros se pertenezca.
intentos de atrapar algo que se escabulle
todo el tiempo. NO HAY RELACIÓN SEXUAL
De allí que el término “transexual” Quizás los psicoanalistas abusemos de
esté colocado entre signos de interroga- esta fórmula que, para nosotros, resulta
ción en el título. un axioma del que partimos.
Pero si hubiera colocado como título Pero aun así, subrayamos a través de
“transgénero” también lo habría puesto ella que hay algo imposible en lo sexual
entre signos de interrogación. sea este hétero, homo o trans.
Cualquier nombre que se elija no va a Lo posible en ese campo deviene elec-
conseguir dar cuenta de cada cuerpo. ción, invención, solución, y nadie escapa
El intento de poner nombres a los de ello.
cuerpos traiciona dichos cuerpos, los En ese punto lo primero que debe-
Venus de Médici - Mateo Maté - Canon

obliga a caer dentro de un algunos que remos tener en cuenta: respeto por la
borra y olvida lo más propio de cada uno. solución que se encontró. El que escucha
En este punto el psicoanálisis quizás tiene la suya y es imposible dirimir la
tenga algo para decir ya que partimos ventaja de alguna sobre otra. No hay rela-
del cuerpo singular y su goce como ción sexual: no hay ninguna posibilidad
Aperiódico Psicoanalítico 5

¿TRANSEXUAL?
de existencia del principio macho- otras modalidades de presentación del c · Los entrecruzamientos de los regis-
hembra en la sexualidad humana. lado del ser? tros (S-R, I-R, S-I) agregan cuestiones a
No existe la fórmula de la relación el error común. Lo que Lacan afirma reflexionar en tanto Lacan ubica en cada
sexual que asegure X R Y. es que el error del transexual, “su único una de esas zonas goces que exceden a
No hay relación: armonía ninguna yerro es querer forzar mediante la cirugía los tres mencionados.
preestablecida, lo que implica un des- el discurso sexual que, en cuanto impo- d · ¿Qué pasa con el imaginario corporal
orden constitucional en lo sexual que sible, es el pasaje a lo real”3 en el transexual? No se lo vive al modo
cada uno resuelve como puede. Mientras que resulta imposible decir esquizofrénico pero se busca una modifi-
Lo máximo de “orden” que logramos con certeza que es un hombre o una cación radical del mismo. Entonces ¿qué
en lo sexual devendrá síntoma singular, mujer paradojalmente el transexual se estatuto al imaginario en estos casos?
solución individual para arreglárselas con presenta “sabiendo” lo que no es y lo que e · No se detecta, en muchos casos en lo
el agujero de la estructura y allí es donde quiere ser. simbólico, el desorden que emerge más
el psicoanálisis puede aportar lo suyo. Desconoce de este modo que no hay comúnmente en las psicosis, ordinarias
Inútil desviarse por los montajes que esencia ni de lo masculino ni de lo feme- o extraordinarias. En otros sí.
se suceden a partir de cada solución. nino, que a lo sumo todo pasa por el f · Con respecto a lo real: diferenciar
Se trata siempre de arreglos en los que semblante. nítidamente el real que la técnica cien-
hay que escuchar el montante de sufri- Ese es el error común: hacer tífica ofrece sostenida en una sociedad
miento que acarrea para acompañar en valer un criterio significante del tipo como la actual que considera que la bús-
su ¿disminución? celeste-rosa, mascarada-impostura, queda de goce en un derecho legítimo,
Disminuir el sufrimiento es un ideal virilidad-feminidad. del real del psicoanálisis.
difícil de discutir. Pero: ¿quién decide la función fálica.fi(x) La cuestión Conclusión: no hay “cura” del llamado
que sería disminuir el sufrimiento? relevante en esa escritura es la (x). Lo transexualismo, sólo abordaje del sín-
Nunca el psicoanalista. que va a parar ahí son significantes de toma. Ante la presentación “soy transe-
Entonces: ¿El paciente? Le cabe el goce. Por ejemplo: “Pegan a un niño”. xual” o “soy transgénero” la pregunta
peso de la decisión sobre la satisfacción, Pero no sabemos si se trata, en esa ins- que debe realizarse es: ¿qué es lo que
o sea, cuánto sufrimiento sostendrá para cripción, de un hombre o de una mujer, o no funciona?
conservar su satisfacción. lo que sea. Se trata de apuntar al síntoma desde
Lacan explica que se dice “sé un el inicio desde una perspectiva pragmá-
¿PERO HAY ALGO ESPECÍFICO QUE hombre” y no “sé el hombre”, precisa- tica: no hay curación completa del sín-
ESCAPE A LO SINGULAR? mente porque uno no termina nunca toma pero sí modificaciones, reestructu-
vzEfectivamente, pero obtendremos de serlo. raciones que lo transforman en algo más
siempre el mismo borramiento de lo sin- rsi. En este punto todo está abierto a vivible para el sujeto. Δ
gular. Repasemos: una investigación.
la certeza. Decir que se nació en un Sólo puedo indicar las vías por dónde
cuerpo equivocado resuena más con el habría que abordar la misma:
discurso social que tipifica que con la a · ¿Cómo se las arregla el llamado tran-
idea de un cuerpo con goce a partir del sexual, cada uno, con los goces? Se adver-
notas
cual se recurre a nombres con los que tirá que a partir de la escritura del nudo
se lo reemplaza por identificaciones que en Lacan son tres los goces con los cuales
siempre deben recurrir al “soy”. cada sujeto debe arreglárselas: el goce 1 · “Dos notas sobre el niño” Jacques Lacan. Intervenciones y
Por otra parte: ¿alguien nace en un fálico, el goce-sentido y el Otro goce. Textos. Manantial. 1988.
cuerpo adecuado? b · El falo no es el goce fálico, el goce Pág 55 y 56
¿Qué diferencia estableceríamos con del órgano no es el goce peniano. 2 · Ibidem
6 Aperiódico Psicoanalítico

Sueños y fronteras
por andrea cucagna
entre ella y su hijo.Philippe de George dormir. La señora S le pide al analista
señala que esta focalización de la angus- que alguien escuche a su hijo, a condición

P
hilippe De Georges en “El Otro lista buscando un interlocutor que aloje tia de la madre nos debe orientar en la de que no toque la posición de excepción
será siempre una amenaza “ su sufrimiento. El duelo se le suma a dirección de Lacan en su carta a Jenny de Damien respecto del género.
relata el caso de la Señora S cuyo otros duelos en suspenso: una tía joven Aubry: es decir, la cristalización del niño La Señora S considera que no quiere
hijo tiene un “empuje a ser princesa”. con la que había establecido una relación como objeto en el fantasma materno. someter al niño o incluso someterse ella
La Señora S tiene una primera hija y que redoblaba la establecida con una Se hace notable, que hay un solo sig- a las categorías y clasificaciones que
luego un hijo varón al que llama Damien. abuela fallecida, que le dispensaba un nificante para la madre y el niño P. de exige la sociedad .Ella no soporta la idea
El caso es trabajado en una conversa- trato sumamente tierno. George relata dos sueños, uno de la de encajar en clases.
ción clínica de la que participan J.A. Ambas constituyeron para la Señora madre y otro del niño en que esta afirma- J.A.Miller señala en la página 148
Miller, Alexandre Stevens y Eric Laurent S, durante la niñez y adolescencia, un ción encuentra su argumento. que Damien va a dinamitar la diferencia
entre otros. Los sueños de Damien y de sólido sostén. Eligió como compañero de Primer sueño: La señora S sueña que entre los sexos y en el horizonte está
su madre, dan cuenta de la falta de fron- vida al padre de sus dos hijos, un hombre Damien recibe de regalo un slip que el tormento que espera a los grandes
tera entre ambos. Son sueños recíprocos. práctico, resolutivo y muy rígido. tiene la fecha anunciada de su muerte. rebeldes de la historia.
Encontré este texto cuando había El rasgo que caracteriza a ese parte- Entonces ella decide para salvarlo de ese Eric Laurent señala a su vez en la
empezado a recibir niños y adolescentes naire es su hermetismo y su distancia destino usar ella el slip: ante este destino pági-na 150 el modo en que la madre y
que venían a la consulta, de la mano de respecto a considerar los estados traumático alguno de los dos debe morir. el hijo se comunican sus sueños .Y men-
sus madres o padres, luego de comenzar a de ánimo. Segundo sueño, sueño de Damien: ciona un “in-tercambio fluido estragador,
decir sobre la experiencia de extrañeza al El matrimonio ya tenía una hija su hermana no pude ponerse un dis- pero preciso.”
vivir en un cuerpo equivocado. cuando la Señora S vuelve a quedar fraz de princesa porque la madre consi-
Querían cambiar de género, y todos embarazada y aunque su marido rechaza dera que ese disfraz es para él, que es él NIÑOS CON REASIGNACIÓN DE GÉNERO
y cada uno de ellos se refería a la expe- el embarazo, ella decide continuarlo. quien debe usarlo. P de George considera Una familia vino a verme a mi consulta
riencia con un detalle que la hacía En esa coyuntura nace Damien, al entonces que los encuentros con el ana- en el hospital. Los preocupaba las conse-
irrepetible. que lo médicos le diagnostican una insu- lista para la Señora S han constituido la cuencias que podía tener para su hija
Comienzo entonces por detenerme ficiencia endocrina que podría perturbar detención de su propia deriva respecto a el proyecto del padre de cambiar de sexo.
en la enseñanza que el caso de la Señora el desarrollo de la virilidad. ideaciones suicidas, así como a la cons- Esta consulta me llevó a buscar nuevas
S y su hijo Damien me aportaron a los pri- Es así como nace para la Señora S trucción, sin eficacia aún comprobable referencias para orientarme en un
meros pasos en mi encuentro con la clí- una certeza sin dialéctica respecto a que del intervalo territorio desconocido hasta entonces
nica de niños y adolescentes transgénero. Damien tendrá problemas de género. entre la madre y el hijo. para mí.
Ella lleva a las entrevistas algunos A partir del sueño, Damien le dice a su Meses más tarde recibí nuevas con-
LA SEÑORA S sueños que precisan la deriva de la pul- hermana que tiene una angustia terrible, sultas , pero esta vez se trataba de
Consulta luego de la muerte de su ana- sión de muerte y la falta de una frontera hasta terrores nocturnos que no lo dejan niños y adolescentes que decían estar

¿Qué circula hoy entre los sexos?


por claudia lijtinstens
denomina cuantificadores globales. Vemos de este modo emerger nuevas
Así muchos sujetos se muestran en uniones que se constituyen a partir del
la actualidad en un continuum de varia- derecho a gozar y que transmiten modos
XIX Jornadas Anuales de la EOL | El amor y los tiempos de goce: ¿qué responden los psicoanalistas? ciones en sus elecciones sexuales, sin ser múltiples de hacerlo, modos que no
“eso” demasiado conclusivo ni determi- van en la vía de fijar posiciones ideales
¿CÓMO DECIR LO QUE CIRCULA HOY Miller en Comandatuba, en donde se hace nante. No del todo homosexuales, tam- sexuadas que permitan situarse en fun-
ENTRE LOS SEXOS? existir el Uno en tanto número, igual, poco francamente heterosexuales, no ción de identificaciones a los tipos ideales
Tal vez una forma sería ubicar, entre el complemento. definiendo del todo las relaciones amo- de su sexo, sino que se trata sencilla-
malentendido y el impasse de los sexos, El modo de gozar ya no se sitúa a rosas, en una variación frágilmente capi- mente de modos de satisfacción.
las nuevas modulaciones de la sexualidad partir del agente de la castración que pro- toneada, en un flujo permanente y rever- Siendo lo especular -y no ya lo disi-
expuestas en las parejas. híbe y vehiculiza un goce singular, repar- sible con respecto a la función fálica. métrico el principio que enlaza al otro
Las modalidades de elecciones menos tiendo los goces, sino que estos se sitúan Orientan su goce a partir del objeto sexo- el amor se ve reducido especial-
estándares delinean formas novedosas a partir del objeto. a, y esto los empareja y ubica en la mente al modelo narcisista, siendo esto
de anudamiento que se vuelven compati- El sujeto entonces no se asienta en la misma igualdad de condiciones; a esto lo que domina e indica un modo de vivir
bles con la variedad y multiplicidad de la función fálica en tanto función semántica se refieren los conceptos de semejanza, bastante generalizado. De esta forma, se
época, perturbaciones en la sexualidad o que da sentido a lo sexual –ordenando y simetría o parentalización4, en relación a produce una consistencia en una nomi-
nuevas formas subjetivas no ancladas del regulando- sino que es el objeto a el que la igualdad de roles y funciones. nación imaginaria, vía de emparejarse al
todo al Nombre del Padre ni al falo. indica y determina el goce. Esta relación ya no se presenta orga- goce sin emparejarse al Otro, sellando
Nos es posible definir la perspectiva Una época del …falo en bancarrota2 en nizada por la diferencia significante una manera de dejar fuera el agujero.
de la época en relación al régimen del la que esta función se ha transformado sino por la equivalencia, es decir, el Podríamos decir que cuando un hombre
Uno señalando que se trata de una época en una función de flujo3 matemático, valor común. Están en igualdad de con- goza desmedidamente de su inconsciente
en la que no hay la existencia del Uno es decir, una función que indica sola- diciones, ya que si lo que ordena es el a través del objeto a o de un ideal abso-
que haga excepción; una época del sin mente apreciaciones mayores o menores objeto a, éste es asexuado, mientras que luto, al modo de un fundamentalismo del
excepción o del terrorismo del objeto a, de variaciones como algo, un poco, más, la posición sexuada se determina a partir objeto a, lo expone sin mediodecires, a
donde el objeto a comanda1 como refería menos, aquello que en pedagogía se del falo. través de diversas elecciones (de un hacer
Aperiódico Psicoanalítico 7

en conflicto con su identidad de género: de Ansermet “Elegir el propio sexo: usos diferencia de los sexos es abordada más operatoria del duelo y en la constitución
tenían la certeza de vivir en un cuerpo contemporáneos de la diferencia sexual”. allá de la diferencia anatómica.” del intervalo en lo simbólico, confrontan
que no les correspondía. Ansermet gentilmente acercó a la Con los ecos de esta referencia, vuelvo a algunos sujetos con una coyuntura
Así llegaron a la consulta Martin, una Revista Virtualia (número 29, Nov 2014) al encuentro con Martín, Lara y las fami- frente a la cual encuentran como salida
niña que se consideraba un niño y Lara, el informe que había preparado a pedido lias de cada uno. y como invención dar un nombre, una
un niño que se consideraba niña. de Jacques Alain Miller , para el colo- La madre de Martín vino a la con- imagen que disiente con las configura-
Trabaje con cada uno de ellos por quio UFORCA sobre el tema “El deseo y sulta, como la Señora S, con una serie de ciones de la anatomía. Incumbe a la posi-
meses, incluso años. Luego llegaron la Ley” que se realizó en la Universidad duelos en suspenso, entre los que señala, ción del analista en los casos en los que
a partir de la recomendación de sus popular Jacques Lacan los días 25 y la muerte de su padre en la temprana esta coyuntura se presenta, preservar el
padres, otras consultas de niños y 26 de mayo de 2013. infancia y ahora, el duelo por su hija que carácter singularísimo de las vías que
adolescentes. En dicho informe, Ansermet comienza le ha dicho que tiene un hijo varón. cada sujeto encuentra para intentar su
Consulté junto al equipo tratante por por desarrollar la certeza presente en la La madre de Lara en cambio, con una propia solución.
video conferencia a Eric Laurent quien perspectiva transexual. Transcribiré un certeza fuera de dialéctica, siempre con-
nos permitió reflexionar en el caso que párrafo del Informe que hace pie en dicha sideró al varón que había nacido, una FRONTERAS
le presentamos, sobre las dificultades referencia para luego pasa a una reflexión niña. Alude a que desde los tres años He podido por la vía del control, encon-
del sujeto con el sentimiento de la vida, sobre los sueños en uno de los casos. decía que era linda, se pintaba; luego trar cada vez, caso por caso, respuesta a
sobre la respuesta del mismo ante cir- En la página 2 de Elegir el propio quiso usar ropa de nena y cambiarse la pregunta que me dirigen los médicos
cunstancias reiteradas en las cuales tuvo sexo, el lector encontrará este párrafo. el nombre. del equipo tratante. Tanto ellos como
que vérselas con la proximidad de la La madre de Martín relata un sueño nosotros, analistas transitamos un
muerte, y con las dificultades para ins- UNA EXTRAÑA CERTEZA que soñó el padre de Martín. El padre camino nuevo en el que se impone una
cribir un cuerpo libidinizado en "En la perspectiva transexual- transe- es renuente a las consultas y sólo quiere toma de posición en la soledad del acto. Δ
una trama simbólica en la que predo- xualidad, transgénero, transidentidad, que los médicos hagan lo que tengan que
minaba el desorden en el armado de un las terminologías son todavía proviso- hacer para que su hija que ahora es un
orden filiatorio. rias las cartas están echadas, el sujeto varón, logre la transformación completa.
bibliografía
Cuestiones estas que se desprendían de rechaza definitivamente la anatomía El sueño : Martín y Lara se hacen
las producciones del sujeto y aparecían que su nacimiento le impuso. Subjeti- novios. De repente Martín queda emba-
como centrales, cobrando mayor prepon- vamente no está alineado del lado de la razado y dice que Lara es el padre del Jacques Alain Miller y otros. Cuando el Otro es malo… Philippe De
derancia respecto de cualquier afirma- diferencia. Se sabe diferente y quiere ir bebé. Encuentro en el sueño del padre, Georges “El otro será siempre una amenaza.” y Una maldad sin
ción concomitante al cambio de género. al encuentro de esa diferencia en la que una dificultad que introduce la presencia rostro (pag 143 a 154). Paidos 2011. Colección del Instituto Clínico
E. Laurent nos sugirió referirnos a la él cree; ya no aborda la diferencia que de lo inconmensurable. de Buenos Aires.
experiencia de François Ansermet sobre determinaría su destino, sino a partir de Ninguna posibilidad se pierde. El François Ansermet. Elegir el propio sexo: Usos contemporáneos de la
el tema. El lector podrá recurrir al texto una posición subjetiva. Decididamente la impedimento en la efectuación de la diferencia sexual. Virtualia número 29. Noviembre 2014

compulsivo o por el reforzamiento de un que puede producir la densidad de una arreglos entre sentido y real; el analista, Esta vía operativa permite la puntua-
ideal, universalizando un modo de goce) angustia intolerable. en ese lugar, como artífice del sinthöme. ción sobre esos surgimientos erráticos de
deja irrevocablemente fuera lo hétero, lo Tal es la época que nos muestra un Allí donde el sujeto sufre de sus los real8; remite a los acontecimientos de
disimétrico. goce femenino generalizado, fluctuante, pasiones, de su lalengua, de su cuerpo, cuerpo de manera de considerar los regí-
Esta causa de goce sin un saber hacer donde la multiplicidad de insignias -laxas motivando un desorden en el sentimiento menes de abrochamientos que moderen lo
con lo hétero trasmite el propio rechazo y renovables- demuestran que la relación de la vida, soportando esa externalidad irruptivo de la angustia o de la inminencia
y la angustia para enfrentarse al no-todo con el objeto se infinitiza, originando del cuerpo, social, y subjetiva7, el ana- del empuje hacia una satisfacción. Δ
del Otro sexo, a la castración misma. cierta inestabilidad identificatoria, en lista se vuelve un instrumento que loca-
En estas condiciones el Otro sexo, donde el cuerpo se presenta comandado liza y eleva esas marcas inscriptas en el
notas
como el Otro radical, el no semejante, por la consistencia de los sentidos, des- cuerpo a una consistencia, a un anuda-
aparece como intratado por el padre como anudado de los afectos. miento vital
hombre y la posición fálica se encuentra Podríamos preguntarnos -a la luz de que facilite el lazo. 1 · Miller, J. A. Citado por Solano, Estela. 2007. La angustia, el
desmentida5, generando muchas veces las nuevas formas discursivas- ¿cuáles Se trata de favorecer los medios para cuerpo sexuado y lo real. The Wannabe. Los debates de la
variedades nefastas de rechazo, tales son las nuevas conjugaciones del goce, que el sujeto logre apropiarse de su cuer- NEL. N°4. Año 2.
como el cinismo, el rencor o la increencia. del amor y de la sexualidad cuando ya no po, nombrar o apropiarse de una satisfac- 2 · Solano, Estela. 2007. La angustia, el cuerpo sexuado y lo real.
El objeto a, desvinculado de una supo- se cuenta con estructuras edípicas orga- ción, localizarla, parcializando el goce. The Wannabe. Los debates de la NEL. N°4. Año 2.
sición de saber sobre el goce6, queda nizativas? ¿Se trata de nuevas formas de Así lo manifestaba un analizante cuyo 3 · Ídem
correlacionado a un imperativo que pone la masculinidad,…de un goce femenino sufrimiento se precipitó ante la caída 4 · Brousse, M. E. 2006. “Un neologismo de la actualidad: la paren-
de relieve la voluntad y no el deseo. De dominante? de su imagen viril y protectora al ser talidad”, Enlaces N°11, Año 8.
este modo, el goce no aparece localizado descubierto por su mujer en una rela- 5 · Solano, Estela: 2007. La angus , el cuerpo sexuado y lo real. The
ni limitado por el padre como función ni ¿QUÉ RESPONDEMOS LOS PSICOANALISTAS? ción homosexual, que ubicaba su aná- Wannabe. Los debates de la NEL. N°4.Año 2.
por la función fálica que este engendra. La experiencia del encuentro con un lisis como un guión, la hoja de ruta o el 6 · Ídem
La madre puede alcanzar el valor de analista posibilita el efecto de nomina- GPS que le permitía orientarse, mojo-nes 7 · Miller, J. A.. 2010 “Efecto retorno sobre la psicosis ordinaria”.
un goce ilimitado para el niño, portadora ción, es decir, centrarse en la relación con capaces de hacer un surco de goce viable Revista Freudiana N° 58. ELP
de un goce no-todo, fuera de sentido, lo real, de manera de promover nuevos con el Otro. 8· Laurent, E. 2007 “¿Cómo se enseña la Clínica”. Cuadernos ICBA
8 Aperiódico Psicoanalítico

LO NUEVO Y LO VIEJO
EN LA DISTRIBUCIÓN SEXUAL
por manuel fernández blanco

PARECE QUE TODO CAMBIA supuesta vía para obtener el signo de reduce a la genitalidad. Aunque solo La realidad sexual depende de la fija-
La distribución sexual clásica basada amor, para lograr ser la elegida. Signo sea porque la libido genital nunca deja ción pulsional. Por eso no se elige el modo
en el binario hombre y mujer está en de amor, como condición de goce, que atrás las perversiones polimorfas de la de goce, o se cambia, por un simple acto
crisis. Es algo ya adelantado por Jacques con frecuencia no se obtiene y que puede infancia. Nunca deja atrás al niño “per- performativo. Es posible nombrarse desde
Lacan en 1972 cuando, en su Seminario, conducir al maltrato. verso polimorfo” que Freud alumbró al una identidad sexual, por fuera de las
afirmaba: “[…] no sabemos qué son el Quiero introducir esta reflexión ini- mundo. Si tomamos en serio estos argu- categorías hombre y mujer, y hacer de una
hombre y la mujer. Durante un tiempo se cial como un recordatorio para evitar un mentos, estamos leyendo al Freud que práctica sexual una insignia. Esto abre a
consideró que esta bipolaridad de valores efecto de fascinación imaginaria ante escribió (en 1905) sus Tres ensayos para multiplicar la diversidad de las prácticas.
sostenía suficientemente, suturaba, lo las transformaciones en el campo de la una teoría sexual. No resultaría excesivo El término de perversión no tiene sentido
tocante al sexo”.1 La pluralización de los distribución sexual, que sin embargo decir, en este sentido, que Freud fue un aquí, porque la perversión es un concepto
modos de goce, como series ilimitadas existen. Pero es evidente que lo nuevo precursor de la teoría queer. Pero tanto a de la época en que las normas preva-
que no hacen conjunto, hace problemá- coexiste con lo viejo y que lo viejo no se Freud, como a Lacan, convendría leerlos lecían. Esta crítica al concepto morali-
tico establecer categorías y clases como deja reducir exclusivamente por la ideo- de primera mano, cosa que “raramente” zante de la perversión es compartida por
las de masculino y femenino. Las cate- logía. Las pulsiones no se dejan domes- se hace. Si así se hiciera, se entendería el psicoanálisis. La posibilidad de elegir a
gorías se diluyen por su pluralización ili- ticar por las ideas. Esto implica que que el psicoanálisis lacaniano sostiene voluntad el modo de goce, no.
mitada. Así, los directivos de Facebook las diferencias sexuales no pueden ser que el goce no tiene como meta final de Lo que se postula en la cultura queer
ofrecen a sus usuarios múltiples posibi- entendidas como otras diferencias (ideo- su desarrollo la supremacía genital. es la búsqueda de una nominación a
lidades de identificación de género. La lógicas, por ejemplo). Lo ideológico Que el goce singular tiñe todo lazo partir de una práctica de goce. La invi-
multiplicación tiende al infinito, abriendo remite al orden simbólico, lo sexual a las social. Y que la libido polimorfa se tación es a multiplicar las prácticas
subconjuntos. Vemos como la lógica pulsiones, a lo real del goce. Por eso el engancha a los objetos en función de sexuales y la nominación por la práctica,
basada en el reino del padre, y las catego- sexo se resiste a lo cultural y no puede las huellas de goce imborrables que han independientemente del género mascu-
rías universales, cede su lugar a una dis- ser deconstruido tan fácilmente como marcado a cada uno. lino o femenino. Vemos, por otra parte,
tribución sexual que tiene que ver con el otras variables. como los mismos significantes que antes
modo de gozar absolutamente particular, TEORÍA QUEER Y PSICOANÁLISIS estaban al servicio de la injuria, del
lo que puede conducir a que la diferencia CRÍTICA QUEER AL BINARISMO DE GÉNERO Existen confluencias y divergencias entre insulto, se subvierten para retomarlos en
sexual llegue a basarse en el caso único, Debemos al movimiento feminista, la teoría queer y el psicoanálisis. Por términos de identidad.
o se pretenda variable en función de la al movimiento de Lesbianas, Gais, supuesto, cuando digo aquí psicoanálisis Desde el psicoanálisis podríamos
circunstancia y el momento, irreductible Bisexuales y Transexuales, y a la acción me refiero a la orientación lacaniana. La objetar que toda práctica sexual, objeto
a cualquier clasificación. favorecida por los discursos de los “estu- teoría queer comporta una resistencia de una nominación significante, reintro-
dios sobre el género” (gender studies), decidida a los regímenes de lo normal, lo duce de nuevo la identificación común
TODO CAMBIA, PERO NO TANTO los “estudios sobre la mujer”, y los “cul- que es también la posición del psicoaná- (aunque sea a un pequeño grupo) y borra
En el diario español El País, se publicó tural studies” transformaciones notables lisis. Como ha destacado Jacques-Alain la singularidad. Podrá ser una particu-
un excelente artículo con el título “Sin en el discurso y en las prácticas sociales Miller, el queer subraya que el goce es laridad de goce (que lleva a hacer comu-
instrucciones para saber de sexo” fir- basadas, hasta hace bien poco, en el rebelde a toda universalización, a la Ley, nidad de goce, por muy restringida que
mado por Carmen Pérez-Lanzac. Docu- binarismo heteronormativo. y objeta al gay, al que sobrepasa, que esta sea, con los mismos que comparten
mentado en estudios oficiales, la conclu- Mención aparte merece la política éste se quede en los límites del signifi- esa práctica), pero no es la singularidad
sión es que los adolescentes y jóvenes queer que, de algún modo, es una reac- cante amo masificante.2 de goce. El riesgo de transformar la
actuales hacen del porno (y su paradigma ción a los movimientos de gais y les- Plantear el goce como rebelde a la Ley, manera de gozar en una identidad colec-
falocéntrico) la referencia principal de bianas de gozar de los mismos derechos a la universalización, a toda propuesta tiva es la segregación.
sus prácticas sexuales. Igualmente, que los heterosexuales. El término queer normativa, es un punto de confluencia La sexuación no depende de las iden-
se constata que la violencia machista (raro, bizarro, en inglés), reivindica una claro entre el psicoanálisis y tificaciones, sino del modo de goce y es
entre adolescentes aumenta. Curiosa- diferencia más radical que se sostendría el movimiento queer, pero también existe verdad que la diferencia masculino-feme-
mente, los estudios destacan que todos en la práctica particular de goce. Desde una diferencia clara. Esta diferencia no se nino no da cuenta de todo lo que agita al
los jóvenes creen en la igualdad de sexos. esta perspectiva, se postula una sexua- basa, a mi juicio, en la crítica habitual de cuerpo. Pero ese goce singular es innom-
El problema no se da a nivel ideológico, lidad performativa por fuera de las cate- los teóricos del movimiento queer al psi- brable, no da una identidad y se resiste
a nivel de las creencias. Marisa Pires, de gorías hombre o mujer, pero también coanálisis lacaniano basada en sostener a ser colectivizado. Se trate de hombres,
Acciones de Salud contra la violencia de heterosexual u homosexual. Se defiende que, a través de la teoría de la sexuación, mujeres, homosexuales, heterosexuales,
género, afirma que “La violencia de pareja así una sexualidad rebelde a cualquier el psicoanálisis sostiene el binarismo asexuales, o cualquier otra designa-
hacia las mujeres se cuela por la afecti- clasificación, a cualquier determinismo. de género aunque solo sea por hablar de ción, en cada uno habita un goce que se
vidad y no por la ideología”. Se trata de una propuesta de desiden- goce masculino y goce femenino. resiste a ser nombrado y que hace sín-
Parece que asistiéramos, por un lado, tificación radical. La diferencia fundamental se basa toma en singular.
al todo cambia en la distribución sexual Afirmar que no existe un saber sobre en la clínica. Del mismo modo que Una de las contribuciones fundamen-
y, por otro lado, mediante el auge de la lo que es un hombre, una mujer, un gay, Lacan decía que el goce es la página tales de la teoría queer ha sido separar
pornografía como paradigma de la vida o una lesbiana, es un fundamento del vuelta ausente en la filosofía, la clínica sexualidad y género, acentuando lo raro
erótica, al reforzamiento de las posi- pensamiento queer. Las prácticas queer, es la página vuelta ausente en los estu- que hay en cada práctica sexual res-
ciones sexuales más tradicionales. La al subvertir toda categoría sexual, se dios que abordan la cuestión sexual pecto de cualquier otra. La teoría de la
posición masculina del lado del feti- sostienen, lo sepan o no, en que la pul- desde una dimensión estrictamente cul- sexuación lacaniana sitúa lo imposible
chismo, y de la degradación del objeto sión no tiene un objeto predetermi- tural. ¿Dónde quedan las marcas, las de hacer del goce una cuestión mera-
erótico como condición de goce, y la nado excepto la satisfacción misma, y fijaciones del goce, la dimensión sinto- mente de identificación, ligada a un sig-
posición femenina que hace del con- que todo objeto es parcial y desnatu- mática de la sexualidad, que observa- nificante amo (aunque lo sea de una
sentimiento al fantasma masculino la ralizado. Por eso la sexualidad no se mos en la clínica? pequeña comunidad). La elección del sexo
Aperiódico Psicoanalítico 9

Transexualismo:
Una pasión por querer resolver un imposible
por daniel aksman

L
es absolutamente singular e indepen- a ley de identidad de género sancionada con el Nº común. En el DSM3 ya aparece el transexualismo como
diente del sexo biológico, del género, 26.743, permite que las personas, sin necesidad de trastorno, en el DSM4 como trastorno de identidad sexual
e incluso de la elección del objeto, y judicialización, sean inscriptas en su documento específica, junto a los transexuales fetichistas y los inter-
depende del encuentro contingente con el nombre y sexo de su elección. Establece que toda per- sexuados. Y En el DSM5, se describe como disforia de
que cada uno haya tenido con la sexua- sona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género, como una marcada incongruencia, la ausencia de
lidad y la marca, la fijación de goce, género, entendiéndola como “la vivencia interna e individual satisfacción o angustia del individuo respecto a su género,
que se haya jugado en ese encuentro. del género tal como cada persona la siente, la cual puede dejando abierto un amplio abanico de posibilidades para
En la política de identidades por corresponder o no con el sexo asignado al momento del naci- negociar entre pacientes, familias y clínicos.
la práctica inevitablemente se consti- miento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto Pero en tanto la identidad de género prioriza los modos
tuyen grupos que borran la singula- puede involucrar la modificación de la apariencia o de la fun- histórico sociales de producción de subjetividad, es insu-
ridad, sometiéndola a un nuevo ideal: ción corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos ficiente para dar cuenta de la constitución de la posición
el ideal de compartir un goce. Pero el o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. sexual inconsciente de un sujeto.
goce, por definición, es imposible de También incluye otras expresiones de género, como la vesti- Sabemos que los modos y ropajes de la bipartición hombre
compartir. Solo por esto, sería válida menta, el modo de hablar y los modales”. – mujer responden a determinaciones culturales y a represen-
la fórmula de Lacan: “No hay rela- La ley argentina tiene una particularidad, y es que a taciones sociales atadas a las diferencias anatómicas. El Psi-
ción sexual”. Mi goce nunca es el del diferencia de otros países esta ley apela al sentimiento del coanálisis mismo favoreció la remoción de atavismos y tradi-
otro, ni complementario del otro, es el sujeto, y a la vivencia de su cuerpo sin necesidad de imponer ciones introduciendo nuevas perspectivas.
de mi propio cuerpo. No se goza en el cirugías ó consultas con expertos. Ya Lacan, en el Seminario19 Lacan sostiene que esa
cuerpo del otro, por eso la estructura Los menores de edad también están incluidos en la ley, bipartición hombre- mujer es asunto de lenguaje, pero que
del goce es autista, rebelde a toda quienes pueden solicitar la adecuación a través de sus padres se fuga a cada instante, que se trata del Uno que se crea y
colectivización. o de representantes legales. que descansa en el significante y que el sexo no define nin-
Si bien la sexuación pone en juego Un ejemplo conocido por ser el primer caso en el mundo guna relación en los seres hablantes. Incluso agrega en el
las identificaciones, no se reduce ni a de cambio de género a los 6 años sin judicializar es el caso de Seminario 24 que la identificación es lo que se cristaliza en
las identificaciones, ni a la identidad. Luana en octubre de 2013. una identidad, pero que no hay una identidad de entrada de
Aquí la clínica nos proporciona una Depende de la decisión de cada individuo nombrarse la cual surgirían las identificaciones. La identificación tanto
perspectiva excepcional y se contra- varón o mujer y la nueva ley permite su legalización. como la verdad, más bien se tratan de estructuras de ficción.
pone a la pretensión de que un sujeto Que alguien pueda autoasignarse el sexo con prescin- Pero más allá de la verdad y el semblante, hay un Real en
puede darse a sí mismo su propia sub- dencia del Otro o de la anatomía y que ello sea recono- juego que no se deja atrapar por los sentimientos ni
jetividad, su propia Ley. Vemos en la cido legalmente es un hecho sin precedentes. las ficciones.
clínica como la fuerza de la fijación de Aquí el uso del performativo es fundamental. Es decir, en el Psicoanálisis, más que de identidad
goce, de lo real pulsional, y de la repe- Austin llama “enunciado performativo” al que no se hablamos de identificación. Más que de género hablamos de
tición sintomática, impone sus límites limita a describir un hecho sino que por el mismo hecho de sexuacion, ó posición sexual incc.
a cualquier pretensión consciente de ser expresado realiza el hecho. Por ejemplo decir “te pro- Esa fue la forma que encontró Lacan de responder a la
cambio. No contar con este obstáculo, meto”, más allá de si se cumple o no la promesa en el futuro, aporía que implica que en el campo humano, en tanto seres
supone ignorar que las posibilidades el acto de decirlo ya lo realiza. O decir “¡Juro!” significa que hablantes y a diferencia del animal, la sexualidad no tiene
de autoinventarse, o de producir una decirlo es realizar el acto de jurar. Se trata de algunos actos programa, no hay relaciones preestablecidas entre hombres y
sexualidad construccionista, están del habla que ponen en juego la función performativa. No mujeres. Sin excepción cada ser hablante tiene que inventar
limitadas por las exigencias pulsio- se trata de evaluar la sinceridad del locutor, puesto que eso su relación sexual a diferencia de los animales que res-
nales que nos habitan. Las nuevas excede los límites del análisis lingüístico. ponden al tipo de su especie.
identidades emergentes se presentan El sujeto dice ser hombre ó mujer y la justicia se lo reco- La ley viene a resolver otra cosa y en ese sentido puede
como una novedad. Pero también com- noce. Lo decisivo es lo que el individuo dice. Pero lo que el pensarse como un avance ciudadano: la discriminación y
probamos, como mencionaba al inicio, sujeto y la ley desconocen es que el sentí-miento, miente. La la segregación de un conjunto que se siente fuera de lo nor-
un retorno feroz de lo más antiguo. pregunta que cabe es ¿quién habla cuando dice su mentir? mativo heterosexual y que reclama que lo suyo no es una
Podemos darle la bienvenida a la Lo que el discurso analítico introduce es que no sabemos enfermedad. Y con el auxilio de la ciencia piden resolver lo
diversidad, y a la permisividad de los lo que decimos, que siempre hay un desarreglo entre la que sienten como desajuste con el cuerpo. Recordemos que
goces, que acompañan al siglo XXI (al palabra y la cosa, es más, que la palabra mata la cosa y el transexualismo sufre una transformación a partir del
menos en las sociedades democráticas que el goce que se introduce siempre va a presentar una encuentro con la ciencia. Fue Harry Benjamin quien en
occidentales). Representan sin duda cierta opacidad. la década del 50 ofrece a estos individuos la posibilidad de
un progreso de la civilización. Un pro- Los estudios sobre el género, más bien se inscriben en un una “adecuación”.
greso que no nos debe llevar a ignorar avance político que da legitimación al discurso que sostiene Vemos como la ciencia y el derecho intentan regular
que el inconsciente también gobierna, que la sexualidad humana es una construcción social, de que el “derecho al goce para todos”. Se asume la cuestión de
y pone límites a la pretensión de el binario hombre – mujer es producto de un discurso hege- la identidad de género como un derecho humano a respetar y
elegir libremente el sexo. Δ mónico al que hay que desplazar, y de que debemos reco- lo que el paciente refiere aspira al pleno ejercicio de
nocer las transformaciones que se están produciendo. ese derecho.
Fue Foucault quien anticipó esto advirtiendo que el El Dto. de Diversidad de Genero del Servicio de
notas
dispositivo de la sexualidad, que hace al goce de los cuerpos, Urologia del Hospital Durand, realizó el seguimiento de
que es variable y tiende a la proliferación, podrá sustituir 200 pacientes.
1 · Lacan, Jacques: El Seminario, libro 19, …o peor, Buenos algún día al dispositivo de la alianza, ligado a la homeostasis Algunas cuestiones que surgieron de esa experiencia:
Aires, Paidós, 2012, p. 38. de lo normativo.
2 · Miller, Jacques-Alain: “Des gays en analyse”, Revista La También y como es su tradición, el DSM acompaña estas
CONTINÚA EN PÁG 10
Cause freudienne, Nº 55, octubre de 2003, p. 89. transformaciones y estos desplazamientos del lenguaje
10 Aperiódico Psicoanalítico

E
l siglo XXI asiste a la irrup-
ción de un significante nuevo:
el género, acompañado de un
furor: el nombrarse.  El “Yo soy” es
válido en el instante de su enuncia-
ción. La identidad es de papel no está
CONTINÚA DE PÁG 9
ahí donde se la piensa.1
Sabemos que no hay ninguna rela-
ción entre los sexos, que pueda ser
definida, como modelo para todos -E.
Por la existencia de ley se triplicó la demanda. Hay pocas identificaciones pero no les alcanza para definir, en tanto Laurent- 2
estadísticas que hablen de psicosis desencadenadas en tales, que sexo son. A partir de ahí plantea que la única En el contexto actual el modo de
pacientes transexuales. Solo una minoría de los que con- manera de acceder al otro sexo es pagando el precio, y el vivir la pulsión y manifestarse al res-
sultan se dicen transexuales y buscan una reasignación precio es a través del órgano, pero en tanto significante. pecto, excede el plano de lo íntimo.
total. Los síntomas de ansiedad o depresión con ideación Solo porque está marcado por el Significante, el órgano se Pensar las cuestiones de género, es
suicida se presenta no por la transexualidad sino por la hace instrumento para la cópula en el ser parlante. Es decir imposible, sin considerar las cues-
segregación. No se observan desencadenamientos psicóticos que órgano y función están separados, y a cada uno le toca tiones del goce.
luego de cirugías de reasignación de genital. Solo 6 de cada encontrar la manera de subjetivar el cuerpo sexuado y es el La posición de goce del sujeto,
2000 operados se arrepienten, pero no por temas de iden- ste. el que articula la función con el órgano. Lacan 3 señala, más allá de la iden-
tidad sino por la dificultad para la inserción social. El 75% Ese es el precio que el transexual no quiere pagar. Se tidad de género, es lo que va a
de las personas que se presentan en el servicio como tran- trata de que él no quiere el órgano pero en calidad de definir, la posición sexuada –sin-
sexuales dicen tener un cuerpo equivocado, en distintos significante y no tanto que no lo quiera en calidad de gular-  independientemente de la
grados. El sentimiento de inadecuación al cuerpo es la causa órgano. Cree que librándose del órgano se libra del sig- cuestión normativa y reglamentista de
del padecimiento. nificante que lo divide, sexuándolo. nuestra cultura -universal -
La relación con el cuerpo, y es lo que está problematizado Es el error natural del transexual: “En eso padece un La sexuación implica la asunción
más que nunca en nuestra época, es lo que está en cuestión error, que es justamente el error común. Su pasión, la del del propio sexo y la aceptación del
en estos sujetos, más allá de la orientación sexual. Es vivida transexual es la locura de querer liberarse de ese error, el sexo del Otro. Inventar el propio sexo
como algo esencial que hace a un ser. Rechazan la falta en error común que no ve que el significante es el goce y que el implica un modo de gozar. 4
ser, para asumirse como un ser diferente. Decir “soy mujer ó falo no es más que su significado... Su único yerro es querer ¿En qué consiste lo transexual?
soy hombre, o soy cualquier otra cosa” apunta directamente forzar mediante la cirugía, el discurso sexual que, en cuanto En el rechazo y la no identificación
a la anulación de la división subjetiva y apuntala el carácter imposible, es el pasaje de lo real”1 con el sexo de nacimiento.
unificante del yo. La pretensión de un arreglo ideal con el Es decir que si el transexual lo olvida o lo rechaza, Esto evidencia el carácter no
goce, olvida que el cuerpo del “parletre” presenta un desa- nosotros no debemos olvidar que por más que se quite el natural de la sexualidad humana: la
rreglo de entrada en la medida en que el organismo es cap- órgano como modo de sacarse de encima el Significante, inadecuación estructural entre orga-
turado por las redes del lenguaje y que a partir de ahí habrá no lo va a lograr. Igual va a quedar tomado por el goce y nismo y lenguaje y la derivación
que encontrar la propia singularidad aceptando que no hay tendrá que vérselas con él. En eso se toca con la homose- de ello: el modo de hacer con el goce
salida por el lado de buscar una conclusión inequívoca sobre xualidad femenina en tanto rechazo del goce fálico termina es singular.5
lo que es un hombre o una mujer. rechazando el órgano. No quieren que el discurso sexual Hasta la modernidad el transe-
Pero la cultura de la satisfacción, que la combinación de los marque. xualismo era un trastorno y el sujeto
los discursos de la ciencia y el capitalismo produce, incentiva Lo que no sabe es que el discurso sexual no asegura nada, transexual era quien pervertía el
a los sujetos a la caza del plus de gozar removiendo la estruc- también está lleno de agujeros, de impasses. Si llegaran al orden natural.6
tura tradicional de la experiencia humana. El discurso capi- análisis para descubrir que el discurso sexual tiene agujeros,
talista promueve así la verwerfung, el rechazo de lo sim- que no hace a la relación sexual, que por más que se pro- EN LA INFANCIA
bólico con las consecuencias del rechazo a la castración. duzca, se maquille o se disfrace no va a resolver el no-todo, ¿Cómo responder a un niño, que pide
Como síntoma social podríamos hablar de una “de- tal vez podrían evitar la cirugía. cambiarse de sexo?
manda de corte”, que la época nos presenta como efecto El error que forma parte de esto, es confundir el signifi- La condición sexual asumida es
del predominio del goce por sobre el Ideal, desconec- cante de goce, que toca todo el cuerpo, con el falo que no sutil y enigmática, dependerá de la
tado del trabajo del desciframiento que se realiza en la es más que su significado. Ese es el argumento de Lacan a elección sexual y del registro de la
transferencia. esa altura. vida erótica en el goce, en el deseo y
Demanda de corte que se da en la reasignación de geni- En la época en que describe la declinación indefectible del en el amor.7
tales, pero que se expresa también en la profusión de Nombre del Padre, que hay inconsistencia en el Otro y que el La identificación del niño es con el
implantes en el cuerpo, tatuajes de todo tipo con o sin dolor, padre no es más que un “sínthoma", una suplencia para res- género masculino-femenino. no es con
piercings incluso en los genitales, tajos en brazos y piernas, ponder a la “no relación sexual”, Lacan plantea que, en la órgano genital.  El niño es un “per-
cuyo rasgo principal es que son respuesta individuales transexualidad, más que atribuirle al sujeto una estructura, verso-polimorfo” 8 su goce es difuso,
hechas surgir desde el propio sujeto en su individualidad, se trata de un error común. Un yerro. Una pasión por querer multiforme. Aunque sabemos que,
intentos de acotar y reducir un malestar. resolver un imposible. con el último Lacan, podemos inte-
Respecto de las estructuras clínicas recordemos que en su Como practicantes del psicoanálisis podemos ofrecer a los rrogarnos, si la decisión del sujeto con
última enseñanza Lacan pone el acento en los arreglos sin- sujetos un espacio para que alcancen alguna forma de lidiar relación a su condición sexual y, más
gulares con que cada uno se sostiene frente a cierto impo- con el malestar que genera el malentendido que los atrapa en aún, con su no identificación al propio
sible, acentuando lo inclasificable. los cuerpos y en las palabras. sexo biológico se daría en el tiempo
Respecto a este punto y para poder orientarnos, me Estemos atentos para escuchar a estos sujetos. No sea del goce del Uno, de ese Uno condicio-
remito al seminario 19 donde Lacan escribió “…o peor”. cosa que en tanto Psicoanalistas quedemos ubicados como nado por la lengua más acá de cual-
Puntos suspensivos significa que no sabemos nada sobre guardianes de un orden conservador propio del siglo 19. Δ quier articulación con el lenguaje.9
la relación sexual y mejor que nos situemos en esos tres
puntos porque por lo general nos situamos en la tontería que EL DISCURSO JURÍDICO
constituye el “o peor”. Es decir que la mayoría intuye lo con- Hay una implicancia en la economía
trario y piensa que si pasó algo así como “el aparearse”, “la de goce en el cuerpo -de los niños–
copula”, entonces hubo relación y eso deja una marca. No niñas-adolescentes-  y las formas de
notas
es que el ser hablante no reconoce la diferencia, eso lo sabe las familias e instituciones de res-
desde que sus padres se lo dijeron, y en ese punto el sujeto ponder a esta demanda.
entra en el discurso sexual. El discurso sexual promueve las 1 · J. Lacan. Seminario 19. “…o peor”. Ed. Paidós. Pag.17
Aperiódico Psicoanalítico 11

Fuera de Género El psicoanálisis y los modos de inter-


vención son los que producen efectos
en el discurso jurídico durante un juicio
y en el dictamen de una sentencia.
La intervención consiste en pro-
poner una versión distinta de los con-
por silvia salvarezza ceptos compartidos: Sujeto, respon-
sabilidad, verdad, consentimiento,
permitiéndonos la posibilidad de
hacer lugar a la emergencia de lo
singular en cada infante, en cada
adolescente.14

ALGUNAS REFLEXIONES.
El empuje de la época aportando
una nominación apresurada, antes
de la separación del otro parental y
sin haber accedido a la experiencia
de un goce sexuado, encierra un
peligro quizás, sin reversión.
El niño, según Jacques Lacan es
responsable, no de todo, pero sí, de
su posición. Hay responsabilidades
que exceden la infancia.
El fuera de género y los signifi-
cantes que lo nombran, me pregunto:
¿Será un nuevo intento de hacer
existir a toda costa, la relación sexual,
En cuanto a la sexualidad, el discurso ¿Quién es realmente, el que ha deci- La Dra. Fabiana Vasvari, jueza del que sabemos imposible? Δ
jurídico, mantiene la ilusión de adecuar dido o cuáles son las razones y las cir- Juzgado de Familia Nº 3, Neuquén,
las leyes a cierto orden natural, pero con- cunstancias auténticas por las cuales, comenta, que le parece riesgoso, que
bibliografía
templa la decisión singular y la participa- esa decisión del cambio de sexo ha sido un niño pueda definir su identidad
ción de lo social, en estas cuestiones. tomada por niños, niñas o adolescentes? sexual tan tempranamente” 12
¿Las leyes jurídicas legislan lo ati- El consentimiento es fundamental El concepto de identificación se basa 1 · Brousse, M-H “Las identidades , una política, la
nente el goce? en este punto, ya que, frente al empuje en el cuestionamiento de la identidad identificación,
Código Civil de la Nación Argentina: de los adultos, del mercado, la regulación y mu-estra que aquello en lo que el un proceso y la identidad, un síntoma. Texto de orientación.
-Art.26: Cambio de nombre, sin inter- burocrática y sus normas invasivas, se sujeto se re-conoce -su yo- está afectado XVI Jornada ELP.Madrid.2017.
vención judicial, “cuando lo mismo es ha de tomar una posición definida, con por un desconocimiento radical de lo que 2 · Laurent,E. “, “El goce sin rostro”. Tres Haches. Bs.As. 2009.
requerido por cuestiones de identidad el valor de acto, que esto implica - difícil lo constituye. 3 · Lacan, J. S 19 “…o Peor” Paidos. Bs.As. 2013.
de sexo”. para cualquier ser hablante- y con conse- "La identidad tiene que ver con el 4 · Miller J-A. “Lectura del Seminario 5. ECFB. Barcelona. 1998.
-Art.69 habla de “autonomía progre- cuencias jurídicas. Otro, con las imágenes reinas y los sig- 5 · Veiga Santana, L. “La Soledad del Uno: Transexualidad y Psi-
siva”, la posibilidad de todo niño/niña de La introducción del psicoanálisis nificantes amo" que organizan nuestro cosis. El psicoanalítico. N° 22.
participar en las cuestiones que atañen en el campo jurídico, en ciertas oca- goce y que tienen efectos en cómo nos 6 · Conversación NRC-CIEN sobre ley de identidad de género
a su persona, siempre que cuente con siones, hacen que los fallos tomen otras conducimos en la vida.13 –contribución de REINA Neuquén.
“autonomía” para ello.10 características, otra posición frente a la A partir de la lectura de Lacan, pode- 7 · Miquel Bassols. Lo real en la ciencia y el psicoanálisis.
En los casos de solicitud de cambio causa jurídica. mos afirmar que no hay identidad que Virtualia N° 28. Julio/2014.
de sexo vía intervención quirúrgica, debe Produce efectos, y además sumi- se sostenga. 8 · Freud, Sigmund. “Tres ensayos de una teoría sexual” 1905.
ser con anuencia del Juez por el principio nistra aportes para esclarecer, por ejemplo, La complicación intrínseca a esta idea En Obras Completas, Volumen VII, Amorrortu Editores,
de reversibilidad: el cambio de nombre ¿qué lugar ocupa el niño o adolescente en de “voluntad del niño”, no escapa al dis- Buenos Aires, 1979.
es reversible; cuando está implicado el relación al acto que va a cometer? Cambio curso jurídico. Los informes médicos, 9 · Ídem (5)
cuerpo, la intervención es “irreversible”. de sexo, cambio de nombre. sociales y psicológicos tienden a despejar 10 · Código Civil de la Nación argentina.
Los juristas se sirven estos principios El Psicoanálisis le muestra al de qué se trata el planteo de los niños, 11 · Salvarezza, S. Apuntes de la Tesis “El Psicoanálisis y
de UNICEF para pensar el concepto: Derecho que en sus formas puede haber y a cuidarlos de la intromisión familiar las Ciencias Jurídicas”. Maestría UNSAM. Bs.As. 2016.
1. Evolución: desarrollo, competencia, otras cuestiones a considerar, otras y estatal. 12 · Dra. Fabiana Vasvari, jueza del Juzgado de Familia Nº 3,
2. Participación activa del niño en el formas de saber, que resultan de una uti- Se dibuja un borde delicado entre Pcia de Neuquén.
ejercicio de sus derechos. lidad directa a la hora de dilucidar, en “cuidar al niño de la intromisión de los 13 · Ídem (1)
3. Protección: grado de protagonismo nuestro caso: adultos” y “dejarlo a la deriva” en rela- 14 · Ídem (11)
de la familia y el Estado que disminuye Los psicoanalistas, permitirán pre- ción a las señales de su cuerpo, a la
notas
con la autonomía. guntarse al Juez11: interpretación del deseo o fantasía de
-El interés superior del niño: la niñez ¿Hay un auténtico consentimiento los padres, a la posibilidad de significar
es una forma particular de ser persona. de su acto? | ¿Cuán responsable es el la emergencia de lo pulsional. en el afán Conversación NRC-CIEN sobre ley de identidad de genero
Responsabilidad parental y capacidad sujeto infante o adolescente que tiene por respetar la palabra del niño, no se –contribución de REINA Neuquén
progresiva van de la mano -a mayor capa- frente a él y que no es sólo, un nombre escuche el más allá de lo enunciado • FAPOL Observatorio- Genero, biopolítica y transexualismo.
cidad del niño, menor responsabilidad en la carátula una causa jurídica? | ¿La La falta de reglamentación deja una • Greiser Irene , “Sexualidades y legalidades”.
parental-. La ley apunta a respetar la ley contempla quién habla en un niño? | zona difusa a la hora de pensar en las “Los nuevos lazos y la legislación”.
palabra, la decisión del sujeto infante, su ¿No se duda acerca de ese supuesto saber intervenciones jurídicas. • Torres Mónica y otros “Uniones del mismo sexo” y
“voluntad”, por encima de la decisión de sobre su identidad y su manera de gozar? “TRANSformaciones”: Ley, diversidad, sexuación.
sus padres. | ¿Se piensa que la sobredetermina- CUESTIONES DE GÉNERO. LÓGICA DE LA VIDA
El psicoanálisis nos enseña que cual- ción de sus dichos, pueden ser de orden AMOROSA. ACONTECIMIENTO DE CUERPO. * Silvia Salvarezza. Miembro EOL,AMP.
quier idea de “autonomía” es una ilusión. fantasmático? CAMPO DEL GOCE. ssalvarezza@gmail.com
12 Aperiódico Psicoanalítico

EL OMBLIGO
DE LACAN
por gerardo arenas

D
urero, Miguel Ángel y Tiziano se tornado muy difíciles de responder. estricto denominamos su deseo, y no por
cuentan entre esos grandes rena- Desde Freud en adelante, los psicoa- accidente, negligencia o ignorancia, sino
centistas que no se privaron de nalistas no hemos sido ajenos a este por causas estructurales.
pintar un ombligo en sus bellos Adanes. devenir, y, en la tarea colectiva de des- Algunas imágenes ayudarán a com-
Idéntico detalle figura en innumerables mantelar la supuesta evidencia biológica prender esta desgracia. El protagnista del
mosaicos bizantinos. Inútil invocar inad- de la maternidad y de subrayar el carácter Poema conjetural de Borges se lamenta:
vertencia: el ombligo de Adán caldeaba esencialmente cultural de la paternidad, él, que estudió “las leyes y los cánones”,
los ánimos desde el medioevo. Era un hemos aportado y seguimos aportando declaró la independencia y anheló “ser un
símbolo, un estandarte, un arma, y así lo nuestro. En este sentido Lacan dio hombre de sentencias, de libros, de dic-
debieron de entenderlo tanto los crea- un paso de gran alcance al distinguir el támenes”, está a punto de ser asesinado
dores de esas obras como los clérigos padre imaginario, el padre real y el padre entre ciénagas y por bárbaros. No obs-
y mecenas que las encargaban y cos- simbólico, y otro aún mayor cuando aisló tante, “un júbilo secreto” de pronto lo
teaban. En efecto, el pecado original sólo esa original función que (para aprove- invade cuando descubre lo siguiente:
sirve de base para erigir una moral reli- char sus resonancias religiosas, y acaso
giosa si la gente puede identificarse con como un guiño a los conspicuos jesuitas
Adán. Por lo tanto, ese ombligo plantea que seguían su enseñanza) bautizó "A esta ruinosa tarde me llevaba
un serio dilema. Si el artista quiere ser fiel Nombre-del-Padre. el laberinto múltiple de pasos
a las Sagradas Escrituras, debe omitirlo. _ _ que mis días tejieron desde un día
Ahora bien, ser humanos parece insepa- * de la niñez. Al fin he descubierto
rable de tener a una mujer por madre y Definir esta función requiere partir del la recóndita clave de mis años"
a un hombre por padre; pero, en nuestra deseo. No el deseo en abstracto, sino el
magna saga, Adán, Eva y Jesús son excep- deseo del otro. Y no cualquier otro, sino
ciones (¡bíblicamente certificadas!), y, si ese Otro primordial del cual dependo y En otras palabras, todos los pasos
Adán es diferente de mí, ¿por qué habría al cual debo, de entrada y con urgencia, que este hombre dio antes de acabar
yo de cargar con su pecado? La falta de descifrar e interpretar. Si por convención, su órbita, todos esos giros de su vida
ombligo, signo de la singularidad del costumbre o pereza decimos que ese Otro dibujan, en su recorrido íntegro –cuando
primer hombre, obstaculizaría mi poten- primordial es la madre (aunque, como “el círculo se va a cerrar”, dice– lo que
cial identificación con él. Ergo, a fin de dijimos, ello no sea ya un requisito indis- habrá sido su recóndito deseo.
que la religión alcance a todos, la sacra pensable y resulte cada vez más dudoso), Algo similar ocurre si enroscamos un
biología deberá ser discretamente puesta nuestro punto de partida será el deseo alambre en torno a un anillo: tras repetir
entre paréntesis, y un ombligo habrá de de la madre, con su carácter enigmá- veinte veces el mismo movimiento, el
coronar el vientre adánico. Las escul- tico y, al mismo tiempo, acuciante. ¿Qué alambre no ha dado veinte vueltas, sino
turas de Dalí y de Botero no dejaron de quiere ella en lo que a mí respecta? Si no
testimoniarlo. soy autista, este asunto, más que impor-
12 11 10
Ahora bien, como un efecto directo tarme, pronto pasa a ser el centro de mi 13 9
(también indirecto, mediatizado por la atención, de mi mundo, de mi vida. ¿Bas- 14 8
cultura) de la ciencia moderna y, sobre tará con adquirir un mínimo dominio
15 7
todo, de sus aplicaciones técnicas, la de la lengua y lanzarle esta pregunta al
lista de esas excepciones se ha exten- Otro en cuestión, para luego esperar que, 16 6
dido en gran medida. Los términos padre con buena voluntad, nos brinde la anhe- Vuelta no
17 contada 5
y madre perdieron la connotación natural lada respuesta? Lamentablemente no.
de antaño, e incluso dejó de ser obvio Por más empeño que ponga en respon- 18 4
que la pareja parental haya de ser hetero- dernos, el Otro no podrá decirnos nada
3
sexual… ¡y esto cuando tal pareja existe! que no sean sus anhelos o sus aspira- 19
En consecuencia, las preguntas ¿Qué es ciones, sus ideales o sus requerimientos. 2
20 1
un padre? y ¿Qué es una madre? se han Jamás logrará formular lo que en sentido
Aperiódico Psicoanalítico 13

veintiuna, pues además dio una vuelta al a pesar de que falta en el Otro, puede práctica. ¿Cómo empezar? Aquí también,
agujero central. adquirir una significación. como es usual, los artistas nos llevan
La relación entre las vueltas contadas El término capaz de metaforizar el la delantera. Pero no es imprescindible
y la no contada remeda la relación entre inarticulable DM es lo que Lacan, hace recurrir a las irónicas distopías futuristas
las respuestas del Otro (sus anhelos, unos sesenta años, denominó Nombre- de Houellebecq. A este respecto puede
aspiraciones, ideales o requerimientos) y del-Padre (abreviémoslo NP). Y con sólo enseñarnos mucho el sólo hecho de estu-
su deseo. Por más que ese deseo suyo pal- decir esto hemos vuelto, desde otro diar los desafíos cotidianos que Mitchell
pite en cada una de sus respuestas, no ángulo, a nuestro punto de partida. En y Cameron, la pareja gay de la serie televi-
equivale a ninguna de ellas –cuya serie, efecto, ya habíamos señalado el for- siva Modern family, enfrentan en la cri-
empero, forma esa “vuelta no contada” zamiento y la reducción que entrañan anza de su hija. Perfecto paradigma de los
que animó todo el movimiento. igualar el Otro primordial a la madre. vástagos de familias homoparentales, es-
Si dirijo al Otro la pregunta ¿Qué de- Y en esta irrupción del término padre ta niña presenta todos los caracteres que
seas en cuanto a mí?, pues, lo condeno a cuando lo que está en juego es nombrar la teoría atribuye a quienes han constru-
la impotencia, ya que todo lo que diga per- aquello que opera la metáfora del deseo ido una metáfora paterna lograda. ¿Signi-
tenecerá al registro de lo que espera de mí materno –pero ¿por qué materno?, ¡la fica esto que algún miembro de la pareja
(sus demandas) o lo que quiere para mí metáfora del deseo del Otro!–, ¿no hay parental debe ser considerado “madre”,
(sus ideales), es decir, el de las vueltas acaso un forzamiento y una reducción de y el otro, “padre”? En caso de que uno
contables, pero no al registro del deseo, la misma especie? fuese “madre”, ¿debe por ello (o para e-
que es la vuelta no contada. Esa respues- Hace décadas que hablamos de la ope- llo) estar en una posición femeni-na? ¿Es
ta, sea la que fuere, siempre falta. ¿Acaso ración por la cual NP deviene metáfora posible que DM sea sostenido o encarna-
mi pregunta quedará, pues, irremediable- de DM. Sin embargo, por más que, en la do por dos personas? ¿Qué funciona co-
mente abierta? Tal vez sí, tal vez no… época en que esa operación fue forma- mo NP en ese caso? Las preguntas rele-
_ _ lizada, ser humanos seguía pareciendo vantes –y pertinentes– se multiplican.Es-
* inseparable, según dijimos, de tener a to pone de manifiesto que, así como dos
En suma, el inarticulable deseo de una mujer por madre y a un hombre por mil quinientos años después de Sófocles
la madre (abreviémoslo DM) es un tér- padre, las configuraciones familiares con- el complejo de Edipo ya no puede seguir
mino que falta en el Otro. Ahora bien, temporáneas en absoluto se condicen siendo lo que era, tampoco podemos a-
en ciertas condiciones puede ocurrir que con lo que los términos padre y madre – ceptar sin cambios la metáfora que Lacan
un término distinto, que sí está presente más y más vaciados de sentido a medida formalizó hace tan sólo medio siglo.
en el Otro, funcione como una metáfora que avanza nuestro siglo– pretenden sub- A sabiendas o no, los psicoanalistas
de aquel término faltante y, por lo tanto, sumir. Conservarlos en esa metáfora ya hemos ido pintando ombligos en diversos
asigne un significado –más o menos poé- es una concesión comparable a la de los puntos de nuestros desarrollos. Sin
tico– a ese enigmático deseo. ombligos adánicos de Durero, de Miguel embargo, no saltan a la vista. Habrá que
Algo semejante ocurre cuando procu- Ángel o de Tiziano. ¿Por qué no llamarla, descubrirlos. Δ
ramos nombrar un sentimiento: no hay entonces, el ombligo de Lacan?
palabra justa que lo defina, por supuesto, Es hora de interrogar, más a fondo
pero si digo Arrancas de mí las mejores aún, los términos con que caracterizamos
bibliografía
notas, mi partenaire se hará una idea de los aspectos centrales de las estruc-
lo que me causa. La operación metafórica turas subjetivas. Esa tarea redundará
es, de ese modo, capaz de realzar el vago en una ganancia conceptual que, de por Arenas, G., La flecha de Eros, BsAs, Grama, 2012, cap. 18.Borges, J.
sentido de un término existente (amor, en sí, bastará para justificar el empeño. Y, L., “Poema conjetural”, en Obras completas, BsAs, Emecé, 1974.
este ejemplo) sustituyéndolo por otro. La por sobre todas las cosas, ella preparará Lacan, J., “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de
magia de esa operación puede extender al psicoanálisis para acoger las nuevas la psicosis”, en Escritos, Buenos Aires, Siglo Veintiuno, 2009, vol. 2.
su influjo y dar todo su significado a un formas del malestar en la cultura y per- ––El seminario, libro 5, Las formaciones del inconsciente, Buenos
término estructuralmente inexistente. Y mitirá al analista deshacerse de los pre- Aires, Paidós, 1999.
tal es el mecanismo mediante el cual DM, juicios que aún lastran la teoría de su Laurent, É., El reverso de la biopolítica, Buenos Aires, Grama, 2016.
14 Aperiódico Psicoanalítico

Los tecnoamores Bauman, el amor se ha vuelto líquido. Sin


embargo, debemos recordar que la pul-
Defendiendo el “dere-cho al placer
sexual” acentúa los beneficios que el

del siglo XXI


siónvnunca es ligth, y por esa razón, el mismo tiene para la salud cardiovascular
sujeto contemporáneo se ve empujado a y el estrés.
buscar en experiencias de goce cada vez Hoy la cultura propone síntomas ya
más extremas el modo de detener la fuga elaborados, al alcance del consumidor,
de sentido. que buscan desligarse de la relación con
Por otra parte, un discurso que pre- el Otro. Un claro ejemplo lo constituyen
tende ser científico, presenta al amor las múltiples formas de la adicción, que
por daniel millas vaciado de sus semblantes, remitiéndolo van desde las diversas sustancias legales
directamente a mecanismos neurofisio- e ilegales que se ofrecen en el mercado
lógicos. Según los resultados de la deno- hasta el encierro autístico promovido por
minada “ciencia del amor”, la verdad del el uso de los gadgets.

A
sistimos en la actualidad a síntomas bajo el nombre de “trastornos” amor se encuentra en los receptores de El acceso a nuevas alternativas promo-
un vaciamiento de aquellos refiere cualquier manifestación sintomá- la dopamina y la química del cerebro vidas por la tecnología induce un empuje
ideales constituidos en la época tica a la química del cerebro. demuestra que estar enamorado más de a la programación en función de modelos
moderna, que establecían un orden y una Se pierde evidentemente la noción de seis meses puede producir depresión, tras- susceptibles de sintonizarse con el fan-
regulación en el campo de la cultura y en síntoma introducida por Freud al enten- tornos bipolares y TOC. Así las cosas, tasma de cada uno.
los lazos sociales. Los avances científicos derlo como el resultado de una transac- estamos muy cerca de que se nos ofrezca la La robótica es una industria que tiene
y tecnológicos, junto al desarrollo de con- ción entre las exigencias pulsionales de píldora para enamorarse, que seguramente un notable desarrollo. Las tareas que
cepciones neuroquímicas dan lugar a un cada individuo y las condiciones que vendrá acompañada de la píldora para comienzan a cumplir los robots, sean
proceso de reconfiguración de la subjeti- impone la cultura. Desde esta perspec- desenamorarse y evitar de este modo los de vigilancia, entretenimiento, educa-
vidad. Se opera una transición hacia un tiva, el síntoma se inscribe en el lugar efectos iatrogénicos del estado amoroso. ción, etc. se combinan con programas
“individuo somático” en el que los juicios, de la ausencia de un partenaire sexual También se difunden las investigacio- que incluyen gestos y frases que permiten
gustos y elecciones se mediatizan por el natural y por lo tanto cualquier relación nes de la sexóloga Carol Queen, activa un alto grado de empatía creando la ilu-
lenguaje de la biomedicina estableciendo que se establezca será siempre una rela- feminista estudiosa del sexo post sión de tener un lazo afectivo con ellos.
un nuevo paradigma para entender la ción sintomática. moderno. Desde hace más de una década Un robot como Zen Bo, la última novedad
propia identidad. El amor ha cambiado sus condiciones lidera un movimiento denominado Good de ASUS, puede asumir la tarea de ser
Por otra parte, en el ámbito de la para llegar a ser el medio que anude al Vibrtions organizando anualmente por un simpático compañero de juegos de los
salud mental la reducción de la subjeti- sujeto en un lazo con el Otro. De acuerdo Internet jornadas mundiales de mas- niños y hacer al mismo tiempo de vigi-
vidad a una clasificación arbitraria de los con la conocida expresión de Zygmunt turbación llamadas Masturbaraton. lante para los padres.

De mujeres, “Hay el goce” es otra fórmula, a partir


de la cual podemos distribuir dos posi-
ciones, tan solo dos y no más: la posición

de amores nuevos,
macho y la posición hembra. Los segui-
dores del feminismo posmoderno y de las
teorías queer pueden patalear todo lo que

y también los de siempre


quieran, y están en su derecho, pero en
este punto el psicoanálisis es muy firme
y rechaza cualquier relativismo cultural:
se goza como hombre o como mujer, inde-
pendientemente del género o de la ten-
dencia sexual (hetero u homo). Gozar
como hombre o como mujer no tiene
por gustavo dessal nada que ver con lo imaginario de los
sexos, ni con las condiciones que son exi-
gidas en el objeto para que surja el deseo.
Se trata de una cuestión de lógica. No

H
ombre, mujer, niño, estas cate- han considerado que el psicoanálisis pro- axioma, del mismo modo que, en una pri- habremos de extendernos en esta lógica
gorías no son para el psicoaná- picia una disolución radical de las iden- mera etapa de la enseñanza de Lacan, de la sexuación, pero extraigamos lo fun-
lisis más que significantes, sig- tidades sexuales. Para estos estudios, el axioma fundamental era “Hay el Otro”, damental: que se goza al modo hombre
nificantes afectados por la cultura, o sea, categorías tales como mujer, hombre, es decir, la afirmación determinante del (incluso aunque uno sea una mujer desde
lo que denominamos semblantes. El sem- heterosexual, homosexual, no son más lenguaje y del discurso en la causalidad el punto de vista biológico) cuando toda
blante es eso: el significante en tanto la que arbitrariedades impuestas por el del sujeto. “Hay el Otro” es la forma la satisfacción se obtiene a partir del
cultura lo afecta, lo transforma, lo condi- impulso clasificatorio y segregativo del lacaniana de decir “Hay el inconsciente”, goce fálico, y se goza al modo mujer cuan-
ciona, incluso lo inventa, de acuerdo con discurso del poder. una forma que acentúa la importancia do además de eso (y es imprescindible
las modalidades del goce que imperan Sin embargo, el psicoanálisis no ha del significante. acentuar este “además”), también se goza
en el discurso por el que un sujeto está renunciado a hablar de la polaridad “Hay el goce” es otra manera de refe- de otro goce.
tomado. Uno cree, por ejemplo, que la hombre-mujer. Aún asumiendo que en rirse al inconsciente. Es la manera que Aunque se crea que el amor hace uno,
palabra “niño” designa una realidad tanto significantes son términos que no privilegia algo que muy tempranamente por ser su esencia fundamentalmente
natural que ha existido siempre. Sin poseen una significación unívoca y que no señaló Freud: la pulsión, el concepto narcisista, Freud no se quedó del todo
embargo, esto no es así. Los historiadores designan entes reales, sino más bien sem- mediante el cual abordamos las relaciones satisfecho, y Lacan tampoco. Ninguno
han demostrado que el niño, en tanto con- blantes, hay algo que subsiste de forma del ser hablante con su cuerpo y su satis- de ellos se conformó con la idea de que
cepto o categoría, ha necesitado muchos radical e irrebasable, y que debemos facción, una satisfacción que no se reduce el amor es algo simbólico e imaginario, y
siglos para convertirse, como lo dice iróni- situar en el campo del goce. Porque más al principio del placer. En-tonces, “Hay el cada uno a su manera comprendió que el
camente Freud, en Su Majestad. allá de todo relativismo cultural e his- Otro” es una fórmula que permitió orga- amor se dirige al ser del otro. Es una cosa
Esta distinción entre las palabras y las tórico, más allá de las transformaciones nizar toda la clínica analíti-ca desde la verdaderamente extraña eso del “ser del
esencias, que es fundamental para el psi- que podemos reconocer en el ejercicio de perspectiva de cómo un sujeto se sitúa otro”, porque en la práctica parece que no
coanálisis, ha sido extraordinariamente los roles sexuales, para el psicoanálisis respecto de la cadena significan-te, ya sea es algo fácil de amar. El ser del otro sin
explotada por algunos estudios modernos hay un punto de partida decisivo y que se que en su relación impere la re-presión, la duda nos atrae, nos pica la curiosidad,
feministas y por las minorías queer, que enuncia así: “Hay el goce”. Se trata de un renegación, o la forclusión. nos excita incluso, pero no es seguro que
Aperiódico Psicoanalítico 15

Esta humanización de la máquina ya no apunta simplemente a crear sofis- a cualquier montaje programable. No hay síntoma”. La creencia en juego concierne
parece constituir el correlato de la maqui- ticados juguetes sexuales, sino nuevos sexualidad sin síntoma, así como no hay a un anudamiento entre el inconciente
nización de lo humano a la que asistimos objetos de amor. paternidad sin acto. Condiciones éstas y el goce del síntoma que instaura un
desde hace unos años. La Fundación Cy- Estos robots pueden programarse con para la transmisión de un deseo que no espacio en el que la verdad como causa
borg por ejemplo se dedica a crearexten- diferentes personalidades, es posible sea anónimo. producirá un nuevo sentido. Pero para
siones cibernéticas para ampliar el elegir una cara, un cuerpo particular o En 1974 Lacan consideraba poco esto es necesario un consentimiento,
campo de los sentidos, estableciendo hacer réplicas especiales a pedido. probable de que los gadgets1 se nos que no es una afirmación yoica, sino una
conexiones entre un software y el En diferentes portales de internet impongan verdaderamente, de que lle- condición determinada por el encuentro
cerebro. De este modo la relación con la de anuncia la llegada el año próximo guemos nosotros mismos a estar ani- entre una significación por advenir y
tecnología se torna cada vez más íntima de “Harmony”. Según se informa, Har- mados por los gadgets. Sin embargo, una satisfacción desconocida que divide
y se considera seriamente que los robots mony se puede programar para que ¿qué consecuencias en la subjetividad al sujeto.
tendrán un papel importante como hable, simule estar enamorada y se inte- y en los modos de goce tendrán estas En una época en la que los semblantes
miembros de la familia. rese por los gustos del usuario. La publi- innovaciones? de la cultura cambian en su búsqueda
Sin duda un capítulo especial lo cons- cidad afirma que “si la naturaleza no ha El amor necesita de la creencia, permanente por satisfacer la pulsión, se
tituyen los robots sexuales. podido crear la mujer perfecta, la ciencia podríamos decir que van juntos. En vuelve necesario encontrar el modo de
Ya existe una importante industria si lo ha logrado”. Se propone así que el uno de sus últimos seminarios Lacan se servirnos de ellos para volvernos el parte-
dedicada a la producción de muñecas partenaire-gadget venga a reemplazar al refiere a la mujer como síntoma de un naire que conviene al malestar del sujeto
sexuales, elaboradas con una tecnología partenaire-síntoma. hombre, abordando la cuestión en tér- contemporáneo. Nos tocará a los analistas
que le dan un aspecto particularmente Lacan afirma que el gadget es un sín- minos de creencia. “Se cree en ella en estar aún disponibles para recibir las dife-
auténtico. En Japón, muchos hombres toma en tanto que tapona la falta y viene tanto puede decir algo, enunciar lo que se rentes formas de despertar de estas fic-
disponen de este tipo de muñecas, lla- a ocupar el lugar de algo que no hay. Pero distingue como verdad o mentira…Uno le ciones que nos proponen las tecno-cien-
madas “rabu doru” -muñeca del amor- es un síntoma que desmiente la castra- cree, es lo que se llama amor”.2 cias. Eso siempre y cuando los terapeutas
a las que no consideran simples objetos ción. El objeto gadget, como un fetiche Amor y creencia se articulan aquí en robots no nos ganen la partida. Δ
sexuales sino seres con alma. Hay testi- producido en serie, tapona la ausencia de el punto en el que se considera que la
monios de hombres que se manifiestan relación sexual. elección amorosa es descifrable, es decir,
notas
enamorados de sus muñecas. Algunos Pero “no hay harmony” entre los que tiene un sentido.
han abandonado a sus esposas y otros sexos. El encuentro amoroso con el parte- Siguiendo esta lógica y en la medida
conviven con ellas en el ámbito familiar, naire confronta con una ausencia de pro- que el amor de transferencia es condi- 1 · Lacan J.: “La tercera” en “Lacaniana” Año X, Número 18, junio
solicitando el reconocimiento y la acep- gramación que hace encallar el intento de ción para la puesta en forma del síntoma de 2015, pag. 34, EOL
tación de los hijos. Estas experiencias abolir la dimensión misma de la contin- analítico podemos indicar la acción del 2 · J. Lacan “Seminario 22. R.S.I.”, clase del 21/01/75. inédito.
se han expandido tanto que la industria gencia y desconocer aquello que es ajeno analista como la de “hacer creer en el (Escuela Freudiana de Buenos Aires).

podamos soportarlo mucho tiempo, pre- referida a un goce que apunta al infinito porque con su sacrificio pasó de ocupar como sentimiento creciente del capita-
cisamente por ser Otro, por eso el amor (que apunte no significa que sea infinito, un papel pasivo a sostener un papel lismo tardío, como consecuencia de la
busca arrancar, poseer o a veces ani- aunque algunos psicoanalistas se entu- activo: de amado, se convirtió en amante. pérdida de fe en los ideales y la mercanti-
quilar eso que supone en el otro, con lo siasmen con suponerlo, lo cual demuestra Cuando hablamos del amor de las lización generalizada de la vida humana,
cual culminamos frecuentemente en el que ser psicoanalista no impide creer en mujeres solemos pensar generalmente ¿afecta de igual manera a los hombres
registro del odio. Para el psicoanálisis no toda clase de cosas), y de eso no tenemos en el amor dentro de la pareja, ya sea y a las mujeres en el plano del amor? O
hay amor sin odio, incluso aunque el odio el menor asomo de cambio. Más allá de hetero u homosexual, y nos olvidamos dicho en otras palabras: ¿hasta qué punto
pueda estar muy bien escondido detrás las transformaciones en el plano social de otro aspecto, que cada día cobra una el utilitarismo cada vez más ilimitado
del amor. Por eso debemos cuidarnos de de las mujeres, es probable que muchas importancia mayor: el amor al hijo. En puede llegar a transformar la concepción
creer que los hombres que matan a las de ellas sigan amando como sus predece- un mundo y en una época en la que las romántica del amor que tradicionalmente
mujeres son hombres que no las aman. soras griegas. relaciones amorosas sufren toda clase de ha sido una potestad de las mujeres?
Todo lo contrario. El amor es algo que no Hay una frase muy divertida de Lacan, avatares ligados a la desacralización de Concluyo con una observación de Eva
se reduce al encantamiento, a la fascina- que dice “no solo de pan vive la mujer, la institución matrimonial, solo el hijo Illiouz, que en su libro Intimidades con-
ción narcisista, al bien, sino que guarda sino también de la castración de ustedes, sigue siendo un partenaire fijo, la pareja geladas (Ediciones Katz, Buenos Aires,
un lazo íntimo con el goce, con lo más los varones”. Es una paráfrasis de lo que subsiste más allá de todas las rup- 2007) escribe: “Como internet nos hace
propiamente pulsional del sujeto. En psi- que dijo Jesús: “No solo de pan vive el turas sentimentales, y a la que por regla ver todo el mercado de posibles opciones
coanálisis tenemos que familiarizarnos hombre, sino de todo lo que sale de la general las mujeres se resisten a renun- disponibles (para decirlo en términos
con la idea, compleja y paradójica, de boca del Señor”, lo que significa que el ciar. Como lo dice la socióloga Elisabeth descarnados: permite comparar precios),
que el amor puede ser tanto un freno al hombre también se alimenta de palabras. Beck, el hijo se convierte en la última en el encuentro real por lo general ten-
goce como un modo de exacerbarlo. Allí En esto, la dieta femenina es particular- relación primaria irrevocable y no inter- demos a subestimar, no a sobrestimar, a
tenemos el ejemplo de Medea. mente sensible, requiere una considerable cambiable que queda, y a pesar de que el la persona que conocemos”.
Un caso distinto fue el de Alcestes. dosis de significantes, y el varón los pro- número de nacimientos desciende en el Es interesante contrastar esta eco-
Eso sí que fue algo verdaderamente porciona a condición de que la castración mundo occidental, la importancia que se nomía de abundancia que circula en
supremo, y nos recuerda hasta qué lo afecte de alguna manera, obligándolo le confiere al hijo aumenta cada vez más. la virtualidad de la red, con la escasez
extremo puede llegar una mujer en su renunciar a una parte de su goce para “Su Majestad el niño” ha derrocado a “Su que se manifiesta en la vida real. Este
entrega al hombre que ama: nada menos hacer de una mujer la causa de su deseo. Majestad el varón”. desequilibrio, del que muchas mujeres
que ofrecerse a morir en su lugar. Se Pero volviendo a Alcestes, y a lo que El siglo XXI, si nos confronta a una dan cada vez más cuenta, ¿no será una
trata de una cualidad del amor femenino desde nuestro punto de vista podríamos dimensión nueva del amor, es a la de un de las razones para la tendencia actual
que recorre la línea del tiempo y de las considerar el colmo del amor, lo extraor- acercamiento cada vez mayor de la diná- de algunas a disociar el amor y el deseo
épocas, y que se mantiene inalterado en dinario es que para el griego Fedro, que mica de la elección de objeto a las reglas (mecanismo tradicionalmente caracterís-
la contemporaneidad de nuestro siglo. dialoga sobre este asunto con Sócrates, del mercado. El sujeto se convierte pau- tico de los hombres) y que les permite
Porque si no queremos que el discurso el amor de Alcestes es superado por el latinamente en un producto que debe así el acceso al goce fálico sin la envol-
analítico se confunda con la psicología de Aquiles, quien muere para vengar a promocionarse para poder venderse, tura de la palabra de amor? Es una pre-
o la sociología debemos tener presente Patroclo. ¿Por qué el amor de Aquiles es y el objeto se ofrece en una amplia y gunta que no pretende recubrir la origi-
que la sexuación es algo bien distinto a la más grande que el de Alcestes? Porque variada lista. Si el auge del amor a través nalidad con la que las mujeres una por
constitución de los roles sexuales como Aquiles era el amado, el objeto amado de internet va en aumento, es sin duda una se confrontan al problema actual del
construcciones sociales o culturales, de Patroclo, y no el amante. En cambio porque introduce una abundancia vir- amor, que en definitiva no es otra cosa
que por supuesto conocen y conocerán Alcestes era la que amaba, la que tenía a tual que contrasta con la escasez real. Es que un modo nuevo de declinar esa rela-
toda clase de cambios. En el plano de la su marido por objeto amoroso, y para los en este punto donde podríamos formular ción que Lacan declaró como imposible
sexuación, la mujer da muestras de estar dioses Aquiles merecía más admiración una pregunta: el cinismo contemporáneo de escribir. Δ
16 Aperiódico Psicoanalítico

GÉNERO & TRANS


STAFF

Aperiódico
Psicoanalítico SUMARIO

DIRECCIÓN EDITORIAL Título editorial


2
EDIT BEATRIZ TENDLARZ por edit beatriz tendlarz
etendlar@fibertel.com.ar

DISEÑO GRÁFICO Los cambios en el transexualismo


3
ENTRECASA COMUNICACIÓN VISUAL por luis darío salamone
correo@entrecasaestudio.com.ar

COLABORARON EN ESTE NÚMERO 4 ¿Transexual?


GUSTAVO DESSAL por luis tudanca
MANUEL FERNÁNDEZ BLANCO
LUIS DARÍO SALAMONE
NESTOR YELLATI Sueños y fronteras
6
GERARDO ARENAS por andrea cucagna
ANDREA CUCAGNA
DANIEL AKSMAN
DANIEL MILLAS ¿Qué circula hoy entre los sexos?
6
CLAUDIA LIJTINSTENS por claudia lijtinstens
SILVIA SALVAREZZA

8 Lo nuevo y lo viejo en la distribución sexual


por manuel fernández blanco
redacción y administración
Soldado de la Independencia 1056, 4°,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
tel (011) 4773-9855 Transexualismo: Una pasión por querer resolver un imposible
9
por daniel aksman
distribución en capital
Sinfín, Rincón 1407 - Código Postal 1251,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
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Fuera de Género
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12 El ombligo de Lacan
marzo 2018 por gerardo arenas
publicación periodística
psicoanalítica aperiódica
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14 Los tecnoamores del siglo xxi


por daniel millas
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