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¿Sabes sorprender a tus clientes o has dejado de intentarlo?

La sorpresa (positiva) es una de las armas más potentes del emprendedor. En cuanto más establecido sea un negocio, me da la sensación que menos lo intento. Esto es algo que realmente me sorprende a mí.

lo intento. Esto es algo que realmente me sorprende a mí. Derechos de foto de Fotolia

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Por qué tan pocas empresas nos sorprenden

Para todo en la vida existen razones. Pueden ser mejores o peores pero las suele haber. No he realizado ningún estudio en este campo pero basta con aplicar el sentido común para tener una respuesta más o menos acertada al asunto.

Es un riesgo: sorprender de manera positiva significa que sabes lo que tus clientes realmente quieren. Si no tienes ni idea o no te fías de lo que te dicen las últimas encuestas entonces tienes que lanzarte al vacio. Siempre existe el riesgo que no guste tu sorpresa y que en vez de sorprender de manera positiva provoques una decepción.

Tiene un coste: este coste no tiene que ser necesariamente económico. Siempre requiere un tiempo de preparación para llevar a cabo una sorpresa y ejecutarla. Únicamente enviar 200 cartas a tus clientes que contiene un pequeño regalo puede sumar en total unas 8 horas.

“No hace falta”: si las cosas van bien pueden ir mejor. En general nos conformamos si las cosas van bien porque no vemos la necesidad de esforzarnos más. No somos conscientes que si dejamos de correr permitimos que nuestra

competencia nos alcance fácilmente y el día de mañana nos quedamos sin clientes y no entendemos el porqué.

Por qué tú si deberías sorprender a tus clientes

A pesar del riesgo que puede tener una sorpresa convertida en decepción merece la pena hacer el esfuerzo. Un posible fracaso es una mala excusa para no esforzarse y hacer un poco más de lo que tus clientes esperan de ti.

1. Te diferencia del resto: evidentemente sorprender te diferencia del resto. Tiene

mucho que ver que sobrepasar las expectativas. No te sirve si la base del producto o

servicio es mala. En este caso incluso puede ser contraproducente porque se podría generar la imagen que quieres distraer a tus clientes de tus deficiencias.

2. Una sorpresa es viral: porque genera felicidad. Siempre cuando nos sentimos bien

queremos compartirlo con el resto del mundo. Una sorpresa destaca en nuestra rutina diaria por lo que queremos compartirlo con el resto del mundo. Aumentas el factor viral

si tu sorpresa se puede plasmar en una foto y compartir por redes sociales.

3. Te ayuda fidelizar: si te diferencias porque te esfuerzas más que el resto y además

generas momentos de felicidad es complicado que alguien te robe el cliente. El factor económico deja de ser tan relevante porque existe un enlace más fuerte más allá del precio. La gran mayoria de las empresas están obsesionadas con la captación de nuevos

clientes cuando la fidelización es mínimo igual de importante.

Ya tienes una tarea para la semana que viene. Busca una manera de sorprender a tus mejores clientes (o a todos). En ocasiones puede ser más fácil de lo que piensas. El trabajo no te lo puede quitar nadie pero es tiempo que está bien invertido.

¿Cuáles son tus consejos para sorprender a tus clientes?