Está en la página 1de 2

Cabalá Un Sistema de Correspondencias

http://www.galeinai.org/?utm_source=790107vaielej-iomkipur&utm_campaign=5779-
1vaielejiomkipur&utm_medium=email

Después de presentar su modelo de "las tres cabalot", rabi Isaac prosiguió sugiriendo que
esas tres etapas se corresponden en si mismas, con tres conceptos básicos y recurrentes que
encontramos en la obra seminal de la filosofía jasídica, Likutei Amarim de rabi Shneur
Zalman de Liadi, conocida también como el Tania. Estos tres conceptos son hishtalshelut
(evolución), hitlavshut (investirse) y hashraá (omnipresencia).

Antes de explicar estos términos y su correspondencia con las tres cabalot, podría sernos
beneficioso entender el significado que tiene en cabalá, la formulación de modelos
comparativos de estructura jerárquica, tal como el que nos presenta rabi Isaac.

De hecho, esto puede ser llevado a cabo indagando en el significado de la misma palabra
cabalá. Cabalá es interpretado en general como "recepción", como se hace evidente de su
raíz en hebreo c-b-l (cuf - beit - lamed). El término cabalá, fue acuñado en la edad media, y
se eligió presumiblemente, como descriptiva del proceso por el cual la sabiduría secreta de
la Torá fue transmitida oralmente en el curso de la historia, cada generación de estudiantes
"recibiendo" la tradición en forma renovada por parte de sus maestros.

Sin embargo, se puede derivar un significado adicional de la asociación entre la palabra


cabalá, y la primera aparición de su raíz, c-b-l, en la Torá. En Éxodo (26:5, 36:12), la raíz c-
b-l (en la palabra macbilot) implica un estado de "correspondencia" más que de
"recepción". Aquí es utilizado para describir las "argollas correspondientes" que, cuando se
enganchaban unas con las otras, unían las dos mitades de la cobertura del Tabernáculo.

¿Cómo fue que la raíz gramatical "correspondencia" pasó a denotar luego el acto de
"recibir"? El mensaje implícito es que para recibir en forma completa algo esencial, tiene
que haber primero una calibración apropiada o "correspondencia", entre el dador y el
receptor, de lo contrario lo que se está transmitiendo no es la esencia, sino elementos
tangenciales. Una apropiada correspondencia, es lo que permite al receptor, asimilar en
forma plena la esencia del dador, en el sentido implicado por la expresión bíblica panim
b'fanim ("cara a cara"), que describe la "correspondencia" entre Di-s e Israel en la época de
la entrega de la Torá.

Aunque la expresión panim b'fanim es traducida generalmente como "cara a cara", en


sentido literal se lee "cara en la cara", esto sugiere que panim se puede entender en su
sentido alternativo de "interior" implicando la asimilación de la Esencia de Di-s ("interior")
dentro del alma del pueblo de Israel. De aquí que la primera palabra de los Diez
Mandamientos, Anoji ("Yo soy"), es interpretada en su origen, como el acrónimo de: ana
nafshi quetavit iehavit, "Yo he escrito y entregado Mi Esencia".

En conclusión, vemos que la palabra cabalá implica una capacidad para establecer
correspondencias apropiadas. Por esta razón, gran parte del discurso cabalístico se interesa
por las correspondencias y paralelismos implícitos dentro de la Creación. Este modo de
discurso, guía en forma constructiva y disciplina el propio coaj hamedamé, el "poder
asociativo" de la conciencia, responsable de intuir conecciones escondidas dentro de la
realidad.

Este poder innato tiene la tendencia, si se deja descontrolado, de invitar a fantasías y otras
imaginaciones distorsionadas, dirigidas sólamente a gratificar los propios sentidos y el ego.
Esto es identificado en el pensamiento jasídico, como la raíz psicológica de la inclinación
del hombre al mal. El estudio de la cabalá ayuda a rectificar este poder, guiándolo en la
dirección de las asociaciones positivas, las que expresan la armonía dentro de la Creación, y
eventualmente hasta un nivel más elevado, unirse con su Divina unidad y unicidad.

Estamos ahora mejor preparados para apreciar la obra de rabi Isaac y otros maestros
jasídicos, que exponen sus ideas a través del uso de modelos paralelos. Es importante
comprender, que cuando uno trata de articular correspondencias, hay marcos de referencia
concientes e inconcientes que nos guían en el proceso.

La Torá misma nos provee de los prototipos necesarios para ordenar conceptualmente
nuestra realidad. Estos modelos difieren de acuerdo con el número de niveles de
correspondencia que uno está interesado en articular. Por ejemplo, puede uno querer
expresar cuatro niveles de correspondencia, el clásico marco de referencia en cabalá es el
inefable Nombre de Di-s de cuatro letras (Havaiá); diez niveles, siempre se refieren a las
diez emanaciones Divinas (sefirot) dentro de la Creación; trece niveles, con los trece
atributos de misericordia Divina, etc.. (La importancia de tales modelos como herramientas
educacionales está insinuada en la Agadá de Pesaj, el motivador esencial del judío, que
concluye con una canción titulada "¿Quién sabe uno?" (ejad mi iodea), delineando en forma
de verso, trece modelos de correspondencia, clasificados desde un Di-s hasta los trece
atributos de misericordia.)

Sugiriendo una correspondencia entre las "tres cabalot" y los siguientes conceptos del
Tania, rabi Isaac aspira a transplantar la esencia del primer modelo en el segundo,
enriqueciéndolo y dando nacimiento a un nuevo y profundo entendimiento.

También podría gustarte