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MANUAL DE DERECHO PROCESAL CIVIL CON ENFASIS EN LAS TERCNICAS DE ORALIDAD

INTRODUCCION
El Manual tiene una doble finalidad: primero, afianzar el estudio de las bases teóricas referenciales sobre los que
se fundamenta el Código Procesal Civil; segundo, ayudar a las y los abogados y abogadas a reflexionar sobre el
marco estratégico curricular que se ha venido construyendo, guiándolo y haciéndole recordar los elementos
didácticos que le ayudarán en el desarrollo de cada una de las unidades temáticas que se impartirán en esta
acción formativa.
Este manual reafirma la aplicación de una metodología activa, que estimamos permitirá una mayor apropiación
del contenido de la Ley N° 902, Código Procesal Civil, mediante el desarrollo de un proceso de enseñanza-
aprendizaje, que exigirá en todo momento la realización de variados ejercicios prácticos, en el afán de pautar la
adquisición de competencias, habilidades y destrezas de la materia de Derecho Procesal Civil y de las Técnicas
de Litigación Oral.
Se ofrecen los principales elementos para llevar de la mano a las y los participantes en la construcción de las
sesiones de aprendizaje de cada uno de los módulos de esta acción formativa, haciendo énfasis en el enfoque
metodológico y en la manera de hacer el seguimiento y evaluación de cada uno de los ejercicios prácticos sobre
casos hipotéticos y reales.
Este Manual contiene siete módulos temáticos, denominados: POTESTAD JURISDICCIONAL Y PROCESOS;
LITIGACIÓN ORAL PARA EL DESARROLLO DE LAS AUDIENCIAS; GENERALIDADES DEL PROCESO;
TIPOS DE PROCESOS: LOS PROCESOS DECLARATIVOS Y EL PROCESO ESPECIAL MONITORIO; LOS
RECURSOS; EJECUCIÓN FORZOSA; ACTOS DE JURISDICCIÓN VOLUNTARIA.
MÓDULO V: LOS RECURSOS
COMPETENCIA ESPECÍFICA: Distingue y aplica el sistema de impugnación de las resoluciones judiciales en el
código Procesal Civil en cuanto a su interposición, tramitación, resolución y efectos, como una manifestación al
derecho de la doble instancia, las garantías procesales constitucionales y la tutela judicial efectiva.
1.- LOS RECURSOS
1.1 Disposiciones generales:
En el tema de los recursos, se abordan los distintos mecanismos previstos para revisar la validez de las
resoluciones judiciales, regulado en dos grandes categorías: la de los recursos propiamente dichos y otro medio
de impugnación.
Los recursos son instrumentos de censura de las resoluciones que no han alcanzado firmeza; en cambio los
medios de impugnación son acciones extraordinarias, independientes y autónomas para solicitar que se
rescindan los efectos de la cosa juzgada de determinadas sentencias.
Dentro de las Disposiciones Generales, se regulan: la legitimación para impugnar, el desistimiento de los
recursos y sus clases, la prohibición de la reforma en perjuicio del recurrente, el cómputo de los plazos y la
decisión de los recursos.
El “derecho a recurrir” se integra dentro del derecho fundamental al debido proceso, contemplado en el artículo
34 de la Constitución Política y constituye una manifestación del principio de audiencia. Se ofrece como una triple
garantía contra la arbitrariedad, el error judicial y eventuales situaciones de desajuste manifiesto entre lo juzgado
y la realidad que, precisamente por ello y aunque no medie responsabilidad del órgano judicial, exigen una
pertinente corrección.
Se concede el derecho a impugnar a las “partes” que han resultado afectadas negativamente por la resolución de
que se trate. Bajo esta categoría habremos de situar, en primer término, a quienes han actuado como tales en el
proceso correspondiente, en el que recae la resolución impugnada, ya sea desde un principio (como demandante
o demandado) o ya sea incorporándose después al mismo, antes de que finalice el proceso (terceros
intervinientes) y a los demás sujetos alcanzados por la resolución.
En materia de recursos rige de manera absoluta el principio dispositivo, también llamado por un sector de la
doctrina como de instancia de parte, en las tres facetas que pueden reconocerse del mismo: inicio, delimitación y
fin de la controversia.
Dentro de este principio dispositivo se contempla el desistimiento de los recursos, donde de manera clara se
establece que el o los recurrentes pueden desistir en cualquier momento procesal, antes de la sentencia y en el
caso del apoderado se preceptúa que éste solamente puede dejar de interponer un recurso o desistir de él, con
mandato expreso de su poderdante.
Según el principio de prohibición de la reforma en perjuicio del recurrente, la resolución que resuelve un recurso
nunca podrá empeorar la situación de quien recurre, excepto cuando la otra parte también hubiere formulado un
recurso sobre lo mismo. Esto es la expresión del contenido básico del principio dispositivo.
Las clases de recursos que se establecen son el de: reposición, apelación, casación y el de denegatoria
de admisión, también conocido en nuestro foro recurso de hecho.
1.2 Recurso de Reposición, Procedencia y Trámite
El recurso de reposición es el único recurso no devolutivo que lo resuelve el mismo juzgado o tribunal que dictó la
resolución cuestionada.
→ Procedencia:
La reposición procede contra todas las providencias y autos no definitivos, a fin de que la misma autoridad que
los dictó pueda proceder a su reconsideración, sin perjuicio de la continuación del proceso.
En la petición de reposición debe expresarse la infracción legal que contiene la resolución impugnada, con una
sucinta explicación de las razones de la parte recurrente.
→ Trámite.
Se ha optado por una tramitación breve y sencilla en la cual se puede distinguir dos procedimientos:
a) Uno esencialmente escrito que es de aplicación cuando la resolución que se recurre se ha dictado también en
forma escrita. Se interpone dentro del plazo de tres días a partir del día siguiente de la notificación. Si es
manifiestamente inadmisible la autoridad judicial lo rechaza sin ningún otro trámite. Si lo admite, concede tres
días a la contraparte para que formule oposición; plazo que una vez transcurrido la autoridad judicial resuelve
mediante auto en un plazo de tres días.
b) Si la resolución impugnada se hubiere dictado durante una audiencia oral el recurso se interpone en el mismo
acto verbalmente, resolviendo la autoridad judicial de inmediato sobre su admisibilidad, escuchando a la otra
parte y resolviendo en el mismo momento. Este procedimiento oral es necesario por la implementación de un
sistema basado en la oralidad evitando las posibles disfunciones que se derivarían de recurrir por escrito de
decisiones adoptadas oralmente.

Son dos las cuestiones que interesa resaltar del régimen del recurso de reposición:
1.- La primera es que se ha establecido la obligación de fundamentar el recurso debiendo citarse el precepto
infringido y explicarse sucintamente las razones del recurrente. Esto significa que el recurso de reposición no solo
exige que la resolución recurrida haya causado perjuicio o gravamen, sino también que se haya producido
infracción de un precepto legal procesal.
2.- La segunda tiene que ver con la eliminación de los recursos de apelación directos contra resoluciones que
solamente contribuyen a dilatar y entorpecer el curso del proceso. Por esta razón, tanto en la tramitación escrita
como en la oral de la reposición, no cabe recurso posterior alguno contra la decisión judicial que resuelve el
recurso, pero permite que el motivo rechazado en reposición pueda ser reproducido en el recurso que se
interponga contra la resolución definitiva, (apelación diferida).
1.3 Recurso de Apelación, Procedencia y Trámite
Define Couture la Apelación, “como el recurso concedido a un litigante que ha sufrido agravio por la sentencia del
juez inferior, para reclamar de ella y obtener su revocación por el juez superior”.
Del anterior concepto distinguimos tres elementos:
a) El objeto mismo de la apelación, o sea el agravio y su necesidad de reparación por acto del superior. Es la
operación de revisión a cargo del superior sobre la justicia o injusticia de la sentencia apelada.
b) Los sujetos procesales, es decir, quienes pueden o no deducir oposición; en términos técnicos quienes están
legitimados para apelar.
c) Y un tercer elemento, los efectos de la apelación: interpuesto el recurso se produce la inmediata sumisión del
asunto a la autoridad judicial superior.
→ Procedencia: En el Código se regula la apelación, partiendo de la idea de generalizar y extenderla lo más
posible, de manera que todas las sentencias, así como los autos definitivos y otros que la ley expresamente
señale, dictados por los juzgados locales o de distrito, sean susceptibles de ser recurridos en apelación.
Por rigor doctrinal y para evitar innecesarias confusiones, no se reguló un pretendido efecto suspensivo o no
suspensivo de la apelación, quedando claramente establecido que la apelación contra la sentencia
desestimatoria de la demanda y de los autos que ponen fin al proceso, en ningún caso tendrá efecto suspensivo,
conservando la autoridad judicial su competencia para las actuaciones derivadas de la resolución, sin que
proceda actuar en sentido contrario a lo que se hubiera resuelto.
Los órganos competentes para conocer la apelación se ha fijado de la siguiente forma:
 De los juzgados locales, el juzgado de distrito.
 De los juzgados de distrito y locales en los casos expresamente señalados por la ley, el tribunal de
apelaciones de la circunscripción correspondiente.
El Código contempla la apelación diferida, en vista de que se han eliminado todos los recursos de apelación
directos contra autos, que más bien constituían un elemento para dilatar y entorpecer el curso de primera
instancia.
De esta forma, lo que se propone es diferir y concentrar en el recurso de apelación contra la resolución definitiva,
todos los motivos desestimados en la reposición, si así lo estima oportuno el recurrente.
Los agravios de aquellas resoluciones deberán hacerse valer de forma diferida, mediante el recurso de apelación
de la sentencia definitiva, que podrá fundarse exclusivamente en la reparación de dicho agravio, concluyendo
que la falta de apelación de la resolución definitiva determina la ineficacia de las apelaciones diferidas que se
hubieren planteado.
El recurso de apelación diferida quedará condicionado a que la parte reitere en la apelación, lo protestado
oportunamente y que el punto tenga trascendencia en la resolución final.
La falta de apelación del auto o sentencia definitiva determina la ineficacia de las apelaciones diferidas.
El tribunal superior resolverá la apelación diferida planteada, en la propia sentencia en que se resuelva el
recurso.
→ Trámite.
En el recurso de apelación se pretende lograr la mayor sencillez y simplificación del procedimiento para su
interposición y formalización. Se estructura en dos fases distintas, una de instrucción del recurso, que se produce
ante el mismo órgano que dictó la resolución recurrida y otra estrictamente decisoria que se sigue ante el
superior jerárquico.
La interposición del recurso por el recurrente se hará dentro del plazo de diez días desde la notificación de la
resolución que se impugna, debiéndose expresar los agravios en el mismo escrito de interposición. No basta con
alegar la existencia de un perjuicio o gravamen genérico, sino que debe tratarse de perjuicios concretos
derivados del fallo recurrido.
La autoridad judicial examinará si la apelación es admisible o no, y dentro de tres días la admitirá mediante auto,
si cumple los requisitos. En caso contrario la inadmitirá de igual manera; contra este auto solo cabe el recurso por
denegatoria de admisión.
Una particularidad digna a destacar es el hecho de que si el apelante interpone el recurso en tiempo, pero el
escrito contiene alguna omisión que pueda ser subsanable, ya sea de contenido o alcance meramente formal, la
autoridad judicial le concederá un plazo de cinco días para que la subsane; transcurrido ese plazo, cumplida o no
la subsanación, resolverá sobre la admisión del recurso.
Admitida la apelación, se concederá diez días al apelado para que conteste agravios, plazo dentro del cual puede
adherirse a la apelación, en lo que le resulte gravosa la resolución recurrida. En caso de adhesión se le concede
al recurrente inicial diez días para que conteste. Si la apelación fuera admitida a trámite, se remitirá lo actuado al
superior respectivo para que decida sobre el recurso, emplazándose a las partes para que se personen ante el
superior en un plazo de cinco días.
La práctica de prueba en segunda instancia, deberá proponerse en los escritos de interposición o de contestación
de agravios, quedando restringida a casos determinados:
1) La que hubiese sido denegada indebidamente, siempre que se hubiere intentado la reposición de la resolución
denegatoria o formulado la oportuna protesta contra la resolución que declare la inadmisión.
2) La que se hubiera admitido, pero no se pudo practicar por imposibilidad no imputable a la parte proponente.
3) La que se refiere a hechos nuevos o de nuevo conocimiento.
También se contempla que el demandado declarado rebelde podrá pedir en la segunda instancia que se
practique la prueba que, por cualquier causa que no le sea atribuible, no se haya podido practicar en la primera
instancia, petición que deberá hacer al personarse en los autos después del momento establecido; ésta es una
novedad.
El apelado dentro del plazo concedido para personarse, también podrá exponer ante el juzgado o tribunal
respectivo, las causas de inadmisibilidad del recurso que considere existentes.
Recibido el expediente en segunda instancia y personadas las partes, el juzgado o tribunal deberá decidir en los
cinco días siguientes, sobre las causas de inadmisión del recurso en caso de haber sido alegadas por el
recurrido. Cuando se rechace la inadmisión, en el mismo auto se procederá a convocar a audiencia, en su caso.
El auto que declara la inadmisión del recurso, dejará firme la resolución recurrida, imponiendo las costas al
recurrente y ordenando la devolución de las actuaciones al juzgado de origen. Dicho auto es irrecurrible.
El juzgado o tribunal, a solicitud de parte y si fuera necesario, convocará y celebrará una audiencia conforme el
proceso sumario establecido en el Código, donde las partes alegarán lo que consideren oportuno en apoyo a su
expresión y contestación de agravios, admitiéndose y practicándose la prueba cuando proceda, en la misma
audiencia.
Concluidas las actuaciones se dictará sentencia dentro del plazo de veinte días; no obstante la autoridad judicial
podrá emitir oralmente su fallo una vez concluida la audiencia, para dictar posteriormente la sentencia.

Ejecución Provisional.
El juzgado que hubiere dictado la resolución recurrida solo podrá conocer, mientras dure la tramitación de la
apelación ante el órgano superior, de las actuaciones relativas a la ejecución provisional de la resolución
apelada. Si se solicitó ejecución provisional antes de la remisión del expediente, deberá quedar en el juzgado,
certificación de todo lo necesario para la ejecución de dicha resolución.
Si se solicitó después, el ejecutante pedirá al órgano superior en cuyo poder estén las actuaciones, que libre las
certificaciones necesarias y las acompañará junto con la solicitud de ejecución provisional.
→ Alcance de la Decisión de la Apelación.
Si se apreciare la existencia de infracciones de normas o garantías procesales y estas originan la nulidad
absoluta de las actuaciones o parte de ellas, la autoridad judicial lo declarará así y ordenará la devolución de las
actuaciones para su continuación a partir de la diligencia inmediatamente anterior al defecto que la originó.
Si se trata de infracciones de normas o garantías procesales que originan la nulidad relativa, la autoridad judicial
anulará la resolución apelada y devolverá las actuaciones para que el juzgado de instancia vuelva a decidir sobre
el fondo, únicamente sobre lo afectado por la nulidad.
Si la infracción procesal se ocasionó al momento de dictar sentencia de primera instancia, el juzgado o tribunal
resolverá sobre el fondo del asunto.
La sentencia que se dicte en apelación se pronunciará exclusivamente sobre las cuestiones planteadas en la
interposición del recurso y en el escrito de contestación de agravios.
Contra la sentencia dictada en segunda instancia, las partes podrán interponer el recurso de casación.
1.4 Recurso de Casación, Motivos, Resoluciones Recurribles y Trámite.
El último recurso contemplado en el Código es el de casación que cumple una doble finalidad: tutelar el interés
público y a su vez tutelar el interés privado.
El recurso de casación debe entenderse como una forma de garantizar la igualdad de todos los ciudadanos ante
la ley y la certidumbre jurídica. Además debe reputarse como un instrumento al servicio de la uniformidad
jurisdiccional que se pretende como meta, en la aplicación e interpretación de la norma jurídica. Este concepto de
casación tiene como objetivo que los casos iguales o semejantes sean resueltos de una misma forma y en un
mismo sentido.
1.4.1 Recurso de Casación
→ Motivos de Casación.
1.- Infracción de normas que establezcan derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política.
2.- Infracción de normas de orden procesal:
a) Las que regulen la jurisdicción y competencia.
b) Los actos y garantías procesales cuando su infracción suponga la nulidad absoluta o produjera indefensión.
c) La forma y contenido de la sentencia.
3. Infracción de normas sustantivas aplicables para la resolución del objeto del proceso.
Se entiende por infracción de norma la violación, la interpretación errónea o la aplicación indebida de una
norma.
→ Resoluciones Recurribles.
El recurso extraordinario de casación limita las resoluciones recurribles a:
 Los autos que ponen término al proceso y hagan imposible su continuación.
 Las sentencias dictadas en segunda instancia en los casos de la cuantía fijada por la Corte Suprema de
Justicia
 Cuando la cuantía fuere inestimable,
 Cuando la resolución del recurso presenten interés casacional con la finalidad de unificar jurisprudencia,
independientemente de la cuantía.
HAY INTERES CASACIONAL.
1. Cuando la sentencia recurrida se opone a la doctrina jurisprudencial de la Corte.
2. Cuando la sentencia recurrida dictada por la autoridad judicial de distrito resuelve cuestiones sobre las
que hay contradicción por lo resuelto por otra autoridad judicial de distrito, actuando ambos como
segunda instancia.
3. Cuando exista contradicción por lo resuelto entre los tribunales de apelaciones.
→ Tramitación.
El recurso de casación debe interponerse por escrito dentro de los veinte días siguientes a la notificación de la
sentencia ante el tribunal de apelaciones o juzgado de distrito que haya dictado la resolución contradictoria,
expresando los agravios en el mismo escrito de interposición; es decir, exponiendo la infracción legal que se
considera cometida; y las sentencias que pongan de manifiesto la doctrina jurisprudencial en que se funde el
interés casacional, si fuere el caso.
Interpuesto el recurso ante el tribunal de apelaciones o juzgado de distrito, se examina el escrito para constatar si
reúne los requisitos señalados anteriormente para los efectos de su saneamiento en cinco días y admisión o
inadmisión a trámite.
Si se admitiera, la autoridad judicial notificará a las partes el auto de admisión; el recurrido deberá contestar
agravios en el plazo de veinte días; en su escrito la parte recurrida podrá exponer las causas de inadmisibilidad
del recurso que considere existentes y contestará los agravios en el orden en que fueron presentados.
Si el recurso no se admitiera, el recurrente podrá interponer el recurso por denegatoria de admisión dentro del
plazo de diez días.
Vencido el plazo para contestar agravios, el juzgado o tribunal dentro de los tres días siguientes remitirá el
expediente a la Sala de lo Civil de la Corte Suprema de Justicia y emplazará a las partes para que en el término
de cinco días se personen ante dicha Sala.
Dentro del plazo concedido para personarse ante el superior, la parte recurrida también podrá exponer en su
escrito de personamiento, las causas de inadmisibilidad del recurso que considere existentes.
Una vez recibido el expediente y personadas las partes, dentro de los diez días siguientes, la Sala de lo Civil de
la Corte Suprema de Justicia decidirá sobre la inadmisión del recurso en caso de haber sido alegada por la parte
recurrida.
Cuando se rechace la inadmisión, en el mismo auto se procederá a convocar a la audiencia en su caso. El auto
por el que se declara la admisión o inadmisión del recurso no admite recurso alguno.
El auto de inadmisión será especialmente motivado, y declarará la firmeza de la resolución recurrida, imponiendo
las costas a la parte recurrente y ordenando la devolución de las actuaciones al juzgado o tribunal de apelaciones
correspondiente.
A solicitud de parte y si fuera necesario, la Sala de lo Civil podrá convocar a audiencia, donde las partes alegarán
lo que consideren oportuno en apoyo a su expresión y contestación de agravios, la que una vez concluida se
pasará a deliberar, votar y dictar sentencia en el plazo máximo de treinta días; no obstante la Sala podrá emitir
oralmente su fallo una vez concluida la audiencia, dictando posteriormente la sentencia en el plazo señalado en
el Código.
Cuando no sea posible la deliberación inmediata, el presidente de la Sala señalará dentro del plazo no mayor de
diez días, el lugar, fecha y hora para su discusión y votación. No podrá excusarse de intervenir en la discusión o
acuerdo ninguno de los magistrados que hubieran concurrido a la audiencia.
Cuando no se celebre audiencia, la Sala en el plazo máximo de treinta días pasará a deliberar, votar y dictar
sentencia.
También se regula el contenido de la decisión, cuando sea estimatoria y la desestimación de la casación,
declarando en este caso la irrecurribilidad de la sentencia, y si la Sala apreciara que el fallo es ajustado a
derecho, pero si existe error en la fundamentación jurídica, corregirá la motivación, pero desestimará el recurso,
para que el fallo sea adecuadamente fundamentado.
1.5 Recurso por Denegatoria de Admisión.
Este recurso tiene por finalidad permitir que el recurrente en apelación o casación, pueda acudir directamente
ante el órgano superior que ha de conocer del recurso cuando no se le haya admitido, para que sea examinado
el auto denegatorio.
→ Tramitación: La tramitación es sencilla; en el caso de la apelación, una vez denegado el recurso la parte
recurrente pedirá dentro de tercero día de notificado, fotocopia a su costa de:
 Auto o sentencia impugnada (o) y su notificación.
 Escrito de interposición del recurso.
 Negativa del recurso.
Tratándose del recurso de casación, la parte recurrente deberá pedir fotocopias de igual índole, debidamente
razonadas por secretaría.
 Fotocopias del auto o sentencia impugnada del juzgado o tribunal y su notificación,
 Escrito de interposición de la casación.
 Auto denegatorio y su notificación.
- Competencia: Será competente para conocer del recurso por denegatoria de admisión, el juzgado o tribunal
que debiera resolver el recurso de apelación y la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia en el caso de la
denegatoria del recurso de casación.
Los requisitos para interponer dicho recurso, son los siguientes:
 Por escrito directamente ante el órgano competente para conocerlo en los 10 días siguientes a la entrega de
la copia certificada.
 El escrito deberá contener los fundamentos para la estimación del recurso denegado, acompañándose el
poder y las copias certificadas.
Se encuentra previsto que el órgano competente para conocer del recurso interpuesto, examine si cumple con los
requisitos legales, y si así fuera, en el plazo de cinco días mediante auto, ordenará que continúe con su
tramitación.
Si el recurso fuera infundado, se declara la firmeza de la resolución recurrida, notificándose a las partes y al
órgano judicial inferior, condenándose a la parte recurrente, al pago de las costas del recurso. En ningún caso se
podrá reclamar la remisión de los autos originales.
La interposición y tramitación del recurso por denegatoria de admisión no suspende la eficacia de la resolución
recurrida.
1.6 Acción impugnatoria de rescisión de sentencia firme.
Cuando el demandado se encuentra en rebeldía de forma plenamente consciente, siendo conocedor de la
existencia de un proceso contra él, sin haberse personado porque no ha querido hacerlo, el proceso continuará
hasta dictar sentencia, la que podrá ser de condena. Nada se debe objetar en este sentido porque la rebeldía
está injustificada a todas luces.
La acción impugnatoria de rescisión de sentencia firme, se dirige contra una sentencia firme, que pretende
remediar situaciones de indefensión de aquellos demandados que han permanecido inactivos durante el proceso,
por razones que no pueden imputárseles. Solo está pensada para una situación de rebeldía involuntaria,
teniendo esta pretensión un carácter subsidiario en relación con otros medios de impugnación (apelación y
casación).
→ Causas.
Se establecen motivos para permitir al demandado rebelde esta acción, tales como:
1. Caso fortuito o fuerza mayor ininterrumpida que le haya impedido comparecer en todo momento, aunque
haya tenido conocimiento del proceso por habérsele notificado en forma.
2. Por desconocimiento de la demanda y el proceso, ya sea porque no llegó a su poder la notificación por
causa que no le sea imputable, o porque se haya comunicado por edictos y no haya estado en el país,
justificando que no pudo tener acceso a los medios en que se difundió o publicó la comunicación.
La competencia para conocer de la pretensión, corresponde a la Sala civil del tribunal de apelaciones del lugar
donde se hubiera seguido el proceso en primera instancia.
Esta elección, se debe a que de esta manera la decisión sobre la procedencia de la audiencia, no quede en
manos de la autoridad judicial de la primera instancia ni se atribuye tampoco a la Corte Suprema de Justicia, que
debe ceñir su competencia a las cuestiones de derecho, siendo así que la rescisión de sentencia firme debe
estimarse o no, sobre la base de cuestiones de hecho, no de derecho.
→ Trámite.
La interposición de la rescisión está sometida a su ejercicio a unos plazos de caducidad, que varía según el
demandado haya o no recibido notificación personal de la sentencia que le adversa: tres meses, si lo notificaron
por cédula o edicto, siempre y cuando no se hayan utilizado los recursos ordinarios, establecidos en el Código,
cuyo plazo puede ampliarse hasta un máximo de doce meses, si subsiste la fuerza mayor.
Este proceso debe comenzar por medio de demanda a la que se aplica el régimen establecido para el proceso
declarativo. Si se admite la demanda, el tribunal solicita las diligencias y emplaza a todos los que hubieren
litigado al efecto de darles audiencia y que puedan formular sus alegaciones, por un término de quince días. Una
vez contestada o no la demanda se sigue el trámite del proceso sumario.

→ Efectos.
La decisión del Tribunal puede consistir en estimar procedente la rescisión de sentencia firme o no, dictando al
efecto la correspondiente sentencia que en cualquiera de los casos es irrecurrible.
Si la Sala de lo Civil del Tribunal de Apelaciones estimara procedente la pretensión, declarará la rescisión de la
sentencia firme dictada en rebeldía, ordenará se reabra el proceso anterior conservándose la demanda original, a
efecto de conceder nueva audiencia solicitada por el que fue declarado rebelde, y librará certificación del fallo
para agregarla en el proceso anterior, devolviendo el expediente al juzgado de origen en el término de cinco días,
sin imposición de costas.
Si desestima la demanda, condena en costas al demandado rebelde que instó el proceso de audiencia.
Una vez radicadas las diligencias en el juzgado de origen, se conserva la demanda original, se emplaza al
demandado y continúa la tramitación respectiva hasta dictar sentencia, contra la que podrán interponerse los
recursos previstos en el Código.
Las alegaciones realizadas por las partes que comparecieron en el proceso anterior, conservarán su valor,
siempre que se hayan realizado con observancia de las normas que rigen el procedimiento. Si el demandado no
contesta la demanda, se entenderá que renuncia a ser oído y se dictará nueva sentencia en los mismos términos
que la rescindida. Contra esta sentencia no se dará recurso alguno.
La rescisión de sentencia firme dictada en rebeldía, constituye una vía de tutela excepcional que se concede a
aquellos demandados declarados en rebeldía, que se encuentran en esta situación por una causa que les es
involuntaria, teniendo por finalidad el reabrir de nuevo la causa con la plena participación del demandado rebelde.
CASO PRÁCTICO
Honorable Sala Civil del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Las Segovias.
Soy, Orlando Velásquez Jarquin, mayor de edad, casado, Abogado y Notario Público e identificado con cédula de
identidad ciudadana número 001-280579-0073L y carné emitido por la Corte Suprema de Justicia número 8642,
actuando en calidad de apoderado general judicial del señor Pánfilo Jiménez, quien es mayor de edad, soltero,
Ingeniero agrónomo, identificado con cédula de identidad ciudadana número 203-080856-0093J.
Relación de Hechos.
Mi representado don Pánfilo es socio minoritario de la empresa textilera “El Hilo S.A”, cuyo domicilio legal está
situado en la ciudad de Estelí.
En el año dos mil doce ocurrió una crisis económica en la empresa textilera, lo que llevó al cierre de la misma y
su correspondiente liquidación. Ante tal situación, la socia mayoritaria Ivette Rodríguez demandó a mi
representado, en su carácter personal, con acción de daños y perjuicios, alegando que el señor Pánfilo Jiménez
es el responsable de la quiebra de la empresa textilera; sin embargo desde el año dos mil once, mi representado
tenía su domicilio personal en la ciudad de Managua, hecho que era del pleno conocimiento de su demandante,
aun así la señora Rodríguez interpuso demanda contenciosa en el Juzgado de Distrito Civil de Estelí, solicitando
se condenase a mi representado al pago de daños y perjuicios.
El señor Pánfilo en todo momento desconoció la existencia de la referida demanda civil, por cuanto fue notificado
en una dirección que no correspondía a su domicilio personal. En razón de lo anterior, mi representado no logró
contestar la demanda y fue declarado rebelde. El caso siguió su curso, finalizando con una sentencia en contra
de mi representado, la que a la fecha se encuentra firme.
Siendo que el señor Pánfilo Jiménez desconoció la demanda en su contra, vengo ante vuestras autoridades a
interponer la acción impugnatoria de rescisión de sentencia firme.
Estimado discente:
1. ¿Existe causa para que proceda la acción impugnatoria de sentencia firme? Justifique.
2. Argumente las causales de impugnación en el presente caso.
3. De la resolución que resulte de este caso ¿qué proseguiría para las partes?