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¿Qué son los retiros de Emaús?

Dado el creciente interés de nuestros lectores acerca de los retiros


de Emaús, traemos a colación hoy, de nuevo, una entrevista a Raúl
M. Mir, coordinador de varios de estos retiros, que explica esta
experiencia que ha llevado a muchas personas a ser removidas
interiormente por el amor de Dios.

 ¿Dónde surge el retiro de Emaús?


 ¿Forma parte de algún movimiento?
 ¿Por qué hay tantas conversiones?
 ¿Son retiros elitistas?

¿Dónde surge el retiro de Emaús?


Desde su fundación en Miami en 1978, los retiros de Emaús se han convertido en un
fenómeno religioso que ha transformado la vida de miles de personas en el mundo. A
España llegaron en 2009 de la mano del padre Enrique González Torres, de la
parroquia de San Germán de Madrid, que vio en ellos una manera de revitalizar y
fortalecer la fe de sus parroquianos. Anualmente se celebran en esta parroquia dos
retiros para hombres y mujeres a lo largo del año. Con el tiempo han acogido el retiro
otras parroquias de la diócesis de Madrid y de Getafe. En el año 2010 los retiros
llegaron a Barcelona y más tarde se han implantado en Solsona (Lérida), Jerez,
Zaragoza, Valencia, A Coruña, Palma de Mallorca y Bilbao. Próximamente se abrirán en
otras diócesis de España.

Es difícil describir la experiencia de Emaús, un retiro que se debe experimentar


personalmente para comprender cómo uno puede llegar a ser removido
interiormente por el amor de Dios. Tratamos de hacerlo con Raúl M. Mir que ha sido
coordinador de varios retiros y junto al padre Felipe Simón, de la parroquia de San
Sebastián de Badalona, y otros laicos introdujo los retiros en Barcelona y en otras
zonas de España. Profundamente marcado por su experiencia en Emaús, este catalán
padre de familia reconoce que el éxito de los retiros es «la sutileza con la que el Señor
te toca de forma muy profunda el corazón para transformar tu vida».

¿Cómo surgieron los retiros Emaús?


Myrna Gallagher, una mujer de oración entregada al servicio a la Iglesia y movida por
la gracia de Dios, había sido nombrada por el padre David G Russell directora de
Educación Religiosa de la Parroquia de St. Louis en Miami junto a un equipo de cinco
mujeres. Juntas quisieron organizar un retiro en el que la gente, además de abrir su
corazón, tuviera tiempo de reflexionar, orar y experimentar la maravillosa verdad de
que Dios es amor y de que «Jesucristo ha resucitado» y camina a nuestro lado. Tras
mucha oración propusieron al obispo de la Arquidiócesis de Miami celebrar un retiro
diferente de un fin de semana que versaría sobre la lectura del Evangelio según san
Lucas, 24: 13-35 en ese encuentro entre los discípulos de Emaús con Cristo Resucitado
y en el que los participantes pudieran testimoniar el amor y la misericordia de Dios.

El éxito fue tan rotundo, la experiencia abrió los ojos de tantos para reconocer al
Cristo vivo caminando con ellos a lo largo de su propia vida, hubo tantos corazones
sanados, que hombres y mujeres de la parroquia lo extendieron a otras parroquias de
la ciudad y a otras ciudades de Estados Unidos, Europa, el Caribe y América Central y
del Sur. Incluso ha llegado a Cuba y a China a través de movimientos clandestinos.
Hasta hoy. En Argentina, siendo arzobispo de Buenos Aires, el Santo Padre los acogió
con gran entusiasmo dándole cabida en su diócesis.

¿Forma parte de algún movimiento?


¿De qué institución de la Iglesia depende Emaús?

Emaús no forma parte de ningún movimiento; es, en realidad, un apostolado de las


parroquias que impulsan los laicos y que está muy en relación con el espíritu de la
Nueva Evangelización que promueve la Iglesia. Lógicamente cuenta con el
acompañamiento espiritual de sacerdotes para la celebración de los sacramentos de la
confesión y la Eucaristía. Son retiros para hombres y mujeres que se celebran por
separado porque nuestros sentimientos y nuestras emociones son diferentes. Diría
que supone una renovación interior espiritual profunda siguiendo paso a paso el
itinerario del pasaje de los discípulos de Emaús recogido en el Evangelio de san Lucas
(Lc 24, 13-35).

Por tu experiencia como organizador de alguno de ellos, ¿qué son los retiros de
Emaús? ¿Cuál es su esencia que los hace diferentes de otros retiros espirituales?

Yo los definiría como una experiencia inolvidable, única. Un encuentro muy íntimo y
personal con el Amor misericordioso de Dios. He sido testigo directo de cómo cientos
de personas, muchas de ellos amigos míos con el corazón muy duro y llenos de
heridas y sufrimientos, y que han participado en los retiros han salido con una fe más
firme, liberados de los miedos que atenazaban su vida, con una esperanza renovada,
con una sanación espiritual de su corazón y, sobre todo, con muchas heridas sanadas y
mucho amor en su interior. ¡Y con la necesidad de contarlo porque lo que se vive en
Emaús perdura en el corazón del participante durante mucho tiempo!
¿Qué sucede en un retiro de Emaús para que se produzcan tantas conversiones?

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El retiro de Emaús implica retirarse del mundo del viernes por la tarde al domingo por
la tarde en un ambiente donde el Espíritu Santo es el guía. Durante este tiempo el
testimonio de vida de algunos laicos tiene un papel preponderante. Las experiencias
personales relacionadas con el amor, el sufrimiento, el perdón, la oración, las
máscaras de nuestra vida, las relaciones interpersonales, la sanación física y
espiritual, entre muchos otros temas, permiten a los asistentes salir del retiro con
propósitos renovados y nuevas prioridades en su vida.

¿Por qué hay tantas conversiones?


Además, el material que reciben les compromete vivamente con su fe, con su realidad
personal y espiritual y los sitúa a la altura de su vocación como cristianos. La idea
fundamental es experimentar el amor de Dios en nuestra vida, no olvidar que Cristo
camina a nuestro lado, no olvidarse nunca de lo vivido para alcanzar el más
importante los principios básicos de este retiro: sentirse amado por Dios y en Él y por
Él amar también a los que nos rodean. Sentirse amado para dar amor.

¿Qué ocurre cuando los participantes después de vivir la experiencia de este


retiro chocan con la realidad del día a día, con sus problemas y complejidades?

Se trata de salir del retiro convertido en un verdadero faro del Espíritu Santo en la
sociedad para iluminar a las personas de nuestro entorno.

En Emaús, cuando acudes con el corazón abierto, te cambia la perspectiva de la vida


en el plano personal pero también en el espiritual. Comprendes que vivir una vida
impregnada por el amor a Dios, lleno de esperanza, redunda grandes beneficios
personales por muchos sufrimientos, problemas y congojas que tengas.

Se trata de renovar la vida desde el corazón. He sido testigo directo de auténticos


milagros en estos retiros: testimonios de perdón y de misericordia, conversiones
auténticas, reconciliaciones entre hermanos o amigos, matrimonios rotos que se han
dado una nueva oportunidad, superación de heridas profundas, desesperanzas que
desaparecen porque abrazan el amor de Dios… Siempre digo que hacer Emaús es un
regalo que los participantes se hacen a su vida para encontrarse con el Señor cara a
cara, para renacer como hijos de Dios y ser capaces de creer y amar.

Perdón y misericordia, ¿en qué grado se manifiestan estos dos principios en los
retiros de Emaús?

Son dos de los pilares fundamentales. En Emaús el participante siente en su corazón el


anuncio de la misericordia. Pero de una manera vivencial. Y lo siente porque tiene un
encuentro personal muy radical con Cristo que es la misericordia divina en persona.
En este retiro, tan iluminado por la fuerza del Espíritu Santo, ocurren cosas tan
especiales que el encuentro cara a cara con Cristo implica darse de bruces con la
misericordia de Dios que es infinita. Una misericordia que revela su corazón, su
rostro, su ternura, su amor desbordante. Y, cuando uno se siente amado, crece en el
gozo de ser redimido y de ser perdonado. Sentirse amado por Dios a pesar de las
cargas que atesoramos provoca una alegría inmensa. Todos somos, en cierta manera,
hijos pródigos pero el arrepentimiento es la medida de la fe y necesitamos regresar
con alegría a la casa del Padre que sale a nuestro encuentro, misericordioso, con los
brazos abiertos. En Emaús te das cuenta de que es posible transformar nuestros
egoísmos en alegre humildad y sencillez, que es posible recomponer relaciones justas
y llenas de amor con los demás y con Dios. Y eso pasa por aprender a perdonar,
aprender a amar y aprender a ser misericordiosos.

¿Son retiros elitistas?


Algunas críticos catalogan estos retiros como una moda espiritual para
personas que gozan de una condición social acomodada. ¿Se pueden considerar
retiros elitistas?

Discrepo con esta afirmación que tal vez sea producto del desconocimiento. Los
retiros van dirigidos a todo tipo de personas. A laicos y religiosos de todos los
carismas y sensibilidades de la Iglesia. Personas alejadas de la Iglesia o de otras
confesiones. Bautizados y no bautizados. Personas con un vida sacramental tibia,
alejadas de la fe, llenos de desesperanza y mucho sufrimiento. Todos, en definitiva,
tenemos la necesidad de experimentar el amor de Dios en nuestra vida, un amor que
no pone barreras a los seres humanos. Todos necesitamos experimentar el amor de
Dios en nuestra vida.
En España, que es la realidad que más conozco, hay retiros en parroquias de zonas
acomodadas como también las hay en parroquias humildes en barrios sencillos. A los
retiros acuden personas de todas las condiciones sociales. Personas con una situación
acomodada y gentes de condición social más sencilla. Todos somos hijos de Dios,
todos tenemos nuestras heridas y todos tenemos que tener la oportunidad
experimentar el amor de Dios, todos tenemos la necesidad de vivir una jornada
transformadora producto del encuentro con el amor de Jesús. No hay nada más
impresionante que sentir como Dios te ama. Y la demostración de lo que digo es que
un obispo nos ha pedido a un pequeño grupo de laico que organicemos en su diócesis
un retiro destinado a los más pobres de su ciudad: exdrogadictos, expresidiarios,
desheredados, gentes sin techo… ¿o acaso no nos dice Cristo que hemos de anunciar el
Evangelio a los más pobres y que Él ha sido enviado para proclamar la libertad a los
cautivos, recuperar la vista a los ciegos y dar libertad a los oprimidos?

por INFOVATICANA.

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