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PRIMEROS AUXILIOS

Se denomina como primeros auxilios a aquellos primeros procedimientos y técnicas


básicos e inmediatos que cualquier persona sin necesidad de ser
un profesional médico le propinarán a una persona víctima de un accidente o de una
dolencia repentina. Esto no reemplaza a la atención médica, pero ayuda a
restablecer a persona si fuera necesario la atención de un médico especializado.

Los primeros auxilios no son solo un conjunto de habilidades, también implica la


capacidad de determinar la respuesta adecuada a una enfermedad o lesión
específica.

Todas estas respuestas serían apropiadas porque los primeros auxilios abarcan toda
la gama de ayuda y asistencia médica que se le brinda a un paciente o víctima, es
decir no solo a una persona lesionada, sino también a una persona enferma.

En algunos casos, la medida adecuada de primeros auxilios es suficiente en sí


misma, por ejemplo, poner un curita en un corte o hielo en una quemadura
superficial. Este tipo de primeros auxilios puede ser descrito como autosuficiente.

También hay una categoría amplia en la que primeros auxilios significa literalmente
proporcionar los primeros auxilios propiamente dichos: iniciar un procedimiento como
RCP (resucitación cardiopulmonar) o la desfibrilación en un ataque cardíaco.

LA HISTORIA DE LOS «PRIMEROS AUXILIOS»

Aunque tenemos poca información sobre el humano prehistórico, este debe haberse
enfrentado a muchas situaciones que requieran primeros auxilios se dice que La
primera reanimación exitosa documentada, se remonta a 896 a. c. Por ejemplo,
puede ser que en la antigüedad se hayan desarrollado formas de detener el
sangrado, estabilizar los huesos rotos o determinar si una planta en particular era
venenosa o no.

Con el pasar del tiempo otro aspecto de la historia de los primeros auxilios
involucraba a la guerra fue así y según fuentes afirman que los primeros auxilios
surgieron durante las guerras en el siglo XI, en donde la atención médica era
provista por caballeros religiosos que atendían a peregrinos y a otros caballeros que
resultaban heridos en batallas. De igual manera se organizaban en grupos para dar
entrenamiento que permitiera curar las heridas más comunes en el campo de
batalla.

Los caballeros religiosos pertenecían a las cruzadas impuestas por el Papa que en
ese tiempo los territorios de tierra santa lugares donde vivió Jesús eran invadidos
por los musulmanes, debido a esto se generaron guerras y estos caballeros
atendían en ellas.

Las cruzadas fueron expediciones emprendidas en cumplimiento de un solemne


voto para liberar los Lugares Santos de la dominación musulmana. Se iniciaron en
1095, cuando el emperador bizantino Alejo I solicitó protección para los cristianos de
oriente al papa Urbano II, quien en el concilio de Clermont inició la predicación de la
cruzada.

Con las Cruzadas (mitad del siglo XI) suceden cambios políticos y militares muy
importantes, como consecuencia del avance de invasores de Oriente Medio. Los
turcos ocupan Jerusalén. Las órdenes militares de enfermería, junto con las
Cruzadas, aparecen como consecuencia de estos sucesos. Se desarrollan grandes
expediciones militares, cuyo propósito principal consistió en recuperar la Tierra
Santa y luchar por la defensa de la fe.

El desarrollo de la caballería, la aparición de nuevas órdenes hospitalarias y militares


y la creación de nuevos hospitales dan un empuje al desarrollo de la enfermería, que
incorpora elementos como la obediencia, la severidad y los conceptos de rangos
superiores, algunos de los cuales han acompañado el desarrollo de la profesión
durante cientos de años.

Las órdenes militares de enfermería recogían aspectos religiosos, de caballería,


militares, de caridad, de servicio al prójimo y fervor religioso.

Los cruzados eran identificados como soldados de Cristo y se colocaban una cruz
roja en la cabeza o en el pecho. Este símbolo ha perdurado hasta nuestros días y es
el emblema de la conocida organización internacional Cruz Roja.

Después de esto, fue hasta 1859 cuando se volvió a recurrir a grupos organizados
especializados en primeros auxilios. “ Henri Dunant comerciante que participó de
una batalla se encontró ante la escena sangrienta de una guerra que enfrentó en
Solferino (Italia) a los ejércitos del Imperio Austro-Húngaro y la alianza franco-sarda.
Unos 40.000 hombres yacían muertos o agonizantes en el campo de batalla y los
heridos no recibían atención médica alguna.” Debido a esto él decidió atenderlos
con la ayuda de gente de la zona por aquel tiempo.

Fue así como nació la Cruz Roja, creada oficialmente en 1863 con la adopción del
Primer Convenio de Ginebra; en el cual se establece la neutralidad de los servicios
médicos en las batallas, y se declaran los objetivos principales de esta organización:
mejorar el estado de salud de los habitantes de países en guerra y garantizar la
ayuda a heridos a través de campañas sanitarias.

LA CRUZ ROJA

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, comúnmente


conocido como la Cruz Roja (Internacional) o la Media Luna Roja (Internacional), es
un movimiento humanitario mundial de características particulares y únicas en su
género, por su relación particular con base en convenios internacionales con
los estados y organismos internacionales por un fin verdaderamente humanitario.

Creado por Henry Dunant (1828-1910), mientras estaba dedicado a sus negocios
en Argelia, viajó al norte de Italia muy cerca de Solferino (Italia), el mismo día en que
allí se enfrentaban los ejércitos austriaco, francés y piamontés. Al anochecer, sobre
el escenario de la batalla de Solferino, el 24 de junio de 1859, yacían 40 000
hombres prácticamente abandonados a su suerte, en donde él decidió socorrerlos.

EL BOTIQUIN

El primer botiquín moderno fue desarrollado en 1828 por el médico alemán Wilhelm
Wienerschnitzel, quien se asoció con el ingeniero industrial ruso Dimitri Ivánovich
Votikyn para realizar una producción grande de cajas con instrumentos básicos para
dar los primeros auxilios.

Se denomina botiquín a un elemento destinado a contener los medicamentos y


utensilios indispensables para brindar los primeros auxilios o para tratar dolencias
comunes. La disponibilidad de un botiquín suele ser prescriptiva en áreas de trabajo
para el auxilio de accidentados.

Un botiquín debe contener materiales como:

 Tijeras
 Gasas
 Vendas
 Esparadrapo
 Jabón
 Desinfectante
 Agua oxigenada
 Alcohol
 Termómetro
 Guantes
 Algodón

¿Cómo prevenir accidentes de los niños en la escuela?

La vitalidad y energía de los niños hace que sea complicado evitar este tipo de
accidentes en la escuela. No obstante, debemos tomar precauciones para
prevenirlos como por ejemplo: evitar que los niños corran por el centro escolar, ya
sea dentro del aula, por los pasillos o por el patio.

Enseñarles a abrir las puertas despacio o con precaución para evitar golpear a
ningún compañero, evitar los juegos violentos en el recreo, no empujar a los
compañeros, tener precaución al subir o bajar escaleras para evitar caídas, no
subirse a las sillas o mesas o mantener un orden en el centro para evitar tropezones.

HAY CIERTAS PAUTAS QUE DEBEN TENERSE EN CUENTA PARA APLICAR


PRIMEROS AUXILIOS, AQUÍ LES DEJAMOS ALGUNAS DE ELLAS:

* Evitar el pánico y conservar la calma para poder actuar de manera rápida y eficaz.

* Conseguir ayuda profesional inmediatamente.

* Evitar carreras y gritos innecesarios, esto genera pánico tanto en la persona


afectada como en aquellas que están alrededor, y puede entorpecer la asistencia.

* No mover a la persona sin averiguar su estado ya que se pueden complicar las


lesiones existentes u ocasionar una nueva (sólo se debe mover al lesionado en el
caso en el que se corra peligro en el lugar).

* Si la persona afectada está consciente, es necesario hablarle, preguntarle cómo se


llama, qué día es hoy y si es alérgico a algún tipo de medicamento.

* Aflojar la ropa del accidentado para facilitar la respiración y circulación. No darle de


comer ni de beber.

* Corroborar si la respiración del accidentado es normal, en caso negativo, poner en


práctica aquellas medidas de auxilio imprescindibles, entre ellas la de reanimación
cardiopulmonar básica (RCP), para mantener con vida a la víctima hasta que llegue
la ayuda profesional.

* Una vez atendida la respiración, observar si existen facturas o hemorragias y


atenderlas. En el caso de una hemorragia, verificar que el sitio sea seguro, preguntar
si hay un botiquín y utilizar guantes, si fuese posible, luego, presionar con firmeza la
zona de la hemorragia con una gasa o toalla limpia. Si hay riesgo de fractura en
cualquier parte del cuerpo, es mejor no moverlo.

* Es importante, en todo momento, tranquilizar al accidentado, brindarle seguridad,


confianza y hacerle saber que la ayuda está en camino. El cuidado de alguien que
acaba de tener un trauma serio requiere tanto de un tratamiento físico como apoyo
emocional.

En el caso de que el que sufre de una emergencia médica seas vos, y tenés
sospecha de un episodio cardíaco, la recomendación es girar la cabeza hacia un
lado y toser para así ganar valiosos segundos en los que debes llamar al servicio de
urgencias médicas.

CASOS EN COLEGIOS

 Cuando alguien se atraganta

Hay que animarle a que tosa sin dar palmadas en la espalda. Pero si la tos no es
efectiva y la persona comienza a ponerse morada (o su rostro adquiere una
tonalidad azul, que sería más grave) conviene hacer la maniobra de Heimlich.

Maniobra de Heimlich: para realizarla, colócate por detrás y rodéalo con tus brazos
de modo que tus puños queden por debajo de su esternón.

Tres dedos por encima del ombligo serian la zona donde deberías colocar el puño.

Comprime 5 veces hacia arriba y hacia atrás.


 Si se recibe una descarga eléctrica

No hay que tocar a la persona que está sufriendo una descarga eléctrica. Debes
apartarla de la fuente eléctrica mediante una toalla, palo de escoba, cuerda..

Después, si la persona está consciente, colócala de lado y con una rodilla


descansando en el suelo (es lo que se conoce como posición lateral de seguridad y
permite estabilizar el cuerpo).

Tápalo para que no pierda el calor de golpe, ya que eso podría dañar más el
organismo. Y recuerda que, en estos casos, y aunque aparentemente se haya
reanimado bien, es imprescindible acudir a un médico.
 Ante un golpe en la cabeza

- Aplicar frío localmente (hielo).

- Observar el estado del niño (somnolencia, vómitos etc.).

- En caso positivo trasladar el accidentado al Centro Hospitalario más cercano.

Si solo hay un simple corte o herida

- Lavar la herida con agua (bajo el grifo).

- Procurar detener la hemorragia haciendo presión sobre la herida y aplicar hielo.

 Si se sufre una intoxicación

Si ha ingerido un tóxico, dale pequeños sorbos de agua, pero es importante que no


vomite (no le des leche) porque el tóxico volvería a dañarle. Trasládalo a urgencias y
lleva la sustancia que supuestamente ha ingerido.

No hay que beber leche si se ha ingerido una sustancia tóxica

Son síntomas de intoxicación si el corazón y/o la respiración van más rápido o lentos
de lo normal, dolor de estómago, náuseas, vómitos, tener las pupilas dilatas o muy
contraídas, tener la boca seca o salivar en exceso.
 Ante una crisis convulsiva

Ante una crisis de este tipo, no hay que intentar sujetar a la persona que la está
sufriendo.

Déjala tumbada en posición de seguridad (la rodilla de la pierna que queda debajo
doblada como base de apoyo), separa todo lo que suponga un riesgo y protégela
colocando cojines o chaquetas a su alrededor para evitar que se golpee.

Una vez que vuelva en sí, no le des nada de comer ni de beber; mantenla tumbada y
explícale qué ha pasado.

Si es la primera vez llévala al médico.


 Cuando entra un objeto en el ojo

Primero de todo, intenta que la persona abra un poco el ojo y echa abundante agua
fría. Es importante que no se lo frote. Si se ve el cuerpo extraño (polvo, pestañas,
tierra, fibras.) y está en una zona superficial se puede intentar extraer con la punta
de una gasa estéril o en su defecto, un pañuelo limpio.

Pero si está clavado jamás debe tocarse, pues puede dañar la córnea. En este caso,
tapa con una gasa limpia y acude a un servicio de urgencias.

Breve guía de primeros auxilios en casa: cómo actuar ante 4 accidentes de la vida
cotidiana
 herida con sangrado activo:

Se debe de lavar la herida con agua y jabón, y aclararla con abundante agua. Para
detener la hemorragia se debe colocar un pañuelo o una gasa limpia, y presionar
directamente sobre la misma. Si persistiera la hemorragia, y la gasa o el apósito
estuvieran empapados, no se deben retirar, sino que hay que poner otro encima y
continuar con la presión sobre la herida hasta que deje de sangrar. Posteriormente,
se mantendrá la presión con un esparadrapo o venda.