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Autor: Danter César Cappellini Mota - C.I. V-9.970.

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Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación.
Escuela de Historia
Caracas – Distrito Capital

Adrienne Bolland y su vuelo pionero sobre la Cordillera de los Andes.

El ser humano desde siempre tuvo el deseo de volar y una vez que lo logró quiso
alcanzar distancias y lugares en principio inaccesibles, como es el caso del canal de la
Mancha, del océano Atlántico, hitos como nuevas marcas en velocidad, distancia..., además
algunos grandes nombres de la aviación, como Saint-Exupéry, Roland Garros, Jean Mermoz,
Charles Lindberg, por nombrar algunos, son bien conocidos por muchos de nosotros, pero
esto se logró debido a los patrones y costumbres impuestas que pretendía que la aviación
fuera una actividad eminentemente masculina, pero afortunadamente esto no ha sido así, por
lo que hay muchas mujeresque han demostrado que volar no era solo “cosa de hombres” y
para demostrar sus cualidades, tuvieron mucha voluntad, paciencia y determinación.
Desde el inicio del vuelo con los globos, las mujeres habían aspirado a volar
encondiciones de igualdad con los hombres. No fue fácil; se llegó al punto de que las
autoridades afirmaron que estas actividades eran contrarias a la moral y en la Academia de
Ciencias en Francia llegaron a creer que los órganos femeninos no eran lo suficientemente
fuertes como para salir indemne de un vuelo.
El objetivo de este trabajo es realizar una revisión bibliográfica acerca de la primera
travesía de la Cordillera de los Andes en un avión piloteado por una mujer, abordando
antecedentes históricos y análisis técnicos empleándose las bases de datos de Internet y la
consulta en libros y revistas especializadas escritas en idiomas español, inglés y francés. Se
utilizaron artículos seleccionados, publicados desde el año 1921 hasta la actualidad.
Como ya se ha señalado, las mujeres a través de la historia se fueron abriendo camino
en todas las áreas, en un mundo predominantemente masculino; actualmente no hay campo de
la actividad humana que no haya sido explorado por la mujer y en donde no haya logrado
grandes éxitos, como es el caso de la aviación quienes han sido parte de ella desde sus
comienzos. Tenemos el caso de Madame Marie-Madeleine-Sophie Armant Blanchard, por
ejemplo, fue nombrada jefe del servicio aéreo de Napoleón Bonaparte en 1804 o la baronesa
Raymonde de la Roche quien el 8 de marzo de 1910 obtuvo su licencia de piloto,
convirtiéndose en la primera mujer aviadora del mundo.
En los primeros años de la aviación, ser piloto era una ocupación peligrosa. Aún los
mejores y más cuidadosos pilotos morían debido a la fragilidad de sus máquinas, pero esto no
amedrentaba a las mujeres, quienes rompiendo esquemas y cobijadas por ideas emancipadoras
e igualitarias que surgieron a principios del siglo XX, llevó a muchas damas a escribir
asombrosas y gloriosas páginas en la historia de esta actividad, como el personaje que nos
ocupa, Adrienne Bolland, la primera mujer en volar sobre la Cordillera de los Andes el 1 de
abril de 1921.
La Cordillera de los Andes está situada en América del Sur y se extiende desde el cabo
de Hornos hasta el Mar de las Antillas, bordeando la costa del Pacífico. Constituye el sistema
montañoso más largo del mundo, con unos 9.500 Km de longitud, una superficie aproximada
de 1.800.000 km2 y una altura media de 4.500 m, dividiéndose en varias secciones, entre ellas
la de los Andes Argentino-Chilenos que forman una extensa línea fronteriza entre Argentina y
Chile, con volcanes activos, lagos y minas de oro, plata y cobre.
Hubo varios intentos anteriores al de Adrienne Bolland, como el del chileno
Clodomiro Figueroa Ponce “Don Cloro” quien fue el primero que intentó realizar la conquista
de los Andes, en diciembre de 1913 con su avión “Valparaíso”, un Blériot con motor de 80
HP, otro caso, el del argentino Alberto Roque Mascías, el 21 de marzo de 1914; algunos
fueron exitosos, como el de los argentinos Eduardo Bradley y el teniente 1º Ángel María
Zuloaga, ambos pilotos de globos aerostáticos fueron los primeros en lograrlo en abril de
1915 o Luis Cenobio Candelaria el 13 de abril de 1918, el primero en un avión a motor, un
Morane Saulnier. Posteriormente la hazaña de Candelaria ha sido considerada como el primer
vuelo internacional entre Argentina y Chile; el primer piloto chileno en lograrlo fue el teniente
Dagoberto Godoy, el 12 de diciembre de 1918; y otros lamentablemente finalizaron con un
saldo trágico: el 28 de mayo de 1919, el aviador argentino Benjamín Matienzo, que sucumbe
junto a su avión. Su cuerpo fue ubicado sólo seis meses más tarde.
Sinopsis biográfica de Adrienne Bolland
Adrienne Armande Pauline Bolland nació el 25 de noviembre de 1895 cerca de París
en Arcueil, (Val-de-Marne), en el seno de una familia de emigrantes belgas; su padre era
escritor y editor de guías turísticas. Adrienne tuvo una infancia difícil al ser la pequeña de
siete hermanos y no recibir todo el cariño y la atención que ella necesitaba. En su familia la
llamaban "el pequeño terror".
Todo esto hizo que tuviera una infancia y adolescencia difíciles, lo que la sumergió en
ambientes de fiesta, juego y alcohol donde perdió el poco dinero que tenía. En una de aquellas
veladas, Adrienne mostró su interés por la aviación y su sueño de convertirse en piloto. Un
amigo suyo tomó en serio su deseo y le sugirió que se pusiera en contacto con el principal
constructor de aeroplanos del momento llamado Reneé Caudron. Adrienne no lo dudó,
pensando que así podría cumplir su sueño a la vez que podría también pagar sus deudas.
Así Adrienne Bolland, progresando con una facilidad desconcertante, obtendrá dos
meses después de su primer vuelo, su licencia. El fabricante René Caudron la contrata como
piloto de pruebas, y tuvo tanto éxito en su desempeño que además le asigna funciones en sus
vuelos de entrega. Algo que consiguió gracias a su propia insistencia y a la visión comercial
de Caudron quien pensó que si una mujer conseguía pilotar uno de sus aviones, todo el mundo
pensaría que sería algo muy fácil de hacer.
Pero ella sueña con tener un avión para ella. Su jefe, al escuchar su petición, le dijo:
"El día que usted haga un “looping”*, el avión le pertenecerá a usted." Nada pareció intimidar
a Adrienne Bolland y unos días más tarde, no logró “rizar el rizo”** una vez, sino dos veces.
El Caudron G.3 matriculado F-ABEW ya era suyo y en este aparato, el 25 de agosto de 1920,
se convirtió en la primera mujer en cruzar el Canal de la Mancha en avión desde Francia y en
la segunda en conseguirlo, después de Harriet Quimby, quien ya lo consiguiera en 1912.
Se enteró que muchos pilotos atraídos por la fama y el dinero fácil, habían fracasado
en superar los "desafíos de la Cordillera de los Andes" y le pidió a Caudron que la enviara allí
"sólo para ver". A finales de 1920, se embarcó con dos aviones Caudron G.3 rumbo a Buenos
Aires a bordo del vapor “Victor Manuel”. Allí realizó vuelos de exhibición en San Isidro,
donde la prensa había destacado permanentemente que su fin era efectuar el cruce
cordillerano.
Llega a Buenos Aires en enero de 1921 con su avión Caudron G.3 de dos puestos
desmontado en cajas y rápidamente se dio cuenta que lograr esa travesía era una empresa que
le daría gran prestigio personal y propaganda comercial para el fabricante de aviones y tan
pronto como se pudo al avión lo volvieron a ensamblar.
A pesar de que el reto era demasiado arriesgado de llevar a cabo con un avión como el
G.3, y tener solamente cuarenta horas de vuelo a sus espaldas, Adrienne decidió seguir
adelante con la aventura.
Adrianne esperaba recibir un avión de mejores cualidades para efectuar la travesía, ya
que no quería sufrir un accidente cuando se encontrara sobre la cordillera.
A mediados de marzo de 1921, cuando ya tenía claro que no recibiría un nuevo avión
desde Francia, decidió viajar a Mendoza (Argentina), dispuesta a lograr lo que algunos no
habían podido en máquinas de mejores prestaciones.

*Looping: Acrobacia aérea consistente en realizar un círculo o giro vertical. En español se denomina también
como“Rizo”.
**“Rizar el rizo”: es la ejecución de la maniobra aérea “looping”.
El día 1° de abril de 1921, a las 06:30 de la mañana, Bolland está sobre su avión y
luego de despedirse de los presentes, comienza a elevarse en círculos hasta lograr los 3.000
metros. Casi a las ocho de la mañana se encuentra sobre Uspallata, lista para iniciar la trepada
final y atravesar el macizo. Mientras tanto, en el aeródromo “El Bosque” en Chile, un
numeroso público se había reunido esperando a la valiente aviadora francesa.
Respecto a su ropa es liviana: debajo de su mameluco masculino de grueso algodón
marrón, se unta con grasa, ubica sobre su busto capas de papel del diario Los Andes que pidió
le guardaran durante una semana, se pone el único pulóver de cuello alto y por encima un
kimono de seda que le recuerda a su hermano mayor Benoît, que se fue a vivir a China, para
poder ser capitán de barco en el Yang-Tseu-Kiang… Ben es un ejemplo para ella desde
siempre y el único hermano varón de seis hermanas mujeres.
El general Contreras, que también estaba al tanto del vuelo, ordenó que el Capitán
Armando Castro y el Guardiamarina Alfredo Caces, salieran al encuentro de la aviadora para
que le indicaran el lugar de aterrizaje.
Entretanto Adrienne había logrado vencer penosamente los fuertes vientos
cordilleranos volando a baja altura, con el peligro cierto de sufrir un accidente en las altas
cumbres cordilleranas.
Después de más de cuatro horas sobrevolando los Andes a más de cuatro mil metros
de altura (en promedio 4.500 metros ó 14.764 pies) sin mapas ni conocimiento previo de la
zona. Solamente basada en las indicaciones de una misteriosa mujer que horas antes de
despegar le advirtió de que en cuanto encontrara un lago en forma de ostra girara hacia la
izquierda. Verdad o leyenda, lo cierto es que Adrienne encontró el lago y siguió la
advertencia, consiguiendo algo que otros pilotos antes que ella habían intentado sin éxito.
Al descender al aeródromo “El Bosque”, la concurrencia que le esperaba le tributó una
delirante ovación, conduciéndola en hombros hasta la presencia del general Contreras,
Inspector de Aviación y otras autoridades, por otra parte, el embajador francés no acudió al
evento porque creyó que la hazaña era una broma del "Día de los Tontos" que se celebra en
abril.
Adrienne estuvo en Chile sólo algunos días, participando en el bautizo de los aviones
“El Ferroviario” y “Abelardo Núñez”. Durante su estadía fue recibida por el Presidente Arturo
Alessandri, quien la condecoró por su valiente hazaña.
El camino que acababa de abrir fue seguido más tarde por Mermoz, Guillaumet, Saint-
Exupéry y los pilotos de la Aéropostale. En los años siguientes, ella vuela en muchos
espectáculos aéreos, llegando a Orly en 1923, para alcanzar más de 200 loopings en 72
minutos, récord mundial femenino en la especialidad.
En 1924, Francia concedió a Adrienne Bolland la membresía de la Legión de Honor
por su logro, también fue condecorada con la Orden del Mérito de Chile y con la Medalla de
oro del Aero Club de Buenos Aires. Aunque fue la octava persona en cruzar la cordillera por
las altas cumbres, Adrienne fue la primera mujer en lograrlo, por eso es preciso recordarla
como una de las pioneras de la aviación mundial y para las futuras generaciones debe ser
ejemplo de tenacidad y determinación, habiéndose demostrado que se pueden alcanzar metas
en contra de todos los pronósticos.
Transcurridos los festejos y homenajes a su valiente y audaz hazaña, continuó su gira a
Argentina y Brasil, ofreciendo demostraciones de su pericia, dejando como recuerdo en Chile
el Caudron G.3 de la travesía, el que durante dos años más surcó los cielos locales, hasta su
destrucción durante un aterrizaje forzoso en un potrero de Ñuñoa.
Su vuelta a Europa en 1923, conoció de otras manifestaciones dentro del campo de la
aeronáutica, aquí al correr de los años conoció a otro piloto francés, Ernest Vinchon, con
quien se casó en 1930. Los años de la segunda guerra mundial, la mantuvieron vinculada a la
resistencia francesa, con la cual colaboró como piloto de aeronaves. Falleció en la ciudad de
Paris en 1975.
Ella dijo:"La gloria es efímera. Lo que se necesita es un éxito. La vida vale la pena si
uno logra algo que vale la pena ".

Referencias:
1) BATTAGION, Mario Alberto. Adrienne Bolland. La Diosa de los Andes. Revista
argentina LV N° 11, 2005.

2) BEDEL, Francis, MOLVEAU, Jean. La belle époque des pionniers de Port-


Aviation.1908-1914. Les frères Caudron et la naissance de l’aviation.

3) Caudron G.3 en Enciclopedia Ilustrada de la Aviación, tomo 5, Editorial Delta.


Barcelona (España) 1984. pp 1073.

4) EL NACIONAL. Manual de estilo. C.A. Editora El Nacional. 2da. Edición. Caracas,


2004.

5) FLORES ÁLVAREZ, Enrique. Historia Aeronáutica de Chile. Talleres gráficos


FACH, Santiago, Chile, 1950.

6) PEÑA, Luis. Construyendo historias (Orientaciones sobre técnicas y métodos de la


investigación histórica) Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca,
Caracas, 2008. pp 175

7) POIDEVIN, Fernand. Les frères Caudron, imp. du Marquenterre, Rue, 1918,


réédition : musée des frères Caudron.

Referencias de Internet:

a) ALARCÓN CARRASCO, Héctor. Primeras travesías aéreas sobre los Andes. en:
http://www.histarmar.com.ar/ [visitada el 24 de junio del 2015].