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GUÍAS DE LECTURA DEL


N U E V O T E S TA M E N T O
Xavier Alegre Santa-
GUÍAS DE LECTURA maría. Licenciado en
DEL NUEVO TESTAMENTO Filosofía (Múnich,
1964) y doctor en
a presente Guía de lectura es una introducción y comen-
1 Marcos
Mercedes Navarro Puerto
2 Mateo
L tario, capítulo por capítulo, de la carta de san Pablo a los
Romanos que puede ayudar a comprender mejor este
texto fundamental del cristianismo primitivo. Partiendo de un
Teología (Münster,
1977) con la tesis
doctoral «El concep-
to de salvación en las Odas de Salomón.
análisis exegético serio pero sencillo, se ayuda a los lecto-
3 Lucas Contribución al estudio de una soterio-
res a descubrir qué es lo que Pablo pretende comunicar en
Isabel Gómez-Acebo logía gnostizante y sus posibles relacio-
esta carta a la comunidad cristiana de Roma y, a través de
nes con el cuarto Evangelio». Profesor
4 Juan ella, a los lectores actuales, mostrando cuál era la problemá-
emérito de Nuevo Testamento en la
tica teológica con la que el apóstol y sus lectores se veían
5 Hechos de los Apóstoles Facultad de Teología de Cataluña y en

CARTA A LOS ROMANOS


confrontados. A la vez, se pone de manifiesto la actualidad del
Francisco Ramis Darder
6 Romanos
texto.
Xavier Alegre Santamaría la Universidad Centroamericana «José
Simeón Cañas» (UCA) de San Salvador,
Xavier Alegre Santamaría El Salvador. Miembro del equipo del
«Centre Cristianisme i Justícia» (Barce-
7 1 Corintios lona) y de las asociaciones Studiorum
Juan M. Díaz Rodelas Novi Testamenti Societas, Asociación
8 2 Corintios
9 Gálatas y Filipenses
Francisco Ramírez Fueyo
CARTA A LOS Bíblica Española, Associació Bíblica de
Catalunya. Director de la revista Selec-
ciones de Teología de 1977 a 1983 y de

ROMANOS
1990 a 1999.
10 Colosenses y Efesios
Además de numerosos artículos en revis-
11 Timoteo y Tito tas y obras, ha publicado varios libros;
12 1 y 2 Tesalonicenses entre ellos: Memoria subversiva y espe-
Carlos J. Gil Arbiol ranza para los pueblos crucificados,
Madrid 2003; La palabra no está enca-
13 1 y 2 Pedro y Judas
denada, San Salvador 2009. En colabo-
14 Hebreos ración con J. O. Tuñí, Escritos joánicos
15 Cartas de Juan y cartas católicas, Estella 1997.

Xavier Alegre
16 Santiago
17 Apocalipsis
Xabier Pikaza

ISBN 978-84-9945-236-4

9 78 8 4 9 9 4 52 3 6 4
verbo divino
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Carta a los Romanos


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Xavier Alegre Santamaría

Carta a los Romanos


Editorial Verbo Divino
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© Xavier Alegre Santamaría

© Diseño de cubierta: Nova Text, Mutilva Baja (Navarra)

© De la presente edición: Verbo Divino 2012

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ISBN versión impresa: 978-84-9945-236-4

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I
Introducción

1. Una carta decisiva Acabó clavado en una cruz, condenado


como terrorista por las autoridades polí-
para comprender ticas romanas y como blasfemo, o como
el cristianismo mago, por las autoridades religiosas de
su pueblo. Sin él, Pablo no hubiera llega-
La carta a los Romanos es, sin duda, do a ser lo que fue. Y figuras como la de
una de las grandes obras de la literatura Pablo no hubieran sido significativas en
universal. No por su calidad literaria, la historia. Sin Jesús, testimoniado por
pero sí por el vigor de su pensamiento. los cuatro evangelios canónicos, el cris-
Para una persona con cierto nivel cultu- tianismo no existiría, cosa que no puede
ral, y más si es creyente, renunciar a co- decirse de Pablo.
nocerla sería una pérdida. Como lo es,
por ejemplo, renunciar a conocer obras ¿Por qué, entonces, resulta tan signifi-
como El Quijote, la Fenomenología del es- cativa la figura de Pablo y, más en con-
píritu de Hegel o El Capital de Marx. De creto, la carta a los Romanos?
hecho, esta carta ha marcado decisiva-
mente la historia del cristianismo y, con- En primer lugar, porque Jesús no es-
secuentemente, la historia de la humani- cribió nada. Y los evangelios, aunque tie-
dad en los últimos dos mil años. Sin esta nen una buena base histórica y recuer-
carta, el cristianismo no sería lo que ha dan las acciones y palabras de Jesús, no
sido, ni lo que es. Tampoco sería igual la son vídeos de su vida. Son interpretacio-
historia de la humanidad marcada por el nes desde la fe de lo que Jesús hizo y dijo.
cristianismo. Y en esta fe interpretativa parece que
Pablo desempeñó un papel muy impor-
¿Por qué es tan importante esta carta? tante. Por otro lado, por lo menos dos de
¿Es Pablo, como han pretendido algunos, los evangelios están marcados por la vi-
el fundador del cristianismo? sión religiosa del apóstol Pablo. Me refie-
Pienso que no. En los orígenes del ro a los evangelios de Marcos y de Lucas.
movimiento cristiano se encuentra Jesús Incluso el evangelio de Mateo, en la me-
de Nazaret. Es la figura decisiva, cercana, dida en que sigue a Marcos y es, según
entrañable para sus seguidores y segui- parece, el evangelio de la Iglesia de An-
doras. Comprometido a favor de la causa tioquía, en la que Pablo actuó decisiva-
de Dios, que él denominaba el Reino o mente durante un tiempo, está también
reinado de Dios, dio su vida por un pro- relacionado con Pablo, aunque refleja
yecto audaz: liberar a los pobres y margi- más bien las concepciones religiosas de
nados desde la experiencia íntima de Pedro. En todo caso, las cartas de Pablo
Dios, al que llamaba Abbá, papa querido. son los escritos cristianos más antiguos.
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8 Carta a los Romanos

Y
Dos personajes, que sin duda han sido de- había entendido como si hablaran con él
cisivos para la historia del cristianismo y sobre determinadamente, y obedeciendo a aquel
todo para la reflexión teológica –me refiero a oráculo, se había convertido a Vos sin demora
san Agustín y a Martín Lutero–, cambiaron ra- alguna. Por ello, a toda prisa volví al lugar
dicalmente la orientación de su vida precisa- donde estaba sentado Alipio, porque allí había
mente a propósito de la lectura de la carta a los dejado el libro del Apóstol, cuando me levanté
Romanos: de aquel sitio; tomé el libro, lo abrí y leí para
– San Agustín narra así, en su obra Las mí el capítulo que primero se ofreció a mis
Confesiones, libro VIII, cap. 12, p. 129, el mo- ojos, y eran estas palabras: No en banquetes
mento en que su vida cambió radicalmente: ni embriagueces, no en vicios y deshonesti-
dades, no en contiendas y emulaciones; sino
«Yo fui y me eché debajo de una higuera; revestíos de nuestro Señor Jesucristo, y no em-
no sé cómo ni en qué postura me puse; mas sol- pleéis vuestro cuidado en satisfacer los apetitos
tando las riendas a mi llanto, brotaron de mis del cuerpo.
ojos dos ríos de lágrimas, que Vos, Señor, reci-
bisteis como sacrificio de vuestro agrado (Sal »No quise pasar más adelante leyendo, ni
50,19). [...] conociendo yo que mis pecados tampoco era necesario; porque, luego que aca-
eran los que me tenían preso, decía a gritos con bé de leer esta sentencia, como si me hubiera
lastimosas voces: ¿Hasta cuándo, hasta cuándo infundido en el corazón un rayo de luz clarísi-
ha de durar el que diga yo, mañana, mañana? ma, se disiparon enteramente todas las tinie-
Pues ¿por qué no ha de ser desde luego y en este blas de mis dudas».
día? ¿Por qué no ha de ser en esta misma hora el – Lutero tuvo la intuición religiosa funda-
poner fin a todas mis maldades? mental, que dio un giro de 180º a su modo de
»Estaba yo diciendo esto, y llorando con comprender y de vivir la fe, precisamente a
amarguísima contrición de mi corazón, cuan- propósito de la carta a los Romanos. No sor-
do he aquí que de la casa inmediata oigo una prende, entonces, que escriba de esta carta:
voz como de un niño o niña, que cantaba y re- «Esta epístola es la verdadera parte principal y
petía muchas veces: ¡Toma y lee! Yo, mudando el evangelio más puro. Es bien digna de, y me-
de semblante, me puse al punto a considerar rece, que una persona cristiana no solo se la
con particularísimo cuidado, si por ventura aprenda de memoria, sino que trate diariamen-
los muchachos solían cantar aquello o cosa te con ella como con el pan cotidiano de las
semejante en alguno de sus juegos, y de nin- almas. Pues nunca puede ser demasiado y bien
gún modo se me ofreció que lo hubiese oído leída o meditada y cuando más uno la maneja,
jamás. Y así, reprimiendo el ímpetu de mis lá- tanto más deliciosa se vuelve y sabe mejor»
grimas, me levanté de aquel sitio, no pudien- (Comienzo de su «Prólogo» a la carta a los Ro-
do interpretar de otro modo aquella voz, sino manos, en Die ganze Heilige Schrift deutsch,
como una orden del cielo en que de parte de 1545).
Dios se me mandaba que abriese el libro de las – Por otro lado, a comienzos de la teología
epístolas de san Pablo y leyese el primer ca- cristiana, Marción se sirvió de Pablo para cues-
pítulo que casualmente se me presentase. tionar los elementos judíos que se encuentran
Porque había oído contar del santo abad An- en el Nuevo Testamento y que, según él debían
tonio que, entrando por casualidad en la igle- ser eliminados, provocando, entre otras cosas,
sia al tiempo en que se leían aquellas palabras que las iglesias cristianas tuvieran que ir fijan-
del evangelio. Vete, vende todo lo que tienes y do la lista de aquellos escritos que a todas ellas
dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cie- les parecían canónicos, es decir, normativos
lo; y después ven, y sígueme (Mt 19,21); él las para la fe.

En segundo lugar, porque la carta a los el mundo. De hecho, la reflexión creyente


Romanos es como el primer tratado sis- que se esfuerza por inculturar su fe en un
temático cristiano que reflexiona sobre mundo que está cambiando, encontró en
el núcleo y el significado profundo que el la carta a los Romanos un modelo. Con
Evangelio tiene para la fe cristiana y para ella, el pensamiento teológico, fiel a la tra-
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Introducción 9

dición, pero innovador a la vez, obtuvo


carta de ciudadanía en el cristianismo. Es
Y
La dificultad para entender a Pablo pa-
un hecho innegable que Pablo marcó deci- rece inherente a la obra de Pablo: En la 2ª
sivamente la historia del cristianismo pri- carta de Pedro 3,15b-16 leemos: «En este
mitivo. Y en ningún lugar expone tan cla- sentido os ha escrito también nuestro her-
ramente su pensamiento como en la carta mano Pablo, según la sabiduría que le fue
a los Romanos. otorgada. Lo hace en todas las cartas en las
En tercer lugar, la historia de la refle- que se ocupa de estas cosas, y en las que hay
xión, de la teología, cristiana ha sido algunos puntos difíciles de comprender, pun-
tos que los que carecen de instrucción y
marcada decisivamente por la carta a los
firmeza interpretan erróneamente».
Romanos y por Pablo en general.
Y lo mismo señala san Juan Crisóstomo
Y, por último, si se quiere reflexionar († 407): «Siempre que escucho una lectura
críticamente sobre la propia posición reli- de las cartas de san Pablo –dos, tres y hasta
giosa y fomentar un diálogo sincero y pro- cuatro veces por semana, siempre que cele-
fundo del cristianismo con el judaísmo, bramos la memoria de los mártires–, me ale-
también y precisamente después de Ausch- gro con el sonido de esa trompeta espiritual.
witz, la carta a los Romanos aporta una se- Me siento entusiasmado y experimento un
rie de reflexiones muy iluminadoras. ardiente deseo. Cuando percibo la voz ama-
ble, pienso en seguida que lo veo delante de
mí y que escucho sus explicaciones. Pero me
2. Dificultad para apena y duele que no todos conozcan a ese
hombre como él se merece. Algunos conocen
comprender a san Pablo tan poco de él que ni siquiera saben el nú-
Pablo ha resultado siempre un autor mero exacto de sus cartas. Lo cual no pro-
difícil de comprender. Pero hoy lo es más viene de incapacidad mental, sino de que
que nunca, pues los textos bíblicos –y el descuidan el ocuparse incesantemente con
mundo de la Biblia, en general– son para sus escritos. Tampoco yo debo lo que sé –si
muchos «el gran desconocido». Incluso es que sé algo– a una capacitación especial
los que han sido educados en una familia ni a una agudeza mental, sino a que amo a
cristiana, que se ha preocupado por fa- ese hombre y me ocupo de continuo en sus
miliarizarles con la Biblia, se sienten in- escritos. Quienquiera que ama a alguien
sabe más de él que todos los demás, precisa-
cómodos con los textos paulinos. Sobre
mente porque para él es importante» (citado
todo si han conocido a Pablo a través de por W. Trilling, Conversaciones con Pablo,
lecturas aisladas en las celebraciones Barcelona 1985, p. 38).
dominicales. Sus grandes textos teológi-
cos resultan abstractos y lejanos. Y las
largas y apasionadas defensas de sí mis-
mo, que se leen por ejemplo en la 2ª car- bre, genial e inspirado por Dios, es capaz
ta a los Corintios, caps. 10–13, incomo- de traducir a una cultura distinta de la de
dan cuando no se conoce el contexto Jesús, me refiero a la griega, el mensaje
histórico en el que Pablo las formuló. del Maestro.
¿Vale, entonces, la pena que hagamos Como señala J. Becker, «es evidente
un esfuerzo por adentrarnos en el pensa- que no se puede considerar la teología
miento de un personaje aparentemente paulina como recepción y continuación
tan lejano y complicado? Pienso que sí. directa del mensaje de Jesús sobre el
No solo por el significado que Pablo ha reino de Dios. No es sustancialmente
tenido para la fe cristiana desde sus co- una actualización de ese mensaje (Jesús
mienzos, sino porque, después de Jesús, dijo... luego hay que...), sino que sigue
ha sido el personaje que más ha marcado sus propios esquemas lingüísticos y
el modo concreto como el cristianismo se conceptuales. Por decirlo en fórmula
ha desarrollado en la historia. Y gracias a moderna, entre Jesús y Pablo se ha pro-
sus escritos podemos ver cómo un hom- ducido un “cambio de paradigma”» (Pa-
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10 Carta a los Romanos

Y
La bibliografía sobre Pablo es inmensa. gélico, G. Bornkamm, Pablo de Tarso, Sala-
Pero es sobre todo en los últimos años que han manca 1979.
aparecido obras en español que resultan actua- Para conocer la vida y el entorno de Pablo,
lizadas y realmente iluminadoras sobre la obra se puede leer con interés: W. A. Meeks, Los pri-
y el pensamiento del apóstol. Para una meros cristianos urbanos. El mundo social del
introducción a la vida y a la obra de Pablo (en apóstol Pablo, Salamanca 1988; J. Gnilka, Pablo
especial sus cartas, tanto las que él ciertamente de Tarso. Apóstol y testigo, Barcelona 1998; J.
escribió, como las que sus discípulos escribie- Sánchez Bosch, Nacido a tiempo. Una vida de
ron como si fueran del mismo Pablo), me pare- Pablo, el apóstol, Estella 1994; S. Légasse, Pablo
cen especialmente recomendables tres obras, Apóstol. Ensayo de biografía crítica, Bilbao
que parten de sólidos conocimientos en el cam- 2005; J. Murphy-O’Connor, Pablo, su historia,
po de la interpretación de la Biblia; y formulan Madrid 2008; M. J. Borg y J. D. Crossan, El pri-
su pensamiento de un modo claro, asequible al mer Pablo. La recuperación de un visionario ra-
lector que goza de una cierta cultura teológica dical, Estella 2009. Dos libros sugerentes: F.
(estudiantes de teología, sacerdotes y laicos Pastor Ramos, Pablo, un seducido por Cristo,
interesados por dar un fundamento teológico a Estella 1991; A. Grün, Pablo y la experiencia de
su fe). G. Barbaglio, Pablo de Tarso y los orígenes lo cristiano, Estella 2008.
cristianos, Salamanca 1989 (informa bien sobre
lo que la ciencia bíblica afirma hoy sobre Pa- Para informarse y orientarse sobre los
blo); J. J. Bartolomé, Pablo de Tarso. Una intro- artículos aparecidos en las revistas hasta el año
ducción a la vida y a la obra de un Apóstol de 1992, puede consultarse la obra de W. E. Mills,
Cristo, Madrid 1997 (ofrece una buena intro- An Index to Periodical Literature on the Apostle
ducción actualizada a la vida y a la obra de Paul, Leiden 1993, que ordena el material por te-
Pablo); y J. Becker, Pablo. El Apóstol de los paga- mas y de acuerdo con su aparición cronológica.
nos, Salamanca 1996 (ayuda no solo a conocer Los artículos relacionados específicamente con
la vida y situación cultural de Pablo, sino a Romanos se encuentran en las pp. 63-106. En
orientarse en la lectura de sus cartas auténticas, alemán, es muy útil la obra de M. Theobald, Der
descubriendo, sin notas que puedan dificultar Römerbrief, Darmstadt 2000 (Erträge der Fors-
la lectura, el origen y el significado teológico de chung 294).
sus textos). Una buena bibliografía española la encon-
Vale la pena leer también la obra clásica tramos en X. Pikaza, Mil y un libros sobre la Bi-
–aunque menos actualizada– de un autor evan- blia, Estella 2004, pp. 80-86.

blo. El Apóstol de los paganos, Salaman- 3. Pablo en el marco


ca 1996, p. 145). Pues a Pablo de Jesús
«no le interesa su predicación en Galilea del cristianismo primitivo
y en Jerusalén, sino la manifestación de
Para comprender a Pablo hay que si-
Dios mediante los datos básicos de la
tuarlo en el marco del cristianismo pri-
historia de Jesús; le interesa, pues, Jesús
mitivo. No estuvo ciertamente entre los
como obra divina o como persona obe-
primeros compañeros de Jesús. Pero
diente a Dios por medio de la cual Dios
muy pronto (lo más probable es que fue-
actuó a favor de la humanidad. Pode-
ra tres o cuatro años después de la
mos reducir así la cristología paulina en
muerte de Jesús) se convirtió al cristia-
referencia al Jesús terreno a un deno-
nismo. ¿Por qué, entonces, es Pablo tan
minador común partiendo de la frase de
significativo para los orígenes del cris-
2 Cor 5,19: “Dios estaba en Cristo re-
tianismo?
conciliando el mundo consigo, cance-
lando la deuda de los delitos humanos y Porque Pablo contribuyó de modo
poniendo en nuestras manos el mensaje decisivo a inculturar el cristianismo en
de la reconciliación”» (ibíd., p. 151). el mundo helenista y urbano, superan-
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Introducción 11

Y En cierto modo –y de ahí el particular


interés que presenta la carta– podemos
Los especialistas coinciden hoy en acep-
tar como dictadas por Pablo solo siete de las considerar Romanos como la carta mag-
cartas atribuidas a él en el Nuevo Testamen- na del cristianismo de origen pagano, es
to: Romanos, 1ª y 2ª Corintios, Gálatas, Fili- decir, aquella gran corriente del cristia-
penses, 1ª Tesalonicenses y Filemón (en el nismo que, ya desde los inicios, no obligó
Nuevo Testamento, las cartas paulinas están a aceptar la religión judía como condi-
ordenadas según el tamaño, empezando por ción indispensable para poder formar
las que van dirigidas a comunidades). Las parte del cristianismo. Pablo es el mejor
otras (Efesios, Colosenses, 2ª Tesalonicenses, representante y teólogo de esta tenden-
1ª y 2ª Timoteo y Tito) son denominadas cia. Por ello, y para comprender mejor lo
«pseudoepigráficas» (en griego pseudo signi- que esto significa, es bueno que veamos
fica «no verdadero») o «deuteropaulinas» primero, en síntesis, las grandes corrien-
(en griego deuteros significa «segundo»), tes teológicas de las primeras iglesias
porque están formuladas como si las escri-
cristianas que nos han quedado refleja-
biera el mismo Pablo, pero son obra de per-
das en los escritos del Nuevo Testamento.
sonas de la escuela paulina (ver E. Lohse,
Introducción al Nuevo Testamento, Madrid De lo contrario, cuesta entender por qué
1986, pp. 54-56 y 93-112). Pablo tuvo tantos problemas dentro de
las mismas iglesias cristianas.
Sobre la figura de Pablo en el marco de
los inicios del cristianismo, ver G. Theissen,
La religión de los primeros cristianos, Sala-
manca 2000 (cf. La crisis del cristianismo
primitivo, pp. 249-293); X. Alegre, «Testimo- Y
nios literarios de los orígenes del movimien- «Los cristianos de procedencia judía,
to cristiano. Una introducción breve al Nue- aferrados del modo más ortodoxo a la tra-
vo Testamento», en íd., La palabra no está dición paterna, no renunciaron al proseli-
encadenada. Aproximaciones al Nuevo Testa- tismo, como ya se hacía en el judaísmo. Sin
mento en clave liberadora, San Salvador embargo, al igual que el judaísmo palesti-
2009, pp. 23-51 (cf. Revista Latinoamericana nense, no se pensó nunca en una misión
Teología 21 [2004] 99-119, condensado en Se- organizada de cara a los paganos. Su dog-
lecciones de Teología 44 [2005] 255-268). mática se lo prohibía. En Jesús veían al me-
sías que había de restaurar las dispersas
tribus de Israel. Después de pascua se reu-
nieron, al menos en gran parte, otra vez en
Jerusalén, esperando como cosa inminente
do las estrecheces culturales y religiosas la reunificación escatológica del pueblo de
en las cuales hubiera quedado encerra- Dios. Con este acontecimiento asociaban la
do si no hubiera sido capaz de quitarse peregrinación de todos los pueblos al mon-
el corsé que quiso imponerle la corrien- te de Sión, anunciada por los profetas, en
te más conservadora de la religión ju- donde se celebraría la exaltación de Israel,
día, también dentro del cristianismo. meta de la historia universal. Estos cris-
Por eso, autores como A. Salas han es- tianos entendían su misión como un in-
crito un libro sobre el Apóstol con el tí- tento de restauración del propio pueblo,
tulo Pablo de Tarso. El primer teólogo con el fin de que Dios, por medio de él, lle-
cristiano, Madrid 1994. vara a cabo su obra entre los gentiles. Usur-
par la obra de Dios era inconcebible para
Por otro lado, Pablo fue uno de los ellos, pues su propio cometido era bien cla-
personajes más conflictivos de los inicios ro. La conversión de algún que otro pagano
del cristianismo. En esto, estuvo muy en no quedaba excluida con esto; era más bien
sintonía con Jesús, pues ya los máximos un presagio de lo que había de venir y Dios
representantes de la religión judía se ha- se había reservado para sí» (E. Käsemann,
bían sentido profundamente amenazados La llamada de la libertad, Salamanca 1974,
por la actuación radicalmente liberadora p. 57).
y sorprendente de Jesús de Nazaret.
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12 Carta a los Romanos

Los orígenes del movimiento cristiano: griega, los denominados «helenistas»,


la Iglesia «madre» de Jerusalén que vivían en Jerusalén, una ciudad bilin-
En los comienzos del movimiento cris- güe. Se reunían en sinagogas propias, en
tiano después de pascua, es decir, en los las cuales se leía el Antiguo Testamento
orígenes del cristianismo, hay que situar a en su traducción griega. Según nos cuen-
la Iglesia de Jerusalén, que puede ser con- ta Hch 6–8, este grupo cristiano, basán-
siderada como la Iglesia madre del resto de dose en el valor expiatorio de la muerte
iglesias. Dicha Iglesia quedó constituida de Cristo, relativizaba la Ley cúltica y el
por los Doce y demás compañeros y com- templo judío (según Hch 6,13, habían
pañeras de Jesús que, tras la aparición de quedado anulados con la muerte de Jesús
Jesús resucitado a Pedro y al resto de los en la cruz). Pronto los helenistas consti-
apóstoles, superaron la crisis que les pro- tuyeron un grupo relativamente numero-
vocó la muerte de Jesús. Gracias a la expe- so en Jerusalén y crearon, con su praxis,
riencia pascual, comprendieron mejor el ciertas dificultades a los judíos, sobre to-
significado del Maestro. Le proclamaron do a los no cristianos, pero también al
como Mesías y Señor, unos títulos muy sig- grupo inicial judío cristiano de lengua
nificativos a la luz del Antiguo Testamento. aramea. Pues al no guardar las normas de
pureza legal, que capacitaban para convi-
La experiencia pascual les llevó a reu- vir con los judíos piadosos y para partici-
nirse, como comunidad, en Jerusalén, par en el culto judío, convertían a estos
compartiendo la fe en espera del retorno de con su trato cotidiano en «impuros», es
Jesús al fin del mundo, de acuerdo con las decir, los incapacitaban para vivir su pra-
promesas del Antiguo Testamento, el cual xis religiosa en el seno del judaísmo.
anunciaba la venida y realización del reino
de Dios en esta ciudad. En Jerusalén, pues, Los helenistas, condicionados por su
se constituyó la primera Iglesia cristiana. lengua griega, se reunían en casas pro-
El grupo estaba formado por personas que pias. En un momento determinado, y
habían seguido a Jesús ya en su vida públi- para evitar los problemas religiosos que
ca, todas ellas judías, aunque en su mayo- comportaba la convivencia de este grupo
ría eran galileos y de lengua aramea. más liberal con el que se acomodaba a las
costumbres religiosas judías (normas de
Muy pronto se incorporó a este núcleo pureza legal), el grupo helenista se estruc-
el grupo de la familia de Jesús, sobre todo turó con líderes propios con el consenti-
Santiago, el denominado «hermano de Je- miento de los Doce. Esto es lo que puede
sús» (ver Gal 1,19; también 1 Cor 15,7 y deducirse del relato de Hch 6,1-6, en el
Hch 15), que desempeñó en seguida un pa- cual Lucas, por razones teológicas, procu-
pel fundamental en la Iglesia de Jerusalén y ra disimular la tensión religiosa que sub-
en los orígenes de las iglesias cristianas. Se- yace al conflicto entre los dos grupos, pre-
gún nos cuenta Lucas (Hch 2,46-47), este sentándolo como si se tratara de un
grupo inicial cristiano siguió viviendo den- problema «económico», causado por el
tro del contexto religioso judío, compartien- hecho de que las viudas de los helenistas
do aspectos fundamentales de la religión se sentían discriminadas. Lucas llama a
judía (como el templo y determinadas nor- estos líderes «diáconos».
mas de pureza cultual). Con ello, pensaban
ser fieles a Jesús, que había venido a cum- Pero, de hecho, no fue así. Pues, como
plir las promesas del Antiguo Testamento, y puede verse, si continuamos leyendo el
confiaban que así lograrían la conversión texto de Hechos, tanto Esteban como Fe-
de todo Israel a la fe cristiana. lipe se dedican a la predicación y a los sa-
cramentos (Hch 7–8). Esta concepción
teológica, que ponía en entredicho la dis-
Incorporación de los «helenistas» tinción «cúltica» entre judíos y paganos,
a la Iglesia de Jerusalén esencial para la fe judía tradicional, creó
Pronto se fueron convirtiendo tam- fuertes tensiones dentro de la Iglesia de
bién a la fe cristiana los judíos de lengua Jerusalén. Y provocó la persecución con-
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Introducción 13

tra este grupo por parte de los judíos no fe no les llevaba a ser considerados como
cristianos. creyentes «de segunda división» por el
De hecho, Esteban murió mártir (Hch hecho de no circuncidarse y de no guar-
6,8–7,60). Por ello, los cristianos helenis- dar toda la Ley. Y les evitaba muchos con-
tas fueron perseguidos y tuvieron que flictos, sobre todo si eran personas influ-
abandonar Jerusalén. Lo sorprendente es yentes o ricas que participaban en la vida
que solo este grupo tuvo que abandonar pública y social de su ciudad, pues la cir-
Jerusalén, como puede verse en Hch 8,1 cuncisión obligaba a cumplir una serie de
(«Aquel día se desencadenó una gran per- normas religiosas que no les permitían
secución contra la iglesia de Jerusalén y participar en muchos actos públicos del
todos, excepto los apóstoles, se dispersa- mundo social y religioso en el que se mo-
ron por las regiones de Judea y Sama- vían.
ria»). En este texto leemos, con sorpresa, Esta actitud de la Iglesia de Antioquía
que los apóstoles, que eran los líderes de provocó tensiones con los judíos, que vie-
la comunidad, pudieron quedarse en ron minado su influjo en la sociedad y
Jerusalén. Ello solo es explicable si no que se escandalizaron por el hecho de que
eran considerados como una quinta co- unos judíos cristianos no guardaran toda
lumna dentro del judaísmo y, por tanto, la Ley. Su conducta cuestionaba la identi-
no fueron vistos como un peligro real dad judía, amenazada en un mundo hos-
para el judaísmo. til. Los vieron como una quinta columna
del judaísmo, en unos momentos en los
La misión a los paganos cuales el nacionalismo judío se hacía ca-
da vez más virulento (se preparaba la gue-
y el «concilio» de Jerusalén
rra con Roma de los años 66-70).
El grupo helenista, obligado a emigrar,
empezó a misionar la región que se en- Para resolver el conflicto se organizó
cuentra al norte de Judea, Samaria. Y de un encuentro en Jerusalén entre los dele-
allí pasó a Antioquía de Siria. En esta ciu- gados de la Iglesia de Antioquía (Berna-
dad importante del imperio romano (co- bé, Pablo y Tito) y la Iglesia de aquella
mo lo eran también Roma y Alejandría), ciudad, especialmente con sus figuras
se creó una comunidad de origen judío, significativas o «columnas» (Santiago,
pero abierta plenamente a los paganos. Cefas, es decir, Pedro y Juan), como los
Estos ya no eran obligados a circuncidar- denomina el Apóstol. Pablo cuenta este
se cuando se convertían. El evangelio de encuentro en su carta a los Gálatas (2,1-
Mateo sería, según opinión fundada de mu- 10). Es lo que a menudo se ha denomi-
chos especialistas, un buen testimonio de nado el «concilio de Jerusalén». El conci-
esta Iglesia. lio permitió llegar a un compromiso que
posibilitó un cierto pluralismo dentro de
Esta actitud abierta de la Iglesia de las iglesias cristianas, sin que por ello se
Antioquía hacia los paganos, sin obligar- negaran la comunión entre ellas. En el
les a que se circuncidaran para formar encuentro se determinó, según Gal 2,7-9,
parte así del pueblo judío como pueblo que a Pedro le quedaba confiada la mi-
elegido por Dios, creó ciertas dificultades sión a los judíos, mientras que a Pablo la
a esta Iglesia por parte de la Iglesia ma- de los paganos.
dre de Jerusalén.
En cambio, el hecho de que este grupo
no obligara a los paganos a circuncidarse
facilitó que el grupo de los «temerosos de
Dios», es decir, aquellos que aceptaban la
Y
Sobre el concilio de Jerusalén, el con-
fe en Yahvé, los mandamientos morales y flicto de Antioquía y el significado de dicha
algunos preceptos rituales, pero no se cir- Iglesia para el cristianismo primitivo, me-
cuncidaban, se convirtieran fácilmente al rece la pena leer J. Becker, Pablo, pp. 11-144.
cristianismo. La nueva manera de vivir la
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 14

14 Carta a los Romanos

Las iglesias paulinas y los conflictos trara en contacto con una persona (la to-
eclesiales de Pablo cara, comiera con ella, etc.). O tocara un
objeto que no cumpliera las normas de
Con el concilio de Jerusalén no termi- «pureza cultual» mínimas que eran obli-
naron las tensiones dentro del cristianis- gatorias en el judaísmo (Mc 7,1-23). Por
mo. Ya a comienzos de los años cincuen- eso, los no judíos que quisieran compar-
ta, después del conflicto entre Pablo y tir la vida con los judíos, debían cumplir
Pedro en la comunidad de Antioquía que, un mínimo de normas cultuales. (Hch
mayoritariamente, apoyó a Pedro (como 15,20 recoge estas normas mínimas de
se puede ver leyendo Gal 2,11-14), apare- convivencia religiosa). Y obligaron a Pe-
cen las comunidades cristianas de origen dro, que al inicio había compartido la
pagano, de cuño paulino, totalmente crí- mesa sin problemas con los cristianos de
ticas con la concepción judía (y judeo- origen pagano, tal como se había decidi-
cristiana «jerosolimitana») de la Ley de do en Jerusalén, a no seguir compartién-
Moisés como camino de salvación. Ello dola, provocando que Pablo le dijera a
provocó la oposición intransigente de los Pedro que su conducta «no se ajustaba
judaizantes radicales que fomentaron la a la verdad del evangelio» (Gal 2,14).
lucha contra Pablo (ver Gálatas), pues
sospechaban de su conversión (Gal 1,23). Como vamos a ver, la carta a los Ro-
Y se oponían a su independencia en la manos responde a este conflicto religioso
misión a los paganos, puesto que le lleva- e intenta dar pistas teológicas que resuel-
ba a fundar comunidades no sujetas a la van el problema y mantengan la unidad
Ley de Moisés. Es verdad que el concilio entre las distintas iglesias, pero sin trai-
de Jerusalén había legitimado la misión a cionar la novedad que es propia del evan-
los paganos en Antioquía (Gal 2,7-9). Pero gelio de Jesús, el Cristo o Mesías espera-
no había acabado de resolver los proble- do de Israel. Y respetando, por tanto, el
mas de convivencia entre los distintos pluralismo dentro de la Iglesia.
grupos, por cuanto los más conservado-
res se sentían incapacitados para poder
vivir coherentemente su fe judeocristia-
na, si los cristianos de origen pagano no
Y
Después de este breve recorrido por la
guardaban un mínimo de normas de «pu- historia de las primeras comunidades cris-
reza religiosa», cuando compartían las tianas se puede comprender la reflexión que
comidas o la eucaristía con ellos. realiza E. Käsemann sobre este período de la
Como es obvio, después de un concilio historia del cristianismo: «En la comunidad
surgida después de la pascua hubo ya, por
en el que posturas contrapuestas se habían
tanto, no solo diversos partidos, sino incluso
enfrentado, surgieron diversas interpre- diversas teologías. Tan opuestas eran estas
taciones del concilio de Jerusalén. Una de que los judíos, conocedores del hecho, trata-
estas reinterpretaciones, que mezcla lo ron de manera diferente a uno y otro grupo.
que sucedió en el concilio con lo ocurrido Las tensiones entre dichas teologías rompie-
en la etapa posterior al concilio, la encon- ron la solidaridad en la persecución. Como
tramos en el relato de lo ocurrido, que nos consecuencia de esto se formó un nuevo cen-
da Lucas hacia los años 90, en Hch 15. tro del cristianismo en Antioquía y es aquí
donde aparece por primera vez el nombre de
Ante las interpretaciones diversas, es
“cristianos” (Hch 11,26). Los paganos daban
obvio que pronto se originase el con-
este nombre a los que predicaban exclusiva-
flicto. El primer conflicto lo encontramos mente a Cristo y lo hacían, como Esteban, en
en Antioquía. Fue provocado por el he- el poder del Espíritu Santo. El templo y la
cho de que judíos y paganos cristianos Ley eran cosas superadas para estos cristia-
participaban en la mesa común (Gal nos, en contraposición a los de Palestina,
2,11ss). Según la normativa religiosa ju- que seguían aferrados a ellas» (La llamada de
día, quedaba «impuro», es decir, incapa- la libertad, pp. 60s).
citado para el culto, toda persona que en-
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Introducción 15

Dado el significado que, como hemos abrumador” (Preámbulo, III). Esta breve
visto, tuvo Pablo en el seno del desarrollo constatación sobre su experiencia cuan-
de las primeras comunidades cristianas, do intentó interpretar Romanos ha que-
vale la pena, pues, que intentemos dado clavada en mi mente desde enton-
introducirnos en el pensamiento de este ces. Aunque he estudiado a menudo y
teólogo genial y fundador de comu- explicado Romanos a lo largo de los
nidades cristianas. Y lo procuraremos años, sigo pensando que todo contacto
hacer con ayuda de su obra de madurez, con esta carta es abrumador. Desborda al
la carta a los Romanos, que puede ser lector por la densidad y sublimidad del
considerada, con razón, como su testa- tópico que trata, el evangelio de la justifi-
mento espiritual y síntesis de su teología cación y salvación, tanto del judío como
más específica. del griego, por gracia, a través de la fe en
Cristo Jesús, revelando la rectitud y el
amor de Dios Padre» (J. A. Fitzmyer, Ro-
4. Importancia y dificultad mans, p. xiii).
de la carta a los Romanos
¿Por qué resulta difícil leer Romanos?
Esta carta es, como he indicado antes,
junto con los cuatro evangelios, la obra A primera vista, los temas de la carta
bíblica cuyo impacto ha sido mayor en a los Romanos no parecen interesar hoy
las iglesias cristianas. Su lectura e inter- especialmente a un lector moderno. Pare-
pretación configura la historia de dichas cen muy abstractos y especulativos, más
iglesias. Su comprensión adecuada cons- aun, obsoletos. Sintonizan poco con los
tituye el corazón y la piedra de toque de temas que preocupan a un hombre o a
todo diálogo ecuménico. una mujer de hoy. A diferencia de lo que
ocurría en tiempo de Lutero, no es la
Pero pocos textos, no exclusivamente imagen de un Dios terrible lo que inquie-
religiosos, sino también de la literatura ta a nuestros contemporáneos. Ni el tema
universal, han sido tan difíciles de com- de la salvación religiosa parece interesar
prender y, por tanto, tan diversamente in- especialmente.
terpretados, como Romanos. En ello coin-
ciden dos de los grandes comentarios a Más bien, lo que preocupa hoy son te-
dicha carta, uno protestante y alemán, el mas económicos, sociales y políticos. Por
otro católico y norteamericano, que se pu- ejemplo, una globalización que sea real-
blicaron en el último tercio del siglo XX. mente humanizadora, universalmente
solidaria, democrática, y respetuosa con
«La carta a los romanos no solo está el medio ambiente; una globalización
llena de enigmas históricos, sino que es, que erradique realmente la pobreza y la
además, una de las obras de pensamien- marginación. O una civilización que bus-
to más difíciles de la literatura universal; que la paz con justicia, superando la re-
especialmente porque se trata de estudiar cesión económica que amenaza al mun-
un pensamiento dotado de una estructu- do. O un diálogo interreligioso que
ra tan inhabitual como difiere del mundo fomente la paz mundial y evite los funda-
el evangelio que debe meditar» (U. Wil- mentalismos, cada vez más amenazantes
ckens, La carta a los romanos, I, p. 10). para la convivencia humana. No pode-
«Durante mi época de estudiante de mos ignorar hoy que es escandaloso que
teología en Eegenhoven-Lovaina, Bélgi- el sufrimiento –la cruz– siga siendo el
ca, ojeé una vez el comentario a la carta pan cotidiano de la mayor parte de la hu-
a los Romanos escrito por M.-J. Lagrange manidad empobrecida y explotada. En
(Saint Paul: Épître aux Romains) y leí este sentido, la realidad abrumadora del
cómo este famoso comentarista describía mal y del sufrimiento, sobre todo de los
su primera aproximación a este difícil es- inocentes, sigue siendo el problema más
crito paulino: “El primer contacto fue acuciante y difícil de resolver para todo
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16 Carta a los Romanos

creyente, ya que parece cuestionar, o bien resulta fácil hablar hoy de la cruz de Je-
la existencia, o bien el poder de un Dios sús, comprender su significado. Pablo, sin
que merezca el nombre de bueno y mise- embargo, lo hace aun a sabiendas de la di-
ricordioso. ficultad de la reflexión cristiana en este
punto. Pues, como él mismo nos indica,
Quizás aquí podríamos encontrar una «el lenguaje de la cruz, en efecto, es locu-
primera vía de acceso actualizado a la ra para los que se pierden; mas para los
carta a los Romanos. Pues la existencia de que están en vías de salvación, para noso-
las víctimas (inocentes) sigue remitién- tros, es poder de Dios» (1 Cor 1,18).
donos, como creyentes, a la existencia y
Pero no termina con la cruz el escán-
significado de la cruz de esta gran víctima
dalo de nuestros contemporáneos y nues-
de la historia que fue Jesús de Nazaret. tra propia dificultad para creer. Hablar de
Más aún, parece que la reflexión sobre el resurrección de los muertos resulta hoy
significado de la cruz de Jesús es algo aún más incomprensible. Por ello, confe-
irrenunciable, si queremos merecer el sar que Cristo «ha resucitado para nuestra
nombre de cristianos. Precisamente Pa- salvación» (Rom 4,24) provoca la incredu-
blo es uno de los pensadores que más nos lidad de nuestros contemporáneos (ya a
ayuda a tomar conciencia de ello (1 Cor los cristianos de Corinto, en tiempo de
1,17-25). Y la cruz está en el corazón de la Pablo, les resultaba difícil creer en la
reflexión teológica de Romanos. Pero no resurrección de los muertos: ver 1 Cor
15,12ss). Sin embargo, como nota Pablo,
Y esta fe en la resurrección es condición de
posibilidad de una auténtica libertad cris-
Sobre el problema que el mal plantea a tiana en un mundo en el cual todos nace-
la teología, puede leerse A. Gesché, Dios para mos condicionados por el egoísmo y la
pensar. I. El mal. El hombre, Salamanca insolidaridad, tanto a nivel personal como
1995, pp. 12-182; J. A. Estrada, La imposible estructural. Por ello, «si no hay resu-
teodicea. La crisis de la fe en Dios, Madrid rrección de los muertos, tampoco Cristo
1997. También se pueden leer artículos más ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado,
sencillos: A. Torres Queiruga, «La inevitable tanto mi anuncio como vuestra fe carecen
y posible teodicea», Iglesia Viva 225 (2006) 9-
de sentido» (1 Cor 15,13-14). Pues «por el
30, algunos accesibles en Internet: A. Ges-
ché, «Pecado original y culpabilidad cristia-
bautismo hemos sido sepultados con Cris-
na», SelTeol 21 (1982) 57-66; S. J. Duffy, to quedando asimilados a su muerte, para
«Tiniebla de corazones: una revisión del pe- que así como Cristo ha resucitado de entre
cado original», SelTeol 29 (1990) 183-195; C. los muertos para gloria del Padre, así tam-
Duquoc, «El mal, enigma del bien», SelTeol bién nosotros llevemos una vida nueva»
30 (1991); A. Gesché, «La teología de la libe- (Rom 6,3-4). Entre otras razones, la resu-
ración y el mal», SelTeol 33 (1994) 83-98; J. rrección de Jesús es tan importante por-
B. Metz, «Cómo hablar de Dios frente a la que muestra que Dios le dio la razón a
historia de sufrimiento del mundo», ibíd., Jesús, una víctima de los poderes cons-
pp. 99-112; J. A. Estrada, «¿Desde el sufri- tituidos de este mundo, frente a sus victi-
miento encontrarse con Dios?», SelTeol 39 marios, convirtiéndose así en fuente de es-
(2000) 245-251; J. M. Busto, El sufrimiento, peranza para las innumerables víctimas
¿roca del ateísmo o ámbito de la revelación di- de la historia.
vina?, Comillas, Madrid 1998 (cf. SelTeol 49
[2010] 28-44); A. Torres Queiruga, «Mal y La dificultad por comprender a Pablo,
omnipotencia. Del fantasma abstracto al sin embargo, no debería desanimarnos,
compromiso de amor», SelTeol 38 (1999) 18- sino todo lo contrario. Pues si bien es ver-
28. Las citas de Selecciones se pueden con- dad que hay infinitas interpretaciones de
sultar gratuitamente por Internet y allí se en- Romanos a lo largo de la historia de la
cuentra la referencia del lugar original en el Iglesia, no por ello hemos de caer en un
cual apareció el artículo. relativismo total de las interpretaciones,
o en el desánimo sobre la posibilidad de
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 17

Introducción 17

encontrar una interpretación adecuada conoce mínimamente los presupuestos


de la carta. De hecho hoy, y gracias sobre culturales, sociológicos e históricos des-
todo a la utilización por parte de los es- de los cuales Pablo ha escrito su carta. La
pecialistas de los métodos científicos his- presente Guía de lectura intentará faci-
tórico-críticos (recomendados por la litar esta tarea para los que no estén
Pontificia Comisión Bíblica en su docu- familiarizados con dichos presupuestos y
mento La interpretación de la Biblia en la con este tipo de literatura religiosa cris-
Iglesia, de 1993), es posible una lectura tiana, escrita hace casi dos mil años en
ecuménica de la carta, compartida por una cultura y en una lengua que ya no
las grandes iglesias cristianas. son las nuestras.
Pero es innegable que la pluralidad de
interpretaciones plantea una dificultad Romanos, un texto escrito desde la fe
seria a los lectores de Romanos, ya que Pero, por otro lado, conviene tener
no resulta fácil poder orientarse en este presente que Pablo ha escrito la carta des-
mar de interpretaciones. de una experiencia creyente determinada.
Esta Guía de lectura quiere ayudar a Y la ha dirigido a unas personas a las cua-
encontrar puntos de referencia sólidos les quiere ayudar a profundizar en su fe.
que permitan orientar adecuadamente la En este sentido, la persona creyente es la
lectura de la carta a los Romanos. Por destinataria privilegiada del escrito.
otro lado, hoy nos resulta más fácil de A la persona creyente –y en la medi-
comprender que el pluralismo de las da, sobre todo, en que lo acepte como
interpretaciones nos propone, a la vez, auténtica palabra de Dios o comunica-
un reto y una posibilidad de enriqueci- ción (revelación) de Dios a los seres hu-
miento. Pues conviene no olvidar que, en manos–, Romanos la confronta con una
el fondo, se trata de una pluralidad sana, honda experiencia espiritual que le exige
enriquecedora, que viene condicionada una conversión. Le pide un cambio radi-
por el hecho de que al ser, en cuanto pa- cal en el modo de pensar y de ser, por
labra auténticamente humana, una obra cuanto pone de manifiesto unos valores
de arte valiosa (uno lo podría comparar a peculiares que no resultan obvios –hoy
textos como el Quijote o al Guernica de menos que nunca en un mundo neocapi-
Picasso o a Las bodas de Fígaro de Mo- talista.
zart), su riqueza de contenido da pie a A modo de ejemplo podemos mencio-
numerosas interpretaciones, ya que nin- nar temas como la gratuidad, la fe-con-
guna de ellas es capaz de agotar toda la fianza radical en Dios, el valor perenne
riqueza del texto. Pues cuanto más rica es de la cruz como solidaridad con los cru-
la experiencia humana, artística, religio- cificados de la tierra y como denuncia de
sa, que expresa, tanto más difícil de com- las estructuras y opciones personales in-
prender resulta en toda su profundidad. justas –Pablo los llama «pecado»–, el
A ello se suma, para el lector creyente, el aceptar la salvación como «justificación
hecho de ser «palabra de Dios». Por tan- del impío» y no como un premio para los
to quiere expresar el ser de Dios en su buenos, el ver a Dios como la fuerza que
honda profundidad, con lo cual nos ve- resucita a los muertos, etc.
mos confrontados con una cierta barrera
del lenguaje, por cuanto Dios, por hipóte- A este tipo de lector creyente conviene
sis, siempre es mayor de lo que podemos recordarle que, en último término, Ro-
pensar y formular. manos ha sido inspirado por el Espíritu
de Dios y que, por tanto, es en un clima de
Con todo conviene señalar que, en oración donde el texto de Pablo puede ser
principio, la carta a los Romanos, como comprendido en su profundidad más
toda obra literaria, es comprensible a honda, sabiendo, con Pablo, que «el Espí-
cualquier persona, creyente o no, que se ritu viene en ayuda de nuestra flaqueza,
interese por su contenido, sobre todo si pues nosotros no sabemos orar como es
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18 Carta a los Romanos

debido» (Rom 8,26). La presente Guía de tienen, relación con el que envía la carta).
lectura quiere facilitar también, con ayu- Sobre el autor, y sobre el motivo que le
da de una buena información, que el que lleva a escribir la carta a los Romanos, es-
quiera rezar, meditar, este texto se ponga tamos bastante bien informados, gracias
de veras a la «escucha de la palabra de a la misma carta y al conjunto del Nuevo
Dios», que nos habla donde, cuando y Testamento. Pablo mismo indica en la
como quiere. Pero lo hace, de modo espe- carta los motivos que le han llevado a es-
cial, en los textos que Él mismo ha inspi- cribirla. En cambio, sobre la comunidad
rado. eclesial de Roma disponemos de pocos
datos, aparte de los que proporciona la
misma carta.
Romanos, un texto de innegable valor
ecuménico ¿Quién era Pablo? Conocemos de él
Romanos tiene un gran valor ecumé- varias cosas, sobre todo por sus cartas
nico, pues fue un escrito clave para Lute- auténticas, que son la fuente de informa-
ro y para la Reforma y la Contrarre- ción más fidedigna sobre él. También los
forma. De hecho, en sus inicios esta carta Hechos de los Apóstoles lo convierten en
sirvió para justificar la separación de las el protagonista de la mayor parte de sus
iglesias denominadas «evangélicas», o capítulos. Pero en Hechos hemos de te-
«protestantes», de la Iglesia denominada ner en cuenta que la obra fue escrita unos
«católica». Hoy, en cambio, constatamos treinta o cuarenta años después de la
con gozo que Romanos es más bien mo- muerte de Pablo y que, aunque su infor-
tivo de encuentro ecuménico, por cuanto mación es interesante y bastante cercana
los comentarios ecuménicos, cada vez a Pablo, ha de ser controlada con ayuda
más numerosos, y las reflexiones teológi- de las investigaciones históricas.
cas sobre la carta, han mostrado que di- Según la tradición que recoge Hechos
cho escrito no da pie a una separación de (9,11; 21,39; 22,3), Pablo nació y, en par-
las iglesias en base a su texto. te, vivió, en Tarso de Cilicia, una ciudad
ubicada al sur de la actual Turquía y cer-
cana a Siria. En esta ciudad recibiría una
5. Situación de Pablo buena educación helenista (muchos pien-
cuando escribe la carta san que ello le dio conocimientos de la re-
tórica griega y que ello se manifiesta en
a los Romanos sus cartas). Según él mismo nos cuenta
El escrito que vamos a intentar com- (Flp 3,5; Rom 11,1; 2 Cor 11,22), Pablo
prender tiene una forma literaria concre- era un «israelita» a carta cabal («hebreo,
ta. Es una carta. Ciertamente con unas hijo de hebreos») y, más en concreto, de
características muy especiales, pues pa- la tribu de Benjamín. Por ello uno de sus
rece más bien un tratado teológico, un nombres, según indica Hechos (p.ej. en
«manifiesto», por su extensión y conteni- 7,58; 8,1.3; 26,14), era Saulo. El que se
do. Pero ello no quita que Pablo la haya denomine a sí mismo «hebreo, hijo de he-
escrito como carta real y que, por tanto, breos» hace pensar que Pablo dominaría
se haya acomodado a las exigencias lite- también la lengua aramea (¿y la he-
rarias de las cartas. brea?). En este sentido, sería un hombre
bilingüe, lo cual le prepararía para poder
Para poder comprender mejor el sig- hacer de puente entre las dos corrientes
nificado de una carta, es muy importante cristianas judías de los inicios: la de los
e iluminador poder conocer quién es el «hebreos» y la «helenista».
personaje que la escribe (su personalidad,
la situación concreta que vive cuando es- Según una tradición que recoge He-
cribe, el motivo que le ha llevado a escri- chos (22,3), pero que algunos cuestionan,
bir, etc.) y los destinatarios de la carta estuvo de niño en Jerusalén, donde tuvo
(mundo en el que viven, problemas que uno de los más famosos maestros fari-
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Introducción 19

seos, Gamaliel I. En todo caso, su partici- maneras en sus cartas (1 Cor 9,1; 15,8-11;
pación activa en el culto de la sinagoga le Gal 1,11-27; Flp 3,7-14). Y una versión
permitió conocer los procedimientos ra- más épica de este acontecimiento la narra
bínicos que se utilizaban para interpretar Lucas, por triplicado, en Hch 9,1-19; 22,3-
el Antiguo Testamento. 16; 26,2-20.
Según Hch 16,37s; 22,25-29; 23,17 Se ha discutido si se puede hablar de
–una tradición que algunos cuestionan al una conversión, por cuanto Pablo no
ver lo mucho que Pablo tuvo que padecer abandonó jamás sus raíces religiosas ju-
por parte de las autoridades romanas–, días. Pero pasó de ser un perseguidor de
Pablo sería ciudadano romano y gozaría, la Iglesia a ser uno de los adalides más
por tanto, de los privilegios que este he- grandes del cristianismo, cuando el ju-
cho comportaba. daísmo lo expulsó de su seno. En todo
Pablo se ganaba su sustento con un caso, fue una vocación, una llamada de
trabajo manual (ver 1 Tes 2,9; 1 Cor 4,12; Dios (en Gal 1,15 cuenta su experiencia
9,1.18; Hch 20,34) –algo que no era mal utilizando palabras que en Is 41,9 y Jr 1,5
visto entre los rabinos–. Por lo que pare- expresan la vocación de estos profetas).
ce, trabajaba la lona y era, quizás, «fabri- Pablo expresa también esta vivencia con
cante de tiendas de campaña» (Hch una palabra técnica (ôphthê, «se apare-
18,3). Era un trabajo que podía hacer en ció»), que en el cristianismo primitivo se
distintos lugares (en cambio, Pedro, como utilizaba para las apariciones de Jesús re-
pescador, lo tenía más difícil, si quería vi- sucitado a los apóstoles (1 Cor 15,5.7).
vir de su trabajo durante su misión en el Por ello, la aparición del Resucitado le
interior de los países). Y le permitía, a la convirtió, por un lado, en Apóstol, es de-
vez, poder conversar con la gente que pa- cir, en columna de la fe cristiana. Y, por
saba por su lugar de trabajo. otro, le dio una misión que Pablo cum-
plió, aun a riesgo de su vida, a partir de
Por lo que se refiere a su vivencia reli- este momento: llevar el evangelio a los
giosa, Pablo nos dice de sí mismo: «fui pueblos paganos, sin obligarles, por ello,
circuncidado a los ocho días de nacer, soy a convertirse también en judíos por la
del linaje de Israel, de la tribu de Benja- circuncisión y el cumplimiento de las
mín, hebreo por los cuatros costados, fa- normas de pureza cultual, que exigía el
riseo en cuanto se refiere al modo de en- judaísmo de sus prosélitos y simpatizan-
tender la Ley, perseguidor de la Iglesia, si tes (Gal 1,15s).
hay que presumir de celo por la Ley, e
irreprochable en cuanto a su cumplimien- Fue una experiencia espiritual muy
to se refiere» (Flp 3,5-6). Era, por tanto, honda que le transformó radicalmente,
un hombre profundamente religioso des- pues fue una revelación de Dios (Gal
de su niñez gracias a la familia a la que 1,16), que cambió de raíz su modo de
pertenecía. Y estaba tan convencido del comprender la fe judía. Sobre todo, le lle-
valor religioso del judaísmo, que llegó a vó a caer en la cuenta de que el amor y las
perseguir a los judíos cristianos que no actuaciones de Dios a lo largo de la his-
aceptaban la interpretación judía de la toria no son mérito propio, sino conse-
Ley (1 Cor 15,8-11). cuencia del amor gratuito de Dios (Gal
1,15: «me llamó por su gracia»). Y esta
¿Cómo un judío tan convencido de su experiencia implicó un cambio radical de
fe pudo convertirse en el gran misionero valores, lo cual le llevó a decir: «Por él
y teólogo cristiano? [Cristo] he sacrificado todas las cosas, y
Pablo mismo nos lo cuenta en sus car- todo lo tengo por estiércol con tal de ga-
tas. La transformación o conversión radi- nar a Cristo y vivir unido a él con una sal-
cal fue fruto de una acción imprevista, to- vación que no procede de la ley, sino de la
talmente gratuita, de Dios, que cambió fe en Cristo, una salvación que viene de
drásticamente su modo de ver y vivir la fe. Dios a través de la fe» (Flp 3,8b-9). Es,
Pablo mismo cuenta el hecho de distintas pues, desde la perspectiva religiosa, que
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20 Carta a los Romanos

Y cha comunidad (leer 2 Cor 1,12–2,13 y


7,5-16). Pablo vive, por tanto, un mo-
Para comprender mejor lo que debió sig-
nificar para Pablo su experiencia pascual, mento de tranquilidad y de cierto gozo
vale la pena leer X. Léon-Dufour, Resurrec- en su labor pastoral, tan a menudo con-
ción de Jesús y mensaje pascual, Salamanca flictiva (leer 2 Cor 10–13; Flp 3), pues,
1973, pp. 93-109. con frecuencia, ha estado sembrada de
persecuciones y fracasos, como los que
parece presuponer la carta a los Gálatas.
le proporcionó a Pablo su experiencia del Ello explicaría que, mientras la carta a
Resucitado, camino de Damasco (Hch los Gálatas, que trata temas semejantes
9,2ss), que conviene leer la carta a los a los que encontramos en Romanos, tie-
Romanos. ne un tono profundamente polémico,
nuestra carta tiene un tono enormemen-
te conciliador, incluso con los posibles
Situación de Pablo según adversarios. De hecho, se esfuerza por
Rom 1,1-15 y 15,14-33 dialogar con el posible interlocutor judío
Antes de empezar a leer la carta, con- y propone una solución conciliadora al
viene que tomemos conciencia de la si- conflicto entre los diversos grupos reli-
tuación que vive Pablo cuando la escribe. giosos (Rom 14,1–15,13). Se nota que, al
Para ello nos ayudará leer con atención final de su vida, el Apóstol ha ganado en
tanto la introducción de la carta (Rom humildad y en capacidad de diálogo,
1,1-15) como su final (Rom 15,14-33), tanto más que en Corinto no ve ahora
pues en ellos Pablo explica lo que le preo- amenazada su forma de predicar el
cupa en este momento y lo que le ha mo- evangelio.
tivado a escribir Romanos. Pablo dicta la carta a Tercio (Rom
La mayoría de estudiosos del tema 16,22) durante varios días. Se encuentra
coinciden en afirmar que Pablo redacta en casa de Gayo (Rom 16,23, ver 1 Cor
la carta a los Romanos, probablemente 1,14). Está allí de paso, pues se ha de en-
en el invierno del año 56/57, en Corinto. caminar hacia Jerusalén para entregar la
En esta ciudad existe una comunidad con colecta de solidaridad y comunión que
la que el Apóstol mantiene profundas las comunidades paulinas han realizado
relaciones por haber sido fundada por él. a favor de los pobres de aquella Iglesia
En Corinto, Pablo permaneció unos dos (Rom 15,25-28).
años a los comienzos de su misión a los El Apóstol se encuentra en un mo-
paganos, una vez se independizó de la co- mento crucial de su vida. Quiere dejar el
munidad de Antioquía, tras el conflicto mundo conocido del oriente, porque con-
con Pedro y Bernabé. Este fue ocasiona- sidera que se ha acabado allí su campo de
do por el hecho de que Pablo no quiso ce- trabajo (Rom 15,23). Quiere irse al oeste,
der a las presiones teológicas, que le hu- a España (Rom 15,24.28), un mundo cul-
bieran llevado a tomar una postura más tural y lingüísticamente desconocido
contemporizadora con las corrientes ju- para él.
daizantes, provenientes de la comunidad
madre de Jerusalén (Gal 2,11ss).
Por otro lado, las dos cartas a los Co-
rintios son un buen testimonio de los Y
problemas de dicha comunidad portua- Sobre los problemas de Pablo con la co-
ria y de las preocupaciones que causó a munidad de Corinto, puede leerse J. Becker,
Pablo (leer 1ª Corintios). La comunidad Pablo, pp. 263-289. Una exposición más su-
estuvo a punto de romper con Pablo (leer cinta puede verse en W. Marxsen, Introduc-
2ª Corintios, sobre todo los caps. 10–13). ción al Nuevo Testamento, Salamanca 1983,
pp. 87-92; J. J. Bartolomé, Pablo de Tarso,
Pero cuando Pablo escribe Romanos, Madrid 21998, pp. 183-198.
el Apóstol acaba de reconciliarse con di-
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 21

Introducción 21

Para ello necesita, por un lado, el apo- (Rom 15,31b) y que él mismo escape a las
yo logístico de la comunidad de la capital asechanzas «de los que en Judea se opo-
del Imperio, Roma (Rom 15,23-24). Y, nen a la fe» (Rom 15,31a).
por otro, ello le impulsa a replantearse, a
fondo, «su evangelio», por cuanto este Consciente de las dificultades que
cambio de escena le obligará a una nueva comportaba su modo de predicar el evan-
inculturación de su predicación en un gelio, Pablo ha reflexionado, sin duda,
mundo y en una cultura que desconoce. muy a fondo sobre la manera cómo pue-
de presentar su modo de anunciar el
Pero hay algo que para él, Apóstol y evangelio a los judíos de Jerusalén, cris-
misionero de los paganos, es aun más im- tianos o no. Tiene la esperanza de que
portante en este momento. Está a punto una presentación adecuada de «su» evan-
de subir a Jerusalén (Rom 15,25-29) para gelio pueda facilitar la aceptación (o por
garantizar la salvaguarda de algo que lo menos la tolerancia) del mismo. Esta
para Pablo es irrenunciable para toda co- reflexión a fondo de su teología, para pre-
munidad o iglesia cristiana: la unidad de parar su posible defensa ante la comuni-
todas las iglesias (como había subrayado dad madre de Jerusalén, queda reflejada
en 1 Cor 1,10ss, Cristo no puede estar di- en Romanos.
vidido, ni tampoco, por tanto, los que for-
man su cuerpo, según Rom 12,3-8). Por Se comprende que Pablo pida oracio-
ello quiere llevar personalmente a la co- nes para que no caiga en manos de los ju-
munidad cristiana de Jerusalén –que es díos no cristianos, que eran enemigos
considerada como la madre de todas las acérrimos de Pablo, ya que le veían como
iglesias cristianas, porque allí se originó una quinta columna del judaísmo que
la primera Iglesia y de allí partió la mi- cuestionaba y desmontaba lo que para
sión cristiana– la colecta de las iglesias ellos eran sus privilegios religiosos. Sabe
paulinas de Macedonia y Acaya, que son que de ellos no puede esperar nada bue-
comunidades de fundación paulina y de no para él.
origen pagano (cf. Rom 15,25-32), pues
Pero sorprende que pida también ora-
se lo habían pedido en el encuentro de Je-
ciones para que la Iglesia madre de Jeru-
rusalén (cf. Gal 2,10) y es señal de comu-
salén le acepte la colecta, que le lleva de
nión de sus iglesias, de origen pagano,
parte de las comunidades fundadas por
con la Iglesia madre de Jerusalén.
él (Rom 15,30-32). Muy mal debía ver él
Pablo lleva tras de sí una amplia ex- el panorama y la actitud que podía tomar
periencia de las tensiones que ha origina- la comunidad de la Iglesia de Jerusalén,
do su modo de predicar el evangelio, libre si se atreve a expresar tan claramente su
de la Ley, sobre todo en la Iglesia de Je- miedo de que allí no le acepten la colec-
rusalén (ver Gal 1,6-9). Por ello tiene mie- ta. Pues ello significa que Pablo teme que
do de que la Iglesia de Jerusalén no acep- la Iglesia de Jerusalén prefiera pasar es-
te la colecta, lo cual implicaría que trecheces antes que aceptar una colecta
rechaza el evangelio de Pablo y la comu- que implicaría aceptar la comunión con
nión con las iglesias que lo viven. Por las iglesias fundadas por Pablo. De he-
esto Pablo lleva personalmente la colecta cho, según el historiador judío Flavio Jo-
y pide a los romanos que oren para que la sefo (cf. De bello Judaico 2,408s), antes
Iglesia de Jerusalén acepte la colecta de la guerra judía contra Roma, que co-
menzó el año 66 d.C., había habido una
gran discusión en el seno del judaísmo
Y sobre si se podían recibir o no limosnas
de los paganos (p.ej. las subvenciones del
Sobre el significado de la colecta, puede
verse Wilckens, Romanos, I, pp. 60-65; y II, imperio romano para el templo de Jeru-
pp. 470-477; así como Becker, Pablo, pp. 311- salén). En el mismo sentido, la Tosefta
313; y Bartolomé, Pablo, pp. 112-113. (Sot. 14,10) atribuye al rabino Johanan
ben Zakai una actitud negativa frente a
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 22

22 Carta a los Romanos

Y denominado «concilio de Jerusalén» (Gal


2,7-9) le había confiado a Pablo la misión
Los argumentos que confirman que,
cuando Pablo escribe Romanos, está pensan- entre los paganos (Rom 1,11-15 y 15,15-
do muy particularmente en su ida próxima a 19.22-24), al igual que a Pedro la de los
Jerusalén (y en los problemas que le aguar- judíos. Y en Roma había muchos cristia-
dan allí; pueden verse en S. K. Williams, nos de origen pagano, como explicare-
«The “Righteousness of God” in Romans», mos a continuación.
Journal of Biblical Literature 99 [1980] 247- De paso, Pablo espera con este escrito
248). De hecho en 1 Cor 16,1-4 parece que contrarrestar la propaganda negativa que
Pablo no pensaba llevar personalmente la los judaizantes hayan podido hacer con-
colecta; si cambió de pensamiento, sería por-
tra él y ganarse así la confianza de los
que sabía que esto le crearía problemas: ten-
drá que mostrar que su evangelio no es in-
cristianos de Roma. Para facilitar aun
compatible con la Ley de Moisés o con el más esta aceptación por parte de los des-
propósito de Dios; y que la inclusión escato- tinatarios de su escrito, Pablo, en el salu-
lógica de los paganos no implica el que Dios do extraordinariamente largo (como pue-
hay abandonada a Israel. Este tema, como de verse si se lo compara con el saludo
veremos, dominará Rom 9–11. que leemos en su primera carta, 1 Tes
1,1) con que introduce la carta (Rom 1,1-
7), incorpora una confesión de fe cristia-
na antigua –su estilo y su vocabulario
las ofrendas de los paganos. Esto ayuda a muestra que no es de cosecha paulina–
comprender por qué los judíos cristianos que da prueba de que comparte la misma
de Jerusalén podrían haber tomado tam- fe que sus destinatarios (cf. Rom 1,3-4).
bién una actitud negativa frente a la ayu- Con dicha confesión cristiana anti-
da económica de los cristianos proceden- gua, después de subrayar que su evange-
tes del paganismo. lio es el fiel cumplimiento de lo que Dios
Estas dos razones –el comienzo de la «había prometido por medio de sus pro-
misión en las regiones nuevas de Occi- fetas en las Escrituras santas» (Rom 1,2),
dente y, sobre todo, la preparación de la Pablo espera captarse la benevolencia de
defensa de su modo de enseñar y de vivir la comunidad de Roma.
el evangelio para que sea aceptado por la
Iglesia de Jerusalén y no se rompa la co-
munión entre las diversas iglesias cristia- 6. La comunidad de Roma
nas– explican que la carta a los Romanos
esté tan bien pensada y que no refleje el Poco conocemos de ella en el momen-
tono polémico de la carta a los Gálatas, to en el cual Pablo les escribe su carta,
sino que sea conciliadora. probablemente en el invierno del año
56/57.
A este tono conciliador y dialogante,
pero sin renunciar en nada a la coheren- De todos modos, el capítulo 16, que
cia y verdad (ver Gal 2,11-14) de su evan- contiene las recomendaciones de perso-
gelio, contribuye también, en tercer lugar,
como Pablo mismo indica en la introduc-
ción (Rom 1,8-15) y final de la carta Y Los especialistas discuten si el capítulo
(Rom 15,14-33), el hecho de que Pablo no
haya fundado la comunidad de Roma, 16 formaba parte o no, originalmente, de la
que es, no lo olvidemos, la iglesia de la ca- carta a los Romanos o bien iba dirigido, ini-
pital del imperio. Este hecho obliga al cialmente, a otra comunidad paulina (con-
Apóstol a procurar ganarse la benevolen- cretamente a la de Éfeso). Se pueden ver las
cia de esta comunidad y a justificar por razones que me inclinan a pensar que for-
maba parte de Romanos en el comentario al
qué, sin ser su fundador, va a ir a ella
cap. 16, p. 343. Cf. también Wilckens, Roma-
(Rom 15,20-21). O por qué ha tardado
nos, I, pp. 35-41.
tanto en ir a Roma, supuesto que en el
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 23

Introducción 23

najes concretos y los saludos de Pablo a


personajes significativos de la comuni-
Y
Wilckens, Romanos, I, p. 93, recoge bien
dad, nos puede dar pistas sobre cómo era el interés que tiene Pablo en preparar su vi-
la Iglesia de Roma. sita a las comunidades de Roma: «No era se-
guro que, después de todos los dimes y dire-
Por los datos que nos da Pablo a lo lar- tes que sobre este discutido apóstol se
go de la carta, se trataría de una comuni- habían escuchado en Roma, los cristianos
dad con una clara mayoría de origen paga- de este lugar se sintieran felices por su veni-
no (Rom 1,5-8.13; 11,13.17; 15,7ss.15-24; da y que al menos los judeocristianos de allí
también 9,3-5; 10,1-3; 11,25-32), fundada, no se comportaran de manera sumamente
probablemente, por misioneros cristianos escéptica respecto de él y que las tensiones
judíos helenistas, poco conocidos. Esto existentes allí entre “fuertes” y “débiles” no
habría abierto la puerta a que los paganos se enconaran aún más por su venida. Pero
pudieran formar parte de la comunidad, ¿cómo defender sin compromisos desleales,
como en Antioquía. en su situación de dirigente tan discutido y
atacado de un ámbito parcial de la Iglesia,
El que los cristianos de origen pagano su propio conocimiento de la verdad del
sean ahora mayoría, se debería a que, se- evangelio y contribuir al mismo tiempo –¡pe-
gún nos cuenta Suetonio en su Vida de ro precisamente así!– a la unidad de la Igle-
Claudio 25, este emperador expulsó a los sia? Y esto en unas circunstancias en las que
judíos –cristianos o no– de Roma el año poderosas fuerzas estaban trabajando para
49, porque «impulsados por un tal Cresto lograr que en vez de conseguir una unión se
continuamente organizaban disturbios» produjera una ruptura con este apóstata y
(seguramente se refiere a Cristo –el nom- tentador. Cuestiones como estas surgieron
bre «Cresto» en vez de «Cristo» se en- una y otra vez en la historia de la Iglesia, so-
cuentra testimoniado varias veces en los bre todo en el tiempo de la Reforma. Enton-
escritos de la época–, al que consideraría, ces terminó por desmoronarse la unidad
equivocadamente, un jefe judío, causante eclesial, a pesar de que ambas partes tenían
personal de los conflictos). Probablemen- voluntad de mantenerla, porque se sintió la
te se trataría de un conflicto entre judíos necesidad de atacarse recíprocamente la po-
y cristianos de origen judío. Sería seme- sesión parcial en la verdad del único evange-
jante al que se dio en Jerusalén según lio. En la hora actual, cuando tanto la parte
Hch 6–8. O a los que tuvo Pablo con las protestante como la católica tienen una vo-
luntad fuerte y perseverante de caminar ha-
sinagogas en las ciudades que misionó.
cia la unión ecuménica de las iglesias sepa-
En todas partes eran los cristianos judíos radas, pero cuando se mantienen también
helenistas los que provocaban los distur- fuertes reservas y, en parte, enemistad, es de
bios, ya que solo ellos podían entrar en sumo interés percibir, en el esfuerzo común
las sinagogas. Por esto Claudio pensó que por entender la carta a los Romanos, cómo
se trataba de un conflicto judío y quiso trató Pablo de superar la situación proble-
evitarlo expulsando a los judíos de Roma. mática de entonces».
Con ello se quedaron en la ciudad funda-
mentalmente los cristianos de origen pa-
gano, que tuvieron que organizarse ante
la nueva situación. La orden de expulsión sin problema. Pero los que regresaron se
se debió dar hacia el año 49. encontraron con una comunidad marca-
Cuando Claudio revocó el edicto ha- da claramente por los cristianos de ori-
cia el año 54 (algunos piensan que lo gen pagano, bastante bien organizada y
hizo Nerón al comienzo de su reinado), consciente de su fuerza. Cuando Pablo
los judeocristianos pudieron regresar a escribe la carta sabe que los cristianos de
Roma. De hecho, por los saludos que da origen pagano, de la línea más liberal,
Pablo en 16,3ss (cf. Hch 18) se ve que eran los que marcaban el tono de la co-
Áquila y Prisca, judeocristianos de la lí- munidad. Por eso la carta está dirigida a
nea paulina, habían regresado a Roma ellos (Rom 1,5s.13; 11,13ss; 15,15s). Pero
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 24

24 Carta a los Romanos

sabe también que hay numerosos cristia- el Antiguo Testamento sigue siendo su
nos de origen judío, como consta no solo Biblia. Y Pablo tiene mucho interés por
por Rom 16, sino también por Rom 4,1, argumentar desde el Antiguo Testamen-
donde Pablo habla de «nuestro padre se- to, pues por su experiencia personal sabe
gún la carne», o por el «nosotros» de que los cristianos que quieren que el cris-
Rom 9,24. Con su carta Pablo pretende, tianismo mantenga la religión judía como
entre otras cosas, mediar entre ambos referente necesario, pueden ser los adver-
grupos y evitar la división de la Iglesia sarios de su teología. Por eso, a menudo
(estas preocupaciones ya las había mani- en su carta argumenta dialogando con un
festado claramente en 1 Cor 1,10-17). Es- supuesto interlocutor judío. Y puede dar
tas inquietudes aparecen sobre todo en por supuesto que las numerosas sinago-
Rom 11 y 14. gas judías en Roma podían entrar en diá-
Al escribir la carta, Pablo da por su- logo o controversia con los cristianos.
puesto que sus oyentes o lectores están A diferencia de lo que ocurre en Co-
familiarizados (sean de origen judío o rinto o Tesalónica, parece que los cristia-
no) con el Antiguo Testamento. Y para nos de Roma, quizá por ser más numero-
ello utiliza a menudo la traducción grie- sos, o por no disponer de un fundador
ga denominada de los Setenta (LXX). Por con clara personalidad que hubiera dado
otro lado, para toda comunidad cristiana su impronta eclesial a la comunidad, no
tienen tanta conciencia de que constitu-
yen una sola Iglesia, ni disponen de un
Y lugar donde pudieran reunirse los diver-
sos grupos. La comunidad cristiana se
Un estudio reciente sobre el cristianismo reuniría normalmente en diversas igle-
romano de la época de Pablo lo encontramos sias domésticas (cf. Rom 16,3-5.13-15),
en P. F. Esler, Conflicto e identidad en la carta que no vivirían aisladas unas de otras,
a los Romanos. El contexto social de la car- pues Pablo se dirige a todas. Pero sí ten-
ta de Pablo, Estella 2006. Para poder conocer drían una cierta autonomía. Quizás la
mejor el mundo paulino o entorno histórico- discusión entre los fuertes y los débiles re-
cultural en el que hay que ubicar la carta a fleje las diferencias entre distintas igle-
los Romanos, vale la pena leer, sobre todo,
sias domésticas de Roma.
W. A. Meeks, Los primeros cristianos urba-
nos. El mundo social del apóstol Pablo, Sala- No es fácil saber hasta qué punto Pa-
manca 1988; R. E. Brown y J. P. Meier, An- blo conocía bien la situación de la Iglesia
tioch & Rome: New Testament Cradles of de Roma. Pero, si como parece más pro-
Catholic Christianity, Nueva York 1983. Pue- bable, el cap. 16 formaba parte de la car-
den leerse también los artículos dedicados al ta original mandada por Pablo a Roma,
mundo paulino en G. Theissen, Estudios de de ello se deduce que conocía a suficien-
sociología del cristianismo primitivo, Sala- te gente –sobre todo al matrimonio Áqui-
manca 1985; y M. Y. McDonnald, Las comu- la y Prisca– como para que gozara de una
nidades paulinas. Estudio socio-histórico de buena información sobre la comunidad.
la institucionalización en los escritos pauli- En este caso, lo que dice sobre los fuertes
nos y deuteropaulinos, Salamanca 1994. Más y los débiles en Rom 14 hace pensar que
sencillo es A. Cothenet, San Pablo en su tiem-
Pablo quiere contribuir, con su escrito,
po, Estella 1988. Sobre el mundo helenístico
y el imperio romano en general, puede leer-
entre otras cosas, a la paz y mutua com-
se lo que varios autores publican en A. Geor- prensión entre ambos grupos. Aprovecha
ge y P. Grelot (eds.), Introducción crítica al el prestigio del que goza entre los «fuer-
Nuevo Testamento, Barcelona 1983, vol. I, tes» para llevarles a comprender la situa-
pp. 43-236. Wilckens, Romanos, I, pp. 48-60 ción de los «débiles» y así evitar que cai-
(situación de Roma); G. H. Visscher, Romans gan en el pecado radical del orgullo.
4 and the New Perspective on Paul, Nueva Algunos interpretan la tensión entre am-
York 2009, pp. 71-97. bos grupos como una discusión entre
cristianos fieles a la Ley y cristianos libres
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 25

Introducción 25

de la Ley, pues si la comunidad no cons- en el cual las distancias entre los países
tara de cristianos de origen judío y paga- ricos y los más pobres van aumentando,
no, no se explicaría la insistencia en la y en el cual el hambre, la enfermedad, la
controversia con la sinagoga y en que el marginación, la exclusión y la violencia
evangelio vale para judíos y paganos se cobran tantas víctimas, parece que la
(Rom 1,17; 3,29s; 4,9ss). pregunta que interesa es la de cómo obte-
ner «un prójimo (sobre todo el pobre, el
empobrecido, marginado) benevolente». O
7. Romanos, ¿sigue teniendo en formulación de E. Tamez, ¿cómo con-
seguir un mundo justo?, ¿cómo ser noso-
actualidad? tros misericordiosos? O, como mínimo,
En un mundo posmoderno, poco inte- podríamos preguntarnos cómo ser hoy
resado por las grandes cuestiones filosó- solidarios con los empobrecidos, los mar-
ficas y teológicas, nos hemos de plantear ginados y excluidos por nuestro mundo
ahora, hacia el final de esta introducción, globalizador.
si el tema de Romanos sigue siendo ac- Pero estas no parecen ser, por lo me-
tual hoy. Pues la pregunta que acuciaba a nos a primera vista, las preguntas de Pa-
Lutero, ¿cómo conseguir un Dios miseri- blo en Romanos. ¿Vale la pena, entonces,
cordioso, benevolente?, no parece intere- que nos esforcemos tanto por descifrar
sar en el momento presente. De hecho, la su mensaje? ¿Qué actualidad puede tener
pregunta de Lutero estaba motivada, en para nosotros hoy un texto como el de la
buena parte, por el sufrimiento que le ha- carta a los Romanos?
bía comportado su esfuerzo por lograr
cumplir adecuadamente, como monje El reto que me propongo en esta Guía
piadoso que era, lo que pensaba que le de lectura es mostrar que una lectura
exigía Dios. Un Dios que él consideraba reflexionada de Romanos nos ayuda a en-
como severo y que reflejaba más los ras- contrar respuesta a preguntas que hoy
gos del propio padre que los del Padre también nos planteamos (o deberíamos
bueno y misericordioso revelado por Je- plantearnos). Y, ahondando en su com-
sús (cf. Lc 15). Pues era, y se sentía, hu-
mano, débil en cuanto a las posibilidades
de alcanzar la perfección.
Pero esto no es lo que preocupa hoy a
nuestros contemporáneos. Más bien, en
Y
«Resulta un hecho sorprendente que
un mundo tan injusto como el nuestro, precisamente Pablo, que apenas cita una pa-
labra de Jesús, que aparte del nacimiento y
de la muerte no cuenta nada de la vida terre-
na de Jesús, haya comprendido mejor que
Y todos los demás autores del Nuevo Testa-
mento, lo que vivió Jesús en su convivencia
Esta cuestión, que tanto preocupa a la con los publicanos y prostitutas»: la justifi-
teología de la liberación, la plantea muy bien cación por la fe (sola) y no por las obras.
E. Tamez, Contra toda condena. La justifica- «Esto está en consonancia con el hecho de
ción por la fe desde los excluidos, Costa Rica que tanto Pablo como Jesús viven en el Anti-
1991. Su libro ayuda a comprender la cues- guo Testamento, o mejor, en determinadas
tión de la justificación por la fe desde una partes del Antiguo Testamento. Lo que
perspectiva liberadora latinoamericana y interesa tanto a Pablo como a Jesús es de-
muestra, a la vez, cómo también desde la senmascarar la autojusticia, es decir, la na-
perspectiva protestante se han superado de- turalidad con que el hombre quiere afirmar-
terminadas lecturas unilaterales de Roma- se ante Dios» (E. Schweizer, Jesus Christus
nos, fruto de la controversia católico-protes- im vielfältigen Zeugnis des Neuen Testaments,
tante. Hamburg 1972, p. 105).
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 26

26 Carta a los Romanos

prensión, nos muestra una reinterpre- Jesús) y, a la vez, de humildad. Pues, por
tación legítima y profunda del mensaje un lado es teocéntrica (se centra en Dios)
de Jesús de Nazaret, de su destino, su por cuanto «deja a Dios ser Dios». Es de-
muerte y su resurrección, que puede ser- cir, toma muy en cuenta y acepta que
vir de orientación y criterio de discerni- Dios revele un modo de ser y de actuar
miento para nuestras interpretaciones que, de entrada, parece ser muy distinto
actuales. del modo de ser y de actuar que prevalece
De hecho, Pablo ha transformado así en nuestro mundo: Dios se revela como
el punto que es quizás central en la pre- amor gratuito y universal, que no puede
dicación escandalosa del Jesús terreno y ser comprado ni manipulado, pues se re-
lo ha formulado de un modo nuevo para vela como, cuando y a quien Él quiere. Y,
sus comunidades surgidas después de por otro, va contra el orgullo humano,
pascua. sobre todo de la persona que se cree pia-
dosa, de la que cree tener derechos fren-
En todo caso, espero que esta Guía de te a Dios, cayendo así en la tentación de
lectura a la carta a los Romanos nos ayu- querer manipularlo. Con ello Pablo ha
dará a ver que una buena comprensión transformado, inculturándolo en un len-
de lo que se ha denominado «la justifica- guaje nuevo, un tema típico de Jesús, que
ción por la fe» no tiene nada de alienante Lucas concreta en la parábola del fariseo
y sigue siendo muy actual –y por ello, y del publicano (Lc 18,9-14).
escandaloso– en un mundo como el nues-
tro. Por ello, se convierte en reto para las
iglesias cristianas dar testimonio, tanto
de palabra como de obra, de este rasgo 8. Tema o tesis de Romanos
característico de toda fe que merezca Antes de empezar la lectura de cada
realmente el nombre de cristiana. uno de los fragmentos de la carta a los
Por último, la doctrina de la justifi- Romanos es muy importante que tenga-
cación por la fe es una escuela magnífica mos una visión de conjunto de la misma,
de teocentrismo (un rasgo característico de que nos permita situar cada fragmento
en su contexto global. Pues de lo contra-
rio corremos el peligro de que al situar
un texto, fuera de su contexto, lo convir-
Y tamos en pretexto.
«También a unos, que presumían de ser El tema de la carta aparece, como en
hombres de bien y despreciaban a los demás, quintaesencia, en Rom 1,16-17 y es desa-
les dijo esta parábola: Dos hombres subieron rrollado en el resto del escrito. El conte-
al templo a orar; uno era fariseo, y el otro nido de la carta explicita el significado
publicano. El fariseo, erguido, hacía inte- del evangelio (la palabra significaba, en
riormente esta oración: “Dios mío, te doy griego, «buena noticia») para Pablo: como
gracias porque no soy como el resto de los poder de Dios capaz de salvar a todo el
hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni mundo, sin distinción de raza, género, es-
como ese publicano. Ayuno dos veces por se- tado social o religión, por cuanto consis-
mana y pago los diezmos de todo lo que po- te en la revelación de la «justicia de
seo”. Por su parte, el publicano, mantenién-
Dios», es decir, en la revelación de su
dose a distancia, no se atrevía ni siquiera a
levantar los ojos al cielo, sino que se golpea-
bondad salvadora. Fundamentalmente,
ba el pecho, diciendo: “Dios mío, ten compa- se trata de una acción de Dios que, por
sión de mí, que soy un pecador”. Os digo que pura gracia, y no por méritos propios,
este bajó a su casa reconciliado con Dios, y que se puedan hacer valer ante Dios, sal-
el otro no. Porque el que se ensalza será va a toda persona que crea en Jesús. Ello
humillado, y el que se humilla será ensal- implica que se deja liberar de todo aque-
zado» (Lc 18,9-14). llo que la esclaviza y no le deja vivir hu-
manamente, no por sus méritos, sino
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Introducción 27

como resultado de la entrega amorosa de tad. Para él, la historia de la humanidad


Jesús, que dio su vida por nosotros en la antes de Cristo es una historia que se en-
cruz. Para Pablo, esta salvación había cuentra bajo el poder del pecado introdu-
sido ya anunciada por Dios, tal como se cido en el mundo por la desobediencia de
revela en el Antiguo Testamento. Y ha lle- Adán (Rom 1,18–3,20). El inicio del cam-
gado a su plenitud en la muerte y resu- bio lo introduce Abrahán cuando es esco-
rrección de Cristo. gido gratuitamente por Dios para crear
un pueblo que sea una bendición para to-
La acción salvadora de Dios es, prima- dos los pueblos de la tierra y él se abre
riamente, una liberación de las fuerzas que por la fe a esta oferta (Rom 4). Pero el
esclavizan al ser humano y no le dejan vi- cambio decisivo, y comienzo de la nueva
vir para Dios y para los demás (Rom 14,7- época, lo realiza Cristo con su muerte y
9 y 13,8-10). Pablo concreta dicha esclavi- resurrección (Rom 3,21-31). De su fuerza
tud, a lo largo de la carta, en tres fuerzas participan los cristianos: por la fe, don
que presenta como personificadas: a) la del gratuito de Dios en Cristo (Rom 1,16-17 y
poder destructor del pecado (ver Rom 3,21-31), y por su nuevo nacimiento por
1,18–3,20 y 6,17-20); b) la de la Ley externa el bautismo (Rom 6,1-11), que libera de
que nos indica lo que debemos hacer, pero la esclavitud de la Ley (Rom 7: siendo pe-
no nos da la fuerza necesaria para poderlo cadores, no la podemos cumplir como
hacer (ver Rom 7); y c) la de la muerte eter- norma externa, aunque nos indique bien
na, que es la consecuencia del mal que nos qué es lo que debemos hacer) y otorga el
atenaza y que él llama pecado (ver Rom don del Espíritu (Rom 8), que nos capa-
5,12-21 y 6,16.21-23). cita, como fuerza interior, para cumplir
La reflexión de Pablo va desde el co- la voluntad de Dios.
mienzo de la humanidad, en Adán, hasta La humanidad, pues, se encuentra
su destino final, en la Parusía, al final del configurada por sus dos progenitores,
mundo, cuando Cristo regrese en majes- Adán y Cristo; pero la fuerza de Cristo es
superior a la del pecado que procede de
Adán (Rom 5,12-21). La desobediencia
de Israel, como pueblo (siempre queda un
Y resto, signo de que Dios es siempre fiel a
sus promesas, incluso cuando el pueblo
Monseñor Óscar A. Romero, asesinado falla), abre la puerta a la incorporación de
el 24 de marzo de 1980, por su fidelidad al los paganos a la historia de la salvación
evangelio y al pueblo de Dios, explicó muy (se convierten en pueblo de Dios por pura
bien en el discurso que pronunció en Lovai- gracia). Pero ello provocará que, a su vez,
na, cuando recibió el doctorado honoris cau- todo Israel se abra a la gracia, de modo
sa: «Pecado es aquello que dio muerte al Hi-
que, al final, Dios sea todo en todos. Y la
jo de Dios, y pecado sigue siendo aquello que
historia de la humanidad revele cómo el
da muerte a los hijos de Dios.
Dios de la gracia, que no puede dejar de
»Esa fundamental verdad de la fe cristia- ser fiel a las promesas hechas al pueblo
na la vemos a diario en las situaciones de de Israel, ha logrado sus propósitos de
nuestro país. No se puede ofender a Dios sin salvar a la humanidad entera por puro
ofender al hermano. Y la peor ofensa a Dios,
amor gratuito. Así, el amor providente de
el peor de los secularismos es, como ha di-
Dios se convierte en motor decisivo de la
cho uno de nuestros teólogos: “el convertir a
los hijos de Dios, a los templos del Espíritu unión y la paz entre todos los pueblos de
Santo, al cuerpo histórico de Cristo en vícti- la tierra (Rom 9–11). De esta experiencia
mas de la opresión y de la injusticia, en es- de la gracia (del don de Dios), brota una
clavos de apetencias económicas, en piltra- tarea, la posibilidad de un modo alterna-
fas de la represión política...”» (I. Ellacuría, tivo de vivir, que ahora el pueblo cristiano
Estudios Centroamericanos 353, p. 123). está llamado a realizar, como culto espiri-
tual a Dios (Rom 12,1–15,13).
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 28

28 Carta a los Romanos

9. Características literarias esto algunos autores se esfuerzan por po-


ner de manifiesto la disposición retórica
y estructura de Romanos (helenista) de la carta –un procedimiento
que un hombre culto como Pablo podía
Aunque a menudo pueda parecer un
conocer bien– y que ayudaría a conven-
tratado teológico, externa y realmente
cer al lector de la verdad de lo que Pablo
tiene la forma de carta. De hecho, se diri-
le escribe.
ge a una comunidad concreta, con la cual
Pablo quiere comunicarse, superando la En todo caso, aparte del saludo (1,1-
barrera del espacio que le separa de ella. 7), acción de gracias y comunicaciones
Y, además del saludo epistolar, típico de sobre la situación del Apóstol (1,8-15 y
las cartas helenistas (Rom 1,1-7: nombre 15,14-33), el contenido central de la carta
del remitente y de los destinatarios, está dividido en dos partes. La primera
acompañado de un saludo), contiene un (1,16–11,36) es una exposición teológica
cuerpo de comunicaciones personales, sobre el contenido y el significado del
tanto sobre la situación de Pablo, como evangelio de Pablo (lo que se ha denomi-
sobre los temas que le preocupan en este nado «la justificación por la fe y la salva-
momento (Rom 1,8-15; 15,14-33). Y unos ción que brota de ella»), tanto en su con-
saludos finales (Rom 16). tenido y significado teológico nuclear,
Pero, a la vez, aunque va dirigida a un como en su dimensión histórico-salvífica,
amplio círculo de lectores, lo que predo- es decir, en su continuidad con la revela-
mina en el escrito es la exposición litera- ción de Dios que nos ha quedado testi-
ria de unos amplios contenidos teológi- moniada en el Antiguo Testamento. Pero
cos. Por esto, puede ser vista casi como dentro de este fragmento, el estilo unas
un tratado teológico. Así lo interpretó Ph. veces es expositivo (p.ej. en 1,18-32; 3,21-
Melanchthon, que la denominó «un com- 26; 5,1-21 y 8,1-30), mientras que otras
pendio de la doctrina cristiana». Pero veces resulta más bien polémico (p.ej.
para que pudiera ser considerado como 2,1–3,20; 3,27–4,25; 6,1–7,25; 9,1–11,36).
tal, Pablo hubiera tenido que tratar en En cuanto al tema fundamental de
Romanos temas como la Iglesia, la euca- Romanos, los especialistas discuten si lo
ristía o la escatología. que prima es la revelación de la justicia
Algunos denominan «epístola» a este de Dios, tal como la explica Pablo, y ha
tipo de escrito. Puede ser acertado, si no sido desarrollado sobre todo por la teolo-
se olvida que en latín epistola significa gía luterana, o la continuidad entre el An-
«carta». tiguo y el Nuevo Testamento, superando
las barreras religiosas, propias del judaís-
La carta, sobre todo en su primera mo, que dificultaban el universalismo de
parte (ver 1,18–3,20), se caracteriza por la fe cristiana, tal como pretende hoy la
utilizar el estilo dialogal con un supuesto investigación de habla inglesa que habla
interlocutor judío y, en ocasiones, clara- del nuevo paradigma en la interpretación
mente cristiano. Dicho procedimiento se de Pablo.
denomina técnicamente «diatriba» y faci-
lita que el pensamiento vaya progresando Pero ambos temas no tienen por qué
implicando al lector en la reflexión. Por ser vistos como una disyuntiva, sino todo
lo contrario. Pues Pablo, como buen ju-
dío, piensa que Dios es fiel a las prome-
Y sas hechas por Él a los patriarcas (Rom
9,6). Por ello el Apóstol muestra cómo la
Sobre el significado del género epistolar
para el mundo grecorromano y para Pablo, gratuidad del amor de Dios y su miseri-
puede verse: E. Lohse, Introducción al Nuevo cordia para con el pecador están ya en-
Testamento, pp. 51-54; Bartolomé, Pablo, pp. raizados en la historia de la salvación, re-
138-147. velada por el Antiguo Testamento. Este
último aspecto lo recoge en Rom 9–11
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 29

Introducción 29

Y
Para informarse sobre la historia de la in- Christ and the Law in Pauline Theology, Fila-
terpretación de la carta a los Romanos, puede delfia 1991; D. A. Carson, P. T. O’Brien y M.
verse J. D. Godsey, «The Interpretation of Ro- Seifrid (eds.), Justification and Variegated No-
mans in the History of the Christian Faith», mism, 2 vols., Tubinga 2000-2004; S. Kim, Paul
Interpretation 34 (1980) 3-16; y R. Jewett, «Ma- and the New Perspective: Second Thoughts on
jor Impulses in the Theological Interpretation the Origin of Paul’s Gospel, Tubinga 2002; S.
of Romans Since Barth», ibíd., pp. 17-31. Westerholm, Perspectives Old and New on Paul:
Algunos autores sostienen hoy que hay que The «Lutheran» Paul and his Critics, Grand Ra-
hablar de una perspectiva nueva –e incluso de pids 2004; M. Bachmann (ed.), Lutherische
un cambio de paradigma– en la interpretación und Neue Paulusperspektive, Tubinga 2005; I.
reciente de Pablo: p.ej. G. Strecker, «Paulus Bendik, Paulus in neuer Sicht? Eine kritische
aus einer “neuen Perspektive”. Der Paradig- Einführung in die «New Perspective on Paul»,
menwechsel in der jüngeren Paulusfors- Stuttgart 2010; J. Ch. Maschmeier, Rechtferti-
chung», Kirche und Israel. Neukirchener Theo- gung bei Paulus. Eine Kritik alter und neuer
logische Zeitschrift 11 (1996) 3-18; J. D. G. Paulusperspektiven, Stuttgart 2010; B. Byrne,
Dunn, «Die neue Paulus-Perspective. Paulus «Intepreting Romans: The New Perspective
und das Gesetz», ibíd., pp. 34-45. Para ello, se and Beyond», Interp 58 (2004) 241-252; G.
basan sobre todo en las aportaciones de E. P. Theissen, «La nouvelle perspective sur Paul et
Sanders: Paul and Palestinian Judaism. A Com- ses limites. Quelques réflexions psychologi-
parison of Patterns of Religion, Filadelfia 1977; ques», ÉtThéolRel 83 (2008) 529-551; E. Lohse,
ver también Paul, the Law, and the Jewish Peo- «Christus, des Gesetzes Ende? Die Theologie
ple, Filadelfia 1983. D. M. Neuhaus, «Reen- des Apostels Paulus in kritischer Perspektive»,
cuentro con Pablo. ¿Un cambio de paradig- ZNW 99 (2008) 18-32; M. Neubrand, «Paulus
ma?», SelTeol 42 (2003) 277-290; K. Stendahl, als jüdischer Theologe. Neuere Perspektiven
Paul among Jews and Gentiles, Filadelfia 1976; auf Paulus», Theologie und Glaube 101 (2011)
H. Räisänen, Paul and the Law, Tubinga 21987; 360-377. La presente Guía de lectura quiere
J. D. G. Dunn, Jesus, Paul and the Law: Studies mostrar que lo que dice el nuevo paradigma es,
in Mark and Galatians, Londres 1990; íd., The en parte, verdad, pero no explica adecua-
Theology of Paul the Apostle, Grand Rapids damente toda la riqueza del pensamiento de
1998; N. T. Wright, The Climax of the Covenant: Pablo.

para mostrar que dicha historia es, en el La segunda parte (12,1–15,13) desa-
fondo, revelación de la bondad salvadora rrolla, a modo de exhortación y de apli-
de Dios (Pablo emplea para este concep- cación práctica a problemas concretos de
to la palabra «justicia», como veremos la comunidad, las consecuencias que se
luego), tal como ha quedado revelada de- derivan de la concepción teológica que
finitivamente en el evangelio de Jesús de Pablo acaba de desarrollar, aplicando los
Nazaret, el Hijo de Dios «nacido de la es- principios teológicos paulinos a la vida y
tirpe de David en cuanto hombre y cons- problemas concretos de la comunidad de
tituido por su resurrección de entre los Roma. De la experiencia agradecida del
muertos Hijo poderoso de Dios según el amor totalmente gratuito y sorprendente
Espíritu santificador» (Rom 1,3-4), un de Dios, revelado en Jesús, que ha llevado
evangelio que Dios Padre «había prome- a Pablo a prorrumpir el himno al amor
tido por medio de sus profetas en las de Dios que leemos en Rom 8,31-39, bro-
Escrituras santas» (Rom 1,2), un evange- ta una manera determinada de amar al
lio que «nos servirá para alcanzar la sal- prójimo, que es como la quintaesencia de
vación si creemos en aquel que resucitó la voluntad de Dios (Rom 13,8-10).
de entre los muertos, a Jesús nuestro Se-
ñor, entregado a la muerte por nuestros La carta está escrita en el griego popu-
pecados y resucitado para nuestra salva- lar, denominado «koiné» (común). El grie-
ción» (Rom 4,24-25). go era, de hecho, la lengua franca del im-
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 30

30 Carta a los Romanos

Y herencia al conjunto de los textos. Pues


Pablo mismo no dejó signos externos de
Cicerón escribe en Pro archia 23: «Pues
si alguno piensa que se obtiene una gloria su estructura (entonces se escribía sin
menor escribiendo versos en griego que si signos ortográficos, en letras mayúsculas
los escribiera en latín, se equivoca totalmen- y sin separación siquiera de palabras),
te, porque los escritos en griego son leídos en sino solo señales literarias.
casi todas las naciones, mientras que los la- Sí hay coincidencia, en cambio, entre
tinos quedan confinados dentro de sus lími- los diversos comentaristas en la sepa-
tes, bastante pequeños». ración, que he mencionado antes, entre la
parte de teología sistemática que trata de
la justificación por la fe (Rom 1,16–11,36)
perio, no solo en las regiones que habían y la parte exhortativa o de aplicación
sido dominadas y helenizadas por Alejan- práctica de la teología a la vida concreta
dro Magno, sino en la misma Roma. Las de la comunidad (Rom 12,1–15,13).
inscripciones de los sepulcros de las cata-
cumbas romanas muestran que la mayo- La discusión está, sobre todo, en el pa-
ría de los judíos en el siglo I d.C. hablaban pel que desempeña el capítulo 5 dentro de
en griego. Por eso Pablo pudo dirigirse a la primera parte (y, en parte también, los
la comunidad en esa lengua que él cono- capítulos 9–11). Cuando veamos estos ca-
cía bien. pítulos descubriremos la razón que me
lleva a estructurar la carta como propon-
Pablo dictó su carta a lo largo de va- go a continuación. Pienso, con J. Becker,
rios días. Ello explica que en algún mo- que el capítulo 5 sirve de nexo entre la pri-
mento, llevado por su celo teológico –era mera parte, en la cual Pablo explica cómo
un hombre profundamente apasionado– se las arregla Dios para lograr que uno pa-
pierda el hilo y no termine bien alguna de se de la incredulidad y de la esclavitud que
sus frases. Es lo que técnicamente suele comporta una vida marcada por el pecado
llamarse un «anacoluto». Pero, en con- y la muerte, a la fe por medio de la cual
junto, uno se queda profundamente im- Dios, en virtud de la redención/liberación
presionado por la coherencia y trabazón operada en la cruz de Cristo, nos hace pa-
de su pensamiento, prueba de la geniali- sar de la muerte a la vida, y la segunda
dad de Pablo y de que ha madurado pro- parte (Rom 6–8), en la cual Pablo describe
fundamente lo que quiere decir. cómo es la vida salvada del que se ha
Pero no todos los autores, al intentar abierto a la acción de Dios en Cristo que
desentrañar el pensamiento de Pablo, Pablo ha descrito en la primera parte. De
coinciden en los detalles de la estructura modo especial, 5,1-11 prepara la segunda
que proponen para ayudar al lector a parte, mientras que 5,12-21 amplia y pro-
comprender mejor las partes del escrito fundiza lo que se ha explicado en la pri-
desde el todo que le precede y da co- mera (Rom 1,17–4,25).
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 31

Introducción 31

☞ Ampliamos conocimientos
En español, el comentario fundamental a Romanos (va dirigido sobre todo a
los especialistas y estudiantes de teología y tiene palabras en griego), es el de U.
Wilckens, La carta a los Romanos, 2 vols., Salamanca 1989 y 1992 (cf. I, pp. 27-
71). Más sencillos son los comentarios de O. Kuss, Carta a los Romanos, Barcelo-
na 1985; y K. Kertelge, Carta a los Romanos, Barcelona 1985; C. Perrot, La carta a
los Romanos, Estella 1990 (C.Bib. 65).
Aunque más antiguo, sigue siendo muy iluminador todo lo que ha escrito S.
Lyonnet, La historia de la salvación en la carta a los romanos, Salamanca 1967; y
el de G. Eichholz, El Evangelio de Pablo, Salamanca 1977.
En inglés, vale la pena consultar (informa exhaustivamente sobre la biblio-
grafía, sobre todo antigua, anterior) J. A. Fitzmyer, Romans. A new Translation
with Introduction and Commentary, Nueva York 1993 (cf. pp. 23-172); también J.
D. G. Dunn, Romans, 2 vols., Dallas 1986; C. K. Barrett, A Commentary on the Epis-
tle to the Romans, Londres 21991; D. J. Moo, The Epistle to the Romans, Grand Ra-
pids 1996 (cf. pp. 1-35); R. Jewett, Romans. A Commentary, Minneapolis 2007 (tie-
ne muy presente la exégesis retórica; cf. pp. 1-91). Una buena vision más reciente
de la teología de Pablo la ofrece J. D. G. Dunn, The Theology of Paul the Apostle,
Edimburgo 1998.
En francés, S. Légasse, L’épître de Paul aux Romains, París 2002 (cf. pp. 29-50).
Otras obras interesantes: J.-N. Aletti, Comment Dieu est-il juste? Clefs pour inter-
préter l’épître aux Romains, París 1991; íd., Israël et la Loi dans la lettre aux Ro-
mains, París 1998.
En italiano, R. Penna, Lettera ai romani, 3 vols., Bolonia 2004, 2006, 2008.
En alemán, O. Kuss, Der Römerbrief übersetzt und erklärt, 3 vols., Ratisbona
1957-1978; E. Käsemann, An die Römer, Tubinga 41987; H. Schlier, Der Römerbrief,
Friburgo 21979; D. Zeller, Der Brief an die Römer, Ratisbona 1985; M. Theobald,
Römerbrief, 2 vols., Stuttgart 21998; K. Haacker, Der Brief des Paulus an die Römer,
Leipzig 1999; E. Lohse, Der Brief an die Römer, Gotinga 2003; W. Kleiber, Der Rö-
merbrief, Neukirchen/Vluyn 2009.
Las introducciones a cualquiera de estas obras, informan sobre la situación en
la cual Pablo escribe Romanos y sobre la estructura de la carta.
Una buena información sobre lo que se ha publicado y el estado de la investi-
gación hasta finales del siglo XX, se puede encontrar en M. Theobald, Der Römer-
brief (Erträge der Forschung 294), Darmstadt 2000.
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 32

32 Carta a los Romanos

Estructura de la carta a los Romanos


Prólogo 1,1-15
Saludo 1,1-7
Acción de gracias y noticias personales 1,8-15

Parte doctrinal
La justificación por la fe y la salvación 1,16–11,32
III. La justificación por la fe 1,16–4,25
A. Tesis de la carta: revelación de la justicia de Dios en el evangelio 1,16-17
B. Antítesis: Revelación de la cólera de Dios 1,18–3,20
Juicio de Dios sobre el paganismo 1,18-32
El pecado radical de idolatría 1,18-23
Consecuencias negativas de este pecado 1,24-32
Juicio de Dios sobre el judaísmo 2,1–3,20
En Dios no hay parcialidad: juzga según las obras en el juicio final 2,1-11
A pesar de tener la Ley 2,12-16
A pesar de conocer la Ley 2,17-24
A pesar de la circuncisión 2,25-29
A pesar de la fidelidad de Dios (prepara 9–11) 3,1-8
Conclusión: Todos han pecado (prueba de Escritura) 3,9-20
C. Síntesis: Revelación de la justicia de Dios 3,21-31
Justificación, liberación y redención en Cristo 3,21-26
Insistencia polémica: Por la fe sin obras 3,27-31
D. Prueba de Escritura: Abrahán, tipo de la fe 4,1-25
Abrahán, justo también por la fe 4,1-8
Independientemente de la circuncisión 4,9-12
Independientemente de la Ley 4,13-17
La fe de Abrahán, tipo de la fe cristiana 4,18-25
III. La salvación que brota de la justificación 5,1–8,39
Nexo entre la justificación y la salvación 5,1-21
1. Descripción de la experiencia cristiana (prepara 6–8):
amor reconciliador de Dios y esperanza escatológica de salvación 5,1-11
2. Dominio de la gracia sobre el pecado (completa 3,21-31):
contraste entre el primer y el segundo Adán 5,12-21
A. Liberación del pecado, de la muerte y de la ley 6,1–7,25
1. Liberación del pecado y de la muerte por la incorporación a Cristo 6,1-23
Bautismo: incorporación a la muerte y vida de Cristo 6,1-14
Liberación del pecado al servicio de la justicia 6,15-23
2. Libertad cristiana 7,1-21
Tesis: el cristiano está libre de la Ley 7,1-6
Función de la Ley 7,7-12
Situación infeliz del hombre bajo la ley del pecado 7,13-25
01. Introducción 17/1/12 15:53 Página 33

Introducción 33

B. La vida en el Espíritu 8,1-39


3. Liberación de la ley del pecado y de la muerte por la ley del Espíritu 8,1-11
Llamados a dejarnos llevar por el Espíritu que nos hace
hijos de Dios 8,12-17
4. Redención cósmica y esperanza cristiana 8,18-30
5. Himno al amor de Dios: certeza de la esperanza 8,31-39
III. La justicia de Dios y el problema de Israel 9–11
Introducción: Pablo ante el drama de Israel 9,1-5
1. Dios es fiel en la historia de salvación 9,6-29
Gratuidad y funcionalidad de la elección divina 9,6-13
Soberanía de Dios: no es injusto 9,14-18
Primera ilustración: el alfarero 9,19-24
Segunda ilustración: testimonio del Antiguo Testamento 9,25-29
2. Responsabilidad de Israel 9,30–10,21
Tropiezo de Israel: buscó la propia justicia 9,30–10,4
No se inspiró en Moisés (en la justicia de Dios) 10,5-13
Israel, responsable de no haber acogido el mensaje 10,14-21
3. El misterio de la historia de salvación 11,1-32
La defección de Israel no es total: el «resto» 11,1-10
La defección de Israel abre el camino a los paganos 11,11-15
Israel sigue siendo la raíz 11,16-24
La conversión de todo Israel: el Dios de la gracia que salva a todos 11,25-32
4. Himno a la sabiduría misericordiosa de Dios 11,33-36

Parte parenética
Proyección de la justicia de Dios en la vida cristiana 12,1–15,13
III. Significado y vigencia del amor cristiano 12–13
1. En la vida de la comunidad cristiana y humana 12,1-21
El auténtico culto del Espíritu 12,1-2
Diversidad de funciones en la comunión del amor 12,3-8
El auténtico amor cristiano 12,9-13
Proyección universal del amor cristiano 12,14-21
2. En la vida civil 13,1-7
Índole y función de la autoridad civil 13,1-4
Actitud cristiana ante la autoridad civil 13,5-7
3. Amor y compromiso cristiano 13,8-14
La Ley fundamental del amor 13,8-10
Urgencia del compromiso cristiano 13,11-14
III. El amor por encima de las diferencias de mentalidad 14,1–15,13
1. El caso de los débiles: respuesta cristiana 14,1-23
Principio: respeto a las opiniones diversas 14,1-6
Principio: responsabilidad ante el Señor, Juez único 14,7-12
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34 Carta a los Romanos

Solución cristiana: superar las diferencias por amor 14,13-23


2. Motivación cristiana: el ejemplo de Cristo 15,1-13
Conclusión: Realizaciones y proyectos 15,14-32
Pablo revisa su actividad apostólica 15,14-21
Pablo expone sus proyectos apostólicos 15,22-29
Pablo pide oraciones para su misión en Jerusalén 15,30-33
Epílogo 16,1-27
Saludos y encargos a la comunidad de Roma 16,1-23
Doxología final (no paulina) 16,25-27

✎ Para seguir reflexionando

1. Lectura básica
¿Qué sabes ahora de la carta a los Romanos? ¿Es realmente una carta? ¿O es
más bien un tratado teológico sobre lo que constituye el núcleo de la fe cristia-
na? ¿Por qué la escribió Pablo?
¿Ante qué dificultades se encontraba Pablo al escribirla? ¿Cómo era la comu-
nidad a la que escribe? ¿Cuáles son las ideas principales que Pablo desarrolla aquí?
Formula, al principio de la lectura de este libro, algunas dificultades relativas
al lenguaje, al trasfondo religioso y cultural y a la trama de la carta. Vuelve a pen-
sar sobre ellas al final de la lectura de este libro. ¿Cuáles has resuelto? ¿Cuáles
quedan? ¿Qué nuevas dificultades te han surgido? ¿Por qué cuesta tanto leer la
carta a los Romanos?
¿Cómo situarías la carta a los Romanos en el conjunto de la historia de las
primeras iglesias cristianas? ¿Por qué fue Pablo tan significativo?

2. Problemas
¿Qué imagen de Dios tienes? ¿Piensas que Dios actúa y se comunica en la his-
toria a determinadas personas? El modo como Pablo presenta aquí a Dios ¿tiene
algo que ver con la que tú tienes? ¿Cómo es(son) la(s) Iglesia(s) que tú conoces?
¿Se parecen a las que aparecen en el Nuevo Testamento y, concretamente, en la
carta a los Romanos?
¿Con qué inquietudes y dificultades religiosas te acercas a leer la carta? ¿Tie-
ne que ver la carta a los Romanos con tu vida y con los problemas del mundo que
te rodea?

3. Actualización
¿En qué grupos fundamentales clasificarías hoy a los cristianos? ¿Qué con-
traposiciones se dan hoy en las iglesias cristianas? ¿Por qué han surgido estas di-
visiones?
Escribe una carta a tu comunidad o a la Iglesia que tú conoces: ¿Qué le alaba-
rías? ¿Qué le criticarías? ¿Cuáles serían las ideas o experiencias personales que ten-
drías máximo interés en comunicarles? Si quieres cambiar, corregir, algunas de sus
ideas o actuaciones, ¿con qué argumentos intentarías convencerla de tus ideas?
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 35

II
Prólogo:
Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

El Prólogo (1,1-7 y 1,8-15) y el Epílogo – Palabras clave. En la lectura que si-


(15,14-33 y 16,1-27) de la carta forman gue, comentaré alguna palabras del texto,
una inclusión, que, a modo de paréntesis, citándolas algunas veces en la transcrip-
enmarca todo el escrito, dándole la forma ción griega, para destacar su importan-
de carta. En 1,1-7 encontramos un am- cia. Intenta traducirlas a un lenguaje más
plio saludo epistolar y en 16,1-27 los sa- actual.
ludos epistolares finales.

Guía de lectura 1. Encabezamiento epistolar


(1,1-7)
1. Comienzo
– Recordar el comienzo de libros famo- Preparamos la lectura
sos. Ver cómo empiezan los libros en el
El encabezamiento de la carta está
Antiguo y en el Nuevo Testamento. Los tí-
claramente estructurado en tres miem-
tulos que llevan ahora en las Biblias son
bros, como sucede siempre en las cartas
posteriores a la redacción de los libros y
de Pablo:
son una primera interpretación eclesial
de los mismos. El comienzo de cada libro Presentación del remitente, indicación
da pistas, puestas por el autor, para ver de los destinatarios del escrito y deseo de
cómo hay que leer el texto que sigue. bendición, que sustituye al saludo hele-
Aquí se trata de una carta. nista. En esto sigue Pablo, aunque con
variantes (cf. 1 Pe 1–2; 2 Pe 1,1-2), el esti-
– Pistas de lectura que da una carta.
lo de las cartas griegas de la época (cf.
Ver quién es el autor y cómo se compren-
Hch 15,23; 23,26; Sant 1,1; 2 Bar 78,2;
de y presenta a sí mismo (con qué autori-
Flavio Josefo, Vita, pp. 365s): Fulano a
dad). Ver a quién se dirige (a qué comu-
Zutano, saludos (chairein).
nidad) y qué le desea. Tomar conciencia
de las razones por las cuales el autor es- El autor se denomina a sí mismo «Pa-
cribe la carta. blo», que es la forma griega de un nombre
romano (Paulus), un apellido que utilizan
varias gentes de Roma (algunos ven en ello
2. Lectura razonada la confirmación de la noticia, en Hch
– Leer el texto con la división y temas 22,25-29, de que Pablo sería ciudadano ro-
que se señalan en la traducción. Razonar- mano, aunque él nunca lo mencione en
la. Buscar otras posibles divisiones, desde sus cartas). Es el nombre que él se da a sí
el punto de vista literario y teológico. mismo en sus cartas auténticas. Y es el que
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 36

36 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

le dan las cartas que se le atribuyen, o la 2ª Romanos es la carta que contiene el


carta de Pedro (cf. 3,15). Lucas le da tam- saludo más largo a la comunidad (con-
bién otro nombre, Saul, tanto en su forma trasta con el saludo de su carta más anti-
griega Saulos (Hch 7,58; 8,1, etc.), como gua, 1ª Tesalonicenses 1,1). Sobre todo,
en la semítica Saoul (Hch 9,4.17; 22,7.13; Pablo amplía aquí la descripción y carac-
26,14). Y en Hch 13,9 nos dice: «Saulo, lla- terísticas del remitente.
mado también Pablo». Ello podría ser de- Es la única carta que Pablo escribe
bido a la costumbre judía de utilizar un solo (aunque lo hace con ayuda del escri-
nombre judío y otro grecorromano. Pero ba Tercio, según Rom 16,22), sin incluir
el primero podría ser también el nombre otros remitentes. Pero ello podría ser de-
de pila. Y el segundo, el apellido. bido al hecho de que, a diferencia de lo
que ocurre en otras cartas, él no escribe a
una comunidad que ha fundado. Sus co-
Leemos el texto munidades estaban familiarizadas con el
trabajo apostólico en equipo de Pablo.
1. Presentación de Pablo: títulos y misión Aquí, en cambio, quiere presentarse sim-
apostólica plemente a la comunidad para que pueda
11Soy Pablo, siervo de Cristo Jesús, elegido contar con su ayuda, cuando vaya a Roma.
como apóstol y destinado a proclamar el evange- Y lo ha de hacer solo, por cuanto lo que
lio 2que Dios había prometido por medio de sus puede estar en cuestión es su legitimidad
profetas en las Escrituras santas. 3Este evangelio apostólica para ir a Roma.
se refiere a su Hijo, Es la única carta que incorpora en el
saludo una confesión de fe tradicional
Confesión de fe tradicional (un credo), la cual sería anterior a Pablo
nacido de la estirpe de David en cuanto hombre 4y y conocida por la comunidad de Roma
constituido por su resurrección de entre los (1,3-4).
muertos Hijo poderoso de Dios según el Espíritu ¿A qué se debe esta peculiaridad del
santificador: 5Jesucristo, Señor nuestro, encabezamiento de Romanos?
Ampliación de la vocación de Pablo a ser após- Lo que hemos visto en la introducción
tol y de su misión sobre la personalidad de Pablo, las cir-
por quien hemos recibido la gracia de ser apóstol, cunstancias que está viviendo y su rela-
a fin de llevar la fe a todas las naciones, 6entre las ción con la comunidad (no la ha fundado
ni la conoce personalmente) nos da la
cuales también estáis vosotros que habéis sido
pista para poder comprender mejor el
elegidos por Jesucristo.
significado de este encabezamiento (cf.
2. Saludo a la comunidad Rom 1,8-15 y 15,14-33).
7
A todos los que estáis en Roma y habéis sido Dos cosas han cuestionado sus adver-
elegidos amorosamente por Dios para constituir sarios para poder destruir su persona y
su pueblo, su misión entre las comunidades de ori-
gen pagano:
3. Deseo de gracia y de paz – la legitimidad del apostolado de Pa-
gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de blo;
Jesucristo el Señor. – la legitimidad del contenido de su
evangelio, tal como lo predica a los paga-
nos.
Comentario Cuestionan, en último término, que su
En el encabezamiento de la carta a los predicación sea auténticamente tradicio-
Romanos hay varias cosas que llaman la nal, enraizada en la fe judía, que está en
atención, sobre todo si lo comparamos la base de la predicación de Jesús. Y nie-
con el de otras cartas auténticas de Pablo. gan que esté en comunión con la Iglesia
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 37

Encabezamiento epistolar (1,1-7) 37

madre de Jerusalén. No olvidemos que, (doúlos) significa propiamente «esclavo» y


si bien la mayoría de los cristianos de está en contraste con el hombre «libre»
Roma son de origen pagano, hay también (1 Cor 7,21-23; 12,13; Gal 3,28).
cristianos tradicionales, de origen judío, Aquí la palabra sirve para subrayar la
que eran muy beligerantes en su intento dependencia total por parte de Pablo con
por obligar a todos los cristianos a acep- respecto a su «Señor», Jesucristo, en la
tar las leyes judías, reveladas por Dios en entrega a la predicación del evangelio. Así
el Antiguo Testamento. Y se sentirían se ve en Flp 2,22, donde Pablo dice de Ti-
apoyados por la Iglesia de Jerusalén, que moteo: «conocéis su probada fidelidad y
es la Iglesia inicial, madre de todas las el servició que ha prestado (literalmente:
demás. “se hizo esclavo de”) al evangelio junta-
En este contexto, pues, no nos tiene mente conmigo, como un hijo que ayuda
que sorprender que Pablo, ya en el mis- a su padre». Por otro lado, en el mundo
mo saludo, intente presentarse de modo grecorromano algunos esclavos ocuparon
que sus oyentes no se dejen llevar por po- puestos de gran responsabilidad.
sibles prejuicios contra él. Los conflictos
Pablo, al explicar su vocación en Gal
con los que quieren que el cristianismo
1,15, había utilizado unos términos que si-
paulino recupere las características fun-
tuaban su vocación en la línea de los pro-
damentales de la religión judía, le han
fetas. Estaría pensando, pues, en los «ser-
acompañado los últimos años de su tra-
vidores de Dios» del Antiguo Testamento,
bajo misionero. Por eso teme que la pro-
que Yahvé escogió para realizar sus desig-
paganda contra él haya llegado hasta
nios amorosos en favor de su pueblo. Los
Roma. Ha de ganarse, por tanto, la bene-
más significativos son Abrahán (Sal
volencia de los oyentes para que estén
105,42), Moisés (2 Re 18,12; Neh 9,14;
dispuestos a escuchar el resto de la carta.
Sal 105,26; Dn 9,11), Josué (Jue 2,8), Da-
Los necesita para que apoyen la misión
vid (2 Sm 7,5; Sal 78,70; 89,4), Isaías, Je-
en España, que quiere emprender, pasan-
remías y los profetas en general (Zac 1,6;
do por Roma (Rom 15,24). Por eso en la
Esd 9,11; Jr 7,25; 25,4; Ez 38,17; Am 3,7;
presentación de su persona va a insistir
Dn 9,6;).
en dos cosas:
– en el hecho de que es Apóstol, por El rey es denominado también «sier-
don de Dios y no por arrogación propia, vo de Dios» (2 Sm 7,19). Y la palabra se
presuntuosa; utiliza para los colaboradores del rey,
que tienen una función económica im-
– en el hecho de que su fe, su evange- portante o son oficiales en su ejército (1
lio, es auténticamente fiel a la tradición, Sm 18,5.30; 19,4; 2 Sm 14,22). También
tanto en relación con el Antiguo Testa- se emplea para el pueblo de Israel, esco-
mento (v. 2), como en relación al Credo gido por Dios (Dt 32,36; Jr 46,27; Ez
de Roma, que es el de las comunidades 28,25); y vale también para los cristianos
cristianas helenistas (vv. 3-4). (Hch 4,29; Ef 6,6; Col 4,12; Ap 22,3). Es,
Al calificar las características religiosas por último, la actitud del orante ante
del remitente, Pablo se da tres títulos que Dios (Neh 1,6.11; Sal 27,9; 31,17; 1QH
expresan su entrega radical a Jesús y su 7,16; 9,10-11).
conciencia de que realmente tiene auto- Pero, si tenemos en cuenta los sufri-
ridad apostólica para visitar a la comuni- mientos que han configurado la vida de
dad de Roma, a pesar de que no la ha fun- Pablo (cf. 2 Cor 10–13), el Apóstol quizás
dado (Rom 15,15-22). podría estar pensando también en el
En primer lugar –y para ganarse la be- «siervo de Yahvé» (Is 42,1ss; 49,1-7.8;
nevolencia de sus oyentes– se califica a sí 50,4ss; 52,13ss). De hecho, cita textos del
mismo como siervo de Jesucristo y no «siervo de Yahvé» en diversos lugares de
como «Apóstol», tal como hace al empezar sus cartas (Gal 1,10; 2 Cor 6,1-2; Rom
otras cartas. La palabra griega que emplea 15,21; Flp 2,16).
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 38

38 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

El título de siervo tiene, además, la


ventaja de que era un título utilizado
Y
«Pero a lo que cualquier otro se atreva
para los misioneros en el cristianismo –ya sé que hablo como un necio–, me atrevo
primitivo. Todas estas razones llevarían a también yo. ¿Son hebreos? También yo. ¿Is-
Pablo a llamarse a sí mismo, ante todo, raelitas? También yo. ¿Descendientes de
«servidor de Jesucristo», o mejor, de Je- Abrahán? También yo. ¿Ministros de Cristo?
sús, el Ungido (la palabra griega Xristós Voy a decir un desatino. Más que ellos lo soy
designa a Jesús como Mesías, una pala- yo. Los aventajo en fatigas, en prisiones, no
bra que proviene del hebreo y significa digamos en palizas y en las muchas veces
«ungido»). Con ello Pablo recuerda, al que he estado en peligro de muerte. Cinco
inicio de la carta, que para él Jesús es el veces he recibido de los judíos los treinta y
Mesías esperado por Israel. nueve golpes de rigor; tres veces he sido azo-
tado con varas; una vez, apedreado; tres ve-
En segundo lugar subraya que es ces he naufragado; he pasado un día y una
Apóstol por vocación. Más abajo (Rom noche a la deriva en alta mar. Los viajes han
1,6) señalará que también los cristianos sido incontables; con peligros al cruzar los
de Roma han sido llamados por Jesucris- ríos, peligros provenientes de salteadores, de
to (y son «santos por vocación», según mis propios compatriotas, de paganos; peli-
Rom 1,7). Pablo es plenamente conscien- gros en la ciudad, en despoblado, en el mar;
te, desde su experiencia de Damasco, que peligros por parte de falsos hermanos. Tra-
su autoridad le viene de su vocación, o bajo y fatiga, a menudo noches sin dormir,
llamada divina, a ser Apóstol (1 Cor 9,1- hambre y sed, muchos días sin comer, frío y
2; 15,8-9; Gal 1,1; 1 Cor 1,1; 2 Cor 1,1). desnudez. Y a todo esto añádase la preocu-
De hecho, le habían criticado que él se pación diaria que supone la solicitud por to-
das las iglesias. Porque ¿quién desfallece sin
arrogaba sin motivo este título (a ello
que desfallezca yo? ¿Quién es puesto en tran-
alude en 2 Cor 11,5; 12,12). Pero él sabe
ce de pecar sin que yo me abrase por den-
que no es así. Ha sido un don de Dios, to- tro?» (2 Cor 11,21b-29).
talmente imprevisto y puramente gratui-
to, como lo fueron las vocaciones de
Abrahán, Moisés, David, Isaías o Jere-
mías. Un don que le ha incorporado al
grupo de los que fueron apóstoles antes
que él (Gal 1,17). Jeremías (Jr 20,7), por lo que ahora es
Cristo el que actúa en él (Gal 2,19-20). El
La manera como Pablo cuenta en Gal Apóstol sabe que el hecho de que sea
1,16 su experiencia del Resucitado, que le Apóstol no es mérito propio. Por esto se
ha constituido en Apóstol, muestra que denomina a sí mismo «el último de los
Pablo la está interpretando desde el tras- apóstoles: indigno del nombre de apóstol,
fondo de la vocación de los profetas. Con- por haber perseguido a la Iglesia de Dios»
cretamente alude a Jr 1,5 e Is 49,1. Y no (1 Cor 15,9). Tiene conciencia de que
es casual que se refiera a Jeremías, pues, todo lo que es (¡y piensa que no es poco:
al igual de lo que le sucedió a este profe- ha trabajado apostólicamente más que
ta (Jr 20,7-18; 1,1ss), su vocación tiene los demás apóstoles!), lo es por la gracia
como horizonte a los paganos y le ha re- de Dios (1 Cor 15,10).
sultado una carga durísima. Lo recuerda
en 2 Cor 11,16-33, cuando los adversarios Apóstol: Es la función que Pablo se
han querido colocarle contra las cuerdas atribuye a sí mismo con preferencia (1
y lo han calumniado y denigrado para así Cor 1,1; 4,9; 9,1-2.5; 15,9; 2 Cor 1,1;
poder cuestionar el contenido de su 12,12; Gal 1,1.16; 1 Tes 2,7). En cambio,
evangelio. sus adversarios se lo niegan rabiosamen-
te. Es el puesto más importante en la
Pero Pablo no puede, como el profeta, Iglesia, según 1 Cor 12,27-28. Por eso su
dejar de ser fiel a su vocación apostólica, autoridad no podía ser contestada por
porque el Señor «le ha seducido» como a nadie, pues procedía de Dios. Propio del
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 39

Encabezamiento epistolar (1,1-7) 39

apóstol sería, según Rom 15,14-21 (ver Pablo había descrito en Gálatas su vo-
11,13), la fundación de las iglesias, en el cación con unos textos que aludían a la
caso de Pablo, en el mundo pagano. vocación de Jeremías (1,5) y al siervo de
Yahvé (Is 49,1). Con la elección por parte
Su trasfondo hay que buscarlo en el de Dios desde el seno de su madre, Pablo
Antiguo Testamento. Concretamente en constata la absoluta gratuidad del don de
la institución judía del enviado, que goza Dios (un tema que desarrollará en Rom
de los mismos derechos que el que envía, 9,10-13). Es esta vocación recibida direc-
pero ha de regresar a él para dar cuenta tamente de Dios, la que le legitima para
de su misión. En esta línea se interpreta- poder ir ahora a Roma, aunque la comu-
rían los profetas, como se puede ver por nidad no haya sido fundada por él.
la fórmula: «Así dice Yahvé». De hecho, el
movimiento de Jesús estuvo marcado por Pablo sabe que el dirigirse a una co-
el grupo de los apóstoles que, preparados munidad que no ha fundado podía crear-
por Jesús (Mc 6,7-13 par; Lc 10,1ss), se le dificultades y críticas. Por eso recorda-
sintieron enviados por el Resucitado (Mt rá al final de la carta que él respeta un
28,16-20; Lc 24,47-49; Jn 20,17.21; Hch principio apostólico, vigente en su tiem-
1,8) a predicar la buena noticia de Jesús. po: no proclamar el evangelio allí donde
Lucas limita el título de Apóstol a los Cristo ya era conocido, «para no edificar
Doce. Pero no fue así en el cristianismo sobre cimientos, ya puestos por otros»
primitivo. Lo que constituía a una perso- (Rom 15,20).
na en Apóstol era la aparición del Resuci- Pero, como señalará en Rom 1,6, los
tado (1 Cor 9,1; 15,7.8-11). miembros de la comunidad de Roma for-
man parte también de los pueblos genti-
En tercer lugar, Pablo indica cuál es la les a los que él ha sido enviado por Dios.
cualidad específica de la vocación que ha Por eso ha querido ir muchas veces a
recibido de Dios (y que, por tanto, nadie Roma, sin haberlo podido lograr hasta el
le puede cuestionar): es un hombre sepa- momento (Rom 1,13-14).
rado [escogido] para [la predicación d]el
evangelio de Dios. Es el evangelio «de
Dios», y no un invento de Pablo o simple
propaganda del imperio, porque está en
la línea de la actuación de Dios en la his-
Y
La palabra evangelio tenía una resonan-
toria, tal como la narra el Antiguo Testa- cia política en el imperio romano por cuanto
mento. Pues según este, Dios «se separó» se aplicaba al anuncio de un triunfo militar
(eligió) el pueblo de Israel para que hicie- o al nacimiento o comienzo del reinado de
ra un servicio en favor de los otros pue- un nuevo emperador. En este sentido, que el
blos (Lv 20,26). Al igual que separó a la evangelio tenga como contenido a Jesús po-
tribu de Leví para su servicio en el culto día implicar una crítica velada a las preten-
(Nm 8,1). siones políticas del imperio.
Es interesante notar que, cuando Mar-
Para Pablo este aspecto es fundamen-
cos quiso recuperar y fijar la memoria de lo
tal (vuelve a insistir en ello en 1,5). Lo que Jesús había dicho y hecho, poniéndolo
que prima en su conciencia no es la posi- como marco fundamental que ayudara a en-
ble dignidad que le ha conferido el ser tender por qué mataron a Jesús y Dios lo re-
Apóstol, sino la misión que Dios le ha sucitó, dio a su obra, inspirándose en Pablo,
confiado. Por eso, al contar en Gal 1,11- el nombre de «evangelio». También Mateo
24 su vocación en el camino de Damasco, habla del «evangelio del Reino» (4,23; 9,35;
había subrayado que Dios lo había esco- 24,14).
gido para la tarea apostólica. Allí había Sobre el concepto de evangelio, puede
insistido que, para él, «predicar el evan- leerse: Wilckens, Romanos, I, pp. 97-99;
gelio», por encargo de Dios, consistía P. Stuhlmacher, Das paulinische Evangelium.
precisamente en anunciarlo a los paga- I Vorgeschichte, Gotinga 1968.
nos (Gal 1,15-16).
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 40

40 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

El evangelio paulino es tradicional bién 2 Cor 1,20; Gal 3,15ss). Por otro
lado, dado que la elección de los cristia-
Dentro de este saludo inicial –y en-
nos por parte de Dios no parte de cero,
marcado por su peculiar vocación en fa-
sino que se enraíza en la elección de Is-
vor de los gentiles– intercala Pablo unos
rael (Rom 11,13ss), la Escritura ayuda a
versos (vv. 2-4) que dan solera «tradicio-
los cristianos a tomar conciencia de
nal» a «su» evangelio, es decir, al modo
cuál es la prehistoria de su fe. Con ello
cómo él predica el evangelio. Con ello es-
obliga a los cristianos, tanto judíos como
pera ganarse la benevolencia de sus oyen-
paganos, a tener muy presente la unión
tes, mostrando que lo que él enseña, no
fundamental que hay entre ellos (Rom
solo no va contra la tradición más genui-
4,9ss; también 1,16; 9,24; 15,7ss). Así
na (el Antiguo Testamento) y la confesión
queda claro que el Dios de Israel es el
de fe de las primeras comunidades cris-
único Dios verdadero; y lo es para todos
tianas (antes de Pablo), sino que los lleva
los hombres (Rom 3,29s). Por último, y
a su plenitud.
supuesto que da testimonio de Cristo,
Por eso añade, en primer lugar, contra goza de autoridad total para la conduc-
los judaizantes, que ponen en cuestión su ta del creyente (Rom 13,8-10) y da fuer-
«ortodoxia», y contra los cristianos de za a la esperanza cristiana (15,3s). Con
origen pagano que, por reacción contra- ello Pablo, y a diferencia de lo que hace
ria, podrían ahora poner en cuestión las en otros lugares, fundamenta la autori-
raíces veterotestamentarias y judías del dad de lo que va a decir, no solo en el he-
evangelio paulino (contra este peligro ad- cho de que es Apóstol, sino también en
vertirá luego en Rom 11,16-24), que el el contenido del evangelio, que Dios le
«evangelio de Dios», para el que ha sido ha encargado que predique entre los pa-
escogido, Dios lo «había ya prometido ganos.
por medio de sus profetas en las Escritu-
Y, en segundo lugar, Pablo incorpora a
ras sagradas» (Rom 1,2).
su saludo epistolar una confesión de fe
La conformidad con el Antiguo Testa- cristiana antigua (vv. 3-4). Su estilo y su
mento es un tema fundamental de la pri- vocabulario muestran que no es de cose-
mera predicación cristiana, como lo cha paulina.
muestra el hecho de que en una de las
Con esta confesión de fe, Pablo quiere
confesiones de fe más antiguas (1 Cor 15,3-
dar prueba de que comparte la misma fe
5), que Pablo recoge de la tradición (1 Cor
que sus destinatarios. A la vez, le resulta
15,1-2), aparece ya el «según las escritu-
muy útil, pues le permite anticipar y resu-
ras», referido a la muerte y resurrección
mir, en lenguaje tradicional, lo que será el
de Jesús. Para el Apóstol, por tanto, se
contenido de su evangelio, que luego de-
manifiesta en el acontecimiento de Cristo,
sarrollará:
testimoniado en el evangelio, la fidelidad
de Dios a sus promesas de salvación, que – el pueblo de Israel, escogido por
ya los profetas habían anunciado en el An- Dios y al que le prometió un Mesías (v. 2);
tiguo Testamento (Is 40,9; 52,7). El moti- – el nacimiento del Mesías (Cristo) en
vo de la conformidad con la Escritura (el el seno y a favor de este pueblo (v. 3);
Antiguo Testamento) lo subraya también
Mateo continuamente en su evangelio. – la resurrección del Mesías al que es-
Y está como mínimo implícito en todos tableció como «Señor» de todos los pue-
los evangelios y en 1 Pe 1,10-11. También blos (v. 4).
Lucas recoge en Hch 13,16-41 este motivo Así se ve que, para Pablo, cristología y
como contenido de una predicación de eclesiología están íntimamente unidas,
Pablo. como dos caras de una misma moneda.
En este sentido, la Escritura es, para El texto está construido con un claro
Pablo, un «testigo» que habla en favor paralelismo de los miembros. Es como la
de su evangelio (ver Rom 4 y 9–11; tam- explicitación, en lenguaje tradicional, de
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 41

Encabezamiento epistolar (1,1-7) 41

Y a) nacido de la estirpe de David en


cuanto hombre (literalmente, «según la
Pablo llama a Jesús «Hijo de Dios». Se
trata de una metáfora que, como toda metá- carne»)
fora, invita a pensar (P. Ricoeur). Utiliza aquí b) y constituido por su resurrección de
una fórmula ya acuñada en el Credo cristia- entre los muertos Hijo poderoso de Dios
no (1 Tes 10; Gal 2,20; 4,4.6; cf. Mc 1,1; Heb según el Espíritu santificador.
4,14). Pablo sabía que la fórmula introducía
en el misterio de Jesús, pero no lo explicaba. Varias son las razones que muestran
Es una metáfora fundamental de alto rango que Pablo utiliza aquí una fórmula que es
cristológico, aunque se puede aplicar tam- anterior a él y que ha recibido de la tradi-
bién al «Mesías» o al rey ungido por Dios, a ción cristiana primitiva. Solo las palabras
los profetas o al pueblo de Israel. La metáfo- griegas «en dynamei», que significan «po-
ra descubre dimensiones de la realidad que deroso, con poder» (esta palabra la usa a
no se pueden expresar de otro modo (¡poe- menudo el Apóstol), han sido incorpora-
tas!), sobre todo cuando, como ocurren en 1 das por Pablo. Con este añadido, evita, en
Cor 15,28, Pablo denomina a Jesús «Hijo» su concepción teológica, que se pueda
sin más calificativos. Pero será sobre todo en pensar que Jesús empieza a ser Hijo a par-
Juan donde el título adquiera un significado tir de la resurrección. Lo que quiere indi-
único para expresar la relación entre el Hijo
car es que Jesús solo actúa con poder ab-
y el Padre. Con Pablo estamos asistiendo al
soluto a partir de su resurrección.
proceso de reflexión teológica que culminará
en la confesión de fe que Jesús resucitado es Con este añadido, Pablo subraya que el
Dios (Jn 20,28). hombre Jesús es, y continúa siendo, el Me-
De «su Hijo», en referencia al Padre, ha- sías de Israel en cuanto es el Hijo de Dios
bla Pablo en Rom 1,9; 5,10; 8,3.29.32 (su que, a partir de su resurrección, tiene el po-
trasfondo es la relación Abrahán-Isaac): der salvífico de abrir a todos los seres hu-
Dios se ha identificado hasta tal punto con manos, judíos y paganos, un modo nuevo
su Hijo y con su destino que con ello está en de relación con Dios. Les da la posibilidad
juego, por decirlo así, su propia identidad: de participar de su filiación como hijos
Dios mismo, en una identificación insupera- adoptivos (Rom 8,15-16) y poder cumplir
ble con este Jesús de Nazaret –¡y este es su así la voluntad de Dios. Pues «lo que era
misterio!– ha actuado en él para salvación imposible para la Ley, a causa de la fragi-
del mundo. La metáfora no indica solo que lidad humana, lo realizó Dios enviando a
Jesús es el representante del dominio de su propio Hijo con una naturaleza seme-
Dios en la tierra y en la Iglesia (1,4), sino que jante a la del pecado; es más, se hizo sa-
muestra también su relación íntima con crificio de expiación por el pecado y dictó
Dios: cumple así las esperanzas de un me-
sentencia contra él a través de su propia
sías davídico. Pues, según 2 Sm 7,14-15,
Dios será para el mesías un padre. Y él será
naturaleza mortal» (Rom 8,2; cf. 8,32). Es
para Dios un hijo. Jesús, pues, en cuanto la resurrección de Jesús –y no simplemen-
«mesías», es entronizado como rey, como te la actuación terrena de Jesús de Naza-
heredero y representante de Dios en la tierra ret (ver Mt 10,5-6; 15,21-28 con 28,16-20)–
(Sal 2,7). la que ha roto los límites religiosos del
pueblo de Israel, posibilitando la incorpo-
ración de los paganos al pueblo de Dios.
lo que Dios ha revelado a Pablo en el Las razones que hacen pensar que se
evangelio acerca de su Hijo (Rom 1,3). trata de un credo antiguo son de dos ti-
Después de indicar que este evangelio pos, literarias y teológicas:
se refiere a su Hijo, Pablo nos da el con-
tenido del evangelio, que en la confesión
de fe tradicional podría haber estado in- Razones literarias
troducida con las palabras «creo en Jesu- El paralelismo de los dos miembros a)
cristo», a las que seguirían el contenido y b) de la fórmula, típico de la literatura
que recoge Pablo: semítica.
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 42

42 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

La fórmula hijo de David, frecuente en Si Pablo formulara aquí libremente,


los evangelios (Mt 1,1; 9,27; 12,23; resulta difícil de creer que no hubiera ha-
21,9.15; Mc 10,47; Jn 7,42; Lc 1,32; 3,31, blado de la cruz (1 Cor 2,2).
que recuerda la descendencia davídica de
Jesús), se encuentra solo aquí en las car- Al poner, como contenido de su evan-
tas auténticas de Pablo (sí se encuentra, gelio, una «confesión de fe» tradicional
en cambio, en 2 Tim 2,8; Hch 13,23; 2,30; del cristianismo primitivo, Pablo quiere
Ap 5,5; 22,16). inspirar confianza en la tradicionalidad
de su evangelio. En Rom 1,16-17, la tra-
La palabra constituido, que aparece ducirá en lenguaje paulino. Y la explicará
en Hch 10,42; 17,31, se encuentra solo en el resto de la carta.
aquí en Pablo.
Por la resurrección, Jesús ha sido ele-
Espíritu de santidad (se encuentra en
vado a la derecha de Dios (Flp 2,8-11)
el Testamento de Leví 18,11 y en un amu-
como Mesías real (Sal 2,6-7; 110,1; 2 Sm
leto judío) Pablo la utiliza solo en este tex-
7,2-6). La alusión a la resurrección le
to. Él suele hablar de Espíritu Santo o
permite a Pablo fundar en este aconteci-
bien de «Espíritu» o «Espíritu de Dios». La
miento (y no en el Jesús terreno) su mi-
traducción griega, llamada «de los LXX»,
sión a los paganos, libre de la Ley. Pero,
traduce con esta fórmula los Sal 29,5;
en el inicio de todo este proceso salvador,
96,2; 144,5 y 95,6.
Pablo subraya que el Hijo se ha encarna-
Según la carne, según el espíritu es una do en un hombre judío concreto, Jesús
fórmula frecuente en Pablo (Rom 8,4- de Nazaret. Este aspecto quedaría refle-
9.12-13; Gal 3,2-3; 5,16-19; Flp 3,3; 1 Cor jado, para Pablo, en la primera parte de
5,5), pero no en el sentido cristológico la fórmula (v. 3). En el Mesías Jesús, en
que tiene aquí, donde subraya la humani- el que «se han cumplido todas las pro-
dad de Jesús (como en Rom 9,5; cf. 9,3). mesas de Dios» (2 Cor 1,20), Dios habría
Por ello será también tradicional y añadi- mostrado la fidelidad a las promesas he-
da cuando se juntaron las dos confesio- chas a Israel en el Antiguo Testamento
nes mesiánicas de los vv. 2 y 3, de modo (Rom 3,3-4). En la segunda parte (v. 4),
que ahora se complementen en su parale- se abriría el horizonte a la incorporación
lismo. de los paganos al plan salvífico de Dios.
Sería algo semejante a lo que encontra-
Razones teológicas mos al final de la carta en Rom 15,8-9
(ver 15,10-12).
En toda la carta no se habla de la des-
cendencia del Jesús terreno. La única ex- Pablo hace desembocar el Credo tra-
cepción sería 9,5 (cf. también Gal 4,4; dicional, que expresaba la relación de
pero allí está en otro contexto). Cristo con Dios, en la confesión, muy
Tampoco encontramos en otro lugar paulina (y del cristianismo primitivo en
en Pablo que el Resucitado haya sido general), «Jesucristo, nuestro Señor». En
constituido en la posición de poder celes- ella se expresa la relación de Cristo con
te de Hijo de Dios. los creyentes. Es como un resumen del
contenido del evangelio (Rom 10,9s; tam-
bién Flp 2,11; 1 Cor 12,3). Subraya el pa-
Y pel de la resurrección de Cristo en el plan
del Padre que quiere salvar a toda la hu-
Los argumentos que muestran que se
trata efectivamente de una confesión de fe
manidad. Y responde a la convicción de
cristiana anterior a Pablo pueden verse en H. los primeros cristianos de que el señorío
Zimmermann, Los métodos histórico-críticos de Cristo es lo que les garantizaba la sal-
en el Nuevo Testamento, Madrid, pp. 206-218; vación anhelada. A la vez, confiesa la
también da las razones de ello, de modo re- aceptación por parte del creyente del «se-
sumido, Wilckens, Romanos, I, pp. 77-82. ñorío» de Cristo. Por eso el creyente, en
la celebración litúrgica actual, responde
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 43

Encabezamiento epistolar (1,1-7) 43

a la proclamación del evangelio y se so- la predicación del evangelio. Eso es lo


mete a la soberanía del que ha sido Exal- que Pablo quiere provocar con su predi-
tado a Hijo de Dios, diciendo: «gloria a ti, cación. En la lengua original griega re-
Señor Jesús». sulta difícil (por el genitivo). Pero todo
Con dicha confesión cristiana anti- parece indicar que se trata de un genitivo
gua, Pablo espera captar la benevolencia explicativo o «epexegético», como lo de-
de la comunidad de Roma, a la que alaba nominan los técnicos.
y trata con suma deferencia a continua- Hypakoê [obediencia] es una palabra
ción (1,8-12). que para algunos tiene unas resonancias
Este respeto a la fe tradicional común negativas porque ha sido manipulada por
no es obstáculo, sin embargo, para que las dictaduras y, mal entendida, se opone
Pablo recuerde a la comunidad de Roma a la libertad propia del cristiano. Pero es
su dignidad incuestionable y absoluta de un término técnico del lenguaje misione-
Apóstol, que ha recibido el encargo, di- ro del cristianismo primitivo, pues con-
rectamente de Jesucristo resucitado, el vertirse es someterse, obedecer, al evange-
Señor, de llevar el evangelio, libre de los lio (10,16; 15,18; cf. 2 Tes 1,8; 1 Pe 1,22) o
condicionamientos de la Ley y religión ju- a Cristo (2 Cor 10,5; cf. 1 Pe 1,2.14; Heb
días, a todos los pueblos paganos. Pero el 5,9). De hecho, la palabra griega contiene
modo como ejerce su autoridad apostóli- el motivo del escuchar (akoé), del estar
ca no es patriarcal, sino muy respetuoso abierto a la enseñanza del evangelio para
de la comunidad: «Aunque pudimos im- encarnarla en la propia vida, como es pro-
poner nuestra autoridad por ser apóstoles pio de la fe.
de Cristo, nos mostramos amables con Pablo recuerda que, con la resurrec-
vosotros, como una madre cuida con ca- ción de Jesús, las promesas de bendición
riño de sus hijos» (1 Tes 2,7). que Dios había hecho a Israel, y que pa-
Con Rom 1,5, Pablo desarrolla más el recían ligadas al nacimiento dentro de
motivo que le legitima para dirigirse a los este pueblo, ahora se han abierto, por el
romanos: el don que ha recibido del Se- nuevo nacimiento del bautismo (Rom 6),
ñor Jesús de ser Apóstol de los paganos. a todos los pueblos. Abrahán ha pasado a
La expresión que encontramos en el v. 5 ser, por la fe, padre de judíos y paganos
la podemos traducir perfectamente como (Rom 4).
«Por Él hemos recibido gracia y autori- Cristo, por tanto, ha elegido a Pablo
dad de Apóstol». Es un don específico de como Apóstol a fin de llevar la fe a las na-
Pablo que él recuerda cuando narra la ciones paganas, es decir, las que no for-
aparición del Resucitado que le convirtió man parte de Israel. Pablo recuerda este
en Apóstol y le envió a los paganos (Gal hecho para justificar el que ahora vaya
1,15-16). Roma a compartir su evangelio entre las
Con la palabra gracia (charis), Pablo comunidades de la capital, a pesar de que
recuerda cuál es la fuerza que está detrás no es su fundador, pues son, en su mayo-
de su vocación (Gal 1,15; 2,9) y de su ca- ría, de origen pagano. Roma, por tanto,
pacidad misionera (1 Cor 15,10). Esa gra- forma parte del campo de su apostolado,
tuidad de la acción redentora y salvadora no por voluntad propia, sino por encargo
de Dios aparecerá claramente cuando del Resucitado.
nos hable de la muerte de Cristo y de su La introducción continúa en el v. 6
significado (3,24; 5,15-21). con la indicación de los destinatarios de
La fórmula griega con la cual concre- la carta: a todos los amados de Dios que
ta Pablo la finalidad de su misión (para estáis en Roma, santos por vocación
obediencia de la fe) podemos traducirla (Rom 1,7).
como «la obediencia que consiste en la Pablo tiene interés en subrayar que
fe» (ver Rom 16,26). Según Rom 10,14- los cristianos son «amados de Dios» (1
17, implicaría una reacción positiva ante Tes 1,4). El amor previo y gratuito de
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 44

44 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

Dios será uno de los temas fundamenta- lló su Alianza con Israel; será un tema
les de la carta (Rom 5,8; 8,35.37.39; importante de la carta (Rom 5,1-11), por
también en 2 Cor 5,14; 13,11; Gal 2,20). cuanto Pablo contrapondrá el amor gra-
Es un tema común en el Nuevo Testa- tuito de Dios a la necesidad de cumplir la
mento (Ef 2,4; 5,2.25; 2 Tes 2,16; 1 Jn Ley para poder salvarse (Rom 3,27-31;
4,7-16; 1 Tim 6,2). 6,15);
Y los denomina «santos» (1 Cor 1,2; 2 – y la paz, es decir, la plenitud de la
Cor 1,1; Flp 1,1; ver también Ef 1,1; Col prosperidad y del bienestar que van uni-
1,2; 3,12; 1 Pe 1,15s). La palabra hay que das al concepto de paz en el Antiguo Tes-
entenderla desde el trasfondo del Anti- tamento, como promesa de Dios a su
guo Testamento, donde se utiliza para pueblo, si guardan la Alianza (es mucho
designar a las personas u objetos que es- más que la ausencia de guerra); el motivo
tán consagrados a Dios (Ex 28,2.36; Sal resonará a menudo en Romanos (2,10;
2,6; 24,3). Esta calificación se aplica a 3,17; 5,1; 8,6; 14,17.19; 15,13.33).
Israel, en cuanto ha sido llamado a ser La gracia y la paz que Pablo les desea
«pueblo de Dios» (Lv 11,44; 19,2; 20,26). tienen su origen en «Dios, nuestro Padre»
En este sentido, los cristianos están «se- y en «el Señor Jesucristo».
parados» de lo profano, porque Dios los
ha escogido para que pertenezcan a Dios Pablo aplica a Dios una metáfora,
y desempeñen la función mediadora en- «Padre», que en determinados círculos, o
tre Dios y los hombres, que el Señor les personas, de nuestra sociedad puede es-
ha encomendado (Ex 19,6), mostrando tar cuestionada, en la medida en que no
por su modo alternativo de configurar tenga las connotaciones que tenía en el
su vida y las leyes del pueblo, que se ca- Antiguo Testamento (sobre todo, si no se
racteriza por la solidaridad con los po- corrige un cierto patriarcalismo que, a
bres y no por el egoísmo, que es el mo- menudo, se ha leído en él).
tor del capitalismo, que «otro mundo es Por eso hay que mantener en la ima-
posible». gen bíblica del «Padre» tres aspectos que
son decisivos: 1) a él se le debe la exis-
Pero son pueblo de Dios (o santos) por
tencia (Dt 32,6; Mal 2,10), por lo que me-
vocación, por llamamiento, por don gratui-
rece respeto (Mal 1,6); 2) él es el que cui-
to de Dios, no por méritos propios, ni por
da de los hijos, por lo que merece
haber sido circuncidados. Como Pablo,
confianza (Mt 6,7s.31-33; 7,7-11; Lc 11,9-
que también ha sido llamado, por pura
13); 3) él sobresale por su misericordia y
elección gratuita de Dios, a ser Apóstol.
amor gratuito (Sal 103,8-13; Lc 15,11-
El saludo concluye con la bendición, 32), que debe ser imitado y comunicado a
que es la manera como Pablo traduce, otros por sus hijos (Mt 5,44s; Lc 6,36).
dándole un tono cristiano en sus cartas, Esos aspectos son hoy a menudo atribui-
el saludo típico (chairein) de las cartas dos a la madre (también en el Antiguo
griegas o el shalom de las hebreas (ver 2 Testamento encontramos la metáfora de
Mac 1,1): «a vosotros gracia y paz, de par- la madre para Dios en textos como Is
te de Dios nuestro Padre y del Señor Jesu- 49,14-15; Ex 34,6). En este sentido, la
cristo» (Rom 1,7; cf. 1 Tes 1,1; 1 Cor 1,3; metáfora del «padre» no es una exalta-
2 Cor 1,2; Flp 1,2; Gal 1,3). En Nm 6,24- ción del papel tradicional de los hombres
26, ambos conceptos son expresión de la en la sociedad, sino que más bien lo cues-
bendición sacerdotal de Aarón sobre el tiona.
pueblo de Israel. Si Pablo se hace eco de Notemos, finalmente, que para prepa-
esta bendición, significa que desea a las rar el resto de la carta, Pablo ha dejado re-
comunidades cristianas dos cosas que sonar aquí varios de los temas que desa-
tienen un claro trasfondo religioso: rrollará en la parte doctrinal de la carta:
– la gracia, es decir, la bondad miseri- el evangelio, las Escrituras santas, el papel
cordiosa, gratuita, propia del Dios que se- de Cristo Mesías e Hijo de Dios, el Señor
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 45

Acción de gracias y proyectos de visitar Roma (1,8-15) 45

resucitado, el Espíritu, la gracia, el apos- Comentario


tolado, la obediencia de la fe, el anuncio a
los paganos, el amor de Dios, la elección, Como es corriente en las cartas de Pa-
el pueblo de Dios. blo, al saludo sigue en el v. 8 una acción
de gracias (solo en las cartas a los Gálatas
y en la 2ª Corintios no es así, debido a las
circunstancias duras que está viviendo el
2. Acción de gracias y Apóstol en relación con estas comunida-
proyectos de Pablo de des). Y en el v. 9, una oración (1 Tes 1,2-
3.4-10; 1 Cor 1,4-9; Flp 1,3-11; Flm 4–7).
visitar Roma (1,8-15) Pero, a continuación, expresa su pesar
por no haber podido tener más contacto
Preparamos la lectura hasta ahora con los cristianos de Roma
En 1,8-15 y en 15,14-33 Pablo nos in- (Rom 1,10-13).
dica la motivación y la situación que le Todos estos elementos tienen su ana-
ha llevado a escribir la carta a los cristia- logía en la literatura epistolar antigua
nos de Roma. Todo ello enmarca la parte (ver 2 Mac 9,20-21). El hecho de que aquí
central de la carta en la cual Pablo desa- Pablo no descubra aun sus planes de via-
rrolla su modo de entender el evangelio y je (lo hará en Rom 15,22-32), sino que se
su aplicación a los problemas de la co- limite a recordar lo que le ha ocurrido
munidad de Roma (1,16–15,13). hasta ahora, respondería a una tradición
retórica que recoge Quintiliano (Inst. Or.
IV 1,28).
Leemos el texto Si en su carta más antigua, 1 Tesalo-
nicenses, Pablo daba gracias por el modo
Acción de gracias como ellos habían abrazado la fe cristia-
8
Ante todo doy gracias a mi Dios por voso- na (1 Tes 1,4-10), aquí da gracias a Dios
tros, mediante Jesucristo, porque todo el mundo porque la fe de los cristianos de Roma se
se hace lenguas de vuestra fe. ha hecho notoria en todo el mundo. Su
testimonio ha repercutido positivamente
Súplica a Dios en otras comunidades. La comunidad,
9 que podría sentir una cierta inquietud
Dios, a quien sirvo de todo corazón anun- ante la visita de un personaje tan activo y
ciando el evangelio de su Hijo, es testigo de que os controvertido como Pablo, se sentiría ha-
recuerdo sin cesar. 10Continuamente pido a Dios lagada por esta observación de Pablo.
tenga la suerte de ir a visitaros. Destacar este aspecto de la comunidad es
importante para él, pues quiere superar
Noticias personales
las posibles susceptibilidades de los cris-
11
Deseo ardientemente veros, para comunica- tianos de Roma ante la carta que les es-
ros algún don espiritual y así fortaleceros; 12o más cribe y el hecho de que quiera visitarlos.
bien para confortarnos mutuamente en la fe co- De hecho, en todo el proemio (vv. 8-15)
mún, la vuestra y la mía. 13No quiero que ignoréis, se ve cómo Pablo se encuentra ante un
hermanos, las muchas veces que me he propuesto cierto dilema teológico y pastoral. Por
ir a visitaros, aunque hasta el presente me lo han un lado se sabe legitimado, por ser Após-
impedido. tol de los paganos, para escribir a los
romanos e ir a visitarlos con el fin de co-
Obligación de anunciar el evangelio municarles algún don espiritual y fortale-
14
Y es que me debo por igual a civilizados y a cerles (v. 11). Quiere obtener también al-
no civilizados, a sabios y a ignorantes. 15Así que, gún fruto apostólico entre ellos (v. 13) y
por lo que a mí toca, estoy pronto a anunciaros el anunciarles el evangelio (v. 15). Pero, por
evangelio también a vosotros, los que estáis en otro, y dado que no es el fundador de la
Roma. comunidad de Roma, no quiere parecer
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 46

46 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

ante ella como orgulloso y poco respetuo- terios humanos en la elección de su cam-
so de la dinámica espiritual que la comu- po de apostolado, pues se debe tanto a los
nidad se ha dado a sí misma. Por eso se civilizados como a los no civilizados, tan-
apresura a añadir en el v. 15 que el moti- to a los sabios como a los ignorantes (v.
vo por el que va a ir es «más bien para 14). No son, pues, criterios humanos, o
confortarnos mutuamente en la fe común, preferencias personales, los que determi-
la vuestra y la mía» (v. 12). nan la actuación de Pablo. Ni tampoco el
cansancio por la dureza de su trabajo
A la vez, Pablo quiere responder a una evangelizador, o el desánimo por los fra-
crítica implícita que podrían hacer a Pa- casos que ha sufrido en Galacia. Pues
blo los cristianos de la capital del impe- evangelizar es una necesidad que le brota
rio. Si es verdad que Roma cae dentro del de dentro (v. 14), «porque anunciar el
campo del apostolado de Pablo, ¿cómo es evangelio no es para mí un motivo de glo-
que ha tardado tanto en ir a visitarles? ria, es una obligación que tengo, ¡y pobre
¿Es que no valora el significado que tiene de mí si no evangelizara!» (1 Cor 9,16).
la Iglesia de la capital?
Pero no por el hecho de que no haya
Evidentemente no es esa la razón. Y ido a visitarles hasta ahora deben pensar
quitar la posible ambigüedad sobre este los destinatarios de la carta que se ha ol-
punto le parece importante a Pablo. Por vidado de las comunidades de Roma. Al
eso introduce la respuesta con una fór- contrario, los ha recordado sin cesar (Pa-
mula, frecuente en él: «no quiero que ig- blo utiliza aquí una expresión que em-
noréis, hermanos» (1 Tes 4,13; 1 Cor 10,1; plea también el sumo sacerdote Jonatán
12;1; 2 Cor 1,8; Rom 11,25), que le sirve en una carta a los espartanos para ganar-
para introducir cosas que le parecen im- se su benevolencia: 1 Mac 12,11). Y para
portantes y que los oyentes solo pueden subrayarlo pone a Dios por testigo de ello
conocer por el testimonio que él les da: (v. 9a) con una fórmula que Pablo utiliza
muchas veces se ha propuesto ir a la ca- también en otras ocasiones (2 Cor 1,23;
pital del imperio, pero no ha sido posible, Flp 1,8; 1 Tes 2,5.10) y que se encuentra
porque no es él el que determina los iti- en el Antiguo Testamento (1 Sm 12,5;
nerarios y sus actividades, sino la volun- también Gn 31,50; Jue 11,10; Jr 42,5) y en
tad de Dios, que guía a Pablo por medio otra literatura judía (TestLeví 19,3; Flavio
de su Espíritu (Rom 15,32; 1 Cor 4,19a; 1 Josefo, Guerra judía I 595). Por lo menos
Tes 3,11). La voluntad de Dios es impor- en la oración ha estado unido a los roma-
tante para el Apóstol, que se sabe tal pre- nos en muchas ocasiones. Y le ha pedido
cisamente por voluntad de Dios (1 Cor a Dios que tuviera la suerte de poder visi-
1,1; 2 Cor 1,1). Y desea (Rom 12,2; 1 Tes tarlos (vv. 9-10; cf. 1 Tes 1,2-3; Flp 1,8-9).
4,3; 5,18), valora (2 Cor 8,5), que sus co-
munidades estén atentas a ella. Esta con- La oración la dirige Pablo a Dios Pa-
cepción ha quedado anclada en la expre- dre, pues su amor gratuito está en el ori-
sión española «si Dios quiere», que era gen de la historia de salvación. Él es el
una manera de inculturar religiosamen- Señor de esta historia y, por tanto, de las
te, a través del lenguaje y en el seno de la comunidades cristianas. Los romanos
familia, esta actitud religiosa que recono- cristianos participan ahora de esta histo-
ce que nada escapa, en último término, a ria por el don gratuito de la fe. Y de la
la voluntad de Dios, que es el Señor del elección por parte de Dios que ella com-
mundo. Pero ello no implica que Dios porta. Si Pablo habla de «mi» Dios, no es
manipule los acontecimientos, pues el porque se trate de un Dios distinto del de
mundo, al ser creado por Dios, tiene su los romanos, sino que quiere subrayar su
autonomía. relación personal con Dios, como ocurre
también en los Salmos (Sal 3,8; 7,2.7).
Pablo recuerda que no ha ido antes a
Roma porque se siente totalmente al ser- Pero ahora la oración cristiana pasa
vicio del evangelio. Y no se guía por cri- por la mediación de Jesucristo. Pues es
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 47

Acción de gracias y proyectos de visitar Roma (1,8-15) 47

por la muerte y resurrección de Jesús, toles o misioneros son meros instrumen-


que Dios ha liberado a la humanidad de tos de Dios, como había recordado en
la esclavitud del pecado (Rom 3,24-25), una carta a los cristianos de Corinto:
nos ha reconciliado con Él y nos ha sal- «Porque, ¿qué es Apolo y qué es Pablo?
vado (Rom 4,4,25 y 5,1.11; 2 Cor 5,17- Simples servidores por medio de los cua-
21). Y es por la fe de Jesús, de la que los les llegasteis a la fe, según el don que el
cristianos participan (Rom 3,26), que Señor les concedió. Yo planté y Apolo
ahora ellos han pasado a formar parte del regó, pero el que hace crecer fue Dios.
pueblo de Dios. Jesús, entonces, gozando Ahora bien, ni el que planta ni el que rie-
del poder de Dios a partir de su resurrec- ga son nada; Dios, que hace crecer, es el
ción, «está a la derecha de Dios interce- que cuenta. El que planta y el que riega
diendo por nosotros» (Rom 8,34; cf. 7,25) forman un todo, cada uno, sin embargo,
y es el mediador entre Dios y los hombres recibirá su recompensa conforme a su
(Rom 5,1.11.21). trabajo. Nosotros somos colaboradores
de Dios, vosotros campo que Dios cultiva,
Es interesante que veamos cómo des- casa que Dios edifica» (1 Cor 3,5-9).
cribe Pablo aquí el sentido de su función
apostólica. «Predicar el evangelio» es, para Subrayar este aspecto es muy impor-
él, un servicio litúrgico a Dios (v. 9). Es lo tante para Pablo, pues el orgullo, que
que recuerda también en el fragmento fi- nace del olvido de que en la vida, en ge-
nal de la carta, que forma inclusión con neral, y en la cristiana de modo particu-
este proemio, cuando quiere justificar el lar, todo es gracia y no mérito propio, es
que en la carta les haya refrescado la me- como la carcoma que destruye el obrar
moria a los romanos sobre el contenido cristiano. Por eso Pablo insiste siempre
del evangelio: «Lo hago en virtud del don en que Dios no nos elige por nuestros mé-
que Dios me ha concedido, de ser minis- ritos propios. En ello es un buen intér-
tro de Cristo Jesús entre los gentiles, prete de la identidad religiosa judía. Esta
anunciando como un sacerdote el evan- se basa en la elección del pueblo judío,
gelio de Dios» (Rom 15,15b-16). Pablo que brota del hecho de que Dios no elige
utiliza aquí el verbo «servir» (latréuô), a un personaje o grupo poderoso para lle-
que en el griego clásico se utilizaba para var a cabo su proyecto restaurador de
designar el servicio litúrgico a una divini- una humanidad, que con su violencia y
dad (Platón, Apología de Sócrates 9, 23b). egoísmo se ha encerrado en un callejón
Lo encontramos en el Antiguo Testamen- sin salida (Gn 3–11). Elige más bien a un
to, en su versión griega de los LXX, el emigrante que tiene que dejar su tierra
culto religioso del pueblo de Israel (Ex (Gn 12,1-3). Y esta lógica divina que está
3,12; 10,7; 8,26; 12,31; Dt 6,13; 10,12-13). detrás de la elección del pueblo de Israel
(cf. Dt 7,6ss), llega a su máxima expre-
Pero la predicación del evangelio tie- sión en la liberación del pueblo que esta-
ne también una prolongación en la ora- ba esclavizado en Egipto (Dt 26,5-10).
ción de Pablo por las comunidades. Por
eso puede decir que este servicio litúrgico En contra de la lógica humana, Dios
lo realiza (también) en su espíritu, es de- elige precisamente lo débil, como lo
cir, en la oración, en la que Pablo interce- prueba también la existencia concreta de
de, como antes de él lo hicieron los pro- la comunidad cristiana: «Y si no, herma-
fetas (Ex 32,11ss; 4 Esd 12,48), por las nos, considerad cómo fuisteis llamados:
comunidades confiadas a su servicio que no hay entre vosotros muchos sabios
apostólico. según los criterios del mundo, ni muchos
poderosos ni muchos nobles. Al contra-
Por otro lado, en la oración toma con- rio, Dios ha escogido lo que el mundo
ciencia, una vez más, de que el éxito de la considera débil para confundir a los fuer-
predicación no es mérito propio, sino tes; ha escogido lo vil, lo despreciable, lo
don de Dios, que es el que hace crecer el que no es nada a los ojos del mundo para
fruto de la actividad apostólica. Los após- anular a quienes creen que son algo. De
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 48

48 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

este modo, nadie puede gloriarse delante tido fomentan la unión de los miembros
de Dios. A él debéis vuestra existencia entre sí, pues a través del Espíritu, que
cristiana, ya que Cristo se ha hecho para nos enriquece con sus dones, «estamos
nosotros sabiduría divina, justicia, santi- injertados en Cristo en orden a formar
ficación y redención. De esta manera, co- un solo cuerpo, y somos miembros los
mo está escrito, el que quiera presumir, unos de los otros» (Rom 12,5; cf. 1 Cor
que lo haga en el Señor» (1 Cor 1,26-31). 12,12-26). De paso, Pablo espera poder
Pablo recuerda que quiere ir a Roma contribuir a un acercamiento entre los
para compartir con los cristianos de la cristianos de origen pagano y los de ori-
capital, fundamentalmente de origen pa- gen judío.
gano, los dones espirituales que acompa- Aquí Pablo utiliza una fórmula, en el
ñan su actuación apostólica. Pablo sabe texto original griego, que muestra la con-
que Dios le ha enriquecido con numero- ciencia que tiene Pablo de que, en el fon-
sos dones espirituales (2 Cor 12,1-6), que do, es Dios el que realizará esta consoli-
pueden ayudar a consolidar la comuni- dación entre los romanos a través de su
dad de Roma (v. 11). Por eso emplea aquí trabajo (Rom 16,25; 1 Tes 3,13; también 2
un verbo, stêrizein, que se utiliza técnica- Tes 2,17; 3,3; 1 Pe 5,10). Me refiero a la
mente para describir la estabilización de voz pasiva que, en este contexto, recibe
las comunidades que ya están constitui- la denominación de «pasivo divino» por-
das (1 Tes 3,2; también Hch 18,23; Ap que es una fórmula que utilizan los ju-
3,2). Pablo llama a estos dones carismas díos para indicar que Dios es el que reali-
(una palabra típicamente cristiana que él za la acción, sin que para ello tengan
ha puesto de moda en el cristianismo). necesidad de pronunciar, por respeto, su
En esta palabra resuena la raíz «charis», nombre explícitamente.
gracia, que subraya la bondad y miseri- Es bueno que nos fijemos aquí en que
cordia con que Dios se relaciona, por Pablo, modestamente, habla solo de co-
puro amor gratuito (Rom 5,15-17), con municar a los romanos «algún» don espi-
su creación y, de modo especial, con su ritual. La dura experiencia de las dificul-
comunidad. tades y fracasos misionales que le han
Lo específico de los dones, en cuanto acompañado a lo largo de su misión
carismas, es la gracia de Dios que consti- apostólica han vuelto más «realista» a
tuye su raíz y su núcleo más profundo. Pablo, menos pretencioso en relación con
Con la palabra, pues, se destaca el origen los posibles éxitos de su actuación apos-
divino del don que los miembros de la tólica.
comunidad han recibido. Para el Após- Pero en seguida cae en la cuenta de
tol, como explicará luego en Rom 12,3ss, que la comunidad podría verlo como un
todos los cristianos se caracterizan por orgulloso y sentirse menospreciada en su
los dones que han recibido de Dios. Unos valer. Por eso añade que espera enrique-
dones que son variados (1 Cor 7,7; 12,4- cerse con las experiencias espirituales de
11.27-30), pues están al servicio de la los cristianos de Roma de modo que la
consolidación y crecimiento de la comu- comunidad y Pablo se puedan confortar
nidad, que es como el cuerpo de Cristo. mutuamente gracias a la fe común. En
Nunca son privilegios que separan a este aspecto, Pablo puede ser un modelo
unos miembros de otros. Por esto si uno para las relaciones entre las comunida-
se enorgullece de ellos y se considera su- des y sus líderes religiosos. Pues si él, que
perior a los demás, esto es indicio de que ha recibido el don de ser Apóstol, puede
se ha cerrado a la fuente del don, que es enriquecerse con los dones los miembros
Dios, devaluando así el don (Rom 12,3). de sus comunidades, ¡cuánto más ocurri-
Son más bien funciones, tareas, que han rá esto hoy, sean cuales sean los dones
de ponerse al servicio de la edificación de que hayan recibido los que animan y go-
la comunidad. Están, pues, al servicio biernan las distintas comunidades o la
del bien común (1 Cor 12,7). En este sen- Iglesia universal!
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 49

Acción de gracias y proyectos de visitar Roma (1,8-15) 49

Como señalará a continuación, a co- rantes. El evangelio tiene la fuerza espiri-


mienzos del v. 13, los miembros de las tual para poder transformar en hijos de
comunidades de Roma no son súbditos Dios a unos y a otros. Ante el evangelio,
de Pablo, sino «hermanos». En otro con- todas las personas son iguales. No tanto
texto, Jesús (Mt 23,8-12) recordará a sus por su naturaleza, como dirían los estoi-
lectores que en una comunidad cristiana cos, cuanto por el poder del evangelio
todos son hermanos y que, por tanto, to- que suprime las distinciones que sitúan a
da pretensión de arrogarse el papel de unas personas por encima de otras (Gal
«padre», que es el propio de Dios, en sus 3,28; 1 Cor 12,13). También en este as-
relaciones con otros miembros de la co- pecto tiene el evangelio un poder unifica-
munidad, va contra la voluntad de Dios. dor de la humanidad. Si el pecado, sim-
Las noticias personales que comunica bolizado por la torre de Babel (Gn 11),
aquí (en 15,14-21 ampliará la informa- había introducido la desunión en el mun-
ción de por qué no ha ido antes a Roma; do, con el evangelio esta división ha que-
y en 15,22-33 les contará sus planes de dado superada. El evangelio tiene, en este
viaje que le llevarán, finalmente, a Roma) sentido, la capacidad de unir a la huma-
se limitan, por tanto, a su propósito de vi- nidad y, consecuentemente, de globalizar
sitar la comunidad de Roma. la fraternidad y la solidaridad entre los
pueblos y entre las personas, sin distin-
Pero antes de desarrollar el tema de la ción de raza, religión o cultura.
carta, justifica, con un nuevo comienzo
solemne («no quiero que ignoréis, herma- Es importante para Pablo dejar reso-
nos»: v. 13a; cf. Rom 11,25; 1 Cor 10,1; nar aquí el tema que va a desarrollar en
12,1; 2 Cor 1,8; Gal 1,11; Flp 1,12; 1 Tes la primera parte de la carta (1,16–11,36):
2,1; 4,13; según Cicerón, Ad Quintum fra- el evangelio. El tema ya resonó en el pri-
trem, I, 1,37, lo propio del proemio de una mer verso de la carta, cuando señaló que
carta es informar al receptor sobre cosas Dios le había escogido, «puesto aparte»,
que este desconoce) por qué se atreve a ir para anunciar «el evangelio de Dios» que
a visitar a la comunidad de Roma, a pesar se concentra en la actuación de Jesús, el
de que él no la ha fundado. La razón últi- Mesías e Hijo de Dios, a quien Dios resu-
ma está en que Dios le ha confiado la mi- citó de entre los muertos (Rom 1,2-3).
sión de predicar el evangelio a los paga- Con ello Pablo utiliza un procedimiento
nos. Y el concilio de Jerusalén sancionó retórico, que menciona Quintiliano (Inst.
esta misión (Gal 2,1-10). Or. IV 1,76), según el cual el tránsito en-
Y, por otro lado, Dios le lleva a predi- tre las noticias personales y el contenido
car el evangelio a todo el mundo, sin dis- principal de la carta (Pablo lo formula, a
tinción de capacidades humanas o cultu- modo de tesis en Rom 1,16-17) debe ser
rales. Por ello no tiene miedo o reparo suave. Ello explicaría que los comenta-
alguno en ir a la capital del imperio a pre- rios a la carta a los Romanos duden de si
dicar el evangelio, pues, como explica deben poner los versos 16-17 como final
utilizando el lenguaje de la élite romana del prólogo, o bien como comienzo de la
(v. 14), él se debe tanto a los que son con- parte central de la carta.
siderados como cultos (los griegos), como El proemio muestra, por tanto, que
a los que son vistos como incultos (los Pablo se apropia aquí claramente del gé-
bárbaros), sin hacer ninguna distinción nero literario carta y que es una auténti-
por el hecho de que sean sabios o igno- ca carta y no un simple tratado teológico.
02. Prólogo 17/1/12 15:54 Página 50

50 Prólogo: Saludo epistolar de Pablo (Rom 1,1-15)

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, Romanos, I, pp. 75-99.99-107.117-118; Légasse, Romains, pp. 51-
92; Fitzmyer, Romans, pp. 227-252; Dunn, Romans 1–8, pp. 3-36; Moo, Romans,
pp. 39-63; Jewett, Romans, pp. 95-134; Schlier, Römerbrief, pp. 17-42.
2. D. Ruiz, «El apóstol Pablo y la ofrenda de los gentiles», Revista Bíblica 69
(2007) 215-232.
3. S. Lyonnet, «Rom 1,9 et la terminologie cultuelle du Nouveau Testament»,
en íd., Études sur l’épître aux Romains, Roma 1989, pp. 36-42; Dunn, Theology, pp.
234-265.

✎ Para seguir reflexionando


¿Con qué autoridad se dirige Pablo a las iglesias de Roma? ¿Qué títulos se da?
¿Cómo hay que entender estos títulos desde el Antiguo Testamento?
¿Qué razones llevan a creer que en 1,3-4 Pablo ha incorporado una confesión
de fe tradicional, anterior a él, a su carta? ¿Por qué incorpora Pablo esta confe-
sión de fe? ¿En qué sentido y cómo fue Jesús «constituido Hijo de Dios con po-
der»?
¿Cómo explicarías la palabra «evangelio», que Pablo utiliza en el proemio de
esta carta? ¿Qué significa que en el evangelio se cumplen las promesas hechas
por Dios a su pueblo? ¿Qué conoces del Antiguo Testamento? ¿Es importante
para la fe cristiana?
¿Por qué Pablo denomina «santos» a los cristianos de Roma? ¿En qué senti-
do son santos?
El modo como Pablo predicó el evangelio creó dificultades dentro de las igle-
sias. ¿Conoces personas que han tenido conflictos eclesiales semejantes a los de
Pablo por su modo de interpretar, vivir, la fe? ¿Qué dificultades tuvieron? ¿Por
qué se dan este tipo de dificultades?
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 51

III
El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17).
La revelación de la justicia salvadora de Dios

Si en el marco del saludo de la carta, La tesis de la carta


Pablo había situado una formulación tra-
dicional del contenido del evangelio (vv. a los Romanos (1,16-17)
3b-4a), aquí nos da una indicación con-
densada, a modo de tesis, del contenido Guía de lectura
del evangelio, formulado en lenguaje pau-
lino. En este sentido, 1,3-4 y 1,16-17 for- 1. Tema: Síntesis del contenido
man una unidad, pues Pablo no quiere del evangelio paulino
romper con la tradición cristiana, sino de- – El evangelio como fuerza liberado-
sarrollarla de acuerdo con la misión que ra, gratuita y universal de Dios, que no se
ha recibido de Dios. obtiene por los propios méritos, sino que
Tenemos aquí como la quintaesencia alcanza a toda persona que se abre a este
del evangelio para Pablo. Proclama dos don por la fe.
cosas: el proyecto salvífico universal de
Dios y el modo como Dios quiere lograr
2. Posibles lecturas
su propósito, revelando en el evangelio su
amor misericordioso y gratuito. – Cultural: Ver cómo Pablo explica,
desde su cultura y religión judía, y en el
Con ello prepara Pablo el desarrollo
marco del imperio romano, qué es lo que
ulterior de la carta. Explicará, en dos re-
él entiende por «evangelio».
flexiones, a modo de antítesis y de sínte-
sis, el contenido de su evangelio: 1) la an- – Personal: Descubrir que el evangelio
títesis (1,18–3,20) expone la universalidad es una buena noticia para mí y para mi
del pecado, el cual afecta a toda la huma- entorno cultural, social y religioso.
nidad; 2) la síntesis (3,21-31) muestra – Liberadora: Ver cómo Pablo se pro-
cómo Dios, a través de la muerte de Cris- pone abrir un camino liberador y creador
to, logra superar, las consecuencias nega- de comunidad universal con su evange-
tivas del pecado. Con una prueba de es- lio, que ayude a superar los fundamenta-
critura, en la figura de Abrahán (4,1-25), lismos religiosos y las actitudes fariseas
confirmará la tradicionalidad del evange- que pueden llevar a las personas religio-
lio paulino que acaba de explicar. sas a creerse superiores a las demás.
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 52

52 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

Preparamos la lectura Comentario


En este breve texto encontramos, en 1. La salvación (v. 16)
síntesis, la tesis de la carta a los Roma-
nos, que Pablo desarrollará a lo largo de El fragmento empieza con un «pues»
todo su escrito, explicitando el contenido explicativo, que concreta por qué Pablo
teológico del evangelio que el Apóstol quiere ir ahora a Roma a evangelizar a la
predica. comunidad (v. 15). Está, pues, unido sin fi-
suras al fragmento anterior, en el cual Pa-
En el v. 16 se anuncia el contenido de blo, de acuerdo con el carácter epistolar
la carta, pues nos habla de la fuerza sal- del escrito, después de dar gracias, se ha
vadora del evangelio paulino, un evange- recomendado a sí mismo, descubriendo
lio que muestra, como había indicado ya sus planes apostólicos a los destinatarios.
en Gal 3,28, que desde el punto de mira
La primera parte del v. 16, por tanto,
del camino religioso que lleva a la salva-
hace la función de puente entre el proe-
ción religiosa, no hay ninguna diferencia
mio de la carta y la tesis de la misma que
entre los miembros del pueblo judío y los
se desarrolla en los vv. 16b-17.
que no lo son. Pues la muerte de Cristo
en la cruz ha revelado que ahora la salva- Con este comienzo, Pablo actúa en
ción ya no se ha de obtener por el cum- concordancia con las reglas de la retórica
plimiento previo de la ley de Moisés, sino antigua. Todo orador, que se preciara de
por la fe. tal, indicaba al comienzo, de modo que
quedara bien grabado en la memoria, el
En el v. 17 se introduce el tema, típi-
tema de su discurso. Con ello, el oyente
camente paulino, de la justificación por la
sabe en seguida de qué se trata. En len-
fe, que será desarrollado en 1,18–4,25, co-
guaje retórico, tendríamos aquí la propo-
mo revelación del modo cómo Dios quie-
sitio del discurso paulino recogido en la
re y consigue lograr la salvación univer-
carta a los Romanos. Pablo resume en
sal en un mundo que está marcado por la
qué consiste su evangelio, tal como él lo
idolatría y la injusticia, por el pecado, en
predica y que ya tuvo que defender contra
lenguaje paulino. La buena noticia o
las falsas interpretaciones de sus adversa-
evangelio paulino tiene su núcleo preci-
rios judaizantes en Galacia (Gal 1,6-9).
samente en el hecho de que Dios, que es
Notemos que Pablo utiliza los conceptos
por esencia misericordioso, justicia sal-
de salvación y de evangelio, familiares a
vadora (en lenguaje bíblico), toma la ini-
los helenistas cristianos, para ganarse su
ciativa por puro amor gratuito para libe-
confianza y poder introducir así sus con-
rar al ser humano, atenazado por el
ceptos de justificación y de fe.
egoísmo y la injusticia, de la esclavitud
del pecado, sin exigirle ningún mérito La tesis está desarrollada en tres pa-
previo, y así capacitarlo para que pueda sos, formulados de modo muy conciso.
hacer el bien. 1) Pablo señala que el evangelio da
testimonio de que la salvación es univer-
sal (v. 16b), en cuanto es una fuerza salva-
dora de Dios que lleva a su culminación la
Leemos el texto historia bíblica de salvación. Y no pone
límites (étnicos o religiosos), ni condicio-
116Pues no me avergüenzo del evangelio, que nes, para su obtención, por ejemplo, ha-
es fuerza de Dios para salvación de todo el que berla merecido previamente con las bue-
cree, del judío en primer lugar, pero también del nas obras. Se obtiene llana y simplemente
que no lo es. por la fe que, como veremos, no es una
17
Porque en el evangelio la justicia salvadora «obra» que brota de la capacidad del ser
de Dios se revela a través de una fe siempre cre- humano, sino don gratuito de Dios. Y, por
ciente, como dice la Escritura: Quien alcance la tanto, es accesible a todos, también a los
justificación por la fe, ese vivirá (Hab 2,4). pecadores, sean judíos o no, porque es
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 53

La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 53

inherente al evangelio la capacidad, de valores que resultan contraculturales en


transformar por dentro a las personas un mundo que tiene otro concepto de lo
de modo que se abran al amor gratuito de que da honor. Y que pone su felicidad en
Dios. el poseer y en el dominar. En principio,
2) El Apóstol indica cómo el evangelio fue por propugnar unos valores alternati-
desarrolla su fuerza salvadora universal, vos en un mundo que oprime a las mayo-
sin necesidad de que se haya de ser pre- rías empobrecidas, por lo que mataron a
viamente judío para obtenerla. No se tra- Jesús. De hecho, en el corazón del evan-
ta de una fuerza mítica, al margen de lo gelio está la cruz de Jesús. Con ello el
que el ser humano tiene de más propio: mensaje cristiano se convierte en locura
su capacidad de conocer, de abrirse a la para los oyentes, como Pablo había escri-
comunicación y a la palabra del otro. Por to a sus cristianos de Corinto: «Porque
eso Pablo concreta cómo el evangelio mientras los judíos piden milagros y los
puede transformar al ser humano con griegos buscan sabiduría, nosotros pre-
una fórmula muy propia del Antiguo Tes- dicamos a un Cristo crucificado, que es
tamento y que solo se puede comprender escándalo para los judíos y locura para
desde este trasfondo: Revelando la justi- los gentiles» (1 Cor 1,22-23).
cia salvadora de Dios de modo universal, Aquí resuena la dificultad que impli-
a todo el que cree (v. 17a). ca el seguimiento de Jesús de Nazaret en
3) Por último, nos da la prueba de Es- un camino que, si se vive coherentemen-
critura que muestra que su concepción te, lleva a la cruz (Mc 8,34), en un mun-
del evangelio responde a lo que Dios ha do que está marcado profundamente
revelado en el Antiguo Testamento, que es por la injusticia. Pablo es consciente de
la Escritura sagrada también para el cris- que defiende algo que va contra los inte-
tiano (v. 17b; cita el profeta Habacuc 2,4). reses, las normas, la «lógica» de este
mundo. Y que comporta un desprecio
Notemos que el Apóstol empieza el
social, pues es visto por el mundo como
contenido central de su carta con una de-
locura y escándalo (1 Cor 1,22). Y lo per-
claración que resulta sorprendente, si no
sigue (1 Tes 2,14-16). Por eso, Pablo ex-
se conocen las dificultades que Pablo tuvo
horta a la comunidad, al comienzo de la
que soportar por predicar el evangelio:
parte exhortativa de la carta: «No os
«Pues no me avergüenzo del evangelio».
acomodéis a los criterios de este mundo;
La traducción literal «no me aver- al contrario, transformaos, renovad
güenzo» no hace referencia a un senti- vuestro interior, para que podáis descu-
miento psicológico. Es una terminología brir cuál es la voluntad de Dios, qué es
propia de las confesiones de fe cristianas lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto»
(Mc 8,38; Lc 12,8; 2 Tim 1,8). Es un (Rom 12,2).
equivalente –pero más fuerte– del confe-
sar la fe. Y es lo contrario de negarla (Jn Pero, por otro lado, para un hombre
1,20; también 2 Tim 1,8.12.16; Heb 2,11; familiarizado, como lo era Pablo, con los
11,16). Por ello podríamos traducirlo salmos del Antiguo Testamento, el evan-
como «me declaro partidario, profeso gelio tiene también una connotación po-
con toda mi existencia» este evangelio. sitiva. Pues en los Salmos (Sal 22,6b;
25,2a.3a.20b; 31,2a) el creyente le pide a
Pablo empieza así porque es conscien- Dios que «no le avergüence», es decir, que
te de que la predicación del evangelio le ha muestre que su confianza en Él tiene fun-
creado serias dificultades. Y se las creará damento. El creyente confía en Él, por-
también cuando vaya a Jerusalén a llevar que sabe que Dios nunca deja en la esta-
la colecta como señal de comunión de las cada al que espera en Él. En este sentido,
iglesias de origen pagano con la Iglesia con la fórmula Pablo expresa también su
madre de Jerusalén (15,30-31). confianza en la fuerza del evangelio, sa-
Son unas dificultades que son inhe- biendo que, como poder de Dios, no le
rentes al evangelio, pues propone unos dejará en la estacada.
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 54

54 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

A pesar de ello, Pablo no puede re- taba en obras extraordinarias (milagro-


nunciar a la predicación del evangelio del sas), en el Antiguo Testamento el poder de
crucificado, aunque hacerlo parezca una Dios se manifiesta en sus obras históricas
locura. Pues, como había escrito a los de salvación en favor del pueblo de Dios
cristianos de Corinto a propósito del que estaba sufriendo la injusticia. Esto
mensaje escandaloso de la cruz, «para los aparece claramente sobre todo en la libe-
que han sido llamados, sean judíos o grie- ración de la esclavitud en Egipto: «Yahvé,
gos, se trata de un Cristo que es fuerza de Señor, mío, tú has comenzado a manifes-
Dios y sabiduría de Dios. Pues lo que en tar a tu siervo tu grandeza y tu mano fuer-
Dios parece locura, es más sabio que los te; pues ¿qué Dios hay, en los cielos ni en
hombres; y lo que en Dios parece debi- la tierra, que pueda hacer obras y proezas
lidad, es más fuerte que los hombres» como las tuyas?» (Dt 3,24s; cf. Jos 4,24;
(1 Cor 1,24-25). Sal 77,15s; 66,3; Jdt 9,14).
Por eso añade a continuación: «Pues ¿Con qué finalidad ha revelado Dios
(el evangelio) es una fuerza de Dios». El su poder en el evangelio? La respuesta de
evangelio, no solo es el contenido de la Pablo es ciertamente una buena noticia:
predicación paulina (1,3b-4a), sino que «para que se salve todo el que cree».
es, sobre todo, una fuerza que se le impo- ¿De qué salvación se trata para Pablo?
ne (lo toma a su servicio: 1,16b) y ante la En principio, se trata de la salvación fi-
cual debe dar cuenta de su predicación. nal: «La prueba de que Dios nos ama es
Para Pablo, el evangelio no es un libro que Cristo, siendo nosotros todavía peca-
(uno de los cuatro evangelios, que aun no dores, murió por nosotros. ¡Con cuánta
existían), sino que es una buena noticia li- más razón, pues, justificados ahora por
beradora. Y es así porque el «evangelio su sangre, seremos por él salvos de la có-
libre de los condicionamientos que impo- lera! [el día del juicio final]» (5,8-9; cf.
ne la Ley judía», y que él predica a los 13,11; 1 Tes 1,10; 5,8-10). Pero esta salva-
gentiles, es capaz de transformar radical- ción está mostrando ya sus efectos positi-
mente el mundo, en la medida en que este vos en este mundo a través de la comuni-
se abra a él. dad cristiana, pues nos libera de los
Pablo emplea aquí la palabra «poder» efectos negativos, esclavizantes, del mal
(dynamis), que en Mc 14,62 sustituye el (Pablo lo llama pecado).
nombre de Dios. Se utiliza para evitar Pablo piensa, sobre todo, en la obra
el nombre de Dios, que en el mundo judío definitiva, en la cual Dios ha mostrado su
no era pronunciado por respeto. Pablo la poder: la resurrección de Jesús, que es la
había utilizado ya en Rom 1,4 para indicar garantía de la salvación definitiva de todo
cómo Jesús, por su resurrección, puede ser humano. Es lo que indica en 1 Cor
actuar poderosamente en el mundo. Y en 6,14: «Y Dios, que resucitó al Señor, nos
2 Cor 5,20 había subrayado que en el resucitará también a nosotros mediante
Apóstol, en cuanto predicador del evange- su poder [dynamis]». La resurrección de
lio, habla Dios mismo. Jesús es obra del poder de Dios o de su
Pero no se trata de un poder que se gloria, que es otra manera de hablar del
imponga por sí mismo, sin respetar la poder salvador de Dios (Ex 15,7; Jn 11,40;
libertad humana. Hay que obedecerlo li- 2 Cor 13,4; Flp 3,10): «Fuimos, pues, con
bremente. Por tanto, puede ser rechaza- él sepultados por el bautismo en la muer-
do (10,16). te, a fin de que al igual que Cristo fue re-
Fijémonos en que palabras como sucitado de entre los muertos por medio
«fuerza» (dynamis) y «gloria» (dóxa) sir- de la gloria del Padre, así también noso-
ven para designar la esencia de Dios. En tros vivamos una vida nueva» (Rom 6,4).
Rom 1,20 «fuerza» está en paralelismo Pero esta salvación final empieza ya a
con «divinidad» (theiótes). Si en las divini- operar eficazmente en este mundo a tra-
dades y héroes helenistas, esto se manifes- vés del Espíritu de Dios, que nos da las
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 55

La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 55

arras de esta salvación final y nos capaci-


ta para poder hacer el bien (Rom 8).
Y
«¡Qué poca fe hay en nuestra Iglesia,
Para Pablo, por tanto, el evangelio es po- cuánta discusión equivocada sobre la fe au-
téntica! En el diálogo entre los creyentes, los
der eficaz de Dios. Pero se trata de un
teólogos y los miembros de la jerarquía, ¿no
poder muy peculiar, radicalmente distinto deberíamos confiar mucho más en las fuer-
de lo que se suele considerar «poder» en zas que se regulan a sí mismas en vez de
nuestro mundo. Pues lo es en cuanto es emplear angustiados los medios de la “dis-
«lenguaje de la cruz» (1 Cor 1,18), es de- ciplina eclesiástica”? Creer en el poder del
cir, en cuanto es proclamación del crucifi- Evangelio, o bien en la presencia del Espíri-
cado como «fuerza de Dios» y «sabiduría tu de Dios en su Iglesia, que por Él es man-
de Dios» (1 Cor 1,24). Ello resulta una tenida en la verdad, significa de modo bien
locura y un escándalo para los incrédulos concreto: ¡Mantener la serenidad, renunciar
(1 Cor 1,23). Pero tiene la capacidad de a todos los medios de poder, buscar juntos la
salvar a los creyentes (1 Cor 1,18.21), pues verdad en el diálogo, escucharse unos a
lo débil de Dios es más fuerte que los otros, ser capaces de aprender y mantenerse
hombres (1 Cor 1,25). De este modo, el dispuestos a aprender!» (M. Theobald, Rö-
evangelio que predica Pablo hace partici- merbrief, I, p. 44).
par a los creyentes –en la medida en que «Pablo contrapone el poder de Dios fren-
se mantienen en la fe– en la salvación de- te al poder del pecado (hamartia) manifesta-
finitiva (1 Cor 15,1-2; Rom 10,9s). do en las injusticias (adikiai) concretas de la
historia. El evangelio es una fuerza en la cual
La fuerza creadora de Dios (como la se manifiesta la justicia de Dios, por eso es
palabra creadora de Dios en Gn 1,3ss; evangelio, es decir, buena nueva para quie-
Heb 1,3), por la que «da vida a los muer- nes tienen sed de esa justicia en un mundo
tos y llama a la existencia a las cosas que plagado de injusticias. Esta justicia tiene po-
no existen» (Rom 4,17), actúa como tal, der trasformador. Dios, en tanto Creador, tie-
es decir, como Espíritu que da vida (1 Cor ne el poder de transformar a víctimas y victi-
15,45), en la predicación del Apóstol marios en hermanos que, orientados por la
(Rom 15,19). Su fuerza, por tanto, no lógica de su Espíritu, hacen justicia para
está en el razonamiento humano (1 Cor transformar su mundo injusto» (Tamez,
2,4-5), sino en el Espíritu Santo (1 Tes Contra, p. 113).
1,5; cf. 1 Cor 2,4-5; 4,19-20). No está en la
palabra de los hombres, sino en la pala-
bra de Dios que permanece operante en
los creyentes (1 Tes 2,13). entre el alma y el espíritu, hasta las jun-
turas y médulas; y escruta los sentimien-
En este sentido, el evangelio es com- tos y pensamientos del corazón»; ver
parable a la fuerza que la palabra de Yah- Rom 4,21). Es, pues, como la encarna-
vé tenía en boca de los profetas, de modo ción del poder de Dios, que actúa en este
que Isaías podía decir de ella que «como mundo. Por ello, el evangelio es la única
la lluvia y la nieve caen del cielo y no y, a la vez, perfecta salvación definitiva,
vuelven a él, sino que empapan la tierra y
escatológica (Rom 10,1.10-11; 2 Cor 6,2;
hace que produzca gérmenes y retoños,
Flp 1,27-28; 1 Tes 5,8-10a). Porque en el
como el sembrador da la semilla y el pan
para comer, así es con mi palabra, que corazón del evangelio está el testimonio
sale de mi boca: no vuelve de vacío a mí, de que Jesús, por su muerte y exaltación
sino que obra lo que Él ha decidido y lle- a la derecha de Dios, es el Salvador, el
va a cabo aquello para lo que Él la envió» Señor de los señores (Flp 2,9ss; cf. Ap
(Is 55,10-11; ver Jr 23,29; Sal 107,20). Por 19,16). En todo caso, el evangelio pro-
ello, el autor de Heb 4,12 puede decir: cede de Dios y, por tanto, no puede ser
«Ciertamente, es viva la Palabra de Dios y manipulado por la Iglesia, sino que ella
eficaz, y más cortante que espada alguna debe obedecerle, pues se trata de una
de dos filos. Penetra hasta las fronteras magnitud divina que la precede y la in-
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 56

56 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

terpela. A la vez, y dado que en Roma el


emperador Augusto era celebrado como
Y
«Se hundirá la tierra, perecerá cuanto
el auténtico salvador y benefactor de la hay en ella, y tendrá lugar el juicio universal,
raza humana, como portador de la paz, y incluso de los justos todos. A estos, sin em-
sus éxitos eran denominados una «buena bargo, dará paz (Dios), custodiará a los ele-
noticia» (evangelio), Pablo deja resonar gidos y habrá misericordia para ellos; serán
una crítica a esta glorificación de los em- todos de Dios, triunfarán, serán benditos y
peradores, pues para él el Salvador autén- brillará para ellos la luz divina. He aquí que
tico es Jesucristo. llegará con miríadas de santos para hacer
justicia, destruir a los impíos y contender
En cuanto a la salvación, es un anhe- con todos los mortales por cuanto hicieron y
lo de la época, tanto en el mundo hele- cometieron contra él los pecadores e impíos»
nista, como en el judaísmo (la gente se (1 Hen 1,7-9).
sentía perdida y esperaba la salvación del
«En esos días, bienaventurados todos los
cielo). Por eso se aplica a la liberación de
que reciben la palabra de sabiduría y la co-
las enfermedades (culto de Asclepios),
nocen, y siguen los caminos del Altísimo
de la cárcel del cuerpo (la gnosis), de la yendo por su justo camino, no prevaricando
muerte (búsqueda de la divinización en con los prevaricadores. ¡Esos tales se salva-
los cultos de los «misterios»), de este si- rán! ¡Ay de vosotros, que extendéis el mal a
glo o eón temporal con todos sus proble- vuestro prójimo, pues en el Sheol encontra-
mas sociales y políticos (movimientos réis la muerte! ¡Ay de vosotros, que hacéis ci-
apocalípticos), de la injusticia (anhelo de mientos con pecado y falsedad y producís
las mayorías empobrecidas y esclaviza- amargura en la tierra, pues por ello perece-
das). Y hoy sigue siendo un anhelo, si se réis! ¡Ay de vosotros, que construís vuestras
piensa en los movimientos ecologistas, o casas con fatiga ajena, siendo toda su cons-
en el desengaño en relación a los políti- trucción ladrillo y piedra pecaminosa! ¡Os
cos que han dejado la economía en ma- digo que no tendréis paz! ¡Ay de aquellos que
nos de las transnacionales y de los finan- rechazan la medida y herencia eterna de sus
cieros, provocando una auténtica crisis padres y cuyas almas siguen a los ídolos,
económica, política y social, que ha de- pues no tendrán reposo! ¡Ay de aquellos que
sencadenado protestas como la del mayo perpetran la iniquidad, ayudan a la violencia
del 68 o el denominado movimiento de y matan a su prójimo, hasta el día del gran
los indignados, del 15 M (15 de mayo juicio, pues él derribará vuestra gloria, verte-
de 2011, sobre todo en España). rá el mal en vuestros corazones, alzará el so-
plo de su cólera, para haceros perecer a to-
En el judaísmo, se veía la salvación dos por la espada! Y todos los justos y santos
como una realidad del mundo futuro, des- recordarán vuestro pecado» (1 Hen 99,10-
de que la confianza en la salvación directa, 16). Cf. Lc 6,24-26.
histórica, terrena, que en el Israel antiguo «¡Ay de vosotros los que amáis los actos
se refería a los hechos salvadores de Yahvé inicuos! ¿Por qué esperáis algo bueno para
en el pasado, se había transformado en la vosotros? Sabed que habéis de ser puestos en
espera de una salvación escatológica, es manos de los justos, que os cortarán el cuello
decir, definitiva. Pero se mantuvo el presu- y os matarán sin compasión» (1 Hen 98,12;
puesto fundamental de que la salvación es cf. 5,6; 98,10-14; 108,1; 4 Esd 7,60; 9,15).
obra de la justicia salvífica de Yahvé, que
Él prometió a su pueblo. Pero como dicha
salvación estaba prometida a los justos, y
la historia mostraba continuamente los fa- Llama la atención que Pablo habla aquí
llos del Israel histórico, ahora se creía que de la revelación de la salvación y no de la
la salvación la obtendrían solo los justos, justificación. Con ello, se ve que en 1,16-17,
mientras que los injustos serían excluidos. no solo tenemos la introducción a
En la misma línea, Qumrán sacó la conse- 1,18–4,25, sino también a 5,1–11,36. De he-
cuencia de que únicamente sus miembros cho, el tema de la salvación volverá a apa-
se salvarían (1QS 2,4ss). recer en Rom 5,9-10; 9,27; 10,1.9.10.13;
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 57

La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 57

11,11.14.26; 13,11. Es un tema importante


para Pablo, como puede verse también por
Y
«No trates de corromperle con presen-
1 Cor 3,15; 5,5; Flp 2,12; 1 Tes 5,8-9, donde tes, porque no los acepta, no te apoyes en sa-
el acento está puesto en la salvación defi- crificio injusto. Porque el Señor es juez, y no
nitiva o escatológica. Pero en Romanos, cuenta para él la gloria de nadie. No hace
como en 1 Cor 1,18; 15,2; 2 Cor 2,15, esta acepción de personas contra el pobre, y la
salvación incide «ya» en la vida presente, plegaria del agraviado escucha. No desdeña
aunque, evidentemente, Pablo no olvida la súplica del huérfano, ni a la viuda, cuando
(Rom 8,18ss) la tensión con el «todavía derrama su lamento. Las lágrimas de la viu-
no» de la salvación final, que solo conse- da, ¿no bajan por su mejilla, y su clamor
guirá el creyente con la resurrección. contra el que las provocó? Quien sirve de
buena gana, es aceptado, su plegaria sube
Pero sigamos leyendo. ¿Quiénes son los hasta las nubes. La oración del humilde las
destinatarios de esta actuación salvadora nubes atraviesa, hasta que no llega a su tér-
de Dios en el evangelio? Desde la tradición mino no se consuela él. Y no desiste hasta
judía se esperaría la respuesta tradicional: que vuelve los ojos el Altísimo, hace justicia
el pueblo de Israel, en cuanto elegido por a los justos y ejecuta el juicio. Y el Señor no
Dios y destinatario de las promesas que se tardará, ni tendrá con estos más pacien-
han quedado condensadas en el Antiguo cia, hasta no haber machacado los lomos de
Testamento. Pero, sorprendentemente pa- los sin entrañas, y haber tomado venganza
ra un judío tradicional, no es esta la res- de las naciones, haber extirpado el tropel de
puesta de Pablo. De modo polémico, pro- los soberbios, y quebrado el cetro de los in-
clama Pablo aquí que el destinatario del justos, hasta no haber pagado a cada cual se-
evangelio es todo el que cree. Pues el evan- gún sus actos, las obras de los hombres
gelio solo puede desplegar toda su fuerza según sus intenciones, haber hecho justicia a
en las personas que creen, confían en él, se su pueblo, y haberles dado contento con su
dejan transformar radicalmente por él misericordia» (Eclo 35,11-23).
(Rom 4,18-21). «Pero tú, con confianza en las santas le-
yes del gran Dios, aguarda el momento en
A Pablo hay que interpretarlo desde el que él levante recta tu fatigada rodilla hasta
trasfondo judío, que presupone que solo la luz. Y entonces es cuando Dios celestial
el justo se salva. Pero Pablo se distancia enviará un rey y juzgará a cada hombre con
radicalmente de una parte importante de sangre y brillo de fuego. Hay una tribu real,
la tradición judía al caracterizar al justo, cuya descendencia no cometerá tropiezos y
no como el que ha sido circuncidado y que, con el rodar de los años, reinará y em-
practica la Ley de Dios, sino como «todo pezará a levantar un nuevo templo de Dios»
el que cree». Ello suena como un grito de (Oráculos Sibilinos, III, pp. 283-288).
guerra. Y sitúa la salvación en el contex-
to de la salvación universal.
¿Por qué insiste Pablo, polémicamen- (temor en el sentido de respeto). En Nm
te, en este aspecto de la fe? 14,11, la incredulidad es «desprecio» de
Presupuesto fundamental para todo Yahvé. Y en Dt 9,23, «desobediencia». Se-
judío para participar de la salvación de gún Gn 3,1-2, el pecado original de la hu-
Dios era la fe en Dios. En el Antiguo Tes- manidad es la desobediencia a Dios por
tamento, la fe es la confianza incondicio- querer ser como Él. Según la literatura
nada en la ayuda salvadora de Dios en su deuteronómica, el negarse a creer en
justicia. Supuesto que esta confianza en Yahvé es el pecado permanente de Israel
Yahvé es necesaria siempre, la fe se con- (2 Re 17,14). Y es lo que acabó llevándo-
vierte en una categoría fundamental de la le a la ruina, al exilio en Babilonia. Por
relación con Dios. Así, en Is 43,10, fe sig- ello, después del exilio, determinados
nifica «conocer que yo soy» (dejarse grupos judíos insisten en el cumplimien-
guiar por Dios). Y en Ex 14,31, la fe está to de la Ley como condición para obtener
en paralelismo con el «temor de Dios» el amor de Dios. Y la fe y la incredulidad
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 58

58 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

se miden por el cumplimiento o no de la fronteras que podrían separar a los seres


ley (4 Esd 7,23s.83; 2 Bar 54,5). humanos –también las fronteras religio-
En la diáspora judía, la fe como reco- sas (por ejemplo entre los judíos y los pa-
nocimiento del único Dios es el comienzo ganos)–, unas fronteras que podrían lle-
de la conversión de un pagano al judaís- var a los judíos a creer equivocadamente
mo, de modo que la fe de Abrahán en Gn que son superiores a otros.
15,6 aparece como el modelo de la fe del Si lo que salva es la fuerza del evange-
prosélito. Un Abrahán que fue declarado lio, entonces no son los méritos de grupo
justo por Dios porque estuvo dispuesto a alguno los que llevan a que la persona re-
sacrificar a su hijo (Gn 22). ligiosa sea amada por Dios. Como tam-
poco es la Ley la que abre al ser humano
También en la misión cristiana primiti-
el camino de salvación, una afirmación
va, la conversión consistía en apartarse de
que tenía que resultar escandalosa para
los dioses y aceptar la fe en el único Dios
un judío piadoso conservador. Pues en el
verdadero (1 Tes 1,9; Hch 17,34.23ss). El
judaísmo, la Ley es comparada con el po-
aoristo (un tiempo griego que hace refe-
der divino: «Tú diriges al pueblo por tu
rencia al pasado) del verbo creer, emplea-
poder, es decir, por la Torah» (Melkita de
do aquí, es típico para designar la conver-
Ex 15,23).
sión (Rom 10,14; 13,11; 1 Cor 3,5; 15,2;
Hch 2,44; 4,4.32; 11,21; 8,13; 13,12; 14,1; Por tanto, lo que está en juego es cla-
15,7; 19,2). rificar cuál es el verdadero camino reli-
gioso que conduce al ser humano hacia
Pero en el cristianismo, la fe en Dios Dios. Lo que separa a Pablo del judaísmo
se refiere fundamentalmente a la resu- que él critica, es la cuestión: ¿cuál es el
rrección de Jesús. Y la aclamación «Señor verdadero poder de salvación, la Ley (fa-
Jesús» (Kyrios Iesous) se convierte en riseo) o el evangelio (Pablo)?
confesión de fe (Rom 10,9-10). La fe,
pues, se refiere al evangelio de Cristo, tal Con su camino universal, presentado
como Pablo lo ha descrito en 1,3-4. Pero en su evangelio, Pablo rompe las barreras
para Pablo, esto tiene un sentido que se entre las religiones. Si esto es así, enton-
opone radicalmente a la conversión tal ces toda religión que lleve a separar unos
como la concibe un judío: Pues consiste seres humanos de otros, no es la religión
en la justificación del impío (Rom 4,5). del Dios verdadero, tal como se nos reve-
Característico de la fe cristiana, según la en la Biblia.
Pablo, es que Dios crea en el pecador la En este supuesto, es obvio plantearse
justicia, de la que brota la salvación, al la pregunta de si la historia de la salva-
margen de que este haya cumplido pre- ción del pueblo de Dios, testimoniada por
viamente la Ley; simplemente gracias a la el Antiguo Testamento, sigue teniendo
fe de Jesús que le ha abierto esta posibili- sentido. En todo caso, los opositores de
dad (3,21-22). Pablo deducían del modo como él predi-
Por ello, en Pablo la justificación por caba el evangelio que la elección de Israel
la sola fe implica la anulación del hecho como pueblo de Dios había dejado de te-
de que, para obtener la salvación, haya ner significado alguno. Con ello, malin-
que formar parte del pueblo de Israel. terpretaban a Pablo, como explicará lue-
Todo creyente se puede salvar, tanto si es go en 3,1-8. Por eso anuncia ya en la
judío como griego. El evangelio no solo formulación de su tesis que ello no es así,
niega la diferencia social entre griegos y cuando añade: «En primer lugar el judío,
bárbaros (Rom 1,14), sino incluso –¡cosa pero también el que no lo es».
inaudita para un judío!– la diferencia his- Pero ¿por qué, si el evangelio es una
tórico-salvífica entre el judío y el griego fuerza universal de salvación que no de-
(Rom 10,12; Gal 3,28). En este sentido, pende de condicionamientos previos por
en su actuación para salvar a la humani- parte del ser humano, recupera aquí una
dad, Dios ha quitado en la cruz todas las prioridad de los judíos?
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 59

La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 59

La respuesta a esta pregunta no nos la


dará Pablo hasta los capítulos 9 a 11. Allí
Y
Para poder comprender mejor el significa-
veremos por qué, a pesar de la igualdad do religioso de Rom 1,17, resulta iluminador
radical entre judíos y paganos, sigue en ver cómo cuenta Lutero su experiencia religio-
pie un cierto privilegio de los judíos, ya sa en la torre del castillo de Wartburg, que
que ellos fueron los destinatarios de las cambió radicalmente su vida: «Estaba yo lleno
promesas. Y Dios es fiel a sus promesas, de un celo maravilloso por conocer a Pablo en
incluso cuando el ser humano falla. En su carta a los Romanos; pero hasta aquel mo-
este sentido, la prioridad de los judíos no mento había una palabrita que me estorbaba,
es solo temporal, sino también de dere- me refiero al capítulo 1: la justicia de Dios se
cho, pues indica la continuidad en el plan revela en él. Yo odiaba esta palabrita “justicia
divino de salvación. Pero ello no quita de Dios”; pues según el uso y la costumbre de
que ahora también los «griegos», es decir, todos los maestros había aprendido a leer “jus-
los no judíos, puedan participar de los ticia” de modo filosófico, en el sentido de una
dones de la salvación. justicia “formal” y “activa” por la que Dios es
justo y castiga a los pecadores y a los injustos.
No debe sorprendernos que Pablo de- Pero yo, que a pesar de mi vida monacal irre-
nomine «griegos» a los que no son judíos. prochable me sentía como pecador delante de
Desde Alejandro Magno, el griego se con- Dios y sufría remordimientos de conciencia...,
virtió en la cultura dominante, también odiaba a este Dios justo que castigaba a los pe-
en Palestina (cf. 2 Mac 4,36; 11,2; 3 Mac cadores... y decía: ¡Cómo si no hubiera ya bas-
3,8; 4 Mac 18,20; OrSib V 264). La deno- tante con que los pobres pecadores estén per-
minación «judíos y griegos» es corriente didos para siempre por culpa del pecado
en Pablo (cf. Rom 2,9-10; 3,9.29; 9,24; original, encima están agobiados por la ley del
10,12; 1 Cor 1,22-24; 10,32; 12,13; Gal decálogo con todo tipo de desgracias! ¿Tiene,
2,14-15; 3,28). encima, que aumentar Dios el sufrimiento con
el evangelio y amenazarnos a través del evan-
De lo que acabamos de ver podemos gelio con su justicia y su ira? Así me enfurecía
sacar una conclusión a propósito del v. con una conciencia rabiosa y revuelta, pero
16. Este verso anuncia, en cierto modo, seguía llamando, sin embargo, impetuosa-
toda la reflexión teológica, o parte dog- mente a la puerta de Pablo en este texto, lleno
mática, de Romanos, que desarrollará de una sed ardiente, para poder averiguar qué
desde Rom 1,18 hasta 11,36. es lo que Pablo quería decir.
En cambio el v. 17, como veremos a »Allí se apiadó Dios de mí, de modo que
continuación, solo prepara la primera yo... me fijé en la conexión de las palabras, o
parte de la carta, que trata del tema de sea: “justicia de Dios” se revela en él, tal como
cómo Dios consigue poder declarar justo está escrito: El justo vive de la fe. Entonces co-
al ser humano, a pesar de estar este ple- mencé a entender la justicia de Dios como
namente inmerso en la injusticia (Rom aquella, por la cual el justo vive, porque Dios
1,18–4,25). se la regala, y, por cierto, en base a la fe. Y em-
pecé a comprender la afirmación de que por el
evangelio se revela la justicia de Dios: es decir,
2. La justificación por la fe (v. 17) la pasiva, por la cual el Dios misericordioso
El v. 17 fundamenta con un porque la nos justifica por medio de la fe, tal como está
escrito: El justo vive de la fe. Entonces me sen-
segunda parte del v. 16: El evangelio es
tí como recién nacido, se habían abierto las
una fuerza salvadora, porque en él (en el puertas y yo había entrado en el paraíso» (Pre-
evangelio) se revela la justicia (como fuer- facio a los escritos latinos [1545]; WA 54,185s).
za salvadora) de Dios.

2.1. El concepto de justicia en Pablo prender el pensamiento del Apóstol sobre


Aquí aparece por primera vez en Ro- la «justificación por la fe». Es un concep-
manos el concepto paulino de la «justicia to, por otro lado, difícil de interpretar
de Dios», que es clave para poder com- como muestra la historia de la exégesis
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60 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

de este texto. Notemos, además, que, en


este contexto, está en contraste con la
Y
Lutero creyó, en parte equivocadamente
revelación de la ira de Dios, de la cual se (aunque muchos sí lo interpretaban así), que
habla a continuación en 1,18. de este modo lo comprendían todos los teólo-
La «justicia de Dios» aparece también gos (cf. S. Lyonnet, Historia de la salvación,
en Rom 3,5.21.22.25.26; 10,3 (bis). En el pp. 32-36). De hecho, como nota Lyonnet, Le
fondo, Pablo va intentando en toda la message de l’épître aux romains, p. 24, a «la
carta, de modo nuevo y siempre desde teología cristiana, como lo hacía por otro lado
la teología judía, le gusta distinguir en Dios el
distinta perspectiva, formular lo que
atributo de la justicia y el de la misericordia:
piensa cuando habla de «justicia de “la misericordia en virtud de la cual, explica
Dios». Sobre todo lo hará en el texto cen- por ejemplo santo Tomás, Dios perdona a los
tral de Rom 3,21-31. El v. 17 es, entonces, unos, y la justicia en virtud de la cual castiga
una especie de resumen que anticipa la a los otros”, o también “la justicia en virtud de
tesis central que domina toda la reflexión la cual Dios nos castiga y la misericordia en
de Pablo sobre el modo como Dios quie- virtud de la cual nos libera, la primera susci-
re salvar a todo el mundo. tando en nosotros el temor y la segunda la es-
Para poder interpretar bien este texto peranza” [y cita STh I q.26, a.5, ad 3 y II-II,
fundamental de la carta a los Romanos, q.19, ad 2]». Por eso escribe Lutero en su co-
conviene clarificar lo que significa en Pa- mentario a Romanos: «yo sentía horror por
blo tanto el concepto de justicia, como la esta expresión de “justicia de Dios”, que el uso
y el hábito de todos los doctores me habían
determinación (el genitivo en griego) de
enseñado a comprender filosóficamente de la
Dios.
justicia en virtud de la cual Dios castiga el pe-
¿Qué significa en Pablo la palabra jus- cado y a los pecadores». Y en su prefacio a las
ticia? obras latinas de 1545 y en el sermón sobre Gn
No debemos interpretarla, en el senti- 27,34, escribe: «Cada vez que yo leía este pa-
saje, deseaba que Dios jamás hubiera revelado
do griego o romano, propio también de
el evangelio: ¿quién, en efecto, puede amar a
nuestra concepción moderna española, un Dios que se irrita, juzga y condena?» (cita-
como una virtud ética que consiste en dos por Lyonnet, Message, pp. 24s).
«dar a cada uno lo que le corresponde».
Tampoco hay que interpretarla en el senti- Pero conviene notar que santo Tomás,
do de la ira de Dios sobre el pecador, como cuando habla de la justicia de Dios que casti-
ga no hace referencia a los textos paulinos que
pensaba Lutero en su juventud. En el co-
hablan de justicia, sino a los que hablan de la
razón de la Biblia no está la ley del talión. cólera de Dios. «Para él la justicia divina, en
sentido bíblico, es una actividad en virtud de
Trasfondo veterotestamentario la cual “Dios perdona a los pecadores”, según
de la justicia la palabra de san Anselmo: “Cuando tú perdo-
nas a los pecadores, tú eres justo: ¡pues eso te
La justicia debemos verla más bien conviene!” y según la palabra del salmista,
desde su trasfondo en el Antiguo Testa- también citada: “En tu justicia, líbrame!” (Sal
mento, que fue la fuente de inspiración 31,2), un perdón que no se contenta, evidente-
de Pablo. Por esto es importante que vea- mente, con “cubrir” el pecado, sino que, según
mos, con textos sacados del Antiguo Tes- el mismo santo Tomás, explicando Rom 3,26,
tamento, qué es lo que quería decir el ju- lo “destruye”, es decir, “justifica” al hombre,
dío Pablo cuando hablaba de la justicia restaurando efectivamente en él la integridad
de Dios. conforme al designio de Dios y a sus prome-
sas» (Lyonnet, Message, p. 25).
En el Antiguo Testamento, justicia in-
dica una relación vital, social, de Dios con
el hombre, del hombre con Dios y de los
seres humanos entre sí (sobre todo del in- ción). En este sentido, podríamos decir
dividuo con la comunidad y con el orden que la persona justa es la persona cabal,
del mundo, determinado por la crea- «la que está en orden», la que se relacio-
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 61

na adecuadamente con Dios, consigo contexto salvífico y en paralelo con hesed


mismo, con los demás y con la creación. (benevolencia, misericordia, amor) y
Es la que responde a lo que Dios y los de- ’emet (verdad, fidelidad). Por tanto no
más pueden esperar de él en razón de su puede tener el sentido de justicia distri-
relación con ellos. butiva, de dar a cada uno «lo que se me-
Por eso la justicia puede ser caracteri- rece», bueno o malo.
zada como una manera de obrar que es Veámoslo con algunos ejemplos con-
vista como fidelidad a la comunidad, o cretos, teniendo presente que el paralelis-
como fidelidad a Dios, a la Alianza (Sal mo es el modo hebreo de desarrollar una
50,5-6; 103,17-18). Y así se podría tradu- idea con otra semejante:
cir dinámicamente al español la «justicia «Guarda tu amor a los que te cono-
de Dios» como «fidelidad a la comuni- cen, y tu justicia a los de recto corazón»
dad». No designa, pues, una conducta (Sal 36,11); «No he escondido tu justicia
adecuada del hombre frente a una norma en el fondo de mi corazón, he proclama-
moral absoluta, ideal. do tu lealtad, tu salvación, no he oculta-
Dentro de estas coordenadas, el com- do tu amor y tu verdad a la gran asam-
portamiento justo de Yahvé se caracteriza blea» (Sal 40,11); «Líbrame de la sangre,
por su relación histórica con Israel, que Dios, Dios de mi salvación, y aclamará mi
es un obrar salvífico a favor de su pueblo lengua tu justicia» (Sal 51,16; cf. 71,15;
con el que ha establecido una Alianza. 72,3); «Bendito sea Yahvé, el Dios de mi
Consiste, por tanto, en la fidelidad de Dios señor Abrahán, que no ha retirado su fa-
a la Alianza, que se manifiesta como una vor (literalmente, el original hebreo ha-
ayuda continuada para que el pueblo bla de “justicia”) y su lealtad para con mi
pueda vivir, incluso cuando este no se lo señor. Yahvé me ha traído a parar a casa
merece, porque no es fiel a la Alianza. Se del hermano de mi señor» (Gn 24,27). Sof
manifiesta protegiendo a Israel y casti- 3,5: «Pero el Señor es justo en medio de
gando a sus enemigos (Ex 9,27; 1 Sm ella (se refiere a la nación de Judá), no
12,7; Miq 6,5; Dn 9,16). En este sentido, comete iniquidad (literalmente, injusti-
la revelación de la justicia de Dios está en cia), cada mañana, al despuntar el alba,
el contexto de la revelación del Dios Pa- dicta sentencia» (el cambio de los días
dre, no del Dios justiciero, vindicador. –Dios hace salir el sol cada mañana– re-
Y, a la vez, supera la capacidad de vela la fidelidad absoluta de Dios a Is-
comprensión del ser humano, muy mar- rael).
cado por los parámetros de la equivalen- La conducta de Dios no se rige, pues,
cia, la cual nos lleva a tratar a los demás por una norma ideal, sino por la Alianza
según los demás nos tratan a nosotros. La de Dios con su pueblo, es decir, por el li-
lógica de la actuación de Dios, en cambio bre compromiso que Dios ha tomado a
es otra, como tiene que asumir Job cuan- favor de su pueblo, a través del cual quie-
do disputa con Dios para defender su ino- re mostrar a la humanidad cómo Él se re-
cencia (Job 38,1–40,2; 40,6–41,26). Dios laciona con los seres creados. En este
no se rige por los parámetros de la equi- contexto, Israel experimenta continua-
valencia, sino por los de la generosidad mente –y de modo sorpresivo– la ayuda
gratuita, que no se deja condicionar por el de Dios que lo hace vivir. Por esto la con-
mal comportamiento del ser humano. Por ducta adecuada de Dios hacia su pueblo
eso insistirá Pablo, tanto aquí como en es mostrarle sus «justicias», es decir, ha-
3,21, en el hecho de que esta justicia ha cerle partícipe de sus favores, al margen
sido «revelada» por Dios, pues no es con- de los méritos o deméritos de Israel:
secuencia de una reflexión meramente «Y ahora acercaos, quiero juzgaros
humana. ante el Señor, recordándoos los benefi-
Por eso dikaiosyne theou (justicia de cios [literalmente, justicias] que os ha he-
Dios) se encuentra normalmente en un cho a vosotros y a vuestros antepasados»
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 62

62 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

(1 Sm 12,7; cf. Dt 33,21; Miq 6,5). «Yahvé


el que hace obras de justicia y otorga el
Y
Wilckens (Romanos, I, p. 263) lo señala
derecho a todos los oprimidos» (Sal 103,6). muy bien: «La explotación social, por ejem-
Un texto de Jueces 11,27 lo dice clara- plo, criticada por Amós, es, como tal, una
mente: «Señor, por todas tus justicias, re- impiedad contra Yahvé. Pues Yahvé crea y da
tira tu cólera y tu furor de Jerusalén, tu la posibilidad de la fidelidad a la comunidad.
ciudad, monte santo tuyo: pues, a causa La justicia es como una esfera [o campo
de nuestros pecados y de las iniquidades magnético] de fuerza que arranca de Yahvé,
de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo y sin ligazón con este origen creador se per-
son el escarnio de todos los que nos cir- vierte y desvirtúa. Por eso el culto es proba-
cundan». blemente el lugar dentro del ámbito de la
vida de Israel en el que la justicia como rea-
El aspecto salvífico de la justicia de lidad pasa de Yahvé a los hombres e irradia
Dios aparece sobre todo en los salmos y igualmente como poder sobre la vida social.
en los profetas: Sal 143,1-2: «Señor, escu- Mas puesto que la vida social está determi-
cha mi oración, presta oído a mis súpli- nada de manera concreta y constante por la
cas, tú, que eres justo (bueno: dikaiosyne) conexión acto-consecuencia, la justicia e in-
y fiel (aletheia). No me lleves a juicio, justicia tienen parte esencial en ella al tiem-
pues nadie es inocente ante ti» (justicia po que la determinan: porque la justicia se
está en paralelismo con fidelidad y en con- basa en Yahvé, la consecuencia de una ac-
traposición con el juicio de Dios). Y en el tuación justa es al mismo tiempo salvación;
Sal 69,25-29: el salmista pide a Dios que la consecuencia de toda actuación injusta,
desate su ira contra sus enemigos y que no desgracia; y como Dios hace posible la justi-
los deje entrar en su justicia. Jr 23,6: «En cia mediante su don en el culto, así también
da la salvación correspondiente a ella y crea
sus días se salvará Judá, e Israel vivirá en
mediante su “ira” contra los pecadores la
paz. Y le llamarán así: “El Señor nuestra
desgracia excluyéndolos del ámbito de la vida
salvación” (literalmente “justicia”)». del pueblo».
«Culpa añade a su culpa [a los enemigos
de Israel], no tengan más acceso a tu jus-
ticia; del libro de la vida sean borrados,
no sean inscritos con los justos» (Sal de la justicia, como realidad propia de
69,28-29). Yahvé, pasa al pueblo como una fuerza
que impregna toda la vida social del pue-
Por tanto podemos concluir que en la blo (a esto apuntan textos que hablan de
Alianza, la justicia de Dios es esencial- «sacrificios de justicia»: Dt 33,19; Sal 4,5-
mente su obrar salvífico en favor de su 6; 51,18.21). Dios manifiesta su justicia
pueblo como condición de posibilidad de en el culto, porque en él da a su pueblo la
su existencia. salvación, es decir, le da vida y futuro.
Relación entre justicia, culto y vida so- Podemos concluir, por tanto, que la
cial: A partir de estos textos se compren- justicia de Dios, más que una cualidad es-
de que los especialistas hayan subrayado tática de Dios, es una actuación de Yahvé:
la relación intrínseca que, según el Anti- «En sus días estará a salvo Judá, e Israel
guo Testamento, existe entre la actuación vivirá en seguro. Y este es el nombre con
salvadora de Dios en favor del pueblo y que le llamarán: “Yahvé, justicia nues-
un comportamiento social del mismo que tra”» (Jr 23,6; ver Eclo 16,22).
esté en consonancia –como respuesta
obediente y agradecida– a la actuación de Es lo que indican textos en los cuales
Yahvé. Y es solo en este contexto, a modo se señala como Yahvé actúa en favor del
de marco, donde hay que situar el culto pueblo: salva por su justicia («guiaste en
en Israel, como los profetas, sobre todo tu bondad al pueblo rescatado»: Ex
Amós (5–6) e Isaías (1,10-20; 58), no se 15,13), ayuda («no temas, que contigo es-
han cansado de recalcar, cuando el pue- toy yo; no receles, que yo soy tu Dios. Yo
blo obra la injusticia. Es en el culto don- te he robustecido y te he ayudado, y te
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 63

tengo asido con mi diestra justiciera»: Is credo, leído en el contexto de Dt 26 (ver v.


41,10), guía (Sal 5,9), hace que se impon- 12), se le revela a Israel por qué su res-
ga el derecho (Sal 9,9). Así leemos en Sal puesta a la acción salvadora de Dios debe
35,24 (cf. también 96,13; 98,6): «Tú lo ser un estilo de vida que redunde en sal-
has visto, Yahvé, no te quedes callado, vación de aquellas personas que tengan
Señor, no estés lejos de mí; despiértate, la vida más amenazada. Por eso a los je-
levántate a mi juicio, en defensa de mi fes carismáticos que salvan al pueblo los
causa, oh mi Dios y Señor; júzgame con- denominan «jueces».
forme a tu justicia, oh Yahvé, ¡Dios mío,
no se rían de mí!» (Sal 35,22-24). Pero este predominio de la salvación
en el concepto bíblico de «justicia» no qui-
Pero es una actividad salvadora en fa- ta el aspecto de cabalidad, que debe tener
vor del pueblo. Una actividad que brota toda persona que haya sido objeto de la
del amor gratuito de Yahvé, tal como lo acción salvadora de Dios. Y para un judío,
confiesa Israel en uno de sus credos solo es persona cabal la que vive adecua-
fundamentales (ver Dt 26,5-11a). En este damente su relación con Dios, con el pró-
jimo y con la creación en general. En este
sentido, es justa la persona que guarda los
mandamientos de Dios, que está en sinto-
Y nía con su voluntad. El problema radica
en que la persona humana no puede saber
Como señala E. Nardoni («Justicia en las
con certeza si es justa (Eclo 7,5; Prov
cartas paulinas», Revista Bíblica 64 [1996]
16,2), pues, a menudo, se equivoca en el
234s): «Al elevar a los seres humanos a la mis-
ma dignidad, los iguala. Los hace a todos igua- juicio que hace sobre sí mismo (1 Cor 4,3-
les con la misma dignidad de hijos de Dios y la 5). Esta fue la experiencia que hizo Pablo
misma participación en la herencia. Pero el cuando perseguía a la Iglesia, creyendo
humano elevado no queda como un individuo que así cumplía la voluntad de Dios (y lo
aislado. Antes bien, es aunado, hermanado mismo creyeron los que mataron a Jesús).
con los otros. Cada uno conservando su pro- Por eso recomienda a sus cristianos:
pia individualidad, es hecho miembro del «Quien presuma de mantenerse en pie,
cuerpo de Cristo. Cada ser humano justificado tenga cuidado de no caer» (1 Cor 10,12).
es fortalecido por el mismo Espíritu para que
ponga sus dones al servicio de los otros. La En este sentido Pablo, aunque subraya
justicia de Dios que eleva hace a los justi- la bondad gratuita de Dios, no quiere que
ficados solidarios unos con otros. Los pertre- el creyente olvide el horizonte del juicio
cha con la fuerza del amor con la cual son mo- final. Pues en el momento de la muerte
vidos a cumplir no solo con los deberes de aparecerá lo que es cada persona. Y Dios
justicia conmutativa y distributiva. Son movi- no podrá sino juzgar, es decir, constatar,
dos también a tratar al prójimo con el calor discernir, lo que cada uno es, viendo sus
del amor compasivo, generoso y creador que obras (Rom 2,4-11.13). Pero para Pablo,
proviene de Dios mismo que es esencialmente en contra de lo que sostenía aquel tipo de
compasivo. judaísmo al que ataca, las obras no son
»La justicia de Dios que justifica, desvir- condición para que Dios nos justifique,
túa las diferencias de sexo, raza, nacionali- sino la consecuencia de que Él nos ha jus-
dad, cultura, estado social o situación eco- tificado previa y gratuitamente.
nómica, en la comunidad cristiana. Estas
diferencias dejan de ser factores de control
Por eso en el Antiguo Testamento a
para la admisión de los miembros en la co- menudo la justicia se contrapone a la ira
munidad o para establecer la posición de de Dios: «En tu gloria inmensa derribas
cada uno en ella. La justicia de Dios es gra- tus contrarios, desatas tu furor y los devo-
cia que mueve a los individuos a poner en ra como paja. Al soplo de tu ira se apiña-
circulación bienes espirituales y materiales ron las aguas, se irguieron las olas como
para que todos se beneficien de ellos». un dique, los abismos cuajaron en el cora-
zón del mar» (Ex 15,7-8). «La cólera de
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64 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

Yahvé soportaré, ya que he pecado contra sobre la cual se invoca tu nombre”. No,
él, hasta que él juzgue mi causa y ejecute no nos apoyamos en nuestras obras justas
mi juicio; él me sacará a la luz y yo con- para derramar ante ti nuestras súplicas,
templaré su justicia. Lo verá mi enemiga, sino en tus grandes misericordias» (Dn
y se cubrirá de vergüenza, ella que me de- 8,4b-18; el subrayado es mío; vale la pena
cía: “¿Dónde está Yahvé tu Dios?”» (Miq leer todo el texto).
7,9-10a). «¡Haznos volver, Dios de nuestra Por ello, cuando en el Antiguo Testa-
salvación, cesa en tu irritación contra no- mento se habla de que Dios es un juez jus-
sotros! ¿Vas a estar siempre airado con to, no se emplea la palabra justicia (di-
nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad kaiosyne), sino el adjetivo justo (dikaios) o
en edad?» (Sal 85,5-6; cf. 12,14). el nombre juicio justo (dikaiokrisía). Y, en
Pero ello no quita que en el mismo todo caso, cuando Yahvé castiga, la des-
Antiguo Testamento siga viva la concien- gracia que Él causa no es simplemente
cia del primado de la bondad de Dios y de una venganza, sino que lo que se propone
que será esta bondad, y no nuestros mé- es proteger y salvar a los justos y corregir
ritos, lo que nos posibilitará «ser declara- a los injustos.
dos justos» por Dios en el juicio final, un Probablemente, el medio vital de los
juicio que, de alguna manera, se anticipa textos que alaban las obras salvadoras de
ya en esta vida, si nos abrimos al amor de Yahvé en favor del pueblo es la liturgia
Dios y le dejamos actuar de modo crea- de la Fiesta de otoño, en la cual se cele-
dor en nosotros: «“¡Ah, señor, Dios gran- braba la renovación de la Alianza y de la
de y temible, que guardas la Alianza y el Creación. En este sentido, no hay como
amor a los que te aman y observan tus dos campos del obrar de Dios, el de la
mandamientos. Nosotros hemos pecado, creación y el de la historia de la salvación,
hemos cometido iniquidad, hemos sido sino que las «justicias de Dios», que Israel
malos, nos hemos rebelado y nos hemos experimenta en su existencia político-
apartado de tus mandamientos y de tus social, son obras salvadoras del Creador.
normas. [...] pero nosotros no hemos En los salmos denominados de ascenso al
aplacado el rostro de Yahvé nuestro Dios, trono, aparece esta acción salvadora de la
convirtiéndonos de nuestras iniquidades justicia de Yahvé (Sal 96,13; 97,2.6; 98,1-
y aprendiendo a conocer tu verdad. Yahvé 3; cf. Is 51,5.6.8). Y, aunque se concentra
ha estado atento a esta calamidad, la ha en Israel, alcanza a todos los pueblos (Sal
descargado sobre nosotros. Porque es 9,9; 96,13; 98,6; 72), pues Dios ama a to-
justo Yahvé nuestro Dios en todas las dos los pueblos (Is 19,19-25).
obras que ha hecho, pero nosotros no he- Por otro lado, dado que para un he-
mos escuchado su voz. Y ahora, Señor breo la vida social está determinada por
Dios nuestro, que con mano fuerte sacas- la firme conexión entre una actuación y
te a tu pueblo del país de Egipto y te los efectos que produce (la acción del
granjeaste con ello un nombre que dura hombre no es nunca un acto aislado, sino
hasta el presente, nosotros hemos peca- que crea una esfera de fuerzas, en la cual
do, hemos sido malos. Señor, por todas el que actúa queda unido con el efecto de
tus justicias, retira tu cólera y tu furor de su acción), toda acción humana participa
Jerusalén, tu ciudad, monte santo tuyo; de esta conexión entre la acción y sus
pues, a causa de nuestros pecados y de consecuencias. En este contexto, el bie-
las iniquidades de nuestros padres, Jeru- nestar es la consecuencia de un obrar jus-
salén y tu pueblo son el escarnio de todos to, mientras que el mal es la consecuen-
los que nos circundan. Y ahora, Dios cia de un obrar injusto.
nuestro, escucha la oración de tu siervo y
sus súplicas. Ilumine tu rostro tu santua- De lo visto, podemos sacar dos conse-
rio desolado, ¡por ti mismo, Señor! Incli- cuencias:
na, Dios mío, tu oído y escucha. Abre tus • En la manera como Dios actúa se-
ojos y mira nuestras ruinas y la ciudad gún el Antiguo Testamento, hay un pri-
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 65

mado de la gracia, un predominio de la Pero, en segundo lugar, queda la posi-


actuación salvadora de Dios. bilidad de convertirse (Am 3,2; y en 5,18-
• En la actuación de Dios, predomina 27 el profeta critica que Israel, en vez de
una acción en favor del pobre, del oprimi- convertirse, prefiera fiarse de un culto sin
do, signo de la gratuidad del amor de sentido). El juicio de Dios no busca el
Dios. En este sentido, el Sal 82 muestra castigo del pueblo, sino su conversión (Is
cuál es el verdadero ser de Dios: a Yahvé 5,16; 10,21; Sab 12,13-19; Sal 85,5.15-16).
le especifica el criterio del cuidado por el Se espera de Yahvé una sobreabundancia
mishpat [juicio], el interés por los dere- de gracia que supere la impotencia del
chos de los desvalidos (Sal 146; ver Jr pecador (Ex 34,6; Dn 9,15-19; 1 Hen 81,5;
9,22s). 4 Esd 8,32.36). Y se espera que al final se
establecerá la justicia como situación de
Por tanto, Yahvé concede a su pueblo salvación (Is 10,22; 32,17; 33,5).
la salvación como la posibilidad concreta
de su vida. Esta se realiza en la medida en En todo caso, la situación del exilio
que Israel vive en consonancia con la jus- explica la espera anhelante del Yahvé jus-
ticia de Yahvé, que aparece así como un to y salvador (Is 45,21): Dios no ha olvi-
campo de fuerza en el cual los hombres dado su Alianza (Is 54,1.4.7.10.14.17).
son introducidos y en el que encuentran Para el Deuteroisaías, justicia significa la
la posibilidad de vivir (no es simplemente proximidad de la salvación que Yahvé
una virtud interna del ser humano). La preparará pronto para su pueblo (Is
justicia tiene un componente social. Pero 51,1.4.7.8). Para él la justicia tiene tres
no en el sentido de una norma que se características:
basa en la naturaleza. Pues la norma del • Carácter escatológico: es la salvación
Antiguo Testamento está en la relación futura definitiva, que Yahvé pronto traerá
entre Dios y el hombre, que deja su hue- a su pueblo (Is 46,13; 51,5-6.8); Israel ex-
lla en las relaciones interhumanas. Yahvé perimenta en el exilio la justicia de Dios
es justo, por tanto, en la medida en que como su intervención liberadora (Is 45,21-
toma su relación con Israel, su pueblo 22), como regreso a la patria (Is 43,16-21),
elegido, para revelar cuál es la norma de como salvación (Is 43,1), como estableci-
su conducta. miento de una Alianza creadora de futuro
Si Dios es por esencia justo, es decir, (Is 54,10; 55,3; cf. Is 56,1; 60,17; Sal
misericordioso y fiel a la Alianza, queda 97,2.11; 98,2).
un problema por resolver: ¿cómo actúa
Dios cuando el pueblo peca? Una prime- • Estructura judicial más visible: a
ra respuesta es clara: Si Israel no corres- menudo usa como sinónimo mishpat [jui-
ponde a la justicia de Yahvé, se condena cio] y sedaqa [justicia salvadora]: en Is
a sí mismo. Por esto los profetas conde- 43,26 aparece Dios «pleiteando» con Is-
nan la corrupción moral del pueblo como rael; en Is 41,1.21; 43,9 emplaza Yahvé a
infidelidad a Dios, a su Alianza. las naciones o a sus dioses a que entablen
pleito con Él: al comienzo, no aparece
como Juez, sino como parte interesada,
pero por la superioridad de sus argumen-
Y tos se convierte en juez. En este sentido es
el defensor decisivo de Israel (Is 50,8-9).
Relación entre el derecho y la justicia
Como la justicia tiene que ver con la re- • Carácter universal: el reinado de
lación Dios-hombre, es importante ver que a Dios se extenderá a todos los pueblos (Is
menudo va unida a «derecho o juicio»: cf. J. 45,24; 51,5; 42,4; 49,6; cf. Is 56,4-5; 62,2;
Alonso, «Las “buenas obras” (o la “justicia”) Sal 96,10.13).
dentro de la estructura de los principales te-
mas de teología bíblica», EstEcl 52 (1977) Pero en la época posterior al exilio en
445-486. Babilonia, en la cual se restaura e institu-
cionaliza la Ley, el aspecto de futuro y de
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66 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

universalidad retrocede, en determinados los injustos y las otras, a los justos. Por
grupos judíos, ante el interés por la justi- eso en la tradición rabínica más reciente
cia de cada individuo, de cada justo (Sal la palabra sedaqa (justicia) desaparece de
1; 73; 119). La justicia de los piadosos se las afirmaciones teológicas: está solo en
mide por el cumplimiento de la Ley y de un contexto antropológico y designa,
sus mandamientos. Y se puede medir p.ej., el dar limosna, mientras que de la
cuantitativamente. Se puede convertir fá- justicia (vindicativa) de Dios se habla solo
cilmente en la propia justicia (Rom 10,7), a propósito de su actuación punitiva
es decir, aquella que uno quiere asegurar- (dyn).
se como privilegio o motivo de orgullo. En 4 Esdras son solo unos pocos jus-
Esto lleva al fariseísmo y a la convicción tos los que, al final, obtendrán la salva-
equivocada de que Dios ama a los justos y ción; la mayoría del pueblo perecerá por
condena a los injustos sin más. culpa de sus pecados, excepto los pocos
Por último notemos, como señala Ta- que aún se conviertan. Dios salva a los
mez (Contra, p. 119, n. 50), que «vista justos y condena a los pecadores (8,37-
desde el plano legal, la justicia de Dios es 40; 14,34s).
buena nueva para los pobres. Se trata de En cambio, la comunidad de Qumrán
una justicia diferente a la romana y a la piensa de manera más parecida a Pablo.
judía. Frente a ellas la justicia de Dios se Para ella, todo Israel ha caído y se ha con-
muestra insobornable, equitativa y com- vertido en «masa de perdición» (empe-
pasiva. Por eso es por gracia que se es zando por sus jefes y sacerdotes). Pero
justificado, y no por méritos, como lo exi- Dios ha renovado gratuitamente su Alian-
gían las leyes de su tiempo». za con los miembros de la comunidad, a
pesar de ser pecadores. Por eso pueden
La justicia de Dios cantar: «Por su misericordia me ha hecho
en el judaísmo tardío acercarme, y por sus gracias traerá mi
justificación. Por su verdadera justicia me
De todos modos, sobre todo por influ- ha justificado y por su inmensa bondad
jo fariseo (eso lo destaca bien Wilckens), perdonará todas mis iniquidades y por su
se va imponiendo cada vez más en deter- justicia me limpiará de la suciedad del
minados grupos judíos (como ocurre hoy hombre y del pecado de los hijos de hom-
también en algunos grupos católicos) una bre» (1QS 11,13-15).
concepción de la justicia de Dios que se
concentra unilateralmente en su actua- Está claro, pues, que a Pablo hay que
ción vindicativa contra los injustos. El interpretarlo en el marco de la apocalíp-
castigo corresponde exactamente al mal tica, y no del tipo de fariseísmo, contra el
que se ha hecho, de modo que en el hori- que él reaccionó al convertirse. Pues para
zonte helenístico la justicia de Dios fácil- él la «justicia de Dios» es la fuerza salví-
mente pueda ser considerada como justi- fica escatológica del Dios que es fiel a la
cia distributiva. Supuesto que la norma Alianza y justifica al impío.
del juicio es la Ley, que discierne entre En muchos textos rabínicos, en cam-
la justicia y la injusticia de los hombres, la bio, la justificación por parte de Dios no
Ley se convierte en un documento que es tanto gracia, cuanto reconocimiento
manifiesta la justicia de Dios escatológi- de lo que el hombre ha conseguido por
co-«forénsica» (es decir, Dios salva solo a sus propias fuerzas. En la apocalíptica, el
los justos y condena a los injustos). Debi- cumplimiento de la Ley solo tenía el sen-
do a ello, cada vez se van prefiriendo tido de mostrar la fidelidad de los justos
otros conceptos para hablar del obrar sal- al Dios que los ha elegido. En cierto rabi-
vífico de Yahvé, p.ej., su misericordia y nismo se convierte en un fin propio. Jus-
bondad para con los «piadosos». Así se ticia ante Dios es el cumplimiento de la
llega a oponer la justicia de Dios a su bon- Ley. Pablo se opondría, tras su conver-
dad y misericordia: la primera se refiere a sión, a este tipo de religiosidad.
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 67

Y Como genitivo objetivo: se trataría de


la justicia humana que «vale, cuenta» a
Sobre la historia del influjo del concepto
paulino de «justicia de Dios» en la teología, los ojos de Dios, la justicia que Dios exi-
puede verse Wilckens, Romanos, I, pp. 274- ge al hombre y que Él aprueba.
286. Como genitivo de autor, de origen, es
decir, el don de la justicia dada por Dios
(viene de Él) y que tiene validez delante
Pero no todos los textos judíos son «le- de Él, pero teniendo en cuenta la relación
galistas»: hay textos que muestran la in- esencial que sigue existiendo entre el don
capacidad propia y la necesidad de la mi- y el dador. Este es el sentido que tiene en
sericordia y gracia de Dios: «En esto se 2 Cor 5,21 («A quien no conoció pecado,
revelan tu justicia y tu bondad: en que tie- le hizo pecado por nosotros, para que vi-
nes compasión de los que no tienen un te- niésemos a ser justicia de Dios en él»; cf.
soro de buenas obras» (4 Esd 8,36). también Flp 3,9: «y ser hallado en él, no
Conclusión: Para Pablo, en el evange- con la justicia mía, la que viene de la Ley,
lio de Cristo se mantienen dos polos. Por sino la que viene por la fe de Cristo, la jus-
un lado, se ve que todos los pecadores me- ticia que viene de Dios, apoyada en la fe»).
recen la aniquilación por medio de la ira Como genitivo subjetivo, es decir, el
de Dios y ello como consecuencia de los poder o actividad salvífica que es propia
efectos negativos del pecado (1,18–3,20). de Dios, que Él tiene.
Pero, por otro, aparece también la reali- Para resolver esta cuestión, el aporte
zación universal de la justicia de Dios, de E. Käsemann fue fundamental. Este
que posibilita que todos sus elegidos par- autor señala que la justicia «de Dios» in-
ticipen, por pura gracia, de la dinámica corpora varios matices, el del genitivo
del Espíritu, que les llevará a la salvación subjetivo y el de origen. Primariamente,
definitiva (8,1-30), pues el trasfondo de la Pablo emplea aquí el genitivo subjetivo:
justicia en Pablo es claramente apocalíp- la justicia de Dios caracteriza la actividad
tico (Käsemann). La tensión entre ambos y naturaleza propia de Dios (Rom 3,5.25-
polos viene superada porque la «justicia 26). Pero tiene también el aspecto de ge-
de Dios» es predicada como la fuerza infi- nitivo objetivo, o de don, aunque el ser
nitamente superior de su amor, por la humano jamás podrá tener esta justicia
cual Dios anula la fuerza negativa univer- como si la tuviera «bajo control», es de-
sal del pecado en la muerte expiatoria de cir, nunca la puede poseer separada de su
Cristo. Y en la resurrección del que murió dador, que permanece activo en ella. Con
por todos, abre para todos la posibilidad ello se supera la controversia católico-
de participar de la salvación definitiva protestante sobre si la justicia es un don
que empieza ya a abrirse camino en este real dado al hombre o es solo algo impu-
mundo, que Dios somete a su dominio a tado. Pues queda claro que hay una co-
través de la misión cristiana. nexión esencial entre los dos aspectos de
la justicia de Dios: el de poder y el de don.
2.2. El genitivo «de Dios» Para Pablo, pues, la justicia es el po-
Fijémonos, ahora, en otra cuestión der, la soberanía de Dios sobre el mundo,
muy debatida entre católicos y protestan- que se revela definitivamente en Jesús y,
tes en la interpretación de Rom 1,17. por pura gracia, nos hace pasar realmen-
Cuando Pablo habla de la «justicia de te de la muerte a la vida (no es solo un
Dios» ¿cómo hay que entender el genitivo vernos «como si» tuviéramos vida; de to-
(en griego) de Dios, con el que se califica dos modos, su estructura fundamental, la
la «justicia»? Pues en griego, un genitivo del don de Dios que la posibilita, se man-
puede tener distintas interpretaciones. tiene).
En los últimos 25 años han predomi- Esta afirmación de Pablo no es obvia
nado las siguientes interpretaciones: para la lógica humana. Por eso Pablo se
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68 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

apresura a añadir que «Dios revela» este comunicados a los «sabios» (4 Esd
modo de actuar de Dios. En el original 14,26.45-46; Dn 12,9-10).
griego, encontramos un pasivo, que suele En Qumrán se creía que para poder en-
llamarse «divino» porque se emplea para tender el verdadero sentido de la Torah se
no mencionar, por respeto, el nombre de necesitaba una revelación especial, que
Dios. Con ello, Dios no comunica algo antes fue dada a los profetas (1QS 8,15.16)
esotérico, misterioso, sino que en el evan- y ahora al «Maestro de Justicia». Después
gelio tenemos una manifestación activa de él, la comprensión e interpretación ade-
(el evangelio es una fuerza de Dios) y uni- cuada de sus enseñanzas ha sido confiada
versal (abierta a todos en principio) del solo a un grupo determinado de maestros
poder creador de Dios. En él, Dios hace carismáticos (de ahí la imagen de que se
que su justicia sea experimentada escato- les «abren los oídos»: cf. 1QH 1,21; 6,4;
lógica, definitivamente, llevando a la con- 18,3; CD 2,12.14; 1QM 10,11; cf. también
sumación del propósito de Dios en la his- 1QH 18,19 y 12,34; 18,24; y la interpre-
toria de salvación (cf. Sal 98,2; Is 56,1). tación de Hab 2,14 en 1QHab 11,10). Esta
La revelación de Dios es algo gratuito, comprensión de los contenidos «revela-
oculto a los que se creen sabios en este dos» de la Torah es necesaria para poder
mundo, pero que Dios da a los humildes cumplirla (1QS 1,9; 5,8-9; 8,1.15-16; 9,13-
y sencillos que no pretenden autoafir- 14.19).
marse ante Dios (Mt 11,25-27/Lc 10,21-
22; cf. Mt 16,17; 1 Cor 2,9-10). En Rom Algo semejante se dice en la tradición
3,21-26 explicará Pablo que esta revela- rabínica a propósito del maestro de la
ción fundamental de la justicia salvadora ley: se habla de una «revelación de los
de Dios se ha dado –y de modo definiti- misterios de la Torah», es decir, la revela-
vo– en la muerte de Cristo para la salva- ción de los fundamentos de cada uno de
ción del mundo. los mandamientos de Dios.
En la tradición apocalíptica, como ex- En cambio, Pablo dice que la justicia
plica muy bien Wilckens, el contenido de de Dios se revela en el evangelio. Esto sig-
la revelación son cosas, sucesos (suelen nifica, a la luz de esta tradición, que ya
ser denominados mystêria) que ya «exis- ahora en la fuerza de la predicación del
ten» (están patentes) en el cielo, pero es- evangelio se revela y está actuando la rea-
tán ocultos para una visión humana. Son lidad oculta del obrar salvífico definitivo
«descubiertos» en conexión con el «fin (escatológico) de Dios (2 Cor 2,14-16;
del mundo». Pueden ser tanto las estruc- 5,16-21). Y los receptores de esta revela-
turas cósmicas a las que de modo oculto ción no son unos privilegiados que la han
está sometido todo lo humano, como los de guardar solo para sí (como algo esoté-
acontecimientos de la historia, sobre to- rico), sino que está ahora patente para
do las obras de los hombres, que solo al «todo el que cree» (Sal 98,1-2; Gal 1,16;
fin del mundo quedarán patentes como 3,23; 1 Cor 1,7; 3,13). Por otro lado, el
lo que son realmente, de modo que reci- evangelio es la revelación por excelencia
ban –de acuerdo con la concepción de «la justicia de Dios», hasta el punto de
sapiencial de la concatenación entre la que se haya podido decir que Cristo es «la
obra y los efectos que produce– premio o justicia en persona» (Stuhlmacher). Na-
castigo (1 Hen 38,1ss; 103–104; 106,19; 4 die como él ha sabido encarnar la «justi-
Esd 7,33ss; 2 Bar 73). cia salvadora de Dios» en su vida y en su
Estos acontecimientos o «misterios muerte (Rom 3,21-26; 5,5-11).
divinos» han sido revelados antes de que Pero Pablo quiere clarificar aun más el
llegue el tiempo final a unos «videntes» modo cómo Dios nos hace justos por me-
que han sido elegidos de un modo parti- dio del evangelio. Por ello añade: A través
cular (Dn 2,28-29.47; 1 Hen 68,1; 4 Esd de una fe en continuo crecimiento (literal-
10,38; 14,1-8). Han de ser mantenidos en mente: «de fe en fe»): brota de la fe y
secreto (cf. 4 Esd 14,6) y solo pueden ser apunta a la fe.
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 69

Esta fórmula ha dado pie a varias lelo al que encontramos en Rom 3,21-22.
interpretaciones. Las menos convincentes En ambos casos, Pablo sugeriría que la
son las que presuponen un significado dis- salvación es un asunto de fe desde el co-
tinto para el primer y el segundo miem- mienzo hasta el final. Con ello, como ve-
bro. Pues normalmente esta construcción remos más adelante, Pablo quiere decir
supone un mismo sentido en los dos tér- que se parte de la fe de Cristo para llegar
minos, como puede verse en 2 Cor 2,16 (de a la fe del creyente. Y que esta fe está en
muerte en muerte); 3,18 (de gloria en glo- crecimiento continuo a través del poder
ria); Sal 84(83),8 (de poder en poder); Jr del evangelio.
9,2 (de las cosas malas a las cosas malas). ¿Cómo hay que entender, pues, esta
Se trata de un semitismo que se encuentra justificación «por la fe»?
en una tumba («de la tierra [y] hacia la tie-
rra es esta vida»). No, como parece suponer Sant 2,14ss,
como si se quisiera decir que basta la fe
De hecho, en el Antiguo Testamento
en Dios para que uno pueda salvarse. La
encontramos la fórmula en el Sal 84,8:
fe puede ser también una obra, si se con-
«De altura en altura marchan, y Dios se
cibe como una actitud de seguridad ante
les muestra en Sión». Con ello se indica
Dios (ahora se obtiene por la fe, como an-
el paso de un grado a otro. Pablo lo usa
tes se lograba por las obras).
en este sentido en 2 Cor 2,16 (el Apóstol
es «para los unos olor que de la muerte Lo que se opone a la tesis judaizante
lleva a la muerte»); 3,18 («nos vamos de la justicia por las obras es la fe en Cris-
transformando en esta misma imagen to crucificado, como fundamento de toda
[de la gloria del Señor] cada vez más justicia ante Dios, o con otras palabras, la
gloriosos», lit. «de gloria en gloria»). Este fe en Dios que justifica al impío (4,5).
sentido es posible aquí como nota Fitzm- Pues se trata de la fe de Cristo (Rom 3,22),
yer (Romans, p. 263): «una persona parti- que murió por los impíos (Rom 3,25; 5,6;
cipa más y más de la economía de salva- ver también Gal 2,20 a la luz de Gal 2,16)
ción de Dios en la medida en que la fe y de la cual participa el creyente.
crece». Y en el contexto, Pablo quiere fun- En este supuesto, la fe tiene para Pa-
damentar, con el v. 17, su tesis del v. 16 de blo dos aspectos, uno más subjetivo y el
que ahora, en el evangelio, «la salvación otro más objetivo, que se complementan.
se ofrece a todos los que creen». En este Por un lado, y de acuerdo con el signifi-
sentido, «la justicia de Dios se revela en el cado que la palabra fe (’emunah, un sus-
evangelio» servía para explicitar que era tantivo hebreo, que procede de la forma
«una fuerza de Dios», mientras que el causativa del verbo ’aman, «fiarse de» y
«para todo creyente» encuentra su que la traducción griega de los LXX tra-
correspondencia en el «de fe en fe». duce por pístis) tiene en el Antiguo Testa-
Notemos también que en Rom 3,22, mento, se trata de una actitud de con-
donde se explicita Rom 1,17, la justicia fianza fundamental en Dios y en Jesús
de Dios es concretada por medio del «por (Rom 4,5.24; 9,33; 10,11; Gal 2,16; Flp
la fe de Cristo Jesús» y «para todos los cre- 1,29). Esta confianza encuentra su expre-
yentes» (cf. Gal 3,22). Entonces en Rom sión inicial en el bautismo en cuanto este
1,17 se explicitarían los dos momentos identifica al bautizado con Jesús en su
que se incluyen en el «para todo el que muerte (Rom 6,3-4; ver Gal 2,19b-20). Y
cree» de Rom 1,16: a) la justicia de Dios se manifiesta en el hecho de que el cre-
está fundamentada por la fe (no por las yente acepta plenamente el señorío de Je-
obras); b) por ello apunta hacia la fe, es sús (Rom 10,9). Esta actitud, que es
decir, a que todos crean. Por tanto, el «eis siempre don de Dios, capacita al ser hu-
pístin» (en fe) muestra el efecto de la pre- mano para superar el orgullo que le lleva
dicación de la justicia de Dios, recibida a confiar solo en sí mismo, al margen de
ek písteôs (de, por la fe), en su finalidad Dios, y a autoafirmarse frente a Él. Pero,
universal, con lo cual el texto sería para- por otro lado, la fe tiene también un as-
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 70

70 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

pecto objetivo, en el sentido de que in-


cluye la aceptación de la verdad y fiabili-
Y
«La liberación y la realización de la bue-
dad del contenido de lo que se cree (Rom na noticia van estrechamente unidas al con-
4,3; 6,8; 10,9.16; 1 Cor 11,18; Gal 3,6; 1 vencimiento real de ser amado y aceptado,
Tes 4,14). independientemente de todo cuanto se haya
Finalmente, y supuesto que Pablo podido hacer. Es lo que trata de decir san
quiere mostrar su fidelidad al Antiguo Juan cuando afirma que Dios nos ha amado
Testamento, la tesis concluye con una primero, cuando todavía éramos pecadores.
Ser cristiano significa, pues, ser liberado por
cita del profeta Habacuc: «Como dice la
la fe, es decir, tener –normalmente a través
Escritura: Quien alcance la justicia [justi- de las personas y de las estructuras sociales–
ficación] por la fe, ese vivirá (literalmente: la experiencia del amor de Dios, un amor
el justo “por la fe” vivirá)». que nos alcanza hasta el punto de hacernos
¿Como hay que entender, entonces, conscientes de que, para ser amados por Él,
Rom 1,17 y Gal 3,11, como «el justo vivi- no tenemos necesidad de apoyarnos en las
rá “por la fe”», o bien «“el justo por la fe” obras. No necesitamos tratar de justificar-
vivirá»? nos, porque ya estamos justificados; y de
esta experiencia se deducen nuestras obras.
En el tipo de judaísmo al que se opo- Y hemos sido justificados gratuitamente
ne Pablo, el sentido es que el justo se (“por la gracia”, dirán los teólogos), es decir,
muestra como tal por su fe, por su fide- por el amor (gratuito) de Dios y de los demás
lidad a Dios. Participará de la «vida», en- (aunque, evidentemente, solemos tener la ex-
tonces, como consecuencia de su vida periencia de este amor de Dios a través del
justa. Por tanto, el «por la fe» va con el amor efectivo de unas personas que trans-
verbo. La frase subrayaría la manera co- forman, a un mismo tiempo, nuestras rela-
mo una persona participa de la «vida» ciones y nuestra sociedad). Así pues, la expe-
en Cristo o de la salvación. Así se entien- riencia cristiana, tal como es descrita por la
de en la tradición judeocristiana de Heb teología de la justificación por la fe, puede
10,36-39. En la situación difícil de peli- expresarse, aproximadamente, en los si-
gro, el justo ha de mantenerse fiel a guientes términos: “Dios nos ama, su amor
Dios. nos alcanza (gracias al amor de las personas
que nos lo hacen concreto y manifiesto), y
Así lo comenta Qumrán (1QpHab 8,1- ello nos justifica, es decir, nos dispensa de
3): «Su interpretación se refiere a todos demostrar que somos amables y nos permite
los que obran la ley en la casa de Judá; ser auténticos”. En consecuencia, somos ca-
Dios la salvará de la casa del juicio por paces de obrar no para justificarnos, sino
sus fatigas y su fidelidad al maestro de porque estamos justificados. Ahora bien,
justicia» (la referencia «fidelidad al Maes- para que todo ello sea verdadero y no pura
tro de justicia» significa que el texto lo ve ilusión, es preciso que ese amor de Dios se
como el «garante de la revelación» que haga visible, de una manera concreta, en las
interpreta la Ley). Se exige, por tanto, la condiciones de vida individuales y colectivas
práctica de la Ley y la adhesión al maes- de los hombres y mujeres; la experiencia de
tro de justicia. liberación no es tan solo una experiencia in-
terior o espiritual, sino que tiene unas di-
Pablo, en cambio, refiere –como mensiones globales y sociales» (G. Fourez,
muestra el contexto– el «por la fe» a las Una buena noticia liberadora, Santander
palabras «el justo». Pues, para él, la justi- 1987, pp. 31s).
cia cristiana se fundamenta en la fe de y
en Cristo y, por tanto, se alcanza al mar-
gen de las obras de la Ley. Para él, el logro
de la justicia solo es posible como «justi- sino un don. Por eso se contrapone a las
cia de la fe» (Rom 4,11.13; 10,16; Gal 5,5; «obras de la Ley» como condición para
Flp 3,9). El justo experimenta la justicia que Dios nos declare, haga, justos. El «vi-
de Dios en la fe; la fe no es un modo de virá», entonces, se refiere a la vida esca-
cumplir la Ley y, por tanto, un mérito, tológica en el futuro (5,17.21; 6,22-23;
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La tesis de la carta a los Romanos (1,16-17) 71

11,25). Para la justificación, por tanto, no te, la cristología es la base de la soterio-


es necesario hacer méritos, basta la vin- logía.
culación a Cristo. En este sentido, la justicia de Dios es,
Para Pablo, en el «evangelio de Dios» primariamente, el poder salvífico de Dios.
se revela el acontecimiento de la justicia Pero como Dios no actúa externamente,
de Dios como justicia de la fe, teniendo desde fuera del hombre, sino dentro de
en cuenta que cristología y soteriología él, por el Espíritu (Pneuma), es también
forman una unidad en él. El poder del Re- un don dado al ser humano, sin quitarle
sucitado actúa ahora en la predicación de la libertad, que le posibilita responder
evangelio que revela la fuerza de la justi- afirmativamente a Dios. Todo esto lo
cia de Dios. Es la fuerza infinita del amor comprenderemos mejor en Rom 5 y 8,
de Dios que se da a los impíos y los salva. cuando Pablo nos hable del Espíritu
Por eso en Pablo, y en contra de una in- (Pneuma) como don que Dios regala al
terpretación centrada antropológicamen- que ha sido justificado por la fe.

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, Romanos, I, pp. 100-101.107-120 (y el excurso sobre la justicia de
Dios: pp. 251-286); Légasse, Romains, pp. 93-108; Fitzmyer, Romans, pp. 253-268;
Dunn, Romans 1–8, pp. 36-49; Moo, Romans, pp. 63-90; Jewett, Romans, pp. 135-
147; Schlier, Römer, pp. 42-46; Theobald, Römerbrief, I, pp. 52-70.
2. S. Lyonnet, Historia de la salvación, pp. 29-52; E. Käsemann, «La justicia de
Dios en Pablo», en íd., Ensayos exegéticos, pp. 263-277; J. Jeremias, «Justificación
por la fe», en íd., Abba, pp. 291-303. Sobre la dimensión social de la justicia de
Dios puede verse: E. Nardoni, «Justicia en las cartas paulinas», Revista Bíblica 58,
N.E. 64 (1996) 216-235; J. M. Díaz Rodelas, «La justicia de Dios revelada en Cris-
to», Reseña Bíblica 34 (2002) 5-12; E. Tamez, «Justificación por la fe y vida ame-
nazada de los pobres», RevLatTeol 8 (1991) 71-90. Cf. P. Debergé, La justicia en el
Nuevo Testamento (C.Bib. 115), Estella 2003, pp. 5-23; C. Granados, «La justicia en
el Antiguo Testamento: dimensiones esenciales y perspectivas», Burgense 46
(2005) 95-105.
3. S. K. Williams, «“The Righteousness of God” in Romans», JBL 99 (1980)
241-290; H. Koester, «Paul’s proclamation of God’s justice for the nations», Theo-
logy Digest 51 (2004) 303-314; A. F. Juliatti dos Santos, «Justiça: Raízes bíblicas e
consequências teológico-Pastorais», RevCulBíb 18 nº 69 (2010) 23-33; nº 70 (2010)
19-30; J. Ziesler, The Meaning of Righteousness in Paul, Cambridge 1972; Dunn,
Theology, pp. 163-181.
03. El poder 17/1/12 15:55 Página 72

72 El poder salvador del evangelio (Rom 1,16-17)

✎ Para seguir reflexionando


¿En qué medida era el mensaje de Pablo una «buena noticia» para los hom-
bres de su tiempo? ¿Y para nosotros hoy?
¿Por qué Lutero, antes de su profunda experiencia religiosa en Wartburg, sen-
tía horror ante el evangelio de «la justicia de Dios» de Rom? ¿Qué le hizo cam-
biar de opinión?
¿Es actual hoy el mensaje paulino de «la justicia de Dios»? ¿Qué puede apor-
tar a nuestra vida personal y social?
¿En qué sentido y cómo el evangelio es un poder, una fuerza, de Dios hoy en
nuestra vida y en nuestra sociedad? Por lo que conoces de los cuatro evangelios,
¿aparece el poder de Dios actuando también en Jesús de Nazaret? ¿Dónde y
cómo?
¿Cuáles son los anhelos fundamentales de nuestro mundo? ¿Cuáles son tus
anhelos y esperanzas? ¿Está necesitado nuestro mundo de salvación? ¿En qué
cosas? ¿Qué tipos de «salvación» esperan nuestros contemporáneos? ¿Y tú?
¿Qué era la fe para Pablo? ¿Y para ti?
Pablo dice que la buena noticia (el evangelio) tiene como destinatarios prio-
ritarios a los judíos. ¿Qué quiere decir con ello? ¿Qué papel sigue desempeñan-
do hoy el pueblo de Israel para la fe cristiana?
¿Qué dificultades puede tener hoy un cristiano para declarar su fe en el evan-
gelio»?
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 73

IV
La antítesis del proyecto de Dios: Revelación
de la cólera de Dios ante el pecado universal
(Rom 1,18–3,20)

El pensamiento de Pablo está bien tra- el Antiguo Testamento prueba que todo el
bado. Por eso, al comenzar cada sección, mundo es pecador (3,9-20).
es bueno que veamos de dónde procede y Pablo abre así el camino para poder
hacia dónde apunta la reflexión que va- presentar en 3,21-31 la necesidad de la
mos a encontrar. En 1,16-17, Pablo ha ex- entrega de Jesús en la cruz a favor de to-
puesto su tesis de la buena noticia de la da la humanidad para lograr sacarla del
actuación salvadora de Dios a favor de to- círculo vicioso en el que su pecado e in-
da la humanidad, sin condicionamientos credulidad la ha encerrado.
previos, ni exclusiones de ninguna clase.
Es la luz que ilumina toda la carta. Pero
esa luz necesita un contraluz, que ayude
a descubrir la grandeza del proyecto de 1. Juicio de Dios sobre
Dios y la necesidad que tiene toda la hu- el paganismo (1,18-32)
manidad de esta actuación salvadora de
Dios, pues toda ella está sujeta a la injus- Guía de lectura
ticia, a la que Pablo llama pecado. Es lo
que nos explicará ahora en 1,18–3,20. 1. Características literarias
Lo hace en tres pasos concatenados, – Anuncio apocalíptico del juicio: Pablo
que prueban que todo el mundo falla, pe- asume aquí el papel de fiscal de la huma-
ca, y merece el castigo, pues el juicio de nidad. El anuncio del juicio, que anticipa
Dios, al final de la vida, se hará según las la sentencia, aparece en el comienzo (v.
obras que uno haya hecho: 1) El mundo 18). Sigue la motivación de la condena con
pagano es objeto de la ira de Dios, porque la prueba de la responsabilidad (vv. 19-20),
obra el mal y lo aprueba (1,18-32). 2) El el fundamento de la condena (vv. 21-23) y
mundo judío, a pesar de la Ley, de la cir- las penas que ya se están pagando (vv. 24-
cuncisión y de las promesas de Dios, tam- 31). Concluye insistiendo en la responsabi-
bién es objeto de la ira de Dios, porque lidad y en la pena final que se merece, la
obra el mal y juzga a los demás, sin caer muerte (v. 32).
en la cuenta de que la elección no le otor- – Efectos retóricos: El fragmento está
ga un privilegio, que le confirme en gra- muy bien trabajado. Pablo emplea anti-
cia, ni le da un camino, el de la Ley, que nomias y paradojas, contraposiciones
le permita obtener la salvación (2,1–3,8). provocadoras, un catálogo de vicios bien
Con ello Pablo quiere ayudar al judío a elaborado retóricamente (sobre todo si se
descubrir por qué ahora no hay diferen- lee en griego) y una frase final (v. 32) que
cia –en cuanto al camino de salvación– saca la conclusión y resume de modo im-
entre el judío y el pagano. 3) Finalmente, pactante el conjunto.
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 74

74 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

2. Filosofía de la reflexión paulina Pero Pablo no es ingenuo. Sabe, por


– Para explicar por qué toda la huma- experiencia y por la tradición creyente
nidad es esclava del pecado, Pablo empie- judía, que la realidad humana está muy
za mostrando en 1,18-32 –con gran alegría lejos de responder a este proyecto. Fun-
del supuesto interlocutor judío– que el pa- damentalmente, porque el ser humano,
ganismo, como camino de salvación, ha tanto si es un judío creyente, como si es
resultado totalmente inviable. Para ello, un pagano, no se deja configurar por el
aplica el principio sapiencial judío de la plan de Dios, peca, como formula reli-
conexión, inherente a toda acción huma- giosamente Pablo (en 3,9-20, citando el
na, entre el obrar y sus consecuencias (de Sal 14,1-3). Pues si algo enseña el Anti-
una acción mala brotan automáticamente guo Testamento es que los distintos in-
consecuencias negativas). tentos de Dios por establecer una Alian-
– No se trata de una especulación filo- za con los seres humanos, que cree las
sófica, al estilo de lo que se ha denomina- posibilidades adecuadas para una vida
do «filosofía natural» a partir de la Ilus- plena y solidaria en este mundo, han
tración. Pablo, influido por el estoicismo concluido siempre en el fracaso por cul-
y el helenismo judío, se remonta al Dios pa de los seres humanos (esta es la visión
(el invisible) a partir de lo creado (lo visi- teológica que está detrás de los textos
ble). Y lo hace constatando la degrada- mitológicos de Génesis 1–11). Y eso ha
ción ética de la humanidad. Juzga a esta a ocurrido desde la creación del mundo
partir de la luz que ha recibido con la re- hasta Jesús de Nazaret, pasando por
velación de Jesucristo. Más que deducir a Noé, Moisés y Esdras, que simbolizan
Dios a partir del mundo, explica el mun- momentos decisivos de la historia de la
do a partir de la revelación de Dios. humanidad y del pueblo de Dios. Es una
idea que la teología deuteronomista no
se cansa de expresar, cuando reflexiona
3. Objetivo paulino
– Mostrar que el paganismo, como ca-
mino de salvación, resulta inviable. Y se-
ñalar la responsabilidad del ser humano
en la creación de un sistema salvífico que Y
brota de una actitud religiosa falsa. Para Pienso que hoy, a comienzos del tercer
ello, parte de la constatación fenomenoló- milenio, si somos mínimamente críticos y
sensibles ante la injusticia y la violencia que
gica de que la experiencia pagana ha lle-
dominan en nuestro mundo globalizado, no
vado a un callejón sin salida. Nos da el
podemos tener una visión mucho más opti-
«diagnóstico» de la situación en que se mista que la de Pablo. Basta tener presentes
encuentra la humanidad al margen de la marginación de las mayorías empobre-
Cristo, para mostrar, luego (3,21-31), dón- cidas, excluidas, de nuestro mundo. O los
de se encuentra el remedio. problemas que están viviendo los emigran-
tes. O la violencia prepotente que ejercitan
siempre los imperios de turno a lo largo de la
Preparamos la lectura historia. O la situación de África, denomina-
da con razón el continente perdido. O la de-
Hemos visto, en 1,16-17, que el pro-
sorbitada especulación financiera y el fraca-
yecto de Dios es la salvación definitiva de so de los políticos, que no han sido capaces
toda la humanidad. Un escritor de la es- de enfrentarse a las transnacionales y a los
cuela paulina, en una carta que se atribu- poderes financieros, poniendo gravemente
ye a Pablo, pero que está escrita por un en peligro el pequeño estado de bienestar
discípulo después de la muerte del Após- (ciertamente, solo en los países ricos del
tol, lo formulará así: el proyecto de Dios Norte), por el que se luchó en siglos anterio-
es que «todos se salven y lleguen al res. Por no hablar ya de la catástrofe ecoló-
conocimiento de la verdad» (1 Tim 2,4). gica, cada vez más amenazante.
Pablo hubiera suscrito esta afirmación.
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 75

sobre la historia, llena de fracasos, del su depravada mente que los impulsa a hacer lo que
pueblo de Israel. A ello se suma el hecho no deben:
de que Pablo, como buen heredero de la 29
están llenos de injusticia, malicia, codicia y per-
tradición apocalíptica, tiene una visión versidad; son envidiosos, homicidas, camorristas,
más bien pesimista de la realidad del mentirosos, malintencionados, chismosos, 30ca-
mundo, cuando este es mirado al mar- lumniadores, impíos, insolentes, soberbios, fan-
gen de la dinámica liberadora que está farrones, inventores de maldades, rebeldes a sus
operando en el evangelio de Cristo. padres, 31inconsiderados, desleales, desamorados
y despiadados.
32
Conocen bien el decreto de Dios según el
Leemos el texto cual los que cometen tales acciones son dignos de
muerte, y no solo las hacen, sino que también
1. El pecado radical de idolatría (1,18-23)
aplauden a los que las hacen.
118En efecto, la ira de Dios se revela desde el
cielo contra la impiedad e injusticia de los hom-
bres que obstaculizan injustamente la verdad. Comentario
19
Pues lo que se puede conocer de Dios, lo tie- Estructura del fragmento (visión glo-
nen claro ante sus ojos, por cuanto Dios se lo ha bal del texto):
revelado. 20Y es que lo invisible de Dios, su eter-
1,18 Denuncia evangélica de la mal-
no poder y su divinidad, se ha hecho visible des-
dad del mundo pagano
de la creación del mundo, a través de las cosas
creadas. Así que no tienen excusa, 1,19-20 Presupuesto de la denuncia y de
21
porque, habiendo conocido a Dios, no le han la responsabilidad de los paganos
dado gracias, sino que han puesto sus pensamien- 1,21-23 La idolatría es la raíz de su pe-
tos en cosas sin valor y se ha oscurecido su insen- cado
sato corazón. 22Alardeando de sabios, se han he- 1,24-25 Consecuencias negativas que el
cho necios 23y han trocado la gloria del Dios pecado ha comportado para los
incorruptible por representaciones de hombres paganos
corruptibles, e incluso de aves, de cuadrúpedos y 1,26-27 Pecados que afectan a las rela-
de reptiles. ciones sexuales
2. Consecuencias negativas de este pecado 1,28 La falsa imagen de Dios es la
(1,24-32) raíz de todos estos pecados
24 1,29-31 Pecados que afectan a las rela-
Por eso Dios los ha entregado, siguiendo el
ciones entre los seres humanos
impulso de sus apetitos, a una impureza tal que
degrada sus propios cuerpos. 25Es la consecuencia 1,32 Seriedad y responsabilidad del
de haber cambiado la verdad de Dios por la men- pecado de los paganos: merecen
tira y haber adorado y dado culto a la criatura en la muerte
lugar de al creador, que es bendito por siempre. Pablo, para poder desarrollar el signi-
Amén. ficado profundo de su evangelio, presen-
26
Así que Dios los ha entregado a pasiones ta aquí la otra cara de la moneda de la
realidad del mundo, que sirve de contra-
vergonzosas: en efecto, sus mujeres han cambiado
luz al proyecto salvífico universal de
las relaciones naturales del sexo por usos antina-
Dios. Me refiero al pecado universal de la
turales, 27e igualmente los hombres, dejando la
humanidad (3,9-20), tanto de los paganos
relación natural con la mujer, se han abrasado en (1,18-32) como de los judíos (2,1–3,8).
deseos de unos por otros. Hombres con hombres Pues aunque el amor gratuito, la gracia,
cometen acciones ignominiosas y reciben en su sigue siendo la característica fundamen-
propio cuerpo el pago merecido por su extravío. tal del Dios bíblico, sin embargo, para el
28
Y por haber rechazado el verdadero conoci- Apóstol la gracia de Dios no es, como se-
miento de Dios, Dios los ha dejado a merced de ñala Bonhoeffer, una «gracia barata». De
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76 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

hecho, el egoísmo humano ha implicado


mucho sufrimiento innecesario en mu-
Y
Ovidio no tenía ningún reparo en atri-
chas víctimas de la historia. Y, en conse- buir el sentimiento de la ira a los dioses
cuencia, es la causa de que Jesús tuviera («tangit et ira deos» [la ira afecta también a
que morir en una cruz (3,24-25) para li- los dioses], Metamorfosis VIII 27). Pero ya
berarnos del círculo vicioso en que nos Cicerón protestaba contra la idea de atribuir
habíamos encerrado con nuestra maldad. este tipo de sentimientos psicológicos de ira
a los dioses (cf. Nat.deor. 1,45; 3,91).
• Dicho en lenguaje más moderno:
Pablo quiere ahora que «despertemos del
sueño de la propia bondad» (J. Sobrino),
en el cual los seres humanos solemos es- es positivo que el evangelio revele la ira
tar inmersos. Pues es falso y expresión de Dios (Rom 1,18), pues así pone de ma-
del propio «orgullo». Basta con mirar lo nifiesto la realidad negativa que afecta a
que ha ocurrido en las diversas guerras la humanidad.
de la antigua Yugoslavia (la «limpieza ét- Por ello, si queremos entender lo que
nica»), en Irak, Afganistán, Palestina, significa el amor gratuito de Dios, es ne-
África, o en las bolsas de pobreza en el cesario poner de manifiesto la universali-
mundo rico. Por no hablar del hambre en dad y gravedad de este pecado de la hu-
el mundo, de la deuda externa de los paí- manidad. Es una tarea nada fácil en una
ses pobres, de la globalización margina- sociedad donde, quizá por reacción a ex-
dora, o la «libertad de mercado», propug- cesos anteriores, los hombres se cierran a
nada por la Organización Mundial del los sentimientos de culpa y responsabili-
Comercio, que margina a los países po- dad social.
bres. O del negocio de la droga y del al-
cohol, que tanto sufrimiento comporta Pero ¿cómo compaginar la ira de Dios
para infinidad de personas y para sus fa- con su bondad infinita y con la imagen
milias. O en la actitud negativa de Esta- que de Él da Jesús? Hablar de la «ira de
dos Unidos frente al tribunal penal inter- Dios», ¿no es volver a las imágenes equi-
nacional y las convenciones ecológicas, vocadas de un Dios justiciero y terrible,
como la de Río de Janeiro. O la crisis fi- que primaban en la religiosidad católica
nanciera. O la violencia machista. antes del concilio y en determinados mo-
vimientos fundamentalistas, también ca-
• Pablo piensa que solo el evangelio tólicos?
puede despertarnos de este sueño de la
propia bondad, que nos insensibiliza En principio, hay que responder que
frente al mal que nos rodea y habita en no, pues Dios, cuyo rasgo fundamental es
nosotros mismos. Sin la luz del evange- el amor, tiene que ser en todo fiel a su
lio, nos ocurre algo semejante a lo que esencia, a su naturaleza. Por ello no pue-
simboliza el mito de la caverna en Platón. de aprobar el mal, ni dejar que este pueda
No vemos la realidad en sí misma, sino campar por sus fueros, haciendo sufrir a
solo su sombra. Estamos inmersos en la sus hijos e hijas. Pablo lo ha recordado
oscuridad. Solo la luz del evangelio nos a los cristianos de Galacia: «No os enga-
abre los ojos para poder ver la realidad, ñéis: de Dios nadie se burla; lo que cada
tal como es en sí misma. uno siembra, eso cosechará. Quien siem-
bre su vida de apetitos desordenados, a
Supuesto que el mal nos ha encerrado través de ellos cosechará corrupción; mas
en un callejón sin salida, para poder quien siembra espíritu, a través del espíri-
aceptar el don del amor gratuito de Dios tu cosechará vida eterna» (Gal 6,7-8).
es necesario que destruyamos nuestro Hay, pues, una relación de incompatibili-
afán de «salvarnos solo por nuestras pro- dad esencial entre el mal y Dios. Experi-
pias fuerzas», a fin de que nos podamos mentar ese rechazo de Dios con respecto
abrir a la salvación que únicamente pue- al mal es experimentar, hablando huma-
de acontecer «por don de Dios». Por ello namente, la ira de Dios, que ama el mun-
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 77

do y no puede ser indiferente ante el su-


frimiento humano provocado por los
Y
El atributo característico de Dios no es
hombres. la cólera, sino el amor, como expresa muy
bien Ex 34,6 (cf. Jon 4,2; Neh 9,17; Sal
Pero la ira de Dios en la Biblia no es
103,8ss): «Yahvé, Yahvé, Dios misericordioso
nunca arbitraria. Ni simplemente des- y clemente, tardo a la cólera y rico en amor
tructora. Responde más bien a la expe- y fidelidad» (y añade en 34,7a: «que mantie-
riencia de que es a través de los efectos ne su amor por millares, que perdona la ini-
dolorosos que comportan nuestras malas quidad, la rebeldía y el pecado»). Pero el
acciones, como podemos caer en la cuen- Dios vivo no puede mirar con indiferencia
ta de lo negativo que es lo que estamos como su creación, en la cual todo, en princi-
haciendo (Sab 16). En este sentido, Pablo pio, era bueno (ver Gn 1), se va degradando
piensa que las consecuencias negativas por culpa del pecado de la humanidad, que
del pecado son inevitables. Pero tienen desobedece los mandamientos que Dios le
una función pedagógica, positiva. dio para que pudiera vivir una vida auténti-
ca. Por ello se leía también en Ex 34,7b: «pe-
• En la mentalidad judía, reflejada en ro no los deja impunes [se refiere, como he-
el Antiguo Testamento, hay una conexión mos visto, a la iniquidad, la rebeldía y el
automática entre una acción, buena o ma- pecado]; que castiga la iniquidad de los pa-
la, y las consecuencias, positivas o negati- dres en los hijos y en los hijos de los hijos
vas, que desencadena en la persona misma hasta la tercera y cuarta generación». Con
y en el entorno, en el cual se ha realizado ello, lo que el autor quiere decir es que,
la acción. En la traducción de los LXX, cuando no se respeta la creación, las genera-
esta idea puede quedar matizada por la ciones siguientes también pagan las conse-
posibilidad de la acción misericordiosa de cuencias del pecado. Pablo insiste en este
Dios o por la conversión del pecador. Y en punto porque, como vamos a ver en toda la
la teología sapiencial, al ver que a los mal- carta, está muy preocupado por descubrir y
vados a menudo les va demasiado bien, va mostrar la actividad de Dios en la historia
adquiriendo fuerza la idea de la retribu- humana y cómo esta actuación es funda-
ción divina en el juicio final. mentalmente positiva, fruto del amor fiel de
Dios, pero respetando la libertad del ser hu-
• Los males son inevitables porque el mano, que si actúa mal, desencadena una
mundo, en cuanto es creado, es limitado. fuerza negativa en el mundo.
Y el ser humano no puede dejar de respe-
tar los límites que el ser creado le impo-
ne. Si manipula el mundo, «en el pecado
llevará la penitencia». Por lo menos a la que actúa a otro nivel. O dicho con una
larga, él, sus descendientes, sus conciuda- imagen muy plástica: Dios crea el mundo,
danos, sufrirán las consecuencias. Pues como el mar crea la playa, retirándose.
los efectos negativos de su acción acaba- • Los males que comportan el mal
rán cayendo sobre él, o sobre la humani- empleo de la libertad y el uso abusivo de
dad, como un bumerán, por no haber res- la creación son –o deberían ser por lo me-
petado los límites de lo creado. En este nos– positivos, porque pueden tener un
sentido –y solo en este– los males pueden efecto pedagógico de toque de adverten-
ser atribuidos a Dios, no en cuanto «los cia sobre el mal que estamos haciendo y
mande», sino en cuanto la creación se re- que nos está afectando negativamente.
monta a la Palabra creadora inicial de Así como una de las peores enfermedades
Dios. Por tanto, detrás de todo lo que es la insensibilidad al dolor (no nos ad-
existe, bueno y malo, está Dios, que inició vierte de que padecemos una enferme-
la creación y sostiene el mundo. Pero no dad), así también no tomar conciencia
hay que olvidar que Dios creó al ser hu- del mal que estamos haciendo es lo peor
mano dándole una libertad, que Él respe- que le puede ocurrir al ser humano. Pues
ta. Y no entra en competencia con el ser solo en el momento de la muerte acabará
humano en la actuación concreta, sino descubriendo que ha errado su vida. Por
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78 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

eso los creyentes ven en acontecimientos Pablo afirmará que «las injusticias realzan
como las plagas de Egipto, o en las del la justicia de Dios», por cuanto llevan a
Apocalipsis, o en los problemas ecológi- Dios a actuar salvadoramente.
cos que nuestro mundo está padeciendo,
llamadas de Dios a convertirse y a reha- La idea que tiene Pablo de la justicia
cer la propia vida. En este sentido, no es de Dios está, pues, en relación con su
un castigo negativo, sino un toque de ad- idea de la cólera de Dios. La fórmula «có-
vertencia pedagógico. lera de Dios» expresa, de modo antropo-
mórfico, la relación de incompatibilidad
Pero ¿por qué habla Pablo aquí (como que existe entre Dios, que es justo y fiel a
en 1,17) de la revelación de la ira de Dios? sus promesas (a su Alianza), y el ser hu-
El Apóstol piensa que el ser humano an- mano, que es pecador e infiel a su com-
tes del evangelio no sabe realmente lo promiso, con Dios y con los hermanos.
que es «el pecado», aunque viva en él No se trata, pues, de una emoción, sino
(5,12ss; 7,7ss; 9–11), como tampoco sabe de una reacción personal de Dios frente a
de la ira de Dios, a la que se hace acree- la realidad negativa del pecado, que nos
dor con su conducta equivocada. Dios lleva a experimentar a Dios como opues-
nos tiene que abrir los ojos para que cai- to a nosotros.
gamos en la cuenta de ello. Esta revela-
ción sería, para Pablo, como el contraluz Aquí conviene, además, caer en la
de la revelación de la justicia de Dios, cuenta de que, en principio, se trata de
pues muestra la necesidad absoluta y el una manifestación que, propiamente, se
alcance de la acción liberadora de Dios a realizará al final de la historia. Pues solo
favor de la humanidad pecadora. entonces la realidad del ser humano ha-
brá quedado fijada definitivamente para
• Conviene notar que este fragmento, siempre, ya que con la muerte se terminó
que presenta la cara negativa de la histo- para el ser humano la época en la cual
ria, no es un fin en sí mismo. Pues si fue- podía ejercer su libertad optando por el
ra la nota dominante de la revelación en bien o por el mal. De hecho, en el Antiguo
Cristo, esta no merecería el nombre de Testamento, cólera significa, ante todo, el
«buena noticia» o evangelio. Por esto Pa- juicio de Dios que se espera al final de la
blo enmarca este fragmento entre dos historia, en el «día de la cólera» (Sof
fragmentos positivos (1,16-17 y 3,21-31), 1,15.18; 2,2-3; Dn 8,19; 1 Hen 91,7). Es,
los cuales ponen de manifiesto que en el por tanto, en este marco que hay que leer
evangelio se revela ante todo la justicia Rom 2,5.8; 3,5.
salvífica de Dios (ambos fragmentos for-
man inclusión). Pues si bien la revelación En este contexto, conviene tener pre-
de la justicia de Dios y de la ira de Dios sente que para Pablo con la venida de
están íntimamente conectadas (como dos Jesús este final de la historia «ya» se ha
caras de una misma moneda), sin embar- hecho presente (1 Tes 2,16), aunque «to-
go lo que prevalece es la salvación. Y es en davía no» esté plenamente presente. Es
el evangelio donde se percibe toda la di- este, como veremos, un aspecto impor-
mensión del mal de la humanidad. tante del pensamiento de Pablo, pues sus
exhortaciones morales, que encontrare-
• Por otro lado, al poner de manifiesto mos luego en la segunda parte de la carta
el círculo vicioso en el que se había ence- (12,1–15,13), hay que situarlas en esta
rrado la humanidad al margen de Cristo, tensión entre el «ya» y el «todavía no» de
el Apóstol ayuda a descubrir la dimensión la salvación que se nos ofrece en Jesucris-
social y liberadora que tiene la revelación to. Por eso insiste Pablo en que ya se re-
de la justicia de Dios en Cristo. De hecho, vela (ahora, ¡en el presente!) la realidad
ya en el Antiguo Testamento vemos que de la ira de Dios. Con ello quiere antici-
Dios actúa a favor de su pueblo, cuando par, proféticamente, el juicio para que sus
oye el clamor de los oprimidos que experi- oyentes tomen conciencia de ello y se con-
mentan la opresión. Por eso, en Rom 3,8 viertan. Es lo que pretenden también Ma-
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 79

teo (cf. 3,7ss) y Lucas (cf. 3,7ss), cuando contrario, el judío piadoso no se abrirá al
recogen la predicación de Juan Bautista. evangelio. Y si de entrada Pablo hubiera
hablado del pecado de los judíos, estos no
En este contexto escatológico vetero- le hubieran escuchado. Por eso hace lo
testamentario, Pablo no quiere cuestionar mismo que Natán con David, cuando le
en ningún momento que en el día del jui- mostró con una parábola un comporta-
cio «Dios retribuirá a cada uno según sus miento realmente malo, a fin de provocar
obras, buenas o malas» (2,5-8). Pues se el que lo condenara, para, luego, hacerle
trata de un principio que Dios ha revela- ver que él es el implicado en la parábola
do en el Antiguo Testamento (Sal 62,13) y (2 Sm 12,1-14). Aquí (1,18-32), Pablo des-
que, por tanto, no puede ser cuestionado vela la condenación que merece el mundo
por el creyente. Si las obras que hayamos pagano para, en 2,1-29, hacer ver al judío
realizado en este mundo decidirán sobre que él merece la misma condena y más.
el destino final de nuestra vida, es decir, si Es en función de este objetivo que Pablo
al morir experimentaremos definitiva- habla de los males del paganismo.
mente la cercanía amorosa de Dios, su vi-
da, o quedaremos excluidos de ella, ello
parece dar fuerza a la idea de la religiosi- Responsabilidad de todo ser humano,
dad farisea, que Pablo critica, de que lo pues puede conocer a Dios (vv. 18-23)
importante son las obras buenas que uno
haga. Y que es gracias a estas obras bue- Pablo quiere mostrar que la posibili-
nas que Dios nos ama y nos declara jus- dad de conocer a Dios es la raíz de la res-
tos. Pero Pablo mostrará que no es así. ponsabilidad humana. Es la condición
ineludible para que la humanidad pagana
Por tanto podemos concluir: la fórmula sea culpable. Por esto insiste en que Dios
«la ira de Dios se revela contra toda impie- manifestó a los paganos lo que se puede
dad e injusticia de los hombres» (1,18), conocer de Dios (v. 19). Pues, como Dios
más que decirnos algo sobre el ser mismo es el Creador (v. 25; cf. Sal 19,1ss), sus
de Dios (sigue siendo verdad para Pablo criaturas pueden conocerlo a partir de las
que Dios es y no puede dejar de ser «amor» cosas creadas (v. 20). Por tanto son inex-
y nuestro pecado no puede cambiar su ser cusables, si no lo conocen y re-conocen:
y el modo como quiere relacionarse con (v. 20). En esto, Pablo es heredero de la
nosotros), nos indica algo sobre nuestro teología judía, como puede verse por Sab
ser y sobre el modo como experimentamos 13,1-9 (prueba de Escritura).
a Dios. Pues al cambiar el hombre por cul-
pa del pecado, cambia también el modo
como se relaciona con Dios y como lo ex-
perimenta. En este sentido puede decirse
Y
«Sí, vanos por naturaleza todos los hom-
que, en cuanto pecador, es ahora «objeto bres en quienes había ignorancia de Dios y
de ira». no fueron capaces de conocer por las cosas
Notemos, finalmente, que si Pablo em- buenas que se ven a Aquel que es, ni, aten-
pieza hablando del pecado de los paga- diendo a las obras, reconocieron al Artífice;
nos, lo hace para poder interpelar, luego, sino que al fuego, al viento, al aire ligero, a la
a los judíos que no quieren admitir la teo- bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las
lumbreras del cielo los consideraron como
logía paulina de la justificación por la fe.
dioses, señores del mundo. [...] Pues de la
Para ello necesita destruir el falso orgullo grandeza y hermosura de las criaturas se lle-
religioso judío, pues sabe por su larga ex- ga, por analogía, a contemplar a su Autor.
periencia que, de entrada, el tipo de judío, [...] Pero, por otra parte, tampoco son estos
que él critica, pensará que gracias a la excusables; pues si llegaron a adquirir tanta
elección de Israel por parte de Dios y el ciencia que les capacitó para indagar el
don de la ley, es superior al mundo paga- mundo, ¿cómo no llegaron primero a descu-
no y no necesita del regalo de la gracia (de brir a su Señor» (Sab 13,1-3.5.9).
Cristo) para poder hacer el bien. De lo
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80 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Pablo no se propone, en los vv. 19-20, esto, si el hombre no ha reconocido esa


reflexionar sobre la capacidad de la razón presencia y no ha aceptado la absoluta al-
humana (al margen de la acción positiva teridad del Otro, que quiere entablar diá-
de Dios) para poder conocer a Dios (un logo con él, «no tiene excusa». Es respon-
problema moderno), sino sobre el hecho sable de su estado de vaciedad y de su
(v. 21) de que los seres humanos no tienen situación de radical soledad (vv. 21-23),
excusa, si no reconocen a Dios, porque Él que le llevará a dar vueltas sobre sí mis-
se les ha manifestado suficientemente. mo y ser un infierno para los demás.
Invisibles: las realidades invisibles, es ¿Está pensando Pablo aquí en una ar-
decir, su «fuerza eterna» y su «divini- gumentación estrictamente filosófica que
dad». Dios, en principio (Ex 33,20; Dt pruebe la existencia de Dios? Los indicios
4,12; Sir 43,31; Col 1,15; 1 Tim 1,17; 6,16; en el texto llevan a pensar que Pablo no
Heb 11,27; también Jn 1,18) no es visible. piensa en un argumento lógico para pro-
Ya Aristóteles había dicho en De mundo, bar la existencia de Dios, sino que descri-
6: «Invisible para toda naturaleza mortal, be una experiencia religiosa, que queda
Dios se hace ver por sus mismas obras». truncada por culpa del ser humano.
Y Séneca (Nat.Qaest. VII 30,3): «effugit Por otro lado, los vv. 19-20 (con su vo-
oculos, cogitatione visendus est [escapa a cabulario que responde al tópico común
los ojos, ha de ser visto con el pensa- de la filosofía popular judío-helenística
miento]». Y en Col 1,15 se indica que de la época) se hallan encuadrados den-
Cristo es imagen del Dios «invisible» (cf. tro de un contexto claramente religioso y
1 Tim 1,17; Heb 11,27). Pablo, por tanto, teológico.
utiliza aquí un lenguaje que no es propio
Pablo denuncia en el texto que los
de él (y raro en el Antiguo Testamento),
hombres obstaculizan la verdad con la
pero que es corriente en el pensamiento
injusticia. ¿Cómo hay que interpretar
estoico (Pseudo-Aristóteles de mundo
«verdad» aquí?
399b.14ss; Plutarco Mor. 398A; 655A). Y
que él podía conocer a través de la tradi- Se ha de entender en sentido bíblico,
ción sapiencial (Sab 2,23; 7,26; 18,19). no helenístico. Sentido helenístico: con-
Con ello tiende un puente de diálogo con cepción intelectualista y estática, según
sus oyentes no judíos. la cual verdad significa «conformación
del pensamiento con la realidad». Sentido
Captadas intelectualmente. El verbo bíblico: concepción dinámica de la ver-
pensar, conocer (noéô), expresa la activi- dad. Es una realidad activa, que nos sale
dad de la mente (el noûs). En el vocabu- al encuentro y se nos descubre asentando
lario bíblico, y especialmente en el pauli- las bases de una relación de persona a
no, indica una potencia moralmente persona. La verdad es más alguien que
neutra (es decir, no se considera si actúa algo. Referida a Dios, esa verdad es la
o no bajo el influjo del Espíritu). Por tan- realidad misma del Dios vivo tal como se
to, el término «noûs» mira al origen del nos comunica, revelándose y revelando
conocimiento (por el ejercicio de la po- su designio salvífico (Jn 14,6). La con-
tencia humana, sin una revelación positi- cepción bíblica está, pues, fundada en la
va de Dios) no a los constitutivos del acto experiencia religiosa del encuentro con
(con o sin gracia), de lo cual prescinde. Dios, que se nos revela y nos posibilita
Con ello, Pablo subraya que Dios se una relación interpersonal. Nos podemos
hace «visible» por su actuación en el apoyar en él.
mundo, que es su obra (Job 12,7-9; Sal Podemos concluir, pues, que Pablo se
19,2; Is 40,26; Eclo 42,5–43,33). En este mueve en un plano de estricta experien-
sentido, se puede hablar de una «revela- cia religiosa y entiende que Dios se mani-
ción cósmica». Y el hombre es capaz de fiesta por su propia actuación dinámica
captar esa presencia con la capacidad en el mundo. El hombre ha de ir al en-
contemplativa de su inteligencia. Por cuentro de la verdad. Pues es la verdad de
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 81

Dios –su revelación al hombre para poder colocado su propia negación de la autén-
entablar con él relaciones personales– la tica fuente de la vida y del amor, que es
que se abre camino a través de la revela- Dios.
ción cósmico-antropológica, es decir, a Si esto es así, no podemos olvidar, en-
través de su propia actuación salvífica en tonces, que Pablo no se plantea aquí pro-
el cosmos y en el ser humano. Dios se blemas metafísicos (como la posibilidad
manifiesta al hombre a través de su acti- del conocimiento de Dios), aunque le pare-
vidad benéfica en el mundo: en la crea- ce algo obvio que se pueda conocer a Dios.
ción (ktisis) y como poder benévolo y sal- Notemos que lo que realmente le interesa a
vífico (dynamis). Es, pues, en el resultado Pablo es el lugar donde Dios alcanza a to-
de esa actividad, en sus «obras», cómo do ser humano y le interpela. Y este es más
Dios se muestra al ser humano y le inter- el corazón (v. 21) que la razón (v. 20). Para
pela para poder trabar con él relaciones
interpersonales. El hombre, en cambio,
se cierra a ese Dios vivo. Lo terrible, en-
tonces, es que ese cerrarse equivale a va-
Y
ciarse, a convertirse en estúpido y echar- En cierto sentido, ha podido observar
se en manos de ídolos, de seres muertos Dunn (Romans, I, p. 56; cf. también Fitzm-
yer, Romans, pp. 273s; G. Bornkamm, Gesetz
(vv. 21-23), cortocircuitando así el proce-
und Natur, p. 102), aquí «está implicada al-
so dinámico de la auténtica experiencia gún tipo de teología natural», lo cual queda
religiosa. confirmado por el hecho de que Pablo, cons-
La aparente contradicción entre este cientemente, usa aquí el verbo «mostrar»
texto, en el que Pablo afirma que los gen- (phaneroûn) y no «revelar» (apokalyptein),
tiles «conocen» a Dios, y otros textos pau- que es propio de la «revelación específica»
linos (Gal 4,8-9; 1 Cor 2,11), en los cuales de Dios. Pero, como nota Fitzmyer (Romans,
Pablo afirma lo contrario, o sea que los pp. 273s), ello no implica que Pablo esté
cristianos venidos de la gentilidad antes proponiendo una «revelación natural o pri-
de ser cristianos «no conocían» a Dios, se mitiva» –como en 2,14-16 tampoco propone
resuelve entendiendo la verdad en todos una «moralidad natural»–, pues esta cues-
esos textos dinámicamente. El dinamis- tión que responde más bien a la manera ses-
gada como la Ilustración planteó el proble-
mo de la verdad como encuentro se rom-
ma de la revelación divina, no corresponde a
pe por la cerrazón del hombre. Por esto la problemática que Pablo se plantea en
puede Pablo afirmar que ese hombre co- Rom. Como nota Fitzmyer, si la mayoría de
noce y desconoce a Dios: aunque Dios se los intérpretes patrísticos griegos y latinos lo
le ha revelado, lo desconoce en la medida interpretaron en el sentido de una «revela-
que se ha creado una imagen deformada ción natural», ello se debió a que tenían otro
de Dios, hecha a su medida. tipo de problemática, como le ocurrió tam-
Para Pablo, por tanto, todos los seres bién a K. Barth. El problema está en que des-
humanos están llamados a una auténtica de la Ilustración, cuando se quiso ensalzar la
experiencia religiosa. Pues, teológica- razón humana y sustituir la revelación cris-
mente hablando, el ser humano es cons- tiana por una religión natural o de la razón,
tituido como tal por esa llamada, por esa algunos reaccionaron negando la capacidad
de la mente humana para tener algún cono-
interpelación del Dios vivo. Esa experien-
cimiento de Dios. El resultado fue que se re-
cia queda truncada por la actitud idolá-
fugiaron en una forma de fideísmo, oscure-
trica, que quiere reducir a Dios a la me- ciendo así el sentido paulino del pasaje.
dida del hombre: «oprime la verdad con Contra esta interpretación reaccionó el Vati-
la mentira» (v. 18). Ese hombre, si Dios cano I. Si quieres tener más información so-
no interviniera, quedaría abandonado a bre la relación entre Rom 1,18-21 y lo que
sí mismo e iría expresando lo que en rea- dijo el concilio Vaticano I, cf. Lyonnet, «La
lidad es con la multiplicación de las connaissance naturelle de Dieu», en íd., Étu-
transgresiones, que son todas manifesta- des, pp. 43-70.
ciones del egoísmo radical en el que le ha
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82 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Pablo, como buen judío, el corazón es la humanos a las consecuencias de sus ac-
sede de la vida interior humana, donde se ciones, no impidiendo que las hagan.
toman las decisiones (2 Cor 9,7) y se en- Como los seres humanos no honraron
cuentra la capacidad de pensar; es el lugar a Dios (v. 21), los entregó a la deshonra de
en el que el ser humano es alcanzado por sus cuerpos (v. 24); dado que confundie-
la acción de Dios y el que le da identidad. ron al Creador con las criaturas (vv. 23 y
Pablo quiere destacar que el corazón le de- 25), los entregó a la confusión de su or-
bería hacer ver, en principio, al ser huma- den sexual (v. 26); dado que rechazaron a
no que merece la condena por su impiedad
e injusticia que le ha llevado a apartarse de
su Creador y, en consecuencia, del resto
de la creación. Pero ahora su visión está Y
oscurecida por el pecado y no se da cuenta «Luego, no bastó con errar en el conoci-
de ello. miento de Dios; viviendo además la guerra
que esta ignorancia les mueve, ellos a tan
graves males les dan el nombre de paz. Con
Inviabilidad del camino pagano sus ritos infanticidas, sus misterios secre-
de salvación (1,24-32) tos, sus delirantes orgías de costumbres ex-
La primera acusación contra los hom- travagantes, ni sus vidas ni sus matrimonios
bres (en principio paganos) es que «apri- conservan ya puros. Uno elimina a otro a
sionan la verdad en la injusticia» (1,18). traición o le aflige dándole bastardos; por
Y esto comporta consecuencias funestas doquiera, en confusión, sangre y muerte,
robo y fraude, corrupción, deslealtad, agita-
para ellos, pues la injusticia los incapaci-
ción, perjurio, trastorno del bien, olvido de
ta para poder conocer la verdad, los vuel-
la gratitud, inmundicia en las almas, inver-
ve ciegos. sión de sexos, matrimonios libres, adulte-
Pablo cree –siguiendo una tesis de la rios, libertinaje. Que es el culto de los ídolos
teología judía helenista de su tiempo sin nombre principio, causa y término de to-
(Sab 14,22-31)– que el juicio de Dios se re- dos los males. Porque o se divierten alocada-
vela ya en la condición trágica de la hu- mente, o manifiestan oráculos falsos, o viven
manidad. Lo que está ocurriendo en el una vida de injusticia, o con toda facilidad
mundo pagano es consecuencia de que perjuran; como los ídolos en que confían no
«Dios los ha entregado» (¡tres veces!: tienen vida, no esperan que del perjurio se
1,24.26.28; cf. Hch 7,41-42) a la «reali- les siga algún mal. Una justa sanción les al-
dad» negativa de su pecado. canzará, sin embargo, por doble motivo: por
formarse de Dios una idea falsa al darse a los
Es una idea que aparece en el Antiguo ídolos y por jurar injustamente contra la ver-
Testamento (cf. Sab 13–14) y en el judaís- dad con desprecio de toda santidad. Que no
mo en general (OrSib III 8-45; Arist es el poder de aquellos en cuyo nombre ju-
132.136-138; TestNef 3,2-3; JosAss 9,3; ran; es la sanción que merece todo el que pe-
10,12; 11,7-8), sobre todo en contexto ca, la que persigue siempre la transgresión
apocalíptico (2 Bar 54,17-18; 1 Hen de los inicuos» (Sab 14,22-32; cf. 14,12).
91,7.9; 4 Esd 7,22-24; AsMo 10,3.7). «Por sus locos e inicuos pensamientos por
Para explicarlo, Pablo distingue entre los que, extraviados, adoran reptiles sin ra-
la «actitud» (1,23) y los «actos» humanos zón y bichos despreciables, les enviaste en
castigo muchedumbre de animales sin ra-
(1,24-32), que son la consecuencia de esta
zón, para que aprendiesen que, por donde
actitud. Con ello, el hombre no puede de-
uno peca, por allí es castigado» (Sab 11,15-
jar de expresar lo que es en realidad. Por 16; cf. LAB 44,10; Jub 4,32; cf. también Is
otro lado, y de acuerdo con la concepción 64,4-6; Ez 23,7-10; 4 Esd 3,27; 4,23; 5,28; 2
judía, hay una conexión intrínseca (Sab Bar 3,5; 4,1; 6,9). En el juicio escatológico,
11,15-16) entre los actos que uno hace y los poderosos y pecadores serán entregados
los efectos que estos producen. Por ello, en manos de los justos (cf. 1 Hen 38,5; 48,9;
y tal como señalará luego Agustín en su 91,12; 93,5; 1QpHab 5,4).
Sermón 57,9, Dios abandona a los seres
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 83

Dios (v. 28), los entregó Dios a un pensa- con Dios. «Glorificar a Dios» es recono-
miento rechazable (v. 28). cer a Dios como tal y afirmar que todo
Por eso la existencia de los males en la procede de Él. Y como esto es un don de
humanidad no nos puede llevar a pensar Dios, por eso este reconocimiento desem-
que Dios deje de ser justo por no cumplir boca en una «acción de gracias». Es lo
el compromiso que quiso adquirir con los que encontramos en Lc 17,15-18: «Uno
seres humanos al crearlos, o al hacer una de ellos, viéndose curado, se volvió glori-
Alianza con Israel. Pues es el pueblo el ficando a Dios en alta voz; y postrándose
responsable de la condición que sufre en tierra a los pies de Jesús, le daba gra-
ahora. Lo malo es que hay como un cres- cias; y este era un samaritano». Y en Hch
cendo en el pecado y en sus manifesta- 12,21-22, Herodes es castigado por Dios
ciones. No solo hay una perversión se- porque no le ha dado gloria, pues se ha
xual, según la mentalidad judía de la atribuido a sí mismo, y no a Dios, lo que
época, en las relaciones entre el hombre tenía de bueno (ver Jn 9,24; también
y la mujer (vv. 24-27), o en las relaciones Rom 4,20, donde se indica que Abrahán
humanas en general (vv. 27-31), sino que dio gloria a Dios al creer en Él). Recorde-
llegan a la solidaridad en el mal (v. 32). mos que san Ireneo actualizó lo que sig-
Pues la actitud impía tiene necesaria- nifica «glorificar a Dios» diciendo que «la
mente consecuencias negativas y conta- gloria de Dios es que el hombre viva». Y
giosas para el mundo: crea como una Mons. Óscar A. Romero lo concretó aun
fuerza magnética negativa que siempre más diciendo que «la gloria de Dios es el
resulta amenazadora y funesta, si no en- pobre que vive».
cuentra un lugar donde descargar su po- • La palabra vanos recuerda también
tencia. el Antiguo Testamento. Designa a los idó-
En este sentido, es una acción positi- latras en Sab 13,1; cf. Sal 94,1; Jr 2,5b:
va de Dios (de su justicia salvadora) que «yendo en pos de la Vanidad se hicieron
la impiedad llegue lo antes posible a de- vanos»; 10,14; Hch 14,15). Si Dios ha
sarrollar sus consecuencias negativas, a sido reemplazado por un ídolo, ello signi-
descargarse, para que no siga difundién- fica que ha sido reemplazado por la nada
dose. Este es el sentido del castigo del pe- (4 Esd 7,21ss; Is 44,9-20; Jr 2,5; Sal
cador y de la expiación, primero en el 93,11).
culto en el que se sacrificaba un animal y, Para Pablo el pecado tiene unas con-
luego, en el «siervo de Yahvé», hasta cul- secuencias funestas para la humanidad.
minar en la cruz del Hijo, el cual purifica Pero la causa de la situación terrible que
a la humanidad de las consecuencias ne- se describe en 1,26-32, reside en el hecho
gativas de su pecado, cargando con ellas de que los paganos prefieren los ídolos al
y contrarrestándolas con su amor. Dios verdadero, como indica en el v. 25,
El mundo pagano, pues, vive inhuma- donde describe el problema central del
namente, porque no ha querido ni honrar paganismo.
ni dar gracias a Dios (1,21). Para Pablo el El problema radica, por tanto, en que
problema no reside tanto –como tampo- hay una confusión entre el Creador y la
co ahora– en que negaran la existencia de creación. Una confusión que se manifies-
Dios, sino en que no quieren reconocer ni ta en dos puntos clave:
aceptar las exigencias que dicho conoci- 1. Por un lado, se convierten en dioses
miento implica. De ahí la queja de Pablo las cosas que son limitadas, finitas, una
en 1,21b: «antes bien se ofuscaron en sus tentación contra la cual ya había adverti-
razonamientos y su insensato corazón se do Dios al pueblo en Dt 4,15-20 (en esto
entenebreció». consiste la esencia de la idolatría, tal
• «Glorificar» y «dar gracias» son dos como aparece en la crítica que Pablo di-
palabras que utiliza la Biblia para ex- rige a los paganos en 1,22-23: «Alardean-
presar el deber del ser humano para do de sabios, se han hecho necios y han
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84 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

trocado la gloria del Dios incorruptible Europa o en Estados Unidos... Típico de


por representaciones de hombres corrup- estos ídolos es que reprimen la verdad
tibles, e incluso de aves, de cuadrúpedos con la mentira, con la falsa propaganda,
y de reptiles»). Una crítica que encontra- intentando ocultar su injusticia. Por eso
mos también en Filón, De Spec.Leg. 1,20. según Juan 8,44, el Maligno es, a la vez,
asesino y mentiroso.
Por el lenguaje queda claro, a la luz del
Sal 106,19-21, que Pablo está aludiendo 2. Por otro lado, se domestica, se in-
aquí al becerro de oro que es, para el is- tenta manipular al Dios trascendente, re-
raelita, como la esencia de toda idolatría. chazando el verdadero conocimiento de
Si comparamos Ex 32,1.23 («haznos un Dios (v. 28a). Lo quieren convertir en su
dios que vaya delante de nosotros») con «criatura». De hecho, ya en 1,19-21, don-
Nm 9,17-23 (la Nube determinaba cuándo de encontramos dos afirmaciones parale-
debían moverse los israelitas), veremos las introducidas con un «dioti» (pues),
que la adoración del becerro de oro es vis- Pablo había subrayado la trascendencia,
ta como un intento por cambiar el Dios la invisibilidad de Dios, un rasgo que
vivo, que irrumpe en la vida del hombre ayuda a tomar conciencia de su libertad
para llevarlo allí a dónde Él quiere, por un (¡siempre es el Dios mayor!), de modo
dios manipulable, un dios sobre el que que tenga que fracasar todo intento hu-
puedan actuar por medio de sacrificios. mano de apoderarse de su verdad, sin
respetar su revelación. Pero, a la vez, se
Precisamente la revelación del nom- señala que la creación es ya una cierta re-
bre de Yahvé en Ex 3,14 había querido velación de Dios.
evitar esta tentación de dominar a Dios.
Pues al revelarse como «yo soy el que es- Para Pablo, una mala teología lleva
taré con vosotros», quiere subrayar el do- consigo una mala ética. Por esto, la con-
minio absoluto de Dios y es, a la vez, una fusión entre Dios y la creación no puede
invitación a no querer controlarlo y a sino llevar al caos moral (vv. 26-27 y 28-
fiarse de Él. Porque Él es el que da la vida 32). Pues la moralidad se fundamenta en
y sabe lo que es bueno para el ser huma- la realidad que, en cuanto creada por
no. En este sentido, la idolatría es la men- Dios, está referida esencialmente a Él.
tira radical del hombre (Pablo relaciona Por ello la inmoralidad, a su vez, es signo
específicamente en 1,25 la idolatría con de que la humanidad no es capaz de fun-
la mentira, como había hecho Is 44,19- cionar bien con la realidad. Un pensa-
20), por cuanto cambia algo, que merece miento muy actual gracias a los movi-
realmente el nombre de «vida», por algo mientos ecológicos. Para ejemplificarlo,
muerto (Rom 1,25). Y, por ello, es una Pablo recurre a un «catálogo de vicios»
amenaza continua para la humanidad, (ver también 1 Cor 5,10-11; 6,9-10; 2 Cor
por cuanto los ídolos, como no se cansa 12,20-21; Gal 5,19-21), como los que se
de subrayar Jon Sobrino, llámense rique- encuentran en la filosofía popular estoica
za, poder, placer, exigen víctimas para o en el judaísmo helenista (Sab 14,22-26;
poder subsistir (guerras, escuadrones de OrSib III 36-45).
la muerte, deuda externa, explotación in-
fantil, paro...). Pablo llama pecado a esta inmorali-
dad que consiste en cerrarse a la presen-
Podemos ilustrarlo con la aniquila- cia activa de Dios en la creación. Cerrar-
ción y marginación de los pueblos indí- se a Dios tiene entonces, como en una
genas, la guerra del Irak, las matanzas especie de efecto bumerán, consecuen-
del Zaire y Ruanda, los niños de la calle, cias muy negativas para los seres huma-
la droga, la matanza del Sumpul en El nos. Pues ahora los hombres necesitan
Salvador, el asesinato de Mons. Romero, aprovecharse de los demás para compen-
de los jesuitas de la UCA, de Ghandi, la sar, a costa de ellos, la falta de humani-
deuda externa, el hambre, la crisis finan- dad que comporta el hecho de haber roto
ciera, la opresión de los emigrantes en con el Creador. Pues el hombre, como
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 85

enemigo de Dios, se convierte automáti- Para Pablo es evidente que todo ser
camente en explotador de los demás. En humano, en cuanto es un ser creado, no
este sentido, la «concupiscencia» (epithu- puede ser señor absoluto de sí mismo, ni
mía) puede ser considerada como el es- totalmente independiente. Si no acepta
fuerzo desordenado por el que el ser hu- el señorío de Dios, su Creador (el único
mano pretende beneficiarse a costa del señorío que no le coarta la libertad, sino
prójimo. De ahí que si miramos el tipo de que, al contrario, le abre a la hondura de
manifestación de pecado que indica Pa- su ser y, por tanto, le capacita para po-
blo, veremos que en todos estos pecados der ser realmente libre y orientarse ha-
el común denominador sería la falta de cia el único que puede dar sentido pleno
amor (véase la lista de los vv. 29-30), has- a su existencia, Dios), aceptará otros se-
ta llegar la solidaridad, no en el bien, sino ñoríos. Y estos son, por esencia, limita-
en el mal (1,32). dos. Y por tanto tiránicos. Le privan de
Estos catálogos de vicios son típicos libertad y le imponen una sumisión de-
de los libros bíblicos denominados deute- nigrante e indigna del ser humano. Y, en
rocanónicos (se han encontrado solo en el fondo, aniquiladora. Pues son ídolos.
la Biblia en griego) y apócrifos (cf. Sab Y los ídolos exigen víctimas que sacien
14,23-26; 4 Mac 1,26-27; 2,15; TestRub sus pretensiones. Entonces el ser huma-
3,3-6; TestLev 17,11, 1QS 4,9-11; 2 Hen no se convierte en lobo para los demás,
10,4-5). Pablo ofrece también en otros lu- como decía Terencio («homo homini
gares estos catálogos de vicios (Rom lupus», el hombre es un lobo para el
13,13; Gal 5,19-21; 1 Cor 5,10-11; 6,9-10; hombre), se vuelve «bestial» en sus rela-
2 Cor 12,20-21), como lo hacen también ciones con los demás. El Antiguo Testa-
sus discípulos (Col l3,5.8; Ef 4,3; 5,3-4; 1 mento lo simboliza con el pecado de
Tim 1,9-10; 2 Tim 3,2-5), pues sabe que Adán y Eva, cuando afirma que la raíz
sus oponentes judaizantes están familia- de su pecado está en que quieren ser co-
rizados con ellos. mo Dios (Gn 3,5; ver Ez 28,1-10). Una
Hay, pues, en el mundo pagano, una pretensión imposible. Y esta pretensión
solidaridad universal en el pecado. Este se vuelve contra ellos, pues les priva de
aspecto lo desarrolla bien la teología po- la relación con Dios, su Creador, y dejan
lítica (J. B. Metz) y la de la liberación, de ser «imagen de Dios». La consecuen-
cuando insisten en que el pecado no debe cia de ello son males como el racismo,
ser visto simplemente como un delito in- machismo, violencia conyugal, explota-
dividual, sino que se debe tener muy pre- ción infantil, explotación abusiva de la
sente que es un mal fundamental, que pe- naturaleza, etc. Pues el castigo de Dios
netra todo el orden social, económico, consiste precisamente en que deja a la
político y religioso. En este sentido, no humanidad seguir su propia elección
solo el orgullo o un comportamiento se- equivocada, de modo que así pueda pal-
xual determinado es pecado. Lo es tam- par –y por tanto corregir– las conse-
bién la debilidad, la falta de compromiso, cuencias negativas de su propia elección
la aceptación de un orden injusto, el con- y actuación. Desgraciadamente, el ser
formismo fácil con las estructuras injus- humano, marcado por el egoísmo y el
tas de este mundo (contra ello nos pone pecado, no escucha esta llamada a la
sobre aviso Pablo en Rom 12,2). Aunque conversión a la que apuntan las plagas
la base del pecado esté en la desobedien- que sufre la humanidad, como muy bien
cia y alienación con respecto a Dios, de recuerda el Apocalipsis (Ap 9,20-21;
hecho se manifiesta en pecados concre- 16,9). Dado que para el creyente bíblico
tos, como la deshonestidad, la explota- la existencia humana está referida esen-
ción económica, etc. Por esto podemos cialmente a Dios como Creador, y que
afirmar que el pecado y los pecados están sin él no puede existir (Sal 104,27-30), el
en conflicto con la realidad última, con la que Dios la abandone a su sino es funes-
«justicia salvadora de Dios». to para la humanidad.
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86 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Y
Pablo y la homosexualidad

Notemos que Pablo, que está influido por el Sobre la visión cristiana de la homose-
pensamiento estoico, reproduce en los vv. 24-27, xualidad, hoy conviene tener en cuenta lo que
sin más, la concepción cultural judía (Lv 18,22; dicen los especialistas modernos: X. Alegre,
20,13), que veía en la homosexualidad una «La Bíblia i l’homosexualitat: aportació dels
perversión de la naturaleza y algo típico del estudis exegètics actuals», en A. Mirabet et
mundo pagano que horrorizaba a los judíos (así al., Homosexualitat a l’inici del segle XXI, Bar-
lo ve también Filón en De Abr. 135; De Spec.Leg. celona 2000, pp. 410-421; B. J. Broten, Love
2,50; 3,37-42; cf. TestJos 7,8; OrSib III 594-600). between Women. Early Christian Responses to
Pablo, obviamente, desconoce lo que las ciencias Female Homoeroticism, Chicago 1996; J. Bec-
modernas han puesto de manifiesto sobre la ho- ker, «Zum Problem der Homosexualität in der
mosexualidad. Por eso sus juicios sobre ella es- Bibel», ZEE 31 (1987) 36-59; R. Scroggs, The
tán condicionados culturalmente (como sus jui- New Testament and Homosexuality, Filadelfia
cios sobre la creación del mundo en siete días, o 1983; E. Baasland, «Cognitio Dei im Römer-
sobre el hecho que toda la humanidad descienda brief», SNTU 14 (1989) 185-218; J. Boswell,
de una sola pareja, Adán y Eva, o sobre la legiti- Christianity, Social Tolerance and Homosexua-
midad de la esclavitud). No son, pues, tesis váli- lity: Gay People in Western Europe from the Be-
das sin más para todos los tiempos, sino ejem- ginning of the Christian Era to the Fourteenth
plos, síntomas, que eran obvios para sus Century, Chicago 1980; I. C. Boughton, «Bi-
interlocutores, con lo cual les puede ayudar a blical Texts and Homosexuality: A Response
comprender mejor lo que les quiere comunicar to John Bowell», IrishTheolQ 58 (1992) 141-
sobre las consecuencias negativas de la idolatría. 153; P. von der Osten-Sacken, «Paulinisches
Para Pablo, cuando uno se concentra narcisista- Evangelium und Homosexualität», BerThZ 3
mente en sí mismo, pierde la capacidad para (1986) 28-49; Wengst, K., «Paulus und die Ho-
abrirse a la relación con el otro sexo. Y esto vale mosexualität: Überlegungen zu Röm 1,26f»,
para toda relación, tanto hetero como homose- ZEvEthik 31 (1987) 72-81; G. Caron, «Paul
xual. Hoy sería mucho más claro y sintomático, serait-il un homophobe? Romains 1,26-27 à
para especificar las consecuencias negativas del l’heure de l’herméneutique», Lav ThéolPhil 65
egoísmo humano, mostrar las consecuencias fu- (2009) 489-514.
nestas del amor idolátrico al dinero o al poder.

El resultado es terrible, pues encierra contra el paganismo. Por ello, el supues-


al ser humano en un círculo vicioso del to interlocutor judío al que Pablo se diri-
que no puede salir por sus propias fuer- ge aquí se sentiría totalmente identifica-
zas. Pues, si una mala teología comporta do con la crítica paulina del paganismo.
una mala ética, a su vez una mala ética Pero ¿qué pretende Pablo realmente con
condiciona una mala teología. Este últi- ello? ¿Solo criticar a los paganos?
mo aspecto lo señala bien el libro de la
Sabiduría (1,1-5). A continuación vamos a ver que no es
así. Y por eso, para preparar la vuelta de
Notemos que en todo este fragmento tuerca que va a hacer ahora en relación
–como en el que sigue–, Pablo no se plan- con los judíos, al comienzo del fragmento
tea la cuestión de la maldad o bondad de (v. 18) no ha utilizado la palabra «paga-
la humanidad desde la perspectiva mo- nos» para expresar su denuncia, sino «se-
derna individualista. Habla del paganis- res humanos» (con lo cual ahora, a partir
mo –y del judaísmo– en su conjunto. La de 2,1, el judío verá que también él está
posibilidad de que pueda haber o no al- afectado por la denuncia que hace Pablo
guna persona buena, santa, en estos gru- del mundo pagano). Lo que se propone es
pos, Pablo no se la plantea aquí. que tomemos conciencia de los males
Pablo está empleando simplemente propios y de nuestra sociedad. Y pidamos
motivos clásicos de la polémica judía perdón por ellos.
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Juicio de Dios sobre el paganismo (1,18-32) 87

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, La carta a los Romanos, I, pp. 121-154; Légasse, Romains, pp. 109-
160; Fitzmyer, Romans, pp. 269-295; Dunn, Romans 1–8, pp. 50-77; Moo, Romans,
pp. 91-125; Jewett, Romans, pp. 148-191.
2. Eichholz, Evangelio de Pablo, pp. 109-131; X. Alegre, «Los ídolos que des-
humanizan al hombre (Rom 1,18-32)», en X. Alegre, Memoria subversiva, pp. 151-
170; Tamez, Contra, pp. 116-126. Sobre la manera de compaginar la justicia bíbli-
ca con el juicio, cf. Wilckens, «Excurso sobre “El juicio según las obras”. I.
Presupuestos histórico tradicionales», Röm, I, pp. 162-166; «II. Interpretación teo-
lógica», ibíd., pp. 179-183.
3. S. Lyonnet, «La connaissance naturelle de Dieu: Rom 1,18-23», en Études,
pp. 43-70; íd., «Le “païen” au “coeur circoncis” ou “le chrétien anonyme” selon
Rom 2,29», Études, pp. 71-88. J. I. González Faus, Proyecto de hermano, Santan-
der 1987, pp. 202-216. Sobre el motivo de la ira de Dios como respuesta al hecho
de que Israel se ha apartado de la relación salvífica con Dios, cf. C. Westermann,
«Boten des Zorns. Der Begriff des Zornes Gottes in der Prophetie», en íd., Erträge
der Forschung am Alten Testament, Ges. Studien III, Múnich 1984, pp. 96-106.

✎ Para seguir reflexionando


¿Por qué pueden los seres humanos conocer a Dios según Pablo? ¿Crees que
es importante esta posibilidad universal de conocer a Dios? ¿Cuál crees que es el
papel de las religiones en el conocimiento de Dios?
¿Cuál es para Pablo la raíz de los males que afectan al mundo pagano? ¿Por
qué dice que son consecuencia del pecado? Sus consideraciones sobre los peca-
dos sexuales, ¿hay que leerlas hoy al pie de la letra? Si tuvieras que describir el
mundo actual, ¿darías una pintura tan negativa como la de Pablo?
Si hay personas con tendencias homosexuales irreversibles, según nos ense-
ñan las ciencias actuales, ¿se puede decir de los gays y lesbianas que sus tenden-
cias son una «perversión de la naturaleza» o una «enfermedad» o «pecado» apo-
yándose en Pablo?
En el mundo contemporáneo, parece que ha desaparecido la noción de peca-
do. ¿Tiene sentido hoy mantener la noción de pecado? ¿A qué denomina pecado
la Biblia? ¿Qué ejemplos pondrías hoy para mostrar las consecuencias que tiene
hoy lo que san Pablo denominaba «pecado»? Explotación de la naturaleza, polu-
ción atmosférica, efecto calentamiento, fundamentalismo, fanatismo...
¿Cuál es para ti la raíz de la idolatría? ¿Cuáles son nuestros ídolos modernos?
¿Son también tan nocivos para la humanidad?
Hablar de «cólera de Dios», ¿no es desfigurar la imagen que nos da de Él Je-
sucristo? ¿Por qué es positivo que Dios revele su «cólera» contra el mal en el
evangelio?
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88 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

2. Juicio de Dios sobre – Mostrar al judío que también él es


pecador –y con más responsabilidad ante
el judaísmo (2,1–3,8) Dios que el pagano por los dones que ha
Pablo quiere ahora que el judío caiga recibido de Dios– y que, por tanto, nece-
en la cuenta de que también él es peca- sita también del don de la justicia salva-
dor. Y que descubra que la Ley de Dios y dora de Dios, que se obtiene por la fe.
la circuncisión no son privilegios que le – Responder en 3,1-8 a las objeciones
garanticen la salvación. Solo ayudan al que le hacen los adversarios de que no va-
judío, si cumple la ley de Dios dada por lora la circuncisión o de que fomenta el
Moisés. Pero como no la cumple, ni la libertinaje.
puede cumplir, como explicará en Rom 7,
la Ley ya no puede ser camino de salva-
ción para él. En este sentido, aunque la Preparamos la lectura
Ley y las promesas a Israel vienen de Dios,
ya no hay diferencia, de cara a obtener la El fragmento que encontramos ahora
salvación, entre la religión judía y la pa- en Rom (2,1-29) quiere mostrar que el ju-
gana. daísmo no es una garantía para obtener
Recordemos que todo el fragmento la salvación, no es una especie de «segu-
(1,18–3,20) quiere poner de manifiesto ro de vida salvada». Para mostrarlo, Pa-
que «el mundo entero debe reconocerse blo pone de manifiesto que el judaísmo
culpable ante Dios» (3,19c). Con ello se es también culpable y merece el juicio de
prepara la explicación de por qué Dios ha Dios, tanto o más que el paganismo, del
de realizar la justificación en la cruz de que acaba de hablar tan negativamente.
Cristo, por pura gracia, y por qué esta Es un fragmento importante para poder
apunta solo a la fe y no a obras previas probar en qué medida «la justificación
(3,21-31). por la fe», no solo es el camino único que
lleva a la salvación de todo el mundo,
sino también la prueba de la unidad fun-
Guía de lectura damental, en el plan de Dios, entre los ju-
díos y los paganos.
1. Características literarias • Pablo en el fragmento anterior ha
– Estilo de «diatriba»: Para desarro- cargado las tintas sobre el mundo paga-
llar su argumentación, Pablo parte de los no. Ha llevado al supuesto «judío» a iden-
modelos de pensamiento y expresión pro- tificarse con la crítica que le hace Pablo.
pios de la época. Por eso utiliza la diatri- El judío se habrá sentido muy satisfecho.
ba o diálogo con un interlocutor imagi- Ahora descubriremos que Pablo lo ha he-
nario, que fue un modo de razonar usado cho para poder identificar al judío con
por la apologética del judaísmo helenista los «paganos» en el tema del pecado uni-
(ver Sab 12 y 13,1-9). versal, de modo que caiga en la cuenta
– Sermón de conversión con anuncio que él también es pecador, en contra pro-
del juicio: Lo encontramos en 2,1-11. En bablemente de lo que él pensaba. Por eso,
él Pablo aprovecha elementos de la teolo- para facilitar el tránsito, en este fragmen-
gía deuteronomista. to no habla de los paganos, sino que in-
terpela al interlocutor como «hombre» (v.
1), dejando abierto si se trata todavía del
2. Objetivo de Pablo pagano o piensa en el judío. Pero el razo-
– Denunciar la falsa seguridad religio- namiento mostrará que, en el fondo,
sa que tiene el judío apoyándose en el he- piensa en el judío. El enjuiciamiento y
cho de que tiene la circuncisión y la Ley condena del pagano por parte del judío
como don de Dios. Conocer la Ley de Dios implicará, ahora, la propia condenación
no garantiza el que se cumpla. Y de nada del judío (recuerda el procedimiento de
sirve tenerla, si no se cumple. Natán con David para ayudarle a recono-
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 89

cer su pecado: ver 2 Sm 12). Pablo tuvo el que haya pecado estando bajo la ley, por esa ley
siempre bien presente que el día del jui- será juzgado. 13Porque no salvará Dios a los que
cio final podía llegar en el momento me- simplemente escuchan la ley, sino a aquellos que la
nos esperado (1 Tes 5,1-3). cumplen. 14Y es que cuando los gentiles que no es-
• La reflexión de Pablo aquí sigue tán bajo la ley, cumplen lo que atañe a la ley por in-
siendo muy actual. Pues si en aquel tiem- clinación natural, aunque no tengan ley se consti-
po los judíos podían pensar que su re- tuyen en ley para sí mismos. 15Llevan los preceptos
ligión era superior a las otras, hoy po- de la ley escritos en su corazón, como lo atestigua
dríamos pensar eso los cristianos. La su conciencia que unas veces los acusa y otras los
ambigüedad del interlocutor en 2,1ss excusa. 16Así se verá el Día en que Dios juzgue, por
(aunque parece, por lo que veremos, que medio de Jesucristo y conforme al evangelio que yo
es un judío, de entrada podría ser un pa- anuncio, las cosas ocultas de los hombres.
gano) favorece la posibilidad de que los
cristianos de Roma, de origen judío o pa- 3. Juzgará al judío a pesar de conocer la Ley
gano, se puedan sentir personalmente in- (2,17-24)
terpelados. 17
¿Y qué decir de ti? Presumes de judío, te
apoyas en la ley y te glorías en Dios. 18Te precias de
conocer su voluntad y sabes discernir, instruido
Leemos el texto por la ley, lo que es bueno. 19Te jactas de ser guía
de ciegos, luz de los que están en tinieblas, 20edu-
1. En Dios no hay parcialidad: juzga según las cador de ignorantes, maestro de analfabetos, y
obras en el juicio final (2,1-11) crees poseer en la ley la clave del conocimiento
21Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera y la verdad. 21Pues bien, tú que enseñas a otros,
que seas, cuando juzgas a los demás, pues juzgan- ¿por qué no te enseñas a ti mismo? Tú que procla-
do a otros tú mismo te condenas, ya que haces lo mas que no se debe robar, ¿por qué robas? 22Tú que
mismo que condenas. 2Y sabemos que el juicio de condenas el adulterio, ¿por qué cometes adulte-
Dios es riguroso contra quienes hacen tales cosas. rio? Tú que abominas de los ídolos, ¿por qué te
3
Y tú que condenas a los que hacen las mismas co- aprovechas saqueando sus templos? 23Tú que pre-
sas que tú haces ¿piensas que escaparás al castigo sumes de la ley, ¿por qué deshonras a Dios al no
de Dios? 4¿Desprecias acaso la inmensa bondad de cumplirla? 24Pues como dice la Escritura: Por vues-
Dios, su paciencia y su generosidad, ignorando que tra culpa el nombre de Dios es ultrajado entre los gen-
es la bondad de Dios la que te invita al arrepenti- tiles (Is 52,5; cf. Ez 36,20-23).
miento? 5Por el endurecimiento y la impenitencia
de tu corazón estás atesorando ira para el día de la 4. Juzgará al judío a pesar de la circuncisión
ira, cuando Dios se manifieste como justo juez 6y (2,25-29)
dé a cada uno según su merecido: a los que perseve- 25
En cuanto a la circuncisión, es útil cierta-
rando en la práctica del bien buscan gloria, honor mente si cumples la ley; pero si no la cumples, es
e inmortalidad, les dará vida eterna; 8pero a los igual estar circuncidado que no estarlo. 26Por tan-
que por egoísmo rechazaron la verdad y se abraza- to, si un no circuncidado observa los preceptos de
ron a la injusticia, tendrán un castigo implacable. la ley, ¿no deberá ser considerado como si lo es-
9
Tribulación y angustia para todos cuantos hagan tuviera? 27De hecho, el que no está físicamente
el mal: para los judíos, por supuesto, pero también circuncidado, pero cumple la ley, te juzgará a ti
para los que no lo son, 10gloria, honor y paz para que, a pesar de estar circuncidado y poseer la letra
los que hacen el bien: para los judíos, desde luego, de la ley, conculcas esa ley. 28Porque no es judío el
pero también para quienes no lo son, 11pues en que solo lo es externamente, ni es verdadera cir-
Dios no hay lugar a favoritismos. cuncisión la hecha visiblemente en el cuerpo. 29El
verdadero judío lo es por dentro y la genuina cir-
2. Juzgará al judío a pesar de tener la Ley cuncisión es la del corazón, la que es obra del
(2,12-16) espíritu y no de la letra, y cuya alabanza no viene
12
En efecto, todo el que haya pecado sin estar de los hombres, sino de Dios (cf. Dt 10,16; Jr 4,4;
bajo la ley, sin que intervenga la ley perecerá; y todo 1 Cor 7,19; Gal 5,3-6).
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90 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

5. Juzgará al judío a pesar de la fidelidad de de Dios y tergiversa el sentido del don


Dios (3,1-8) que ha recibido. Dios le pedirá cuentas de
31Así pues, ¿es en algo superior el judío? ¿Tie- ello. Por eso Mons. Gaillot afirma: «una
Iglesia que no sirve, no sirve para nada».
ne alguna utilidad el estar circuncidado? 2Mucha,
en todos los sentidos. En primer lugar, porque a • Por otro lado, el mal, el pecado, tie-
ellos les fueron confiadas las palabras de Dios. ne, según la concepción judía, unas con-
3
¿Que algunos no creyeron? ¿Y qué? ¿Acaso la in- secuencias negativas inevitables, por la
credulidad va a anular la fidelidad de Dios? 4¡De conexión que hay entre un acto y sus con-
ninguna manera! Dios es siempre veraz, aunque secuencias, positivas o negativas. Y es
todo hombre sea mentiroso (Sal 116,11); bueno que tomemos conciencia de ello
para evitarlo.
ya lo dice la Escritura: Tus palabras mostrarán que
eres fiel y triunfarás de todo el que te lleve a juicio (Sal Si esto es verdad, lo importante no es
51,6). formar oficialmente parte del pueblo de
5 Dios (del judaísmo o de la Iglesia), sino
Pero si nuestra maldad sirve para demostrar
ser fiel a la vocación que uno ha recibido
la fuerza salvadora de Dios, ¿no deberíamos decir de Dios (Mc 12,1-12; Mt 25,14-30). Lo que
–hablando a lo humano– que Dios es injusto al Pablo aquí se propone es que el judío
descargar su ira sobre nosotros? ¡De ninguna ma- que se ha cerrado al mensaje de Cristo –y
nera! Si no, ¿cómo podría Dios juzgar al mundo? está pensando en el cristiano creyente,
7
Y si mi mentira sirve para resaltar y glorificar la porque quiere que haga lo mismo– se pre-
verdad de Dios, ¿por qué aún soy considerado gunte en qué medida él es pagano y en
como pecador? 8¿Habrá que hacer el mal para que qué medida es verdadero judío, es decir,
venga el bien, como algunos calumniadores dicen creyente. Las palabras pagano y judío es-
que yo enseño? ¡Bien merecida tienen esos tales tán tomadas aquí, partiendo de una reali-
su condenación! dad histórica, como símbolo de la perso-
na que no está abierta a Dios y de la que
sí lo está. Pablo va a insistir en este punto,
Comentario pues está convencido de que lo que dice
la Escritura, lo dice para que tomemos
La argumentación de Pablo está cen-
candela y confrontemos nuestra vida hoy
trada en un principio bíblico incuestio-
con lo que podemos aprender de la histo-
nable para todo creyente, judío o cristia-
ria del pueblo de Dios testimoniada en la
no. Lo formula explícitamente en Rom
Sagrada Escritura (Rom 15,4; 1 Cor 10,1-
2,6 (citando el Sal 62,13; cf. Prov 24,12),
13; ver 2 Tim 3,16).
cuando dice que Dios, al final, retribuirá
a cada uno según sus obras. En este sen- Lo central, por tanto, en este frag-
tido, en el día del juicio no habrá privile- mento es que el lector tome conciencia de
gios religiosos que valgan y que garanti- que lo decisivo en la vida de una persona
cen la salvación por el mero hecho de es su actuación, por cuanto esta refleja lo
pertenecer al pueblo escogido por Dios, que realmente uno es en su vida y ser
Israel. Lo mismo vale evidentemente hoy personal.
para la Iglesia. • Pablo, por tanto, al defender «la
• Esto es así porque los dones de justificación por la fe», no critica el que
Dios, mirados sobre todo desde su ver- uno haga obras buenas, sino la ingenui-
tiente religiosa, son siempre tareas que dad que le lleva a creer que, si hace obras
realizar en función del bien de toda la hu- buenas, eso es mérito propio. Y que es
manidad, nunca privilegios que puedan por esos méritos que se merece el amor
fundamentar la separación entre los se- de Dios y la salvación final. Las obras de-
res humanos y entre las religiones. Por cidirán en el juicio final, si uno participa
ello, si alguien se cierra a su tarea, en vez o no de la salvación definitiva. Pero la
de convertirse en luz para los otros, se condición de posibilidad para poder rea-
convierte en oscuridad, se opone al plan lizar obras buenas no está en la propia
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 91

Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 91

capacidad de hacer el bien, sino en la to, en cuanto al modo de obtener la sal-


aceptación, como don gratuito, del amor vación, no hay, en principio, ventaja del
de Dios hecho realidad palpable en la judío sobre el pagano.
cruz de Cristo, que nos capacita para ha- • Por ello, en 2,12-16 –y aplicando el
cer el bien que Dios espera y reclama de principio del v. 11–, Pablo pone de mani-
nosotros. fiesto que el juicio según las obras vale tan-
El fragmento (2,1-29) está muy bien to para los judíos como para los gentiles.
trabado y estructurado. Por un lado, el El juicio se referirá a la práctica de la Ley,
primer bloque, formado por los vv. 1-11 y que, en cuanto expresión de la voluntad de
12-16, tiene un tono más bien teórico, Dios, es también posible a los que no la co-
que sienta los principios fundamentales nocen. Por tanto, en cuanto al modo de ob-
para lo que dirá en el segundo (el judío tener la salvación, no hay, en principio,
ha de esperar el mismo juicio que el pa- ventaja del judío sobre el pagano.
gano, porque ha hecho lo mismo). El se- • En 2,17-24, se insiste en que el jui-
gundo, formado por los vv. 17-24 y 25-29, cio sobre el judío se hará según las obras.
repite, en una interpelación directa y cla- Se gloría de la Ley como privilegio, pero
ra al oyente judío, lo que se acaba de ex- con sus obras contradice este privilegio.
poner de modo más teórico (lleva al ab- Su responsabilidad es mayor.
surdo la pretensión judía de apoyarse en • En 2,25-29 se afirma lo mismo del
sus privilegios histórico-salvíficos). judío que se gloría de la circuncisión: de
Ambos bloques empiezan con una in- nada le sirve si no cumple la ley. El ver-
terpelación directa (vv. 1 y 17). Por otro dadero «circunciso» es el que lo es en el
lado, hay una correspondencia entre los corazón, judío o pagano.
vv. 1-11 y 17-24: el judío tiene que esperar
el mismo juicio que el pagano, porque ha 1. En Dios no hay parcialidad: juzga
hecho lo mismo que este. Como la hay
según las obras en el juicio final
también entre los vv. 12-16 y 25-29, pues
llevan al absurdo la pretensión judía de (2,1-11)
apoyarse en sus privilegios histórico- En el primer bloque (vv. 1-16) que ha-
salvíficos, concretamente en la Ley y la bla del juicio de Dios y de su norma, los
circuncisión, dado que ellas no han posi- vv. 1-11 tienen la función de mostrar por
bilitado el cumplimiento de la Ley. Ob- qué el judío es tanto o más culpable ante
servamos también un cambio de papeles: Dios que el pagano. La razón es obvia:
si, al comienzo, el judío «juzga» al paga- Porque obra también el mal (v. 1) y Dios,
no (v. 1), al final se señala que el pagano en el juicio final, retribuirá a cada uno se-
«juzgará» al judío (v. 27). gún sus obras sin hacer acepción de per-
sonas (v. 11).
Las afirmaciones de Pablo le han de
resultar provocadoras a un judío piado- Los vv. 6-11 están estructurados con-
so. Pablo lo hace conscientemente, pues céntricamente, formando un quiasmo:
quiere quitarle al judío (y, por tanto, tam- A Dios quiere retribuir a cada uno
bién al cristiano) la ilusión de que, por el según sus obras (v. 6)
mero hecho de ser miembro del pueblo B vida eterna para los que obran
de Dios escapará al juicio de Dios, inclu- el bien (v. 7)
so si ha obrado mal.
C cólera e indignación para
• Según 2,1-11, toda persona (por los que desobedezcan (v. 8)
tanto también el judío) que condena a los C’ tribulación y angustia para
gentiles, se encuentra ante el juicio de el que obra el mal (v. 9)
Dios, porque sus obras son tan malas
como las del pagano. Y en el juicio final B’ gloria, honor y paz para el que
Dios juzgará a cada hombre según sus obra el bien (v. 10)
obras, sin acepción de personas. Por tan- A’ Dios no es parcial (v. 11)
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92 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Pablo empieza aquí con un texto cla- ella le señalaba. Por eso los profetas tu-
ramente configurado por el estilo de la vieron que interpelarlos continuamente
diatriba o diálogo con un supuesto inter- (Is 57,4; 58; Am 2,4-16; 5,7-15). Aquí es
locutor (vv. 1-5), al que interpela con un donde Pablo interpelará a sus hermanos
«tú, oh hombre». Así, este capítulo enla- judíos para que no piensen que, por el he-
za mejor con 1,18-32 y prepara al judío cho de tener la Ley, son mejores que los
para descubrir, que él es el interpelado. otros pueblos. Y que por conocer la vo-
En 1,32 el pagano era criticado porque luntad de Dios, expresada en la Ley, ya
no solo hacía el mal, sino, además, lo por ello la cumplen. Solo son realmente
aprobaba. En 2,1 veremos que el judío, fieles a la Alianza si, por cumplir la Ley,
en cambio, critica el mal. Pero no por ello que prioriza la defensa del pobre, se con-
es mejor, pues también él obra el mal. Y vierten en luz para los demás pueblos de
lo importante no es tanto lo que se dice la tierra (Is 42,6; 49,6). Precisamente por-
cuanto lo que se hace. que Israel oprime al pobre, siendo así que
ha sido el pueblo elegido por Dios para
En la reflexión religiosa de Israel, con- realizar su proyecto en la tierra, por ello
densada en el Antiguo Testamento, Dios, el profeta Amós, en nombre de Dios, lo
al crear por amor a los seres humanos, amenaza duramente con la ira de Dios
les ha dado una libertad responsable. (Am 3,2.12; 5,1-2).
Han de desarrollar las posibilidades inhe-
rentes a su ser creado, limitado por tan- Pablo reflexiona aquí sobre el hecho
to, pero dinámico, para que lleguen a ser de que el (judío) que juzga se hace, a su
aquello que es la plenitud de su ser. Es lo vez, sujeto de juicio, tal como lo había
que simboliza Génesis 1,28-30 cuando advertido ya Jesús según Mt 7,1-2. Y la
Dios dice a Adán y Eva que deben crecer, razón es bien sencilla. Porque, en contra
multiplicarse y cuidar la tierra, la crea- de lo que él piensa, también él es culpa-
ción, para que tanto ellos como esta pue- ble y, por tanto, merece el juicio (ver
dan llegar a ser lo que están llamados a SalSl 15,8). Como desarrollará luego, en
ser. Pero el ser humano no lo acepta, 2,17ss, él hace exactamente lo mismo que
quiere ser como Dios (Gn 3,5; Ex 28,1-10) los que son juzgados por él, convirtiéndo-
y decidir por su cuenta lo que es bueno y se así en «guía de ciegos». Más aun, al
malo, al margen de las posibilidades que juzgarlos se condena a sí mismo. Prime-
el Creador le ha dado. Con ello introduce el ro, porque no cae en la cuenta de que él
mal en el mundo (Gn 3). Para que pueda tampoco cumple la Ley y, por tanto, no es
salir del círculo vicioso en el que el ser
humano se ha encerrado, Dios escoge en
Abrahán (Gn 12,1-3) a un pueblo, Israel,
para que muestre a todos los pueblos de Y
la tierra, por su modo de vivir y de domi- Kaucháomai tiene el sentido básico de
nar la tierra, cómo pueden lograr la ple- «vanagloriarse», «enorgullecerse», tanto en
nitud de vida y de ser a la que están des- el sentido de gozarse, exultar en algo, como
tinados. Para orientar su actuación le da en el de confiar en algo, apoyarse en ello. En
a este pueblo, con Moisés (Éxodo, Levíti- el Antiguo Testamento se emplea para la re-
co y Deuteronomio), la Ley que le indica lación del hombre con Dios, tanto en sentido
positivo, como negativo. Negativamente sig-
cómo debe actuar. En este sentido, la Ley
nifica gloriarse en otras cosas que en Dios;
es el gran don de Dios a su pueblo, pues positivamente, consiste en gloriarse en Dios.
le señala cuál es la voluntad de Dios, que Jr 8,22-23 (LXX) ilustra bien ambos usos. En
solo puede querer el bien del ser humano. Romanos Pablo lo utiliza tanto en sentido
Le dice, por tanto, qué es lo que debe ha- negativo (2,17.23; 3,27; 4,2), como positivo
cer, si quiere realizarse plenamente como (5,2-4.11; 15,17). Cf. J. Sánchez Bosch,
persona. Pero el don de la Ley tampoco «Kaucháomai» según san Pablo, Roma y Bar-
logró su propósito. Pues Israel no fue ca- celona 1970.
paz de cumplir la voluntad de Dios que
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 93

mejor que los demás. Y, en segundo lugar, lonia (Esdras). Textos como el Salmo
porque muestra que tiene una actitud 103,8-13 lo expresan muy bien.
equivocada ante Dios (el orgullo, la káu-
Pero Pablo insiste aquí en que la se-
chesis), ya que saca su autocomprensión,
guridad con que juzgamos a los demás es
su valoración personal, de sus propias
un desprecio de la bondad de Dios. Por
obras, pensando que son mérito propio.
eso invita al cristiano, como Jesús en el
Y esto, dado que no es así, solo es posible
evangelio de Marcos (1,15), a convertirse,
sin o contra Dios.
a dar un giro de 180º (¡en la misma línea
Por otro lado, al juzgar al prójimo ol- va Mateo 23!). Pablo está convencido,
vida que su relación con Dios no puede ir desde su experiencia pascual, que el que
separada de su relación con el prójimo y no está en situación de conversión, no
viceversa. Jesús insistió en ello cuando toma a Dios en serio y se engaña a sí mis-
criticó la actitud del fariseo en la parábo- mo, pues cree que dispone de la voluntad
la de Lc 18,9-14 o la del hermano mayor de Dios. Y, sin embargo, no la cumple. Es
en Lc 15,11-32. En este sentido, tanto el verdad que Dios es bondad (Sal 31,20;
pagano que obra el mal, como el judío 119,65-68; 145,7-9), amor gratuito (Ex
que se cree «observante», pero es más 34,6-7a), paciencia inmensa (Rom 9,22).
bien un «creído», tienen el pecado por Pero sería desfigurar su imagen imagi-
excelencia: se han hecho una imagen pro- nárselo como bonachón, como indiferen-
pia de Dios, construida por ellos según te al mal que el ser humano hace (Ex
sus parámetros, al margen de la realidad 34,7b). Es verdad que los injustos a me-
que se ha revelado claramente en Cristo nudo hacen el mal en este mundo y no se
crucificado. En el fondo, se han hecho un
ídolo como los paganos de 1,18-32. Este
Dios que se han construido es un Dios
«con el que se puede contar», «del que se
Y
puede disponer», aunque verbalmente La bondad de Dios, que es el tema domi-
nante en la Biblia, no excluye que en ella se
se afirme lo contrario. Con ello no dejan
hable del juicio final, de la dureza del «día de
a Dios ser Dios. Y manipulan la religión, la ira» para los que han obrado el mal. El
como nota J. L. Segundo (El hombre de Apocalipsis es muy claro en este sentido: «Y
hoy ante Jesús de Nazaret, vol. II/I, Ma- cuando el cordero rompió el sexto sello, vi
drid 1982, p. 370): «... se apoderan de la como se producía un formidable terremoto.
revelación religiosa para servir a sus inte- El sol se tornó negro como un saco de crin,
reses; y su carácter de “ideología sagra- la luna toda entera se volvió como sangre, las
da” va pervirtiendo su juicio hasta usar estrellas del cielo cayeron sobre la tierra igual
inconscientemente lo religioso para justi- que una higuera suelta sus higos verdes
ficar la injusticia en sus relaciones con cuando es azotada por un viento huracana-
sus semejantes». do; el cielo se replegó como un pergamino que
se enrolla y no quedó monte ni isla sin remo-
La existencia hoy de los movimientos verse de su sitio. Los reyes de la tierra, los
religiosos fundamentalistas, con sus ac- nobles, los grandes jefes militares, los ricos y
tuaciones aberrantes, nos recuerda la poderosos, los hombres todos, esclavos o li-
verdad y la actualidad de la denuncia de bres, se escondieron en las cavernas y entre las
Pablo. rocas, diciendo a montes y peñascos: caed so-
bre nosotros; ocultadnos de la vista del que
Pablo presupone, en el v. 4, la expe-
está sentado en el trono y de la ira del Cor-
riencia judía (y cristiana) de la bondad de dero. Porque ha llegado el gran día de su ira
Dios que el pueblo de Israel ha experi- y ¿quién podrá mantenerse en pie?» (6,12-
mentado a lo largo de su historia. Basta 17; Juan cita o alude a textos como Is 2,19-
recordar acontecimientos concretos como 21; 34,4; Os 10,8; Jl 2,1.11; Sof 2,2-3; Sal
la liberación de la esclavitud en Egipto (Ex 110,5; del día de la ira hablan también Ez
3–15), la revelación de Dios en el Sinaí 22,24; Lam 1,12; 1,21s).
(Ex 19–24) o el regreso del exilio en Babi-
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94 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

ve que sean castigados. Tampoco lo son su aparente «ser-intachable» ético. Para


los creyentes. Pero ello no implica que Pablo, si uno obra mal, en vez de acumu-
sea indiferente lo que el ser humano lar un tesoro de buenas obras para el día
haga. Ni que la paciencia de Dios sea de- del juicio (4 Esd 6,5; 7,77; 8,33-36; 2 Bar
bilidad (2 Bar 21,20). 14,12), solo acumula «ira» (v. 5). Pues, se-
El que Dios no intervenga inmediata- gún se indica, con un tono solemne, en el
mente en este mundo ante el mal que fragmento que viene a continuación, y
hace el ser humano, no es una invitación que da la norma del juicio (2,6-11), el dis-
a la inconsciencia y a pasar del mal. Ha de cernimiento o juicio, lo hace Dios según
ser interpretado más bien por el creyente las obras (2,6). La razón de que sea así
como un acto bondadoso de Dios, que así está en el hecho de que las obras son sig-
permite al que obra el mal arrepentirse y no de lo que el ser humano es en lo más
cambiar de conducta (v. 4). De lo contra- íntimo de su ser. Y esto no se puede saber
rio, atesorará «ira» para el día del juicio realmente, dada la globalidad y compleji-
final (Sof 1,14ss; 2 Bar 85,12; 4 Esd 8,33; dad de la vida humana, mientras la vida
1 Hen 50,4). Pues allí ya no habrá escapa- aquí en la tierra no ha terminado. Por
toria ante el mal que uno haya hecho (vv. ello, con el motivo del juicio final, lo que
5-10). En el juicio, la retribución será jus- se quiere indicar es que, al final, quedará
ta (Dios no hace acepción de personas: v. realmente al descubierto lo que ha sido
11) y Dios dará a cada uno vida o muerte cada persona. Si el cristiano, a pesar de
«según sus obras» (v. 6; ver Sal 62,13; sus limitaciones y pecado, tiene una con-
Prov 24,12; Job 34,11; Jr 17,10; Os 12,2; fianza firme en la salvación final en el jui-
Eclo 16,12-14; 1 Hen 100,7; JosAss 28,3; cio (Rom 5,9), ello radica en el hecho de
LAB 3,10). Es decir, la realidad de la vida que Dios, gratuitamente, como vimos, le
eterna o muerte definitiva se seguirá de la ha declarado justo, le ha reconciliado con
situación real en que se encuentre el ser Él y le ha otorgado el don del Espíritu
humano al morir y que él ha ido constru- (Rom 5,1-11) que, en principio, le capaci-
yendo a lo largo de su vida, según haya ta para hacer el bien. Y, en todo caso, le
dejado o no que la bondad de Dios actua- identifica con Cristo, su Salvador.
ra en él y lo transformara por dentro. Si esto es así, se comprende que en los
• La idea la ha tomado Pablo del libro vv. 9 y 10 Pablo recuerde algo que está
de la Sabiduría: «Más tú, Dios nuestro, presente en toda la carta y que hemos en-
eres bueno y leal, magnánimo y gobier- contrado ya en 1,16. Me refiero al hecho
nas con compasión el universo. Aunque de que no hay diferencia en el premio o
pequemos, tuyos somos, porque recono-
cemos tu poder. Pero no pecaremos por-
que sabemos que nos cuentas por tuyos.
Pues la perfecta justicia consiste en cono- Y
certe a ti; y en conocer tu poder, la raíz de Es una idea bíblica que se encuentra a
la inmortalidad» (15,1-3; cf. 11,9-11; menudo en el judaísmo de la época: «El que
obra justicia, se almacena vida en el Señor, y
12,19ss). Su paciencia ante el mal en nin-
el que obra injusticia, está ganándose su vida
gún caso es por debilidad.
en perdición. Porque los juicios del Señor su-
• Según el v. 7, a los que hayan obra- ceden en justicia para persona y casa» (SalSl
do bien, en cambio, les espera «gloria, 9,5; cf. 1 Hen 46,3; 51,7; 52,7). «Entonces
honor e incorruptibilidad», que simboli- viene el final y la compasión pasa, la conmi-
zan la riqueza de la vida eterna de los que seración está lejos, la longanimidad desapa-
participen de Dios. rece. Mi juicio solo permanecerá, brillará la
verdad, la fe triunfará. La obra viene des-
Es, pues, fundamental para el creyen- pués, la recompensa aparece, las buenas
te (y Jesús no se cansó de insistir en ello obras despiertan, las malas no duermen
según los evangelios), que no se haga ilu- más» (4 Esd 7,33-35, cf. 8,52-54).
siones sobre su situación ante Dios, sobre
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 95

castigo según uno sea judío o pagano. no es una garantía de superar positiva-
Pues al realizarse el juicio según las mente el juicio final.
obras, cada uno recibirá su retribución Pablo concluye este fragmento mos-
de acuerdo con el modo como haya vivi- trando que, si la norma del juicio son las
do en este mundo. En este sentido, el ser obras, es obvio que el judío no aventaja-
judío (o cristiano) no es un privilegio que rá al pagano por el hecho de poseer la
garantice un trato distinto por parte de Ley. Solo el que obre el bien, escapará al
Dios. Pero ello no quita que, si el judío ha juicio de condenación. Pues «en Dios no
sido agraciado con el don de la Ley y de la hay acepción de personas» (2,11; cf. Gal
Alianza, sea el destinatario prioritario de 2,6), una idea que se fundamenta en Dt
los bienes salvíficos prometidos por Dios 10,17 y que se encuentra a menudo en el
a su pueblo. Y que si no se ha abierto a Antiguo Testamento y en el judaísmo (2
esta oferta, que se le ha dado para que se Re 3,14; 2 Cr 19,7; Job 34,19; Sal 82,2;
convierta en luz y salvación para los de- Sab 6,7; Eclo 35,12s). Se trata, pues, de
más pueblos, su responsabilidad será algo que el judío no podía menos que
mayor y, por tanto, destinatario priorita- aceptar.
rio del juicio. Es lo que recuerda la fór-
mula «para los judíos primero [o “por su-
puesto”], pero también para los griegos» 2. Dios juzgará también al judío
de los vv. 9 y 10 (cf. 1,16). a pesar de tener la Ley (2,12-16)
Al fin y al cabo, como señala Dt 7,6- Pablo acaba de asentar un principio
11, Israel no había sido elegido porque incuestionable para un judío: el de la «re-
fuera un pueblo grande y poderoso, sino tribución según las obras». Tiene una va-
por su debilidad, porque necesitaba la lidez universal, pues da a conocer el ser
ayuda de Dios que lo sacó, por puro amor de Dios. Por tanto, se debe aplicar tanto a
gratuito y con mano fuerte, de Egipto. Es los judíos como a los no judíos. En este
desde esta experiencia que Dios lo ha sentido, la argumentación progresa des-
escogido para que se convierta, por su de 2,1 hasta 2,16, indicando los compo-
modo de vivir y de obrar, en luz para to- nentes del juicio divino:
dos los pueblos, como indica el Deutero-
– Dios no juzga solo por las palabras,
nomio. Por eso, si no obran el bien, Dios
sino también por los actos (v. 6).
les pedirá cuentas (Am 3,1-2; cf. 1 Tes
2,16, como se las pedirá también a la – Supuesto que Dios es imparcial, ha
Iglesia, según 1 Pe 4,17). de tomar en consideración el obrar, sin
Eso es lo que había advertido también tener en cuenta los estatutos religiosos: si
Jeremías a sus contemporáneos en Jeru- un judío se porta bien, lo recompensará;
salén, los cuales confiaban en que el he- y si obra mal, lo castigará (v. 11). Y lo
cho de tener el templo en la ciudad les mismo vale para un pagano.
ahorraría el castigo de sus maldades (Jr Lo cual no quita que el judío será juz-
7,1-15). También Juan Bautista había ad- gado según la Torah, la Ley, y el no judío
vertido a sus oyentes judíos: «Dad frutos sin ella (vv. 12.14), pues de lo contrario
que prueben vuestra conversión y no Dios no sería imparcial. La importancia
creáis que basta con decir: somos descen- de este axioma está en que ayuda a ver
dientes de Abrahán. Porque os digo que que la retribución se basa en la intención
Dios puede sacar de estas piedras descen- profunda, es decir, en la conciencia y en
dientes de Abrahán» (Mt 3,8-9). Por tanto, el corazón del que actúa (vv. 15-16). Dios,
y a diferencia de lo que parece suponer m. por tanto, que ve la santidad y la maldad
Sanhedrin 10,1 («Todo Israel tiene parte internas, porque ve los corazones (y, por
en el mundo que viene, tal como está es- tanto, es imparcial y no discrimina a na-
crito, “todo tu pueblo será justo, ellos he- die), retribuirá el día del juicio final jus-
redarán el país para siempre” [Is 60,21]»), tamente, dando a cada uno lo que mere-
el mero hecho de ser judío (¡o cristiano!) ce según sus obras.
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96 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Pero, luego, en la segunda parte (vv. (o principio de la indiscriminación) de


25-29), Pablo irá aun más lejos: Dado que Dios, que ha recordado en el v. 11, el v. 12
Dios ve los corazones, sabe quién tiene en subraya, ahora, que todo el que peque,
verdad el «corazón circunciso». Y como sea judío o no, merecerá el castigo de
no puede dejar de ser imparcial, premiará Dios. Y siguiendo la misma lógica del
el corazón circunciso, sea o no judío, y principio de imparcialidad, recordado en
castigará el corazón incircunciso, aunque los vv. 6 y 11, el v. 13 indica, ahora,
sea judío. Con ello Pablo ayuda a descu- positivamente, que serán «declarados
brir que las fronteras entre el judío y el no justos» (justificados) no los judíos que es-
judío (y, consecuentemente, entre el cris- cuchen la Ley, sino los que la cumplan.
tiano y el no cristiano) están mucho me-
nos marcadas de lo que uno piensa. Pues Pero si es así, ¿no está echando tierra
Dios no actúa según etiquetas exteriores, a su propia teoría de la justificación?
sino mirando las obras y la circuncisión ¿Cómo podrá él afirmar luego que «Dios
del corazón. justifica al margen de las obras de la Ley»
(3,21-31)?
Con ello Pablo, sin afirmar aún que
todos los judíos son pecadores (un judío Para preparar esta conclusión, Pablo
no lo hubiera podido comprender y acep- necesita abrir una brecha en el principio
tar en este estadio de la argumentación), de la necesidad de ser judío (y por tanto
ha avanzado en la línea de ir mostrando en la necesidad de cumplir la ley externa
que, con respecto a la retribución, no hay judía). Lo hace en los vv. 14-15: «en efec-
diferencia entre un judío y un no judío. to, cuando los gentiles, que no tienen la
Ley, cumplen naturalmente las prescrip-
Con el razonamiento que Pablo ha he- ciones de la Ley, sin tener Ley, para sí
cho hasta aquí –por primera vez utiliza en mismos son Ley; como quienes muestran
la carta palabras tan significativas para él tener la realidad de esa Ley escrita en su
como pecado, ley y justificar–, está ponien- corazón, atestiguándolo su conciencia, y
do la bomba de relojería al sistema reli- los juicios contrapuestos de condenación
gioso judío, que defendían sus adversarios o alabanza».
judaizantes, aunque no todo el judaísmo.
Pero no ha mostrado todavía que no pue- La lógica del fragmento es la siguien-
da haber judíos buenos que se salven gra- te: Si Dios declara justo y recompensa a
cias a que siguen la Ley como camino de toda persona judía que cumple la Ley por
salvación (¡y eso lo tendrá que probar, si el mero hecho de que la cumple (y no por
quiere mostrar la validez universal de «su el hecho de que la haya oído y la tenga
evangelio»!). Sin embargo, sí ha mostrado como privilegio), no sería imparcial y jus-
que la división entre los que conocen la to si un pagano, que no conoce la Ley
voluntad de Dios, porque tienen la ley mo- judía, pero cumple, siguiendo su concien-
saica, y los que no la conocen, porque no cia, lo que Dios le pide, no fuera declara-
la tienen, no tiene fundamento. Pues todo do justo y recibiera la recompensa. Mien-
ser humano puede, en su conciencia, tener tras los judíos, que no se han abierto al
una idea de lo que Dios le pide (esto es lo evangelio, se fían de una Ley que sigue
que subrayan los vv. 14-15). Con lo cual se siendo externa a ellos y, por tanto, como
diluyen un poco las fronteras entre los ju- veremos en Rom 7, no les da la capacidad
díos y los paganos. de poder cumplirla, hay paganos que tie-
nen «escrito en su corazón», es decir, han
Para ello, Pablo intenta en 2,12-16 convertido en carne propia, lo que es el
mostrar que los no judíos pueden, en corazón de la Ley (¡en la medida en que
principio, ser retribuidos positivamente en algunos casos la cumplen!). Aquí Pa-
por Dios (se pueden salvar al margen del blo no pretende decir que los paganos
judaísmo como camino de salvación). ¿Y pueden ser buenos al margen de Cristo,
cómo lo hace? Partiendo, como buen ju- sino, por contraste con los judíos, mos-
dío, del «principio de la imparcialidad» trar que el hecho de conocer la Ley no les
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 97

Y
¿La «ley natural» en Rom 2,14?

Los especialistas no se ponen de acuerdo ley positiva externa, de la que carecen los pa-
en si Pablo emplea aquí, influido indirecta- ganos (no la gracia que está fuera de la pers-
mente por el estoicismo o la filosofía griega, la pectiva paulina y que no es el objeto de la con-
idea de una «ley natural» o no. Unos responden traposición). Y lo esencial que subraya es la
positivamente (Norden, Pohlenz, Dodd, Born- luz interior de la razón de la que da testimonio
kamm, Lietzmann), otros lo niegan (McKenzie, la propia conciencia. Por consiguiente, el texto
Nygren, Reicke). No resulta fácil responder cla- paulino trata de la naturaleza en cuanto nor-
ramente esta cuestión. ma de acción, no en cuanto proporciona los
Para Aristóteles, la ley es una convención constitutivos del acto (el que lo haga con o sin
(Ética a Nicómaco, pp. 113-130), aunque «el gracia).
noble es ley para sí mismo» (ibíd., pp. 1128- En cuanto a la necesidad de la gracia, el
1131). Para los estoicos, en cambio, se enraíza texto no trata directamente de esto, ni tiene pre-
en la naturaleza (Cicerón, De legibus). Según sente este problema. Pero, indirectamente, tan-
este autor, la «ley es la razón más elevada im- to por el modo de hablar de Pablo en este pa-
plantada en la naturaleza, que manda lo que se saje, como por los presupuestos paulinos, que
debe hacer y prohíbe lo contrario. Esta razón, conocemos por otros pasajes (especialmente
cuando está firmemente fijada y perfeccionada por Rom 5,12-21, que habla de la universalidad
en la mente humana, es ley» (I 6,18). Para Pla- del influjo de Cristo), podemos afirmar que, si
tón es sumamente improbable que un hombre Pablo afirma que algunos gentiles cumplen de
quiera y practique el bien al margen de las le- hecho las exigencias de la ley moral, es porque
yes (cf. Leyes, 875 C/D). Según Ovidio, practicar presupone que la gracia de Cristo influye de he-
el bien sin necesidad de leyes sería la situación cho en ellos, aunque no tengan conciencia de
de la humanidad en la edad de oro (Metamor- ello.
phosis, I, pp. 89s: «espontáneamente, sin ley Los indicios que proporciona el texto de
cultivaba la fe y lo recto»). Rom 2,14-16 a favor del influjo de Cristo en
Para los judíos, la Ley es el fundamento de los paganos que cumplen las exigencias de la
la creación (Aboth 3,15), por lo que la sinagoga Ley son los siguientes: 1) La frase sobre la obra
helenista pudo asumir la doctrina estoica de la de la ley «escrita en los corazones» constituye
ley natural: la ley sería su expresión suprema una alusión clara a las profecías de Jeremías
(cf. Filón, De creatione mundi, 3). Y en De Abra- 31,33 y Ezequiel 36,26 y a su realización por el
hamo 46, 275s dice del Patriarca: «Este hombre don del Espíritu (2 Cor 3,3-6). 2) La compara-
cumplía la ley divina y todas las prescripciones, ción con el pasaje paralelo del mismo capítulo
sin haber sido enseñado por escrito sobre ello; (vv. 28-29), que se refiere también a los genti-
más bien se esforzaba con celo por seguir la na- les de buena fe y en el que entra en juego la
turaleza no escrita con impulsos sanos, saluda- contraposición espíritu-letra, típica de la eco-
bles [...] Así era la vida de este primer repre- nomía de la Gracia de Cristo (Rom 7,6). 3) La
sentante y fundador del pueblo: algunos dirán afirmación en el v. 16 de que esos paganos se-
que era una vida según la ley; mi exposición ha rán juzgados «según mi evangelio por medio
mostrado que él mismo era ley y norma no es- de Jesucristo». Esto apenas puede tener senti-
crita» (1 Hen 2,1–5,4). do, si no es que para Pablo esos paganos per-
Para Lyonnet, se habla aquí de los paga- tenecen a la economía salvífica del Nuevo Tes-
nos, no de los cristianos procedentes del pa- tamento.
ganismo. Pablo afirma que, sin la ayuda de la Probablemente Pablo está influido por la
Ley positiva mosaica, algunos de esos paganos filosofía popular griega de su tiempo. Pero no
cumplen de hecho (se constata el hecho; no se parece probable que quiera desarrollar una teo-
dice nada de por qué lo hacen) las exigencias ría sobre la ley natural. Pues es algo que no cae
de la ley moral, siguiendo el dictado de su pro- dentro de sus preocupaciones. Pablo piensa
pia conciencia. Por el contexto posterior (2,15) más bien que los paganos tienen la posibilidad
se ve que lo que se subraya es la luz interior de de conocer por sí mismos algunas de las cosas
la conciencia. Según esto, lo que se niega es la que manda la Ley de Moisés.
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98 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

da ninguna ventaja religiosa a los judíos. que la lleva escrita en su corazón. Aunque
Pues, de hecho, algunos paganos mues- la propia conciencia nunca puede tener la
tran una sensibilidad moral superior a la última palabra sobre la propia realidad,
que tienen los judíos (¡y los cristianos!). pues el hombre, siendo pecador, puede
engañarse a sí mismo. Por eso había es-
Esto parece cuestionar que el hecho crito Pablo a los cristianos de Corinto:
de tener y conocer la Ley sea de algún pro- «Ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. De
vecho para el judío, en contra de lo que, nada me remuerde la conciencia, mas no
por ejemplo, exclama Baruc: «Bienaven- por eso me considero inocente, porque
turados somos nosotros, Israel, porque lo quien me juzga es el Señor. Así pues, no
que complace a Dios nos es conocido» juzguéis antes de tiempo. Dejad que ven-
(4,4). Y los Oráculos Sibilinos (III 70) de- ga el Señor. Él iluminará lo que se escon-
nominan impíos a los que jamás han es- de en las tinieblas y pondrá de manifiesto
cuchado la palabra de Dios. Según Sab las intenciones del corazón. Entonces
18,4; TestLev 14,4; 4 Esd 14,20s, la Ley cada uno recibirá de Dios su merecido» (1
que han recibido los judíos es una luz, no Cor 4,3-5). En todo caso, para Dios queda
solo para ellos, sino para el mundo ente- patente lo que uno es en su ser más pro-
ro. Pero muchos textos judíos insisten fundo (1 Sm 16,7; Sal 139,1-2.23; Jr
también en que lo importante no es oír la 17,10). Pablo hubiera estado de acuerdo
Ley sino cumplirla: «Lo principal no es con Séneca cuando decía que «nada está
la doctrina, sino la acción» (Abot 1,17). oculto ante Dios. Participa en nuestras
Y según Abot 1,15, Johannai (30 a.C.) so- emociones y penetra en nuestros pensa-
lía decir: «Convierte tu estudio de la Ley mientos» (Ep.Mor. X 83,1).
en algo habitual; habla poco, pero haz
mucho». En este punto insiste el capítulo Pablo termina este fragmento hablan-
2 de la carta de Santiago. do del «día en que Dios juzgue, por medio
de Jesucristo y conforme al evangelio que
La categoría de los seres humanos que yo anuncio, las cosas ocultas de los hom-
hacen el bien, empleada por Pablo, tiene, bres» (v. 16), recordando así el horizonte
pues, una función doble: Por un lado, una del juicio final, escatológico, que configu-
función teológica: si Dios es justo, ¡y evi- ra este fragmento. Al hablar de «su evan-
dentemente lo es! (v. 5), no puede devolver gelio» prepara lo que dirá a continuación:
mal por bien. Y, por otro, una función so- que lo decisivo en el juicio no serán sim-
teriológica: la posibilidad de que haya no plemente las obras, como mérito, sino el
judíos que hagan el bien, prepara el que haberse abierto a la actuación liberadora
pueda haber una justificación igual para y gratuita de Dios en la cruz de Cristo.
el judío y para el no judío (con lo cual la
Ley ya no sería camino necesario de salva-
ción para todos). Con ello, de paso, pode- 3. Dios juzgará al judío a pesar
mos constatar que la interpretación de la de conocer la Ley (2,17-24)
Ley que hace el «nuevo paradigma», en el A continuación volvemos a encontrar
sentido de que la Ley que critica Pablo se un fragmento muy bien trabado retóri-
refiere solo a las leyes religiosas, que se- camente y que culmina en el fragmento
paran a los judíos de los paganos, no es siguiente (2,25-29). Parte de lo que un ju-
una interpretación adecuada, pues es ob- dío (en el v. 17 Pablo lo interpela explíci-
vio que estas no son las leyes que cumplen tamente como «judío») piensa que son
los paganos siguiendo su conciencia. sus ventajas religiosas (vv. 17-20), para
De acuerdo con la norma de Dt 19,15, mostrar, a continuación (vv. 21-23), in-
según la cual son necesarios dos testigos cluyendo una cita de la Escritura (v. 24),
para garantizar un testimonio, en el v. 15 su inutilidad, dado que no le llevan, de
Pablo señala que tanto la propia concien- hecho, a actuar mejor que el pagano.
cia como sus pensamientos garantizan al En 2,17-29, Pablo va a cuestionar cin-
pagano, que cumple la Ley sin conocerla, co cosas que el judío podía considerar
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 99

como sus privilegios. Son las siguientes: potencia por la carne»), le sustituye ahora
a) que tenga una relación especial con una «nueva Alianza» (Jr 31,31), caracte-
Dios (v. 17); b) que pueda apoyarse en su rizada por el don de la Ley también, pero
conocimiento de la Ley (vv. 18-23); c) que esta vez «grabada en los corazones» y, por
pueda enseñar a otros el camino recto (vv. tanto, interior al ser humano y capaz de
19-21); d) que tenga una conducta mejor renovarlo y transformarlo (Rom 8,2). En
que la de los paganos (vv. 21-23); e) que este sentido, el cristiano es realmente li-
pueda apoyarse en su circuncisión, que es bre en relación con la ley externa. Pues
signo del amor de Dios por su pueblo (vv. «donde está el Espíritu del Señor, allí está
25-29). Pablo le reprocha, en los vv. 19-20, la libertad» (2 Cor 3,17b). El cristiano mo-
que se jacta de ser un guía de ciegos, luz vido por el Espíritu no actúa por una ley
de los que están en tinieblas, educador de externa, sino por una exigencia interior,
ignorantes, maestro de niños y que cree fruto del amor de Dios y de la actividad
poseer en la Ley la clave del conocimiento del Espíritu en él (Rom 5,1-11), tal como
y de la verdad. Y lo hace mostrando tam- explica en Rom 8,2-4: la Ley (Jr 31), que es
bién en cinco casos concretos que, donde el Espíritu (Ez 36) que da vida (Ez 37), li-
él pretende ser mejor que los que quiere bera al cristiano «a fin de que la justicia
enseñar y corregir, cae, sin embargo, en de (exigida por) la Ley» (o bien por el «pre-
los mismos defectos que ellos (vv. 21-23). cepto de la Ley», en el cual se compren-
Insiste, pues, en lo que ha dicho en 2,3. den todos los demás, o sea, el amor al pró-
Pablo saca aquí las consecuencias de jimo, según Rom 13,8-10) «se cumpliera
lo dicho en 2,1-16 (corresponde a lo que en nosotros que seguimos una conducta,
se ha dicho de los paganos en 1,18-32). no según la carne, sino según el espíritu».
La presunción judía de que escapará al Se ve así que se cumplen las promesas de
juicio de Dios no tiene fundamento. Pues Jr 31,34 y de Ez 36,27. Es la «circuncisión
ni la Ley (vv. 17-24), ni la circuncisión (vv. del corazón» de la cual habla Dt 30,6 (ver
25-29), protegen realmente de la ira de Dt 10,16 y los textos en los cuales se criti-
Dios. Y la razón es bien sencilla, según ca a los israelitas su corazón incircunciso:
explicará Pablo en 2,28-29, donde apare- Jr 4,4; 9,26; Lv 26,41; Ez 44,7.9; Jub 1,23).
ce el motivo del que es «verdadero judío», • Para el tipo de judío, que Pablo cri-
confirmando así la interpretación del tica, en cambio, el haber recibido la Ley le
sentido de la elección divina del pueblo llevaba a considerarse privilegiado (Eclo
de Israel que hemos ido descubriendo. El 39,8) con respecto a los otros pueblos y a
verdadero judío es el que lo es «en lo ocul- fundamentar en ello su deseo de «separar-
to». «Judío», por tanto, es para Pablo un se» de ellos: «Pues en ti [Dios] confiamos
concepto positivo (Rom 9,1-5). Pero no ya que tu ley está en nosotros; y sabemos
viene dado simplemente por la biología y que no caeremos mientras guardemos las
la circuncisión externa, sino por la «cir- prescripciones de tu alianza. En todo
cuncisión del corazón» «en el Espíritu» (y tiempo salvación para nosotros; que ella
se manifiesta en el modo de vivir propio llegue a evitar que seamos mezclados con
de la existencia «en el Espíritu» del cris- las naciones. Porque todos nosotros so-
tiano). En este sentido, pues, «verdadero mos un pueblo que lleva un nombre fa-
judío» es, para Pablo, el cristiano que moso; nosotros que hemos recibido del
vive de acuerdo con su evangelio. Uno una ley. Y aquella ley que habita en-
• Para Pablo, la oposición no se da en- tre nosotros nos ayuda, y la eximia sabi-
tre la letra de la ley y su espíritu, sino duría que hay en nosotros nos apoyará» (2
entre la Ley y el Espíritu (2 Cor 3,3-18). Bar 48,22-24; cf. también Sal 17,1).
A una Alianza caracterizada por el don de La acusación que hace Pablo contra el
la Ley, «grabada en tablas de piedra», to- judío en el v. 23 es muy dura, pues dice de
talmente exterior al hombre y, por tanto, él que «deshonra el nombre de Dios» con
incapaz de cambiarlo (Rom 8,3a: «lo que su conducta, en vez de «santificar el
era imposible a la Ley, reducida a la im- nombre de Dios», que es la obligación de
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100 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

todo judío (cf. San. 74ab; según Mekhilta nómico, como en el religioso, político,
de Jitro 7 y Abot de R. Natán 39, es un pe- social, sexual, ecológico.
cado que no puede ser perdonado). Como
Con todo Pablo no ha cuestionado
es también la obligación de todo cristia-
aún, de modo definitivo, que la Ley no
no (Mt 6,9).
puede ser para nadie (tampoco para el ju-
Para fundamentar su acusación, Pa- dío) «camino de salvación». Pero sí ha
blo cita Is 52,5 (cf. Ez 36,20-22) en el v. preparado el camino para mostrar, en el
24: «Porque, como dice la escritura, el fragmento siguiente, que hay que cues-
nombre de Dios, por vuestra causa, es tionar las fronteras de principio que los
blasfemado entre las naciones». El texto se judíos ponen entre un judío y un pagano.
refería al hecho de que el pueblo de Dios
había sido llevado al exilio, provocando
que los paganos se burlaran del poder de 4. Dios juzgará al judío a pesar
Yahvéh. Pablo lo reinterpreta con ayuda de la circuncisión (2,25-29)
del nuevo contexto en que coloca la cita La argumentación de la segunda par-
(el pecado de los judíos), y aprovechando te del capítulo (vv. 17-29) está bien con-
que la traducción de los LXX ha añadido catenada, preparando la conclusión, que
«por vuestra causa». Pablo lo refiere a la sacará en 3,9-20, de que todo el mundo es
conducta negativa de los judíos, que pro- pecador:
voca, según el Apóstol, que los paganos
ultrajen a Dios. Los escándalos que de 1) Si los israelitas pecan gravemente,
vez en cuando aparecen en la Iglesia con- se colocan al mismo nivel que los pecado-
firman esta crítica de Pablo. res (vv. 17-24); 2) si Dios declara justos a
los seres humanos en función de la cir-
Con ello, se ve (y volverá a insistir en
cuncisión del corazón (vv. 25-29); 3) y si
ello en Rom 7) que Pablo no desprecia la
todos, incluidos los judíos, deben ser co-
Ley como revelación, sino que la ve co-
locados, de acuerdo con lo que revela la
mo un bien supremo y expresión de la
Escritura, dentro de la categoría de peca-
voluntad divina. Pero los judíos (aquí
dores (3,10-18), entonces podemos sacar la
aun no queda claro si se refiere a todos
conclusión de que no hay ningún estatuto
o solo a muchos) no cumplen, ni pueden
o privilegio religioso, incluido el judío, que
cumplir, la Ley, como muestran por acti-
pueda impedir la cólera divina sobre toda
va y por pasiva los textos del Antiguo
la humanidad que es pecadora.
Testamento, que Pablo (y sus interlocu-
tores) conocen bien. Fue el orgullo equi-
vocado, la falsa confianza en su elección
por parte de Dios, en su conocimiento
de la Ley y en el hecho de poseer el tem- Y
plo, lo que llevó a los judíos al exilio en «Así dice Yahvé: No se alabe el sabio por
Babilonia y a la destrucción del templo su sabiduría, ni se alabe el valiente por su va-
en el año 587 a.C., ya que no quisieron lentía, ni se alabe el rico por su riqueza; mas
escuchar las advertencias que los pro- en esto se alabe quien se alabare: en tener
fetas les hacían en este sentido. Pablo seso y conocerme, porque yo soy Yahvé, que
piensa que lo mismo les está ocurriendo hago merced, derecho y justicia sobre la tie-
ahora, pues no solo mataron a Jesús (ver rra, porque en eso me complazco –oráculo de
Yahvé–. He aquí que vienen días –oráculo
Mc 12,1-12), sino que persiguen a su
de Yahvé– en que he de visitar a todo circun-
Iglesia, como él la persiguió también an- cidado que solo lo sea en su carne: a Egipto,
tes de su conversión. Pero lo que dice Judá, Edom y a los hijos de Ammón, a Moab,
aquí de los judíos vale también para to- y a todos los de sien rapada, los que moran en
da persona religiosa que vive una doble el desierto. Porque todas estas gentes lo son.
moral: defiende unos valores morales Pero también los de la casa de Israel son in-
muy elevados, pero no los encarna en su circuncisos de corazón» (Jr 9,22-25).
vida (cf. Mt 23), tanto en el ámbito eco-
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Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 101

Por ello resultan ineficaces los medios parecen retomar la fórmula del shema
religiosos judíos, previstos por la Ley de (Dt 6,4-5) y explicitarla con expresiones
Moisés, para lograr el perdón de Dios y equivalentes: «temer a Yahvé», «seguir
ser declarados justos. Pues la maldad ju- todos sus caminos», «amarlo», «servir a
día muestra que estos son también peca- Yahvé tu Dios con todo tu corazón y con
dores endurecidos, como el resto de la toda tu alma», «guardar los mandamien-
humanidad. Por eso Dios, ahora, ante el tos de Yahvé y sus leyes» (vv. 12-13).
fracaso del plan salvífico del Antiguo Tes- Pablo subraya en el v. 26, que la cir-
tamento, ha tenido que recurrir a otro ca- cuncisión no sirve de nada, si no se cum-
mino de salvación –un camino que es ple la Ley. Cumplir la Ley en cambio,
igual para todos, judíos y paganos– para aunque no se esté circuncidado, equivale
poder salvar a toda la humanidad. ante Dios a estar circuncidado. Por ello,
La tesis fundamental de Pablo en este el verdadero judío no es el que ha sido
fragmento es, por tanto, que «el verdade- circuncidado corporalmente, ni la verda-
ro judío lo es por dentro y la genuina cir- dera circuncisión es la que se realiza ex-
cuncisión es la del corazón, la que es obra ternamente en el cuerpo (v. 28). Solo el
del Espíritu y no de la letra, y cuya ala- que está circuncidado en el corazón, es
banza no viene de los hombres, sino de decir, el que cumple la Ley por obra del
Dios» (v. 29). Espíritu que le capacita para ello, merece
el título religioso de «verdadero judío» (v.
• La circuncisión era la nota funda- 29). Pablo había escrito ya a los Filipen-
mental que daba identidad al judío, sepa- ses: «La verdadera circuncisión somos
rándolo del gentil. Proviene de un manda- nosotros, los que tributamos un culto na-
to explícito de Dios (Gn 17,9-14). Es un cido del Espíritu de Dios y hemos puesto
distintivo de la resistencia nacional judía nuestro orgullo en Jesucristo, en lugar de
contra la persecución religiosa de los se- confiar en nosotros mismos» (Flp 3,3; cf.
léucidas (1 Mac 1,48.60-61; 2,46; 2 Mac Gal 6,15s).
6,10). Para Jub 15,33 (cf. 15,25-34), es una
exigencia de «toda la ley» y se amenaza Pablo recuerda aquí, además, que los
con graves penas a los que no se circunci- verdaderos judíos, aunque sean en prin-
den (cf. CD 16,6). Por eso encontró Pablo cipio «paganos», son los que en el juicio
tanta oposición por parte de los judeocris- final juzgarán a los pecadores, judíos o
tianos más conservadores de la Iglesia no, porque ellos sí habrán cumplido la
de Jerusalén, pues veían en el evangelio de voluntad de Dios expresada en la Ley.
Pablo, que no exigía la circuncisión de los En todo caso queda claro, cuando in-
paganos para pasar a formar parte del dica en el v. 29 que «la alabanza no viene
pueblo de Dios, una traición al pueblo ju- de los hombres sino de Dios», que hasta
dío y una infidelidad grave a lo mandado el día del juicio final no se revelará la
por la Ley. Pablo señala aquí que no niega realidad más honda de los seres huma-
el valor de la circuncisión (v. 25), en con- nos, aunque ahora esta realidad ya em-
tra de lo que le atribuían sus adversarios pieza a manifestarse en sus obras (Rom
según Hch 21,21 (textos polémicos como 2,16; 1 Cor 4,5; también Mt 6,4.18). Por
Gal 5,6.11-12.15 podían llevar a pensar tanto, aunque la conciencia no nos acu-
eso de Pablo), sino solo su eficacia salvífi- se, ello no significa que no podamos
ca, dado que no ha impedido que los ju- equivocarnos en nuestro juicio sobre no-
díos pecaran. sotros mismos y, por supuesto, sobre los
• Circuncisión del corazón: Es una demás.
fórmula que encontramos en el Antiguo Constatamos, pues, una vez más, cómo
Testamento (Dt 10,16; 30,6 y Jr 4,4; Lv Pablo insiste en el juicio de Dios (ver tam-
26,41; Ez 44,7.9) y en Qumrán. En Dt bién 14,10), que se manifestará en el día
10,16, «circuncidar vuestro corazón» re- de la cólera, cuando Dios juzgue a cada
sumen los versos anteriores (12ss) que uno según sus obras (2,6). Pues Pablo no
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102 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

abandonó nunca la convicción –en contra El supuesto interlocutor judío le obje-


de la calumnia de sus adversarios (3,8)– de ta a Pablo que su evangelio implica que
que la justicia de Dios reclama un com- ser judío, ser el pueblo elegido por Dios, no
portamiento correspondiente por parte comportaría ninguna ventaja (v. 1). Pablo
de su pueblo. Si Pablo critica la justicia subraya que no quiere cuestionar la ven-
«de las obras», no lo hace porque esta se taja del judío (vv. 1-2), que ha recibido las
preocupa de la ética, sino porque, de he- promesas de Dios, pues esto sería cuestio-
cho, no funciona. Como señala en 3,19-20, nar la fidelidad de Dios a sus promesas
la Ley no «justifica», no capacita para ha- en contra de lo que afirma el Antiguo Tes-
cer el bien (¡tampoco lo justifica la «ley tamento (Ex 34,6; Nm 23,19; Dt 7,9; Is
natural»!), sino que da solo el conocimien- 49,7; Os 2,19-23; Sal 33,4; Lam 3,23) y en
to del pecado (Rom 3,19-20; 7,7-25; Gal el Nuevo Testamento (Rom 1,9; 10,13; 2
3,21). Y ello es así por razones profundas Cor 1,18; 1 Tes 5,24).
(teológicas). Pues la obediencia a la Ley,
impuesta desde fuera y movida por interés Pero estas promesas no garantizan la
egocéntrico (busca el mérito), no produce salvación del judío, si obra mal (vv. 3-4),
una obediencia auténtica. como tampoco –y esto está implícito en la
reflexión de Pablo– se la garantizan por sí
En cambio, la justicia que se basa en solas al cristiano. Aquí la argumentación
la fe en Dios, que nos salva por Jesucristo no es aún completa, pero prepara lo que
crucificado, abandona el esfuerzo que se dirá luego en Rom 9–11, sobre el signifi-
centra en uno mismo, de modo que así, cado del pueblo de Israel como raíz del
por don de Dios, uno queda liberado para pueblo de Dios, en el cual han sido inser-
ser «obediente de corazón» (6,17) a la vo- tadas las iglesias cristianas. Allí explicará,
luntad de Dios que la Ley expresa. Esto no más ampliamente, el significado del tro-
significa, naturalmente, que hay que ha- piezo de Israel, que no ha querido aceptar
cer el mal para que venga el bien (contra a Jesús como Hijo de Dios. Pero lo que
esta falsa interpretación protesta Pablo en queda fuera de duda es que Dios es veraz,
3,8). Pero para recibir la justicia de Dios, es decir, fiel a sus promesas, a la Alianza
del único modo que es posible obtenerla, (Sal 89,2.6.9.15.25.34).
como don puramente gratuito de Dios, el
hombre necesita ser consciente de su pe- Israel consideró siempre como su
cado (3,9-20: ¡todos han pecado!), evitan- gran prerrogativa, con respecto a los
do así su falsa autoafirmación frente a otros pueblos, el que Dios hubiera habla-
Dios. Pues mientras el hombre no se con- do con él (Dt 4,7-8; Sal 147,19-20; 103,7).
vence de que ha pecado, quiere ensalzar- En todo caso, la Ley que Dios confió, por
se a sí mismo frente a Dios. elección generosa y gratuita, a su pueblo
Israel para, a través de él, salvar a todos
los pueblos de la tierra, es algo bueno y
5. Dios juzgará al judío a pesar de la válido para siempre, como veremos en
fidelidad de Dios a Israel (3,1-8) Rom 7. Y es un regalo de Dios a Israel que
se sirve en primer lugar de este pueblo
Este fragmento está bien estructurado para hablar a través de él con toda la hu-
con cuatro preguntas escalonadas (vv. manidad. Si ahora no sirve de nada, y re-
1.3.5.7) que culminan en la afirmación sulta más bien negativa, esto no se debe a
del adversario de que con su teología Pa- una veleidad de Dios. Es consecuencia
blo lo que está fomentando es que se del hecho de que la incredulidad y mal-
haga el mal para que así brille con más dad de los judíos ha vuelto, de hecho, a la
fuerza la bondad de Dios. Con lo cual las Ley inservible, por lo que no puede ser ca-
obras malas se deberían convertir, conse- mino de salvación para nadie (Rom 7).
cuentemente, en positivas a los ojos de
Dios y no merecerían, por tanto, la con- Lo que Pablo quiere mostrar aquí es
denación en el juicio final. Pablo reaccio- que las promesas de Dios (la fórmula «las
na con fuerza frente a estas objeciones. palabras de Dios» es un modo judío de
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 103

Juicio de Dios sobre el judaísmo (2,1–3,8) 103

designar la revelación de Dios en el Anti- La respuesta de Pablo ha de ser nega-


guo Testamento: cf. Heb 5,12; 1 Pe 4,11), tiva, pues si algo es evidente desde el An-
no son jamás un cheque en blanco que ga- tiguo Testamento (y aquí Pablo cita como
rantice la salvación. Pues el conocimiento muestra de ello el Salmo 51,6: «Tus pala-
de la Ley (2,13) no garantiza que el judío bras mostrarán que eres fiel y triunfarás
obre el bien, ya que Dios respeta la liber- de todo el que te lleve a juicio») es que
tad del ser humano. Y este, como veremos Dios siempre es fiel a su palabra, a sus
en 5,12, nace en un mundo en el cual to- promesas.
dos, en principio, pecamos. Lo cual lleva- El adversario, sin embargo, no se da
rá al judío también a pecar. por satisfecho. Todo lo contrario. Quiere
Y esto es así porque, como ya ha de- poner ahora en cuestión (v. 5) la argumen-
mostrado Pablo, Dios es imparcial (2,11) tación paulina diciendo que, si es así, es
y realiza el juicio de acuerdo con las decir, si el pecado de la humanidad posibi-
obras de cada uno (2,6-8). Por tanto, si lita que Dios revele al máximo su fidelidad
uno actúa mal, las promesas no solo no le a las promesas y su fuerza salvadora, ¿no
sirven de nada, sino que aumentan su sería Dios injusto al reaccionar negati-
responsabilidad ante Dios. Por eso Dios vamente frente a las obras malas del ser
es justo, si descarga su cólera sobre toda humano, ya que estas en el fondo favorecen
la humanidad, ya que es pecadora, men- sus propósitos de mostrar su verdadero ser?
tirosa, como subraya en 3,4. Dios, en Pues, con su pecado, le da a Dios la oca-
cambio, es fiel en el sentido de que nun- sión para poder mostrarse realmente mise-
ca falla a la Alianza que realizó con su ricordioso y fiel. Pablo, obviamente, tiene
pueblo en el Sinaí, cuando le prometió que negarlo (v. 6), pues daría una imagen
que haría de ellos su pueblo, un pueblo sesgada del ser de Dios y del significado de
sacerdotal, un pueblo santo (Ex 19,3-6). las acciones humanas.
El ser humano, por el contrario, es men- Pero el adversario vuelve a la carga
tiroso (Sal 116,11), en cuanto continua- señalando (v. 7) que, si su injusticia sir-
mente está rompiendo la Alianza que ha- ve para resaltar la justicia de Dios, enton-
bía aceptado en el Sinaí (Ex 19,7-8). No ces, la consecuencia de la tesis de Pablo
se trata aquí de una afirmación gratuita –él lo denomina una calumnia– sería que
de Pablo, sino que puede verse por la his- es bueno hacer el mal, pues de él se sigue
toria del pueblo de Dios en el Antiguo un bien mayor (vv. 7-8). Al fin y al cabo,
Testamento, por las denuncias de los pro- si Dios saca bienes de los males, ¿por
fetas y por el testimonio del Sal 116,11. qué me ha de pedir cuentas por los ma-
Pero ello no quita que Dios siga mos- les que hago?
trándose, también frente al (pueblo) pe- Aceptar esta interpretación de su pen-
cador, como misericordioso y fiel. De lo samiento implicaría para Pablo que su
contrario, no hubiera podido proclamar teología pondría en cuestión la ética y la
Pablo, en la tesis que encabeza la carta moralidad humanas. Significaría el fin de
(1,16-17), la buena noticia de que ahora la obligación humana de hacer el bien.
en el evangelio se ha revelado la justicia Significaría que a Dios el mal le es indi-
(salvadora) de Dios. Pues, como hemos ferente. Y que el fin justificaría los me-
visto, Dios se revela como «justo» (en el dios. Comportaría, por tanto, cuestionar
sentido bíblico) precisamente siendo fiel toda la enseñanza moral del Antiguo Tes-
a sus promesas a Israel, renovadas en Je- tamento y del evangelio. Se comprende,
sucristo (1 Cor 11,23-26), y, a través de él, pues, que Pablo diga en 3,8b que los que
dirigidas a la humanidad entera. dicen esto –y por tanto actúan en conse-
El adversario vuelve al ataque (v. 3) cuencia– se merecen realmente la conde-
preguntando si, en opinión de Pablo, la nación en el juicio final.
incredulidad de los judíos puede anular Como se trata de una cuestión impor-
la fidelidad de Dios. tante para Pablo, volverá sobre ella en
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 104

104 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Rom 6,15ss desde la perspectiva del cris- promesas hechas por Dios a los patriarcas
tiano, que ha sido justificado por la fe y y al pueblo de Israel. Pues vienen de Dios y
ha recibido el bautismo. Pablo no puede Él siempre es fiel a sus promesas y veraz
desarrollar aquí más a fondo las cuestio- (cf. 3,4; prepara los capítulos 9–11).
nes que apuntan en los vv. 5-8. Lo expli- Pero afirmar que Dios siempre es fiel a
cará más en profundidad en Rom 6–8. sus promesas, y, por tanto, a Israel, pare-
Con ello Pablo ha preparado la prueba ce contradecir la realidad que está vivien-
de Escritura que ofrecerá, a continuación, do Pablo. Me refiero al hecho de que el
en 3,10-18. Allí demostrará, por fin, que pueblo de Israel, como pueblo, se ha ce-
no hay ningún ser humano que no perte- rrado aparentemente a la predicación
nezca a la categoría de los «pecadores» cristiana, a la fe en Jesús de Nazaret como
(en contra de la ilusión farisea). Por eso la «hijo de Dios». ¿No habla eso, entonces,
Ley no da, de hecho, ninguna ventaja al en contra de la fidelidad de Dios a sus
judío. Y esa es, entonces, la conclusión fi- promesas o, por lo menos, en contra de su
nal de todo el fragmento (3,9-20). capacidad de poder realizar lo que ha pro-
Para Pablo, por tanto, que es y se en- metido al pueblo de Israel según el Anti-
tiende a sí mismo como un teólogo fiel a la guo Testamento?
tradición del Antiguo Testamento, resulta Pablo no puede dar aun aquí la res-
fundamental mostrar que no está cuestio- puesta definitiva a esta objeción. La dará
nando lo que enseña el Antiguo Testamen- en el texto central en el que explica «la
to, ni, por tanto, las ventajas del pueblo ju- justificación por la fe». Me refiero a 3,21-
dío en la historia de la salvación. Volverá a 31. Pero en ningún caso puede dar aquí
insistir en ello en 9,1-5. De hecho, el peca- por buena la suposición de que Dios no
do de Israel no anula, en principio, la bon- sea fiel a sus promesas. Iría radicalmente
dad y excelencia de la circuncisión, ni las en contra de su concepción de Dios.

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, Romanos, I, pp. 154-213 (si te interesa el significado de la con-
ciencia en Pablo, ver pp. 174-179); Legasse, Romains, pp. 161-236; Fitzmyer, Ro-
mans, pp. 296-332; Dunn, Romans 1–8, pp. 77-144; Moo, Romans, pp. 125-197; Je-
wett, Romans, pp. 192-252.
2. Eichholz, El Evangelio de Pablo, pp. 133-155; Lyonnet, Historia, pp. 53-64;
Rodelas, Pablo y la Ley, pp. 78-100.
3. Aletti, Israël, pp. 41-69; íd., Comment, pp. 54-78; Lyonnet, «Le “païen” au
“coeur circoncis” ou “le chrétien anonyme”», en Etudes, pp. 71-88; S. Westerholm,
«The Righteousness of The Law and the righteousness of Faith in Romans», In-
terpretation 58 (2004) 253-264.
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 105

Conclusión: Todos han pecado. Prueba de Escritura (3,9-20) 105

✎ Para seguir reflexionando


Lee Sant 2,14-26. Se ha afirmado que este texto va dirigido contra Pablo. A la
luz de lo que has visto en este capítulo, ¿crees que es así? Razona tu respuesta.
¿Cuál es, según Pablo, la ventaja religiosa del judío? ¿Es un privilegio que lo
separe de los demás grupos religiosos? ¿Por qué el judío de cara al juicio final no
aventaja al pagano? ¿Por qué muestra Pablo al judío que él es por lo menos tan
pecador como el pagano?
Si Pablo escribiera a tu comunidad, ¿qué le reprocharía? ¿Cómo interpelaría
Pablo a nuestras iglesias?
Un proverbio romano dice: «Todo hombre lleva dos sacos, uno delante con las
faltas del vecino y otro detrás con las suyas». ¿Conoces algún proverbio que ayu-
da a comprender mejor el pensamiento que Pablo ha desarrollado aquí?
¿En qué sentido son los judíos el pueblo escogido de Dios? ¿Qué ventajas tie-
ne por ello? ¿En qué sentido, lo que Pablo dice a los judíos es también válido para
los cristianos?
¿En qué se basará Dios para juzgar a los seres humanos en el juicio final?
¿Dónde está la bondad de los seres humanos a los ojos de Dios?
Lee textos como Salmo 78,5-8; Isaías 1,11-17; Oseas 11,1-4; Amós 2,1-8: ¿qué
ideas paulinas verías confirmadas por estos textos?

3. Conclusión: Todos han que tanto los paganos como los judíos
son pecadores. El pecado afecta univer-
pecado. Prueba de salmente a todos.
Escritura (3,9-20)
Pablo saca aquí el balance de lo que ha 2. Características literarias
ido reflexionando hasta ahora. Para poder – Con una «cadena», que contiene
mostrar la validez universal de su evange- textos de Escritura o «florilegio litúrgico»
lio de la justicia (salvadora) de Dios, ope- (vv. 10-18), se prueba la acusación pauli-
rante en el evangelio (1,16-17), como ca- na de que todo el género humano es cul-
mino único de salvación para todos (lo pable (los textos están sacados funda-
expondrá en 3,21-31), tenía que desmontar mentalmente de los Salmos e Isaías).
la falsa confianza del judío en la Ley como
camino de salvación. Lo ha hecho muy pe-
dagógicamente, mostrando primero el
pecado del mundo pagano (1,18-32) y, lue-
Preparamos la lectura
go, haciendo caer en la cuenta al mundo Para Pablo es importante, en este mo-
judío que también él es pecador. Pero aún mento de su reflexión, que pueda conven-
no ha mostrado que todo pagano y todo ju- cer al judío de que, por el hecho de serlo,
dío es pecador. Es lo que va a hacer aquí no tiene ninguna ventaja religiosa frente al
con ayuda de la Escritura. pagano con respecto a la posibilidad de
hacer el bien y de obtener, por tanto, la sal-
vación en el juicio final o escatológico (v.
Guía de lectura 9). Es verdad que Israel sigue siendo el
pueblo escogido históricamente por Dios
1. Propósito de Pablo para realizar su proyecto y al que Él le
– Sacar las consecuencias de la acu- confió sus palabras, sus promesas. Pero
sación que ha hecho en 1,18s y 2,17ss de ello no le quita su responsabilidad ante
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 106

106 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

Dios, si no ha sido capaz de cumplir lo que tero debe reconocerse culpable ante Dios. 20Por-
prometió cumplir cuando selló la Alianza que nadie alcanzará la salvación divina por el
(Ex 24,7-8). Dado su pecado, Dios no le cumplimiento de la ley; el papel de la ley era ha-
puede declarar justo en el juicio con base cernos conocedores del pecado.
en méritos propios, obtenidos por el he-
cho de cumplir la Ley. En contra de lo que
él cree, la ley no puede ser en ningún caso Comentario
camino de salvación para nadie, como Pablo utiliza en los vv. 10-18, proba-
mostrará más claramente en Rom 7. Lo blemente, un florilegio litúrgico (contie-
único que puede aportar es dar a conocer ne retoques pequeños en relación a la tra-
lo que es pecado (cf. 7,7). En todo caso, el ducción griega de los LXX), para mostrar
reto que se le plantea a Pablo, si quiere que el Antiguo Testamento revela que
mostrar el valor universal de la muerte de todo el mundo es pecador. El pecado apa-
Cristo, es probar que, al margen de Cristo, rece desde diversas facetas (acciones y
el pecado tiene atrapada a toda la huma- omisiones, pensamientos e intenciones,
nidad. Y lo hace de la manera que puede palabras y actitud frente a Dios). El pun-
resultar más convincente para su adversa- to de enlace de todos ellos es el hecho de
rio judaizante: mostrando que esta tesis se que van unidos a diversas partes del cuer-
encuentra ya afirmada en el Antiguo Tes- po: garganta y labios (v. 13), boca (v. 14),
tamento. pies (v. 15), ojos (v. 18). En 7,23s Pablo
hablará de la «ley del pecado» que se en-
raíza «en sus miembros», en su «cuerpo
de muerte», y lo esclaviza.
Leemos el texto
Los pecados de la lengua tienen en este
La Escritura afirma que todo el mundo florilegio un amplio desarrollo (vv. 13-14),
es pecador porque, siguiendo la tradición del Antiguo
9 Testamento (Sal 12,3-5; 50,19-20; 52,4-6;
Por tanto, ¿qué? ¿Tenemos ventaja los ju-
120,2-3; Prov 10,18-21; 26,22-28), el autor
díos? No del todo, ya que hemos demostrado que
es consciente de los daños que se pueden
tanto judíos como no judíos, todos están bajo el causar con las palabras. En cuanto al
pecado, 10como dice la Escritura: tema de la paz, importante para Pablo
No hay ni siquiera un justo (Prov 7,20; Sal 143,2), (Rom 12,18), es especialmente significati-
no hay un solo sensato, vo en Roma, que se preciaba –sin razón,
11
no hay quien busque a Dios. como criticará duramente el Apocalipsis–
12
Todos andan extraviados, a una pervertidos. de haber logrado la Pax Romana en el
mundo conocido. Por último, en el v. 18
No hay quien haga el bien, ni uno siquiera (Sal sale un tema que para nuestra sensibili-
14,1-3; 53,2-4).
dad y cultura moderna occidental resulta
13
Sepulcro abierto es su garganta, difícil de comprender. Me refiero al moti-
fuente de engaños su lengua, vo del «temor de Dios», sobre todo si se le
veneno de serpientes hay bajo sus labios (Sal 5,10; entiende en el sentido poco bíblico, no
140,4), raro en el catolicismo antes del concilio
14
su boca rebosa maldición y acritud (Sal 10,7). Vaticano II, de tener miedo a Dios como si
15
Rápidos son sus pies vara verter sangre (Prov fuera un juez terrible e imprevisible (en
1,16), este sentido lo entienden dos textos y, por
16
desolación y miseria en sus caminos. ello, lo excluyen de la relación del cristia-
17
no con Dios, en Rom 8,15 y 1 Jn 4,18).
No conocieron la senda de la paz (Is 59,7-8), Pero en general, no hay que entender te-
18
ni hay temor de Dios ante sus ojos (Sal 36,2). mor en el sentido que tiene ahora en espa-
19
Ahora bien, sabemos que lo que dice la ley, ñol esta palabra. Detrás de ella está la con-
lo dice para quienes están bajo la ley. Con ello cepción bíblica positiva, que encontramos
todo hombre queda en evidencia y el mundo en- también en el Nuevo Testamento (Lc 1,50;
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Conclusión: Todos han pecado. Prueba de Escritura (3,9-20) 107

18,2.4; 23,40; Hch 9,31; 10,2.22.35; Pablo habla aquí del pecado en singular
13,16.26; 2 Cor 5,11; Col 3,22; 1 Pe 2,17; al inicio del fragmento (v. 9), tal como sue-
Ap 14,7; 19,5), de la experiencia de la le hacer en otros lugares, porque él conci-
grandeza de Dios que produce reverencia, be el pecado, de un modo casi personifica-
respeto amoroso, en el ser humano, por do, como un poder que domina el mundo
ejemplo ante la revelación de la actuación desde que Adán lo introdujo en él (Rom
salvífica del Dios trascendente en relación 5,12). Por eso dice que todo el mundo está
con su pueblo (Dt 10,12.20). Por eso el te- «bajo el pecado» (cf. también 7,14). El pe-
mor, bien entendido, es el origen de la sa- cado tiene al pecador cogido entre sus ga-
biduría (Sal 111,5.10; Prov 1,7; Eclo 1,14). rras, lo domina, incluso contra su voluntad
El motivo de la pecaminosidad uni- (5,12.20-21; 6,6.12.14.16-17; 7,8-11; Gal
versal no es nuevo. Se encuentra ya en el 3,22). Le incapacita para conocer a Dios y,
judaísmo: «muestra a todos tus hijos que por descontado, para cumplir su voluntad,
nadie que es de carne es justo ante el Se- expresada en la Ley. Debido a la conexión
ñor» (1 Hen 81,5; cf. 4 Esd 7,46; 8,35-36; indestructible entre una acción y las con-
1QH 9,14-15; 12,31-32; 4,29-31; 7,16-18). secuencias que ella desencadena, Pablo
Pero en estos textos, a diferencia de Pa- piensa que los pecados tienen una fuerza
blo, el motivo sirve para mostrar la dis- negativa muy eficaz que acaba perjudican-
tancia entre el justo y el impío. En los do al que los comete y a su entorno. Ello ha
Salmos, el devoto se vuelve a Dios en es- encerrado a los seres humanos, que for-
pera de su justificación como justo. man una unidad, en un círculo vicioso que
no les deja abrazar libremente el bien. Por
Aquí, en cambio, Pablo quiere quitar- eso no buscan al Dios verdadero, no se de-
le al que se cree justo toda posibilidad de jan orientar por su palabra iluminadora.
poderse considerar como tal. Pues, como
dirá luego Pablo en 3,28 (cf. Gal 2,16), el En este texto de Romanos, no se con-
ser humano solo puede llegar a ser bueno trapone aun la «propia justicia» a la de
y obtener la salvación por la fe. También Dios, como ocurre en Rom 10,3 y Flp 3,9,
Séneca lo había afirmado: «ningún varón sino que Pablo aquí lo que pretende es que
es bueno sin Dios» (Epistula 41,2). Y en el judío tome conciencia de que es real-
De ira III 26,4 dice: «todos nosotros so- mente pecador y que, por tanto, no se fun-
mos atolondrados y descuidados, todos damente en sus privilegios histórico-salví-
somos poco de fiar, pleitistas, ambiciosos ficos.
[...] todos somos malos [...]. Vivimos co- En todo caso, queda claro en los vv.
mo malos entre los malos». 19-20 que el juicio sobre la pecaminosi-
dad universal tiene como destinatario
Y privilegiado al «judío», ya que lo que dice
el Antiguo Testamento lo dice para los ju-
«Da a conocer todo a tu hijo Matusalén díos. Pero incluye también al no judío,
y muestra a todos tus hijos que ninguna como es de esperar en una carta dirigida
carne es justa delante del Señor, pues él es a una comunidad cuya mayoría es de ori-
su Creador» (1 Hen 81,5). «¿Quién hay en-
gen pagano y a la que Pablo quiere enri-
tre los vivientes que no peque? ¿Quién entre
quecer con su reflexión teológica.
los nacidos de mujer que no haya sido infiel
a tu alianza?» (4 Esd 7,46). «Pues en ver- La conclusión, pues, de este fragmento
dad, no hay nadie entre los nacidos de mu- presenta una tesis fundamental paulina,
jer que no haya pecado; nadie entre los vi- sin la cual no se comprendería bien el
vos que no haya transgredido. Porque tu significado de la cruz de Cristo, que Pablo
justicia y tu bondad se revela en que te com- desarrolla en 3,21-26: «Todo el mundo debe
padeces de aquellos que no tienen tesoro al- reconocerse culpable ante Dios» (3,19b).
guno de obras buenas» (4 Esd 8,35s). «Na-
die es justo en tu juicio y nadie inocente en Pero Pablo quiere preparar el paso si-
tu proceso» (1QH 9,14s). guiente en su reflexión teológica que
apunta a la «justificación por la fe de Cris-
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108 La antítesis del proyecto de Dios (Rom 1,18–3,20)

to» (3,21-31). Por eso añade ya aquí, de su Pablo interesado en mostrar las semejan-
cosecha, una fórmula que, como pode- zas, también desde el punto de mira reli-
mos ver sobre todo por Gal 2,16; 3,2.5.10 gioso, entre los diversos grupos humanos.
(también en Rom 3,28; y está implícita en Aprovechando que la formulación «por
Rom 3,27; 4,2.6; 9,12.32; 11,6), tiene un las obras de la Ley» se encuentra también
tono polémico contra los judaizantes y los en Qumrán, y que la fórmula se encuentra
judíos, que interpretan mal, según él, la ya en la carta a los Gálatas (2,16; 3,2.5.10),
manera como se manifiesta la justicia de donde Pablo se enfrentaba a los judaizan-
Dios. Es la fórmula «por las obras (es de- tes, que querían imponer la circuncisión y
cir, por el cumplimiento) de la Ley». Con las normas cultuales judías a los paganos
ello Pablo indica claramente que no son que se convertían, los partidarios del «nue-
nuestras obras buenas las que obtienen vo paradigma» en la interpretación de Pa-
que Dios nos declare justos y nos trans- blo defienden que la fórmula se refiere, no
forme por dentro para que podamos ha- a las obras de la Ley en general, morales y
cer el bien (si todos somos pecadores, el cúlticas, sino solo a las prescripciones cúl-
camino nos quedaría entonces cerrado), ticas que dan identidad, separan, a Israel
sino que, como ha anunciado en 1,17, es de los otros pueblos. Concretamente se tra-
el fruto de la justicia salvadora de Dios. taría de la circuncisión, la guarda del sába-
Se trata de una tesis que tenía que re- do y las normas de pureza cúltica y ali-
sultar sumamente provocadora para un ju- mentaria.
dío piadoso. Pues implica que la Ley no Evidentemente, el cumplimiento de es-
puede ser jamás camino de salvación. A lo tas normas no otorga la justificación para
más, ayuda al pecador a tomar conciencia Pablo. Pero, como veremos a lo largo de
de su situación (7,7-25), lo cual puede ser esta Guía de lectura (sobre todo a propó-
un primer paso –pero solamente eso– para sito de 3,21-31 y 7,1-25), Pablo no comba-
abrirse por la fe al don de la gracia de Dios te en Romanos solo la pretensión judía de
que le transforme por dentro. Pablo ha que se puede obtener la justificación gra-
añadido el «por las obras» (ver también cias al cumplimiento de las leyes específi-
Rom 3,28; 9,32; Gal 2,16; 3,2.5.10) debido camente judías, que separaban a Israel de
a su conflicto con los cristianos judaizan- los otros pueblos. Su intención es más
tes que querían imponer a los cristianos de honda y radical. Dada la situación univer-
origen pagano el rito de la circuncisión y sal de pecado, que atenaza a toda la hu-
las normas cúltico-rituales del judaísmo manidad, nadie puede hacer el bien por
(Gal 2,3; 5,2.6.11; 6,12-13.15). Pero eso es sus propias fuerzas. Se ha de dejar regalar
lo que Pablo en Romanos quiere cuestio- la posibilidad de hacer el bien, condición
nar radicalmente con su indicación de la de la salvación al final de la vida, cuando
inutilidad de la circuncisión para poder comparezcamos ante Dios, por la acción
cumplir la Ley y obtener la salvación. Con previa y gratuita del amor de Cristo en la
ello, lo que sobre todo excluye es la pre- cruz (3,21-26). No aceptarlo es lo que Pa-
tensión judía de que la circuncisión y la blo denomina el «orgullo» religioso de la
Ley, signos de la Alianza, le otorguen un persona que cree que por sus propias fuer-
privilegio especial de cara a la justificación zas y méritos puede obtener la salvación.
y una protección especial en el juicio final. Y no aceptar la justificación al margen de
Pero, supuesto que también está conte- las propias obras comportaría que Cristo
nida aquí la pecaminosidad universal del hubiera muerto en vano para él. Si al ha-
pagano, se excluye también que por las blar de la Ley, Pablo se hubiera referido
«propias obras», o apoyándose uno en las solo a los preceptos que dan identidad a
obras que uno hace, como si fueran méri- Israel, no hubiera podido decir en 2,26
to propio y no don previo de Dios, se pue- que cuando un no circuncidado cumple
da obtener la justificación ante Dios. Por los preceptos de la Ley (evidentemente no
este principio queda, pues, excluido todo se refiere a los preceptos rituales), es como
tipo de orgullo religioso. Una vez más está si tuviera la circuncisión del corazón.
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 109

Conclusión: Todos han pecado. Prueba de Escritura (3,9-20) 109

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, Romanos, I, pp. 213-224; Légasse, Romains, pp. 236-254; Fitzm-
yer, Romans, pp. 333-340; Dunn, Romans 1–8, pp. 144-160; Moo, Romans, pp. 197-
217; Jewett, Romans, pp. 253-267.
2. Aletti, Comment, pp. 54-80.

✎ Para seguir reflexionando


¿Se puede decir hoy que «toda la humanidad es culpable» y que, en principio,
merece la ira de Dios en el juicio final? ¿Hasta dónde llega la responsabilidad hu-
mana? ¿Vale eso también para los cristianos? ¿En qué sentido?
¿Por qué tiene Pablo tanto interés en demostrar que todos somos pecadores?
¿Qué aporta la reflexión de Pablo en 1,18–3,20 para el diálogo con las religio-
nes?
¿Se puede decir que a Dios no le interesa la religión de una persona, sino los
hechos?
La visión del ser humano que presenta Pablo, ¿no es demasiado negativa?
¿Por qué la Biblia es tan crítica con el ser humano y con la historia del pueblo de
Dios? ¿Es válido hoy hablar así?
Pablo se queja de que los judíos no tienen «temor de Dios». ¿Qué significa?
¿Es bueno para los seres humanos tener «temor de Dios»?
04. La Antítesis 17/1/12 15:55 Página 110
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 111

V
Manifestación de la justicia de Dios
como redención y expiación universal
recibida en la fe (Rom 3,21-31)

El contexto anterior (1,18–3,20) ha Guía de lectura


mostrado que todo el mundo es pecador y
que la Ley de Moisés no puede ser camino 1. Elementos literarios
de salvación para salir de este callejón sin
– Estilo proclamatorio. Los vv. 25-26
salida en el que el ser humano se ha ence-
explican el modo como Dios realiza la re-
rrado. Pues la Ley da solo el conocimiento
dención de todo el mundo y la finalidad
del pecado, pero no la capacidad para sa-
de la misma. El motivo de la justicia sal-
lir de él (3,20). El texto actual (3,21-31)
vadora de Dios forma un quiasmo que
mostrará cuál es el camino escogido por
enmarca todo el fragmento (vv. 21-22 y
Dios para liberar a la humanidad de la es-
25b-26): la revelación de la justicia de
clavitud del pecado. El contexto posterior
Dios encuentra su concreción definitiva
(4,1-25) indicará, con la ayuda de la figura
en el crucificado.
de Abrahán, que fue justificado por la fe,
independientemente de la Ley y de la cir- – En los vv. 25-26a Pablo incorpora,
cuncisión (Génesis 12), que Pablo es fiel a con ligeros retoques, una confesión de fe
la revelación de Dios, testimoniada en el tradicional que le ayuda a mostrar hasta
Antiguo Testamento. qué punto su evangelio concuerda bien
Conviene notar que los vv. 21-22 for- con la tradición.
man inclusión con 1,17, mostrando la
unidad fundamental de 1,16–3,31: Dios 2. Intención del fragmento
revela en la cruz de Cristo (vv. 21-26), de – Explicar cómo consigue Dios reve-
modo creador, su justicia salvadora como lar eficazmente su justicia salvadora en
«relación recta» (cabal) con «todos los un mundo que todo él está inmerso en la
creyentes». El fragmento está claramente realidad del pecado.
estructurado en dos partes:
– Mostrar el papel de la cruz de Cris-
a) 3,21-26: Tesis: Ahora se ha manifes-
to en la historia de la salvación con cua-
tado la «justicia (salvadora) de Dios» y es
tro efectos fundamentales: justificación y
accesible al creyente. Se obtiene gratuita-
redención del pecador, expiación y per-
mente, solo por la fe, en virtud de la reden-
dón de los pecados.
ción que se ha realizado en Cristo Jesús.
b) 3,27-31: Insistencia polémica: La
justicia salvadora solo puede obtenerse 3. Ideas teológicas básicas
por la fe, sin obras previas. Por ello que- – Anulación de la ley como camino de
da excluida la posibilidad del enorgulle- salvación, sin cuestionar su valor como
cerse de los méritos propios. revelación.
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 112

112 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

– Gratuidad absoluta de la salvación clarifican lo que esta significa. Por esto


que Dios posibilita a los seres humanos traduzco la palabra «justicia» añadiéndo-
pecadores. le el calificativo de «salvadora» para que
– La redención es la manera como se entienda mejor lo que Pablo quiere de-
Dios opera la liberación del pecador. cir cuando habla de «justicia». Incluye
tres aspectos: a) expresa una manera de
– Significado de la cruz como expia- ser de Dios; b) comporta una acción sal-
ción de los pecados (anulación del culto vadora de su parte; c) es un don.
del Antiguo Testamento).
– Papel de la fe en este proceso libe-
rador de Dios. Solo por la fe puede el ser Leemos el texto
humano apropiarse de los efectos salva-
dores de la muerte de Cristo en la cruz. 321Pero ahora, con independencia de la ley
[revelada en el Antiguo Testamento], se ha manifes-
tado la justicia salvadora de Dios, atestiguada por
1. Redención y expiación la Ley y los Profetas.
22
Justicia salvadora que, por medio de la fe de
universal en la cruz y en Jesucristo, alcanzará a todos los que crean.
de Cristo (3,21-26) Pues no hay distinción [entre los diversos grupos
de salvados, judíos o paganos]:
Preparamos la lectura 23
porque todos pecaron y todos están privados de
la gloria de Dios;
Este fragmento es el centro arquitec- 24
[pero ahora] Dios los declara [y hace] justos gra-
tónico y teológico de la carta a los Roma-
tuitamente por su gracia en virtud de la redención
nos. Nos da la quintaesencia de la doctri-
de Cristo Jesús,
na paulina de la justicia (salvadora) de 25
Dios y de su comunicación gratuita a los
a quien Dios exhibió públicamente [en la cruz]
creyentes por la fe, que es el contenido de como lugar de propiciación [del perdón de los
pecados obtenido] en su muerte, [y alcanzado] por
la buena noticia (o evangelio paulino) que
el Apóstol quiere desvelar a sus lectores. la fe,
para mostrar [así] su justicia salvadora perdonan-
• Pablo desarrollará en seis aspectos el do los pecados cometidos anteriormente [a la
contenido de la justicia salvadora, que se muerte de Cristo] por medio de su paciencia
26

revela en el evangelio, tal como él lo pre- [bondadosa],


dica: 1) Su relación con la ley de Moisés
para mostrar su justicia en el tiempo presente,
(v. 21). 2) Su universalidad (v. 22). 3) Su
necesidad (v. 23). 4) Su naturaleza y gra-
para ser él justo [fiel a la Alianza]
tuidad (v. 24a). 5) Su modo de revelarse y declarar [y hacer] justo al que [vive] de la fe de y
(vv. 24b-25a). 6) Su finalidad (vv. 25b-26). en Jesús.
• Para poder comprender lo que Pablo
dice aquí conviene tener presente lo que Comentario
hemos visto sobre la «justicia de Dios» a
propósito de Rom 1,17. Recordemos que Veamos, en primer lugar, una traduc-
la justicia de Dios no hay que entenderla ción comentada de los vv. 21-26 que pon-
en el sentido moderno de justicia distri- ga de manifiesto la trabazón interna y el
butiva (dar a cada uno lo que le corres- significado fundamental del texto:
ponde) o de justicia penal. El trasfondo es
21
el Antiguo Testamento, donde justicia (y Pero ahora ha sido manifestada (revelada es-
ser justo) está en relación con la Alianza catológica, definitivamente) la justicia salvadora de
y tiene que ver con la fidelidad de Dios a Dios al margen de la Ley (es la tesis paulina anun-
esta Alianza. Una fidelidad que brota de la ciada en 1,16-17),
bondad y misericordia de Dios, unos atri- atestiguada (sin embargo) por la Ley y los Profe-
butos que son paralelos al de la justicia y tas (hay dos testimonios, pues lo pide el contexto fo-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 113

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 113

rense [cf. Dt 19,15]; aquí se refleja la preocupación B para demostración de su justicia


de Pablo, el «progresista tradicional»).
C (antes) perdonando los pecados
22a
¿Qué significa «al margen» o «independien- cometidos anteriormente [a la
cruz] mediante la paciencia de
temente» de la Ley? Significa que el medio por el 26

cual se revela esta justicia de Dios es la fe «de» (o Dios


«en») Jesús 1. Y que la meta de esta revelación son
C’ 26b(ahora) para demostración de
todos los creyentes. Como el v. 21b ha interrumpi-
su justicia en el tiempo presente
do el texto, Pablo tiene que repetir ahora «justicia
de Dios»: B’ 26c para ser justo (para mostrar que él
es justo)
Justicia de Dios mediante la fe de y en Jesu-
cristo para todos los creyentes. A’ y justificar al que (vive) de la fe de/en Jesús
22b («en virtud de la fe de/en Jesús»).
¿Y por qué esto es así? Porque todos necesitan
de la justificación por la fe: Pablo desarrolla ahora el núcleo de
Pues no hay diferencia (alguna) [entre los que su pensamiento teológico, cuyo centro
son judíos y los que no lo son]. es el amor de Dios que se ha revelado al
23 máximo en el hecho de que Jesús, el Hi-
¿Y por qué no hay diferencia alguna [entre ju-
jo de Dios, dio su vida por nosotros en la
dío y gentil]? Lo ha mostrado en 1,18–3,20:
cruz (5,6-8). Con la muerte y resurrec-
Porque todos han pecado y están privados de ción de Cristo ha empezado la etapa de-
la gloria de Dios. cisiva de la humanidad, que ya el Anti-
24
¿Y cómo se realiza concretamente la revela- guo Testamento y el judaísmo habían
ción de la justicia de Dios, si todos han pecado? (Pa- anunciado para el fin de los tiempos (Is
blo recoge aquí algunos elementos de la Tradición): 56,1; 4 Esd 8,36). Ha habido, pues, un
cambio de época en la historia de la sal-
Justificados (es un pasivo divino: Dios es el que
vación revelada en la Biblia.
justifica a todos) gratuitamente por (mediante) su
gracia (Alianza renovada) Por eso Pablo empieza este fragmento
(¿de qué modo?) en virtud de la redención [que ha con la fórmula «pero ahora» (v. 21). Es
sucedido, que se obtiene] en Jesucristo. una fórmula típica del estilo paulino.
25
Aquí señala un cambio de época en la his-
¿Y CÓMO SE REALIZÓ ESTA REDEN- toria de la salvación, testimoniada en la
CIÓN [¿QUÉ LE COSTÓ A DIOS PODER Biblia (2 Cor 5,17: «si alguien vive en
PERDONAR LOS PECADOS Y ELIMI- Cristo es una nueva criatura. Lo antiguo
NAR SUS CONSECUENCIAS NEGATI- ha pasado, ha llegado lo nuevo»). Lo que
VAS]? LO EXPLICA EN UNA CONSTRUC- va a decir aquí es la antítesis de lo dicho
CIÓN CONCÉNTRICA: DIOS HA PUESTO hasta ahora en 1,18–3,20. La manifesta-
PÚBLICAMENTE [EXHIBIDO] A JESÚS ción de la justicia de Dios (3,21) se con-
COMO LUGAR (¿O INSTRUMENTO?) trapone, en el tiempo del evangelio (en el
DE EXPIACIÓN [PROPICIACIÓN] EN SU «ahora» de la salvación: ver 3,26; 5,9.11;
MUERTE EN LA CRUZ: 6,22; 7,6; 8,1.18; 13,11), a la revelación de
A al que Dios ha exhibido [públicamente] la ira de Dios (1,18), que es lo que la hu-
como lugar de propiciación en su sangre, manidad merece, cuando vive al margen
mediante la fe [añadido de Pablo], del evangelio.
Para lo que Pablo quiere explicar de la
nueva etapa religiosa es importante que
subraye que la manifestación definitiva de
1. Las dos traducciones son, en principio posi- la justicia de Dios ha acontecido «al mar-
bles, pues el texto griego emplea un genitivo que gen de la Ley» (v. 21; ver 3,28; 4,6), que era
puede referirse al sujeto (es la fe de Jesús la que po-
considerado por el grupo de judíos, a los
sibilita que Dios nos declare y haga justos) o al ob-
jeto de la fe (nuestra fe en Jesús); de momento de- cuales critica Pablo, como camino obli-
jemos abierta la cuestión hasta que no hayamos gatorio por el que había que pasar, si se
visto el significado de la misma. quería obtener la salvación de Dios.
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 114

114 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

Notemos que «ley» tiene distintos sen- lo que dice el evangelio paulino responde
tidos en Pablo, como comprenderemos fielmente a la tradición, a lo que ha que-
mejor cuando analicemos Rom 7: dado testimoniado, de parte de Dios, en el
a) uno es positivo: cuando se refiere a Antiguo Testamento.
«la ley y los profetas» como símbolo de la • Testimoniada: Tiene significado fo-
revelación de Dios en el Antiguo Testa- rense: la revelación de la justicia de Dios,
mento (3,21b; cf. 1,2); con exclusión de la Ley, es confirmada
b) el otro es negativo: cuando quiere –como acto jurídico definitivo o escatoló-
significar que es un poder (esto aparece en gico– por dos testigos (Dt 19,15): por la
7,1, donde va unida al pecado y a la muer- Ley misma (como «Escritura») y por los
te), que en nuestro mundo, dominado por Profetas, que representan la globalidad
el pecado, es manipulada por las fuerzas de la revelación del Antiguo Testamento.
hostiles al hombre para acrecentar su cul- Si antes la Ley hacía de fiscal en la situa-
pabilidad (3,21a). Por eso Dios, en su bon- ción de pecado, como vimos en 3,9 (cf.
dad misericordiosa, la pone «fuera de ser- 3,20; 2,12), ahora da testimonio de la jus-
vicio» a través de la cruz de Cristo. ticia salvadora.
De hecho, como ya Jesús había hecho Una vez ha mostrado la «novedad tra-
notar en sus críticas a los fariseos (Lc dicional» de su evangelio, lo primero que
18,9-14), la Ley corre el peligro, en la si- quiere indicar Pablo ahora es que la jus-
tuación actual del ser humano, que es pe- ticia de Dios es un don puramente gratui-
cador, de fomentar las actitudes legalistas to (v. 24), a fin de cuestionar las posibles
de los que quieran cumplirla como méri- pretensiones de los judíos «piadosos», los
to propio. cuales pueden pensar que, por el hecho
La revelación de la justicia de Dios ex- de ser judíos, están en una situación pri-
cluye, por tanto, la actividad, la eficacia, vilegiada ante Dios.
de la ley en el sentido anunciado ya en Pablo se pregunta cómo obtenemos este
3,20 (lo cual tenía que ser un escándalo don. Nos llega «por la fe de» y «por la fe
para los judíos). Pues si todo el mundo es en» Jesucristo (v. 22a), no por méritos pro-
pecador, la Ley, que no tiene fuerza para pios (como explicará luego). En este senti-
transformarlo internamente, ha de con- do, la fe no es algo abstracto, impreciso,
denar al pecador con validez escatológi- sino que tiene un claro contenido, marca-
ca. Se trata, entonces, de que la justicia do por la historia de Jesús de Nazaret. Y, a
salvadora de Dios actúe precisamente allí la vez –y esto es importante para Pablo–
donde la Ley maldice al pecador: anulando no privilegia a grupo alguno, sino que tie-
esta maldición. ne como destinatarios a «todos los creyen-
Pero el que el efecto de la Ley quede tes» (v. 22b). Quita, pues, toda barrera en-
anulado, no implica que la Ley misma sea tre judíos y paganos (Gal 2,28). Pues dado
anulada (3,21b y 3,31), pues antes de la que solo hay un Dios, solo puede haber
venida de Jesús la justicia de Dios se ma- una humanidad (Gn 1,27). Y nada justifi-
nifestaba por medio de la Ley y la Ley si- ca que una persona religiosa quiera sepa-
gue siendo santa (7,12). rarse de otra persona, creyente (en la pro-
Para Pablo es importante señalar dos pia religión o en otra) o no creyente, como
cosas en el marco de su polémica con los si fuera alguien privilegiado, aparte de los
judaizantes (ver Gálatas), que cuestiona- demás.
ban radicalmente su modo de entender el Si la ira en 1,18 se refería a todos, por-
evangelio, pues puede temer que sus ideas que todos pecaron (3,9), la fe se dirige,
sean populares también en Roma. En pri- ahora, en el texto que estamos analizan-
mer lugar, que la justicia salvadora de do, a todos los que creen en Cristo. Por
Dios «ha sido manifestada en la era testi- tanto la justificación no se obtiene por la
moniada por el evangelio», tal y como lo Ley, como camino «privilegiado» de sal-
predica Pablo. Y, en segundo lugar, que vación, propio de los judíos, sino por un
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 115

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 115

don de Dios que reciben los creyentes, co-


mo regalo, «por la fe de y en Jesucristo».
Y
A. González, «La fe de Cristo», RevLatTeol
Se trata de una fe que, según muchos in- 10 (1993) 63-74; K. Rahner y W. Thüsing,
térpretes de la carta a los Romanos, brota Cristología. Estudio teológico y exegético, Ma-
de la fe de Jesús. drid 1975, pp. 218-221 (este texto es de Thü-
• En 1,17, vimos que con el comple- sing); A. J. Hultgren, «Pistis Christou formu-
mento determinativo «de Dios» aplicado a lations in Paul», NovTest 22 (1980) 248-263;
L. T. Johnson, «Rom 3,21-26 and the Faith of
la palabra «justicia», que en griego se ex-
Jesus: An Investigation of the Narrtive Struc-
presa con un genitivo, nos planteaba pro-
ture of Galatins 3,1–4,11», CBQ 44 (1982) 77-
blemas de traducción e interpretación. 90; R. B. Hays, The Faith of Jesus Christ, Chi-
Aquí en el v. 22a volvemos a tener un pro- co 1983 (cf. Grand Rapids 22002, sobre todo
blema importante de traducción y de in- pp. 272-297); A. Schmied, «Jesus als Glau-
terpretación. A primera vista quizás esto bender», TheolGegt 26 (1983) 58-63; S. K.
nos pueda parecer poco importante. Pero Williams, «Again Pistis Xristou», CBQ 49
de su buena traducción depende, de he- (1987) 431-447; L. Ramaroson, «La justifica-
cho, la comprensión adecuada del texto. tion par la foi du Christ Jésus», ScSpir 39
Un genitivo puede determinar el nom- (1987) 81-92; íd., «Trois études recents sur
bre que califica indicando, o bien quién “la foi de Jésus” dans saint Paul», ScSpir 40
es el sujeto del nombre (genitivo subjeti- (1988) 365-377; M. D. Hooker, «Pistis Chris-
tou», NTSt 35 (1989) 321-342 (da el estado
vo), o bien quién es su objeto (genitivo
de la cuestión); Aletti, Comment, pp. 94-98;
objetivo). También es posible que indique
G. O’Collins y D. Kendall, «The Faith of Je-
ambos aspectos a la vez. En el v. 22a apa- sus», TheolSt 53 (1992) 403-423; A. Vanhoye,
rece el problema a propósito de la fór- «Pístis Christoû: fede in Cristo o affidabilità
mula «por la fe de/en Jesucristo». Si es un di Cristo?», Bib 80 (1999) 1-21; R. B. Mat-
genitivo subjetivo, entonces Pablo subra- lock, «Detheologizing the pístis Xristoû De-
yaría aquí que es por la participación en bate: Cautionary Remarks from a Lexical Se-
la fe de Jesús que el creyente puede obte- mantic Perspective», NovT 42 (2000) 1-23;
ner la justificación. Quedaría más claro íd., «“Even the Demons Believe”: Paul and
que la fe no es en absoluto obra humana, pístis Xristoû», CBQ 64 (2002) 300-318; J.
pues es la fe de Jesús, la que nos ha posi- Costadoat, «La fe de Jesús, fundamento de la
bilitado nuestra fe y la justificación. Si es fe en Jesús», TeolVid 48 (2007) 371-397; T.
un genitivo objetivo, entonces lo que Pa- Otero, «“Por fe”. Reflexión sobre la fe en san
blo subrayaría aquí es que el modo como Pablo», Burg 48 (2007) 341-369; V. Ricci, «La
el ser humano obtiene subjetivamente la fede di Gesù Christo in Rom 3,21-26», RivBib
justificación (objetivamente se la otorga 56 (2008) 61-85.
Dios gratuitamente en la cruz de Cristo)
es por la fe en Jesús, que, en todo caso, es
don de Dios, y no por el camino de las
obras, que manda la Ley de Dios. Ambas Razones para el genitivo subjetivo
ideas son, en principio paulinas y no se (fe o fidelidad de Cristo)
excluyen mutuamente. Por honradez con Algunas de las razones para interpre-
el texto, vamos a intentar clarificar cómo tar la fórmula como genitivo subjetivo en
quiso Pablo que entendiéramos el texto, Rom 3,21-26 son las siguientes:
si como genitivo subjetivo, como genitivo 1) En el resto de Romanos, el objeto
subjetivo, o como ambas cosas. de la fe es siempre Dios y no Cristo.
2) En el contexto aparece fe solamen-
Excurso: ¿Fe de Jesús o fe en Jesús te con genitivos subjetivos: la fe (la fideli-
en Rom 3,21-26? dad) de Dios (Rom 3,3) y la fe de Abrahán
Los textos paulinos en los que aparece (Rom 4,12.16).
esta fórmula los encontramos en Rom 3) El paralelismo entre «la fe de Jesús
3,22.26; Gal 2,16 (dos veces); 3,22 y Flp 3,9. [Iêsoû]» y «la fe de Abrahán» (4,16) habla
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 116

116 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

Y diante la fe de Jesucristo (Hijo de Dios) y


no por nuestra fe. En 3,21-26, Pablo, en
González (l.c. 67s) hace notar que «en el
Corpus Paulinum se emplea pístis [fe] con ge- contraste con 1,18–3,20, está mostrando
nitivo de persona veinticuatro veces, además la manera como se las arregla Dios para
de en los textos donde se habla de la pístis justificar a los seres humanos: el énfasis
Christoû. En veinte ocasiones se trata de la fe está en el don más que en su recepción.
de cristianos, dos veces se refiere el texto a la La revelación de la justicia de Dios no
fe de Abrahán, una vez a la fidelidad de Dios puede realizarse por algo que procede del
[cita Rom 3,3 y apunta la posibilidad de que
hombre (ni siquiera por la fe de los cris-
también 1,17], y en otra ocasión a alguien,
“un caso general” a quien la fe se le cuenta
tianos en Cristo), sino por algo que viene
como justicia (Rom 4,5). Por tanto, prescin- de Dios, la fe de Jesús, y que retorna ha-
diendo del caso en disputa, hay que decir que cia él en su «Hijo» único. La «fe de Cris-
la expresión pístis + genitivo es usada por Pa- to» es su obediencia hasta la muerte.
blo siempre en el sentido de un genitivo sub- 6) Como genitivo subjetivo es más fá-
jetivo. Esto ya sería suficiente para establecer cil entender Rom 3,25: No sería «propi-
que la carga de la prueba recae más bien so- ciación en su sangre, efectiva por la fe»
bre quienes quieren leer ahí un genitivo obje- (como proponen algunas traducciones),
tivo. En los LXX y entre los judíos helenís- sino «propiciación por su fe, su fidelidad,
ticos no era frecuente el uso del genitivo hasta la muerte». De hecho, Flp 2,7b-8
objetivo, sino que para ello utilizaban una habla de la fe/fidelidad de Jesús hasta la
preposición. Ciertamente, hay algunas excep- muerte de cruz.
ciones, incluso en el Nuevo Testamento (por
ejemplo en Mc 11,22). Pero jamás en Pablo, a 7) Pablo puede utilizar la noción de fe
no ser que alguno de los textos donde apare- en el mismo contexto y con distintas
ce la expresión pístis Iesoû Christoû diera pie significaciones, aunque mutuamente vin-
para esta lectura». culadas entre sí: como «recta relación» de
Dios con los hombres; como recta rela-
ción de Cristo con Dios; como recta re-
lación del hombre con Dios «por Cristo».
a favor del genitivo subjetivo. En 3,26, «el Por tanto, suponemos que, según Pablo,
que [procede] de la fe de Jesús» ha de ser existe una fe de Dios como «fidelidad» (a
entendido como paralelo al «al que [pro- las promesas), es decir, como noción pa-
cede] de la fe de Abrahán» en Rom 4,16. ralela a justicia, entendida como recta re-
En ambos casos, aparece la mentalidad lación de Dios para con los hombres (la
«corporativa». En 3,26 significa, por tan- prueba más clara es Rom 3,3). La fe (fide-
to, «a partir de la fe comunicada por me- lidad) de Dios (y su justicia) se revela en la
dio del Espíritu a los que están-en-Cristo» fe de Cristo y se traduce, en el ámbito de
(W. Thüsing). De hecho, en Heb 12,2 se la actuación humana, en la «obediencia»
habla de Jesús como del «iniciador y con- de Jesús.
sumador de la fe». También Mc 9,23 pa-
8) Rom 3,21-22 ha de ser interpreta-
rece pensar en la fe de Jesús.
do desde la visión cristológica de la justi-
4) En caso de interpretarse como ge- cia que aparece claramente en 1 Cor 1,30:
nitivo objetivo, tendríamos en 3,22 una Cristo fue hecho por nosotros justicia de
reduplicación, si traducimos por fe en Je- Dios. La «recta relación» de Dios para
sucristo. Ya que tanto aquí, como, a con- con sus elegidos se manifiesta en que
tinuación, la expresión «los que creen», Dios les revela eficazmente «en Cristo» la
se referiría a la fe de los cristianos (en respuesta (es decir, la recta relación de
Romanos, y en Pablo en general, creer en los elegidos para con él), haciendo así po-
Jesús es lo mismo que ser creyente). sible al hombre esta misma respuesta:
5) Según 3,22, se ha revelado ahora la • la misericordia y fidelidad de Dios
justicia de Dios. Es bastante obvio pensar se revelan en Cristo, que cumple la vo-
que la justicia de Dios se manifestó me- luntad de Dios en la obediencia hasta la
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 117

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 117

muerte y así muestra el camino hacia «la trata de un genitivo subjetivo (¡pero en
vida para Dios» (Rom 6,10): línea «des- Rom 4,16 no es así! Y Pablo puede utili-
cendente»; zar sin artículo el genitivo subjetivo).
• «en Cristo», es decir, en la comuni- 8) No se trataría tanto de una deter-
dad con Cristo, creada por el Espíritu, el minada actitud del hombre por la que
creyente puede llegar a ser «justicia de este obtendría la justicia, cuanto de la fe
Dios» (2 Cor 5,21), puede «vivir en Cristo salvífica en Dios, por la cual los pecado-
para Dios» (Rom 6,11): línea «ascenden- res pueden participar de Dios. Sería la fe
te». «Ser justo» «a partir de la fe» (o, según «quae creditur» (el contenido de la fe),
Rom 3,26, «a partir de la pístis de Cristo») como bien nuevo de la salvación, como
equivale, de hecho, a «vivir en Cristo para mensaje de la fe (Gal 1,23; 3,23.25; Rom
Dios» y «dejarse impulsar por el Espíritu» 10,8: palabra de la fe).
(Gal 5,18; Rom 8,14).
9) Cuando se menciona solo a Jesús Conclusión
(sin añadir, «el Cristo», como ocurre aquí
en el v. 26), se suele acentuar su identidad Pablo interpreta la fórmula primaria-
humana (Rom 8,11; 1 Tes 1,10; 2 Cor 4,10- mente como un genitivo subjetivo («la fe
14). En este supuesto, la historia concreta de Jesús»), y no meramente como un ge-
de Jesús, expresión de su fe, adquiriría un nitivo objetivo («la fe en Jesús»). Pero,
significado mayor para nuestra fe. como en la fórmula «justicia salvadora de
Dios», y dado que la fórmula griega per-
10) Dinamiza la fe del creyente hacia mite ambos matices, podemos suponer
la práctica de la justicia, como Jesús. que Pablo quiere que el matiz de «la fe en
Jesús» resuene también aquí.
Razones para el genitivo objetivo
(fe en Cristo) Papel de la muerte de Cristo
Las razones que suelen darse serían en la revelación de la justicia de Dios
las siguientes: Volvamos ahora a tomar el hilo del
1) Hay razones gramaticales que per- texto. El oyente se puede preguntar por
miten interpretarlo así. qué el camino para gozar del don de la
2) La fe en Cristo da un buen sentido justicia de Dios pasa ahora por Jesucristo.
a los textos en cuestión. La razón es obvia, después de lo que
3) La repetición del motivo de la fe Pablo ha mostrado hasta aquí. Ante la
del creyente en un mismo verso sirve, re- realidad del pecado (los vv. 22b-23 resu-
tóricamente, para reforzar lo que Pablo men lo dicho en 1,18–3,20), ya no hay
pretende decir. ninguna diferencia religiosa entre el ju-
dío y el pagano, pues todos pecaron. Los
4) Fuera de estas frases no encontra-
pecadores han perdido la gloria de Dios,
mos en Romanos otras referencias claras
que Adán poseía antes del pecado y per-
a la fe o fidelidad de Cristo.
dió (Rom 5,12; ver ApMo 20,2; 21,6; 3
5) Afirmar que Pablo no pone a Cris- Bar 4,16; 1QS 4,23; CD 3,20). Por tanto,
to como objeto de la fe, haría que textos ya no hay acceso directo de los seres hu-
como Rom 10,14; Gal 2,16 y Flp 1,29 tu- manos, en cuanto son pecadores, a Dios,
vieran poco sentido. ni ningún camino religioso adecuado –ni
6) En el Nuevo Testamento encontra- siquiera el de los judíos–, al margen del
mos varios genitivos objetivos que hacen que ha abierto Jesús al morir en la cruz.
referencia a la fe (Mc 11,22; Hch 3,16; Flp • Hay una conexión entre la justicia y
1,27; Col 2,12; 2 Tes 3,13; Sant 2,1; Ap la gloria, no solo en la tradición, sino tam-
14,12). bién en Pablo (Rom 3,5.7; 8,30; cf. 8,17-
7) Los textos en cuestión carecen de 22). Gloria, en sentido bíblico (Ex 24,16),
artículo y este está presente cuando se se refiere a la presencia salvadora de Dios
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 118

118 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

en cuanto es comunicada a los seres hu- explicar cómo Dios revela, en el evange-
manos. Es el don más excelente de los lio, su justicia salvadora (v. 21) a todo el
tiempos mesiánicos (Sal 85,10; Is 40,5; Ez mundo, sin ninguna diferencia religiosa,
43,1-9). Su presencia en la tienda del ta- pues la revela por la fe de Jesucristo (v.
bernáculo en el desierto (Ex 40,34-35) y 22), ya que todos somos esclavos del pe-
en el templo (1 Re 8,11) es uno de los pri- cado y no podemos, por nuestras propias
vilegios de Israel (Rom 9,4). El pecado fuerzas, cumplir la ley para salir del círcu-
privó a Israel de esta presencia (Ez 10,18- lo vicioso en que el pecado nos ha ence-
19; 11,22-23). También la teología judía rrado (v. 23).
contemporánea a Pablo piensa que el he-
cho de que los pecadores hayan sido «pri- La cuestión que Pablo ha de explicar
vados de la gloria de Dios», es consecuen- aquí es la manera cómo Dios revela pre-
cia del pecado. Por ejemplo, según ApMo cisamente en el evangelio (¡interpretado
20, al pecar Adán constata «estoy desnu- paulinamente!) su justicia. La respuesta
do (es decir, privado) de mi gloria, con la la da en dos versos muy densos (vv. 24-
que estaba vestido» (ApMo 21; 2 Bar 4,16; 25) que, en buena parte (por lo menos los
1QS 4,23; CD 3,20; 1QH 17,15). Así la vv. 25-26a), los ha recibido Pablo de la
constatación negativa del v. 23 prepara tradición. Apoyándose en ella, insiste en
la constatación positiva del v. 24, que es los aspectos que contiene, pues predicar
como la otra cara de la moneda de la rea- que la acción salvadora de Dios se cen-
lidad que Pablo quiere explicar. Pero en el traba en la muerte de Cristo en la cruz,
Antiguo Testamento se espera que la glo- tenía que resultar escandalosa para sus
ria regrese en la época mesiánica (Ez oyentes (1 Cor 1,18-25). Y, de modo espe-
43,1-9) a la comunidad santa (Is 60,1). En cial, para los judíos, que tendrían presen-
la literatura intertestamental se espera tes textos como Dt 21,23 («maldito el que
que, entonces, se restablecerá la gloria cuelga de un madero», un texto citado
inicial (ApMo 39,2; 1 Hen 50,1; 4 Esd por Gal 3,13; cf. 11QT 64,12).
7,122-125; 2 Bar 51,1.3; 54,15.21). Pablo • Razones que llevan a pensar que Pa-
extiende la participación en la gloria a to- blo utiliza una tradición, de origen litúr-
dos los hombres. Pues el ser humano es gico-eucarístico:
imagen de la gloria de Dios (1 Cor 11,7).
La gloria de Dios está en el rostro de Cris- En los vv. 25-26a encontramos un es-
to (2 Cor 4,6), pues es la imagen de Dios tilo recargado y difícil, con muchos geni-
(2 Cor 4,4). En la Parusía se dará la «glo- tivos (como en Colosenses y Efesios, car-
rificación» total (Rom 8,18.21.30) que el tas que no son de Pablo: recuerda la
ser humano reconciliado con Dios espera tradición litúrgica del Próximo Oriente).
(Rom 5,2) y va desarrollando a lo largo de El pronombre relativo con que empieza
su vida (2 Cor 3,18). el v. 25. Y un vocabulario no paulino que
no encontramos en sus cartas auténticas:
En todo caso, si la experiencia de la protithesthai en sentido de «exponer pú-
justicia definitiva de Dios es un restable- blicamente, exhibir» (en cambio, en 1,13
cimiento de la gloria, de la presencia sal- significaba «tener propósito»); hylastê-
vadora de Dios, gracias a una «nueva rion (propiciatorio) y párêsis (perdón:
creación» (Rom 8,30; 5,1; 8,18; 2 Cor solo se encuentran aquí en Pablo); haima
5,17), entonces el acento se pone en el (sangre: solo en textos tradicionales: 1 Cr
don de la salvación y en la realización de 10,16; 11,25; pues Rom 5,9 se refiere a
la salvación en el creyente. Un don que en Rom 3,25); páresis hamartêmatôn (per-
ningún caso puede haber sido merecido dón de los pecados: solo en 1 Cor 6,18:
por el ser humano pecador. Y una salva- normalmente usa áphesis); anoché (pa-
ción que no puede ser obtenida al mar- ciencia: solo en 2,4 y 3,26). En cambio, la
gen de este don. expresión dià tês písteôs (por medio de
Con ello hemos llegado a un texto cen- la fe) en el v. 25 sí es típica de él y tiene
tral y no fácil de interpretar. Pablo quiere carácter de paréntesis (paulino).
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 119

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 119

En el v. 24: Sorprende el estilo: co- Dios!), sino que la fe es el producto de la


mienza, como en las confesiones de fe, actividad salvadora de Dios que somete
con un participio dikaioúmenoi (justifica- la Creación a su «Señorío». Es una ac-
dos). La palabra dôrean (gratis) no es tuación de Dios que nos hace justos por
paulina y es explicitada por la formula- pura gracia y que, por tanto, excluye todo
ción paulina «por su gracia». La palabra intento humano de hacer valer ante Él los
apolytrôsis (redención) la utiliza Pablo propios méritos.
solo en 8,23, en sentido escatológico, y en Lo que Pablo quiere explicar aquí es
1 Cor 1,30 en el contexto de una fórmula que Dios es el agente de la justificación
tradicional, ya acuñada (pero reformula- del pecador (usa la voz pasiva, justifica-
da por Pablo). En cambio, el «en Cristo dos, porque es la manera como un judío
Jesús» parece claramente paulino. Y Pa- piadoso habla de Dios sin pronunciar su
blo continúa a menudo una frase con un nombre). El verbo que utiliza, que en la
participio (2 Cor 5,12; 7,5; 10,14-15). Por traducción de los LXX está tomado de
eso no es claro si y en qué medida el v. 24 la terminología legal, puede ser traducido
es tradicional. Hay razones para pensar como «hacer justicia a alguien, declarar-
que es más bien paulina, aunque la pala- lo inocente, absolverlo». En 2,13; 3,20
bra redención tenga un trasfondo tradi- significa «ser declarado justo en el jui-
cional. cio» o «ser declarado justo en el proceso»
• Sentido de la fórmula para Pablo: (3,4). Pero este «ser declarado justo»,
Pablo desarrolla la tradición en relación ¿significa que Dios solamente nos «decla-
1) a Dios y 2) al ser humano. 1) En la ra» justos, sin hacernos realmente justos,
muerte de Jesús está en juego, en primer como pretendieron algunos protestantes?
lugar, la identidad de Dios, su «justicia» La acción de Dios, ¿no tendría entonces
(salvadora) como fidelidad a la Alianza poder creador, no nos transformaría real-
(3,5), que Él ha mostrado por el perdón mente?
de los pecados en el acontecimiento re-
Por lo que nos indica el contexto, se ve
conciliador de la entrega de Jesús (se
que aquí se trata de un acto creador de
refiere a los pecados pasados de Israel,
Dios (Is 44,24), de una transformación
pero que no llevaron a Dios a negar su
radical del pecador privado de la gloria
identidad como Dios de los judíos: v. 29).
de Dios. Luego incluye dos aspectos:
2) En la muerte «extraterritorial» de Je-
sús, Dios se ha mostrado como el Dios • el pecador vuelve a participar de la
misericordioso en relación a todos los «gloria de Dios». Dios lo «hace justo»
hombres: por la fe (v. 29). Por otro lado, realmente y no solo «lo declara justo»,
conviene también tener muy en cuenta «como si lo fuera», aunque, de hecho, no
que Pablo sitúa la confesión de fe tradi- sea así;
cional en el contexto de los vv. 21-26, con • Dios sale al encuentro del creyente
lo cual la fórmula adquiere una nueva («lo justifica»: v. 22) y así este participa
significación en el marco de la teología de la justicia de Dios en la fe. Por ello, la
paulina. justicia de Dios es una fuerza creadora,
• Para Pablo, la justicia de Dios es un por lo cual la justificación del pecador no
poder salvador de Dios, no una «posibili- solo tiene un significado forense, legal,
dad humana». La fe no es una condición sino que es también eficaz, transforma al
para, sino la condición de (es decir, la ca- pecador.
racterística de) la salvación. La Ley, en
cambio, no es condición ni para ni de la
salvación: no regala la capacidad para vi- Relación con el bautismo
vir la justicia. Pero fijémonos en que la Fe La relación entre la justificación por la
no es la condición para poder beneficiar- fe y el bautismo la descubrimos en el he-
se de la justificación (¡podría ser una cho de que el bautismo simboliza el nú-
«obra» propia, al margen del don de cleo de la justificación por la fe. Pues el
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 120

120 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

Y
«Aunque es totalmente cierto que la justifi- que creían en la buena nueva y decidían unir-
cación es y sigue siendo una acción forense, en se a la congregación cristiana, el bautismo era
la amnistía de Dios, sin embargo, la imagen fo- el acto decisivo por el que eran incluidos entre
rense está desvirtuada. La absolución de Dios no aquellos que pertenecían a Jesús como a su
es solo forense, no es un “como si”, no es una Señor. Por eso, Pablo inculca incesantemente
mera palabra, sino que es la palabra de Dios que la importancia del bautismo, y emplea una
opera y crea vida. La palabra de Dios es siempre multitud de ilustraciones para demostrar al
una palabra efectiva. El perdón, el beneplácito nuevo convertido lo que ese rito significa para
que Dios concede, no es solo negativo, es decir, él. Y así le dice: “Cuando sois bautizados sois
un borrar el pasado, sino que es una donación sepultados en el agua, y por ese sepultamien-
anticipada del don final de Dios. [...] Como una to tomáis parte en la muerte y en la resurrec-
antedonación de la absolución final de Dios, la ción de Cristo; os revestís de Cristo como de
justificación es perdón en el sentido más com- un vestido; sois incorporados a su cuerpo; sois
pleto. Es el comienzo de una nueva vida, de una adoptados y os convertís en hijos de Dios; sois
nueva existencia, de una nueva creación a través circuncidados con la circuncisión hecha sin
del don del Espíritu Santo. Como Lutero afir- las manos, esto es, sois miembros del pueblo
maba: “Donde está la remisión de los pecados, de Dios; en una palabra, sois incluidos en el
allí también está la vida y la salvación”» (J. Jere- reino”.
mias, l.c. 299). »La fórmula “justificación por la fe” no es
«Esta conexión de la justificación con el más que una de esas múltiples ilustraciones. Es
bautismo es tan obvia para Pablo que no sien- la descripción de la gracia de Dios en el bautis-
te ninguna necesidad de afirmar con tantas pa- mo, utilizando una figura tomada originaria-
labras que es en el bautismo donde Dios salva mente de la esfera judicial: la gracia de Dios en
a aquel que cree en Jesucristo. el bautismo consiste en su inmerecido perdón.
»Aquí debemos recordar que Pablo habla Esta es la formulación de la gracia del bautis-
y escribe como un misionero. En la situación mo que Pablo creó en conflicto con el judaís-
misionera, para los gentiles y para los judíos mo» (J. Jeremias, l.c. 296s).

bautizado pasa a ser, por la acción gratui- ¿Condiciones subjetivas para obtener
ta de Dios, una nueva creación (2 Cor la justificación?
5,17), por cuanto lava (1 Cor 6,11), perdo-
na, los pecados de los bautizados, libe- Hasta aquí Pablo ha hablado clara-
rándolos de la esclavitud del pecado mente de la iniciativa gratuita de Dios en
(Rom 8,1-4). Y les da el Espíritu, que les la transformación del pecador. Pero ¿qué
capacita para hacer el bien (Rom 8,14- condiciones subjetivas hay que cumplir
17), pues los incorpora a Cristo, uniéndo- para obtener la justificación? Es impor-
les plenamente a él (están «en Cristo»). tante clarificar este aspecto, pues es sig-
Por ello, todo bautizado puede exclamar nificativo para Pablo.
con Pablo: «ya no soy yo el que vive, sino En principio, no se exige, según el
que es Cristo el que viven en mí» (Gal Apóstol, ninguna condición previa e inde-
2,20). En el bautismo, en el que somos se- pendiente por parte del ser humano, pues
pultado en la muerte de Cristo (Rom 6,3- la justificación acontece de modo total-
4), Dios está reconciliando gratuitamente mente gratuito (2 Cor 11,7; Rom 5,15.17).
al mundo consigo (2 Cor 5,19), lo cual es El creyente recibe la justicia de Dios sin
otra manera de expresar la justificación mérito alguno previo. Ella se apodera del
por la fe. Pues cuando éramos pecadores, pecador como un don gratuito. Pablo in-
Cristo nos amó y entregó su vida por no- siste en el motivo de la gratuidad
sotros (Rom 5,6-11) para que, por el don (5,15.20-21; 6,1.17; 7,25; 1 Cor 15,9-10).
del Espíritu, que recibimos también en el Notemos que la gracia es para Pablo la
bautismo, pudiéramos hacer el bien. fuerza opuesta al pecado. Es el poder sal-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 121

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 121

vífico escatológico o definitivo con el que • En la traducción de los LXX, «lytrô-


Dios anula el pecado de todos y su conde- sis y lytroûn» traducen las palabras he-
na por parte de la Ley. La acción de Dios breas «g’l» y «pdh» que se utilizan para la
tiene un carácter incondicional. Y actúa liberación del Éxodo (Dt 7,8; 9,26; Ex 6,6;
por medio de la «salvación que ha acon- 2 Sm 7,23; 1 Cr 17,21; Neh 1,10). Tam-
tecido en Cristo», apuntando así a la sal- bién se usa para el Exilio, que es inter-
vación de todos los seres humanos. pretado como un nuevo Éxodo (Is 43,14;
¿Por qué insiste tanto Pablo en la gra- 44,22-24; 52,3; 62,10-12; 63,9). Subraya el
tuidad de la acción de Dios en la cruz de hecho de que Dios viene, en «su justicia»,
Jesús? Porque, dado que somos pecado- a salvar a su pueblo, un motivo que reco-
res, Dios tiene que actuar por medio de ge Lc 1,68 (ver 24,21, en un contexto es-
Jesucristo para sacarnos del callejón sin catológico; también Lc 21,28).
salida (humana) en el que el pecado nos Y este rescate está estrechamente liga-
ha encerrado. Dios opera la justificación do a la Alianza: Dios libera a su pueblo
del pecador en la cruz de Cristo. para «adquirirlo para sí», convirtiéndolo
La cruz revela tres aspectos: 1) Es la en «su» pueblo y en «un reino de sacer-
culminación de la fe / obediencia de Je- dotes y una nación consagrada» (Ex 6,6-
sús; 2) Es la redención del pecador; 3) Es 7; 19,6; Ap 1,6; 5,10; 1 Pe 2,9). De hecho,
la propiciación o expiación del pecado. como se puede ver en Is 62,11-12, «pue-
blo santo» y «rescatados por Yahvé» son
equivalentes.
La cruz de Jesús como «redención»
• En los profetas a partir del exilio,
La acción de Jesús en la cruz es califi- esta liberación se espiritualiza, convirtién-
cada por Pablo como una «redención» dose en perdón de los pecados, pues la es-
realizada en la persona de Cristo Jesús (v. clavitud de Egipto es vista como el tipo de
24). La palabra griega «redención» (apôly- la esclavitud del pecado. Para el hombre
trosis) tiene dos vertientes. Una, negativa, bíblico, el pecado compromete siempre la
se refiere a la liberación de la esclavitud; esfera personal-social del pueblo (Ez
la otra, positiva, habla de la adquisición 36,22-28). En Is 43,22-28, la redención es
de un pueblo para Yahvé mediante la comprendida, de hecho, como perdón de
Alianza (Ex 6,6-7; Is 62,11-12). Para com- los pecados.
prenderla mejor veamos ahora su posible
trasfondo en Pablo. • En el contexto litúrgico tradicional
• La palabra raramente se utiliza para del cristianismo primitivo, redención sig-
la liberación sacral de los esclavos (en todo nifica la liberación de los pecados en la
caso, en 1 Cor 7,21-23 se utiliza otra ter- confesión (Col 1,14; Ef 1,7; Heb 9,15;
minología: «liberar» [eleutheroun], como 11,35), experimentada como una realiza-
en Rom 6,18.20; 8,2; Gal 4,21–5,1). Algu- ción escatológica de la salvación bíblica
nos textos de los siglos II y I a.C. lo em- que aparece en el Éxodo (Ef 5,7) y como
plean para el rescate o liberación de escla- una nueva creación (2 Cor 5,17).
vos, prisioneros de guerra o criminales (1 Pablo subraya también que la reden-
Cor 6,20; 7,23). La idea de que Dios paga- ción se realiza «en Cristo». ¿Cómo hay
ra un rescate por la liberación del pecador que entender esta fórmula que es muy
era conocido por Pablo y sus oyentes ro- propia de Pablo? Podría tener sentido ins-
manos, por cuanto se ha encontrado una trumental. Pero Rom 8,38 y Gal 3,14 fa-
inscripción en un templo griego de Apolo, vorecen más bien la traducción «en» o
según la cual el esclavo pagaba un dinero «con» la persona de Jesucristo, el cual, se-
al sacerdote del templo. Con ello se consi- gún 1 Cor 1,30, es nuestra salvación. Aquí
deraba que, a partir de este momento, el Pablo mira hacia el acto decisivo de la
esclavo pertenecía al dios Apolo, por lo muerte y resurrección de Cristo, por el
que ya no podía ser esclavizado de nuevo cual ha empezado la nueva y definitiva
por nadie. época de salvación. Supuesto que la libe-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 122

122 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

ración del pecado se realiza a través de la b’) por el perdón de los pecados acon-
muerte (6,7), la redención solo se experi- tecidos anteriormente
menta participando de Cristo, en su muer- c’) en su paciencia
te y nueva vida (6,1-11; cf. 8,2; 1 Cor 1,4;
2 Cor 4,10-12; 13,4; Gal 2,19-20). Para Pa- La palabra griega «proétheto» tiene
blo, «estar en Cristo Jesús» es experimen- aquí el sentido de «colocar en público»,
tar un poder (personal) que abraza al in- en alusión a que Cristo murió fuera de la
dividuo y que implica un equivalente ciudad, en el Gólgota, una idea que reco-
morir y resucitar «en Cristo». ge Heb 13,12.
Esta expresión aparece más de ochen- En la traducción de los LXX, es un tér-
ta veces en el Cuerpo paulino, o escritos mino cúltico que, en el contexto de Rom
atribuidos a Pablo, aunque algunos son 3,25, es muy útil para expresar la instau-
de sus discípulos. La fórmula se encuen- ración de Cristo como propiciatorio. La
tra por vez primera en Pablo y parece muerte de Cristo es interpretada «como
acuñada por él para resumir, de forma una expiación» (traducir «medio de ex-
condensada, el acontecimiento de Cristo piación» mantiene la ambigüedad de la
como fundamento de la salvación (Rom palabra, que puede ser traducida también
6,11.23; 8,1.2; 9,1; 12,5; 15,17; 16,3.7.9.10; como «lugar de expiación»). La idea que
cf. 1 Pe 3,16; 5,10.14, que está en la tradi- hay detrás de la expiación del pecado por
ción paulina). El «en Cristo» está en con- parte de Jesús es que Él carga con las con-
traste con «en la Ley» (Rom 3,19; 2,12), secuencias del pecado (¡la muerte!) y así
que sería la caracterización propia para purifica el mundo, posibilitándonos la li-
un buen judío (cf. Dt 27,26 = Gal 3,10; cf. bertad de la que el pecado nos privaba.
Esd 10,3; Eclo 9,15). Pues para un judío
• En la traducción de los LXX, desig-
«estar en Dios» significa «cumplir sus
na la plancha o tarima que cubre el arca
mandamientos» (LAB 3,10; TestNef 8,10).
de la Alianza en el Santísimo del templo
El que como fundamento de la justi- (Ex 25,17-22; a derecha e izquierda de
cia aparezca la salvación «en Cristo Je- esta plancha de oro están los querubines
sús», en lugar de la condena del pecado cubriéndola con sus alas) y es el lugar de
«en la Ley», es, para Pablo, la conse- la presencia de Yahvé que habla con Moi-
cuencia de que la justificación tiene co- sés (Nm 7,89; Ex 30,6; también Heb 9,5).
mo objeto a los pecadores (3,23) y se ha Su significado le viene de la función que
de realizar independientemente de la desempeña en el ritual cúltico del yom-
Ley (3,21). Pero ¿cómo se realiza la re- kippur (día de la Expiación), como pode-
dención «en Cristo» a favor de los peca-
dores?

La cruz de Jesús como «expiación»


Y
El concepto de «expiación» Como nota Tamez (Contra, pp. 127s),
Pablo lo explica en el v. 25 utilizando «Jesús es presentado como hilasterion –tér-
una fórmula que ha tomado de la tradi- mino difícil y extensamente discutido–, lugar
ción del judaísmo heleno-cristiano que del sacrificio y víctima al mismo tiempo, y
está construida según un paralelismo en Dios mismo expiando, de una vez y para
tres miembros, como puede verse en una siempre, los pecados de toda la humanidad.
De esa manera la función expiatoria de los
traducción «literal»:
funcionarios del templo quedaba anulada, y
a) Al que Dios exhibió como propicia- con ella la ley ritual. La salvación se extien-
torio de, pues, a todas las naciones». Sobre el sig-
b) por la fe nificado del concepto bíblico de expiación,
cf. Wilckens, Romanos, I, pp. 286-299;
c) en su sangre Fitzmyer, Teología, pp. 125-130.
a’) Para demostración de su justicia
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 123

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 123

mos ver en Lv 16: sobre esta plancha (v. Cristo, sin tener en cuenta los pecados de
2) aparece Yahvé, en cuya presencia se los hombres». El Padre es, por tanto, el
realiza el rito; el sumo sacerdote asperge que ha tomado la iniciativa para reconci-
sobre ella la sangre para la expiación (v. liar a los pecadores con Él (Rom 5,10s),
16) del santuario, con lo cual expía por sí pues esta era la única posibilidad que
mismo, por su casa y por toda la casa de ellos tenían para poder lograr la vida ple-
Israel (v. 17). Lutero lo tradujo por «tro- na, a la que estaban destinados en el pro-
no de la gracia»: lugar de la presencia sal- yecto creador de Dios. Además, la con-
vífica de Dios y de la purificación del cepción de san Anselmo no tiene nada de
hombre. La sangre, aquí, es el medio dis- bíblica. Es más bien propia de la cultura
puesto por Dios para poder realizar la ex- feudal medieval.
piación cúltica (Lv 17,11-12).
Presupuesto básico de la expiación
Cómo no hay que interpretar
El presupuesto básico de la concep-
la expiación
ción «expiatoria» del Antiguo Testamen-
Desde este trasfondo, se ve que no hay to, tanto la cúltica, como la no cúltica, es
que interpretar la «expiación» con ayuda el nexo automático que existe entre un
de la doctrina de san Anselmo de Canter- acto y sus consecuencias. Por ello, una
bury (siglo XI) sobre la satisfacción, como acción mala desencadena un ámbito de
se hizo durante mucho tiempo, sobre mal que es imparable. Ante las conse-
todo en la Iglesia católica antes del con- cuencias negativas del pecado, Yahvé
cilio Vaticano II. Según san Anselmo, una quiere proteger al pueblo, procurando
ofensa no se mide tanto por la gravedad que el mal recaiga sobre el mismo que lo
de lo que hace el ofensor, cuanto por la ha causado, logrando así que cesen las
dignidad del que es ofendido. Siendo así consecuencias de dicho mal («se descar-
que el pecado ofende a Dios, infinitamen- ga», p.ej., con la muerte del pecador, su
te santo, la ofensa, entonces, tiene una fuerza negativa y así no daña a otros, que
gravedad infinita. Como tal, no puede ser son inocentes): así queda «expiado», pu-
reparada por ningún ser finito, que no rificado, el entorno del pecador. Pero, si
tiene la capacidad de reparaciones infini- el autor es desconocido, se le busca un
tas. Por eso Dios, apiadándose del ser hu- sustituto en el culto (un animal), de mo-
mano, ha enviado a su Hijo que, aunque do que por su muerte vicaria se realice la
es humano, al ser también divino, puede expiación de Israel (Dt 21,8, cf. 21,1-9).
ofrecerle una reparación infinita. Así En esta línea de pensamiento estaría el
puede «expiar, reparar» las ofensas de los hecho de que Moisés ofrece su vida (su
hombres contra Dios. muerte) en sustitución del pueblo peca-
dor, que es quien ha merecido la muerte.
Pero esta concepción resulta escanda-
De esta manera consigue «expiar», es de-
losa para la mentalidad moderna, pues
cir, liberar al pueblo de las consecuencias
fomenta una imagen de Dios como si fue-
de su falta: «Al día siguiente [del becerro
ra una especie de Moloc, al que hay que
de oro] dijo Moisés al pueblo: Habéis co-
aplacar. Con razón, no se acepta hoy un
metido un gran pecado. Yo voy a subir
Dios que es capaz de sacrificar a su pro-
ahora donde Yahvé: acaso pueda obtener
pio Hijo para reparar su honor ofendido.
la expiación de vuestro pecado» (Ex
Pero el texto no dice que Jesús tuvo que
32,30). Esta es también la concepción
aplacar a Dios con su acción, sino que el
que aparece en la figura misteriosa del
sujeto de todo el proceso es Dios mismo
«siervo de Yahvé» (Is 52,13–53,12).
quien, a través del amor de su Hijo Jesús,
actúa eficazmente para restablecer su re- • El exilio babilónico hizo tomar con-
lación filial con los seres humanos. Pues ciencia de la gravedad del pecado del pue-
como dice Pablo en 2 Cor 5,19: «Era Dios blo, pues comportó unas consecuencias
el que reconciliaba consigo al mundo en muy duras: la destrucción del templo y el
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 124

124 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

exilio. Por ello, en el exilio (Ez 40–48) y en gan sobre el pecador, sino sobre el animal
el postexilio los ritos expiatorios adquie- que así lo sustituye. El untar los cuernos
ren un significado central en la religión de del altar con sangre simboliza probable-
Israel, como puede verse por la tradición mente la entrega a Yahvé: la sangre, que
sacerdotal que ha sido integrada en el pertenece a Yahvé, se convierte en instru-
Pentateuco (y que los especialistas simbo- mento de su acción perdonadora. Y con
lizan con la sigla «P»), Nehemías y los li- este modo de entender el pecado, se evita
bros de las Crónicas. Su lugar de origen se que la gracia se convierta en una «gracia
encuentra en el «sacrificio por el pecado» barata», como si Dios, simplemente con
(véase su ritual en Levítico 4–5). Se trata una varita mágica, pudiera superar los
siempre de pecados no conscientes (por efectos negativos del pecado.
inadvertencia: Lv 4,2.13.22.27): con ello
quieren evitarse las consecuencias negati- Para la mentalidad moderna, en cam-
vas necesarias que se derivan del acto (Lv bio, el pecado es una realidad más bien
4,22-26). Se lleva un animal, se le impone espiritual, que se da a conocer en el sen-
la mano sobre la cabeza y es inmolado timiento de culpa. Por esto se siente in-
por el pecado. El sacerdote toma parte de cómoda con estos ritos, que le parecen
la sangre con su dedo y unta los cuernos primitivos. Pero para los antiguos, el pe-
del altar; el resto de la sangre la derrama cado era una realidad que seguía activa
al pie del altar y quema la grasa del ani- en el mal realizado. Por esto no puede
mal. Con ello el sacerdote «expía» al pe- ser superado solo por un acto interior
cador de modo que así obtenga el perdón. del hombre, sino que su efecto maligno
La ofrenda o sacrificio, por tanto, es solo debe descargarse sobre algo que puede
el presupuesto de la expiación, pero no la ser distinto del pecador. Lo cual solo es
realiza, pues esta se efectúa por la acción posible, si Yahvé, Señor de todo lo vi-
del sacerdote con la sangre. Con ello el viente, concede que los efectos negativos
sacerdote no es el representante del hom- del pecado puedan pasar a algo que sus-
bre ante Dios, sino el de Dios ante el tituya al pecador, de modo que el pueblo
hombre, pues es Dios el que otorga el per- pueda vivir.
dón como efecto de la expiación. En una • Por ello el templo, como lugar de la
fórmula declaratoria, el sacerdote le adju- expiación y del culto en general, se con-
dica la «expiación» que es un efecto de la vierte, después del exilio, en el centro de
acción de Dios. El hombre no actúa, pues, la vida judía. Y el «día de la expiación»
sobre Dios por medio del «sacrificio», pasa a ser el acontecimiento salvífico cen-
sino que Dios es quien actúa. tral (cf. Ezequiel y P; Jubileos; Qumrán).
El significado del sacrificio lo indica • La sangre del animal es solo en cier-
también el rito de Azazel el día de la to modo el sustituto de una vida fracasa-
expiación (Lv 16,20-22): la imposición de da, pecaminosa. Más bien, en el rito los
las manos junto con la confesión de los oferentes realizan simbólicamente la en-
pecados significa que se carga sobre la trega de sí mismos a Dios, que ha de im-
cabeza del animal los pecados confesa- pregnar toda su vida. Esta es la razón por
dos y se lo envía al desierto llevándose la la cual los sacrificios no tienen ningún
carga real del pecado (la esfera del mal valor, si los hombres no dejan que la jus-
que va unida inexorablemente al pecado ticia de Dios configure su conducta social
por la conexión que existe entre el peca- (Am 5,24; Os 6,6). Por eso en Qumrán se
do y sus consecuencias). Con ello se rea- consideraba la piedad y la justicia como
liza la expiación (Lv 16,10). Antes se ha medios de expiación para el país de Israel
colocado el animal ante Yahvé (Lv 16,7s). (1QSa I,3; 1QS VIII,3). El ejemplo más
La sangre realiza la expiación porque re- claro de una expiación no cúltica la en-
presenta la vida y Yahvé, con su poder contramos en el Siervo (Is 53,10-11; cf.
creador, permite que las consecuencias también 1 Mac 6,44; 2 Mac 7,37s; 4 Mac
del pecado, es decir, la muerte, no recai- 1,11; 6,29; Dn 3,40).
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 125

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 125

Y
Wilckens (Romanos, I, pp. 296-299) ofrece Si hoy se rechaza la idea de expiación es
un intento de actualización del tema del culto porque, desde la Ilustración, nos parece que
(aplicado a la situación actual en el catolicismo así se da a Cristo la función del «chivo expia-
y protestantismo). ¿Es inherente al cris- torio», lo cual parece ir tanto contra nuestra
tianismo no tener culto o que este sea solo es- idea de Dios, como contra la responsabilidad
piritual, es decir, en el corazón del hombre? del hombre. ¿No bastaría con que Dios perdo-
¿Es la concepción católica de la misa como sa- nara al hombre y restableciera la comunidad?
crificio cúltico un regreso al paganismo o al Pero esta explicación no toma bastante en se-
judaísmo? rio el pecado, que no es solo interior, sino que
Conviene tener presente que un principio tiene consecuencias sociales (p.ej. la aniquila-
fundamental del cristianismo primitivo –la ción de los judíos en el nacismo o de los hu-
muerte expiatoria de Cristo– tuvo su Sitz im tus/tutsis en Ruanda/Zaire, o de los campesi-
Leben (situación originaria) probablemente en nos en el Sumpul, o de los indígenas en
la Cena. Es verdad que el contenido central de la Guatemala, o de los bosnios en la antigua Yu-
predicación era la cruz (1 Cor 2,2), pero en la vi- goslavia). En este sentido, el perdón no ha de
da cristiana el fundamento de la salvación en la atañer solo a la conciencia, sino también a la
muerte expiatoria de Cristo era experimentado culpa misma. La experiencia de las colonias
en la Cena. Además, solo en el círculo de los muestra que los hombres procuran subsanar
«helenistas» –influidos por motivos de espiri- las consecuencias de la culpa oprimiendo, si
tualización helenistas– se rechazó en general el pueden, a los que los han oprimido. La culpa
culto y el templo. Lo que se rechaza no es el cul- es «expiada» con una culpa nueva. La muerte
to en general, sino el valor expiatorio del culto vicaria de Cristo como expiación quiere rom-
del templo (y de todo culto «terreno»). No es per este círculo vicioso. Esto es posible porque
una «espiritualización», sino que hay que pre- Cristo muere como representante de Dios
guntarse si, en vez de eliminar el culto, lo que (Dios se identifica con él). Solo porque el Crea-
hicieron fue historificarlo y radicalizarlo en el dor actúa en la muerte de Cristo, pasa esta
significado expiatorio de la cruz, tal como lo he- fuerza de sustitución a los pecadores. Por otro
mos explicado. Entonces la Cena, como el lugar lado, así llega a su plenitud la justicia de Dios
nuevo en el que se experimenta concretamente como amor: no solo tiene una actitud bonda-
la participación en este acontecimiento expiato- dosa de perdón, sino que actúa. Las fórmulas
rio, tendría un carácter cúltico (distinto del ju- de expiación hablan, en último término, de la
dío y pagano). fuerza real del amor de Dios.

Debido a que en la muerte de Cristo se nista. La acusación contra Esteban de


ha realizado la expiación escatológica de- que habla «continuamente palabras con-
finitiva, por eso en el cristianismo primi- tra este santo lugar y contra la Ley» (Hch
tivo, la expiación cúltica en el templo ha 6,13) sería cierta. La Ley, que criticaría
perdido su valor. Con la abolición del cul- Esteban, sería la de las partes cúlticas.
to en el templo, se da la ruptura funda- En cambio, la consecuencia de que la re-
mental con el judaísmo. Qumrán rompió velación de la justicia de Dios en la
con el templo de Jerusalén, pero anticipa muerte de Cristo anula la Ley como un
la renovación del culto escatológico, todo, la sacaría más tarde Pablo, en su
mientras que el cristianismo lo anula
controversia con los judaizantes de Gala-
radicalmente, ya que la expiación escato-
cia. En todo caso, originariamente el
lógico-definitiva se dio en el pasado, en la
cruz. problema estaba en la abrogación de la
legislación cúltica, como lo muestran
Históricamente, la ruptura entre el textos como Mc 14,58 par, Hch 7,44ss y
judaísmo y el cristianismo primitivo de- también Hebreos. Es en este contexto
bido al culto aparece en el grupo hele- que ha de verse Rom 3,25.
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126 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

Interpretación no cúltica llega a su plenitud la justicia de Dios


de la expiación como amor: no solo tiene una actitud
bondadosa de perdón, sino que actúa.
Otros autores, sin embargo, prefieren
Las fórmulas de expiación hablan de la
partir de otra tradición para explicar el
fuerza real del amor de Dios.
sentido de la expiación en este texto. Se
encuentra también en el Antiguo Testa- Luego Rom 3,25 ve a Cristo crucifica-
mento. En los libros de los Macabeos, a do como propiciatorio de la fiesta de la
la muerte en el martirio, en sustitución, Expiación, pues Dios ha puesto a Jesús
se le atribuye un efecto expiatorio sin públicamente como lugar de la presencia
ningún matiz cúltico. Por ejemplo, 4 Mac de su justicia salvadora para expiar «por
17,21s sirve para fundamentar la espe- su sangre» el pecado de todos los hom-
ranza de que Dios sigue protegiendo a su bres. Se trata, pues, de una acción de
pueblo, a pesar de que ha pecado: «Sir- Dios, de la justicia de Dios, que es, ante
vieron de rescate por los pecados de todo, un poder salvífico (2 Cor 5,19).
nuestro pueblo. Por la sangre de aquellos Pero es una acción realizada a través
justos y por la muerte propiciatoria, la di- de Jesús. Cristo deja actuar sobre él, de
vina providencia salvó al antes malvado». modo vicario, a la muerte, que es la con-
Israel habla de la sangre de los mártires secuencia inevitable de los pecados de to-
como un propiciatorio de muerte: por su dos. Con ello, es Dios mismo el que reali-
entrega generosa, derramando su sangre za la expiación con esta muerte. Y esta
por amor a Dios y al pueblo, Dios ha sal- acción tiene un efecto universal, superan-
vado a Israel de las consecuencias nega- do los límites del culto judío (como lo
tivas que merecían sus pecados. De hecho, muestra, tanto el «exhibió públicamen-
aquí se ha traspuesto la concepción cúltica te», como el contexto de los vv. 23-24).
original de la expiación al plano histórico-
• Esta concepción, difícil de com-
social, habiéndose unido el principio gene-
prender a veces, tiene la ventaja de que
ral de la fuerza expiatoria de la muerte con
subraya la seriedad del pecado (en todo
el pensamiento de la sustitución vicaria
caso, parece obvio que no se puede «ig-
(como había ocurrido ya en Ex 32,30 e Is
norar» ni espiritualizar el pecado des-
52,13–53,12). Y en Rom 9,3, parece que Pa-
pués de Auschwitz, Sumpul, Camboya,
blo está dispuesto a sacrificarse por su
Ruanda, Irak, Afganistán, Palestina, Li-
pueblo. En todo caso, la gente de Roma
bia, etc.).
estaba familiarizada con la idea de los hé-
roes que dieron su vida por la ciudad (p.ej. • Hoy nos cuesta entender el concep-
Catón, según Lucan Bell.Civ. II 313s; tam- to de expiación. Nuestra justicia penal,
bién Séneca, Ep.Mor. IX 76,27; Flavio Jose- que además carece de fundamentación
fo, Bell. 5,419). religiosa, piensa en el castigo más bien
como protección de la sociedad; o como
medio para reeducar al criminal (aunque
Conclusión la lógica, «el que la hace, la paga», está
Después de lo que hemos visto, pode- muy metida). Para Pablo, en cambio: 1)
mos concluir que el trasfondo del «día de En la vida y muerte de Jesús, ante todo y
la expiación» explica mejor la mención en último término, Dios estaba actuando
paulina del propiciatorio. La muerte vica- para salvar a los hombres (pero no como
ria de Cristo, como expiación, quiere si Jesús fuera solo una pieza de ajedrez o
romper el círculo vicioso en el cual en- una marioneta movida solo por Dios para
cierra el pecado a los seres humanos. destruir el mal, pues sería un Dios cruel y
Esto es posible porque Cristo muere cínico). Jesús asume el proyecto salvífico
como representante de Dios (Dios se de Dios en obediencia libre (Rom
identifica con él). Solo porque el Creador 5,15.19; cf. Flp 2,8; Jn 10,17-18). Si habla
actúa en la muerte de Cristo, pasa esta del «amor de Dios en Jesucristo» (Rom
fuerza de sustitución a los pecadores. Así 8,39; 5,8) es porque ve en el compromiso
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Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 127

de Jesús el amor del Dios invisible


(5,7.8b; 8,35). La muerte de Jesús es con-
Y
«Aparece claramente lo que es la fe para
secuencia (en un mundo injusto) de su Pablo cuando se observa su contrario. Lo
vida totalmente comprometida en favor que se opone a la fe no es la increencia, la
del hombre (del empobrecido, oprimido). falta de aceptación intelectual del mensaje,
¡Fue víctima de los hombres, no de Dios! sino la gloria en uno mismo, la autosuficien-
2) Pero Dios «no fue agarrado en curva» cia, el apoyarse en sí y en las propias obras,
por la reacción de los hombres. No «en- en lo que la persona es por sí misma o en lo
vió» a ciegas a su Hijo, sino como expre- que consigue con su esfuerzo, en una pala-
sión del amor de Dios que desde el co- bra: la “kauchesis”.
mienzo se atrevió a lo máximo. Cae, »En cambio, el hombre de fe tiene su total
pues, dentro de su providencia de amor. confianza en otro, por el cual vive, del cual se
fía hasta el fondo y con cuya relación obtiene
• Para comprenderlo mejor, vale la
la fuerza y el sentido. Con otros términos: el
pena leer Rom 6,10 (en su contexto): «Su
creyente se entrega totalmente a Cristo y al Pa-
muerte fue un morir al pecado de una vez dre, y pone en Dios enteramente su ser.
para siempre». Según Rom 5,12-21, la
muerte es consecuencia inevitable del pe- »Cuando Pablo habla de Abrahán como
cado. En este sentido, Jesús, muriendo, ejemplo del creyente (Gal 3,6s; Rom 4,1s),
entre otras cosas lo hace porque el patriarca
pagó su tributo a la fuerza del pecado (cf.
se fía enteramente de Dios y obra en conse-
6,23). Y lo hizo siendo él el único obe-
cuencia. Por eso es natural que la fe vaya
diente (5,19), el único justo (5,18), en una unida a la obediencia (Rom 1,5; 16,19). La
humanidad dominada por el pecado “obediencia de la fe”, de que se habla en Ro-
(5,12). Pero lo hizo por amor a la humani- manos, no parece indicar solo la actitud de
dad y en lugar de ella (2 Cor 5,21). Por eso escucha y aceptación de la palabra de Dios,
Dios le resucitó, le liberó definitivamente con un sometimiento de la mente a los mis-
del poder de la muerte. Y con él, nos libe- terios que nos superan, sino que implica
ró a nosotros (Rom 6,9). Pero notemos también una puesta en práctica de esa pala-
también que detrás de ello no está tanto el bra, una conducta acorde con la actitud de
que Jesús tuvo que cumplir una ley férrea, acogida total de esa palabra, sin lo cual todo
sino la libertad del amor de Dios: Dios por asentimiento, y aun relación interna con
puro amor se ha situado en Jesús al lado Dios, quedaría en mera retórica.
de la humanidad. La muerte de Jesús es el »De ahí que en Pablo las posteriores dis-
signo eficaz (sacramento primordial) del tinciones entre fe y obras no tienen demasia-
amor liberador de Dios, que es la causa do sentido. Lo cual es lógico en una antro-
verdadera de nuestra salvación. Y su ca- pología unitaria como la suya, donde es
rácter de «signo» está en que no devolvió incomprensible una separación de lo interno
mal por mal, sino que lo venció con el y lo externo, del espíritu y la materia, o del
bien (12,21). Y en que sufrió, en lugar alma y cuerpo. Si alguien cree a y en Cristo,
nuestro y por nosotros, lo que nosotros le obedece, vive como él. No solo somete su
hubiéramos tenido que sufrir. No se que- juicio, su inteligencia o pensamiento, sino
dó, pues, al margen (¡y eso que era su de- sus comportamientos y acciones, expresión y
recho, pues no tenía pecado!), sino que realización de su ser. Como hombre de su
quiso compartir nuestro destino. tiempo y cultura semítica, no podría conce-
bir otra cosa, por ejemplo imaginar una
aceptación solo interna, sin traducción en
El añadido paulino «por la fe» obras o acciones de fe» (F. Pastor, Pablo, un
seducido por Cristo, Estella 1991, pp. 40s.
En este contexto de la tradición expia-
toria, ¿cómo hay que entender el «por la
fe», que ha añadido Pablo a la fórmula
tradicional? dría ser una repetición abreviada del «por
El que sea un añadido de Pablo expli- la fe de y en Jesucristo» del v. 22. Notemos
caría la dificultad literaria del texto. Po- que aquí parece interrumpir la frase que
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128 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

habla de la acción salvadora de Dios y no en el hecho de que Cristo «cargó» con las
de su apropiación por parte del hombre. consecuencias de la culpa, que merecían
El Apóstol tiene interés en añadirlo, por- los pecadores. Como explicaba muy bien
que quiere que se interprete la justicia de I. Ellacuría, Jesús, no solo «se hizo cargo»
Dios como justicia de la fe. Pues aunque de la realidad de injusticia que oprime al
el trasfondo sea cúltico, Pablo quiere so- mundo, sino que se «encargó de ella» y
meter, críticamente, la concepción cúltica «cargó con ella». Con ello vemos que las
al dominio del concepto de fe, propio de categorías de la expiación no son mera-
la teología paulina. mente jurídicas, sino cúlticas. Presuponen
Por tanto, no parece que el «por la fe» la concepción judía de la conexión entre
se refiera, primariamente, a la actitud del un acto y sus efectos, así como la del per-
hombre que recibe la salvación. De la fe dón de los pecados entendido como libe-
del creyente hablará más en 3,27-31 y en ración de esta realidad maligna por medio
Rom 4 y 10. La fe no es la condición para de una sustitución vicaria. Dios mismo ac-
que el ser humano reciba los efectos po- túa en Cristo anulando la fuerza negativa
sitivos de la cruz, sino la manera como el del pecado. Y lo hace por puro amor gra-
amor de Cristo crucificado despliega su tuito.
fuerza en el pecador. Dicho esto, Pablo da un paso más en
Aquí se habla de que Cristo, el crucifi- los vv. 25b-26, pues tiene interés en poner
cado, es el medio por el cual la justicia de de manifiesto que la demostración de la
Dios actúa en todos los que creen (Gal justicia de Dios en la cruz de Cristo pue-
3,23-27). Y es su fe, de la cual participa- de ser considerada desde dos etapas.
mos al «estar en Cristo», la que nos abre Antes de la cruz (vv. 25b-26a), Dios ac-
el camino de la salvación. El acento está túa «perdonando» los pecados cometidos
puesto más en Cristo (aunque no exclusi- anteriormente a ella, «en el tiempo de la
vamente) que en la actitud del creyente. paciencia» o «por medio de la paciencia»
Pues Pablo quiere subrayar dos cosas: de Dios, pues ambas traducciones de la
• que la acción expiatoria de Dios en fórmula griega son posibles.
la muerte de Cristo abre la fe para todos La palabra que Pablo emplea aquí (pá-
los hombres; resis, y no la corriente áphesis) designa a
• que esta acción alcanza subjetiva- menudo en el helenismo el «dejar pasar»,
mente a todos los hombres como creyen- «dejar sin castigar», como si Dios guarda-
tes. ra las consecuencias negativas del pecado
para el «día de la expiación» (jom kippur),
Por tanto, con el «mediante la fe», Pa- de acuerdo con la concepción judía. Según
blo quiere indicar que los creyentes son Dunn (Romans, I, pp. 181s), «los pecados
incluidos en este proceso reconciliador cometidos anteriormente son pasados por
(en Cristo), de modo que se conviertan en alto, ya sea porque la muerte de Jesús de-
«humanidad nueva». Y es el Dios del muestra que el sistema sacrificial es efecti-
amor el que les posibilita esta respuesta. vo (por lo menos en lo que concierne a los
Un amor que se ha hecho accesible en el pecados cometidos inadvertidamente), ya
amor de Jesús, que dio su vida por la hu- sea porque la muerte de Jesús, como la
manidad pecadora. muerte del hombre pecador, es eficaz para
las personas creyentes, tanto las que vinie-
Finalidad de la expiación ron antes que él, como las que vinieron
Por último, Pablo tiene interés en mos- después». Pero, según Lyonnet, en la lite-
trar cuál es la finalidad de la expiación de ratura helenista significa también perdón
Cristo en la cruz: mostrar la justicia salva- de una deuda, de un impuesto, de una fal-
dora de Dios. Según Rom 3,25, la justifica- ta o «dejar marchar» a uno.
ción se ha realizado por la muerte misma Aquí la palabra significa «perdón»,
de Cristo, al mostrarse la justicia de Dios «absolución», «remisión» de los pecados.
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Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 129

Pero, si es así, ¿por qué usa entonces la ducción «propiciación» o «expiación». Es


tradición esta expresión (páresis) poco verdad que para Pablo la cólera de Dios
frecuente en el cristianismo? No parece (1,18–3,20) es apartada gracias a la muer-
que Pablo quiera dar un matiz jurídico a te de Cristo (cf. también 2 Mac 7,38).
la fórmula (el contexto es cúltico), sino Pero el pasaje presenta a Dios como ofe-
que la expresión clásica (áphesis hamar- rente del sacrificio, más que como objeto
tiôn) apunta más bien al aspecto indivi- del mismo.
dual de la conversión, mientras que aquí
domina el aspecto universal histórico-
salvífico de la misma.
El perdón de los pecados antes
de la cruz
Para comprender mejor lo que Pablo ¿Hay que traducir, «en el tiempo de» o
dice, tengamos presente que en la Biblia «por medio de» la paciencia de Dios (v.
el pecado es más que una «deuda», pues 26a)?
alcanza profundamente al hombre, cam-
biando su misma orientación. Le aparta Más arriba hemos indicado que el v.
de Dios, privándole de la «vida», privile- 26a tiene una formulación griega (en tê
gio de Dios y de sus amigos. Esto es lo anoche toû theoû) que permite dos inter-
que quiere expresar Génesis 3: Adán, que pretaciones: «en el tiempo de» la pacien-
gozaba de la amistad de Dios (Gn 2,25), cia de Dios y «por medio de» la paciencia
ahora (Gn 3,8) huye de Él y queda priva- de Dios? ¿Qué quiere decir Pablo con es-
do del árbol de la vida (Gn 3,22-24). El ta fórmula que él ha tomado de la tradi-
pecado, pues, lo enajena de sus semejan- ción? Intentemos resolver esta cuestión,
tes (Adán de Eva, según Gn 3,16b; o Caín procurando ver cuál de las dos posibili-
de Abel, según Gn 4,1-16) y de sí mismo dades encaja mejor con el pensamiento
(Gn 3: el ser humano es incapaz de do- que Pablo desarrolla aquí.
minar sus pasiones). 1ª posibilidad: Si la fórmula estuviera
La actividad salvífica de Dios consiste unida a «los pecados cometidos anterior-
en «liberar» al hombre de este pecado que mente» (cosa que la estructura paralela
le esclaviza (Rom 7,24 y 8,2). Así puede de los vv. 25a.b parece excluir), significa-
pasar del egoísmo al amor. Para ello, Dios ría entonces «en el tiempo de la paciencia
envía a su Hijo al mundo (Rom 8,3; 2 Cor de Dios». En este caso, habría que enten-
5,21), para que con su muerte y resurrec- der la fórmula temporalmente. Así hay
ción sea el primero en volver al Padre que interpretar «paciencia» en 2,4, donde
(Rom 8,29). Él muere al pecado y vive a los pecadores se les abre la posibilidad
para Dios (Rom 6,10), abriendo así el ca- de la conversión gracias a que se retiene la
mino a sus hermanos los hombres. ira de Dios. En este supuesto, en el v. 25,
entonces, se hablaría de «falta de san-
El vocabulario que Pablo utiliza aquí ción» de los pecados cometidos antes de
es, por tanto, más bíblico que helénico (y la muerte de Cristo. Y la verdadera gracia
más estando en conexión con la expre- solo aparecería en el v. 26a: en el presen-
sión del v. 25 «en su sangre»). Nos pode- te se ha terminado el período de la «pa-
mos preguntar, obviamente, si los paga- ciencia» de Dios; ahora la justicia se ha
nos, en su mayoría de origen pagano, demostrado en la muerte de Cristo me-
podían caer en la cuenta de las alusiones diante el perdón completo en el que la có-
bíblicas que hay en el texto. De todos mo- lera de Dios es eliminada. En el pasado
dos, los romanos podían conocer este Dios habría «dejado impune» el pecado,
sentido, porque Levítico 16 pertenecía a dado que ya sería expiado más tarde en la
las partes centrales de la tradición judía, muerte de Cristo; en el presente, en cam-
también en la diáspora. Y en los inicios bio, Dios «justificaría» plenamente. De
de toda la tradición cristiana antigua es- hecho, en la tradición apocalíptica se en-
tán los misioneros judeocristianos. En cuentra el pensamiento de que, en el
todo caso, no hay que polarizar la tra- tiempo que antecede a los «tiempos fina-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 130

130 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

les», la bondad e indulgencia de Dios no presente, se puede entender mejor Rom


excluyen su ira (Rom 9,22; 2 Bar 48,29; 4 3,4: en su justicia Dios no se aparta del
Esd 7,74). Pero ¿cómo concordar esta in- pecador, sino que justifica al impío que
terpretación con la «revelación» de la ira vive de la fe de y en Jesús (1,16; 3,22.23).
de Dios de la que se habla en Rom 1,18ss? Y lo justifica, no por las obras de la Ley, si-
2ª posibilidad: Más bien el paralelismo no por la fe de Jesús que le capacita para
de la estructura en el v. 25ab parece que creer en él (la palabra «Jesús» al final su-
pide otra explicación. De hecho, hay otra braya que no salva la fe en general, sino la
línea de la tradición bíblica que, invocan- fe específica de/en Jesús, el crucificado).
do el texto de Ex 34,6s, pide el perdón de Notemos que la demostración de la
los pecados «mediante la bondad, longa- justicia salvadora de Dios en la cruz de
nimidad y paciencia de Dios» (Neh 9,16s; Cristo tiene dos finalidades, según el
Sal 144,7-9; 1QS 1,18–2,1; 11,13-15; 1QH Apóstol.
17,17s; 7,34s; 10,14-21; 11,3-14.29-32; • En primer lugar, quiere testimoniar
14,23s; 16,8s.17.20s). Esto significaría la justicia propia de Dios («para ser Él
que Dios ha mostrado su justicia (su justo»: v. 26b; cf. Rom 2,4). Es «justo»
fidelidad a la Alianza) perdonando por porque obra de acuerdo con la obligación
medio de su paciencia los pecados come- que tomó en su Alianza con Israel. Al es-
tidos anteriormente a la cruz. tar referido a propiciatorio, implica que la
Ya la tradición judía asociaba justicia, muerte sacrificial de Jesús es el modo
perdón y paciencia: «Pues tu justicia y tu concreto como Dios trata el pecado de su
misericordia, Señor, se hacen manifiestas pueblo. De todos modos, no queda claro
en la compasión que muestras con aque- si la muerte de Jesús fue efectiva, porque
llos que no poseen el tesoro de las buenas era un sacrificio, o si el sistema sacrificial
obras» (4 Esd 8,36). El culto era eficaz, de Israel obtuvo su eficacia retrospectiva-
aunque limitado. Pues «Dios mantiene su mente por la muerte de Jesús.
alianza aun cuando los hombres se apar- • Pero, en segundo lugar, se propone
ten de ella y la rompan, con lo que se que pueda alcanzar a todo el mundo,
muestra al mismo tiempo justo, bueno y pues ya no se obtiene por el hecho de for-
paciente» (Käsemann). Lo que distingue, mar parte del pueblo de la Alianza por la
entonces, a Pablo de los judíos es que él circuncisión. Ni necesita, como condi-
piensa en una acción única y escatológi- ción previa, que se haya cumplido la Ley.
ca (la cruz). Pero en relación a esta ac- Se obtiene, simplemente, por el don de la
ción única, hay dos períodos separados fe que está abierto universalmente a toda
por la cruz: el tiempo de la falta anterior la humanidad, sin necesidad de cumplir
y el del perdón y la justificación actual. condiciones previas que puedan ser con-
sideradas como mérito humano. Por eso
El perdón de los pecados añade Pablo que la revelación de la justi-
después de la cruz cia salvadora de Dios tiene como destina-
tario «al [que es justo] por la fe de y en Je-
El «para mostrar» sirve para subrayar sús» (v. 26c).
que en el período salvífico actual ya ha
irrumpido la manifestación de la justicia Podemos, pues, subrayar tres cosas
de Dios, tal como Israel había esperado a propósito de la muerte expiatoria de
(Is 59,15-20). La justicia salvadora de Cristo.
Dios se demuestra en la muerte expiato- 1) La cruz revela lo terrible que es el
ria de Cristo. Y manifiesta su efecto como pecado, ya que desemboca en la muerte y
perdón de los pecados. en el alejamiento de Dios. La cruz es una
La demostración de la justicia salva- protesta contra toda trivialización del
dora de Dios consiste en que Dios es jus- mal.
to al declarar justo a todo pecador en vir- 2) Para Dios, la reconciliación con la
tud de la fe de y en Jesús. Teniendo esto humanidad no significaba solo pronun-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 131

Redención y expiación universal en la cruz de Cristo (3,21-26) 131

ciar una palabra de reconciliación: hizo un signo «cúltico», sino por un signo «hu-
que le costara algo. La vida y muerte de Je- mano», Jesús de Nazaret. El culto verdade-
sús es un signo de reconciliación en el ro se realiza ahora en la cotidianidad de la
conflicto de Dios con la humanidad (¡el vida y del mundo, como recordará Pablo a
signo lo pone el ofendido!; la víctima per- los cristianos de Roma (Rom 12,1). Por
dona a los victimarios). Y es la expresión ello les dirá que la predicación del evange-
máxima de su amor, de su ser más íntimo. lio a los paganos es el servicio sacerdotal
3) En la profanidad del Gólgota han que le encargó Dios en su vocación (15,16).
quedado superadas las fronteras entre lo En este sentido, el culto cristiano no es ja-
sagrado y lo profano, entre el judío y el pa- más simplemente un refugio, sino ante to-
gano. Dios realiza la reconciliación no por do un envío al mundo.

☞ Ampliamos conocimientos
1. Wilckens, La carta a los Romanos, I, pp. 225-299; Légasse, Romains, pp. 255-
285; Fitzmyer, Romans, pp. 341-358; Dunn, Romains 1–8, pp. 161-183; Moo, Ro-
mans, pp. 218-243; Jewett, Romans, pp. 268-293.
2. Eichholz, Evangelio de Pablo, pp. 270-288; E. Käsemann, «Para comprender
Rom 3,24-26», en Ensayos exegéticos, pp. 15-20; íd., «La justicia de Dios en Pablo»,
ibíd., pp. 263-277; J. Jeremias, «Justificación por la fe», en íd., Abba, pp. 291-303;
Kuss, Romanos, pp. 58-68; Kertelge, Romanos, 1985, pp. 70-92; Tamez, Contra, pp.
126-136 (en las pp. 137-185 trata el tema desde la sistemática: «La justificación
como afirmación de la vida: Ensayo de una reconstrucción teológica»); Id., «Jus-
tificación por la fe y vida amenazada de los pobres», RevLatTeol 8 (1991) 71-90.
También: Lyonnet, Historia de la salvación, pp. 29-52 y 177-195; F. Pastor-Ramos,
Para mí, vivir es Cristo, Estella 2010, pp. 369-392; F. Hahn, «La justificación. Apro-
ximación bíblica», SelTeol 39 (2000) 283-290; M. Fedou, «El acuerdo luterano-
católico sobre la justificación», SelTeol 39 (2000) 274-282. E. Tamez, «Justificación
por la fe y vida amenazada de los pobres», RevLatTeol 8 (1991) 71-90.
3. Dunn, Theology, pp. 207-233.317-389; Lyonnet, «Le sens de páresis en Rom
3,25», en Études, pp. 89-106; J. Jurianal, «The Concept of Atonement Sacrifice and
Death of Christ in the Pauline Letter», IndianTheolSt 45 (2008) 317-339; S. Sch-
reiber, «Das Weihegeschenk Gottes. Eine Deutung des Todes Jesu in Röm 3,25»,
ZNW 97 (2006) 88-110. Sobre el significado de la cruz como expiación vicaria, cf.
Theobald, Römerbrief, I, pp. 106-117.
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 132

132 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

✎ Para seguir reflexionando


¿Por qué piensa Pablo que Jesús tuvo que morir en la cruz? ¿Cómo se puede
explicar hoy lo que Pablo quiso decir?
¿Recuerdas qué trasfondo cultural y religioso hay detrás de la palabra «re-
dención», que Pablo utiliza para explicar la acción liberadora de Jesús en la
cruz? ¿Cómo explicarías hoy, con un lenguaje más moderno, lo que esta palabra
quiere significar?
Pablo habla de «expiación» en relación con lo que Jesús hace en la cruz a fa-
vor del mundo pecador. ¿Recuerdas que trasfondo religioso hay detrás de este
concepto? ¿Cómo lo entiende Pablo? ¿Por qué la explicación que dio san Ansel-
mo no es admisible? ¿Cómo lo explicarías hoy?
¿Cuál es el papel, según Pablo, de la fe en todo este proceso liberador del
evangelio?
¿Se puede hablar de la fe de Jesús? ¿Qué sentido tendría? ¿Qué papel desem-
peñaría en el restablecimiento de las relaciones de amistad entre Dios y los seres
humanos pecadores?
¿De qué modo rompe el evangelio las barreras entre los seres humanos? ¿Por
qué ninguna religión puede dividir a los seres humanos?
Lee Levítico 16. El culto cristiano, ¿refleja de algún modo los sacrificios del
Antiguo Testamento? ¿Cuál sería para ti el núcleo y el sentido del culto cristiano?

2. Universalidad de la justicia Preparamos la lectura


de Dios por la fe sin obras Rom 3,27-31 saca las consecuencias
(3,27-31) que se siguen de la economía de salvación
que Pablo acaba de explicar en Rom 3,21-
26. Y lo hace de un modo polémico, que
Guía de lectura enlaza con lo que había dicho en 3,1-8.
1. Estilo literario La reflexión la realiza en tres pasos
– Diatriba polémica, intercambiando con los que Pablo pretende excluir todo
preguntas y respuestas. orgullo humano y mostrar que la Ley ya
no puede ser, después de la cruz, camino
de salvación para nadie, sin que ello cues-
2. Finalidad teológica tione, sino todo lo contrario, el valor ra-
– Destruir toda jactancia y orgullo dical de la Ley:
humanos, que llevarían al ser humano a 1) Queda excluido todo orgullo, toda
querer autoafirmarse en contra de Dios, jactancia humana (vv. 27-28).
sin confiar en él. 2) Queda excluida toda limitación re-
– Mostrar que la Ley de Moisés no ligiosa al pueblo judío: la economía salví-
puede ser camino religioso de salvación. fica se extiende a todos (vv. 29-30).
Pero manteniendo, a la vez, que es pala- 3) Sin embargo, esto no contradice la
bra reveladora de Dios y que, por tanto, economía de salvación antigua, sino que
mantiene su validez. la lleva a su pleno cumplimiento, pues la
– Subrayar la igualdad fundamental, Ley sigue siendo válida. Pero ya no es vá-
en orden a obtener la salvación, de judíos lida como camino de salvación (v. 31),
y paganos. sino al servicio del evangelio (10,4).
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 133

Universalidad de la justicia de Dios por la fe sin obras (3,27-31) 133

Leemos el texto creador (y de los demás). En cambio, el


creyente es la persona que ya no vive solo
327¿De qué, pues, podemos presumir, si toda para sí, sino para Cristo y, consecuente-
jactancia ha sido excluida? mente, para los demás. Y Cristo pudo ser
definido como «el hombre [que vive]
¿Y en razón de qué ha sido excluida? ¿Acaso para los demás».
por las obras realizadas?
No, sino en razón de la fe. Las palabras «jactarse o gloriarse»
28
(káuchomai) y «jactancia» (káuchêsis)
Pues estoy convencido de que el hombre al- son frecuentes en Pablo y en la traduc-
canzará la justificación por la fe y no por el cum- ción de los LXX. En cambio, no las usan
plimiento de la ley. los estoicos y aparecen poco en los filó-
29
Y Dios, ¿lo es solo de los judíos? ¿No lo es sofos. En la traducción de los LXX indi-
también de los gentiles? can un modo de comportarse ante Dios y
Sí, también de los gentiles, 30ya que uno solo pueden tener, tanto un sentido positivo
como negativo. El malvado se gloría en el
es el Dios que justifica en virtud de la fe, estén
mal. A modo de ejemplo, podemos recor-
circuncidados o no lo estén.
dar varios textos de los Salmos: «¿Por
31
Entonces, ¿estaremos anulando la ley al dar qué te glorías del mal...?» (Sal 52,3); «Tus
tanto valor a la fe? adversarios se han gloriado» (Sal 74,4).
¡De ninguna manera! Confirmamos, por el Lo negativo de su actitud es que se pre-
contrario, la ley. senta ante Dios como un ser indepen-
diente y por ello confía en sí mismo: «y
ponen su confianza en la fortuna y se glo-
Comentario rían de su gran riqueza» (Sal 49,7). El
piadoso, en cambio, es el que confía en
La estructura del fragmento es clara: Yahvé como su único apoyo (roca): «Se
(1) v. 27a Cuestión (con un por alegran los que esperan en Ti...; se gloria-
tanto) rán (LXX) todos los que aman tu nom-
bre» (Sal 5,13); «Exultad de gozo, los jus-
v. 27b-d Respuesta y precisión tos, y gloriaos (LXX)» (Sal 32,11; cf. 5,13;
de la misma 18,2ss). Gloriarse en Dios es, práctica-
v. 28 1ª Fundamentación de mente, hacer un acto de fe, proclamar
la respuesta que Dios es el único refugio.
vv. 29.30 2ª Fundamentación de En Pablo, el acento está más en el as-
la respuesta pecto de confianza que en el de la gloria.
(2) v. 31a Cuestión final (con un Gloriarse en Dios, al modo judío, signifi-
por tanto) ca simplemente «confiar en la Ley» (Rom
v. 31b Respuesta final 2,17) o «gloriarse en la Ley» (Rom 2,23),
por una pura confianza «en la carne», en
Para Pablo lo más contrapuesto a la fe contraposición al «gloriarse en Cristo Je-
es la jactancia, el orgullo, el (vana)glo- sús» (Flp 3,3). El hombre solo puede
riarse (káuchêsis, en griego; y el verbo co- «gloriarse» de su debilidad (2 Cor 12,9), o
rrespondiente, jactarse, es káuchomai). en la cruz de Jesús (Gal 6,14), pues esto
Por ello insiste en este tema, que había es «gloriarse en el Señor» (1 Cor 1,31).
mencionado ya en 2,17, criticando la ac-
titud equivocada del judío religioso que En los vv. 24-25, Pablo ha destacado la
se cree superior al pagano y lo juzga. La cruz de Cristo como lugar de la justifica-
jactancia de los propios méritos es tan ción del pecador. Con ello ha quedado ex-
negativa porque es la actitud de la perso- cluida la posibilidad de obtener la recta
na que vive «incurvada en sí misma», que relación con Dios a través del cumpli-
confía, sin más, en sus propias fuerzas, miento de la Ley, como privilegio judío.
como si para nada necesitara de Dios su Por eso ahora, teniendo en cuenta lo que
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 134

134 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

ha dicho en 2,17ss (ver los vv. 17 y 23) su- el orden nuevo de la fe que se contrapo-
braya que la jactancia del judío (por sus ne, retóricamente, al de la Ley mosaica.
privilegios histórico-salvíficos frente al 3) Por último, algunos la interpretan co-
pagano) ha sido excluida por Dios, ya que mo la regla fundamental de la fe, que
Dios ha mostrado su justicia justificando ahora sirve de norma para toda la vida
al pecador en virtud de la fe de y en Jesús cristiana.
(3,26) y no por el cumplimiento previo de Al llegar a este punto podemos pre-
la Ley. Ello implica, por tanto, que Dios guntarnos, cómo queda anulada toda
justifica a gentiles y judíos tan solo en «jactancia» por la ley subordinada a la fe.
virtud de la fe (vv. 29-30), «sin obras de la Más aun, ¿por qué la Ley de Moisés, que
Ley» (v. 28). exige obras, no nos puede ser de ayuda,
¿A qué ley se refiere, entonces? en contra de lo que piensa un judío pia-
A partir de 2,13 y 3,20.28, resulta cla- doso?
ro que ley de las obras significa aquí la Ley La mayoría de especialistas cree que
mosaica (la Torah), en la medida en que hay que entender aquí la jactancia como la
exige obras que estén en consonancia jactancia de aquel que, en el cumplimien-
con la justicia que pide la ley y mide la to de las obras de la Ley, cree ser justo an-
justificación solo con ellas. Por ello que- te Dios. Por ello, el que cree que ha cum-
da excluida, porque Pablo subraya que plido con las obligaciones de la ley, piensa
Dios me justifica a través de la obra de que tiene derecho al salario que Dios debe
otro, de Jesucristo, concretamente por pagarle por haber actuado conforme a lo
medio de su muerte y resurrección. La que le pedía la Ley (es la actitud que que-
justicia así obtenida ya no es mía, pues daría simbolizada en la actitud del fariseo
no me viene de mis méritos, sino «de de la parábola de Lc 18,9-14).
Dios». Por eso Pablo insistía en la carta a La figura de Abrahán en Rom 4,2 con-
los Gálatas en que, quien quiere obtener firmaría que esta es la jactancia que Pa-
la justificación por la Ley, vuelve inútil a blo quiere criticar aquí. Pues si Abrahán
Cristo y a su muerte, ya que entonces no hubiera obtenido la justicia por las obras,
lo necesita para nada para poder recon- entonces, dice Pablo, hubiera podido
ciliarse con Dios y cumplir lo que pide la «jactarse» humanamente. Pero no hubie-
Ley (Gal 2,21; cf. Rom 3,21). Por eso Pa- ra podido hacerlo ante Dios, que es, al fin
blo les dice a los Gálatas que quieren vol- y al cabo, lo único que le interesa y vale
ver a someterse a la ley: «Habéis roto con para la persona creyente. Es lo que se de-
Cristo todos cuantos buscáis la justicia duce de Gn 15,6. Allí se ve que Abrahán
en la Ley. Os habéis apartado de la gra- no experimentó la justificación por parte
cia» (Gal 5,4). de Dios por el hecho de haber realizado
De todos modos, la formulación «ley las obras buenas que Dios exigía de él.
de la fe», que encontramos aquí, resulta Más bien, según la Biblia, lo que experi-
sorprendente en Pablo. ¿Qué quiere decir mentó fue la justificación del impío. Por
Pablo con ella? ello queda claro que las «obras» nunca
La fórmula permite varias interpreta- pueden servir de jactancia alguna ante
ciones: 1) Lo más probable es que signi- Dios. La jactancia fundada histórico-sal-
fique la Ley, tal como la fe en Cristo la ve víficamente (¡tiene las obras en contra:
ahora, es decir, como fiscal o testigo que cf. 2,21ss!) ha sido anulada allí donde el
descubre, sin piedad, los pecados de los judío, creyendo en aquel que justifica al
seres humanos, en el proceso que Dios impío, da plenamente la razón al juicio
realiza contra los hombres (3,10-19); así de Dios.
se comprende bien la afirmación paulina Por ello se puede concluir que el ser
en el v. 31, de que él «refuerza» la Ley. 2) humano no es justificado por sus obras,
Otros piensan que se refiere a ley en sen- sus méritos, como condición previa para
tido figurado; entonces podría significar lograr la reconciliación con Dios y así ser
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 135

Universalidad de la justicia de Dios por la fe sin obras (3,27-31) 135

declarado justo en el juicio final, sino por de todos por la fe elimina esta situación
su fe, que es regalo de Dios. Por tanto, la de condenación de todos como pecado-
justificación por parte de Dios se logra, res, que es lo que la Ley tenía que decla-
no por una economía en la cual el hom- rar (2,12). Por eso la justificación acaece
bre deba esencialmente obrar, sino por por medio del amor gratuito y creador de
una en la cual debe creer, confiar en Dios. Dios, «al margen de las obras de la Ley»
Algunos autores, como Dunn (Ro- (3,20; cf. Gal 2,16).
mans, I, pp. 186s) o Haacker (Römer, p. Por tanto, lo que Pablo quiere decir
94), sostienen que la jactancia, que Pablo aquí no es que el obrar del ser humano
quiere excluir aquí por la ley de la fe, es sea algo totalmente irrelevante (contra
la del judío que, apoyándose en su elec- una comprensión de este tipo reaccionó,
ción y en los distintivos, propios del ju- con razón, el autor de la carta de Santia-
dío, como la circuncisión y la Ley, cree go en Sant 2,24). Más bien se contrapone
que ello le permitirá escapar al juicio de al orgullo humano que lleva a pensar que,
Dios. Ello está, evidentemente, incluido, por el hecho de ser miembro del pueblo
pero no es lo único que pretende Pablo. de Dios y conocer la Ley, esta se puede
El Apóstol, aunque tiene como objetor convertir en camino de salvación. Y que
primario al judío, no se dirige ni piensa es el cumplimiento de la Ley, como méri-
solo en él. Después de lo que ha dicho so- to propio, lo que hace que Dios declare
bre el papel de Cristo en la obra de la sal- justo al ser humano. Pues esto sería olvi-
vación, no puede limitarse a constatar dar que sin la acción previa, gratuita, del
(como en 1,18–3,20) que las obras malas amor de Dios en la cruz de Cristo, ningún
demuestran que la Ley mosaica no puede ser humano, encerrado como está en el
ser camino de salvación. Por eso habla círculo vicioso del pecado, sería capaz de
aquí de «ley de la fe», que sitúa la refle- cumplir la Ley o de hacer el bien en gene-
xión dentro del marco de lo que es el con- ral. Lo que posibilita que un ser humano
tenido global del evangelio. pueda ser declarado justo por Dios no es
De todos modos, lo que Pablo afirma un determinado estilo de vida, sino algo
aquí podría dar la impresión que es la te- accesible a todo el mundo y que es don de
sis opuesta a lo que él mismo había afir- Dios: la fe, la confianza radical en el amor
mado en 2,13, donde recordó que Dios no de Dios, que en Cristo se apiada de los pe-
declarará justos a los que escuchan la Ley cadores y les abre la posibilidad de obrar
sino a los que la cumplen. Pero no es así. el bien, porque les libera de la esclavitud
Pues como hemos visto en 1,18–3,20, del pecado. Las obras que quedan exclui-
todo el mundo es pecador (3,19) y, por das son las que son consideradas como
tanto, no se ha dado de hecho la justifi- condición previa para obtener el amor de
cación del justo «por las obras de la Ley». Dios y la salvación, es decir, las que son
El camino religioso, por tanto, que quie- mérito propio, no las que se siguen de la
re establecer la recta relación del ser hu- actuación de Dios por medio de Cristo en
mano con Dios a través del cumplimien- el creyente y que son obra del Espíritu
to de la Ley está definitivamente barrado. en él.
Empeñarse en él, sería dar coces contra Por tanto, Pablo no contrapone, sin
el aguijón (que es lo que hacía Pablo, se- más, fe y obras, ni quiere fomentar la pa-
gún Hch 26,14, antes de su conversión). sividad cristiana ante la injusticia que
El camino de la Ley solo puede constatar corroe nuestro mundo. Al contrario. Des-
la realidad del pecado universal, pero no de la experiencia de la gratuidad del
da la fuerza para poder salir del círculo amor de Dios, que es don, y nunca méri-
vicioso en que el pecado ha encerrado a to propio (y, por tanto, no justifica nin-
los seres humanos (esto quedará más cla- gún creerse superior a los demás), Pablo
ro cuando veamos Rom 7). Por eso, Dios espera que el creyente obrará el bien y
en Cristo ha escogido un camino nuevo, luchará contra la injusticia (Gal 5,13-26).
accesible solo por la fe. La justificación Pero no con el orgullo del que se cree su-
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 136

136 Manifestación de la justicia de Dios (Rom 3,21-31)

Y Y
«En el acompañamiento he tenido con La «sola fe» en el diálogo ecuménico
frecuencia la experiencia de que las personas
luchan inútilmente, y hasta de que luchando Puede verse en Fitzmyer (Romans, pp.
contra su “pecado” estabilizan el comporta- 360s) los autores que, ya antes de Lutero,
miento incorrecto. Quieren evitar el pecado, tradujeron así Rom 3,28. En todo caso, hoy
pero su fijación en este les impide librarse de ya no es motivo de separación entre católi-
él. Solo cuando las personas encuentran el cos y protestantes el empleo de esta fórmula,
coraje para aceptarse a sí mismas sin conde- pues se ha reconocido por parte de autores
narse ni despreciarse, se hacen más huma- católicos como Kertelge, Lyonnet y Kuss,
nas y son capaces de cumplir lo que Dios que el «por la fe» aquí tiene sentido exclusi-
quiere de ellas. Lo que desprecio en mí se vo. Y se ha superado la perspectiva unilate-
queda pegado a mí. Lo que combato me per- ral, en el fondo un poco al margen de la pers-
seguirá siempre. Solo lo que contemplo pue- pectiva paulina, que se tenía en el tiempo de
de transformarse. Este es para mí el núcleo la Reforma, tanto por parte de los católicos
de la afirmación paulina de que vivimos por como de los protestantes (cf. Wilckens, Ro-
gracia y no por la ley. Solo puede cambiar manos, I, p. 303).
quien ha experimentado en la gracia que es Si se quiere conocer mejor la controver-
amado incondicionalmente. La observancia sia católico-protestante a propósito de este
voluntarista de la ley conduce casi necesa- punto, puede verse Wilckens, Romanos, I,
riamente a la transgresión. No nos hace rec- pp. 308-315; Fitzmyer, Romans, pp. 360-362.
tos. Solo cuando en lo profundo de nuestro También las obras de H. Küng, La justifica-
corazón podemos experimentar que somos ción, Barcelona 1967; K. Kertelge, «Rechtfer-
rectos ante Dios, que somos justos, cambia tigung» bei Paulus, Münster 1967.
nuestra vida y nos volvemos capaces del
amor con el que Cristo nos amó primero» (A.
Grün, Pablo y la experiencia de lo cristiano,
Estella 2008, p. 180).
gratuito de la participación en la vida de
Jesús, el «autor y perfeccionador de la fe»
(Heb 12,2), como los seres humanos con-
siguen obtener la justificación que les ca-
perior a los demás, sino con la humildad pacita para poder cumplir la Ley y así po-
del que se sabe perdonado por Dios, por der ser declarados justos en el día del
pura gracia. Eso es también lo que quie- juicio. Por tanto, no es que las obras de la
re expresar la parábola, que encontra- Ley sean por sí mismas impiedad poten-
mos en el evangelio de Mateo (Mt 18,23- ciada, sino que de nada sirven al pecador
35), del deudor al que su señor ha para poder obtener la justicia (contra Kä-
perdonado una deuda inmensa, pero que semann).
se niega a perdonar a su consiervo lo po-
co que este le debe. Los vv. 29-30 muestran claramente
que Pablo aquí (cf. vv. 27-28) argumenta
¿Qué sentido tiene, por tanto, la pala- contra la pretensión de justicia que se
bra «por la fe» en el v. 28? Por la cons- funda en el privilegio, que brota del he-
trucción y por el contexto se ve que tiene cho de formar parte del pueblo elegido
sentido exclusivo (por la fe sola). La pala- por Dios en la historia de la salvación,
bra «sola» no aparece en el texto. Pero testimoniada en la Biblia. Por eso pre-
está incluida implícitamente. En este gunta, provocadoramente, en el v. 29, si
sentido, Lutero tuvo razón al traducir así Dios es Dios solo de los judíos. Hasta un
dinámicamente este texto. judío, evidentemente, tiene que respon-
En griego se trata de un dativo instru- der que Dios es Dios de todos. Pero pien-
mental, que debe ser traducido así: «por sa que ello no quita que Israel sea el pue-
medio de la fe». Pero, como vivos en 3,21- blo escogido y, por tanto, privilegiado por
26, Pablo hace referencia constante a la Dios. Y que esto le ha de otorgar ciertas
«fe de Jesús» (cf. 3,22.26). Es por el don ventajas de cara a la salvación. Es lo que
05. Manifestación 17/1/12 15:56 Página 137

Universalidad de la justicia de Dios por la fe sin obras (3,27-31) 137

parecen suponer textos como el de Exodo cisamente a Israel para realizar su pro-
Rabbá 29, 88d: «Soy Dios sobre todos los yecto salvador a favor de todos los pue-
que vienen al mundo, pero solo con voso- blos. Si se renunciara a las marcas que se-
tros he unido mi nombre; no me llamo paran a los judíos de los demás pueblos,
el Dios de los pueblos del mundo, sino el se vulneraría la verdad divina de la elec-
Dios de Israel». ción, que es libre para escoger a quien
quiera para realizar su proyecto. Y, de he-
Pablo quiere cuestionar esta convicción cho, ha escogido a Israel. Una compren-
desde su interpretación del acontecimien- sión elitista de la elección por parte de
to de Cristo en la cruz. Y lo quiere hacer Dios es, para Pablo, un peligro inherente
aprovechando los elementos de la revela- a toda concepción religiosa que cree en
ción del Antiguo Testamento que pueden un Dios único. De hecho, algo semejante
ayudar al judío a comprender por qué Pa- ocurría a los católicos, antes del concilio,
blo cuestiona el deseo judío de «separarse» en relación con otras confesiones cristia-
de los otros pueblos, pensando que así ha- nas y otras religiones. Textos como «fue-
cen un servicio a Dios. Por eso aprovecha ra de la Iglesia no hay salvación» serían
aquí la confesión de fe de Deuteronomio expresión de esta concepción equivocada
6,4, que es un texto fundamental para la fe del significado del cristianismo y de la
judía (cf. también Is 43,10-13). En ella se Iglesia.
habla de la unicidad de Dios. Pablo la in-
terpreta en el sentido de que Dios ha de- En todo caso, para responder a esta
mostrado su unicidad precisamente en el inquietud, que surgiría tanto en los ju-
hecho de que, como Dios Uno, justifica a díos como en los judeocristianos conser-
todos por igual, circuncisos e incircunci- vadores, Pablo se pregunta al final del
sos, ya que todos forman la única humani- fragmento (v. 31) si con lo que ha dicho,
dad creada por él. es decir, al dar tanto valor a la fe, está
cuestionando el valor de la Ley de Moisés
Si leyéramos el texto en griego vería- y, por tanto, aboliéndola.
mos que Pablo utiliza aquí dos preposi-
ciones distintas en relación a la fe de los Evidentemente no puede responder
judíos y de los paganos. Los judíos obtie- positivamente a la pregunta. Sería cues-
nen la justificación «por (ek) la fe» y los tionar la revelación de Dios y la fidelidad
paganos «por medio (dià) de la fe». Pero de