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Biodinamica corporal

Guía de estudio

FISIOLOGÍA

GUIA DE ESTUDIO - TEMA 1. LA FUNCIÓN


CORPORAL

• El cuerpo humano está formado por diferentes niveles de organización. Los aparatos y
sistemas representan el nivel de organización más complejo del organismo, que a su vez
están formados por niveles estructurales más sencillos: órganos, tejidos, células y
moléculas.

• La Fisiología consiste en el estudio del funcionamiento y estructura de los sistemas y


aparatos que componen un organismo. Un organismo es cualquier individuo vivo.

• El funcionamiento de los sistemas del cuerpo humano depende de la respuesta correcta


del organismo a los cambios internos y externos, al desarrollo del metabolismo celular y a
la integración de todas las actividades.

• La homeostasis engloba los procesos mediante los cuales el organismo mantiene un


equilibrio dinámico, es decir, permite que se produzcan variaciones en parámetros como la
temperatura corporal, el contenido en agua tisular, el pH, la concentración de sales en el
plasma, etc., dentro de ciertos límites.

• Los mecanismos homeostáticos son los procesos que presenta los organismos tendentes
a equilibrar cualquier situación desfavorable que produzca la alteración de los límites
normales de funcionamiento del organismo.

• La homeostasis de la temperatura corporal es necesaria para el desarrollo de la


actividad metabólica celular. El cuerpo humano posee diferentes sistemas para generar y
disipar calor cuando excede o desciende de los límites establecidos.

• Las células mantienen su equilibrio con el medio que les rodea gracias a que pueden
intercambiar gases y sustancias a través de su membrana plasmática.
• El intercambio de sustancias se realiza mediante procesos pasivos que no consumen
energía como la difusión, la difusión facilitada, la ósmosis y la filtración o mediante
sistemas activos que consumen energía como el transporte activo, la endocitosis y la
exocitosis.

FISIOLOGÍA

GUIA DE ESTUDIO - TEMA 2. TEJIDOS

• La asociación de células semejantes que efectúan funciones similares da lugar al nivel


de organización tisular.

• El cuerpo humano está constituido por diferentes tipos de tejidos que se agrupan en
cuatro principales: epitelial, conectivo, muscular y nervioso.

• El tejido epitelial está formado por células que se disponen en forma de capa continua y
pueden presentar forma aplanada, cilíndrica o de forma variable.

• Los epitelios pueden estar constituidos por una o varias capas superpuestas. Son
ejemplos el tejido epitelial plano sencillo que forma el endotelio del corazón y los vasos
sanguíneos; el epitelio cúbico simple de los ovarios, riñones y glándulas; el epitelio
cilíndrico simple del tubo digestivo; el epitelio cilíndrico ciliado de la tráquea; o el tejido
epitelial estratificado de la epidermis.

• El tejido conectivo es el tejido más abundante del organismo. Está formado por células
de diferentes formas, una matriz extracelular constituida por agua y moléculas orgánicas
(sustancia fundamental) y fibras.

• El tejido conectivo proporciona soporte, resistencia y participa en la estructura de los


órganos. Son ejemplos de tejido conectivo el areolar de la capa subcutánea y el que se
localiza en las mucosas; el tejido adiposo; el tejido reticular del hígado, bazo y ganglios
linfáticos; el tejido conectivo fibroso que se encuentra en el cartílago, en los huesos, en
tendones y ligamentos y por último la sangre que es un tejido conectivo líquido.

• El tejido muscular está constituido por fibras altamente especializadas en la contracción,


por lo que participa en la movilidad del organismo.
• Existen tres tipos de tejido muscular: el muscular estriado voluntario que forma las
masas musculares, el muscular estriado involuntario del miocardio y el tejido muscular liso
involuntario de las paredes de los vasos sanguíneos y vísceras.

• El tejido nervioso está formado por células nerviosas especializadas en la conducción de


impulsos, neuronas, y células de la neuroglía que proporcionan soporte y protección.

• Las membranas epiteliales están formadas por células que se disponen en una capa
continua. Se clasifican en membranas mucosas que revisten cavidades que se abren al
exterior como la respiratoria, la digestiva y la genito-urinaria, y membranas serosas que
recubre cavidades cerradas como la pleura (reviste los pulmones), el pericardio (reviste el
corazón) y peritoneo (reviste el intestino).

• Por su parte las membranas sinoviales están formadas por tejido conectivo y revisten las
cavidades articulares.

• El sistema tegumentario está formado por la piel y las estructuras anexas como son el
pelo, las uñas y las glándulas.

• La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y está constituido por la epidermis, una
capa fina formada por tejido epitelial estratificado y la dermis, una capa gruesa y profunda
formada por tejido conectivo areolar y reticular que proporciona resistencia y almacena
agua y sales minerales.

La piel contiene tres tipos de glándulas: las glándulas sudoríparas que secretan sudor, las
sebáceas que se secretan sebo y las ceruminosas situadas en el conducto auditivo externo
y que secretan cerumen.

Guía de estudio

FISIOLOGÍA

GUIA DE ESTUDIO - TEMA 3. SISTEMA


RESPIRATORIO

• El sistema respiratorio tiene dos funciones: distribuir aire e intercambiar gases. El


intercambio de O2 y CO2 sólo se lleva a cabo en los alvéolos, mientras que la distribución
de aire la realizan el resto de órganos que lo componen.
• La ventilación pulmonar es el proceso de distribución de aire y se puede dividir en dos
procesos: la inspiración y la espiración.

• El movimiento de aire hacia el interior y exterior de los pulmones está gobernado por la
Ley de Boyle que establece la relación entre volumen y presión: el volumen de un gas
varía invariablemente con la presión.

• La inspiración es un proceso activo (gasto de energía) que se inicia con la contracción


del diafragma y de los músculos intercostales que provoca la disminución de la presión
intratorácica y alveolar y facilita la entrada de aire hacia los pulmones.

• La espiración tranquila es un proceso pasivo en el que la relajación del diafragma y la


musculatura intercostal produce el aumento de presión intratorácica y alveolar y permite
la salida del aire hacia el exterior.

• Mediante un espirómetro se pueden calcular los volúmenes de aire movidos hacia el


interior y exterior de los pulmones, que se clasifican en: volumen de ventilación pulmonar,
volumen inspiratorio de reserva, volumen espiratorio de reserva, volumen residual,
volumen mínimo, volumen de ventilación alveolar y espacio muerto anatómico.

• La capacidad vital es la cantidad máxima de aire que una persona puede inspirar y
espirar de forma forzada, siendo de 4,5 a 5 litros en el adulto. La capacidad pulmonar es la
cantidad total de aire que caben en los pulmones y puede ser de 5,7 a 6,2 litros más que
la capacidad vital.

• El intercambio de gases que se lleva a cabo en los pulmones atiende a la ley física de
Dalton o ley de las presiones parciales que relaciona la presión de un gas en la mezcla
gaseosa o líquida en la que se encuentra. Durante la respiración, el oxígeno y el dióxido de
carbono difunden de áreas de elevada presión parcial hacia áreas de presión parcial
menor.

• La respiración externa se define como el intercambio de gases entre la sangre capilar


pulmonar y los alvéolos y consiste en la difusión de oxígeno hacia la sangre y de dióxido
de carbono hacia los alvéolos a través de la membrana alvéolo-capilar.

• La respiración interna consiste en la difusión de oxígeno hacia los tejidos corporales y


sus células y de dióxido de carbono hacia la sangre.
• El oxígeno y el dióxido de carbono se transportan en sangre unidos a la hemoglobina de
los eritrocitos en forma de oxihemoglobina (conteniendo O2) y carbaminohemoglobina
(conteniendo CO2).

• La frecuencia y el ritmo respiratorio están regulados por el centro respiratorio del bulbo
raquídeo mediante los reflejos Hering-Breuer. También influyen las presiones parciales de
oxígeno y dióxido de carbono y el pH de la sangre arterial y el control voluntario desde la
corteza cerebral.

• La respiración es un proceso que interviene en la regulación del pH de la sangre arterial


cuando se producen subidas o bajadas que superan los límites homeostáticos de este
parámetro.

• Los mecanismos homeostáticos de regulación del pH arterial son la hiperventilación en


caso de acidosis o descenso prolongado del pH y la hipoventilación en caos de alcalosis o
aumento prolongado del pH arterial.

FISIOLOGÍA

GUIA DE ESTUDIO - TEMA 4. SISTEMA


ESQUELÉTICO

• El sistema esquelético y el muscular constituyen el aparato locomotor cuya función


principal es la de servir de soporte y facilitar el movimiento. El sistema esquelético
además cumple las funciones de protección, homeostasis mineral y producción de células
sanguíneas.

• El sistema esquelético está constituido por tres tipos de células: los osteoblastos, los
osteocitos y los osteoclastos. Los osteoblastos proceden del tejido embrionario
mesenquimático, mientras que los osteoclastos son el resultado de la fusión de monocitos.

• La función de los osteoblastos es la de formar la estructura básica del hueso o matriz


ósea. Cuando los osteoblastos maduran se transforman en osteocitos rodeados por una
matriz extracelular. Por su parte, los osteoclastos son las células óseas que reabsorben el
hueso.
• La matriz ósea está constituida por una parte mineral, principalmente un depósito de
sales de fósforo y calcio (cristales de hidroxiapatita), y una parte orgánica o sustancia
fundamental que está formada por colágeno y polisacáridos.

• Estructuralmente los huesos de nuestro organismo se pueden clasificar en compactos y


esponjosos o trabeculares. El tejido compacto está formado por unidades cilíndricas
denominadas osteonas o sistema haversiano separados por pequeños espacios y son
ejemplo de esta estructura las diáfisis de los huesos largos.

• Los huesos cortos, planos e irregulares y las epífisis de los huesos largos carecen de
osteonas, en su lugar el tejido es esponjoso y está formado por láminas irregulares en
forma de espina que rodean espacios en los que se localiza la médula ósea roja.

• La osteogénesis o proceso de formación del hueso puede llevarse a cabo a mediante dos
procesos: la osificación endocondral parte de un molde de cartílago que es posteriormente
sustituido por tejido óseo mineral y la osificación intramembranosa se produce por la
calcificación de una matriz orgánica de colágeno, que acaba dando lugar a matrices
osteoides que se fusionan para formar las trabéculas de los huesos esponjosos.

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FISIOLOGÍA

GUIA DE ESTUDIO - TEMA 5. SISTEMA


MUSCULAR

• El movimiento del cuerpo humano resulta de la contracción y relajación de alterna de la


musculatura esquelética.

• Las células principales del tejido muscular esquelético se denominan fibras musculares
estriadas y son células polinucleadas que han perdido la capacidad de duplicarse.
Contienen además numerosas mitocondrias, gránulos de almidón y retículo
sarcoplasmático que encierra Ca2+ .

• La fibra muscular estriada posee en su citoplasma haces de miofibrillas que son los
elementos contráctiles del músculo. A microscopio electrónico se aprecian las miofibrillas
como una sucesión de bandas oscuras (bandas A) y claras (bandas I). Las bandas A
presentan una zona central clara (banda H) y una línea separa la banda I por la mitad
(estría Z).
• Las miofibrillas están formadas por unidades estructurales y funcionales básicas que son
los sarcómeros, definido como la porción de miofibrillas comprendidas entre dos estrías Z.

• Las miofibrillas están constituidas principalmente por cuatro proteínas diferentes: la


actina, troponina y tropomiosina, que constituyen los miofilamentos finos y la miosina que
da lugar a los miofilamentos densos.

• La miosina es la proteína motora responsable de la contracción muscular, tiene forma de


bastón y en la cabeza presenta la propiedad de unirse a la actina y a la molécula de ATP
(adenosintrifosfato).

• La contracción muscular se produce cuando los miofilamentos finos se deslizan entre los
miofilamentos densos produciendo el acortamiento de los sarcómeros y por tanto el de las
miofibrillas y la fibra muscular. Durante este proceso las bandas I acortan su longitud y las
bandas H desaparecen.

• El proceso de la contracción se inicia con la llegada de un impulso nervioso a la placa


motora que produce la liberación de calcio desde el retículo sarcoplasmático hacia el
sarcoplasma. El calcio se une a la troponina y permite la unión entre la actina y la cabeza
de la miosina, que utilizando la energía liberada por la hidrólisis del ATP, gira desplazando
el miofilamento fino entre el miofilamento denso, acortando así el sarcómero.

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GUIA DE ESTUDIO - TEMA 6. SISTEMA


CARDIOVASCULAR

• El sistema cardiovascular está constituido por el corazón y los vasos sanguíneos y su


función es la transportar la sangre a todos los tejidos del organismo.

• Las estructuras del corazón que participan en el sistema de conducción del impulso
cardíaco son: el nodo sinoauricular (SA) o marcapaso, el nodo auriculoventricular (AV), el
haz de His con su rama derecha e izquierda y las fibras de Purkinje.
• La excitación cardiaca comienza en el nodo SA, que posee un ritmo intrínseco que de
forma automática descarga el impulso a un ritmo de 70 a 75 latidos por minuto. El impulso
generado se desplaza por ambas aurículas y hacia el nodo AV. Desde éste, el impulso viaja
por el haz de His y desciende por las ramas derecha e izquierda que lo conducen a las
fibras de Purkinje que inervan los ventrículos.

• El electrocardiógrafo es el aparato que registra la actividad eléctrica que ocurre durante


cada latido cardiaco y su registro se denomina electrocardiograma (ECG). El ECG presenta
un trazado típico en el que se reconoce la onda P (despolarización auricular), el complejo
QRS (despolarización ventricular) y la onda T (repolarización ventricular).

• El centro cardiovascular situado en el bulbo raquídeo es el área principal de regulación


de la actividad del corazón. Este centro regula la frecuencia cardiaca aumentando o
disminuyendo la frecuencia de descarga de impulsos nerviosos a través de fibras
nerviosas del sistema simpático y parasimpático hacia los nodos SA y AV y otras zonas del
miocardio.

• Los nervios cardiacos (sistema nervioso simpático) aumentan la frecuencia y fuerza de


contracción del corazón. El nervio vago (sistema nervioso parasimpático) reduce la
frecuencia cardiaca. También desde centros cerebrales superiores se puede modificar la
actividad del corazón mediante el envío de señales hacia el centro cardiovascular.

• El ciclo cardiaco consiste en la sístole o contracción y diástole o relajación de las


aurículas y lo ventrículos y puede subdividirse en: sístole auricular, contracción
isovolumétrica, expulsión (rápida y reducida), relajación isovolumétrica, llenado ventricular
rápido y llenado ventricular reducido o diastasis.

• Durante el ciclo cardiaco las fases de llenado y vaciado de los ventrículos son
controladas por la apertura y cierre de las válvulas cúspides auriculoventriculares (mitral y
tricúspide) y las válvulas semilunares (SL) de la aorta y la arteria pulmonar. Las válvulas
son además las responsables de los dos ruidos de impacto que se escuchan durante el
ciclo: el ruido sistólico asociado al cierre de las válvulas AV y ruido diastólico asociado al
cierre de las válvulas SL.

• La hemodinámica estudia los factores que afectan al flujo sanguíneo y por tanto a la
presión sanguínea. Estos factores son el gasto cardiaco, la resistencia periférica y algunas
hormonas.

• La presión sanguínea es la fuerza ejercida por la sangre sobre las paredes de un vaso
sanguíneo. El valor de la presión sistólica indica la fuerza de contracción del ventrículo
izquierdo, mientras que el valor de la presión diastólica muestra el esfuerzo al que están
sometidos los vasos sanguíneos.
• El gasto cardiaco por minuto es la cantidad de sangre bombeada por el corazón en un
minuto y se calcula en función del volumen de sangre sistólico y la frecuencia cardiaca. En
reposo el valor del gasto cardiaco está entre 4 y 5 litros por minuto.

• La resistencia periférica es la oposición al flujo sanguíneo debido a la fricción entre la


sangre y las paredes de los vasos sanguíneos y depende de la viscosidad de la sangre y
del tamaño de la luz del vaso, que puede aumentar (vasodilatación) o disminuir
(vasoconstricción) por acción del centro vasomotor.

• La aldosterona y la hormona antidiurética (ADH) producen un aumento de la tensión


arterial, al reducir la eliminación de agua y sodio. La hormona natriurética auricular es un
péptido liberado por las paredes auriculares que disminuye la presión arterial al facilitar la
eliminación de sodio.

• El retorno venoso es el volumen de sangre que fluye de regreso al corazón a través de


las venas sistémicas. Los mecanismos que bombean la sangre hacia el corazón son la
presión que ejerce la contracción de los músculos esqueléticos sobre las venas y los
cambios de la presión torácica producidos durante la inspiración y la espiración.

• Muchas venas presentan un sistema de válvulas en forma de cúspides que apuntan en


dirección al corazón impidiendo el reflujo o retroceso de la sangre.

• El pulso que se palpa sobre una arteria superficial consiste en la expansión y retroceso
alterno de la arteria por rebote elástico después de cada sístole del ventrículo izquierdo,
que crea una onda de presión que se desplaza a lo largo del sistema arterial.

Guía de estudio
TEMA 7. APARATO CIRCULATORIO (II). LA SANGRE

La sangre tiene como función principal transportar gases (oxígeno y dióxido de carbono),
nutrientes, hormonas y sustancias de desecho. Además ayuda a regular el pH, la
temperatura corporal y el contenido líquido de las células.

El 55% de la sangre lo constituye el plasma sanguíneo y el 45% restante son los elementos
formes.
El plasma es la fracción líquida de la sangre y está formado por un 90% de agua y un 10%
de sustancias disueltas (solutos), como proteínas, nutrientes, vitaminas, hormonas, gases
respiratorios, electrólitos y productos de desecho.

Los elementos formes de la sangre son los eritrocitos, hematíes o glóbulos rojos, los
leucocitos o glóbulos blancos y los trombocitos o plaquetas.

Los hematíes maduros son células que carecen de núcleo, presentan forma de disco
bicóncavo y contienen hemoglobina. La función de la hemoglobina es la de transportar el
oxígeno y el dióxido de carbono entre los alvéolos y las células del organismo.

La eritropoyesis es la formación de los eritrocitos a partir de las células madres o


hemocitoblastos, que se encuentran en la médula ósea roja. Los eritrocitos jóvenes se
denominan reticulocitos y se transforman en eritrocitos maduros al cabo de 24 a 36 horas
de circular en sangre. Su vida media es de 120 días y son destruidos por el hígado, el bazo
y la médula ósea roja.

Los leucocitos son células mayores que los hematíes y de nucleadas. Se clasifican en: los
granulocitos, que presentan citoplasma granular y núcleo irregular (neutrófilos, basófilos y
eosinófilos) y los agranulocitos que no tienen gránulos en el citoplasma y su núcleo es
regular (linfocitos y monocitos).

Los neutrófilos son fagocitos que presentan diapédesis (capacidad para emigrar de los
vasos sanguíneos hacia los tejidos) y quimiotaxis positiva (capacidad para ser atraídos por
las células lesionadas), y su función es combatir las infecciones mediante la fagocitosis de
las bacterias.

Los eosinófilos contrarrestan los efectos de la histamina en las reacciones alérgicas y


combaten parásitos intestinales.

Los basófilos liberan histamina, intensificando la respuesta inflamatoria y heparina, con


acción anticoagulante.

Los linfocitos son células que poseen función inmunitaria y se clasifican en dos tipos: los
linfocitos B, que producen anticuerpos en respuesta a la presencia de antígenos, y los
linfocitos T, que destruyen directamente a los organismos invasores, las células infectadas
y las células cancerosas.

Los monocitos tienen acción de macrófagos, fagocitando bacterias, células infectadas por
virus, cancerosas…
Los leucocitos se fabrican en la médula ósea roja a partir del hemocitoblasto. Los
agranulocitos se activan en los ganglios linfáticos y otros tejidos linfáticos. El bazo es el
órgano encargado de la destrucción de los leucocitos y la vida media varía de unas pocas
horas o días para los basófilos y neutrófilos hasta años para los linfocitos.

Los trombocitos son células sanguíneas resultantes de la fragmentación de células más


grandes denominadas megacariocitos que se localizan en la médula ósea roja.
Desempeñan un papel importante en la hemostasis sanguínea mediante la formación del
tapón plaquetario. El bazo es el órgano encargado de su destrucción.

Los sistemas ABO y Rh están determinados genéticamente y se basan en la respuesta


antígeno-anticuerpo.

El grupo sanguíneo de la persona viene determinado por la presencia o ausencia de los


antígenos A o B en la superficie de la membrana del eritrocito. Estos antígenos son
importantes para las transfusiones entre individuos.

En el sistema Rh los individuos que presentan antígeno Rh en la membrana de los glóbulos


rojos se denominan Rh+ y los que carecen de dicho antígeno Rh-. Este sistema es esencial
para la supervivencia del feto en el caso de una mujer con Rh- que esté embarazada de un
feto Rh+.

Se define la hemostasis como la detención de la pérdida de sangre. El mecanismo consiste


en la vasoconstricción del vaso sanguíneo afectado que frena la pérdida de sangre y
facilita la formación del tapón plaquetario y la coagulación sanguínea.

Las plaquetas se adhieren al vaso lesionado liberando factores que aceleran la


coagulación. El resultado final es la formación de un coágulo formado por una trama de
fibras proteicas insolubles entre las que quedan atrapados los elementos formes de la
sangre, con la consiguiente detención de la hemorragia.

Además de los factores plaquetarios para la coagulación, es necesaria la presencia de


iones calcio y vitamina K, que permite al hígado sintetizar la protrombina.

La protrombina se transforma en trombina, su forma activa, y actúa como catalizador de la


hidrólisis del fibrinógeno soluble, en fibrina insoluble.
Guía de estudio
TEMA 8. SISTEMA URINARIO

Los órganos del aparato urinario son los riñones, los uréteres, la vejiga de la orina y la
uretra. Su función es formar y excretar la orina.

Los riñones regulan el equilibrio hidroelectrolítico, el equilibrio ácido-base, eliminan los


desechos nitrogenados, regulan el volumen sanguíneo y la presión arterial y sintetizan
eritropoyetina y renina.

La orina está compuesta en un 95% de agua y un 5% de solutos, como productos


nitrogenados, electrólitos, toxina y pigmentos, además de algunos constituyentes
anormales (glucosa, sangre…).

La unidad estructural y funcional del riñón es la nefrona, que lleva a cabo las funciones de
filtración, reabsorción y secreción de agua y solutos.

La primera etapa en la formación de la orina es la filtración glomerular que se realiza en la


cápsula glomerular. Agua y solutos pequeños son filtrados desde la sangre el interior de la
cápsula, excepto las células sanguíneas y las proteínas.

El proceso de filtración es promovido por la diferencia entre la presión hidrostática (presión


del agua) y osmótica de la cápsula y la del glomérulo. La presión de filtrado efectiva (P.
F.E.) es de alrededor de 10 mm de Hg.

La tasa de filtración glomerular (T.F.G.) o cantidad de filtrado que se forma en ambos


riñones, es de unos 125 ml por minuto, pudiendo ser alterado este volumen por factores
que modifiquen el diámetro de las arteriolas del glomérulo, como estrés, cambios en la
tensión arterial…

La reabsorción tubular es un proceso selectivo que recupera el agua, la glucosa, los


aminoácidos y ciertas sales, como el sodio y el cloro, presentes en el líquido tubular y las
devuelve al torrente sanguíneo.

Después del filtrado de la sangre en los riñones, se retorna al torrente sanguíneo la mayor
parte del agua y muchos de los solutos, mientras que el agua remanente y los solutos
como los desechos nitrogenados (urea y ácido úrico), la creatinina y el amoníaco pasan a
formar parte de la orina.
Los procesos de reabsorción hacia el interior de las células del tubo contorneado proximal
se realizan mediante difusión (sodio, cloro, aminoácidos y glucosa) y ósmosis (agua).
Desde las células epiteliales del tubo al espacio intersticial, el Na+ se transporta gastando
A.T.P. (transporte activo), y de allí hacia la sangre, mediante difusión y ósmosis.

El asa de Henle funciona como un mecanismo a contracorriente de la orina. En la rama


descendente se reabsorbe agua y se elimina urea. En la rama ascendente no se reabsorbe
agua ya que las membranas de estas células son impermeables al agua, pero sí sodio,
potasio y cloro.

El tubo contorneado distal reabsorbe Na+ y Cl-, mientras que el tubo colector reabsorbe
Na+ y secreta K+ y H+. Estos dos tubos son impermeables al agua y sólo la reabsorben en
presencia de la hormona antidiurética (ADH), secretada por la neurohipófisis.

Los riñones tienen una función fundamental en el control del pH sanguíneo y urinario.

El control del pH se realiza por los sistemas de tamponamiento: químico, de acción rápida,
como el sistema bicarbonato y fisiológico, donde intervienen de forma retardada los
pulmones y los riñones.

La regulación del pH se lleva a cabo mediante el movimiento de iones hidrogeniones (H +)


e iones bicarbonato (HCO3-).

Guía de estudio
TEMA 9. SISTEMA DIGESTIVO

El tracto gastrointestinal es un tubo continuo que se extiende desde la boca hasta el ano y
cuya función es de llevar a cabo la digestión de los alimentos.

La digestión incluye una serie de etapas: ingestión, secreción, mezcla, propulsión,


degradación química, absorción y defecación, cuya finalidad es la disgregar o fragmentar
los alimentos en sus componentes esenciales para que se puedan absorber, o sea, pasar
de los nutrientes complejos a los nutrientes simples.

La digestión mecánica comprende la masticación en la boca y los movimientos a través


del tracto gastrointestinal que ayudan a la digestión química: motilidad gástrica e
intestinal.
La digestión química consiste en las reacciones de degradación de los nutrientes (hidratos
de carbono, lípidos, proteínas…) en moléculas más sencillas.

Las diferentes etapas o fases de la digestión están reguladas neural y hormonalmente.

Después de la masticación, la primera fase de la digestión mecánica es la deglución, que


presenta 1 etapa de control voluntario (oral) y 2 de control involuntario. En esta etapa oral,
se forma el bolo alimenticio, una masa blanda y adaptable, formada por los alimentos
triturados y ensalivados.

La motilidad del estómago y su vaciado siguen creando digestión mecánica. En esta etapa
se mezcla el bolo alimenticio con los jugos gástricos formando un material lechoso
denominado quimo. El estómago vierte de forma controlada y en pequeñas cantidades el
quimo al duodeno.

Las últimas etapas de la digestión mecánica consisten en los movimientos peristálticos del
quimo en el intestino delgado que permite su mezcla con los jugos intestinales.

La etapa final de la digestión es la defecación, y la alteración de la motilidad del contenido


del colon, puede producir diarrea o estreñimiento.

10. La digestión química se inicia en la boca por la presencia de la amilasa salival (ptialina)
que digiere los polisacáridos a glúcidos más sencillos.

11. En el intestino, el vertido de las amilasas pancreáticas completa la degradación de los


polisacáridos. En las células intestinales se produce la digestión final de los carbohidratos,
por la presencia de enzimas (disacaridasas), en la superficie de la membrana de los
enterocitos, que realizan una digestión por contacto liberando los monosacáridos.

La digestión química de las proteínas se inicia por acción de las proteasas segregadas por
la mucosa gástrica. La secreción de ácido clorhídrico, responsable de la acidez del
estómago, es estimulada por acción de la gastrina, el reflejo vagal y por la presencia de
las proteínas de los alimentos.

El jugo pancreático y el jugo intestinal contienen también enzimas que actúan en la fase
final del proceso de digestión de las proteínas, hidrolizando los péptidos y otras
estructuras peptídicas pequeñas a aminoácidos.

El hígado y la vesícula biliar son los principales responsables de la digestión de los lípidos.
Las sales biliares fabricadas en el hígado y vertidas a la vesícula biliar emulsionan las
grasas en el duodeno. La bilis favorece la acción de la lipasa pancreática liberando los
triglicéridos, ácidos grasos y el colesterol del quimo.

En el intestino delgado se produce la etapa de absorción de los principios inmediatos,


agua y sales minerales de los alimentos digeridos. Este proceso se realiza mediante
difusión, difusión facilitada, ósmosis y transporte activo. La mayor parte de las sustancias
se absorben en el intestino delgado.

El último paso de la digestión química tiene lugar en el intestino grueso por acción de la
flora bacteriana. Las bacterias producen la degradación casi total de las sustancias y
además sintetizan vitaminas. El intestino grueso absorbe agua, iones y vitaminas, y los
restos de alimentos no digeridos ni absorbidos, constituyen las heces.

Guía de estudio
TEMA 10. SISTEMA NERVIOSO

El sistema nervioso se puede dividir en sistema nervioso central (S.N.C.), formado por el
encéfalo y la médula espinal; el sistema nervioso periférico, que consta de los nervios
craneales y espinales o raquídeos; y el sistema nervioso autónomo, que controla las
vísceras.

El sistema nervioso contribuye a mantener la homeostasis e integrar todas las actividades


del organismo, mediante el control de los cambios, su interpretación y reacción a ellos.

Las neuronas sensitivas o aferentes llevan la información sensorial hacia el S.N.C., se


produce la integración de la información y se envía una respuesta desde el encéfalo y
médula espinal mediante neuronas motoras o eferentes.

El tejido nervioso está formado por las neuronas y la neuroglía.

Las neuronas son células especializadas en la transmisión del impulso nervioso.

La neuroglía proporciona sostén, nutrición y protección a las neuronas y mantiene el


líquido intersticial que baña a las células.

La mayoría de las neuronas están constituidas por las dendritas, por donde se recibe la
señal nerviosa, el cuerpo celular y el axón, que propaga el impulso. En la parte terminal
del axón se localizan vesículas que contienen neurotransmisores. Según el número de
prolongaciones de las dendritas las neuronas se clasifican en multipolares, bipolares y
unipolares.
La neuroglía del S.N.C. está constituida por: los astrocitos, que forman la barrera hemato-
encefálica (B.H.E.); oligodendrocitos, que forman las vainas de mielina en los axones del
S.N.C.; microglía, que cumple funciones de fagocitosis y por células ependimarias, que
revisten las cavidades internas del S.N.C. que contienen el líquido cefalorraquídeo.

La neuroglía del S.N.Periférico está formada por las células de Schwann, que forman las
vainas de mielina de los axones de este sistema y células satélite, que dan soporte
estructural y regulan el intercambio de sustancias entre las neuronas y el líquido
intersticial

Las neuronas se conducen el impulso nervioso mediante señales eléctricas y químicas. Las
señales eléctricas dependen de canales iónicos ubicados en la membrana de la neurona
como las bombas Na+-K+, y los conductos de Na+ y K+. La diferente distribución de los
iones de sodio y potasio entre el interior y exterior de la neurona crea una diferencia de
potencial.

El impulso nervioso se origina por la despolarización y repolarización de la membrana de


la neurona, que da lugar al potencial de acción. Durante la creación del potencial de
acción, los canales de Na+ y K+ se abren y cierran secuencialmente, despolarizando la
membrana de -70mV a +30 mV y repolarizándola de nuevo a -70 mV.

El potencial de acción se desplaza de un punto a otro a lo largo de la membrana de la


neurona de forma continua y sin disminuir de potencia. En las neuronas con mielina, el
potencial de acción salta desde un nódulo de Ranvier a otro. Esta conducción saltatoria es
más rápida que la conducción continua.

El periodo refractario es el espacio de tiempo en el que la neurona no puede establecer un


potencial de acción nuevo. Durante el periodo refractario absoluto la membrana no puede
responder a ningún estímulo, mientras que durante el periodo refractario relativo se puede
generar un impulso sólo si el estímulo que se recibe es mayor que el normal.

La sinapsis es el lugar de contacto funcional entre dos neuronas o entre una neurona y un
efector (músculo o glándula).

La transmisión del impulso nervioso químico se realiza mediante la secreción de


neurotransmisores en una sola dirección, de la membrana pre-sináptica hacia la
membrana post-sináptica.

Los neurotransmisores excitatorios despolarizan la membrana de la neurona post-sináptica


y favorecen la transmisión del impulso nervioso. Los neurotransmisores inhibitorios
hiperpolarizan la membrana post-sináptica, dificultando la creación del potencial de
acción.
Los neurotransmisores son moléculas que se clasifican según su estructura química en:
acetilcolina, aminas, aminoácidos y neuropéptidos.

La transmisión sináptica química puede ser modificada si se altera la síntesis, liberación o


eliminación de un neurotransmisor, o por el bloqueo o estimulación de los receptores de
los neurotransmisores.

El sistema nervioso autónomo regula las funciones involuntarias del organismo y puede
dividirse en sistema nervioso simpático, que constituye la división dorso-lumbar y sistema
nervioso parasimpático, que constituye la división cráneo-sacra.

La división simpática realiza las funciones corporales que sirven a la actividad física y a la
producción rápida de energía (respuesta de lucha o huida), mientras que la división
parasimpática regula las actividades que conservan y restauran la energía corporal,
especialmente estimulando las funciones digestivas.

Guía de estudio
TEMA 11. SISTEMA ENDOCRINO

El sistema endocrino regula la actividad de la musculatura lisa y la cardiaca y algunas


glándulas, cambia el metabolismo, estimula el crecimiento y desarrollo, influye en el
proceso reproductivo y participa en los ritmos circadianos.

Las glándulas endocrinas secretan hormonas hacia el líquido intersticial y desde aquí las
hormonas difunden a la sangre. El sistema endocrino está formado por glándulas
endocrinas y otros tejidos secretores de hormonas.

Las hormonas ejercen su acción a través de las células diana que se encuentran de forma
específica en ciertos tejidos.

El mecanismo de acción se lleva a cabo mediante la unión de la hormona a un receptor


específico.

La secreción hormonal se controla mediante señales del sistema nervioso, cambios


químicos en la sangre y otras hormonas.
La hipófisis se divide en adenohipófisis o lóbulo anterior (porción glandular) y
neurohipófisis o lóbulo posterior (porción nerviosa). La secreción de las hormonas de la
adenohipófisis es estimulada o inhibida por hormonas hipotalámicas.

La adenohipófisis, produce la hormona del crecimiento (GH); la prolactina (PRL); las


hormonas trópicas: tirotropina (TSH), adrenocorticotropina (ACTH), hormona estimulante
del folículo (FSH) y hormona luteinizante (LH); y la hormona estimulante de los
melanocitos (MSH).

La GH estimula el crecimiento de huesos y tejidos, a través de factores de crecimiento. La


prolactina ayuda a iniciar la secreción de leche. La TSH regula la actividad de la glándula
tiroides. La FSH y la LH regulan la actividad de los ovarios y los testículos. La ACTH regula
la actividad de la corteza suprarrenal. La MSH mantiene la pigmentación de la piel.

El hipotálamo es el nexo integrador principal entre los sistemas nervioso y endocrino. El


hipotálamo y la glándula hipófisis regulan todos los aspectos del crecimiento, desarrollo,
metabolismo y homeostasis.

10.El hipotálamo secreta: las hormonas liberadora e inhibidora de la hormona del


crecimiento (GRH, GIH), la liberadora e inhibidora de la prolactina (PRH, PIH), la liberadora
de hormona estimulante del tiroides (TRH), la liberadora de la ACTH (CRH) y la liberadora
de gonadotropinas (GnRH). Fabrica además la hormona antidiurética (ADH) y la oxitocina,
que se almacenan en la neurohipófisis.

Las hormonas sintetizadas por el hipotálamo y almacenadas en la neurohipófisis son la


oxitocina, que estimula la contracción del útero y la eyección de la leche de las mamas y
la ADH, que estimula la reabsorción de agua por los riñones.

La glándula tiroides secreta las hormonas tiroideas: tiroxina o tetrayodotironina (T4) y


triyodotironina (T3) que regulan la utilización de oxígeno y el metabolismo celular; y la
calcitonina, que reduce el nivel sanguíneo del calcio y promueve su depósito a nivel óseo.

La glándula paratiroideas, fabrica hormona paratiroidea (PTH), que regula la homeostasis


del calcio, magnesio y fosfato mediante el aumento de los niveles sanguíneos de calcio y
magnesio y la disminución de los niveles de fosfato.

Las glándulas suprarrenales están formadas por la corteza y la médula suprarrenal:

Las secreciones hormonales de la corteza comprenden los mineralocorticoides


(aldosterona), que aumentan la reabsorción de agua y sodio; los glucocorticoides
(cortisol), que promueven la degradación de proteínas y los lípidos y la síntesis de glucosa,
y los gonadocorticoides u hormonas sexuales (andrógenos y estrógenos) responsables de
los caracteres sexuales secundarios en el hombre y la mujer.

La médula suprarrenal secreta adrenalina y noradrenalina liberadas durante el estrés.

La porción endocrina del páncreas está constituida por los islotes de Langerhans, formados
por cuatro tipos de células: las células alfa que fabrican glucagón, las células beta que
sintetizan insulina, las células delta que secretan somatostatina y las células F que
producen polipéptido pancreático. El glucagón es hiperglucemiante y la insulina es
hipoglucemiante.

Los ovarios y los testículos son los principales órganos secretores de hormonas sexuales
femeninas (estrógenos y progesterona) y masculinas (testosterona).

La glándula pineal está formada por células secretoras, que producen melatonina, y que
contribuye a ajustar el reloj biológico del cuerpo.

En la placenta también se producen hormonas durante el embarazo.