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Índice.

1. Introducción………………………………………………………………………1
2. ¿Qué es un servicio público?.....................................................................2
a. Características de los servicios públicos…………………………...4
i. Criterio doctrinal…………………………………………………4
ii. Criterio de la SCJN………………………………………….…...5
b. Elementos indispensables de un servicio público………………...7
3. Evolución del concepto de servicio público……………………………….10
4. Vertientes teóricas sobre el servicio público………………………………12
5. Criterios que determinan el carácter público de un servicio……………13
6. Tipos de servicios públicos…………………………………………………..15
7. Marco jurídico de los servicios públicos…………………………………..17
a. Marco normativo federal………………………………………………17
b. Marco normativo estatal………………………………………………19
8. Sobre la concesión…………………………………………………………….19
9. Conclusiones…………………………………………………………………...22
10. Referencias……………………………………………………………………..23

Introducción.
El término servicio público nace en Francia como una actividad desarrollada
directamente por la administración o de forma indirecta a través de concesionarios
privados que auxilian al ente gubernamental del Estado.
Fournier nos da un concepto sobre el servicio público: “La noción de servicio público
engloba todas las actividades de interés general ejercidas bajo la égida de los
poderes públicos y se rigen, por ello, por un régimen jurídico particular”1. El término
de servicio público es relativamente joven, al igual que el marco normativo que le
regula: el derecho administrativo. En pleno siglo XIX los bruscos cambios sociales
y políticos dan por terminado el régimen del Estado Gendarme, entre ellos las
demandas fomentadas por las ideas de la Ilustración y el desarrollo propiciado por
la Revolución Industrial, introducen nuevas necesidades que el Estado debe
satisfacer para mantener el orden público.
El concepto de servicio público ha recibido amplias observaciones desde su
nacimiento hasta la fecha. El surgimiento del Estado liberal coincide con la
implementación del servicio público, como una expresión solidaria del gobierno que
garantizara a un coste menor la seguridad de los gobernados. Hoy inclusive,
Fernández Ruiz al citar a Ariño Ortiz menciona: “El servicio público fue un
instrumento de progreso y también de socialización, especialmente en los Estados
pobres, a los que permitió mejorar la condición de todos. Pero su ciclo ha terminado.
Cumplió su misión, y hoy –como dice José Luis Villar- hay que hacerle un digno
entierro”2.
¿Qué significan los servicios públicos hoy en día? ¿Cuál es su impacto en la
administración pública? Hoy conviene aclarar la naturaleza de estas actividades de
orden social, sobre todo porque en la esfera de la competencia administrativa estas
representan beneficios para la sociedad en general o un sector específico, ipso
facto, no son acciones generadoras de recursos.
El presenta trabajo tiene como objeto acercarnos al concepto de servicio público,
ayudando, por supuesto, a esclarecer su importancia dentro del Estado, siendo de
interés para la materia el desempeño de la función administrativa en estas
prestaciones.

¿Qué es un servicio público?


La noción de servicio público nace en Francia junto con su marco normativo: el
Derecho Administrativo. Sin embargo, esta actividad era entendida como una
prestación solidaria para mantener la maquinaria productiva del Estado.

1.Fournier, Jacques (2005), Los servicios públicos, Francia en Colombia, Embajada de Francia en
Bogotá, https://co.ambafrance.org/Los-servicios-publicos-por-Jacques
2 Ariño Ortiz, Gaspar, et al, “Significado actual de la noción de servicio público”, El nuevo servicio

público, Sevilla, Instituto García Oviedo, citado por Fernández Ruiz, Jorge en Derecho
Administrativo, Biblioteca Constitucional; Serie Grandes Temas Constitucionales, Secretaría de
Gobernación, Secretaría de Cultura, INEHRM, UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, México,
2016, pp. 215 link de consulta: https://goo.gl/K9I3mt
Para analizar el concepto de servicio público partimos de la naturaleza de las
palabras que lo integran:

1. Servicio: La RAE nos proporciona diecinueve conceptos para la palabra


servicio. Para el propósito que nos incumbe citamos los siguientes:
a. Del latín servitium, “esclavitud”, “servidumbre”; 1. Acción y efecto de
servir, 16. m. Organización y personal destinados a cuidar intereses o
satisfacer necesidades del público o de alguna entidad oficial o
privada; 17. m. Función o prestación desempeñadas por
organizaciones de servicio y su personal.3

2. Público: La RAE nos proporciona nueve conceptos respecto de la palabra


público, de los cuales solo se citarán los siguientes:
a. Del lat. publĭcus. 1. adj. Conocido o sabido por todos; 2. adj. Dicho de
una cosa: Que se hace a la vista de todos; 3. adj. Perteneciente o
relativo al Estado o a otra Administración, 4. adj. Dicho de una cosa:
Accesible a todos.4
De acuerdo con el anterior método se deduce que un servicio público es “Toda
prestación desempeñada por organizaciones de índole privado o público que es
accesible a todos”.
Siguiendo la visión tradicional del servicio público, lo entendemos como una
actividad técnica, tendiente a prestarse de forma continua, ininterrumpida y
uniforme, para satisfacer necesidades de carácter general, mientras se sujeta a un
régimen de derecho público.5
Jèze considera, pues, al servicio público como un procedimiento técnico cuyo objeto
consiste en dar satisfacción regular y continua a necesidades de interés general,
con sujeción a un régimen jurídico especial, de derecho público.
El mexicano Jorge Olivera Toro, propone la siguiente definición: “el servicio público
es la actividad de la que es titular el Estado y que, en forma directa o indirecta
satisface necesidades colectivas, de una manera regular, continua y uniforme”.6
Fernández Ruiz en la Colección Grandes Temas Constitucionales nos ofrece su
definición: “Servicio público es toda actividad técnica destinada a satisfacer una
necesidad de carácter general, cuyo cumplimiento uniforme y continuo deba ser

3 Diccionario de la Real Academia Española, (2018), Servicio, Real Academia Española, Edición del
Tricentenario, https://dle.rae.es/?id=XhXvJqs
4 Diccionario de la Real Academia Española, (2018), Servicio, Real Academia Española, Edición del

Tricentenario, https://dle.rae.es/?id=UYbbTs8
5 Fernández Ruíz, Jorge. Derecho administrativo y administración pública. México: Porrúa, 2014, 6ª

edición, p. 66.
6 Olivera Toro, Jorge, Manual de derecho administrativo, México, Porrúa, 1967. p. 57.
permanentemente asegurado, reglado y controlado por los gobernantes, con
sujeción a un mutable régimen jurídico exorbitante del derecho privado, ya por
medio de la Administración pública, bien mediante particulares facultados para ello
por autoridad competente, en beneficio indiscriminado de toda persona”.7
Analizando las definiciones previas sobre lo que es un servicio público se ha
construido la siguiente: “Toda prestación desempeñada por organizaciones de
índole privado o público, que facultadas en derecho por la administración pública de
un Estado desempeñan actividades destinadas a la satisfacción de una necesidad
de interés general para los gobernados”.

Características de los servicios públicos.


Criterio doctrinal.
En opinión generalizada de la doctrina, el servicio público está investido de ciertos
caracteres jurídicos esenciales, sin los cuales se desnaturaliza o desvirtúa, por cuya
razón el Estado tiene la obligación de asegurar que dicho servicio revista tales
rasgos distintivos o caracteres esenciales.

1. Generalidad: También conocida como universalidad se refiere a la


posibilidad de que toda persona tenga acceso al servicio, previa satisfacción
de requisitos señalados en la normativa jurídica, esta no tiene más límite que
la propia capacidad del servicio.

7 Fernández Ruiz, Jorge en Derecho Administrativo, Biblioteca Constitucional; Serie Grandes Temas
Constitucionales, Secretaría de Gobernación, Secretaría de Cultura, INEHRM, UNAM, Instituto de
Investigaciones Jurídicas, México, 2016, pp. 248 link de consulta: https://goo.gl/K9I3mt
2. Igualdad: También conocida como uniformidad se refiere al trato igual de
todos sus usuarios, no impidiendo la creación de categorías de usuarios,
siempre y cuando se brinde el mismo trato a todos.

La generalidad, tanto como la igualdad del servicio público son reconocidas


y apoyadas por el derecho internacional de los derechos humanos, al través
de diversos instrumentos como la Declaración Universal de Derechos
Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la
Convención Americana de Derechos Humanos.

3. Regularidad: El servicio debe prestarse en razón de la norma jurídica que lo


regula, pues la inobservancia lo convierte en ineficiente. Contra uno y otra
puede intentar acción legal el usuario del servicio, en caso de irregularidad
del mismo.

4. Continuidad: El carácter por antonomasia es la continuidad, en virtud de la


cual el servicio no debe interrumpirse dentro de los horarios y fechas
establecidos en su propia normativa.

Además de los cuatro caracteres que acabamos de explicar, que a juicio de la


generalidad de la doctrina son esenciales para todo servicio público, algunos
autores agregan otros que no han recibido el consenso generalizado de la doctrina,
a los cuales nos referiremos a continuación.

5. Obligatoriedad: Mientras la necesidad subsista tanto el Estado como el


prestador del servicio, tienen la obligación y el deber de asegurar la
prestación, en tanto, no haya plazo fijo para su implementación.

6. Adaptabilidad: También conocida como mutabilidad, consiste en la


modificación constante de su normativa con el objeto de adaptarse a la
necesidad que pretende combatir a efecto de brindar un mejor servicio.

7. Permanencia: La permanencia del servicio público, que puede considerarse


como una faceta de su obligatoriedad, se refleja en la obligación de mantener
la prestación del servicio mientras subsista la necesidad de carácter general
que pretende satisfacer.

8. Gratuidad: Algunos autores han sugerido como uno de los caracteres


esenciales del servicio público, sin embargo, no se considera como tal,
porque el servicio público a cargo de particulares, por definición está animado
por el propósito de lucro, lo cual es antinómico de la gratuidad.
Criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
“SERVICIO PÚBLICO. SUS NOTAS CARACTERÍSTICAS. Aunque la doctrina no
ha llegado a un consenso respecto del concepto de servicio público, de las
definiciones más aceptadas es factible obtener las siguientes notas características:
1. El servicio público debe consistir en una actividad prestacional, es decir, una
actividad que tiende a otorgar a otros una ventaja, un bien, un beneficio, etcétera,
de cualquier naturaleza y, por lo tanto, varía el ingreso de quien la recibe o
disminuye los gastos en que pudiera incurrir en el supuesto de no recibirlo. 2. Esta
actividad es asumida por la administración pública de manera expresa y concreta,
lo que significa que es reservada en exclusiva en cuanto a la dirección y
organización a un órgano estatal y que el ejercicio de esa actividad requiere de
autorización previa del Estado expresada con un acto de autoridad. En este sentido,
las actividades en las que se permite la concurrencia de particulares sin esta previa
autorización no son servicios públicos. 3. La administración pública realiza la
actividad de servicio público en forma directa o indirecta, es decir, valiéndose de la
concesión, aunque la legislación mexicana no es consistente en la denominación
que otorga a esta figura jurídica, puesto que en algunas leyes administrativas se
emplea el término autorización, cuando se refiere a la prestación de un servicio
público. 4. El servicio público siempre debe tender a la satisfacción del interés
general. 5. El servicio público se presta conforme a un régimen de derecho público,
especial y propio que lo particulariza e identifica frente a otras actividades
administrativas y cuyas características son su generalidad, uniformidad,
continuidad, regularidad, obligatoriedad y subordinación a la administración pública.
Por lo tanto, no puede estar sujeto a un régimen de derecho privado en cuanto a su
prestación.”8
De la anterior tesis se rescata los siguientes puntos:
1. Todo servicio público es una prestación
2. Todo servicio público es asumido por la administración pública de forma
directa o indirecta.
3. Todo servicio público asumido por particulares necesita previa autorización
del Estado.
4. El servicio público siempre tiende a satisfacer una necesidad de interés
general.
5. El régimen al que se somete es de derecho público, especial y propio que los
distingue de otras actividades del Estado.
6. Sus características son la generalidad, la uniformidad, la continuidad, la
regularidad, la obligatoriedad y la subordinación a la administración pública.

8Tesis: XV.4o.8 A, T.C.C., Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo
XXII, Julio de 2005, pág. 1538.
Elementos indispensables de un servicio público.
El servicio público se configura con un conjunto de elementos indispensables, sin
cualquiera de los cuales no es posible su integración y prestación, entre los que
figuran:

1. La necesidad a cuya satisfacción está destinada el servicio: El servicio


público nace de la necesidad humana, mas no de cualquiera, sino de la
común carencia insatisfecha que tienen una y muchas personas respecto de
algo, lo que no significa que sean todas las integrantes de una sociedad, pero
sí tantas, que la convierten en una necesidad de carácter general ante la cual
el Estado, quien tiene el deber ético de asegurar su satisfacción, cuyo
cumplimiento se logra precisamente mediante el desarrollo de la prestación
del servicio público.

2. La actividad destinada a satisfacer la referida necesidad: la actividad


adecuada del servicio público viene a ser de carácter técnico, porque su
realización requiere del desarrollo de un conjunto de operaciones o tareas
cuya ejecución se sujeta a procedimientos privativos de determinadas artes,
ciencias, industrias u oficios, de acuerdo con las características y
modalidades específicas del servicio público de que se trate.
3. El universo de usuarios potenciales del servicio público: Sin usuarios no se
genera la necesidad de carácter general y, por tanto, el servicio sería absurdo
e injustificado.

4. La intervención estatal: Sin duda, la intervención estatal constituye otro


elemento indispensable del servicio público, porque sólo mediante ella se
puede crear y, además, someterlo al régimen jurídico especial que le permite
asumir sus caracteres esenciales de generalidad, regularidad, uniformidad y
continuidad. Entre otras formas de intervención estatal encontramos las
siguientes:

a. Un régimen jurídico exorbitante al derecho privado, en su realización


y aplicación, así como el control y vigilancia de su aplicación,
competen a sus órganos de gobierno.
b. En la prestación del servicio, así como en el otorgamiento de
concesiones para la implementación y explotación de los servicios
propios.
c. En la expedición de permisos, licencias o autorizaciones para los
servicios impropios.
5. El sujeto que desarrolla la actividad satisfaciente: No puede operar un
servicio público sin un sujeto a cuyo cargo esté su prestación, quien por tal
razón viene a ser el prestador del servicio.

Importa aclarar que el sujeto a cuyo cargo queda la prestación del servicio
público puede ser de derecho público o de derecho privado. Es de derecho
público cuando el servicio está a cargo de la propia administración pública;
el sujeto prestador del servicio público será de derecho privado cuando se
trate de servicio público propiamente dicho que opere bajo el régimen de
concesión, así como cuando se trate de los servicios públicos impropios.

6. Los recursos necesarios para la prestación del servicio: Se requieren


recursos mínimos para la implementación del servicio, los cuáles pueden
agruparse en: recursos humanos, recursos materiales, recursos financieros.

7. Un régimen jurídico exorbitante del derecho privado: “Consiste en el conjunto


de disposiciones legales y reglamentarias, que dictan los Poderes del Estado
–con competencia para ello– cuando comprenden que una determinada
necesidad general debe satisfacerse mediante el procedimiento del servicio
público. Se trata, generalmente, de un régimen de Derecho Público”.9

9 Silva Cimma, Enrique, Derecho administrativo chileno y comparado, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, 1969, t. II, p. 145.
a. El poder de la policía: Respecto del servicio público, el poder de policía
se traduce en la llamada policía de gestión de los servicios públicos
cuyas labores pueden clasificarse en tres rubros, según se relacionen
con los prestadores del servicio, con los usuarios, o con los bienes y
la operación del servicio.
b. El dominio público: los bienes afectos a los servicios públicos
propiamente dichos, guardan una situación jurídica especial que, de
no existir, posibilitaría la libre enajenación de tales bienes por parte de
sus propietarios, o su embargo y, en su caso, su remate, lo cual podría
provocar la interrupción o suspensión del servicio público, en clara
contradicción a sus caracteres esenciales de continuidad y
permanencia.
c. Restricciones al dominio privado: La prestación del servicio público y,
por ende, la satisfacción de las necesidades de carácter general que
atiende, requiere en ocasiones de la imposición de restricciones y
servidumbres al dominio privado.
d. Expropiación: Se impone para lograr la instalación y el funcionamiento
del servicio público. El artículo 17 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos, “Nadie será privado arbitrariamente de su
propiedad”, el instituto de la expropiación forzosa debe establecerse y
regularse en la ley. En México, la misma Ley Fundamental tutela el
derecho humano a la propiedad mediante la garantía contenida en el
segundo párrafo del artículo 27 constitucional, al disponer: “Las
expropiaciones sólo podrán hacerse por causa de utilidad pública y
mediante indemnización”.
Evolución del concepto de servicio público
En el siglo XVIII, el Estado comienza lo que se puede calificar como una tercera
línea de actuación, primero con funciones limitativas a la conducta de los
particulares, y después, al fomento económico de los particulares, finalmente,
cuando abarca la producción de bienes y servicios para satisfacer las necesidades
de la población comienza a funcionar como prestador de servicios públicos.
Sin embargo, algunos autores al analizar las actividades de justicia, defensa y
relaciones exteriores las descartan como un servicio público, pues, no estaban
enfocadas a representar una utilidad para la población, sino más bien como una
acción reguladora de la conducta de los gobernados.
La idea del servicio público empieza a conformarse, de manera vaga e imprecisa,
en Francia y en España, en la primera mitad del siglo XIX, aun cuando desde la
centuria anterior se hubiese utilizado la locución “servicio público”. En Francia, la
idea del servicio público emerge en el ámbito jurisprudencial como un subproducto
del deslinde de competencias. En España es también un producto marginal,
originado al regularse la desamortización de los bienes eclesiásticos.
El mayor aporte para el desarrollo definitivo de la noción del servicio público lo
constituyen, sin duda alguna, las conclusiones del comisario de gobierno David y,
bajo su influencia, el célebre arrêt Blanco del Tribunal de Conflictos, dictado en el
mismo asunto el 6 de febrero de 1873, cuyo texto, breve y poco conocido, es el
siguiente:

“CONSIDERANDO: Que la acción ejercida por el señor Blanco contra el Prefecto


del Departamento de la Gironda, representante del Estado, tiene por objeto que se
declare al Estado civilmente responsable, por aplicación de los artículos 1382, 1383
y 1384 del Código Civil, del daño ocasionado por la lesión de su hija, causada por
actos de los obreros empleados en la Administración de Tabacos.
CONSI DERAN DO: Que las responsabilidades que pueden incumbir al Estado por
los daños causados a los particulares por los actos de personas que emplea en el
servicio público no puede estar regulado por los principios establecidos en el Código
Civil para las relaciones de particular a particular.
CONSI DERAN DO: Que esta responsabilidad no es ni general ni absoluta, y tiene
sus propias reglas especiales que varían según las necesidades del servicio y las
necesidades de conciliar los intereses del Estado con los intereses privados.
RESUEL VE que según las leyes antes citadas (L. 24 de agosto y 16 fructidor, año
III) la autoridad administrativa es la única competente para conocer del asunto.10”

El desarrollo de los servicios públicos se le puede identificar en tres fases:


1. Prestación de servicios asistenciales como beneficencia, salud y educación:
La consolidación del poder estatal frente a la iglesia hace que estas
actividades sean desempeñadas por el Estado, así mismo las revoluciones
propiciadas por las ideas de la Ilustración.

2. Creación de una infraestructura económica como base material de otros


servicios: Esta segunda fase se enfrentó a una doble dificultad: por una parte
el postulado liberal respecto a la incapacidad de los entes públicos para
realizar actividades “empresariales”, y, consecuentemente, considerar que
éstas se reservaban a sujetos privados, y, por otra parte, el Estado no tenía
título jurídico para la prestación de servicios de contenido económico, pues
esto contradecía a la filosofía política liberal de un gobierno acotado y no
intervencionista.

Aparece la figura de la concesión; el Estado conserva la titularidad de la


administración, pero confía su explotación económica a un particular. Así
mismo. El Estado justifica su titularidad jurídica en el vínculo indivisible entre
el suelo y las actividades que se llevaban a cabo sobre el mismo
proporcionaba

3. La tercera fase apareció hacia finales del siglo XIX y principios del XX,
cuando las administraciones se hicieron cargo de la propiedad y la gestión
directa de empresas mercantiles, así como de actividades de producción y
distribución de bienes y servicios.

10 Marceau Long, Prosper Weil, Guy Braibant y Sylvie Hubac, Les grandsarrêts de la jurisprudence
administrative, Paris, Sirey, 1962, p. 6, citado por Fernández Ruiz, Jorge en Derecho Administrativo,
Biblioteca Constitucional; Serie Grandes Temas Constitucionales, Secretaría de Gobernación,
Secretaría de Cultura, INEHRM, UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 2016, pp. 217
link de consulta: https://goo.gl/K9I3mt
Vertientes teóricas sobre los servicios públicos.
En la tarea definitoria del servicio público participaron un gran número de autores,
lo que lejos de precisar la noción respectiva produjo confusión, pues se formularon
tantas definiciones de servicio público como autores se ocuparon de él, por cierto,
en diferentes sentidos y con criterios distintos.
La similitud existente entre diversas nociones de servicio público elaboradas por
diferentes autores permite advertir cuatro grandes vertientes en la formulación de la
noción de servicio público, cada una de las cuales le asigna desigual dimensión y
distinto peso; atendiendo a la importancia que le confieren.

1. Teoría propuesta por León Duguit, que considera al servicio público como
toda actividad que deba ser asegurada, reglada y controlada por los
gobernantes.

2. Teoría formulada por Gastón Jèze, conforme a la cual el servicio público


viene a ser toda actividad de la administración pública.

3. Teoría promovida por Maurice Hauriou, que entiende al servicio público como
una parte de la actividad de la administración pública.

4. Teorías que conceden escasa o ninguna importancia a la noción de servicio


público, entre las que figura la presentada por Henri Berthélemy.

Criterios que determinan el carácter público de un servicio


La locución “servicio público” se recibió en México a través de la Constitución de
Cádiz de 1812, como sinónimo de ramo de la administración pública; fue la
Constitución de 1857 el primer texto constitucional que la utilizó. Mas, a pesar de
tanta controversia en torno a la noción del servicio público, se da una realidad
innegable: el derecho positivo de muchos países del mundo, acorde con la corriente
doctrinaria que considera servicio público a solamente una parte de las actividades
de la administración pública, ha asignado dicho carácter a un número importante de
actividades que son desempeñadas directamente por las instituciones públicas, o
se delega su realización a los particulares mediante el régimen de concesión u otro
parecido.

1. Criterio orgánico: Se considera al servicio como una organización, es decir,


como un órgano que es capaz de funcionar y realizar actividades. Otros lo
entienden como una actividad o función. En cuanto al vocablo “público”, un
criterio –el orgánico– lo deriva del carácter del sujeto u órgano a cuyo cargo
queda la prestación del servicio; lo cual significa que el servicio público sólo
puede ser atribuida a persona pública.

Se le critica al criterio orgánico su excesiva amplitud que resulta en ocasiones


injustificada, porque diversos órganos públicos pueden no prestar servicios
públicos.

2. Criterio funcional: También denominado material o teleológico lo público del


servicio deriva de la índole de la necesidad a satisfacer mediante la actividad
desarrollada en la prestación del mismo; si tal actividad satisface una
necesidad de carácter general, estaremos frente a un servicio público.

Con este criterio funcional, Miguel S. Marienhoff define: “Por servicio público
se ha de entender toda actividad de la administración pública o de los
particulares o administrados, que tienda a satisfacer necesidades o intereses
de carácter general cuya índole o gravitación, en el supuesto de actividades
de los particulares o administrados, requiera el control de la autoridad
estatal.”

3. Criterio jurídico: El servicio público reclama un orden jurídico especial para


asegurar la protección de los intereses generales. En este caso los intereses
privados se someten al interés general.

Por lo que respecta de la regulación jurídica de dicho servicio es


permanentemente modificable en aras de las necesidades que satisface; así,
tal régimen está conformado mediante actos legislativos o reglamentarios
que vienen a ser las normas del servicio.

Entre las consecuencias de la utilización del criterio jurídico figuran diversas


prerrogativas en favor de la Administración Pública, cuales son, entre otras,
el ejercicio de su potestad imperativa —incluida la tarifaria y la expropiatoria,
el poder de policía, y la situación jurídica especial de los bienes afectos a la
prestación del servicio.

4. Criterio legal: El derecho positivo de muchos países dispone que no hay más
servicio público que el establecido por la ley. Empero, este criterio legal para
determinar el carácter público de un servicio, no da lugar a suponer que todos
los órganos creados, o las actividades desarrolladas, por disposición legal
representan o significan un servicio público.

Tipos de servicios públicos


En atención del sujeto que atiende el servicio se divide en:
1. Servicio público propio: Si tal actividad la reconoce la ley como servicio
público y la desempeña directamente la Administración pública o,
indirectamente, por medio de particulares en quienes delega su ejecución –
por ejemplo, bajo el régimen de concesión.
2. Servicio público impropio: Cuando dicha actividad no está considerada por la
ley como servicio público y, por tanto, puede ser desarrollada directamente
por particulares, por no estar atribuida a la Administración pública ni al
Estado, estaremos entonces ante un servicio público impropiamente dicho, y
para el que la doctrina emplea diversas denominaciones, como servicio
público impropio, servicio público virtual, servicio de interés público o servicio
reglamentado.

Sin embargo, aunque no es una creación de la ley se atañen a normas de


carácter administrativo, derivando de permisos, licencias o autorizaciones
otorgadas por la autoridad administrativa. A diferencia de la actividad
comercial ordinaria, obliga a su titular a prestar el servicio a quienquiera que
lo requiera y en el orden en que se presente, con apego a una regulación
jurídica especial que incluye la fijación de una tarifa obligatoria.

En México, entre las principales manifestaciones del servicio público


impropio o impropiamente dicho, figuran a nivel municipal: las farmacias,
lecherías, panaderías y los servicios prestados por los alijadores, cargadores
y estibadores en los centros de abasto.

En relación a su titularidad o jurisdicción:

1. Generales: También conocidos como nacionales o federales son aquellos


cuya prestación, regulación y control esta atribuida al gobierno general del
país. Entre ellos podemos encontrar el suministro de energía eléctrica, el de
correos y el de teléfonos.

2. Regionales: Son aquellos que están bajo jurisdicción de un régimen estatal,


regional o provincial, pero no del gobierno general del país. En México para
distinguirlos de los federales se les denomina estatales, por ejemplo, el
servicio de taxis.

3. Municipales: Aquello que están bajo jurisdicción de las entidades


municipales, por disposición contenida en la fracción III del Artículo 115
Constitucional son de su competencia los siguientes: agua potable, drenaje,
alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales; alumbrado
público; limpia, recolección, traslado y disposición final de residuos;
mercados y centrales de abasto; panteones, y rastro; además, incluye calles,
parques y jardines, que en rigor no son servicios públicos sino obras públicas.

Respecto de su ámbito de competencias:


1. Coincidentes: Cuando su control se atribuye a dos o más instancias de
gobierno. El servicio público de educación, atribuido por el artículo 3o.
constitucional a la Federación, los Estados y los municipios, ya que en su
fracción VIII confiere al Congreso de la Unión la expedición de las leyes
destinadas a distribuir entre ellos la prestación de dicho servicio.

2. Coexistentes: Se consideran servicios públicos coexistentes, los que en parte


se asignan a la Federación, en parte a las entidades federativas, y en parte
a los municipios, los servicios públicos de salud y de transporte colectivo de
pasajeros, son ejemplos de esta clasificación.

Marco jurídico de los servicios públicos.


La noción jurídica de servicio público es una respuesta a un fenómeno estatal que
se extiende en el siglo XIX, ya que paulatinamente las administraciones públicas
van ampliando su participación en actividades económicas en las que los principios
rectores del derecho público, la soberanía y el poder público no son suficientes para
justificarlas, y mucho menos normarlas.
Marco normativo federal.
Sobre los servicios públicos:
1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
a. Artículo 5, párrafo IV. (Servicios públicos obligatorios)
b. Artículo 108. Las responsabilidades de los servidores públicos.
c. Artículo 113. Contenido y objetivo de las leyes de responsabilidades
de los servidores públicos.
d. Artículo 115, fracción II. Servicios municipales prestados por el
gobierno estatal.
e. Artículo 115, fracción III. Servicios públicos a cargo de los municipios
f. Artículo 28. 1) Garantía de la libre competencia económica, 2)
Prohibición de actividades que obstaculizan la libre competencia
económica, 3) Áreas estratégicas del Estado, 4) Áreas prioritarias del
Estado.
g. Artículo 27. Sobre la expropiación, el dominio y el servicio público.
h. Artículo 89. Sobre las facultades del Ejecutivo.
2. Ley Federal del Procedimiento Administrativo

Sobre los servidores públicos:


1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: Nos otorga las reglas
de comportamiento político de gobernados y gobernantes. Una concepción
ética de la existencia y, por tanto, el aseguramiento de los derechos
intrínsecos de los hombres: los derechos que los hombres tenemos sobre y
por encima del estado. La Constitución es también y primordialmente una
norma; nada menos ni nada más que la primera, la de mayor jerarquía, la
suprema, la norma por la cual se crean y delimitan todas las demás normas
del orden jurídico.

2. Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos: Esta Ley tiene


por objeto reglamentar el Título Cuarto Constitucional en materia de:

I. Los sujetos de responsabilidad en el servicio público;


II. Las obligaciones en el servicio público;
III. Las responsabilidades y sanciones administrativas en el servicio
público, así como las que se deban resolver mediante juicio político;
IV. Las autoridades competentes y los procedimientos para aplicar dichas
sanciones;
V. Las autoridades competentes y los procedimientos para declarar la
procedencia del procesamiento penal de los servidores públicos que
gozan de fuero, y
VI. El registro patrimonial de los servidores públicos. Son sujetos de esta
Ley, los servidores públicos mencionados en el párrafo primero y
tercero del artículo 108 Constitucional y todas aquellas personas que
manejen o apliquen recursos económicos federales
2. Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado: Esta Ley es
reglamentaria del segundo párrafo del artículo 113 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos y sus disposiciones son de orden público
e interés general; tiene por objeto fijar las bases y procedimientos para
reconocer el derecho a la indemnización a quienes, sin obligación jurídica de
soportarlo, sufran daños en cualquiera de sus bienes y derechos como
consecuencia de la actividad administrativa irregular del Estado. La
responsabilidad extracontractual a cargo del Estado es objetiva y directa, y
la indemnización deberá ajustarse a los términos y condiciones señalados en
esta Ley y en las demás disposiciones legales a que la misma hace
referencia. Son sujetos de esta Ley, los entes públicos federales. Para los
efectos de la misma, se entenderá por entes públicos federales, salvo
mención expresa en contrario, a los Poderes Judicial, Legislativo y Ejecutivo
de la Federación, organismos constitucionales autónomos, dependencias,
entidades de la Administración Pública Federal, la Procuraduría General de
la República, los Tribunales Federales Administrativos y cualquier otro ente
público de carácter federal

3. Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores


Públicos: Tiene por objeto reglamentar el Título Cuarto de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de:
a. Responsabilidades administrativas
b. Obligaciones
c. Sanciones administrativas
d. Autoridades competentes y el procedimiento para aplicar dichas
sanciones, y
e. Registro patrimonial de los servidores públicos

Son sujetos de esta Ley, los servidores públicos federales mencionados en


el párrafo primero del artículo 108 Constitucional, y todas aquellas personas
que manejen o apliquen recursos públicos federales.

Marco normativo estatal y municipal.


1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
2. Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México
3. Código Administrativo del Estado de México
4. Código de Procedimientos Administrativos del Estado de México
5. Ley Orgánica Municipal
6. Reglamentos Municipales de Servicios Públicos
7. Bandos Municipales.
Sobre la concesión.
Se remonta a los orígenes de la historia humana, cuando el gobernante
comisionaba a ciertos individuos para recaudar los tributos que los súbditos estaban
obligados a entregar.
Con motivo de las guerras de conquista y colonización, la figura subsiste y se
mantiene sistematizada la explotación de recursos de los territorios sometidos.
Como figura jurídica y ya presentando los perfiles actuales, la encontramos a finales
del siglo XVIII; una centuria más tarde se le separa del ahora llamado contrato de
obra pública.

Por otra parte, se considera que concesión es el acto jurídico unilateral, por el cual
el Estado confiere a un particular la potestad de explotar a su nombre un ser vicio o
un bien público, satisfaciendo necesidades de interés general.
1. Contrato de derecho privado. Presupone un acuerdo de voluntades entre el
Estado y el particular concesionario; en consecuencia, se trata de un contrato
puro y simple, regido por normas del derecho privado.
2. Contrato administrativo. Sostiene que es un contrato, por el cual se hace
valer una posición privilegiada de la administración pública frente al
particular. Esta doctrina no logra explicar la gran discrecionalidad que tiene
la autoridad para decidir las condiciones y al titular de la concesión, y
tampoco explica la especial naturaleza del objeto de la propia concesión.
3. Acto unilateral. Teoría expuesta por Otto Mayer, sostiene que la concesión
es un típico acto administrativo unilateral.
4. Acto mixto o complejo. Sostiene que la concesión comparte elementos tanto
como acto administrativo unilateral como del contrato.

Los elementos subjetivos de la concesión


1. El concedente (órgano estatal): Autoridad competente que otorga la con
cesión al gobernado, al cual selecciona entre varios solicitantes, y después
de valorar una serie de factores para normar su criterio de decisión. El
concedente puede ser, dentro de su respectivo ámbito de competencia, la
federación, alguna entidad federativa o un municipio, lo mismo que para un
órgano paraestatal (para cuando los bienes o servicios involucrados sean de
carácter público).

2. El Concesionario (particular): Es la persona física o moral a la que se le


otorga la concesión. Sus actos, no pueden considerarse como función
pública, ni su personal será calificado de servidores públicos.
3. El Usuario: Es la persona física o moral cuyos requerimientos de
prestaciones van a ser satisfechos con el servicio público concesionado.

Procedimiento para otorgar la concesión


El procedimiento para otorgar la concesión varía; para cada materia serán la ley y
el reglamento correspondiente, los que fijen los pasos que tanto la autoridad y el
solicitante debe cumplir en esta cuestión. Deben ser observados los lineamentos
constitucionales, así como los previstos en la Ley Federal de Procedimiento
Administrativo.
 Inicia con una convocatoria de la administración pública para la prestación
de un servicio público mediante concesión, o bien por solicitud que, en este
sentido, haga el particular.
 El Estado tendrá la obligación de analizar los documentos que se le
presenten a fin de verificar la capacidad personal, técnica y financiera.
 Dar vista a los concesionarios que tuvieren el carácter de terceros
interesados.
 Finalmente debe emitir una decisión unilateral basada en las mejores
condiciones que se puedan obtener para la prestación del servicio o el uso
del bien.
 Efectuarse las publicaciones que ordene la legislación.

Extinción de la concesión
1. Cumplimiento de plazo.
2. Falta de objeto o materia.
3. Rescisión.
4. Revocación.
5. Caducidad
6. Rescate.
7. Renuncia.
8. Quiebra o muerte del concesionario.
Referencias.
Diccionario de la Real Academia Española
Sistema de Consulta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Semanario
Judicial de la Federación.
Valls Hernández, Sergio A. La noción del servicio público en el Estado social del
derecho, consultado en
https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2654/17.pdf
Fernández Ruiz, Jorge, La Constitución y el derecho administrativo, Instituto de
Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología,
2015, pp. 129-149, consultado en https://biblio.juridicas.unam.mx/bjv/detalle-
libro/4034-la-constitucion-y-el-derecho-administrativo .
https://mimateriaenlinea.unid.edu.mx/dts_cursos_mdl/ejec/DE/DAE/S04/DAE04_L
ectura.pdf
Secretaría de la Función Pública, Nociones Básicas de la Administración Pública
Federal,https://imt.mx/images/files/SPC/Curso%20Nociones/contenidos/modulo6/
mod_6_2.htm
Xelha Montserrat Brito Jaime (2017), El servicio público y su importancia en el
bienestar, https://gradoceroprensa.wordpress.com/2017/11/09/el-servicio-publico-
y-su-importancia-en-el-bienestar/
Fernández Ruiz, Jorge en Derecho Administrativo, Biblioteca Constitucional; Serie
Grandes Temas Constitucionales, Secretaría de Gobernación, Secretaría de
Cultura, INEHRM, UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, México, 2016, pp.
217 link de consulta: https://goo.gl/K9I3mt
Silva Cimma, Enrique, Derecho administrativo chileno y comparado, Santiago de
Chile, Editorial Jurídica de Chile, 1969, t. II, p. 145.
Fournier, Jacques (2005), Los servicios públicos, Francia en Colombia, Embajada
de Francia en Bogotá, https://co.ambafrance.org/Los-servicios-publicos-por-
Jacques
Fernández Ruíz, Jorge. Derecho administrativo y administración pública. México:
Porrúa, 2014, 6ª edición, p. 66.
Olivera Toro, Jorge, Manual de derecho administrativo, México, Porrúa, 1967. p. 57.

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