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"Año de la lucha contra la corrupción e impunidad"

Facultad de Derecho Y Ciencia Política


Asignatura:
Análisis e Interpretación de Texto
Grado académico:
III ciclo
Tema:
Cuadrado Semiótico
Docente:
Mg.
Dicentes:
Agurto Rentería, Anthony
Bohorquez Suarez, Maryory
Olivares Jara, Rosa
Velásquez García, Fernanda

Tumbes - Perú
2019
EL CUADRADO SEMIÓTICO

El cuadrado semiótico es un modelo lógico, desarrollado originalmente por


Greimas y Rastier. Es una herramienta que organiza lógicamente la oposición
de una pareja de términos (Por ejemplo: vida-muerte), basado en estos dos
términos genera vía operaciones nuevos términos (no vida – no muerte) e incluso
términos compuestos (vida + muerte). Estos términos y el recorrido sobre ellos
pueden explicar aspectos centrales del sentido de textos y relatos diversos.

1. Teoría
A modo de resumen Jacques Fontanille agrega: El cuadrado semiótico conjuga
esos dos tipos de oposiciones en el seno de un mismo sistema de valores,
gracias a otra relación, la implicación. Cada uno de los términos de la categoría
está, entonces, en la intersección de tres tipos de relaciones: una de
contrariedad, una de contradicción y una de implicación. Cada una lo ubica en la
relación con otro ´término de la categoría. Recibe, entonces su definición de
conjunto de esas relaciones. La unión así estructurada puede ser recorrida
enteramente, diseñada de esta manera la armadura mínima del relato.

El cuadrado semiótico parte de la teoría estructuralista del binarismo, según el


cual la cultura y el conocimiento humanos se organizan a partir de oposiciones
semánticas. Así, oposiciones como:

Vida – muerte
Natura – cultura,
Femenino – masculino,
Individuo – colectivo

Definen y evidencian el modo en que el pensamiento de un grupo social se


estructura y ordena. La diferencia entre dos “cosas” da lugar a esta oposición
básica entre dos términos. “La significación (S) se revela en su captación primera
como un eje semántico, cabe oponerle como su contradictorio un eje (~S) que
represente la ausencia absoluta de sentido”

El modelo establece relaciones y operaciones lógicas entre los elementos que lo


componen. Existen dos términos “fundadores” (por ejemplo: rico – pobre), y dos
términos creados a partir de ellos, estos cuatro dan forma al “cuadrado” (por
ejemplo: no pobre – no rico). Existen además términos que son externos a este
cuadrado original.

2. Elementos del cuadrado


Tenemos dos correlaciones de contrariedad, dos de contradicción y dos
relaciones de implicación. Las cabezas de flecha indican, en cada caso, la
orientación de las operaciones sintácticas posibles. Las relaciones de
implicación no están orientadas. Por ello no es posible construir, a partir de ellas,
determinadas operaciones sintácticas. En el caso de las operaciones orientadas,
uno de los términos, no importa cuál, está en condiciones de generar los otros,
por operaciones sucesivas de contrariedad y contradicción y o de contradicción
y contrariedad, y permite reconstruir el cuadrado semiótico, en cada caso.

Proyectar el contrario (relación de contrariedad) La relación de


contrariedad es una relación de oposición. Un término remite a su opuesto
y viceversa. A la diferencia le une la semejanza de un eje sémico.
Proyectar la contradicción (relación de contradicción La relación de
contradicción es una relación de negación. Un término negado es un
término ausente.
Ajustar las deixis (relación de complementariedad) La relación de
complementariedad es la relación de un término con la negación de su
contrario. Resultan en dos deixis, positiva (+) y negativa (-)ç

3. Operaciones

Existen tres operaciones:

Aserción
Negación
Implicación

3.1 Aserción

La primera operación se define como la “afirmación recíproca entre los términos


de la oposición”. Lo cual significa que a nivel semántico y abstracto, los dos
términos opuestos se necesitan mutuamente para definirse. El término A,
necesita lógicamente del término B para tener sentido.

Es decir, que la “idea” de /femenino/ supone la existencia necesaria de (algún)


/masculino/, ambos nombran dos aspectos necesarios de la misma, en nuestro
ejemplo viene a ser la categoría de la /sexualidad/.

Se trata de un término jerárquicamente superior a los términos opuestos de la


oposición de base. En otras palabras, los términos que se proponen en la
oposición tienen algo en común, tanto /femenino/ como /masculino/ son los dos
aspectos de la /sexualidad/. Lo mismo ocurre con todas las oposiciones, por
ejemplo: /alto/ y /bajo/ son los opuestos de la /estatura/; /rico/ y /pobre/ son la
oposición que organiza /condición social/ o /clase social/.

3.2 La negación

Se trata simplemente de la negación lógica de ambos términos de la primera


oposición, que generan a su vez, dos términos nuevos. Lo más importante a
considerar aquí es que estos dos nuevos términos, no corresponden
exactamente con sus precedentes.

Por ejemplo, en la oposición /vida/ – /muerte/, es muy fácil confundir como


“iguales” o “casi lo mismo” /vida/ y /no vida/, en el universo del sentido común
algo está vivo o está muerto, no hay puntos intermedios. No obstante, incluso
para estos términos como /no vida/ y /no muerte/ existen situaciones límite en
las que se puede aplicar estos términos, como la “agonía” de un individuo
luchando entre la vida y la muerte, o el estado de coma, la muerte cerebral, o el
estado “vegetal” posible de un ser humano.

3.3 La implicación

La operación de implicación es una consecuencia final de la estructura lógica del


modelo teórico. Los términos de la sub-categoría “se proyectan”, “se inclinan”
hacia los primeros.
Como puede apreciarse en el ejemplo, los términos sub-contrarios en este caso
“tienden” de modo “natural” hacia el opuesto del término negado (/No-noche/
implica /Día/). Además en este caso, el lenguaje y la experiencia proveen de una
lexicalización clara (un nombre) para cada uno de los términos en el cuadrado
semiótico. En este uso de los nombres de los términos sub-contrarios podemos
observar que se produce una diferencia importante en el nombre común con el
cual nos referimos a lo que organizan estos términos sub-contrarios. Así, no es
lo mismo decir “el alba” que decir “amanece”, el primero es un sustantivo (y por
lo tanto tiene aspectos de elemento estatismo o invariabilidad), y el segundo
alude precisamente al aspecto transicional del “momento” referido (con aspectos
de variabilidad y dinamismo), al paso inevitable de la /Noche/ (que deja de serlo)
al convertirse de modo gradual en /Día/.

Este ejemplo pone en evidencia un aspecto central del cuadrado semiótico, que
puede considerarse desde un punto de vista Estático y de un punto de vista
Dinámico. Volveremos sobre esto un poco más adelante.

4. La relación

Como se puede observar, las operaciones en el cuadrado semiótico revelan el


aspecto dinámico del modelo, pues si bien se trata de un dinamismo lógico, que
es capaz de crear nuevos términos y de “llevarnos” de un término a otro; este
dinamismo se relaciona en niveles más concretos del sentido con las
transformaciones que observamos en diferentes relatos y textos cotidianos (que
un individuo pase de la vida a la muerte, o de la pobreza a la riqueza, son los
relatos en los cuales se hace concreto el aspecto lógico abstracto que explica el
modelo).
Volviendo sobre las dos denominaciones de los sub-contrarios en el caso del
cuadrado para /día/-/noche/; observamos que existe una denominación en forma
de sustantivo (alba, aurora y tarde), y una denominación en forma de verbo
(amanecer y atardecer). Estas dos denominaciones son concurrentes con una
visión estática del cuadrado semiótico, o con una visión dinámica del modelo. En
el caso de considerar en el análisis del cuadro el par /aurora/ - /tarde/, se pone
en evidencia la relación que hay entre la /tarde/ y la /noche/ como una relación
de complementariedad. Mientras que cuando se usa el par /amanecer/ -
/atardecer/, lo que se pone en relieve es el carácter transicional de los términos
/no A/ y /no B/, al mismo tiempo que se pone en evidencia el dinamismo que
puede revelar el cuadrado en su totalidad.

Las relaciones entre los términos básicos del cuadrado son una herramienta
lógica para observar la estructura y la “red” de conceptos que se le asigna a los
términos con los cuales se inviste el modelo.

5. El valor del término. Axiologías.

Hasta aquí se ha dejado sin explicar un aspecto central del funcionamiento de


los términos que se utilizan en la lógica del cuadrado. Cada uno de los ejemplos
propuestos tiene una carga valorativa, muchas veces implícita. Por ejemplo la
oposición /vida/- /muerte/, según un punto de vista común y habitual tiene una
valoración necesariamente /positiva/-/negativa/ respectivamente. Esta carga
valorativa debe ser explicitada por el análisis y la teoría semiótica, de otro modo
se puede pasar por alto un sentido central del sentido que procura explicar el
cuadrado en el funcionamiento de un relato.

Una vez que alguien asume una opción sobre la valoración de un contenido
semántico (un término, como: vida, muerte, masculino, femenino, riqueza,
pobreza, etc.), se pasa de una estructura axiológica a una estructura ideológica.
La ideología es por tanto el ejercicio axiológico de un individuo en un discurso
dado, se trata de unos valores asumidos y llevados a la práctica. Las axiologías
son virtuales, las ideologías son actualizaciones.
6. HOMOGENEIDAD DEL CUADRADO

Como con cualquier herramienta de análisis, el uso y aplicación del cuadrado


semiótico debe ser explícitamente coherente (los términos con los cuales se
denomina cada una de las posiciones del cuadrado deben describir un universo
de sentido homogéneo.

La homogeneidad del análisis y uso del cuadrado semiótico depende al menos


de dos variables, el corpus de análisis, y el criterio del analista al realizar la
aplicación del cuadrado. Si bien en este tema existen opiniones divergentes, es
conveniente aclarar que tomamos partido por un ejercicio del criterio y de la
experiencia del analista para enriquecer y guiar el análisis del material
seleccionado.

Ejercicio de aplicación del cuadrado semiótico a la película Pulp Fiction (o


“Tiempos Violentos”), otra estudiante detecta una estructura semántica profunda
que atraviesa las tres historias que se entrecruzan en este.

La organización semántica de las tres historias que componen la película se


puede reducir a las oposiciones siguientes:

Si bien este esquema puede simplificar sobremanera el análisis de un relato tan


complejo, no deja de iluminar la simplicidad de los fundamentos del sentido en
su nivel más abstracto. Este aspecto de la película, en relación a su argumento
central, pone en evidencia, que este mismo eje de oposición semántica, puede
tener millares o millones de variaciones discursivas (actores, tiempos, espacios).