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El NUDO PROBLÉMICO EN LA PROYECTIVA DE LA NUEVA ESCUELA

CHIAPANECA.
Una experiencia para aprender a escuchar dialogando

Por Javier Ricardo Salcedo Casallas1

La temperatura bordea los 27 grados en las ciudades de Tuxtla y San Cristóbal de


las Casas, México. Ella nos acompaña durante los días 27, 28 y 29 de abril de 2017 en el
Congreso Internacional de Educación “Horizontes de Sentido en la Nueva Escuela
Chiapaneca”. ¡El espíritu de Hugo Zemelman vibra aún entre nosotros! Ahora encarnado en
cada uno de los educadores chiapanecos y en los muchos que contamos nuestros diálogos
con este pensador latinoamericano. Hay una gesta pluriversal entorno al pensar sin
parámetros.

A partir del primer día de este encuentro multidisciplinar y plurisaber:


conocimientos filosóficos, sociológicos, antropológicos,
psicológicos/conocimientos/saberes experienciales historizantes, esto es, emergentes por su
singularidad histórica, se percibe la presencia del pensar del educador, un pensamiento que
nace en el centro del hacer vocacional/profesional, la didáctica. Que deseo nombrar como
Didácticas Emergentes.

Más de 2000 educadores chiapanecos congregados por voluntad y necesidad de


razonar la didáctica, como categoría de sentido para re-pensar la pedagogía
latinoamericana y hacer vibrar el centro de la espiritualidad educadora, la enseñanza. Un
movimiento que no persigue una ontología del educador, sino unas formas de razonamiento
didáctico necesarias, exhorta la atención del educador latinoamericano que en su gran
mayoría está pendiente de una pragmática pedagógica, que ya no le pertenece, porque la ha
entregado paulatinamente a las corrientes de la gubernamentalidad global.

Los educadores debemos recobrar nuestra potencia de pensar para no sólo


empoderarnos, también para hace posible la emergencia que permita la re-construcción del

1 Docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Salle, de la


Facultad de Educación de la Universidad San Buenaventura. Jarisac2013@gmail.com
jsalcedo@unisalle.edu.co Invitado Internacional al 2º. Congreso Internacional de Educación “Horizontes de
Sentido en la Nueva Escuela Chiapaneca”, Estado de Chiapas, Tuxtla, México.
gobierno de las gentes, mediante las enseñanzas vital/profesionales, articulando nuestras
realidades como sentidos constituyentes, esto es, con la capacidad de proponer
orientaciones diferentes a las realidades educativas, a lo que se ha dado en llamar sistemas
de educación latinoamericanos.

Hallo contundentemente, que la propuesta denominada por lo pronto “Nueva


Escuela Chiapaneca” es una posibilidad, quizás entre muchas, pero al fin y al cabo concreta
y del sur de un pensar educador, que se caracteriza por su capacidad de crítica. Y resueno
junto a Zemelman (2012) que este tipo de pensar crítico, “no es confrontación, sino lectura
de lo potencial” (p. 11) del estar-siendo del educador del sur.

¿Por qué?

Considero que la propuesta educativa de Chiapas, permite pensar a América Latina


desde sus a-lógicas. Esto significa que no es, ni ilógica ni absurda, todo lo contrario, es lo
posible inesperado para una región de educadores que estamos siendo débiles ante el reto
de re-pensarnos como mujeres y hombres multiculturales y pluriétnicos, que exigen
didácticas emergentes, esto es, incluyentes, en el sentido de concretar mundos didácticos
menores y diferentes, potentes y del sur.

Pensar nuestro centro vocacional (espiritualidad educadora) y profesional


(cognición educada), no puede omitir las realidades originarias que nos constituyen a pesar
de lo global que nos desean hacer percibir. Porque para un mundo global se necesitan los
mundos locales, aquellos que siguen sus lógicas culturales en compañía de sus lenguas, sus
dioses, sus amores, sus muertes, sus propias exigencias existenciales. La didáctica
emergente que fluye en los cuerpos y las corporalidades educadoras chiapanecas, hablan
por sí mismas como perspectivas distinguibles y proyectivas para nuestro continente, una
realidad didáctica local resuena, en la conexión contemporánea, como otra realidad global,
sólo que esta vez, es del sur.

El pensar crítico es propio de las didácticas emergentes. En él y en ellas, fluye la


capacidad de sentipensar del educador como una mujer y un hombre que en medio de la
corriente constante de su realización práctica de enseñar, siempre está sintiendo para re-
crear mundos posibles. Y en ello, parece se concentra un problema, que sólo se percibe,
cuando la confianza aflora en el encuentro de un mirar intenso que interroga, interpelado
por el propio reto de pensarse por sí mismos a partir del encuentro con otros que sienten y
piensan, la posibilidad de unas construcciones didácticas distintas.

En estos tres días, también se siente un problema y se mueve como pregunta que se
enuncia en el crepúsculo del Congreso: ¿Cómo nos ven? Proyectiva de la proyectiva,
inclusión en el encuentro, vínculo que distingue la ocupación por desentrañar posibles
ángulos de comprensión sobre la densidad escondida en esta pregunta, el nudo del
problema.

Aportes para la Nueva Escuela Chiapaneca: ¿desenredar el nudo del problema?

Durante los años 2007 a 2009 en los compartires con el maestro Zemelman, en
Bogotá, Colombia, existió un extraño entrelazamiento entre el mundo vital/cotidiano, aquel
que se teje en medio de una continuidad de recortes de la vida, narradas incesantemente en
el diario vivir humano y los conocimientos que expurgaban cargas cognitivo-teóricas
propias de un mundo, también humano, pero derivado de recortes teóricos u otras narrativas
conceptuales que suponen una abstracción explicativa del mundo ordinario, que se dicen
como verdad universal y por ende, se convierten en las orientaciones sociológicas,
antropológicas, psicológicas y administrativas de la pedagogía, para nuestro caso, y en
aplicaciones concretas de la enseñanza o de la didáctica, en nuestro oficio de ser
educadores.

El asunto entonces se instala en la didáctica, en los modos de actuar concretamente,


en la acción de la enseñanza que hace posible el asunto mayúsculo del educador, la de hacer
entrar al espíritu humano en la carne del mundo humano. La didáctica enseña a hacer nacer
en lo humano que somos.

En este horizonte de sentido, deseo proponer un cierto modo de comprensión de la


didáctica como emergente, especialmente para ir tejiendo, quizás, posibles formas de
desenredar el nudo del problema epistémico o figuración crítica del acto y de la acción de la
enseñanza.

Parto por hacer reconocible lo i-mergente, aquello que hace posible las didácticas
emergentes, en donde, el acto de la enseñanza alude a la colocación que el educador adopta
frente al educando, siempre en disposición de su conocimiento disciplinar, aquel para el
cual estudio formalmente haciéndose profesional, y la colocación que se provoca en el
educando frente a lo que se le propone para conocer como recorte conceptual, que es sólo
una pequeña parte del tejido disciplinador por el cual, el educador hace perceptible una
única narrativa, esto es, una forma de conocer exclusiva del aula, los temas de la disciplina.
Niegan, no reconocen que otras formas de conocer son posibles.

Y el segundo, la acción de la enseñanza u operatividad paradigmática del educador,


que se resuelve bajo modos normativos de instruir denominados paramétricamente como
estrategias de enseñanza-aprendizaje. Este modo paramétrico de la enseñanza ebulle por
borbotones en la escuela como el centro didáctico del educador profesional porque hace
posible la instrumentalización del pensar crítico del educador en la planeación, diseño e
implementación/evaluación, casi imitando el ciclo de vida de las políticas públicas
(Parsons, 2007), en otras palabras, la didáctica como una secuencia inicio-desarrollo-cierre
que hace posible el desarrollo de un tipo de conocimiento, el cognitivo, a partir de la
extracción del conocimiento previo y organizarlo bajo la estructura del conocimiento
disciplinar, que es disciplinador. Las estrategias de enseñanza-aprendizaje son didácticas
porque capturan el recuerdo temático usando lo vivo, que es convertido en un pre-saber
disciplinado bajo las lógicas de los conceptos universales. Una reproducción regulada de
los contenidos cognitivos dispuestos a “escuchar” los pre-saberes para determinarlos en
función cognitiva.

He aquí, parte del nudo problémico, que planteará el Maestro Zemelman, pero
trasladado al plano de la enseñanza o poder de fuerza humana que hace posible el tejido
homínido. Lo i-mergente es necesario para continuar tejido el nudo, que es siempre
emergente.

Como germen o forma de vida humana, surge lo emergente. Aquello que se resiste a
la muerte siempre se da bajo la forma de vida, aquella que habita de modos diferentes,
incluso en el aula y muy a pesar de las estrategias de enseñanza-aprendizaje cognitivas. Las
didácticas emergentes son lo vivo de la vida en el aula, de forma particular, y en la
escuela/sistema educativo, de forma general.
Las didácticas emergentes parten por reconocer, el hilo del nudo que le desea
envolver como la única fibra que le quiere hacer percibir como la única garantía de dar
sentido, lo i-mergente. Las didácticas emergentes no niegan, reconocen que la cognición y
sus formas de distribución bajo el nombre de enseñanza-aprendizajes, han sido posibles
gracias a otros modos de creación cognoscentes, aquellas que son la expresión constante de
la cotidianidad sensible y emocional, simbólica y cultural, que narran metáforas
pluriversales desbordando la cognición taxonómica de las capacidades cerebrales,
fungiendo como detonadores que impulsan la fuerza eléctrica de las neuronas, aquellas
didácticas emergentes que colocan la energía inmaterial, esto es, espiritual, al fundamento
orgánico-biológico de la mente cognitiva, en donde el cuerpo es más que él mismo, porque
es en sí mismo espíritu encarnado, que no es propiamente cognición sino sabiduría
sentipensante.

Las didácticas emergentes son sabiduría sentipensante. En ellas, se halla otro hilo
del nudo problémico, pero en ellas, habitan los dos hilos del nudo: el del pensar disciplinar
y el del pensar sentipensante o teoría/conceptos y emoción/sentimientos o de lo
definido/determinado universal y lo metafórico/espiritual singular.

Así, el educador que se desee enunciar junto a otros educadores como la fuerza de
lo emergente que son las didácticas sentipensantes reconocen el nudo epistémico, en primer
lugar, como forma emergente de hacer variar el enunciado de epistemología como modo
creador de conocimiento otro, diferente, que no niega las formas de construcción del
conocimiento universal porque la incorpora como otras en el calidoscopio de la creatividad
e imaginación emergente del educador/educando y el educando/educador (Freire).

En segundo término, articula el mundo único de la cognición al pluriverso


cognoscente haciéndole nombrar como un modo otro que pertenece a formas simbólicas,
culturales y sensibles que tejen lo humano de la humanidad. El sentido articulador es la
creación como inteligibilidad articulatoria, en la que está retado el educador.

El tercer ángulo, que se sucede en la articulación pluriversal en donde los mundos


de la creación hacen la articulación, es el de la imaginación. El educador
cognitivo/cognoscente, cognoscente/cognitivo o en nuestras palabras, sentipensador, enseña
a crear imágenes emergentes. Nadie crea sin saber imaginar. Nadie imagina sin sentipensar
porque acostumbrados a pensar en la razón instrumental en donde el concepto define y
determina toda posibilidad de creación. Se enseña sólo a consumir lo dado hasta hacer
estéril, el espíritu, que se vuelve alma cognitiva, es decir, solo memoria, una que sólo
reproduce miméticamente, lo que todos dicen, sin apostar por decires diferentes. Allí la
tradición fenece porque ella siempre trae la actualización de sí misma en la creatividad que
la ha constituido en el trasegar temporal.

Un cuarto momento, es el del movimiento de las didácticas emergentes. Es un


movimiento que actualiza la historia en el presente temporal, aquel que es historizante, en
el que el educador y el educando, sin ninguna jerarquía, se sienten y piensan, juntos como
mujeres y hombres capaces de crearse, inventado en el detalle de la vida lo vivo que es la
sensibilidad reflexionada de las relaciones humanas, entre ellas y entre la madre naturaleza,
entre ellas y la fuerza espiritual que une el multiverso a partir de la aceptación legítima de
las singularidades que imaginan mundos posibles.

En este cuarto movimiento, se tejen los tres movimientos de las didácticas


emergentes. Las didácticas emergentes hacen del nudo epistémico un movimiento dador de
sentido. Un nudo que es la metáfora de la diferencia singular que permanece des-unida para
la cual, el reto del educador/educando//educando/educador es sentipensar para hacer
posible la articulación entre el mundo teórico y el mundo de la vida emocional y
sentimental, en los términos antes comprendidos.

Las didácticas emergentes entonces presentan diferentes modos de sentipensarse,


por ejemplo, bajo el modo de pedagogías decoloniales (Walsh, 2012), o como didácticas no
parametrales (Quintar, 2006), también, didactobiografías (Quintar, 2006; Salcedo, 2012) y
emodidactobiografías (Salcedo, 2017).

En todas ellas, se descubre, aquello que se ha nombrado constituye a las didácticas


emergentes, el movimiento que es creatividad e imaginación sentipensante. En estas formas
de movimiento nacen sentipensamientos de la resistencia, aquellas que se tejen como
indicativas de la subyugación el pensamiento positivista que le visibilizan en su accionar
histórico colonial mostrando la degradación de sus lógicas teóricas, no sólo en la mujer y el
hombre, también en la madre tierra; también las hay, en las que se enriquece la mirada de la
ruptura de los significados teórico conceptuales para atreverse a pensar sentidos renovados,
y otros que fluyen reconciliatorios, pero resistentes, con la cognición, convirtiéndola en uno
de muchas otras formas de hacer posible la diferencia colonial.

Bajo la forma de rúbrica presento la posibilidad de ver “la cola” de la emergencia


del movimiento expresado. En esta presentación se instala un ángulo de convergencia en el
sujeto histórico que es el educador/educando//educando/educador, aquel que en su
historicidad o formas diferentes de crearse e imaginarse, esto es, de hacerse historiador de
su propia vida, practicando la vida misma en el acto y la acción educadora se hace
emergente.

Figura 1. Base epistémica de las didácticas emergentes

Preguntar

Crear

Escuchar
Emerger

Imaginar Guardar silencio

Fuente: El autor

En este abanico en espiral de la fuerza emergente que constituye las didácticas


emergentes, se expresa el movimiento didáctico del educar lo humano. Preguntar, escuchar,
mirar y guardar silencio son los primeros rastros del movimiento sentipensante. En este
mover-se didáctico emerge la imaginación como postura crítica del crear humano. En esta
espiral se concentra la fuerza de la imagen creativa y creadora en un preguntar que es
escucha/mirada y guardar silencio para crear imágenes que configuran lo indómito de
nuestras singulares estilos de existir (ética) y de soñar los equilibrios comunitarios
(política). Las didácticas emergentes o maneras de sentipensar la enseñanza configuran un
estar juntos, en donde sobresalen las diferencias éticas y las singularidades políticas.
Ahora, bien, si las formas decoloniales, no parametrales, didactobiográfica y
emodidactobiográficas se hacen palpables como modos singulares de las didácticas
emergentes, es porque el movimiento de la articulación creativa e imaginada ha sido
potenciada gracias a la sistematicidad del movimiento.

Lo que quiero advertir es que los educadores que han escrito desde sus ángulos
epistémicos lo han hecho porque han podido escribir y este acto puntualiza el pensar el
movimiento articulatorio de las didácticas emergentes.

Ahora bien, cuando se habla de sistematizar el movimiento, se está queriendo


afirmar otra forma de articular el movimiento del nudo epistémico en donde lo que se
celebra como acontecimiento de la enseñanza diferente es la riqueza de lenguajes otros
mediante diversas formas de escribir lo que se realiza en el acto y en la acción de la
enseñanza.

Quizás el nudo se desenreda cuando se sistematiza el movimiento. Dicho


movimiento sistematizador articula las expectativas y el estar-siendo del
educador/educando//educando/educador, a partir de las categorías raíz del pensar diferente
la didáctica, cuyo centro inspirador es el pensar latinoamericano de Hugo Zemelman.

Sistematizar el movimiento de lo definido posible con lo posible indefinido


(articulación) consiste en crear huellas indiciales a los hechos o mundo de palabras
sensibles
que
disparan
la pregunta,
la mirada,
el guardar
silencio,
las
experiencias que obturan el diálogo para contar historias inéditas por su expresión
sentipensante. Por ejemplo, apuntar de diversas formas, los hechos o palabras cuando se
enuncian como la fuerza epistémica de los círculos de reflexión. Esto que presento a
continuación fueron mis apuntes del movimiento sentipensante cuando concentrados,
escuchaba atento a los educadores en la última etapa del Congreso.
Fuente: Apuntes de círculo de reflexión del autor
En donde los apuntes de círculo son un primer nivel de sistematización del
movimiento. En este mismo nivel, el de los apuntes de círculo, existen pluriformas icónicas
que bajo la forma de fotografía, el rescate de las imágenes que no pasan únicamente por el
círculo de reflexión concentrado entre pares y en un recinto cerrado, sino en al afuera que
es el contexto en donde fluyen círculos de reflexión espontáneos.

Si la concentración de hechos bajo la forma de palabras ha sido el estar siendo del


modo didáctico no parametral del círculo de reflexión, estas pueden sistematizarse, como
ya se ha venido afirmando, con los apuntes, las fotografías, las músicas, las artes, la
dramaturgia de la vida cotidiana. En ellas formas espontáneas del celebrar la vida se hallan
escondidas las formas categoriales del sentipensar que esperan a ser enunciadas como
modos concretos de articulación con el mundo teórico-conceptual e hilar dimensiones no
establecidas para la creación de contenidos vivos en el adentro de la escuela.

Queda mi vida vinculada a la de la vía del pensar distinto la didáctica. Yo la nombro


como didácticas emergentes y en ellas quiero situar las decoloniales, las no parametrales,
las didactobiografías y las emodidactobiografías. ¿Y ustedes? Bienvenidos al nudo
problémico/didáctico.

Bibliografía

Escobar, E. (2014). Sentipensar la tierra. Nuestras lecturas sobre desarrollo, territorio y


diferencia. Medellín, Colombia: Ediciones UNAULA.

Freire, P. (2002). La educación como práctica de la libertad. Buenos Aires, Argentina:


Siglo XXI Editores.

Parsons, W. (2007). Políticas públicas: una introducción a la teoría y la práctica del


análisis de políticas públicas. México D.F., México: FLACSO.

Quintar, E. (2006). La enseñanza como puente a la vida. México D.F., México: Instituto
Pensamiento y Cultura en América Latina.
Salcedo, J. (2012). Huella indicial y didactobiografía. Formar con sentido desde la vida
cotidiana. Bogotá, Colombia: Antropos.

Salcedo, J. (2017). Las hijas del capitalismo cognitivo. Emodidactobiografías universitarias,


el derecho a la educación superior. Bogotá, Colombia: Universidad de La Salle.

Walsh, K. (2012). Pedagogías decoloniales. Prácticas insurgentes de resistir, re (existir) y


re(vivir). Recuperado en
http://alt.ups.edu.ec/documents/1999102/6261395/Alt_v9n1_Resena_Avila.pdf

Zemelman, H. (2012). Pensar y poder. Razonar y gramática del pensar histórico. México
D.F., México: Siglo XXI Editores.