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Papeles de Javier Hinojosa!

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Para explicar a sus alumnos el proceso de la impresión en platino, Javier Hinojosa suele

comenzar diciendo: “Partimos de una hoja de papel en blanco”. La frase da cuenta de un

proceso lógico en la sensibilización del soporte y también del lugar que tiene el papel en

el imaginario de este fotógrafo. Hinojosa habla del papel con amor y cuando lo menciona

sus manos parecen recordar la sensualidad de un contacto, grabado en el momento

crucial de muchas de sus obras.!

La imagen del papel en blanco es una metáfora de la escritura. Sobre todo, de ese

momento de incertidumbre que precede a la escritura. Ese momento en que el escritor,

más que dispuesto a romper el silencio, parece tentado a sumirse en él. A quedarse en él.

Es válido suponer que el acto fotográfico no concede el tiempo necesario para esa pausa.

Que si el fotógrafo duda, puede perderse la imagen. Desde sus prácticas más

convencionales la fotografía se constituyó en un arte de oportunidades. Sin embargo, en

las obras que presentamos aquí, siempre hay algo que ocurre a posteriori. Y, en

consecuencia, siempre hay algo que queda pendiente, como esperando por la

participación del espectador.!

Suelo decir que un texto es algo que se produce en la lectura. Así pensadas, las obras de

Javier Hinojosa que hemos elegido para esta muestra funcionan como textos en proceso,

pero también como relatos del proceso. Las fotografías tomadas en la selva de Chajul,

durante el proyecto “La huella del jaguar” son estenopeicas realizadas con respaldo de

Polaroid y que usualmente han sido reproducidas digitalmente. Las imágenes de semillas,

elotes y chiles secos resultan de la transferencia de Polaroid al papel de algodón, la serie

de imágenes abstractas (para algunos serían imágenes en deuda con la pintura; para mí

son imágenes pictóricas) es el resultado de la intervención sobre fotografías en gelatina

de plata. Sus magníficos iconos prehispánicos, impresos en las páginas de un libro


antiguo, tienen la riqueza, explosiva y violenta, de los sincretismos culturales, pero

también de los procesos cruzados: apropiación, intervención, reescritura.!

Estas obras nos ofrecen un sesgo más actual para entender la idea de “escritura”

asociada a la fotografía: Inscripción y desbaste. Producción y yuxtaposición de un texto

sobre la impresión, incluso en los casos en que parece que se trata de producir una

impresión sobre el texto. En función de esto, debemos corregir la retórica del “lápiz de la

naturaleza”: el fotógrafo escribe con luz, no hay dudas, pero también su instrumental lo

aportan la cultura, la historia y la memoria colectiva.!

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Juan Antonio Molina