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Fallos – Primer Parcial Contratos

FALLO ZOPPI (UNIDAD 1: ABUSO DEL DERECHO)


TIPO DE CONTRATO: CONTRATO DE ADHESION (En caso de duda se interpretan a favor del consumidor).
FECHA DEL HECHO: 2002
FECHA DE LA CAUSA: 9-5-06
PARTES: ZOPPI MARIA C/ MEDICUS S.A

HECHOS: La demandada interpuso recurso de apelación contra la sentencia del juez de primera instancia que la
condeno a mantener el servicio de medicina prepaga según el plan que contrataran los accionantes. La cámara
confirmo la sentencia apelada. La empresa se negaba a reincorporar a los actores que pagaban las cuotas que
adeudaban, siendo esto abusivo y contrario a la equidad.

PRIMERA INSTANCIA: DA LUGAR A LA DEMANDA CONDENANDO A LA EMPRESA A MANTENER EL SERVICIO DE


MEDICINA A LOS ACTORES QUE PAGABAN A LAS CUOTAS QUE ADEUDABAN.

LA DEMANDADA APELA LA DEMANDA( condenaba a MEDICUS a que mantenga el servicio de asistencia medica
prepaga según el plan que contrataran los accionantes conforme las pautas pactadas y teniendo como
contraprestación el pago de la cuota que corresponda.

SEGUNDA INSTANCIA: SE CONFIRMA LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA.


Dr de giorgis: El contrato esta dado para que lleve a interpretarlo de manera de que oreserven los intereses de quienes
buscan dicha prestación.
No se desconocio la existencia de mora en el pago de las cuotas. ART 1203 Y 1204 CC Pacto comisorio que conforme
a lo establecido, para resolver el contrato había que aplicarse el procedimiento de consumidores en forma indudable.
Medicus s.a sostuvo que intimo a los demandantes por carta documento para que regularizaran la situación de pago,
brindándoles un plazo y que la actora negó su recepción. Medicus tenia la carga de la prueba y no la pudo probar.
Medicus no podía probar los motivos por el cual desestimo la readmisión, la que ni siquiera intento en su escrito de
contestación de demanda, basando su negativa tan solo en la facultad reglamentaria pactada, lesionando y
menoscabando derechos amparistas a acceder a la restacion de servicios médicos.
Art 1071; LA LEY NO AMPARA EL EJERCICIO ABUSIVODE DERECHOS
ART 1198: LA INTERPRETACION CONTRACTUAL A LA LUZ DEL PRINCIPIO DE LA BUENA FE.
Los contratos de adhesión se interpretan a favor del consumidor ya que sus cluasulas son impuestas por el prestador
del servicio en forma de plan o reglamento general frente al cual la única opción a cargo del adherente o afiliado es
la de aceptar o adherir a dicho plan, monopólicamente impuesto con cláusulas predispuestas o no aceptarlo
íntegramente.
Las quejas de que se tratan deben ser rechazadas.
Se confirma la sentencia apelada y porque se impogan las cosas de Alzada a la demandada vencida por no existir
mérito de poder apararse en el caso del principio objetivo de la derrota.
Unanimidad de votos se confirma la sentencia apelada.

FALLO BISCIONE (UNIDAD 2: Clasificaciones de los contratos)

HECHOS: El juez rechaza la demanda de Biscione por los daños y perjuicios que ella dijo sufrir como consecuencia de
un asalto en la confitería COMODINES, en donde ella se encontraba tomando un café, al momento de un asalto y fue
lesionada por los asaltantes.
FECHA DEL HECHO: 5 DE ENERO DEL 2002.
FECHA DEL FALLO: 19-12-06.
AUTOS: BISCIONE PERLA C/ ALMAGA S.R.L
PRIMERA INSTANCIA: El tribunal rechaza la demanda, por lo que la actora apela la sentencia. En esa instancia se había
configurado el hecho delictivo como un caso fortuito y la actora considera que la confitería tenía una obligación tacita
de seguridad.
Art 1198 V.S: “los contratos deben interpretarse y ejecutarse de buena fe y de acuerdo con lo que las partes
verosímilmente entendieron o pudieron entender, obrando con cuidado y previsión” La actora manifiesta además
que se había contratado seguridad privada, por lo que interpreta que la demandada tenía conocimiento de los hechos
delictivos que estaban surgiendo en el país y que no eran hechos imprevisibles e inevitables.
SEGUNDA INSTANCIA: Se confirma sentencia de 1° instancia por mayoría. (Se confirma la sentencia apelada).
DRA CORTELEZZI: Propone revocar la sentencia de primera instancia.
Se rechaza la demanda de Biscione promovida por los daños y perjuicios que dijo haber sufrido como consecuencia
del asalto.
Deber de seguridad de la confitería, entendiendo que entre los clientes y el restaurante hay una relación contractual.
El demandado contaba con seguridad privada para dar confianza y seguridad a sus clientes y que por eso concurría
mucha gente, y que esta se vio defraudada.
 La aseguradora AGF ALLIANZ ARGENTINA Compañía se seguros generales, opuso excepción de falta de
legitimación pasiva, de acuerdo con la demandada, no se le otorgaba este seguro a la actora por este hecho en
particular. Hay un seguro de responsabilidad civil, salvo pacto en contrario. LA RELACION DE LA CONFITERIA CON
LA ACTORA ES CONTRACTUAL, por lo tanto se hace lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva opuesta
por la aseguradora para desvincularse del proceso.
Biscione pretendía indemnización por los daños sufridos alrededor de las 20:15 hs en COMODINES, resultando
lesionada por los asaltantes.
 La primer sentenciante rechaza la demanda entablada por entender que se trataba de un caso fortuito y que tal
es eximente de la responsabilidad.
 La parte actora invoca que la obligacion de seguridad pesa sobre el empresario y que es injustificado invocar caso
fortuito para exonerar a la demandada
 Se reconoce que la actora se encontraba en el lugar al ingresar los delincuentes, la relación es contractual (locación
de servicios, compraventa, etc) y ello conlleva a considerarlo un CONTRATO ATIPICO (art 1197 Cod V.S).
 En este tipo de contratos hay deber tácito o expreso de seguridad porque el empresario locador y vendedor deben
tomar todas las medidas de seguridad para evitar que los asistentes, compradores etc sufran daño a su persona o
bienes con motivo de la ejecución de los mismos.
 Se trata de un contrato innominado -> aquellos que no están regulados en el código y son atípicos.
 El principio de buena fe (factor objetivo de imputación de responsabilidad) art. 1198 Este principio se encuentra
ínsito en todos los contratos
 -No son aceptables los argumentos vertidos por la demandada, ya que el evento que motiva estas actuaciones, no
hace al normal desenvolvimiento de la actividad gastronómica.
 Imprevisibilidad: No hizo lugar la jueza a la invocación de caso fortuito por parte de la demandada, ya que no
existía el requisito de IMPREVISIBILIDAD pues contaba con una empresa de seguridad privada. Testigos
mencionan, al igual que la misma demandada que si había existencia de vigilancia, lo cual quedo acreditado. Pero
la vigilancia solo estaba en horario nocturno (posterior al robo). La demandada sostenía que el hecho era un caso
fortuito que la eximia de responder, pero esto no era asi , ya que el caso fortuito responde a distintos elementos
que no están presentes en el caso.
 Existía para el dueño de Comodines la obligación tacita de seguridad que resulto incumplida. Si bien no es una
condición esencial para que el local funcione.
Por otro lado, el grado de inseguridad en ese entonces por conflictos civiles y políticos era común y por lo tanto
previsible por la demandada. Ademas la confitería contaba con seguridad privada desde las 8:30 hasta la 1:00
afirman testigos. Es decir hecho de contratar seguridad privada denota la previsibilidad del hecho. El demandado
era consciente de la obligación a su cargo y de la situación del país.
 La persona que cumplia su rol de vigilador, se encontraba en el local pero no todavía ejerciendo sus funciones, ya
que se encontraba fuera de su horario.
 La presencia del vigilador durante el horario de atención al público completo hubiera intimidado a los
malhechores. Se trata de un hecho ocurrido en ocasión del cumplimiento de un contrato donde se ha violado el
deber de seguridad precisamente porque la misma se encontraba ausente en el momento de su ejecución.
 No se le quita responsabilidad al Estado ni tampoco se propicia la portación de armas por particulares que podrían
causar más daño del realizado.
 Imposibilidad del hecho o inevitabilidad configuran el casus. El robo con armas es por si solo la fuerza mayor que
autoriza a no responder frente al daño sufrido. Algunos autores consideran que debe existir para configurar esa
fuerza mayor, un obstáculo insuperable.
Por estas razones consideró que debe hacerse lugar el agravio de la damnificada.
 Con respecto a la conducta de la actora, en donde testigos afirman que había gritado y se había resistido
concluyendo con su caída al piso. Esta actitud es producto de un estado de pánico frente a la situación, lo cual es
una reacción espontanea.
Sobre el daño :Se hace lugar al reclamo de daño físico y psíquico.
También se hace lugar al reclamo de la actora por Daño Moral, debido a que la Sra. Perla debió ser intervenida
quirúrgicamente y que esto le provoco secuelas.
-sobre los daños: a) incapacidad sobreviniente y daño físico y psíquico. Daño moral y ptrimonial, consecuencias de la
acción antijurídica, le ocasiona a la actora un menoscabo en la integración actual o futura del patrimonio y si no tiene
daño al patrimonio afecta espiritualmente al sujeto. Daño psicológico y daño estético. La indemnización no debe
limitarse a las actividades laborals de la victima sino que debe dirigirse a reparar las consecuencias danosas que
afectan su personalidad. -La sala decide que lo indeminizable como incapacidad sobreviniente no son las lesiones
padecidas sino la disminución de la aptitud física o psíquica derivada de las secuelas del accidente. -Perito medico: la
caída le provoco fractura de cuello del femur, incapacidad de tipo parcial y permanente del 30% -Perito psicológica:
trastorno adaptativo con 15% de incapacidad psíquica parcial. -Biscione contaba con 67 años al momento del
accidente y poseía limitación funcional de la cadera derecha, incapacidad física y psíquica. B) daño moral: daño a su
espíritu, las consecuencias que le produjeron al damnificado, queda concluio en que la persona luego del hecho y las
secuelas, es un ser distinto al que era previo al accidente. C) daño emergente: disminución en su patrimonio debido
a los gastos en médicos, farmacias, etc.

DISIDENCIA de DIAZ SOLIMINE: La actora pretende rechazar la demanda de la Sra Juez: -existe caso fortuito como
eximente de responsabilidad y la culpa. Actora: Deber de seguridad, la situación que atravesaba el país, no era
imprevisible por la demandada por que tenía contratada seguridad y una aseguradora.
A) El deber de seguridad y su alcance: La demandada debía acercar a la causa toda la prueba conducente a fin de
exonerarse. La circunstancia de que el local contara con vigilancia privada luego de la ocurrencia del hecho es
irrelevante, en nada incide en su responsabilidad. El funcionamiento del local está habilitado no existiendo elemento
alguno que permita inferir que su propietario tuviera la obligación de contar con tal vigilancia. No puede considerarse
la vigilancia privada como conducta autoimpuesta que obligue al demandado a contar con ella.
B) Son funciones del estado velar por la educación seguridad salud y justicia. Art 16( la igualdad es la base de las
cargas públicas). La doctrina exime por responsabilidad a dueños de lugares privados por casos similares al hecho.
El deber de seguridad a cargo de la demandada, puede entenderse que involucre la carga de asumir vigilancia privada
y menos la indemnidad de los clientes que asisten a su local, en particular cuando el asalto al mismo fue perpetrado
por varios asaltantes uno de los cuales exhibió un arma de fuego.
CONDUCTA DE LA VICTIMA: Los testigos dicen que la víctima forcejeo con los ladrones resultando así lesionada. La
actora al resistirse el asalto adopto una actitud distinta al resto de los presentes ninguno de los cuales fue objeto de
agresión física alguna. La actitud de la actora exalto la agresividad de los asaltantes constituyendo el disparador del
golpe que ella recibió.
MAYORIA: Confirman la demanda de 1º
Por todo lo expuesto, considera que:
1. El “deber de seguridad” debe estar a cargo del Estado y que hubo falencia de este.
2. El asalto a mano armada “constituye una hipótesis de Fuerza Mayor”
3. El deber de seguridad está a cargo de la demandada y en modo alguno puede entenderse que involucre la carga
de asumir la vigilancia privada.
4. Cita también el comportamiento de la actora que, según testigos se resistió
5. Rechaza los agravios de la actora y confirma sentencia de 1 ° Instancia

MUSSA NADIA YAMILA C/IDEAS DEL SUR S/ DAÑOS Y PERJUICIOS (UNIDAD 3: CONTRATOS PRELIMINARES)

Hechos: Previo a la votación para consagrar a la triunfadora del Concurso Nacional del Chiste llevado a cabo en el
programa “El Show de Video Match” el conductor exclamó ante las cámaras “…hoy aquí va haber una ganadora que
se va a llevar el 0km y que el año que viene la vamos a tener aquí, trabajando con nosotros en El Show de Video
Match…”. Luego una vez elegida la actora como ganadora, agregó “…es la ganadora. Se ha ganado un Citroën. Va a
estar con nosotros el año que viene en el Show de Video Match…” Ante la ausencia de cumplimiento de lo prometido
la actora envía carta documento a los respectivos demandados.
Primera instancia: hace lugar parcialmente a la demanda promovida por Nadia Yamila Mussa contra Ideas del Sur S.A.
y Marcelo Hugo Tinelli.
Ante esta decisión, ambas partes apelan, la actora por considerar insuficiente las sumas fijadas por lucro cesante y
daño moral, por el rechazo de su reclamo en concepto de perdida de chance y gastos, y por la fecha a partir de la cual
computarán los intereses. Los demandados, en cambio, lo hacen por la responsabilidad que se les ha atribuido, y por
la admisión y cuantía del lucro cesante y el daño moral.
Segunda instancia: Confirma la sentencia de primera instancia por considerar una responsabilidad pre contractual, ya
que existió una promesa de trabajo que, si bien era incompleta porque no contenía las prestaciones esenciales de ese
contrato (como la tarea específica de la actora y el precio de su labor) no por ello dejo de ser un ofrecimiento concreto,
y cuyo incumplimiento bien puede enmarcarse en el ámbito de la responsabilidad por ruptura de negociaciones
precontractuales. En efecto, la responsabilidad contractual se configura cuando se vulnera el deber general de obrar
con prudencia y diligencia a fin de evitar el mal ajeno en el periodo de formación del contrato. Por su parte os
demandados no invocaron circunstancias justificativas del incumplimiento, sino que negaron la promesa que resulta
de la propia videocinta agregada como prueba.
En cuanto a la perdida de chance y el lucro cesante, ambos se rechazan ya que no se puede asegurar con certeza cuál
hubiese sido la ganancia obtenida en el programa, ni su lugar a ocupar como para saber exactamente su pérdida de
chance.
Se considera el daño moral, porque el incumplimiento de dicha promesa formulada a una joven artista para participar
en un programa de televisión de relevante repercusión, realizada públicamente ante su gran audiencia, no puede
pensarse que haya provocado simplemente un disgusto menor como sostenían los apelantes.
La promesa, además, realizada por parte de uno de los principales conductores de la televisión (que por ser Marcelo
Tinelli debió hablar con mayor prevención y cuidado de sus palabras) no puede negarse, la existencia de un daño
moral, ya que lo ocurrido ha generado un intenso dolor, frustración, y una afección a las legítimas esperanzas de esta
joven artista jujeña.

BORAGNO CRISTIAN EDGARDO C/ DRAGOUN, JORGE Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS (UNIDAD 3: CONTRATOS
CELEBRADOS POR ADHESIÓN A CLAUSULAS GENERALES PREDISPUESTAS)

Hechos: Boragno curso en la escuela Milán (de enseñanza privada) durante los años 1994, 1995, 1996 y 1997,
egresando de dicho establecimiento con el título de técnico electrónico, que carece de oficialidad, inicia entonces la
demanda por falta de información acerca de la oficialidad o no oficialidad de su título.
Primera instancia: rechaza la demanda, porque considera que el actor no ha acreditado que la falta de ingreso al
mercado laboral se debió a la falta de oficialidad del título.
Apela la parte actora, porque expresa que lo dicho por la primera instancia no constituye el objeto de la demanda
donde se ha planteado la omisión del deber de información. También sostiene que no se han considerado los informes
brindados por la Dirección General de Cultura y Educación Dirección Provincial de Educación de Educación de Gestión
Privada Jefatura de Región III, respecto que “Escuela Milan” no se encuentra inscripta como Instituto de capacitación
terciaria ni forma parte de los institutos educativos autorizados a funcionar por DIPREGEP. El actor también decide
apelar, por la no aplicación de la ley 24.240, de defensa del consumidor, por lo que supone que el juez conoce el
derecho y debería de aplicarla, porque no hay dudas para el actor que el contrato de enseñanza integra la esfera
gobernada por la ley del consumidor.
Segunda instancia: revoca la sentencia de primera instancia, y hace lugar parcialmente a la demanda. Basándose
esencialmente en la ley 24.240, que establece en uno de sus artículos que quienes produzcan, importen, distribuyan
o comercialicen cosas o presten servicios deben suministrar a los consumidores o usuarios, en forma cierta y objetiva,
información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de los mismos. Sostiene que la
carga de la prueba sobre si el actor tenía conocimiento que la instrucción impartida por el oferente no aparejaba la
expedición de un título oficial, recae sobre dicha institución ya que quien está en mejores condiciones de probar es
el oferente (ej., muestra de afiches o propagandas que informaban acerca de su no entrega de títulos oficiales).
Entonces la omisión en dejar bien en claro el carácter del título a otorgar resulta lesivo del derecho del consumidor.
Por otra parte, la ley de publicidad de la enseñanza privada sostiene que toda institución de propiedad privada
destinada a la enseñanza, deberá en la difusión de sus servicios cumplir con los siguientes requisitos: hacer constatar
en toda su publicidad, en forma destacada, que el titulo y/o certificado que extienden no tiene carácter oficial. En
caso de que no contaran con el reconocimiento oficial, deberán brindar al interesado información veraz, por medio
de acta notificativa. No se le reconoce el daño emergente, ya que no ha demostrado el actor, que la falta de diploma
oficial le haya restringido su acceso al mercado laboral, es decir no se ha cuestionado la calidad de la enseñanza
recibida. Por otro lado, si se encontró admisible el daño moral reclamado, ya que ocurre el incumplimiento de una
obligación contractual, que conlleva un perjuicio moral, y la protección jurídica del consumidor se orienta
fundamentalmente a tutelar la persona humana en consideración a su vida, salud, integridad física y espiritual.

CAZES DE FRANCINO, AMALIA C. RODRIGUEZ CONDE, MANUEL (UNIDAD 6: DEMANDA POR ESCRITURACIÓN)
FALLO PLENARIO

Hechos: Cazes de Francino Amalia (compradora), pactó la compra y seño el inmueble con Rodríguez Conde Manuel
(vendedor), pero a la hora de escriturar este no asiste al encuentro, por lo que Amalia inicia la demanda por
escrituración.
Cuestión a resolver: En el supuesto de que en juicio ordinario por escrituración de compraventa voluntario de un
bien inmueble proceda la condena a escriturar, ¿puede el juez firmar la escritura si no lo hace el obligado, o debe
resolverse la obligación en el pago de daños y perjuicios?
Voto de la minoría (Sánchez de Bustamante): la compraventa es un contrato formal, que requiere para su validez
la escritura pública, bajo pena de nulidad, de modo que el convenio hecho en instrumento privado no queda
concluido como contrato de compraventa, mientras la escritura no se halle firmada, engendrando aquel contrato
sólo una obligación de hacer escritura pública, bajo pena de resolverse la obligación en la indemnización de daños
y perjuicios. Además, para la transferencia del derecho de propiedad, es indispensable la tradición. Es este
supuesto, se trata de celebrar el contrato futuro en la forma interpuesta por la ley, lo cual requiere el
consentimiento de la parte para obligarse definitivamente a transferir la propiedad. Por lo que nadie puede obligar
a una persona a vender, a menos que la ley disponga que el precontrato valga como venta actual, y nuestra ley
dice lo contrario, sancionando el incumplimiento con los daños y perjuicios. Obligar a la parte a firmar el contrato
o hacerlo el juez en su lugar, implicaría ejercer violencia contra la persona del deudor y arrancarle un
consentimiento no prestado, y modificar además su obligación. Por otro lado, que la indemnización pueda no ser
suficiente compensación al acreedor, es cuestión distinta, sin embargo, cabe aplicar que la ley brinda a los
interesados el remedio para evitarlo (clausula penal).
Voto, en consecuencia, que, si se condena a escriturar la compraventa voluntaria y el emplazado no realiza el
hecho, la obligación se resuelve en el pago de daños y perjuicios.
Voto de la mayoría (Podetti): los contratos se hacen para ser cumplidos. El juez otorgara la escritura cuando el
condenado a escriturar no lo haga. El boleto privado de compraventa, cuya firma haya sido reconocida, abre esta
vía y permite, en plazo breve, la escrituración por el juez. Si el vencido no cumple el mandato que la sentencia
implica, es necesario que el poder jurisdiccional tenga el imperio y la facultad de sustituir con su propia actividad,
los actos del litigante omiso. La voluntad exteriorizada al convenir el contrato preliminar, debe cumplirse y de no
ser así, la voluntad del estado, representado por el juez, sustituye a la nueva exteriorización de la voluntad que
implica el cumplimiento de lo prometido, en todos los casos, salvo que exista una imposibilidad material. No se
pretende ejercer violencia sobre las personas por lo que se trata de sustituir la voluntad ya expresada en el boleto.
La reparación implica obligar al acreedor a recibir algo que no contrató ni pidió. Cuando se pretende por el actor
la escrituración, la condena no puede ser otra (si se estima la demanda) ya que debe ajustarse a lo pedido y
probado. El cumplimiento supone la efectiva prestación debida, el acreedor se hace procurar por otro a costa del
deudor, siempre que no se demuestre que la persona del deudor es indispensable.
Entonces, tratándose de una obligación (escrituración) debemos recurrir a las normas sobre las obligaciones: 1)
que el deudor procure al acreedor aquello a que se ha obligado, 2) que el acreedor se lo haga procurar por otro a
costa del deudor, y 3) las indemnizaciones, como último recurso.
Concluyo entonces, que en caso de condena a escriturar incumplida, pedida por el acreedor la escrituración por el
juez y salvo imposibilidad material, el juez debe firmar la escritura.

SCANDAR (UNIDAD 6: DEMANDA POR ESCRITURACIÓN)

Hechos: Las partes María Juana Pugliese y Federico Scandar tratan acerca de una cesión de derechos hereditarios
que tiene por beneficiaria a la viuda del causante y a la parte cedente, el hijo del causante. Es un proceso voluntario
sucesorio que tiene por objeto un automóvil (totalidad del acervo hereditario)
En primera instancia no se hace lugar a lo peticionado ya que el acto debió efectuarse por escritura pública
anotando el bien en el registro correspondiente para su inscripción. Ya que en este caso las partes habían
concretado el acto mediante convenio declarando el cesionario, una suma de $700 como contraprestación.
Ambas partes apelan y al no haber contiendas entre ellas, llegan a la Cámara.
Se resuelve que debiendo previamente citar a las partes a la ratificación del convenio para proseguir con los
tramites de estilo. Ya que no se trata de una cesión de derechos hereditarios sino de un acto de partición al recaer
la cesión sobre un bien concreto y determinado que no se encuentra configurado en su carácter esencial,
distribuida la repartición por igual para todos los coherederos, un acto que debe ser efectuado por escritura
publica.

FALLO ORGE DE MARTINEZ (UNIDAD 6: FORMA DE LOS CONTRATOS) CONTRATO DE ESCRITURACION.


FECHA: 19/10/93
AUTOS: ORGE DE MARTINEZ JESUS C/ MARTINEZ MARIA .suc.
HECHOS: En un contrato de escrituración, una de las partes firma y la otra pone digitalmente su huella.
PRIMERA INSTANCIA: Se da lugar a la demanda. El juez entendio que la impresión digito pulgar obrante en la
promesa de venta pertenecia a la titular dominial y había sido puesta por ella con sentido vinculante.
SEGUNDA INSTANCIA: Se revoca la sentencia de primera instancia, rechazando la demanda.
La firma (art 1012 codigo civil) es una condición esencial para la existencia de todo acto bajo forma privada, la que
no puede ser reemplazada por signos o iniciales. La ausencia de firma o firma falsa, hacen que el documento
resulte inexistente
CORTE SUPREMA: Confirma la decisión de segunda instancia. La corte no ha dado lugar a que la impresión digital
sea un medio idóneo de evidenciar la voluntad del sujeto. Aunque esta resulte útil como prueba de identidad no
es apta como expresión de voluntad contractual. Tampoco el documento ya que era necesario que haya sido
escrito o firmado por la persona a quien se atribuye, supuestos que no concurren en el caso. En el caso de firma a
ruego solo es admisible en actos otorgados ante un funcionario publico.
RECURSO EXTRAORDINARIO: La actora (Orge) presenta recurso extraordinario, pero la corte lo rechaza. La corte
se remite a sus precedentes anterioriores y toma el código como explicito diciendo que los signos no son una
firma.
DOCTOR NEGRI: Los efectos del juez de 1ra instancia, atribuyo en su sentencia a esa decision se ajustan a la
normativa de aplicación interpelada con la amplitud y salvados los requisitos de seguridad jurídica y el principio
de subsistencia de los actos. Debe hacerse lugar al recurso y casarse la sentencia impugnada, manteniéndose la
de primera instancia. El resto de los doctores votaron por la negativa, lo cual teniendo en cuenta la mayoría se
rechaza el recurso extraordinario.
BUNKER DISEÑOS S.A. C. IBM ARTENINA S.A (UNIDAD 7: PRUEBA DE LOS CONTRATOS)
Hechos: Una sociedad dedicada a la fabricación de muebles (bunker diseños) interpone demanda de daños y
perjuicios por la ruptura interpestiva de las tratativas por parte de la empresa IMB que había confirmado a través
de correos electrónicos un pedido que luego se negó a pagar.
En primera instancia se hizo lugar parcialmente a la demanda.
La parte demandada apela. Los agravios expresados son por el valor probatorio del mail, porque debió acreditarse
la relación de causalidad entre el daño alegado y un hecho que le fuera imputable, que no sucedió. Con respecto
a los correos electrónicos acompañados por la parte actora, negó expresamente la emisión y recepción a los
atribuidos por su empleado. También agrega que los gabinetes en cuestión pueden ser vendidos a terceros lo cual
no implicaría una pérdida para la actora.
En segunda instancia se rechaza el agravio de la demandada y confirma la sentencia ya que coincide con la primera
instancia en cuanto a que: existía entre las partes la costumbre de formular los pedidos de trabajo en forma verbal
antes de la remisión de las notas de pedidos.
Que la demandada envió los mails desde una casilla institucional, por lo que puede presumirse sin ninguna duda
razonable que el mismo pertenecía a la demandada.
Que los correos agregados por la actora revelan que eran pre y pos contractuales las tratativas entre las partes
por ese medio.
Y que un informe pericial demostró la efectiva constatación de la existencia de los gabinetes.

LEONE, JORGE NESTOR C. MAQUIEIRA, JORGE SABINO S/ COBRO DE SUMAS DE DINERO (UNIDAD 7: PRUEBA DE
LOS CONTRATOS)

Hechos: Leone demanda a Maquieira por el incumplimiento de un contrato mutuo verbal por la devolución de
U$100000 en donde el deudor no respeta los términos de plaza y montos convenidos, enviando cheques
endosados por terceros los cuales fueron rechazados por Leone.

En primera instancia se rechaza la demanda ya que el mutuo no fue instrumentado por escrito y el reconocimiento
de la deuda que prueba el contrato se encuentra en mails que están obstaculizados por ausencia de firma,
considerándolo como "instrumento particular no firmado" a fines de acreditar la existencia del contrato.
El valor probatorio del mismo le corresponde al actor, pero es insuficiente para demostrar que los une una relación
contractual, ya que este tenía a su alcance otros medios para acreditar fehacientemente la autenticidad de los
correos mencionados. (Como puede ser el secuestro del disco rígido a través de un perito)
A su vez el demandado negó la autoría que se le atribuía y le correspondía al actor demostrar las pruebas y
demostrar lo contrario.
Con lo cual se rechaza la demanda por la ausencia de pruebas que el actor no logro acreditar el extremo fundante
de su pretensión.

MENDEZ C/PERRUPATO (UNIDAD 9: EFECTOS PARTICULARES DE LOS CONTRATOS) Fallo Plenario


Fecha: 29/12/1951
CONTRATO. ESCRITURACION. MORA. PRECIO. PRINCIPIO DE EJECUCION. SEÑA
HECHOS: Roberto Méndez y Antonia Perrupato de Ferrara realizan una compraventa de inmueble firmada en
boleto privado, donde se abona un monto de dinero en concepto de seña y a cuenta de precio. Se plantea la
situación de arrepentimiento de las partes, surgiendo la duda si esto es válido cuando ya se abonó una suma de
dinero en concepto de seña y a cuenta de precio y cual es el plazo legítimo dentro del cual las partes pueden
arrepentirse.
SUMARIOS: El Dr. Ruzo argumenta que el artículo 1202 del Código Civil se refiere tanto a los contratos como a los
pre contratos, por lo que la disposición es válida frente a ambos. También se argumenta que si el contrato se
cumple la seña se imputará a cuenta de precio.
Art.1202.- Si se hubiere dado una señal para asegurar el contrato o su cumplimiento, quien la dio puede
arrepentirse del contrato, o puede dejar de cumplirlo perdiendo la señal. Puede también arrepentirse el que la
recibió; y en tal caso debe devolver la señal con otro tanto de su valor. Si el contrato se cumpliere, la señal debe
devolverse en el estado en que se encuentre. Si ella fuere de la misma especie que lo que por el contrato debía
darse, la señal se tendrá como parte de la prestación; pero no si ella fuere de diferente especie, o si la obligación
fuese de hacer o de no hacer.
El Dr. Alsina afirma que la cláusula "como seña y a cuenta de precio" tiene una doble función; mientras la promesa
de venta no se formaliza, la suma entregada mantiene la calidad de seña y en consecuencia el derecho de
arrepentirse existe para las dos partes; si por el contrario aquélla se cumple, la señal queda a cuenta de precio y
se imputa a éste.
En cuanto al plazo dentro del cual pueden arrepentirse las partes el Dr. Alsina asevera que:
1) Si existe un plazo para escriturar, ese será también para el arrepentimiento, hasta la constitución extrajudicial
en mora.
2) Si no existe requerimiento extrajudicial, el arrepentimiento puede tener lugar, hasta la contestación de la
demanda.
3) Es procedente el arrepentimiento, siempre que el contrato no haya tenido principio de ejecución o
cumplimiento.
El Dr. Funes agrega que “si se conviene mediante promesa en un documento privado la compraventa de un
inmueble, las partes persiguen la ejecución del contrato de venta, no sólo porque en derecho el fin de la obligación
es su cumplimiento, concepto, en cuanto a su validez, comprensivo de todo pacto hasta el resolutorio, sino porque
ciertamente el objeto del contrato es lo que ellas quieren realizar; voluntad que autoritariamente sanciona la ley
en un precepto fundamental de las obligaciones contractuales”
Art.1197.- Las convenciones hechas en los contratos forman para las partes una regla a la cual deben someterse
como a la ley misma.
Sin embargo, afirma que en el artículo 1202 “la relevancia que tiene la palabra seña y el conocimiento generalizado
de sus efectos hacen suponer que los contratantes pactan el arrepentimiento o bien están claramente advertidos
de las posibilidades jurídicas de su admisión”. Agrega que “si hay plazo para el arrepentimiento, dentro de él ha
de formularse esta declaración potestativa destinada a disolver la promesa de venta, sustituyéndola por una
indemnización (artículos 1202 y 1189 del Código Civil), porque conforme a su naturaleza es que el vencimiento de
dicho plazo sea extintivo para su ejercicio.
Art.1189.- Si en el instrumento público se hubiese estipulado una cláusula penal, o el contrato fuese hecho
dándose arras, la indemnización de las pérdidas e intereses consistirá en el pago de la pena, y en el segundo en la
pérdida de la señal, o su restitución con otro tanto.
El Dr. Podetti argumenta que “no es necesario el conocimiento de la disposición final del artículo 1202 del Código
Civil, para comprender que la suma de dinero que entregó el comprador se descontará (si se cumple el contrato)
al pagar el precio convenido. Es contrario al sentido común, creer que en esa hipótesis, el vendedor se apropiará
de esa suma, como un "plus" del precio convenido o la devolverá al comprador en ese acto, para que, unida a otra
suma, éste le pague en conjunto el precio”, por lo tanto “debe admitirse que los firmantes, al convenir o consentir
esa cláusula, entendieron comenzar a cumplir el contrato. Que uno entregó y el otro recibió una cantidad de
dinero para asegurar la realización del pacto”
Podetti afirma que la facultad de arrepentirse es excepcional y que el principio general que fluye de nuestro Código
Civil es el de que las convenciones se hacen para ser cumplidas.
Art.1204.- En los contratos con prestaciones recíprocas se entiende implícita la facultad de resolver las obligaciones
emergentes de ellos en caso de que uno de los contratantes no cumpliera su compromiso. Mas en los contratos en
que se hubiese cumplido parte de las prestaciones, las que se hayan cumplido quedarán firmes y producirán, en
cuanto a ellas, los efectos correspondientes.
No ejecutada la prestación, el acreedor podrá requerir al incumplidor el cumplimiento de su obligación en un plazo
no inferior a quince días, salvo que los usos o un pacto expreso establecieran uno menor, con los daños y perjuicios
derivados de la demora; transcurrido el plazo sin que la prestación haya sido cumplida, quedarán resueltas, sin
más, las obligaciones emergentes del contrato con derecho para el acreedor al resarcimiento de los daños y
perjuicios.
Las partes podrán pactar expresamente que la resolución se produzca en caso de que alguna obligación no sea
cumplida con las modalidades convenidas; en este supuesto la resolución se producirá de pleno derecho y surtirá
efectos desde que la parte interesada comunique a la incumplidora, en forma fehaciente, su voluntad de resolver.
La parte que haya cumplido podrá optar por exigir a la incumplidora la ejecución de sus obligaciones con daños y
perjuicios. La resolución podrá pedirse aunque se hubiese demandado el cumplimiento del contrato; pero no podrá
solicitarse el cumplimiento cuando se hubiese demandado por resolución.
El Dr Podetti concluye que “cualquier acto que implique cumplimiento de la obligación por una de las partes, hace
caducar para ésta la facultad de arrepentirse, y para la otra, desde el momento que acepte o consienta expresa o
tácitamente, ese acto”
El Dr. Mendez Chavarria afirma que respecto al plazo dentro del cual pueden arrepentirse las partes, estima que
el mismo debe ser hasta el momento de la contestación de la demanda, sin distinciones, “porque la contienda
judicial tiene por base el boleto que debe considerarse en toda su integridad”. Agrega que “No considero prudente
limitar la facultad de invocar el arrepentimiento al plazo del cumplimiento de la obligación en los casos de que el
mismo esté determinado en el boleto o cuando la parte está incursa en mora provocada por intimación de la
contraparte, porque todo ello es, a su vez, discutible en el juicio”

Luego de la votación de los magistrados, se declara:


1°) La cláusula "como seña y a cuenta de precio" tiene una doble función sucesivamente: como señal si el contrato
no se cumple y a cuenta de precio en caso contrario.
2°) Si existe plazo para escriturar, ese será también para optar por el arrepentimiento, hasta la constitución en
mora.
3°) Si no hubiese constitución en mora extrajudicial, el arrepentimiento puede tener lugar válidamente hasta la
contestación de la demanda.
4°) El arrepentimiento es procedente siempre que el contrato no haya tenido principio de ejecución.

CONTI GERMAN E. C/ DAR´C LIBERTADOR S.A S/ DAÑOS Y PERJUICIOS.


Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala F.
Fecha del fallo: 26/02/2010
TEMA: vicios redhibitorios- vicios ocultos- venta de vehículo usado- daños y perjuicios.
Hechos: Conti demanda a la empresa D’arc Libertador S.A por indemnización sobre daños y perjuicios derivados
de los vicios y desperfectos que presenta el vehículo Peugeot (modelo 1998) que el actor compro a la empresa
demandada en el 2006.
Primera instancia: Rechaza la demanda puesta por Conti, basándose en que los vicios o defectos de la cosa
vendida permiten al afectado según el artículo 10 bis de la ley de defensa de consumidor optar por diversas
alternativas para subsanar este problema que alega.
ARTICULO 10 bis. — Incumplimiento de la obligación. El incumplimiento de la oferta o del contrato por el
proveedor, salvo caso fortuito o fuerza mayor, faculta al consumidor, a su libre elección a:
a) Exigir el cumplimiento forzado de la obligación, siempre que ello fuera posible;
b) Aceptar otro producto o prestación de servicio equivalente;
c) Rescindir el contrato con derecho a la restitución de lo pagado, sin perjuicio de los efectos producidos,
considerando la integridad del contrato.
Todo ello sin perjuicio de las acciones de daños y perjuicios que correspondan.
También considera improcedente la excepción a la prescripción derivada de los vicios redhibitorios que opuso la
demanda con fundamento, ya que el juez considero que era innecesario expedirse sobre la cuestión ya que
igualmente había rechazado la demanda. (a la demandada se le había vencido el plazo para contestar la demanda
por lo que impone una EXCEPCION A LA PREESCRIPCION, la cual no es considerada ya que había sido rechazada la
demanda principal (que presenta Conti) por el juez.
Segunda instancia: Conti (la parte actora) apela. EXPRESA AGRAVIOS: cuestiona las razones por las cuales el juez
considero que él, accionante, no probo el origen de los daños que surgen de las facturas reconocidas. Se agravia
también expresando que, al pronunciarse el rechazo de la excepción de la prescripción, el actor pidió que fuese
desestimada la defensa (porque no se presentó en tiempo y forma y porque el tribunal rechazo su excepción a la
prescripción) y que se le aplicasen las costas a la demandada.
La cámara considera que la sentencia de primera instancia tiene por probados los daños que surgen de las facturas
reconocidas sumado a lo declarado por la testigo, explica que lo que el actor no puede probar es que los daños se
debieron a vicios mecánicos que le fueron ocultados de mala fe por la demandada al momento de adquirir el bien.
“me explico: el motor de un automotor de siete años de uso, a diferencia de uno nuevo, ha sufrido inevitablemente
un desgaste que es propio de ese uso. Tal desgaste no es un vicio o defecto “indemnizable” porque si lo fuese,
cualquier automotor usado debería ser considerado “fuera de comercio”.
También justifican que el cambio de la correa de distribución, embrague, etc. constituyen reparaciones previsibles
derivadas del uso de la cosa y que no ha podido probar el actor que la mejora en el motor fue necesario hacerla
tiempo después de adquirirlo y que por lo tanto era un vicio existente en el momento de adquirir el bien (que le
fue ocultado). Así como tampoco pudo probar que la demandada hubiese “disfrazado” el pésimo estado en el que
se encontraba la camioneta.
La cámara entonces confirma la sentencia de primera instancia en lo principal y la modifica en el punto de las
costas debido a la demandada en cuanto el juzgado considero innecesario expedirse acerca de la excepción de la
prescripción que fue rechazada, respetando el principio de vencimiento para el pago de las costas las distribuye
75% a cargo del actor y 25% a cargo de la demandada (por haber rechazado su excepción a la prescripción es decir
por no haber respondido a tiempo la demanda).

“P.N.M.M y OTRO C/ J. TOURS S.A S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”.


TRIBUNAL: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala A.
FECHA: 24/08/17
TEMA: Contrato de turismo- derecho del consumidor.
HECHOS: Las señoras P.N y R contrataron con Lesami S.A en 2010 un tour para dos personas a Egipto, a través del
operador J. Tours S.A con salida del Aeropuerto de Ezeiza el 29/1/2011 y llegada a el Cairo el día siguiente, con
previa escala en Roma. El 25/1/2011 comenzaron os movimientos revolucionarios en Egipto, surge de distintos
medios de prensa y fue de conocimiento público. Por este motivo las actoras se pusieron en contacto con Lesami
S.A y personal de esta sociedad confirmo que Jota Tours S.A le había informado que el turismo en Egipto podía
desarrollarse con total normalidad. Según se informó desde la Embajada Argentina en El Cairo a partir del 28 de
enero la circulación por las calles resultó imposible por cortes, controles, etc. No había servicio a internet, ni
telefonía móvil. La embajada dejo de recibir seguridad policial, las fuerzas se retiraron de la vía publica, se fugaron
masivamente delincuentes de establecimientos carcelarios dejaron de funcionar bancos, transportes, colegios
públicos y privados y comercios y se había establecido en El Cairo un toque de queda todo producto a la guerra
civil que se desato en el territorio. Las demandantes parten hacia el Cairo el día convenido pese a que la cancillería
argentina emitió un comunicado que recomendaba “evitar viajes no indispensables a este país hasta tanto la
situación no retorne a la normalidad”.
Las actoras alegaron que cuando llegaron a El Cairo y debido al toque de queda existente en la ciudad la mayoría
de los servicios ofrecidos habían sido cancelados, según relatan llegar al hotel fue una odisea y que una vez allí les
avisaron que nadie podía salir de lugar. Las actoras al día siguiente se dirigieron a un aeropuerto local en donde
partieron a Luxor a realizar el crucero programados donde no pudieron terminar la actividad, donde además les
avisaron la situación de guerra civil en el Cairo y según alegan no fueron aceptados sus pedidos de que las sacasen
de Egipto sin pasar por el Cairo nuevamente. Volvieron a dicha ciudad donde estuvieron alojadas una noche y
luego permanecieron en Roma hasta la fecha de regreso a Argentina.
Primera Instancia: Las demandantes sostuvieron que no se cumplió con los servicios prometidos al contratar el
tour, que vivieron momentos de tensión, que sintieron que peligraban sus vidas por lo que reclamaron ser
indemnizados por “daño moral y psicológico” y la devolución del dinero abonado en el viaje.
Lesami S.A alega que brindo información a las actoras y que ella es titular de una agencia intermediaria (que es la
empresa mayorista que le vende los viajes a las agencias de viaje que luego contratan con particulares), que la
organizadora del viaje y de las excursiones es J Tours S.A razón por la cual ella no puede ser responsabilizada por
el incumplimiento alegado por las actoras. Además, invoco la existencia de un caso de fuerza mayor. Por su parte
Julia Tours S.A dijo que no tenía deber de conocer con exactitud y precisión los hechos vinculados a una revolución
que excede la propia seguridad interior del país. Además, expreso que sus operadores locales en el Cairo
informaron que el turismo podía desarrollarse con normalidad. También agrego que derivo a las actoras a Roma
hasta finalizar el viaje y que de regreso a la Argentina sus inquietudes fueron atendidas.
POR ELLO PRIMERA INSTANCIA RECHAZA LA DEMANDA ISNTERPUESTA POR LAS ACTORAS, FUNDANDOSE EN
QUE CONSTITUYE UN CASO DE FUERZA MAYOR QUE QUEBRO EL NEXO CAUSAL YA QUE LAS DEMANDAS NO
TENIAN LA POSIBILIDAD DE CONOCER LOS HECHOS SUCEDIDOS EN EGIPTO.
Segunda Instancia: Las demandantes apelan. EXPRESAN AGRAVIOS: diciendo que las demandadas podían haber
evitado enviarlas a un así con las condiciones sociales en las que se encontraba Egipto antes de que partieran de
Argentina. Y en la arbitrariedad en la en la valoración de las pruebas.
REVOCA LA SNETNECIA DE PRIEMRA INSTANCIA. Constituye la situación como un caso de FRUSTRACION DE LA
FINALIDAD DEL CONTRATO (ya que se frustro su CAUSA FIN que era visitar Egipto para disfrutar de los atractivos
turísticos) cambiando con el INCUMPLIMIENTO DE OBLIGACIONES ASUMIDAS POR EL DEMANDAO (obligaciones
de servicios turísticos, infracción al deber de información, ,etc.) porque si bien las actoras fueron efectivamente
trasladadas a Egipto y cumplieron algunas de las obligaciones turísticas a su cargo, otras no pudieron concretarse
debido a la situación en la que se encontraba el país. La situación vivida en Egipto por las actoras constituyo un
acontecimiento extraordinario ajeno al riesgo que comúnmente asumen los turistas (que este lindo el tiempo,
etc.) que quito a su viaje la posibilidad de disfrutar y lo convirtió en una situación angustiosa de exposición a
peligro.
La cámara considera que no puede encuadrarse el hecho como una situación de FUERZA MAYOR ya que la
frustración del viaje se debió a un CASO FORTUITO (los acontecimientos vividos en Egipto) pero no es esa la
frustración que entiende la responsabilidad de las demandadas, ella se debe a que incumplieron su obligación de
información (cuando ellas preguntaron dijeron que el turismo se desarrollaba con normalidad) y vulneraron la
buena fe al pretender continuar con un contrato cuya finalidad se había frustrado. Además, agrega que para que
Lesami S.A pueda ser considerada una empresa intermediaria para deslindarse de la responsabilidad la normativa
requiere que en el contrato se mencione el nombre y el domicilio de la organizadora de viajes, con la indicación e
nombre y dirección de la intermediaria y la mención que este actúa en calidad de intermediario lo cual no surge
de la prueba presentada. Por lo tanto, se considera de Lesami S.A y a Jota Tours S.A como organizadoras de viaje
frente a los ojos de las demandadas.
Funda su sentencia en La Ley Nacional de Agentes de Viajes (art.14), en la Convención de Bruselas (art. 13) “Art.
13°. - El organizador de viajes será responsable de todo perjuicio causado al viajero en razón del incumplimiento,
total o parcial, de sus obligaciones de organización tales como resultan del contrato de la presente Convención,
salvo que pruebe que él ha obrado como un diligente organizador de viajes.” , en la ley de defensa de consumidor
(art. 4) “ARTICULO 4º — Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor en forma cierta,
clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las
condiciones de su comercialización. La información debe ser siempre gratuita para el consumidor y proporcionada
en soporte físico, con claridad necesaria que permita su comprensión. Solo se podrá suplantar la comunicación en
soporte físico si el consumidor o usuario optase de forma expresa por utilizar cualquier otro medio alternativo de
comunicación que el proveedor ponga a disposición.” ya que el contrato de turismo es considerado también un
contrato de consumo y por lo tanto en el art. 42 de la CN. Entre otros fundamentos.
CAMARA REVOCA LA SENTENCIA DE PRIMERA INSTNACIA, Y CONDENA A LAS DEMANDADAS A LA DEVOLCION
DEL DINERO ABONADO EN CONCEPTO DEL VIAJE MAS EL DAÑO MORAL PROVOCADO. ASI TAMBIÉN IMPONE EL
PAGO DE LAS COSTAS DE AMBAS ISNTANCIAS A LAS DEMANDADAS.

ACEBEDO, MARCELO GUILLERMO c/ SAMPRAD S.A


Ante la compra de un inmueble a Samprad S.A, Acebedo interpone la acción quanti minoris en virtud de la
aparición de vicios ocultos subsanables, tales como filtraciones, malas terminaciones en revoques y pisos,
deficiente aislación acústica, entre otros.
En primer instancia, no se da lugar a la demanda por lo que la parte actora apela llegando a la instancia de la
Camara Nacional de Apelaciones.
En segunda instancia la acción quanti minoris se declara improcedente por pretender que se indemnice la
disminución del precio que habría sufrido el inmueble a ca
usa de esos desperfectos cuando ya se había fijado previamente una suma de dinero con el fin de atender a los
costos de esas reparaciones. La propiedad, además, a través de un perito fue tasada en un valor mayor al que el
accionante la compro por lo que desestima las criticas vertidas.
Se consideran a favor de la accionante las indemnizaciones por daños y perjuicios debido a la mala fe notoria en
la actitud de Samprad S.A, ya que el vendedor debía conocer, por su profesión, que los defectos iban a aparecer
en un futuro. Se toma en cuenta la angustia que debe haber sido para Acebedo creer que estaba comprando una
propiedad a nivel estrenar y que tenga todos esos inconvenientes. Toda acción dolosa constituye un agravio al
principio de buena fe, esta violación engendra la obligación de resarcir el daño causado conforme a los principios
de la responsabilidad contractual.
Con unanimidad en los votos se propone modificar la sentencia apelada, cubriendo los gastos por los defectos,
resarcimiento por daño moral, que se abonen los gastos de arquitectura, que confirmen los agravios y que las
costas corran un 90% a cargo de la demandada y un 10% a cargo de la parte actora.

MASCHIO, FLORENTINA E. c/ ROCENA, JORGE C. Y OTRA


Maschio interpone una demanda con el fin de resolver un boleto de compra venta de un inmueble y pide la
indemnización de daños y perjuicios ante el supuesto incumplimiento de dos cuotas de la otra parte en el pago
del inmueble.
En primera instancia, el juez hace lugar a la demanda, otorgando la resolución del contrato de compraventa por
aplicación de un pacto comisorio expreso dado por el demandante al demandado. La parte demandada apela y
considera que no fueron acreditadas las construcciones que ellos habían realizado sobre el terreno y tampoco las
fotografías que hacen a la prueba documental. Los apelantes afirman haber invocado la existencia de una clara
situación de abuso del derecho ya que es abusiva la resolución de un contrato con perdida de todo lo abonado,
por falta de pago de dos cuotas , especialmente cuando han abonado el 45% del precio total de la venta y han
iniciado construcciones en el inmueble, alegan que la falta de pago de los recurrentes obedeció a la negativa de
la actora a recibir pagos, afirman las mejoras en cuanto construcciones en el lote, y que la causa de su
incumplimiento se debió a la prestación de la actora de cargar una tasa de interés del 15% mensual, aquí mediaría
clausulas abusivas y un enriquecimiento sin causa. El juez de cámara revoca la sentencia apelada y expone que se
consagraría con su resolución el ejercicio antifuncional de los derechos subjetivos por parte de la vendedora, con
menoscabo de los principios que preservan la moral y las buenas costumbres. Es asi como los demandados en su
responde, incluyeron la teoría del abuso del derecho, del enriquecimiento sin causa y de la ley 14005 Art8, que
por analogía veda la procedencia del pacto comisorio cuando se hubiere abonado el 25% del precio o hubiere
realizado construcciones equivalentes al 50% del precio de compra. El juez finalmente rechaza la demanda en
todas sus partes, con costas al accionante y los jueces restantes adhieren a su posición.