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Caso: CULTURA ORGANIZACIONAL

Este caso se desarrolla en una empresa pública, en la Sección “Cajas y Gestión de Deudores”. La
Jefa de la Sección es Irene:

Irene tiene 35 años, soltera y sin hijos. Ingresó como funcionaria presupuestada hace 10 años, para
desempeñar tareas ingresando las cobranzas. Es una persona reconocida por su dedicación,
responsabilidad y compromiso con el correcto funcionamiento del sector.

Un año atrás, luego del traslado del Jefe de la Sección por motivos personales, el Director de División
le asignó a Irene las tareas propias de la jefatura, pero sin designarla formalmente, para lo cual se
requiere un concurso. No tiene formación universitaria ni se ha capacitado. Asimismo, es consciente
que no tiene una visión global de la Sección. No obstante, sus compañeros la aprecian y está segura
la apoyarán en lo que puedan.

El nombramiento le causó una gran satisfacción, por el aumento salarial que implicaba y porque el
Director manifestó que su relacionamiento era muy bueno con todo el sector.

El ambiente de la Sección siempre ha sido bueno: el anterior Jefe impuso la costumbre de celebrar
los cumpleaños, aniversarios y otras fechas, lo que implicaba que todos los meses, hubiese por lo
menos dos reuniones de la Sección, que se realizaban a la hora del almuerzo y para las cuales todos
aportaban algo. El ritmo de trabajo, a juicio de Irene, no era malo, si bien era consciente que algunos
compañeros se descansaban bastante. Las cosas estaban siempre aceptablemente en fecha y en
razonable orden, a pesar de lo cual la gente de Auditoría Interna le hacía la vida imposible al anterior
Jefe - ¡Siempre tratando de encontrar algo!

La Sección tuvo varias observaciones de Auditoría porque los informes, si bien se presentaban en
fecha, contenían omisiones y errores y, asimismo, revelaban escaso cumplimiento de los
procedimientos.

Cuando Irene fue nombrada, los compañeros se tranquilizaron, porque habían corrido rumores que
vendría un Jefe “de afuera”.

Los compañeros comentaron:

- Irene, que suerte, me alegro por ti! ¡Aunque no tengas cargos anteriores cobrarás el sueldo! Con
tu primera compensación, lo siento querida, pero tendrás que invitar con pasteles a todos...

- Contigo las cosas van a seguir como siempre... este es un buen lugar para trabajar, tranquilo, con
muy buen ambiente, buenos compañeros.

- Me daba miedo que viniera algún contador de esos que se fijan en todo y se llevan mal con todo
el mundo!

Como pobre gente de pagos, les vino de jefe ese Sr. Márquez y sumarió a dos compañeros...Primera
vez en la historia que hay un sumario de ese tipo, de no creer.

Irene aplicó toda su energía a mantener el buen ambiente de trabajo y a lograr entregar todo a
tiempo. Esto último le costó gran esfuerzo y hubo días que se quedó hasta tres y cuatro horas luego
de su turno de trabajo, tanto por su falta de conocimiento de algunos temas como por la necesidad
de poner al día algunos trabajos atrasados.

Hace un par de meses ingresaron a la Sección dos funcionarios contratados, con un régimen de
pasantía. Este régimen implica condiciones de trabajo muy diferentes a las de los funcionarios
presupuestados de la Sección.

Trabajan en promedio 10 horas diarias de las cuales se les computa 9 y ½ (la media hora de descanso
no se computa como trabajada) y las horas extras se computan como simples, tampoco perciben el
pago de productividad, quebrantos de caja, la cuota de 2 mutualistas, ni otros beneficios. Por el
contrario, los funcionarios presupuestados trabajan 7 horas y media y se les paga 8 – la media hora
de descanso es paga-, las horas extras, a la sola firma del jefe se computan como dobles, cobran un
plus por productividad si no tienen llegadas tarde o inasistencias injustificadas.

Los contratados trabajan en régimen de jornalero, por lo tanto si faltan por cualquier motivo se les
descuenta el jornal, no tienen licencia médica y tampoco tienen la tolerancia de 1 hora al mes en
llegadas tarde que si tienen los funcionarios por lo que si llegan 1 minuto tarde se les descuenta la
primera vez 15’ de sueldo, la segunda vez ½ hora, la tercera vez 1 hora y la cuarta vez se los
suspende.

Los dos funcionarios contratados son Claudia y Juan.

JUAN: Tiene 21 años, es soltero sin hijos y vive con sus padres. Es estudiante de tercer año en
Ciencias Económicas, con excelentes calificaciones y tiene también formación en computación.
Gracias a su formación, realiza trabajos en forma independiente para varias empresas y, con dos
amigos, puso una pequeña empresa vinculada a los negocios electrónicos que ha dado buenos
resultados. Cuando termine la carrera, tiene pensado irse de viaje con el Grupo de Viaje y luego
obtener una beca para realizar una maestría en el exterior, en el área de marketing, que le interesa.

Juan se entusiasmó mucho con la posibilidad de realizar una pasantía, aunque el sueldo es bajo.

A sus padres les explicó:

- El sueldo es una miseria... pero con lo que gano por la empresa y algún trabajito que pienso seguir
haciendo me va a dar igual... además digo yo que ustedes van a seguir ayudando a su pobre hijo,
no? El trabajo me interesa por varias razones: primero me da una experiencia laboral válida para
ingresar como docente en alguna cátedra... los negocios independientes o pasar cosas al PC me dan
buena plata, pero no cuentan como antecedente. Además, es una pasantía coordinada por la
Universidad, me queda como antecedente. Y si uno el ser docente, la pasantía, además del trabajo
voluntario que hago en la parroquia y mis notas, creo que soy el perfil ideal de la Fundación
Fullbright!

- Hijo, ¡claro que te ayudaremos! Pero a los dos nos preocupa que te canses demasiado: los estudios,
lo que haces en la parroquia, este trabajo... ¡es mucho!

Nosotros te ayudaremos a pagar la Universidad.


- No me voy a cansar, me voy a organizar y el tiempo me dará para todo. Además, ya les dije, no
quiero ir a cualquier Universidad, quiero Harvard o Berkeley y para esas, si no es con el apoyo de
una fundación no entro.

Juan tiene un ausentismo alto debido a los periodos de revisiones dado que para él “primero está
la carrera”, también tiende a llegar justo sobre la hora de entrada o unos minutos tarde. Su escritorio
parece una muralla de post-it de información de años anteriores. Siempre está haciendo algo con
“toda esa información” y sus compañeros le hacen bromas porque cuando está trabajando esta con
una cara muy seria y concentrada. No participa en las reuniones de la oficina (¡Están locos!
¿Ponerme a tomar el té? ¡Me atraso! – les dijo cuando fue invitado)

Cuando Juan ingresó, Irene le explicó brevemente lo que debía realizar, sin entrar en detalles. Su
tarea se vinculaba a la realización de conciliaciones, estaba atrasado y desorganizado.

Juan tomó esto como un desafío: revisó y reorganizó toda la información de los últimos años, pudo
entender los procedimientos a hacerse y poner al día los procesos. En este análisis detectó que los
procedimientos habían tenido muchos errores significativos en el pasado dado que la anterior
funcionaria que realizaba esas tareas era quien también controlaba el trabajo. Cuando detectó esas
inconsistencias informó directamente a Auditoría Interna.

Irene fue citada por el Auditor y logró salir del paso gracias a que su nombramiento era reciente.
Muy disgustada, llamó a Juan.

- Juan, ¡no puedes hacerme eso! Me citó el Auditor, casi me muero, yo no sabía nada de nada...

- Pero Irene, la orden es avisar a Auditoría... el manual de procedimientos, que tuve que pedir
directamente en la oficina de personal porque tu no lo encontrabas, dice eso. No veo por qué te
enojas.

- Me enojo porque no me avisaste, porque no te integras al equipo, porque ni eres capaz de saludar
cuando llegas. Acá siempre se trabajó distinto, somos un grupo de compañeros. Tu eres joven, pero
si quieres quedarte a trabajar acá, te va a ser muy difícil con esa actitud. No puedes quemar a los
compañeros con el Auditor. Yo me salvé, pero a la pobre Sofía no se si no la van a sancionar.

- La pobre Sofía no fue capaz de explicarme como se hacía el trabajo, tenía un atraso de meses y el
desorden más grande que he visto en mi vida.

- Pero es una buena funcionaria, una madre de familia, cumple su horario...

- Yo no digo que sea mala, lo que digo es que el trabajo es un desastre. Y solamente me limité a
cumplir con lo que tengo que hacer.

A partir de ese momento, Juan prácticamente ignoraba a Irene, dirigiéndole la palabra solamente
cuando era estrictamente necesario.

Hace dos días, el Auditor Interno del organismo inició una revisión integral de todos los
procedimientos y registros de la Sección.
Se solicita:

Analizar la cultura organizacional de la Sección “Cajas y Gestión de Deudores”

¿Cree Ud. que pueden aparecer subculturas de carácter fuerte en dicha Sección? Justifique su
respuesta.

Entre Juan e Irene ha surgido un conflicto:

a) ¿Era previsible que el conflicto surgiera?

b) ¿En qué etapa se encuentra dicho conflicto? y ¿por qué razón?

c) ¿Este conflicto resultará funcional o disfuncional para la organización?