Está en la página 1de 4

Ojo de Ra

Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Véase también: Ojo de Horus

El Ojo de Ra puede ser equiparado con el disco del sol, con las cobras alrededor de él y con
las coronasblancas y rojas del Alto y Bajo Egipto.

El Ojo de Ra es un ente de la antigua mitología egipcia que representa la contraparte


femenina del dios Ra, además de una violenta fuerza que somete a sus enemigos. El Ojo
es una extensión del poder de Ra, asociada con el disco del sol, pero también puede
comportarse como una entidad independiente, la cual puede ser personificada por una
amplia variedad de diosas egipcias, incluyendo a Hathor, Sekhmet, Bastet y Mut. La diosa
del Ojo actúa como madre, hermana, compañera e hija del dios del Sol. Ella es su socia en
el ciclo en el que engendra la forma renovada de sí mismo y nace al amanecer. El aspecto
violento del Ojo defiende a Ra de cualquier agente o desorden que amenaza a su
gobierno. El aspecto peligroso de la diosa del Ojo es casi siempre representado por una
leona, un uraeus o una cobra, los cuales son símbolos de protección y autoridad real. El
Ojo de Ra es similar al Ojo de Horus, el cual pertenece a un dios distinto, Horus, pero
representa varios conceptos similares. Los efectos desastrosos que pasan cuando la diosa
del Ojo pierde el control y los dioses tratan de regresarla a la calma, son un punto clave en
la mitología egipcia.
El Ojo de Ra estuvo involucrado en varias áreas de la antigua religión egipcia, incluyendo
los cultos de muchas diosas que estaban asociadas con ella. Su poder de dar vida fue
celebrado haciendo rituales en templos, y su aspecto peligroso era utilizado para proteger
al faraón, lugares sagrados y personas ordinarias en sus casas.

Índice

 1Roles
o 1.1Solar
o 1.2Procreador
o 1.3Agresivo y protector
 2Manifestaciones
 3Culto
 4Referencias
 5Bibliografía
 6Lectura posterior

Roles[editar]
Solar[editar]
Los egipcios comúnmente se referían al sol y a la luna como "ojos" de dioses particulares.
El ojo derecho era del dios Ra, el cual era comparado con el sol, mientras que el ojo
izquierdo era comparado con la luna. Mucho tiempo los egipcios llamaron al ojo de la luna
el "Ojo de Horus", un concepto con su propia complejidad mitológica y simbólica, llamaron
al ojo del sol "El Ojo de Ra", siendo Ra el dios preeminente del sol en la antigua religión
egipcia. Aun así, conforme a las creencias egipcias, muchos términos y conceptos son
fluidos, por lo que el sol también puede llamarse "El Ojo de Horus".1
El emblema de disco amarillo o rojo en el arte egipcio, representa El Ojo de Ra. Debido a
la gran importancia del sol en la religión egipcia, este emblema es superior a muchos
símbolos religiosos del arte egipcio.2 Aunque ciertos egiptólogos usualmente lo llamen
"disco del sol", su figura convexa, en la escultura egipcia en relieve, sugiere que los
egipcios probablemente habían planeado una esfera.3
El emblema casi siempre aparece por encima de los dioses asociados a deidades solares,
incluyendo al mismo Ra, para indicar sus vínculos con el sol. También, el disco por sí solo
puede referirse a la forma física de Ra.2 En otros tiempo, el dios del sol era representado
dentro de la figura del disco.4 Comúnmente los egipcios describen el movimiento del sol, a
través del cielo, como un barco que carga a Ra y a su séquito de dioses, siendo el disco la
representación de la barca.3 También, el disco es comúnmente llamado la hija de Ra en
algunos textos egipcios.1
Como el sol, el Ojo de Ra es una fuente de calor y luz y se asocia con fuego y llamas.
También se compara con luz roja que aparece antes del amanecer y con la estrella de la
mañana que precede y marca la llegada del sol.5
Procreador[editar]
Los ojos de las deidades egipcias, aunque sean aspectos del poder de los dioses que los
poseen, a veces toman roles activos en la mitología, posiblemente porque la palabra
"hojo", jrt en egipcio, representa también la palabra "hacer" o "actuar". La presencia del
sufijo femenino -t en jrt puede explicar por qué estos ojos independientes eran pensado
como femenino. El Ojo de Ra, en particular, está profundamente incluido en las acciones
creadoras del dios del sol.6
En la mitología egipcia, que el sol emerja del horizonte cada mañana, representa el
nacimiento de Ra, un evento que lo revitaliza y también al orden del cosmos. Ra emerge
del cuerpo de una diosa que representa el cielo, usualmente Nut. Representaciones del
solo saliendo por lo general muestran a Ra como un niño dentro de un disco solar. En este
contexto, la egiptóloga Lana Troy sugiere que el disco representa la placenta de la cual
emerge. El Ojo de Ra también puede tomar la forma de una diosa; según Troy, es ambos,
la madre que trae a Ra de su vientre y una hermana que nace junto a él como la placenta.
Alguna vez se dijo que Ra entraba al cuerpo de la diosa del cielo al atardecer,
impregnándola y estableciendo la etapa de su renacimiento al amanecer. En
consecuencia, el Ojo, como vientre y madre de Ra niño es también la forma adulta de Ra.
El Ra adulto, también es el padre del Ojo que nace al amanecer. El Ojo es entonces una
forma femenina del poder masculino y creador de Ra. Se trata de una tendencia egipcia
para expresar la creación y renovación a través de la reproducción sexual; Ra da luz a su
hija, el Ojo, quien de regreso lo vuelve a dar a luz, siendo primero su hijo y después su
padre, Ra, quien la vuelve a dar a luz, representando así una constante regeneración.7
Ra no es único en su relación con el Ojo. Otros dioses solares interactúan de forma similar
con numerosas diosas asociadas al Ojo. Hathor, diosa del cielo, el sol y la fertilidad,
comúnmente llamada Ojo de Ra, también tiene una relación con Horus, que también
mantiene conexiones con el sol, lo cual es similar a la relación entre Ra y el Ojo.8 Hathor
puede ser llamada "El Ojo de Horus", una de las muchas maneras en que las distinciones
entre ambos ojos son borrosas.1 El ojo también puede actuar como una extensión del
acompañante de Atum, un dios creador fuertemente asociado con Ra. A veces este ojo es
llamado el Ojo de Atum, aunque en otras ocasiones el Ojo de Ra y el Ojo de Atum son
diferentes, siendo el Ojo de Ra del sol y el Ojo de Atum de la luna.9
El uraeus en el tocado real de Amenemope

Un mito acerca del Ojo, conocido a partir de alusiones de los textos en los
sarcófagos del Imperio Medio (c. 2055-1650 aC) y una versión más completa conocida
partir del Papiro Bremner-Rhind del Período Tardío (664-332 a. C.), demuestra la fuerte
conexión del Ojo con Ra y Atum, pero también su habilidad para actuar de manera
independiente. El mito toma lugar ante de la creación del mundo, cuando el creador solar,
siendo Ra o Atum, estaba solo. Shu y Tefnut, los hijos de este dios creador, se habían
alejado de él en las aguas de Nu generando un caos que lo lleva a mandar al Ojo para
encontrarlos El Ojo regresa con Shu y Tefnut pero esta furioso al ver que el su creador ha
creado un nuevo ojo que ha tomado su lugar. El dios creador lo calma al darle una elevada
posición, en su frente, en la forma de uraeus, la cobra emblemática que aparece
frecuentemente en el arte egipcio, particularmente en las coronas reales. La ecuación del
Ojo con el uraeus y la corona, resalta el rol del Ojo como acompañante de Ra y el faraón,
con el que Ra está relacionado. Con el regreso de Shu y Tefnut, el dios creador deber
derramar lágrimas, ya sea de felicidad por el regreso de sus hijos o por el estrés de la ira
del Ojo, ya que estas lágrimas darían lugar a los primeros humanos. En una variante de la
historia, es el Ojo es que derrama las lágrima, por lo que el Ojo se convierte en el
progenitor de la raza humana.10
Las lágrimas del Ojo de Ra son parte de una conexión más general entre el Ojo y la
humedad. Además de representar la estrella de la mañana, el Ojo también puede ser
comparado con la estrella Sothis (Sirius). Cada verano, al inicio del año egipcio,
el levantamiento de Sothis, la cual se eleva sobre el horizonte justo antes del sol
anunciando el inicio de la inundación del Nilo, riega y fertiliza todos los cultivos de Egipto.
Por lo tanto, el Ojo de Ra precede y representa las inundaciones que restauran la fertilidad
de todo Egipto.11
Agresivo y protector[editar]
El Ojo de Ra también representa el aspecto destructivo del poder de Ra: el calor del sol,
que en Egipto puede llegar a ser tan severo como para que se lo compare con las flechas
disparadas por un dios para destruir a sus enemigos. El uraeus es un símbolo lógico para
este peligroso poder. En el arte, la imagen del sol como disco, normalmente incluye uno o
dos uraei alrededor de él. El uraeus solar representa al Ojo como una fuerza peligrosa que
encierra al dios del sol y lo cuida de sus enemigos al escupir flamas como si fueran
veneno.12 A veces se utilizan para rodear a la barca, llamados "Hathor de las Cuatro
Caras", los cuales representan la vigilancia del Ojo en todas las direcciones.13
Los enemigos de Ra representan las fuerzas del caos, las cuales amenazan al maat, el
orden cósmico que él crea. Incluye a ambos, los humanos que esparcen desorden y
poderes cósmicos como Apep, la reencarnación del caos, que Ra, junto con su séquito de
dioses, combate cada noche.14 La mirada malévola del Ojo de Apep es un arma potente
contra Ra y el Ojo de Ra es un de pocos poderes que puede contraatacarlo. Algunos
pasaje, no muy claro, de los textos de los sarcófagos, sugieren que Apep era capaz de
lastimar el ojo perdido de Ra durante combate.15 En otros textos, el aliento de fuego del
Ojo ayuda a la destrucción de Apep.16 Esta función apotropaica del Ojo de Ra es otro
punto en común con el Ojo de Horus, que se cree que también actuaba para alejar el mal.1
Las agresiones del Ojo pueden extenderse a deidades que, a diferencia de Apep, no son
reconocidas como malas. Evidencia de textos funerarios sugieren que al amanecer Ra se
tragaba a una multitud de dioses comparado con las estrellas, las cuales desaparecen al
amanecer y reaparecen al atardecer. Al hacer esto, absorbía los poderes de los dioses,
con lo que renovaba su propia vitalidad antes de escupirlos fueron cada noche. El Ojo
solar ayudaba a sacrificar a los dioses para que Ra se los comiera. La luz roja del
amanecer simboliza la sangre producida por este sacrificio.17
En el mito llamado la Destrucción de la Humanidad, relacionado con el Libro de la Vaca
Sagrada de Reino Unido (c. 1550-1070 a. C.), Ra utiliza al ojo como un arma en contra de
los humanos que se rebelan contra su autoridad. Manda al Ojo, Hathor, en su
manifestación agresiva como un diosa leona, Sekhmet, para masacrarlos. Lo hace, pero
tras su primer día de alboroto, Ra decide prevenirla de matar a la humanidad y ordena que
se tiña la cerveza de rojo y se derrame sobre la tierra. La diosa del Ojo bebe la cerveza al
confundirla con la sangre y en su estado de ebriedad regresa con Ra sin darse cuenta de
si había víctimas, pues durante su embriaguez regresa a un estado tranquilo.18 Nadine
Guilhou sugiere que el alboroto del ojo representa al calor y contagio de la enfermedad del
verano egipcio y en particular a los días epagomenales antes de año nuevo, los cuales se
consideran de mala suerte. La cerveza roja se puede referir como el limo rojo que
acompaña a la posterior inundación del Nilo, que se cree que acabaría con un cao.19
La naturaleza volátil del Ojo solar puede ser difícil de controlar, incluso para su amo. En el
mito de "Diosas Distantes", la diosa del Ojo se enoja con Ra y huye de él. En algunas de
las versiones, la causa de su enojo puede ser su reemplazo por un ojo nuevo tras haber
ido a buscar a Shu y Tefnut, pero en otros mitos, se cree que su rebeldía toma lugar ya
que el mundo está totalmente creado.20 Dimitri Meeks y Christine Favard-Meeks
interpretan estos eventos como la reacción del Ojo al ser engañada por Ra tras la masacre
de la humanidad,21 mientras que Carolyn Graves-Brown lo ve como una elaboración
posterior del mito relatado en el Libro de la Vaca Celestial.22 Sin el Ojo Solar, Ra es
vulnerable ante sus enemigos y carente de una gran parte de su poder. La ausencia del
Ojo de Ra y la debilidad de Ra pueden ser una referencia mitológica a los eclipses
solares.23 Esto ocurre en varios mitos egipcios, en los cuales el Ojo de un dios se pierde y
se reemplaza con la ayuda de otra deidad. Un ejemplo está en el Ojo de Horus, el cual, en
el mito de Osiris, se desgarra y debe regresar y sanar para que Horus pueda recuperar su
fuerza.24