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El sábado por la tarde, 26 de junio, tuve la libertad para hablar con la gente acerca de Lucas 19:41,

42. Hubo una solemne impresión en la audiencia. {RH May 4, 1876, par. 1}

Invitamos a aquellos que sentían que no estaban bajo el favor de Dios, y aquellos que nunca
habían profesado nuestra fe, y aquellos que habían retrocedido ante Dios, a presentarse.
Alrededor de cien respondieron al llamado rápidamente. Se dio oportunidad a todos los que se
sintieron abrumados por aliviar sus sentimientos diciendo algunas palabras relacionadas al texto
bíblico. {RH May 4, 1876, par. 2}

Una hermana dijo que pensaba que si dábamos un buen ejemplo a nuestros hijos, crecerían bajo
el cuidado y amonestación del Señor. {RH May 4, 1876, par. 44}

Una hermana dijo que se sentía una gran pecadora. Ella no había tenido paciencia con sus hijos.

Ella sintió que grandes responsabilidades descansan sobre los padres. La sangre de nuestros hijos
será requerida de nuestras manos a menos que seamos completamente fieles en el cumplimiento
de nuestro deber para con ellos. {RH May 4, 1876, par. 45}

Un hermano dijo que no era miembro de nuestra denominación. No había sido miembro de
ninguna denominación. Durante los últimos veinte años había estado sin rumbo, sintiéndose
perfectamente seguro hasta hace tres meses. Él había estado leyendo nuestras publicaciones, e
investigando. Nunca escuchó un sermón hasta ayer. Estaba buscando por sí mismo. Desde que
estuvo en esta reunión, vio las cosas desde una perspectiva diferente. Quería la verdad. Pensó que
tenía derecho a investigar por sí mismo. Él recorrió setenta y cinco millas para conocer a esta
gente. Quería saber qué es él y qué debe ser para ser salvo. No hubiera recorrido setenta y cinco
millas si no hubiera tenido interés en obtener luz y verdad. Creyó que había oído la verdad, y se
aferraría a ella y caminaría en su luz. {RH May 4, 1876, par. 46}

Un hermano comentó que él va hacia adelante. Quería disfrutar de la presencia de Dios, quería
estar en condiciones de trabajar. Se animó un poco desde que llegó a esta reunión. Descubrió que
había guardadores del sábado a menos de cinco millas de él quien ha estado guardando el sábado
durante dos meses. Él estuvo un año delante de ellos. El tenía la esperanza de ver un mejor
mañana. {RH May 4, 1876, par. 47}

Una hermana dijo que tenía cinco hijos descansando en la tumba. Ella quería vivir una vida
consagrada delante de Dios y ganar el cielo. {RH May 4, 1876, par. 48}

Un hermano dijo que amaba a Jesús, que amaba la bendita verdad. Había sido muy bendecido
desde que llegó al campamento. {RH May 4, 1876, par. 49}

Un hermano mencionó que estaba avergonzado de ocupar un asiento mientras sigue siendo un
pecador luego de profesar seguir a Jesús durante veintiséis años. Debería ser testimonio de
victorias y triunfos. Vino a la reunión del campamento decidido a buscar a Dios con todo su
corazón. Él se ha estado alejando de Dios hace un tiempo atrás, y no ha tenido la seguridad de que
Dios lo acepta. Él ha sido bendecido desde que llegó al campamento. {RH May 4, 1876, par. 50}
Un hermano agradeció a Dios por el privilegio que tuvo al asistir a esta reunión. Se esforzaría por
vivir cerca de Dios. No ha estado satisfecho consigo mismo en absoluto. El debe acercarse a Dios y
tener más amor en su corazón. {RH May 4, 1876, par. 51}

Un hermano dijo que ha estado practicando la abnegación. El ha querido hablar pero ha sentido
mucho desanimo. Piensa que debe amar a su prójimo como a sí mismo. Fue miembro de la iglesia
metodista durante cuatro años. Él ha sido un creyente en la fe adventista durante diez años, y ha
estado guardando el sábado durante un año. Ha Tenido el deseo de guardar todos los
mandamientos de Dios. No podía decir que su vida ha sido aceptable delante de Dios. Él no se ha
sentido desanimado, y hoy intenta entregarse totalmente a Dios, confiando en su misericordia.
Desde 1844 no ha sentido que el último día esté muy lejos, como lo ha hecho gran parte de la
iglesia. En su juventud, los metodistas solían predicar la proximidad de la Segunda Venida de
Cristo, pero esos días han pasado en las iglesias populares. El grito: "Estén preparados" se ha ido.
No fue a los sabios o a los grandes hombres de la tierra a quienes Jesús llamó para ser
colaboradores con Él, sino a los pobres pescadores. Él escondió estas cosas de los sabios y
sensatos y las reveló a los niños. Él ha querido las oraciones de los siervos de Dios por su familia.
Ellos no se opusieron a él, pero aún no han abrazado la verdad. Él estaría encantado de encontrar
a su familia en el reino de los cielos. {RH May 4, 1876, par. 52}

Un hermano sintió que se ha estado alejando del Señor. El ha querido llegar a donde el Señor
desea que esté, dónde pueda tener placer en la comunión diaria con él. {RH May 4, 1876, par. 53}

Una hermana, hace seis años, comenzó a guardar el sábado, no tiene familiares ni conocidos en la
verdad. Ella ha sentido la bendición de Dios, pero por alguna razón durante un tiempo las tinieblas
la ha dominado, y ella apenas sabe en qué dirección continuar. Ella sabe lo que es el amor de Dios
en el corazón, y quiere percibir su amor nuevamente. {RH May 4, 1876, par. 54}

Un hermano quiere manifestar que está dispuesto a que el pueblo de Dios ore por él. La oscuridad
lo ha dominado y se siente triste por su propia condición. Él debe alejarse de la oscuridad. Sus
pecados son grandes, y él ha ido tan lejos como ha podido. Él quiere aceptar la bendita esperanza
que se le ha mostrado hoy. Él quiere ser un vencedor. {RH May 4, 1876, par. 55}

Un hermano prometió que si el Señor lo bendecía, viviría una mejor vida cristiana. Siente que debe
tomar la cruz. Les pide a sus hermanos que estén atentos y vean si cumple su promesa, y que oren
por él, para que tenga la fuerza para cumplir con su deber. {RH May 4, 1876, par. 56}

Un hermano dice que él alaba el nombre del Señor que él ha sido bendecido en el campamento.
{RH May 4, 1876, par. 57}
Una hermana de Suecia quiere seguir adelante. Ella quiere que sus pecados sean perdonados. Ella
quiere tener la gracia de Dios, para vivir una vida santa en lo sucesivo. {RH May 4, 1876, par. 58}

Un hermano dice que él ha descuidado la oración a causa del desánimo. ha descuidado el deber y
carece de Fe en Dios. Y como ha perseverado la nube se ha levantado y siente la necesidad de que
su corazón sea puro y limpio delante de Dios. Siente que tiene una nueva oportunidad para servir
a Dios. {RH May 4, 1876, par. 59}
Un hermano lleva un año y medio guardando los mandamientos de Dios. Le ha parecido bueno
obedecer al Señor. "Bienaventurados los que cumplen sus mandamientos, para que tengan
derecho al árbol de la vida, y puedan entrar por las puertas de la ciudad". Él no quiere retroceder
nunca. Él sabe que ésta es una gran oportunidad para mejorar. Debe tener la gracia de Dios en su
corazón y resistir la tibieza que lo presiona. {RH May 4, 1876, par. 60}

Una hermana, llorando amargamente, comenta que quiere que sus pecados sean perdonados. {RH
May 4, 1876, par. 61}

Una hermana de Suecia menciona que el Señor ha sido muy bueno con ella. Ella ama a Jesús y ama
la ley de Dios; al guardar sus mandamientos ha encontrado gran paz. {RH May 4, 1876, par. 62}

Un hermano llevaba doce años en la iglesia bautista. Hace tres años comenzó a leer su Biblia y
estudiarla, y Dios le dio luz. Vio el sábado en la palabra de Dios, y comenzó a guardarlo; Encontró
descanso y paz en el amor de Cristo y en obediencia a la ley de Dios. {RH May 4, 1876,
par. 63}

Entonces mi esposo habló algunas palabras a los que estaban buscando al Señor. Dijo que muchos
habían sido muy desanimados por los puntos de vista erróneos acerca de Dios. Lo buscan con
duda y miedo. Sus corazones murmuran: "No estoy seguro de que él me perdonará". Miran a Dios
Padre como un ser de severa majestad y justicia, sin simpatía ni amor. "El que no escatimó ni a su
propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no podrá, con él, darnos libremente
todas las cosas?" "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que
todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna”. ¿No es el don de Cristo una
promesa del amor del Padre por los pecadores? Les diría a ustedes que han venido aquí: El Padre
los ama. {RH May 4, 1876, par. 64}

En las iglesias populares lo escuchamos poco, excepto: “¿Amas a Jesús?” El amor del Padre apenas
se menciona; es solo cristo, cristo. Dios el Padre le ha dado al hombre el regalo más grande que el
cielo tenía. "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". Creo
que el corazón del gran Dios está conmovido por la condición de los pecadores hoy, como cuando
dio a su Hijo para morir por los pecados del mundo. Cristo dice: “Yo y mi Padre somos uno”.
Pecadores y reincidentes, es su deber creer que Dios los ama hoy y que Cristo los ama. El Redentor
del mundo hizo un gran sacrificio para comprar para tu vida eterna. ¿Puedes decir ahora, {RH May 4,
1876, par. 65}

"Aquí en mi corazón está una pesada carga, y las ofensas pasadas me hacen daño a los ojos?" {RH
May 4, 1876, par. 66}

El Padre ha prometido a los pecadores que no retuvo a su amado Hijo, sino que ofreció un
sacrificio por ellos. Cristo ha dado la promesa de su amor a los pecadores, en el sentido de que dio
su vida para salvarlos. Si el Padre ha manifestado su amor por los pecadores al dar a su único hijo,
¿no dará libremente toda misericordia y bendición? A causa de la enfermedad, o el desaliento,
algunos se desvían hacia la desesperación, y la oscuridad los ensombrece. A partir de esto, pueden
encontrar una libertad total, y nuevamente ser esperanzados y expectantes de vencer. El
pensamiento de que Jesús los ama, los ángeles puros los aman, y nuestro cariñoso Padre Celestial
los ama, se compadece y quiere salvarlos, debe inspirarlos con fe y confianza en Dios. El Padre no
se complace en la muerte del pecador, pero quiere que se arrepienta de sus pecados y se
convierta en justicia y sea salvo. Cuando el pecador desea la aprobación del Señor más que
cualquier otra cosa, y está dispuesto a hacer cualquier sacrificio por el amor de Jesús, puede
establecer en su mente como un hecho que, si persevera, se levantará finalmente en la ciudad de
Dios sobre las calles pavimentadas de oro. {RH May 4, 1876, par. 67}

Avancen con fe, usted que ha tomado su posición en estos asientos adelante, y por lo tanto
reconoce su deseo de servir a su Padre Celestial. Espere que será salvo, si cumple con las
condiciones establecidas en la Palabra de Dios. De pasos avanzando en la fe. Haz esfuerzos en y a
través de Jesús, confiando en los méritos de su sangre. Es su Deber tener arrepentimiento hacia
Dios, porque es la ley del Padre la que ha transgredido; y debe ejercer fe en nuestro Señor y
Salvador Jesucristo como abogado del pecador, para abogar en su favor. ¡Ven, pecador, al Padre y
al Hijo! Todo el cielo lo invita a venir y ganar la vida eterna. {RH May 4, 1876, par. 68}

Jesús quiere que usted vaya a Él. Si tropieza una y otra vez, no se rinda en la desesperación. Si
usted es probado, si es vencido y se equivoca, arrepiéntase sinceramente ante Dios, pero no
desespere. Inténtelo de nuevo, sujetando con más firmeza los méritos y el poder de Cristo.
Cuando el hombre pecador no tiene justicia propia para confiar, Cristo se convierte en su justicia.
Cuando siente que no tiene fuerzas, Jesús se ofrece a poner su brazo debajo de él. El pecador
puede entonces decir: Cristo murió por mí, y su sangre me limpia de todo pecado. Sé en quién he
creído; De él obtengo fuerzas para las fatigas y pruebas diarias de la vida y para resistir las fuertes
tentaciones de Satanás. {RH May 4, 1876, par. 69}

Cuando nuestro hijo Henry estaba muriendo, parecía como si estuviera inspirado. Tenía una
palabra para todos, simplemente apropiada para cada caso. Con el Espíritu de Dios descansando
sobre él, le dijo a su próximo hermano menor: "No te rindas, trata de hacer lo correcto". ¿Cuántos
desfallecerían porque cometen algunos errores? Nunca deben desanimarse, pero inténtelo de
nuevo. Bajo pruebas y desalientos muchos pierden su fe. Jesús quiere salvarlos. Sus brazos se
extienden para recibirlos junto con todas sus cargas si vienen a Él. Esperamos que sus corazones
vayan a Jesús con amorosa confianza. Luego unirá tu corazón con el suyo mediante misteriosos
enlaces ocultos que unirán tu alma con la suya. "El que permanece en mí, y yo en él, el mismo
produce mucho fruto". {RH May 4, 1876, par. 70}

Luego nos unimos en sincera súplica a Dios por su Espíritu y su amor perdonador que se
manifestara en esa ocasión. Teníamos la seguridad de que nuestras oraciones eran escuchadas. La
dulce paz del cielo descansaba sobre los presentes, y muchos se regocijaban ante la evidencia de
que Jesús había hablado en paz en sus corazones. {RH May 4, 1876, par. 71}

(Concluye la próxima semana).

May 11, 1876

Campamento en Eagle Lake


(Conclusión)

El domingo por la mañana, 27 de junio, a las 8 en punto, por petición, hablé aproximadamente una
hora en beneficio de nuestros amigos suecos, daneses y noruegos, así como los hermanos
estadounidenses, en relación con el trabajo que el Señor está haciendo en Europa, para traer La
verdad presente ante los de otras lenguas. Se les interpretó a ellos. Esto fue un estímulo para
nuestros hermanos y hermanas de otras lenguas, y también para nuestros hermanos
estadounidenses. El domingo, a las 10 de la mañana, mi esposo habló desde el estrado con gran
libertad y poder, dando las razones de nuestra fe. La congregación fue muy atenta. Esperamos que
la buena semilla sembrada brote y dé frutos para la gloria de Dios. {RH May 11, 1876, par. 1}

A las 2:30 pm, Hablé con la gente aproximadamente una hora y media después de la escalera de
santificación de Pedro que consta de ocho peldaños. Me centré en la templanza y en la
importancia de que los padres enseñen a sus hijos abnegación y autocontrol del apetito y de la
indulgencia al gusto a expensas de la fuerza mental, moral y física. {RH May 11, 1876, par. 2}

Las lecciones sobre el autocontrol y la abnegación deben ser recibidas por la educación en la
infancia y en la juventud. El apetito debe ser restringido y educado, y este es el trabajo de
responsabilidad que recae sobre los padres. Los jóvenes en generaciones pasadas han sido el
indicador para la sociedad. {RH May 11, 1876, par. 3}

Si los padres hubieran cumplido con su deber de servir en la mesa alimentos sanos, descartar
sustancias irritantes y estimulantes y, al mismo tiempo, hubieran enseñado a sus hijos el
autocontrol y educado su carácter para desarrollar el poder moral, no deberíamos tener que
manejar el problema del león de la intemperancia. Después de que se hayan formado los hábitos
de indulgencia, que hayan crecido y se hayan fortalecido, entonces será difícil para aquellos que
no han sido entrenados adecuadamente en la juventud, romper sus hábitos equivocados y
aprender a contenerse a sí mismos y a sus apetitos antinaturales. Qué difícil es enseñar a tales
personas y hacerlas sentir la necesidad de la templanza cristiana, cuando alcanzan la madurez. Las
lecciones de templanza deben comenzar con el niño mecido en la cuna. "La mano que mece la
cuna es la mano que mece al mundo". {RH May 11, 1876, par. 4}

Los suecos y los daneses me pidieron que escribiera el tema tal como lo presenté a la gente y lo
tradujera a los diferentes idiomas. Prometí hacer esto cuando tuviera una oportunidad favorable.
El hermano Smith habló a la gente en la noche. {RH May 11, 1876, par. 5}

El lunes por la mañana a las 5 en punto se realizó una reunión de negocios. A las 8 en punto, mi
esposo habló desde el estrado a la gente, en relación con la condición actual de la causa. Hablé
con la gente el lunes a las 10 1/2 a.m. con gran libertad. Parecía caer en mi suerte hablar por la
tarde también. El Señor me bendijo y me fortaleció grandemente. Hablé por encima de una hora.
Sentí el poder especial de Dios sobre mí mientras hablaba. El hermano Smith habló en la noche
con su claridad habitual. Estos discursos del hermano Smith fue un festín para muchos que
pudieron apreciar los puntos de discusión claros sobre nuestra posición. {RH May 11, 1876, par. 6}

El martes por la mañana, 29 de junio, a las 8 en punto, mi esposo habló a la gente desde el
estrado, después del bautismo. El tenía gran libertad y poder. Hablé con la gente a las 10 y media
de la tarde de Santiago 1:22, 25: “Sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, ese es
semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural; él se considera a sí mismo y se
va, y pronto olvida cómo era. Pero el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y
persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo sino hacedor de la obra, este será bienaventurado
en lo que hace.". {RH May 11, 1876, par. 7}

El Señor bendijo la palabra hablada. Luego se invitó a todos los que deseaban ser hijos de Dios,
aquellos que habían sido rechazados por Dios y aquellos que, por primera vez, estaban
convencidos de que habían estado viviendo en una transgresión de la ley de Dios, para avanzar.
Cerca de cuarenta respondieron a la llamada. {RH May 11, 1876, par. 8}

Se dio libertad a cualquiera que deseara aliviar sus mentes dando su testimonio. Una hermana
anciana dijo que se adelantó para recibir las oraciones de los siervos de Dios. Ella había profesado
ser cristiana por años, pero desde que comenzaron estas reuniones, estaba convencida de que
había estado violando la ley de Dios, y desde ese momento debería tomar su posición con esta
gente para guardar todos los mandamientos de Dios. La ley de Dios la ha convencido como una
pecadora. Ella ha sentido que el Espíritu de Dios estaba con esta gente. Cuando se dio la invitación
en una ocasión anterior para seguir adelante, ella no aceptó la invitación y la dejó pasar. Ella sintió
que había hecho mal. Lamentó haber transgredido la ley de Dios. Su Padre celestial bueno y
amable, que es grande en misericordia y bondad amorosa, no la ha dejado en su ceguera. Ella
quiere ser limpiada de todo pecado. (Esta hermana era un miembro de buena reputación en la
iglesia metodista.) {RH May 11, 1876, par. 9}

Un hermano pensó que no podía obtener ningún estímulo para asistir a esta reunión, pero había
recibido un gran bien y le había agradecido a Dios por este precioso privilegio. {RH May 11, 1876, par.
10}

Un hermano danés dijo que se regocijaba con estas verdades. Pensó que la verdad, que fue tan
clara para él, se vería y entendería con buen sentido cuando fue presentada ante ellos, pero
estaba terriblemente decepcionado. Aquellos que vieron, no reconocieron la luz y muchos a los
que no pudo hacer ver las evidencias de la verdad que le eran tan claras. {RH May 11, 1876, par. 11}

El hermano L. dijo: “Puede que algunos de ustedes se sorprendan al verme aquí para orar entre los
pecadores y los reincidentes”. Dijo que encontró que las Escrituras eran aplicables a su caso.
Números 11: 1 “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; lo oyó Jehová y ardió su ira.
Se encendió entre ellos un fuego de Jehová que consumió uno de los extremos del campamento”.
Quiere estar completamente unido y en armonía con sus hermanos estadounidenses. Él ha crecido
fuera de las filas de los adventistas. Las circunstancias lo han mantenido allí observando
continuamente y severamente tentado con respecto a los sentimientos de los estadounidenses
hacia sus hermanos suecos. Cuando sus ojos se posaron en el pasaje anterior con respecto a los
murmuradores, el Espíritu del Señor aplicó estas palabras a su mente. Se sintió reprendido por el
Señor por estar en la parte más externa del campamento. Esta era una posición equivocada para
que él ganara fuerza. Desde este momento se levantaría entre sus hermanos. Sería más razonable.
"Que Dios bendiga a mis hermanos", dijo él. “Quiero poner toda mi fuerza en el gran trabajo. Me
regocijo en el Señor porque veo a media docena de mis compatriotas que apenas pueden
entender una palabra de inglés que se presenta para orar ". Le recordó a los hombres ciegos que
se acercaban a Jesús. De una manera conmovedora, habló en sueco con los que se presentaron. El
Espíritu de Dios que buscaba estaba en la reunión; Su poder de fusión se sintió en muchos
corazones. El hermano L. continuó: "Que el Señor los bendiga a todos y permita que todos nos
unamos alrededor del trono para alabar su nombre". {RH May 11, 1876, par. 12}
Una joven hermana siente que el Señor está muy cerca de ella. Ella quiere dejar las vanidades del
mundo y seguir a su Redentor que se niega a sí mismo. {RH May 11, 1876, par. 13}

Fuimos a un lugar con agua a unas tres millas de distancia por un camino difícil. Dieciocho fueron
enterrados con Cristo en el bautismo. Esta escena bautismal fue una ocasión interesante. Los
niños entraron al agua con mucha calma, con luz y paz expresadas en el rostro. Seguramente la
bendición del Señor descansó sobre los candidatos, el administrador y los espectadores
interesados. {RH May 11, 1876, par. 14}

Por la tarde hablé a la gente con gran libertad. Luego invité a los pecadores y reincidentes a orar.
Un gran número respondió. Les dimos a todos la oportunidad de expresar sus sentimientos. {RH
May 11, 1876, par. 15}

Un hombre se levantó y dijo que probablemente no había una persona en el campamento que
hubiera pasado por tan grandes pruebas como él mismo. Estuvo en la masacre india. Recibió
varias balas en su cuerpo. Vio a su familia masacrada. No iba a detener a las personas con relación
a su experiencia. Él quiere a partir de ahora en esta reunión servir a Dios, y hacer lo mejor que
pueda para salvar su propia alma. Si Job y Daniel estuvieran en la tierra, solo podrían liberar sus
propias almas. No podrían salvar hijo o hija. {RH May 11, 1876, par. 16}

Un hermano dice que es un indigno siervo de la religión. Ha sido bautista de profesión. Muchos
años ha amado al pueblo de Dios. Él ha señalado los pecadores al Cordero de Dios, pero había
estado durante mucho tiempo bajo las corrientes frías de Babilonia. No había dado un buen
ejemplo a sus amigos y vecinos. Él no está sin tribulaciones. Quiere ser cristiano. Él no siente el
amor que una vez sintió, y la ayuda que recibió de las cortes del cielo que una vez tuvo. Dijo que
estaba contento de haber venido a la reunión del campamento adventista. Había recibido ideas en
esta reunión que eran completamente nuevas para él. Ha tenido algo duro y amargo en su corazón
contra las visiones de la Sra. White. Él había dicho muchas cosas equivocadas con respecto a ella
de las que ahora se avergüenza. Él cree en las oraciones de los hijos de Dios. Les pide que oren
para que pueda pensar y actuar correctamente, y ver claramente todas las cosas como las vemos.
Él no ve todos los puntos como esta gente los ve, pero espera estar completamente con nosotros
aún en la fe. {RH May 11,1876, par. 17}

Un hermano dice que se encuentra muy atrás. Quiere confesar su maldad ante todos los
presentes. Él quiere rendirse por completo a Dios. {RH May 11, 1876, par. 18}

Otro hermano dice que solo hace unos pocos meses desde que se iluminó con respecto a la verdad
al leer una revista. Recibió también “Signs of the Times”; y se declaró culpable al leer estos
documentos que el sábado era el sábado del Señor. Sintió que debía tener algo más que
simplemente la luz del sábado. Quería saber algunas cosas por sí mismo que nunca le habían
dicho. Hizo su primera oración a cuarenta millas de su casa mientras estaba en el campamento.
Buscó al Señor en ése momento y en ése lugar, y había venido a esta reunión para obtener más luz
y seguirla. Este hermano recibió la ordenanza del bautismo y se identificó plenamente con este
pueblo. {RH May 11, 1876, par. 19}

Entonces se levantó un hermano diciendo que el que acababa de hablar había declarado su propio
caso exactamente. La Voz de la Verdad lo había condenado primero. Vio que esta gente tenía la
verdad. {RH May 11, 1876, par. 20}
Una mujer danesa declaró que su madre había vivido una vida cristiana y le dio instrucciones. Ella
también estaba tratando de ser cristiana. Ella había hecho muchos caminos torcidos. Ella había
sido una reincidente y quiere comenzar de nuevo. Ella quiere las oraciones de los siervos de Dios,
para que tenga la gracia de trabajar por sus vecinos para que sean llevados a la verdad. Ella ha
aprendido muchas cosas buenas de los adventistas. {RH May 11, 1876, par. 21}

Un hermano descubrió que al mirar el espejo como mencionaba la hermana White, le faltaba algo.
Él no tenía el amor de Dios en su corazón como debería tenerlo. No quería olvidar qué tipo de
hombre era. Quería ver sus defectos revelados a él en la ley de Dios. {RH May 11, 1876, par. 22}

Una hermana joven dice que no dejará ir su corona. Ella quiere llegar al cielo. Ella velará y orará
para que nadie tome su corona. Ella está decidida a mantenerse firme y consagrar su vida
completamente a Dios. {RH May 11, 1876, par. 23}

Un hermano dice que, sin duda, muchos se sorprenderán al verlo levantarse para orar. Él había
hecho una profesión de religión durante mucho tiempo, se unió a la iglesia bautista, se unió a los
de nuestra fe en Illinois, vino a Minnesota; desde ese momento se había vuelto bastante frío.
Había retrocedido y sintió que debería estar haciendo más de lo que estaba haciendo. Él había
resistido los esfuerzos del Espíritu de Dios. Quería consagrar todo a la voluntad de Cristo. Si ha sido
su deber llevar el mensaje, lo hará. Su esposa tomó asiento con él para buscar a Dios a fin de que
pudieran conocerlo mejor y hacer su voluntad desde el corazón. {RH May 11, 1876, par. 24}

30 de junio. Última mañana en el campamento. Se reunieron debajo de la carpa al sonar la


campana a las cinco en punto. {RH May 11, 1876, par. 25}

Reunión abierta con canto y oración. El hermano Smith hizo algunos comentarios apropiados,
luego otros siguieron con sus testimonios. {RH May 11, 1876, par. 26}

Una hermana se da cuenta de su debilidad, pero se alegra de que tiene un Salvador para ayudar a
quienes confían en él. Ella quiere entrenar a sus hijos para que al fin puedan ganar el reino. Ella le
agradece a Dios por lo que él ha hecho por ella. Él le ha dado a su marido como un compañero en
este buen camino. {RH May 11, 1876, par. 27}

Un hermano se regocija en la bondad de Dios para con él desde que estuvo en esta reunión. Él no
había sentido su aceptación de Dios por un tiempo, como él deseaba; pero desde que asistió a
estas reuniones, él ha disfrutado de la bendición de Dios y desea conservar esta preciosa
bendición en cualquier circunstancia. {RH May 11, 1876, par. 28}

Un hermano dice que nunca sintió mayor gratitud a Dios que esta mañana. Él tiene el más
ferviente deseo de seguirlo y estar mejor preparado para vivir en su reino. Estaba muy
impresionado. {RH May 11, 1876, par. 29}

Un hermano se regocija por la bendición que ha recibido en esta reunión. Él no quiere olvidarse de
las palabras de verdad, advertencia y aliento que ha escuchado desde que llegó aquí. {RH May 11,
1876, par. 30}

Otro hermano dice que ha sido bendecido al asistir a esta reunión de campamento. Siente que el
Espíritu de Dios y del cielo se nos ha acercado. Él desea ir a su casa y vivir mejor el tiempo que
viene, para que los rayos de luz puedan pasar de él a otros, para que sepan que él ha estado
aprendiendo de Jesús. A menos que se dé prisa, teme que el mensaje se le adelante, y que él se
quede atrás. {RH May 11, 1876, par. 31}
Una hermana dice que está decidida a ir al Monte Sión, ponerse en el altar y esforzarse seriamente
para cumplir las órdenes de su Maestro. {RH May 11, 1876, par. 32}

Un hermano dice que se alegra de que Dios haya puesto en su corazón el deseo de ser un soldado
de la cruz, y que lleve esa cruz alegremente hasta que la cambie por una corona. {RH May 11, 1876,
par. 33}

Una hermana danesa dice que está agradecida por la instrucción que recibió en esta reunión. Ella
quiere llevar a cabo las cosas que ha oído. En todos los departamentos de la vida quiere reunirse
con Cristo. Si perdemos la influencia de estas reuniones será para nosotros una gran pérdida. {RH
May 11, 1876, par. 34}

Una hermana siente que ha tenido un gran privilegio en asistir a estas reuniones. Ella ha estado
muy desanimada. Le parecía que nunca podría vencer, que la guerra casi había terminado con ella.
Ella ha pensado que nunca podría obedecer la verdad, su voluntad no ha sido suficiente para
permitirle hacerlo. Pero ella se siente más esperanzada, y ahora está dispuesta a arreglárselas de
nuevo y esforzarse por superarlas, y en cada aspecto de su vida procurar trabajar hasta el punto,
que deje que su entorno y las circunstancias sean lo que sean. Ella quiere vivir justo delante del
Señor. Pide a sus hermanos y hermanas que le hablen con franqueza cuando la vean fuera del
camino, y ella los recibirá con amabilidad y los amará mejor por eso. Ella desea recordar lo que ha
escuchado y las buenas palabras de instrucción que recibió en esta reunión, y ponerlo en práctica
cuando regrese a casa. {RH May 11, 1876, par. 35}

Un hermano vino aquí para obtener una bendición. Había estado enfermo y se había visto
obligado a abandonar el campestre. Tuvo el privilegio de estar en la reunión del último día. El
Señor lo ha bendecido; aunque esté afligido, pondrá su confianza en Dios y lo alabará mientras
viva. {RH May 11, 1876, par. 36}

Un hermano dice que no ha ocupado su puesto porque no tenía nada que decir o no tenía interés
en el trabajo. "Mi corazón, está contigo, mi corazón ama a Dios". El tiene muchas cosas que
superar, y ha sido
Fortalecido y alentado. {RH May 11, 1876, par. 37}

Una hermana dice que está determinada a guardar a ley de Dios, y a amar la verdad. {RH May 11,
1876, par. 38}

Otra hermana dice que agradece a Dios por este gran privilegio. Ella quiere sacar provecho de ello.
El Señor está dispuesto a mostrarnos nuestras faltas tan rápido como nosotros estamos dispuestos
a dejarlas y superarlas. Ella exhortó a sus hermanos a la fidelidad, a no hacer nada para traer un
reproche sobre la preciosa causa de Dios. {RH May 11, 1876, par. 39}

Un hermano agradece a Dios por el privilegio de estar aquí y participar en la buena causa. Él ama
al pueblo de Dios más que nunca antes. Él tiene mayor confianza en este trabajo cómo nunca la ha
tenido. {RH May 11, 1876, par. 40}

Un hermano lleva solo unos meses en la verdad. Él ha disfrutado en esta reunión de campamento
de un festín de grandes cosas. Mientras que el gran espejo ha sido sostenido ante él, él ha visto las
imperfecciones en su carácter. Siente que debe ser serio en ésto para eliminar las imperfecciones
y manchas, o nunca podrá entrar en el reino puro del cielo. {RH May 11, 1876, par. 41}
Una hermana dice que está agradecida por las instrucciones recibidas y mejorará en lo que ha
escuchado. {RH May 11, 1876, par. 42}

Una hermana dice que está agradecida por este privilegio. La luz dada le ha mostrado sus pecados.
Ella quiere hacer la voluntad de Dios diariamente y vencer cada mal en su vida y reunirse con
Cristo. {RH May 11, 1876, par. 43}

Una hermana dice que ha recibido una buena instrucción en esta reunión. Ella no pudo, debido a
la enfermedad, llegar a la reunión hasta ayer por la mañana; pero ella ha recibido un rico pago, y
quiere que su corazón y sus manos estén en la verdad y la obra de Dios, cada día con mayor
fuerza. {RH May 11, 1876, par. 44}

Un hermano sueco agradece el privilegio de decir algunas palabras. Se siente muy feliz. Él ha
disfrutado la bendición de Dios. Si se hubiera perdido esta reunión de campamento, habría sido
una gran pérdida para él. Ha tenido que dejar a su padre y amigos. Él ha tenido una experiencia en
dejar a los padres por la verdad y por el amor de Cristo. Espera verlos aún volviéndose a la verdad.
“Instruyamos a nuestros hijos en el camino de la vida, para que no sean desviados por la herejía,
sino que sean salvos con el pueblo de Dios. Vamos, mis hermanos suecos, a unirnos con el pueblo
de Dios, para que ninguno de nosotros se desvíe del redil. Cuánto lamento deberíamos sentir si
alguno de nosotros no se encuentra allí, cuando los obedientes recibirán su recompensa”. {RH May
11, 1876, par. 45}

Un hermano dice que hoy tiene más confianza que nunca en el mensaje. Él ha ganado fuerza en el
campamento. En esta reunión, ha adquirido una experiencia que vale la pena tener. {RH May 11,
1876, par. 46}

Una hermana ha sido guiada, en la reunión, a sentir la necesidad de tener una mayor consagración
a Dios. {RH May 11, 1876, par. 47}

Una hermana dijo que ha tenido un tiempo precioso de la gracia de Dios. Ella quiere una
participación en el reino con los redimidos. {RH May 11, 1876, par. 48}

Otra hermana habló en nombre de una hermana que fue bautizada en Wasioja. Ahora está en
Canadá y ha escrito una carta diciendo que ha pasado por grandes pruebas, pero ahora puede
regocijarse en Dios porque su esposo ha aceptado la verdad. Ella es muy pobre, pero envió
veinticinco centavos del dinero británico para ayudar a publicar estas verdades que ella aprecia
sobre manera. Ella dijo en su nombre que la verdad que ha escuchado en esta reunión será un
gusto de vida para ella y su familia. Ella espera que sean una familia unida en el reino de Dios. {RH
May 11, 1876, par. 49}

Una hermana dijo que está agradecida con Dios por este privilegio y la instrucción que había
recibido, y estaba decidida a seguir en el conocimiento del Señor. {RH May 11, 1876, par. 50}

Un hermano tenía un gran deseo de ganar fuerza espiritual. Él había sido animado y fortalecido
enormemente en estas reuniones. {RH May 11, 1876, par. 51}

Un hermano dijo que estaba agradecido de haber recibido la bendición que tanto deseaba en esta
reunión. {RH May 11, 1876, par. 52}

Una hermana había estado buscando seguir al Salvador. Ella recibió la ordenanza del bautismo
ayer. Después de salir del agua ella fue grandemente bendecida. {RH May 11, 1876, par. 53}
Una hermana dijo que el Señor la ha bendecido abundantemente. Ayer, mientras salía del agua,
una luz del cielo brillaba sobre ella. Si las nubes se juntan de aquí en adelante sobre su alma, ella
se esforzará por recordar el sol que brilla más allá de la nube. Ella agradece a Dios por los benditos
resultados de este encuentro. {RH May 11, 1876, par. 54}

Un hermano dijo que había sido muy bendecido en esta reunión. Su fe fue incrementada y él había
sido grandemente fortalecido. {RH May 11, 1876, par. 55}

Otro hermano agradeció a Dios por lo que había hecho por su alma en esta reunión. Estaba
decidido a vivir más cerca de Jesús y servirlo mejor. Quería superar todos sus obstáculos. Cuando
la verdad vino a él al principio, lo encontró yendo por el camino descendente. Vio que era un
transgresor de la ley de Dios, y ha estado tratando de apartarse de sus pecados y elegir el camino
que lleva al cielo. {RH May 11, 1876, par. 56}

Una hermana habló en nombre de nuestra hermana mayor Gibson, que no pudo asistir a la
reunión. Ella tiene ochenta años de edad y esta es la primera reunión de campamento que se ha
perdido de las que se llevan a cabo en el estado. Ella lloró porque no era lo suficientemente fuerte
como para venir a la reunión. Ella ama la verdad Ella deseó las oraciones de sus hermanos y
hermanas que asistieron a la reunión. {RH May 11, 1876, par. 57}

En esta reunión, un hermano recibió estímulo para seguir adelante y ser fiel al dar el ejemplo
correcto. {RH May 11, 1876, par. 58}

Un hermano dijo que había disfrutado de esta reunión. Él deseaba vivir más cerca de Dios.
Recientemente había empezado a servirle. {RH May 11, 1876, par. 59}

Un hermano dijo que su corazón se había llenado de gratitud a Dios por la bendición recibida en
esta reunión. Estaba decidido a ponerse la armadura de nuevo y no dejarla hasta que su Maestro
le ordenara. {RH May 11, 1876, par. 60}

Una hermana dijo que tenía amor por Jesús. Ella agradeció a Dios por todas las cosas, incluso por
la pobreza, por esto es entre todas las cosas que deberán trabajar juntos para el bien de aquellos
que aman a Dios. {RH May 11, 1876, par. 61}

Una hermana dijo que podía decir como nunca antes: “Mi Señor y mi Dios”. Jesús quería salvarla.
El Señor quería salvarla, y los ángeles de Dios querían salvarla, ¿y por qué debería ser incrédula?
{RH May 11, 1876, par. 62}

Un hermano había esperado con gran expectativa esta reunión. Lo había disfrutado mucho. Por
alguna razón, una nube había perturbado su mente durante los últimos dos días. Se había sentido
como Pedro ya que Satanás deseaba zarandearlo como trigo. Quería entrar en el reino de Dios.
Quería salir mejor preparado para trabajar para Dios. Dejó a su compañía para salir a su campo de
trabajo. {RH May 11, 1876, par. 63}

El hermano Spicer dijo que aún no había sido sometido a una disciplina rígida. Dios lo había
impulsado, para que pudiera ver su camino claro para trabajar para Él quería estar en serio, para
que el mensaje no se retire de él. Hace doscientos años, el Señor plantó a los guardadores del
sábado en América. Ellos prosperaron por un tiempo, luego parecieron dudar. Dios levantó un
pueblo para llevar a cabo el trabajo. Vemos lo que hacemos en este momento. Se les han quitado
bendiciones a aquellos que se han mostrado indignos de ellas y se les han dado a otros que serían
más fieles a su confianza. Si no somos fieles al mensaje que tenemos ante nosotros, la bendición
será eliminada de nosotros y entregada a otros. Sentimos el deseo de decirlo a ustedes que asisten
a esta reunión, deseamos seguir adelante y rogarles que sean fieles, sean fieles, no se vuelvan
atrás. La promesa es para los que perduran hasta el fin. RH May 11, 1876, par. 64}

Mi esposo respondió y presentó el caso del hermno y Sr. Spicer, que se conviertan en miembros
de la Conferencia. Se tomó una votación creciente, no una voz disidente. {RH May 11, 1876, par. 65}

Así cerramos nuestra última reunión en el campestre. {RH May 11, 1876, par. 66}