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José Pablo Torcuato Batlle y Ordóñez (Montevideo, 21 de mayo de 1856 - 20 de octubre de 1929)

fue un político y periodista de Uruguay y Presidente de la República por dos períodos: 1903 -
1907 y 1911 - 1915.

Índice

1 Biografía

2 Carrera periodística

3 Primera presidencia

3.1 Aspectos políticos

3.1.1 Alzamiento de 1903

3.2 La Revolución de 1904

3.2.1 Consecuencias de la revolución

3.3 Gabinete de gobierno

4 Segunda presidencia

4.1 Gabinete de gobierno

5 Legado

6 Homenajes

7 Véase también

8 Referencias

9 Bibliografía

10 Enlaces externos

Biografía

Hijo del presidente Lorenzo Batlle y de Amalia Ordóñez, y bisnieto de inmigrantes catalanes
oriundos de Sitges.

En 1871 comienza su carrera periodística, la cual estuvo asignada desde un comienzo por las
críticas a los gobiernos dictatoriales de Latorre primero, y de Santos después. Este
posicionamiento político le causó detenciones y cárcel en varias ocasiones. Pertenecía a un
sector minoritario del Partido Colorado, y fue propuesto como una figura de mediación a la
presidencia, la cual asumió en 1903.

Con su victoria militar sobre el caudillo blanco Aparicio Saravia en la guerra civil de 1904 finalizó
el ciclo de enfrentamientos civiles que caracterizaron el Uruguay del Siglo XIX y se constituyó
como el líder indiscutido de su partido.

Llevó a cabo reformas económicas y sociales que permitieron a Uruguay transformarse en uno
de los países más estables política y económicamente de América latina. Impulsó la constitución
de 1917, cuya principal característica era la de establecer un ejecutivo colegiado. Debido a la
derrota electoral de 1916 y luego de negociaciones con sus oponentes políticos, el proyecto
original derivó en un Poder Ejecutivo bicéfalo, formado por la Presidencia de la República y el
Consejo Nacional de Administración.

Si bien fue presidente durante 8 años, se lo considera la figura más gravitante e influyente en la
política de su país desde su primera presidencia hasta su muerte, período que abarca más de 25
años. Los historiadores uruguayos suelen referirse a esta época como la Era Batllista. Aún hoy
pueden encontrarse sectores del Partido Colorado e incluso dentro del Frente Amplio que se
definen como seguidores de José Batlle y Ordóñez.1

Comprometido con Matilde Irene Pacheco Stewart en 1894, fue padre de cinco hijos: César
(1885); Rafael (1887); Amalia Ana (1892); Ana Amalia (1894); y Lorenzo (1897).

En 1920, a los 63 años de edad se bate a duelo con Washington Beltrán Barbat, a quien hirió de
muerte.

Murió en 1929 de muerte natural a la edad de 73 años, en su ciudad natal Montevideo.

Carrera periodística
José Batlle y Ordóñez.

En 1879 comenzó su carrera de periodista como redactor en el periódico "El espíritu nuevo" en
el cual oficiaba como un duro detractor del gobierno militarista de Lorenzo Latorre. Hacia 1880,
realizó un breve viaje a Europa, donde cursó estudios y amplió conocimientos en España y
Francia. Esta experiencia le permitió entrar en contacto con las ideas políticas del momento, algo
que aprovechó para su futuro mandato presidencial. Poco después de su regreso al Uruguay, fue
fundador del el diario El Día, desde donde se dedicó a criticar a ciertos sectores del gobierno que
él consideraba despóticos. Su dura oposición a la gestión del gobierno del general Máximo
Santos le valió algunas detenciones en la cárcel, debido al alto contenido filosófico y provocativo
de muchos de sus discursos.2 Asimismo participó en la Revolución del Quebracho en contra de
este presidente, y en este marco fue hecho prisionero y encarcelado en Palmares de Soto en
1886.3

Primera presidencia

José Batlle y Ordóñez hacia 1900.

A poco de ser instalado su gobierno, en el año 1903 debió afrontar el alzamiento armado
protagonizado por el caudillo blanco Aparicio Saravia. Este conflicto se sorteó con un endeble
acuerdo de paz que duró solo hasta el año siguiente, desembocando en la revolución de 1904.

A pesar de tener estos enfrentamientos, el gobierno pudo realizar varias obras industriales y de
infraestructura. También hubo importantes cambios en el plano educativo y laboral.

Con la asunción de Claudio Williman se continuó con un gobierno batllista.

Aspectos políticos

Alzamiento de 1903

Aparicio Saravia al salir de Melo, el 21 de marzo de 1903, en vísperas del Pacto de Nico Pérez.4

El acuerdo entre los colorados y Partido Nacional (Uruguay)|blancos firmado el 18 de


septiembre de 1897, denominado "Pacto de la Cruz", estableció, entre otras cosas la
coparticipación de los dos partidos en el gobierno, así como la dirección de los blancos en seis
Jefaturas Políticas (actuales Intendencias Departamentales). De este modo, este partido
gobernaría los Departamentos de Rivera, Cerro Largo, Treinta y Tres, Maldonado, Flores y San
José, cuyo cargo máximo sería llenado con ciudadanos de filiación blanca.5

Previo a la elección de José Batlle y Ordóñez a la presidencia, los blancos habían procurado dar
sus votos para elegir a Juan Carlos Blanco, el cual encabezaba una fracción colorada, a condición
de que se respetara el "Pacto de la Cruz". A pesar de esto, Batlle pudo ser electo debido a que la
fracción blanca de Eduardo Acevedo Díaz lo apoyó en el Senado resultando vencedor con 55
votos contra 33. Esto provocaría la expulsión de Acevedo Díaz de las filas de su partido. Al
momento de distribuir las Jefaturas Políticas, Batlle otorgó dos de las que correspondían a los
blancos a Acevedo Díaz, lo cual fue tomado como una violación del "Pacto de la Cruz".

A consecuencia de esto, Saravia convocó nuevamente a la revolución de los blancos, cuyas


fuerzas se movilizaron en esos Departamentos. La guerra civil fue evitada, sin embargo, por una
misión que viajó a entrevistarse con Saravia, y el 22 de marzo de 1903 se concretó el "Pacto de
Nico Pérez", firmado en esa localidad del departamento de Florida, por el cual se estableció que
a las Jefaturas políticas de cinco departamentos serían asignadas ciudadanos blancos nominados
de común acuerdo entre el Gobierno y el Partido Nacional y en el sexto departamento sería
designado un blanco, pero sin intervención de la autoridad partidaria blanca.

Artillería del ejército en las serranías del norte del país.

Aparicio Saravia en el desfile militar del 30 de marzo de 1903 en Nico Pérez.

A una semana de llegar a este acuerdo, también en la localidad de Nico Pérez, Saravia concentró
y luego dispersó unos 20.000 hombres (la mayoría de ellos jinetes), junto a los comandantes de
división nacionalistas, en un impresionante desfile que representó una demostración de fuerza
que presagiaba la tensión que viviría el país en meses posteriores.

En los meses que siguieron a la firma del pacto ambos bandos se aprovisionaron de armamento
preparándose para un enfrentamiento que resultaba inevitable, dadas las condiciones políticas y
sociales del Uruguay de esa época.6 Batlle mejoró el Ejército, al que dotó de cañones Krupp,
ametralladoras Maxim y fusiles Mauser de repetición.6
La Revolución de 1904

Artículo principal: Revolución de 1904

El ejército gubernamental siendo transportado en carretas.

A pedido del Jefe político del departamento de Rivera (que era de filiación blanca), el gobierno
envió a ese departamento al ejército por temerse una incursión brasileña, a causa de la
detención efectuada por la Policía de Rivera, y siguiente fuga hacia el Brasil, del hermano del
Prefecto de Livramento.

Intervención quirúrgica al aire libre llevada a cabo en el Hospital Nacionalista por los cirujanos
miembros de la guardia médica de Aparicio Saravia: Baldomero Cuencas y Lamas y Bernardino
Fonticiolla, durante la revolución de 1897.

Los blancos afirmaban que hubo un acuerdo verbal en el "Pacto de Nico Pérez" que implicaba
que el gobierno no enviaría fuerzas militares a los departamentos controlados por ellos, aunque
los colorados replicaban que esa cláusula solo se refería al envío de estas fuerzas para modificar
situaciones electorales.6 Este hecho fue nuevamente tomado como una violación de los
acuerdos contraídos, por lo que Saravia proclamó nuevamente la guerra civil el 1 de enero de
1904. Este detonante de la Revolución de 1904 puede parecer menor, pero en realidad canalizó
la profunda rivalidad de poder entre los dos partidos, y del inestable equilibrio de poder que
existía desde el "Pacto de la Cruz", en el cual de hecho existían dos gobiernos en el Uruguay. Uno
de ellos se constituía en el gobierno central con sede en Montevideo mantenido por los
colorados, y otro de filiación blanca estaba establecido en la "Estancia del Cordobés" en Cerro
Largo, donde vivía Saravia. Ambos partidos consideraban injusta esta situación: los colorados,
por un lado consideraban que por ser el gobierno electo, debían tener autoridad sobre todo el
territorio nacional, y los blancos por otro, consideraban que su marginación política del gobierno
central se debía a las condiciones de fraude sistemático en que se daban las elecciones
nacionales, por lo que reclamaban la depuración de los registros civiles, mayores garantías para
el voto y representación proporcional, entre otras reivindicaciones de carácter político.7

Prácticas de tiro de fuerzas del ejército gubernamental.


Los bandos enfrentados contaron con fuerzas muy desiguales. El gobierno por su parte preparó
un ejército de 30.000 hombres, con el armamento que había ido acumulando desde el
levantamiento del año anterior. Saravia por su parte, contó con 15.000 hombres, mal armados,
aunque con un número mayor de caballos. En ese sentido, los nacionalistas basaron su
estrategia en la movilidad que les otorgaba este elemento, apostando a generar un clima tal en
el campo que provocara que los estancieros presionaran al gobierno para que pactara una paz,
en la que los revolucionarios tendrían una ventaja.8

Prácticas de tiro de fuerzas saravistas.

Las batallas que tuvieron lugar en los 9 meses que duró el enfrentamiento fueron cada vez más
duras y sangrientas, destacándose las batallas de Mansavillagra, Fray Marcos, Paso del Parque,
Tupambaé y por último Masoller, en donde el líder nacionalista Aparicio Saravia es herido de
muerte, falleciendo 9 días más tarde en territorio brasileño. Con la desaparición de esta figura, el
ejército nacionalista no tardo en disgregarse provocando el fin de la revolución, y la posterior
firma de la "Paz de Aceguá" el 24 de septiembre de ese año.8

Consecuencias de la revolución

Cartel que alude al final de la revolución de 1904, ensalzando la figura de Batlle y Ordóñez.

Las consecuencias más importantes de esta revolución fueron políticas, aunque también hubo
algunos efectos económicos notables, como la destrucción de 16.000 km de alambrados, la
pérdida de cientos de miles de cabezas de ganado (600.000 vacunos, 700.000 ovinos y 200.000
equinos), y la dispersión de la mano de obra, entre otros.9

En el plano político, el triunfo del partido gobernante trajo como consecuencia la finalización de
la dualidad de poder entre Montevideo y la estancia del Cordobés. A partir de ese momento la
consolidación de la unidad del estado implicó que las órdenes impartidas por el gobierno central
se cumplieran en todo el país.9 Junto con la dualidad de poderes, también terminó la co-
participación política de los dos partidos, inaugurándose un período de exclusividad en el
ejercicio del poder del partido vencedor en las elecciones.9 Las ideas de Batlle y Ordóñez en ese
sentido se sintetizan en las palabras que pronunciaría años más tarde:
Reputo errónea la teoría de la política de coparticipación, según la cual los ministerios deben
constituirse, en parte, con hombres de opiniones y tendencias contrarias a las del Poder
Ejecutivo, pues no es posible que haya tarea de aliento ni fecunda allí donde obedezcan a planes
distintos y contradictorios los obreros encargados de realizarla.9

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