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DESARROLLO TEÓRICO:

1. ADOLESCENTE INFRACTOR DE LA LEY PENAL:

1.1 CONCEPTO:
Se considera que a partir de determinada edad, la única forma
coherente de hacer frente a hechos delictivos realizados por un niño
(adolescente en nuestra legislación) es utilizando el criterio de la
responsabilidad (contra la irresponsabilidad que postula la Doctrina
de la Situación Irregular), sin que ello implique exigirle la misma
responsabilidad del adulto. Evidentemente, la responsabilidad penal
del niño es diferente a la del adulto, por tanto las medidas aplicables
en uno u otro supuesto, no deben tener la misma finalidad. Se trata
de una responsabilidad atenuada, una diferencia de grados
manifestada en sanciones diferentes por la finalidad que persiguen.
En el caso del niño, aparte del fin represivo que puede ser propio del
derecho penal de adultos, se incide en crear una conciencia de la
responsabilidad de sus actos. Aceptar la responsabilidad de los niños
ante una infracción de la ley penal, es un avance respecto a
posiciones anteriores, que tradicionalmente lo consideraron
irresponsable, pues sólo a partir de tal afirmación se le puede
reconocer todas las garantías que debe tener una persona al ser
sometida a un proceso judicial. Considerar al niño como inimputable
e irresponsable, hizo que se le conciba como un ser débil, incapaz,
que requería de protección. Para Bustos, un Estado Social y
Democrático de Derecho debe tener en cuenta que el sujeto sobre el
que recae la responsabilidad penal es una persona, por lo que no
debe realizarse ninguna discriminación, sea en razón de sus
cualidades personales, grupo o sector personal al que pertenece. En
tal sentido, al concebirse a la persona como un sujeto de derechos y
obligaciones, se entiende que se le puede exigir responsabilidad en
tanto se le haya proporcionado las condiciones necesarias para el
ejercicio de sus derechos y obligaciones. A partir de esta idea se
desarrolla el Derecho Penal Juvenil, asignando una responsabilidad
especial para el niño, tomando en consideración elementos de la
teoría general del delito propia del derecho penal de adultos, pero con
las diferencias que corresponden al derecho de los niños. La
Convención sobre los Derechos del Niño reconoce a quien infringe
una norma penal, las garantías básicas que corresponden al adulto,
más aquellas propias de una persona en formación. Se entiende que
el adolescente tiene la capacidad de comprender sus actos, por lo
tanto de ser responsable, pero no en tal magnitud como para
someterlo a la jurisdicción de adultos. El proceso de desarrollo y
formación de personalidad en la que se encuentra, lo justifica tal
como lo señala la regla 4 de las Reglas Mínimas para la
Administración de Justicia de Menores. En este sentido, un primer
paso en la construcción de un sistema de responsabilidad penal
juvenil, reside en diferenciar inimputabilidad con la ausencia de
responsabilidad, como lo indica el artículo 40°, inciso 3°, literal a) de
la Convención, según el cual los Estados deben señalar una edad
mínima antes de la cual la persona no tiene capacidad para infringir
la ley penal. Asimismo, el artículo 1º y 40º de la Convención
consideran como menor de edad a toda persona menor de 18 años,
debajo del cual se debe establecer una franja de responsabilidad
especial con dos categorías:
• Una, en la que el niño tiene una responsabilidad especial por sus
actos, siendo el límite máximo la mayoría de edad. En este caso,
estamos frente al sujeto del Derecho Penal Juvenil. Una
interpretación integral de la Convención, sobre la base de su artículo
1º, permite afirmar que todas las legislaciones deberían señalar un
sólo límite para la mayoría de edad, que debe ser los 18 años.
• Otra, en la que el niño no tiene capacidad para realizar actos
tipificados en la ley penal, siendo inimputable e irresponsable. La
edad límite entre la responsabilidad especial y la absoluta
incapacidad, quedará a criterio de la legislación interna de cada país,
al no existir una norma que la determine de manera expresa. Frente
a la posibilidad que un Estado pueda establecer límites distintos para
la mayoría de edad, debe tenerse en cuenta que la Convención de
Viena sobre Derechos de los Tratados, establece en su artículo 26º
que los Estados deben de cumplir de buena fe las obligaciones
contraídas por la ratificación de los mismos. En su artículo 27º indica
que ningún Estado parte puede invocar su derecho interno para
justificar el incumplimiento de sus obligaciones. Como quiera que
todo Estado está obligado a adecuar su legislación a la normatividad
internacional, no puede usar sus normas internas para marcar
diferencias en el tratamiento de los niños.

2. DERECHOS INDIVIDUALES

 IMPUGNACIÓN:
Las razones para consagrar este derecho se sustentan en la posibilidad de
que el tribunal que sentenció pueda haber cometido un error, brindándose
una forma de control hacia el tribunal inferior. La evaluación que realiza el
tribunal superior, comprende los aspectos de hecho y derecho, así como la
condena y la pena misma. El recurso contra la sentencia es una garantía
procesal del condenado. Nuestro ordenamiento legal, el artículo 139°, inciso
6° de la Constitución Política del Estado establece como una garantía de la
administración de justicia el principio de la pluralidad de instancia. En su
artículo 186º, el Código de los Niños y Adolescentes en concordancia con lo
establecido en el artículo 37º, inciso d) de la Convención sobre los Derechos
del Niño, faculta a los niños y adolescentes a impugnar la orden que lo ha
privado de su libertad y ejercer la acción de Hábeas Corpus. Además, el
nuevo Código ha introducido como una saludable novedad, el derecho del
adolescente de poder apelar también el internamiento preventivo (artículo
210º), estableciendo un plazo máximo de 48 horas para que la Sala resuelva
la impugnación. Finalmente, el artículo 219º del Código de los Niños y
Adolescentes dispone que el adolescente, sus padres o responsables, el
abogado defensor, la parte agraviada y el fiscal, pueden también apelar la
sentencia. Este artículo contiene algunas innovaciones respecto a la anterior
normatividad. Así, establece que en ningún caso la sentencia apelada podrá
ser reformada en perjuicio del apelante (reforma peyorativa) y que la parte
agraviada sólo podrá apelar la reparación civil o la absolución del
adolescente, pero no la medida socioeducativa impuesta. También se indica
que la apelación no suspende la ejecución de la medida impuesta al
adolescente. Como ya señalamos anteriormente, la prohibición de la reforma
peyorativa de la sentencia apelada, recogida en el nuevo Código, constituye
una innovación positiva. Sin duda, estas disposiciones sitúan a nuestra
legislación penal en un lugar privilegiado dentro de los sistemas de justicia
penal juvenil.

3. GARANTÍAS DEL PROCESO:

 PRINCIPIO DE LEGALIDAD:
Este principio exige que los delitos, las penas y las medidas de seguridad
pasibles de ser aplicadas a los adultos, así como las medidas para los
adolescentes infractores, deben estar establecidas previamente
mediante una ley formal y regular. Prohíbe el uso de la analogía y la
costumbre como fuente de derecho para el caso del derecho penal. Su
objetivo es la seguridad jurídica y limitar posibles arbitrariedades del
poder penal estatal. A partir de este principio surge una serie de
garantías:

a. Tipo penal - Tipicidad.- El respeto del Principio de Legalidad exige


una clara tipicidad, esto es, la precisa descripción de la conducta
prohibida. La determinación del tipo penal cumple dos finalidades:
I. proteger bienes jurídicos; y,
II. Garantizar los derechos de los ciudadanos, impidiendo así
arbitrariedades que puedan surgir durante la actuación policial o
judicial. Además, en doctrina se le asigna las siguientes
funciones:
• De garantía; sólo una conducta típica que establece claramente el
ámbito de prohibición es compatible con el derecho a la libertad personal.
El conocimiento claro del límite entre lo permitido y lo prohibido es tanto
una afirmación de la libertad del individuo como un límite al poder penal
del Estado.
• De motivación; el tipo legal sólo puede cumplir su función de
protección de los bienes jurídicos mediante la motivación para la no
comisión de delitos o infracciones, en tanto los hechos prohibidos están
debidamente determinados. “De otro modo, el ciudadano ignorará la
finalidad de la norma y desconocerá, asimismo, qué es aquello que
realmente se está protegiendo”
De otro lado, el Principio de Legalidad se afecta cuando el legislador
recurre frecuentemente al uso de tipos penales abiertos, los cuales se
limitan a describir la conducta prohibida de manera general, haciendo
abuso del empleo de elementos normativos de carácter socio-cultural de
contenido difuso. Ello permite que los operadores de las instituciones del
sistema de control penal tengan una amplia discrecionalidad para
determinar la existencia de una conducta delictiva.

b. Legalidad de las sanciones.- El Principio de Legalidad no sólo


comprende el principio de tipicidad, es decir la descripción de las
conductas prohibidas, sino también el de legalidad de las sanciones, que
exige que las penas deben estar establecidas previamente por ley,
debiendo cumplir con tres aspectos básicos:
• La naturaleza de la pena.- Es decir, la determinación si se trata de una
multa, privación de libertad, limitación de derechos, etc, que no debe
quedar en manos del juzgador.

• La determinación legal de su extensión o monto.- La existencia de


parámetros demasiados amplios resulta incompatible con el Principio de
Legalidad, pues se podría generar espacios donde se produzcan
arbitrariedades. Así mismo los factores a tomarse en cuenta para
determinar racionalmente la sanción aplicable deben estar establecidos
en la ley y no quedar al criterio de los jueces.

• La forma de ejecución de la sanción.- Las sanciones penales


constituyen una privación o restricción de derechos constitucionales, los
que sólo pueden ser limitados en virtud de una ley, pero además la misma
ley debe establecer la forma en la cual se ha de cumplir la sanción, no
debiendo quedar al libre arbitrio de la autoridad administrativa encargada
del cumplimiento dicha sanción.
El principio es recogido en el artículo 189º del Código de los Niños y
Adolescentes que establece que no pueden ser procesados o
sancionados por un acto u omisión que al tiempo de cometerse no
estuvieran calificados en la ley penal (Código Penal y leyes conexas)
como delito, ni sancionados con una medida socioeducativa que no estén
previstas en el Código

 PRINCIPIO DE CONFIDENCIALIDAD Y RESERVA DEL


PROCESO
Indicando que los datos sobre los hechos cometidos por los
adolescentes infractores sometidos a proceso son confidenciales,
debiendo respetarse en todo momento el derecho a la imagen e identidad
del adolescente. En tal sentido, el proceso es reservado.
El artículo 16 de la Convención dice: «1. Ningún niño será objeto de
injerencias arbitraria o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio
o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación.
2. El niño tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias
o ataques». El artículo 10 de la ley 26.061 dispone de modo coincidente:
«Derecho a la vida privada e intimidad familiar. Las niñas, niños y
adolescentes tienen derecho a la vida privada e intimidad de y en la vida
familiar. Estos derechos no pueden ser objeto de injerencias arbitrarias o
ilegales».

 PRINCIPIO DE REHABILITACIÓN:
La Convención en su artículo 3 señala:
1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las
instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las
autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración
primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.
2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección
y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta
los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas
responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas
legislativas y administrativas adecuadas.
3. Los Estados Partes se asegurarán de que las instituciones, servicios y
establecimientos encargados del cuidado o la protección de los niños
cumplan las normas establecidas por las autoridades competentes,
especialmente en materia de seguridad, sanidad, número y competencia
de su personal, así como en relación con la existencia de una supervisión
adecuada.

4. INVESTIGACIÓN Y JUZGAMIENTO:

CODIGO DEL NIÑO Y ADOLECENTE


Art. 222:
“La acción judicial prescribe a los dos años de cometido el acto infractor. Tratándose
de una falta señalada en el Código Penal, prescribe a los seis meses”
Art. 221:
“El plazo mínimo e improrrogable para la conclusión del procedimiento, estando el
adolescente interno, será de cincuenta días, y en calidad de citado, de setenta días”
DETENCION
a. Por mandato judicial Flagrancia (Art. 259 CPP)
b. Sección Especial en la Comisaría.  Ambiente separado al de los adultos.
c. Aviso inmediato al Fiscal de Familia de Turno y ubicación de los padres o
responsables.
d. Lectura de derechos.
e. Reconocimiento médico legal.
f. Diligencias con presencia del Fiscal, abogado defensor y padres.
DENUNCIA PENAL.
ART. 139 CNA: “El Ministerio Público es el titular de la acción y como tal, tiene la carga
de la prueba en los procesos al adolescente infractor”
DILIGENCIA DE ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS
a. Dentro de los 30 días siguientes Audiencia única - Fiscal y Abogado)
b. Se recaban las declaraciones, y se actúan las pruebas admitidas
c. Las pruebas pueden ofrecerse hasta 5 días antes de la diligencia
d. La norma permite actuar las pruebas que surjan en la diligencia (trámite oral)
e. Si el adolescente no se presenta en dos oportunidades, se ordena su conducción
por la PNP
ATRIBUCIONES DEL JUEZ: DICTAMEN FISCAL
1) Terminada la Audiencia los abogados de las partes pueden dar sus
alegatos y el adolescente expone su autodefensa.
2) Objetividad del Ministerio Público durante el proceso
3) Opinión del Fiscal sobre los hechos que considere probados en el juicio,
la calificación legal, la responsabilidad del adolescente y solicite la
aplicación de la medida socioeducativa adecuada.
4) Podrá solicitar la absolución o la declaración de responsabilidad del
adolescente en el hecho
SENTENCIA:
- ABSOLUTORIA:
No esté plenamente probada la participación del adolescente en el acto infractor.

 Los hechos no constituyen una infracción penal


- CONDENATORIO
Tomará en cuenta: La existencia del daño causado, la gravedad de los hechos,
el grado de responsabilidad del adolescente y el informe del Equipo
Multidisciplinario e Informe Social, medida socioeducativa y reparación civil.
 Apelación 3 días,
 la que aplica internación, no suspende la ejecución de la medida.

Medidas Socio Educativas


El Juez tendrá en cuenta la capacidad del adolescente para cumplirlas
NO se aplicará la prestación de trabajos forzados
a) AMONESTACIÓN
Esta medida ha sido ampliamente considerada en diversas legislaciones
juveniles debido a que ha mostrado gran eficacia respecto a infracciones de
poca o mediana gravedad. Según el artículo 158 del Código Responsabilidad
Penal del Adolecente la amonestación consiste en la llamada de atención
que hace el Juez al adolescente exhortándolo a cumplir con las normas de
convivencia social. Dicha exhortación tiene alcance a los padres, tutores o
responsables del adolescente, a quienes se les hace una llamada de
atención comprometiéndoles a que ejerzan mayor control sobre la conducta
del adolescente y advirtiéndoles las consecuencias jurídicas de reiterarse la
infracción. Esta llamada de atención debe ser clara y directa, de manera que
el adolescente infractor y las personas responsables de su conducta
comprendan la ilicitud de los hechos cometidos. En ese sentido, el juez debe
utilizar un lenguaje simple y comprensible para un menor de edad, es decir,
la explicación de las consecuencias jurídicas en un caso de reiteración debe
ser transmitida al adolescente de modo que pueda comprenderla, lo que
implica que no involucre excesivas expresiones científicas o técnicas que
finalmente resulten incomprensibles y que en consecuencia, carecen de
referencias o significados tanto para el adolescente como para los
responsables de vigilar su conducta; por el contrario, todos éstos no deben
salir de la audiencia de lectura de sentencia sin haber entendido cual es el
motivo de la amonestación y las consecuencias jurídicas que se derivan si el
adolescente infractor no se somete a las advertencias que formula el juez y
los resultados que surgirían frente a la comisión de otros hechos más graves
. Como señalamos muchos de los adolescentes infractores provienen de
familias disfuncionales, en la que – en la mayoría de los casos – los padres
han perdido control sobre sus hijos; por tanto, teniendo en cuenta que la
finalidad de esta sanción es una llamada de atención hacia el menor, y lo que
se busca también es el involucramiento de los padres, consideramos
necesario que se apertura en establecimientos en donde se puedan tratar a
menores con problemas de conducta o donde se puedan orientar a padres
de familia que han perdido control sobre sus hijos.

b) LIBERTAD ASISTIDA
Esta medida consiste en otorgar libertad al adolescente sancionado, quien
queda sometido a los programas educativos y recibe orientación con la
asistencia de especialistas y personas con conocimientos o aptitudes en el
tratamiento del adolescente (Art. 159.1 CRPA). Esta medida se ejecuta en
entidades públicas o privadas que desarrollen programas educativos o de
orientación para adolescentes; los cuales son supervisados por el SOA del
lugar. Asimismo, debe informar al Juez sobre el cumplimiento de esta medida
socioeducativa y sobre la evolución del adolescente cada tres meses o
cuando se requiera. Esta medida nos parece adecuada, sin embargo en la
norma no se señalan cuáles serían aquellos programas educativos o de
orientación que se le darían al menor infractor sentenciado con esta medida,
ni en qué entidades públicas o privadas se desarrollaran los mismos; máxime
si hasta la fecha no se ha promulgado el reglamento del CRPA que debe
precisar este tipo de detalles, pese a que ya ha vencido el plazo establecido
para la promulgación del mismo.

c) PRESTACIÓN DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD


Esta medida es una manifestación directa de la justicia restaurativa que poco
a poco se está instaurando en nuestra legislación interna. La norma indica
que consiste en la prestación de servicios a la comunidad relacionado a la
prestación de tareas gratuitas, de interés social en entidades asistenciales,
de salud, educación u otras instituciones similares, ya sean públicas o
privadas, autorizadas para tal fin por la institución a cargo de los centros
juveniles. Las tareas o labores a realizar deben ser acordes a la aptitud del
adolescente sin perjudicar su salud, escolaridad ni trabajo. Es importante que
la norma señale que las labores a realizar se encuentren en relación con el
bien jurídico lesionado, pues de este modo se reforzaría el carácter educativo
de la sanción, ya que a través de dichas actividades el adolescente podría
comprender mejor las consecuencias negativas de la acción ilícita que
cometió.

d) LIBERTAD RESTRINGIDA
Esta es una medida socioeducativa en medio libre, que se ejecutará a través
de la asistencia diaria y obligatoria del adolescente a programas de
intervención diferenciados de enfoque formativo-educativo, que orientan y
controlan sus actividades. Ésta medida se ejecutará en Servicios de
Orientación al Adolescente o en instituciones públicas o privadas con fines
asistenciales o sociales; las mismas que deberán informar sobre la
evaluación, seguimiento y resultados de los programas de intervención
diferenciados cada tres meses al Juez y el Fiscal. Esta figura jurídica, al igual
que la medida del servicio a la comunidad se diferencia porque en este caso
la obligación que se impone al adolescente es acudir a centros de orientación
y/o educativos, esta práctica restaurativa es parcial pues la víctima no
participa de la determinación de la reparación, además el adolescente es
sometido al proceso judicial y cumple esta medida contenida en una
sentencia. Asimismo, hemos podido advertir que en esta medida no se tiene
en cuenta a la víctima, lo cual, es contrario a los lineamientos de la justicia
penal juvenil restaurativa, pues no puede olvidarse que la víctima también es
parte de este procedimiento, y debe verse algún modo en que la misma
pueda ser resarcida en el menoscabo que ha sufrido.

e) INTERNACIÓN
El artículo 162.1 del CRPA establece que es una medida socioeducativa
privativa de libertad de carácter excepcional y se aplica como último recurso,
siempre que se cumpla cualquiera de los siguientes presupuestos:
1. Cuando se trate de hechos tipificados como dolosos y sean sancionados
en el Código Penal o leyes especiales, con pena privativa no menor de seis
años, siempre que haya puesto deliberadamente en grave riesgo la vida o la
integridad físico o psicológica de las personas.
2. Cuando el adolescente haya incumplido injustificada y reiteradamente las
medidas socioeducativas distintas a la de la internación; o
3. La reiteración en la perpetración de otros hechos delictivos, cuya pena sea
mayor de seis años de pena privativa de libertad en Código Penal o leyes
especiales en un lapso que no excede de dos años.

APLICACIÓN DE LA INTERNACIÓN:

Ubicación
Será cumplida en Centros Juveniles exclusivos para adolescentes que serán
ubicados según su:
a. Edad
b. Sexo
c. Gravedad de la infracción, y
d. El informe preliminar del Equipo Multidisciplinario del Centro
Juvenil.

Actividades:
Durante la internación, incluso la preventiva, serán obligatorias las
actividades pedagógicas y las evaluaciones periódicas por el Equipo
Multidisciplinario.

CONCEPTO DE REMISIÓN
Es “Remitir” al adolescente a las instituciones de la comunidad para que
éstas brinden una respuesta a la infracción cometida distinta a la sanción
penal. (PROGRAMAS DE ORIENTACION)
Que permite la separación del adolescente del proceso judicial con el objeto
de eliminar los efectos negativos del proceso por su autoría o participación
en la comisión de un hecho infractor.

OBJETIVOS DE LA REMISIÓN:
a. Evitar los efectos negativos que pueda acarrearle un proceso judicial.
b. Ofrecer la oportunidad al adolescente de cambiar su conducta,
mediante un programa de orientación.
c. Procurar el resarcimiento del daño producido a la victima de la
infracción a la Ley penal.
CLASES DE REMISIÓN:

a. REMISIÓN FISCAL:
1) Finalidad: Se otorga como forma de exclusión del proceso.
2) Es atribución del Fiscal
3) El Fiscal Superior ante una queja de derecho sólo podría confirmar
la remisión o declararlo nulo ordenando que se denuncie el hecho
ilícito.
b. REMISIÓN JUDICIAL:
Se otorga como forma de extinción del proceso.
 Es Atribución del Juez
En segunda instancia la Sala también puede otorgar la remisión.

CARACTERÍSTICAS DE LA REMISIÓN
Es propia de la Justicia Penal Juvenil Al tener como fundamento el Interés
superior del niño
1) Se parte del entendimiento de que el propio proceso penal debe ser
el último recurso
2) El adolescente, quien debe expresar su consentimiento.
3) Tiene un Rol Preventivo

REQUISITOS DE LA REMISIÓN
i. La infracción cometida no debe revestir gravedad
ii. Los antecedentes del adolescente:
iii. El medio familiar del adolescente Compromiso de los padres o
responsables

I. EXÉGESIS

Artículo 183°.- Definición.-


Se considera adolescente infractor a aquél cuya responsabilidad ha sido
determinada como autor o partícipe de un hecho punible
tipificado como delito o falta en la ley penal.
Comentario:
El artículo en comento tiene su antecedente en el art. 196°
del Código derogado, y ha sido modificado en cuanto señala que se
considera adolescente infractor a aquel cuya responsabilidad ha sido
determinada como autor o partícipe de un hecho punible
tipificado como delito o falta en la ley penal. Según
el art. 11 del Código Penal, se consideran delitos y faltas las acciones
u omisiones dolosas o culposas penadas por la ley. El Juez de Familia es
el Director del proceso y le corresponde la
conducción, organización y desarrollo del "debido proceso".
Asimismo, resolverlos procesos penales y tutelares en los que intervengan
menores.

Artículo 184°.- Medidas.-


El niño menor de doce años que infrinja la ley penal será pasible de medidas
de protección previstas en el presente Código.

Comentario:
Señala el presente artículo, cuyo antecedente es el art. 197 del Código
derogado, que se aplicarán Medidas de Protección al niño menor de 12
años que infrinja la ley penal. El art. IX del Título Preliminar del Código Penal
Prescribe que "la pena
tiene función preventiva, protectora y resocializadora. Las medidas de
seguridad persiguen fines de curación, tutela y rehabilitación", éstas 3
últimas consideramos encierran las medidas de protección.
El Código del Menor de Colombia, señala que el Defensor de familia ofrece
protección especial al menor. El Código de Menores del Ecuador, indica que
en ningún caso se podrá privar de libertad a un niño de 12 años.

Artículo 185°.- Detención.-


Ningún adolescente debe ser privado de su libertad sino por mandato
escrito y motivado del Juez, salvo en el caso de flagrante
infracción penal, en el que puede intervenir la autoridad competente.

Comentario:
El artículo en comento cuyo antecedente es el art.198 del Código deroga-
do, ha sido modificado, no incluyéndose al niño como sujeto pasible de ser
privado de su libertad, y considerándose tan sólo al adolescente, quien
podrá ser privado de su libertad en el caso de flagrante infracción penal.
Iguales derechos señalan el Estatuto del Brasil y el Código de Menores del
Ecuador.

Artículo 186°.- Impugnación.-


El adolescente puede impugnar la orden que lo ha privado de su libertad y
ejercer la acción de Hábeas Corpus ante el Juez especializado.

Comentario:
Esta norma tiene su antecedente en el art. 199 del Código derogado.
Al considerarse sólo al adolescente como sujeto pasible de ser privado de su
libertad, se le faculta a impugnar la orden que lo ha privado de tal derecho, y
a ejercer la acción de Hábeas Corpus ante el Juez Especializado.
Cualquier persona en goce de sus derechos puede ejecutarla.

Artículo 187°.- Información.-


La privación de la libertad del adolescente y el lugar donde se encuentre
detenido serán comunicados al Juez, al Fiscal y a sus padres
o responsables, los que serán informados por escrito de las causas o
razones de su detención así como de los derechos que le asisten y de la
identificación de los responsables de su detención. En ningún caso será
privado del derecho de defensa.

Comentario:
Señala la norma, cuyo antecedente es el art. 200 del Código derogado, que
deberán comunicarse al Juez, al Fiscal y a los padres o responsables
del adolescente, la privación de su libertad y el lugar donde se encuentre
detenido, lo que en la práctica no se da, ya que a veces no se traslada al
menor del establecimiento de tutela por falta de movilidad.
Asimismo deberán ser informados de los cargos que se le imputan y de los
derechos que le asisten, no siendo en ningún caso privado de su derecho de
defensa.

Artículo 188°.- Separación.-


Los adolescentes privados de su libertad permanecerán separados de los
adultos detenidos.

Comentario:
Señala el artículo, cuyo antecedente es el art. 201 del Código derogado,
que deberán permanecer apartados de los adultos detenidos, los
adolescentes que han sido privados de su libertad, en salvaguarda de su
integridad física y sicológica.

Artículo 189°.- Principio de Legalidad.-


Ningún adolescente podrá
ser procesado ni sancionado por acto u omisión que al tiempo de cometer-
se no esté previamente calificado en las leyes penales de manera expresa e
inequívoca como infracción punible, ni sancionado con medida socio-
educativa que no esté prevista en este Código.

Comentario:
El artículo precedente tiene su antecedente
en el art. 202 del Código derogado, y señala que el principio de legalidad se
fundamenta en que "no hay pena sin delito", en consecuencia el Juez
no puede condenar o juzgar por una infracción penal inexistente.

Artículo 190°.- Principio de confidencialidad y reserva


del proceso.-
Son confidenciales los datos sobre los hechos cometidos por los
adolescentes infractores sometidos a proceso. En todo momento
debe respetarse el derecho a la imagen e identidad del adolescente.
El procedimiento judicial a los adolescentes infractores es reservado.
Asimismo, la información brindada como esta-dística no debe contravenir el
Principio de Confidencialidad ni el derecho a la privacidad.

Comentario:
El artículo en comento es nuevo, y norma el principio de confidencialidad y
reserva del proceso, considerándose como confidenciales los datos sobre
los hechos cometidos por los adolescentes infractores, respetándose en todo
momento su derecho a la imagen e identidad. Asimismo estipula que
el procedimiento judicial es reservado, y la información brindada como
estadística no debe contravenir este principio.

Artículo 191°.- Rehabilitación.-


El Sistema de Justicia del adolescente infractor se orienta a su
rehabilitación y a encaminarlo a su bienestar. La medida tomada
al respecto no sólo deberá basarse en el examen de la
gravedad del hecho, sino también en las circunstancias personales que lo
rodean.

Comentario:
Señala el artículo en comento, cuyo antecedente es el art. 203 del Código
derogado, que el fin que persigue la medida socio-educativa impuesta al
adolescente infractor, es su bienestar y rehabilitación, debiéndose basar
ésta, no sólo en la gravedad del hecho, sino también los factores exógenos,
endógenos, así como las circunstancias personales que lo rodean.

Artículo 192°.- Garantías.-


En los procesos judiciales que se sigan al adolescente infractor se
respetarán las garantías de la Administración de Justicia consagradas
en la Constitución Política del Perú, la Convención sobre los Derechos
del Niño, el presente Código y las leyes vigentes sobre la materia.

Artículo 200°.- Detención.-


El adolescente sólo podrá ser detenido por mandato judicial o aprehendido
en flagrante infracción, en cuyo caso será conducido a sección especial de
la
Policía Nacional
. Todas las diligencias se realizarán con intervención del Fiscal y de
su defensor.
Comentario:
El artículo en comento tiene su antecedente
en el art. 213 del Código derogado, y señala que sólo será detenido
el adolescente infractor por mandato judicial o aprehendido en evidente
infracción, siendo conducido a la Policía Nacional, en donde deberán estar
presentes en todas las diligencias que se realicen, el Fiscal y
su defensor. Es un derecho. ¿y en el caso del niño ?
El Código del Menor de Colombia en su art. 178, informa que se aplicarán
medidas de protección. El Código de Menores del Ecuador, en los
numerales 167 y 172 dispone la identificación de los captores. Prohíbe el uso
de esposas, cuerda, etc.
Artículo 201°.- Custodia.-
La Policía podrá confiar la custodia del adolescente a sus padres o
responsables cuando los hechos no revistan grave-dad, se
haya verificado su domicilio y sus padres o responsables se comprometan a
conducirlo ante el Fiscal cuando sean notificados.
Comentario:
Señala el artículo en comento, cuyo antecedente es el art. 214 del Código
derogado, que la Policía, si los hechos no revisten gravedad, podrá dejarlo
en custodia de sus padres o responsables, previa verificación del domicilio y
compromiso de ser conducido ante el Fiscal.

Artículo 202°.- Conducción ante el Fiscal.-


Si ha mediado violencia grave amenaza a la persona agraviada en la
comisión de la infracción o no hubieran sido habidos los padres, la Policía
conducirá al adolescente infractor ante el Fiscal en el término de
veinticuatro horas, acompañando el Informe Policial.
Comentario:
El artículo precedente, cuyo antecedente es el art. 215 del Código deroga-
do, señala que el adolescente detenido, de mediar violencia
o grave amenaza en la comisión de la infracción, o no se hubieren ubicado
a los padres, será conducido ante el Fiscal en el término de 24
horas, acompañando la Policía, el informe policial respectivo.
Artículo 203°.- Declaración.-
El Fiscal, en presencia de los padres o responsables, si son habidos, y
del Defensor, procederá a tomar su declaración al
adolescente infractor, así como al agraviado y a los testigos, si fuere
el caso.
Comentario:
Señala el presente artículo, cuyo antecedente es el art. 216 del Código
derogado, que el Fiscal como titular de la acción, hará
una previa investigación: tomará
declaración al adolescente infractor, en presencia de sus padres
o responsables y defensor, así como al o los agraviados y a los
testigos, quienes firmarán la diligencia. Solicitará antecedentes
al Registro del Adolescente Infractor, para evaluar su conducta y
disponer, en su caso, la exclusión del adolescente de la investigación
(remisión) o formular la denuncia.
Artículo 204°.- Atribuciones del Fiscal.-
En mérito a las diligencias señaladas el Fiscal podrá:
a) Solicitar la apertura del proceso
b) Disponer la Remisión; y
c) Ordenar el archivamiento, si considera que el hecho no constituye
infracción.
Comentario:
Señala el presente artículo, cuyo antecedente es
el art. 217 del Código derogado, las medidas que podrá dictar el Fiscal, de
acuerdo con las diligencias realizadas por éste.
Artículo 205°.- Apelación.-
El denunciante o agraviado puede apelar ante el Fiscal Superior de
la Resolución del Fiscal, que dispone la Remisión o el archivamiento,
dentro del término de tres días Si el Fiscal Superior declara fundada la
apelación, ordenará al Fiscal la formulación de la denuncia. No procede
recurso impugnatorio contra la Resolución del Fiscal Superior.
Comentario:
Señala el artículo en comento, cuyo antecedente es el art. 218 del Código
derogado, la facultad que tiene el denunciante o agraviado, de interponer
recurso de apelación contra la Resolución que emita el Fiscal, en que
declare la remisión o archivamiento dentro del término de 3 días, y en caso
éste sea declarado fundado por el Fiscal Superior, se ordenará al Fiscal la
formulación de la denuncia, no procediendo contra ésta resolución recurso
impugnatorio alguno.
Artículo 206°.- Remisión.-
El Fiscal podrá disponer la Remisión, cuan-do se trate de infracción a la
ley penal que no revista gravedad y el adolescente y sus padres o
responsables se comprometan a seguir programas de
orientación supervisados por el MIMDES o las instituciones autorizadas
por éste y, si fuera el caso, procurará el resarcimiento del daño a quien
hubiere sido perjudicado.
Comentario:
El artículo en comento, cuyo antecedente es el art. 219 del Código deroga-
do, señala que el Fiscal podrá disponer la exclusión del adolescente
infractor del proceso judicial, siempre y cuando la infracción no registre
grave-dad, y este y sus padres sigan programas de orientación supervisados
por el MIMDES.
Artículo 207°.- Denuncia.-
La denuncia del Fiscal debe contener un breve resumen de los
hechos, acompañando las pruebas reveladoras de la existencia de la
infracción por parte del adolescente y los fundamentos de derecho.
Asimismo, el Fiscal debe solicitar las diligencias que deban actuar-se.
Comentario:
El presente artículo, cuyo antecedente es el art. 220 del Código derogado,
señala que la denuncia que formule el Fiscal debe contener un breve
resumen de los hechos, y se acompañarán las pruebas que acrediten la
existencia de la infracción cometida por el adolescente y los fundamentos de
derecho, debiendo también solicitar las diligencias que deben actuarse.
Artículo 208°.- Resolución.-
El Juez, en mérito a la denuncia, expedirla resolución motivada
declarando promovida la acción y dispondrá se tome la
declaración del adolescente en presencia de su abogado y del Fis-
cal determinando su condición procesal, que puede ser: la entrega a sus
padres o responsables o el internamiento preventivo. En este último caso, la
orden será comunicada a la Sala Superior.
Comentario:
Señala este artículo, cuyo antecedente es el art. 221 del Código derogado,
que el Juez, mediante resolución motivada declarará promovida la acción.
Tomará la declaración al adolescente y resolverá su situación jurídica.
Deben estar presentes el Fiscal y el Abogado. Puede ordenar la entrega del
menor a sus padres o el internamiento en lugar distinto al de los adultos,
orden que debe ser comunicada al Fiscal Superior.
Artículo 209°.- Internamiento preventivo.- El internamiento
preventivo,
debidamente motivado, sólo puede decretarse cuando existan:
a) Suficientes elementos probatorios que vinculen al adolescente como autor
o partícipe de la comisión del acto infractor;
b) Riesgo razonable de que el adolescente eludirá el proceso; y
c) Temor fundado de destrucción u obstaculización de pruebas.
Comentario:
Este artículo en comento no tiene antecedente en el Código derogado, pues
ha sido insertado en este Código, y señala los casos en los cuales, se
decretará el internamiento preventivo del adolescente infractor, el mismo
que debe ser debidamente motivado.
Artículo 210°.- Apelación al mandato de internamiento
preventivo.- Contra el mandato de internamiento preventivo procede el
recurso de apelación. Este es concedido en un solo efecto, formándose el
cuaderno correspondiente, el que debe ser elevado por el Juez dentro de las
veinticuatro horas de presentada la impugnación, bajo responsabilidad. La
Sala se pronunciará en el mismo término, sin necesidad de visita Fiscal.
Comentario:
El artículo precedente, al igual que el anterior, no tiene antecedente en el
Código derogado, pues ha sido insertado en este Código, y señala que es
procedente el recurso de apelación contra la resolución que ordena el
internamiento preventivo del adolescente infractor, el mismo que es
concedido en un solo efecto, formándose el cuaderno respectivo, y
debiendo ser elevado por el Juez dentro de 24 horas de presentado
el mismo. La Sala deberá pronunciarse en el mismo término, sin
necesidad de Vista Fiscal.
Artículo 211°.- Internación.-
La internación preventiva se cumplirá en el Centro de Observación y
Diagnóstico del Poder Judicial, donde un Equipo Multidisciplinario evaluará
la situación del adolescente. El Estado garantiza la
seguridad del adolescente infractor internado en sus establecimientos.
Artículo 212°.- Diligencia.-
La resolución que declara promovida la acción señalará día y hora para
la diligencia única de esclarecimiento delos hechos, la que se realizará
dentro del término de treinta días, con presencia del Fiscal y el abogado.
En ella se tomará la declaración del agravia-do, se actuarán las pruebas
admitidas y las que surjan en la diligencia, el alegato del abogado de la parte
agraviada, el alegato del abogado defensor y su autodefensa. Las pruebas
se ofrecerán hasta cinco días hábiles antes de la diligencia.
Artículo 213°.- Segunda fecha.-
Si el adolescente, luego de haber sido debidamente notificado,
no comparece a la diligencia sin justificación, el Juez establece nueva
fecha dentro del término de cinco días. De no concurrir por segunda
vez, el Juez ordenará la conducción del adolescente por la Policía Nacional.
Artículo 214°.- Resolución.-
Realizada la diligencia, el Juez remitirá al Fiscal por el término de dos días
los autos para que emita opinión en la que exponga los hechos
que considere probados en el juicio,
la calificaciónlegal, la responsabilidad del adolescente y solicite la aplicació
n de la medi-da socio-educativa necesaria para
su reintegración social. Emitida ésta, el Juez en igual término expedirá
sentencia.
Artículo 215°.- Fundamentos.-
El Juez al emitir sentencia tendrá en cuenta:
a) La existencia del daño causado;
b) La gravedad de los hechos;
c) El grado de responsabilidad del adolescente; y
d) El Informe del Equipo Multidisciplinario y el Informe Social.

Artículo 216°.- Contenido.-


La Sentencia establecerá:
a) La exposición de los hechos;
b) Los fundamentos de derecho que considere adecuados a la
calificación del acto infractor;
c) La medida socio-educativa que se imponga; y
d) La reparación civil.
Comentario:
El artículo en comento cuyo antecedente es el art. 227 del Código deroga-
do, se refiere a los puntos que debe contener la sentencia, agregándose un
inciso el d) que señala que en ésta también se establecerá la reparación civil
que se deberá pagar por el daño causado.
Artículo 217°.- Medidas.-
El Juez podrá aplicar las medidas socio-educativas siguientes:
a) Amonestación;
b) Prestación de servicios a la comunidad;
c) Libertad asistida;
d) Libertad restringida; y
e) Internación en establecimiento para tratamiento.
Comentario:
El artículo en comento tiene su antecedente
en el art. 228 del Código derogado, y establece las medidas socio-
educativas que aplicará el Juez, modificándose el mismo al haberse
cambiado el inc. e) que señalaba el régimen de semi libertad por
el de Libertad restringida.

Artículo 218°.- Absolución.-


El Juez dictará sentencia absolutoria cuando:
a) No esté plenamente probada la participación del adolescente en el acto
infractor; y
b) Los hechos no constituyan una infracción a la ley penal si el adolescente
estuviera interno, ordenará su libertad inmediata y será entregado a sus
padres o responsables o, a falta de estos, a una Institución de Defensa.

Comentario:
Tiene su antecedente en el art. 229 del Código derogado, y señala los casos
en los cuales el Juez deberá dictar la sentencia absolutoria,
resultando un atentado contra los derechos
del adolescente, el hecho de detener lo cuando el acto cometido por éste no
constituya una infracción a la ley penal.
El inc. “b” debe ser suprimido por absurdo ya que la PNP, el Fiscal y el Juez,
sólo pueden “informar”, “promover” e “instruir” en el campo penal si se
reúnen los requisitos siguientes:1)El hecho constituya delito o falta.2)Que no
haya prescrito.3)Este individualizado el presunto autor. La
redacción del inc. b) en un operador del derecho no preparado elemen-
talmente puede acarrearle responsabilidad penal y civil.
Artículo 219°.- Apelación.-
La sentencia será notificada al adolescente, a sus padres
o responsables, al abogado, a la parte agraviada y al Fiscal, quienes
pueden apelar en el término de tres días, salvo que se imponga al
adolescente la medida socio-educativa de internación, la cual le será leída.
En ningún caso, la Sentencia apelada podrá ser reformada en
per- juicio del apelante. La parte agraviada sólo podrá apelar la reparación
civil o la absolución.
Admitido el recurso de apelación, el Juez elevará los autos dentro de
veinticuatro horas contadas desde la concesión del recurso. La apelación no
suspende la ejecución de la medida decretada.
Comentario:
El artículo en comento tiene su antecedente
en el art. 230 del Código derogado, y ha sido modificado en cuanto
establece que la sentencia le será leída al adolescente infractor, cuando en
ella se aplique la medida socio-educativa de internamiento. Asimismo señala
que en ningún caso la sentencia apelada podrá
ser reformada, pudiendo tan sólo la parte agraviada apelar
la reparación civil o la absolución.

Artículo 220°.- Remisión al Fiscal Superior.-


Dentro de las veinticuatro horas de recibido el expediente, éste será
remitido a la Fiscalía Superior para que su titular emita Dictamen
en el término de cuarenta y ocho horas. Devueltos los autos, se señalará
día y hora para la vista de la causa dentro del término de cinco días. La
sentencia se expedirá dentro de los dos días siguientes.
Notificada la fecha de la vista, el abogado que desee informar lo solicitará
por escrito, teniéndose por aceptada por el sólo hecho de su
presentación. No se admite aplazamiento. La audiencia es reservada.

Artículo 221°.- Plazo.-


El plazo mínimo e improrrogable para la conclusión del procedimiento,
estando el adolescente interno, será de cincuenta días y, en calidad de
citado, de setenta días.

Artículo 222°.- Prescripción.-


La Acción judicial prescribe a los dos años de cometido el acto infractor.
Tratándose de una falta señalada en el Código Penal prescribe a los seis
meses. El plazo de prescripción de la medida socio-educativa es de dos
años, contados desde el día en que la sentencia quedó firme. El adolescente
contumaz o ausente estará sujeto a las normas contenidas en el
ordenamiento procesal penal.
Comentario:
El artículo en comento cuyo antecedente es el art. 233 del Código deroga-
do, establece el plazo de prescripción de la acción judicial y de la medida
socioeducativa en 2 años, modificándose el anterior al establecer también
el plazo de prescripción en el caso de las faltas contenidas en el Código
Penal y de la medida socio-educativa, fijándola
en 6 meses. Asimismo establece que el adolescente contumaz o ausente se
sujetará a las normas con-tenidas en nuestro ordenamiento procesal penal.
Artículo 223°.- Concepto.-
La Remisión consiste en la separación del adolescente infractor
del proceso judicial, con el objeto de eliminar los efectos negativos de dicho
proceso
Comentario:
Señala el artículo precedente cuyo antecedente es el art. 234 del Código
derogado, la definición de la remisión, facultad propia del Fiscal, Juez y
dela Sala de Familia.
Artículo 224°.- Aceptación.-
La aceptación de la Remisión no implica el reconocimiento de
la infracción que se le atribuye ni genera antecedentes.
Comentario:
Tiene su antecedente en el art. 235 del Código derogado.
Artículo 225°.- Requisitos.-
Al concederse la Remisión se deberá tener-se presente que la infracción
no revista gravedad, así como los antecedentes del adolescente y su
medio familiar.
Comentario:
Tiene su antecedente en el art. 236 del Código derogado. Confirma que
el Registro del Adolescente Infractor genera antecedentes, desvirtuando
el que “no genera antecedentes”.
Artículo 226°.- Orientación del adolescente que obtiene la
Remisión.-
Al adolescente que es separado del proceso por la Remisión, se le aplicará
la medida socio-educativa que corresponda, con excepción de la
internación.
Artículo 227°.- Consentimiento.-
Las actividades que realice el adolescente como consecuencia de la
Remisión del proceso deberán contar con su consentimiento, el de sus
padres o responsables y deberán estar de acuerdo con su edad, su
desarrollo y sus potencialidades.
Artículo 228°.- Concesión de la Remisión por el Fiscal, el Juez y
la Sala.-
Antes de iniciarse el procedimiento judicial, el Fiscal podrá conceder la
Remisión como forma de exclusión del proceso. Iniciado el procedimiento y
en cualquier etapa, el Juez o la Sala podrán conceder la
remisión, importando en este caso la extinción del proceso.

Comentario:
La remisión de un caso está sujeta al consentimiento del menor, y no implica
el reconocimiento por parte de éste de la infracción que se le acusa.