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eB Dirigida por Hernan Diaz Gerrard Winstanley LA LEY DE LA LIBERTAD Introduccién, traduecién y notas: Julién Verardi Gerrard Winstanley to como la de aquel para quien debs trabajar, y sino puedo sustentarme mediante estos trabajos y no puedo més que ta ‘mar lo que necesito, como Cristo mandé le-trajeran un bang cuando lo nocesité, no hay duda de que él sélo podré colgarme por ladrén si se basa en las viejas leyes del rey Pero escucha, oh espiritu justo de la entera ereacién,y juz ka quién es el ladrén: zaquel que toma de mf la libertad comin de la tierra, a la que yo tengo derecho por nacimiiento y la que he ayudado a recuperar de las manos del rey opresor con m, bolsa y con mi vida, 0 yo, que tomo la tierra comin para sem. brarla y as lograr un sustento libre, intentando vivir como uy miembro libre del commonwealth, con justicia y paz? Eso soldado no es ni amigo de la eroacién ni de un determi- ‘nado commonwealth, sino un enamorado de sf mismo y un hi pécrita, porque no lucha para liberar la tierra de la servidum: bre del opresor, como pretende seggin sus compromisos, sing ara quitar ese poder de la mano de unos y colocarlo en las propias. Y esto es igual al comportamiento de las bestias, que luchan por el dominio y lo mantienen sin aliviar al pobre, im. oniéndose y reinando por sobre él. Estas son soldados mond uicos, no soldados del commonwealth; tales soldados son ase- sinos y su guerra es ilegitima, 1Los soldados de verdadero espiritu table ayudarén al po- bre, liberarén a los oprimidos y se regocijardn de ver al commonwealth florecer en libertad al igual que sus propios jar- dines. No existe esta nobleza verdadera en cl ejéreito monér- quico, porque todos ellos estén enamorados de s{ mismos; la bestia es una zarza, y lo peor de ellos una espina clavada, Ha blad vosotros, profetas de la antigiiedad, si esto no es verdad Un ejército mondrquico levanta montaias y crea valles, esto, es, eleva a los tiranos y aplasta a los oprimidos en los senderos estériles de la miseria. Pero un ejército del commonwealth es como Juan el Bautista, que nivela las montarias con los valles, dorribando al tirano y elevando al oprimido, y ast abre el ami no para que el espiritu de la paz y la libertad llegue a gobernar ya heredar la Tierra, Y por lo que ha sido dicho, un ejército puede ver eudndo hace el bien y eusindo hace dato, 200 La ley de libertad CaptruLo V LA EDUCACION DB LA HUMANIDAD EN ESCUELAS ¥ OFICIOS La bumanidad, en los dfas de su juventud, es como un joven potrillo, tonto y displicente, hasta que cree mediante la educa- tin, que al haber sido descuidada o al haberse desarrollado sin sabiduria ha sido y es la causa de grandes divisiones y proble mas en ol mundo. La ley del commonwealth requiere no blo que un padre sino que todos los supervisores y oficiales hagan su ‘trabajo educando a sus hijos en buenas maneras, observando que avancen en uno u otro oficio, sin tolerar que ninguin nifio viva ocioso y en el placor de la juventud todos sus dias, como ‘muchos lo han hecho hasta ahora, y para que erezean, por el contrario, como hombres y no como bestias, y de esta forma el commonwealth serd sembrado con hombres experimentados, sabios y laboriosos, y no con holgazanes estuipidos. El hombre puede ser considerado segiin cuatro etapas: su infancia, juventud, madurez y ancianidad, Su infancia y su juventud pueden considerarse desde su nacimiento hasta la edad de cuarenta afios; en este periodo, luego de que es des- tetado por su madre, que serd su nodriza si no hay defectos en Janaturaleza, sus padres le ensegiaran cémo comportarse frente ‘sotros hombres de forma eivilizada y humilde, Luego lo envia- +n al cologio a aprender a leer las leyes del commonwealth, para que maduren sus destrezas ya desde su infaneia, avan- zando en su instruceién hasta que se familiarice con todas las artes y lenguas, [La razén de esto es triple: primero, para que se familiari- ‘en con el conocimiento de los asuntos del mundo, de modo que mediante este tradicional conocimiento puedan estar mejor preparados para gobernarse a sf mismos como hombres racio- nales, Segundo, al familiarizarse con la naturaleza del gobier- no podran apoyarlo y convertirse asf en buenos hombres del commonwealth, Tercero, si se presentase para Inglaterra la ocasién de enviar embajadores a cualquier otro territorio ten-