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Capítulo 1

Contextualización del fútbol sala

Víctor cuadrado Peñafiel Pedro Jiménez reyes

fútbol sala Víctor cuadrado Peñafiel Pedro Jiménez reyes Análisis de los deportes de equipo Los deportes

Análisis de los deportes de equipo

Los deportes de equipo tienen que ser definidos a partir de sus características esen- ciales que recojan las complejas relaciones de interacción entre los jugadores de un mismo equipo (relaciones de cooperación) y los del equipo contrario (relacio- nes de oposición).

Los resultados en la competición son el producto de un complejo sistema de rela- ciones que se establece entre los factores de rendimiento, sobre los que se inter- viene para optimizar el proceso.

Históricamente, los deportes de equipo eran considerados similares a los depor-

tes individuales, salvo porque estos últimos poseían un componente táctico colec- tivo, de ahí que, a efectos de entrenamiento, eran tratados de manera idéntica

a los deportes individuales. Para el desarrollo de la condición física se buscaban modelos de entrenamiento o combinaciones de ellos, extraídos de los deportes individuales.

Sin embargo, la llegada de las nuevas corrientes de análisis de la actividad humana desarrolladas en las décadas de 1970 y 1980, entre las que podemos incluir desde

el «análisis del acto táctico» de Mahlo (1974), hasta las clasificaciones más recien-

tes de habilidades motrices, marcan un punto de inflexión importante en el ámbito

de la educación física y el deporte, especialmente en los deportes colectivos.

A continuación, se presenta un esquema de la definición de los deportes colectivos

aportada por diferentes autores en décadas pasadas:

Según el grado de regulación:

De regulación externa: el medio influye en el sujeto que realizaba la habi- lidad (Singer, 1980).

Abiertas: exigencia de operaciones cognitivas ante la incertidumbre de lo que pase en el exterior (Pouiton, 1957, y Knapp, 1981).

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

Según la complejidad:

Movimientos complejos: tiro en suspensión, etc.

Familia de habilidades: balonmano, etc. (Cratty, 1982).

Según el grado de dificultad:

Grado 3: sujeto y medio en movimiento (Fitts y Posner, 1968).

Según las posibilidades de retroalimentación:

Continuas: feedback mientras se está actuando.

Según el tipo de demanda:

Perceptivas: demanda perceptivo-cognoscitiva elevada (Knapp, 1981).

Por tanto, en los deportes colectivos en general, y en el fútbol sala en particular, se dan fundamentalmente habilidades complejas y de regulación externa o abierta, con un alto componente perceptivo-cognoscitivo y con posibilidades de retroali- mentación continua.

En la actualidad, cabe destacar varios modelos para el análisis de los deportes colectivos: analítico, ergogénico, estructural, funcional, praxiológico y basado en el rendimiento en competición. Los analizamos a continuación con más detalle.

Modelo analítico

Es el relacionado con el estudio de los componentes básicos del deporte, enten- diendo como tales aquellos aspectos a entrenar en este tipo de deportes.

Este modelo tuvo gran difusión en las décadas de 1970 y 1980, principalmente en los países del Este de Europa. Entre los autores más representativos del mismo des- tacan Platonov (1984), que habla de «preparación física, técnica, táctica y mental», o Matveev (1983), que distingue «la educación de las cualidades morales y volitivas (preparación psíquica especial), la preparación intelectual, técnica y táctica, edu- cación de las aptitudes de coordinación y la preparación física» (figura 1‑1).

DEPoRtEs ColECtIVos aspectos físicos técnica táctica individual aspectos psicológicos • Fuerza • aspectos
DEPoRtEs
ColECtIVos
aspectos físicos
técnica
táctica individual
aspectos psicológicos
• Fuerza
• aspectos
• táctica individual
y sociales
• resistencia
coordinativos
• Procedimientos
Estrategia
• motivación
• Velocidad
• tácticos
modelos de
• atención
• etc.
ejecución
• Sistemas de juego
• colaboración

Figura 1-1 Representación gráfica del modelo analítico.

Adaptada de Álvaro-Alcalde et al., 2005.

Capítulo 2

El proceso de entrenamiento. Consideraciones teórico‑prácticas

bruno García Formoso

Contextualización del

fútbol sala

Dentro del contexto deportivo, el fútbol sala es un deporte colectivo y de adversa- rio, que basa la eficacia de los jugadores que lo practican en su capacidad de adap- tación a un entorno permanentemente cambiante.

Un partido de fútbol sala presenta más de 70 ciclos de juego en los que los juga- dores asumen los roles de defensor y atacante continuamente. A las necesidades evidentes de orden físico, debemos añadir las necesidades tácticas o cognoscitivas que surgen de la necesidad de interactuar constantemente con ese entorno evolutivo, siendo esta capacidad, por encima de la física, la que va a determinar el éxito del jugador y del equipo en una competición.

El fútbol sala como juego deportivo colectivo

Según Bruno García (1999), el fútbol sala es un «deporte colectivo o sociomotriz de cooperación/oposición desarrollado en un espacio estandarizado (40 × 20 m), sin incertidumbre, de utilización común para los diez jugadores (cinco de cada equipo), los cuales intervienen simultáneamente sobre un móvil (balón) con el objetivo de introducirlo en la portería contraria y evitar que lo introduzcan en la propia, utili- zando para ello diferentes medios (técnico-tácticos individuales y colectivos) per- mitidos por el reglamento».

Misión de los entrenadores

Un entrenador de fútbol sala tiene dos objetivos fundamentales:

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

2. Desarrollar un modelo de entrenamiento que cubra esas necesidades para conferir a los jugadores suficiente formación y entrenamiento para acceder a sus más altos y óptimos niveles de prestación durante las competiciones.

El modelo de juego

El modelo de juego es el conjunto de sistemas de juego y de necesidades específicas

de preparación física y psicológica que vamos a necesitar para llevar a la práctica

la idea de juego que hemos diseñado al definir la finalidad del equipo.

Es específico para la finalidad de ese equipo, para los objetivos que hayamos defi- nido y para las características de los jugadores que tengamos.

El modelo de juego lo diseñaremos en función de si estamos en un equipo de for- mación o en un equipo de rendimiento.

Lo que los jugadores deben aprender en formación vendrá dado por su edad y/o su nivel anterior de juego. La competición debería tener poco a ver en la selección de lo que tienen que aprender.

Características del juego

A continuación presentamos una serie se esquemas que sintetizan las característi-

cas del juego (figuras 2‑1 a 2‑3).

transición defensiva DeFenSa tRaNsICIÓN ataQue transición ofensiva
transición defensiva
DeFenSa
tRaNsICIÓN
ataQue
transición ofensiva

Se ataca contra una defensa que está organizada

ataQue PoSicional transición transición ofensiva defensiva DeFenSa PoSicional
ataQue
PoSicional
transición
transición
ofensiva
defensiva
DeFenSa
PoSicional
transición ofensiva defensiva DeFenSa PoSicional momento en el que se recupera la posesión del balón y
transición ofensiva defensiva DeFenSa PoSicional momento en el que se recupera la posesión del balón y

momento en el que se recupera la posesión del balón y se trata de atacar antes de que se posicione el rival

acción e intención

defensiva cuando nuestro equipo pierde la posesión

del balón

cuando todos los defensores están organizados y posicionados

Figura 2-1 Concepto de transición de juego.

Figura 2-2 Ejemplo de ciclo de juego.

CaPítulo 2 el ProceSo De entrenamiento. conSiDeracioneS teórico‑PrÁcticaS

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Fases de la defensa Principios generales de la acción del juego en fútbol sala transición
Fases de la defensa
Principios generales de la acción
del juego en fútbol sala
transición defensiva
DeFenSa
ataQue
transición ofensiva
3. organización
defensiva
objetivos
objetivos
1. r
ecuperar posición
1. conseguir gol
4. Defensa posicional
2. evitar progresión balón
2. Posesión balón
3. evitar gol
3. Progresión balón

Figura 2-3 Estructura táctica de un equipo.

Fases del ataque

4. ataque posicional

de un equipo. Fases del ataque 4. ataque posicional Situaciones especiales Son situaciones tácticas o

Situaciones especiales

Son situaciones tácticas o estratégicas que pueden surgir como consecuencia de los diferentes saques que el reglamento prevé, y de aquellas circunstancias de infe- rioridad o superioridad numérica que pueden darse en momentos muy puntuales el juego (tabla 2‑1).

Tabla 2-1 Situaciones especiales

Procesos

Momentos

Fases

Estado

situaciones

   

1. Apertura

Primera acción con intención de atacar

 
   

1

× P 2 × 1

Superioridad numérica

3

× 2 4 × 3

Transición

2. Contraataque

2

× P 3 × 1

ofensiva

 

1

× 1 2 × 2

ofensivo

Igualdad numérica

3 × 3

 

Defensa no organizada

 

3. Ataque rápido

con los 4 defensores por detrás del balón

 

4 × 4

Ataque

4. Ataque posicional

   

posicional

 

Transición

1. Balance y temporización

Inferioridad numérica

 

Defensivo

defensiva

2. Repliegue

Igualdad numérica

 

Defensa

3. Organización defensiva

   

posicional

4. Defensa posicional

   

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

La intensidad y concentración de acuerdo con el modelo de juego es uno de los medios más eficaces para adquirir una fuerte relación entre la mente y el hábito.

La importancia del concepto de forma deportiva colectiva está ligada al jugar bien de acuerdo con el modelo de juego adoptado.

Características de las actividades de enseñanza

Deben ser abiertas.

Han de fomentar el componente perceptivo y la toma de decisiones.

No tenemos que enseñar a hacer ejercicios sino que hemos de provocar que aprendan a jugar al fútbol sala. Por eso es contraproducente utilizar baterías de ejercicios, o tomar los que hemos visto de otros, sin adap- tarlos a nuestro equipo, las condiciones individuales, nuestro modelo de juego, etc.

Las tareas deben ir aumentando de complejidad a medida que los jugado- res vayan asimilando y dominando los principios de juego, para aumen- tar así su nivel de preparación.

No se debe desconectar las fases del juego.

Hay que evitar parar los ejercicios con mucha frecuencia; si se cometen muchos errores hay que volver a ejercicios de asimilación (un nivel de aproximación más general).

El descubrimiento guiado y la resolución de problemas deben ser los estilos de enseñanza más utilizados.

Ejemplo de sesiones

Nivel de aproximación dirigido (figura 2‑11)

O bjetivo: trabajar las superioridades 2 × 1 + P.

Descripción: 2 × 1 en cada medio campo; saca siempre el portero del equipo que tiene la posesión del balón. No hay bandas ni córners. Cambios por número de ataques, por éxito-fracaso, etc.

Variantes:

– Limitar el número de toques.

– Limitar el tiempo para finalizar.

Jugadores: 12 + 2-3 porteros.

Material: balones, petos.

CaPítulo 2 el ProceSo De entrenamiento. conSiDeracioneS teórico‑PrÁcticaS

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entrenamiento. conSiDeracioneS teórico‑PrÁcticaS 33 Figura 2-11 • Sesión de nivel de aproximación

Figura 2-11 Sesión de nivel de aproximación dirigido.

Nivel de aproximación general‑dirigido (figura 2‑12)

Objetivo: trabajar las superioridades e igualdades 2 × 1 y 2 × 2 + P

Descripción: Dos filas en medio campo; trabajo por parejas, saque del por- tero y uno de la pareja defensora tiene que tocar una referencia en 20 m para poder replegar; la pareja atacante intenta hacer el gol.

poder replegar; la pareja atacante intenta hacer el gol. Figura 2-12 • Sesión de nivel de

Figura 2-12 Sesión de nivel de aproximación general‑dirigido.

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

38 Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento Figura 2-18 • Microciclo tipo con una

Figura 2-18 Microciclo tipo con una competición en sábado.

Capítulo 3

Aplicación de las nuevas tecnologías

Pedro Jiménez reyes Fernando Pareja blanco

Introducción

En la actualidad, la consecución del éxito deportivo se ha convertido en una ardua tarea para deportistas y entrenadores. El proceso de entrenamiento requiere un mayor control y análisis, tanto de la carga como de los efectos de la misma y, por ello, se necesita un mayor ajuste de la carga de trabajo para la optimización del rendimiento deportivo.

El entrenamiento deportivo está condicionado por la continua mejora de las mar-

cas obtenidas por los deportistas, que están cada vez más ajustadas entre ellos,

de modo que los resultados, las victorias y las medallas se definen por diferen- cias mínimas.

Por tanto, el entrenamiento deportivo de alto nivel constituye, en la actualidad, una tarea complicada que exige unos niveles de sofisticación técnica, científica y tecnológica cada vez mayores y, por consiguiente, una formación del entrenador acorde con estas demandas.

Esta es la razón por la que, en los últimos años, la aplicación de la metodología científica para mejorar el rendimiento del deportista ha recibido gran atención.

A su vez, debido al gran número de factores que influyen en el rendimiento, tanto

del esprín (Radford, 1990) como de la fuerza (Cronin y Sleivert, 2005), y al desco- nocimiento de cuál es el método óptimo de entrenamiento de la fuerza o velocidad (Cronin y Sleivert, 2005; Fowler et al., 1995; Holcomb et al., 1998), se hace nece- sario optimizar el conocimiento acerca de la preparación del deportista y el efecto del entrenamiento sobre el rendimiento.

Por tanto, si el objetivo del entrenamiento para cualquier futbolista o entrenador es la mejora del rendimiento, para ello necesitará poner en práctica los medios y recursos más avanzados, aplicar las cargas adecuadas y conocer de manera cada vez más precisa los efectos del entrenamiento.

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

44 Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento Instrumentos de medida En este apartado describiremos

Instrumentos de medida

En este apartado describiremos aquellos dispositivos que se consideran de gran utilidad para la valoración y control del entrenamiento de los futbolistas, mediante el registro de diversos parámetros de rendimiento, tanto individuales como colec- tivos, para realizar posteriormente una reflexión sobre su aplicación real en el tra- bajo diario. Para ello se presentan, por un lado, dispositivos de registro de valores mecánicos y fisiológicos y, por otro, diferentes aplicaciones de software que permi- ten el análisis de los partidos, aportando información de multitud de aspectos téc- nico-tácticos y mecánicos en algún caso, y que pueden resultar determinantes para el rendimiento individual y colectivo en fútbol sala. Algunos de los parámetros de rendimiento individual serán desarrollados y ejemplificados con propuestas de tra- bajo en capítulos posteriores.

Plataforma dinamométrica

Según González-Badillo (2005), la plataforma dinamométrica está formada por cuatro células piezoeléctricas conectadas entre sí, que detectan la fuerza o pre- sión ejercida sobre ellas en función de la deformación producida en las mismas. La amplitud de la señal que emiten es proporcional a la fuerza que ha producido la deformación. La señal de salida de este módulo se envía a una tarjeta A/D (ana- lógico digital). La señal que se envía a la tarjeta capturadora se transforma en una señal digital que «entiende» el ordenador. Lo que realmente tenemos en el ordena- dor en el primer momento, es una lista de números (valores de tensión) espacia- dos en una distancia temporal fija, que depende de la frecuencia de muestreo, que en este caso fue de 1000 datos por segundo. Como sabemos la correspondencia entre tensión (voltios) y fuerza (lo que produce la deformación), realmente dispo- nemos de una tabla bidimensional de fuerza frente a tiempo.

La plataforma proporciona datos sobre fuerza isométrica máxima y fuerza diná- mica ante cualquier carga, y sobre la producción de fuerza en la unidad de tiempo en cualquier momento de la curva fuerza-tiempo, o entre dos puntos selecciona- dos. También actúa como una plataforma de contactos, por lo que podemos medir el tiempo de vuelo del sujeto en el salto.

El salto se divide en cuatro fases (González-Badillo, 2005):

Fase 1: desde el inicio del salto hasta la velocidad máxima en la fase excén- trica. En este momento es cuando el sujeto comienza a «frenar» la flexión y la fuerza aplicada es igual a la que corresponde al propio peso corpo- ral, ya que la aceleración del centro de masa ha de ser cero.

Fase 2: desde el final de la fase anterior hasta el final de la fase excéntrica. En este momento, la velocidad es cero y la fuerza está muy próxima a la máxima o es la máxima de todo el movimiento.

CaPítulo 3 aPlicación De laS nueVaS tecnoloGÍaS

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Final de la fase excéntrica Velocidad espacio Fuerza
Final de la fase excéntrica
Velocidad
espacio
Fuerza

Figura 3-1 Representación gráfica de las variables de un salto vertical sin cargas adicionales. La altura del salto por tiempo de vuelo es de 47 cm.

Adaptada de González-Badillo, 2005.

Fase 3: desde el final de la fase anterior hasta la velocidad máxima de la fase concéntrica.

Fase 4: desde el final de la fase anterior hasta el despegue.

La medición del salto vertical con la plataforma nos permite analizar todas las fases fundamentales del mismo. En la figura 3‑1 podemos ver un ejemplo de la evolución de las distintas variables dinámicas y cinemáticas generadas en un salto vertical (González-Badillo, 2005). En la figura 3‑2 A y B podemos observar la ejecución téc- nica durante los tests del salto CMJ C y de la sentadilla, respectivamente.

a
a
b
b

Figura 3-2 Ejecución de un salto vertical sobre la plataforma dinamométrica o plataforma de fuerza. Tests del salto CMJ C (a) y de la sentadilla (B).

Isonet 500, Versión 2.0. JLML, España.

Capítulo 4

Entrenamiento de las diferentes cualidades y sus manifestaciones. Ejemplos de sesiones

Pedro Jiménez reyes Víctor cuadrado Peñafiel

de sesiones Pedro Jiménez reyes Víctor cuadrado Peñafiel Cualidades determinantes para el rendimiento En este

Cualidades determinantes para el rendimiento

En este capítulo vamos a desglosar las diferentes cualidades a desarrollar, partiendo del análisis previo de los esfuerzos realizados en un partido de fútbol sala, llevado

a cabo en el capítulo 1.

Cabe destacar que la orientación de este capítulo es hacia el mayor conocimiento de aquellas manifestaciones de las diferentes cualidades que realmente optimizan el rendimiento en competición, y no al desarrollo, a nivel teórico, de todas y cada una de ellas.

El planteamiento será, en un primer momento, algo más científico por dos moti- vos principales: la fundamentación está basada en la documentación existente

y también en aquellos autores expertos en la materia. Se posibilita así un cono-

cimiento más profundo que permita a los técnicos una verdadera aplicación de los principios del entrenamiento (individualización, progresión, supercompensación), que nunca deben ser obviados, y mucho menos en deportes de equipo donde el rendimiento debe ser optimizado, en la medida de lo posible, en un grupo de personas «diferentes».

Todas estas circunstancias hacen que cobre especial importancia lo explicado en el capítulo 3, puesto que la aplicación de las tecnologías al entrenamiento del fútbol sala nos permite una aplicación real de los principios del entrenamiento.

Por tanto, en base al conocimiento de los requerimientos de un partido de fútbol sala (esprines repetidos de duraciones medias de 15 s y permanencia del 83% del tiempo de juego a una frecuencia cardíaca en torno al 90% de la frecuencia car- díaca máxima [FC máx]), podemos concretar que para optimizar el rendimiento del jugador, las cualidades a trabajar son la fuerza y la resistencia.

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

Fuerza

En lo referente a esta cualidad, cabe destacar que tenemos que centrarnos en aque- lla fuerza utilizada en el deporte, que el jugador emplea durante la competición,

la fuerza aplicada. Esta fuerza es el resultado de la acción muscular sobre las resis-

tencias externas, que pueden ser el propio peso corporal o cualquier otra resisten- cia o artefacto ajeno al sujeto (González-Badillo, 2004). Como se desprende de los análisis de los partidos realizados por diferentes autores (citados en el capítulo 1), tenemos que el jugador está realizando acciones muy rápidas constantemente, por lo que tiene poco tiempo para aplicar fuerza y, por tanto, esta tiene que ser apli- cada lo más rápido posible y, a medida que aumente el rendimiento de este juga- dor, estos dos aspectos se incrementarán, es decir, cada vez dispondrá de menos tiempo para aplicar fuerza puesto que las acciones las realizará a más velocidad. De estos razonamientos se plantea que los aspectos a considerar para trabajar la fuerza en fútbol sala son, primordialmente, la fuerza explosiva (RFD) y la potencia:

Fuerza explosiva (RFD)

La RFD (fuerza explosiva en el argot del entrenamiento), es el resultado de la relación entre la fuerza producida (manifestada o aplicada) y el tiempo necesario para ello. Es la producción de fuerza en la unidad de tiempo. Cada sujeto posee «infinitos» valores de fuerza explosiva, tantos como tiempos se tomen para medirla. Tam- bién, ante resistencias distintas contra las que se aplica la fuerza puede dar lugar

a distintos valores de fuerza explosiva en un mismo tiempo. Pero, de todos estos

valores hay uno de ellos, la fuerza explosiva máxima (RFD máx), que es la máxima pro- ducción de fuerza por la unidad de tiempo en toda la producción de fuerza. Es la

mejor relación entre fuerza y tiempo de toda la curva fuerza-tiempo (capítulo 1). La RFD máx casi siempre se habrá producido ya a los 100 ms de iniciar la produc- ción de fuerza, coincidiendo con la máxima pendiente de la curva fuerza-tiempo (González-Badillo, 2004) (figura 4‑1). Cada sujeto tiene, en cada momento, un solo valor de RFD máx y este valor puede cambiar con el entrenamiento. Además, debe

CURVA FUERZA-TIEMPO Y RFD máx

FI máx (500 N) 500 Zona de RFD máx Ejemplo: 40 N/0,01 s = 4000
FI máx (500 N)
500
Zona de RFD máx
Ejemplo: 40 N/0,01 s = 4000 N/s
Fuerza producida en ese momento: 150 N = 30% de FI máx
100
Fuerza (N)

100

800 Tiempo (ms)

Figura 4-1 Zona de máxima pendiente de la curva fuerza‑tiempo, donde se alcanza la máxima producción de fuerza por unidad de tiempo. La fuerza manifestada en ese momento, según esta gráfica, es de 150 N, que representa el 30% de la FI máx.

Adaptada de González-Badillo,

2004.

CaPítulo 4 entrenamiento De laS DiFerenteS cualiDaDeS Y SuS maniFeStacioneS. eJemPloS De SeSioneS

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ser objetivo del entrenamiento de fuerza cambiar este valor ante similares gestos (mismo ejercicio con misma carga).

Cabe destacar una característica de esta manifestación de la fuerza: la RFD máx se está manifestando a una fuerza muy próxima al 30% de la fuerza isométrica máxima (FI máx) (Häkkinen et al., 1984).

Potencia

En relación con lo comentado acerca de la relación fuerza-tiempo, existe otra rela- ción lógica y consecuente, que es la correspondiente a la fuerza-velocidad (potencia).

Por tanto, la valoración y el estudio de la evolución de estas variables (RFD máx y potencia), es una herramienta útil de cara a la optimización del rendimiento.

Multitud de trabajos publicados, y otros pendientes de publicación, llevados a cabo por Juan José González-Badillo y su grupo de trabajo, establecen las zonas de máxima potencia en los ejercicios (CMJ con cargas y sentadilla) (Jiménez-Reyes, 2010), imprescin- dibles en todas las modalidades deportivas cuyo rendimiento es dependiente de la fuerza y, por supuesto, en el fútbol sala.

Dichos trabajos indican que la carga con la que el sujeto es capaz de saltar en torno a 20 cm, es la carga con la que alcanza su máxima potencia en CMJ (Jiménez-Reyes, 2010). En cuanto a la sentadilla, aquella carga que el sujeto es capaz de desplazar a una velocidad de 1 m/s, es la carga con la que se alcanza la máxima potencia en el ejer- cicio de sentadilla (Jiménez-Reyes, 2010).

Estos dos valores serán determinantes de cara a la evaluación y prescripción del entrenamiento de fuerza, puesto que se podrá realizar una individualización del entrenamiento, así como una evolución objetiva de la carga de trabajo sin caer en sobreentrenamiento (Jiménez-Reyes, 2010). Si, por ejemplo, en alguna sesión reali- zando sentadilla, el jugador desplaza una misma carga empleada en sesiones ante- riores por debajo de la velocidad a la que lo hizo anteriormente, podría considerarse como un reflejo de fatiga neuromuscular y, por tanto, sería necesario replantear la sesión de trabajo. Similar interpretación podría darse si, tras un partido, la dismi- nución de la altura de salto vertical es considerable.

resistencia

Para el desarrollo de este punto, partiremos del análisis de las respuestas biológicas que se producen en el organismo del jugador, ante los esfuerzos propios de com- petición. La fundamentación biológica del ejercicio y el costo energético deberían justificar los componentes del entrenamiento y la prescripción del mismo (Goros- tiaga E, 2009).

Como ya se indicó en el capítulo 1, ante la descripción fisiológica de los esfuerzos realizados en un partido de fútbol sala, el 83% del tiempo de juego el jugador se

CaPítulo 4 entrenamiento De laS DiFerenteS cualiDaDeS Y SuS maniFeStacioneS. eJemPloS De SeSioneS

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Sesiones integradas

En este apartado se presentan una serie de tareas, en las que se reflejan los diferen- tes elementos que intervienen en el proceso de entrenamiento en fútbol sala. Nos referimos a cuestiones técnicas, tácticas y físico-fisiológicas, puestas en acción de forma simultánea en las diferentes tareas propuestas.

Cabe reseñar que no se proponen tareas con objetivos centrados en mejorar aspec- tos técnico-tácticos, puesto que no es el fin de este libro. Se presentan tareas en las que se plantean diferentes situaciones técnico-tácticas a modo de ejemplo, y las propias características de la tarea en cuestión, así como la metodología pro- puesta para las mismas, que suponen el trabajo de uno u otro objetivo físico. Por

lo tanto, el lector debe tener presente que una misma tarea con una simple modi-

ficación metodológica (tiempo de trabajo, tiempo de recuperación, número de repeticiones, número de bloques, etc.) puede trabajar un aspecto físico diferente.

Se pretende contribuir a un mejor control del proceso de entrenamiento en lo que a acciones específicas se refiere. En fútbol sala son muy frecuentes sesiones de entre- namiento centradas en la lógica interna del juego, que en muchas ocasiones no se cuantifican como carga de trabajo físico. Por esta cuestión, se pretende aportar al lector ideas de la orientación de la carga física, que presentan tareas convencio- nales o similares a aquellas que frecuentemente son empleadas por los entrenado- res. De este modo, una parte importante de la preparación física debería ser rea- lizada con este tipo de tareas, llevando para ello una cuantificación y evolución de las cargas, independientemente de que, en ocasiones, se realicen otras tareas ana- líticas más inespecíficas.

A continuación se presentan una serie de fichas tipo en las que se desarrolla una

tarea, indicando los aspectos técnicos, tácticos y físicos trabajados. Estas fichas debe adaptarlas el lector a las necesidades de su entrenamiento, mediante la inclu- sión de variantes o modificaciones, siempre y cuando tenga claro el objetivo a tra- bajar y lo que supone la tarea desde el punto de vista físico. No debemos olvidar que estamos hablando de preparación física y que, como tal, requiere un control de todo el trabajo realizado. Sería muy importante, de cara la optimización del trabajo integrado, que la planificación la llevara a cabo un equipo multidisciplinar (entrenador, preparador físico, recuperador, etc.).

72

Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

1

1

nombre del ejercicio

PasE laRGo

ASPECTO

 

ATAQUE

DEFENSA

Objetivos

Estrategia

Salida de presión

 

Preparación física

Velocidad (CAL)

 

Táctica

Desmarque, contraataque

 

Técnica

Pase, control, tiro

 

MATERIAL

Balones

TEMPORIZACIÓN

10 min

SERIES

8‑12 repeticiones

JUGADORES

8 + 2P mínimo

PROGRESIÓN

1º sin defensa – 2º con defensa pasiva – 3º con defensa activa – 4º defensa agresiva

RECUPERACIÓN

Activa mediante carrera continua hasta incorporarse a la fila nuevamente Densidad 1:6 aproximadamente

ENTRE SERIES

DESCRIPCIÓN DE LA TAREA

Un jugador rompe en velocidad. El portero amaga el pase largo y saca hacia atrás a la otra esquina. El que recibe pasa largo por alto al primero, quien controla el balón y espera a que llegue el pasador. Le pasa para que chute a gol

GRÁFICO
GRÁFICO

Capítulo 5

Ejercicio preventivo y terapéutico en fútbol sala

Víctor cuadrado Peñafiel manuel a. ortega becerra

Introducción

En este capítulo se aporta una guía teórico-práctica referente al aspecto lesional, factor muy presente en este deporte y que dificulta el proceso de entrenamiento, alterando diferentes elementos de la planificación del mismo.

Como punto de partida haremos una contextualización de este aspecto. Si anali- zamos la realidad de este deporte en lo que a lesiones se refiere, podemos encon- trar dos elementos principales:

Acciones explosivas con cambios de dirección continuos, en espacios reducidos, lo que supone la sucesión de frenadas y arrancadas a dife- rentes velocidades.

Diferentes superficies de práctica con distintas características en cuanto a fricción y absorción de impactos (PVC, caucho y madera como prin- cipales pavimentos empleados en instalaciones cubiertas) (figura 5‑1).

La realidad de este deporte implica que el jugador juegue a lo largo de la tempo- rada en los diferentes pavimentos, hecho que incrementa el riesgo de lesión. Las

PVc caucho madera
PVc
caucho
madera

Figura 5-1 Tipos de pavimentos más empleados en instalaciones cubiertas.

Catálogos de Mondo Ibérica y FieldTurf Tarkett.

CaPítulo 5 eJercicio PreVentiVo Y teraPéutico en Fútbol Sala

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diferencias de fricción entre las distintas superficies condiciona la incidencia lesio- nal a nivel articular (ligamentos), debido principalmente a acciones como inver- sión, eversión, rotación interna, rotación externa, etc., llevadas al límite del rango de movimiento de la articulación, produciéndose entonces la lesión.

Por otro lado, las diferencias existentes en la absorción de impactos también con- dicionan lesiones por mecanismos de repetición (tendinitis, fascitis, periostitis).

En resumen, estamos sometiendo a nuestro cuerpo a una serie de acciones que, por su naturaleza, son lesivas debido a que obligan a diferentes estructuras de nuestro organismo a llegar al límite de sus capacidades (elongaciones musculares rápidas

y máximas, rotaciones bruscas de diferentes articulaciones, distensiones ligamen-

tosas cercanas a la lesión). Además, dichas acciones se llevan a cabo, en muchas ocasiones, en superficies que contribuyen a que se produzca la lesión. Por tanto, lo normal es que se produzcan estas lesiones, hecho que debe condicionar nues- tra visión del proceso de entrenamiento y dotar de un importante peso específico al trabajo preventivo y terapéutico.

Incidencia lesional en

fútbol sala

Es conveniente realizar un análisis de las principales lesiones producidas en fútbol

sala, que contribuya a una posterior orientación del trabajo preventivo y terapéu- tico. En la literatura correspondiente a esta cuestión, y centrada en fútbol sala, cabe destacar los análisis realizados por Lindenfeld et al., en 1994, y los de Ribeiro

y Pena Costa, en 2006.

Los resultados de los trabajos de estos autores se muestran en las tablas 51 a 53

y en la figura 5‑2.

Tabla 5-2 Tiempo de recuperación de la lesiones con y sin contacto

tiempo de recuperación

lesiones sin contacto ( n = 11) n (%)

lesiones con contacto ( n = 21) n (%)

Lesiones sin recuperación

6

(55%)

15 (71%)

1‑3 días

2

(18%)

3

(14%)

4‑7 días

0

(0%)

1

(5%)

7‑28 días

2

(18%)

2

(10%)

> 28 días

1

(9%)

0

(0%)

De Ribeiro y Pena Costa, 2006.

CaPítulo 5 eJercicio PreVentiVo Y teraPéutico en Fútbol Sala

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pana», pudiéndose observar junto a él el hematoma (figura 5‑4). Esta imagen también puede verse en grandes desgarros. Las desinserciones parciales podrán tratarse de forma conservadora, mientras que las com- pletas precisan de tratamiento quirúrgico.

Clasificación por grados

A efectos prácticos, se puede emplear otra clasificación más simplificada:

Grado I. Leve: estiramiento/contusión con rotura solo de unas pocas fibras, escasa inflamación y molestia, sin pérdida o con mínima pérdida de fuerza o restricción de movimientos.

Grado II. Moderada: estiramiento/contusión, mayor destrucción con clara pérdida de función.

Grado III. Severa: rotura de toda la sección cruzada del músculo con pér- dida completa de función.

Tratamiento

Los objetivos a conseguir en la readaptación tras una lesión muscular son:

Disminuir la extensión del daño inicial.

Reducir el dolor y la inflamación.

Promover la curación del tejido dañado.

Mantener o restaurar la flexibilidad, fuerza, propiocepción y estado gene- ral de forma durante el proceso de curación.

Rehabilitar funcionalmente al deportista lesionado.

Valorar y corregir los factores predisponentes.

A modo orientativo, se presentan a continuación una serie de cuadros resumen con

protocolos propuestos por la Real Federación Española de Atletismo (RFEA) para

el tratamiento de las lesiones musculares.

Lesiones musculares

Tratamiento

Inicial: reposo, frío, compresión y elevación.

Más adelante: movilización temprana, termoterapia y tratamiento de fisioterapia.

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

Lesiones musculares

Tratamiento II: contraste frío‑calor

48 h: 20 min de hielo cada 2 h

Día 3: (4 min frío + 1 min calor) × 4

Día 4: (3 min frío + 1 min calor) × 5

Día 5: (2 min frío + 1 min calor) × 7

Día 6: (1 min frío + 1 min calor) × 10

Día 7: (1 min frío + 2 min calor) × 7

Día 8: (1 min frío + 3 min calor) × 5

Día 9: (1 min frío + 4 min calor) × 4

Lesiones musculares (contracturas)

Primera fase: miorrelajante (48 h)

Exploración, pruebas de imagen (ecografía)

Reposo: contrastes frío/calor

Relajantes musculares orales y si hay dolor paracetamol. No emplear antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Termoterapia: microondas, calor superficial, etc.

Ultrasonidos, masaje e hidroterapia en días alternos. Estiramientos muy suaves

Segunda fase: readaptación (día 3 a día 9)

Seguir con la primera fase

Trabajo concéntrico máximo de músculos antagonistas

Trabajo concéntrico suave de agonistas

Carrera continua suave (para oxigenar)

Entrenar en progresión del día 5 al día 7

Tercera fase: prevención (día 10 a día 15)

Evaluación clínica y alta del tratamiento

Ejercicios excéntricos

Ejercicios excéntricos en estiramiento

Capítulo 6

La necesidad del cambio metodológico en la iniciación al fútbol sala

Sixto González Víllora

Introducción

orígenes del fútbol sala

Existen dos corrientes al respecto de los orígenes de esta disciplina deportiva; ambas se remontan a la década de los años 1930:

La primera de ellas afirma que el fútbol sala nació en Uruguay en 1930.

Cuando este país quedó campeón del mundo de fútbol, hubo un gran interés por practicar ese deporte y las escuelas uruguayas de aquel enton- ces no disponían de espacio suficiente para crear campos de fútbol (algo parecido ocurrió con el tenis y el pádel). Fue entonces cuando el profe- sor Juan Carlos Ceriani ideó este deporte utilizando reglas del waterpolo, baloncesto, balonmano y fútbol. Redactó su reglamento y modificó las dimensiones del terreno de juego para adaptarlo a recintos o pabello- nes deportivos de baloncesto o balonmano. El «fútbol de salón», como se le empezó a llamar, causó sensación en Uruguay, desde donde pasó

a Chile, Brasil, Argentina, Perú y España. Después se desarrolló en el resto del mundo.

La otra corriente, defendida por Luis Gonzaga Fernández, afirma que

el fútbol de salón surgió a finales de 1930 en la Asociación Cristiana de

Jóvenes (São Paulo, Brasil), donde era practicado por jóvenes a modo recreativo. Gonzaga Fernández admite que se jugaba fútbol en espacio reducido (en manzana) en Uruguay, pero que no estaba reglado. Según este autor, Brasil creó las primeras normas y reglamentaciones, lo cual permitía la práctica uniforme de este deporte. Incluso en la actualidad, todavía se llama al fútbol sala el «noble arte da boa pesa» (el noble arte de la bola pesada).

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Fútbol sala. De la iniciación al alto renDimiento

Éxitos de la selección española de fútbol sala

En la últimas décadas, la selección española de fútbol sala masculina ha partici- pado en las 6 ediciones del Mundial de fútbol sala y fue la anfitriona de la edición de 1996. Ha sido dos veces campeona, en el 2000 y en el 2004, y dos veces sub- campeona, en los mundiales de 1996 y 2008. También ha participado en las 7 edi- ciones celebradas de la Eurocopa de fútbol sala, de las que fue organizadora en las dos primeras, en 1996 y 1999. Ha sido campeona en 5 ocasiones (1996, 2001, 2005, 2007, y 2010). España es una de las potencias del mundo en fútbol sala.

Esto ha provocado que en nuestro país haya una gran afición hacia este deporte y que se fomente la práctica en niños, jóvenes y adultos, especialmente en varones.

Uno de los puntos débiles del fútbol sala es el menor número de practicantes feme- ninos, aunque en los últimos años más niñas y mujeres se incorporan a la práctica de este deporte. Incluso se han organizado los primeros campeonatos del mundo en 2008 (Asociación Mundial de Futsal, AMF), algo que hace décadas parecía imposible.

Todo ello ayuda a que existan unas características favorables para que este deporte vaya tomando más relevancia progresivamente, aunque hemos de decir que es total- mente diferente la iniciación o los primeros pasos en el fútbol sala con la práctica relacionada con el rendimiento. Esto lo debemos de tener claro, tanto los entrena- dores como los jugadores o los padres.

Características favorables para jugar al fútbol sala desde la niñez

Alrededor de este deporte encontramos algunas características positivas para su práctica:

Se puede jugar en pista cubierta o descubierta, lo cual facilita su práctica durante todo el año, independientemente de la meteorología.

Es un deporte de equipo, lo que favorece el desarrollo de la competen- cia social y el aprendizaje del trabajo en equipo.

Es un deporte barato, pues solo hace falta un balón y unas zapatillas adecuadas.

Pueden y deben jugar juntos niños y niñas; las diferencias en cuanto a capacidades físicas aparecerán más tarde, en la adolescencia, y aún así con orientaciones educativas y recreativas se puede realizar una prác- tica común.

Es una actividad física que contribuye al desarrollo integral del niño, pues fomenta su evolución perceptiva, decisoria y de ejecución, pudiendo mejorar las capacidades cognitivas y de coordinación.

CaPítulo 6 la neceSiDaD Del cambio metoDolóGico en la iniciación al Fútbol Sala

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La práctica habitual del fútbol sala desarrolla actitudes y capacida- des para mantener un estilo de vida saludable y así mantener, o incluso aumentar, la calidad de vida de las personas.

Por medio del fútbol sala se pueden mejorar las cualidades motrices y las capacidades físicas básicas.

Estos y otros aspectos, que no hemos incluido por no extendernos demasiado, hacen de la práctica del fútbol sala una actividad para mantener un estilo de vida activo, tanto a nivel psicológico, motor como socioafectivo.

tanto a nivel psicológico, motor como socioafectivo. La necesidad de un cambio metodológico y de modelo

La necesidad de un cambio metodológico y de modelo de enseñanza

El modelo técnico hegemónico de enseñanza de los deportes, o modelo tradi- cional (figura 6‑1), ha quedado obsoleto desde hace décadas debido a las nuevas teorías de la enseñanza y el aprendizaje. La falta de globalidad de un proceso excesivamente centrado en la técnica y que obvia las características, conocimien- tos e intereses de niños y adolescentes, les conduce al abandono progresivo de la práctica deportiva.

Ante esta realidad surgen una serie de modelos que tratan de dar repuesta a estas cuestiones. En el panorama internacional, los dos modelos alternativos al modelo técnico más relevantes que aparecen en escena en un primer momento, son el modelo comprensivo de Bunker y Thorpe (1982) y el estructural-funcional de Bayer (1992) (figura 6‑2).

enseñanza, habilidades específicas, gesto técnico: repeticiones

habilidades específicas, gesto técnico: repeticiones aplicaciones del gesto técnico a situaciones simultáneas

aplicaciones del gesto técnico a situaciones simultáneas

habilidades específicas, gesto técnico: repeticiones aplicaciones del gesto técnico a situaciones simultáneas

integraciones de las habilidades en situaciones reales

integraciones de las habilidades en situaciones reales iniciación a una moDaliDaD DePortiVa Características del
integraciones de las habilidades en situaciones reales iniciación a una moDaliDaD DePortiVa Características del

iniciación a una moDaliDaD DePortiVa

Características del juego:

objetivos

reglas

PrÁctica De la moDaliDaD DePortiVa

objetivos reglas PrÁctica De la moDaliDaD DePortiVa Figura 6-1 • Modelo técnico. Adaptada de Contreras

Figura 6-1 Modelo técnico.

Adaptada de Contreras Jordán et al., 2001.