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UNIVERSIDAD CHAMPAGNAT

❏ Cátedra : ¨ Historia de las Instituciones Políticas ¨.

❏ Prof.s : Dr. Bravo Walter


Dra. Betty , Yessica
Dr. Rodríguez Vásquez

❏ Alumna: Mansilla Runno Valentina

❖ Trabajo Práctico Integrador . Desarrollo :

➔ Tema 1 : Pacto Roca - Runciman :

El Pacto de Roca-Runciman fue un convenio firmado el 1° de mayo de 1933 por el


vicepresidente argentino Julio Roca (hijo), y el presidente del British Board of Trade, Sir
Walter Runciman, el encargado de negocios británico. Como producto de la Crisis
financiera mundial de 1930, Gran Bretaña, principal socio económico de la Argentina
durante la década del treinta, tomó medidas tendientes a proteger el mercado de carnes,
incipiente en la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth), es decir, sólo
compraría carnes a sus colonias, las cuales eran Canadá, Australia y Sudáfrica entre otras.
Para evitar que la política comercial inglesa afectará la balanza comercial argentina, el
Gobierno del Presidente argentino Agustín Pedro Justo, suscribió este pacto, y luego el
Senado lo ratificó en la Ley 11.693, en la cual el pacto aseguraba cuotas de exportación de
carne argentina estables, equivalente a la adquirida en 1932 (punto más bajo de la Crisis
del 30), afianzando el vínculo comercial con el Reino Unido.

● EL PACTO ROCA –RUNCIMAN Y EL CONVENIO DE CARNES


1932: CONFERENCIA QUE EL COMMONWEALTH SE REALIZÓ EN OTTAWA

Inglaterra firma el acuerdo con Australia y Canadá para dar a sus carnes preferencia en
el mercado metropolitano
Prometiendo no reducir sus tarifas sobre las carnes de otra procedencia o permitir que
entrase en el reino unido más producción que la especificada en la cuota para estos dos
dominios.
Desde que se firmó el acuerdo de OTTAWA las exportaciones de carne Argentina
bajaron en un 5% mensual.

● 1933 (FIRMA PACTO ROCA-RUNCIMAN)

El gobierno de Gral. Justo envió a Londres una misión encabezada por Roca (vice) para
negociar el mantenimiento de la cuota Argentina de carne enfriada en el mercado
Británico.
Gran Bretaña en la práctica sólo se obligaba a conservar la cuota de
importaciones de carne Argentina, aún reservándose el derecho de restringirlas cuando
le conviniera, reservaba a los frigoríficos extranjeros el 85% de la cuota de exportación,
permitiendo que el 15% fuese exportado por empresas Argentinas que no persiguieran
beneficio privado. Y siempre que dichos embarques fuesen colocados en le mercado por
buques y comerciantes Ingleses.
Argentina se comprometía :

❖ Mantener libres de derechos al carbón y todas las demás mercaderías que se


importaban en esas condiciones.
❖ Volver a las tasas y aforos vigentes en 1930 comprometiéndose el gobierno
Argentino a no imponer ningún nuevo derecho ni aumentar los existentes.
❖ No reducir las tarifas ferroviarias.
❖ Comprar en Gran Bretaña la totalidad de las divisas provenientes de compras
Inglesas en la Argentina.
❖ A dispensar a las empresas Británicas de servicios públicos, sean nacionales,
municipales o privados un tratamiento benévolo y la protección de sus intereses.

● La firma del pacto


➢ No ofreció ventajas del lado Argentino si del lado Británico, perjudicó a EEUU.
➢ Aseguraba una cuota de carne enfriada en el mercado Inglés a cambio de
medidas que favorecieron a intereses Británicos.
➢ Asumieron el compromiso de tratar en forma preferencial las inversiones
Inglesas.

● 1934

El senador DE LA TORRE presentaba a la cámara un proyecto de resolución que


propone mediante la designación de una comisión de investigadora compuesta por 3
senadores establecer:

¨Cual es la situación del comercio de exportación de carnes Argentinas y verificar si


los precios que pagan los frigoríficos en la Argentina guardan relación con los que
obtenían en sus ventas en el exterior¨.

RESUMIENDO

La situación de la ganadería y los frigoríficos en el momento en que la TORRE


presentaba su proyecto era:

La Argentina había firmado un pacto ROCA-RUNCIMAN para favorecer al mercado


Ingles donde dirigía su carne vacuna y de carnero.
Dicho acuerdo había consolidado el monopolio frigorífico en manos Inglesas y
Norteamericanas.
La comisión investigadora presenta 2 despachos uno elaborado por mayoría
por LANDABURU y SERREY presenta buena voluntad entre el frigorífico y el
estanciero afirmando que los precios pagados eran justos y el comercio estaba
equitativamente regulado.
El senado por SANTA FE demuestra que la exportación de carne Argentina produce
ganancias exclusivamente a los intermediarios y que el gobierno de la nación ésta al
servicio de los intermediarios que les ha permitido establecer un monopolio y los colma
de favores

DE LA TORRE prueba que los frigoríficos extranjeros:

➢ Evaden los impuestos nacionales;


➢ Ocultaban su documentación a las autoridades impositivas;
➢ Evaden los controles cambiarios;
➢ Indemnizarán las pérdidas sufridas en Australia , Nueva Zelanda y Brasil con
las ganancias en nuestro país.

La tensión creada por las acusaciones había alcanzado hasta a miembros importantes
del gabinete como PINEDO (ministro de hacienda) y Luis DUHAU (de agricultura).

● EL 22 DE JUNIO DE 1935

Tuvo un incidente personal con Pinedo y al otro día siguiente con Duhau.
Un disparo proveniente del recinto de sesiones efectuado por un ex comisario al servicio
de los conservadores asesinó al senador electo demócrata progresista BORDABEHERE
amigo y discípulo de DE LA TORRE.
Este hecho pone fin en la práctica a la investigación del senador rosarino.
Pinedo y Duhau presentaron sus renuncias al gabinete.

➔ TEMA 2 : ¨GOU¨.

El GOU, el 10 de marzo de 1943 ; tuvo varias interpretaciones, siendo la más aceptada la de


Grupo de Oficiales Unidos. La creación de esta logia, (este tipo de organizaciones ya se
habían usado en el país, sobre todo en el ámbito militar) obedeció a la gestión de Miguel
Montes y Urbano de la Vega, dos tenientes coroneles, que recibieron el apoyo de
numerosos oficiales, integrando alrededor de veinte, bajo la influencia de Juan Domingo
Perón. Ejercía también gran liderazgo el Teniente Coronel, Enrique González

Su ideario de profunda raigambre nacionalista, y religiosamente católicos conservadores,


trascendía la mera organización y unidad de las fuerzas militares, para tratar de mantener
la idea de neutralidad en la Guerra Mundial, oponiéndose a la presión que ejercía Estados
Unidos, y que desde el gobierno urgía una solución ante el desabastecimiento de
armamentos, y principalmente, evitar el crecimiento el comunismo. La idea inicial no era
apoderarse del mando político del estado, lo que finalmente se concretó.

Pedro Pablo Ramírez, no pertenecía al GOU, pero sabía de su accionar ya que su hijo
Emilio lo conformaba, y ocupaba el Ministerio de Guerra en el gobierno de Castillo.
Urbano de la Vega se incorporó en el servicio militar de inteligencia, logrando tener
influencia dentro mismo del poder.

Pedro Pablo Ramírez era tentado a la candidatura por el radicalismo, partido que
pretendía realizar un golpe de estado liderados por el gral. Arturo Rawson, aunque
Ramírez negó ate Castillo tales circunstancias. Un sector del radicalismo yrigoyenista, se
había escindido en 1935, y formaron FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven
Argentina). Su ideario era nacionalista y contrario a los imperialismos

El 3 de junio de 1943, el almirante Fincati, ministro de Marina, recibió la orden presidencial,


de redactar un decreto para destituir a Ramírez. Conocido el contenido del decreto, que
nunca llegó a manos del presidente para que lo refrendará , fue el motivo último que se
esgrimió para efectuar el golpe de estado, que se realizó el 4 de junio.

El GOU eligió para liderar el golpe al general Rawson, sin que este se percatara siquiera de
la existencia de tal Logia. El creía poseer libertad de decisión, y luego de hacerse con el
poder, en medio de la apatía popular, eligió para conformar su gabinete, gente que le
fuera afín, entre los cuales había dos ministros considerados fascistas, sin tomar en
consideración las pretensiones del GOU. Rawson no alcanzó a jurar su puesto
presidencial. Fue destituido por otro golpe, que estalló en el seno mismo de los golpistas,
y asumió la presidencia el general Ramírez. Se estaba preparando el ascenso de Perón.
Hasta 1946, el GOU estaría en el poder.
➔ Tema 3 : ¨ Estatuto del Peón ¨

El 15 de octubre, sin embargo, Juan Domingo Perón firmó el Estatuto en la Secretaría de


Trabajo y Previsión. En el contexto del 8 de octubre se celebra el Día del Trabajador Rural.
Esta conmemoración está relacionada con la fecha de sanción del Estatuto del Peón Rural.

Desde su lugar en el gobierno, Perón buscó defender al pueblo argentino. En los conflictos
laborales, siempre favoreció a los trabajadores por sobre los empresarios.Así, Perón logró el
reconocimiento de un pueblo que no hace mucho había crecido ingentemente en el
número de trabajadores.

En este contexto, se entiende que los beneficios y garantías laborales se quisieran extender
a los trabajadores rurales. Defendiendo el salario del peón y la estabilidad laboral, Perón
bregó por lograr que los salarios no pudiesen ser embargados, que se les pagará en la
moneda nacional y que se incluyera a los peones en los convenios de trabajo nacionales.
De esta manera, se establecieron salarios mínimos, descansos obligatorios, alojamientos
dignos, provisión de alimento y ropa de trabajo, asistencia social y vacaciones pagas.

La puesta en práctica del Estatuto del Peón mejoraría significativamente la vida de los
trabajadores del campo. Así sería hasta 1980, cuando durante el último gobierno militar se
implementará un régimen de trabajo autónomo rural que, entre otras cosas, no fijaba una
jornada de trabajo limitada (permitiéndose las jornadas laborales de “sol a sol”).

La ley de Trabajo Agrario instaurada por Videla y Martínez de Hoz se derogaría recién en
2011, cuando la presidenta Cristina Kirchner elevó al Congreso un nuevo proyecto de
Estatuto del Peón Rural que fue aprobado por 68 a 1. Esta nueva norma redujo la edad
jubilatoria a 57 años y agregó una licencia por paternidad de 30 días. Además, mantuvo las
remuneraciones mínimas (no pueden ser menores al salario mínimo vital y móvil) y fijó en
ocho horas la jornada laboral. De ahí en más se reconocería el pago de horas extras, el
descanso semanal y se impusieron condiciones adecuadas de higiene y seguridad.

La historia nos exime de esgrimir mayores argumentos. Los gobiernos peronistas siempre
han puesto al trabajador como el eje del movimiento económico nacional, imponiendo
mejores condiciones para el trabajo de todos y todas. En contraste, la futura ley de
flexibilidad laboral que se está pregonando desde las esferas del gobierno actual
demuestra la antipatía ideológica que debería alertar al pueblo de su implementación.

➔ Tema 4 : ¨ Perón ¨:

La imagen asociada con el nacimiento del peronismo, la de las masas avanzando hacia la
Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945, le dio a este movimiento político una identidad
“plebeya” y “antiintelectual” que lo acompaña desde entonces. La intelectualidad
vernácula reaccionó en su mayoría con una mezcla de horror y estupor a lo que se les
aparecía como la reivindicación de la barbarie y como la confirmación de la amenaza más
temida: la instauración del fascismo en el país. Los años posteriores, los de Perón
presidente, no recibieron tampoco una pintura más auspiciosa. Diagnósticos
contemporáneos hablaban de la “indigencia espiritual”.

La pertinencia del patronazgo estatal de la cultura ha generado, allí donde el tema ha sido
planteado, numerosos conflictos porque se temía que la cultura quedará subsumida a
una lógica político-instrumental.En el caso de Argentina, fue durante la década del treinta
cuando surgieron las primeras instituciones que eran testigo , de la voluntad oficial de
sistematizar el patronazgo y centralizar la política cultural, sobre todo en lo concerniente a
la denominada “alta cultura”, en instancias burocráticas específicas.En 1931, bajo el
gobierno de José F. Uriburu, fue fundada por decreto del poder ejecutivo la Academia
Argentina de Letras cuya misión principal era velar “la pureza del idioma español”,
“otorgar a los escritores la significación social que les correspondía” e “infundir en el
pueblo la noción de la importancia de la literatura.”En 1933 se instituyó junto con la
reforma de la ley de propiedad intelectual (ley 11.723) un importante programa de
subsidios estatales para la creación artística e intelectual y se estableció la Comisión
Nacional de Cultura cuyo fin era fomentar el cultivo de las letras y las artes en el país. En
esta participaban representantes de la cultura y figuras de la política. Tan sólo un año
después el estado auspició la fundación de la Comisión Argentina de Cooperación
Intelectual y la Academia Nacional de Bellas Artes.

La instauración en mayo de 1948 de la Junta Nacional de Intelectuales,podía constituirse


en una oportunidad para cooptar a un sector que en su gran mayoría le era hostil
convocó a la intelectualidad en su conjunto a participar en la fundación de dicha
organización.Contaba con espacios de sociabilidad específica y había logrando la
imposición de criterios de distribución de prestigio internos, aún en aquellos ámbitos
donde su labor se realizaba en conjunción con la del estado.Dicha política no desafiaba las
jerarquías culturales sino que intentaba reproducirlas; en consecuencia, las reforzaba.

En 1949, la reforma constitucional, incorporó a la carta magna un artículo que estipulaba


expresamente la responsabilidad estatal en “la protección y fomento” de las ciencias y las
artes.La Constitución imponía por lo tanto la necesidad de elaborar un aparato legislativo
que pudiera reglamentar las nuevas disposiciones y es de esperar que la Subsecretaría
estuviera llamada a jugar un rol importante en la consecución de esta labor. Sin embargo
en julio de 1950, con el ingreso del nuevo ministro de Educación (Armando Méndez de
San Martín) se transformó a la Subsecretaría en una Dirección Nacional de Cultura. Castro,
quien consiguió quedar como presidente de la Comisión de Cultura, fue reemplazado por
un joven poeta vinculado al catolicismo: José Castiñeira de Dios. El cambio de
nomenclatura, significaba que se bajaba el rango de la agencia al pasar de una
Subsecretaría dependiente directamente del Ministro de Educación a una dirección y
además se recortaba un 1/3 las partidas presupuestarias.

La nueva agencia sugería la aceptación de un fracaso: el del proyecto de la Subsecretaría


y sobretodo de aquel que proponía incluir a la intelectualidad en su conjunto en la
elaboración de una política estatal, lo que fue aceptado por el estado cuando disolvió la
Junta de Intelectuales (1953). El recorte también se hizo evidente en la disolución de la
Comisión Nacional de Folclore que había sido abierta por la Subsecretaría de Cultura en
1948. Por otro lado, el hecho de que a pesar de ser creada en 1950, el funcionamiento de
la Dirección de Cultura no se reglamentó hasta 1954, revela la poca importancia que se le
asignaba a la nueva burocracia que siguió funcionando casi por inercia. De esta forma, la
Dirección de Cultura sólo esporádicamente se ocupó de las nuevas exigencias
establecidas por la Constitución proclamada en 1949. Esta retomó las iniciativas culturales
que se había originado en los años anteriores pero con un presupuesto y un entusiasmo
más modesto. Religiosamente continúo organizando el Certamen de Teatro Vocacional,
transformó el proyecto del Tren Cultural en más humildes fiestas provinciales de cultura e
instituyó nuevos certámenes como el Salón Nacional de Estudiantes de Artes Plásticas
siguiendo esa idea que aparecía tan cara al peronismo como la que era fomentar las
vocaciones. Subsidio , también algunos proyectos populares distribuyendo subsidios
aislados como por ejemplo el que le dio en 1951 al Museo de Bellas Artes de la Boca.Hubo
en 1954 un último intento por vigorizar la Dirección de Cultura al regularse su
funcionamiento. En dicho reglamento se apelaba a reforzar el contacto con las distintas
agencias que conformaba la Dirección de Cultura y se volvían a reformular sus objetivos.

La propuesta inicial del estado peronista de regular y legislar sobre la cultura,


especialmente la alta cultura, el avance del estado en la gestión cultural se retrotrae a los
años treinta y el estado peronista en un principio continúo un proyecto introduciendo
algunas innovaciones. Pero claramente bajo el peronismo el nuevo aparato institucional
enfrentó numerosas dificultades para constituirse en el motor de una política cultural
estatal más activa. Varios son los motivos que se pueden asociar a este fracaso. Por un
lado, existió una evidente periodización en voluntad política: el proyecto inicial que era el
de la continuidad languideció a principios de 1950 y murió para 1952, lo que se reflejó en
la inicial expansión y posterior recorte de los recursos económicos que el estado dispuso
para la gestión de la cultura. A esto también debemos asociar los ánimos dispares que
primaron en uno y en otro momento en relación a qué tipo de vínculo intentar establecer
con los intelectuales, quienes debían legitimar el proyecto. Ánimos que se observan si se
compara la distancia entre un proyecto (aún si algo contradictorio) como el de la Junta
(1948) y el que llevaba adelante la reglamentación de las Academias (1952). La defensa
desde la primera hora de la autonomía del campo realizada por la intelectualidad fue
decisiva a la hora de limitar el radio de acción del estado. No obstante, sería equivocado
deducir del rechazo de la intelectualidad el intento del peronismo de socavar las
jerarquías entre lo que comúnmente se denomina como baja y alta cultura. Los proyectos
de la burocracia cultural bajo el peronismo no sólo abrevaban en el más liberal de los
proyectos, educar al soberano, sino que hacían hincapié en dispositivos y valores propios
de la llamada cultura alta como el libro. El modo en que los sectores populares
procesaron estas intervenciones queda como interrogante abierto. Es plausible aventurar
que las mismas contribuyeron a la construcción de la ciudadanía social del peronismo, se
unieron como un capítulo más – aunque menor – a la prometida democratización del
bienestar ofrendada por el movimiento popular. Nuevamente vemos, que como en otros
capítulos de la historia de este gobierno, en el tema cultural es en la democratización
donde el régimen tiene, aunque limitados, ciertos éxitos. El estado reconocía el consumo
y la producción (aunque fuese torpe y amateur) de cultura como factores fundamentales
en el desarrollo de la personalidad y la sociabilidad.

➔ Tema 5 : 1955 .
Desde 1951 sectores cívico-militares antiperonistas habían venido desarrollando actos
terroristas a través de los denominados Comandos Civiles. La crítica situación económica
imperante en el país, los sucesivos enfrentamientos con la iglesia y los sectores más
conservadores del agro y la industria, el clima político.

Los partidos políticos opositores centraron sus críticas en las medidas económicas y en la
dureza con que Perón trataba a quienes disentían de la política oficial. La Iglesia, que en
un principio mantuvo buenas relaciones con el gobierno de Perón, se fue distanciando de
él y, hacia 1954, pasó decididamente a integrar el bloque social y político antiperonista.

A comienzos de 1955, la actividad conspirativa de los sectores liberales y nacionalistas


católicos dentro de las Fuerzas Armadas se había incrementado y era cada vez más
reducido el número de militares aliados de Perón.

Estos grupos de oficiales contaron con el apoyo de amplios sectores políticos (radicales,
conservadores y socialistas). Se produjeron levantamientos contra el gobierno en diversas
bases militares que culminaron el 16 de junio, con un bombardeo en horas del mediodía a
la Plaza de Mayo, con el supuesto objetivo de matar a perón, dejando como saldo cientos
de civiles heridos y más de 364 muertos. Fue una masacre de ciudadanos de a pie.
Mientras Perón se refugiaba en el Ministerio de Guerra.

El ataque se produjo con una veintena de aviones de la Aviación Naval sobre la multitud
que se encontraba en una manifestación. Los ataques continuaron hasta las 18 horas. El
Ejército instaló tanques y baterías antiaéreas para proteger al presidente, por lo que a los
insurgentes se les ordenó atacar a los miembros del Ejército y a los civiles que apoyaban a
Perón. Finalmente, los atacantes pidieron asilo político en Paraguay. Perón pidió en un
discurso público por radio, calma a la población.

Ese accionar tensó aún más la furia de los peronistas. Esa noche, varias iglesias fueron
incendiadas en Buenos Aires por tres grupos organizados de personas que partieron de
dos reparticiones del Estado y del local del Partido Peronista y se dirigieron
separadamente a las iglesias.

También hubo hechos similares en algunas ciudades del interior de Argentina. La policía,
las fuerzas militares y los bomberos se abstuvieron totalmente de intervenir, limitándose
estos últimos a comenzar a actuar contra el fuego una vez terminada la agresión. Algunos
de los templos databan de la época colonial por lo que ciertos daños fueron irreparables.
En un discurso pronunciado al día siguiente el presidente Perón atribuyó los hechos a los
comunistas.

El gobierno logró detener el intento de golpe de Estado, pero la tensión política no cesó.
Dio entonces por finalizada la llamada revolución justicialista, y llamó a los partidos
políticos opositores a establecer un proceso de diálogo que evitara la guerra civil. Por
primera vez en años los opositores pudieron utilizar los medios de difusión estatales.

Pero para entonces los partidos opositores no estaban interesados en llegar a un acuerdo
con Perón, y utilizaron la oportunidad para difundir su oposición al gobierno y denunciar
por radio la falta de libertades. Poco después Perón dio por concluidas las conversaciones.
A partir de estos hechos se inició la cuenta regresiva para el gobierno de Perón. El bloque
antiperonista se había ampliado y consolidado. El único sector social que parecía decidido
a sostener a Perón era la clase obrera.

Luego de las jornadas de junio, la CGT convocó por radio a los trabajadores en varias
oportunidades, para que acudieron a defender al gobierno. Una multitud de ellos se
reunió en Plaza de Mayo el 31 de agosto de 1955 para escuchar lo que fue el último
discurso de Perón, en el cual remarcó la necesidad de defender las conquistas populares
a cualquier precio.

El 16 de septiembre de 1955, el ejército, al mando de Eduardo Lonardi, Pedro Eugenio


Aramburu y el almirante Isaac Rojas, produjo el tercer Golpe de Estado en la Argentina
que trajo consigo la destitución de Perón, la que se autodenominó “Revolución
Libertadora” estableciendo además, un gobierno provisional encabezado esta vez por el
general Lonardi.

La CGT, sectores del peronismo e incluso sectores opositores fueron a reclamar armas
para impedir la toma del poder por los militares, pero el presidente se las negó y se
refugió en la embajada de Paraguay el día 20 de septiembre, comenzando así un largo
período de exilio.

El movimiento peronista y su gobierno tuvieron fuertes enemigos internos, y externos. El


principal, entre éstos, era un imperio en decadencia, pero un imperio al fin. En este caso
Inglaterra, iba a jugar sus cartas con maestría y sin esos movimientos bruscos que delatan
a los carteristas novicios. En este sentido, la Argentina de 1955 fue la carpeta de juego en
que los legos debieron enfrentar, con desventaja, a los fulleros.

La revolución peronista hirió sensiblemente a las minorías oligárquicas y a la burguesía


del país, pero también perjudicó ostensiblemente a los intereses británicos, que a la
postre se unirían con quienes les ofrecieran la más segura posibilidad de revancha. Si es
verdad que sancionó a los Bemberg, es cierto también que lesionó duramente la esfera
de influencia de los británicos.

Finalmente en la consolidación “moral” del frente antiperonista interno jugaron un papel


importante las logias masónicas y otras agrupaciones típicas de la burguesía antinacional.

● Revolución Libertadora

La instauración de la dictadura militar denominada “Revolución Libertadora”, fue apoyada


por los sectores anti-peronistas. Al poco tiempo de instaurada, el peronismo fue
proscripto y sus simpatizantes perseguidos, torturados y asesinados. Uno de los casos más
claro fueron los Fusilamientos de José León Suárez, que dejó como saldo final la muerte
de 18 militares y 13 civiles ejecutados sin juicio previo.

Contó con la Junta Consultiva Nacional integrada por la mayor parte de los partidos
políticos: Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Partido Demócrata Nacional, Partido
Demócrata Cristiano y Partido Demócrata Progresista.

El grupo golpista se dividió en dos sectores: un sector nacionalista-católico liderado por el


General Eduardo Lonardi, que tomó el gobierno al comienzo, y un grupo liberal-
conservador liderado por el General Pedro Eugenio Aramburu y el Almirante Isaac Rojas.
Este último sector terminó predominando y dando un golpe palaciego, por el cual
Lonardi fue reemplazado por Aramburu como presidente.

Esta dictadura impuso la proscripción del Partido Justicialista (peronista) y persecución


de sus simpatizantes, que se mantendría por 18 años, y la intervención de los sindicatos.
También, en un caso sin precedentes en la historia argentina moderna, fusiló a opositores,
en algunos casos en forma pública y en otros clandestinamente .

● Líderes del Golpe militar

La “Revolución Libertadora” también ilegalizó al Partido Comunista, el cual, pese a la


fuerte orientación anticomunista de su gobierno, había sido legal en la época de Perón.

El gobierno militar asignó el Ministerio de Economía a un civil, sucediéndose Eugenio


Folcini, Eugenio A. Blanco, Roberto Verrier y Adalberto Krieger Vasena, que llevaron
adelante una política inspirada en los criterios de los sectores socialmente más
acomodados y poderosos económicamente.

Una de las medidas institucionales más importantes de la dictadura militar fue dictar una
proclama derogando ipso facto la Constitución Nacional vigente, conocida como
Constitución de 1949, para reemplazarla por el texto de la Constitución de 1853. Esta
medida sería luego avalada por una Convención Constituyente elegida con
proscripciones, que sesionó bajo el régimen militar y le agregó el artículo 14 bis.

En 1958 la Revolución Libertadora convocó a elecciones limitadas y controladas por las


Fuerzas Armadas, con proscripción del peronismo que fueron ganadas por la Unión Cívica
Radical Intransigente (UCRI), un sector de la fracturada Unión Cívica Radical, liderado por
Arturo Frondizi, quien había realizado un pacto electoral y político con Perón con el fin
obtener el apoyo del decisivo voto peronista a su candidatura. El Presidente Frondizi sería
a su vez derrocado por los militares cuatro años después.

➔ Tema 6 : ¨Frondizi - Illia ¨ :

Es un lugar bastante común evaluar la presidencia de Illia y percibir una serie de


elementos en común con la experiencia de su antecesor radical, Frondizi: la
común procedencia del tronco radical, su común discurso cepalino-desarrollista, la
débil base de sustento electoral que sufrieron ambos candidatos, su igualmente
conflictiva relación con los factores de poder -empresarios, sindicatos y Fuerzas
Armadas-, y por último su ambigua posición respecto de Cuba y de la Unión
Soviética, que alarmaba a los militares y otros sectores anticomunistas de la
sociedad argentina.

No obstante, un análisis relativamente cuidadoso que intente comparar los


períodos de gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962) y de Arturo Illia (1963-1966) revela que
muchos de los elementos de continuidad anteriormente nombrados lo son sólo en
apariencia. El análisis comparado de las dos experiencias radicales revela, por un lado,
elementos de aparente continuidad que ocultan mal indicios de ruptura y, por otro,
elementos de abierta ruptura en las políticas internas y exteriores de las dos experiencias
radicales. Tanto unos como otros pueden explicarse por el esfuerzo de Illia por
diferenciarse de la experiencia frondizista en varios temas relevantes de la agenda que
tenían una enorme carga ideológica en ese momento, como el petróleo y las relaciones
militares con Estados Unidos.
Los elementos de aparente continuidad -o de ruptura encubierta- más relevantes de
ambas experiencias radicales son los siguientes:

En primer lugar, ambas gestiones tomaron del enfoque desarrollista la vinculación


entre democracia y desarrollo socio-económico, como clave del fortalecimiento
democrático y factor que impediría la penetración del modelo castro-comunista en la
sociedad argentina. Fuertemente influidas por el pensamiento cepalino-desarrollista, las
administraciones de Frondizi e Illia intentaron llevar a la práctica planes de desarrollo
basados en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones y expansión
del mercado interno. Ambos gobiernos dieron prioridad a sectores tales como el
petroquímico, la industria automotriz y la papelera. No obstante, esta similitud es sólo
aparente pues ambos gobiernos adoptaron recetas económicas diametralmente
distintas: Frondizi buscó atraer el capital extranjero como motor de la expansión
económica, que posibilitó lo que Frigerio denominó “nacionalismo de fines”. En cambio, la
gestión de Illia, con una impronta menos desarrollista y más orientada hacia el
nacionalismo tradicional de cuño yrigoyenista, intentó poner en marcha un plan
quinquenal en donde el capital extranjero cumplía un papel limitado.

En segundo término, los dos gobiernos tuvieron en política interna un restringido


margen de legitimidad. Sin embargo, y como sostiene Wynia, hubo una importante
diferencia en la naturaleza de las victorias electorales de Frondizi y de Illia. En el primer
caso, si se incluyen los votos peronistas -que el propio Frondizi se encargó de espantar
tras su giro estabilizador en política económica-, Frondizi sí logró una mayoría: el 52 % del
voto popular. En cambio, Illia obtuvo de entrada sólo el respaldo de la cuarta parte del
electorado, y su política económica, enmarcada en una estrategia desarrollista-populista,
no logró cambiar la situación -que muy por el contrario tendió a agravarse con el ejercicio
de gobierno-. También se registraron importantes diferencias en el impacto que la
victoria electoral de ambos tuvo en la relación Ejecutivo-partido oficial-Congreso. La
oposición de Frondizi en el Parlamento residió fundamentalmente en la UCRP, que
controlaba un tercio de los escaños. En cambio, Illia se enfrentó a una vigorosa oposición
en el Congreso, constituida por nueve partidos diferentes, casi dos tercios de las bancas.

En tercer lugar, el examen de la composición del partido gobernante durante las


gestiones de Frondizi e Illia parecería revelar una idéntica heterogeneidad. Sin embargo,
la heterogeneidad del oficialismo durante el gobierno de Frondizi fue menos compleja
que la del caso de la gestión de Illia. Durante el gobierno de Frondizi, la principal divisoria
de aguas que se registraba dentro del oficialismo era la división entre frigerismo y partido
radical intransigente. El frigerismo estaba compuesto por la eminencia gris y mentor
ideológico del gobierno de Frondizi, Rogelio Frigerio, y sus colaboradores, que provenían
de sectores ideológicamente muy diversos, desde el comunismo hasta el nacionalismo de
derecha. Aunque tuvieron un papel protagónico en la política interna y exterior del
gobierno de Frondizi, los frigueristas no pertenecían al partido entonces gobernante, la
Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), factor que provocó no pocos roces entre el
gobierno y el partido. En el caso de Illia, la constitución del gabinete de gobierno fue
producto del deseo del jefe natural del partido, Ricardo Balbín, por equilibrar las distintas
corrientes dentro del radicalismo (con excepción, claro, de la UCRI): balbinismo,
unionismo, larraldismo y sabatismo o línea cordobesa, a la que pertenecía Illia. Esta
heterogeneidad, aparentemente producto de la sabiduría política de Balbín, fue un factor
que incidió negativamente en la cohesión o en el ritmo del proceso de toma de
decisiones tanto en política interna como exterior. Las frecuentes idas y venidas, las dudas
y las vacilaciones del gobierno a la hora de tomar decisiones claves, le valieron al
presidente Illia la oprobiosa comparación con la lentitud de una “tortuga”.

Un cuarto elemento de aparente similitud durante las experiencias de Frondizi e Illia


fue la posición adoptada en el caso de Cuba. Los cancilleres de ambos gobiernos se
opusieron a los intentos de “exportación revolucionaria” del castrismo. En ambos casos, se
registró una oposición al aislamiento de Cuba como el instrumento más eficaz para
enfrentar la “exportación” del modelo castrista en la región. Tanto en el caso de la reunión
de la OEA en Punta del Este en enero de 1962, como en la de Washington en julio de 1964,
las respectivas delegaciones argentinas se opusieron a las opciones extremas: partidarios
de sanciones versus no intervencionistas. En el primer caso, el canciller Miguel Ángel
Cárcano se abstuvo de expulsar a Cuba del sistema interamericano; en el segundo caso, si
bien el canciller Miguel Ángel Zavala Ortiz votó con la mayoría de los miembros de la OEA
la resolución que aconsejaba la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con la
isla, se opuso a una acción armada inmediata, y optó por advertir que dicha acción podría
tomarse a futuro, si el régimen castrista persistía en su actitud de promover agresiones
revolucionarias contra cualquier estado miembro de la organización.

No obstante, la existencia de actitudes similares en el caso de Cuba no oculta la existencia


de importantes diferencias. En el gobierno de Frondizi, existió un énfasis mayor que en el
de Illia en la necesidad del desarrollo socio-económico vía la Alianza para el Progreso
como antídoto para la multiplicación en la región de casos como el cubano. Por su parte,
la actitud del canciller de Illia, Miguel Zavala Ortiz, en la reunión de la OEA de julio de 1964,
fue la de “flexibilizar” el principio de no intervención que tan enfáticamente defendiera el
canciller de Frondizi, Miguel Ángel Cárcano, para justificar su postura de abstención. Pero,
no obstante estas diferencias, las posiciones adoptadas por los cancilleres Cárcano y
Zavala Ortiz en la OEA respecto de Cuba generaron idéntica hostilidad en los militares y
los sectores anticomunistas de la sociedad argentina.

Un quinto elemento de aparente continuidad entre las políticas exteriores de ambas


administraciones radicales fue el enfoque pragmático en las relaciones con la Unión
Soviética y los países de la órbita comunista. Si bien en ambos casos este acercamiento
hacia el Este respondió claramente a móviles más económicos que ideológicos, y en
ambos casos generó reacciones hostiles en los sectores anticomunistas y en los militares,
vale también destacar importantes diferencias. Como comenta Rapoport, para Frondizi, la
Cancillería y el equipo de Frigerio, el acercamiento económico con la URSS estaba
inscripto dentro de la creencia personal de Frigerio de que la “coexistencia pacífica” entre
las superpotencias era una realidad cercana. Además, era un elemento que permitía
mantener conforme al ala izquierda del núcleo gobernante, desilusionada por el
acercamiento a los Estados Unidos. En el esquema de Illia, el acercamiento económico
con la URSS y Europa del Este tenía que ver más bien con el perfil “universalista” de la
Cancillería argentina y con la percepción de los sectores “desarrollistas” del gobierno de
que Moscú podría ser un buen proveedor de máquinas y otros bienes de capital para los
emprendimientos hidroeléctricos y, a la vez, un buen mercado para los productos
primarios argentinos. Illia, a diferencia de Frondizi o Frigerio, al acercarse a Moscú, no tuvo
objetivos políticos: no buscó contentar al ala izquierda de su partido y, muy por el
contrario, condenó la estrategia de “exportación revolucionaria” respaldada por Moscú
como contraria al tradicional principio de no intervención tan defendido por la tradición
del radicalismo. Ahora bien, un elemento que sí es común a ambos casos es el similar
interés de los sectores exportadores, en ambos gobiernos, por colocar sus productos en el
mercado soviético.

Por otra parte, existieron también ejemplos de la agenda de política interna y exterior
donde la necesidad de diferenciación partidaria al gobierno de Illia a producir claras
rupturas respecto de la gestión de su antecesor Frondizi. Entre los muchos ejemplos de
éstas, cabe destacar la anulación de los contratos petroleros, la no renovación del acuerdo
de garantía de inversiones, la firma de un convenio militar con los Estados Unidos y la
anulación de los “Pactos del Setenta” con Chilen lugar bastante común evaluar la
presidencia de Illia y percibir una serie de elementos en común con la experiencia de su
antecesor radical, Frondizi: la común procedencia del tronco radical, su común discurso
cepalino-desarrollista, la débil base de sustento electoral que sufrieron ambos candidatos,
su igualmente conflictiva relación con los factores de poder -empresarios, sindicatos y
Fuerzas Armadas-, y por último su ambigua posición respecto de Cuba y de la Unión
Soviética, que alarmaba a los militares y otros sectores anticomunistas de la sociedad
argentina.

No obstante, un análisis relativamente cuidadoso que intente comparar los períodos de


gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962) y de Arturo Illia (1963-1966) revela que muchos de
los elementos de continuidad anteriormente nombrados lo son sólo en apariencia. El
análisis comparado de las dos experiencias radicales revela, por un lado, elementos de
aparente continuidad que ocultan mal indicios de ruptura y, por otro, elementos de
abierta ruptura en las políticas internas y exteriores de las dos experiencias radicales.
Tanto unos como otros pueden explicarse por el esfuerzo de Illia por diferenciarse de la
experiencia frondizista en varios temas relevantes de la agenda que tenían una enorme
carga ideológica en ese momento, como el petróleo y las relaciones militares con Estados
Unidos.

Los elementos de aparente continuidad -o de ruptura encubierta- más relevantes de


ambas experiencias radicales son los siguientes:

En primer lugar, ambas gestiones tomaron del enfoque desarrollista la vinculación entre
democracia y desarrollo socio-económico, como clave del fortalecimiento democrático y
factor que impediría la penetración del modelo castro-comunista en la sociedad
argentina. Fuertemente influidas por el pensamiento cepalino-desarrollista, las
administraciones de Frondizi e Illia intentaron llevar a la práctica planes de desarrollo
basados en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones y expansión
del mercado interno. Ambos gobiernos dieron prioridad a sectores tales como el
petroquímico, la industria automotriz y la papelera. No obstante, esta similitud es sólo
aparente pues ambos gobiernos adoptaron recetas económicas diametralmente
distintas: Frondizi buscó atraer el capital extranjero como motor de la expansión
económica, que posibilitó lo que Frigerio denomina “nacionalismo de fines”. En cambio,
la gestión de Illia, con una impronta menos desarrollista y más orientada hacia el
nacionalismo tradicional de cuño yrigoyenista, intentó poner en marcha un plan
quinquenal en donde el capital extranjero cumplía un papel limitado.
En segundo término, los dos gobiernos tuvieron en política interna un restringido
margen de legitimidad. Sin embargo, y como sostiene Wynia, hubo una importante
diferencia en la naturaleza de las victorias electorales de Frondizi y de Illia. En el primer
caso, si se incluyen los votos peronistas -que el propio Frondizi se encargó de espantar
tras su giro estabilizador en política económica-, Frondizi sí logró una mayoría: el 52 % del
voto popular. En cambio, Illia obtuvo de entrada sólo el respaldo de la cuarta parte del
electorado, y su política económica, enmarcada en una estrategia desarrollista-populista,
no logró cambiar la situación -que muy por el contrario tendió a agravarse con el ejercicio
de gobierno-. También se registraron importantes diferencias en el impacto que la
victoria electoral de ambos tuvo en la relación Ejecutivo-partido oficial-Congreso. La
oposición de Frondizi en el Parlamento residió fundamentalmente en la UCRP, que
controlaba un tercio de los escaños. En cambio, Illia se enfrentó a una vigorosa oposición
en el Congreso, constituida por nueve partidos diferentes, que manipularon casi dos
tercios de las bancas.

En tercer lugar, el examen de la composición del partido gobernante durante las


gestiones de Frondizi e Illia parecería revelar una idéntica heterogeneidad. Sin embargo,
la heterogeneidad del oficialismo durante el gobierno de Frondizi fue menos compleja
que la del caso de la gestión de Illia. Durante el gobierno de Frondizi, la principal divisoria
de aguas que se registraba dentro del oficialismo era la división entre frigerismo y partido
radical intransigente. El frigerismo estaba compuesto por la eminencia gris y mentor
ideológico del gobierno de Frondizi, Rogelio Frigerio, y sus colaboradores, que provenían
de sectores ideológicamente muy diversos, desde el comunismo hasta el nacionalismo de
derecha. Aunque tuvieron un papel protagónico en la política interna y exterior del
gobierno de Frondizi, los frigueristas no pertenecían al partido entonces gobernante, la
Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), factor que provocó no pocos roces entre el
gobierno y el partido. En el caso de Illia, la constitución del gabinete de gobierno fue
producto del deseo del jefe natural del partido, Ricardo Balbín, por equilibrar las distintas
corrientes dentro del radicalismo (con excepción, claro, de la UCRI): balbinismo,
unionismo, larraldismo y sabatismo o línea cordobesa, a la que pertenecía Illia. Esta
heterogeneidad, aparentemente producto de la sabiduría política de Balbín, fue un factor
que incidió negativamente en la cohesión o en el ritmo del proceso de toma de
decisiones tanto en política interna como exterior. Las frecuentes idas y venidas, las dudas
y las vacilaciones del gobierno a la hora de tomar decisiones claves, le valieron al
presidente Illia la oprobiosa comparación con la lentitud de una “tortuga”.

Un cuarto elemento de aparente similitud durante las experiencias de Frondizi e Illia fue
la posición adoptada en el caso de Cuba. Los cancilleres de ambos gobiernos se opusieron
a los intentos de “exportación revolucionaria” del castrismo. En ambos casos, se registró
una oposición al aislamiento de Cuba como el instrumento más eficaz para enfrentar la
“exportación” del modelo castrista en la región. Tanto en el caso de la reunión de la OEA
en Punta del Este en enero de 1962, como en la de Washington en julio de 1964, las
respectivas delegaciones argentinas se opusieron a las opciones extremas: partidarios de
sanciones versus no intervencionistas. En el primer caso, el canciller Miguel Ángel
Cárcano se abstuvo de expulsar a Cuba del sistema interamericano; en el segundo caso, si
bien el canciller Miguel ÁngelAngel Zavala Ortiz votó con la mayoría de los miembros de
la OEA la resolución que aconsejaba la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales
con la isla, se opuso a una acción armada inmediata, y optó por advertir que dicha acción
podría tomarse a futuro, si el régimen castrista persistía en su actitud de promover
agresiones revolucionarias contra cualquier estado miembro de la organización.

No obstante, la existencia de actitudes similares en el caso de Cuba no oculta la


existencia de importantes diferencias. En el gobierno de Frondizi, existió un énfasis mayor
que en el de Illia en la necesidad del desarrollo socio-económico vía la Alianza para el
Progreso como antídoto para la multiplicación en la región de casos como el cubano. Por
su parte, la actitud del canciller de Illia, Miguel Zavala Ortiz, en la reunión de la OEA de
julio de 1964, fue la de “flexibilizar” el principio de no intervención que tan enfáticamente
defendiera el canciller de Frondizi, Miguel Ángel Cárcano, para justificar su postura de
abstención. Pero, no obstante estas diferencias, las posiciones adoptadas por los
cancilleres Cárcano y Zavala Ortiz en la OEA respecto de Cuba generaron idéntica
hostilidad en los militares y los sectores anticomunistas de la sociedad argentina.

Un quinto elemento de aparente continuidad entre las políticas exteriores de ambas


administraciones radicales fue el enfoque pragmático en las relaciones con la Unión
Soviética y los países de la órbita comunista. Si bien en ambos casos este acercamiento
hacia el Este respondió claramente a móviles más económicos que ideológicos, y en
ambos casos generó reacciones hostiles en los sectores anticomunistas y en los militares,
vale también destacar importantes diferencias. Como comenta Rapoport, para Frondizi, la
Cancillería y el equipo de Frigerio, el acercamiento económico con la URSS estaba
inscripto dentro de la creencia personal de Frigerio de que la “coexistencia pacífica” entre
las superpotencias era una realidad cercana. Además, era un elemento que permitía
mantener conforme al ala izquierda del núcleo gobernante, desilusionada por el
acercamiento a los Estados Unidos. En el esquema de Illia, el acercamiento económico
con la URSS y Europa del Este tenía que ver más bien con el perfil “universalista” de la
Cancillería argentina y con la percepción de los sectores “desarrollistas” del gobierno de
que Moscú , un buen proveedor de máquinas y otros bienes de capital para los
emprendimientos hidroeléctricos y, a la vez, un buen mercado para los productos
primarios argentinos. Illia, a diferencia de Frondizi o Frigerio, al acercarse a Moscú, no tuvo
objetivos políticos: no buscó contentar al ala izquierda de su partido y, muy por el
contrario, condenó la estrategia de “exportación revolucionaria” respaldada por Moscú
como contraria al tradicional principio de no intervención tan defendido por la tradición
del radicalismo. Ahora bien, un elemento que sí es común a ambos casos es el similar
interés de los sectores exportadores, en ambos gobiernos, por colocar sus productos en el
mercado soviético.

Por otra parte, existieron también ejemplos de la agenda de política interna y exterior
donde la necesidad de diferenciación partidaria supeditar , al gobierno de Illia a producir
claras rupturas respecto de la gestión de su antecesor Frondizi. Entre los muchos
ejemplos de éstas, cabe destacar la anulación de los contratos petroleros, la no renovación
del acuerdo de garantía de inversiones, la firma de un convenio militar con los Estados
Unidos y la anulación de los “Pactos del Setenta” con Chile.

➔ Tema 7 : ¨Guerrillas ¨ :
Para analizar el surgimiento y evolución de los movimientos guerrilleros en Argentina, es
necesario en primer lugar detenerse a explicar el contexto de la época. En el ámbito
internacional, la Guerra Fría marca el periodo en el que surgen los mismos, el socialismo
se constituía como la única alternativa real para Latinoamérica. Se generó así, una
enorme simpatía con otras revueltas internacionales y movimientos como el Frente de
Liberación Nacional de Argelia. Hemos de tener en cuenta la gran influencia que ejerció el
movimiento de los Sacerdotes por un Nuevo Mundo, además, de los teólogos de la
Liberación y otras corrientes religiosas revolucionarias. Todo ello ayudó a conformar una
nueva generación de militantes de izquierda en Argentina.

Por otro lado, en la esfera nacional argentina las dos primeras legislaturas de Perón
marcarán un antes y un después, que condicionará y favorecerá el surgimientos de los
movimientos guerrilleros. Llevó a cabo una política a favor de los obreros que le enfrentó
con las organizaciones empresariales, parte del movimiento estudiantil y todos los
partidos políticos existentes en ese momento, por lo que terminaron uniéndose en un
frente antiperonista que llevaría a cabo un golpe de estado. Pero el conflicto entre ambos
bandos tras el golpe no disminuyó, sino todo lo contrario, y es así como se inicia una
progresiva radicalización del mismo.

Tras derrocamiento de Perón en el 1955, se inaugura la guerrilla, dando inicio a la


“resistencia peronista”. En sus comienzos, estos grupos, en su mayoría urbanos y casi sin
conexión entre sí, estaban organizados por dirigentes nuevos provenientes de distintas
corrientes del peronismo Obreros, empleados y sectores populares de la clase media se
reunían alrededor de la figura de algún delegado gremial o de dirigentes barriales y estos
pequeños grupos de reunión, pasaron a la acción realizando pintadas. De las pintadas al
sabotaje industrial no transcurrió mucho tiempo, posteriormente se inició en el uso de la
propaganda armada. Estas acciones moldearon lo que se llamó la “estrategia
insurreccional”, cuyo principal objetivo era crear el ambiente para una huelga
revolucionaria que propiciará el retorno de Perón.

De esta manera, al producirse el derrocamiento de Perón, en los años 1955-1960 tiene lugar
lo que se llamará la “primera resistencia peronista” que ya, desde ese momento, tiene dos
orientaciones completamente diferentes; distinguiéndose entre la “derecha peronista” -
nacionalismo social anticomunista- y el ala izquierda.

● El surgimiento del Movimiento Nacionalista Tacuara :

El Movimiento Nacionalista Tacuara atrajo a comienzos de los sesenta a cientos de


jóvenes que lo vieron como una expresión de rebeldía contra el sistema. Nacido como un
grupo anticomunista, antidemocrático y antisemita, desarrolló una enorme capacidad
para la acción violenta callejera, lo que le permitió crecer en forma desmesurada en poco
tiempo. Sin embargo, justamente la llegada masiva de jóvenes con distintas visiones del
mundo -apenas unidos por una vaga concepción nacionalista y un fuerte deseo de
acción- fue lo que sumergió al movimiento en un complicado proceso de transformación
y desarticulación. Sin embargo, la organización saltaría a la escena como la primera
guerrilla urbana de la historia argentina, con el asalto al Policlínico Bancario. Asimismo,
Tacuara fue la escuela en la que convivieron y se formaron jóvenes que en los 70 serían
líderes en las organizaciones guerrilleras, integrantes de los grupos de la derecha
peronista, matones de los sindicatos y hasta agentes de inteligencia vinculados a la
represión estatal. Ese tránsito es un claro testimonio de que la agrupación fue un
fenómeno mucho más complejo de lo que a simple vista podría parecer y que es esencial
no sólo para conocer la Argentina de los sesenta, sino también para entender la Argentina
de los setenta.

● Surgimiento y evolución de Uturuncos.

Surge en el 1955 basándose en la “estrategia insurreccional” como forma de acción, el


llamado Comando 17 de Octubre, sin embargo a partir de 1957 se inicia debate sobre
agotamiento de esta vía, ya que se produce una huelga general que no lleva a un
levantamiento. A raíz de este debate el Comando 17 de Octubre decidió crear el Movimiento
Peronista de Liberación (MPN). Surgiendo posteriormente, el Ejército de Liberación
Nacional (ELN), que luego sería más conocido como los Uturuncos. Ya siendo Uturuncos,
se decantaría por una estrategia de lucha armada, la cual decidieron desarrollar en la zona
montañosa de la provincia de Tucumán. La selva generaba mayor protección y la cercanía
a las ciudades otorgaría mayores facilidades para el aprovisionamiento y la logística.

Los Uturuncos se hacen conocidos por la opinión pública en 1959, con el asalto de la
Comisaría de Frías, veinte hombres disfrazados de soldados lograrían, sin disparar un tiro,
tomar la comisaría haciendo rehenes a los policías y confiscando sus armas. Tras este
suceso la revista Mayoría publicó un reportaje de uno de los líderes de la guerrilla donde
quedó plasmada una síntesis de sus reivindicaciones políticas. En ella afirmaba que se
levantaban en armas “porque… la patria maniatada está siendo convertida en colonia del
imperialismo” y que “las banderas del movimiento son la soberanía política, la
independencia econó­mica y la justicia social”

En resumen, el principal objetivo de su lucha era el re-torno del general Juan Perón al país
y la devolución del cadáver de Eva Perón. De triunfar el alzamiento, Uturun-cos proponía
rescindir los contratos petroleros y otros efectuados con varias compañías privadas, así
como la reforma agraria, eliminando definitivamen-te en el país a la oligarquía
terrateniente. También querían implementar un “sistema económico y finan­ciero que
proteja a la industria y el comercio nacional” y en contra de los sis­temas económicos
liberales.

A comienzos de 1960, distintos grupos de la resistencia peronista aumentaron sus acciones


de sabotaje. Unos días antes de las elecciones legislativas de Marzo, Arturo Frondizi -
presidente desde 1958 aal 1962- ordenó la ejecución del plan CONINTES (Conmoción
Interna del Estado). De esta forma se le otorgó el control operacional a las fuerzas armadas
de la lucha antiterrorista: el país fue dividido en zonas operativas, se prohibieron las
manifestaciones y se sometió a tribunales militares a todos aquellos acusados de
terrorismo. Así, fue detenido el núcleo principal de los miembros de Uturuncos.
En 1961 bajo el acoso represivo del plan CONINTES muchos de los miembros fueron
detenidos y otros debieron exiliarse, lo terminaría por acabar de facto con la organización.
Sin embargo, Uturuncos logró instalar un debate que marcaría el desarrollo de varios
movimientos revolucionarios en las siguientes décadas: la legitimidad de plantear la lucha
armada para combatir la exclusión política y social y la viabilidad táctica de la guerra de
guerrillas para llevar a cabo esa lucha.

● Análisis y evolución del Ejército Guerrillero del Pueblo:

El surgimiento de este movimiento es bastante curioso ya que en 1958 el periodista Jorge


Masetti viajó a Cuba para conocer a los rebeldes y entrevistar por radio a Fidel Castro y
Ernesto Guevara. Masetti se quedaría impresionado por la marcha del proceso
revolucionario y establecería un compromiso con la causa, además de una estrecha
amistad con el Che.

Apenas triunfa la revolución vuelve a Cuba y organiza la agencia de noticias prensa latina
con el objetivo era romper el cerco informativo de los monopolios y difundir los logros de la
revolución. En 1962 renuncia a su cargo de director y asume la tarea de iniciar la lucha
armada en Argentina. Mientras tanto, el Che avanza en conversaciones con revolucionarios
peruanos para abrir un frente guerrillero en Perú: buscaba continentalizado la revolución a
través de un movimiento armado que también abarcara Perú y Bolivia, siendo Argentina el
centro de operaciones.

El núcleo del EGP recibe se instrucción militar en Cuba, a cargo de varios oficiales de
experiencia guerrillera y luego completan su preparación militar en Argelia (donde se está
luchando contra la ocupación francesa). Y 1963 reciben la orden del Che de partir en grupos
separados a la frontera argentina- boliviana. Allí reciben el apoyo logístico de algunos
miembros de la Federación Juvenil Comunista boliviana, algunos de los cuales integrarán
después la guerrilla del Che en Bolivia.

Una vez instalados en la selva, los miembros del EGP se dedican primeramente a recorrer
el territorio con el objetivo de probar sus condiciones físicas y la operatividad de sus
equipos. El 9 de julio realizan la primera proclama “La Carta de los Rebeldes” publicada en
el periódico ” Compañeros”, allí piden al presidente que renuncie y convoque a elecciones
verdaderas. En los primeros meses de 1964 el EGP está compuesto por unos 30 guerrilleros,
(un número importante de ellos viene de un proceso de ruptura con el Partido Comunista
argentino), una red de enlaces y reclutamientos urbanos en Córdoba y Buenos Aires, una
red de apoyo fronterizo, una red de apoyo en la ciudad de Salta y una comunicación
constante con el Comandante Guevara.

Sin embargo, en mayo de 1964 cae el primer campamento ubicado en la localidad de Santa
Rosa (Salta), a partir de allí el ejército establecería un cerco por lo que la guerrilla, sin
alimentos y sin posibilidades de recibir apoyo, se dispersa en la selva. En una emboscada
tendida por el ejército caen Hermes Peña y Jorge Guille, dos de sus dirigentes. A partir de
cuándo, acosados por las fuerzas de seguridad, con las condiciones físicas deterioradas,
aislados y sin alimentos, muchos combatientes morirían de hambre en la selva.
Posteriormente serán capturados los sobrevivientes del núcleo guerrillero, entre ellos
Masetti,

en un marcado estado de debilidad.

En conclusión, podemos afirmar que la Revolución Cubana tuvo una influencia vital en la
izquierda latinoamericana, la irrupción de la figura del Che y la idea de abrir un frente de
lucha antiimperialista cuyo centro de operaciones sería Argentina permite considerar la
experiencia del EGP como parte de una estrategia continental y no como un hecho aislado
o guerrilla improvisada. Aunque se dieron posiciones políticas antagónicas: por un lado la
posición del PC argentino, que en aquel momento se alineó al pensamiento estalinista de
transición pacífica al socialismo; por otro lado el peronismo revolucionario y finalmente la
línea guevarista. Si bien las dos primeras manifestaciones de lucha armada de izquierda en
Argentina – Los uturuncos y el EGP – fueron desarticulados rápidamente, abrieron un
camino que siguieron varias organizaciones políticas unos años después.

● Peronistas de izquierda, el surgimiento de Montoneros:

La organización Montoneros se mantuvo activa desde 1970 hasta 1979, su evolución estuvo
marcada por la estrategia de activar la guerrilla popular, la guerrilla rural sin embargo no
era atractiva para éstos.

Desde sus inicios la división interna quedó marcada por dos líneas de pensamiento y acción
dispares, por una parte la facción revolucionaria y por otra una facción de inspiración
militar. Esto acabó dividiendo la organización en el futuro, aunque durante 1970 y 1972 su
estructura fue tomando forma formalizando así la organización. Recibieron la influencia de
la Revolución Cubana, y algunos de sus miembros se marcharon hacia Cuba para recibir
adoctrinamiento militar. Su ideología, de corte antiimperialista les hizo aunar fuerzas y
recibir cada vez más el apoyo popular necesario para ser legitimados.

Como organización se dividieron en unidades que a su vez se organizaban en diversos


departamentos para llevar a cabo todas sus acciones de una forma organizada y lógica,
consiguiendo una gran eficacia.

El primer golpe que llevaron a cabo fue el secuestro y posterior asesinato del General
Aramburu, sin embargo, no conformes con esta acción decidieron asaltar algunas de las
instituciones más relevantes de La Calera. Así, el 1 de julio de 1970 tomaron la comisaría, el
banco local y municipalidad, siendo capturados dos de los militantes que participaron en
los hechos. Entre los meses de julio y agosto de este mismo año, estuvieron a punto de
desaparecer, sin embargo, sobrevivieron gracias al apoyo logístico que les proporcionaron
las FAP.

El aumento del apoyo popular recibido durante los años siguientes fue decisivo para
mantenerse presentes en la región, los Sacerdotes por el Tercer Mundo apoyaron
significativamente a la organización pues consideraban que eran un ejemplo a seguir. En
tanto, el apoyo recibido por Perón también fue clave para la supervivencia de la
organización.

Gran parte de las acciones que llevaron a cabo durante los años que duró su actividad,
fueron propaganda armada. Colocaron diversas bombas en lugares que consideraban
instalaciones para privilegiados, como campos de golf, clubes de reunión, etc.

Otro de los golpes que Montoneros protagonizó fue la masacre de Ezeiza, que se produjo
el 20 de junio de 1973. La recepción de Perón tras su exilio, consiguió aglutinar a una gran
multitud y es en este momento cuando Montoneros y fuerzas paramilitares encabezadas
por López Rega acabaron enfrentándose. Este hecho supuso un antes y un después para
la relación de Montoneros con Perón, pues el presidente argentino les condenó al rechazo.
Además, ese mismo año ejecutaron a Rucci, lo que ponía de manifiesto que la facción
militarista dentro de la organización se consolidaba. Finalmente, en 1974 Perón expulsó a
Montoneros del movimiento peronista, lo que llevó a la organización a verse inmersa en un
proceso de declive y aislamiento sin precedentes.

En 1976, la lucha montonera continuaba y se vieron en la necesidad de exiliarse a México


donde establecieron su sede para poder continuar con su actividad. Sin embargo, poco
después en 1978 se exiliaron los jefes de la organización a Cuba, donde recibirán el apoyo
que necesitaban para emprender los siguientes atentados que acabarían siendo el fin de
la organización. Así, en 1979 tras llevar a cabo dichos atentados en Argentina, la mayoría de
los guerrilleros fueron descubiertos, encarcelados o asesinados.

Como hemos podido observar su crecimiento fue muy rápido, su evolución y asentamiento
como organización depende del apoyo popular y sobre todo de Perón, quien finalmente
les retiró todo su apoyo y les llevó a poner fin a su actividad y presencia en el país .

● El PRT – Partido Revolucionario del Pueblo:

El PRT surge en 1965 cuando se constituye el Partido Unificado de La Revolución que


aglutinará al Frente Revolucionario Indoamericanista y la organización Palabra Obrera que
se habían constituido previamente como el Frente Único. Entre 1970 y 1975 la organización
sufrió un desgaste interno por el debate que se generó entorno a la materialización de la
lucha armada.

Las diferencias se acentuaban por las diversas facciones internas de ideologías comunistas,
proletarias y leninistas, que en su conjunto pretendían acabar con el gobierno de Onganía.
La progresiva tendencia hacia la radicalización, acabó con la expulsión del partido de
aquellos que defendían la lucha armada.

En los 70 desarrollaría la lucha armada, gracias a la creación del Ejército Revolucionario del
Pueblo que nació tras el V Congreso del PRT. La estrategia de la organización se nutría por
las experiencias del Vietcong y acabaron desarrollando una estructura muy amplia
integrando a diferentes sectores sociales. Su objetivo principal, según palabras de los
delegados del PRT, era “encarar la guerra revolucionaria obrera y socialista”, la cual se
desarrollaría a partir de pequeños enfrentamientos con carácter popular y prolongado.

● Movimiento Todos por la Patria: origen y evolución:

Organización política y guerrillera que actuó entre 1986 y 1989 cuyo principal dirigente fue
Enrique Gorriarán Merlo y que ganó difusión cuando realizó el 23 de enero de 1989 un
ataque al cuartel general de La Tablada con el propósito de frustrar una supuesta
conspiración militar, hecho que produjo 19 muertos y 53 heridos, y por el cual entró en
virtual disolución. Gorriarán merlo pertenece PRT y a su brazo armado, la organización
guerrillera de orientación guevarista ERP, que actuaron en argentina en la década de 1970.

● Fuerzas Armadas Peronistas (FAP).

Pese a su origen abiertamente anticomunista y específicamente contrario a la revolución


cubana, comenzaron lentamente a variar de posición a comienzos de los años sesenta.
Nacidas para afirmar la doctrina justicialista -incluso mediante violentos encontronazos en
manifestaciones callejeras y en los medios estudiantiles- durante esos años de
impedimentos políticos para el peronismo, ingresaron paulatinamente en el delito común
para recaudar fondos con miras a un futuro contestatario todavía indefinido y lejano. Una
vez que lo hicieron, se mostraron los primeros efectos del entrismo -que consiste en la
conquista de organismos, grupos y personas para modificar desde adentro su esquema de
ideas e invertirlo progresivamente-.

En consecuencia, las FAP actuaron como un verdadero puente ideológico y por su organización
absolutamente descentralizada su detención era casi imposible, y hasta se rodearon de un
cierto misterio al carecer de jefes visibles e identificables, pero crecieron y con el tiempo
aportaron recursos a las bandas que comenzaron a formarse en los finales de la década.
Desgastadas y divididas, iniciados los años setenta dieron paso a las nuevas guerrillas como
los Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), los Descamisados o las Fuerzas
Armadas de Liberación (FAL), que representaron una escalada operativa e ideológica -ya
definitivamente marxista- que con otros grupos como el Partido Comunista Revolucionario
o las corrientes estrictamente trotskistas como La Verdad y sus derivaciones ofrecían
variables para el reclutamiento y la base para crear nuevas estructuras si las primeras se
agotaban.
● Las Fuerzas Armadas Revolucionarias:

Fueron una organización armada irregular de Argentina formada a finales de la década


del 60, y cuyo temprano ideal era entrenarse y unirse a las guerrillas rurales iniciadas por
el Che Guevara en Bolivia. Sus miembros provenían mayoritariamente de una fractura
producida en el interior de la Federación Juvenil Comunista (la “Fede”) del PC argentino.
Su ideología original de base era por lo tanto el marxismo–leninismo, pero con un
aditamento latinoamericanista.

En 1967, plena dictadura de Juan Carlos Onganía y ante el asesinato del Che a manos del
Ejército boliviano, la agrupación ingresa en un debate interno dedicándose
fundamentalmente a replantearse su futuro, lograr expansión numérica de cuadros, e
incursionar en nuevas formas de lucha como la guerrilla urbana, proceso que dura hasta
que se produce el Cordobazo en mayo de 1969.

De allí en adelante, y tomando asimismo influencias ideológicas y metodológicas de


Tupamaros, conforman una organización político militar que incorpora cuadros
rápidamente, orientada fundamentalmente a la lucha contra la dictadura militar de la
autoproclamada Revolución Argentina.

En 1969 Nelson Rockefeller visita Buenos Aires, las FARC incendian trece supermercados
en la capital. Pero no reconocen la autoría de esta acción hasta tiempo después. En 1970 su
primera acción militar pública: Operación “Gabriela”. Incluyó el asalto a la sucursal del
Banco Provincia, atrincheraron un destacamento de policía recuperando las armas, así
como una oficina de ENTEL y la estación de ferrocarril. Duró en total 11 minutos, participaron
36 combatientes (12 mujeres y 24 hombres) que se replegaron ordenadamente en cinco
camionetas y tres autos previamente robados para esa acción. Este impactante operativo
marcó el inicio de un despliegue considerable de las FAR, en tanto que les permitió lograr
una expansión de medios materiales y nuevos adeptos que engrosaron sus filas.
Participaron de ahí en más y durante los años siguientes de numerosos y resonantes
atentados y secuestros extorsivos a empresarios y personalidades, algunos ejecutados
conjuntamente con otras organizaciones armadas irregulares, tales como el Ejército
Revolucionario del Pueblo.

● El Frente Argentino de Liberación.

Esta organización guerrillera de ideología marxista-leninista nació aproximadamente en


1963. Se proponía realizar una tarea de adoctrinamiento fundamentalmente entre los l a su
vez se escindieron 5 personas que decidieron formar una organización armada (a la que no
obreros, los estudiantes y los sectores impopulares de las villas de emergencia.
En 1958 hubo un congreso: el Movimiento de Izquierda Revolucionaria Praxis, del cual se
escindieron 20 personas por considerarlo demasiado teórico, grupo del cual ponen
nombre) que tendría como finalidad acompañar el proceso de insurrección y ser el embrión
de un futuro ejército popular, para lo cual reclutan a sus aspirantes en forma personal, uno
por uno, por lo menos hasta 1973. A diferencia de otras organizaciones no se consideraron
en guerra abierta con el gobierno y tuvieron una gran dosificación en el uso de la violencia.
Decidieron que la primera etapa consistiría en una acumulación, capacitarse y hacer
trabajo de campo. Numerosos grupos de diferentes idearios políticos y trayectorias
componían bajo esta organización que finalmente se denominó Frente Argentino de
Liberación (FAL). Surgieron FAL Che, FAL 22 de Agosto, FAL América en Armas, FAL Inti
Peredo… que funcionaban de forma autónoma e independiente entre sí. Este es uno de los
factores por los cuales no hay una historia orgánica y única de la organización. Su acción
con más repercusión internacional fue, ante la desaparición a manos de las fuerzas del
régimen de dos de sus compañeros, el secuestro del cónsul paraguayo en una ciudad de
una localidad argentina cerca de la frontera con este país, en el año 1970. Finalmente y
habiendo perdido a uno de sus dos militantes, el cónsul fue liberado en perfecto estado.

➔ Tema 8 : ¨Proceso de Reorganización Nacional ¨:

● PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL 1973-1986

Durante esta dictadura caracterizada por un Estado Terrorista basado en quebrantar el


orden constitucional y el Estado de Derecho se desplegó un sistemático uso del terror para
reorganizar las relaciones sociales de la sociedad en tres niveles: a nivel social (con la
destrucción de relaciones sociales contestatarias, críticas, de solidaridad y cooperación), a
nivel político ). Se siguió funcionando a través y apoyando la DSN, que consideraba que el
comunismo acabaría con las libertades y los derechos individuales del país donde se
instauró, por lo tanto, las violaciones a los DD.HH eran “necesarias” para evitar la acción o
instauración del comunismo. ¿Por Qué se necesitó un terrorismo de Estado? Porque se
requería no sólo la supresión de los mecanismos de representación y expresión de la
sociedad civil, sino la imposición de ciertos comportamientos sociales con el fin de lograr la
reconversión del modelo económico de la Nación. Esta dictadura fue la expresión política
de un nuevo patron de acumulacion internacional y nacional basado en la valorización
financiera (actividades de inversion, creditos, servicios) en detrimento de la valorización
productiva (la industria y los sectores dinámicos que requerían mano de obra). Era
imprescindible expulsar la fuerza de trabajo ya que no se requieren tantos obreros porque
la producción de bienes de capital, indumentaria y otras mercancías dejaron de ser el eje
de la economía argentina. Todo este proceso no se realizó sin conflictos ni resistencia.

● SISTEMA POLÍTICO:
➢ Dictadura institucional:

Esta dictadura fue institucional porque las FF AA establecieron e hicieron


efectivas una serie de normas para la sucesión en el ejercicio del Gobierno,
asegurando la continuidad. No era institucional por el respeto a las
instituciones democráticas, sino porque se proponían a institucionalizar un
nuevo orden.Las FFAA, representadas por el Ejército, la Marina y la Fuerza
Aérea, elaboraron un acta con los “Propósitos y Objetivos básicos” y además,
asumieron los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

➢ El 24 de Marzo del 76:

La junta militar derrocó a Isabel y asumieron el poder político como representantes de los
intereses de los grandes grupos económicos. Este golpe era apoyado por importantes
sectores como el más concentrado de la burguesía nacional y transnacional, la Iglesia
Católica, dirigentes políticos, sindicales y medios de prensa (quienes por medio de una
estrategia sistemática fueron utilizados como herramienta de construcción y
silenciamiento de cualquier oposición). Los militares impondrán el orden, y como en el
pasado, dejaría paso a los civiles una vez “pacificada” la sociedad. El peronismo y el
radicalismo no resistieron al golpe como se esperaba ya que sus dirigentes más
tradicionales guardaron un silencio cómplice y los sectores más combativos y no tenían
capacidad de respuesta debilitados por el accionar de la Triple A. Esta política utilizada por
el gobierno no solo abarcó la eliminación física del enemigo, si no, todo aspecto de la vida
cotidiana, la cultura, educación, mundo del trabajo, la censura de los MDC, en ámbitos de
pensamiento y expresión de ideas, se basaba en el convencimiento de que la verdadera
victoria era la que se ganaba a través de la cultura. Las universidades fueron amordazadas.
Algunos eligieron el exilio y otros solo silenciaron por la imposición.

➢ Integrantes: Los integrantes de la junta militar fueron Videla (Ejército),


Massera (Marina) y Agosti (Fuerza Aérea). LOS PRESIDENTES DE FACTO
FUERON: Videla (1976-81), Viola (1981) y Galtieri (1981-1982) y Bignone (1982-
1983).
● PRESIDENCIA DE VIDELA 1976-1981

Las primeras medidas fueron la pena de muerte para quienes hiriera o mate a
cualquier integrante de las fuerzas de seguridad, la clausura del Congreso Nacional,
reemplazo de toda la Corte Suprema de Justicia y el Poder Judicial por jueces
pertenecientes al nuevo régimen, el allanamiento e intervención de los sindicatos,
prohibición de actividades políticas y la imposición de censura sobre todos los MDC.

● Doctrina de Seguridad Nacional:

Esta doctrina fue implementada y utilizada del todo durante este régimen y los
militares como base ideológica para reprimir y matar desplegando todo un aparato
represivo contra quienes atentaban al supuesto “bien común”. En un principio,
estaba dirigida a cualquier amenaza “comunista”, “marxista” o “socialista”, pero se
sabe que cuando se instaló este nuevo gobierno el ERP y los Montoneros estaban
prácticamente neutralizados, por eso, este golpe de estado respondió más a
cuestiones estructurales para modificar el patrón de acumulación del capital, la
distribución del ingreso y la inserción internacional de la Argentina, que a frenar la
acción guerrillera que se había automarginado del contexto social. Este pretexto se
expresa en la “teoría de los dos demonios” defendida por la UCR, según la cual un
demonio era la guerrilla y el otro los militares, y en el medio había una población
que no tenía nada que ver con nada. Una vez derrotados los movimientos
guerrilleros, el estado terrorista desplegó un “mecanismo de control social sobre la
población” con amenazas, secuestros y muertes de personas que no eran ni altos
guerrilleros de izquierda ni meros trabajadores o estudiantes, sino militantes,
sacerdotes, sindicalistas, abogados, intelectuales activistas de organizaciones de
derechos humanos y muchos otros. La operación procuraba eliminar todo
activismo, protesta social, hasta un simple reclamo de boleto estudiantil, toda
expresión popular. Se buscaba convencer a la población de que la irrupción de las
FFAA implicaba la opción entre el “caos o el orden” y que se estaba en “guerra con
el enemigo interno”, esa concepción militar contra la “subversión”. Esta doctrina
sirvió de pretexto a los militares argentinos para ampliar la influencia del país en
ciertas regiones latinoamericanas saliendo a flote una creencia nacionalista que veía
a la Argentina como una posible potencia geopolítica. Para todas estas tareas se
necesitó un servicio de inteligencia que utilizaba métodos de tortura para obtener
información.

● Centros Clandestinos:

La acción terrorista se dividía en cuatro momentos: el secuestro, la tortura, la


detención y la ejecución. Para los secuestros se operaba de noche y en otras
ocasiones, se realizaron en fábricas o lugares de trabajo, en la calle y en otros países
con la colaboración de autoridades. La tortura ra sistemática y prolongada, tortura
física de duración indefinida y utilizando la psicológica: sufrir simulacros de
fusilamiento, asistir al suplico de amigos, hijos o esposos. En principio era para
obtener información pero en general era para quebrar la resistencia del detenido,
destruir su dignidad y personalidad. Los que sobrevivían a la tortura permanecían
en detención en estos centros clandestinos, cuya existencia fue negada por las
autoridades, degradando a las víctimas del todo, con sus heridas y sin atención
médica, encapuchados y mal alimentados. Muchas detenidas embarazadas dieron
a luz en esas condiciones y fueron despojadas de sus hijos. Estos centros
clandestinos fueron todos organizados con una estructura y régimen de
funcionamiento igual, con salas de torturas, salas de servicios médicos.

● Figura del desaparecido:

La desaparición no es sinónimo de muerte o asesinato, sino que se constituye en


una exasperante sospecha de muerte que se prolonga durante muchos años hasta
el proceso de apertura democrática. La estrategia “desaparecedora” servía para
dificultar la prueba del cuerpo del delito y además, el desconocimiento del destino
de los desaparecidos generaba terror en las víctimas y en la sociedad.

● Madres y Abuelas de Plaza de Mayo:

Esta agrupación se formó en abril del 77 con el fin de recuperar con vida a los
detenidos desaparecidos. Se reunieron en la Plaza de Mayo manifestando la
petición del paradero de sus hijos y también de esos niños que fueron secuestrados
junto a sus padres y no habían aparecido, y a los hijos de las jóvenes que
secuestradas embarazadas dieron a luz en prisión.
● Los derechos humanos:

Se buscó neutralizar a través de una campaña con el lema “los argentinos somos
derechos y humanos” las denuncias realizadas por los sobrevivientes de los centros
clandestinos, los exiliados y familiares de las víctimas en el exterior, que la dictadura
llamó “campaña anti argentina”. La Comisión Internacional de Derechos Humanos
abrió oficinas en todo el país que del 6 al 20 de septiembre del 79 recibieron miles
de denuncias de secuestros y desapariciones, y llegó a la conclusión de que por
acción de autoridades públicas y sus agentes, en la República Argentina se
cometieron durante el período de 1975 y 79 numerosas y graves violaciones a los
derechos humanos. Se considera que fueron crímenes de lesa humanidad por los
asesinatos, exterminio deportación o desplazamiento forzoso, encarcelación,
tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución por
motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos, de orientación sexual u
otros.

● PRESIDENCIA DE VIOLA 1981:

Su gobierno adquirió un carácter polémico siendo cuestionado por los militares y


por su intento de relacionarse con los partidos tradicionales y llevar adelante una
moderada “apertura política” que empeoró la situación, siendo sacado del puesto
de gobierno y reemplazado por Galtieri.

● PRESIDENCIA DE GALTIERI 1981-1982:

Retuvo el control directo de las FFAA y las medidas económicas desarrolladas por
su ministro de economía Alemán fueron la restricción del gasto público, la
comprensión del circulante, la privatización de bienes estatales y el congelamiento
de los salarios que llevaron a una grave depresión económica. La recesión llevó al
cierre de numerosas industrias y a medidas drásticas de reducción de personal en
otras.

● Guerra de Malvinas:

El desembarco argentino el 2 de abril del 82 conmovió al país y unificó


temporalmente a todos los sectores detrás de la recuperación de las islas. El anuncio
provocó expresiones de fervor patriótico y masivas concentraciones en Plaza de
Mayo. La adhesión de la sociedad fue casi total. La izquierda se divide, un sector
apoyó el operativo de las fuerzas militares pero sin apoyarlas a ellas, y otro, vio el
triunfo de los militares como medio para terminar con la dictadura. El 14 de junio la
Argentin se rinde y se dirigieron nuevamente a Plaza de Mayo miles de ciudadanos
para repudiar al gobierno, ya que los medios de prensa informaban engañando
sobre victorias argentinas en el campo de batalla. El final del conflicto fue un factor
decisivo para la restauración de la democracia.
● PRESIDENCIA DE BIGNONE 1982-1983:

Galtieri renuncia y se nombra a Bignone como presidente quien cumpliría un


período de gobierno limitado.

● ECONOMÍA:

Las políticas económicas de Martínez de Hoz se apoyó en dos grandes columnas:

1. LA APERTURA ECONÓMICA: con la apertura comercial, la protección a la


industria desapareció y la aparición de productos importados más baratos
que los nacionales terminó con la industria que no podía competir con esos
niveles de productividad y eficiencia que imponía el mercado mundial.
2. LA REFORMA FINANCIERA DEL 77: que se basaba en supuestas virtudes del
mercado como mecanismo asignador de recursos y fijador de precios y
condenaba a la vez la intervención estatal en el sistema financiero.
● La economía real:

Esta hace referencia a los efectos que tuvo el conjunto de medidas neoliberales. En
un contexto de liberalización creciente del mercado internacional de capitales, la
nueva orientación desarticuló los instrumentos de intervención estatal
característicos del modelo del ISI. Los militares irrumpieron en el modelo de
industrialización sustitutiva y construyeron un nuevo modelo de acumulacion: el
sistema de valorizacion financiera, sentando bases para el empobrecimiento de
sectores medios y populares en beneficio de los grandes grupos económicos, a la
vez, la quiebra de fábricas, irrupción de artículos importados y la invasión de nuevos
bancos y organismos financieros.

● CONSECUENCIAS:
1. LA CONCENTRACIÓN DEL INGRESO:El salario pasó a ser visualizado como
un costo para la mayoría de los empresarios afectando profundamente a los
trabajadores.
2. CRECIMIENTO DE LA DEUDA EXTERNA: La deuda externa se multiplicó
hacia 1983.
3. LA DESINDUSTRIALIZACIÓN: Se expresa en el cierre de más de 20 mil
establecimientos fabriles y la industria dejó de ser el núcleo dinamizador de
las relaciones económicas y sociales. También se neutralizó el poder de los
sindicatos y se debilitó hasta casi desaparecer la pequeña y mediana
industria que históricamente estaban aliadas con el sector popular en
defensa del mercado interno.
4. FRAGMENTACIÓN DE LOS SECTORES POPULARES: La dictadura militar fue
el inicio de un proceso de mutación y fragmentación de las clases populares
por el debilitamiento del mundo de los trabajadores formales y de sus
instituciones sindicales. La abrupta caída del salario hizo que la lucha de esta
que fue siempre la base del poder de negociación de los sindicatos, deje de
cohesionar a la clase obrera y contribuía a la ruptura de solidaridades al
interior de las clases populares.
● FIN DE LA DICTADURA:

Tras las crecientes protestas sociales, la presión internacional por las violaciones a los
derechos humanos y la derrota de la guerra, la Junta Militar decidió finalmente entregar el
poder en el 83. Bignone llamó a elecciones presentándose Ítalo Luder ( quien rechazaba la
revisión de lo sucedido durante la dictadura militar dando legalidad a la ley de autoamnistía
dictada por los militares) y Raúl Alfonsín (favorable al enjuiciamiento de los responsables
del terrorismo de estado). El 30 de octubre del 83 Alfonsín venció con los votos.

➔ Tema 9 : ¨MALVINAS ¨:
● Conflicto de Malvinas:

Todo estudio sobre la disputa de las Islas Malvinas comienza indefectiblemente con el tema
del descubrimiento. En vista de la importancia que el tema ha cobrado en ocasiones como
sustento para sus reclamos, los países reclamantes presentan como evidencia absoluta el
descubrimiento del archipiélago por tal o cual navegante de su país. Paradójicamente, los
estudios y teorías sobre los posibles descubridores concuerdan en que es casi imposible
determinar con exactitud quien fue su verdadero descubridor.

Lo que sí se sabe es que fueron avistadas por primera vez en el siglo XVI. No
obstante, el misterio es parte del descubrimiento de las islas, donde navegantes de cuatro
países han sido acreditados como los primeros que avistaron las islas. Semejante
controversia no sorprende en razón de lo primitivos que eran los instrumentos de
navegación y la incompleta cartografía empleada por los navegantes del siglo XVI (1).

A partir de la literatura existente es posible elaborar una lista de las diversas


expediciones que unos y otros consideran como descubridoras: 1. Américo Vespucio
(1501/1502); 2. La expedición de Magallanes de 1520; 3. La nave Incógnita y Alonso de
Camargo, 1540; 4. John Davis, 1592; 5. Richard Hawkins, 1594; 6. Sebald de Weert, 1600 (2).

Con la partida del personal español de Puerto Soledad las islas quedaron nuevamente
deshabitadas .Durante ese tiempo, las Malvinas sólo fueron visitadas por buques balleneros
de diversas nacionalidades en búsqueda del refugio que ofrecía su recortada geografía
costera.

Recién en 1820 el gobierno de las Provincias Unidas realizó una demostración de soberanía
enviando a la fragata Heroína, al mando del coronel Daniel Jewett (de origen
norteamericano), a tomar posesión de las islas. El 6 de noviembre de 1820, Jewett, desde
Puerto Soledad (ex-Puerto Louis), formalizó la posesión de las Malvinas en nombre del
gobierno del Río de la Plata. El oficial actuando en nombre del gobierno de Buenos Aires
ocupó las islas invocando el principio de uti possidetis. Este principio, según lo entendían
los estados latinoamericanos a principios del siglo pasado, definía la soberanía territorial en
base a los antiguos límites administrativos coloniales.En caso contrario, los infractores
serían enviados a Buenos Aires para ser juzgados.

Es importante señalar que la noticia de la toma de posesión por la Argentina fue publicada
tanto en España como en los Estados Unidos en agosto de 1821. Este hecho no generó la
protesta de Gran Bretaña. En 1825 este país firmó un Tratado de Amistad, Comercio y
Navegación con las Provincias Unidas y a la vez reconoció su independencia, y en ambos
actos tampoco se hizo referencia alguna a la ocupación de las islas por parte del estado
sudamericano.
En 1823, para reforzar la soberanía, fue nombrado Pablo Areguati como gobernador.
Al mismo tiempo, el mismo gobierno concedió Jorge Pacheco y a su socio Luis Vernet
(francés naturalizado argentino) el derecho a explotar ganado vacuno y pesca en la Isla
Soledad. Un primer intento de Pacheco por establecerse en las islas fracasó. El segundo
intento, realizado personalmente por Vernet, tuvo éxito en 1826 . De modo que hasta esta
fecha no había existido un establecimiento de las Provincias Unidas en las islas.

Poco más tarde, a principios de 1828, a raíz de un informe enviado a Buenos Aires
por Vernet, el gobierno de Buenos Aires le concedió el derecho exclusivo de pesca en las
aguas adyacentes y amplió la concesión de Pacheco. La colonia fue declarada libre de
tributos excepto para el mantenimiento de las autoridades locales.

El 10 de junio de 1829, Vernet fue nombrado con el cargo de Primer Comandante Político
y Militar de las islas.

Resumiendo, la Argentina prepondera sus derechos en cuatro puntos, a saber, que España
poseía las islas previamente, que esta posesión había quedado justificada por el derecho
de ocupación, que las principales potencias marítimas así lo habían reconocido, y
finalmente, que las islas en cuestión se hallaban próximas al territorio del antiguo virreinato
.

Paradójicamente, al mismo tiempo que el gobierno argentino nombraba a Vernet


gobernador, en las islas Británicas otros ingleses habían comenzado a interesarse
nuevamente por las Malvinas. Según Ferns, en julio de 1829 un ciudadano inglés llamado
Beckington envió una carta al Primer Ministro, Lord Aberdeen. En ella solicitaba al gobierno
de Su Majestad que estableciera una colonia en las islas.Ante el nombramiento de Vernet,
el gobierno de Su Majestad reaccionó . Lord Aberdeen inmediatamente ordenó a
Woodbine Parish, cónsul general británico, protestar ante el gobierno de Buenos Aires y
para ello envió cuidadosas instrucciones. La protesta debía sustentarse en que las acciones
del gobierno de Buenos Aires habían sido "cumplidas sin referencia a la validez de las
pretensiones que Su Majestad constantemente afirmó a la soberanía de las islas .

La protesta formal contra la ocupación argentina de las Malvinas fue finalmente elevada
por Parish al ministro de relaciones exteriores Guido el 19 de noviembre de 1831. Según
resume Goebel el documento, las Provincias Unidas asumieron "una autoridad
incompatible con los derechos de soberanía de su Majestad Británica sobre las islas
Falkland". Más aún, "estos derechos no habían sido invalidados por la evacuación de las
fuerzas de su Majestad en 1774, dado que esta medida se había tomado a los efectos de
generar economías, cuando se efectuó la evacuación se habían dejado marcas de posesión,
y se habían observado todas las formalidades que indicaron los derechos de propiedad, así
como la intención de reanudar la ocupación .

En el momento del reclamo británico la caza de focas había alcanzado un grado tal de
depredación que Vernet a partir del 30 de agosto de 1829 comenzó a comunicarle a los
capitanes de los buques pesqueros en el área las nuevas disposiciones por medio de una
circular . Es importante recordar que se le había otorgado a Vernet el derecho exclusivo de
la caza de focas, por lo que una disminución en las loberías afectaba directamente sus
intereses. Por este motivo, las actividades debían cesar de inmediato bajo amenaza de ser
apresados y enviados a Buenos Aires para ser juzgados. Se dice que los pesqueros
extranjeros parecían no tomar el aviso seriamente. Bajo estas circunstancias, se produce la
captura de tres buques pesqueros norteamericanos, Harriet, Superior y Breakwater, por
parte de las autoridades argentinas en las islas .
Existe en algunos estudiosos de ese período una tendencia a enfatizar que el agravamiento
del conflicto entre ambos estados americanos se debió más a los rasgos de personalidad e
impericia de los representantes norteamericanos y a las características de la diplomacia
inaugurada por el presidente de ese país, Andrew Jackson, que a la naturaleza misma del
hecho. Es decir, que se debió más a un problema de actitudes que de principios.

La situación entre los Estados Unidos y el gobierno de Buenos Aires llevó al acercamiento
entre el cónsul norteamericano con el representante de Gran Bretaña. El cónsul inglés,
Parish, se reunión con Slacum y le informó que las Provincias Unidas no tenían derechos
sobre las islas y que Gran Bretaña nunca había renunciado a sus derechos sobre las
mismas.El cónsul Slacum negó la existencia del decreto de nombramiento de Vernet y
aconseja a su gobierno la conveniencia de "aumentar inmediatamente nuestras fuerzas
navales en este Río de la Plata.

El 28 de diciembre de 1831, enarbolando bandera francesa, la corbeta Lexington arribó a


Puerto Soledad. Una partida desembarcó y destruyó el asentamiento, tomando prisioneros
a la mayoría de sus habitantes. El día 8 de febrero de 1832 el buque norteamericano arribó
al puerto de Montevideo con seis de los prisioneros engrillados y otros en calidad de
pasajeros. Todos fueron luego liberados en el puerto. Antes de abandonar las islas, Duncan
había declarado a éstas libres de todo gobierno (res nullius).

La noticia de las acciones de Duncan en las Malvinas produjo indignación en el


gobierno de Buenos Aires, quien respondió a través de una proclama pública del 14 de
febrero de 1832 que el gobierno se comprometía encontrar una satisfacción ante tal acto.
Al mismo tiempo, el gobierno de Buenos Aires protestó ante el cónsul norteamericano
Slacum, solicitando que éste fuera reemplazado y suspendió nuevos contactos con él.

Entre tanto, el gobierno de Buenos Aires nombró como nuevo gobernador de las Malvinas
al Mayor Esteban Mestivier, con el objeto de establecer una colonia penal. Éste,
acompañado por 25 soldados, viajó en la goleta Sarandí y se hizo cargo del gobierno de las
Malvinas el día 15 de noviembre de 1832. Nueve días después, la misma nave, al mando de
José María Pinedo, partió para realizar un viaje de inspección por los mares y costas de la
región. El nombramiento de un nuevo gobernador y el envío de un buque armado a las
islas fue calificado por el representante de Estados Unidos no sólo como un acto "ineficaz"
sino también considerado como una "negación directa" de los reclamos de Gran Bretaña.
La caracterización de "ineficaz" no puede sorprender, ya que en diciembre se había
producido en Puerto Soledad un levantamiento de los soldados que había culminado con
el asesinato del gobernador Mestivier. La nave argentina, al regresar a Puerto Soledad, puso
fin a la sublevación. Por otra parte, Baylis también conjetura que esta medida obligaría a
Gran Bretaña a actuar decisivamente dado que ésta "no podrá renunciar a un derecho de
carácter tan elevado y tan bien fundado como el suyo en favor de esta pequeña (petty)
nación [Argentina] para que sea utilizada con fines de piratería".

El juicio de Baylis era tan rotundo que ya vuelto a los Estados Unidos predice que
"cualquier colonia que emanare de Buenos Aires y se establezca en las Falklands, se
convertirá inevitablemente en pirata".

Según algunos comentaristas, hacia fines del año 1832 la situación fue considerada
como apropiada por los ingleses para restablecer su dominio sobre las islas. En agosto de
1832 el Almirantazgo británico solicitó al Foreign Office enviar al almirante de la zona
sudamericana, con el fin de ejercer el derecho de soberanía de la corona sobre las islas. El
Primer Ministro Palmerston aceptó. Gran Bretaña buscaba reafirmar un derecho que,
según su interpretación, estaba claramente establecido. Gustafson señala al proceso como
"fluido", en donde el problema residía, en ese momento, en que "las islas no eran res nullius,
sino que no estaban claramente reconocidas por la comunidad internacional como bajo la
soberanía de un estado". Esta situación fluida ayudaría a los ingleses. El 20 de diciembre de
1832 arribó a Puerto Egmont la corbeta Clío y más tarde se le uniría el buque de Tyne. Según
Goebel, el capitán del primero, Comandante Onslow, además de fijar un aviso de posesión,
intentó reparar las ruinas del viejo fuerte. Más tarde, el 2 de enero del año siguiente, la
corbeta ancló frente a Puerto Soledad. El comandante Onslow informó a Pinedo que había
arribado para ejercer los derechos de soberanía sobre las islas en nombre de Su Majestad
Británica. Según una orden escrita, Pinedo debería arriar la bandera argentina al día
siguiente y reemplazarla por la inglesa. Al no cumplirla, los británicos lo hicieron por él.
Finalmente el día 5 de enero de 1833, Pinedo y unos cuantos habitantes abandonaron las
islas a bordo de la nave Sarandí .

Cuando el gobierno argentino supo de lo acontecido en las islas, el ministro de relaciones


exteriores Maza citó a su despacho al representante británico, quien nada sabía aún. Según
aquel, "el gobierno de Buenos Aires no podía ver en ellos sino un gratuito ejercicio del
derecho del más fuerte...para humillar y rebajar a un pueblo inerme e infante ".

A partir del 17 de junio de 1833 se estableció el patrón de discusiones diplomáticas entre


ambas países para los años sucesivos. En esa fecha, Manuel Moreno, representante
argentino ante el gobierno inglés, presentó la protesta de su gobierno en la forma de un
largo documento escrito tanto en inglés como en francés. Principalmente, la "Protesta",
como se la conoce, desarrolla los fundamentos ya expuestos en el controvertido decreto de
nombramiento de Vernet del 10 de junio de 1829. Las Provincias Unidas del Río de la Plata,
como comunidad política independiente, reconocida por Gran Bretaña y otros estados,
sucedió a España en los derechos territoriales de ésta en esa jurisdicción. Las Malvinas
habían sido claramente patrimonio de la Corona española. Por lo tanto, dado que la
soberanía española sobre las islas había cesado por la independencia de sus territorios en
América, Gran Bretaña no tenía derecho a reclamo alguno, "por derechos ya extinguidos".
La respuesta británica tardó en llegar. Seis meses más tarde, 8 de enero de 1834 Palmerston
le respondió a Moreno. En lo fundamental, el ministro inglés reiteró que los derechos de Su
Majestad Británica nunca se extinguieron, porque su Majestad Católica había restablecido
el asentamiento inglés en 1771 y que al abandonar Puerto Egmont, por causas de
austeridad, se habían dejado señales de la pertenencia a la Corona Británica .

A partir de los hechos y de las opiniones de los actores resulta fácil visualizar esta
circunstancia como una en la que un país en formación reclamaba como propio un
territorio cuya situación aún no se había resuelto plenamente. Gran Bretaña y España se
habían enfrentado por las islas en el siglo anterior, aunque la primera no consideró que
valieran una guerra. Con la desaparición de España de la escena y su reemplazo por un
estado en formación y por lo tanto frágil, con títulos débiles, y contando con el apoyo de los
Estados Unidos, fue sencillo reclamar nuevamente el territorio para sí, sin arriesgarse a un
enfrentamiento serio. Así, "el título fue transferido a Gran Bretaña porque ésta conquistó
las islas y ha mantenido sin interrupción su control sobre ellas".

Con respecto al desarrollo de éstos acontecimiento, algunos autores, como


Gustafson, agregan que, históricamente se critica a los Estados Unidos por no haber
aplicado la Doctrina Monroe frente a la acción británica de enero de 1833. Sin embargo, la
inacción norteamericana parece demostrar que éste país consideraba al territorio de las
islas no como una nueva colonia . Para Metford, esto demostraría también que los Estados
Unidos nunca tomó en serio los reclamos argentinos.Los analistas norteamericanos
también sostienen que los Estados Unidos considera a la doctrina Monroe como una
declaración de política a la que puede renunciar unilateralmente .. Otras explicaciones de
índole más pragmática pueden ser, por una parte, que el interés vital de los Estados Unidos
al enunciar dicha política estaba en la parte norte de hemisferio y, por otra, el poder de
disuasión que poseía la Royal Navy.

● La Guerra de Malvinas y la desmalvinización

El 3 de junio de 1982. La suerte de la batalla de Puerto Argentino ya estaba echada, nos


habíamos quedado sin exocet, los buques de la Armada no podían navegar y entrar en
combate por el acecho de los submarinos atómicos, la diferencia de fuerza en el mar era
abismal.

Las tropas apostadas en las islas, desgastadas por el largo periodo que habíamos sufrido en
las posiciones sin recambio, sumado a las duras inclemencias del tiempo nos fueron
quitando agresividad y fortaleza. Aislados totalmente del continente y a pesar de los actos
heroicos de nuestros soldados, las probabilidades de detener a las fuerzas británicas, que
estaban apoyadas y sostenidas por EEUU y la O.T.A.N., eran muy bajas; solo era cuestión de
tiempo.

Todo esto llevó a que en las mentes de los que dirigían las acciones bélicas, rondara la idea
de tener al menos una retirada heroica.

Derrotado el país en el plano militar, silenciados los cañones y cuando el humo de la pólvora
en Malvinas aún no había desaparecido, comienza el proceso llamado desmalvinizaciòn. El
politólogo francés Alain Rouquié fue el que años más tarde así lo nominó.

El objetivo de la Junta Militar, asesorado por los Costa Méndez, Martínez de Hoz, Alemann,
etc., era recomponer rápidamente las relaciones con los países centrales, especialmente
con el Reino Unido. A nuestro regreso nos hicieron entrar por la puerta de atrás, para que
el pueblo no se entere de los hechos ocurridos en Malvinas.

En todo el país los medios masivos de comunicación tenían prohibido hacernos reportajes,
excepto aquellos veteranos que sólo hablasen que sufrieron frío, hambre y de todas las
penurias que habíamos sufrido en la guerra. Fuimos arrojados a una zona gris de
marginación social, donde se fue formando la figura de que volvimos medio “loquitos”. De
esta manera, mientras algunos veteranos perdían el trabajo, a otros que lo buscaban se lo
negaban.

YA EN “DEMOCRACIA” A TRAVÉS DE VOCEROS (POLÍTICOS,


PERIODISTAS, ACADÉMICOS, LIBROS, PELÍCULAS Y DOCUMENTALES,
ETC.) FUERON DÁNDOLE FORMA MÁS ELABORADA A LA
DESMALVINIZACIÓN, PLAGADA DE MISTIFICACIONES Y FALACIAS.
La desmalvinización es el arma principal de la guerra psicológica que los ingleses utilizaron
para desarmar espiritual y materialmente a la Argentina.
Espiritualmente, el objetivo era despojar todo acto heroico y de patriotismo ocurrido en
Malvinas, para que no se transmita al pueblo ni a las futuras generaciones de las FFAA los
conocimientos, ni el espíritu patriótico antiimperialista.

Vaciada espiritualmente la Argentina, comienza el proceso en lo material: las


privatizaciones, la extranjerización de la economía, la precarización laboral, colonización
cultural, etc. Que nuestro enemigo principal ya no fuese el imperialismo británico, sino los
militares argentinos. Provocar un sentimiento lastimoso y de dolor en el pueblo en todo lo
que tenga que ver con Malvinas.

La desmalvinización pretende que sean hombres sin Patria, sin Nación,


que sean ciudadanos que viven en un determinado lugar, sin fe, sin
cultura, sin historia y sin destino.
Ante esta situación vieron la necesidad de crear Centros de Veteranos en todo el país para
materializar nuestros reclamos (salud, vivienda, trabajo, etc.) y contener aquellos que al
retornar a la vida social estaban aún con un impacto psicológico posbélico.

Despojada la dignidad del soldado argentino a un penoso papel, el lema era llamarlos
“chicos de la guerra” y demostrar que todo nuestro esfuerzo, y en algunos casos heroicos
sacrificios, fueron estériles y carecieron de sentido. Esto fue agravando el estado psicológico
del Veterano. Muchos de nuestros camaradas de la nostalgia pasaron a la melancolía, de la
melancolía a la depresión y luego al suicidio.

Los Centros de Veteranos por falta de experiencia política, tomaron como forma de reclamo
la figura de víctima, esa figura llega hasta el día de hoy, justo lo que necesitaba el enemigo
para llevar a cabo sus siniestros planes.

Que el Veterano, en vez de exigir, mendigue; el que mendiga pierde la dignidad y al


perder la dignidad solo queda el materialismo.

Esta figura del Veterano víctima la materializaron con una nueva ley en la Provincia de
Buenos Aires, que es un ensayo para luego extenderla a nivel nacional, donde ponen en
igualdad de condiciones a los desaparecidos en el proceso militar y a los Veteranos de
Malvinas, quedando así al descubierto la política de desmalvinización llevada a cabo por
nuestros gobiernos, política funcional a Inglaterra.

COMBATIENTES DE MALVINAS (VETERANOS) QUE SIGUEN LA LUCHA Y


FUERON A PELEAR POR DIOS, POR LA PATRIA, POR NUESTRA
BANDERA SIGUIENDO UNA CONTINUIDAD HISTÓRICA CONTRA
NUESTRO ANCESTRAL ENEMIGO. O SOMOS EX COMBATIENTES, ES
DECIR YA DEJAMOS DE PELEAR Y NOS ENCUADRAMOS COMO
VÍCTIMAS DE LA DICTADURA MILITAR.

El proceso desmalvinizar hizo mucho daño en la población de veteranos, muchos de


nosotros hemos caído en las adicciones, alcohol, drogas, juegos, etc. Un porcentaje
importante, debido a esta situación, se quedó sin familia, lo que llevó a que su necesidad
económica fuese ajustada y de este modo el Anexo 40 funcionó como un anzuelo para
solucionar estos flagelos, sin percibir la maniobra que había detrás.
Esto hubiera sido muy distinto si a todos los veteranos se les hubiera hecho un examen
psicológico y el Estado se hubiera hecho cargo solamente de aquellos casos que
necesitaran tratamiento.

Es prioritario unificar todas las pensiones en una sola, tener un solo beneficio a nivel
nacional, pero claro, a ellos no les conviene solucionar nuestros problemas, no vaya a ser,
que salgamos de la posición de mendigos y comencemos a reunir a todos los compatriotas
para recuperar a nuestra querida Argentina, aprovechando la imagen positiva que
tenemos en el pueblo, que nos considera héroes nacionales. Esto lo verificamos
personalmente en cada charla que damos sobre Malvinas en las escuelas.
Los viajes masivos de Veteranos a Malvinas financiados por los gobiernos municipales,
provinciales y el nacional, crean una grave situación, porque al entrar como simples turistas,
el sellado del pasaporte va creando antecedentes en el reconocimiento de la soberanía
inglesa sobre las Islas. No es casualidad que no se requiere visa para entrar, trampa para
facilitar los viajes y que entre la mayor cantidad de argentinos posible, de esta manera,
nosotros mismos los argentinos, y especialmente los que guerreamos en Malvinas le
estamos reconociendo su soberanía. (Cancillería nada hace al respecto).

Aunque el proceso de desmalvinización tuvo como principal objetivo el de denigrar la


dignidad de los que guerreamos en Malvinas, en rebajarnos y humillarnos hasta llevarnos
a la condición de víctimas de la dictadura militar, no menos importante fue el objetivo
complementario de desarticular en el seno del pueblo la idea que la Guerra de Malvinas
fuera asociada a un jalón más de nuestra lucha contra el Imperio Británico y sus aliados.

De este modo se difundió la idea de que la recuperación de Malvinas fue una aventura
irresponsable y criminal de la dictadura militar, conducida por un general loco y borracho.
Así fue que los servicios británicos movieron nuevamente los hilos para que, de una heroica
y desigual guerra, donde por poco los derrotamos y expulsamos como en 1806 y 1807, la
transformaran en un enfrentamiento entre “la dictadura militar argentina” y “la
democracia británica”.
No hay duda que una hábil y gigantesca maquinaria propagandista, sumada al apoyo de
los dirigentes políticos y sociales, bendecidos desde la Embajada Británica, consiguieron
imponer la postura de que el triunfo británico en Malvinas, hizo posible la recuperación de
la democracia en Argentina.

Una muestra de esos fluidos contactos, es la estrecha relación familiar entre el entonces
agente de los servicios británicos Andrés Federman (que en 1992 blanquea su situación
como funcionario de la Embajada Británica en Bs. As.), con su cuñado Horacio Verbitsky,
que durante los 70 militó como oficial de inteligencia de la organización subversiva y
terrorista Montoneros. ESTE NO ES UN DATO MENOR, teniendo en cuenta la
introducción ilegal de armas en buques y aviones ingleses entre el 74 y el 76 con destino a
estos grupos terroristas (hoy en el poder). El enlace era justamente Andrés Federman,
padre de la actual Directora Nacional de DDHH de los Ministerios de Defensa, de Seguridad
y de Justicia, Natalia Federman.

El nudo central de la política británica de Desmalvinización está en que LOS INGLESES


QUIEREN HÉROES MUERTOS Y NO VIVOS, no vaya a ser que algún veterano
comience a reunir a los que aún tenemos la esperanza viva, y comencemos a “EXIGIR” la
destitución de la ciudadana inglesa Laura Natalia FEDERMAN como funcionaria del estado
Argentino; “EXIGIR” la nacionalización del aeropuerto inglés en Río Negro; “EXIGIR” la
derogación del humillante Acuerdo de Madrid, verdadero Tratado de Rendición
incondicional; y así, de exigencia en exigencia, nos comencemos a reunir y organizar para
recuperar nuestra querida Patria Argentina, tan humillada y vilipendiada.

Por eso quieren desacreditar, difamar y humillar al gran héroe de Tumbledown, al Capitán
de Navío Carlos Daniel Vázquez, quien combatió junto a sus hombres durante 8 horas
contra el invasor Inglés, acatando la orden de no replegarse hasta recibir nueva orden. Se
llenó de gloria, con un alto espíritu señorial ; Depuso las armas sólo cuando ya no había
posibilidad de triunfo y para preservar a los hombres que le quedaban. Y a pesar de las
torturas sufridas por parte de los ingleses mantuvo silencio para proteger al resto de los
soldados del B.I.M.5.

La difamación del Capitán Vázquez es parte de la política británica de desmalvinización (no


por nada hay una comisaria política británica en el Ministerio de Defensa), porque no les
conviene que tengamos héroes de ese tamaño con vida, entonces implementan campañas
de desacreditación y difamación, para desprestigiar a nuestros héroes, a través de los
“british criollos”. Es la clásica perversa y diabólica política británica de enfrentar y dividir a
los pueblos, la dictadura de las minorías (indigenismo, género, etc); pero
fundamentalmente dividir y enfrentar a los grupos y organizaciones que están en
condiciones de liderar un movimiento nacional para recuperar la dignidad y soberanía de
pueblos y naciones que pelean por su libertad. CUANDO
SE DISIPEN LAS NIEBLAS DEL ODIO, DEL EGOÍSMO Y TODO EL PUEBLO
SE ENTERE QUE HUBO UN PUÑADO DE TITANES, SOLDADOS
ARGENTINOS DIGNOS DE SER IMITADOS, PASARÁN A OCUPAR EL
LUGAR QUE LES CORRESPONDE EN LA HISTORIA DE LOS GRANDES
HOMBRES DE NUESTRA PATRIA.
QUIERA DIOS Y LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA QUE ALGÚN DÍA VUELVA
A CAMPEAR LA CELESTE Y BLANCA EN LAS TAN QUERIDAS ISLAS
MALVINAS.
Victor Eduardo Vital
Veterano de Guerra de Malvinas B.I.M.5
➔ Tema 10 : Alfonsín :
● Raúl Alfonsín, presidente durante el período 1983-1989 :

El 30 de octubre de 1983 se realizaron las elecciones para elegir a las autoridades


democráticas. Raúl Alfonsín, candidato por la Unión Cívica Radical resultó elegido
con el 52% de los votos, superando al Partido Justicialista (peronismo) que obtuvo
el 40%. En el Parlamento el radicalismo obtuvo la mayoría en la Cámara de
Diputados pero el peronismo obtuvo mayoría en la Cámara de Senadores. El 10 de
diciembre de 1983 asumió el nuevo gobierno democrático.

● ¿Cómo se denominó su gobierno ? :

La gestión de Alfonsín es conocida principalmente por la realización del Juicio a las


Juntas, así como también por el Tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile y
la mejora de las relaciones con Brasil, lo que posteriormente llevó a la formación
del Mercosur. En 1985 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación
Internacional «en consideración a las dificultades de la transición política, al
hacerse cargo del gobierno de la República Argentina tras una guerra de
dramáticas consecuencias.

● Ideario Económico :

En el área económica Alfonsín asume su gobierno en momentos en que se producía la gran


crisis mundial de la deuda externa. Durante el gobierno militar la deuda externa había
crecido de 7.000 millones de dólares en 1976, a 66.000 millones de dólares en 1983.
Adicionalmente, gran parte del aparato productivo, sobre todo en el sector industrial, había
quebrado. Ante esta situación, Alfonsín decidió aplicar en 1985 un plan económico, el Plan
Austral, que él mismo calificó como "economía de guerra".

El Plan Austral logró durante un tiempo contener la inflación, pero no pudo resolver los
problemas estructurales que mostraba la economía argentina en aquellos años. El
congelamiento de los salarios, la decisión inicial de Alfonsín de atacar a los sindicatos, la
persistencia de la ley sindical fascista de la dictadura, la identificación de los sindicatos con
la oposición peronista, llevó a una larga pulseada entre el gobierno radical y la CGT que se
expresó en 13 huelgas generales. Finalmente, el gobierno radical termina negociando con
los sindicatos y sancionando con unanimidad una nueva Ley Sindical.

Los graves problemas económicos se expresaron en una tasa de inflación de 343% para el
año 1988 y el estallido de un proceso hiperinflacionario a partir de febrero de 1989 superior
al 3000% anual, que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar un récord histórico hasta
entonces: 47,3% (octubre de 1989, Gran Buenos Aires).

En esas condiciones se realizan las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989,


triunfando el candidato opositor, el peronista Carlos Menem, con un 51% de los votos. La
magnitud del caos económico-social obligó a Alfonsín a anticipar el traslado del mando,
renunciando el 8 de julio.

● ¿ Qué fué el plan primavera ? :

En un intento por afrontar con éxito los comicios presidenciales de 1989, en agosto de 1988
el presidente Raúl Alfonsín, junto con su ministro de Economía, Juan Vital Sourrouille
anunció el llamado Plan Primavera, destinado a corregir el alarmante deterioro de la
situación económica, luego del naufragio del Plan Austral.

Para ese entonces, problemas harto conocidos, castigaban a la economía doméstica: el


déficit fiscal se ubicaba en el 3,6% del PBI, que se elevaba al 4,4%, si se sumaba el déficit
cuasifiscal del BCRA, mientras que la inflación apuntaba a superar el 400% anual.

El 3 agosto de 1988 Juan Vital Sourrouille, ministro de Economía de Alfonsín, lanza el Plan
Primavera, cuyo principal objetivo económico era reducir la inflación, y eliminar el fuerte
déficit fiscal que en aquellos años eran adjudicados a las empresas estatales.

El Plan Primavera, fue el último intento del gobierno de Raúl Alfonsín por detener,
sin éxito, la escalada inflacionaria y reactivar la economía.

El paquete de medidas se dio en un contexto de una inflación de dos dígitos, y una gran
debilidad política tras la derrota en las elecciones legislativas del 87.

El objetivo político del plan era estabilizar las expectativas inflacionarias evitando una
aceleración irrefrenable, a menos de un año de las elecciones presidenciales. Entre los
puntos salientes, se encontraban:

➢ Control de costos: Para estabilizar los precios, se convalidaron los aumentos a julio
del 88 congelando los valores al 2 de agosto. Se autorizaron alzas de 1,5% en la
segunda quincena de agosto y 3,5% en setiembre.

➢ Se aplicó un tarifazo en los servicios públicos de 30% y un posterior congelamiento.

➢ Se mantuvieron las paritarias sin topes (los salarios del sector público subieron 25%).

➢ Se redujo la alícuota del IVA de 18% a 15% y se permite desgravar el tributo para la
importación de máquinas.

➢ Se cancelaron aportes del Tesoro para obras públicas.

➢ Para combatir el déficit del BCRA, se agruparon los depósitos indisponibles y demás
encajes remunerados, y hubo promesas de reducción de redescuentos al Banco
Hipotecario Nacional.

➢ El mercado cambiario se desdobló, pasando las exportaciones sin reembolsos


(principalmente productos primarios y sus manufacturas) a liquidarse por el
mercado comercial, mientras que las que tenían reembolsos (industriales) pasaban
50% por el comercial y 50% por el financiero. Las importaciones pasaban a liquidarse
por el tipo de cambio financiero.
➢ La devaluación nominal fue de 11,4% (12 australes por dólar) y 22,5% para las
exportaciones y 33,6% en el caso de las importaciones.

➢ El BCRA comenzó a licitar dólares en el circuito financiero para mantener el tipo de


cambio.

➢ Adicionalmente se proponía la privatización, al menos parcial, de empresas


estatales.

➢ También se elevaría fuertemente la tasa de interés para desalentar la huida hacia el dólar,
mientras que se lanzaban una serie de instrumentos para absorber pesos, situación a la
que se le pondría un famoso título: “Festival de bonos”.

El efecto duró poco, mientras, seguía creciendo el déficit “cuasi fiscal” a raíz que la emisión
monetaria, necesaria para financiar el gasto público, que era luego absorbida por el BCRA
mediante la colocación compulsiva de bonos y encajes a los bancos para retirar el dinero
de circulación.

En el verano del 89 el colapso era previsible. La corrida se inició a fines de enero, cuando
trascendió que el Banco Mundial suspende su ayuda a la Argentina. En unos pocos días, el
Banco Central tuvo que sacrificar una cantidad sustancial de divisas de las reservas para
sostener el austral. Pero la fuga hacia el dólar continuaba por lo que a principios de febrero
se decidió crear un nuevo mercado cambiario, “el libre”. Esto fue el principio del fin, para el
Plan Primavera. El dólar más que triplicó su valor entre abril y mayo.

A su vez, el sistema de cambios múltiples, usado para impedir el traslado de la devaluación


a los precios internos alentaba que los exportadores no liquidaran las divisas.

La inflación llegó casi a 80% en mayo, y el gobierno radical veía escurrir entre sus manos el
escaso poder que había logrado retener.

El objetivo primordial del Plan Primavera era llegar a las elecciones con la economía bajo
un mínimo de control.

El Plan Primavera, representó el último intento del Gobierno de Raúl Alfonsín por detener,
sin éxito, la escalada inflacionaria y reactivar la economía. Fueron, en realidad, los
prolegómenos de la hiperinflación que luego se desataría.
Hoy, 30 años después, tanto inflación, el dólar y el déficit fiscal continúan desvelando a los
argentinos. Y a pesar del tiempo, aún nos debemos como sociedad afrontar el fundamental
desafío de romper, de una vez por todas, con el péndulo que hace décadas enfrenta el país
con ciclos de marchas y contramarchas que hacen que esta sea una efeméride necesaria
de recordar.

● Leyes de punto de final y obediencia de vida :

La Ley 23.492 de Punto Final es una ley argentina que estableció la caducidad de la acción
penal (prescripción) contra los imputados como autores penalmente responsables de
haber cometido el delito complejo de desaparición forzada de personas (que involucró
detenciones ilegales, torturas y homicidios agravados o asesinatos) que tuvieron lugar
durante la dictadura militar del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional de
1976–1983 que no hubieran sido llamados a declarar «antes de los sesenta días corridos a
partir de la fecha de promulgación de la presente ley». Fue presentada por los diputados
Juan Carlos Pugliese, Carlos A. Bravo y Antonio J. Macris, y promulgada el 24 de diciembre
de 1986 por el presidente Raúl Alfonsín.El Congreso la declaró nula en 2003. Durante la
campaña electoral de 1983 el candidato de la Unión Cívica Radical Raúl Alfonsín había
prometido que no habría impunidad para los crímenes del terrorismo de Estado .

El 5 de diciembre de 1986, el presidente Raúl Alfonsín anunció un proyecto que emplazaba


abruptamente la presentación de denuncias por vulneración de los derechos humanos
durante la dictadura. Fijaba un plazo de treinta días, tras el cual caduca el derecho a
reclamar justicia. El proyecto, fue bautizado como Ley de Punto Final.

● La Ley de Obediencia Debida :

La Ley de Obediencia Debida n.º 23.521 fue una disposición legal dictada en Argentina el 4
de junio de 1987, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que estableció una presunción (es
decir, que no admitía prueba en contrario, aunque si habilitaba un recurso de apelación a
la Corte Suprema respecto a los alcances de la ley) de que los delitos cometidos por los
miembros de las Fuerzas Armadas cuyo grado estuviera por debajo de coronel (en tanto y
en cuanto no se hubiesen apropiado de menores y/o de inmuebles de desaparecidos),
durante el terrorismo de Estado y la dictadura militar no eran punibles, por haber actuado
en virtud de la denominada «obediencia debida» (concepto militar según el cual los
subordinados se limitan a obedecer las órdenes emanadas de sus superiores).
Si bien algunos interpretaron que esta norma había sido aprobada por iniciativa del
gobierno de Alfonsín luego de los levantamientos «carapintadas», para intentar contener el
descontento de la oficialidad del Ejército Argentino, la misma había sido anunciada con
anterioridad a esas revueltas en marzo de 1987 por el propio Alfonsín en un discurso público
en la localidad de Las Armas (Buenos Aires) y ya durante la campaña de 1983, en la cual
Alfonsín insistía con la necesidad de reconocer que las Fuerzas Armadas se fundaban en la
regla de “obediencia debida” y que existían “tres niveles de responsabilidad”; por otro lado
los juicios por terrorismo de estado continuaron a lo largo de todo el gobierno de Alfonsín.

De ese modo, tuvo lugar el desprocesamiento de los imputados en causas penales del
llamado terrorismo de Estado que no habían sido condenados hasta el momento. Las leyes
de Punto Final (1986) y de Obediencia Debida (1987), junto a los indultos realizados por
Carlos Menem (1989-1990), son conocidos entre sus detractores como las leyes de
impunidad.

● Pacto de OLIVOS :

El 10 de diciembre de 1983, el Presidente democráticamente elegido por el pueblo, Raúl


Ricardo Alfonsín, por la Unión Cívica Radical, ponía término a un periodo muy cuestionado
y oscuro de la Historia Argentina: El Proceso de Reorganización Nacional, la dictadura más
violenta que sufrió el país, iniciada en 1976.

El Pacto de Olivos fue justamente ese acuerdo nacido de las conversaciones secretas
sostenidas por el Presidente en ejercicio, y su antecesor, por el cual ambos trataron de
canalizar sus intereses: Menem quería continuar en el poder y Alfonsín, viendo que no podía
impedir esa continuidad, buscaba poner freno a ese poder, que se volvía demasiado amplio.

Fue efectuado el Pacto, el 14 de noviembre de 1994, antes de realizarse la consulta a la


población, que nunca pudo manifestar su opinión al respecto.

Carlos Menem logró que se aceptara la reelección presidencial, acordándose el período de


cada mandato (de seis a cuatro años). La posibilidad de reelección no era indefinida, sino
por un único período más inmediato posterior. Luego podía volver a ejercerse la
presidencia pero con uno o más períodos intermedios.

Alfonsín logró que se reconociera constitucionalmente la creación del Consejo de la


Magistratura, dentro del poder Judicial, como órgano de gobierno, para dotar a la justicia
de mayor transparencia en el nombramiento y remoción de los miembros de ese
organismo, proponiendo a los candidatos en número de tres, al Presidente de la Nación,
evitando la designación de tipo político que pudiera hacer el Presidente con acuerdo de los
senadores.

➔ Tema 11 : 1994 / Alfonsín - Menem :

La Argentina de los años ’90 habría experimentado un importante cambio de instituciones,


debido a ello, cobraría gran importancia el proceso de construcción, acrecentamiento y
consolidación del poder del presidente Menem durante la década que lo tuvo como actor
político principal del país y su posible incidencia en el cambio de reglas mencionado. En
este sentido, la reforma constitucional argentina de 1994 tendría un impacto insoslayable
en el futuro del país.

En términos específicos, al abordar la reforma de la constitución argentina a mediados de


la década de 1990 y su relación con la concentración de poder en manos del presidente de
la república , se pretendía mostrar que la astucia o habilidad que habría desplegado Carlos
S. Menem al frente del Poder Ejecutivo Nacional operaría como una de las más decisivas
condiciones de posibilidad de la reforma siendo de importancia también la relación
institucional entre el partido de gobierno y el primer partido de oposición.

● Propósitos generales
❖ Promover el uso de los equipos portátiles en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

❖ Promover el trabajo en red y colaborativo, la discusión y el intercambio entre pares,


la realización en conjunto de la propuesta, la autonomía de los alumnos y el rol del
docente como orientador y facilitador del trabajo.

❖ Estimular la búsqueda y selección crítica de información proveniente de diferentes


soportes, la evaluación y validación, el procesamiento, la jerarquización, la crítica y
la interpretación.