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Química

Rara avis -ATANOR


La química Atanor se anticipó a la crisis argentina y ahora viaja con viento a favor.

Gustavo Stok
Buenos Aires

No hay dudas, la química Atanor es una de las estrellas más luminosas de la bolsa argentina. Desde el
estallido de la crisis económica a fines de 2001, el valor en dólares de la acción de Atanor creció nada menos
que un 88%, un salto gigante frente al desplome de un 28% del índice general.

Semejante éxito no tiene misterios: mucho de previsión y una dosis de suerte. "Nos preparamos a tiempo para
lo peor y por eso ahora podemos disfrutar de la ola ascendente", dice Juan José Sierro, director económico-
financiero de Atanor, una empresa especializada en la producción de herbicidas para el campo.

Lo peor, y algo más, sucedió hacia fines de 2001. La economía argentina explotó y la megadevaluación del
peso empujó al default a las empresas con pesadas deudas en dólares. Atanor fue la excepción a la regla.
Previendo el desastre, la empresa acortó el plazo de venta a sus clientes y aplazó el pago a proveedores. Con
esa estrategia, pudo cancelar US$ 50 millones de deuda en el extranjero justo antes del estallido.

Ya sin compromisos en el horizonte, Atanor está aprovechando el nuevo contexto económico. Por un lado, la
empresa se subió a la locomotora del campo argentino, un sector en recuperación tras la mejora de la
competitividad que trajo la devaluación. Por otro, sigue aumentando sus exportaciones, principalmente a Brasil,
país deficitario en la producción de herbicidas.

Con el viento soplando de cola, Atanor navega a buena velocidad. El año pasado la empresa facturó U$S 170
millones, empujado por el crecimiento de sus exportaciones que totalizaron US$ 40 millones. Va por más. "El
gobierno de (Néstor) Kirchner imprimirá un perfil más exportador a la economía argentina", dice Freddy
Vieytes, analista jefe de la corredora de bolsa Puente Hermanos. Pero la química no sólo creció fronteras
afuera. Gracias al fuerte aumento de la siembra en Argentina, los márgenes operativos de Atanor pasaron de
un 11% en 2001 a un 26% el año pasado. Y las utilidades sumaron en 2002 US$ 14 millones, el doble que el
año anterior.

La actual fortaleza de Atanor contrasta abiertamente con la debilidad que mostraba la empresa hace diez años,
cuando deambulaba al borde de la quiebra. En 1993, Atanor, por entonces controlada por el holding Bunge &
Born, cargaba con una deuda del tamaño de su facturación y con un rojo en sus balances de US$ 35 millones.

La llegada de Miguel González a la gerencia general impuso una reorientación del negocio. La empresa enfocó
sus cañones a la producción de herbicidas para aprovechar el incipiente auge de las técnicas
conservacionistas del suelo. La jugada dio resultados. Atanor se convirtió en la única compañía en el mundo
que produce fenóxidos, glifosato y triazinas, los tres herbicidas más consumidos en el planeta.

Pero, con todo, aún carga sobre sus hombros las dudas del mercado con relación a su estructura accionaria.
Desde 1997, el accionista estadounidense Dennis Albaugh, propietario de una distribuidora de agroquímicos en
Estados Unidos, tiene el control de la compañía. "El mercado nunca terminó de digerir que el controlante de
Atanor sea también un cliente de la empresa", dice Roberto Drimer, analista de la consultora Argentine
Research. "Por eso, la empresa no tiene otro camino que autofinanciar su expansión".

Los analistas creen que esa dificultad para encontrar fuentes de financiamiento alternativas desacelerará los
planes de Atanor para integrar verticalmente la empresa. El otro foco de preocupación es la amenaza china.
Las importaciones de glifosato provenientes de ese país con precios un 30% menores a los de Atanor le pone
un techo al crecimiento. Son luces de alerta. Pero, en medio de la crisis argentina, Atanor tiene motivos para
festejar: sigue caminando y a buen ritmo.

A contracorriente
Utilidades en millones de US$

1999 2.2;
2000 11,2

2001 7,0
2002 14,0 Fuente: Atanor

ANÁLISIS SITUACIONAL -F O D A

FORTALEZA
- La percepción que tiene el mercado de crecimiento del valor como empresa a pesar de
la crisis. (para promotores, accionistas, proveedores e inversionistas)
- Gerencia con mucho sentido de previsión y visión(y una dosis de suerte = fortuito)
- Previniendo el desastre, acorto el plazo de venta a sus clientes y aplazó el pago a
proveedores (Alto poder de Negociación).
- Ya sin compromisos en el horizonte, se subió a la locomotora del campo argentino,
toda vez que después de la mejora de la competitividad por la devaluación (la fortaleza
radica en la capacidad de cubrir la demanda respectiva en plena crisis).
- La Fortaleza de Atanor contrasta abiertamente con su situación diez años atrás.
- Atanor se convirtió en la única compañía en el mundo que produce fenóxidos, glifosato
y triazinas, los tres herbicidas más consumidos en el planeta.

OPORTUNIDAD
- Aumento sus exportaciones, principalmente a Brasil, país deficitario en la producción
de herbicidas.
- El gobierno de Néstor Kirchner imprimirá un perfil más exportador a la economía
argentina.
- Con el cambio de Gerencia General, la empresa enfocó sus cañones a la producción
de herbicidas para aprovechar el incipiente auge de las técnicas conservacionistas del
suelo, Know how unico en el mundo. La oportunidad se sustenta en la creciente
demanda mundial de herbicidas de esas características y Atanor es la unica en el
mundo que produce.
DEBILIDAD
- La debilidad que mostraba la empresa hace diez años, cargaba con una deuda del
tamaño de su facturación (alto apalancamiento) y no es .
- En la actualidad, la empresa no tiene otro camino que autofinanciar su expansión, por
la pecepción del mercado de tener como dueño a su comercilizador.

AMENAZA
- La dificultad para encontrar fuentes de financiamiento alternativas desacelerará los
planes de Atanor para integrar verticalmente la empresa.
- El otro foco de preocupación esa la amenaza china.