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ESTEREOTIPO DE

GÉNERO

ESTUDIANTE :

CARRERA TECNICA :

SEMESTRE :

DOCENTE :

2019
CAPITULO I

1.1. ESTUDIO DE ESTEREOTIPO


1.1.1 ESTUDIO EN TORNO AL ESTEREOTIPO
1.2. IGULA DE GENERO
1.2.1. LA IGUALDAD GENERO A TRAVEZ DEL TIEMPO
1.2.2. CONTRRA UNA REALIDAD DE DISCRIMINACION Y SEGRECION
SOCIAL
1.2.3. CAUSAS Y PATRONES
1.2.4. IGUALDAD DE GENERO EN EL PERU
1.3. LA SEXUALIDAD
1.3.1. COMO SE MANIFIESTA LA SEXUALIDAD
1.3.2. SEXO
1.3.3. CONTROVERCIAS SEXUALES
CAPUTULO II
2.1. ROLES DE GÉNERO
2.2. LOS ESTEREOTIPOS Y LOS ROLES DE GENERO E LA VIDA DULTA
2.3. USO DEL TIEMPO
2.4. OPINIONES Y CRITERIOS DE MLAS MUJERES Y LOS HIOMBRES
2.5. LAPREFERENCIA POR EL SEXO MASCULINO Y FEMENINO

CAPITULO III
3.1. ROLES DE GÉNERO
3.2. LOS ESTEREOTIPOS Y LOS ROLES DE GENERO EN LA VIDA ADULTA
3.3. USO DEL TIEMPO
3.4. OPINIONES Y CRITERIOS DE LAS MUJERES Y LOS HOMBRES
3.5. LAS PREFERENCIAS DEL SEXO MASCULINO Y FEMENINO
3.6. EDUACION Y DEPORTE
CAPITULO IV
4.1. ESTEREOTIPO DE GENERO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
4.2. ESTEREOTIPO DE LA MUJER EN LA PUBLICIDAD
4.3. EL SIGNIFICADO DE LA SEXUALIDAD
4.4. LA MUJE COMO OBJET6O SEXUAL
COMCLUCION
BIBLIOGRAFIA
RESUMEN: ESTEREOTIPOS DE GÉNERO

El presente trabajo se propone exponer la forma como se han ido iniciando los estudios
sobre los estereotipos de género a través de las últimas décadas, destacando el aporte
de sus principales autores, así como también las implicancias de este campo
de investigación, además de los conceptos fundamentales para su comprensión, así
como las características y efectos de este fenómeno social.

Por otro lado expone los principales lineamientos en la formación de los roles de género
y cómo estos determinan en gran medida la forma en que las personas perciben el
mundo desde la perspectiva preconcebida por la sociedad machista.
PRESENTACION

Los estereotipos de género son ideas simplificadas, pero fuertemente asumidas, sobre
las características de varones y mujeres, que se traducen en una serie de tareas y
actividades que les asigna cada cultura (roles de género). La construcción social y
subjetiva del género comienza desde el mismo momento del nacimiento, e incluso
antes, desde el vientre materno, con las ensoñaciones de los futuros padres acerca del
bebé que está por llegar. A lo largo de nuestra vida, en la familia, en la escuela, y en
nuestro ambiente relacional se nos dice qué está bien y qué no lo está siendo hombres
o mujeres, desde la forma de vestirnos a la manera de hablar, de expresarnos,
comportarnos, a qué podemos jugar o en qué deportes participar. Al margen de la
dotación biológica o genética que diferencia a los machos de las hembras, el hecho de
ser mujer u hombre implica un largo proceso de culturización, aprendizaje y
adaptación a los roles establecidos.

El género es una representación cultural, que contiene ideas, prejuicios, valores,


interpretaciones, normas, deberes, mandatos y prohibiciones sobre la vida de las
mujeres y de los hombres. Es así como se considera que los hombres y las mujeres no
son iguales, debido a que cada uno tiene su propia función en la vida, "según el tipo
ideal históricamente gestado, la mujer, toda mujer auténtica, está adornada de unas
características que la distinguen del varón: es dulce y tierna, coqueta y astuta,
preocupada por lo concreto, incapaz de interesarse por cuestiones universales,
sentimental, intuitiva, irreflexiva y visceral" También se puede establecer una
aproximación a las características que impone la cultura patriarcal a la subjetividad
femenina, tales como el imperativo de belleza, la predisposición natural al amor, la
consideración de la identidad de la mujer sujeta a la maternidad y el mandato de la
mujer como cuidadora y responsable del bienestar ajeno. Por otra parte la masculinidad
prepara a los hombres para enfrentar la vida con fortaleza, conocimiento, poder,
engreimiento y habilidad, aunque también les enseña a rechazar sus sentimientos
cubriéndose así con una máscara insensible. En esta misma línea se puede señalar
que el modelo de masculinidad hegemónica implica carecer de todas aquellas
características que la cultura atribuye a las mujeres, se construye sobre el poder y
la potencia y se mide por el éxito, la competitividad, el estatus, la capacidad de ser
proveedor, la propiedad de la razón y la admiración que se logra de los demás. La
masculinidad se traduce en autoconfianza, resistencia y
autosuficiencia, fuerza y riesgo como formas prioritarias de resolución de conflictos.
Las personas se convierten en hombres y mujeres en función del aprendizaje de
representaciones culturales de género que rigen, no sólo, su constitución genérica, sino
también, el carácter de las relaciones que, unos y otras, mantienen en diferentes
esferas sociales (en ámbitos como la familia, la escuela, el grupo desiguales, etc.). Así,
el género, como sistema cultural, provee de referentes culturales que son reconocidos
y asumidos por las personas.

Desde la perspectiva sociocultural estas representaciones son internalizadas por los


sujetos que forman parte de dicha cultura, estructurando y configurando formas de
interpretar, actuar y pensar sobre la realidad.

Aprendiendo como es que funcionan y el grado de certeza o falsedad, así como sus
efectos es que llegaremos a considerar el aspecto negativo o positivo de los
estereotipos, pudiendo llegar a plantear propuestas para generar un trato igualitario
entre el hombre y la mujer.

Los estereotipos son invocados por razones complejas, variadas y, en ocasiones,


contradictorias. Estereotipamos para definir una categoría de personas y así maximizar
la facilidad de entendimiento y predictibilidad. Estereotipamos para saber a qué
personas nos enfrentamos y para poder anticipar el comportamiento de personas que
no conocemos. Estereotipamos para diferenciar entre subcategorías de personas y de
esta forma, atribuir diferencias a los individuos, etiquetarlos y compartimentarlos en
subcategorías. Algunas veces, estereotipamos para calumniar o subyugar a las
personas y otras veces para protegerlas o justificar nuestra deferencia hacia ellas.
Estereotipamos para crear un “guion de identidades”19, para asignar normas y códigos
que rijan la forma en que se espera que hombres y mujeres vivan sus vidas y la forma
en que pueden preconcebirse. Es a través de la comprensión de estas y otras razones
para estereotipar, que podemos descubrir y de construir las presunciones tácitas que
existen detrás de los estereotipos20. Al hacerlo, podemos evitar su perpetuación en los
casos en que es injusto para quienes son objeto de preconcepciones a través de
estereotipos y evitar que las personas hagan juicios incorrectos e injustos sobre quienes
vemos sólo a partir de los estereotipos. Las personas pueden estereotipar por una
razón concreta o por una combinación de razones. No siempre es claro por qué razón
específica apelamos a los estereotipos. Tomemos el ejemplo del estereotipo según el
cual las mujeres son las cuidadoras primarias. Con frecuencia es difícil determinar si
las mujeres están siendo estereotipadas como madres porque en promedio, es más
probable que sean ellas quienes se encargan de la crianza (estereotiparían estadística
o descriptiva) o porque las normas sociales dictan que las mujeres y no los hombres,
son quienes deben cumplir un rol maternal (estereotiparían normativa o prescriptiva).
Adicionalmente, como lo ilustra un analista, “con frecuencia, cuando se dice que las
mujeres son ‘débiles’ o que carecen de ‘agresividad’. no es claro si tales afirmaciones
son estadísticas o si son aserciones normativas sobre lo que significa ser mujer”21. En
lugar de ver tales aseveraciones como problemáticas, necesitamos aceptar la fluidez
de razones, reconociendo que “los estereotipos con frecuencia se ciernen
ambiguamente sobre estas significaciones”22. Algunas veces no somos conscientes o
lo somos parcialmente, de que podemos estar pensando en términos de estereotipos.
El acto de estereotipar puede estar tan embebido en nuestro tejido perceptivo, nuestro
modo de pensar y categorizar, que no tenemos conciencia de ello. Así, no lo
diagnosticamos como un problema que requiera remedio legal o de otro tipo. Un reto
para combatir el sexismo, que frecuentemente se perpetúa a través de estereotipos, lo
constituye el hecho de que muchas de nuestras 16 Capítulo 1 actitudes se forman de
manera inconsciente y no siempre tenemos plena conciencia de nuestro propio
sexismo. En la medida en que lo seamos, es posible que hayamos desarrollado formas
de racionalizar y encubrir nuestras actitudes prejuiciosas23. Ya sea consciente o
inconscientemente, estereotipamos por diferentes razones. Tales razones operan de
distintas maneras para reducir la capacidad de los sujetos estereotipados de gozar
plenamente de sus derechos humanos y libertades fundamentales. Dichas razones
afectan las maneras en que debemos aproximarnos a los estereotipos, así como a las
clases de respuestas remediales que deben buscarse

CAPÍTULO I
1.1 ESTUDIO DEL ESTEREOTIPO

El término "estereotipo" fue utilizado por primera vez en las ciencias sociales de
mano de Walter Lippman en su libro Public Opinion publicado en el año 1922.
Aunque no aportó una definición final de estereotipo, integró una visión global del
naciente concepto de estereotipo social, elaborando así la primera
conceptualización al respecto.

Lippman eligió la palabra estereotipo para designar un determinado mecanismo


de percepción inevitable y eficiente, elaborado por el individuo o su grupo, que se
tiene en cuenta en el momento de percibir otro objeto o contenido similar.

Con dicho término, parecía referirse al contenido de la percepción construida por el


individuo así como al proceso mismo. Acuñado el término, las
primeras investigaciones llegarían en los años treinta aunque, según Cano (1993)
con probabilidad éstas hubieran tenido lugar igualmente sin el precedente de
Lippman, quizás bajo otro nombre.

1.1.1. ESTUDIOS EN TORNO AL ESTEREOTIPO

Desde que el término estereotipo fuera introducido en el contexto de


las ciencias sociales por el periodista Walter Lippman en 1922, la
conceptualización del estereotipo social ha venido conformándose en una
constante redefinición, cuya revisión puede realizarse avanzando
cronológicamente desde dicha fecha. Esta retrospección permite llegar a la
conclusión de que han existido tres fases diferentes en la conceptualización
psicosocial del término.

1.2. IGUALDAD DE GÉNERO

La búsqueda de la igualdad de género es un elemento central de una visión de


la sostenibilidad en la cual cada miembro de la sociedad respeta a los demás y
desempeña un papel que le permite aprovechar su potencial al máximo. La
amplia meta de la igualdad de género es una meta social a la que la educación y
las demás instituciones sociales deben contribuir. La discriminación de género
está imbricada en el tejido de las sociedades. En muchas sociedades, las
mujeres llevan la carga principal de la producción de alimentos y la crianza de
los niños. Además, las mujeres a menudo son excluidas de las decisiones
familiares o comunitarias que afectan a sus vidas y bienestar.
También conocida como੧ualdad de sexos, implica que los hombres y las
mujeres deben recibir los mismos beneficios, recibir las mismas sentencias y
ser tratados con el mismo respeto. Este concepto es clave en la declaración
Universal de los Derechos Humanos las naciones Unidas, en la que el objetivo
final es otorgar a las personas igualdad legal y social, independientemente de
su੧eacute;nero, especialmente en las actividades democráticas y asegurar la
igualdad de remuneración por el mismo trabajo.

El principio de igualdad y de no discriminación por razón de sexo es una


obligación de derecho internacional general, que vincula a todas las naciones y,
dado su carácter primordial, se establece siempre como un principio que debe
inspirar el resto de los derechos fundamentales.

1.2.1 LA IGUALDAD DE GENERO ATRAVES DEL TIEMPO

El reconocimiento de la igualdad de género ha sido una conquista histórica de


las mujeres. Hace 250 años plantearse la igualdad de derecho era un hecho
inconcebible ya que se consideraba que las mujeres eran naturalmente
diferentes e inferiores a los hombres.

Inclusive la revolución francesa, que fue emblemática de los ideales de libertad e


igualdad, desconoció este derecho para las mujeres. En su lugar se estableció
como parte de las normas de la sociedad y la familia, la obligación de las mujeres
de obedecer la autoridad de los hombres, plasmada en el Código Napoleónico
de 1804.

En septiembre de 1991, una mujer revolucionaria se atrevió a escribir, con cierta


ironía, su versión femenina: "Declaración de los derechos de la mujer y de la
ciudadana". Esta mujer se llamaba Olympe de Gouges y su acción despertó
recelos y ampollas entre sus homólogos revolucionarios masculinos. De alguna
manera De Gouges alzaba la voz para que la asamblea francesa no olvidase a
las mujeres.༢>Con su texto denunciaba que la original "Declaración del hombre y
del ciudadano" no recogía el derecho de la mujer al voto, a la propiedad, al

acceso a las instituciones públicas, al ejercicio de una profesión, etc堅n definitiva

planteaba la igualdad jurídica entre hombres y mujeres. Su postura no fue


compartida por sus homólogos masculinos y Olympe fue guillotinada en 1793,
dos años después de presentar su trabajo.
Los gobiernos del mundo inician el reconocimiento de la igualdad entre mujeres
y hombres como un derecho a inicios del siglo XX cuando se reconoció que las
mujeres gozaban del mismo estatus jurídico para participar en la vida pública,
tanto en cargos de elección popular, como en la economía y el trabajo.

Un hecho relevante de este reconocimiento fue la aprobación en 1979 de


la༢>Convención para la Eliminación de todas las formas de discriminación
(CEDAW),ir sus siglas en inglés) porque sintetiza el conjunto de derechos que
los Estados deben garantizar a las mujeres en materia civil, política, económica
y social. El 1 de junio de 1982 el Congreso de la República del Perú emitió la
Resolución Legislativa que aprueba la "Convención sobre la eliminación de
todas las formas de discriminación contra la mujer" CEDAW aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas por Resolución 34/180 del 18 de
diciembre de 1979, que fue suscrita por el Estado peruano el 23 de julio de
1981.

La༢>Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer>se reunió por


primera vez en Lake Success, Nueva York, en febrero de 1947, poco después
de la creación de las Naciones Unidas. En aquel momento, los 15
representantes gubernamentales que formaban la Comisión eran mujeres.
Desde su nacimiento, la Comisión contó con el apoyo de una dependencia de
las Naciones Unidas que más tarde se convertiría en la División para el
Adelanto de la Mujer, dependiente de la Secretaría de las Naciones Unidas. La
Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer forjó una estrecha
relación con las organizaciones no gubernamentales; aquellas reconocidas
como entidades consultivas por el Consejo Económico y Social eran invitadas
a participar en las sesiones de la Comisión en calidad de observadoras.

Entre 1947 y 1962, la Comisión se centró en establecer normas y formular


convenciones internacionales que cambiaran las leyes discriminatorias y
aumentaran la sensibilización mundial sobre las cuestiones de la mujer. En sus
aportaciones a la redacción de la༢>Declaración Universal de Derechos
Humanos, la Comisión defendió con éxito la necesidad de suprimir las
referencias a "los hombres" como sinónimo de la humanidad, y logró incorporar
un lenguaje nuevo y más inclusivo.
1.2.2. CONTRA UNA REALIDAD DE DISCRIMINACIONES Y
SEGREGACIÓN SOCIAL

Hablar de igualdad de sexos o, como es más frecuentemente aceptado, de


igualdad de género, es referirse a un objetivo contra una realidad de
discriminaciones y segregación social. la de las más frecuentas y silenciosas
formas de violación de los derechos humanos es la violencia de género señala
el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). es un
problema universal, pero para comprender mejor los patrones y sus causas, y
por lo tanto eliminarlos, conviene partir del conocimiento de las
particularidades históricas y socioculturales de cada contexto específico. Por
consiguiente, es necesario considerar qué responsabilidades y derechos
ciudadanos se les reconocen a las mujeres en cada sociedad, en comparación
con los que les reconocen a los hombres, y las pautas de relación que entre

ellos se establecen뼯font>

1.2.3. CAUSAS Y PATRONES:

 LA POBREZA.

La enumeración de discriminaciones que hace el PNUD es interminable:


pobreza afecta en mayor medida a las mujeres lo que se relaciona con
desigualdad en cuanto al acceso a la educación, a los recursos productivos y
al control de bienes, así como, en ocasiones, a la desigualdad de derechos en
el seno de la familia y de la sociedad Esa discriminación va más allá de las
leyes: allí donde los derechos de las mujeres están reconocidos, la
pobreza(con el analfabetismo que conlleva) a menudo les impide conocer sus
derechos Por otra parte, en Los países industrializados, pese haber logrado,

no hace mucho, la igualdad legal de derechos 볥 sigue concediendo empleos

con mayor frecuencia y facilidad a Los hombres, el salario es desigual y los


papeles en función del sexo son aún discriminatorios

De hecho, al considerar el Índice de Desarrollo Humano específico de las


mujeres, aparece por detrás del general en todos los países del mundo. En el
artículo "Missing Women", publicado por Amartya Sen en 1992 en
la revista British Medical Journal, así como en trabajos posteriores, se refiere
a la excesiva mortalidad y tasas de supervivencia "artificialmente" más bajas
de las mujeres en muchas partes del mundo, como un descarnado aspecto
muy visible de la desigualdad sexual, con datos inquietantes
de infanticidio femenino, despreocupación por la salud y la nutrición de las
mujeres, en especial durante la niñez, etc. Cabe recordar a ese respecto que
en India, las niñas tienen cuatro veces más posibilidades de estar desnutridas
que los niños. El 25% de los hombres en los países en desarrollo
padecen anemia a causa de la deficiencia del hierro, mientras que la tasa es
del 45% para las mujeres y más del 60% para las embarazadas. Y todas estas
discriminaciones, desigualdades por razones de sexo, se deben a los
prejuicios culturales en las familias y en las sociedades en general. Y también
se manifiesta en la educación. Las injustas oportunidades de instrucción para
las chicas conducen a su inseguridad económica: las mujeres representan los
dos tercios de las personas analfabetas y los tres quintos de los pobres del
planeta.

Con menos oportunidades educativas y económicas que los hombres,


lógicamente las mujeres tienden a padecer hambre y mayores deficiencias en
la nutrición. Se habla por ello de armonización de la pobreza

 EL TRABAJO

Y por lo que se refiere al trabajo, las mujeres tienen, en general, jornadas


mucho más cargadas. Por poner dos ejemplos, en India las mujeres trabajan
unas 12 horas más a la semana que los hombres y en Nepal 21 horas. Cinco
años después de la IV Conferencia Mundial para las mujeres celebrada en
Pekín, tuvo lugar en Nueva York la conferencia "Mujeres 2000: Igualdad,
desarrollo y Paz para el siglo xxi", en una sesión especial de la Asamblea
General de Naciones Unidas. Se trataba de evaluar el cumplimiento de los
compromisos adoptados en Pekín y establecer medidas para seguir
avanzando en los derechos humanos de las mujeres. Esa evaluación se
concentró en frenar una marcha atrás y tratar de mantener lo consensuado
en China, ya que se detectó un incumplimiento de derechos básicos como el
derecho a la salud plena, a la educación, a una vida sin violencia, al libre
disfrute de la sexualidad y a una maternidad responsable, no impuesta, a la
participación en la toma de decisiones

 AGRESIONES HACIA LA MUJERES


Mientras, continúa produciéndose un intenso tráfico de mujeres y niñas en
muchos países, entre una cuarta parte y la mitad de las mujeres del mundo
sufren agresiones de su pareja y siguen ocurriendo hechos como la ablación
genital, las violaciones de mujeres y niñas o los "crímenes de honor". Unas
agresiones que aumentan en las situaciones de inestabilidad laboral como las
que se están viviendo actualmente en todo el mundo, incluidos los países
ricos, en los que hay un porcentaje creciente de marginados.

Pero no debemos olvidar que la discriminación hacia la mujer es parte de la


discriminación que los "fuertes" ejercen con los "débiles" en defensa de sus
privilegios. Unos privilegios que a lo largo de la historia se ha pretendido
justificar con zonas eticas de sexo o de mérito; pero hoy sabemos que no
tienen fundamento alguno y que generan desequilibrios perjudiciales para
todos, aunque algunos sigan pensando que esos desequilibrios constituyen
algo natural. Y esas referencias que se hacen al pasado las consideran un
apoyo a su punto de vista: empre ha habido ricos y pobres y siempre los habrá
hombre es superior a la mujeretc.

 ERRADICACION DE LA DISCRIMINACION

La erradicación de la discriminación de las mujeres entronca así con


los objetivos de la educación para la sostenibilidad, de la reducción de la
pobreza y, en definitiva, de la universalización de los derechos humanos. Así

se señala en los objetivos del Milenio: 녬 tercer objetivo de Desarrollo del

Milenio desafía la discriminación contra la mujer y busca asegurar que las


niñas, como los niños, tengan el derecho a la escolarización. Los indicadores
relacionados con este objetivo buscan medir el progreso hacia la mayor
alfabetización de la mujer, hacia la mayor participación y representación de
ésta en la política y en la toma de decisiones de los Estados y hacia la mejora
de las perspectivas de empleo. Así y con todo, el tema de la igualdad de
género no se limita a un solo objetivo sino que se aplica a todos ellos. Sin
progreso hacia la igualdad de género y sin la capacitación de la mujer, no se
alcanzará ninguno de los objetivos de desarrollo del milenio. Unos objetivos
que se contemplan desde el punto educativo en las iniciativas de "la Década
de la Educación por un Desarrollo Sostenible, en la que la igualdad entre
géneros está considerada como una de las condiciones fundamentales para
el desarrollo humano que está requiriendo una mayor atención por parte de la
ciencia, la política, las instituciones sociales y la educación". Y unos objetivos
que constituyen un auténtico reto frente al que aún queda mucho por hacer,
como se puede ver en los informes sobre los Índices de Equidadde Género o
los de UNICEF (2007), pero que ya están encontrando respuestas en algunos
países por lo que se refiere a la promoción de políticas de igualdad
y estrategias y prácticas educativas para la promoción de la igualdad de
derechos y oportunidades entre los géneros y la erradicación de la violencia

Así, el año 2009, UNFPA (Fondo de Población de Naciones Unidas) dedicó el


día Mundial de Población a incentivar la inversión en educación y salud para
las mujeres y las niñas, como paso necesario para avanzar en la disminución
de la pobreza, la universalización de los derechos humanos y la igualdad de
género.

PILARES DE LA IGUALDAD DE GÉNERO – CEPAL

Como señala el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el


Caribe de Naciones Unidas (CEPAL): "La autonomía de las mujeres en la vida
privada y pública es fundamental para garantizar el ejercicio de sus derechos
humanos. La capacidad para generar ingresos propios y controlar activo y
recursos (autonomía económica), el control sobre su cuerpo
(autonomía física), y su plena participación en las decisiones que afectan a
sus vidas y a su colectividad (autonomía en la toma de decisiones), son los
tres pilares de la igualdad de género y de una ciudadanía paritaria"

1.2.4. IGUALDAD DE GÉNERO EN EL PERÚ

 LUCHA CONTRA LA ADOLESCENCIA LAS MUJERES

La violencia que sufren las mujeres peruanas sigue siendo uno de


los੧oblemas੧aacute;s graves que afecta al país. Sin embargo, está lejos de
superarse y las Estadísticas están que en los últimos años apenas ha variado
el número de casos de a dolencia familiar 100 denuncias cada día), violencia
sexual (alrededor de 13 denuncias al día) y feminicidio (entre 8 y 10 mujeres
asesinadas al mes por causas relacionadas exclusivamente con su condición
de mujer). en cuanto a los casos debata de personas, las mujeres, junto con
los niños niñas, son las víctimas más habituales de esta va de la mano de
otras actividades ilícitas, como el tráfico los campamentos mineros.
En el marco de lo Nacional de Violencia contra la Mujer y el Plan Nacional que
la Trata de Personas, los diferentes niveles nacional, regional y local) han
puesto en marcha diversas alianzas para prevenir este tipo delitos. En los
últimos años se ha observado una mayor cobertura de los servicios atención
para mujeres víctimas de violencia, principalmente a través de las 29
Comisarías de Mujeres con presencia en el territorio nacional, y los Centros
de Emergencia Mujer (CEM) que en sus 148 delegaciones atendieron más de
200.000 denuncias por violencia familiar y sexual durante el periodo 2007-
2011. Por otra parte en 2007 se creó el Centro de Atención Integral para dar
tratamiento psicoterapéutico de varones agresores judicializados por hechos
de violencia familiar.

Desde otras instancias, como el Ministerio Público, se pusieron también en


marcha iniciativas para contribuir a paliar este problema, como੧вograma੧
Asistencia a Víctimas y Testigos o la División de investigación Delitos contra
la Trata de Personas desde la Policía Nacional. lo que respecta al marco
normativo, se hicieron esfuerzos para hacerlo más integral y que abarcara los
diversos aspectos a través de los cuales se manifiestas la violencia.

 ACCESO DE LAS MUJERES

Aunque el acceso al mercado debajo੧ más concretamente, al trabajo decente


sería una de las੧trategias੧aacute;s eficaces para lograr revertir muchas
situaciones de inequidad entre hombres y mujeres, la participación equitativa
de las mujeres en el mercado laboral੧ aún una meta a alcanzar. Las tasas
desempleo subempleo de las mujeres (8,4% y 41,5%) son mayores que para
los hombres (4,9% y 27%) y en el periodo que va de 2007 al 2011, año en el
que la situación económica del país mejoró notablemente tasa de
participación femenina en la población activa se incrementó muy levemente
en las ocupaciones más precarias.

En lo que respecta a nuestro país Perú es el cuarto país de la región en


discrepancia cuestiones de sexo, siendo el ingreso medio de las mujeres es
el 66,9% del ingreso medio de los hombres.

 ACCESO DE LAS MUJERES A SERVICIOS DE SALUD DE CALIDAD

La salud sexual, y reproductiva concreto, la salud materna, y la prevención


del barazo੧ deseado, siguen siendo prioridades. En el caso de la reducción
de la mortalidad materna,੧ Estado੧ puesto una serie de medidas para la
atención temprana de mujeres gestantes, la adecuada੧tegración੧ un
enfoque multicultural, la੧pacitación࣯ntinua para el੧rsonal੧eacute;dico, y la
puesta en marcha de comités de prevención a nivel nacional. A pesar de
estos avances, el Perú sigue siendo, uno de los países de la región con
mayor tasa de mortalidad materna.

 CONCLUSIONES

 "La igualdad de género es un principio constitucional que estipula que


hombres y mujeres son iguales ante la ley", lo que significa que todas las
personas, sin distingo alguno tenemos los mismos derechos y deberes
frente al Estado y la sociedad en su conjunto.

 Sabemos bien que no basta decretar la igualdad en la ley si en la realidad


no es un hecho. Para que así lo sea, la igualdad debe traducirse en
oportunidades reales y efectivas para ir a la escuela, acceder a un trabajo,
a servicios de salud y seguridad social; competir por puestos o cargos de
representación popular; gozar de libertades para elegir pareja, conformar
una familia y participar en los asuntos de nuestras comunidades,
organizaciones y partidos políticos.

 Con el trascurrir del tiempo se han venido logrado grandes progresos en


materia de igualdad de género, consiguiendo la paridad entre niños y niñas
en la enseñanza primaria y mejorando el acceso de las mujeres al mercado
laboral y su participación en política, según informe de la

 Prueba de ello es que en América Latina y el Caribe tienen el mayor


porcentaje de mujeres en puestos parlamentarios de las zonas en
desarrollo. En el 2014, las mujeres ocupaban el 26 por ciento de los
escaños de los parlamentos nacionales, lo cual supone un aumento frente
al 15 por ciento registrado en el 2007

Insistiremos tan solo, para terminar, en que la superación de las


discriminaciones de género, la extensión (por supuesto inacabada) de
derechos a esa mitad del género humano que constituyen las mujeres, no
supone "acabar con los privilegios de los hombres", como si para que unos
ganen otros hayan de perder... El resultado no es ése y hay que afirmarlo
con claridad: la extensión de derechos beneficia a todos. Jamás una
extensión de derechos a nuevas capas se ha traducido, a medio y largo
plazo, en perjuicio de nadie. En cambio los "privilegios", es decir, los
desequilibrios, son siempre causa de conflictos destructivos e
insostenibles, mientras que los avances hacia la universalización de los
derechos se traducen en la potenciación de la creatividad de nuevos
colectivos, lo que acaba favoreciendo un desarrollo más armónico y
sostenible, beneficioso para la persona.

La Sexualidad

Introducción

Las relaciones sexuales son un conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y


psicológico-afectivas que caracterizan cada sexo. También es el conjunto de
fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de
manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo. La sexualidad es
una manera de comportarnos, de sentir, de hacer y tiene que ver con factores
biológicos, psicológicos y sociales. En la sexualidad tenemos que analizar
la sociedad, la familia o el grupo humano que rodea a la persona.

Se manifiesta de muchas maneras. Desde cómo se considere uno, masculino o


femenino, cuál es la identidad que se tiene como genero o sexual. También se
manifiesta con una actividad que es explícitamente sexual, juegos sexuales. Además
se manifiesta desde etapas tempranas. Hace tiempoapareció una teoría psicoanalítica
que señalaba que el niño tenía sexualidad. También se pensaba que la sexualidad
aparecía con el desarrollo de las características sexuales secundarias, es decir cuando
en la adolescencia se desarrollan biológicamente los cuerpos del hombre y la mujer

El sexo se relaciona con la sexualidad ya que es una característica biológica que nos
identifica a las personas como hombres o mujeres. Esta diferencia nos permite
participar en la reproducción de los seres humanos.

Los cuerpos de los hombres y de las mujeres son diferentes, la muestra más notable
está en los órganos sexuales externos, porque las mujeres tienen vulva y los hombres,
pene y testículos. En el momento en que nace un ser humano, al observar sus órganos
sexuales externos, se dice que es un niño o una niña.

1.3. SEXUALIDAD
Es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que
caracterizan cada sexo. También es el conjunto de fenómenos emocionales y de
conducta relacionados con el sexo, que marcan de manera decisiva al ser humano en
todas las fases de su desarrollo. La sexualidad es una manera de comportarnos, de
sentir, de hacer y tiene que ver con factores biológicos, psicológicos y sociales. En la
sexualidad tenemos que analizar la sociedad, la familia o el grupo humano que rodea
a la persona.

1.3.1. CÓMO SE MANIFIESTA LA SEXUALIDAD

Se manifiesta de muchas maneras. Desde cómo se considere uno, masculino


o femenino, cuál es la identidad que se tiene como genero o sexual. También
se manifiesta con una actividad que es explícitamente sexual, juegos sexuales.
Además se manifiesta desde etapas tempranas. Hace tiempo apareció una
teoría psicoanalítica que señalaba que el niño tenía sexualidad. También se
pensaba que la sexualidad aparecía con el desarrollo de las características
sexuales secundarias, es decir cuando en la adolescencia se desarrollan
biológicamente los cuerpos del hombre y la mujer

Si bien partimos de la biología, de impulsos sexuales, un aparato hormonal que


maneja un aparato reproductivo, no es posible explicar todos los
comportamientos sexuales humanos individuales por medio del instinto. Hay
muchos comportamientos sexuales distintos y personas que no desarrollan la
sexualidad. Esto demuestra la incapacidad de explicar la sexualidad por el
instinto. La sexualidad más que aprendida es construida. Es decir, que las
manifestaciones que uno tiene de su propia sexualidad se van construyendo a
lo largo de la vida.

Son sinónimos las palabras sexualidad y sexo Qué diferencia existe entre
los dosNo. La palabra sexo tiene dos cognotaciones. Una es el sexo de genero,
la diferenciación biológica entre el hombre y la mujer, de cómo está compuesto
cada uno de sus cuerpos. Y la sexualidad es la actividad sexual explícita, el
contacto genital coital. Estos dos términos se relacionan mucho

Cuánto tiempo dura la sexualidad en el ser humano ¿Se termina en algún


momento? La sexualidad no se termina nunca. Muere con uno. Se piensa que
la sexualidad es una cosa como de jóvenes, pero la sexualidad tiene cambios a
lo largo del ciclo vital del ser humano.
En todas las etapas del ciclo humano las manifestaciones de la sexualidad son
distintas. En la infancia las manifestaciones son de curiosidad, de masturbación
que se da con mucha frecuencia y puede a llegar a ser normal. En
la adolescencia se da la posibilidad de empezar una actividad sexual con el otro
o se sigue con la masturbación. En la edad adulta la sexualidad se pega más al
hecho de conformación de una pareja, claro que buscando siempre el placer, y
la búsqueda de la reproducción como respuesta del ser humano de prolongarse,
de alguna manera, en la tierra.

Finalmente, en el anciano, si bien todas las funciones del cuerpo sufren cambios
y empiezan a declinar, eso no quiere decir que la actividad sexual desaparezca.
Lo que ocurre es que la respuesta corporal a estímulos sexuales es más
demorada y la capacidad de recuperación es muy lenta comparada con
la juventud. Hay estudios que señalan que en personas que han tenido una
actividad sexual frecuente y satisfactoria, la posibilidad de prolongar su actividad
sexual cuando sea anciano es mayor que en casos contrarios.

1.3.2. Sexo

Es una característica biológica que nos identifica a las personas como hombres
o mujeres. Esta diferencia nos permite participar en la reproducción de los seres
humanos.

Los cuerpos de los hombres y de las mujeres son diferentes, la muestra más
notable está en los órganos sexuales externos, porque las mujeres tienen vulva
y los hombres, pene y testículos. En el momento en que nace un ser humano, al
observar sus órganos sexuales externos, se dice que es un niño o una niña.

Historia del Sexo

A lo largo de la historia, la sexualidad humana ha adquirido connotaciones


negativas y ha sido rodeada de un halo de misterio y secretismo porque se
consideraba un bajo instinto, algo vergonzoso y censurable que únicamente
respondía a una tentación, al vicio, al pecado. La represión sexual impuesta por
la Iglesia y la inferior consideración social de la mujer han condicionado
enormemente la evolución de la conducta sexual del ser humano.
Por qué necesitamos saber sobre sexualidad

Todas las personas necesitamos saber sobre sexualidad, para conocernos mejor
y entender algunas cosas que ocurren con nuestro desarrollo físico y emocional,
también para contar con información que nos permita tomar decisiones
responsables y disfrutar de nuestra sexualidad. De esta manera tenemos la
posibilidad de orientar a nuestros familiares y a otras personas que nos rodean.

Pareja y relaciones Sexuales

En la unión amorosa de una pareja se pueden tener relaciones sexuales o coito.


El coito es la introducción del pene por vía oral, anal o vaginal; es una decisión
mutua, no una obligación, también es una forma íntima de expresarse afecto y
disfrutarse, tomando las precauciones necesarias para evitar un embarazo no
planeado o no deseado o alguna infección de transmisión sexual. Las relaciones
sexuales son el conjunto de comportamientos más o menos complejos que
realizan dos o más seres de distinto o igual sexo

Partes del cerebro que se activan durante el acto sexual

Como la respuesta erótica es integral, el sistema nervioso central,


el sistema nervioso autónomo y toda la corporalidad (tejidos orgánicos) entran
en acción, con especial énfasis en las fibras periféricas, la médula espinal y los
dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, aparte del hipotálamo, que
tiene una función indispensable. Cuanto más grande sea el área de control de la
corteza, más sensitiva será esa parte del cuerpo.

1.3.3. Tipos de Relaciones Sexuales

 Relación heterosexual: la relación heterosexual es la relación sexual que se


lleva a cabo entre dos individuos de distinto sexo.
 Relación homosexual: la relación homosexual es la relación sexual que se
realiza entre dos individuos del mismo sexo, gays o lesbianas.
 Ménage à trois: el ménage à trois (pronunciado en francés) o trío es la relación
entre tres personas del mismo o distinto sexo.
 Intercambio de parejas: el intercambio de parejas (en inglés swinger,
"hamacarse") implica que dos parejas establecidas se intercambian y tienen
relaciones sexuales al mismo tiempo pero en lugares diferentes (que pueden ser
dos habitaciones o dos camas contiguas). No es lo mismo que sexo en grupo.
 Relación zoofílica: es la relación sexual oral, vaginal o anal entre un sujeto
humano y otro de otra especie. Hombre-oveja; hombre-gallina; hombre-yegua;
hombre-mono; mujer-perro; mujer-caballo; etc.
 Sexo en grupo: el sexo grupal también es conocido como orgía: varios
individuos del mismo o distinto sexo tienen relaciones sexuales (sexo oral, coito
vaginal o coito anal) al mismo tiempo y en el mismo lugar.
 Relación sexual sin coito: implica todo el sensual juego erótico previo a la
penetración, pero sin llevarla nunca a cabo. Consiste principalmente en caricias,
no sólo genitales, y besos. La mujer puede estimular la próstata del hombre y
entonces se eyacula, sin un orgasmo.
 Necrofilia: tipo de relación sexual perversa entre un individuo (hombre o mujer)
con un ser humano sin vida.
 Paidofilia: la paidofilia o pedofilia consiste en la atracción sexual de un individuo
adulto hacia individuos sexualmente inmaduros.
 Pederastia: es un acto sexual en el que un adulto mantiene relaciones sexuales
con individuos sexualmente inmaduros; se encuentra penada legalmente en la
mayoría de los países.

1.3.4. Mitos sobre las relaciones sexuales

Los mitos sexuales se extienden como los rumores, y tienen tanto fundamento
como éstos. Una opinión no fundada sobre algo relacionada con el sexo, y
expresada con la convicción que suele acompañar a la ignorancia, se convierte
fácilmente en una creencia de toda una comunidad o generación. Esta falsa
creencia comienza a divulgarse como algo comprobado y real, y se convierte en
un mito. Los mitos se desarrollan a veces precisamente porque parece que tienen
sentido o porque deseamos que sean verdad.

La libre información sobre la realidad, y los cambios socioculturales hacen que los
mitos sexuales dejen de serlo. Los mitos sexuales muestran la escasa, y muchas
veces falsa, información de nuestra sociedad sobre el sexo.

Mitos en torno a la sexualidad de la mujer


 Cualquier mujer que lleve la iniciativa en las relaciones sexuales es una inmoral.
 No se pueden tener relaciones sexuales coitales si la mujer tiene la menstruación,
porque puede haber peligro de infecciones.
 No llevar sujetador es malo.
 La ausencia de himen prueba que una mujer ya no es virgen.
 Durante el embarazo no se pueden tener relaciones sexuales.
 Se siente mayor placer cuando el tamaño del pecho es mayor.
 Una mujer que tiene la menstruación no debe bañarse, ni tocar las plantas, ni
hacer deporte, ni hacer mahonesa...
 La mujer que lleva preservativos en el bolso es una buscona.
 La mujer debe esperar a que el hombre le proporcione el orgasmo.
 Hay vaginas demasiado anchas para algunos penes.
 La primera vez que se realiza coito se siente dolor y se sangra.
 Tras la menopausia la mujer deja de ser sexual.

Mitos en torno a la sexualidad del hombre

 El hombre siempre está dispuesto y debe llevar la iniciativa en las relaciones


sexuales.
 Cuanto mayor sea el tamaño del pene mayor placer se obtiene y mayor placer
se proporciona a los demás.
 Cuando un hombre pierde su erección es que no encuentra a su pareja
sexualmente atractiva
 El hombre siempre sabe sobre sexualidad y sobre como llevar las relaciones
sexuales.
 Un verdadero hombre no llora ni expresa sus sentimientos.
 Las bebidas alcohólicas son un potenciador de la erección y del deseo sexual.
 Un hombre siempre se excita cuando se encuentra en una situación sexual.

Mitos en torno a la relación

 Sexualidad es igual a coito. Si no realizas penetración no has tenido una relación


sexual completa.
 Existen normas que dicen lo que es normal y anormal en sexualidad.
 La relación sexual es siempre natural y espontánea. -Planear tener relaciones
implica que no se disfrute igual.
 El coito debe evitarse durante el embarazo.
 Es una desviación el tener fantasías sexuales durante la relación sexual con
otra persona.
 La sexualidad comienza cuando se empiezan a tener relaciones con
penetración.
 Todos los problemas de pareja se arreglan en la cama. Si realmente funciona el
sexo la pareja funciona.
 Durante la relación sexual no se deben plantear a la otra los propios deseos.
Cada persona sabe lo que necesita en ese momento la otra.
 La educación sexual potencia que se tengan relaciones sexuales.

1.3.5. Controversias Sexuales

Las relaciones sexuales siempre ha sido un tema controvertido a lo largo de la historia


de todas las civilizaciones, especialmente en la culturajudeocristiana.
Las religiones han influido de una forma importante en el concepto de la sexualidad.

En términos generales se sabe que realizar el acto sexual contribuye a la relajación


dejando atrás el estrés. Dentro de la cultura occidental, son ilegales y están penados
determinados actos como la pederastia (en los medios de comunicación lo confunden,
pero hay que distinguirlo de la paidofilia que no es más que la atracción sexual que una
persona adulta siente hacia niños o adolescentes y que no está penado en ningún país
ni cultura)[cita requerida], el incesto, o la violación (junto con la pederastia, la violación
sí está penada, con mayor o menor grado, en casi todos los países del mundo).

Actividades sexuales como el adulterio, homosexualidad, orgías y relaciones


prematrimoniales, pueden ser rechazados o aceptados por determinados grupos de
personas, si bien son prácticas no sancionadas en gran parte de Occidente y otros
lugares, mientras que existe una tendencia punitiva en sociedades teocráticas o
fundamentalistas

 Hacer el Amor

La relación sexual ocurre cuando dos personas, generalmente de distinto sexo, pero
también a veces del mismo, se encuentran muy atractivas se sienten atraídas la una
por la otra. Esta relación sexual se tiene porque es agradable, y con frecuencia se hace
referencia a ella con la expresión hacer el amor.
Es importante recordar algunas cosas básicas respecto a la relaciones sexuales, tan
básicas que pueden resultar simples, aunque no lo son la decisión de tener una relación
sexual debe tomarse con responsabilidad y sensatez, cualquier persona puede
negarse a tener una relación sexual que no desea las relaciones sexuales suelen
acompañarse de sentimientos complejos y difíciles de definir después de una relación
sexual, una mujer puede quedar embarazada, aunque existen formas de evitarlo
durante la relación sexual, además, se pueden transmitir infecciones.

 La Virginidad

Se puede hablar de virginidad, tanto en la mujer como en el hombre; como una


condición psicológica y cultural que se caracteriza por el hecho de no haber tenido
nunca relaciones sexuales.

Es una situación característica del comienzo de la adolescencia aunque la edad que se


pierde es muy variable. La elección del primer momento en que se tiene relación sexual
varía mucho de unas personas a otras y responde a motivos íntimos y personales. En
la mujer, además, la virginidad tienen una base física: la integridad del himen, una fina
membrana que cierra parcialmente la entrada de la vagina. No obstante, el himen es
una membrana elástica, y es frecuente que se mantenga integro a pesar de haber
tenido relaciones sexuales en el pasado se daba mucha importancia a la virginidad
femenina como valor positivo.

 La Masturbación

Las primeras experiencias de placer están relacionadas con las satisfacciones sexuales
vitales. Cuando el recién nacido chupa la leche del pecho materno, recibe una
sensación agradable que su cuerpo transmite a través de la boca. A la comunidad se
añade la dicha de ser atendido, acariciando y mimando.

Mas adelante la curiosidad lleva al niño o conocer otra parte su cuerpo. Descubre sus
pies y se lo lleva a la boca, encuentran las orejas, la nariz y las manos, y empieza a
jugar con sus genitales el deseo de conocer los órganos genitales tiene la primera
infancia un significado muy distinto que en la pubertad, momento en el que descubren
sensaciones de placer que se trasmite a través de la masturbación. La masturbación
en una forma conocer las propias sexualidad y la experiencia del placer. Consiste en
tocar o flotar cualquiera de los órganos sexuales ( generalmente clíctoris, en la mujer y
el pone en el hombre) para obtener una sensación agradable de placer.la masturbación
suele realizarse coincidencia con una excitación sexual que puede ser diversas
desde imágenes reales a la fantasía acerca de personas o situaciones sexuales.

Puede acompañarse de un momento de máximo placer equivalente a un orgasmo, tanto


en la mujer como en el hombre.

 Contracepción

Cuando se vive las primeras experiencias sexuales, puede ocurrir que no se asocie la
propia sexualidad con la capacidad de procrear: las informaciones equivocadas, las
dificultades para hablar con, los adultos de este tema, la vergüenza o la inseguridad son
algunos de los motivos que pueden inducir a subestimar el problema o a considerar que
se puede hacer el amor sin correr ningún riesgo.

 Higiene Sexual

El objetivo fundamental de la medicina actual es conservar la salud y no detectar


precozmente las enfermedades o elaborar tratamiento sofisticado. Este ultimas
son objetivos secundarios. La prevención es la actividad básica de la tensión sanitaria,
y conlleva que cada persona adopte opciones de vida responsable que le ayude a
mantenerse sana

 El Cuidado del Cuerpo

Entre los chicos, es importante no olvidar la higiene de los órganos genitales,


especialmente del pene, para evitar la aparición de inflamaciones. Es aconsejable no
usar ropa interior ni pantalanes excesivamente ajustados ya que los testículos, para
funcionar correctamente, requiere una temperaturaligeramente inferior a la del resto del
cuerpo (Por eso se encuentra incluido en el escroto separado del abdomen). El examen
medico durante la pubertad es importante para controlar el adecuado desarrollo
corporal y la presencia del problemas menores como la fimosis ( en glande no puede
liberarse del prepucio). La higiene de los órganos genitales de las chicas también debe
ser cuidadosa. De esta manera se evita infecciones molestas y a veces graves. Sin
embargo no abusar de los productos de higiene íntimos que puede dañar el medio
natural de la vagina y favorecer las inflaciones. No debe usarse ropas muy ajustadas ni
tampones vaginales constantemente.
 Orgasmo

Antes del orgasmo, sube la concentración de la sangre en los genitales hasta un


máximo, y durante el clímax se dan contracciones de los músculos de esta zona del
cuerpo, en la cual se descarga la tensión sexual. Después tiene lugar una relajación de
la región genital y en muchos casos, de todo el cuerpo. En el caso del hombre, en
general se da la eyaculación durante el orgasmo. Aparte de las reacciones corporales,
el orgasmo se hace notar por una sensación de delirio que casi siempre es sentida
como placentera.

Algunas culturas dividen los orgasmos en niveles que llegan hasta un estado de éxtasis
que perdura por un largo lapso de tiempo y puede ser alcanzado por ciertas prácticas
sexuales y prácticas de meditación.

 Eyaculación

Es la expulsión o emisión de semen a través del pene, acompañada de sensaciones


placenteras. Las primeras eyaculaciones se suelen producir mientras se tiene un sueño
erótico. A esas primeras emisiones se les llama torarquía o semenarquía. Cuando la
eyaculación se produce sin líquido, se denomina anaeyaculación.

Se suele intentar hacer que coincida con un orgasmo; mientras dura el acto sexual el
hombre puede alcanzar una eyaculación cada cierto tiempo, en tanto que la mujer
puede alcanzar varios orgasmos uno detrás de otro (multiorgasmicidad).

 Fases de la eyaculación

 fase de excitación: en la que ocurren cambios morofuncionales


 fase meseta: se produce una pequeña secreción desde la glándula de Cowper
 fase de orgasmo: en la que se producen las distintas contracciones de los
deferentes, los esfínteres, vesículas, próstata y diversos músculos que provocan
que el salga el líquido seminal.

CAPÍTULO III
3.1. ROLES DE GÉNERO

Todas las sociedades se estructuran y construyen su cultura en torno a la diferencia


sexual de los individuos que la conforman, la cual determina también el destino de las
personas, atribuyéndoles ciertas características y significados a las acciones que unas
y otros deberán desempeñar –o se espera que desempeñen–, y que se han construido
socialmente.

Los roles de género son conductas estereotipadas por la cultura, por tanto, pueden
modificarse dado que son tareas o actividades que se espera realice una persona por
el sexo al que pertenece. Por ejemplo, tradicionalmente se ha asignado a los hombres
roles de políticos, mecánicos, jefes, etc., es decir, el rol productivo; y a las mujeres, el
rol de amas de casa, maestras, enfermeras, etcétera (rol reproductivo) (INMUJERES,
2004).

De aquí surgen los conceptos de masculinidad y feminidad, los cuales determinan


el comportamiento, las funciones, las oportunidades, la valoración y las relaciones entre
mujeres y hombres. Es decir, el género responde a construcciones socioculturales
susceptibles de modificarse dado que han sido aprendidas. En consecuencia, el sexo
es biológico y el género se elabora socialmente, de manera que ser biológicamente
diferente no implica ser socialmente desigual.

Lamas (2002) señala que "el papel (rol) de género se configura con el conjunto
de normas y prescripciones que dictan la sociedad y la cultura sobre el comportamiento
femenino o masculino. Aunque hay variantes de acuerdo con la cultura, la clase social,
el grupo étnico y hasta el estrato generacional de las personas, se puede sostener una
división básica que corresponde a la división sexual del trabajo más primitiva: las
mujeres paren a los hijos y, por lo tanto, los cuidan: entonces, lo femenino es lo
maternal, lo doméstico, contrapuesto con lo masculino, que se identifica con lo público.
La dicotomía masculino-femenino, con sus variantes establece estereotipos, las más
de las veces rígidos, que condicionan los papeles y limitan las potencialidades humanas
de las personas al estimular o reprimir los comportamientos en función de su
adecuación al género". Según Lamas, el hecho de que mujeres y hombres sean
diferentes anatómicamente los induce a creer que sus valores,
cualidades intelectuales, aptitudes y actitudes también lo son. Las sociedades
determinan las actividades de las mujeres y los hombres basadas en los estereotipos,
estableciendo así una división sexual del trabajo.
Al conocer el sexo biológico de un recién nacido, los padres, los familiares y la sociedad
suelen asignarles atributos creados por expectativas prefiguradas. Si es niña, esperan
que sea bonita, tierna, delicada, entre otras características; y si es niño, que sea fuerte,
valiente, intrépido, seguro y hasta conquistador (Delgado et al., 1998). A las niñas se
les enseña a "jugar a la comidita" o a "las muñecas", así desde pequeñas, se les
involucra en actividades domésticas que más adelante reproducirán en el hogar. De
acuerdo con estas autoras, estos aprendizajes forman parte de la "educación" que
deben recibir las mujeres para cumplir con las tareas que la sociedad espera de ellas
en su vida adulta. En cambio, a los niños se les educa para que sean fuertes y no
expresen sus sentimientos, porque "llorar es cosa de niñas", además de prohibirles ser
débiles.

Estas son las bases sobre las que se construyen los estereotipos de género, reflejos
simples de las creencias sociales y culturales sobre las actividades, los roles, rasgos,
características o atributos que distinguen a las mujeres y a los hombres. Los
estereotipos son concepciones preconcebidas acerca de cómo son y cómo deben
comportarse las mujeres y los hombres (Delgado et al., 1998).

Estas creencias, sin embargo, no son elecciones conscientes que se puedan aceptar o
rechazar de manera individual, sino que surgen del espacio colectivo, de
la herencia familiar y de todos los ámbitos en que cada persona participe.

Se trata de una construcción social que comienza a partir del nacimiento de los
individuos, quienes potencian ciertas características y habilidades según su sexo e
inhiben otras, de manera que quienes los rodean, les dan un trato diferenciado que se
refleja en cómo se relacionan con ellos, dando lugar a la discriminación de género.

No obstante, es mediante la interacción con otros medios que cada persona


obtiene información nueva que la conduce a reafirmar o a replantear sus ideas de lo
femenino y lo masculino.

3.2. LOS ESTEREOTIPOS Y LOS ROLES DE GÉNERO EN LA VIDA ADULTA

Durante siglos, en la cultura latinoamericana se han construido (igual que en otros


contextos) estereotipos masculinos que caracterizan a los hombres
como proveedores del hogar, jefes de familia y, en cierta medida, los que toman las
decisiones.

Cuando el trabajo productivo se considera responsabilidad propia del varón, éste se


encuentra en posición de controlar y manejar los recursoseconómicos y tecnológicos a
los que está estrictamente ligado el ejercicio del poder, tanto público como privado. Por
el contrario, el trabajo que la mujerefectúa en el hogar es de consumo inmediato y, por
ello, invisible y no valorado económica ni socialmente (Loría, 1998).

En el ámbito público surgen las acciones vinculadas con la producción y la política, es


aquí donde se definen las estructuras socioeconómicas de las sociedades y se
constituye el espacio tradicionalmente masculino. En contraste, el espacio privado se
reduce a la casa, cuyas acciones se vinculan a la familia y a lo doméstico, y donde las
mujeres tienen un papel protagónico que no es valorado por la sociedad. Por
consecuencia, el sistema dominante "naturaliza" las relaciones sociales de las mujeres
y los hombres.

Precisamente uno de los ámbitos donde más influyen los roles de género es en el
familiar, y específicamente en las relaciones de pareja. La Encuestasobre
la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH, 2003 y 2006) presenta en
sus dos versiones información valiosa acerca de las percepciones que tienen las
mujeres de sus deberes, responsabilidades y obligaciones en el hogar, y del trato que
deben recibir por parte de sus parejas (ambas encuestas indagan si la entrevistada
padece o no situaciones de violencia de género).

Respecto a la opinión de las mujeres sobre los roles de género, datos de la ENDIREH
2003 señalan que 43 por ciento de las mujeres que no sufren violencia contestó que
"una buena esposa debe obedecer a su pareja en todo lo que él ordene"; sin embargo,
entre las que sufren violencia por parte de su pareja, la proporción es menor (36 por
ciento). Esto podría evidenciar que la obediencia hacia el esposo genera menos
violencia en la pareja; además de constatar que la asignación de los estereotipos
continúa vigente en nuestra sociedad y, desafortunadamente, marcando pautas
de conducta en detrimento de las mujeres.

3.3. USO DEL TIEMPO

Al interior del hogar la división de tareas entre mujeres y hombres es altamente


diferenciada; es en este espacio donde se vislumbran claramente los roles o
estereotipos de género construidos por nuestra cultura a lo largo de la historia, y que
se reproducen socialmente día con día.

Algunos de estos estereotipos confinan a la mujer en el papel de ama de casa y


al hombre, en el de proveedor, división que reduce a la mujer al ámbito privado y deja
al varón el dominio del ámbito público, de lo cual se desprende la escasa participación
política y social de las mujeres (Loría, 1998).

Una reflexión basada en los resultados proporcionados por ENRIDEH es que las
mujeres, independientemente de que trabajen o no en actividades remuneradas,
participan en mayor medida que los hombres en el trabajo doméstico. Aunque
pequeñas, existen algunas diferencias cuando la mujer trabaja dentro y fuera del hogar.
Por ejemplo, las mujeres que no participan en actividades remuneradas dedican un
promedio de cinco horas más a la semana al trabajo doméstico que las que sí trabajan
fuera del hogar, y cuando se trata del "pago de trámites y servicios", las horas
semanales que corresponden a las labores domésticas se incrementan si trabajan fuera
de casa.

Con excepción de la "reparación de bienes o la construcción de la vivienda", las


mujeres dedican en promedio más horas semanales a las actividades domésticas que
sus parejas conyugales, siendo "la limpieza de la vivienda" y el "cuidado de los hijos(as)
y apoyo a otros miembros del hogar" las que les demandan mayor inversión de tiempo.
Para las mujeres que no trabajan fuera del hogar, la primera actividad les lleva 20 horas
semanales y 16 la segunda; y las que trabajan en actividades remuneradas, entre 15 y
12 horas, respectivamente.

"Cocinar o preparar los alimentos" para la familia es una labor que requiere de tiempo:
las mujeres que no trabajan extra domésticamente le asignan en promedio 15 horas, y
las que sí trabajan fuera del hogar, 12 horas.

Los varones incrementan su participación en las labores domésticas cuando su pareja


trabaja extra domésticamente, debido quizás a una distribución de tareas que intenta
ser más equitativa. Únicamente en el rubro "reparación de bienes o construcción de la
vivienda", es mayor el promedio de horas que dedican los hombres cuya esposa o
pareja no trabaja por un pago remunerado.

3.4. OPINIONES Y CRITERIOS DE LAS MUJERES Y LOS HOMBRES ACERCA DE


SUS ROLES
Una de las fuentes importante que ha aportado datos relevantes sobre los estereotipos
de género son los de la encuesta Observatorio sobre la Situación de la Mujer
en México 1999, donde en general los hombres opinan que "no estarían dispuestos a
dedicarse al cuidado de la casa mientras que su esposa trabaja". No obstante, el
porcentaje de los que sí lo harían es mayor entre los más jóvenes y los mayores de 45
años, que entre los de 35 a 44 años.

Asimismo, el comportamiento de las mujeres es semejante en los cuatro grupos de


edad, pues más de la mitad opinó lo mismo. Sin embargo, la proporción de las que "sí
estarían dispuestas a que el hombre se dedique al cuidado de la casa y la mujer a
trabajar" es mayor entre las generaciones más jóvenes. Estas cifras refuerzan el
argumento de que los hombres de 35 a 44 años y las mujeres de 45 y más, tienen cierta
predilección por conservar los roles que les han sido asignados por su sexo a lo largo
de su vida.

Con respecto a la opinión acerca del rol del "hombre como único proveedor del hogar",
existe una mayor aceptación entre los hombres que trabajan (42 por ciento) que entre
los que no lo hacen (39 por ciento). Es probable que ante la necesidad de contar con
otro ingreso en el hogar, más hombres que trabajan consideren la pertinencia de que
otros miembros contribuyan al gasto familiar

De la misma forma llama la atención que del total de las mujeres entrevistadas, un alto
porcentaje rechaza la idea de que "el hombre sea el único responsable de mantener el
hogar", postura que quizás revela su interés por romper con el rol de amas de casa y
compartir la responsabilidad de los gastos de la familia con su pareja. Del total de
mujeres entrevistadas, 72 por ciento no está de acuerdo en que el hombre sea el único
responsable de mantener el hogar; entre las que trabajan la proporción es de 80 por
ciento, y entre las que no trabajan, 68 por ciento.

3.5. LA PREFERENCIA POR EL SEXO MASCULINO O FEMENINO EN LA


ACTIVIDAD ECONÓMICA

Como en casi todos los ámbitos, los roles de género están presentes también en
el mercado laboral en donde, como se sabe, participan más varones que mujeres
(aunque la participación económica femenina ha ido en aumento). En 2006, la
distribución en la estructura ocupacional por sexo era de 63 por ciento varones y 37 por
ciento mujeres. Las principales ocupaciones en las que se desempeñan las mujeres
son como comerciantes (vendedores y dependientes), artesanas y obreras,
trabajadoras domésticas, oficinistas y empleadas en servicio, las cuales concentran a
69 por ciento de las mujeres que trabajan.

Además de estas actividades económicas existen otras en las que las mujeres
destacan, tales como maestras y afines, empleos que se relacionan con su rol
e identidad de género. Del total de varones ocupados, 50 por ciento se emplea
principalmente como artesanos y obreros, agricultores y comerciantes (vendedores y
dependientes).

Las ocupaciones que están sobre representadas por el sexo masculino son las de
operadores de transporte, obreros y artesanos, supervisores y capataces industriales,
agricultores y mayorales agropecuarios.

El índice de segregación ocupacional por sexo muestra la tendencia a que mujeres y


hombres se empleen en ocupaciones distintas. Flérida Guzmán señala que "el enfoque
de género permite explicar la existencia de la segregación por sexo como una
construcción social donde el ser mujer u hombre tipifica sus respectivas ocupaciones
en el empleo, y al mismo tiempo, la clase de trabajo que cada uno realiza es un factor
de diferenciación entre los géneros" (citado en "Ocupaciones femeninas no
tradicionales. Situación en el año 2000", INMUJERES). Y agrega que en esta
segregación por género la cultura juega un papel determinante, pues lo que en una
sociedad puede considerarse una actividad propia de los hombres, en otra puede
tratarse de una actividad femenina.

En el mercado de trabajo específicamente, la segregación ocupacional por sexo


significa que mujeres y hombres se distribuyen de manera diferencial en la actividad
principal que ejercen. Según Guzmán, esto significa una exclusión social de las mujeres
porque se ubican, en términos generales, en ocupaciones con menor estatus y
condiciones de trabajo desfavorables.

Así, las mujeres se concentran predominantemente en las ocupaciones tipificadas


como femeninas y los hombres en las masculinas, vinculadas estrechamente con lo
que significa ser mujer y hombre y su "quehacer" construido socialmente, es decir, no
determinado biológicamente.

3.6. EDUCACIÓN Y DEPORTES

En la educación también se refleja el estereotipo de los roles de género, pues el sexo


masculino se identifica más con profesiones que requieren de esfuerzo intelectual pero
también físico, y relacionadas con la creación y/o planificación de infraestructura y que
se desarrollan en espacios abiertos en donde participan en su mayoría otros hombres.
A diferencia de las mujeres que en su mayoría se identifican con ciencias sociales,
administrativas y ciencias de la salud.

Otro espacio donde se observan importantes diferencias en la participación por sexo


en favor de los hombres es en el deporte, y aunque la brecha se ha ido reduciendo hoy
día y numerosas mujeres deportistas han destacado en diversos países, en general
participan más los varones.

En parte, se atribuye a que los estereotipos de género, históricamente, han confinado


a las mujeres a la esfera privada, dentro del hogar, elaborando tareas que sirvan para
la reproducción del grupo familiar, lo que impidió su participación en los espacios
públicos como los que ahora llevan a cabo en los deportes. Y también porque algunas
actividades deportivas requieren de fortaleza física y por eso han sido estereotipadas
para el sexo masculino, aunque eso no significa que actualmente no se estén
rompiendo esos esquemas.

CAPÍTULO IV

4.1. ESTEREOTIPOS DE GÉNERO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

En nuestros días, la imagen de lo que son o deben ser las mujeres y los hombres,
o de lo que hacen según su condición de género, está determinada en buena parte
por los medios de comunicación. Las construcciones sociales realizadas por los
medios de comunicación son ideológicas –como todas–, de manera que el
resultado son representaciones de mujeres y hombres que no corresponden del
todo con la realidad.

A lo largo de su historia, los medios de comunicación han reproducido los


estereotipos de lo femenino y lo masculino mediante la emisión de contenidos con
representaciones sexistas, fortaleciendo con ello las inequidades entre mujeres y
hombres. Es así como los medios continúan fomentando los roles tradicionales;
por ejemplo, en las revistas y en la publicidad, la imagen de la mujer como objeto
sexual es la que predomina y pese a la intención de presentarla desarrollando sus
dotes profesionales, se continúa mostrándola más preocupada por su aspecto
físico que por el intelectual. En cuanto a los contextos en que la colocan, insisten
en confinarla al ámbito privado, doméstico o familiar, a través de los temas de
hogar, moda, cocina y belleza; mientras que a los hombres se les muestra
preocupados por el deporte, la tecnología, la política y las finanzas, entre otros
temas.

Sin embargo, es de sobra conocido que el poder de los medios en la sociedad no


se limita a reproducir los estereotipos de género, pues cuando se trata de difundir
información seria y profesional –en cualquier medio de comunicación– requieren
tratarla con cierto grado de objetividad.

Esto evidencia que los medios tienen la capacidad de difundir las


transformaciones sociales que están ocurriendo en materia de equidad de género,
lo cual puede contribuir a que la población tenga mayor aceptación a estos
cambios, ya que los medios de comunicación no sólo se conciben como agentes
generadores de estereotipos, sino también como promotores de la diversidad,
del multiculturalismo y sobre todo del cambio que tiene que ver con la equidad de
género.

Hoy en día es prácticamente imposible no verse afectado por la imagen de los


medios. Independientemente del motivo de la imagen su objetivo es captar la
atención de todo aquel a quien le llega. En el libro "El poder de la imagen" los
autores Jesús J. Oya y Miguel A. Suárez, hablando del fenómeno del cartel y su
imagen comentan:

"Un buen cartel debe ser accesible y perceptible en décimas de segundo no solo
porque su receptor es un viandante que atraviesa el espacio-tiempo sin detenerse,
pero con facultad de retención, sino por el carácter efímero de su presencia.[…]
Se busca el impacto visual".

Los medios de comunicación recurren incesantemente a su poder de difusión,


utilizando la técnica de la repetición para una mejor captación y memorización del
mayor número de personas posibles. En el campo de la comunicación y muy
especialmente el de la moda, utilizan el poder de la imagen de un modo incesante,
ya que "el modo de actuar y pensar de las personas está condicionado por la
imagen… el poder de la imagen es un arma de doble filo; por un lado nos hace
más homogéneos e iguales, porque nos permite compartir modas, productos y
gustos y a su vez nos ofrece la posibilidad de encontrar una identidad diferente y
singular" (Agustín y Tomas Domingo y Lydia Feitó) Esto crea un conflicto, ya que
hace que compartamos gustos, pero sin embargo esto provoca que aparezcan
todo tipo de elementos estereotípicos en toda clase de persona: el hombre, la
mujer, el político, el americano, el homosexual, etc. Sin embargo es el caso de la
mujer que se ve especialmente afectada por los medios de comunicación, en esta
sociedad que es primordialmente machista.

4.2. ESTEREOTIPO DE LA MUJER EN LA PUBLICIDAD:

La imagen de la mujer aparece en la publicidad en mucha mayor proporción que


la del varón, y sobre todo si el anuncio tiene contenido sexual.

Una de las prácticas más habituales de la publicidad desde sus comienzos ha sido
reducir a la mujer a un simple objeto, dentro de todo el contenido publicitario.
Presentan a la mujer de diversas formas, dependiendo del contenido de los
anuncios y del objetivo de estos. Las mujeres adultas las presentan generalmente
como amas de casa, débiles, indefensas, dependientes (de un hombre), delicada
y sensible. Donde más aparece esta imagen de la mujer es en los anuncios de
detergentes, comidas y utensilios de uso doméstico.

Otra imagen que da la publicidad de la mujer es la típica "mujer diez", delgada,


bella, de cuerpo deslumbrante, seductora y sin identidad propia. Este tipo de
mujeres sólo pone su cuerpo y su belleza en el anuncio publicitario al servicio de
la satisfacción de los hombres. Las empresas de bebidas alcohólicas y tabaco son
los que explotan esta imagen de la mujer en la publicidad. De esta manera
acentúan los aspectos negativos de la mujer que no representan lo que es el
género femenino en realidad, a pesar de que muestren a la mujer como muy bella,
como se ha comentado antes. De esta manera se crean o se refuerzan
estereotipos que perjudican a la sociedad femenina.

4.3. LA UTILIZACIÓN DE LA MUJER CON UN SIGNIFICADO SEXUAL.

Es utilizado como llamada de atención al sexo masculino. Su imagen aparece


simplemente como adorno o vehículo de promoción del producto, pero eso sí,
siempre es una imagen que sirva como reclamo erótico. Así pues, primero atrae
la mirada del espectador varón para luego centrarla en el verdadero objeto del
anuncio, la marca o producto publicitado. Generalmente suele ser una mujer joven
y bella, de proporciones exuberantes que bien aparece desnuda o escasamente
vestida. La mujer es sólo un cuerpo, una pieza objeto de deseo del hombre. Dentro
de este grupo se puede hablar de dos tipos demodelos:

4.4.LA MUJER COMO OBJETO DECORATIVO

La mujer como objeto decorativo muestra a la mujer como un elemento más que
forma parte del producto anunciado. Como si el hombre al comprar el producto se
lleva en todo el "pack" al producto anunciado y a la mujer que lo anuncia.
Ofreciéndoles el sexo como premio por la compra de dicho producto.

Un estudio sobre publicidad en prensa realizado por la Facultad de Psicología de


la Universidad Autónoma de Madrid en 1998 puso de manifiesto cómo en el
23'9% de los casos la recompensa que se ofrece al consumidor del producto
anunciado es la satisfacción sexual (seguida de lejos por el prestigio social, en el
13%, y la amistad, en el 4'3%). En el 40% de los anuncios, la mujer se presenta
como objeto sexual. Y es en la publicidad de alcohol y el tabaco donde en mayor
proporción la mujer se ofrece como un simple objeto de consumo.

LA MUJER ESCAPARATE

Otra forma en la que la publicidad presenta a la mujer en los medios de


comunicación es como la mujer escaparate, que consta en utilizar a la mujer de
vínculo para simbolizar el éxito masculino. Para el hombre la mujer será tan solo
como un trofeo. Según la tradición machista de nuestra sociedad, cualquier
hombre que se precie ha de llevar al lado a una mujer de gran estilo, belleza, signo
externo de su riqueza. Así, la mujer, se convierte en otra más de las posesiones
que el hombre ha de tener para significar su posición social.

El estereotipo de "mujer escaparate" es una fórmula utilizada por la publicidad


para presentar marcas o productos destinados al consumo de los hombres que
tienen o que desean aparentar tener una clase social elevada y un alto nivel
adquisitivo. Estas son marcas que se encuentran con alto prestigio dentro de la
sociedad. Este estereotipo de mujer tampoco tiene identidad propia, no es nada
sin su compañero todo lo que tiene lo ha conseguido a través de él, es sólo el
espejo en que se reflejan las cualidades, virtudes y conquistas del hombre.

Ejemplo de esto lo tenemos en los anuncios en los que aparecen automóviles y


mujeres preciosas. La forma de presentación del anuncio invita a hacer una
comparación entre la belleza del auto y la de la mujer, por lo que trata a ambos
como objetos de deseo cuyos atributos se pueden comparar. Esta doble imagen
del carro y la mujer viene a simbolizar que quien adquiera este vehículo (por
supuesto algún hombre), tendría la capacidad de adquirir a la mujer.

Productos como los automóviles o las bebidas alcohólicas, cuyo consumo se


asocia al prestigio social recurren a este tipo de argumentaciones utilizando a
mujeres despampanantes, delgadas con grandes pechos y llamativos glúteos,
acompañada de ciertas indumentarias que marcan bien dicha anatomía y en
ocasiones hasta sin ningún tipo de indumentaria para que la llamada de atención
al hombre sea mayor. Este tipo de anuncios también degradan a la mujer como
persona, y manipulan a su antojo la imagen de la mujer en la sociedad.

CAPÍTULO V

5.1. EFECTOS DE LOS ESTEREOTIPOS DE GÉNERO

Antiguamente la mujer obesa era símbolo de riqueza y de salud, esto se puede apreciar
en monolitos precolombinos o incluso en obras de arte dejadas por famosos autores de
la época como "Goya".

Sin embargo en la actualidad la delgadez es una característica asociada con la


prosperidad económica, social, afectiva y profesional, Joseph Toro psiquiatra de la
universidad de Barcelona dice:

"Lo primero que decide una mujer cuando quiere cambiar de vida o mejorarla es
adelgazar. Se adelgaza cuando se sube de clase social, mientras la gordura es
sinónimo de abandono, de fracaso y de falta de control. Entre los escolares, la gordura
se equipara con suciedad, estupidez, fealdad y pereza".

Este es un cambio totalmente drástico, podríamos decir que se ha visto sumamente


influenciado por los estereotipos creados por la publicidad y los medios de
comunicación sobre la mujer perfecta. Lo cual también ha provocado en la sociedad
femenina numerosos complejos de apariencia los cuales conllevan a un compulsivo
consumo cosmético, obsesiones por las dietas y cierta dependencia a la cirugía, por
buscar una perfección inalcanzable creada por los medios de comunicación.

Dicha obsesión por ser como las mujeres presentadas por la publicidad afecta de una
manera preocupante en el sector de la delgadez, el deseo de ser igual de delgadas que
estas mujeres pensando de este modo que podrían llegar a ser igual de bellas que ellas,
sin tener en cuenta en ningún momento que dichas mujeres son excesivamente
delgadas. Estas obsesiones derivan en la necesidad urgente por adelgazar acudiendo
a las dietas en centenares de ocasiones sin necesidad alguna de ello, lo que
desgraciadamente en el mayor número de los casos conlleva a problemas alimenticios
como la anorexia y la bulimia.

Con el objetivo de tener un cuerpo escultural y poseer los cánones de la belleza que
imperan en nuestra sociedad, cada vez más personas se ven afectadas
por enfermedades de este tipo y cada vez hay más personas que rechazan a su propio
cuerpo, avergonzándose de él.

La publicidad transmite un modelo de mujer en el que la mujer sólo se valora por su


belleza y por su potencial sexual y que solo vale para llamar la atención del hombre,
sobre el propio anuncio, y además la presentan como una mujer feliz y contenta por
aparecer en dicho anuncio. Esta presencia de una mujer perfecta crea estereotipos
acerca de la mujer en la sociedad, lo cual es un factor negativo porque dichas mujeres
sólo representan la ficción del mundo de la publicidad, no la realidad de la sociedad.
Estos estereotipos provocan en las mujeres el deseo de parecerse a las "mujeres
anuncio", no aceptando sus cuerpos como tales y provocando por esta razón muchos
más complejos.

5.2. DISCRIMINACION POR GÉNERO

La discriminación de género o sexismo es un fenómeno social, puesto que son


necesarias representaciones de ambos sexos para que pueda darse esta situación: no
existe una igualdad de género a partir de la cual denunciar la discriminación o
desigualdad. Al contrario: la base de este fenómeno es la supuesta supremacía de uno
de los géneros.

Al tratarse de una elaboración social, el género es un concepto muy difuso. No sólo


cambia con el tiempo, sino también de una cultura a otra y entre los diversos grupos
dentro de una misma cultura. En consecuencia, las diferencias son una construcción
social y no una característica esencial de individuos o grupos y, por lo tanto, las
desigualdades y los desequilibrios de poder no son un resultado "natural" de las
diferencias biológicas.

En términos estatales, el liberalismo ha apoyado la intervención del Estado a favor de


las mujeres como personas abstractas con derechos abstractos, sin examinar estas
nociones en términos de género, dando lugar al sexismo inverso. Adicionalmente, como
es el hombre hegemónico quien determina el derecho, esta disciplina social ve y trata
a las mujeres de la manera como los hombres las ven y las tratan. Así pues, el
estado liberal constituye, de manera coercitiva y autoritaria, el orden social según los
intereses de los hombres como género, a través de la legitimación de sus normas, la
relación con la sociedad y políticas sustantivas. En consecuencia, el género se
mantiene como una división de poder.

Aunque las normas internacionales garantizan derechos iguales a los hombres y a las
mujeres, ésta no es la realidad porque, por motivos de género, se les está negando el
derecho a la tierra y a la propiedad, a los recursos financieros, al empleo y a la
educación, entre otros, a los individuos.

Por otro lado, en todo el mundo, tanto las mujeres como los hombres trabajan. Sin
embargo, las funciones que desempeñan las mujeres son socialmente invisibles (se
toman menos en cuenta, se habla mucho menos de ellas, se dan por hecho), ya que
tienden a ser de una naturaleza más informal. Adicionalmente, los hombres ocupan la
mayoría de las posiciones de poder y de toma de decisiones en la esfera pública, dando
lugar a que las decisiones y políticas tiendan a reflejar las necesidades y preferencias
de los hombres, no de las mujeres.

5.3. Sexo y género

El sexo se refiere al conjunto de características físicas y biológicas definidas


genéticamente que determinan si un ser vivo es macho, hembra o intersexual. Los
cromosomas sexuales y factores fenotípicos son factores clave en la asignación del
sexo de un humano.

El género cubre una serie de roles, comportamientos y atributos construidos


socialmente que son considerados como apropiados para una persona según su sexo
biológico. Estas construcciones sociales están vinculadas tradicionalmente con las
categorías de hombre y mujer, pero poco a poco se han reconocido muchas otras
identidades de género. El contexto social, cultural y espacio-temporal son
determinantes en la definición del género.

Sexo Género

Se refiere al conjunto de
características, comportamientos y
Características físicas y roles atribuidos a una persona por
biológicas que definen el razón de su sexo biológico que se
Definición sexo de un ser vivo. consideran socialmente apropiados.

 Se trata de atributos
 Es un constructo social.
genéticos y
fenotípicos.  Involucra una determinación social y
la relación de una persona con su
 Estos atributos están
cuerpo.
determinados por los
cromosomas X y Y.  Se puede asumir identidad de
género distinta de aquella asignada
 Es común que no
socialmente.
haya cambios en
cuanto al sexo en un  La identidad de género puede pasar
Características ser vivo. por cambios.

Macho, hembra y, en menor Hombre, mujer, cisgénero, transgénero,


Categorías cantidad, intersexual. entre otras.

¿Qué es sexo?

Sexo se refiere a el conjunto de atributos físicos y biológicos particulares que


definen a un macho, a una hembra o a un intersexual. Por ejemplo, en el caso de los
humanos, se pertenece a un sexo u otro dependiendo de factores como la composición
genética, los procesos hormonales y las características fenotípicas.

Cuando se habla de características sexuales fenotípicas, esta son las características


sexuales internas y externas que son observables en una persona. Por ejemplo, los
genitales, los procesos hormonales, sistema reproductivo, la constitución
física/corporal, etc. Estas características se comienzan a desarrollar cerca de la sétima
semana de gestación del organismo.

Características del sexo

 Se refiere atributos físicos y biológicos de un ser vivo.

 Los atributos sexuales de un ser vivo están determinados por los cromosomas
sexuales X y Y.

 Las características sexuales definen, principalmente, dos tipos de sexo: el


macho y la hembra.

 Puede haber casos poco comunes de personas intersexuales.

 El sexo permanece estable.

Los cromosomas sexuales

Los cromosomas sexuales son los encargados de determinar el sexo de un ser vivo.
En los seres humanos, estos cromosomas son el X y el Y, encontrándose en pares (XX
o XY). La mitad de los cromosomas que un ser humano posee provienen de cada uno
de los progenitores.

La hembra posee cromosomas XX, mientras que el macho posee cromosomas XY. El
sexo biológico se determina en el momento en que ocurre la fertilización. El padre dona
en el esperma ya sea un cromosoma X o uno Y, mientras que en el óvulo de la madre
solo hay cromosomas X.

Las características sexuales se desarrollan de acuerdo al tipo de cromosomas


presentes.

En el caso de los intersexuales, por alguna situación particular a nivel genético, los
cromosomas no siguen el patrón XX o XY, presentándose de otra forma (XYY, XXY,
etc.). Esto tiene como consecuencia que las características sexuales sean atípicas.
Además, la intersexualidad también puede darse por variaciones en patrones
fenotípicos (formación de glándulas, órganos genitales, etc.).

El sexo de una persona, en este caso, no se define claramente en el momento en el


que esta nace. Un intersexual puede comenzar su vida con rasgos característicos de
un sexo, y desenvolver luego rasgos de otro sexo.

¿Qué es género?

El género es la percepción social que se tiene de una persona sobre aquello que es
apropiado, en relación con su sexo biológico, su orientación sexual, y otros aspectos
de su identidad. Esta percepción está determinada por el contexto social y cultural,
así como por las características biológicas y psicológicas de un individuo.

Una persona puede tener una identidad de género diferente de aquella que en su
sociedad se le asigna. El mismo puede asignarse desde antes del nacimiento,
generalmente asociándose al sexo de la persona.

Las características que determinan qué es ser hombre y mujer varían a nivel temporal
(la época) y a nivel espacial (de cultura a cultura o sociedad). Por lo que el género es
fundamentalmente una construcción social (un producto social basado en prácticas y
reglas sociales que varía de sociedad a sociedad).

Es común que se asocie el género solo atendiendo a la diferencia biológica entre los
sexos, desde una perspectiva binaria. Es decir, a partir de la dicotomía macho/hembra
existe la tendencia de presuponer que solo hay dos géneros: el hombre y la mujer.

Características del género

 Puede tratarse de una forma de auto-identificación, así como de una percepción


social.

 Es un constructo social.

 No existe una única forma de actuar o comportarse según un género específico.

 La identidad de género y los roles de género cambian según el contexto


sociocultural y a través de la historia.

 La definición de qué es un género tiende a mudar.

 No hay una sola forma de vivir el género.

5.3. IDENTIDAD DE GÉNERO


La identidad de género se refiere a la forma en que una persona se identifica así
misma como siendo de un género. Esta identificación con un género está relacionada
con las experiencias personales de una persona, la educación y las relaciones sociales,
según los patrones establecidos a cada género.

La identidad es un elemento que cubre tanto un ámbito social como uno individual. Por
un lado, una persona es identificada socialmente como parte de un grupo, debido a su
proximidad con prácticas y hábitos compartidos socialmente, así como por atributos
físicos.

Por otro lado, la identidad también se relaciona con el cómo una persona se ve a sí
misma como parte de un grupo. Es la forma en la que una persona se define respecto
de otras personas, de acuerdo a sus tributos físicos y psicológicos.

Ejemplos de identidades de género

Hoy es más común que se hable de la existencia de diversas formas de vivir el género,
diferentes a la división binaria hombre/mujer. A continuación, se señalan algunas
formas generales en las que una persona puede expresar su identidad de género:

 Cisgénero: este se refiere a aquellas personas cuya identidad de género


concuerda con el sexo biológico asignado al nacer. En general estas personas
representan aquello que se considera la norma en muchas sociedades, en
cuanto a la identidad de género.

 Transgénero: cuando la identidad de género de una persona no corresponde


con su sexo biológico asignado. También puede hablarse de una persona trans.
Este término cubre un amplio espectro de identidades de género y formas de
expresarlo que desafían la norma social

Roles de género

Los roles de género expresan los comportamientos esperados que una persona
supuestamente debe tener basados en su sexo. Estos se asocian a la identidad de
género de alguien, bajo el supuesto de que ambas deben ser iguales.

Características de los roles de género

 Son comportamientos asignados según el sexo biológico de una persona.

 Siguen normas sociales.

 A cada género se le adscriben comportamientos diferenciados.


 La educación formal e informal tiene un peso en el aprendizaje de estos roles.

 Pueden resultar en prejuicios de género.

Roles de género y normas sociales

Estos roles obedecen a normas sociales y comportamientos que en una sociedad se


consideran como apropiados para cada género. Sin embargo, los roles de género no
necesariamente van de la mano con el sexo o la identidad de género de una persona.

Los roles de género se reflejan en los derechos, deberes, tareas y responsabilidades


que se asignan socialmente a una persona. Se expresan en el papel en la familia,
trabajo, dentro de una relación sentimental, derechos sobre recursos, comportamientos
sexuales, la reproducción sexual, etc.

Por ejemplo, tradicionalmente, a la mujer con hijos se le asignaba su cuidado y el


encargarse de las labores del hogar. En contraste, al hombre se le asignaba la tarea de
ser el proveedor de la familia. Es decir, el rol tradicional de la mujer era el de ser
cuidadora, mientras que el del hombre era el de ser proveedor.

Esto no significa que una mujer no pueda tener un rol de proveedora en una familia, o
que un hombre no pueda realizar labores de cuido. De hecho, en la realidad, tanto
mujeres como hombres realizan tareas y se comportan de forma tal que no existe un
límite claro que establezca qué es lo que un género u otro debe hacer. Es decir, los
roles de género son construcciones sociales que no necesariamente se apegan a la
realidad.

Otro ejemplo es la atribución de colores a un género según el sexo de la persona. En


el caso de los niños es usual asociar el color azul a lo masculino, por lo que se promueve
que vistan ese color en muchas culturas. En cuanto a las niñas, se utiliza el color rosa
de la misma forma.

Sin embargo, a inicios del siglo XX, en los Estados Unidos, era común que fuese al
contrario. Es decir, el color de las niñas era el azul y el de los niños era el rosa. Con el
tiempo, se dio una inversión sobre esta construcción social. Así, la elección de un color
y su asignación a un género responde más a prácticas y hábitos sociales que a una
cuestión biológica.

Prejuicios de género

Un prejuicio basado en el género significa que existe una actitud diferenciada en el


trato hacia una persona basada en el género de la misma.
Conlleva un acto discriminatorio, ya que toma en cuanto factores que no tienen que
ver con las habilidades de una persona, muchas veces limitando sus oportunidades.

Por ejemplo, este tipo de prejuicio se manifiesta socialmente en el tipo de puestos de


trabajo o carreras profesionales que se asocia con un género u otro.

Considerar que las mujeres no son capaces de ocupar puestos de jerarquía en una
compañía, porque se supone que son más temperamentales que los hombres (por ser
un trabajo que requiere una mentalidad fría o pocas emociones). O que un hombre no
debería peinar el cabello de su hija, porque es una tarea que la madre debería realizar.

Otras formas en la que se manifiesta un prejuicio de género es cuando se piensa que


es normal, y hasta se valora, que un hombre busque y mantenga relaciones sexuales
con varias mujeres. Calificativos como el de “galán” o “conquistador” son normalmente
utilizados. Mientras que si una mujer realiza los mismos actos, es vista bajo una luz
negativa y derogativa.

De hecho, este tipo de prejuicios ha ubicado a las mujeres en una posición social de
desventaja a nivel histórico, respecto de los hombres y aquello que se asocia a lo
masculino.

Que las mujeres no tuvieran espacios de participación y representación política en la


mayoría de países democráticos, hasta hace pocas décadas, es un resultado de este
tipo de prejuicio.

Cuál es la diferencia entre el sexo y el género?

Puede ser bastante fácil el confundir el sexo biológico (a veces llamado “sexo asignado
al momento de nacer”) con el género y la identidad de género. Se relacionan entre sí
pero son diferentes.

Sexo es una etiqueta usualmente dada primero por un médico basado en los genes,
hormonas y partes del cuerpo (como los genitales) con las que naces. Se incluye en tu
certificado de nacimiento y describe tu cuerpo como femenino o masculino. El sexo de
algunas personas no encaja en femenino o masculino. Esto se llama intersexo.

Género refiere a cómo la sociedad razona que tenemos que vernos, pensar y actuar
como niñas y mujeres y niños y hombres. Cada cultura tiene sus creencias y reglas
informales sobre cómo las personas deben actuar basado en su género. Por ejemplo,
muchas culturas esperan y alientan a los hombres a ser más agresivos que las mujeres.

Identidad de género es cómo te sientes en tu interior y cómo expresas tu género a


través de tu vestimenta, comportamiento y apariencia personal. Es un sentimiento que
comienza temprano en la vida.

Las personas poseen amplias maneras de expresar su género. Aprende más sobre
sexo y género.

¿Qué significan los términos transgénico y cisgénero?

La mayoría de las personas a quienes se le asigna “femenino” al nacer se sienten como


niñas o mujeres, así como la mayoría de aquellos a quienes se les asigna “masculino”
se sienten como niños u hombres. A estas personas se las denomina cisgénero (o cis).

Algunas personas tienen una identidad de género que no se condice con el sexo
asignado al nacer -por ejemplo, nacieron con vulva, vagina o un útero, pero se sienten
e identifican como masculinos. Estas personas son transgénico (o trans). Transgénico
es la “T” en LGBTQ.

Trans también puede incluir a personas que no se identifican con roles de género
masculinos y femeninos estrictos. Otras personas que no se sienten ni femenino y
masculino se auto-denominan “genderqueer” (género queer). Existen otros términos de
identidad de género y etiquetas, pero no utilices términos como transgénerado, travesti,
“tranny” o él-ella -son anticuados y pueden lastimar. Siempre es mejor respetar las
palabras utilizadas por las personas para describirse.

Aprende más sobre salir del closet como transgénero, encontrar un médico amistoso a
los transgénero o brindar apoyo a una persona trans.

¿Qué significa intersexo?

Algunas personas nace con una mezcla de marcadores biológicos masculinos y


femeninos, lo cual dificulta la tarea de los médicos al asignar un sexo femenino o
masculino. Estas personas son intersexo. Ser intersexo no es lo mismo que ser
transgénero.

Esto es a menudo causado por una de muchas condiciones genéticas u hormonales, y


no es un problema médico. Además es mucho más común de lo que la gente piensa.
Algunas personas saben que su hijo/a es intersexo al nacer. Pero muchas personas no
se enteran que son intersexo hasta alcanzar la pubertad o más tarde aún.
Si eres intersexo, o piensas que puedes serlo, es importante que hables con un médico
que te inspire confianza. No todos los médicos están al día con la información más
vigente sobre las particularidades de ser intersexo. Puedes aprender más sobre
intersexo en nuestro sitio web o chequea InterACT, una red para adolescentes y
jóvenes adultos intersexo.

CONSEJO SOBRE IGUALDAD ENTRE MUJERES Y HOMBRES

1. El respeto de los derechos humanos y de la igualdad entre mujeres y hombres son


valores en los que se fundamenta la Unión, como recogen el Tratado de la Unión
Europea y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

2. Es importante promover valores comunes como el respeto de los derechos humanos


y la igualdad entre mujeres y hombres, así como la idea compartida de que los derechos
humanos son universales y se aplican a todas las personas, con independencia de su
sexo, entre otras cosas.

3. El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) establece que la Unión,


en todas sus acciones, se fijará el objetivo de eliminar las desigualdades entre la mujer
y el hombre y promover su igualdad, y de luchar contra la discriminación por diversos
motivos, incluidos el sexo, en la definición y ejecución de sus políticas y acciones [1] y
faculta al Consejo para adoptar acciones para luchar contra la discriminación por esos
motivos

4. Las presentes Conclusiones se basan en los trabajos anteriores y en los


compromisos políticos anunciados por el Parlamento Europeo, el Consejo, la Comisión
y demás partes interesadas, incluidos los documentos que se indican en el anexo I.

5. La igualdad entre mujeres y hombres es un principio fundamental de la Unión


Europea consagrado en los Tratados, así como uno de los objetivos y tareas de la
Unión, y la integración del principio de igualdad entre mujeres y hombres en todas sus
actividades representa una misión específica de la Unión [3].

6. La igualdad entre hombres y mujeres está consagrada en el artículo 23 de la Carta


de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

7. Tanto el Parlamento Europeo como el Consejo han pedido a la Comisión que adopte
una estrategia, que tenga el mismo carácter formal que estrategias anteriores, en
materia de igualdad de género para el periodo posterior a 2015.

8. En su programa de trabajo para 2016, la Comisión ha reafirmado su compromiso de


seguir trabajando para promover la igualdad entre hombres y mujeres.

9. La Comisión presentó recientemente su Compromiso estratégico para la igualdad de


género 2016-2019, que establece cinco ámbitos prioritarios: el aumento de la
participación de la mujer en el mercado laboral y la equiparación de la independencia
económica de mujeres y hombres; la reducción de la desigualdad de salarios y
pensiones por razón de género y, por consiguiente, la lucha contra la pobreza entre las
mujeres; la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres en la toma de decisiones;
la lucha contra la violencia de género y la protección y el apoyo a las víctimas; y la
promoción de la igualdad de género y los derechos de las mujeres en todo el mundo.

10. La Unión dispone de un importante conjunto de legislación para promover el


cumplimiento del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en los ámbitos
del empleo y el acceso a bienes y servicios.

11. La Unión ha desempeñado un importante papel en la promoción de la igualdad de


género en todo el mundo y se ha comprometido, entre otras cosas, a la realización
plena y efectiva de la Plataforma de Acción de Beijing de las Naciones Unidas.
Desde 1999, el Consejo ha adoptado Conclusiones con indicadores cuantitativos y
cualitativos sobre las esferas de especial preocupación.

12. La Cumbre de las Naciones Unidas celebrada entre los días 25 y 27 de septiembre
de 2015 aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye un objetivo
independiente para «lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y
las niñas», así como el compromiso de integrar la igualdad de género en otros objetivos.
Esta Agenda universal establece nuevas obligaciones y oportunidades para integrar
plenamente la dimensión de género en todas las estrategias, políticas y programas de
financiación pertinentes tanto de la UE como nacionales y promueva y ponga en
práctica de forma sistemática evaluaciones del impacto del género y la inclusión de la
perspectiva de género en los presupuestos, y supervise y evalúe las políticas, en
particular recogiendo datos fiables y comparables desglosados por sexo y edad,
utilizando datos disponibles cuando sea posible, con vistas a lograr la igualdad de
género, no solo en el contexto de la acción exterior, sino también dentro de la Unión.

13. Aunque las brechas de género se han reducido en las últimas décadas, sigue
habiendo desigualdades y dificultades en varios ámbitos cruciales. Todavía existen
importantes brechas de género en el empleo, el trabajo por cuenta propia, el trabajo a
tiempo parcial, el espíritu emprendedor y la toma de decisiones, así como en las
retribuciones y las pensiones y, por tanto, las mujeres también se enfrentan a un mayor
riesgo de pobreza en comparación con los hombres. Es más frecuente que las mujeres
hayan finalizado estudios superiores; sin embargo, están notablemente
infrarrepresentadas, por ejemplo, en los estudios y las profesiones de CTIM [4], en la
investigación y en los puestos de responsabilidad en todos los niveles educativos.
Asimismo, los hombres siguen estando infrarrepresentados en ámbitos como el cuidado
de los niños y de las personas de edad avanzada, la educación temprana, el sector
sanitario y el trabajo no remunerado. Al mismo tiempo, la violencia de género y los
estereotipos de género siguen estando extendidos.

14. Los hombres han de desempeñar un papel fundamental para garantizar que se
avance hacia la igualdad de género, en particular a través de un reparto equitativo de
las responsabilidades del cuidado de las personas dependientes, uno de los requisitos
previos para la participación igualitaria de las mujeres en el mercado laboral. La
creación de marcos institucionales y, cuando proceda, legislativos que permitan que
tanto las mujeres como los hombres dispongan de una verdadera libertad de elección
personal en la conciliación de la vida profesional, familiar y privada ofrece ventajas para
ambos sexos y constituye una forma de hacer avanzar la consecución práctica de la
igualdad de facto entre hombres y mujeres.

15. Según el informe de 2014 de la Comisión sobre la igualdad entre mujeres y


hombres, al ritmo actual de cambio, serán necesarios otros setenta años para lograr la
igualdad de género. Así pues, son necesarios un compromiso político formal e
iniciativas de política activa para acelerar el progreso y cumplir las expectativas de los
ciudadanos. La igualdad de género es también un requisito previo para el crecimiento
económico, la prosperidad y la competitividad y, por tanto, para la sostenibilidad y el
bienestar de nuestras sociedades.

16. En la Declaración del Trío de Presidencias firmada en Bruselas el 7 de diciembre


de 2015, las presidencias neerlandesa, eslovaca y maltesa reiteraron su petición de
una nueva iniciativa de la Comisión que establezca una Estrategia para la igualdad
entre mujeres y hombres 2016-2020 [que debe estar estrechamente ligada a la
Estrategia Europa 2020 y también tener en cuenta la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible de las Naciones

Conclusiones
1. Los estudios feministas identificaron el género como un constructo social creado por
las sociedades patriarcales con la finalidad de crear un sistema de relaciones binario y
segregado, donde el hombre ejerce un papel dominante y la mujer está sometida a él.
En este contexto, los estereotipos son el instrumento utilizado por el sistema para
mantener dichas desigualdades. Este sesgo de género es interiorizado en las propias
identidades a través del proceso de socialización creando unos patrones de conducta
diferenciados. Los estereotipos de género limitan el desarrollo de la personalidad, tanto
femenina como masculina, ya que pretenden guiar el comportamiento de las personas
reforzando o reprimiendo determinados comportamientos o actitudes dependiendo del
sexo al que se pertenece.

2. Los estereotipos de género no sólo afectan a mujeres, sino que también son los
hombres los que son afectados por estas construcciones sociales que en muchos casos
son negativos. Si bien es cierto por lo general la víctima de los contenidos suelen ser
las mujeres, los medios de comunicación, no tienen reparo alguno en presentar
fórmulas y estereotipos con el fin de lograr el objetivo de generar consumo.

3. Los estereotipos de género generan roles de género, los cuales son frecuentemente
aceptados en una sociedad denominada falocéntrica, donde la mujer es menospreciada
por su condición y es concebida en torno a la idea del hombre, es decir, la mujer existe
como ser contrario al hombre.

4. El exceso de importancia que se le confiere a la belleza femenina es muy negativo


en edades tan tempranas, ya que puede generar gran frustración e inseguridad al no
alcanzar el ideal de belleza establecido o pudiendo incluso poner en riesgo la salud.
Los estereotipos de género tienen influencia en este aspecto.

5. Para educar a las personas libres del mandato de género, es fundamental formar y
concienciar desde temprana edad, ya que es difícil transmitir determinados valores si
no provienen de un convencimiento profundo el cual puede generarse desde un inicio
utilizando los contenidos adecuados y por medio de canales adecuados, tales como la
familia, la escuela e incluso los medios de comunicación.

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