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LA FILOSOFÍA DE OTRAPARTE EN LAS PUBLICACIONES EN REDES

SOCIALES

En el año 1895, el mismo que hace alusión a una guerra civil colombiana,
falleció Fernando González Ochoa, “El Poeta de Otraparte”, cuya obra,
paradójicamente, tomó vida con su muerte, dado el carácter polémico y
controversial de su muy original estilo, que lo llevó a criticar a la religión, al estado
y al sistema en general. Este escritor, oriundo de Envigado, Antioquia, “logró forjar
un pensamiento filosófico a partir de nuestra idiosincrasia, utilizando un leguaje tan
propio de nuestro pueblo que le valió ser calificado de mal hablado” (Ochoa,
1995). El reconocimiento y valor histórico de sus publicaciones hoy se encuentra
en aumento, confirmando el decir popular de que nadie es poeta en su propia
tierra. Entre sus tantas obras se resalta Mi Simón Bolívar, en la cual, desde el
papel independentista que desempeñó Simón Bolívar en América, sienta una de
sus posiciones más críticas con relación a los modelos educativos y a la forma de
hacer política.

La filosofía de Otraparte, cobra especial vigencia actualmente, al considerar


la necesidad de renovación en los ambientes académicos, donde se precisa
educar con base a las condiciones de hoy en día, basadas en las herramientas
digitales que han sido apropiadas en nuestro quehacer, y son útiles para ejercer
control social y político, desde un entorno incluyente y tolerante, que fomenta el
libre albedrío. Precisamente, “la liberación implica aceptación de muchos (no
importa su condición social o racial) que comienzan a ser distintos, que asumen el
cambio como nuevo modelo de convivencia, que se vuelcan sobre las nuevas
apreciaciones del mundo y crean a partir de ellas” (Ánjel, 2010). De esta manera
es posible definir una de las principales características de los pensamientos de
este personaje: la autenticidad; esa virtud de mostrarse y sentirse tal cual, sin
maquillaje, adornos ni ataduras, y tan propia de un buen escritor y filósofo.

La aplicación de ese principio de ser auténticos tiene su connotación en las


mentadas herramientas digitales, dado el auge e influencia de las redes sociales,
a través de las cuales, se ponen en manifiesto opiniones personales referentes a
algún tema en específico, por medio de mensajes escritos, cuyo contenido con
frecuencia, no es exactamente muy personal ni lleva referencia alguna a su origen
o proveniencia. Esto en términos de Fernando González, esto lo opuesto al
concepto de independencia. Ánjel (2010) afirma que el autor que se estudia o se
enseña no es una verdad absoluta establecida para acontecimientos que poco o
nada tienen que ver con nosotros, sino un faro que permite ver las navegaciones
cercanas. Lo anterior no significa que, en las publicaciones en redes sociales, no
se pueda incluir información proveniente de fuentes ajenas, todo lo contrario; debe
ser tomada y controvertida, expresándose en acuerdo o desacuerdo, y ante todo
reconociendo los derechos de su creador.

Bien es sabido que la velocidad de la información y las noticias en la


actualidad, precisan de gran capacidad de procesamiento, para lo cual las redes
sociales pueden ser tomadas como una especie de enciclopedia. En dicho caso es
deber de los usuarios hacer uso correcto de esta, consultando su contenido para
buscar medios (autores u otras fuentes) en los cuales se puedan respaldar y
enriquecer los pensamientos autónomos, haciendo honor a la auténtica filosofía de
Otraparte.

Referencias

Ochoa, E. (1995) De la rebeldía al éxtasis. Recuperado de


https://www.otraparte.org/fernando-gonzalez/vida/ochoa-ernesto-5.html

Ánjel, J. (2010) Fernando González y la independencia. Recuperado de


https://www.otraparte.org/fernando-gonzalez/vida/anjel-jose-3.html