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García Arriola Kenya María

Ética l

La naturaleza del alma según Lucrecio y su relación con la ética

Las ideas que Lucrecio propone para explicar la naturaleza del alma contrastan
mucho con las de Platón, quien concibe el alma como imperecedera y de
naturaleza distinta del cuerpo. Lucrecio, por su parte, afirma que el alma, al igual
que el cuerpo, es material, que no es independiente del cuerpo y que cesa de
existir en algún momento, pues explica: “una vez que se desarma toda la cubierta
del cuerpo y se expulsan las brisas de la vida, tienes por fuerza que reconocer que
se deshacen los sentidos del espíritu junto con el alma, ya que una causa
compartida tienen los dos”1.

Siguiendo la idea de que, en efecto, el alma es mortal, Lucrecio expone sus ideas
éticas y hace críticas severas al modo de vivir de los hombres, tomando como
base el miedo que es común que los hombres sientan ante la idea de morir.
Lucrecio explica que como el alma es mortal, cuando le llega la muerte, el cuerpo
descansa y ya no hay posibilidad de que siga experimentando sensaciones de
ningún tipo2. Es por esto que considera absurdo que los hombres sientan miedo a
la muerte, pues después de ésta no hay sufrimiento.

Asimismo, considera que la principal causa de las malicias que los hombres
cometen y los sufrimientos que en su vida experimentan, proviene de una
irracional y exagerada idea de aferrarse a la vida, por lo que se pregunta: “¿qué
malas ansias tan grandes de vivir nos obliga a temblar desaforadamente en las
pruebas difíciles?”3. Añade a esto la crítica del temor que los hombres sienten ante
el castigo de los dioses4, y afirma que es éste temor el que llena a los hombres de

1
La naturaleza, III 575 – 578.
2
Esta idea se expone en Ibid lll 893 – 905.
3
Ibid lll 1075.
4
Véase 981 – 983.
angustias y les impide disfrutar de lo que la vida les ofrece, pues pareciera que en
vida viven el infierno al que tanto temen encontrar después de la muerte.

En conclusión, es posible entender de todo lo anterior que Lucrecio rechaza el


miedo a la muerte y propone que hay que ocuparse de vivir porque al morir ya no
habrá nada que temer, pues las sensaciones no existirán. Por lo tanto, hay que
afrontar la muerte sin temor. O, como Lucrecio lo explica: “Cabe por tanto alcanzar
estando vivo todos los siglos que se quiera, no menos por ello la muerte seguirá
siendo eterna”5.

Bibliografía:

Lucrecio. “La naturaleza” Libro lll. Madrid: Gredos, 2003. 229-275 p.p.

5
Ibid lll 1089.