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Universidad Tecnológica del Centro

Supervisión y Liderazgo – Prof. Yumelis Zorrilla

Informe Semana 5

Gustavo Hernández
C.I. 21.241.499
Guacara, Abril de 2019
Liderazgo y desarrollo personal

Un ejecutivo importante que crea una burocracia innecesaria, se encierra en su oficina y evita
interactuar con los demás de manera significativa no es más líder que un ingeniero en sistemas
antisocial que se rehúsa a hacer cualquier cosa que no sea escribir códigos.

Por supuesto, la verdadera pregunta es: ¿eres un líder o un seguidor? Para conocer la
respuesta, es preciso que te hagas un par de preguntas básicas. Piensa con cuidado antes de
contestar cada una y pronto lo sabrás con certeza.

¿Vas más arriba y más lejos?

Los seguidores hacen su trabajo, pero no más. Sin importar qué tan buenos sean en su trabajo,
rara vez se les ocurre ir más allá de sus funciones básicas. Por otro lado, los líderes ven sus
descripciones de puesto como lo mínimo, la base sobre la cual erigen su grandeza. Los líderes
añaden un valor extra cada vez que encuentran la oportunidad.

¿Eres seguro de ti mismo?

Los seguidores ven los talentos y logros de los demás como una amenaza. Quieren mejorar las
cosas, y buscan apoyarse en otras personas para lograrlo. Son verdaderos jugadores de
equipo, y no tienen miedo de admitir que necesitan de otros para fortalecerse en sus áreas de
debilidad.

¿Eres optimista?

Los seguidores ven las limitaciones inherentes a cualquier situación; los líderes ven las
posibilidades. Cuando las cosas se ponen mal, los líderes no pierden tiempo quejándose: están
demasiado ocupados en encontrar soluciones para mejorar la situación.

¿Estás abierto al cambio?

Los seguidores se conforman con la comodidad del status quo. Ven al cambio como algo
amenazante y lleno de problemas. Por otro lado, los líderes ven una oportunidad en cada
cambio. Ya que buscan mejoras continuas, nunca tienen miedo de preguntar “¿qué sigue?”.

¿Eres decidido?

Con frecuencia, los seguidores dudan sobre si deben actuar o no, pues temen equivocarse. Pero
los líderes no sienten temor de tomar una decisión, incluso si no están seguros de que sea la
correcta. Prefieren tomar una decisión y equivocarse que ser víctimas de la parálisis de la
indecisión.
¿Tomas responsabilidad de tus acciones?

Cuando cometen errores, los seguidores se apresuran a culpar a las circunstancias y a otras
personas. Por otro lado, los líderes rápidamente se hacen responsables de sus acciones. No se
preocupan por que admitir su culpa les dé una mala imagen, pues saben que evitar su
responsabilidad los hará lucir peor.

¿Eres impasible?

Con frecuencia, los seguidores permiten que los obstáculos e imprevistos los saquen de su
curso. Cuando algo sale mal, asumen que todo un proyecto ha fallado. Los líderes saben que
habrá obstáculos en el camino y disfrutan los desafíos. Saben que incluso los mejores planes
pueden tener problemas inesperados, así que, si llegan, los resuelven y siguen su camino.

¿Eres humilde?

Los seguidores están eternamente buscando la gloria. Los líderes son humildes. No permiten
que la autoridad que tienen los haga sentir superiores a los demás. Así, no dudan en hacer el
trabajo sucio cada vez que sea necesario, y no pedirán a nadie más que se haga algo que no
harían ellos mismos.

¿Eres apasionado?

Los seguidores se encuentran atrapados en la rutina diaria. Van al trabajo y completan sus
tareas con tal de irse a casa al final del día y seguir con sus “vidas reales”. Los líderes, por el otro
lado, aman lo que hacen y consideran su trabajo una parte sustancial de sus vidas. Su trabajo
no es simplemente “a lo que se dedican”; es una parte importante de quiénes son.

¿Estás motivado desde el interior?

Los seguidores sólo se sienten motivados por factores externos: el siguiente título, el siguiente
aumento, el siguiente escalón en el estatus… Los líderes se sienten motivados desde su interior.
No trabajan para conseguir una mejor posición social o para acumular más posesiones; se
sienten motivados a ser mejores porque así son. Los líderes verdaderos siguen avanzando,
incluso cuando no haya una zanahoria meciéndose enfrente de sus ojos.

¿Te centras en los títulos?

Los seguidores se preocupan mucho por los títulos, ya sea por los propios o por los de las
personas con las que trabajan. Siempre están pendientes de “quién está más preparado que
quién”, pues no tienen la visión suficiente para crear un ambiente de liderazgo. Los líderes se
centran en las cualidades individuales de cada empleado, independientemente de lo que esté
impreso en su tarjeta de presentación.
¿Te centras en las personas?

Los seguidores se enfocan en lo que puedan conseguir de manera individual. Los líderes son
jugadores de equipo, pues saben que la grandeza es una característica colectiva. Un líder sólo
es bueno en la medida en la que puede tener logros a través de otras personas.