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El elefante y la soga

Mientras alguien paseaba por el zoológico, se detuvo confundido al darse


cuenta de que a los elefantes sólo los retenían con una delgada cuerda atada a
una de sus patas delanteras, sin cadenas ni jaulas. Era obvio que los elefantes
podían romper la soga que los ataba en cualquier momento pero, sin embargo, por
alguna razón no lo hacían. Se acercó a un entrenador en busca de respuestas y
éste le dijo:

Bueno, cuando son muy jóvenes y mucho más pequeños, usamos una soga
del mismo tamaño para atarlos y, a esa edad, es más que suficiente para
retenerlos. A medida que crecen -prosiguió el entrenador-, siguen creyendo que
no pueden escapar; creen que la soga aún los retiene, así que nunca intentan
liberarse.

La persona quedó boquiabierta. Los elefantes podían liberarse de sus


ataduras en cualquier momento pero porque creían que no podían ni siquiera lo
intentaban, y eso era suficiente para mantenerlos paralizados.

MORALEJA

Al igual que los elefantes, nosotros solemos sostener firmemente la idea de


que no podemos hacer algo simplemente porque hemos fallado una o dos veces.

1
Los monos y la escalera

Un día, un grupo de científicos metió cinco monos en una habitación donde


había un racimo de bananas y la única forma de alcanzarlas era mediante una
escalera. El experimento se diseñó de tal forma que cuando uno de los monos
subía la escalera para alcanzar una banana, automáticamente el resto de los
monos eran bañados con agua helada.

Los monos aprendieron rápido. Para cuando el tercer mono quiso subir la
escalera, los otros lo agarraban a patadas antes de que subiera para evitar el
castigo del agua. Muy pronto, ninguno se dejó llevar por la tentación de subir y
dejaron la escalera en paz.

Pero entonces los científicos cambiaron uno de los monos por otro nuevo,
que, obviamente, no sabía nada del agua. Como buen mono, lo primero que hizo
fue intentar tomar una banana, pero de inmediato recibió una buena paliza. Los
científicos fueron cambiando a los monos hasta reemplazar a todos los originales,
y, sin embargo, los nuevos monos seguían sin atreverse a subir la escalera y le
pegaban al que se acercara a ella, a pesar de que ninguno de los cinco monos
había sido jamás bañado con agua fría.

2
MORALEJA

Estoy seguro de que este experimento daría los mismos resultados con
seres humanos. Hacemos muchas cosas sin saber por qué, simplemente se han
hecho así, porque "las cosas son así". Como seres sociales que somos,
compartimos una visión del mundo más allá de nuestra mentalidad particular. De
nuestros antepasados heredamos prejuicios, sistemas y tradiciones; imitamos casi
siempre sin cuestionar su razón. Aquí es cuando dos cabezas no siempre piensan
mejor que una, no mientras las dos piensan lo mismo o ni siquiera piensan.

A esto se le llama "mentalidad colectiva" o, incluso, "inteligencia colectiva" y


en la psicología está relacionado con la Weltanschauung o Cosmovisión.

La cosmovisión es una estructura que contiene los paradigmas de una


época o región, reglas por las cuales las personas se han de comportar. Por
ejemplo, los monos del experimento han decretado que no se puede subir o
acercarse a la escalera, y ningún otro mono lo cuestiona. Se tienen que respetar
los paradigmas que tu sociedad te impone, si no lo haces, serás etiquetado,
excluido o castigado por los demás. Y así funciona la mente humana, que le
podemos hacer.