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UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA

FACULTAD DE INGENIERIA DE MINAS

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA GEOLOGICA

PROSPECCION GEOQUIMICA

PROFESOR : HIPOLITO TUME CHAPA

2019 - I
INDICE

Pág.
INTRODUCCIÓN 1

CAPITULO I.- GENERALIDADES 2


1.1.- Objetivos de la Geoquímica 2
1.2.- Historia de la Geoquímica 2
1.3.- Relación de la Geoquímica con las demás ciencias 3
1.4.- Composición química, abundancia y distribución de los
elementos de la corteza terrestre. 3
1.4.1.- Composición química de la corteza terrestre 3
1.4.2.- Estructura geoquímica de la tierra 4
1.4.2.1.- Hipótesis de Washington 4
1.4.2.2.- Hipótesis de Goldschmidt, F. Ramkama y
Th G. Sahana 5
1.4.3.- Abundancia de los elementos en la corteza terrestre 6
1.4.4.- Backround y anomalía 8
1.4.5.- Distribución de los elementos 8
1.5.- Clasificación geoquímica de los elementos 8
1.6.- Ciclo geoquímico 11
1.7.- Análisis geoquímico estructural 12

CAPITULO II.- EXPLORACIÓN LITOGEOQUIMICA 13

2.1.- Conceptos generales 13


2.2.- Dispersión geoquímica primaria 14
2.3.- Dispersión geoquímica secundaria 16
2.4.- Flujos de difusión y dispersión 19
2.5.- Exploración minera 22
2.6.- Elementos trazas y regularidades de su distribución 24

CAPITULO III PROSPECCIÓN HIDROGEOQUIMICA DE


YACIMIENTOS MINERALES 30

3.1.- Nociones generales 30


3.2.- Característica cualitativa y cuantitativa del medio hidrogeoquímico 30
3.3.- Muestreo y análisis de aguas 33

CAPITULO IV PROSPECCION BIOGEOQUIMICA


4.1.- Generalidades
4.2.- Geoquímica de los Suelos

CAPITULO V PROSPECCION ATMOGEOQUIMICA

CAPITULO VI INCLUSIONES FLUIDAS 46

6.1.- Introducción 46
6.2.- Tipos, formas y dimensiones 55
6.3.- Muestreo y preparación de la muestra 55
6.4.- Método de estudio 56
6.5.- Microtermotría 56
6.5.1.- Calentamiento 56
6.5.2.- Criometría 56
6.5.3.- Decrepitometría 57
6.6.- Salinidad en los cobres porfiríticos 60

CAPITULO VII LOS ISOTOPOS EN GEOLOGIA 64

7.1.- Generalidades 64
7.2.- Método potasio Argón 65
7.3.- Método Rubidio – Estroncio 66
7.4.- Método del Torio – Uranio 67
7.5.- Método del Helio 67
7.6.- Método del plomo total 68
7.7.- Método del plomo/alpha 68
7.8.- Métodos los plomos isotópicos 69
7.9.- Método del Estroncio 69
7.10.- Método del Argón y del Calcio 69

CAPITULO VIII PRINCIPALES METODOS INSTRUMENTALES 61

8.1.- Análisis mineralógico 71


8.1.1.- Microscopía 71
8.1.2.- Difracción de rayos X 71
8.1.3.- Análisis térmico diferencial 72
8.2.- Análisis químico 72
8.2.1.- Espectrografía de emisión 72
8.2.2.- Espectrografía de absorción atómica 72
8.3.- Posibilidades de los métodos analíticos 73

CAPITULO IX INVESTIGACIONES GEOQUÍMICAS DE


YACIMIENTOS MINERALES 76

9.1.- Prospección geoquímica de yacimientos de oro 76


9.2.- Trabajos de campo y laboratorio 76
9.3.- Exploración geoquímica por oro en Suyo, Las Lomas 68
9.4.- Exploración geoquímica Aurífera 77
9.4.1.- Ambiente pre-montañoso 78
9.4.2.- En flujos difusos sin vegetación 80
9.4.3.- Exploración de yacimientos ciegos 80
9.6.- Prospección geoquímica de yacimientos volcano-sedimentarios 82

CAPITULO X EXPLORACION GEOQUIMICA DE SUPERFICIE DE


PETROLEO Y GAS 90

CAPITULO XI GEOQUIMICA AMBIENTAL 99


INDICE

11.1.- Principios de Geoquímica Ambiental 99


11.2.- Ciclos Geoquímico 102
11.3.- Alteraciones Antropogénicas 103
INTRODUCCIÓN

En el presente texto se exponen los principales problemas de la Prospección Geoquímica aplicada a la


Minería y al petróleo, basados en los resultados obtenidos en investigaciones de muchos años, tanto del
autor como de otros investigadores.

El texto consta de 11 capítulos. Los cuales han sido desarrollados utilizando la gran cantidad de
bibliografía nacional y extranjera, pero ha sido imposible desarrollar detalladamente todos los campos de
esta especialidad.

Los principales problemas relacionados a la Geoquímica minera y petrolera son: búsqueda o ubicación de
depósitos minerales, determinación del zoneamiento de la mineralización, explicar la génesis del deposito
mineral, distribución, comportamiento y migración de los elementos en las diferentes esferas geológicas,
determinación de los elementos comerciables y nocivos con fines tecnológicos, propiedades indicadoras de
los elementos químicos en los procesos geológicos, determinación de edad cronológica, etc.

Durante la descripción de los métodos geoquímicos: litogeoquímicos, hidrogeoquímicos, biogeoquímicos y


atmogeoquímicos, inclusiones fluidas, isotopos se le dio mayor énfasis al método litogeoquímico debido a
que este método tiene mayor aplicación en la minería, especialmente en nuestro territorio.

El autor agradece profundamente al profesor Dr. Alexander Vasilievich Druzhinin por su invalorable
colaboración en el asesoramiento de la Tesis Doctoral, base del presente texto y así mismo al profesor Dr.
Nicolay Nicolaievich Trofimov por su autorización para utilizar algunas de sus metodologías.

También me es grato agradecer a mis colegas de la Escuela Profesional de Ingeniería Geológica de la


Facultad de Ingeniería de Minas de la Universidad Nacional de Piura, que de una u otra manera han
contribuido para la elaboración del presente texto con fines academicos. Así mismo agradezco a mis
colegas rusos y de otros países por facilitarme algunos de sus trabajos que han servido de base la
elaboración del presente texto..

EL AUTOR
CAPITULO I: GENERALIDADES.

1.1.- OBJETIVOS DE LA GEOQUIMICA

Considerando que la geoquímica es la fusión de la geología y la química que trata de explicar los
fenómenos químicos surgidos en la naturaleza.

Las principales tareas de la Geoquímica son las siguientes:

1. Determinar las relaciones cuantitativas de los elementos químicos y los nuclidios de la tierra.
2. Explicar la distribución de los elementos químicos considerando su dispersión, migración y
concentración local.
3. Explicar el comportamiento de los elementos químicos en el interior de la tierra, bajo las
diversas condiciones termodinámica y físico-químicas naturales.

1.2.- HISTORIA DE LA GEOQUIMICA

La geoquímica como ciencia surge cuando el químico sueco Christian Friedrich Schonbein (1799-
1868) al descubrir el ozono por primera vez empleó la palabra Geoquímica. En 1838 expuso los
principales problemas de la geoquímica, subrayando el estudio detallado de las propiedades de
todas las formaciones geológicas; así como la edad relativa de éstas.

La geoquímica ha venido evolucionando en su estudio. Inicialmente la geoquímica era química


mineralógica y geológica, es decir la unión de la mineralogía y geología, luego los geoquímicos
empezaron a estudiar detalladamente sus alcances y principales problemas de la geoquímica;
entre ellos tenemos a Gustav Bischof (1792-1870), Justus Roht (1818-1892). Posteriormente el
químico mineralogista Americano Frank Wigglesworth Clarcke en su libro “The Data of
Geochemistry” dio la primera aportación a la geoquímica, en la que trata hechos concernientes a
las partes accesibles de la tierra. Así mismo, su contemporáneo Henry Stephens Washington
(1867-1934) realizó importantes estudios como la composición de la litósfera y la abundancia de
los elementos que en ella se encuentra.

A comienzos del siglo XIX los científicos Noruegos J.H.L. Vogt (1858-1932) y W.C. Brogger (1851-
1940) estudiaron la cristalización de las rocas ígneas y manifestaron la presencia y abundancia en
las rocas de los elementos menos comunes, V.M. Goldschmidt (1888-1947) estudió la química
física de las rocas metamórficas. Los científicos rusos V.I Vernadsky (1863-1945) con sus libros
“La Geochimie” (1924. “La Biosphere”(1929) y A.E. Fersman(1883-1945), contribuyeron al
desarrollo de la geoquímica.

Este último se dedico al estudio de la litósfera, trató de explicar las causas determinantes de
distribución de los elementos en su estructura atómica y estudió su distribución en el universo
asociado de ésta forma la geoquímica con la cosmoquímica. Estos tres últimos científicos iniciaron
un nuevo periodo de evolución en la geoquímica que condujo al descubrimiento de las leyes
fundamentales que rige la distribución de los elementos en la naturaleza.

El desarrollo de la geoquímica, así mismo esta ligado con el desarrollo de otras ciencias como de la
física moderna, especialmente de Física atómica y nuclear, y en parte, con el desarrollo de los
nuevos métodos físicos y químicos de determinación cuantitativa de los elementos químicos
(Roetgenométrico, espectrométrico de absorción atómica, de emisión, espectrofotométrico,
colorimétrico y otros).
1.3.- RELACION DE LA GEOQUIMICA CON LAS DEMAS CIENCIAS

La geoquímica esta estrechamente ligada con la química, geología y mineralogía.

QUIMICA GEOQUIMICA GEOLOGIA

LITOGEOQUIMICA BIOGEOQUIMICA ATMOGEOQUIMIICA HIDROGEOQUIMICA

MINERALOGIA PETROGRAFIA

Fig. Nº1 Relación de la Geoquímica con las demás ciencias.

1.4. COMPOSICIÓN QUIMICA, ABUNDACIA Y DISTRIBUCIÓN DE LOS ELEMENTOS DE LA


CORTEZA TERRESTRE.

1.4.1 COMPOSICIÓN QUIMICA DE LA CORTEZA TERRESTRE

Es necesario anotar que la determinación de la composición química de la Corteza Terrestre


es un problema complejo porque supone la elaboración preliminar inmensa de métodos de
investigación y recopilación de datos. Es por eso en la Tablas de los Clarckes de los
Elementos, dados por diferentes científicos (desde Clarcke en 1889 hasta A.E. Fersman en
1933 y AP. Vinogradov en 1942 y 1962) cifras aproximadamente iguales, solamente para
los elementos más propagados, mientras que para los elementos trazas, estas cifras se
diferencian notoriamente. Al respecto podemos considerar que las siguientes tablas,
basadas en cantidades suficientes y confiables deben estar más cerca a la verdad, que las
anteriores.

A.E. Fersman propuso expresar los valores de los Clarckes no solamente en %, sino
también con átomos, considerando que para determinar el grado de distribución de los
elementos, la geoquímica debe de partir de las relaciones de los números de sus átomos, y
no de las relaciones de sus pesos.

En el cuadro Nº cuadro 1 se da la composición química de la tierra según diferentes


autores, en el cuadro N° 2 la composición química de la corteza según Clarcke, Vinogradov,
Taylor, Beutz, Beus y Lutz. y en el cuadro N° 3 se dan los Clarkes de la corteza terrestre
según Clarke, Washington y Fersman .

1.4.2 ESTRUCTURA GOEQUÍMICA DE LA TIERRA

Tanto los estudios geofísicos, como de los meteoritos tienen gran importancia para el estudio de la
composición química del interior de la tierra.

Cabe mencionar que la semejanza entre la tierra y los meteoritos es netamente cualitativa.

La tierra se compone de cierto número de capas concéntricas o geosferas de composición química


variable, las cuales, concuerdan con los datos geofísicos conocidos. La heterogeneidad física de la
tierra se explica por la velocidad de las ondas sísmicas, por los cálculos de la densidad y de su
variación con la profundidad, etc.
A continuación se exponen las dos hipótesis principales de H.S. Washington, V.W. Goldschmidt.,
Rankama y Th. G. Sahana

1.4.2.1.- HIPOTESIS DE WASHINTONG

Según Washington, la tierra está compuesta de seis capas (Fig. Nº 2)

El núcleo central (F) está compuesto de fierro-níquel. Probablemente contiene hasta 5% de


fosfuros, carburos, sulfuros y carbono.

La capa E se compone de ortosilicato ferromagnésico diseminados esporádicamente. La


capa D (capa ferrospórica). La fase metálica se presenta solo en pequeñas cantidades y
disminuye con la profundidad.

Además del ortosilicato, esta capa contiene también metasilicato ferromagnésico y


pequeñas cantidades de silicato alumínico-cálcico.

Fig. 2 Hipótesis de Washington sobre la estructura interna de la tierra.

En la capa peridotítica (C) desaparece la fase metálica. Contiene más metasilicato


ferromagnésico y silicato alumínico-cálcico que la capa ferrospórica subyacente.

La capa basáltica (B) tiene la composición de un basalto y la capa más externa (A)
principalmente granítica corresponde a una roca ígnea de composición acida y media.

1.4.2.2.- HIPOTESIS DE GOLDSCHMIDT HIPOTESIS K. RANKAMA Y TH. G. SAHANA.

En el interior de la tierra se pueden distinguir dos discontinuidades sísmicas principales.

1. La discontinuidad de Mohorovic situada entre la capa basalítica y peridotítica y se


extiende con bastante uniformidad bajo todas las regiones continentales a una
profundidad que varía entre 30 y 50 Km.

2. La discontinuidad de Wiechert – Gutenberg a la profundidad de 2900 km., es la más


notable de las discontinuidades del interior de la tierra.
La existencia de las dos discontinuidades principales, la tierra se puede
dividir en tres esferas principales:

1. El núcleo que comprende desde el centro del globo hasta la discontinuidad de


Gutenberg está compuesto de ferro – níquel, llamado siderosfera y contiene el 90% de
fierro, el 8% de níquel y el 2% de otros metales.

2. El manto comprendido entre las discontinuidades de Gutenberg y Mohorovic.

Se compone principalmente de óxidos y sulfuros de hierro.

3. La corteza que se extiende desde la discontinuidad de Mohorovic hasta la superficie. Su


composición global es gábrica y en su parte superior es más ácida.

1.4.3.- ABUNDANCIA DE LOS ELEMENTOS EN LA CORTEZA TERRESTRE.

La litosfera que es la capa superficial de la envoltura silicatada de la tierra se compone de tres


grupos de rocas: ígneas, sedimentarias y metamórficas. Estas dos últimas son de origen
magmático o sedimentario y están formadas, en último término, lo mismo que los sedimentos, por
materiales procedentes de las rocas ígneas. Por lo tanto, la composición química media de la costra
SIAL es casi la misma que la de las rocas ígneas.

Clarcke (1889) fue el primero en calcular la composición química de la corteza terrestre, basándose
en las rocas ígneas quien calculo la composición media de 880 rocas ígneas de diversos países,
mas tarde Clarcke y Hillebrand (1897) calcularon un nuevo promedio, utilizando los análisis de 680
rocas ígneas americanas.

De igual manera Clarcke junto con Washington (1922, 1924) calcularon y publicaron nuevos
promedios, basados en 5159 análisis de rocas ígneas de todo el mundo. Así mismo muchos
geólogos han realizado estudios similares sobre la abundancia de los elementos, basados en el
número másico o número neutrónico.

Las conclusiones son de que son ocho los elementos que constituyen la mayor parte de la litosfera
superior y que son: oxígeno, silicio, aluminio, hierro, calcio, sodio, potasio y magnesio.
CUADRO N"1
COMPOSICIÓN QUIMICA DE LA TIERRA SEGÚN DIFERENTES AUTORES

ELEMENTO A.FERSMAN B.RAMA- R.GANAPATI J.SCHMIDT J.MORGAN


MURTI Y E.ANDERS YE.ANDERS

28.56 30.75 28.5 31.3 30.12


Na 0.52 0.30 0.158 0.085 0.12
Mg 11.03 15.70 13.21 13.90
A1. 1.22 1.29 1.77 1.83 1.41
Si 14.47 14.73 14.34 15.1 15.12
P 0.12 - 0.215 0.18 0.19
S 1.44 4.65 1.84 2.91 2.92
K 0.15 - 0.017 0.013 0.023
Ca 1.38 1.54 1.93 2.28 1.54
Ti - - 0.10 0.093 0.08
Cr 0.26 - 0.478 0.416 0.41
Mn 0.18 - 0.059 0.047 0.075
Fe 37.04 29.30 35.87 31.7
Ni 2.96 1.65 2.04 1.7 1.82

CUADRO Nº2
COMPOSICION QUlMICA DE LA CORTEZA SEGÚN DIFERENTES AUTORES

COMPONEN- CLARCKE GOLDS- A.V.VINO- S.TAYLOR A.BEUS B.LUTZ


TES CHMIDT GRADOV

SiO2 60.3 60.5 63.4 60.4 60.2 63.0


TiO 2 1.0 0.7 0.7 1.0 1.0 0.6
15.6 15.7 15.3 15.7 16.1 15.7
Al2O3
Fe2O3 3.2 3.3 2.5 7.2 9.1 2.1
FeO 3.8 3.5 3.7 - - 4.0
MnO 0.1 0.1 0.1 0.1 0.2 0.1
MgO 3.5 3.6 3.1 3.9 5.3 3.6
CaO 5.2 5.2 4.6 5.8 3.8 5.0
Na2O 3.8 3.9 3.4 3.2 2.2 3.4
K,O 3.2 3.2 3.0 2.5 2.0 2.5
P201-5 1.2

1.4.4.- BACKGROUND Y ANOMALIA

Se entiende por anomalía geoquímica al mayor contenido de un elemento en comparación


con las zonas adyacentes. Esta anomalía podría deberse a que las condiciones ambientales
eran favorables para permitir una acumulación del elemento en referencia, acumulación
que no está relacionada a la presencia de cantidades anómalas en la roca de origen. Por
otro lado esta misma anomalía podría deberse a que el material que dio origen a la
muestra, constituye el elemento en cantidades mayores al promedio.
Background o valores de fondo son los valores inferiores a los valores anómalos. La
relación de valores anómalos y valores de fondo siempre es relativo y varia con el tipo de
la roca y las condiciones ambientales. Así por ejemplo los valores que en una zona pueden
ser considerados como Background, en otra pueden ser anómalos y viceversa.

Es imprescindible determinar el rango de Background en un área nueva.

1.4.5.- DISTRIBUCIÓN DE LOS ELEMENTOS

Los elementos químicos en la corteza terrestre se encuentran distribuidos de acuerdo a una


serie de factores físico-químicos, termodinámicos, litológicos, estructurales y tectónicos.

En el cuadro Nº 3 se muestra los Clarcke de los principales elementos en diferentes tipos


de rocas.

1.5. CLASIFICACIÓN GEOQUÍMICA DE LOS ELEMENTOS

Las clasificaciones geoquímicas de los elementos, aceptadas reflejan las diferentes particularidades
de su distribución y comportamiento en los procesos naturales y están relacionadas con sus
propiedades químicas y sus posesiones en la tabla periódica de D.I. Mendeleiev.

Existen diferentes clasificaciones entre las cuales están la de V.M. Goldschmidt, V.I. y otras, siendo
la primera la más aceptada.
1.6. CICLO GEOQUIMICO

La geoquímica trata de explicar la migración de los elementos en la corteza terrestre lo que nos
proporciona el concepto de ciclo geoquímico. En la litosfera el ciclo geoquímico comienza con la
cristalización inicial de un magma (Fig. Nº 04) llegando a formar rocas ígneas, otra parte se va a la
hidrosfera y otra a la atmósfera. Las rocas ígneas son meteorizadas y transportadas cuyos
sedimentos son depositados y sometidos a una diagénesis dando origen a una roca sedimentaria.
Por otro lado el material que se fue a la hidrosfera y atmósfera se depositaron en la biosfera
formando depósitos biogénicos que luego al pasar por la diagénesis dieron también origen a una
roca sedimentaria. Las rocas sedimentarias en las profundidades son sometidas a un
metamorfismo de grado sucesivamente cada vez más elevado formando una roca metamórfica y
por anatexis se regenera el magma. Las rocas sedimentarias y metamórficas pueden ser
meteorizadas y transportadas y luego continuar con el ciclo geoquímico. Las rocas ígneas por
refusión pueden convertirse en magma.
Fig. 4 Ciclo geoquímico

El ciclo geoquímico es de suma importancia puesto que nos permite explicar el camino seguido por
un elemento determinado en diferentes etapas. Un elemento puede tender a concentrarse en
cierto tipo de depósito en una etapa dada, o puede permanecer disperso a través del ciclo
completo.

1.7. ANALISIS GEOQUIMICO - ESTRUCTURAL

Este método esta basado en la correlación del análisis estructural – tectónico referente a la
formación concreta del distrito minero con el estudio detallado de la asociación geoquímica de los
elementos y asociación paragenética en las diferentes etapas de la formación petromineralógica.

En la primera etapa de las investigaciones se realiza el estudio estadístico de la orientación espacial


de la mineralización, de los contactos de las vetas, charnelas y ejes de los pliegues menores, e
igualmente el análisis microtectónico de los cuerpos intrusivos de diferentes edades, vetas, rocas
encajonantes considerando las direcciones de los desplazamientos en las diferentes fisuras y
clasificación de sus diferentes tipos morfológicos. La elaboración de diagramas de fracturamiento,
especialmente el de diagrama de polos nos da la posibilidad de determinar la orientación de los
ejes de deformación independientemente de las diferentes propiedades físico-químicas de las
rocas. En resumen los estereogramas de fracturamiento nos permite determinar la orientación de
las tensiones surgidas en las diferentes etapas de formación del yacimiento, seguir su variación en
el tiempo y determinar las etapas y fases de formación premineralizada, mineralizada y
postmineralizada.

En la segunda etapa de las investigaciones se realiza la medición de los elementos de


estratificación de las vetas y planos de fracturamiento en las rocas encajonantes con su
consiguiente muestreo mineralógico y geoquímico. Los resultados de los análisis mineralógicos y
geoquímicos se plotean en proyecciones estereográficas y a través de su procesamiento estadístico
se determina la orientación espacial de las fracturas y vetas con la máxima concentración de sus
elementos mineralógicos. La correlación de estos resultados con la orientación de los ejes de
deformación establecidos en las diferentes etapas de formación de la estructura del distrito minero
permite establecer la sucesión de los procesos de formación mineralógica y la posición espacial de
las estructuras mineralizadas.
CAPITULO II EXPLORACIÓN LITOGEOQUÍMICA

2.1. CONCEPTOS GENERALES

CONCEPTO DE CONTENIDO PROMEDIO

Al contenido promedio de los elementos químicos en la geósfera de la tierra se denomina


contenido de fondo, Background o Clarke. Fig. Nº 1

CONCEPTO DE DISPERSIÓN GEOQUÍMICA

Estado difuso o dispersión se denomina al contenido natural y aleatorio de los elementos


químicos. Para las diferentes rocas que se encuentran fuera del ámbito de una anomalía se
establecen contenidos geoquímicos locales denominados “de Fondo o Clarke locales”. El
estado concentrado de los mismos, se denomina al contenido elevado de los elementos
hasta el nivel industrial o de explotación. Fig. 05. La relación entre el contenido de un
elemento en un cuerpo mineralizado y su Clarke se denomina “concentración Clarke”

Fig. Nº 05 Correlación entre los Clarkes de la corteza y las reservas de los


elementos en yacimientos de igual dimensión.

CONCEPTO DE ANOMALIA GEOQUÍMICA

Las anomalías geoquímicas (Fig. 06) son aquellas concentraciones elevadas de un elemento
químico, diferenciándose notoriamente de su “contenido de fondo” (Cf). El contenido
anómalo (Ca) de un elemento se determina por la siguiente fórmula:

Ca  C f * E r

Donde: Cf = contenido de fondo,


E = antilog r
r = desviación standard.
Después de localizar la anomalía se establece su naturaleza. Las anomalías pueden ser
originadas por aureolas primarias, secundarias, flujos difusos, concentración secundaria de
elementos químicos: así como por rocas con elevado contenido por procesos tectogénicos.

Fig. Nº 06 Anomalías geoquímicas

2.2. DISPERSIÓN GEOQUÍMICA PRIMARIA

Se entiende por aureolas primarias a aquellas que se forman simultáneamente con la


mineralización. Estas rodean al cuerpo mineralizado, incluyendo el mineral explotable o
económicamente marginal. Su composición química es la misma a la de los cuerpos
mineralizados. Sus dimensiones son, por lo general, mayores a los límites de la
mineralización económicamente explotables, especialmente en la parte superior. La mayor
parte de las aureolas primarias son concordantes a los cuerpos mineralizados. (Fig. 07)
1.- Cuerpo mineralizado, 2.- Halos o Aureolas primarias, Zona anómala, 4.-
Perforaciones.

Fig. Nº 07 Aureolas primarias de un yacimiento Polimetalico

Con el fin de que las dimensiones y el contraste de los halos o aureolas resalten más que
las aureolas definidas solamente por el contenido de un elemento, se elaboran halos
multiplicativos, expresadas por el coeficiente indicador (k).
Por ejemplo:

Pb  Ag  B a  Z n
K
C u  C o  Bi  w

Las aureolas primarias se caracterizan por su zoneamiento (Fig. 08). En la parte superior de
la mineralización usualmente se tiene I, Hg e isótopos ligeros. Al nivel de la mineralización
los elementos químicos están presentes en todo su espectro; en la parte inferior y por
debajo de la mineralización están presentes el Ni, Be e isótopos pesados.

En 1924, Emmons propuso la serie de precipitación de los elementos: Sn-W-As1-Bi-Au1-Cu-


Zn-Pb-Ag-Au2-Sb-Hg (de abajo hacia arriba).
1.- Cuerpo mineralizado, 2.- Aureola de plomo, 3.- Aureola de mercurio, 4.- Aureola de
Yodo, 5.- Aureola de Cobalto, 6.- Superficie erosionada. Los números romanos indican los
niveles.

Fig. Nº 08 Esquema general de un halo o aureola primaria de un yacimiento


hidrotermal.

S.V. Grigorian y L.N. Ovchinnikov precisaron esta serie como sigue: W1-Be-As1-Sn1-Au-U-
Mo-Co-Ni-Bi-W2-Au2-Cu1-Zn-Pb-Sn2-Ag-Cd-Au3-Cu3-Hg-As2-Sb-Ba (Fig.N° 9)
Fig. Nº 09 Gráficos de la variación del contenido medio de los elementos
alrededor de yacimientos “ciegos” y aflorantes.

El estudio del zoneamiento geoquímico permite determinar el nivel de erosión y por lo tanto
evaluar las perspectivas del depósito. A menudo para determinar el zoneamiento se
emplean aureolas definidas por varios elementos. Al calcularse los cocientes metálicos
respectivos, en el numerador van los elementos que caracterizan los niveles superiores de
la mineralización o de las aureolas primarias, en tanto que en el denominador van los
elementos característicos de la parte inferior de los niveles por debajo de la mineralización.
La cantidad de elementos en el numerador y denominador debe ser igual, por ejemplo:

Au x S b x As
V
Co xW x N i

Las aureolas primarias se pueden dividir en singenéticas y epigenéticas.

2.3. DISPERSIÓN GEOQUÍMICA SECUNDARIA (AUREOLAS SECUNDARIAS)

Al erosionarse los yacimientos minerales sus elementos químicos pueden ser parcialmente
diseminados (Fig. N°10). En consecuencia se forman zonas con contenidos anómalos en los
sectores adyacentes o supergénicos en contacto con los cuerpos mineralizados. Estas zonas
son las aureolas secundarias. La concentración de los elementos químicos en estas
aureolasvarían desde valores superiores a los de la mineralización hasta valores iguales a su
contenido de fondo. Las aureolas secundarias se dividen según el proceso de formación en
mecánicas, de flujo y mixtas. (Fig. N°11).
Fig. 10 Block diagrama de la zona Supergénica de difusión.

1.- Eluvial- Deluvial, 2.- Aluvial, 3.- Cuerpo mineralizado y su halo primario, 4.-
Roca encajonante, 5.- Contorno de los contenidos anómalos de los elementos
metálicos en los productos de la meteorización, tanto en los ríos como en la
vegetación, 6.- Dirección del flujo.
Fig. Nº 11 Tipos principales de aureolas litogeoquímicas secundarias de
difusión.

1.- Eluvial, 2.- Sedimentos suprayacentes, 3.- Roca encajonante, 4.- Cuerpos
mineralizados, 5.- Halos secundarios.

Fig. Nº 12 Gráfico de aureolas secundarias residuales de difusión para vetas (M=


const)

1.- Eluvial-Deluvial, 2.- Veta, 3.- Roca caja.

Empíricamente se ha establecido la siguiente relación para una aureola o halo residual en el


perfil de una veta de poco espesor:

M  e  X 2 / 2 R 2  Cf
Cx 
r 2n

donde Cx = contenido del elemento en %;


M = cantidad de metal en la aureola en, M%;
r = coeficiente de difusión Supergénica en M;
Cf = contenido de fondo;
r 2= dispersión;
x = distancia en M desde el punto central de la aureola, en la cual Cx =
Cmax.

El valor de r depende principalmente de la génesis de la aureola y de la movilidad del


elemento (Fig. N° 7). La longitud de la aureola depende de la longitud del cuerpo
mineralizado. El ancho de una veta de poco espesor se determina por el coeficiente de
difusión.

Las aureolas secundarias residuales permiten determinar en pronósticos los recursos


naturales de la zona en estudio.

El potencial indicado por estas aureolas en un perfil geoquímico se determina por la


siguiente formula:
 n*Cf
M (E C N )* x (en M %)
donde n = número de muestras,
la distancia x entre los puntos de muestreo es la constante.

La cantidad de metal en una aureola secundaria correspondiente a una capa de un metro y


longitud constante es igual a:

Q  1 1* d *10 2 E M (en toneladas)

d = peso específico de la roca caja.


10-2 = coeficiente de transformación a toneladas.

2.4. FLUJOS DE DIFUSIÓN O DISPERSIÓN

Se denominan flujos de difusión a aquellas (sedimentos de quebradas) zonas con elevado


contenido de elementos mineralizantes, formados en la trayectoria de los materiales
resultantes de la erosión de los yacimientos (Fig. 14). Los flujos de difusión permiten
establecer zonas mineralizadas en base a la localización de estas zonas en los ríos
resultantes de dos afluentes son de segundo orden, y así sucesivamente. Cuando se
evalúan las perspectivas de los sectores es necesario tener en cuenta el orden de los
cauces.

El contenido del elemento mineralizado en los depósitos aluviales por debajo del nivel R
donde termina su difusión.

Se determina por la siguiente formula:

Cx  P  Cf
Sx

Cf = contenido de fondo en la zona aluvial.


P = potencial de la aureola secundaria en M2 %
S = área de alimentación fluvial para el punto de muestreo, M 2.
Fig. 14 Ejemplo de un Flujo de difusión para los elementos de Au. y As.
1. Punto de Muestreo 2. Afluentes
1. Cauces y su Grado de Orden; 2. Puntos de Muestreo (a) Varias Muestras, b)
Duplicadas; 3. Río Principal Potencial del Flujo de Difusión

Fig. N° 15 Diagrama para el muestreo durante el mapeo por flujos de


difusión en la escala de 1:200 000

Fig. N° 16 Ejemplo ilustrativo para la fórmula de un flujo de Difusión.


1. Aureola, 2. Puntos de Muestreo; 3. Contorno de la zona acuosa.
La relación generalizada del flujo de difusión para cauces de primer y segundo orden es (Fig. N°
10):

C x  P ( X  Ro )  Cf
S x ( R  Ro )

donde Ro = inicio de los contenidos anómalos del elemento en el cauce. Su contenido sigue siendo
el de fondo, es decir Cx = Cf.

Cuando el acarreo de material influye notoriamente, se introduce el concepto coeficiente por su


buzamiento de la zona aluvial igual a a´> 1.

Este coeficiente que depende de las condiciones locales es considerado frecuentemente cuando se
estudian cauces de tercer y mayor orden.

2.5. EXPLORACIÓN MINERA

La escala y la malla de exploración para el mapeo litogeoquímico se elige en función a los


objetivos de la exploración. Antes de empezar el mapeo se determinan los objetivos en
base al estudio y análisis de los datos geológicos referentes al tipo o tipos de mineralización
esperados. Para las regiones poco estudiadas se pueden realizar los siguientes tipos de
exploración:

a) regionales (escalas 1:500 000; 1:200 000), los objetivos son la localización de
regiones, centros y zonas mineras;
b) levantamientos de exploración (escalas 1; 500 000; 1;250 000) con el objetivo
de localizar distritos mineros.
c) Levantamiento detallado de exploración (1;10000; 1;5000; 1;2500) con el
objetivo de localizar yacimientos individuales o evaluar prospectos. La
densidad de muestreo para cada escala es diferente. la malla de exploración
se determina en función de las particularidades de los objetivos geológicos
planteados: vetas, capas y/o cuerpos isométricos. También depende de los
siguientes criterios: dimensión óptima de la malla para economizar recursos y
garantizar la localización del objetivo (flujo, aureola o yacimiento) en uno o
dos puntos con un valor estadístico de posibilidad cercano a la unidad.

Si la aureola tiene forma alargada, se emplea la fórmula de Bufón (para


cuerpos elongados):

R b 1 * sin w w
Corregir formula
R = posibilidad estadística de localización por lo menos en un punto
1 = longitud de la aureola;
b = distancia entre los perfiles.

A menudo la orientación de las aureolas es igual a +/- 30 grados. En este


caso:

sen w  0.951
y R b /1
Si w = n/2 (orientación libre del objetivo) en relación a la dirección de los
perfiles, entonces la posibilidad de sus intersecciones disminuye a,

R  0.637 b / 1

Si b>1, la formula de Bufón es como sigue

R  2 ( r ar cos 1  r 2  1)
n 2

donde : r = b/1 > 1,0

Para estos cálculos se han elaborado ábacos o cuadros de valores (I.D.


Savinskyi).

R  0.99

En cálculos aproximados cuando la malla es igual a

S/  S  4.60

donde S es el área efectiva de exploración


S es el área unida de la malla

En la práctica se introduce la noción de “horizonte representativo” de la


exploración. Este horizonte es el nivel más próximo a la superficie y el de
máximo desarrollo de las aureolas.

Durante la exploración de flujos de difusión se utilizan mallas regulares. En


este caso se utilizan materiales acarreados por flujos constantes y
temporales.

En función de su frecuencia se determina los puntos de muestreo. Cuando se


realizan trabajos de exploración detallada, el perfil principal se traza
instrumentalmente y luego a partir de este, se trazan los perfiles secundarios
con una brújula. Los puntos de muestreo en los perfiles se ubican con una
cinta metrada.

Para ubicar los flujos de difusión se muestrea los depósitos aluviales y


limosos. En caso de aureolas secundarias y residuales se muestrea los
depósitos eluviales por debajo del horizonte A o suelo superficial. En tanto
que en las exploraciones profundas se muestrea la parte superior de la
corteza meteorizada.

El peso aproximado de las muestras es de 200 gr. Las muestras se secan y


tamizan separando la fracción mayor a 1mm. o menos. Luego las muestras
se pulverizan hasta 0.1 mm. o menos en función del tipo de análisis que se
va a realizar conservando el duplicado de cada muestra.

En Rusia se utiliza ampliamente el análisis de espectrografía de emisión para


40 elementos, en caso de trabajos detallados el número de los elementos
disminuye.
En algunos países se refiere el análisis por absorción atómica. Mas adelante
se exponen con mayor detalle los métodos de análisis.

2.6. ELEMENTOS TRAZAS Y REGULARIDADES DE SU DISTRIBUCIÓN

No obstante en la tendencia y acumulación selectiva en yacimientos monometálicos a


través de una larga diferenciación en diferentes etapas, siempre los principales elementos
están acompañados de un gran espectro de elementos traza. Algunos de ellos son nocivos
para su tratamiento. Por ejemplo en yacimientos de hierro tenemos el S y el P.

La distribución de los elementos trazas en menas y cuerpos mineralizados siempre es


irregular, sometida a la ley general de diferenciación de la sustancia (ley de zonalidad).
Pero en la geoquímica aplicada es necesario detenerse en la esencia de este zoneamiento
ya que este tiene gran significado en lo que se refiere a la calidad de la mineralización,
condiciones de muestreo y explotación de los yacimientos; así como también para explicar
el mecanismo de reconstrucción de la formación de los cuerpos mineralizados.

En el cuadro Nº se muestran (según L.H. Ovchinnikov) los principales elementos trazas en


determinadas menas.
CAPITULO III. PROSPECCION HIDROGEOQUÍMICA DE YACIMIENTOS MINERALES

S GENERALES

No obstante que la participación de las aguas subterráneas o juveniles en la formación de


yacimientos epigéneticos es reconocida, los hidrólogos e hidrogeoquímicos realizan pocos estudios al
respecto, más aún al mencionar las condiciones de formación de los yacimientos. Frecuentemente
estos datos son ignorados o se declaran sin darle mayor importancia.

Cabe mencionar que las fuentes termales tienen un gran interés geoquímico ya que representan el
estudio final de la actividad térmica en las regiones volcánicas.

En minería se debe muestrear las aguas subterráneas o juveniles, termales, ríos, lagos y mares.

En consecuencia entre los principales tipos de aguas tenemos: cloruradas, sulfatadas, carbonatadas,
ácidas, silicatadas, uranatadas, boratadas, nitratadas, sulfuradas, fosfatadas, mixtas, etc.

Dentro de las aguas minerales algunos investigadores clasifican un grupo especial de agua de
composición esférica, que se diferencia sustancialmente de otras aguas minerales por la considerable
predominancia de algunos de sus componentes. Estas aguas son características para condiciones
especiales y se encuentran en pequeñas cantidades e inestables.

A éste grupo podemos incluirle las diversas aguas de los yacimientos de sulfuros, los cuales en la
zona de oxidación se caracterizan por la presencia libre del H 2SO4, que se forma debido a la
oxidación de la pirita, calcopirita y otros sulfuros. Estas aguas frecuentemente contienen altas
concentraciones de estos elementos, las cuales en otras aguas contienen en cantidades insuficientes.
Aquellos por ejemplo, hierro y aluminio, zinc (hasta 0.01 mgr/1), cobre, manganeso y otros. La
presencia de altas concentraciones de iones SO 42-, en las aguas que lavan yacimientos de sulfuros e
igualmente elementos, característicos para yacimientos de zinc, cobre y otros, puede considerarse
como criterio geoquímico para la búsqueda cuando el relieve es favorable.

Estas aguas pueden salir a la superficie en forma de fuentes y alimentar a los riachuelos y ríos
formando alrededor de los depósitos, aureolas acuosas de dispersión. El estudio de estas aureolas
nos permite ubicar los yacimientos primarios que alimentan a estas aureolas.

Las aguas ácidas se pueden formar no solamente en la oxidación de yacimientos de sulfuros de


origen hidrotermal o sedimentario sino igualmente pueden estar genéticamente relacionadas con la
actividad volcánica contemporánea.

Como resultado de la cual el H2S se oxidan hasta SO2 , SO3. En fuentes termales, relacionadas con
actividad volcánica, el contenido libre de ácido sulfúrico a veces alcanza varios miles de mgr/1 (por
ejemplo, el agua del cráter del volcán Yurren en la Península Yava, contiene 7930 mgr/1, el agua de
Geeyser en California contiene 2710 mgr/1).

3.2.- CARACTERISTICAS CUALITATIVA Y CUANTITATIVA DEL MEDIO HIDROGEOQUÍMICO.

Las aguas muestreadas, son analizadas para determinar su composición química, que se estudia en
estrecha correlación con la composición de las rocas colindantes. Luego estos resultados son
interpretados. Así mismo se debe realizar un estudio detallado sobre la estructura geológica y
condiciones hidrogeológicas, composición química de las rocas de la zona de estudio.

Es necesario mencionar que los métodos químicos, espectrales, bacteriológicos y otros tipos de
análisis no garantizan la determinación cualitativa de toda la gama de iones y radicales, sustancias
orgánicas, de todos los grupos de la microflora y productos bacteriológicos que se encuentran en las
aguas naturales.

Así mismo para analizar los equilibrios químicos y sus variaciones en el transcurso de todos los
procesos geológicos se deben emplear los métodos termodinámicos.

Para una característica cualitativa del medio hidrogeoquímico por lo general se utiliza la magnitud y
carácter de la mineralización general del agua que determina el fondo iónico-salobre y expresado en
la forma de C.M. Curlov. Sin embargo para estudiar el comportamiento en las aguas subterráneas no
solamente de los principales componentes, sino también de los elementos trazas, es insuficiente este
parámetro. Es necesario adicionalmente tener los índices del medio que incluyan todas las aguas
naturales de cualquier composición y que reflejen el estado del equilibrio químico de todos los
componentes de la solución.

Aquellos indicadores adicionales, que satisfagan todas las condiciones mencionadas anteriormente,
excepto aquellos casos que sean anotados más abajo, son los valores Eh y pH.

El valor pH que representa en sí el logaritmo inverso de actividad de los iones de hidrogeno sirve
como dimensión cualitativa de acidez y alcalinidad de la solución pH y es determinado por la
influencia de los protones.

El potencial de oxidación – reducción (Eh) que refleja la influencia de los electrones es expresado en
unidades eléctricas, sirve para evaluar cuantitativamente la capacidad de oxidación y reducción de
las sustancias, debido a que las reacciones de oxidación-reducción van acompañadas por el paso de
los electrones de un reagente a otro.

Considerando que los electrones libre no pueden acumularse en la solución (neutralidad eléctrica de
la solución se conserva), el proceso de oxidación siempre va acompañado al mismo tiempo de otro
proceso, en la que los electrones se consumen, es decir cada oxidación de sustancia posee al mismo
tiempo la reducción de otra sustancia. La magnitud que termina la dirección, en la cual surge el
proceso de oxidación-reducción, es el potencial de los electrones ue. Este último se relaciona con la
actividad de los electrones mediante la relación termodinámica (Zajarevski, 1967).

 e e RT ln a e

donde  e.- potencial químico standard de los electrones;


ae .- actividad de los electrones.

La actividad de los electrones se entiende desde el punto de vista termodinámico; es decir en el


sentido de la probabilidad de la aparición de éstas. Esta posibilidad cuanto más mayor es, más
fuertes son sus propiedades de reducción de las sustancias disueltas, capaces de actuar en las
reacciones de oxidación-reducción.

Considerando que el potencial eléctrico no se puede medir en la solución, entonces se mide la


diferencia de potenciales.

Es aceptado, que el potencial de ionización del hidrogeno gaseoso en estado Standard es igual a
cero.

H 2  2   2 e ; E  0

El potencial medido con relación al potencial de ionización del Hidrogeno gaseoso, se expresa Eh; el
cual da la posibilidad de comparar diferentes sistemas de oxidación-reducción.
En calidad del electrodo de comparación puede ser utilizado cualquier electrodo con potencial
conocido. Para comodidad del trabajo en lugar de semielemento hidrogenado se utiliza el electrodo
saturado, a veces cloro-plata, cloro-talio y otros.

Al medir el potencial de oxidación-reducción (Redox) en el vapor con el electrodo de comparación se


emplean electrodos de metal precioso, difíciles a las reacciones Redox.

Mejores resultados se han obtenido con electrodos de platino, no obstante que ellos tienen su límite
de uso.

El electrodo de platino da información sobre el potencial Redox de la solución, solamente cuando la


concentración aunque sea una sustancia, que forma el par de Redox es mayor que 10 -5m. Cuando
las concentraciones de los sistemas Redox (10 -6 - 10-7 y menores), entonces el electrodo de platino
refleja la concentración solamente de los iones de Hidrógeno (Peshevitzky y otros, 1967). La relación
de los valores Eh y Ph en el último de los casos, según datos señalados por los autores, se
determina por la ecuación:

Eh  0.88  0.059 pH (1)

Evidentemente esta ecuación, se puede emplear para solucionar la posibilidad de medir el potencial
Redox por medio del electrodo de platino en la solución de una composición no conocida. Para esto
es necesario comparar el valor medido Eh corresponde al potencial Redox de la solución.

En las aguas, para las cuales la diferencia señalada es pequeña, entonces el potencial del electrodo
de platino podría o no reflejar el estado Redox de la solución, siendo la función de actividad de los
iones de hidrogeno.

Las aguas subterráneas se diferencian por el equilibrio químico, determinado en el más complejo
multisistema. Frecuentemente este sistema con equilibrio termodinámico inestable, y el valor Eh
determinado en ella, corresponde al potencial estacionario (Tomashov, 1959). En general la relación
entre Eh y pH en las condiciones de equilibrio de diferentes reacciones químicas se expresa por la
ecuación (L. Baas Beking y otros 11963):

Eh  E   0.006m pH (2)
n

donde m – cantidad de protones;


n – cantidad de electrones, que participan en la reacción.

Como se ve la gradiente de la línea de equilibrio de la reacción por separada, puede variar desde
cero hasta infinito. Es por eso la expresión de ambos parámetros cada uno son permisibles
solamente en casos particulares.

Naturalmente no en todos los casos Eh y pH pueden influenciar en el transcurso de las reacciones.


Esto se ve de la clasificación dada en el cuadro Nº 04 de las posibles reacciones en la solución
acuosa.
Sin embargo en condiciones naturales la mayor parte de las reacciones incluye uno o ambos
factores.

O Y ANÁLISIS DE AGUAS

Con el fin de determinar el tipo de aguas, las que se analizan por los métodos de análisis químicos
conocidos. Cuando no hay posibilidad de tomar medidas de las aguas in situ, entonces se muestrea
en botellas, con su respectiva tapa.

Las medidas Eh se pueden medir en algunos casos en un laboratorio estacionario de campo con
ayuda de dispositivo de electrodos con disposición telescópica de los electrodos. Después de medir
Eh en la misma botella se puede medir el pH con electrodo de vidrio. La correlación de los resultados
de las medidas Eh in situ y en el laboratorio (Licitzin, 1963) muestran, que las aguas sulfurosas
sustancialmente no se altera el equilibrio físico-químico inclusive más de 5 meses de conservación de
los muestreos en botellas, tapadas herméticamente; mientras que en aguas no oxigenadas y con
H2S se alterará el equilibrio físico-químico después de un mes de haber muestreado.

Para determinar el calcio, magnesio se emplea el método ponderado. El contenido de cloro,


carbonatos de uranio se determina por el método de fluorescencia, en los casos de pequeña
cantidad, se concentra primero el uranio.
La composición de la sustancia orgánica disuelta se estudia por el método capilar luminiscente E.L.
Bukov (1961)

Antes de analizar las muestras por el método espectral, estas fueron secadas debidamente.

El análisis microbiológico de las muestras de agua, rocas y sedimentos se realizan en un laboratorio


microbiológico.

Los resultados de los análisis de las aguas turbias se deben correlacionar con las muestras de agua,
sedimentadas en botellas asiladas herméticamente.
Es necesario mencionar que los tribos de entibación de acero pueden notoriamente influir en los
valores Eh y pH de las aguas subterráneas, debido a la influencia del oxígeno que se desprende de
la corrosión de los tubos de entibación. Así mismo influye la metodología del análisis a realizar, con
el fin de determinar contenidos de la composición química de las aguas.

En el cuadro 5, se dan el contenido medio de agua de los océanos.


CAPITULO IV: PROSPECCION BIOGEOQUIMICA

4.1.- Generalidades
El uso de la vegetación como método de prospección de prospección involucra la respuesta de las plantas a
su medio, en particular al substrato químico que las soporta. Esta metodología se basa en el análisis
químico de las plantas (Tabla 1) como medio para obtener evidencias acerca de las posibles
anomalías geoquímica que se oculten en profundidad. La biogeoquímica se adapta muy bien a
aquellas regiones que presentan una vegetación muy densas donde la cartografía geológica es difícil
de ser llevada a cabo (ausencia de afloramientos). Aunque esta técnica ha probado ser de indudable
ayuda, también presenta sus limitaciones, ejemplificadas en el denominado efecto barrera,- con algunas
pocas excepciones, las plantas pueden acumular un determinado elemento hasta cierto nivel solamente.
De hecho, en el caso del mercurio, las raíces pueden actuar a modo de barrera impidiendo que el
elemento ascienda hacia los órganos superiores de la planta. En este sentido la plantas pueden ser
clasificadas en cuatro categorías: 1) sin efecto de barrera, las que concentran linealmente elemento
químico investigado; 2) semi-barrera, que concentran entre 30 y 300 veces el valor de fondo del elemento
en la planta; 3) con barrera, contenidos de hasta 3-30 veces el valor de fondo: y 4) con barreara de
fondo, que no superan las concentraciones normales del elemento en una determinada planta. En otra
esquema de clasificación, se habla de plantas hiperacumuladoras cuando determinadas especies toleran 10-
100 veces más los valores normales de un determinado elemento (Tabla i ).

Existen informes de 1885 que ya mostraban que 7hlaspi calaminare acumulaba Zn


en grandes concentraciones, en cuanto a Ni el informe más antiguo que hace mención a esta capacidad de
las plantas data de 1948, y trató sobre el caso de Alyssum beriolonii que podía contener hasta más de 1
°'o (> 10.000 ppm) de Ni en su peso en seco.

Los factores determinantes de anomalías de origen químico en las plantas son: 1) la disponibilidad de
elementos en el suelo; 2) las características nutricionales de la planta; y » los factores químicos y
biológicos de la incorporación de elementos químicos en la planta. La disponibilidad de elementos
químicos en el suelo depende tanto de la concentración del elemento como de su movilidad respecto de la
actividad de la planta. Esto es a su vez función del pH, Eh, la capacidad de cambio de bases, y la
presencia de agentes acomplejantes. Las raíces, además de captar las sales disueltas pueden absorber
material unido a la superficie de partículas elásticas, en parte debido al efecto de microambientes
ácidos generados por las raíces y en parte por fenómenos de cambio de pases.
Absorción de Ni desde un suelo enriquecido en el elemento
El movimiento de constituyentes inorgánicos a la planta es controlado selectivamente, de manera que
algunos elementos son admitidos libremente mientras que otros son rechazados en mayor o menor
grado. Como hemos comentado anteriormente, aunque las raíces rechacen (en mayor o menor grado)
selectivamente a algunos elementos tales como el plomo, el vanadio o el mercurio, una parte significativa
llega a los órganos superiores de la planta y puede ser fácilmente detectada mediante análisis químicos.

Los principales elementos químicos requeridos por las plantas son N, K, P, S, Ca, y Mg. Además de
éstos los vegetales requieren muchos elementos traza, principalmente C u, Zn, Mn, Mn, o B. Si los suelos
no los poseen de manera biodisponible y en la cantidad adecuada, las plantas sufren trastornos
fisiológicos o mueren. Por otra parte, un exceso de estos elementos sobre un nivel crítico es también
perjudicial para la vida de la planta (biotoxicidad}. En muchas especies de plantas el rango entre el
mínimo requerido y el máximo tolerado es estrecho, por ejemplo, unas pocas ppm en el caso del boro,
mientras que elementos como el cobre y el zinc pueden ser tolerados en mayores cantidades.

Un factor de mucho interés en los estudios de prospección biogeoquímica es la profundidad de


penetración de las raíces. Aquellas plantas de raíces profundas que obtienen el agua del nivel freático se
denominan freaticos, mientras que aquellas de raíces extendidas en las capas superficiales del suelo son
denominadas xerofitas. Las primeras son de especial interés ya que permiten detectar contenidos metálicos
a profundidades notables,
de 14 a 15 m e incluso más.

La toma de muestras puede realizarse sistemáticamente (red de muestreo) o bien tomando


muestras de plantas donde sea posible (si la especie investigada es poco abundante). Una muestra
de 20 g de materia vegetal es suficiente para dar 1 g de cenizas requerido para el análisis químico.
Aunque potencialmente cualquier parte de la planta es susceptible de ser analizada, las hojas constituyen
un blanco común dado su fácil acceso durante un muestreo sistemático. De todas maneras es muy
conveniente probar en un estudio preliminar que parte de la planta concentra mejor el elemento
investigado.

Esta capacidad de algunas plantas de acumular elementos químicos las hace doblemente interesantes, ya
que por un lado, como hemos visto, nos permiten detectar anomalías en un determinado elemento
químico, y por otra, dada su capacidad de acumulación, pueden ser utilizadas para "limpiar" un terreno
contaminado.

4.2.- Geoquimica de los Suelos

Las características de los suelos difieren en función de los aspectos geológicos, fisiográficos, y
climáticos de una región. Estas condicionan sus perfiles típicos en cuanto al desarrollo (o ausencia) y
extensión de los diferentes horizontes (A-C). Bajo el punto de vista de la geoquímica el horizonte B (de
acumulación) presenta un gran interés, ya que es ahí donde suelen concentrase de preferencia los
elementos químicos.
CREACION DEL SUELO HORIZONTAL

Horizontes del suelo


No obstante, es importante es importante aclarar en este sentido que no existen recetas
mágicas, y que por lo tanto conviene estudiar en cada caso cual de los horizontes concentra de
preferencia el elemento que estamos investigando. La toma de muestras y estudio del perfil del suelo
permite conocer la evolución del contenido metálico en profundidad, y de esta manera posibilita el
seleccionar el horizonte más adecuado. Otro problema de interés es el de la distribución de los elementos
en las diferentes fracciones granulométricas de los suelos. Aunque generalmente la fracción más fina
contiene más minerales de arcilla, materia orgánica, óxidos hidratados de Fe y Mn, y por lo tanto es la más
rica en metales, conviene estudiar también cual es la que mejor concentra el elemento investigado.
Generalmente se emplea la fracción menor a 80 mallas, lo que no significa que sea necesariamente la
mejor en cada caso. El muestreo y análisis de suelos residuales es el método más empleado en
prospección geoquímica. Este método de prospección es especialmente útil en las regiones con suelos
profundos.

Los estudios orientativos deben constituir el primer paso en la prospección geoquímica de suelos.
Dichos estudios buscan determinar la existencia v características de las anomalías asociadas con un
determinado foco emisor, y por lo tanto, deben desarrollarse cerca de un lugar con estas características.
También deberemos establecer la distribución de elementos en sitios donde positivamente sepamos que
no hay contaminación, ya que así podremos determinar de una forma fiables los valores de fondo
para cada elemento. También sirven como datos orientativos los valores "normales" (promedio) de
los elementos químicos en suelo
Datos para suelos y plantas.
Otra labor a desarrollar durante esta etapa inicial es el determinar la naturaleza de la cubierta de suelos,
esto es, si trata de una cubierta residual o transportada. También es importante establecer el tipo de
análisis que permite definir mejor la zona contaminada. Por ejemplo, más interesante que el contenido total
de un metal, puede ser el determinar el contenido de fácil solubilidad, ya que será más indicativo del
aporte a través de soluciones ricas en ese metal. Aparte de las fuentes metálicas primarias de origen
natural. están los compuestos de origen industrial, que deben ser tomados en cuenta para el análisis final
de tos datos. Entre estos están los fertilizantes, pesticidas, fungicidas e insecticidas, ya que algunos
contienen compuestos metálicos (e.g. Pb(As04), Na,AsO,, C.u;(AsO;)2) u organometálicos. La selección del
plan de muestreo de suelos se determina principalmente por la forma y dimensión, probada o probable, del
foco de emisión. Otro factor a tomar erg cuenta es la topografía del terreno, ya que las anomalías
geoquímicas se desarrollan pendiente abajo a partir del foco de emisión.

El diseño de la red de toma de muestras tiene que tomar en cuenta las características del problema que
queremos tratar (tipo de anomalías buscadas, probable extensión de estas) y el presupuesto con que se
cuenta, lo que condicionará el número de muestras que vamos a tomar. El método clásico de muestreo
es a lo largo de perfiles, y las características de éstos dependerán entre otras consideraciones de la
escala a que estamos trabajando (Tabla 3).
Para el diseño propiamente dicho se determina la dirección que deben tener los perfiles, normalmente
perpendicular a la dirección principal que tenga el foco de emisión, si bien se pueden considerar otros
factores como el topográfico: perpendicularmente a la pendiente del terreno, si ésta es
aproximadamente constante, de forma que podemos verificar que los contaminantes sigan este patrón
de migración descendente.

Trazado de perfiles (escala de detalle) para la toma de muestras en función de los focos de
contaminación y la topografía (iz quierda). A la derecha se muestra el mapa final que
muestra las anomalías del elemento químico investigado.
Una vez establecida la dirección que deben seguir los perfiles, hay que determinar el espaciado
entre éstos y entre muestras sucesivas a lo largo de cada perfil. una vez establecidos estos
parámetros, se pasa al trabajo de campo, cuyo primer paso es la localización de los puntos de
muestreo previstos en la malla diseñada. Estos puntos se localizan adecuadamente mediante taquimetría
(o brújula) y cinta métrica, señalizándose mediante estacas de madera o metal, y se procede a la toma de
muestras, mediante métodos artesanales" (azada, pico, pala) o mediante herramientas diseñadas al
efecto.

Toma de muestras de suelo en el distrito de Almacén (España) para la


determinación de contenidos de mercurio.

Una vez tomadas las muestras, se pasa a su preparación para el análisis. Las muestras de suelos
requieren un secado como primer paso. Para ello se extienden sobre papel de filtro o similar, en
lugares cálidos, secos y bien aireados, pero evitando excesiva corriente de aire que pueda levantar
polvo y mezclar las muestras. Una vez secas las muestras, se suele proceder a su cuarteo, para obtener
distintas fracciones, que se emplearán para diferentes determinaciones. Para ello se emplean cuarteadores
específicamente diseñados, o el método manual, basado en homogeneizar la muestra lo más posible,
hacer con ella un "pastel" y dividirlo en cuatro cuartos. Se toman los cuartos opuestos por el vertice para
una fracción y los otros dos para otra, sucesivamente hasta obtener la o las muestras que se
requieran. Durante este proceso es conveniente deshacer los grumos de muestra apelmazados por la
materia orgánica, para lo cual suele ser muy útil un rodillo de amasar. También es conveniente eliminar
los cantos de 1 cm o superior, que por lo general no suelen tener interés para el estudio. Una vez
obtenidas estas fracciones o alícuotas de la muestra total, se reserva una para posibles comprobaciones
(e.g. mediante el envío de algunas muestras a otro laboratorio), y el resto se dedican a las determinaciones
requeridas. A menudo durante la preparación de la muestra se contempla su tamizado, ya que como
hemos visto, muchas determinaciones químicas se hacen sobre muestras de tamaño de grano
específico ya que los elementos a identificar se concentran en determinadas fracciones
granulométricas, sobre todo en la fracción arcilla (metales pesados). Para ello se emplean unidades de
tamizado adecuadas a la granulometría requerida, que es necesario conservar limpias entre muestra y
muestra para evitar la contaminación de muestras sucesivas. En otros casos hay que proceder a la
molienda de las muestras. Cuando los elementos de interés pueden estar concentrados en las fracciones
más gruesas, se procede a esta molienda para homogeneizar el tamaño de partículas que se envían al
laboratorio. En este caso es muy conveniente conocer la composición química del molino o mortero por el o
por los que pasan las muestras, para evitar problemas de contaminación. En este sentido es vital la
limpieza absoluta del equipo (mediante aire a presión y/o agua, o acetona, para evitar procesos de
oxidación) entre muestras sucesivas, para evitar su contaminación. En definitiva, la preparación de las
muestras es un proceso físico, en el que es posible que se produzcan problemas de contaminación,
que solamente podrán evitarse siendo extremadamente cuidadosos en la limpieza de los equipos a
utilizar y en un control detallado de cada uno de los procesos que llevemos a cabo.

Mineralogía y físico-química del suelo

Como consecuencia del proceso de edafogénesis tenemos un suelo estructurado, en el que cada
capa u horizonte presenta unas peculiaridades composicionales, tanto en lo que se _refiere a sus
componentes mineralógicos como en su textura. y físico-química. Cuatro son, en concreto, los principales
componentes del suelo:

Constituyentes de origen mineral


Los minerales que componen el suelo pueden ser tan variados como lo sea la naturaleza de
las rocas sobre las que se implanta. No obstante, hay una tendencia general de la mineralogía del suelo
hacia la formación de fases minerales que sean estables en las condiciones termodinámicas del mismo, lo
cual está condicionado por un lado por el factor composicional, y por otro por el climático, que condiciona
la temperatura, la pluviosidad, y la composición de las fases líquida y gaseosa en contacto con el suelo.

Los minerales del suelo pueden ser de dos tipos: 1) heredados, es decir, procedentes de la roca-
sustrato que se altera para dar el suelo, que serán minerales estables en condiciones
atmosféricas, resistentes a la alteración físico-química; y 21) formados durante el proceso edafológico
por alteración de los minerales de la roca-sustrato que no sean estables en estas condiciones. Los más
importantes, y los condicionantes para su presencia en el suelo serían los siguientes:

Cuarzo. Es un mineral muy común en los suelos, debido a: 1) su abundancia natural en la mayor parte de
las rocas, y 2) su resistencia al ataque químico. El cuarzo confiere al suelo buena parte de su porosidad,
debido a que suele estar en forma de granos más o menos gruesos, lo que permite el desarrollo de la
porosidad intergranular. Además, es un componente muy inerte, muy poco reactivo, del suelo. Suele
encontrase en suelos poco estructurados de textura arenosa. • Feldespatos. Suelen ser componentes
minoritarios, heredados o residuales de la roca sobre la que se forma el suelo, pues son metaestables
en medio atmosférico, tendiendo a transformarse en minerales de la arcilla. Al igual que el cuarzo,
conforman la fracción arenosa del suelo, si bien en este caso le confieren una cierta reactividad.

• Fragmentos de roca. Junto con los dos componentes anteriores, conforman la fracción comúnmente
más gruesa del suelo, si bien es este caso el tamaño de fragmentos suele ser superior a 2 cm, de forma
que el cuarzo y feldespatos suelen constituir la fracción arenosa del suelo, mientras los fragmentos de
roca constituyen la fracción de tamaño grava. La naturaleza de los fragmentos está directamente
relacionada con la de la roca sobre la que se forma, si bien ocasionalmente el suelo puede contener
fragmentos de origen "externo" > como consecuencia de procesos de transporte y depósito
contemporáneos con la formación del suelo. En cualquier caso, son siempre heredados, y nos
permiten identificar si el proceso de edafogénesis ha tenido o no aportes externos.

• Minerales de la arcilla. Son minerales también muy abundantes en el suelo, constituyendo la


matriz general del mismo, la componente intergranular entre la fracción arenosa y los fragmentos de
roca. Son minerales que proceden de la alteración de los que componen la roca sobre la que se
producen los procesos de meteorización, y en función de ello pueden ser muy variados: 1) la illita
(equivalente arcilloso de la mica blanca, moscovita), que se forma a partir de feldespatos y micas de
rocas ígneas, sedimentarias o metamórficas- 2) la clorita, que se forma a partir de los minerales
ferromagnesianos que pueda contener la roca: biotita, anfibol, piroxeno, olivino, 3) la pirofilita, que puede
formarse a partir de minerales ricos en aluminio en la roca original; 4) menos comunes son los filosilicatos
dei grupo de las arcillas especiales (esmectita-bentonita, sepiolita, palygorskita), que se forman bajo
condiciones climáticas muy específicas, o a partir de rocas de composición muy determinada, y que por
sus características especiales confieren al suelo propiedades mecánicas diferentes a las habituales
(suelos expansivos, suelos instables). Los minerales de este grupo juegan un papel muy importante en
la textura y en la frico-química del suelo, pues le confieren plasticidad, impermeabilidad, así como otras
propiedades mecánicas y de relación entre el suelo y el agua que contiene, en especial en cuanto a la
capacidad de sorción e intercambio fónico que pueda presentar. Hablamos en mayor detalle de estas
capacidades más adelante.

v' Carbonatos. Los carbonatos son minerales frecuentemente formados por el proceso de edafogénesis,
aunque debido a su alta solubilidad su acumulación no suele producirse en el horizonte más superficial. De
hecho, los carbonatos pueden formarse en los horizontes A o C, pero su acumulación efectiva se produce
solo en el horizonte B o de acumulación, como consecuencia de los procesos de intercambio que se
producen en el mismo. Una excepción corresponde a los suelos de regiones de climatología semiáridas
con abundantes rocas carbonatadas. En estas regiones, los procesos de intercambio con el suelo
suelen ser "en ascenso": las aguas subterráneas ricas en carbonatos ascienden hasta la superficie del
terreno por capilaridad o por gradiente de humedad, depositando ahí los carbonatos, y originando los
denominados "caliches", auténticos escudos de color blanco que recubren la superficie del suelo, como
por ejemplo ocurre en buena parte de La Mancha.

Óxidos e hidróxidos de hierro, manganeso y aluminio. Los óxidos e hidróxidos de F (y a


menudo los de aluminio y los de manganeso) son minerales que se suelen acumular en el suelo como
consecuencia de procesos de alteración de otros minerales, constituyendo la fase estable del hierro en
superficie o condiciones cercanas a la superficie. Se acumulan en forma de agregados: 1) limonita
(agregado de óxidos e hidróxidos de Fe), 2) bauxita (de óxidos e hidróxidos de aluminio); y 31 wad
(óxidos e hidróxidos de manganeso). Desde el punto de vista estrictamente químico son muy estables,
poco o nada reactivos, pero presentan propiedades sorcitivas que hacen que su presencia en el suelo
tenga implicaciones fisico-quimicas notables. Los suelos ricos en óxidos e hidróxidos de hierro, formados
por un lavado casi total de otros constituyentes, reciben el nombre de lateritas. Se reconocen por su
intenso color rojo y se forman en climas tropicales.

f Sulfatos. La presencia de sulfatos en el suelo suele tener la doble vertiente de que pueden ser
minerales relativamente comunes, pero al ser compuestos de solubilidad relativamente alta, su
acumulación efectiva solo puede producirse bajo condiciones muy determinadas: abundancia de sulfatos
(e.g., yesos) en el entorno inmediato, y clima árido.

El agua en los suelos


Con la excepción de las regiones extremadamente áridas, el agua es siempre un componente del
suelo, encontrándose en éstos en forma de humedad intergranular o como hielo (suelos tipo permafrost),
en mayor o menor abundancia en función de factores diversos. Debido a la propia dinámica del suelo,
el agua siempre contiene componentes diversos en solución, y ocasionalmente también en suspensión, si
bien la ausencia de una dinámica de consideración minimiza este último componente.

En función de la naturaleza y textura del suelo el agua puede encontrarse bien como fase libre,
móvil en el suelo (en suelos con altas porosidades y permeabilidades), o bien como fase estática
(ab/ad sorbida), en los suelos de naturaleza más arcillosa. En el primer caso el agua podrá tener una
cierta dinámica, que mantendrá una cierta homogeneidad composicional, mientras que en el segundo caso
podrán darse variaciones composicionales más o menos importantes.

El agua en el suelo suele tener una dinámica bidireccional: el agua de lluvia o de escorrentía, por lo
general poco cargada en sales (aunque no siempre), se infiltra desde superficie, y puede producir
fenómenos de disolución, hidrólisis y/o precipitación de las sales que contiene. Por ejemplo, el C0 2
atmosférico induce la formación de ácido carbónico: C02+ H20-> H2C03, que a su vez induce la
disolución de carbonatos: CaCO_ + H 2C0-~ -> Ca 2, + 2HCO3 -,-. En épocas secas se produce el
fenómeno inverso, y las aguas contenidas en los acuíferos tienden a subir por capilaridad o por gradiente
de humedad hasta la superficie, donde se produce su desecación, de forma que durante este proceso de
ascenso tienden a perder por precipitación las sales que contienen en disolución. Este proceso puede
tener consecuencias desastrosas cuando interviene la mano del hombre, por ejemplo con irrigación de
suelos en zonas áridas-semiáridas, con consecuencias de salinización extrema. Ejemplos dramáticos de
estos fenómenos se encuentran en algunas regiones de Australia y se están comenzando a observar
en Almería debido a la descontrolada actividad agrícola

Salinización de suelos.

La composición del agua contenida en el suelo, en cuanto a su contenido en sales solubles


(bicarbonatos, carbonatos, sulfatos, cloruros) estará condicionada, como la mineralogía, por factores de la
litología del suelo y su entorno, y por factores climáticos. La proximidad de explotaciones mineras de
minerales metálicos sulfurados condicionará por lo general un alto contenido en sulfatos, y a menudo en
metales pesados.

Gases en el suelo
El suelo a menudo contiene gases, que pueden tener procedencias diversas: 1 } aire atmosférico, que se
infiltra desde superficie; 2) gas liberado durante alguna reacción, ya sea estrictamente química: CO A
liberado por la descomposición de carbonatos en medio ácido, o bioquímica: gases metabólicos de
microorganismos: CH4, C'O2; y 3) ocasionalmente puede contener también radón, gas noble radioactivo
que se produce como consecuencia de la fisión natural de isótopos de potasio, torio o uranio,
acumulándose sobre todo en los suelos de las áreas graníticas. Estos gases pueden encontrarse en
disolución en el agua intersticial, no como fase libre.

Materia orgánica
La materia orgánica que contiene el suelo procede tanto de la descomposición de los seres vivos que
mueren sobre ella, como de la actividad biológica de los organismos vivos que contiene: lombrices,
insectos de todo tipo, microorganismos, etc. La descomposición de estos restos y residuos
metabólicos da origen a lo que se denomina humus. En la composición del humus se encuentra un
complejo de macromoléculas en estado coloidal constituido por proteínas, azúcares, ácidos orgánicos,
minerales, etc., en constante estado de degradación y síntesis. El humus, por tanto, abarca un conjunto
de sustancias de origen muy diverso, que desarrollan un papel de importancia capital en la
fertilidad, conservación y presencia de vida en los suelos. A su vez, la descomposición del humus
en mayor o menor grado, produce una serie de productos coloidales que, en unión con los minerales
arcillosos, originan los complejos organominerales, cuya aglutinación determina la textura y estructura de
un suelo. Estos coloides existentes en el suelo presentan además carga negativa, hecho que les
permite absorber cationes H' y cationes metálicos (Ca`'`, ?Mg2+, K , Na ) e intercambiarlos en todo
momento de forma reversible, debido a este hecho, los coloides también reciben el nombre de complejo
absorbente.

Otro dato relevante con respecto a la materia orgánica es su afinidad por los metales pesados.
Cuando éstos se encuentran en disolución, a menudo forman complejos orgánicos solubles, que pueden
polimerizarse sobre los complejos moleculares del humus. También pueden formar directamente
complejos insolubles con los compuestos del humus. De esta forma, la materia orgánica del suelo a
menudo actúa como almacén de estos elementos, si bien puede transferirlos a la vegetación o a la fase
acuosa si se produce su descomposición en medio ácido u oxidante.
Otro componente orgánico de los suelos es el ácido fúlvico, que es un tipo de ácido húmico débilmente
polimerizado, que interviene en el proceso de podsolización. Junto con las arcillas y el hierro presentes en
el suelo, este ácido forma complejos coloidales que por lixiviación son desplazados hasta cierta
profundidad, donde finalmente floculan como consecuencia de actividad bacteriana.
CAPITULO VI

INCLUSIONES FLUIDAS

6.1.-INTRODUCCIÓN

Mediante el estudio de inclusiones fluidas se puede determinar la temperatura de deposición de los


minerales. Además de la temperatura de homogenización de las diferentes fases encerradas en la
inclusión, nos proporciona datos de presión, densidad y composición química de los fluidos que
fueron los que dieron origen a la muestra estudiada. Asimismo, en los últimos años se está aplicando
la petrología para el estudio de los procesos potrogénicos, en la exploración de petróleo
(especialmente para correlaciones estratigráficas) y en la identificación de las direcciones de la
migración de los hidrocarburos (Burrus, 1981). Las inclusiones fluidas son vacuolas o cavidades
cerradas generalmente microscópicas que se encuentran en cantidades variables dentro de los
cristales de minerales bajo diferentes formas y tamaños, conteniendo en su interior uno o más
fluidos (líquidos, gases o sólidos).

Las vacuolas se formaron cuando los minerales estuvieron precipitando tanto en los procesos de
cristalización o recristalización, siendo el contenido de los mismos residuos de la solución original.
Según esta teoría, se piensa que el fluido de las vacuolas ha sido homogéneo antes del enfriamiento,
y después se separaron en las fases según se la clase del fluido original.

En conclusión podemos decir que las inclusiones fluidas son una herramienta muy importante en la
exploración y conocimiento de la génesis de los yacimientos minerales y en particular para los
yacimientos de pórfidos de cobre tal vez por haberse aplicado más esta técnica en los citados tipos
de yacimientos tanto en el Perú como en el extranjero. En nuestro territorio este método se ha
aplicado en Cerro Verde, Quellaveco en los depósitos minerales asociados con el Batolito de la costa
peruana (Huaura – Ica), etc. Mientras que en el extranjero se han estudiado en algunos pérfidos de
cobre de EE.UU., Canadá, Puerto Rico, Pakistán, Nueva Guinea y otros (ver cuadro Nº 4).

Los principales minerales en los cuales las inclusiones son más reportadas se dan en el cuadro Nº 06

CUADRO Nº 06

PRINCIPALES MINERALES EN LOS CUALES LAS INCLUSIONES SON COMUNMENTE MAS


REPORTADAS

1.- Cuarzo 6.- Dolomita


2.- Fluorita 7.- Esfalerita
3.- Halita 8.- Barita
4.- Calcita 9.- Topacio
5.- Apatita 10.- Casiterita.

Por lo general estos minerales son transparentes y claramente coloreadas, siendo un requisito
fundamental para el estudio de inclusiones. Esto no quiere decir que los minerales opacos no tienen
inclusiones. En particular, la galena puede contener cavidades muy bien formadas, frecuentemente
visibles en superficies frescas (Bonev, 1977). En el caso de los minerales metálicos se utiliza el
método decrepitométrico.

6.2.-TIPOS, FORMA Y DIMENSIONES

Genéticamente las vacuolas pueden ser de 2 tipos:


Primarias (P) y Secundarias (S). Algunos autores (Roedder, 1976 y otros) distinguen una tercera
clase genética intermedia entre las Primarias y Secundarias que son denominadas
Pseudosecundarias o inclusiones PS. Las primeras o sea las singenéticas, se formaron durante la
formación del mineral; mientras que las epigenéticas, son posteriores a la formación del mineral y se
les reconoce por ser delgadas, grandes y de forma irregular presentándose en grupos planares. Las
Pseudosecundarias ocurren como en las inclusiones secundarias pero con la fractura terminando en
la zona de crecimiento. Estos dos últimos tipos de inclusiones no son de gran importancia para
determinar la temperatura de deposición de los minerales; es por eso que antes de estudiar las
vacuolas es necesario reconocer las singenéticas.

Por lo tanto su contenido es un testigo o una muestra de los fluidos presentes durante la
cristalización de las fracturas de los mismos; en otras palabras, las inclusiones son testigos de una
parte de la historia del mineral.

Las formas de las inclusiones primarias son variadas aunque generalmente se presentan como un
cristal negativo (Fig. Nº 17 a, b, d); mientras que las secundarias son por lo general irregulares o
esferoidales. Estas inclusiones son fáciles de reconocer por que ellas típicamente ocurren en
cavidades anchas, en grupos planares, extendidas hacia afuera de la superficie del cristal. Las
dimensiones de las inclusiones son en la mayor parte de casos del orden de 5 a 40u.

Las inclusiones fluidas constan de fluidos que se agrupan en fases según sea el tipo de fluidos que
dio origen y pueden ser:

Monofásicas

a.- Inclusiones monofásicas líquidas (L). Estas son las más simples de todas las inclusiones y son
rellenadas completamente con líquido (Por lo general acuoso).
b.- Inclusiones monofásicas de vapor (V). Estas son completamente rellenadas con una fase de
vapor de baja densidad (usualmente una mezcla de CO 2, CH4, N2) sin ningún líquido visible.

Bifásicas

a.- Ricas en líquido. Domina la fase liquida, pero siempre esta presente una cantidad de vapor y
ocupa hasta un máximo de 40 a 50% del volumen total.
b.- Ricas en vapor. En este tipo de Inclusiones el vapor es el que predomina y ocupa más de la
mitad del volumen de la inclusión.
Fig. Nº 17 Morfologías de algunas inclusiones fluidas típicas. Pequeños minerales son visibles en
las inclusiones b, c, d. Note que las formas de los cristales son negativos en a, b, d y claramente
redondeada y de forma ancha en b.

Multifásicas

Estas inclusiones se pueden dividir en:

a.- Inclusiones de sólidos multifásicos (S + L +- V) y


b.- Multisólidas (S + L+- V). Ambas son similares conteniendo una o más fases cristalinas sólidas
(minerales descendientes como un compuesto esencial en adición al líquido y vapor. Si los
sólidos ocupan más del 50% la inclusión en referida a multisólida antes que multifásica.)
CUADRO 07
CLASIFICACIÓN ESQUEMATICA DE FLUIDOS E INCLUSIONES FUSIONADAS BASADA SOBRE
LAS FASES OBSERVADAS A TEMPERATURA AMBIENTE (Sherperd, 1985)

TIPO DE FASES MUESTRAS ABREVIACIÓN


INCLUSIÓN ESENCIALES TIPICAS

Monofásicas

a.- Liquida L = 100% L


b.- Vapor V = 100% V

Bifásicas

a.- Rica en L = 50% L=V


líquido.

b.- Rica en V = 50 a 80% V=L


vapor.

Multifásicas

a.- Sólida L = variable S=LV


Multifásica S = 50%
b.- Multisólida S = 50% S=LV

Inclusión de
liquido L1, L2
inmiscible

De vidrio Vidrio 50% no mostrado Vidr+V+S

Inclusiones de Líquidos inmiscibles (L1, L2 +V). Estas se caracterizan por la presencia de dos líquidos
inmiscibles, siendo uno acuoso y el otro rico en CO 2 (menos comúnmente metano). La fase rica en CO2
puede contener cantidades sustanciales de CH 4 o ricas en N2. Una burbuja de vapor rica en CO 2 puede
también estar presente dependiendo de la densidad total de la fase rica en CO 2 .

Inclusiones de Vidrio. Las inclusiones entrampadas de silicatos fundidos de una u otra forma son
inclusiones cristalinas como se ha indicado anteriormente, o inclusiones de vidrio si el enfriamiento ha
sido rápido. Las inclusiones de vidrio se presentan comúnmente en fenocristales de rocas volcánicas o
subvolcánicas y también han sido observadas en muestras de meteoritos y muestras traídas de luna.
Puede presentarse la contracción de burbujas de vapor (frecuentemente más que una).

La característica fundamental de este tipo de inclusiones es que el vidrio debe ocupar no menos del 50%
de su parte sólida.

El criterio para el reconocimiento de las fases descritas anteriormente son detalladas en el cuadro Nº 02

En la fig. Nº 18 se muestran las formas para determinar los volúmenes relativos de diferentes fases en las
inclusiones fluidas. (Roedder, 1972).

Las soluciones pueden estar compuestas de sistemas binarios, ternarios, cuaternarios, quinarios (ver
cuadro Nº 08)

CUADRO Nº 08
SISTEMAS CONSIDERADOS MAS RELEVANTES A LAS INCLUSIONES FLUIDAS ACUOSAS.

SISTEMAS PUNTO REFERENCIAS


EUTECTICO

Binario
H2O – Cl Na -50.8
H2O – Cl K -10.7
H2O – Cl2 Ca -49.8 Fig. 19
H2O + Cl2 Fe -49.5
H2O + Cl2 Mg -33.6
H2O + HCO3Na - 2.3
H2O + CO3 Na - 2.1
H2O + SO4 Na2 – 1.2

Ternarios

H2O + Cl Na + Clk -22.9 Fig. 20


H2O + ClNa + Cl2MG -35
H2O + ClNa + Cl2Ca -52
H2O + ClNa + Cl2Fe -37 Fig. 21
H2O + Cl2Mg+ Cl2Ca -52.2
H2O + ClK + Cl2Ca -49.5
H2O + ClNa + SO4Na2 -21.7
H2O + ClNa + HCO3 -21.8
H2O + ClNa + CO3Na2 21.4 Fig. 23
H2O + HCO3Na + CO3Na2 - 3.3 Fig. 22

Cuaternario

H2O – ClNa + Cl2Ca + Clk -57


Fig. Nº 21 Diagrama que muestra varias fases sólidas cuyas temperaturas de fusión necesitan ser medidas
a fin de expresar la composición de las inclusiones, las cuales se plotean dentro de los campos a, b y c,
expresados en % en peso de NaCl y CaCl 2. Campo a: hielo e hidrohalita; campo b: Hielo y CaCl 2 6H2O;
campo c: Hidrohalita y CaCl 6H O No te: El campo d representa las inclusiones saturadas de NaCl.
Fig. Nº 22 Relaciones de fases en el sistema H2O-NaCl-Na2CO3 (Borinsenko, 1977)

(Borisenko, 1977)

Fig.Nº 23 Relaciones de fases en el sistema H 2O-NaCl-NaHCO3


(Borisenko, 1977)
Fig. Nº 26 Depresión del punto de congelamiento del agua pura como una función del % en peso de sal
en la solución para NaCl, KCl, CaCl2 y MgCl2 (Roedder, 1985)

H2O + ClNa +Cl2Ca + Cl Mg

Quinario

H2O + ClNa + Cl2Ca + Clk + Cl2Mg

Nota: El punto eutéctico del H2O es 21°.7


En la Fig. Nº 8 se muestra el diagrama de ebullición de las soluciones acuosas al 0%, 5%, 15%,
20%, 25% de ClNa, en función de la profundidad (Haas, 1971)

6.3.- MUESTREO Y PREPARACIÓN DE LA MUESTRA

Considerando de que los resultados de los análisis dependen de las muestras estudiadas, es
necesario que estas sean de formación primaria (P) y que representen a la fase o fases de las
inclusiones fluidas manifestadas durante la formación de los minerales en estudio. En base a los
instrumentos con que se cuentan y a los resultados a obtenerse se deberá muestrear de
preferencia los minerales transparentes, (ver en el cuadro Nº 1)

Las muestras pueden ser tomadas de vetas hidrotermales (de drusas y alteraciones hidrotermales),
de rocas ígneas (cuarzo, apatitas, fenocristales de rocas volcánicas), de rocas metamórficas de
mediano y alto grado de metamorfismo y de rocas sedimentarías cuyos cuarzos detríticos de
sedimentos frecuentemente contienen inclusiones fluidas, pero generalmente no están
relacionados a las inclusiones producidas durante la acumulación y compactación de los
sedimentos.

La preparación de la muestra se realiza en un laboratorio de petrotomía que corta la muestra en


forma de lámina de 1mm. o menos de espesor y luego se pule con diferentes abrasivos: oxido de
cerio, (diamante para muestras de gran dureza), óxido de zirconio – Al 2O3. Estos dos últimos son
baratos y fácilmente disponibles.
Con un tamaño de 0.3 mm. es posible producir un pulido de alta calidad en 10 a 20 minutos y un
poco más si la muestra es dificultosa. Así mismo el pulido debe conseguirse con fuerte brillo.

El espesor se determina en el transcurso del pulido que paralelamente se va observando en el


microscopio.
Las muestras más opacas: cuarzo lechoso, baritina, maciza, etc. se deben pulir más fino.

6.4.- METODO DE ESTUDIO

Los métodos de estudio pueden ser destructivos y no platina y su manipuleo debe ser con sumo
cuidado. Según la práctica para obtener mejores y confiables datos se tiene la platina Chaixmeca (-
180° + 600°C) con un grado de precisión de +- 0.1°C. Esta permite utilizar una aguja de acero y
algunos portaobjetos de vidrio y coberturas, los que son perfectamente adecuadas, para ampliar y
ver las inclusiones cómodamente.

Además de las platinas mencionadas existen platinas Reinolds (-196°C a 700°C), también con un
grado de precisión de +- 0.1°C. Teniendo en cuenta que un número limitado de sustancias
(líquidos hidrocarbonosos), encontradas en determinadas inclusiones fluidas dan fluorescencia bajo
iluminación ultravioleta, se utiliza la microscopia ultravioleta que sirve para distinguir los líquidos
hidrocarbonosos de la solución acuosa. Para éstos casos a veces se utilizan lámparas ultravioletas
las que se adaptan a cualquier microscopio petrográfico. Cuando se utiliza la iluminación
ultravioleta se deben utilizar filtros ultravioletas o lentes protectores.

Así mismo, para el estudio de inclusiones fluidas se utilizan microscopios electrónicos de barrido,
especialmente cuando se combina con equipo de microanálisis de rayos X.

Durante el estudio se recomienda que el aumento de la temperatura sea cada 0.5° C por minuto y
por cada muestra deben efectuarse de 30 a 50 mediciones.

Para cada tipo de mineral (cuarzo, Fluorita, etc.) se recomienda tomar entre 1000 a 1500
mediciones y no obstante que el trabajo es tedioso, es necesario tomar las mediciones
recomendadas para mayor confiabilidad en los resultados.

Durante las observaciones en el microscopio se deben medir las temperaturas de los cambios de
fase cuando la temperatura varía, la cual nos permite determinar la densidad del fluido, la salinidad
y en muchos casos la temperatura de captura de las inclusiones fluidos y por lo consiguiente la
temperatura de formación del mineral siempre en cuando se trate de inclusiones primarias.

Cuando las inclusiones se someten al calentamiento, las fases liquidas y gaseosas comienzan a
constituir una sola o sea que la fase gaseosa se hace cada vez más pequeña hasta que llega a
desaparecer en cuyo instante se tiene la temperatura de homogenización y que de inmediato debe
ser anotada. Esta temperatura nos indica la temperatura mínima de formación de las inclusiones
fluidas. Luego se deja enfriar mediante destructivos según sea la necesidad de romper o no las
cavidades. Ambos métodos tienden a determinar la constitución química de los materiales que se
encuentran en el interior y también las condiciones físico-químicas en que el líquido generador fue
atrapado.
La observación de las inclusiones se realiza en cualquier microscopio petrográfico. Así mismo
existen también técnicas de análisis químicos, como análisis de iones disueltos, cromatografía de
gases, la espectrometría de masas para el análisis de los gases, etc.

Es necesario anotar que en las determinaciones del grado de salinidad, se considera y asume que
la solución acuosa existente en la inclusión es el sistema NaCl-H 2O; esta consideración se hace en
base al hecho de que efectivamente en la gran mayoría de inclusiones realizadas químicamente los
componentes mayoritarios son H2O y HCl.

6.5.- MICROTERMOMETRIA
6.5.1. Calentamiento
Es la técnica que consiste en medir las temperaturas de los cambios de fase que se
producen dentro de las inclusiones durante las variaciones de temperatura.

Antes de proceder a la lectura se eligen cuatro sectores. En cada sector puede haber varias
inclusiones pero es recomendable elegir un numero máximo de vacuolas con la finalidad de
poderlas estudiar detalladamente. Se examinará la forma, el tamaño, su origen, evolución,
relaciones entre los individuos y las familias y sistemas, se determina el tipo de inclusión
(primaria, secundaria o pseudosecundaria), se deben realizar estimaciones de las fases
presentes y determinaciones de la fase sólida según sus propiedades ópticas, cuando sea
posibles. A medida que se va calentando con ayuda del termostato, se van dibujando las
inclusiones (ver fig. 2). Leídas las temperaturas de un sector se pasa a otro y así
sucesivamente.

La temperatura puede medirse con platinas Leitz, Reichard Thermovar o Metter Fp53 (-
30°C a 350°C) y Leitz1350 (-20°C a +1350C). Estas existen en tres variantes para medir la
temperatura: utilizando termómetros por separado, con termómetro incorporado donde se
utiliza un termostato (calentador que controla la temperatura).

Otras platinas Leitz 350 pueden utilizarse hasta 700°C y la tercera variante son las platinas
computarizadas. Las platinas Leitz 1350 nos permiten otros tipos de trabajo y tienen un
sistema de refrigeración para ventilar el ambiente cercano al congelamiento y las vacuolas
comienzan a cristalizar.

Cuando toda la inclusión cristaliza y forma con todo un sólido, se toma la temperatura, que
nos indica la temperatura de congelación y que es necesaria para saber si el fluido es o no
completo. Los datos obtenidos durante el congelamiento pueden ser extensivos y referidos
básicamente a la composición y densidad del fluido, los cuales son importantes para
interpretar los datos de homogenización.

Los estudios de congelamiento son mejor y más fácilmente utilizados para medir la
salinidad de las inclusiones acuosas por que la disminución del punto de congelamiento del
agua pura es directamente proporcional a la cantidad de la solución salada (ver fig. N° 26).
Este es obtenido por la medición del congelamiento final de la temperatura de fusión en el
recalentamiento de la inclusión congelada. Por lo que la fig. N° 24 muestra sin embargo
esta variedad de acuerdo a la naturaleza de la salinidad presente y entonces la composición
del fluido es difícil establecer.

En el cuadro N° 08 se dan las temperaturas eutécticas de algunos sistemas.

6.5.2. Criometría
La muestra con inclusiones fluidas es sometida a enfriamiento hasta alcanzar la
temperatura de congelación, luego es sometida a calentamiento hasta fundir el último
cristal, y que inmediatamente debe ser anotada. Esta temperatura nos indica la
temperatura de fusión y al proceso se le denomina Criometría.

Teniendo el valor de la temperatura de fusión y utilizando el diagrama temperatura-


composición química o salinidad del sistema H 2O-NaCl se determina el contenido del NaCl
de la inclusión (ver fig. N° 3) y en base a este más la temperatura de homogenización,
encontramos la densidad del fluido (ver fig. N° 27). La presión se determina conociendo la
densidad (d) y la temperatura de homogenización (th) (ver fig. N° 28)

Para enfriar la muestra se utiliza azote N 2 (nitrógeno líquido) que tiene una temperatura de
congelamiento de -196°C para lo cual se utiliza un terminal con alambique a fin de que
circule el aire a través de la muestra (en la platina existen dos orificios uno para que entre
el aire y el otro para que salga y pase nuevamente al termo), la que llega enfriar a la
temperatura ambiente. En caso se necesite enfriar menos que la temperatura ambiente,
debemos utilizar un serpentín (recipiente térmico) en el cual se introduce nitrógeno y
kerosene. Para congelar todas las inclusiones es necesario utilizar el azote o nitrógeno
líquido que se utiliza para enfriar el aire y que se puede obtener desde -70°C a 0°. En caso
que esta temperatura no se lleguen a congelar todas las inclusiones, entonces podemos
suponer que son inclusiones complejas.

6.5.3. Decrepitometría
Esta técnica nos permite determinar la presión del fluido de las inclusiones a cierta
temperatura. La técnica consiste en elevar la temperatura de una inclusión hasta que esta
decrepite o explote; luego conociendo la resistencia del mineral que encierra a la inclusión,
que generalmente es cuarzo, se determina así la presión de la inclusión.

En la fig. N° 29 se muestran gráficos de temperaturas de homogenización con relación a la


presión (Lemlein y Klevtov, 1961). En la Fig. Nº 30 se muestran curvas de isovolumenes del
agua con relación a la temperatura y presión elevada.
Fig. N° 24 Diagrama de la ebullición de soluciones acuosas al 0%, 5%, 10%, 15%, 20% y
25% de NaCl, en función de la profundidad (Haas, 1971)
Fig. N° 25 Observaciones en el microscopio de inclusiones fluidas, distribución de los tipos
de inclusiones y mediciones termométricas. (Roedder, 1985)
Fig. N° 27 Determinación de la densidad del fluido en función del % Na Cl y la temperatura
de homogenización.

Fig. N° 28 Determinación de la presión en base a la densidad y a la temperatura de


homogenización.

6.5.4.- SALINIDAD EN LOS COBRES PORFIRITICOS

Lo mas importante de la formación de los cobres porfiríticos es probablemente la separación de la


fase vapor de una sal nueva o magua (primera y segunda ebullición). Los estudios de inclusiones
fluidas realizadas tanto en el Perú como en el exterior muestran que la ebullición ocurre en todos
los depósitos porfiríticos. El resultado de la ebullición es un aumento en U MF=UMD+UFD-1) y una
disminución en UKF (salinidad donde UKF=UMD+UKNa-1+UFD-1) en la fase vapor, y lo contrario en el
residuo salado o magma.

Esta coexistencia de inclusiones a líquido dominante y fuerte salinidad (o incluso con fases sólidas)
con inclusiones a vapor dominante y débil salinidad, ambas con la misma temperatura de
homogenización, nos permite asegurar que la fase fluida original tuvo una desmezcla o demixón de
fases violenta producto de la intensa actividad ígnea y téctonica, característica en la formación de
los pórfidos de cobre.

Cabe mencionar que el greisen de asociación cuarzo moscovita es similar a la sericitación o


alteración filítica de los depósitos de cobre porfirítico, y también el greisen de asociación cuarzo-
topacio de avanzada artilización (Rose y Burt, 1979). La diferencia es la gran cantidad de fluor
presente en asociaciones de greisenes. En esta referencia la alteración en algunos depósitos
porfiríticos de Molibdeno, especialmente Clímax y Henederson en Colorado, es tal vez mejor
clasificado como greisen (Woodcock y Mollister, 1978) o greisen porfirítico (Donald M. Bust, 1978).
Fig. N° 29 Correcciones de temperaturas de homogenización con relación a la presión, (Lemmlein y
Klevstov, 1961).

a. H2O pura
b. Solución al 5% ClNa
c. Solución al 10% ClNa
d. Solución al 15% ClNa
e. Solución al 20% ClNa
f. Solución al 25% ClNa
g. Solución al 30% ClNa

Fig. N° 30 Curvas de isovolumenes del agua con relación a la temperatura y presión elevadas. El
volumen especifico- es expresado en c.c./gr.
CAPITULO VII LOS ISOTOPOS EN GEOLOGIA

INSTRUCCIONES PARA LA OBTENCIÓN DE MUESTRAS PARA ESTUDIOS GEOCRONOLOGICOS


POR LOS METODOS DE POTASIO – ARGON Y RUBIDIO – ESTRONCIO.

7.1.- GENERALIDADES
El estudio de los isótopos es de gran importancia porque nos permite determinar la edad de las
rocas que contienen mineralización y de esta manera se pueden determinar la edad de dichas
rocas; así como también la secuencia de formación de los minerales y el origen de los mismos.

El objetivo de este capitulo es hacer una breve reseña sobre los métodos radiométricos potasio-
argón, rubidio-estroncio, del helio, plomo total, plomo/alpha, plomos isotópicos, del estroncio,
argon y del calcio y carbono. Especialmente se pondrá énfasis sobre las características que deben
cumplir las muestras de minerales y rocas sobre las cuales se desea efectuar la datación geológica
aplicando esos métodos. Con el mismo se pretende lograr una mejor selección y colección de las
muestras, así como también la elección del método que más se ajuste a las necesidades del caso
bajo estudio.

Las muestras a coleccionar para su datación geológica deben cumplir los siguientes mínimos:

a.- Debe ser representativa de la unidad litológica a datar. Para ello, la muestra debe ser colectada
de modo de ser lo más homogénea y representativa asimismo, deberá ser obtenida lejos de los
contactos con otra u otras unidades litológicas diferentes, en especial de aquellas donde se
observan fenómenos de metamorfismos, asimilación, alteración, etc. En los casos que último no
sea factible, debe evitarse la mezcla de materiales de orígenes diversos y señalar su cercanía al
contacto, tipo de éste, roca circundante, etc., en la “solicitud de Datación”.

b.- Debe ser de los mas fresca posible.- La muestra no debe presentar alteración meteórica. En
ciertos casos pueden tolerarse cantidades muy pequeñas de minerales secundarios siempre que
sean producto de alteraciones deuterica o hidrotermal, pero nunca por afectos de alteración
meteórica, también debe evitarse la presencia de vesículas, poros, etc., rellenos por carbonatos y/o
ceolitas, en especial en rocas ígneas afaníticas en las cuales se desea aplicar el método de K-Ar
sobre roca total.

c- Debe ser rotulada claramente.- Evitándose en lo posible el uso de pinturas, marcadores, etc.,
sobre la misma directamente. Es preferible efectuar la rotulación utilizando un trozo de cinta
adhesiva blanca sobre la cual se marca la identidad de la muestra; el mismo deberá repetirse en
una etiqueta de manila que se ata a la roca, cada muestra será colocada en una bolsa por
separado, de modo de evitar las posibles contaminaciones con otras muestras, como así también
las debidas a los componentes utilizados en pinturas, esmaltes, etc.

d.- Debe enviarse la cantidad mínima de muestras.- Necesaria para el método aplicar, de acuerdo
a las indicaciones que se señalan más adelante.

e.- Debe adjuntarse una breve descripción.- En la que se indique: número de identificación,
localidad con coordenadas geográficas, tipo de roca, breve descripción geológica del área donde se
obtuvo la muestra y de ser posible la edad geológica estimada.

Para tales fines deberá adjuntarse para cada muestra el formulario “Solicitud de Datación” (ver
cuadro N° 10).
f.- Es recomendable que las muestras se examine en el microscopio para determinar tipo de roca,
alteración, composición mineralógica, cuya información servirá para la elección del método a
aplicar.

7.2.- MÉTODO POTASIO-ARGON

Este método tiene mucha aplicación ya que permite datar rocas ígneas de diferentes tipos, desde
básicas a ácidas y desde aquellas de edades recientes (aproximadamente 50 000 a = 0.05 m.a.), a
las edades muy antiguas (3 000 m.a. ó más).

Asimismo, en casos muy especiales puede aplicarse a rocas sedimentarías (especialmente si


contienen glauconita) e inclusive rocas metamórficas (principalmente anfibolitas).

En la mayoría de los casos las edades K-Ar deben ser consideradas como “edades mínimas” debido
a la posibilidad de la perdida de argón por difusión, aunque en casos particulares la edad obtenida
puede representar la edad real o verdadera.

Los análisis por el método K-Ar se realizan en los minerales separados de la muestra a datar, para
el caso de rocas de granulometría mediana a gruesa sobre el conjunto de la roca (Roca total), en
especial para Rocas Volcánicas Afaníticas.

a.- Datación de minerales.- Los minerales más adecuados para este caso, son los Anfíboles que
poseen una gran capacidad para retener el Argón, seguidos por las micas: muscovita, flogopita,
lepidolita y biotita, y los feldespatos: sanidina y anortoclasa (de rocas volcánicas), plagioclasa y
feldespatos potásicos. Estos últimos son poco recomendables debido a la baja capacidad de
retener el argón que poseen y solo deben usar en aquellos casos en que no pueda concentrarse
otro mineral de los citados anteriormente. Entre las plagioclasas sódicas y cálcicas, estas últimas
poseen mejor capacidad de retener el argón. Las muestras con ínter crecimientos como pertitas,
antipertitas, etc., deben ser evitadas.

También, pueden utilizarse los feldespatoides: leucita y nefelina, como así mismo para rocas
sedimentarias la glauconita, en el caso de que este mineral se haya originado durante la diagénesis
del sedimento portador.

Los piroxenos y los olivinos comunes en muchas rocas a datar, como así también las turmalinas,
no son aconsejables, ya que, además de poseer un muy bajo contenido de potasio, debido a su
estructura cristalina, puede contener exceso de argon que da origen a edades anómalas en general
mayores que las reales.

Evidentemente las muestras de granulometría de mediana a gruesa, son preferibles a las de grano
menor, por la posibilidad de obtener una mejor separación de los minerales útiles. El tamaño a
coleccionar depende de la cantidad existente de material seleccionado, debiendo tenerse en cuenta
que algunos granos de mineral puro son en general suficientes para análisis por el método k-Ar.

A continuación se indican las rocas más adecuadas para este método, como así también las
cantidades mínimas en general necesarias para lograr la separación del mineral a analizar en
suficiente proporción.

1.- Anfibolitas o esquistos anfiboliticos …………………………………………… 0.5 Kg.


2.- Rocas graniticas o gneisicas con anfiboles ……………………………. De 2 a 3 Kg. *
3.- Esquistos biotiticos y/o muscoviticos y micacitas………………………… 0.5 Kg.
4.- Gabros y diabasas con plagioclasa …………………………………………. 1 a 2 Kg. *
5.- Rocas graníticas con micas ………………………………………………… de 2 a 3 Kg. *
6.- Pegmatitas con micas y/o plagioclasa……………algunos fragmentos
7.- Rocas volcanicas con fenocristales de plagioclasas ………………….. de 1 a 2 Kg. *
8.- Rocas volcanicas con biotita y/o anfibol ……………………………. de 1 a 2 Kg. *
9.- Rocas volcanicas con fenocristales de plagioclasas …………… de 1 a 2Kg. *
10.- Otros tipos de rocas (cantidad minima)…………………………….. de 2 a 3 Kg. *

*Depende del contenido del mineral a utilizar y del porcentaje de potasio en el mismo, por lo
general son necesarios entre 0.5 y 1 g. del material para el análisis químico por potasio y entre 0.2
y 2g. del mineral para la extracción del argon, es decir una cantidad aproximada de 5 gr para
efectuar el análisis por duplicado.

b.- Datación sobre la roca total.- En el caso de roca de grano fino volcánica y subvolcanica
como puede ser rocas de diques, coladas, etc. Así como también de rocas ácidas de esa
granulación, el análisis puede realizarse sobre la roca total el que debe ser decidido luego del
estudio microscópico de la misma; en este caso se debe evitar que las rocas no contengan vidrio
y/o amígdalas rellenas con carbonatos y/o ceolitas. En rocas jóvenes de edad terciario superior o
cuaternario deben escogerse las variedades pótasicas especialmente que contengan sanidina.

A continuación se indican las variedades más adecuadas:

1.- Filitas …………………………………………………………………………… 100 gr.


2.- Rocas básicas y/o intermedias sin vidrio ………………………….. 100 gr.
3.- Rocas ultrabásicas ………………………………………………………… 100 gr.
4.- Rocas ácidas sin vidrio …………………………………………………… 100 gr.

No obstante que la cantidad necesaria no es mayor de 100 gr., es recomendable el envió de una
muestra homogénea de un peso cercano a 2-3 kg con el fin de obtener en el laboratorio fracciones
representativas de la misma.

7.3.- METODO RUBIDIO-ESTRONCIO

El método rubidio-estroncio, permite datar principalmente rocas ácidas a mesosilísicas que


contienen dichos elementos, en casos excepcionales algunas rocas básicas pueden utilizarse así
como también la glauconita en rocas sedimentarias también pueden utilizarse rocas sedimentarias
políticas. Considerando la vida media del rubidio-87 este método es muy aplicable para rocas de
edades mayores pudiéndose decir que el intervalo en el cual el mismo da mejores resultados va
entre el terciario inferior y el precámbrico.

Este método puede usarse para datar minerales separados en cuyo caso, su valor (según el
mineral utilizado), es del mismo orden que el método potasio-argón. En cambio su aplicación en
muestras de roca total, permite obtener casi siempre una edad considerada como edad verdadera
o real. En este último caso serán necesarias varias muestras congenéticas, siendo el mínimo de
tres. Los análisis se ejecutan sobre muestras de roca total y la interpretación de los datos por el
procedimiento de construcción de isócronas. Para ello es necesario varias muestras de rocas
congenéticas (de un mismo cuerpo y de preferencia de un mismo afloramiento) que posean
variaciones del valor de la relación Rb total/Sr total. La colección del material debe ser efectuada
en afloramientos relativamente grandes (canteras, cortes de camino, etc.) debiéndose sacar varios
fragmentos de la roca (10-12) que sean diferentes entre sí en composición mineralógica, textura,
coloración, etc. Los fragmentos seleccionados pueden pesar no más de 50-100 gramos.

Las rocas más adecuadas para el estudio por el método Rb-Sr, son las que poseen bajo tenor en Sr
común, o sea aquellas que contienen bajo porcentaje de minerales cálcicos. En general son rocas
graníticas, ricas en feldespatos potásicos con respecto a las plagioclasas y de biotita con respecto a
los demás minerales máficos. Las rocas de granulometría fina podrán ser utilizadas,
eventualmente, dependiendo de que posean un valor de la relación Rb total Sr total adecuada.
Cuando aplicamos este método a minerales pesados los más adecuados son muscovita,
feldespatos potásicos (no pertíticos) y biotita, siendo necesarios unos 5 gramos aproximadamente
de material puro. La cantidad de muestra necesaria para el proceso de separación del mineral a
usar, es del mismo orden que el mencionado para el método potasio argón.

Para los análisis de roca total, si bien la cantidad a usar es menor, es preferible el envió de una
muestra homogénea de 1-2 kg para obtener de ella en laboratorio una fracción representativa de
la misma.

7.4.- METODO TORIO-URANIO

Es necesario remarcar que la medición del contenido de Torio es bastante delicada y no siempre
permite alcanzar la precisión necesaria, más aún que estos dos elementos no están igualmente
distribuidos. Con frecuencia se encuentran numerosas inclusiones en las que la relación
Torio/Uranio es muy grande, o por lo contrario, muy pequeña, y para que la medición sea
confiable es necesario utilizar una muestra suficientemente grande y por lo menos unas 10
muestras en un área de 1 Kilómetro cuadrado.

Para determinar la relación Torio/Uranio se puede utilizar el método de las placas nucleares que
consiste en medir las longitudes de un gran número de trayectorias alfa emitidas por la roca.

7.5.- METODO DEL HELIO

Tanto el Uranio como los cuerpos radiactivos de su familia se desintegran y dan rayos alfa, los
cuales son núcleos de Helio. El periodo del Uranio es muy grande T= 4.5 x 10 9 años y la
proporción de Uranio destruido desde la formación de las rocas es escasa. Teniendo cuidado
además de posibles errores el cálculo de la edad se puede hacer considerando como si la
proporción de Uranio no hubiera cambiado desde su origen y como si la producción de Helio desde
entonces hubiese sido igual a la actual.

Los cálculos conducen a admitir que un gramo de Uranio da por año 1.16 x 10 -1 mm3 de Helio.
Consideraciones análogas demuestran que un gramo de Torio dato – año 029 x 10 -4 mm3 de Helio.
Un gramo de Torio corresponde pues, desde el punto de vista de la producción de Helio a
0.29/1.16 = 0.243 gr de Uranio. Si un cuerpo contiene Uranio y Torio en una cantidad de un
gramo respectivamente, es exactamente como, si estuviese desde el punto de vista de la
producción de Helio (Uranio + 0.24Th) gr de Uranio. En este caso la formación de 1.16 x10 -4
(Uranio + 0.24 Th) mm3 de Helio por año.

La evaluación de la edad de una roca consiste pues en determinar por una parte el tenor del
Uranio en gramos y el tenor del Torio y por otra parte el tenor del Helio (mm 3 en Helio) de esta
roca.

La edad se cálcula luego mediante:

t  He / (1.16 x 10 4 (U  0.24 Th))  8,400 x He / (U  0.24 Th)

De esta manera si la Uraninita contiene 10.39 mm 3 de Helio por gramo de roca y 0.53 gr de
Uranio, entonces su edad es:

t  8,400 x (10.3.9 / 0.53)  168 x 10 6


7.6.- METODO DEL PLOMO TOTAL

Cuando se desintegra el Uranio se forma el Plomo y siendo su periodo más grande se admite en
primera aproximación que la cantidad de Uranio ni a cambiado desde su cristalización y que la
producción de plomo siempre ha sido la misma que en la actualidad.

Los cálculos permiten evaluar que un gramo de Uranio proporciona por año 1.54 x 10 -10 grs de
plomo. Para establecer la edad de una muestra es, pues suficiente determinar la cantidad de
Uranio y de Plomo que ella contiene.

La edad se cálcula por la formula siguiente:

t  Pb / (1.54 x 10 10 xU ) ] 7,600 x10 6 x Pb / U

Por ejemplo:
Si una Uraninita contiene 60% de Uranio y 4.28% de plomo su edad es 520 x 10 6 años.

Si un cuerpo contiene Torio se cálcula igualmente que un gramo de Torio es aproximadamente


igual a 0.47 x 10-10 gr de plomo por año y su edad es la siguiente:

t  Pb / 0.47 x 10 10 Th  2.110 Pb / Th x 10 6 años

Un gramo de Torio produce la misma cantidad de plomo que 0.47/1.54 = 0.36 gr Uranio.

7.7.- METODO DE PLOMO/ALFA

Este método es una variante modificada y perfeccionada del Método Plomo Total. Su ventaja es de
ser más rápida relativamente sencillo y de poderse aplicar no solo a los minerales de Uranio y
Torio sino también a las rocas comunes que contienen inclusiones radiactivas microscópicas las
cuales, se separan de la roca pulverizada por los métodos mineralógicos ordinarios como líquidos
densos separación magnética, electromagnética, gravimétrica y se mide por una parte el
contenido en Plomo en ppm, por espectrografía y por otra parte el número de rayos alfa emitidos
por cada miligramo y por hora, mediante un contador de centelleo. La edad se cálcula por la
formula siguiente:

t  2.600 x Pb / alfa

2,600 es para la radiactividad de vida exclusivamente el Uranio y 1,990 para radiactividad


correspondiente al Torio exclusivamente. Para diferentes minerales se han determinado valores
medios de este cociente como por ejemplo 2,420 para el Zircón. 2,200 para la apatita y 2,450 para
el esfeno.

Cabe remarcar que no todos los minerales pueden ser utilizados. Por ejemplo la apatita puede
contener plomo primario por lo que no se recomienda. El Zircón por lo contrario que es muy
común parece ser un mineral muy especial y hace particularmente que el método sea interesante.

7.8.- METODO DE LOS PLOMOS ISOTOPICOS


Este método es similar al del plomo total pero con la diferencia de que no se mide el total del
plomo, sino que se hace un análisis por espectrógrafo de masa para tener las cantidades de los
diversos isótopos. Es conocido que el Uranio 238 da origen al plomo 206, que el uranio 235 da
plomo 207 y que el Torio da plomo 208, entonces se puede cálcular las edades por las relaciones:

Pb 206 / U 238
Pb 207 / U 235
Pb207 / U 232

Para una mejor precisión los cálculos deben tener en cuenta la presencia anterior de plomo no
radiogénico y el decrecimiento de los productos de su origen. La edad se cálcula por las formulas
siguientes:

t  15.15 x 10 9 Log (1  1.158( Pb206 / U 238)) años

y los otros dos plomos conducen a expresiones del mismo tipo

t  2.37 x 109 Log (1  159.6( Pb207 / U 235)) años y

t  4.62 x1010 Log (1  1.116 ( Pb208 / Th)) años

7.9. METODO DEL ESTRONCIO

El estroncio 87 es producto de la descomposición rubidio 87 por emisión.

El periodo del rubidio 87 es muy grande en relación con los tiempos geológicos y en 900,000,000
de años apenas se destruye el 1%

Según estudios realizados sin cometer errores en los minerales más antiguos la proporción de
rubidio 87 no ha variado desde su origen.

Por lo tanto se puede admitir desde el punto de vista matemático que el número de átomos de
rubio destruidos puede ser considerado como proporcional al número n sub o que existían en el
origen y que existen aún en la actualidad, en el tiempo t y a la constante de desintegración … = no
= … x t.

El número de átomos de rubidio destruidos es necesariamente igual al número de átomos de


estroncio de origen radiactivo Sr87. Por otra parte, como los pesos atómicos son iguales y por
consecuencia los porcentajes son proporcionales a los números de los átomos se puede escribir:

% Sr 87  % Rb87... x t , d donde la edad

t  % Sr87 / ...% RB87 , luego es suficiente determinar las proporciones de rubidio 87 y estroncio 87
contenidos en la muestra investigada.

7.10.- METODO DEL ARGON Y DEL CALCIO

El potasio 40 es radiactivo y da tanto el argón 40 como el calcio 40.

Conforme a la desintegración del potasio 40 es teóricamente posible cálcular la edad de las rocas
por una de las relaciones Ar40/Pt40 o Ca40/Pt40, conocidos como método por argón y método por
calcio. Este método es muy aplicado debido a que el potasio abunda en la naturaleza así como
también su campo de acción es más amplio que el del plomo por ejemplo:
La medición de la pequeña cantidad de argón extraída de un mineral es muy complicada y se
realiza con un espectrógrafo de masa y puede directamente medirse la relación Ar/Pt con una
precisión de 4%.

Es necesario tener en cuenta que el calcio también tiene origen no radiogénico, el cual se
determina mediante la espectrografía de masa.

Considerando que el potasio y el calcio están muy asociados y que es difícil encontrar minerales
que contengan potasio sin que los acompañe el calcio. Existen lepidolitas que pueden utilizarse
para la medición de la edad por el método del calcio.

En este caso el tenor en potasio se determina por el análisis químico clásico, pero el tenor en calcio
tota, que es muy bajo (< del 0.01%), exige un análisis espectroquímico.

CAPITULO VIII PRINCIPALES METODOS INSTRUMENTALES


Los avances tecnológicos y científicos han permitido la construcción de aparatos sofisticados de análisis,
utilizados en la identificación de minerales y rocas o en la determinación de la composición química
cuantitativa de los materiales; así mismo se han establecido modernas técnicas en el estudio de las
especies mineralógicas y su posterior determinación petrográfica mediante la aplicación de técnicas
especificas en función de la naturaleza de las rocas.

En el presente capítulo se describen de manera general los diversos tipos de análisis y los equipos
correspondientes: agrupados en análisis mineralógico y químico.

8.1.-ANALISIS MINERALÓGICO

Este tipo de ensayo consiste en la identificación exacta de los minerales constituyentes de las
rocas; así como de materiales sueltos y de su determinación física y química mediante el uso de las
siguientes técnicas o métodos.

8.1.1.- MICROSCOPIA

La observación al microscopio generalmente es el primer paso en todo el proceso de investigación


mineralógica, debido a que permite realizar estudios rápidos en base a la observación comparativa
de las propiedades de los minerales.

Utilizando el microscopio de luz polarizada descrita en el capitulo anterior y secciones delgadas se


realiza el estudio de los minerales transparentes (formadores de rocas); así como secciones pulidas
en el estudio de los minerales opacos (minerales metálicos).

La preparación de las secciones delgadas y pulidas se realizan utilizando el petrótomo o cortadora


que permite obtener muestras de mineral o roca hasta de un espesor de 2 mm. que luego del
desbaste adherida a una lámina de vidrio mediante el bálsamo de Canadá y hasta un espesor de
0.03 mm. se le pega el respectivo cubreobjeto, quedando la sección lista para su estudio.

Durante la preparación de la sección delgada se debe controlar el acabado de la misma utilizando


para ello un microscopio de rutina exclusivo para este fin.

La sección pulida viene a ser un fragmento de mineral o roca pulida con abrasivos muy finos
colocados en una briqueta de resina y utilizando el equipo de pulido marca Montasupal.

En base a las propiedades ópticas de los minerales o rocas se determina su naturaleza exacta. En
los minerales transparentes se emplean propiedades tales como color, pleocroismo, relieve, clivaje,
maclas, birrefringencia, anisotropía, figura de interferencia, que son características de cada
especie mineral. En el caso de los minerales metálicos u opacos se utilizan propiedades tales como
color, anisotropía, birrefringencia, dureza y que son propiedades también características de cada
especie mineral; es decir que cada mineral presenta su propio color, dureza, etc.

Cuando se encuentra algunas dificultades en la identificación de los minerales se utiliza el método


de difracción de rayos X.

8.1.2.-DIFRACCIÓN DE RAYOS X

La Difracción de Rayos X tiene muchas aplicaciones lográndose con este método identificar
minerales desconocidos en rocas y concentrados de mineral por ejemplo, que no se han podido
determinar por otros medios de análisis, además se puede conseguir la determinación de los
parámetros de la celda elemental del mineral problema, la determinación cualitativa y cuantitativa
de minerales en mezcla y también el grado de ordenamiento estructural.
Este método alcanza su esplendor en el estudio de los minerales de arcilla, no hay otra técnica en
la actualidad que la supere, de allí su importancia en el estudio de sustancias no metálicas tales
como refractarios, cerámicos, porcelanas, etc. Igualmente es necesaria en la investigación de
suelos agrícolas.

La técnica de difracción de rayos X nos permite calcular las distancias entre los planos atómicos e
identificar los minerales con gran precisión aprovechando que las distancias entre los planos
atómicos y la clase y distribución de átomos en estos planos son característicos y propios para
cada especie mineral. Los llamados diagramas de polvo de un mineral o de una sustancia cristalina
cualquiera no es sino el conjunto de espaciados “d” (distancias entre planos atómicos) y sus
respectivas intensidades que tienen relación con la clase y distribución de los átomos en los planos
atómicos. Un diagrama de rayos X es la “huella digital” característica y propia especie mineral. No
hay otra especie mineral con igual diagrama.

8.1.3.-ANALISIS TERMICO DIFERENCIAL

Por medio de ésta técnica se estudia la velocidad de variación de la temperatura de una muestra
cuando se calienta con una velocidad constante.

El análisis se basa en el cambio de flujo calórico en la muestra y permite determinar cambios


físicos que no implican variación en el paso de la muestra. Tales cambios comprenden
cristalización, cambios de fases, reacciones homogéneas en estados sólidos y degradaciones de la
muestra.

Su campo de aplicación abarca la identificación y determinación de minerales de arcillas, y de


minerales en general de muestras cristalinas y amorfas.

8.2 ANALISIS QUIMICO

El análisis químico consiste en la determinación cualitativa o cuantitativa de elementos presentes


en la muestra problema.
Nuestros laboratorios efectúan este tipo de análisis mediante dos técnicas:

a. Espectrografía de emisión.
b. Espectrofotometría de absorción atómica.

8.2.1.- ESPECTROGRAFIA DE EMISIÓN

La espectrografía de emisión nos permite analizar todo tipo de muestras, tanto sólidas como
líquidas, especialmente en el rango de trazas de prácticamente todos los elementos
electropositivos de la tabla periódica, desde el litio hasta el uranio, incluyendo actínidos y
lantínidos. Este método tiene una gran ventaja sobre las otras técnicas de análisis, ya que las
muestras se pueden analizar simultáneamente por todos los elementos presentes aún en
cantidades trazas en una misma corrida. Además si se desconoce totalmente el contenido de los
elementos químicos de una muestra cualquiera, roca, mineral, aleación, etc., la espectrografía de
emisión es un arma a considerar en primera instancia.

En el análisis espectroquímico de emisión se emplea una parte muy pequeña de muestra,


generalmente polvo mineral, la cual una vez vaporizada y excitada por el intenso calor producido
por una descarga eléctrica sea de arco (5,000 a 8,000°C) o de chispa (7,000 a 20,000°C), libera un
haz luminosos con diferentes longitudes de onda. En el espectrógrafo de emisión, el haz luminoso
pasa por una rendija muy fina e incide en el sistema de dispersión que puede ser un prisma o una
red de difracción, que descompone la luz original en otras más simples y que aparecen en formas
de líneas constituyendo lo que se denomina el espectro atómico de los elementos existentes en la
muestra. En el análisis cualitativo se determina la posición, es decir, la presencia de las líneas o
rayas características del elemento en función de sus longitudes de onda. En el análisis cuantitativo
se mide la intensidad luminosa de una línea específica de un elemento, intensidad que es
proporcional a la concentración de este elemento, luego auxiliándose de patrones o Standard de
concentraciones conocidas se puede determinar la concentración del elemento que se quiere
dosar.

El análisis espectrográfico de emisión tradicional tiene variante en el llamado “Microanálisis


Espectroquímico Láser”.

Este método se diferencia del tradicional en el proceso de excitación de la muestra el cual emplea
rayos LASER en vez de descarga eléctrica aunque se puede combinar adicionalmente. Se puede
además utilizar un microscopio para enfocar el punto de incidencia del haz de rayos Láser en las
microsuperficies que se quiere analizar empleándose secciones pulidas o delgadas. Así como
muestras sin preparación alguna. Este método nos permite analizar cualitativa y semicuantitativa
cerca de 60 elementos desde el litio hasta el uranio.

El campo de aplicación de la Espectrografía de Emisión desborda los límites de la industria minera.


Se usa en arqueología, biología, criminalística, medicina, etc. En minerales se puede analizar series
isomórficas, soluciones sólidas, minerales zonados, bordes de reacción, inclusiones microscópicas,
etc. En metalurgia se puede investigar toda clase de metales, concentrados, aleaciones, desechos
siderúrgicos, etc. Es de valioso apoyo en la identificación de especies poco comunes cuya
determinación por métodos ópticos sea dificultosa.

8.2.1.-ESPECTROFOTOMETRIA DE ABSORCIÓN ATOMICA.

La espectrofotometría de absorción atómica se basa en la propiedad que tienen los átomos de


absorber radiaciones de longitudes de onda características y diferentes para cada elemento para lo
cual los átomos deben estar en su mínimo estado de energía y liberados de sus enlaces químicos,
lo que se consigue generalmente vaporizando (atomizando) la muestra problema la que se
encuentra en solución con una llama cuya temperatura oscila entre los 1,500 a 3,000°C. A través
de esta muestra vaporizada se hace pasar un haz de luz (energía radiante) emitida por una
lámpara o Tubo de Crooks que posee un cátodo que ha sido fabricado con el mismo elemento
(cobre, zinc, etc.) que se va analizar, obteniéndose un espectro. Una vez que se ha obtenido el
espectro, el monocromador que es una parte del equipo que filtra o aísla una de las líneas, llamada
línea de resonancia, cuya intensidad con o sin absorción es medida por un sistema de
fotodetección. La relación entre estas dos intensidades es proporcional a la concentración del
elemento en la muestra usándose rutinariamente patrones con concentraciones conocidas y
determinándose de éste modo la concentración del elemento que se quiere dosar.

La técnica de la espectrometría de absorción por su sensibilidad, exactitud y rapidez se ha


constituido en un apoyo importantísimo en los programas de prospección y exploración
geoquímicas coadyuvando de manera muy positiva al descubrimiento de yacimientos minerales.
Igualmente es importante en los análisis de concentrados y productos metalúrgicos en general.

Cuadro N° 09

8.3.- LAS POSIBILDADES DE LOS METODOS ANALITICOS

METODO DE VALOR ELEMENTOS


ANALISIS MINIMO

Espectral 1-5 x 10 % Níquel, cobalto, molibdeno, cobre, galio,


berilio, iterbio, germanio, indio, escandio, estaño
1-3 x 10 % Titanio, vanadio, circenio, niobio, plomo, cadmio
ytrio
1 x 10 % Hafnio, antimonio, arsénico, estroncio, bario.
3 x 10 % Tántalo.
Químico
Espectral
Semicuantitativo 5 x 10 % Oro.

Roentgénico Selenio, rubidio, estroncio,

Espectral
Cualitativo 5 x 10 % ytrio, circonio, niobio, molibdeno, uranio, torio,
plomo, bismuto.
1 x 10% Níquel, zinc, arsénico, tántalo, wolframio,
cadmio, estaño, antimonio, escandio, vanadio,
cromo, titánico (x)
5 x 10 % Cobre, cobalto, níquel.

(x) Análisis aproximado.

CAPITULO IX INVESTIGACIONES GEOQUÍMICAS DE YACIMIENTOS MINERALES


9.1. PROSPECCIÓN GEOQUÍMICA DE LOS YACIMIENTOS DE ORO

En el Perú son muy conocidos los yacimientos de oro, ubicados tanto en centros volcánicos
como en plutones batolitícos. Según clasificación adoptada estos yacimientos
pertenecientes a las formaciones magmatogénicas de oro y plata.

Los yacimientos de la formación carbonacea aurífera ligada a depósitos terrígenos con


diferente grado de metamorfismo. Estos forman zonas mineralizadas, donde el oro esta
contenido en los minerales principales como son la pirita y la arsenopirita. A veces van
acompañados de minerales de antimonio y wolframio. A menudo van acompañados de
metasomatitas anteriores a la mineralización con acumulaciones de potasio y en menor
frecuencia de sodio. Los principales elementos en las aureolas son Au, As, Sb, W y con
menor frecuencia Hg, Cu, Ag. El factor en la zona

Au  As  Sb
v
Co Ni  Mo

suprayacente a la mineralización, es iguala: n  10 4 ; en la zona mineralizada es igual a:


n  10 3 , en la parte inferior a: n 102 , y debajo de esta es igual a n .

Los yacimientos de formación polimétalica con oro están ligados a zonas sobre los
intrusivos y zonas de exocontacto de domos y “stock” intrusivos, en bloques trabajados por
tectonismo, con diques e intrusivos pequeños. La mineralización va acompañada de
productos metasomáticos con feldespatos potásicos y cuarzo. A menudo las rocas
metasomáticas de potasio se desarrollan mucho más allá de los límites de las aureolas. Los
minerales principales de la mineralización son: oro nativo, pirita, arsenipirita, a veces
sheelita, galena, escalerita, estibina y minerales de bismuto. Los principales elementos
asociados con el oro son: As, a veces Bi, W, Pb, Zn, Sb y otros.

Au  As  Sb
v
Sn W  Mn

El índice para la zona mineralizada varia de 1 a 10, para la parte inferior es igual de 0.01 a
1 y por debajo de ésta es menor a 0.01.

9.2.- TRABAJADOR DE CAMPO Y LABORATORIO

Antes de realizar los trabajos de campo es necesario estudiar minuciosamente toda la


información geológica y geomorfológico, el material aerofotográfico, los datos sobre los
depósitos cuaternarios y otros de génesis sedimentaria y de edad reciente formados
después de la mineralización.

Asimismo, es recomendable analizar las zonas meteorizadas antiguas o con depósitos


eluviales y se elabora un esquema de los cauces constantes y temporales. Es recomendable
analizar un procesamiento estadístico de datos sobre la longitud y ancho de los yacimientos
conocidos, de los prospectos de oro y de sus aureolas. Estos datos servirán de base para
elegir la densidad óptima de la malla de prospección.

Cuando se explora por yacimientos auríferos empleando sus flujos de difusión, las muestras
no deben tomarse en los lugares de confluencia de dos ríos; es conveniente hacerlo a
condiciones de climas tropicales húmedos se usa la fracción menor a 0.2 mm de los
depósitos aluviales y limosos.

Es conveniente realizar los análisis para el mayor número de elementos posibles. Cuando se
exploran yacimientos por sus aureolas secundarias el muestreo se realiza con las técnicas
usuales. En cambio, si la exploración se realiza por las aureolas primarias se muestrean las
rocas madres, cogiendo como muestra 8 a 10 fragmentos de rocas; el peso de la muestra
varía en peso de 50 a 100, de la cual se obtiene la muestra a analizar.

Igual que en las demás exploraciones se forma un banco de muestras duplicadas.

Para elegir el método de análisis se precisa de dos condiciones principales. Primero, el


método en lo posible debe ser económico y segundo, la sensibilidad del método debe
permitir detectar elementos cuyos contenidos sean menores a su “contenido de fondo”.
Para la mayor parte de elementos estas exigencias se cumplen; en tanto que no para el oro
es de  4 10 7 % ponderables (0.004gr/TM o ppm, 4 ppb), por ello se usan análisis más
complejos y caros. En algunos casos se demarcan áreas con perspectivas en base a un
grupo de elementos secundarios y a la aplicación de análisis de poca sensibilidad por oro.
En este caso los análisis del oro se realizan a posteriori y solamente dentro de los límites de
estas áreas.

9.3.- EXPLORACIONES GEOQUÍMICAS POR ORO EN EGIPTO

Área de estudio; aproximadamente un millón km2, en los desiertos del oriente. Estos
desiertos son de clima caluroso y seco con precipitaciones en el orden de 5 a 20 mm al año.
En las depresiones intermontañosas se forman cauces temporales. El desierto oriental se
caracteriza por la ausencia total de suelos y por el poco espesor de la corteza de
meteorización en los altiplanos montañosos.

El basamento de edad pre-carbonífero está formado por rocas metamórficas y magmáticas,


extendiéndose a lo largo del Mar Rojo. Este basamento está cubierto por depósitos
sedimentarios de edad cretácica y geogénica.

La mineralización de oro es conocida desde hace mucho tiempo y se concentra en las zonas
de fracturamiento donde existen vetas cuarzosas. Las rocas encajonadas son distintas tanto
por su edad como por su composición.

En esta región no se ha realizado estudios litogeoquímicos en forma sistemática. Algunos


levantamientos de pequeñas áreas fueron ejecutadas en la región de Assuan el año 1973,
detectándose mineralización de elementos raros. Las anomalías geoquímicas establecidas
en el desierto han sido estudiadas por primera vez. Antes de realizarse el presente
levantamiento litogeoquímico se han ejecutado trabajos experimentales cerca de los
yacimientos conocidos. Como resultado se estableció que se debe muestrear los cauces no
mayores al segundo orden; las muestras deben ser tomadas desde los 15 a 20 m de
longitud. La distribución del oro y la plata con los datos del análisis espectral obtenido con
los duplicados de las muestras, oro se encontró solo en la mitad de las muestras, plata en
ninguna. En cambio los datos del análisis espectral indican la presencia de oro en todas las
muestras con una ley de 0.13 – 1.1 gr/TM y plata de 7 a 24 gr/TM.

La exploración litogeoquímica se realizo solamente por aureolas secundarias residuales a la


escala de 1:50,000 (malla 500 * 20 m). los trabajos de evaluación se han realizado por las
aureolas primarias a la escala 1:200,000 y de mayor detalle.
Como resultado, se detectaron 8 anomalías de oro, 4 de las cuales fueron desechadas al
detallarse la exploración, 2 anomalías fueron desechadas al repetirse el levantamiento (al
parecer hubo errores en los análisis), las 2 anomalías restantes fueron clasificadas como
aureolas residuales.
Estas aureolas fueron estudiadas en la escala 1:10,000 y además de oro, se las evalúo por
Ag, As; Pb, Cu, Hg, Mo, W y Sn.

Se calcularon los coeficientes de correlación y de productividad de las aureolas. La primera


aureola (El Baramia) se caracteriza por P = 148.2 M2 y q = 0.2t cuando H = 100 m; Q =
20t. Mediante trincheras se estableció que la veta se encontraba 6 m hacia arriba de la
pendiente en relación a la segunda aureola. Fue muestreada la aureola primaria y se
calculo el parámetro de zonalidad según

Au  Ag  As
v
Mo W  Sn

Resultando igual a 102. El yacimiento fue transferido para su prospección y exploración


detallada.

La segunda aureola (El Sucari) no fue evaluada.

9.4.- EXPLORACIÓN GEOQUÍMICA POR ORO EN LA COMUNIDAD DE LOS ESTADO


INDEPENDIENTES.

Se dan tres ejemplos de exploración; en ambiente de montaña cubierto con vegetación, en


estepa y en regiones con ambientes diversos.

Para una mejor exposición se considera que no se han realizado exploraciones geoquímicas.

9.4.1.- AMBIENTE PREMONTAÑOSO

Las regiones con este tipo de ambiente ocupan millones de km2. los levantamientos
geoquímicos se realizan por medio de los flujos difusos o dispersiones a escalas 1:1
´000,000 ó – 1:500,000.
El levantamiento aerograma espectral se realiza a escala 1:200,000 y con menor
frecuencia a escala 1:500,000.

El intervalo de muestreo varia de 2 a 5 km. En primer lugar se muestrean los cauces


del tercer, y con menor frecuencia de cuarto orden; al detallarse el levantamiento se
muestrean cauces de segundo y primer orden; los trabajos se ejecutan en las zonas
de alimentación donde se forman las escorrentías. El coeficiente promedio de la
densidad de la malla es de 1.5 / km2. Las muestras se envían para su análisis
espectral, el oro se analiza con métodos especiales. El contenido de oro en los flujos
difusos de riachuelos de tercer orden llega a 0.5 gr/Tm, en los de segundo orden
hasta 2 gr/TM. De acuerdo al levantamiento se pronostico las reservas.

El levantamiento aerograma espectral se ejecuta desde la altura de 70 m para


detectar el contenido de U (Ra), Th, K.

Los sectores con probable presencia de metasomatitas de potasio se levantan


mediante programas especiales (técnica de E.J Ostrovsky). Los resultados de los
levantamientos terrestres y aéreos se comparan. Se realiza un reconocimiento de la
zona de alimentación y se eligen áreas para ejecutar levantamientos geoquímicos
por aureolas secundarias difusas.

Usualmente el levantamiento se realiza en las áreas de mayor potencialidad, con


factores geológicos favorables y desarrollo de metamorfismo metasomático de
potasio. Por lo general, el área de estudio varía de uno a varios cientos de km2. En
esta área se ubican 1 ó 2 perfiles principales aproximadamente paralelos a la
orientación supuesta de la mineralización. Transversalmente a los perfiles principales
se trazan los perfiles de exploración, a menudo cada 500 m y con menor frecuencia
cada 250 m; la distancia depende de la longitud estimada de la zona mineralizada.
Los perfiles se trazan con brújula los puntos de muestreo se determinan con una
wincha. La distancia entre los puntos varía de 40 a 100 m en función del ancho
probable de la aureola. La técnica de muestreo es la usual. El muestreo se repite
como control aproximadamente en el 3 a 5% de los puntos muestreados. Los
puntos de control se distribuyen uniformemente en el área y durante la ejecución de
los trabajos.

Cuando el contenido de oro o elementos trozos asociados al mismo son elevados, se


repite el muestreo y además se recoge 5 a 10 muestras en el perfil hacia uno y otro,
lado del punto anómalo, e igual cantidad de muestras perpendicularmente al perfil
hacia ambos lados cada 3 a 5 m. Si el muestreo repetido da resultados positivos, se
destaca el sector para contornear la aureola en detalle. La longitud de la zona varía
de 0.5 a 1km. La distancia entre los puntos de muestreo es de 10 a 20m; de ser
necesario esta distancia puede ser menor. A menudo al detectarse una anomalía se
programa de inmediato la excavación de una trinchera o la perforación de un pozo.
En la mayor parte de los casos el resultado es negativo, ya que estos trabajos son
prematuros y no se realizan en el lugar mas propicio, desperdiciándose así los
recursos existentes.

Después de contornearse la aureola y establecer su epicentro, es conveniente


programar las trincheras transversalmente a todo lo ancho de la aureola. Si esta se
encuentra en una pendiente es necesario considerar su “migración”.

Simultáneamente con las trincheras y mejor aún antes de su excavación se calcula


el potencial de la aureola y se determinan las reservas de oro para la capa de 1 m
de espesor. A menudo se distinguen varias aureolas, siendo importante entonces
elegir por su mayor potencial y contenido de oro las que se evaluarán en primer
lugar mediante laboreo minero. De esta manera las aureolas deben ser clasificadas
según sus posibilidades.

Si las anomalías de un elemento y las que sus trozos no forman aureolas continuas
o se caracterizan por contenidos bajos, es conveniente elaborar mapas de aureolas
polielementos y utilizarlas para obtener conclusiones complementarias.
De acuerdo al contenido metálico en la aureola secundaria, se puede a veces
establecer la zonalidad probable y el nivel de erosión. Con esta finalidad se obtienen
parámetros polielementos en 2 ó 3 perfiles que cruzan la aureola y en los cuales
después es conveniente cavar trincheras. Para el cálculo respectivo de estos
parámetros se utilizan aquellos elementos que son característicos para las partes
superiores en inferiores de los cuerpos mineralizados:

E Ag  E Au  E As
V  o,
E W  E Sn  E Bi
E Ba  E Hg  E Sb
V 
E Zn E W  E Sn

Cuanto mayor sea el valor de v, mayores serán las perspectivas de la aureola.

Después de excavar trincheras, perforar pozos, etc., se realizan evaluaciones


similares con las aureolas primarias.

Para obtener valores similares se puede evaluar los recursos posibles según las
aureolas secundarias hasta la profundidad de 100m mediante la formula:

Q  1 / 40  qT

La metodología general expuesta ha permitido la localización de muchos yacimientos


de oro u oro-plata y, asimismo, descartar muchas anomalías geoquímicas no
significativas.

9.4.2.- EN FLUJOS DIFUSOS SIN VEGETACIÓN

La exploración geoquímica por medio de flujos difusos es poco efectiva en regiones


esteparias. El sistema hídrico poco desarrollado y las precipitaciones temporales
motivan la imposibilidad de una exploración efectiva a escalas 1;500,000
ó1:200,000. En estas regiones se ejecutaron en años anteriores exploraciones
intensivas por aureolas permitieron localizar muchos yacimientos de oro, en su
mayor parte relacionadas a flujos pequeños y medianos; así como sirvieron para
localizar miles de anomalías y prospectos que resultaron ser no explotables.

9.4.3.- EXPLORACIÓN DE YACIMIENTOS CIEGOS.

Modelos de Yacimientos ciegos y sus aureolas secundarias residuales y superpuestas


(Fig. N° 31).
Espesor crítico de los depósitos acarreados de lugares alejados.
Dos variantes de metodología: por aureolas superpuestas y por aureolas residuales.

La exploración por aureolas superpuestas es similar a la explotación por aureolas


secundarias residuales. Sin embargo, debido a que el contenido de elementos en las
aureolas superpuestas es bastante bajo en el superficie, se tiene que emplear las
siguientes técnicas:

- Densificar la malla de muestreo hasta la dimensión 250 x 20 (10) m;

- Emplear en lo posible los métodos más sensibles, en especial para los elementos de la
zona mineralizada superior;

- Usar aureolas multiplicadas desde las primeras fases de la exploración;

- Considerar que las aureolas superpuestas pueden encontrarse separadas en gran


medida de las residuales. Después de haber detallado las aureolas superpuestas el
estudio prosigue hasta las rocas madres mediante pozos en perfiles demarcados con
anticipación. Es preferible que los análisis se realicen con mayor alcance posible en
algunos intervalos;
- Correlacionando factores geológicos y geoquímicos se puede descartar una anomalía.

La exploración profunda de aureolas residuales y soterrados forman en la corteza


antigua de meteorización, incluye una serie de trabajos individuales, ejecutados en una
sucesión fija. El criterio principal de estas exploraciones es la reducción continua de las
áreas de estudio y la ejecución de la exploración en si usando pozos solamente dentro
de los limites de las áreas locales.

1.- Arena arcillosa; 2.- Arcilla – zona meteorizada; roca encajonante, 4.- Cuerpo
mineralizado; 5.- Isoconcentraciones. Según Eremeiv y A.P. Solovov

Fig. 31.- Aureola Residual de un depósito ciego.

La experiencia demuestra que la exploración se reduce a un área que representa el 12-


20% del área inicial. Para lograr esto, antes de la exploración geoquímica se debe
estudiar la geología del área con ayuda de diferentes métodos tanto geofísicos como de
perforación.

Preliminarmente se debe precisar los criterios de la exploración para la mineralización


buscada y establecer la forma como estos se presentan en los campos geofísicos.

Para distinguir estructuras se realizan las exploraciones mediante perforaciones


(preferibles, de alta productividad), la malla de perforación se determina en base a
datos sobre las dimensiones de las aureolas y de los cuerpos mineralizados. Así, el gran
yacimiento de oro Vasillievskoe fue localizado con una malla de 800 x 160 m. Los pozos
se perforaron sin coger testigos o cores continuos, sino solamente del fondo del pozo
en la corteza de meteorización.
Después de localizar la anomalía y detallar el estudio, se prosigue la exploración en
forma similar a lo descrito anteriormente.

Es necesario subrayar que determinar la naturaleza geológica de una de las fases más
importante en la exploración geoquímica. Una evaluación errónea de las anomalías
puede pasar por alto un yacimiento o, en su defecto, originar gastos innecesarios en su
descubrimiento.

9.5.- EXPLORACIÓN DE PROSPECTOS AURIFEROS EN GUINEA

La región de estudio se caracteriza por su relieve disecado y cotas absolutas entre 200 a
600 m, a veces hasta 1100 m. El clima es tropical siendo los meses secos de noviembre
hasta abril. El área de estudio llega a 266 km2.

En la región se encuentran rocas precámbricas de los grupos arcaicos y proterozoicos


superiores.

El primer grupo incluye diferentes rocas: gneis, migmatitas, anfibolitas; la segunda incluye
areniscas, argilitas y aleuritas (?), ampliamente cortadas por intrusivos de diferentes
edades. En el área abundan bloques de la corteza con fuertes alteraciones laterítica, siendo
de especial interés las ubicadas en las altiplanicie.

El recurso natural de mayor importancia es la bauxita constituyendo gran parte de las


reservas mundiales, mayor al 30%. Se conocen prospectos de otros elementos tales como
Fe, Cr, Ni, Co, Cu, Au, pero estos no han sido evaluados.

Los prospectos auríferos se encuentran en las provincias de Fitaba (parte sur), Sigiri
(noroeste) y Katimur (norte).

Antes de 1986 no se habían realizado trabajos sistemáticos de geoquímica. No obstante,


algunos prospectos fueron detectados entre los ríos Kaba y Mango.

En el cuadro N° se enumeran todos los trabajos ejecutados en el área. El levantamiento


litogeoquímico regional fue realizado por el investigador Diavara Karinka sobre un área de
1000 km2, al sur de la ciudad de Dabolla, en escala 1:500,000 durante la campaña de 1986
y 1987. El levantamiento no considero una malla de muestreo pre conceptuada, los puntos
de muestreo fueron ubicados en un plano topográfico 1:200,000 (1:100,000). En total
fueron detectados 26 flujos de difusión litogeoquímica con contenido auríferos de 0.05 gr/t,
con un contenido máximo de 20 gr/t. Aparte del oro se detecto algunos casos Mo, Pb, Ag,
Cu, Zn, Bi, y otros elementos. Se estableció una correlación definida entre el contenido de
oro con el Bi y la Ag. Se observo una correlación inversa con Mn.

La longitud total del flujo difuso llega a 27 km., la longitud promedio es de 1055 m.
Considerando el coeficiente por la pendiente en los depósitos aluviales, los recursos
naturales fueron calculados en todo el área de alimentación piorica considerando una capa
de un metro de espesor;

Para

1
q ; p  500 t
40
El área total de algunos sectores, incluyendo las aureolas secundarias, llega a 600 km2.
(Fig. N° 32)

Las exploraciones geoquímicas a la escala 1:100,000 fueron ejecutadas en toda el área de


buen pronostico. Para el estudio en mayor detalle y la evaluación correspondiente se
eligieron 3 zonas restantes los trabajos de evaluación continuaron hasta los años 90, los
resultados aún no son conocidos.

En la primera zona de Katimur, se utilizo una malla de muestreo de 100 x 20 m habiéndose


detectado algunas aureolas secundarias de oro (Cf=0.004 gr/tn) con un contenido máximo
de 20gr/tn. La productividad total de todas las aureolas llega a 66 m2 /%. Las reservas (p
´) para la primera capa cuando q = 1/40 es igual a 1.6 ton. Las reservas (probadas) hasta
una profundidad de 100 m se evalúan en 160 t, pudiéndose considerar a este yacimiento
dentro de la gran minería. (Fig. N° 33)

Para evaluar la aureola se excavaron trincheras las cuales descubrieron las vetas auríferas.
La potencia aproximada de la veta es 1.5 m, el contenido de oro llega a 15gr/tn muestreo
por canales). Según el parámetro de zonificación:

Hg  Ag
V n.10 3
Ni  Mo
Dib. 13 Levantamiento de exploración aurífera en los flujos de difusión

1.- Potencial de los flujos de difusión q’ (TM/m Au)


2.- Potencial de los flujos de difusión q (TM/, Au)
3.- Área recomendada para levantamiento litogeoquímico

Fig. N° 32 Levantamiento de exploración aurífera en los flujos de difusión.

Se considero que la trinchera descubrió la parte superior de las vetas. Posteriormente se


perforaron pozos hasta de 120-150 m de profundidad y se iniciaron los trabajos de
explotación.
1.- Isoconcentraciones Au (gr/Ton); 2.- Ejes de las aureolas de difusión en las vetas; 3.-
Canales; 4.- Au max.; 5.- Calicata o pozo antiguo; 6.- Puntos de muestreo.

Fig. N° 33 Exploración detallada en la Región Davola (Guínea)


Según K. Diavara (1987)

La evaluación de las aureolas en el segundo sector (Transis I) dio resultados negativos; al


detallarse la exploración se detectaron aureolas pobres con un contenido de 1.3 gr/tn de oro y
productividad de 0.54% m2%. No se programaron trincheras o pozos exploratorios.

En la tercera zona (Transis II) al detallarse los trabajos, los cálculos de la productividad de la
aureola y el muestreo por canales mostraron que la zona tenía perspectivas. Las reservas probadas
fueron 97 tn de oro con un contenido mayor de 10 gr/ton. Los trabajos de perforación y labores
mineras continúan hasta el presente.
9.6.- PROSPECCIÓN GEOQUÍMICA DE YACIMIENTOS VOLCANO SEDIMENTARIOS

Las aureolas de este tipo de yacimientos se han estudiado detalladamente en diferentes


yacimientos como Kuroko, Colquijirca entre otros. Estos yacimientos se caracterizan por su
modelo tipo geológico estructural, zoneamiento polar que va desde el origen del centro
volcánico hacia la periferia del mismo.

La mina Colquijirca se encuentra ubicada en el Departamento de Cerro de Pasco entre las


rocas volcano-sedimentarias cuyas edades varían desde el Paleozoico inferior hasta el
terciario superior, altamente fracturadas. Las fallas submeridionales determinan en la
Región la estructura en bloque y que controlan la mineralización no solamente de la Mina
Colquijirca, sino también de otras como Huarón, Cerro de Pasco, Milpo, Atacocha, etc.

El yacimiento se caracteriza por presentar estratificación concordante con las rocas


encajonantes, formando mantos cuyos espesores varía de 8.0 a 40.0 m., en un área de 4.0
x 0.7 km2 .

La mineralización presenta las siguientes texturas: diseminada, venillas, macizas, brechadas


y zonadas; así mismo estructuras: granular, emulsión, sustitución, corrosión y cruzadas.
Esta compuesta de cuarzo, pirita, arsenopirita, magnetita, energita, tennatita, escalerita,
calcopirita, galena, marcasita, plata nativa, bornita, calcosina, hematina, barita, siderita,
etc.

Según los análisis espectrográficos (Fig. N° 34) los metales se pueden clasificar en mayores
(cobre, plomo, plata, zinc), menores y trazas (níquel, cobalto, vanadio, indio y galio) que se
encuentran formando un zonamiento mineralógico y geoquímico, controlado por el
metasomatismo de las calizas silicificadas en la que se manifiesta la mineralización de
cobre, ubicadas cerca del centro volcánico con alto contenido de arsénico, níquel, cobalto,
bismuto y estaño; formados a una temperatura de 170 a 400°C y calizas sideritizadas y
dolomitizadas donde predominan la mineralización de zinc, plomo y plata con alto contenido
de manganeso, cadmio, indio, talio, formados a una temperatura de 250 a 320°C.; situadas
en las partes superiores y en la periferia del centro volcánico. El zonamiento observado
tanto lateral como vertical, en relación al centro volcánico se debe tal vez a la disminución
de la temperatura, cambio de la composición mineralógica y concentración de las
soluciones mineralizantes. Este zonamiento observado en la parte Norte del centro
volcánico en dirección a la Mina Cerro de Pasco no se observa en la parte sur debido a que
la mineralización emergida del centro volcánico fue erosionada y fácilmente transportada
más al sur de la zona en dirección del Lago Junín.

La génesis del yacimiento es muy discutida, debido a que presenta rasgos singenéticos y
epigenéticos que testimonian una formación compleja y en varias fases, al parecer Volcano-
sedimentario con rasgos hidrotermales y metasomáticos, donde las calizas jurásicas fueron
afectadas por el tectonismo y magmatismo, transformándola en calizas silicificadas,
sideritizadas y dolotimizadas con intercalaciones de tufos de granos fino a medio y lutitas
depositadas en ambiente lagunar.
EXPLORACION GEOQUIMICA AURIFERA EN SUYO LAS LOMAS

CAPITULO X EXPLORACION G E O Q U I M I C A D E S U P E R F I C I E

PARA PETROLEO Y GAS

Por Dietmar “Deet” Schumacher, Geo-Microbial Technologies,


Inc.;
Daniel Malizia y Graciela Prestia, Geo-Microbial Technologies
Argentina

La exploración geoquímica de superficie investiga la presencia


de hidrocarburos químicamente identificables que se encuentren
en superficie o cerca de la misma o los cambios inducidos importante es determinar la probable
por la presencia de esos hidrocarburos en el suelo, con la finalidad carga de hidrocarburos de un play o
prospecto. En programas de reconoci-
de localizar las acumulaciones en el subsuelo que le dieron origen. miento o regionales, la presencia de
En la década pasada se ha observado un renovado interés en este micro o macro afloramientos de hidro-
carburos proveen una evidencia directa
tipo de exploración la que, junto con el desarrollo de nuevos métodos de la generación de hidrocarburos. Es
analíticos e interpretativos, ha generado una cantidad de datos decir que se pone en evidencia la pre-
sencia de un sistema petrolero activo y
nuevos y nuevas alternativas de investigación e interpretación. se identifican los sectores de la cuenca
que son más atractivos. Adicionalmente,
la composición química de estos aflora-

L
a exploración geoquímica de super- métodos analíticos e interpretativos, que mientos puede indicar si es una cuenca o
ficie investiga la presencia de hidro- han generado un nuevo conjunto de da- play más propensa para la generación de
carburos químicamente identifica- tos que han activado la exploración geo- gas o petróleo. Si el objetivo es evaluar
bles que se encuentren en superficie o química. Muchos de estos nuevos desa- el potencial exploratorio de un lead o
cerca de la misma o los cambios induci- rrollos tecnológicos están sumariados en prospecto, los resultados de un progra-
dos por la presencia de esos hidrocarbu- la Memoria 66 publicada por la AAPG, ma geoquímico pueden llevarnos a eva-
ros en el suelo, con la finalidad de loca- “Hydrocarbon Migration and Its Near- luar mejor el riesgo, identificando aque-
lizar las acumulaciones en el subsuelo Surface Expression”. Relevamientos llos prospectos asociados con fuertes
que le dieron origen. Su rango de obser- geoquímicos y otras investigaciones do- anomalías geoquímicas y resaltando los
vación se extiende desde aquellos aflo- cumentan el hecho de que las microfu- prospectos en base a su posible carga de
ramientos de petróleo y/o gas de escala gas de hidrocarburos, ya sean líquidos hidrocarburos. Para el estudio de pro-
macroscópica (fácilmente visibles), has- o gaseosos, desde una acumulación yectos de desarrollo, los trabajos deta-
ta los de escala microscópica en los que son: 1) comunes y de amplia distribu- llados de reconocimiento de anomalías
es necesaria la identificación de huellas ción, 2) predominantemente verticales superficiales de hidrocarburos pueden
o rastros de hidrocarburos no visibles o (con obvias excepciones en algunos servir para: 1) ayudar a decidir la ubica-
inferirlos a través de la identificación de ambientes geológicos) y 3) dinámicas ción de pozos de avanzada o de desarro-
cambios en el suelo o en la superficie (responden rápidamente a los cambios llo, 2) delinear los límites productivos
del terreno producidos por la presencia en las condiciones de los reservorios). de un yacimiento, 3) identificar compar-
de hidrocarburos. timentalizaciones del reservorio, y 4)
Los métodos de prospección geoquí- Objetivos de la exploración monitorear el drenaje de los hidrocarbu-
mica de superficie se han usado desde la geoquímica ros a través del tiempo, repitiendo los
década de 1930, pero es en esta última El principal objetivo de un programa estudios geoquímicos cada cierto perío-
década que se ha visto un renovado inte- de exploración geoquímica es establecer do de tiempo. Los programas geoquími-
rés en la exploración geoquímica, espe- la presencia y distribución de hidrocar- cos de superficie pueden a su vez añadir
cialmente por el desarrollo de nuevos buros en el área y, sobre todo, lo más valor a la información sísmica 2-D y 3-
48 Petrotecnia • junio, 2003
D a través de la identificación de ciertas
características particulares o comparti-
mentalizaciones del reservorio cargados
con hidrocarburos.
Asunciones
La asunción subyacente de toda ex-
ploración geoquímica de superficie es
que los hidrocarburos son generados y/o
entrampados en profundidad y migran
hacia la superficie en cantidades varia-
bles pero detectables. Éste es un hecho
largamente comprobado y la asociación
directa entre anomalías superficiales con
reservorios productivos, algunos prospec-
tos específicos, así como con fallas u
otras vías de migración, es bien conocida.
Por lo tanto, se asume o al menos queda
implícito que la anomalía en la superficie
puede ser relacionada con una acumula- Figura 1 • Espectro de distintos estilos de microfugas y sistemas de migración en el Golfo de México
ción de petróleo en profundidad. El éxito y el Mar del Norte (modificado de Thrasher et al., AAPG Memoir 66, 1996).
con el cual esta asunción puede ser hecha
es mayor en áreas de geología relativa-
mente simple y se vuelve más complica- nal del camino de migración, una migra- Microfugas de hidrocarburos
do cuanto más compleja sea la conforma- ción que pudo ser corta y vertical o larga desde el reservorio
ción geológica del área. La anomalía y lateral. Un ejemplo de estos estilos con- La actividad de las microfugas de hi-
geoquímica en superficie representa el fi- trastantes se ilustra en la figura 1. drocarburos se refiere a la tasa relativa

Petrotecnia • junio, 2003 49


Figura 2 • Línea sísmica del yacimiento Ekofisk, Mar del Norte, ilustrando una chimenea de gas bien
desarrollada, causada por las condiciones de baja velocidad debidas a los sedimentos
cargados de gas (de “Ekofisk: First of the Giant Oil Fields in Western Europe” por Van den
Bark and Thomas, AAPG Memoir 30, 1990). Hovland and Sommerville (1985) estimaron la
fuga de gas en 1000 litros por hora. Extrapolando este estimado para el total del área de ción. Los escapes activos son fácilmente
escape de gas, estimada en 100.000 m2 conteniendo 140 afloramientos, da un flujo neto detectados por la mayoría de los méto-
de
890 litros/m2/año. dos de muestreo geoquímico. Ejemplos
de escapes activos se encuentran en el
Golfo de México, en el off shore de Cali-
fornia, parte del Mar del Norte, sur del
Mar Caspio, off shore de África occiden-
tal y off shore de Indonesia.
Las áreas donde los hidrocarburos
que se encuentran en subsuelo no pre-
sentan microfugas activas se clasifican
como áreas con microfugas pasivas. Los
microafloramientos asociados a estas
áreas usualmente contienen hidrocarbu-
ros livianos de bajo peso molecular y
volátiles de alto peso molecular, por en-
cima de la concentración de “fondo”.
Las anomalías acústicas pueden estar
presentes, pero anomalías en columnas
de agua son muy raras. Niveles anóma-
los de escapes de hidrocarburos pueden
de hidrocarburos que escapan del reser- fera. Los escapes activos muchas veces ser detectables solamente cerca de pun-
vorio. Las microfugas activas se relacio- se detectan como anomalías acústicas en tos de goteo mayores o a profundidades
nan con áreas donde los hidrocarburos se los perfiles sísmicos convencionales y en mayores a las normales del muestreo.
escapan desde el reservorio en el subsue- los de alta resolución. Este tipo de esca- Microfugas pasivas se producen en las
lo en concentraciones grandes, hasta al- pes se produce en cuencas sedimentarias cuencas donde la generación de hidro-
canzar los sedimentos poco profundos o que actualmente generan hidrocarburos y carburos es relíctica o la migración es
la columna de agua en el mar o la atmós- que tienen excelentes sistemas de migra- esporádica o inhibida por barreras de

50 Petrotecnia • junio, 2003


Un ejemplo
Ubicación:
Cuenca Austral, Argentina
Método utilizado:
MOST Microbial Oil Survey Technique
SSG Sorbed Soil Gas
Objetivo:
Relevamiento de Reconocimiento
Características del área:
Formaciones productivas:
Springhill (Cretácico): Petróleo y gas. Tipo de trampa: Combinada
Magallanes (Terciario): Gas. Tipo de trampa: Combinada
Características del trabajo: Espaciado: 500m
Resultados: Se creía que el reservorio tenía una orientación NO-SE (línea azul). En cambio, el rele-
vamiento geoquímico indica una extensión del yacimiento hacia el SO.
Posteriormente, la anomalía de amplitud sísmica terciaria muestra una orientación NE-
SO (línea verde).
Los valores anómalos restantes podrían corresponder a microfugas provenientes del reservorio
cretácico, ya que la composición de hidrocarburos inferida varía entre petróleo liviano a gas.
migración. Ejemplos de áreas con esca- existencia de microfugas, si bien no son Variaciones de las microfugas
pes pasivos existen en muchas cuencas visibles, está demostrada por un gran nú- con el tiempo
intracratónicas, costa afuera de Alaska, mero de evidencias empíricas, incluyen- La actividad de las microfugas y la
en el escudo Noroeste de Australia, cen- do: 1) elevadas concentraciones de hi- consecuente concentración de hidrocar-
tro de Sumatra, y partes del Mar del drocarburos livianos y de poblaciones de buros en la superficie pueden variar sig-
Norte. microbios que oxidan hidrocarburos en nificativamente con el tiempo. Está em-
el suelo y sedimentos que se encuentran píricamente comprobado que los mi-
Microfugas y macrofugas por encima del reservorio; 2) un incre- croafloramientos de hidrocarburos y las
Como se ha indicado mento de la relación de ciertos gases en anomalías geoquímicas asociadas pue-
anteriormente, existe en los reservorios el suelo, con respecto a la relación de gas den aparecer y desaparecer en un tiempo
un continuo es- cape de hidrocarburos y petróleo que se encuentra en el reser- relativamente corto, semanas, meses,
que va desde los más bajos niveles vorio; 3) rápidos cambios laterales en años. Los resultados de los estudios de
detectables en un ex- tremo, hasta esas concentraciones y relaciones hacia geoquímica de superficie realizados so-
afloramientos visibles de hi- drocarburos los bordes de la proyección del reservo- bre reservorios de almacenamiento de
en superficie en el otro. Las macrofugas rio en superficie; 4) similitudes con rela- gas y sobre yacimientos y repetidas con
están relacionadas general- mente con ciones isotópicas de carbono estables, cierta periodicidad, han demostrado que
afloramientos visibles de pe- tróleo y para el metano y otros hidrocarburos li- la tasa de migración y de microfugas de
gas, mientras que las microfugas se han vianos, entre los gases del suelo y los hidrocarburos varía desde menos de un
definido como elevadas concen- del reservorio; y 5) la desaparición y metro por día a decenas de metros por
traciones, analíticamente detectables, de reaparición de gases y microbios en el día. Observaciones empíricas y simula-
hidrocarburos volátiles y semivolátiles o suelo debido a la depletación o represu- ciones desarrolladas en computadora su-
los cambios inducidos por los hidrocar- rización de los reservorios. gieren que el mecanismo de microfuga
buros en el suelo y en los sedimentos. La

52 Petrotecnia • junio, 2003


es por empuje de flotabilidad, en un flu- en los EE.UU. y en otras regiones del mo la formación de calcita, pirita, urani-
jo gaseoso de fase continua a través de mundo, todos ellos perforados después ta, azufre elemental y ciertos sulfuros y
poros y fracturas “húmedas” o impreg- de hacer relevamientos geoquímicos, óxidos de hierro, 6) alteraciones de mi-
nadas de fluidos. demuestran que el 79% de los pozos nerales de arcilla, 7) anomalías de radia-
perforados en anomalías geoquímicas ción, 8) anomalías geotermales e hidro-
Evidencias de migración vertical positivas resultaron nuevos descubri- lógicas, 9) decoloración de las capas ro-
Casi todos los métodos de explora- mientos comerciales de petróleo y de jas, 10) anomalías geobotánicas; y 11)
ción geoquímica de superficie se basan gas; en contraste, el 87% de pozos per- alteraciones acústicas, eléctricas y mag-
en la suposición que los hidrocarburos forados en áreas donde había ausencia néticas del suelo y los sedimentos. La fi-
migran predominantemente en dirección de una anomalía geoquímica asociada, gura 3 representa un modelo general de
vertical desde las rocas que los originan resultaron pozos secos. Este tipo de in- microfuga de hidrocarburos y sus varia-
y desde los reservorios donde se alma- formación representa una evidencia em- dos efectos geoquímicos y geofísicos en
cenan hasta la superficie. Evidencias de pírica fuerte y directa de migración ver- el suelo y en los sedimentos.
esta migración vertical de hidrocarburos tical de hidrocarburos.
se observan repetidamente en secciones Diseño del programa de
EXPLORACION ciada al escape Afloramientos de hidrocarburos muestreo e interpretación
vertical de gases en el yacimiento de La expresión geoquímica de superfi- El diseño de muestreo y la densidad
Ekofisk en el Mar del Norte. Existen cie de las microfugas de hidrocarburos de muestras necesarias para el reconoci-
numerosos artículos pu- blicados que puede tomar muchas formas, incluyen- miento del objetivo deben ser equilibra-
demuestran una relación directa entre do: 1) concentraciones anómalas de hi- dos, ni sobredimensionada ni subdimen-
anomalías geoquímicas de superficie y drocarburos en sedimentos, suelo, agua, sionada. Las microfugas de hidrocarbu-
los yacimientos o almacena- mientos y también en la atmósfera; 2) anomalías ros generan un ruido inherente que re-
subterráneos de petróleo ubica- dos por microbiológicas, 3) formación de lutitas quiere una densidad de muestreo ade-
debajo. Un estudio reciente rea- lizado parafínicas, 4) presencia de gases anó- cuada para distinguir entre valores anó-
sobre más de 850 pozos ubicados malos no relacionados con hidrocarbu- malos y de fondo. Las causas principa-
ros, tales como el helio y el radón, 5) les de ambigüedad e interpretaciones in-
cambios mineralógicos en el suelo, co- correctas de estudios geoquímicos de
-
Petrotecnia • junio, 2003 53
el reconocimiento de anomalías y poder
delinearlas. En evaluación de prospec-
tos, alrededor del 70% de las muestras
deberían ser recolectadas en la zona de
fondo (background), es decir fuera de
los límites inferidos del prospecto. Para
diseñar apropiadamente un relevamiento
y bajo condiciones geológicas ideales, es
conveniente tener en cuenta que la exten-
sión areal de una anomalía geoquímica
de superficie debe aproximarse a los lí-
mites productivos del reservorio en pro-
fundidad.
Cómo se elige un método
geoquímico para un programa
de exploración
Figura 3 • Modelo generalizado de microfugas de hidrocarburos y los efectos producidos por los
hidrocarburos en el suelo y en sedimentos (de “Hydrocarbon-Induced Alteration of
La elección de un método(s) depen-
Soils and Sediments” por Schumacher, AAPG Memoir 66,1996). de de la clase de preguntas que uno es-
pera que el método conteste. En otras
superficie, se deben muy probablemente los objetivos del relevamiento, la forma palabras, ¿cuáles son los objetivos del
a la recolección de una insuficiente can- y el tamaño esperado de la anomalía (o programa exploratorio? Demostrar la
tidad de muestras y a la elección inco- el objetivo geológico), la variación natu- presencia de un sistema de petróleo acti-
rrecta del método de relevamiento. Para ral esperada en las mediciones de super- vo en un área de frontera o resaltar o va-
optimizar el reconocimiento de anoma- ficie y la probable relación señal/ruido. lorizar un play previamente definido o
lías, el patrón de muestreo y la cantidad Definir adecuadamente los valores de determinar el tipo de hidrocarburo (ej.
de muestras tiene que tener en cuenta fondo es una parte esencial para efectuar petróleo versus gas) ¿qué es más proba-

54 Petrotecnia • junio, 2003


Figura 4 • Expresión geoquímica de una trampa estratigráfica localizada a aproximadamente 1.700
metros (1,5 segundos) de profundidad en las Areniscas Escondido de edad Cretácica,
La Salle County, Texas (en “Exploration Enhancement by Interpreting Near-Surface
Geochemical and Seismic Methods” por Rice, Oil and Gas Journal, 1989). Se realizó un
relevamiento geoquímico de superficie para identificar evidencias de la presencia de gases
en suelo, asociada a una trampa definida por sísmica en el PE 1070. Se detectaron
anomalías de propano en suelo asociadas a los PE 1070 y 1096. Un pozo exploratorio
perforado en el PE 1070 fue descubridor de hidrocarburos. El lead ubicado sobre el PE
1096
fue reevaluado sísmicamente y luego de comprobarse un probable desarrollo de
porosidad, se perforó un nuevo pozo que también resultó descubridor.
suelo. Adicionalmente, análisis isotópi- una vía de migración. Estos hidrocarbu-
cos y químicos de los hidrocarburos, es- ros pueden representar una fuga de hidro-
pecialmente en los hidrocarburos de alto carburos desde una acumulación en sub-
peso molecular, pueden proveer más in- suelo o estar relacionados a otra vía de
formación respecto de la naturaleza y migración (falla, estrato). Las anomalías
madurez de la roca madre que generó es- definidas por múltiples muestras de una o
tos hidrocarburos. Si las condiciones de más líneas de muestreo pueden indicar la
superficie, o las limitaciones presupuesta- ubicación de trampas sutiles, estructura-
rias, excluyen el uso de métodos directos les o estratigráficas. Si la cuenca o play
de detección de hidrocarburos, la siguien- se caracteriza por una migración predo-
ble encontrar? ¿Qué otro tipo de datos te mejor opción es usar uno de los méto- minantemente vertical, entonces la corre-
está actualmente disponible para definir dos indirectos que proporcionan informa- lación de una anomalía geoquímica fuer-
el área de interés (imágenes de satélite, ción acerca de la presencia de hidrocar- te en la superficie con una posible trampa
levantamientos aeromagnéticos, de gra- buros y acumulaciones comerciales de en profundidad, sugiere que la trampa se
vedad, de sísmica, etc.)? ¿Qué métodos hidrocarburos. Cuando sea posible, es re- encuentra cargada con hidrocarburos. En
geoquímicos se han usado previamente comendable el uso de más de un método cambio, si la trampa o play no está aso-
en el área de interés o en áreas análo- de exploración geoquímica, como por ciada con una anomalía geoquímica posi-
gas? ¿Qué limitaciones existen en el área ejemplo, combinando un método directo tiva, la trampa probablemente no se en-
en donde se realizará la exploración (nie- con un método indirecto. El uso de méto- cuentre cargada con hidrocarburos. Debi-
ve, hielo, pantanos, montañas, jungla, de- dos múltiples puede reducir las incerti- do a que las relaciones entre anomalías
sierto, cuenca madura, área remota, limi- dumbres de interpretación, porque las geoquímicas de superficie y acumulacio-
taciones de presupuesto o personal, etc.)? fuertes anomalías relacionadas con aflo- nes de hidrocarburos en el subsuelo pue-
Si bien está más allá del objetivo prima- ramientos de hidrocarburos tienden a ser den ser complicadas, una interpretación
rio de este artículo discutir las ventajas y resaltadas, mientras que las aleatorias apropiada requiere la integración de da-
limitaciones de los métodos de muestreo tienden a anularse entre sí. tos geoquímicos de superficie con datos
específicos, tal información está disponi- geológicos, geofísicos y también hidroló-
ble en la literatura publicada. Guía para la interpretación gicos si los hubiera (figura 4).
Como una generalización, los méto- La presencia de microafloramientos y
dos de exploración directos tienen prefe- macroafloramientos de hidrocarburos en Son apropiadas las cuencas
rencia sobre métodos indirectos, porque el área de exploración geoquímica, es sedimentarias argentinas para la
pueden proveer evidencia de los hidro- una evidencia directa de que se ha gene- aplicación de técnicas
carburos que se espera encontrar en las rado petróleo. La presencia de hidrocar- geoquímicas de prospección
trampas y reservorios presentes en el sub- buros en superficie representa el final de Las cuencas sedimentarias de la Ar-

56 Petrotecnia • junio, 2003


gentina, entre ellas las productivas, pre- dos y la presencia de reservorios que no de los fluidos en el reservorio.
sentan características muy favorables están siendo explotados, en el caso de En el caso también de la Cuenca
para la aplicación exitosa de las técnicas yacimientos con reservorios múltiples. Neuquina, existen amplias zonas cu-
de prospección geoquímica. Desde el En la Cuenca Austral, por ejemplo, biertas por basaltos, donde la informa-
punto de vista logístico, la mayoría de las trampas se encuentran tradicional- ción sísmica es de mala calidad. En es-
las zonas prospectables se encuentran en mente en las Formaciones Springhill y tos casos la geoquímica de superficie es
zonas de clima semiárido con vegeta- Magallanes, donde la componente estrati- una alternativa que ha demostrado ser
ción escasa y sin accidentes geográficos gráfica en el entrampamiento es impor- eficiente.
importantes. Esto facilita el trabajo de tante. Por lo tanto, existen casos en En la Cuenca Cuyana las Forma-
campo y abarata los costos. Ésta es una los cuales el límite del reservorio no se ciones Potrerillos, Río Blanco y Barran-
ventaja importante con respecto a la ma- en- cuentra claramente definido. El cas, presentan importantes variaciones
yoría de los otros países de Sudamérica, releva- miento geoquímico de superficie laterales de facies que condicionan la
donde generalmente hay una vegetación en estos casos puede ayudar a mapear el distribución de hidrocarburos en los re-
importante, hasta selvática, y tanto los límite del reservorio. Asimismo, servorios. Por lo tanto las trampas o
accesos al área como el tránsito por las utilizando técnicas geoquímicas especiales prospectos pueden encontrarse en distin-
mismas es en general dificultoso. es posible identi- ficar si las microfugas tas posiciones estructurales, no necesa-
En segundo lugar, un porcentaje muy que llegan a super- ficie corresponden a riamente coincidiendo con la parte más
alto de los nuevos prospectos y de los ya- uno u otro reservo- rio, es decir alta de la estructura. En esos casos se
cimientos en desarrollo presenta una identificar cuál es el reservo- rio que está generan trampas estratigráficas o combi-
componente estratigráfica en su entram- emitiendo la señal. nadas que no son sencillas de identificar
pamiento. El relevamiento geoquímico En la Cuenca del Golfo de San Jor- a través de métodos geofísicos y geoló-
de superficie en estos casos es de insosla- ge el relevamiento geoquímico de superfi- gicos convencionales. La presencia de
yable importancia, ya que permite deli- cie puede tener la misma utilidad que en anomalías geoquímicas de superficie aso-
mitar la distribución de hidrocarburos en la Cuenca Austral para el caso de las ciadas a estos plays, pueden ayudar a
el reservorio, que en muchos casos es di- trampas estratigráficas. Adicionalmente orientar la exploración petrolera a través de
fícil predecir con otros métodos. puede ser de utilidad para identificar la una variable que permite “ver” algo que
El relevamiento geoquímico de su- distribución de hidrocarburos de distinta otras metodologías no registran.
perficie puede aplicarse tanto en proyec- densidad, variaciones de permeabilidad, En la Cuenca Noroeste la mayoría
tos exploratorios como de desarrollo. En frente de inyección de agua y presencia de los yacimientos se encuentran en
plays o prospectos exploratorios para de fallas. trampas estructurales y en zonas de más
evaluar plays o prospectos que presen- En la Cuenca Neuquina, donde pro- difícil acceso debido a la vegetación y la
tan anomalías geoquímicas positivas, en bablemente el 50% de las trampas sean topografía. En este caso, como en los
base a la probable carga de hidrocarbu- de tipo estratigráfico o combinado, esta anteriores, la presencia de una anomalía
ros del reservorio y en proyectos de de- tecnología puede ser de gran ayuda para geoquímica positiva es una evidencia de
sarrollo para identificar heterogeneida- identificar nuevos prospectos en base a la existencia de una acumulación de hi-
des del reservorio, frentes de inyección su probable carga de hidrocarburos. drocarburos en subsuelo que ayuda a va-
de agua, barreras a la inyección de agua, También, como en los casos anteriores, lorizar el prospecto.
monitorear el drenaje del yacimiento puede ayudar a identificar los límites del La mayoría de las cuencas sedimen-
con el tiempo, los sectores del yacimien- reservorio, presencia de cambios latera- tarias no productivas extraandinas de
to que no han sido correctamente drena- les de permeabilidad y otras heteroge- la Argentina presentan fácil acceso y en
neidades que influyan en la distribución
58 Petrotecnia • junio, 2003
general están surcadas por abundante Dietmar Schumacher, es director del Departamento de
cantidad de caminos secundarios y sen- Geoquímica en Geo-Microbial Technologies, Inc., en Ochelata,
das de buena accesibilidad. Un releva- Oklahoma. Es Doctor en Geología con más de 30 años de
miento geoquímico de superficie de tipo experiencia. Se desempeñó como profesor en la Universidad de
regional, presenta la ventaja de ser de Arizona previo a unirse a Phillips Petroleum en 1977. En
bajo costo y como objetivo inmediato, Phillips alcanzó varias posiciones, incluyendo la de supervisor en
determinar si ha habido generación de Investigación para la geología del petróleo y de geólogo especialista
hidrocarburos y las características de la Senior. En 1982 se unió a Pennzoil como director del área de
roca madre que les dieron origen. En geología y geoquímica antes de ser transferido a Pennzoil Interna-
una segunda etapa, puede ayudar a selec- tional, Pennzoil Offshore y Pennzoil Technology Group. Entre 1994
cionar el sector donde es más conveniente y 1996, Deet fue profesor investigador en el Instituto de Energía y Geociencias en la
realizar un relevamiento sísmico y a iden- Universidad de Utah.
tificar plays con posible carga de hidro- Como experto en las aplicaciones de la Geoquímica del Petróleo en exploración y
carburos a través de la presencia de ano- desarrollo, ha organizado y enseñado por más de 10 años el curso “Surface
malías sobre esos plays. Exploration for Oil and Gas” para organizaciones geológicas y compañías.
Es editor, junto con Mike Abrams, del AAPG Memoir 66, Hydrocarbon Migration and
Resumen Its Near-Surface Expression. Junto a Len LeSchack han terminado recientemente un li-
En la década pasada se ha observado bro nuevo, Surface Exploration Case Histories, publicado por el AAPG y SEG. Deet es
un renovado interés en la exploración geólogo del petróleo matriculado (Cpg-4301), miembro del AAPG y de GSA, y fue
geoquímica de superficie, la cual, junto presidente de la sociedad geológica de Houston.
con el desarrollo de nuevos métodos
analíticos e interpretativos, ha generado Daniel Malizia es presidente de GMT Argentina, Doctor en
una cantidad de datos nuevos y nuevas Geología con 19 años de experiencia en la exploración y
alternativas de investigación e interpre- producción de petróleo y gas en Sudamérica, trabajando para
tación, que han servido para validar mu- Triton Argentina, Fina Belgium, Ampolex Argentina y como
chos de estos métodos exploratorios. consultor independiente de numerosas compañías locales
Los métodos de exploración geoquími- e internacionales.
ca de superficie no pueden reemplazar Comenzó su carrera profesional como investigador del Consejo
a los métodos de exploración conven- Nacional de Ciencias, realizando estudios de análisis de cuencas,
cionales, pero pueden servir como un integrando equipos internacionales multidisciplinarios. Como
poderoso complemento de ellos. Los coordinador del Departamento de Exploración de Triton Argentina, supervisó las
métodos geoquímicos y otros métodos operaciones de exploración y producción de la empresa en 7 bloques de exploración y 4
de exploración de superficie encuentran áreas con producción.
su mayor utilidad cuando son usados en Como “Team Leader” en el área de “New Ventures” llevó a cabo actividades técnicas en
conjunto con la información geológica la mayoría de las cuencas sedimentarias en Argentina y países limítrofes.
y geofísica disponible. La necesidad de
tal enfoque integrado no debe tampoco María Graciela Prestia es Geóloga graduada en la Universidad
ser exagerada. Los datos sísmicos, es- de Buenos Aires. Desde 1998 se ha desempeñado en evaluación
pecialmente los datos de levantamien- de áreas de exploración y producción y está implicada en las
tos sísmicos 3-D, no pueden ser sosla- operaciones de las áreas operadas por Andina Minerales S.R.L.
yados para el mapeo de trampas y geo- Acredita cinco años de experiencia en tareas de campo con GMT,
metría de los reservorios en el subsue- trabajó como recolectora, jefe de grupo y coordinadora
lo; sin embargo, solamente los métodos de distintos trabajos en Sudamérica.
geoquímicos en superficie pueden ma-
pear en forma consistente y fiable los
afloramientos de hidrocarburos asocia-
dos con esas tr ampas. Cuando son
Lecturas sugeridas para más información
apropiadamente adquiridos e interpre-
tados, la combinación de datos geoquí- “Hydrocarbon Migration and Its Near-Surface Expression” por Schumacher
micos en superficie y datos de explora- and Abrams (AAPG Memoir 66, 1996).
ción del subsuelo tienen el potencial de “Soils Gas and Related Methods for Natural Resource Exploration” por
reducir los riesgos y los costos de la Klusman (Wiley & Sons, 1993).
exploración y del desarrollo de yaci- “Surface Exploration Case Histories” por Schumacher and LeSchack
mientos de petróleo, mejorando las
(AAPG-SEG Special Publication, 2002).
probabilidades de éxito y ahorrando el
tiempo de desarrollo. Una lista de referencias más completa puede ser requerida al autor.
CAPITULO XI GEOQUIMICA AMBIENTAL

11.1.- Principios de Geoquímica Ambiental

- Naturaleza y composición de los reservorios geoquímicos


- Ciclos geoquímicos
- Alteraciones antropogénicas

NATURALEZA Y COMPOSICIÓN DE LOS RESERVORIOS GEOQUÍMICOS

Equilibrio dinámico

T17/
1
BIOSFER
HIDROSFER A ATMÓSFERA
A
LITOSFERA

SUELOS

MATERIA
MATERIA AGUA
ORGÁNIC MINERALE
A S
AGUA
Cuarz
o
Calcit
Intercambio
a Iónico
Micas
Oxi-hidróxidos de Fe y
Mn
Minerales de las arcillas (Caolinita, Adsorción
esmectita)

BIOSFER
HIDROSFER A LITOSFERA
A

ATMÓSFERA

GASES
AEROSOLES
H2O DISUELTO
ATMOSFÉRICOS
Vap. S

DEPOSICIÓN
LIQUIDO SÓLIDO
Gases Partículas
OTROS

NIEBL HUMO POLVO Agua


Ao (Combustión (Fragmentos de (pptación
VAPOR ) rocas y , vapor)
minerales)

HÚMEDA SECA
T17/
2
BIOSFER
ATMÓSFER A LITOSFERA
A
HIDROSFERA

DISTRIBUCIÓN PROPIEDADES
97.2% AGUA Polarida
Océanos d
2.1% Calor específico de vap.
Glaciares Y
Cambio fusió
0.6% Aguas
s n
Subterráneas
0.01% Ríos y Estado Cohesivid
lagos ad
0.001% Densidad y
Atmósfera estratificación

CICLO DEL AGUA

Molé cula
dipolar

HIDROSFER
ATMÓSFERA A LITOSFERA

BIOSFERA

PLANTAS ANIMALES
Material
MATERIA Esqueleta
ORGÁNIC l
A
MUERT VIVA
A
DEGRADACIÓN
Fácilment Fluido
No tan
Tejido
Tejidos s
degradab e
le degradab s Corporale
le Blando s
s

HUMUS Incorporan P, N, S...


y metales

GRUP GRUPO
O HÚMIC
NO O
HÚMICO
Soluble en soluciones ácidas y básicas: Ácido Fúlvico
(Polisacárid
os) Solubles en soluciones básicas: Ácido Húmico
No solubles: Humin
T17/
3

0 6% Aguas Subterráneas

Corporales
11.2.- CICLOS GEOQUÍMICOS

Ciclo del Azufre

MTon/año (% antrópico)

Ciclo del Carbono

Los números en negro indican cuánto carbón está almacenado en los diferentes
reservorios. Los números en azul indican cuanto carbón es removido entre
reservorios cada año. (unidades en billones de toneladas)
T17/
11.3.- ALTERACIONES ANTROPOGÉNICAS

Contaminación
Actividad Volcanes
urbana Incendios
Agricultura Algunos tipos de
Ganadería rocas
Aerosoles marinos CO2, SO2,
Industria:
Minería comp. Volátiles,
Agroalimentaria metales pesados,
Otras etc.
NO2, CO2, SO2,
comp.
Volátiles,
metales
pesados,
comp. t
Orgánicos,
Fertilizantes, abonos
etc.
Ejm.

POLUCIÓN ÁCIDA

DRENAJE ÁCIDO LLUVIA


ÁCIDA

Natural: Volcanes
Lluvia ácida
Antrópica: Actividad urbana y productiva
Exceso de deposiciones de SO2 en Meta a alcanzar según el protocolo
Europa de Oslo de 1994: El exceso de las
(Tm/Km2). deposiciones de azufre debe ser
reducida al 60%
Fuente: EMEP

T17/
7
Natural: ARD (Acid Rock Drainage)
Drenaje ácido
Antrópica: AMD (Acid Mine Drainage)
OXIDACIÓN SO4 2-, H ,+Fe 2+
DE SULFUROS otros metales

⇓ pH ⇑ [metales y sulfatos]

Reacciones

FeS2 + H2O + 7/2O2 2H+ + 2SO42- + Fe2+


Bacterias
Fe2+ + 1/4O2 + H+ Fe3+ + 1/2H2O

FeS2 + 14Fe3+ + 8H2O 15Fe2+ +2SO4 + 16H+


2-

Fe3+ + 3H2O Fe(OH)3 +


3H+
T17/6

2 2
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