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PENTECOSTÉS

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PASCUA/ PENTECOSTÉS

DOSSIERS CPL
52

Centre de Pastoral Litúrgica de Barcelona


Rivadeneyra, 6,7 - 08002 Barcelona
SUMARIO
Este Dossier ha sido preparado por José Aldazábal.
Algunos de los artículos que incluye habían sido publicados anteriormente
El sentido de la Pascua
en las revistas "Phase", "Oración de las Horas", "Misa Dominical" y
"Quaderns de Pastoral". Pentecostés o tiempo pascual. Prolongación de la Pascua
(J. Castellano) 5
Cincuentena pascual (P. Farnés) 12
La Virgen María en el tiempo de Pascua (J. Castellano) . . 18

Con licencia eclesiástica (c. 826). La Eucaristía


Las lecturas del ciclo A (P. Tena) 27
Las lecturas del ciclo B (J. Hígadas) 31
No estápermitida la reproducción totaloparcialde esta obra, por cualquierprocedimiento,
Las lecturas del ciclo C (J. Aldazábal) 35
sin la autorización escrita de la editorial.
Siete semanas de alimento pascual. El leccionario de los
días feriales (J, Aldazábal) 39
Los Hechos de los Apóstoles en Pascua (J. Baburés) . . . 42
Victimae Paschali Laudes. La secuencia de Pascua (F.X.
Aróztegui) 46
Prefacios pascuales (R. Grández) 50
Elementos de animación para el tiempo pascual (J. Gomis) 55

La Liturgia de las Horas


Moniciones para los salmos de Laudes (P. Tena) 61
Moniciones para los salmos de Vísperas (P. Farnés) . . . 72
Primera edición: enero de 1992
Corresponder al amor con el amor. El comentario de san
Segunda edición: enero de 1995
Agustín a la primera carta de san Juan (J.M. Soler) 81
Edita: Centre de Pastoral Litúrgica Las bodas del cordero. Un cántico del Apocalipsis para la
Rivadeneyra 6,7. 08002 BARCELONA Pascua y el domingo (P. Tena) 87
ISBN: 84-7467-223-6 Preces para la bendición de la mesa en Pascua (P. Far-
D.L.: B. 44.363 - 94
nés) 92
Imp.: Multitext, s.a.
Pentecostés
La vigilia de Pentecostés y sus oraciones (J. González) . . 95
Vigilia de Pentecostés con jóvenes (J.M.Romaguera) . . . 99
EL SENTIDO DE LA PASCUA
Veni, creator Spiritus. Pentecostés, plenitud de la Pascua
(F.X. Aróztegui) 102

Bibliografía 107

PENTECOSTÉS O TIEMPO PASCUAL


PROLONGACIÓN DE LA PASCUA

JESÚS CASTELLANO

En la vigilia pascual, que es ya domingo de Resurrección, nace el día nuevo que la Iglesia
prolonga en renovada alegría en un tiempo que ya los antiguos llamaban "las siete
semanas del Santo Pentecostés" (S. Basilio), el "gran domingo" (S. Atanasio), el
"gozoso espacio" (Tertuliano).
Pascua, por lo tanto, no es un día solo, sino un gran día que se prolonga durante un tiempo
simbólico: "el sacramento pascual encerrado en cincuenta días", como dice una oración
del Gelasiano.
Pentecostés no es un solo día, puesto que esta palabra indica la "cincuentena" de días
y por consiguiente, el "quincuagésimo día", con el que termina el tiempo de Pascua. El
comentario oficial al Calendario Romano se expresa del siguiente modo: "Para que
aparezca más evidente que los cincuenta días del tiempo pascual... son como 'un solo
día o un gran domingo' (Atanasio, Ep. Fest. 1: PG 26,1366), los domingos del tiempo
pascual se llamarán domingos de Pascua".

La raíz bíblica
En el Antiguo Testamento y en el Calendario hebreo, cincuenta días después de Pascua
se celebra la fiesta de las semanas (Shawu'ot) (Ex 19,1) que en principio era la fiesta de
los agricultores, por la recolección de las primeras mieses, y que pronto sería celebrada
comofiestade la Ley y de la Alianza.
En el Nuevo Testamento la cincuentena pascual está unida a la celebración de los
cuarenta días de la aparición del Resucitado hasta el cuadragésimo día de su Ascensión,
y el quincuagésimo, marcado por la venida del Espíritu Santo.

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Los Padres pondrán de relieve el paralelismo entre la Ley y el Espíritu, la Antigua
Alianza y la Nueva (cf. para las dos dimensiones Ex 34,22; Dt 16,10; Hch 2,1-4). El día cuadragésimo
Algunas iglesias mantienen para el tiempo pascual la medida de cuarenta días
("tesserakonte"). Poco a poco surge la celebración de la Ascensión del Señor en el día
La primitiva celebración cuadragésimo como testimonian muchas homilías de Padres orientales y occidentales,
Un antiguo texto de Tertuliano expresa bien el sentido de los cincuenta días: "es el especialmente Juan Crisóstomo, Agustín y León Magno, que es el gran teólogo
espacio gozoso (laetissimum) en el cual la Resurrección del Señor se ha manifestado occidental del misterio pascual.
entre los discípulos, la gracia del Espíritu Santo se ha revelado y la esperanza de la En algunas iglesias, como testimonia el Concilio de Elvira, este día era propuesto como
venida del Señor se manifiesta en figura..." (De Bapt. 19,2; otros textos de Tertuliano: elfindel tiempo pascual; más tarde esto seráritualizadoen el medioevo con la extinción
De corona, 3; De oratione, 23). También Orígenes habla de este tiempo ya celebrado de la luz del cirio pascual después del canto del Evangelio de la Ascensión. Un gesto que
como un todo con la Pascua en el siglo III. podía tergiversar el sentido pleno del "Pentecostés pascual".
Se trata de un tiempo de alegría caracterizado por la oración siempre en pie, por la
prohibición del ayuno, como testimonia también Tertuliano y más tarde Egeria por
cuanto se refiere a la costumbre de Jeras alen a finales del siglo IV. El día quincuagésimo
Pero en este tiempo se destacan con características precisas algunos días y semanas. En un principio es el día que cierralacelebración pascual. Por el influjo del cuadragésimo
día se asigna a esta solemnidad una plenitud particular con términos como "fin de la
economía de la salvación", en el sentido de la plenitud de la economía de la venida del
La primera semana pascual Espíritu. Juan Crisóstomo la llama "metrópolis de las fiestas".
En Roma, la semana después de Pascua adquiere el verdadero sentido de Pascua de la Posteriormente prevalece y se arraiga un doble sentido de estafiesta.Es como un reflejo
Iglesia para los neófitos, los cuales frecuentan la asamblea eucarística. Los textos de Pascua por el uso de la administración de los bautismos y de una vigilia de oración.
antiguos de los Sacraméntanos romanos testimonian el uso netamente bautismal de los Es \difiesta del Espíritu Santo, aniversario de su venida sobre los Apóstoles. Cosas todas
textos de esta semana de Pascua. El sábado los neófitos deponen sus vestidos blancos justas y hermosas, pero quizás sin una rigurosa conexión con eltiempopascual y el
que han recibido en la vigilia pascual en el momento de su Bautismo; por esto se llamaría sentido de la Pascua.
sábado "in Albis", pero se tiende a trasladar la celebración al Domingo que después tiene Pronto, a partir del siglo VII, prevalecerá esta teología y se asignará una octava a la fiesta
su estación en la Basílica romana en honor del joven mártir Pancracio en el Gianicolo. de Pentecostés que los simbolistas medievales justificarán como una celebración de los
En aquel día los fieles, bautizados en años anteriores, renuevan las promesas del siete dones del Espíritu.
bautismo en el día del "Pascha annotinum", conmemoración del propio bautismo.
Pentecostés será llamado "Pascha roseum" o "Pascua granada", "Pascua del Espíritu
En Jerusalén, durante la Semana de Pascua se hacen las catequesis mistagógicas sobre Santo" (según una terminología amada por Santa Teresa de Jesús). El deseo de
los misterios celebrados, de las que son célebres las atribuidas a Cirilo o Juan de visualizar Pentecostés lleva a ritualizar durante el canto del Gloria el descenso del
Jerusalén. Egeria confirma graciosamente este dato cuando escribe: "Cuando llegan los Espíritu con pétalos de rosas rojas o sin más, con pábilos encendidos como pequeñas
días de Pascua, durante los ocho días, esto es, desde Pascua hasta la octava... el obispo llamas, o también con la liberación de palomas u otras aves.
está en pie, apoyado al interior de la verjaque existe en la gruta de la Anástasis, y explica
todo lo que se hace en el bautismo. En aquella hora ningún catecúmeno tiene acceso a
la Anástasis; sólo los neófitos y losfielesque quieren oír hablar de los misterios entran La actual celebración del tiempo pascual
en la Anástasis. Se cierran las puertas para que ningún catecúmeno se acerque. Mientras
el obispo comenta y habla de cada cosa, los gritos de aprobación son tales que aun fuera En la más pura teología tradicional, la Iglesia ha querido restablecer el tiempo de Pascua
de la Iglesia se sienten las voces" (Itinerario n. 47) como cincuentena pascual hasta el día de Pentecostés en el que termina este tiempo
sagrado.
Las ferias de la semana de Pascua conservan su importancia ritual y teológica. Los
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domingos recuperan todo el sentido de domingos de Pascua. Se celebra la Ascensión del
Señor, con posibilidad de ser trasladada al domingo siguiente. Suspendida la octava del En la Liturgia de las Horas, además de los pasajes pascuales elegidos para las lecturas
Espíritu Santo, las ferias después de la Ascensión se caracterizan por textos breves, se hace una lectura semi-continua del Apocalipsis, de la 1* de Pedro y de las tres
pneumatológicos que subrayan la espera del Espíritu Santo por parte de la Iglesia. Se ha cartas de Juan. Se han añadido hermosos textos patrísticos pascuales, bautismales,
conservado la vigilia de Pentecostés, con un sentido de celebración de la espera del eucarísticos, escatológicos y pneumatológicos.
Espíritu Santo.
El tono de la celebración viene dado esencialmente por laricareestructuración operada Sugerencias pastorales
por la Iglesia en el leccionario y en el Misal Romano.
En la lógica del esfuerzo de la Iglesia para la restauración del tiempo pascual es
En el Ritual de la iniciación cristiana de los adultos, el tiempo pascual, especialmente necesario colocar también una pastoral comprometida de este tiempo fortísimo de la
la primera semana, es tiempo de la mistagogía para los neófitos, en la semana que los experiencia eclesial. Algunas sugerencias al respecto:
bizantinos llaman "semana de renovación".
- mantener el carácter gozoso de las celebraciones eucarísticas, dominicales y
Un deseo de recalcar la unidad del misterio de Cristo y del Espíritu pone de relieve a feriales,
través de los textos, que todo el tiempo de Pascua es siempre tiempo del Espíritu Santo.
- siendo el tiempo de la mistagogía, es éste el tiempo más apto para la celebración de
sacramentos pascuales como bautismo, confirmación (¡por Pentecostés!), primeras
La Palabra de Dios en el tiempo pascual comuniones y también de alguna celebración comunitaria de la Unción de los
El tono pascual de la Palabra de Dios viene dado por la selección de las lecturas de los enfermos en perspectiva pascual,
Hechos de los Apóstoles, del evangelio de Juan y de otros textos que se pueden - aunsiendotodoestetiempopropiodelEspíritu,subrayarlapreparaciónaPentecostés,
considerar bautismales, de la vida nueva o de la vida escatológica (cartas de Pedro, de bajo el signo del Paráclito; celebrar la espera con una vigilia de oración como hacen
Juan, Apocalipsis). las comunidades carismáticas y neocatecumenales para Pentecostés,
La elección de los Hechos de los Apóstoles es recordada ya por Juan Crisóstomo (PG - una sugerencia: se podríaritualizarPentecostés o con la bendición del agua lustral
51,103) y justificada por Agustín con estas palabras: "este libro se comienza a leer desde al comienzo de la celebración eucarística (¡ el agua viva delEspíritu!) o encendiendo
el domingo de Pascua, como es costumbre en la Iglesia" (Serm. 315,1: PL 38,1426). El las velas de los fieles por última vez del Cirio pascual después del Evangelio (para
Evangelio de Juan es escogido porque es el evangelio espiritual, con lecturas significar la llama que se posó sobre cada uno de los Apóstoles), para cumplir la
sacramentales y simbólicas para las ferias y los domingos. En la liturgia judía y en renovación de la fe y la oración universal, como Iglesia iluminada por el Espíritu de
algunas otras liturgias orientales (etiópica) se lee el Cantar de los cantares, como expresión Pentecostés, en la cual cada uno conserva su propia personalidad en la luz del
del gozo de la Alianza, del encuentro del Cristo con la Esposa que es la Iglesia. Espíritu.
En el leccionarioferial se lee la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles de forma
casi-continua para indicar que el tiempo pascual es el tiempo de la Iglesia, Nuevo Israel.
Para el evangelio, después de la primera semana en la que se leen las apariciones del
Resucitado, se leen pasajes del evangelio de Juan que pueden ser interpretados como Teología y espiritualidad del tiempo pascual
sacramentales: Jn 3 (catequesis a Nicodemo), Jn 6 (catequesis sobre el Pan de la Vida), Por la palabra de la Iglesia en sus oraciones se pueden entresacar algunas líneas
Jn 10 (el Buen Pastor), Jn 12 (la luz del mundo), Jn 13-17 (el discurso de la Cena y la espirituales que retratan este tiempo de gozosa prolongación de la Pascua.
oración de la Unidad), Jn 21 (las últimas apariciones).
Para los domingos pascuales se ha seguido el criterio de la lectura progresiva y en cierto
Tiempo de Cristo Resucitado
sentido concordada. Pasajes progresivos de los Hechos en los tres ciclos. Catequesis
apostólica (primera carta de Pedro, primera de Juan, Apocalipsis). Evangelios de las El tiempo pascual celebra la presencia de Cristo entre sus discípulos, su manifestación
apariciones, del Buen Pastor y del discurso de la Cena. Además de las lecturas propias dinámica en los signos que se convertirán después de la Ascensión en prolongación de
de la Ascensión y de Pentecostés. su cuerpo glorioso: la palabra, los sacramentos, la Eucaristía.

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Cristo vive en la Iglesia. Está siempre presente (SC 7). La luz del cirio pascual es signo Tiempo de la espera escatológica
visible de su presencia que no tiene ocaso. Pero existen otros signos de su presencia: el
altar, la pila bautismal, la cruz gloriosa, el libro de la divina palabra que es como un En la perspectiva de la Resurrección y de la espera del Resucitado, en la visión pascual
tabernáculo de su presencia como Maestro, el ambón desde donde el Resucitado habla de la Parusía, indicada por los ángeles en la Ascensión, es éste el tiempo escatológico
siempre explicando las Escrituras. por excelencia, más que el tiempo de Adviento. Tiempo, por tanto, de anticipación de
la vida nueva y de la espera del cumplimiento definitivo en Cristo, como sugiere la
Signo de esta presencia es especialmente la asamblea. Sólo en la perspectiva de la
lectura del Apocalipsis en este tiempo litúrgico.
Pascua se realiza la promesa de Jesús: "donde dos o más..." (Mt 18,20). Presencia
culminante es la Eucaristía donde el Resucitado invita, parte el pan, se entrega a sí
mismo, ofrece el sacrificio pascual.
Tiempo de la perspectiva pascual del martirio y déla muerte cristiana
El Misal Romano y el Leccionario tienen textos especiales para el tiempo de Pascua bien
Tiempo del Espíritu para celebrar el martirio, bien para el rito de las exequias. Esto tiene una profunda razón
Como nos indica Jn 20,19-23, el mismo día de Pascua es ya día de la efusión del Espíritu teológica. En lafiestapascual de los cincuenta días el martirioes vistocomo cumplimiento
Santo porque es ya día de glorificación de Jesús y de la salvación escatológica para la de la Pascua, y sobre la muerte del cristiano está presente la fe de la resurrección.
Iglesia que nace. Con respecto al rito bizantino de los funerales son particularmente hermosos los textos
En esta perspectiva la Iglesia lee los Hechos, que son el Evangelio del Espíritu Santo, que se usan cuando se deben celebrar las exequias de un laico, sacerdote o monje,
durante todo el tiempo de Pascua; el Espíritu actúa ya en los bautizados para completar durante la semana de la renovación. Todo el oficio es pascual.
en la vida, como expresión de conducta de culto espiritual, cuanto ha sido recibido en
la fe.
Tiempo de María, Virgen de la Pascua y de Pentecostés
El tiempo final en su progresión hacia Pentecostés subraya -más en la Liturgia de las
Horas, quizás menos en la celebración eucarística- este aspecto pneumatológico, unido Ciertamente no faltan motivos para recordar a María en el tiempo de Pascua y en la
con el misterio de la Iglesia manifestado por el Espíritu en Pentecostés. espera de la venida del Espíritu Santo. Sabemos indirectamente que la Virgen participa
de la Pascua del Hijo, en la alegría de su Resurrección y como Mujer nueva que ha vivido
En el interés actual por la pneumatología, es necesario recuperar toda la riqueza litúrgica
de este aspecto, tan resaltado por la liturgia eucarística y eucológica de Oriente y como ningún otro junto al Hombre nuevo el misterio pascual. María está presente en
Occidente. Pentecostés, en la oración común (Hch 1,14) como Madre de Jesús. La iconografía más
antigua representa a María en la Ascensión comofiguray modelo de la Iglesia. Es, pues,
Virgen de la Pascua del Hijo, Iglesia orante en la Ascensión y en la espera del Espíritu.
Tiempo de la Iglesia como nueva humanidad Madre de Jesús y de los discípulos de Cristo en la efusión del Espíritu (cf. LG 59).
La liturgia pascual subraya la novedad bautismal de la vida cristiana, la continuidad con Entre los elementos marianos de la liturgia del tiempo pascual recordamos: el saludo de
la novedad del Resucitado, la vida como culto espiritual con la potencia de los dones y completas, Regina coeli; el Magníficat de Vísperas, rezado en la perspectiva pascual de
frutos del Espíritu. su composición y de los sentimientos de María después de Pascua, cuando ya en Cristo
se han realizado algunas promesas del Magnificat ha exaltado a los humildes; algunas
Existe una antropología de la Resurrección que revela al cristiano y a la comunidad
preces en las Vísperas; los formularios de la misa de Santa María (común) para el tiempo
eclesial como presencia y prolongación del Cristo Resucitado. Son las obras de la
pascual, con la doble referencia a la Resurrección y a la espera del Espíritu.
Resurrección, el testimonio de la vida contra el instinto de la muerte, la irradiación de
la vida en una cultura que afirma la posibilidad, desde aquí abajo, de una humanidad La celebración del mes de mayo en honor de María no debe desviar la mirada de esta
nueva y renovada por el dinamismo del Espíritu. espiritualidad mariana pascual. La fiesta de la Visitación puede ser contemplada a la luz
de Pentecostés, anticipado en María. En algunos lugares se celebra el lunes después de
Pentecostés la fiesta de María Madre de la Iglesia, con los formularios que ahora se
encuentran en el Misal Romano, como misas votivas.
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presentar como algo íntimamente ligado a la eucaristía -nos introduce a ella-, que la
Iglesia celebra todos los demás domingos del año.
También hay que subrayar, en el esquema de la celebración, el paso de las lecturas del
antiguo Testamento a las del nuevo: para significar el tránsito de lo antiguo a lo nuevo,
la mayor parte de los elementos que simbolizan este cambio se colocan en este lugar.
Terminadas las lecturas del antiguo Testamento, se adorna el altar, se canta el "Gloria",
se tocan las campanas y el órgano; además, entre las dos lecturas del nuevo Testamento
se entona el "Aleluya". Acabada la proclamación del evangelio, se realiza la salvación
que el evangelio ha anunciado, por medio de los sacramentos del bautismo y la
eucaristía, que hacen participar a la Iglesia de la novedad pascual de Jesucristo
CINCUENTENA PASCUAL resucitado.
En la noche santa es también muy importante subrayar el significado de la oración de
PERE FARNES los fieles: la comunidad cristiana que, por el bautismo, ha sido hecha pueblo sacerdotal,
intercede por el mundo. Es muy importante el significado de la rúbrica que establece
Con la Vigilia pascual empieza la cincuentena o tiempo pascual, que se prolonga hasta que, en esta oración de losfieles,tomen parte por primera vez los recién bautizados, si
el día de Pentecostés. Estos días se han de diferenciar de los restantes del año litúrgico, los ha habido. Es una manera de expresar la inauguración de su sacerdocio bautismal.
para expresar que en ellos la Iglesia vive como un anticipo de aquella felicidad que cree
y espera encontrar cuando comparta visiblemente la vida y victoria de su Señor
resucitado. ¿Se celebra la Pascua como la fiesta de las fiestas?
Hoy, decir que Pascua es "la fiesta de las fiestas" resulta tan consabido que casi suena
LA VIGILIA PASCUAL a uno de aquellos tópicos que, de tan repetidos, acaban por no significar nada. Pensamos
que es muy posible que, mientras la frase va corriendo de boca en boca, en realidad
Para comprender bien el sentido de la celebración de la noche santa -y descubrir, al Pascua se continúa viendo y celebrando en muchos ambientes, a lo sumo, como la
mismo tiempo, el significado de toda celebración dominical y aun diaria- hay que tener segunda de lasfiestasdel año, la que sigue en importancia a Navidad. Hay síntomas que,
claro el esquema de la celebración de la Vigilia pascual. Fundamentalmente, se trata del a nuestro parecer, evidencian que la no recuperación de la primacía que corresponde a
mismo esquema de la celebración eucarística habitual (e incluso de la celebración de Pascua en el año cristiano es un hecho que se da incluso entre no pocos de los cristianos
todos los sacramentos), enriquecida, en esta noche, con algunos elementos adicionales, más comprometidos con los valores evangélicos y con la vida contemplativa de la
para dar a esta celebración más expresividad y más vida que a las restantes del ciclo Iglesia. Esto es, por lo menos, lo que parece deducirse de lacomparación de los esfuerzos
litúrgico. que se realizan para celebrar Pascua y otras solemnidades y de los signos celebrativos
La celebración consta, pues, como habitualmente, de dos partes fundamentales: liturgia extraordinarios que para cada una de las fiestas se usan.
de la palabra y liturgia sacramental. La liturgia de la palabra es más larga que la habitual ¿No resulta altamente inquietante, que después de 40 años de la restauración de la
(nueve lecturas en lugar de las dos o tres acostumbradas). La liturgia sacramental no sólo Vigilia pascual (febrero 1951), sean aún tantos los cristianos, incluso entre los más
celebra la eucaristía, sino también el bautismo, o por lo menos su recuerdo. Al conjunto piadosos, que encuentran fáciles pretextos para no pasar en vela la noche de Pascua,
de la celebración se antepone un rito de entrada más expresivo, si se quiere, que el mientras nuestras iglesias, por lo contrario, se llenan defielesla noche de Navidad? ¿No
habitual: la bendición del cirio y el anuncio de la Pascua, pero, con todo, este rito no es es más alarmante aún que se den comunidades religiosas que difícilmente se conformarían
una parte de la celebración, sino sólo la introducción a la misma. Hay que procurar, pues, a que en Navidad se les propusiera la supresión de la misa de medianoche y, en cambio,
que resalten suficientemente las dos partes fundamentales de la celebración, y su encuentran fácilmente diversas motivaciones y pretextos para adelantar la Vigilia
carácter extraordinario con relación a los demás días: la celebración de la palabra ha de pascual, celebrándola a unas horas en las que difícilmente puede vivirse el sentido
ser realmente prolongada y contemplativa (no se deben suprimir lecturas, a no ser que "simbólico-sacramental" de la misma? ¿Y no llega a ser el más inexplicable de los
existan causas importantes) y la celebración del bautismo, o su recuerdo, se ha de

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contrasentidos que incluso comunidades contemplativas, cuya vocación estriba menos en parte, el significado mismo de la vida cristiana y la intensidad de la vivencia
precisamente en ser "signo del amor nupcial de la Iglesia" (cf LG 44) se dispensen religiosa del Evangelio como "Buena Noticia" que nos alegra y nos hace mensajeros de
una alegría que el mundo no puede experimentar.
fácilmente de pasar en vela la noche de la llegada del Esposo, asemejándose con ello a
las vírgenes necias que duermen mientras la Iglesia espera vigilante el retorno del
Señor?
Sentido de la cincuentena pascual
La celebración de Pascua a través de una velada nocturna y prolongada no es,
evidentemente, el único signo de la preeminencia de Pascua sobre las otrasfiestas.Pero La primera característica de la cincuentena es la alegría. A través de ella, estos cincuenta
sí que es su manifestación más importante. Por ello, si se pierde la doble característica días vienen a ser como una "profecía" o imagen de la vida definitiva, del reino futuro,
de la más importante celebración pascual - celebración nocturna y celebración del reino acabado. Este sentido de "profecía de los tiempos definitivos" se manifiesta
prolongada- y Pascua se inaugura con una Vigilia, que o bien es muy breve (omitiendo con la práctica de suprimir las lecturas del antiguo Testamento. Toda la antigua Alianza
lecturas) o bien no es nocturna (adelantando la hora), hay que decir, sin ambajes, que es sólo preparación, y la cincuentena pascual celebra, en cambio, la realidad del reino
algo está enfermo con respecto a la celebración central del año y que urge remediar el de Dios ya totalmente alcanzado. La supresión del antiguo Testamento durante la
equilibrio del ciclo litúrgico. cincuentena es una práctica muy antigua, que la reforma litúrgica ha restaurado.
Una segunda característica, muy propia de estos días, es que en conjunto forman una
única solemnidad. A este respecto, hay que procurar que las distintas subdivisiones que
hay en el interior de la cincuentena pascual no queden subrayadas desmesuradamente,
LA CINCUENTENA PASCUAL como si se tratara de diversos "tiempos", pues, en realidad, son un solo y único período
Subrayar las características propias de este tiempo festivo que, a lo sumo, tiene algunos matices distintos en las diversas etapas de su
desarrollo.
El tiempo de Pascua -la cincuentena pascual- es, en el conjunto del año litúrgico, el
"tiempo fuerte" por excelencia. Es necesario, por tanto recuperarlo y vivirlo como tal, En esta línea defiestaunitaria, habría que subrayar el importante cambio de vocabulario
aunque los modos actuales están aún lejos de ello. Si algún ciclo debe distinguirse como en la manera de nombrar los domingos de este tiempo: allí donde los libros litúrgicos
algo "diverso" de los días habituales, más que la Cuaresma o que el Adviento, han de promulgados por san Pío V decían: "domingo II, III, IV, etc., después de Pascua", los
ser, sin duda, estos cincuenta días que median entre Pascua y Pentecostés. actuales dicen: "domingo II, ül, IV, etc. de Pascua"; la Pascua, en efecto, no es sólo el
domingo, sino el conjunto de los cincuenta días. En esta misma línea habría que situar
Celebrar el año cristiano, colocando su culminación en estos cincuenta días de alegría, también el domingo de Pentectostés: no se trata de una nueva fiesta -la Pascua del
responde muy bien al carácter fundamental del mensaje cristiano, que es anuncio de Espíritu Santo, como algunos lo llaman menos acertadamente-, sino que es el día
alegría y de liberación. Mucho antes de que existiera la Cuaresma y los otros "tiempos conclusivo de la gran fiesta.
litúrgicos", la comunidad cristiana celebró ya la cincuentena de alegría; quien durante
estos días no expresara su gozo (por ejemplo, hiciera ayuno o rezara en actitud de
penitencia) era considerado como extranjero al pueblo cristiano, es decir, se le Estructuras de la cincuentena pascual
consideraba como quien no ha captado en qué consiste el Evangelio.
Supuesta la unidad fundamental de la cincuentena pascual, en ella pueden distinguirse,
Estafiesta,tan prolongada en relación con lo habitual, puede ser una invitación a vivir con todo, algunos matices e intensidades secundarios. Son los siguientes:
laoriginalidad radical del cristianismo, a experimentar hasta qué punto "los sufrimientos
a) Domingo de Pascua, que empieza en la noche pascual y se prolonga con la segunda
de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá" (Rm 8,18), a poner un
misa de Pascua, para terminar con las II Vísperas del mismo domingo, y tiene la máxima
signo de que creemos que la alegría que el Señor nos depara es algo que "ni el ojo vio,
solemnidad.
ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar" (ICo 2,9).
b) Octava de Pascua, que forma como un solo día y que termina con las II Vísperas del
Las comunidades dedicadas a tareas educativas en los colegios quizá tendrán mayores
domingo II. Por ello, en el prefacio se dice, durante la octava: "Más que nunca en este
dificultades en celebrar con signos extraordinarios de alegría y fiesta en período tan
día", y en el Communicantes del canon romano: "Para celebrar el día santo de la
largo que, para mayor dificultad, se prolonga hasta final de curso, época intensa en
resurrección".
trabajo. Con todo, hay que procurar no cejar ante esta dificultad; en ello estriba, por lo
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c) Tiempo pascual hasta la Ascensión, subdividido a su vez, por lo que respecta a las en las misas feriales de este tiempo, desde el lunes de Pascua hasta el sábado de la semana
lecturas evangélicas, en: 1) sacramentos de la iniciación: bautismo y confirmación VII.
(lunes II-jueves II); 2) eucaristía (viernes II-viernes III); 3) Jesús, el buen Pastor (lunes
IV y martes IV); 4) el Espíritu Santo, don del Resucitado (lunes Vi-miércoles VI). En el plano de lecturas seleccionadas, cabe subrayar la antología de textos evangélicos
de la octava de Pascua, que presentan las diversas apariciones del Resucitado según los
d) Tiempo pascual después de la Ascensión, en el que se acentúa cada vez con mayor textos de los sinópticos y de Juan.
intensidad la presencia del Espíritu Santo, como don del Resucitado.
Otro interesante ciclo de lectura continua es el del evangelio según san Juan, tal como
Al organizar prácticamente estos días, hay que velar para que no se subdvidan se presenta en las misas feriales, subdividido en varios temas: desde el lunes II hasta el
demasiado en etapas y para que los signos de fiesta extraordinaria no se vayan jueves II, se presentan los dos primeros sacramentos pascuales: bautismo y confirmación,
debilitando, sino que perseveren en toda su intensidad. También hay que velar para que a través del diálogo de Jesús con Nicodemo; desde el viernes II hasta el sábado III, el
los últimos días no aparezcan a la manera de un "Adviento del Espíritu Santo", ni el día tercero de los sacramentos pascuales, a través del discurso sobre el pan de vida; desde
de Pentecostés como la "Pascua del Espíritu", sino como la continuación de las fiestas el lunes IV hasta el miércoles IV, como un eco de la lectura evangélica del domingo
que celebran el triunfo del Resucitado, que nos da su Espíritu para que también nosotros anterior, se leen diversas perícopas sobre el buen Pastor; desde el lunes VI hasta el
tengamos parte de su victoria. miércoles VI, la lectura evangélica alude a la promesa del Espíritu Santo, con cuya
última y más solemne efusión en Pentecostés concluirá la cincuentena pascual; desde
el martes VII hasta el jueves VII, como un eco de la solemnidad de la Ascensión del
El lugar de la celebración
Señor, se lee la oración sacerdotal de Jesús en la última Cena; el viernes y el sábado VII,
Durante la cincuentena pascual, debe procurarse que el lugar de la celebración aparezca las dos últimas ferias de la cincuentena pascual, se lee el final del evangelio según san
siempre con los máximos signos festivos. Las luces y las flores deberían ser más Juan, con la narración de la última aparición de Jesús.
abundantes, incluso en los días feriales. A poder ser, su colocación debería variar de
unos días a otros para evitar la monotonía. También sería recomendable procurarse para Este ciclo de lecturas del evangelio de san Juan completa la primera serie de perícopas
la misa unos manteles más vistosos. El lugar de la palabra, si lo aconseja su estructura, del mismo evangelio, proclamadas en las últimas semanas de Cuaresma.
debería revestirse con algún velo de color blanco. Con referencia a otros elementos,
habría que procurar usar vasos sagrados y ornamentos más ricos que los habituales.
Oficio de lectura
Debería velarse también por la "vistosidad" y adornos del cirio pascual. Ha de ser un
En los años impares: durante la octava de Pascua se hace una lectura íntegra de la primera
cirio nuevo, mucho mayor que los restantes, colocado cerca del ambón (no cerca del
carta de san Pedro, que probablemente es una homilía bautismal dirigida a unos recién
altar) y adornado con flores, que deberían irse renovando. Este cirio debe encenderse
bautizados; desde el lunes hasta el sábado V se hace una lectura completa del libro del
todos los días hasta Pentecostés inclusive, en las Laudes, en la Misa y en las Vísperas
(en Laudes y Vísperas se enciende aunque no se enciendan las luces del altar). Apocalipsis (las visiones de la Iglesia triunfante, presidida por el Cordero degollado,
que presenta este libro, son expresión del misterio y victoria pascual); desde el domingo
VI hasta el final de la cincuentena pascual se hace una lectura completa de las cartas de
LAS LECTURAS DE LA MISA san Juan (las repetidas alusiones al nuevo nacimiento como hijos de Dios, que presentan
estas cartas, son especialmente apropiadas para estos días, en los que se revive el
En este tiempo, las lecturas bíblicas tienen una unidad bastante más subrayada que en bautismo).
los otros "tiempos fuertes". Digamos, en primer lugar, que, durante la cincuentena
pascual, volvemos a tener, con bastante frecuencia, lectura continua, lo cual casi no se En los años pares se leen íntegramente los Hechos de los apóstoles, libro lleno del
da en los restantes tiempos fuertes. mensaje pascual por cuanto relata el desarrollo, a través de la Iglesia, de la semilla
sepultada en la tierra por la muerte del Señor y nacida en la humanidad por la gloriosa
En la Misa, se hace una presentación de los Hechos de los apóstoles a dos niveles resurrección de Cristo. Esta lectura íntegra completa las dos más reducidas que se hacen
distintos y muy interesantes: a) algunas de las perícopas más importantes y típicas se en la misa dominical y ferial.
reservan como primera lectura de las misas dominicales (con ello ningún cristiano
dejará de escuchar los rasgos más fundamentales de este libro); b) otros pasajes se leen

16 17
resurrección de su Hijo, dedicada a la oración con los apóstoles y esperando confiada-
mente con ellos el don del Espíritu Santo (cf. Hch 1,14).l
Se trata de la presencia y de la ejemplaridad de María en el arco de los misterios que
sellan la misión salvadora de su Hijo y marcan el paso de la presencia del Resucitado
a la misión del Espíritu Santo.

María en la alegría de la Resurrección


No vamos a embarcarnos en la difícil tarea de justificar una aparición de Jesús
LA VIRGEN MARÍA Resucitado a la Virgen María. Hay literatura abundante en los apócrifos, en los escritos
de los Padres que o se dejan convencer por los apócrifos o fuerzan los mismos textos
EN EL TIEMPO DE PASCUA evangélicos para ver en una de las Marías que reciben la aparición de Jesús a la Virgen
Madre. Ni es éste el lugar para dejarnos seducir por los clásicos libros de la Vida de
María que hablan de la primera aparición del Señor a su Madre, o por la abundante
JESÚS CASTELLANO literatura espiritual sobre este tema. Vamos simplemente a escuchar testimonios
litúrgicos, esenciales convicciones de fe que en el ámbito de la celebración de los
misterios adquieren el valor del verdadero "sensus fidelium".
Quisiera ofrecer una meditación sobre el sentido de una presencia discreta y hasta
escondida de la Madre del Resucitado en el misterio de esos cincuenta días de gozo Que María sea testigo de la Resurrección de su Hijo, nadie lo pone en duda. Su presencia
pascual que se podría llamar tiempo de Pentecostés, el tiempo de los 50 días. en el Cenáculo, en espera del Espíritu, es un dato esencial. La experiencia de María como
Madre y discípula no ha terminado al pie de la Cruz, donde han quedado consumados
Es tiempo de Cristo Resucitado, presente en medio de sus discípulos desde la mañana los misterios de Jesús de Nazaret, su Hijo según la carne. María es asociada plenamente
misma de Pascua. Es tiempo del Espíritu Santo, cuya efusión Juan el Evangelista a esa continuidad del misterio de Cristo en la dimensión del Espíritu, la que se inaugura
anticipa en la misma tarde del Domingo de la Resurrección, para subrayar que el don la mañana de Pascua y tiene como momento estelar la efusión del Espíritu en
del Espíritu Santo es el aliento mismo del Señor Resucitado transmitido a sus apóstoles Pentecostés. La experiencia de María se enriquece, crece y adquiere, como en el
(cf. Jn 20,22-23) para que prosigan la misma obra que Jesús ha llevado hasta el culmen Calvario, toda la dimensión tipológica de "experiencia eclesial" en la que la Madre de
de su pasión gloriosa. Es tiempo de la Iglesia, humanidad nueva, cuerpo del Resucitado Jesús aparece como figura y Madre de la Iglesia naciente.
que a través de las apariciones de Jesús a sus discípulos goza de la certeza de su presencia
hasta el fin de los tiempos en su peregrinación histórica (cf. Mt 28,20). Es tiempo de La palabra, pues, a la liturgia de Oriente y Occidente.
María, la Madre de Cristo Resucitado en la alegría por el triunfo de su Hijo y en la
experiencia fundamental que comparte, discípula entre los discípulos, de ser testigo de
la Resurrección, de la Ascensión y de Pentecostés. El Oriente bizantino
Vamos a glosar sencillamente estas tres presencias de María a la luz de la liturgia, con La liturgia bizantina que con tanta efusión patética canta la presencia de María al pie de
elementos tradicionales y nuevos, de Oriente y de Occidente, pidiendo la ayuda del la cruz y pone en sus labios los más conmovedores lamentos por la muerte de su Hijo
testimonio iconográfico de la más antigua tradición bíblico-litúrgica que quiere suplir y las más ardientes súplicas por su pronta Resurrección, es bastante discreta para
discretamente el silencio de los datos evangélicos. subrayar la alegría de nuestra Señora por el gozo de la Pascua.
Queremos dar así cabal apoyo a la orientación que el libro de las "Misas de la Virgen El "megalinario" o canto a María que se intercala en la plegaria eucarística después de
María" nos propone para el tiempo de Pascua: "En el "gran domingo", esto es, durante
los cincuenta días en que la Iglesia, con la alegría y júbilo, celebra el misterio pascual,
la liturgia romana recuerda también a la Madre de Cristo, llena de gozo por la 1 Misas de la Virgen María, I, Misal, Madrid, Coeditores litúrgicos, 1988, p. 88.

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la epíclesis, en el momento en que se recuerda a la Virgen en la comunión de los Santos, en el sepulcro que los evangelistas atribuyen a María de Mágdala. El texto podría ser
tiene este tono particular ya en la gran vigilia pascual bizantina: "El Ángel le dijo a la traducido así:
llena de gracia: ¡Alégrate, Oh Virgen pura! Te lo digo de nuevo: ¡Alégrate! Tu Hijo ha "Señor Jesucristo, con qué ardoroso deseo y devoción, buscaba tu
resucitado al tercer día del sepulcro y ha resucitado a los muertos: ¡hacedfiesta,pueblos! bienaventurada Madre por todos los rincones del sepulcro tu cuerpo,
Revístete de luz, nueva Jerusalén, porque la gloria del Señor ha amanecido sobre ti. Haz cuando mereció recibir del ángel el anuncio para que no te llorara como
fiesta y alégrate, Sión. Y tú, Purísima Madre de Dios, ¡ alégrate por la Resurrección de muerto cuando te iba a ver cuanto antes resucitado ..."2
tu Hijo!"
Como gozosa prolongación de la tradicional antífona mariana del tiempo de Pascua, el
La última parte de este "megalinario" está tomada del poema de San Juan Damasceno "Regina coeli, laetare", el Misal Romano de Pablo VI había recogido entre las misas
que se canta en la gran vigilia pascual bizantina. La Madre de Cristo es asociada al gozo votivas de la Virgen María el formulario para el tiempo pascual, todo él impregnado del
de la nueva Jerusalén, de la Iglesia que nace de la Resurrección. Pero el texto tiene un motivo de la alegría de la Virgen por la Resurrección de su Hijo. Y ahora, el formulario
contenido simbólico sugestivo. Las palabras del ángel en el primer anuncio: "Alégrate, 15 de las Misas de la Virgen María tiene como título La Virgen María en laResurrección
llena de gracia", tienen ahora la dimensión del gran anuncio pascual. Los ángeles son del Señor y completa el anterior formulario con una antífona de entrada que es nueva
los primeros evangelistas; las mujeres que reciben el anuncio y lo comunican a los y un prefacio que sintetiza de manera apropiada lo que la devoción y el sentido de los
discípulos incrédulos, son también "evangelistas", como las llama la liturgia bizantina, fieles había siempre puesto de relieve: la presencia de María en el misterio de Cristo
hasta el punto que llega a definirlas "iguales a los apóstoles" e incluso "apóstoles de los Resucitado, para ser colmada del gozo de la Pascua después de haber participado con
apóstoles". Entre estas mujeres, portadoras de perfumes (miróforas) y evangelistas, su Hijo en el dolor y la angustia de la Pasión, y haber esperado con absoluta certeza el
María está siempre incluida como testigo de la Resurrección. El gozo de este segundo cumplimiento de sus promesas.
anuncio que la Virgen recibe del ángel, parece sugerirnos el texto bizantino, le hace
recordar todas las promesas del primer "Alégrate" de la Anunciación y las palabras que María, la virgen de la Pascua, tiene ya en la liturgia occidental romana un formulario
Jesús había muchas veces repetido a sus discípulos y que María, junto con tantas otras, litúrgico que celebra y propone esta unión indisoluble de la Madre en el triunfo del Hijo.
conservaba en su corazón: "Al tercer día resucitaré". En este texto bizantino podemos Como canta el Prefacio de esta Misa: "Porque en la resurrección de Jesucristo, tu Hijo,
encontrar la fuente de la antífona mariana medieval que la Iglesia de Occidente repite colmaste de alegría a la santísima Virgen y premiaste maravillosamente su fe; ella había
durante el tiempo de Pascua: "Regina coeli, laetare, alleluia". concebido al Hijo creyendo, y creyendo esperó su resurrección; fuerte en la fe,
contempló de antemano el día de la luz y de la vida, en el que desvanecida la noche de
Entre los "troparios" de la Resurrección que la liturgia bizantina canta todos los la muerte, el mundo entero saltaría de gozo y la Iglesia naciente, al ver de nuevo a su
domingos, el del tono 65 (plagal 2°) ha conservado también un breve recuerdo al Señor inmortal, se alegraría entusiasmada".3
encuentro de Jesús con la Virgen María: "Angeles bajaron a tu sepulcro, y los guardianes
cayeron amortecidos... Saliste al encuentro de la Virgen tú que dabas la vida. ¡Señor Gozo de la Virgen en la Pascua de su Hijo, ejemplo de la Iglesia que se alegra por el
resucitado de entre los muertos, gloria a ti!" triunfo de Cristo y encuentra cada año, en el misterio pascual, la fuente de su alegría, de
su esperanza y de su empeño.
Una antiquísima ilustración iconográfica se hace eco de esta convicción de los
cristianos, transmitida quizás por la tradición oral. El Evangeliario deRabbula de Edesa,
de finales del siglo VI, conservado hoy en la Biblioteca Laurenziana de Florencia, en La Virgen en la Ascensión del Señor
la escena de las mujeres que van al sepulcro y de Cristo que aparece en la mañana de
Pascua, presenta siempre la iconografía de la Virgen María en plena continuidad con su La solemnidad de la Ascensión del Señor, cuarenta días después dé la Resurrección,
imagen al pie de la Cruz y, como veremos, en el misterio de la Ascensión del Señor. celebra la exaltación gloriosa de Cristo a la derecha del Padre, el momentofinalde la
presencia visible del Señor resucitado en medio de sus discípulos, la orientación de la
atención y de la esperanza de la Iglesia hacia el nuevo régimen de la vida sacramental

La liturgia occidental
En plena consonancia con las expresiones bizantinas, una colecta del Oracional visigótico 2 Oracional visigótico, Ed. José Vives, Barcelona 1946, p. 280.
para el día de la Resurrección aplica a la Virgen Madre la búsqueda del cuerpo de Jesús 3 Misas de la Virgen María, p. 91.

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en el Espíritu, cuando con la venida del Paráclito, "lo que era visible en Cristo pase a los tierra, sufiguray su centro maternal. Su actitud orante, con las manos elevadas hacia
sacramentos de la Iglesia", según la feliz expresión de san León Magno. el cielo, es ya expresión de la "epíclesis" o ardiente invocación de la Esposa "Iglesia"
La presencia de María en la Ascensión del Señor es un dato que la tradición nos ha legado que a través de los siglos en el Espíritu dice a Cristo: "Ven". Pero ya desde el momento
a través de la iconografía que la liturgia bizantina ha recogido en el oficio litúrgico de mismo de la Ascensión, la Virgen es intercesión ardiente que suplica la venida del
este día y que en la ininterrumpida transmisión de la iconografía de este misterio se carga Espíritu Santo. De hecho en la misma serie de iconografía del Evangeliario de Rabbula
de significado eclesial. la escena de Pentecostés se presenta con una asombrosa identidad con la de la
Ascensión; sólo que ahora el lugar que ocupaba Cristo lo llena la paloma del Espíritu,
Desde la primitiva representación de la Ascensión del Señor en las ampollas de Monza, y los apóstoles con María llevan sobre sus cabezas las llamas del Espíritu Santo, el fuego
que son del siglo IV o V, María ocupa el lugar central entre el grupo de los discípulos desprendido del Cuerpo glorioso del Resucitado.
que dirigen su mirada al Sefior que en un nimbo de gloria sube hacia el Padre, mientras
los ángeles anuncian que tal como ha subido al cielo así volverá (cf. Hch 1,10-11). El Hay también una razón profunda para la presencia de María en este misterio. La Virgen
Evangeliario de Rabbula de Edesa ofrece una imagen "nai'F' de este episodio con un fue testigo excepcional y solitario del ingreso de Jesús en este mundo; de ella recibió la
colorido y un movimiento impresionantes. El detalle de la Virgen María es idéntico. De carne que el Verbo no poseía y que ahora lleva a la gloria del Padre e introduce para
pie, entre el grupo de los apóstoles, ocupa el lugar central. Está revestida con su manto siempre en el seno de la Trinidad. María aparece desde este punto de vista como testigo
purpúreo de "Theotokos", Madre de Dios, las manos alzadas en actitud orante, casi de la humanidad de Cristo en toda la serie de sus misterios, esos "misterios de la carne
acompañando el movimiento ascensional de su Hijo, en la misma línea vertical que de Cristo" que ahora pasan a los sacramentos de la Iglesia. Se ha cumplido el arco de
ocupa Cristo en la parte superior, donde está representado en un nimbo de gloria llevado la vida de su Hijo en esta tierra. Lo sintió tomar carne en su seno; lo ve subir al cielo en
en la "Merkabah" o carro de fuego de los cuatro seres de la profecía de Ezequiel, la plenitud de la gloria, con la carne transida de experiencia humana, de pasión y de
mientras a derecha e izquierda los ángeles le ofrecen coronas de gloria. gloria. La Virgen está allí como testigo de toda la realidad de la Encarnación, junto a los
que serán por el mundo los testigos de la resurrección gloriosa de su Hijo.
La liturgia bizantinarecoge en algunos "troparios" el significado de este misterio dando
voz a la expresión iconográfica. Un texto de las Vísperas de la Ascensión canta: "Era
conveniente que quien como Madre había sufrido más que ningún otro en tu pasión,
fuese colmada de un gozo superior a cualquier otro gozo, al contemplar la glorificación
de tu cuerpo". Y asociando la Madre en la memoria de los apóstoles, testigos La Virgen María en el misterio de Pentecostés
presenciales del acontecimiento, según las Escrituras, la liturgia bizantina expresa la "Los discípulos se dedicaban a la oración en común, j unto con María, la Madre de Jesús"
teología de este misterio con una hermosa oración que transcribimos íntegramente: (cf. Hch 1,14).
"Dulcísimo Jesús que sin abandonar la comunión con el Padre, has querido sumergirte Para la presencia de María en el Cenáculo de Pentecostés contamos con la breve y
con nuestra humanidad entre los habitantes de esta tierra y hoy, desde el Monte de los significativa referencia de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles. La mejor
olivos, has subido a la gloria. Elevando contigo, por amor, la naturaleza caída, la has exégesis científica de este paso pone de relieve la oportunidad de esta "recuperación"
hecho sentarse contigo junto a tu Padre. Por eso, los ejércitos angélicos, asombrados, de María en el seno de la comunidad apostólica, en el momento de la efusión del Espíritu.
llenos de temor y reverencia, magnifican tu inmenso amor hacia los hombres. Junto con Como ha escrito X. Pikaza en el mejor artículo que se haya escrito sobre este particular:
ellos, también nosotros, habitantes de la tierra, glorificamos tu descenso hacia nosotros "¿Qué aporta María en la visión de aquellos discípulos que reinterpretan la vida de
y tu Ascensión que de nosotros te separa, y te suplicamos: "Tú que por medio de tu Jesús? Los apóstoles son testigos de su actividad y de su pascua, las mujeres testifican
Ascensión, has colmado de gozo al grupo de los Apóstoles y a la bienaventurada Madre la fuerza de su amor y la realidad de su muerte, los hermanos atestiguan el lugar de su
que te engendró, haznos dignos de la gloria de los elegidos, por sus oraciones y por tu familia. ¿Y María? Ella testifica su nacimiento humano, el camino de su infancia: Jesús
gran misericordia". no podría haber sido recibido en la Iglesia como plenamente humano si faltare el
testimonio viviente de una madre que le ha engendrado y educado. Dentro de la Iglesia,
La teología litúrgica que se desprende de la iconografía del misterio de la Ascensión
María es una parte de Jesús. Por eso está allí como testigo silencioso. Ha mantenido las
desarrolla ampliamente el significado de la presencia de María en este episodio. Se
cosas de Jesús en su corazón (Le 2,19.51); por medio de ella pasan a la Iglesia. Hay algo
subraya especialmente el carácter eclesial de esta presencia. En medio de los discípulos,
que ni los apóstoles, ni las mujeres, ni los hermanos podrían testimoniar. Esa palabra
y en una anticipación de la espera de Pentecostés, María es imagen de la Iglesia en esta
22 23
única e insustituible ha de entregarla María en el misterio de la Iglesia, por eso aparece tensión a la unidad, a imagen de la Trinidad. María ocupa así su puesto en la Iglesia; con
enHch.1,14".4 su propia misión, con su carisma de Madre de Jesús; y al mismo tiempo solidaria, unida,
en comunión, parte de la Iglesia, discípula y apóstol, con función maternal de congregar
Además, la plena solidaridad de María con la comunidad apostólica subraya, si fuera en la comunión perseverante y en la oración confiada; ella, tan experta en promesas y
menester, que María no es unafigurasolitaria. Su lugar está siempre en medio de la en esperas, en realidades divinas y en caminos históricos de realización parsimoniosa
Iglesia, donde ella continuamente evangeliza, hablando de su Hijo, y donde a la vez
de las maravillas de Dios.
recibe la alabanza de los que han comprendido la hondura de su fe y por eso la proclaman
bienaventurada. Nuevas Misas
La efusión del Espíritu, lo sabemos, tiene impresionantes parecidos con el misterio de La liturgia de la Iglesia ha querido colmar un vacío mañano en la eucología occidental
la Anunciación. Es la misma fuerza que baja desde lo alto, la que cubrió a María con su con los dos formularios de misas de la Virgen que tienen como centro el misterio del
sombra y ahora llena el corazón de los apóstoles; los labios de María se abren para dar Cenáculo. LaMisadeLa Virgen María en el Cenáculo (n. 17) y La Virgen María, Reina
testimonio en el Magnificat y los apóstoles anuncian las grandes obras del Señor. Allá de los Apóstoles (n. 18). De estos dos formularios vale la pena recordar los textos
el misterio de Cristo; aquí el misterio del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. María une centrales del Prefacio que evocan en simetría la Anunciación y la venida del Espíritu,
de una manera singular la continuidad entre el misterio de la encarnación, por obra del la Visitación -Pentecostés misionero de la Virgen- y la misión inicial de los Apóstoles.
Espíritu, y el nacimiento de la Iglesia, por medio del mismo Espíritu de Cristo "Porque nos has dado en la Iglesia primitiva un ejemplo de oración y de unidad
Resucitado. Hay simetría y progresividad. admirables: la Madre de Jesús orando con los apóstoles. La que esperó en oración la
venida de Cristo invoca al Defensor prometido con ruegos ardientes y quien en la
La iconografía encarnación de la Palabra fue cubierta con la sombra del Espíritu, de nuevo es colmada
También aquí la iconografía más antigua ofrece el mensaje de la fe de la Iglesia. El de gracia por el don divino en el nacimiento de tu nuevo Pueblo..."5 Así oramos con el
Códice de Rabbula de Edesa, fuente inspiradora de la iconografía oriental y occidental, Prefacio que recuerda a María en la espera del Espíritu.
coloca a la Virgen de pie en el centro de la Iglesia apostólica; la paloma, símbolo del Y así, con feliz intuición litúrgica, la Iglesia reconoce en María las primicias de su
Espíritu, en suprema verticalidad sobre su cabeza, lanza sobre ella la llama más misión apostólica que parte del Cenáculo lleno del ardor y de la fuerza del Espíritu:
abundante del fuego pentecostal. María aparece, como ya en la Ascensión, en el centro
de la Iglesia apostólica, como su figura y modelo, magnífica presencia femenina y rostro "Porque ella, conducida por el Espíritu Santo, llevó presurosa a Cristo al Precursor, para
que evoca el de Jesús, en medio de los apóstoles. que fuera causa de santificación y alegría para él; del mismo modo Pedro y los demás
apóstoles, movidos por el mismo Espíritu, anunciaron animosos a todos los pueblos el
Para este icono de Pentecostés quisiera evocar sobriamente una sugestiva exégesis de Evangelio que había de ser para ellos causa de salvación y de vida. Ahora también la
la teología oriental. Escribe el teólogo V. Lossky: "El Espíritu Santo ha aparecido en santísima Virgen precede con su ejemplo a los heraldos del Evangelio, los estimula con
forma de lenguas de fuego, separadas las unas de las otras, y se posaron sobre cada uno su amor y los sostiene con su intercesión incesante, para que anuncien a Cristo Salvador
de los que allí estaban, sobre cada uno de los miembros del Cuerpo de Cristo... El por todo el mundo".6
Espíritu Santo se comunica a las personas, marcando cada miembro de la Iglesia con el
sello de una relación personal y única con la Trinidad". El Espíritu de Pentecostés une En plena recuperación de la ejemplaridad de María para la Iglesia en el ejercicio del culto
y distingue. Realiza la persona de cada uno en su irrepetible singularidad, en su propio divino, estas aportaciones de espiritualidad litúrgica, con la ayuda del Oriente cristiano
carisma, pero a la vez la abre a la comunión con los demás. No hay fusión que y el inesperado regalo de la primitiva iconografía mariana que es fuente también de la
despersonaliza; no hay personalismo que se encierra en su propia individualidad. La "lex credendi", la norma de la fe, podemos vivir el misterio del Tiempo pascual. En la
Iglesia es comunión de personas, llamadas una a una, marcadas por la gracia celebración del misterio de Cristo que ha resucitado, ha subido a los cielos y ha enviado
personalmente, reunidas en la comunión por el mismo Espíritu que salvaguarda a la vez el Espíritu Santo y santificador, la Iglesia mira a María, testigo excepcional de estos
la singularidad de la vocación y de la misión, la respuesta personal y la irrefrenable misterios, para vivirlos y comunicarlos.

4 X.PlKAZA,MaríayelEspírituSanto(Hech.l,14.Apuntespara una mariología pneumatológica), 5 Misas de la Virgen María, p. 97.


en "Estudios Trinitarios" 15 (1981) pp. 3-82, texto citado en la p. 20. 6 Ib.p. 101.

24 25
LA EUCARISTÍA

LAS LECTURAS DEL CICLO A


P.TENA
La cincuentena pascual es un tiempo abierto a una temática extraordinariamentericay
casi inexplorada. El contraste entre una pretendida facilidad de la predicación cuaresmal
y la dificultad de una predicación pascual se pone de manifiesto cada año. Estamos,
pues, ante una tarea ardua pero atractiva.
El Ordo lectionum ha trazado también sus líneas de organización interna de las
perícopas; en ellas cuentan más los temas pascuales que el evangelio del ciclo
correspondiente; solamente en lafiestade la Ascensión se diversifican las perícopas
evangélicas y reaparece el evangelio de Mateo (propio del ciclo A). El evangelio
Dossier CPL 4, La Cincuentena pascual, dominante durante todo este período -en realidad, ya desde la tercera semana de
Cuaresma- es el de san Juan; lo cual, por sí solo, ya nos dice algo importante acerca del
5a. edición, 1992, 96 págs. planteamiento de la predicación: estamos en el corazón de la temática de la fe y de los
* la Cincuentena pascual: líneas catequéticas, pastoral, sím- sacramentos de la fe.
bolos,
* la celebración de la Palabra: lecturas dominicales y feriales,
guía para la predicación, Las primeras lecturas
La primera línea de fuerza viene dada por las primeras lecturas. Como en todo los ciclos,
* la celebración de la Eucaristía: fórmulas variantes para el
los Hechos de los Apóstoles ocupan durante la cincuentena el lugar reservado al Antiguo
acto penitencial, la oración universal, moniciones, etc.
Testamento; es una forma de subrayar el carácter de novedad cristiana propia de este
* la Plegaria Eucan'stica: comentario a los prefacios pascuales, tiempo. Las perícopas elegidas para el ciclo A forman, en conjunto, una descripción
fundamental de la comunidad primitiva; en cierta manera, se pueden comparar con la
* la oración en el Tiempo pascual: ayudas para la salmodia,
serie de lecturas primeras de la cuaresma, donde aparecían también en este ciclo los
fórmulas pascuales de oración,
momentos más clásicos de la historia de salvación. Si se quisiera enlazar la predicación
* Ascensión y Pentecostés: sentido y pastoral de los últimos sobre los Hechos con la temática de Mateo, no falta sino desarrollar lo indicado en el
días de la Cincuentena evangelio de la vigilia pascual: la comunidad del Señor resucitado, "su" pueblo,
empieza a vivir en Jerusalén, y se realiza como norma de toda comunidad cristiana a
través del tiempo.
26 27
Los textos concretos presentan, en primer lugar, la vida de la comunidad según uno de tema constante en todos los ciclos: las apariciones del resucitado, el Pastor, la comunión
de vida con Jesucristo y especialmente el amor, la promesa del Espíritu, y la plegaria
los tres sumarios, radicada en sus elementos básicos y centrada en la presencia y
sacerdotal de Jesús.
misteriosa actividad congregadora del Señor (Hch 2,42-47; 2 de Pascua). Los dos
domingos siguientes están dedicados a la construcción de la comunidad; ésta se forma, Las apariciones del Resucitado no varían en el primer y el segundo domingo:
en efecto, a partir de la predicación kerigmática de Pedro acerca de Jesús, cumplimiento especialmente se reserva -según una tradición venerable- para el segundo domingo la
de las Escrituras (Hch 2,14,22-28; 3 Pascua), a la cual responde la fe-conversión y el aparición de la tarde de Pascua y a los ocho días después, para dar pie a una acentuación
sacramento de la fe -el bautismo- por el cual visiblemente crece la comunidad de los del sentido del domingo cristiano. La tercera aparición es, en el ciclo A, la de los
salvados (Hch 2,14a.36-41; 4. Pascua). La estructura ministerial -los apóstoles, los siete discípulos de Emaús (Lucas 24,13-25; 3. domingo), de reconocida tradición litúrgica y
colaboradores helenistas- es el tema del domingo siguiente: en la comunidad no todos muy afín a la teología mateana del "cumplimiento" de las Escrituras.
tienen la misma función, pero todo está al servicio de todos (Hch 6,1-7; 5. Pascua). La
El domingo del Pastor (4. Pascua) tiene en el ciclo A como perícopa evangélica la
formación de la nueva comunidad de Samaría, completada con la comunicación del
primera parte del clásico discurso de Jesús (Juan 10,1 -10), que continuará leyéndose en
Espíritu por medio de los Apóstoles, sirve para presentar el crecimiento de las
los ciclos B y C. Quizá cabe subrayar en estos primeros versículos del cap. 10 el aspecto
comunidades y para subrayar los agentes decisivos de este mismo crecimiento:
eclesial de la parábola: Jesús mediador -puerta- de la vida divina para las ovejas.
apóstoles y Espíritu (Hch 8,5-8.13-17; 6 Pascua).
La perícopa del 5. domingo de Pascua (Juan 14,1-12) es larga, y, como tantas otras del
mismo evangelista, parece a primera vista difusa. Sin embargo, la afirmación central es
Las segundas lecturas la de Jesucristo: camino, verdad y vida. Esta afirmación causa unas resonancias
La segunda línea de fuerza del ciclo A viene señalada por la lectura continua de la múltiples: el Padre es revelado por Jesús, nuestra esperanza está en El y en su
primera carta de san Pedro (la continuidad sólo se interrumpe en el dom. 4., para glorificación, etc.
relacionar el texto con el evangelio de Jesús Pastor). Estamos, pues, ante otro tema de En el 6. domingo de Pascua, anterior a la Ascensión, la atención está centrada en la
predicación: exhortación a la vida cristiana en un mundo adverso. promesa del Espíritu (Juan 14,15-21). Concretamente, en el Espíritu como Paráclito
La perícopa del segundo domingo (1 Pedro 1,3-9) presenta en forma de bendición (=defensor, garante) de los discípulos. Como indicábamos antes, este tema resulta muy
clásica la condición del cristiano: una vida re-generada, que se vive en un tiempo de afín al de la primera carta de san Pedro.
transición, en la fe y en laesperanza viva de la manifestación del Señor; y todo ello, como hafiesta de la Ascensión está señalada por la reaparición del evangelio de Mateo; como
fruto del amor del Padre realizado en la Resurrección de Jesucristo. La perícopa del en los otros ciclos, en este día se lee la conclusión de uno de los sinópticos, que sirve de
domingo tercero (1 Pedro 1,17-21) es casi continuación de la anterior; la atención se enlace con la primera lectura, en la que Lucas nos da, todos los años, el comienzo del
centra no obstante en la actitud del cristiano: el respeto amoroso yfilialpara con Dios, segundo libro de su historia. La conclusión de Mateo es totalmente típica de su teología:
la "seriedad" que impone la redención por la sangre de Cristo... Las dificultades que el Jesús es el Señor del cielo, de la tierra, de los hombres y de la historia; este señorío no
cristiano experimenta en su vida cotidiana no son una novedad; Cristo, el Pastor, las es abstracto e idealista, sino concreto; por esto envía sus testigos a congregar el nuevo
experimentó el primero a causa de los hombres; sufrir sin culpa es una forma pueblo de Dios de entre todos los pueblos; tampoco es un señorío lej ano, ya que él mismo
privilegiada de comunión con el misterio pascual de Cristo (1 Pedro 2,20b-25 \4.Pascua). -el Señor- está junto a sus testigos como estuvo Yahvé con los profetas antiguos en el
Por otra parte, la condición del cristiano en el mundo no es vivir en solitario; la comunión momento de las grandes misiones.
con Cristo se hace en comunidad, formando todos el nuevo pueblo de Dios (1 Pedro 2,4-
9; 5. Pascua). La comunión con Cristo es, asimismo, el fundamento de la actitud no-
violenta que se propone a los cristianos; no es cobardía, sino testimonio de esperanza
(1 Pedro 3,15-18; 6 Pascua).

Los evangelios
La tercera línea de la cincuentena pascual está trazada por las perícopas evangélicas, y,
como sucede durante la Cuaresma, tiende a señalar cada uno de los domingos con un
28 29
Dom. 1. lectura 2. lectura Evangelio

2 Hechos 2,42-47 Pedro 13-9 Juan 20,19-31


La vida común de La condición A los ocho días,
los creyentes del cristiano llegó Jesús

3 Hechos 2,14.22-28 Pedro 1,17-21 Lucas 24,13-35


La predicación Por Cristo Le reconocieron
de Pedro vosotros creéis al partir el pan LAS LECTURAS DEL CICLO B
4 Hechos2,14a.36-41 Pedro 2,20b-25 Juan 10,1-10 J. LLIGADAS
Conversión, bautis- Andabais descarria- Yo soy la puerta
mo, Espíritu dos pero habéis de las ovejas Las lecturas de los domingos de Pascua presentan una línea propia cada una de ellas, sin
vuelto al pastor relacionarse entre sí (si existe relación, será casual, no buscada expresamente).
Cada año XA primera lectura es de los Hechos de los Apóstoles, pues en el tiempo de
5 Hechos 6,1-7 Pedro 2,4-9 Juan 14,1-12 Pascua la Iglesia no quiere volver la vista hacia atrás, hacia la preparación de la venida
Escoged a siete Un pueblo sacer- Yo soy el camino del Señor (el Antiguo Testamento), sino que sólo quiere mirar hacia adelante, hacia los
de vosotros dotal y la verdad y la frutos que ha dado el misterio pascual de Jesucristo. Igualmente, cada año, el evangelio
vida es una selección de textos básicamente de san Juan, que ayudan a saborear el sentido de
la Pascua del Señor, más algún otro relato de apariciones, sacado de alguno de los
6 Hechos 8^-8.14-17 Pedro 3,15-18 Juan 14,15-21 sinópticos. Y, finalmente, la segunda lectura destaca aspectos de la vida cristiana fruto
En Samaría: Un pueblo Yo le pediré al de la pascua y del bautismo: este año, estos aspectos son reflexionados a partir de la
Espíritu Santo no violento Padre que os dé primera carta de san Juan.
otro Defensor
A diferencia del tiempo de Cuaresma, en el que los diferentes temas que van apareciendo
Ascen- Hechos 1,1-11 Efesios 1,17-23 Mateo 28,16-20 quedan bastante bien delimitados, las lecturas de Pascua dan más bien la sensación de
sión El mismo Jesús La esperanza Se me ha dado temas repetitivos, de ideas muy parecidas que se matizan con varios tonos. Esto es en
volverá a la que os llama pleno poder... parte verdad (y más verdad es todavía en las lecturas feriales de este tiempo). Y
Id y haced precisamente por eso es especialmente conveniente mirar atentamente las lecturas que
discípulos se leerán a lo largo de estos domingos, y ver qué aspectos concretos se destacarán cada
domingo en la homilía, y evitar así predicar, en la práctica, cada domingo lo mismo.

Pente- Hechos 2,1-11 1 Cor 12,3b-7.12-13 Juan 20,19-23 Conviene notar, finalmente, que, al celebrarse la Ascensión en domingo, el domingo
costés Se llenaron Diversidad de dones, Como el Padre séptimo desaparece. Y, para evitar que las lecturas de este domingo nunca se lean (sobre
de Espíritu pero un mismo me ha enviado, todo el evangelio, del cap. 17 de Juan), el leccionario prevé que se puedan leer el
Espíritu así también os domingo 6. Por ello, propondríamos: el domingo 5, leer unidos, en el evangelio, los
envío yo fragmentos de los domingos 5 y 6 (son dos fragmentos seguidos del cap. 15 de Juan);
y, el domingo 6, leer el evangelio que correspondería al domingo 7.

30 31
Las lecturas de los Hechos de los Apóstoles Las lecturas de la primera carta de san Juan
La segunda lectura es, en cinco de los domingos de Pascua, de la primera carta de Juan.
Las primeras lecturas del tiempo de Pascua, sacadas de los Hechos de los Apóstoles,
Esta carta es un escrito reflexivo sobre la realidad y el significado de la encarnación de
presentan diferentes momentos de la primera Iglesia, desde las primeras predicaciones
Jesucristo, y da pie al autor para mostrar las consecuencias que esto tiene para la vida
en Jerusalén hasta la llegada de la fe a los paganos. En este ciclo B, estas lecturas están
cristiana. Un buen tema teológico-ético para este tiempo.
especialmente marcadas por hfigura de Pedro, el apóstol del cual Marcos fue discípulo:
los domingos primero, tercero, cuarto y sexto leemos discursos suyos. Esquemáticamente, surgen cinco temas diferentes, empezando por el segundo domingo
(el primero se ofrecen cada año dos posibles lecturas sobre las consecuencias de la
El primer domingo, se lee cada año la misma lectura, el kerygma fundamental del Pascua en el comportamiento cristiano); d. 2) por la muerte de Jesucristo hemos nacido
apóstol Pedro: la vida de Jesús, su muerte, la resurrección, su señorío universal, la de nuevo y hemos vencido al mundo; d. 3) el cristiano no peca y si peca, halla el perdón;
liberación definitiva del pecado, el testimonio de los apóstoles. El salmo responsorial d. 4) somos hijos de Dios, y llegaremos a ser semejantes a él; d. 5) su mandamiento es
son fragmentos del 117, que repetiremos a menudo estos domingos: "Este es el día en que creamos y amemos; pero Dios nos ha amado primero.
que actuó el Señor".
El día de la Ascensión se lee un texto de Efesios sobre la soberanía de Jesucristo, y el
El segundo domingo, cada año se lee uno de los tres sumarios que se hallan al principio día de Pentecostés uno de 1 Corintios sobre los dones del Espíritu.
de los Hechos y que narran la vida de la primera comunidad. En el de este año se des tacan
sobre todo dos aspectos que son testimonio de la resurrección: la unidad que tiene como
consecuencia que no haya pobres, y los milagros de los apóstoles. El salmo, sacado Las lecturas del Evangelio
nuevamente del 117, canta con más insistencia las hazañas del Señor y proclama de En los dos primeros domingos de Pascua cada año se leen los mismos textos: el hallazgo
nuevo la victoria sobre la muerte, la victoria de la piedra desechada, en el "día en que del sepulcro vacío con María Magdalena, Pedro y el discípulo anónimo que "vio y
actuó el Señor". creyó" (se puede leer también, el evangelio de la Vigilia); y la doble aparición de Jesús
a los discípulos, primero sin Tomás y, al cabo de ocho días, con Tomás.
El tercer y cuarto domingo presentan dos discursos de Pedro a raíz de la curación del
inválido que estaba sentado en la puerta del templo. El domingo tercero, el discurso se En el tercer domingo leemos este año la aparición de Jesús en el cenáculo según Lucas.
dirige al pueblo, y presenta la glorificación de Jesús como obra del Dios de Israel y Seguramente que es la aparición más "materialista" que hay en los cuatro evangelios:
realización de las promesas proféticas, al mismo tiempo que se convierte en una llamada Jesús es palpado, Jesús come ante los discípulos... Tenemos el mismo mensaje de
al arrepentimiento y la conversión (el salmo es entonces una invitación a la confianza Emaús y de la transfiguración, y la llamadafinal:"Vosotros sois testigos de esto".
en Dios). El domingo cuarto, el discurso es a los magistrados del puebloque interrogaban En el cuarto domingo, cada año, leemos un fragmento del capítulo lOde Juan, el capítulo
a Pedro, y es una proclamación de cómo Dios sólo da la salvación precisamente por del buen pastor. En este ciclo B se lee precisamente la parte central del capítulo, la de
medio de aquél que los magistrados del pueblo han rechazado y matado (el salmo 117 Jesús buen pastor, que lo es no en tanto que guía del rebaño, sino en tanto que da la vida:
vuelve a ser entonces alabanza porque la piedra desechada ha vencido). El Jesucristo guiará y reunirá finalmente a todas las ovejas mediante su sangre
Con el quinto domingo cambiamos de escenario: entra en escena Saulo presentado por derramada.
Bernabé. Es una lectura gozosa, que hace intuir la expansión del evangelio por todos los En el quinto domingo, convendría leer unidos los fragmentos del domingo 5 y 6, el
rincones de la tierra, tal como canta el salmo. Y finalmente, el domingo sexto presenta capítulo 15 de Juan, con temas que habrá que seleccionar: Jesús vid, la unión con él, el
la primera realidad de esta llegada del evangelio a los paganos: la conversión y bautismo fruto, el amor, la alegría, la misión.
del centurión Comelio, cantada también con un salmo que proclama la salvación hasta En el sexto se trataría de leer el evangelio del domingo 7, que es la segunda parte del
los confines de la tierra. capítulo 17 de Juan: los apóstoles llamados a la unidad, guardados por Jesucristo,
Los dos últimos domingos son la Ascensión y Pentecostés, y sus primeras lecturas consagrados en la verdad, enviados al mundo.
vuelven al principio del libro de los Hechos, con los relatos respectivos de estos Y finalmente, los dos últimos domingos de la Ascensión y Pentecostés. En la Ascensión
acontecimientos. Los salmos serán también típicos de las dosfiestas:el salmo 46 en la del Señor leemos el final de Marcos (el único texto de Me en estos domingos), que
Ascensión y el 103 en Pentecostés. acentúa especialmente la misión de los apóstoles como continuadores de Jesucristo que
asciende al cielo. Y, en Pentecostés, el don del Espíritu Santo el mismo día de Pascua.
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D. 1. lectura Salmo 2. lectura Evangelio

1 Pedro proclama 117: Este es el - Buscad los bie- El sepulcro va-


el kerygma día en que actuó nes de allá arriba cío: "vio y
el Señor (Col) creyó"
- Sed una masa
nueva (1 Co)
2 La vida de la 117: La victoria Hemos nacido de Las apariciones
primitiva co- del crucificado. Dios, hemos sin Tomás y
munidad Este es el día... vencido al mun- con Tomás
do (1 Jo)
LAS LECTURAS DEL CICLO C
3 Pedro al pueblo: 4: Confianza en No al pecado Aparición a los J. ALDAZABAL
Dios ha cumpli- Dios (Uo) discípulos en el
Las lecturas de la Cincuentena Pascual tienen una organización de conjunto que el
do sus promesas. cenáculo: come
predicador no puede ignorar.
Convertios. con ellos
Son siete semanas -ocho domingos- con una unidad progresiva que va ofreciendo a la
4 Pedro al Sanedrín 117: La piedra Somos hijos El buen pastor comunidad cristiana una visión dinámica del Misterio Pascual. Las lecturas de este
Dios salva por que desecharon de Dios y sere- que da la vida tiempo son la mejor guía para celebrar toda la Pascua como un único día, como "un único
medio de aquel es ahora la pie- mos semejan- por las ovejas y gran domingo".
que crucificasteis dra angular tes a él (1 Jo)
Cada uno de los tres ciclos tiene su propia personalidad, también en Pascua. Por ejemplo,
5 Presentación de 21: En su presen- Su mandamien- La vida y los sar- cambia la segunda lectura: en el ciclo A, leemos la primera carta de Pedro; en el B, la
Saulo cia se postrarán to es que creamo; mientos. Esto os primera de Juan; y en el C, el Apocalipsis. Son lecturas que iluminan la vivencia pascual
las familias de y amemos (1 Jo) mando: que os con tonos bastante diferentes.
los pueblos améis unos a otros Antes de prepararnos la predicación de este tiempo, será útil que echemos una mirada
al conjunto de las lecturas.
6 Bautismo de 97: El Señor re- Dios es amor La "oración sa-
Cornelio, el pri- vela a las nacio- (Uo) cerdotal" de Jesús
mer pagano con- nes su salvación Los evangelios de los ocho domingos
vertido
A pesar de que estamos en "el año de Lucas", las lecturas evangélicas del Tiempo
7 Relato de la As- 46: Dios ascien- La soberanía JC envía a los Pascual están tomadas en su mayoría de Juan. Sólo hay dos ocasiones en que seguimos
censión de entre aclama- deJC(Ef) discípulos a con Lucas: el domingo de Pascua, si la Eucaristía es vespertina (con el episodio de
ciones anunciar el Evan- Emaús) y el día de la Ascensión.
gelio y asciende
al cielo Hay una matización diferente en estos evangelios, según se trate de los primeros o de
los últimos domingos.
8 Relato de Pente- 103: Envía tu Es- Los dones del JC entrega el Es- Al principio escuchamos las apariciones de Jesús resucitado: la tumba vacía y la fe de
costés píritu, Señor... Espíritu (1 Co) píritu el día de los apóstoles (dom. primero), la aparición a los ocho días, con Tomás presente (dom.
Pascua segundo), la aparición junto al lago y la pesca milagrosa (dom. tercero).
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El domingo cuarto está reservado en los tres ciclos a la figura del Buen Pastor, de Juan animación de las comunidades cristianas; d) la salvación que ofrece Cristo es universal:
10. Este año en sus versículos 27-30: el Buen Pastor, identificado con el Padre, es el que no se queda en Jerusalén; el encargo de la Ascensión es la apertura a los paganos (Pedro
da la vida eterna a todos. en casa de Cornelio; Pablo y Bernabé en países paganos; el concilio de Jerusalén y su
decreto de liberación de la ley mosaica; Pentecostés y la multiplicidad de lenguas...).
A partir del domingo quinto los pasajes apuntan al tiempo posterior a Jesús: a la vida
de la comunidad, tal como la anuncia Jesús en su cena de despedida, con el mandamiento
del amor fraterno (domingo quinto) y la promesa del Espíritu (dom. sexto). El Apocalipsis, libro pascual
Y terminamos con los dos grandes acontecimientos de la Ascensión y de Pentecostés La segunda lectura para este año va a ser -desde el domingo segundo hasta el sexto- el
(dom. séptimo y octavo), punto de partida del tiempo de la Iglesia. libro del Apocalipsis.
El tema central de los evangelios es, pues, Jesús Resucitado, presente a su comunidad, El Apocalipsis es también el libro de la Iglesia. De una Iglesia en lucha y en camino, que
sobre todo por su Espíritu. Con una insistente mirada a la vida sacramental de esa ya sabe lo que son las dificultades, pero que vive en la esperanza y camina confiadamente
comunidad: notólo por la celebración del Bautismo y la Confirmación en Pascua, sino hacia la nueva Jerusalén, donde participará el triunfo definitivo del Cordero, Cristo.
también por las alusiones a la Eucaristía en la comidajunto al lago (pan y pescado: dom.
tercero) y al sacramento de la Reconciliación (domingos segundo, séptimo y octavo). La breve selección que de este libro leeremos nos ofrece testimonios de Cristo pascual:
"estuve muerto, pero ahora vivo" (dom. segundo), en medio de una multitud de salvados
que le entonan cantos de alabanza: "digno es el Cordero degollado de recibir el poder..."
La primera lectura: los Hechos de los Apóstoles (dom. tercero).
En la Pascua no se lee el Antiguo Testamento, que es promesa y figura. Pascua es Pero sobre todo se le pondrá delante a nuestra comunidad, débil y pecadora siempre, la
realidad y cumplimiento. Los tres años se leen los Hechos de los Apóstoles, aunque con comunidad del cielo, llena de alegría y gloria, que "después de la gran tribulación" y de
una selección diversa cada vez. "pasar hambre y sed" está ya gozando de "las aguas de la vida" (dom. cuarto); Dios ha
enjugado sus lágrimas; y ahora vive en "un cielo nuevo y una tierra nueva" (dom.
Los Hechos son la historia de la "comunidad de Jesús Resucitado", la Iglesia, que es la quinto), su morada es la "ciudad santa de Jerusalén", construida sobre "doce piedras que
prolongación y el signo viviente de la Pascua. Jesús sigue presente y activo en el mundo llevan el nombre de los doce apóstoles", con el Cordero en medio, que es su gloria y su
por un doble medio: el Espíritu y la comunidad (domingo sexto, concilio de Jerusalén: lámpara (dom. sexto). Es toda una visión de esperanza escatológica que se le ofrece a
"nos ha parecido al Espíritu Santo y a nosotros..."). la Iglesia peregrina.
En la selección de este año ocupa un primer plano el testimonio de los apóstoles: Pedro
Otra dimensión que el Apocalipsis nos invita a valorar en esta Pascua es el domingo. El
en casa de Corfijelio (dom. primero) o delante del Sanedrín (dom. tercero); Pablo y
libro mismo es una serie de visiones que Juan tuvo precisamente "el día del Señor" (dom.
Bernabé en Antioqquía o Iconio (dom. cuarto y quinto). Todos tienen el mismo mensaje
segundo). Y la reunión dominical cristiana es un momento privilegiado en que nos
que proclamar: que Cristo Jesús ha resucitado y es el único Salvador de la humanidad.
reunimos en torno a Cristo y ensayamos la asamblea definitiva del cielo, cantándole
Este era el encargo que recibieron de Jesús en su despedida de la Ascensión (dom.
nuestros himnos de alabanza, escuchando su palabra, participando en el memorial de su
séptimo): que anunciaran el evangelio y fueran sus testigos. Y los que iban creyendo en
sacrificio pascual. Es una reunión dominical que también presenta caracteres de
él, se agregaban a la comunidad eclesial (dom. segundo), a partir del día en que el
universalidad, como la descrita por el Apocalipsis: una multitud de gente de toda raza
Espíritu irrumpió dinámicamente en la primera Iglesia (dom. octavo).
y condición (domingo tercero, cuarto y quinto).
La lectura de los Hechos en la Pascua nos ofrece un verdadero espejo para la comunidad
cristiana de hoy* ** *

En la predicación de estos domingos se podría elegir alguna de estas pistas, la que


Así, los tres libros que leeremos en estas semanas, el evangelio de Juan, los Hechos y
parezca más enriquecedoraparalacomunidadconcreta: a) Cristo sigue vivoenlalglesia, el Apocalipsis, nos ofrecerán los grandes valores del Misterio pascual, que son los
comunicándole su vida pascual; hay que saber reconocerle en ella, a pesar de sus límites centrales en el cristianismo:
e imperfecciones; b) el Espíritu es el don mejor que Jesús Resucitado ha hecho a su
Iglesia; c) los ministros ordenados son un factor importante en la formación y en la

36 37
a) Cristo resucitado, presente en medio de los suyos;
b) su Espíritu, el don pascual de Cristo, que llena de su luz y de su fuerza la
comunidad; en "el año de Lucas", para el que no hay duda que el Espíritu es
el protagonista supremo tanto de la vida de Cristo como de su Iglesia, es un
filón a tener en cuenta;
c) la presencia de los apóstoles-ministros en la vida de la comunidad, como
testigos privilegiados y como predicadores incansables de la buena Noticia;
d) la comunidad misma, la asamblea de los creyentes en Cristo, que camina por
la vida con la conciencia de que Cristo le está presente, en marcha hacia la
asamblea definitiva y gloriosa;
e) una comunidad universal; si Cristo "subió a Jerusalén" (es uno de los temas
SIETE SEMANAS DE ALIMENTO
más propios de Lucas), fue para realizar allí el Misterio de la Pascua, y desde
allí enviar a su comunidad en una misión mundial: hasta Roma;
PASCUAL
f) una comunidad que se reúne el domingo porque es el día del Señor resucitado, El leccionario de los días feriales
y que celebra los sacramentos; Juan (domingo segundo) sitúa los encuentros
de la comunidad con Cristo resucitado "el primer día de la semana" y "a los J. ALDAZABAL
ocho días"; el Apocalipsis es una experiencia sucedida también en domingo...
El Tiempo Pascual -siete semanas que los cristianos celebramos como un único y gran
Buenas pistas -demasiadoricas- para una predicación optimista que haga progresar a las día de fiesta- no sólo queda señalado y alimentado por las lecturas de los domingos.
comunidades cristianas en su fe y en su vida pascual.
Para muchos -sobre todo religiosos y religiosas- el ritmo diario de la Eucaristía es un a
óptima ocasión para que la Palabra de Dios les vaya animando en su vida de fe y en su
sintonía con la Pascua de Cristo Jesús.

Unas lecturas bien pensadas


a) Como primera lectura, durante el Tiempo Pascual, tenemos siempre los Hechos de
los Apóstoles.
Con unritmomás completo que en los domingos (y para los ministros ordenados todavía
ampliado por la selección del Oficio de Lecturas), este libro nos presenta a una
comunidad que cree firmemente en Cristo Resucitado, que se deja llevar y animar por
su Espíritu, y da testimonio en medio de la sociedad de la vida nueva que recibe de su
Señor. Es bueno que también nosotros nos miremos al espejo de esta comunidad, que
no es modélica porque no tenga tensiones y defectos -los hay abundantes y se reflejan
en las páginas de los Hechos- sino porque desde su debilidad sigue fiel a Cristo y a su
Espíritu. Es una comunidad que nos da ejemplo de "vida pascual".
b) Como evangelio, leemos algunos capítulos más "pascuales" de San Juan, después de
la primera semana, en que se proclaman las apariciones del resucitado.
Jn 3, en la segunda semana, es el coloquio de Jesús con Nicodemo: la fe en Cristo, el
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39
"agua y el Espíritu", el Bautismo, sacramento pascual, que nos hace renacer también a Y también debería ayudarnos a progresar en esta escuela el recuerdo y el ejemplo de la
nosotros. La mirada puesta en el Señor Resucitado, nuestra fe pascual nos mueve a Virgen María, la Madre: la que más que nadie vivió la Pasión, la Muerte y la
recordar y revivir los Sacramentos de la iniciación cristiana. Resurrección de Cristo, y la que más que nadie, en medio de la comunidad, dejó que la
Jn 6, en la semana tercera, es el discurso del pan de la vida, que apunta claramente a la llenase el Espíritu de Pentecostés. Como ha sido maestra de Adviento y Navidad, es
Eucaristía, otro sacramento pascual. Pero la Eucaristía es preparada por la fe: primero también la mejor maestra -porque ha sido la mejor discípula- de la Pascua. LaMadre del
se cree en Cristo, el enviado del Padre, que "es" el Pan de la vida, y luego se celebra la Resucitado. La llena del Espíritu. La mujer pentecostal y carismática. Modelo de la
Eucaristía, "comiendo y bebiendo" a Cristo mismo, que nos "da" el alimento de la vida comunidad cristiana que quiere celebrar y participar de la Pascua de su Señor, Jesús.
eterna. Este sacramento se entiende sólo desde la perspectiva de Pascua: el Señor
Glorioso es el que se nos da para que vivamos de El como El vive por el Padre (vv. 56-
57).
Jn 10, en la semana cuarta, es el capítulo del Buen Pastor: Cristo como Puerta, Pastor,
alimento para sus ovejas. La comunidad cristiana, guiada, defendida, alimentada por su
Señor Resucitado.
J
n 14-17, el discurso de despedida y la oración de la Ultima Cena, que leemos en las
semanas últimas de Pascua. Son páginas que nos ponen ante los ojos el estilo de vida
pospascual de la comunidad que cree en Cristo Jesús: el amor, la alegría, la esperanza,
la convicción de la presencia del Señor.
En la última semana, después de la Ascensión, se intensifica un tema que ya está presente
desde el principio: la presencia y el protagonismo del Espíritu Santo, el mejor don del
Resucitado a los suyos: el Espíritu es la madurez de la Pascua y la plenitud de la
Presencia del Señor Jesús a su comunidad.

Vivir con estilo de Pascua


>ete semanas proclamando y escuchando el anuncio gozoso de Pascua: un alimento
ontinuado para los cristianos que quieren entrar también ellos en la dinámica de la
Pascua de su Cabeza y Señor.
la tras día, somos invitados a ser la comunidad del Resucitado, la comunidad de la
Scua del
c ' Espíritu. Y a examinarnos, mirándonos al espejo de Cristo y de su primera
n H" 3 d ' P a r a Ver C Ó m o a n d a m o s de los valores que la Pascua nos quiere comunicar:
" r V e ' dinamismo, vida, libertad interior, alegría, amor. ¿Vivimos, en verdad, como
l a p U c l t a d o s c o n Cristo", como personas llenas de su Espíritu? ¿nos dejamos contagiar
ütu 3SCUa ' ^ o d o de°ería quedar coloreado por la Pascua que celebramos: nuestra
n»/ 8 1 3 , n u e s t r o s cantos, nuestra oración, pero también nuestra actitud moral y vital,
«estro estilo de esperanza y de entrega.
alim e C t U r a s b í b l i c a s de cada día nos ayudan en la escuela de vida pascual. Son luz y

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Se aducen dos razones que explican por qué algunos libros de la Escritura están
reservados para unos tiempos litúrgicos determinados. La primera de las razones es por
la misma importancia del tiempo litúrgico.
Cierto que hay libros bíblicos que encuentran su lugar más oportuno en el momento
apropiado del año litúrgico. Este es el caso, por ejemplo, de reservar el libro de Isaías
y de las profecías llamadas mesiánicas para eltiempode Adviento, o el de los evangelios
de la Infancia de Jesús para los días previos a la Navidad y para el mismo tiempo de
Navidad.
LOS HECHOS DE LOS APOSTÓLES Pero también hay que decir que otras veces es por la importancia del tiempo litúrgico
EN PASCUA por lo que se le asignan determinados libros. Este es el caso del tiempo Pascual. Es el
principal de los tiempos litúrgicos y por tanto conviene asignarle -por decirlo de una
manera llana- las mejores lecturas.
J. BABURÉS Por otro lado, la segunda razón aducida, la de la tradición, confirma este uso. Por eso
"Por su importancia intrínseca y por tradición litúrgica, en la presente se menciona aquí expresamente la tradición "tanto occidental (ambrosiana e hispánica)
Ordenación algunos libros de la Sagrada Escritura se reservan para determi- como oriental" que en sus fuentes litúrgicas principales asigna para los días del tiempo
nados tiempos litúrgicos. Por ejemplo, se respeta la tradición, tanto occidental pascual, y sobre todo para los domingos, la lectura del libro de los Hechos de los
(ambrosiana e hispánica) como oriental, de leer los Hechos de los apóstoles en Apóstoles.
tiempo pascual, ya que este libro sirve en gran manera para hacer ver cómo toda No se puede, pues, pasar por alto esta lección de la historia. Conviene que al celebrar
la vida de la Iglesia encuentra sus orígenes en el misterio pascual" (Ordenación el día del Señor, intentemos dar fuerza a esta realidad. No podemos dejar pasar la
del Leccionario de la Misa, OLM n. 74). oportunidad de esta proclamación solemne de los textos del libro de los Hechos de los
apóstoles.
"La lectura primera (de los domingos del tiempo pascual) se toma de los Hechos
de los apóstoles, en el ciclo de los tres años, de modo paralelo y progresivo; de
este modo, cada año se ofrecen algunas perspectivas de la vida, testimonio y
Toda la vida de la Iglesia empieza con el misterio Pascual
progreso de la Iglesia primitiva ".(OLM 100).
Esta afirmación de la Ordenación del Leccionario de la Misa (n.74) nos da la clave de
"La primera lectura (en la Misa del día de Pascua) se toma de los Hechos de los comprensión del porqué de la utilización del libro de los Hechos durante el tiempo de
apóstoles, que se leen durante el tiempo pascual en vez de la lectura del Antiguo Pascua, pero, al mismo tiempo, nos exige también implícitamente que a la hora de
Testamento" (OLM 99). interpretar estas lecturas las orientemos en este sentido.
"La solemnidad de la Ascensión conserva como primera lectura la narración de Partiendo, pues, de esta afirmación, convendrá que toda la predicación homilética y la
este suceso según los Hechos de los apóstoles. ... En la Misa del día (de lectura espiritual de estos textos sean explicadas y comprendidas desde este prisma.
Pentecostés), se toma como primera lectura la acostumbrada narración que nos
hacen los Hechos de los apóstoles del gran acontecimiento de Pentecostés" Es una buena ocasión, por ejemplo, para explicar el n.5 de la Sacrosartctum Concilium,
(OLM 102). que afirma expresamente que Jesucristo cumple la obra de la redención humana y de la
perfecta glorificación de Dios por el misterio pascual de su bienaventurada pasión,
La primera lectura de los domingos del tiempo pascual resurrección de entre los muertos y gloriosa ascensión. "Por este misterio, con su muerte
En los fragmentos de la Ordenación del Leccionario de la Misa que acabamos de destruyó nuestra muerte y con su resurrección restauró nuestra vida. Pues del costado
transcribir se nos presenta de una manera sumaria la intención de la lectura del Libro de de Cristo dormido en la cruz nació el «sacramento admirable de la Iglesia entera»" (cf.
los Hechos de los apóstoles durante el Tiempo de Pascua. también LG 3).
Estas ideas están glosadas magníficamente en muchos de los prefacios del tiempo de
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Pascua, e incluso en otros, como por ejemplo en el primero para los domingos del tiempo creciendo en la profundización de la fe y de la doctrina a base de la reflexión teológica
ordinario, que dice: "...por su misterio pascual realizó la obra maravillosa de llamarnos constante de aquella comunidad apostólica. No olvidemos mantener siempre la
del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación perspectiva de que el libro de los Hechos de los Apóstoles es una segunda parte del
consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz Evangelio de Lucas. Situémoslo desde la visión que da un testigo ocular o al menos bien
admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas". Todo el texto está impregnado informado (cf. prólogo). La visión del libro de los Hechos es la visión del testimonio
de las ideas del NT y principalmente de la primera predicación apostólica que resonará dado por los apóstoles en su proclamación al mundo del Evangelio de Jesús. Transcribe
en estas lecturas pascuales de los Hechos de los apóstoles. las primitivas catequesis apostólicas dirigidas a judíos y paganos. Por eso tiene un sabor
tan actual a la hora de una nueva evangelización del mundo neo-pagano de hoy. Y todo
Al celebrar la pascua, la Iglesia naciente glorifica a Dios al ver que ella misma no es sino eso acompañado de un sentido muy universal, abierto, centrado en lo que es esencial,
un fruto más -el más excelso- de la nueva creación, obrada por Jesús en la Cruz y en innovador, no aferrado a situaciones pasadas como la del judaismo.
la Resurrección.
En definitiva, una oportunidad para profundizar en la fe y en la vivencia de esta fe en
Además, cuando afirmamos que laEucaris tía construye lalglesia, estamos manifestando nuestras comunidades. Dejemos que el Espíritu que removió el Cenáculo y llevó a los
que la Iglesia nace del misterio eucarístico, memorial del misterio pascual de la muerte apóstoles hasta los confines más alejados de la tierra para hacerlos testigos de la
y resurrección de nuestro Señor Jesucristo (cf. LG 3.7-8). Pero también toda vida Resurrección, zarandee nuestros corazones y nos haga más valientes para anunciar con
sacramental de la Iglesia tiene su origen en el misterio pascual (cf. SC 61). la palabra y el ejemplo la verdad del Evangelio.

La vida, el testimonio y el progreso de la Iglesia primitiva


He aquí otrofilónpara nuestra reflexión. Nos lo dice la Ordenación del Leccionario de
la Misa:"... cada afio se ofrecen algunas perspectivas de la vida, testimonio y progreso
de la Iglesia primitiva" (cf. n. 100).
Tres aspectos fundamentales: vida, testimonio y progreso. Al hablar de la vida
podremos hacer ver la acción "ad intra" e incluso la misma esencia de aquella
comunidad incipiente, presentada idealmente en aquellos conocidísimos sumarios del
libro de los Hechos. Comunidad que se presenta ya reunida alrededor de los apóstoles,
que escucha la Palabra de Dios que ellos enseñan, que la practica teniéndolo todo en
común, que ora con asiduidad y actúa haciendo el bien, y que se reúne para la fracción
del pan.
Cuando nos referimos al testimonio podemos considerar la gran acción "ad extra" a la
que se lanzaron los que oyeron de labios del Maestro el último adiós: "Id al mundo entero
y proclamad el Evangelio a toda la creación" (Me 16,15). Veremos cómo Pedro
comienza a admitir paganos en el seno de la Iglesia y cómo Pablo, ganado por la causa
de Cristo, se lanza a la aventura de evangelizar todo el mundo conocido.
Y al entrar en el progreso, aparte de hacer referencia a lo que hemos dicho hasta ahora,
tenemos que añadir los detalles del cronista Lucas, que hace notar por doquier que eran
muchos los que iban abrazando la fe, o cómo iban surgiendo nuevas comunidades. Pero
también cómo se organizaban cada vez de una manera mejor y más estructurada con los
diversos ministerios, cómo se hermanaban las diversas posturas y cómo se construía la
Iglesia en la unidad desde la diversidad de los carismas. Y cómo los cristianos iban

44 45
Dic nobis María quid vidisti in via: Dínos, María, ¿qué viste en el camino?:
E1
Sepulcrum Christi viventis sepulcro de Cristo que vive
et gloriam vidi resurgentis. y v i l a 8 l o r i a d e l <lue resucita.
Los
Angélicos testes, testigos angélicos,
el
sudarium et vestes. sudario y los lienzos.
Surrexit Christus, spes mea, Resucitó Cristo, mi esperanza,
praecedet vos in Galileam. marchando delante vuestro a Galilea.
Scimus Christum surrexisse a mortuis veré, Sabemos que Cristo resucitó
d
tu nobis, Víctor, Rex miserere. e entre los muertos verdaderamente,
VICTIMAE PASCHALI LAUDES tú, Vencedor, Rey, apiádate de nosotros.
La secuencia de Pascua
F. XAVIER AROZTEGUI Inmolar alabanzas
La bella pieza que alegra la celebración de Pascua es obra del sacerdote Wipon (+1050). El poema es titulado, por así decirlo, en la estrofa inicial independiente como "alabanzas
Era capellán del emperador Conrado II y de su hijo Enrique III. inmoladas a la Víctima Pascual".
Lo que se inmola es propiamente un sacrificio. Pero encontramos que en el latín
Se cree que es asimismo autor de la música. Wipon compuso la poesía para servir de
medieval significaba también lo que se ofrece a una iglesia. Y dentro de la Eucaristía,
secuencia en la misa pero la forma dialogada de la segunda parte la hizo muy popular
el prefacio, con el que empieza la oración eucarística en la que se renueva
en los dramas o misterios de la Resurrección. sacramentalmente la inmolación de Cristo. Inmolar un sacrificio de alabanza se aplica
En muchas iglesias, después del tercer responso de Maitines y antes del Te Deum, se a la Eucaristía: Hostiam laudis. Inmolarse se refiere al sacrificio de acción de gracias,
escenificaba la mañana de Pascua. Los actores (niños y niñas) representaban a las tres pero hostia laudis se dice también del Oficio.
Marías, ángeles y apóstoles que acudían al sepulcro, y cantaban diálogos: "¿Quién hará No es extraño, pues, que el poema de alabanza al Cordero Pascual, Cristo, sea
rodar la puerta de la entrada?" "¿A quién buscáis, mujeres temblorosas?" Dentro de presentado como inmolación.
estos diálogos encontraba su lugar el Victimae Paschali.
Esta secuencia fue una de las cinco que el Concilio de Trento mantuvo en vigor, aunque
suprimiendo la estrofa quinta, cosa que trajo consigo un pequeño cambio gramatical en Cristo, Víctima Pascual
la séptima, como veremos. Cristo es presentado ante todo como la Víctima Pascual, el cordero inocente.
Es la contemplación de Cristo que aparece en el Apocalipsis: el Cordero que se mantiene
Texto y traducción en pie, como degollado (5,6), el Cordero que fue muerto y es digno de recibir el honor,
la gloria y la bendición (5,12: cántico de Vísperas del martes). En su sangre han
Victimae paschali laudes Los cristianos inmolen alabanzas blanqueado sus vestidos los mártires (7,14); vencieron al acusador por la sangre del
immolent Christiani. a la Víctima pascual. Cordero y por el testimonio valiente (12,11). Quienes son vírgenes le siguen y pueden
aprender y cantar el cántico nuevo (14,1-5).
Agnus redemit oves, El cordero inocente redimió a las ovejas,
Christus innocens, Patri Cristo inocente reconcilió El Cordero abrió los siete sellos del libro (cap 6 y cap 8,1). Ahora reina y llegó la hora
reconciliavit peccatores. los pecadores con el Padre. de sus bodas con la Iglesia (19,7: cántico de las II Vísperas del domingo). Son dichosos
Mors et vita duello La muerte y la vida lucharon los llamados a la cena de las nupcias del Cordero (19,9).
conflixere mirando, en combate portentoso, Ya en el principio de la vida pública de Jesús, Juan lo había señalado como el Cordero
dux vitae mortuus regnat vivus. el caudillo de la vida, muerto, reina vivo. que quita el pecado del mundo (Jn 1,36). La conjunción de ambos textos forma la
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invitación a la comunión. También en el Gloria, y durante la fracción del pan, se invoca 1570? Sin duda porque encontraban que el carácter vivo y gozoso del diálogo quedaba
al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo; el Hijo del Padre. desordenado por el recuerdo de los judíos.
Finalmente, la Primera Carta de san Pedro no recuerda que fuimos "rescatados de la
manera vana de vivir no con plata y oro sino con la sangre preciosa de Cristo, como Testimonio de los ángeles y de los lienzos
cordero sin tacha ni mancilla a quien Dios resucitó de entre los muertos y glorificó" (IPe
1,18-21). María continuaba contemplando la narración de lo que había visto (es la estrofa que se
ha mantenido): los "testigos angélicos", el sudario y los lienzos.
La reconciliación
Aunque larimapueda haber sugerido la palabra vestes (vestidos), se trata de la sábana
Cristo es quien reconcilió a los pecadores con el Padre. que envolvía el cuerpo del difunto por la espalda y, dando la vuelta, le cubría por encima.
Viene aquí a la memoria el inicio de la preciosa fórmula de la absolución sacramental, El sudario o pañuelo iba aparte, atado a la cabeza. Gracias a los estudios y los gráficos
eco de pasajes bíblicos: "Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo sobre la Sábana Santa de Turín se ha divulgado este modo de amortaj ar, que fue el usado
por la muerte y la resurrección de su hijo..." (Ef2,4;Rm5,ll;2Co 5,18-20. Y Col 1,20, en la sepultura de Jesús. Añadamos que la Neovulgata usa la palabra linteamina, que
cantado en las Vísperas de cada miércoles) significa lienzo o tela (Jn 20,7).
De los sinópticos se toma lafrasede que Cristo resucitado "va delante de vosotros a
Galilea". Wipon había redactadopraecedens suos (yendo ante los suyos). La supresión
La victoria de la vida sobre la muerte de la estrofa quinta sugirió el cambio por vos (delante de vosotros). La forma dramática
El enfrentamiento de Cristo con la muerte, que ha dado pie a bellas páginas de la teología o teatral queda, pues, como un diálogo entre los discípulos y María, sin apostillas de
cristiana, recuerda los pasajes entusiastas de san Pablo: Cristo ha deshecho y aniquilado observación.
el poder de la muerte (Rm 6,9; y la cita de Oseas 13,14 en 1 Co 15,54-55).
Profesión de fe
El diálogo con María Magdalena María afirma claramente que Cristo resucitó. Y resume en las palabras "mi esperanza"
Tras la pregunta sobre lo que ha visto, habla María Magdalena. todo cuanto significaba para ella Jesucristo.
Para comprender la base bíblica del testimonio de María deben tenerse en cuenta no sólo La asamblea dice que sabemos (con la certeza que da la fe en el testimonio del
el evangelio de san Juan (20,1-10 y 11 -18), sino los pasajes de los Sinópticos que hablan Evangelio) que Cristo ha resucitado verdaderamente. E invoca a Cristo pidiendo
de las mujeres que se dirigen al sepulcro la mañana del día siguiente al sábado (Mt 28,1- misericordia (miserere) llamándole Rey y Vencedor.
10; Me 16,1-8; Le 24,1-11). María responde ante todo que vio el sepulcro de Cristo que
vive y la gloria del resucitado.
Aquí venía la estrofa quinta en el texto de Wipon: "Credendum est magis solae Mariae
veraci/quam Judaeorum turba fallaci": "Hay que creer más a María, la única veraz/que
a la turba de los judíos falaz".
Era una observación: la versión que María da de su experiencia en la mañana de Pascua
es veraz. Vale más el testimonio de ella sola que la excusa de los príncipes de los
sacerdotes sugerida a los que hacían la guardia sobre el cuerpo robado mientras dormían:
"Así se divulgó este rumor entre los judíos hasta el día de hoy" (Mt 28,11-15; evangelio
del lunes de la octava).
¿Por qué la revisión tridentina de las secuencias decidió suprimir esta estrofa el año

48 49
hubieran de sumarse nuevos prefacios pascuales al tesoro actual, éstos serían "los
prefacios de la resurrección". Serían variantes de alabanza en torno a Cristo según se
muestra en esta aparición o en esta otra.
Se observará que hay un prefacio privilegiado para esta semana. Es el prefacio clásico,
el único de antes, el Prefacio del Cordero pascual. Este es el prefacio que da el "leit-
motiv" a los prefacios que de aquí se han originado, como luego diré.
En Pascua, contrariamente a lo que ocurre en Cuaresma, no hacemos distinción entre
prefacio dominical y prefacio ferial, porque ya se sabe que los cincuenta días pascuales
PREFACIOS PASCUALES forman como un gran domingo (S. Atanasio); pero en cuanto a prefacios sí que hay una
peculiaridad: el del Cordero pascual, que se puede utilizar durante varias semanas, se
debe utilizar a diario en la primera.
RUFINO GRANDEZ
Observemos también que todos los prefacios dominicales están inspirados en el misterio
pascual del Señor, y que en el prefacio del Bautismo se dirá: "Tú has querido que del
En el "dossier" sobre La cincuentena pascual José Aldazábal escribió en su día sobre corazón abierto de tu Hijo manara para nosotros el don nupcial del Bautismo, primera
"el sentido de la Pascua en sus cinco prefacios". 1 Aquella reflexión estaba cifrada en Pascua de los creyentes..." El motivo pascual es inherente a las celebraciones centrales
tres puntos: Cristo, el Cordero pascual; los efectos salvadores de la Pascua para de la Iglesia y surge en la alabanza de la Plegaria eucarística.
nosotros; Cristo en actitud pascual perpetua. Esta es la espiritualidad de Pascua que se Para completar estas observaciones, digamos también que el tiempo pascual tiene en su
contiene en los cinco prefacios, decía el autor sintetizando. No será superfluo volver fase final dos prefacios posibles para el día de la Ascensión y uno para los días
sobre el tema, evitando repeticiones. siguientes; Pentecostés, culminación de la Pascua, se celebra con su prefacio propio.

Perspectiva general de los prefacios pascuales La Pascua en la triple articulación del prefacio
x
Una ojeada a lo que hemos escrito sobre Prefacios cuaresmales puede producimos Conviene tener ante los ojos el texto del prefacio para apreciar el movimiento de los tres
sorpresa. La Cuaresma aparece más rica: cinco prefacios de uso vario y otros cinco para componentes que hacen la dinámica del cuerpo.
sus Evangelios correspondientes (Tentaciones, Transfiguración, Samaritana, Ciego de
A) En verdad es justo y necesario,
nacimiento, Resurrección de Lázaro).
es nuestro deber y salvación
Para situarnos correctamente, debemos apreciar que la Pascua no desarrolla el proceso glorificarte siempre, Señor;
de iniciación por etapas que se percibe en Cuaresma, y que ha quedado pero más que nunca en esta noche (este día, este tiempo)
paradigmáticamente en el ciclo A. La Pascua no requiere prefacios especiales para en que CRISTO, NUESTRA PASCUA, HA SIDO INMOLADO.
momentos progresivos de iniciación combinados con pasajes evangélicos. La iniciación
sacramental se consuma en la Vigilia Pascual. No hay "modalidades" sucesivas, si bien B) Porque él es el verdadero CORDERO
la primera semana pascual retiene una especial intensidad; es la semana en que se va que quitó el pecado del mundo;
desgranando, uno a uno, los Evangelios de apariciones. Me atrevo a opinar que si un día muriendo destruyó nuestra muerte,
y resucitando restauró la vida.

1 J. ALDAZÁBAL, El sentido de la pascua en sus cinco prefacios, en: La cincuentena pascual C) Por eso,
(Dossiers CPL 4), Barcelona, 4* ed. 1988,53-56. con esta efusión de gozo pascual,
2 R. GRANDEZ, Prefacios cuaresmales, OH 22(1991)53-59. el mundo entero se desborda de alegría,
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y también los coros celestiales, la promesa, figura, símbolo... y su cumplimiento. Jesús es el verdadero Cordero, porque
los ángeles y los arcángeles, es el que realiza la verdadera Pascua.
cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo...
En el centro del misterio pascual está el binomio de muerte y vida, en una doble
Las partes A y C sonfijas;la parte B tiene cinco variantes: son los cinco prefacios de dirección: Jesús trae la vida por la muerte (muriendo destruyó nuestra muerte); Jesús con
Pascua. su vida-resurrección destruye la realidad de la muerte (resucitando restauró la vida).
Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado: Etenim Pascha nostrum inmolatus est Imágenes de trasfondo: la salida de Egipto y el caso de Adán.
Christus! (ICo 5,7). Esta afirmación paulina es la clave de los prefacios pascuales; es
el eje de todos ellos, en torno al cual, con distintas variantes, se forma la alabanza.
Debemos retener este dato central para que ésa sea la referencia segura desde donde Segundo prefacio: los hijos de la luz
alzamos la alabanza al Padre. El motivo dominante de este prefacio en la parte variable no es Jesús en directo, sino los
El tercer componente, que es común a todos los prefacios pascuales, tiene un motivo que estamos con Jesús, los hijos de la luz. El misal le da como título: "La nueva vida en
específico y propio para los días de la cincuentena: la alegría pascual que se desborda Cristo".
en el mundo entero y al que se asocia el canto de los ángeles. Este componente, aunque Hijos de la luz, bella expresión que había utilizado Jesús (Le 16,8) -como se sabe, existe
es antiguo, había desaparecido, como se recordará, del único prefacio que figuraba en en Qumrán- y que pasa a Pablo (1 Tes 5,5). La resurrección del Señor esfiestade luz.
el Misal de San Pío V para los domingos de Pascua3 y se conservó únicamente en el Nosotros somos hijos de la luz, y al resucitar Jesús pasamos ya a ese eterno amanecer
prefacio propio del último día de la Cincuentena, el domingo de Pentecostés.A en el que él se sitúa.
Lo que se ha querido poner en resalte con este inciso ha sido la exultación cósmica que Se junta otro motivo: la muerte derrotada (cf. 1 Co 15,54-54); y nuestra resurrección
ha estallado con lares urrección del Señor. Las homilías pascuales de los primeros siglos realizada "ya" en la resurrección de Cristo, como se insistirá en la teología de las Cartas
de la Iglesia se han complacido en desplegar esta vivencia, que arranca de la Biblia: la de la Cautividad: "Sepultados con él en el bautismo, con él habéis resucitado por la fe
resurrección de Cristo es el estallido del universo, el mundo entero se desborda de en la acción de Dios..." (Col 2,12).
alegría.

Tercer prefacio: Cristo celeste


Primer prefacio: El verdadero Cordero
Eltítulodice: "Cristo vivo e intercesor perpetuo en favor nuestro". Contemplamos a
Veamos ahora la parte B de los prefacios, el motivo de cada uno de los cinco prefacios Jesús en el cielo en un triple matiz de su misterio:
pascuales.
- ofrecimiento
El primer prefacio se titula simplemente: "El misterio pascual". El motivo es el del - intercesión
Cordero. Se acaba de proclamar que "Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado". Y se - vida gloriosa en lugar de inmolación sacrificial cruenta.
hace la glosa: El es el verdadero Cordero. En ningún pasaje de la Escritura se dice de
Cristo que sea el "verdadero" Cordero, él, que es la luz verdadera (Jn 1,9), el pan Es la teología de la Carta a los Hebreos (ofrecimiento), combinada con el gran concepto
verdadero (Jn 6,32), la vid verdadera (Jn 15,1). de la intercesión (presente también en Juan y Pablo) y el nunca más morir que, aparte
de Hebreos, subraya todo el Nuevo Testamento: "Su muerte fue un morir al pecado, de
Al llamar a Jesús con lenguaje joánico el verdadero Cordero, estamos pensando en el una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios" (Rm 6,10).
Cordero de la Pascua j udía, para establecer entre aquél y éste la relación que media entre

3 En este prefacio la conclusión era la común a todos los tiempos: "Por eso, con los ángeles y los
Cuarto prefacio: la novedad universal
arcángeles, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria".
Este prefacio, titulado "La restauración del universo por el misterio pascual", consta de
4 Incluso en este domingo, en la conclusión, se había omitido la alusión al matiz de la alegría tres enunciados:
pascual.

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1. Fue demolida la antigua miseria: el viejo hombre, la antigua serpiente..., todo este
contexto adámico que había originado un imperio de esclavitud ha sido deshancado.
2. Fue reconstruido cuanto estaba derrumbado, es decir, han sido reparados los desastres
de la guerra.
3. Pero la obra de Cristo no es arreglo de lo antiguo, de lo que se había estropeado, sino
que es más: Fue renovada en plenitud la salvación. "Ser renovado" no quiere decir
"recuperar lo de antes", sino traer algo absolutamente nuevo, que llega a su plenitud. La
obra de Cristo, que nosotros estamos cantando, es nueva desde sí misma.
ELEMENTOS DE ANIMACIÓN PARA EL
Quinto prefacio: sobre la Carta a los Hebreos TIEMPO PASCUAL
En este prefacio se proclama a Cristo con estos atributos: Sacerdote, Víctima, Altar,
viéndolo como cumplimiento de lo que anunciaban los sacrificios de la antigua Alianza. JOAQU1M GOMIS
Como es muy sabido, sólo la Carta a los Hebreos da a Cristo el título de sacerdote, (Heb
2,17) y su propia existencia es la víctima sacrificial (Heb 10,12). Y hablando de la cruz,
la misma carta dice: 'Tenemos nosotros un altar..." (Heb 13,10). La pregunta podría ser: ¿cómo dar el adecuado relieve celebrativo, pastoral, a la
Si la Pascua hebrea estaba unida a una víctima sacrificial, nosotros al cantar la verdadera cincuentena pascual? O, dicho de otro modo: ¿cómo conseguir que el tiempo pascual
y definitiva Pascua, pensemos que Cristo reúne en su persona la función sacerdotal y tenga, de hecho, en la realidad de la vida de nuestras comunidades -y en la vida de los
victimal. Más aún, clavando los ojos en él, que está en el cielo, podemos simplificar todo cristianos que de algún modo las integran- la importancia que teóricamente decimos que
con la simple contemplación de su rostro: "No vi Santuario..., porque el Señor, el Dios debería tener como tiempo culminante de la vida eclesial?
Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario" (Ap 21,22).

Dificultades
Pero quizá convenga en primer lugar examinar las dificultades que encontramos en esta
tarea de dar relieve al tiempo pascual. Examinar las dificultades nos ayudará a
superarlas. Y me parece importante hacerlo ante este "tema" porque probablemente el
peso de las dificultades hace que el tiempo pascual sea visto con escaso entusiasmo, con
poca esperanza de conseguir resultados (basta compararlo con el Adviento, un tiempo
"fácil", o con la Cuaresma, un tiempo de máxima concentración de esfuerzo pastoral).
¿Por qué el tiempo de Pascua es el pariente pobre entre los tiempos litúrgicos cuando
en teoría sabemos que debería ser lo contrario?
1. Una primera dificultad nos viene de la historia, de una historia que continúa pesando
entre nosotros. Antes de la reforma fruto del Vaticano II, no había propiamente tiempo
pascual (eran sólo domingos "después de Pascua"). No tiene, por tanto, el peso de la
herencia de la que gozan los tiempos litúrgicos citados en el párrafo anterior.
2. Pero no es simplemente una ausencia de tradición -de tradición inmediata, la que más
pesa- en el aspecto litúrgico. Más radicalmente, es una ausencia de tradición "pascual"
en el conjunto del talante cristiano de los últimos siglos. Cuando escribo estas líneas

54 55
-pocos días después de la Navidad- resuenan aún las repetidas afirmaciones en los
medios de comunicación hablando de la Navidad como "la principal fiesta cristiana". gracia, la iniciativa amorosa de Dios -la Buena Noticia-, y no la conversión, el esfuerzo,
Y, volviendo al talante cristiano dominante, es aún verdad que es más "cuaresmal" nuestra respuesta (la predicación en nuestras iglesias suele quedar centrada y casi
-esfuerzo, renovación, conversión- que no "pascual" -celebración, afirmación, vivencia obsesionada por la respuesta, por la moral y también por la crítica de la sociedad/mundo
gozosa. contemporáneo, sin dar el relieve previo necesario a la Buena Noticia, al Evangelio de
Jesús que fue sellado y confirmado definitivamente en la Pascua del Señor).
3. Por otra parte, en el contexto de las costumbres sociales actuales, por lo menos en
nuestros países, los pastores dicen con frecuencia que se hace difícil dar relevancia al
tiempo pascual porque el buen tiempo ya invita a la dispersión (salidas de fin de semana, Algunos caminos de afirmación pascual
etc.) y, por otra parte, pesa el cansancio propio delfinde curso (o, entre los más jóvenes,
el esfuerzo del fin de curso). En el Dossier CPL 4, "La cincuentena pascual" (p.9) se proponían algunos caminos de
esta afirmación pascual o -lo que es lo mismo- de "descubrir la presencia viva de
4. Sin olvidar que, también litúrgicamente, el tiempo pascual presenta sus dificultades. Jesucristo". Los enumero:
¿No es demasiado largo un período de siete semanas para conservar tenso el esfuerzo
celebrativo? Notemos también que, mientras el Adviento o la Cuaresma tienen un - en la comunidad cristiana ("donde dos o tres estén reunidos en mi nombre...")
dinamismo (son "tiempos hacia..."), la Cincuentena pascual es un tiempo plano, - en la vida de entrega de caridad ("lo que hagáis al más pequeño de estos mis
horizontal, casi estático (los acentos diferenciales entre los primeros domingos y los hermanos...")
últimos son sólo de matices). Las "Normas sobre el calendario litúrgico" dicen que estos
- en las celebraciones eucarísticas ("le conocieron en la fracción del pan..." )
"cincuenta días se han de celebrar con alegría y gozo, como si se tratara de un solo y
único día festivo, como un gran domingo" (n. 22). Excelente utopía, pero difícil de - en la escucha de la Palabra ("¿no ardía nuestro corazón...?")
realizar esta propuesta de una fiesta que dura cincuenta días. • en los signos de los tiempos y en la historia ("yo estoy con vosotros todos los días
hasta la consumación de los tiempos").
Apostemos por la celebración La tarea progresiva de dar relevancia al tiempo pascual pasa por saber valorar
celebrativamente -y volvería a subrayar el "celebrativamente"- estos aspectos de la vida
Creo que la mayoría de los cristianos con responsabilidad en nuestras comunidades
comunitaria y personal. Tanto en el ámbito propio de las celebraciones litúrgicas -y
tienen la costumbre de buscar cómo aprovechar todoencuentro más órnenos comunitario.
especialmente en las eucaristías de estos siete domingos- como en el conjunto de la vida
Incluso los encuentros celebrativos, las reuniones litúrgicas, se intenta aprovechar
de cada comunidad y de cada cristiano.
(aprovechar la misa para..., aprovechar los bautizos o lo entierros para...). Un servidor
piensa que el elemento básico para dar el relieve propio que merece el tiempo de Pascua Por ejemplo, en lo que se refiere a la comunidad cristiana, ¿no podría ser un excelente
es poner entre paréntesis esta obsesión por aprovechar -para sacar algún provecho- y momento para convocar algún encuentro festivo -una salida conj unta, quizá- promovida
apostar clara y gratuitamente por la celebración. Y quizás así celebraremos de verdad por la comunidad parroquial, o de los grupos de jóvenes, de catcquesis...? Sería también
(tranquilos, relajados, gozosos). una oportunidad de unir la celebración pascual con la "gracia" natural del buen tiempo,
de la primavera. No una convocatoria para tratar este o aquel tema, ni para revisar el
Así será preciso aceptar de entrada que no se puede conseguir en pocos años que el curso..., smosimplemente-¿simplemente?-paraafirmarlagraciadelhechocomunitario,
saborear el tiempo pascual llegue a ser una realidad ampliamente compartida por el lugar de presencia del Señor resucitado. Y, entonces, quizá también sea más fácil, mas
pueblo cristiano. Lasfiestasnecesitan tiempo para crecer y hallar sus caminos propios. comunicador, subrayar durante estos domingos la gracia del encuentro eucarístico como
Pero no nos preocupemos en exceso por ello y continuemos celebrando sin inquietarnos el lugar expresivamente culminante de la presencia de Jesús viviente. Y enfocar las
ni por Uegar a todas las multitudes ni por satisfacer a todas las élites. Por este camino homilías de estos domingos sobre todo desde el punto de vista del entramado de las
será posible ir consolidando, lenta pero sólidamente, un talante celebrativo, pascual, que múltiples presencias vivientes del Señor entre nosotros, entre los hombres y mujeres de
tenga su tiempo específico durante la cincuentena pascual, pero que vaya invadiendo nuestro mundo.
también todo el quehacer cristiano hasta que se nos haga más "natural" la identificación
entre fe/vida cristiana y fe/vida pascual. O, dicho de otro modo, que el primer momento Diría que algo semejante se podría pensar -y, de hecho, ya se practica en bastantes sitios-
y el fundamental -el más original y específico- de la vivencia cristiana es el don, la respecto a los demás aspectos. Imaginemos, por ejemplo, la posibilidad de organizar

56 57
algún encuentro o espacio de reflexión/oración desde la perspectiva de la pregunta
"¿Cómo está presente el Señor en nuestro mundo?", que terminara también con una como "Señor, yo creo" (CLN F 2) o el más sencillo de Gabarain que se publicó en
celebración gozosa, de afirmación y acción de gracias. O, en otro aspecto, llevar la MD 1987, n. 7, p. 18,
comunión a los enfermos, vinculando el acto con la misa dominical de la comunidad, - evidentemente, se debe dar relieve al canto del aleluya, antes del evangelio. Y nótese
también como acto afirmativo y celebrativo de la presencia de Cristo en los enfermos que, durante estos domingos, la respuesta al salmo -especialmente si no se puede
(y de la unión de la comunidad con ellos). cantar la propia- puede ser siempre un aleluya,
- también cantar en forma de letanía el "Cordero de Dios". En MD 1988, n. 8, p. 3ss
y n. 9, p. 19, se publicaron unas posibles fórmulas para variar las invocaciones. "En
Y, sobre todo, las misas dominicales
forma de letanía" significa que el cantor canta él solo "Cordero de Dios que quitas
Como ya se destaca en los primeros domingos, Pascua subraya la importancia de la el pecado del mundo" (u otra invocación) y el pueblo canta la respuesta "ten piedad
eucaristía dominical como lugar de presencia de Cristo resucitado (como lugar de de nosotros"... "danos la paz".
encuentro del Resucitado con la comunidad de sus discípulos). Y ello debe expresarse
máximamente en la plegaria eucarística. No olvidemos la bendición final propia de los domingos de Pascua y la aspersión inicial.
Esta, por diversas causas, parece que cuesta de adoptar. Pero si se realiza expresivamente,
En bastantes de las misas que se celebran lo que más falla celebrativamente es el centro: con una aspersión significativa (si es posible pasando por el centro de la nave),
la plegaria eucarística. Por ello muchos asistentes tienen la sensación de que en la misa acompañada de un canto apropiado, explicando en alguna ocasión su sentido bautismal,
"no se reza", de que a misa se va sólo a escuchar y -al final- comulgar. puede ayudar a dar un carácter distinto -propio- a unritode entrada que con frecuencia
Durante estos domingos pascuales se debería potenciar la plegaria eucarística. Por ello resulta frío en nuestras misas. Y es útil, el sustituir el acto penitencial y las invocaciones
convendrá: del "Señor, ten piedad", para dar variedad a esteritode entrada.

- variarlas, no caer en la fácil tentación de decir casi siempre la segunda, Evidentemente, durante estos domingos convendrá también cuidar la ambientación, el
adorno de la iglesia. Destacar el cirio pascual y que no falten flores y luces.
- escoger los prefacios pascuales más adaptados (¡lástima que algunos de estos
prefacios se resientan de su estilo original latino, que en castellano parece un juego
de palabras insignificante!) y no olvidar los embolismos propios de estos domingos,
- potenciar el canto: el diálogo inicial del prefacio, evidentemente del "santo", de la
aclamación después de la consagración (preferentemente, la primera), del amén final
(respuesta a un "por Cristo..." también cantado),
- mencionar con frecuencia en la homilía aspectos y frases de la plegaria eucarística,
- valorar la función de la monición previa al prefacio: ayuda a relacionar las dos mesas
(la de la Palabra y la de la Eucaristía), al mismo tiempo que es como un reclamo antes
de empezar la parte central de la misa.
También se podría subrayar durante estos domingos:
- el Gloria (como himno de alabanza a la Trinidad) y el Credo (como profesión de fe
en la Trinidad actuante en el Misterio pascual). ¿No sería un buen momento para
cantar el Gloria? Como himno, el Gloria pide ser cantado y muy especialmente en
estos domingos. Si no es posible, podría acompañarse de música instrumental.
También es especialmente oportuno usar el Credo breve para estos domingos,
siguiendo lo que indica la nueva edición del misal castellano (está más centrado en
el Misterio pascual). Una posibilidad sería enmarcar su recitación con un canto breve,
58 59
LA LITURGIA DE LAS HORAS

MONICIONES PARA LOS SALMOS


DE LAUDES
PERE TENA

El contenido de cada monición es concebido como una explicación de la


antífona propia propuesta en el libro litúrgico. Por esto el texto de la antífona s
destaca en negrita. Si en algún tugarse cantan estas antífonas, no hay dificultad
en que se repitan en la monición. Si las antífonas no se cantan, será preferibl
leer la monición con la antífona incluida, por parte de un lector, al comenzar,
el mismo lector puede leer de nuevo la antífona al final del salmo. Sería
recomendable, con todo, que los tres salmos de Laudes quedasen enmarcado
Sobre el sentido y la pastoral del DOMINGO por la aclamación del Aleluya, antes del primer salmo y después del tercero.
CRISTIANO
J. ALDAZABAL, El domingo cristiano (= Dossiers CPL 34), Barcelona SEMANA I
1990, 2. ed.,92págs. DOMINGO I
* trece catequesis, desde el sentido del domingo en el N.T. Salmo 62. "El que tenga sed que venga a beber de balde el agua de la vida".
hasta su espiritualidad y su pastoral hoy
Respondamos a esta invitación del Resucitado con la plegaria matinal que
VARIOS, La celebración deldomingo (= Cuadernos Phase 1), Barcelona expresa nuestra sed de Dios. ¡Que el Espíritu de Dios, como un torrente
1988, 60págs. desbordante, llene de vida la tierra reseca de nuestro corazón!
* artículos de Martimort y Biffi, y una amplia bibliografía de J. Cántico de Daniel. "Adorad al Señor que ha creado el cielo y la tierra, el mar
López y las fuentes del agua. Aleluya". El cántico de los jóvenes dentro del horno
en llamas es, desde los primeros siglos, un cántico de resurrección. En Cristo,
VARIOS, Vivir según el domingo (= Cuadernos Phase 24), Barcelona muerto y resucitado, la creación entera está salvada en esperanza.
1990, 64págs.
Salmo 149. "Los fieles cantan jubilosos. Aleluya". Y nosotros, miembros del
* artículos de Danielou y Botte pueblo santo por el bautismo, nos unimos a su alabanza pascual, que es al
mismo tiempo gloria del Señor y juicio del pecado y del mal.

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Cántico de Judit. Continuemos, con el cántico de Judit victoriosa, lacontemplaclón
de Cristo victorioso en la cruz. La Iglesia se siente partícipe de esta victoria,
LUNES I porque se sabe animada del Espíritu de Cristo, a pesar de todos los embates
Salmo 5. Nuestra oración matinal expresa hoy la plena confianza que nos da del mal. "Envías tu Espíritu, Señor, y renuevas la faz de la tierra. Aleluya".
la intercesión permanente de Cristo resucitado ante el Padre. Com El y por El Salmo 46. La gloria de Cristo ha empezado en la cruz. Elevado en ella, ha sido
vamos más allá de los peligros. "Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya". levantado más arriba aún, a la diestra del Padre. Cantemos su realeza, que no
Cántico de David. Cristo resucitado se apareció a sus discípulos anunciándoles es de este mundo, pero llega más allá del mundo. "Dios reina sobre las
que tenía autoridad en el cielo y sobre la tierra. A El, presente en su Iglesia, naciones, tocad con maestría. Aleluya".
aclamémosle ahora con fe. "Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tú
eres rey y soberano de todo. Aleluya". JUEVES I
Salmo 28. La Iglesia ha sido purificada en el baño del agua, acompañado de la Salmo 56. "Elévate sobre el cielo, Dios mío. Aleluya". Recitemos este salmo
palabra. Como un trueno, la palabra del Señor ha destruido el mal y ha en comunión con Jesús. Es El quien ha sufrido los falsos testimonios y los
concedido fuerza al agua. Nosotros, los salvados, cantemos ahora a la gloria insultos, en la Pasión. Es El quien se ha elevado sobre el cielo para llenar todo
del Señor. "El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya". con la gloria de su Espíritu Santo, derramado en nuestros corazones.
Cántico de Jeremías. "El Señor redimió a su pueblo. Aleluya". Esto es lo que
MARTES I celebramos, con gozo, con fiesta, con aclamaciones, danzando de alegría,
durante estos cincuenta días de Pascua. Digámoslo, una vez más, y sobre todo
Salmo 23. "El que bajó es el mismo que ha subido también a lo más alto manifestemos esta alegría en nuestra vida. ¡Que incluso los que no son aún
de los cielos. Aleluya". Este es el misterio que celebramos con las palabras creyentes puedan sentir la palabra del Señor!
del salmo. En el inicio de una nueva jornada, proclamar el misterio pascual de
Cristo es re-aprender a vivir como cristianos; por el camino de un corazón puro Salmo47. "Este es nuestro Dios para siempre jamás. Aleluya". Estas palabras
y con unas manos inocentes, entraremos también allí donde nos ha precedido nos recuerdan las del apóstol san Juan en la aparición del lago de Tiberíades:
nuestro Señor. "¡Es el Señor!" También nosotros podemos decirlas ahora, porque el Señor
Jesús, presente en la Iglesia, su ciudad, su monte santo, sigue ofreciéndonos
Cántico de Tobías. Los cristianos vivimos como forasteros en este mundo, pero la seguridad de su victoria personal.
dando testimonio de la esperanza que hay en nosotros, dispuestos a proclamar
siempre la alabanza de aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
"Ensalzad al rey del cielo y alegraos de su grandeza. Aleluya". VIERNES I
Salmo 32. En la mañana de Pascua, la creación se levantó como al inicio del Salmo 50. Con espíritu arrepentido, como el ladrón junto a Cristo en la cruz,
mundo. Cada mañana surge de nuevo la luz: el amor de Dios sobre nosotros confiando en la fuerza misericordiosa del Señor que pasó de este mundo al
no desfallece. Nosotros, el pueblo que Dios ha escogido por heredad, cantamos Padre, supliquemos: "Acuérdate de mí, Jesús, cuando llegues a tu reino.
llenos de fe y esperanza sobre el nuevo día que nace: "La tierra está llena de Aleluya".
la bondad del Señor. Aleluya". Cántico de Isaías. "Es verdad: tú eres un Dios escondido, el Dios de Israel,
el Salvador. Aleluya". Sí, a pesar de que se esconda bajo los signos de este
mundo -los hombres, la palabra, el pan y el vino- el Señor está entre nosotros,
MIÉRCOLES I y a nosotros corresponde confesar y anunciar su presencia salvadora.
Salmo 35. Recitemos este salmo contemplando el costado abierto de Cristo, en Salmo 99. "Servid al Señor con alegría. Aleluya". El Señor nos ha introducido
la cruz. Ha entregado su Espíritu, para que el pecado del mundo no tenga ya en el santuario que no es de esta creación, la comunión con el Padre del cielo.
más fuerza. De su costado mana sangre y agua. "En ti, Señor, está la fuente
El nos ha precedido, como buen pastor, y nosotros somos ovejas de su rebaño.
viva. Aleluya".
62 63
SÁBADO I Cántico del Sirácida. "Llena, Señor, a Sión, de tu majestad y al templo de tu
Salmo 118. "Por tu misericordia dame vida. Aleluya". Proclamemos, gloria. Aleluya". Recitando las palabras de este cántico, sintámonos
serenamente, nuestra seguridad: la alianza de amor, el pacto que Dios ha protagonistas, por la plegaria, de la obra evangelizadora iniciada por los
realizado con nosotros. No estamos seguros de nosotros mismos, sino del apóstoles el día de Pentecostés.
amor que Dios nos tiene. Salmo 118 A. "La gloria de Dios ilumina la ciudad santa y el Cordero es su
Cántico de Moisés. Como en la noche de Pascua, nos disponemos a cantar el sol. Aleluya". En esta hora de la salida del sol, imagen de Jesucristo, la
cántico de Israel después de atravesar el mar Rojo; no es nuestra victoria, sino alabanza del Señor Resucitado llena nuestros labios, con el deseo que alcance
la de Cristo. El es el gran guerrero que pasó por la muerte, sepultando en ella a toda la tierra.
al pecado y a la misma muerte.
Salmo 116. Todos los pueblos son los destinatarios de la salvación de Jesús. MARTES II
Todos los pueblos están llamados a formar el único pueblo de Dios, nacido de Salmo 42. Nuestra vida cristiana es de peregrinos. Deseamos con todas las
la Pascua. "Su misericordia con nosotros dura por siempre. Aleluya". fuerzas llegar al santuario celestial. Pero, de hecho, en Jesús, estamos ya
sentados a la diestra de Dios. "Os habéis acercado al monte de Sión, a la
ciudad del Dios vivo. Aleluya".
SEMANA II
DOMINGO II Cántico de Ezequías. "Tú, Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.
Aleluya". Ezequías fue liberado de la muerte; las palabras del cántico pueden
Salmo 117. "Este es el día en que actuó el Señor. Aleluya". Alabemos con ser recitadas en comunión con Cristo, que bajó realmente a la tumba vacía, pero
este salmo la victoria de Jesús sobre la muerte, escuchemos su proclamación ahora es el gran protagonista de la fiesta de la vida.
de acción de gracias: "¡No he de morir, viviré para contar las hazañas del
Señor!" Recordemos la aclamación y la procesión con los ramos y los dolores Salmo 64. "Tú has cuidado de nuestra tierra y la has enriquecido sin
de la muerte: "Me castigó, me castigó el Señor". ¡En comunión con el Cristo medida. Aleluya". Cada año vuelves a proclamar el gran perdón de Pascua,
victorioso, glorifiquemos al Señor! Señor, y coronas el año con tus bienes, ¡el Don del Espíritu que renueva todo!
¡Oh Dios, tú mereces un himno en la Iglesia!
Cántico de Daniel." Bendito eres, Señor, sobre el trono de tu reino. Aleluya".
"¡Bendito tu nombre, santo y glorioso!" La alabanza dominical la dirigimos a
Cristo, por quien todo fue hecho, en quien todo ha sido recreado y a quien se MIÉRCOLES II
ha dado el nombre-sobre-todo-nombre.
Salmo 76. El paso de Cristo por la muerte hacia la vida es el acontecimiento
Salmo 150. "Adorad al Señor que está sentado en el trono y decid: ¡Amén, decisivo de la humanidad: su memoria es nuestra fe, la participación a través
aleluya!" Como el vidente del Apocalipsis, una mañana de domingo, del agua del bautismo es nuestra salvación. "Te vio el mar, ¡oh Dios! te vio
contemplemos y alabemos al Resucitado, ¡vivo aunque estuvo muerto! ¡El nos el mar mientras guiabas a tu pueblo por las aguas caudalosas. Aleluya".
ha purificado de nuestros pecados y ha hecho de nosotros un pueblo sacerdotal!
Cántico de Ana. "El Señor da la muerte y la vida. Aleluya". Con las palabras
¡El es el Testigo fiel, el Amén de Dios!
de la humilde madre de Samuel, en comunión con la humilde Madre de Cristo,
virgen fecunda, nosotros cantamos la victoria que el Señor nos ha ganado, con
LUNES II la cabeza bien alta en su honor.
Salmo 41. "Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca Salmo 96. "Amanece para el justo la luz y la alegría para los rectos de
a ti, Dios mío. Aleluya". Nuestra vida experimenta la presencia y la ausencia corazón. Aleluya". Este ha sido el gran símbolo de la Pascua y del bautismo:
de Dios al mismo tiempo. Pero "cada día el Señor nos hace misericordia", la luz de Cristo que ha venido a sacarnos de las tinieblas. Las palabras del salmo
enviándonos su Palabra, la Eucaristía, los hermanos y tantos otros signos de nos recuerdan los símbolos de la noche de Pascua: ¡el fuego, la luz, la
su proximidad. presencia, la proclamación, la fiesta, el memorial!
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JUEVES II
SEMANA III
Salmo 79. "Yo soy la vid, vosotros sois los sarmientos. Aleluya". La antigua
súplica de Israel se hace viva en nuestros labios. Somos la Iglesia, viña del DOMINGO III
Señor, sarmientos en el Señor. Y el Padre del cielo es el viñador. La mirada de Salmo 92. "El Señor reina vestido de majestad. Aleluya". Cada domingo,
Cristo es la mirada de Dios. también hoy, y sobre todo durante este tiempo de Pascua, a través del agua
Cántico de Isaías. "Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. bautismal aumentará el pueblo de los creyentes, por la fe en el Señor.
Aleluya". Asumamos las palabras de este cántico como acción de gracias por ¡Alabémosle!
nuestro bautismo: ha sido nuestro paso de la muerte a la vida. Cántico de los tres jóvenes. "La creación será liberada para participar en la
Salmo 80. Después de dar gracias por nuestro bautismo, escuchemos el gloriosa libertad de los hijos de Dios. Aleluya". Pero ya ahora, nosotros los
oráculo del Señor que nos trae este salmo. El compromiso del Señor para con hijos de Dios, prestamos nuestra voz a la creación salvada en esperanza.
nosotros se actualiza constantemente: su Palabra y el alimento de la Eucaristía. Salmo 148. "El nombre del Señor es sublime sobre el cielo y la tierra.
"El Señor nos alimentó con flor de harina. Aleluya". Aleluya". Y nosotros estamos reunidos en la alabanza del Señor, más arriba
y más allá de todo lo que pueda separarnos: edad, cultura, riqueza y poder.
VIERNES II ¡Somos los hijos del nuevo Israel, la madre Iglesia!
Salmo 50. Es el Señor, muerto por nuestros pecados y resucitado para
hacernos justos, quien nos dice, de entrada, antes de confesar nuestro pecado: LUNES III
"Confía, hijo, tus pecados son perdonados. Aleluya".
Salmo 83. Las palabras del fiel peregrino del templo de Jerusalén pueden ser,
Cántico de Habacuc. "Tú, Señor, has salido con Cristo a salvar a tu pueblo. con mayor razón, las del cristiano que forma, en Cristo, el verdadero templo de
Aleluya". Y nosotros admiramos y cantamos, como los antiguos, tu obra Dios. "Mi corazón y mi carne se alegra por ti, Dios mío. Aleluya".
decisiva, felices de ver cómo nos salvas, ¡a pesar de todas las apariencias
victoriosas del mal del mundo! Cántico de Isaías. Los hechos de Jerusalén han sido la revelación de Dios: el
misterio de la Pascua convoca a todos los pueblos, por la predicación apostólica.
Salmo 147. "Alaba a tu Dios, Sión, que ha puesto paz en tus fronteras. "Pueblos numerosos caminarán hacia el monte del Señor. Aleluya". Es así
Aleluya". Iglesia, asamblea reunida en la alabanza, ¡cantemos la obra de la como se forma el nuevo pueblo de Dios, universal, mesiánico, pacífico.
salvación movidos por el Espíritu que rompe el hielo de nuestros corazones!
Salmo 95. Nuestra alabanza matinal evoca siempre la presencia del Señor
SÁBADO II resucitado. Esgrande el Señory muy digno de alabanza. "Decida los pueblos:
el Señor es rey. Aleluya".
Salmo 91. "Tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo las obras de tus
manos. Aleluya". ¿Qué otra cosa podríamos hacer nosotros, hombres nuevos
por obra tuya, sino cantar tu nombre que está sobre todo otro nombre? MARTES III
Cántico de Moisés. Nuestra historia no ha concluido aún. Como la de Israel, Salmo 84. Las palabras de este salmo nos acompañan durante el año para
puede ser aún la historia de un amor infiel. Permanezcamos atentos a las voces expresar la esperanza del Señor que viene, como la lluvia; la proximidad del
de los profetas, a la Palabra de Dios. "El nos hace morir y El nos da la vida. Señor para salvar; el perdón de todas las culpas. Ahora las decimos para
El nos hirió y El nos vendará. Aleluya". proclamar la obra pascual de Cristo: "Tú nos devuelves la vida y tu pueblo,
Salmo 8. "Coronaste de gloria y de dignidad a tu Cristo. Aleluya". El, el Señor, se alegra contigo. Aleluya".
hombre desfigurado que Pilato presentó ante el pueblo, es el rey de todo el Cántico de Isaías. Continuemos cantando la seguridad que nos viene de la
universo para siempre. ¡Cantemos nosotros, los hijos de Dios, la gloria de confianza en la victoria del Señor. El ha dicho a los discípulos: La paz esté con
nuestro hermano! vosotros. "Confiamos en el Señor; él nos dará la luz y la paz. Aleluya".
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Salmo 66. "La tierra ha dado su fruto: que canten de alegría las naciones. condición de hijos de Dios. "Lava del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado,
aleluya".
Aleluya". Porque el evangelio de la salvación ha llegado a los hombres, porque
se extiende por la predicación y el testimonio, porque la fe nace por todas Cántico de Jeremías. La cruz de Cristo, que celebrábamos al iniciar el Triduo
partes. pascual, fue ciertamente una gran angustia para él, el justo doliente por los
injustos. Recitemos este cántico, sufriendo por el pecado que hay en el mundo.
"Cristo, cargado con nuestros pecados, subió al leño. Aleluya".
MIÉRCOLES III
Salmo 99. A causa de su humillación, Dios ha ensalzado a Jesucristo, ¡y en él
Salmo 85. Unámonos a la plegaria de Jesús que resuena en este salmo. El es nosotros tenemos la alegría que nadie podrá arrebatarnos jamás! "Entrad en
el fiel por excelencia a la voluntad del Padre; El lo invocó en el momento del la presencia del Señor con aclamaciones. Aleluya".
peligro y el Padre lo salvó de la muerte. El fruto de esta fidelidad es la alabanza
de todos los pueblos, nuestra alabanza de ahora y aquí. "Todos los pueblos
vendrán a adorar al Señor. Aleluya". SÁBADO III
Cánticode Isaías. "Nuestros ojos contemplarán al Rey en su gloria. Aleluya". Salmo 118. "Mis palabras son espíritu y vida. Aleluya". Esto dijo el Señor a
Pero sólo los limpios de corazón verán a Dios. Escuchando el oráculo del Señor, los discípulos. Y nosotros, como Pedro, respondemos confiadamente: sólo tu
recordemos las bienaventuranzas. tienes palabras de vida eterna... ¡Guardaré tus leyes, cumpliré tus decretos!
Salmo 97. "Toda carne contemplará la salvación de Dios. Aleluya". Porque Cántico de Salomón. Asumimos ahora la plegaria de Salomón para pedir la
El ha venido a salvar a todos los pueblos y nos ha dado la misión de anunciarlo asistencia del Espíritu de Cristo. El nos lo prometió y el nos lo da. Todos los que
a todos. Cantando la resurrección del Señor nos comprometemos a dar se dejan guiar por el Espíritu de Cristo, son de Cristo. El Espíritu de Dios habita
testimonio de su amor fiel. en nosotros, que somos así el santuario de Dios. "Edificaste, Señor, un templo
y un altar en tu mansión santa. Aleluya".
Salmo 116. "Yo soy el camino y la verdad y la vida. Aleluya". Esto es lo que
JUEVES III
hay que anunciar a todos los pueblos, para que todos puedan conocer el amor
Salmo 86. En la Iglesia caben todos. El bautismo no discrimina a nadie. La fiesta fiel del Señor y alabarlo.
de la participación en el misterio de Cristo es abierta y universal. "Cantaremos
danzando: Jerusalén, ciudad de Dios, todas mis fuentes están en ti.
Aleluya". ¡Nuestra ciudadanía está en el cielo! SEMANA IV
Cántico de Isaías. Contemplemos con gozo y acción de gracias la imagen de DOMINGO IV
Cristo buen pastor. Es al mismo tiempo Señor victorioso sobre la muerte y
Salmo 117. Ver Domingo II. "No he de morir, viviré para cantar las hazañas
pastor misericordioso: "Como un pastor ha reunido su rebaño. Aleluya".
del Señor. Aleluya".
Salmo 98. "El Señor es grande en Sión, encumbrado sobre todos los
Cántico de Daniel. Ver domingo II. "Bendito tu nombre, santo y glorioso.
pueblos. Aleluya". Cristo está presente en su Iglesia, el pastor en su rebaño.
Aleluya".
Nosotros somos los testigos de la presencia de Dios, por la fe y la alabanza,
como Moisés y Aarón y Samuel, con los que invocan su nombre. Salmo 150. Ver domingo II. "La salvación y la gloria y el poder son de
nuestro Dios. Aleluya".

VIERNES III
LUNES IV
Salmo 50. Nuestra plegaria penitencial es válida también en estos días de
Pascua, porque la penitencia nos retorna al bautismo, origen de nuestra Salmo 89. Nuestra vida está en las manos de Dios, que conduce todo para el

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bien de quienes le aman. Incluso las horas tenebrosas quedan iluminadas por JUEVES IV
la presencia del Espíritu del Señor, alivio en los trabajos, consuelo en las penas. Salmo 142. Serenamente, sin preocupación alguna de razonamiento, vayamos
"Baje a nosotros la bondad del Señor. Aleluya" recitando este salmo, como una plegaria matinal ante el sepulcro vacío de
Cántico de Isaías. "Convertiré ante ellos la tiniebla en luz. Aleluya". Este Jesús. Con María Magdalena, oiremos al Señor que nos llama. "Portu nombre,
Señor, consérvame vivo. Aleluya".
propósito de Dios se ha cumplido en Jesucristo, en su Pascua. Y nosotros lo
aclamamos, llenos de te y de alegría, y le seguimos por el camino nuevo y Cántico de Isaías. Como María Magdalena, al reconocer al Señor presente
luminoso por donde nos conduce. experimentamos el consuelo de la fe cristiana. Así será también cuando
Salmo 134. Continuemos la alabanza por la obra de Dios en la historia-, la seamos conducidos a la Jerusalén del cielo. Lo dijo el Señor: "Pronto volveré
creación y la salvación. Todo manifiesta cuan bueno es el Señor. "El Señor a veros y se alegrará vuestro corazón. Aleluya".
reina eternamente; tu Dios, Sión, de edad en edad. Aleluya". Salmo 146. Concluyamos la salmodia alabando al Señor que nos consuela a
cada uno y atoda la Iglesia, en medio de ladispersión yde las heridas. "El Señor
reconstruye Jerusalén y sana los corazones destrozados. Aleluya".
MARTES IV
Salmo 100. Nadie como el propio Jesús puede decir en verdad las palabras del
fiel que vamos a recitar. Digámoslas en comunión con El, con el deseo de VIERNES IV
cumplir su voluntad. El dijo: "El que hace la voluntad del Padre entrará en el Salmo 50. "Cristo se ha entregado como oblación y víctima por nosotros.
reino de ios cielos. Aleluya". Aleluya". Y nosotros, salvados por la sangre de Cristo, confiados en su gran
Cántico de Azarías. La fidelidad de Dios, individual y colectiva, no siempre la amor, le ofrecemos ahora, con nuestra plegaria, un corazón arrepentido como
mantenemos. Por eso las palabras de Azarías son verdaderamente las nuestras. víctima espiritual.
"Que toda la tierra sepa, Señor, que tú eres el rey de los siglos. Aleluya". Cántico de Tobías. El fruto de la muerte de Cristo es la nueva Jerusalén, la
Salmo 143. El rey fiel es el rey victorioso. Si hemos dicho en comunión con Iglesia esposa que él ha purificado para presentársela a sí mismo
Cristo las promesas de fidelidad, digamos también el cántico de acción de resplandeciente, sin mácula ni arruga. "Jerusalén, ciudad de Dios, brillarás
gracias por la victoria del hijo de David. "El Señor todo lo que quiere lo hace. con zafiros y esmeraldas".
Aleluya". Salmo 147. "Vi la nueva Jerusalén que descendía del cielo. Aleluya".
Somos nosotros. Hemos descendido del cielo porque cuanto somos nos viene
del Espíritu que nos ha sido dado. Nuestra respuesta es la alabanza y la acción
MIÉRCOLES IV de gracias.
Salmo 107. Al recitar este salmo, al inicio de un nuevo día, es como si
renovásemos al mismo tiempo nuestra confianza en la fuerza de Cristo y la
conciencia lúcida de las dificultades. Venceremos por el poder de Dios. SÁBADO IV
"Elévate sobre el cielo, Dios mío. Aleluya". Salmo 91. Véase sábado 11. "¡Qué magníficas son tus obras, Señor! Aleluya".
Cántico de Isaías. Es la Iglesia toda la que reza en nosotros, con el cántico de Cántico de Ezequiel. Escuchemos las palabras que nos recuerdan la promesa
Isaías que vamos a recitar. La Iglesia, esposa amada, novia adornada para su realizada ya por Dios, en Cristo. Escuchémoslas como miembros del pueblo de
esposo. ¡La Iglesia de Pascua! "El Señor hará brotar la justicia y los himnos Dios, con un corazón nuevo y claro. Se ha cumplido en nosotros la palabra del
ante todos los pueblos. Aleluya". Señor: "Derramaré sobre vosotros un agua pura. Aleluya".
Salmo 143. La Iglesia de Pascua canta la salvación de la que es sacramento Salmo 8. Véase sábado II. "Todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo
universal. La salvación no viene de nosotros, sino del Señor. "El Señor reina de Dios, Aleluya".
eternamente. Aleluya".
71
70
SEMANA I
DOMINGO, I VÍSPERAS
Salmo 140: Escuchemos la voz de Cristo perseguido en los días de su pasión:
contemplémosle llamando al Señor, alzando sus manos hacia él en la ofrenda
de la tarde del Calvario; y gocémonos con él porque el Señor le salvó de la
trampa de los malhechores.
Salmo 141: Nadie miró por la vida de Cristo; incluso sus amigos le abandonaron.
Pero él gritó al Señor y el Padre lo sacó de la prisión del sepulcro y ahora Dios
es su lote en el país de la vida.
MONICIONES PARA LOS SALMOS
Cántico de la carta a los f ilipenses: Aclamemos a Cristo levantado del sepulcro
DE VÍSPERAS por Dios y constituido Señor para gloria de Dios Padre.

PERE FARNES DOMINGO, II VÍSPERAS


Salmo 109: Cristo resucitado y sentado a la diestra del Padre es nuestro
1. "Quien recita los salmos en la Liturgia de las Horas, no lo hace tanto en nombre propio sacerdote ante el trono de Dios.
como en nombre de todo el Cuerpo de Cristo, e incluso en nombre de ¡apersona del
mismo Cristo" (IGLH 108). Salmo 113A: Como Israel salió de Egipto a través de las aguas del Mar Rojo,
así nosotros, a través de las aguas del bautismo, hemos salido de la esclavitud
2. El mismo Jesús resucitado decía a los apóstoles: "Es necesario que se cumplan en del pecado y de la muerte en el éxodo inaugurado por la muerte y la resurrección
mí todas las cosas que fueron escritas de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y
de Cristo.
en los Salmos" (Le 24,44).
3. Siguiendo este camino, con frecuencia los Santos Padres comentaron todo el Cántico del Apocalipsis: El Señor Jesús resucitado es rey victorioso; y hace
Salterio viendo en él la obra de Cristo, especialmente su misterio pascual, los dolores partícipe de su triunfo a la Iglesia esposa.
de su pasión y muerte y la gloria de su resurrección.
4. La Liturgia de las Horas renovada por decisión del Concilio ha subrayado muy
LUNES
especialmente esta realidad, sobre todo en las antífonas propias que para todos los
salmos ofrece la Cincuentena pascual. Las moniciones que ofrecemos aquí para los Salmo 10: Los malvados tensan el arco contra los justos como los tensaron
salmos de Vísperas intentan recalcar esta relación de los salmos con la persona y la contra Jesús. Pero el Padre, que desde su templo santo observa a inocentes
obra de Cristo en su misterio pascual. y culpables, lo salvó. No temamos: como Jesús venció al mundo, también lo
5. Rezar los salmos como oración de Cristo no es aún demasiado frecuente entre los venceremos nosotros.
fieles; y con todo, a partir del mismo evangelio (como hemos visto en el n.1) es una
realidad objetiva, no una simple aplicación piadosa subjetiva. "Cuando la Iglesia, Salmo 14: Contemplemos a Cristo, el santo y justo por excelencia: se ha
cuerpo de Cristo, ora, lo hace unido a su Cabeza; el mismo Salvador, nuestro Señor hospedado y para siempre en la tienda de Dios, habita en su monte santo.
Jesucristo, ora en nosotros por ser nuestra cabeza" (cf. S. Agustín Enarración alsalmo
Cántico de la carta a los efesios. En la resurrección de Cristo la historia de los
85,1).
hombres ha llegado a su punto culminante; en la resurrección del Señor, Dios
ha recapitulado las cosas del cielo y de la tierra, destinando a la humanidad
entera a la vida.

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MARTES
Salmo 19: Contemplemos a Cristo en el día del peligro de su pasión: él entabló VIERNES
un gran combate contra la muerte y contra el mal; y el Señor le ha concedido Salmo 40: Los adversarios se reunieron contra Cristo; su amigo fue el primero
la victoria. en traicionarle. Pero el Padre lo ha levantado, le ha devuelto la vida y io
Salmo 20: El Padre no ha negado a Cristo lo que pidieron sus labios: vestido mantiene siempre en su presencia.
de honor y majestad, goza en el reino de Dios de años que se prolongan sin Salmo 45: Que se amotinen los pueblos y se rebelen los reyes: la Iglesia tiene
término. a Dios en medio de ella y, al despuntar la aurora de la resurrección, la socorre
Cántico del Apocalipsis: Cristo con su misterio pascual nos abre las páginas, resucitando al que es su cabeza y su piedra angular. Y para que esta salvación
a veces oscuras, de los sufrimientos humanos; no temamos: si sufrimos con él, alcance a todos, el correr de las acequias del bautismo alegra esta ciudad de
reinaremos también con él. Su muerte y resurrección aclaran el sentido de los Dios: aunque tiemble la tierra, no tenemos.
sufrimientos humanos. Cántico del Apocalipsis: Grandes y maravillosas son las obras del Señor,
manifestadas principalmente en la resurrección de su Hijo. Y poderoso el
mensaje del Resucitado -anunciar el evangelio a todas las criaturas- para que
MIÉRCOLES todas las naciones se postren en su acatamiento.
Salmo 26,1: Los enemigos y adversarios asaltaron a Cristo en su pasión; pero
el Padre fue el defensor de su vida; en la resurrección ha levantado la cabeza;
y ha sido constituido jefe y salvador.
Salmo 26, II: Cristo buscó siempre el rostro del Padre y por ello el Padre no lo SEMANA II
abandonó; y ahora goza de la dicha en la país de la vida. DOMINGO, I VÍSPERAS
Cántico de la carta a los colosenses: Por nosotros, los hombres, y por nuestra Salmo 118,105-112: Los malvados en los días de la pasión tendieron un lazo
salvación, Cristo ha resucitado de entre los muertos, ha subido al cielo y está al Señor ¡y él quedó tan afligido! Pero nunca se desvió de la voluntad del Padre;
sentado a la derecha del Padre, como primogénito de muchos hermanos, sus preceptos fueron siempre su herencia perpetua. Por ello, porque realizó
llamados en él a la resurrección. Demos gracias a Dios Padre. siempre la verdad, se ha acercado a la luz y vive eternamente cabe ella.
Salmo 15: Jesús, siempre plenamente fiel al Padre, nunca siguió a dioses
JUEVES extraños, nunca se apartó de la voluntad del que le había enviado. Por eso su
Padre no dejó que su carne conociera la corrupción del sepulcro, sino que le ha
Salmo 29: El Padre no ha dejado que los enemigos de Cristo se rían de él; por enseñado el sendero de la vida y ahora le sacia de gozo en su presencia.
ello ha sacado su vida del abismo y lo ha hecho revivir cuando bajaba a la fosa;
su luto se ha cambiado en danzas; sus sufrimientos, en gozo.
Salmo 31: Cristo, Cordero de Dios, ha asumido en su cuerpo el pecado del DOMINGO, II VÍSPERAS
mundo. Y cargado con este pecado, confesó al Señor nuestras culpas y Dios Salmo 109: Cristo resucitado es nuestro rey victorioso; en la batalla de su
perdonó nuestras culpas y nuestros pecados. En su muerte todos nosotros pasión, ha sometido a nuestros enemigos, la muerte y el pecado, y ha
hemos sido reconciliados. aniquilado su poder.
Cántico del Apocalipsis: En la resurrección del Señor se ha establecido el Salmo 113, B: En la aún cercana noche de pascua renovamos nuestra fe
reinado definitivo de Dios y se ha manifestado ante el mundo la potestad de su bautismal y nos comprometimos nuevamente a vivir según el Evangelio.
Cristo. Y el acusador de los hombres -el diablo- ha sido precipitado y derrocado Renunciamos a los ídolos para servir al Dios vivo. El salmo que ahora vamos
su imperio de pecado y de muerte. a rezar nos invita a renovar, a reafirmar nuestra profesión de fe y compromiso
74 75
cristiano: "Nuestro Dios está en el cielo y los ídolos del mundo, que a veces reino del resucitado se extienda a todos los hombres: que domine de mar a mar
solicitan nuestra adoración, no son más que hechura de manos humanas". y que sus enemigos -el mal, la injusticia, el sufrimientos, el pecado- muerdan
el polvo como mordió el polvo, avergonzada, la muerte en la mañana de su
resurrección.
LUNES
Salmo 44,1: Cantemos el canto del amor nupcial de la Iglesia a Cristo: "Eres el VIERNES
más bello de los hombres". Y aclamémosle por su victoria pascual: 'Tu espada
valiente es tu gala, tus flechas han sido agudas; los enemigos del rey -la muerte Salmo 144: Las redes de la muerte envolvieron a Cristo en los días de su
y el pecado- se han acobardado, y tu trono, en cambio, permanece para pasión, los lazos del abismo lo alcanzaron; pero invocó el nombre del Señor y
siempre". Dios arrancó su alma de la muerte y ahora viven en la presencia del Padre, en
el país de la vida.
Salmo 44, II: El rey victorioso nos invita a sus bodas. En la sangre de Cristo,
hemos sido convertidos en princesa bellísima. Y los hijos de la Iglesia,
renacidos en el bautismo, serán numerosos por toda la tierra. SEMANA III
DOMINGO, I VÍSPERAS
MARTES Salmo 122: Alabemos al Señor porque ha levantado del polvo del sepulcro a
Cristo desvalido por la muerte, ha alzado de la basura de la corrupción asu Hijo
Salmo 48: Las sombrías reflexiones del salmo 48 quedan iluminadas al
resplandor del misterio pascual de Jesucristo que nos invita a buscar los bienes hecho pobre por nosotros y lo ha sentado entre los príncipes de su pueblo, por
de arriba. Los sabios mueren como los ignorantes, los hombres son como un encima de todos los ángeles y las potestades.
rebaño para el sepulcro. Pero en la resurrección de Cristo, podemos contemplar Salmo 115: En la resurrección de Cristo Dios nos ha arrancado de la muerte
cómo Dios nos saca de las garras del abismo de la muerte y, con Cristo, nos y ha roto sus cadenas; Dios nos ama demasiado para permitir que la muerte
lleva consigo a la vida. dure siempre: "Mucho le costaría al Señor esta muerte definitiva" de sus fieles.

MIÉRCOLES DOMINGO, II VÍSPERAS


Salmo 61: Arremetieron contra un hombre -Jesús- para derribarlo; se Salmo 109: Contemplemos a Cristo que, después de haber sometido en la gran
complacieron en la mentira para condenarlo. Pero Cristo descansó sólo en Dios batalla de su pasión a todos sus enemigos, ahora está sentado a la diestra de
y entregó su espíritu en manos del Padre. Y el Padre fue su roca y su salvación. la majestad de Dios.
Confiemos también nosotros en Dios, que él tiene el poder para salvarnos de
Salmo 110: Demos gracias al Señor contemplando las maravillas que ha
toda angustia.
realizado en la resurrección de su Hijo; nos ha mostrado la fuerza de su obra,
Salmo 66: Que canten de alegría las naciones; que sobre todo las comunidades nos ha enviado la redención y, en la sangre de Cristo, ha ratificado para siempre
cristianas, conocedoras de la salvación de Dios, alaben a Dios: en la resurrección su alianza con nosotros.
de Jesús la tierra ha dado su mejor fruto; en ella podemos contemplar cómo nos
ha bendecido el Señor.
LUNES
Salmo 122: Levantemos nuestros ojos al Señor y supliquémosle que con la luz
JUEVES de la resurrección de su Hijo, ilumine nuestras tinieblas y levante nuestro
Salmo 71: Cristo resucitado es la bendición de todos los pueblos porque en su abatimiento pues, con frecuencia, nos sentimos descorazonados a causa de
triunfo la humanidad ha alcanzado su mejor victoria. Pidamos, pues, que este nuestra pequenez.

76 77
Salmo 123: Resucitando a Cristo, cabeza de la Iglesia y Primogénito de la SEMANA IV
humanidad, el Padre ha manifestado que está de nuestra parte, de parte de los DOMINGO, I VÍSPERAS
hombres, a quienes ha salvado en Cristo de las garras de la muerte mientras
la trampa que nos había colocado el antiguo enemigo se rompió. Salmo 121: Cristo, por su misterio pascual, ha introducido la humanidad entera
en el templo definitivo de Dios, la Jerusalén del cielo. Unidos a él por el
bautismo, nuestros pies ya están pisando, pues, los umbrales de Sión, la ciudad
MARTES del Dios vivo.
Salmo 124: Que el Señor resucitado, que dijo a los discípulos sobrecogidos Salmo 129: Dios, por la resurrección de Cristo, arrancó al hombre del abismo
de miedo: "Soy yo, no temáis", nos rodee con su fuerza como las montañas de la muerte; de él viene la redención copiosa; él nos redimirá también a
rodeaban Jerusalén defendiéndola de los ataques de los enemigos. nosotros, como resucitó a Cristo de entre los muertos.
Salmo 130: Contemplando la obra de Dios en la resurrección de Cristo, oremos
con humildad y confianza. Con humildad, sintenerojos altaneros ni esperanzas DOMINGO, II VÍSPERAS
humanas desmesuradas; con confianza, esperándolo todo del Señor que obra
las mayores maravillas como la resurrección de su Hijo. Salmo 109: Que el Señor resucitado que, en la batalla de su pasión, ha
sometido a sus enemigos y los ha hecho estrado de sus pies, extienda desde
su reino el poder de su cetro y quebrante ahora a nuestros enemigos, el pecado,
MIÉRCOLES la injusticia y todos los males: que a todos nos haga gozar de los bienes de su
victoria pascual.
Salmo 125: El Señor cambiará la suerte de su Iglesia que ahora va sembrando
con lágrimas, participando de la pasión de Cristo y podrá un día participar Salmo 111: Contemplemos a Cristo resucitado, luz que brilla en las tinieblas:
también de la alegría y de los cantos de liberación que son la cosecha de Cristo él amó de todo corazón los mandatos del Padre; él, incluso en medio de las
en su reino. angustias de la pasión, conservó su corazón firme, seguro y sin temor y por ello
ve ahora derrotados a sus enemigos y, en el reino del Padre, alza su frente con
Salmo 126: El Señor ha construido la casa, el cuerpo de Cristo, templo dignidad.
derribado en la pasión; el Señor reconstruirá también la casa de nuestro cuerpo
que, a semejanza del de Cristo, resucitará. Dichoso el hombre que vive de esta
esperanza y no pone en sus propias fuerzas, siempre deficientes, la esperanza LUNES
que sólo en la acción de Dios puede colocarse.
Salmo 115: El Señor es bueno y por nosotros ha realizado grandes maravillas:
hizo sabiamente los cielos, hirió a Egipto y sacó a Israel de aquel país, da
JUEVES alimento a todo viviente; pero es sobre todo en el misterio pascual de su Hijo
donde ha mostrado especialmente su misericordia librándonos definitivamente
Salmo 131: El Señor juró a David que uno de su linaje se sentaría sobre su
de nuestros opresores, el pecado y la muerte, y dándonos en heredad la
trono. El verdadero y definitivo Hijo de David es Jesús, el único soberano, rey
definitiva tierra de posesión.
de reyes, cuyo reino, inaugurado en su resurrección, ya no tendrá fin.

MARTES
VIERNES
Salmo 136: Anhelemos la ciudad del cielo, donde Cristo está sentado a la
Salmo 134: La salida de Egipto, la muerte de los enemigos perseguidores, derecha del Padre; busquemos las cosas de arriba, no las de la tierra; pidamos
evocan la victoria pascual de Cristo que ha destruido a todo enemigo del con el salmo a Dios que un día, destruida para siempre la muerte y participando
hombre y ha llevado a plenitud los bienes prometidos a nuestros padres: sólo plenamente de la resurrección de Cristo, podamos cantar los cantares de Sión
él es quien salva y rescata plenamente. en compañía de los santos.
78 79
Salmo 137: Cristo orará con la Iglesia, como su cabeza, en este salmo. El, como
rey del antiguo pueblo de Dios a quien hace referencia este salmo, emprendió
en su pasión una lucha contra el pecado y la muerte y en esta lucha invocó a
Dios, su Padre. Y, aunque caminó entre peligros, Dios le escuchó. Penetró en
el sepulcro, pero Dios le conservó la vida y ahora, delante de los ángeles y unido
a nosotros, su Iglesia, da gracias de todo corazón por la victoria pascual.

MIÉRCOLES
Salmo 138: Como Cristo en los días de su pasión, confiémonos a la sabiduría
y al amor del Padre: Dios nos penetra cuando nos sentamos, abatidos por la CORRESPONDER AL AMOR
tribulación y cuando nos levantamos en los días de éxito; así conoció a su Hijo
cuando se sentó en las sombras del sepulcro y cuando se levantó en la mañana
CON ELAMOR
de la resurrección. El comentario de san Agustín a la primera carta de san Juan

j . M* SOLER
JUEVES
El Oficio de lectura del tiempo pascual nos ofrece la ocasión de leer la primera carta de
Salmo 143: Escuchemos la voz de Cristo y hagamos nuestra oración: es la san Juan. La Liturgia de las Horas romana, en el leccionario anual la ofrece desde el
plegaria del combate que llevó al Señor de este mundo al Padre y condujo a sus domingo VI de pascua hasta el jueves VII y en el bienal la presenta en el ciclo I desde
hermanos, los hombres, de la muerte a la vida. Y demos gracias a Dios que, por el domingo V de pascua hasta el lunes VI.
nuestro Señor Jesucristo, nos ha dado la victoria.
Esta carta fue objeto de un comentario de san Agustín: son sus "Diez tratados sobre la
epístola de san Juan a los Partos". El leccionario monástico nos ofrece una selección
VIERNES de fragmentos de dicho comentario en la lectura patrística de la semana V (de domingo
a sábado), correspondiente a la mayor parte de los días en que se lee la carta joánica;
Salmo 144: Bendigamos a Dios, nuestro Padre, porque en el combate contra además, dicho leccionario tiene también un fragmento del comentario que nos ocupa en
las fuerzas del mal, endereza a los que ya se doblan como lo hizo con Cristo el día de la Ascensión del mismo ciclo I. Mucho más parco es el leccionario anual: sólo
en su pasión; pidámosle que la salvación otorgada a Cristo, el nuevo David, se contiene dos fragmentos del comentario agustiniano: uno el 27 de diciembre, fiesta de
extienda a cuantos formamos su cuerpo. san Juan evangelista, y otro el viernes VI del tiempo ordinario.
Este comentario de san Agustín, aunque no constituya uno de los textos más fundamen-
tales del obispo de Hipona, tiene una importancia relevante por constituir casi una
síntesis de su doctrina sobre el amor -o la caridad- que encontramos esparcida en muchas
de sus obras y de sus cartas. Al decir de A. Trape -patrólogo eminente y gran especialista
en Agustín-el comentario que presentamos es lo mejor que hay sobre el tema en la
patrística.J

1 Cf. A. TRAPE, San Agustín: Patrología, III. La edad de oro de la literatura patrística latina.
Madrid, 1986, p. 473 (Biblioteca de Autores Cristianos, 422).

80 81
pretendía llegar "visceralmente" al oyente para persuadirlo y atraerlo al bien.2
Lafinalidadque su autor se proponía con esta serie de sermones no era hacer una
Circunstancias y estilo elaboración teológica sobre la caridad, aunque tengan algo de eso, sino exhortar a sus
San Agustín comentaba a su pueblo el cuarto evangelio, de acuerdo con lo que cristianos a amar, según el doble mandamiento de Jesús, a Dios y al prójimo.
podríamos llamar el "leccionario hiponense", pero un año -entre 413 y 418, algunos
Llegados a este punto, conviene hacer una aclaración. He usado indistintamente las
piensan concretamente que en 415- al llegar las fiestas pascuales decide interrumpir el
palabras "amor, amar, caridad" para referirme a las empleadas por Agustín: amor, dilectio,
comentario del evangelio correspondiente para comentar durante la octava de pascua la
caritas. Aunque con matices diversos las tres se refieren a una misma realidad. Quieren
primera carta de san Juan. El mismo da la razón: "Pensando qué cosa podía tratar con
vosotros durante esta semana sobre la Escritura, en cuanto el Señor me permita, expresar, acentuando el aspecto de gratuidad y desinterés, el amor de Dios, el amor a
conforme a la alegría de los días presentes, y que pudiera terminar en estos siete u ocho Dios y el amor a los hombres.
días, se me ocurrió la Epístola primera de san Juan. Así, interrumpiendo un tanto su En su comentario a la primera carta de san Juan, Agustín privilegia un tema concreto:
Evangelio, no nos apartamos de Juan al tratar sobre su Epístola. Sobre todo porque en el amor de caridad. La carta, después de hacer una afirmación profunda de fe en la
la misma carta se recomienda de modo especialísimo la caridad, muy dulce para todos Encarnación, por la cual, en Cristo, conocemos a Dios y entramos en comunión con él,
aquellos que tienen sano el paladar del corazón para gustar del pan de Dios, y muy pasa a desarrollar dos temas principales: el de la luz y el del amor de caridad. Dios se
memorable en la santa Iglesia de Dios. Juan habla de muchas cosas, y casi todas sobre revela como luz y como amor. Y la participación en es ta luz y en este amor supone, según
la caridad" (prólogo). Lafinalidadque se propone es "que todos nos regocijemos en la el texto joánico, romper con el pecado y obedecer los mandamientos. En cambio,
misma caridad" (ibid.). A pesar de su propósito, el comentario se alargó más de los siete Agustín, sin prescindir del contenido general de la epístola, se centra en el tema del amor
u ocho días previstos; Agustín lo interrumpió alfinde la octava pascual y lo terminó, casi exclusivamente, porque, como ya hemos visto, le parece el tema central del escrito.
en dos sermones más -los dos últimos- durante la octava de la Ascensión. En este sentido, se muestra mucho más prolijo a la hora de comentar la segunda parte
de la epístola, que ciertamente trata de la caridad.
El tratado está formado por diez sermones predicados al pueblo; de ahí su tono vivaz,
su dinámica oratoria y las interpelaciones al auditorio. San Agustín no escribía ni Esta insistencia en el tema de la caridad -o del amor- se explica por el contexto histórico
dictaba sus sermones antes de pronunciarlos, sino que unos amanuenses los copiaban inmediato en que se halla Agustín y su iglesia particular. El peligro mayor para sus fieles
a medida que él los pronunciaba. El estilo de estos sermones es un tanto complejo. Tiene de Hipona es el cisma donatista, que dividen a la comunidad eclesial y se separan de
algo de exégesis del texto neotestamentario (explicación objetiva del texto), de homilía la comunión católica, universal. Además, atacan con métodos violentos a los que
(aplicación didáctica a la vida), de comentario espiritual (fruto de la experiencia para permanecenfielesa la comunión eclesial. Todo ello va contra el amor que debe reinar
alimento de la espiritualidad), y de reflexión teológica(razonamiento de tipo dogmático). entre cristianos y destruye la paz de la Iglesia. De ahí la insistencia agustiniana sobre la
Para ello va siguiendo versículo a versículo la epístola joánica, aunque de manera caridad, y concretamente sobre la caridad para con sus hermanos separados: han sido
desigual por lo que respecta ala extensión dada al comentario correspondiente a cada salvados por el amor gratuito de Dios, dice a sus fieles, y por lo tanto deben participar
versículo. La voluntad de aplicar el texto bíblico al nuevo contexto le lleva algunas veces de este amor amando gratuitamente también, incluso a los que se ha separado de la
a forzar un poco el pensamiento original pero sin falsearlo, y otras veces a ampliar sin iglesia católica y ahora les atacan.
alterarlo el contenido del texto neotestamentario. Con todo, los exegetas modernos no
siempre harían la misma interpretación que hace san Agustín. A pesar de que él no A pesar de ello, a lo largo del comentario Agustín se muestra duro con los donatistas:
pretende hacer una obra nueva, sino mantenerse fiel al espíritu del texto revelado según ya no son cristianos, se trata de corderos vestidos de lobo, portadores de muerte y no de
lo que el "Señor" -así dice en el prólogo- le da a entender. vida. Dureza más de tipo oratorio para tratar de salvaguardar la unidad y la pureza de
la fe de su iglesia local, que no agresividad para con los seguidores de aquella herejía
El hecho de adaptarse a la vida concreta de los cristianos de Hipona, con las circunstancias puritana. Son varios los fragmentos del santo obispo a lo largo de sus obras en los que
eclesiales que la determinaban, así como la impresión que causaban en él las reacciones invita a volver a la Iglesia auténtica, la "católica" según su expresión.
a sus palabras que podía captar en el auditorio, y las referencias a otros pasajes bíblicos
(probablemente sacados del evangelio o de otra lectura del día), pueden dar la idea de
una cierta confusión a un lector moderno. Pero la razón de esta confusión aparente es 2 SobrelapredicaciónhomiléticadesanAgustín,cf.A.OLIVAR,í^pre<áicacióncris/¿anaan/igi<a.
otra. Agustín prefería la autenticidad vital a una exposición más racional y árida; Heider, Barcelona, 1991, p. 353-385.

82 83
"don", lo vemos en Cristo. Además, él con su palabra y su ejemplo nos enseña la caridad.
Contenido Se ha hecho nuestro compañero de camino para conocernos y sintonizar con nosotros.
Como ya queda dicho, el tema central del tratado es el amor cristiano, la caritas. Lo En Cristo, pues, encontramos la realización práctica del amor de Dios y un ejemplo para
desarrolla tomando como base el pensamiento joánico de la carta. Con ello, Agustín nos nosotros (6,13; 7,2; 8,3).
ayuda a profundizar dicho pensamiento y a comprender mejor las implicaciones que hay De modo semejante, en el hombre la caridad debe hacerse realidad en la vida; así la luz
entre la fe y el amor. Tanto la primera carta de Juan como el obispo de Hipona, parten divina va eliminando el pecado y todo egoísmo. De esta manera la vida se transforma
del amor con que el Padre nos ha amado cuando todavía éramos pecadores. Este amor en un continuo don de sí, tal como Dios nos ha enseñado. Por medio de este don, la vida
se manifiesta en la obra redentora de Jesucristo iniciada con la Encarnación. Ahí está el se convierte en una incesante búsqueda de Dios, hasta llegar a la meta del amor y de la
núcleo fundamental. Pero este amor pide ser correspondido, acogido, y uno debe dejarse verdad.
juzgar por él. En esto consiste la fe. No se trata solamente de aceptar una serie de
verdades dogmáticas, sino que la persona entera se convierta, dejando todo orgullo El amor a Dios consiste, según Agustín, en una adhesión fruto de conocimiento y
autosuficiente y toda pretensión de autosalvarse. Aceptar este amor supone dejarse atracción, que dinámicamente afectan a todo el vivir humano. Conociendo al Dios que
impregnar de él y experimentar, aunque sea de modo imperfecto, la gratuidad del amor es amor, el hombre puede amar a los demás (5,7; 9,10). Esta capacidad de amar es ella
divino. Aunque solamente podemos corresponder a dicho amor si amamos a los demás. misma don de Dios (8,12; 9,2.9.14). Un amor así nos hace hijos de Dios; lafaltade amor,
Fe y caridad son inseparables. Esta reciprocidad constituye una idea central tanto de la en cambio, nos hace hijos de Satanás. No amar supone la muerte, porque el amor es vida
epístola como del comentario agustiniano. No puede hablarse de acoger el amor de Dios en tanto que es algo de Dios (4,10-12).
si no hay amor al hermano y no puede hablarse auténticamente de amor al hermano si En la línea de Juan, Agustín deja bien claro que no puede haber amor a Dios sin amor
no hay amor a Dios. De ahí deduce que los heréticos, al negar la fe verdadera, niegan a los demás, a todos los demás sin excepción. Al igual que Cristo, que amó a todos y
también la caridad auténtica. Porque en el discípulo de Cristo fe y caridad deben convivir murió por todos. La universalidad de la redención es el móvil y el modelo de la caridad.
(3,6-8;6,12-13). Cristo quiere reunir a todos los redimidos en la Iglesia (1, 8.13; 2,2; 6,14).
Pero, veamos más detalladamente el pensamiento global de los tratados. Ahí sitúa el obispo de Hipona el pecado de los donatistas, con su cisma, porque van
contra la universalidad de la obra redentora y, por lo tanto, contra la Iglesia y contra la
Agustín considera el amor de caridad como constitutivo de la vida divina, como su
misma esencia, porque Dios es amor (7,4-5; 8,14; 9,1). Siguiendo, pues, el pensamiento caridad (3,7; 6,13-14; 7,11). En el amor cristiano deben entrar todos, hasta los enemigos,
de la primera carta de Juan, el santo obispo afirma que el amor no es sólo una cualidad desde el momento que es "caridad", es decir, amor desinteresado que no espera
de Dios, sino su ser mismo. No es otra, dice, la esencia de la Trinidad (10,5; 7,6). Dios recompensa (6,10; 8,10.14). Este amor supera el orgullo, se hace humilde, gratuito,
es amor porque es vida y luz que no deja lugar a las tinieblas; es totalmente amor sin benévolo, paciente, y tiende a la igualdad entre todos (4,6-7; 7,15; 8,5-6.8; 9,3). Siempre
imperfecciones, porque no tiene ninguna disminución a causa del pecado. Donde se fundado en Dios, imitando su entrega a nosotros por medio del Hijo (5,4; 8,14). De esta
encuentra esta luz el pecado no puede existir. manera el amor, vivido en la comunión de la Iglesia, es el elemento de unión entre todos
los hijos de Dios. El amor se hace vida. Así el hombre corresponde al amor de Dios por
En consecuencia, para poder vivir este amor gratuito, el hombre debe dejar el pecado medio del amor a él y al prójimo. Este amor al prójimo supone, sí, la asistencia material
y ser capaz de entregar la propia vida a Dios y a los demás. Para vivir el amor lo más (5,12; 6,1), pero también estar dispuesto a entregar la propia vida por él (5,4.12).
plenamente posible, el creyente debe buscar en Dios qué elementos puede reproducir en
él a escala humana. La ausencia de pecado aumenta la vida y el amor, por eso si uno En la mitad del séptimo sermón, Agustín formula una frase que ha sido muy repetida y
procura vivir fuera de la tiniebla del pecado, llegará a la totalidad del amor (1,4-7.11). que se ha prestado a muchas interpretaciones: Dilige, et quod visfac ("Ama, y haz lo que
quieras": 7,8). Siempre se suele citar esta frase en un sentido liberador, incluso laxista
Dios tiene esta capacidad de entrega. Nos ha amado y por eso existimos. Nos ha amado algunas veces. Estas interpretaciones pueden sintonizar más o menos con el pensamiento
y por esto existe Cristo para nosotros. A este respecto, Agustín se pregunta por qué nos agustiniano global, pero generalmente prescinden del contexto inmediato en el que fue
ama Dios. Y contesta que no es a causa de nuestros méritos sino de su gran capacidad pronunciada la frase. Porque en su contexto la frase en cuestión sirve para justificar las
de entrega. Es una gratuidad suprema. El hombre debe imitarlo para tener en él la vida. medidas represivas contra los donatistas. Agustín, partiendo de la doctrina que se
El amor es don gratuito de Dios, que es vida; si el hombre, pues, quiere Uegar a la vida encuentra en los evangelios y en el resto del Nuevo Testamento -particularmente en las
debe llegar al amor de la entrega gratuita (6,9.13; 7,7; 9,9-10). Que Dios es "entrega", cartas paulinas y joánicas- quiere dejar bien sentado que la caridad no dispensa de
84 85
cumplir los demás mandamientos. Más aún, la caridad constituye su plenitud y asegura
su cumplimiento. De ahí que la verdadera libertad no consista en seguir los propios
instintos o los propios gustos, sino en estar libre de las pasiones y obedecer a Dios. A
partir de esta visión, lafraseque nos ocupa significa que uno no debe dejarse llevar por
una indulgencia excesiva porque el auténtico amor supone, a veces, exigencia e incluso
cierto rigor. Cuando uno ama sinceramente, evangélicamente, a su hermano puede
adoptar ciertorigorante él para buscar su bien espiritual. Uno debe ver qué es lo más
conveniente: hablar o callar, castigar o ser indulgente, etc., viene a decir Agustín. Si uno
ama puede optar por lo que quiera, según vea que aprovecha a su hermano. Porque la
caridad sincera nunca puede producir malos frutos. Evidentemente, esta caridad debe
ser "discernida"; es decir, no debe ser un impulso fruto de emotividad, sino de una
LAS BODAS DEL CORDERO
reflexión y de un discernimiento ante Dios, además de ser contrastada con otro si hace Un cántico del Apocalipsis para la Pascua y el domingo
falta. Como la caridad supera toda norma, uno puede optar entonces por lo que le parezca
más conveniente según Dios. Siguiendo este criterio se puede aplicar el principio citado
a una multitud de situaciones. PERE TENA
Como vemos, el comentario de Agustín a la primera carta de san Juan constituye un
texto doctrinalmenterico,portador de un mensaje teológico y espiritual también para La comparación más espontánea que surge al leer el texto del cántico del Apocalipsis
el creyente de hoy. Será muy útil, pues, leerlo entero en el tiempo pascual;3 como lectura 19,1 -7, y situarlo en su contexto, es con la de un gran oratorio clásico. Las voces del coro
espiritual, o, también, seleccionando algunosfragmentospara el oficio de lectura, como alternan con la del solista, y en el fondo se escucha "la voz de muchas aguas"...
texto alternativo (cf. IGLH 250). Nos ayudará de modo particular a penetrar más en el Si no fuera una banalidad, podríamos decir que este cántico entonado todos los
contenido de la primera carta de Juan y a progresar en el amor de caridad. domingos ala hora de vísperas -excepto en los domingos de cuaresma- es como un gran
concierto vespertino dominical, una elevación espiritual que sella la jornada del día del
Señor.
Pero, a lo mejor, no es una banalidad decir esto, sino pura y simplemente expresar con
imágenes el sentido que tiene la recitación de este cántico en este momento de la liturgia
de las horas.

PRIMER' ACTO: EL JUICIO SOBRE BABILONIA


El silencio de Babilonia y la gran voz en el cielo
Leyendo con atención los últimos párrafos de Ap 18 se percibe el interés de describir
el progresivo enmudecimiento que se realiza en torno a la Babilonia caída: "Y voz de
citaristas, y de músicos, y deflautistas,y de trompetas no se oirá ya más en ti;... ni voz
de rueda de molino se oirá ya más en ti;... ni voz de desposado y desposada se oirá ya
más en ti...!" (Ap 18,22.23). Ni el sonido de lasfiestas,ni el ruido del trabajo, ni la
palabra suave de la relación amorosa; ¡nada vive! Babilonia ha sido arrojada al mar y
ha quedado sepultada en él. El silencio de la muerte la envuelve; bajo la confusión de
3 La traducción española se encuentra en Obras de San Agustín, 18. Edición preparada por B. las aguas, aquello que parecía fuerte y poderoso en su persecución de los santos de Dios
MARTIN PÉREZ. Madrid, 1959 (Biblioteca de Autores Cristianos, 187). Está anunciada una nueva edición ha quedado fuera incluso de la vista de los hombres.
de este volumen.
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Y he ahí el contraste: "Tras esto oí en el cielo como una gran voz de muchedumbre en el día octavo- es decir, más allá del tiempo presente- se establecerá el juicio pleno
numerosa..." (Ap 19,1). La gran voz de la muchedumbre celestial contrasta y se sobre la historia.
contrapone con el gran silencio del mar, sepulcro de Babilonia. Se diría que la voz es
la respuesta al silencio. La voz de la victoria y de la vida sobre el silencio de la derrota Las resonancias neotestamentarias de este tema son muchas. Citemos, por ejemplo,
y de la muerte. Es, por tanto, una voz pascual. La gran muchedumbre que aclama es 1 Co 15,24.28: "Luego, al fin, cuando entregue aDios Padre el Reino, después de haber
aquella que "nadie podía contar, de todas las naciones y tribus, y pueblos, y lenguas, de destruido todo Principado, Dominación y Potestad... Cuando haya sido sometidas a El
pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en las (Cristo) todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquél que ha sometido
manos...; son los que vienen de la gran tribulación, y lavaron sus vestiduras y las aEl todas las cosas, para que Dios sea todo en todos". Pero es interesante también aducir
blanquearon con la sangre del Cordero..." (Ap 7,9.14). La identidad de esta gran un texto veterotestamentario, casi exactamente paralelo; se trata de la conclusión del
muchedumbre es la mejor explicación de la voz victoriosa: ¡son las víctimas de cántico de Moisés, del Deuteronomio, texto de gran carga histórico-salvífica, y cuyo
Babilonia! objeto es la victoria pascual de Dios: "¡Cielos, exultad con él, y adórenle los hijos de
Dios! ¡Exultadnaciones, con su pueblo, y todos los mensajeros de Dios narren su fuerza!
Porque él vengará la sangre de sus siervos, tomará venganza de sus adversarios, dará su
¡Aleluya! pago a quienes le aborrecen y purificará el suelo de su pueblo" (Dt 32,43).
La primera formulación explícita de la voz celestial es la aclamación "¡aleluya!". Los Con esto se entiende mej or toda la secuencia: caída de Babilonia en lo profundo del mar,
exégetas hacen notar que éste es el único lugar en el Nuevo Testamento en que aparece reducida al silencio de la muerte; aclamación pascual en el cielo, desde los santos de
textualmente esta aclamación, tan típica, por otra parte, del Antiguo, especialmente en Dios, por la victoria escatológica del Señor. En efecto: se trata de una victoria "por los
los salmos. siglos de los siglos", ya que la humareda de la gran prostituta no cesa (Ap 19,3), mientras
Tal como aparece aquí el Aleluya, evoca espontáneamente los salmos del gran Hallel. en el cíelo se desarrolla la liturgia de la adoración: "Los veinticuatro ancianos y los
Es como un responsorio que va señalando elritmode las aclamaciones. La comparación cuatro vivientes se postraron y adoraron a Dios, que está sentado en el trono, diciendo:
con el gran Hallel surge, por otra parte, de la motivación misma de la aclamación. Entre ¡Amén! ¡Aleluya!" (Ap 19,4).
la Babilonia sumergida en el mar como una gran piedra, y la tropa egipcia sumergida
en el mar Rojo como una piedra, y la tropa egipcia sumergida en el mar Rojo como una
piedra ("cubriólos el abismo, hasta el fondo cayeron como piedra": Ex 15,5), existe SEGUNDO ACTO: LAS BODAS DEL CORDERO
evidentemente un paralelismo intencionado. En ambos casos ha habido una manifestación Monición celestial
de la victoria de Dios sobre los enemigos de su pueblo. Es el misterio de la Pascua.
La segunda parte de la gran cantata celestial empieza con un solo: "una voz salió del
trono" (Ap 19,5) para invitar a la alabanza: "¡Alabad al Señor, sus siervos todos, los
La aclamación de Dios que le teméis, pequeños y grandes!"

Además de esta exclamación jubilosa -"Alabad al Señor!"- ¿cuál es la fomulación que En el Apocalipsis se oyen gran cantidad de voces; unas pertenecen a ángeles, otras
hace la muchedumbre inmensa de la victoria de Dios? "La salvación y la gloria y el vienen del santuario, otras de los ancianos... Pero las más destacadas son las que vienen
poder son de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos". del trono, o del que está sentado en el trono. La monición celestial tiene, en este caso,
una gran importancia, ya que procede de alguien muy próximo a Dios mismo. Es una
El texto litúrgico termina aquí, pero el bíblico explícita cuál ha sido el objeto de juicio: forma de indicar que lo que va a constituir objeto de aclamación es don directo de Dios:
"la gran prostituta que corrompía la tierra con su prostitución" (Ap 19,2). Lo mismo su Reino, su comunión nupcial con la nueva ciudad de Jerusalén.
quedaba dicho, en el Apocalipsis, unos versículos antes: "Alégrate por ella (la gran
ciudad, Babilonia), cielo, y vosotros los santos, los apóstoles y los profetas, porque al
condenarla a ella, Dios ha juzgado vuestra causa" (Ap 18,20). Eucaristía cósmica
La perspectiva del juicio de Dios es la que permite saber "quién tiene razón", dónde está La respuesta no se hace esperar. Otra vez la muchedumbre inmensa, cual una tempestad
la verdad en definitiva. De ahí el carácter transhistórico de la aclamación, porque sólo impetuosa -"el ruido de grandes aguas y el fragor de fuertes truenos" (Ap 19,6)- entra
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en acción para aclamar los dones de Dios: "Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño El cántico del Apocalipsis tiene que surgir casi espontáneamente en este contexto. Por
de todo. ¿Alegrémonos y gocemos y démosle gracias! Llegó la boda del Cordero. Su una parte, es la reacción ante el don de Dios: "Dichosos los invitados a la mesa del Señor
esposa se ha embellecido". (al banquete de bodas del Cordero)", decimos antes de acercarnos a la comunión
Las imágenes de victoria y de juicio se transforman ahora en imágenes de reinado y de eucarística. Por otra, es un canto de esperanza: las dificultades, los ruidos de los
comunión nupcial del Cordero de Dios. Dios tiene la iniciativa de estas realidades, triunfadores aparentes, la persecución de la gran prostituta, continuarán mientras los
porque es él quien ha vencido y es él quien otorga su complacencia a la Esposa. El Reino santos de Dios vivamos en este mundo; pero la victoria escatológica está decidida: "¡No
que "se acerca" (Me 1,15) es ya el Reino-don y comunión. temáis, yo he vencido al mundo!" (Jn 16,33).

El Apocalipsis entra aquí en lo que será el gran tema de sus últimos capítulos: la nueva El domingo, iniciado en las primeras vísperas con el cántico de Flp 2,6-11, como
Jerusalén, que baja del cielo, preparada como una novia, adornada para su esposo. Lo llamada a los orígenes mismos de la Iglesia, termina en estas horas vespertinas con otra
que la embellece, no es sino el don mismo de Dios: "se les ha concedido vestirse de lino llamada: a lo que será esta misma Iglesia por los siglos de los siglos. Nuestra alabanza
es una puerta abierta al futuro, que viene de Dios, y no precisamente de la obra de
deslumbrante de blancura: el Uno son las buenas obras de los santos" (Ap 19,8). Esta
nuestras manos. Anuncia aquel día octavo en que nuestra tarea será "cantar y amar" (san
imagen de la desposada embellecida por los dones del esposo hace pensar en la
Agustín), porque seremos, sin posibilidad ya de desfallecer, la novia resplandeciente del
afirmación paulina: "Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para
Cordero.
santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y
presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa
parecida, sino que sea santa e inmaculada" (Ef 5,26-27).
La nueva Jerusalén es, además, la antítesis de la gran ciudad Babilonia. Esta era la gran
prostituta, aquella es la novia resplandeciente del Cordero. Babilonia era la perseguidora
de los santos de Dios, Jerusalén se identifica con los santos mismos de Dios. Babilonia
era la tierra, y es sepultada en el abismo, en su caída. Jerusalén viene del cielo, como la
manifestación de la gran novedad -obra de Dios- dentro de la cual nada perturba la paz
y la fiesta.
¿Se puede hacer algo más que "alegrarse, y gozar, y dar gracias", ante tales dones de
Dios ? Ahí está, pues, la eucaristía cósmica, que ha de resonar por los siglos de los siglos:
la victoria del Cordero la ha hecho posible, y todos los que en su sangre han lavado sus
vestiduras son participantes en esta inmensa coral.

TERCER ACTO: DOMINGO POR LA TARDE


Cuando la Iglesia entona este cántico, todos los domingos del año excepto la cuaresma,
está y a en las últimas horas de su experiencia semanal del "día del Señor". Ha celebrado,
durante la jornada, el encuentro con el Resucitado en la asamblea eucarística, ha
escuchado su Palabra -que le ha anunciado el reino de Dios- y ha recibido de nuevo de
El, por ministerio de los sacerdotes, el misterio de su Cuerpo entregado, de su Sangre
derramada, victorioso y viviente -"el Cordero, de pie..., como degollado" (Ap 5,6)- entre
acciones de gracias y alabanza. Ha sido, en la fe, una nueva experiencia de la victoria
pascual de Cristo, de la cual la Iglesia sabe que ha nacido, y en la cual vive, a través de
las dificultades de su existencia mundana.
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Oremos:
Oh Dios, fuente de vida,
derrama en nuestros corazones la alegría de la Pascua
y, pues nos has dado estos alimentos, fruto de la tierra,
concédenos también
mantenernos siempre en aquella vida nueva
que Cristo con su resurrección nos ha comunicado.
El que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
PRECES PARA LA BENDICIÓN
DE LA MESA II
EN PASCUA Antes de la comida
El Señor preparará para todos los pueblos un festín de manjares suculentos,
PERE FARNES un festín de manjares enjundiosos y de vinos generosos.
I RA Bendito seas por siempre, Señor.
Antes de la comida Oremos. Señor, Dios nuestro,
Los creyentes comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo tú que ordenaste a tu pueblo
corazón, aleluya. celebrar con un banquete la Pascua de su liberación,
R/. Bendito seas por siempre, Señor, aleluya. bendice esta mesa y haz que al participar de ella
sea creciente nuestro gozo
Oremos: y la esperanza de participar un día en el banquete eterno.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Llenos de alegría te alabamos, Jesucristo, Señor nuestro, R/. Amén.
que, resucitado de entre los muertos,
te manifestaste a los discípulos al partir el pan. Después de la comida
Quédate con nosotros, Señor,
Que todas tus creaturas te den gracias, Señor.
mientras tomamos, agradecidos, estos alimentos,
R/. Que te bendigan tus fieles.
y admite como comensales de tu reino
a quienes te recibimos como huésped Oremos. Oh Dios, fuente de vida,
en la persona de nuestros hermanos. derrama en nuestros corazones la alegría de la Pascua y,
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. ya que nos has dado esta comida, sacada de la tierra,
R/. Amén. concédenos también mantenernos siempre en aquella vida nueva que
Cristo con su resurrección nos ha merecido
Después de la comida y con su misericordia nos ha comunicado.
El que vive y reina por los siglos de los siglos.
Los discípulos reconocieron al Señor, aleluya.
R/. Amén.
R/. Al partir el pan, aleluya.

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PENTECOSTÉS

LA VIGILIA DE PENTECOSTÉS
Y SUS ORACIONES
J. GONZÁLEZ

El Domingo de Pentecostés se nos presenta como el culmen de toda la fiesta pascual


celebrada durante cincuenta días como si fuera uno solo. La donación del Espíritu Santo
a los apóstoles reunidos en Jerusalén es el fruto más evidente y anunciado de la Muerte
y Resurrección del Señor.
Nuestro misal nos ofrece para esta solemnidad una misa vespertina de la vigilia y una
misa del día, con igual prefacio pero con eucología menor distinta. Pero hay más; la misa
de la vigilia puede celebrarse de forma más extensa, con mayor abundancia de Palabra
y de oración, a imagen de aquella primera Iglesia cuando "estaban todos juntos en el
mismo lugar" y el viento y el fuego señalaron la presencia del Espíritu.
El Leccionario propone para esta celebración más extensa cuatro lecturas del Antiguo
Testamento, cada una con su salmo responsorial y una oración conclusiva. Nos
proponemos, pues, comentar brevemente esas cuatro oraciones, que también pueden
ser, sin duda, un enriquecimiento a la celebración en aquellas comunidades que quieren
dar a esta misa de la vigilia un tono pausado, sin precipitación, y escuchar "con atención
y reposadamente la palabra de Dios", como dice la monición a la Liturgia de la Palabra
del misal.

El Espíritu Santo, fuente de unidad


Después de haber escuchado la primera lectura, del libro del Génesis, sobre Babel, y de
haber rezado con el salmo 32, dice el sacerdote:

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Dios todopoderoso, diste a Moisés la ley antigua,
haz que tu Iglesia sea siempre una familia santa, y que en el día de hoy,
congregada en la unión del Padre, del Hijo y del Espíritu, con el fuego del Espíritu Santo,
que manifieste al mundo manifestaste la nueva Alianza,
el misterio de tu unidad y de tu santidad haz que nuestros corazones ardan en aquel Espíritu
y lo conduzca a la perfección de tu amor. que infundiste de modo admirable en los apóstoles,
Si Babel es la dispersión, el Hijo ora para que los suyos no protagonicen una nueva y que el nuevo Israel, reunido de entre todos los pueblos,
Babel, sino que se mantengan en la unidad del Padre, que es la unidad del Amor. Todos reciba con alegría el mandamiento eterno de tu amor.
recordamos aestepropósitoelbellísimocapítulo 17 del evangelio joánico. Seguramente Fuego en la ley antigua. Fuego en la nueva Alianza. ¿Fuego en nuestros corazones? He
que el mejor comentario a esta oración sea el texto bíblico que es su fuente: "No ruego aquí la que puede ser nuestra mayor tragedia, como lo fue para la iglesia de Laodicea,
sólo por ellos, sino también por los que crean en mí por su palabra, para que todos sean según el Apocalipsis: "Conozco tus obras; no eres ni frío ni caliente; ojalá fueras frío o
una sola cosa; como Tú, Padre, en mí y yo en Ti, que también ellos sean una sola cosa caliente!" (Ap 3,15). Hacemos bien, pues, en pedir en esta oración al Señor un mayor
en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado" (Jn 17,20-21). ardor del Espíritu para nuestros corazones. Sólo así seremos testigos válidos delante de
¿Cómo podríamos rezar de otra manera en esta solemnidad de Pentecostés? ¿Cómo todos los pueblos de la tierra cuando vean que toda nuestra existencia es un holocausto
podríamos olvidarnos, a la vez, de las muchas resquebrajaduras que hay en el edificio de alegría a nuestro Dios. No podemos decir que nuestrotiempoande sobrado de fuego
formado por las piedras vivas que forman el Templo del Señor? El Espíritu nos hace ardiente para los ideales elevados. Un racionalismo sin fronteras invade nuestra
recordar del mismo modo nuestra realidad triste y las palabras del Señor. No nos es cotidianidad; también la de los creyentes. Incluso hemos ido eliminando los signos que
posible dejar caer en el olvido tan importantes cuestiones. nos identificaban en nuestras celebraciones religiosas, en nuestros lugares de reunión.
Las palabras -¡que no la Palabra!- han invadido todo loque los gestos y las cosas dejaron
La Iglesia debe mirar siempre al Dios vivo para reconocerse a sí misma, a la vez que se en su retirada. Y he aquí que nos encontramos desnudos, sin cuerpo, sin signos, y a la
purifica constantemente de las desfiguraciones que le sobrevienen. Sólo en el Padre, en vez con los oídos cansados de escuchar tanta palabra repetida y repetida, e incluso a
el Hijo y en el Espíritu la familia santa vivirá plenamente su vocación. Una vocación menudo con un dudoso tintineo. Y por otra parte hay quien confunde el fuego del
eminentemente evangelizadora, misionera. La unidad es punto de partida de toda Espíritu con la improvisación propia del momento, indiscriminada, y casi sin contrastarla
evangelización. La dispersión, las separaciones -por dolorosas que sean- llevan siempre con la fe eclesial. Nada de eso pedimos en esta Pascua. La vida de los apóstoles nos dice
al descrédito delante de los ojos del mundo que contempla, sincero, la vida de los qué es el fuego del Espíritu; de los Doce y de todos los que, a lo largo de los siglos, han
bautizados. Un mundo -digámoslo todo- que en su desorientación balbuciente necesita dado la vida día a día con el gozo de cumplir la voluntad de Dios en bien de todos los
ser conducido hacia su mayor anhelo, eso es, la perfección del amor. hombres. ¡Que eso es amar de verdad!
Quizás Pentecostés sea, un año más, andar con paso decidido hacia la unidad de todos
los que somos "de Jesús". Quizás Pentecostés sea, un año más, el momento de abandonar
rígidas posturas hacia adentro y hacia afuera para encontrarnos de nuevo alrededor de El Espíritu Santo fuente de vida renovada
una misma lumbre, sabiendo que en la pluralidad de muchos aspectos existe la unidad A la tercera lectura, del profeta Ezequiel, y al salmo 106, le sigue esta oración:
en el amor. ¡Qué Pentecostés más hermoso!
Oh Dios, que por tu palabra de vida
nos has engendrado para una vida nueva,
derrama sobre nosotros tu Espíritu Santo,
El Espíritu Santo, fuego de Alianza para que, viviendo unidos en una misma fe,
Al terminar la segunda lectura, del libro del Éxodo, y también el cántico de Daniel o el lleguemos, por la resurrección,
salmo 18, se ora diciendo: a la gloria de una vida incorruptible.
Oh Dios, que en el monte Sinaí, La impresionante visión de la vega llena de huesos secos, muertos absolutamente, es una
en medio del resplandor del fuego. profecía más que inspirada sobre la acción de Dios en su Espíritu en la vida de los

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hombres, a la vez que una impresionante descripción del estado del hombre lejos del
hálito vital de Dios.
El bautizado es aquél que vive ya ahora el dinamismo del misterio Pascual del Señor,
pero que tiene, a la vez, la esperanza de llegar a su plenitud a través de la resurrección
futura. El Espíritu Santo es al mismo tiempo quien nos hace vivir en nuestra pobre
condición la realidad pascual y quien nos sostiene en la esperanza dichosa haciendo que
nuestro vivir sea, en el día a día, un vivir de resucitado por la fe y la vida nueva que brota
del bautismo. "En verdad, en verdad te digo: el que no nace del agua y del Espíritu, no
puede entrar en el Reino de Dios" (Jn 3,5). Y sólo el Espíritu nos puede hacer
comprender el sentido de estas palabras dichas en el silencio de una conversación
nocturna, como lo debió de entender el sabio Nicodemo en su Pentecostés primero.
Hemos nacido en el Bautismo. Esperamos ardientemente nacer para la Pascua eterna. VIGILIA DE PENTECOSTÉS
CON JÓVENES
El Espíritu Santo, fuente de evangelización
La última lectura del Antiguo Testamento es del profeta Joel, y el salmo responsorial el
J.M. ROMAGUERA
103. Le corresponde esta oración:
Cumple, Señor, en nosotros tu promesa:
derrama tu Espíritu Santo Presentamos una celebración de la Palabra para hacer con calma, en
para que nos haga ante el mundo ambiente de contemplación y de oración, en la noche-vigilia de Pentecostés.
testigos valientes del Evangelio de Jesucristo. Sería bueno que estuviera precedida de una preparación por parte de los
jóvenes, al menos de un grupo de ellos. También sería bueno ambientar el
Breve oración, y de petición también breve y clara. El Espíritu que en Joel promete el lugar de la celebración: por ejemplo con un conjunto de cirios grandes o
Señor es suplicado ahora en esta celebración del Pentecostés dominical. Un espíritu no antorchas que rodeen la estancia (el fuego, signo del Espíritu).
de esclavitud, no de temor, sino de libertad, de fortaleza, de valentía, de hijos, en
definitiva, es el que pedimos nosotros, los bautizados en agua y Espíritu Santo. Es ese
mismo Espíritu el que anunciaba en un adviento próximo el Jesús del cenáculo. "Muchas
cosas tengo aún que deciros; pero ahora no estáis capacitados para recibirlas. Pero Canto de entrada: (posibles cantos: CLN 252, Oh Señor, envía tu Espíritu;
cuando vengaÉl, elEspíritu de la verdad, os guiaráa toda la verdad" (Jn 16,12- 13a). Una CLN254, Envía, Señor, tu Espíritu; CLN 255, Ven, Espíritu divino).
verdad que debemos anunciar una vez la hemos visto con nuestros propios ojos y
palpado con nuestras propias manos. Y nunca ha sido tarea fácil. A veces creemos que Saludo del celebrante: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amorde Dios
"antes" -impreciso y engañoso adverbio- era más halagador, más llano, más fructífero Padre y el don del Espíritu Santo estén con vosotros.
ese anuncio de la verdad en Jesucristo. Y no es así. Cada tiempo tiene sus propias
dificultades, para que en todo momento los discípulos tengan que usar de la valentía que Palabras de introducción:
reciben del Espíritu para ser testigos del Evangelio. Ahora le pedimos una vez más el Si la Vigilia ha tenido una preparación previa con los jóvenes, uno o
don de la fortaleza valiente, que no es arrogante, sino que es decidida porque sabe que dos de ellos podrían leer unas palabras de introducción que sitúen la
hemos sido amados sin igual. celebración en el contexto de su encuentro, subrayando la importan-
Ojalá esta oración de Pentecostés nos haga viento, nos haga fuego, nos haga renacer en cia de este momento. Sino es así, el mismo celebrante u otra persona
el Espíritu. puede introducir la Vigilia con palabras como éstas o semejantes:

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Hoy, en este día que culmina el tiempo pascual, nos hemos reunido un buen mientras todos recitan juntos; al final de la recitación, todos se unen al canto).
grupo de jóvenes para orar, para pedir la venida del Espíritu Santo renovador
sobre todos nosotros y sobre el mundo entero. Colecta: Oremos (pausa). Dios todopoderoso, brille sobre nosotros el esplen-
dor de tu gloria y que el Espíritu Santo, luz de luz, fortalezca los corazones de
Recordamos el día en el que los apóstoles recibieron este Espíritu que les los regenerados por tu gracia. Por...
transformó: les hizo pasar del temor a la valentía, de la pasividad a la acción
evangelizadora en el mundo, del estar encerrados en casa a abrir las puertas 2. lectura: Romanos 8,22-27: El Espíritu que nos da vida y nos impulsa a vivir,
de sus corazones a todo el mundo. también nos enseña a orar para que Dios lleve a cabo su plan de justicia para
Escucharemos la Palabra de Dios, y responderemos a ella orando. Después todo el universo.
responderemos con una vida que queremos que esté impulsada por este
Espíritu de Dios que hace nuevo y joven todo lo caduco, Espíritu que transforma Canto del aleluya (Ev.: Juan 20,19-23): El don del Espíritu Santo es fruto de
los corazones de piedra en corazones de carne. la Pascua, de la Resurrección de Jesucristo. Y con el don, el encargo, la misión
de la Iglesia y de cada cristiano (Canto del Aleluya: CLN E 4).
1. lectura: Ezequiel 14,1-14: Escuchemos esta lectura de un profeta del Homilía
Antiguo Testamento: Ezequiel. Con una imagen muy significativa nos habla de
la fuerza renovadora del Espíritu de Dios. Es la nueva Creación. Dios nos ha Preces: Invoquemos al Espíritu Santo sobre toda la humanidad, sobre todo el
creado para la vida. Jesucristo resucitado, enviándonos su Espíritu, nos universo.
renueva, nos da Vida Nueva.
Después de la homilía empieza este tiempo de oración para pedir el don del
Salmo 103 Espíritu. Se podría hacer de la siguiente forma: unos cuantos jóvenes han
preparado previamente algunas oraciones; el primero de ellos hace la petición
Se podría recitar entero de la siguiente forma: Previamente se ha y el pequeño coro empieza a cantar el "Veni Sánete Spiritus", de Taizé ("Joie
seleccionado un buen número de diapositivas, adecuadas a las surlaterre", Taizé, edition 1986,48), no muy fuerte, y todos se van uniendo; los
descripciones que va haciendo el salmo sobre la creación (sobre demás jóvenes van haciendo, sin prisas, sus preces a través de los micros.
cualquiersigno de vida, de amor, de solidaridad,...). Simultáneamente Cuando han terminado estas oraciones, todo el mundo puede añadir otras,
se van proyectando las diapositivas, se oye música de ambiente (por siguiendo el mismo ritmo. Se trata de dejar un buen rato, largo, para ir orando.
ejemplo: "Las cuatro estaciones", de Vivaldi, la "Sinfonía Pastoral", de
Beethoven, "Sinfonía del Nuevo Mundo", de Dvorak,...), y un buen Padrenuestro:
lector va recitando, despacio, el salmo. Después del rato de oraciones e invocaciones, se reza o canta el Padrenuestro.
Sino existe esta posibilidad, el salmo puede ser interrumpido con una Una vez terminado, sé canta el canto final, después del cual el celebrante se
respuesta cantada, como CLN D 38: Envía tu Espíritu, Señor. retira, quedando el lugar de la celebración abierto para que quien lo desee
pueda continuar orando.
Oración sálmica: Oremos (pausa). Padre, tú eres grande y has hecho tus
obras con maestría. Envíanos tu Espíritu Santo, el Espíritu joven, y renueva Canto final: CLN533, Aleluya. Alabar alSeñor, o cualquiera de los propuestos
estatierraque has creado y que quieres llena de vida para todos. Por Jesucristo como canto de entrada. También: "Ven, Espíritu de Dios", en "Yahora, Seño
nuestro Señor. (Kairoi).

Gloria: Cantemos ahora la gloria del Dios creador de la vida. (Durante el canto
del Gloria se podrían pasar algunas de las diapositivas del salmo. Una
posibilidad para este canto es que un pequeño coro vaya cantando el "Gloria",
de Taizé -"Jubílate Deo. Canons, litan Íes et répons de Taizé", pág. 11-,
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sermone ditans gúttura. que con la conversación enriqueces las gargantas.
Accénde lumen sénsibus, Enciende la luz en los sentidos,
infunde amórem córdibus, infunde el amor a los corazones,
infirma nostri córporis haciendo firmes con fuerza perpetua
virtúte firmans pérpeti las debilidades de nuestro cuerpo.
Hostem repellas lóngius Rechaza al enemigo muy lejos
pacémque dones prótinus; y da la paz al instante;
ductóre sic te praévio teniéndote así como guía
vitemus omne nóxium. evitemos todo lo nocivo.
VENI, CREATOR SPIRITUS Per te sciámus da Patrem Da (nos) que por ti tengamos conocimiento del Padre
noscámus atque Fílium, y conozcamos al Hijo,
Pentecostés, plenitud de la Pascua te utriúsque Spíritum y que tú eres el Espíritu de ambos
credámus omni témpore. creamos en todo tiempo.

F. XAVIER AROZTEGUI
Observaciones
Es técnicamente un himno métrico (dímetro yámbico) con algunos hiatos. Canta los
El Veni Creator spiritus es el himno de Vísperas de la última semana del tiempo dones del Espíritu Santo con tanta conmoción y altitud, que además de ser el himno
Pascual, que culmina en el día quincuagésimo: Pentecostés. principal para Pentecostés se usa con frecuencia dentro y fuera de los ritos litúrgicos.
Pertenece al grupo de himnos del tiempo carolingio, como el Ubi caritas y el Ave Maris Así el Ceremoniale Episcoporum lo indica como canto que puede cantarse mientras los
Stella. Es lapoesía litúrgica romana más bella sobre elEspíritu Santo, junto con el Sancti neopresbíteros son revestidos con la estola y la casulla y el obispo unge sus manos. El
Spiritusadsit deNokter de Saint-Gall y el Veni sánete Spiritus del arzobispo de Canterbury, canto dura hasta que los ordenados vuelven a su sitio tras el abrazo a los presbíteros.
•Esteban Langton, conservadas en el misal romano. El mismo arzobispo Langton tiene También en la ordenación de obispos, tras la proclamación delEvangelio, premaneciendo
un sermón inédito sobre su himno, que ocupa el lugar de la Secuencia del día de
todos en pie puede cantarse el Veni creator u otro canto adecuado. El himno suele hacer
Pentecostés.
acto de presencia en ceremonias de inauguración de alguna actividad eclesial.
El Veni, Creator Spiritus se atribuye al monje benedictino Rábano Mauro Todos los tiempos litúrgicos experimentan en su etapa final una tonalidad nueva, un
tono más fuerte, que preludia su culminación (Navidad, Pascua, Tiempo ordinario) o su
paso al tiempo para el cual eran preparación (Adviento, Cuaresma).
El texto y la traducción
Así el Adviento, con sus ferias mayores; la Navidad (que junto con la Pascua, son las
Veni, creator Spiritus, Ven, Espíritu creador,
dos únicas celebraciones que tienen octava en el actual calendario litúrgico) se trueca
mentes tuórum visita, visita las inteligencias de los tuyos,
en Epifanía y se cierra con el Bautismo del Señor. La Cuaresma cobra desde el Domingo
imple superna grátia, llena de la gracia de lo alto
de Ramos (y si se quiere desde la semana quinta) un enfoque dirigido hacia la cruz. El
quae tu creásti, péctora. los corazones que tú creaste.
Tiempo ordinario va acentuando en su última etapa la mirada hacia lo escatológico (el
Qui díceris Paráclitus, (Tú) que eres llamado Paráclito,
evangelio del penúltimo domingo nos habla del fin, empalmado con el del primer
donum Dei altíssimi, don del Dios altísimo,
domingo de Adviento). El último domingo lo ocupa la solemnidad de Jesucristo, Rey
fons vivus, ignis, caritas fuente viva, fuego, caridad
del universo.
et spiritális únctio. y unción espiritual.
Tu septifórmis muñere, Tú, septiforme en el don, El Tiempo Pascual ya no tiene domingos después de Pascua, sino domingos de Pascua,
dextrae Dei tu dígitus, tú, dedo de la diestra de Dios siendo el día de Resurrección el primero. Tras la octava se suceden las semanas. El
tu rite promíssum Patris tú, prometido debidamente del Padre jueves de la sexta semana (o ya muy generalizadamente, el domingo séptimo), la

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Ascensión. Finalmente Pentecostés, el día que hace cincuenta. Ya no tiene como antes
habla al Espíritu en segunda persona, es decir, hablándole "de tú" en castellano, "de vos"
bendición la fuente bautismal en la misa de la vigilia, ni le sigue una octava. Cierto que
muchos fíeles hablan con sencillez de la primera y de la segunda Pascua, de Pascua en catalán.
Florida y Pascua Granada. De hecho hay una sola Pascua. Si se quiere podemos decir
que la Pascua, que florece con la Resurrección de Jesucristo llega a su plenitud granada Comentario teológico espiritual
de frutos del Espíritu en Pentecostés.
El Espíritu es llamado ante todo "creador". En efecto, al principio "el Espíritu de Dios
El himno Veni, creátor Spíritus encuentra su lugar en las Vísperas de la última semana se cernía sobre la faz de las aguas" (Gn 1,1). Si el Señor retira su aliento las creaturas
del Tiempo Pascual, en la que se juntan dos acentuaciones de este misterio: la Ascensión
expiran, pero cuando envía su Espíritu renace la creación y se renueva la vida sobre la
del Señor, que significa exaltación y, a la vez, ausencia de un modo sensible de acceder
tierra (Sal 103,29.30).
a él, pues "lo que era visible de Cristo ha pasado a los sacramentos"; (San León Magno,
Sermón 2 De Ascensione Domini); y el segundo aspecto, la espera y petición de la Se le pide que visite las inteligencias. En efecto es el Espíritu quien nos hace comprender
venida del Espíritu, como María, los discípulos y las mujeres, los parientes de Jesús y todas las cosas y nos guía a la verdad completa (Jn 16,13), para que conozcamos a Dios,
otras personas, esperando el Espíritu prometido por Jesucristo, que él envía desde el le adoremos en espíritu y verdad (Jn 4,23) y conozcamos lo referente a nuestra salvación.
Padre (Hch 1,12-14) y para lo cual conviene que él se vaya (Jn 16,7). Si la Ascensión
Le pedimos también que llene de la gracia que viene de lo alto los corazones que creó.
se celebra en jueves, ya desde el viernes se canta el himno al Espíritu Santo.
En efecto: "Todo buen presente y todo don perfecto vienen de arriba, descienden del
El sermón de la Cena leído en aquellos días de Pascua nos presenta la íntima trabazón Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación" (Jn 1,16). Esta gracia
de los distintos aspectos del Misterio Pascual, como lo ha recogido también la fórmula no se dirige sólo a la mente sino también al corazón, centro de lo más íntimo de la
de la absolución en el sacramento de la Penitencia. persona.
Vienen en la segunda estrofa diversos nombres que se predican del Espíritu: Paráclito
o defensor, como lo prometió Jesús (Jn 14,16;15,26), don del Dios altísimo: en efecto
Orar al Espíritu Cristo envió desde el Padre al Espíritu Santo como primicia para los creyentes (Plegaria
El Espíritu Santo está presente en toda acción litúrgica y es nombrado a menudo. Pero Eucarística IV, Post-sanctus).
raramente la oración litúrgica se dirige a él. La colecta, oración sobre las ofrendas y
El Espíritu es fuente viva, manantial. Resuena aquí el tema del agua que brota de la roca
poscomunión, pueden dirigirse al Padre (es lo más habitual) o al Hijo. Nunca al Espíritu
en el desierto, roca que -según la tradición targúmica- les seguía y san Pablo dice que
Santo, ni en los días de la última semana del Tiempo Pascual ni en Pentecostés. Tampoco
era Cristo. El mismo prometió dar agua que quien la bebiera no tendría jamás sed, y el
el prefacio de dicha solemnidad ni la Oración de losfíelesen la misa, ni las preces de
evangelista hace notar que Jesús hablaba del Espíritu cuando en lafiestaafirmó "Quien
la Liturgia de las Horas. Sin hacer un repaso exhaustivo de los libros del Ritual Romano,
tenga sed, que venga a mí y beba, pues es tá escrito, brotarán de su senoríosde agua viva"
podemos afirmar que el celebrante no se dirige al Espíritu Santo en segunda persona sino
(Jn 7,37.38; Ex 17,1-7; ICo 10,4). El Espíritu es llamado fuego. El día de Pentecostés
pidiendo al Padre que lo envíe, o bien en alguna bendición solemne la tercera petición
"se posaron sobre ellos unas lenguas como llamaradas... y se llenaron todos de Espíritu
empieza diciendo: "Que el Espíritu Santo...".
Santo" (Hch 2,3-4). El Espíritu es el fuego que el Señor ha venido a traer a la tierra y
Tampoco en las epíclesis tanto de consagración como las de comunión. En las primeras desea que arda (Le 12,49).
pedimos al Padre que envíe el Espíritu para que el pan y el vino se conviertan en el
El Espíritu es caridad: amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre, por su don podemos
Cuerpo y Sangre de Jesucristo. En las segundas pedimos que el Espíritu Santo mantenga
amar con el amor con que el Padre amó al Hijo y el Hijo nos ha amado (Jn 15,9.10) y
unidos en comunión, formando un solo cuerpo, a quienes participamos del Cuerpo y la
podemos vivir el mandamiento nuevo "Amaos unos a otros como yo os he amado" (Jn
Sangre de Cristo en la Eucaristía. Pues bien, en ninguna de las Plegarias Eucarísticas que
13,34.35;15,12).
figuran en el Misal Romano, la epíclesis se dirige directamente al Espíritu. Siempre se
lo menciona en tercera persona. Es la unción que hemos recibido de lo alto, y por ello no es menester que nadie nos enseñe
nada, es decir otros caminos de conocimientodeDios (l&gnosis) distintos de larevelación
Es, pues, solamente en el himno de Tercia y en los Himnos, la Secuencia y en el versículo
de Cristo (Un 2,20.27). Por el don del Espíritu recibido en el Bautismo y sellado en la
del Aleluya (tanto de la Vigilia como del día de Pentecostés), donde la voz de la Iglesia
Confirmación somos ungidos, somos cristianos: Cristo significa Ungido. El Padre lo
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ungió con Espíritu Santo y poder, y pasó por doquier haciendo el bien (Hch 10,38).
Es septiforme en el don. En el catecismo hemos aprendido los siete dones del Espíritu
Santo: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
Son tomados del texto de Isaías que describe los dones que caracterizarán al Mesías (Is
11,2). Es él quien "enriquece con la conversación las gargantas" (traducido literalmente).
Es decir quien hace que nuestras cuerdas vocales vibren inspirándonos lo que debemos
decir, en la predicación o ante la persecución y los tribunales (Me 13,11).
Le pedimos que encienda la luz en los sentidos e infunda el amor a los corazones. Le
pedimos que rechace al enemigo muy lejos: donde está Dios no cabe el diablo. Así como
para vaciar una botella del aire que contiene, la solución es llenarla de agua (decía san BIBLIOGRAFÍA
Francisco de Sales), para ahuyentar todo cuanto viene del maligno, hay que llenar el
corazón del amor a Dios.
(A partir de la que ofrecíamos en el Dossier núm. 4, La Cincuentena Pascual, en su
El Espíritu llena de paz. Lo que produce turbación, no viene de Dios. La paz es uno de edición 4a de 1988)
los frutos del Espíritu. Cuando el Señor resucitado se apareció al anochecer del primer
día de la semana, el día de su Resurrección, saludó por dos veces a los discípulos J. BELLA VISTA, Pascua y Pentecostés, en "Nuevo Dicción. Lit.", Paulinas, Madrid
diciendo: "Paz a vosotros" y añadió: "Recibid el Espíritu Santo" (Jn 20,19-23), don 1987, 1573-1576.
relacionado con el perdón de los pecados. Es el Evangelio proclamado en Pentecostés, ID., La Cincuentena Pascual: en "La celebración en la Iglesia", vol. III, Sigúeme,
que de una forma más extensa cierra las perícopas evangélicas de la Octava de Pascua. Salamanca 1990, 129-151.
Si la verdad cristiana no es sólo referente al campo de las ideas, sino que afecta a todo ID., Lecturas patrísticas optativas para una semana de Pascua. Sermones de san
el ser y el obrar, el Espíritu que nos guía a la verdad plena nos hace comprender la Agustín: Oración de las Horas 4(1986)*21-*28.
realidad de que somos hijos de Dios y hemos de vivir como tales. Como guía que nos
J. CASTELLANO, Pentecostés o Tiempo Pascual. Prolongación de la Pascua: Phase
precede en el camino nos hace evitar lo nocivo de todo comportamiento pecaminoso.
170(1989) 123-136 (está más completo que en este Dossier).
Jesús dijo que nadie conoce al Hijo sino al Padre, y nadie conoce el Padre sino el Hijo
ID., Teología y espiritualidad de Pascua en un himno de la Liturgia Bizantina: Oración
y aquél a quien el Hijo quiera revelarlo. Pero las palabras de Jesús son espíritu y son vida
de las Horas 4(1990) 135-142.
(Jn 6,63) que no letra muerta. Sólo bajo la acción del Espíritu podemos conocer, en
cuanto nos es dado, y creer en el misterio Trinitario (cf. 1 Co 2,10-12). P. FARNES, Las lecturas bíblicas de la Cincuentena Pascual: Oración de las Horas
4(1990) 110-117 (luego incluido en el Dossier CPL n. 48, Lectura de la Biblia
en el Año Litúrgico, Barcelona 1991).
ID., Lecturas patrísticas para la semana VI de Pascua. Sermones de san Agustín:
Oración de las Horas 4(1985)*25-*33.
A. INIESTA, Luz de Cristo, la Pascua (=Emaús 10) CPL, Barcelona 1994, 76 págs.
A. OLIVAR, La solemnidad de la Ascensión en la predicación de san Agustín: Or. de
las Horas 4(1985) 117-12.
VARIOS, Nel cuore della celebrazione: la Pasqua: Riv. Past. Lit. 5(1989) 2-65.
VARIOS, Celebrar el tiempo de Pascua (=Celebrar y Orar 5) CCS, Madrid 1990,240
págs.

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