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“La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso.

Miguel de Cervantes

La delincuencia y la drogadicción son problemáticas que afectan a la sociedad entera,


no solamente de Ecuador sino de todo el mundo. La existencia de estas problemáticas se
dan por diversos factores, entre ellos: económicos, sociales, políticos, humanitarios y /o
de violencia.

Según estudios las principales causas por las que una persona se convierte en un
delincuente, son: la pérdida de valores éticos y morales; la falta de aplicación de las
Leyes; la corrupción generalizada en los sectores sociales; la crisis económica; el
desempleo; incapacidad de acceso a derechos humanos básicos (vivienda, alimentación,
educación). A esto se le suma la pobreza, marginalidad, desnutrición y el bajo nivel
educativo que impide realizar trabajos con mayor exigencia de habilidades y
competencias.

Según la UNESCO, en el campo del psicoanálisis “la delincuencia, al igual que


cualquier otra forma de conducta de desafío, obedece a frustraciones graves sufridas por
el niño en su infancia. Otra teoría sostiene que la delincuencia de menores constituye
una manifestación de rebeldía, de una rebeldía que no es para algo sino contra algo”
(UNESCO 1964; pág. 38)

Esto aplica no solo para niños sino para delincuentes de toda edad quienes ya sea por
traumas de su infancia o simplemente por rebeldía han decidido optar por una vida
dedicada al delito, al robo, a la violencia, etc.

Algo similar ocurre con el segundo problema, la drogadicción, cabe decir que quienes
caen en la delincuencia también pueden estar insertos en casos de drogas, y es que las
causas para esto son parecidas. Según la psicología existen dos causas para el inicio en
el consumo de sustancias, el primero es el personal, en el que se encuentran quienes
tienen problemas emocionales, temperamento débil para salir adelante, dudas,
incertidumbres y vulnerabilidad a la sociedad. El segundo se basa en ámbitos familiares
como la violencia en el hogar (no sólo física, sino también psicológica), el abandono,
poca preocupación por parte de los padres, conflictos familiares, antecedentes de uso de
drogas dentro de los parientes y falta de comunicación.
En el Ecuador el uso de consumo de droga, según estudios realizados, se inicia a la edad
de 14 años, la heroína o ‘H’ tiene mayor incidencia en los rangos más bajo de edad
(14,39), seguida de la cocaína (14,72) y la marihuana (14,88).

Estas cifras arrojó la encuesta nacional sobre el uso y consumo de estas sustancias en
estudiantes de enseñanza media, 2016, de la Secretaría Técnica de Prevención de
Drogas, presentadas en las Jornadas Científicas del Instituto de Neurociencias.

Como se puede evidenciar ambos problemas son de suma importancia pues colocan,
una vez que aparecen, un antes y un después en la vida de quienes ingresan en ellos. No
solamente los afecta en sí mismo, sino que afecta a la sociedad como tal, pues esto hace
que los niveles de inseguridad crezcan y sea más complicado el control de los mismos.

Se trata, entonces, de buscar soluciones para disminuir el impacto de este tipo de


problemas en la sociedad y, a la vez, lograr que las estadísticas disminuyan, lo que
desembocaría en un nivel más bajo de inseguridad y por tanto un mejor panorama para
quienes conformamos la sociedad civil.