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Resuelve tus problemas

Mateo 5:17-25; Mateo 18:15-17

Los cristianos también tenemos conflictos que resolver.


Somos seres relacionales y estamos diseñados para relacionarnos con Dios y con las personas que nos
rodean.
La Ley de Dios tiene como propósito fundamentar esas dos prioridades en la vida del pueblo de Dios.
Amar a Dios y a las personas.El problema se da cuando enfrentamos conflictos y no podemos o no
sabemos resolverlos.Un conflicto no resuelto traerá enojo, resentimiento, amargura, depresión soledad
y hasta la muerte.

Somos parte de la familia de Dios.


En la familia de Dios, como en todas las familias, hay reglas.
¿Has roto alguna regla familiar en tu familia? ¿Cómo te fue? ¿Cómo te sentiste?

Cumplir la Ley se traduce en amar a Dios y amar a la gente.


Jesús dijo que Él vino para cumplir la Ley no para abrogarla.
La ley nos pone mandamientos que nos orillan a amar a Dios
También tiene mandamientos que nos llevan a amar a las personas.
¿Estamos cumpliendo con ella?
El Señor Jesús cumplió con ello y es nuestro ejemplo.

Hay que tener mucho cuidado con no parecer fariseos.


Los fariseos eran sepulcros blanqueados.
Cuidaban las apariencias externas; pero eran pecadores.
Juzgaban la paja de los demás; pero no veían su viga.
Su enfoque estaba en lo exterior y no en el interior del hombre.
Jesús quiere tratar con el corazón del hombre.
Jesús quiere tratar con la raíz de nuestros problemas.
Jesús quiere enseñarnos a vivir más allá de nuestras propias percepciones y sentimientos.

Para crecer:
Hay que saber enfrentar nuestros conflictos personales.
¿Con quién crees que tienes conflictos personales?
¿Cómo manejas tus conflictos personales?
Se trata de crecer como creyentes.
Mateo 5:23-25 y 18:15

I. Cuatro principios para resolver problemas personales:


A. Resuélvelo ráṕido.
i. El que ofende a su hermano, delante de Dios es como un asesino.
a) Esaú y Jacob.
b) Los insultos provocan ira y resentimiento.
c) Nada te da derecho a estar enojado.
ii. No es fácil; pero hay que hacerlo.
a) Jesús es claro en decirnos cómo se resuelve un conflicto.
b) Arregla tus conflictos y adora.
• Se trata de congruencia y sanidad emocional.
• Reconcíliate con tu hermano. (1 Juan 4:20)
• Si alguien te lastimó, perdona.
iii. Hazlo rápido.
a) Efesios 4:26.
b) No dejes que el sol se ponga sobre tu enojo.

B. Resuélvelo dando la cara.


i. Mateo 18:15
a) No le mandes recados.
• Se generan más malos entendidos.
• No se comunica completamente la esencia de los mensajes.
b) No le mandes ‘memes’ por redes sociales.
• Todo mundo se entera de los conflictos porque los publicas en FB o WA o Tw.
• Se quedan resolverlo y lo hacen más grande.
c) Habla con él.
• Jesús nos enseña el valor de la confrontación.
• A Jesús le interesa que hagamos algo por la otra persona.
C. Resuélvelo personalmente.
i. Mateo 18:15 b
ii. A solas con la otra persona.
a) No hablar por detrás de ellos.
b) No pedir oración a otros para resolver algo que tú debes resolver solo.
iii. Habla con Dios acerca del problema.
a) Pide sabiduría.
b) Acepta tu responsabilidad en el problema.
c) Trabaja buscando a la persona para hablar con ella.
d) En Resumen:
• Habla a Dios de tu problema con la otra persona.
• Habla con la otra persona con la que tienes problema no con la demás gente.
iv. Aprende a cancelar la deuda de otros contigo.
a) Perdona a pesar de las distancias.
b) Puedes no obligar a la gente a que venga a pedirte disculpas.
D. Busca ayuda.
i. Mateo 18:16-17
ii. Si no se resuelven los problemas entonces preséntalo a la iglesia.
a) Pide ayuda a dos o tres persona maduras en tu grupo.
b) Si no se resuelve, vamos al nivel pastoral.

CONCLUSIÓN
Nuestros conflictos deben resolverse.
Rápido. Dando la cara. Personalmente. Pidiendo ayuda.

¿Cómo están tus relaciones personales?


Piensa en ello, ora a Dios. Pon prioridad en resolver tus conflictos. Pide ayuda si es necesario.
Cumplirás con la Ley.