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Mi pastor Jesús, te adoro y te admiro,

te amo con todo mi corazón


y agradezco tu ofrenda bondadosa que has hecho por nosotros en la cruz,
vengo ante ti aún consciente de estás siempre conmigo
tú, que todo lo observas, todo lo conoces y nunca nos abandonas.
Tú que nos concedes vida abundante
que eres el médico por excelencia de los enfermos,
tú que eres el buen pastor de ovejas y cuidas tu ganado
te imploro que bajes del cielo y des tu bendición y protección
a este ser querido que con mucho dolor padece su enfermedad,
acércalo a tu amor infinito, a tu clemencia y bondad,
hoy, solicito la dicha de la salud para mi madre.
Dulce Jesús, que dijiste:
“Yo soy la resurrección y la vida”
que recibes y cargas encima de tu espalda con nuestras enfermedades,
que curaste cada enfermedad y cada dolencia de todos los que a ti acudieron;
Hoy soy yo quien acude a ti, con toda mi fe y lleno de seguridad,
para rogarte por la sanación de …
con tu divino y bendito corazón.
Jesús sagrado, por tu inmensa autoridad,
y por la intervención de tu santa madre,
la Señora de los Ángeles, la Virgen María,
que es la esperanza de los enfermos y consuelo de los necesitados,
te pido que sanes y des atención a su enfermedad
si así está escrito, para que sea un bien para mi alma y su sanación.
Señor mío, quien al alguacil que a ti acudió diciéndote:
“Ven, Señor, antes que mi hijo muera”,
y tú respondiste “Vete en paz, tu hijo vive”,
te imploro con todo mi ser: Jesús sana con tu poder a mi amada madre.
Señor mío misericordioso, quien, al ciego de Jericó,
que esperándote en el camino te pidió a gritos:
“Jesús, hijo del rey David, ten compasión de mí”,
le dijisteis: “Recupera tu vista, tu fe te ha salvado”
y en el instante pudo ver,
te imploro con todo mi ser: Jesús, trae nuevamente la salud a mi mamá
Señor mío, quien el leproso que te pidió rogándote:
“Señor, si quieres puedes limpiarme”
y tú le respondiste: “Quiero, sé limpio”
te imploro con todo mi ser: Jesús, no le hagas sentir más dolor, cura a …
Señor mío, que desataste al mudo poseído por un demonio,
y después, pudo hablar con todas sus fuerzas a la multitud.
te imploro que estires tu santa mano y cures a mi madre.
Señor mío, que curaste al enfermo
que padecía hace 38 años la misma enfermedad,
le dijisteis junto a la piscina de las ovejas:
“Arriba, toma tu camilla y camina” y anduvo,
te suplico: sánalo, Señor Jesús.
Señor mío, que frente al hijo muerto
de la viuda de Naím, con toda bondad y misericordia
dijisteis a la madre: “No llores”;
y tocando el ataúd, dijiste:
“Levántate, a ti te lo digo, jovencito”
regresando con vida a su madre,
Señor te imploro, haz tu milagro y renueva la salud de mi madre.
Señor mío, que dijisteis:
“Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados por mi ser”
dale consuelo y paz que alivia su dolor a mi mamá.

Señor mío, que dijisteis:

“En verdad, en verdad te digo,


que todo lo que sea pedido a nuestro padre, en nombre mío, será otorgado”,
ten piedad de tu siervo … y sana su cuerpo y alma,
llénalo de bendiciones y no lo desampares,
acudo ante ti con toda humildad y lleno en fe
para que seas su fortaleza en la lucha contra su enfermedad,
eches de lado todo dolor y sufrimiento que se apodera de su cuerpo
y así sea devuelta la salud perdida que él tanto requiere.
Omnipotente, omnipresente y omnisciente Dios,
salud eterna a los que en ti creen,
oye a los que a ti piden enfermos, para que se bañen en el bien,
por quienes suplicamos por la salvación de tu misericordia;
con la finalidad de que restaurada su salud, en tu Iglesia
sea agradecido con mucha dicha y amor.
Por nuestro Señor Cristo Jesús.
Así sea.
Rezar el Credo, Avemaría, Gloria y Padrenuestro.
Repetir dichas oraciones y esta oración por 3 días consecutivos.