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HENNY HARALD HANSEN HISTORIA GRAFICA DE LA MODA ROVENZA, tor - BarceLona IMPRESO EN ESPANA PRINTED IN SPAIN Agustls Nasez, tmpresor . Paris, 208 - Barcelona = PRESENTACION DE LA OBRA PPR Je sobrecubierta de este libro desfilan dos hileras paralelas de personajes. Arriba los de Ja Edad Media en actitud Iena de ligereza esti- \igada. Hombres y mujeres van vestidos casi del Wlimo modo, con fargas prendas flotantes. Los udlores son vivos y francos: verde prado, castaiio terroso, azul oscuro... En Ja hilera inferior nos Hullamos ya préximos a fa Revolucién francesa. Jy mujeres, con largas faldas, aparecen estrecha- Mente encorsetadas; sus cabelleras, empolvadas do gris, soportan enormes sombreros. Los hombres Parecen mas esbektos con Jos ajustados pantalones y el frac estrechamente abotonado. Se Hevan tono elaros, con contrastes de blanco y negro. Los per: wonajes de cada una de las hileras se parecen mu- Cho entre si, pero jqué distintas son ambas al compararlas| {Por qué las gentes se visten siempre del mismo modo — la misma linea, los mismos colo- Ws —durante un determinado periodo de tiem- po? g¥ cudi es fa causa de estos cambios de la moda, que desembocan en trajes tan distintos de Jos que acabamos de observar? Hallaremos Ja respuesta tratando de analizar 86 concepta Hamado estilo, El estilo se expresa en la forma de vivir de una época, pero su mis clara expresién se encuentra en ef arte de cada época. El estilo se manifiesta en la arquitectura. Marca con su sello el mobiliario, la pintura, Ja @scultura, todos los objetos inanimados que rodean il hombre. No es, por tanto, sorprendente que los hombres traten de modelar su propia apariencia de acuerdo con el marco. Esto se obtiene me- diante ct vestido. Los hombres que en la Edad Media edificaron Jas catedrales con sus agujas apuntando al cieks, con sus bévedas vertiginosas, con sus torres alar- gidas, tenian el sentido de lo vertical tan fuerte- mente grabado en si mismos que se sintieron im- pelidos, en cierto modo, a dejar que desbordara de su vestimenta: de ahi los zapatos puntiagudos y los altos peinados. Los hombres del Renacimiento hicieron sus casas y muebles grandes y pesados, y recargaron su silueta con grandes cantidades de tejides pe- fados, para sentirse cémodos en aquellas piezas “en las que tenfan que moverse. Durante el reinado de los pompones, durante ef siglo pasado, se acolchaban los muebles y se escondian las lineas arquitecténicas de una pieza con abundantes drapeados de las antepuertas y cortinas; se drapeaba también la tela de los ves- tidos femeninos, de suerte que la misma estruc- tura del cuerpo era en si un enigma indescifrable. Y asi tado. : En este libro se intenta mostrar como el medio, que da el tono en materia de vestir desde Ja An- ligitedad hasta nuestros dias, trata de adaptar su apariencia a los estilos que reconacemos y que se suceden ef grandes oleadas ritmicas, Es, pues, la historia de ta moda fo que se va a seguir. Esta la determina siempre la clase superior y no la masa; lo mismo que la evolucién de los estilos va marcada con el sella de tos distintos paises, los centros de donde parte la orden de la moda se trasladan en Enropa de un pais a otro, de acuerdo con la evolucién politica y econdmica, Pero no es suficiente sefialar a Europa. En Ja Antigiiedad los centros de cultura rodeaban como. un anillo el Mediterraneo; entonces era mas ficil viajar por mar que por tierra; la historia seria, por tanto, incompleta si se comenzara con los trajes de Roma y Grecia, Para comprender Ja evolucién del traje europeo es conveniente haber do primero el del Antiguo Egipto. Es ne- cesario cono’er también el modo de yestir de Creta, Ja gran isla det Mediterraneo, y poseer algunas nociones sobre la vestimenta de los pue- blos de Asia Menor y Siria. Estos paises, que al- canzaron un alto nivel cultural mucho antes que Europa, hicieron sentir su influencia, que se pro- pagé a través de Grecia ¢ Italia, que a su vez se hallaban en los inicios de) desenvolvimiento del vestir europeo. Los costureros, quienes hoy dia crean los vesti- dos, pasan equivocadamente por ser los que erean Ja moda, En primer lugar, la moda en si nada tie- ne que ver con los costureros. Ella emana y ex- trae su futuro de un concepto sutil: el estilo det tiempo, cuya autoridad es tan fuerte como im- ponderable. El estilo de un determinado periodo tiene todas las caracteristicas del ente vivo: nace, se desarrolla y, cuando sus posibilidades han sido completamente agotadas, se desvanece, para ser sustituido por cualquier otra cosa nueva Hena de juventud y vigor.