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PROYECTO DE DERECHOS HUMANOS

Y CATEDRA DE LA PAZ
(LOS DERECHOS MIOS SON LOS
DERECHOS TUYOS

PRESENTADO POR:CARLOS CARIBANA,


LIC. MARTHA LANDINEZ, NESTOR CISNEROS, LILI
BAUTISTA, CONSUELO G.
PRESENTACIÓN

Derechos humanos: son un conjunto de principios, de aceptación universal, reconocidos constitucionalmente y garantizados jurídicamente, orientados a asegurar
al ser humano su dignidad como persona, en su dimensión individual y social, material y espiritual.
Por tanto, los derechos humanos son aquellas facultades inherentes a toda persona como consecuencia de su condición humana.

2.características
• Los derechos humanos son universales, lo que permite que todo ser humano sin excepción alguna tenga acceso a ellos.
• Los derechos humanos son normas jurídicas que deben ser protegidas y respetadas por los Estados.
• Los derechos humanos hacen iguales y libres a todo ser humano desde el momento de su nacimiento.
• Los derechos humanos no se pueden violar: ir contra ellos supone atacar la dignidad humana.
• Son irrenunciables e inalienables, dado que ningún ser humano puede renunciar a ellos ni transferirlos.
• Fortalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, desarrollar pleno de la personalidad humana y el sentido de la dignidad
del ser humano.
• Promover la comprensión, la tolerancia, la igualdad entre los sexos y la amistad entre todas las naciones y poblaciones.
• Facilitar la participación eficaz de todas las personas en una sociedad libre.
• Intensificar las actividades de las Naciones Unidas en la esfera del mantenimiento de la paz.

3.JUSTIFICACIÓN

Este proyecto es una oportunidad para dar a conocer la forma como se vivencian los derechos humanos DDHH en la institución educativa IEA Pudi Piñalito y así
fortalecer y mejorar la convivencia haciendo de las situaciones cotidianas un espacio para la vivencia y respeto de la dignidad de cada uno de los integrantes de la
comunidad educativa.

Este proyecto se encuentra apoyado en la legislación internacional y nacional de D.D.H.H, en la ley de infancia y adolescencia y en especial en el plan de vida del
grupo étnico Sáliba de la institución educativa IEA Pudi Piñalito, la política nacional tiene como finalidad garantizar a los niños y a las niñas y a los adolescentes su
pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad en este caso Sáliba, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión,
prevaleciendo el reconocimiento a la igualdad y a la dignidad humana, sin discriminación alguna.
4. MARCO TEORICO

Declaración Universal de Derechos Humanos i: (D.U.D.H) es un documento declarativo y aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de
diciembre de 1948 en Paris.

Derechos Humanos: (D.D.H.H) en la D.U.D.H se constituye que son “el reconocimiento de la dignidad inalienable de los seres humanos”. Libre de discriminación,
desigualdad o distinciones de cualquier índole, la dignidad humana es universal, igual e inalienable.
Tal dignidad está vinculada al reconocimiento de los derechos fundamentales a los que todo ser humano aspira, estos derechos son intrínsecos, es decir, aquello
que es esencial y que deben disfrutar todos los habitantes este planeta sin discriminación alguna.

Se evidencia así que los derechos humanos están inherentes a la escuela, a la educación misma y todos los espacios de aprendizaje como es mencionado por el
Ministerio de Educación Nacional República de Colombia: “Desde la D.U.D.H, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, los derechos
humanos y la educación se encuentran estrechamente ligados.

Educaciónii: D.U.D.H. Artículo 26, Numeral 2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los
derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o
religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

En el artículo 67iii, de la Constitución colombiana de 1991 se dispone que: la educación “Formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y
a la democracia”. En este Artículo se le da a la educación un sentido amplio que incluye las dimensiones ética, política y social, en pro de que las personas crezcan
en: “dignidad, en libertad, en derechos y deberes, pero principalmente, en estimular una conciencia vivificadora de la construcción de la paz como valor supremo
de la humanidad.

La Ley General de Educacióniv: instituye en el Artículo 14, En todos los establecimientos oficiales o privados que ofrezcan educación formal es obligatoria en los
niveles de la educación preescolar, básica y media. Y en el numeral D: La educación para la justicia, la paz, la democracia, la solidaridad, la confraternidad, el
cooperativismo y, en general, la formación de los valores humanos.

A partir de la Ley 115 de 1994, en la educación formal, el Ministerio elabora propuestas dirigidas directa o indirectamente a la educación en derechos humanos y
desarrolla los lineamientos curriculares para las áreas obligatorias de ciencias sociales, ética y valores y constitución política y democracia; a la vez se promueve la
educación en derechos humanos los cuales deben ser desarrollados en dichas áreas y deben hacer parte de los proyectos pedagógicos.

Además de socializar y acompañar la apropiación de los estándares y la consolidación de un sistema de evaluación, que posibilite orientar acciones de
mejoramiento en los establecimientos educativos, el Ministerio entiende la importancia de promover programas para el desarrollo de competencias; con el fin de
aunar esfuerzos para el desarrollo de estrategias orientadas a la construcción de ciudadanía desde sus ámbitos de acción, así como de continuar con la
implementación de los temas transversales:
Educación para la Sexualidad y la Construcción de Ciudadanía
Educación para el Ejercicio de los Derechos Humanos y Educación ambiental.

Estos proyectos hacen posible la integración de diversos saberes en el desarrollo de competencias. Atendiendo a las prioridades de la política de calidad y
aportando al Plan Nacional de Educación para el Ejercicio de los Derechos Humanos,

Por esta razón, la institución educativa IEA PUDI PIÑALITO; como parte de la Secretaria de Educación de CASANARE, incrementa su interés e importancia en la
educación en derechos humanos.
Para que el proyecto planteado sea coherente en sus conclusiones, se plantea de manera concreta los siguientes conceptos:

Educaciónv: Articulo 1, Ley General de Educación, entendemos la educación como: “… un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se
fundamenta en una concepción integral de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes”.
Este es un punto de partida de la comunidad indígena de Puñalito en derechos humanos: por derechos humanos se entiende en general aquellos que son
inherentes al ser humano. La noción de derechos humanos entraña el reconocimiento de que todo ser humano es acreedor al disfrute de sus derechos humanos
sin distinción por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra
condición.

“Proyecto Educativo Institucional : (PEI) El Mandato Pedagógico Propio, Intercultural y Bilingüe MAPIRE. El documento define un espacio específico para cada
una de las Dimensiones buscando la claridad en los ámbitos que conforman la propuesta. No obstante, cada uno de los apartados establece puntos de
articulación con las demás dimensiones evidenciando que el Mandato es una red que articula de manera integral todos los aspectos de la educación del pueblo
Sáliba. Desde hace más de quince años nuestro pueblo Sáliba se encuentra caminando por los senderos de una educación que permita la pervivencia de sus bailes
tradicionales, formas de vida, concepciones de mundo, relaciones con la naturaleza y demás principios que nos hacen ser una
cultura particular. “

1. Orientados a garantizar las condiciones básicas para que los procesos académicos (misional) sean de calidad.
2. Conjunto de experiencias relacionadas de manera directa con el proceso de enseñanza aprendizaje. Dentro de este marco de referencia se derivan unas
prácticas escolares relacionadas claramente con los procesos administrativos, como sería el caso de la matrícula y todos los procesos que tienen que ver con la
dirección y la organización de la institución, y otras con los académicos, como podría ser el caso de la evaluación del rendimiento escolar y demás aspectos
propios del proceso de enseñanza aprendizaje.

Comunidad educativa: por comunidad educativa se entiende lo planteado en el Artículo 6° de la Ley 115 de 1994, en la que se dice que “está conformada por
estudiantes o educandos, educadores, padres de familia o acudientes de los estudiantes, egresados, directivos docentes y administradores escolares. Todos ellos,
según su competencia, participarán en el diseño, ejecución y evaluación del P.E.I y en la buena marcha del respectivo establecimiento educativo”
Calidad es la constancia de cumplimiento de los objetivos planteados en los planes de vida y en los proyectos educativos comunitario, es potenciar las
capacidades de intercambiar y encontrarnos con las demás culturas en condiciones de respeto mutuo. Es desarrollar la capacidad de ver, observar, oír para
entender a los demás e interpretar correctamente la enseñanza de la naturaleza. La capacidad de crear las condiciones para rescatar la credibilidad de lo propio
con criterio crítico y autocritico. La capacidad de desarrollar una actitud propositiva para solucionar los problemas prácticos y cotidianos. La capacidad de trabajo
en equipo contribuyendo al fortalecimiento de la unidad social, política, económica y cultural de cada pueblo.
Calidad es desarrollar las habilidades lingüísticas para dinamizar el fortalecimiento de las lenguas tantos indígenas y no indígenas, proyectando así un
fortalecimiento cultural y social. Calidad es también la construcción de material educativo desde nuestro conocimiento ancestral. Calidad es respetar la madre
naturaleza, potenciando sus diversas expresiones y maravillándose de la magnitud y profundidad de sus enseñanzas; dignificando la vida en todas sus
dimensiones. Calidad educativa, son: espacios, procesos, objetos, tiempos, relaciones que tenemos y vivenciamos desde el respeto al ser y su diferencia, desde el
respeto a la naturaleza donde aprendemos a pensar libre y creativamente a través de tejidos de conocimientos para construir y producir condiciones de vida
social con bienestar.
En ese sentido soñamos con una educación de calidad, en la que desde niños:
Nos relacionemos con el conocimiento desde el gusto, el interés, el asombro, la curiosidad y no desde el control, la disciplina y la nota. En que aprendamos a
pensar, crear y recrear en lugar de atrofiarnos con la simple memorización. Aprendamos a relacionarnos y compartir con los demás, desde la valoración, el
respeto y la solidaridad en vez competencia, la envidia, el egoísmo. Aprendamos a conocer la realidad de manera crítica, comprendiendo las condiciones, proceso
histórico, pensamiento, estructuras y sistemas que sostienen la situación del país, en lugar de que se nos aliene, ciegue y niegue la posibilidad de analizar, en
síntesis, podemos decir que es el buen vivir de los pueblos indígenas.
Calidad es cuando la educación y el conocimiento van unidos al proceso de investigación y con base en ello se crean opciones, caminos, alternativas. Calidad es
diversidad de conocimientos y como tal un universo de multiplicidad de posibilidades para construir el tejido de mundos alternativos frente a los problemas que
nos plantea la realidad, pero también para concretar ideas ingeniosas y creativas sobre maneras de vivir en armonía entre los seres humanos, y de estos con la
naturaleza.
Calidad es reflexionar sobre nuestro conocimiento que es el legado de nuestros ancestros fluyendo de generación en generación. Este conocimiento ha sido
eficaz para estar de frente a nuestra historia y seguir siendo pueblos indígenas. Calidad es una vivencia de relación no sólo con una multiplicidad de
conocimientos, sino también con una multiplicidad de maneras de aprehenderlo, recrearlo, brindarlo. Calidad es una danza colectiva y singular con el
conocimiento que promueve la vida y la llena de sentido.
Calidad es cuando palpita la integralidad de nuestro pensamiento y podemos conocer lo que es y significa para nuestras vidas. Nosotros creemos que el
conocimiento que nos legaron nuestros antepasados fue para aprender a SER. Porque aprender a ser, significa aprender a vivir, y saber vivir nos pone frente a los
caminos con corazón, desde donde se recorre todo su trayecto, tomando las decisiones desde lo mejor de cada uno.
Conocer para entender, conocer para sensibilizar, conocer para crear

5.DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y TRIBALES


Los pueblos indígenas y tribales gocen plenamente de los derechos humanos y libertades fundamentales que han sido consagrados en Colombia. En la búsqueda
de la protección de sus derechos y de garantizar el respeto de su integridad, el Gobierno debe asumir para tal fin la responsabilidad de desarrollar una acción
coordinada y sistemática, incluyendo además medidas que aseguren que dichos pueblos gocen de los derechos y oportunidades otorgadas al resto de la
población. También debe promover la 2 Con el fin de ofrecer claridad, señalamos que entendemos como Pueblos Tribales aquellos cuyas condiciones sociales,
culturales y económicas les distinguen de otros sectores de la colectividad nacional, y que están regidos total o parcialmente por sus propias costumbres o
tradicionales o por una legislación especial. En el país como tal se entienden los afrocolombianos, los raizales y los gitanos. Los Pueblos indígenas son aquellos
que descienden de poblaciones que habitaban en el país en la época de la conquista o efectividad de los derechos sociales, económicos y culturales de estos
pueblos y eliminar las diferencias socioeconómicas de una manera compatible con sus aspiraciones y formas de vida.
El 7 de junio de 1989, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales de países independientes,
buscando revisar y actualizar el Convenio 107 de 1957, el cual se constituye en el único instrumento internacional que protege a dichos pueblos. Este convenio se
fundamenta en el derecho a la igualdad de derechos entre los pueblos y el resto de la población y en el respeto por su cultura e instituciones.
En cumplimiento del Convenio 169, el gobierno colombiano tiene prohibido adoptar normas que no garanticen los derechos que protegen a los pueblos
indígenas y tribales, lo cual significa que cualquier disposición legal expedida en el país debe estar acorde con lo consagrado en él. Desde esta perspectiva, a
continuación, realizaremos una breve descripción de los derechos que aplican en Colombia para las comunidades étnicas, tomando como base la Constitución
Política de Colombia y el Convenio 169 de la OIT (Ley 21 de 1991).
1.1. DERECHOS SOCIALES Y CULTURALES
Los derechos sociales y culturales fueron consagrados por la Constitución de Colombia como un gran avance y tienen que ver con la protección de la diversidad
étnica y cultural, la autodeterminación, la autonomía y la equidad.
La Corte Constitucional entiende por diversidad étnica y cultural “la diversidad de formas de vida y concepciones del mundo, no totalmente coincidentes con las
costumbres de la mayoría de la población. Por lo tanto, este principio supone la aceptación de la existencia de muchas formas de vida y sistemas de comprensión
del mundo en un mismo territorio”.3 La identidad cultural se forma por medio de los vínculos históricos que los integrantes de cada comunidad entablan entre sí,
“ello significa que sólo gracias a las diferencias que se suscitan en las relaciones de los agentes hacia el interior y hacia el exterior de su
propia comunidad de vida, ellos construyen sus identidades como sujetos morales”.
4 En Colombia, como Estado democrático que es, pueden existir diversas formas de vida de manera equitativa y en condiciones necesarias para el respeto de las
diferencias culturales, pues, “el pluralismo constituye una condición imprescindible para acoger las
diferentes culturas”.5 Al respecto, las organizaciones indígenas manifiestan: “El derecho a la identidad cultural más que un derecho territorial es un
derecho subjetivo de los pueblos. Entraña el derecho a seguir siendo como son, culturalmente diferentes, a tener idiomas diferentes y formas de gobierno y de
relaciones sociales propias. Este derecho es un derecho social no exclusivamente referido al territorio, pero ligado a él porque todos los pueblos tienen un
territorio propio y particular donde existen, 3 Sentencia T-605 de 1992 y T-308 de 1993 de la Corte Constitucional. 4 Ibíd., pp. 14-41.
5 Tovar González, Leonardo. ¿Es posible una democracia intercultural en Colombia? Bogotá: Ministerio de Cultura, 2000, p. 14.
se relacionan y recrean su cultura. Este derecho en Colombia está consignado en la Constitución al declararse como uno de los principios básicos del
reconocimiento y protección de la diversidad étnica y cultural de la nación y la igualdad y dignidad de todas las culturas que conviven en el país (artículos 7 y 70).
Aunque es subjetivo este derecho, tiene implicaciones prácticas muy importantes porque es la base para definir qué cosas no se pueden hacer por introducir
cambios bruscos o no deseados en la forma de vida y pensamientos indígenas. Es la base de los demás derechos.”
6 De lo anterior se infiere que en la Constitución de 1991, y en un amplio marco normativo, se dio un reconocimiento especial a las diversas culturas de la nación
colombiana; no obstante, “las reglas legales alcanzarán efectividad en cuanto los agentes socioculturales hagan valer a través de ellas su derecho a la diferencia y
las
utilicen para colaborar desde su respectiva forma de vida en la construcción de la cultura democrática”
.7 Sobre este marco, se constituye en deber del gobierno colombiano adoptar medidas especiales para salvaguardas las personas, las instituciones, los bienes, el
trabajo, las culturas y el ambiente de estos pueblos, teniendo en cuenta sus deseos, expresados en forma libre. Además, deben se debe reconocer y proteger los
valores y prácticas sociales, culturales, religiosos y espirituales; respetar sus instituciones
naturales consulta y concertación”. Material Guía. Borrador elaborado por Ana Cecilia Betancour.Inédito.
7 Tovar González, Leonardo. Op. cit., p. 55.
participación y cooperación en las medidas que se adopten para resolver sus dificultades. En cuanto a la autonomía, debe entenderse como la capacidad y el
derecho que tienen los pueblos para decidir por sí mismos los asuntos de su interés. Los miembros de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC)
plantean que “seremos autónomos en la medida en que seamos los constructores de nuestra propia historia (...). La autonomía también es la posibilidad de
relacionarnos e intercambiar con otros, sobre la base del respeto, la tolerancia y la convivencia pacífica”.
8 El Convenio 169 señala que los pueblos deben tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al desarrollo, en la medida en que éste afecte
sus vidas, creencias, instituciones, bienestar espiritual y a las tierras que ocupan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio
desarrollo económico, social y cultural. Se entiende entonces que el reconocimiento de la autonomía es necesario para decidir el presente y el futuro. La
autonomía está basada en lo territorial, lo identitario y lo propio.
La exigencia del respeto a la autonomía además conlleva el reconocimiento de los sistemas de autoridad y gobierno de esos pueblos y de los procesos mediante
los cuales toman decisiones; así lo plantea el Convenio 169 al consagrar que deben reconocerse las aspiraciones de los pueblos indígenas y tribales por asumir el
control de sus propias instituciones, formas de vida y desarrollo económico, al igual que por mantener y fortalecer sus identidades, lenguas y religiones.
Ley 70 de 1993: a) El reconocimiento y la protección de la diversidad étnica y cultural y el derecho a la igualdad de todas las culturas que conforman la
nacionalidad colombiana.
b) El respeto a la integridad y la dignidad de la vida cultural de las comunidades negras.
c) La participación de las comunidades negras y sus organizaciones, sin detrimento de su autonomía, en las decisiones que las afectan y en las de toda la Nación
en pie de igualdad, de conformidad con la Ley.
d) La protección de su ambiente atendiendo a las relaciones establecidas por las comunidades negras con la naturaleza.
1.2. DERECHOS TERRITORIALES
Colombia, como nación multiétnica y pluricultural, ha establecido que las comunidades indígenas y negras tienen derecho a decidir sobre sus territorios. Para
ello, es fundamental el reconocimiento de sus derechos territoriales, tal y como lo señala la Corte Constitucional: “sin el reconocimiento del derecho a la tierra,
los derechos a la identidad cultural y a la autonomía son sólo reconocimientos formales”.
9 El derecho al territorio debe ser respetado aunque no se encuentre titulado el territorio por el derecho estatal. En el país, la propiedad colectiva titulada a
pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas no puede venderse, ser sometida a gravámenes y a limitaciones de dominio, como tampoco es expropiable
por el Estado.
10 Según la Constitución y las normas, los resguardos y los territorios colectivos de comunidades negras son considerados inalienables, imprescriptibles e
inembargables. Sin embargo, el reconocimiento al derecho de propiedad colectiva de las comunidades se otorga previo cumplimiento de la función social de la
propiedad, la cual implica obligaciones y a la que como tal le es inherente una función ecológica.
11 En relación con el territorio, es deber del Gobierno respetar la importante relación existente entre las culturas y sus valores espirituales con las tierras o
territorios, en especial los aspectos colectivos que en dicha relación representa la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados ocupan o
utilizan de alguna manera. Es así como el derecho de propiedad y posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan estos pueblos implica además el deber
de tomar medidas para salvaguardar el derecho a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido ancestralmente
acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia; adicionalmente, respetar las modalidades de transmisión de los derechos de propiedad sobre la tierra
que han sido establecidas por dichos pueblos. En este sentido, el gobierno nacional debe tomar las medidas necesarias para determinar las tierras ocupadas y
garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión. Además, deben establecerse procedimientos adecuados para solucionar las
reivindicaciones de tierras formuladas por estos pueblos.12 Al mismo tiempo, mediante los programas agrarios deben garantizarse las condiciones para la
asignación de tierras
tradicionales, cuando las que dispongan sean insuficientes para garantizar los elementos de su existencia normal o para hacer frente a su posible crecimiento
numérico.
Finalmente, el Convenio 169 consagra que a pesar de estar establecido que los pueblos interesados no deberán ser traslados de las tierras que ocupan, cuando
excepcionalmente el traslado y la reubicación se consideren necesarios, sólo deberán efectuarse con su consentimiento, dado libremente y con pleno
conocimiento de causa. En todo caso, estos pueblos tienen el derecho de regresar a sus tierras tradicionales cuando dejen de existir las causas que motivaron su
traslado y reubicación. Si esto no fuere posible, tienen derecho a recibir indemnización por cualquier pérdida o daño sufrido como consecuencia de su
desplazamiento.
1.3. DERECHO PROPIO
12 Al respecto, en Colombia se han expedido las siguientes normas: Ley 70 de 1993; Ley 160 de 1994; decretos 2664 de 1994 y 2164 de 1995. El Convenio 169
señala que los pueblos indígenas y tribales tienen el derecho de conservar sus costumbres e instituciones propias, adicional a los derechos que en general han
sido reconocidos a toda la población; lo cual significa que al aplicar la legislación interna, deberán tomarse en consideración sus costumbres o su derecho
consuetudinario. En este sentido, el Gobierno deberá respetar los métodos a los cuales tradicionalmente recurren los pueblos indígenas y tribales para la
represión de los delitos cometidos por sus miembros. En todo caso, cualquier sanción penal para un miembro de estos pueblos deberá tener en cuenta sus
características económicas, sociales y culturales; deberá darse preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento y tomarse medidas para garantizar
que puedan comprender y hacerse comprender en procedimientos legales, facilitándoles, si fuere necesario, interpretes u otros medios eficaces para tal fin.
En el país, las autoridades de los pueblos indígenas (según el artículo 246 de la Constitución Política de Colombia) pueden ejercer funciones jurisdiccionales
dentro de su ámbito territorial, de conformidad con sus propias normas y procedimientos, siempre que no sean contrarias a la Constitución y a las leyes de la
República.
Lo anterior quiere decir que las comunidades indígenas cuentan con la facultad de administrar justicia dentro de sus territorios, facultad que se reconoce a partir
de la
Constitución de 1991: “La jurisdicción indígena es desarrollada de acuerdo con las concepciones culturales de lo que es el hombre y el tipo de relaciones que
debe tener con sus semejantes y con el medio que lo rodea”.
13 Los diferentes sistemas de justicia indígena reflejan la organización social y regulan las conductas a través de las normas consuetudinarias y otros mecanismos
de control social. Los distintos pueblos conjuran las desviaciones conductuales y ponen al día sus conflictos a través de principios y reglas prácticas puestas en
vigor por medio de sanciones concebidas en comunión con las fuerzas de la naturaleza y trasmitidas esencialmente de manera oral.
14 La Corte Constitucional, en su análisis sobre los elementos centrales de la jurisdicción indígena, estableció los siguientes:
15 • La posibilidad de que existan autoridades judiciales propias.
• La potestad de éstos para establecer normas y procedimientos propios.
• La sujeción de dicha jurisdicción y normas a la Constitución y la Ley.
• La competencia del legislador para señalar la forma de coordinación de la
jurisdicción indígena con el sistema judicial nacional.16
1.4. DERECHO A LA PARTICIPACIÓN
13 Sánchez, Beatriz Esther. “El reto del munticulturalismo jurídico. La justicia de la sociedad mayor y la justicia indígena”. En: El caleidoscopio de las justicias en
Colombia. Tomo II. p. 5-142. Colciencias, Icanh, Universidad de los Andes, Universidad Nacional, 2001., p. 62. 14 Sanchez Beatriz Esther. “Aproximación desde la
antropología jurídica a la justicia de los pueblos indígenas”. En: El caleidoscopio de las justicias en Colombia, pp. 159-199. 15 Sentencia C-139 de 1996 de la Corte
Constitucional.
16 Para mayor ilustración en el tema, véase: Sánchez B. E., Jaramillo, S. I.C. La Jurisdicción Especial Indígena. Bogotá: Procuraduría General de la Nación, 2000.
Colombia es considerada como un Estado democrático y participativo que cuenta con la Constitución Política de 1991 para garantizar el derecho fundamental a la
participación.
Los pueblos indígenas y las comunidades tribales cuentan con mecanismos como la consulta previa que les proporciona la capacidad de participar en las
decisiones que puedan afectarles. Tan es así que el gobierno colombiano debe consultar a estos pueblos cada vez que se prevean medidas que puedan afectarlos
y debe establecer mecanismos a través de los cuales puedan participar libremente y en todos los niveles en la adopción
de decisiones de políticas y programas que los involucren. Siempre que se considere la capacidad de estos pueblos para enajenar sus tierras o de
trasmitir de otra forma sus derechos sobre ellas fuera de su comunidad, deben ser consultados. Adicionalmente, los pueblos indígenas y tribales también tienen
el derecho de participar en la formulación, aplicación y evaluación de planes y programas de desarrollo nacional y regional que los involucre, los cuales deben
propender al mejoramiento de sus condiciones de vida, de trabajo, del nivel de salud y de educación. Con el fin de responder a sus necesidades, los programas y
servicios de educación deberán desarrollarse y aplicarse con su cooperación y, adicionalmente, deben participar, siempre que sea posible, en los beneficios que
reporten las actividades de prospección y explotación de los recursos mineros o del subsuelo existentes en sus territorios y deberán percibir una indemnización
equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades. Actualmente, en el país se han consagrado algunos espacios de
participación como la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, la Comisión Nacional de Territorios Indígenas, la Mesa Permanente de
Concertación de los Pueblos y Organizaciones Indígenas, creadas por los decretos 1396 y 1397 de 1996.16
1.5. DERECHO A LOS RECURSOS NATURALES
Según el Convenio 169 de la OIT, los pueblos indígenas y tribales tienen derecho a los recursos naturales existentes en sus tierras, lo cual implica que tienen
derecho a participar en su utilización, administración y conservación. En Colombia, la explotación de los recursos naturales en los territorios indígenas se debe
hacer sin desmedro de la integridad cultural, social y económica de las comunidades indígenas y en las decisiones que se adopten respecto a dicha explotación, el
Gobierno debe propiciar la participación de los representantes de las respectivas comunidades.
Cuando los derechos de propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo pertenezcan al Estado, el Gobierno deberá establecer o mantener
procedimientos tendientes a consultar a las comunidades con el fin de determinar si los intereses étnicos serán perjudicados, y en qué medida, antes de
emprender o autorizar cualquier programa de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras.
En cuanto a las comunidades afrocolombianas, éstas gozan del derecho de prelación para que el Gobierno les otorgue licencia especial para la exploración y
explotación de 16 Infortunadamente, estos espacios de participación esporádicamente son convocados y los resultados esperados de su trabajo no son los más
adecuados dada la gran importancia que tienen para los pueblos indígenas.
los recursos naturales no renovables en zonas mineras ubicadas en los territorios de dichas comunidades y que tradicionalmente son aprovechados por ellas. Sin
embargo, la licencia especial, podrá comprender otros minerales con excepción del carbón, minerales radioactivos, sales e hidrocarburos (Ley 70 de 1993).
1.6. DERECHO AL TRABAJO
En Colombia, toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas. Es deber del Gobierno adoptar medidas en la legislación para garantizar a
los trabajadores de los pueblos indígenas y tribales una protección eficaz en materia de contratación y de condiciones de empleo; debe hacer todo lo posible por
evitar cualquier discriminación relacionada con el acceso al empleo, con la remuneración no equivalente al trabajo realizado; debe velar por la asistencia médica
y social, la seguridad social y demás prestaciones derivadas del empleo, así como la vivienda y derecho de asociación de dichos pueblos.
Tradicionalmente en algunas comunidades como la Wayuu, existe preferencia en la oferta laboral para los miembros de este pueblo. Por ejemplo, en algunas
empresas que funcionan en la Guajira, cuando un indígena Wayuu es incapacitado o renuncia al trabajo se piensa como primera opción para su reemplazo en
otro miembro su comunidad.
1.7. DERECHO A LA SALUD
En el país se garantiza a todas las personas el acceso a los servicios de promoción, protección y recuperación de la salud. Es deber del Gobierno Nacional velar
porque las comunidades étnicas cuenten con servicios de salud adecuados y prestar tales servicios bajo su propia responsabilidad y control, los cuales deberán
organizarse, en la medida de lo posible, a nivel comunitario.
Estos servicios deberán ser prestados teniendo en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales de dichos pueblos y
coordinarse con las demás medidas sociales, económicas y culturales que se tomen en el país. Los servicios de salud de los pueblos interesados deben planearse
y administrarse con su cooperación y teniendo en cuenta sus condiciones económicas, geográficas, sociales y culturales.

1.8. DERECHO A LA EDUCACIÓN


La educación es un derecho de la persona y el gobierno colombiano tiene el deber de adoptar medidas para garantizar a los pueblos interesados la posibilidad de
adquirir una educación en todos los niveles, por lo menos en pie de igualdad con el resto de la comunidad nacional. Los integrantes de los grupos étnicos tendrán
derecho a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural y los programas de educación instituidos para estas comunidades, deberán abarcar su
historia, sus conocimientos y técnicas, sus sistemas de valores y todas sus demás aspiraciones sociales, económicas y culturales. Además, se debe asegurar la
formación de los miembros de estos pueblos y su participación en la formulación y ejecución de programas de educación.
El Gobierno debe reconocer el derecho de esos pueblos de crear sus propias instituciones y medios de educación, siempre que éstas satisfagan las normas
mínimas
establecidas por la autoridad competente en consulta con ellos.
El castellano es el idioma oficial en Colombia, pero las lenguas y dialectos de los grupos étnicos son también oficiales en sus territorios; por lo cual, la enseñanza
que se imparta en las comunidades con tradiciones lingüísticas propias es bilingüe, por tanto, debe enseñárseles a leer y escribir en su propia lengua y deberán
tomarse las medidas necesarias para asegurar que esos pueblos tengan la oportunidad de llegar a dominar la lengua nacional. En todo caso, deberán adoptarse
disposiciones para preservar las leguas y promover el desarrollo y la práctica de las mismas.
1.9. DERECHOS POLÍTICOS
Todos los ciudadanos colombianos tienen derecho a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político y para hacer efectivo ese derecho puede,
entre otros, elegir y ser elegidos. En el país existe una circunscripción especial para la elección de dos senadores por las comunidades indígenas, la cual se rige
por el sistema de cociente electoral. Quien aspire a ser Senador de la República por esta circunscripción deberá haber ejercido un cargo de autoridad tradicional
en su respectiva comunidad o haber sido líder de una organización indígena. También se asegura la participación mediante circunscripción especial de
representantes de los grupos étnicos en la Cámara de Representantes.
6.MARCO LEGAL

La D.UD.H ha servido de base a gran número de instrumentos de derechos humanos como: el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
(1966) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), tratados que son jurídicamente vinculantes para los estados que son partes en ellos. La
Declaración Universal y los dos Pactos constituyen la carta internacional de derechos fundamentales.

De particular importancia para este proyecto sobre el trabajo en las escuelas es la Convención sobre los Derechos del Niño, donde se garantizan los derechos
humanos de los menores. La Convención, que fue aprobada por la Asamblea General en 1989, ha sido ratificada por más países que ningún otro tratado de
derechos humanos. Además de proteger a los niños de los daños y los malos tratos y de proveer a su supervivencia y bienestar, mediante, la atención en salud,
educación y vida familiar, entre otros, la Convención les da el derecho a participar en la sociedad y en la adopción de las decisiones que les conciernen.

En Colombia, se le garantizan los derechos al menor por medio del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), y existen otras instancias también para la
promoción de los derechos de todas las personas como: las Personerías, los juzgados, las Comisarias de familia, la Contraloría, la Procuraduría, la Fiscalía, la SIJIN,
entre otras. Colombia divulga la protección y defensa de los D.D.H.H cimentados en la D.U.D.H.

Dentro de las medidas destinadas a crear una cultura de los derechos humanos cuentan también con el apoyo de los organismos especializados, programas y
fondos de las Naciones Unidas tales como: “la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), también departamentos competentes de la
Secretaría de las Naciones Unidas como la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Constitución Política de 1991: más conocida como la carta magna de la república de Colombia, esta es la máxima ley, donde se establecen normas, principios,
derechos, garantías y deberes, que tenemos todos los colombianos y extranjeros residentes en este País cumplir para poder construir un país mejor.

Esta norma hace especial énfasis en algunos derechos que se consideran fundamentales como: el derecho a la vida, integridad personal, libertad e igualdad ante
la ley, derecho a la personalidad jurídica, a la intimidad, al libre desarrollo de la personalidad, prohibición de toda forma de esclavitud, servidumbre
y trata de seres humanos, libertad de conciencia, libertad de cultos, libertad de expresión e información, derecho a la honra, a la paz como derecho y deber,
derecho de petición, circulación y residencia, derecho al trabajo, libertad de escoger profesión, ocupación, arte u oficio, libertad de enseñanza, aprendizaje,
investigación y cátedra, la libertad personal, al debido proceso, habeas corpus, principio de las dos instancias, aprehensión en flagrancia, derecho a la no
autoincriminación, prohibición de ciertas penas: destierro, prisión perpetua, y confiscación, extradición, asilo, reunión y manifestación, asociación, sindicalización
y participación y el estudio de la Constitución y la instrucción cívica. Todo dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice impulsar la
integración de la comunidad.
Código de la Infancia y la Adolescencia: Ley 1098 del 8 de noviembre de 2006, artículo 2: “El presente código tiene por objeto establecer normas sustantivas y
procesales para la protección integral de los niños, las niñas y los adolescentes, garantizar el ejercicio de sus derechos y libertades consagrados en los
instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su restablecimiento.
Aplica a todas las personas menores de 18 años, se entiende por niño o niña las personas entre los 0 y los 12 años de edad y, adolescente las personas entre los
12 y 18 años de edad.

Formar para la ciudadanía es uno de los retos más grandes que ha asumido desde el Ministerio de Educación y por ello se ha dado particular énfasis al
posicionamiento del programa de competencias ciudadanas y a la construcción y consolidación de los programas transversales, acorde con la Constitución de
1991 y la Ley General de Educación (Ley 115/94) que establece como uno de los fines de la educación la formación para el respeto a los derechos humanos, en
especial la vida, la paz, la democracia, la convivencia, el pluralismo y el ejercicio de la tolerancia y la libertad.

Como una razón fundamental del quehacer de la escuela, desarrollamos la experiencia a través de: procesos de innovación pedagógica para el ejercicio y práctica
de los derechos humanos en la escuela, procesos de formación permanente de docentes, agentes educativos en derechos humanos, competencias ciudadanas y
construcción de redes de soporte institucional para la educación en derechos humanos.

Del compromiso de todos y cada uno de los actores, tanto del sector educativo como de los aliados que nos acompañan en este proceso, depende el que
logremos formar ciudadanos que vivencian y ejercen sus derechos de manera autónoma y responsable.

INSTITUCION EDUCATIVA PROMOCION INDIGENA "IEA PUDI” RESGUARDO EL DUYA. OROCUE-CASANARE


RECONOCIMIENTO DE ESTUDIOS CODIGO DANE 285230000292
MEDIANTE RESOLUCION No 001860 CODIGO ICFES093187
DE NOVIEMBRE 20 DE 1998 NIT 844, 003,717-8

FUSIONADA MEDIANTE RESOLUCIÓN No.00333 DE MAYO 19 DE 2003

7.OBJETIVO GENERAL

Identificar los fundamentos que sustentan los D.D.H.H en el conjunto de las prácticas escolares, y fortalecer el liderazgo comunitario y la participación activa y
critica de las generaciones en las experiencias de fortalecimiento del gobierno propio en la institución educativa IEA PUDI.

7.1 OBJETIVOS ESPECIFICOS

1.Reconocer las debilidades y fortalezas presentes en la cotidianidad de la vida escolar, relacionadas con los D.D.H.H en las actuaciones y relaciones que establece
cada uno de los actores (directivo docente, docente, administrativo, estudiante y padres de familia) con el medio escolar y los demás estamentos de la
comunidad educativa.

Vivenciar los fundamentos de los D.D.H.H en el entorno escolar.


8.ANTECEDENTES
La Institución Educativa Promoción Indígena IEA PUDI de Orocué Casanare, consta de diez (10) sedes de primaria donde se da Preescolar, Básica Primaria. (Pueblo
Nuevo, Saladillo, Paravare, San José, San Juanito, Corocito, Consejo, Cucurital, Rincón del Socorro y el Médano) las cuales están ubicada en el sector rural;
distribuidas por los diferentes resguardos indígenas (Macucuana, Saladillo, Paravare, Sanjuanito, El Consejo, El Duya, El suspiro y el Médano. Y la sede central
está ubicado en el km 20 vía Yopal en el resguardo del Duya alcanzando un total de 11 plantas físicas, la institución maneja los niveles de Preescolar, Básica
Primaria, Básica Secundaria y Media.
Para ser más eficiente con la información se cuenta con dos (2) centro de apoyos (internados) los cuales están ubicado, el de mayor concentración en la sede
central y el otro en el resguardo del suspiro exactamente en la Escuela Rincón del Socorro.
La institución garantiza la formación integral de los estudiantes desde la proyección curricular teniendo en cuenta la Educación Física, Recreación y Deporte,
como el conjunto de procesos pedagógicos que tiene como eje la corporalidad y sus manifestaciones motrices en función de la formación integral del hombre
siempre llevando de la mano la misión y visión del Colegio. En este sentido la Recreación y el Deporte son tomados como medios de formación al cumplimiento
de la actividad física, donde la única forma de producir energía es gastándola.
POBLACION ESTUDIANTIL Y DOCENTES: La I.E Promoción Indígena IEA PUDI tiene una población estudiantil de 474 distribuidos así:
Pueblo nuevo tiene 14 estudiantes y un docente (Belarmino Pónare)
Saladillo cuenta con 16 estudiantes y un docente ( bachiller José Dagoberto Catimay)
Paravare tiene 16 estudiantes y un docente (Bachiller Carlos Alberto Caribana)
San José tiene 45 estudiantes y dos docentes (Lic. Magnolia Pumené y Normalista Yorney Augusto Catimay)
San Juanito se tiene un total de 29 estudiantes y dos docentes (Lic. Lilia Humege y Esteban Pónare)
Corocito tiene 27 estudiantes y dos docentes (Fredy Antonio Darapo y Laudy Gaitán)
Consejo tiene 19 estudiantes y un (a) docente (Lic. Margarita Álvarez)
Cucurital tiene 29 estudiantes y un (a) docente (Lic. Anilfa Pónare)
Rincón del Socorro cuenta con 21 estudiantes, un docente y una coordinadora de internos (Héctor Ortiz)
Médano tiene 22 estudiante y un docente (Normalista Lily Esperanza Bautista)
Sede Central tiene 206 estudiantes de los cuales 146 son de bachillerato y 60 de básica primaria con los docentes de Secundaria (Lic. Juan Carlos Ramírez, Lic.
Adelmo José Herazo, Lic. Jairo Arsenio Plazas, Esp. Fabián Velandia Tambo, Severo Caribana (sabedor), Esp. Martha Landinez jimenez, Tecnólogo Luis Ariel
Caribana, Ing. Néstor Yojan Cisneros Guacarapare y Lic. Líder Alveiro Romero) y los docentes de primaria: Lic. Consuelo Guacabare, Normalista Jorge Eliecer
Guacabare, Normalista Aleida Yaneth Errenuma Pumené y Santos Heliodoro Caribana (sabedor)
Directivo Docente: Benjamín Caribana Darapo (Rector)
Administrativos: José Manuel Pónare, Yuri Alixandi Errenuma Pumené (servicios generales), Adalia Guio Calderón, (servicios generales).
Directora internado: Jairo Monroy ( sección hombres ) (sección mujeres),Clara, Ingrid Karelis Guacarapare (internado rincón del socorro)
Para un total 26 docentes, 17 de primaria y 9 de bachillerato para un total en la sede central de 13 docentes de los cuales 4 son de primaria y uno de ellos es
profesor de la lengua materna, en bachillerato pasa igual; de los 9 profesores uno es docente de la lengua propia. Y 3 coordinadores de internados, 1 Tutora del
PTA profesora Lic. Gloria Guarín López, 1 rector, 1 secretario y 2 personas de servicio generales.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA DEL RESGUARDO EL DUYA: al oriente limita con el Hato la guardia y la finca de Holman Loza – al occidente limita con la vereda miralindo
y la unión tujua – al norte con la vereda la virgen y al sur limita con el parque eco temático “wisirare”.
9.LA METODOLOGIA
Se desarrollará una actividad por periodo acompañada por toda la comunidad educativa.
El eje curricular que liderara las actividades es organización y gobierno propio.
En las que participaran todos los docentes.
CONSORCIO PROYECTOS PEDAGOGICOS TRANSVERSALES 2018
Contrato No. 2091/19-10-2018
objeto: “realizar fortalecimiento a veinticuatro (24) Instituciones Educativas del Departamento de Casanare en: for
proyectos pedagógicos transversales y su incorporación a los planes de estudio y al PEI”.

METODOLOGIA.
CONSORCIO PROYECTOS PEDAGOGICOS TRANSVERSALES 2018
Contrato No. 2091/19-10-2018
objeto: “realizar fortalecimiento a veinticuatro (24) Instituciones Educativas del Departamento de Casanare en: formula
proyectos pedagógicos transversales y su incorporación a los planes de estudio y al PEI”.

METODOLOGIA.

MATRIZ DE PROYECTO PEDAGOGICOS TRANSVERSALES.


CONSORCIO PROYECTOS PEDAGOGICOS TRANSVERSALES 2018
Contrato No. 2091/19-10-2018
objeto: “realizar fortalecimiento a veinticuatro (24) Instituciones Educativas del Departamento de Casanare en:
proyectos pedagógicos transversales y su incorporación a los planes de estudio y al PEI”.

METODOLOGIA.
CONSORCIO PROYECTOS PEDAGOGICOS TRANSVERSALES 2018
Contrato No. 2091/19-10-2018
objeto: “realizar fortalecimiento a veinticuatro (24) Instituciones Educativas del Departamento de Casanare en: for
proyectos pedagógicos transversales y su incorporación a los planes de estudio y al PEI”.

METODOLOGIA.

6.EVIDENCIAS

MATRIZ DE PROYECTO PEDAGOGICOS TRANSVERSALES.


i https://www.humanium.org/es/derechos-humanos-1948/
ii http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/
iiihttps://www.procuraduria.gov.co/guiamp/media/file/Macroproceso
%20Disciplinario/Constitucion_Politica_de_Colombia.htm
iv https://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/ley_0115_1994.htm
v https://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/ley_0115_1994.htm